8
Nos alejamos de la formación de resguardo de la caravana, mostrándose a plenitud las casas deshabitadas correspondientes al muro María que como un pueblo fantasma nos daba la bienvenida, recordaban un tanto a la catástrofe ocurrida en Chernóbil, el desastre nuclear que por las explosión de uno de los reactivos de la central se debieron a la penosa tarea de abandonar la ciudad sin mirar atrás. Es mas de lo mimos, al pesar de casi haber trascurrido cinco años de lo ocurrido en el muro María, se veían claramente algunas casas aun en buen estado como si esperasen ser habitadas nuevamente por sus legítimos propietarios, muy probablemente, muertos. Considero a los nativos de este sitio si es que en este equipo hay algunos, deberán de sentirse incomodos o conmovidos de volver a alguna vez los vio crecer, formarse y componerse en lo que son ahora. La nostalgia será el componente primordial de mermar de sus almas, en tanto la rabia e impotencia, cocinanaran su alma de venganza. Si, ese sentimiento carcomiendo sus sentidos hacia los seres que les arrebataron todo lo que una vez tuvieron.
En las últimas semanas nosotros los pertenecientes al equipo de tácticas especiales estuvimos estudiando cuidadosamente la formación que tendremos en la expedición, el señor Gonter nos ilumino explicándonos estar en el centro en la parte de atrás, bastante lejos en palabras de Eren cosa en apoyar sin pensármelo dos veces, pero mucho mejor que las carretas de mociones y comida. La expedición era bastante corta, costa de ir y venir rápidamente, la razón es porque es una simulación a la verdadera de afrontar cuando vayamos al distrito de Shinganshina, exactamente al sótano de la casa de Eren. El chico frunciendo los labios en una evidente expresión de duda miro dubitativo su mano manifestando no saber que hacer con su poder, si estaba bien dejar las cosas como estaban le demostré mi apoyo apretando su hombro suavemente. Desconocimos los movimientos generales de la Legión, lo cual es normal considerando donde nos encontramos en estos momentos, es similar a mi situación en la cuerda floja y sin memorias precisas de mi mundo, pero del apuro solo queda el cansancio y no beneficia a nadie. En retrospectiva, nuestra única opción es obedecer las ordenes que nos dan.
— Díganme, ¿alguno entendió el significado de las palabras del Comandante Erwin? — pregunto el hombre con rostro dudoso.
— ¿Es que ustedes si lo entendieron? — pronuncio Auro con ese aire de idiota tratando de imitar a Levi. — porque sepa que querría decir.
— Para nada. — dijo el rubio del escuadrón.
— No. — simplifico Petra.
— A mí ni me miren. — cerro Gunter.
Con esto se referían a lo dictaminado el día de la muerte de los sujetos de prueba de Hange, sujetando al chico de los hombros señalando a donde quedaban únicamente los restos de lo que una vez fueron enormes titanes feroces pronunciando: ¿Quién crees que seré el enemigo? A diferencia de mis compañeros yo si tenia un hipótesis, basándome en esos acontecimientos, han vivido pensando que el enemigo natural de la humanidad son los titanes. En parte es cierto, bajo mi punto de vista, ellos vigilan las murallas sin descanso aniquilando a aquellos de acercársele, pero cuando la misma humanidad se interpone en los planes de liberación ¿no se convierte en un obstáculo? ¿Un enemigo? Se justificaría la acción de esa persona al terminar con los sujetos de investigación de estar preso de miedo, pero en esta oportunidad, no se trata precisamente del caso.
Fue en ese momento de plantearme seriamente la interrogativa de Erwin, porque posiblemente el enemigo número uno de la humanidad, sea la misma humanidad. En mi mundo no es diferente, buscando hacerse daño, mando tropas de hombres a pelearse con otras, inventando mas armas de aniquilación masiva y objetos destructivos con la finalidad de destruirse. Es lo mismo, hallar la inestabilidad del otro porque eso me beneficia, sin pesar en remordimientos o de un tercero saliendo herido. ¿Por qué seria diferente en el mundo de Shingeki? ¿Por qué es un anime? Ya tuve una muestra ante la tragedia del distrito Trost, numerosas personas quejándose intensamente ante la llegada de refugiados aniquilando con sus reservas de comida y lugares donde vivir. No le informe de este pensamiento a mis compañeros, creía que seria un inconveniente en Erwin o aquellos de estar elaborando el plan de la expedición fuera de las murallas estuviera relacionado con ese incidente de no compartir esa información con nosotros era otro asunto, nos quedaba confiar en nuestros superiores.
— Hasta aquí el entrenamiento de hoy, — anuncio Gunter. — volvamos al castillo.
Eren se quedo atrás rezagado pensando en quien sabe que cosas, evitando el dejar cercenarse por sus pensamientos le confié a Petra poder quedarme con el ojos verde olivo un rato a solas, no iríamos a ningún lado en particular e incluso pretendía quedarme delante del castillo solo quería sacarle algo de las preocupaciones del jovencito inundando su mente. La mujer me quedo mirando algo dudosa, considerando ser una completa idiotez de acceder a una locura de esas, pero al suplicarle con ojos de cachorro degollado me concedió el permiso. No debía de tardarme mucho. Asintiendo, corrí de inmediato al encuentro del dubitativo quinceañero. Tampoco fue muy difícil de sacarle información de sus dudas, principalmente se trataban de si alguien realmente confiaba en él después de las catastróficas acciones de realizar mientras estuvo en su forma titan. Primero, uno de sus grandes amigos murió durante el ataque sin que nadie lo viera despojado de su equipamiento o algo para defenderse, segundo, realmente trato de matar a Mikasa y lo peor es no acordarse de absolutamente nada. Y por último, Jean le dijo algo completamente cierto, cada uno de los soldados de la legión estan apostados sus vidas hacia una cadete que no tiene completa información de sus poderes o si quiera el manejo correcto, debería valorar su vida tanto como la de ellos mismo. No desperdiciarla como si no valiese nada.
Suspire profundamente sacudiendo mis cabellos hacia atrás, Jean era predecible con sus sentimientos hablándolos en medio de una formación de nuevos cadetes y muy natural de desear mi opinión, tal vez ni siquiera entienda que esta haciendo en ese preciso instante al alistarse a la legión pero por ello no debía de tomárselo a pecho, es su miedo quien estaba hablando no el razonamiento. Nadie quiere morir, nadie esta tan dispuesto hacerlo por otra persona, sobre todo, nadie esta listo para hacerlo por eso mientras sigamos respirando seamos capaces de hacerlo con todas nuestras fuerzas. En cuanto a la confianza es algo de ganarse gota a gota, en mi experiencia propia él le confié la mía no por hacernos amigos de cargar una misma carga, sino su propia características componiendo su forma de ser. Además, debe de existir una razón porque le confiaron ese tan enorme poder descubrirlo es su objetivo principal en lugar de deprimirse, es normal que muchos de por aquí le teman pero poco a poco eso se vera evaporando al demostrar se digno de su confianza.
Volviendo a la realidad, sigo sosteniendo la riendas del caballo notando como nos alejamos de las descompuestas casas abriéndose delante de mis narices un alto campo llano con montañas a la lejanía, considere que este no seria un buen campo de batalla contra los titanes de atacarnos al poseer pocos arboles en las etarias de tierra. Eren en uno de mis costados le pregunta Auro si sus amigos pueden ganar contra los titanes en esta expedición, a lo que el hombre en un estúpido intento de imitar a Levi le responde a los buenos para nada de los novatos dependerá su vida de no enfrentarse a los titanes, aunque a último momento se muerde la lengua ganándome las enormes ganas de reírme de su idiotez. Petra le fulmina con la mirada recordándole su error de cabalgar y hablar al mismo tiempo, los idiotas como él deben de entender no hacer dos cosas al mismo tiempo, de lo contrario, ocurrirá lo de unos momentos atrás.
En el mes trascurrido los novatos estuvieron estudiando la formación de detectar el enemigo desde la distancia, una idea completamente diseñada por Erwin con solo imaginar al imponente hombre de planes temerarios mi piel se contrae del miedo.
— ¡Formación para detención del enemigo a larga distancia despliéguense! — da la orden a viva voz para que todos la escuchemos a la perfección.
Rápidamente, cada uno de los grupos comienza a operar sus actividades durante la expedición centrándose en llevarlos a cabo e imaginando no tener ningún contratiempos. Esta formación es semi circular en la parte frontal, que a larga distancia permite que los soldados desplegados vean ciertamente en todas las direcciones en intervalos regulares esto le da acceso a extenderse el rango al observar el enemigo y comunicarlo. Los nuevos estarán entre los escoltas y apoyo de detención del enemigo, ellos se les encargaran los caballos de reserva y las comunicaciones. Principalmente los soldados de las filas exteriores los que estarán mas cercanos a los titanes, dependiendo de que gigante ven disparan una bengala de humo rojo, dependiendo de esas bengalas se retrasmitirá el mensaje de la misma manera. Así Erwin sabrá que el comando y la ubicación del gigante en el mínimo tiempo posible, dando la orden de cambiar la posición de la formación disparando una bengala verde a pintando a la nueva dirección. Marcando la claridad de la nueva información, los otros miembros de la formación repetirán la misma acción disparando la misma bengala verde a tiempo que se dirigen a la siguiente dirección.
Este truco se evita dar con los gigantes avanzando teniendo los menores percances en nuestra objetivo principal, el típico titan no puede contra los caballos de carreras a larga distancia. Cuando un gigante llega a su limite sus movimientos se vuelven mas torpes, aunque esto depende de cada individuo, sin embargo, las cosas nunca van a estar sin ningún contratiempo. También existen los titanes que logran correr mucho mas rápido que los caballos en cortos periodos de tiempo, igualmente, el enemigo no pueda ser detectada a tiempo debido a las peculiaridades del paisaje u otros obstáculos. En casos diferentes, los titanes fuerzan su paso dentro de la formación esto conduce desorganizarla y hasta destruirla completamente, de suceder, reinaría un completo caos.
Esto, cabe de destacar, únicamente aplican a los "casos ordinarios", porque de tratarse de un excéntrico no tendrán más a opción a combatir, aun cuando los componentes del espacio estén en su contra y rápidamente comunicarlo mediante una bengala negra. ¿Y como se todo eso? Fácil, estuve comentándolo con Christian en los momentos de descanso a la par de darle la información que me han dado igualmente, ambos estamos tiernos en este sentido de salir fuera de las murallas en la expedición. Esta mañana hable con él antes de partir, sujeto mis manos con fuerza dándome la voluntad de necesitar antes de aventurarme en este desconocido encuentro con lo sobrenatural detectando fácilmente cada uno de mis miedos, al mirar sus atractivos méritos físicos encontré la relajación de necesitar. Prometimos volver con vida, que nos aferraremos a ella con locura infinita sin premeditarlo, esto significa obedecer las ordenes de nuestros superiores aun sea el Capitán Levi. Él lo sabia, mantenía en cuenta la tensión emanando entre nosotros cada vez de dirigirnos la palabra, esta vez tendría que aplazar esa doliente sintonía por la armonía si deseaba sobrevivir.
Sencillo decirlo, difícil de colocarlo en practica mas tomando en cuenta que durante este pequeño encuentro el enano nos fulminaba con la mirada igual a un Alcón, supuse que las manifestaciones de afecto no son lo suyo y mucho menos las personas. Aprovechando ese descubrimiento pequeño, sonreí socarronamente arrojándome a los brazos del rubio a costa del respingo de desaprobación del enano infernal, sosteniendo el salir airosos porque los componentes estaban listos y uno de ellos lo tenia frente de mi. Christian al inicio estuvo paralizado sin poder responder, nada fuera de lo común tomando en cuenta tener la atención de la chica de gustarle en una buena racha, componiéndose en seguida en regresarme el gesto y reforzando la promesa de encontrarnos nuevamente con un poco de suerte. Eso era de perdedores, no lo somos, por lo tanto ocurrirá. Acto seguido, nos unimos a nuestra formación.
De pronto, la buena memoria se ve evaporada por una serie de imágenes desgarrados disparadas de mi memoria protagonizándolos uno de los blancos al ser completamente aniquilado por titanes, seguidamente de la formación de pertenecer Armin luchando al parecer con una gigante bastante particular diferente de los demás, principalmente porque manifiesta comportamientos y razonamientos propios de los humanos y un cuerpo muy similar a la de una mujer. Esta ataca indiscriminadamente a los superiores del chico aniquilándolos iguales a unas moscas, después va por el caballo de Armin hiriéndolo en la cabeza desplomándolo al suelo, creo que es su fin al verlo desprotegido pero resulta salvarse al tener la capucha de la capa puesta y siendo alzada por la criatura para verificar su rostro. No se como descifrar la expresión de esa cosa ¿burla? ¿desprecio? sea cual sea, parece reírse de la mediocridad del jovencita perdonándole la vida por gozo propio y corriendo lejos de su alcance.
El visceral dolor atraviesa mi cabeza sosteniéndomela con fuerza evitando gritar, es tan intenso que parece estar taladrándome el cerebro alguien desconocido en alguna parte impidiéndome la coordinación general de mis articulaciones, llenándome la boca de saliva y un sabor amargo. Creo que perderé el control del caballo de seguir de esta forma. Las imágenes siguen, Reiner lo salva y Jean se les une analizando la situación con el máximo cuidado de poseer, llegando a la conclusión que en definitiva ese titan es alguien con la misma capacidad de Eren y es la causante de muchas muertes en los otros flancos. Su principal objetivo es Eren. Les pide cubrir sus rostros de esa manera no podrá matarlos de creer ser mi amigo, aunque de igual forma y muy atrevidamente se enfrentan a ella saliendo suspendidos por los aires principalmente Armin que sangra de su cabeza, busca ganar tiempo mencionando incoherencia en pro de salvar a Jean, surgiendo al ataque Reiner que es capturado sin esfuerzos por la titan. De milagro, el corpulento hombre sale de las manos de ella rasgándole los dedos con sus espadas corriendo rápidamente sin pensarlo hasta Armin y anunciando la retirada, es claro de no ir por ellos, es mejor alejarse de ella.
¿Lo malo? Cambio de dirección, ya no va en la de ellos, sino en la de la formación central. Justamente donde me encontró yo.
Jadeo en voluntad de mis memorias perdidas de mi mundo, donde aparentemente nos encontramos en un evidente peligro gracias a esa cosa con la fisionomías de una mujer sumamente enorme, tan enorme como peligrosa llena de sed de muerte y de derrame de sangre.
— ¡Reacciona! — grita Auro acercándose a mi, viéndolo borroso por los problemas de estar experimentando uno de mis tantos ataques al recobrar mi memoria. — ¡No tenemos tiempo para lidiar con tus dolores de cabeza! ¡Debemos seguir con el plan acordado!
Poco a poco mi vista fue normalizándose detectando las luces de véngalas verdes en el firmamento en discordancia a los pedazos de mis memorias, estas solamente significaba que cada cosa estaba resultando como debería de hacerlo. El dolor de cabeza menguaba un poco en comparación al inicio, quedándome únicamente un cosquilleo fastidioso sin poder deshacerme de él ni por únicamente desearlo, Petro se acerco a mi derecha preguntando mi estado en tanto Levi le daba ordenes a Auro de disparar la bengala. No estaba muy segura, juro el evitar poder recordar sabiendo las consecuencias de surgirme de intentarlo, solamente vinieron unas imágenes por si solas a mi como una ventisca de tormenta inundándome sensaciones contradictorias. Principalmente, con las luces de bengalas verdes mermando en el aire.
— ¿Qué viste? — intervino Levi con voz dura, asustándome en el proceso. — dime lo que viste.
Antes de pronunciar palabra alguna vi directamente a Eren con ansiedad, de confesar las memorias nítidas de experimentar en escasos momentos, se trataba de Armin uno de sus preciados amigos infórmale las posibles cosas de estar sucediéndole en este preciso instante me reducía a una insensible.
— Michell... — insistió el hombrecito sin dejar de observarme.
— Una titan. — confesé con voz ahogada, casi cayendo en lagrimas y desesperación. — no... no estoy muy segura pero arraso con uno de los flancos en su totalidad, dejando únicamente cadáveres en su traspasar. Bueno, si existen supervivientes pero... uno de ellos resulto herido.
— ¿De quienes se tratan? — siguió preguntando a costa de las expresiones de asombro de sus subordinados, seguramente pensando tratarse de una locura entera al darme el beneficio de la duda en mis imágenes. Ellos estaban al tanto de mi existencia, mas no decía creerme en el argumento de otro mundo, en ese momento lo veía claramente en sus ojos. — habla Michell, no podemos esperar toda la vida por ti.
— ¡Traigo un mensaje!
Antes de pronunciar algo un soldado se dirigía a todo galopar hacia nosotros, diciendo algo que en lo personal, me congelo hasta los huesos. El ala derecha había sido mortalmente golpeada deshabilitando parcialmente la capacidad de detención, esto debía de ser trasmitido al flanco izquierdo de manera inmediata. Sin esperarlo ni un minuto, Levi mando a Petra hacerlo en tanto esta me quedaba mirando dubitativa porque muy convenientemente antes de llegar aquel hombre, tuve una crisis de retrasos de memoria viendo muerte por doquier y unos heridos, seguidamente, la información llego. El escuadrón de Levi me observaban desde cerca muy asustados, cruzando por su mente múltiples cosas relacionadas conmigo donde seguramente, no colocarían mas en juego la veracidad de mi procedencia.
Levi suspiro profundamente lidiando con esto muy fastidioso en su parecer, comento que desde ese preciso momento de volver a tener otro de esos ataques con imágenes de cualquiera que sea la cosa, debía de informar. Nunca se sabia si eso significaba la muerte o la salvación de otra persona. Asentí mecánicamente sin opción, el enano poseía mucha razón la importancia de la información solo que estaba muy confundida, desconocía temerosamente de donde podría venir esas imágenes y porque las veía. Es decir, tomo en cuenta de estar viviendo dentro del mundo de un anime pero, el tener estas especies de "Flash- Back" momentos después de el informe de lo ocurrido era demasiado escalofriante. Creí que de haberlo tenido ante o incluso en el mes de formación de la expedición, muchas muerte hubiesen sido evitadas desde el comienzo, mi estúpido cerebro era inservible en los momentos mas cruciales en este instante.
— Armin. — pronuncio con cautela Eren produciéndome un respingo del susto, indirectamente, le informaba con mi reacción de lo ocurrido. — sé que él estaba en ese flanco. Lo viste, ¿no es así? En tus memorias has visto Armin porque de lo contrario no reaccionarias de esa manera.
— Eren, veras...
Pero no pude seguir hablando, el sonido de una bengala detuvo mi posible discurso percatándonos de que el color de está era el significado contrario de bueno, dado el caso de tratarse de un negra. Dejaron pasar un excéntrico, concordó Levi pidiéndole al tiempo a Eren encargarse de trasmitir el mensaje al otro flanco, por la mirada verdosa de mi amigo nuestra conversación aun no había terminado solo se pospondría debido a la situación. Susurre entre dientes el despreocuparse por Armin, de quien me refiera con herido era él pero consiguió sobrevivir, estará algo aturdido pero con buen sentimiento de seguir andando. Sonrió complacido uno segundos al disparar la bengala, el semblante le cambio al mirar directamente hacia donde provenía el mensaje del excéntrico cosa en imitarlo, eso se sentía demasiado cerca y si mis cálculos no me fallan esa titan no tardara de traspasarlos viendo en nuestra caza.
Fatídicamente, de nuevo pasa la ola de imágenes se atropellan unas con otras sin darme un descanso llevando a reprimir un gritillo del dolor, es insoportable que me deja al borde de un precipicio. Es tan luchando, me dice una voz merodeadora en un tono muy calmada, cada uno de esos sodados están haciéndolo constantemente para salvar sus vidas pero inevitablemente las pierden tan rápido sin ni siquiera notarlo. Uno a uno, golpe tras golpe, patada tras patada caen los hombres como si fueran simples migas de pan en un plato, como si nada haya significado realmente en sus vidas. Incluso sostiene a uno de las cuerdas de su equipo de maniobras girándolo de una cruel forma que lo hace parecer a un insignificante muñeco entre sus manos, lloviendo los restos de su cuerpo en todas partes en una villanía enteramente sanguinaria y catastrófica. No hay salida, no existe otra alternativa, quizás si, se trata del morir.
Mis lagrimas se deslizan por mis mejillas en un tormentoso desconsuelo de lo visto, a mi lado Eren grita pidiendo saber lo visto en unos segundos de tratarse de Armin o algún otro de sus amigos quiere saberlo, en cambio Petra ya regresando de su mandando se ubica muy cerca de mi preguntándome si estoy bien mi semblante se pinta demacrado y pálido, en concordancia de mis lagrimas, esas memorias parecen estar acabando conmigo. Sacudo mi cabeza hacia los lados dispersando las molestias escurriendo en mi rostro, dirigiéndome a Levi le informo que esa titan esta arrebatando mas vidas de los soldados en su paso, su objetivo parece ser claro y es nuestra ubicación en la formación. Aunque quisiera serle útil a la humanidad de evitarlas no puedo, mi cerebro funciona de una manera distinta a la que me gustaría hacerlo, limitándome únicamente a las imágenes de proporcionarme y lo lamento mucho.
— Ese es tu poder mocosa. — dice él sin girar a mirarme. — ver lo que nadie puede hacer, esto debería de ser tu consuelo. Esas muertes no pasaran por alto debido a que los observas, no desprecies tu trabajo tan a la ligera.
Esperen. Esperen un segundo. Acaso... ¿Acaso Levi me consoló? ¡Oh por lo sagrado! El mundo se esta acabando, en realidad si lo hacen en esta realidad, pero no viene al caso el punto es que me aconsejo y da muchos escalofríos de solo imaginarlo. De todas maneras no hay tiempo de hacerlo, alejándonos del campo llano nos adentramos en un bosque rodeado de arboles sumamente enorme con una sensación escalofriante y desconocida, espero que una tira de imágenes va a demolerme pero no lo hace. En su posición, la amarga densidad de una perdida me inunda apretándome el pecho al grado de casi hacerme llorar, es muy parecido a saber que la vida va arrebatarte algo importante de tener pero no saberlo a cabalidad.
— ¡Sargento! — lo llama. — ¡Sargento Levi!
— ¿Qué quieres? — le responde de manera altanera.
— ¿Cómo que "que quieres"? — ante solo la forma de decirlo se disipan mis sentimientos opresores, casi saliéndome los ojos de orbitar con esa manera de dirigirse al pequeño hombre gruñón. ¿Estará consciente de quien esta dirigiendo en esos momentos? — Estamos en el bosque, ¿no? ¡Si solo el centro de la formación se adentra tanto aquí no podremos darnos cuenta si se acerca un gigante o no! Y al parecer algo se viene acercando desde la derecha, ¿Cómo haremos para sortearlos y proteger al grupo de carga?
— Deja de lloriquear por lo que sabemos de sobra. — dice groseramente Levi, haciéndome fruncirle el ceño del disgusto. — Esta claro que no podemos hacer nada de eso desde nuestra posición actual.
— ¿Qué? — exclamo recomponiendo las fuerzas de mis cuerdas vocales. — ¿Por que nos estamos desviando de los demás?
— Creí que de todos tu lo sabias. — dijo contundente, dándome indirectamente la información de lo que ocurría guardado muy seguramente en mis memorias desaparecidas. — Además, observen muy bien ustedes dos a su alrededor estos arboles ridículamente gigantescos es el ambiente propicio para sacar a relucir el equipo de maniobras tridimensionales. — viéndolo en su perspectiva tiene razón, a diferencia del campo llano, aquí si podemos movernos con mucha mas facilidad y esto significa una gran diferencia entre la vida o la muerte. — Ahora, piensen, utilices esas cabezotas que tiene como si el mañana no existieran.
Eso pudo de sumarle confianza y tranquilidad a Eren, mas no en los demás miembros del escuadrón de Levi que con semblantes contraídos demostraban estar totalmente en discordancia de la palabras salidas de la boca de su Capitán. Ellos no tenían idea de lo que ocurría, bastaba escuchar los murmullos de Auro para darte cuenta de la realidad de estar caminando a ciegas en medio de un terreno baldío con la esperanza de no ser asaltados por un delincuente, a diferencia de aquí, no dirigirnos a una muerte segura. Acto seguido, un golpe retumbo en aquel bosque, con él una lluvia de imágenes distorsionadas de personas siendo aniquiladas a manos de la misma titan de ojos azules intenso y cabello rubio corto al mentón, lo peligroso, la sonrisa ponzoñosa en los labios en satisfacción de su cometido. Seguidamente, la imagen desdichada un una persona recorriendo en desastre producido por ese ser al ver cada uno de sus camaradas aniquilados, puestos en posiciones demasiado desgarradoras para describirlas, salvo una sola y que desgarra el alma a cualquiera. Un cadáver aplastado contra un árbol.
— ¿Qué fuese ese ruido? — pregunto Petra desvaneciéndose en ese mismo instante esas macabras imágenes.
— ¡Se oyó justo detrás de nosotros! — contesto Auro al mirar directamente a esa dirección.
— ¿No me digan que ese "algo" viene desde la retaguardia derecha? — dice otro imitándolo en el mismo movimiento.
— Todos. — intervino Levi colocando especial atención a sus espaldas, sujetando sus espadas. — ¡Desenfunde sus espadas! Para cuando eso se muestre, será en un abrir y cerrar de ojos.
Y de repente, apareció. Entre los gigantescos arboles, el sonido del gas del equipo tridimensional, los gritos de suplica y los gemidos de personas agonizando una titan con las mismas características de mis memorias corría a toda velocidad hacia nosotros, su expresión dictaminaba cero lucidez y cien porciento ganas de aniquilar. Trague saliva acelerando lo que las energías de mis manos podían guiar las riendas de mi caballo, a penas estaba colocando en practica lo aprendido en este mes de entrenamiento con el escuadrón de Levi, aun con eso sentía ser insuficiente con esto. Todos seguíamos resistiendo a la arremetida de la titan hembra, en el caso del escuadrón insultándola a la par de no tener mas opción de seguir hacia adelante evitando tener un enfrentamiento contra ella, Petra sugirió a Levi cambiar al equipo de maniobras tridimensional. Este guardo silencio teniendo muy de cerca sus espadas de ser necesario, en una clara señal de alivio llegaron refuerzos prestándonos un poco de alivio, uno que no duraría mucho.
Ella con la misma facilidad de anteriormente hizo con los otros soldados, con estos los sujeto de sus cuerdas primero aplastándolos contra los arboles y otros lanzándolos contra el suelo robándole sus vidas. La respiración se convirtió mas errantica ante la escena producida en mis narices, notar esas personas aniquiladas tan cruel mente parecidos a unos insignificantes insectos como si nada valiera, en sobre todo, sus vidas. El corazón retumbaba en cada pisada de la titan hembra anhelando escapar de esta realidad, porque en definitiva no debería de estar experimentando los signos del miedo, de morir como una cucaracha en manos de una persona con psicopatía congénita. Armin lo dijo en mi memoria, esta titan era una persona con el mismo poder al de Eren, queriendo decir estar muy consiente de sus asesinatos a estas personas desconocía el objetivo al conseguir al ojos verde olivo. ¿Qué ganaría con eso?
— ¡Capitán! — grito Petra presa del pánico, contagiándome un mínimo grado de ello. — ¡Sus ordenes!
— ¡Hagámoslo! — sugirió Auruo, mas listo a la circunstancias. — ¡Esa maldita es peligrosa!
— ¡Debemos hacerlo! — concordó Gunther.
— ¡La hare pedazos! — sentencio Erd sudando a chorros debido a la tensión de estar experimentando.
Sin embargo, de quien debería de dar la señal de aniquilarla era Levi, este seguía manteniendo su vista al frente sin temblar o pestañar pretendiendo mantener la formación desde el inicio: seguir galopando. El corazón me martillaba constantemente contra mis costillas imperiosamente del miedo aterrador, el mudismo del enano gruñón me impacientaba en niveles superiores, ¿Qué podría estar esperando exactamente? ¡Esa desgraciada va a matarnos sino hacemos algo! El grupo esta listo, solo bastaría una única palabra e inmediatamente ellos se encargarían de la gigante hembra. Entonces, abriendo finalmente la boca nos ordena a cubrirnos los oídos al mismo instante de sacar una luz de bengala colocándola en el cartucho y apuntando hacia arriba detonándola. Un sonido retumbar inundo ese amplio sitio casi dejándonos sordos. Era una bengala de sonido, me dije a mi misma maniobrando en sostener las riendas del caballo y cubrir mis oídos, esto me confundió aun mas. ¿A que venia eso tan repentinamente? Porque en mi perspectiva no tenia sentido, nada de esto tenia sentido.
— Díganme, ¿Cuál es su trabajo? — pregunto, bajo ese tono sonaba a reproche mas a cualquier otra cosa. — ¿Solo se abandonaran a esos sentimientos que les dan a veces? No se supone que sea eso, la misión de este grupo es mantener a salvo a este mocoso sin ningún rasguño. Debería también agregar su paquete incluido, la mocosa berrinchuda. — apreté las riendas del caballo sintiéndome de pronto con demasiada atención para mi gusto, espero no estar colocándome colorada. — Hasta la muerte. — esto surgió efecto inmediato en el escuadrón porque de tener rostros pálidos y ojerosos, pasaron a estar mas centrados y decididos. — Nosotros seguiremos galopando como hasta ahora, ¿entendido?
— ¡Si señor! — la única en responder fue Petra.
Pero los demás no parecían convencidos, en especial Eren junto Auruo, ellos razonaban que la titan hembra le estaban pisando los talones prácticamente respirándole la nuca. Mas refuerzos llegaron con agilidad a respaldarlos teniendo la misma suerte de los anteriores caídos, aplastados ante la descomunal fuerza de aquella criatura monstruosa de intenciones crudas muy evidentes. Gunther en un intento desesperado de desviar la atención de Eren y la mía propia de los refuerzos muriendo, nos ordeno seguir mirando hacia adelante, no podíamos romper la formación debíamos seguir galopando a andar rápido, Erd estuvo de acuerdo a la posición. Mas no el jovencito, porque si no eran ellos los del escuadrón de tácticas especiales los capacitados de frenar la matanza indiscriminada de la titan hembra quien mas podría hacerlo, con lo cual, tenia toda la razón del mundo pero algo dentro de mi frenaba de apoyar la idea. Me encontraba en una especie de buque, uno amurallado y vigilado por temerosos seres irreconocibles delante de mis ojos mandándome a tener la boca cerrada. Si bien las imágenes no volvieron a parecer en mi cabeza desde tener a la gigante delante de nosotros, no conseguía olvidar las últimas de emerger similar un fantasma de tu niñez de sonrisa sanguinolenta, ellas sin duda me estaban avisando de algo próximo a ocurrir pero no asimilaba a quien exactamente.
El miedo se apoderaba de mis sentidos, de mis músculos, del razonamiento de coordinar los pensamientos... ¡De todo! quedando únicamente una chiquilla temblorosa aferrándose a las riendas de un caballo a galopar feroz, simulando tratándose de la vida misma, no tan alejado de la realidad ya que al soltarla me condenaría a una muerte segura. Al rededor las muertes seguían, las suplicas de Eren por salvarlos, o en realidad, no poder hacerlo se repetían sin descanso rechinando mis dientes al borde de un eminente colapso, estaba siendo una condena cobarde en esta situación detallando la muerte de otras personas al arriesgarse a salvarnos aun significando abandonarlo todo. ¡Claro que quiero salvarlos! ¡Sacarlos de esas desgarradoras muertes! ¡Pero no puedo! ¡No puedo hacerlo! Mis lagrimas impotentes bajan de mis parpados sin dignarme a girar la cabeza, sin tener el valor de enfrentar esa bajas, sin tener la fortaleza de hacer algo, sobre todo, sin desatarme la ligadura cubriendo mis manos. ¿Hasta cuando podre soportarlo? ¡¿Hasta donde quieren llegar con esta cruel tortura?! ¡Quiero salir corriendo lejos de aquí! ¡Me encantaría volver mi hogar en este instante! Mamá, no sabes cuanto te extraño anhelo tus brazos protectores, los regaños justificados al saltarme las responsabilidades del hogar, si tan solo pudiera verte una vez mas solo... solo una mas.. yo...
Callo un sollozo escondiendo el rostro en las riendas del caballo al escuchar la discusión de Petra con Eren, es imposible en él escapar a costa de la vida de sus compañeros sin poder ayudarlos, entender que debe permitir sus muertes es algo de no entrarle en la cabeza. Pero son las ordenes del Capitán, le grita la chica a todo pulmón, le sigue desde atrás Aurou catalogando estar en pañales en este tipo de situaciones no estando en la obligación de darle explicaciones en las decisiones de su superior. Por lo tanto, deberá cerrar la boca y cumplir con lo que se le ordena. Fácil decirlo, pienso con rencor manteniendo las lagrimas en los parpados, porque el aplicarlo es un peldaño alto al alcance de unos simples novatos.
— ¡Eren! ¿Qué estas haciendo? — giro mi cabeza notando como el ojos verde olivo lleva a su boca su mano en señal de morderla, siendo la única opción precisa para transformarse en titan. — ¡Solo se te permitió hacerlo cuando tu vida se encuentre en peligro! ¿Qué no nos prometiste?
Sin embargo, no desiste, mis ojos se abren en sorpresa y anticipación de salir muy probablemente a los aires de cambiar de formas el chico delante de nosotros. Desconozco de estar en lo correcto o no Eren, simplemente deseo que todo esto termine de un buena vez sea de la mejor manera posible.
— Eren, tu estas en lo correcto. — dice de la nada Levi, tomándome por sorpresa el escuchar su voz luego de tantos ruegos de parte de su escuadrón para reaccionar de los acontecimientos detrás de nosotros. — Si quieres hacerlo, hazlo.
— ¡Capitán! — le reclama Petra en completo desacuerdo.
— Esto es lo que yo se, él es un verdadero monstruo y no tiene relación alguna con su fuerza de gigante. — explica al pesar de el alboroto aconteciendo detrás de nosotros, casi como si fuésemos los únicos en ese bosque. — Sin importar cuan fuerte lo repriman, ni en que tipo de jaula lo encierren, forzar su conciencia a ser sometida es algo que nadie puede hacer. Tu y nosotros no coincidimos en nuestros criterios, incluso aunque la mocosa este llorando en silencio, estoy seguro que te apoya todo porque nosotros ya hemos vivido experiencias similares que ustedes no. — aguarde silencio sintiendo la mirada juzgadora de Petra conjuntamente con todo el escuadrón de Levi en mis hombros, ignorando en cabalidad las dudas rondando mi cabeza lejos de su razonamiento. — Aunque, escoge si harás caso omiso de esto. ¿Confiaras en ti mismo? ¿O en mi y en ellos? En la organización del grupo de investigación yo mismo no sabría que decir de siempre será igual, sin importar cual elección es la mas sabia, hasta no cumplir con los objetivos, nadie sabe con certeza si debió de tomarla o no. Lo único que nos permiten es llenarnos de fe hasta que en lo posible, no nos arrepintamos de ello.
Nunca creí escuchar decir a alguien tan cerrado como Levi esas palabras, es decir, le daba el libre albedria de escoger lo que quisiera hacer, a la vez de forma implícita, el confiar en ellos recordándole no estar mas nunca solo en este mundo al ganar mas camaradas de apoyarlo cuando las cosas estuvieran realmente difíciles. Mi llanto freno, no por eliminar de mi sistema esa sensación de incertidumbre en los nervios, en realidad me detuvo el estar acompaña de mis nuevos camaradas apoyándome en esta travesía dura. La titan hembra seguía aniquilando en su pisar, mientras Petra con apacible paciencia, le pidió en un tono de suplica tener fe y confiar en ellos.
Oh, ahora que lo recuerdo, esta ha sido la segunda vez de tener un discurso largo de Levi la primera fue en aquella ocasión de los experimentos conjuntamente con el titan de Eren. Este ultimo fue prontamente liberado del juzgado de la policía militar colocándolo en custodia de la Legión de Exploración, en especial mención al escuadrón de operaciones especiales del Capitán Levi. Al mudarnos al castillo fuera de la civilización entera, el enano compartió tener una idea de detener al quinceañero dejándolo medio muerto, obviamente me dispare hacia adelante en completo desacuerdo de esa posible idea lunática de alguien de su calaña. Ya saben, sanguinarios y medio psicópatas. De todas maneras, fui ignorada. Estuvo seguro de decir con anterioridad el frenarlo solo únicamente matándolo, pero con su método quedando únicamente herido y aun diciéndolo, debía de tomar en cuenta las destrezas de cada uno. El punto residía en cortarle los puntos de la nuca dibujados en una pizarra, quitándole en su infortunio sus brazos y piernas de humano, al final de todo le volverían a crecer igual a un lagarto. Esperen, eso fue entre repulsivo e insultico. Se lo reclame aun tomando en cuenta a quien me dirigía, esa era la manera mas espantosa de referirse a alguien y mas si trataba de explicar un plan, además, ¿de donde salió eso de dejarlo sin extremidades? ¡Suena demasiado aun para un chico como Eren!
El chico de inmediato se interpuso en la discusión dando su punto de vista, sinceramente, no poseía idea alguna de como regenerar sus extremidades a conveniencia esperaba tener otra opción menos drástica. Levi creyó estar refiriéndose en un plan de evitar sacrificio alguno, recibiendo una respuesta negativa, porque todos estábamos metidos en el mismo paquete de perder la vida del mismo modo que él. Debía de tranquilizarse. Por eso la Mayor Hange intervino estar dispuesta a comandar los estudios con la transformación del jovencito, porque de no saber el significado de alguien, bastaba en averiguarlo aunque eso significara arriesgar su vida en ello. Buscaron un poso lo remotamente profundo de albergar un titan de los metros de tener el de Eren, teniendo los preparativos listos lanzarían una señal de humo significando ser el momento de la transformación, estando en ese sitio seria mucho mas sencillo el controlarlo aun si perdía la conciencia contra el gigante. ¿Lo negativo de la anécdota? Eren no consiguió hacerlo. Por mas de morderse las manos no lograba hacerlo, quedando herido, ensangrentado y totalmente confundido de no lograrlo.
¿Acaso alguien en este sitio recordaba mi hipótesis? fulmine con la mirada a Levi al llamar a mi amigo idiota de no poder fiársele, claramente era un desgraciado al decirle eso al chiquillo con demasiada presión en sus hombros para solo tratarse de un adolescentes, además, lo dije anteriormente, sin un propósito concreto la transformación no saldrá. Claro, para un Capitán tan jodidamente fastidioso como huraño de la talla de Levi no era posible, ellos tienen un plan de cerrar la muralla María con el poder de Eren debía de solucionar ese inconveniente en el momento de ayer. Iba ir detrás del maldito enano siendo detenida por Gunther, percatándome que Petra le siguió muy desde atrás muy seguramente para calmarlo de ese genio del infierno. Oye, oye, oye... ¿eso no es sospechoso? Aunque estuviese enojada de las incoherencia del gnomo de jardín mentalmente dibuje una sonrisa socarrona en los labios mentalmente, sintiéndome en lo mas profundo bien por mi amiga Petra, como ya lo dije, ella es dulce y bastante complacida de ayudarme en los contratiempos con su jefe. Bueno, puedo estar sacando conclusiones antes de tiempo pero, seguramente, era simplemente feliz estando a su lado.
— No te decaigas. — le anime Erd a un muy cabizbajo Eren, recostándome en la mesa sonreí moviendo mi cabeza hacia los lados apoyando el argumento del rubio.
— Pe... Pero...
— Mas bien, resultaste mas humano de lo que esperábamos. — confeso Aurou.
— Trate de decirlo, pero nadie se tomo la amabilidad de prestarme atención. — los acuse cruzándome los brazos en señal de reproche. — Eren es mucho mas que un monstruo que puede manipularlo a su antojo, menos aquel de querer destruir todo a su paso, comete errores como cualquier otro humano.
— Esto es por lejos mejor en lugar de precipitarse, tirando tu vida a la basura. — argumento Erd, — Entonces, esto no es ningún desperdicio.
— Es cierto. — concordó Gunther en mas alivio de mi alma. — no es como esto sea demasiado grave.
El ojos verde olivo lucia bastante desconcertado, esperando seguramente cualquier otra reacción menos la compresiva, porque desde conocerse su poder de titan cada una de las personas esperan muchas cosas de él sin considerar su opinión. En cambio, la legión de reconocimiento no era justamente eso y estaba entre confundido y aliviado, sin dudas emociones contradictorias conviviendo entre ambas. De pronto, Eren suelta un quejido al tratar de sostener una cuchara para su te adolorido de sus heridas aun sin sanarse completamente, no debía de esforzase tanto tomándolo con calma. Tomando el razonamiento necesario detrás del poder de titan entendería el manejo, lo prometía. ¡Ah! ¡Yo y mi gran bocotá! ¿Saben el momento de cerrarla? porque yo no.
En un chasquido involuntario una luz cegadoramente amarilla emerge del frente de mi, lanzándome en los aire cayendo de espaldas muy confundida y aturdida. ¿Pero que...? ¡¿Qué mierda ocurrió?! Recuerdo estar apoyada en la mesa sosteniendo una conversación a mena con el escuadrón de operaciones especiales, animando a Eren y luego... luego... ¿Acaso se trasformo? Volviendo en si, me levante del suelo temiendo lo peor, nada mas alejado a la realidad, porque completamente el escuadrón tenían en sus manos las espadas listos para aniquilar a Eren en rebanadas de permitirle Levi.
— ¡Tranquilícense! — pido el bajo alzando sus alzando sus manos en señal de alto, rápidamente me ubique a su lado dándole una mirada al chico demasiado confundido para entender lo que ocurría. — Les estoy ordenando que se calmen a todos.
— ¡Eren! — grito Erd frenético, nublado del miedo y la incapacidad de coordinar la verdad. — ¿Qué significo eso?
— ¿Co...? — intento pronunciar con dificultad producto de la misma situación. — ¿Cómo dices?
— ¿Por que actuaste ahora y sin permiso? ¡Responde! — exigió saber.
— Chicos, chicos esperen por favor. — intente calmarlos sin éxito alguno. — esto tiene una explicación razonable, no debernos precipitarnos por esto.
— ¡Que respondas Eren! — pronuncio Auruo sin tomarme en cuenta, muy descontrolado del movimiento repentino del menor. — ¿Qué pretendías hacer?
— ¡Yo...!
— Olviden eso, que responda después. — Erd intervino simplificando las cosas, dándome muy mala espina el rumbo que estaba tomando la situación. — pruébanos que no tenias intenciones de atacarnos a nosotros, no a la humanidad misma.
— ¿Qué? — exclame extrañada, muy sacada de sintonía de lo que pensaban estos hombres.— ¡De ninguna manera! Eren no es de esa clase de persona, deben de escucharme por favor.
— Entonces, que lo demuestre. — exigió el soldado con ferocidad. — Tu tiene ese deber.
Rápidamente reino la histeria, hablando cada uno de los integrantes de escuadrón desde sus ubicaciones en amenazas certeras al pobre chiquillo asustado sin poder defenderse, quedando en su defensa un muy sorprendente Levi y mi persona aun considerando las amenazas de escuchar. Muy asustada Petro le sugirió a Levi alejarse de Eren, se encontraba muy cerca del chiquillo al borde de ser peligroso en su criterio, petición de ser rechazada y rebotada en dirección contraria ¿y por que? Sencillamente se trata de su intención. Ese sencillo argumento me paralizo, ese enano no parecía de las personas de usar la lógica antes de seguir sus instintos básicos, al contrario de este otro dispuesto a defender a un mocoso insolente de las garras de la muerte. ¿Fue ordenado por los superiores? ¿O lo hizo bajo su propia decisión? Sea cual sea el motivo, una gran parte de mi se conmovió infinitamente, aunque, obviamente no lo admitiría delante de nadie mucho menos de él.
Hange llego rompiendo el paredón humano de mantenerse en el sitio, su expresión daba millones de veces mas miedo al de los demás con rabia queriendo emerger del cuerpo, puesto que su emoción se desbordaba queriendo tocar ese brazo recién emergido del interior del titan que puede crear. El jovencito intento detenerla ya que ni el mismo poseía el control absoluto de esa cosa, visiblemente se encontraba entre asustado y confundido a la vez ante una nueva amenaza de ser asesinado sin antes explicarse. Estamos de esta loca mujer obsesionada de los titanes, ¿no? le importa menos los riesgos, el peligro o cualquier otra cosa, simplemente avanzo apartando a los del equipo de Levi hacia un lado quemándose similar a una reverenda tonta manifestándolo como mucho entusiasmo. Pobre de ese chico de cuidarla, Moblit creo que se llama, sus nervios se volvieron trizas al mirar desde cerca a su jefa muy emocionada sacando la conclusión de querer morir bastante rápido. No es el único, igualmente lo considero.
Luego de pues del incidente, Eren sacando en mucho esfuerzo el brazo del titan nos encontramos en el interior del castillo muy desanimando, en el caso de mi amigo, sentados en una de las escaleras analizando lo ocurrido. No era su culpa, lo anime sinceramente, era predecible que su poder se saliera a veces de control al ser algo totalmente nuevo para él así como un arma en tus manos sin poseer idea de su funcionamiento, tendría que buscarle la forma de poder manejarla. Seria cuestión de paciencia el manejarla a cabalidad. No obstante, la lucha interna de Eren era sobre otra cosa. Comprendía que dejarlo ahí significaba poder vivir igualmente de su existencia ser el enemigo mismo de la humanidad, solo que se dirigieran a él como si fuese el enemigo en si simplemente no lo había notado, menos en desconfiaran en ese grado.
— El ser humano... — empecé riendo secamente juntando mis manos entre si y apoyándolas en mi estomago. — es bastante complejo, mas de lo que podrías imaginarlo. En ciertas ocasiones, principalmente la de ahora, demuestran estar mas controlados por sus instintos que razonamientos. No ha sido tu culpa, ni siquiera es tu culpa tener un poder mas fuerte que cualquier otro, tu no lo pediste. — dije y Eren encogió su figura en claras evidencia de sentirse mal. — Pero ellos no lo saben, desconocen de todo eso y tratar de explicárselos bajo la influencia del miedo será inútil, no dejaran que hables solo actuaran bajo medidas drásticas.
— Es obvio que sean así, los escogí principalmente por eso. — dijo Levi sorprendiéndonos a los dos, casi y olvidaba que este enano estaba justamente a nuestros costados. ¿Ahora que mierda va a decir? — Petra, ejecuciones en solitario 10, asistencias 48. Aurou, ejecuciones en solitario 39, asistencias 9. Erd, ejecuciones en solitario 14, asistencias 32. Gunther, ejecuciones en solitario 7, asistencias 40. — explico la formación de sus subordinados dejándome con la boca abierta y seca, ellos no eran gente común son... son... ¡Unos carniceros de titanes especializados! ¡Santo Cristo! me alegro estar de su parte y no en contra. — Aunque "seas un adulto cuando hayas regresado con vida" es la idea generalizada del cuerpo de investigación, les ha rendido con frutos a ellos conseguir con vida infinidades de veces en esas situaciones infernales. Porque aprendieron como vivir. Al estar cara a cara con un gigante de quedas corto de información, y por mucho que lo pienses, hay muchas circunstancias donde no piensas nada. Entonces, debes realizar sin demoras tu deber estar sin desinformado es la peor cosa que te puede suceder. — es el acto mas predecible, pienso cerrando los ojos un segundo, esto viene conjuntamente con las maneras de manifestarse el miedo y el significar ser un humano. Particularmente en este escuadrón aprendieron a base de fallas y muertes a su alrededor, es demasiado lamentable. — Y con todo eso no han dejado de sentir dolor o sensaciones, no debería de haber razón que sientan dolor cuando apuntan sus espadas hacia ti. Pero eso no les remorderá un poco.
— Porque piensan en Eren como un titan, mas que humano. — susurre decaída casi para mi misma.
— Capitán Levi. — lo llamaron volviéndonos hacia las escaleras, descubriendo un solado que las bajaba con prisa. — La señora Hange lo llama.
— Cierto, ya hicimos esperar mucho a esa cuatro ojos. — míralo nada mas cuan delicado es al referirse a una mujer. — Oigan, nos vamos.
— ¡Si! — respondió Eren por los dos levantándose rápidamente de las escaleras y siguiendo al enano.
Hange hizo una breve explicación de lo que sostenía en las manos Eren al momento de transformarse, en si, se trataba de una cuchara. Aunque sonara inverosímil hacerlo únicamente para sostenerlo era posible, porque el detonante en concreto no era la mordedura o hacerse daño así mismo, las veces pasadas se centro en un propósito en especifico, es decir, sobrevivir aniquilando a los titanes, parar la bala de un cañón protegiendo a sus amigos, sostener una roca... y en este instante la cuchara. ¿Acaso no le dije antes? pronuncie con obviedad sintiéndome similar a un tonta, lo de hace un momento no fue planificado para hacerle daño a alguien en especifico, salió de la razón de sostener al maldita cuchara seguramente igualmente de no poder hacerlo con anterioridad. Gunther se lo pregunto directamente a Eren, si el no buscaba hacerles algo, a lo que el jovencito respondió que en su mente jamás cruzo tal idea. Entonces, como si fuese efecto domino, los chicos del escuadrón Levi comenzaron a morder sus manos sin explicación alguna sorprendiéndonos a todos, el dolor que debía de lidiar cada vez de querer transformarse Eren parecía fastidioso y ellos mismo lo probaron ahora, su deber era contenerlo mas no juzgarlo y eso fue un error grave esperaba que no se le subieran los humos únicamente por decirlo. Ese Aurou con sus tendencias algo tsunderes, realmente tiene un buen corazón en el fondo. Petra de su lado se disculpo, se pusieron nerviosos creyendo que el chico se decepciono de ellos aclarando sobre la fuerza de una sola persona no logra la gran cosa, por eso mismo ellos trabajaban en equipo y contaban con él. En el fondo esperaba que contara con ellos.
Sonriendo complacida, termine mordiendo también mi mano quejándome en el acto de doler como el infierno, porque con ello sellaba la promesa de tener fe los unos de los otros. Yo intente de explicarles lo acontecido pero tampoco confiaron en mi o me dieron el beneficio de la duda, y aunque me puse en sus zapatos entendiendo el significado del miedo en los humanos, no quitaba el hecho de sentirme desplazada. La chica levantándose de la silla corrió a mi encuentro lanzándose a mis brazos acariciándome el cabello, también me pedía disculpas por todos en general, a veces olvidaban mi verdadera naturaleza viendo de otro mundo y por mucho de sonar descabellado, les ayude a abrirle los ojos. La Mayor Hange aplaudió complacida acudiendo a donde me encontraba, preguntando si no quería cambiarme de escuadrón al suyo y así juntas elaborar mucha mas investigaciones, Levi era un gruñón nada divertido hombrecito en cambio ella... nunca pude escuchar el resto porque el aludido la callo lanzándole un objeto de encontrar en la cabeza. La sala reino las risas evaporando la antigua tensión de sentir, viéndonos mas relajados y en sintonía con nosotros mismo como un gran equipo que tenia un mismo fin. Exterminar con los titanes.
— Erre contigo. — le dije al enano gruñón nada divertido, mientras me apoyaba en uno de los muros del castillo y frenaba su caminar luego de salir de la habitación.
— ¿Qué? — giro al escucharme hablar.
— Hace un momento, cuando conversabas con Eren, ¿intentaste animarlo verdad? — hice una mueca divertida, el desvió la mirada inmediatamente con su forma seca de ser. — ¡Oh por favor! Creí que eras un enano amargado que únicamente busca joder la vida de las personas, pero no eres así, muy en el fondo tienes corazón.
— Obviamente, de lo contrario estaría muerto. — pronuncio con obviedad.
— Tu sabes a lo que me refiero. — puntualice soltando una risita e inclinándome hacia él. — también decidí confiar en usted, Capitán Levi. Sus acciones pueden ser ortodoxas pero... nos han sacado de varios a puros en el pasado a Eren y a mi, no eres una mala persona después de todo.
Confianza. Retumbo en mi cerebro al volver nuevamente a la realidad, en mi galopar en el bosque de los arboles gigantes persiguiéndonos una lunática metida en el cuerpo de un titan, escapando de una muerte segura de no seguir acelerando el paso de los caballos. Lo había olvidado, por estar cuestionando cada acción de Levi perdí ese momento de confesarle tenerle confianza, cosa de costarme un grado de mi orgullo, pero finalmente lo hice porque muy en el fondo no era una mala persona. Me confunde son mis memorias de una tragedia anticipada de muchas personas aplastadas, las veía bajo el punto de vista de alguien mas e incluso sentía su desolación, su alma desconsolada mas con ese cadaver aplastado contra un árbol donde la vida fue arrebatado de sus manos. ¿Esas imágenes podrían equivocarse? Hasta los momentos no lo han hecho, pero... ¿existe una pequeña posibilidad? Mire la cicatriz de mi mano de la mordida y luego los ojos insistentes de Petra hacia Eren en una petición silenciosa de depositar su confianza en ellos, la voz de Levi se escucho gritándole que se decidiera de una buena vez de su decisión. Este mirando a la titan hembra y luego al aludido respondió seguirles, lo sentía mucho por aquellos de estar perdiendo la vida pero, seguiría estando con su escuadrón. Yo también, respondí con poca fuerza de voz al comienzo, para confesar el tener demasiado miedo y creer que seria un buena idea combatir a la titan hembra con el poder de Eren pero si ellos decían seguir, tenia la fe de poder escapar y apegarme al plan de estar relazando.
Petra dibujo una sonrisa nerviosa en sus labios de no durar mucho tiempo, la titan hembra había aplastado otros soldados mas y acelerado el paso, en ordenes de Levi podíamos huir de seguir con el mismo ritmo. El pulso cardiaco se elevo aun mas al tener cada vez ms cerca los pasos de la gigante, sudando a mares de siquiera imaginar aplastada por esa perra maldita, en mi interior se trataba de una locura esperar escapar a caballo del radar de ella. Pero debía confiar, algo de dárseme a las patadas en mi mundo, porque la vida misma me enseño a velar por mi misma sin la ayuda de nadie mas. Cada persona de conocer, excluyendo a mi mamá, me daba la espalada por considerarme diferente a los demás quedándome apartada de los circulos en las escuelas. Nunca tuve amigos, nunca he tenido alguien de llamar de mi entera confianza, solo burlas y rechazos por mantenerme firme en mis principios, en mis gustos. El ser humano es cruel, muy cruel y en esas ocasiones toca armarte de un coraza de metal para seguir adelante. ¿Qué tiene de diferente este mundo? ¡Aah! Ya lo se, no estoy sola, no existen esos individuos de señalar con el dedo vilmente porque me considerar distinta, aquí al pesar de tener errores como cualquier otro, los asumían intentando enmendarlas invitándote a quedarte con ellos.
No estoy sola.
Tengo un escuadrón que me respalda.
Ellos son mis compañeros, ellos son mis amigos... ellos me aceptan como soy.
— ¡Fuego!
Una gran escala de explosivo llueven de todas partes en comando de la voz mas particularmente varonil y ronca de conocer, me refiero a Erwin, este junto a otros soldados se encontraban escondidos detrás de unos arboles esperando pacientemente el transitar de nosotros acarreando a la titan hembra para lanzarle cientos de carga de pólvora que contenía arpones y flechas que la amarraron a tierra, deteniéndola de una magistral forma. Oh, no. Oh, no, no, no. ¡Ese estúpido viejo cejón de Erwin! ¿Ese fue su plan desde el inicio? ¡Manipularnos como carnada! Debí de haberlo supuesto, sus idead son las mas suicidas de todas, olviden las de Eren, este hombre con gran capacidad de estratega maneja las manecillas del reloj a conveniencia solo para el beneficio de una victoria segura. Él debió de imaginarse de este ataque desde lo ocurrido con los titanes de Hange, por eso nos hizo la pregunta del verdadero enemigo, estaba estudiando nuestra capacidad de análisis de la situación y a raíz de esto elaboro este plan descabellado. Claro, pienso apretando los dientes con fuerza, estudiar la capacidad de soporte mental de mis soldados es un deleite personal.
Tienes que ser un desalmando para hacer tal cosa, uno total y completamente.
— Avancen un poco mas a donde puedan dejar los caballos amarrados y cambien al equipo tridimensional. — muévanse separados de mi por el momento, dejare las ordenes del grupo a Erd. — un golpe invisible traspaso mi estomago en forma de puño al escuchar eso, las imágenes catastróficas vieron a mi con punzadas terribles en un anuncio de mal presagio. Esto no me gustaba nada. — Oculten a Eren a una distancia prudente de esa gigante y tu mocosa, trata de controlar esos ataques de dolor de cabeza que tienes. No te dejes llevar por cualquier imagen que veas. Les encargo mi caballo, ¿entendido?
— ¿Qué? — Eren estaba muy confundido, ni se diga, porque era muy evidente que lo estuviera. — ¿Querían atrapar con vida a la titan hembra?
— No lo viste venir, ¿eh? — pronuncie con voz ahogada sosteniendo mi cabeza, en general, ninguno del escuadrón espero tal cosa. — seamos sinceros, nadie lo hizo.
— ¿Qué tal eso chicos? — dijo Gunther alardeando. — ¿Lo vieron?
— ¡Logramos capturar a es gigante! — completo Erd.
— ¡Esa es la fuerza del grupo de investigación! — grito con altanería Auruo. — ¡No subestimes a la fuerza de Exploración pequeños idiotas! ¿Entendieron?
Si, si, habla como si estuvieras al tanto de todos los pormenores de Erwin con esas ideas absurdamente suicidas.
— ¡Si! — contesto Eren.
¡No le sigas el juego maldición! ¿Acaso tu ingenuidad no te permite ver la verdad? ¡Ah! Ya da igual, este niño esta demasiado emocionado como para razonar, es su sueño realidad desde el principio estar en este lugar.
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