viernes, 12 de octubre de 2018

Angelina y el libro de Magia Pura (Prototipo cap 7)


7
De los acontecimientos ocurridos el fin de semana pasado habían quedo permanente en mi memoria, la sensación de la tristeza en mi interior, el desprecio y desosiego con respecto a mi relación amistosa tanto con Bernard a la par de Abie me comieron hasta los cimientos. Parecía que estuviese acostumbrándonos a esto y me asustaba, eso, me daba tanto terror que se me llenaba nuevamente los ojos de lágrimas ante nuestro futuro. Dejemos por un segundo de lado el gustarnos el mismo chico, el que ella se comportase como una total desconocida al querer acaparar su atención totalmente al punto de ignorarme tal cual hacer una mancha en la pared, creo que hasta un cuadro tendría más atención a mí. Hemos sido por tanto, tanto, tanto tiempo amigas que prácticamente la miro como si fuese mi hermana, una con otros padres, pero al final de todo hermana. Sin embargo, me ha dado entender el conquistar a un chico recién llegado a nuestras vidas es más importante a la amistad, a la que tenemos desde poseer uso de razón. La forma de ignorarme luego del incidente de Selina fue la sumatoria de todos mis peores temores, de aquellos que desde el inicio desee ignorar, pero lamentablemente en cada paso de dar me le es imposible hacerlo.
Entonces, seguidamente está Bernard, con su dulce presencia, su honestidad garrafal y esa manera de comportarse a mí alrededor sabiendo mis poderes provenientes del clan Martín, en general, del prócer Albert Martín los cuales desde el principio nunca quise tener. Es decir, ¿me sirve solamente para que todo el mundo me mire con temor en lugar de admiración? ¿Solo como aquella chiquilla divertida al grado de ser medio simplona? Entiendo que la naturaleza es sabia al igual de paciente, pero quizás, y solo quizás se ha equivocado conmigo. ¡Nunca quise nada de lo que tengo ahora! ¡Ni poderes supremos! ¡Ni la atención completa de toda a ala mágica o no mágica! ¡Pero sobre todo el desprecio del chico que me gusta! ¿Este es el precio? ¿El precio por los poderes de Albert Martín? Ya he faltado en todos los sentidos, como mejor amiga, como Magic Pure, como chica…que me encontré tan cansada, devastada conmigo misma al grado de mandar todo al demonio y volverme a encerrar en mi mundo nuevamente, porque ese fue la conclusión de cambiar y aparentar alguien que nunca fui.
<< ¡Entonces realmente se lo pierden! — me grito él con fuerza, como si buscará lograr entrarme en razón — Si es tal cual como me lo estás diciendo ¡Ellos se lo pierden! Angelina, desde que te conocí, desde aquella primera vez en cruzar nuestras miradas sin decir ninguna palabra en lo absoluta me di cuenta de lo realmente maravillosa que eres, puedes tener fallas como cualquier ser humano, perder los estribos y querer quemarle el trasero los sin magic. Pero debajo de todo eso se encuentra la inteligente, ingeniosa, prudente chica Magic Pure con los poderes más sorprendente de todos y aparentemente desconoces eso. — fue en ese preciso momento donde una rara luz creció en mi interior junto a una sensación cosquilliante en mi interior, era tan diferente a cuando Bernard me halagaba, de todas las formas posibles porque primero se trata de mi mejor amigo y aun así logro sacarme a flote, el parar mis lágrimas y seguir adelante. No por alguien más, no, sino por mí misma.  —… tienes que parar de depender de alguien para sentirte bien contigo misma y ver tus potenciales, porque créeme, no lo necesitas. Eres una chica fuerte y luchadora, antes de decir querer a alguien debes empezar por tenerte cariño en ti y confianza. Solo de esa manera lograras ser la grandiosa Magic Pure que tanto deseas llegar hacer. >>
Las palabras de Zephyr siguen siendo como un bofetón en las mejillas, estaban llenas de sinceridad y honestidad, del mismo modo observadas desde el punto de vista de alguien muy detallista que desde comenzar a hablar entre nosotros no ha tenido otra finalidad más a sacar ese potencial dormido dentro de mí, a su vez, que lo tenga muy encuentra para no despreciarme más. Es cierto, me tengo muy poco amor y confianza, es decir, es predecible tomando en cuenta el haber descubierto hace poco mi elemento naturaleza hice llamarme a mí misma falla de ser mágico, exceptuando a Abie quien me recordaba todo el tiempo al prócer Albert Martín teniendo el mismo tipo de dificultades y por ende debía de valorar más mis potencias dormidas. Si, igual a como lo hace Zephyr en el presente. De hecho, fueron sus palabras quienes me guiaron nuevamente al camino correcto, porque antes de decir querer a alguien más debía comenzar conmigo misma. No lo dudo, antes de Magic Pure soy un ser humano, alguien que comete errores, se tropieza, enoja y lucha con muchas dificultades durante su vida. Es por ello, que me deje llevar por las influencias de Selina y Dott, en un visiblemente plan macabro de querer hacerme parecer la villana del cuento, el cual funciono. No tuve por qué escucharlas, menos seguirles la corriente, pero estaba tan desesperada y pérdida viendo como Abie recibía una vez más toda la buena suerte de costumbre. Yo igualmente la merecía. Salvo que escogí el camino equivocado para hacerlo, encontrándome el ser una terrible perdedora a la par de egoísta, porque mi mejor amiga estaba teniendo el mejor de los momentos con el chico que le gusta y él deseo estar a su lado, no yo.
Mi lugar, como buena Magic Pure, debió ser de espectador no de una loca desesperada a utilizar sus propios poderes en una fea imitación de niña berrinchuda que es ignorada por sus padres, llevándola a arrojarse al suelo llorando y formando pataleo. ¿Pero cómo podía esto servir en el presente? Nada, sirve en lo absoluto. Salvo de exhumar mis propios pecados y tratar de recomponer mis propios errores, solamente así llegare hacer la Magic Pure de mis expectativas. Al menos, mi mejor amigo, piensa de esa manera. ¡Oh no saben el alivio que sentí al ver esos ojos violetas tan irreales! Deberían ser sinónimo de destrucción, miedo y mala suerte, pero bajo mi perspectiva solo tuvieron un significado: paz. Al estrecharme contra sus brazos encontré lo que durante toda esa mañana había estado buscando con desespero, ese frío conciliador, seguido de un calor empapándome en seco signos de que la tranquilidad viajaban por todo mis sistema nervioso llenaron mis ojos nuevamente de lágrimas, con ellas las tiras de un viaje y fiesta destinado al pasado. Pensé, estando bajo su entera protección, que no existía a otra persona en desear ver tan desesperadamente como él, lo había extrañado tanto, pero tanto, que mis pulmones podrían narrar la hazaña de soportar el respirar con todo lo acontecido y el gritar el mirarlo a él, solamente a él.
Realmente no indague en como logro hallar conmigo, menos el enterarse de los sucedido, simplemente me deje llevar ante su brazo protector junto con todo lo que ello significaba. Fue a mi rescate, eso es y será lo importante, lo demás simplemente sobra. Sé que estuvo conversando un poco con Cathy mientras terminaba de arreglarme, quizás discutieron de lo sucedido con más lujo de detalles y una posible disculpa de su parte al tener razón desde el comienzo, viéndolo bajo otra perspectiva, yo también debí hacerlo pero luego de una tarde tan llena de dolor las palabras no vinieron a mi boca como lo esperaba. Salvo para discutirle a Cathy el irme sin ella, luego simplemente me deje llevar por su mano fría a  la par de fuerte, dejándole todo en su cuidado como si supiese las respuestas al dolor viajando dentro y fuera de mí. No tengo hermanos mayores o menores, por ende, no poseo conocimientos si lo que siento por Zephyr es lo mismo a lo que sería tener uno pero le tengo mucho aprecio, cariño y respeto. Seguidamente de la suficiente confianza para hacerle cargar con mis profundos pesares amorosos y de Magic Pure, al pesar de ser cerrado en todos los aspectos, se porta tan paciente conmigo como para viajar kilómetros desde la academia con la finalidad de rescatarme de una fiesta llena de sin magic. Sin duda, es un buen amigo, uno al grado de pasar hacer hermano. Zephyr, ha pasado ser parte de mi familia.
Ahora bien, no recuerdo muy bien como salimos de la enorme casa proveniente de la familia de Selina pero si esos ojos, ¡Oh! ¿Cómo no hacerlos? Si estuve dos noches soñando con ellos, donde corría en un paraje boscoso en medio de árboles, maleza y ramas que lastiman mi piel, mientras busco escapar o buscar un lugar seguro para atacar de mis labios salen un conjuro invocando a la “Espada de Fenix” seguidamente decido enfrentarlo. Es en ese de adrenalina pura, donde enciendo sus llamas y con la mirada fija en mi objetivo esos ojos chillones color verde desparecen, la maldad junto su deseo de destriparme con sus propias manos igualmente lo hacen pero aparece lo terrorífico, lo horripilante y desgarrador. Es Zephyr protegiéndolo. Por más que luche en borrar esas imágenes de mi mente no puedo, jamás lo haré, son sus ojos sin vida mirándome directo a mi rostro, es su sangre manchado mi camiseta y manos, sobre todo, es él dejando de respirar seguidamente de su mano cayendo al vacío. El dolor es garrafal, es agonizante y petrifica tu alma hasta lo más profundo, pero aún más, se trata de esos ojos chispeantes color verde igual a los de un gato en plena caza de un roedor los que te asustan. Posee odio, rabia, tanta sed de venganza como peces en el lago predilecto de la unión de los próceres. No cabe duda, es el color propio de un Dark Magic. ¿Quién puede ser el dueño de ellos? Es decir, solamente porque los vi en uno de mis tantos sueños sin explicación no dice el ser uno de los seres oscuros, pensándolo mejor… ¡Es absurdo! Solamente es el primo de Zephyr, Derek con quien tuvo un accidente la última vez en moto.
Mi amigo nota el nerviosismo fluyendo en mis poros preguntándome si lo conozco de algún lado, tampoco es que puede decirle: “¡Hey Zephyr! ¿Recuerdas que tengo sueños raros? ¿Pues qué crees? ¡En uno aparecen una persona con el mismo color de ojos de tu primo! Las coincidencias de la vida… posdata; tu mueres porque te atravieso con la Espada de Fénix por protegerlo”. ¡De ninguna manera! Es decir, sé que estoy mal de la cabeza pero no lo puede manifestar de esta singular forma, lo mejor era hacerme la loca desentendida, parecer medio tonta y restarle importancia al asunto. Es imposible conocerlo de alguna parte porque es el primo de mi mejor amigo, la primera vez en vernos, la primera vez en cruzar palabra el uno con el otro, fin. Me causo algo de gracia y sorpresa la manera en cómo se desenvuelve a su alrededor, no es el típico Zephyr taciturno que a todo el mundo ignora, no, en cambio estando el chico de ojos verdes a su alrededor se pinta más hablador y dejarlo en ridículo. Cosa en hacerlo al presentarlo como “esa cosa”, dictaminando no ser importante y pasar de él tal cual fuese un objeto inanimado, pero a la vez parece que se llevan bien. Lo suficiente para hacer ese tipo de demostraciones en público, trato de asimilarlo un poco esa nueva faceta de mi mejor amigo en tanto él junto a su primo conversan sobre algo que no tengo idea. Quizás sea cosas sobre su familia, tengo entendido que los Sichegs son bastante estrictos con la educación en general de mi amigo, así como igualmente esperan tener buenos resultados de su estadía en la academia. En general, pienso que ellos deben de estar orgullosos de su hijo, no es porque sea mi mejor amigo o persona extremadamente de mi entera confianza, pero Zephyr es el Magic Pure más asombroso que he conocido. Solo pregúntele a sus nuevos seguidores adquiridos gracias a la nueva clase de Sir Michael, ellos podrán ser un ensayo completo sobre sus hazañas.
Poco después, apareció nuevamente mi amigo para sujetar mi mano y guiarme a la parte de atrás del mini cooper descapotable color azul eléctrico, mis ojos se agrandaron se agrandaron de la sorpresa al caer en cuenta de lo costoso que debe de ser. El primo de mi amigo debe de ser una persona muy importante en el mundo Magic y no magic, o simplemente posee unos padres demasiado generosos para darle a lo que delante mis ojos un universitario con aires de burlón despreocupado, la posesión de tal auto. De hecho, mientras me acomodo en los asientos traseros me permito admirar silenciosamente la aparecía de Derek, la cual no es del todo espeluznante, podía apostar que muchas chicas de la ala no mágica gritarían como chivas locas ante alguien como él. Delgado, hombros anchos, alto y con extremidades inferiores largar, rostro perfilado lleno de singulares lunares, nariz perfectamente respingada, cabello negro azabache un poco corte disparado por todos lados y una vestimenta salida de esas películas de chicos malos bailarines (me refiero a Vaselina, mamá se muere por esa película, mas por su protagonista). En definición, Derek Sichegs es del tipo de hombre que Selina le encantaría vivir una aventura en medio de una tormenta eléctrica. Sin embargo, al pesar de poseer encanto y belleza algo no termina de colarme completamente, con ello no me refiero a ese sueño tormentoso, sino esa esa sonrisa brillante y lo que pueda esconder bajo de ella. Donde podrías conseguir de todo menos atractivo.
En general fue un viaje bastante ameno, no tuve mucho que conversar, salvo en algunas ocasiones donde Derek quiso indagar en los tipos de comportamiento de su primo durante clase o si hizo alguna clase de ridículo como llamar a la profesora “mamá” o “abuela”, en seguida el ojos violeta de mi amigo le manda a cerrar el pico insultándolo de una forma peculiar. Cabeza de alcornoque. Sus interacciones me hicieron tanta gracia que me olvide completamente porque sufría en primer lugar, ese vacío dejado por el dolor de una perdida que solamente puede completarse teniendo las personas adecuadas a mi lado, si tengo a mi mejor amigo a mi lado. De esa experiencia ha pasado dos días exactamente, volví  a la odisea convencional al buscar escapar de las agresiones matutinas de los sin magic antes de entrar a clases, en el comedor y luego de clases. Selina y sus amigos han estado más salvajes de lo convencional, por supuesto, la fiesta que ella con tanto esmero programo resulto ser un desastre explosivo. Antes de pensar el ser mi causa, no, no es en lo más mínimo esa la razón sino una extraña discusión de Edward entre una de las de su sequito, la cual, termino con daños hacia una colección de figuras de porcelana. Sus padres en definitiva la castigaron de por vida.
Lo malo de todo esto reside en una cosa, la ignorancia de los sin magic al acusar directamente que nosotros los mágicos hemos sido como ave de mal agüero en su fiesta trayendo consigo desgracias, mas tomando en cuenta que he matado mi propia naturaleza al utilizar mis poderes para llamar la atención de uno de ellos, sin éxito. Cathy me ha dictaminado el ignorarla, pasarle por el lado y hacer como si no existiese, personas rastreras como ella no vale la pena siquiera cruzarle la mirada, de lo contrario, cien años de mala suerte caerán sobre ti. Trato de sonreír y hacer como si nada de ello me afectase, pero sigue allí, en lo más profundo de mi interior consumiéndose a fuego lento la angustia de la verdad. Abie me ignora, de nuevo, cada que intento acercarme a Bernard en medio de la zona que compone la biblioteca baja la mirada como afligido y dando medio giro con pasos apresurados, sale despavorido parecido a ver visto un fantasma. No lo culpo, yo igualmente tendría ese comportamiento sabiendo que clase de magic soy.
Durante la hora de las comidas ninguno de ellos dos se ha presentado en la mesa, Peter quien es el mejor amigo de Bernard, comenta el encontrarse muy ocupado con temas correspondientes a sus clases y al hacer trasferido un poco más tarde a los demás esta algo atrasado, por lo tanto, se coloca al día. Sé que lo correcto sería escuchar al moreno, es un chico en dictaminar seriedad a la par de veracidad, pero algo dentro de mí dice ser solamente una excusa, una para no hacerme sentir mal. Pero de todas maneras lo ha hecho. En cuento a  Abie, ella… si es un caso perdido, desde la fiesta no la he visto por ninguna parte, tampoco puedo hacer la odisea de la otra vez cuando descubrí mi elemento naturaleza al atravesar media ala no mágica, de hacerlo estaría condenándome a mí misma a un suicidio. Ya saben, con la ira injustificada de Selina la vaca sin leche, sería mejor evitarla a toda costa o al menos Zephyr me lo sugirió. Del mismo modo, no puedo fingir que siento incomodidad, sufrimiento y el extrañarla como una loca porque es en estos momentos donde pienso el todo estar perdido que ella parece con una sonrisa radiante, su voz calmada combinada con optimismo el decirme ángel y el todo estar bien, porque la suerte no es cuestión de buscarla sino de sembrarla e irla germinando de cuando en cuando.
En un intento de dispersar mi mente asisto a la clase de Historia de la Magia con el profesor Samuel, su manera solemne de dictarla hace que bajo ninguna circunstancia bajes la mirada de la suya, mucho menos el distraerte hacia sea con el sonido de un mosquito. La lección es sumamente interesante, al menos bajo mi perspectiva, pues al haber tenido el examen pasado algo relacionado con las armas legendarias lo seguido es sobre su manipulación y como llegaron a parar en el museo. Por supuesto, a estas alturas es imposible que alguien desconozca la breve desaparición de la “Espada de Fénix” tuvo hace unos días, pero bajo su conjetura seria menciona no ser más que un truco de las cámaras de seguridad en manos de chiquillos sin oficio. Es decir, luego de la muerte del prócer Marcus Zunnares nadie ha podido manipular semejante espada, tomando aún más en cuenta a Albert Martín su creador que la programo para su única utilización sin la manipulación de alguien más. Ahora, ¿realmente es posible que alguien tenga ese poder para hacerla funcionar? No, nadie la tiene y es imposible que llegue a existir, por supuesto, al menos que llegue a descubrirse la verdadera existencia del grimorio de gran controversia como lo es El Magia Pura. Rápidamente como si fuese una bala una chica que toma asiento delante de Zephyr levanta la mano muy entusiasmada, se nota el poseer un gran interés en el libro pues pregunta si su existencia es relativa o realmente Albert Martín lo creo con los secretos más profundos de los Magic Pure junto… junto con el de los seres oscuros.
Samuel por un momento agranda sus ojos impresionado, aparentemente alguien ha estado averiguando mucho los acontecimientos en el mundo mágico y no mágico, claro, lo de que posiblemente los Darks Magics estén de regreso al atacar a un vigilante de una escuela de renombre, la cual es la nuestra para no hacernos más los idiotas, ha idealizado más la teoría que ellos realmente están entre nosotros y buscan el Magia Pura. Curiosamente no he tenido más sueños con los próceres, es más he estado librado de ellos, manteniendo un descanso llenos de pensamientos negativos desde la fiesta de Selina. Pero eso por supuesto es otro tema. En cuanto a los libros que adquirí ese día de compras con Cathy no me he atrevido a leerlos con detenimiento, salvo a pasar las hojas sin atención absoluta, dándole rodeos a que en el sueño que tuve asesinando a Zephyr pronuncie el conjuro de activación de la “Espada de Fénix”, pero lamentablemente no lo recuerdo. << Excelente, Angelina >> dice una voz proveniente de mi cabeza, bastante apenada << es una excelente oportunidad para olvidar conjuros>>, bueno, sí pero tampoco puedo explotar mi mente a mas estrés de lo que ya ha vivido. Tarde o temprano ese conjuro volverá a mi mente.
Soltando un suspiro cansado, Samuel masajea el puente de su nariz como si estuviera sufriendo una clase de jaqueca hablando de lo convencional en estos casos, su entera y soberana opinión, donde en definitiva es una leyenda y tanto Magic como no Magic puede tomarla si es real o no. Sin embargo, es cierto lo de los tiempos oscuros, el irnos a una guerra contra los oscuros o Darks Magic, se ve que no tiene ningún problema el pronunciarlo con soltura más tomando en cuenta simplemente ser un nombre, es una ridiculez pensar el tener mala suerte por hacerlo. Seguidamente, habla de uno de los tantos autores de libros que ha tenido la oportunidad de estudiar en la época de la universidad donde mantenían la existencia del Magia Pura como algo puramente místico y fuera de este mundo, quien lograra encontrarlo debía de ser alguien de corazón puro, uno que ni el más malvado de los conjuros pudiese cambiarlo de parecer. Es decir, el tipo de ser mágico que realmente no buscara el obtener poder teniéndolo, sino buscar solución a algo en convencional, quien sabe, un conflicto entre especies es una buena opción. Pensativa, tal cual como había quedado, no preste atención al siguiente en alzar la mano, quien dejo sorpresivamente desencajado a más de uno su mandíbula.
   Si existiera una posibilidad, una remota pero pequeña posibilidad… ¿Encontrar el Magia Pura significa hallar igualmente su contraparte?
   ¿A dónde quiere llegar Zephyr?
   El libro oscuro. — dijo sin miedo, serio y brillándole los ojos violeta con infinita curiosidad bajo sus lentes de pasta negra. — muchas historiadores lo mencionan, dicen que de encontrar el Magia Pura, te toparas con él. ¿Será eso cierto profesor?
El azabache de mi amigo tenía tanta convicción al tratar de buscar las respuestas bastante profundo, en lo poco que llevaba de conocerlo descubrí que si le brilla los ojos con intensidad es porque realmente se siente curioso de algo o cuando marca una mueca de indiferencia, es decir no estar de acuerdo con mis acciones y pretende hacerse un lado para poder aprender de mis errores, aunque a la final termina rescatándome. Un ejemplo lo ocurrido en la fiesta de Selina. Es por ello, que definitivamente sé que a Zephyr le interesa mucho este tema y su sed de saber más de ello le ha llevado a preguntar. No es de extrañar ver a muchos de nuestros compañeros impresionados de verlo participar en clases, tomando en cuenta el ser el segundo en sentarse al final de la fila y no opinar en nada solamente escuchando las clases como un espectador más. No puedo evitar dibujar una sonrisa en mis labios, puede ser malinterpretada por Cathy, me da igual, pero realmente me alegro de los visibles cambios de mi amigo al integrarse más a la sociedad soy como esa madre orgullosa de su hijo cuando lleva un amigo nuevo a casa. Es simboliza un paso más hacia el futuro de Magic Pure magnifico que realmente terminara siendo.
Samuel tomándose su tiempo para contestarle a su alumno, mira con ojos agudos el panorama, sabe perfectamente que no puede decirle palabras vacías al azabache menos considerando ser su mejor estudiante quien se la pasa investigando cada cosa dictaminada en clases, solamente pare cerciorarse ser cierto o falso. Del mismo modo, aunque no sea precisamente una estudiante modelo tengo curiosidad en su respuesta porque el Magia Pura ha salido en unos de mis múltiples sueños en una visión amplia de Marcus Zunnares, donde un Albert Martín encerraba uno de los conjuros más transcendentales de todos a la par de polémico, la reencarnación.
   Todo aún es incierto — dictamina caminando de un lado a otro, hablando con una voz bastante seria. — pero según dictamina el autor que les he mencionado, como todo leyenda de tener su lado puro y transparente, igualmente tiene su contraparte. Quien consigue el Magia Pura tiene poderes incalculables, solo si es para usarlo para hacer el bien, pero si a su vez el Libro Oscuro… las consecuencias serán inimaginables.
   ¿Se refiere a los seres oscuros? — pregunto otro chico, quien toma asiento de primero en la fila del medio.
   ¿Conocen la historia de ellos? — menciono con tono de obviedad, girando su cuerpo y señalando a la pizarra para que la tiza se moviese sola escribiendo en grande: SERES PUROS DE OSCURIDAD. — Muchas personas dictamina que hablar de ellos o creer en su existencia es de mala suerte, ruina y destrucción. Cosa no tan lejana a la realidad. Sin embargo, mencionarlos no ocurrirá nada en lo absoluto, soy de los que piensa que todo tiene su razón de ser y de existir. Por eso… ¿Por qué creen que ellos atacaron a los magic y no magic? ¿Fue ansias de poder? ¿Venganza? ¿U otra cosa?
A ciencia cierta, nadie conoce exactamente lo que movió al tío de Albert Martín para conseguir lo poderes oscuros de la naturaleza aquellos que vienen directamente de los seres humanos, según mis sueños su pensamiento que los sin magic eran la peor raza en pisar la faz de la tierra debía de pagar cada una de sus fechorías al querer exterminarlos, lo llevaron a pecar e irse por el camino más fácil. El mal. Del mismo modo, Morgana Martín siguiendo las convicciones de su tío y dejándose llevar por lo atractivo que sonaba derrotar a los sin magic con una nueva clase de magia, olvido su procedencia y apuñalando a su propio hermano abandono a los Magic Pure. El prócer Albert Martín derrotado en todo los sentidos quiso poner fin a todo, la guerra contra los sin magic y el rescatar a su pequeña hermana de las garras de los oscuros, aunque lamentablemente las cosas para ella fueron demasiado tarde. Aún recuerdo en uno de mis sueños como él la acuna entre sus brazos igual a un bebé, llorando amargamente por una suerte que desde el inicio estaba determinada a acabar mal, porque eso dice los poderes oscuros: una vez entras en ellos, nadie puede salir.
La pregunta correcta sería: ¿De dónde Paul Martín saco tanto poder? ¿Cómo lo descubrió? Y mi intuición me dice que el Libro Oscuro tiene la respuesta, al igual del Magia Pura guardando la reencarnación de cualquier ser humano, su contraparte posee los hechizos más mórbidos de existir y la respuesta de su poder. Después de todo, son los grimorios más poderosos jamás creados. 
   Es obvio, profesor — una chica de ojos rasgados, piel amarillenta y de mejillas rellenas baja sus hombros dando una señal de miedo o quizás tristeza. — es venganza. En ese entonces estaba la guerra de los Magic Pure contra los sin Magic, se menciona ser una masacre sin precedentes donde cada día era aniquilados aldeas de mágicos sin compasión, olvidando que en esos sitios no solo habían guerreros igualmente niños y ancianos. No justifico a los seres oscuros, pero quizás… estuvieron cansados de tanta opresión e injusticia por parte de los no mágicos, es decir, si… su camino estuvo errado pero… pero…
   Ching, cuidado con lo que dices — canturreo otra de nuestras compañeras, era una pelirroja con pecas diminutas en sus pómulos y nariz, se sienta en el asiento conjunto al de ella. — si un sin magic te escucha te dictaminaría ser una “Enviada del infierno”. Aunque, claro, a estas alturas nos importa que digan o hagan ellos. Profesor, que dijo Ching no están alejado de la realidad ¿cierto?
   No, no lo es. — respondió, señalando una vez más a la pizarra pero esta vez coloco: VENGANZA. — Pueden conseguir varias biografías de Morgana Martín y llegaran a la misma conclusión, los seres oscuros llenándose de la intermitente sed de venganza y destrucción. Salvo que no era solamente contra los sin magic, igualmente incluía a nosotros lo Magic Pure. ¿Saben el por qué?
   Alianza. — intervino Zephyr con rostro neutral, hasta podía decir estar pintado en la inusual indiferencia que lo caracteriza. Me alarme, no estaba de acuerdo. — Luego de la muerte del Marcos Zunnares, uno de los hermanos mayores de Marcus Zunnares, esté ideo una alianza con Albert Martín dándose una tregua entre ambas especies y así unir fuerzas para una misma finalidad. Derrotar a los oscuros.
   Exacto. — le dio la razón el profesor a mi amigo mostrando una rara sonrisa de conformidad, una que cada vez de verla deberías pedir un deseo. — Parece que alguien se hace sus deberes como es debido, en fin, todo lo que hemos mencionado aquí son simples teorías descriptas por autores y que muchos ponen en duda. De todas maneras, ustedes son libre de creer lo que deseen. — en ese instante suena el timbre de la culminación de clases, entrando al siguiente bloque CONJUROS NATURALEZ con Almendra. — Bien chicos, para la siguiente clase quiero un ensayo de diez páginas con los elementos usados para la elaboración de las armas legendarias, así como su opinión de los seres oscuros. Pero escuchen bien, esto último es como un extra. No se equivoquen y emplee un buen uso de su léxico. Esperare con ansias sus opiniones.
Con un chasqueo de sus dedos Samuel desaparece, inmediatamente los murmuros acompaños del sonido de los útiles escolares siendo guardados no se hacen esperar, tenemos quince minutos más o menos antes de seguir con la siguiente clase así que técnicamente deberíamos permanecer dentro del aula o en la ala mágica, pero siempre existen unos quienes les vale las normas y salen a los pasillos a estirar su extremidades. Soy lo contrario de esas. De hecho, me levanto solo con la finalidad de ir hasta el puesto de mi amigo para conversar un poco con él, este aparentemente tiene otros planes en mente pues mueve sus libros a conveniencia de un conjuro demostrando tener mucha prisa. Le pregunto si tiene algo que hacer con mucha urgencia, esté suelta un respingo alarmado de verme tan cerca en lugar de mi asiento, aclarándose la garganta menciona querer ir a la biblioteca por unos libros para la tarea de Samuel. No pretende dejar eso para luego, le encanta tener todo bajo control y orden, mas tratándose de deberes de la escuela. Le digo el no tardar seguramente Almendra de aparecerse, todo el mundo conoce su humor de llegar un minuto tarde a su clase, no quisiera ver como uno de sus alumnos de elite por primera vez rompe una de sus reglas. Obviamente el azabache me ignora, da unas cuantas excusas de no poder simplemente aplazar esto para luego y que de ninguna manera llegara tarde a clase, cuando menos me lo espere lo veré en su lugar correspondiente. Antes de poder replicarle más mi amigo ejerce un conjuro desapareciendo.
Refunfuño de camino a mi asiento, no puedo evitar hacerlo, porque por primera vez en convertirme abiertamente en su amiga el azabache ha entrado en su fase rebelde de no escuchar nada. En realidad, solo estoy mintiendo, porque su comportamiento cuando hablo de la alianza entre los magic y sin magic demostraba no estar en lo absoluto de acuerdo. Trato de maquinarlo hacia otra parte, una donde él ha sido objeto de maltrato y burlas de parte de ellos y quien en una posición de obvio resentimiento, estaría cansado de tanto maltrato. Solo mírenme a mí, soy un claro ejemplo de ello, por algo les queme el trasero a unos de los seguidores de Edward. Aunque, una vez más, nada de lo que suelo pensar o creer llega a ser cierto, al menos, no como lo deseo.


Vuelvo a tomar asiento en mi lugar correspondiente, noto como mi amiga conversa animadamente con la chica pelirroja y la otra de ojos rasgados, aparentemente hoy es el día se pasar simplemente los acontecimientos de mi alrededor sin intervenir en medio. Está bien, pienso con indiferencia, tampoco es que tenga mucho por aportar sobre la clase de Samuel, es decir, ha estado muy interesante pero no quiero darle muchos rodeos más cuando he tenido unos cuantos sueños al respecto de los próceres magics y no magics. De la misma manera, resulta un poco escalofriante que les dé algo de crédito a los Darks Magics al reaccionar de esa forma y simplemente abandonar su naturaleza pura por venganza hacia los no mágicos, en  resumidas cuentas, los entiendo pero no comparto su decisión. El bien nunca justificara los medios. En los muchos libros que he leído sobre la guerra de los Magic y no Magic se mencionaba múltiples masacres de los primeros, donde debían de mezclarse entre las raza no mágica para poder sobrevivir a tal vil intento de magnicidios, ir en las calles demostrando tus poderes era sinónimo de un muerte lenta y ruda, muy ruda. Igualmente, los pocos magic pure que se salvaban eran tratados como simples esclavos para los sin magic, destinados a hacer trabajos forzados sin el derecho de usar sus poderes. Por otro lado, existían unos atrapados en las batallas con fines de torturarlos, obligarlos a crear las armas para destruir a los suyos y esperar a su muerte tras unas rejas. Girándolo estos acontecimientos en otra perspectiva, los próximos Darks Magics para la época, tenían razones de sobra para tener las energías necesarias de buscar el camino para vengarse de tanta opresión junta. Ahora, ¿Valía realmente la pena?, ¡¿lo valía realmente?! Al darle más leña al fuego solo recrearas más fuego, es decir, de violencia solo tendrás más violencia. Sé que estaban desesperados, frustrados y cansados de tantas injusticias, pero de escoger el camino más fácil solo tendrás resultados catastróficos.
Suspiro cansada apoyando mi mente sobre mis manos, pensando de la existencia de los Darks Magic supuestamente extinta y los acontecimientos de ese pobre anciano cuidador de la ala no mágica, aunque aún no ha despertado debido a ese incidente desesperanzador, especulan que la criatura que lo ha atacado en (de ser un oscuro) va a volver para rematarlo y culminar con su tarea. No le convendría si despertara para contar todo lo vivido, sobre todo, como lucia el ser oscuro en sí. El vigilante salvado de la ala mágica no pudo decir mucho, salvo que tenía una voz muy seseante, hueca y una actitud tan inestable a la par de peligrosa; en cuanto su apariencia, poseía una capa larga oscura que se arrastra por el suelo donde cubre en su totalidad su rostro impidiéndole ver su rostro, aunque de ello sacara algo, sus inquietantes ojos chispeantes de un color tan desagradable y escalofriante. Inmediatamente la sangre se me helo, uno porque me recordó a los sueños con los Darks Magics en la época de los próceres, y segundo… segundo… mi amigo Zephyr ¿Por qué? Sencillo, sus ojos es lo más cercano que he tenido a un oscuro. Sin embargo, era tonto porque mi mejor amigo el magic pure más brillante de toda la ala mágica en nuestra generación, demuestra interés por los suyos al aconsejarme de alejarme de los sin magic y cuidar cada uno de los movimientos que puedan hacer al mi alrededor. De ser un Dark Magic ¿Sería tan amable? No, no lo creo. Zephyr, jamás será uno de los oscuros.
Me percato que casi ha pasado la totalidad de los quince minutos de descanso y la profesora Almendra, mucho menos, mi mejor amigo han aparecido, pienso que le ha tomado más tiempo de los esperado su visita a la biblioteca hasta el punto de darme ganas de levantarme de la asiento e ir en su búsqueda. No puedo, sé que debo de permanecer tranquila tal cual en donde me encuentro, de salir sería un inmediato suicidio porque los sin magic estarán en su descanso igualmente correspondiente de sus asignaturas. Del mismo modo, no estaría de más buscar otras referencias a las armas de los próceres así como también los conjuros empleados en la realización de ellas. Anteriormente lo mencione, las armas como las “Gags- Gags” y “Grimichs” eran empleadas contra los mágicos al ser creadas en cautiverio de los nuestros. Personas como el prócer Marcus Zunnares, fueron los encargados de liberarlos en poseer la menor oportunidad, él y su organización secreta se dedicaron una meta de liberar a cada mágico cautivo en las alas del ejército opresor. Lamentablemente para hacer esa causa, debía de unirse a ellos y ganarse la confianza suficiente de los investigadores, de ese modo, quedarse con los mágicos en las guardias nocturnas y emplear un plan que pareciera ser un accidente su huida. He tenido muchos sueños con él junto su esposa, haciendo de las suyas en una de sus tantas guardias, incluso se sentía tan real que el tacto de la piel de seda de Madge, la no magic más transcendental de los tiempos, al empujaba Marcus Zunnares como si los dos fueran dos almas traviesas con un mismo significado de venir a la tierra: salvarnos de las injusticias. Al entrar en la ecuación Albert Martín las cosas se ampliaron mucho más para ellos. La necesidad de acabar con las maldades nacidas anteriormente por los sin magic, la codicia de los Darks Magics, la sed de venganza ante su pueblo casi aniquilado y la ansiedad de tener un final donde todos podrían vivir en soberana paz como seres humanos. Estos fueron los complementos necesarios para la creación de la alianza y el tratado de los próceres, el cual sin dudas, sigue siendo el más revelador e importante de todos los tiempos. Sin embargo, se me hace una lástima que cada sin magic (a excepción de unos cuantos) en el Agreement quieran pasar sobre el como si fuera basura, como si los ancestros casi no se costaran la vida para poder llevarlo a la realidad, al menos, esa es la manera en que pienso. Por otro lado, me hago las preguntas repentinas de: ¿De seguir los próceres viviendo…? ¿Seguirían están injusticias? ¿Los sin magic contra magics? O solamente… ¿Son las esperanzas de una chica mágica de pensamientos ilusos?
 Transcurrido los quince minutos de descanso la profesora Almendra aparece de la nada en medio de un salón lleno de murmuros, que al verla, hacen exclamaciones de asombro ante la imponente mujer de delgada figura, vestimenta demasiado femenina de colores pasteles, los usual, rosas pálidos, azules muy claros y calcetines muy oscuros. Seguidamente, señala a la pizarra moviendo la tiza a su conveniencia escribiendo en letras grandes y en mayúscula el nombre de la asignatura la cual es CONJUROS NATURALES, dando a entender que todo el mundo debe de guardar silencio moviendo sus cabezas al frente aguardando silencio. De lo contrario, las cosas se pondrán feas. Aunque mis compañeros adoptan la postura rígida por Almendra, yo no puedo evitar de pensar en el puesto de la esquina al final de la fila de la derecha que está totalmente vacío sin signos de aparecer ni mágicamente o por sus propios pies su dueño Zephyr, mi mejor amigo se ha perdido en los pasillos de la biblioteca o quizás… realmente está ocupado en otros asuntos personales. Sea como sea, al final de la mañana no apareció ejerciendo en mi mente una clase de preocupación peor al ser asechada por lo sin magic en las horas picos. ¿Qué le ha retenido tanto tiempo? Esa es una pregunta que jamás fue contestada ese día o cualquier otro. Lo malo, no pude concentrarme en lo más mínimo en las clases restantes.
En la hora del almuerzo, le comente a Cathy y Dylan querer buscar a mi perdido amigo, estaba preocupada por él realmente pudo ser ficha para los abusos de los sin magic al ser encerrado en un casillero o un baño, quizás golpeado tan fuerte que se vio obligado a esconderse y no salir hasta estar los suficiente seguro de poder volver a la ala mágica. La rubia con una sonrisa ladina en el rostro, musito divertido parecer una madre sobreprotectora con su cachorro, estábamos hablando de Zephyr, de ser atacado o interceptado por algún sin magic buscaría la manera de salir invicto y sin ningún rasguño, Dylan también apoyo el argumento de su ama alzando su pulgar arriba. No obstante, tan testaruda como de costumbre, negué sus palabras marchándome de todas maneras sola aun cuando mis amigos apoyaban acompañarme desde atrás. Grite a todo pulmón caminando a la par mirando por encima de mi hombro ser mejor separarnos, nos encontraríamos en el comedor donde seguramente Peter estaría esperándonos pacientemente, así cubriríamos más zonas que estando todos reunidos. Cerrando los ojos aun escuchando las quejas de la rubia, emplee uno de los conjuros más fáciles de transportación, envolviéndome una membrana rosa pálido al pensar en la sala amplia que llevaba al mismo comedor y la división entre las dos alas del colegio. Debería de dirigirme directamente a la biblioteca, pero quizás Zephyr podría de estar merodeando los jardines interiores del Agreement, es decir, si de verdad fue agredido por un sin magic buscaría la forma más idónea de despistarlos.
Abriendo nuevamente los ojos contemple el suelo de granito blanco con negro reflejando rápidamente mis ojos saltones color miel, dio un respingo hacia atrás topándome aun con una soledad bastante extraña, se supone que es la hora pico donde todos están tratando como locos ir a comer lo más rápido posible, encontrar las mejores mesas del comedor y los alimentos más suculentos. Aparentemente, hoy no es el caso. Restándole importancia a la atmosfera friolenta del lugar, acomode mi bolsa en mis hombros dirigiendo mis pies hacia las escaleras que me llevan al pequeño pasillo donde anteriormente baje con Bernard, al pensar en él mi estómago dio un vuelco doloroso retomando las memorias de sus intensos ojos azules dándome la vuelta e ignorándome de la forma más frívola posible. Sé que mis amigos dicen restarle importancia, aconsejarme de no ser mi culpa en lo más mínimo y mi corazón siendo manipulado ante el desosiego de indiferencia de mi propia mejor amiga, pero por mas al intentar seguir sus consejos mi mente se llena de esa adolorida mirada del chico que me gusta al descubrir el fracaso de Magic pure de ser. Estaba tan llena de tristeza, de soledad, aun más, un dolor que solo cesaría cuando esos dos importantes seres perdonaran mis errores de niña berrinchuda.
Subí las escaleras sujetando mi pecho con fuerza, apretando mis labios con la finalidad de evitar salir un quejido de ellos, de estar Zephyr alrededor me reprendería seguramente, aunque Cathy me catalogue como madre sobreprotectora creo que el azabache sería un hermano mayor celoso y se lo agradezco, porque es en los momentos donde creo no tener escapatoria alguna de las sombras sujetando mi vitalidad y alegría cuando aparece espantándolo todo con sus luz. Él es el mejor amigo que cualquiera desearía tener. No obstante, sigue haciéndome falta ese pedazo de felicidad predilecta de aquella isla desierta que busco conquistar con todas mis fuerzas como una colona, convirtiéndola en mi hogar en mi escape de la realidad y todo lo que conlleva eso. Obviamente, me refiero a Bernard. Su presencia la asemejo a la brisa reparadora en una tarde calurosa de verano, donde piensas nada más en sofocarte y resistir a la abrasadora ola de calor gracias a los rayos del sol, pero por obra de la misma naturaleza te permite un segundo de respiro puro y tranquilizador. Bernard en los días de ausencia del azabache estuvo allí para ayudarme, recordarme la sabiduría de la naturaleza y no darle tantas vueltas al asunto de tener los poderes del clan Martín, si me fueron otorgados, debían de tener su razón. Además, realmente me los merecía. En estos momentos, estoy cuestionándome esa decisión.
Finalmente llegue a la sima descubriendo un clima no tan esplendoroso, nubes espesas rodeaban el firmamento tan grises y pesadas como el humo, una brisa friolenta movía las ramas de los arboles a su conveniencia en una danza propicia a una bienvenida antepuesta al duro invierno de los últimos días del año. De niña solía ir de excursión junto a mis padres a la montaña para ser soporte en sus investigaciones, caminamos bastantes horas charlando, cantando y escuchando con atención cada una de las manifestaciones de la naturaleza. Mamá con toda la energía desbordante que la caracteriza, dando un piquete en mi nariz me extendía una manzana de color de la primavera invitándome a sintonizarme con el entorno nunca desviar mi mente a otro sitio y siempre valorar el momento, el aquí y el ahora. Nunca sabríamos cuando podríamos conectarnos con nuestros elementos más puros, menos si ellos nos servirían para cualquier ocasión, debía mantener paciente que nuestro hogar en si no era un ser humano, menos un lugar tangible, todo residía en la naturaleza y todo sus componentes. Si estamos bien con ella, seriamos beneficiados, de encontrarnos igualmente mal, podríamos pedirle ayuda para ser rescatados, éramos sus hijos y una madre jamás abandona ni castiga, solo coloca enseñas que nos servirán más adelante.
Suena tan bonito en palabras de mi madre, pensar que un destrozado e impuro corazón como el mío pueda ser reparado al llamar a la madre naturaleza, creo hasta ser rechazada por ella, emplear una voz hasta solemne diciéndome ser una deshonra como Magic Pure y un desastre como ser humano. ¿Desde cuándo los poderes de la naturaleza se emplean por un capricho? ¿Por llamar la atención de un muchacho? Desde que los tiempos eran tiempos, los poderes son usados para recrean el bien, ayudar a quienes nos necesiten no lo contrario. Yo una muchachita sin gracia, ni voz o gloria lo ha arrojado todo a la basura con la finalidad de arruinar uno momento de felicidad de su mejor amiga con el chico que le gusta solo por desear lo mismo, solo por celos. De verdad, soy muy estúpida, sobre todo, idiota.
Contengo una buena cantidad de aire en mis pulmones al luchar con las inquietantes punzadas predecibles del llanto, no me lo permito de todas maneras, con llorar no voy a remediar nada de lo ocurrido, ni la decepción de Bernard por mi o mi amistad con Abie. Ambos están lejos, muy lejos de mí porque seguramente les doy asco, o al menos, lo suficiente como para no tenerme en su campo de visión. Perfecto, pienso al olvidar la concentración de evitar el llanto, ahora realmente me siento mal y con el mínimo deseo de emprender la búsqueda por mi mejor amigo. Se siente como si la que debe de ser encontrada, soy yo. Aprendo mis manos en puños camino con lentitud hacia adelante pensando en cruzar el pequeño muro de piedras para ir al jardín, al pesar de ser interior, es muy extenso con unos árboles lo suficientemente altos como para alguien atreverse a treparlos. Desconozco porque en esos instantes, adentrarme en ellos me parece lo más atractivo del mundo, olvidar la comida en el comedor del Agreement, los reproches de Cathy al darle vueltas al asunto con Abie, la diferencia del chico que me gusta y todas las dudas de la procedencia de mi mejor amigo. Simplemente me apetece ser simplemente yo, en medio del jardín de árboles frondosos y estando sentando en una de sus enormes raíces que me brindarían su cobijo. Aunque, por más el desear un momento de entera sintonía con mi yo natural, debe de verse interrumpido por un exabrupto sonido de risas, si, risas que vienen llegando a mi derecha y sé que no son alumnos del ala mágica, sino la contraria.
Mi cuerpo tiembla ligeramente al sintonizarse con los latidos cardiacos de mi corazón nervioso, colocándome la temperatura más fría a la usual, porque los rostros conocidos del grupo de Edward salen a la palestra empujándose, diciendo bromas entre si y siendo tan ruidosos como de costumbre. Llevo mis manos a mi pecho dando pasos hacia atrás en un débil intento de huir del sitio, olvidándome por completo de mi propósito al venir a este sitio sola, más que si deseara hacerlo con un simple conjuro podría transportarme a otro sitio. Pero teniendo ya los ojos de buitre de los chicos del ala no mágica pierdo el raciocinio completo, sus semblantes maliciosos dictaminan el tener intenciones claramente malévolas conmigo, más su “líder” que murmura por lo bajo estar perdiéndose Selina el momento esperado luego del desastre de fiesta que tuvo. Sé que el momento de huir cuando uno de los secuaces de Edward con una simple mueca de su amigo, rompe filas corriendo a grandes zancadas hasta donde me encuentro tal cual a parecerse a un cazador. Asustada como un débil ciervo de un yaguar al asecho, retrocedo con pasos torpes para correr a toda marcha hacia el pasillo que me lleva a la sala principal del Agreemet, lamentablemente el chico que me supera en tamaño y peso llega en un dos portes sosteniéndome de la cabeza y del brazo desde atrás, arrojándome al suelo en un fácil movimiento recibiendo todo su peso sobre mi espalda. Chillo conmocionada intentando liberarme al moverme hacia los lados, parecido a una lombriz, pero es inútil, mis perpetradores y yo lo sabemos a la perfección, tomando en cuenta igualmente superarme en número.
Ahora que lo recuerdo, Cathy desde el incidente del despertar mi elemento naturaleza, no me ha dejado ni un momento sola con el temor de volver a ocurrir, aunque ayudo en algunos sin magic huyeran despavoridos considerando el usar el fuego contra ellos. En diferencia con el grupo de Edward y Selina la vaca sin leche, pasado el miedo inicial volverían a sus andanzas conmigo en la pequeña oportunidad de presentarse, justo en estos momentos era esa.Vuelvo a sacudirme hacia los lados en un intento desesperado por liberarme del peso extra en mi extremidad superior, mi perpetrador está sentado en mi espalda como si fuese el mueble más cómodo hablando con sus amigos de la gran presa que ha atrapado en el momento idóneo de escabullirme, Edward que ríe estridosamente le sigue el juego de parecer un osezno al estar aplastada contra el suelo bajo su amigo. ¿Por qué no intento emplear mi magic contra ellos? Pregunta ¿Por qué no les quemo el trasero tal cual a la última vez? Los magics solamente traemos mala suerte a sus vidas, desgracias y desdichas, sino podría retomar días anteriores en la fiesta de Selina donde cosas extrañas ocurrieron. No sabe exactamente lo que paso con él ese día, pero jamás sería capaz de hacerle algún tipo de daño a Dott, quizás no sea del tipo cursi o admitir sus sentimientos de manera abierta, por eso colocarle una mano encima a la chica es inconcebible. Seguidamente el chico, guía sus pasos delante de mi mirándome tan aterradora, profunda y de entero odio que inyecto de inmediato en mi estómago el miedo de ser agredida en un nivel superior a empujones o cascaras de plátano en mi cabello. Edward era una masa cargada de resentimientos, ira y reconcomio, sobre todo, odio. Temblando de terror, ahogue las contracciones golpeando mis costillas avisándome del peligro de estar corriendo. De esta, será difícil de huir.
Entonces, sin previo aviso, Edward jalo de mi cabello sacando de mis labios un quejido lastimero dándole una risa macabra al muchacho, no temiendo en ocultarlo y causando estasis a sus amigos. ¿Por qué nadie pasaba por este sitio? ¿Por qué nadie veía lo que me ocurría? ¿Dónde estaban mis amigos? ¡¿Donde?! Unas amargas y desesperadas lagrimas se acumularon un mis parpados peligrando salir, a esas alturas no le daba importancia verme débil delante de estos orangutanes ¿qué valdría de todas formas? Si ellos no frenarían su sed injusta de venganza contra mí. El chico que estaba en mi espalda, grito a todo pulmón estar recibiendo el mínimo de castigo de lo pasado en la fiesta de Selina, para todos no era un secreto embrujar a Edward en un apresurado movimiento de represaría para una realidad claramente adolorida para alguien de mi calaña. Bernard no me quería. ¿Acaso era mentira? En estos días no ha podido acercárseme a metros cerca de mí, salía despavorido hasta si salía a escena, él comprendió mediante mis acciones apresuradas que los magic pure no valen nada ni ahora, o nunca. Sentí un silencioso golpe en mi corazón que produjo un leve goteo en mi cerebro, aquellas calculadoras, frívolas y latentes palabras fueron directas a donde más me dolían, la realidad. ¿Pensaban no saber eso? ¿El ignorar la verdad antes ya escrita? No importaba cuanto Cathy o Zephyr lograran animarme para olvidar que nada de lo pasado ha sido mi culpa, la realidad es otra, porque la frialdad de mi primer amor es la prueba de ello.
Los huesos del cuerpo estaban congelados, los músculos paralizados, los sentidos estrellados mientras el goteo seseante de lo que era la herida de mi corazón no dejaba de parar; muchos dicen que los golpes duelen permanecen en tu piel días antes de desaparecer, en lo particular, creo que las palabras hieren mucho más, ellas quedan atascadas en tu memoria reproduciéndose con la finalidad de hacerte saber la capacidad de tus errores y el imposible de enmendarlos. En estos casos, con solo cerrar los ojos venían a mí las imágenes de Bernard despreciándome silenciosamente, sin palabras, sin reproches, solo con observarme con sus hermosas gemas azules dictamino lo que sería mi condena de por vida. Ahora, ¿debía de defenderme? ¿Emplear mi magic? No, no lo haría, primero porque mancharía mis sentimientos más puros en un acto egoísta de luchar contra lo imposible, segundo, las energías del cuerpo me abandonaron dejándome tan flácida semejante a una muñeca de trapo, y tercero, no lo merecía.
   ¿Qué ocurre friki Angelina? — canturreo Edward, soplando su apestoso aliento en mi rostro. — ¿Ya no luchas? Pensé te llenarías de toda la ira posible y me quemarías el trasero, como veo, solo has alardeado tu poder de pacotilla una sola vez. ¿O te reprendieron por ello?
   Deberíamos asegurarnos que no lo utilice, Edward. — propuso el chico encima de mí, cogiéndome más fuerte del brazo que tenía doblado hacia atrás. — nunca se sabe que pueda hacer estos fenómenos.
   ¿Qué propones?
Sin avisar o decir algo al respecto, otro de los chicos del circulo sanguinario de Edward camino hacia donde me encontraba, regalándome una mirada llena de prepotencia y colocando su zapato encima de mi mano aplastándolo sin consideración. Un grito viajo desde mi interior, saliendo por la garganta hasta querer reprimirlo con mis labios apretándolos pero no lo logre, el chico riendo a carcajadas volvió a repetir su acto en mi mano, produciendo el sonido más desgarrado que jamás he creado. Edward junto una de sus palmas con su compañero en señal de estar de acuerdo con su acción, mientras por mis mejillas bajaban las espesas que tanto luchaba por reprimir con demasiada fuerza, ellas empapaban todo a su paso pero demandaban estar sufriendo lentamente. Me sentía tan humillada, poca cosa y degradada, ser sometida de esta forma es lo peor que experimentado como estudiante del Agreement; ya no pensaba en las injusticias para con los míos, ni lo muy imbéciles que eran los sin magic, menos el usar alguno de mis conjuros para reprenderlo. En su lugar, solo quería que hicieran lo que querían hacer conmigo y me dejaran de una vez en paz. ¿He perdido mi espiruto como Magic Pure? ¿Eso ha sido? Sí, es lo más probable.
Sollozando quedadamente, el chico de mi espalda se dirigió al que me pisaba la mano el ejercer un poco más de presión el escucharme sufrir hacia exhumar lo que sufrió la pobre de Dott ese día, acto seguido, Edward jalo mi cabello reclamándome que hasta ahora la chica no ha podido regresar de nuevo a la escuela porque temía el volver hacerle daño, soñaba con ser sofocada con una manos tan frías y fuertes en su cuello, mientras una risa de fondo deseaba anheladamente el correr su sangre. Él estaba sumamente seguro no haber hecho nada de eso, mas sin embargo, le queda la sensación ser el títere de algún poder oscuro moviéndolo a su conveniencia en tanto no podía oponerse. Eso debió ser mi culpa… ¡Tuvo que serlo!
   N… no… yo… yo… no — susurraba adolorida, luchando contra las lágrimas, el miedo y el terror carcomiendo mi mente con cada segundo que transcurría. — no… no he hecho… nada… yo no… no podría…
   ¡Cállate! — grito furioso, los dos chicos que me sostenían colocaron más presión en sus agarres provocándome gemir dolorosamente. — ¡Los tuyos…! ¡Los tuyos son nada menos a porquerías andantes con caras inocentes teniendo propósitos ocultos! ¿Adivina qué? ¡Nunca lograran hacernos doblegar ante ustedes! ¡Nunca!
¿Acabaría? ¿Acabaría alguna vez las agresiones a los mágicos? ¿En algún momento podríamos vivir todos en entera paz? Pero no la falsa, no, la actual no es nada más producto de las malas decisiones de los responsables de ambos pueblos donde nunca no han escuchado directamente, pensando y perjurando tener una sana convivencia, siendo la realidad otra. No culpo a Edward, no culpo a Selina, ni siquiera a Dott, no, sino la profesora Amanda por darle prioridad a otras cosas en lugar de la mala conducta de sus alumnos porque con palabras vacías llenas de promesas innecesarias no se lograría erradicar el problema. Quizás, y solo quizás… ella igualmente posee odio en los seres mágicos. De pronto, detrás de nosotros, vienen sonidos de cuchicheos combinando a susurros bajos, los chicos detienen sus acciones pero no se quitan encima de mi esperan expectantes las siguientes personas en aparecer. Entre labios el chico que está pisando mi mano dictamina salvarme la campana, al menos solo unos momentos porque en realidad, dudada mucho ver a los mágicos intervenido para salvar uno de los suyos, los magic han sido unos cobardes que solamente velan por sus propios traseros y nadie más. Sin embargo, una esperanza nace dentro de mí, podría tratarse de Cathy o el mismo Zephyr, la verdad de este último lo dudo mucho, pero de venir la rubia sé que será capaz de salvarme de las garras de este sequito de trogloditas.
Una vez más… he errado en mis deducciones.
Una cabellera larga rubia lacea se hondea al viento, sus pasos de hada del bosque revolotean junto al grupo de chicas de uniforme bastante conocido y peculiar, lo reconozco porque no pertenece a la ala mágica sino la otra, sobre todo, los pechos de vaca de Selina revotan como pelotas de básquet. Inmediatamente la pequeña llamada de la esperanza es apagada, los ojos de víbora de la muchacha de anchan al verme derrotada en el suelo tal cual a los bichos rastreros (dichos en sus propias palabras) donde todo magic debe de estar. Maravillada por la hazaña de sus amigos, corre rápidamente a mi encuentro como si fuese la mejor tarea de todas, no dice nada al comienzo, simplemente se queda parada en silencio alzando su mentón con prepotencia y arrogancia demostrándome quien de las dos, posee más poder en el Agreement.
   ¿Por qué no me avisaste antes? — simplifico las palabras Selina, reprochándole un poco a Edward que arqueaba una de sus cejas confundido del reclamo de la joven. — Parezco estar un poco excluida de la función a nada de presentarse, debes de saberlo, esta friki y yo tenemos asuntos aún por resolver. Es su culpa que este castigada de por vida.
   ¿Ya descubrieron donde se encuentra Farlan? — exclamo Edward ignorando los pucheros innecesarios de la rubia, soltándome bruscamente y caminando con pasos cansinos hacia ella. — Han armado mucho alboroto por eso, seguramente dieron con él durmiendo en una zanja o algo parecido.
   Amanda aún está tratando con ese caso pertinente. — sacudió su cabello con indiferencia, tomando asiento en la orilla del muro y dibujando en sus labios una sonrisa pretenciosa. — es mucho alardeo, seguramente es como tú dices, Ed, está durmiendo en una zanja como el perezoso que es. Ahora, concentrémonos en lo importante. El aquí y el presente.
Edward se quedó unos segundos en silencio contemplado las expresiones de la rubia, seguramente descifrando el siguiente paso a realizar, tampoco es que tardo demasiado, pues el chico que no se movió de mi espalda tomo el asunto por sus propios medios y obligándome a despegar los ojos de Selina, sin contemplaciones estampa mi rostro contra el duro suelo rustico percatándome de un raspón producido de esa acción. La chica aplaude socarronamente y deduciendo por el sonido de sus pasos, colocarse a mi altura simplemente para inyectar más fuerza en la agresión llevándome a soltar un quejido lastimero. Los otros alumnos de la ala sin magic, murmuran entre ellos sentir algo de pena, aunque sea una Magic Pure soy el triple de pequeña de cualquier de mis agresores, mas sin embargo, comprenden que de meter mis narices en los asuntos de alguien como Selina me he ganado mi boleto gratis al infierno. Respiro sonoramente, cerrando los ojos con intensidad, deseando pasar rápido la humillación ejercida en esos míseros y tortuosos instantes.
   ¿No vas a gritar? — pregunta Selina susurrando como una cascabel en mis oídos, hasta en cierto punto podría llegar a ser tan brutal como un Darks Magic. — ¡¿Te he preguntado que si no vas a gritar?! Deberías estar haciéndolo, deberías estar pidiéndome clemencia inmunda Magic Pure. Tu… junta todo tu asqueroso pueblo no hace nada más a manchar la normalidad del mundo, no necesitamos nada proveniente a los como tú, incluso su magia es innecesaria cuando tenemos de aliada a la tecnología. ¡Ah! Es cierto, los magic vienen de la era de las cavernas, mas tomando en cuenta tu brutalidad al meterte con mi amada fiesta.
   Yo no… — busque mover mi cabeza hacia un lado para poder hablar, tenía todo el derecho del mundo a defenderme de sus acusaciones sin pruebas. — Yo jamás… ¡Ah!
   ¡Las inmundas como tú van a aguardar silencio hasta que la raza superior a la suya se los ordenen! — incrusto una de sus alargadas uñas en la piel debajo de mi mentón, obligándome a mirarla directamente a su rostro sintiendo cada vez más latente las vibras de una aura lo suficientemente oscura para querer salir ahogada de este lugar.  — Me das tanta pena Cameron, tanta, tanta pena… todos tus planes han terminado a la basura por tu misma culpa. Te lo dije, los intentos por conquistar a alguien de la altura de Bernard morirían al menor momento de pensarlo. Quizás no lo sepas pero su nombre en la ala sin magic es legendario, todas las chicas mueren por estar a su lado, estar al menos en su alrededor o tener una de su mirada. Es debido a ello que si Abie, quien de por si tiene una influencia innegable, esta tan bien a su lado, nada malo podríamos hacer. En realidad, solo observar.
Eso no me es un secreto, pensé con tristeza, cuando fuimos a la fiesta de piscina de Selina la vaca sin leche, estando los dos solos en su atmosfera rodeando de luz combinaban perfectamente como si hayan sido destinados a estar juntos por toda la eternidad, una Angelina no se compenetraba con la ecuación, es decir, no tenía ningún gramo de compatibilidad. Aun tomando en cuenta la realidad, quise desafiar las leyes de la naturaleza, ser egoísta por primera vez en la vida y desear un poco de la buena racha de mi mejor amiga donde el chico en gustarnos, me escogía por encima de ella. Lo sé, sé perfectamente haber violado mi esencia como magic pure, ignorar lo que mis antepasados han mantenido de generación en generación caracterizando por bañarnos de los sentimientos más puros de la naturaleza y jamás cotizar el contrario. Según Zephyr es normal embargarme esos extraños sentimientos, después de todo, sigo siendo un ser humano que le recorre en las venas sangre, de no tener nada de eso, estaría muerta.
   Aun así, eso te dio completamente igual ¿cierto? — comento con malicia, jalando de tal forma mi cabello que más lagrimas emergieron de mis parpados descendiendo hasta mi mentón, pero a los presentes no les importa nada. Ellos solo querían seguir alimentando su morbo de castigar a una magic pure indefensa como yo. — Maquinaste una venganza contra los nuestros, empleando tu “tan afamado poder de la naturaleza” para destruir mi fiesta.
   No he hecho… tal cosa… — por fin pude decir entre dientes, debido a aguantar el dolor de ser casi arrancado mi cabello de raíz.
   ¿Me has visto la cara de tonta para decir semejante mentira? — ironizo las palabras, dando un paso atrás y finalmente soltarme, mirándome desde arriba con una mano en la cintura y soltando un bufido irónico. — Hechizaste a Edward, hiciste que dañara de alguna manera a Dott y de la misma forma, ideaste la forma de salir impune de todo esto. Eres astuta friki, pero un tanto… torpe.
¡Es ridículo! ¿Cómo iba hacer todo eso cuando me hallaba encerrada en el aseo de señoritas? Solamente está buscando una excusa para agredirme, lanzar los malos hábitos de sus invitados encima de mí porque sus padres se dieron de cuenta de las fechorías mantenidas durante su ausencia. ¿Dónde entraba en la ecuación? ¡¿Por qué siempre era la que resultaba herida?! Esto es injusto, frustrante y… y… patético, nuevamente debía de defenderme, de soltarme de mis agresores haciéndole escuchar mi defensa contra todas esas acusaciones falsas. Lamentablemente, leyendo mis movimientos de muñeca o mis pensamientos, el chico que pisaba mi mano aplasto sin meditarlo mis dedos provocando un grito directo de mi garganta. Selina riéndose muy ávidamente, llamo con una señal a sus amigas que igualmente la imitaban dándome una mirada cargada de satisfacción, dictaminando quedarme en las mejores manos, no dudaba ni un ápice de sus amigos ellos se encargarían de darme todo lo que acarrea mis acciones precipitadas. Así que, dando una vuelta moviendo sus dedos con niñería hacia mi dirección, soy acorralada por el chico de mi espalda sujetando mi cabeza al suelo para eventualmente perder el color de la realidad.
A partir de esos segundos, minutos o tal vez horas, no pude saber nada mas de nadie, menos de mi misma, solo tenía presente el olor claro de humedad en la atmosfera predilecto de un día de lluvia, la ventisca impecable chocando con las hojas de los follajes de los gigantescos árboles del jardín interno del Agremeent; las risas combinándose con las voces de peticiones de los chicos de la ala mágica para elevar las agresiones contra de mí. El mundo giraba alrededor bruscamente, amenazando con lanzar contra los aires vaporosos de un volcán en erupción, el aire puro se convertía en corrosivo, tan nocivo como toxico para la salud de cualquier persona, o al menos, la propia. Los sentimientos oscuros provenientes de la naturaleza de los humanos rodeándome asfixiaban mis pulmones, logrando perderme en un sendero de miasma, combinándose con un color parecido al verde radiactivo, del que si tocabas de inmediato quemaba tu piel hasta el hueso. Ese tipo de atmosfera no es buena para los magic pure, necesitamos de tranquilidad, pureza y energía naturales. En un estado como el de esos momentos, me era imposible de concentrarme en la realidad.
¿Se cansarían? ¿Pensarían en hacerse tarde para ir al comedor? ¿Pasaría por este sitio algún profesor de una de las alas? Sería idiota mentirme a mí misma, nada de eso pasaría, menos cuando los profesores tenían otro camino para llegar directamente al comedor, en cuanto a las demás interrogativas, los sin magic me tenían como si fuese una especie de juguete nuevo que se negarían a soltarme hasta sentirse satisfechos. De alguna manera, a mi mente llego las imágenes de mis amigos, de Cathy quizás aun buscando a Zephyr hasta por debajo de las piedras porque yo misma se lo pedí, de ver algo como lo que me ocurre le patearía el trasero a mis agresores y utilizaría su elemento naturaleza de viento para hacerlos volar de aquí al mismo polo norte. Por otra parte Zephyr, él… gritaría tan fuerte que espantaría a quien ose ponerme un dedo encima, seguidamente me sostendría entre sus brazos percatándose con ojos agudos no tener ningún rasguño y de tenerlo, se ocuparía de el mismo remediarlo. Pensarlo rescatarme al igual como lo hizo en la fiesta de piscina de Selina se llena de sentimiento anhelantes mi cuerpo, donde una fragancia directa de la agua marina me da la esperanza y la paz que necesito, aunque este en esos momentos en el mismísimo infierno. Realmente yo quiero ver a mi mejor amigo.
Sollozando pronuncio entre labios el nombre de Zephyr, imaginando que todo este incesante dolor desaparece y el sol aparece entre las nubes para espantar el opaco clima, naciendo los signos de una primavera que no debe de irse nunca, sino permanecer con plenitud, de ser posible, todos los meses del año. Entonces, de forma inesperada el peso de mi espalda es liberado rápidamente obligándome a darme la vuelta confundida, con ruido en los oídos y no comprendiendo del todo porque el cuchicheo de los sin magic ha cesado, más las imágenes distorsionadas bailando como lombrices frente de mis ojos. El aire se escapa de mis pulmones porque en realidad se me hace imposible darle tregua a ello, corriéndome hacia atrás semejante a un animal herido, noto como este chico debería de estar en cualquier lugar menos en este, menos aquí, sobre todo, estampando su puño contra el chico que se apoyaba en mi espalda. ¿De quién estoy hablando? De Bernard.
   ¡¿Pero qué demonios crees que estás haciendo?! — grito colérico Edward empujando a Bernard lejos de su amigo mirándolo con rencor.  — ¿Has perdido el juicio acaso?
   ¡Eso mismo les pregunto yo a ustedes! — le respondió con la misma intensidad, apretando los puños para lanzarlos contra ellos. — ¿Acaso no es de cobardes agredir a una chica? ¡Más si es una magic pure!
   ¡No me vengas con clases de moralismo Lovecraft! Menos cuando tú mismo la despreciaste en la casa de Selina. — rio entre dientes el chico que me aprisiono bajo él limpiándose con el dorso de su mano el golpe en la comisura de sus labios, desafiando con la mirada al otro sin magic. — ¿O debería recordar la clase de magic que es?
   ¡La más brillante, pura, interesante e criatura en pisar la faz de la tierra! — respondió con fuerza de voz, descolocando las mandíbulas de todos por sus palabras e incluso a mí. ¿Acaso no era un fracaso como magic? ¿Acaso no era un vil egoísta que paso por encima de la alegría de su mejor amiga? ¡¿Acaso no debería de estar ignorándome en estos instantes?! — Es tan inocente, que sería capaz de darles una mano amiga de encontrarse alguno de ustedes en problemas, sería capaz de ayudarlos. Incluso se atrevió a ir a un lugar lleno de sin magic solo porque quería pasar más tiempo con su mejor amiga pero yo… yo lo único que hice fue entorpecer sus planes. El idiota claramente no es ella, sino yo.
Quede sin palabras con la boca abierta ante la fuerte declaración del muchacho de los ojos más hermosos en ver en mi vida, se pintaban tan opacos, tan tristes y disminuidos a simples piedras sin gracia, en ellos halle el arrepentimiento agregándole la culpa. Siendo absurdo, porque la idiota que accedió a arrojarse a esa estúpida piscina fui yo, nadie me obligo, nadie más lo hizo, simplemente decidí dejarme llevar por mis estúpidas inseguridades sin ante mano pensar que muchas personas se preocuparan por mí. ¡He sido una tonta completa!
   Bernard… — susurre conmovida.
   Así que, más le vale de retraer sus inmundas manos lejos de ella antes de completar mi ira contra ustedes. —  culmino diciendo.
Edward parpadeo unos segundos digiriendo las palabras ofensivas de su compañero de ala, acto seguido, soltó una risotada divertida e incluso en cierto punto incrédula, porque alguien de la misma raza suya ha golpeado a uno de sus amigos en defensa de una “insignificante” magic pure. ¿Las vacas empezaron a volar? ¿Los magics a desaparecer? Eso último era su más anhelante deseo, que los puros nos marcháramos sin dejar rastro.
   Eres un condenado hipócrita, Lovecraft. — lo insulto, parando de reír y dando un paso hacia adelante donde se encontraba él. — venir a defender a la friki de Angelina cuando todos aquí sabemos la verdadera clase de persona de ser. ¿Te lo explico Angelina? Este sujeto solo está jugando con tu corazón como si fuese un dado, moviéndolo, moviéndolo y moviéndolo a la dirección que desea para tener a la final la decisión más evidente, tu llorando por él. — Bernard hizo un sonido ronco que murió en su garganta, por el leve temblor de su cuerpo supuse de tratarse de ira contenida para no atacar al otro joven, aunque lo realmente interesante en esos momentos, sería la advertencia de una realidad anticipada pero que por inocente, no quise escuchar. — En la fiesta de Selina tuviste una muestra, escogió a Abie por encima de ti misma. ¿Por qué a estas alturas cambiaria de opinión?
   Porque tú no me conoces en lo absoluto. — apretó los dientes seseando las palabras hacia el chico, conteniendo el aliento de muchos y el propio ante el repentino acercamiento en producirse. — no sabes nada de mis propios sentimientos por Abie o Angelina, porque mi finalidad no es ni siquiera tener la posibilidad de salir con ella, sino recordarle la magnífica magic que ya es.
Listo, pensé en esos momentos cuando mi mundo volvía a tener ese color tan suave y claro como el primer brote de rosas en primavera, Bernard Lovecraft lo había hecho nuevamente en desaparecer todas mis inseguridades, tristezas y pensamiento destructivos solo con una de sus frases, dictaminando que en verdad era maravillosa encendía la llama de la valentía, sobre todo, del amor propio. Lo quería, realmente lo hacía, por ningún motivo deseaba deshacerme de esta sensación placentera de mi cuerpo, menos del dulce aroma emergiendo desde lo más profundo de mi corazón solo lo necesitaba a él. Era ridículo que la cura de todos tus males fuera el mismo quien la ocasiono, a su vez, irónico.
Albergando una emoción nueva en mi cuerpo, medio solloce intentando levantarme del suelo con la finalidad de alcanzar al chico de los ojos color mar, él sonriéndome igual a la primer rayo de luz de la mañana extendió su mano hacia mi diciéndome igualmente querer tocarme y acabar con esta fatal pesadilla que jamás debió de suceder. Repentinamente, uno de los seguidores de Edward apretando los dientes de pura ira y asco contenido corrió justo a mi lado evitando el encuentro entre el ojos azules y yo, pisándome fuertemente la mano con todo lo que tenía guardo dentro de sí. Al instante de soltar el grito proveniente de la misma respiración de mis pulmones, Bernard perdió los estribos lanzándose contra el joven de mi agresor profiriéndole un puñetazo en el estómago haciéndolo caer a sus pies, no hubo momento de celebraciones o porras de aliento, otros de los presentes fue en contra de su compañero de ala con brazo en alto listo para herirlo, cosa en ser demasiado asombroso para simplemente narrarlo pues su contrincante lo esquivo tal cual a una lagartija de alcantarilla. Edward admirando la posible derrota maniobró una jugada claramente sucia. Escabulléndose entre sus amigos sin magic, el muchacho llego justo detrás del ojos azules para darle un rodillazos justo en sus costillas, provocando arrojarse al suelo con un gruñido de dolor. A ese paso estaba medio adolorida por todas las agresiones combinadas levantada y corriendo para socorrer a mi amigo, quizás no fuese la más idónea en la tarea, solo aprovechaba la oportunidad no ser el centro de atención, así rescatarlo. Cosa en no suceder. Dibujando una sonrisa socarrona en sus labios, Edward golpeo fuertemente el pómulo derecho de Bernard al mismo instante de gritar su nombre con desespero. Note el hilillo de sangre correr por la comisura de su boca encendiendo algo visiblemente olvidado por todos, incluida yo misma, algo, que se consumía lenta pero pacientemente en mi interior esperando la oportunidad propicia en salir. Hablaba de mis poderes de Magic Pure.
Alzando cansada mi mano derecha en dirección de Edward, lance un conjuro hablando en latín tan rápido que mi cerebro no lograba procesarlo tan rápido antes como ahora, una luz rosada lo envolvió en un segundo al sin magic lanzándolo rápidamente lejos de mi amigo que ningún otro pudo siquiera procesarlo. Uno de los amigos del orangután de Edward giro a mi dirección frunciendo el ceño al encontrarme usando mis poderes, iba con claras intenciones de agredirme, claro, si realmente pudiera hacerlo. Una segunda vez, cambie de objetivo y empleando otro conjuro (uno más vergonzoso al otro), hice que el imbécil cara de rata se moviera en oposición de sí mismo, dándose la vuelta y gritando a viva voz ser un tonto. Dándose cuenta los restantes que las cosas iban de claro oscuro a color de hormiga, decidieron recoger a su líder mareado en el suelo y salir corriendo tal cual a ver un fantasma entre ellos. En el momento de estar segura de verlos desaparecer, dejo de ser fuerte arrojándome de lleno al suelo respirando jadeante y llena de quejidos por todas las heridas esparcidas en mi cuerpo, cierro los ojos permitiéndome descansar unos segundos porque las pocas energías de tener guardadas las he usado usando mi poderes y recatar a Bernard.
Escucho unos pasos junto a una placentera e inigualable voz llamando incansablemente, preguntándome si me encuentro bien y si puedo abrir los ojos y ponerme de pie. De mi boca solo sale monosílabos, asegurando de forma bastante patética, cabe de recalcar, que estoy bien solo… solo descanso. Aparentemente la dulce voz, la cual proviene de Bernard, no entiende nada de lo que intento expresar y con el sumo cuidado, ese en ejercer al levantar un animal herido del bosque, me sostiene entre sus brazos llevándome estilo princesa. Allí, de inmediato, abro los ojos latiéndome el corazón rápidamente contra mis pobres y adoloridos pulmones gracias a mis agresores por golpear mi espalda contra el suelo rasposo, le digo a él sin magic no tener por qué hacer esto, puedo andar por mí misma, reponía mis energías al usar mis poderes contra aquellos… aquellos… seres irrespetuosos por las otras razas de magics en pisar la tierra. Los ojos de mi amigo se agradan importándole poco lo salido de mi boca, en cambio, refleja en la expresión de su rostro la más natural y aliviada en verle jamás. Irremediablemente los colores del arcoíris se presenta en frente de mi ante la escena presentada, mi piel arde a su contacto adoptando un furioso sonrojo en mi rostro, es inevitable, considerando tenerlo más cerca que en cualquier otra oportunidad obtenida en el pasado. Percibo su furiosa respiración acompasada con la mía producida a los vivido hace unos segundos atrás, sin embargo, la sonrisa dibujada en su mallugada cara no se borra ni por estar totalmente adolorida. Esta feliz, ¿La razón? No la poseo.

   Tienes que ir a la enfermería. — me dice con voz pausada, sosteniendo sus brazos alrededor de mi pequeña figura. — debes de atender tus heridas rápidamente.

¿Estaba preocupado por mí? ¿Luego de lo ocurrido en la fiesta de Selina la vaca sin leche? ¿No guardaba algún rencor? ¿Un resentimiento? No, aparentemente no, solamente manifestaba su creciente preocupación de ser agredida por sus compañeros de ala. Las palabras se negaban a salir de mi boca, parecía tener algo trancado en mi garganta imposibilitándome la sencilla acción de comunicarme, tampoco Bernard me obligaba hacerlo, en su lugar, solo acomodaba mi peso en sus brazos tomando en cuenta también encontrarse herido. Como buen sin magic su naturaleza seria preocuparse por los suyos, por sí mismo e ignorarme de represaría al jugar con él en la pasada fiesta, o mejor dicho, chasco de fiesta producida por aquella rubia malintencionada de Selina. Pero no, aquí estaba, se encontraba sosteniéndome contra su cuerpo tal cual a depender de ello su vida y arriesgar su posición con los sin magic solamente para salvarme, alejar las garras de los amigos de Edward y de él mismo. ¿Existe más razones para enamorarme más del ojos azules? Si, si las hay y una de ellas está presente en ese mismo instante. Ha empezado a caminar conmigo en brazos directo al edificio, rumbo a la enfermería. Me tense rápidamente, temiendo de caer o lastimar su herida en las costillas, sabia su fingir encontrarse bien para no preocuparme y ocuparse primero de mí. No obstante, seguir sereno le duraría poco y tendría que mostrarse tal cual delante de la enfermera.
Lleve mis manos a sus hombros en el instante de bajar las escaleras parecidas a unas mazmorras ocultas en lo más profunda de una montaña, las paredes de piedra nos daba la bienvenida al igual de las antorchas prenderse a nuestro paso, las minúsculas ventanas de aquel pasadizo mostraban los pequeños vástagos de luz de un día bastante gris y frio, donde a la mitad da un giro extraordinario porque Bernard lo ha hecho esplendoroso e increíble. Me mantuve detallando silenciosamente su rostro, lo he visto millones de veces, lo he descrito de las mil y un maneras, hasta inclusive, deje en ser lo suficientemente apuesto para ser llamado príncipe. En la vida cotidiana para mí lo es. Con esos ojos azul intenso, brillantes, encantadores y suaves igual a un aire transitorio de verano, su sonrisa blanca perla deslumbra tus ojos dejándolos prácticamente cegados, siendo nada más a la apertura de todo lo que realmente significaba él en mi vida. Bernard se da cuenta de mi escrutinio al momento de llegar al gran salón provocándome un respingo de la impresión, bajo la mirada avergonzada de ser descubierta en la peor tarea de todas, la fisgona. Aunque al sin magic no le da importancia, en una maniobra totalmente alucinante, lleva una de sus manos a mi rostro adolorido dándome una suave caricia con la yema de sus dedos enviándome descargar eléctricas por todo mi ser, aún más la piel que termino de tocar. Susurra una disculpa entre labios, comprendió a los goles (no en sentido literal) todo el sufrimiento aguantado por todos los Magic Pure y de mi misma cada día, resaltando lo más importante, darle la espalda en el momento donde más me necesitaba. Claramente estuvo confundido, algo aturdido, tuve un comportamiento bastante diferente al usual, también admitía parte de la culpa de lo que me llevo a eso. Es cierto, Cathy tenía mucha razón, no tenía por qué usarme como salvo conducto, menos girarme a ver al estar acorralado, esa era una de las razones de pedirme perdón. Quejándome del movimiento brusco de alejarme un poco de él moví mi cabeza hacia los lados con frenesí en señal de negatividad, él no me debía ninguna disculpa, siquiera Abie, nadie coloco encima de mi cabeza una pistola o arma legendaria para hacer aquella acción tan vergonzosa como Magic Pure. En realidad, las disculpas debían venir de mi parte, no la suya. Entonces riéndose elegantemente donde apuntan a elevar tu ritmo cardiaco, movió su pulgar suavemente por toda la longitud de mi rostro hasta mi mentón obligándolo con delicadeza a colocar la dirección de su rostro, allí permanecí inmóvil, quieta como una muñeca de cera, esperando teniendo un desastre completo dentro de mí.
   Vamos a pautar las cosas claras, Angelina. — comenzó hablar con pausa, prácticamente manteniendo la delicadeza del pétalo de una rosa. — Tu no vas a culparte de nada de ahora en adelante, no vas a degradarte o sentirte mal por cualquier acontecimiento en ocurrir, menos donde te involucres. ¿O acaso te culparas de ser agredida por lo amigos de Edward?
   ¡Cla…! ¡Claro que no! Ellos… ellos vinieron y… — tartamudeo miedosa y agitada de lo ocurrido hace unos minutos atrás. — Nosotros los Magic no hemos hecho nada en lo absoluto, yo no hice nada de malo de lo que ocurrió en el incidente de la fiesta de la casa de Selena. Ellos lo han malentendido todo.
   ¿Por eso te han agredido? — pregunto escandalizado, arrugando un poco su entrecejo al alzar la voz seguramente se ha lastimado sus costillas. Temiendo de ejercerle más dolor al cargarme, me bajo de su agarre y le sostengo los hombros, siendo sumamente cuidadosa. — Tranquila, tranquila, estoy bien, solo… solo fue un mal movimiento.
   ¡Debemos ir a la enfermería de inmediato! — lo sostuve como pude también me dolía mis heridas, pero debíamos movernos cuanto antes. — Vamos, Bernard. Busquemos ayuda.
   Le doy méritos a tus padres al colocarte ese nombre. — pronuncio medio adolorido, medio agitado. — Realmente eres un ángel.
No conteste, en su lugar solo baje mi cabeza colorada hasta el cuero cabelludo de la vergüenza. ]Abie también suele llamarme de esa forma, ángel, no solo por mis características físicas, igualmente mi personalidad introvertida. Aunque la realidad es otra, porque un ángel no tendría esos arranques de persona oscura o sin magic al anhelar la suerte de otros, haciendo honores al quemarle el trasero al ser agredidos. Los Magic Pure no somos particularmente de religiones o creyentes, estamos conscientes de los poderes de la naturaleza y las bendiciones de esta darnos, en realidad, nos aferramos a que todo ocurre por una razón o por circunstancias en llevarnos a ese desenlace.  Lo más cercano a una deidad fueron los próceres, incluso ellos tuvieron sus fallas y faltas delante de la sociedad, haciéndolos más humanos a dioses. ¿Debía de creer entonces en ángeles cuidando cada paso de dar? Enfoque mi poca emergencia en mis piernas en caminar en el pasillo rumbo a los jardines internos, allí existen pequeños salones de diferentes usos, primordialmente en esa área transitan sin magic con la finalidad de elaborar informes para sus asignaturas. Del mismo modo, las aulas de arte, cultura y coro, aunque los seres mágicos nos gusta mucho la música tratamos de mantenernos al margen más sin los sin magic están rodeando la área. Seguí caminando cuidando de no tropezar con mis propios pies y caer al suelo, soy bastante torpe en los casos de extrema importancia, un ejemplo fue en el pasado cuando Abie y yo fuimos de excursión en los bosques aledaños a la villa de donde vinimos. Nuestros padres habían salido dejándonos al cuidado de su abuela, ella se mantuvo vigilando durante toda una mañana al punto de cansarse y quedarse dormida en la mecedora del cuarto de su nieta, no soy precisamente una chica con hambre de aventura pero en esa oportunidad vi en la televisión varios documentales de seres mágicos realizando excursiones en las montañas rocosas del Gran Valle Magic, los cuales, posee varias leyendas donde en esos parajes salen “Los Espíritus Leales de la Naturaleza”. Le comente a Abie volvernos voraces tales como los mágicos de la televisión, ella impresionada ante mi ataque repentino, apoyo rotundamente mi idea con sus ojos grises brillantes fue en la búsqueda de provisiones para la atraviesa en emprender. No fuimos relativamente lejos, simplemente nos adentramos un poco al bosque aproximadamente diez metros cerca de un pequeño lago no tan profundo que antes visitamos con nuestros padres y algunas veces, una de mis primas mayores, pero algo marco diferente de ese paseo. Abie cuidando mis pasos torpes de bebé venado comenzando a caminar, doblo su tobillo cayendo en una pequeña pila de piedras raspando igualmente las palmas de sus manos. Llorando a mares la auxilie rápidamente, no sin antes caerme un centenares de veces, mi amiga en su lugar iba muy tranquila tranquilizando mis caóticos nervios frágiles. A la final, llegamos a casa donde sus padres y los míos nos reprendieron severamente por salir sin permiso de nadie, desaparecer horas sin siquiera una nota, sobre todo, colocarlos tan preocupados pesando lo peor. Desde luego, ambas aprendimos a no desobedecer a nuestros padres y no salir de casa sin avisar.
Dando prácticamente tumbos, llegamos al pasillo principal de paredes grises percatándome de estar bastante desolado para ser un lugar concurrido por sin magic, con algo de contrariedad me sigo moviendo halando a Bernard contra mi olvidando su evidente cercanía. Las fuerzas casi se me acaban, las energías de la naturaleza me abandonan a cada grado mi cuerpo dejándole prácticamente el peso de mi cuerpo a Bernard, el pobre me da ánimos de casi llegar a nuestro destino, de estar cerca de ser auxiliados. Le creí, una esperanza creció en mi interior de dejarme caer en una camilla y simplemente dejarme llevar. Cuan tonta e ingenua fui. Al girar la perilla de la enfermería, entrar gritando a todo pulmón, al menos de parte de Bernard, contamos con la presencia de dos seres. Se trataban de nosotros mismos. El sin magic me agarro con fuerza al casi darme de lleno contra el suelo, me encontraba jadeando y completamente débil al borde del colapso, medio cerrando los ojos pensando que nadie en este colegio podía auxiliarnos. El ojos azules sostuvo conmigo hasta una de las camillas colocándome sobre ella, apretándome la mano dulcemente prometió conseguir a la enfermera o alguna de sus ayudantes, todas estas eran magics experimentadas en el arte de la salud, no al grado del clan Martín o Albert Martín, pero conocen las cosas básicas en cuidados de seres mágicos o no mágicos. Al sentir su cálida mano alejarse de la mía me apoyo en mi codo deteniéndolo, no quiero quedarme sola entre estas paredes frías, tengo miedo de encontrarme nuevamente con aquellos granujas causante de mis lesiones y las suyas, sería mejor quedarse conmigo. Liberándose cuidadosamente, me sonríe con suma ternura reponiendo su postura, realmente necesito atención médica, sobre todo, este incidente no debe quedarse impune, alguno de los profesores debe de enterarse de lo ocurrido. Es allí, cuando no logre retenerlo más. Me quedo sola en la inmensidad de aquella sala pensando, o más bien, imaginando un sinfín de escenarios donde Bernard se encuentra con Edward con un grupo de sin magic para terminar de hacer su trabajo, golpeándolo hasta cansarse. Lo malo, no poseía energías para correr detrás y protegerloPasaron aproximadamente cinco o seis minutos en volver el sin magic, mientras esperaba seguía envuelta en mi propia paranoia, recreando imágenes en mi cabeza de Bernard tirado en el suelo con más golpes de los que podría sostener uno de los suyos. Nuevamente, la culpa de todo la residía una sola persona, yo. ¿Y si fuese igual los sin magic promedio? ¿Y si no se fijase en mí? ¿Si solo existiera Abie para él? Quizás las cosas fueran diferentes, en todos los sentidos lo serian. La puerta se abre abruptamente invitándome a sentarme de golpe, el rostro cansado de mi amigo se asoma entre las cortinas separadoras de las camillas reflejando preocupación, escupió las palabras tan rápido que casi se atraganta. Se colocó a mi lado sujetando mi mano, no encontró a la enfermera de turno, la señora aparentemente ocupaba su tiempo atendiendo una emergencia, la cual no querían dar muchos detalles, pero aparentemente sonaba bastante serio. Fruncí el ceño, ¿Qué cosa podría ser ese asunto serio? Tampoco le dimos muchos rodeos al asunto, Bernard hizo un movimiento sorpresivo que llevo literalmente mi corazón a mi garganta, una de sus manos la poso suavemente en mi pómulo aporreado, lamentándose de aquellos granujas de estropear mi hermoso rostro. Me sonroje. No existe nada de eso en mi cara, solo la imagen de una niña con un montón de pecas desagradables y nada agraciadas, sin embargo, para mi amigo no estaba muy de acuerdo con mi argumento.
   Realmente eres preciosa, Angelina.  — siguió alagándome, cortándome la respiración y centrándome en sus hermosos ojos azules tan resplandecientes como el mismo mar profundo. — Te lo recordare todos los días hasta que tú misma lo creas también. Despreciarte, no estará jamás en el menú del día.
No lo entendía, me costaba creer que existiera alguien con la capacidad de mencionar tantos halagos juntos para mí, es decir, la sociedad entera en general me ha enseñado que no tengo nada perfecto. Entonces, venia Bernard, al pesar de destrozarme el corazón de millones de formas, estar confundido con sus sentimientos hacia Abie y preferirla en muchas instancias, seguía manteniendo ese ritmo en decirme todo lo bonito de verme. Desconocía si existe un límite para el cariño y el amor, de ser así, estaba a punto de sobrepasar el mío. Me quede allí quieta, enganchada a sus ojos azules, no llevándole la contraria o algo parecido, simplemente me olvide por completo del planeta entero, para mí solo existía el presente, ese preciso presente. Los días oscuros donde fui ignorada por él, cuestionada por el comportamiento en la fiesta de Selena desaparecieron, incluso mi mejor amiga Abie, se desvanecía al compás del viento. Sentí que los minutos y los segundos se hicieron más lentos, el sonido de las cortinas chocando con la pared acompañado a mí respiración algo irregular, la expresión suave de Bernard se evaporaba poco a poco que mis parpados parecían pesados. En algún momento recordé aquella vez en el pasillo, cuando estuve así de conectada con el sin magic, a escasos milímetros de conectar nuestros rostros, volvernos uno solo de hecho, sino fuese por la interrupción de Zephyr, hubiese ocurrido. Ahora no existe nadie, no pude detenernos nadie, salvos nosotros mismos. Tampoco pretendo darme el lujo de hacerlo. Poco a poco nos acercamos, sus caricias vienen acompañadas de su otra mano, en esta ocasión, al nivel del mentón y su mirada varia de mis ojos a la boca. Mi estómago da un brinco impresionada al notar su suspiro esperanzado junto a una sonrisa de medio lado encantadora, la piel me comienza a calentar, picar y ponerse de ganilla, Bernard aparenta observar la criatura más encantadora de todas, sin fallas, sin imperfecciones, solo… solo es hermoso y misterioso. Estoy nerviosa, no sé qué hacer o como responder a esto, la última vez sentí el corazón explotar o salir de mi cuerpo, es parecido a tirarse al vacío en medio de la montaña más alta de este mundo sin paracaídas, esperando a no matarte o ser salvada por un milagro. Desconozco si deseo ver ese milagro en proceso. Cierro los ojos poco a poco, con el ritmo más bajo en ser posible hacerlo, en tanto Bernard empuja más su cuerpo hacia adelante tocando prácticamente con su nariz la mía, colocando de punta mis nervios al grado de reventarlos. ¿Va hacerlo? ¿Realmente vamos hacerlo? ¿Permitiré llegar tan lejos?
Sí, claro, porque eso es posible.
No, se equivocan, en mi mundo nada de eso sucede.
Es cuando nuestros labios casi se rozan, hacen un toque sutil y delicado, cuando la serenidad de la enfermería se rompe magistralmente con las voces de Cathy, Abie y Dylan a toda potencia, llevándonos a Bernard y a mi separarnos como si estuviéramos por cometer el peor de los delitos. La primera en aparecer es mi amiga mágica empujando a un lado a Bernard solamente para abrazarme hasta casi sacarme toda la respiración de los pulmones, atrás suyo quedan Dylan y un sorpresivo Zephyr modulando intentar detener a la rubia, solamente ocurre un pequeño detalle, ella es un vendaval, haciéndole honra a su elemento naturaleza importándole nada la opinión de los demás de su comportamiento o decisiones. Afortunadamente saco provecho de ello, escondiendo mi rostro entre el hueco de su hombro evitando las emociones queriendo desbordarse, estoy consciente que Abie está en la sala sin mencionar de mi amigo de ojos dudosos, si los miro se darán cuenta que algo estuvo a punto de suceder. La rubia ocultándome fuertemente, ataca a Bernard exigiéndole del porque estoy con una apariencia desastrosa, pasando por alto que él también lo está. De hecho, es Abie quien recalca ese punto. No obstante, Zephyr rompiendo el protocolo o las antesalas en estos asuntos, ataca directamente al sin magic recordándole una pequeña pero considerable promesa entre ellos ocurrida en la fiesta de aquella mujer insignificante. Olvido mi vergüenza medio saliendo de mi escondite, detallando los pronunciados rasgos de enojo en mis dos amigos, Bernard no ha respondido nada en lo absoluto, sencillamente adopto al silencio ser su respuesta a sea cual sea la cosa en hablar entre ambos. La verdad, me causa mucha curiosidad.
   Lo más importante ahora. — rompió el aura inquietante Abie, como si nada malo hubiese ocurrido entre nosotras dos. Me inquietaba un poco. — Ángel, debes de ser sincera conmigo ahora mismo. ¿Selena tuvo que ver en todo esto?
¿Qué? Abrí los ojos impresionada separándome completamente de Cathy, dejando a un lado el casi beso con el chico que ambos nos gusta, para centrarme en los acontecimientos surgiendo frente de mis ojos sin tregua. Primero a nada, ¿Abie se percataba de la verdad? Me devolvía el habla como si su principal prioridad haya sido yo, mi seguridad, mi integridad al pesar de mis errores y los suyos propios. Fue su decisión alejarse de mí en aquella fiesta, el darme la espalda y a ofrecerme en bandeja de plata a la vaca sin leche de Selena, quien aparentemente tiene mucho reconcomio conmigo. Según ella, soy la causante de que su fiesta se fuera al grandísimo infierno, solamente porque Edward ataco una de sus preciadas amigas. Pero no hice nada de eso, intente decirlo, defenderme, ella no me dio la oportunidad se limitó a agredirme sin importar mi palabra, la de una magic, allí residía el detalle primordial, soy un ser mágico. Por otro lado, Abie pretendía hacer un borrón y cuenta nueva, sin importarle mis sentimientos, mis pensamientos y del sufrimiento de preferir millones de siglos un chico en lugar de su mejor amiga, no me malinterpreten, Bernard es un ser magnifico, solo que mi prioridad es Abie. Ese sería lo natural.
   ¿Finalmente recuerdas la existencia de Angelina? — Zephyr es quien gira con ojos agudos hacia Abie, ella no aleja su postura decidida, demostrando no doblegarse ante la tenacidad de mi mejor amiga. — Si mi memoria no falla, le diste más relevancia al asqueroso de tu “amiguito” Lovecraft, quien tiene la mayor parte de la culpa pero no quiero tocar el tema de él, no aun no, sino como amiga de Angelina eres la menos indicada a exigir la verdad oculta detrás del arcoíris.
   No tienes porque…
   Estoy hablando con Abie, Lovecraft. — puntualizo su voz, aclarando desde el inicio no querer ni girar a mirarlo. — necesito una respuesta concreta viniendo directamente de ella, no interfieras. Una vez todo este desastre termine, y obviamente no de forma favorable para Angelina, deseo tener claro su postura como su única y real amiga desde la infancia. Aparentemente, en Abie, la presencia de Lovecraft es más relevante que los compañeros de su ala la agredan.
   ¡Eso no es cierto! — grito a todo pulmón, asustando a todos los presentes y quedándome literalmente con la boca abierta. Si, era un sentimiento contradictorio gritando ahora mismo en mi pecho, el cariño hacia mi mejor amiga, su fidelidad o seguir el camino hacia Bernard. Muchas contrariedades entre sí. —  Sé… sé que le he fallado incontables de veces, no soy perfecta después de todo, cometo un sinfín de errores donde se enlazan con herir a mi hermana. Estuvo mal ignorar a Angelina en la fiesta de Selena, estuvo mal dejarla con ella al pesar de saber de sobra la clase de persona de ser y si evidente disgusto hacia ella, estuvo mal acaparar la atención de Bernard, empujarlo hacia mí y darle más supremacía en lugar de Angelina, sobre todo, estuvo mal dejarlo pasar todo este tiempo porque he tenido vergüenza, miedo y la presión de que un día Angelina va a darse cuenta de la verdad… soy una terrible persona.
A ese punto ya no tenía idea de nada, mis ideas habían chocado considerablemente, Abie finalmente abrió su corazón delante de todos hablando sus más íntimos pesares. De verlo a otra perspectiva no son tan alejados a los míos. Había tenido tanto temor, tanto… miedo de que los demás se dieran cuenta de mis auténticos pensamiento de la Magic Pure de todas, de que deseaba la suerte de mi mejor amiga, la atención del chico que me gusta encima de cualquier cosa, aun mas, que las cosas surgieran de forma diferente. Aun así, cuando existe la alegría en una persona, significa otra no siéndolo. Estúpida Abie, estúpida, estúpida, mil veces estúpida, ¿Cómo qué es una terrible persona? Soy yo quien lo es, entorpecí su momento feliz con el chico que le gusta, empañe su alegría con mi envidia y solamente espere impaciente, estar en sus zapatos. Fui horrible, terrible al dejarme llevar por las palabras de Selena, recrear una versión patética de mi misma frente a un grupo de sin magic era darles la razón de ser solamente una atracción de circo, no me valore como Magic Pure y le di a entender la verdadera naturaleza de uno. Seres auténticos de sentimientos puros, auténticos de entera conexión con su elemento, sobre todo, la naturaleza. ¿Logran ver la falla?
   Tienes razón, eres una persona horrible. — hable con tranquilidad llenándole de lágrimas los ojos grises de mi mejor amiga, la expresión de Bernard no tenía manera de describirla, se encontraba muy impresionado. — Más aun, estúpida. ¿Desde cuándo he sido capaz de juzgarte? ¿De condenarte por tus acciones? Eres mi mejor amiga, Abie, la persona que sería capaz de meter la mano y rescatarte aun sabiendo ser mi ruina o fin. No me debes nada, salvo una cosa, permanecer a mi lado sin importar cuan mal vayan las cosas. — el llanto abordo el rostro perfecto de mi amiga, mostrándose evidentemente su arrepentimiento ante su indiferencia durante estos días. No soy rencorosa, quizás el no serlo me condene, es cierto, arroje encima de mí la tierra que me enterraría viva. — Estoy dolida, seria vil el esconderte la verdad, te necesite ese día, quise saber contar contigo cuando cometí aquel patético error pero tú solo… solo te evaporaste en el aire. En ese instante realmente creí volverme tan insignificante como una mota de polvo. ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste?
   Lo siento… lo siento… realmente lo siento… — susurraba por debajo, mostrándose tan frágil igual a mariposa.
   Ya no importa, realmente no lo hace. — le extendí mi mano, inmediatamente la sostuvo abalanzándose sobre mi pobre cuerpo adolorido, de hecho solté un quejido lastimero, ella se disculpó de inmediato. — No podemos seguir lamentándonos del pasado, Abie, solamente evitar el suceder nuevamente. He aprendido de mi errores del pasado, de que al pesar de ser una Magic Pure no puedo confiar condicionalmente de las criaturas de mi alrededor, y si, con ello me refiero a Selena. Más aún, cuando pretende cargarme con la culpa de lo ocurrido post fiesta.
   ¿De qué hablas? — pregunto confundida sin despegar sus manos de las mías.
   Siento interrumpir su evidente reconciliación, — intervino Dylan sonriendo abiertamente hacia nosotras al colocarse en medio, era el único en mostrar apatía autentica, los demás, tomando como ejemplo Cathy o Zephyr, mantenían rostros duros sin emoción alguna. comprendía perfectamente, dudaban de esta paz durara bastante. En lo más profundo de mí ser, igualmente lo pensaba. — aun debemos de atender tus heridas y las de Bernard. Peter fue a buscar a una enfermera, también un profesor, la fechorías de esos sujetos no pueden quedarse sin ser corregidas.
   Estoy de acuerdo con Dylan. — aprobó Bernard, suspirando y deslizándose cansinamente en el suelo. — sus acciones han ido demasiado lejos.
   ¿Realmente piensas que serán castigados? — pronuncio con suma ironía, sonriendo de medio lado y mirándolo igual a un tonto ingenuo. Se trataba de Cathy. — Iluso.
   Intentarlo no va a condenarnos. — intento insistir, solo que a la rubia le importaba poco su opinión, lo demostró dándole la espalda.
   Tu objetivo es verte como caballero de armadura pulida, Lovecraft. — señalo el chico de ojos violentas y dudosos para la sociedad en general. — admítelo, eres un egoísta velador de tus propios intereses. ¿No es así?
   ¡El punto aquí no es cuál de todos tiene la razón! — elevo su voz impresionándome Dylan, su postura siempre ha sido simplona y sonriente, jamás de poner altos o límites. Lo han sacado de sus cabales. — Ya basta de esta estira y encoje, de cual de culpas o disculpas, enfoquémonos en la auténtica verdad: Selena y Edward con su combo tienen un evidente problema con nosotros, con más afinque, en Angelina. ¿Cuál va hacer el siguiente paso hacer?
   Por lo pronto, — una voz ronca interviene entre nosotros percatándonos de la llegada de alguien, se trataba de Peter y no venía precisamente solo. — dejarle sus heridas a las enfermeras. Ya nos ocuparemos más tarde de lo demás.
Las señoritas mandaron a desalojar el área, Abie le pido incandescentemente permitirle quedarse a mi lado, la mujer giro a preguntarme si permitía eso suceder. Por supuesto, aun debíamos ponernos al día de muchas cosas, además, tener a mi mejor amiga junto a mí mientras me atendía me daba mucha fuerza. A Bernard si lo llevaron a otro cubículo, al tener a Peter frente hacerse el fuerte mostrando su verdadero estado, cuando lo ayudo a levantarse del suelo se quejó fuertemente asustado a la enfermera del estado de sus costillas. Aparentemente, el golpe había sido demasiado fuerte de lo imaginado. Si hubiese sido otro día donde tampoco fuese herida, colocar a trabajar mi mirada escaneadora y los poderes sanadores de mi elemento naturaleza, habría sido un hecho. Ahora, colocada encima de la camilla con ayuda de Abie y la enfermera, se encuentra demasiado lejos. Afortunadamente mis heridas no fueron nada serias, de hecho, nada que unos asquerosos jugos de hierbas medicinales, combinadas con poderes ancestrales naturales y la paciencia titánica de la enfermera combinada a la de Abie, las atendieron para sanarlas. Eso sí, no me libre unas curas en la cara, masajes tortuosos en mi espalda y aquel jarabe de berro para aumentar la magia magic. Es cierto que los seres mágicos provienen la naturaleza, su fuerza reside igualmente de allí, pero si uno de ellos agota todas sus energías lo más idóneo es beber un brebaje de una serie de hierbas verdes que contiene vitaminas como elementos necesarios para levantar a un anémico. Básicamente los Magic Pure entramos en una especie de trance débil, como si fuésemos muñecos de aire de fácil manipulación, porque nos hacen falta los componentes esenciales de hacernos caminar. Después de beberlo, es necesario mantenernos en reposo unas cuantas horas para hacer efecto, no reside demasiado si comenzamos a movernos, aunque mientras sigamos al pie de la letra las instrucciones, mejor será la recuperación. Abie estuvo a mi lado todo el tiempo, me distrajo con relatos triviales de su día a día en la ala mágica, admitiendo verme de lejos con toda la culpa del mundo sin poder manejar las riendas de acercarse a mí. Seguía sintiéndose culpable, manejaba la información de lo ocurrido en la fiesta de Selena, es simple igualmente estuvo allí, se le hacía difícil de comprender los planes malignos de ella la culparme de ser castigada de por vida por sus padres. Es decir, en parte se lo merecía, seguramente la planeo sin la debida perisología de ellos y tener la mala suerte de tener ese altercado con Edward y su amiga… era demasiado. Lo raro viene siendo el relato del sin magic, aseguraba no acordarse de nada, igualmente salió afectado de ello pero no tanto como la chica, fue quien se llevó la mayor parte. Sostenía no ser capaz de colocarle una mano encima, admite ser agresivo y perder los estribos fácilmente, mas no herir a la chica que le gusta. ¿Con que motivos lo haría? Pronuncie con dulzura tal vez no tener permiso de ella para algo, él mismo lo dijo, pierde la paciencia fácilmente… ¿Por qué no con la muchacha? Mi amiga permaneció unos segundos pensativa, recapitulando la situación de ese día en su cabeza, luego con la tranquilidad y suavidad en caracterizarla musito no entender del todo esa historia. Jamás justificara las acciones de Edward, tampoco lo defendería, pero ella misma fue testigo del momento de la escapada del chico con una de las mejores amigas de Selena, del mismo modo, en la ala mágica saben perfectamente de la sintonía similar de ellos tener. Si, el chico no es ninguna perita en vino, sin embargo, cuando se trata de Dott, el clima cambia perfectamente para él. Me costaba imaginar a una cara de pájaro enamorado, dulce y encantador con una mujer, no cuando ha sido el mismo en golpear a Bernard y agredirme físicamente a la par de psicológica todos los días. ¿El amor podría cambiarlo de parecer?
De todas formas, de ser cierta la teoría de Abie, colocaba en el inicio los acontecimientos de ese día en la fiesta de Selena. ¿Quién fue el verdadero culpable de las agresiones de Dott? Confiaba en la palabra de mi mejor amiga, sencillamente, me costaba en seguirle la idea en esta ocasión. Una vez eres un desgraciado golpeador de Magic Pure, serás capaz de agredir hasta los de tus misma especie, sin importar ser chicas.