domingo, 18 de octubre de 2020

the lovers hurts

 XVIII

Regionales

Temor, eso era lo que sentía a menos de tres días de la competencia, aunque los ensayos finalizaron satisfactoriamente, una parte de mi dictaminaba no parar de practicar. Mis compañeros de habitación, especialmente Tadase, buscaron la manera de distraerme con otros asuntos, un ejemplo, ver una pelicula traída en manos de Akito. La verdad, no sirvió de nada, a mitad de ella el ambiente pesado entre Amu y Tadase rompía cualquier armonía nacida. Dios, por los momentos no quiero tocar el tema de ellos a profundidad, solamente adelantare que nada ha sido solucionado, salvo aquel día de las visita de las chicas comportándose igual a unas personas civilizadas. Luego de ello, Amu siguió con sus conversaciones consecutivas por teléfono con Ikuto, dejando a Tadase junto a Mika alejándose cada vez mas. No parecían querer el brazo a torcer, ambos mantenían la convicción de ignorarse, seguir enojados y quedarse lejos a unos cuantos metros de distancia. Al tratar de conversar con mi rubio amigo, este se salia por la tangente sobre tener otros asuntos a resolver, siendo obviamente una mentira fatal. Lo conocía, o mas bien, podía leer cada uno de sus movimientos precipitados y de permitirseme opinar, él de ninguna manera deseaba seguir distanciado con Amu. Pero su situación no le permitía, había llegado aun punto de cero retorno, el cual, sus sentimientos descontrolados gritaban expresarse. Según Sana y el mismo Akito, ese par han tenido discusiones fuertes llevándolo a permanecer separados unos cuantos días, pero esta, sin duda, es la mas absurda de todas y la primera en ser Tadase el culpable. ¿Y como olvidarlo? Si hasta quería darle una patada en la pierna por comportarse de esa manera, porque no importa lo muy estresado o acorralado que estes, jamas heriras a tu persona preciada. Gaara me dictaminó, dejarlos solos, ellos ya desde hace mucho no tenía remedio. Siguiendo con el relato, los incentivos de mis compañeros en busca de distracción fracaso con la pelicula, Akito bufo molesto al par problemático, apagando la pelicula y tirando la toalla, encuentren otra opción. En esta ocasión la misma Sana se puso manos a la obra, esta dictaminó enviarme en una cita romántica junto a Gaara, el problema residía estar encerrados en Red y no poder salir sin motivo alguno. Aquella ardiente cita se redujo a un café en la cafetería, acompañado de panquesillos y rodeados de estudiantes ruidosos. Excelente ambiente romántico, ¿No lo creen? En el instante de animarse Amu y nos metiches, Sasori e Hidan, Gaara decidió intervenir. Tal vez mi único problema residía en eso, recordarme sin parar mi papel importante en las regionales, quizás simplemente debían de dejarme sola. Ese sería el mayor suspiro. Obviamente, los chicos no estuvieron muy de acuerdo con tales palabras, aunque de todas maneras decidieron acatarlas. Llevandome a donde estoy ahora, atascada de deberes en mis materias mas avanzadas, odiaba acumular actividades asignadas por los profesores pero mi cabeza llena de pesares, impedía el concentrarme debidamente. Me consolaba el hecho, que muchos R.e.d estuvieran en la misma posición mia, con el agua hasta el cuello solamente por pensar únicamente en las regionales. Todos deseamos ganar, mantener aquella supremacía entre los estudiantes quienes nos miraban orgullosos de nosotros, debo de admitirlo, recibir señales de apoyo se ellos suelen llevarme a la gloria. Cuando estaba en Konoha, lo máximo en escuchar seria un insulto acompañado de un batido directo a tus ojos, sintiendo la sensación humillante bajar por tu rostro y manchar tu ropa, solamente queriendo patear directamente sus zonas sensibles. No mentire, estoy amando el ambiente jovial en Red en estas actividades, sobre todo, que el coro seamos realmente famosos. Solo imaginenlo, de ganar las regionales (cosa que haremos) todos esos niños van a querer alabarnos, colocarnos en lo máximo de la cúspide social. Francamente, ¿Existia algo mejor que los R.e.d en la escuela? Lo dudo mucho. Creyendo terminar mi tarea de historia, me doy cuenta de tener un ensayo pendiente de literatura, viendo una nube gris sobre mi cabeza empezando a soltar rayos. ¿Alguien hablo de distracción? ¡Los profesores tienen la solución! Mares de deberes para mis alumnos, sin tomar las consecuencias de ser coristas o no, porque ellos, en la vida se sentirán mas presionados con algo de actividad extra. Aun mas, tomando en cuenta tener las regionales encima. Si, lo se, Elizabeth Mogami sigue siendo excelente en el sarcasmo, nadie puede negarlo. A mi lado, escucho a Tadase ir por un café, si sigue leyendo mas sobre la "Revolución Francesa", terminara por vomitar letras y soñar esta noche con ella. Sana suelta una risita divertida, en tanto Akito mueve su cabeza hacia los lados mostrando una sonrisa incredula, colocando a la orden sus conocimientos sobre esta. Nuestro amigo dice tomarlo en cuenta, aunque en verdad necesita cafeína en las venas, dando culminada la charla y abriéndose paso del lugar. ¿Donde podremos estar? En la sala común de estudios, donde los R.e.d hemos sido confinados durante la hora del coro. El director aprobó los fondos de alquiler del bus de las regionales, al igual de las competencias pasadas y de ganar la presente, nuestros tiquetes de avión para "City of Dreams" llegandonos alojar en uno de los mejores hoteles de la ciudad. Sin embargo, la condición es simplemente no descuidar nuestras notas, realizar todo lo pendiente para esa semana y estudiar todo lo posible para nuestros exámenes. Eso les puede confirmar la razón de estar encerrados aquí, igual a unos reos. Amu, quien esta demasiado callada para ser ella, suelta un suspiro frustrado lanzando su lápiz lejos confesando estar cansada de las matemáticas, las odia, jamas sera buena para hacerlas y nunca cambiara. Rodeando los ojos ante tal argumento, Chizuka la aparta de un manotazo tomandose la atribución de explicarle ella, de lo contrario, el director podría tomarla lejos e impedirle asistir a las regionales y no podemos darnos el lujo de vivirlo. Mi amiga, asintiendo sorprendida, acepta la propuesta de explicarle los puntos que no entiende, nunca esta demás una mano extra. ¿Imaginar algo mas bizarro a esto? No, imposible. Porque ante mis ojos se encuentran dos chicas, que anteriormente, han salido con un cretino como Ikuto. Estoy hasta atentada de preguntarle la razón de su rompimiento, aunque ver esa atmósfera tranquila rodeandolas, me advierte el retraerme hacerlo. Si ellas dos poseen la valentía de llevarse a las mil maravillas, ¿Quien soy yo para juzgarlas? Lo único en definición para mi es observar. Tomando un suspiro, cojo mi teléfono viendo la hora, es extraño no poseo ni un mensaje de Gaara, hemos quedado en reunirnos aquí con los demás R.e.d luego de este llegar de su cita consecutiva del medico. Una de las tantas condiciones surgidas en su familia para volver, aunque aseguraba con los ojos cerrados, encontrarse en perfecto estado de salud. Es joven y fuerte después de todo.

En el momento de Tadase volver con su café en mano, sorpresivamente las puertas del salón se abre de par a par mostrando una cara conocida, seguido de un coro de voces cantando una canción en particular.

"Oh yeah
Oh yeah "

Dios, dime que esto es una broma de mal gusto, solo... dimelo. Porque Sasuke Uchiha, no podía estar simplemente inrrumpiendo en la sala común de estudios solamente para cantar. Sobre todo, alborotar el avispero.

"So scared of breaking it
That you won't let it bend
And I wrote two hundred letters
I will never send
Somehow it is cut so much
Deeper the they seem
You'd rather cover up
I'd rather let them be"

Empezó a moverse por los alrededores con toda la soltura del mundo, llamando la atención de los coristas, quienes hacían los coros arrojando los libros y hojas al aire. Frunciendo el ceño, aparte esa lluvia de papeles de mi rostro, cruzando mis brazos y no moviendo ni un ápice de mi cuerpo.

"So let me be
And I'll set you free"

Sus ojos oscuros se enfocaron en un minuto en mi, en tanto algunas chicas bailaban a su alrededor, provocativamente.

"I am in misery
The ain't nobody
Who can comfort me
Why won't you answer me?
The silence is slowly killing me
Girl you really got me bad
You really got me bad
Now I'm gonna get you back
Gonna get you back"

El poder de manejar a los R.e.d a su antojo, con solo una señal de sus manos me dejaba asombrada, porque unos detrás de mi se movieron al compás de la canción, la cual francamente, empezaba a darme escalofríos. Conosco a Sasuke, aun mas, empleando un tono y actitud demandante al cantar.

"You salty skin and how
It mixes in with mine
The way it feels to be
Completely intertwined
Not that I didn't care
It's that I didn't know
It's not what I didn't feel,
It's what I didn't show
So let me be
And I'll set you free"

Siguió recorriendo el lugar con toda la confianza y agilidad que lo caracterizaba. Llamando mas la atención de algunos presentes, pues este no paraba de mirarme en momentos claves de la canción, produciendome una infinita incomodidad. ¿A donde quería llegar con esto? Porque no lo sabia, y la verdad, ni quería saber.

"Gou say you faith is shaken
You may be mistaken
You keep me wide awake and
Waiting for the sun
I'm desperate and confused
So far away from you
I'm getting there
Don't care where I have to go"

Sus ojos de cachorro me persiguieron en todo el performance, inclusive, medio de todo baile y movientos juntos con los R.e.d se atrevió acercarse hasta mi dirección. Estática como una momia, visualizando simplemente el panorama, me mantuve totalmente dura. Sus letras jamas me alcanzaran, aunque este provocandome.

"Why do you what you do to me, yeah
Why won't you answer me, answer me yeah
Why do you do what you do to me yeah
Why won't you answer me, answer me yeah"

Desvío su camino hacia atrás de mi, utilizando las mesas como canalizador de sonidos, junto a los demás quienes le seguían el juego. Las chicas juntando sus palmas entre ellas, golpeando sus piernas e inclusive sus hombros. En tanto los muchachos con sus voces y las mesas, hacían el resto. ¿Qué podía decir? Una excelente coordinación, producida por su voz líder, ocultando claramente sus intenciones. Mientras disfrutaba el momento de ser el centro de atención.

"I am in misery
The ain't nobody
Who can comfort me
Why won't you answer me?
The silence is slowly killing me
Girl you really got me bad
You really got me bad
Now I'm gonna get you back
Gonna get you back"

Finalmente, volviendo a su puesto inicial, dirigió sus últimas lineas a mi dirección olvidándose de todo y todas, haciendome saber realmente sus frustraciones, sobre todo, el sentir en cada frase cantada. Lo mas absurdo en la situación, fue su poco desimulo en mirarme sin preámbulos, queriendole gritar a todos sin medir las consecuencias sus sentimientos escondidos. Algunos de los R.e.d se les acercaron para felicitarlo, había sido un excelente número sorpresa, este solo argumento alegrarse de ello porque solamente deseaba aliviar al estrés en nosotros. Dios mio, ¿Se ha vuelto acaso loco? ¡No me mires directamente cuando digas eso! Porque obviamente se darán cuenta de tus verdaderas intenciones, donde efectivamente ese último en decir, es solo una excusa barata. Siendo la única en no moverme de mi sitio, seria la mejor opción retirarme, comienzo a aguardar mis cosas en mi bolsa apartando hojas aun regadas sobre la mesa. Notando como Sana se le lanza a Sasuke estilo koala, agradeciendole salvarla del aburrimiento, me coloco la bolsa en mi hombro caminando rumbo a la salida. Mientras lo hago, percibo algunos coristas conversando entre ella mirandome de reojo, por supuesto, ¿No lo dije hace un instante? Sasuke ha sido demasiado obvio en todo el número, dando a entender sus verdaderos deseos. Suspire indiferente, en estos momentos tenía que encontrar otro salón o lugar desocupado, aun tengo mis reportes de ciencias y el ensayo de literatura. No tengo tiempo para jugar a lo mismo de Sasuke. Salgo al pasillo donde algunos alumnos mantiene su rumbo fijo, aun no es tan tarde, pero en estas horas suelen arribar la cafetería o los alrededores del colegio solo con la finalidad de distraerse, ir directamente a las habitaciones seria igual a encerrarse en tu propia celda. Aunque nada de eso viene al caso, mi cerebro se niega a procesar lo ocurrido escasos minutos, ver nuevamente en acción aquel Uchiha Sasuke quien me enamore, ha dejado en mi toda clases de sensaciones extrañas. Desde incomodidad ante su provocativa mirada oscura, hasta cosquilleo en sus insinuasiones bastante claras. ¿Por qué lo hace? ¿Qué lo ha llevado a arriesgarse de esa manera? De llegar a los oídos de su impertinente prima rubia, el infierno podría desatarse, ella no es quien se queda callada mas bien, le hablara de inmediato a la condesa. Acordarme de esa señora de porte aristócrata, revuelve profundamente mi estómago, porque creer ver en el mundo alguien con la sangre tan fría como ella, podría considerarse un delito. En dado caso, de llegar el chisme hasta semejante ente, me vere totalmente fuera de cualquier asunto. No he tenido nada que ver, es mas, permanecí indiferente en todo el performance. Aunque, claramente, puediese morirme por dentro. Giro hacia el lado contrario de la ubicación del coro, con tal, tomar en cuenta el desvan de Red para terminar mis deberes no suena tan mal, es un sitio sumamente tranquilo y solitario. Nadie se atrevería hallarlo, salvo Gaara o Tadase.

En ese instante, el sonido de unos pasos corriendo combinados con una voz estremese mi pecho, produciendome nada mas a un respingo. Deben saber al menos, quien podría ser.

— ¡Lizi! — llama freneticamente, pero voy hacerme la sorda — ¡Lizi! ¡Espera por favor!

¿Ahora no me llamas Elizabeth? ¿Acaso aun no te das cuenta donde estamos? ¿O intentas hacerte el tonto conmigo? Sea lo que sea, Sasuke, nuevamente reintegro no importarme nada de ti. Ni te lo mereces siquiera. Pero obviamente, ese chico Uchiha hace de las suyas, porque corre detrás de mi llamando la atención de los alumnos cruzando a su lado.

Claro, muy típico por cierto, ignorandome durante meses y de la noche a la mañana ¡Bam! Quiero acercarme una vez mas a ti, tiene que ser estúpido o un idiota. El total rey de los cínicos.

— ¡Li...! — sigue insistiendo, pero en esa ocasión giro mirandolo un tanto enojada, llevandome una sorpresa grande.

Freno mis pasos de inmediato, quedandome con una expresión se total admiración en mi rostro, en tanto Sasuke igualmente la adopta porque a su lado acaba de pasar una chica totalmente impredecible. Lo digo de esa manera para no decierle terrorista. El cabello rosa viejo de mi amiga, Haruno Sakura, lucha contra el viento al correr con velocidad llevando mojado su rostro, haciendome caer sin pensarmelo dos veces la razón. Se ha desatado el infierno en Konoha club, donde el causante de las lágrimas derramadas de mi amiga tienen nombre y apellido, Ino Yamanaka saliendo con Sai Tarachima. Su cuerpo choca contra el mio, aferrandose sin esperar mucho a mi pecho himoteando y sollozando sin consuelo, logrando asustarme un poco. Sasuke reacciona primero que yo, acercándose hasta nuestro sitio mirando el panorama caótico con ojos confundidos, mas o menos le comente la situación de mis amigos antes de romper, pero de esto nuevo no tiene ni idea.

— ¿Sakura? — menciono su nombre, tratando de apartarla un poco de mi y mirarla sin éxito alguno. Se ha aferrado mas a mi — ¿Qué haces aquí? ¿Algo ocurrió?

En respuesta, recibi otro quejido de dolor. Sakura no es de demostrar sus emociones en público, salvo tratarse de un solo super emotivo donde requiere derramar unas cuantas lágrimas, ella es experta en manejarlas a su antojo, dado el caso de saber un poco de actuación. Aunque, igualmente la conosco muy bien, no por nada en el pasado la creía mi peor nemesis y mi rival a vencer. Esto no es actuación, su pesar llego a un nivel que le es imposible digerirlo ella sola, debido a eso, a tomado la loca decisión de venir desde el distrito 6 hasta Red en un viaje total de dos horas. Maldición, voy a matar a Sai cuando lo vea, se lo adverti desde un maldito principio y este le entro por un odio saliendo en el otro. Una vez mas, agradezco no poseer lazos sanguíneos compaginados con él.

— Sakura... — una vez menciono su nombre en tono preocupado — ¿Qué ocurre?

— ¡Se acabó! — al fin dice, chillando fuertemente — ¡Esta vez si se acabo para siempre!

Miro a Sasuke descolocada, porque efectivamente mis sospechas han dado en el clavo, mi hermanastro no vivirá para contarlo. No cuando hace sufrir a una de mis amigas, realmente detesto esa parte de él. Su vil egoísmo.

— Lizi, no creo que aquí sea un buen lugar para conversar — me sujeta de los hombros Sasuke, mirando a los estudiantes transitar cerca de nosotros con rostros confundidos — deberíamos ir a otro sitio.

Espera... ¿Ir? ¡¿Se ha incluido él también?!

— ¡Sai sale con Ino! — nos interrumpió, asustandonos con sus gritos — ¡Ella misma me lo confirmo! Y... y... no puedo... evitar... sentirme tan degrada, tan poca cosa e insignificante.

Bien, la idea de irnos de aquí con o sin Sasuke no resultaba tan malo, los alumnos de Red en verdad nos miran sumamente extrañados de la intrusa entre nosotros.

— Sasuke... — le suplique prácticamente con la mirada, dándole mi permiso.

— Bien, creo que... — miro hacia todos los lados buscando el camino viable — por aqui debíamos ir.

Dejandome llevar hacia la dirección de Sasuke, cruzando en medio de estudiantes que ante nuestro paso, hablaban a voces bajas seguramente armando historias. La verdad, me importaba menos, esto podría considerarse un código rojo. Sakura esta tan destrozada que ni siquiera ha protestado ante la presencia de Sasuke, la última vez al verlo me debí a la tarea de frenar su vena asesina, en esta ocasión se encuentra ocupada caminar con cautela para no caer. Estoy pensando en el movimiento que a realizar, si bien Ino ha sido lo suficientemente astuta en confesarle a Sakura salir con Sai, seguro es por alguna razón. Ese idiota de mi hermanastro, probablemente no había hablado antes con los demás de su relación subiendo a otro nivel, en su diminuto cerebro jamas pensó en las consecuencias, simplemente en ejercer su mayor satisfacción. Claro, puedo imaginarlos a ellos dos subiendo nuevamente en la cúspide de la pirámide social en Konoha, él como el chico en llevar a los jugadores de fútbol a su primera victoria entre colegios, ella siendo la novia de este y antigua capitana de las porristas. La pareja perfecta, donde efectivamente, mi amiga no tiene espacio o lugar. Cruzando a un pasillo solitario, me doy cuenta que nos alejamos cada vez mas del los estudiantes de Red, quedando simplemente nosotros tres juntos con los sollozos de Sakura, no pretendiendo pararlos. Sasuke para sus pasos frente a una gran puerta de roble con una placa de "sala de arte", siendo sincera, es la primera vez en estar en esta área del colegio me es todo un misterio. Había olvidado que mi compañero de coro, es experto en saber lugares remotos y de pocos conocimientos ante todo el alumnado, cosa que precisamente en ese instante me parecio una bendición. Abre la puerta introduciendonos a las dos, mirando hacia los lados en busca de chismosos quizás y cerrando de inmediato. Acto seguido, Sakura se hecha a llorar amargamente en mi regazo, parecida a una pequeña niña soltando desconsoladamente parte de la historia. Como asignación del Konoha club, debían buscar nuevas canciones para las regionales, ella propuso tomar en cuenta las vistas en series televisivas, obras de teatro y uno que otro drama. Aunque, por supuesto, la mente de mis antiguos compañeros seguian en la manera de recuperar su antiguo repertorio en manos de la entrenadora Utao, esa es la mejor opción a ganar las regionales. Entonces una Ino sorpresivamente amistosa, estuvo a su favor, compartiendo unos argumentos bastante convincentes ganando rápidamente la aprobación de todos, esto sorprendió a mi amiga pero lo tomo como un buen acto, no un mensaje del mal. Estúpida Sakura, sigue siendo tan ingenua que da miedo verla, creo el mismo Sasuke acompañandos en silencio y un poco alejado, giro su cabeza a los lados en señal de incredulidad. En fin, continuando con el relato, el maestro Kakashi las junto a ellas dos para buscar un maravilloso dueto a la altura de la exigencia del jurado, los demás se encargarian del resto para dejarlas sorprendidas. Estuvieron varias horas de la semana pasada en su odisea, no colocándose totalmente de acuerdo en sus ideas, de hecho, decidieron darse un respiro al venir a Red a verme. Sin embargo, existía algo en Sakura que la mantenía sumamente insegura, bien sabia las artimañas de Ino en el pasado solamente con la finalidad de alejarla de Sai, además, de verlos el viernes muy juntos caminando hacia una de las casas considerándolo sospechoso. Por eso, hace unas horas antes de seguir con el trabajo del dueto, decidió colocarle fin a todas esas dudas. Si Ino la consideraba su amiga, sobre todo, compartiendo todo el año pasado con respecto a darle su hija a su verdadera madre biológica, sentía la necesidad de ser honestas entre ambas y le exigía la verdad. Ino asombrada de tal confesión, dio su palabra de responder con la verdad a cualquier interrogante salida de la boca de mi amiga, estaba dando paso libre a todo. La primera pregunta fue bastante obvia, la naturaleza de su relación con Sai, eran novios si o no, siendo la respuesta positivo. Esto rompió totalmente el corazón de Sakura, porque su mayor pesadilla se volvía realidad, estaba perdiendo al amor de su vida a manos de quien le destruyó en el pasado de una ruin manera, siendo ella la encargada de reponerlo en una sola pieza. ¿Como podía ser Sai tan idiota? ¿Caer dos veces por la misma persona? ¡¿La misma en engañarlo con su mejor amigo?! No, no podía caberle eso en su cabeza, porque podría estar cometiendo un error fatal al salir con Ino una vez mas, pero ella sabía que mi hermanastro solamente se encontraba confundido. Mas temprano se daría de cuenta de la realidad, aquien realmente ama es a ella y regresarían pidiéndole perdon, o mas bien, perdonandole sus errores estúpidos. Al parecer Ino conocía muy bien los pensamientos de mi amiga, haciéndole llegar su opinión al respecto, las fantasías desgastan a la gente. Los deseos llenos de unicornios y arcoiris jamas ocurrirían, seamos realistas, la vida de Sakura se encontraba muy lejos de aquí, convirtiéndose en una exitosa artista de renombre, porque ella ha nacido para atrasar los escenario. Mientras tanto, ella junto a Sai se casarían, tendrían hijos y vivirían felizmente en tanto mi hermanastro se encargaba del taller de papá y por su parte, vendiendo casas como agente de vienes raíces. ¿Donde se encontraba su rostro? En ninguna parte, porque la vida desde hace mucho se encargo de ejercer el camino a seguir, y Sakura tenia que aceptarlo. ¿Adivinan algo? No, no lo hizo, simplemente se impuso una vez mas y solo consiguió salir herida, porque su lado frustrante se mostró. Las personas necias no tienen lugar entre los simples mortales, tienden a fracasar y quedar rodeados de la entera soledad, ahora quería era volver a sus deberes del coro olvidando esa conversación sin sentido. Pero Sakura no quiso, ella ya tenía otra canción en mente, uno donde no existía nadie mas para acompañarla salvo si misma, abandono Konoha y desesperada del dolor tomo las llaves del auto de sus padres, sin avisar o dejar una simple nota, condujo hasta donde estaba en estos momentos en mi regazo, llorando.

Nos quedamos nuevamente en silenció, escuchando los leves quejidos de Sakura retumbando de eco en el salón, simplemente me dedique a darle suaves palmadas en la espalda como consuelo, debido a una sola cosa: no tenia palabras. Es decir, desde hace mucho he sabido de la crueldad de Ino, el año pasado me uní a ella con la finalidad de eliminar la competencia y sus ideas dejaban a cualquier congelando. Ahora, esa manera tan cruda de decirle una visión futurista de ellos, no solo producían escalofríos igualmente un desazón. ¿Desde cuando papá le dio a Sai su taller? No es que me opusiera a ello, mas bien, veo a mi hermanastro triunfando de otra manera en la vida. Quizás cantante o baterista profesional en una banda, la manera de organizarle la vida a los de mas de Ino, es parecido a cuando vas a una adivina para leerte las cartas, bastante barato o absurdo. Quizás ella tenga razón en algo, Sakura en la vida va a pertenecer a este insignificante pueblo, su vida debe de realizarse muy lejos de aquí en una gran ciudad, llena de oportunidades y hermosos parajes completos de luz, un escenario. Esa debería ser la verdadera motivación en su vida, llegar a escalar tan alto como sea posible y olvidarse del dolor sufrido en su vida, lo se, comprendo de inmediato todo lo que puede estar sufriendo. No obstante, es en este momento donde las emociones desoladores nos sirven como ejemplo hacia al futuro, donde al recordarlas les darás gracias experimentarlas porque ellas te han motivado hacia el estrellato. Giro con disimulo a la dirección donde se encuentra Sasuke mirando al suelo, en el pasado fue mi amiga quien me ayudo a superar la perdida de este sujeto, junto con su desprecio asqueroso. Me enseño que no importa cuantas personas quieran pisotearte, tu siempre valdras mas a ellas y decidirse la manera de hacerselos llegar, como una vez Sasuke me dijo, dejar de ser la víctima y enfrentar tus problemas de frente. Quería que Sakura supiera eso, sobre todo, ganar el valor suficiente de levantarse del suelo donde se encontraba, secara sus lágrimas y mirase hacia adelante porque si existe algo en tomar en cuenta de todo esto, era la capacidad de tener la disposición en seguir hacia adelante.

Por eso, sujete a mi amiga de los hombros obligandola ha mirarme directamente a los ojos, quienes seguían derramando lágrimas sin consuelo, transmitiendo solo dolor.

— Bueno, ya valió Sakura, necesitas serenarte y secar esas lágrimas. — le exigí con voz firme, ser cautelosa con ella no sirve — No puedes permitirte sufrir toda una vida por Sai, él ni siquiera merece tus lágrimas.

— ¡¿Pero es que no lo ves?! — chillo frustrada — ¡Yo lo amo! ¡Lo amo! ¡Y olvidar ese sentimiento me es imposible! Aunque... aunque... ¡Aunque este con Ino y no conmigo!

Oh vaya... ¿Donde he escuchado esas palabras antes? ¡Por supuesto! Yo misma, cuando permití la locura de escaparme de mi propia casa de noche, solamente para verme con Sasuke y llegarle mis sentimientos. No me importaba su compromiso, no me importaba ser descubierta, sobre todo, no me importaba las leyes de la física. Solamente en mi corazón le hacia falta su presencia, mi labios sus besos, mi piel sus caricias y mi cerebro esas palabras dulces. ¿Y la razón? Esa no existía en ese espacio, simplemente en querer. Pero el caso de Sakura es diferente, Sai ha decidió volver a intentarlo con su antigua novia, al pesar de destruir con una relación bonita con Trevol y la estabilidad emocional de Sakura, con la finalidad de cumplir sus instintos. ¿Quien podía decirle no hacerlo? ¡Nadie! Una vez intente pero salí suspendida por los aires, donde una vez mas fui tratada con rencor y llamada "poco conformista". No, lo siento por Sakura pero al demonio, al demonio con mi hermanastro y sus metidas de pata monumentales. Esta vez, se encuentra solo en esto.

— Escuchame perfectamente esto, Haruno Sakura — la sacudí un poco para lograr su atención, Sasuke desde su sitio abrió los ojos asombrado de mi acción precipitada — vas a secarte esas lágrimas y calmarte, porque únicamente vas a conseguir dañarte a ti misma. ¿No te has dado cuenta? Ino solamente desea esto, hundirte hasta lo mas profundo de la oscuridad y así darse la razón asi misma, ser tu una necia — iba a replicarme pero alce mi mano, en señal de hacer silencio. Aun no he terminado. — ¿Lo recuerdas? Hace unos meses atrás, estando destrozada en mi habitación fuiste la única en comprender mi pesar, mis sufrimientos. Dijiste el consejo mas prometedor, valioso y alentador de todos, me animaste consiguiendo levantarme de las profundidades del dolor. Ahora quiero lo mismo, Sakura, deseo rescatarte del dolor pero no podre hacerlo si al menos te calmas.

Mi amiga paro de llorar de repente, quedando estática mirando al suelo triste, su rostro triangular solo reflejaba dolor y desolación. Este asunto la vuelto totalmente vulnerable, al punto de ser una simple sombra de lo que antes fue, aquella chica se imponente presencia, ego elevado y exceso de confianza en si misma. Entendía su dolor al ver al hombre que amas junto a otra persona sin poder evitarlo, de verte amarrada de pies y manos sumandote en la entera frustración. Sin embargo, aprendí que para ser feliz no necesitas la presencia de ese alguien "especial", simplemente a ti mismo al igual de la determinación de hacerlo. Por suerte, he contado con Gaara en todo momento haciendome entender lo evidente, detrás de tanto dolor y sufrimiento existe lo mejor, la luz del firmamento en tu vida. Por lo tanto, llegó el momento de ser fuerte y levantarse, la vida nunca esperara nuestra precia vendrá de parte de nosotros el querer disfrutarla esta al máximo, aunque venga con consecuencias. Sonriendole de forma mas calmada, coloque una de mis manos en su cabeza demostrandole mi entero apoyo en esta, Sai jamas sabrá apreciar una mujer como ella, poseedora de ambiciones y metas. Luego de todo, con Ino hacen estupenda pareja.

— ¿Has logrado tranquilizarte? — ella me asienta con su cabeza, moviendola de arriba hacia abajo aun medio cohibida — Perfecto, porque en verdad debes abrir esos sentidos a la realidad de las cosas.

— ¿Le darás la razón a Ino? — recrimino incredula.

— En parte... si — respondi dejándola incredula a ella y el mismo Sasuke — No me maliterpretes, a lo que estoy refiriendome es al punto de no pertenecer a este lugar. Solo... solo mirate por un segundo, mira tu talento y el furgor que causas en las personas al momento de cantar. ¿Qué es lo que recibes?

Sakura medita detenidamente mis palabras, encontrando en si misma la respuesta.

— Aplausos, gritos y... apoyo.

— Exactamente — digo asintiendo igualmente — apoyo amiga, el apoyo del público. ¿Eso que quiero decir? Fácil, tu sitio esta lejos, muy lejos de este pueblo donde puedas estar en una escenario y poder brillar con intensidad. Porque tu eres una estrella Sakura, una muy valiosa y brillante, con el poder necesario de jamas valerse por nada ni nadie — mi amiga al escuchar esas palabras de aliento, empieza a sentarse de manera recta, secar sus lágrimas y alzar su mentón. Ah... volvemos a tratar con la voz principal de Konoha club — Tu no necesitas de Sai, creelo, él solamente es un impedimento a tu estabilidad emocional y eso es solo obstáculo. ¿Qué aun lo quieres? Es obvio, fue tu primer amor y la primera persona, al menos hombre, en reconocerte como mujer. Pero mirate, te esta haciendo demasiado daño y quien logra hacerlo, lamentandolo mucho, no sirve de nada en tu vida. Aunque hablemos de mi hermano.

Sakura solto una risita divertida ante mi último comentario, pero no replicó en lo absoluto con mi discurso, dandome a entender tener toda la razón. Era cierto, la pérdida es totalmente suya, mi amiga es de gran valor para alguien como mi hermanastro. Si el desea montarse nuevamente en una emocionante travesía de la mano de Ino, adelante, se encuentra en todo su derecho pero ni se atreva a arrastrar a Sakura en ello. Ya ha sufrido bastante por él, lo suficiente como para pagar de los errores del pasado, y en esta ocasión no valdrá disculpas ni palabras llenas de amor. La perdió para siempre.

— Gracias, Lizi — exclama, sosteniendo mis dos manos con fuerza — tienes mucha razón en todo lo que dices y eso duele aun mas al desprecio de Sai. Porque... bueno... aun lo sigo queriendo, sobre todo, comprendo finalmente lo difícil de despegarse de algo tan bueno.

De reojo miro a Sasuke, este me regresa la mirada unos segundos solamente para demostrarme el entenderlo todo, aun así, transportar nuestra situación a la de Sakura con Sai es absurdo. Su historia no es tan complicada a la nuestra, allí no existe ni palabras vacías o compromisos a escondidas, solo son dos jóvenes confundidos presos de sus propios temores. En cambio nosotros, estamos lejos de ser eso, al menos de mi parte porque siempre estuve dispuesta a enfrentar lo que sea solo por amor a Sasuke, aunque obviamente el no. Su mirada se desvía hacia un punto vacío de aquel salón, conociendo perfectamente cual es su lugar, donde efectivamente no resulta ser a mi lado.

— Pero igual a lo que me has dicho — ella sigue hablando ante el silencio — no puedo hecharme a morir toda una vida, menos tomando en cuenta lo cerca de estar en las regionales, mi deber es centrarme en ellas y olvidar lo demás.

— No eres una maquina, Sakura — repuse medio frunciendo el ceño — esta bien recordar, igualmente llorar, solamente te pido el...

— Demostrarle a los demás mi valor — se adelanta a mis palabras, con una sonrisa en los labios. Menuda caja de sorpresa en resultar ser, da mucha emoción — Lo haré, puedes asegurarlo, en verdad conseguí la canción perfecta para cantar en las regionales. Dejare a todos con la boca abierta, inclusive tu.

Por supuesto, dejando la fraternidad de lado, nosotras somos rivales a vencer en las competencias de las regionales. Debía de estar completamente alerta, una Sakura tirada y rendida al suelo, es mas peligrosa a estando totalmente normal. ¿Quien puede olvidar eso? Si el año pasado, Sai la boto solamente para cumplir la fantasía de salir con dos chicas a la vez, muy oportuno de su parte. Mi amiga le canto "si te da la gana" como tarea del coro y luego lo mando al infierno, en mi memoria aun esta grabada la expresión de maestro Kakashi cuando lo hizo. Ha de admitirlo, las ideas de Sakura son bastante ingeniosas, gracias a ella pude desquitarme dos veces con Sasuke. La primera en el salón de los R.e.d y la segunda, siendo en la casa de Gaara. Volviendo a la realidad, demostre mi sonrisa motivada pues aceptaba claramente su desafio, igualmente no me quedaría atrás también tenia una sorpresa para ellas y todo el mundo.

— Lo estare esperando con ancias — le dije.

Entonces, de pronto, el sonido de su celular nos espanto a los tres encontrandolo inesperado. Sacandolo de su bolsillo vio la pantalla palideciendo, era uno de sus padres, seguramente enterandose de la ausencia del auto en el garaje sin previo aviso. Disculpandose, se levanto del asiento dirigiéndose al rincón mas remoto del salón, empezando el discurso mas largo de perdón por su comportamiento inresponsable. Rayos, verla es igual a cuando cometí mas o menos lo mismo en el pasado, queda claro que en momentos de suma tensión mi amiga y yo no pensamos de forma racional, solamente con el corazón. Suspire cansada, ni pensar en estar librada de drama solamente por encontrarme en Red, hasta en los lugares mas remotos lograba encontrarme, seguramente soy iman de esta. De cierta forma, estaba halagada en la confianza impuesta en mi de Sakura, ambas habíamos avanzando mucho en nuestra relación en este año transcurrido, seguramente todo comenzó desde hacer ese dueto como tarea del club. Cuando Sai haciendo una vez mas de las suyas, impidió el cantar con Trevol como tarea del coro, llevandome a cantar únicamente conmigo misma. No me quejo, realice uno de los mayores retos de mi vida, dando como resultado a la mente de aquellos incultos por las artes, el performance mas ilustre jamas visto. Sin embargo, no quitaba el hecho de sentirme completamente sola, porque hasta la misma Minami canto con Karin en un excelente dueto dinámico, ni hablar de Hinata y un Naruto sin poseer la mas remota idea de que hacer. Todos, absolutamente todos, estaban acompañados de alguien a excepcional de mi, claro esta. Pero Sakura, la menos pensada de todos del coro, se dio cuenta rápidamente de mi pesar viendo detrás de la mascara de frialdad, llevandonos a hacer aquel dueto mágico, nostalgioco y divertido. De inmediato, no solo gane a una gran acompañante en duetos igualmente una amiga confiable, la cual durante todo este tiempo de traslado a Red, sirvió de soporte en cada bajada ocurrida en actual vida. Se lo debía, como agradecimiento al menos, tenia que estar con ella en estos momentos. No Minami, mucho menos Hinata, son excelentes chicas pero no posee el grado de dolor experimentado en sus memorias como yo, dejando la modestia aparte por supuesto. Porque entre las dos, hemos vividos circunstancias similares donde el chico que nos gusta ha ignorado nuestra presencia, jugado con nuestros sentimientos y escogido a otra chica por encima de cualquier cosa. ¿No puede existir algo peor a eso? La verdad, lo dudo. El dolor de sentirte inferior a alguien mas es duro, asfixiante y devastador, solo alguien pasando por algo igual puede comprenderte. Un vuelco en el bolsillo de mi saco me devuelve a la realidad, introduzco mi mano sacando aquel aparato que he olvidado revisar desde la persecución de Sasuke y aparición de la terrorista, seguramente Tadase junto a los chicos se encuentran buscandome en todo Red, aun no hemos terminado los deberes y tenemos que hacerlo. Sin embargo, al ver la pantalla del celular descubro un mensaje pero no es de Tadase, sino Gaara. Mierda, mierda, mierda. Esto no es bueno, si logra enterarse de la canción de Sasuke y acompañarme en estos momentos, se armara la grande. Aguarden, no estoy sola, Sakura se encuentra conmigo eso debería de servir al menos como cuartada. Mi novio solamente avisa en el texto estar en camino a Red, Kankuro viene acompañandolo y los resultados de sus pruebas son satisfactorias, no existe nada malo dentro de él con eso podre estar tranquila, siempre tiendo a volverme paranoica sin razón aparente. Frunciendo el ceño, tecleo una respuesta rápida llamándolo tonto sin cerebro e insensible, ¿Esta malo preocuparme por mi pareja? A estas alturas, pensé en ello como una demostración de cariño, no lo contrario. En seguida llega su respuesta, diciendome una vez paranoica y masoquista de alto rendimiento, mi único papel en ejercer en estos momentos es de estudiante, mis deberes no se realizarían solos. Claro, Gaara ni puede imaginarse la gran interrupción en manos de la voz líder, aunque cuando lo haga, su estado de animo no sera tan jovial como ahora. Cortando de raíz la mala hierva, le comentó mas o menos lo ocurrido sin guardarme ningún detalle, la base de toda relación es la confianza y ser honesta se considera virtud. Finalmente, sugiero encontrarnos en el aula de estos momentos, aun no puedo dejar a Sakura sola menos en ese estado depresivo, ella sigue necesitando mi ayuda. Gaara simplemente asiente a mi llamado, asegurando que una vez pisando el suelo de la escuela, venir corriendo a nuestro encuentro. Suspiro aliviada guardando el aparato, no ha mencionado ningún disgusto por estar acompañada de Sasuke, aunque no puedo pintar mucho la victoria, mi novio en estos momentos quizás este temblando de ira y descontrol. Solo deseo con todo mi corazón, calmarse al llegar a Red, tengo suficiente de drama por un día.  

Siento los pasos de Sasuke acercándose a mi, viene en el mismo plan al mio hace unos segundos, revisando su teléfono. Suelta un suspiro cansado, respondiendo unas cuantas palabras y nuevamente guardandolo, seguido de ello frena sus pasos a una distancia prudencial de mi, simplemente mirandome a los ojos. A mi cabeza, se viene la conversación que tuve este lunes con Sasuniki su prima, sobre este sufriendo demasiado ante nuestra separación y pronta relación con Gaara. La verdad, detallando su rostro con detenimiento solamente puedo percibir el daño, soledad y frustración de su dueño ante su situación llevandome a sentir incomodidad. ¿Por qué? ¡¿Por qué mirar sus encantadores ojos oscuros me produce escalofríos?! ¡¿Por qué me siento igual a una niña indefensa frente a él?! Es como... como si pudiera leer cada uno de mis pensamientos, dolores o pesares escondidos en mi alma. Mas sobre todo, conocer exactamente lo que produce simplemente con su prencia frente de mi, porque aunque admita y luche contra la corriente no puede evitar la realidad. Esta separación igualmente me afecta a mi. Es cierto, la piel arde con el simple hecho de saber que el dueño de colocarla ardiendo, se encuetra a centímetros de mi. Deseandolo, llamándolo con fervor a tocarla, acariciar, y lo peor de todo, besarla. Si, anhelo ser besada por esos labios húmedos con sabor particular, entregarme a ellos y ver explotar sobre mi cabeza aquellas explosiones multicolores propias de él. ¡Demonios! No puedo ni siquiera creer lo que mis pensamientos estan gritando, estoy deseando con locura infinita a un chico que no es Gaara, alguien sumamente peligroso, poseyendo el poder de destruirme hasta las cenizas. ¿He perdido la cabeza? ¿La cordura? Porque, estoy pensando seriamente en haberme vuelto loca, violando toda imposición creada por mi misma. El no afectarme nada mas de Sasuke, ni su voz aterciopelada, la manera de mirarme e inclusive dedicar a buscar un punto débil en mi para meterse una vez mas. Sin embargo, siento el gran abismo entre ambos queriendo tragarnos, consumirnos por completo y entregarnos a aquel sentimiento de nostalgia. Lo extraño, mierda... ¡Claro que lo hago! Todos los jodidos días de mi existencia pienso en él, de como puede haber amanecido, su estado de animo, su salud, su... ¡Todo! ¡Todo de él! Del mismo modo me cuestionó, porque no tengo derecho alguno de ello, Sasuke tiene a Kohana ha decidió por ella antes de mi misma. ¿Es acaso patético mi postura? Aun mas, las memorias de todos aquellos besos compartidos entre los dos, esos duetos, momentos de sana diversión y uno que otro coqueteo de nuestra parte. Lo se, es insano esta relación, la actividad de tira y encoge solamente nos puede llevar al desgaste total. En esta ocasión es diferente, no estoy sola, tengo a Gaara y dañarlo obviamente jamas saldrá de mi mente. Es un excelente chico, amable, considerado y lucha cada momento de su vida por ganar el espacio en mi corazón al completo, no le soy indiferente pero corresponderle como él lo desea aun es imposible. Es triste enterarme de todo esto solamente porque me encuentro frente a Sasuke, quien posiblemente, este al tanto mas o menos de ello.

— Lo siento — comienza diciendo, medio cabisbajo — hace unos momentos actúe precipitadamente obligandote a caminar hasta aquí, sin considerar tus pensamientos o tu plan. Yo... en verdad lo siento.

¿Por qué ahora entre nosotros todo resultaba extraño? ¿Pesado? Era como estar alrededor de ambos una pesada neblina impidiendos hablar con soltura, igual a el pasado glorioso en la memoria de cada uno. Ahora, simplemente siento un pesado peso en mi pecho, encargado impedirme moverme con soltura y naturalidad.

— No... de hecho, debería de darte las gracias — respondí enseguida, viendome algo frenética — Sakura estaba tan descontrolada y no tenia idea de que hacer, pensé en entrar en pánico en cualquier momento. Fue un alivio tu presencia allí.

Aguarden, aguarden, solo... ¡Aguarden! No pudo haber salido eso de mi boca, el darle entender a Sasuke ser valioso para mi en circunstancia adversas, jamas lo dije. ¿Aquien miento? ¡En verdad lo hice! Esta sonriendo medio apenado, coloca una de sus manos en mi hombro, mirandome con su miel convencional al hacerlo. Oh, rayos, demonios, maldición y mil carajos, esto es malo, muy pero muy malo, porque cuando Sasuke ejerce ese tipo de postura no solo consigue su cometido, me derrite completamente. De momento a otro, una sublimes contracciones se alojan en mi pecho, seguido de un cosquilleo en todo mi cuerpo y las piernas queriendo dejarse caer al suelo. ¿Como puedo ser tan idiota? Descolocarme de esa manera por una simple mirada de este hombre, ni siquiera me esta abrazando o tocando directamente mi piel... ¡Solo mirando! Reatifico una vez mas mi postura, soy una idiota sin remedio.

— No, Lizi no debe de agradecerme — dice tan delicado como el pétalo de una rosa, pues su voz me suena de esa manera — ¿Lo recuerdas? Antes te lo prometí, ocurriese lo que ocurriese, estaría allí para ti para cualquier circunstancia apoyandote.

Oh... demonios, si que recuerdo eso perfectamente, aquella promesa nata de dos personas ante una historia tumultosa. Ahora, eso me hacia sentir peor a miserable porque habre pensado mal, Sasuke es un hombre de palabra bajo cualquier pronombre, el lograra cumplirla.

— Sasuke... — pronuncie su nombre con conmoción — yo...

— ¡Elizabeth! — grito alguien mas mi nombre.

La puerta se abrió repentinamente en un estruendo, asustandonos a ambos y llevandonos a separarnos de inmediato. El rostro joven del chico quien es mi novio se muestra frenético, asustado, sus jadeos constantes avisan el haber corrido hasta aquí sin descansar. Al vernos en esa manera, corre de inmediato a donde estoy estrechandome entre sus brazos e inmediatamente marcando su territorio, basta solamente hacerlo para llevarme a reaccionar de golpe. ¿Qué fue toda esa mierda? El magnetismo, la electricidad y el fuego en mi interior queriendo arrasar todo a su paso, lo mas preocupante de todo, es los sentimientos hacia un hombre que no es Gaara. Estoy avergonzada de mi misma, porque en la vida tengo derecho de dañar a alguien quien me ha hecho mucho bien, Gaara no merece tal cosa de mi, solamente respeto y admiración. Este mira a Sasuke endureciendo sus facciones, sujetando el agarre en mí con duda pensando que tal vez voy a huir, siendo totalmente absurdo de su parte, puedo encontrarme conmocionada y confundida, pero jamas volveré a retroceder. Sasuke por su parte, baja su cabeza con resignación dibujando una media sonrisa triste, comprendiendo que su presencia aquí sobra y una osadía de su parte ir contra ello. Sin embargo, eso no alivia para nada la atmósfera, Gaara aun se mantiene con la guardia alta esperando alguna represaria de nuestro compañero de coro. Como aparición divina, Sakura culmina su llamada excusandose apenada de ello, sus padres estaban sumamente preocupados de su desaparición repentina, aunque al menos estan mas tranquilos de saber de su paradero, al encontrarse conmigo debe de estar bien. Es increíble lo densa de Sakura al momento de estar deprimida, repela de su lado los rayos fuertes de guerra a su lado, puede llegar hacer peor a la misma Sasumika de proponerselo. Sin embargo, al ver a Gaara a mi lado, sus pestañas comienzan aletearse rápido corriendo a su lado y apartandome de un manotazo. Solo mirenla, ni respeta el hecho de ser yo su novia, aunque se lo pasare por algo solamente en esta ocasión, la próxima no podre ser tan codesendiente. Mientras ella revolotea sin descanso alrededor del Sabaku, giro hacia Sasuke mostrandole una mueca de total incredulidad, ambos sabemos que Sakura es un total misterio de tratarse de hombres y su estado de animo, varia de acuerdo a la situación.

— Es el momento de irme — señala hacia la puerta — Hidan y Sasori estan como locos buscandome, los deje atrás cuando decidi correr por ti. Además, Gaara esta con ustedes, Sakura parece verse animada. Ya no soy necesario.

— Comprendo — asiento un poco entristecida de su marcha, no puedo negarlo, en verdad ha pasado tiempo desde vernos de esta manera — aunque nuevamente, gracias. Fuiste de gran ayuda.

— Ni lo menciones Lizi — sonrie avergonzado — en lugar de eso, cuida de Sakura, parece necesitar mucho de ti en estos momentos.

— Lo hare.

Agitando su mano a mi dirección, gira mostrandome su imponente espalda caminando hacia la salida, se para unos segundos meditanto el salir y luego con un suave toque hacia el marco, atraviesa la puerta sin mirar hacia atrás. Quedo literalmente pegada allí, mirando hacia la nada latiendome el corazón de manera inregular, culpandome internamente al desear querer unos minutos mas con Sasuke. Tengo tantas cosas por preguntarle, su estado de animo, los asuntos duros en su casa con sus abuelos, si ha podido encontrar la calma aunque sea en la soledad de Red... y muchas cosas mas. Pero no saldrán de mis labios, jamas lo harán, él y yo no somos nada, nunca lo hemos sido delante de los ojos de las personas. De hecho, la relación que nos unió en un entonces fue la amistad, cuya el mismo se encargo de erradicarla de raíz. Suelto un suspiro apretando mis puños, no debería agobiarme con el pasado menos con sentimientos contradictorios, solo estar orgullosa de mis decisiones tomas y jamas arrepentirme de ellas. Quiero a Sasuke, me preocupo por él, es mas que un hecho, pero una vez mi corazón recordando todas las penurias vidas anteriormente, vuelvo una vez al punto de inicio juntando mis manos con Gaara. Mi auténtico salvador. Llenandome de fortaleza, giro en dirección a Sakura y mi novio, quien escucha atentamente la historia de la chica con respeto a su visita repentina, este asiente en algunas partes y hace preguntas en otras. Al sentir mi mirada sobre ellos, callan de inmediato esperando tal vez una explicación de mi parte.

— Se ha ido, Hidan y Sasori estan buscandolo como locos — señale detrás de mi — solamente me pido permanecer a tu lado.

— Francamente — suspira cruzando los brazos Sakura, mirando algo desconfiada — no comprendo en nada los movimientos de Sasuke, pensé que su postura era de ignorarte al tenerle miedo a su odiosa prima. Pero hoy no solo te ayudo, igual se expuso delante de muchos alumnos de Red. ¿No crees que es contradictorio?

Lo es, lo se desde hace mucho tiempo. ¿Qué pasaba por la cabeza de Sasuke en ese instante? Para mi es un misterio.

— Sea como sea, no me agrada — admite Gaara con el ceño fruncido — debe de estar tramando algo seguramente.

— Trama que me tiene sin cuidado — sonreí despreocupada, desconcertando a los dos — ¿Qué? Agradezco mucho la ayuda de hoy, pero en mente tengo otras prioridades.

— ¿Como cuales? — alza una ceja incredula mi amiga.

— El asunto con tus padres — cambie de inmediato el tema — ¿Que les dijiste luego de su eminente alivio ante la aparición de la única hija rebelde en sus vidas?

— Me quedaré — soltó con simpleza.

¿Eh? Creo haber escuchado mal lo dicho por mi amiga, seguramente estoy comenzando a delirar sin razón aparente, porque Sakura ha mencionado quedarse en Red. Busco la mirada de Gaara tratando de encontrar respuestas, este se encoge de hombros sin igualmente comprender nada, seguramente lo ha tomado por sorpresa.

— ¿Qué acabas de decir? — musite incredula.

— Lo he dicho, me quedaré — reintegra una vez mas descomponiendo mis nervios — no pienso volver al distrito 6 menos cuando probablemente todo el coro este vuelto loco, Minami no para de mandarme mensajes con la finalidad de saber mi paradero. Yo, solo quiero estar tranquila, digerir lo ocurrido y volver a pararme.

¿No solo quieres hacerte la importante? Desde tiempos inmemorables lo has hecho, comportarte igual a una diva solamente porque has sido herida. En fin, creo que esta en su derecho en querer paz y nadie puede negarselo. Sin embargo, Red no es refugio ante los corazones rotos, es una institución de renombre y soy una alumana modelo en este sitio. ¡No quiero darle un disgusto a mi padre por esconder a esta chica!

— Comprendo tus argumentos, de hecho, los respeto — digo con suma cautela — Sin embargo, aun no comprendes la posición en la que me colocas, de ser descubierta por algún profesor... podrías meterme en apuros.

— Relajate — dice Gaara, muy tranquilo — los profesores no se tomaran la molestia de revisar los dormitorios, estará bien por esta noche.

Si, mi locura llego a momentos críticos porque he escuchado mas sandeses por parte de mi novio, quien es la persona mas correcta, seria y... ¿Aquien quiero mentir? Gaara puede ser todo eso, pero su debilidad es ayudar a las demás personas, lo hizo en el pasado conmigo y lo sigue haciendo, una vez demostrado tu personalidad pura has ganado un espacio en su vida, porque de valer la pena ayudar extiende su mano sin miramientos. Rayos, si Gaara ha decidido hacerlo, no soy nadie para contradecirlo.

Tomando unas bocanadas de aire para controlar mis nervios, sonrio resignada hacia este par de temerarios sin remedio.

— De acuerdo, hagamos travesuras. — conteste.

Llamando a una de las mayores contradictorias de reglas, Hinamori Amu, adopta la idea de conseguirnos un uniforme de la misma talla de Sakura, por eso no existe problema pues tienen la mismas medidas en ellas. Acto seguido, puede caminar con suficiente soltura por los pasillos de Red, no debe de sentir ningún miedo porque sino sera de inmediato descubierta, todos nosotros la acompañaremos y no la dejaremos morir en ningún momento. Después, lo mas idóneo es ir a la habitación "510" y esconderse, los alumnos de Red son muy resectivos obviamente se preguntaran ante la presencia de alguien nuevo, aunque tampoco son de los de involucrarse demasiado en algo. Sin embargo, es mejor evitar problemas desde un principio y resguardarse. Asintiendo a cada una de las palabras de la chica rebelde, Sakura sujeta el uniforme de Red mirandolo detenidamente con ojos pintados en alegría, hacer esto seguramente es toda una aventura para ella, con ello no quiere decir olvidar su dolor ante el noviazgo de mi hermano con Ino. Llenando sus ojos de lágrimas, nos agradece sumamente conmovida porque jamas pensó en tener ayuda de integrantes de un coro rival, la vida le había enseñado a desconfiar en los demás. Luego de aquella desilusión amorosa con Deidara, aparentemente quedo marcada de alguna manera, aunque gracias a nosotros, ha vuelto una vez mas a creer en otras personas. Mis compañeros de habitación la rodean al verla así, un Tadase sonriendo le coloca una mano en la cabeza dictaminando no debernos nada, las amigas mias serán igualmente las de todos ellos y obviamente, jamas se harían la vista gorda de ver a alguien en problemas porque los tendrían allí dando su mano amiga. Derramando mas lágrimas es abrazada estilo koala por Sana, Amu sosteniendo su hombro sonriendole, Tadase aun dándole palmadas en la cabeza y Akito diciéndole palabras alentadoras. En tanto Gaara y yo, nos quedamos mirando el panorama armonioso unos cuantos metros cerca a ellos. Ahora, mas que nunca, estoy contenta de tener amigos tan unidos como los de la habitación "510", en los momentos mas difíciles en mi estadía aquí, cuando Sasuke me dio la espalda ignorandome tal cual fuese un objeto inservible, ha sido los chicos quienes se atrevieron hablarme, sobre todo Tadase. No me canso de decir ser mi salvador entre tanto caos, puede definirlo como mi hermano sin enlaces de sangre. Por supuesto, él me abrió un camino hacia la amistad de aquellos chicos alborotados, Amu la eterna chica enamorada del amor y su novio Ikuto, Sana la loca habladora con los pájaros estando en conflicto con Akito, creando un triangulo amoroso problemático por el amor de Inu. Todos y cada uno de ellos, son importantes para mi, convirtiéndose en mis preciados amigos.

Nos quedamos afuera esperando a la salida de Sakura vestida con el uniforme, a mi lado Gaara usando un tono de voz bajo, pregunta la presencia de Sasuke al momento de su llegada al aula. En primera instancia me impresiona, seria una estupidez de mi parte creer librarme de un interrogatorio, era mas que obvio esperar escuchar de sus labios con respeto a ello. Sin embargo, eso no quitara el hecho de sentirme atraída una vez mas hacia su mirada oscura, su presencia egnimatica y personalidad arrolladora. No puedo, no debo decirle ni darle sospechas de esto, mantenerme firme es uno de los pasos mas fuertes en realizar. Tranquilamente, le comento conseguirmelo en el pasillo después de la reunión en la sala común, hizo un número desinteresado para los R.e.d con la finalidad de alivianar el ambiente estresante de las regionales. Sentí sobrar allí, por eso, recogí mis cosas decida a salir de lugar, fue en ese momento cuando Sasuke igualmente lo hizo y posteriormente Sakura. Lo demas, puede imaginarselo. La chica llorando desesperadamente, gritando cosas incoherentes, llamado la atención de medio edificio y aferrada a mi como su único salvavidas. Sasuke solamente nos trajo a este salón con la finalidad de tener privacidad, en ningún momento intento involucrarse en la conversación o algo parecido, mantuvo las distancia hasta la llamada de los padres de mi amiga. Eso fue todo. La seriedad y tenacidad al relatar lo ocurrido, me hizo sentir escalofríos de si misma. Esconderle los verdaderos pensamientos de mi cabeza a Gaara era imposible, él es de los que leen fácilmente las expresiones de tu cara y los movimientos corporales. No obstante, si demuestro indiferencia ante los hechos respectivos de Sasuke, podre darle a entender lo insignificante que resulta ser para mi. Gaara aguarda silencio unos momentos, dándole paso a escucharse solamente las voces ruidosas de Amu y Sana, comentando bromas sin sentido sobre un incidente hoy en clases. ¿Habra descubierto la verdad detrás de la mascara? Como anteriormente lo he dicho, mi novio es muy intuitivo, a él no se le escapa nada. Aunque, demostrarle signos de nerviosismo de mi parte no me ayudara en nada, quedandome simplemente esperar.

— No confió en él — dice finalmente, llamando mi atención — su de repente, "mano amiga" es sospechosa. Aun mas, cuando su deber es el ignorarte como lo ha hecho desde siempre.

Era cierto, igualmente me pregunte sus acciones precipitadas, porque Sasuke no es de impulsos, el suele pensar cuidadosamente sus acciones antes de ponerlas en practica. Debe de existir una razón al querer acercarse a mi, razón la cual, no quiero ni siquiera conocer.

— Tienes razón — conteste seriamente — pero debes comprender el darme igual todas sus acciones, cualquier cosa que este planeando no va afectarme.

— ¿Estas segura? — exclama mirandome fijamente, ejerciendo presión en mi mente — Puedes decirme todo eso muy convincente de ti misma, incluso, demostrarmelo. Sin embargo, los sentimientos de tu corazón gritando por salir dicen todo lo contrario.

Me congele, maldición, tratar de idiota a este chico es una completa metida de pata. Creo que la expresión de mi parte, debe decir todo lo oculto minuciosamente en el lugar mas inhóspito en mi mente, pero inesperadamente este chico fue lo suficiente astuto para descubrirlo. Mierda, me siento una completa estúpida, peor aun, una mala agradecida con el único chico en poder confiar en mí y las ganas de ser feliz. No solo eso, los sentimientos emergidos hoy hacia Sasuke, debería de sentirlos en por mi novio, no por él. ¿Qué clase de chica soy? Igualmente prometí el cuidar de Gaara y evitarlo hacerlo sufrir. Sigo siendo una persona nefasta, egoísta en solo pensar en si misma obviando aquel que definitivamente, me valora como chica.

Conclusión: no tengo palabras para contradecirlo.

— No coloques esa cara — dice indiferente, introduciendo sus manos en los bolsillos del pantalón — hace parecer que estoy reprochandote algo, cuando realmente, jamas va hacer así.

— Pero... — le digo dudosa, medio mordiendo mis labios — ¿Te estas escuchando? Sigo sintiendo emociones por alguien que me hace daño, soy una egoísta y mala persona.

— Te equivocas — contradice mi argumento, llevandome a girar hacia su dirección sumamente incredula. ¿Acaso escuche bien? — desde un principio sabia donde me involucraba, sobre todo, la realidad de tus sentimientos. Aun así, quise lanzarme al vacío solamente por ti y creelo, jamas me arrepentire — sonrie de manera despreocupada, mirandome de reojo — porque eres la chica mas increíble e imperfecta que he conocido. Tus errores son solo para mi piezas que componen tu ser, y por ello, no dare mi brazo a torcer contigo. ¿Lo recuerdas? Poseo bastante paciencia.

Ah... eran este tipo de palabras el hacer de Gaara alguien admirable, fuerte y totalmente ajeno a cualquier otra persona. Solo yo, era la única en poseerlo entre todas las personas, en una parte me halagaba, porque la otra parte mencionaba el no tener derecho de hacerlo. Sin embargo, este chico, ha decidido bajo sus propias capacidades el escoger al pesar no corresponderlo. ¿Alguien puede decirme que hice en mi vida pasada para merecerlo? Porque no lo se.

— Mira cuan masoquistas puedes ser — le dije en tono de broma, él bufo — ¿Ahora volverás a meterte conmigo diciendome así?

— Por favor — respondió en tono acusador — ¿De quien mas pude aprender hacerlo? De ti, obviamente. Asi que, sueles aprender de una maestra.

Este chico...

— E igualmente lograr superarla — le seguí en su juego, alzando mi mentón.

Menos mal, la atmósfera incómoda entre los dos se había desvanecido por completo, quedando solamente un aura amena entre ambos, diciendonos bromas sin sentido esperando ver la cordura del otro a tope. Al menos conseguimos distraernos de una manera bastante inusual, insultandonos y riendo por ello.
A los pocos minutos Sakura sale del aula, vistiendo correctamente el uniforme de Red teniendo una expresión apenada en su rostro, debo de admitirlo verla de esta manera se me hacia algo extraño pero no le asentia mal, lo contrario, pues es mucho mejor que todos esos atuendos bizarros en su ropero. En fin, la primera en reaccionar fue Amu alegando verse muy bien, hasta en verdad podría ser desapercibida ante los demás, con tal, parecía una mas de nosotros. Akito dio un paso hacia adelante, anunciando el retirarnos cuanto antes, pronto seria la hora de la cena y los estudiantes harían su apariciones. Asintiendo a ese hecho, empezamos a movernos por los pasillos de Red de manera precabida, eso no quiero decir mirando hacia todos los lados, mas bien, aparentando toda la normalidad posible. Sakura se pego a mi hombro medio temblando del miedo, le susurre el tranquilizarse, de percibir en ella un comportamiento extraño los demás tendrían sospechas. Ella asintió firmemente, haciendo cuestionar sobre la verdadera Haruno Sakura en conocer durante toda mi vida, aquella quien mantenía su cordura al margen y llevaba el mentón bien en alto, aparentando seguridad y mucha autoconfianza. De esa chica, solamente quedaban las cenizas, porque el semblante proyectado en esos momentos era de un persona herida, golpeada sin compasión por la vida. Aun así, sabia que esta misma muchacha tendría la fortaleza de levantarse del suelo, colocar la vista adelante y empezar a caminar al futuro. Estando un poco mas relajada, cruzamos en medio de unos grupos que salían de alguna clase, no nos prestaron mucha atención pero siempre existían los que medio miraban a los demás, afortunadamente nadie noto nada raro y pudimos seguir nuestro rumbo. Pronto ya estábamos en el loving de los dormitorios, un sitio menos concurrido, aunque debíamos ganarle a el siguiente obstáculo a vencer. La señora que cuidaba aquella aérea. Nos miramos los unos a los otros en busca de algún plan, engañar a una mujer quien conocía a cada alumno pasado por sus ojos, era la mayor odisea de todas. Respirando pesadamente, sujete con fuerza el brazo de Sakura haciéndola caminar con rapidez, mis compañeros de cuarto se quedaron atrás de nosotras mirando desconcertados mi repentina actitud, cosa que aun desconocer el gustarme quedarme cruzada de brazos mientras la vida pasa ante mis ojos. Tadase es el primero en seguirme la corriente, colocando sus pasos muy cerca de mi aparentando total normalidad al caminar, Sakura me mira de reojo y entre dientes pregunta sobre que estoy tratando de hacer. Con tranquilidad le pido quedarse callada, la encargada de los dormitorios no es alguien de tomarse a la ligera, ella realmente puede inducir en ti un miedo a lo psicológico. Mi amiga traga saliva ruidosamente, adoptando una postura algo rígida al caminar, no le comentó nada al respecto y sigo caminando rumbo a las escaleras. La mujer encargada desde su asiento, nos mira con ojos de halcón esperando percibir una inormalidad en nosotros, cosa que jamas hará. Tengo fama de callada y aunque sea amiga de revoltosos, junto a Akito o el mismo Gaara marco la diferencia de alguna forma. Pasado delante de ella, muevo mi cabeza en señal de saludo siendo ignorada de inmediato, bueno, no es como si esperara un comportamiento simpático de su parte. En todo Red se ha dado a conocer igual que un león, impetuosa, seria pero a su vez tan peligrosa como su comportamiento gruñon. Todos mis amigos adoptan la misma postura que yo, exceptuando a las locas de Amu y Sana saltando prácticamente al mostrador con ganas infinitas de fastidiar. Mi amigo Tadase, susurra entre nosotros ser solamente una manera de distracción, asi poder movernos rápidamente hasta nuestra habitación. Llevando al pie de la letras esa declaración, obligo prácticamente a Sakura medio correr entre los pasillos creyendo el ser descubiertas por esto. Afortunadamente, no escuchamos gritos de la encargada dándonos a entender salir virtuosos en esta batalla, aprovecho esto para soltar a la chica y frenar donde exactamente se alza la placa de "510". Hemos llegado. Aplacando las repiraciones erranticas en nuestros cuerpos, le lanzo la llave a Gaara el único fresco igual a una lechuga, dándole la libertad de abrir la puerta y así entrar. Es en ese momento de hacerlo, que Sakura medio entrando al cuarto suelta una señal de exclamación de asombro, muy común en las personas que por primera vez estan en un ambiente tan diplomático como este. De hecho, me extraño no verle un comentario con respecto al loving de los dormitorios, aunque viendo todo esto a su alrededor no puede evitar musitar sentirse entre la grandeza. Bastante aceptado por cierto, aun ella desconoce el haber involucrado con el nieto de una condesa, mucho menos estar saliendo con el hijo de una duquesa, es decir, sabe sobre ser extremadamente ricos pero no de sus títulos ariatocraticos. Es imposible el pensar que desde colocar mi primer paso en Red, me involucre con personas realmente problemáticas, llevandome a llegar a la conclusión. Entre mas adinerados, mas complicados son. Le explico el orden de las camas a Sakura, igualmente donde suelo dormir, ella alegando sentirse igual a una protegida de príncipes dentro de un monumental castillo, corre hacia mi cama colocando sus cosas en ella y sonriendo de oreja a oreja. Por lo menos se encuentra animada, debería alegrarme por ese gran detalle. No obstante, su presencia entre nosotros solo incrementa mis peores miedos.

— Nosotros vamos a buscarles comida — se compromete Sana, dejando sus cosas en su lugar y mandandole una señal a los demás — debes de tener hambre, Sakura.

— En realidad... no mucha — confiesa medio apenada desviando la mirada hacia sus manos.

— Pero debes de alimentarte — sugirió Amu, optando una postura protectora — y así partear traseros de esos dos.

Sakura parece estar convencida de ese comentario, pues de inmediato suelta una risita divertida, contagiando a los demás.

— Una vez mas, gracias chicos — comenta asustandome hasta los huesos, vivir para contar la presencia de Haruno Sakura agradeciendo algo a alguien mas es de locos — no muchas personas en Konoha se prestarian para hacer algo asi, pero ustedes...

— Ahorra esas palabras y descansa — puntualizo Tadase con una sonrisa suave — nunca te tomaremos como una desconocida, menos siendo tan cercana a Lizi.

Mi amiga asiente satisfecha con las palabras del chico, pues cada una de ellas son totalmente ciertas. Gaara, da un paso hacia adelante, colocando una mano en la cabeza de Sakura dándole suaves palmadas en signos amistosos.

— Quedate con Lizi, aprovecha y toma una ducha — sugire con voz neutral — luego comeras lo que te traigamos. ¿Ha quedado claro?

— Por supuesto.

— Bien — se aleja de ella, mirando a nuestros amigos y caminando rumbo a la salida — andando entonces.

Rápidamente somos dejadas en la inmensidad de esa habitación, mi amiga aparentaba estar tranquila agarrando bocanadas de aire en ciertos segundos y luego musitando palabras para ella misma, seguramente se mentalizaba o canalizaba todas sus emociones. Esta no es la primera vez en Sai despreciarla, ya ha sucedido anteriormente, aunque en esta ocasión ha logrado tocar lo mas profundo de su ser. Ino no ha dicho mentira alguna, Sakura jamas ha pertenecida a este sitio y menos posee una postura dócil al tratarse de mi hermanastro, debido a ello el impacto de conocer la realidad se hizo peor. Sin embargo, de la cabeza nadie me quitara que en realidad Sai se encuentra confundido, llevándolo a involucrarse en una relación del pasado donde no funciono. ¿Como lo hace? Me refiero, Ino lo engaño con su mejor amigo y juntos tuvieron una bebé, eso desquebrajo totalmente cualquier signo de confianza en ella. Yo misma presencie al lado del coro, cuando con lágrimas en los ojos mandaba al demonio a la chica totalmente dolido y decepcionado, tomando a la conclusión retirarse del coro. Fue momentos de mucha tensión y estrés, pero al igual que en toda familia logramos superarlas. Él debía de admitirlo, Sakura estuvo allí en ese instante fatídico sacandolo del barro donde Ino lo introdujo, por supuesto, este viendo un poco de mejora la desecho fácilmente. Era cierto, mi amiga no es ninguna santa, ya ha cometido lo suficientes errores como para darle la espalda e ignorarla, no obstante, considero firmemente en las personas arrepintiendose de sus actos y queriendo enmendarlos. Aunque, otra cosa muy distinta era el hacerte el duro y no permitirlo, creando de esa manera otra historia. Como sea, en esta caso aplicaría la de papá, no involucrarme hasta ser llamada. Mirando un poco el panorama, eso jamas ocurriría ni en cien años luz, por mucho de morir de ganas de decirles sus buenas verdades en la cara a mi hermano, evitar conflictos es lo mejor. Colocando el tema de lado, me dirigí al armario con la finalidad de buscar mis cosas para darme un baño, igualmente un cambio de ropa para Sakura, no se quedaría con el uniforme de Red, ¿Cierto? Acercandome a ella, le extendí en mi cama una toalla extra que poseía y la pijama, listas para ser usadas.

— Gracias... — musito apagada a la par de agarrar las prendas.

— Ni lo menciones, solo ve y toma un baño — señale al aseo de chicas — ha sido un día bastante largo para ti y debes relajarte.

— ¿Y qué hay de ti? — pregunto curiosa, caminando hacia el sitio.

— Queda uno justo al lado — sonreí traviesa — es el de chicos, pero dudo mucho que se enojen.

Sakura movió su cabeza hacia los lados incredula, tal vez desconociendo en su totalidad la nueva Lizi frente de sus ojos. Ya lo se, la osadía parece estar convirtiéndose en mi deporte favorito.

— ¡Que atrevida! — exclama con signos de complicidad — recuerda que tienes ya un novio, no puedes comportarte de esa manera. Dudo mucho ver su vista buena en esto.

— Ni te preocupes, porque quedará entre las dos — reí divertida de mi propia ocurrencia.

Luego de unos minutos compartiendo ese momento intimo de amigas, Sakura bajo su cabeza optando una vez mas ese semblante tan patético y nostálgico. Seguramente recordo algo.

— Ire a tomar ese baño — dijo simplemente.

Y yo, efectivamente la deje hacerlo, había sido suficiente de hostigamiento por un día.

Minutos después de darme ese baño, entre a la recámara encontrandome con una imagen curiosa, Haruno Sakura jugueteando con su celular de manera distraida. No sabia si se escribía con Minami, tratando de calmar los nervios maternales nacidos en ella, o quizás, mandando al mismo infierno a Sai y todo ese circo de disculpas. Lo conocía, mi hermanastro es del tipo quien jamas le gusta dar su brazo a tocer, pero al momento de ocultar algo a todo pronostico y siendo descubierto en el proceso, inventara un monólogo digno de una pelicula de ciencia ficción, mas falso que la moneda de un dolar. En fin, buscando darle su espacio, seque mi cabello con la toalla y de pura inercia, halle en la mesita de noche donde mi emplumado amigo piaba alegremente, unas cremas hidratantes del rostro. ¿Y que pensaban? ¿Haber abandonado mi ritual extra personal? Pues se equivocan, porque ahora mas que nunca con la presentación de las regionales en menos de tres días, mi presencia de vocalista principal debía de ser impecable. Mientras cuidaba de mi rostro, me inquietaba la actitud de mi amiga, Sakura es conocida por ser una persona con la incapacidad de guardar silencio, ahora mirarla tan callada como una momia sobre mi cama y sosteniendo su teléfono, daba la impresión de ser un clon o alien. ¿Acaso fue secuestrada o algo parecido? No, no, no, eso es mecánicamente imposible. Dispersando esas ideas de mi mente, escuche un suspiro pesado de Sakura al igual de lanzar el aparato a un lado suyo, fijo su vista al techo manteniendo una expresión serena.

— ¿Sabes? Antes de que te internaras por completo en este colegio, estuve un poco en contra — comenzó diciendo sin mirarme — ibas a estar toda una semana encerrada en estas cuatro paredes, junto a gente totalmente desconocida y probablemente ajenas a tu ambición artística. En mi mente, era la única capaz de comprenderte, aunque eso es totalmente falso — soltó una risita amarga, sorprendiendome un poco. ¿A qué venia todo esto? — Entonces te vi con Sasuke, ya sabes, en las intercolegiales y note su creciente apego del uno al otro. Ustedes, brillaban con luz propia como si la gente a su alrededor no existiera, solamente seguían bajo su propio mundo. Y eso no ha cambiado en lo absoluto — al escucharla decir eso frene mis movimientos, girando a verla directamente sintiendo un vacío raro en el estomago, la sensación del miedo — Lizi, jamas he cuestionado ninguna de tus decisiones, de hecho, Minami y yo te apoyamos en todo pero francamente. ¿No te diste cuenta hoy? Cuando estuvimos en el salón con Sasuke, no solo tus ojos irradiaban anhelo también poseían la alegría, entuciasmo y sobre todo, deseo. — ella tomo asiento, adoptando una expresión seria al notar que no abriría mi boca — La tensión entre ustedes, es tan electrizante, que hasta un científico trataría la manera de encerrar todo eso en un frasco, así postesgarlo para siguientes generaciones.

— ¿A donde quieres llegar con esto? — me las ingenie para poder musitar palabra, aun manteniendo mi postura rígida.

— ¿En verdad quieres a Gaara? — soltó la bomba destruyendo todo a su paso, a la par de mi poca cordura emocional — porque viéndolo desde mi punto de vista, tu mente y corazón estan llenos de Sasuke, únicamente de él. Donde efectivamente, tu novio jamas ha tenido espacio.

No respondi nada, me mantuve en silencio, mirando solamente mis manos como si en ellas encontraría la respuesta a mis problemas. Sakura jamas ha sido tonta, obviamente para ella verme saliendo con Gaara ha sido extraño, por mucho en apoyarme como ella misma lo menciono, no puede dejar por alto la sensación de descuadrarle algo.

— Vamos, Lizi — se sento a mi lado, sujetandome la mano con fuerza. Brindandome su apoyo — ¿No somos amigas? Como tu quieres ayudarme con mis problemas, igualmente quiero hacerlo. No te guardes tus pesares y dimelos, estoy segura en poder llegar juntas a una solución.

Lo peor de todo esto es que efectivamente tal solución no existe, mis sentimientos hacia Sasuke seguían existiendo y aunque Gaara no se opusiera a ello, es decir, dectaminar siendo una aprovechada o masoquista. Seguía estando mal, por mucho poseer una paciencia titanica o de mi parte ser hostinada, dando mi brazo a torcer. Aun mas, aquel escosor en mi pecho dolia mas que nada, un sentimiento aun o igual mas poderoso al amor. Debido a ello, deje de hacerme la dura y apretando igualmente el agarre de nuestras manos, agarre una bocanada de aire grande preparandome para confesar lo mas grande en toda esta historia.

— Sakura... tengo miedo... — le dije petrificada — mucho miedo...

Una vez mas, las cartas fueron hechadas trayendo con ellas un gran ventarron, encargado de desordenarlas a su conveniencia. Debido a ello, nadie tenia la certeza de ver el futuro por venir, menos teniendo las señales de la tempestad cerca.

★★★★★★★★★★★

Después de la visita terrorista de Sakura, los de la habitación "510" pudimos relajarnos en poco en víspera de las regionales, afortunadamente la situación con mi amiga termino de manera satisfactoria. Tuvo esa noche el momento de confesiones junto a Sana y Amu, ellas tres contaron todos sus mas íntimos dolores en su niñez y posterior adolescencia, en tanto los demás las mirabamos incrédulos. ¿Quien iba a pensarlo? El dolor mas grande e indescriptible en la vida de Sana fue perder el ejemplar de un turpial, ave exótica traída directamente desde Latinoamérica, siendo el habita de estos zonas templadas o cálidas. Lamentandolo mucho, sus padres no pudieron sacar un permiso de la aduana y nuevamente, la trasladaron a su verdadero hogar. El asunto no es para tanto trauma, menos motivo de lágrimas inconsolables, pero estamos hablando de Sana obviamente sacaría a flote algo así. En cuento a Amu, no se guardo en lo absoluto su primera experiencia conquistando un chico, lamentaba era el hecho de no acordarse de su nombre y menos del rostro, era una noche muy oscura además de encontrarse hebria. Dios mio, en la vida de esta chica no existe limites algunos, menos al tratarse de hombres, es de esperarse notar los dolores de cabeza producidos en Tadase. ¿Como hacia para soportarlos? Es todo un misterio. Seguidamente el turno de mi amiga llego, relatando sobre una competencia de baile la cual jamas pudo asistir, acababa de contagiarse de paperas y levantarse de la cama era arriesgado. Aun así, su perseverancia daba mucho mas poder a su cuerpo, animandola a ser una la estrella número ante todo el mundo. Para su infortunio, sus padres la retuvieron a tiempo rompiendo sus sueños sin compación, ella aun se indigna de tal trato decadente. ¡No confiaron en ella! Y gracias a eso su oportunidad fue a la basura. Terminado su relato, nadie dijo nada, simplemente se sumieron en sus propios pensamientos o tal vez impresionados del dramatismo de la muchacha. No los culparia de sentir eso, mas bien, lo entendía. Sakura tiende a ahogarse en un vaso de agua, convirtiéndose de inmediato en la reina del drama, solamente colocarse de esa forma por un baile... era demaciado. Aunque sinceramente, son aspectos predecibles en ella. Básicamente, toda la noche fue así, hablando de ese tipo de temas y ignorando a todos los demás. A la mañana siguiente, sus padres fueron a recogerla dandome las gracias por cuidar de su hija temeraria, de igual forma, se disculpaban si nos hizo meter en algún problema. Restandole importancia al asunto, Sakura no hizo daño alguno, simplemente pudo encontrar la distracción predilecta en este sitio y eso era lo importante. Por último, mi amiga me dio un consejo final con respecto al casi ataque de nervios mientras los demás estaban fuera, ella no se lo diría a nadie pero no certificaba sobre posiblemente mis sentimientos incrementarse. Gaara es un buen chico, aun mas, su tenacidad de luchar contra la corriente era admirable, pero el cariño amistoso jamas se podrá convertir en romántico. Una vez, mantienes a alguien clavado fuertemente a tu pecho, se te hace imposible olvidarlo aunque este sea un desgraciado. Con ese mensaje gravado en mi menoría, quedamos en encontrarnos en las regionales, listas para enfrentarnos una vez mas de forma amistosa. Sakura pudo haber dicho tal cosa, sin embargo, saben como soy. No suelo rendirme fácilmente, menos aun, conociendo el tipo de persona en ser realmente Sasuke. Yo merecías la felicidad plena y solamente me la daría Gaara.

La mañana de las regionales fue totalmente fría, propia de un clima invernal donde los árboles mas cercanos a nuestra ventana se encontraba despojados de hojas, el cielo se encontraba gris y el jardín del colegio poco colorido en realidad, parecía muerto. Había decidido colocar la alarma del celular con la finalidad de despertarme temprano, aunque fue innecesario, siendo las seis de la mañana estaba mas que despierta y mirando fijamente el paisaje de la ventana. Planie hacerme mi tratamiento hidratante para el rostro, nadie le gustaría mostrarse delante de un escenario importante como las regionales viéndose igual a un zombie, menos poseyendo ojeras igual a un mapache. No, ese día seria la imagen principal de los R.e.d, obtendría mi primer solo y el reconocimiento de artista responsable. Sin embargo, evitar estos extraños lapsos de anciedad invadiendo mi cuerpo, acompañado de esos escalofríos llegando a descontrolar mi estomago, era francamente imposible. Solo... solo imaginen, hace un año atrás, estuve en Konoha club bajo la presión que si perdiamos nos suspenderían el programa musical, y efectivamente, los de Akatsuki nos ganaron creyendo que ese seria el final de todo. Aunque las cosas son distintas ahora, la capacidad de canalizar mis emociones son complicadas, nadie ha tenido la osadía de confiar en mi, sobre todo, en mi talento y que podre vencer cualquier obstáculo. Merezco estar en donde estoy, robarme el solo de Sasuke, peliar con uñas y dientes mis convicciones. Al final de todo, la recompensa sera esta. Respirando varias veces hasta tranquilizarme, decidi de una vez comenzar el tan afamado día.
Al ser hoy las regionales, los R.e.d nos encontrábamos adsentos de cualquier actividad escolar, el director tenia informado a los profesores ante lo acontecimiento, permitiendo concentrarnos al 100% en ello. A la hora del desayuno, todos los alumnos de Red nos deseaban buena suerte, este era nuestro año y nada ni nadie seria capaz de vencernos. Lo demostramos una vez y lo haríamos una vez mas. Ser el centro de atención en algo es fascinante, jamas lo negaré, pero si esto ejerce algún tipo de presión en ti no es nada agradable. Las chicas, de primer año quizás, se dirigían hacia mi con brillo inocente en su mirada dictaminando admirarme mucho, no cualquier chica logra tener un solo en el coro y menos en una competencia. Sin duda, debo de ser una persona con muchokp talento, conmigo las regionales estan ganadas. Mierda, a esto me refiero al "cero preciones" pero de llegar a suceder lo contrario, no deseo imaginar que podría llegar a sucederme. Por ejemplo, parandome frente al escenario intentara cantar pero en lugar de eso no saliera nada, otro seria vomitar de la presión, desmayarme de los nervios, colocarme a llorar sin razón o morir literalmente petrificada del susto. Todas y cada una de ellas no se veía prometedor, de hecho, sucede lo contrario. Sasori e Hidan se colocaron a mi lado, tratando de suavizar mis miedos estúpidos sin fundamentos, la presentación seria fabulosa y todo porque poseía un talento nato al cantar. ¿Por qué temer? Si piensan en relajarme ante los argumentos de mis compañeros, estan equivocados, porque solamente provocaron el efecto contrario. Mientras todos los R.e.d se unieron para desayunar juntos, conversando animadamente, riéndose y relatando acnedoctas entretenidas, yo me encontraba sumida en mis propios pesares combinados de demonios. Sorpresivamente pase desapercibida para los demás, en excepción de Sasuke, quien desde su sitio observaba silenciosamente hasta mi puesto seguramente detallando el estado en que me encontraba. Yahiko se encargo de llamar al orden, jamas ha sido de dar discursos antes de unas competencias, aun así, realmente tenía la corazonada de hacerlo mas cuando entre sus filas nos encontrábamos Gaara, Sasuke, Sasori,Hidan y yo. Juntos, seriamos invencibles. Los R.e.d saltaron, aplaudieron e hicieron ruido entre ellos bastante entuciasmados de este evento, mantenían una confianza extrema en todos nosotros. Ibamos a arrasar con la competencia. En ese instante, avisaron la llegada del transporte que nos llevaría a las regionales, el cosquilleo insano de mi estomago se incremento mas viendo como los R.e.d, alzando sus puños al aire y las chicas chillando alegres, abandonaban sus puestos comenzando a caminar rumbo a la salida. Mierda, mierda, mierda estaba quedandome sola, los alumnos convencionales estaban en clases y los únicos abordando el comedor eramos los del coro. Perfecto, si quería salir de esto debía primero empezarlo. Agarrando una bocanada de aire, decidi levantarme del asiento manteniendo en mi mente caminar sin tropezar con mis propios pies, eso sería bastante torpe para variar. Y se preguntaran: ¿Donde estan tus compañeros de habitación? ¿O no se supone que tienes un novio? Pues respondere a todo esto en una fácil frase: me abandonaron. Exactamente, mis amigos se encontraba tan entuciasmados junto a los demás R.e.d, que me dejaron a un lado. En tanto Gaara, mantenía su cabeza ocupada en amaestrar las energías malas, pues cantaría par a par junto a Sasuke. Eso es un fuerte golpe a su ego, aunque tampoco es que lo hiciera mal, es mas, certificó estar encantada con su número desde la primera vez en verlo. Camine tranquilamente por los pasillos pensando que quizás debí de practicar mas mi papel, mi solo no podría llegar a la altura del número de los chicos, mucho menos pararme de igual a nuestro voz principal. Uchiha Sasuke. Suena estúpido, porque he recibido muchos halagos cuando comence a cantar "Wings", ahora me degradaba ha mi misma. Sin embargo, algo dentro de mi sentía que faltaba algo como dijo anteriormente Yahiko, un enfoque nostalgioco pero anhelate, una pizca de alegría pero sin dejar el toque de soledad. ¿Como demonios logró eso? Aun mas ¿Estando a horas de la presentación?

— No pienses en cosas innecesarias — una voz a mi lado me reaccionar, llevandome a soltar un respingo — eres una excelente cantante, Lizi. Vas a dejar a todos con la boca abierta, lo aseguro.

Me congele, ante mi nadie mas que Sasuke estaba aconsejandome, imitando esa postura cercana del pasado. El corazón se me subió a la garganta, un frío recorrió desde la nuca hasta los pies, paralizandome por completo. ¿Por qué? ¿Cual es la razón de arriesgarse nuevamente a acercarse a mi? No logro comprender, nada, absolutamente nada. Simplemente Sasuke sigue siendo la persona mas misteriosa para mi, detrás de esa mirada oscura esconde los mayores pensamientos recontidos, imposibles e inasecibles a mi mano.

— ¿Como...? — trate de decir pero las palabras se me quedaron cortas.

— En algunos aspectos, eres fácil de deducir — me dice, sonriendome dulcemente — mas cuando se trata de un número. Sobre todo, estas bastante pálida y callada, raro en ti.

Baje la mirada avergonzada, este chico me conocía como una chica animada e entuciasta, agregándole, mi incapacidad de esconder mis verdaderos sentimientos. Dios, quiero ser tragada por la tierra.

— Mi propuesta sigue en pie, Lizi — dice ante mi silencio incomodo — puedes contar conmigo en lo que sea. Por eso... ¿Algo ocurre?

En tanto caminamos por los pasillos vacíos de Red sin tener ningún temor de encontrarnos con alguien, le explique todos mis temores al chico quien una vez fue mi confidente, amigo y ese ser capaz de llegar en el instante de ya no poder mas. Este escucho con cautela, sin interrumpirme en un ningún momento, logrando asustarme un poco de su nivel de concentración. Era este tipo de situación, donde me hacia recordar al pasado cuando lo veía como mi mentor, el ejemplo a seguir. ¿No les parece increíble lo mucho en cambiar las circunstancia entre los dos? Por mucho en desear mi corazón de volver las cosas igual a antes, el anhelar revivir esos recuerdos tan coloridos, locos o de simple diversión sana. Oh, los duetos, las salidas al cine y el teatro comunitario con esas presentaciones excepcionales. Pero eventualmente, como todo en mi vida, termina de una manera aparatosa.

Finalmente término de explicarle todo, ni me pregunten como pude confesarle todos mis temores sin problemas, quizás se debe a nuestra antigua amistad o no lo se. Sasuke suelta un suspiro, frenando los pasos cerca de la salida hacia el aparcamiento, girandome para verme directamente a los ojos.

— ¿En verdad pensaste que podías morir en el escenario? — pregunto incrédulo.

— ¿Y por qué no? — exclame indignada — digo, todo tipo de cosas puede ocurrir estando allí.

Fue en ese instante que Sasuke da un paso hacia adelante, sujetandome los hombros, llevandome a sumergirme en el poso sin fondo de sus ojos encontrando nada mas que paz. Estoy atrapada, pienso mientras una suave pero eminente calidez invade todos mis sentidos, sabiendo que el dueño de mis sentimientos se encuentra cerca.

— Escuchame muy bien, Lizi — dice seriamente en un tono bastante encantador — nadie morirá este día salvo ese jurado y el público. ¿Sabes por qué? La razón es sencilla, vamos a acabar con todos ellos y robarles su aliento. Así no tendrán nada mas que aplaudirnos.

Sasuke no estaba mintiendome, usando palabras llenas de miel igual cuando le ocultas la verdad a un pequeño niño, sus ojos encantadores como siempre transmitían todo lo dicho por su dueño. En un instante, mi mente se disperso, entrando únicamente pensamientos positivos donde efectivamente ganabamos la competencia. Asi que sin saberlo, le regale una ancha sonrisa a Sasuke, agradeciendole que tuviese aun la capacidad de tranquilisarme. Este contagiado de mi nuevo estado de animo, dio unas leves palmadas en la cabeza como si hubiese hecho un buen acto.

— ¿Ahora estas mas tranquila? — pregunto.

— Gracias — confese aun sonriente — siempre consigues la manera de tranquilizarme, en verdad, gracias.

Bravo, Elizabeth Unilers ha vuelto hacer una de las suyas. Abrir su boca para palabras innecesarias, deberían darme un premio por hacerlo. Sin embargo, a Sasuke se le llena de orgullo saberlo porque su sonrisa se ancha en todo su rostro, temiendo quizás de romperle los músculos faciales. Mierda, esto debería ser un delito, pues mi corazón ha comenzando a saltar conmocionado ante la visión de un Sasuke alegre, pensando en tal vez no haberlo hecho desde un buen tiempo. Quedandome completamente muda y quieta, lo observo un poco mas temiendo de pasar una temporada para volver a ver esto, él ni se da cuenta simplemente vive en su mundo. Es en ese momento, que unas voces conocidas llegan a nuestro encuentro, rompiendo la clara atmósfera veraniega entre ambos, imponiendome la realidad.

— ¡Lizi! ¡Sasuke!

Al girarnos al mismo tiempo, percibimos a Sasori e Hidan corriendo en dirección a nosotros. Seguramente nos hemos pasado mucho tiempo conversando y ellos se cansaron de esperar, llevandome a sentirme una entera estúpida o mas bien, inresponsable al permitir tal acto. Cuando los chicos se encuentran frente a nosotros, bajo mi mirada cohibida, creyendo que ellos estan pensando lo peor de mí siendo lo contrario. Es Hidan, rompiendo el silencio, quien alza su voz.

— Ya estamos todos listos — avisa con un tono de voz muy alegre — solo faltan ustedes, Yahiko se esta impacientando.

Oh, rayos...

— Pero no se preocupen — aclaraba desde el principio Sasori — recibió una llamada de Sasuniki y logro controlar su temperamento hostil.

Ni siquiera quería imaginarlo enojado, Yahiko es un chico sumamente tranquilo y callado, verlo en una postura de ese tamaño daría un mucho miedo.

— Seria mejor apurarnos — dije dando unos pasos hacia la salida.

— Espera — me detuvo Hidan, adoptando una sonrisa traviesa — ¿No les parece nostálgico? Ha pasado bastante tiempo desde que estuvimos así. Reunidos los cuatro.

Era cierto, desde el inicio de la historia complicada entre Sasuke y yo, no volvimos a encontrarnos de esta manera. De cierta forma, recordaba a mis inicios aquí en Red, siendo los únicos en hablarme estos chicos, fueron capaces de ayudarme en adaptarme a la nueva imagen de una escuela. Son grandes personas. Sin ellos, probablemente jamas me hubiese enterado de los verdaderos sentimientos de Sasuke, claro, mas en Hidan y la incapacidad de ser discreto. Aguarden, posiblemente ellos desde hace mucho conocieron los sentimientos de Sasuke, en aquella ocasión de la cafetería y volcar las bebidas, tuvieron que saberlo. Ahora en el presente, llegar a la conclusión de eso daba mucha risa, porque estuvo todo este tiempo frente de mí. Aunque se debía a la incredulidad en todo los sentidos, de poder ver la realidad.

— Solo a ti se te ocurre sacar un tema así a la luz — río divertido Sasori.

— Pero es verdad — reatifico una vez mas Hidan — de hecho, si pudiéramos conmemorarlo lo hubiese hecho.

Típico de este chico, buscarle fiestas en las paredes donde no existen. Aun así, podría darle un poco la razón en ello. Resultaba nostálgico esta reunión.

— Podrás conmemorarla cuando ganemos las regionales — sugirió Sasuke, dándole unas palmadas suaves en la espalda a Hidan. Invitandolo a seguir caminando — pero realmente necesitamos movernos.

— Es cierto — concordo Sasori asintiendo.

— ¿Vamos? — me extendió la mano Hidan.

— Vale — la acepte.

¿Una definición del viaje ha las regionales? Muy movido, estuve sentada junto a Shizuka e Hidan pudiendo asegurarles jamas estar tranquilos. De hecho, todo el mundo estaba muy animado, mucho mas de las competencias pasadas. A Tadase se le ocurrió traerse su guitarra y acompañado de la voz de Sasuke, estuvieron cantando durante todo el trayecto, animados de los demás R.e.d quienes utilizaban sus voces y palmas para hacerle coros. Unas chicas (las misma del día que le dedique la canción a Sasuke) se inventaron una coreografía, entuciasmando a nuestros compañeros con movimientos osados y sutiles, estuve atentada a imitarlas pero los ojos aguamarina de Gaara me mandaron una señal clara. Ni se te ocurra hacerlo. Por lo tanto, me limite a simplemente juntar mis palmas. De cierta forma, el ambiente colmado de alegría despisto cualquier sentimiento opresor en mi pecho, era un excelente tubo de escape para mis pesares. No quería pensar en ser consolaran por Sasuke, mucho menos el hecho de agradecerle, porque de hacerlo, una vez mas me ahogaria en ese mar de confusiones. No, hoy no, sobre todo teniendo encima las regionales. Quizás otro entuciasmo mas en ese entonces, seria toparme con mis amigos de Konoha. Resultaba igual a un oasis en medio del decierto, el analgésico perfecto a todos mis dolores, una vez sintiendo la presencia de Minami, Sakura y los demás, el corazón se bañaria en alegría. Manteniendo esos pensamientos, llegamos sin darme cuenta al institución donde nos verían ganar, arrasariamos tal cual menciono Sasuke. Respirando profundo entre todos, bajamos del autobús manteniendo el sentimiento de competencia, las ganas de ganar y dejar el todo por el todo allí dentro. Observe como algunos R.e.d arreglaban sus corbatas y sacos, otros como las chicas, pasaban sus manos por sus cabellos parecido a estar despeinadas. En mi caso, simplemente observaba hacia los lados en busca de Konoha club y su bus, muy bien mantengo presente lo mucho en constar traerlo. El año pasado, tuvimos muchos percanses por ello, Neji se accidento quedando en silla de ruedas de manera temporal impidiendole algunas cosas, es mas, estuvo deprimido porque las coreografías debieron ser modificadas a su estilo. Este penso ser un obstáculo para nosotros, cuando en realidad fue todo lo contrario y nos unió no solo como grupo, igualmente como seres humanos. El autobús para discapacitados era sumamente costoso, pero igualmente queríamos vivir la experiencia de viajar todos juntos hacia las competencias, sin embargo, se dificulto encontrar la manera de financiarlo. Como todo en Konoha. Finalmente logramos gestionarlo y traerlo hasta aquí, solo espero verlos igualmente que las locales. Al estar tan sumida en mis pensamientos, no preste atención de la presencia de Sana y Amu a cada costado mio mirandose entre ellas sin comprender mi estado catonico, fue Gaara quien sujetandome del brazo me devolvió a la vida preguntandome que buscaba. Respondiendo calmada, le dije no ver en ninguna parte a mis amigos siendo extraño, los del otro coro se encontraban merodeando en los alrededores menos Konoha. ¿Ocurrio acaso algo? Llamandome "dramática", Gaara señalo al frente donde a pocos minutos mis antiguos compañeros de coro llegaban, iluminandose mi rostro corrí hacia ellos sumamente entuciasmada. En esos instantes el maestro Kakashi bajaba las escaleras junto a los chicos, quienes al verme, no esperaron en llenarme de abrazos. Deje a los R.e.d atras colmandome simplemente de la energía de Konoha, Hinata por ejemplo, musito extrañarme mucho y no poder evitar la alegría de verme una vez mas, las circunstancias podrían colocarnos de enemigas pero en sus perspectiva jamas sera así. Unos Trevol y Naruto sorpresivos, preguntaron si estaban tratandome bien en Red ellos toman en cuenta lo de las políticas contra el abuso, aunque no esta demás preguntar. Sonriendoles agradecida sugerí relajarse, en mi nuevo colegio son todos muy amables he ganado nuevos amigos, perdidos unos y nuevamente recuperarlos, pero definitivamente no la estoy pasando mal. Realmente me he acostumbrado y de igual manera, conocí personas que realmente valen la pena, otra cosa seria ellos no recordandolas. Tomando en cuenta en las últimas veces en verlos anteriormente, estuvieron navegando en los mares del alcohol, obviamente no los reconocerían. Kiba tratando de hacerse el listo, dio un paso al frente colocando uno de sus brazos por mis hombros, diciendo pasar la pagina y mirar hacia adelante, menos estando en las regionales donde con tanto esfuerzo nos ha costado estar. Deshaciendome del agarre, les desee buena suerte, esperando encontrarlos adentro estar mucho en contacto con los seres humanos, me causaba alergia, mas tratándose de alguien como Kiba. Sorpresivamente Sakura estaba muy callada, diferente de la verdadera personalidad de ella aunque me apoyo dandome una abrazo cordial, adoptando los mismos deseos. Mi hermanastro e Ino, no escondieron en lo absoluto su noviazgo, pues se mantenían uno muy junto a otro aparentando ser la mejor pareja del mundo. Lo sabía, era el renacimiento de aquel par de chicos populares de Konoha, salvo el ligero cambio de que yo soy la hermana del chico y la mejor amiga de su ex-novia. Mierda, es bastante complicado. Sin mas preámbulos, gire sobre mis talones entrando al establecimiento.

Encontrandome dentro, percibir a los del coro rival corriendo de un lado a otro, vistiendo de color rojo pasión destacando mas de lo usual, la persona encargada de ellos era la entrenadora Utao. Pobre de ellos, anteriormente estando en las porristas como cantante oficial, aseguro firmemente ser los entrenamientos peores a una tortura. Pasando por alto las dietas absurdas, obligaciones cuanto el uniforme y los castigos innecesarios. En fin, a comienzos de este año me rehuse en volver al equipo, solamente quería centrarme en llegar lejos en las competencias de coro y nada mas. Desafortunadamente las circunstancias fueron otras, llevandome a cambiarme de escuela y... lo demás es historia. Encontré en el camino a Tadase y Akito, ellos me avisaron las posiciones de las presentaciones enterandome de ser los segundos, primero "El sonido" y último Konoha club. No sabía si estar en el medio era bueno o malo, aunque esto no cambiaría el volver a sentir unas contracciones de nervios en mi estomago. Ante el llamado de orden, decidimos ir al salón especialmente organizados para nosotros, al ser lo siguientes a presentarnos no podíamos darnos el lujo de desperdiciar un minuto. Pensandolo mejor, al ser parte de los R.e.d no debíamos arreglarnos mucho, salvo uno que otro detalle en el uniforme. Tocando ese tema, causaba mucha gracia algunos chicos tratando de arreglarse, dado el caso de acomodar sus corbatas y peinados estilizados de niños ricos, pasando a un lado a las chicas junto sus cabellos largos o cortos ajustando su faldas y medias largas... yo simplemente me quede estática mirando el panorama. No parecian nada nerviosos, de hecho, en la competencia anterior menos lo aparentaron, logre controlarme porque simplemente debía de moverme de un lado a otro haciendo coros en tanto Sasuke hacia lo demás. En este caso, la situación era diferente, tendria un solo, mi primer solo en unas regionales es el sueño tan esperado y anhelado. Santo cielos, como que empezaba a correr en círculos. La voz del presentador de las competencias me provoco un respingo, anunciando al coro rival "El sonido", Gaara finalmente hizo su aparición tocandome el hombro y notando mi creciente nerviosismo.

— ¿Qué ocurre contigo? — preguntó al ver mi palidez.

— ¿Nadie antes ha vomitado en el escenario? — exclame con voz temblorosa.

Mi novio arqueo una sola ceja sorprendido de mi actitud, pues la vanidosa y orgullosa Elizabeth Mogami estaba a punto de tener un ataque de nervios. ¿Acaso nunca ha estado orgullosa de su talento? ¿Haber nacido para hacer esto? Aparentemente eso solo puede consumarse en fanfarroneo, unas excusas estúpidas para aparentar lo que no es. Mierda, de ir a un escenario mucho mas concurrido moriría de un ataque al corazón.

— ¿Estas nerviosa? — con una actitud serena exclamó.

— ¿Cual es el problema? — respondí.

Antes de escuchar su respuesta, las voces de la canción de alabanzas a dios inundó mis timpanos, quedandome igual a una estatua. De piedra. Esa entrenadora Utao, haciendo una vez mas de las suyas, porque firmen donde quieran mi afirmación, ella ha seleccionado un repertorio exclusivo para el jurado. Compuesto de una monja, un conductor de noticias y una ex-congresista psicotica temperamental, cuestionando considerablemente algo: ¿Ellos sugirieron lo de cantar sobre emociones que no se pueden contener? Porque lo dudo mucho. Ante esta ocurrencia, olvide por completo el motivo de mis nervios haciendome centrar en otra cosa, aunque a Gaara no se le había olvidado. Este dio un paso hacia mi dirección, dispuesto a seguir con nuestra conversación pero Yahiko llego interrumpiendonos.

— Perfecto chicos, estamos a minutos de presentarnos — dice nuestro compañeros — recuerden darlo todo por el todo y jamas rendirse. Aun mas, Lizi no olvides nada de lo antes mencionado.

Asentí mecánicamente, aunque la verdad aun mantenía la convicción de faltarle algo a mi canción, no es del todo perfecta. Sin embargo, el sentimiento de gustarme cantar y manifestar cada uno de mis emociones, era mas fuerte que cualquier otra cosa. Estaba lista.

— Perfecto — el sonido de un timbre acompañado del relampagar de las luces, eran el aviso para ir al escenario — vayamos allá fuera y robemos los aplausos de esa gente.

Comenzamos a caminar a la salida, no sin antes de regalarle una sonrisa convincente a Gaara para restarle preocupación, él fue arrastrado literalmente por uno de los R.e.d lejos de mi. No me quede parada allí en la nada, igualmente seguí a los demás sintiendo fuerte las pisadas das hasta aquel brillante lugar, mi lugar. El mismo, el cual, había nacido para estar. Sin darme cuenta, una sonrisa de dibujo en mis labios contagiada de una energía inmensa del ambiente de competencia. Dicen que lo importante no es ganar, sino dar lo mejor de ti mismo en este ámbito. Pero con todo y eso, yo en verdad deseaba tener ese trofeo entre mis manos para tocarlo, a la par de alzarlo junto con mis compañeros de coro. Haciendome tocar la realidad, un suave toque sobre mi espalda hizo girarme rápidamente, encontrandome con esa expresión que muchas veces en el pasado causo estragos en mi, no siendo tan lejano a la realidad del ahora, aunque he encontrado la manera de mantenerme firme. Uchiha Sasuke jamas encontraría su camino de regreso a mi, así llevara mi cordura hasta el máximo limite. Luchando contra los niveles de nerviosismo en mi cuerpo y mente, estuve lo mas serena posible ha su cercanía.

— Lizi, quiero que sepas una cosa — aviso sin irse por las ramas — sea cual sea el resultado de hoy, estaría dispuesto a apostar por ti en cualquier gran escenario artístico.

— ¿Qué quieres decir? — dije aun sintiendo su mano muy sujeta a mi espalda.

— Tu eres la estrella mas maravillosa jamas creada en este mundo — me halago, creciendo dentro de mi un extraño calor llenandome sin saberlo, ocupando ese espacio vacío de la separación entre los dos — Konoha club puede tener sus voces extraordinarias, pero nosotros te tenemos a ti y es la mejor bendición de todas, contigo con nosotros sin duda ganaremos.

¿Por qué lo hacia? O mejor aun ¿Como lo hacia? Con unas simples palabras inyectarme de millares de sentimientos confusos, dolorosos pero a la vez placenteros capaces de hacer volar en las alturas y tocar una nube. Todo sin entrar en la necesidad de besarme, pues igualmente ha robado cada particulo de oxigeno de mis pulmones, dejandome completamente vacía y tan flacida como un musculo lastimado. Lo he sabido siempre, no tengo poderes que puedan contra el don de la palabra de Sasuke, porque cuando te encuentras a alguien mucho mas fuerte que tu. Deberías conocer el lugar a donde perteneces.

— Eres... bastante injusto — susurre entre dientes, riendo tristemente — muy, muy injusto.

— ¿Por qué dices eso? — se extraño al escuchar decir eso.

— ¿Estas escuchando lo que estas diciendome? — frenamos nuestro caminar a escasos metros detrás de las cortinas del escenario, mirandonos el uno al otro sin desviarnos en un segundo — No puedes, te prohíbo el venir de manera arbitraria tomar mi corazón y manejarlo a tu antojo con la palma de tu mano. Menos cuando estoy con Gaara.

Sasuke se tomo unos segundos antes de contestarme, medito detenidamente con ojos agudos la situación.

— Si, tienes razón no puedo hacerlo — dijo — Sin embargo, hacerme la vista gorda cuando te tengo a metros de mi y mi garganta solo quiero gritar lo que siento, es algo imposible de evitar. Sabes como soy, Lizi, poseo la incapacidad de detener cada latido de mi corazón. Y ellos dicen una sola cosa: te extraño.

Oh mierda, mierda, mierda. ¡Tiene que ser un delito! Mirarme con ojos caídos, expresión contraída y una mueca bañada en dolor se colaba en lo mas profundo de mi interior, tomandome por la fuerza y sacudiendo todo a su paso. ¿A donde quería llegar con todo esto Sasuke? No podemos retroceder el tiempo, menos volver a revivir cada uno de los momentos entre ambos, solamente recordarlos y ateslrarlos como los mejores. Dolia, si, demasiado pero esto es lo mejor para ambos. Estar separados.

Cuando iba decirle algo, las voces conjuntas de Sana y Gaara llegaron hasta nosotros, volviendo hacia la dirección donde venían.

— ¡Lizi! — toco mi hombro Sana respirando agitada, rebotando su mirada de Sasuke a mi muy extrañada de este ambiente — ¡Ya casi es la hora! ¡Debemos apresurarnos!

— ¿Eh? Cla... claro — respondí medio nerviosa, viendome siendo arrastrada por ella — ¿Nos alcanzaran luego?

Gaara, manteniendo su mirada conectada con la de Sasuke asintió invitandonos a adelantarnos.

— Ya la seguiremos.

— Si, antes debemos aclarar algo. ¿Cierto? — sonrio de medio lado Sasuke, puntalizando muchos sus palabras.

— Claro.

Sabia que no debía de preocuparme, simplemente debía de confiar en ellos y seguir mi camino junto a Sana, con tal los últimos movimientos de preparación debía de hacerlos con las chicas R.e.d. Sin embargo, una parte de mi mientras era guiada por la chica mas ruidosa de todas, dictaminaba volver y separar aquellos hombres tanto como fuese posible. Ya han tenido sus diferencias en el pasado, horita en el presente pueden intensificar y no quiero, por nada en el mundo lo deseo. Asi que cometiendo una locura absoluta, deshice el agarre de Sana confesando no poder dejar aquel par a solas, su nivel de peligrosidad podría compararse igual a un tsunami o huracán. Asi que, este código rojo necesitaba intervención inmediata. Girando sobre mis talones, no espere respuesta alguna de mi compañera, simplemente salí corriendo. No esperaba encontrarme con un espectáculo, ambos muchachos sabían exactamente en el lugar donde estaban, un problema de un tamaño agresivo desencadenaria un infierno total. Aunque, mejor les daría el beneficio de la duda. Controlando mis imaginaciones sin ton o son, apure mas mis flacidas piernas al mismo sitio donde hace poco estábamos Sasuke y yo conversando, encontrandome con una sorpresa predecible. El corista principal de los R.e.d y el antiguo, manteniendo expresiones serenas combinadas con ironía, rara combinación. No comprendía nada en lo absoluto, pero el ambiente comprimido dictaminaba el evitar interrumpir, que la conversación entre ambos era muy sería. Lo mejor seria observar desde lejos.

— ¿Nunca vas a apartarte? — comenzó Gaara, cruzando sus brazos a la altura del pecho — Ni porque te lo sugiera o advierta, eres como uno de esos perros viejos con problemas de sordera. Tan tercos y necios.

Vaya, Sabaku no Gaara tiene unas agallas tan grandes como su valor, segunda persona capaz de decirle sus cuantas verdades en la cara al corista principal de los R.e.d.

— Digamos que, la paciencia es una virtud — ataco Sasuke, sonriendo de manera arrogante.

— Pero se torna un problema a medida de pasar el tiempo — propuso el otro calmado.

Ambos se quedaron en silencio, analizando el próximo movimiento a realizar el otro, parecían estar en una partida de ajedrez donde tus pensamientos son la máxima importancia en juego, una pisada en falso seria la derrota total. ¿Pero que demonios estoy pensando? ¡Solo son un par de adolescentes queriendo aparentar ser hombres grandes! De ninguna manera podría ver mas allá de esto, menos cuando anteriormente parecían dos perros con rabia. Al menos, estando en el ambiente de las regionales tienden a aparentar personas civilizadas.

— Gaara, digas lo que digas yo...

— Si soy sincero, no tengo ni la mas remota idea de todas las memorias compartidas entre Elizabeth y tu — lo interrumpió de golpe, callando de una vez — pero debes tomar en cuenta algo muy importante. Esas jamas volverán, ni rezandole a todos los santos, porque lo vivido anteriormente ya forma parte del pasado.

— ¿Ahora tratas de adoptar la misma imagen de antes? — exclamó con ironía, sonriendo incrédulo — ¿De cuando fingiste ser mi amigo?

— Eso no tiene nada que ver ahora, Sasuke.

— ¿No? — replicó, resoplando entre dientes — Entonces explica, explicame claramente la razón del porqué intentas entrometerte con la persona que mas amo.

Un minuto de silencio surgió hasta poder escuchar una respuesta, el repiqueteo del corazón resonaba en mis oídos llevandome a sudar, esta conversación no debía de escuchar. Aunque de todas maneras lo hacia, algo aun me retenia en este puesto, a pocos metros de distancia de esos dos.

— Yo también la amo — confeso al fin — y no me importa en lo absoluto todo lo ocurrido entre ustedes dos, estoy seguro de borrar cada huella de ti en ella.

— Asegura cuando tengas los hechos, Gaara — dio un paso hacia él desafiandolo — porque por mi parte, juro firmente traerla una vez a mi lado y cuando eso pase. Haremos memorias mucho mas hermosas que las anteriores.

No comprendí esa última parte, aunque mantenía algo firmemente dentro del pecho, la seguridad de esas palabras mencionada en boca de Sasuke y el temblor surgido en mi cuerpo. Él no es de argumentos vacíos, le gusta aplicarlos en acciones. ¿Lo peor? Estoy metida hasta el cuello en ellos. Dandome la vuelta antes de ser descubierta, corrí rápidamente hasta el escenario rondandome ese encuentro entre el corista principal y mi novio, donde yo nunca estuve presente. Eso no ha sido nada convencional, mas bien, era una advertencia a lo venidero.

Finalmente llego el momento de la presentación, los músculos los tenia tensos y la respiración errante, aplique en seguida ejercicios para controlarme buscando enfocarme en lo importante, mi solo en las regionales. Pero era imposible, menos cuando tengo tan nítido en mi memoria esa advertencia clara de Sasuke, hacerme volver a su lado. ¿Acaso perdió la cabeza? Aun estaba comprometido con Kohana y ese no ha cambiado nada, el pretender hacerme retroceder en mis decisiones es una completa estupidez. No soy de las que da su brazo a torcer, menos en una decisión tomada, por lo tanto se le daría una odisea total la tarea a Sasuke. Aunque algo si debía de confesar, al escucharlo decir extrañarme me dieron ganas de igualmente imitarlo, abrazarlo e embrigarme de su encantador olor masculino. De esa manera, creería a ver vivido una pesadilla y no la realidad tan asquerosa como aplastante, donde al menos estamos juntos siendo amigos. Oh... ¿Como pueden venir a mi esas imágenes? De locuras, duetos a plena luz de la luna al salir del teatro comunitario, siendo esta nuestra única cómplice de fechorías. Las miradas llenas de simplicidad, egnima y picardía. Porque el brillo de su oscura mirada siempre ha escodido algo, aunque mas que todo, cariño y respecto. Él ha sido, es y sera el objeto de mi admiración, las circunstancias de la vida lo ha golpeado transformandolo un poco pero en esencia sigue siendo Sasuke, aquel chico de elegante porte y caballerosa actitud. Tal cual como lo dije anteriormente, atesoro todo esos recuerdos. Antes de ver la realidad, las luces bajaron un poco anunciando el turno de la acción, algunas chicas R.e.d se situaron a mi lado susurrando entre ellas la afamada frase: "rompanse una pierna" en señal de buena suerte. Gire a mi derecha, ubicación exacta de los chicos esperando anciosos su aparición en el número, entre ellos el principal era Sasuke quien mantenía una expreción serena en el rostro, muy expectante.

Las notas acordes de la canción "Wings" zumbaron en mis oídos, abriéndose las cortinas conte hasta tres respirando profundamente, bajando los escalones y mirando el público de las regionales. Mi público. Dándole una rápida mirada a Sasuke, empecé a cantar.

"Sunlight comes creeping in
Illuminates our skin
We watched the day go by
Stories of what we did
It made me think of you
It made me think of you"

Una vez mas mire a Sasuke, sus enormes ojos oscuros, esos que guardaban secretos y a su vez destellaban tanto cuando estamos juntos. En el pasado, mi parte favorita, aparte de admirar su cabello, era observarlos y perderme en ellos.

"Under a trillion stars
We danced on top of cars
Took pictures of the state
So far from where we are
They made me think of you
They made me think of you"

Era cierto, cada segundo, cada minuto, cada latido era presos de las memorias compartidas con Sasuke. Aquellas risas sin sentido, su voz elegante sonando como musica para mis oídos, y una vez mas esa mirada. La cautivante y soñadora, anhelo ser la dueña de ella.

"Oh lights go down
In the moment we're lost and found
I just wanna be by your side
If these wings could fly
For the rest of our lives"

Tal vez eso nos falto, alas, aquellas afamada libertad para poder alcanzarnos el uno al otro, o mas bien, el poder tocar su corazón y volverlo mio. Solo mio.

"I'm in the foreign state
My thoughts they've slipped away
My words are leaving me
They go another place
Because I thought of you
Just for the thought of you"

Me sentía completamente flotando en el aire, diciendo mis pensamientos mas ocultos dentro de mi corazón, era quien estaba cantando no yo. Solamente podría considerarme una fiel portadora de este.

"Oh lights go down
In the moment we're lost and found
I just wanna be by your side
If these wings could fly

Oh damn these walls
In the moment we're ten feet tall
And how you told me after it all
We'd remember tonight
For the rest of our lives"

Por fin habia logrado entender a Yahiko, el sentimiento de alegría de haber estado viviendo maravillosas experiencias junto a alguien, pero la tristezas de acabarse rápidamente y el anhelo al recordarlas. Todas ellas remolinandose entre si en mi pecho, aplastandome de manera asfixiante al punto de las lágrimas, porque tengo una sola persona rondando mi cabeza. Sasuke.

"If these wings could fly"

Percibi el unirse los chicos R.e.d al grupo de las chicas, combinando sus coros y creando una extraordinaria armonía, aunque no apartando mi mirada de Sasuke.

"Oh lights go down
In the moment we're lost and found
I just wanna be by your side
If these wings could fly"

Deje que mi corazón tomara las riendas de la situación, controlando finalmente las últimas lineas y alzando mi voz junto a mis manos. Manteniendo la vista al frente en tanto lo hacia.

"Oh damn these walls
In the moment we're ten feet tall
And how you told me after it all
We'd remember tonight
For the rest of our lives"

Los sonidos de los aplausos no tardaron en llegar, regocijando mi alegría a tope quien hice una señal se reverencia agradeciendo el gesto, las lágrimas en mis ojos se acumularon mas al observar a mis amigos de Konoha club aplaudiendo de pie, gritando y moviendo sus manos para llamar mi atención. Mi pecho estuvo en éxtasis, porque en la vida había tenido una ovación de pie con personas admitiendo claramente poseer talento, realmente quería llorar de felicidad y grabar este momento por el resto de mis días. Pero esta solo sería la primera de muchas, lo aseguro, porque desde este momento me considerarían adicta a este tipo de gestos. He nacido para el escenario, mantenerme debajo de estas luces, tener la atención de un público exigente en busca de talento y finalmente la recompensa, los aplausos. Secando mis lágrimas producto de la alegría del momento, termine de hacer mis reverencias ubicandome en mi puesto para el siguiente número, las voces de mis compañeros susurron lo increíble que estuve y haberme comido por completo al jurado. De hecho, juraron haber signos de lágrimas en un integrante de Konoha club, pero no pudieron destinguirlo bien. ¿Alguien de mis antiguos compañeros se conmovio de mi performance? Bueno, podría imaginar a Sakura o quizás a Minami haciendolo, dado el caso de ser mis mejores amigas. Aunque... ellos hablaron de un chico, ¿Quien podría ser? Antes de poder indagar mas de ello, las luces se apagaron una vez mas presentando el siguiente número.

Los focos iluminaron el centro, donde Sasori parado firmemente daba la apertura de la canción "You".

"Voy a hacer que me ames, Te Amo~
Soy feliz cuando estás aquí, Sólo te necesito a Ti~"

Muy seguido atras, Hidan bajo las escaleras adornando su rostro con una sonrisa ancha, haciendo su parte junto a su mejor amigo.

"(Ah Ah~)
Aunque no puedo decirlo ahora,
aún cuando me pongo nervioso al mirarte"

Una vez Sasori, marco la pauta haciendo que todos los del público comenzaran a bailar al ritmo de la canción. Tal vez podría sonar fastidiosa, pero adoraba la coordinación de todos en esta canción.

"Yo Siempre Pienso En Ti
Todavía no lo sé, no lo sabes mi amor
Sólo Te Necesito~ (Mmm)"

Hidan tomo otra vez la batuta, con su singularidad forma de moverse, dejando a una que otra chica del público riéndose y nosotros atras ridículos, pues no nos compararíamos con su gracia en llamar la atención.

"Te deseo así, simplemente sigo mirándote
Mi mente está llena de pensamientos de Ti
Estoy tan feliz durante el día, Canto una canción para Ti
(en cualquier momento)"

Cuando Sasuke dio un paso al frente haciéndose escuchar, pude escuchar la algarabía entre el público y la conmoción en mi corazón, casi equivocandome en mis pasos de baile.

" Voy a hacer que me ames, Te Amo~
Soy feliz cuando estás aquí, Sólo te necesito~"

Las lineas intercambiaras de Hidan y Sasori le dieron un toque mas dinámico a la canción, quienes al incorporar un Sasuke de último, producia suspiros a las féminas. Incluidas las chicas de Konoha club con novios.

"Debido a Ti Ti Ti
Yo sólo pienso en ti
Tú Tú Tú ahora
Ámame, Ámame
Sólo Mírame
(Oh Oh~) "

Sasori poseia una voz extraordinaria, era una lastima que nunca antes allá sido explotada de esta manera. Pues había dejado a mas de uno sin aliento al escucharlo.

"Cuando estés muy cansada
y pases momentos difíciles,
cuando estés con dolor
Estaré satisfecho si soy
la persona a quién buscas
estaré feliz con sólo eso
¡Oh Nena Bien! ~ (Oh Nena Bien~ Bien~)"

Chocando las palmas con Gaara, llego su turno. Note mientras realizaba mis pasos al ritmo de la musica junto a las chicas, como mi antiguo coro realizaban muecas de impresión, igualmente preocupación pero lo disimulaban al bailar. ¿Quien no? Si aun recuerdo mi expresión al verlo actuar.

"Era el silencio que me decía que nunca
tendría un amor desequilibrado en mi vida,
que nunca conocería a alguien que me amara
pero tú eres la chica que rompió con eso
¿Cómo estar triste?
Te mando mensajes usando emoticones
que yo pensaba que eran tan cursis
Eres la primera chica que me ha cambiado tanto"

Sasuke nuevamente con su forma natural de ser: encantador y cautivador.

"Voy a hacer que me ames, Te Amo~
Soy feliz cuando estás aquí, Sólo te necesito a Ti~"

Otras vez Hidan, Sasori y Sasuke.

"Debido a Ti Ti Ti
Yo sólo pienso en ti
Tú Tú Tú ahora
Ámame, Ámame
Sólo Mírame"

En esta ocasión Hidan brillo como ninguno, no dejando nada que envidiarle a los demás.

"Poco a poco me acercaré más a Ti
Ahora te lo diré, tomaré valor..."

Haciendo otra vez su aparición Sasuke, alzando la voz de forma potente y precisa.

"TE AMO, ME GUSTAS, TE NECESITO! ~"

De cierta manera, seguía imprecionandome la sincronización de Sasuke con Gaara, tomado en cuenta que hace un poco estuviera discutiendo. Pero no, en el escenario se llevan a las mil maravillas, donde simplemente se da un giro dándole el paso a su compañero.

"(Wo-Oh~)
En vez de una extraña relación de amor
que no duraría por miles de años
La distancia entre tú y yo, un camino lleno de tráfico
Creo que es hora de que nos acerquemos
Soy un poco impaciente, pero no soy fuerte
Quiero escapar del nerviosismo
y la incertidumbre de perderte
Quiero caminar contigo en un día soleado"

Las luces bajaron, mostrando a unos Sasori e Hidan en sus puestos junto a los demás, cumpliendo con una de las tradiccioneles posturas de los R.e.d. Aunque seguía brillando por si solos.

"Debido a Ti Ti Ti
Yo sólo pienso en ti
Tú Tú Tú ahora"

Las últimas líneas, como eran de esperarse igual que los ensayos estuvieron en manos de Sasuke, quien se abrió paso entre la multitud teniendo esas luces solamente enfocandas en él.

"Ámame, Ámame
Sólo Mírame~ "

La lluvia de aplausos cayo sobre nosotros como agua bendita, todo el publico se hallaba de pie facinados de nuestra presentación, nunca en mi vida había sentido tanta algarabía junta. Este era el resultado del esfuerzo compartido, de cambiar un poco la rutina del coro y presentar algo completamente fresco al igual de bueno, los de Konoha club se encontraban impresionados pero a su vez orgullosos de mi. Sakura y Minami, parecían dos madres alardeando el talento de su hija mandandome señas para prestarles atención. Seguramente fue algo inesperado verme cantar un solo, pero eso era la intención inicial tomarlas desprevenidas y demostrarles que la caída del rey podría llevarse acabó. Una manos aparecieron de la nada, sosteniendome de mi cintura y elevandome, solte un grito impresionada descubriendo a nadie mas que Hidan junto ha Sasori. Ambos tenía expresiones radiantes en sus rostros, parecidos a niños cuando llegan sus regalos en navidad, tal vez esto para ellos sea mucho mejor a eso. Colocando mis manos en su hombro les pedí amablemente soltarme, me encantan las sorpresas pero no las de este grado, ellos iguales de revoltosos que siempre ignoraron mi sugerencia manteniendome en la misma posición. Los chicos de la habitación "510" estaban lejos de mi para ayudarme, Akito felicitando a unas chicas, Sana dando saltitos alrededor de Nagato y Konan, Amu y Tadase abrazados tal cual un tifón quisiera separarlos... aguarden, ¿Qué demonios ocurría allí? Bueno, sea lo que sea, tendríamos tiempo después para conversarlo. Llegue a Gaara, donde unas chicas lo mantenía ocupado, chillando como chiquillas de cinco años al ver su juguete favorito. Llamenme malvada, pero ver ese tipo de actos me encantaba, su cara de ira contenida era mi diversión personal prohibida. Todo un deleite. En fin, seguí en mi lucha de liberarme de mis apresores dándole leves golpes a sus hombros y moviendo sin descanso mis pies, era imposible, estos chicos son sumamente fuertes no puedo compararme con ellos. Fue en ese instante que mi salvador llego, mandandole instantáneamente soltarme. ¿De quien estoy hablando? Sasuke Uchiha.

— Chicos, en verdad han ido muy lejos. Dejenla ir — insistió una vez mas.

Sus amigos mirandose entre ellos con una complicidad pícara, sonrieron a par comprendiendo muy bien la idea del otro, asustandome. Parecen como el gato de "Alicia en el Pais de las Maravillas", de esa expresión no puede salir nada bueno.

— Si tanto insistes — contestaron los dos al mismo tiempo, alzando sus hombros.

Entonces me lanzaron, tal cual a un costal de papas, suprimi un grito del susto cerrando mis ojos y esperando que el suelo me recibiera con los brazos abiertos. Pero lo que no esperaba yo, es ha este par haciendo las cosas de manera organizada, no presipitada y menos sin antes planearlas. Mi cuerpo choco contra el de alguien, quien amablemente me sostuvo con firmeza contra el suyo evitando el lastimarme, al abrir mis ojos encontré una sorpresa que robo por completo mi razocineo. A escasos centímetros de mi rostro, poseía el de Sasuke mirandome completamente asombrado y lleno de confusión, a esta escasa distancia sentía entre mis manos la respiración bajando y subiendo de su pecho, los latidos del corazón así como también su respiración inregular. Lo mas sorprendente de todo esto era lo intimo de este encuentro, como si los días separados jamas hubieran existido, mi cuerpo parecía estar bastante complacido del contrario porque no demostraba signos de liberarse. El hueco proporcionado en mi corazón, estuvo curandose a tiempo a su vez de tener la mirada clavada encima de mi, esperando ver una reacción negativa. Pero eso jamas llego, en su lugar, sus brazos me a pricionaron mas empujadome prácticamente hacia su pecho. Dios mio, juro que nada pasado durante este lapso de tiempo, ni siquiera contarle parte de la verdad a mi padre, ha mantenido el sentimiento de alivio justo como ahora. Tenia las suaves manos de Sasuke sosteniendome, sus brazos apretandome, la curvatura de su cuello en mi hombro, su... aliento chocando mi piel produciendome escalofríos. Todos esos elementos hicieron que olvidara donde nos encontraranos, las personas, los R.e.d, Gaara... devolviendole el abrazo con intereses. Era allí, en ese sitio, envuelta junto a la esencia de ese sujeto, donde me sentía plena, llena de dicha y en entera armonía. Ahora no podía recordar todo el dolor y sufrimiento antes vivido, solamente me centre en el calor como cariño emanando de mi corazón. Lo necesitaba, anhelaba desde nuestra separación un abrazo tan largo y fuerte como este, deseaba saber que Sasuke aun siendo prometido de Kohana seguía queriendome. Mantenerme a mi misma en una mentira era mucho mas bonito que la realidad, las fantasías suelen ser hermosas pero a la par dolorosas al enfrentarse con no existir. Sin embargo, allí me encontraba, fuertemente agarrada al causante de todos mis delirios, creyendo en Santa y el hada de los dientes.

— Lo has hecho tan bien — susurro en mi oído, aprovechando para acariciar mi cabello — creí por un instante ver un hada bajo la gracia se las luces del escenario, paralizaste mi corazón.

Oh... tu igual has hecho lo mismo con el mio.

— Sasuke... — simplemente pude decir eso.

— Aun sigue en pie mi palabra, al igual que la canción — aspiro sin vergüenza el aroma de mi cabello — "Voy hacer que me ames" y sobre todo "Solo te necesito a ti". Lizi, yo... te amo.

Mierda, mierda, mierda. ¿Cuantas veces necesita este hombre romperme el corazón hasta sentirse satisfecho? Porque en esos momentos el mio llora, convulsiona y obtiene algunos espasmos. No creo poder soportarlo, ni siquiera intentarlo, el cuerpo lo tengo en total descontrol vibrandome igual a cuando la tierra se sacude, de esa manera pude compararse mi estado. Los millones y millones de explosiones dentro del pecho, perjudican mi respiración a la par de dispararme los nervios. No quiero escuchar mas, no deseo saber mas, solo... solo... solo permitame aferrarme a este hombre y desconectar mi cerebro. Creo que Sasuke sabe de esto, porque me aprieta mas contra él soltando unas risitas divertido, seguramente debo parecerle una niña pequeña presa de un capricho. Maldición, lágrimas bajando de mis párpados desciende de mi rostro empapado por donde pasan, en pocas palabras estoy llorando. He terminado explotando, este es el resultado del estrés acumulado al llegar a las regionales, aunque tener ha Sasuke manteniendome de esta forma, ha complicado mas las cosas. Llego el momento de responsabilizarse, aunque sea mesiendome igual a un bebé.

— Tranquila, no pienso irme ni rendirme contigo — dice igual al una canción de cuna — puedes seguir siendo la novia de Gaara si así lo prefieres, pero tarde o temprano llegaré hasta ti. Esa es mi respuesta.

Mis miedos se intensificaron, rebotando en las paredes de mi cabeza, viajando mediante las venas y llegandome al corazón. Aun tengo la decisión tomada ante la situación envolviendonos, pero conosco la persistencia de Sasuke, este cuando se propone hacer algo no existe impedimento para lograrlo. Asi que, bajar la guardia frente de él, no es ninguna opción, seria la tragedia completa.

★★★★★★★★★

Las regionales siguieron su curso, afortunadamente Akito fue quien me consiguió de esa manera con el corista de los R.e.d, ofreciendose para poder manejar la histeria de una chica llorando desesperadamente, no teniendo Sasuke nada mas que aceptar. De nuevo, fui tratada como una niña de brazos y consolada por Tadase e igualmente Amu, hasta parecían padres preocupados por su niña. Para la chica fue fácil esconderle la verdadera razón de mi llanto, mencionarle haber estado a mucha presión por el solo de las regionales, se la creyó completamente y no indago mas nada de ello. Por otro lado, Tadase jamas ha sido tonto ni mucho menos, el ya se hizo una idea y después de pasar todo este agetreo hablaríamos largo como tendido. Perfecto, porque yo igual tenia preguntas en mi mente por responder, la cuales, el comodín de "huir" no existía. Viendo el panorama de ataque, a mi amigo no le quedo otra mas que aceptar. Habiendo recuperado la estabilidad emocional, fuimos a sentarnos en nuestros puestos con los demás R.e.d, esperando ver el último grupo de la competencia, mis antiguos compañeros de Konoha. Gaara aun lo mantenían preso las chicas de hace rato, limitándose a darme una mirada rápida para verificar mi estado de animo, seguramente conocía sobre el repentino acto de histeria detrás del escenario, aunque desconocía el enterarse mi contacto con Sasuke. Esperaba el poder mantenerse bajo perfil. Hablando de eso, aun mantenía una cuenta pendiente con dos personas revoltosas responsables de haber vivido esto, quienes he anotado en mi lista negra para hacerles pagar. ¡Creí realmente el poder hacerme daño! De no sostenerme Sasuke probablemente la historia habría sido otra, y pobre de ellos si mi rostro hubiera recibido lo mayores hematomas. ¡Pobre de ellos! En fin, no soy impulsiva, ya encontraría la manera de llevar acabo un buen plan. Por los momentos, me limitaría a observar a Konoha club y su presentación explosiva. En las intercolegiales fueron fantástico, el maestro Kakashi brindo la participación a las personas menos escuchadas en el coro, creando una de las mejores performance vistas en la historia del club. Ahora, esperaba ver un poco mas de la mismo, aunque sabía con certeza que Sakura tendría un solo, queriendo decir competir de manera abierta conmigo. No tenia miedo, antes me enfrente a ella en un duelo llevandome a fallar a posta por el bien de mi padre, no paraba de recibir llamadas insultandome o diciendo cosas ofensivas, de haberme dejado por mi propio egoísmo la cosa pudo haber sido peor. Pero esto es distinto, estoy en las regionales frente a un público y jurado exigente, no en medio de Konoha con personas retrogadas al igual de incultas, jamas conocerían la diferencia de lo clásico a lo actual. La voz del presentador hizo volverme al presente, el telon se elevo mostrando el rostro tranquilo de una pelirosa particular en medio del escenario sola, mantenía un brillo inusual en los ojos casi pintando a lo nostálgico y triste, igual a ese día en Red. Ella dio una rápida mirada a la derecha dejándola unos segundos, como si estuviese diciéndole algo a la posible persona encontrándose allí, para mi no era un misterio porque resulta obvio. Tarachima Sai, mi hermanastro esta ubicado en ese puesto, mirando desde cerca a Sakura y la eminente letra de canción a interpretar. Las primeras notas no tardaron en sonar, colocandome rápidamente confundida pero impresionada porque Sakura es un completo genio, a pasar por un momento de entera depresión es capaz de canalizar sus sentimientos en letras y así trasmitirlos.

Alzando su voz, a la par de sostener el micrófono como si su vida dependiera de ello, empezó a cantar.

"Hello yeogin icheon shibi nyeon iweol
Aju chuun gyeouriya
Where are you eolmana gakkai wa inni
Geu torok weonhadeon kkume"

La manera de cantar, ese tono en alzar su canto y la precisión en la mirada me desamarban. Sakura realmente se encontraba transmitiendo sus verdaderos sentimientos.

"Yeogi nan ajik neomeo jigo tto ulgo
Dashigo jichyeoseo
Ireoseol himjocha eopseo
Geu chiman neon nal bogo utgetji

Hello to myself
Hello to myself
Ulji mallago nal wirohae jullae
Hello to myself
Hello to myself
Halsu ittago neo malhae jullae
Hello hello uljima~
Hello hello ireona"

Todo el mundo comenzo a colocarse de pie, sacando sus celulares o otro tipo de aparatos para hacerle luz. Por nuestra parte, teníamos nuestras as sobre la manga, con esto me refiero a guantes utilizados en partidos de fútbol, los repartí para que nadie se quedara sin ellos.

"How are you eotteoni kkumeul irun daneun geon
Jeongmal kkoji beodo apeuji anhni
Eojjeomyeon ijen negen pyeongbeomhan ilsangira
Ttaron jigyeomni

Hokshi neodo werobgo jichimyeon
Yeogi kkumkkudeon nal gieokhae jullae~"

Si Sai no se sintió mal de dejar atrás a Sakura, ahora probablemente debe de estar experimentandolo, aunque seguramente conoce la verdad detrás de esta canción. No es para él, sino para ella misma.

"Hello to myself
Hello to myself
Yeogi nal saenggak hamyeo useo jullae
Hello to myself
Hello to myself
Gaseum beokchage haengbokhae jullae
Hello hello useobwa~
Hello hello geureohke

Hello to myself
Hello to myself
Yeogi nal saenggakhamyeo useo jullae
Hello to myself
Hello to myself
Kkumkkudeon nal itjimara jullae"

Las chicas comenzaron hacer su aparición detrás de Sakura, creando los coros a la canción en tanto ella vivía con luz propia cada letra de esta, porque en alguna ocasión todos nos hemos preguntado si algún día realizaremos nuestros sueños.

"Hello
Yeogin icheon shibi nyeon iweol
Aju chuun gyeouriya"

Mi amiga finalizo de cantar e inmediatamente la lluvia de aplausos cayo sobre ella, sus ojos jade se llenaron de lágrimas debido al entuciasmo transmitido de los presentes. He visto muchos solos de Sakura, hasta podría recrear fácilmente cada uno de ellos, pero jamasa la había visto tan vulnerable y pura como hoy. Delante de mi no estuvo la petulante voz principal de Konoha, mas bien, una chica presa de los miedos provenientes del futuro cuyo es incierto para ella. Para variar, su corazón roto la trajo hasta aquí y le sirvió de experiencia. Logro su objetivo, darse a valer, igualmente ser su talento lo suficiente para conmover a cientos de personas, de perder contra ella no seria motivo de rabia, mas bien, estaría totalmente satisfecha. Sakura realmente había cambiado en el buen sentido de la palabra, y yo he sido partifice de eso, asi que intensifique mis aplausos hacia ella soltando uno que otro bulla con su nombre. Esta hizo otras reverencias agradeciendo, buscando disimular las lágrimas saliendo de sus ojos y anunciando el otro número de los chicos, comandados por Sai.

Estando todos en posición, las luces se enfocaron en mi hermano que bajaba las escaleras casual, emitiendo notas suaves pero potentes.

"I see what you're wearing, there's nothing beneath it
Forgive me for staring, forgive me for breathing
We might not know why, we might not know how
But baby, tonight, we're beautiful now"

Los chicos se dispersaron, moviéndose lentamente al ritmo de la canción, parecido a estar caminando normalmente en la calle.

"We're beautiful now
We're beautiful now"

De pronto, las chicas se pararon delante de los chicos alzando sus manos y esperando un movimiento similar en ellos, seguidos de el coro al igual de girar mirandose diractamente a los ojos.

"We might not know why, we might not know how
But baby, tonight, we're beautiful now
We'll light up the sky, we'll open the clouds
Cause baby, tonight, we're beautiful now, we're beautiful

We're beautiful"

Fue cuando el sonido realmente se disperso, llamando el sonido de sus cuerpos a bailar al son de "pa-pa-pa" mientras realmente parecían disfrutarlo.

"Wherever it's going, I'm gonna chase it
What's left of this moment, I'm not gonna waste it
Stranded together, our worlds have collided
This won't be forever, so why try to fight it?"

Una vez mas volvieron a reunirse en columnas, bajando las luces y simplemente centrándose en hacer los coros, dejándole el trabajo pesado a Sai.

"We're beautiful now
We're beautiful now"

Una vez mas se dispersaron, aunque en esta ocasión alrededor de mi hermanastro.

"We might not know why, we might not know how
But baby, tonight, we're beautiful now
We'll light up the sky, we'll open the clouds
Cause baby, tonight, we're beautiful now, we're beautiful

We're beautiful"

La sincronización era perfecta, la voz de su corista principal haciéndose notar, el movimiento de los cuerpos al ritmo de la canción, la cual efectivamente fue una gran elección. Seguramente fue idea de todo el coro, al maestro Kakashi nunca se le hubiese pasado por la cabeza un tema tan actual, con lo anticuado que es.

"Let's live tonight like fireflies
And one by one light up the sky
We disappear and pass the crown
You're beautiful, you're beautiful

We're beautiful now
We're beautiful now (beautiful)
We're beautiful now
We're beautiful now
We're beautiful"

Todos le dieron paso a unos Sasumika y Naruto bastante sincronizados, realizando movimientos osados al igual de piruetas espectáculares. Juro haberme robado el aliento en unos instantes, aunque no solo fui yo, muchos R.e.d tenían la misma expresión que la mia.

"We're beautiful
We're beautiful now"

Esto era sin duda Konoha club, mi amado antiguo coro, porque en sus números desprendían muchas energía y cariño, no lo hacían solo por querer ganar sino para disfrutarlo, igualmente transmitir eso a los demás. Por un segundo, me imagine a mi misma entre ellos bailando y realizando coros alrededor de ellos, como los viejos tiempos.

"We're beautiful now
We're beautiful now
We're beautiful now
We're beautiful now
We're beautiful"

Finalmente la presentación termine, la ovación de pie los acompañaba a ellos en su algarabía, la satisfacción de culminar algo que se siente en las venas suele ser mejor a ganar. Todos mis compañeros se reunieron para hacer una reverencia, entonces fue cuando note una extraña mirada en Sai ha Sakura, pues ellos resultaron quedar uno al lado del otro, aunque esto no paso desapercibido por Ino quienes los observaba muy de cerca. ¿Qué puedo opinar de ello? Una gran atormenta se acerca, espero que Sakura este preparada para ello, de lo contrario, saldrá disparada por los aires.

Había llegado el momento de los resultados, era la parte mas crucial de todas porque el corazón lo manteníamos en la garganta, puedo asegurar que deje mis uñas marcadas en la pobre mano de Tadase, siendo este el primero en tener cerca. Afortunadamente, él es todo un caballero en jamas quejarse de mi arrebato nervioso, pues comprendia mi postura. La encargada de mencionar los resultados era una mujer mayor, de un cargo importante que confeso en ser golpeada por su marido y estar hebria desde las siete de la mañana, nadie hizo un comentario al respecto, mas bien nos quedamos mudos. Desde mi lugar, me permiti mandarle una señal de suerte a mis amigas, con tal, ganara quien ganara jamas obtendriamos rencores. La amistad esta por encima de todo.

— Vayamos al grano mejor — dijo la mujer con voz hebria — los ganadores de las regionales son... ¡Los R.e.d y Konoha club! ¡Es un empate por segunda vez consecutiva!

Aguarden, simplemente aguarden. ¿Habia escuchado bien? ¡Iria a las nacionales! Pero... pero ¡Con mis amigos de antiguo club! Inmediatamente sin pensar las consecuencias de ello, salí corriendo a donde se encontraba mis amigos de Konoha, refugiandome en los brazos de mi mejor amiga Minami y Sakura. La lluvia de papelillos cayo encima de nosotros, quienes nos felicitabamos unos con otros, llenos de emoción y alegría. De hecho, llore de la felicidad importandome poco el empate porque creía masa en ir a la ciudad de los sueños con las personas mas importantes en mi mundo, siendo inigualablemente mis amigas. Estas aprovecharon para mencionarme el encontrarme encantadora en el solo, jamas pasaron por su cabeza verme cantar uno en las regionales pero sin duda, estuve estupenda y me gane el corazón del público. Por favor, como si halla sido la única, Sakura con su versión de "Hello to myself" creo mas que un suspiro, pues la nostalgia de su alma les llegó a todos, realmente merecia la victoria. De pronto, senti la mano grande de alguien sobre mi cabeza, encontrandome con Sai y su muy radiante sonrisa acompañada de una felicitación. El conocía mi disgusto por el tocar mi cabello, pero haría una excepción solamente ante la necesidad de querer mi abrazo, dejandome envolver por sus fuertes brazos reí feliz de como resultaron las cosas. La atmósfera estando rodeada de Konoha club era cálida, porque allí no eramos enemigos ni nada parecidos, solamente personas compartiendo un mismo sentimiento, un mismo fin. El expresarse. Entonces, al separarme del maestro Kakashi vi a los R.e.d, cohibidos de saludar o no, fui yo quien sujete la mano de Gaara para que se atreviera a socializar. Por lo tanto, de un momento a otro, todos estábamos conversando con todos sonriendo y contagiados del título obtenido. Nadie se quedo por fuera, ni siquiera Sasuke, quien saludaba coordialmente al maestro Kakashi al ser el corista principal de los R.e.d. Fue cuando sucedió, presa de la ira e impotencia de haber perdido, la entrenadora Utao perdio la cabeza alzando su puño y extrellandolo contra el de la mujer abusada por su esposo, enviandola directamente al suelo. Suprimi un jadeo de la impresión, al mismo tiempo que venían hacia nosotros con nuestros trofeos, en ese instante el tiempo se detuvo y la tierra dejo de girar. Creo que realmente, los hechos podrían hablar por si solos.

★★★★★★★★★★★★

¿Qué puedo decir después de lo ocurrido? Bueno, aquella señora fue llevada a un hospital y la entrenadora Utao salio impune, al igual que siempre. Quede con mis amigas el encontrarnos este fin de semana para celebrar nuestro éxito, ellas obviamente aceptaron, claro, necesitaba descansar de haber vivido tantas emociones vividas. Afortudamente, he sacado algo bueno de todo esto. Iría a las nacionales con los R.e.d y agregandoles a mis antiguos compañeros de coro, Konoha club. Ahora, no podría encontrarme mas motivada y emocionada posible, pues el futuro no podría pintarse tan gris después de todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario