6
Tóxico, nocivo y peligroso para la salud humana o cualquier ser vivo, es mi definición de alguien lo suficiente peligroso para entablar una relación con él, aun mas, sabiendo esas declaraciones de advertencia deberías ser lo suficiente listo como para alejarte de esa persona. Si asi. ¿Por qué? ¿Por qué posee ese imán invisible arrastrandome a sus garras? Es parecido a una fuerza de atracción metálica, la cual jamas desea soltarte. El poder, su poder grande y magestuoso parecido a un pavo real con plumas multicolores envolviendote en una magia extraña, pero ahí no solo hay luces, de hecho, los colores oscuros son los mas prevalecientes en él. Ese gris, opaco, recio y suficiente permanente para manchar tu piel. Su tacto. Rasposo. De mandante. Posesivo. Las sensaciones que emite son incontrolables, es parecido a encontrarse en una nube sobre el cielo pero a su vez, tener un aire pesado colandose bajo tu piel y llegando a tus huesos, estos arden fundiendose para dejarte como una muñeca de trapo. Tóxico. Flamas ardientes en tus entrañas extendiéndose como las alas de ave fénix, dedos tersos quemandote el cuello donde suaves caricias son repartidas, en cada una de ellas se desata descargas eléctricas peligrosas para tu pobre corazón desbocado, cansado y no acostumbrado de tantas emociones juntas.
Muy bien dice mi madre, la adrenalina es la llave para sentimientos explosivos, peligrosos para el ser humano si bien puede traerte excelentes recuerdos, al final solo quedara el cansancio y el querer mas. Un circulo. Un circulo visocio en el que jamás podrás escapar. Da igual, no quiero, yo no deseo ser liberada de esta sensaciones placenteras y caoticas; siempre que lo posea a él con esos gases tóxicos, con esos brazos fuertes, sobre todo, con esos labios radioactivos. Todo, todo valdrá la pena.
Despierto de golpe respirando con dificultad, mis ojos revolotean alrededor para acostumbrarme a la realidad de mi situación, lo que es aun mas raro… ¿Donde demonios estoy? Parpadeo constantemente dandome cuenta que número uno, estoy sobre un caballo cabalgando, número dos, las personas a mi alrededor me miran con extrañas expresiones en sus rotros, y número tres, Levi esta a mi derecha con su típica expresión oscura pero recriminandome algo. Me he quedado dormida. De todas maneras… ¿Qué demonios ha sido ese sueño? Parece a haber estado en clase de poesía antigua mientras una de mis profesora leía, su voz era calmada, pausada y concisa para hacernos comprender mas rápido esas palabras con significados ocultos. Da igual, chasqueo la lengua, tomando las riendas del caballo en tanto cierro los ojos soltando un suspiro, los sueños solo son sueños no tiene sentido alguno buscarle la quinta pata al gato; simplemente pasaré de él como si nada. ¿Eh? Las riendas no hace que mi caballo avance.
Muy bien dice mi madre, la adrenalina es la llave para sentimientos explosivos, peligrosos para el ser humano si bien puede traerte excelentes recuerdos, al final solo quedara el cansancio y el querer mas. Un circulo. Un circulo visocio en el que jamás podrás escapar. Da igual, no quiero, yo no deseo ser liberada de esta sensaciones placenteras y caoticas; siempre que lo posea a él con esos gases tóxicos, con esos brazos fuertes, sobre todo, con esos labios radioactivos. Todo, todo valdrá la pena.
Despierto de golpe respirando con dificultad, mis ojos revolotean alrededor para acostumbrarme a la realidad de mi situación, lo que es aun mas raro… ¿Donde demonios estoy? Parpadeo constantemente dandome cuenta que número uno, estoy sobre un caballo cabalgando, número dos, las personas a mi alrededor me miran con extrañas expresiones en sus rotros, y número tres, Levi esta a mi derecha con su típica expresión oscura pero recriminandome algo. Me he quedado dormida. De todas maneras… ¿Qué demonios ha sido ese sueño? Parece a haber estado en clase de poesía antigua mientras una de mis profesora leía, su voz era calmada, pausada y concisa para hacernos comprender mas rápido esas palabras con significados ocultos. Da igual, chasqueo la lengua, tomando las riendas del caballo en tanto cierro los ojos soltando un suspiro, los sueños solo son sueños no tiene sentido alguno buscarle la quinta pata al gato; simplemente pasaré de él como si nada. ¿Eh? Las riendas no hace que mi caballo avance.
— Oye, mocosa — giro ante el llamado pensando que se trata de Levi, pero no es el, solo Aururo — no te hagas la lista solo porque el mismo Capitán Levi te ha escogido para pertenecer a este equipo, las como tu no tardaran de salir corriendo llorando llamando a sus mamis.
¿Qué? Arqueo una sola ceja impresionada, insultada y con la vena de mi frente latiendome fuertemente, como había olvidado lo pedante idiota que resulta ser este sujeto. Aun peor. Su sentido de intimidación es bastante mediocre.
— Dejala en paz, Aururo — llega a mi lado Petra, sosteniendo una cuerda que me ata a ella. Eso explica muchas cosas — comportarte como un borde frente a ella no es nada intimidante, es mas, es bastante absurdo.
— ¡¿Como?! — exclama él sorprendido.
— Dejando eso de lado — le frunce el ceño, para después pasar olímpicamente de su presencia enfocándose en mi — ¿Como se encuentra tu golpe?
— ¿Eh? — instintivamente llevo una de mis manos a la zona donde tengo un gran chinchón, al estar con muchas cosas en la cabeza no lo he atendido. Descuidada. — Yo… creo que olvide curarmelo.
— No importa, una vez que lleguemos podremos atenderlo — plantea con una sonrisa amable haciendome asentir de forma mecánica.
Petra es tan amable, es la unica mujer en el escuadrón de Levi pero posee una gran fuerza de voluntad para emplear sus fuerzas en el campo de batalla, en definición la admiro, su presencia en este sitio es la máxima representación de poder femenino; espero aprender muchas cosas de ella a futuro. Ahora, después de ser entregado Eren a la Legión de Exploración fuimos enviados a internarnos en el bosque lejos de cualquier civilización humana, el motivo era por si el chico perder el control de si mismo seria lejos de cualquier humano al rededor, e inclusive, seria mucho mas fácil para los soldados del escuadrón del enano infernal hacerse cargo del problema. ¿Y a donde nos lleva esto? A el antiguo cuartel central del grupo de investigación, es solo complejo bastante viejo y abandonado parecido a un castillo medieval, como estaba alejado de las murallas y de los ríos termino convirtiéndose en un completo problema para los del equipo de exploración; parecía realmente irónico luego de tantos problemas que ellos volvieran a este sitio solo por una persona. Eren. Escucharle decir todo eso a Aururo era todo un fastidio, pero mire algo realmente interesante frente a mis ojos, el muchacho con poder de titan cabalga tranquilamente delante de mis ojos su capa verde olivo con la insignia de las alas de la libertad lo adornan en estos momentos, puede estar con la capucha arriba pero se que ha volteado para ver a Levi solamente para dar un respingo del susto y hacer como si no ha pasado nada. Pobre chico. Aun mantiene en su memoria la paliza en aquel juzgado para poder salvarle el pellejo, se que fue solo una jugarreta pero la manera de emplearla a manos de alguien como Levi ha sido bastante fuerte, sobre todo, con un diente fuera de su boca y todos esos moretones en su rostro. Gracias a su poder de titan sano rápido.
Nuevamente Aururo quiere practicar su intimidación, solo que en esta ocasión se trata de Eren, se le acerca de manera silenciosa sugiriéndole no dejarse llevar por la euforia, no sabe si es un gigante pero niños como él aun huele a orines y se les pegan al Capitán Levi cosa que jamas permitirá, es cuando frena su estúpido discurso, porque su caballo ha pisado una roca llevándolo a morderse su lengua en tanto estaba hablando. Eren queda impresionado tratando de hacer algo para ayudarlo, por mi parte solo resoplo entre dientes una risa, los ojos grises de Levi me inspeccionan con cautela debido a ello trato de guardar mi compostura. Pero no puedo. Seguido de ello, mis risas forman eco en aquellos frondosos arboles a metros de llegar a nuestro lugar de destino, no puedo pararlas, tampoco mis pensamientos Aururo es sin duda una persona con raras actitudes. Momentos después llegamos al imponente castillo directamente a guardar los caballos, estoy bastante entretenida acariciando al que montaba es un animal muy hermoso, a unos cuantos metros lejos de mi se encuentran Petra y Aururo discutiendo sobre su comportamiento mediocre ante los novatos, tal como lo pensaba solamente ha intentado intimidarnos solamente por ser nuevos, la mujer le reclama el parar de imitar al Capitán Levi, es mas, él jamas podrá llegarle a los talones por mas de intentarlo. ¿Quien quiere parecerse a ese idiota? es mal educado, gruñón, con cero simpatía hacia sus semejantes y agregándole a eso su manía por la limpieza es abrumadora. ¿Aururo se pego en la cabeza? Prosiguiendo con el relato, aquel loco imitador se le insinúa a Petra sobre el convertirse en su esposa, eso si que es demasiado porque ella ataca deseándole el haber muerto en esa mordida. Es suficiente, he visto demasiado. Con una mueca me alejo de esos locos dejándolos atrás, mis ojos pardos se concentran en los dos hombres altos parados al lado del enano de jardín cuyos nombres realmente desconozco, de mi mundo solamente guardo unos tantos recuerdos de Petra y Aururo ellos son los mas sobresalientes entre el equipo de tácticas especiales de grupo de exploración. Sin embargo, resalto con grandes palabras en mayúsculas el ser todos ellos sin excluir a nadie, pertenecen a la élite mayor por sus conocimientos al momento de exterminar titanes. Es por eso, dictamina esa voz cínica en mi cerebro haciéndome fruncir el ceño, estos hombres serán los encargados de matar a Eren de perder el control en su poder titan. Mis curiosos pies me llevan a pararme detrás de esos tres hombres poderosos dándome cuenta de algo bastante alarmante, la entrada del castillo esta completamente en abandono, no es por su estado, mas bien es la idea en la cabeza maniática de Levi. Es mas, lo llame con el pensamiento, porque al sentir mi presencia voltea de inmediato soltando esas palabras que tanto he temido escuchar. Manos a la obra de inmediato.
No tengo necesidad de poseer memoria para conocerme a mi misma, mis habilidades de limpieza son tan pésimas que mis oídos quedaran sordos por los próximos gritos a escuchar, al menos este corredor del piso de arriba no es tan largo para trapear los suelo, sobre todo, el cuarto de la biblioteca parece interesante creo que lo ocupare para un gratificante uso. Debo mencionar el reprimirme al ver la enano infernal con esas fachas, su estatura no ayuda en lo absoluto y poseer esa extraña manía tampoco, si algo recuerdo a la perfección en mi mundo es el haberlo bautizado en el nombre de “Levicienta” simplemente recordarla dan ganas de reírme hasta quedarme sin aire. Si… es un gran titulo para alguien como él. No me doy cuenta que aun lado de mi pasa Eren quitándose la careta de la cara, despierto de mi ensoñación para dejar mis obligaciones para alcanzarlo, él parece un poco sorprendido de verme correr detrás suyo pero de inmediato le pregunto hacia donde va y lo muy rápido a la hora de hacer limpieza.
— Voy a ver al Capitán Levi — me responde señalando tras de si con una mueca de asombro — aun no le he preguntado en el lugar donde dormiré.
Dejo de sonreír de golpe, eso también lo recuerdo, una de las condiciones de poder tener a Eren en cuerpo de exploración es el mantenerlo en un sótano para posibles problemas a futuro, estando en ese sitio sera fácil atender el percance. El chico de ojos verde me pregunta si estoy bien, volviendo a retomar mi expresión despreocupada asiento moviendo mi cabeza, acto seguido me ofresco a acompañarlo pues debo buscar a Petra para atender la herida en mi cabeza; Eren abre los ojos sorprendido a la par de comenzar a caminar hasta las escaleras. ¿Estará bien abandonar mis deberes? encojo mis hombros en señal de darme igual, nunca he sido buena en hacer deberes del hogar mucho menos limpiando, costa decir demasiado que mi madre junto con mi hermano Ricardo se encargaban de hacer todas esas actividades; mientras tanto mi padre y yo visualizamos el panorama de guerra sentados en el sofá con signos de no meternos en su camino, de lo contrario, saldríamos heridos con cualquier objeto contundente a sus alcances. Eren muestra una mueca de asombro a mi relato al comienzo, pero luego, dibuja una sonrisa nostálgica perdiéndose un poco en sus pensamientos murmurando un “mamá” mas para si mismo que para mi. De pronto, me hace una pregunta deseando patearme a mi misma al decir algo de esa manera.
— Carla — pronuncia mi nombre con bastante seriedad, los músculos de mi cuerpo se tensan rápidamente observando su rostro serio — ¿No extrañas a tu mamá?
Un fuerte golpe es enviado a mi estomago llevando sensaciones difíciles de transmitir, primero porque no esperaba escuchar del chico algo como esto, segundo los recuerdos de mi madre son bastante difusos como inciertos, justo el de hace unos momentos, fue producto actividades difíciles de realizar. Es todo. No hay nada mas. Mis recuerdos estan atrapados en una niebla espesa donde un monstruo con tentáculos negros, las mantiene prisionera entre ellos sin ninguna oportunidad de ir, asi que, no poseo respuesta a esa pregunta. Llevo una mano a mi cabeza apretando mis ojos por el dolor, el chico abandona su postura nostálgica para sostenerme de los hombros, me pregunta si me encuentro bien pero cuando voy a responder otra ola de dolor me embarga de inmediato. Mi respiración empieza a ser entrecortada prácticamente tajante, Eren no tiene idea sobre que hacer estoy tratando de emitir palabras para tranqulizarlo, esto ya ha pasado antes o mas bien ocurre cuando trato de recordar mi pasado. Los ojos chispantes de Eren revolotean mientras me ayuda a sentarme en los escalones, la imagen de Petra sosteniendo una escoba sale del pasillo del fondo, al verme alli con esa expresión corre de inmediato a socorrerme tomando asiento a mi lado; ella sostiene mi menton corriendolo un poco hacia atrás para poder relajarme. Lo mejor es intentar cerrar los ojos. Obedesco sus ordenes mentalizandome en respirar bocanadas de aire grandes, es como si sintiera directas descargas eléctricas a mi cerebro que lo duerme y paraliza, pero el dolor no se marcha, persiste ahí latente, fuerte y demandante. Petra murmura ir por algo a la cocina mientras sigo en esta posición, Eren sigue sin moverse de su sitio pues posee sus ojos sobre mi figura inspeccionando el estado en que me encuentro, para él es la primera vez en presenciar dicho ataque. En verdad me siento culpable por asustarlo asi.
— ¿Qué se supone que estan haciendo aquí? Deberían estar cumpliendo sus obligaciones. — la voz autoritaria de Levi llega a mis oídos sobresaltandome un poco.
— Lo… lo siento Capitán, pero Carla ha sufrido una crisis extraña y yo solamente espero a que la Señorita Petra regrese. — explica con nerviosismo al hombre de imponente trato.
— ¿Crisis? — pregunta Levi, algo confundido pero sus pasos llegan hasta mi obligandome el abrir los ojos — Oye, mocosa ¿No has intentado recordar algo o si? Porque de haberlo hecho es una completa estupidez de tu parte, ya sabes como te pones.
— ¿Recordar? — murmura el chico con un tono preocupado.
— No le prestes atención, ya se pondrá bien nuevamente. — me ignora por completo, sobre saltando al chico al escuchar eso, aunque no pasando por alto mi vena de la cara palpitando de furia — Eren ¿Ya has terminado con tu trabajo?
— Si señor, de hecho venía a informale sobre eso hasta que Carla tuvo el percance — respondió dandome una mirada de reojo — también quería hacerle una pregunta Capitán.
— ¿De que se trata?
— ¿Cual de las habitaciones usare yo? — la planteo con suma cautela temiendo de alguna reacción de su superior.
— El sótano.
— ¿Nuevamente ese lugar? — suelta impresionado casi insultado ante tal confesión.
— Si, esa es una de los requisitos para poder tenerte en la legión — dice con su tono tranquilo en la voz, haciendome dar nuevamente la razón ante mis memorias — si llegas a convertirte en titan mientras duermes seria una gran problema, por eso si estas en ese sitio sera mucho mas fácil atenderte.
Por unos segundos se quedan mirando el uno al otro en silencio, las punzadas de mi cabeza estan comenzando a cerder un poco pero no lo suficiente para relajarme, el ya haber sabido el hecho de mandar al pobre de Eren al sótano me agota. ¿Como es que se transforme de todas maneras? ¿Mordiendose mientras duerme? Quizás al estilo Aururo mientras cabalgaba en dirección a este lugar, pero dudo mucho visualizar tal comportamiento estúpido en el ojos verdes, es mas, a él pueden catalogarlo de loco apasionado e inclusive obsesivo de los titanes. Pero jamas muchacho patético.
— Ire a ver como dejastes los cuartos de arriba — anuncia pasando por un lado mio e ignorando mi existencia, menudo cabron que resulta ser — deja de jugar al enfermero con la mocosa y limitate a limpiar aquí.
En tanto Levi endemoniado se marcha escaleras arriba, Petra llega con rapidez colocandome un pañuelo frío en la cabeza apretando un poco, suelto un suspiro debido al agradable tacto frío de la prenda en mi piel. Me alivia. Me permito a cerrar lo ojos con una sonrisa dibujada en mis labios, la mujer sigue hablandome con todo delicado animandome acerca del dolor pronto desapareciendo, diciéndolo de esa manera el punzón constante disminuye en forma gradual a medida que pasa el tiempo. De pronto, escucho como la chica le plantea a Eren su cara de decepcionado, a primera instancia parece confundido delante del comentario pero ella agrega mas palabras a su argumento. El enano no es el héroe grandioso que todo mundo comenta, en retropestiva es obvio que ese cabron no es grandioso, es mas, pueden considerarlo desalmado, sin corazón y un completo maldito.
— El Capitán Levi es mas pequeño de lo que piensas, es un malhumorado, tosco y muy recervado al momento de tratar a otras personas. — al mencionar ese tipo de cosas abro mis ojos de golpe, la expresión que posee esta chica…
Esperen.
Mejor no, aguarden.
No. ¿O si?
¡Petra tiene cero gusto en hombres!
Mejor no, aguarden.
No. ¿O si?
¡Petra tiene cero gusto en hombres!
Tengo unas ganas increíbles de reirme hasta fallecer, pero mi dolores de cabeza fastidiosos me lo impiden, no soy nadie para juzgar el gusto de las personas aun menos para burlarme de estos. Aun asi, en verdad compadesco a alguien como esta muchacha, de terminar casándose con ese enano del demonio seguramente la tratara a las maravillas, es decir, le pondrá a limpiar sin descanso cualquier área de su casa y agregándole a eso su desinterés por cualquiera. No. Petra no merece algo asi.
— No, lo que no me esperaba, es que fuera tan obediente con los que decidieron los de arriba. — planteo de forma tranquila y muy pensativa.
¿En verdad Eren? Ese tipo es un cabron completo al golpearte de esa manera, por mucho a hacer una estrategia, y tu solamente te impresionas al ser obediente a los mandatos de sus superiores. Bueno, ahora entiendo porque te pintan en ciertas ocasiones en un idiota o estúpido ingenuo. No importa. Sigo apresiandolo mucho.
— Porque es una persona fuerte crees que no debería encajar con ningún patrón, ¿es eso? — pregunta la mujer, sosteniendo una de mis manos para que mantenga el paño en mi cabeza colocándose de pie.
— Asi es, crei que sería alguien que no se dejara por nadie — si vamos a esos términos, sigo creyendo firmente que ese sujeto es esa clase de persona. Eren, cariño, aun te falta mucho.
— Tampoco se los por menores, pero antes él era una persona muy cercana a esa imagen que dices. — nuevamente pone esa cara de soñadora, brillandole los ojos con bastante intensidad y aire de colegiala. — Escuche que el Capitán antes de ingresar al cuerpo de exploración, era muy conocido como pandillero en los barrios de la baja urbe. Además, no se que paso pero escuche que lo trajeron para estar junto al comandante Erwin.
¿Un…? ¡¿Un pandillero?! Valla, valla, eso explica muchas cosas de sus comportamiento tosco y grocero, esos antecedentes que posee son la clave de su carácter gruñón. Era un gamberro, un maldito gamberro, aunque en mi opinión no ha dejado de serlo, de lo contrario, no tendría memorias de él sujetandome el cuello hasta privarme del aire o la semejante paliza en el juzgado. Y si. Soy bastante rencoroza cuando me lo propongo.
— ¿El Comandante Erwin? — exclama pensativo el ojos verdes.
— ¡Oye Eren! — la voz del demonio de quien estaban hablando entra en escena, maldición es como lo hallan llamado con el jodido pensamiento. Das miedo. Sino miren a Eren tan rigido como un palo y Petra haciéndose la disimulada, barriendo con rapidez el suelo. — Esta horrible, vuelve a limpiar todo.
Que sorpresa tan refrescante, pienso en tanto me siento normalmente en le escalon mirando a Eren haciendo su saludo militar y retirándose escaleras arriba, Petra quien seguía bastante frenética en su actividad es mandada a la otra habitación, en tanto yo, sigo tirada en suelo como si fuera un simple adorno mas. Levi lleva sus pasos hasta mi agachandose a mi altura, esa mirada, esa jodida mirada. Esta molesto. ¡Y si que lo esta! Rápidamente me descarga mi incopentencia hasta en la hora de limpiar, no solo la biblioteca estaba hecha una porquería, sino en estos momentos, se encuentra peor a como se encontraba antes. ¿Qué clase de persona rara soy? Sisiando entre dientes a apretados le digo que trate hacer lo mejor de mi, pero lamentandolo mucho soy bastante mala en la hora de hacer esas actividades; es cuando me sujeta rápidamente con su mano el flequillo, corriendome hacia atrás la cabeza. No hago nada, ni digo nada, solamente le regalo una expresión llena de asombro absoluto por su movimiento. Sus ojos grises sueltan destellos, sus labios estaba en una fina línea, esa expresión en su rostro es tosca, oscura y muy huraña. ¿Cual es su maldito problema? Solamente fui sincera con él, debido a eso soy tratandome de esta manera. ¡Y un cuerno! Frunciendo las cejas con una de mis manos trato de apartar la suya, teniendo un poco de éxito, pero nuevamente, este hombre cambia su estrategia de retenerme ahora sujetando mis dos muñecas con fuerza. Tendré marcas gracias a este cretino mañana. Mi piel es bastante sensible.
Entonces comienza a inclinarse mas en dirección a mi rostro manteniendo su expresión oscura, por mi parte retrocedo en forma mecánica, el tenerlo cerca de mi es bastante fastidioso y asqueroso. Nuevamente noto esas pestañas largas negras, sus ojos grises diminutos inyectados en lo que se define enojo, y por estar en esta posición detecto su olor corporal. ¿Es encerio? ¡Su maldito olor me llega! Masculino, limpio y con un toque de detergente. ¿Pero que mierda Rivalle? ¡Alejate! ¡Alejate de una jodida vez de mi! ¿Acaso no lo notas? Me estas poniendo nerviosa, ese olor me ha llegado a la garganta sintiendolo dulce y tan agradable como fruta madura. El toque en mis muñecas a comenzado a arderme para asi transpasar a mis huesos, quienes al parecer no quieren responder a las señales de ayuda del cerebro, estan simplemente dormidos o anesteciados en la calidez experimentada.
¡No! ¡Alejate maldito cabron! ¿Por qué demonios estas invadiendo mi espacio personal? ¿Y por que demonios no digo nada? ¡Por supuesto! Mis cuerdas vocales se quedaron sin sonidos algunos.
Entonces comienza a inclinarse mas en dirección a mi rostro manteniendo su expresión oscura, por mi parte retrocedo en forma mecánica, el tenerlo cerca de mi es bastante fastidioso y asqueroso. Nuevamente noto esas pestañas largas negras, sus ojos grises diminutos inyectados en lo que se define enojo, y por estar en esta posición detecto su olor corporal. ¿Es encerio? ¡Su maldito olor me llega! Masculino, limpio y con un toque de detergente. ¿Pero que mierda Rivalle? ¡Alejate! ¡Alejate de una jodida vez de mi! ¿Acaso no lo notas? Me estas poniendo nerviosa, ese olor me ha llegado a la garganta sintiendolo dulce y tan agradable como fruta madura. El toque en mis muñecas a comenzado a arderme para asi transpasar a mis huesos, quienes al parecer no quieren responder a las señales de ayuda del cerebro, estan simplemente dormidos o anesteciados en la calidez experimentada.
¡No! ¡Alejate maldito cabron! ¿Por qué demonios estas invadiendo mi espacio personal? ¿Y por que demonios no digo nada? ¡Por supuesto! Mis cuerdas vocales se quedaron sin sonidos algunos.
— Tu… — murmura con voz baja pero dura, eso me asusta aun mas, lo que es alarmante: mi corazón a dando un raro vuelco — No te has dado cuenta donde te encuentras ahora, ¿verdad? Se nota bastante bien la clase de mocosa que eres. Berrinchuda. Estúpida. Y la peor combinación de todas… — aprieta mas el agarre en mis muñecas haciénome emitir un quejido de dolor — mimada. ¿Acaso no puedes hacer algo tan básico sin tu mami?
— ¡¿Pero que…?! — trato de menearme a los lados para desatarme, sabiendo que es inútil.
— No me provoques mocosa — advierte estampandome contra el escalón serniendoce mas sobre mi, mentalmente repaso un nuevo moreton en mi cuerpo — la clase de mundo donde estabas antes me tiene sin cuidado, que seas una completa inecta, me tienes aun mas sin cuidado. Pero, si se te ordena algo debes cumplirlo, y al decir cumplirlo, me refiero a algo eficiente. ¿Has entendido?
Aprieto mis dientes con absoluto odio a este sujeto, no comprendo porque soy agredida cada vez que digo algo por este hombre, es como si con cada letra, vocal y consonante le produciera una clase de piquiña para fastidiarme. ¡Pero si Eren también lo ha hecho mal! Aunque claro, el ojos verdes se ha marchado de inmediato a reparar su daño, por mi parte, me he quedado aqui sentada esperando a que mi dolor pase. No lo soporto. No soporto a Levi y sus aires de matón de cuarta, desde que este sujeto le pidió a Erwin mi custodia supe de inmediato el infierno en el cual viviria, por lo tanto, este no es solamente una muestra para los posibles encuentros a futuro.
— Permiso, Capitán ya he… — la voz de Petra se escucha nuevamente cerca de la entrada del otro cuarto, pero al ver su expresión estupefacta no puedo evitar colocarme verde. Mierda. — ¡Lo lamento! No sabia que estaba ocupado.
Se retira de inmediato agachando su cabeza y girandose hacia el otro lado, en verdad ha pensado mal de esta extraña situación. Ambos, Levi y yo nos quedamos unos segundos mirando en dirección a donde se ha ido Petra.
Mierda.
Mierda.
Mierda.
¡A sido un malentendido!
Mierda.
Mierda.
¡A sido un malentendido!
Pero claro, solamente coloquemosle la imagen de tu Capitán al que tanto apresias y admiras, junto a la novata recostada en los escalones de las caleras siendo sujetada por sus muñecas mientras él se sierne sobre ella, muy casual, bastante casual para variar; eso es tan común de ver. Solamente quiero que me trague la tierra, o mejor aun, espero al titan colosal para tragarme sin siquiera pedirselo.
Estas son las cosas que me pasan solamente en la vida a mi. El peso extra sobre mi cuerpo deja de existir, Rivaille se sacude sus ropas viendo una clase de polvo inesistente, noto como sus ojos nuevamente han vuelto a la normalidad en color gris; me siento en el escalón sonando mis muñecas y reparando el daño producido. Genial, pienso chasqueando le lengua, tengo las marcas del agarre de Levi en ellas. Es un completo trolodita.
Estas son las cosas que me pasan solamente en la vida a mi. El peso extra sobre mi cuerpo deja de existir, Rivaille se sacude sus ropas viendo una clase de polvo inesistente, noto como sus ojos nuevamente han vuelto a la normalidad en color gris; me siento en el escalón sonando mis muñecas y reparando el daño producido. Genial, pienso chasqueando le lengua, tengo las marcas del agarre de Levi en ellas. Es un completo trolodita.
— Buscare a Petra — anuncia con voz pausada, casi pasando por alto lo ocurrido hace unos momentos — tu vuelve a la biblioteca y arregla el desastre, no quiero ir a ver nuevamente tu porquería. ¿Quedo claro?
— Si… — farfullo molesta.
Es tan… fastidioso, me digo a mí misma recogiendo el pañuelo del suelo ya usado, aun no comprendo del todo su personalidad tosca; si bien Petra hablo con toda libertad de quien realidad es, sigo sin entender. Su mal humor es el detonante para el mio, sus acciones explosivas arremeten contra mi estabilidad, y aunque ha salvado a Eren de una forma bastante bizarra le sigo teniendo rencor. Llego a la biblioteca visualizando el panorama caótico, en verdad es un reguero, arreglando mi careta de la cara al igual a mi cabello en una coleta alta me dispongo a limpiar este sitio apocalíptico; le demostrare a ese gran cretino la clase de persona que soy. Levi en verdad es tóxico, repelente y peligroso, cada vez que estoy a su lado me ocurre algo; por lo tanto, tratare de llevar la fiesta en paz con él teniendo menor contacto posible. Si fallo. Mi cuerpo sera exhibición de moretones hermosos.
Mas tarde me encuentro en la tranquilidad de mi nueva habitación, es pequeña y con aire repustre pero conserva ese tacto cálido en sus rincones, además de haber conseguido unos cuantos libros para uso personal. Luego de semejante regaño por parte de Levi y mandarme a limpiar cuatro veces la biblioteca junto a los corredores, fui libre de escoger mi lugar personal para descansar, de hecho también fue una batalla medieval, le pedi encarecidamente estar en el sótano junto a Eren ese sitio es lo suficiente amplio para varias personas, el estar yo no marcaría la diferencia. Sin embargo, esa petición fue completamente rechazada, de peder el ojos verdes su control jamas podría manejarlo por mi cero experiencias en combate, pero mi cabeza testaruda se manifestó haciéndole llegar que posiblemente eso fuera verdad, aun asi también podría servirme de práctica para un futuro. Nuevamente fui regañada, una mocosa como yo que no posee talento nato, menos determinación al momento de hacer sus actividades, jamas contendria a un titan con una pizca de inteligencia como Eren; si que me darían una habitación, pero la mas alejada de todas y aun mas del muchacho. Finalmente, con motivaciones hecha pedazos entendí que no solo de manera fisica me ganaba ese enano, en lo verbal se las ingeniaba para crear argumentos convincentes y dejarme en ridículo. No importaba. La tierra jamas se creo en un día, dios necesito siete días para moldearla a su semejanza; de la misma manera emplearía los métodos para hacerme fuerte, pero no correria con prisa me tomaría las cosas calmadamente.
Sujete entre mis manos uno de los libros de la biblioteca arrojandome a la cama, era dura y bastante pequeña, lo común para una sola persona; si retomó a las menorías pasadas de mi anterior mundo, solia tener una habitación lo suficiente grande para albergar dos personas mas. Amplia, color rosa pálido con muros blancos, unos grandes ventanales vestidos con cortinas blancas iguales a una nube, esa cama acolchada de lencería también rosa y almuhadas blandas. Y lo mas importante de todo. Una estantería repleta de libros de todos los gustos mios, en el escritorio donde guardaba cosas personales poseía otro compartimiento para mas libros, esos eran especiales de mi carrera. ¿Eh? Parpadee sin entender como recordé eso, hace unos días tenia una nube espesa sobre la persona que soy o que fui, menos aun las actividades hechas para pasar el rato. Solo este mundo. Este mundo existía para mi como vital importancia, la razón, es la serie que mas e amado en la vida y tiene personas que apresio. Una de esas es Eren, ese chico de ojos saltones verdes y tan apasionado.
Y si… ¿Y si intentara recordar algo mas? No pretendo hacerle caso a una persona como Levi, ese idiota solo desea verme sufrir o enrabiarme, mi naturaleza se encontrara en llevarle la encontraría a todo. Sonrió de medio lado. Coloco mi libro aun sin abrirlo en un lado justo cerca de la almuhada, por primera vez en tantos días de llegar a este mundo agradezco la privacidad, cierro los ojos entre lazando mis manos a la altura del estomago controlando la respiración; me concentro con toda mis fuerzas en liberar esa neblina pero no consigo nada, o puede que si, dolor, frustración y ganas de patear algo. Entonces viene. Una punzada, dos, tres y una cuarta.
Sujeto con ambas manos mi cabeza para apasiguar el dolor insoportable inundando mis sentidos, no lo logro, solo consigo mas y mas punzadas; lucho apretando mis dientes a la par de colocarme en posición fetal, este dolor fatal es parecido a tener a alguien martillandote la cabeza. Es constante y persistente. No abro los ojos o lo intento, de lo contrario se perfectamente que derramare lágrimas, es en ese instante de agonía donde el dolor se convierte en ruido en mi cabeza, parece a un rechinido de vidrios al entrar en contacto con uñas. Me nubla. Me paraliza. Me arrastra a la locura.
Mas tarde me encuentro en la tranquilidad de mi nueva habitación, es pequeña y con aire repustre pero conserva ese tacto cálido en sus rincones, además de haber conseguido unos cuantos libros para uso personal. Luego de semejante regaño por parte de Levi y mandarme a limpiar cuatro veces la biblioteca junto a los corredores, fui libre de escoger mi lugar personal para descansar, de hecho también fue una batalla medieval, le pedi encarecidamente estar en el sótano junto a Eren ese sitio es lo suficiente amplio para varias personas, el estar yo no marcaría la diferencia. Sin embargo, esa petición fue completamente rechazada, de peder el ojos verdes su control jamas podría manejarlo por mi cero experiencias en combate, pero mi cabeza testaruda se manifestó haciéndole llegar que posiblemente eso fuera verdad, aun asi también podría servirme de práctica para un futuro. Nuevamente fui regañada, una mocosa como yo que no posee talento nato, menos determinación al momento de hacer sus actividades, jamas contendria a un titan con una pizca de inteligencia como Eren; si que me darían una habitación, pero la mas alejada de todas y aun mas del muchacho. Finalmente, con motivaciones hecha pedazos entendí que no solo de manera fisica me ganaba ese enano, en lo verbal se las ingeniaba para crear argumentos convincentes y dejarme en ridículo. No importaba. La tierra jamas se creo en un día, dios necesito siete días para moldearla a su semejanza; de la misma manera emplearía los métodos para hacerme fuerte, pero no correria con prisa me tomaría las cosas calmadamente.
Sujete entre mis manos uno de los libros de la biblioteca arrojandome a la cama, era dura y bastante pequeña, lo común para una sola persona; si retomó a las menorías pasadas de mi anterior mundo, solia tener una habitación lo suficiente grande para albergar dos personas mas. Amplia, color rosa pálido con muros blancos, unos grandes ventanales vestidos con cortinas blancas iguales a una nube, esa cama acolchada de lencería también rosa y almuhadas blandas. Y lo mas importante de todo. Una estantería repleta de libros de todos los gustos mios, en el escritorio donde guardaba cosas personales poseía otro compartimiento para mas libros, esos eran especiales de mi carrera. ¿Eh? Parpadee sin entender como recordé eso, hace unos días tenia una nube espesa sobre la persona que soy o que fui, menos aun las actividades hechas para pasar el rato. Solo este mundo. Este mundo existía para mi como vital importancia, la razón, es la serie que mas e amado en la vida y tiene personas que apresio. Una de esas es Eren, ese chico de ojos saltones verdes y tan apasionado.
Y si… ¿Y si intentara recordar algo mas? No pretendo hacerle caso a una persona como Levi, ese idiota solo desea verme sufrir o enrabiarme, mi naturaleza se encontrara en llevarle la encontraría a todo. Sonrió de medio lado. Coloco mi libro aun sin abrirlo en un lado justo cerca de la almuhada, por primera vez en tantos días de llegar a este mundo agradezco la privacidad, cierro los ojos entre lazando mis manos a la altura del estomago controlando la respiración; me concentro con toda mis fuerzas en liberar esa neblina pero no consigo nada, o puede que si, dolor, frustración y ganas de patear algo. Entonces viene. Una punzada, dos, tres y una cuarta.
Sujeto con ambas manos mi cabeza para apasiguar el dolor insoportable inundando mis sentidos, no lo logro, solo consigo mas y mas punzadas; lucho apretando mis dientes a la par de colocarme en posición fetal, este dolor fatal es parecido a tener a alguien martillandote la cabeza. Es constante y persistente. No abro los ojos o lo intento, de lo contrario se perfectamente que derramare lágrimas, es en ese instante de agonía donde el dolor se convierte en ruido en mi cabeza, parece a un rechinido de vidrios al entrar en contacto con uñas. Me nubla. Me paraliza. Me arrastra a la locura.
Mi último recuerdo de estar consiente es el susurrar el nombre de alguien inreconosible para mis memorias.
La oscuridad, inhóspita, cerrada y bastante tenebrosa, ella es la madre de bastante secretos siniestros como misteriosos. Una vez en clase de literatura moderna, un profesor nos mando a realizar un ensayo sobre ella para notar nuestro punto de vista al estar solas con su compañía, la verdad nunca supe que escribir al comienzo, es decir, ¿como demonios nos ayudara eso a nuestra carrera? Y presisamente eso era un pilar fundamental en futuros profesionales como nosotros, debíamos de ver con otros ojos donde hay una posible oscuridad de por medio, la retrospectiva en cualquier caso en la vida. Y eso, no se consigue notar con facilidad.
« Es que usted, señorita Michell, solamente logra presenciar lo que desea, mas no, lo inhóspito en el alma. Aquello, que nadie osa a mostrarle a alguien mas.”
Jamas logre entender esas palabras hasta que entre a una clase de leyes, parecía bastante absurdo el comprender algo asi estando en una materia de esa carrera, pero para sorpresa mía, no esta muy ajeno a la realidad mirar a las personas en esas perspectivas. Si quieres llegar a la verdad de algo, debes de acercarte a su oscuridad y palparlas con tus propias manos, jamas sabrás si eso es simple fachada o un muro de recuerdos que consumen a esa persona. Es cierto sobre mi, solamente deseo ver lo preferencial, sin embargo, jamas me tomo la libertad de ir mas allá de mis comodidades. ¿Susto? ¿Miedo a lo desconocido? No lo se, pero ese factor que me sujeta las manos y pies es la razón del impedirme avanzar, del no poder querer ver la oscuridad en las personas o su razón de existir. “Todo ocurre por algo, las cosas no pasan porque si” esa frase es una de las tantas dichas por mi madre, cuando estando en preparatoria era ignorada por mis compañeros de clase, el “te espera algo mejor” iluminaba mi oscuridad. Mi mamá es el sol de media noche en mi vida, simpre lo sera y jamas cambiara.
— ¡Qué despiertes te digo! — algo golpea la meza donde estoy recostada haciendome sentar de golpe, mis ojos entre cerrados logran ver una silueta reconocible — ¿Hasta cuando piensas seguir durmiendo? Mamá esta preparando el desayuno, me pidió que viniera por ti. Como no respondías.
— Ricardo… — susurro de manera incredula entre labios.
— ¿Qué pasa? — contesta de manera burlona, sosteniendo mi cabeza y revolviendo mis cabellos — te has quedado hasta tarde viendo mangas ¿no? En verdad no tienes remedio.
— Yo… — me acomodo en mi asiento mirando el reguero del escritorio, papeles, libros, envolturas de chocolates y… un ensayo. La oscuridad.
— ¿Qué mierda has estado leyendo? — sonrie sujetando entre sus manos uno de mis libros pasando sus hojas — ¿Perspectiva de la oscuridad del ser humano? En verdad has perdido la cabeza, si papá te descubre una de estas cosas…
— Papá puede hacer lo que le de la gana — le arrebato el libro de las manos con agilidad, quedando impresionada por unos segundos.
¿Qué es esto? Mi cuerpo y boca se mueven por si solas, además, tengo la sensación de haber estado en otro lugar hace unos momentos. ¿Por qué siento esta sensación de perdida en la piel? Como si olvidase un dato muy importante en mi vida, aun mas, el conocer alguien importante en tu vida pero arrojarlo por la borda por tu propia ineptitud.
— Como sea, estas bastante rara hoy. — plantea tranquilamente, en tanto guardo mi ensayo y libro en uno de los gabinetes del escritorio — ¿te encuentras bien?
— Si, solo… solo es cansancio — me muevo en mi habitación encontrando algunos implementos de limpieza, quiero conseguir un baño — ahora solo necesito un poco de privacidad, ¿vale?
— Como quieras, ya me iba — menea su mano caminando a la salida de mi habitación, no sin antes voltearse para una última cosa — por cierto, hoy viene a visitarte ese noviesito que tienes. ¿Como es su nombre? — ¿novio? ¿qué novio? ¡A mi no me gustan los chicos reales! — ¡Por su puesto! Christian.
Y cierra la puerta, la tualla en mis manos se desliza hasta el suelo quedándose unos buenos instantes, no entiendo, no comprendo lo que esta pasando aquí. ¿Novio? ¿Desde cuando tengo eso? Porque si estamos hablando de mi, soy la persona menos sociable en la faz de la tierra y menos posibilidad de poseer pareja. Asi es, esa complejidad en mi es el factor detonante para apartarme de las personas, me agrada la soledad, es mi compañera a gran escala de todas las experiencias vividas, aun mas, la repelente de toda la himpocrecia en este mundo. No. Debo de existir una clase de error, yo no tengo novio, mucho menos amigos, mi interes en los hombres son los del mundo del anime y para ser mas precisa se trata de Le… El dolor, el dolor traspasa mis sentidos arrojandome al suelo como muñeca de trapo, mis manos estan en ambos lados de mi cabeza tratando de aplastar ese abominable contracción, esa que me deja al borde de la desesperación. Quiero llorar. Quiero gritar, pero eso solo empeoraria las cosas. Los temblores no tardan en llegar dándole paso al miedo, jamás he deseado que frenara algo tan doloroso como esto, menos el pensar algo de oscuridad para esta segadora luz.
¿Quien…? ¿Quien posee esa oscuridad protectora?
¿Yo? O… ¿Él?
Su poder tóxico, atractivo y deseable. Lo deseo. Lo quiero.
Envuelve con el.
¿Yo? O… ¿Él?
Su poder tóxico, atractivo y deseable. Lo deseo. Lo quiero.
Envuelve con el.
Para cuando ya vuelvo a la realidad estoy a luz de una lampara de aceite sobre la mesa de madera de mi derecha, me encuentro sudando a chorros, y la luz del sol se ha ido para ser suplantada por la noche con matises azules con purpura. Paso mi mano por mi frente apartando el sudor de mi rostro, la respiración que tengo en estos momentos parece de haber corrido de aquí a la base principal del equipo de exploración, aun mas, mi cabeza parece poseer una clase de pesadez extraña. ¿Qué ha sido esa pesadilla? Porque eso fue, visualizarme nuevamente en mi hogar junto a Ricardo y esas frases sin sentido. No me gustan los hombres reales. ¿Qué sucede conmigo? Además, tener un novio no suena tan mal después de todo, parece hasta buena idea, claro, siempre y cuando conosca su rostro. Pero en verdad has odiado a los hombres de tu mundo, hace su aparición la voz cínica de mi mente, su actuación de grandes y poderosos jamas han sido de tu grado llevandote a… donde estas ahora. ¡Hay pero que pesada! Prácticamente insinúa mi gusto por personajes ficticios, pues bien, estoy en este mundo por lo tanto no es del todo ficticio ¿cierto? Puedo mirar libremente. Me levanto de mi cama tambaleandome hacia los lados, estoy mareada seguramente producto de mi ataque de intentar recordar ni si quiera se hasta que grado es la mentira y la verdad. Conclusión. Necesito un té bien fuerte.
Salgo de mi habitación con cautela sosteniendo entre mis manos mi cabeza, la sensación de pesadez aun no se va, mientras camino por los pasillos me preguntó donde puede estar toda la gente, es un gran castillo y posiblemente su ubicación puede ser bastante compleja. No me importa. Lo único que necesito es paz, tranquilidad y armonía, solo asi podre mejorarme mas rápido.
Bajo las escaleras rumbo a la cocina, mientras mas camino comienzo a escuchar voces provenientes de donde se encuentra una mesa de madera amplia, supongo que es el comedor, en ellas se escuchan la de Eren explicando sobre colocar su mano de cierta manera y luego… silencio. Nuevamente debo sostenerme de algo para no caer al suelo, el golpe de imágenes inundan mis sentidos tratándose de Eren transformado en titan, una mordida, el esqueleto de algo gigantesco y monstruoso, la protección de dos personas evitando de ser coladas por los aires. Después, sangre, mucha sangre, cuerpos mutilados, desmembrados y esparcidos sobre el suelo, arboles gigantes con frondosas hojas verdes, cascos de caballos, gritos, desesperación y… ¿Un cabello rubio al viento? Vuelvo en mi de inmediato con el golpe de la realidad, también la cabeza esta mas ligera de lo normal. Extraño.
Salgo de mi habitación con cautela sosteniendo entre mis manos mi cabeza, la sensación de pesadez aun no se va, mientras camino por los pasillos me preguntó donde puede estar toda la gente, es un gran castillo y posiblemente su ubicación puede ser bastante compleja. No me importa. Lo único que necesito es paz, tranquilidad y armonía, solo asi podre mejorarme mas rápido.
Bajo las escaleras rumbo a la cocina, mientras mas camino comienzo a escuchar voces provenientes de donde se encuentra una mesa de madera amplia, supongo que es el comedor, en ellas se escuchan la de Eren explicando sobre colocar su mano de cierta manera y luego… silencio. Nuevamente debo sostenerme de algo para no caer al suelo, el golpe de imágenes inundan mis sentidos tratándose de Eren transformado en titan, una mordida, el esqueleto de algo gigantesco y monstruoso, la protección de dos personas evitando de ser coladas por los aires. Después, sangre, mucha sangre, cuerpos mutilados, desmembrados y esparcidos sobre el suelo, arboles gigantes con frondosas hojas verdes, cascos de caballos, gritos, desesperación y… ¿Un cabello rubio al viento? Vuelvo en mi de inmediato con el golpe de la realidad, también la cabeza esta mas ligera de lo normal. Extraño.
— Supongo que también lo saben, pero no podemos sacarles mas pláticas a lo que esta mas allá del reporte — comenta Levi precisamente en el momento de pararme en la entrada del lugar, todos desvían la mirada hacia mi unos segundos, para volverla a colocar en el Capitán — Aunque bueno, no creo que alguien se quede callado por mucho, puede ser que te de vueltas y ande tocandote por todas partes hasta que mueras, Eren.
— Eso suena bastante peligroso — le digo yo, paradome al lado del asiento de Levi sobandome la cabeza — ¿De quien hablas?
De pronto, como si estuviera llamándola con el pensamiento unos sonidos del toque de una puerta acompañados de un estruendo llegas a todas partes, la voz alegre y entuciasta de la Mayor Hanji Zoe inunda todo el lugar dejandonos estupefactos. Buenos, en parte solo a Eren y a mi, los otros parecen estar acostumbrados de estos arrebatos de la mujer, para mayor normalidad, el gnomo de jardín posee la misma expresión de siempre. Fria e indiferente.
— Buenas noches, señores del grupo Levi ¿Este castillo no los hace sentir como en casa? — pronuncia mientras camina hacia la mesa para tomar asiento, en tanto sigo parada en la nada presenciando el espectáculo. — Ahora que estoy acargo de la investigación de cuerpos vivos usando a dos titanes capturados en el pueblo. Quisiera tener el apoyo de dos personas, primero, Eren tu mañana vendrás conmigo y… Carla. Tus conjeturas me vendrían de gran ayuda ahora — la manera en que nos mira no me agrada para nada, en verdad da miedo — He venido para optener sus permisos.
— ¿Pruebas dijo? — se me adelanta hablar Eren, teniendo una expresión de asombro en el rostro — ¿Y por qué nosotros?
— Eso ya esta… ¡Tenemos a los que nos hacen hervir al máximo! — no comprendo pero esa expresión en el rostro de Hanji me da escalofríos, lo suficientes, como para no aceptar esa proposición de ayudar.
— Pues… lo del permiso no puedo darlo yo mismo, solo soy un cadete. — expone dudoso, luego me mira de la misma manera — En cuanto a Carla…
— Yo… — digo con duda.
— Levi ¿Tienen planes estos dos mañana? ¿Y Carla?
— Eren limpiara el patio, Michell aun no termina sus actividades asignadas.
Pero la mujer no presta atención en lo absoluto de lo que ha dicho el enano, porque de inmediato sostiene ambas manos de Eren impresinandolo y dejándolo con la boca abierta, Levi simplemente mira el panorama en cuanto a mi pienso realmente en escapar de esto.
— ¡Entonces esta decidido! — gira mirando a mi dirección, suelto un respingo sonriendo incomoda — vendrán conmigo, pero Carla ¿podras aguantar a mañana? Tienes ojeras, deberías descansar.
— Cla… claro… — me expreso aun con la misma expresión.
— Me parece bien, pero… — Hanji suelta sus manos acomodandose en la silla como antes — Aun no comprendo con lo de “experimentos con titanes”.
Estoy por sentarme al lado del ojos verdes cuando veo a Aururo dandole un codazo, entre susurros, le dice que no debió preguntarle nada. Eso, eso me hace recordar a el tipo de persona que es Hanji. Valla, valla, Eren en verdad es todo un ingenuo.
— Justo pensaba en eso — su sonrisa se ancha en toda su cara, comodando sus lentes noto el brillo especial que desprende, lo mejor de ahora seria escapar. — que tenias cara de preguntarme… si tanto quieres saberlo, ni modo, tenemos que darle el gusto entonces.
De pronto, soy sujetada de la parte de atrás de mi cuello obligandome a caminar de extraña manera, visualizo la cara rara de Eren mientras soy llevada a rastras, pero no digo nada, solamente me dejo hacerlo lo que el enano endemoniado quiere. ¿Por qué? ¿No debería de salvar también a Eren? Es cuando escucho a Aururo murmurar que él solo despertó a la bestia, por lo tanto, su labor es aguantarla hasta el final; Petra argumenta sentir pena por el chico pero en verdad al prender la vena de la locura por los titanes, de la Mayor Hanji, no existe nadie en poder pararla. Giro para mirar al que aun esta sujetandome, con sus ojos gelidos mi mira un segundo para luego voltear adelante justo a nuestro camino, menciona que si deseaba quedarme a escuchar al cuatro ojos el puede volver para dejarme allá, de manera frenética, muevo mi cabeza escuchando las risas de la señorita Petra junto con los del escuadrón, en verdad Hanji es toda una joya en el desierto. Exótica. Llegando a mi destino, Levi abre la puerta de mi habitación arrojandome dentro sin ninguna delicadeza mandarme a descansar, de lo contrario, no tendrá consideración de tener otro ataque mas por luchar por recordar; Petra y los demás se despiden de mi hasta mañana.
Estando ya sola en la comodidad de la habitación me despojo de mi chaqueta arrojandola a la silla del escritorio, me saco la camisa de mis pantalones soltando un suspiro de alivio seguido de tirarme a la cama. Visualizo el techo del lugar unos segundos, no puedo creer que me encuentre en este lugar, en el mundo del anime el Ataque de los titanes debería de ser una clase de broma bizarra, aun mas, el haber permanecido unos cuantos días y compartir con personajes tan importantes como Hanji. Bueno, ella en verdad tiene un severo problema con los titanes, mucho mas debió de aumentar teniendo en su poder a dos para hacer experimentos, lo recuerdo, al estar encerrada en esa biblioteca no paraba de rumorarse eso. Sus estudios son muy serios, aun asi, al tratarles de implantar el dolor en uno de ellos se ha puesto a llorar. De acordarme de ese capitulo me da ganas de reirme, al lado de Hanji hay un soldado que suele sufrir por las ocurrencias de su superior, pues la pelicaoba se arriesga mucho y de no ser por él su cabeza ya estuviera arrancada hace mucho.
Estando ya sola en la comodidad de la habitación me despojo de mi chaqueta arrojandola a la silla del escritorio, me saco la camisa de mis pantalones soltando un suspiro de alivio seguido de tirarme a la cama. Visualizo el techo del lugar unos segundos, no puedo creer que me encuentre en este lugar, en el mundo del anime el Ataque de los titanes debería de ser una clase de broma bizarra, aun mas, el haber permanecido unos cuantos días y compartir con personajes tan importantes como Hanji. Bueno, ella en verdad tiene un severo problema con los titanes, mucho mas debió de aumentar teniendo en su poder a dos para hacer experimentos, lo recuerdo, al estar encerrada en esa biblioteca no paraba de rumorarse eso. Sus estudios son muy serios, aun asi, al tratarles de implantar el dolor en uno de ellos se ha puesto a llorar. De acordarme de ese capitulo me da ganas de reirme, al lado de Hanji hay un soldado que suele sufrir por las ocurrencias de su superior, pues la pelicaoba se arriesga mucho y de no ser por él su cabeza ya estuviera arrancada hace mucho.
¿Eh? Parpadeo varias veces hasta captar la realidad. ¿Como he podido acordarme de eso sin esforzarme tanto? Las imágenes vinieron por si solas a mi mente, al igual de una lluvia en plena primavera, de imprevisto. Ruedo por mi misma espalda dándole la vista a la pared, justo donde se escuentra mi libro olvidado, tal vez si no tratara de enfocarme tanto en recordar mis memorias volverían solas. Si. Debería de ser eso, aunque ahora, mi preocupación es en aquel chico de ojos verdes quedándose abajo con la Mayor Hanji. ¿Se quedaran toda la noche hablando? Si, eso es mas que seguro, sobre todo, el pobre de Eren tendrá ojeras al dia siguiente. Teniendo una sonrisa en mi cara tras imaginarme aquello cierro los ojos entregandome al Morfeo, con tal, aun estoy agotada de los ataques vividos el día de hoy.
Cuando estaba pequeña, existían esos días donde no me provocaban hacer absolutamente nada, solamente correr a la habitación de mis padres y acurrucarme con ellos, esos días eran los mas oscuros donde la noche parecía querer atraparte con sus sucias manos y jamas soltarte. Una vez, le pregunte a mi mamá la razón de casarse con mi papá, ella muy amablemente me respondió con una cálida sonrisa en sus labios, agregando que al estar sola en la oscuridad le producía mucho miedo y al conocer a mi padre supo de inmediato la luz de este poseer, por lo tanto, de encontrarse ambos en la oscuridad de la noche podrían utilizar ese poder asi de esa manera jamas tendria miedo. Con ese entuciasmo propio de una niña pequeña anuncie el querer casarme con mi papá, obviamente mamá sonrio diciendo el jamas eso suceder, él le pertenecía ya desde el momento de unirse en matrimonio, además, yo no necesitaba la luz de papá pues tenia la mia propia lo que realmente necesitaba era la persona para compartirla. La pregunta era ¿Quien? ¿Quien la necesitaba? Mamá respondió rápidamente con: “cuando conoscas a esa persona de inmediato lo sabrás”. No entendí nada de eso, ni mucho menos después de ser tratada en la secundaria y posteriormente preparatoria, las personas eran bastante repugnantes como para tratarlas o querer compartirles mi magia. Llegue a la conclusión que lo mejor era estar sola, no necesitaba a nadie, jamas lo necesitaría, conmigo misma me bastaba y sobraba. Aunque, eso sonara bastante solitario.
Descubri el anime, en el muchas cosas extraordinarias percibí, como tener el mimo poder de los libros para transportarte a diferentes dimensiones sin necesidad de salir de tu casa, tambien la calida de transmitirte las emociones de los personajes como si las vivieras. No, era imposible, jamas me despegaria de todo esto vivido. Podrían ignorarme, pasar de mi e inclusive burlarse. ¿Quien los necesitaba de todas maneras? Teniendo los libros y el anime yo estaba entera, nada me faltaba.
Aun tomando en cuenta la clase de vida jamas desee ser introducida a una serie animada, es mas, estaba conforme con mi propia monótono día a día asistiendo a clases de Derecho por la mañana y Literatura en tarde o en ocasiones de noche, encontraba la manera de distribuirme en ambas carreras sin ser descubierta por mi padre. El máximo hombre en contra de mis gustos, al igual de comprender la situación de lobo solitario en todas partes; Ricardo era el amistoso, amable y sociable. Por mi parte, era la tosca, recervada y con pocas ganas de socializar con alguien mas. Son como el sol y la luna, al igual que el agua y el aceite.
Descubri el anime, en el muchas cosas extraordinarias percibí, como tener el mimo poder de los libros para transportarte a diferentes dimensiones sin necesidad de salir de tu casa, tambien la calida de transmitirte las emociones de los personajes como si las vivieras. No, era imposible, jamas me despegaria de todo esto vivido. Podrían ignorarme, pasar de mi e inclusive burlarse. ¿Quien los necesitaba de todas maneras? Teniendo los libros y el anime yo estaba entera, nada me faltaba.
Aun tomando en cuenta la clase de vida jamas desee ser introducida a una serie animada, es mas, estaba conforme con mi propia monótono día a día asistiendo a clases de Derecho por la mañana y Literatura en tarde o en ocasiones de noche, encontraba la manera de distribuirme en ambas carreras sin ser descubierta por mi padre. El máximo hombre en contra de mis gustos, al igual de comprender la situación de lobo solitario en todas partes; Ricardo era el amistoso, amable y sociable. Por mi parte, era la tosca, recervada y con pocas ganas de socializar con alguien mas. Son como el sol y la luna, al igual que el agua y el aceite.
Ricardo solía fastidiarme con los tipos de chicos en gustarme, para el es muy agradable colocarme lo peor de lo peor, además, de hacer broma con los zombies pues tengo los mismos sentimiento por ellos como Hanji hacia los titanes. Curiosidad. Sin embargo, mi hermano me emparejaba romanticamente con ellos produciendome asco de manera automática. En ese entonces, llevó a preguntarme el tipo de chico que me enamoraria. Tuve que buscar modelos. Al tener la serie de “Naruto” como mi favorita en todo el anime pensé en idear mi persona predilecta, aunque “Sasuke” fue mi amor platónico un largo tiempo saque las características para tacharlo completamente. Es tosco, vengativo, obsesivo, con complejo de asesino serial y un ego tan alto como la torre Ifel para creer el único en sufrir en esta vida, pero aun para mas alarma, ha atravesado el corazón de una chica enamorada suyo y también querer matar a una compañera de antiguo “grupo 7”. No. Definitivamente no. Bien, pensemos en alguien mas. Eren. Es tierno, con ojos verdes saltones expresando inocencia absoluta, rostro triangular marcado por la gota de la juventud, piel bronceada, en cuanto a personalidad, es apasionado, fuerte, un poco llorón pero eso quiere decir su gran corazón y sentimientos, sobre todo, tiene tenacidad al igual de jamas rendirse en sus metas por hacer. Sería un gran tipazo para mi, sin embargo, existe un gran factor que impide darle mi vistazo por completo. Solo es un crió. Soy una joven de diecinueve. ¿Como podría simplemente persarlo? ¡Es un locura! Mejor sigo pensando en otras cosas, ejemplo sería la forma de no olvidar nada en cuanto despierte, en verdad seria de gran ayuda aquello.
Noto como la neblina, encargada de mantener a mis memorias encarceladas se mantiene tranquila, menea su cola gris hacia los lados parecidos a esos perros al estar con sus estómagos llenos. ¿Por qué? Es mi pregunta ¿Por qué aun no recuerdo como llegue a el mundo del Ataque de los Titanes? Sería de esa manera tan fácil regresar, yo deseo volver, el rostro de mi mamá es lo primero en volver a admirar. No me interesa mi padre, mucho menos Ricardo, solamente ansio los brazos protectores de mi progenitora envolverme y escuchar de ella palabras tranquilas. Todo estara bien. Todo en verdad lo estara. Solamente debo de tener paciencia y fé en que el dolor pasará, esto es solamente una pesadilla en la cual experimente dolor, nada mas, solamente eso. Yo debo… debo despertar, en verdad debo hacerlo. ¡Tengo que hacerlo!
Me sobresalto en la cama sentandome de golpe, mi respiración es regular pero los latidos de mi corazón no, giro a todos lados mirando mi panorama encontrandolo igual. Sigo en el mundo del Ataque de los Titanes. Aunque con algo nuevo, las memorias de ese sueño siguen intactas; dibujando una sonrisa en mis labios me levantó de la cama abrazando mis propios brazos. Hace frío. Busco rápidamente en mi armario algo para cubrirme, la verdad, no me pregunten donde he sacado esta ropa solamente la tengo y ya. Me asomo por la ventana, aun sigue oscuro, no deben ser mas tarde de las dos o una de la madrugada, debería volver a dormir pero por una extraña razón no me encuentro cansada sino bastante ligera, me pregunto…. ¿Si fuera al comedor aun Hanji y Eren estarán? Hasta la pregunta ofende, dice una voz burlona en mi cabeza haciendo bufar divertida, la Mayor Hanji estará llenandole de palabras necesarias al pobre de Eren deberías sentir pena por él. Suspiro. Sera mejor darle un vistazo. Bajo las escaleras en completo silencio para no ser descubierta, de lo contrario, la mujer de lentes se encargara de arrastrarme a unos de los asientos para escucharla hablar de experimentos extraños. Siendo sincera no quiero oir nada de eso.
Llegando al pasillo hacia el salón donde debe de estar esos dos comienzan a rezonar la voz de alguien, basta con no escuchar la de nadie mas para saber de quien se trata, es Hanji. En ella relata sobre los especimes de investigación, Sony de 4 metros y Bin de 7; ¡Claro! Por ellos fue quien lloro al aplicarles el dolor, de eso lo recuerdo muy bien. Bin fue quien es bastante ruidoso, tarda en gastar energía aun cuando esta en la oscuridad, por otro lado, Sony es introvertido, se cansa mas rápido y no presenta incomodidades al ser traspasado su corazón. En verdad son diferentes el uno del otro. Puede que me adelante a los acontesimientos, sin embargo, estos dos sujetos tienen puntos diferentes tal vez porque posee personalidades al igual que los humanos, por lo tanto, si capturasen otros especimes volverían a encontrar datos nuevos por aprender, ¿no lo creen? Aunque bueno, eso solamente es mi dedución basandome en las palabras de Hanji, que ahora viéndolo de otra manera entiendo a la perfección su ansiedad por ayudarla.
Me siento en el suelo aun escuchando las palabras sin sentido de aquella mujer, puedo hasta imaginar la expresión de Eren sin necesidad de verla, caótica, cansada y bastante arrepentida por hacer hablar a la pelicaoba. Cubro mi risa en mi puño para no ser escuchada. Pobre chico, sin saberlo ha acabado su propia tumba.
A la mañana siguiente estoy durmiendo abrazando mis propias piernas, la temperatura ha comenzado a ascender pero como estoy tan sumida en descansar lo obvio considerablemente, la mantra de Hanji a explicado tantas cosas ya sabidas por cadetes al igual de no cadetes que me ha entrado el sueño, siendo esta por primera vez un descanso sin pesadilla alguna. He encontrado un antídoto. La voz de Hanji hablando de titanes, me encantaría grabarla para poder escucharla todas las noches y dormir sin tormento alguno.
Siento tocar el paraíso hasta sentir que un hueso a golpeado mi cabeza, despertandome en el acto, giro de inmediato para insultar al desalmado capaz de hacer tal cosa encontrandome algo desagradable. El Capitán Levi en todo su esplendor mañanero. Que desagradable.
Llegando al pasillo hacia el salón donde debe de estar esos dos comienzan a rezonar la voz de alguien, basta con no escuchar la de nadie mas para saber de quien se trata, es Hanji. En ella relata sobre los especimes de investigación, Sony de 4 metros y Bin de 7; ¡Claro! Por ellos fue quien lloro al aplicarles el dolor, de eso lo recuerdo muy bien. Bin fue quien es bastante ruidoso, tarda en gastar energía aun cuando esta en la oscuridad, por otro lado, Sony es introvertido, se cansa mas rápido y no presenta incomodidades al ser traspasado su corazón. En verdad son diferentes el uno del otro. Puede que me adelante a los acontesimientos, sin embargo, estos dos sujetos tienen puntos diferentes tal vez porque posee personalidades al igual que los humanos, por lo tanto, si capturasen otros especimes volverían a encontrar datos nuevos por aprender, ¿no lo creen? Aunque bueno, eso solamente es mi dedución basandome en las palabras de Hanji, que ahora viéndolo de otra manera entiendo a la perfección su ansiedad por ayudarla.
Me siento en el suelo aun escuchando las palabras sin sentido de aquella mujer, puedo hasta imaginar la expresión de Eren sin necesidad de verla, caótica, cansada y bastante arrepentida por hacer hablar a la pelicaoba. Cubro mi risa en mi puño para no ser escuchada. Pobre chico, sin saberlo ha acabado su propia tumba.
A la mañana siguiente estoy durmiendo abrazando mis propias piernas, la temperatura ha comenzado a ascender pero como estoy tan sumida en descansar lo obvio considerablemente, la mantra de Hanji a explicado tantas cosas ya sabidas por cadetes al igual de no cadetes que me ha entrado el sueño, siendo esta por primera vez un descanso sin pesadilla alguna. He encontrado un antídoto. La voz de Hanji hablando de titanes, me encantaría grabarla para poder escucharla todas las noches y dormir sin tormento alguno.
Siento tocar el paraíso hasta sentir que un hueso a golpeado mi cabeza, despertandome en el acto, giro de inmediato para insultar al desalmado capaz de hacer tal cosa encontrandome algo desagradable. El Capitán Levi en todo su esplendor mañanero. Que desagradable.
— He encontrado a algo molesto tan temprano en la mañana — comenta aun con su rodilla doblada, por su puesto, con eso me ha golpeado — ¿Qué haces durmiendo en un lugar como este mocosa?
— ¿Por que me has golpeado con tu rodilla? — le respondo con otra pregunta, sobandome mi cabeza lastimada.
— Buenos días, Capitán — anuncia alegremente su llegada Petra, quien verme en el suelo se sorprende — ¿Carla? ¿Te ha ocurrido algo?
— ¡Petra! — chillo derramando lágrimas falsas, la muchacha se alarma un poco mientras Levi solo mira a otro lado, aprovecho esto para arrojarme a sus brazos quienes me sostienen con fuerza. Sin soltarme — solo… solo me quede dormida aquí anoche, pero… pero… ¡Tu Capitán…!
No puedo terminar la frase, alguien entra al castillo hecho un vendaval haciéndose escuchar su voz por todas partes, busca a una persona, quien no es ningún de nosotros tres. Se trata de Hanji, algo ocurrió con sus titanes. Lo han asesinado sin ninguna razón.
Rápidamente nos movilizamos para ir directamente a la zona del desastre, no hace falta palabras o mandatos para esto, esta muy claro las cosas en verdad serán difíciles. Al llegar a la zona del desastre miro lo mas notable de todo, el vapor de titan en dos esqueletos gigantes que gradualmente desaparecen con cada segundo transcurrido, Hanji no aguanta sus nervios ante tal caos ocasionado ella empieza a llorar, sujeta sus cabellos halandolo con desesperación gritando el por qué ha pasado esto. Los soldados alrededor del desastre relatan lo destrozada que se ve la Mayor Hanji, luego de no saber el culpable de tal atroz acto, esos dos titanes eran objetos con valiosos datos por descubrir con ellos podrían haber descubierto mas sobre nuestros enemigos, sin duda alguna los malhechores tuvieron que planearlo muy bien, pues atacaron cuando los centinelas estaban descansando y al percatarse ellos de lo ocurrido, los sujetos en cuestión se marcharon con los equipos de maniobras. ¿Eran uno de los nuestros? ¿Soldado? Es muy extraño, en verdad le daba la razón a estos sujetos, tuvieron que ser unos completos idiotas para hacer tal cosa beneficiosa en la humanidad. ¿Acaso se golpearon la cabeza?
Rápidamente nos movilizamos para ir directamente a la zona del desastre, no hace falta palabras o mandatos para esto, esta muy claro las cosas en verdad serán difíciles. Al llegar a la zona del desastre miro lo mas notable de todo, el vapor de titan en dos esqueletos gigantes que gradualmente desaparecen con cada segundo transcurrido, Hanji no aguanta sus nervios ante tal caos ocasionado ella empieza a llorar, sujeta sus cabellos halandolo con desesperación gritando el por qué ha pasado esto. Los soldados alrededor del desastre relatan lo destrozada que se ve la Mayor Hanji, luego de no saber el culpable de tal atroz acto, esos dos titanes eran objetos con valiosos datos por descubrir con ellos podrían haber descubierto mas sobre nuestros enemigos, sin duda alguna los malhechores tuvieron que planearlo muy bien, pues atacaron cuando los centinelas estaban descansando y al percatarse ellos de lo ocurrido, los sujetos en cuestión se marcharon con los equipos de maniobras. ¿Eran uno de los nuestros? ¿Soldado? Es muy extraño, en verdad le daba la razón a estos sujetos, tuvieron que ser unos completos idiotas para hacer tal cosa beneficiosa en la humanidad. ¿Acaso se golpearon la cabeza?
— Vámonos — anuncio Levi, dándose media vuelta — el resto queda en manos de la policia militar.
— En… entendido — contesto Eren también dispuesto a irse.
— Eren — una voz detrás de nosotros ronca se anuncio, Erwin.
— ¡Se… señor! ¿Qué es todo esto?
Erwin de manera extraña sujeta los hombros del muchacho, obligandolo a mirar a donde una enloquecida Hanji seguía llorando, esto se me hizo bastante raro. ¿Qué pasaba con el Comandante?
— ¿Qué es lo que tu vez? — exclamó de manera rara, casi oculta parecido a querer decifrarle al ojos verde algo, pero sin darle ninguna pista — ¿Qué crees que es el enemigo?
Eren se quedo estático, sin mover un musculo de su cuerpo bastante confundido en esas dos preguntas empleadas por el jefe, un poco mas atrás, Levi mantenía su vista fija en él también esperando la respuesta del menor. Pero no llegó. Él estaba muy confundido, no diria nada.
— Lo siento, te he preguntado algo absurdo — se arrepiente soltando a Eren para caminar lejos de él.
Mientras se aleja sigue mirandonos fijamente, si, su azul mirada de enfoca en mi también esperando alguna dedusión de mi parte, pero estoy igual o pero que Eren puesto mi mente no capta nada. ¿Qué estoy viendo? La muerte de dos titanes hechos para pruebas a manos de dos soldados en alguna de las guardiciones, sus motivos pudieron ser como los de todos los humanos al ver un titan, odio, rencor o presos del miedo. Cualquiera puede ser valida y por ello no puede ser juzgada. Mas sin embargo, al plantearse la pregunta “¿Cual es el enemigo?” Me ha dejado en el aire, es decir, el enemigo número uno son los titanes ¿no es cierto? Ellos nos devoran con la finalidad de extinguirnos. Entonces a mi mente viene la conversación de Hanji con Eren, él le pregunto sobre su compostura tranquila ante los titanes sabiendo toda las cosas hechas a manos de ellos, con palabras completamente serias relato sus días de cadete y como se manejaba por el odio, ella recordó haber pateado una cabeza de titan asegurando el ser muy liviana, de hecho, sus miembros al ser cortados son bastante ligeros comparados a sus tamaños gigantes. ¿Eso no es raro? Debido a ello, su meta es verlos bajo otra perspectiva, tratando de buscarle la razón de exitir y por donde provienen. ¿Es eso? Tal vez, solo tal vez, el propio enemigo de la humanidad sea… ¿La misma humanidad?
— No perdamos el tiempo — noto como el escuadrón esta comenzando a dejarnos atrás a Eren y a mi — andando.
Camino con cautela, teniendo esos pensamientos raros en mi cabeza, no comprendo las interrogantes con significados ocultos del mismo jefe, pero, han surgido un efecto extraño en mi que hace darle un giro repentino en la visión de la humanidad. Egoísta, avariciosa, codisiosa y en ocasiones hipócrita. ¿Cual de todas es la verdadera cara de los humanos? No lo se, pero si tratas de buscarle mas característica a las personas querras salir huyendo.
“¿Qué crees que es el enemigo?"
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