miércoles, 26 de septiembre de 2018

Butterfly

VI
Hurricane
Luego de aquel abrazo reparador con Kookie, salio Andrea y juntos los tres jugamos un poco “Just Dance”, no voy a negarlo a estas alturas, tengo dos pies izquierdos pero fue divertido a lo que le reste importancia hacer el ridículo. Tampoco es que Jungkook le diera importancia, estaba mas ocupado en mirar como hace las coreografías reflejadas en la TV, su sonrisa iluminaba todo el lugar, combinado con los pasos de baile de infarto daba una imagen totalmente distinta a la usual frente de las cámaras. No esta haciendo eso por obligación, lo contrario, es diversión. Terminamos a mitad de la noche desparramados en el suelo respirando con dificultad, sonriendo como bobos sin causa alguna, o tal vez si, estar juntos compartiendo ese momento. Seguidamente, despues de reponer las energías, acompañe a galleto para coger un taxi a petición de Andrea, una estrella del K-pop como él no podía a esas horas estar solo sin una supervisión y al ser perteneciente al Staff, me correspondía hacerlo. El chico se rehusó alegando ser innecesario acompañarlo, su Noona debía de descansar de todo lo experimentado en el dia, aunque tampoco es que su argumento lo sostuviese por mucho, porque ante lo dicho por mi prima, me hizo cuestionarme mi trabajo y ella tenia razón. Por lo tanto, teniendo la eminente noche sobre nuestras cabezas, esperamos a la llegada del vehículo, no conversamos o hablamos de un asunto en particular, simplemente conectamos las miradas transmitiendo lo que los labios no susurraban, en cierta manera, sentía que avanzamos un paso hacia adelante, no en lo sentimental o amoroso, simplemente en el reconocimiento de tener alguien en donde apoyarme y decirme que efectivamente, todo esta en el amor propio. Es cierto, muchas personas se gastan en decir amar a sus parejas, prospectos amorosos o amantes, pero jamas se han centrado en mirar internamente y darse el valor que necesitan. No necesitas cambiar para gustarle a alguien, no necesitas fingir ser quien no eres, sobre todo, dejar tus sueños a un lado por otro, porque ante todo, tu eres el principal en tu misma historia. Afortunadamente, Jungkook me ha enseñado todo esto, y estoy dispuesta en ahora en adelante colocarlo en practica. En cuanto al tema de gustarle, ya veremos que nos despara el futuro. Un paso a la vez.
A la llegada del taxi, las miradas se desconectaron, solte un suspiro al colocarme frente de la puerta de los asientos de atrás, él me sonrio simplemente deseandome buenas noches esperando ver mañana para el nuevo programa para grabar, asentí con la cabeza esperando que a su llegada al departamento de los chicos me avisara. Este rio por la bajo estando de acuerdo, una vez mas su Noona estaba siendo una Noona, frunciendo el ceño iba a replicarle pero me detuvo. Era momento de entrar. Ahora, girandose la tortilla, di un paso hacia atrás moviendo mi mano en señal de despedida, quedandome mirando como el auto se marchaba de la cuadra. De nuevo en el apartamento, Andrea me esperaba con las brazos cruzados y una expresión de picardía en el rostro. No hacia falta saber que estaría pensando, por lo tanto, rodeando los ojos cruce de largo sentandome en el sofa esbozando una sonrisa de medio lado combinada con un bufido. ¡Santo cielos! ¿En verdad esta insinuando algo con Jungkook? Es decir, es cierto que no tiene la capacidad de ocultar sus sentimientos, menos la fascinación que tiene por estar a mi alrededor, pero eso no explica estar correspondiendole. Porque seamos honestos, aun tengo un camino largo por recorrer, con ello no digo estar aun abordando el tema de Adrián, él esta sepultado para mi y no pretenderé sacarlo a flote jamas. Por lo tanto, estoy enfocada en darme el valor que merezco y tener mas fe en mi misma, a la par de amor. Todo se reduce en eso. Para Andrea, quien a tomado asiento a mi lado aun sonriendo de forma casi mecánica, pretende tener una información de mi que jamas obtendrá. Abre la boca admitiendo caerle muy bien galleto, no parece ser el típico idol con infulas de grandeza, en su lugar, se preocupa por sus fans y trata de complacerlas con sus peticiones. Verlo interactuar con Sofia al pesar de no conocer mucho el idioma le dio una sensación de ser totalmente un humano, no una maquina de hacer dinero, además, su sobrina estaba que caminaba por las paredes. Rei estrepitosamente al escucharla decir eso, comprendia la reacción de Sofia porque es mas o menos la misma a ver a Xiumin de EXO en aquel festival, ni pasar por alto el saludo de los demás integrantes, creí estar en una especie de casi ataque al corazón, los sueños pueden hacerse realidad. Mi prima siguió conversando en confiar en la idea de Jungkook al hacerle un video con los demás integrantes, realmente es un buen chico, tiene un gran corazón con sentimientos muy puros y busca enalteser las cualidades positivas que tengo, aunque realmente se lo pongo difícil. En realidad, no es que se lo hago difícil, simplemente resulta un poco complicado pensar en tener la atención de alguien como él. Ella misma lo vio, es un ser extraordinario, encantador, hermoso, con algunos momentos de niño travieso, pero eso solo le da mas ganas de protegerlo. Quiero ser egoísta por primera vez en mi vida, de guardarlo solamente para mi, que si llegara la remota posibilidad de descubrir seguir amando a su ex novia, no permitirle volver con ella. Andrea a mi lado me observa asombrada, como si descubriera una nueva faceta en su prima, una feroz y demandante, llevándola a sacar las garras de ser necesario solo por proteger a una persona importante. No obstante, sé que eso no podre sostenerlo mucho. Andrea sonriendome de medio lado, apoya una de sus manos en mi hombro apretandomelo con signos de apoyo, nada de eso va a ocurrir ella detallo con presunción a galleto y puede decir con certeza interesarle mucho. Conoce perfectamente mi postura al mencionar ser una confusión de su joven mente, pero estoy equivocada, las malas experiencias del pasado me marcaron el ser desconfiada. Debo de tener presente que no todo chico en acercarseme va a lastimarme, si realmente voy a pasar la pagina de la historia correspondiente a Adrián, tengo que empezar por permitir a otro hombre el quererme. Porque galleto no es un chiquillo, él es un hombre, uno que tiene rostro de niño inocente, pero con pensamientos y acciones juntas. ¿Donde estan mis dudas ahora? No contesto nada, en realidad, bajo la mirada soltando un suspiro nostálgico, pretender el ser valiente con mi prima en igual a osar mentirle a tu mamá, una odisea y nulo, por lo tanto, me trago los sentimientos y confusiones en mi interior. El tiempo sera el responsable de responder todas la dudas.
A la mañana siguiente, me despierta el estridente timbre de llamada de mi telefono, con mi usual humor de perro endemoniados, lo contesto sin tomar la molestia de mirar el remitente solo suelto gruñidos y quejidos lastimeros. Entonces al escuchar la voz del otro lado me congelo, se trata de Suga. Tomo asiento en la cama sintiendome muy ligera y despierta, no es usual que este chico me llame mas con esa particular forma de tratarme.
— ¿Qué horas piensas que son? — dice ante mi silencio. — deberías de estar hace cinco minutos en la compañia.
Lastima por la chicas que imaginan a un dulce Yoongi levantandolas en las mañanas con una tierno “buenos dias”, porque se llevaran con un duro golpe de su huraña actitud de viejo de sesenta años, o quizás, eso es solo conmigo.
— Lo siento. — contesto, aunque la verdad, ni debería de hacerlo. — anoche me dormi tarde y… ¿Por qué demonios te explico esto? Estoy mal de la cabeza como para hacerlo.
— Si, tienes razón. — sorpresivamente dice, causandome un respingo. — pero no quiero excusas de tu parte. Trae tu huesudo trasero a la compañia ahora.
Antes de preguntarla si Hyun o la jefa Park han preguntado por mi, corta dejandome con las palabras en la boca, es un insensible. Quitandome todas las frasadas de encima, escribo un mensaje cargado de verdades a ese pelinegro malhumorado, porque simplemente no tenia derecho de llamarme solo para exigir mi presencia en la compañia, sabía cual es el puesto en ocupar y la responsabilidad en ejercerlo. ¿Pero eso explica su lado mandón? No, no lo hacia. Da igual diga lo que diga, haga lo que haga, Suga seguirá siendo comportándose de esa peculiar manera conmigo y fin de la historia. Culminando el testamento de mensaje a cierto pelinegro gruñon me percato que tengo varios de los otros chicos, Hoseok por ejemplo, me desea los buenos dias, Tae me manda un emoticon de guiño y una estrella, ni idea de lo que signifique pero aprecio el acordarse de mi, en cambio Jin y Nam Joon, me envían selfies de ellos en una especie de tejado (creo que es el de la compañia) mostrandome el eminente amanecer detrás de sus espaldas seguidos de unas palabras alentadoras. Por último, Jimin y Jungkook, me mandan audios pidiendome levantarme rápido y llegar rápido, no quieren adelantar nada pero me espera una sorpresa. Teniendo las energías respuestas con estos hermosos detalles, cojo las cosas necesarias para darme un baño e ir a la compañia. Estoy intrigada de conocer lo posible de esperarme al llegar, aun no es tan tarde, de hecho es bastante temprano, la siete para ser exactos y aun tengo algo de sueño en mi sistema. Los chicos son bastante madrugadores, lo usual considerando ser estrellas de la industria del entretenimiento en este pais, su día empieza muy temprano para estar listos en sus obligaciones. Hoy les toca grabar un programa de variedades en uno de los canales mas importantes de todo el pais, la jefa Park me dictaminó estar lista para ayudar en todo lo que conciernente a ello, siendo cincera, estoy nerviosa. ¿Y si me encuentro con cualquier otro artista? No necesariamente cantante, puede ser animador o actor. ¡Santo caldero ardiente! Juro que si me topo con Lee Min Ho terminare por romperle los timpanos producto de mis gritos, no saben cuanto me encantaría llamar a Eun para decirle esta gran primicia, pero no puedo, no si deseo conservar mi trabajo. Terminado mi ducha mañanera, busco rápidamente una ropa decente que colocarme hoy, optó por unos jeans ajustados azules, una blusa gris de cuello en “v” de botones en su escote, un abrigo azul oscuro de gorro y unos tenis blancos. Sé que no le pongo mucho empeño a colocarme algo mas femenino, pero solo busco comodidad mas conociendo que voy a hacer hoy. Cojo una gorra blanca obsequiada por la compañia, seguido de mi indentificación y mi bolsa saliendo al pasillo. Andrea aun no se ha levantado, esta bien, igualmente se ha quedado despierta hasta tarde conmigo por la visita de galleto, sumandole nuestra conversación que aun no la he descifrado por completo y no lo hare en estos momentos, estoy ocupada. Agarrando mis llaves, salgo del departamento. Mientras camino hacia la parada de autobuses no puedo dejar de pensar en la llamada de Yoongi, quizás ha sido su manera de desearme buenos dias, considerando lo “sensible” que es, tiene una particular forma de hacer las cosas. Sinceramente no lo entiendo, realmente me es un misterio, no tanto como Jungkook, él es un gran signo de interrogación andante, simplemente el pelinegro… no lo se, me intriga. Es reservado, callado casi todo el tiempo, aun teniendo la oportunidad de decir algo, posee las mejores palabras que te hacen reflexionar tu forma de pensar, sin dejar por alto su musica, invaluble, directa y llena de indirectas muy concretas. Para sus amigos es uno de los pilares fundamentales, con ello me refiero al grupo, porque los guia y aconseja cuando estan en problemas. Es decir, es uno de los mejores amigos que podías desear, sin embargo, cuando lo tengo alrededor, es frio y demaciado duro para mi estilo. ¿Qué trata de ocultar? No lo se, aunque puede que alguien en concreto si lo descifre muy bien, hablo de Jimin.
Subo al autobus con telefono en mano creando un grupo en Whatsspad con Jimin y Hoseok, creo que se me ha hecho costumbre hacerlo cuando tengo dudas de cierto pelinegro particular, en realidad, hasta ahora, los únicos en causarme dolor de cabeza son él y Jungkook, el resto, son unos niños muy bien portados. Hasta demostrarme lo contrario. El primero en abrir conversación en J-hope pidiendo saber donde me encuentro, él no es muy bueno para guardar secretos y el que este tardando ayuda poco, Jimin con emoticones de estar riendo pide soportar un poco mas, debo de estar cerca porque su Hyung fue muy preciso en decir apresurarme. Frunciendo el ceño, exijo el parar el secreteo entre ellos, no me gusta e impacientan un poco mi corazón. Jimin dice tranquilizarme, nada mala va a ocurrirme, de hecho, es lo contrario y en verdad va a encantarme. ¿Qué pueden estar planeando estos niños?
Chim-Chim dice:
Vic confia en nosotros, todo va a salir bien.
Hobi dice:
Te aseguramos que saltaras de la felicidad y nos amaras mas de lo que ya nos amas.
Vic dice:
¿Quien dice qué los amo?
Hobi dice:
¡Oh por favor! ¿Vas a ocultarlo a estas alturas del partido? ¡Lo dice tu cara!
¿Mi cara? ¿Acaso mi cara habla? Sin darme cuenta, empiezo a tocar mi rostro con frenesí percatandome que una niña de unos ocho años me observa curiosa, seguramente ha de pensar que esta agasshi se volvió loca. No la culparia de todas maneras, puede estar pensando en lo cierto.
Vic dice:
Solo viene a quejarme de la peculiaridad de Yoongi, es todo.
Chim-Chim dice:
Debí imaginarlo, ¿por qué otra cosa crearías un grupo?
¡Espera! Eso ha sido un poco grocero para tratarse de Jimin, aunque puede ser en signo de broma o ironía, tampoco coloco emoticon alguno. ¿Deberia preocuparme?
Chim-Chim dice:
Le sugerimos decirte algo efectivo, pero… al parecer se le ha pasado la mano.
Hobi dice:
Típico de Suga.
Vic dice:
Has dicho “efectivo” no “agresivo”, bueno, da igual, porque le he dejado muy claro las cosas a él.
Hobi dice:
¡Agh! No quiero imaginarlo resogando por eso.
Chim-Chim dice:
Creo que Kookie esta con él, debe de estar soportandolo.
Hobi dice:
Vamos a dejarle la tarea a él entonces.
¡Valgame dios! Estos niños son realmente algo, puedo hasta imaginarme la expresión de diversión en Hoseok al encargarle a galleto la supervisión de Suga. Creí que el único en poder controlarlo era Jimin, pero no parece ser el caso, otro de los integrantes de Bangtan igualmente puede con el trabajo. Me desconecto del Whasspad alegando estar cerca de llegar, pronto estaremos cara a cara y conversaremos mas cómodamente. Quedandome en la parada correspondiente, le mando un texto a Andrea avisandole en salir temprano al trabajo, aparentemente han solicitado mi presencia antes de tiempo y eso no es discutible, ella no me responde haciendome pensar que aun sigue dormida. Encogiendome de hombros sigo mi rumbo. Al entrar a Bighit me percató que los trabajadores saludan ha mi dirección con rostros extraños, no sabría coma explicarlo, pero realmente me estan escondiendo algo y eso me intriga. ¿Pero que demonios esta ocurriendo? Pienso al dirigirme a mi oficina eventual con mis compañeros de trabajo, la señorita Shin y el joven Park, pero como si alguien estuviera leyendo o visualizando mis movimientos, me llega un mensaje al celular avisandome dirigirme directamente al salón de los espejos sin tener ningún desvío. ¿Qué demonios? En mi camino me topo con varios chicos de grupo de baile, mueven sus manos hacia mi dirección y uno se acerca sonriente dandome un apretón en el hombro, no agrega nada o dice algo, simplemente tiene esa misma expresión en el rostro desconcertante que me inquieta. Entonces, finalmente llego a mi destino. No voy a negarlo, tengo un raro nudo en el estomago que me impide atravesar la puerta del salón de practicas, es como si me esperara un dragón gigante para deborarme. El solo plantearlo me causa una risa nerviosa, pero es solo todas esas demostraciones de los empleados de conocer lo que aguardan los chicos y varios del equipo del Staff en ocultarme, inclusive debería de agregar la amable jefa Yang de vestuario. Ellos no podrían estar planeando algo malo para mi ¿Cierto? Menos Bangtan, son mis amigos, los primeros en tener desde mi llegada a Korea. Asi que, tomando unas grandes bocanadas de aire, giro la perilla encontrandome con la sorpresa mas enorme de todas que me roba el aliento, la cordura y todo razocineo de mi cabeza.
¡Santo Cielo!
¡Santo Dios!
¡Santo buda!
Santo… ¡Santo Goku!
Los acordes de butterfly suenan de fondo junto con la voz de Jungkook, esa que una vez escuche esperando en la sala de espera de un ambulatorio donde revisaban a mamá en un diciembre, era un clima friolento, un sol que al pesar de ser explendoroso no calentaba tu piel y un aire lo suficiente nostálgico como para comprender a la perfección que esta canción no contaba una historia feliz, sino triste. Es esa misma melodía que esta inundando mis sentidos, callando mi voz y ocupando mi vista en siete hermosos hombres que la cantan para mi, no tienen una coreografía en particular como la hecha en los escenarios, solo son ellos alzando sus voces y cautivandome por completo. Es galleto que rompe filas extendiendo su mano hacia mi para tomarla, insitandome en acompañarlo, clavando su insipiente mirada en mi rostro y doblandome las rodillas sin anestesia. Lo saben, Jungkook no es el mismo una vez esta interpretando una canción, se convierte en otra persona y no puedo evitar sentirme tan atraída hacia él, como abejas a la miel o lobo a una luna llena. Seria mucho declararme adicta a su forma de caminar, de moverse con ligereza al cantar o simplemente respirar, pero en esos momentos me siento de esa forma. Cautiva como una mariposa en sus manos. La conexión de nuestras miradas se rompe al tener la atención de Tae Hyung, su voz grave, fuerte y demandante me invita a darme la vuelta para prestarle atención, tambien posee un toque único que me es imposible de ignorar, como si yo fuese esa chica de quien habla de la canción y no deseara por nada en el mundo perderme. Su rostro, tan bello, maravilloso y simplemente agraciado por los mismos dioses se contrae de tristeza, llevandome a pensar sentir la canción. Dan ganas de alzar mi mano, colocarlo en su pomulo y decirle que estoy aqui, que no pretendo ir a ninguna parte y jamas pretendo hacerlo, voy a quedarme justo en donde me encuentro, por eso, deseo ver su enorme y encantadora sonrisa abordando sus labios, esa que induce un temblor en todo mi cuerpo. Antes de hacer algo que podria ser maliterpretado, la voz de Angel directo de los mismos cielos llega detrás de mi materializandose en un encantador hombre de cabellera rosa, rostro regordeto y personalidad de príncipe. Park Jimin. ¡Mi dios piadoso! Nada se compara con escucharlo en vivo, se los juro, nada lo hace, porque se que ocupo su atención completamente y que cuando su mano busca la mia, me descompongo en suspiros de una doncella en su primavera de la juventud. Él por el contrario de sus compañeros, esboza una sonrisa penosa en sus labios provocandome multiples espasmos en mi pecho, uno peor al otro, tambaleando mi mundo por completo, porque abran sus ojos muy bien, la corriente eléctrica de nuestras pieles juntas no es producto de mi imaginación lo puedo jurar en donde quieran, ha sido algo mutuo, haciendome sonrojarme hasta las orejas. Al momento de coro, deja mi mano libre ubicandome en el centro del salón, donde las miradas de todos se clavan en mi al unir sus voces junto los vocalistas, dandome cuenta que en definitiva asi es como te reciben en el cielo. El turno de Yoongi no se hace esperar, el rompe filas cantando a mi alrededor fijándose en cada movimiento que hago, sus ojos negros me examinan con tal presición llevando a desarmarme por completo, nunca imagine tener su atención ni en los sueños mas locos, pero ocurre y solo no se como manejar estas contracciones dulces en mi pecho. Es decir, tengo en cuenta esta actuando para la canción en mas amar de toda su discografía, aun asi, siento que va mas alla de lo usual, parece estar sintiendo cada palabra y esta transmitiendola. J-hope le sigue atrás, este al pesar de ser energético y muy dinámico, muestra una faceta totalmente diferente donde la tristeza a la mano del anhelo, van tomadas de la mano, con solo una mirada de las suyas vuelve a escaparse mi respiración de tiro y me vuelven las ganas de borrar los signos de tristeza en ellos, solo correr a donde esta y abrazarlo con fuerza. Me preguntó si Army alguna vez ha tenido esa sensación, seguramente, ellas son sus protectoras.
Nunca me cansare de decir lo muy sutil y hermosa de ser la voz de Jin, da un poco de rabia el no darle mas lineas porque la merece, porque seamos francos, combinada con cada expresión añorante de su rostro le da mas la sensación de perdida junto a la canción, él es mas a un simple visual, lo certificó. Mi parte favorita de toda Butterfly no duda en llegar, esta viene junto a la frustración de RapMon con su linea, al pesar de ser corta demuestra la impotencia de no poder alcanzar a ese maravilloso ser de alas brillantes que se aleja de ti, en tanto tu, solo puedes mirar. Instintivamente llevo mis menos a mi pecho apretandolas, en si, la canción es hermosa, todas estas voces juntas me descomponen por completo y provocan abrazarlos a todos, sostener sus manos para inducirle la calma, que todo realmente va a estar bien. Asi que, con las últimas lineas en manos de Kookie, la sala se llena de aplausos, gritos y signos de felicitaciones. Aun no me he recuperado del impacto cuando tengo a la jefa Park  extendiendome un sobre blanco, parpadeo varias veces hasta adaptarme a la realidad, porque primero a todo deberían de dejarme respirar con claridad y poder sostenerme en mis piernas sin correr el peligro de caer. ¡Tengo hasta las ganas de reirme! Nunca he tenido la atención por mucho tiempo de un chico, ahora de pronto, la tengo de siete y uno detrás del otro sin aviso previo. ¿Por qué? ¿A que debo tan sorpresiva sorpresa? Nam leyendo mi mente aparentemente, confiesa el interrogar exhaustivamente a Kookie la noche anterior por su desaparición repentina sin avisar, giro frunciendo el ceño buscando su mirada para reclamarle en mi particular forma de ser su imprudente acción, pues él mismo me aseguro estar todo en orden. En fin, RapMon sigue con su relato aclarando que jamas fue si intención indagar mas a lo necesario en mi vida privada, pero desde la idea de enviarle un video a Sofia, mi prima pequeña con su canción favorita la cual es Run y enterarse de la mia, se les hizo imposible quedarse de brazos cruzados sin hacer nada. Hoseok interviene que en ese pequeño sobre se encuentra una USB con el video para la pequeña, alli existe un mensaje detallado con agradecimientos incluidos y su canción favorita, se disculpa de ante mano por su mal español pero se esforzaron para poder hacerlo posible, además de recibir ayuda extra. Yoongi bufa divertido con brazos cruzados musitando tener alumnos muy difíciles de guiar, aunque no existe nadie en igualarlos ante el impetud, corazón y alma en ponerle a las cosas, realmente se han esforzado para hacer feliz a Sofia. Ese es el efecto que produce Army en ellos, corrobora Jin guiñando su ojo hacia mi dirección, seguramente Sofia va a quedar mas que contenta con el video. En cuanto a Jimin, confiesa sentirse halagado al enterarse de ser su otro bias de la niña, le cuesta creer que alguien de la otra parte del globo terráqueo le quiera, pero ocurre, y el mayor ejemplo de eso es Sofia.
— Es eres asombroso, Jimin. — susurro con poca fuerza de voz, sus ojos se agrandan al escucharme decir eso. — es cierto, porque no solo tienes talento, eres humilde y tratas con todas tus fuerzas mejorar tus debilidades para seguir adelante. En general, eres un chico con las metas bien fijas, tu mirada esta puesta en el futuro y eso, eso es sumamente admirable.
Todos se quedan sin habla asombrados de mi confesión, en retrospectiva es un milagro no haberme desmayado o trabado con las palabras, conociendo como soy seguramente me hubiese ahogado con mi propia saliva. Aunque no resulto asi, todas esas palabras me han salido de lo mas profundo de mi corazón, porque me consta en saber todas las ganas de ponerle a su trabajo Jimin, todo para ser reconocido por Army y Sofia, una de sus mas fieles admiradoras lo ha captado de inmediato. Asi que, armandome de valor, doy un paso hacia adelante con todas las miradas clavadas en mi, colocando mi mano sobre el brazo del pelirosa y esbozando una sonrisa sincera, agregándole agradecida. Cuando Sofia vea esto va a morir de la dicha.
— Nunca dudes de tus capacidades, de lo contrario, pondrás a Army muy triste. ¿Quedo claro?
Con la boca ligeramente abierta, Jimin traga saliva sonoramente desviando su mirada a mi agarre y colocandola otra vez en mis ojos, su mejillas no tardan en pintarse de carmín por la cercanía seguramente. ¡Demonios! Probablemente he violado su espacio personal, estoy a punto de retractarme pero sorpresivamente, él coloca su mano sobre la mia dandome un suave apretón cohibido que no pasa desapercibido por los demás, aun mas en mi que descontrola mi ser al completo, de hecho, tiembla sin poder evitarlo.
— Lo prometo, Vic. — me asegura.
— ¡Bien dejado las cosas claras! — la jefa Park interviene separandonos, extendiendome una vez mas el sobre que casi he dejado a un lado. ¡Que vergüenza! — enviale esto a tu prima Sofia, estoy segura de hacerla muy feliz y estará encantada de la vida. Debes de darnos un reporte exhaustivo de su reacción.
— Claro. — digo mirando el sobre con anhelo, recoponiendo un poco mi compostura.
— Ahora, entremos en materia. — da unas palmadas al aire, colocando el orden exacto a los presentes. — se que la sorpresas son divertidas pero el deber es algo inevitable, el programa de televisión nos espera. Vic, por favor, ve con los de vestuario para ordenar los atuendo de los chicos. ¿Si?
— Si.
Todos los presentes se mueven de inmediato conociendo sus funciones, mientras los imito, muevo mis labios agradeciendole una vez mas a Bangtan por todo, aun mas, el cantar mi canción favorita de ellos. J-hope hace una reverencia hacia mi dirección seguida de un guiño provocandome risitas, ni dejar el beso volador de Jin que hago la simulación de cogerlo y aguardarlo en el bolsillo junto al sobre, pero al colocar mi vista en Jimin todo se descompone, ambos nos cuesta sostener la mirada del otro por lo que la bajamos rápidamente con los corazones latiendo a ritmo virtiginoso. ¿Qué demonios significa esto? No es como si estuviera atraída por Jimin, estoy consiente de su gran talento, belleza y adorable personalidad, es quien me ayuda a comprender mejor a Suga y con su presencia espanta la soledad de muchas tardes de aburrimiento, es un gran conversador y oyente, donde algunas ocasiones pone su posición cuando estoy errada. ¿Por qué va a cambiar eso? ¡¿Por que debe de hacerlo?! Colocando la mano en mi pecho respirando unas cuantas veces, giro la mirada discretamente en dirección donde se marcha Jimin encontrandome con su espalda, ya no me mira, pero si existe alguien en hacerlo y es cuando llega el golpe de la incertidumbre. Me refiero a Jungkook. No es que este recriminandome o algo parecido, solamente siento sus ojos café oscuro detallandome con algo de seriedad o buscando la respuesta a lo ocurrido recientemente, porque si retomamos una noche atrás, me derretia en su boca en medio de un abrazo estando en un taxi. Ahora, no solo he dicho cosas vergonzosas de uno de sus hyungs mas preciados, igualmente me preste muy cercana a él. Seguramente esta dolido, traicionado o… o… ¡Maldita sea! Si esto le resulta confuso para él, para mi lo es mucho mas, es la primera vez en tener muchos amigos hombres que estan prestandome atención, en realmente importarles, agregándole, estoy en choque constante con otra cultura y Jimin es sumamente penoso, su vergüenza me ha tocado. Al menos, quiero considerar eso. Por eso, desviando la mirada para salir del salón de los espejos, paso de Jungkook manteniendo a capa y espada no hacer nada malo porque aun no somos nada, no le debo explicaciones a nadie y soy libre de hacer lo que quiera. Apartando esos asuntos a un lado, me ubico en el departamento de de vestuario ayudando a las modistas para la clasificación de los atuendos, en uno de los lugares que mas amo estar en todo Bighit, todas aqui son realmente amables y atentas, la jefa Yang es alguien que le tengo suma confianza ayudando a poseer conversaciones a menas. En tanto sostengo la ropa que aparentemente J-hope se colocara, la mujer de avanzada edad se acerca a mi con una expresión indecifrable en el rostro, solo detallo destellos curiosos en sus ojos haciendo sacar conclusiones apresuradas antes de tiempo. Me asombro sin reprimirlo, no esta bien hablar de algo, menos tomando en cuenta que los chicos estan en maquillaje y en cualquier momento podrían entrar, mejor prevenir a lamentar. Sin embargo, la jefa Yang suelta casualmente que pensaba estar en mejores términos con Jungkook en lugar de Jimin, es decir, casi me ve por todas partes a su lado y él manifiesta estar cómodo conmigo. ¿Ha cambiado algo? No respondo de inmediato a su interrogante, me quedo meditando en silencio unos minutos lo próximo a salir de mi boca, la jefa Yang tiene una idea equivocada de lo mio con Jungkook. ¡Ni siquiera existe un “nosotros”! Admito estar igualmente a gusto a su lado, con él siento el significado de ser atractiva, querida y todo lo que representa ser una mujer. Del mismo modo, me ha enseñado el valor de amarse tal cual como eres, con su pasión y entrega a todo lo que hace me conmovió profundamente. Decir ser indiferente es mentira, porque anoche hasta medite corresponderle algún dia. Entonces, ¿donde entra Jimin? En realidad en la parte donde, en definición, no viene lo romántico, tampoco Jungkook, solo… solo estoy permitiendo conocerlo, es todo.
Claro, quiero verme repetir eso, pero la próxima vez que me lo crea por favor.
Suelto un suspiro ofuscado, dejando escapar de mis manos las prendas de ropa y esconder mi rostro en ellas. No puedo evitarlo, pero ese pequeño gesto entre Jimin y yo en medio del salón de espejos lo ha cambiado todo, lo descompuso todo y me incomoda demaciado, lo siento igual a un huracán que destruye todo a su paso. ¡Como si me faltara mas complicarme la vida! Con galleto me basta y sobra, él es la supremacía a no medir la consecuencias de fijarte en alguien con misterios de por medio, agregándole a su fastidiocilla ex novia. ¿Agregaria a Jimin a la ecuación? No, no deseo hacerlo. A mi lado, la jefa Yang comprensiva como solamente la caracteriza ser, me da unas suaves palmadas en la espalda invitandome a salir de mi escondite. Cuando eres joven es normal encontrarte con neblina en tu firmamento que obstaculizan tu vista, con ello no dice permanecer mucho, su función es simplemente es de medir la resistencia a ellas. Depende de uno el dejarlas marchar o retenerlas mas, tambien esta la otra opción, desviarte del camino para conseguir otro, aunque mirandome detalladamente, no parezco ser quien evade los asuntos duros sino los enfrento. Antes de abrir mi boca en contratación a su argumento, un alegre Tae Hyung llega totalmente solo alzando su voz tan agraciada estar listo para colocarse su increible vestuario para entrevistas, él confian en el Staff con escoger algo tan increíble que hara conquistar el corazón de Army una vez mas. Al menos no es Jimin o Jungkook, este último me pone los pelos de punta, la mirada sin emoción me conmociono mucho y no quiero lidiar con ella, al menos no ahora. Tae fija su mirada en la jefa Yang y luego en mi, con sus pasos agraciados camina hacia nosotras haciendo muecas seductoras, se que esta fingiendo todo porque la mujer se rie estrepitosamente contagiandome. Se que el de las bromas absurdas en Jin, pero con Tae igualmen puedes olvidar tus pesares.
— Muy… buenas… damas. — dice en español con dificultad, giro con los ojos abiertos hacia la jefa que esta con la misma expresión a la mia: de total asombro. — espe… espero que no… estén, digo, que este interum… interrumpiendo algo.
— Para nada, joven de buenos modales. — apoyo mi codo en la mesa de alfrente y alzando mis cejas repetidas veces, Tae suelta una risa que no oculta mostrando su hermosa dentadura blanca. Revocaldo mi estomago igual a una licuadora. PELIGRO, repito, PELIGRO, hombre guapo a la vista y dispuesto a lanzar su arcenal mas fuerte. — Alguien ha estado haciendo muy bien sus deberes.
— Para el video de Sofia todos estudiamos muy duro. — comenta buscando en el bolsillo de su pantalón y extendiendomelo, es un paquete de lo que parece al “dandi” en mi pais. — he decidido unirme al proyecto de Jin hyung y Hoseok hyung, engordarte para que ruedes en lugar de caminar hacia el trabajo.
— Gracias. — contesto recibiendolo, en verdad los chicos quieren verme igual a un cerdito. — tenia un concepto diferente de un desayuno en la empresa, pero con esto bastará.
— Oh, lo siento. — se disculpa bajando su rostro apenado, lanzandome un golpe invisible que me hace sentir culpable. — habíamos planeado algo para comer todos juntos pero… si nos atrasamos mas, terminaremos en problemas.
— Ya podrán recompensarla mas adelante. Por ahora, toma. — le empujo su vestuario la jefa Yang, sonriendole con comprensión y señalando a los bastidores. — se le hicieron unos cambios para que se acomplara mas a tu estilo, creo que te veras increíble.
— Vuelvo en un segundo. — se apresuró a caminar lejos de nosotras. — ¡Vic debes de darme tu aprobación final!
— ¡De acuerdo!
Tae es como un niño pequeño que busca atención, nunca sabes realmente lo posible de estar pensando, aunque eso no le quita lo agradable y buen amigo de ser, sobre todo, es muy adorable. Miro con atención el dulce en mis manos, no me equivocado, es chocolate y el simple gesto de regalarmelo es hermoso. Si tiene este tipo de detalles con la chica que le gusta, ella caera rendida a sus pies. Nam me dijo en una ocasión el hacerle imposible imaginarse a Tae Hyung en una cita, como se te dificulta el saber lo que sus pensamientos tiene, saldría con una cosa tan loca provocando la huida despavorida de la chica sin necesidad de llegar a un “hola”. En ese entonces llame a esa inexistente chica idiota, porque cualquier Army mataria por ser quien sea llevada a una salida con el moreno, incluso estaría dispuesta salir con él. Es decir, un hombre tan apuesto, lleno de energía, egnima y con quien no te cansarias de reir, es prospecto para ser una cita divertida que da pie a otra. Quien me desconcierta es Suga, lo dije anteriormente, pero él no es de sentimentalismo o romanticismo, su personalidad taciturna te impide reflejarlo en alguien detallista o sensible como Jimin, tomandolo de ejemplo, seguramente en una cita estaría dispuesto a ser sentir a la chica protegida, a gusto y querida. Le regalaria un ramo de flores, la llevaría a ver una pelicula romántica, caminar de la mano por un parque y por último cenarían en un lugar acojedor. Jin tambien es un hombre de detalles, tendria desde varios dias un plan detallado y un obsequio, uno que la llene de suspiros y la deje noqueada, a su vez, buscaría verse lo mas guapo posible para ella y, a la final de la cita, daria el paso para un beso. ¡De solo imaginarlo me coloco colorada! Mejor dejar de pensar en pendejadas, aun faltan los otros chicos por prepararse y la jefa Park seguramente me dara mas obligaciones.
Al cabo de unos minutos sale V totalmente vestido, en el mismo instante de los demás llegar y allí todas somos ocupadas, no tengo ni el instante de preocuparme de la presencia de Jimin o Jungkook en la sala. Camino de un lugar a otro por mandato de la jefa Yang, ya saben, para arreglar detalles mínimos como el botón salido de Jin de su pantalón, el ruedo de kookie o acomodar la talla de RapMon. Solucionado todo, llega la jefa Park con Hyun para llevarse los chicos a la camioneta, aparentemente ellos al igual que yo no han desayunado aun por lo tanto cogeran algo en el camino. Mientras son trasladados de la sala, la jefa Yang me manda a sostener unas cosas por si ocurre una eventualidad con las ropas de ellos, cosa en jamas ocurrir, pero nunca esta de mas prevenir, por encima me explica algunos trucos básicos de coser que jamas aprendí estando con mamá. Solia decirme ser una total perezosa, porque cuando mis medias o franelillas empezaban a descocerse le deja todo a ella para arreglarmelo, ahora en el presente, estoy obligada a hacerlo para estar dispuesta a ayudar. Ibamos tan concentradas que no notamos la presencia de Hyun en uno de los pasillos esperando por nosotras, en primera instancia pienso que va a regañarme o algo parecido, pero no, solamente esta dandome la asignación de ocupar uno de los asientos en auto donde iran los chicos. Espere… ¡¿Acabo de escuchar bien?! Aparentemente mi expresión dice mi pensamiento, porque Hyun en su estoica forma de ser rie entre dientes y revolviendo mis cabellos, pide apresurarme para alcanzarlos. Dándole un último vistazo a la jefa Yang, doy unos pasos agigantados medio temblorosos con una risa queriendo salirse de la garganta, esta es una oportunidad unica en un millon y si, debería de estar muriendome por ver una vez mas a Jimin y Jungkook, pero esto no es algo en ocurrir todos los dias, debo de aprovecharlo mientras se presente. Llego en el mismo instante que Hoseok me detecta moviendo su mano hacia mi dirección, Suga a su lado rodea los ojos y entra a la camioneta ignorandome, me da igual, porque es la reacción que esperaba de él. En cambio Tae Hyung que acompañaba al este par, corre hacia mi dirección sosteniendome la mano y invitandome a acompañarlos, al líder le ha costado mucho convencer a los managers y Hyun para hacer esto posible, debemos aprovechar el momento. Asombrada de tal descubrimiento me dejo llevar por el moreno, escuchando a la par los reclamos de un Nam muy cohibido de su muy imprudente compañero de grupo, en tanto un Jimin y Jin rien en conjunto por ello. Pobre RapMon, no es fácil ser el líder de estos chiquillos traviesos, pero tampoco es un fastidio, es toda una aventura sin presedentes.
Ocupo un lugar a la derecha, un asiento sola teniendo en el puesto conjunto a Suga y Jimin, el primero tiene unos lentes negros con los brazos cruzados, su vista se mantiene hacia adelante y es evidente que no quiere ser fastidiado. No pensaba hacerlo de todas maneras. El pelirosa me da la espalda, tembloroso aparentemente porque se percibe sus movimientos erranticos por evitarme, mi mente jugandome una mala pasada me proyecta esa imagen de nosotros dos sosteniendonos los brazos y mirandonos tan fijamente que cualquiera se lo medita antes de interrumpirnos. Dandome la vuelta enseguida me reduzco en el asiento, bajando la mirada y entrelanzando mis manos prestandole la atención mas a cualquier otra cosa, una vez mas, los latidos de mi corazón se siente tan acelerados que me llevan apunto del colpso. ¿Qué demonios ocurre conmigo? Siento tanta vergüenza que mis mejillas arden, si pudiera desaparecer seria lo mejor, o al menos, volverme diminuta como pulgarcita. Practicar ejercicios de respiración no estarían de mas, por lo que ocultando mi rostro con la gorra que llevo puesta, agarro aire, lo retengo, posteriormente lo exalo y vuelvo a repetir el procedimiento por lo menos unas tres veces. Voy por la cuarta cuando el motor del auto se enciende igual que mi vecino del puesto de atrás, quien resulta ser un imperativo Hoseok.
— ¿Tienes algo en mente para desayunar? — pregunta de la nada.
— ¿Eh? — suelto confundida.
— Hobi hyung y todos conversabamos que seria bueno para comer. — explico Tae, este estaba sentado detrás de Suga y Jimin, junto a un muy silencioso Jungkook que se rehusaba a mirarme. — yo decía que unos churros no estarían mal.
— ¡Ahg! Quiero pollo frito, mas si es picante. — pronuncio soñador Jin desde el último puesto, a su lado Nam sonreía despreocupadamente. — ¿No te apetece Vic? El picante de Korea es bastante bueno, de probarlo te encantara.
Y mi madre me mataría.
— Tengo ganas de comer Waffles. — musite en medio de un suspiro, los chicos me miraron con curiosidad. — pero… creo que me confirmaría con bolas de de arroz rellenas de salmón o atún. Luego, capaz y podremos tener un almuerzo digno.
— Tienes razón. — concuerda Nam, asintiendo. — no podemos darnos el lujo de comer algo sustancioso, debemos conformarnos algo ligero y después, para el almuerzo, pensamos algo mejor.
No me gustaba mucho esto, tener que privarlos de alimentarse como se debe me daba una mala sensación en el cuerpo, de igual forma, de saber esto mi madre llenaría mis oidos de regaños precisos. Sufro de gastritis, por lo que saltarme las comidas o no comer bien es una fatal idea, pero al tener un trabajo tan lleno de exigencia como este te priva de muchas cosas. Uno de los managers adelante, confirma a vernos escuchado anunciando frenar en uno de los combini del camino para comprar algo, como soy miembro del Staff sera quien se encargara de la tarea. Jin intenta protestar pero lo detengo, aunque sea su amiga no dice librarme de mis responsabilidades, ninguno de ellos puede hacerlo, porque a la final soy una empleada mas. RapMon discrepa de mi postura, porque si puedo estar trabajando para ellos pero no me reduce a “una empleada mas”, soy su amiga, una de gran e importante amiga y el reducirme les duele mucho. Suspirando profundamente me disculpo, girando y ocupando mi puesto en completo silencio, no estoy enojada o algo parecido simplemente desearía que por un momento se colocaran en mis zapatos, porque seamos realistas, a su lado no soy nadie. Al retomar mi memoria a lo que hicieron unas horas atrás por mi y Sofia me hicieron darme cuenta ser mas a una empleada, cantar mi canción favorita me hizo pensar si de esa forma te reciben en el cielo, porque ellos eran iguales a unos ángeles. La manera de manejarse, de actuar, de moverse e inclusive de mirarme, desarmo cada componente de mi, volviendome en nada mas que componentes del espacio. Era especial, al menos eso me dieron a entender en esos instantes, donde ninguna otra chica ocupaba su campo de visión, solo yo. Que pensamiento mas egoísta, seguramente Army tambien se siente asi cada vez de tener esa atención de los chicos sobre ellas, mas en los fanmiting, donde tienen la oportunidad de conocerlos y conversar un poco con ellos. Ojala pudiera ir a uno de GOT7 y estrechar la mano de Jackson, solo asi, moriría feliz y estoy segura que Eun apoyaría mi emoción. Sin embargo, no estoy hablando de mi devoción por ese grupo de K-pop sino mi momento como Army, uno que cualquiera desea tomarlo. Por ello sostengo el no ser nadie al su lado, porque no es como si los siete les interesara mas alla de una amistad, claro, y ahora estare atrapada en un anime estilo harem inverso. Debo de alejarme un poco de ellos, estan comiendo mi cerebro mucho.
Al cabo de unas cuantas cuadras mas adelante, encontramos un mini super y bajo para comprar los aperitivos, al menos tuvieron la amabilidad de escribirme todo en una lista asi no tendre tantos problemas. La campaniña suena anunciando mi llegada, la encargada de la tienda que es una jovencita aparentemente de mi edad me da la bienvenida y vuelve a fijar su mirada en la revista de sus manos, esta claro que eso es mas emocionante a cualquier otra cosa. Ignorandola igualmente, camino entre los pasillos buscando lo de la lista no sin antes tomar una cesta para guarda las cosas, porque no podre con todo con mis brazos. Lo primero sera las bolas de arroz de atún, salmón, aguate con mayonesa, uno dulce y… ¿Qué rayos? ¡No sabia que existiera de camarones! Quizás cambie mi idea del principio. Bien, sujeto unos cuantos metiendolos en la cesta o al menos lo suficientes para todos en el auto, lo siguiente son unas galletas para Jin, aparentemente a última hora quiso algo dulce para aguantar hasta el mediodía. Mientras camino no puedo evitar pensar que esto esta mal, el comer de esta manera podria hacerles daño pero… ¿En verdad tenemos tiempo para esto? Decidiendome por una de animalitos, voy por las bebidas y finalizar las compras, no quiero que sea mi culpa si llegamos tarde. Aunque he dicho eso, me he topado con un dilema de tamaños titanicos porque Hyun me pidió agua pero no especifico si saborisada o natural, ahora divago entre una y la otra. Dato para recordar en una próxima vez: pedir ser concreto. Cuando estoy apunto de escoger una al azar aparentemente de parchita, otra mano mucho mas grande a la mia y blanca se adelanta sujetando la glasificada, haciendome dar la vuelta asustada encontrandome con quien, en definitiva, no debería de estar aqui.
— Hyun la prefiere con gas, yo sin azúcar a si que, escogeré esta. — dice con un tono lugrube de voz, sujetando las bebidas y colocandolas en la cesta. Mi asombro no me abandona, cosa que se percata en seguida. — ¿Qué? Pareces haber visto un fantasma, quita esa expresión que no es para tanto.
— Si… ¡Digo! No… quizás… — balbuceo sin razón aparente.
— Me aburria en el autobús. — simplifico las cosas, a la par de cerrar la nevera de bebidas. — ademas, un par de manos extra no estaría de mas.
Suga, quien menos ha cruzado por mis pensamientos ayudarme esta frente de mi, sigue utilizando sus lentes oscuros pero ahora en su rostro ocupa un cubre boca color blanco para pasar desapercibido. Seria de gran ayuda tener a Jimin para descifrar su comportamiento, porque estoy segura de no salir de buenas a primeras del auto solo por estar aburrido, aunque puede ser el caso, y yo estoy imaginando cosas en el aire. Sea como sea, agradezco el gesto.
— Espero no molestarte. — digo cohibida mirando al suelo.
— Dejate de tonterias, no he venido ayudarte. ¿Lo recuerdas? — me evade, dando unos pasos adelante y caminando lejos de las neveras. — en verdad estoy muy aburrido.
— De todas maneras, gracias. — oculte mi risa detrás de mi puño, quizás Suga ha venido de verdad a ayudarme pero su orgullo lo impide sacar a flote.
— Como sea, no me agradezcas. — su tono de voz era algo a la defensiva, pero detecte un poco de titubeo en él. — Ven por aqui, se me ha entojado algo.
Sostuvo mi mano con firmeza, guiandome hacia un pasillo totalmente diferente al que nos encontrábamos, tener sus dedos sobre mi piel me recorrió un peculiar sentimiento abordando mi pecho. Era extrañeza, en mitad porque jamas imagine a Yoongi rompiendo la barrera del espacio personal, y la otra por una piquetes extraños exactamente en el agarre. Visualizando su espalda pequeña, no tan ancha, figura algo delicada y brazos delgados, me hizo preguntarme si realmente este chico era el mismo de darle un puñetazo a unos malhechores en doblarles el tamaño. No debes dejarte llevar por la apariencia de Yoongi, puede ser delicado pero en realidad, es mas fuerte a cualquier en querer interponerse en su camino. No es del tipo guapo al igual de Jungkook, Tae o adorable como Jimin, Suga es en su particularidad misterioso, inteligente, astuto y lo suficientemente maduro para sorprender a cualquier chica. En realidad, quien fue capaz de terminarle a alguien como él fue una total idiota, no sabe realmente lo muy genial hombre que es ahora y puede sacarme de mis cacillas muchas veces, pero jamas va a borrar mi admiración hacia él.
— Los chicos no paran de hablar de lo mucho que te gusta estas cosas. — dice soltandome en el pasillo lleno de chocolates, de hecho, sostiene un paquete de hershey que tanto adoro. — deben de tener algo que te interese mucho o… no lo se, tu debes entenderte. Por eso, yo… pretendo comprarlos para probarlos contigo.
Esperen, esperen, esperen. ¡¿Min Yoongi quiere comprarme chocolates Hershey?! No, aguarden, aguarden porque mi corazón no esta pudiendo soportar tal noticia del chico que tiene mas semejanza a un gato huraño en lugar de un dulce conejito. Lo malo de todo esto es que no se cual es su expresión, al estar cubierto de todas esas cosas me impide leer su rostro, y la verdad, necesito conocerlo. Asi que, en un acto totalmente impulsivo de mi parte, llevo una de mis mano temblorosas a sus lentes quitandoselos encontrandome con sus ojos razgados oscuros. En ellos veo una clase de dulzura que jamas la he descubierto, las paredes de mi estomago se contraen de ito en ito, mientras que Yoongi sostiene sus lentes de mi mano sin despegar su mirada de mi. Una vez mas, estoy desarmada, enviada a un espacio blanco sin ningún paisaje en especifico, solo existe este pelinegro particular intencidad mas fuerte al sol de verano y del mismo modo a un huracán, destruyendo todo a su paso sin dejar nada mas a destrozos.
— Quiero que dejes esa expresión melancólica en tu rostro y vuelvas hacer la misma de siempre. — dice ante mi silencio, teniendo sin medirlo uno de sus dedos rosando los míos y enviando hondas que duelen mas mi estomago, encogiendolo como pasa. — la que me molesta con sus pensamientos de niña concentida, la misma en ser dueña de las sonrisas de Jungkookie y de la compañia de Jimin. Eres quien los ha unido mas, no te conviertas la causante de sus desdichas.
— ¿De qué…? — me alarme porque aparentemente, este pelinegro sabía mas de lo inesperado.
— Si en verdad eres su amiga, nuestra amiga. — corrige enseguida, frenando mi posible ataque de pánico al saber tener mucha información. — aprende a diferencias sentimientos, cortesías y buenas acciones. Se que eres lista, esto… solo sera una acnedota graciosa mas.
Dicho esto, sostiene sus lentes volviendolos a colocar en su sitio y metiendo la bolsa de chocolates en la cesta, la quita de mis manos caminando hacia la caja dejandome parada en el medio del pasillo. ¿Qué ha sido eso? ¡¿Qué demonios ha sido eso?! Porque ¡Santo cielos! Estoy vuelta un remolino ahora mismo de sensaciones nuevas y no tan nuevas, manteniendo presente la dulces caricias del dedo de Yoongi en mi piel como una canción de cuna, como el cántico de una ave en la noche de primavera, sobre todo, el arroyo poco caudaloso en la espesura de un bosque frondoso. Él me ha dado un consejo, uno con sabor amistoso, pero su agarre fue de lo mas dulce que he tenido en la vida, sería ridículo compararlo con los besos con Jungkook porque al pesar de ser sofocantes, calientes y a su vez hechos con a finalidad de llenar el espacio de mi alma rota, no se asemeja con lo inocente de Suga. Pero no, no debe de ser nada fuera de lo normal, él se ha percatado de mi rara postura desde lo ocurrido de cantarme todos mi canción favorita. Jimin esquivando mi mirada y un Jungkook malhumorado, la verdad es demaciado decir esa característica, pero al estar demaciado callado podria decirse ocupar esa emoción en esos momentos y quiero borrarlo. Aun me catalogo su amiga, de todo por igual y no va a cambiar jamas, pero estar descubriendo las cualidades de los demás como hombres esta confundiendome. Es cierto, lo que ocurre es no mirar a Bangtan como mis amigos, de lo que tanto me hasto en decir, simplemente ellos no han dejado de ser siete increíbles hombres con cualidades atrayentes. ¡No es posible! No, aun no, no puedo ni siquiera considerar pensarlo una vez mas, porque somos amigos, lo somos, lo somos y… aun estoy descubriendome como persona que se puede amar a si misma. Lo demás, es simple adorno.
Aprentando mis puños en busca de recomponerme, guío mis pasos hacia la caja registradora donde Yoongi me espera, bueno, ni tanto porque ha pasado a facturar todas las compras. Al mirarlo me doy cuenta que ha vuelto a ser el mismo, imperturbable, insacesible y tan reacio como un llanero en mi pais, creo que lo de hace un momento solo ha sido un empujón para animarme a cambiar las cosas con aquel par. Quizás lo he tergiversado todo, Suga solo quiere que le tenga confianza y ese fue su mecanismo para lograrlo. Suspiro tranquila, tiendo a imaginar cosas donde no las hay, pero se me ha pasado un poco la mano. ¿Yo? ¿Prospecto amoroso de Yoongi? ¡¿Del gran Min Yoongi?! ¡Si claro! Primero se desata la primera guerra mundial antes de eso suceder, el pelinegro tiene estándares muy altas en las chicas, seguramente muy refinadas, seguras de si misma, femeninas y lo suficiente sensatas para estar dispuestas a tener casi una relación a distancia. Como sea, no es mi problema. Pagamos la encomienda y salimos de la tienda. Llevo una de las bolsas mientras que Suga sostiene otra, al entrar al auto las manos de todos no tardan en llegar para apoderarse del botín, me sorprende su capacidad de hacer desaparecer todo dejandome casi sin que comer, por suerte Yoongi retiene en sus manos el paquete de chocolates alegando ser suyo, en cambio Jimin, guarda como custodio mis bolas de arroz de atún y mayonesa junto a una bebida. Quedo con la boca abierta percatandome que no esquiva mi presencia, menos se mantiene apenado, me sonrie igual que siempre y con un ligero empujón por parte de un pelinegro huraño, caigo sentada en el puesto que antes era suyo. Al instante, me extiende mis cosas y juntos iniciamos una conversación sencilla de aparitivos de camino, la cual de vez en cuando Jin desde atrás interviene emocionado. Claro, acota Tae con ironía, él es especialista en comida y nadie puede ganarle. Entre chistes sin sentido, comentarios innecesarios y bromas al estilo de un sorpresivo Jimin, nos comemos nuestro amortiguador del desayuno, pasando la pagina de una historia que ha de ser comedia. Aunque me arregle con Jimin no digo igualmente hacer lo mismo con Jungkook, este participo en los juegos de sus hyungs pera jamas cruzo palabra o mirada conmigo.
A la llegada de Bangtan a la televisora KBS nos estaban ya esperando afuera, uno de los managers se acerca para dialogar con unos de los encargados, nos han ubicado en la parte de atrás para no ser descubiertos, cosa en ser realmente ridículo, puedo asegurarle escuchar unos cuantos chillidos seguramente de Army esperando por ver a uno de los chicos. La jefa Park ubicándose a uno de mis costados, me extiende un tapa boca negro y mi gorra casi olvidada en la camioneta, en ese instante vuelvo al papel de Staff de Bangtan y me quito el de amiga. Seguidamente, entramos al resinto con varios ojos enfocados en nosotros, por supuesto, somos un grupo númeroso y aparte, se trata de BTS. Me permito dar un vistazo ligero a los pasillos blanquecinos de la televisora, percatandome de ser concurridos, llenos de energía y de varias personas desconocidas, realmente deseo ver algún famoso pero aparentemente, eso no ocurrirá. Subiendo a uno de los niveles superiores correspondientes al programa de variedades, los chicos son enviados a maquillaje y los del Staff controla que todo este en orden, por mi parte, me quedo parada al fondo de la camerino viendo el movimiento de las maquillistas junto a unas modistas, freneticas de algunas arrugas en sus atuendos. Estoy a punto de soltarme una carcajada hasta que la jefa Park me entrega una hoja en las manos, mirandola de forma confundida estoy dispuesta a ser sacada una vez mas a la faena, pide averiguar si la sección de cajones sorpresa estan lista para los chicos. En la primera vez de venir a ensayar el contenido del programa tuvieron un pequeño inconveniente, nada de poder solucionarse a tiempo, aun asi desean tener todo bajo control hoy. Como estoy libre de ocupación debería se supervisarlo, de esta forma estan colocandome aprueba para la gira. Trantando saliva sonoramente, asiento mecánicamente dirigiendome al estudio donde sera grabado el programa, camino con pies ligeros esquivando a personas que cargan varios equipos importantes en sus manos, no es tan lejos del camerino de Bangtan, solo unos cuantos pasillos y… freno en seco escurriendome entre unos señores con luces, escondiendo mi figura detrás de una pared. No puede estar aqui, es decir, si pueden pero no este mismo día que Jungkookie igualmente lo esta. ¿A quien me refiero? A la ex novia fastidiosa del chiquillo, cuyo nombre ni tuve la molestia de aprenderme simplemente porque no es importante.
Doy unas cuantas bocanadas antes de medio asomarme, ella esta conversando con sus compañeras de grupo tranquilamente hasta de lejos, inclusive, puedes decir ser una joven tranquila y de actitud apasible. Por supuesto, mientras no le toques el tema de Jeon Jungkook, ella sera una santa palama. Me preguntó si recordara mi rostro de aquel día, sinceramente no estoy de ánimos para soportar aquella mujercita, al menos no hoy, he tenido demaciadas cosas que lidiar para sumarle mas. Aunque permanecer aqui mucho tiempo es ridículo, la jefa Park espera por mi confirmación, estoy con cubrebocas y un gorro, es difícil de hallar conmigo. Estare a salvo. Agarrando suficiente aire seguido de unas cuantas palmaditas en el rostro, aprieto mis manos con fuerza saliendo del escondite y caminando en dirección al estudio, para llegar hasta él debo de cruzar a un lado del grupo femenino, cosa normal, cosa sana, cosa… ¡Jodidamente difícil! Porque la rubiecita ha colocado sus ojos con lentillas verdes encima de mi figura con intriga, ha sido la magnitud de su desconcierto que sus amigas giran a mi dirección preguntando si me conoce o algo, no teniendo una respuesta concreta, porque tiene la ligera sensación de si pero a la vez no. Escuchando eso, finjo tener una llamada en el telefono y aceleró mis pasos para escapar de ellas, estoy a punto de saborear la victoria y olvidarme de esta dura sensación en el pecho hasta que la rubia chasquea sus dedos acordandose donde me ha visto, junto a Suga de Bangtan. En resumidas cuentas, pertenezco a su Staff. Bajando mi celular dejando de shows de cuarta, giro lentamente descubriendo a las otras integrantes del grupo femenino medio tensas y con expresiones nerviosas, seguramente deben conocer el efecto de ese nombre particular en su amiga, la cual, me observan con ojos agudos y calculadores. Esta estudiandome, me dice una vocesilla de mi mente, esta catalogandome en ser una fuente de información fiable o no. Da igual, ella misma ha dicho recordarme junto a Yoongi, es obvio que lo soy.
— Young Min, no creo que sea una buena idea… — dice una de ellas sosteniendola del hombro en un intento de detenerla.
— Sandeces. — deshace el agarre bruscamente, haciendo retonar sus botines de tacón mientras se coloca frente de mi. — si tu estas aqui… él debe de estar aqui en alguna parte. ¿Van hacer una presentación? No, este estudio lo conozco bien, estarán en un programa de variedades.
¿Para qué me pregunta si lo deduce todo en menos de un minuto? Además, su sonrisa digna de un comercial para tintes de cabello o cualquier producto para este mismo me inquieta, es falsa, engreida y a su vez, intenta pisotearte el orgullo. Esta demostrandome que en esta industria todo mundo tiene su lugar, su propósito y trabajo, los como ella en la sima junto a las luces, en contra parte, los como yo que solo servimos a los artistas. Perfecto, porque tampoco me he caracterizado mucho por dejarme pisotear, en el pasado hubieron muchas oportunidades de querer degradarme a las mas mínimas cenizas y jamas deje eso ocurrir. No importa las veces de tocar fondo, de hundirme en lo profundo de las oscuridades impisibilitandome ver aunque sea un altismo de luz, logro impulsarme y volver admirar el sol en todo su esplendor. Es por ello, que ninguna niñita berrinchuda va a venir con sus aires de princesita de mundo de cristal a degradarme, menos si insulto en el pasado a mis amigos, esa es una espinita que no pude sacarme en el pasado. Ahora, podre librarme de esa molestia. Lo siento mucho por Tae Hyung o Yoongi, pero no puedo evitar meterme donde no me llaman, supongo que es mi naturaleza idiota. Quitandome el cubreboca del rostro y el gorro, muestro en todo mi esplendor la expresión de mi cara viajando entre la molestia y rabia, la rubia parece captarla porque su sonrisa cambia drásticamente a ironía. Perfecto, podremos encontrarnos en tablas, eso de niveles… jamas ha sido lo mio.
— He dado en el clavo, eres la de ese día. — pronuncio con galanteria, de cierto modo me recordó a una de esas villanas de doramas bastante trilladas y teniendo como finalidad destruirle la vida a la protagonista. Una lastima, porque no estoy en una novela, ni deseo protagonizar una. Me quedo en la vida real. — ¿Y bien? ¿Vas a quedarte callada sin responder a mi pregunta? ¿O quieres que sea mas directa? Porque puedo serlo y sabes perfectamente a lo que me refiero.
— Young Min… — intercepto la otra chica para pararla solo con su voz, rodeandola a un lado nada mas. — deja esto por la paz.
— ¿Donde esta Jungkook? — la ignoro, dando otra paso hacia adelante. — ¿Eres sorda? ¡¿Donde esta él?!
Ah… francamente, primero la indecorosa de Ji Eun de la cafetería donde trabaja Andrea tirandole los perros, como dicen coloquialmente en mi pais, ahora esta chiquilla concentida de la ex novia. ¿A quien debo de enfrentarme mas adelante por su causa?
— Que mierda te importa — pronuncie en español sonriendole con prepotencia, la rubia rugio prácticamente de la impotencia de no entender mi idioma. Me dio mas potencia para meterme con ella. — Si, eso misma, muchachita malcriada. ¿Qué coño te importa? No es como si… fuese a pararte bolas. Además, deberías de cerrar el ciclo y seguir viviendo tu vida tranquilamente, sola.
— No te hagas la idiota conmigo, niña. — alzo su rostro propotente, como si demostrara ser mejor a mi. Si, claro, sigue creyendo eso. — sabes perfectamente mi idioma porque hablaste fluidamente con Yoongi. Ahora, habla… ¡Habla de una vez!
Rei entre dientes, fastidiarla era divertido. Lo tomare como pago de meterse con mis amigos, su apariencia la asemejo a un caniche cuando se enoja, porque no da ni la mas mínima sensación de miedo. Solo es burla, mínimamente, burla.
— Si me permiten, tengo trabajo por hacer. — hice una leve reverencia, aun mantiendo una sonrisa burlesca en mis labios, sus amigas las sostuvieron a la vez para evitar ir detrás de mi. —Me ha sido un placer dialogar con usted, Young Min.
— ¡Vuelve aqui o te arrepentiras! — amenazo descomponiendo su postura de niña tranquila. — Tu… ¡Tu no sabes con quien te estas metiendo atrevida!
— Se equivoca. — giro mirandola por el rabillo del ojo, demostrando una postura seria porque odio cuando me amenazan. — se que estoy hablandole a una chiquilla mimada, la cual, aparentemente no le entra un “se acabo” en la cabeza.
— ¿Qué vas a saber tu de mi o Jungkook? — pregunto con ironía en su voz, provocandome un bufido. — solo eres una empleada, un miembro del Staff y aparentemente, nueva. ¿Como vas a conocer realmente al Jungkook que yo conozco?
En algo tiene razón, desconozco completamente al galleto que ella tuvo la oportunidad de estar, sin embargo, si tengo la dicha de aprender una visión de él la cual esta rubia presumida no ha visto. Un Jungkook entregado a su trabajo, a sus amigos, a su familia, a Army, quien da todo por el todo por alcanzar sus metas siendo capaz de colocar en peligro él mismo, no es egoísta, no es presumido y tiene la suficiente madurez para acarrear con alguien tan destruido de su propia imagen como yo. ¿En verdad es capaz de decir seguir desconociendolo? Porque aun no se me acaban sus cualidades. Es bondadoso, carismático, increíble, grandioso y esa sonrisa de niño pequeño te cautiva, te enreda por completo y jamas te suelta. Aqui es donde nuevamente me pregunto ¿En que exactamente se fijo Kookie de esta niña? Son dos polos puestos.
— Sé al menos, que no tiene esa prepotencia suya y menos, desprecia a los demás. — respondo sin darme la vuelta, suspirando y sonriendo para mi misma. — es un buen chico, un buen “hermano menor” y respeta a sus mayores. Por el contrario de su ex novia, quien aparte de grocera, mal educada es.
— ¿Qué…?
— Estoy ocupada, no me interrumpa mas. — la detuve antes de escuchar otro de sus pataleos, comenzaba a cansarme. — Si me disculpan.
Me aleje rápidamente de allí teniendo en mis espaldas los gritos de la rubia, me daba igual, las virtudes de permanecer en las sombras es que nadie me puede reconocer si grito o formo pataleo, a ella si. Busque enfocarme en mi trabajo, revisar las cajas de sorpresa del programa como debía de hacer desde el inicio, pero se me imposibilitaba cada vez de venir a mi mente el choque de ideas de Young Min, lo llamare a si porque de otra forma sería fuerte. Esa chica no es alguien convencional, menos en llevarle la corriente, hoy quise divertirme con sus reacciones de berrinches de chiquilla de cinco años, aunque la verdad, sali fue asqueada. Me gustaría pensar en haber sido diferente en el pasado, una chica mas retraida, dulce y amorosa. Sin embargo, tomando su “yo” de ahora, te deja mucho por pensar. Conclusión: Jungkook posee gusto particulares. Soltando un suspiro, me ubico detrás de balbalinas notando como Bangtan entra al estudio saludando a los conductores, parecen conocerlos bastantes porque hacen bromas para aliviar el ambiente. Entonces, en pocos minutos, la grabación empieza. Frente de las cámaras son otras personas, conversan con ligiresa, soltura y seguridad, demostrando estar en su habita natural. Incluso en la taciturna forma de ser Yoongi, encaja a la perfección con la locura de ser Jin y Tae, tomandolos por ejemplo. En una de las secciones del programa no puedo evitar reirme, la luchas de ver cual de todos tiene el mejor “agyeo” es descomunal, parecen niños de cinco años buscando la atención de su mamá. Es decir, son hombres en sus veinte años haciendo voces pequeñas, rostros con pucheros y ojistos, mencionar casi caerme hacia atrás con Suga es demaciado, mas al perder frente de Tae Hyung. El pobre de Jimin se sonrojo hasta las orejas, creo que fue demaciado para él casi cierra sección, es un poco irónico para alguien de ser capaz de despertar sensaciones en muchas Armys en el video de Blood, sweet and tears solo por descubrir su hombro, supongo que lo guarda únicamente para los MV. Por otra parte, Jungkook sigue con su postura sobria, me incómoda un poco porque aunque rie o sonrie en algunas de las ocurrencias de sus Hyungs, no esta comportándose tal cual a como usualmente es. Su mirada se halla perdida en sus pensamientos, un sitio donde no puedo inrrumpir ni deseandolo, esta custodiado y minado. Aunque del mismo modo tambien me hace reir, se ha desinflado intentando cantar Sprid Day y el pobre de Jimin le han cortado su inspiración para bailar, al segundo intento lo hace tan sublime que ha dejado a todos con excelentes opiniones.
En la otra cara de la moneda, RapMon, buscando imitarlo deja una huella en el suelo del escenario demostrando porque es el rey de la destrucción. El pobre no sabe ni que expresión colocar, se disculpa incansables veces ocultando su rostro, su sonrisa se vuelve reservada dandome una sensación dulce en el pecho. Deberíamos proteger esos hermosos holluelos, agregándole otra cosa mas, son un delito. Dictaminan un descanso de cinco minutos para preparar el sed, sera el momento de adaptarlo al de las cajas sorpresas donde cada miembro de Bangtan, o alguno de ellos, introduciran la mano para adivinar que contiene. Imagino a Jin o Hobi gritando como niñas del miedo, eso podria ser el caso de Jimin, pero entre esos tres los mas llorones son los primeros. La jefa Park me manda a no moverme de mi sitio, aparentemente algunos de los chicos necesitan retoque de maquillaje, aunque el aire este encendido los reflectores estan provocando algo de calor y no es nada agradable. Asintiendo, permanezco tal cual a una estatua donde estoy, desde mi sitio visualizo a la jefa llamando a los de maquillaje y vestuario por un walkitanqui, aun asi, parecen estar presentando problemas por lo que, excusandose, me deja detrás de cámaras sola vigilando a Bangtan hablando entre ellos. Creo que aun no se han percatado de mi presencia, si lo hicieran igualmente no se moverían de donde estan, al menos eso pensé, porque unos par de ojos oscuros me han detallado entre los claves y equipos decidiendo levantarse de su asiento, abandonando el sed. Casi se me cae el alma a los pies, estoy hablando de Jungkook. Giro mi cabeza hacia los lados en búsqueda de una salida de emergencia, una excusa barata para ir detrás de la jefa Park, pero nada, solo me topo con personas desconocidas y ocupadas en lo suyo como para prestarme atención. En el instante de tener los talones de galleto pisando los mios, doy un paso dirigiendome a ningún lugar particular, simplemente, aun no estoy preparada para enfrentarme a él. Soy una cobarde, si fui capaz de darle la cara a su ex novia debería ser fuerte para con él, en cambio, una rara contractura se abre en mi esófago dándole paso a los nervios. Entre mas camino, mas me siento atrapada, tal cual a un ratoncito en una ratonera, no tenia espacios para huir de todas maneras, asi que, deberé enfrentar la realidad.
Encontrandonos lo suficiente alejados de los demás, freno mis pasos delante de una gran pared cubierta por una cortina negra, no se si detrás de ella existan personas pero es lo de menos ahora, los pasos de Jungkook se han detenido justo a escasos metros de mi. Estoy temblando, su cercanía me pone nerviosa, imaginar su rostro aun mas, no puedo evitar estar anciosa de saber si colocara su mano en mi hombro haciendome girar o no, estoy en la expectativa de su reacción. Mientras mi corazón, retumba en la paredes del pecho haciendo eco hasta mi cerebro, el cual, se descompone en millones de preguntas comenzando y finalizando en una sola persona: Jeon Jungkook. Al pasar los minutos descubro que él no pondrá ni un solo dedo en mi, esta dandome distancia para elegir mi decisión, aunque sinceramente no ayuda mucho, asi que temblando, giro poco a poco para darle la cara encontrandome con algo totalmente distinto a galleto que conozco. No tiene esa expresión de niño soñador o bromista, su perfecto rostro esta bañado en una mueca total de incomodidad, con un ceño fruncido, ojos opacados bajo una sombra y sus labios, esos que innumerables veces se han cruzado con los mios estan apretados, como si se contuvieran de algo o alguien. Teniendo un escalofríos de tenerlo asi frente de mi, doy un paso sosteniendo sus brazos asustada de que le duela algo o este sintiéndose mal, aunque no lo demuestre mucho me importa este chico, quizás no como él lo desea realmente, pero se ha adueñado de una parte de mi vida y su bienestar, es primordial.
— ¿Jungkook qué…?
— He estado conteniendome toda esta mañana de no hacerlo, de mantenerme con todas mis fuerzas pero, — gira su cabeza hacia los lados impotente, luchando aparentemente con algo mucho mas fuerte que cualquier otra cosa. — no puedo contenerlo mas, Noona. Aunque me odies, aunque me patees, aunque decidieras ignorarme de por vida, necesito liberar esto.
— ¿De qué estas hablando? — pregunte confundida.
— De esto.
Sosteniendome fuerte de la cabeza con sus enormes manos, empuja sus labios contra los mios en un beso de improvisado, demandante y fuera de contexto. Abro los ojos debido a la sorpresa, teniendo un cortocircuito en el cerebro porque en definitiva no es el lugar o momento idóneo para hacer esto, menos tomando en cuenta tener cerca a su ex novia por los pasillos. Coloco mis manos en su pecho tratando de sacarmelo de encima, consiguiendo ser retenida por las suyas en mis antebrazos para evitar moverme, provocando sacudirme y darle fuertes golpes en su pecho. El beso se vuelve agresivo, áspero y no tiene ni una pizca de la dulzura de siempre, ni siquiera huele a vainilla o canela, solo tengo presente el sonido de las voces de los trabajadores alrededor, una risa estridente a lo lejos y el olor a nuevo, o quizás es mi imaginación. Jungkook en lo mas mínimo esta siendo sutil, realmente se ha vuelto áspero igual que su beso, solo esta descargandome toda su frustración en mi hombros como una especie de castigo por lo de esta mañana, se ha abstenido de reprocharme algo solo… lo transmite en este beso. No quiero pegarle, no quiero colocarlo en evidencia o formar escandalo pero si alguien llegará a descubrirnos seria comidilla de la prensa rosa, agregándole otra cosa, su forma de sujetarme me esta asustando un poco con demaciado, esta afixiandome con su posisevidad y no es sano. Mis fuerzas estan abandonandome, el aire de los pulmones se acaba, las rodillas han empezado a ceder hasta casi caer el suelo, de no ser por él que lo detecta rápido sosteniendome de la cintura y alzandome rápidamente, viendome obligada a responderle el beso mas espinoso y forzado de la historia. Sin saberlo, mi corazón se reduce de tamaño causandome dolor, una sensación frívola se introduce en mis huesos provocandome a sujetarme de sus hombros, sin dejar de lado el nudo en la parte superior de mi estómago desarmandome, casi haciendome llorar. ¿Por qué? ¿Qué significa esto? ¿Esto es mio o suyo? Esta aplastante sensación en mi cuerpo amenaza a reducirme a cenizas, quedando nada mas al fuego que una vez fui. No, me equivoco, esto no se trata de mi, se trata de galleto. Su dolor, incertidumbre y impotencia me ha logrado tocar descomponiendome al grado de querer llorar, esta desconfiando de si mismo y doblegado ante los malos pensamientos del futuro. En cierta parte me siento culpable, le he dado esperanzas donde claramente, capaz, jamas han existido y… ¡Demonios! Sirvo mejor estando sola, asi no daño a nadie.
Dandome un último beso, libera mis labios, dejandome sin un gramo de cordura en el cerebro solo soy una muñeca rota en su brazos, no estoy mirando a algo particularmente simplemente espero a la ola de lágrimas inundando mi rostro. Cosa en jamas suceder. Jungkookie suspira aun afectado, acariciando delicadamente con el dorso de su mano mi rostro sonrie en tono lugrube.
— Lo siento, en verdad lo siento mucho. — musita con un pequeño destello de desespero, no digo nada, solo parpadeo varias veces hasta adaptarme a la realidad. — sé que… que no me debes nada, nada en lo mas mínimo y ser lo suficientemente increíble como para relacionarte con los demás miembros, inclusive… — mueve su cabeza hacia los lados frustrado, queriendo deshacerse de un pensamiento malintencionado. — Olvidalo, no puedo sentirme asi, menos celarte con Jimin, son muy buenos amigos y… es ridículo conciderar que te guste porque… ¡Demonios! — da un paso hacia atrás liberandome finalmente, mi cerebro no logra formar los componentes necesarios de esta composición química, quizás si, pero se niega a mezclarlo. — Estoy siendo un completo imbécil con este comportamiento inracional, obligandote inclusive a hacer algo en el lugar y momento equivocado, pero el solo recordar tu expresión avergonzada con Jimin se me viene a cuerpo unas sensaciones agrias, de rabia y… me pierdo, se me nubla la mente. ¿Lo entiendes Victoria Noona? Yo, no soy quien crees, en realidad, soy un chiquillo pretencioso…
— Tu… — trague saliva, hasta eso me pesaba pasarlo por mi garganta. — ¿Estabas celoso de Jimin?
Galleto desvía la mirada absteniendo responder, pero inclusive en medio de aquella casi oscuridad deslumbre su sonrojo, llevandome mis dos manos a la boca para esconder mi señal de total y completo asombro. No, esto no esta ocurriendome, en la vida pudiera ocurrir algo asi porque… ¡Vamos! Soy el patito feo, la chica ingenua y molesta que podemos engañar a cabe de lugar, quien jamas sera feliz porque no tiene derecho. Jungkook esta equivocado, me esta tomando del pelo, si, si eso debe de ser. Aunque tenga ese pensamiento, mi pecho ha explotado de una felicidad insospechada, ardiendome el rostro del mismo modo de estar bastante tiempo bajo el sol. Una parte me dice aprovechar este instante, sentirme importante, bonita y deseada por alguien como galleto, en cambio la otra, dictamina no volverme vanidosa o terminare por caerme y dolera bastante. De todas maneras, tal cual donde estoy, soy incapaz de huir, no al menos que lo enfrente a él, mi mayor obstáculo.
¡Rayos! Ahora soy yo quien quiere besarlo.
— Jungkook. — lo llamo, mi mirada cohibida logra encontrarse con la suya, este no dice nada solo observa. — jamas vuelvas a decir esas cosas de ti mismo, eres el chico mas bondadoso y humano que he tenido la oportunidad de conocer, si te degradas… terminare pateandote de verdad.
— Vi…
— Segundo. — enfatize las palabras, conteniendo mis ganas de sostener una de sus manos y entrelazarlas con las mias. — de cierto modo, me alegra saber que eres humano, sentir celos es algo normal y eso no te convierte en un monstruo ni mucho menos. Sin embargo, tienes razón, no te debo nada, ambos somos amigos. No lo olvides.
— Lo siento… — susurra en modo regañado.
— Yo tambien lo siento. — extiendo mi brazo, sosteniendo su mano y acortando la distancia un poco, dejandome llevar por mis instintos. Esto podria ser una locura. — soy la mayor de los dos, jamas debi de demostrarte que somos algo mas a amigos. Automáticamente de permitirte besarme, extrecharte entre mis brazos, te di el poder de interpretar las cosas. Por eso, en verdad lo siento.
— No, Noona no debe de disculparse. — deshace sorpresivamente mi agarre, dejandome con un vacío raro en mi estomago. — desde el principio dejaste todo muy claro, mas el querer a otro chico, soy yo quien ha insistido demaciado en este tema. Por eso me disculpo.
— Te digo que no…
— ¡Oh! Aqui estaban. — la voz de la jefa Park llega a nosotros obligandonos a girar, interrumpiendo la conversación. — ya va a comenzar la próxima parte del programa, los demás estan esperando por ti Kookie. Desapareciste de pronto sin decir a donde ibas, bueno, al menos estabas con Vic. ¿No te dije que permanecerías allí?
— Lo siento, tenia que contestar una llamada. — mentí hábilmente.
— Mmm… no importa, volvamos entonces.
Sostuvo de los hombros al chico llevándolo lejos de mi, concluyendo de esta estrepitosa manera nuestra conversación, ni siquiera pude aclarar las cosas quedando datos por aclarar. Sin saber, un abismo se paro frente de ambos sin poder abordarlo o saltarlo. El programa transcurrió sin contratiempos, la sección de las cajas sorpresa sacaron muchas risas a los presentes, con unos Hobi cayendo de espaldas del miedo, un Jin con expresiones muy vividas y Jungkook estando emocionado igual a un chiquillo, aun asi, no volvió a tener esa picardía de siempre. Finalizando las grabaciones del programa todos agradecieron la hospitalidad, prometiendo volver en otra oportunidad que se le presentaran, les desearon buenas vibras en el tour mundial por norte América y América latina, esperando tener noticias buenas suyas. Seguidamente se despidieron abandonando el sed. Estuve preocupada de toparnos con cierta rubia chillona, pero no, los pasillos estaban libres de cualquier peste teñida al asecho dandome paz. Aunque no tanta, porque en el instante de planear ir a almorzar en un restaurante cerca de la televisora, otra vez Jungkook levanto ese muro entre nosotros, en esta ocasión, no serviría ninguna conversación que pudiese quemarla. Pues, durante todo el día, ese fue su comportamiento, distante y frio.
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Estuve dándole muchas vueltas al comportamiento de Jungkook los posteriores días a la sorpresa de Sofia, encontrandome con un gran muro de concreto impidiendome traspasarlo, porque ni aunque les narrara la emoción de la sobrina de Andrea, se había dignado a dirigirme una mirada directa o conversar a solas. Los ensayos del primer concierto se hicieron mas intensos, reduciendo los momentos de vernos mas seguido, no solo él, igualmen los chicos en general. Llevando a encontrarlos en medio del ruido de la cafetería junto a los bailarines o lecciones de coreografía, milagrosamente lograban escaparsele al coreógrafo para hablar conmigo, hacían bromas y preguntaban como me encontraba, aun asi, galleto solo decia lo necesario seguidamente de excusarse de practicar su solo. Era tan su frialdad conmigo que Yoongi y Tae se percataron de ello, excusandolo de estar demaciado estresado con salir todo perfecto con la apertura del tour, después de pasar toda esta locura volvería a la normalidad. Lo prometían. Sonreí intentando parecer convincente de creerle, aunque la verdad era saber en lo mas profundo de mi ser que, Jungkook, no volvería a abrirse a mi. Era tal el grado de afectarme que considere regresar con su novia, cosa en desmetirme Tae Hyung, Kookie jamas volvería a salir con una chica como esa. Hablando de esa niña, no le dije a nadie de mi encuentro desafortunado con ella, ni siquiera mi prima Andrea o Valentina, lo guarde todo para mi misma anunciando ser suficiente de melancolias por una semana. Aunque, no podia evitar sentirme sola sin la sonrisa risueña de bebé de galleto, menos su compañia o mensajes llenos de insinuaciones, estaba empezando realmente a extrañarlo. Busque distraerme saliendo el fin de semana a una librería en búsqueda de un buen manga yaoi, no existe una mas infalible para la aflicción que alimentarte de BL pero hasta eso se me hizo pesado, llevandome a volver a casa con las manos vacías. Entonces, es cuando venia a cuestionarme ser una egoísta, yo fui quien le dio las alas, deseaba retenerlo a mi lado pero sin necesidad de tener algo amoroso, incluso tuve miedo de imaginarlo nuevamente con su ex novia, del mismo modo, le arranque las alas dejándole claro ser únicamente amigos y que posiblemente jamas pasaríamos de eso. Sinceramente, de ser él, me odiaria.
Estaba pasandome lo que tanto terror tenia, perdía su amistad.
Eso me lleva al presente, sentanda debajo de las raíces de un árbol frente de la facultad leyendo un libro para Francés, mientras comó alocadamente mis chocolates favoritos obsequiados por Suga. En realidad, lanzados en mi rostro por uno de los miembros mas viejos de Bangtan. ¡Oh Min Yoongi! Su delicadeza como el pelaje de un cachorro, sutileza de dama londinense y elocuencia legendaria, te llena los pulmones de una agradable fragancia. Esperen, todo lo antes mencionado solo ha sido sarcasmo, nada real. El pelinegro simplemente agarro la bolsa de chocolates y las arrojo a mi cara, menciono estar cansado de ver una expresión de muerta cada vez en toparnos, por lo tanto, las golosinas me vendrían mejor a mi en lugar de él. Antes de agradecerle, tuve un piquete de su dedo en mi frente seguido de una sonrisa divertida en sus labios, una que debo de admitir, despertó todos mis sentidos y aceleró mi respiración. Suga era apuesto, lindo cuando sonreía, pues aperentaba ser realmente solo un joven en sus veinte. Al pesar de tener muchas contiendas, él realmente me agrada, igualmente lo admiro, solamente admitirlo frente de él me causa demaciado nervios. Eso y mi orgullo tamaño coliseo. Simplemente le agradeceré internamente los chocolates, me estan siendo de ayuda en estos momentos de coyuntura moral, al escape de mi profesor en el amor propio estoy mas pedida a Santa Claus en pleno verano. Sobre todo, este libro de francés no ayuda mucho, comprendo que las relaciones internacionales usar varios idiomas es una ley indispensable, pero apesto en el francés y lo encuentro complicado de entender. ¿Les costaba darme otra materia? No lo se ¿Aleman? ¿Italiano? ¡Inclusive latín! Solo asi sería libre. Extirando mis piernas alejando el libro de mi vista doy un vistazo hacia el frente, Sun Hee me ha mandado un mensaje estar ocupado con los preparativos de un festival de proyectos, no se muy bien los por menores pero involucran a los primeros años de la carrera, seguidamente de los segundos y terceros, realmente va hacer muy divertido pero en el tiempo que estare fuera en la gira de Bangtan. Mi amigo ya lo sabe, los profesores tambien sorprendiendome de la rapidez de enterarse de la cosas en esta facultad, aunque eso no es lo alarmante, sino la capacidad de adaptarse y estar de acuerdo de mandarme las actividades por correo, sin dejar por alto tener contacto con un tutor asignado por la universidad. Estando en Venezuela me hubieran obligado a congelar semestre, esto demuestra la gran diferencia de relaciones diplomáticas entre el cuerpo estudiantil y profesores. El gran problema va siendo como explicarle las cosas al club de Army de la facultad comandada por la presidenta, con ellas no sirven las excusas, de hecho, se me explota el cerebro de decirle no poder ir al concierto con ellas. Mas promentiendole acompañarlas después de ese festival fallido, tampoco es que Eun comentara de la presidenta haciendo lo imposible con tener la entradas ya agotadas del primer concierto de Bangtan. No obstante, puedes esperarte lo que sea de ella, su amor por galleto es su poder y va lejos para verlo.
De tanto estudiar me ha dado sed, mejor me levanto para ir a una maquina dispensadora de bebidas para refrescarme un poco, esta se encuentra un poco alejada de mi ubicación pero con tal de rescatarme de mi tortura asi sea unos minutos, sere feliz. Recojo mis cosas rápidamente y colocandome la correa de mi bolsa en el hombro, camino hacia los jardines internos de la Universidad. Hoy un hace un clima fresco, un sol esplendoroso en el cielo sin una nube, un viento agradable y sin signos de llover o nevar. Me parece perfecto porque no quiero mas frio, puedo venir de una ciudad con ese clima pero no dictamina no estar un poco calentita o a gusto. Paso por un sendero rodeado de frondosos arboles que hacen figuras abstractas en el suelo, su suave brisa acaricia mi rostro provocandome cerrar los ojos, esto es muy relajante casi y te dan ganas de tomar una siesta debajo de cualquiera de estos árboles. Claro, de ser valiente de hacerlo y estando dispuesta a ser llamada loca, no tengo inconveniente de los malos comentarios o burlas de otras personas, durante toda mi vida los he soportado y escuchado llegando al punto de simplemente ignorarlos. Al comienzo te molesta, irrita deseando mandarlos al demonio, luego, intentas cuestionarte de quizás darle la razón y no ser lo suficientemente valiente para replicarles, porque eres alguien mas a una simple apariencia o fachada. Tu eres un asombroso humano que vale, siente, detalla su alrededor y lo suficientemente fuerte para gritarle al mundo tu verdad. Los malos comentarios nunca se iran, las malas miradas tampoco, pero si existe algo que persistira y es tu amor propio. Al menos, eso me enseño galleto, la capacidad de quererte tal cual eres. No saben cuanto lo extraño, realmente me hace falta y tengo miedo de no volver a ser lo que eramos antes, de perderlo para siempre debido a mis estúpidos errores. Espero tener odio de él, menos repudio o asco, aunque si lo hace no podria culparlo.
Suspiro pesadamente olvidando la buena atmósfera rodeandome, un buen clima se vuelve gris si tengo malos entendidos con uno de mis importantes amigos, perdiendo el sentido de todo. Saco mi monedero sujetando varias monedas, aun estoy descomponiendome en suspiro hasta pasando por alto estar un misterioso hombre sentado en una de las bancas conjunto al dispensador, es rubio, al menos eso creo y tiene unos lentes oscuros grandes bajo de una gorra de pelotero del mismo color. Una chaqueta de cuero grande, una camiseta blanca con unos pantalones desgarrados, tengo su mirada frente de mi inquietante sin desviarla incomodandome un poco, para no decir tenerme nerviosa. Casi nadie se cruza por aqui salvo si deseas librarte de clases, catalogado de un caso bastante remoto y poco probable, ignorando al sujeto introduzco las monedas al dispensador y marco una bebida chocolatada. Mientras espero, el sujeto se levanta de su asiento acercándose hasta donde me encuentro sin decir nada, solo mirarme y empezar a esbozar una sonrisa grande. Recogiendo mi bebida sin pensar nada paronico, volteo mi mirada atando todos los cabos sueltos y emitando la sonrisa ancha de este misterioso hombre, que no lo es tanto porque lo conozco.
— ¡Jimin! — chillo emocionada, saltando a sus brazos olvidandome del choque cultural, aunque este me sostiene firme entre sus cálidos brazos riendose de mi reacción seguramente. — ¡Oh dios mio! ¿Pero que haces aqui? Deberías estar en la compañia practicando para los conciertos y… ¿Te has teñido el cabello?
— Me he cansado del rosa. — pronuncio, sujetandose uno de sus mechones. — ¿Te gusta?
— ¡Me encanta! — confieso, revolviendole el cabello al quitarle la gorra y ponerla en mi cabeza. — con el rosa te veías igual a un príncipe místico o un personaje de anime, pero con el rubio… te ves insananmente guapo.
— ¿Army me amara? — exclama intuitivo.
— Army ya te ama, solo espera a que Sofia se entere. — rodeo los ojos con obviedad, el ahora rubio rie divertido. — va adorarte. Creo que volverá loca a su mamá.
— Seguramente.
Tomamos asiento en la banca junto al dispensador de bebidas, se que debería de formarle la bronca por aparecer de la nada en la universidad mas sin avisar, pero mis ánimos estan tan por el suelo que en verdad me alegra de verlo. Mientras bebo mi bebida chocolatada, el chico explica detalladamente de como logró entrar a la universidad y dar conmigo, siendo la informante la jefa Park por simple descuido o casualidad. Resulta que el CEO de Bighit mando a todos los miembros a estudiar un poco de español, estarían en escenarios latinos y sumandole un festival a la cultura koreana en Mexico, tendrían que dar palabras de agradecimientos o algo. Por consiguiente, todos abordaron al pobre de Yoongi para mas clases extra, este estando ocupado con sus trabajos de productor accedió a enseñarle a uno solo de ellos, a lo que lo sometieron a juego legendario en esas ocasiones: piedra, papel o tijera. Resultando ganador Jin. Aunque claro, nadie le gana a los encantos de Jungkook haciendo caras de bebé regañado, o la precesión de Nam, obteniendo los boletos ganadores de los estudios gratis de Min Yoongi. En cuento a los demás, deberían estudiar solos o ingeniarselas. Jimin tuvo la brillante idea junto a Tae Hyung de venir a la fuente mas confiable de español, yo, dejando casi en soledad al pobre de Hobi quien decidió hacerlo por su cuenta. Tae no dio conmigo, desviandose del camino, quedando un Jimin victorioso de una contienda.
— Ustedes estan locos. — confese riendo incredula. — completamente locos.
— Pero no puedes negar mi ingenio, Vic. — señalo astuto, riendose de su propia ocurrencia. — di en el blanco hasta donde te encontrabas. Eso me da crédito.
— Se lo dare a Hobi. — lo provoque soltando una carcajada ruidosa. — ¡Pobre! Lo abandonaron a su suerte, él es mas inteligente a cualquiera de ustedes, aprendera por su lado y lo apoyo.
— ¿No vas ayudarme entonces? — exclamó cohibido, sacando de la nada un libro de español.
— Trae acá mejor y cierra el pico. — comente en español, percatandome de su emoción genuina. — sera mejor ponerle mucho empeño a esto Park, de lo contrario… te comere vivo.
— Si, maestra. — hablo con dificultad en español.
— Bien, alla vamos.
En verdad es muy sencillo explicarle a Jimin, es un chico sumamente inteligente y le pone realmente empeño a todo lo que hace. Sus pequeños ojos curiosos captan cada uno de mis movimientos vocales, adoptandolos en su turno como suyos, medio sonriendo y medio con las mejillas pintadas de color al ser descubierto. Pregunta al tener una duda y pide amablemente el repetirle la explicación. Su atención me abruma en cierto modo, inyectando en mi pecho una dulce sensación de inocencia combinada a amabilidad, no se con exactitud explicar mis ahora sentimientos por este chico. Es decir, antes hubiese sido capaz de saltar diciendo ser un amigo, un excelente y gran amigo con quien pudo conversar cualquier tipo de tema, exceptuando el amoroso. Por otro lado, una compañia en mis horas de soledad. Pero ahora, justo en el presente temblando mi pulso por solo tener su insipiente mirada en mi, con astucia, atención y suma concentración me induce una confusión total. El rubio es como un personaje de anime, del que te extiende la mano, sueltan los chispasos si sus pieles se tocan, sus rostros se pintan de carmín al menor segundo de cruzar sus miradas pero la atmósfera calida de estar a su lado no se aparta, ni se apartara. Resulta imposible existir este tipo de personas en la vida real, pero las hay, lo lamentable viene siendo lo evidente, no puede estar en todas partes. Tengo ganas de reirme de mi dedusión, hasta que cierto chico de cabellera castaña clara con un mechón rosaseo cruza mi mente, este no tiene una mueca de diversión genuina, casi traviesa, solo permanece en las sombras de una neblina espesa que ahoga. Me refiero a Jungkook. Duele recordarlo asi, un galleto diferente de su personalidad, escondiendose bajo una personalidad aparente en las cámaras porque es una celebridad, cuando en realidad es otra cosa. Nunca pude aclarar las cosas con él, tal vez, jamas lo logre hacer.
Soltado un suspiro, detengo la lección de español a un Jimin confundido preguntandome si algo ocurre, seria ridículo mencionarle algo con respecto al menor de Bangtan pero lo sostengo en la punta de la lengua, empujada por una voz de mi mente animandome a seguir. Estamos hablando de Jimin, seguramente tendrá mas información del chiquillo a cualquier otra persona, es su hyung favorito, en demaciadas circunstancias lo ha dicho y utilizarlo a mi favor no estaría de mas. Asi que, soltando la interrogante de la manera mas modesta posible, espero a estallar la bomba. El rubio me observa con ojos agudos, esperando quizás una flaqueza de mi parte, un dato o señal para hacerle dudar de mi, no todos los días se me vería preguntando por alguien en especifico de Bangtan. Aun asi, galleto se me hace importante a una gran escala que hasta yo misma dudo, no podria asemejarlo al grado de Tae o el mismo Yoongi, solo lo tengo en un ladito importante de mi corazón al abrirse con impetud hasta el. Es cierto estar confundida, tener en una tabla floja mis sentimientos por cualquier de Bangtan, la verdad, hasta a mi misma me sorprende mi inestabilidad emocional, supongo que luego de lo experimentado con Adrián quede con un trauma o algo parecido, solamente deseo de todas maneras esclarecer este enredo y saber la verdad. Hasta los momentos, el amanecer no esta cerca.
— Él… Jungkook, me ha enseñado muchas cosas. — explico de la nada a Jimin, mirando mis manos con nerviosismo. — aunque suene ridículo o fantacioso, amor propio, autoestima alta, todo eso lo carezco. Y Kookie, solo me ha dado un leve empujón hacia adelante, hacia el descubriento de quien soy realmente y quien debería de ser.
— Te creo. — pronuncia Jimin esbozando una media sonrisa tristona, mirando a un punto ciego del sitio arboleado. — me refiero, ha existido puntos en mi vida que me pregunto realmente merecer todo lo que ahora tengo. Si hago las cosas bien, si… soy lo suficientemente habilidoso para mirar a Army en cada uno de las presentaciones en vivo. Ellos esperan a alguien perfecto, sin errores o tachaduras, no a un Park Jimin inseguro hasta de su propia apariencia. Eso… es muy frustrante.
Abri los ojos como platos al escuchar semajante declaración del rubio, es decir, en cada MV, presentación en vivo o entrevista en los programas televisivos lo he visto desenvolverse de una forma tan magistral que jamas cruzara tu cabeza él teniendo inseguridades. Pero las hay, persisten en su cerebro como un taladro constante, golpeandolo hasta dejarlo igual a un tatajue. Lo siento pero me resulta insoportable, asqueroso si lo prefieren, es obvio tener ese tipo de pensamiento al ser un personaje en medio del ojo público constante, pero estoy totalmente segura que Army no desean un dios inalcanzable, de esos que jamas tendrías un punto en común. De hecho, obtienes mas fans dignos al mostrarte tal cual eres, sin filtros, sin mascaras, o cualquier otra cosa que oculte tu verdadero ser, ese que brilla con la misma intencidad al sol. Quienes realmente lo amen se quedaron, quienes no abandoran a la primera. Es muy simple.
— Jimin, no eres una maquina. — giro a su dirección sonriendo comprensiva, al escucharme suelta un respingo y baja su cabeza bastante apenado. Adorable. — esta bien fallar, caer, aun mas, reconocer tus errores y reponerlos en seguido, de eso se trata el ser un humano. La capacidad de levantarte tantas veces sean necerias hasta sostenerte por ti mismo, sin la fuerza de alguien mas, solo tuya. Además, Army no espera un superhombre, mas bien, adoran al Jimin que sonrie despreocupadamente y ama hacer lo que sabe hacer, cantar.
Nuestras miradas finalmente se encuentra, al principio un raro dolor se incrusta en el centro de mi pecho, como si haya sido disparada directamente allí sin aviso previo. El rubio instintivamente sonrie de medio lado, algo apenado, algo agradecido colocando a saltar cada particula de mi cuerpo a su nombre, solo su nombre, que permanece en medio de mi garganta queriendo salir. Esto es seguro, Park Jimin tiene un poder poderoso entre manos, uno que capaz y él mismo lo desconoce. Su mano llega justo después de ese pensamiento aprentandola, temblando al igual que la mia pero del mismo modo, segura de que en ese sitio es donde debe de estar. Todo mi cuerpo duele, duele al punto de compaginarse con los latidos de mi corazón desbocado, nervioso y frenético de las consecuencias de este movimiento peligroso. ¿Qué puede venir después de esto? Quien sabe.
— Vic, gracias. — musita apenado, revoloteando sus hermosos ojos iguales a unas metras entre mi rostro y nuestras manos agarradas. — los chicos me aconsejan mucho por mis inseguridades, inclusive, sobre mi aspecto, pero a veces resulta difícil digerirlo y creerlo.
— P… pues llego el momento de hacerlo. — titubie nerviosa, el agarre de nuestras manos me producia cosquillas, sin dejar de lado un peso en el estómago. — en verdad eres maravilloso, encantador al punto de parecerte a un personaje de anime. ¿Por qué no puedes verlo?
Esperen, esperen, esperen… ¿En verdad he dicho eso? ¡¿De mi boca ha salido eso?! Dios, ven y corta mi lengua, o parteme en dos. Lo que resulte mas conveniente. Aparecer Jimin capta de inmediato mis palabras porque se sonroja hasta las orejas, medio cubre su rostro con su mano libre mirando a otro sitio, no se si esta incomodo o fuera de contexto, desconosco si esta acostumbrado a ser halagado por las chicas aparte de Army, siendo esto aparentemente nuevo para él. ¡Mierda! Quiero desaparecer, en verdad quiero hacerlo.
— Entonces, te regreso el piropo. — dice de la nada, tragando sonoramente saliva. — tu tambien eres maravillosa, Victoria. Puedes pensar estar siendo engañada, pero debes de saberlo que tu eres mas hermosa a cualquier super modelo, actriz o cantante. Te sobra bondad, carisma, belleza y estima, porque interpones a los demás encima de ti. Eso es sumamente admirable y asombrosa.
— Jimin… — susurre anonadada.
— Por eso. — sostuvo con mas seguridad mis manos entre las suyas, esbozando una sonrisa de oreja a oreja. — olvida todos esos malos momentos del pasado, entierralos en un cementerio que jamas se te ocurrirá visitar y mira hacia adelante. Jungkookie no esta en lo mas mínimo errado, de hecho lo apoyo, debes ser mas consiente de quien eres y lo que causas en los demás. No de forma negativa, sino positiva.
— No todo puede ser malo en esta vida… — susurre entre labios.
— Exacto. — cambio su postura, abordando mi cabeza con su mano y prestandose mas seguro de si mismo. — yo confió en ti, como tu confías en mi. Sé que podremos llegar a donde nos propongamos hacerlo.
¿Donde se fue el Jimin inseguro de hace unos minutos atrás? Fue eliminado, exhumado seria la palabra ideal porque él chico frente a mis ojos es una persona diferente, llena de energía y buenos pensamientos del futuro. Me agradaba, estaba comenzando a ser contagiada de su entuciasta aura agradable. Si él teniene confianza en si mismo, porqué no seguirle los pasos, Bangtan y cada uno de sus miembros me han dado cada vez mas lecciones de vida, donde ignorarlas sería inracional. Algo claro si puedo decir libremente, desde ese instante, Jimin y yo cruzamos una pared de buenos conocidos o amigos, a personas de entera confianza donde nos apoyabamos mutuamente. Fui capaz finalmente de contarle mi historia con Adrián junto a todos los detalles, admitir seguir pensandolo fue muy difícil de decir, aunque al rubio no le importo pues me apoyo con una de sus manos para liberarlo todo, incluso, los miedos de ser imposible vivir algo mas intenso a ello. El querer y ser querida no ha sido mi plato fuerte del día, resulta todo lo contrario. Me cuestione demaciado lo de fijarme en menores, seguido de los gustos de los hombres de hoy en día, viniendo en seguida mis inseguridades a como me veo frente de los demás, si realmente era poca cosa frente de cualquier otra mujer. Jimin negando firmemente alegó algo parecido a Jungkook, yo era perfecta tal cual a como soy, no debo cambiar por nadie asi lo ame mucho pues quien me corresponda, me aceptara tal cual soy. Por otra parte, vivir en el recuerdo de una persona egoísta no es bueno para mi, no soy la que tiene un problema estaba muy clara hacia donde iba dirigido mis sentimientos, en tanto Adrián se debutaba entre dos chicas y una tercera que le costaba ignorar, si eso no es ser inseguro mejor buscar significados en el diccionario para orientarlo. Por último, nadie se ha librado de tener un amor imposible, tan fuerte y desgarrador a cualquier otro, de los que te marcan de forma negativa o positiva pero aprendes de ello, seguidamente, pasas la pagina y ves hacia adelante. Eventualmente el recuerdo de Adrián se ira borrando de mi pensamientos, quedando nada para llorar o lamentar, pero para ello, tendre que darle tiempo al tiempo. Por los momentos, centrarme en mi es la opción mas viable de todas, sanar todas las heridas de ese amor fallido y evocar todos esos sentimental en mi misma. Después, la vida se encargara de colocarme en el camino a la persona correcta, la cual, ni tendre tiempo de estudiar las razones de porque es precisamente ella, dejándole a si rienda a todo lo que este gritando mi corazón. Bueno, al menos, eso lo consideraba bajo su perspectiva.
Jimin tenia una hermosa manera de pensar, era similar y a la vez diferente a lo dicho por Jungkook en este tiempo, son las palabras que necesitaba conocer no las que deseaba escuchar. Su manera de plantearme la idea, abrir mi corazón para mi misma, hacer lo justo para buscar mi camino en pro de mejorar como persona, no nadie, solo yo. Tenia razón, tal cual como estoy ahora solo tendran incoherencias de mi parte con respecto a mis pensamientos, porque podria recibir hasta un beso de Nam en estos instantes y me sentira maravillada, si tomamos en cuenta mi inexperiencia en temas amorosos, ser vista como mujer por un hombre guapo es emocionante. Mas sin embargo, no es la razón que estaba hablando, sino la emoción del momento. Galleto es importante para mi, sus sentimientos profesados hacia mi, lo son aun mas pero estar preparara para corresponderlos, es muy pronto. Estoy confundida, tal cual a lo dicho por Yoongi hace unos días atrás, debo diferenciar los sentimientos de cortecia, amabilidad y cariño fraternal. Al hacerlo, descubriré la salida del camino de la neblina.
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Saliendo finalmente de una reunión con las Armys de la facultad para concluir no asistir al primer concierto de Bangtan en Seúl, corrí prácticamente hacia la parada de autobuses para dirigirme hacia el estadio donde se llevaría a cabo el evento, la jefa Park, uno de los managers y Hyun estaban allí para manejar los últimos detalles para ese día. Todas las energías estaban puestas en marcha, mas a los chicos practicando hasta horas de la noche los números, inclusive, los acompañe un poco en supervisarlos y asi no huían en le proceso. Cosa en ser totalmente inutil. En época de tour, Bangtan entra en una especie de trance que nadie salvo ellos mismos pueden manejar, se centran en superar sus fallas y pulir sus defectos hasta eliminarlos. Me conmueve su esfuerzo hasta desmayarse por complacer a Army, he estado temosorsa de verlos colapsar, mas al menor de todos, que al pesar de seguir haciendoce la vista gorda conmigo, me preocupa porque parece solo mentalizarse en vocalizar, bailar, su solo y mas danza de práctica. Jimin ha dicho verlo saltarse sus comidas y horas de sueño, aun en el departamento lo escuchas cantando, esta en modo profesional y ni Jin a podido pararlo. Un inocente J-hope ha sugerido tratar de yo dialogar con él, convencerlo de tomarse un respiro y descansar, pero claro, el cabello champán desconoce nuestro términos de discrepancia por lo que su mejor amigo, le sugiere evitar sugerir cosas problemáticas a la nueva y dejarlo en paz. Si esta sintiéndose mal en cualquier momento se los hara saber. Estúpido Yoongi, su forma de liberarme de las responsabilidades es un poco brusca, aun me debe una explicación de como sabe tantas cosas de galleto y mias, aunque puede ser tenerle confianza y simplemente conversar con él. Imaginar al castaño hablandole a Suga de sus sentimientos me pone nerviosa, mas de lo ocurrido entre ambos, no creo en ser un chismoso pero me inquieta cualquier pensamiento del pelinegro hacia mi. Es decir, le llevo años al Maknae de Bangtan, podria ser conciderada una aprovechada, una recien llegada con la finalidad de lastimar a su chiquillo. Aunque, tomando en cuenta lo atrevido de ser galleto, es de todo menos inocente.
Llego rápidamente a la entrada del estadio notando como varios del equipo de Bighit se encuentran en el área, me cuelgo el carnet que me identifica como miembro del Staff y entro normalmente. Muy pocas veces he estado en lugares tan amplios como este, donde los caminos se abren y las personas se asemejan mas a hormigas obreras, hasta te asombra ver los equipos disponibles para armar el escenario, las pantallas gigantes y las cámaras. Miro de reojo si veo a la jefa Park o Hyun, pero solo encuentro personas desconocidas, decido dirigirme a la dirección del lugar, con tal, todo el lugar es prácticamente nuestro. Me muevo entre las gradas del estadio, notando a mas personal moviendo asientos, arreglando algunos dañados y limpiando, desde allí percibo lo que sera la tarima, en el medio como debe de ser. Mi mente va un poco hacia el futuro, la fecha del estreno del concierto, con numerosos Army moviendo su Army Boom al ritmo de las canciones de los chicos, las cuales permitame decir, ser toda una pasada. En cierto modo, se me hara muy difícil concentrarme en el trabajo queriendo bailar, o simplemente saltar al ritmo de sus voces. Quizás necesite fuerza de volutad para lograrlo. Sacudiendo mi cabeza hacia los lados, guío mis pasos a mi destino, he dejado el campo y ahora solo estan los enormes pasillos con personas muy ocupadas. Entonces, es cuando lo escucho. En uno de los salones que consideraba vacíos, una muy melodiosa voz retumba sin descanso, parece que al pesar de estar algo cansado su receptor no cambia su ritmo, es mas, aumenta a medida de acercarme. Al asomar solamente mi cabeza entre el marco de la puerta, la respiración se me escapa por la nariz dejandome casi vacía, golpeando como bola de demolición las contracciones nada nuevas en mi interior, porque el mas joven de Bangtan esta practicando su solo muy concentrado en frente de un espejo, vistiendo solo unos pantaloncillos cortos mostrando sus perfectas y formadas piernas, junto a una franelilla negra que se le pega a la piel marcandole sus evidente torso marcado. Mi mente no puede dejar de pensar lo equivocada de estar desde el inicio, Jungkook no es un niño, es decir, puede tener el rostro de uno, pero su comportarmiento, la forma de hacer las cosas y su cuerpo, es de un completo hombre. Percatandome de sus brazos fuertes me recuerda haber estado en ellos, son resistentes, calidos y lo suficiente generosos para jamas hacerme daño, buscan protegerme y estar dispuestos a cobijarme en señales de tormenta. Del mismo modo, su olor directamente de las esencias de la niñez, te envuelve en un mar de sensaciones dulces que jamas tienen fin, solo inducirte la paz y tranquilidad mas hambrienta de tu alma, considerándolo casi un hogar digno de volver. Si, en sus brazos estoy dispuesta a perderme, hundirme y jamas regresar. Allí, al menos, estoy segura, nadie seria capaz de tocarme o dañarme.
Estoy tan absorta en mis pensamientos que descuido un dato importante, primero, Jungkook ha dejado de cantar, segundo sus pasos igualemente frenaron y por último, su reflejo mira fijamente a mi dirección sin pestañear. Conclusión, he sido descubierta. Valbuseando monosilabos incoherentes, doy un paso hacia adelante esperando que mi mente mecanice una idea para excusarme, cosa en no llegar, tompoco es que la mirada de galleto ayude mucho, es intensa y no tiene otra alternativa mas a ponerme nerviosa. En el medio de lo que definitivamente es una sala de baile, freno mis movimientos torpes quedandome de piedra a su expresión neutral, sigue sin mostrarme el verdadero Jungkook y eso… eso me mata. Bajo la mirada como si estuviera haciendo algo malo, en realidad, lo he hecho y solamente quiero emendarlo, regresar atrás para apretar contra mi la alta figura de galleto diciéndole estar para él en cualquier instancia, que si le he dañado con mis inseguridades me perdone. Estar mal con él me hace daño, mucho daño al punto de no concentrarme en mis actividades diarias, solo… solo me importa su estabilidad, nada mas.
— Lo siento… — susurro apretando mis puños, galleto me mira atento secandose el sudor, guardando silencio ante mis declaración. — lo siento, lo siento tanto, tanto Jungkook. Se que debes estar odiandome, de ser asi, jamas te juzgaría, en su lugar, te apoyaría porque no valgo como prospecto amoroso. Esa es la verdad.
— Detente. — dice con voz dura, haciendome temblar del miedo. — no digas esas cosas feas de ti misma, te lo dije Victoria Noona, no existirá razón alguna para odiarte. Eventualmente, terminare volviendo a ti.
— ¿Pero acaso no lo ves? — camine hasta donde estaba mirandolo directamente a los ojos, a esta distancia solo descubri lo muy alto de ser y apuesto, me sentía tan mínima a su lado y cohibida. — Solo causo destrozos por donde paso, mis inseguridades, mis demonios, mis complejos, todo te han causado daño y… solo… solo deseaba desaparecer, borrar todo aquello en causarte mal y suplantarla con felicidad. Porque es la mínimo en merecerte, lo máximo, es tener tu sueño realidad donde ni mereceria verlo. Pero estaría conforme de saber alcanzarlo.
— Aun te falta muchas cosas por mejorar de ti misma, Noona. — dijo divertido, sosteniendo uno de mis brazos con una mano y la otra, acariciando mi rostro con dulzura. Había pasado tanto tiempo que mi corazón dio tumbos de la impresión, sintiéndose muy a gusto. — Primero lo evidente, tu poco amor hacia ti misma la capacidad de verte realmente como una persona digna de cariño, porque lo eres, solamente falta de buscar limpiar tu empañada visión.
— Jungkook… — insistí.
— Aun me sigues gustando. — sentencio robandome el aliento, la lucidez, la coordinación de mi cuerpo, las inseguridades de mi mente, la… ¡A la mierda! Todo, todo lo ha colocado patas arriba mediante su paso, inclinando la balanza a su favor una vez mas. — con todo tus inseguridades de por medio, que te guste otro chico, que te interese el mismo Jimin o J-hope hyung, no me importa, nada de eso me importa. Noona seguirá siendo Noona y yo… intentaré conquistar tu corazón, convirtiéndolo en mi espacio personal nato, esa es mi respuesta.
No tenia la capacidad de decir algo, menos buscar responder, la intencidad de este chico podia cualquier cosa en obstaculizar mi visión con respecto a los demás chicos. No sabia decir si esa manera de ver las cosas es debido a su juventud o propio de su actitud, sea como sea, galleto estaba demostrando tener la fuera necesaria para soportar cualquier eventualidad en el futuro. Estaba consiente de mis sentimiento revueltos, no apuntando a una dirección en particular, solo remando a la deriva de un mar amenazando de verse turbulento. Es cierto, aun desconozco que sucede conmigo, si me soporto, si me quiero o alguna otra babosada de esas, agregándole el huracán de emociones despertando en cada ocasión de acercarse uno miembro de Bangtan. Hasta resolver eso, no avanzare con Jungkook. Aunque aparentemente, él parece saber todo eso, pero eso no explica su comportamiento distante conmigo.
— Espera. — sujete su mano alejandola de mi rostro, mirandole señuda, aun me debía muchas explicaciones. — eso no dice nada de como me ignorabas esta semana, jovencito. Asi que habla, explica tu “excelente” cuartada para pasar de mi.
Percantandose que no se podria librar de mi, da un paso hacia atrás con su particular expresión de shock analizando la situación o la próxima palabras a decir, al segundo, pasa su mano por detrás de su nuca adoptando una pose bastante apenada. Ya saben, arrepintiendose de su comportamiento injustificado. Iba a insistir nuevamente hasta que soltó un suspiro disculpandose, él realmente no tuvo la suficiente madurez para volver a verme a los ojos sin recriminarme, con esto no se esta refiriendo a mi evidente confusión con Jimin, sino con toda la situación rodeandome. Agregándole, su poca capacidad para dar su brazo a torcer cuando algo realmente le interesa, muchos pueden juzgarlo al ser muy joven como para entender sus propios sentimientos o insinuar confundirlos, aun asi, esta seguro de quererme no solo un rato, en su lugar, me necesita todos los ratos y lo va a demostrar. Abro los ojos todo lo que puedo al escucharlo decir eso, su determinación, el brillo de la fuerza en su mirada y la expresión madura en su rostro me golpearon fuertemente en el estomago dejandome sin aliento. Otro de los poderes de Jungkookie, robarme las partículas de oxigeno. ¿Por qué lo hacia? ¿Como lo hacia? Seguía siendo un misterio para mi, teniendo un sinfín de chicas en la industria del entretenimiento, fans hermosas gritando su nombre con insistencia y una ex novia, aunque latosa y suficientemente chillona para mandarla al otro lado del globo terráqueo, es sumamente guapa sin olvidar verse acoplada a su lado. ¿Donde quedo yo? Solo soy Victoria, una chica latina proveniente de muy lejos en busca de una mejor vida, con una lista de sueños por cumplir y serle de ayuda a mi familia, es todo, no hay mas.
Bajando los hombros esbozando una sonrisa tristona eboque mis pensamientos en otra cosa, al fin consegui arreglarme con uno de mis importantes amigos, eso era mas resaltante a cualquier idea degradable a mi misma. Quizás Jungkook tenga razón al abordar mas en el amor propio, estaba reprobando en autoestima y de verlo mamá, me regañaria. Reponiendome finalmente, mire directamente a los ojos de un kookie expectante a sus palabras por mi, lo siento tanto, pero debo de desviar las cosas a otro ángulo. Si en verdad le intereso en esa índole lo comprenderá, de lo contrario, me mandara directamente al demonio con estilo. Coloco una de mis manos sobre su cabeza dandole suaves palmaditas al igual a un cachorro, el se queda quieto sin comprender en lo mas mínimo mi reacción fuera de sintonía, aunque al decirle pasar la pagina y olvidar todos estos dias lejos del otro, relaja los músculos, dibujando una sonrisa incredula en sus labios. No le gusta ser tratado como una mascota o niño, pero es la postura que he decidido y me respetara, porque las cosas entre nosotros pasaron de esta forma debido a correr por los tejados en búsqueda de un atajo, en lugar de ir por el camino mas largo. Esta de acuerdo en otro punto, mis estudios de amor propio serán mas preponderantes ahora en adelante, recibiendo ayuda en los mejores especialistas en la materia. ¿Qué ha querido decir? No tengo mucho tiempo para darle rodeos al asunto porque una sacudida en mi bolsillo me distrae, decidiendo contestar me fijo que es la jefa Park y es el instante idóneo para percatarme de olvidar el trabajo por completo. ¡Demonios! Disculpandome sin pausa con la jefa, salgo a pasos a presurados del salón no sin antes despedirme de un galleto confundido, viéndose igual a esos personajes de anime que estan en un momento bastante extraño y difícil de deducir. Comienzo a caminar por los pasillos o mejor dicho, correr atendiendo a la jefa Park con las instrucciones del día. Esto me ha pasado por inclinarme al lado personal del laboral, mis jefes tienen una paciencia bastante grande como para soportar mis deslices, ni siquiera me han reprendio mi ausencia de varios minutos, quizás le han avisado mi presencia en el estadio desde pisarlo la primera vez, pero me desvie de mi camino inicial. Llegando a lo que, al parecer, es lo que es la base principal del escenario donde se presentaran los chicos, Hyun, la jefa Park y Nam estan conversando tranquilamente. El último al verme sonrie ampliamente saludandome con entuciasmo, esta muy feliz de saludarme, siguiendo con el protocolo exigente de la cultura coreana hago un leve reverencia disculpandome del retraso, se perfectamente no existir excusa pero me encontré con Kookie en el camino y conversamos un poco. Me asusta ese lado de él semejante a una hormiga obrera, simplemente me gustaría que descansara apropiadamente una vez al menos. La jefa Park y Hyun suspiran a la par comprendiendo mi postura, en tanto Nam, suelta una risita sacudiendo mis cabellos con gentileza diciendome no exigirme mucho, sobre todo, ha tratado bajo todos los medios dialogar con galleto pero no lo escucha, esta empeñado en tener un espectáculo digno de Army evocandose en practicar casi sin descanso. La jefa Park agrega que si tal vez yo, en una manera muy disimulada, hablara con él, lo llevara a tomar aire fresco tal vez, aquel niño dejara a un lado su obsesión por la perfección y descansara. Imposible, musito enseguida sin meditar, lo he querido hacer pero ni siquiera a esta vieja chica no la escucha, quizás… con Jimin, Tae o el mismo Jin… nada que ver, intervine Hyun antes de siquiera insinuarlo, ya lo hizo lo mismo y tuvieron el mismo efecto: ser ignorados. De todas maneras, no estaba allí para ocuparme de ese tipo de asuntos, sino otros. Frunciendo el ceño contrariada, pedi una explicación de lo antes mencionado.
Como yo lo sabía, el concierto era en nada, la jefa Park me ascendió a su asistente a lo mínimo de iniciarse la gira en la próxima semana, por lo tanto, en los dos conciertos de Seúl, mientras ella estaba en la sala de controles de todas las cámaras, me encontraría supervisando el sonido y que todo estuviera en su lugar. Por el contrario de Hyun, que buscaría abarcar cualquier inconveniente en presentarse, si los chicos estaban listos o no, al igual de anunciarles el tiempo para salir. Las piernas me temblaron de la responsabilidad otorgada, prácticamente los vería antes de lanzarlos al escenario, de ese mismo nerviosismo tenia anciedad y entuciasmo. Aunque no lo diga a menudo, me encanta sentirme útil, en lugar de solo un adorno de centro de mesa. Asi que, asintiendo segura de mi nuevo deber, prometí en dar lo mejor de mi en los dos días de concierto en Seúl. Pasando al otro punto de ese día, estuve un rato con la jefa Yang, la encargada del vestuario de los chicos que estaban organizando todo en los camerinos correspondientes a ellos. En mis manos poseia una lista con las prendas trasladas al resinto, en tanto uno de los chicos del área afirmaba si estaba o no, siendo posteriormente tachada. Todos conversabamos tranquilamente de temas diversos, de colmó estaría el clima ese día, la pronta celebración cuando marcaran otra vez la diferencia en la industria, y lo obvio de ir a comer o beber en un karaoke cercano de donde nos encontrábamos. Una chica bastante menuda y agraciada, riéndose de la idea voluntaria de nuestros compañeros anuncio querer beber hasta desfallecer, los próximos días serán mas caóticos y ocupados en toda su vida, necesitaba distracción de calidad y unos buenos hombres para complacerla. Solte una carcajada sorda ante su argumento, a lo que una de sus amigas aparentemente cercana, bufo irónica hablando de una ruptura reciente con su novio de muchos años y se encontraba la razón de liberarse, hacer cosas distintas o lanzar la casa por la ventana. Ella se defendio porque su “Oppa” fue un arbitrario sin corazón, egoísta y para colmo bastardo rompe ilusiones, porque mientras le esperaba con ancias verlo en su tiempo libre él la pasaba tomando con sus amigos. ¿Acaso le creía tonta como para no considerar no ver otras chicas? ¡Si todo era muy obvio! Debido a eso, comenzara una vida distinta a la de antes, una que le lleve realmente al príncipe de sus sueños y le muestre en primera fila lo que es el amor. Por supuesto, entiendo su punto de querer divertirse ahora en su soltería, pero salir a embriagarse no lo compensara, capaz termine como esas histericas chicas lloronas aclamando su mala suerte o bociferando en contra de su ex, lo mas probable es tratarse de eso último. Suspirando tacho la otra prenda que esta en la lista, considerando en pasar de celebraciones escandalosas, no lo digo por ser alérgica a ellas es que simplemente…
— ¿Qué hay de ti Vic? — lanza la pelota la chica, tomando asiento en una de las cajas del suelo con unas letras particulares. — ¿No has tenido un odioso ex que le quisieras patear la cara? Lo pregunto porque, aunque te parezca increíble, eres un misterio para todos nosotros.
— Te la pasas casi la mayoría del tiempo con los chicos. — agrego una pelinaranja como quien no quisiera la cosa, pero se notaba interesada en el asunto. — asi que tambien me causas mucha curiosidad.
— ¡Por favor! — rei torpemente, los ojos de la jefa Yang estaban sobre mi con tono agudo, ella igualmente esperaba mi respuesta. — No soy un misterio, mi mamá suele decirme que soy un libro abierto para las personas, con la expresiones de mi rostro deducen que estoy pensando.
— Lo dice porque eres su hija. — hablo mi compañero de tarea, remarcando lo obvio. — es predecible para ella conocerte, es tu mamá.
— Aguarden, aguarden entonces. — se coloco en medio la chica, sonriendo socarronamente para posar en forma detectivesca. — de ser cierto la idea de tu mamá, yo podree leer tus pensamientos con tan solo un vistazo. Mmm… veo los rostros familiares de… ¡Bangtan!
Esperen… ¿Qué?
— ¡No pueden de ser todos! — exclamó en medio de risas, de hecho, todos no podían soportar lo dicho por la muchacha al sonar descabellado. Incluso, la jefa Yang tenia una expresión indecifrable en el rostro. — tiene que existir un favorito, vamos, vamos… ¡Dinos de quien se trata!
— Pues… veras… — trato de hacer la vidente, cerrando los ojos, alejando y acercando su mano de mi rostro al igual de tener en su pocesión una bola de cristal.
Una vez mas… ¿Qué?
En eso las risas estridentes frenan ante la aparición mas inesperada de todas, un Tae asomando solo su cabeza en medio del marco de la puerta, teniendo su peculiar sonrisa de niño inocente, nos saluda todos los presentes preguntando que estamos haciendo. Al notar como estoy siendo rodeada por casi todo el mundo, se entuciasma queriendo saber el juego que practicamos, parece estar leyendo mis pensamientos y eso no se hace todos los días. La picardía la chica despechada no tiene limites, al menos eso pienso al leer las expresiones de su cara, esta claro querer llevar su plan hasta el final estando o no Tae Hyung presente, porque siguiendo con la misma postura, le libera diciendole que estudia quien sera mi favorito en toda Bangtan, aunque no parece ser una tarea fácil. El moreno encogiendose de hombros explica ya saberlo desde hace mucho tiempo, en la universidad a un grupo de Army admitió de tener el primero en sus listas a J-Hope, además, de confesar no tener a alguien en especifico un favorito debido de agradarme todos, incluso a Yoongi.
— ¡Eso es muy aburrido Vic! — grito a mi dirección haciendo un medio pataleo, Tae no dijo nada solo la miro con detemiento. — la naturaleza humana siempre se inclina hacia un aldo de la balanza, eres blanco o negro, no ambos colores. ¡Tienes que tener tu favorito!
— Todos son mis amigos. — dije, Tae seguía mirando con ojos abiertos, sin querer perderse algo. — mis mas apreciados amigos. No tengo favoritismo o algo parecido. Los aprecio todo por igual.
— Suenas igual que una madre. — musita divertido mi compañero, apilando una serie de cajas. — pero te aseguro que, incluso ellas, tienen un favorito por hijo.
Oh, vamos… tomando eso de ejemplo, es obvio saber cual es el favorito de mi mamá: yo.
— ¡Pero eso no viene al caso! — replico la joven pelinaranja. — sino conocer un poco mas de ti, Vic. Ya sabemos que estudias relaciones internacionales, vienes de un pais latino, participas en un club Army en la universidad pero… ¿Tienes novio? ¿Una conquista en progreso? O… ¡Que se yo! Alguien a quien quieras con todo tu corazón.
Me dan ganas de decir el nombre de los prospectos amorosos en darle en mi pais, comúnmente llamados “peores nada” y “culito”. Pero seria demaciado para estos asiáticos, por lo tanto, esbozo una sonrisa digna de negocios moviendo mi cabeza hacia los lados, no tengo nada de eso y si venimos a tener alguien clavado en lo mas hondo de mi corazón es a mi familia, es gracias a ellos soy quien soy ahora. Tae decide tomar asiento en uno de los lugares vacíos del lugar apoyando su mentón en su mano, visualizando todo con ojos abiertos expectantes, tan tranquilo que da miedo. No por nada es uno de lo mas escandalosos de Bangtan, verlo en esta postura inquieta un poco. Mis compañeros siguen el interrogatorio, ya que estoy dispuesta a responder sus dudas y dejar mi zona misteriosa a un lado, llevándolo a preguntar si estando ya varios meses en Korea ha despertado mi interes amoroso en alguien. En eso, percibo un mínimo exalto en Tae Hyung, parecido a cololocar un chinche en el asiento a uno de tus profesores o amigos simplemente por broma, en cambio el cabello castaño, intenta disimular su curiosidad tocando algunas cosas del tocador como si fuese la cosa mas entretenida del mundo. Claro, claro, supongo que es el momento perfecto para reirme a carcajadas o creer su desinterés. Es imposible negarlo, Tae es adorable, un enorme hombre de voz ronca y seductora con alma de infante, nunca sabes lo que esta planeando pero no por ello, no te captura su manera de hacer las cosas. Ahora, en otro punto, no se si llamar a lo mio con Jungkook “interes amoroso” porque jamas lo negaré, me atrae como abeja a la miel, pero siento que es demaciado pronto para mi tenerle una etiqueta. Del mismo modo, esta el otro punto de esta historia: estoy mas consiente de los otros miembros de Bangtan. Coloquemos un ejemplo mas nítido, Jimin. ¡Santo cielos! ¿Desde cuando soy asi? Insegura, inestable… hubo un tiempo en que tenia muy bien definida mi situación, hacia donde iba, hacia donde marcaba durante mi trayecto, sobre todo, hacia donde quien quería llegar. Sin embargo, en el presente, tengo problemas de autoestima, no me odio pero existe momentos en hacerlo y tengo el peor de los desequilibrios, confusión sentimental por siete chicos diferentes, bien, por dos de esos siete chicos. ¿No soy una desvergonzada? Afortunadamente la jefa Yang viene a mi rescate interveniendo a tiempo, ha sido suficiente de preguntas estilo detectivesca aun existe trabajo por hacer, además, debo de ocuparme de algo en especifico y este, aparentemente, quiere cavar un hollo en el suelo. Antes de preguntar confundida a las palabras de la jefa, escucho el ruido producido por V a uno de nuestros costados solo por curiosear el contenido de uno de los cosméticos de la peinadora, haciéndola casi derramarse su contenido. Yo que pensaba tener un solo torpe en Bangtan, RapMon, pero este chiquillo esta ocupando por minutos su puesto.
Rodeando los ojos, me disculpo con los presentes prometiendo responder a todas sus dudas en otra ocasión, pero tenia que atender algo relativamente importante. Sosteniendo uno de los brazos de Tae, me incline en dirección de la jefa Yang y saliendo inmediatamente del sitio. El moreno impresionado preguntaba la razón de mi movimiento, tampoco es que estuviéramos caminando a ritmo vertiginoso, simplemente manteníamos un caminata mas o menos tranquila en medio de los pasillos de aquel estadio, con uno a otro personal curioso de la cercanía evidente de ambos. No dije nada, al menos por un buen tramo del trayecto, estando lo suficiente alejado del resto del mundo solte a un mangoneado Tae y lo encare. Él seguía sin decir nada, esperando hasta posiblemente, que comenzara hablar de algo en especifico. Lo siento pero, siento que algo no esta bien en él, es difícil de explicar pero su estado natural seria estar riendo por todo, brincando en cada rincón de este sitio e inquieto, muy inquieto. No esto, jamas esto. Al pasar de los minutos me doy cuenta que no hablara, sigue encerrado en su caparazón caminando en círculos, mirando a todas partes menos mi rostro, lo he entendido, esta su etapa rebelde. Agarrando la situación por los cuernos, dirijo mis pasos delante del chico, frenando sus pasos y ganandome totalmente su atención, de esta forma, difícil librarse de mi.
— Escupelo. — le exijo, él parpadea haciendoce el desentendido. — sabes perfectamente a lo que estoy hablando, Kim Tae Hyung. Asi que mas te vale ser muy sincero conmigo, estarias librandote de una buena dosis de regaños gratis.
— Vic, no…
— ¿Tienes la suficiente cara para mentirme? — le incremene con ironía, el moreno bajo la mirada apenada. ¡Bingo! — soy muy persuasiava aunque no lo parezca Tae Hyung, por lo tanto, te conviene mas ser cooperativo conmigo. Es un consejo, no advertencia.
Aguardo silencio unos segundos inseguro, temeroso y medio tembloroso. Analizando las posibilidades, quizás, de seguir sostiendo no pasarle nada, pero lo conocía, al menos, lo poco para anticiparme a sus movimientos. Tae podria ser un misterio a la humanidad por sus acciones, pero es predecible cuando le esta incomodando algo. Llevándonos al presente, arcaico y arisco.
— Discutí con… olvidalo mejor Vic, ni siquiera tiene caso mencionarlo. — iba a confesarlo todo pero se retracto, sus inseguridades estaban dandome la bienvenida. — Es… es demaciado absurdo, mejor lo olvidamos y seguimos con los labores habituales.
— ¡Mejor te paras allí sin replicar nada mas! — señale hacia adelante, deteniendolo a tiempo. Parecía un soldado, firme y rigido, daba hasta gracia verlo. — si estas dándole vueltas al asunto es porque es importante, nadie simplemente se preocupa por algo insignificante.
— T… tienes razón. — tartamudea miedoso, considerando el juzgarlo o algo asi. Cosa es jamas hacerlo, nunca en todas las cosas en pasar mi cabeza lo haría, lo he dicho, los chicos son mis amigos preciados. — es solo que… es verdaderamente penoso el darle muchas vueltas al problema, menos cuando, creí que… ¡En verdad olvidalo!
— Tae Hyung. — pronuncie su voz con dureza, deteniendo su plan de huida. — ven aqui y explica la situación como si tuviera cinco años. De mi, no te libraras tan fácilmente.
El muchacho me mira con ojos quebradizos, temiendome ante la postura fija de no abandonar mi objetivo de querer saber lo que le ocurre, aunque no lo parezca mucho suelo salirme con la mia al insistir en mis intereses. Mi mamá podria darles una explicación amplia de esa parte testaruda mia, lamentandolo mucho, se encuentra en la otra parte del globo terráqueo en estos momentos. Tae Hyung hunde sus hombros a la par de soltar un suspiro, derrotado, da unos pasos hacia mi liberando parte de la confesión, no sin antes pedir disculpas. Hace unos minutos atrás, toda Bangtan coincidieron en practicar en el salón de los espejos donde se encontraba galleto, aun no llega el coreógrafo, por lo tanto, bajo sus propios medios tomaron los ensayos. Todo marchaba a la perfección hasta el instante de Jin pisar en falso y fallar, eso trajo como consecuencia desalentar a V tambien, el moreno es muy condesendiente pasando por alto la primera vez, pero no una segunda, tercera y una sorprendente quinta. Jungkook abogó por estar cansando su hyung, estos días casi no tenían momentos de descanso, menos de sueño completo, debían de ser comprensivos. Cosa en no compartir V, este simplemente le cremino al pobre de Jin el estar atrasandolos a todos, él igualmente esta agotado y estresado ante la gira viniendose sobre sus hombros, pero jamas dejaría de dar todo lo mejor de si para salir adelante. Jin, sintiéndose ofendido del argumento del menor, se defendió a toda costa estar dando el cien por ciento de si mismo, lamentaba atrasarlo, tampoco es su intención hacerlo, simplemente le costaba realizar ese paso. Esto llevo al límite a Tae, que abogando mas a su posición a cualquier otra, tildo a Jin de incompetente porque decir eso a menos de una semana para el gran lanzamiento de la gira era demaciado, si en verdad se sentía incapaz de llevarla acabo… estaba apuntando a la dirección equivocada. Seguidamente de decirlo la miradas de sus restantes compañeros se clavaron en él como balas desconcertados, esperando rápidamente una disculpa de su parte hacia el mayor de todos, una, que jamas llego. Nam Joon intervino antes de cualquier indicio de pelea entre ambos jóvenes, seria mejor para todos calmarse, descansar y pensar con cabeza fria las palabras pronunciadas de sus labios, obviamente, eso lo decía por V. Hobi dándole una palmada amistosa seguida de una sonrisa incomoda, le sugirió caminar un poco por los alrededores, despejar la mente y cuando estuviera lo suficientemente tranquilo, volver. Él se encargaría de pulir los atributos escondidos de Jin, eso si, a su llegada le debía una disculpa tamaño colosal al mayor, de lo contrario, prometeria patear su trasero.
Esto nos lleva al presente, con un Tae con hombros caídos, cabeza agachada y no teniendo las agallas suficientes de mirarme a los ojos. ¿Con que no era nada? ¡¿Meterse con Jin no es nada?! Bien, bien, respiremos profundamente antes a nada, porque ojo, todos somos humanos y al estar con el estres en nuestros hombros reaccionamos de maneras patéticas. Sin embargo, lanzar la pelota a una persona inocente es muy jodido, muy, muy, muy jodido. ¿Qué si Jin tuvo un mal paso? ¡Por lo mas sagrado! Simplemente coloca de tu parte para ayudarlo, explicale como hacerlo en otra oportunidad mejor, no le tires tierra solo porque como aprende las cosas es mal lenta a la tuya. Es cierto que Jin no es muy bueno en el baile, a este se le suma a lista Nam, pero certificó como ambos le piden constantemente ayuda a Hoseok para pulir sus inexperiencia con trabajo duro. Me recuerda a mi cuando le dedicaba mas tiempo a matemáticas porque soy mala en ellas, prestandole mas prioridad y demostrarle a todos, aun mas, a mi misma que podria lograrlo. Entonces, a final de la contienda, Jin hara lo mismo, estoy segura.
— Lo siento, no tuve las intenciones de dañar a Jin Hyung o algo parecido. — dijo con voz quebrada, muy arrepentida. — solo… solo me deje llevar por el estrés y la presión.
— ¡Dios Tae! — suspire dispuesta a llenarlo de mis regaños, pero cambie de opinión ante su semblante arrepentido. ¡Demonios! — no debería ni siquiera meterme en estos asuntos, pero debes de saber estar en total desacuerdo con lo que hiciste. Jin es una buena persona, intenta llevarles el ritmo a tiempo completo, además de un buen hermano mayor para todos. ¿Eso crees que cambiara?
— No… — susurro conmocionado. — en lo mas mínimo.
— ¿Entonces? — inquiri presionandolo, luego solte un suspiro ahogado notando la presión notable en el aire, seguir en este plan con Tae seria ridículo. Aun asi, no decía en nada apagar mi creciente discrepancia en su actitud con Jin, realmente, realmente, realmente… estaba disgustada. — Escucha, se que estuviste frustrado por la torpesa de Jin al momento del ensayo, mas aun considerando la fecha de los conciertos a la vuelta de la esquina, pero por ello no te vas a encerrar en un caparazón e ignorarlo. Tae Hyung, ¿Por cuanto tiempo han permanecido juntos como Bangtan? ¿Tres? ¿Cuatro años? ¡Es mucho! No permitas que un cruce de ideas rompa esta armonía, corrección, no permitas que nada lo rompa. ¿Estas de acuerdo?
El moreno que al principio tenia la mirada baja, con un cuerpo flacido y afectado, cambia de inmediato la postura poseyendo una cara luminosa, parecido a descubrir una nueva constelación o planeta. Lo había comprendido en un segundo, Tae Hyung se libero de la presión de su pecho, ahora, tenia un peso menos.
— Si. — pronuncio.
Juntos coincidimos en buscar a Jin, antes que nada, mencionare tener la estilosa y alargada mano de Tae sobre la mia, sosteniendome con fuerza mientras caminamos por los concurridos pasillos del estadio. Tenia una corriente eléctrica invadiendo cada particula de mi ser, alborotandola, explotando de ser oportuno y manifestado estar confundida de este acto tan voluntario de su parte. Lo peor fue comenzar a sudar, pensé en cualquier instante apartandose de mi lado, llamandome asquerosa o rara, pero nada de eso sucedió, él simplemente giro una unica vez para guiñarme un ojo, sonreir y seguir guiando el camino. Oh, oh, oh… llamen a urgencia, a la marina, a la… ¡CIA! Victoria esta en un colapso mental, vuelvo y repito, estoy en un colapso mental y solamente porque un guapo chico tiene mi mano contra la suya en un acto puro. Vamos, no creo que Tae tenga dobles intenciones como galleto, al pesar de ser el menor de los dos, tenia las puntuaciones bien claras. Por otra parte, V busca mi apoyo en la encomienda que posee al frente, necesita saber no estar solo en esto. Quizás hasta parte de ese sudor no solo sea mio, tambien es de él. Por lo tanto, antes de entrar nuevamente a la sala de espejos de hace un rato atrás, Tae aprieta una vez mas mi agarre soltando una risita ahogada, sobran las palabras cuando las cosas son evidentes, esta nervioso. Empujandolo ligeramente con mi codo, emulo con mis labios todo estar bien, que todo va a salir bien, Jin jamas ha sido rencoroso, solo orgulloso, debe de relajarse porque le perdonara su desfachates. Asintiendo ligeramente en dirección a la puerta, aleja su mano de la mia dispuesto a abrir la puerta que nos separaba de Jin, no sin antes darme las gracias por escucharlo. Me encojo de hombros con modestia, todos son mis leales amigos, en la vida me gustaría verlos en malas condiciones, de estar en mis posibilidades cambiar todo eso, lo haría.
Como es de esperar, Jin y V hacen las pases disculpandose igual a la gente civilizada, un poco de lágrimas en parte del menor al pasarse de la raya con su hyung, este rie estridosamente con lo que se caracteriza, dándole palmadas sonoras en el hombro mandandole a tranquilizarse. ¿Cuantas veces no se han peleado entre ellos? ¡Muchas! Aunque eso no significa separarse, ya esta acostumbrado a las reprimiendas en cuanto se refieren a su baile, es un milagro no matar a nadie antes, asi que promete practicar cada día mas y jamas decepcionar a nadie, menos alentarlos. En ese instante aparece Nam dándole unas palmadas en la espalda a Jin, comparte igualmente practicar las coreografías junto al mayor, no solo él debe dar el triple o cuádruple de lo mejor de si, esto lo relaciona directamente y lo acompañara en esta travesía de mover el esqueleto. En menos de un minuto, toda Bangtan esta comentando, riendo escaladosamente (en el caso de Hoseok), haciendo maromas ridículas (en un intento sorpresivo de Suga detrás de su mejor amigo) y pasando la pagina como un gran grupo que son. De mi parte, cruzo los brazos moviendo la cabeza hacia los lados sonriendo satisfecha del resultado, a veces las personas olvidan que estos chicos siguen siendo seres humanos, los cuales, sienten, sufren de estrés, lloran y tienen su momento de confusión. Al notar ese lado tan humano no puedo negar conmoverme, son distintos a lo mostrado por TV en una forma perfecta e impecable, provocando agradarme mas de lo normal. Creo que es el momento de seguir con mi trabajo, además, estan tan ocupados ellos mismo que han pasado de mi presencia olímpicamente. Tampoco me enoja, en su lugar, estoy satisfecha al tener la oportunidad de ver esa gran familia unida resolviendo sus problemas. Dándole un último vistazo, giro sobre mis talones pensando en dirigirme ahora al equipo de cámaras, la jefa Park me mando a darle un vistazo si todas estan en su puesto, en tanto ella, se ocupara de la sala de control. Sin embargo rumbo al sitio de mis pensamientos una voz detrás me paraliza, giro lentamente observando el rostro agraciado de Seokjin sonriendo de oreja a oreja, lo poco de llevar conociendolo nunca lo he visto tan alegre como ahora, ni siquiera con esta expresión tan deslumbrante. Antes de pronunciar palabra, recorre todo el tramo en separarnos con sus largas piernas y sujetandome de mis hombros, me empuja hacia su pecho en un gran abrazo de oso. Me quedo quieta como una momia. La respiración de mis pulmones se escapa deliberadamente por mi nariz, mientras el hyung de toda Bangtan dice palabras inreconocibles en tanto me mece de un lado a otro, es predecible que no lo comprenda porque mis oidos estan zumbando, o quizás simplemente este mas al pendiente de los latidos freneticos de mi corazón desesperado. Porque, aguarden, tomen un segundo y pausen el mundo. ¿Este chico no es coreano? Las manifestaciones de afecto con personas del sexo opuesto no son amenudos al igual que mi pais, no al menos si poseen una relación estrecha como hermanos, padres, amigos… quizás estemos en la última categoría, pero sigue sin explicarme este extraño exabrupto. ¡Y que el cielo y las Armys me perdonen! Pero estar entre los brazos de Jin se siente tan acogedor que entro en debate conmigo misma, entre seguir sosteniendome con esa intencidad y soltarme. Los músculos de sus brazos se contraen a medida de mecerme de un lado a otro, la respiración en su pecho es acelerada debido a la sartada de palabras saliendo de su boca sin darle descanso, mientras que yo no articulo ningún movimiento o pronunciación de mis labios. ¿Qué hacer? ¿Como reaccionar? Estoy igual a cuando uno de mis crush de la secundaria se acerco lo suficiente a mi como para robarme el espacio personal, tal cual a ser golpeada en tu estomago por un balón de fútbol, sacada de tu comodidad y exponerte a algo totalmente desconocido. ¿Confundida? Quizás ¿Contrariada? Totalmente, pero eso no disminuirá la visceral satisfacción que dentro de mi esta naciendo.
— ¡Oh realmente, realmente, realmente…! ¡Gracias Vic! — deja de abrazarme, quedándose en sostener solamente mis brazos. — ¡agh! Sabía que jamas me equivoque contigo, mis ojos jamas lo hacen, son certeros una vez consiguen algo tan puro y cristalino como lo eres.
— ¿Qué…? — mi rostro hierbe de la impresión.
¡¿Eso ha sido un halago?!
Entonces, en un giro totalmente impredecible de los acontecimientos, Jin sonrie y acerca su rostro al mio tanto, tanto, pero tanto que creo haber tenido un paro cardiaco. Sus labios se posan en uno de mis pomulos, ya de por si coloreados de carmín, en un beso que toma su tiempo para alejarse y acabar explotando mi cerebro. Acto seguido, parpadea varias veces antes de reirse de mi aspecto abochornado y desordenar mi cabello con una de sus manos, sobra decir que todo el sistema nervioso a colapsado antes de cualquier parte de mi cuerpo. En realidad, soy un ser humano sin huesos, ahora pueden decirme… ¡La mujer de hule!
— Solo quería agradecerte como lo harían en tu cultura. — simplemente dice, veo sus ojos pintados en una suave dulzura que se cuela hasta lo mas profundo de mi ser, confundiendome. — Aunque pensandolo mejor, un ser tan transparente como tu merece algo mucho, mucho, mucho mas grande. Victoria, en verdad, eres el angel que cuida de nuestras espaldas. Muchas gracias.
Acto seguido, se da la vuelta aun manteniendo esa matadora sonrisa, parandose en el marco de la puerta contrariado de seguir o no al deducir su rostro, pero termina dándole un suave golpe a la madera y entra. Ese es el momento exacto para dejar de ser fuerte. Mis piernas se desploman al suelo, tal cual a la energía acumulada en mi cuerpo, la reproducción de la imagen de Seokjin acercándose a mi rostro no deja de aparecer. Aguardo cada detalle en mi cerebro que da miedo, sus ojos negros brillando con intencidad de una noche de luna llena, la expresión decidida tatuada en su cara, su respiración chocando con mi piel herizandola, elevandola a la máxima temperatura para colisionar rápidamente con cada celula y particula de mi cuerpo. Aun mas, explorar mi corazón en millones de pedazos. Llevo instintivamente la mano a mi mejilla restregandola suavemente, no logro componerme rápidamente, se que tengo trabajo, cosas por ocuparme pero mi cuerpo sigue vibrando al son de esa escena incapaz de salir de mi cabeza. ¡Oh dios! ¡Oh dios! ¡Oh Santo Dios! Salvame, salvame de este sentimiento contradictorio germinando en el centro de mi pecho, porque nunca antes un beso en la mejilla me había afectado tanto como ahora. Ya había olvidado hasta el sentimiento de estar quemandote viva a fuego lento, tener la certeza de estar viva y no muerta en vida. Porque, una vez mas, un huracán amenazaba con destruir mi estabilidad. ¿El problema? En esta ocasión, lo deje pasar con las ventanas abiertas.
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Llegue al departamento azotando la puerta con fuerza, me encontraba sumamente agotada que lo único en mis planes era darme un baño, tomar un té bien cargado y meterme a la cama. Debía de realizar unos ensayos para la Universidad pero no estaba dispuesta, estoy mental y físicamente agotada como para sumergirme en la importancia de los tratados internacionales. Arrastre mi patético cuerpo hasta el sofa, desplomandome. Las luces casi en su totalidad estaban apagadas, mi compañera de apartamento y prima seguramente estaba estudiando en estos instantes en su recámara, comento tener una dura explosión mañana de la historia de la contabilidad, no deseaba por nada en el mundo ser interrumpida. Daba igual, no tenia en mis planes hacerlo. Solte un gemido lastimero al quitarme mis zapatos, lanzandolos lejos de mi vista, mis pies palpitaban del dolor, claro ¿como no iban hacerlo? Si la jefa Park me mando a buscar a uno de los ingenieros de sonido para arreglar un problema, andube en ese jodido estadio de arriba hacia abajo localizando al idiota holgazan que, ni corto, ni perezoso, admitió fumarse un cigarrillo a la espera de instrucciones. ¿Demaciado tiempo libre? ¡¿Demaciado?! ¡Yo podia darle una de mis actividades si estaba aburrido! ¡ash! ¿A quien miento? Solo estoy disgustada conmigo misma por una sencilla razón: no me entiendo. Es decir, desde el inicio todo ha sido bastante claro para mi, viajar a un pais extranjero, consolidarme, trabajar, sacar mi familia adelante debido al sudor de mi esfuerzo y… ¿lo perciben? No existe ningún amorío a la vista. Lo siento por los que esperan de mi repartiendo corazoncito, flores y muchos colores tal cual a las “chicas superpoderosas” pero soy del tipo que tiene en mente otras prioridades, jamas me ha importado ser llamada en el futuro “solterona”, “destinada a vestirle a santos” o “rara”. Me gusta mi soledad, me atrae la idea de estar viajando por el mundo conociendo gente nueva, trabajando en lo que me gusta y comiendo comida deliciosa. No me parezco en lo mas mínimo a Andrea, menos a Valentina mi mejor amiga, ellas tienen algo en común que es estar dispuestas a enamorarse una vez teniendo la oportunidad. De mi parte, luego de decepciones, tras decepciones, seria capaz de tirarle la puerta en la cara a esos innecesarios sentimientos de contrariedad. En el pasado me destruyeron ¿Para que dejarlo hacerlos de nuevo? Admito tener problemas de autoestima, nadie se salva de tenerlos, hasta el mas confiado de todos alguna vez lo ha sufrido pero eso solo es otra de las tantas partes complicadas de mi misma. Sé que en algún momento deberé superarlo, solo… solo debo tener paciencia.
Entonces, si tengo todo esto presente en cada parte de mi día a día ¿Como es que deje pasarlos a ellos? Me refiero a los chicos de Bangtan. Anteriormente lo dije, desde el inicio todo lo tuve claro, incluso al escuchar un ligero “clip” al ver a esa persona, segui manteniendome firme en mis convicciones, en mi visión del futuro. Sin embargo, cada chico de Bangtan rompía el muro que yo misma construi después de la decepción de Adrián con su pasión, entrega, responsabilidad, dulzura y madurez, teniendo los componentes necesarios para tener mas alla de una empatia por ellos. Estaba, corrección, estoy tan acostumbrada a estar sola que tener la atención de chicos guapos le consideró insuficiente, conmigo misma me daba por satisfecha. De todas maneras, esa persona, principalmente no buscaba halagarme o llenarme de falsas esperanzas la cabeza, en su lugar, quería verme en un viaje al interior de mi misma y encontrar la importancia que tengo. No es exigente, no es mandón, no me obliga a mirarlo únicamente a él, su finalidad simplemente, es lograr quererme yo misma. Estaba atraída por su misión, tanto que incluso pensé poder enamorarme de él, mandar por la tuba todas esas normas y reglas que yo misma me auto impide para evitar salir una vez mas herida, desconociendo que detrás de esto se escondía otras personas capaces de encender el alma, la cual alguna vez, creía calcinada. Me refiero a Jimin junto su perseverancia, la capacidad de escucharme, darme innovadores consejos, extender su mano y alzarme cuando estoy perdida. Tae Hyung con su inocencia, el arrepentimiento en sus acciones erradas, la calidez de su piel contra la mia y sonreirme con la intencidad del calor Egipto y Africa juntos. Jin, el de las bromas sin sentido, el de la risa como limpiador de vidrios o lavavajillas, ese chico que siendo el mayor de todo el grupo posee un alma tan protectora y seductora al mismo tiempo, empujandote, mirando lo mas profundo de tu alma y haciéndola latir al rimo de la suya, nunca dudes de su masculinidad, jamas lo hagas, porque podrá sorprenderte de una manera alucinante. Nam, el grandioso, maduro, centrado, responsable… increíble y sorprendente líder de Bangtan, que expone y defiende la integridad de cada uno de sus compañeros como si fuesen sus propios hermanos de sangre; su dedicación conmueve mi corazón al grado de hacerlo latir vertiginosamente, cuando fui a esa cita falsa con él me senti sumamente protegida, querida porque en sus brazos jamas seria herida, salvo si yo misma iba a buscar el peligro. Hoseok, el alegre, entuciasta, esperanzador miembro de Bangtan que con su sonrisa ilumina todo el cielo, junto a él creo hacer todo posible, incluso que Ji Eun dejara de ser una perra maldita. Yoongi, el seco, cerrado, reservado, maduro, fastidioso en ciertos puntos de mi travesía por Bighit, con quien he tenido varias discrepancias pero al final del camino nunca me ha dejado a un lado, alentandome, aconsejandome e indirectamente sosteniendo su mano contra la mia para recordarme jamas estar sola, no al menos, teniendome en su mira. Ahora, es cuando los uno a todos asemejandolos al igual que un huracán, incluso el tierno y adorable Kook, tiene la pasión u a entrega de retenerme a su lado porque le gusto. De él lo veo predecible llamar mi atención, nunca ha tenido reservas en admitir sus sentimientos, pero dudo el tener a los demás con esas intenciones en mi. Jamas sucedería de todas maneras. Es cuando debo aplicar la de Suga, diferenciar entre amabilidad y cariño fraternal. No obstante, cada vez se me hace mas difícil hacerlo cuando al tratarme tambien, lograr elevarme el pulso y descontrolar mis sentimientos.
Lo siento mucho por esa persona, por Kookie, por Suga, por… por… ¡Por todos! Pero estoy confundida, por primera vez en mi vida, el velero que abordo, esta disparando a todas direcciones sin rumbo fijo. Vuelvo a soltar otro quejido lastimero, escondo mi rostro en la almuhada tratando de escapar de toda esta realidad aplastante, que no soy la chica mas inestable de la tierra y que es demaciado estar pendiente de siete chicos diferentes. ¡Por lo mas sagrado! De saberlo mamá, pateara mi trasero sin pensarlo dos veces. ¿Esto me convierte en alguien peor a Ji Eun? No, no lo creo, yo no he coqueteado con ninguno de Bangtan, salvo darle falsas esperanzas al menor, pero de resto he permanecido firme en mi deducción. ¿Qué ha servido de todas maneras? Me pregunto girando la cabeza en dirección del respaldar del sillón, las cosas hubiesen terminado en el mismo tono oscuro de ahora, perdida en el mar de los lamentos.
Sorpresivamente, el interruptor de la sala es encendida sobresaltandome, levando mi perezoso cuerpo del sillón noto el rostro indiferente de Andrea a escasos metros, sostiene en sus manos una taza de “I loving Venezuela” y en la otra un juego de hojas blancas. Claro, sus anotaciones. No dice nada al comienzo, detalla mi rostro en búsqueda de respuesta que jamas saldrán de mis labios, soltando un suspiro camina hacia la cocina seguramente lista para hacerse un café. Necesita mantenerse despierta para estudiar, dormirse no es una opción.
— Asi que… llegaste. — dice como quien no quiere la cosa, moviéndose por la cocina en búsqueda del café y agua. — al menos pudiste haberme avisado o encender la luz, pareces una persona que no quiere ser descubierta por nadie.
Estoy tentada a decirle ser mi caso, permanecer en la oscuridad por el resto de la eternidad, porque de esa manera expiare mi alma corrumpida. En su lugar, hundo mis hombros junto a un suspiro desganado, Andrea esta hablando en coreano signo de no encontrarse de buen humor. Mejor no empeorarlo.
— ¿Quieres café? — ofrece simplemente, mirandome de reojo.
— Si… — alzo la mirada, detallando como mi prima adquiere una postura mas defensiva. — si… por favor.
Una vez mas, nos sumergimos en un silencio que mas consiliador, es incomodo y acusador. Los ojos oscuros de Andrea mi observan inquisidores, mas o menos intuyendo lo que puede estar acojonandome en esos miseros instantes, conoce mas o menos lo ocurrido con galleto pero jamas el cruzar la linea como besarnos. He temido en decirlo, sé que chillara alborotada, insinuara estar sorprendida de su prima la reservada y preguntara de como me senti en ese instante. Imaginense cuando le cuente tener “celos de hermana” al ver la insinuosa de su compañera de trabajo sobre Kookie, allí mismo me lanzara a sus brazos, programa nuestro matrimonio y pedir ser la madrina de mis hijos con él. No, gracias, pero no gracias. Elijo tener todo en anonimato, suprimir esta confusión por cada miembro de Bangtan y resolverlo por mi misma. Aun asi, siento que debo contarselo a alguien, de lo contrario, explotara en mi cara destruyendolo todo.
— Yo… — dejo en el aire, Andrea me presta suma atención como si estuviera a punto de dar la máxima revelación del siglo. — no sé… no sé lo que estoy haciendo, no… no tengo ni la capacidad o idea necesaria para organizar mis ideas. Lo único presente, lo único que tengo presente es… es… si no lo escupo, me voy atragantar con esto. Andrea… estoy al borde del precipicio.
— ¿De qué estas hablando? — pronuncia confundida, no mas a mi, pero si confundida.
— Al principio, cuando todo esto comenzó, cuando… cuando… galleto insinuo gustarle. — trague saliva sonoramente, apretando mis puños con la finalidad de darme fuerza sin desviarme del camino. — para mi fue muy fácil de saber, o al menos mi yo menos terco, pensaba que al final del camino lo escogería a él. Es decir, seguía amarrandome a esas ridículas excusas de la diferencia de edad, las culturas, el seguir aferrada a la memoria de Adrián… solo por el temor de tener ese desenlace. Enamorada de él. Pensé, me cegue que nada o nadie podria cambiar ese parecer, porque luego de mejorar como persona, amarme tal cual a lo que soy… sujetaria su mano, la apretaria y le agradecería su paciencia. — reí incredula, sintiendome lo sufiente tonta y ridícula de exponer mis pensamientos de esta manera. Aunque Andrea no decía nada, ni siquiera intervenía, su silencio junto a su mirada atenta explicaba atender seriamente el dilema y no burlarse. — Pero me equivoque, era de esperarse de todas formas, suelo darme un fuerte golpe en este tipo de situaciones. Al igual que la vida demostrandome salir las cosas como ella lo desea, no como yo lo deseo.
— Estas insinuando que… — movio sus manos en círculos invitando a que siguiera, solo que las palabras se quedaron atoradas en mi garganta. — Victoria, lo que acabas de decir es serio, bastante serio. ¿Estas segura?
— Nada lo tengo seguro, Andrea. — bufo molesta, no con ella, sino conmigo misma. — ¿Lo has comprendido al menos? Estoy confundida, un día viene Galleto besandome, descontrolandome por completo mi cabeza, asumiendo su supremacía en mi y al otro, Jin da un zarpaso a eso, ocupando su lugar por todo lo alto. Mientras tanto, me descompongo a pedazos, porque puedo estar malinterpretandolo todo. Suga me lo dijo directamente, aprender a diferencias la bondad a empatia de las personas, pero ¿Adivina qué? ¡Hasta el me descontrola! Y lo siento, pero no me lo ponen de ninguna manera fácil, en realidad, es mucho mas complicado.
Respiro con dificultad al liberar todas las confusiones rondando mi cabeza, mi pecho aun tiene la ligera presión de la realidad, de la incomodidad de poseer todo esto guardado, pero al menos, no lo guardo solo para mi. Andrea no ha soltado palabra alguna, sus oscuros ojos estan abiertos igual a dos platos o la luna llena, sabe lo difícil que es para mi hablar de mis sentimientos con alguien mas, conciderando lo cerrada que soy, esto es un milagro. El sonido burbujeante de la cafetera nos sorprende a ambas, la morena se levanta del asiento para vertir el café en dos tazas, se acomoda en el sofa junta a mi extendiendome una de ellas y bebiendo en silencio la suya. Se mantiene en silencio unos minutos a la TV apagada, como si fuese la cosa mas entretenida del mundo, mientras espero a cualquier reacción de su parte la imito percatandome que él café esta tan dulce como me gusta. En casa, mamá y Manuel me riñen a mi y la abuela por endulsar demaciado las cosas, pero es imposible para nosotras no hacerlo, mas tomando en cuenta el sentido que les das cuando las pruebas. Creo que en una de mis dias libres lo tomare para comer dulces, realmente lo merezco luego de tanta presión vivida.
— Deberías tomar la situación con calma. — dice finalmente Andrea, luego de su quinto o sexto sorbo de café, no me mira, solo se mantiene fija hacia el frente. — y escuchar mas a Suga, mezclar todos los sentimientos solo te llevara a mas frustración. Ya has tenido una demostración hoy. De no estar tan desesperada, ni lo hubieses mencionado.
— Lo siento… — susurro apenada.
— No, esta bien. — sonrie mi prima, dándole un trago mas profundo al café. — entiendo que creas conveniente resolver tus problemas por si sola, pero tragandolos lo complicara mas. No pretendo juzgarte, no lo hare nunca, sobre todo, no tengo ni el derecho de hacerlo. ¿Qué tiene de malo besarte con un chico que no es tu novio? ¡Nada! ¿Qué tiene de malo atraerte otro de su mismo circulo? ¡Nada en lo mas mínimo! Solo estas confundida, es aceptable estarlo, somos seres humanos Vic, no pedazos de carne con la finalidad de trabajar. Además, estas 24/7 girando a su alrededor, seria extraño no sentir atracción por ellos.
— Pero… no los siete. — murmuro cohibida, avergonzada de decirlo. — es… eso fue demaciado.
— ¿Acaso los siete no te tratan bien? ¿No son apuestos? — pregunta con un tono acusador, yo asiento mecánicamente viendo como los papeles cambiaban, yo siendo la menor y ella la mayor. — Entonces no tienes excusas, tambien esta lo mencionado por Suga, no diferenciar la amabilidad del cariño amistoso. Nunca antes has tenido tanta atención masculina, eso igualmente influye.
Eso es cierto, he tenido amigos en la gran temporada de mi vida, unos mas cercano a otros, pero al final de la contienda, los terminaba alejando porque a) eran muy intensos o b) perdiamos contacto por razones estúpidas. En el presente, me encuentro trabajando en una compañia, que aunque es pequeñas, es sumamente importante al tener una de las máximas exponentes de la musica coreana del momento, Bangtan, estos son tan amables y comprensivos que inducen en mi interior sentimientos difusos. Desde cariño, atracción, calides hasta frustración, anhelo y miedo. No quiero despertar un día para descubrir ser producto de mi imaginación, que efectivamente trabajo en Bighit pero ellos no me prestan atención, convirtiéndose en unos mas del montón de estrellas presuntuosas. Los chicos jamas seran así, es su lado mas amable, humano y sensible lo que me han empujado hacia ellos, los admiro y aprecio mucho. En el futuro, solo deseo seguir siendo su amiga.
— Supongo… supongo que tienes razón. — titubeo con miedo, creyendo estar errada.
— Aun es muy pronto para decir hacia donde quieres ir. — sigue diciendo, coloca su taza ya vacía en la mesa ratona y se gira a mirarme seriamente. — permitete analizar todo con calma, desglosar tus propios sentimientos y las intenciones de los demás. Luego que te sientas lo suficientemente tranquila, en paz contigo misma, las puertas se abrirán por si sola diciendote cual es el mas adecuado para ti. Aunque, si deseas mi opinión, me inclino por galleto. ¿Lo viste en el video para Sofia? ¡Te nombro a las mil maravillas! Ya tiene mi bendición.
Ha… lo imaginaba.
Le lance en un cojín hacia su rostro en el menor instante de descuidarse, al deslizarse fuera de su visión rio traviesa, provocada por mi movimiento bajo sujetando el mismo almuhadon y golpeando en uno de mis costados. De pronto, la charla motivacional y sentimental se convirtió en una batalla campal, donde las risas y movimientos sucios reinaban había despejado milagrosamente mi mente igual a una noche de lluvia repentina. Estaba segura de poder solucionar esta coyuntura, no estaba mal, confundirme con siete chicos distintos era normal, mas cuando cada uno, en su particular manera, me prestaba atención. Era irónico que en mi pais durante la secundaria, los chicos me tachaban de enana, chinchón de piso, gnomo de jardines y otros apelativos que no deseo recordar, demostrandome rápidamente jamas ser de su agrado. Cosa en estar en completo acuerdo. Ellos tampoco me gustaban, salvo el peor idiota de todos, pero eso es historia aparte. Sin embargo, admirando el presente, tenia unos encantadores amigos que me aprecian tal cual como soy, del mismo modo, me impulsan hacia adelante para ser mejor persona. Al pesar de toda la confusión rondando mi cerebro, ellos se convirtieron en personas especiales en mi vida, espero ser mutuo.
Al día siguiente, ya habiendo entregado los ensayos correspondientes a las asignaturas correspondientes del día, me dirigi inmediatamente a Bighit para mi trabajo. La jefa Park se ocuparía de las últimas ocupaciones del estadio donde se presentarían los chicos, de mi parte, me tocaba leer los correos correspondientes a sus fans, basura, dedicatorias, basura, uno a otra cosa interesante y mas basura. En esta ocasión estaría sola, mis compañeros de oficina serían operadores de cabinas, con lo cual es una tarea difícil de realizar. Además, al estar en las instalaciones de la agencia, en ningún momento conseguiría a uno de los chicos porque se mantendrían ocupados practicando sus solos en el estadio, hoy seria solitario y demaciado tranquilo para mi gusto. Entre a las instalaciones de la compañia saludando a todo el mundo, los pasillos se veían menos concurridos a lo habitual de ser, abarrotados de personas corriendo de un lugar a otro, lo atribuía al comienzo de la gira y todos estar con los pelos de punta. Hice un desvío hacia la cafetería para comprarme un resfresco, si voy a estar varias horas en medio de correos, mejor mantenerme viva con una buena dosis de azúcar. Fui directamente a la maquina expendedora encontrandome con una gran sorpresa, porque en definitiva lo era, suponía estar en cualquier otro lugar, pero no aqui. Unos metros alejado de mi, Min Yoongi, usando unos pantalones mucho mas grandes a su talla inicial, un abrigo negro del mismo modo, gorro verde de explorador y su cubre boca de Kumamon a medio cubrir estaba frente de una de las maquinas expendedoras de golosinas. Si soy sincera, verlo en ese plan me desconcierta un poco, no solo por estar en la empresa, tambien el estar comiendo dulces. Acaso… ¿El cielo se esta cayendo a pedazos?
Tomando su botin, lo sujeta con una sola mano dándose la vuelta para emitir un respingo de la impresión al verme, creo que lo he tomado literalmente, con los pantalones abajo. Doy unos pasos firmes hasta su dirección, no sin antes llevarme mi bebida rica en azúcares, parandome justo en su visión. Nuestras miradas se conectan en silencio, la expresión en su rostro es en lo absoluto huraña, oscura o enojada como usualmente me recibe, simplemente se manteniene a la expectativa de alguna de mis acciones. Bien, que no me insulte es de susto, sobre todo, que no me fulmine con la mirada aun mas. ¿Qué diantres oculta? Antes de alzar mi voz para llamarlo, guarda su golosina en uno de los bolsillos de su pantalón, avalanzandose sobre mi cubriendo mi boca, pidiendo aguardar silencio y pedir “amablemente” permanecer tranquila mientras lo siga. Frunzo el ceño contrariada ¿Qué demonios le ocurre? Esta actuando como si temiera de ser descubierto por alguien… oh, esperen un segundo, no sera que… ¡¿Yoongi se ha escapado de los ensayos del concierto?! Cuando caigo en cuenta de la verdad, estoy siendo arrastrada lejos de los ojos de las personas de la cafetería, de la empresa y del mundo entero. Lucho por ser liberada, aunque sea hablar, pero la fuerza de Suga es legendaria y llevarle la contraria es demaciado. A la final, soy conducida por un piso con pasillos totalmente solitarios, con aire condicionado al tope y aspecto friolento. Miro una vez mas al pálido para explicaciones, él no me presta atención, simplemente sigue en lo suyo hasta parar en una puerta de cristales reforzados con una cerradura curiosa. Yoongi apoyándose en uno de sus brazos aun sin liberarme del todo, coloca el código correspondiente, seguido de tres timbres correctos, la cerradura cede y nos introducimos en el interior silenciosamente. Entonces, al pasar un pequeño pasillo, soy liberada de la forma mas “sutil” posible, lanzada a un lado igual a un trabajo viejo. Estoy a punto de sacar mis insultos en español hasta que me observo el sitio, esta compuesto por pantallas, mezcladoras, maquinas que no comprendo, un teclado y una computadora en medio de una ventana de vidrio que da hacia otra habitación. Esto es un estudio de grabación. Recuerdo que la primera vez en ver a Suga Hyun lo reprendio por vivirsela metido compeniendo canciones, olvidando el descansar y darle atención a otras cosas, finalmente, estoy en una de los lugares donde se crea la mayor parte de la magia de Bangtan. Decir no prestarme desconcertada es una total mentira, mis acciones, mis movimientos y la expresiones del rostro lo dicen todo, de hecho, lo recorro todo en un instante. Bueno, hasta que Yoongi me reclame.
— ¿Nunca antes has estado en un sitio como este? — dice con voz burlona, lo fulmino con la mirada aun no he olvidado como me ha tratado. — Lo dices con toda tu cara.
— ¿No se supone que deberías estar ensayando para el concierto? — me pongo en modo defensivo en menos de un minuto, él arquea sus cejas aprovechando de tomar asiento y encararme. — Porque si mal no recuerdo, todos en estos momentos deberian estar alla. Acaso… ¿Te lo estas saltando?
— ¿Qué pasa si asi es? — no lo niega, el jodido Min Yoongi no lo niega.
Ah… ¡Hay que tener mucha cara para hacerlo!
— Perfecto. — giro sobre mis talones, mirandolo de reojo con una expresión burlesca. — veamos como reaccionan los mánagers, la jefa Park y Hyun de es…
— ¡Espera! — eleva un poco el tono de su voz, juro que logro escuchar un poco de alarma en ella. — A ellos no les va importar en lo mas mínimo mis acciones, estarán demaciado ocupados en los preparativos que distraerlos sera solo una molestia. No pierdas tu tiempo.
Si, por supuesto, a la próxima me cambio el nombre.
— En realidad, creo que les encantara saber noticias tuyas. — saco del bolsillo de mis pantalones mi móvil, el pelinegro no mueve ni un musculo de su cuerpo, esta analizando mi capacidad de amenazar. Perfecto. — Eres uno de los que fácilmente se escabuyen entre sus propias narices al igual a un ninja, quizás tengas razón en interrupirlos si los llamo, pero un mensaje de texto…
Mis dedos se deslizan rápidamente entre los contactos hallando el nombre de la jefa Park, su ocupación es menos pesada a la de Hyun, estoy segura de tener una contestación rápida de ella. Al instante de preparar una buena explicación hacia la mujer, el sonido de una silla arrastrandose seguido de los pasos apresurados de cierto pelinegro llegan cerca de mis oidos, que al alzar la mirada lo tengo abalanzandose sobre mi y sujetando el telefono celular con rapidez, desafiandome con la mirada. Esto en cierto modo es emocionante, el gran seco de Min Yoongi esta amenazado por una chica dos veces menor a su tamaño, sobre todo, edad. Le sonrio socarronamente jalando mi mano hacia atrás, soltandome de su agarre y dando tras pies con la finalidad de alejarme de él, aun asi, apretando los dientes insiste en dar conmigo persiguiendome. ¿En que nos convertimos? En unos chiquillos que juegan a “te atrapó” en medio del estudio, donde las sillas, mesas e inclusive jarrones, son el escudo perfecto entre ambos. Comienzo a reirme al escucharlo maldecir, menciona no tener ni el tiempo ni la paciencia para estar haciendo este tipo de ridiculeces, esta atascado de trabajo y debe solucionarlo. Lo miro contrariada ante su confesión, se supone que la prioridad hasta ahora en su compromiso con Bangtan y la gira, no sus compromisos como productor. Mis pensamientos se aglomeran en mi mente igual a una telaraña que paso por alto una maraña de claves enredados, los cuales accidentalmente piso haciendome perder el equilibrio. Tambaleo de atrás hacia adelante, evitando caer al suelo y pegarme de lleno en el rostro. A último momento, ya cuando lo considero todo perdido, las manos fuertes y llenas de calides me sostienen de la cintura girandome rápidamente para asi ser salvada de un golpe, no sin antes verme envuelta en algo mas peligroso al dolor: el rostro de Yoongi con asombro. Mis pensamientos chocan entre ellos, caminando por caminos separados teniendo sus manos arriba, gritando y entrando en pánico, mientras las emociones encienden la alarma de emergencia muy parecida a la que colocan cuando algo se esta encendiendo. Probablemente ese es mi dilema, estoy en llamas, cada celula de mi cuerpo arde en llamas. No puedo alejarme de su mirada oscura, de sus manos bien amarradas a mi cintura, su rostro agraciado y libre de cualquier maquillaje al asecho, en realidad, al natural su piel se ve mas pálida a la usual y es simplemente curiosa. ¿Claro de luna? ¿Leche? ¿La cal? No lo se, simplemente, no lo se. Instintivamente llevo mis manos a sus brazos para sostenerme de algo, de evitar caerme al suelo o simplemente volverme loca, ellos no estan tan trabajados como los de Kookie o son tan largos como los de Jin, sencillamente emergen una energía suave y natural, es lo que en mi época de liceo una amiga, en ese entonces, llamaría flacucho sin gracia. Sin embargo, bajo mi perspectiva no es asi, estos mismos brazos que ahora me sostienen fueron los protagonistas de salvarme en mi primer dia en la compañia, cuando dos pervertidos se metieron con Kim y conmigo. Yoongi tiene complexión frágil, jamas lo negaré, pero eso no dice nada de sus auténticas capacidades. Es maduro, inteligente, astuto, centrado, responsable y amable, muy, muy, muy a su manera, cuando ve que alguien esta en problemas. Seria absurdo no sentirme atraída hacia todo eso, porque podra sacarme de mis cacillas cientos de veces, eso no quitara en lo mas mínimo tener frente de mi el significado de ser hombre.
Sin darme cuenta, aprieto mis dedos en sus músculos, hundiendolos a la par de tragar saliva, mis ojos viajan a todos los lados de su rostro, desde sus alineadas cejas oscuras, sus mínimos ojos oscuros iguales a la piedra ónix, su perfecta naricita respingada y hasta el sitio que mas me da miedo parar, sus labios. Sus finos, rosaseos y te hace preguntar si utiliza bálsamo como nunca lo ha negado galleto, una vez hasta me lo recomendó al ser una chica debía de ser mas consiente de mi misma y cuidarme. Aunque eso no viene al caso, porque los labios de Yoongi se ven tan suaves que besarlos, seguramente seria igual a probar la cereza o morder una fresa madura. Sin asustarme de mis propios pensamientos, sigo el recorrido de mi mirada hasta su cuello, la manzana de adán se mantiene impetuosa, bajando y subiendo al tragar saliva seguramente su dueño, haciendome una clara invitación de darle un ligero mordisco. Alli, freno el carro. ¡¿Pero que demonios pasa conmigo?! ¿Donde han salido todos esos pensamientos impuros? No, no, demonios y no, yo no puedo estar atraída de esa forma hacia Yoongi, el cerrado y impetuoso malhumorado Min Yoongi. Salvenme, que alguien venga y me salve, esto es distinto a cualquier encuentro con los chicos de Bangtan, incluso agregando las secciones de beso con el menor de todos ellos. Esto esta escapandose de mis manos, porque es la segunda persona en desear besarlo, en inducirme sentimientos contradictorios que ni pasando miles de años lograre decifrarlos. Necesito poner fin a todo esto, encerrarlo en un baúl y lanzar la llave lejos de mi alcance, no es como si Suga fuese aprestarme atención, ni en miles de años luz pasara algo igual. No obstante, ese pensamiento se esfuma al tener esos posos oscuros de ojos en mi rostro detallandome, estudiandome y, en cierto modo loco, cerrando la brecha entre nosotros. ¡No! Imposible, sumamente… ¡Imposible! ¿Por qué querría Min Yoongi besarme? ¿A mi? ¡¿Besarme?! Nada que ver, lo estoy imaginando, he comenzado a delirar cosas imposibles. ¡El desayuno tenia una sustancia con fines alucinógenos! Mañana pateare el trasero de las gemelas, debi suponer de que buenas intenciones esta el camino hacia el infierno. Pero, a medida que los minutos transcurren, el suave aliento de Suga choca con mi piel y envia descargas directas a mi corazón, que lucha por no escapar de mi pecho de la impresión. No se ni que decir del rostro de Yoongi, esta calmado, concentrado, en una especie de trance que hasta a mi me frena sacarlo. Siento como si estuviera escuchando una canción de cuna, el olor de las sales marinas y la suave brisa del océano en medio de una noche de luna llena. Suspiro comoda, feliz de ese sentimiento tan diferente y a su vez, tan nuevo que me acompaña a cerrar los ojos. Unas suaves caricias llegan a mis pomulos, mi cuello y nuca, saben a la paz de la tranquila madrugada, saben a la mora azul, sobre todo, saben a lo que el alma de Suga grita por todos lados.
Entonces, cuando nuestros labios estan simplemente rosandose, el sonido de un telefono nos despierta a ambos obligando a separarnos, en realidad, Yoongi me suelta bruscamente que caigo de espaldas al suelo. Quejandome del dolor, apunto de retomar los insultos únicos para él en español, lo escucho hablar muy alegremente por celular con una tal Suran Noona , que mis animos se van en picada por la borda. A todas estas, la realidad aplastante me abruma de golpe. ¿Qué demonios estuve a punto de hacer con este hombre? ¡Solo me deje llevar por la atmósfera! Si, es eso, el lugar es cerrado, hasta acogedor, comence a dejar que la imaginación volara y este fue el resultado. Además, Suga se nota que tiene a alguien especial en su corazón, no se cual ha sido su razón para olvidarse de ese dato importante y empujar su estúpido rostro al mio, pero no creo que sea de quienes se conmueven. ¿Él? ¿Entre todos? ¡Vaya broma! Primero a la rana le sale pelos. Golpeandome fuerte la imagen de un pelinegro sonriendo alegremente, me levanto del suelo y busco mi telefono que ha sufrido igualmente daños de lo ocurrido, apretando los dientes y saliendo del estudio no sin antes darle un fuerte portazo del disgusto. ¡Toma eso estúpido Suga! ¿Crees que puedes manipular mis sentimientos a tu antojo? ¡¿Crees que cualquiera de Bangtan puede hacerlo?! ¡Pues no! Se equivocan, todos y cada uno de ustedes lo hacen, principalmente porque jamas en la vida he necesito un chico para sentirme viva, conmigo me basto y sobro. Llego a mi pequeña oficina lanzando el celular a la mesa, mi bolsa a la silla y tomando asiento con los brazos cruzados con la rabia consumiendo cada centímetro de mi piel. En realidad, Yoongi no es el único idiota aqui, yo tambien lo soy, aun mas que él, porque he permitido suceder todo esto desde abrirle las puertas a Kookie. Prometi en el pasado no dejar que otro hombre viniese hacer conmigo un manojo de nervios, herirme y manipular mis sentimientos, nadie tiene el derecho de hacerlo, menos en algún momento se lo concederé. Pero aqui me tienen, involucrada en un huracán en forma de hombres hermosos que al pesar de ayudarme en muchas ocasiones, me confunden hasta los cimientos.
Me deslizo hasta la mitad de la silla casi hasta el suelo, tengo mis piernas extiradas los suficiente para imitar a un zombie y la espalda encorbada al punto de dolerme, si mamá me viera en este tipo de postura se armaría un de la buena. Aunque no me importa, en mi mente viaja mas cosas por la que ocuparme, entre una de ellas mi trabajo. Mi rabia ha desminuido un poco, no lo suficiente para evitar mandar a la mierda a medio Bangtan, pero al menos mi comportamiento de cría no llegara. Suga puede hacer lo que le salgan del alma, no pretendo interponerme o llamar a los managers o la jefa Park, él es libre de hacer lo que se le plazca. Acomodandome en mi asiento, enciendo el computador volviendo mis manos a la obra, seguir enojada no llenara mi estómago, menos el de mi familia en Venezuela. En otro momento, me encantaría verlos como estan, extraño mucho a mi mamá, es mi ancla, mi velero seguro hasta el puerto de mis metas. Quizás si hablara de ella de esto, de mis problemas de confusión me orientara, no sin antes ganar un buen escarmiento, pero a la final diria todo lo que necesito saber. Además, mamá ha vivido lo suficiente para saber lidiar con confusiones ridículas de niñas en sus veinte, seguramente con el tiempo se reira a carcajadas, no, eso lo hara Valentina. Suspiro sonoramente quedando fijamente observando el logo de Bangtan en la pantalla del escritorio de la computadora, tambien extraño a mi mejor amiga, luego de aquella conversación sobre galleto teniendo la oportunidad le mande el dinero que le debía, seguido de unos cuantos mensajes, no volvimos a conversar mas. Se que Andrea ayudo mucho a dispersar mis dudas, aun asi con lo que ocurrió en estos instantes, las alarmas de mi cerebro volvieron a alzarse con impetud sobre mi. Resaltando que la sensación cosquilluda en la piel de tener las manos de Suga en ella no se aleja, mas los latidos rutumbantes en mi pecho, que al pesar de ser sorpresivo, esta sumamente a gusto. ¡Demonios! ¡Demonios! ¡Demonios! Es el segundo de los chicos que he estado al borde de un alcantilado en romper la barrera de amistad o se lo que se que tengamos, dudo mucho atraerle a Suga como lo hace Kookie, es decir, las explicaciones sobran si vamos a donde me trata. Jimin ha dicho que su mascara de frialdad esconde a un bondadoso y tierno chico, uno preocupado por su alrededor, la cuestión es no saber como manifestarlo y causa malos entendidos. La verdad, lo de bondadoso se lo cero, tierno… eso no mucho.
Restriego mi rostro con frustración quejandome en el proceso, seguir dándole vueltas al asunto no me llevara a ninguna parte, salvo enredarme mas en una telaraña de confusiones. Es inconveniente en mi desempeño laboral, agregándole el personal de Yoongi. Que nos salvo la campana de cometer una locura fue una tal Suran Noona, es quien el pelinegro le ha escrito varias canciones, J-hope una vez comento quizás estar saliendo con ella porque compartía mucha de sus creaciones, cosa en halagarla muchísimo. Es una chica menuda, buena persona, algo reservada pero no posee malas intenciones, en comparación con la ruidosa y chillona ex de Kookie, es una santa. De resultar ser novios, Hoseok no le daría visto malo, sino lo contrario, una muy bueno. En ese entonces asentí curiosa al imaginar un Suga amoroso, con novia o interes en algo mas alla de su musica, pero en estos instantes lo considero asqueroso. Aguarden, ¿He dicho asqueroso? ¡¿Asqueroso?! No, no, por favor no, ya tuve suficiente con Jungkook y la insinuosa perra de Ji Eun, añadir mas sal a la herida es demaciado para mi. Además, eso solo gira a una dirección: celos. ¡Quiero correr! ¡Quiero huir! Pero eso es de cobardes, de inútiles con complejo de inferioridad y lo siento, pero esas etapas las estoy superando. Dar un paso atras no solucionara nada, solo empeorara. La sacudida de mi telefono me lleva a la realidad, tengo un mensaje de alguien. Haciendo un lado mis problemas personales, sostengo el aparato entre mis manos percatandome que se trata de Sun Hee, mi mejor amigo y compañero de clases. Hoy no hablábamos mucho, estaba sumamente saturado de trabajo del consejo estudiantil con los preparativos del festival, yo me encontré con las chicas del club de Army de Bangtan para pasar el rato dejando a mi amigo a un lado. Esta quejándose de ser ignorado, sus emoticones sacan una sonrisa de mis labios, esta comportándose como un niño de cinco años en busca de atención y es inracional. Del mismo modo, llama la compañia explotadores de chicas latinas inocentes, deberían de darme unos días de respiro y asi poder tener tiempo de calidad con sus amigos. Ha salido con las gemelas a comer en una cafetería nueva, Eun se a unido después de saberlo y aclaman estar extrañarme a horrores. ¿Estaria dispuesta a una ligera fuga?
Me rio a carcajadas respondiendo con rapidez, estoy halagada de sus buenos sentimientos hacia mi pero en verdad necesito el dinero, las cuentas de alquiler y servicios básicos de mi departamento no se pagaran solas, lo mas importante a todo, mi familia necesita el dinero. Sin embargo, si aguardan un poco por mi podríamos planear algo cuando salga del trabajo, seria cenar porque es en la noche. Lo seguido de tener es un mensaje de voz de la gemela número uno aceptando, pero con una condición, encontrarnos en mi departamento y probar una de las delicias de Venezuela, de lo contrario, no existe trato. Excelente, alguien ha estado hablando de mas de mi, espero que la próxima cuando le lleve una torta de maduro, se le ocurra ser mas discreto y cierre el pico. De todas maneras, lo tengo muy olvidado, no me importa pasar tiempo de calidad con ellos y cocinarles. Asi que, termino accediendo a la idea sin mas preambulos. Cuando Andrea a mis amigos en la puerta del departamento quedara muda, ella solo conversa de vez en cuando con Sun Hee, no conoce a las gemelas y menos a Eun, pero su capacidad de socializar es legendaria. Lo se, porque en la fiesta de cumpleaños de uno de mis primos por parte de papá, se la llevo a las mil maravillas e incluso hizo bromas. Estara bien.
Con eso en mente, me concentro en hacer mi trabajo como desde el principio debí de hacerlo.
A esos de las seis treinta, suelto un bostezo y estiro mis pobres extremidades lo mas que puedo, he pasado casi toda la tarde entre correos de fans, solicitudes de entrevistas dudosas, correos de Spam y mas basura a la de costumbre. Conclusión, necesito un café. Tengo mucha pereza de caminar hasta la cafetería solo para pedir uno, ni siquiera pude hacerlo al encontrarme con Yoongi porque el muy cretino me impidió hacerlo. Hablando de él, no se ha asomado por aqui luego de lo que paso, tampoco pienso en darle vueltas al asunto, mas o menos esperaba esta reacción indiferente de su parte. No es como si fuese a correr detrás de mi a explicarme las cosas al igual de una niña de cinco años, seguramente sus claves de colisionaron y me confundió con su Suran Noona , parecía muy alegre de hablar con ella y diferente a cuando esta a mi alrededor. ¡Ba! Como dicen los hermanos españoles: ¡Que le den! Tomare ese viaje a la cafetería, con tal, he estado metida todo este tiempo en la oficina y necesito un poco de aire, mirar otras personas y descansar. Estoy sujetando mi telefono cuando la puerta detrás se abre de golpe, giro indiferente considerando ver a unos del personal encargado de la empresa, pero mis retinas chocan sorpresivamente con la imagen de Min Yoongi sujetando dos bebidas humeantes, a lo que hace preguntarme ¿Como abrió la puerta? Aunque eso no es lo sorprendente. Su semblante es medio sonriente, medio apenado, leyendo por como los acontecimientos ocurrieron esta tratando de disculparse pero otra parte de mi alma, dice que esa expresión en su cara es producto de Suran Noona y mis tripas giran unos trescientos sesenta grados. ¡Agh! Quiero que paren, sobre todo, quiero parar. Llenaré mis pensamientos de otras cosas, positivas, hermosas, optimistas…
— ¿Ibas saliendo? — pregunta extendiendome una de las bebidas.
De paz, de amor propio, de consideración, de armonía…
— Haz leído mi pensamiento, iba a ir por uno de estos. — la sostengo, dándole un ligero sorbo es café latte, uno de mis favoritos y esta dulce, como me gusta. — te debo una.
Me giro de inmediato, volviendo a sentarme y prestarle atención a los correos innecesarios, regulando mi respiración con todos esos nervios queriendo saltar en una voltereta. Asi, de nuevo, retomó mis pensamientos en cosas positivas… ¡Los cachorritos! Espojosos, adorables, de tiernos ojos saltones e inocentes.
— Yo… — intenta decir, pero no giro, no quiero girar y no pretendo hacerlo. — solo quería hacerte una ofrenda de paz, un detalle para dejar de ser pedantes entre nosotros dos.
¿No pretende hablar del casi beso? ¡Da igual! Sigo con los cachorros, los de gatitos son el triple de adorables, con sus patitas esponjosas, sus pequeños hocicos y dientes diminutos…
— Recuerdo que mencionaste antes ser amigos, el agradarte aunque me metiera contigo. — continuo con su monólogo, al pesar de no darle la cara en ningún instante. — yo tambien pienso lo mismo, Victoria, al menos… quiero llevarlo acabo. Simplemente, no se como manejarlo y menos lo sabre si sigues ignorandome como lo estas haciendo.
Suelto un respingo de la impresión escapandose por mis labios todo el aire, mis pensamientos de cachorritos se resbalan entre las manos, se que no puedo escapar de Yoongi y menos de lo ocurrido entre nosotros hace unos minutos atrás. De pronto, siento un ligero temblor carcomiendo todo mi cuerpo, él esta acercándose, lo esta haciendo y estoy desprotegida en todo el sentido de la palabra. La imagen de nuestros rostros golpea intensamente mi cabeza, a la medida de ser girada hacia su dirección y finalizando mi ruta de escape. Sus negruzcos ojos poseen un brillo de la impaciencia, el rostro tan blanco como el claro de luna no lo tiene fruncido, solo… solo esta serio muy serio. Ahora, no solo estoy temblando de pies a cabeza al enfrentarlo, igualmente, las alarmas de la emociones gritan desesperadas por ayuda. Corrección, necesito ayuda. Salir corriendo cuando estoy acorralada es una estupidez, un movimiento suicida e injustificado, solo daría pie a decir que le tengo miedo o no deseo su ofrenda de paz, siendo lo contrario. Realmente me encantaría cambiar la cosa entre nosotros, ser amigos como lo soy con J-hope, Jin o el mismo Tae Hyung, no declaro contarle todos mis secretos al igual de Jimin o el mismo galleto, pero si poseemos un trato coordial. Sin embargo, la situación con Yoongi desde el inicio fue tensa, no del tipo “me desagradas” sino de la que al mirarlo te colisionan todos los circuitos del cerebro al grado de bajar la mirada de vergüenza, esto no ocurre todo el tiempo, pero en raras ocasiones lo hace. Además, siento que Suga leyera cada uno de mis pensamientos, anticipandolos y eso me dice estar expuesta a sus criterio. Solo me impacienta mas.
— Lo siento, — suelta al fin contra todo pronostico, gravabandose en mi cerebro y explotando la realidad en millones de pedazos. ¿Qué ha dicho? ¡¿En verdad se ha disculpado?! — tirarte al suelo fue demaciado grosero, en principal, tomar tu telefono lo fue. Simplemente estabas cumpliendo tu trabajo, desde el inicio siempre nos has colocado a todos como tu prioridad, velando por el bienestar de cada uno. Solamente me parecía ridículo, en cierto punto, falso pero… eres sincera. En tu manera logras abrirte camino, lograr tus metas y tener tus objetivos en la mira. — hace una pausa, esbozando una sonrisa avergonzada, una que paraliza cada particula de mi cuerpo y la explota en nanosegundos. — Eres… admirable, aunque no coincidamos en varios temas, sigues siendolo y solamente… quería decirlo una vez al menos.
Ah… demonios, no sonrias por lo bajo, no evites la mirada por lo mas sagrado, sobre todo, no te sonrojes porque no respondo de mi. ¡Santas calderas del infierno! Esto debe de estar ocurriendo solo en mi cabeza, eso, nada es real porque Yoongi es el chico mas cerrado de todos y… y… ¡Ash! ¿Hasta donde va a llegar mi inestabilidad? ¡¿Donde?! Apretandome del soporte de la silla, agarro aire que se convierte en una media risa, no puede haber nada gracioso salvo mi ridícula situación vergonzosa de nervios, tampoco es que Yoongi le diese mucha importancia, de hecho, imita el sonido de mi voz al reírse. Realmente, somos un par de idiotas.
— ¡No digas cosas que me den escalofríos! — le digo en tono de broma. — Dime, ¿Realmentes eres Min Yoongi? ¿O lo has secuestrado?
— Vengo, te abro mi corazón como una caja de bombones y… ¿Es lo primero que me dices? — finge indignación, se coloca la mano en el pecho y todo. ¡Sera dramático! — ¡Aigo! Eso es herir mis sentimientos al nivel legendario.
— No deberías decir que soy admirable. — me dejo de bromas, el alza las cejas sin pronunciar palabra. — de los dos, aqui, eres quien tiene ese papel. Se que es ridículo escucharlo de mi boca pero, al saber de tu historia, la verdadera historia tras “Suga” no pude parar de pensar: “Oh, él realmente ha tenido que pasar por cosas dolorosas, por cosas fuertes pero jamas se rindió, jamas dio a su brazo a tocer y siguió su propio camino porque su finalidad es conquistar sus miedos, no evadirlos.” ¿Qué hecho yo de admirable? Solo correr detrás de las memorias de un miserable, lloriquear porque no era “digna” de él y despreciarme, matando toda clase de amor propio.
— Saliste de tu pais, abandonaste tu hogar, tu familia, tu comodidades solo para alcanzar tus metas, tus sueños al pesar de tener en cuenta lo que equivale eso. — dice sosteniendo mis brazos con fuerza, mirandome directamente a los ojos y sin titubear su voz. Esta siendo sincero. — Al igual que cualquiera de nosotros, conoces el sufrimiento, la soledad y la falta de cariño propio, eso no te hace menos o mas que alguien, te convierte en humana. Luchas a tu manera con todo eso, colocando el mejor rostro y fingiendo no afectarte las memorias de tu pasado o tu familia. Victoria, aunque no lo sepas, eres valiente, valerosa, amable, agradable y muy consiente de tu alrededor. Del tipo de chica que antepone a los demás antes de si misma, en cualquier parte, sobre todo, en mi diccionario es admirable.
¿Acaso cada miembro de Bangtan se ha colocado de acuerdo para avergonzarme? Decir todas esas cosas bonitas sin esperar una reacción de mi parte es demaciado, en esos momentos puedo ser comparada igual a un semáforo, un tomate, una cereza… ¡Una fresa! Las emociones en mi cabeza ya no saltan del susto, en su lugar bailan Valerie con mucho entuciasmo y fervor. Claro, serán capaces de hacerlo si un hombre apuesto como Suga pensara esas cosas de mi, aunque me tema admitir que solamente lo harán con él y nadie mas.
— Min Yoongi, — digo trangando saliva sonoramente, bajando la mirada y luchando con la fiesta de mi cerebro. — te demandaré por colocarme de esta manera.
— ¿Si? — rie estridosamente y su risa, solo provoca mas estragos en mi como el estómago sintiendo unas contracciones dolorosas pero placenteras. — espero que sepas que decir exactamente para hacerlo, mas cuando yo…
Pero no se que exactamente va a decir o hacer porque por segunda vez consecutiva del día somos interrumpidos, mi celular se voltea escandalosamente sobre la mesa, casi olvidado por completo. Arqueo una de mis cejas contrariada de ser llamada en horarios laborales, Yoongi suelta un suspiro a mi parecer medio disgustado invitandome a responder pudiendo ser importante, haciéndole caso visualizo el remitente encontrando a Eun. ¡Demonios! ¡Solo miren la hora! ¿Desde cuando se paso tan rápido? ¡Habia quedado con mis amigos el encontrarnos en mi departamento! Pero ya casi pasan las siete y media, en lo cual, ni siquiera he preparado mis cosas para marcharme.
— ¡Lo siento! — es lo primero que se me ocurre decir al descolgar, levantarme de mi asiento y buscar mis cosas como loca. Suga me mira confundido, capaz y piensa que perdi la cordura. — Esta a punto de desocuparme de los asuntos aqui en la oficiona, solo que se ha complicado un poco las cosas, ya sabes, lo usual.
— “Andue”, tu prima, ha estado a punto de marcarte. — dice muy apacible mi amiga, detrás de ella escucho a Andrea soltar palabras en español como: “mover el culo” o “¡Coño! ¿vas a cerrar la compañia acaso?” Ya saben, lo usual en mi prima. — le dije que no era necesario, cuando tienes un trabajo las cosas se nos complican aun mas. Puedes tomarte tu tiempo.
— Gracias, estare pronto en mi casa. — ella es un sol, tan calmada y amable, diferente a su amiga la presidenta. — Hasta entonces.
Al colgar giro a mirar inmediatamente a Yoongi, no ha desviado su atención de mi, incluso, puede estar pidiendo alguna clase de explicación por mi impulsiva forma de actuar. Sonriendo de medio lado, busco mi bolsa cerca de uno de los sillones, mi abrigo, las llaves de la oficina y la ofrenda de café, tomó un sorbo y sorpresivamente se ha mantenido tibia.
— He quedado con unas amigas de la universidad en mi departamento. — le explico, él asiente fingiendo desinterés, aunque ya sabemos la verdad detrás de su mascara. — iba a hacerles unos platillos de mi pais, pero creo que Andrea ya se esta ocupando de eso, a su anfitriona le ha quedado un poco mal.
— ¿Se te hizo tarde? — exclama intrigado.
— Demaciado diria yo. — con esto me tomo el café de golpe y arrojo el contenedor a la basura. — de no decapitarme mis amigas, lo terminara haciendo Andrea.
— Entonces… — mira a otro lado menos mi rostro, una vez mas Min Yoongi esta nervioso. ¡Que gran asombro! — dejame darte un aventon.
— ¿Qué? — rio incredula, apagando el computador y visualizando dejar todo en su lugar. — ¿Y como pretendes hacer eso?
— Tu solo aguarda silencio, deja todo listo por aqui y sal por la salida trasera. — enumera las acciones calmadamente, mostrandome una sonrisa arrogante en sus labios. ¿Qué demonios? — Esperame allí, lo descubriras.
Estoy apunto de replicarle que no tengo tiempo para esto, pero sale de inmediato de la oficina ignorando mi presencia, Suga es tan arbitrario, que ni siquiera pide una opinión externa, solamente se rige por si mismo. Encogiendome de hombros, apagó las luces y cierro la puerta con llave, camino por los pasillos despidiendome del personal deseandole las buenas noches. Seguidamente, hago caso a las instrucciones del pelinegro saliendo por a parte trasera del edificio, alguno de los guardias de seguridad me saludan alegremente comentando algo sobre el clima, hablando de eso, creo que es necesario tener mi chaqueta puesta antes de terminar congelada. Es en ese instante que lo estoy haciendo, cuando una gran motocicleta de color negro se estaciona frente de mi con impetud, su conductor, vestido igualmente todo de negro se saca el casco mostrandome su rostro. Valgame dios, esto tiene que ser una broma, una jodida broma del dia de los inocentes, pero no creo serlo porque no estamos en esas fechas. La sonrisa arrogante made in Min Yoongi se cuela en mi cerebro, diciendome que, efectivamente, esta motocicleta igual al de las personas que práctican ese deporte le pertenece. Obviamente he imaginado a Suga estilo “Bad Boy” en innumerables de veces, tiene la actitud y la apariencia de uno, pero una cosa muy distinta es tener en vivo y en directo frente a frente. Este rie divertido de mi expresión, lanzandome a mi dirección un casco o… ¿Pienso quedarme toda la noche mirandolo como si vi un fantasma? Bueno, es predecible actuar de este modo, tiene una pinta de esta forma de un chico rebelde que rompe todas las reglas, y lo siento mucho, pero tiene el desafiante del grupo creí que era Jin. Yoongi bufa ante mi dedusión, no todos pueden dejarse llevar por los estereotipos, los tipos como él tambien pueden ser quienes lleven la contraria a los demás, aunque aparentemente, no lo pararezca. No lo contradigo, en cambio, coloco toma mi atención en colocarme el casco y tomar asiento en la parte de atras de la moto, me pregunto en colmó obtuvo el permiso de la compañia no creo que les de mucha gracia tener a una de sus estrellas con motocicleta, exponerse asi podria ser peligroso. Aunque dejo de pensar en su seguridad al atacarme un dilema: no se donde colocar mis manos. Lo usual seria sostenerme de su cintura, asi evito caerme pero el solo el pensar en hacerlo… me coloca los pelos de punta.
Suga coloca a trabajar la motocicleta no sin antes proteger su cabeza, acelera un poco el motor pero al no notar que me sujete de él, gira para encararme. Menos mal y puedo esconderme en un casco, sino descubriría el sonrojo tamaño jitomate en todo mi rostro.
— Mas te vale sujetarte de mi sino quieres partirte algo. — dice, pero solo dudo una vez mas mirando mis temblorosas manos producto de frio y nerviosismo. Rodeando los ojos, se acomoda de espalda sujetandome e invitando a rodearle la cintura. En ese instante, creo que tengo un paro al corazón, ya ni lo siento golpearme el pecho. — Por hoy esta permitido agarrarme, es una oferta inimaginable de rechazar, sientete bendecida, Army quisiera estar en estos minutos en tus zapatos. Aprovecha el momento.
Por supuesto, pienso al tener la lisa tela de su chaqueta azul oscura acolchada entre mis manos, detallando que la cintura de Yoongi es realmente pequeña pero lo suficiente dura para sostenerla. No termino de entender pero, es en estos momentos cuando mas apegada a él me siento, como si tuviéramos un tipo de conexión especial o intima. ¡Patrañas! Grita otra voz en mi mente, esta es siniestra y cínica, porque ese puesto seguramente lo ocupa Suran Noona no yo.
— ¿Estas lista? — pregunta y yo asiento, por las arruguitas de sus ojos deduzco que esta sonriendo entuciasmado, a lo que no puedo evitar ser contagiada con su emoción. — Bien, sujetate fuerte, no quiero tenerte en mi conciencia si te pasa algo.
— Gracias por la advertencia. — comento irónica.
— Bueno, solo decía.
Chillo al arrancar a toda velocidad impacientandonos hacia adelante, me apreto contra él con fuerza escuchandolo reir como lo hace en los programas de BTS Run o en el momento de ver algo gracioso de los demás miembros, me alegra que se la este pasando bien a costa de mi estabilidad. Cierro los ojos con impetud, temiendo los sentimientos aglomerados en mi estomago, uno principalmente es el miedo, otro la adrenalina y el último es la ironia. Si Yoongi ha subido antes a otra chica a esta motocicleta entonces debió de estar muy emocionado, extasiado de ser bonita, divertida o con una personalidad tan explosiva que hasta para una persona como él le resulta atrayente. Cuando J-hope me conto sobre la tal Suran Noona dijo que Suga en muchas ocasiones ha admitido preferir a una mujer con los mismos intereses a él, su gusto por la musica e inclusive, estar dentro de la industria. Esta chica tan especial y predilecta ante sus ojos, seria la ideal para compartirle su musica, hacerle saber lo que escribe y asi poder intercambiar ideas. No lo se, pero esa sola memoria baja mis energías hasta el fondo, porque ni deseando podria compararme con alguien asi, seguramente la tal Suran Noona tiene todos esos componentes, seguramente la ha llevado a dar una vuelta en esta motocicleta y seguramente, ella se ha sujetado asi de él como si fuese su salvavidas. Por lo tanto, contagiada de un sentimiento totalmente egoísta, me apreto mas a Yoongi como si no existiera mañana, como si pudiera permitirme imaginarme en otra plano diferente, sobre todo, como si dentro de mi algo estuviera pidiendome determe con la locura que estoy experimentandolo. Con ello, entre las luces de la noche, la suave brisa picando mis párpados cerrados, el ronroneo del motor de la motocicleta al acelerar y la comodidad de la espalda de Yoongi como una almuhada, me pierdo en las fantasías de mi mente.
El viaje termina rápidamente en un abrir y cerrar de ojos, soy dejada en la entrada de los departamentos en donde vivo entera y en una sola pieza. La sensación que me queda en el cuerpo es rara de describir, lo asimilare al igual de bajar de una montaña rusa con la piel cosquilleante y el vago vacío en el estomago, teniendo en la mente las ganas de volver a practicarlo. Me quito el casco entregandoselo a su legitimo dueño agradeciendole el aventón, no es la primera vez en subirme en una moto, creo que es como la séptima u optaba. Cuando era pequeña, una de las amigas mas cercanas a mamá tenia una y yo en mi inocente mente de niñez, le pedía insistentemente el darme un paseo por ella. Claro, ella accedió, pero solamente fueron dos viajes a baja velocidad por la calle de las residencias donde solia vivir en mi infancia. En mi mente recuerdo la alargada mano de mano moviéndose hacia los lados saludandome, tres amigas de ella imitandola y alentandome en seguir pasandolo bien, mientras la brisa alborotaba mis cabellos cortos en mi rostro induciendome una risa contagiosa. Al crecer, las cosas cambiaron drásticamente, lo divertido me parecía peligroso y lo aburrido, seguro. Anita, una de mis amigas del liceo donde estudie, tuvo de regalo de cumpleaños en manos de su madre una vespa y me invito a dar una vuelta con ella, lo que yo desconocia era su forma imprudente de manejarla. ¡Casi muero del susto! Porque esta mas pendiente de su telefono en lugar del camino, haciendo el “agradable paseo” en el camino directo al demonio. Al bajarme me pregunto como es que permaneci tan apasible, ya varias personas se montaron con ella y gritaban amarradas del susto, a lo que me limite a decir: soy mas de las que sufren en silencio. Luego esta mi tio Alberto, lo suficientemente escandaloso, hechadero de broma y con la adrenalina a mil, en una ocasión cuando mi abuela estuvo en urgencia me quede con ella cuidandola hasta bien entrada la madrugada, quedandome prácticamente despierta toda la noche. A la mañana siguiente el primero en aparecer fue él junto a su mujer, dandome oficialmente el revuelo. Convirtiendome en un zombi al caminar anunciaba mi retirada, necesitaba una ducha, una siesta y una buena taza de café, después estaría lista para volver a la contienda. El tio Alberto se ofrecio a darme el aventon hasta mi casa, estaba apunto de rehusarme porque sabia exactamente lo que significaba pero la abuela intersediendo por mi, animo mas diciendo encontrarme agotada por la noche pasada despierta. Asi que, sin mas remedio, tuve mi torturoso viaje en moto a toda velocidad por las avenidas de mi ciudad, cruzando carros gigantes, introducida por espacios mínimos y girando curvas. Al bajarme de esa maquina, parecía un vaquero que esta listo para sacar su arma para un duelo, mi mamá estuvo riendose por varios minutos por mi postura en tanto mi hermano, se burlaba en silencio.
— Una vez mas, gracias por el viaje. — le digo medio apenada, el aprovecha para sacarse el casco totalmente y mostrar su semblante pensativo. — creo que te debo dos ahora.
— Ya veremos la forma de como las cobraré. — comenta sin malicia, sonriendo con mejillas pintadas. — Como sea, ten una buena velada con tus amigas Victoria.
Nos quedamos mirandonos unos minutos en silencio como si fuese la primera vez en hacerlo, bajo las farolas de la noche me percató que su cabello se ve mas oscuro y diferente de lo usual, mientras su piel sigue brillando en contraste con el ambiente. No fuimos capaces de hablar del casi beso en el estudio, tampoco me senti preparada para escuchar una explicación de su parte de los hechos, tengo miedo de conocerlo y admitir llevarse por el momento, no porque le pueda gustar. Da risa de solo pensarlo, Min Yoongi tiene unos estándares mas altos a cualquier otro hombre, además, los pies sobre la tierra al haber vivido todo tipo de contrariedades en la vida. Si para él esta bien dejar las cosas a estas alturas, igualmente lo estarán para mi, buscarle la quinta pata al gato seria idiota.
— Entonces, ten una buena noche Yoongi. — me despido finalmente de él.
— ¡Aguarda Victoria!
Nuestros ojos chocan en un mar de contrariedades, interrogantes y deseos, donde sus manos sueltan su cascos y buscan mis brazos para retener que me vaya. El aliento se me escapa de los pulmones al instante que tengo sus labios sobre los mios, en una suave expresión que adormece los sentidos, calienta la piel y explota millones de fuegos artificiales sobre mi cabeza. En ese punto, precisamente en ese punto muerto, me desconecto del mundo entero entregandome únicamente al acto que esta ocurriendo en esos momentos. Sus labios son tal cual a como los imagine, suaves, aterciopelados y con un sabor ligero a moca por el café antes bebido unos minutos atrás, se abren entre los mios sin pausa pero sin prisa tomándose el tiempo necesario para explorarlos y analizarlos. No es un beso particularmente apresurado, apasionado o lleno de fuego como de los que estoy acostumbrada a recibir de Kookie, este es tranquilo, apasible y lo suficientemente armónico como para transmitir los sentimientos del receptor. Que aunque no sepa exactamente donde va a parar este camino, en ningún momento espera recibir algo a cambio, solo… solo tendrá la suficiente paciencia para abogar por mi. Al instante de enchufar mi cerebro para responderle el beso, Yoongi se separa rápidamente como intuyendo la reacción de mi parte y me mira con una determinación intacta en su rostro, revolcando todo lo posible e imposible de mi mente.
— No quiero que le des vueltas a esto, menos que comiences a ignorarme. — dice con tono pausado de voz, tan calmado que dudo tener una respuesta coherente en mi cabeza. — solo lo hice porque aunque sea por una vez, necesitaba intentarlo.
Entonces, se sube a su motocicleta encendiendola y desapareciendo rápidamente de mi vista, quedo unos minutos mirando en dirección donde se ha marchado Yoongi, sin razón particular. Acto seguido, llevo uno de mis dedos a mi boca rosandolos delicadamente, sintiendo la dulce sensación de la cereza en ellos como el recuerdo de que la esencia de Yoongi permanece allí. Se que dijo no darle vueltas al asunto, menos el empezarlo a ignorar pero exactamente me ha dejado con un montón de interrogantes bailando en mi cerebro, una esta apunto de salir en la punta de mi lengua. ¿Esto significa que no existe una Suran Noona en su ámbito romántico? ¿Qué en realidad no la piensa de esa manera? ¿Qué he sido la primera y única chica en subir en su motocicleta? No es que me importe porque estábamos hablando de Suga, tiene una manera bastante ambigua de hacer las cosas y el analizarlo se me complica el doble. Sacudiendo mi cabeza hacia los lados, busco en mi bolsa las llaves de mi departamento y me dirijo a la entrada, el amable cuidador me saluda con las buenas noches y me veo obligada a contestarle. La verdad estoy desconcertada, porque si vamos a términos mas simples quien menos mostraba desinterés por mi ha sido él, Suga, con una personalidad cortante, distante y muchas veces huraña, dandome a entender que solo esta mirandome como la molesta amiga que sorpresivamente tienes. Pero ahora, o al menos unos minutos atrás, me da dicho con sus acciones no ser asi, solo… solo… no sabe como expresar sus atenticos sentimientos.
Llamo al elevador marcando rápidamente el piso en donde vivo, al bajarme de la moto me quedó una sensación cosquilleante en el estomago, normal al estar expuesta a la adrenalina pero ahora solo tengo una nube en mi cabeza, parecido a desconcertarte por un cambio de clima repentino. Mejor dicho, estoy igual a cuando tomaba siestas en la tarde de tres a cuatro horas, después al despertarme no sabia que dia era, la fecha, año, mes o como me llamaba. Simplemente me sentaba sobre el colchón aturdida, mirando a un punto de la habitación hasta que la normalidad regresara, pero me temo que esto no ocurrirá ahora, no es un sueño lo experimentado, hablo de la vida real. Llego finalmente al piso donde me bajo, caminando sin fuerzas en los pies pasos las demás puertas como si fueran sombras, percatandome que las luces son muy incandescentes y las paredes muy blancas, lastiman mis ojos con una intencidad tan cegadora que medio frunzo el ceño. ¿Y por qué coño no me he dado cuenta antes? Mi departamento es el tercero a la derecha, pero por alguna extraña razón mis pies me llevan hasta el final del pasillo donde una pequeña ventana me espera, las luces de la noche me llaman y hacerlas esperar me parece una falta de respeto. Ahora tengo los pies demaciado pesados como para levantarlos, asi que los arrastro tal cual a un bebé o un zombi, me quito la bolsa de mis hombros e igualmente la arrastro. Al notar las primeras esferas de luces de la impetuosa ciudad de Seúl en la noche, me detengo colocando mi mano sobre el vidrio y quedando de piedra por la altura donde estoy, todos parecen jueguetes de un bebé gigante que en cualquier lugar los maneja a control remoto. Aunque lo mas sorpresivo, son las luces bailando delante de mis ojos junto al ritmo de una ciudad que no se permite el descanso, disminuyendo mis problemas en motas de polvo en el aire. Pero esto solo es una distracción, una muy momentánea e idiota.
Las piernas comienza a sederme, perdiendo cada vez mas fuerza, convirtiéndose en gelatina que es amortiguada por el suelo. La mano la cierro en puño mientras la realidad abrumadora me golpea como una bola de demolición, acabó de besarme con otro miembro mas de Bangtan, uno de los mayores y esta vez lo esperaba con ancias, con unas tan locas que debería estar asustada de mi misma. Llevo mis manos a mi boca oprimiendo una exclamación de asombro, el corazón me martillea tan fuerte contra mis costillas que creo que esta apunto de romperme una, mis pulmones trabaja rápido trantando de regular el oxigeno cosa en no poder, porque en definitiva su dueña se lo esta colocando difícil. El rostro lo siento tan caliente que temo de tener fiebre, a estas alturas todo es posible, inclusive… inclusive… gustarle a Yoongi. Un jadeo involuntario sale de mis labios abriendome los ojos de golpe, porque a tientas todo esto solo giraba a una sola dirección y era esto. Tan temible, tan escalofriante, tan… tan… ¡Tan loco! Suga dijo no darle vueltas al asunto pero es imposible, me resulta imposible cuando mi mente traicionera me reproduce la imagen de él acercándose, sellando sus labios en mi boca y enviando a mi cuerpo un millar de sensaciones tan nuevas como alarmantes. Esto es mas fuerte que yo misma, no puedo manejarlo, se ha escapado de mis manos.

Podria asemejar mi vida como un torbellino, pero con la llegada de siete chicos a ella, sumandole con uno de ellos la lanzando al demonio la estabilidad de mi cabeza es propicio para cambiar esa definición, es huracán. Jimin, Tae Hyung, Jin y Yoongi, sobre todo, este último son como huracanes que con el pasar del tiempo suben de peligrosidad y amenazan con desordenar todo por donde pasan, dejando únicamente un reguero a su andar. Una vez mas no tenia nada seguro, absolutamente nada, solo un profundo desconcierto que aumentarían con el pasar de los días. Solo, debía de estar preparada, pero viendo el panorama, hasta eso resultaba imposible.

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