martes, 23 de marzo de 2021

Radioactive 7

7

A la final, nunca se supo quienes fueron los que asesinaron a los sujetos de experimento de la Mayor Hange, aunque en definitiva ella se encontraba completamente destruida como si hubiesen asesinado a un alto allegado suyo. Fueron enormes maniobras para calmarla, incluso le ofrecieron capturar a otros titanes para su deleite, aun así, la de lentes pronuncio no ser lo mismo. Estuvieron investigando entre los cadetes los posibles candidatos de quienes podían ser los causantes de tal acto inverosímil, sin encontrar ningún éxito. Me resulto bastante loco que estudiaran los movimientos de los soldados en esos últimos días, viendo si utilizaron el equipo de maniobra tridimensional en los lapsos trascurridos de la perdida de los sujetos de investigación, igualmente, sin ningún resultado positivo.

Lo trágico o cómico de la situación seria lo comentado entre los soldados, observándolo bajo un punto de vista bastante curioso, reprender a alguien por matar a un titan cuando desde tener memoria los entrenaron precisamente para aniquilarlos, salvo ser totalmente posible cuando estos le sirven a la humanidad en un objeto de acceso de información. Dudaron los motivos de ese recluta, odio, rabia u otro sentimiento empujando del miedo a esos seres, sin embargo, las acciones fueron erradas. 

Ahora, se avecinaban la llegada de nuevos reclutas en la guarnición de exploración colocándome mas nerviosa de lo usual al estar a punto de tener contacto con mas personajes de esta grandiosa serie, principalmente, Mikasa. Es decir, me llevo bastante bien con Eren en estas semanas trascurridas me ha ayudado bastante en el entendimiento del uso del equipo tridimensional, como acabar con los titanes al atacar directamente a su nuca y el montar a caballo. En las noches solemos conversar de temas triviales sobre mi mundo, terminando bastante fascinando de este mismo al escuchar tantas maravillas juntas. Deseo en su interior lograr vivir en un lugar así, fuera de titanes y en una inmensa libertad de ir hacia donde quisiera, experimentar la encantadora sensación de ser un adolescente molesto con rebeldías propias de la edad. 

Estar en este mundo posee sus ventajas, la aventura obviamente, pero arriesgando tu vida.

Eren y yo alimentamos los caballos mientras dos del escuadrón de Levi conversaban entre si sobre el tema de los titanes asesinados de la Mayor Hange saliéndose con la suya los perpetradores, es bastante injusto, pero no podemos cambiar la manera retorcida de las personas conjuntamente con su naturaleza. Entonces, progresivamente le pregunta al chiquillo si existen en la guarnición de él alguien que quiera unírseles, antes si existían solo que con los últimos acontecimientos ocurridos duda mucho de ese pensamiento seguir estando de pie.  La verdad, igualmente lo dudo mucho, aunque la esperanza es lo último en perderse.

De pronto, el gruñón pequeño e indecoroso Capitán Levi aparece a caballo llamando la atención de los presentes no teniendo mas remedio de prestarle atención, los chicos son bastante respetosos, en cuanto a mi... quiero es salir corriendo en la mas mínima oportunidad. Los sentimientos siguen estando en el mismo sitio, en resumen, lo detesto, me desagrada, no lo soporto y... la situación es mutua. ¿Lo malo? Estoy bajo las ordenes de él aunque no quiera hacerlo, de lo contrario, pierdo mi vida. Retomando lo inicial, el hombrecito nos ordena ir a patrullar en un sitio, tomando unos caballos ensillarlos y siguiéndole los pasos muy de cerca, al menos, eso ha venido hacia Eren y yo. Mientras cabalgamos no logro evitar el pésimo avance del trato entre nosotros dos, sigo sosteniendo mantenerlo lo mas alejado de mi posible, comprendiendo el estar bajo su cuidado estando mi existencia en este mundo en tela de juicio y no meterme en su camino. Siendo algo ridículo. En cada uno de mis entrenamientos el los ha supervisado, mas en el donde tengo que usar el equipo de maniobras tridimensional en el bosque con unos simuladores de titanes con el fin de aniquilarlos, sus ojos grises gélidos no se han apartado de mi figura produciéndome entre incomodidad y fastidio. Luego esta las clases teóricas, impartidas por la Mayor Hange con su experiencia en locura titánica (bautizada por mi) él igualmente se presenta en una de las esquinas tomando té en su peculiar forma sin prescindir marcharse.

¡Dios! ¿No ves que me fastidias? ¡Solo lárgate!

También he logrado colarme a los entrenamientos de Eren con su titan, algunos han resultado bastante desfavorables repitiéndose el mismo patrón de agredir a Mikasa, solo que en esta ocasión, lo hizo con Hange. Afortunadamente el equipo Levi estuvo allí salvando el día y al mismo chiquillo de algo de luego arrepentirse, llegando a la conclusión de tener un largo camino por recorrer, corrijo, ambos lo teníamos. Ahora en el presente, cabalgando en medio del bosque frondoso volviendo a  ver algo de civilización después de una pequeña temporada de tiempo, miraba al enano endemoniado recordando no intentar rememorar mis memorias de mi verdadero mundo. Tampoco intente hacerlo nuevamente. Petra me aconsejo seguidamente de un fuerte entrenamiento a mi cuerpo, olvidar el luchar con la neblina de mi cabeza si esto significaba hacerme daño,  ya lo había visto en el semblante de mi rostro uno muy pálido y decadente. A veces las cosas vienen a nosotros sin siquiera buscarlas. Un muy buen consejo siempre y cuando el desespero este lejos de tus venas, tengo un montón de preguntas sin ninguna respuesta catalogándolas de frustrantes, asfixiantes y molestas.

Sin saberlo llegamos a un sitio bastante familiar en mi punto de vista, embargándome un sentimiento de reconocimiento y lucidez. Se trataba del sitio donde albergaba los nuevos reclutas. Gire confundida mirando a Eren estando en los mismos síntomas a los míos, uno de los miembros del escuadrón Levi explico anteriormente hablarlo con su compañero, el ingreso de nuevos soldados a la Legión de Exploración, asistiríamos precisamente a esa ceremonia. Los ojos verdes olivo de Eren saltaron de entusiasmo sabiendo a tientas la oportunidad de volver a ver a sus amigos, a los camaradas de acompañarlo a lo largo de estos años de preparación. Claro, me dijo esa vocecilla cínica en mi mente haciéndome fruncir el ceño, eso no significa que ellos vayan a unirse a la locura de esa legión y debía de saberlo de sobra. Que aguafiestas, rezongo en respuesta, no sabremos hasta saberlo. 

Bajo del caballo en un solo salto tañando el mando guardándolo en uno de los establos, es en ese preciso momento que escucho dos voces algo conocidas y desconocidas a la vez formando algo de escandalo, no teniendo mas remedio a girar la cabeza hacia la dirección de la disputa. ¡Oh! pronuncio entre labios al verlo, si, se trata de ese mismo chico guapo que conocí en mi primer vuelo con el equipo de maniobras tridimensionales, sacude con insistencia el brazo de su madre tratando de alejarla del Comandante Erwin. ¡¿Pero que es lo que ocurre aquí?! La señora esta muy acalorada escupiendo palabras venenosas sobre el valor de su hijo en una legión claramente en decadencia cada día mas al tener mas derrota en lugar de victorias, al recibirlo a él, es decir, el chico guapo, seguramente su apellido enaltecerá ese nido de desubicados llevándolos a la gloria. Esto le puede importar menos a Erwin, pues le informa que eso pierde relevancia al salir fuera de estos muros enfrentándote cara a cara con la muerte, no únicamente suya,  igualmente la de sus camaradas ¿estaba dispuesto hacerlo?

El rubio soltando a su mamá quedo paralizado de pies a cabeza, notando a mi parecer, tragar fuertemente saliva sudando en tanto miraba el rostro impasible del comandante. Con un toque entre nerviosismo y decisión, coloco el puño en su pecho argumentando con voz bastante  quebradiza estar dispuesto a entregar su corazón a la humanidad para salvarla del desastroso final comido por los titanes, quizás su madre se pasara de la raya al decir todas esas cosas innecesarias, no obstante, en verdad estaba dispuesto a entrar en la Legión de Reconocimiento, bastaba el darle un voto de confianza y verlo en acción. No por nada fue el mejor de su generación hace unos años atrás en los reclutas.

No.
Esperen.
¿Es posible?
¡Fue un soldado!

Di un paso hacia adelante dispuesta a conocer mas de la historia del chico del lunar en su rostro hasta ser sostenida por alguien, al darme vuelta conseguí a Eren moviendo su cabeza hacia los lados en señal de negatividad apuntando directamente a Levi, hablando de sujetos desagradables este emergió en su rostro una expresión claramente enojada chasqueando la lengua preguntándose que demonios hacia Erwin perdiendo el tiempo de esa jodida manera. Podría mandar al demonio a ese par cuando se le diera la maldita gana, ese chiquillo mimado se percibía a miles de kilómetros no tomarse en serio la causa de la humanidad, de hecho, dijo esto último mirándome directamente causándome un respingo mantenía un motivo oculto para hacerlo y estaba mas cerca de lo pensado. Acto seguido, llamo a sus subordinados, incluida yo a seguir avanzando al interior del sitio. Mientras caminaba sin remido alguno a una especie de matadero seguí con la mirada la escena, quien en infortunio o desgracia de Levi, Erwin acepto al chico guapo con una de esas sonrisas ocultas de caracterizarlo dando a entender tener algo planeado para él.

Pobre, desconoce estar a punto de bailar en la palma de la mano de un entero demonio.

Unos minutos mas tarde, me encontraba en lo que era lo mas parecido en mi opinión a un anfiteatro en medio de un campo, mirando directamente a el imponente Comandante de la Legión de Exploración, me refiero a Erwin mientras se dirige a los nuevos cadetes en el discurso mas directo y sin rodeos de la historia para que se unan. No es del tipo de pintarle pajaritos en el aire, les hace un muy claro recordatorio de lo vivido hace unas semanas atrás en el ataque a Trost siendo mas o menos lo que deberán vivir en cada exploración de realizar, aquí abro un paréntesis porque para hacer tal cosa debes de estar muy loco o en un gramo cerca de estarlo. Del mismo modo, les recuerda el gran paso de dar la humanidad en este asalto refiriéndose a la existencia de Eren junto a sus esfuerzos de impedir del ingreso de los titanes, consiguiendo tener un paisaje de la verdadera naturaleza de los titanes. En cuanto al chico, no es mucho de poder contarles salvo estar cien por ciento de su lado convirtiéndose en un aliado al arriesgar su vida en ello. Claro, pienso dibujando una sonrisa sorna en los labios, tampoco es que tenga mas opciones es eso o simplemente ser disecado por la policía militar. 

Mi expresión cambia cuando explica espontaneo sobre el sótano de la casa del chico escondiéndose el misterio de los gigantes, es decir, en verdad este hombre esta utilizando todos sus armas sin miramientos apuntando de lleno al éxito sin ningún miedo. Una voz sensata en mi cerebro dictamina que Erwin esta buscando a hombres con la capacidad mental de soportar las barbaries fuera de las murallas, obviamente que sean capaces, del mismo modo de habilidades extraordinarias, pero no servirán de nada si tiemblan a la sola mención de ver a un titan cerca. Seria predecible, le explico siendo complaciente, cada uno de ellos vivieron situaciones atroces de seguir este camino seria demasiado. Somos interrumpidas ante la continuidad del discurso de Erwin, diciendo el poder abrirse camino hasta Shinganshina recuperarla e ir inmediatamente a la casa de Eren descubriendo seguramente el secreto de aguardar los titanes, solo que para lograrlo deben de recuperar en su totalidad el muro María. Al no poder utilizar la salida del distrito Trust, tomaran la ruta mas larga siendo la de Caranés olvidando a un lado el esfuerzo de cuatro años al abrirse camino por ese sitio haciéndose prácticamente en vano tomando en consideración el noventa porciento de las perdidas humanas de la legión.   

Es aquí cuando el discurso se torna demasiado realista y turbio.

Básicamente informa de la alta capacidad de número de necesitar en esa operación tomando los veinte mas a la existencia actual de la legión, debido a que las expediciones constantes de realizar el número de bajas es bastante baja están cortos de personal a un nivel crónico. De acuerdo, comprendo estar siendo especifico con la realidad de la legión en esos momentos, mas no te lo tomes tan a pecho al divulgarlo a los novatos con lujo de detalles, es decir, solo contemplen sus patéticos rostros (diría el mismo Levi) de completo sustos, digo, si no orinan en sus pantalones será un milagro completo. Toca el tema de la nueva expedición que participara los que vayan a unirse, próximamente a realizarse en un mes, en ella igualmente estaré incluida al pertenecer al escuadrón de Levi puedo no estar precisamente entre la elite pero con mi intuición de otro mundo creen conveniente el observar el exterior con mis propios ojos. La verdad en lugar de sentirme alagada estoy es asustada, prometieron ayudarme en lo necesario para no ocurrirme nada durante el evento, estoy incluida en las prioridades junto con Eren, aun así es muy peligroso. 

— Aquellos que estén dispuestos a poner su vida en peligro quédense en este mismo lugar. — informa Erwin volviéndome nuevamente a la realidad. — Lo diré una vez mas: por ingresar a la Legión de Exploración, casi todos aquellos que se queden en este lugar es probable que mueran pronto. Pregúntense a si mismos si son capaces sacrificarse en nombre de la humanidad.

¡Que gran motivación! pienso con ironía al desencajar mi mandíbula de la impresión del discurso crudo de Erwin, sinceramente estando en los zapatos de esos chiquillos daría media vuelta como algunos de ellos lo están haciendo ahora mismo en el instante de poder retirarse de desearlo, de hecho, uno de los soldados de la guarnición le comenta al rubio sino fue demasiado severo con los cadetes siendo así muy pocos quedaran para unírseles. Pienso lo mismo, estoy a punto de manifestarlo hasta que contemplo en silencio la calma de Eren, imagino que esta estudiando cuantos de sus amigos serán capaces de arriesgar su pellejo por la humanidad. Este sitio no es de cobardes, me dice una voz dura dentro de mi cerebro, solo de gente con los nervios de acero y valiente, los llorones pueden irse a llorar a las falda de sus mamis. ¡Que grosera! Siendo sensata estaría en la misma posición de muchos cadetes marchándose en ese preciso instante, estando dispuesta a unirme a la Legión estacionara en lugar de la cuna de la locura, pero no tengo mas opción a quedarme. No quiero ser diseccionada por la policía militar al no pertenecer en este mundo, aunque debería de estar estudiando la manera de volver a mi mundo, permaneceré donde me encuentro.

— Eren. — llamo al chiquillo que choca su verde mirar con la avellanada mía. — ¿Cuántos crees que de los tuyos vayan a unirse al pesar de las palabras del comandante? 

— No estoy muy seguro. — contesta dudosos, viendo fijamente como siguen marchándose mas cadetes del sitio. — Pero Mikasa y Armin... ellos se unirán notablemente, en cuanto a los demás... Reiner y Berthold los consideraría una notable posibilidad. 

— ¿Son igual de tontos que nosotros? — sonrió de medio lado de broma, escuchándolo bufar en respuesta de esa indudable afirmación.

— Son peores.

Pese al discurso soberbio de Erwin se quedaron veintiún nuevos reclutas en la Legión de Exploración aun luchando con las enormes ganas de salir corriendo en la menor oportunidad, sus semblantes eran de terror puro, muy por el contrario de lo señalado por el cejón diabólico del comandante al verlos bastante bien. ¿En verdad? ¡¿En verdad crees que lo estarán sabiendo que firmaron una sentencia de muerte por adelantado?! ¡Esta completamente loco! Estamos hablando de Erwin, este esta dispuesto hacer cualquier cosa con tal de llevar a la humanidad a la tan ansiada libertad. incluso si eso significa sacrificar a algunos de los suyos. Oficialmente les da la bienvenida a algunos de los amigos de Eren: Chirsta, Ymir, Reiner, Berthold, Conie, Sasha, Armi y Mikasa; seguramente nos saltamos algunos pero en medio de la oscuridad seria difícil de distinguirlos bien. Mientras los nuevos eran dirigidos en orden con quien les daría una especie de iniciación en la legión, Eren y yo fuimos guiados hacia otro sitio por los miembros del escuadrón de Levi escuchándolos esperar menos cadetes a lo esperado, era predecible, pensé al ser guiada nuevamente a los caballos, porque nadie en su sano juicio seria capaz de quedarse en un sitio que significara su muerte.

— ¡Esperen! — una voz proveniente de uno de los costados nos hizo frenarnos, mis ojos se agrandaron al ver al chico guapo del lunar en su rostro corriendo hacia nosotros vestido con el uniforme militar. ¿De donde lo saco? Me es un misterio. — ¿Son ustedes miembros del equipo de Capitán Levi?                          

— Si, ¿pero que puedes querer de nosotros? — respondió uno medio frunciendo el ceño mostrando algo defensivo, el chico asustado dio un paso hacia atrás de tal arremetida. — sabemos de ti, el niñito que acudió a sus influencias aristocráticas para ingresar en la Legión. ¿Acaso no fue tu papá que te saco de la recluta? ¿Qué te hizo cambiar de opinión? Tu madre estará muerta del disgusto si te ve conversando mucho con nosotros, eso de que tu "presencia" enaltécesela ese mísero lugar. 

— Bueno... yo...

— Escucha esto, niño. — apunto directamente al pecho del muchacho con fuerza, haciéndome temblar del susto, estos hombres podrían ser sumamente peligrosos si tensabas su cuerda al borde de romperla. Mejor tenerlos de nuestro lado, pensé mirando de reojo a Eren, seguramente compartiendo la misma conjetura mía. — quizás lograste entrar a la legión, pero eso no dice que nosotros lo aprobemos. Este sitio no es ningún juego o capricho de riquillos como tu, si tanta pena te da estar aquí vuelve a tu casa con mami y papi déjale este trabajo a los hombres de verdad. — seguidamente da un giro en dirección a donde estamos parados Eren y yo muy quitecitos. — Vamos, Eren, Carla tenemos trabajos por hacer.

Sin perder el ritmo corrimos tras de nuestros superiores dejando al chico paralizado detrás de nosotros al pobre chico sin ninguna arma con que defenderse de los argumentos de estos hombres, sinceramente las palabras de aquella mujer fueron bastante hirientes si deseas mirarlo bajo otra perspectiva de miembro casi activa del cuerpo, prácticamente desacredito el trabajo de cada uno de estos hombres como si fuese una completa basura siendo precisamente lo contrario. Estar en la Legión de Exploración no es cosa de cualquiera, sino de los mas altos valientes de encontrarse dentro de las murallas, enfrentarse a la muerte es la tarea mas jodidamente agotadora de la faz de la tierra. Al pesar de lo ocurrido, subiendo al caballo con ayuda extra de mi buen amigo Eren no pudo alejar mi mirada del muchacho guapo pensando no tener culpa de las ocurrencias de su mamá, me consta que intento frenarla muchas veces sin éxito alguno, quizás sea diferente de ella. Al menos, ese fue mi pensamiento antes de colocar en marcha mi caballo.

A partir de aquí, debo de decir el mes supremamente agotador de vivir a la preparación a la expedición fuera de las murallas.

Todos los días fui levantada desde temprano a ejercitar mi cuerpo, cabe de resaltar ser una completa enclenque en el arte de hacer ejercicios, no soy Mikasa, la cual voy a relatar mas adelante, mas bien soy una masita rellana de uno de los siete pecados capitales de existir, me refiero a la pereza. Seguidamente de eso, mis deberes de miembro del escuadrón Levi jamás mermaron principalmente encargarme de la limpieza de algunos sitios de ese enorme castillo del infierno, siendo su soberano un demonio enano de gélida mirada que de cagarla en mis labores me regañaba, de mi parte tenia a Petra salvándome y siendo un gran apoyo. ¡Gracias a los cielos de su existencia! Ella es la precursora de la paz entre ese gnomo y yo logrando controlarlo, principalmente porque estoy segura de estar notablemente enamorada de él, dudo si esta es correspondida o simplemente saca de esos sentimientos. Internamente haré una plegaria por su alma de unirse a alguien tan grosero y molesto como ese idiota, necesitara de mucha fuerza para poder soportarlo.

Volviendo a mis actividades, siguen el estudiar minuciosamente la formación de ejecutarse el día de la expedición, no debo por ninguna circunstancia saltarla u olvidarla. Estaré ubicada en el centro justamente con la elite de la legión, es decir, con el grupo de Eren para su protección pero de igual forma de la mía propia. No muchos saben de mi verdadero origen, salvo unos cuantos de los altos mandos consiguiendo mediante algunas conexiones el poder quedarme en la tutela de Levi de suceder algo, al ser el soldado mas fuerte de la humanidad es idóneo para el trabajo de vigilarme. No puedo transformarme en titan como Eren, eso no dice ser peligrosa en las manos inadecuadas siendo capaz usada en cosas de no venir al caso, es decir, soy alguien proveniente de otra dimensión con una amnesia temporal y de recuperar mis memorias, podría ayudar a la humanidad como de la misma forma aniquilarla. Obviamente jamás haría tal cosa, en ningún momento seré una amenaza para la humanidad sino lo contrario, he venido a ayudar.

En fin, seguidamente de aprenderme las prioridades de esa formación vienen mis practicas de combate, uso del equipo de maniobras tridimensional y las investigaciones de Eren convirtiéndose en titan donde la Mayor Hange lleva la batuta. Esto último si resulta divertido aunque explotemos un poco al muchacho, pues al estar junto a la peli caoba es sumamente entretenido considerando las expresiones de hacer y los comentarios fuera de norma de hacer. Es el único momento de ser plenamente libre de cualquier fastidio de Levi y su personalidad de mierda. En cuanto a mi fiel buen amigo Eren, a dado un gran avance al control de su titan, logrando transformarse sin casi atacar a nadie salvo en aquella ocasión a Hange, de resto le han incentivado a tener el poder de esa monstruosa cosa sin dañar a alguien porque si lo tiene es para un buen uso. En gran ejemplo, en el momento de creer perder a sus amigos en el día del ataque a Trost medio transformándose para frenar el golpe de un cañón, los testigos afirmaron ser soberanamente asombroso. Allí di mi aporte, porque quizás si se enfocara a cuidar a aquello de serle sumamente importante hallaría el detonante de buscar para agarrar el toro por los cuernos.

De igual forma Eren estuvo allí en mi iniciación de cadete y miembro de la legión al servirme de compañero de peleas, muchos lo consideraron peligroso al ser él un titan pudiendo transformarse de herirlo u otra cosa desmintiéndolo completamente Levi. Esto de igual forma le servía de entrenamiento para él, porque así media la resistencia de control de su yo bestia en colocar a alguien en peligro de ser importante en su perspectiva, efectivamente esa afirmación me coloco los pelos de punta porque en ningún momento me visualice en esa perspectiva en el chico. Hemos estrechado lazos, no existe duda, de allí a marcarle hacia algo mas profundo era otra cosa. Sea como sea, no le di mucha importancia enfocándome en el momento, en donde colocar los brazos en protección del rostro, hacia donde mirar de querer derribar a un contrincante y despojarle de algún arma de tener. Ridículo, considere al comentar no servir de nada los combates cuerpo a cuerpo si el enemigo de la humanidad eran los titanes, en lugar de jugar a los puñitos con mi buen amigo Eren debía de concentrarme en mejorar mis decadentes habilidades. En mi contra salió Levi llamándome mocosa inmadura sin una pizca de intuición, jamás sabría cuando podría necesitar estas habilidades en solitario, en este mundo todo era posible. El Jaeger era un visible ejemplo de ello, al momento de convertirse en titan sus habilidades de ataque se vieron visiblemente expuestas al luchar con los otros gigantes al darle puñetazos y patadas. ¡No es como si me convirtiera en titan! Como sea, igualmente fui vilmente ignorada.

Mientras descansaba en la entrada del castillo tomando tranquilamente agua secaba mi sudor del exceso de sudor, nos encontrábamos a nada de salir de expedición con los nuevos reclutas de la legión, enfrontándonos a la asquerosa realidad de esperarnos a fuera de estas murallas aparentemente seguras. Tenia miedo de enfrentar a un titan, de ser devorada por uno de ellos o algo mucho peor, ser útil a la humanidad es un objetivo que tengo claro desde llegar a este mundo pero no dice perder mi vida en el intento. Desconozco si de pasarme algo aquí volveré a mi mundo o de recuperar la memoria, solo mantendré presente seguir sosteniéndome desde los cimientos de la fuerza de voluntad durmiendo en mi interior.

— ¿Disculpa? — una voz ya conocida me saco de mis pensamientos obligándome a prestar atención al frente, donde se encontraba el apuesto joven hijo de una rica familia y una madre sumamente protectora, lo mas increíble aun ese lunar en su pómulo sumamente cautivante. ¡Pero no debo desviarme! Tenia tiempo sin verlo desde la ocasión de dos miembros del escuadrón Levi de decirle unas cuantas cosas bastante fuerte, mas no alejadas de la realidad.  —  ¿Tienes un momento?

— Cla... Claro.

Vaya sonrisa mas deslumbrante pensé al tener este joven apuesto a mi lado mostrándome su cegadores dientes muy parecidos a unas perlas brillantes, mientras mi interior, en especial afinco el estomago, daba volteretas sin descanso haciéndome reír sin razón aparente. Era curiosos estar a su lado, si, sin nadie merodeando alrededor, igualmente, sobre todo que entre todas las cosas quisiera estar precisamente en este sitio en lugar de otra cosa. De mi parte descansaba de mis deberes de instruirme antes de salir a la expedición, de querer evitar una muerte segura debería de aprender las cosas básicas de este mundo en lugar de lanzarme al vacío sin paracaídas asegurando tener un final muy aplastante. Entonces, reencontrarme con este joven apuesto seria experimentar un oasis en medio del desierto luego de una caminata ardua sin una gota de agua.

— Finalmente nos encontramos a solas. — dijo él causándome un respingo al sujetar sin preámbulos una de mis manos sin aviso alguno, quedándome similar a una estatua viviente. ¿Pero que esta pasando exactamente aquí? — se que lo recuerdas, las veces pasadas estando acompañada de otros individuos de en este preciso momento no me gustaría  mencionar.— su rostro perfecto se arruga en un disgusto solemne parpadeando varias veces sin comprenderlo. — Pero es distinto en este instante, solo somos nosotros dos mi querida señorita y aprovechare este tiempo milagroso hasta el último de los segundos. Antes que nada, permíteme presentarme. Soy Christian Trost, me es un gusto conocerte.

Christian. Christian. Christian... ¿De donde he escuchado ese nombre antes? No tengo mucho para seguir analizándolo el joven hace una maniobra con sus manos levantándose, colocándose de rodillas ante mi y besando el dorso de mi mano sin desviar su insipiente mirada ante mi. Oh, rayos, esto debería de ser considerado un delito porque en ese instante mis rodillas se encuentran dobladas aunque este sentada sin mover un musculo. Quiero reírme de lo ridículo de esta situación en un mundo totalmente diferente de donde provengo, porque en principal los chicos parecen tener alergia de mi persona, y en segundo, prefiriendo quedarse sola en medio de un libro o los anime de gustarme visualizar. Sin embargo, ahora, todos esos acontecimientos se ven fritos delante de la existencia de este guapo muchacho sonriéndome similar a uno de esos héroes de historias ficticias el aliento se me escapa de los pulmones, la piel me arde y el pecho lo siento muy ligero me doy cuenta lo asombroso de ser el objeto de gusto de un hombre.

— Yo... yo... — trago saliva deshaciendo el agarre del chico en mi mano, acomodándome un mechón de mi cabello riendo en conjunto con el rubio. — me llamo Carla Michell, espero que nos llevemos bien.

— Estoy muy seguro de eso. — afirmo bastante convencido.

Resulta que el rubio pertenece a una alta familia de alcurnia del distrito de Trost, justamente de allí proviene su apellido siendo precisamente el tercer hijo de una sucesión de únicamente chicas convirtiéndose en el único hombre entre ellas, allí la razón de su madre al querer protegerlo de cualquier mal de poder acudirlo. Hace dos años atrás, antes de que su padre muriese de un infarto, se recluto en el ejercito queriendo pertenecer a la policía militar llevando orgullo en la totalidad a su familia. Desafortunadamente su papá en ningún momento estuvo de acuerdo en su decisión interviniendo una vez los tres años de entrenamiento, sacándolo antes de escoger algunas de las guarniciones en especial la de Exploración, claramente no tenia ninguna fijación en esta, solo hasta que vio en una de sus casas dentro de las murallas interiores a una dulce jovencita prácticamente volar en medio del cielo tan entusiasmada que volvió a intentarlo de nuevo. No era fácil abandonar a sus hermanas mayores y su mamá para cumplir su sueño, en comparación a su difunto papá, su progenitora era mas condescendiente permitiéndole ejercer cualquier cosa de proponérsele con un detalle muy importante, esta pensaba que nada se le igualaba. 

Vaya, mamá orgullosa y prepotente a la vista eso explica porque dio ese discurso el otro día. Él mismo se sorprendiendo al ver como la mujer le sujeto de un brazo llevándolo directamente a ver al comandante de la Legión de Exploración, menos diciéndole un discurso muy fuera de lo educado a un nivel casi de insulto y desagrado que quiso salir corriendo en la mas mínima oportunidad, era de esperarse que los demás se enteraran de este inconveniente y no esperaran el momento de recordársele o humillarlo. Una muestra, los del escuadrón Levi. En apoyo a mis camaradas, le retribuí lo grosera de comportarse su mamá con todos en general al llamarlos con palabras muy fuertes, es cierto que la Legión no ha tenido precisamente suerte en ninguna de sus expediciones y lo atribuimos a los asares del oficio, pero eso no le da derecho de insultarnos de esa manera. Aunque este a penas ingresando en el cuerpo, se perfectamente lo mucho de dar cada uno de nosotros para que esta situación cambie y darle la tan ansiada libertad a la humanidad con la inclusión de Eren eso será posible.

— Asumo que estarás en la próxima expedición. — concluyo Christian en medio de un suspiro y una expresión tristona. 

— No estoy en posición de negarme. — alce mis hombros en rendición. — mi situación es bastante delicada.

— ¿Qué quieres decir?

— ¡Mocosa! — un grito nos sorprende a ambos, colocándonos de pie firmemente y en posición correcta de un soldado cuando ve un superior. ¿Quién en este mundo podría llamarme de esa manera? ¡Ah! claro, claro, me refiero a Levi. — ¿Acaso no escuchas? Te estoy llamando desde hace... oh, ya lo entiendo, estabas perdiendo el tiempo ligando con este mocoso.

— No perdía el tiempo. — rezongue relajando mi postura en los ojos asustados de Christian sin creerse mi osadía al dirigirme al soldado mas fuerte de la humanidad de esa forma. — únicamente descansaba del entrenamiento que usualmente realizo en las mañanas, ahora no venga a decirme que es delito hacerlo.

— Michell... — pronuncio entre dientes con rencor. — noto como aun osas a desafiar mi temperamento al máximo, solamente recuerda, que no usualmente soy condescendiente con la gente especialmente con las mocosas berrinchudas como tu.

— Si, desafortunadamente estoy enterada. — refunfuñe mirando directamente al suelo. 

— Como sea, te estoy buscando desde hace rato porque no terminas de cumplir con tus deberes. — me recuerda dándome múltiples calambres musculares ante el simple hecho de ser totalmente cierto, Levi es sinónimo de aburrimiento y nadie puede decirme lo contrario. — Apresúrate, no tienes todo el día para hacerlo.

¡Ugh! si pudiera deshacerme de realizar las cosas que dictamina hacer Levi lo haría sin pensármelo, pero como no puedo hacerlo, acatare las ordenes sin pensarlo muchas veces. Tomando una bocanada de aire alzo mi mano en dirección a Christian despidiéndome, es cierto lo que dice el Capitán, aun debo cumplir mis tareas dentro del castillo y aplazarlas no es una opción favorable tomando en cuenta quien es mi superior. Sonriendo cándidamente, pronuncia entenderme a la par de relajarme, bien podríamos conversar en mi descanso o en una de las comidas mucho mas tranquilos, pertenecemos al mismo escuadrón será usual vernos todos los días a partir de ahora. Por supuesto, le respondo sonriendo caminando detrás del hombrecito gruñón que por una extraña razón lo imagino rodeando los ojos fastidiados de presenciar la atracción evidente entre dos jóvenes, como es muy viejo no lo entenderá siendo comprensivo, son muchos sentimientos imposibles de convivir en su cuerpo. Mentalmente me río dándole una ultima mirada a Christian que me sigue observando directamente sin tapujos, es cierto no conocerlo de nada pero aun así siento el llevarnos mejor de seguir en contacto y como estamos en la misma Legión... será inevitable.

Mas tarde estoy caminando con el escuadrón de Levi y Eren estudiando por última vez la formación de la expedición fuera de los muros, el ojos verde olivo conversa conmigo aclarando alguna de mis dudas con respecto a los movimientos con las espadas al igual del uso del  equipo de maniobras, relatándome la experiencia de cadete que le costo casi su posición dentro del ejercito. De hecho, lo recuerdo al cruzar mi mente igual a una bala, imágenes de un pobre Eren rompiendo literal su cabeza al usar un equipo defectuoso con cada caída de darse, el pedirle a Jean ayuda con algunos trucos de control del equilibrio a costa de su propio orgullo, hasta finalmente reunirse con Berthold y Reiner decidiendo darle la mano con ese gran dilema. Aunque estuviese dañado Eren logro estabilizarse unos segundos lo suficientes para impresionar a su instructor pensando el gran logro de obtener, considerándolo obvio es de el chico mas perseverante de conocer, de tratarse de él lo imposible lo llevaría posible. Rio escandalosamente al escucharlo mencionar terminar de cabeza varias veces, él sonrojado pide no hacerlo pues lo estoy avergonzando de una memorias de desear desaparecer en definitiva de su cabeza como si jamás hubieran existido lo tranquilizo colocándole una mano en el hombro, cada uno de los individuos componemos de anécdotas de borrar pero eso es lo que nos hace mas humanos y con eso me refiero a los errores.

Es en ese instante de compartir una sonrisa cómplice sin dobles intenciones con el chico que deslumbro un destello similar a un rayo delante de mi acompañado de un rechinar de dientes, mirada matadora y la múltiples ganas de matar de una única mujer capaz de hacer eso por Eren, Mikasa Ackerman. Inmediatamente como si se tratara de la lava me alejo del chico en el mismo instante de él visualizarlos, es evidente que no estaría sola la acompañan sus buenos amigos y compañeros de la recluta, son: Armin, Connie, Sasha, Ymir,  Christa, Reiner y Berthold. Picado por el insecto del entusiasmo, Eren sujeta mi antebrazo llamando a Auro si puede conversar un poco sus amigos recién ingresados al cuerpo, sinceramente no me preocupa la respuesta del hombre mas bien las ganas de destriparme de la chica quien esta muy interesada en mi amigo. ¡Tranquila! no estoy interesada en Eren, principalmente es solo un niño y puedo no aparentarlo pero soy mucho mayor a ustedes, solo es mi amigo... ¡Mi buen amigo!

— ¿Quién es esta Eren? — pregunta aun encolerizada la jovencita sostenida por el buen rubio de Armin. 

— Hola chicos, estoy muy impresionado de verlos aquí. — la ignora, tiene la gran desfachatez de hacerlo y seguir sosteniéndome como si nada. ¡Quiero salir corriendo! — Noto como se han unido, eso quiere decir que los únicos de no hacerlo fueron Annie,  Marco y Jean.  

— ¿Quién no se unió? — aparece el aludido con un rostro de clara prepotencia, marcando nuevamente la rivalidad entre ambos. — estoy impresionado yo de verte y mas acompañado bastante bien, creí que estarías encerrado en una mazmorra o algo parecido.

— Te podrán parecer algo descoordinados pero son buenos chicos. — igualmente lo ignoro dirigiéndose hacia mi, soltando mi brazo y manteniendo la expresión cálida. ¡¿Qué rayos?! ¡Es un hobbit pasar de las personas de Eren y no me grada! Mikasa realmente quiere despellejarme, solo... solo mírenla. — Ella es Carla Michell, nos hicimos buenos amigos dentro de las celdas del juzgado, su existencia esta muy similar a la mía a lo incierta. Pertenecemos al mismo escuadron.

— ¿Qué quieres decir con eso Eren? — pregunto con los dientes apretados Mikasa.

— ¡Que vengo de muy lejos de aquí! — respondo rápidamente por el chico, ganándome la curiosidad de los cadetes novatos reunidos en ese sitio. — No fuera de las murallas si se lo preguntan, tampoco albergo un titan como Eren pero... se puede decir estar en un sitio desproporcionado al mío. ¡Eso no dice que soy mala persona! Fui escogida en el escuadrón de Levi precisamente para ayudar en los análisis de arrojar los experimentos con Eren.

— ¿Están experimentando contigo Eren? — escandalizada Mikasa olvida el panorama de odio injustificado así mi, caminando hacia el chico y estudiándolo en todas partes. — Lo sabia, sabia que podrían estar tratándote mal sobre todo ese maldito enano. De solo recordar como te dejo aquel día en el juzgado me dan ganas de aniquilarlo.

— Aniquilarlo es poco. — concuerdo con la joven, sorprendiéndola y girando en mi ubicación con una expresión indescifrable. — aunque se esconda bajo la justificación de "ser mejor que ser disecado por la policía militar" manifestó disfrutarlo a cabalidad mientras duro. Lo que hizo no tuvo nombre.

— Concuerdo contigo, ese maldito enano debería pagar sus acciones para con Eren.

— Ojala se encogiera hasta desaparecer. — simplifique sin mas.

De una manera prácticamente magistral  Mikasa y yo comenzamos a llevarnos bien con la sola mención del infernal Levi, dibujando en cada uno de sus amigos expresiones indescifrables en el rostro como osamos a hablar tan libremente de alguien con mucho poder dentro de las murallas, así dentro de la legión. Aquí se aplicaba en su totalidad el dicho: El enemigo de mi enemigo es mi amigo, aunque en realidad, nunca he tenido nada contra Mikasa ni cuando me encontraba en mi mundo. Es un personaje fuerte y eso bastaba para considerarla altamente peligrosa, a la par de respetable.

Un Mes después …  

En el distrito de Caranés la Legión de Reconocimiento se hallaba reunida con los elegidos para realizar la nueva expedición fuera de las murallas, distribuidos en varios escuadrones pequeños con tareas bien especificas, pero con un objetivo muy claro: proteger a Eren en costa de tu propia vida así sea necesario. Al retumbar el grito de uno de los soldados anunciando la ubicación de los titanes lejos de la muralla dando el conteo de la apertura de la puerta, mi corazón retumbo contra mis costillas peligrosamente del susto junto con la anticipación de lo posible a ocurrirme una vez saliera de esta frágil fortaleza, a medida de ver el rechinar de las cadenas la mente se me nublaba. Esta claro que sobreviviré al pesar de todo, incluso de la locura de este mundo desproporcionado egoísta y cruel. 

Alzando su voz en medio de la multitud se escucho la esperanza de demostrar los resultados del entrenamiento de someternos cada uno de nosotros durante este mes trascurrido, donde la humanidad recogería los frutos de su acciones bien empleadas, por lo tanto, agarrando las riendas de mi caballo dio un relinchido hacia atrás comenzando a galopar mientras le regalaba una sonrisa satisfactoria a Eren. Este me la devolvió, hace nada escuchamos a unos niños entusiastas de nuestra presencia sin importar los rumores esparcidos desacreditándolos, todo seria distinto porque lo teníamos a él y eso nos disipaba del ayer.

— ¡Se aproxima uno de diez metros por la izquierda! — exclamo uno al escuchar el retumbar de las pisadas del gigante.

El mando del caballo en mis manos flaqueo un segundo temblando tan parecido a la gelatina, mis dientes rechinaron del puro terror de ver esa monstruosidad a nada mas cerca de nosotros en simples míseros metros, en mala suerte en unos fueron en su encuentro para frenar su andar traspasándolos sin problemas algunos. Impulsados por el deseo de seguir el plan siguieron las ordenes, tratando de defender la formación a costa de sus propias vidas, lo digo muy en serio cuando el titan alzo su puño aplastando un soldado como si fuese una vil mosca merodeando a su alrededor. Ahogue un grito de miedo al cruzar en la misma esquina donde mis camaradas luchaban sin cesar contra aquella monstruosidad,  imaginando que por un segundo el mundo se detenía en ese mismo instante quedando únicamente suspendida en aquella escena sin poder hacer nada, bueno, salvo algo: seguir avanzando.

 


                  
        

             

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