viernes, 26 de marzo de 2021

Radioactive 9

 9

Desde tener memoria nunca tuve una amiga realmente en quien confiar, solo un montón de basura intentando pasarse por ese apelativo, usando a conveniencia, ese titulo únicamente para su beneficio propio en lugar de uno común. En reiteradas ocasiones, intentaron cambiar mi forma de vestir, de ser e incluso de pensar, porque en sus criterios, cada cosa componiéndome estaba mal. Efectivamente, si había algo malo en mi, era el permitir esta mierda fuese tan lejos solamente para encajar en una sociedad de mierda, parasita que percatándose algo fuera de lo normal quiere desplazarla a un lado. Por lo tanto, las mande al quinto inferno alegando no necesitarla, en realidad, no necesitaba a nadie siempre y cuando me tuviese a mi misma junto con los libros, videojuegos y el anime.

También estaba mi refugio, el lugar donde seria millones de veces feliz cada vez de sentirme mal y esa era mi familia, compuesta por mi mamá, papá y Ricardo. Ellos jamás me abandonarían, menos juzgaría, es cierto que las cosas con papá se tambalearon de la decisión de estudiar en la universidad literatura queriendo para mi el derecho, aun con eso, estoy segura de seguir manteniendo su apoyo. En cuanto a mamá, se perfectamente que sabe de mi doble vida, agradeciéndole silenciosamente el no tratar de decírselo a papá para que se desatara el infierno en la tierra al creer no darme de comer estudiar literatura, pero es lo que me hace feliz y eso precisamente lo entendía mi progenitora, prestándome el espacio justo de querer. En cuanto a Ricardo, es mi hermano, sangre de mi sangre, en retrospectiva el mejor amigo con quien compartes padres, capaz de discutir estupideces, compartir cargas y ver tontearías al tener los mismos gustos. Hacíamos muchas tontearías juntos,  hablábamos igualmente lo mismo, veíamos anime juntos siempre y jugamos videojuegos al grado de casi patearnos por no ganar acostumbrándonos a realizar sesiones eventuales los fines de semana. Concluí que los amigos no necesitaba, no cuando los tenia a ellos.

Ahora, estando en el mundo del anime del Ataque a los Titanes mi ambiente en general dio un gran giro de trecientos sesenta grados, no solo por hacerme amiga de Eren al compartir la misma carga de desconfianza de las personas en general de nuestra existencia, sino de que la vida claramente se vivía en minuto a minuto como si fuese el último. Al ser acogida en el escuadrón de Levi, estaba la mayor parte del tiempo rodeada de chicos con quienes me llevaba en el comienzo regular ante la desconfianza, solo mediante el paso del tiempo me gane su apoyo en el mismo modo, de su empatía. Mi primera amiga real era Petra, es comprensiva, dulce, bastante bondadosa y me atendía cada vez de resultar perjudicada con los ataques de dolor de cabeza en los instantes de tratar de recordar. De comodín sería el defenderme de Levi. En resumidas cuentas la veía bastante interesada en el enano del infierno, hablando con ese tono particularmente dulce, casi acaramelado, seguidamente del semblante en su rostro mucho mas blando y pintados de alegría propia del romanticismo. Si, ella le gustaba muchísimo, ¿pero a que grado podría ser correspondida? No lo se, en el presente, mientras dejamos los caballos en una zona segura, observaba a Petra sonriendo al caballo de Levi atándolo en un tronco, desconocía si poseía una posibilidad con él.

Me acerque con cautela antes de colocar en funcionamiento la orden del Capitán gruñón al esconder a Eren en el bosque, sentía una especie de mano invisible empujándome a salir de dudas, que de no hacerlo ahora jamás lo haría y especialmente soy pésima haciendo amigas o reteniéndolas.

— Te gusta. — dije de improvisto, ella detuvo sus acciones dándose la vuelta de inmediato completamente impresionada. — Lo sé, se que te gusta tu Capitán Levi.                  

Petra se quedo petrificada unos minutos, boqueando igual a un pez fuera del agua sin comprender como diablos decía algo tan fácilmente y natural sin vergüenza alguna. Pero era mi especialidad, mas considerando las dulces jovencitas con gustos peculiares hacia enanos amargados con complejos de amar el orden y repudiar la sociedad. Desconozco el apellido de ese gruñón, seguramente Petra lo sabría al intentar casarse con él.

— ¡¿Qué es lo que has dicho?! — se interpuso en mi camino sonrojada hasta las oreja.  — No... ¡No puedes ir diciendo eso de buenas a primeras! ¿Y que si lo escuchara el Capitán Levi?

— Es un milagro que él no se percate de eso. — pronuncie con obviedad, rodeando los ojos en señal de fastidio. — Petra, no te avergüences de tener sentimientos, es cierto que sean hacia esa peculiar persona no soy nadie para juzgarte, solamente deberías de tener mas confianza en si misma un poco. 

— ¿Qué? — se limito a decir.

— Me refiero, ¿no has considerado confesárselo? — su rostro emulo un grito mudo, en una expresión de completo terror comparado de una película de terror. 

— N... ¡No en lo absoluto! — exclamo petrificada, llevando sus manos al rostro y ocultándolo muy adorablemente. — ¿Cómo puedes siquiera plantearlo? ¿O serias capaz tu de confesarte a Christian? 

¡Auch! Eso fue un golpe duro directo al estomago con un derechazo, pero aquí existía algo diferente, no veía a mi nuevo amigo de esa manera romántica, es decir, me alaga el hecho de ser el objeto de su gusto pero de allí imaginar otra cosa, existía mucho trecho.

— Entre los dos no existe nada como eso. — aclare desde el inicio, ella me frunció el ceño nada convencida. — De acuerdo, puede que a su lado este muy cómoda con todas esas atenciones, mas no he mencionado algo en el sentido romántico. ¡Esto no se trata de mi Petra! — rio divertida olvidando el ser acorralada de esa manera. — Bien, bien, hagamos algo, ¿si? Volveremos y veremos como se desenvuelven las cosas, cero presiones, cero inconveniente, solo... solo observando el panorama con ojos deductivos. ¿Qué te parece?

— Bien, pero serás la primera en decirlo. — propuso buscando el mecanismo del equipo de maniobras tridimensionales. — has sido valiente enfrentándote a dos titanes que pueden cambiar a humanos, los asuntos amorosos serán pan comido para ti.

— ¿Qué? ¡De ninguna manera! — hable indignada, notando como ella salía suspendida en el aire escalando al árbol lejos de donde me encontraba. — ¡Esto no se quedara de esta manera Petra!

Lo que desconocía en ese momento, era de estar a punto de vivir las peores horas desde mi llegada a este mundo y esa ser la última conversación natural con la primera amiga de realmente ganar.

Por otro lado, Eren comentaba una hipótesis de estar pensando cada miembro de la guarnición de reconocimiento el decirle a unos cuantos soldados de la estrategia, si tomaban en cuenta los enemigos siendo titanes con inteligencia justamente como él, muchos de nuestros compañeros se hubiesen podido salvado. Daba igual que novatos como nosotros les excluyeran de la información, siendo completamente cierto, pero también hacerlo con los veteranos... Aurou le ordeno callarse, en cuanto Petra sintetizo la evidentes insinuaciones del jovencito. Levi o cualquiera de los superiores no confiaban en ellos. Justamente no se trataba de eso, pero lo daba a entender. El hombre encolerizado le sugirió a Petra quitarle los dientes y muelas cambiándolas de lugar, me interpuse de inmediato a uno de los costados de Eren por si la situación se complicaba, decir estar imitando a Mikasa era demasiado, pero justamente eso hacia. ¿Soy la suplente de la chica acaso? No, tampoco me emociona el hecho de quizás serlo. 

Erd fue que coloco cordura en el tema, aclarando que con una considerable cantidad de personas involucradas en el plan jamás en el pasado hubiese encontrando éxito. Aquellos de saber el plan, se trataba de los soldados en sobrevivir los últimos cinco años, bueno, eso era lo que quería pensar. Eso explicaba algunas cosas, pero bajo mi perspectiva, no se trataba el caso. Incluso la misma Petra lo comento como algo inverosímil, solo que se me ha enseñado en muchas ocasiones en mi mundo algo de "piensa mal y acertaras". Por consiguiente, en mi criterio, hace cinco años en el incidente del muro María en Shinganshina, el perpetrador quedo encerrado dentro de los muros vinculándose entre las filas de los soldados buscando hacer lo mismo con las demás, pero este se le interpuso algún contratiempo. ¿Cuál puede ser ese? La existencia de Eren, en sus planes nunca espero encontrarse un fuerte aliado en la causa de liberar a la humanidad.

— ¿Seria el mismo de matar a Sony y Ben? — pregunto dudoso Erd.

— ¡Ah! — pareció dar en el blanco con algo Petra. — En ese momento fue cuando el comandante me hizo esa pregunta: ¿Quién crees que es el enemigo?

— A nosotros nos hizo la misma pregunta. — asentí repetidas veces al sacarlo a relucir Eren. 

— De responderle a la pregunta, puede que nos haya dejado participar en la estrategia de esta operación. — imagino Erd sin contemplaciones. — aunque no me imagino que habría dicho. 

— Pues yo si sabia que decir, pero no dice nada aventurado. — claro, supongamos que te creemos Aurou. — ¿Y saben por qué?

— ¿Por qué? — lo miro con incredulidad infinita, sabiendo de sobras la clase de alardeado de ser el hombre al intentar de imitar al enano amargado.

— ¿Qué? ¿En verdad no lo saben? — pronuncio sosteniendo la mentira, suspire rodeando los ojos y enfocándome en Petra al compartir el mismo sentimiento con respecto a Aurou y sus lapsos de estupidez. — Bueno, ustedes no están a la altura para saberlo. ¿Eso no explican por que no lo saben? Eso es porque no están en mis zapatos.  

Tu yo del pasado no piensa lo mismo, pienso con burla viendo la interacción de la mujer tratando de frenar las locuras de Auruo al insistir en seguir imitando a Levi, convirtiéndose en la versión del hombre marca patito. Ciertamente no hubiese actuado así, no es de los que alardeen o restriegue su poder en el rostro de otras personas, mas bien el alguien bien reservado en querer conservar su espacio personal como algo muy de él. Si le gusta agredir, siempre y cuando se los merezcan, al contrario de imaginarlo repartiendo puños a diestra y sinestro únicamente por abuso de su poder. En el pasado lo malinterprete, tampoco es que me arrepienta de hacerlo porque lo hecho, hecho queda, siempre y cuando puedo elegir llevar la fiesta en paz con él sin inmiscuirme demasiado. 

Dentro de lo poco que recuerdo de mi mundo de Erwin, se puede decir aparte de su físico increíblemente atractivo, principalmente al ser rubio, ojos azules y alto, es la forma de como comanda la Legión de Exploración. Es un estratega innato, elabora planes con los ojos cerrados considerado lo suficiente locos para colocarle los pelos de punta a cualquiera, pero nadie niega su entrega entera en la causa de liberar la humanidad. Puede ser algo cruel y malvado, al decidir por la vida de sus soldados como si fuesen simple piezas de ajedrez de mover a conveniencia, pero entre liberar a la humanidad de su suplicio y ver morir a sus compañeros, elige sin pensarlo dos veces lo último. He allí a la razón principal de confiarle la legión, porque puede desprenderse de todo aquello de considerar importante sin ningún remordimiento. Si un monstruo puede ser aprisionado lo suficiente, tendría que ser por un ser humano capaz de abandonar a cabalidad su humanidad, en cambio, de alguien de no poder desligarse de las cosas de considerar importante resultaría imposible hacerlo.

Entonces, en medio del bosque un ensordecedor grito se escucho haciéndose eco en cada rincón que se abrió paso hasta lo mas profundo de mi ser generando mas imágenes, en ellas se encontraban los mas allegados a Erwin lanzándole una especies de estacas a la titan hembra aprisionándolas mas en la tierra sin poder moverse y seguidamente, Levi y Mike en un mandato de su líder iban directamente a su manos para poder descubrir de quien se trataba encontrándose con una sorpresa, podía endurecer su piel similar al poder del Acorazado. Erwin percatándose de dar vueltas sin sentido cambio de objetivo, debían a pintar a sus muñecas, esto corría el peligro de darle al cuerpo real pero no le importaba arriesgarse, tenían que sacarla. Levi se sube a su cabeza dándole unas cuantas patadas, al darle tantos problemas si fuese mas cooperativa y una "buena niña" lograrían terminar con esto de una buena vez, ellos no poseen tanto tiempo libre como ella. Seguramente se divirtió implementando métodos de matar con sus subordinados,  porque el si estaba entretenido en ese momento, aun con todos los problemas de ocasionarle, porque de sacarla del titan le cortaría sus miembros con tal eso no debería de importarle, ellos crecerían nuevamente. Luego, fue cuando ocurrió el grito.

— ¿Qué ocurre? — Petra de un momento a otro se encuentra a mi lado sosteniéndome, ni siquiera recuerdo el momento de caer.  — ¿Qué fue lo que viste?

— No... no podemos quedarnos mas aquí. — dije intentando ponerme de pie sin mucho logro, cayendo nuevamente en el suelo producto de mi fatiga. — ellos... ellos fueron llamados... ¡Fueron llamados por ella!

— ¿De que estas hablando mocosa? — intento saber Aurou parándose delante de mi con un rostro confundido. 

— Señor Erd, — le pedí con suplica por los constante martilleos de mi cerebro indiscriminadamente. — tenemos que irnos, no podemos permanecer estáticos. La titan hembra llamo a otros titanes para que la devoraran, prefirió ser comida antes de ser capturada por el enemigo. Ahora mismo, nuestros camaradas liberan una lucha.

— Eso dice que deberíamos ir ayudarlos.— se coloco en posición listo para salir en dirección de donde provenían los gritos. 

— ¿Acaso lo olvidaste? — Gunther se interpuso en los posibles movimientos del jovencito, en tanto entre Auruo y Petra consiguieron colocarme de pie. — las ordenes del Capitán Levi fueron muy precisas, entre ellas era adentrarnos mas al bosque y esconderte. En ningún momento sugirió unírsele, además, él nos buscara.

— De ser las cosas como dice Michell, — me miro directamente toda ojerosa y jadeante. — será mejor desplazarnos no esperaremos a ser atacados por el enemigo. ¿Crees que podrás moverte en ese estado?

— La ayudare hacerlo, — ofreció Petra sosteniéndome de uno de los hombros. — por lo menos hasta que logre estabilizarse.

— Bien, eso suena mucho mejor a quedarnos estáticos. — desplego su arnés Erd enganchándolo y empezando a moverse. — andando.

Comenzamos a movilizarnos entre los arboles, o por lo menos en mi caso, Petra me ayudaba sosteniendo la mayor parte de mi peso en sus hombros alejándonos cada vez del peligro de representar esa gigante de cuerpo de mujer. Entre ellos evaluaban lo siguiente a realizar, principalmente era esconderse unos metros lejos de la lucha mermándose en donde fue capturada esa cosa, evaluando la seguridad acamparían esperando la presencia de Levi y lo siguiente ha hacer. Quien fuera la que vistiese la piel de ese monstruo no se quedaría con las manos cruzadas viendo como su objetivo se le escapa de las manos, seguramente mientras es devorada por pequeños titanes inferiores a ella evalúa un nuevo plan para dar con Eren, porque va a seguirnos estoy segura sea en su forma original o gigantesca. Mi cabeza no merma en dolores, en tanto mis compañeros chasquean sus lenguas ante la mala suerte de estar escapándosele la oportunidad de tener al enemigo en sus redes, aunque al menos seguimos con vida y sin perder a Eren. Igualmente he servido de gran ayuda al compartirle mis visiones con ellos, eso es lo que piensa Petra sonriendo dulcemente a mi dirección, muy por el contrario de Auruo, desacreditándonos, es decir a Eren y a mi por solo ocupar espacio en el caballo y ser de carnada. La misión aun no ha cavado, podremos alardear todo lo que queramos estando en la comodidad de las murallas, allí si podremos considerarlo una victoria.

Erl revelando una información considerad clasificación especial, dice que en la primera expedición de ellos mojaron y ensuciaron sus pantalones, con un toque de ironía agrega, ser precisamente los buenos soldados y muy valiente. En medio de la espesura de la neblina reteniendo mis recuerdos luchando con el dolor, soltó una risita entre dientes divertida ante el relato imaginando a unos asustadizos Petra y Auruo mojando sus pantalones, llorando petrificados por las apariciones de titanes que creyeron ser fáciles de aniquilar siendo lo contrario. La mucha grita en discordancia de ser liberada su privacidad sin mas, no es algo de que debería de ser contada sin mas, nosotros podríamos perderles el respeto y de suceder, Erd debería de sumir las consecuencias. El rubio recalca con anterioridad jamás ocurrirle eso, siendo refutado por su compañero, el imitador de pequeños hombrecitos gruñones, recalado al propósito tener el récord de muertes, algo de estar cuestionándolo en ese preciso instante. Seguidamente se genera una batalla verbal si es importante en un soldado el récord de muertes o no, influyendo directamente en en su valor. A lo que Eren, justamente a lo que en mi mente también cruzaba, musito si ese era el momento preciso para estar planteándose algo como eso en ese preciso momento.

Gunther colocando un parado a esta locura en medio de un campo de batalla, les recordó donde se encontraban específicamente en el exterior siendo perseguidos por el enemigo en cualquier momento, de cualquier manera Eren y yo mostramos la valentía suficiente para reconocerlo independientemente de las circunstancias al no mojarnos en los pantalones. En ese instante, interrumpiendo la loca armonía del escuadrón de Levi, alguien atravesó en medio de los arboles a toda prisa dándonos una señal de seguirlo seguramente para avisarnos lo siguiente a realizar ya que la titan hembra escapo en medio de esa arremetida de gigantes. Gunther pronuncio el nombre de Levi cerrando el caso de tratarse de él, se adelanto a su encuentro dejándonos atrás, al estar muy sumida en mi dolor de cabeza no escuche las dudas del hombre al pronunciar no tratarse de su Capitán sino de alguien mas. De todas maneras, ya fue demasiado tarde. La persona vestida con las mismas ropas de la Legión de Exploración, cubriendo su rostro con la capucha se apoyo en una de las ramas y agarrando el impulso necesario, alzo sus espadas hiriendo de gravedad a Gunther sin prestar alguna piedad. Fue Eren quien lo vio primero, el primero de cerciorarse de la cruda verdad, el primero en no saber como reaccionar, sobre todo, el primero de detallar su cuello cortado.

Petra me sujeto mas contra de ella temblando de impotencia y rabia, de su parte Aurou le grito a Eren seguir adelante sin detenerse, por ningún motivo debía de hacerlo estaban bajo ataque y eso significaba darle la tarea mas sencilla al enemigo de atacarlo. Era ella, susurre entre dientes hacia Petra, la que estaba dentro del titan hembra logro escapar entre el humo del gigante y dándonos la caza, consiguió encontrarnos para llevarse a Eren. Recibiendo la información, la muchacha se lo grito a Erd, quien era el jefe en ese momento, sabiendo o intuyendo cual seria la cosa a seguir. No debíamos perder mas el tiempo vagando por el bosque, tenían que reunirse cuanto antes con los Capitanes y Comandante, los superiores necesitaban saber definitivamente de ellos. 

— N... no... — apreté el brazo de petra con dientes apretados, el dolor surgió mas imponente entre las cenizas junto a la imagen de un destello amarillo en el cielo, yo sabia que significaba eso... ¡Se transformaría! — ale... aléjense... ¡Aléjense de ella! 

— ¿Qué? — una confundida Petra me mira con desosiego. — ¿Pero de que estas diciendo?

No tuve porque explicárselo, porque ella sola lo hizo al emerger de la nada la imponente imagen de la titan hembra colocando nuevamente sus pies en el suelo y corriendo detrás de nosotros, la cacería de humanos se volvió a con mas ímpetu que antes. Cansado de esta situación, Eren alzo su mano dispuesto a transformarse para acabar de una vez por todas con ella, siendo detenido por nuestros compañeros. Erd anuncio que ellos tres lucharían con ella, él junto conmigo deberíamos de adelantarnos lo mas rápido posible a donde se encontraban los comandantes, esto no lo recibió el muy cabezón del chiquillo, que como era de esperarse propuso luchar junto con ellos. Seria idóneo que quien se adelantara fuese yo, era quien me encontraba herida y agotada de la liberación de mis memorias, no existía nadie mejor de tener esa tarea mas que yo. El rubio lo detuvo, también Auruo y sin dudar Petra, seria demasiado peligroso usar su poder, además de atreverse de dudar de sus habilidades tan osadamente, estaba débil no lograría llegar lejos sin estrellarme contra un árbol o desmallarme sin evitarlo. Petra pedía ese voto de confianza de darle a él cuando se trasformo sin premeditarlo, así mismo tenia que hacerlo él, porque juntos eran compañeros de constituir un mismo objetivo. 

Luego de considerárselo unos segundos mirando los ojos claros de Petra, Eren respiro profundo quitándome de los hombros de Petra, dando media vuelta y gritando a todo pulmón confiar en la victoria de su pelotón deseándoles buena suerte. Sonreí complacida, el ojos verde olivo dio un paso hacia adelante al darle su fe a esas personas que dejamos atrás, porque mas a compañeros de un mismo equipo, se convirtieron en nuestros mas preciados amigos. Le confesé que para mi también era difícil confiar en los demás, en mi mundo me enseñaron a valerme por si misma al no encajar en sus estándares de normalidad, pero al caer aquí y ver que después de todo aun puedes tener algo de fe en la gente, te das cuenta que las cosas no están perdidas después de todo. El chico evaluando mis palabras, dio un vistazo detrás de nosotros donde el escuadrón de Levi luchaba arduamente contra la titan hembra, que sin equivocarme, Aurou y Petra la acaban de cegar. Eran demasiado fuertes concordó Eren conmigo, sus movimientos eran tan rápidos que casi se le dificultaba leerlo a la desalmada persona tras esa carne, acabando con los músculos de su brazo hacia bajo libre de poder finalmente ser derrotada. Todo gracias a la confianza mutua, le recordé, todos pasaron por muchas cosas juntos permitiendo entablar lazos de superar hasta la misma amistad, se convirtieron en familia. 

Nuestro deber fue servido en la mesa, costaba únicamente de digerirlo llevándolo a cabo: seguir hacia adelante.

Pero aun siendo los mas fuertes de la humanidad, fue insuficiente. En un movimiento totalmente inesperado que nadie pudo prever el escuadrón de Levi, la titan pudo regenerar su ojo atacando a Erd mordiendo y sacándolo fuera de la jugada en menos de cantar un gallo, cada uno de ellos e incluidos nosotros no comprendíamos lo que sucedía. ¿Cómo es posible el tener uno de sus ojos cuando la cegaron? Mi teoría es el haberse concentrado en repararlo, posee conocimientos de estos chicos siendo totalmente diferentes de los antiguos soldados de enfrentarse, dormirse con ellos significa ser expuesta y derrotada. Pero Petra no lo supo, o quizás lo hizo haciéndolo muy tarde, descuidando el llamado de Auruo de enderezar su posición la titan aprovecho eso a su favor para aplastarla contra un árbol. Gritando el nombre con dolor del mi única amiga de ganarme en la vida, su compañero de escuadrón encolerizado preparo sus cuchillas atacando sin rodeos la nuca de la gigante, sucediendo lo de las imágenes de mi mente al endurecer su piel igual al acorazado. En ese momento de confusión en el hombre fue el idóneo de servirle para el exterminio.

Así, tan cruel, vacío e innecesario fue aniquilado en su totalidad los subordinados del hombre mas fuerte de la humanidad.

Grite deshaciéndome del agarren de Eren, grite presa del dolor, del arrepentimiento, del sufrimiento, sobre todo, de la frustración recorriendo cada partícula de mi cuerpo al presenciar tan atroz escena. ¿Llorar? ¡Oh claro que lo hice! ¿Maldecir? Con cada poro, célula y energía de estar mermando mi cuerpo, porque precisamente en esos instantes de paralizarse pasaban en mi mente los momentos de vivir juntos, de las risas, las anécdotas estúpidas de Aurou como cadete, de la ilusión recorriendo la mirada de Petra al hablar de su amado Capitán Levi, las instrucciones de como cabalgar de Gunther, hasta la seriedad casi desquebrajada de Erd al ponerse a prueba. Todo, absolutamente todo se remolinaban entre si aplastándome hasta quedarme sin aire, solamente para dispararme hacia una realidad cochina y apestosa. ¿Por qué? ¿Por qué demonios tenia que ocurrir algo así? ¿No se supone que ganaríamos? ¿Qué regresaríamos juntos nuevamente a casa? Teníamos una promesa, el confiar en el poder de cada uno de nosotros, aun mayor, confesar nuestros sentimientos a los chicos que nos gustaban. ¡No tenia que ser así! ¿Cierto? Era inútil, pensé jadeando medio sollozante, esto lo vi en las imágenes que disparaban mi cabeza proveniente de mi mundo, cuando llorando sin consuelo leí y visualice la muerte del escuadrón de Levi en manos de la titan hembra solamente quise mentirme a mi misma, creer ciegamente tratarse de una alucinación.

Es como dijo Levi, nunca sabemos realmente si las cosas hubiesen sucedido de otra manera al intervenir en ellas, de confiar en nuestro poder o el de nuestros compañeros, el mío fue liberado y era el predecir el futuro al venir de otro mundo al desperdiciarlo estúpidamente por guardarme la información, en objeto de desconfiar de mi, esto estaba ocurriendo. ¿Cómo demonios lo vería nuevamente a la cara? ¿Cómo le diría que lo vi todo desde el comienzo? ¡¿Con que demonios podría lograrlo?! Fue mi culpa, por no desahogar estos estúpidos episodios de imágenes desastrosas y la peor estaría por venir, porque estoy segura que el punto de vista de Levi fue la que fui capaz de presenciar y esa era la mas desgarradora de todas. Él la miraba desde arriba de la rama de un árbol con desolador sentimiento, tan petrificado como impotente, sabiendo que si hubiese estado con nosotros quizás esto jamás hubiese sucedido.

— Ha sido mi culpa. — dice Eren con mandíbula apretada, adoptando esa misma expresión hecha en el juzgado cuando estaba encarcelado. — Tome la decisión equivocada, a causa de mi deseo en creer en mis compañeros todos ellos están muertos, si hubiese escogido en creer en mi mismo desde el principio y unirme a la pelea...

— Espera, espera Eren por favor. — intente detenerlo sujetándolo de los hombros, tratando con todas mis fuerzas hacerlo avanzar lejos de este paraje desolador. — no podemos estar aquí, no podemos seguir en este sitio.

— Tengo... debo... ¡Debo de matarla! — me empujo a un lado colocando en funcionamiento su equipo de maniobras para encararla, decidiendo por su parte transformarme. — ¡Desde el comienzo hubiese decidido asesinarla!

— ¡Eren no!

Fue tarde, el chico sacando su mano la mordió inundado el entorno de un color amarillo junto con un rayo lanzándome por los aires de la potencia de la transformación, parando contra la rama de un árbol pegándome en la cabeza perdiendo la conciencia rápidamente. Todo se volvió negro en un segundo a otro, mientras caía en los mares de una pesadez fantasmagórica de no lograr escapar nunca, tampoco tenia ganas de salir de ella.

Aun recuerdo el día de verme el episodio del anime del Ataque a los Titanes cuando Eren lucho puño a puño con la titan hembra, fue lleno de emociones encontradas, demasiado denso ante las muerte en manos de la desgraciada mujer tras esas terribles hazañas, a la vez emocionante porque ver una pelea de dos gigantes cambiantes era algo de esperar de ver rápidamente, gracioso de todas esas caras que hizo Eren al describir las posibles maneras de aniquilarlas sirviendo en el futuro para parodias y memes en muchas paginas de fans. En realidad el anime no fue tan brutal que el manga, este si especificaba cada derrota, cada golpe, cada cortada con lujo de detalles al grado de helarte la sangre pero jamás borro las expectativas de quienes lo seguimos. En desgracia, Eren cae abatido ante la cristalización de la titan hembra de su mano robándole la cabeza como si fuese una pelota de futbol, en el anime lo pasan en cámara lenta intercambiándola con las imágenes de un Eren totalmente confundido de lo ocurrido, en tanto una Mikasa mirando desde unos metros lejos no tenia mas opción que permitir llevarse a su querido muchacho de ojos verde olivo.

¡Que impacto!

¡Que crudo!

¡Que...! ¡Que cruel del creador recrear esa secuencia tan desgarradora!

Ricardo observo mi entusiasmo con ojos incrédulos, le parecía increíble que me gustara ese tipo de géneros del anime aparte del Shunne, el favorito en particular de él, pero en su información no soy de los que se quedaba en uno solo al aventurarme en explorar los mas convenientes a mis gustos, eso excluía a las Mechas. Lo siento, también por anime de culto como Evangelion pero jamás me ha interesado, dudaba el hacerlo en un futuro cercano o lejano. Del mismo modo, supo estar encantada con uno de los personajes de Shingeki, el babear literalmente por él cada vez de salir escena con su porte gallardo e imponente. ¿Y como no hacerlo? Casi todas las chicas del fandom, excluyendo a unas pocas, no frenaran de hablar de él e incluso los chicos también lo hacen, robándoles su heterosexualidad en un santiamén. Pero, ¿Cómo es que no recuerdo su nombre? se sus hazañas, de sus capacidades como soldado, de lo apuesto de lograr ser... ¿Y su nombre? ¿Dónde esta su nombre? 

Entonces todo desaparece, la comodidad de mi casa, las memorias recién extraídas de mi cabeza, el razonamiento lógico, sobre todo, la paz de una vez creía tener de vuelta para arrojar a los pies de esa neblina de cola de zorro. Se ríe de mi, despliega sus dientes de perla con sorna desafiándome o en realidad, restregándome su superioridad ante mi al arrebatarme las cosas de dar importantes. Luchar contra ella es igual a perder, su poder es inquebrantable al grado de ser invencible y saberlo desde este preciso momento es sinónimo de aceptar mi destino. Esto no significa rendirme, solo rodearla con objetividad meticulosa, estudiar la debilidad de tener y volver contra ella. Porque si las cosas no han terminado bien, significa aun no ser el final.

— ¡Vuelve en si Michell!

Jadee tomando asiento bruscamente sintiendo la punzada directamente en mi cien del dolor esperando que mermara o me aniquilara de una buena vez, me percate de mi alrededor con ojos suplicando que la situación no fuese como lo soñé, aunque al ver arrodillado a Levi frene de mi un puñado de imágenes de los últimos sucesos me inundaron como una ola demoledora del mar. El ataque de la titan hembra, la muerte del escuadrón de tácticas especiales, mi  dolor ante la perdida, la culpa por no decirlo cuando tuve la oportunidad... ¡Eren transformándose en titan! Seguidamente de salir volando por los aires pegándome directamente en la cabeza cayendo inconsciente. Ahora que lo pienso, tuve un sueño raro sobre esto pero no lo recuerdo, seguramente tiene que ver con ese golpe, hizo que lo olvidara todo.

— ¿Te encuentras bien? — pregunto, asentí lentamente cuidando de volver el temido dolor de cabeza. — ¿Qué es lo último de recordar? 

— Yo... — reprimí las ganas de llorar, apretando los ojos evitando la tentación de mirar los cuerpos del escuadrón caído. — los vi, a cada uno de ellos muertos pero... pero creí que se trataba de una alucinación en lugar de una memoria y ahora... ahora ellos... ¡Es mi culpa que estén muertos!

Cubrí mi rostro llorando amargamente, queriendo sacar todo el dolor y remordimiento depurando de mi alma, gracias a las malas decisiones tomadas en las últimas horas vividas. Principalmente de haberlo dicho nada de esto hubiese sucedido, los chicos estarían vivos, Eren no estuviera arriesgándose luchando con la titan hembra... Esperen, ¿Dónde se encuentra ahora Eren?

— Escucha esto muy bien, mocosa. — aparto las manos de mi cara, quedando únicamente mis hipidos y pequeños quejidos de mi llanto, quede quieta mirándolo como sacaba una venda de alguna parte y la usaba rodeándola alrededor de mi cabeza, curándola. — esto que ocurrió no ha sido de ninguna manera tu culpa, creo habérselos dicho a ti y al idiota de Eren. No tenemos ninguna certeza de que nuestras decisiones sean las correctas, pero esta en nosotros el confiar o no en nuestros camaradas. Ustedes decidieron hacerlo, darles un voto de fe a ellos y este ha sido el resultado. Llorar, quejarse o maldecirlo no cambiara las cosas, deberías saberlo de sobra. — culmino su tarea sacudiendo sus manos, colocándose de pie y mirando hacia adelante. — Tampoco es que tengamos tiempo para esto, tenemos que buscar al imbécil de Eren tengo un mal presentimiento sobre esto. ¿Puedes moverte?

Algo tambaleante logre ponerme en mis dos pies, bueno, tuve un poco de ayuda al ser sostenida por las manos cálidas de Levi sorprendiéndome del grado de calor de tener al imaginarla lo suficientemente friolentas como su personalidad. Caía en un encanto de sirena, escuchando unos cantos a lo lejos mirando los diminutos ojos grises de ese hombre e imaginando cuando podía ahogarme en ellos, a la vez, creyendo sentir unas burbujas naciendo en mi pecho sin sentido alguno. No, no, esto no puede ser posible encontrándonos en esta situación tan alarmante y escalofriante de peligro mortal, aunque lo que me hacia pensar mas en esos apelativos era estar sintiéndome justamente así por este hombre de admitir detestar desde tener memoria en este mundo.

Soltando el agarre, Levi emprendió la marcha sin cerciorarse encontrarme detrás de él o no, le segui de inmediato el paso sin pensarlo dos veces significando mi boleto de salida de este bosque de mala muerte al igual que seguir con vida. Sorpresivamente, jamás catalogo ser mi culpa la muerte de su escuadrón entero o de Eren, hasta escalofriantemente me aconsejo en su particular forma de ser. ¿Seriamente estuve equivocada de él? No quería siquiera imaginar de serlo, porque estaría cuestionándome de cada una de sus decisiones desde conocernos, la mas primordial, los tratos hacia Eren. Aspire profundamente aire llevándolo a mis pulmones, mi cabeza seguía doliendo a mares, a diferencia de los otros dolores este era menos invasivo y podía manejarlo sin precauciones de lo que estaba temiendo era del paradero de mi amigo de ojos verde olivo. Lo último de saber de él era transformarse delante de mis ojos con la promesa de vengar la muerte de todos sus camaradas, asumiendo una carga que claramente jamás le ha correspondido hacer, ciertamente Eren seguía siendo solo un niño con una carga enorme sosteniendo en sus hombros que no pidió. Avanza a pasos torpes y se maneja mediante sus emociones, esta tratando de lidiar con todo el poder de conllevar ser un titan cambiante junto con las amenazas de ser aniquilado de pisar en falso, creer ser el culpable de las muertes del escuadrón es predecible al pesar en un desnivel de poderes.

Pero temo que igualmente haya caído delante de la titan hembra, ella se ve superior en todos los sentidos, hasta caminando como una simple humana desequilibro al escuadrón de maniobras especiales llevandolos al exterminio completo me he salvado porque estuve en el momento y lugar indicado, sino otra seria mi historia. Era triste darse cuenta que me encontraba de los dos únicos sobrevivientes de escuadrón, que me salve porque la suerte estuvo de mi lado favoreciéndome gustosamente, porque Eren indirectamente me protegió uniéndose a la lucha y ahora probablemente desapareciera por culpa de ella.

 — ¿Estas escuchando? — pregunte al sentir el retumbar de unas pisadas y los gritos de alguien, se trataba de una mujer... ¡Mikasa! — ¡Dios! es la amiga de Eren, Mikasa Ackerman, seguramente abandono su puesto en uno de los flancos al escuchar la transformación de él y ahora estará luchando con la titan hembra.

— ¡Maldición! — pronuncio acelerando más el paso. — ¿Acaso los mocosos hoy no pueden simplemente acatar la ordenes de sus superiores y quedarse tranquilos?

— ¿Qué? — confundida deje que se marchara dejándome en paz. — ¡Espere!

No lo hizo, solo salió tan disparado delante de mi que creía ver una sombra en lugar de un ser humano usando un mecanismo parecido a volar, al encontrarme aun en pañales en el empleo del equipo de maniobras tridimensionales me costo un poco mas seguirle la caza detrás suyo adicional del golpe en mi cabeza negándose a ceder. Aunque, al notarse a lo lejos la lucha de Mikasa con la titan hembra lo entendí todo, Eren definitivamente fue capturado, derrotado y supuestamente comido o mantenido en la boca de esa cosa apestosa, llevando a Mikasa a rescatarlo ella misma bajo sus propios medios. Ella atacaba con maestría a la gigante siendo rápida en comparación de algunos veteranos en la legión, aunque no lo subiente por ese poder de cristalización de su piel, llevándola a tener mas problemas de lo usual de rescate a su adorado tormento.

Salvándola de cometer alguna locura, Levi la detuvo sosteniéndola del tronco ordenándole como su superior detenerse por el momento aprovechando la desaceleración de dos bestias con poderes inusuales a los humanos normales, los alcance preguntándole a Mikasa si estaba bien o tenia alguna herida. Interrogativa fuera de lugar al tratarse de la Ackerman ella es toda una soldado hecha y derecha, cultiva victorias en lugar de derrotas, pero antes de nada debíamos cerciorarnos de la seguridad de todos. Se encontraba bien, quien fue capturado había sido Eren al ser arrancado de la nuca de su titan por la gigante hembra, al escucharlo supo que estaría en problemas y vino inmediatamente a socorrerlo. ¿Dónde demonios estaba yo? Bueno, la respuesta era sencilla: inconsciente al ser golpeada por la ola expansiva de su titan al convertirse. Quise detenerlo a toda costa el hacerlo, pero su sed de venganza nublada al odio de ver a todo su escuadrón muerto, lo llevaron a perder el control de si mismo.

Por los momentos, la seguiríamos a esa distancia prudencial al parecer estaba bastante exhausta al desacelerar su trote continuo, si es como había dicho Mikasa de ser arrancado de tajo Eren de la nuca de su titan cabía la posibilidad de estar muerto.

— ¿Cómo puedes siquiera insinuarlo? — le reprendí mirándolo con reproche.

— Eren esta vivo, señor. — por el tono de la voz de Mikasa percibí el desagrado hacia la persona del enano, se atrevía a fulminar con la mirada y ni siquiera titubea. Me agrada esta chica. — El blanco parece tener cierta inteligencia, su objetivo es secuestrar a Eren de querer asesinarlo lo hubiese hecho aplastándolo, en cambio, lo almacena en su boca y esta tratando de huir con él.

Olvidaba que Mikasa no sabia de las características de esa ejemplar de titan, tratándose de una persona dentro de un gigante, creyéndose tratarse de una mujer capaz de violar las leyes de la lógica, la inteligencia de la humanidad e inmiscuirse entre las filas de la Legión de Exploración. Desconocíamos los motivos de sus acciones, salvo su especial atención en Eren.

— Su intención fue devorarse a Eren desde el inicio, en ese caso él se encuentra en el estomago en este instante lo que significa que esta muerto. — concluyo insistiendo con el asunto de pasar a mejor vida.

— ¿Puedes parar con los escenarios de Eren muerto? — refute enfada, muy enfada por su lado tan positivo mostrándose a la vista. — Estas colocándome de los nervios, además, si dice que esta vivo... ¡Es porque verdaderamente lo esta! ¿Cierto Mikasa?

— Si, él lo esta. — frunció el ceño al decirlo sin molestar a mirarme, su vista era únicamente en el hombrecillo de gélida mirada. 

— Eso espero.

— En primer lugar, — pronuncio con cautela con esa mirada en particular de darme escalofríos, solamente significando algo: peligro. — si hubieras realizado bien tu tarea de proteger a Eren correctamente, esto no hubiese sucedido.

Si, esto paso porque Levi es un inepto que... ¡Esperen un momento! Esto no es algo que debas de decir a la ligera, menos con alguien quien es considerado tu superior en la legión y líder de un escuadro, debiéndole total y absoluto respeto. ¿A quien miento? En este preciso momento estuviera pronunciando un monosílabo seguidamente de un "en tu cara", pero no era ni el instante para hacerlo, menos el lugar no cuando nuestro amigo seguía en la boca de esa apestosa sanguijuela gigante con síntomas de psicopatía congénita.

— Mikasa, comparto totalmente tu pensamiento pero reprocharnos entre nosotros no cambiara la situación. — ella refunfuñada giro la cabeza nada de acuerdo de mis palabras. — la prioridad aquí es rescatar a Eren sea como sea y aunque se vaya un poco de mi orgullo en decirlo, estamos con el hombre indicado para hacerlo.

— Así que... tu eres esa chica. — cambio su posición delante de ella, mirándola con detalles al rostro descubriendo su identidad no ayudando en nada el querer cortar de raíz un posible enfrentamiento de guerra delante de nosotros. — la que estaba en el juzgado ese día, la amiga de la infancia de Eren.

— Levi... — insistí con ojos suplicantes, él esperando un segundo dio la media vuelta y mostrándole la espalda. 

— Tendremos que reducir la lista de objetivos solo a uno, primero que nada, tenemos que cesar de intentar acabar con la titan hembra.

— Pero ella ha acabado con muchos de los reclutas. — intento reprocharle la chica en desacuerdo con su idea.

— Míralo cuidadosamente, Mikasa.  — intervengo de la manera ms objetiva posible. — esta... cosa posee claras ventajas a los titanes convencionales, aparte de su inteligencia y que es manejada por una persona dentro de su nuca, tiene la habilidad de endurecer su piel siendo el enemigo número de las cuchillas. — las mostré con desagrado, siendo ni la primera vez de usarla en una expedición. — Mientras ella lo tenga, aniquilarla es imposible.

— Michell tiene razón. — concordó el mayor, mirándome de reojo. — si has comprendido la situación, ten en cuenta esto en consideración cuando vayas a tomar una decisión.

Nos arriesgaríamos a todo por el todo de estar Eren vivo, rescatándolo antes de que ella salga del bosque con nuestro amigo incluido, repartiéndonos las obligaciones y en mi caso, aprovechar todo lo que aprendí en este mes de entrenamiento, estaría distrayendo a la titan hembra junto con Mikasa mientras Levi la cortaría. Inmediatamente, nos dispersamos hacia adelante, la chica en las partes inferiores y yo en los costados momento exacto para que Levi desde atrás la interceptara sin momento a pensar o reaccionar. La gigante alzo su puño queriéndole pegar fallando, el mas pequeño giro bajo un mismo eje haciendo un especie de barredora en toda la longitud de su brazo cortando cada cosa a su paso corriendo a una velocidad abismal en el brazo, llegando al rostro y clavándole las cuchillas en sus ojos cegándola. 

Rápidamente y sin perder el tiempo cambio sus cuchillas moviéndose alrededor de ella tan vertiginosamente que la gigante no lograba deducir hacia a donde iba, perdiendo la capacidad de colocar en su funcionamiento su endurecimiento de piel demostrando que en definición, este sujeto se encontraba otro nivel. Con razón lo consideraban el soldado mas fuerte de la humanidad, sus habilidades son tan sorprendente que estuve en todo momento conteniendo el aliento muy dispuesta a no perderme ningún detalle, era entre fascinante y curioso convirtiéndome en una polilla cautivada por la luz. Eventualmente al gigante cayo al suelo haciendo retumbar el suelo, aunque aun protegiendo su nuca al estar escondiéndose en ese sitio, tampoco tuvo mucho tiempo en esa posición al ser atacada nuevamente por la potencia emergente del arrasador humano que me hizo sonreír sin poder evitarlo. 

Estuve tan emocionada que descuide a Mikasa unos segundos, esta visualizando el panorama construido por Levi, lo creyó en una oportunidad idónea de derrotar a la titan ubicando su nuevo objetivo en su nuca. 

— ¡No! — grite con fuerza. — ¡Mikasa detente!

Esta se nego a escuchar, siguiendo su propósito olvidando el objetivo principal de recatar a Eren y evitar a toda costa matar a la gigante hembra, ella alzo la mano en dirección de la pelinegra con su piel cristalizada en gran sinónimo de pegarle. Exclame una señal de asombro apretando mi equipo de maniobras, sabia no tener ninguna oportunidad contra aquella desgraciada menos tomando en cuenta su poder de endurecerse, el salvarla se alejaba de mis precarias capacidades pero no decía nada el intentarlo. Antes de emprender la marcha fui detenida. Levi empujándola hacia un lado, coloco su pie en apoyo en la mano de la titan hembra salvando a la testaruda chic que no dude de acudir a su encuentro para sostenerla contra mi, no sin antes detallar que ese movimiento le costo algo mas a una pisada forzada al mayor, creo que torció su pie. Grite su nombre presa del nerviosismo de estar maltrecho o no poder moverse bien, deshaciendo mi pensamiento al cortar la boca de la gigante y sacar rápidamente a Eren de ese sitio alejándose de ella.

Confirmando de encontrarse en plenas condiciones físicas, Mikasa ante la sola visión de su amigo de la infancia se volvió mucho mas blanda y dulce casi a alguien totalmente diferente a la fiera de unos segundos atrás, también fue un alivio para mi, pero era temerario lo que hizo Mikasa ignorando los planes que ejercimos desde un principio.

— ¡Escuchen! — nos llamo Levi en sintonía a la emoción de ver al chico de los ojos olivo totalmente en una sola pieza. — ¡Nos retiramos ahora mismo! 

— ¡Eren! — pronuncio como mantra muy conmovida y emocionada.

— Parece estar bien, vivo por lo menos. — explico Levi, dando la marcha en dirección contraria al de la ubicación de la criatura gigantesca detrás de nosotros. — y sucio a cabe de recalcar. Olvídense de ella, nos largamos de aquí.

— Vamos, vámonos de  una vez mientras este en ese estado Mikasa. — suplique con voz insistentes, esta seguía mirando con impulsiva capacidad de querer correr y desmembrarla con sus propias manos. — lo acordamos, acordamos que no la derrotaríamos y únicamente nos encargaríamos de salvar a Eren.

— ¿Qué es mas importante para ti? — intervino Levi girando su cabeza en dirección de la soldado. — ¿Tu sed de venganza? ¿o salvar a tu mejor amigo a ese que aprecias mas a cualquier otra cosa porque lo quieres? ¿Estoy en lo correcto?

Eso pareció disipar el humor negro de la chica colocándose cohibida ante la mención de su amor por Eren, ese hecho me hizo reír internamente, ella era muy evidente con respecto a sus sentimientos por el ojos verde olivo siendo capaz de interponerse hasta de un roca de ser posible. Aunque, ese momento fue suplantado contra la visión de algo extraordinario como escalofriante, a metros lejos de nosotros específicamente a nuestras espaldas, la titan hembra segregaba lagrimas de sus parpados dañados denostando que inclusive uno de los de su clase podía hacerlo. ¿Qué motivo tendría para hacerlo? ¿Qué podría estar cruzando en esos momentos por la cabeza de la persona dentro del gigante? ¿Y si...? No, imposible, pero notando la locura de vida de tener aquí las cosas podrían llevarse a la realidad aun ni queriendo. En mi hipótesis, una muy descabellada, la persona detrás de la piel de la titan hembra estaba de alguna manera utilizada por alguien mas para llevar a cabo sus planes, entre ellos el destruir las murallas de la humanidad y empujarlas al borde de la extinción.

Pero... ¿Por qué?

¿Por qué llevarlo tan al extremo?

No...  ¡No tenia ningún sentido! Menos si todos son seres humanos, el vivir plenamente es la prioridad de todas las personas, ¿es distinto para esas personas detrás de estos planes?

Algo escondía este mundo, un asunto tan turbio como pesado, pero el descubrirlo nos empujaba directamente hacia los titanes, es decir, si entendíamos la existencia de los titanes llegaríamos al fondo de todo este asunto. De todas maneras, llegamos perfectamente en una sola pieza donde se encontraban el Comandante Erwin conjuntamente con el pelotón completo esperando los resultados del enfrentamiento contra la titan, siendo considerablemente un fracaso completo. Eso significaba una retirada completa a las murallas, conjuntamente con el desacierto del estado de Eren y una posible intervención de la policía militar con respondiente en su futuro, algo nada esperanzado en todos los sentidos. Aunque Erwin argumento pensar luego en eso, no dejaba de preocuparme esos inevitables hechos.

Mientras Eren era llevado a una de las carretas limpiándolo y recostándolo, seguí desde cerca a Levi como si fuese su segunda sombra, sabia que durante la batalla contra la gigante resulto herido en su tobillo, lo se porque vi en instante de doblárselo y rechistar por eso. Busque preguntarle en varias veces sin lograrlo, no cuando Christian muy desesperado corrió medio campo hasta mi encuentro inspeccionándome si estaba bien, al verme con una venda en la cabeza se escandalizo preguntando como fue que sucedió. Detallando sus hermosos ojos cristalinos preocupados por mi estado volvieron a emerger esos turbios recuerdos de vivir hace unos minutos, la titan hembra exterminando casi en su totalidad a mi escuadrón, la dudas de impedirme no decirlo haberlo dicho con anterioridad y después, sus cadáveres esparcidos en el bosque como sencillos maniquís sin un uso.

Las lagrimas se acumularon en mis parpados, el dolor burbujeo en mi interior y tan doliente como inesperado todo ser desbordo. Afligido de mi padecer, el rubio me rodeo con sus brazos apretándome contra su pecho brindándome el calor y protección de necesitar en esos precisos momentos, en ese sitio me sentía protegida, querida y segura. Allí, podría de ser yo misma, así que empujada por mis emociones rodee con mis brazos al chico llorando desconsoladamente las perdidas irreparables, la entera zozobra de vivir y la resignación de no volver a ver esas risueñas caras jamás. Estaba viva, el punto mas importante de la ecuación, quienes me importan igualmente, pero el hacerlo dolía igualmente.

Me fui en un caballo muy cerca de Chirstian relatándole los acontecimientos en el escuadrón Levi, como fuimos la carnada inicial de atracción de la gigante cambia formas muy parecida al de mi querido amigo de los ojos verde olivo, este tuvo la oportunidad de convertirse en titan varias veces a no ser detenido por nuestros compañeros pidiéndoles tener fe en ellos. Lo hicimos, me incluyo porque al abstenerme de decir la conclusión generada de mi memoria del otro mundo arrojando una serie de cadáveres, sus cadáveres en manos de la titan hembra al no enfrentarla directamente, al no hacerlo bajo la manera de Eren. Aunque de muy mala racha este fue capturado, yo lanzada por los aires e inconsciente hasta ser encontrada por el Capitán Levi, seguidamente nos encontramos con Mikasa acudiendo al encuentro de su amigo de la infancia escudándolo en su transformación. Tan furiosa al tocar el objeto de su querer casi le cuesta la vida al arrebatársela a la gigante, siendo una vez mas salvadas por Levi pero... pero creía que esto le trajo unas terribles repercusiones.

Esto último me lo guarde para mi misma.

Christian suspiro con pesadez al finalizar mi relato, sentía enormemente la amarga experiencia que tuve que vivir, pero de esto precisamente se trataba de pertenecer a la Legión de Exploración. Aguantar lo suficiente por el bien de la humanidad, no solo por el físico de agresiones, sino el mental ante tantas muertes de gente importante. En consecutiva, nada de eso ha sido culpa mía, decidí apostarle a algo intangible de no poder mirar y en mala suerte, surgió lo contrario de mis expectativas saliendo herida. Pero seguía de pie, algo estropeada al golpe en la cabeza, pero respirando y en una sola pieza, esto en medio de los miembros de los soldados de la legión era un logro entero. Complacida de las palabras de consuelo de mi amigo, sonreí cabizbaja agradeciéndole totalmente el gesto, no prometía admitir sentirme en plenitud, pero si el lograr hacerlo mas adelante.

Nos detuvimos en el campo llano muy cerca de la muralla para descansar, darle alimentos a los caballos al igual de agua, también haciendo el conteo correspondiente de los caídos en batalla al recoger sus cuerpos. Era una escena totalmente desgarradora, filas y filas de soldados cubiertos en sabanas encima de una especie de camastros, en tanto otros anotaban en un pergamino sus nombres de los quienes podrían reconocer al estar en buen estado. Entre ellos los divise, las marcas de dientes en una de sus manos, se trataba de mi pelotón en esas bastardas sabanas presos de un interminable sueño de no poder despertar. Allí, entre ellos, estaba parado Levi en silencio teniendo los últimos rayos de sol encima de su rostro anunciando el eminente ocaso del día, así como el de esos soldados.

De pronto, como si nadie estuviera haciendo una acción totalmente distopíca, Levi se agacho entre los cadáveres desmintiendo las sabanas y sacando una navaja de uno de sus bolsillos, corto los escudos de la chaqueta de ellos cuidando en especial atención no arruinar el de ella, me refiero a Petra. Di media vuelta apretando los labios en conjunto con los puños, se me hacia imposible enfrentarme a esa realidad oscura, tan asquerosa, tan espantosa, tan... repudiada que escapar era la salida mas fácil al problema. Fui una idiota con Levi, lo malinterprete enteramente al dejarme llevar por su fachada del soldado mas fuerte de la humanidad, en realidad, era un hombre entregado a la causa, dispuesto a dejarlo todo por lograr la liberación aun si eso significa adoptar la piel de un lobo feroz.

Era lo mismo para él, la perdida de sus camaradas poseía el mismo significado que para Eren o para mi, me atrevo a decir ser mucho peor porque ha llevado mas tiempo con ellos en comparación nuestra. Su papel le evita expresarlo con naturalidad igual que los otros soldados, posee un nombre que cuidar, un titulo que proteger, pero eso no significa el manifestarlo en su singular manera justo como ahora, guardando los escudos de sus subordinados. Este precisamente era un momento de desosiego e intimidad para todos, la hora de llorar a nuestros caídos y lamentar la perdida de sus muertes.

En la ubicación de Erwin parecía culminar con el deber de los cuerpos, informándole que únicamente cinco no pudieron ser recuperados al ser comidos por titanes o destruidos en su totalidad quedando prácticamente nada, con eso cerraban los casos para poder ponerse en marcha a los muros, debían de avisarle a los demás. Dos de los soldados se rehusaron a simplemente a olvidarse de los cadáveres de sus amigos, ellos eran importantes personas que pertenecieron a sus vidas y al respeto de tenerle debían recuperar sus cuerpos, uno de ellos estaban cerca del bosque si lograban ir a buscarlo... ¡Era inútil decir semejante estupidez! No cuando podrían poner en peligro otras vidas para recuperar los cadáveres.

— ¿Riña de mocosos? — intervino Levi.

— ¡Capitán Levi!

— Si confirma que están muertos, debería de ser suficiente. — argumento algo duro, dirigiendo esa conversación en un tono que podría llevar a la malinterpretación. — Aunque logren tener el cuerpo lo muerto, muerto queda. Nada cambiara.

— No...

— Diremos que Ivan y los demás están desaparecidos. — planeo Erwin con calma, creyendo terminar la discusión de una buena vez. — Es es mi decisión, ya dejen el asunto.

— ¿Acaso ustedes dos...? — el rubio reusándose a las palabras de su comandante, no desistió en su cometido siguiendo refutar en contra de este. — ¡¿no tiene sentimientos humanos?!

Me devolví rechinando mis dientes dispuesta a entablar "dialogo" con ese par de alimañas, aunque Levi me sujeto del cuello llevándome como si fuese un animal peligroso fuera de allí juntos los muchachos muy encolerizados de tratar el cadaver de sus amigos como si no valieran nada, entendía el sentimiento, pero discutirlo con tus superiores no ganaban nada. Otro sujeto se encargo de reprenderlos con duras palabras, quedándome únicamente guindando de un lado a otro como ese animalito peligroso de atreverte a tocarla saldrías rasguñado, detestaba que estuviesen malinterpretando a Levi. Es cierto que Erwin ya ni alma tiene, pero considerar al viejo gruñón enano en el mismo enfoque era errado, mas tomando en cuenta lo que observe hace unos minutos atrás.

— ¿Quieres convertirte en mi niñera ahora o que? — pregunto Levi un tanto alejado de Erwin. — Muy considerado de tu parte, pero innecesario, creí que eso solo se los prestabas a Eren.

— Tiene a Mikasa a su lado, soy libre de marcharme rápidamente. — conteste igual a una niña regañada. — Además, estas siendo malinterpretado muy injusto viéndolo desde mi perspectiva, odio cuando eso precisamente sucede.

— Creo que ese golpe te afecto seriamente el cerebro. — me ubico delante de él señalando directamente a mi cabeza, desviando la atención al tema principal. — deberías descansar.

— Pero, Levi... — replique buscando seguir detrás de él.

— No busques que te amarre a unas de las carretas, mocosa. — advirtió, llevándome a tragar saliva duro. — nos colocaremos en marcha pronto, no vayas a caerte del caballo solamente porque te duele la cabeza. ¿Entiendes?

— Si.

En ese preciso instante pude emular un sinfín de bromas, pero no lo hice, limitándome subirme a mi caballo y emprender la marcha rumbo a la muralla tal cual como él mismo lo mando. ¿Cómo demonios empecé a ofenderlo sin rechistar? ¿El cerrar mi boca sin insultos de por medio? ¿En que me convirtió esta expedición? Tenia miedo de las respuestas de esas interrogativas, porque de escucharlas, tendría miedo de mi misma. 

Durante el recorrido los primeros diez o viento minutos ocurrieron sin eventualidades, de lo que cabe hacerlo, Eren seguía sin reaccionar, Mikasa de cuando en cuando lo inspeccionaba en sueños y las caras largas del fracaso no menguaran. Pero de pronto, como un grito en medio del duro silencio, se escucho ante el anuncio de la aparición de dos nuevos titanes, demasiado exenticos y rápidos. Delante de ellos dos hombres cargaban en sus espaldas cadáveres, no de cualquier tipo, sino de quienes hace un momento discutían el salvarlos con Erwin. ¿Como...? ¡¿Como podían ser tan idiotas?! Estaban arriesgando sus vidas por los restos de unas personas de no volver a la vida jamás, colocando en juego terminar igual o peor que ellos, siguieron sin entender la importancia de sus sacrificios y al automáticamente colocarse en peligro, desacreditaron sus sacrificios. 

Una bengala roja se disparo en aquel campo, dando como anuncio del Comándate galopar a toda marcha intentando despistarlos al estar en tierra llana se hacia difícil luchar, nuestra única opción seria llegar hasta la muralla. De un zarpazo fue derribado uno de los cadáveres sosteniendo a costados de ellos, con otro, sujeto por uno de los titanes intentando comérselos no teniendo otra opción mas a luchar. Que irresponsables son, pensé con amargura acelerando el galopar de mis caballos, aquel par de idiotas eran tan egoístas al considerar únicamente sus intereses sin darle prioridad a quienes quedamos vivos. ¡Claro que entiendo su impotencia! ¡Yo misma vi la muerte de mis camaradas uno a uno! Deseo al igual de ellos llevarlos a casa, darles un digna sepultura y llorar una vez mas sus perdidas, pero si estos ocasionan una amenaza a mi supervivencia con dolor en el alma los dejaría marchar. 

Uno de ellos fue comido, el otro a punto de hacerlo también, fue Mikasa estando en el momento indicado que los salvo de ese destino cruel dándole un toque a saber a realidad de ese pensamiento egoísta de tener, sin tomar en cuenta los demás. Pero seguían viendo, uno tras uno sin descanso, justamente en el sitio que me encontraba cerca de las carretas aguardando los cuerpos de mis amigos se preparaban a luchar con los titanes para protegerlos, siendo innecesario. Levi encontrándonos freno el intento de los soldados de detenernos, él quería que liberaran los cuerpos o de lo contrario serian alcanzados, quisieron dialogar para hacerlo desistir en cambio escucharon un comentario tan certero a la par de injusto. En el pasado, muchos cuerpos habían sido dejado atrás, ¿Qué tenia de especiales estos? Por unos segundos quedamos pegados de tal argumento, era nueva en esto por lo que resultaba confuso esta sensación, no deseo ver mas muertes delante de mis narices, pero especialmente esta carreta estaban ellos, mis amigos, mi única amiga verdadera. ¿Seria capaz de despedirme de ella en esta atropellada manera?

— ¿Vamos hacerlo? — pregunto un chico aferrándose a los cadáveres. — ¡¿Realmente seremos capaces de hacerlo?!

El sujeto estuvo en debate consigo mismo, batallándose entre seguir mandatos de un superior o seguir los instintos de su interior, el titan seguía acercándose vertiginosamente sin descanso y Levi... Levi estaba pegado a tierra por su evidente lesión en la pierna al salvar a Mikasa.  Estaría dispuesto a luchar, pensé con infinita impotencia, por el cuerpo de sus subordinados lo haría pero las circunstancias eran distintas y nos quedaba pegarnos a ellas.

— ¿Estas seguro de esto? — fui yo ahora la responsable de dirigirme a él, mirando la mordida de mi mano y aferrándome al recuerdo. — ¿Realmente seguro?

Levi no contesto, en respuesta desvió la mirada hacia adelante mientras que le hombre de la carreta se decidía en seguir ordenes, levantando la escotilla de la carreta y liberando el peso de esta ocurrida por los cadáveres. Uno a uno fueron liberándolos, cayendo en el suelo rodando en medio del campo llano parando a los pies de los titanes quienes seguían persiguiéndonos, al igual al sujeto de estar en la carreta, me llene de impotencia apretando los diente sintiendo nuevamente las lagrimas emerger de mis parpados. En ese instante fue que la vi, ese cabello corto castaño inconfundible al viento salir de la carreta marcándose delante del ocaso del día, la lentitud de la caída de la noche y los sentimientos de una alma destruida en pedazos. Se trataba de Petra, la única amiga de tener en la vida en cualquiera de los mundos de existir, del mismo modo, la dueña de aquel desolador semblante del soldado mas fuerte de la humanidad que no paraba de mirar aun perdiéndose en el ocaso.

Recordé la frase de Mikasa al creer perder a Eren, este mundo era muy cruel y a la vez hermoso, finalmente había tenido sentido.

Conseguimos perder a los titanes llegando cerca de las murallas para reorganizarnos, aproveche ese instante para lamentar nuevamente mi perdida, secarme las lagrimas y llenarme de valor para seguir adelante. En medio de aquel caos, unos metros lejos de mi frenaba Levi delante del chico imprudente causante de desencadenar un jodido infierno (mas de lo vivido) en la expedición, parecía estar arrepentido a punto de disculparse con el mayor hasta que este se introdujo la mano dentro de su capa sacando algo. Mis ojos se abrieron de la impresión al verlo, se trataba del escudo de la chaqueta de la Legión, pero si mal no recuerdo esa le pertenecía a los cadáveres del pelotón de el mismo dirigir y seguramente de otros mas. Ivan, el chico quien reclamaba encontrar, lo rescato al encontrarse demasiado lejos de la ubicación de encontrarnos mas cerca hacia los titanes. ¿A que esta jugando exactamente Levi?

Este observando el detalle del Capitán empezó a llorar sin control, liberando esa pesadez de esconder su pecho por la perdida irreparable de un gran amigo de jamás volver a poder ver, la prueba fidedigna de su paso atreves de la tierra. Levi permitió darle su espacio, montándose en su caballo y galopando lejos de él para siquiera ser cualquier desastre de estar siendo, por lo pronto, necesitaba aclarar dudas. Sujetando las riendas de mi caballo lo dirigí hacia la dirección que estaba marchándose Levi, buscando aplacar las conjeturas de estar ideando mi cerebro una mas peligrosa a la otra, mientras el anuncio de movernos a las murallas se hacia.

— ¿Cómo lo hiciste? — le pregunte a un costado de él.

— ¿Qué cosa? — fingió confusión.

— Conseguir el escudo de Ivan cuando su cuerpo estaba lejos de nosotros, por eso es que ese chico peleaba por salvarlo. — discutí con ingenio la conjetura de tener. — porque tu y Erwin se negaron a buscarlo.

— ¿Y?

— ¿Cómo que "y"? — replique ceñuda. — al menos que tengas el poder de trasportarte, lograrías tener el autentico escudo de la chaqueta de Ivan. ¿Estoy en lo correcto?

— ¿Qué importa de todas maneras? — amonesto sin menor importancia, sintiéndose muy forzado aun tratándose de este viejo gruñón. — Están muertos, uno de sus mejores amigos los esta y cuando no podemos recuperar sus cuerpos, seria idóneo darles una especie de consuelo  lo cual aferrarse. Estuvo satisfecho, ¿no es cierto? eso es lo importante aquí.

— Me refería a otra cosa. — desvié la tensión hacia otro lado, recibiendo su gélida mirada sin entender casi nada. — tu... digo... usted... ¿Esta bien con dárselo? Digo, podría ser de...

— Esta bien. — me detuvo antes de terminar la frase. — no le des mas rodeos al asunto y catapúltalo, estamos a punto de entrar a las murallas estate atenta.

Lo deje ir sin mas, su espalda gallarda la mire con un peso inquietante apresando mi pecho al borde de no entender exactamente ocurría conmigo, aquel hombre de considerar desalmado, un completo desgraciado y un sin corazón demostró tener facetas simples de alguien admirable. Aspire aire sujetando aquella mano de morder en aquella ocasión de malinterpretar a Eren, la promesa de confiar los unos en los otros al pesar de las circunstancias, en tanto cada partícula de mi piel gritaban anhelar algo de perder y jamás recuperar. Sobreviví, si, ¿pero acosta de qué? De la vida de tus compañeros, me dice la voz cínica de mi mente provocándome sacar un quejido, en esos momento me paraba encima de sus cuerpos mutilados y se sentía terrible. La peor persona de la historia.

Mientras galopamos rumbo al las murallas Eren despertó, lo supe porque Christian me informo al estar al pendiente de las noticias de mi amigo, no tuve la capacidad de dirigirme en mis propios medios a verlo por mantener las memorias frescas de las perdidas de nuestros camaradas de la desalmada perra de la titan hembra. El plan había fracasado, Eren ira a parar en la custodia de la policía militar y yo... no sabría que hacer. Las campanas resonaran en los muros anunciando nuestra llegada, un gran número de personas se aglomeraron inspeccionando los aspectos de lucir en los rostros de cada uno, mas básicamente con las intenciones de criticar que cualquier otra cosa. Nos llamaron escuálidos, alardeadores porque estuvimos muy entusiastas en la mañana dando un diferente a la de esos momentos, patéticos y desperdicios que gastaban los recursos de los impuestos en nosotros. Con el animo contra el piso no tuve ganas de gritarles en sus putas caras lo muy estúpidos de ser porque mientras cada soldado arriesgaban sus vidas lejos de las murallas, ellos únicamente llenan sus buches de palabras vacías sin sentido, muy fácil criticar y difícil ocupar. Mi amigo de ojos olivo aparentemente si aguardaba energías porque al intento de reclamarles Mikasa lo reprendió.

Fue cuando los vimos, caras risueñas, llenas de inocencia y vitalidad sin una pizca de maldad: se trataban de niños.

Ese no era precisamente nuestro mejor día.           

— ¡Capitán Levi! — ante ese llamado gire mi caballo adelantándome en esa dirección, un revuelto deambulo de un sentido a otro en mi estomago al ver un hombre de avanzada edad con una carta en la mano. Oh, dios. Oh, dios. ¿Esto acaso acababa de empezar? — ¡Gracias por cuidar de mi hija! Soy el padre de Petra, pensé en parar en darle las gracias antes de ver a mi hija.

No. No. No... ¡Demonios no! ¿Por qué? ¡¿Porque tiene que ser así?! esto es tan cruel y retorcido, mas tomando en cuenta el entusiasmo de este anciano padre ilusionado de los resultados de su hija del lado del soldado mas fuerte de la humanidad, de quien evidentemente quería demasiado. ¿Cómo carajos vamos a sobrevivir a esto?

— Mi hija me envió esta carta. — la mostro sonriente, partiendo el alma que creí ya no tener en múltiples pedazos. — me conto que tuvo el gran honor de serle de utilidad a usted y que iba dar su mayor esfuerzo para llenar sus expectativas, bueno, debe de entender de estar alardeando. En realidad estuve preocupado de no saber digerir tal información. — rio a viva voz, viéndome en la obligación de tragar saliva con fuerza y cubrir mi boca con la mano imaginando vomitar en cualquier momento de la impresión. — Oh, bueno... como sea... — desvió la mirada algo avergonzado, estando aparentemente a punto de tocar un tema de colocarlo incomodo. Una punzada rápidamente viajo a mi estomago de intuí exactamente que. — Como su padre yo, uh... estaba pensando que probablemente era muy pronto insistir en que ella se case , usted sabe... ella aun es joven y tiene una vida por delante, así que... 

No pude escuchar mas, tuve que alzar las riendas del caballo y adelantarme, justo en ese instante me percate del semblante de Levi uno muy gris, angustioso y desairado. En sus manos cayo el peso de las vidas de sus camaradas, decidió escoger el mandato de su comandante al estar presente en el plan mas arriesgado de capturar a una titan cambiante fallando en el proceso, con ello arrastro las vidas de sus subordinados por no encontrarse en el momento indicado. Quizás estaba consciente de que si él hubiera estado presente las cosas fueran distintas, principalmente, las vidas de los chicos no estuvieran en una fría lista reportados como desaparecidos cuando en realidad cayeron en batalla. Sus familias merecían saber la verdad, el papá de Petra necesitaba saber que su niña no volvería a casa, que no habría boda, que no habría novia, sobre todo, que no habría mas cartas llenas de ilusiones.

Su llama se apago irremediablemente.

Junto con las quejas correspondientes a Erwin al traer las muertes de sus subordinados sin un motivo alguno, la Legión de Exploración recibió un duro golpe en lo físico, moral y monetario suficiente para quitar los apoyos correspondientes de poseer. El rubio comandante lo consideraron incompetente, el responsable completo de los incidentes ocasionados convocado a la corte imperial, mandando a Eren a las manos directas de la policía militar destrozando las esperanzas, ilusiones y vidas de compañeros.

La desilusión era tan lente que permití sucumbirme en ella...   
           

miércoles, 24 de marzo de 2021

Radioactive 8

 8

Nos alejamos de la formación de resguardo de la caravana, mostrándose a plenitud las casas deshabitadas correspondientes al muro María que como un pueblo fantasma nos daba la bienvenida, recordaban un tanto a la catástrofe ocurrida en Chernóbil, el desastre nuclear que por las explosión de uno de los reactivos de la central se debieron a la penosa tarea de abandonar la ciudad sin mirar atrás. Es mas de lo mimos, al pesar de casi haber trascurrido cinco años de lo ocurrido en el muro María, se veían claramente algunas casas aun en buen estado como si esperasen ser habitadas nuevamente por sus legítimos propietarios, muy probablemente, muertos. Considero a los nativos de este sitio si es que en este equipo hay algunos, deberán de sentirse incomodos o conmovidos de volver a alguna vez los vio crecer, formarse y componerse en lo que son ahora. La nostalgia será el componente primordial de mermar de sus almas, en tanto la rabia e impotencia, cocinanaran su alma de venganza. Si, ese sentimiento carcomiendo sus sentidos hacia los seres que les arrebataron todo lo que una vez tuvieron.

En las últimas semanas nosotros los pertenecientes al equipo de tácticas especiales estuvimos estudiando cuidadosamente la formación que tendremos en la expedición, el señor Gonter nos ilumino explicándonos estar en el centro en la parte de atrás, bastante lejos en palabras de Eren cosa en apoyar sin pensármelo dos veces, pero mucho mejor que las carretas de mociones y comida. La expedición era bastante corta, costa de ir y venir rápidamente, la razón es porque es una simulación a la verdadera de afrontar cuando vayamos al distrito de Shinganshina, exactamente al sótano de la casa de Eren. El chico frunciendo los labios en una evidente expresión de duda miro dubitativo su mano manifestando no saber que hacer con su poder, si estaba bien dejar las cosas como estaban le demostré mi apoyo apretando su hombro suavemente. Desconocimos los movimientos generales de la Legión, lo cual es normal considerando donde nos encontramos en estos momentos, es similar a mi situación en la cuerda floja y sin memorias precisas de mi mundo, pero del apuro solo queda el cansancio y no beneficia a nadie. En retrospectiva, nuestra única opción es obedecer las ordenes que nos dan.

— Díganme, ¿alguno entendió el significado de las palabras del Comandante Erwin? — pregunto el hombre con rostro dudoso.

— ¿Es que ustedes si lo entendieron? — pronuncio Auro con ese aire de idiota tratando de imitar a Levi. — porque sepa que querría decir.

— Para nada. — dijo el rubio del escuadrón.

— No. — simplifico Petra.

— A mí ni me miren. — cerro Gunter.

Con esto se referían a lo dictaminado el día de la muerte de los sujetos de prueba de Hange, sujetando al chico de los hombros señalando a donde quedaban únicamente los restos de lo que una vez fueron enormes titanes feroces pronunciando: ¿Quién crees que seré el enemigo? A diferencia de mis compañeros yo si tenia un hipótesis, basándome en esos acontecimientos, han vivido pensando que el enemigo natural de la humanidad son los titanes. En parte es cierto, bajo mi punto de vista, ellos vigilan las murallas sin descanso aniquilando a aquellos de acercársele, pero cuando la misma humanidad se interpone en los planes de liberación ¿no se convierte en un obstáculo? ¿Un enemigo? Se justificaría la acción de esa persona al terminar con los sujetos de investigación de estar preso de miedo, pero en esta oportunidad, no se trata precisamente del caso.

Fue en ese momento de plantearme seriamente la interrogativa de Erwin, porque posiblemente el enemigo número uno de la humanidad, sea la misma humanidad. En mi mundo no es diferente, buscando hacerse daño, mando tropas de hombres a pelearse con otras, inventando mas armas de aniquilación masiva y objetos destructivos con la finalidad de destruirse. Es lo mismo, hallar la inestabilidad del otro porque eso me beneficia, sin pesar en remordimientos o de un tercero saliendo herido. ¿Por qué seria diferente en el mundo de Shingeki? ¿Por qué es un anime? Ya tuve una muestra ante la tragedia del distrito Trost, numerosas personas quejándose intensamente ante la llegada de refugiados aniquilando con sus reservas de comida y lugares donde vivir. No le informe de este pensamiento a mis compañeros, creía que seria un inconveniente en Erwin o aquellos de estar elaborando el plan de la expedición fuera de las murallas estuviera relacionado con ese incidente de no compartir esa información con nosotros era otro asunto, nos quedaba confiar en nuestros superiores.

— Hasta aquí el entrenamiento de hoy, — anuncio Gunter. — volvamos al castillo.

Eren se quedo atrás rezagado pensando en quien sabe que cosas, evitando el dejar cercenarse por sus pensamientos le confié a Petra poder quedarme con el ojos verde olivo un rato a solas, no iríamos a ningún lado en particular e incluso pretendía quedarme delante del castillo solo quería sacarle algo de las preocupaciones del jovencito inundando su mente. La mujer me quedo mirando algo dudosa, considerando ser una completa idiotez de acceder a una locura de esas, pero al suplicarle con ojos de cachorro degollado me concedió el permiso. No debía de tardarme mucho. Asintiendo, corrí de inmediato al encuentro del dubitativo quinceañero. Tampoco fue muy difícil de sacarle información de sus dudas, principalmente se trataban de si alguien realmente confiaba en él después de las catastróficas acciones de realizar mientras estuvo en su forma titan. Primero, uno de sus grandes amigos murió durante el ataque sin que nadie lo viera despojado de su equipamiento o algo para defenderse, segundo, realmente trato de matar a Mikasa y lo peor es no acordarse de absolutamente nada. Y por último, Jean le dijo algo completamente cierto, cada uno de los soldados de la legión estan apostados sus vidas hacia una cadete que no tiene completa información de sus poderes o si quiera el manejo correcto, debería valorar su vida tanto como la de ellos mismo. No desperdiciarla como si no valiese nada.

Suspire profundamente sacudiendo mis cabellos hacia atrás, Jean era predecible con sus sentimientos hablándolos en medio de una formación de nuevos cadetes y muy natural de desear mi opinión, tal vez ni siquiera entienda que esta haciendo en ese preciso instante al alistarse a la legión pero por ello no debía de tomárselo a pecho, es su miedo quien estaba hablando no el razonamiento. Nadie quiere morir, nadie esta tan dispuesto hacerlo por otra persona, sobre todo, nadie esta listo para hacerlo por eso mientras sigamos respirando seamos capaces de hacerlo con todas nuestras fuerzas. En cuanto a la confianza es algo de ganarse gota a gota, en mi experiencia propia él le confié la mía no por hacernos amigos de cargar una misma carga, sino su propia características componiendo su forma de ser. Además, debe de existir una razón porque le confiaron ese tan enorme poder descubrirlo es su objetivo principal en lugar de deprimirse, es normal que muchos de por aquí le teman pero poco a poco eso se vera evaporando al demostrar se digno de su confianza.

Volviendo a la realidad, sigo sosteniendo la riendas del caballo notando como nos alejamos de las descompuestas casas abriéndose delante de mis narices un alto campo llano con montañas a la lejanía, considere que este no seria un buen campo de batalla contra los titanes de atacarnos al poseer pocos arboles en las etarias de tierra. Eren en uno de mis costados le pregunta Auro si sus amigos pueden ganar contra los titanes en esta expedición, a lo que el hombre en un estúpido intento de imitar a Levi le responde a los buenos para nada de los novatos dependerá su vida de no enfrentarse a los titanes, aunque a último momento se muerde la lengua ganándome las enormes ganas de reírme de su idiotez. Petra le fulmina con la mirada recordándole su error de cabalgar y hablar al mismo tiempo, los idiotas como él deben de entender no hacer dos cosas al mismo tiempo, de lo contrario, ocurrirá lo de unos momentos atrás.

En el mes trascurrido los novatos estuvieron estudiando la formación de detectar el enemigo desde la distancia, una idea completamente diseñada por Erwin con solo imaginar al imponente hombre de planes temerarios mi piel se contrae del miedo. 

— ¡Formación para detención del enemigo a larga distancia despliéguense! — da la orden a viva voz para que todos la escuchemos a la perfección.

Rápidamente, cada uno de los grupos comienza a operar sus actividades durante la expedición centrándose en llevarlos a cabo e imaginando no tener ningún contratiempos. Esta formación es semi circular en la parte frontal, que a larga distancia permite que los soldados desplegados vean ciertamente en todas las direcciones en intervalos regulares esto le da acceso a extenderse el rango al observar el enemigo y comunicarlo. Los nuevos estarán entre los escoltas y apoyo de detención del enemigo, ellos se les encargaran los caballos de reserva y las comunicaciones. Principalmente los soldados de las filas exteriores los que estarán mas cercanos a los titanes, dependiendo de que gigante ven disparan una bengala de humo rojo, dependiendo de esas bengalas se retrasmitirá el mensaje de la misma manera. Así Erwin sabrá que el comando y la ubicación del gigante en el mínimo tiempo posible, dando la orden de cambiar la posición de la formación disparando una bengala verde a pintando a la nueva dirección. Marcando la claridad de la nueva información, los otros miembros de la formación repetirán la misma acción disparando la misma bengala verde a tiempo que se dirigen a la siguiente dirección.

Este truco se evita dar con los gigantes avanzando teniendo los menores percances en nuestra objetivo principal, el típico titan no puede contra los caballos de carreras a larga distancia. Cuando un gigante llega a su limite sus movimientos se vuelven mas torpes, aunque esto depende de cada individuo, sin embargo, las cosas nunca van a estar sin ningún contratiempo. También existen los titanes que logran correr mucho mas rápido que los caballos en cortos periodos de tiempo, igualmente, el enemigo no pueda ser detectada a tiempo debido a las peculiaridades del paisaje u otros obstáculos. En casos diferentes, los titanes fuerzan su paso dentro de la formación esto conduce desorganizarla y hasta destruirla completamente, de suceder, reinaría un completo caos.

Esto, cabe de destacar, únicamente aplican a los "casos ordinarios", porque de tratarse de un excéntrico no tendrán más a opción a combatir, aun cuando los componentes del espacio estén en su contra y rápidamente comunicarlo mediante una bengala negra. ¿Y como se todo eso? Fácil, estuve comentándolo con Christian en los momentos de descanso a la par de darle la información que me han dado igualmente, ambos estamos tiernos en este sentido de salir fuera de las murallas en la expedición. Esta mañana hable con él antes de partir, sujeto mis manos con fuerza dándome la voluntad de necesitar antes de aventurarme en este desconocido encuentro con lo sobrenatural detectando fácilmente cada uno de mis miedos, al mirar sus atractivos méritos físicos encontré la relajación de necesitar. Prometimos volver con vida, que nos aferraremos a ella con locura infinita sin premeditarlo, esto significa obedecer las ordenes de nuestros superiores aun sea el Capitán Levi. Él lo sabia, mantenía en cuenta la tensión emanando entre nosotros cada vez de dirigirnos la palabra, esta vez tendría que aplazar esa doliente sintonía por la armonía si deseaba sobrevivir. 

Sencillo decirlo, difícil de colocarlo en practica mas tomando en cuenta que durante este pequeño encuentro el enano nos fulminaba con la mirada igual a un Alcón, supuse que las manifestaciones de afecto no son lo suyo y mucho menos las personas. Aprovechando ese descubrimiento pequeño, sonreí socarronamente arrojándome a los brazos del rubio a costa del respingo de desaprobación del enano infernal, sosteniendo el salir airosos porque los componentes estaban listos y uno de ellos lo tenia frente de mi. Christian al inicio estuvo paralizado sin poder responder, nada fuera de lo común tomando en cuenta tener la atención de la chica de gustarle en una buena racha, componiéndose en seguida en regresarme el gesto y reforzando la promesa de encontrarnos nuevamente con un poco de suerte. Eso era de perdedores, no lo somos, por lo tanto ocurrirá. Acto seguido, nos unimos a nuestra formación.

De pronto, la buena memoria se ve evaporada por una serie de imágenes desgarrados disparadas de mi memoria protagonizándolos uno de los blancos al ser completamente aniquilado por titanes, seguidamente de la formación de pertenecer Armin luchando al parecer con una gigante bastante particular diferente de los demás, principalmente porque manifiesta comportamientos y razonamientos propios de los humanos y un cuerpo muy similar a la de una mujer. Esta ataca indiscriminadamente a los superiores del chico aniquilándolos iguales a unas moscas, después va por el caballo de Armin hiriéndolo en la cabeza desplomándolo al suelo, creo que es su fin al verlo desprotegido pero resulta salvarse al tener la capucha de la capa puesta y siendo alzada por la criatura para verificar su rostro. No se como descifrar la expresión de esa cosa ¿burla? ¿desprecio? sea cual sea, parece reírse de la mediocridad del jovencita perdonándole la vida por gozo propio y corriendo lejos de su alcance.

El visceral dolor atraviesa mi cabeza sosteniéndomela con fuerza evitando gritar, es tan intenso que parece estar taladrándome el cerebro alguien desconocido en alguna parte impidiéndome la coordinación general de mis articulaciones, llenándome la boca de saliva y un sabor amargo. Creo que perderé el control del caballo de seguir de esta forma. Las imágenes siguen, Reiner lo salva y Jean se les une analizando la situación con el máximo cuidado de poseer, llegando a la conclusión que en definitiva ese titan es alguien con la misma capacidad de Eren y es la causante de muchas muertes en los otros flancos. Su principal objetivo es Eren. Les pide cubrir sus rostros de esa manera no podrá matarlos de creer ser mi amigo, aunque de igual forma y muy atrevidamente se enfrentan a ella saliendo suspendidos por los aires principalmente Armin que sangra de su cabeza, busca ganar tiempo mencionando incoherencia en pro de salvar a Jean, surgiendo al ataque Reiner que es capturado sin esfuerzos por la titan. De milagro, el corpulento hombre sale de las manos de ella rasgándole los dedos con sus espadas corriendo rápidamente sin pensarlo hasta Armin y anunciando la retirada, es claro de no ir por ellos, es mejor alejarse de ella.

¿Lo malo? Cambio de dirección, ya no va en la de ellos, sino en la de la formación central. Justamente donde me encontró yo.

Jadeo en voluntad de mis memorias perdidas de mi mundo, donde aparentemente nos encontramos en un evidente peligro gracias a esa cosa con la fisionomías de una mujer sumamente enorme, tan enorme como peligrosa llena de sed de muerte y de derrame de sangre. 

— ¡Reacciona! — grita Auro acercándose a mi, viéndolo borroso por los problemas de estar experimentando uno de mis tantos ataques al recobrar mi memoria. — ¡No tenemos tiempo para lidiar con tus dolores de cabeza! ¡Debemos seguir con el plan acordado!

Poco a poco mi vista fue normalizándose detectando las luces de véngalas verdes en el firmamento en discordancia a los pedazos de mis memorias, estas solamente significaba que cada cosa estaba resultando como debería de hacerlo. El dolor de cabeza menguaba un poco en comparación al inicio, quedándome únicamente un cosquilleo fastidioso sin poder deshacerme de él ni por únicamente desearlo, Petro se acerco a mi derecha preguntando mi estado en tanto Levi le daba ordenes a Auro de disparar la bengala. No estaba muy segura, juro el evitar poder recordar sabiendo las consecuencias de surgirme de intentarlo, solamente vinieron unas imágenes por si solas a mi como una ventisca de tormenta inundándome sensaciones contradictorias. Principalmente, con las luces de bengalas verdes mermando en el aire.

— ¿Qué viste? — intervino Levi con voz dura, asustándome en el proceso. — dime lo que viste.

Antes de pronunciar palabra alguna vi directamente a Eren con ansiedad, de confesar las memorias nítidas de experimentar en escasos momentos, se trataba de Armin uno de sus preciados amigos infórmale las posibles cosas de estar sucediéndole en este preciso instante me reducía a una insensible.

— Michell... — insistió el hombrecito sin dejar de observarme.                                                                

— Una titan. — confesé con voz ahogada, casi cayendo en lagrimas y desesperación. — no... no estoy muy segura pero arraso con uno de los flancos en su totalidad, dejando únicamente cadáveres en su traspasar. Bueno, si existen supervivientes pero... uno de ellos resulto herido.

— ¿De quienes se tratan? — siguió preguntando a costa de las expresiones de asombro de sus subordinados, seguramente pensando tratarse de una locura entera al darme el beneficio de la duda en mis imágenes. Ellos estaban al tanto de mi existencia, mas no decía creerme en el argumento de otro mundo, en ese momento lo veía claramente en sus ojos. — habla Michell, no podemos esperar toda la vida por ti.

— ¡Traigo un mensaje!

Antes de pronunciar algo un soldado se dirigía a todo galopar hacia nosotros, diciendo algo que en lo personal, me congelo hasta los huesos. El ala derecha había sido mortalmente golpeada deshabilitando parcialmente la capacidad de detención, esto debía de ser trasmitido al flanco izquierdo de manera inmediata. Sin esperarlo ni un minuto, Levi mando a Petra hacerlo en tanto esta me quedaba mirando dubitativa porque muy convenientemente antes de llegar aquel hombre, tuve una crisis de retrasos de memoria viendo muerte por doquier y unos heridos, seguidamente, la información llego. El escuadrón de Levi me observaban desde cerca muy asustados, cruzando por su mente múltiples cosas relacionadas conmigo donde seguramente, no colocarían mas en juego la veracidad de mi procedencia. 

Levi suspiro profundamente lidiando con esto muy fastidioso en su parecer, comento que desde ese preciso momento de volver a tener otro de esos ataques con imágenes de cualquiera que sea la cosa, debía de informar. Nunca se sabia si eso significaba la muerte o la salvación de otra persona. Asentí mecánicamente sin opción, el enano poseía mucha razón la importancia de la información solo que estaba muy confundida, desconocía temerosamente de donde podría venir esas imágenes y porque las veía. Es decir, tomo en cuenta de estar viviendo dentro del mundo de un anime pero, el tener estas especies de "Flash- Back" momentos después de el informe de lo ocurrido era demasiado escalofriante. Creí que de haberlo tenido ante o incluso en el mes de formación de la expedición, muchas muerte hubiesen sido evitadas desde el comienzo, mi estúpido cerebro era inservible en los momentos mas cruciales en este instante.

—  Armin. — pronuncio con cautela Eren produciéndome un respingo del susto, indirectamente, le informaba con mi reacción de lo ocurrido. — sé que él estaba en ese flanco. Lo viste, ¿no es así? En tus memorias has visto Armin porque de lo contrario no reaccionarias de esa manera.

— Eren, veras... 

Pero no pude seguir hablando, el sonido de una bengala detuvo mi posible discurso percatándonos de que el color de está era el significado contrario de bueno, dado el caso de tratarse de un negra. Dejaron pasar un excéntrico, concordó Levi pidiéndole al tiempo a Eren encargarse de trasmitir el mensaje al otro flanco, por la mirada verdosa de mi amigo nuestra conversación aun no había terminado solo se pospondría debido a la situación. Susurre entre dientes el despreocuparse por Armin, de quien me refiera con herido era él pero consiguió sobrevivir, estará algo aturdido pero con buen sentimiento de seguir andando. Sonrió complacido uno segundos al disparar la bengala, el semblante le cambio al mirar directamente hacia donde provenía el mensaje del excéntrico cosa en imitarlo, eso se sentía demasiado cerca y si mis cálculos no me fallan esa titan no tardara de traspasarlos viendo en nuestra caza. 

Fatídicamente, de nuevo pasa la ola de imágenes se atropellan unas con otras sin darme un descanso llevando a reprimir un gritillo del dolor, es insoportable que me deja al borde de un precipicio. Es tan luchando, me dice una voz merodeadora en un tono muy calmada, cada uno de esos sodados están haciéndolo constantemente para salvar sus vidas pero inevitablemente las pierden tan rápido sin ni siquiera notarlo. Uno a uno, golpe tras golpe, patada tras patada caen los hombres como si fueran simples migas de pan en un plato, como si nada haya significado realmente en sus vidas. Incluso sostiene a uno de las cuerdas de su equipo de maniobras girándolo de una cruel forma que lo hace parecer a un insignificante muñeco entre sus manos, lloviendo los restos de su cuerpo en todas partes en una villanía enteramente sanguinaria y catastrófica. No hay salida, no existe otra alternativa, quizás si, se trata del morir. 

Mis lagrimas se deslizan por mis mejillas en un tormentoso desconsuelo de lo visto, a mi lado Eren grita pidiendo saber lo visto en unos segundos de tratarse de Armin o algún otro de sus amigos quiere saberlo, en cambio Petra ya regresando de su mandando se ubica muy cerca de mi preguntándome si estoy bien mi semblante se pinta demacrado y pálido, en concordancia de mis lagrimas, esas memorias parecen estar acabando conmigo. Sacudo mi cabeza hacia los lados dispersando las molestias escurriendo en mi rostro, dirigiéndome a Levi le informo que esa titan esta arrebatando mas vidas de los soldados en su paso, su objetivo parece ser claro y es nuestra ubicación en la formación. Aunque quisiera serle útil a la humanidad de evitarlas no puedo, mi cerebro funciona de una manera distinta a la que me gustaría hacerlo, limitándome únicamente a las imágenes de proporcionarme y lo lamento mucho.

— Ese es tu poder mocosa. — dice él sin girar a mirarme. — ver lo que nadie puede hacer, esto debería de ser tu consuelo. Esas muertes no pasaran por alto debido a que los observas, no desprecies tu trabajo tan a la ligera.

Esperen. Esperen un segundo. Acaso... ¿Acaso Levi me consoló? ¡Oh por lo sagrado! El mundo se esta acabando, en realidad si lo hacen en esta realidad, pero no viene al caso el punto es que me aconsejo y da muchos escalofríos de solo imaginarlo. De todas maneras no hay tiempo de hacerlo, alejándonos del campo llano nos adentramos en un bosque rodeado de arboles sumamente enorme con una sensación escalofriante y desconocida, espero que una tira de imágenes va a demolerme pero no lo hace. En su posición, la amarga densidad de una perdida me inunda apretándome el pecho al grado de casi hacerme llorar, es muy parecido a saber que la vida va arrebatarte algo importante de tener pero no saberlo a cabalidad. 

— ¡Sargento! — lo llama. — ¡Sargento Levi!

— ¿Qué quieres? — le responde de manera altanera.

— ¿Cómo que "que quieres"? — ante solo la forma de decirlo se disipan mis sentimientos opresores, casi saliéndome los ojos de orbitar con esa manera de dirigirse al pequeño hombre gruñón. ¿Estará consciente de quien esta dirigiendo en esos momentos? —  Estamos en el bosque, ¿no? ¡Si solo el centro de la formación se adentra tanto aquí no podremos darnos cuenta si se acerca un gigante o no! Y al parecer algo se viene acercando desde la derecha, ¿Cómo haremos para sortearlos y proteger al grupo de carga?

— Deja de lloriquear por lo que sabemos de sobra. — dice groseramente Levi, haciéndome fruncirle el ceño del disgusto. — Esta claro que no podemos hacer nada de eso desde nuestra posición actual.

— ¿Qué? — exclamo recomponiendo las fuerzas de mis cuerdas vocales. — ¿Por que nos estamos desviando de los demás?   

— Creí que de todos tu lo sabias. — dijo contundente, dándome indirectamente la información de lo que ocurría guardado muy seguramente en mis memorias desaparecidas. — Además, observen muy bien ustedes dos a su alrededor estos arboles ridículamente gigantescos es el ambiente propicio para sacar a relucir el equipo de maniobras tridimensionales. — viéndolo en su perspectiva tiene razón, a diferencia del campo llano, aquí si podemos movernos con mucha mas facilidad y esto significa una gran diferencia entre la vida  o la muerte. — Ahora, piensen, utilices esas cabezotas que tiene como si el mañana no existieran.

Eso pudo de sumarle confianza y tranquilidad a Eren, mas no en los demás miembros del escuadrón de Levi que con semblantes contraídos demostraban estar totalmente en discordancia de la palabras salidas de la boca de su Capitán. Ellos no tenían idea de lo que ocurría, bastaba escuchar los murmullos de Auro para darte cuenta de la realidad de estar caminando a ciegas en medio de un terreno baldío con la esperanza de no ser asaltados por un delincuente, a diferencia de aquí, no dirigirnos a una muerte segura. Acto seguido, un golpe retumbo en aquel bosque, con él una lluvia de imágenes distorsionadas de personas siendo aniquiladas a manos de la misma titan de ojos azules intenso y cabello rubio corto al mentón, lo peligroso, la sonrisa ponzoñosa en los labios en satisfacción de su cometido. Seguidamente, la imagen desdichada un una persona recorriendo en desastre producido por ese ser al ver cada uno de sus camaradas aniquilados, puestos en posiciones demasiado desgarradoras para describirlas, salvo una sola y que desgarra el alma a cualquiera. Un cadáver aplastado contra un árbol.

— ¿Qué fuese ese ruido? — pregunto Petra desvaneciéndose en ese mismo instante esas macabras imágenes. 

— ¡Se oyó justo detrás de nosotros! — contesto Auro al mirar directamente a esa dirección.

— ¿No me digan que ese "algo" viene desde la retaguardia derecha? — dice otro imitándolo en el mismo movimiento.

— Todos. — intervino Levi colocando especial atención a sus espaldas, sujetando sus espadas. — ¡Desenfunde sus espadas! Para cuando eso se muestre, será en un abrir y cerrar de ojos.

Y de repente, apareció. Entre los gigantescos arboles, el sonido del gas del equipo tridimensional, los gritos de suplica y los gemidos de personas agonizando una titan con las mismas características de mis memorias corría a toda velocidad hacia nosotros, su expresión dictaminaba cero lucidez y cien porciento ganas de aniquilar. Trague saliva acelerando lo que las energías de mis manos podían guiar las riendas de mi caballo, a penas estaba colocando en practica lo aprendido en este mes de entrenamiento con el escuadrón de Levi, aun con eso sentía ser insuficiente con esto. Todos seguíamos resistiendo a la arremetida de la titan hembra, en el caso del escuadrón insultándola a la par de no tener mas opción de seguir hacia adelante evitando tener un enfrentamiento contra ella, Petra sugirió a Levi cambiar al equipo de maniobras tridimensional. Este guardo silencio teniendo muy de cerca sus espadas de ser necesario, en una clara señal de alivio llegaron refuerzos prestándonos un poco de alivio, uno que no duraría mucho. 

Ella con la misma facilidad de anteriormente hizo con los otros soldados, con estos los sujeto de sus cuerdas primero aplastándolos contra los arboles y otros lanzándolos contra el suelo robándole sus vidas. La respiración se convirtió mas errantica ante la escena producida en mis narices, notar esas personas aniquiladas tan cruel mente parecidos a unos insignificantes insectos como si nada valiera, en sobre todo, sus vidas. El corazón retumbaba en cada pisada de la titan hembra anhelando escapar de esta realidad, porque en definitiva no debería de estar experimentando los signos del miedo, de morir como una cucaracha en manos de una persona con psicopatía congénita. Armin lo dijo en mi memoria, esta titan era una persona con el mismo poder al de Eren, queriendo decir estar muy consiente de sus asesinatos a estas personas desconocía el objetivo al conseguir al ojos verde olivo. ¿Qué ganaría con eso?

— ¡Capitán! — grito Petra presa del pánico, contagiándome un mínimo grado de ello. — ¡Sus ordenes!

— ¡Hagámoslo! — sugirió Auruo, mas listo a la circunstancias. — ¡Esa maldita es peligrosa!

— ¡Debemos hacerlo! — concordó Gunther.

— ¡La hare pedazos! — sentencio Erd sudando a chorros debido a la tensión de estar experimentando.

Sin embargo, de quien debería de dar la señal de aniquilarla era Levi, este seguía manteniendo su vista al frente sin temblar o pestañar pretendiendo mantener la formación desde el inicio: seguir galopando. El corazón me martillaba constantemente contra mis costillas imperiosamente del miedo aterrador, el mudismo del enano gruñón me impacientaba en niveles superiores, ¿Qué podría estar esperando exactamente? ¡Esa desgraciada va a matarnos sino hacemos algo! El grupo esta listo, solo bastaría una única palabra e inmediatamente ellos se encargarían de la gigante hembra. Entonces, abriendo finalmente la boca nos ordena a cubrirnos los oídos al mismo instante de sacar una luz de bengala colocándola en el cartucho y apuntando hacia arriba detonándola. Un sonido retumbar inundo ese amplio sitio casi dejándonos sordos. Era una bengala de sonido, me dije a mi misma maniobrando en sostener las riendas del caballo y cubrir mis oídos, esto me confundió aun mas. ¿A que venia eso tan repentinamente? Porque en mi perspectiva no tenia sentido, nada de esto tenia sentido.

— Díganme, ¿Cuál es su trabajo? — pregunto, bajo ese tono sonaba a reproche mas a cualquier otra cosa. — ¿Solo se abandonaran a esos sentimientos que les dan a veces? No se supone que sea eso, la misión de este grupo es mantener a salvo a este mocoso sin ningún rasguño. Debería también agregar su paquete incluido, la mocosa berrinchuda. — apreté las riendas del caballo sintiéndome de pronto con demasiada atención para mi gusto, espero no estar colocándome colorada. — Hasta la muerte. — esto surgió efecto inmediato en el escuadrón porque de tener rostros pálidos y ojerosos, pasaron a estar mas centrados y decididos. — Nosotros seguiremos galopando como hasta ahora, ¿entendido? 

— ¡Si señor! — la única en responder fue Petra.

Pero los demás no parecían convencidos, en especial Eren junto Auruo, ellos razonaban que la titan hembra le estaban pisando los talones prácticamente respirándole la nuca. Mas refuerzos llegaron con agilidad a respaldarlos teniendo la misma suerte de los anteriores caídos, aplastados ante la descomunal fuerza de aquella criatura monstruosa de intenciones crudas muy evidentes. Gunther en un intento desesperado de desviar la atención de Eren y la mía propia de los refuerzos muriendo, nos ordeno seguir mirando hacia adelante, no podíamos romper la formación debíamos seguir galopando a andar rápido, Erd estuvo de acuerdo a la posición. Mas no el jovencito, porque si no eran ellos los del escuadrón de tácticas especiales los capacitados de frenar la matanza indiscriminada de la titan hembra quien mas podría hacerlo, con lo cual, tenia toda la razón del mundo pero algo dentro de mi frenaba de apoyar la idea. Me encontraba en una especie de buque, uno amurallado y vigilado por temerosos seres irreconocibles delante de mis ojos mandándome a tener la boca cerrada. Si bien las imágenes no volvieron a parecer en mi cabeza desde tener a la gigante delante de nosotros, no conseguía olvidar las últimas de emerger similar un fantasma de tu niñez de sonrisa sanguinolenta, ellas sin duda me estaban avisando de algo próximo a ocurrir pero no asimilaba a quien exactamente.

El miedo se apoderaba de mis sentidos, de mis músculos, del razonamiento de coordinar los pensamientos... ¡De todo! quedando únicamente una chiquilla temblorosa aferrándose a las riendas de un caballo a galopar feroz, simulando tratándose de la vida misma, no tan alejado de la realidad ya que al soltarla me condenaría a una muerte segura. Al rededor las muertes seguían, las suplicas de Eren por salvarlos, o en realidad, no poder hacerlo se repetían sin descanso rechinando mis dientes al borde de un eminente colapso, estaba siendo una condena cobarde en esta situación detallando la muerte de otras personas al arriesgarse a salvarnos aun significando abandonarlo todo. ¡Claro que quiero salvarlos! ¡Sacarlos de esas desgarradoras muertes! ¡Pero no puedo! ¡No puedo hacerlo! Mis lagrimas impotentes bajan de mis parpados sin dignarme a girar la cabeza, sin tener el valor de enfrentar esa bajas, sin tener la fortaleza de hacer algo, sobre todo, sin desatarme la ligadura cubriendo mis manos. ¿Hasta cuando podre soportarlo? ¡¿Hasta donde quieren llegar con esta cruel tortura?! ¡Quiero salir corriendo lejos de aquí! ¡Me encantaría volver  mi hogar en este instante! Mamá, no sabes cuanto te extraño anhelo tus brazos protectores, los regaños justificados al saltarme las responsabilidades del hogar, si tan solo pudiera verte una vez mas solo... solo una mas.. yo...

Callo un sollozo escondiendo el rostro en las riendas del caballo al escuchar la discusión de Petra con Eren, es imposible en él escapar a costa de la vida de sus compañeros sin poder ayudarlos, entender que debe permitir sus muertes es algo de no entrarle en la cabeza. Pero son las ordenes del Capitán, le grita la chica a todo pulmón, le sigue desde atrás Aurou catalogando estar en pañales en este tipo de situaciones no estando en la obligación de darle explicaciones en las decisiones de su superior. Por lo tanto, deberá cerrar la boca y cumplir con lo que se le ordena. Fácil decirlo, pienso con rencor manteniendo las lagrimas en los parpados, porque el aplicarlo es un peldaño alto al alcance de unos simples novatos. 

— ¡Eren! ¿Qué estas haciendo? — giro mi cabeza notando como el ojos verde olivo lleva a su boca su mano en señal de morderla, siendo la única opción precisa para transformarse en titan. — ¡Solo se te permitió hacerlo cuando tu vida se encuentre en peligro! ¿Qué no nos prometiste?

Sin embargo, no desiste, mis ojos se abren en sorpresa y anticipación de salir muy probablemente a los aires de cambiar de formas el chico delante de nosotros. Desconozco de estar en lo correcto o no Eren, simplemente deseo que todo esto termine de un buena vez sea de la mejor manera posible.

— Eren, tu estas en lo correcto. — dice de la nada Levi, tomándome por sorpresa el escuchar su voz luego de tantos ruegos de parte de su escuadrón para reaccionar de los acontecimientos detrás de nosotros. — Si quieres hacerlo, hazlo. 

— ¡Capitán! — le reclama Petra en completo desacuerdo.

— Esto es lo que yo se, él es un verdadero monstruo y no tiene relación alguna con su fuerza de gigante. — explica al pesar de el alboroto aconteciendo detrás de nosotros, casi como si fuésemos los únicos en ese bosque. — Sin importar cuan fuerte lo repriman, ni en que tipo de jaula lo encierren, forzar su conciencia a ser sometida es algo que nadie puede hacer. Tu y nosotros no coincidimos en nuestros criterios, incluso aunque la mocosa este llorando en silencio, estoy seguro que te apoya todo porque nosotros ya hemos vivido experiencias similares que ustedes no. — aguarde silencio sintiendo la mirada juzgadora de Petra conjuntamente con todo el escuadrón de Levi en mis hombros, ignorando en cabalidad las dudas rondando mi cabeza lejos de su razonamiento. — Aunque, escoge si harás caso omiso de esto. ¿Confiaras en ti mismo? ¿O en mi y en ellos? En la organización del grupo de investigación yo mismo no sabría que decir de siempre será igual, sin importar cual elección es la mas sabia, hasta no cumplir con los objetivos, nadie sabe con certeza si debió de tomarla o no. Lo único que nos permiten es llenarnos de fe hasta que en lo posible, no nos arrepintamos de ello.

Nunca creí escuchar decir a alguien tan cerrado como Levi esas palabras, es decir, le daba el libre albedria de escoger lo que quisiera hacer, a la vez de forma implícita, el confiar en ellos recordándole no estar mas nunca solo en este mundo al ganar mas camaradas de apoyarlo cuando las cosas estuvieran realmente difíciles. Mi llanto freno, no por eliminar de mi sistema esa sensación de incertidumbre en los nervios, en realidad me detuvo el estar acompaña de mis nuevos camaradas apoyándome en esta travesía dura.  La titan hembra seguía aniquilando en su pisar, mientras Petra con apacible paciencia, le pidió en un tono de suplica tener fe y confiar en ellos.

Oh, ahora que lo recuerdo, esta ha sido la segunda vez de tener un discurso largo de Levi la primera fue en aquella ocasión de los experimentos conjuntamente con el titan de Eren. Este ultimo fue prontamente liberado del juzgado de la policía militar colocándolo en custodia de la Legión de Exploración, en especial mención al escuadrón de operaciones especiales del Capitán Levi. Al mudarnos al castillo fuera de la civilización entera, el enano compartió tener una idea de detener al quinceañero dejándolo medio muerto, obviamente me dispare hacia adelante en completo desacuerdo de esa posible idea lunática de alguien de su calaña. Ya saben, sanguinarios y medio psicópatas. De todas maneras, fui ignorada. Estuvo seguro de decir con anterioridad el frenarlo solo únicamente matándolo, pero con su método quedando únicamente herido y aun diciéndolo, debía de tomar en cuenta las destrezas de cada uno. El punto residía en cortarle los puntos de la nuca dibujados en una pizarra, quitándole en su infortunio sus brazos y piernas de humano, al final de todo le volverían a crecer igual a un lagarto. Esperen, eso fue entre repulsivo e insultico. Se lo reclame aun tomando en cuenta a quien me dirigía, esa era la manera mas espantosa de referirse a alguien y mas si trataba de explicar un plan, además, ¿de donde salió eso de dejarlo sin extremidades? ¡Suena demasiado aun para un chico como Eren! 

El chico de inmediato se interpuso en la discusión dando su punto de vista, sinceramente, no poseía idea alguna de como regenerar sus extremidades a conveniencia esperaba tener otra opción menos drástica. Levi creyó estar refiriéndose en un plan de evitar sacrificio alguno, recibiendo una respuesta negativa, porque todos estábamos metidos en el mismo paquete de perder la vida del mismo modo que él. Debía de tranquilizarse. Por eso la Mayor Hange intervino estar dispuesta a comandar los estudios con la transformación del jovencito, porque de no saber el significado de alguien, bastaba en averiguarlo aunque eso significara arriesgar su vida en ello. Buscaron un poso lo remotamente profundo de albergar un titan de los metros de tener el de Eren, teniendo los preparativos listos lanzarían una señal de humo significando ser el momento de la transformación, estando en ese sitio seria mucho mas sencillo el controlarlo aun si perdía la conciencia contra el gigante. ¿Lo negativo de la anécdota?  Eren no consiguió hacerlo. Por mas de morderse las manos no lograba hacerlo, quedando herido, ensangrentado y totalmente confundido de no lograrlo.

¿Acaso alguien en este sitio recordaba mi hipótesis? fulmine con la mirada a Levi al llamar a mi amigo idiota de no poder fiársele, claramente era un desgraciado al decirle eso al chiquillo con demasiada presión en sus hombros para solo tratarse de un adolescentes, además, lo dije anteriormente, sin un propósito concreto la transformación no saldrá. Claro, para un Capitán tan jodidamente fastidioso como huraño de la talla de Levi no era posible, ellos tienen un plan de cerrar la muralla María con el poder de Eren debía de solucionar ese inconveniente en el momento de ayer. Iba ir detrás del maldito enano siendo detenida por Gunther, percatándome que Petra le siguió muy desde atrás muy seguramente para calmarlo de ese genio del infierno. Oye, oye, oye... ¿eso no es sospechoso? Aunque estuviese enojada de las incoherencia del gnomo de jardín mentalmente dibuje una sonrisa socarrona en los labios mentalmente, sintiéndome en lo mas profundo bien por mi amiga Petra, como ya lo dije, ella es dulce y bastante complacida de ayudarme en los contratiempos con su jefe. Bueno, puedo estar sacando conclusiones antes de tiempo pero, seguramente, era simplemente feliz estando a su lado.

— No te decaigas. — le anime Erd a un muy cabizbajo Eren, recostándome en la mesa sonreí  moviendo mi cabeza hacia los lados apoyando el argumento del rubio.

— Pe... Pero...

— Mas bien, resultaste mas humano de lo que esperábamos. — confeso Aurou.

— Trate de decirlo, pero nadie se tomo la amabilidad de prestarme atención. — los acuse cruzándome los brazos en señal de reproche. — Eren es mucho mas que un monstruo que puede manipularlo a su antojo, menos aquel de querer destruir todo a su paso, comete errores como cualquier otro humano.

— Esto es por lejos mejor en lugar de precipitarse, tirando tu vida a la basura. — argumento Erd, — Entonces, esto no es ningún desperdicio.

— Es cierto. — concordó Gunther en mas alivio de mi alma. — no es como esto sea demasiado grave.

El ojos verde olivo lucia bastante desconcertado, esperando seguramente cualquier otra reacción menos la compresiva, porque desde conocerse su poder de titan cada una de las personas esperan muchas cosas de él sin considerar su opinión. En cambio, la legión de reconocimiento no era justamente eso y estaba entre confundido y aliviado, sin dudas emociones contradictorias conviviendo entre ambas. De pronto, Eren suelta un quejido al tratar de sostener una cuchara para su te adolorido de sus heridas aun sin sanarse completamente, no debía de esforzase tanto tomándolo con calma. Tomando el razonamiento necesario detrás del poder de titan entendería el manejo, lo prometía. ¡Ah! ¡Yo y mi gran bocotá! ¿Saben el momento de cerrarla? porque yo no. 

En un chasquido involuntario una luz cegadoramente amarilla emerge del frente de mi, lanzándome en los aire cayendo de espaldas muy confundida y aturdida. ¿Pero que...? ¡¿Qué mierda ocurrió?! Recuerdo estar apoyada en la mesa sosteniendo una conversación a mena con el escuadrón de operaciones especiales, animando a Eren y luego... luego... ¿Acaso se trasformo? Volviendo en si, me levante del suelo temiendo lo peor, nada mas alejado a la realidad, porque completamente el escuadrón tenían en sus manos las espadas listos para aniquilar a Eren en rebanadas de permitirle Levi.

— ¡Tranquilícense! — pido el bajo alzando sus alzando sus manos en señal de alto, rápidamente me ubique a su lado dándole una mirada al chico demasiado confundido para entender lo que ocurría. — Les estoy ordenando que se calmen a todos.                   

— ¡Eren! — grito Erd frenético, nublado del miedo y la incapacidad de coordinar la verdad. — ¿Qué significo eso?

— ¿Co...? — intento pronunciar con dificultad producto de la misma situación. — ¿Cómo dices?

— ¿Por que actuaste ahora y sin permiso? ¡Responde! — exigió saber.

— Chicos, chicos esperen por favor. — intente calmarlos sin éxito alguno. — esto tiene una explicación razonable, no debernos precipitarnos por esto.

— ¡Que respondas Eren! — pronuncio Auruo sin tomarme en cuenta, muy descontrolado del movimiento repentino del menor. — ¿Qué pretendías hacer?

— ¡Yo...!

— Olviden eso, que responda después. — Erd intervino simplificando las cosas, dándome muy mala espina el rumbo que estaba tomando la situación. — pruébanos que no tenias intenciones de atacarnos a nosotros, no a la humanidad misma. 

— ¿Qué? — exclame extrañada, muy sacada de sintonía de lo que pensaban estos hombres.—  ¡De ninguna manera! Eren no es de esa clase de persona, deben de escucharme por favor.

— Entonces, que lo demuestre. — exigió el soldado con ferocidad. — Tu tiene ese deber.

Rápidamente reino la histeria, hablando cada uno de los integrantes de escuadrón desde sus ubicaciones en amenazas certeras al pobre chiquillo asustado sin poder defenderse, quedando en su defensa un muy sorprendente Levi y mi persona aun considerando las amenazas de escuchar. Muy asustada Petro le sugirió a Levi alejarse de Eren, se encontraba muy cerca del chiquillo al borde de ser peligroso en su criterio, petición de ser rechazada y rebotada en dirección contraria ¿y por que? Sencillamente se trata de su intención. Ese sencillo argumento me paralizo, ese enano no parecía de las personas de usar la lógica antes de seguir sus instintos básicos, al contrario de este otro dispuesto a defender a un mocoso insolente de las garras de la muerte. ¿Fue ordenado por los superiores? ¿O lo hizo bajo su propia decisión? Sea cual sea el motivo, una gran parte de mi se conmovió infinitamente, aunque, obviamente no lo admitiría delante de nadie mucho menos de él.

Hange llego rompiendo el paredón humano de mantenerse en el sitio, su expresión daba millones de veces mas miedo al de los demás con rabia queriendo emerger del cuerpo, puesto que su emoción se desbordaba queriendo tocar ese brazo recién emergido del interior del titan que puede crear. El jovencito intento detenerla ya que ni el mismo poseía el control absoluto de esa cosa, visiblemente se encontraba entre asustado y confundido a la vez ante una nueva amenaza de ser asesinado sin antes explicarse. Estamos de esta loca mujer obsesionada de los titanes, ¿no? le importa menos los riesgos, el peligro o cualquier otra cosa, simplemente avanzo apartando a los del equipo de Levi hacia un lado quemándose similar a una reverenda tonta manifestándolo como mucho entusiasmo. Pobre de ese chico de cuidarla, Moblit creo que se llama, sus nervios se volvieron trizas al mirar desde cerca a su jefa muy emocionada sacando la conclusión de querer morir bastante rápido. No es el único, igualmente lo considero. 

Luego de pues del incidente, Eren sacando en mucho esfuerzo el brazo del titan nos encontramos en el interior del castillo muy desanimando, en el caso de mi amigo, sentados en una de las escaleras analizando lo ocurrido. No era su culpa, lo anime sinceramente, era predecible que su poder se saliera a veces de control al ser algo totalmente nuevo para él así como un arma en tus manos sin poseer idea de su funcionamiento, tendría que buscarle la forma de poder manejarla. Seria cuestión de paciencia el manejarla a cabalidad. No obstante, la lucha interna de Eren era sobre otra cosa. Comprendía que dejarlo ahí significaba poder vivir igualmente de su existencia ser el enemigo mismo de la humanidad, solo que se dirigieran a él como si fuese el enemigo en si simplemente no lo había notado, menos en desconfiaran en ese grado.

— El ser humano... — empecé riendo secamente juntando mis manos entre si y apoyándolas en mi estomago. — es bastante complejo, mas de lo que podrías imaginarlo. En ciertas ocasiones, principalmente la de ahora, demuestran estar mas controlados por sus instintos que razonamientos. No ha sido tu culpa, ni siquiera es tu culpa tener un poder mas fuerte que cualquier otro, tu no lo pediste. — dije y Eren encogió su figura en claras evidencia de sentirse mal. — Pero ellos no lo saben, desconocen de todo eso y tratar de explicárselos bajo la influencia del miedo será inútil, no dejaran que hables solo actuaran bajo medidas drásticas. 

— Es obvio que sean así, los escogí principalmente por eso. — dijo Levi sorprendiéndonos a los dos, casi y olvidaba que este enano estaba justamente a nuestros costados. ¿Ahora que mierda va a decir? — Petra, ejecuciones en solitario 10, asistencias 48. Aurou, ejecuciones en solitario 39, asistencias 9. Erd, ejecuciones en solitario 14, asistencias 32. Gunther, ejecuciones en solitario 7, asistencias 40. — explico la formación de sus subordinados dejándome con la boca abierta y seca, ellos no eran gente común  son... son... ¡Unos carniceros de titanes especializados! ¡Santo Cristo! me alegro estar de su parte y no en contra. — Aunque "seas un adulto cuando hayas regresado con vida" es la idea generalizada del cuerpo de investigación, les ha rendido con frutos a ellos conseguir con vida infinidades de veces en esas situaciones infernales. Porque aprendieron como vivir. Al estar cara a cara con un gigante de quedas corto de información, y por mucho que lo pienses, hay muchas circunstancias donde no piensas nada. Entonces, debes realizar sin demoras tu deber estar sin desinformado es la peor cosa que te puede suceder. — es el acto mas predecible, pienso cerrando los ojos un segundo, esto viene conjuntamente con las maneras de manifestarse el miedo y el significar ser un humano. Particularmente en este escuadrón aprendieron a base de fallas y muertes a su alrededor, es demasiado lamentable. — Y con todo eso no han dejado de sentir dolor o sensaciones, no debería de haber razón que sientan dolor cuando apuntan sus espadas hacia ti. Pero eso no les remorderá un poco.

— Porque piensan en Eren como un titan, mas que humano. — susurre decaída casi para mi misma.

— Capitán Levi. — lo llamaron volviéndonos hacia las escaleras, descubriendo un solado que las bajaba con prisa. — La señora Hange lo llama.

— Cierto, ya hicimos esperar mucho a esa cuatro ojos. — míralo nada mas cuan delicado es al referirse a una mujer. — Oigan, nos vamos.

— ¡Si! — respondió Eren por los dos levantándose rápidamente de las escaleras y siguiendo al enano.

Hange hizo una breve explicación de lo que sostenía en las manos Eren al momento de transformarse, en si, se trataba de una cuchara. Aunque sonara inverosímil hacerlo únicamente para sostenerlo era posible, porque el detonante en concreto no era la mordedura o hacerse daño así mismo, las veces pasadas se centro en un propósito en especifico, es decir, sobrevivir aniquilando a los titanes, parar la bala de un cañón protegiendo a sus amigos, sostener una roca... y en este instante la cuchara. ¿Acaso no le dije antes? pronuncie con obviedad sintiéndome similar a un tonta, lo de hace un momento no fue planificado para hacerle daño a alguien en especifico, salió de la razón de sostener al maldita cuchara seguramente igualmente de no poder hacerlo con anterioridad. Gunther se lo pregunto directamente a Eren, si el no buscaba hacerles algo, a lo que el jovencito respondió que en su mente jamás cruzo tal idea. Entonces, como si fuese efecto domino, los chicos del escuadrón Levi comenzaron a morder sus manos sin explicación alguna sorprendiéndonos a todos, el dolor que debía de  lidiar cada vez de querer transformarse Eren parecía fastidioso y ellos mismo lo probaron ahora, su deber era contenerlo mas no juzgarlo y eso fue un error grave esperaba que no se le subieran los humos únicamente por decirlo. Ese Aurou con sus tendencias algo tsunderes, realmente tiene un buen corazón en el fondo. Petra de su lado se disculpo, se pusieron nerviosos creyendo que el chico se decepciono de ellos aclarando sobre la fuerza de una sola persona no logra la gran cosa, por eso mismo ellos trabajaban en equipo y contaban con él. En el fondo esperaba que contara con ellos.

Sonriendo complacida, termine mordiendo también mi mano quejándome en el acto de doler como el infierno, porque con ello sellaba la promesa de tener fe los unos de los otros. Yo intente de explicarles lo acontecido pero tampoco confiaron en mi o me dieron el beneficio de la duda, y aunque me puse en sus zapatos entendiendo el significado del miedo en los humanos, no quitaba el hecho de sentirme desplazada. La chica levantándose de la silla corrió a mi encuentro lanzándose a mis brazos acariciándome el cabello, también me pedía disculpas por todos en general, a veces olvidaban mi verdadera naturaleza viendo de otro mundo y por mucho de sonar descabellado, les ayude a abrirle los ojos. La Mayor Hange aplaudió complacida acudiendo a donde me encontraba, preguntando si no quería cambiarme de escuadrón al suyo y así juntas elaborar mucha mas investigaciones, Levi era un gruñón nada divertido hombrecito en cambio ella... nunca pude escuchar el resto porque el aludido la callo lanzándole un objeto de encontrar en la cabeza. La sala reino las risas evaporando la antigua tensión de sentir, viéndonos mas relajados y en sintonía con nosotros mismo como un gran equipo que tenia un mismo fin. Exterminar con los titanes.

— Erre contigo. — le dije al enano gruñón nada divertido, mientras me apoyaba en uno de los muros del castillo y frenaba su caminar luego de salir de la habitación. 

— ¿Qué? — giro al escucharme hablar.

— Hace un momento, cuando conversabas con Eren, ¿intentaste animarlo verdad? — hice una mueca divertida, el desvió la mirada inmediatamente con su forma seca de ser. — ¡Oh por favor! Creí que eras un enano amargado que únicamente busca joder la vida de las personas, pero no eres así, muy en el fondo tienes corazón.

— Obviamente, de lo contrario estaría muerto. — pronuncio con obviedad.

— Tu sabes a lo que me refiero. — puntualice soltando una risita e inclinándome hacia él. — también decidí confiar en usted, Capitán Levi. Sus acciones pueden ser ortodoxas pero... nos han sacado de varios a puros en el pasado a Eren y a mi, no eres una mala persona después de todo.

Confianza. Retumbo en mi cerebro al volver nuevamente a la realidad, en mi galopar en el bosque de los arboles gigantes persiguiéndonos una lunática metida en el cuerpo de un titan, escapando de una muerte segura de no seguir acelerando el paso de los caballos. Lo había olvidado, por estar cuestionando cada acción de Levi perdí ese momento de confesarle tenerle confianza, cosa de costarme un grado de mi orgullo, pero finalmente lo hice porque muy en el fondo no era una mala persona. Me confunde son mis memorias de una tragedia anticipada de muchas personas aplastadas, las veía bajo el punto de vista de alguien mas e incluso sentía su desolación, su alma desconsolada mas con ese cadaver aplastado contra un árbol donde la vida fue arrebatado de sus manos. ¿Esas imágenes podrían equivocarse? Hasta los momentos no lo han hecho, pero... ¿existe una pequeña posibilidad? Mire la cicatriz de mi mano de la mordida y luego los ojos insistentes de Petra hacia Eren en una petición silenciosa de depositar su confianza en ellos, la voz de Levi se escucho gritándole que se decidiera de una buena vez de su decisión. Este mirando a la titan hembra y luego al aludido respondió seguirles, lo sentía mucho por aquellos de estar perdiendo la vida pero, seguiría estando con su escuadrón. Yo también, respondí con poca fuerza de voz al comienzo, para confesar el tener demasiado miedo y creer que seria un buena idea combatir a la titan hembra con el poder de Eren pero si ellos decían seguir, tenia la fe de poder escapar y apegarme al plan de estar relazando.

Petra dibujo una sonrisa nerviosa en sus labios de no durar mucho tiempo, la titan hembra había aplastado otros soldados mas y acelerado el paso, en ordenes de Levi podíamos huir de seguir con el mismo ritmo. El pulso cardiaco se elevo aun mas al tener cada vez ms cerca los pasos de la gigante, sudando a mares de siquiera imaginar aplastada por esa perra maldita, en mi interior se trataba de una locura esperar escapar a caballo del radar de ella. Pero debía confiar, algo de dárseme a las patadas en mi mundo, porque la vida misma me enseño a velar por mi misma sin la ayuda de nadie mas. Cada persona de conocer, excluyendo a mi mamá, me daba la espalada por considerarme diferente a los demás quedándome apartada de los circulos en las escuelas. Nunca tuve amigos, nunca he tenido alguien de llamar de mi entera confianza, solo burlas y rechazos por mantenerme firme en mis principios, en mis gustos. El ser humano es cruel, muy cruel y en esas ocasiones toca armarte de un coraza de metal para seguir adelante. ¿Qué tiene de diferente este mundo? ¡Aah! Ya lo se, no estoy sola, no existen esos individuos de señalar con el dedo vilmente porque me considerar distinta, aquí al pesar de tener errores como cualquier otro, los asumían intentando enmendarlas invitándote a quedarte con ellos.

No estoy sola.

Tengo un escuadrón que me respalda.

Ellos son mis compañeros, ellos son mis amigos... ellos me aceptan como soy.

— ¡Fuego!

Una gran escala de explosivo llueven de todas partes en comando de la voz mas particularmente varonil y ronca de conocer, me refiero a Erwin, este junto a otros soldados se encontraban escondidos detrás de unos arboles esperando pacientemente el transitar de nosotros acarreando a la titan hembra para lanzarle cientos de carga de pólvora que contenía arpones y flechas que la amarraron a tierra, deteniéndola de una magistral forma. Oh, no. Oh, no, no, no. ¡Ese estúpido viejo cejón de Erwin! ¿Ese fue su plan desde el inicio? ¡Manipularnos como carnada! Debí de haberlo supuesto, sus idead son las mas suicidas de todas, olviden las de Eren, este hombre con gran capacidad de estratega maneja las manecillas del reloj a conveniencia solo para el beneficio de una victoria segura. Él debió de imaginarse de este ataque desde lo ocurrido con los titanes de Hange, por eso nos hizo la pregunta del verdadero enemigo, estaba estudiando nuestra capacidad de análisis de la situación y a raíz de esto elaboro este plan descabellado. Claro, pienso apretando los dientes con fuerza, estudiar la capacidad de soporte mental de mis soldados es un deleite personal.

Tienes que ser un desalmando para hacer tal cosa, uno total y completamente.

— Avancen un poco mas a donde puedan dejar los caballos amarrados y cambien al equipo tridimensional. — muévanse separados de mi por el momento, dejare las ordenes del grupo a Erd. — un golpe invisible traspaso mi estomago en forma de puño al escuchar eso, las imágenes catastróficas vieron a mi con punzadas terribles en un anuncio de mal presagio. Esto no me gustaba nada. — Oculten a Eren a una distancia prudente de esa gigante y tu mocosa, trata de controlar esos ataques de dolor de cabeza que tienes. No te dejes llevar por cualquier imagen que veas. Les encargo mi caballo, ¿entendido?

— ¿Qué? — Eren estaba muy confundido, ni se diga, porque era muy evidente que lo estuviera. — ¿Querían atrapar con vida a la titan hembra?

— No lo viste venir, ¿eh? — pronuncie con voz ahogada sosteniendo mi cabeza, en general, ninguno del escuadrón espero tal cosa. — seamos sinceros, nadie lo hizo.

— ¿Qué tal eso chicos? — dijo Gunther alardeando. — ¿Lo vieron?

— ¡Logramos capturar a es gigante! — completo Erd.

— ¡Esa es la fuerza del grupo de investigación! — grito con altanería Auruo. — ¡No subestimes a la fuerza de Exploración pequeños idiotas! ¿Entendieron?

Si, si, habla como si estuvieras al tanto de todos los pormenores de Erwin con esas ideas absurdamente suicidas.

— ¡Si! — contesto Eren.

¡No le sigas el juego maldición! ¿Acaso tu ingenuidad no te permite ver la verdad? ¡Ah! Ya da igual, este niño esta demasiado emocionado como para razonar, es su sueño realidad desde el principio estar en este lugar.