9
Desde tener memoria nunca tuve una amiga realmente en quien confiar, solo un montón de basura intentando pasarse por ese apelativo, usando a conveniencia, ese titulo únicamente para su beneficio propio en lugar de uno común. En reiteradas ocasiones, intentaron cambiar mi forma de vestir, de ser e incluso de pensar, porque en sus criterios, cada cosa componiéndome estaba mal. Efectivamente, si había algo malo en mi, era el permitir esta mierda fuese tan lejos solamente para encajar en una sociedad de mierda, parasita que percatándose algo fuera de lo normal quiere desplazarla a un lado. Por lo tanto, las mande al quinto inferno alegando no necesitarla, en realidad, no necesitaba a nadie siempre y cuando me tuviese a mi misma junto con los libros, videojuegos y el anime.
También estaba mi refugio, el lugar donde seria millones de veces feliz cada vez de sentirme mal y esa era mi familia, compuesta por mi mamá, papá y Ricardo. Ellos jamás me abandonarían, menos juzgaría, es cierto que las cosas con papá se tambalearon de la decisión de estudiar en la universidad literatura queriendo para mi el derecho, aun con eso, estoy segura de seguir manteniendo su apoyo. En cuanto a mamá, se perfectamente que sabe de mi doble vida, agradeciéndole silenciosamente el no tratar de decírselo a papá para que se desatara el infierno en la tierra al creer no darme de comer estudiar literatura, pero es lo que me hace feliz y eso precisamente lo entendía mi progenitora, prestándome el espacio justo de querer. En cuanto a Ricardo, es mi hermano, sangre de mi sangre, en retrospectiva el mejor amigo con quien compartes padres, capaz de discutir estupideces, compartir cargas y ver tontearías al tener los mismos gustos. Hacíamos muchas tontearías juntos, hablábamos igualmente lo mismo, veíamos anime juntos siempre y jugamos videojuegos al grado de casi patearnos por no ganar acostumbrándonos a realizar sesiones eventuales los fines de semana. Concluí que los amigos no necesitaba, no cuando los tenia a ellos.
Ahora, estando en el mundo del anime del Ataque a los Titanes mi ambiente en general dio un gran giro de trecientos sesenta grados, no solo por hacerme amiga de Eren al compartir la misma carga de desconfianza de las personas en general de nuestra existencia, sino de que la vida claramente se vivía en minuto a minuto como si fuese el último. Al ser acogida en el escuadrón de Levi, estaba la mayor parte del tiempo rodeada de chicos con quienes me llevaba en el comienzo regular ante la desconfianza, solo mediante el paso del tiempo me gane su apoyo en el mismo modo, de su empatía. Mi primera amiga real era Petra, es comprensiva, dulce, bastante bondadosa y me atendía cada vez de resultar perjudicada con los ataques de dolor de cabeza en los instantes de tratar de recordar. De comodín sería el defenderme de Levi. En resumidas cuentas la veía bastante interesada en el enano del infierno, hablando con ese tono particularmente dulce, casi acaramelado, seguidamente del semblante en su rostro mucho mas blando y pintados de alegría propia del romanticismo. Si, ella le gustaba muchísimo, ¿pero a que grado podría ser correspondida? No lo se, en el presente, mientras dejamos los caballos en una zona segura, observaba a Petra sonriendo al caballo de Levi atándolo en un tronco, desconocía si poseía una posibilidad con él.
Me acerque con cautela antes de colocar en funcionamiento la orden del Capitán gruñón al esconder a Eren en el bosque, sentía una especie de mano invisible empujándome a salir de dudas, que de no hacerlo ahora jamás lo haría y especialmente soy pésima haciendo amigas o reteniéndolas.
— Te gusta. — dije de improvisto, ella detuvo sus acciones dándose la vuelta de inmediato completamente impresionada. — Lo sé, se que te gusta tu Capitán Levi.
Petra se quedo petrificada unos minutos, boqueando igual a un pez fuera del agua sin comprender como diablos decía algo tan fácilmente y natural sin vergüenza alguna. Pero era mi especialidad, mas considerando las dulces jovencitas con gustos peculiares hacia enanos amargados con complejos de amar el orden y repudiar la sociedad. Desconozco el apellido de ese gruñón, seguramente Petra lo sabría al intentar casarse con él.
— ¡¿Qué es lo que has dicho?! — se interpuso en mi camino sonrojada hasta las oreja. — No... ¡No puedes ir diciendo eso de buenas a primeras! ¿Y que si lo escuchara el Capitán Levi?
— Es un milagro que él no se percate de eso. — pronuncie con obviedad, rodeando los ojos en señal de fastidio. — Petra, no te avergüences de tener sentimientos, es cierto que sean hacia esa peculiar persona no soy nadie para juzgarte, solamente deberías de tener mas confianza en si misma un poco.
— ¿Qué? — se limito a decir.
— Me refiero, ¿no has considerado confesárselo? — su rostro emulo un grito mudo, en una expresión de completo terror comparado de una película de terror.
— N... ¡No en lo absoluto! — exclamo petrificada, llevando sus manos al rostro y ocultándolo muy adorablemente. — ¿Cómo puedes siquiera plantearlo? ¿O serias capaz tu de confesarte a Christian?
¡Auch! Eso fue un golpe duro directo al estomago con un derechazo, pero aquí existía algo diferente, no veía a mi nuevo amigo de esa manera romántica, es decir, me alaga el hecho de ser el objeto de su gusto pero de allí imaginar otra cosa, existía mucho trecho.
— Entre los dos no existe nada como eso. — aclare desde el inicio, ella me frunció el ceño nada convencida. — De acuerdo, puede que a su lado este muy cómoda con todas esas atenciones, mas no he mencionado algo en el sentido romántico. ¡Esto no se trata de mi Petra! — rio divertida olvidando el ser acorralada de esa manera. — Bien, bien, hagamos algo, ¿si? Volveremos y veremos como se desenvuelven las cosas, cero presiones, cero inconveniente, solo... solo observando el panorama con ojos deductivos. ¿Qué te parece?
— Bien, pero serás la primera en decirlo. — propuso buscando el mecanismo del equipo de maniobras tridimensionales. — has sido valiente enfrentándote a dos titanes que pueden cambiar a humanos, los asuntos amorosos serán pan comido para ti.
— ¿Qué? ¡De ninguna manera! — hable indignada, notando como ella salía suspendida en el aire escalando al árbol lejos de donde me encontraba. — ¡Esto no se quedara de esta manera Petra!
Lo que desconocía en ese momento, era de estar a punto de vivir las peores horas desde mi llegada a este mundo y esa ser la última conversación natural con la primera amiga de realmente ganar.
Por otro lado, Eren comentaba una hipótesis de estar pensando cada miembro de la guarnición de reconocimiento el decirle a unos cuantos soldados de la estrategia, si tomaban en cuenta los enemigos siendo titanes con inteligencia justamente como él, muchos de nuestros compañeros se hubiesen podido salvado. Daba igual que novatos como nosotros les excluyeran de la información, siendo completamente cierto, pero también hacerlo con los veteranos... Aurou le ordeno callarse, en cuanto Petra sintetizo la evidentes insinuaciones del jovencito. Levi o cualquiera de los superiores no confiaban en ellos. Justamente no se trataba de eso, pero lo daba a entender. El hombre encolerizado le sugirió a Petra quitarle los dientes y muelas cambiándolas de lugar, me interpuse de inmediato a uno de los costados de Eren por si la situación se complicaba, decir estar imitando a Mikasa era demasiado, pero justamente eso hacia. ¿Soy la suplente de la chica acaso? No, tampoco me emociona el hecho de quizás serlo.
Erd fue que coloco cordura en el tema, aclarando que con una considerable cantidad de personas involucradas en el plan jamás en el pasado hubiese encontrando éxito. Aquellos de saber el plan, se trataba de los soldados en sobrevivir los últimos cinco años, bueno, eso era lo que quería pensar. Eso explicaba algunas cosas, pero bajo mi perspectiva, no se trataba el caso. Incluso la misma Petra lo comento como algo inverosímil, solo que se me ha enseñado en muchas ocasiones en mi mundo algo de "piensa mal y acertaras". Por consiguiente, en mi criterio, hace cinco años en el incidente del muro María en Shinganshina, el perpetrador quedo encerrado dentro de los muros vinculándose entre las filas de los soldados buscando hacer lo mismo con las demás, pero este se le interpuso algún contratiempo. ¿Cuál puede ser ese? La existencia de Eren, en sus planes nunca espero encontrarse un fuerte aliado en la causa de liberar a la humanidad.
— ¿Seria el mismo de matar a Sony y Ben? — pregunto dudoso Erd.
— ¡Ah! — pareció dar en el blanco con algo Petra. — En ese momento fue cuando el comandante me hizo esa pregunta: ¿Quién crees que es el enemigo?
— A nosotros nos hizo la misma pregunta. — asentí repetidas veces al sacarlo a relucir Eren.
— De responderle a la pregunta, puede que nos haya dejado participar en la estrategia de esta operación. — imagino Erd sin contemplaciones. — aunque no me imagino que habría dicho.
— Pues yo si sabia que decir, pero no dice nada aventurado. — claro, supongamos que te creemos Aurou. — ¿Y saben por qué?
— ¿Por qué? — lo miro con incredulidad infinita, sabiendo de sobras la clase de alardeado de ser el hombre al intentar de imitar al enano amargado.
— ¿Qué? ¿En verdad no lo saben? — pronuncio sosteniendo la mentira, suspire rodeando los ojos y enfocándome en Petra al compartir el mismo sentimiento con respecto a Aurou y sus lapsos de estupidez. — Bueno, ustedes no están a la altura para saberlo. ¿Eso no explican por que no lo saben? Eso es porque no están en mis zapatos.
Tu yo del pasado no piensa lo mismo, pienso con burla viendo la interacción de la mujer tratando de frenar las locuras de Auruo al insistir en seguir imitando a Levi, convirtiéndose en la versión del hombre marca patito. Ciertamente no hubiese actuado así, no es de los que alardeen o restriegue su poder en el rostro de otras personas, mas bien el alguien bien reservado en querer conservar su espacio personal como algo muy de él. Si le gusta agredir, siempre y cuando se los merezcan, al contrario de imaginarlo repartiendo puños a diestra y sinestro únicamente por abuso de su poder. En el pasado lo malinterprete, tampoco es que me arrepienta de hacerlo porque lo hecho, hecho queda, siempre y cuando puedo elegir llevar la fiesta en paz con él sin inmiscuirme demasiado.
Dentro de lo poco que recuerdo de mi mundo de Erwin, se puede decir aparte de su físico increíblemente atractivo, principalmente al ser rubio, ojos azules y alto, es la forma de como comanda la Legión de Exploración. Es un estratega innato, elabora planes con los ojos cerrados considerado lo suficiente locos para colocarle los pelos de punta a cualquiera, pero nadie niega su entrega entera en la causa de liberar la humanidad. Puede ser algo cruel y malvado, al decidir por la vida de sus soldados como si fuesen simple piezas de ajedrez de mover a conveniencia, pero entre liberar a la humanidad de su suplicio y ver morir a sus compañeros, elige sin pensarlo dos veces lo último. He allí a la razón principal de confiarle la legión, porque puede desprenderse de todo aquello de considerar importante sin ningún remordimiento. Si un monstruo puede ser aprisionado lo suficiente, tendría que ser por un ser humano capaz de abandonar a cabalidad su humanidad, en cambio, de alguien de no poder desligarse de las cosas de considerar importante resultaría imposible hacerlo.
Entonces, en medio del bosque un ensordecedor grito se escucho haciéndose eco en cada rincón que se abrió paso hasta lo mas profundo de mi ser generando mas imágenes, en ellas se encontraban los mas allegados a Erwin lanzándole una especies de estacas a la titan hembra aprisionándolas mas en la tierra sin poder moverse y seguidamente, Levi y Mike en un mandato de su líder iban directamente a su manos para poder descubrir de quien se trataba encontrándose con una sorpresa, podía endurecer su piel similar al poder del Acorazado. Erwin percatándose de dar vueltas sin sentido cambio de objetivo, debían a pintar a sus muñecas, esto corría el peligro de darle al cuerpo real pero no le importaba arriesgarse, tenían que sacarla. Levi se sube a su cabeza dándole unas cuantas patadas, al darle tantos problemas si fuese mas cooperativa y una "buena niña" lograrían terminar con esto de una buena vez, ellos no poseen tanto tiempo libre como ella. Seguramente se divirtió implementando métodos de matar con sus subordinados, porque el si estaba entretenido en ese momento, aun con todos los problemas de ocasionarle, porque de sacarla del titan le cortaría sus miembros con tal eso no debería de importarle, ellos crecerían nuevamente. Luego, fue cuando ocurrió el grito.
— ¿Qué ocurre? — Petra de un momento a otro se encuentra a mi lado sosteniéndome, ni siquiera recuerdo el momento de caer. — ¿Qué fue lo que viste?
— No... no podemos quedarnos mas aquí. — dije intentando ponerme de pie sin mucho logro, cayendo nuevamente en el suelo producto de mi fatiga. — ellos... ellos fueron llamados... ¡Fueron llamados por ella!
— ¿De que estas hablando mocosa? — intento saber Aurou parándose delante de mi con un rostro confundido.
— Señor Erd, — le pedí con suplica por los constante martilleos de mi cerebro indiscriminadamente. — tenemos que irnos, no podemos permanecer estáticos. La titan hembra llamo a otros titanes para que la devoraran, prefirió ser comida antes de ser capturada por el enemigo. Ahora mismo, nuestros camaradas liberan una lucha.
— Eso dice que deberíamos ir ayudarlos.— se coloco en posición listo para salir en dirección de donde provenían los gritos.
— ¿Acaso lo olvidaste? — Gunther se interpuso en los posibles movimientos del jovencito, en tanto entre Auruo y Petra consiguieron colocarme de pie. — las ordenes del Capitán Levi fueron muy precisas, entre ellas era adentrarnos mas al bosque y esconderte. En ningún momento sugirió unírsele, además, él nos buscara.
— De ser las cosas como dice Michell, — me miro directamente toda ojerosa y jadeante. — será mejor desplazarnos no esperaremos a ser atacados por el enemigo. ¿Crees que podrás moverte en ese estado?
— La ayudare hacerlo, — ofreció Petra sosteniéndome de uno de los hombros. — por lo menos hasta que logre estabilizarse.
— Bien, eso suena mucho mejor a quedarnos estáticos. — desplego su arnés Erd enganchándolo y empezando a moverse. — andando.
Comenzamos a movilizarnos entre los arboles, o por lo menos en mi caso, Petra me ayudaba sosteniendo la mayor parte de mi peso en sus hombros alejándonos cada vez del peligro de representar esa gigante de cuerpo de mujer. Entre ellos evaluaban lo siguiente a realizar, principalmente era esconderse unos metros lejos de la lucha mermándose en donde fue capturada esa cosa, evaluando la seguridad acamparían esperando la presencia de Levi y lo siguiente ha hacer. Quien fuera la que vistiese la piel de ese monstruo no se quedaría con las manos cruzadas viendo como su objetivo se le escapa de las manos, seguramente mientras es devorada por pequeños titanes inferiores a ella evalúa un nuevo plan para dar con Eren, porque va a seguirnos estoy segura sea en su forma original o gigantesca. Mi cabeza no merma en dolores, en tanto mis compañeros chasquean sus lenguas ante la mala suerte de estar escapándosele la oportunidad de tener al enemigo en sus redes, aunque al menos seguimos con vida y sin perder a Eren. Igualmente he servido de gran ayuda al compartirle mis visiones con ellos, eso es lo que piensa Petra sonriendo dulcemente a mi dirección, muy por el contrario de Auruo, desacreditándonos, es decir a Eren y a mi por solo ocupar espacio en el caballo y ser de carnada. La misión aun no ha cavado, podremos alardear todo lo que queramos estando en la comodidad de las murallas, allí si podremos considerarlo una victoria.
Erl revelando una información considerad clasificación especial, dice que en la primera expedición de ellos mojaron y ensuciaron sus pantalones, con un toque de ironía agrega, ser precisamente los buenos soldados y muy valiente. En medio de la espesura de la neblina reteniendo mis recuerdos luchando con el dolor, soltó una risita entre dientes divertida ante el relato imaginando a unos asustadizos Petra y Auruo mojando sus pantalones, llorando petrificados por las apariciones de titanes que creyeron ser fáciles de aniquilar siendo lo contrario. La mucha grita en discordancia de ser liberada su privacidad sin mas, no es algo de que debería de ser contada sin mas, nosotros podríamos perderles el respeto y de suceder, Erd debería de sumir las consecuencias. El rubio recalca con anterioridad jamás ocurrirle eso, siendo refutado por su compañero, el imitador de pequeños hombrecitos gruñones, recalado al propósito tener el récord de muertes, algo de estar cuestionándolo en ese preciso instante. Seguidamente se genera una batalla verbal si es importante en un soldado el récord de muertes o no, influyendo directamente en en su valor. A lo que Eren, justamente a lo que en mi mente también cruzaba, musito si ese era el momento preciso para estar planteándose algo como eso en ese preciso momento.
Gunther colocando un parado a esta locura en medio de un campo de batalla, les recordó donde se encontraban específicamente en el exterior siendo perseguidos por el enemigo en cualquier momento, de cualquier manera Eren y yo mostramos la valentía suficiente para reconocerlo independientemente de las circunstancias al no mojarnos en los pantalones. En ese instante, interrumpiendo la loca armonía del escuadrón de Levi, alguien atravesó en medio de los arboles a toda prisa dándonos una señal de seguirlo seguramente para avisarnos lo siguiente a realizar ya que la titan hembra escapo en medio de esa arremetida de gigantes. Gunther pronuncio el nombre de Levi cerrando el caso de tratarse de él, se adelanto a su encuentro dejándonos atrás, al estar muy sumida en mi dolor de cabeza no escuche las dudas del hombre al pronunciar no tratarse de su Capitán sino de alguien mas. De todas maneras, ya fue demasiado tarde. La persona vestida con las mismas ropas de la Legión de Exploración, cubriendo su rostro con la capucha se apoyo en una de las ramas y agarrando el impulso necesario, alzo sus espadas hiriendo de gravedad a Gunther sin prestar alguna piedad. Fue Eren quien lo vio primero, el primero de cerciorarse de la cruda verdad, el primero en no saber como reaccionar, sobre todo, el primero de detallar su cuello cortado.
Petra me sujeto mas contra de ella temblando de impotencia y rabia, de su parte Aurou le grito a Eren seguir adelante sin detenerse, por ningún motivo debía de hacerlo estaban bajo ataque y eso significaba darle la tarea mas sencilla al enemigo de atacarlo. Era ella, susurre entre dientes hacia Petra, la que estaba dentro del titan hembra logro escapar entre el humo del gigante y dándonos la caza, consiguió encontrarnos para llevarse a Eren. Recibiendo la información, la muchacha se lo grito a Erd, quien era el jefe en ese momento, sabiendo o intuyendo cual seria la cosa a seguir. No debíamos perder mas el tiempo vagando por el bosque, tenían que reunirse cuanto antes con los Capitanes y Comandante, los superiores necesitaban saber definitivamente de ellos.
— N... no... — apreté el brazo de petra con dientes apretados, el dolor surgió mas imponente entre las cenizas junto a la imagen de un destello amarillo en el cielo, yo sabia que significaba eso... ¡Se transformaría! — ale... aléjense... ¡Aléjense de ella!
— ¿Qué? — una confundida Petra me mira con desosiego. — ¿Pero de que estas diciendo?
No tuve porque explicárselo, porque ella sola lo hizo al emerger de la nada la imponente imagen de la titan hembra colocando nuevamente sus pies en el suelo y corriendo detrás de nosotros, la cacería de humanos se volvió a con mas ímpetu que antes. Cansado de esta situación, Eren alzo su mano dispuesto a transformarse para acabar de una vez por todas con ella, siendo detenido por nuestros compañeros. Erd anuncio que ellos tres lucharían con ella, él junto conmigo deberíamos de adelantarnos lo mas rápido posible a donde se encontraban los comandantes, esto no lo recibió el muy cabezón del chiquillo, que como era de esperarse propuso luchar junto con ellos. Seria idóneo que quien se adelantara fuese yo, era quien me encontraba herida y agotada de la liberación de mis memorias, no existía nadie mejor de tener esa tarea mas que yo. El rubio lo detuvo, también Auruo y sin dudar Petra, seria demasiado peligroso usar su poder, además de atreverse de dudar de sus habilidades tan osadamente, estaba débil no lograría llegar lejos sin estrellarme contra un árbol o desmallarme sin evitarlo. Petra pedía ese voto de confianza de darle a él cuando se trasformo sin premeditarlo, así mismo tenia que hacerlo él, porque juntos eran compañeros de constituir un mismo objetivo.
Luego de considerárselo unos segundos mirando los ojos claros de Petra, Eren respiro profundo quitándome de los hombros de Petra, dando media vuelta y gritando a todo pulmón confiar en la victoria de su pelotón deseándoles buena suerte. Sonreí complacida, el ojos verde olivo dio un paso hacia adelante al darle su fe a esas personas que dejamos atrás, porque mas a compañeros de un mismo equipo, se convirtieron en nuestros mas preciados amigos. Le confesé que para mi también era difícil confiar en los demás, en mi mundo me enseñaron a valerme por si misma al no encajar en sus estándares de normalidad, pero al caer aquí y ver que después de todo aun puedes tener algo de fe en la gente, te das cuenta que las cosas no están perdidas después de todo. El chico evaluando mis palabras, dio un vistazo detrás de nosotros donde el escuadrón de Levi luchaba arduamente contra la titan hembra, que sin equivocarme, Aurou y Petra la acaban de cegar. Eran demasiado fuertes concordó Eren conmigo, sus movimientos eran tan rápidos que casi se le dificultaba leerlo a la desalmada persona tras esa carne, acabando con los músculos de su brazo hacia bajo libre de poder finalmente ser derrotada. Todo gracias a la confianza mutua, le recordé, todos pasaron por muchas cosas juntos permitiendo entablar lazos de superar hasta la misma amistad, se convirtieron en familia.
Nuestro deber fue servido en la mesa, costaba únicamente de digerirlo llevándolo a cabo: seguir hacia adelante.
Pero aun siendo los mas fuertes de la humanidad, fue insuficiente. En un movimiento totalmente inesperado que nadie pudo prever el escuadrón de Levi, la titan pudo regenerar su ojo atacando a Erd mordiendo y sacándolo fuera de la jugada en menos de cantar un gallo, cada uno de ellos e incluidos nosotros no comprendíamos lo que sucedía. ¿Cómo es posible el tener uno de sus ojos cuando la cegaron? Mi teoría es el haberse concentrado en repararlo, posee conocimientos de estos chicos siendo totalmente diferentes de los antiguos soldados de enfrentarse, dormirse con ellos significa ser expuesta y derrotada. Pero Petra no lo supo, o quizás lo hizo haciéndolo muy tarde, descuidando el llamado de Auruo de enderezar su posición la titan aprovecho eso a su favor para aplastarla contra un árbol. Gritando el nombre con dolor del mi única amiga de ganarme en la vida, su compañero de escuadrón encolerizado preparo sus cuchillas atacando sin rodeos la nuca de la gigante, sucediendo lo de las imágenes de mi mente al endurecer su piel igual al acorazado. En ese momento de confusión en el hombre fue el idóneo de servirle para el exterminio.
Así, tan cruel, vacío e innecesario fue aniquilado en su totalidad los subordinados del hombre mas fuerte de la humanidad.
Grite deshaciéndome del agarren de Eren, grite presa del dolor, del arrepentimiento, del sufrimiento, sobre todo, de la frustración recorriendo cada partícula de mi cuerpo al presenciar tan atroz escena. ¿Llorar? ¡Oh claro que lo hice! ¿Maldecir? Con cada poro, célula y energía de estar mermando mi cuerpo, porque precisamente en esos instantes de paralizarse pasaban en mi mente los momentos de vivir juntos, de las risas, las anécdotas estúpidas de Aurou como cadete, de la ilusión recorriendo la mirada de Petra al hablar de su amado Capitán Levi, las instrucciones de como cabalgar de Gunther, hasta la seriedad casi desquebrajada de Erd al ponerse a prueba. Todo, absolutamente todo se remolinaban entre si aplastándome hasta quedarme sin aire, solamente para dispararme hacia una realidad cochina y apestosa. ¿Por qué? ¿Por qué demonios tenia que ocurrir algo así? ¿No se supone que ganaríamos? ¿Qué regresaríamos juntos nuevamente a casa? Teníamos una promesa, el confiar en el poder de cada uno de nosotros, aun mayor, confesar nuestros sentimientos a los chicos que nos gustaban. ¡No tenia que ser así! ¿Cierto? Era inútil, pensé jadeando medio sollozante, esto lo vi en las imágenes que disparaban mi cabeza proveniente de mi mundo, cuando llorando sin consuelo leí y visualice la muerte del escuadrón de Levi en manos de la titan hembra solamente quise mentirme a mi misma, creer ciegamente tratarse de una alucinación.
Es como dijo Levi, nunca sabemos realmente si las cosas hubiesen sucedido de otra manera al intervenir en ellas, de confiar en nuestro poder o el de nuestros compañeros, el mío fue liberado y era el predecir el futuro al venir de otro mundo al desperdiciarlo estúpidamente por guardarme la información, en objeto de desconfiar de mi, esto estaba ocurriendo. ¿Cómo demonios lo vería nuevamente a la cara? ¿Cómo le diría que lo vi todo desde el comienzo? ¡¿Con que demonios podría lograrlo?! Fue mi culpa, por no desahogar estos estúpidos episodios de imágenes desastrosas y la peor estaría por venir, porque estoy segura que el punto de vista de Levi fue la que fui capaz de presenciar y esa era la mas desgarradora de todas. Él la miraba desde arriba de la rama de un árbol con desolador sentimiento, tan petrificado como impotente, sabiendo que si hubiese estado con nosotros quizás esto jamás hubiese sucedido.
— Ha sido mi culpa. — dice Eren con mandíbula apretada, adoptando esa misma expresión hecha en el juzgado cuando estaba encarcelado. — Tome la decisión equivocada, a causa de mi deseo en creer en mis compañeros todos ellos están muertos, si hubiese escogido en creer en mi mismo desde el principio y unirme a la pelea...
— Espera, espera Eren por favor. — intente detenerlo sujetándolo de los hombros, tratando con todas mis fuerzas hacerlo avanzar lejos de este paraje desolador. — no podemos estar aquí, no podemos seguir en este sitio.
— Tengo... debo... ¡Debo de matarla! — me empujo a un lado colocando en funcionamiento su equipo de maniobras para encararla, decidiendo por su parte transformarme. — ¡Desde el comienzo hubiese decidido asesinarla!
— ¡Eren no!
Fue tarde, el chico sacando su mano la mordió inundado el entorno de un color amarillo junto con un rayo lanzándome por los aires de la potencia de la transformación, parando contra la rama de un árbol pegándome en la cabeza perdiendo la conciencia rápidamente. Todo se volvió negro en un segundo a otro, mientras caía en los mares de una pesadez fantasmagórica de no lograr escapar nunca, tampoco tenia ganas de salir de ella.
Aun recuerdo el día de verme el episodio del anime del Ataque a los Titanes cuando Eren lucho puño a puño con la titan hembra, fue lleno de emociones encontradas, demasiado denso ante las muerte en manos de la desgraciada mujer tras esas terribles hazañas, a la vez emocionante porque ver una pelea de dos gigantes cambiantes era algo de esperar de ver rápidamente, gracioso de todas esas caras que hizo Eren al describir las posibles maneras de aniquilarlas sirviendo en el futuro para parodias y memes en muchas paginas de fans. En realidad el anime no fue tan brutal que el manga, este si especificaba cada derrota, cada golpe, cada cortada con lujo de detalles al grado de helarte la sangre pero jamás borro las expectativas de quienes lo seguimos. En desgracia, Eren cae abatido ante la cristalización de la titan hembra de su mano robándole la cabeza como si fuese una pelota de futbol, en el anime lo pasan en cámara lenta intercambiándola con las imágenes de un Eren totalmente confundido de lo ocurrido, en tanto una Mikasa mirando desde unos metros lejos no tenia mas opción que permitir llevarse a su querido muchacho de ojos verde olivo.
¡Que impacto!
¡Que crudo!
¡Que...! ¡Que cruel del creador recrear esa secuencia tan desgarradora!
Ricardo observo mi entusiasmo con ojos incrédulos, le parecía increíble que me gustara ese tipo de géneros del anime aparte del Shunne, el favorito en particular de él, pero en su información no soy de los que se quedaba en uno solo al aventurarme en explorar los mas convenientes a mis gustos, eso excluía a las Mechas. Lo siento, también por anime de culto como Evangelion pero jamás me ha interesado, dudaba el hacerlo en un futuro cercano o lejano. Del mismo modo, supo estar encantada con uno de los personajes de Shingeki, el babear literalmente por él cada vez de salir escena con su porte gallardo e imponente. ¿Y como no hacerlo? Casi todas las chicas del fandom, excluyendo a unas pocas, no frenaran de hablar de él e incluso los chicos también lo hacen, robándoles su heterosexualidad en un santiamén. Pero, ¿Cómo es que no recuerdo su nombre? se sus hazañas, de sus capacidades como soldado, de lo apuesto de lograr ser... ¿Y su nombre? ¿Dónde esta su nombre?
Entonces todo desaparece, la comodidad de mi casa, las memorias recién extraídas de mi cabeza, el razonamiento lógico, sobre todo, la paz de una vez creía tener de vuelta para arrojar a los pies de esa neblina de cola de zorro. Se ríe de mi, despliega sus dientes de perla con sorna desafiándome o en realidad, restregándome su superioridad ante mi al arrebatarme las cosas de dar importantes. Luchar contra ella es igual a perder, su poder es inquebrantable al grado de ser invencible y saberlo desde este preciso momento es sinónimo de aceptar mi destino. Esto no significa rendirme, solo rodearla con objetividad meticulosa, estudiar la debilidad de tener y volver contra ella. Porque si las cosas no han terminado bien, significa aun no ser el final.
— ¡Vuelve en si Michell!
Jadee tomando asiento bruscamente sintiendo la punzada directamente en mi cien del dolor esperando que mermara o me aniquilara de una buena vez, me percate de mi alrededor con ojos suplicando que la situación no fuese como lo soñé, aunque al ver arrodillado a Levi frene de mi un puñado de imágenes de los últimos sucesos me inundaron como una ola demoledora del mar. El ataque de la titan hembra, la muerte del escuadrón de tácticas especiales, mi dolor ante la perdida, la culpa por no decirlo cuando tuve la oportunidad... ¡Eren transformándose en titan! Seguidamente de salir volando por los aires pegándome directamente en la cabeza cayendo inconsciente. Ahora que lo pienso, tuve un sueño raro sobre esto pero no lo recuerdo, seguramente tiene que ver con ese golpe, hizo que lo olvidara todo.
— ¿Te encuentras bien? — pregunto, asentí lentamente cuidando de volver el temido dolor de cabeza. — ¿Qué es lo último de recordar?
— Yo... — reprimí las ganas de llorar, apretando los ojos evitando la tentación de mirar los cuerpos del escuadrón caído. — los vi, a cada uno de ellos muertos pero... pero creí que se trataba de una alucinación en lugar de una memoria y ahora... ahora ellos... ¡Es mi culpa que estén muertos!
Cubrí mi rostro llorando amargamente, queriendo sacar todo el dolor y remordimiento depurando de mi alma, gracias a las malas decisiones tomadas en las últimas horas vividas. Principalmente de haberlo dicho nada de esto hubiese sucedido, los chicos estarían vivos, Eren no estuviera arriesgándose luchando con la titan hembra... Esperen, ¿Dónde se encuentra ahora Eren?
— Escucha esto muy bien, mocosa. — aparto las manos de mi cara, quedando únicamente mis hipidos y pequeños quejidos de mi llanto, quede quieta mirándolo como sacaba una venda de alguna parte y la usaba rodeándola alrededor de mi cabeza, curándola. — esto que ocurrió no ha sido de ninguna manera tu culpa, creo habérselos dicho a ti y al idiota de Eren. No tenemos ninguna certeza de que nuestras decisiones sean las correctas, pero esta en nosotros el confiar o no en nuestros camaradas. Ustedes decidieron hacerlo, darles un voto de fe a ellos y este ha sido el resultado. Llorar, quejarse o maldecirlo no cambiara las cosas, deberías saberlo de sobra. — culmino su tarea sacudiendo sus manos, colocándose de pie y mirando hacia adelante. — Tampoco es que tengamos tiempo para esto, tenemos que buscar al imbécil de Eren tengo un mal presentimiento sobre esto. ¿Puedes moverte?
Algo tambaleante logre ponerme en mis dos pies, bueno, tuve un poco de ayuda al ser sostenida por las manos cálidas de Levi sorprendiéndome del grado de calor de tener al imaginarla lo suficientemente friolentas como su personalidad. Caía en un encanto de sirena, escuchando unos cantos a lo lejos mirando los diminutos ojos grises de ese hombre e imaginando cuando podía ahogarme en ellos, a la vez, creyendo sentir unas burbujas naciendo en mi pecho sin sentido alguno. No, no, esto no puede ser posible encontrándonos en esta situación tan alarmante y escalofriante de peligro mortal, aunque lo que me hacia pensar mas en esos apelativos era estar sintiéndome justamente así por este hombre de admitir detestar desde tener memoria en este mundo.
Soltando el agarre, Levi emprendió la marcha sin cerciorarse encontrarme detrás de él o no, le segui de inmediato el paso sin pensarlo dos veces significando mi boleto de salida de este bosque de mala muerte al igual que seguir con vida. Sorpresivamente, jamás catalogo ser mi culpa la muerte de su escuadrón entero o de Eren, hasta escalofriantemente me aconsejo en su particular forma de ser. ¿Seriamente estuve equivocada de él? No quería siquiera imaginar de serlo, porque estaría cuestionándome de cada una de sus decisiones desde conocernos, la mas primordial, los tratos hacia Eren. Aspire profundamente aire llevándolo a mis pulmones, mi cabeza seguía doliendo a mares, a diferencia de los otros dolores este era menos invasivo y podía manejarlo sin precauciones de lo que estaba temiendo era del paradero de mi amigo de ojos verde olivo. Lo último de saber de él era transformarse delante de mis ojos con la promesa de vengar la muerte de todos sus camaradas, asumiendo una carga que claramente jamás le ha correspondido hacer, ciertamente Eren seguía siendo solo un niño con una carga enorme sosteniendo en sus hombros que no pidió. Avanza a pasos torpes y se maneja mediante sus emociones, esta tratando de lidiar con todo el poder de conllevar ser un titan cambiante junto con las amenazas de ser aniquilado de pisar en falso, creer ser el culpable de las muertes del escuadrón es predecible al pesar en un desnivel de poderes.
Pero temo que igualmente haya caído delante de la titan hembra, ella se ve superior en todos los sentidos, hasta caminando como una simple humana desequilibro al escuadrón de maniobras especiales llevandolos al exterminio completo me he salvado porque estuve en el momento y lugar indicado, sino otra seria mi historia. Era triste darse cuenta que me encontraba de los dos únicos sobrevivientes de escuadrón, que me salve porque la suerte estuvo de mi lado favoreciéndome gustosamente, porque Eren indirectamente me protegió uniéndose a la lucha y ahora probablemente desapareciera por culpa de ella.
— ¿Estas escuchando? — pregunte al sentir el retumbar de unas pisadas y los gritos de alguien, se trataba de una mujer... ¡Mikasa! — ¡Dios! es la amiga de Eren, Mikasa Ackerman, seguramente abandono su puesto en uno de los flancos al escuchar la transformación de él y ahora estará luchando con la titan hembra.
— ¡Maldición! — pronuncio acelerando más el paso. — ¿Acaso los mocosos hoy no pueden simplemente acatar la ordenes de sus superiores y quedarse tranquilos?
— ¿Qué? — confundida deje que se marchara dejándome en paz. — ¡Espere!
No lo hizo, solo salió tan disparado delante de mi que creía ver una sombra en lugar de un ser humano usando un mecanismo parecido a volar, al encontrarme aun en pañales en el empleo del equipo de maniobras tridimensionales me costo un poco mas seguirle la caza detrás suyo adicional del golpe en mi cabeza negándose a ceder. Aunque, al notarse a lo lejos la lucha de Mikasa con la titan hembra lo entendí todo, Eren definitivamente fue capturado, derrotado y supuestamente comido o mantenido en la boca de esa cosa apestosa, llevando a Mikasa a rescatarlo ella misma bajo sus propios medios. Ella atacaba con maestría a la gigante siendo rápida en comparación de algunos veteranos en la legión, aunque no lo subiente por ese poder de cristalización de su piel, llevándola a tener mas problemas de lo usual de rescate a su adorado tormento.
Salvándola de cometer alguna locura, Levi la detuvo sosteniéndola del tronco ordenándole como su superior detenerse por el momento aprovechando la desaceleración de dos bestias con poderes inusuales a los humanos normales, los alcance preguntándole a Mikasa si estaba bien o tenia alguna herida. Interrogativa fuera de lugar al tratarse de la Ackerman ella es toda una soldado hecha y derecha, cultiva victorias en lugar de derrotas, pero antes de nada debíamos cerciorarnos de la seguridad de todos. Se encontraba bien, quien fue capturado había sido Eren al ser arrancado de la nuca de su titan por la gigante hembra, al escucharlo supo que estaría en problemas y vino inmediatamente a socorrerlo. ¿Dónde demonios estaba yo? Bueno, la respuesta era sencilla: inconsciente al ser golpeada por la ola expansiva de su titan al convertirse. Quise detenerlo a toda costa el hacerlo, pero su sed de venganza nublada al odio de ver a todo su escuadrón muerto, lo llevaron a perder el control de si mismo.
Por los momentos, la seguiríamos a esa distancia prudencial al parecer estaba bastante exhausta al desacelerar su trote continuo, si es como había dicho Mikasa de ser arrancado de tajo Eren de la nuca de su titan cabía la posibilidad de estar muerto.
— ¿Cómo puedes siquiera insinuarlo? — le reprendí mirándolo con reproche.
— Eren esta vivo, señor. — por el tono de la voz de Mikasa percibí el desagrado hacia la persona del enano, se atrevía a fulminar con la mirada y ni siquiera titubea. Me agrada esta chica. — El blanco parece tener cierta inteligencia, su objetivo es secuestrar a Eren de querer asesinarlo lo hubiese hecho aplastándolo, en cambio, lo almacena en su boca y esta tratando de huir con él.
Olvidaba que Mikasa no sabia de las características de esa ejemplar de titan, tratándose de una persona dentro de un gigante, creyéndose tratarse de una mujer capaz de violar las leyes de la lógica, la inteligencia de la humanidad e inmiscuirse entre las filas de la Legión de Exploración. Desconocíamos los motivos de sus acciones, salvo su especial atención en Eren.
— Su intención fue devorarse a Eren desde el inicio, en ese caso él se encuentra en el estomago en este instante lo que significa que esta muerto. — concluyo insistiendo con el asunto de pasar a mejor vida.
— ¿Puedes parar con los escenarios de Eren muerto? — refute enfada, muy enfada por su lado tan positivo mostrándose a la vista. — Estas colocándome de los nervios, además, si dice que esta vivo... ¡Es porque verdaderamente lo esta! ¿Cierto Mikasa?
— Si, él lo esta. — frunció el ceño al decirlo sin molestar a mirarme, su vista era únicamente en el hombrecillo de gélida mirada.
— Eso espero.
— En primer lugar, — pronuncio con cautela con esa mirada en particular de darme escalofríos, solamente significando algo: peligro. — si hubieras realizado bien tu tarea de proteger a Eren correctamente, esto no hubiese sucedido.
Si, esto paso porque Levi es un inepto que... ¡Esperen un momento! Esto no es algo que debas de decir a la ligera, menos con alguien quien es considerado tu superior en la legión y líder de un escuadro, debiéndole total y absoluto respeto. ¿A quien miento? En este preciso momento estuviera pronunciando un monosílabo seguidamente de un "en tu cara", pero no era ni el instante para hacerlo, menos el lugar no cuando nuestro amigo seguía en la boca de esa apestosa sanguijuela gigante con síntomas de psicopatía congénita.
— Mikasa, comparto totalmente tu pensamiento pero reprocharnos entre nosotros no cambiara la situación. — ella refunfuñada giro la cabeza nada de acuerdo de mis palabras. — la prioridad aquí es rescatar a Eren sea como sea y aunque se vaya un poco de mi orgullo en decirlo, estamos con el hombre indicado para hacerlo.
— Así que... tu eres esa chica. — cambio su posición delante de ella, mirándola con detalles al rostro descubriendo su identidad no ayudando en nada el querer cortar de raíz un posible enfrentamiento de guerra delante de nosotros. — la que estaba en el juzgado ese día, la amiga de la infancia de Eren.
— Levi... — insistí con ojos suplicantes, él esperando un segundo dio la media vuelta y mostrándole la espalda.
— Tendremos que reducir la lista de objetivos solo a uno, primero que nada, tenemos que cesar de intentar acabar con la titan hembra.
— Pero ella ha acabado con muchos de los reclutas. — intento reprocharle la chica en desacuerdo con su idea.
— Míralo cuidadosamente, Mikasa. — intervengo de la manera ms objetiva posible. — esta... cosa posee claras ventajas a los titanes convencionales, aparte de su inteligencia y que es manejada por una persona dentro de su nuca, tiene la habilidad de endurecer su piel siendo el enemigo número de las cuchillas. — las mostré con desagrado, siendo ni la primera vez de usarla en una expedición. — Mientras ella lo tenga, aniquilarla es imposible.
— Michell tiene razón. — concordó el mayor, mirándome de reojo. — si has comprendido la situación, ten en cuenta esto en consideración cuando vayas a tomar una decisión.
Nos arriesgaríamos a todo por el todo de estar Eren vivo, rescatándolo antes de que ella salga del bosque con nuestro amigo incluido, repartiéndonos las obligaciones y en mi caso, aprovechar todo lo que aprendí en este mes de entrenamiento, estaría distrayendo a la titan hembra junto con Mikasa mientras Levi la cortaría. Inmediatamente, nos dispersamos hacia adelante, la chica en las partes inferiores y yo en los costados momento exacto para que Levi desde atrás la interceptara sin momento a pensar o reaccionar. La gigante alzo su puño queriéndole pegar fallando, el mas pequeño giro bajo un mismo eje haciendo un especie de barredora en toda la longitud de su brazo cortando cada cosa a su paso corriendo a una velocidad abismal en el brazo, llegando al rostro y clavándole las cuchillas en sus ojos cegándola.
Rápidamente y sin perder el tiempo cambio sus cuchillas moviéndose alrededor de ella tan vertiginosamente que la gigante no lograba deducir hacia a donde iba, perdiendo la capacidad de colocar en su funcionamiento su endurecimiento de piel demostrando que en definición, este sujeto se encontraba otro nivel. Con razón lo consideraban el soldado mas fuerte de la humanidad, sus habilidades son tan sorprendente que estuve en todo momento conteniendo el aliento muy dispuesta a no perderme ningún detalle, era entre fascinante y curioso convirtiéndome en una polilla cautivada por la luz. Eventualmente al gigante cayo al suelo haciendo retumbar el suelo, aunque aun protegiendo su nuca al estar escondiéndose en ese sitio, tampoco tuvo mucho tiempo en esa posición al ser atacada nuevamente por la potencia emergente del arrasador humano que me hizo sonreír sin poder evitarlo.
Estuve tan emocionada que descuide a Mikasa unos segundos, esta visualizando el panorama construido por Levi, lo creyó en una oportunidad idónea de derrotar a la titan ubicando su nuevo objetivo en su nuca.
— ¡No! — grite con fuerza. — ¡Mikasa detente!
Esta se nego a escuchar, siguiendo su propósito olvidando el objetivo principal de recatar a Eren y evitar a toda costa matar a la gigante hembra, ella alzo la mano en dirección de la pelinegra con su piel cristalizada en gran sinónimo de pegarle. Exclame una señal de asombro apretando mi equipo de maniobras, sabia no tener ninguna oportunidad contra aquella desgraciada menos tomando en cuenta su poder de endurecerse, el salvarla se alejaba de mis precarias capacidades pero no decía nada el intentarlo. Antes de emprender la marcha fui detenida. Levi empujándola hacia un lado, coloco su pie en apoyo en la mano de la titan hembra salvando a la testaruda chic que no dude de acudir a su encuentro para sostenerla contra mi, no sin antes detallar que ese movimiento le costo algo mas a una pisada forzada al mayor, creo que torció su pie. Grite su nombre presa del nerviosismo de estar maltrecho o no poder moverse bien, deshaciendo mi pensamiento al cortar la boca de la gigante y sacar rápidamente a Eren de ese sitio alejándose de ella.
Confirmando de encontrarse en plenas condiciones físicas, Mikasa ante la sola visión de su amigo de la infancia se volvió mucho mas blanda y dulce casi a alguien totalmente diferente a la fiera de unos segundos atrás, también fue un alivio para mi, pero era temerario lo que hizo Mikasa ignorando los planes que ejercimos desde un principio.
— ¡Escuchen! — nos llamo Levi en sintonía a la emoción de ver al chico de los ojos olivo totalmente en una sola pieza. — ¡Nos retiramos ahora mismo!
— ¡Eren! — pronuncio como mantra muy conmovida y emocionada.
— Parece estar bien, vivo por lo menos. — explico Levi, dando la marcha en dirección contraria al de la ubicación de la criatura gigantesca detrás de nosotros. — y sucio a cabe de recalcar. Olvídense de ella, nos largamos de aquí.
— Vamos, vámonos de una vez mientras este en ese estado Mikasa. — suplique con voz insistentes, esta seguía mirando con impulsiva capacidad de querer correr y desmembrarla con sus propias manos. — lo acordamos, acordamos que no la derrotaríamos y únicamente nos encargaríamos de salvar a Eren.
— ¿Qué es mas importante para ti? — intervino Levi girando su cabeza en dirección de la soldado. — ¿Tu sed de venganza? ¿o salvar a tu mejor amigo a ese que aprecias mas a cualquier otra cosa porque lo quieres? ¿Estoy en lo correcto?
Eso pareció disipar el humor negro de la chica colocándose cohibida ante la mención de su amor por Eren, ese hecho me hizo reír internamente, ella era muy evidente con respecto a sus sentimientos por el ojos verde olivo siendo capaz de interponerse hasta de un roca de ser posible. Aunque, ese momento fue suplantado contra la visión de algo extraordinario como escalofriante, a metros lejos de nosotros específicamente a nuestras espaldas, la titan hembra segregaba lagrimas de sus parpados dañados denostando que inclusive uno de los de su clase podía hacerlo. ¿Qué motivo tendría para hacerlo? ¿Qué podría estar cruzando en esos momentos por la cabeza de la persona dentro del gigante? ¿Y si...? No, imposible, pero notando la locura de vida de tener aquí las cosas podrían llevarse a la realidad aun ni queriendo. En mi hipótesis, una muy descabellada, la persona detrás de la piel de la titan hembra estaba de alguna manera utilizada por alguien mas para llevar a cabo sus planes, entre ellos el destruir las murallas de la humanidad y empujarlas al borde de la extinción.
Pero... ¿Por qué?
¿Por qué llevarlo tan al extremo?
No... ¡No tenia ningún sentido! Menos si todos son seres humanos, el vivir plenamente es la prioridad de todas las personas, ¿es distinto para esas personas detrás de estos planes?
Algo escondía este mundo, un asunto tan turbio como pesado, pero el descubrirlo nos empujaba directamente hacia los titanes, es decir, si entendíamos la existencia de los titanes llegaríamos al fondo de todo este asunto. De todas maneras, llegamos perfectamente en una sola pieza donde se encontraban el Comandante Erwin conjuntamente con el pelotón completo esperando los resultados del enfrentamiento contra la titan, siendo considerablemente un fracaso completo. Eso significaba una retirada completa a las murallas, conjuntamente con el desacierto del estado de Eren y una posible intervención de la policía militar con respondiente en su futuro, algo nada esperanzado en todos los sentidos. Aunque Erwin argumento pensar luego en eso, no dejaba de preocuparme esos inevitables hechos.
Mientras Eren era llevado a una de las carretas limpiándolo y recostándolo, seguí desde cerca a Levi como si fuese su segunda sombra, sabia que durante la batalla contra la gigante resulto herido en su tobillo, lo se porque vi en instante de doblárselo y rechistar por eso. Busque preguntarle en varias veces sin lograrlo, no cuando Christian muy desesperado corrió medio campo hasta mi encuentro inspeccionándome si estaba bien, al verme con una venda en la cabeza se escandalizo preguntando como fue que sucedió. Detallando sus hermosos ojos cristalinos preocupados por mi estado volvieron a emerger esos turbios recuerdos de vivir hace unos minutos, la titan hembra exterminando casi en su totalidad a mi escuadrón, la dudas de impedirme no decirlo haberlo dicho con anterioridad y después, sus cadáveres esparcidos en el bosque como sencillos maniquís sin un uso.
Las lagrimas se acumularon en mis parpados, el dolor burbujeo en mi interior y tan doliente como inesperado todo ser desbordo. Afligido de mi padecer, el rubio me rodeo con sus brazos apretándome contra su pecho brindándome el calor y protección de necesitar en esos precisos momentos, en ese sitio me sentía protegida, querida y segura. Allí, podría de ser yo misma, así que empujada por mis emociones rodee con mis brazos al chico llorando desconsoladamente las perdidas irreparables, la entera zozobra de vivir y la resignación de no volver a ver esas risueñas caras jamás. Estaba viva, el punto mas importante de la ecuación, quienes me importan igualmente, pero el hacerlo dolía igualmente.
Me fui en un caballo muy cerca de Chirstian relatándole los acontecimientos en el escuadrón Levi, como fuimos la carnada inicial de atracción de la gigante cambia formas muy parecida al de mi querido amigo de los ojos verde olivo, este tuvo la oportunidad de convertirse en titan varias veces a no ser detenido por nuestros compañeros pidiéndoles tener fe en ellos. Lo hicimos, me incluyo porque al abstenerme de decir la conclusión generada de mi memoria del otro mundo arrojando una serie de cadáveres, sus cadáveres en manos de la titan hembra al no enfrentarla directamente, al no hacerlo bajo la manera de Eren. Aunque de muy mala racha este fue capturado, yo lanzada por los aires e inconsciente hasta ser encontrada por el Capitán Levi, seguidamente nos encontramos con Mikasa acudiendo al encuentro de su amigo de la infancia escudándolo en su transformación. Tan furiosa al tocar el objeto de su querer casi le cuesta la vida al arrebatársela a la gigante, siendo una vez mas salvadas por Levi pero... pero creía que esto le trajo unas terribles repercusiones.
Esto último me lo guarde para mi misma.
Christian suspiro con pesadez al finalizar mi relato, sentía enormemente la amarga experiencia que tuve que vivir, pero de esto precisamente se trataba de pertenecer a la Legión de Exploración. Aguantar lo suficiente por el bien de la humanidad, no solo por el físico de agresiones, sino el mental ante tantas muertes de gente importante. En consecutiva, nada de eso ha sido culpa mía, decidí apostarle a algo intangible de no poder mirar y en mala suerte, surgió lo contrario de mis expectativas saliendo herida. Pero seguía de pie, algo estropeada al golpe en la cabeza, pero respirando y en una sola pieza, esto en medio de los miembros de los soldados de la legión era un logro entero. Complacida de las palabras de consuelo de mi amigo, sonreí cabizbaja agradeciéndole totalmente el gesto, no prometía admitir sentirme en plenitud, pero si el lograr hacerlo mas adelante.
Nos detuvimos en el campo llano muy cerca de la muralla para descansar, darle alimentos a los caballos al igual de agua, también haciendo el conteo correspondiente de los caídos en batalla al recoger sus cuerpos. Era una escena totalmente desgarradora, filas y filas de soldados cubiertos en sabanas encima de una especie de camastros, en tanto otros anotaban en un pergamino sus nombres de los quienes podrían reconocer al estar en buen estado. Entre ellos los divise, las marcas de dientes en una de sus manos, se trataba de mi pelotón en esas bastardas sabanas presos de un interminable sueño de no poder despertar. Allí, entre ellos, estaba parado Levi en silencio teniendo los últimos rayos de sol encima de su rostro anunciando el eminente ocaso del día, así como el de esos soldados.
De pronto, como si nadie estuviera haciendo una acción totalmente distopíca, Levi se agacho entre los cadáveres desmintiendo las sabanas y sacando una navaja de uno de sus bolsillos, corto los escudos de la chaqueta de ellos cuidando en especial atención no arruinar el de ella, me refiero a Petra. Di media vuelta apretando los labios en conjunto con los puños, se me hacia imposible enfrentarme a esa realidad oscura, tan asquerosa, tan espantosa, tan... repudiada que escapar era la salida mas fácil al problema. Fui una idiota con Levi, lo malinterprete enteramente al dejarme llevar por su fachada del soldado mas fuerte de la humanidad, en realidad, era un hombre entregado a la causa, dispuesto a dejarlo todo por lograr la liberación aun si eso significa adoptar la piel de un lobo feroz.
Era lo mismo para él, la perdida de sus camaradas poseía el mismo significado que para Eren o para mi, me atrevo a decir ser mucho peor porque ha llevado mas tiempo con ellos en comparación nuestra. Su papel le evita expresarlo con naturalidad igual que los otros soldados, posee un nombre que cuidar, un titulo que proteger, pero eso no significa el manifestarlo en su singular manera justo como ahora, guardando los escudos de sus subordinados. Este precisamente era un momento de desosiego e intimidad para todos, la hora de llorar a nuestros caídos y lamentar la perdida de sus muertes.
En la ubicación de Erwin parecía culminar con el deber de los cuerpos, informándole que únicamente cinco no pudieron ser recuperados al ser comidos por titanes o destruidos en su totalidad quedando prácticamente nada, con eso cerraban los casos para poder ponerse en marcha a los muros, debían de avisarle a los demás. Dos de los soldados se rehusaron a simplemente a olvidarse de los cadáveres de sus amigos, ellos eran importantes personas que pertenecieron a sus vidas y al respeto de tenerle debían recuperar sus cuerpos, uno de ellos estaban cerca del bosque si lograban ir a buscarlo... ¡Era inútil decir semejante estupidez! No cuando podrían poner en peligro otras vidas para recuperar los cadáveres.
— ¿Riña de mocosos? — intervino Levi.
— ¡Capitán Levi!
— Si confirma que están muertos, debería de ser suficiente. — argumento algo duro, dirigiendo esa conversación en un tono que podría llevar a la malinterpretación. — Aunque logren tener el cuerpo lo muerto, muerto queda. Nada cambiara.
— No...
— Diremos que Ivan y los demás están desaparecidos. — planeo Erwin con calma, creyendo terminar la discusión de una buena vez. — Es es mi decisión, ya dejen el asunto.
— ¿Acaso ustedes dos...? — el rubio reusándose a las palabras de su comandante, no desistió en su cometido siguiendo refutar en contra de este. — ¡¿no tiene sentimientos humanos?!
Me devolví rechinando mis dientes dispuesta a entablar "dialogo" con ese par de alimañas, aunque Levi me sujeto del cuello llevándome como si fuese un animal peligroso fuera de allí juntos los muchachos muy encolerizados de tratar el cadaver de sus amigos como si no valieran nada, entendía el sentimiento, pero discutirlo con tus superiores no ganaban nada. Otro sujeto se encargo de reprenderlos con duras palabras, quedándome únicamente guindando de un lado a otro como ese animalito peligroso de atreverte a tocarla saldrías rasguñado, detestaba que estuviesen malinterpretando a Levi. Es cierto que Erwin ya ni alma tiene, pero considerar al viejo gruñón enano en el mismo enfoque era errado, mas tomando en cuenta lo que observe hace unos minutos atrás.
— ¿Quieres convertirte en mi niñera ahora o que? — pregunto Levi un tanto alejado de Erwin. — Muy considerado de tu parte, pero innecesario, creí que eso solo se los prestabas a Eren.
— Tiene a Mikasa a su lado, soy libre de marcharme rápidamente. — conteste igual a una niña regañada. — Además, estas siendo malinterpretado muy injusto viéndolo desde mi perspectiva, odio cuando eso precisamente sucede.
— Creo que ese golpe te afecto seriamente el cerebro. — me ubico delante de él señalando directamente a mi cabeza, desviando la atención al tema principal. — deberías descansar.
— Pero, Levi... — replique buscando seguir detrás de él.
— No busques que te amarre a unas de las carretas, mocosa. — advirtió, llevándome a tragar saliva duro. — nos colocaremos en marcha pronto, no vayas a caerte del caballo solamente porque te duele la cabeza. ¿Entiendes?
— Si.
En ese preciso instante pude emular un sinfín de bromas, pero no lo hice, limitándome subirme a mi caballo y emprender la marcha rumbo a la muralla tal cual como él mismo lo mando. ¿Cómo demonios empecé a ofenderlo sin rechistar? ¿El cerrar mi boca sin insultos de por medio? ¿En que me convirtió esta expedición? Tenia miedo de las respuestas de esas interrogativas, porque de escucharlas, tendría miedo de mi misma.
Durante el recorrido los primeros diez o viento minutos ocurrieron sin eventualidades, de lo que cabe hacerlo, Eren seguía sin reaccionar, Mikasa de cuando en cuando lo inspeccionaba en sueños y las caras largas del fracaso no menguaran. Pero de pronto, como un grito en medio del duro silencio, se escucho ante el anuncio de la aparición de dos nuevos titanes, demasiado exenticos y rápidos. Delante de ellos dos hombres cargaban en sus espaldas cadáveres, no de cualquier tipo, sino de quienes hace un momento discutían el salvarlos con Erwin. ¿Como...? ¡¿Como podían ser tan idiotas?! Estaban arriesgando sus vidas por los restos de unas personas de no volver a la vida jamás, colocando en juego terminar igual o peor que ellos, siguieron sin entender la importancia de sus sacrificios y al automáticamente colocarse en peligro, desacreditaron sus sacrificios.
Una bengala roja se disparo en aquel campo, dando como anuncio del Comándate galopar a toda marcha intentando despistarlos al estar en tierra llana se hacia difícil luchar, nuestra única opción seria llegar hasta la muralla. De un zarpazo fue derribado uno de los cadáveres sosteniendo a costados de ellos, con otro, sujeto por uno de los titanes intentando comérselos no teniendo otra opción mas a luchar. Que irresponsables son, pensé con amargura acelerando el galopar de mis caballos, aquel par de idiotas eran tan egoístas al considerar únicamente sus intereses sin darle prioridad a quienes quedamos vivos. ¡Claro que entiendo su impotencia! ¡Yo misma vi la muerte de mis camaradas uno a uno! Deseo al igual de ellos llevarlos a casa, darles un digna sepultura y llorar una vez mas sus perdidas, pero si estos ocasionan una amenaza a mi supervivencia con dolor en el alma los dejaría marchar.
Uno de ellos fue comido, el otro a punto de hacerlo también, fue Mikasa estando en el momento indicado que los salvo de ese destino cruel dándole un toque a saber a realidad de ese pensamiento egoísta de tener, sin tomar en cuenta los demás. Pero seguían viendo, uno tras uno sin descanso, justamente en el sitio que me encontraba cerca de las carretas aguardando los cuerpos de mis amigos se preparaban a luchar con los titanes para protegerlos, siendo innecesario. Levi encontrándonos freno el intento de los soldados de detenernos, él quería que liberaran los cuerpos o de lo contrario serian alcanzados, quisieron dialogar para hacerlo desistir en cambio escucharon un comentario tan certero a la par de injusto. En el pasado, muchos cuerpos habían sido dejado atrás, ¿Qué tenia de especiales estos? Por unos segundos quedamos pegados de tal argumento, era nueva en esto por lo que resultaba confuso esta sensación, no deseo ver mas muertes delante de mis narices, pero especialmente esta carreta estaban ellos, mis amigos, mi única amiga verdadera. ¿Seria capaz de despedirme de ella en esta atropellada manera?
— ¿Vamos hacerlo? — pregunto un chico aferrándose a los cadáveres. — ¡¿Realmente seremos capaces de hacerlo?!
El sujeto estuvo en debate consigo mismo, batallándose entre seguir mandatos de un superior o seguir los instintos de su interior, el titan seguía acercándose vertiginosamente sin descanso y Levi... Levi estaba pegado a tierra por su evidente lesión en la pierna al salvar a Mikasa. Estaría dispuesto a luchar, pensé con infinita impotencia, por el cuerpo de sus subordinados lo haría pero las circunstancias eran distintas y nos quedaba pegarnos a ellas.
— ¿Estas seguro de esto? — fui yo ahora la responsable de dirigirme a él, mirando la mordida de mi mano y aferrándome al recuerdo. — ¿Realmente seguro?
Levi no contesto, en respuesta desvió la mirada hacia adelante mientras que le hombre de la carreta se decidía en seguir ordenes, levantando la escotilla de la carreta y liberando el peso de esta ocurrida por los cadáveres. Uno a uno fueron liberándolos, cayendo en el suelo rodando en medio del campo llano parando a los pies de los titanes quienes seguían persiguiéndonos, al igual al sujeto de estar en la carreta, me llene de impotencia apretando los diente sintiendo nuevamente las lagrimas emerger de mis parpados. En ese instante fue que la vi, ese cabello corto castaño inconfundible al viento salir de la carreta marcándose delante del ocaso del día, la lentitud de la caída de la noche y los sentimientos de una alma destruida en pedazos. Se trataba de Petra, la única amiga de tener en la vida en cualquiera de los mundos de existir, del mismo modo, la dueña de aquel desolador semblante del soldado mas fuerte de la humanidad que no paraba de mirar aun perdiéndose en el ocaso.
Recordé la frase de Mikasa al creer perder a Eren, este mundo era muy cruel y a la vez hermoso, finalmente había tenido sentido.
Conseguimos perder a los titanes llegando cerca de las murallas para reorganizarnos, aproveche ese instante para lamentar nuevamente mi perdida, secarme las lagrimas y llenarme de valor para seguir adelante. En medio de aquel caos, unos metros lejos de mi frenaba Levi delante del chico imprudente causante de desencadenar un jodido infierno (mas de lo vivido) en la expedición, parecía estar arrepentido a punto de disculparse con el mayor hasta que este se introdujo la mano dentro de su capa sacando algo. Mis ojos se abrieron de la impresión al verlo, se trataba del escudo de la chaqueta de la Legión, pero si mal no recuerdo esa le pertenecía a los cadáveres del pelotón de el mismo dirigir y seguramente de otros mas. Ivan, el chico quien reclamaba encontrar, lo rescato al encontrarse demasiado lejos de la ubicación de encontrarnos mas cerca hacia los titanes. ¿A que esta jugando exactamente Levi?
Este observando el detalle del Capitán empezó a llorar sin control, liberando esa pesadez de esconder su pecho por la perdida irreparable de un gran amigo de jamás volver a poder ver, la prueba fidedigna de su paso atreves de la tierra. Levi permitió darle su espacio, montándose en su caballo y galopando lejos de él para siquiera ser cualquier desastre de estar siendo, por lo pronto, necesitaba aclarar dudas. Sujetando las riendas de mi caballo lo dirigí hacia la dirección que estaba marchándose Levi, buscando aplacar las conjeturas de estar ideando mi cerebro una mas peligrosa a la otra, mientras el anuncio de movernos a las murallas se hacia.
— ¿Cómo lo hiciste? — le pregunte a un costado de él.
— ¿Qué cosa? — fingió confusión.
— Conseguir el escudo de Ivan cuando su cuerpo estaba lejos de nosotros, por eso es que ese chico peleaba por salvarlo. — discutí con ingenio la conjetura de tener. — porque tu y Erwin se negaron a buscarlo.
— ¿Y?
— ¿Cómo que "y"? — replique ceñuda. — al menos que tengas el poder de trasportarte, lograrías tener el autentico escudo de la chaqueta de Ivan. ¿Estoy en lo correcto?
— ¿Qué importa de todas maneras? — amonesto sin menor importancia, sintiéndose muy forzado aun tratándose de este viejo gruñón. — Están muertos, uno de sus mejores amigos los esta y cuando no podemos recuperar sus cuerpos, seria idóneo darles una especie de consuelo lo cual aferrarse. Estuvo satisfecho, ¿no es cierto? eso es lo importante aquí.
— Me refería a otra cosa. — desvié la tensión hacia otro lado, recibiendo su gélida mirada sin entender casi nada. — tu... digo... usted... ¿Esta bien con dárselo? Digo, podría ser de...
— Esta bien. — me detuvo antes de terminar la frase. — no le des mas rodeos al asunto y catapúltalo, estamos a punto de entrar a las murallas estate atenta.
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