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Año 2022 mes Noviembre día 3
Y allí iba nuevamente la entusiasta de Mitsuki Erika que no paraba de hablar de un nuevo VRMMORPG que se lanzaría en tres días, inesperadamente a ella nunca le ha molestado la energía excesiva de una de sus mejores amigas. Aunque hoy en verdad estaba pasándose de la raya.
No comprendía a los jóvenes incrédulos a su alrededor con ojos brillos que creían absolutamente todo, por ejemplo, que el tal "Sao" seria el juego mas exitoso del año o mejor dicho del siglo entero, donde el creador famoso de NeverGear era el mismo de este y habia puesto todos sus sueños en el. Era de esperarse, este sujeto en verdad es un genio completo al crear semejante artefacto para recrear todo lo posible en este mundo real, tal cual a apariencias, movimientos e inclusive sensaciones.
Sin embargo, Rena Mitarai no tenia ningún interés a semejante juegos, aun así no mentiría con jamas utilizar un NeverGear, de hecho, en su casa existían dos debido a su hermano pequeño Ren de casi diez años y ella misma, con este experimentaron otro que otro juego llenos de brillos y magia de por medio, no tenia de otra porque ella es la hermana mayor y su deber es complacer a su pequeño diablillo.
- No les miento, Sao en verdad es un castillo gigante en un cielo infinito.
Alzo sus manos ironizando cada palabra salida de su boca como tratando de recrear exactamente todo a los ojos de los jóvenes, ella por su lado no paraba de sonreír asombrada sin poder comprender lo castos de sus compañeros.
- Dentro de el existen grandes ciudades con incontables pueblos a pequeña escala y villas, bosques y llanuras inclusive lagos. En cada uno de las conexiones entre sus pisos existen monstruos que custodian las salidas y nuestro deber es revocarlos así mostrarnos como ¡Invictos!
Vaya... vaya... cuantas palabras llenas de esperanzas y devociones.
- ¿Y como sabes todo eso Erika-chan?
La de hace un segundo en hablar era Akira Minakushi una pequeña chica de avellana cabellera corta, ojos saltones achocolatados y piel blanca parecida al claro de luna, su personalidad era completamente introvertida casi nunca se relacionaba con nadie salvo su grupo de amigos compuestos de cinco chicas y cuatro muchachos, estos muy rara vez se incluían en sus conversaciones. Salvo esta claro esta.
- Akise me lo ha dicho con toda la amabilidad del mundo.
- ¿Por qué no creo ni una palabra de lo que has dicho?
- Mmm... ehee...
Karin era la persona con mas seriedad en todo su grupo de amigas, ahora mas que nunca lo comprendía a la perfección ese hecho, porque al pesar de ser vista por los demás como una persona engreída tan solo por tener lo suficiente dinero para tirarlo al cielo si fuese su deseo, la pelinegra poseía un gran corazón al momento de ayudar a sus amigos.
Asi que Karin, alzo sus cejas de manera perspicaz dándole a entender a Erika lo inútil de tratar de ocultarle las cosas.
- Bien, bien Akise no sintió amabilidad alguna por mi, solamente lo fastidie tanto con el tema del nuestra nueva tecnología del Fulldive y como Kayaba Akihiko es el genio de genios al crear todo lo posible para existir Sao. De esa manera, simplemente soltó toda la información.
Imaginar la cara de akise-kun no es para nada difícil.
- Aunque he quedado completamente en las mismas, es decir, ¿Akise estuvo en el beta de Sao? ¡Eso es increíble!
- Obviamente, mi queridito es todo tan grande como una montaña y su determinación no se queda atrás. Sigo estando completamente orgullosa de él.
- ¿A quien demonios llamas "mi queridito", idiota?
Todo el mundo giro a la zona de donde provenía la voz, un muchacho de unos catorce años con semblante neutral, ojos oscuros, cabello castaño y piel bronceada. Su nombre Mitarai Akise amigo de la infancia de Erika desde el momento de entrar en el jardín de infantes, ambos a compartido todo, comida, juguetes e inclusive viven uno junto al otro, aunque se consideren parecidos a hermanos de sangre todos los del grupo de amigos saben que Erika quiere al chico de otra manera. Por mucho que lo niegue.
En cuanto a ella, desde la primaria conoce a los chicos, al experimentar desde primera fila su enorme cercanía no pudo evitar sentirse atraída para ser su amiga, obviamente Rena tiene un lazo mas estrecho con Erika a cambio de Akise no queriendo decir serle indiferente de alguna manera, porque sin duda se lleva bastante bien con el joven.
- Ahora... ¡¿Me estas rechazando delante de todos nuestros amigos?! eres, eres completamente cruel.
- Aléjate.
- ¡Akise-kun!
Y allí iban nuevamente los actos innecesarios de afecto en publico, donde claramente eran desde una sola parte (Erika) y la otra no paraba de alejarla para poder encontrar su espacio personal renovado (Akise). A todos les parecía muy entretenido mirar en primera fila este par haciendo de la suyas, inclusive Yamada Kotaro, un chico con la confianza de todos sobre sus hombros al ser un excelente alumno y poseedor de una increíble carisma al igual de bondad. De lo contrario, ni la misma Akira fuese muy amiga de él.
- Ambos siguen tan animados como siempre, en verdad cuando me encuentro desanimado solamente pienso en sus locuras e inmediatamente una sonrisa se viene a los labios.
- No me utilices como payaso para tus momentos de depresión, Yamada.
- ¡Eso me ha hecho sentir completamente alagada!
Akise solamente soltó un suspiro tomando asiento en su puesto de costumbre mirando en dirección a sus amigos, no muy lejos de él.
- Y bien... ¿No piensas contarnos tu experiencia dentro de Sao?
- ¿A que te refieres?
- No te hagas el desentendido, Erika nos contó que has entrado en la beta del juego y todo a sido plenamente fabuloso.
Esa chica... la mataría. Una de las grandes fallas de la chica era su poca capacidad de poder guardar un relato para si sola, ella de alguna manera tenia que sacarlo todo sin dejar nada dentro de su cabeza, esto en algunas ocasiones le daba igual pero en justo en estos momentos lo consideraba una completa molestia. Erika resulta ser un gran dolor de cabeza. Justo parecido a cuando estaban pequeños sucedió algo parecido.
Estando al rededor de unos siete años Akise adquirió un juego totalmente llenos de fantasías, magia y uno que otro implemento tecnológico, de hecho él desde tiempos inmemorables a adorado todo lo relacionado con el mundo de los juegos dando por consiguiente querer probarlos hasta el mas inauditos de los géneros, ese hecho empujo a Erika a imitarlo y divulgar a todos lados su gran ingenio para estos al igual la imposibilidad de guardarse los hechos para si sola.
Daba igual a estas alturas de la vida, ella seguiría siendo la misma chiquilla revoltosa de siempre y él su mejor amigo.
- Pues sigue esperando mi relato de la beta, porque no pienso decirte una sola palabra de eso. Descubrelo con tus propios ojos, Tobita.
- ¡Eres tan tacaño!
Yuu Tobita, un chico de contextura delgada, ojos saltones verdes parecidos a los de un búho en la oscuridad, cabello a la altura del mentón color rubio ceniza y piel casi traslucida, prácticamente es considero un debilucho completo siendo dejado a un lado de los alumnos en esa aula, aun así, de alguna manera consiguió entrometerse en este grupo con dos de sus amigos, o mas bien, seguidores hasta la muerte.
Tobita tiene un fuerte amor por los videojuegos parecido a Akise, pero sobre todo, su obsesión de tener una relación con Rena a toda costa, al pesar que nunca en la vida ella puede corresponderle en sentimientos de amor, la chica solamente puede tener ojos a sus amigos, familia y libros, los cuales consideran sus grandes tesoros.
- Hablando de eso, les tengo una propuesta altamente sorprendente la cual no pienso escuchar una negativa como respuesta, y, con eso me refiero a ti Rena.
La rapidez de componer su animo (Erika) la dejaba sin palabras, aun mas, cuando se veía en vuelta en este tipo de situaciones.
- Erika, sabes mas que nadie que yo...
- Ya lo has escuchado, no acepto un "no" como respuesta, así que tu solamente vas a decir afirmativa a mi propuesta. ¿vale?
Erika puede hacer en varias ocasiones muy persuasiva.
- De acuerdo, lo haré.
- ¡Fantástico! porque mañana se estará vendiendo la versión oficial de Sao y quiero contar con todos ustedes para acampar en las afueras de la tienda.
- Erika-chan... ¿Te has vuelto loca?
La que acababa de exaltarse en estos momentos era la mas amable de todas las chicas Yuki Sakamoto, era la delegada de curso poseedora de una extraordinaria belleza que hace a todos los chicos por donde pasa suspirar por ella, con unos ojos grandes color verde olivo, una cabellera castaña hasta la cintura, una estatura promedio y piel blanca es la mayor chica con una gran popularidad.
Desde este año conoce a Rena y junto a Akira son muy unidas compartiendo momentos de sana diversión como ayuda en los deberes, aunque esto último puede aplicarse enteramente a dos personajes: Tobita y Erika.
- No estoy loca, Yuki-chi, solamente no quiero estar sola en ese mar de gente queriendo poseer el mejor juego de los tiempos.
- Yo... no creo que mis padres... me dejen.
Bajo sus hombros con tristeza Akira, apretando sus puños al pecho en tanto decía estas palabras, en cambio Yamada se acerco a la muchacha tomándole de los hombros para estrecharla contra él, siendo de esta manera confortarla.
- No te preocupes, estoy seguro que podremos conseguirte una copia original del juego.
- ¡De eso nada! solamente puedes adquirirlo por ti mismo, ademas, Karin hará algo al respecto. ¿Cierto?
- Anotado.
Rápidamente saco su teléfono celular de ultima tecnología marcando unos números a velocidad inhumana dejando a todos con la boca abierta, inclusive a Rena quien a estas altura no podía sorprenderla algo estando alrededor de este grupo de bichos raros. Aunque siendo sinceros, ¿ellas no era un bicho raro por igual?
- Solucionado, a nuestra disposición estará un auto para poder turnarnos en la noche dormir. Si tus padres saben que iré igualmente te dejaran.
- Gracias... Karin-chan
- Entonces no se hable mas, todos mañana estaremos listos para aventurarnos en una aventura épica. ¿No lo crees, cariño?
- No me digas así, idiota.
Rena mirando a sus amigos comportándose de esa manera no podía parar de pensar de lo afortunada que era, al pesar de ser todos unos bichos raros su simple existencia le hacia realzar la importancia de vivir, inclusive con admirar la tenacidad de Erika al ser alejada del chico quien a compartido los mejores años de su vida. De esta manera, no tenia otra opción mas que apegarse al plan de la vivaz de Erika, con tal, no creía de poder suceder algo malo con jugar un videojuego de realidad virtual.
Mas tarde al llegar a su casa ubicada en un conjuro de casas afiladas una al lado de la otra, sintió nuevamente apegarse a la realidad de las cosas, convencer a su madre de pasar la noche fuera con sus amigos solamente para hacer una fila para adquirir un juego de moda no seria nada fácil. ella al pesar de ser una excelente madre a la moda y para nada conservadora se apegaba a las leyes de la casa: estar temprano antes de la seis, hacer la tarea a tiempo antes de cualquier cosa, comer tus vegetales, dormir temprano...
Aun así Rena jamas se rendiría, no haría tal cosa solamente por experimentar estar un juego de realidad virtual, eso vendría dejándolo completamente de lado, ella quien deseaba complacer era a una de sus mejores amigas, Erika, quien compartieron tantas cosas en primaria como a principios de secundaria. Sin ella sin duda no tendría tantos amigos como a hora, Erika fue quien los unió a este extraño grupo.
Abrió la puerta corrediza de su enorme casa elevando su voz con un "¡Estoy en casa!" seguido de quitar sus zapatos y dejarlos en la entrada, rápidamente se asomo una cabeza de cabellera avellana, ojos negros acompañados de una sonrisa cálida, nombre de la mujer Mitarai Luna, madre de Rena, quien a su alrededor posee un ambiente lleno de paz y amabilidad.
- Bienvenida a casa, Rena.
Le dijo con una sonrisa en los labios, en tanto se secaba las manos con un pañuelo blanco de flores rojas.
- Si, estoy en casa mamá.
- ¿Como te fue hoy en la escuela?
- Bien, Erika y Akise-kun te mandan saludos.
Como los tres chicos se conocían desde primaria sus padres mantenían relaciones cercanas, era el caso de las madres de Erika y Akise quien eran amigas muy cercanas, de hecho Luna solía decir que ellas han criado a esos dos niños para poder casarse en un futuro, porque al ser de esa manera tan cercanas es lo obvio tener un fin de sus hijos de esa manera. aunque obviamente Akise salia rápidamente para estar en contra de esa conclusión.
- De hecho, mamá mañana van a salir a la venta un juego que Erika quiere que todos juguemos en grupo y... debemos acampar fuera de la tienda para adquirirlo...
- ¿Akise-kun ira?
- Si
- ¿Yamada-kun?
- Si Akira esta, el igualmente se aparecerá.
- Y lo mas importante... ¿supongo que Karin-chan llevara uno de sus autos cierto?
- Si... mamá, este interrogatorio me esta asustando un poco.
La mujer mayor se acerco hasta su hija acariciándole la cabeza suavemente, de esa manera le demostraba tener toda la confianza necesaria en ella para dejarla ir, no se trataba de todos esos amigos acompañándola sino la veracidad de sus palabras en ello. Haciéndole este interrogatorio exhaustivo media la capacidad de Rena al estar acorralada contra la pared de estar mintiendo, pero como su hija no mostró signos de nerviosismo con esto era que decía la verdad.
Estando al rededor de unos siete años Akise adquirió un juego totalmente llenos de fantasías, magia y uno que otro implemento tecnológico, de hecho él desde tiempos inmemorables a adorado todo lo relacionado con el mundo de los juegos dando por consiguiente querer probarlos hasta el mas inauditos de los géneros, ese hecho empujo a Erika a imitarlo y divulgar a todos lados su gran ingenio para estos al igual la imposibilidad de guardarse los hechos para si sola.
Daba igual a estas alturas de la vida, ella seguiría siendo la misma chiquilla revoltosa de siempre y él su mejor amigo.
- Pues sigue esperando mi relato de la beta, porque no pienso decirte una sola palabra de eso. Descubrelo con tus propios ojos, Tobita.
- ¡Eres tan tacaño!
Yuu Tobita, un chico de contextura delgada, ojos saltones verdes parecidos a los de un búho en la oscuridad, cabello a la altura del mentón color rubio ceniza y piel casi traslucida, prácticamente es considero un debilucho completo siendo dejado a un lado de los alumnos en esa aula, aun así, de alguna manera consiguió entrometerse en este grupo con dos de sus amigos, o mas bien, seguidores hasta la muerte.
Tobita tiene un fuerte amor por los videojuegos parecido a Akise, pero sobre todo, su obsesión de tener una relación con Rena a toda costa, al pesar que nunca en la vida ella puede corresponderle en sentimientos de amor, la chica solamente puede tener ojos a sus amigos, familia y libros, los cuales consideran sus grandes tesoros.
- Hablando de eso, les tengo una propuesta altamente sorprendente la cual no pienso escuchar una negativa como respuesta, y, con eso me refiero a ti Rena.
La rapidez de componer su animo (Erika) la dejaba sin palabras, aun mas, cuando se veía en vuelta en este tipo de situaciones.
- Erika, sabes mas que nadie que yo...
- Ya lo has escuchado, no acepto un "no" como respuesta, así que tu solamente vas a decir afirmativa a mi propuesta. ¿vale?
Erika puede hacer en varias ocasiones muy persuasiva.
- De acuerdo, lo haré.
- ¡Fantástico! porque mañana se estará vendiendo la versión oficial de Sao y quiero contar con todos ustedes para acampar en las afueras de la tienda.
- Erika-chan... ¿Te has vuelto loca?
La que acababa de exaltarse en estos momentos era la mas amable de todas las chicas Yuki Sakamoto, era la delegada de curso poseedora de una extraordinaria belleza que hace a todos los chicos por donde pasa suspirar por ella, con unos ojos grandes color verde olivo, una cabellera castaña hasta la cintura, una estatura promedio y piel blanca es la mayor chica con una gran popularidad.
Desde este año conoce a Rena y junto a Akira son muy unidas compartiendo momentos de sana diversión como ayuda en los deberes, aunque esto último puede aplicarse enteramente a dos personajes: Tobita y Erika.
- No estoy loca, Yuki-chi, solamente no quiero estar sola en ese mar de gente queriendo poseer el mejor juego de los tiempos.
- Yo... no creo que mis padres... me dejen.
Bajo sus hombros con tristeza Akira, apretando sus puños al pecho en tanto decía estas palabras, en cambio Yamada se acerco a la muchacha tomándole de los hombros para estrecharla contra él, siendo de esta manera confortarla.
- No te preocupes, estoy seguro que podremos conseguirte una copia original del juego.
- ¡De eso nada! solamente puedes adquirirlo por ti mismo, ademas, Karin hará algo al respecto. ¿Cierto?
- Anotado.
Rápidamente saco su teléfono celular de ultima tecnología marcando unos números a velocidad inhumana dejando a todos con la boca abierta, inclusive a Rena quien a estas altura no podía sorprenderla algo estando alrededor de este grupo de bichos raros. Aunque siendo sinceros, ¿ellas no era un bicho raro por igual?
- Solucionado, a nuestra disposición estará un auto para poder turnarnos en la noche dormir. Si tus padres saben que iré igualmente te dejaran.
- Gracias... Karin-chan
- Entonces no se hable mas, todos mañana estaremos listos para aventurarnos en una aventura épica. ¿No lo crees, cariño?
- No me digas así, idiota.
Rena mirando a sus amigos comportándose de esa manera no podía parar de pensar de lo afortunada que era, al pesar de ser todos unos bichos raros su simple existencia le hacia realzar la importancia de vivir, inclusive con admirar la tenacidad de Erika al ser alejada del chico quien a compartido los mejores años de su vida. De esta manera, no tenia otra opción mas que apegarse al plan de la vivaz de Erika, con tal, no creía de poder suceder algo malo con jugar un videojuego de realidad virtual.
Mas tarde al llegar a su casa ubicada en un conjuro de casas afiladas una al lado de la otra, sintió nuevamente apegarse a la realidad de las cosas, convencer a su madre de pasar la noche fuera con sus amigos solamente para hacer una fila para adquirir un juego de moda no seria nada fácil. ella al pesar de ser una excelente madre a la moda y para nada conservadora se apegaba a las leyes de la casa: estar temprano antes de la seis, hacer la tarea a tiempo antes de cualquier cosa, comer tus vegetales, dormir temprano...
Aun así Rena jamas se rendiría, no haría tal cosa solamente por experimentar estar un juego de realidad virtual, eso vendría dejándolo completamente de lado, ella quien deseaba complacer era a una de sus mejores amigas, Erika, quien compartieron tantas cosas en primaria como a principios de secundaria. Sin ella sin duda no tendría tantos amigos como a hora, Erika fue quien los unió a este extraño grupo.
Abrió la puerta corrediza de su enorme casa elevando su voz con un "¡Estoy en casa!" seguido de quitar sus zapatos y dejarlos en la entrada, rápidamente se asomo una cabeza de cabellera avellana, ojos negros acompañados de una sonrisa cálida, nombre de la mujer Mitarai Luna, madre de Rena, quien a su alrededor posee un ambiente lleno de paz y amabilidad.
- Bienvenida a casa, Rena.
Le dijo con una sonrisa en los labios, en tanto se secaba las manos con un pañuelo blanco de flores rojas.
- Si, estoy en casa mamá.
- ¿Como te fue hoy en la escuela?
- Bien, Erika y Akise-kun te mandan saludos.
Como los tres chicos se conocían desde primaria sus padres mantenían relaciones cercanas, era el caso de las madres de Erika y Akise quien eran amigas muy cercanas, de hecho Luna solía decir que ellas han criado a esos dos niños para poder casarse en un futuro, porque al ser de esa manera tan cercanas es lo obvio tener un fin de sus hijos de esa manera. aunque obviamente Akise salia rápidamente para estar en contra de esa conclusión.
- De hecho, mamá mañana van a salir a la venta un juego que Erika quiere que todos juguemos en grupo y... debemos acampar fuera de la tienda para adquirirlo...
- ¿Akise-kun ira?
- Si
- ¿Yamada-kun?
- Si Akira esta, el igualmente se aparecerá.
- Y lo mas importante... ¿supongo que Karin-chan llevara uno de sus autos cierto?
- Si... mamá, este interrogatorio me esta asustando un poco.
La mujer mayor se acerco hasta su hija acariciándole la cabeza suavemente, de esa manera le demostraba tener toda la confianza necesaria en ella para dejarla ir, no se trataba de todos esos amigos acompañándola sino la veracidad de sus palabras en ello. Haciéndole este interrogatorio exhaustivo media la capacidad de Rena al estar acorralada contra la pared de estar mintiendo, pero como su hija no mostró signos de nerviosismo con esto era que decía la verdad.