lunes, 26 de octubre de 2020

the lovers hurts

 XVI

Granada

Cuando regrese a la sala de coro un peso de encima me había quitado, aparentemente el liberar todas mis emociones en el pecho de Gaara había sido reparador, no solo eso, igualmente sabia que tenia todo su apoyo condicional ahora que eramos novios. Ambos sostuvimos nuestras manos en el momento de aparerser en el salón, eramos como si anunciaríamos a los medios de comunicación igual las a celebridades nuestra relación, debido a que los R.e.d tenían los ojos bien abiertos en el instante de enfocar su mirada en nosotros. El primero en pararse de su asiento fue Hidan, tenia una expresión desconcertante igual a ver visto un mismísimo fantasma, pálido, incluso su voz sono de la misma manera hasta el punto de llegarme a tocarme. La pregunta era bastante obvia, tenia curiosidad en saber el signicado de estar sujetando nuestras manos, Gaara nunca ha sido de rodeos ni mucho menos, simplemente soltó la bomba sin anestesia. Somos novios. Un minuto de silencio se extendió en el sitio, algunos coristas mirandose entre si queriendo ver algún indicio de broma o risa, pero lamentandolo mucho no, ese anuncio iba muy en serio. Entonces, un grito de algarabía se escucho entre un R.e.d contagiando a los demás, expandiendolo tal cual fuese una enfermedad a los Andaluz que empezaban a entrar al resinto, entre ellos la misma Sasuniki y un Sasuke desconcertado. La verdad, ni quería verlo, aunque entre mas rápido se enterase de esto mejor. Senti los brazos de Amu llegarme de sorpresa sonriendome muy alegre, a su lado se encontraba Ikuto felicitandome de manera himpocrita, ya lo sabia yo que esa mueca escondía muchas fechorías. Seguidamente una Chizuka y otra corista hicieron lo mismo, alegando el haberme llevado el mejor partido de todos dentro del coro, luego de Sasuke claro estaba. Hablando de él, pregunto a los presentes la razón de estar todos de pie a nuestro alrededor felicitandonos, esto le parecía muy confuso y mantenerse fuera de algo no es mucho su estilo. Sasori, tomando la batuta de la situación le dio el ultimátum que acabaría de una vez con todo esto, pues la razón de mantenerse euforicos era porque Gaara y yo decidimos salir formalmente. No puedo describirles la expresión directa de Sasuke, ni mucho menos de como rápidamente busco mi mirada entre los presentes exigiendome una explicación, tampoco se la mantuve demasiado tiempo, simplemente gire mi cabeza a otro punto de la sala ignorandolo. Kohana tan llena de vitalidad como de costumbre, rompió aquella incomoda atmósfera saltando rápidamente a mis brazos, apretandome contra si misma llenandome de miles de felicitaciones, particularmente no le agradaba mucho el tener un Sabaku como pareja, aunque de tratarse de mi felicidad me apoyaba incondicionalmente. ¿Pueden imaginar lo tonto de resultar todo esto? Porque yo no, una de las principales causas de estar dandome una oportunidad con quien era mi mejor amigo es ella, si, su compromiso con Sasuke me llevo al limite posible. Ahora, no solamente estaba arriesgandome a perder una de las personas mas grandiosas en mi vida, igualmente rompía de manera definitiva mis lazos con Sasuke, para siempre. ¿Acaso la situación no puede ser peor a lo asqueroso? No, en lo absoluto que no. En verdad, dejar atras el pasado suele ser bastante doloroso a la par de aprensivo, pues en esos momentos mi corazón ardía de dolor y todo por el simple abrazo de Kohana de felicitaciones. Rápidamente, Yahiko coloco orden dentro del coro, dándonos a entender que ese no era el momento ni lugar idóneo para tal evento, nos encontrábamos atrasados en los ensayos de la boda de Sasori con Shiori, ya habría otra ocasión para dar anuncios de esa índole. Por los momentos, igualmente nos felicitaba pero debíamos colocarnos a trabajar. Tal cual a lo mencionado, R.e.d y Andaluz se dispersaron en el salón mezclandose con los demás, de esa manera darle rienda al consejo al igual de Sasuniki en las tareas a realizar. Cuando fui a sentarme con mis amigos recibi una mirada de reproche de Tadase, bueno generalmente no solamente de él, esto incluía a Sana y Akito por igual, los enterados de mi relación oculta con Sasuke. Solte un suspiro cansado, comprendia su disgusto ante una decisión tan apresurada aun mas en Tadase, quien se mantenía al día en cada asunto relacionado a mi antigua historia. Pero no iba hacerle daño a Gaara, menos lo estoy utilizando de manera de despecho, en verdad lo quiero, solo junto a él siento la tranquilidad de la primavera su calor y la esencial florar. Puedo asegurarles que nada de eso lo tengo con Sasuke, he tenido suficiente de permanecer en las sombras, el soñar con estar juntos por siempre y la promesa de un mañana prometedor a su lado, sosteniendole la mano sin miedo a ser descubiertos. He dicho mi deseo de ser feliz, lo mantengo muy presente en todo momento, aun mas, de no ser mi felicidad junto a Sasuke empezaria a caminar hacia adelante, y eso hago. Los ojos ámbar de Tadase dejan de fulminarme, en su lugar me imita cerrando los ojos unos segundos, para luego regalarme una expresión tranquila, seguramente ha analizado mis pensamientos aunque eso no me libra de una explicación. Susurrandole avise que esta misma noche le explicaría todo, horita solo necesitaba salir viva de esta contienda. Generalmente no preste atención en lo mas mínimo a esa reunión, menos cuando comenzaron a reunirse a realizar el número de apertura de la iglesia, mi mente estaba cuestionando la decisión tomada. ¿En verdad hice bien? ¿Aceptar la propuesta de Gaara? He de admitir dejarme llevar por el momento, aun mas al tener mucho coraje y dolor hirviendo en ese instante, pero en realidad no deseo fallar en esto. Nunca en la vida he tenido novio, menos un interes amoroso aparte de Sasuke, esto viene siendo algo completamente nuevo para mi y no quiero aruinarlo. Rápidamente la horas pasan volando, dando por culminado el ensayo de ese lunes. Los R.e.d terminan despidiendose de los Andaluz en el estacionamiento, promentiendose organizar el jueves o Miércoles para pulir mas el número, de forma extraña Sasuniki jamas se dirige hacia mi dirección pues mantiene su presencia de un Sasuke de ceño fruncido, soportando tener colgando del brazo a Kohana quien, despidiendose de mi, promete visitarme en el transcurso de esta semana para darme mi regalo de Canadá. Podría quedarselo siquiere, no lo deseo. Mostrando mi mejor rostro de falsedad, muevo la mano en señal de despedida asientiendo a su propuesta, no si antes maldecir nuevamente mi suerte. Emprendo la marcha hacia el edificio teniendo en mente ir a mi habitación, aun debo tomar un baño, hacer mis deberes de ciencia y francés, ni olvidarme de llamar a papá para contarle sobre estar todo tranquilo después del incidente de esos niños jugando a ser científicos. Pensando el estar sola por esos pasillos fríos, un rostro tranquilo adornado con una sonrisa risueña se presenta ante mi, su simple presencia junto a esa mueca produce una extraña sensación en el cuerpo, contagiandome con su atmósfera. Sabaku no Gaara extiende su mano hacia mi dirección, me quedo mirandolo unos segundos antes de tomarla con la mia propia, esta es la promesa, la primera luz de la mañana que cuando las cosas van de mal en peor algo puede surgir de la nada, rescatandote de aquel mar de monstruos en donde estas sumergido. De esa forma, ambos nos fuimos caminando entre esos pasillos, testigos del cambio de vida en una muchacha marcada de dolor y pesares, porque sin duda, en la vida se puede ser feliz.

Ya entrada en la noche, culminado de hacer todos mis deberes y cenado con las momias de mis amigos, al fin he tomado aquel bañado soñado por los mismos dioses. He tenido el día mas agotador de todos, el afrontar la realidad de mi situación con Sasuke, llorar hasta disecarme, aceptar ser novia de Gaara, arriesgarlo todo por el todo, mis amigos fulminandome con la mirada… hablando de eso, en la cena no pararon de incomodarme. Salvo una Amu despistada, quien no tiene idea de lo ocurrido con Sasuke durante todo este tiempo, ella fue el oasis en ese instante y se lo agradezco. Agregándole mas a la ecuación, Hidan y Sasori no frenaron sus miradas incómodas hacia mi desde su mesa, estaban exigiendome igualmente una explicación de todo este disparate, se supone que todo mi amor en para su mejor amigo, no de la noche a la mañana hacia su peor enemigo. ¡Dios! ¿Acaso no pueden darme un respiro? Es mi vida, he sido yo la que sufrí todo en silencio los desplantes, desprecios y promesas sin fundamentos de Sasuke, obviamente tengo derecho de emprender mi camino a otra dirección. Gaara no solo ha sido quien me me impulsa hacerlo, igualmente promete mantenerme a flote en la meta en mi vida, ser feliz. Terminadon de secar mi cabello, arrojo la toalla hacia mi cama disponiendo a cambiarle la el agua a Inu y colocarle su canastita de alpiste, el canario se mantiene piando alegremente al igual que moviéndose en su jaula. Es extraño, esta mañana cuando lo mentí en el auto al durante todo el trayecto, estuvo sumamente inquieto y ahora esta aparentemente feliz, seguramente ver a los locos de mis compañeros de cuarto le ha subido el estado se animo. El sonido de la cerradura desvía mi mirada hacia la entrada, acto seguido, entran unos Tadase, Akito y Sana, sus semblantes son sumamente serios dando a entender que desean tratar un asunto importante, sobre todo, no aceptan un no como respuesta.

— ¿Donde esta Amu? — pregunto levantandome de la cama, mirando a su alredor en busca de la chica — no la veo con ustedes.

— Dijo el atender una llamada importante de Ikuto — contesto en tono neutral Sana, cruzando sus brazos a la altura de su pecho — se tardara un buen rato.

— Lo que nos lleva beneficia para atender algo sumamente relevante — intervino Akito, dando unos pasos hacia mi dirección.

— Lizi, entre mas honestos seamos entre nosotros — propuso Sana caminando hacia su cama y tomando asiento — sera mucho mejor.

Vaya, ahora se estan comportando igual a unos mafiosos cuando intentan buscar información, o mejor dicho, intimidar a alguien bajo alguna razón. Aunque, sorpresivamente, Tadase se mantiene al margen de todo, permitiendo que sus amigos mantengan el control de todo. Perfecto, tampoco tengo secretos por esconder, soy una persona bastante libre de adaptarme a sus sugerencias.

— Chicos, no tienen que comportarse de esa manera para saber lo ocurrido hoy — les digo medio suspirando — de todas formas, iba a explicarle a Tadase las razones de esto.

Perdiendo la compostura, Sana se lanza hacia adelante con un rostro caótico, de miedo y completa locura. Me produjo escalofríos en verdad.

— ¡¿Qué esta ocurriendo exactamente?! — exclama muy exaltada, produciendole un respingo a todos los presentes — ¡Hace menos de un dia seguías muriendote por Sasuke! ¡Ahora magicamente estas enamorada de Gaara y eres su novia! ¿Acaso has sufrido de acnecia o algo parecido? ¡Donde esta todo ese amor que gritan tus ojos por Sasuke!

Quede muda ante tal dialogo, Sana sabía perfectamente como llamar la atención de todos, asi como también del edificio entero de preferirlo. Solte un suspiro agotada en tanto Akito y Tadase trataban controlar a su amiga, jamas pensé ver a la chica de esa manera, ella se comporta siempre jovial y despiste total junto a su gran cariño hacia Inu. De cierta forma, eso me enojaba un poco, porque lo mencionado antes he sido yo la que ha vivido todos esos momentos dolorosos producidos por Sasuke. ¿Qué ocurrió con mi amor? ¡Yo le diría exactamente a donde partió! De repente, una ola de adrenalina se introdujo en mis venas dándole paso al enojo, aunque mi intención no era discutir ni menos peliar, solamente hacer llegar mis pensamientos.

— Dime una cosa, Sana — aprete mis manos en señal de controlarme — ¿Crees que del amor vive la gente?

— ¿A que viene eso ahora? — me reprocho con la mirada, confundida.

— Responde, por favor — insisti manteniendo mi tono neutral de voz — ¿De amor se puede vivir?

La muchacha se quedo en silencio unos momentos, analizando las expresiones de mi cara con unos ojos bastante despentantes. En cuanto a los chicos, se mantenían al margen de la discusión, esperando a que siguiera hablando.

Tomando una bocanada de aire, prosegui.

— Muchas personas dicen no poder vivir sin él, quedarse sin fuerzas necesarias para poder seguir respirando — explique calmada — En mi lugar, entiendo perfectamente sus argumentos, es decir, lo he vivido en carne propia y puedo asegurar, no se nada bonito. Sin embargo, todo depende de la disposición del individuo de seguir hacia adelante o no — sonreí de medio lado triste, recordó los últimos acontecimientos ocurridos estos meses — ¿Saben algo? Me he cansado, me canse de ser el papel de víctima, me canse de ser la que siempre da hasta lo último para poder funcionar esa relación, sobre todo, me canse de encontrarme entre las sombras de una chica quien ha tenido todas las de ganar desde un principio.

Era cierto, tuve que pasar nuevamente por el dolor de la realidad de esta situación, para poder darme de cuenta en lo obvio. Sasuke tiene a Kohana, ella es su prometida, nada ni nadie podrá impedirlo, él mismo ha decidió seguir con aquella farsa de compromiso solamente para complacer a su abuela. Durante todo este tiempo he sido muy ingenua, exigirle el darme mi lugar si en verdad me ama y el confiar en un mañana prometedor a su lado, esto no es una novela de Mary Jenn, se trata de la realidad. Oh mierda, nuevamente las ganas de llorar se apoderan de mi, picandome los párpados y trancando mi garganta, puedo estar dando un paso hacia adelante aunque jamas ha certificado borrar el dolor de inmediato.

Tadase decide dar un paso hacia adelante, regalandome una mirada comprensiva a mi situación, aparentemente entendiendo.

— ¿Crees que has perdido contra Kohana? ¿O han sido simplemente las circunstancias? — pregunta de manera perspicaz mi amigo.

— Es un poco de ambas — sonreí de soslayo — aunque eso no quiere decir ser inferior a ella, solamente que la cartas desde hace mucho han estado hechadas.

— ¿No estas rindiendote? — Akito intervino sorprendiendome, inclusive a Tadase — Pienso que aceptar ser la novia de Gaara, es solo un desvío real de tu camino inicial. Te he visto, cuando Sasuke esta en tu cambio se visión demuestras tener una clase de brillo especial, anhelante, aunque no eres la única pues él se comporta igual — de eso jamas había caído en cuenta, porque aunque dude de sus sentimientos en algunas ocasiones, miraba directamente sus ojos y todo era real. Lo peor seria desahacerme del sentimiento — No creo esto que sea una solución ser pareja de otra persona cuando amas a alguien mas, simplemente estas es escapando.

— Akito tiene razón — le apoyo Sana — Lizi a quien amas es ha Sasuke, puedes tratar de esconder esos sentimientos ahora por ser novia de Gaara, pero jamas podrás escapar de ello.

Frunci el ceño volviendo a sentir enojo, ¿Cual era su imposición de lanzarme una vez mas a los brazos de Sasuke? ¡De eso solamente saldré herida! Él se encuentra comprometido con Kohana, su misma abuela lo ha decidido así y él no puso imposición de ello, tal vez su cobardía le gano hacia sus sentimientos. He luchado durante mucho tiempo contra ello, vivido un sin fin de momentos incómodos, discutidos con mis mejores amigas e ir atravez sus pensamientos racionales, inclusive, mi madrastra ayudo en su favor para arreglar las cosas. Pero se acabo, ya he soportado bastante de esto y pienso que merezco algo mejor a esta situación, es cuando entra en acción Gaara con su promesa de poder hacerme feliz y hacerlo sin Sasuke. Estoy atraída de esas palabras, haber sostenido su mano no ha sido ningún error, mas bien es una total bendición. No obstante, es desesperanzador que mis propios amigos estén en desacuerdo, mirandome como si estuviese cometiendo la peor de las blasfemias al ser novia de Gaara, comprendo el temor de hacerle daño de no funcionar esto, pero les enseñaren que nada de eso ocurrirá. Lo prometo.

— ¿De que me ha servido amarlo? — le pregunto, bajando un poco mi tono de voz — ¡¿De que demonios me ha servido?! Porque desde todo esto ha acontecido, no he parado de sufrir como una condena… ¡Una desdichada total!

— ¡Eso forma parte de los obstáculos de la vida! — elevo su tono de voz, produciendole un respingo al mismo Tadase — ¡Tu solo estas huyendo con la cola entre las patas! ¡Tal cual como lo hace Sasuke!

¿Exactamente que dijo? ¿Huir? ¡En mi vida solamente he huido una sola vez! Y eso fue porque por una amenaza de muerte. Ahora, esta chica me tachaba de cobarde, de no pelear frente a los obstáculos colocados en mi camino. ¡No me jodan!

— ¿Tienes idea de lo que he tenido que pasar? — le recrimine con la mirada, muy enojada y afectada — No, no lo tienes. Porque dudo por un momento el colocarte un poquito en mis zapatos, Sana. Durante este lapso de tiempo, fui humillada, degradada de estatus, herida tanto física como mentalmente. No me refiero a Sasuke, mas bien se trata de Jenna, su prima.

— ¡Esa zorra solo debes de ignorarla! — lanzo como bala.

— ¡Y lo he hecho! — me defendi — pero como digo, esto se ha ido de mis manos, además, el amor es insuficiente en esta ocasión. Menos, cuando debo arriesgarlo todo yo y nada él.

— ¿Por eso te has lanzado a los brazos de Gaara? — puntualizo mucho sus palabras, logrando hacerme fruncir el ceño — ¡¿Esa es la razón?!

— ¡No ha sido solamente por eso! — aclare de inmediato, odio cuando soy juzgada sin pruebas — En verdad quiero a Gaara, es uno de los chicos mas atentos y amables que he conocido en mi vida, si estoy a su lado… ¡Siento una paz jamas vivida con Sasuke!

— ¡Pero no es amor! — prácticamente grito, paralizandome por completo — ¡¿Me lo negaras?! ¡Tu no sientes amor por Gaara!

No podía creer que en verdad estuviese discutiendo mi vida privada con Sana, aun menos, que prácticamente nos estuviéramos gritando por esa situación. Realmente me estoy colocando muy molesta, tanto donde podría empezar a sacar lo peor de mi, y eso solamente han tenido la dicha de ver Sakura a la par de mi hermano.

— Dios… esto es absurdo — bufe incredula, llamando la atención de los otros dos — Asi que… amor, amor y… amor… ¿Cuanto puede afectar a una persona? Pues, bastante aparentemente — los ojos achocolatados de Sana relampaguearon de la rabia, dando un paso hacia mi dirección, desafiandome — Voy a dejar esto muy claro para todos, yo no tengo intención alguna de terminar con Gaara, ni hoy o mañana, porque ha sido él quien ha decidido esto y por supuesto, estuve de acuerdo — la chica iba areplicar una vez mas, pero la detuve — Puede que en verdad mis sentimientos no sean de amor hacia él, sin embargo, pienso en una persona cambiando de parecer mientras se permite ver otra perspectiva de la vida. Estoy enferma de todo lo referente a Sasuke, por favor, dejemoslo de este tamaño. Quiero enterrarlo.

— ¿En verdad piensas hacerlo? — exclamó incredula Sana — ¡¿Piensas simplemente olvidarlo todo y hecharlo a la basura?!

Un minuto de silencio se produjo entre nosotros, el mismo minuto donde nuestras respiraciones eran las única en escucharse en esa habitación, las expectativas de los otros dos se encontraban alojados en sus expresiones, acechandome. Cerre los ojos luchando conmigo misma, en especial, con aquel dolor inesperado en mi pecho queriendo digerirme.

Entonces, finalmente lo dije:

— Si, eso mismo es lo que hare.

Las exclamaciones de asombro no tardaron en llegar, Sana giro en sus talones caminando hacia la puerta y atravesandola, ignorandome olímpicamente. En tanto Akito, tomo sus cosas para tomar un baño sin siquiera dirigirme la palabra o mirarme, dejando finalmente a Tadase y yo a solas, enfrentandonos. Sus ojos ámbar decían muchas cosas, tantas que no lograron tocarme en lo absoluto, la mas resaltante de todas era su desacuerdo en mi posición de deshacerme de los sentimientos hacia Sasuke. Aunque, de inmediato me di cuenta de algo, lo que estaba hablando en esos instantes no era la razón sino el dolor de mi alma, tal vez estaba atrapada entre la amargura y el odio. Lo peor de todo, no tenia pensado en abandonar mis ideas, aun si significara llevarme mal con Sana y el mismo Akito. Era tarde para mi.

★★★★★★★★★★★★

El transcurso de la semana paso sin problemas algunos, claro, si con eso me refería a ser ignorada por mis compañeros de cuarto Sana y Akito. De una extraña manera, Tadase seguía tratandome aunque reafirmó solemnemente no estar de acuerdo con mi relación con Gaara, él era un muchacho muy amable y gentil. Jamas se lo quitaria, pero la manera de hacer las cosas es demaciado pasional combinandolo con apresurado, muy bien sabíamos el resultado de algo así. El cansancio. Afirme el nada ocurrir, tenia mucha confianza en poder hacer las cosas bien con Gaara, además, la promesa de no tener que esconderme y la felicidad de eso, la tenia en el aire. Nada podría opacarnos, lo aseguraba. Sin embargo, se presentaron oportunidades donde Sasuke quiso acercarse a mi con la finalidad de escuchar una explicación, solamente encontrandome de mi una indiferencia absoluta. No quiero nada proveniente de él, ni su rostro contraído de angustia, menos la sensación de vacío en mi pecho, nada, ahora solamente me enfocaria en mirar hacia adelante. Estuve muy ocupada adaptandome a las actividades de recuperación debido a la suspensión de clase, que casi no hubo momento de reprocharme a mi misma lo ocurrido, menos el prestarle de otra manera atención a Gaara. Aunque aprovechamos eso para reunirnos a estudiar juntos, podría considerarlo un proceso, mínimo pero proceso al final de todo. No llame bajo ninguna circunstancia a mis amigas de Konoha, presentía que el hacerlo, me exigirían muchas explicaciones y no deseaba abrir mi boca, aun mas, de romper las ilusiones de Sakura por su conquista amorosa ya comprometida. Podría imaginarmela reprochandome a la par de felicitarme, muy similar a las chicas R.e.d siendo afortunada de tener a Gaara como novio, bueno, tienen mucha razón en ese argumento. Cuando caminabamos por los pasillos, uno junto al otro, este sin aviso alguno cogía mi mano entre las suyas entrelazando nuestros dedos. Una sonrisa tímida se escapaba de mis labios, por otro lado, él cubria un sonrojo avergonzado de su rostro produciendome risa. Gaara simplemente es un chico muy tímido, con golpes en el transcurso de la vida, poseyendo una capacidad veraz de poder levantarse una vez mas para mirar a adelante. Realmente lo admiro. El Jueves, tuvimos reunión con los Andaluz en el coro, en ella vi a Kohana bastante entuciasmada junto a sus amigas exigiendome saber los detalles de mi noviazgo con Gaara, fue iluso pensar en librarme de hacerlo pues las cosas con ella no son así. Menos sabiendo que su personalidad se asemeja a Sakura y Sasumika combinadas, al final de la contienda, le termine relatando como acepte ser novia de Gaara. Obviamente omite algunos detalles, el de llorar parecido a una desesperada debido a darme cuenta de la realidad, sobre todo, terminar siendo una rencorosa sin sentimientos. Bueno, podía hacer una pequeña excepción con respecto a ello, porque mientras conversaba con Kohana la mirada oscura de su prometido me llego, igual como una bola de demolición. Fuerte, furiosa y impetuosa. ¿Qué podía decir? Me dolia, bastante ciertamente, pues la vida era injusta con nosotros dos al colocarnos en una situación así. Se sentía entre ambos un gran abismo, de esos que solamente pueden dejar soledad en el alma, a la par de un gran cicatriz imposible de borrar u olvidar. Aquellos ojos no solamente transmitían dolor, también exigían una explicación ante esta oscura realidad, porque en realidad le parecía una clase de pesadilla donde solamente quiere despertar, pero no podrá hacerlo, no existe sueño por despertar pues es la realidad. Mentiría si dijera el no afectarme aquello, porque con Sasuke es bastante fácil ceder a sus encantos igual a esas miradas, aunque horita simplemente debo armarme de valor e ignorarlo. Tomando esas medidas dictadas de mi cerebro, aprete los puños volviendole prestar atención a la chica rubia, quien poseia una energía exorbitante al reltarme sus aventuras en Canadá, quedandome simplemente sonreír. Yo puedo con este nuevo reto, nadie posee derecho de reprocharme seguir hacia adelante, menos sujetar la mano de Gaara dispuesto a enseñarme la dicha de ser feliz, de no esconderme o sufrir. Las personas hemos venido al mundo a simplemente encontrar la dicha, no lo contrario, y eso, es lo que hare.

Para el viernes se reanudaron los ensayos de las regionales, aun estábamos crudos en algunos puntos de la presentación, sobre todo, no he practicado lo suficiente para mi solo. Ya lo se, estoy sonando igual a Sakura cuando se obseciona con hacer algo perfecto, aunque finalmente he comprendido esa parte de ella. Porque el tener una responsabilidad tan grande en tus hombros del llevar la posible victoria de los tuyos, simplemente buscas la manera de perfeccionar ese talento tuyo, hasta el punto del cansancio. Afortunadamente, Yahiko no me ha sobre esforzado mucho, pide de mi serenidad igual al primer ensayo de la canción. Es fácil hacerlo, mas manteniendo el sentimiento de amar el cantar, demostrarle a los demás lo que se puede transmitir mediante el arte, aun mas, quiero en verdad ganar las regionales sentir el haber sido de ayuda finalmente en el coro. Mi talento vale y puede ser recompensado. Con eso no estoy despreciando al club de Konoha, es mas, en ese sitio fue donde por primera vez fui tomada en cuenta sin desprecios algunos. No obstante, jamas tuve la oportunidad de tener un solo en alguna competencia, simplemente por tomar en cuenta mas a Sakura y Sai que a alguien mas, entiendo mucho esa parte, ellos posee la mayor convicción de victoria y asegurarla era nuestra meta. Pero aveces el darle oportunidad a los demás no sería malo, ya lo demostraron en las locales con esas pontentes voces, una Karin explosiva y un dueto maravilloso de la pareja de rubios. Sin duda, le quitaron el aliento a todo el mundo. Ahora, seria mi turno de hacerlo, junto a estas extraordinarias personas que han confiado en mi, estoy segura de ganar las regionales con eso tendremos el boleto seguro de las nacionales en la ciudad que nunca duerma, “La tierra de las artes” donde siempre he soñado ir por lo menos una vez. El imaginarlo me da una alegría en el cuerpo, empujandome a cantar desde el fondo de mi corazón.

Fue en ese instante que Yahiko me mando a frenar, sorprendiendo un poco a los presentes, que realizaban los coros y sonidos a acapela muy coordinados. ¿Qué mal hice?

— Lizi, — me llama con tono serio — ¿Sobre que exactamente habla la canción?

— Birdy quiso enfocarse en los recuerdos con los amigos, aunque muchos dicen que no solo dictamina eso — explicaba mirandolo directamente a los ojos sin entender — porque si nos fijamos ella parece hablar de alguien con signos de nostalgia, esa memoria puede ser feliz a la par de triste. El sentimiento es anhelante, por la razón de que ha sido con esa persona, eso basta para sembrar esa sensación de confusa en tu cuerpo.

— Exacto — concordo conmigo, chasquiando sus dedos y dando pasos lejos de mi — la nostalgia, la alegría y tristeza. Sentimientos intensos que no puedes controlar, luchando por salir lejos de tu cuerpo. Eso es lo que buscamos, Lizi. No te olvides del enfoque de las regionales — me recordó confundiendome mas de lo normal — Tu voz es perfecta para la canción, es indudable pero… tu enfoque…

— ¿Qué pasa con él? — me atreví a preguntar, frunciendo el ceño.

— Aun no es completo — sentencio produciendome escalofríos en todo el cuerpo, paralizandone hasta los simientos. ¿Como dijo? — Hagamos algo, tomate un descanso y piensa un poco de sobre la canción, de la forma de llevar esa emoción al limite. Luego, nos veremos el domingo para ensayar. ¿Si?

— V… vale — tartamude aun en Shock.

— Bien — junto sus manos haciendo sonido, llamando la atención de todos los demás del salón — pasemos con “You”, el domingo reanudaremos este número.

Mas tarde, culminado el ensayo fui la primera en salir de la sala de coro sumamente conmocionada, nunca nadie ha tenido las agallas de decirme no poseer el enfoque correcto al momento de cantar un solo, siempre estuve muy confiada de mis habilidades y de el potencial de emocionar a las personas. Hasta ahora, donde uno de los miembros del consejo de los R.e.d ha dicho con palabras bonitas, el carecer de pasión o emociones al cantar “Wings”, no solo entre en Shock igualmente me senti indignada. ¡Eso jamas habría pasado de asistir a Red! En fin, generalmente muchas cosas no hubiesen ocurrido de estar en estas paredes, podría dar muchos ejemplos pero estoy muy molesta. Apretando la correa de mi bolso hacerlere mis pasos hacia mi habitación, comenzaba a extrañar ese optimismo contagioso del maestro Kakashi, los aplausos y sonidos de algarabía de mis amigos, aun mas, la atmósfera calida del salón de coro en donde demostrabamos ser una familia entera. Mierda, mierda, mierda, esto apesta. ¿Exactamente cual ha sido mi equivocación? Entendía el mensaje de la canción, poseia la voz interpretativa y hasta los sentimientos explosivos escondidos… ¡¿Acaso no basta?! Aparentemente no. Cruce un pasillo largo encontrandome con unas escaleras conocidas, empecé a subirlas con un animo mas frío a la antártica, debería sumar esto a la lista de “sucesos inesperados en Red” el rompimiento de mi confianza en lo que mas amo hacer, cantar. Llegue al recibidor manteniendo mis hombros hundidos y suspirando, muchas personas hablan de sobre que si suspiras pierdes un gramo de tu felicidad, aunque francamente, ¿Eso puede ser posible? Lo dejare a supersticiones estúpidas sin fundamento, pies o cabeza. Entonces es cuando levantó mi vista donde lo veo, no esta vistiendo el uniforme correspondiente de Red, lleva unos pantalones de vestir negros, camisa azul cuello en “v” y un saco color café. A su lado posee su equipaje sujetandolo fuertemente, esperando aparentemente a algo o alguien, pues mueve su pie calzado de unas costosas botas de la última colección de caballeros hecha por un diseñador de New York, bastante conocido. ¿De quien podría estar hablando? Sasuke Uchiha. Desde nuestro reciente rompimiento, nunca hemos quedado a solas y a toda costa igualmente lo he evitado, aunque presentanse estas casualidades lo encuentro poco probable el hacerlo. Mi respiración se escapa de mis pulmones cuando enfoca su mirada donde me encuentro, percibo sus ojos negros abriéndose con sorpresa absoluta, tomándose inesperadamente esta situación, igualmente yo. Pero debo ante todo pronostico evitar darle alguna señal de ello, ignorar los latidos freneticos de mi corazón, el cosquilleo constante de mi piel y la necesidad de arrojarme al suelo debido a mis piernas de gelatina. Estoy nerviosa, frenética y asustada, factores peligrosos al tratarse de Sasuke porque parecer conocer eso de mi. Viéndolo de esta manera he encontrado la explicación del porque no se encontraba en el coro, estaba en su habitación preparándose para ir a su casa seguramente, aunque es sin duda extraño, él evita a toda costa toparse con sus abuelos y eso lo lleva a quedarse en Red. No solamente eso, este fin de semana ensayaremos con los Andaluz, irse de forma repentina nos perjudicara siendo la voz principal en aquel dueto. Mi corazón se dispara a niveles sorprendentes al verlo dar un paso hacia adelante con rostro decidio, durandole poco porque la puerta de mi antigua habitación se abre mostrando un rostro conocido igual a desagradable, Jenna la prima de Sasuke, se encuentra con él dictaminandole estar lista para partir. Ella sigue la dirección de la mirada de el encontrándose conmigo, sus ojos centallantes adquieren un brillo burlón casi irónico combinandose con una sonrisa cínica, en mi hombro, siento la mano suave sosteniendome llevandome a mirarlo. Gaara acompañado de Akito y Sana, fruncen su entrecejo hacia la víbora ponsoñosa de la rubia, la cual susurrandole algo a su primo comienza a caminar con la gracia de una chica de sociedad. Petulante y repulsiva, despreciando a los demás como si fueran cucarachas. Frena su caminar frente de nosotros cuatro, regalandonos una sonrisa sadica, o mejor dicha, bastante vomitiba.

— Buenas tardes, jóvenes — dictamina con su voz aristocrática, juro que escuche un bufido de Sana detrás de mi — espero que se encuentren muy bien, tal cual como estamos Sasuke y yo.

Vaya, nadie ha preguntado ese dato tan importante para lo sociedad, dado el caso de saberlo y saciar nuestra preocupación. Si, mi sarcasmo no tiene limites algunos, menos si estoy hablando de Jenna. Tal cual como dijo Minami, ella puede irse al mismo infierno y jamas volver.

— De hecho, nos encontrábamos muy bien antes de verte, Jenna — respondió por todos Sana, imitando la sonrisa de la rubia.

— Tu elocuencia me abruma, Kurata — dicho esto con desprecio, gira su cabeza hacia un Gaara sosteniendo mi hombro y yo, complemente perdida en el tiempo a la par del espacio — Me he enterado de su noviazgo, estoy muy feliz por ustedes, sobre todo tu Mogami, realmente mereces a alguien como Sabaku. Felicidades.

Ninguna palabra salida de la boca de esta chica podría tomarla en serio, aunque debe tener razones de sobra para estar feliz de mi relación con Gaara, pues ahora realmente estaría lejos de su camino. De cierto modo, esto seria lo único de molestarme de romper mi relación con su primo, el salir victoriosa esta mujer aquien detesto tanto. Si existiera una manera de hacerla rabiar… me anotaría en seguida lograrlo, simplemente tener su rostro enojado es una alivio para mi.

Sasuke frunciendo el ceño, da un paso hacia adelante, sujetando la muñeca de su prima con señales de eminente enojo. Creo estar incomodo con esta situación, no es para menos, igualmente lo estoy.

— No es como si tuviesemos tiempo para esto, Jenna — le dice sumamente serio — el chofer nos espera.

— Oh, si tienes razón — concuerda sonriendo de medio lado — entonces debemos retirarnos jóvenes. Vuelvo a reintegrar mi entera felicitaciones a ambos, nos vemos.

La chica se suelta del agarre de su primo pasando por un lado de nosotros sin mirarnos, ni siquiera esperando escuchar una palabra de nosotros, quizás sabe cual es la posición ante su presencia. Seguidamente, Sasuke se sigue muy atrás fulminando con su mirada a mi novio, quien de inmediato se la regresa apretando mas su agarre sobre mi. Viendo desaparecer a los Uchihas pasillos mas lejos, relajamos la postura soltando un suspiro todos, escucho a Sana maldecir a Jenna por lo bajo igualmente diciendo ser una zorra asquerosa, no la soporta. De tener una oportunidad de borrarle esa asquerosa sonrisa de la cara, le lanzaría escremento de animales, aun mas, el de sus perros guardianes de su casa. Akito suspiro medio sonriendo, colocandole una mano en la cabeza de ella revolviendole los cabellos, seria mejor el controlarse porque podría cometer una locura, además, la mejor opción es ignorarla tal cual como hicimos Gaara y yo. Mi novio soba sus sienes bastante estresado, alega el tener la misma ideas de la loca de Sana alegrandola, tratar con aquella Uchiha es de lo peor agregándole lo problemático. En sus deseos simplemente queda el tomar un baño, sonriendole comprensiva, comparto su pensamiento porque no hay nada mas saludable al agua para relajarte, igual lo deseo. Es en ese instante de escuchar un comentario fuera de contexto de Sana, provocando subirseme los colores al rostro, ganándose una represaria de su amigo Akito controlandola. Empezamos a caminar rumbo a nuestras habitaciones, frente a nosotros se encontraban nuestros amigos discutiendo igual de costumbre, aunque esa imagen hizo el relajarme un poco, ya no me ignoran. Suspirando felizmente, senti el llamado de Gaara sobre mi hombro, llevandome a girar a su dirección.

— ¿Ocurre algo? — le pregunte curiosa.

— ¿Mañana iras a tu casa? — exclamó dudoso.

— ¿Planeas llevarme a una cita? — le dije en tono burlón, ganandone una sonrisa risueña de su parte. — ¿Debo tomar eso como un si?

— Mmm… — freno nuestro caminar, frente a mi antigua habitación y ahora suya. Acariciando uno de mis pomulos con delicadeza — depende de como lo llegues a tomar.

— ¿A que te refieres? — musite confundida, aun dejandome acariciar por sus manos.

Nuestra distancia se acorto un poco colocandome algo nerviosa, aun me costaba acostumbrarme al hecho de ser su novia y no únicamente su amiga, era el tipo de sentimiento que incómoda tu pecho. Mantener su rostro a cinco centímetros del mio es raro, aunque no me fastidia, simplemente clava en mis costillas un calor raro diferente a cualquier otro. Sus ojos jade se clava en los mios con intencidad, buscando descubrir cada uno de mis pensamientos y conquistarlos, es el tipo de mirada del cual jamas podrás huir. Seguidamente, posa sus labios en mi nariz dandome un suave beso, haciendome reír ante la inocencia de ese acto. Gaara es tan adorable, parecido ha un niño con respecto al amor, cosa bastante agradable. Este mantiene sus manos en mis pomulos, acariciandolos con sus pulgares sin descanso, haciendome sentir lo mas importante de todo, respetada y querida. Al fin he encontrado un hombre quien ha podido darme mi lugar, puede no ser Sasuke, pero al menos sabe perfectamente mis deseos luchando por hacerlos realidad.

— Le he contado a mi hermana un poco sobre ti — dice separandoce mi rostro, lo mire con tono de reproche dándole a entender el no creerle — esta bien, creo que en la vida he hablado tanto de una mujer como ahora y bueno… quiere conocerte.

Vaya, vaya… imaginarme a Gaara conversandole de mi a su hermana es algo que supera cualquier cosa, de hecho, me acusa algo de gracia. Jamas lo tome por alguien apegado ha conversar algo tan intimo, mucho menos de la chica quien se encuentra enamorado, me halaga.

— ¿Le has dicho a tu hermana sobre mi? — inquiri arqueando una ceja.

— Solo dime si estas dispuesta a conocerla — sentencio sonrojado.

Oh… unos de mis placeres culpables en la vida, disfrutar de incomodar a este dulce pelirrojo con este tipo de temas, pero no debía de abusar mucho o la cuerda podría romperse.

— Bien — dije al fin, captando su atención — ire a conocerla.

— De acuerdo — se separo de mi ocultando su creciente felicidad, es mas, dio una media vuelta dispuesto a entrar a su habitación pero recordó algo antes de hacerlo. Sujetar mi rostro entre sus manos y depositar un suave beso en los mios, separándose rápidamente con una sonrisa radiante — mañana te buscare temprano en tu habitación, preparate.

— Lo estare — respondi contagiada de su entuciasmo.

— Te veo luego.

Acto seguido, entro a su recámara dejandome allí parada en aquel pasillo, no podía evitar contagiarme de aquella felicidad de Gaara, parece que realmente respeta mucho a su hermana para tomarla en cuenta referente a sus asuntos. Solte un suspiro aun mirando la puerta con placa de número “500”, debería de estar nerviosa al enfretarme a lo desconocido por Gaara, aunque de una extraña forma solamente estaba ansiosa. ¿Qué tipo de hermana puede tener? 

— ¡Hey chica amorosa! — escucho gritar a Sana desde lejos, provocandome un sonrojo fuerte — ¿Tomaras esa ducha si o no?

Por supuesto, que esté en Red no significa el poder librarme de ser abordada por mis amigos, es mas, las posibilidades se encuentran a un mayores.

— ¡Por supuesto que lo hare! — le grito en respuesta a la par de caminar en su dirección.

No podia desviarme mucho de la realidad por Gaara, aun debía de pensar como cumplir las expectativas del consejo R.e.d con respecto a mi solo, asi que, aprovecharía esa ducha en relajarme en todo los sentidos. Les demostraia de lo que en realidad estaba hecha Elizabeth Mogami, no por nada, fui aceptada en Konoha club y proclamada rival número uno de Sakura Haruno, su corista principal. Aunque por mas de darle vueltas a la cabeza ese argumento de Yahiko, no logro entender la razón de decirme todo eso, porque tengo mucha confianza en mi misma de hacer llevar al jurado el sentimiento de la canción. Sin embargo, el miembro del jurado ha dicho lo contrario, puedo tener la voz necesaria del número pero no la completa entrega. Mierda, me molesta mucho eso. Bien, solamente tengo que calmarme y tratar este asunto con suma seriedad, “Wings” no es tan complicada de interpretar solamente posee sus minas escondidas, claramente transmitió la alegría faltandome notablemente el anhelo y tristeza. Los recuerdos felices compartidos con amigos, no, con la persona adorada, el anhelo de querer una vez mas repetidos y la tristeza de no poder vivir eternamente en ellas. Rayos, realmente me estoy comiendo el cerebro con ello, aunque estoy encaminandome hacia el objetivo. Salgo de la ducha encontrandome finalmente con Tadase, este se mantiene concentrado en sus actividades de clase, en tanto una Amu bastante sería, contiene toda su atención al celular en sus manos. Dios, esto realmente apesta, desde la visita a mi casa este par parece querer huir el uno del otro, parecido a no poder soportar la presencia del otro. Lamentablemente, sacarle información a Tadase es imposible, debido a mis propios problemas y igualmente al mantenerse al margen se todo. El guardarlo es imposible, realmente estan consiguiendo fastidiarme su actitud indiferente cuando son mejores amigos, todo solamente gracias a un idiota que busca alejar a su novia de sus verdaderos amigos. Suelto un suspiro cansado arrojandome a mi cama boca arriba, escucho ha Sana quien se encuentra jugando con Inu, preguntandome si estoy realmente bien. Hoy los R.e.d fueron realmente duros conmigo, debería de estar literalmente caminando por las paredes con ese argumento, de hacerlo, no me culparia. Mi performance de “Wings” es increíble, nadie puede igualar el tono voz que tengo al interpretarlo, impresionaria a cualquiera y lo asegura firmemente. Sin embargo, respondo el ser insuficiente porque aun no ha tocado a Yahiko, siendo sinceros, necesito hacerle llegar los sentimientos de esa letra a él o pondrá en duda mi talento. Rápidamente Akito, saliendo de baño de chicos, comenta no darle muchas vueltas al asunto, porque lo único que conseguire sera cansarme. Tadase le da la razón, aveces estar bloqueado en algo puede servirte de aprendizaje, aun así, obsesionarse con eso sera contrapuducente. Llevarlo con calma es lo mejor. Entonces, adoptando un tono animado Amu lanza su celular lejos de sus manos, de tratarse sobre recuerdos importantes con tu persona amada, ella sera de excelente ayuda porque tiene muchos con Ikuto. Trato de pararla, decirle ser innecesario pero nada logra hacerlo, sus palabras salen sin freno de ella logrando fastidiar a nuestros compañeros. Sana rodea sus ojos girando a donde se encuentra Inu, Akito busca su reproductor de musica colocándose auriculares y acostandose en su cama, ignorandola. Tadase por su lado, finge tener una llamada anunciando su retirada de la habitación, dejandome únicamente a mi con esta chica sin vergüenza alguna de relatar todo, absolutamente, inclusive los datos mas subidos de todo. Estuve a punto de copiar la táctica de mi amigo Tadase, pero sería estúpido, funcionara una vez a la segunda se daría cuenta de inmediato de la treta, dando como consecuencia el reproche de la chica. Conclusión. Seria una noche bastante larga.

Al día siguiente, me desperté con un rostro de suprema incredulidad, en mi cabeza no entraba que Amu tuviese las agallas suficientes de decirme cada detalle de su relación con Ikuto, además de recalcar los momentos mas felices en esta. No, realmente mis ojos se llenaban de lágrimas, pero no de felicidad sino lo contrario, estaba agotada por completo. Siendo sincera, perdí la noción de cuando por fin fui libre para dormir, aunque si la llamada de atención de Sana para poder descansar, igualmente le hizo saber si de seguir despierta me convertiría en una zombie. Amu alarmada de ello, disculpandose deseo las buenas noches y ofrecer sus tantas acnedoctas aun por contar, realmente quería ayudar a pulir mis habilidades. Agradecida de tal hecho, le dije no era necesario ya encontraría la manera de conmover a Yahiko, aunque llegaranos a las regionales. Acto seguido, la habitación se lleno de silencio llamando a las olas del sueño, envolviendonos a todos y finalmente durmiendonos. Ahora en el presente, culmine de darme una ducha preparando mi atuendo del dia de hoy, visitaría a la hermana mayor de Gaara y debería de estar lo mayor presentable posible, necesitaba lo mejor para dejar una imagen impecable de mi. No tenia nervios, en realidad era anciedad, si al menos hubiese preguntando como es ella tendría una idea de mi apariencia, llevandome a estar caminando a oscuras sobre el fuego. Me limite a vestir un vestido color crema con detalles de flores de encaje, debajo de este unos calcetines largos color chocolate acompañado de botines caoba hasta los tobillos. Alice mi cabello dejándolo suelto junto a un sobrero elegante a juego con las botas, en cuanto a mi rostro, lo maquille muy sutilmente evitando el ser escandalosa. Salí del cuarto de baño encontrando a mis compañeros aun dormidos, era de esperarse, a noche estuvimos hasta tarde despiertos gracias ha nuestra amiga Amu. Tocando ese tema, Tadase realmente se mantuvo al margen a escuchar todo lo del día anterior, aunque ni dijo o opino algo, conocía muy bien lo afectado que se encontraba con todo esto. Es exactamente igual a lo mencionado antes Gaara, los ojos de mi amigo jamas mienten y debido a ello, descubri su secreto antes que cualquiera. Si tuviese el poder hacer felices a todo el mundo, especialmente el chico, lo hubiera hecho desde hace tiempo. Busque mi monedero, celular y bolsa lista para marcharme, en cualquier momento Gaara llamaria preguntando mi estado y no deseo hacerlo esperar. Abandone la habitación en silencio, creí innecesario avisar mi ausencia el día de hoy porque seguramente Sana o Akito escucharon mis planes con Gaara, seguramente les avisaría a los demás. Iba por los pasillos revisando mi bandeja de entrada, esperando encontrarlo lleno de mensajes de mis amigas de Konoha, aunque sorpresivamente no, simplemente tenia uno de papá preguntandome lo convencional. Entonces fue cuando lo escuche, un convencional pelirrojo de jade mirada discutiendo con alguien via Telefónica, no parecía serio pero si bastante fastidiado.

— ¿Hasta que limite debo llegar para verte satisfecha Temari? — exclamó alborotando sus cabellos con desgano — Si, estoy a punto de llamarla… ¡Dios! ¿Sabes? Nos vemos en casa, has entrado en modo paranoico y agotas. ¡Nos vemos!

Al colgar la llamada se da cuenta de mi presencia, adoptando una expresión bastante caótica y pálida, en cierto modo da gracia. Ver este tipo de rostro en alguien imperturbable como Gaara es toda una sorpresa, aun mas, un deilte listo de disfrutar.

— Mierda, Elizabeth… dime que no has escuchado toda la llamada — suplica.

— No… yo solo acabo de llegar… — le respondo tratando de esconder mi sonrisa — ¿Ocurrio algo?

Sus ojos jade aun mantienen un poco de pánico, buscando tranquilizarse suelta un suspiro colocando una de sus manos en la nuca, mirando hacia otra dirección.

— Mi hermana — dictamina — avisandome apresurarme de ir a verla, dijo que hoy tienen planeado un evento en la familia pero… — guarda un momento silencio pensandolo si culminar de decirlo o no — olvidalo, es irrelevante eso. Debemos apresurarnos, antes que el caos reine.

— ¿Donde? — lo miro extrañada, en el instante de acercarse a mi haciendome caminar.

— Mi casa — responde, tranquilo.

Aguarden, aguarden, aguarden. ¿Hacia donde me llevara este chico? No, no puede ser, es muy pronto para ir a su casa donde seguramente estarán sus padres y… ¡Mierda! No poseo el atuendo necesario para pararme frente de ellos, tener una mala impresión de mis posibles suegros es algo sumamente preocupante. Aparentemente Gaara adivina mis pensamientos soltando una risita divertida, haciendome sonrojar hasta las orejas, había olvidado que posee el don de leer las expresiones de las personas. Acercandome mas cerca de él, sostiene una de mis mejillas jugando y haciendome sentir peor a una niña cinco años.

— Tranquila… — dice en un tono suave — hoy estas tan perfecta como siempre, no te preocupes por mis padres, ellos… estarán ocupados con el evento de hoy. De encontrartelos, manten la calma, son muy sociables.

— Eso no me calma en lo absoluto — señalo desviando mi mirada — son tus padres y no quiero darles una mala impresión.

Gaara abre los ojos sin habla, parece estar sorprendido de mi comentario, creo que en la vida alguien le ha dicho algo así. Debo de sentir alago de eso.

— Como dije, mis padres son muy sociables. Pero sobre todo — frenamos nuestro caminar, quedando uno delante del otro — estare allí para ti, sostendre tu mano todo el tiempo.

Ahora, soy yo la que ha quedado sin habla. Son estos detalles mínimos los fundamentales para acelerar mi pulso, llevarme a pensar esta maravillosa oportunidad de ser feliz y el no haberme equivocado en mi decisión, adoro el papel de Gaara como novio. No le queda nada mal.

Rápidamente busca mi mano sosteniendomela con firmeza, afianzando su promesa de no dejarme caer, sanar mis heridas y mirar hacia mi felicidad en el futuro.

— Creo… que viéndolo de esta manera — comienzo diciendo sonriendo tímidamente — mis temores se van. Tu, eres el causante de ello, sientente orgulloso.

— Lo estoy — anuncia, haciendome sentir una especie de presión rara en el pecho — pero estoy mar orgulloso de llamarme tu novio, esa es la mayor de las recompensas optenidas.

Maldición, este chico posee una lengua mas afilada a la de Sasuke, el mencionarlo en estos momentos se podría considerar grocero pero, tomando en cuenta la antigua naturaleza de nuestra relación es mi mayor referencia del amor. Asi que de esa manera, manteniendo nuestras manos juntas caminamos al estacionamiento, listo para partir.
Durante el trayecto conversamos un poco de su familia, es obvio el no poder llegar a su casa sin tener ni idea con quien me voy a involucrar, afortunadamente son personas muy tranquilas y amables, ninguna razón para preocuparme. Sin embargo, debo tomar en cuenta la personalidad explosiva de su hermana mayor Temari, quien no da descanso a querer meterse en todo lo relacionado con sus hermanos, aun mas, de Gaara. Debido a la extraña enfermedad que tenía antes de irse de Red, ella coloco toda su mayor protección en mi novio, temiendo que el dejarlo en un menor descuido, podría ocurrirle algo fatal. Gaara la consideró paranoica y loca, claramente exageraba las cosas su enfermedad estaba siendo tratada e igualmente controlada, el darle un respiro en algunas ocasiones no le mataria. Las circunstancias de como logro escuchar de mi fueron bastante bizarras, pues la chica conoce de un grado muy superior a su hermano terminando de leerlo con los ojos cerrados, analizando su comportamiento extraño y un mal humor insoportable. Agregándole a la ecuación, el mantenerse en su habitación escuchando varias canciones de grupos koreanos, comedias musicales y Birdy, llevandole a interceptarlo para sacarle toda la historia. Por supuesto, es del tipo “no puedes huir de mi aunque quisieras”, lidio mucho con personas así dado el caso de ser mis amigas. En otro lado, su hermano mayor es sumamente alegre y entregado a la causa de proteger ha su familia, comúnmente se le estando en casa acompañando a su padre, el cual es, básicamente parecido a su personalidad, taciturno. Aunque esto no quiere decir ser difícil de tratar, mas bien, podría mencionar todo lo contrario. Finalmente, su mamá es la mujer mas importante en la vida de los Sabaku, posee la gracia y sofisticacia de una gacela, asi como también la amabilidad genuina hacia las demás personas, tal vez por ella es que no se asimilan a las personas de su estatus. Porque cuando tratas con alguien no miras la cantidad de dinero en su cuenta bancaria, sino la personalidad y desenvolvimiento de esta, es de ella donde aprendió todo eso. Escuchandolo hablar con tanta pasión de su madre, me anime hablarle un poco de la mia aunque podría abrir anteriores heridas, pero de alguna manera sentía el deberselo por estar contandome de la suya. No se equivoquen, hablar con Gaara de ella ha sido distinto al tratarlo con Sasuke, el podía comprenderme perfectamente al haber experimentado igualmente perderla, nuestros sentimientos solidarios se mezclaban entre si dando el nacimiento de un solo latido, un corazón latiendo bajo un mismo ritmo. Aun recuerdo perfectamente aquel abrazo en el sótano de mi casa, el calor y un sentimiento abrumador envolviendonos a ambos, no fue para nada romántico aquello, mas bien, estar cerca el uno del otro pudimos compartir nuestros pesares y tristezas. Es una imagen que jamas olvidare, aunque estemos en esos momentos lejos. Gaara se da cuenta de mi semblante deprimente, hablando de cambiar de tema, es claro que no puedo mencionar a mi madre aun, menos poseyendo una cara tan mediocre como esa. En sus planes jamas ha estado presentarme ante su hermana medio muerta, uno de mis mayores atributos es la personalidad cálida que poseo, llevando a cualquiera de alrededor contagiarse y acercarse a hablarme. Debido a ello se enamoro de mi. No pude evitarlo, escucharlo decir tal confesión me ha hecho sonrojar, cosa fácil para desde tiempos inmemorables, por eso soy fácil de leer. Después de unos treinta minutos en el auto lujoso de mi novio, llegamos al distrito 7 donde las personas mas adineradas de todo el estado viven, generalmente al ver casas tan enormes con las de esa localidad deberías estar sorprendida, pues yo no, porque estaba esperando encontrarme con todo esto. Eso si, todo aquí es lujoso, extranbotico y muy elegante, me siento que he entrado a otro mundo donde amenaza con lanzarme lejos. Los jardines, el espacio de sus garajes, los carros sumamente caros estacionados, todo, absolutamente grita dinero. Vaya, realmente he consiguido ser pareja de un chico de gran estatus, llevandome a sentirme insignificante. Igualmente, es inevitable no pensar en Sasuke, seguramente una de esas casas es la suya, siendo mas precisa, la mas lujosa y costosa de todas debido a la importancia de su familia. Rayos, hoy no es el momento mas idóneo para sentirme mal, menos el traer mis pesares enterrados en lo mas profundo de mi corazón, porque este día se lo he ofrecido totalmente a Gaara, se lo merece. Dispersando esos pensamientos, llevo mi mano a la de mi novio sosteniendola, este un poco impresionado me mira sin poder entender nada, le regalo una mirada significativa expresandole todos mis pesares. No quiero agobiarlo, menos hacerle llevar mi pesar, pero necesito de su ayuda para poder seguir adelante y sola es muy difícil. Él parece entenderlo, porque apreta el agarre acelerando el coche hacia la izquierda, entre sus labios susurra estar conmigo el no dejarme por nada en el mundo, aun mas, sanar todas mis heridas y borrando todo rastro de aquel sujeto, dejando en su posición su presencia. ¿Saben algo? Le creo, porque mediante ese agarre comienzo a calmarme y serenarme. Nadie ha dicho ser fácil desligarte de algo, menos cuando esto te ha hecho mucho bien, aunque de la misma manera, a logrado destruirte. Y cuando eso ocurre, debes de sacar el mal de casa suplantando con luz mañanera, fresca a la par de nueva. No existe espacio a la oscuridad.

Si pudiera definir en una sola palabra mi sentimiento al momento de ver la casa de Gaara seria: anodadada. Era el doble, no, triple, herrado nuevamente, quizás el quintuple de lo que es la mia porque sus balcones amplios y ventanales a gran escala, podían robarle el aliento a cualquiera. Fácilmente podría mencionar tener tres pisos o dos, de contar el ventanal último parecido a esas películas antiguas, de hecho, esta casa tiene la gracia de lo tradicional agregandoles detalles modernos. Bueno, eso era la fachada, ni imaginarla por dentro y toda la decoración posible, menos la magnitud del evento mencionado por uno de sus dueños. Al bajar del auto, rápidamente apareció un joven hombre de unos aproximados veinticinco años vestido de blanco traje y pajarita negra, realizando una leve reverencia dándole la bienvenida a su joven amo seguidamente de pedirle las llaves del vehículo. El chico sin perder el tiempo se las entrega a la par de sostener mi mano haciendome caminar, estoy cuestionandome considerablemente no estar vestida para la ocasión, porque por mucho de estar al último grito de la moda, este tipo de eventos es algo para tomarse con calma. Subimos las escaleras ágilmente observando, al menos de mi parte, como jóvenes mujeres y hombres se paran a los costados haciendo reverencia hacia el muchacho que sostiene mi mano, esto es tan inreal provoca darme un pellisco a mi misma para verificar si estoy soñando o no. Igualmente el tiempo se me ha agotado para hacerlo, una de esas personas se toma la molestia de abrir la puerta por nosotros, haciéndonos una señal para entrar. Gaara ignorandolo de manera magistral, atraviesa la puerta refunfuñando a lo bajo lo detestable de ser tratado de esta manera, puede provenir de la aristocracia aunque el sentirse superior a alguien mas jamas lo ha vivido, por eso desearía llegar a su casa de manera tranquila, quien sabe, igual a mi quizás. Una sonrisa risueña adorna sus labios al girar a verme, todo el cariño, complicidad y amor se alojan en sus hermosos ojos jade logrando atraparme en ellos, sintiendo que una vez mas alguien puede alagarme por mi estilo de vida. ¿La vida de los niños ricos es tan difícil? Porque de ser lo contrario, no desearían estar en mis zapatos con una vida simple, aunque no me quejo, actualmente donde vivo es maravilloso y completo. Jamas lo cambiaria por otra cosa.

Estoy a punto de decirle algo hasta que algo, o mejor dicho, alguien nos interrumpe. No estamos solos y debería ser la señal para asustarme.

— ¡Mamá! ¡Papá! — grita el extraño a pie de unas escaleras, asustandome — ¡El lobo solitario de Gaara ha traído una chica a casa!

El hombre quien grita es joven, de unos veinticuatro o veintitrés años, castaño de cabello lizo un poco alborotado, ojos negros y piel bronceada. Viste un traje negro con carbata café, zapatos negros sumamente pulcros e imagen de empresario victorioso, de hecho, la expresión de su rostro es bastante jovial y divertida. Parece estar pasandosela bien de ver semejante imagen frente suyo, aunque desconozco la identidad de este sujeto, deduzco a ciegas el poder tratarse del hermano mayor de mi novio. Sabaku no Kankuro.

— ¿Puedes aguardar silencio? — exige otra voz a unos escalones mas arriba del joven, es una mujer — Papá y mamá esta hablando con esa mujer, de tener alguna falla tendrás… oh… vaya…

La chica bastante enojada al principio posa sus ojos sobre nosotros, primero en Gaara y luego en mi, su expresión cambia a una impresionada combinada a emocionada. Comienza a bajar las escaleras con prisa, olvidándose de que viste un hermoso vestido color beige con escote en el pecho y caída de pañuelo hasta el suelo, realmente realza su piel blanca como su rostro triangular fino. Ella realmente es hermosa, su cabello rubio rizado amarrado de manera estilizada en un moño alto, dejando solamente libre unos cuantos mechones en la cara. Ni siquiera hablar de su maquillaje tenue, dejando resaltar mas su belleza natural ha sobre explotarla. Seria estúpido no saber quien es, claramente se trata de la hermana mayor de mi novio, Sabaku no Temari.

— ¡Bienvenido a casa! — exclama la muchacha abrazando fuertemente a su hermano, quien lucha por deshacerse de ella — Sigues siendo alérgico a las emociones humanas, ¿cierto?

— No — la contradice, dando un paso hacia atrás — solamente lo soy cuando las llevas tu.

— Mocoso… — bufa un poco molesta, pero recuerda mi presencia girando para regalarme una sonrisa y extender su mano — Tu debes ser Elizabeth Mogami, es un placer finalmente conocerte. Soy Temari, la hermana mayor de Gaara.

— Por favor, llameme Lizi — sostengo su mano estrechandola — y el placer es todo mio, Temari.

Cuando conocí a Temari me senti sumamente nerviosa, ella había sido exactamente igual como la describió su hermano menor, alegre, optimista y metida en todo lo referente a él. Sin duda, una excelente hermana mayor, aun mas, grande mujer en la que puedes confiar plenamente todos tus secretos pues jamas lo contara. En general, la familia Sabaku son personas leales en quienes confiar, estoy muy agradecida de haberlos conocido.

— Asi que… su nombre es Lizi — comento pensativo Kankuro bajando las escaleras, sonriendome de forma jovial — Soy Kankuro, el mayor de los Sabaku y también me alegra conocerte pero, disculpame la indiscreción… ¿Eres la novia de Gaara?

Lo se, el hermano mayor de mi novio no posee ningún grado de timidez para preguntar algo, porque cuando posee curiosidad ante algo la manifestaba. Aunque acostumbrarme a ser llamada de esa forma era difícil, simplemente me limite a asentir con mi cabeza medio avergonzada, manteniendo los colores sobre mi rostro.

— Santo… cielos — exclamó asombrado, luego giro hacia las escaleras volviendo alzar su voz — ¡Mamá! ¡Papá! ¡El lobo solitario de la familia realmente ha conseguido una novia!

— ¡He dicho que te calles! — apareció detrás de él su hermana menor dándole un golpe en la cabeza, exigiendo su silencio.

Oh… el cariño fraternal de hermanos, ver como se expresa mediante los golpes me conmueve hasta los huesos, los Sabaku sabe exactamente que hacer para producir eso en mi. Obviamente, todo lo mencionado anteriormente es sarcasmo, el pobre de Gaara no sabe ni como escapar del escenario proporcionada por los mayores, no me incomoda en nada mas bien me causa gracia. Gracias a eso mis nervios se han dispersado, estoy tranquila.

— ¡¿Qué es lo qué has dicho?! — una nueva voz suena entre nosotros, llevando mi tranquilidad lejos. Giro de manera mecánica hacia ella, topandome con mi mayor temor. Oh. Santa. Porquería — ¡No puedes bromear con algo tan serio como eso Kankuro!

Ojos verde intenso, rostro delicado aunque con signos de edad en ella, cabello rubio lizo bien peinado de manera hacia tras en un moño de lado, vestido largo vinotinto modelo griego. Sus pasos son cortos, sofisticados y elegantes, muy por el contrario de su rostro marcado con la incredulidad absoluta. No es necesario las presentaciones con esta mujer, ella es la madre los todos estos chicos, la señora Sabaku. Rayos, me siento vestida a igual que una pordiocera delante de ella, realmente luce sofisticada, elegante y sumamente hermosa digna de una dama de alta sociedad. ¿Estoy presentable de siquiera hablarle? Realmente lo dudo, puedo ser comparada en esos momentos al igual que un insecto insignificante, aunque según Gaara su madre no es de llevarse por las apariencias sino por la personalidad de la persona. Al tenerla frente a mi, un frío glaciar me invade desde la columna hasta los pies, congelando toda la capacidad de hablar o moverme. Ahora es cuando entiendo muy bien la frase “muerta del miedo”, en esos momentos lo estoy experimentando.

— Mamá, quiero presentarte a Elizabeth Mogami — toma la batuta de la situación Temari, porque su hermano menor esconde su rostro entre sus manos por alguna razón — ella es la novia de Gaara. Lizi, esta elegante y hermosa mujer es mi mamá.

Quedó unos segundos ida en el tiempo antes de poder reaccionar, aunque aparentemente no debo de mover ni un solo musculo, la mamá de los Sabaku lo ha hecho por mi. Dejandome completamente sin habla, la mujer sujeta suavemente mis hombros derramando lágrimas de la nada, adoptando una expresión bastante inquietante a decir verdad.

— ¡Estoy muy emocionada de conocerte Lizi! — dijo con voz conmovida, trate de buscar con la mirada a su hijo menor pero este seguía con la misma postura, ocultado su cara — jamas pensé que este día llegaría, cuando conociera una novia de mi querido Gaara. Aun conociendo su temperamento hostil.

— También su aire de lobo solitario — agrego Kankuro sin malicia.

— Sin olvidar la alergia al amor — concluyo Temari.

— ¡No hablen como sino estuviese presente! — exclamó Gaara al borde del desespero.

Pasando ese incidente en la entrada, la señora Sabaku nos invito a tomar el desayuno el cual olvidamos hacerlo en Red, en tanto caminabamos hacia el comedor aproveche para visualizar el salón amplio de la casa. Sorpresivamente se encontraban muchos trabajadores adornandolo, colocando flores en los rincones, acomodando mesas en el centro y adaptando espacios para los invitados. Ante todo eso, parecía que dicho evento era ha gran escala y no algo facil de olvidar, los aperitivos cruzando a mi lado lucían bastante deliciosos al igual de caros, jamas en mi vida he pensando en poder probarlos siempre los compare a fiestas relacionadas con celebridades. Bueno, esto podía considerarse tal cual a una, dado el grado de estatus de los Sabaku. Cruzando finalmente el gran salón, terminamos llegando a lo que al parecer era el comedor, donde una meza enorme en todo el centro abarcando posiblemente en ella unas doce personas. A sus costados permanecían mesas pequeñas con floreros, esculturas y jarrones de diseño diversos, muy acorde a la decoración del área. Quede literalmente pegada al piso ante todo esto, lo vivido ese día parecía sacada en una historia de fantasía, donde efectivamente estaba siendo partifice. ¿Acaso estaba apunto de despertar? Porque en el mejor momento es cuando sucede, abro los ojos a la autentica realidad abrumadora, sufriendo desdichas y tratando de sobrevivir a estas. Es Temari quien me devuelve a la realidad, colocandome una mano en el hombro invitandome a sentarme junto a ellos, cohibida, le tome la palabra decidiendo pegarmele literalmente a Gaara. En un dos por tres, el desayuno vine a nosotros, cabe de resaltar que este no es uno convencional como los de mi casa, es otro por todo lo alto teniendo desfile de alimentos bailando ante mis ojos. Santo cielo, estoy comenzando a sentirme igual a una princesa, podría acostumbrarme a este trato, aunque el verme igual ha una aprovechada no es lo mio.

— Sientete libre de comer cuanto quieras, Lizi — me invita la señora Sabaku con otra actitud, es mas seria — hoy seras mi invitada especial.

— Muchas gracias — contesto sonrojada, tomando el cubierto y un cuchillo — no quiero abusar de su hospitalidad.

— En lo absoluto — sonrie con gracia, recordandome un poco a su hijo menor — en verdad me alegra conocerte, Gaara no es de relacionarse mucho con una chica al no ser amistosamente. Tu existencia se me hace una sorpresa.

Creo que en estas alturas no me es un secreto aquello, durante mucho tiempo Gaara le guardo rencor al amor y todo lo relacionada con ello, no debemos culpar a Sasuniki, simplemente ha sido la vida misma la opositora de tal relación. Comenzamos a comer tranquilamente, en tanto conversamos un poco de lo que se dedica mi familia, de un grado sorpresiva, no percibo ningún signo de hostigamiento en el aire y ni mucho menos ironía. La señora Sabaku alega tener unos padres bastante comprometidos con mi familia, además, de admirar a mi padre por sacarme adelante el solo luego de la muerte de mi mamá, quien debe de estar orgullosa de mi donde quiera que este. Seguido de ello, tocamos el tema de como nos hicimos amigos Gaara y yo, en eso me hizo imposible de mentirle, admitiendo muy apenada comente el haber estado en una situación bastante difícil y que él me brindo su ayuda, con sus consejos fui capaz de seguir adelante, me abrió los ojos. Jamas podre terminarle de agradecer todo lo que ha hecho por mi, aunque estemos saliendo en esos momentos como pareja, siento ser insuficiente ante todo. De manera perspicaz, Temari pregunta si aquel dilema es relacionado con un chico, abrumada de su veracidad responde afirmativo, omitiendo mas detalles de dicha historia. Gaara interviene mencionando no ser tan impertinente en el pasado de las personas, menos cuando estos pueden afectar la sensibilidad de estas, lo mejor es dejar donde debe de encontrarse esa historia, atrás. La muchacha parece no indagar mas, aunque es mas claro el estar inconforme con todo el tema, ella necesita saber mas. Desapareciendo los alimentos de nuestros platos, agradezco la amabilidad de su invitación. Nos levantamos de la mesa comandados por la voz de la señora Sabaku, ofreciendome quedarme al evento ha realizarse sería grocero de su parte el no hacerlo, aunque francamente me parece una locura completa. Ni siquiera estoy vestida para la ocasión, de quedarme solamente serviría para cometer el ridículo ante los invitados, realmente paso de eso.

— ¡Ya se! — junta sus palmas con una emoción contagiosa — Temari, ¿Por qué no le prestas uno de tus vestidos? Tienes muchos, inclusive, unos los cuales ni siquiera has utilizados.

— Si, puedo hacer milagros para ella — menciono igualmente contagiada de la energía de su madre.

Gaara quien se había mantenido callado durante toda la idea, finalmente impone su imposición ante todo esto, mostrando un rostro bañado en nerviosismo y frenesí. Cosa bastante rara.

— No lo creo ser una buena idea — confeso — si recordamos estaremos rodeados de “esa” familia, dejar a Lizi frente a ellos es parecido ha darles a los vampiros lo que desean, sangre.

— Eres muy exagerado — argumento Kankuro, medio frunciendo el ceño — estando nosotros aquí, aun mas, siendo los arfitriones dudo el exponerse como mal educados.

— No lo se — siguió dudando el chico — estamos hablando de “ellos” al final de todo, jamas podre bajar mi guardia.

Es en ese instante que la presencia de un hombre imponente nos invade, su cabello rojo me recuerda a mi novio, generalmente, su expresión serena, la forma de sus ojos y el color de su piel se asemeja a Gaara. En pocas palabras, me refiero al progenitor de él, quien vistiendo un elegante traje de diseñador, ha decidió acercarse hacia nosotros. No puedo evitarlo, mirarlo a los ojos me da una especie de nerviosismo en el cuerpo, mas no miedo, porque debajo de todo eso se perfectamente que puedo confiar en el hombre. Es el padre de Gaara después de todo.

— No seas tan paranoico, Gaara — hablo con voz grave el hombre, asustandome un poco — podremos tener diferencias con ellos pero esta sigue siendo mi casa, nuestra casa, deberán de mantenerse al margen.

— Padre, Elizabeth no es… — intenta llevarle la contraria sin éxito.

— Gaara — dice su nombre con autoridad, callandolo por completo — todo saldrá bien, no ocurrirá nada, puedo asegurarlo.

Estoy confundida con tanto secretos entre la familia Sabaku, hablando sobre unas personas que ni idea tengo de conocer, aparentemente no se llevan bien aunque siguen siendo parte de sus invitados. Es bastante raro, muy raro de hecho. ¿Por qué invitar a alguien con quien te llevas mal? De hecho, de encontrarme en una situación similar, los primeros en tachar en mi lista de invitados serian las personas desagradables. En fin, una cosa es lo que piense yo y una muy distinta los movimientos de los ricos, quienes siguen comiendome el cerebro sin descanso. Tal vez aplican lo de “manten a tus amigos cerca y a tus enemigos aun mas”, de esa forma los justificaría.

Temari da un paso hacia mi, sosteniendome del brazo y regalandole una sonrisa confiada a su hermano menor, quien frunciendo el ceño no apoyaba para nada su movimiento.

— Me encargare personalmente de arreglar a Lizi — propuso muy convincente — de esa forma podrá mezclararse entre los invitados y pasar desapercibida.

— Desapercibida es la palabra que menos utilizaría en esta situación — murmuro enojado.

— Papá tiene razón, estas muy paranoico — puntualizo mucho sus palabras, enojando mas al chico — ya veraz que cuando quede hermosa Lizi, me terminaras dando las gracias. Entonces, vamos.

Antes de poder escuchar otra queja del mi novio, su hermana empezó a caminar empujandome con ella hacerlo igualmente, las personas que arreglaban el salón nos muraban algo sorprendidos ante nuestro paso. No es para menos, la señorita de la casa venia sosteniendo a una plebeya en tanto murmura palabras sin sentido, todas relacionadas con vestidos. Se que adoro la moda, pero francamente, imponermela de esta manera y mas para un evento de alto calibre, es demasiado para mi. Subimos las elegantes escaleras con velocidad, casi olvidando el respirar, desde esa altura puedo notar lo elegante que esta quedando el salón, además, del espacio dejado para una especie de escenario con todo y un piano negro. El que vaya a tocarlo tendrá una gran oportunidad, no cualquiera puede hacerlo. Llegamos al segundo piso donde es un extenso pasillo pintado de colores pasteles, ventanas pequeñas adornadas con cortinas verdes suaves y rosas pálidos, dejando finalmente cuadros reflejando flores silvestre. En realidad, es un pasillo bastante relajante a mi parecer digno de una casa de verano, aunque lejos de algo sumamente glamuroso al igual a la fachada de este sitio. La tercera puerta a la izquierda, es la habitación de Temari, grande, amplia y con un guarda ropa tan inmenso como mi cuarto de baño. Las personas ricas sino tienen límites. En tanto ella sigue murmurando posibles vestidos para mi, me permito contemplar un poco mas el cuarto color rosa viejo. Tiene la cama en el centro vestida con colchas vinotinto y crema, a su lado unas mesas de luz contienen una montaña de libros sobre economía y finanzas, seguramente estudia eso. Una gran comoda con espeja esta ha su izquierda, en ella, estan perfumes, cremas y maquillaje sin olvidar otras cosas, es el sitio predilecto de una princesa. El televisor LCD esta frente a la cama, seguido de un mueble acolchado que cumple doble función, pues sirve de baúl. Finalmente tenemos el escritorio cerca del balcón de cortinas transparentes, bailando al compás del viento haciendome recordar el de la fachada de la casa, seguramente se trata de ese. Básicamente, es un cuarto con todas las comodidades posibles de una chica de alta sociedad, sobre todo, el aire de una. La hermana de mi novio, finalmente sale del armario sosteniendo entre sus manos dos vestidos, uno corto color rosado con caida de medusa, sin tirantes y escote en la espalda, otro verde saten largo escote de corazón, cinturón de piedras preciosas y cola alargada. ¡Dios mio! Esos son sin duda los últimos vestidos de la última tendencia de P&G, directamente traídos desde Paris, lo se porque estuve indagando un poco en Internet sobre ellos, han dejado mucho por hablar y son sumamente famosos. El que pueda usar uno de ellos, sera la muerte perfecta para mi. Ya quiero ver la expresión de Minami o la misma Kohana cuando se entere, sin dudas algunas, las dos van a morir de la impresión. Creo que debo de tener una expresión desconcertada, porque la chica sonrie divertida arrojando los vestidos a la cama, devolviendose al armario para buscar otras cosas seguramente calzado. Desde su sitio, me da rienda suelta a tocar los vestidos y probar cual de los dos podría quedarme, escuchando tales palabras, dejo mi modestia a un lado para correr hacia ellos. ¿Quien me dice que esta oportunidad puede volver a presentarse? ¡De ninguna forma! Aunque Gaara se hale literalmente de su cabello, realmente deseo probarme estas invaluable piezas de ropa, quienes me dicen con dulces voces el ponermelas. Empiezo con el verde, poseyendo como mas impacto para un evento de este estilo, este rápidamente se me pega al cuerpo realzandome la figura y dándole un toque romántico con ese escote de corazón. Me agrada, pero aun mas ese cinturón de piedras. Realmente me sienta bien, dejando la modestia aparte. Sin embargo, siento que el color verde santen no me queda del todo, tal vez porque mi color de piel es muy claro o posiblemente, no estar acostumbrada a ponerme algo así. Entonces, rápidamente Temari llega sosteniendo entre sus manos un chandal, dos zapatos de tacon, uno negro y otro oro, al igual de cajas de evidente accesorios. Los deja sobre la cama y con una sonrisa, se acerca hacia mi.

— Te ves muy bien — confiesa sonriente — aunque… siento que hace falta algo.

— Aun no me he probado el otro — le dije con un tono emocionado — quizás pueda decirnos algo.

— ¿Qué esperas? — arqueo una sola ceja, aun sonriente — veamos como te va.

Ahora, realmente podría darme por satisfecha de vestirme con algo tan costosos de esa colección, el verde era elegante, sofisticado y muy hermoso. No por eso el corto se quedaba atrás, porque en efecto, le daba la guerra con intereses y ganandola. Al mirarme al espejo de la cómoda me senti inreconosible, parecida a una princesa que siempre estuvo dormida, pero vino una Ada madrina volviendola a la vida. El vestido rosa mostraba todos los atributos escondidos en mi, las piernas altas estilizadas, mis hombros en sintonía con mis brazos y aquel escote en la espalda, mostrando la pálida piel que poseía en contraste con el color de la prenda. En definición, es como si hubiese sido hecho para mi. Temari soltó un sonido de exclamación asobrada, sus ojos verdes adquieron un brillo emocionado, diciendo todo lo que mis pensamientos dictaminaban.

— ¡Oh por dios Lizi! — exclamó medio chillando — ¡Te ves encantadora! Cuando Gaara vaya a verte morirá de la impresión.

Solte una risita divertida, observar expresiones en el rostro sereno de mi novio ha sido todo un deporte, porque eso quiere decir lo muy humano que es.

— Realmente esto me parece sacado de un cuento de Hadas — le confese, aun mirando mi figura en en espejo — jamas cruzo en mi cabeza probarme un vestido de tendencia, menos lo de P&G, son tan famosos en Paris. Gracias, Temari.

— No tienes porque agradecerme nada, Lizi — dijo moviéndose por su habitación y sacando de una mesita de luz un listón del mismo color al del vestido, colocándose detrás de mi y pasandomelo por la cabeza. Igual a una diadema. — He escuchado muchas cosas de ti debido a mi hermano, son muy buenas, como por ejemplo el jamas tener miedo de pararte del suelo cuando caes o desafiar la gravedad para ser feliz — me sujeto de los hombros, sonriendome abiertamente — Ese tipo de chicas, son las que combinan con Gaara. Debido a ello, prestarte uno de mis vestidos no sera la gran cosa, siempre y cuando lo hagas feliz.

— Es lo que mas quiero — le dije decidida, mirando su reflejo en el espejo — jamas fallarle y serle de apoyo ante cualquier situación.

— Eso me gusta — señalo dándose la vuelta, sujetando los las sandalias de tacón negra extendiendomelas — creo que esta son la mas idóneas con el vestido, pontelas.

Tome asiento en la cama para colocarme el calzado, en tanto Temari preparaba algunos cosméticos seguramente para maquillarme, me sorprendía el dejarme el cabello de tal manera aunque con el listón rosa, combinaba bastante bien. Estando de pie, una vez mas se me acerco mandandome a cerrar los ojos colocandome una crema sobre la piel de mi rostro, halago con confianza la pulcritud y suavidad de esta cosa que me hizo sentir orgullosa. Pues muy segura de mi misma confese exhaustivamente mis tratamientos, las regímenes de exfoliaciones, limpiezas y otros procedimientos, nunca ha sido temprano o tarde para empezar a cuidar de tu piel. Aunque claro, estar asistiendo ha Red me desalenta un poco, entre trabajos, exámenes, deberes y el mismo coro casi ni da tiempo de cuidarme la piel. Afortunadamente consigo el mimmo campo para hacerlo. La chica impresionada me felicita, porque no hay poder de seducción mas factible para los hombres que la piel de una mujer, aun mas si esta es suave. Es en ese instante, al pasar directamente a aplicarme la base del maquillaje y el corrector de ojeras, que empieza a tocar territorio minado en la conversación. Mi antigua historia con otro chico que no es Gaara, la razón de mi incomodidad en la mesa y el ser imposible de mencionarlo naturalmente, dejandola pensar el aun dolerme.

— Siento el ser impertinente, Lizi — sigue diciendome — pero me es imposible pasar por alto tu expresión desealentadora, necesito saber si eres el seria con Gaara o no. Por tu comportamiento, conosco se que eres un chica buena pero…

Dejo de moverse, quedándose mirandome fijamente preocupada. Entendía completamente su posición, preocuparse de los asuntos delicados de tus hermanos menores es el deber de los mayores, tomando en cuenta si estos han tenido una vida difícil. La verdad, desconosco si Temari sabe sobre lo ocurrido en el pasado con los Uchiha y Gaara, aunque puedo afirmar con los ojos cerrados mis intenciones hacia él son certeraz, totalmente sinceras. Él es uno de los chicos mas puros conocidos en mi vida, distinto de cualquier otro, inclusive del mismo Sasuke porque Gaara vive para ayudar a las demás personas, mas la que realmente valgan la pena. Lo se, ante la temporada siendo amigos me demostró ese cariño, entrega y dedicación. Su deseo en el coro no era sobresalir, mas bien, hacer escuchar a los otros desplazados. Gracias a su presencia tengo mi solo, igualmente la imagen distinta de los R.e.d siendo ahora un verdadero coro, no uno donde le dan mas importancia a alguien en especifico.

— Estoy obviamente siendo seria — le dije finalmente, produciendole un suspiro de alivio — Gaara antes de ser mi novio, es mi mejor amigo y el último de mis pensamientos seria dañarlo.

— Entonces, ¿Qué ocurrió con ese otro chico? — prosiguió no estando convencida — conozco a las chicas, después de todo soy una, puedes tener la convicción de no dañar a Gaara pero… los ojos nunca mienten. Lizi, tu realmente pareces sufrir por algo — Demonios, ahora no me vengan con que los Sabaku posee poderes telepaticos, falta el verme descubierta por la mamá de ellos — Además, ese idiota refunfuñaba el jamas poder estar contigo porque eras una masoquista amarrada a un detestable hombre, quien en su vida podría armarse de coraje para sostener tu mano sin miedo. Aunque me alegra ver a mi hermano conquistando algo imposible, no pasa desapercibido extrañarme el rumbo de los acontecimientos, mas habiendo visto esa mirada en ti. — hizo una pausa, mirandome seriamente a los ojos. Exigiendome una explicación — Asi que dime, cuentame la verdad detrás de ese “detestable hombre”, de quien odia mucho mi hermanito.

Bravo, al parecer soy un libro abierto para todas las personas conocidas, desconocidas y por conocer, porque escuchar todas esas palabras en boca de mi cuñada me abrumaban. De pronto, me sentía sentada en un juzgado y no en la habitación de Temari, porque ni viviendo cien vidas podría lograr esconder mis verdaderos pensamientos y pesares de esa historia. Querer enterrar algo no significa el poder hacerlo, menos cuando el dueño de esta se pavonea frente de mi todos los días en el coro, regalandome una mirada desoladora y llena de pesares. Me duele, esa es la verdad, me duele que hallamos terminado de una manera tan asquerosa, separados el uno del otro, donde si miramos hacia atrás fuimos muy unidos parecido a almas perfectamente sincronizadas. Es cierto, soy una idiota al pensar en algo como el pasado habiendo decidió tomar la mano de Gaara, pero como digo, el mundo no se construyo en un solo día, se necesitaron siete. En estos momentos, puedo reflejarme en una pequeña semilla esperando ser germinada, siendo regada todos los días para poder florecer de manera completa. Gaara lo ha prometido, sanar cada una de mis herida y yo le creo, porque al tenerlo junto a mi experimento muchas sensaciones buenas. Tomando en cuenta la calma y la paz, la seguridad de tener algo solido que jamas me fallara. No estoy sola, nunca lo estare mientras lo tenga a él y eso, eso me llena al completo.

Tomando una bocanada de aire, decido oprimir todas las emociones negativas cuando toco el tema de Sasuke, siento que le debo esto a Temari al estar comportándose tan amable conmigo. Mas aun con todas esas dudas rondandole en la cabeza, ciertamente, es una excelente persona.

— No se si Gaara te comento un poco de mi historia en mi antigua escuela — comente intuitivamente, ella asintió ligeramente con su cabeza — bien, pues aquel “detestable hombre” fue quien me ayudo en todo ese asunto, mostrandome un mundo totalmente ajeno a mis ojos, donde podría expresarme tal cual era sin temer a ser juzgada por ello. Efectivamente, atraída de su caballerocidad, la manera de hablar, tratarme, inclusive nuestros gustos totalmente parecidos… me enamore completamente de él — Mierda, esto no era bueno, para nada bueno. Los desaparecidos dolores en el pecho hicieron su aparición, estaba empezando a costarme respirar. Creo que Temari se dio cuenta, porque sujeto mi mano con fuerza, dandome ánimos de seguir — Al comienzo, pense que era un sentimiento unilateral, únicamente mio y nada mas. Ni podrías imaginar en las situaciones absurdas por las que pase, no solo eso, el guardar mis sentimientos porque “podría dañar nuestra amistad”. Aunque francamente, de eso él se encargo personalmente de hacerlo, dado el caso de deshacerse de mi tal cual fuese un trapo sucio e inservible. Puedo jurar que esos días fueron los peores de mi vida, nadie en la vida había sido capaz de degradarme de esa manera, menos el humillarme y creí firmente habersido mi culpa. Ya sabes, por ser un amor “no correspondido” — solte una risita amarga al recordar aquello, viendome contra la espada y la pared, en tanto Sasuke me llamaba insoportable — Hubo un punto donde quise volver a mi antiguo colegio, ¿Para que quedarme en un lugar seguro si me ofrecía estar sola? Afortunadamente, teniendo incentivo de mis amigas y mi papá volví nuevamente a Red, ha encarar el problema de frente. No fue nada fácil, obviamente, pero pude hacer amigos y… las cosas mejoraron un poco. Aunque, seguía faltandome él. Tal vez alejandome del sentido romántico, aquel chico realmente fue un gran compañero e iluminó completamente mi mundo, enseñandome de manera firme el enfrentar las cosas y jamas huir. Porque el papel de víctima es para los que carecen de coraje, mejor es tomar fuerza de voluntad y seguir adelante — hice una pausa, sonriendo tristemente, Temari seguía adelante sosteniendo mi mano firme, evitando ser atrapada por los tentáculos del pasado con Sasuke y el ser consumida por ellos — Lo admiraba, era mi modelo a seguir, para mi él… era perfecto nada podía compararsele. Por eso, su golpe de frialdad me afectaba sumamente, al grado de preocuparme porque su verdadera personalidad jamas había sido esa. Asi que, una vez mas recibiendo ayuda de mis amigos, lo enfrente. Fue intenso, muy intenso, él seguía con su postura despectiva y yo con no abandonarlo junto a sus demonios. Obviamente, gane. Me entere de muchas cosas, como el se deber alejarse por nuestro bien y… compartir mis sentimientos — la imagen de aquella madrugada cómplice, mientras nuestras almas adoloridas compartían un mismo querer, llego a mi mente haciendome sonreír nostálgica. Es increíble lo que una persona enamorada puede hacer, inclusive el segarse a si misma solo para mantener lejos la realidad — En ese momento, creí que la vida estaba de alguna forma, devolviendome todo los sufrimientos y pesares vividos durante todo ese tiempo pero… estaba equivocada. Mis fantasías solamente nublaron mi juicio, una vez mas me fue quitado la alegría de mis manos, tal cual a cuando le regalas un dulce ha un niño y luego se lo quitas, por simple capricho. — aprete el agarre en la mano de Temari, sintiendo las olas del dolor apoderarse de mi, eran tan fuertes y demantes ofreciendo el explotar — “Detestable hombre” esta comprometido, amarrado a una chica, que si bien no es mala posee una hermana malvada cuyo propósito es hacerme la vida cuadritos. Generalmente, había logrado hacerlo, aunque victoriosamente salí hacia adelante.

— Aguarda — freno mi historia, con un rostro sumamente confundido — ¿Ese chico fue capaz de ocultarte algo tan importante como eso? ¡Es un cretino!

Si, en efecto lo es, tiene toda la razón de pensarlo porque comparto dicho título. Sasuke es un condenado cretino.

— Si, lo hizo — afirme convencida — peor fue que creí en él tratando de cambiar nuestra situación, romper su compromiso y demostrarle a todos que aquien amaba, era yo. Pero no sucedió, en realidad, jamas sucederá porque es un estúpido cobarde y carece de todo lo que una vez me enseño. Coraje y fuerza de voluntad. Francamente me canse, no puedo estar toda una vida escondida detrás de la sombra de otra chica, yo… necesito la seguridad de ser amada, feliz y la promesa de un mañana lleno de esperanzas prometedoras. Sobre todo, que puedo sostener la mano de un hombre sin este temer descubierto por su familia, en pocas palabras…

— El estar orgulloso de tenerte por novia, sin importar las consecuencias de esa unión — concluyo mi cuñada sonriendo bastante convencida, adaptando una nueva postura. Apoyo — Mmm… realmente ha sido una situación bastante compleja, puedo verlo claramente, aunque me ha gustado tu decisión. Mirar hacia adelante, no quedarte en un mismo punto y perderte en el. Sin duda, aquel “detestable hombre” ha tenido una perdida importante. Lizi, eres una chica muy fuerte, admirable y decidida, él no te merece ni jamas lo hará. Mas bien, mi hermano si.

Ambas soltamos una carcajada divertida, era obvio que la chica iba defender a su hermano ha capa y espada, haciéndolo parecer el mejor postor. Aunque de algo estaba segura, Sasuke pude haberme enseñado el valor de enfrentar las situaciones mas adversas, pero Gaara hizo verme la realidad de las cosas el ser feliz sin necesidad de arrastrarse. Siempre y cuando tengas las ganas necesarias de hacerlo realidad, puedes llevarlo acabo. Temari, agradeciendome el ser honesta con ella, siguió con su labor de arreglarme para aquel evento, mientras en mi mente una nueva nube se disperso, porque entre mas hablaba de los sentimientos escondidos oprimiendo mi interior, estos iban abandonando mi cuerpo. De esta manera, puedo comenzar realmente seguir adelante, porque nada serviría seguir caminando en un mismo circulo vicioso si solo me dejara heridas. En estos momentos aun poseo vendas en las antiguas, aunque no sangre siguen doliendo y esperan a ser sanadas por completo. Firmente creo que sera posible.

Terminada la sección de belleza, estuvimos lista para bajar a mostrarle a la familia Sabaku el resultado final de tanto trabajo de Temari, realmente había quedado totalmente cambiada aunque en esencia seguía siendo yo. De cierta manera, me sentía igual a una desdichada princesa de Disney, sin riquezas o suerte, donde viene una mano amiga ayudarla para convertirla en un hermoso cisne blanco explendoroso. Lo perfecto de la realidad, es que jamas desapareceria el efecto durante la velada y menos perder una zapatilla durante el baile con mi príncipe, porque Gaara tiene aveces mas cara de villano a héroe, sobre todo, esas historias estan llenas de fantasías y no realidad. Para cuando voy por los pasillos junto a Temari dándole nuevamente  vez mas las gracias, escucho una suave melodía acompañada de violines y un piano junto las voces de un grupo de gente, me parece extraño porque hace unos minutos atrás seguía estando todo en completo silencio, salvo el ruido de los objetos siendo movidos. Mire extrañada a mi cuñada, que murmurando palabras sin sentido para si misma, termina disculpandose y excusandose caminando apresuradamente por el pasillo dando a entender algo, me abandora a su suerte. Antes de poder mencionarle algo para detenerla, me veo completamente sola en aquel inmeso pasillo de la mansión Sabaku. Mierda, mierda, mierda. ¿Qué demonios voy hacer si estoy sola en este sitio? Aun mas ¿Si comenzó el dichoso evento? Estúpida, estúpida Sabaku no Temari al abandonarme en este lugar sin aviso alguno. Ahora me siendo sumamente perdida, confundida y temerosa, si al menos supiera la ubicación de la habitación de Gaara… bueno, sea como sea, mi única opción aparentemente es bajar y averiguar lo que sucede. Armandome de determinación, comence a caminar aquel pasillo sin fin apretando mis puños, podrían estar atacandome los nervios igual al viento de invierno, pero debería demostrar de lo que estoy hecha. Tadachi Mogami no crió una hija cobarde, ni mucho menos, él le enseño a ella el valor de poseer fuerza ante lo mas tenebroso y desconocido. Eso haría. Entonces, al llegar al comienzo de las escaleras toda la respiración acumulada en mis pulmones se escapo, nada, lo juro, nada podía impresionarne tanto como la imagen en ese momento. Personas conversando con tranquilidad sosteniendo en sus manos copas de champán, otros disgustando aperitivos que pasaban delante de ellos mediante meseros, quedando los demás apresiando la buena musica tocando gracias a unos talentosos músicos. En general, el ambiente de evento de alta sociedad se encontraba en su punto, mientras tanto me quede muda simplemente mirando. Era cierto, el mundo de los ricos es algo totalmente ajeno al mio, he de reconocerlo viendolos reunidos todos juntos. ¿Como voy a sobrevivir a esto? Sosteniendome de pasamanos baje las escaleras con tranquilidad, afortunadamente nadie prestaba atención a mi dirección, se encontraban sumamente ocupados en sus conversaciones o propios asuntos. Un punto mas para relajarme. Estando en el salón, decidi al menos buscar a Gaara o alguien de la familia Sabaku entre el mar de gente, esto seria igual ha encontrar una aguja en un pajar. Un reto total. Si tan solo Temari no me hubiese abandonado… ¡No! No puedo seguir llorando sobre leche derramada, ella tuvo seguramente sus razones para hacerlo, llevandome a depender de mi misma si quería sobrevivir a este reto. Volviendo adoptar una postura firme, me abri paso entre los invitados recorriendo con la mirada los alrededores en búsqueda de caras conocidas, desafortunadamente solo encontré gente nueva en mi vida. Demonios, esto de eventos sociales nunca sera lo mio en efecto, porque estar en medio de desconocidos me incomoda demasiado, ahora puedo entender un poco cuando Sasuke relato las fiestas en su casa de año nuevo y navidad. Esto, es demaciado solitorio. Termine llegando a la mesa donde se encontraban las bebidas y aperitivos servidos, entre ellos se encontraban jovencitas comentando temas superficiales, como las visitas fastidiosas a Italia o Paris en pleno invierno, igualmente la última invitación de un tal “Murasame” a la inauguración de un club de noche para jóvenes… estúpidos niños ricos, mencionando ese tipo de cosas parecido a contar ovejas antes de dormir. Si al menos tuviese la oportunidad de visitar la ciudad de la moda, podía considerarme satisfecha de por vida, por los momentos deberé conformarme con tomar champán y comer pates costosos. El día que me convierta en la mayor estrella de este país, no solo viajare las veces necesarias a Paris igualmente asistire a los mayores eventos del momento, para eso debo trabajar mucho y demostrar mis potenciales dormidos. Es cuando voy por el tercer aperitivo que las chicas a un costado de mi, empienzan a chillar por lo bajo lo emocionadas de haber venido, sino, jamas serian capaz de ver a tan importante mujer de cerca. Extrañada de ese comentario, dejó de lado mis deseos de engordar enfocando mi mirada al frente, notando un tumulto de gente poco natural. ¿Qué podía estar ocurriendo? ¿Acaso estoy apunto de conocer una celebridad? De ser el caso, espero ver como los milagros de mi Hada madrina Temari hace de las suyas. Pero no es una celebridad, ni mucho menos se le acerca, aunque si es una mujer importante porque a su lado se encuentra alguien quien me lo confirma. Esa cabellera larga rubia, ojos verdes serpenteantes poseedores de un brillo malicioso combinado de codicia, facciones de princesa frívola y piel del mismo color de la luna. Viste un elegante vestido corto celeste, acompañado de unos tacones negros de punta, su bolsa hace juego con su pendientes y anillos, es mas, puesto el ser la primera vez en verla de esta manera tan elegante. ¿De quien puedo hablar? Jenna Uchiha, la prima molesta de Sasuke y la causante de cada una de mis desgracias en Red, a su lado, una elegante anciana de temperamento fuerte demuestra autoridad donde pasa dejando a mas de uno con expresiones de miedo. Finalmente estoy frente a frente con la mujer mas imponente de todas, quien hace prevalecer sus pensamientos sin pensar en las de los demás, la Gran Condesa de Uchiha. Por supuesto, la abuela Sasuke.

Al principio debo de sostenerme de la orilla de la mesa para poder reponerme, no puedo creer que en todos los sitios existentes en el mundo venga a conocerla precisamente en la mansión Sabaku, en un evento social producido por estos mimos. ¿Qué clase de broma bizarra es esta? Porque francamente no la encuentro graciosa, esto simplemente me parece escalofriante y terrorífico. Dios, si en verdad existes, te lo pido por favor tenerme un poco de consideración, que Jenna no se percate de mi presencia… ¡Quiero pasar desapercibida! Devolviendome la fuerza al cuerpo, le doy la espalda a la nueva presencia caminando hacia donde esta las personas contemplando musica, en medio de estos existe un pequeño escenario con micrófono y todo lo demás. La verdad, ni me interesa, en mi cabeza persiste que estoy en el mismo sitio de Jenna y su abuela, haciendome preguntar: ¿En que clase de lugar estoy metida? ¡Ni siquiera se donde esta Gaara! O sus hermanos, mejor omito a los señores Sabaku porque me enojare. Aguarden, si aquella anciana y su nieta se encuentran en este evento, podría ser… ¿Ver a Sasuke también? No, no, no… ¡Mierda no es posible! Es decir, muchas veces confirmo el odiar este tipo de lugares, él jamas estaría merodiando cerca de aquí si es totalmente ajeno a sus gustos. Si, estoy a salvo, al menos por lo momentos si Jenna no da conmigo, sera mejor seguir buscando a los Sabaku. Sonriendole ha mi propia paranoia, sigo moviendome entre la gente ignorando la conmoción ante la presencia de la condesa, me atrevo a tomar otra copa de Champán y dejar la vacía caminando al lado contrario del salón, quizás Gaara se encuentre buscandome. Sobre todo furioso, conociendo el lado paranoico de hoy al quedarme en el evento enterandose de Temari dejandome sola, colocara literalmente el grito en el cielo. Dios, deseo poder mojarlo de tranquilidad, es decir, he podido exitosamente mezclarme entre los invitados sin llamar la atención y nadie se ha acercado hablarme, debería considerarlo una victoria rotunda a no ser por Jenna. Bueno, mientras siga de esta manera estare bien.

Entonces, es cuando ocurre, si alguien hace unas semanas me hubiese dicho que asistiría a un evento de ricos y con eso lo vería de una manera poco convencional a lo acostumbrado, no solo lo mandaría al demonio igualmente me burlaria en su cara. Porque tal cosa de los mundos distintos no existe, porque él jamas sostendria fuertemente el brazo de otra chica quien no quisiera, porque esa sonrisa galante la utiliza para reflejar ver algo agradable, y porque… los eventos de envergadura superficial no van con su personalidad, la dañan. La copa en mis manos se desliza hasta el suelo, haciéndose añicos, una mujer a mi lado me reclama por mi impertinencia ante tal acto torpe, pero no la escucho, o mas bien me niego hacerlo. Frente a mis ojos, la imagen de Uchiha Sasuke sosteniendo el brazo de una Kohana sonriente, en tanto pasa en medio de personas quienes los saludan y dan sus felicitaciones, deben saber porque, debido a su compromiso. Mientras una vez mas, el mundo parece caerse encima de mi aplastandome con su cruel realidad, las palpitaciones de mi pecho se vuelven agonicos prácticamente pidiendo a gritos el salir de allí. Pero no puedo, estoy congelada en ese sitio, pegada literalmente al suelo manteniendo mi mirada fija en la pareja hagasajada. Al fin he entendido el comportamiento de Gaara, porque no quería el quedarme a dicho evento y la razón es simple, es la fiesta de felicitación al compromiso de Sasuke y Kohana. Aquí no existe espacio para mi, de hecho, jamas lo ha habido. Viendo a Sasuke tan cerca de mi, pero al mismo tiempo lejos, he caído en cuenta en no conocerlo como pensaba realmente hacerlo, porque aquel joven de presencia de príncipe lo desconocí completamente. No es el mismo de haber sostenido mi mano, enseñarme la fortaleza y el valor de enfrentar los problemas, menos quien admitió amarme mas a cualquier otra persona el ser lo mejor en haberle ocurrido este año. Yo solo veo a un niño rico, haciéndose grande al tener la atención de ese grupo de personas, demostrando todo lo que una vez en su vida dictaminó odiar. Arrogancia, superfiacilidad y frialdad. ¿Cuantas veces puedes decepcionarte de una persona? Porque en lo que va de mi historia con él, he perdido la cuenta de la veces de eso haber ocurrido. Minami ha tenido razón todo este tiempo, no pertenezco a este mundo, soy una chica normal con un sueño de grandesa y superamientos, es obvio el jamas poder comprender a los ricos. Era obvio que fracasariamos, mas cuando, el mismo Sasuke se niega a bajar de donde esta hasta mi dirección, admitir su derrota ante el amor y… ¿Pero que demonios estoy pensando? Soy la novia de Gaara, esto debería de darme igual, recordando sobre todo el que ante los ojos de la sociedad jamas fuimos algo. Mierda, estoy apunto de comenzar a llorar, porque mi pecho se oprime como pasa y corazón duele, duele tanto que cuesta el respirar. En el instante donde las cosas no pueden ser peor, sus ojos oscuros dan con los mios dejando de lado su expresión superficial, adoptando una de asombro total, no esperando en la vida encontrarme allí parada mirandole. Observo sus labios susurrar mi nombre, en tanto Kohana sigue saludando a otros invitados de la fiesta, de hecho, deshace su agarre para abrazar a dos jóvenes chicas quienes chillan felices por ella. Sasuke notando el descuido, da un paso hacia mi adelante queriendo llegar a mi dirección, pero eso solamente incrementa mi dolor llevandome a esconderme igual a un armadillo. Giro sobre mis talones, abriendome paso entre los invitados tomando en cuenta la caida de dos lágrimas traviesas, aparentando normalidad las limpio con el dorso de mi mano, caminando al lado contrario de donde se encuentra la máxima concentración se personas. En tanto, la voz de Kankuro se escucha en los altavoces dándoles la bienvenida a la familia Uchiha, igual a felicitar el compromiso de su heredero junto a Kohana, este humilde evento es para ellos. Oh, mierda, no puedo, en verdad me es imposible controlarlo por mucho mas tiempo. La aparición de aquel vacío infernal en mi pecho invade mis sentidos, junto con las punzadas parecida a las agujas atravesando cada centímetro de mi piel, dejandome completamente vulnerable. Bajo mi cabeza, luchando por reprimir mis lágrimas con éxito buscando un pasillo solitario donde llorar, lo se es estúpido, pero no puedo evitar sentir dolor. Mas cuando Sasuke ha demostrado una imagen distinta a cualquier otra, sobre todo, abofetearme con la verdad de jamas tomarme en cuenta como lo que me merezco. Estoy triste, con la vida, la circunstancia de mi historia con él y lo inocente que puede llegar así. Sasuke no es valiente, mucho menos el chico quien realmente pensé, su mejor arma es esconderse en mascaras superficiales y hacer prevalecer los deseos de su abuela. De seguir en este plan, optendra una vida de mierda junto a pesares y desdichas, aunque consta el haberlo buscado solo, nadie lo empujo hacerlo.

Llegando mas o menos cerca de la puerta del comedor, permito secarme otras lágrimas mas derramadas mientras caminaba, necesito calmarme y tratar de salir de aquí. Quizás volver a la habitación de Temari, permanecer allí encerrada hasta esperar la culminación del evento, de seguir aquí terminare por abrir heridas vendas aunque no curadas por completo. Estoy a punto de marcharme de acuerdo a mi plan, pero nada en esta vida para mi es fácil, menos cuando se trata de los Uchiha.

— Sin duda, los eventos sociales de los Sabaku han perdido su valor, ahora dejan entrar a cualquier mediocre — giro topandome con la imagen prepotente de Jenna, mirandome con su usual brillo asqueroso despectivo — El encontrarte aquí no me es sorpresa, Mogami, menos tomando en cuenta tu nueva conquista. Sabaku no Gaara. Tienes gustos exquisitos  para los hombres, ¿cierto?

Mierda, he dejado de estar a salvo. Fui descubierta.

— Jenna — pronuncie su nombre lo mas neutral posible, evitando sonar raspoza o quebrada — tus insinuaciones sin fundamentos son impresionantes, despues de todo, es tu especialidad. Aunque, lo que me ha dejado sin habla es tu atuendo… ¿Quien fue el valiente es escogerlo por ti? Dado el caso de tu, cero gusto en la moda… es un milagro del cielo.

— Tu humor satírico — pronuncio con ironía, sonriendo de medio lado — sigue siendo curioso, aunque debería de usarse con delicadeza, no sabes quien podría tomarlo personal Mogami.

— ¿No deberías de disfrutar de la fiesta? — exclame ignorando su amenaza, estaba bastante cansada de ellas — perderla con alguien de mi clase debe ser todo un desperdicio, por favor, no utilices tu importante tiempo en mi y inviertelo en ti misma, Jenna.

— Mogami… — su voz bajo un poco, dándose a ver su ojos verdes relampagueando — te estas…

— ¿Jenna? — una nueva aparición de hizo entre nosotras congelandome, dejandome literalmente pegada al suelo — ¿Qué estas haciendo en este sitio?

Una mujer de pasada edad, poseedora de ojos negros iguales a la noche, cabello blanco en altura del cuello, piel blanca igual a la leche, vestida de elegante conjunto color azul oscuro, joyas costosas y zapatos negros. Salio prácticamente de la nada acercándose a nosotras, frenando la posible discusión o amenaza por parte de Jenna, quien al verla, dejo su comportamiento amenazante adoptando uno mas serio y recatado. ¿De quien podríamos estar hablando? La Condesa de Uchiha, su abuela. Se nos quedo mirando con detenimiento, buscando mas o menos analizar la situación entre nosotras, su expresión dura me llego hasta lo mas profundo del alma. Comprendí finalmente el temor de Sasuke ha esta mujer, porque al verla directamente a los ojos, descubrías que en ellos no existía ningún signo de compasión, solo frialdad. No me extraña nada el Jenna ser así, probablemente todos en su familia sean de la misma manera, tomando en cuenta las excepciones de Sasuke, Sasuniki y la atolondrada Kohana. Tratar de escabullirme lejos de ella, seria estúpido, quedar como grosera delante de la Condesa no es ningún lujo que pueda darme. Por lo tanto, me mantuve firme en mi postura obligandome a mi misma el olvidarme de la imagen de Sasuke y Kohana juntos, soy novia de Gaara, eso en lo absoluto me daña.

— Lamento haber desaparecido sin avisar, abuela — se dirigió a ella con mucho respecto — solo… no podía pasar por alto la desfachates de los Sabaku, sabiendo que este evento es extrictamente de los Uchiha hallan dejado entrar a cualquiera. Francamente, degrada sus estatus a lo mas mínimo.

Esa sonrisa de medio lado, expresión ponsoñosa adornando todo su asqueroso rostro, me producia mucha cólera. ¿Cual es su maldito problema con los Sabaku? Ellos son personas realmente agradables, generosos y de buen corazón. No se dejan llevar ante las apariencias, menos su la posición ante la sociedad, para ellos es mas importante lo de sus corazones y les apoyo.

Frunso el ceño hacia Jenna, quien espera pacientemente la reacción de la anciana, aunque mas o menos estoy imaginandola.

— ¿Te refieres a esta niña? — exclamó sin rodeos, detallandome de arriba hacia a bajo con suma atención — En la vida la he visto en eventos sociales, soy de las que recuerdo las caras de personas importantes… ¿Es una invitada de los Sabaku?

— Es el objeto de caridad de la escuela — su sonrisa se vuelve mas amplia al denigrarme, llevandome a apretar los puños de la impotencia — hija de un mecánico y… en fin, huérfana de madre. Todos en Red la tienen como si fueran su mascota, conociendo la naturaleza de los Sabaku al ir contra lo tradicional, fue fácil ser adoptada por ellos. El último de sus hijos, Gaara, sale con ella.

¿Como se atreve hablar de mi sin importarle mi presencia? Lo peor ¿Por qué me quedo callada? Claro, estoy frente la Condesa Uchiha y le tengo respeto, no quiero dar una mala impresión de mi aunque Jenna este haciéndolo, por eso estoy tragandome completamente mi orgullo. Maldición, puedo sentir las uñas clavandose en mi piel haciendome daño, creo que tal vez este sangrando debido a ello. Mientras tanto, la mujer mayor opta una postura mucho mas fria a la principal, con unos ojos negros sin brillo alguno osa ha despreciarme, llevandome escalofríos por todo el cuerpo uno peor al otro. Lo se, estoy siendo odiada sin fundamentos, o quizás, debido ha mi estabilidad económica. ¿Esto no puede ser peor? En realidad si, aunque el ser mas dramática no controlara nada, puedo asegurarlo.

— Ya veo… — dice al fin, alzando su mentón — parece bastante tranquila aunque sea una chica sin clase, pero no puedes bajar la guardia nunca menos si hablamos con uno de ellos. — esas palabras se clavaron en mi pecho igual a un puñal, filoso y directo. El defenderme era imposible, menos delante de esta mujer. — Buscando aprovecharse de ti y luego deshacerte a un lado. Francamente, ¿Qué piesan los Sabaku ha invitarla? Es obvio la diferencia de estatus, aun mas, el ser nuestros mundos totalmente diferentes. Podrá vestirse elegante, pero su aire pobre y hedor la delata. Jamas podrá compararse con nosotros.

Ha sido en ese instante, que un interruptor dentro de mi se apaga, puedo soportar las palabras de largata de Jenna tratandome peor a un animalito abandonado. Con tal, ha convertido en un deporte el fastidiarme y al avanzar de los días deje de darle importancia, después de todo, es la molesta prima de Sasuke. Sin embargo, esto ha sido el colmo de todo, insultaron a los Sabaku estando en su propia casa y celebrando algo que no le corresponde, aun así, sacan de sus bocas palabras llenas de veneno hacia ellos. Lo mas indignante de todo, es el denigrarme cual insecto insignificante es aplastado una y otra vez, la verdad, me importa poco su titulo ante la sociedad porque al final de todo, seguimos siendo los mismos. Dandose la vuelta lista para salir del sitio, fui inundada de una ola de presión consumirme, queriendo arrazar mi cordura emocional. Ha ido muy lejos, he cansando todas mis emociones. Estoy por estallar.

— Ser rico, debe ser muy triste — comienzo diciendo llamando su atención, al girarse a mi dirección mirandome sin ninguna expresión — ¿No lo cree señora?

— ¿Qué has dicho jovencita? — exclama con todo su aire superficial, igual a su nieta — no creo que hayas tenido la osadía de dirigirte a mi, aun conociendo su estatus. ¿Cierto?

— En lo absoluto señora, no se equivoca — repongo mi convicción para seguir hablando, Jenna da un paso hacia adelante pero su abuela la detiene enseguida — Porque aunque usted tenga un gran título, posición y dinero en el mundo… no le quita ser igual a todos los demás, una humana.

— Francamente, esto es increíble — bufa incredula, sonriendo de medio lado con su lado prepotente — por encima se te nota la clase que posees, en la vida jamas podrás entender el significado de ser Condesa, ni mucho menos las responsabilidades en dicho título. Tu capacidad plebeya, te impide ver mas allá. Es por eso, que pertenecemos a dos mundos distintos y obviamente, no somos iguales.

¿Por qué tanto asco hacia las personas comunes? Digo, gracias a ellas siguen en donde estan, además, ganarse horadamente el dinero para vivir no es malo. Mas bien, es honesto, lo contrario seria robar. Realmente estoy comenzando a enojarme seriamente, mas de lo posible, porque el cerebro de esta anciana esta mal. ¿Acaso no todos somos iguales ante los ojos de dios? Olvidemos un poco lo religioso, porque en el momento de morir no nos llevaremos nada a la tumba, solo nos espera la soledad y un sinfín de bichos para deborarnos.

— Con el debido respeto que usted merece, Condesa — hice mucho énfasis al mencionar su titulo — nadie ha podido alcanzar la grandeza solo, detrás de usted existen innumerables de personas ayudandola día a día. ¿No es así? Su secretaria, seguridad personal, inclusive el barrendero de su empresa, sin ellos su trabajo no seria posible. Es ese tipo de cosas las que nos hacen seres humanos, el darnos la mano amiga los unos a los otros, por sobre todo, poseer algo en común. Vivir bajo un mismo cielo. — recordé el consejo dado hace unas semanas atrás por mi madrastra, sonriendo — Lo de los mundos distintos, es simplemente un mito.

Ya puedo conocer sus pensamientos, Lizi sin duda le encanta meterse en zona minada, sobre todo, ganarse enemigos poderoso que pudieran aplastarlos en un nanosegundo. Pero igualmente, conocen el tipo de persona que soy y la incapacidad para guardar silencio, si exite un pensamiento injusto como este, obviamente dare mi opinión al respecto.

La condesa Uchiha se me queda mirando unos segundos en silencio, lanzandome rayos láser con forma de frivalidad. Vaya, este tipo de reacciones son bastante comunes, en realidad, estoy acostumbrada gracias a Jenna y el mismo Sasuke.

— Las fantasías solo nublan el juicio, niña — comenta con superficialidad — sobre todo, tu osadía al dirigirte a mi una persona mayor ha llegado muy lejos. Deberías tener un poco de respeto, delicadeza y sentido común, no crees que estas en tu circulo mediocre de personas. Los eventos de estatus… no serán jamas tu fuerte.

— Tampoco quiero que lo sean — respondí de inmediato — estar alrededor de personas despectivas, engreidas y con aire prepotente, me enferman. Esto, debería considerarse nocivo para la salud.

— Mogami… — esta vez Jenna si dio un paso hacia adelante, colerica ante mis palabras.

— De esta ser mi fiesta, tu estarias entre la servidumbre — la interrumpió su abuela, mirandome aun mas frívola posible — ese es tu lugar, junto a los que únicamente sirven para mandar. Los Sabaku son bastante generosos, es por esa razón que jamas serán tomados seriamente ante los demás, no cuando los valores tradicionales prevalecen mas a los otros. Quienes van contra ello en este mundo, nunca avanzaran.

— La verdad, me importa poco como soy tratada por ustedes — segui manteniendo mi tono de voz neutral, al pesar de estar muy enojada por ser denigrada — pero creo que es muy grocero de su parte tratar así a los Sabaku, luego de haberles preparado dicho eventos hacia ustedes. Deshonesto es la palabra. Aunque es cierto, en la vida podre comprender el mundo de los ricos, pero de algo estoy segura, adaptarse a la evolución del mundo no es algo malo. Lo contrario, es muy innovador.

Supongo que he colmado la paciencia de estas dos, porque Jenna acercándose a mí sujeta mi muñeca simulando la situación de aquel en entonces en Red, donde viéndose acorralada me amenazaba de esta manera. Utilizando la agresión. Mire directamente a sus ojos, encontrandolos encrispados de la rabia y odio, he tocado una vena sensible a ella al tratar de desafiar a su abuela, quien sorpresivamente se encuentra muy tranquila detrás de ella. Por supuesto, esta apoyando este movimiento.

— Si que eres estúpida, Mogami. Al tratar de apuntar muy alto diferente a tu situación, en fin, poco puedo juzgarte pues utilizar el cerebro jamas ha sido lo tuyo — comienza diciendome en un tono muy amenazante, buscando el no poder deshacerme su agarre fuerte — Vamos a dejar las cosas claras de una buena vez, tu en la vida vas a volver a aparecerte en esta casa, bueno, no siquieres valorar tu “pacifica” vida y…

— Creo que ese tipo de decisiones me corresponde darlas a mi, señorita Jenna.

De forma inmediata, la chica suelta mi mano dando un paso hacia atrás al escuchar aquella voz, a mi lado se colocan Gaara y su hermana mayor preguntandome si la víbora me ha mordido. Moviendo mi cabeza hacia los lados, dictaminó estar bien, la serpiente venenosa se dedica al terror psicologico no al físico. La mamá de los Sabaku, quien ha sido la salvadora de ser deborada por estas brujas, las mira bastante molesta de tales acciones represoras en mi contra. Espera unos segundos observandolas, esperando instintivamente dar su punto de vista de esto. Luego de eso, comienza a hablar.

— Condesa, espero que este insidente solamente sea un malentendido de su parte, Lizi es una importante invitada y que su nieta halla tenido un choque de opiniones, no es para nada agradable.

— Duquesa, no se preocupe — le dice sorprendiendome. ¿La mamá de Gaara es Duquesa? ¡No tenia ni idea! Los Sabaku, sin dudas son peor de misterioso que los Uchiha — los jóvenes de hoy en día siempre tienen sus desacuerdos, esta no sera ni la primera o última vez en suceder. Bueno, pudo haber ocurrido tal vez porque su invitada es un simple niña sin nada extraordinario.

¿Como demonios me dijo? No puedo creerlo, en verdad me niego hacerlo, que esta mujer sea la abuela de Sasuke deja mucho por pensar. Aunque las cosas con él no terminaron de manera satisfactoria, me enoja saber que la causante de esto aparte de Jenna sea esta mujer, no solo es imponente, igualmente es clasista. Factores asquersoso en una persona, ahora mas o menos puedo comprender la actitud de Sasuke ante su compromiso, aunque no lo comparto. Sigo creyendo que necesita valor para poder enfrentarla, después de todo, sigue siendo su felicidad estando en juego.

— No lo veo de esa manera, condesa — le dijo sonriendo hacia mi dirección, haciendome sonrojar. Temari y Gaara me apreta los hombros en señal de apoyo — Quizás tenga razón en no ser una niña aristocrática, pero ella es extraordinaria porque ha sabido manejar el comportamiento de Gaara, igual el llevarse bien con su hermana. Puede ser imprudente, tener incapacidad de quedarse callada, pero si todos tuviesemos el don de expresar nuestros pensamientos, podríamos llevarnos aun mejor. Sin mascaras de por medio.

La condesa Uchiha se le queda mirando callada, sin ninguna expresión aparente, Jenna por su lado frunce el ceño bastante molesta pues se nota a cien millas su desacuerdo con tal argumento. Los dos Sabaku, Temari y Gaara, sonrien satisfechos en dirección a su madre, muy de acuerdos ante su argumento. Finalmente estoy yo, pegada literalmente al suelo con un gran shock, porque en la vida pensé ser defendida por una duquesa, eso mismo, ¡Una duquesa! La cual es mi suegra. Oh por dios, oh santo dios. Al parecer alguien ha estado hablando de mas con su mamá de mi, ella no pudo haber conocido eso lado imprudente de mi, a no ser por uno de sus hijos. Ya es imposible verme como un misterio para la señora, menos delante de la abuela de Sasuke. Mierda, he quedado igual a una grocera delante de ella, aunque francamente me da igual. Esa vieja es una cabeza dura, no todo en la vida puede ser negro o blanco, existen otros matices en el firmamento.

Dándose la vuelta, la anciana imponente suelta un bufido despentante, casi ignorando el comentario de la duquesa Sabaku.

— Has lo que deses, duquesa — le dice sin dirigirle la mirada — esta es tu casa después de todo, aunque no pretendas cambiar mi opinión. Aun sigo apoyando lo tradicional, en ella, la relación de esta niña con tu hijo es imposible. Permiso.

Sin mas por mencionar, se retira de la escena dejandonos a los demás en aquel sitio. Suelto un suspiro cansado, en tanto, Temari comenta no soportar aquella señora tan retrógrada. Para ella, ninguna persona común es digno de acercarse a su familia, ni muchos dar la talla en el momento de relacionarse, es ese tipo de cosas que hace odiar a la familia esa en general. La chica conoce donde puede meterse todas esas palabras despreciables hacia mi, aunque lamentandolo mucho su posición de señorita de alta sociedad no se lo permite, eso y que su mamá acabaría con ella. Hablando de la duquesa, le culmina con la mirada dando a entender haberla escuchado, agregándole restarle importancia al ácido de la condesa. Lo ha sabido desde hace mucho tiempo, el cambiarle el pensamiento en alguien así es imposible, puedes llevarle la contraria, mas no suavisarla. Disculpandose en nombre de la Uchiha, pide permiso para retirarse ha seguir sus ocupaciones, obviamente soy libre de seguir en la fiesta. En tanto las Sabaku se retiran, me les quedo mirando en silencio con la mano de Gaara sobre mi hombro, el sigue sin darme alguna explicación. No la necesito de todas maneras. Siento tanta pena por Sasuke ahora, es absurdo el hacerlo a estas alturas de la vida, pero haber soportado trato así de su abuela debió de ser difícil. Mierda, aun se me dificulta creer que en pleno siglo XXI exista personas así, con una mentalidad tan cuadrada como ella. ¿Es malo ser normal? ¿Lo es? Sobre todo ¿Qué tiene de malo la relación mia con Gaara? ¿Es por qué soy una chica normal? Cuando realmente quieres a alguien los bienes dejan de ser importantes, realmente todo lo correspondiente a lo material pierde el valor, dejando simplemente las ganas de ser feliz junto a la persona amada. La condesa seguramente, jamas ha tenido tal sentimiento, posiblemente su matrimonio fue arreglado y ella acepto. La vida de un rico es horrible, una vez mas, adoro nacer con el nombre de Elizabeth Mogami. Finalmente Gaara abre la boca, solo para mencionar caminar hacia donde se encuentran los músicos, allí estaremos bien. Me atrevo a preguntarla la incógnita mas palpitante en estos momentos, sus conocimientos sobre el evento siendo en honor a Sasuke y Kohana, siendo esta la reacción de su nerviosismo. Para él no es facil admitirlo, pero tengo razón, en su visión el quedarnos hasta el final no era factible porque podría incluso imaginar la expresión en mi cara al verlos, de una total mediocre. Suelto un respingo de la impresión, ha dado tan en el blanco, estuve a punto de llorar gracias a esa imagen, tiene derecho al llamarme mediocre. Al llegar donde se encuentran los músicos, sujeta de mi mano fuerte, susurrando el estar allí para curar mis heridas, por eso, no debo de culparme y juzgarme. Desde proponerme salir con él, se estaba preparando ante una situación así, porque no posee un espacio amplio mio en mi corazón que piensa alcanzar. Luchando contra mis emociones, me aferro a esa mano como si fuese mi salvavidas, no estoy sola aun tengo a Gaara y es suficiente.
Durante el transcurso de la fiesta estuvimos absorto del problema de los Uchiha, simplemente nos quedamos caminando de aquí para allá en tanto conversamos temas diversos, debíamos pasar la pagina ante la confrontación anterior. Pude hacerlo, al menos unos minutos, porque en mi mente seguía rondando el permanecer en la misma fiesta de conmemoración del compromiso de Sasuke, era increíble tener el poder de la fortaleza para soportar esto. ¿Me lo encontré en alguna parte? Afortunadamente no, aun al parecer, seguía disfrutando de ser el centro de atención de toda esta gente. Hablando de otro tema, tuve la oportunidad de probar los bocadillos en la mesa, Gaara a mi lado me explicaba de donde provenía cada uno y el esfuerzo del chef en quedar similar a su procedencia, me parecio halagador su trabajo, mantener un ritmo tan elevado en eventos sociales. Mi novio me explico que para ese tipo de reuniones, las personas en asistir tienden hacer sumamente exigentes y la orden al chef es complacerlo. Pase a los aperitivos dulces, comí una tarta de fresas con crema pastelera bañada en miel, estuvo tan exquisito que repetí dos veces. Seguidamente, estuve entretenida con unas galletas de te verde combinada con chocolate, en lo mas profundo de mi ser desee la presencia de mis amigos aquí. Hasta podía imaginarlo, Sai conmocionado ante los nuevos sabores explotando en su paladar, Ino a su lado tratando de controlarlo, Sakura buscando hablar de sus talentos y como desde estando en el vientre de su madre, estuvo destinada a los escenarios. Minami, Hinata y Neji, querrian deleitarnos con su voces junto a los músicos, en tanto Sasumika y Naruto, bailarían al compás de la musica. Ni hablar de Kiba, Trevol, Karin y Tenten, haciendo de las suyas ante todo el lugar y conmoncionando mi corazón al punto de taticardia. Mierda, imaginar a todos ellos en este sitio me deprimio, jamas podre verlos aquí y lo se, este evento es algo exclusivo de la gente de mucho dinero en todo el estado. Por dios, ni siquiera pertenezco a este lugar, estoy gracias ha ser la novia de Gaara y ese tituló comenzó a pesarme. Las apariencias jamas han sido lo mio, pero viendo mi entorno lleno de personas con clase elegantes hacen juzgar mi capacidad de permanecer a su lado, aunque la propia duquesa Sabaku aprobó nuestra relación, la condesa de Uchiha jamas lo hará. Al menos, ni viviendo cien años. ¿Habria hecho lo mismo estando aun con Sasuke? ¿Qué hubiera hecho para separarnos? Bueno, ya lo hizo, de manera indirecta, pero teniendo los conocimientos necesarios las cosas podrían ser peores. Es deprimente, porque al final de todo, he comprendido cada dolor en la mirada de Sasuke y su capacidad de esconder nuestra relación hasta las últimas instancias, aunque jamas encontraré el alivio en ello. De pronto, escucho a Gaara decirme buscar que buscara ha Temari no se tardara, necesita sacarse de la garganta la opinión sobre mi vestido, es hermoso no lo niega, pero lo considera sumamente atrevido con ese escote en al espalda, pudo jurar ver a unos cuantos hombres deleitarse con ello, y no les gusto en lo absoluto. Antes de poder detenerlo, esta a unos cuantos metros lejos de mi atravesando personas, Gaara es increíble, parecido a un chiquillo mimado por sus padres molestarase ante una reacción tan ridícula… me supera. Manteniendo una sonrisa en mis labios, cojo una copa de champán parandome cerca de la pista improvisada de baile, viendo detenidamente a algunos invitados disfrutando de la musica clásica, al movierse en todo ese círculo. Tal vez volviendo Gaara, le propondre una pieza conmigo así olvidaremos los pesares.

Es cuando de pronto, la voz de Kankuro se escucha una vez mas en los micrófonos, anunciando un baile especial a mano de los agazajados. Entonces, veo a Sasuke bajando las escaleras del escenario sujetando la mano de Kohana igual a un príncipe, ella esta vestida de una manera espectacular. Un vestido color crema largo corte de sirena, adornados de encajes y detalles en flor, no posee escote alguno pues su cuello es estilo tortuga. Su cabello, con una permante ondulada, fue recogido en un estiloso moño alto con incrustaciones de flores, muy compaginado al vestido. La forma de caminar, sonreír, moverse e inclusive manejarse ante sus conocidos era de una total señorita de sociedad. Sasuke junto a ella, poseia las maravillas de un chico de cuento de hadas, porque podría jurar ver a su alrededor un esplendor segador. Estando ambos en el centro de salón, los ojos de todos fueron exclusivamente para ellos, y como no, observandolos dectenidamente eran la pareja perfecta. Ella en un elegante vestido color crema y él en esmoquin con corbata. La musica empezó y sus cuerpos iguales a unos peces en el agua, se movieron con gracia alrededor del salón dieron paso a una lluvia de aplausos, sepultando con ellos mi animo. No, no podía ser posible, menos el sentir esto de nuevo pero… jamas sería capaz de entrar en ese circulo, sobre todo, emplear ese comportamiento tan refinado. Era cierto, somos de dos mundos totalmente diferentes, él nació en una cuna de oro y yo entre sueños de grandeza como superación. ¿Como hago para olvidarme de este sentimiento? ¿De dejar de sentirme miserable? ¿Poca cosa ante Kohana? Porque ella podrá parecer atolondrada, pero sabe muy bien su posición ante la sociedad, al contrario de mi me cuesta admitirlo pero no soy nadie. Tan solo Elizabeth Mogami, hija de un humilde mecánico y huérfana de madre, en cambio de ello jamas sere capaz de ofrecerle algo para luchar contra el destino con Sasuke. Hemos hecho bien, lo nuestro jamas pudo ser posible, ha sido un milagro habernos conocido y convertirnos en amigos, crea que… con eso podría darme por satisfecha. Mi pecho ha vuelto a arder de dolor, el corazón ni se diga, porque cuando la realidad golpea de esa manera no existe mas espacio sino el de la desgracia. No es tiempo de llorar, aunque podría simplemente retirarme hacia la oscuridad, mi verdadero lugar.

Cuando voy hacerlo, escucho una risita divertida a mi lado, llevandome a voltear hacia esa dirección. Un joven hombre de cabello azabache alborotado de punta hacia todos los lados, piel canela, ojos ocuros y pestañas largas ha estado a mi lado todo este tiempo observando el espectaculo, aunque de una manera desapercibida. El brillo de su mirada parece juguetón, combinandose muy bien con su expresión de niño en plena primavera al observar las flores, es al notar sus facciones que noto las similitudes ante los de Sasuke. Oh vaya mierda, se trata de un Uchiha. Debería aprovechar el momento para retirarme, no quiero enredarme mas con esa familia menos el descutir, me doy por satisfecha con lo de hoy ante la condesa y Jenna.

— ¿No te parece estúpido todo esto? — me pregunta mirandome de reojo, aun manteniendo la misma expresión — que dos familias rivales celebren el compromiso de estos jóvenes, quien francamente, aun son verdes ante los negocios. ¿En verdad no lo consideras estúpido?

Le quede mirando impresionada, sin poder responderle algo, se suponía que los Uchiha era una familia misteriosa con valores tradicionales en sus filas. Para ellos lo impropio es lo propio en las personas normales, sobre todo, el marginar a alguien por ser como ellos. ¿Quien es este sujeto?

— Pues yo si, considero esto estúpido — bufo con malisia — Sabakus y Uchihas conviviendo en santa paz, no me hagan reír. Si desde mis antepasados crearon historia, hemos sido enemigos mortales, no debemos confiarnos solamente por ser socios en un prometedor negocio — le dio un sorbo a su bebida, medio sonriendo — Cuando menos te lo esperes, seras apuñalado por la espalda.

La verdad, no entendía absolutamente nada, gracias a este hombre olvide por completo los dolores opresores en mi pecho, dándole paso hacia la confusión. ¿Por qué decir esto ante una chica desconocida? El hombre parecio leer mis pensamientos, porque volvió a soltar un risita casi ahogandose con su champán, dejándolo a un lado y acercándose a mi sin miedos.

— Tienes muchas agallas, niña — alzo mi mentón sin pedir permiso, paralizandome al completo. ¿Qué era esto? — nadie en la vida las ha tenido para enfrentarse de esa manera a mi abuela. Eres divertida.

Su expresión se volvió oscura, casi siniestra llevandome a dar un paso hacia atrás asustada. No tenia idea quien podría ser este sujeto, pero al sentir su tacto frío contra mi piel produjo escalofríos en todo mi ser, no es alguien de tomarse a la ligera, lo aseguro.

— ¿Qué? — arquio una de sus cejas en modo insólito — ¿Te has asustado? Pensé en ti como una fieresilla, la cual, debe domarse con mano dura. No me maliterpretes, en lo absoluto me importa lo que le digas a mi abuela o la bruja de Jenna, son bastante cabeza duras en algunas ocasiones. En fin, siempre las ignoro.

¡¿Qué…?! ¡¿Como demonios me ha llamado?! No soy un animal en vías de extinción, o necesito de cuidados para saber comportarme en sociedad, este tipo debe de tener una clase de problema psicológico de los graves. Cada vez que conosco alguien nuevo en los Uchiha, pienso en ellos en personas terriblemente pretenciosas y prepotentes, porque ellos te miran sobre encima del hombro como si fueras poca cosa. Ahora viendo a este sujeto loco, tengo un nuevo concepto de ellos y la verdad no es muy agradable.

— Lo que en realidad ha acontecido, es tu, llamando mi atención — siguió hablando sujetandome el hombro y obligandome a dar un paso hacia él — Gaara tiene un esquisito gusto en las mujeres, primero Sasuniki y luego una plebeya. Bueno, obviamente jamas le llegaras a los talones a mi hermana, pero tienes tu encanto — abrí los ojos impresionada, este sujeto era el hermano de Sasuniki por lo tanto primo de Sasuke, igualmente diferente de ellos. ¿Como es posible? — Oh… mira, deberíamos bailar como los demás. ¿No lo crees?

— ¡¿Qué?! — exclame asustada, viendo como era sujetada de la mano y arrastrada a la pista — ¡Espera! Ni siquiera nos conocemos y me obligas hacer algo así. ¿Donde esta la cortesía de la alta?

— Eso se resuelve fácil — me dijo, soltandome en medio de todos esos ojos curiosos observando  — soy Uchiha Shizui, un gusto. Mogami.

Dicho esto, sujetandome de la cintura y la mano obligandome a moverme al ritmo de la musica, en tanto las personas susurraban entre ellos preguntándose la identidad de la chica misteriosa bailando con el Uchiha. Oh vaya mierda, luchando por pasar desapercibida durante toda la velada y de buenas a primeras, viene este sujeto a romper mis esfuerzos. Quiero morirme. Sorpresivamente, el hermano de Sasuniki es respetuoso en el baile, manteniéndose al margen de la situación y llenandose de ser afortunado por toda la atención. Es en un giro, cuando de mera casualidad tengo el rostro de Sasuke frente de mi, manteniendo una expresión de total incredulidad, igualmente lo imito porque no espere nada de ello. Es Kohana, rompiendo el protocolo total, quien suelta a su prometido arrojandose hacia mis brazos aprentandome. Su emoción desconcierta a los invitados, pues al parecer la chica misteriosa posee mucha mas influencia ante los Uchiha, haciendome colocar de todos los colores posibles. La chica ignorandolos, comenta lo muy alegre que esta al verme en una fiesta tan importante como esta, porque es hoy cuando esta siendo reconocida ante los Sabaku y la sociedad, siendo la prometida de Sasuke. Aunque la sensación es gratificante, lo es aun mas cuando lo compartes con amigos, y yo soy su amiga. Nuevamente me abraza, cotemplandp una vez mas la expresión de Sasuke tratando de huir de mi mirada, parece estar sufriendo una clase de dolor inreconosible y de una manera me llega, aprovecho el contacto de la muchacha para extrecharme contra ella esperando dispersar el vacío de mi alma. Shizui siendo un total impertinente, nos separa sujetandome del brazo alegando no robarle mucho su pareja de baile, ha sido el quien la descubrió en la oscuridad con una cara sombría. Al escuchar eso, Sasuke gira inmediatamente tratando de descubrir la razón de ello, mientras que su prometida sujeta mi cara girandola a todas partes preguntándose si estoy bien, probablemente ha sido mucho para mí haber asistido una fiesta de semejante calibre. Por primera vez, le doy la razón, esto ha sido demasiado.

— ¿Donde esta Gaara? — pronuncia soltandome el rostro y mirando a todos lados — debería de estar contigo, pero no lo veo por ninguna parte.

— Esta buscando a su hermana — informe tratando de sonreír — se comporta como una niño pequeño, porque colocarse celoso de las miradas de los hombres por mi apariencia… es demasiado.
— Es adorable — chillo emocionada, haciendo rodar los ojos a los chicos — ¿Por qué no te comportas así de vez en cuando Sasuke?

Shizui quien estaba aun detrás de mi, sonrio socarronamente empujandome para quedar casi abranzandolo, haciéndole soltar un respingo al Uchiha menor y un sonido de reproche a su prometida. Aparentemente en desacuerdo con ello.

— Yo se porque no lo hace, Kohana — le dijo muy divertido, en tanto yo me sacudida para deshacer el agarre — Por cierto, Sasuke. ¿Qué te ha parecido mi acompañante de baile?

— Nada convencional o fuera de lo normal — bufo con desprecio, igualmente sujetando a Kohana contra él, apuñalando sin consideración una vez mas mi corazón — tomando en cuenta que tengo a Kohana… las demás me dan igual.

Shizui parece molesto al escucharle decir eso, en tanto Kohana se encuentra en éxtasis, muy por el contrario de mí que esta perdiendo la fuerza de su cuerpo. En mi vida, he sufrido bastante desilusiones, entre ellas se encuentran Sai, Trevol y la mas reciente de todas, Sasuke. Cuando lo conocí jamas pensé que podría tener el poder de hacerme tanto daño, de hecho, considere el último hombre en hacerlo porque su comportamiento caballeresco se lo impedía. Fue mi salvador, la persona en transformar mi día lluvioso en un arcoiris multicolor, el dueño de los sentimientos mas puros quemandose en mi interior. Pero viendo el presente, sus desprecios, desplantes y falta de valor destruyo la imagen que poseia de él, agregándole otra cosa mas, ponerme por el piso ante su prometida. Quiero llorar, salir corriendo lo mas lejos de aquí y esconderme en la oscuridad de mi habitación, se perfectamente lo idiota al sentir esto al tener a Gaara. No obstante, el evitarlo es imposible. La presión comienza a bajarseme, el respirar me cuesta gracias a la opresión que tengo, la fuerza del cuerpo abandonarme sintiendo las piernas igual a una gelatina. Oh mierda, mierda, mierda. Creo que estoy apunto de desmayarme. En el momento de casi caer al suelo, es Shizui quien me sostiene bastante impresionado de tal acción, Kohana chilla asustada y Sasuke se acerca a mi olvidándo a su prometida.

— ¡Por dios! Mogami — dice nervioso, tratando de mantener mi equilibrio — ¿Te encuentras bien?

— No… — susurro prácticamente sin aire — no lo estoy…

Las voces empiezan a darme vueltas en la cabeza, los susurros de los curiosos, chillidos de Kohana y la demandante voz de Shizui, todos me entran por un odio saliendome en el otro. La vista se me nubla y los sentidos explotan, creo que en cualquier momento perderé el conocimiento. Debería de darle las gracias a Sasuke, esta es la segunda vez en mi vida en sentirme de tal manera, insignificante, cohibida y degradada a nada. Esto sucede porque yo misma se lo he permitido , dándole el poder de destruirme por completo. Gaara tiene razón, soy una idiota masoquista. Hablando de él, ¿No es el momento donde debería de salir? Rescatarme y sacarme del barro de donde estoy, sobre todo, tacharme en la cara mi estupidez aguda aun cuando soy su novia.

— Lizi, escuchame — me dice alguien, quien gentilmente sostiene uno de mis brazos y la cara — trata de respirar, bien, respira profundamente y calmate.

Esa voz… tan calma, dulce y ese gentil tono, es Sasuke. Dios mio, ¿Por qué me tratas de esta manera? No quiero depender de nadie, ni menos de este suave tacto en mi brazo que arde lentamente en mi corazón. Me siento igual a una idiota, emocinandome con un simple toque de Sasuke, escucharlo llamarme de esa manera. No, debería simplemente desmayarme y ya esta, así la culpa sesara rápidamente.
Es en ese momento, que otra voz conocida fuerte y demandante, alzandome con sus brazos pegandome a su cuerpo. Entre las sobras visualizas por mis ojos, diviso el color rojo y la figura de alguien mas pequeño a su lado, cayendo inmediatamente en algo. Ha llegado Gaara, vino a rescatarme y finalmente estoy a salvo, puedo descansar tranquilamente. Cierro los ojos entregandome al cansancio, en tanto los demás se debaten entre mi situación anemica y quien debería de encargarse, aunque la verdad ya nada mas puede importarme. El corazón lo tengo tan destruido combinando con las emociones vividas, me han llevado a esto, colapsar en medio de personas desconocidas. Bravo por Elizabeth Mogami, haciendo su ritual de meter la pata hasta en eventos de alta sociedad, cuando me despierte tendre una lista larga de disculpas para los Sabaku. Estoy segura.

En el momento de volver otra vez mi conocimiento, es bastante oscuro para seguir siendo de día, me encuentro acostada en una cama lo suficientemente grande teniendo la capacidad de entrar otras personas mas. A mi izquierda, el balcón esta abierto visualizandose una luna luminosa abarcando hasta la habitación a oscuras, las suaves hondas del viento mueven las cortinas blanca perla a su ritmo. En general, aun poseo la cabeza confundida olvidando hasta donde me encuentro, solamente quiero quedarme allí contemplando lo simple de la vida, tal cual a un anciano que ha vivido mucho tiempo tiene derecho ha realizar. Suelto un suspiro cerrando los ojos, esta tranquiladad tan esperanzadora me da un poco de paz, al persar de todo el dolor vivido este año existe este tipo de lapsos llenos de armonía. Si tan solo podría vivir en este momento para siempre, o al menos, enfrascarlo en una botella y sacarlo cuando las cosas vayan mal. Seria tan idóneo. Pero no es posible, mas no en mi vida, tomando en cuenta las circunstancias donde me llevaron hasta aquí. Hoy las cosas se me han escapado de las manos, enfretarme a la abuela de Sasuke, ver una imagen diferente de él junto a Kohana, la sensación de jamas haberlo conocido como realmente creía y una vez mas sus desplantes. ¿Hasta cuando? ¡¿Hasta cuando va a seguir esto?! Porque lo desconosco por completo, aparentemente el deshacer mi relación con Sasuke es insuficiente, pareciera que este me persigue inclusive al tratar de tener en mis manos un pedazo de felicidad. No, esto no es solo culpa suya, igual es mia porque aunque sea novia de Gaara mi corazón se niega a borrar el espacio de Sasuke por completo. Aun lo sigo queriendo, esa es la razón del porque me ha afectado escucharlo decir esas palabras, ser insignificante delante de su prometida y no haber otra mujer el igualarla. Tal vez en verdad halla pensado todo este tiempo eso, desde nuestras salidas en secreto nunca ha estado orgulloso de mi, ni nunca lo estará. Me siento de golpe sobre la cama, tratando de apartar todos ese pensamientos negativos en la cabeza, nada de eso podría hacerme bien en estos momentos. Es mas, debería de darme igual porque soy la pareja de Gaara. Pero una vez mas, mis pensamientos se ven frenados ante esa sombra delante de mi, rezagada, apenada y encorbada trantando de apoyarse en la pared. Sus ojos oscuros guardan todos mis movimientos, igualmente a cada expresión de mi rostro, la cual, debe de decir mucho porque esta no sabe que decir. Aunque, la verdad, yo si tengo muchas interrogantes rondadome la cabeza y la primera esta por salir de mis labios.

— ¿Qué estas haciendo aquí? — le digo a la sombra, que da un paso hacia adelante mostrando su rostro marcado en pena. Uchiha Sasuke — Deberías estar en tu fiesta, junto a tu prometida. La mujer mas maravillosa de todas.

Lo se, pero no puedo evitar sonar rencorosa menos al haber sido tratada de esa manera, realmente no tengo nada contra Kohana, mas bien me enoja su prometido. Es todo.

— Lizi, has permanecido un buen rato inconsciente — explica él con calma, evitando el espantarme — desde hace mucho todo termino. Pedí permiso a los Sabaku para poder verte, Kankuro intervinio por mi ya que ni Gaara o Temari querían.

Era obvio, ambos conocen la historia mia con este tipo, estarían reacios a dejarme a solas con él menos estando inconsciente. Ignorando su argumento, decidi pararme de la cama notando el nerviosismo en la expresión de Sasuke, aunque la verdad, me parecía estúpida. Él no debería de estar aquí.

— Aun sigues sin responderme — le dije cruzando mis brazos mirando a su dirección — ¿Qué haces aquí?

— Tenía que verte — dijo al fin, desviando sus ojos al suelo — desde que tu y Gaara… han comenzado a salir, no hemos tenido mucho tiempo en hablar. Además, esa debería ser mi línea, Lizi. ¿Qué has pensado al venir a este evento? — alce una de mis cejas incredula, ¿En verdad estaba escuchando esto de este tipo? No podría creerlo, en verdad no podía — Este sitio, no es claramente el tuyo, las personas…

— ¿Solo buscan el criticarte? — culmine su frase con ironía, soltando una carcajada seca — Por favor, Sasuke. No me vengas con argumentos estúpidos a estas alturas de la vida, menos cuando tu mismo compones esa lista de personas. ¿Piensas que no te vi? ¡Praticamente parecías un pavo real al ser el centro de la atención! Tu amas todo esto, ni se te ocurra esconderlo.

— No seas absurda, Lizi — camina hacia otro lado mostrandome su espalda — en la vida me ha gustado ese ambiente, todo eso fue porque…

— Tus excusas baratas han perdido valor para mi — lo detuve, llevándolo a girar hacia mi dirección con una expresión incredula — tal vez olvidaste un dato importante, pero soy la novia de Gaara y por consiguiente cada acción, palabra o argumento salido de tu boca no es nada para mi. ¿Se te hace conocida? Tu mismo lo dijiste unos momentos, las otras mujeres siendo insignificantes adelantes de Kohana.

— Espera, eso puedo explicarlo — me detiene frenético, caminando muy cerca de mi para sostener mis manos — Shuzui es del tipo impertinente, nunca se cansa de meter las narices donde nadie lo llama, pero cuando se trata de él y…

— ¡No me importa! — alce mi voz, deshaciendo su agarre — me he dicho a mi misma que nada de hecho o dicho por ti, dejaría de hacerlo. No puedo permitirte seguir destruyendome, manejandome a tu antojo. — aprete mis puños, reprimiendo mis sentimientos queriendo salir lejos de mi cuerpo, en tanto Sasuke mantenía una expresión oprimida en su rostro — Estoy cansada de sufrir por ti, Sasuke. De que cada cosa mínima hecha de tus manos me afecte, el vivir así siendo la novia de Gaara me duele, no se merece esto. No cuando lucha por eliminar mis demonios.

— Pero el es igual que yo — comento rencoroso — vinimos de la misma sociedad aristócrata podrida. ¿No te complica las cosas?

— No, porque en efecto estando junto a Gaara, debo ahorrar las ganas de sacrificar mis deseos por él — argumente muy segura de mi misma — Tu… ¿Eres capaz de eso? ¿Dar tu seguridades solamente ante la personas que amas? Lo dudo mucho.

Era estúpido preguntarselo, aun sabiendo la respuesta de ello, porque el silencio de Sasuke daba mucho por pensar. No, he pasado de todo esto, vivir en un constante estambai porque el hombre que amo jamas se decide hacia donde apuntar. Me jubiló de todo esto.

Asi que dando un paso hacia adelante, alzo mi mentón con dureza regalandole una mirada severa al chico, que si bien posee el poder de volverme loca, ha de cansarme con sus inseguridades.

— Lo has tenido todo, Sasuke, todo de mi pero lo perdiste — le hice saber, sepultando junto a él mi propio corazón — puedes anotarlo donde quieras si así lo prefieres. De ahora en adelante, no podrás tener de mi nada, nada, ni siquiera el desprecio. Eso, menos lo mereces.

— Lizi… — intenta decirme algo pero muere en el intento.

— En la vida, quiero tratar mas este tipo de tema — sigo diciendo — se acabó y espero que comprendas esto. Ahora, por favor, vete de aquí y dejame sola.

Señalando hacia la salida, miro como el único hombre en amar mas que a nada, desaparece de mi vista dejandome una vez mas en la dulce nada. Allí en la entera soledad, olvido mi postura valiente arrojandome al suelo, nuevamente presa de la pesadez de mi crudo paso junto a Sasuke. Errar es de humano, perdonar de sabios, muchas personas dicen eso pero lamentandolo desde el fondo de mi alma, eso último no lo poseo. Las lágrimas bañan mi rostro igual a una fría lluvia torrencial, mi alma destruida en pedazos no puede perdonar todo los dolores producidos por Sasuke, ahora menos cuando redujo mi orgullo a pedazos. No importa nada, en verdad no lo hace, porque aunque este sea la última vez llorar por ese hombre, se que Gaara vendra a sostener mi mano prometiendo curar mi alma. Porque luego de la tormenta, llegara la calma.

★★★★★★★★★★

Perdí sinceramente la cuenta de las veces de pedierle disculpas a la duquesa Sabaku, no tenia ni la cara necesaria para admitir mi vergüenza ante semejante espectáculo, el desamayarme frente a todos. Su hija Temari, le resto importancia ante lo ocurrido, lo comprendían perfectamente, la presión del evento me llevo al colapso asi que, las disculpas estaban de mas. Tuve la oportunidad de conversar con Gaara a solas, sorpresivamente no estaba enojado, aunque la verdad el haber hablado en la oscuridad de una habitación junto a Sasuke, le agrado poco. Luego de desmayarme, él prácticamente discutió delante de todos quien debía de encargarse de mi, una frenética Kohana chillaba para pasarme a los brazos de su prometido, porque de alguna manera se sentia culpable de mi colapso. Temari hecha una bola de fuego, argumento ser su invitada y por lo tanto los Sabakus se encargarian de mi, seguido de ello un doctor vino a revisarme encontrandome muy bien, simplemente me encontraba estresada. Durante mi descanso, el evento siguió sin problemas olvidando el pequeño incidente producido, culminando de la manera mas exitosa posible. Acto seguido, Sasuke rogo a la duquesa verme para disculparse por su groceria, de inmediato, Temari y Gaara salieron disparados evitando lo mencionado. Los Uchiha debían de quedarse al margen, aun mas, cuando la misma Condesa me desprecio peor que un perro callejero, inclusive, recibir una amenaza de su nieta Jenna. El muchacho conmocionado de escuchar tal relato, insistió aun mas el verme, se le caía literalmente la cara de la vergüenza por el comportamiento inracional de su familia. No cuando, me conocía del mismo coro y fui una muy buena conocida suya, eso si debo de admitir sorprenderme, porque si mal no recuerdo el conocerse un posible trato entre los dos podría desencadenar un infierno. ¿Por qué ahora ir en contra de eso? En fin, desde ese instante, Temari descubrió en seguida el “hombre detestable” del relato antes escuchado. No era tonta, ni jamas lo sería, procuro con todas sus fuerzas el alejarlo de mi con argumentos convincentes de Sabaku. Aunque al final, Kankuro interceptor por él, ganándose el paso libre de sus padres. Gaara, sumamente preocupado, pidió conocer las palabras intercambiadas entre nosotros dos. No había mucho por decir, salvo la cruda realidad para él, lo nuestro quedo enterrado y desde ahora en adelante, permitirle hacerme daño estaba prohibido. Mi novio sonrio satisfactoriamente revolviendo mis cabellos, menciono en que poco a poco iba evolucionando a una simple masoquista, aun debía de aprender ocultar mis lágrimas derramadas y las emociones descontroladas. Pero ante todo, un progreso era un progreso. Reí junto él, contagiada de la vitalidad del querer pasar la pagina, tal como lo había pensado tenia a Gaara junto a no para sostener mi mano, de esta manera, ambos poder caminar hacia el mañana. Escogí estar con él y nada de esta decisión me arrepentiria.

Pasando la pagina a lo acontecido, me sente junto a los Sabaku en la inmensidad de la sala, aprovechamos para conversar y tomar un poco de té con galletas. El padre de Gaara, se disculpo ante su hijo y yo por habernos obligado a quedarnos, él no tenia idea de los posibles acontecimientos, de lo contrario, nada de eso hubiera pasado. Tratando de controlarlo, le sugeri olvidar ese incidente, el pasado es pasado y debe de permanecer en su sitio. La verdad, nada me molesto, enfrentarme a gente prepotente (con todo el respeto que merece) como la condesa Uchiha, era algo normal para mi. Por lo tanto, el tomarse eso a pecho era nulo. Saldada las cuentas, con ambos sonriendo a gusto, desviamos la conversación a otro tema. Hablamos del coro, uno de mis temas favoritos debo decirlo, donde recibi las felicitaciones de la familia al tener mi primer solo junto a los R.e.d. Me sonroje, porque no era para tanto, aun debía de ganar el título de los mejores en las regionales. Sobre todo, ganarles a “Konoha club” mi familia leal. Mentir seria estúpido, en verdad estaba preocupada, ellos son realmente buenos y luchar contra las voces combinadas de Sai junto a Sakura, era letal. Aunque pensaban seguir el mismo patrón de las seccionales, los otros talentos dentro del grupo son igual de peligrosos. Temari alentandome, dijo el mantenerme calmada y enfocarme en cantar desde el fondo de mi corazón, lo demás, podría dejarselos a los R.e.d ellos completarían el trabajo. Fue cuando a su mamá se le ocurrió una grandiosa idea, el darles una demostración de las regionales, cantandole para ellos. Quede muda, digo, me encanta cantar y en un futuro espero vivir de esto paso que de pronto, tenga una invitación a hacerlo… es otra cosa. Miro a Gaara antes de aceptar, él se encoje de hombros dandome la señal de intentarlo, sonriendo asiento y pido permiso de ocupar el piano.

Mierda, si mi mamá estuviera viva estaría dichosa al verme tener semejante oportunidad, al tocar tan agraciada pieza de arte. Camine con pasos temblorosos hacia el escenario improvisado, manteniendo los ojos de los Sabakus sobre mi, tomando asiento intuitivamente rose mis dedos con las teclas de marfil, eran duras aunque poseían la gracia de crear musica. Tome una bocanada de aire antes de empezar, si existe algo que claramente recuerdo del profesor Kakashi es expresar nuestros sentimientos mas profundos mediante el arte, tal cual como me lo sugirió Sakura el otro día. Asi que, tocando unas teclas al azar las letras de una canción en particular se me vieron a la mente, igual a una premonición en noche de verano.

 De flor en flor, de flor en flor
Asi es como tu vives
Tomás, tomas pero a cambio nunca das”

Los ojos verdes de mi novio se agrandaron sorprendidos, el mas o menos sabia el significado de esas letras. Porque, en verdad, las sentía.

” Sé porque
Te creí
Todas tus mentiras
De sobra ya se sabe quien aqui es el que da mas”

Dirigi mi vista al frente, enfocandome en el pasado donde enfrente un millón de cosas por él, arrastrada y rendida a sus pies.

” Te di todo mi amor no sabías apreciar lo que había delante de ti
Tener todo tu amor es lo único que quiero
No logras entender que yo por ti cruzo el desierto amor”

La balada era triste, desoladora, parecido a un relato que no tiene un final feliz. En ella, estaba escrita mi historia con Sasuke, donde definitivamente mi único deseo era el ser feliz a su lado.

 Sin protección salto de un avión
Me lanzaría desde un balcón
Sabes que por ti hago todo amor
Soportaría cualquier dolor
Hasta me arrancaría el corazón
Si moriria por ti baby, sabiendo que tu no”

Cuando descubrí que nuestro sentimiento siendo mutuo estuve extaciada, muerta de la dicha, dispuesta hacer cuanta cosa me pidiera. Ahora, descubro la realidad de las cosas, fui una total idiota ingenua. Dispuesta hacer el títere de un hombre, el cual, jamas estuvo dispuesto a arriesgar mucho por mi.

” Sin color, sin color
Asi es como me tienes
Dile hola al diablo al llegar a donde vas

Adición, Adición
Eso es lo que tu eres
Te ries en mi espalda después de hacerme soñar “

Esto resultaba hasta irónico, cantar una canción tan transparente a mi situación con Sasuke, en realidad, me encantaría que estuviera viendome en estos momentos. Así, tomara en cuenta todos los sentimientos guardados en mi interior.

“Te di todo mi amor
No sabias apreciar lo que había delante de ti
Tener todo tu amor es lo único que quiero
No logras entender que por ti cruzo el desierto amor

Sin protección salto de un avión
Me lanzaría desde un balcón
Sabes que por ti hago todo amor
Soportaría cualquier dolor, hasta me arrancaría el corazón
Si moriría por ti baby
Sabiendo que tu no”

Continúe tocando el piano combinandolo con mi voz, la familia Sabaku se mantenía sumamente concentrados en mi, sin despegar su vista. En tanto, otros ojos curiosos igualmente vizualizaban, particularmente no me molesta, me halaga de hecho.

Aunque mi cuerpo este en llamas, tu no moverías un pie
Dices me amas, pero mientes porque nunca, nunca, nunca lo hiciste”

Alce un poco mi tono de voz, siguiendo con la otra parte de la canción, donde los sentimientos ardian con fervor.

Pero aun por ti yo cruzo el desierto amor
Sin protección salto de un avión
Me lanzaría desde un balcón
Sabes que por ti hago todo amor

Soportaría cualquier dolor, hasta me arrancaría el corazón
Si moriría por ti baby, sabiendo que tu no.”

Finalmente, mi comence a pagar la voz tocando las últimas notas. Borrando con ellas, esas memorias tormentosas y dolorosas, dándole finalmente paso a la felicidad. Porque lo merezco.

“Sabiendo que tu no
Oh…”

Los aplausos no tardaron en llegar, inclusive los chillidos de euforia de Temari pidiendo una segunda canción, en tanto yo sonrojada me levantaba de m asiento haciendo una leve reverencia agradeciendo. La mirada curiosa se fue desvaneciendo, hullendo lejos del lugar, provocandome mas sonrisas y satisfacción. Luego de todo, los deseos pueden hacerse realidad. Si los pides desde el fondo de tu corazón.