II
Esto no estaba
pasando, en verdad no estaba pasando, luego que Suzuka pego el grito mas largo
y alto de su corta vida todos inmediatamente le preguntaron que le sucedía,
nadie reaccionaba de esa manera al escuchar el nombre de alguien a quien apenas
conoces. Inmediatamente Nagisa salio diciendo que Rin seguro lo conocía de
antes, por ello, la debió asustar o acosarla de una forma.
El pelirrojo que tenía una vena en su
frente, miro al rubio con enojo exclamando como si nada sobre un cierto chico
saltando y abrazando a un par de pelinegros, dejando por alto el no conocer a
la muchacha. ¿Quien era el acosador ahora? Nagisa río con vergüenza,
disculpándose.
Makoto tratando de calmar la situación
camino hasta la muchacha preguntándole nuevamente el por que de su reacción,
ella al ver la tranquilidad transmitida por el mas grande comenzó a contar todo
con lujo de detalles lo ocurrido, no omitiendo el revisar el diario del
Matsuoka a lo que el exclamó un "Oye". Haru por su parte le pregunto
al chico pelirrojo sobre su diario ¿Acaso era una chica? Rin le reprendió con
un simple "Cállate".
Ahora ya relatado todo los chicos
permanecieron con caras calmadas, fue únicamente Haruka quien rompió el
silencio tratando de relajar a su prima.
— Seguramente fue
un error del sistema, suelen arreglar a los nadadores con otros nadadores, y
los de otros club con otros club. — explicaba con calma, el chico. Así que
otros clubes... ¡Acabaría con su padre! — Al tener Rin nombre de niña
seguramente hicieron esa conjunción, no es tu culpa.
— ¡Ha! — Río con
arrogancia el pelirrojo — ¿Estas sugiriendo que es mi culpa?
— Si, es por tu
nombre de chica que arrastre a mi prima en esto. — dijo con su voz casual,
Haruka.
— ¡Mira quien lo
dice! « el burro hablando de orejas » — exclamó, elevando su voz indignado — Te
recuerdo algo que quizás se te ha olvidado Haru, pero tu también tienes nombre
de chica.
— Pero no es a mi
quien han confundido con una, ni mucho menos asignado a compartir habitación
como si lo fuera. — atacó con voz neutral.
— ¡Ustedes dos
ya basta! — exclamó con cansancio, Makoto parándose al frente de cada uno
suspirando. — Esto no es sobre ustedes, es sobre Suzu-chan.
— Makoto... —
refunfuño por lo bajo Rin — esto también es sobre mi, sino resolvemos esto estaré
compartiendo habitación con una chica y no una cualquiera, hablamos de la prima
de Haru.
— Tranquilos,
resolveremos esto. — Sonrió con calma, Makoto — No te preocupes Suzu-chan.
La pelinegra al
escuchar esas palabras le invadió una calma absoluta, creía en ellas, pero
sobre todo creía en su amigo de la infancia. Pero el no tenía poderes mágicos.
No solo no pudieron hacer nada con respecto a eso, también salieron reprendidos
por meter sus narices donde no les correspondían hacerlo, las habitaciones ya
estaban todas ocupadas y no podían hacer nada. La encargada de asignar los
cuartos les sugirió realizar una carta con una exposición de motivos, allí
deberían reflejar claramente la problemática que estaban presentando, aunque
bajo su punto de vista no había nada malo en compartir habitación una chica y
un chico. En otros países lo hacían.
Makoto sujeto a su amiga antes que
reaccionara de una manera agresiva, como la conocía de hace años sabia a la
perfección su manera de actuar ante lo injusto o fuera de base, y esa era la
autentica agresividad combinada de una bizarra manera con la adrenalina. Por
eso se la llevo sosteniendo sus hombros haciéndola caminar, pronto esa serena
cara se convirtió en una caótica llena de surcos demostrando su desacuerdo
infinito, mejor no soltarla o sino causaría grandes problemas.
Todos ya cansados se sentaron en unas
escaleras tratando de reponer su aliento, Suzuka que recobro su compostura se
deslizo al lado de Haruka que permanecía con su calma habitual de siempre,
pensó que si compartiese la habitación con él no habría tal problema; es decir,
cuando ambos eran niños y se les unía Makoto, dormía en el medio de estos dos
como si nada. Pero había algo nuevo. Ya no eran niños. Y ella amaba a su primo
Haruka.
Soltó un suspiro cansado llamando la
atención del pelinegro, quien poso sus ojos en la chica que parecía estar
agobiada con todo esto.
— Has escuchado a
Makoto ¿Cierto? — Hablo el chico, llamando la atención de la muchacha — En
verdad vamos a resolver esto, así que no pongas esa cara.
— ¡Si! ¡Si!
Suzu-chan — exclamó animado Nagisa, levantándose de su asiento y acercándose a
los pelinegros — lo lograremos.
— Ciertamente si
se trata de cartas con esa índole, puedo hacerlas sin ningún problema. — hablo también
abandonando su puesto, Rei acomodando sus lentes. — Déjemelo a mi, Suzuka-san.
— Gracias, chicos
— exclamó conmovida.
Rin observaba
todo eso callado desde su puesto, estaba impresionado de como todos estaban
dispuestos a ayudarla al pesar de no conocerla nada, bueno, exceptuando a Haru
y Makoto que la conocían desde pequeños. ¿Por qué? Ellos seguían siendo los
mismo de siempre, alargando su mano a quien la necesitasen sin importar que.
Si. Fueron ellos mismos quienes lo salvaron de ese abismo, Haru y sus mas
grandes amigos.
— Aun no hemos
ido a un lugar, — dijo Rin, llamando la atención de todos. — Estoy seguro que
es nuestro último recurso, de él no poder ayudarnos estamos perdidos.
— Rin, no te referirás
a... — señalo nervioso, Tachibana.
— ¿Quien? — Pregunto
confundida la pelinegra, mirando a ambos lados — ¿A quien se refiere?
— El Capitán
Mikoshiba. — puntualizo Rei, sin una pizca de miedo en su voz — Es el encargado
del club de natación del Samezuka, es un poco imperativo y muy emocional pero
es una gran persona. Al pesar de estar enamorado de...
— Eso no es
importante Rei — lo interrumpió Rin, aclarando su garganta y dejando a Suzuka
confundida ¿Enamorado de quien? — Vamos con él.
Se adelanto con
pasos firmes hacia escaleras abajo, los demás no teniendo mas opciones lo
siguieron sin rechistar, solo Makoto se quedo junto a Suzuka ofreciéndole una
mano para levantarse la cual aceptó. Ambos iban atrás de los otros, en un
silencio cómodo con miradas cómplices cargadas de mucha emociones juntas, para
Makoto era simplemente grandioso tener a su amiga de regreso parecía recordar
aquellos momentos de su niñez. Suzuka siempre fue una chica con alegría
contagiable, muy pocas veces la veías enojada inclusive en una aquella vez que
su padre no le dejo quedarse con un gatito, si, al igual que el la pelinegra
adoraba a los animales especialmente a los gatos.
Una vez estando pequeños se
encontraron con un gatito cachorro, estaba perdido porque tenia un collar con
su nombre, Makoto sugirió la idea de cuidarlo hasta encontrar sus dueños a lo
que su amiga asintió, como ella se quedaba en la casa de Haru no podía ofrecer
quedarse con el sin pedirle permiso a sus tios. Sin embargo, al tratar de
hacerlo le dieron un rotundo no, su papá es alérgico a los felinos por lo tanto
seria imposible cuidar de el gatito.
Al final Makoto no tuvo otra cosa mas
que llevárselo a su casa, pero sin olvidar la serena cara ante toda la situación
de su amiga.
Allí de inmediato supo que quería en
un futuro estar con ella.
Nagisa observaba el comportamiento
extraño del par de atrás, Haru iba muy tranquilo junto a Rin ignorando lo que
ocurría detrás suyo, el rubio no era de meterse en lo que jamas fuese asunto
suyo pero esto ameritaba cierto grado de involucracion de su parte. A Makoto le
gustaba la prima de Haru, al igual que el pelinegro lo hacia, salvo a saberlo
manejar muy bien al ocultarlo. El problema ahora era ¿Quien quería Suzuka?
Llegaron a las habitaciones de los
chicos de grados superiores quienes lo miraban con algo de confusión, la
pelinegra se pego mas a Makoto nunca en su vida había estado rodeada de tantos
hombres, solamente exceptuaba a Makoto y Haru por compartir su infancia con
ella. Pero al internarse en la escuela para ser enfermera, solamente
socializaba con chicas quienes eran las únicas con quien compartía algo, pero
ahora en vuelta en esta situación ¿Estaría obligada a ver muchos chicos en sus
descanso? Al igual que compartir habitación con uno.
Llegaron a una puerta de madera quien
golpeo suavemente Rin con delicadeza, pasaron solo segundos para ver salir de
ella a un chico sumamente alto, robusto, de cabello alborotado y ojos dorados
con una sonrisa en los labios recibirlos. Se trataba de Seijiro Mikoshiba
capitán del equipo de natación del Samezuka.
— ¡Oh chicos! —
exclamó el hombre con vivaracha voz, golpeando con su mano el hombro de Rin con
fuerza, porque frunció el ceño adolorido — ¿Qué me los trate por aqui?
Tachibana, Matsuoka.
— Capitán, vera
tenemos un pequeño error con esta chica. — se hizo a un lado señalando a una
pelinegra junto a Makoto — Suzuka Nanase, ella fue transferida desde el
extranjero y fue asignada a una habitación que no debería estar. La mía.
— Valla... ¿Y que
paso con Yamazaki? — pregunto rascándose el mentón, en tanto miraba a la
muchacha.
— Lo asignaron
nuevamente, posiblemente este con su hermano o Ai. — Contesto con tranquilidad,
nuevamente Rin.
— Nanase...
Nanase ¡Oh! ¿Eres hermana de Haruka Nanase? — Exclamó sorprendido, acercándose
a la chica detallándola — ¡Pero si hasta te pareces un poco a él!
— Soy su prima. —
otra vez su estilo loli, hizo su aparición — Puede llamarme Suzu-chan
para que no haya confunciones, Capitán.
— Linda... —
comento embobado.
— Capitán, no
vinimos para eso. — lo freno Makoto sonriendo incomodo, ante la posible acción
del muchacho.
Seijiro se
quedo pensativo unos momentos ante tal situación, los otros chicos se quedaron expectantes
ante las posibles palabras del chico mayor, si este no podía ayudarlos estarían
tal y como dijo Rin. Perdidos.
— Justamente me
comentaron sobre las habitaciones, por los momentos la de las chicas están
todas ocupadas. — comentaba el muchacho con voz seria, haciendo desalentar a
los chicos — lo siento, en verdad no puedo ayudarlos.
Y ahí estaba
ella en medio de una habitación pequeña acompañada de un chico, que le
importaba un pepino el quitarse la camisa frente de ella y buscar otra, como si
la pelinegra fuese una especie de recuadro o objeto en la habitación. ¿Esto era
en serio? Pensó, es decir, exactamente cuando ella se va a transferir todos los
cuartos estaban ocupados y la desafortunada de Suzuka pagaría las
consecuencias.
Menuda suerte.
Se deslizo en
la silla del escritorio junto a la ventana ya bautizado como suyo, quien sabe
por cuanto tiempo hasta poder asignarla a uno con chicas como ella, de lo
contrarió, las cosas se pondrían bastante feas.
— Oye tú, Suzuka,
antes de instalarte aqui deberás saber ciertas normas de convivencia, para no
violar nuestra privacidad. — dijo con autoridad, Rin llamando la atención de la
muchacha que ahora susurraba "lo que me faltaba" — Primero, mi cama
es la de abajo no te subas, coloques o hagas cualquier cosa sobre ella
¿Entiendes?
— No me gusta de
todas maneras esa. — Gruño por lo bajo.
— Segundo, —
exalto sus palabras con precisión — no toques mis cosas, menos revises mis
cuadernos allí existe contenido que no te interesa saber.
— ¿Es por lo de
esta mañana? Pues bien, lo siento ¿si? No suelo revisar cosas que no son mías.
Solo tuve curiosidad de la persona con quien compartiría cuarto. — recalcó con
enojo, sintiéndose ofendida.
— Tercero, —
ignoro las palabras de la chica — me gusta el orden, amo el orden así que
espero no tener problemas contigo de ese índole. ¿Te quedó claro?
— Bien, todo
perfecto pero... — el muchacho frunció el ceño en desacorde — ¿Quien te nombro
jefe de la habitación? Porque yo no vote por ti.
— Muy graciosa,
chica loli — ella frunció el ceño enojada — pero no se trata de ser el
jefe o no, solamente quiero tener una convivencia tranquila contigo.
— ¿Me has dicho
chica loli? — preguntó con impresión, haciéndola enojar mas.
— ¿Crees que no
me dí de cuenta? — se acerco a ella con cautela — fingiendo ser linda,
cuando en realidad no lo eres. Complejo de loli.
— Tu... — casi se
le fue encima pero la interrumpieron.
Un toque de
puerta los detuvo a ambos a frenar su discusión, se quedaron quietos esperando
que la persona de afuera se decidiera a entrar. Entonces lo hizo. Un pelinegro
alto, robusto, de hombros anchos y piel morena, ojos verdes con cara de ser
serio pero un poco amable. El chico al verlos de esa manera con ganas de pelear
soltó una risotada fuerte, asombrando un poco a la chica que quedo muda ante
eso. ¿Quien seria este joven moreno? de seguro un conocido del pelirrojo
compañero suyo de cuarto.
— Oigan, sus
gritos se escuchan por todo el pasillo — comento el muchacho con voz ronca,
robusta tal cual a su apariencia — Además, Rin esa no es la manera de tratar a
la que será tu nueva compañera de habitación.
— Sousuke,
solo... solamente cierra esa boca tuya que tienes. — finalizo el Matsuoka con
algo de fastidio.
El chico moreno
dejo a un lado al pelirrojo fijándose en la chica que ahora estaría con su
amigo, aunque ella lo estaba mirando hace unos segundos voltio para hacer otra
cosa ingnorandolo olímpicamente, Sousuke sentía que esta muchacha se parecía
mucho a alguien que conocía bastante bien y eso le molestaba un poco sobre todo
con esos ojos azules color agua. No. ¿Era una broma no? Pero parecía encajar
las piezas a la perfección, es decir, cabello negro azabache largo, estatura
promedio y rasgos delicados como una persona sensible pero fuerte de corazón.
Veas por donde lo vieras hay estaba presente la persona con quien menos se
llevaba bien en su vida.
Haruka Nanase.
Sin saberlo
comenzó a fruncirle el ceño como si fuese el mismísimo pelinegro con quien
estaba tratando en estos momentos, pero no, seguro ella era su hermana o algún
familiar cercano a él optaba por el ser su hermana porque sus parecidos eran
extraordinarios salvo que la chica, bueno, era una mujer por lo tanto su mentón
es mas fino y delicado al de un hombre. Cuestión de lógica claro esta. Sin
embargo, existía algo más dentro de ella que la diferenciaba al joven Nanase
¿Pero que era?
— Vamos Sousuke —
lo llamo su amigo, sacándolo de sus pensamientos mirándolo de vuelta —
sino llegaremos tarde a la práctica.
— ¿Practica? —
Exclamo la chica, al escuchar a Rin hablar sobre algo llamando su
atención — ¿Qué practica?
— Tu también
deberías de alistarte — propuso mirándola de reojo ya casi cerca de la puerta —
después de todo, también eres oficialmente una miembro mas del Samezuka.
Dicho esto se
marcho de la habitación, cerrando la puerta detrás de sí.
Suzuka coloco
cara de piedra ante la declaración del muchacho, tratando de entrar en su
cabeza de una vez que ya no era un joven primeriza para ser enfermera, no,
ahora estudiaría otra cosa debido a su descuido amoroso. ¡Maldición! Ella es
una nadadora en esta academia.
Se levanto de su asiento buscando unos
pantalones deportivos negros, camiseta blanca con un logotipo de su antigua
escuela a la derecha del pecho, con una chaqueta del mismo modelo de su
pantalones deportivos. Su bañador estaba en una de los cajones de su
escritorio, exclusivo para guardar ese tipo de prendas, ahora que lo pensaba,
en las habitaciones no hay baños por lo tanto en este piso debía de existir uno
el cual utilizar. Mierda. La pelinegra cayo en cuenta de algo: ella era la única
chica en el lugar. ¡Rayos! ¿Qué iba hacer? No lo sabia.
Bien, bien por los momentos debía
primero ir a la practica y luego resolver ese pequeño problema.
Makoto estaba
haciendo sus ejercicios de calentamiento cuando vio a Rin entrando con
Yamazaki, frunció un poco sus cejas extrañado que no viniese Suzuka con ellos,
bueno, si le preguntase al Matsuoka sobre la pelinegra sin duda le gritaría
"No soy su niñera, ella puede cuidarse perfectamente bien sola".
Valla que conocía bien a su amigo de la infancia, no tanto como Haru, pero si
un poco al fin y al cabo.
Camino sacudiendo sus brazos hacia el
podio y subiéndolo, algunos de sus compañeros lo imitaban con sus movimientos,
noto como el hermano menor del capitán Mikoshiba, Momotarou, se colocaba a su
derecha sonriendo socarronamente y haciéndole señas de saludo. Al igual que su
hermano tomaba el tiempo justo en el fondo con libreta en mano, donde se
sentaban las chicas a observar a sus compañeros cuando nadaban, diviso entre
ellas una cabellera larga roja, Gou Matsuoka hermana menor de Rin.
La pelirroja era la mánager del club
de las chicas, ella se encargaba del todo con respecto a las mujeres e
implementa algunas práctica para hacerlas mejorar, muchas de sus compañeras de
clase han comentado que ellas es muy brutal con los entrenamientos y no perdona
a nadie, solo con fuerza y dedicación se cumplen las metas. Pobre de ellas.
— ¡Listo chicos!
— grito el capitán Mikoshiba, anunciando para que se prepararan — ¡Alístense!
Makoto y los
demás se arrojaron al agua para tomar posiciones, el muchacho era experto en
nadar de espalda desde pequeño fue su especialidad, en tanto Rin era mariposa
pero por su obsesión hacia Haru lo llevo a practicar el estilo libre, Nagisa es
frazada y Rei solo mariposa pues es lo único que sabe nadar. Observando los
estilos de sus amigos no conocía el de Suzuka, de hecho, le impresiona saber
que ella pueda saber nadar o el practicar la natación siempre se mostraba recia
a algo relacionado al agua. Extraño.
— Bien, en sus
marcas, listos ¡Fuera! — grito a todo pulmón el Capitán.
Entonces el
castaño se lanzo hacia el agua comenzando a mover sus brazos y piernas al
compás del agua, él aun recuerda con nostalgia la definicion del agua que tenia
Haru, en fin, aun la debe tener. Sobre el no oponerse a ella solo sentirla y dejarse
llevar.
Dio la vuelta tocando la pared comenzó
nuevamente sus movientos, una vez Nagisa dijo que él parecía a una orca por
complexión grande, robusta y la manera de nadar; en ese entonces no sabia si
tomarlo como un insulto o apagó. Ahora lo tomaba como lo que en realidad era un
cumplido.
Sonó el pito
con fuerza de Seijiro anunciando la llegada de todos los nadadores, el moreno
se saco su gorro y gogles respirando con dificultad tratando de recuperar el
aire perdido, alzo su vista notando como sus compañeros y chicas susurraban
entre ellos lo impresionante que era él. Oh, valla, ya sabia por donde iba
esto.
Salio del agua aun soportando las
miradas de todos en el lugar escuchando los pasos de alguien que ya conocía
bien, y el solo pensarlo complicaba mas las cosas en el lugar.
— ¡En hora
buena Tachibana! — Exclamó con entusiasmo, el capitán Mikoshiba dándole un
manotazo en su espalda — has superado tu antigua marca, sin duda eres el más
idóneo para el puesto de sub-capitán del equipo.
Y ahí lo
tenían, pensó Makoto en tanto buscaba entre sus cosas su toalla para secarse el
cabello al igual que el rostro, ya hace varios días el anterior sub-capitán fue
transferido a otra escuela en otra ciudad por lo que ha quedado libre el
puesto, Seijiro desde ese momento pensó para el puesto nadie mas y nadie menos
que Makoto. No solo porque sus tiempos eran uno de los mejores junto a los de
Haruka y Rin, sino que tenia la gentileza y amabilidad de un buen líder,
cualidades que son muy importantes para guiar a unas personas.
Sin embargo, Makoto no quería tal cosa
él simplemente deseaba seguir asistiendo al club normalmente como de costumbre,
junto a sus amigos y disfrutar de lo bueno de la amistad, claro, también
aprovecharía el regreso de Suzuka.
— Capitán, ya le
he dicho que no estoy interesado en tal puesto. — dijo con voz de insistencia,
Makoto — Además, podría colocar a Rin, Yamazaki hasta su propio hermano.
— ¿Qué?
¿Momotarou? — río divertido, dándole mas palmadas a la pobre espalda del
castaño — mi pequeño hermano es bueno, no lo negaré, pero aun le falta mucho
por aprender.
— Entonces...
¿Rin? ¿Yamazaki? — sugirió nuevamente.
— No, escucha
esto Tachibana — sostuvo su hombro mirandolo seriamente — debes pensar esto con
calma ¿si? No te estoy diciendo que me contestes de inmediato, solo tomalo con
calma, esto puede ayudarte mas adelante. Creeme.
Dio unos golpecitos
dándose la vuelta caminando hacia donde estaban las chicas, reuniendolas porque
seria su turno para la practica. Pensarlo. Pensar para escoger la definitiva de
decir un si o un no, el ya lo sabia desde un principio y no quería tal trabajo
para ser catalogado "sub - jefe", estaba bien tal y como estaba.
— ¿Aun no le has contestado
a su petición? — llego a su lado, un silencio Haruka.
— Dime, Haru —
hablo, mirando como se posicionaba las chicas en el podio — ¿Qué debería hacer?
Suzuka entro
con rapidez al centro de natación tal cual como lo vio antes, amplio y con una
gran capacidad para albergar a bastantes estudiantes en un solo momento, noto
como ya algunas chicas ya practicaban en el agua el estilo frazada con mucha
elegancia, olvidaba que en este lugar estaban lo mejor de lo mejor.
Despistada.
Acomodo la correa de su bolso en su
hombro caminando hacia donde estaban mas reunión de mujeres, horita se sentía
como la primera vez que iba al preescolar, asustada, temerosa, a la espetactiva
con respecto a sus demás compañeras y a su vez ansiosa. ¿Qué mas podía hacer?
— Rápido, rápido
les toca a los del estilo libre y allí estan Matsuoka-sempai y Nanase-sempai —
cometo una chica a otra, apurándola a caminar fuera de allí.
¿Eh? ¿Qué era
esto? Casi todas las chicas se alejaban del grupo para ir a ver a Haruka y Rin
nadando, se preguntaba si eran tan buenos para descontrolar a la mitad de la
población femenina, dejar lo que están haciendo e ir a verlos nadar.
Tratando de no inmiscuirse mucho en el
grupo de locas alborotadas gritando los nombres de los chicos, se ubico lo mas
alejada posible observando a ellos posicionarse en el podio para saltar; el
capitán Mikoshiba hizo sonar su silbato dando asi el salto al agua todos los
nadadores.
Suzuka abrió sus ojos a par cuando vio
salir a Haruka un poco a la superficie comenzando sus movimientos, él no era
común, mas bien una definición exacta seria especial, la manera como se movía
el peligro era elegante, glacial, delicada y como calculando cada detalle. Pero
existía algo más, algo que no lograba definir.
Entonces
apresurando sus movimientos se acerco a él Rin, las chicas comenzaron a chillar
al ver tal cosa pues quienes iban dirigiendo a los demás eran ellos dos, aunque
a la horita de voltear para regresar Haruka hizo una ágil maniobra, dio dos
giradas apoyándose de la pared saliendo disparado a la batuta nuevamente.
Suzuka enrojeció sus mejillas llevando las manos a su pecho emocionada, aquel
niño que tanto quería desde pequeña era un ser extraordinario y muy especial.
A la llegada, saco su gorro y lentes
sacudiendo su cabello a los lados haciendo nuevamente chillas a las chicas, Rin
quien no iba tan lejos lo imito pero hizo algo que dejo a los demás callados,
alzo su mano comentándolo lo bueno que era nadando el estilo libre y por nada
en el mundo se dejaría opacar, tan solo esperara y lo mirara en el estilo
mariposa. Fue cuando bufo divertido medio sonriendo chocando su mano con él,
aceptando tal comentario del pelirrojo.
Y todo esto
igualmente lo presenciaba Makoto a unos cuantos metros alejados de los demás,
no se impresionaba por la "victoria" de su mejor amigo, pues él
conocía lo suficiente a Haru para saber que el no toma mucho en cuenta esas
cosas, el nada para si mismo no para los demás. Pero lo que realmente si le
dejaba un poco pensativo era las reacciones de una pelinegra en especial, si,
Suzuka Nanase.
— ¿Así que ella
es la nueva chica? — preguntó con curiosidad, una chica a su lado sobresaltándolo
— parece estar un poco deslumbrada por Haruka.
— ¿Quien no lo
estaría? Haru es increíble como siempre — respondió de igual manera, Makoto a
la muchacha.
— Si, eso es
verdad pero... — ella volteo a mirarlo con perspicacia en sus ojos — ella
parece tener una intención diferente con él. ¿No?
— Lo sé,
Suzu-chan ha querido desde hace mucho tiempo a Haru. — comento con la mirada
baja, el muchacho.
— Y Haruka no le
es indiferente a eso — afirmo, notando como el pelinegro encontraba la mirada
de la chica y desviándola — ¿Me equivoco?
— No, estas en lo
cierto.
La joven chica
que acompañaba al Tachibana era Shiori Midoru, compañera de clases del castaño
y Haruka, suele llevarse muy bien con este par pero aun mas con él ojiverde
llegando hasta ser su confidente. Shiori escucho con mucha atención la historia
de una niña con "ojos de soñadora", del cual, su amigo ha estado
enamorado desde el primer momento que la conoció.
¿Cursi no?
— Ahora viéndola
bien — trato de mirarla entre cerrando sus ojos — tiene un parecido increíble
con Haruka, en verdad... ¿No son hermanos?
— Shiori-chan...
— suspiro cansado.
— Bien, bien lo
he entendido. — alzo las manos en señal de rendición, estando mas o menos
acostumbrada a esto — Aunque, hablando en serio ¿No es un problema que te guste
la misma chica que gusta de tu mejor amigo?
— Lo es, en
verdad se que lo es — soltó, bajando sus hombros abatido — pero eso es algo a
lo que jamás podrás luchar, simplemente tratar de llevarlo.
La muchacha sintió
la pena de su compañero como si fuera suya, se rasco la cabeza con desgano y
fastidio, era por estos motivos que jamás estaba involucrada con el amor este destruía
a la persona por completo de no ser correspondido, o al serlo, te metías en un
sin fin de emociones que tarde o temprano se acabarían. De lo contrario ¿Por
qué existían tantas separaciones?
Shiori se acerco al Tachibana
revoloteando sus cabellos con brusquedad, el chico al sentir tal arrebato de la
muchacha trato de quejarse pero no lo hizo, ella sonreía de oreja a oreja
simplemente comentando que todo saldría bien.
En tanto
Suzuka, luego de ver a su primo nadando de esa manera inmediatamente quiso
acercarse a él para hablarle, aprovecharía para acercársele estando aun con el
sangron de Rin al lado, justamente pensándolo ahora ese chico era simplemente
insoportable, engreido y un idiota.
Era cierto que apenas lo conocía hoy
pero le transmitía eso, ni recordar que lo llamo criatura mágica hermosa al
verlo salir del agua, si jamás lo negaría, el maldito del Matsuoka tenia un
grandioso cuerpo esculpido por los mismo dioses. Inclusive ahora, que mantenía
su torso desnudo y notaba como las pequeñas gotas de agua bajaban por su
abdomen marcado, pasando después a su bañador largo negro con una línea roja,
que de por si, hacia resaltar aquellas musculosas piernas.
Maldición, si
que era muy atractivo.
Freno a medio
camino retratándose de ir hacia ellos, tomo una bocanada de aire calmando sus
pensamientos llenos de feromonas alborotadas, porque era eso, feromonas. ¡Ni si
quiera se había fijado en Haruka! Que por cierto tenia un excelente plano
abdomen, no tan marcado como su compañero Rin, pero tenia lo suyo al poseer
unas cuantas marcas. Eso no era lo asombroso. Sus tripces ¡Benditos tripces!
Bien formados, hermosos y perfectos cuando estaban doblados, ya quería estar
abrazada por aquellos brazos fuertes que tenia el Haruka.
Aguarden, aguarden, aguarden ¿Cuando
se convirtió en una pervertida? ¡Que alguien la detenga!
— ¡Oye tu! — La
llamo una chica haciéndola soltar un respingo, aunque volteo ante el llamado —
Hace rato que estas observando a nuestros Nanase-sempai y Matsuoka-sempai
¿Quien eres tu? Jamás te habíamos visto antes.
Lo que le
faltaba para completar, pensó la pelinegra mirando a la chica pecosa que la
hostigaba con la mirada junto a otra de labios grandes, resultaba que los
chicos tenían unas kohais bastante acosadoras y por si fuera poco matonas.
¿Acaso querían intimidarla? ¡Menudo lió!
— ¡Responde! — Grito
la otra, con voz chillona — ¿Acaso eres una acosadora loca? ¿O la ratona
mastico tu lengua?
Tenia unas
ganas de decirle que así no es el refrán, pero trago sus palabras junto con
saliva sin una gota de nerviosismo, era en estos momentos en que se parecía
mucho a su primo. Fría, indiferente y con una actitud controlada fuera de los
nervios, estas mujeres eran idiotas al no notar esa igualdad con el Nanase al
igual que su apariencia.
— A ver chicas,
ya es su turno para el estilo mariposa — llego detrás de ella una voz calmada,
pausada y un poco infantil — no se tomen un descanso solo porque vieron a
Haruka-sempai y Oni-chan — aguarden, acaso dijo ¿Oni-chan? — de lo contrario lo
restaré de sus marcas de tiempo ¿Si?
Las chicas al
escuchar eso salieron despavoridas de allí, como alma que llevase el diablo;
Suzuka se dio la vuelta lentamente encontrándose con algo increíble. Una chica
de melena rojiza larga amarrada con un listón, ojos iguales a los de su
compañero de cuarto, piel blanca, rasgos delicados iguales que una muñeca.
Vieras por
donde la vieras ella era una Matsuoka, por lo tanto, hermana de Rin.
— Tu debes ser
Nanase Suzuka-san — afirmo, sonriendo con amabilidad — Makoto-sempai y
Haruka-sempai me hablaron de ti, yo soy Kou Matsuoka y antes a que lo
preguntes. Si. Soy hermana menor de Rin Matsuoka.
¡Bingo! Grito
mentalmente al escuchar la confección de la pelirroja, es que eso lo decía
perfectamente en su apariencia pero más valía dejar las cosas claras.
— Un gusto, entonces
— hizo una breve reverencia, la mas joven igualmente la imito — espero que nos
llevemos bien.
— ¡Claro! — Afirmo,
alegremente invitandola a caminar — por cierto, me disculpo por la grosería de
las muchachas de hace un rato. Son buenas deportistas, por lo general todas lo
somos, pero ellas... es de una clase especial de despistadas. — comentó con
dificultad, casi acercándose a unas bancas — ¡Venga que no darse cuenta de tu
apariencia con Haruka-sempai! Cualquiera dirían que son hermanos, pero tu
tienes algunos rasgos distintos a él.
— Soy de
argentina, mi padre es de allá, de hecho tengo algunos rasgos latinos. — Explicaba
tranquilamente, dejando sus cosas en la banca — aparte del acento un poco en mi
voz.
— Pero no se nota
mucho, lo del acento me refiero. — comentó sorprendida, viendo tomar asiento a
la pelinegra — Bueno, luego me contaras de eso en la cena, necesitamos ponernos
al corriente. — dijo la pelirroja, tomando su carpeta y pasando las hojas hasta
ubicarla en una — Si bien estas en el equipo de Samezuka, necesitamos que nos
demuestres tu estilo mejor de nadar y mejor tiempo, solo así seremos capaces de
ubicarte en los rangos.
— ¿Rangos? —
pregunto, confundida la chica.
— Oh dios, — dejo
de mirar su carpeta, para mandarle una mirada de reproche a la pelinegra —
¿Compartes habitación con mi hermano y aun no sabes eso?
Suzuka abrió la
boca pero sin poder articular nada, es decir, apenas llevaba unas cuantas horas
siendo alumna de esta academia y esta chica ya sabia lo de su hermano y ella.
Increíble, sumamente increíble, no sabia si la relación entre hermanos era tan
fuerte como para contarle eso o, Kou tenia un informante interno en alguna
parte cerca de su hermano. Opto por lo último.
Iba a
preguntarle sobre como lo sabia pero se callo, unos gritos euforicos se
volvieron a escuchar en el lugar, la Matsuoka se hizo a un lado viendo como su
hermano era aclamado por unas grupis locas y desubicadas. Como de costumbre Rin
las ignoraba centrando su mente en lo que iba hacer, noto igualmente a Yamazaki
posicionarse en el podio al lado de él sonriendole con manera retadora, al
estar hablando con Suzuka no se entero de que grupo era este. Sin embargo, al
ver al mejor amigo de su hermano se dio cuenta que era el de 200m mariposa.
Especialidad de Rin.
Hace unos cuantos días supero su
propio record dejando a Sousuke en el tercer puesto, ha de admitir que su
hermano era un inmaduro en muchos aspectos, aun asi al tratarse de una
competencia le ponía todas las ganas posibles.
Un pitazo hizo
a todos salir disparados al agua, sumergiendose y emergiendo para moverse por
ella, Suzuka movió su cabeza hacia los lados completamente desinteresada de
esta practica aunque las muchachas gritacen euforicas, al unico que le
importaba era ver nadar era Haruka y... Freno el carro. Movimientos rápidos,
concisos, demandantes y calculadores, era como estar mirando a un tiburón al acecho
listo para atacar a devorar su próxima víctima; la pelinegra pensaba que el
estilo mariposa era delicado, sutil y un tanto bondadoso no así.
Pero Rin lo estaba demostrando de otra
manera, que lo delicado también puede convertirse en brutal y al vez darle un
toque elegante, con ganas de quedarte a mirar hasta el último de sus
movimientos.
A la hora de dar la vuelta Yamazaki se
le acerco un poco, al igual que una ballena silenciosa que mira de cerca su
enemigo esperando a pasarlo, de hecho, el moreno es el único hasta los momentos
en darle una pelea justa mas ninguno les iguala. Es cuando en un descuido
Sousuke le pasa meticulosamente a su amigo dejándolo un poco atrás, todas las
chicas fans de Rin sueltan un jadeo impresionadas inclusive Suzuka que esta
absorta a todo solo a Rin, quien no desespera ni pierde los estribos para
volver a su puesto nuevamente. El pelirrojo empieza a acelerar mas sus movimientos
acercándose a Yamazaki, que lucha por mantener su posición intacta pero no por
mucho tiempo, tal y como lo describió Suzuka Rin al igual que un tiburón devoro
su contrincante, de un solo bocado.
Al tocar la
pared las chicas gritan emocionadas entre si, inclusive una Suzuka que salta de
su asiento inconsciente de sus actos de celebración hacia un chico que ha
declarado caerle mal, por mucho que eso sea verdad nadie puede ante los
encantos de un Rin nadando, nadie.
— Suzuka-san... —
la llamo Kou, con un tono pícaro en su voz — ¿Termino de contemplar a mi
hermano?
— ¿Eh? — Parpadeo
dos veces, adaptándose nuevamente a la realidad — ¿EHH?
— Creo que ya
reaccionaste. — río de forma pícara.
— ¡Yo no
contemplo a Rin! — chillo colocando muchas énfasis a sus palabras — ¿Quien lo
haría de todas formas?
— Por supuesto,
hagamos de cuenta que su rostro no la delata. — sonrío divertida ante la cara
de la pelinegra, quien nuevamente iba a protestar pero la pelirroja alzo una
mano deteniéndola — Aunque eso no es lo importante horita, volvamos a la
materia sobre los rangos.
— ¿A qué te
refieres exactamente con eso? — pregunto, completamente absorta al tema.
— En el club
Zamesuka nos dividimos por rangos, es decir, — aclaro su garganta, buscando en
su carpeta un modelo de ello — mejor tiempo, resistencia, metros y estilo. Por
como estas viendo todos estamos practicando de acuerdo a ese orden, así que
para poder hacer tu lo mismo deberás hacernos una demostración.
— La que hace
rato mencionaste. — afirmo la pelinegra.
— Exacto, pero no
te preocupes. — Sonrió Gou con tranquilidad hacia la ojiazul — esto será
bastante sencillo.
Era tan fácil
decirlo, pero difícil sentirlo.
Ahora, Suzuka
estaba vestida con su bañador negro y dos lineas fucsias en cada costado, gorro
del mismo diseño y gogles; como tenia tiempo sin hacer algo asi desde que
aprendió a nadar, Gou le ayudó con el calentamiento antes de hacer su prueba.
Aun asi no la tranquilizo.
Los demás estudiantes que solo
realizaban sus ejercicios ya se habían enterado de la nueva estudiante, estaban
atentos de la prueba que le harían en unos momentos y eso Suzuka lo sabía, por
lo tanto la ponía aun mas nerviosa.
Haruka, Makoto,
Rei y Nagisa decidieron acercarse a las muchachas que conversanban las últimas
instrucciones para la prueba, Suzuka al ver la los chicos se alegro un poco por
lo que alzo su mano saludandolos. Entonces una ola de aire frío la invasión
quedando estática, Nagisa quien fue el primero en llegar a ella le pregunto que
le ocurría, la pelinegra trato de sacudir su cabeza dando entender que nada
ocurría.
La chica se dio la vuelta dándoles la
espalda a los chicos, en estos momentos no podía creer lo que podría estar
pasando pero podía ¿Verdad? Es decir, los chicos parecían ser bastantes
populares por aquí, de ver una mujer alrededor de ellos seria una señal de
amenaza para ellas.
La suerte le
volvía a tocar la puerta.
— Vinimos a desearte suerte, Suzu-chan
— comento Nagisa, muy animado.
— Gracias chicos.
— dijo la muchacha, obviando las miradas rayos láser de casi todas las chicas.
— Bien, ahora
dejemos que se prepare. — sugirió Gou, llevándose a Nagisa y Rei con ella fuera
de allí.
Solamente
quedaron Makoto y Haruka al frente de ella, ambos muchachos la miraban con suma
tranquilidad aunque ella no sabia a cual de los dos mirar, fue la primera vez
que se sentía divida de esa manera. Entre el tierno, amable y comprensivo
Makoto y por otro lado; el frío, serio pero preocupado por sus amigos Haruka.
¿Y por qué? ¿Por qué pensaba tal cosa? Si desde pequeña ella siempre ha estado
segura de sus sentimientos, al único que amado a su vida es Haruka.
— Haru... — trato
de decir pero de vio interrumpida por el acercamiento del pelinegro.
— Asegurate de no
resistirte al agua, no le tengas miedo, solamente déjate llevar por ella. — le
aconsejo, colocando una mano en su hombro. — Lo demás sera cosa tuya.
— Pero... tengo
tiempo sin practicar la natación — bajo la mirada, apenada. Haru se sorprendió
un poco de ello. — seguro tendré un fatal tiempo.
— Olvídate del
tiempo, de que te estamos mirando, olvídate de todo y solo concéntrate en ti. —
dijo, alzando el rostro de la muchacha con su otra mano libre, mirando
fijamente esos ojos tan parecidos a los suyos — Además, siempre me ha gustado
tu manera de nadar.
Suzuka sintió
un fuerte latido en su pecho que la llenaba por completo, nunca pensó el día
que escucharía esas palabras de la boca del mismo Haruka, es decir, él siempre
ha sido tan frío y desinteresado de todo salvo la natación o la caballa; de
resto es poco interesante para él.
Pero en estos momentos la miraba con
calma y dulzura, demostrándole que era posible lograrlo por lo tanto no debía
temerle al agua, no debía de temerle a la natación.
— Gracias Haruka.
— sonrió con sinceridad al muchacho.
El asintió,
medio sonriendo dándose la vuelta para marcharse con un Makoto sonriente, quien
a su vez, le susurro a la muchacha un "suerte".
Ahora bien, el
capitán Mikoshiba junto a Gou se reunieron junto a la pelinegra para guiarla al
borde de la piscina, el muchacho tomaría el tiempo y la chica lo anotaría
encargándose del resultado final.
Suzuka se acomodo los gogles en su
lugar moviendo sus hombros a ritmo giratorio, saltando por fin al agua, él
joven Tachibana abrió los ojos con asombro dándose cuenta del estilo de nadar
de la muchacha. Era de espalda.
Voltio su rostro mirando a su amigo
que parecía ya saber aquello, Haruka relato por lo bajo una vez mirar a la
joven Nanase practicarlo notando lo muy buena que era, ella también practicaba
la frazada pero no lo suficiente como para considerarse experta.
Un pitazo los
hizo reaccionar girándose hacia el frente, Suzuka ya había comenzado a moverse
con tranquilidad sobre el agua, su nadar era tan pacifico, sutil y cuidadoso.
Fue a mitad de la piscina que la muchacha parecio reaccionar a algo, porque de
inmediato movió sus brazos con mas fuerza acelerando el paso, hasta hora el
recinto permaneció en completo silencio solamente el sonido del choque del agua
con un cuerpo era lo que reinaba. Pero al observar a la pelinegra moviéndose
con mas agilidad todo el mundo empezó a gritar y a su vez victorear, Suzuka
quien escucho todo aquello sonrió mentalmente dando la vuelta y acelerando el
movimiento de sus brazos.
Pensó que era una ridiculez a ver
sentido miedo, si tienes confianza y seguridad en ti misma todo puede salir
bien, aunque no solamente fue esa su motivación porque claramente en la mente
le venía la cara de Haruka.
"Siempre
me ha gustado tu manera de nadar".
Para la
pelinegra eso era mejor que una confección empalagosa de amor, donde tarde o
temprano comienzas a sentir asco por algo así además, Haruka no es del tipo de
hombre romántico ni mucho menos de discursos largos. Mas sin embargo, consigue
con exactitud las palabras en su criterio exactas que decir dejándola con un
corazón latiéndole con fuerza.
Toco la pared
saliendo del agua respirando entre cortado pero sonriendo aun escuchando los
gritos de sus compañeros, se quita el gorro y los lentes mirando como se acerca
a ella una Kou sonriente haciéndole señas para que salga del agua.
— Dos minutos exactos.
— le soltó sin anestesia, haciéndola sonreír — Felicidades y bienvenida al club
de Natación de Samezuka, Nanase Suzuka-sempai.
Luego de eso
ocurrieron otros formalismos por parte del capitán Mikoshiba haciéndola
sonrojar un par de veces, la pelinegra era la mejor en tiempo de estilo espalda
de 100 m de seguir así, podría optar a practicar posiblemente en los relevos de
la próximas competencias. Aunque era cuestión de tiempo.
Esto hizo enojar a unas cuantas chicas
incluidas a las que hace unos momentos intentaron intimidarla, por mucho que la
joven Nanase fuese prima de Haruka no le quitaba el derecho de opacarlo a él,
ni mucho menos a los demás ¿Ahora quería llevarse un puesto en los relevos? No
lo permitirían. Fue cuando las chicas se miraron entre si sonriendo, era el
momento de mostrarle a Suzuka Nanase un poco de la hospitalidad del Samezuka.
Mas tarde, los
chicos se adelantaron para ir a sus habitaciones a cambiarse para luego bajar a
cenar, Suzuka aun se encontraba en bañador por lo que aprovecharía usar las
duchas del club y después ir a su habitación, por lo tanto quedaron en verse en
el comedor para cenar todos juntos y celebrar el ingreso de la chica. Suzuka se
despidió de ellos tomando su toalla y cosas caminando hacia los baños, sonrió
con satisfacción recordando lo bueno de su desempeño en la natación, casi había
olvidado por completo la última vez cuando nado asi como lo hizo hoy. Sutil,
ágil, pero sobre todo libre, en sintonía con el agua entregándose por completo
a ella sin resistirse tal cual como Haruka dijo.
Suspiro. Haruka. Apareció bastante
complacido por su desempeño del día de hoy o al menos, fue lo que le dijo
Makoto con respecto a sus pensamientos rondaban, le apareció fantástico tener
un amigo de su lado como lo era el castaño.
De todas maneras no tenia tiempo que
perder, debía de asearse.
Trato de girar
el pomo de la puerta sin éxito alguno, frunció el ceño extrañada ¿Qué pasaba aquí?
Movió nuevamente empujándola por si estuviese trabada, pero nada, parecía que
estaba cerrada por alguna razón. ¡Maldición! Y por si fuera poco ella era la única
en el lugar, ya todo el mundo se había marchado.
¿Pero por qué? ¿Por qué trancarla?
Todas las chicas sabían que ella era la única en terminar de cambiarse, aunque
claro, las miradas hostigadoras no vendrían solas. Las niñerías serían su plato
fuerte.
Enojada le profirió una patada a la
puerta refunfuñando por lo bajo su mala suerte, ni para decir que tomaría una
ducha en los dormitorios porque era la única chica allí, maldita sea esas
brujas vestidas de cordero si supieron montársela bien bueno, y eso esperaba
que no supiesen lo del compartir habitación con el Matsuoka aunque pensándolo
mejor, podrían ya saberlo y debido a eso le encerraron el baño.
— ¡Mierda! ¿Qué rayos pasa por la cabezas de
esas minas? — comento en perfecto acento argentino, profiriendo una vez mas una
patada a la puerta — Parecen unas chivas locas detrás de un chico, y no solo eso, tratar de joder a
alguien con una niñeria como
esta. Que de época pasada es esto.
—
¿Estas
loca? — pregunto una voz, haciéndola saltar del susto tratando de ignorarla
pero sabiendo quien era — Primero pateas la puerta constantemente maldiciendo
en japones, segundo, comienzas a decir balbucear un poco de palabras en otro
idioma. ¿Has perdido la cabeza?
Suzuka se giro lentamente encontrándose
con la persona quien menos quería ver, si, Rin Matsuoka. El chico mantenía una
cara despreocupada en tanto miraba a la pelinegra, ahora podría decir que es
meramente apariencia el parecido con su amigo Haru, esta chica genio en
potencia de la natación femenina estilo espalda era una completa chiflada el
poco de atractivo que le vio cuando nadaba se le fue, menos mal que noto la
realidad en seguida.
—
Entonces
¿Vas a permanecer callada? — pregunto, insistiendo con un tono altanero — pensé
que seguirías con tu ataque de locura.
— Jodete — lo insulto, haciéndolo a un lado para
caminar lejos de él. — ahora
tengo que soportar a este cretino, ni
mas me faltaba.
—
Si
vas a decirme algo dímelo en mi idioma. — frunció el ceño, enojado.
—
A ver
Rin, — tomo asiento en una de las bancas del lugar, buscando en su bolsa su
ropa — no tengo la suficiente paciencia para soportarte ya me es suficiente el
lidiar con tus "admiradoras".
—
Espera,
— la detuvo con un semblante confundido — has dicho admiradoras ¿Qué te han
hecho?
Suzuka alzo su mirada llena de ironía
hacia el Matsuoka quien había cambiado su semblante a preocupado, bueno, para
creer en aquello fuese cierto debía de esforzarse mucho porque no caería ante
esa mirada ámbar.
—
Suzuka...
— insistió.
—
Bien
— suspiro, dejando de amarrar sus cordones — me han cerrado el baño ¿Contento?
—
Pero
puedes... — no lo dijo, pues porque sabia la respuesta a eso.
—
Ibas
a decir "duchate en el baño de los dormitorios" ¿Cierto? — Agrego con
ironía, colocándose su camiseta y chaqueta — Que elocuente de tu parte.
Dicho esto se coloco su camiseta y
chaqueta a la vez, levantándose del asiento para caminar lejos del pelirrojo ya
encontraría la forma de ducharse, podría pedirle a la hermana de este cretino
su ayuda para resolver el problema o quizás Makoto. Freno el carro. Al
Tachibana jamás podría pedirle algo así, en pocas palabras, estaba perdida.
—
Espera
ahí un momento. — la llamo el ojiambar, deteniéndola en seco casi en la salida
— tengo una idea pero posiblemente no te va a gustar.
—
¿Y
por qué debería de aceptar tu ayuda? — giro lentamente, mirándolo con
desconfianza.
—
¿Acaso
no dijiste que mis "admiradoras" te cerraron el baño? — pregunto con
el mismo tono de ella — Deja el orgullo de lado por una vez en tu vida,
maldición.
Noto como Rin se colocaba de lado para
decir esas palabras parecía apenado o avergonzado, la pelinegra alzo una ceja
por ello, este chico tenia una personalidad tan volátil que la dejaba exhausta.
Primero, se comporto con ella como un gran cretino diciéndole hasta
"complejo de loli",
y ahora, estaba tratando de brindarle ayuda con algo que claramente no es su
culpa, aunque bueno, esas chicas estaban obsesionadas con él por lo que las
llevaba hacer esto.
Soltó un suspiro, no tenía otra opción, era esto o pedírselo a su hermana
además, no podía esperar más en verdad necesitaba una ducha desde que llego que
necesitaba.
—
Perfecto,
Rin — comenzó a dar pasos hacia él con hombros bajos — apagare mi orgullo por
unos momentos.
—
Entonces,
acompáñame. — dijo dándole la espalda y caminando.
La ojiazul siguió al muchacho del lado
contrario del baño de mujeres, ella sabia cual era la "Grandiosa
idea" del Matsuoka, no bastaba ser una despistada o idiota para
entenderlo. Utilizaría el baño de hombres. La pregunta era ¿Por qué? ¿Por qué
acceder ante tal locura? Y la respuesta era fácil no tenia otra cosa que hacer.
Al estar en los dormitorios le tocaría también compartirlo con loa chicos,
teniendo el debido cuidado y no estando nadie, y de usar el de las chicas
seguramente la matarían lentamente o jugarían sus cartas maléficas como ahora.
—
Bien,
utilizado libremente — le dijo, cruzando sus brazos y con un movimiento de
cabeza señalaba la puerta.
—
Solo prométeme
una cosa — camino hacia donde señalaba el chico — vas a vigilar que no venga
nadie.
—
Tsk,
tranquila — refunfuño — lo haré, además, debes tener cuidado la próxima vez de
lo contrario, no lo volveré hacer de nuevo.
Suzuka estuvo tentada de hacerle una seña
vulgar con su dedo medio, pero en cambio de eso, opto por su modo loli sonriéndole y moviendo sus
pestañas "tiernamente". Rin soltó un respingo asustado, no sabia lo
que era capas de hacer esta mujer y al estar compartiendo habitación con ella,
le daba aun mas miedo.
En el interior del baño la pelinegra
tomaba su ducha con tranquilidad absoluta, pensaba en lo muy idiota que era el
Matsuoka al tratarla de esa manera ¿Acaso era bipolar? Porque de seguir con
esas actitudes tan raras lo tacharía de eso. En fin, hubiese sido otra persona
ni se hubiese molestado a ayudarla con esto, en verdad podía tener un lado
tierno en él.
Cerro el grifo envolviéndose en una toalla
quedándose parada en la nada, Rin podría ser bipolar, cretino y un completo
idiota pero la ayudo por lo menos de ella debería de recibir un gracias, pero
no se lo daba aun.
Camino unos pasos hacia sus cosas sentándose en un banquillo, mierda, la
punzada de la culpa le daba en todo el estomago sin parar diciéndole que
hiciera lo que debería de hacer. Frunció el ceño tomando una de sus prendas colocándosela,
al menos que la dejara estar vestida para hacerlo solo pedía eso.
—
Oye
Rin — lo llamo en tanto se colocaba sus pantalones.
—
¿Qué
quieres? Deberías apresurarte — le dijo al otro lado de la puerta, en tanto
cerraba la tapa de su móvil — muero de hambre.
—
Si
serás de... — trato de decir, abriendo la puerta mostrando su rostro lleno de
surcos — idiota, insensible.
—
¡Oh! Así
tratas a tu benefactor — agrego con ironía.
—
Si,
porque sabes a la perfección corta la inspiración de alguien. — reclamo con
énfasis.
—
¿Qué?
— Exclamó con impresión — Da igual, Haru y los demás ya vienen por ti así que
mejor sal de ahí.
—
Gracias
— confeso, dejando nuevamente su orgullo de lado — en verdad, gracias.
El sonido de muchos pasos se escucharon
cerca de ellos mostrando las caras de impresión de los chicos, sobre todo de
Haruka y Makoto que conocían a la perfección a la pelinegra sabiendo que ella
no se comportaba así con cualquiera, al menos de conocerlo a la perfección para
así sentir confianza.
Rin se había quedado helado de pies a cabeza, él no conocía para nada a la
prima de Haru pero de lo que demostraba era ser orgullosa, loca y con complejo
de loli. Entonces recordó
cuando la vio nadar tan suelta, elegante, libre sobre todo, libre; ella tenía
la gracia de una garza cuando volaba por el cielo infinito. Si. Fue hermoso.
Sousuke le dijo que había quedado flechado deportivamente por la chica, que
aunque fuese la prima de Nanase ella era una excelente nadadora y nadie podría
negarlo, obviamente Rin al escuchar todo eso le frunció el ceño enojado pues no
creería nada.
Pero ahora, justo ahora, sentía que lo mencionado por su amigo era cierto y en
verdad tenía un flechazo por esta chica, pero no deportivamente más bien sería
de otra forma que no le gustaba.
—
Suzuka...
— susurro por lo bajo, dando un paso hacia ella.
—
¡Suzu-chan!
— exclamó un castaño exaltado, corriendo hacia ella para sostener sus hombros
haciéndola desviar la mirada hacia él — ¿Te encuentras bien?
—
S...Si
estoy bien — Tartamudeo la pelinegra sin razón aparente — ¿Por qué lo
preguntas?
—
Rin
nos llamo avisándonos que te cerraron el baño de chicas, — explico Haru con
mucha naturalidad — no nos dimos cuenta que te estaban intimidando.
—
Si
nos hubiésemos dado cuenta ¡La reprenderíamos! — exclamó con mucho entusiasmo
el rubio.
—
No
comentes cosas imposibles, Nagisa-kun — dijo con voz afligida Rei, quien
acomodaba sus lentes.
—
¿Pero
por que...?
Sinceramente Suzuka dejo de escuchar la
absurda discusión que tenían Rei y Nagisa ahora, en su mente solo estaba el
hecho que tres de estos hombres sin conocerla estaban dispuestos a ayudarla, y
los otros dos se sentían preocupados por sus circunstancias. Sin duda, su
estancia en este lugar no seria tan mala.