I
La gente piensa que las personas no pueden vivir sin el amor o el ser que quieres, yo respondo a eso a un rotundo No. Es mas difcil vivir sin agua, comida y el mismo respirar pero sin amor, con eso, con eso si se puede vivir. El máximo ejemplo de eso soy yo misma con 19 años, casi una licencia en administración de empresas y una vida dedicada al estudio no ha vido cabida para algo como el amor.
Sin embargo, si hubo una persona que logro sacudirme de una manera impresionante, deslumbrante y segadora tanto que jamas volvi a hacer la misma.
Todo empezó unos meses atrás, cuando tuve que realizar mi trabajo de grado sobre unas Pasantías en una empresa, desde el principio las tenia pensado hacer en la de mi familia. Los Katsuki, aunque la universidad y mis tutores tuvieron una rotunda negación a aquello.
Al ser una de ellos no serian imparciales en la forma de evaluar, y no solo eso, a los demás alumnos le tomarían como una gran "palanca" para mi aquello. Asi que no me niegue a esa formativa.
Por lo tanto, fui asignada a la mayor compañía de tecnologia en el pais, Coorporacion Uchiha. Eran la número uno en vanguardias tecnológicas y la segunda a nivel mundial, no había nadie en Japón quien no conociere este lugar menos el poder adquirir sus productos. A parte de eso, el clan Uchiha era una de las familias mas importantes de toda Asia junto a la mia, claro esta, las cuales tenían grandes influencias en la economia de nuestro continente.
Hasta hora todo eso me daba igual, con tal, esas pequeñas características de los dueños de esa empresa no eran mas que accesorios. Lo unico a lo importante que iría a esa empresa seria a trabajar, todo eso para poder graduarme y transpasarme a donde pertenecía. La empresa de mi familia.
El dia que me incorpore a la empresa de los Uchiha estaba lluvioso, opaco y sin ninguna tipo de luz solar por lo que opte a colocarme un atuendo conservador a lo laborar, sin ser extravagante ni mucho menos exhibicionista. La muchacha de la recepción al verme supo a lo que iba hacer, por lo que no ahorramos las preguntas sin sentido cuando vio mi credencial de pasante, simplemente me dio la bienvenida pasando a lo importante.
— Te asignamos a la área administrativa de empresa,— me explicaba en tanto caminamos por el pasillo hacia el ascensor — a decir verdad, estaras a cargo de la asistente personal de Señor Uchiha. Karin Uzumaki.
¿Y quien era esa mujer? Un pelirroja con grandes atributos, y con eso me refiero a largas piernas torneadas bien formada, pechos grandes, cintura pequeña y una buena cara. Ella al verme acomodo sus anteojos de montura roja, sonriendo educadamente dandome tambien la bienvenida su personalidad a simple vista parecía apaciguable, pero la realidad, era realmente alterada sin duda algunas.
— Dejame avisar primero al Señor Uchiha, — aviso la mujer pelirroja con voz seria — luego de cinco minutos puede entrar.
Nuestra relación al comienzo fue bastante agradable, no había momento en el que ella pudiese negarse a ayudarme con mi trabajo de tesis, sus conocimientos con la área laborar, es decir, a la hora de la practica eran simplemente pulcros. Sin embargo, nuestro trato mas adelante cambiaría en un giro de 180 Grados.
— Bueno, creo que mi trabajo termina aqui. — termino diciendo en un suspiro — ¡Otra cosa! Al estar aqui bajo la tutela de Karin posiblemente trabajaras con el Señor Uchiha, por lo tanto, pase lo que pase no te enamores de él.
Al comienzo solo alce mis cejas con sinónimo de asombro, es que... ¿Yo? ¿Enamorarme? Ni de broma, menos de alguien que probablemente me doble la edad o aparente ser mi hermano. Gracias pero no gracias.
Asi que quise decirle eso a la recepcionista pero ella ya se había marchado, encogiendome de hombros me encamine hacia la oficina del gran jefe, la señorita Karin me dijo pasar luego de cinco minutos y eso haría. Menos mal y toque la puerta de lo contrario me hubiese llevado una mayor sorpresa.
Al no recibir respuesta alguna por las personas del interior, tome la decisión de entrar sin mas visualizando el panorama, y valla panorama. Frente a mis ojos una Karin sentada en la mesa grande de madera del lugar, ocultando la figura de alguien mas sentado en una silla ridiculamente lujosa, de hecho todo dentro de esta oficina debería valer mucho dinero. Ridículos.
Trate de ocultar mi sorpresa ante esta situaciones lo que no se me fue difícil, Karin aclaro su garganta levantándose de la mesa acomodando sus ropas y lentes con disimulo, si hubiese sido indiscreta o quizás expresiva comentaría algo pero no soy ese tipo de persona. Por lo tanto eso no es mi problema.
Entonces se vio por primera vez la persona en la silla, no era viejo, mucho menos me doblaba la edad, era joven no mas de tres o dos años mayor que yo. Cabello azabache rebelde perfectamente peinado, ojos oscuro como la misma noche, piel blanca al igual que el claro de luna, su rostro era fino para ser un hombre pero demostraba madurez; vestia un traje negro de diseñador junto a una corbata azul. De cualquier lado el era muy apuesto pero... ¿No era el Uchiha equivocado? Se suponía que el hijo mayor era el presidente, no este joven de cara misteriosa.
— Tu debes ser la nueva pasante — comenzó hablando, olvidando su incidente con Karin — pero pareces bastante joven, en fin, toma asiento y termina de platicarme tu misma quien eres.
Su tono de voz es galante, educada junto con sus expresiones de depredador de la noche daban a entender que escondía algo, algo que tarde o temprano me atraparía con derecho a no poder regresar.
— Mi nombre es Katsuki Sasumika, tengo 19 años y estoy culminando mi licenciatura en Administracion y finanzas de empresas, pero para hacerlo me pide un trabajo de grado de una empresa. — explicaba con voz pausada.
— ¿Una Katsuki? — pregunto impresionado, luego junto sus manos entrelazandolas — Pudiste haberlas realizado en una de las empresas de tu familia ¿Por que en la nuestra?
Directo, sin rodeos o atajos, este hombre siempre fue asi conmigo inclusive conociendonos. ¿Como no me dí de cuenta?
— De hecho tenia pensado en hacerlo desde un principio, — moví mi cabeza hacia un lado recordando la decisión de mi tutor — pero segun en la universidad, la empresa de mi familia no serian justos en cuanto a mi evaluación, por lo tanto, me enviaron aqui. Señor...
— ¡Claro! No me he presentado — río tontamente — Soy Uchiha Sasuke, tengo 24 años y soy el presidente de la Coorporación Uchiha al menos, la de Asia.
— Disculpe que me involucre en donde no me llamen pero, — comente como quien no quiera la cosa — ¿Usted no es muy joven para ser el presidente? Según escuche hace un tiempo, el mayor de los Uchihas era el encargado de esta empresa.
— ¿Y tu no muy joven para una licenciatura? — dijo con el mismo tono que emplee yo, acercando su rostro un poco al mio desde donde se encontraba. Ni me imute. — Aunque, en algo tienes razon, el antigua presidente de la empresa era mi hermano mayor. Uchiha Itachi. Sin embargo, fue transladado a la central de China. — formo una mueca burlona en sus labios, transpando su oscura mirada a la vez en mi. — ¿Qué hay de ti? ¿Eres una genio en progreso?
Para ese entonces catalogue la directa de este hombre como mera curiosidad, seguramente era la primera vez en tratar con alguien como yo, pero viendo desde la perspectiva en la que me encuentro ahora. Él estaba coqueteando conmigo.
Por los momentos, solo opte a lo simple y que ameritaba la ocasión. Responder.
— Algo asi, supongo.
Ese hombre sonrio con gratitud, galanteria y hasta cierto punto satisfecho alejándose cerca de mi para acomodarse en su silla, por unos momentos se quedo observandome en silencio. Yo no dije nada, tampoco lo haría de todas formas, simplemente esperaría por ordenes lo cual seria mi trabajo desde ahora.
— Muy bien, sabes que ahora estarás bajo la tutela de Karin no importa cual sea tu duda ella la responderá. — rompió el silencio de inmediato, mirando hacia la pelirroja y regalandole una sonrisa ladina — En cualquiera de los casos de no encontrarse ella puede venir aqui, yo estare encantado de ayudarte. Sasumika.
Ese tono... en verdad era peligroso, calculador y dirigido a derribarte en un solo segundo, pero no conmigo, conmigo no funciono ese tipo de cosas y él lo sabia. Siempre lo supo.
— Gracias, Señor Uchiha. — exclame levantadome del asiento, dispuesta a ya salir de la oficina.
— Por favor no me llames asi — sonrio, mirandome nuevamente con brillo en los ojos — me haces sentir viejo, solo llámame Sasuke, desde luego ambos pertenecemos a familias importantes de Japón. Deja la formalidades de lado, me desagradan.
No respondí a aquello, solo asentí con mi cabeza dandomela la vuelta y desapareciendo de la oficina, pero en mi cabeza rondaba las palabras de ese tipo. A mi regularmente no me interesa la posicion de mi familia, ni mucho menos los logros o estatus que tenga en estos momentos. Yo era yo y no me hacia menos o mas que alguien, por lo tanto, era imposible dejar las formalidades de lado con un personaje de esa calibre. Uchiha Sasuke. Presidente de Coorporacion Uchiha.
Fui ubicada en un pequeño pero cómodo escritorio cerca del de Karin, donde era libre al acomodarlo a mi manera cosa que en verdad lo agradecía, tener un lugar donde poner mis pertenencias era bastante relajante. Y no solo eso. Karin en verdad era importante para la realización de mí tesis, mejor tenerla cerca que lejos.
Como había dicho en un principio, mi relacion fue bastante amena, tranquila y educativa, al pesar de su personalidad explosiva aunque a su vez melosa seguía siendo una profecional muy capaz. En los primeros días en aquella empresa ella fue la encargada de adaptarme, se me hizo difícil, pero no imposible.
Nuestro grado de confianza fue tal o mas bien, la que Karin sentía hacia mi una muchacha callada, seria y sin un sinónimo de aprovechada que me relato su historia con Uchiha Sasuke. La cual era simplemente carnal, si, él buscaba de ella simplemente su cuerpo y una mera distracción del estrés laboral al igual que familiar.
Por otro lado, Karin veía en el una fuente confiable de dinero, posición, momentos de éxtasis y locuras excitantes.
Viera por donde lo viera, jamas seria capaz de verlo de esa forma, ambos se merecían sin duda alguna.
— Eso lo dices porque eres rica, Sasumika — me decía ella, acomodando su lápiz labial frente a un espejo en sus manos — ¿Pero que hay de mi? Solo soy una asistente de la empresa, necesito a alguien como ese hombre para vivir de una manera comoda. ¿Lo entiendes?
No. No lo entendía.
— Deja de llenarle de basura la cabeza, Karin — reprocho una voz fuerte y clara, haciendome desviar la mirada — ya tenemos suficiente con las cochinadas que haces con el Señor Uchiha.
Una rubia de cabello largo lacio que caia como cascada sobre su espalda, ojos celeste al igual que el cielo, esbelta de excelente figura, curvas y cintura pequeña se había acercado a nosotras en tanto conversavamos. Su nombre Ino Yamanaka.
Esta chica era una de las encargadas de los departamentos en la empresa, es alegre, vivas y esta metida en todo y nada a la vez, para nadie es un secreto que tiene un amorio con Sai Uchiha. Ahora, antes de preguntarse quien es ese sujeto no es mas que el primo de Uchiha Sasuke, este siempre mantiene una sonrisa falsa en sus labios dando un aire de raro, aunque claro, para mi no hay nadie normal en esa familia.
— ¿Por que no mejor buscas a Sai? Estoy segura que esta pisandote los talones. — resoplo la pelirroja, cerrando de golpe su espejo compacto.
— ¿Qué hay del Señor Uchiha? — contraataco, acercándose aun mas a su mesa sonriendo de forma victoriosa. Karin fruncio el ceño. — ¡Claro! Esta con "esa" ¿Cierto?
La pelirroja apretó sus dientes de manera tal que podría escuchar el rechinido de ellos, mi cabeza estaba confundida, cuando Ino dijo "esa" no tenia ni idea de quien podrían estar hablando; es decir... ¿Acaso el Señor Uchiha tenía a otra mujer en su despacho?
Si ese era el caso (cosa que es cierto) este tipo no tenía escrúpulos.
— Bueno, — se alejo de ella moviendo la carpeta en sus manos hacia mi dirección — he venido fue a dejarle estos documentos a Sasumika-chan.
— ¿A mi? — pregunte con un tono dudoso, pero aun recibiendolos — ¿Por qué?
— La señorita Uzumaki esta de malas hoy, en fin, ella siempre esta de malas los días como hoy. — poso una mano en su escritorio, dibujando esa sonrisa socarrona en sus labios. — Ya que "esa" mantiene ocupado al Señor Uchiha, por lo que, no te necesita para nada.
— Disculpen. — ambas chicas me miraron a la par — ¿Quien es "esa"?
Karin alzo su mentón de forma orgullosa dando entender solo una cosa, ella no respondería a mi duda. Ino volvió a su postura normal cruzando sus brazos a la altura del pecho, me miro por un segundo con un brillo especial en sus ojos, cosa que daba un poco de mala espina de su parte hacerlo.
— ¿Qué tal si entregas esos documentos? — sugiere, dándose la vuelta para salir del lugar — te esperare en la vicepresidencia, asugurate que el Señor Uchiha los firme. ¿Vale?
Asentí de manera mecánica, en tanto Karin volvía a resoplar dandome la espalda como pasando de todo, Ino alzo sus manos despidiendose retumbando sus tacones en el eco de este lugar.
Bien, por los momentos solo debía de entregar estos documentos al Señor Uchiha para que los formases, después buscar a la señorita Yamanaka y daraelos. ¿Qué tan difícil podría ser aquello?
Mejor no lo hubiese pensado.
Al igual que siempre, toque la puerta de la oficina de Uchiha Sasuke anunciandome como debería de hacer, aunque no recibi respuesta alguna ¿Acaso le gustaba hacerse el importante?
Regularmente pierdo los estribos de la nada, nunca me ha gustado esperar ni que me esperen por lo tanto me agrada las cosas como deben de ser, ordenas e impecables por lo que Yamanaka Ino recibirá sus documentos hoy mismo. Tomando la decisión por mi misma, abri la puerta del despacho entrando como si nada, entrando como en mi casa, pero sobre todo, entrando sin medir las consecuencias. Menuda idiota.
Mis ojos se enfocaron de inmediato en otra escena parecida a la que vivir al conocer a Uchiha Sasuke aunque ligeramente diferente, en esta ocasión no tenía a la chica sentada en su escritorio sino en su regazo manteniendo las manos de ella en sus hombros, en tanto el solo tenía las suyas en la cintura de ella. Yo me congele al instante. ¿Acaso seria mi destino verlo en este tipo de ocasiones? ¿O simplemente era muy indiscreta? Sea como sea eso no sería nada bueno.
La chica que se mantenía de espaldas a mi, alejo sus labios de su acompañante dejándose mostrar ante mis ojos con una expresión sera. Ella... ella es realmente hermosa, ojos verde jade, piel blanca como la nieve, cabello corto hasta el mentón color rosa viejo, y esas ropas estilosas del último grito de la moda. Si. Esta mujer no era cualquiera ella es muy importante, de hecho, todo lo que emana es belleza, serenidad y la patente de ser alguien con dinero que derrochar.
— Lo... lamento Señor Uchiha. — comencé a hablar, con voz monótona como si nada importante — pero la señorita Yamanaka necesita estos documentos firmados por usted.
— Claro, — suspiro un poco desinflado — no hay problema Sasumika.
— Asi que tu eres Sasumika — dijo la mujer con voz melodiosa, al igual que el canto de una sirena en tanto colocaba los documentos en la mesa del Uchiha — la nueva pasante de Karin ¿no?
A simple vista esta mujer parecía ser muy buena persona, de hecho, en verdad lo era pero dentro de ella habitaba algo que es dificil de describir.
— Vamos Sakura, no vayas a espantarla ¿si? — río el hombre con gracia, mirando a la pelirosa... ¿Dulcemente?
En pocas palabras. ¿Quien era en realidad esta mujer?
— No lo haré — lo imito, posando su mano en la espalda de él — En fin, no acostumbro a ser grocera asi que me presentaré. Soy Uchiha Sakura, la esposa de Sasuke.
Uchiha Sakura.
Uchiha Sakura.
Su esposa.
Esposa.
¡Este tipo en verdad era un sin escrúpulos! Ahora entendía a la perfección el porque del mal humor de Karin, el Señor Uchiha engañaba a su esposa con su asistente ¡Menuda broma!
Ahora la pregunta del millon seria mirandola tan acaramelada junto a su esposo... ¿Ella sabia? ¿O hacia caso de omisión a ello?
La mujer dejo a un lado al hombre disculpandose por ese acto de exhibición frente a mi, es que este tipo de cosas no se pueden evitar cuando tienes a una persona que amas mucho, de hecho, me preguntó si tenia a ese alguien especial en mi vida. La mirada del Señor Uchiha se poso en mi interesado, pero como siempre ignore eso. Yo no tenia tiempo para amoríos.
— Lastima, eres tan joven ¿Diecinueve cierto? — asentí con la cabeza de forma monótona — oh a tu edad yo me estaba casando ¿Verdad Sasuke?
Horita que lo mencionaba, hace unos cinco años atrás mi hermana mayor Nagisa hizo mucho revuelo por la boda de un Uchiha, para ese entonces mi mente ocupaba mas espacio en los libros y mis estudios. Obviamente mi mente maquino que se trataba del mayor de estos, no el menor, aunque recuerdo claramente la felicidad de Nagisa al recibir la invitación, invitación que en realidad nunca.fue de ella.
— ¡Vamos Sasumika! — reclamaba nuevamente, halandome un brazo en tanto leía un libro — ¿Sabes que sera el evento del año? ¡Es un Uchiha! ¿Entiendes? ¡Un Uchiha!
A mi me tenia sin cuidado si era un Uchiha o Kuro, lo importante es terminar de leer este libro para seguir mis estudios avanzados.
— No me importa, Nagisa. — comente — Pidele a mamá o papá que te acompañe ese tipo de lugares me enferman.
— Aburrida... — vocalizo las palabras, separándose de mí — el casamiento de una joven modelo y un Uchiha. ¿Saben lo que dijeron los fans de Sakura? ¡Qué solo por ser un Uchiha lo aceptarían! ¿Puedes creerlo?
Mi hermana Nagisa vivía su mundo en la farándula, desde pequeña siempre le importaba era ese tipo de cosas, aunque solo nos llevaramos dos años de diferencia nuestros padres mantenían una fuerte posicion en sus palabras. Yo era mucho mas madura que ella.
— ¡He vuelto! — anuncio una voz, entrando a la sala un hombre de ojos grices y radiante sonrisa — Oh... veo que has recibido la invitación de los Uchiha.
— ¡Si! Tadashi y quiero ir pero la gruñona de Sasumika — giro en un segundo fulminandome con su mirada — no quiere.
— Vamos, vamos — río alegremente viendo el puchero de su hermana menor, colocando una mano en su cabeza y sacudiendo sus cabellos — Yo ire contigo ¿Bien?
— ¡Si! — grito de manera euforica.
Katsuki Tadachi, mi hermano mayor de veinte cuatro años para ese entonces, es el soberano de las empresas A.K correspondientes de nuestra familia. Nosotros somos especializados igualmente en tecnologia, aunque mas en el enfoque medico, en pocas palabras en la creación de aparatos para hospitales y clínicas. Colocandonos en número uno en eso, mas sin embargo, al ser nuestra familia bastante amplia teníamos bastante campo en otros ámbitos como turismo, concesionarios y hasta centro comerciales.
¿Quien manejaba aquello? Tadachi.
— Te he traído algo que has querido desde hace bastante tiempo — menciono recordando algo, lo observe con curiosidad en tanto iba por su maletín — se que te gustara.
¿Qué si me gusto? ¡Lo ame! Pues al verlo mi expresión sin vida cambio a una radiante sonrisa emocionada. Era un libro. Pero no uno cualquiera pues es un libro de administrativa empresarial, Tadachi en verdad daba en el blanco con mis deseos.
— Se cuanto lo estabas buscando. — me dijo, entregandolo en mis manos — asi que... tengo un contacto por lo tanto, alli lo tienes.
— Gracias, gracias ¡Muchas gracias Tadachi! — hablaba con voz apresurada y enérgica.
— ¿Como es que con un libro de esos te sonrias? — repocho Nagisa, dejando su alborotados gritos de lado — De hecho, solamente a Tadachi le sonries ¡Nunca a mi! Ni cuando te invite a la gran boda Uchiha.
— Nagisa, a Sasumika no le gusta ese tipo de cosas — sonrio de manera forzada — mucho menos las familias aristócratas como los Uchiha y Haruno.
Luego de eso sus palabras me entraban por un oído y salían por el otro, ya nada me importaba pues tenia mi apreciado libro para estudiarlo con calma.
Aunque claro, tuve que aguantar como Nagisa reía, cantaba y tarareaba mientras me mostraba los posibles vestidos que usaría en esa boda, ya que ninguno de mis padres asistiría lo haría Tadachi y Nagisa en su lugar. Que emocionante.
Ahora volviendo al presente, viendo a esta pareja recordaba lo fracasados que resultan ser las bodas entre jóvenes, no son como resultaban las de antes en pocas palabras mis abuelos.
— ¿No escuchaste de eso cuando estabas mas niña? — pregunto la mujer con inocencia, no sabria si fingida o de verdad — fue muy mencionada.
— Si, de hecho, mis hermanos fueron a ella. — respondi como si nada.
— ¿Tus hermanos? — pregunto extrañada.
— Si, Katsuki Nagisa y Katsuki Tadachi. — explique con naturalidad — mis hermanos mayores.
Uchiha Sasuke abrió los ojos a par como recordando algo, por otro lado su esposa coloco su boca en forma de "o" ocultandola detras de su mano, en tanto yo seguía con mi expresión congelada.
Era por estas razones que odiaba ir a reuniones sociales de mi familia, la manera que reaccionaban esas personas ante algo era de la misma forma que esta mujer, muy sobre actuada y casi forzosa. Para ese entonces solo quise fue escapar.
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