X
Silly Loves Song
Silly Loves Song
Desde siempre tengo presente el odiar esa fecha, los malditos adornos super arreglados juntos a esos colores chillones para mis ojos los cuales son el rojo y el rosa, ni si quiera mencionar esos cursos mensajes de tarjetas, y sobre todo, ese desborde de personas tratando de ir con la estúpida tradición. ¿Qué tiene de malo estar soltera ese día? Jamas le he dado mi vista mala, es decir, aquellos ciegos no ven que ese día solamente es exclusivo para el consumo excesivo y el reinado de la estupidez humana. Llevaba dieciséis años de mi vida celebrando ese fecha completamente sola, por lo tanto, tiendo a pasarla tal cual fuese una fecha mas del calendario. No obstante, este año las cosas podrían ser diferentes, porque tenia a alguien que valía pasar por alto mi ritual de soledad. Es decir, no espero recibir un peluche gigante con un corazón en el pecho que diga “TE QUIERO”, menos chocolates, para mi era suficiente compartir el día con Sasuke, ese y cualquier otro. De igual manera, nunca hablamos del tema quizás porque se nos paso o simplemente no es de suma importancia. Fue recien el lunes, cinco días antes de San Valentín que comencé a pensar realmente sobre el tema, fue cuando nos encontrábamos ensayando los R.e.d los temas para las competencias, donde tomamos asiento sin conocer que uno de nuestro miembro del consejo nos lanzarían una bomba.
— Chicos, tengo que anunciarles una noticia — anuncio Sasori levantándose de su silla de manera inesperada.
Hidan parecía tomado totalmente fuera de si, aparentemente no tenia ni idea de lo que su amigo estaba por hacer.
— Como deben de saberlo llevó saliendo dos años con Shiori Nadachi, una de las chicas del colegio hermano de Red y hace unos meses nos comprometimos.
— Eso ya lo sabe todo el mundo, Sasori. No paras mandarle regalos de todo el mundo a la chica. — dijo bastante fastidiado Nagato.
— No es solamente eso, ocupas el tercer puesto, luego de Amu y Hidan, dedicados enteramente a sus parejas. Son… bastante empalagosos aveces. — dijo una chica de ojos azules y cabello prácticamente plateado, conocía en este momento el nombre de todos los R.e.d, ella es sin duda Chizuka.
— ¡No es verdad! — protestaron a coro Hidan y Amu.
Unas cuantas risas se escucharon en todo el lugar, Sasori aclaro su garganta y alzando una de sus manos sugirió silencio. Luego de encontrarlo, prosiguió.
— Bien, a lo que me refiero es a… este fin de semana… — su rostro se iluminó con una sonrisa de niño pequeño al recibir un regalo — Shiori y yo… quisimos adelantar un poco las cosas. Por lo tanto, tengo el agrado de invitarlos oficialmente a nuestra boda celebrados a comienzos de junio.
Se produjo un breve silencio, luego seguido de ello, un griterio se destapó en todos los rincones del salón. Hidan y Sasuke se avalanzaron sobre Sasori quienes los recibió con mucha alegría. Sinceramente estoy totalmente fuera de mi, es decir, siendo una persona tan joven como lo es él tomara un decisión tan contundente tal cual era esta. Pero estamos hablando de Sasori, lo poco que llevo conociendolo, me ha demostrado ser determinado, responsable y un muchacho muy maduro para sus dieciocho años. No daría su brazo a torcer.
— ¡Sasuke, Hidan! ¡Apartence a un lado! ¡Llego nuestro turno de abrazos! — exclamó Sana riendo a carcajadas.
— Mejor olvidalo Sana, puede que llegues a un acuerdo con Sasuke, pero dudo mucho que luego de enterarse de esto Hidan quiera soltarlo — exclamó Shizuka
— Por favor, un poco de compresión. Hidan a perdido al amor de su vida — dijo una muchacha pelirroja de ojos bosque soltando una risita, Mia.
— Miralo solamente, ya esta moqueando — se burlo abiertamente de él Amu.
— ¡No es verdad! — trato disimular Hidan quitándose las lágrimas de su rostro, a la par de limpiar su nariz — solo es un poco de alergia, es todo.
Sasori le dio un fuerte abrazo a su amigo, riéndose a carcajadas.
— Hidan no te comportes como un niño, que me case no quiere decir dejarte a un lado. Siempre seras mi mejor amigo. — trato de consolarlo Sasori.
— ¡Nada que ver! Es solo… solo… dios amigo… ustedes dos se merecen el uno al otro… ¡Se han muy felices! — Hidan comenzó a sollozar en el hombro de Sasori sin control, mientras este mantenía una expresión de incredulidad en su rostro, dándole algunas palmaditas en la espalda.
— Sasori ¿No quieres cambiar de novia? Hidan con vestido debería de lucir fenomenal — bromeo Nagato a carcajadas.
La gran mayoría soltó un carcajada ante ese comentario, pero por alguna razón, el imaginar a mí amigo Hidan de esa manera me resultaba completamente diferente a “fenomenal”. De hecho, producía escalofríos de la impresión.
Luego de que Hidan se calmara pudimos al fin darles nuestras felitaciones a Sasori, era increíble como todos los R.e.d recibieron la noticia con alto entuciasmo. Tal vez hacer la nueva en este sitio, se me hacia un poquito encajar en cosas de este tamaño, aun asi, el calor y compañerismos palpados en el aire eran tan parecidos al coro de Konoha. Acompañada de mis compañeros de cuarto fuimos a darle a Sasori un abrazo, aunque justo después de eso pareció recordar un pequeño detalle.
Luego de que Hidan se calmara pudimos al fin darles nuestras felitaciones a Sasori, era increíble como todos los R.e.d recibieron la noticia con alto entuciasmo. Tal vez hacer la nueva en este sitio, se me hacia un poquito encajar en cosas de este tamaño, aun asi, el calor y compañerismos palpados en el aire eran tan parecidos al coro de Konoha. Acompañada de mis compañeros de cuarto fuimos a darle a Sasori un abrazo, aunque justo después de eso pareció recordar un pequeño detalle.
— ¡Casi se me pasa por alto! He hablado con Shiori y nos gustaría que los Andaluz y los R.e.d hicieran una presentación en conjunto para la boda, es una excelente oportunidad para ambos grupos.
Nuevamente el ruido de alegría se extendió por todo el sitio, algunas chicas chocaban palmas con otras en tantos algunos muchachos soltaban suspiros. ¿Qué significaba esto? Me aproximen a Tadase para que me explicara un poco las cosas.
— ¿Los Andaluz? — pregunte extrañada.
— Es el nombre del coro de San Patrick, colegio hermano de Red, — relataba Tadase — son bastante buenos, aunque no tan famoso como nosotros. El no presentarse en las competencias fue por cuestión de tiempo.
— Ikuto esta en el coro — dijo muy emocionada Amu metiéndose en la conversación, Tadase le rodeo la mirada con fastidio — deberías escucharlo cantar Lizi, le quita la respiración a cualquiera.
— Pero nadie la gana a su vocalista — intervino también Akito.
— Sasuniki Uchiha — anuncio Tadase — la voz de esa chica es claramente bendecida por los mismos dioses.
Me sorprendió volver a escuchar ese nombre, Sasuke me habló un poco de su prima pero al parecer, era un personaje con mucha popularidad.
— Definitivamente mi ejemplo a seguir — dijo suspirando Amu — aunque no entiendo que hace con un tipo como Yahiko, inclusive Nagato es mucho mas atractivo.
— Pero debes de admitir que Nagato es un poco escalofriante, no es ni de estrañarse que halla terminado con él — opino Akito.
— ¿Que hay de malo con Yahiko? — pregunte extrañada.
— En lo absoluto, solamente parecieran no tener mucha química. Es todo. — dedujo rápidamente Tadase.
Entonces Sana se aproximo a nosotros, de imprevisto.
— ¿De hablan? ¿De que hablan? No es de amigos excluir a otros — dijo con mucha euforia.
— Le estábamos comentando a Lizi sobre Sasuniki — contesto Akito.
— Oh… pensé que era algo mucho mas entretenido — hice un leve puchero desepcionada — de todas maneras, los chicos han pedido que cierren la boca. Aun quedan cosas por mencionar.
Todo el mundo aguardo silencio, esperando a los últimos anuncios de Sasori, Hidan y Yahiko.
— Esta misma noche le hablare a Sasuniki para acordar una fecha y así comenzar a practicar todos — declaro Yahiko — Intentaremos pedirle al colegio unos días para las practicas, pero realmente dudo que lo hagan, por lo tanto puedo vernos privados de algunos de nuestros fines de semana.
— ¿Como que privados? — pregunto Akito.
— Aun no es muy seguro, tal vez seria cuestión de organizarnos pero probablemente tengamos que practicar todos los fines de semana, tenemos poco tiempo hasta las fechas. Debemos prepararnos para privarnos de la libertad de los fines de semana. — respondió Yahiko.
Bien, eso estaba empezando a agustiarme un poco, porque mis fines se semana era los únicos donde podría ver a mi familia y amigas. No quiero de ninguna manera perder eso.
— Tranquilos, ya encontraremos la manera de resolver esto — trato de calmarnos Hidan — además, recuerden que estaríamos haciendo esto por nuestro quedido Sasori.
Sasori nos sonrio a todos nosotros de una manera tan jovial y dulce que es imposible decirle no, suspiramos con resignación, aprobando de manera unánime presentarnos en la boda.
Se dio por finalizada la reunión de los R.e.d y con ella, todos comenzaron a desalojar el salón. Como era de suponerse, Sasuke salió disparado con Sasori e Hidan, es su forma mas idónea para evitarme. No saben cuanto me ha costado acostumbrarme a eso, el estar separados tanto tiempo, el mirarlo y no poder decirle nada, aunque me este muriendo de unas ganas incontrolables de conversar un poco con él. Aun asi, los mensajes de texto eran frecuentes y de vez en cuando lograbamos encontranos en algun momento a solas, por mucho que fuese solo minutos.
Se dio por finalizada la reunión de los R.e.d y con ella, todos comenzaron a desalojar el salón. Como era de suponerse, Sasuke salió disparado con Sasori e Hidan, es su forma mas idónea para evitarme. No saben cuanto me ha costado acostumbrarme a eso, el estar separados tanto tiempo, el mirarlo y no poder decirle nada, aunque me este muriendo de unas ganas incontrolables de conversar un poco con él. Aun asi, los mensajes de texto eran frecuentes y de vez en cuando lograbamos encontranos en algun momento a solas, por mucho que fuese solo minutos.
Tome mi bolso para prepararme para salir, Tadase se aproximo a mi para ayudarme a recoger algunas cosas.
— ¿Se te esta haciendo un poco difícil? ¿Cierto? — me preguntó leyendo mis pensamientos.
— Algo… pero todo vale la pena — le sonreí ligeramente.
Tomamos nuestras cosas y emprendimos nuestro camino, en la puerta nos esperaban Sana y Akito.
— ¿Donde esta Amu? — pregunté mirando hacia los lados.
— Hablando con Ikuto por teléfono — declaro con asco Sana — a menos tener la oportunidad salio disparada como bala.
— No quiero ser cruel ni mucho menos pero, espero que terminen — confeso Akito — Amu tiende a hacerme perder la cabeza cuando sale con muchachos, pero no ha logrado fastidiarme tanto como con este.
— No es solo eso, aquel chico… ¡Santo dios! ¡Quiero vomitar sobre él! — exclamó con fastidio Sana — Ni entiendo como la soportas Tadase, es decir, pareces igual a un iglu en la antártica. Después de todo, ella es tu mejor amiga.
— Le resto importancia al asunto — se encogio de hombros con indiferencia Tadase — Si Amu esta contenta con su relación actual, no tengo ningún derecho de reclamarle nada. Es mas, nuestro deber como amigos es apoyarla en todo, inclusive si sale con alguien como Ikuto.
— Tadase tiene razón — señalo Akito.
Tadase podría decir lo que quisiera, es mas, apostaba mi colección de bolsas de mano que sus palabras estaban llenas de hipocrecia, porque si te detallabas solo un segundo a mirar sus ojos descubrías su dolor. Obviamente no estaba para nada contento que Amu estuviera con Ikuto, pero no podía hacer nada, él era su mejor amigo y debía limitarse a fingir estar feliz de tener una relación con ese sujeto. Sentía el dolor de mi amigo, a estas alturas del partido, estaba empezando a hacerlo mio también.
Fue en ese momento que fui atacada con la guardia baja, Sana quien decidió hacer esa pregunta del infierno, no solo hizo recrobar mis demonios vida sino también realizar la fuente de todas mis desdichas.
— Lizi… ¿Tienes planes para este sábado? — la manera que me sonreía daba un poco de escalofríos.
Aunque, nunca me había detenido a pensar con detenimiento aquello, sin duda alguna, estaba parada sobre el limbo sin ninguna palabra racional que responder.
— Mmm… yo… no lo se… ¿Por qué? — le dije de forma pensativa.
Sana miro a Akito y Tadase con una sonrisa amplia, ellos simplemente suspiraron.
— Te lo dejo a tus manos, Sana, para mi es problemático explicarlo — dijo Akito.
— Los chicos y yo pensamos que podrías unirte a nuestro pequeño grupo del “El club de los corazones solitarios” — declaro Sana.
La mire extrañada, sin entender absolutamente nada de lo que decía, al parecer ella se dio cuenta de ello porque soltó una carcajada. Akito miraba con interes seguramente pensando el como se las emplearía su amiga para explicarme todo.
— ¿De que se trata? Y por favor, no menciones a los Beatles, que se la clara referencia de ello — pregunte elevado mi mano.
— Veamos — comenzó Sana — el año pasado para estas mismas fechas Amu fue notada por uno de sus tantos ex-novios, deberías de haberla visto, se la pasaba llorando por todos los rincones lamentándose y en las noches parecía un espanto. — no se porque pero ese comentario me dio algo de gracia — Fue cuando decidimos crear “El club de corazones solitarios” ya que ninguno teníamos pareja, nos reunimos para ir a cantar en un restaurante o bar se turno. Decidimos que si estamos este año sin parejas, volveríamos a hacerlo, debes de darte cuenta que Amu nos abandonara para pasarla con Ikuto. Así que, podrías unirte a nosotros tu voz sería de gran ayuda en nuestro grupo, con tal como estas soltera…
Esa palabra cayo sobre mi como agua helada, Sana tenia razón, para muchas personas yo seguía siendo una persona sin pareja porque no sabían la naturaleza de mi relación con Sasuke. Y aun así, nunca nos planteamos que eramos, es decir, por encima se notaba nuestra creciente atracción el uno por el otro, pero… ¿En verdad estábamos siendo serios? Eso me estaba inquietando un poco. Sumándole a eso el día de San Valentín, comenzaba a pensar seriamente sobre pasar el día con Sasuke, y si, pienso que es ridículo, la celebración del consumismo humano y otras porquerías mas. Sin embargo, seamos sinceros, ¿cuando tendré la oportunidad nuevamente de pasarlo con alguien tan increíble como Sasuke? Es sumamente raro que ninguno de los dos halla pensado en esto antes.
— ¿Te pasa algo Lizi? — pregunto preocupada Sana.
— ¿Eh? No, solamente estaba meditando que estoy confusa sobre lo que haré ese día — respondí tratando de formar una sonrisa tranquila.
— Tómalo en cuenta, nos vamos advertir un montón. Lo afirmo. — me animo Sana.
— Lo pensare, prometido — intenté seguirle la corriente.
Fuimos a cenar, mientras ellos seguían hablando sobre su grupo, bueno, la que hablaba hasta por los codos era Sana y de tanto en tanto Akito para aclarar unas cosas. Tadase sorpresivamente se mantuvo callado durante toda la cena, el simplemente se limito a sonreír o hacer una mueca de algun comentario, era de esperarse que Amu no se presentara a cenar. Quise presrtarle atención al relato de Sana que muy emocionada estaba, pero por mas de ponerle empeño era imposible hacerlo, mis pensamientos se veían presos de querer reunirme con Sasuke para hablar. Lo tomaba en cuenta, el poder reunirnos en San Valentín es un riesgo increíblemente alto, pero como todos se encontrarían reunidos con sus parejas no nos tomarían atención. Además, dudo que Jenna se preste para perseguir a su primo en esas festividades. Seria absurdo. Aunque algo esta claro, con tocar la puerta no perdería nada.
Terminamos la cena y de inmediato subimos a nuestra habitación, en eso momento yo desconocía por completo lo tenso que se pondrían las cosas. Encontramos a Amu hablando aún por celular, recostaba sobre su cama mirando al techo, moviendo sus piernas con frenesí y teniendo una expresión de una completa boba atolondrada.
— ¿Qué me amas? ¡Pues yo lo hago mucho mas! — decía Amu completamente idiotizada.
Sana y Akito la miraron completamente asqueados, la verdad hasta yo sentí el mismo sentimiento, es decir, Amu es una chica sumamente simpática siempre y cuando no tengamos a su novio en medio. En cuanto a Tadase, comenzó a buscar su ropa para cambiarse ignorando por completo el discurso amoroso.
— ¿Quieres colgar esa maldita llamada? ¡Eres molesta! — demando Sana arrojandole a la cara una almohada a la enamorada.
— ¿Como? Si… mis amigos acaban de llegar — siguió hablando como si nada Amu.
— Y te patearan el trasero si no dejas ese teléfono — la desafío con la mirada Sana.
— Aguarda un segundo Sana — le pidió Amu, pasando olímpicamente de ella y retomando su conversación con su novio — Obviamente que nos veremos este sábado, amor. ¿Recibirás mi presente?
— Vamos Amu, sigue hablando mañana por favor — insistió esta vez Akito.
— ¡No puedes pedirme solo galletas! Esta vez sera algo mucho mejor que eso — siguió en su conversación Amu.
Fue en ese momento donde Sana perdió totalmente la paciencia, llegó hasta Amu arrebatandole el celular.
— ¿Ikuto? No sabes cuanto lo siento interrumpir su… “amorosa conversación” pero todos aquí estamos cansados, continúen mañana. Adiós. — dicho esto Sana corto la llamada.
Creo que no debía de hacer eso, porque inmediatamente salto sobre Sana como si fuera su peor enemiga.
— ¡¿Quien te dio el derecho de hacer eso?! — grito Amu furiosa.
— ¡Eres jodidamente insoportable con ese chico! ¡Date cuenta!
Las chicas comenzaron a empujarse mutuamente, bien, eso estaba empezando a asustarme un poco. Al parecer, Tadase no iba a pasar esto por alto porque se coloco en medio de las dos.
— ¡Paren de una vez! — ordeno Tadase tratando de imponerse.
— ¡Nadie a querido escuchar tu opinión sobre mi relación con Ikuto, Sana! Si estas frustrada por ser una de las posibles candidatas para salir con un pájaro… ¡No es mi problema! Pero aun mas… ¡No le tires tu frustración a los demás! — le grito Amu.
— ¡Mas te vale que te retrates de lo mencionado Hinamori Amu! ¡Por que de lo contrario…! ¡Treapare el suelo con tu cabello! ¡Te lo juro! — rugió sumamente furiosa Sana, tratando de pasar por los brazos de Tadase que eran su muro de contención.
— ¡Te reto hacerlo! ¡¿Qué esperas?! — la desafío Amu, igualmente imitándola.
— ¡Ya cálmense ustedes dos! — grito Tadase, tratando de contener mas a Sana — Amu… por favor…
— Déjala ya Tadase, parece que la señorita Hinamori ha perdido totalmente el sentido de lo que se trata tener amigos, después de todo, prácticamente los ignora… — dijo Sana con mucho rencor.
— ¡¿Podrían ya dejar de peliar de una puta vez?! ¡Vayan a dormir! — interrumpió Akito, sorprendiendome hasta de una manera increíble — Discutiendo, discutiendo y discutiendo como niñas malcriadas. ¡Son tan fastidiosas aveces! ¡¿No lo habían tomado en cuenta?!
Unos segundos permaneció la tensión entre los cinco hasta que finalmente, Tadase soltó a Sana y Amu dejo de escalar por él primero en su espalda, dirigiéndose cada uno a su cama. Nadie dijo nada en ese momento, ni durante todo la noche, seguramente pensábamos que esto se debía al estrés producido durante todo el día. Termine de cambiarme y cubrir la jaula de Inu, de forma inmediata me metí en mi cama para tratar de conciliar el sueño, mis compañeros no tardaron mucho en lograrlo. Pero yo no podía hacerlo, no solo porque quedo una mala sensación en el cuerpo ante la discusión de hace un rato, también se encontraba en mi mente rondando lo de San Valentín. Tenia que hablar con Sasuke cuanto antes, es por eso que con mucho disimulo tome mi teléfono para mandarle un texto:
“Mañana luego de clases encontremonos tu sabes donde. Lizi”
Simple pero directo, solamente esperaba que Sasuke leyera el mensaje y se apareciera el día de mañana. Ahora teniendo un peso menos sobre mis hombros podría dormir, o al menos eso pensé, no pude evitar escuchar con atención unos pequeños sonidos cerca de mi. No podía creerlo al comienzo, eran sollozos, sollozos cercanos a la cama junta a la mía. Era Tadase. Una parte de mi se quebró en ese mismo instante, sujete mi pecho con ambas manos, realmente su dolor estaba llegándome.
★★★★★★★★★★★★
El martes luego de clases, tenia entendido lo que debía de hacer; a casi nada de haber sonado el timbre salí apresurada en dirección a los jardines de Red, esperando a encontrarme con Sasuke. Realmente era una completa odisea esquivar la avalancha de alumnos desesperados por ir a su habitaciones, pero como siempre me las arreglaba para realizar lo imposible, aunque admitiré sentir que mi alma se congelaba al mirar a Jenna. Estaba hablando por teléfono, por lo tanto no me presto tanta atención pero de igual manera me miro de forma amenazadora, en verdad tenia una ganas de saludarla con mi mano mientras movía mis dedos con signos de burla. Pero no lo hice, me limite a sentir ese picor de satisfacción a lo que iba hacer, si tan solo supiera…
Llegué a los jardines de Red adentrándome al laberinto, a estas alturas me memorice muy bien la instrucciones para poder llegar aquel hermoso lugar, que se encontraba vació, al parecer Sasuke no llegado ¿Había recibido mi mensaje? No lo se pero en tanto pasaba el tiempo comenzaba a disminuir mi emoción para ser suplantada por otra cosa, quizás no podría verlo. Siendo las 5:17 pensé en encaminarme a mi habitación, no vendría y esperarlo un minuto mas sería una total estupidez, pero no medí o mas bien, no escuche los pasos de una persona detrás de mi que tocaba mi hombro. Respingue del susto.
Llegué a los jardines de Red adentrándome al laberinto, a estas alturas me memorice muy bien la instrucciones para poder llegar aquel hermoso lugar, que se encontraba vació, al parecer Sasuke no llegado ¿Había recibido mi mensaje? No lo se pero en tanto pasaba el tiempo comenzaba a disminuir mi emoción para ser suplantada por otra cosa, quizás no podría verlo. Siendo las 5:17 pensé en encaminarme a mi habitación, no vendría y esperarlo un minuto mas sería una total estupidez, pero no medí o mas bien, no escuche los pasos de una persona detrás de mi que tocaba mi hombro. Respingue del susto.
— ¡Sasuke! — grite exaltada.
— ¡Tranquila, no te asustes! — me dijo Sasuke riendo a carcajadas. Lo mato — Tuve que tomar otro camino hasta aquí, lamento la demora.
No obstante, mi corazón seguía latiendo fuertemente, no era por miedo, se trataba de entender que nuevamente estábamos juntos en secreto en este lugar sacado de cuento de hadas. Sasuke me acerco hasta él y me beso, de inmediato parecido a encender una chispa en un incendio todo mi cuerpo convulsiono, sentirse tan bien como lo hacia debería considerarse un total delito. Nos quedamos unos minutos de esa manera, abrazados, dándonos cortos y placenteros besos en medio de la caída del sol, que caía sobre nosotros parecido al roció mañanero. Sasuke comenzó a acariciar mi cabello con delicadeza que me producía suspiros, con cada caricia colocaba de cabeza a todos mis sentidos llevándose consigo mi racionamiento y dejando las ganas de sentir. No podía seguir permitiendo que siguiera consintiendome de esta manera, sino, de lo último en mi pensamiento seria hablar y en verdad necesitábamos tener una conversación seriamente. Deje de besarlo, tomando mis distancia lo mas prudente posible, es decir, unos pocos centímetros; aun podía sentir la respiración de Sasuke cerca de la mía, mientras una nube de aquel humo blanco producto del frío se formaba entre nosotros.
— ¿Hice algo incorrecto? — pregunto Sasuke preocupado.
— Lo menos que has hecho esta mal, el problema reside en todo lo contrario y… necesito hablar contigo… solamente me estas es desconcentrando… — le dije completamente colorada hasta las orejas.
Sasuke comenzó a reír y me dio un beso en la frente, tomo una de mis manos y me guío en dirección a uno de los bancos, nos sentamos junto yo me acomodé sobre su hombro mientras él me sostenía aún mi mano, congelada por el frío de aquel día.
— ¿Qué ocurre Lizi? — me pregunto Sasuke bastante intrigado.
— Bien, necesito que escuches una propuesta y esperaba obtener tu vista buena — le dije sonriendo.
— Tratándose de ti… obviamente accedería — me dijo besándome nuevamente — entonces dime, soy todo oídos.
— Si te soy sincera, no es algo que estoy acostumbrada hacer, es mas, lo detesto a mas no poder pero… estuve pensandolo un buen rato y… San Valentín, a mi… me encantaría pasarlo contigo. Solo si tu quieres, claro. Podemos buscar un lugar sin mucha gente si temes toparnos con Jenna… tan solo… muero por pasar ese día contigo — le conté todo muerta de la vergüenza, pensando en que tal vez podría compararme con uno de esos muñecos ridículos para la festividad.
Fue en ese momento cuando la sonrisa de Sasuke desapareció, su expresión me espanto un poco, porque estaba un poco, no corrección, bastante incomodo con mi propuesta. Entonces caí en cuenta de algo, este tema lo estaba evitando.
— Lizi, en verdad estaría encantado de pasar ese día contigo — me dijo forzando una sonrisa — pero en realidad… tengo un compromiso ese día, el cambiarlo es sumamente imposible. Lo lamento.
— ¿Compromiso? — exclame confundida — espera… ¿En San Valentín tienes algo importante que hacer? pensé que ese día te la pasabas con tu familia o amigos.
— Si, tienes razón pero confía en mi, si pudiera cancelarlo todo para estar contigo lo haría pero… no puedo. Si quieres te compensaré, podríamos vernos el domingo o incluso hacer algo el viernes. — me dijo Sasuke prácticamente suplicándome.
— Parece bastante importante, ¿puedo saber de que se trata? — pregunté intentar no sonar dolida, lo que menos quería era darle a entender a Sasuke que soy una psicótica.
— Solo negocios, ya sabes, cosas de mi familia — dijo Sasuke queriendo salir del paso — Por cierto ¿Qué ocurrió exactamente en tu habitación anoche? todo el mundo pudo haber escuchado ese griterío.
— Sana y Amu tuvieron una pelea por su novio, pues creo que Amu esta un poco fastidiosa. — respondí restandole importancia al asunto, en tanto no apartaba mi mirada de él.
— Suele ocurrir cuando se trata de Ikuto — suspiro Sasuke — cuando él empezó a salir con Chizuka no paraba de llamarla, estar pendiente de cada pasa de ella y controlarla por completo. Cuando la dejo fue bastante terrible.
— ¡No trates de salirte del tema Sasuke Uchiha! — exclame exasperada.
Silencio, eso fue lo que experimentaba en estos momentos, porque Sasuke simplemente bajo la mirada sin decir nada mas. Estaba llegando al punto limite de mi paciencia con nuestra situación, el no decirme nada, ocultarme hasta las cosas mínimas. ¿Tanto le costaba dejarse de ser el misterioso?
— Sasuke, me estoy agotando de que no me digas nada de tus cosas, si no me equivoco, sigo esperando la razón del por qué me hiciste pasar un infierno en la tierra y ahora esto de los “negocios”, que de extrema casualidad es el mismo día que San Valentín.
— Te dije que cuando hubiese el mejor momento hablaríamos…
— ¡¿Cuando encontraras el mejor momento?! — eleve un poco el tono de mi voz — Sasuke estoy confundida, no entiendo lo que tenemos, no si quiera se si puedo llamarla relación.
Me paré de golpe colacándome frente de él de brazos cruzados, Sasuke colocó una de sus manos sobre sus cienes esquivandome con la mirada, parecia que estuviera padeciendo de jaqueca o algo parecido.
— Respondeme aunque sea esto Sasuke: ¿Qué somos? si no puedes pasar San Valentín conmigo, lo comprendo, pero al menos dime…
— ¿Piensas que te estoy mintiendo? — Sasuke finalmente se digno a mirarme a los ojos, parándose frente a mí, con una expresión bastante seria —Lizi, ya te he dicho que me encantaría pasar ese día contigo pero se me presento esto y no puedo. No creo necesitar una invitación formal para saber que te quiero y pensé que tu menos, dijiste que estarías conmigo sin importar las consecuencias. Pues bien, estas son Lizi. En estos momentos no encontramos en la nada donde no puedo si quiera definirte lo que somos, por lo tanto, simplemente seremos Sasuke y Lizi, dos personas que se quieren. ¿Se te hace insuficiente?
Los ojos oscuros de Sasuke tenían un brillo opaco, pero a la vez, estaban muy pendientes de mi respuesta, era como si mis palabras fueran contundentes en este preciso momento, aunque la verdad, no tenía ni idea que pensar. Tenia muchas preguntas en mi cabeza sin respuesta alguna.
— Aun… no justificas que no seas sincero conmigo — le respondí suspirando.
Sasuke se aproximó a mí y comenzó a acariciar mi rostro. Su mirada era completamente triste, haciéndome parecer que le he roto el corazón. Nuevamente baje todas mis armas y termine abrazándolo, aferrándome a su cuerpo lo mas que puede.
— Te quiero Sasuke pero… no sabes cuanto me confundes, olvídate de San Valentín es lo que menos importa. Es que… no comprendo lo nuestro, no comprendo por qué no me cuentas lo que te paso, simplemente… estoy… preocupada y… siento que estoy en una balanza floja no… lo que menos quiero es… es perderte.
— Tengo ese mismo miedo Lizi, créeme, pero por favor aguarda un poco de paciencia ¿si? prometo contarte todo cuando realmente este listo. Solo… solo deposita aunque sea un granito de confianza en mi. — me dijo casi suplicando.
Suspire resignada, luego de todo ¿Existía otra opción en donde escoger?
— Supongo que… deberemos quedar este domingo — le dije intentando sonreír.
— Suena estupendo — sonrió con alivio — Gracias, eres la mejor.
Sasuke me besó e inmediatamente le correspondí, pero esto no queria decir que estuviera tranquila con esto. Comprendía la parte de Sasuke no estar aun preparado para poder hablar, sumándole el de hace poco volver a recuperar nuestros lazos el ser paciente jamas a estado en mis venas y mantener presente que aun persiste un secreto entre nosotros me inquietaba demasiado. Aun así, seguir quejándome no era una opción, estaba prácticamente anocheciendo y deseaba pasar mis últimos minutos con Sasuke a mi lado.
★★★★★★★★★★★★
Cuando regrese a mi cuarto faltaba poco para la cena, me encontraba tan cansada que lo único en mí mente era el tomar un baña y relajarme un poco a solas. Justo antes de girar el pomo de la puerta escuche dos voces y el sonido de una guitarra, sin hacer mucho ruido abrí la puerta solamente para percatarme de no interrumpir nada importante. Claramente ese día todo estaba en mi contra, porque claramente ese baño debía de esperar un poco mas. Tadase se encontraba sobre su cama rasgando la guitarra, en tanto Amu estaba sobre la suya manteniendo su celular mandando mensajes de texto. Jamas he sido del tipo chismosa que le gusta inmescuirse donde no la llaman pero, algo me dejo de pie allí en la puerta haciendome escuchar sin querer aquella conversación.
— ¿Qué harás este sábado Tadase? — preguntó Amu sin despegar sus ojos del celular.
— Te lo dije, le prometi a Sana y Akito ayudarlos con el “Club de corazones solitarios” — respondió Tadase sin dejar de rasgar las cuerdas de la guitarra.
— ¿Por qué no te vienes conmigo e Ikuto? Estoy segura que podra traer a…
— Sabes perfectamente que él y yo no nos llevamos bien, tu novio aparentemente tiene algo en contra de mi — respondio Tadase secamente.
— Si al menos… trataras de llevarte bien con él — bufo Amu con algo de niñeria.
— Lo he intentado, en verdad, pero simplemento no confió en él. — respondió Tadase concentrándose en su musica.
— No logro verlo. ¿Cual es la desconfianza con Ikuto? — pregunto Amu frunciendo el ceño muy extrañada.
— Es que su expediente es tan limpio… — exclamó con ironía Tadase.
— Vale, lo he pillado. Tal vez las cosas con Chizuka no funcionaron en el pasado, pero no quiere decir que conmigo sean iguales. Es decir, hasta los momentos no he tenido pelea alguna.
— Por supuesto — contesto tratando de restarle importancia al asunto.
Amu dejo su celular y se aproximó a la cama de Tadase, acercándose lo suficiente como para violar cualquier espacio de privacidad de mi amigo.
— Por favor Tadase, ven con nosotros — le pidió Amu sumplicando — es mas, tenía en mente ya a una linda acompañante para ti. ¿Te acuerdas de Lulu?
— ¿La que tenia una obsesión con Francia? Debes de estar loca.
— ¡Vamos! Es rubia y es bastante pegada a tus gustos — le respondió insentivandolo.
— Creo que olvidas algo por alto, Amu, pero que posea belleza o sea rubia no cambiara nada si de cerebro tiene una semilla de mostaza — exclamó muy seguro de si mismo Tadase.
— Pensaremos entonces en otra…pero por favor Tadase, eres uno de los chicos mas apuestos de Red. ¿Como es posible que aun estés soltero?
Ese último comentario hizo ruborizar a mi amigo, pude notarlo claramente desde mi sitio y no pude evitar darme algo de gracia.
— Simplemente no quiero salir con cualquiera — confeso Tadase — no al menos que… este muy enamorado de esa persona…
— Recuerdo que hace un tiempo no pensabas de esa manera — contesto Amu algo indignada.
— Creo que para ti es complicado de entender, pero estoy cansado de salir con cada chica que se ofrece hacerlo. Es tan falso y poco romántico. Prefiero pasar San Valentín con mis amigos — respondió seriamente Tadase.
— Oh por favor, no me empalagues con tus palabras — dijo riendo bastante divertida Amu.
— No quiero salir con nadie ¿Se te hace difícil captarlo? — contesto bastante molesto Tadase.
— No me vengas con esas Tadase, últimamente estas muy raro, mas callado que de costumbre. ¿Qué te ocurre exactamente? Sobre filosofar como es el amor y el no querer salir con chicas. Simplemente no comprendo, hasta estoy comenzando a pensar que tu y Lizi… bueno… luego de todo ambos pasan mucho tiempo juntos. Pero se que no eres de lo que…
Amu no pudo terminar la frase, la mirada de Tadase lo decía todo y debo admitir, que ese comentario no me agrado en lo absoluto pues toco en lo mas sensible de Tadase. Inmediatamente mi amigo dejo su guitarra a un lado, cogiendo una almohada entre sus manos se la arrojo directamente a donde se encontraba Amu, colocándose de pie.
— No soy el único que ha cambiado, Amu. Porque en definitiva te has convertido completamente en una estúpida, no es de extrañar que tus amigos se alejen de ti. Haciendome preguntar… ¿Por qué rayos sigo soportandote?
Tadase abrió la puerta de la habitación, algo que seguramente esperaba no encontrarse seria con mi rostro frente de él, de hecho, se llevo un buen susto al verme allí parada frente a la entrada. Pero su enojo prevaleció mas en cambio de su sorpresa, volviendo a utilizar esa rostro huraño.
— No se que insinuación absurda escuchaste de Amu pero, lo lamento mucho.
Dicho esto se marchó dejanme al frente de una mirada confusa de Amu, resignada entre a la habitación para poder tomar ese bendito baño, tome algunas cosas para poder hacerlo en tanto meditaba la situación. Entre mi drama personal y el de Tadase, no existía forma de salir viva este día. ¿Acaso no podría tener un momento tranquila? ¿Solo uno? Cogiendo mi toalla me encamine al baño de chicas, pero antes de poder entrar la risa seca de Amu me detuvo.
— No he podido meter la pata mas feo que esto — dijo Amu encogiendose por completo, escondiendo su rostro entre sus piernas.
No conteste nada en lo absoluto, ni mucho menos tenía palabras para decir, además, Amu no ha dicho nada que no sea serio. ¿Como podría hundirla mas?
— Lamento… lamento haber insinuado que tu y… Tadase… bueno… que ustedes…
— Descuida, ya no importa — le conteste.
— Quizás… simplemente estoy celosa de ti, Lizi — confeso suspirando un poco, mostrando ya su rostro.
— ¿De mi? — exclame extrañada.
— Es que últimamente ustedes dos se han hecho tan buenos amigos y… Tadase solía contarme todo lo que le pasaba, no existía secretos entre nosotros, ya sabes, nos conocemos desde que tenemos memoria. Pero desde un tiempo… nos hemos distanciado… tanto… y lo sé, siento perfectamente cuando le esta pasando algo, estoy segura que algo le esta haciendo daño y debes de conocer el por qué. Me siento un poco excluida de su vida, temo… temo estar perdiendo a mi hermano sin sangre.
Otro silencio, Amu en esta ocasión me miro directamente a los ojos poseían mucha determinación y decisión, creo que por primera vez en mucho tiempo ella y yo teníamos una conversación a solas.
— Tu eres una persona imparcial, Lizi dime. ¿Es cierto que estoy mas pendiente de Ikuto? Dejando a un lado a mis… a mis amigos.
— Si esto ayuda a tus dudas Amu, esta es la primera vez de mudarme a este cuarto que hablo contigo a solas, no tengo idea de quien eres realmente, es mas poco te conosco. Con las demás personas de este cuarto ya he conversado, es mas, he hasta contenido en algunas cosas con ellas — le explique calmadamente.
— Supongo que… en verdad si he estado un poco ausente, no es extraño que Tadase prefiera contarte las cosas… en lugar de hacerlo conmigo.
Me sente frente a ella suspirando fuertemente y luego mirandola fijamente.
— Escuchame algo mejor Amu, Tadase sigue siendo tu mejor amigo y eso jamas cambiara pero por eso no esperes que comparta cada casa contigo, es decir, habrán ciertos asuntos los cuales no pueda decirte, y de querer saberlo, debes de esperar a que él mismo decida decirtelos. Pero si piensas que agrediendolo como lo hiciste conseguirás algo estas equivocada, menos si vives respirando el mismo aire que tu novio todo el tiempo, ya tuviste una prueba con la reacción de Sana anoche. Siempre estas al teléfono con él o haciendo planes para verse, entiendo perfectamente que lo quieres y no deseas despegarte ni un segundo de su lado, pero mira a tu alrededor. Tus amigos también te necesitan.
— Pero… tengo miedo de perderlo — suspiro tristemente Amu — seguramente a estas alturas has escuchado el conflicto el pasado que tuvo con Chizuka, estoy sumamente cansada que piensen en que terminara mi relación de la misma manera. Es por eso… por eso… enfocó toda mi atención en él.
— No es la relación de Chizuka, Amu, es la tuya. No dejes que algo así te aleje de tus amigos.
— Si he sido una completa estúpida como dijo Tadase — sonrio Amu — gracias Lizi.
— De nada.
De inmediato Amu se levanto de la cama, dirigiéndose a la puerta.
— Esa ha sido una interesante primera platica, ¿No te parece Lizi? — giro hacia antes de girar el pomo de la puerta.
— Completamente — le sonreí estando convencida.
Amu salio de inmediatamente de la habitación, se donde iria, seguramente buscaría a Tadase para disculparse con él. Le deseaba la mayor de la suertes, pero por el momento quería era relajarme en la comodidad de una ducha, cosa que al final conseguiria.
★★★★★★★★★★★★★
El Miércoles comenzó de una manera que jamas había podido imaginar, siendo las seis de la mañana alguien me dio un sacudon despertandome asustada. Al abrir los ojos, encontré el rostro de Amu mirandome con bastante preocupación, a su lado, Sana y Akito me miraban mas o menos de la misma manera.
— ¿Que paso? — pregunté tratando de tomar un poco de conciencia.
— No encontramos a Tadase — dijo Akito con un eje de preocupación en su voz.
En ese instante sentí parecido a ser pelliscada en la piel, despertando de una vez. Desde la pelea con Amu, Tadase no apareció en la cena o en la habitación. Por lo que entendí, Amu no logro encontrarlo por lo que decidió esperarlo en la habitación, supuse que tarde o temprano llegaría a la habitación por lo que deje el tema a un lado, de hecho, no supe mas nada. Fui la primera de todos en dormirme.
— Lo espere toda la noche pero no regreso — declaro Amu mordiendo sus uñas con nerviosismo, hasta casi podía percibir lágrimas en sus párpados — No apareció en ningún momento y Tadase no es del tipo que hace esto…
— Deberíamos avisarle a un profesor — propuso angustiado Akito.
— ¿Has perdido la cabeza? — exclamó Sana — por si no lo recuerdas, el toque de queda es hasta las nueve y si se enteran lo llenaran con un montón de amonestaciones.
— ¿Y si le paso algo? ¿Qué haremos? — respondió indignado.
Amu bacilo unos momentos dándo vueltas en la habitación, aun no paraba de tener liberos temblores y morder sus uñas, pero de golpe algo cambio.
— Despierten a los R.e.d, iremos a buscarlos nosotros mismo — dijo seriamente Amu, secando con el dorso de su mano las posibles lágrimas cayendo de sus ojos.
— ¡Tu cerebro se activo! ¿No es asi Amu? — le dijo emocionada Sana.
— Por supuesto, como pasarlo por alto, ustedes son de las que piensan en algo mucho mas arriesgado en lugar de algo racional — bufo Akito rodando sus ojos hacia un lado.
Me levante lo mas rápido posible de mi cama, cambiado mi ropa a unos shorts jeans azul celeste junto a una camiseta blanca, de hecho, fui la única en pensar en cambiarme pues a mis compañeros les importaba poco iniciar una búsqueda en pijama o casi ropa interior.
— Akito, tu ve a la habitación “505” — comenzó a ordenar Amu.
— Si no existe se otra — se encogio de hombros, resignado.
— Sana, encargate se la “512”.
— Nagato se alegrara tanto que lo despierte — sonrio bastante enérgica, dandome algo de susto.
— Lizi, tu ve a la “500” en tanto yo me adelantaré en la búsqueda. Dingale a todos que tengan sus celulares, estaremos comunicados por cualquier cosa.
Los cuatro salimos de la habitación, al parecer Amu tenia mucha prisa pues era la mas angustiada de todos. No sabía donde exactamente esta Tadase paso seguramente se alegraria, Amu de ninguna manera se ha olvidado de él. En cuanto a mi, se me ha dado la misión mas difícil de todas, ir al cuarto donde estan Sasuke, Sasori e Hidan y claramente no voy a usar mi llave, no si no quiero levantar sospechas en Jenna. Tome camino hacia la puerta respirando unos segundos antes de tocarla, silencio, al parecer necesitaba emplear un poco mas de fuerza para ser escuchada. Pero nada. Bien, esto esta comenzando a molestarme un poco, esta seria la última vez en emplear mi fuerza al máximo. Pero al parecer no fue necesario, porque cuando fui a tocar la puerta nuevamente, Sasuke abrió encontrandome bastante alarmante que estuviera frente a él.
— ¡Lizi que rayos haces! Si Jenna se entera pensara que algo esta ocurriendo — me susurro.
— ¿Que esta pasando? — pregunto una voz desde adentro.
El rostro de Hidan se asomo entre la puerta, adoptando la misma sorpresa que la de su amigo, estaba super impresionado.
— ¿Lizi que es lo que…?
— No tenia ni la mas mínima gota de gracia el querer pasarme por aquí — dije, intentando simular si Jenna pudiese despertar — pero la cuestión no es sobre mi, es Tadase, no lo hemos vistos desde ayer en la tarde y… estamos preocupados.
— Ese niño… ire a despertar a Sasori — dijo Hidan abandonando la puerta.
Sasuke y yo nos quedamos solos mirandonos unos segundos, era imposible no perderme en la inmensidad de su mirada oscura como noche de luna nueva, aun así la sensación de sentirme apartada no se iba. Las cosas entre los dos no terminaron mal, pero menos las consideraba bien, él seguía con su postura de no querer decirme absolutamente nada y eso me incomodaba. Ambos sabíamos que no podríamos seguir así por mucho tiempo, era como si estuviera a toda costa evitando que llegara el momento de decirlo todo.
De pronto, aparecieron Sasori e Hidan en ropas menores saliendo del cuarto seguidos por Sasuke. Al darme cuenta ya existían algunos jóvenes en el pasillo. Absolutamente todos los R.e.d se encontraban fuera de sus habitaciones en pijama o ropa interior, esto hizo sentirme un poco tonta al ser la única realmente vestida. Decidimos entre todo buscar a Tadase por el colegio, fue así que veinte jóvenes entre ellos chicos y chicas de manera casi armoniosa, comenzaron a buscar entre los pasillos de Red a las seis de la mañana a nuestro compañero perdido. Cada quien tomo su propio camino, algunos el piso inferior y otros en ese mismo piso, también existieron los que decidieron irse al exterior como Amu, recorriendo descalza los jardines de Red y otros simplemente subieron. Sencillamente no tengo ni idea de donde pueda estar Tadase, aun existe lugares que desconosco del colegio y ningún lugar cruzaba por mi cabeza donde podría estar. Aunque si pensaba de acuerdo a su personalidad, ese sitio debía de ser un lugar apartado de los demás y que a su vez, le permita observalos de alguna manera. ¿No? Una de las cualidades de él es analizar a las personas en silencio, sin embargo, me encuentro en las misma. Red es inmensamente grande y de lugares con ese patrón debe de haber muchos, al menos para empezar debía comenzar a buscar desde arriba, así descartaría lugares. Vi a un par de chicas R.e.d saliendo de algunas habitaciones, pero por las expresiones de sus rostros no existia rastros de Tadase. Doble a la esquina de la derecha, pasando por los laboratorios de ciencia y química, las aulas de literatura e ingles pero ni señales de mi amigo. Prácticamente llegaba al final del pasillo cuando lo observe, una bifurcación a la izquierda que conducian a unas escaleras de caracol. Sinceramente jamas espere ver algo así en este lugar, y por donde se encontraba, dudaba que mas estudiantes supieran de él. Se pintaba un excelente lugar para olvidarse del mundo, el asomarme un poco para darle un vistazo no estaría de mas.
Subí las escaleras con sumo cuidado mirando exactamente donde pisaba, no quería caerme, sin dudas Red es como un castillo cuando piensas con conocerlo aparece este tipo de lugares. Me preguntó si en algún momento lograre conocerlo bien. Al final de la escalera se encontraba una puerta de roble, abrí con cuidado no sabiendo que podría encontrar al otro lado, fue como finalmente, lo descubrí. El ático de Red, es inmensamente grande, con un ventanal enorme donde puedes ver claramente el amanecer. Fue ahí donde lo encontre, una pequeña figura pegada a la ventana, de esa misma dirección venia una nostálgica melodía bastante conocida, acompañada de una voz masculina clara.
“ Es como una demolición
Ahora mis ojos cierro yo
Tu dejaste que cayera hoy
Lo único que hiciste tu fue destruir
Solo fue destruir”
Ahora mis ojos cierro yo
Tu dejaste que cayera hoy
Lo único que hiciste tu fue destruir
Solo fue destruir”
Me acerque con mas calma para detallar bien a la persona, hice una excelente elección al venir a los pisos de arriba. Tadase se encontraba allí solo, bajo la tutela de la penumbra mañanera junto su guitarra, cantando nada mas que “Wrecking ball”.
“Pero la guerra comenzó
Yo solo quería entrar en tí
En lugar de usar la fuerza yo
Debi de haberte dejado entrado en mi”
Yo solo quería entrar en tí
En lugar de usar la fuerza yo
Debi de haberte dejado entrado en mi”
Era la primera vez que escuchaba la voz de mi amigo, y la verdad, era bastante buena. Tenia un tono suave y claro, prácticamente susurrando su musica en ese lugar vacío.
“No me digas que
Solo me aleje
Yo siempre te amare”
Solo me aleje
Yo siempre te amare”
Era una melodía triste, solitaria y desesperanzadoea. Encajaba perfectamente con el Tadase de este momento, a través de la notas de la canción podría sentir su dolor, sus miedos, su angustia, su desesperación y sobre todo, su ganas de dejarlo todo.
“Es como una demolición
Golpea fuerte el corazón
Cada muro tu derribas hoy
Lo único que hiciste tu fue destruir
Golpea fuerte el corazón
Cada muro tu derribas hoy
Lo único que hiciste tu fue destruir
Es como una demolición
Ahora mis ojos cierro yo
Tu dejaste que cayera hoy
Lo único que hiciste tu fue destruir
Solo fue destruir”
Ahora mis ojos cierro yo
Tu dejaste que cayera hoy
Lo único que hiciste tu fue destruir
Solo fue destruir”
Sus ojos se desviaron hacia mi dirección haciendo que la musica dejara de sonar, entre nosotros no eran necesarias las palabras, al menos en este momento, porque entendía perfectamente a Tadase. Se presentaba tan frágil, vulnerable, transparente y limpio. Suspire con fuerza intentando calmar la tensión, Tadase simplemente soltó una risita.
— Debía de haberlo sabido, que tu me encontrarías — me dijo.
— Fue mera coincendia — exclame encogiendome de hombros acercandome a él.
— Tal cosa como esa no existe, Lizi. Ya debes saberlo, solo lo…
— Inevitable, lo se — dije dibujando media sonrisa en mis labios.
Me senten a su lado, dejando que los rayos de sol inundaran mi cuerpo por completo, mire directamente a los ojos de mi amigo, estaban terriblemente rojos.
— Necesitaba un tiempo a solas — dijo Tadase riendo con falsedad.
— Todos los R.e.d te estan buscando… Amu te esta buscando — le comente.
— Lo se, desde aquí la observe corriendo. Estando en ese estado parece una completa niña asustadisa.
— Veras Tadase, lo que dijo Amu…
— No se trata de que insinuo o no… Lizi — me interrumpió a tiempo — mas bien es de como me siento… tan Insignificante… poca cosa. Un cero al izquierda. — confesó — No sabes cuanto debo de soportar sus estupideces, el que tengo que respetar su relación pero… existe ocasiones donde… simplemente… ya no puedo mas. Me encantaría gritarle a la cara lo mucho que me esta haciendo sufrir, pero no puedo, si le digo como me siento la perderé, aunque… ¿Por qué siento que ya se me esta escurriendon de las manos?
— Comprendo a la perfección tu postura de no querer decirle nada, es mas, estando en tu lugar haría lo mismo — contesté — Pero si dice ser tan amigos deben hablar de su relación con Ikuto, es decir, es bastante obvio que Amu no tiene ni ides de como regular su tiempo con él, pero si sigues reprimiendo sobre como te sientes, dudo que la situación mejore.
Tadase suspiro con pesar, yo simple le sonreí con aura fraternal.
— ¿Te cuento algo divertido? Luego de marcharte de la habitación, estuve hablando un poco con Amu. Ella también teme perderte, en el fondo lo sabes, eres importante en su corazón. Después de todo, eres su mejor amigo.
— Tienes razón, pero… no puedo conformarme solo con eso.
Tadase me miro trantando de forzar una sonrisa, en eso, una idea brillante cruzo por mi cabeza impulsandome a levantarme deprisa.
— Vamos, todo el mundo esta buscandote — lo anime — además, debemos de comenzar a prepararnos para el sábado y decirles a los otros nuestro plan.
— ¿Nuestro plan? — pregunto extrañado Tadase.
— Si, podríamos ampliar un poco nuestra banda y hasta armar una presentación conjunta con los R.e.d para San Valentín — comente algo emocionada — No importa si son solteros o no, es una excelente oportunidad para salir de las comodidades de Red y empecemos nuestras presentaciones afuera. ¿No lo crees?
— Si pero Lizi… ¿No ibas a pasar el sábado con Sasuke?
Esa pregunta me cayo como balde de agua un poco congelada,no, lo que menos quería era recordar mi enojo de ayer.
— No, mencionó que tenia cosas por hacer — respondí secamente.
— Vaya… — fue lo único que pude decir mi amigo.
— ¡Pero no te preocupes! Mejor vamos, ¿si?
Tadase tomó mi mano y juntos salimos al fin del ático de Red, mientras bajabamos las escaleras les envie a todos los R.e.d un texto con haber encontrado a Tadase. Amu nos envío a todos a una reunión con urgencia en el salón del coro, donde definitivamente debatíamos ir allí de inmediato.
Es increíble el descubrir la reacción de todos, pues cuando entramos al salón eramos los últimos en aparecer, todas las miradas se arribaron en nosotros cuando entramos. Algunos rostros, como el de Nagato y Konan, estan bastante molestos, luego de todo despertamos a todo el mundo bien temprano para esto. Amu, Akito y Sana corrieron desesperadamente a donde nos encontrábamos, al ver a Tadase expresaron sentirse aliviados.
— Nos ha dado un buen susto esta vez — le regaño Sana.
— Dramática, solo me fui un par de horas.
Tadase sonaba bastante impresionado, no era para mas, mirar a su alrededor y encontrarse a todos los R.e.s tratando de buscarlo era sorprendente. Amu se aproximo a mi amigo un poco cohibida, aunque solo al principio, de manera sorpresiva se asomaron unas lágrimas bajo sus párpados, sorprendiendonos a todos. Acto seguido, empujo a Tadase cerca de si misma apretando fuerte como podía con sus brazos.
— La próxima vez que hagas algo así… — sollozo un poco restregandose con el hombro de Tadase — puedes lanzarme todas las almuhadas del mundo en la cara, insultarme con los peores insultos o simplemente gritarme hasta quedarte mudo. Pero… no me hagas… pasar… un susto como este… por favor…
— Son un grupo de exagerados — sonrio un poco complacido, devolviendole el abrazo — venir a despertar a los demás que ni venían al caso.
Ambos se quedaron un poco en ese abrazo, no podía sentirme mas complacida al verlos de esta manera, tal vez mi amigo la quisiera de otra manera pero Amu, ella en verdad lo apreciaba de una forma especial.
— ¿Podemos irnos entonces? — pregunto fastidiado Nagato.
— Aun no — di un paso hacia adelante, en tanto mis amigos se separaban de su abrazo — tenemos que hacerle una propuesta a los R.e.d.
— ¿A qué te refieres Lizi? — exclamó Sana mirandome como si estuviera demente.
Los cinco formamos un circulo para hablar en privado, en tanto los demás nos miraban con curiosidad.
— Lizi quiere que los R.e.d participen en el “club de los corazones solitarios” — anuncio Tadase.
— Pienso que es una gran idea invitarlos para que participen, digo, los R.e.d podrían hacer por primera vez una presentación en el esterior. Además, de venir con sus parejas o solos, siendo asi, podemos pasarla todos juntos. — explique tranquilamente todo.
— Es una muy buena idea — argumento Akito.
— ¡Me encanta! Asi puedo ir con Ikuto y a la par estar con mis amigos — musito muy entuciasmada Amu.
Todos miramos a Sana esperando su aprobación, ella no dijo nada en unos minutos, pero finalmente suspiro para dar su opinión.
— La verdad, considero una locura total cerca a muchas personas involucradas, pero no importa, hagan lo que quieran. — dijo Sana algo molesta, al parecer la idea no le agrado mucho.
— ¿Y bien? — pregunto Chizuka.
Abrimos el circulo estando ya mí plan aprobado, intuí que seria mi trabajo el hablar.
— Los de la habitación “510” queremos invitarlos a los R.e.d solteros o no, a nuestra celebración de San Valentín donde le rendiremos homenaje a los Beatles.
Todos nos miraron como si tuviéramos monos en la cara, Sana bastante cansada de la situación tomo la batuta del asunto.
— Desde el año pasado los chicos realizamos un grupo llamado “el club de los corazones solitarios”, obviamente donde le hacíamos tributo a los Beatles, pero Lizi este año quiere invitar a los R.e.d para hacer una presentación grupal, por supuesto, pueden vernir con sus parejas o solos. Como quieran, donde podrían dedicarles una canción que quieran. ¿Alguna duda? — Sana hablo tan rápido que me sentí cansada por ella.
— ¡Suena genial! — exclamo Hidan con entuciasmo.
— ¿Donde se llevaría a cabo el evento? — preguntó Sasori.
— Ichiraku — dije — hablare con los dueños para que nos den permiso, me ocuparé de eso.
— Debemos entonces prepararnos desde esta tarde con las canciones — pensó Sasori — Me parece mejor hacer un número grupal… Sasuke ¿Te sabes “Silly Love Song”?
Esto en verdad apestaba un poco, porque en verdad me hubiese encantado cantar a grupo una canción junto a Sasuke, lo mire un poco triste. Los R.e.d se llevarían una gran decepción al ver que su corista principal no vendría, ya saben, por los asuntos familiares que debía de atender.
— No hay problema, bueno, llegaré un poco tarde ese día pero cuenta conmigo — dijo Sasuke sonriendo abiertamente.
¿Como…? ¡¿Acaso había escuchado mal?! No, al parecer no porque las expresiones de las personas a mi lado decían mucho, seguramente tenia un rostro muy sorpresivo. Esto estaba comenzando a molestarme un poco, ¿Por qué demonios Sasuke me ha dicho que no podía verse conmigo en San Valentín? Oh… ¡Pero sorpresa! para el maldito evento junto a los R.e.d si tenia el jodido tiempo. Si esto es una nueva clase de broma, no me parece nada gracioso. Quería alejar todos estos malditos malos pensamientos de mi, menos sonar como una loca controladora, pero siento como si Sasuke tuviese una clase de miedo de ir al grano conmigo en todo este asunto. De todas maneras, estando toda esta gente no podría hacer mucho igualmente.
— Yo también llegaré un poco tarde — anuncio Yahiko.
— Esos nos dejaría hacer el número para la final, y así hacerlo todos juntos. Mientras los demás podrán presentarse individualmente. — opino Hidan.
— Es la oportunidad idónea para que todos resalten un poco — estuvo de acuerdo Sasori.
Observe como todo el mundo se animaba por la idea, de hecho, algunos comenzaron a hablar entre ellos con algunos temas en mente para cantar; si soy sincera todo eso dejo de importarme. Mis pensamientos tenían un solo objetivo: fulminar con la mirada a Sasuke, él por su parte buscaba de manera desesperada esquivarme la mirada, pero ambos lo sabíamos, su treta para escaparse impune de esto debería ser tan buena que un escritor pudiese utilizarla de inspiración para una linea en uno de sus personajes. Finalmente el timbre sonó indicando que las clases comenzarían pronto, decidimos posponer la reunión en la tarde después de clase y comenzar los ensayos lo más pronto posible. Fue cuando todos en el salón comenzaron a salir que tomé la camisa de Sasuke por la parte de atrás impidiéndole que saliera, terminando así solos él y yo en ese inmenso lugar. Lo mire directamente a los ojos frunciendo mi entrecejo, dándole a entender que esta súper molesta, por su parte, parecía bastante nervioso.
— Lizi si alguien nos ve…
— Me importa una mierda, ahora tu único trabajo es explicarme bien porque si puedes ir al evento con los R.e.d pero… ¡Que gran sorpresa! Conmigo no puedes estar.
— Estaré allí para los últimos números, Lizi, en verdad estaré ocupado tal cual como te dije.
— Me da igual, tu mismo dijiste que irías, por lo cual ese momento pudimos utilizarlo para poder vernos. — le dije sumamente molesta.
— Tal vez porque quería pasarme un día entero contigo en vez de ser breve, Lizi. ¿Por qué te preocupas tanto pasar el día de San Valentín conmigo? Siempre has dicho que es el desfile de personas tontas.
— ¡Esto ya no se trata de eso Sasuke! Solamente deseaba estar contigo pero caigo en cuenta que no puedes tener tiempo para mi… ¡Pero si para estar en una presentación con los R.ed! Ya… ya la verdad no tengo idea de que pensar sobre ti y como le pones seriedad a esto. — exclame casi gritando.
— Debemos ir a clase, después hablaremos de esto… — dijo simplemente Sasuke marchándose del lugar.
— ¿De nuevo…? ¡¿De nuevo vas a irte sin decirme nada mas?! ¡Nunca me dices que pasa por tu cabeza!
Tenia tanta rabia que solamente quería llorar, Sasuke simplemente me miró, con esos oscuros ojos parecidos al infinito tan llenos de misterios y cosas desconocidas. En ese tipo de momentos sentía que eramos dos mundos aparte, por mas que quisiera entrar en su mente él simplemente me impedía hacerlo, colocando esa barrera invisible que hacía repelerme rápidamente. Se marcho dejándome a mí y a mi furia. ¿Por qué es tan complicado? ¿Por qué le daba tantas vueltas al asunto? ¿Cuál es ese asunto que le da tanto temor a Sasuke hablarme? Me sentía tan impotente, lo peor de todo, es el no poder hacer nada para cambiarlo. Si quiero a Sasuke simplemente me restaba esperar, por mucho que fuese sofocante, por mas molesta al ser dejada a un lado. Le di una patada fuerte a los sillones para descargar mi ira interna, si no fuera porque en verdad estoy enamorada de Sasuke desde hace mucho lo hubiese empezado a ignorar. Pero es imposible, en esos momentos, para mi era algo sumamente insignificante para simplemente alejarme de él.
★★★★★★★★★★★★★★
Lo que quedo de semana, nos enfocamos en practicar las canciones que presentaríamos el sábado, fueron unas prácticas intensas hasta bien entrada la tarde, incluso el viernes nos desvelamos para poder seguir ensayando. Sasuke y yo no volvimos hablar desde aquel día, la verdad mi enojo se había ido pero me resultaba difícil conversar con él, no existió el momento para estar solos y debía de admitir algo, estaba irremediablemente incomoda luego de aquella escena. Pero a fin de cuentas, después del sábado seguramente volveríamos a tomar nuevamente contacto, ahora, simplemente me quedaba a esperar que pasara el día sumamente rápido.
Todos los R.e.d a excepción de Yahiko y Sasuke, nos quedamos el viernes en el colegio practicando para el día siguiente y así prepararnos para el evento especial en Ichiraku, la verdad era tan extraño ver que Sasuke abandonara el colegio el mismo viernes, dando el caso a ser de los unos en permanecer en Red hasta los fines de semana en lugar de volver a su casa. No me extrañaría descubrir de tratarse uno de sus tanto secretos, trate de no darle tanta importancia porque estoy realmente cansada con el asunto hasta el punto de darme igual lo que me ocultaba o no.
En fin, el evento en Ichiraku comenzó a las tres y treinta de la tarde, el lugar estaba bastante concurrido, con invitados de cada R.e.d o persona que simplemente vino a pasar la tarde. Pude conocer en persona a Ikuto, el novio de Amu, un muchacho sumamente atractivo, con unos ojos azules intensos bastante curiosos y un cabello azulado junto a esa piel bronceada casi canela. Como no estaba de humos para solos, invite a mis amigos de Konoha al evento final de las siete, donde cantaríamos todos.
En fin, el evento en Ichiraku comenzó a las tres y treinta de la tarde, el lugar estaba bastante concurrido, con invitados de cada R.e.d o persona que simplemente vino a pasar la tarde. Pude conocer en persona a Ikuto, el novio de Amu, un muchacho sumamente atractivo, con unos ojos azules intensos bastante curiosos y un cabello azulado junto a esa piel bronceada casi canela. Como no estaba de humos para solos, invite a mis amigos de Konoha al evento final de las siete, donde cantaríamos todos.
Abrimos la presentación con un solo de Akito, tenia una atmósfera tan tranquila que me daba algo de gracia, después de todo, en los ensayos lo hizo muy bien. Se presento cantando “ai bu dan xing”, su voz era tan idónea para esa canción y la pronunciación para el taiwanes era sublime, era increíble el desborde de talento dentro de los R.e.d pero los dejaban a un lado solamente para tomarle mas importancia a Sasuke.
Me encontraba sentada en una de las primeras mesas cuando, a la mitad de la canción de Akito que Sana se acerco a mí, sonriendo con picardia.
— ¿Esta todo bien Lizi? — preguntó.
— ¿Has hablado nuevamente con Inu? — exclame con ironía.
— Algo — sonrió ella — me dijo que te vio un poco preocupada estos últimos días. ¿Problemas en el paraíso con Sasuke? Pense que ya estaban en buenos términos.
Lo mire bastante descolocada. ¿Como diablos se dio de cuenta? Es decir, estoy segura que en Red los únicos enterados de mi relación con él eran Tadase, Sasori e Hidan; no creo haber sido tan obvia para que alguien mas supiera de esto.
— Inu me lo dijo, descuida, no pienso decírselo a nadie, comprendo que es algo secreto — me dijo Sana parecido a tener el poder de leer mentes.
— ¿Hablas realmente con Inu? — musite bastante incrédula.
— Lo dejare a tu imaginación — dijo guiñándome un ojo — Bueno, ¿que ha pasado?
— Nada fuera del otro mundo, solo no soporto que todo a su alrededor sea un secreto — conteste mirando directamente a mis manos.
— Uchihas… todos ellos son un gran misterio para la humanidad — suspiro Sana — ¿Pero que son ellos sin sus misterios? Entonces no nos interesarían tanto su familia en sí.
Lo mire confundida ante su deducción.
— Bueno, estuve involucrada en el pasado con alguien de esa familia — me respondió Sana leyendo mi rostro — no son personas sencillas Lizi, tienen una manera de ver las cosas complicada, no debes molestarte con Sasuke, estoy segura que ni él mismo comprenden como funcionan las cosas en su casa. Quizás sea difícil para ti entenderlo pero, los que venimos de familias adineradas tenemos métodos muy distintos a funcionar. Para la mayoría de los alumnos de Red, las cosas son complicadas.
Estaba totalmente muda ante las palabras de Sana, aveces podía verse como una persona enérgica y poco sería, pero en este tipo de situaciones su forma de hablar cambiaba completamente y adoptaba una figura mucha mas madura a la que estaba acostumbrada a mirar.
Finalmente Akito terminó su canción, aplaudimos todos de pie dándole ánimos a nuestro compañero.
— Es mi turno — dijo Sana sonriendo de oreja a oreja — mira como le quito el aliento al todo ese público.
Sana caminó hacia el escenario cambiando lugar con Akito quien se sentó junto a mi.
— Observa muy bien esto Lizi, se que quedaras muy sorprendida cuando la escuches — me dijo Akito.
Sana se paró delante del micrófono mirando a todos los presentes con una sonrisa en su rostro, podía notar como mis compañeros estaban realmente emocionados, al cantar en vivo.
— Buenas tardes a todos, mi nombre es Sana Kurata y esta canción está dedicada a una persona que, lamentablemente no ha asistido a la función de hoy.
La música comenzó a sonar y Sana empezó a cantar, haciéndome reconocer al instante el tema elegido.
“We were both young when I first saw you
I close my eyes and the flashback starts
I’m standing there, on a balcony in summer air
See the lights, see the party, the ball gowns
See you make your way through the crowd
And say “hello”, little did I know
I close my eyes and the flashback starts
I’m standing there, on a balcony in summer air
See the lights, see the party, the ball gowns
See you make your way through the crowd
And say “hello”, little did I know
That you were Romeo, you were throwing pebbles
And my daddy said “Stay away from Juliet”
And I was crying on the staircase
Begging you please don’t go”
And my daddy said “Stay away from Juliet”
And I was crying on the staircase
Begging you please don’t go”
No era una voz tan elaborada como las demás entre los R.e.d, pero la pasión que Sana colocaba a la canción era increíble.
“And I said
Romeo, take me somewhere we can be alone
I’ll be waiting, all there’s left to do is run
You’ll be the prince, and I’ll be the princess
It’s a love story, baby, just say yes
Romeo, take me somewhere we can be alone
I’ll be waiting, all there’s left to do is run
You’ll be the prince, and I’ll be the princess
It’s a love story, baby, just say yes
So I sneak out to the garden to see you
We keep quiet, cause we’re dead if they knew
So close your eyes
Escape this town for a little while
We keep quiet, cause we’re dead if they knew
So close your eyes
Escape this town for a little while
Oh, oh
Cause you were Romeo, I was a scarlet letter
And my daddy said “Stay away from Juliet”
But you were everything to me
I was begging you please don’t go”
Cause you were Romeo, I was a scarlet letter
And my daddy said “Stay away from Juliet”
But you were everything to me
I was begging you please don’t go”
Estaba prácticamente con la mandíbula colgando ligeramente de mi cuello, la energía que me transmitía era tremenda, entendía completamente lo que estaba transmitiendo Sana. Y lo mas sorpresivo de todo era que jamas pensé de verla de esa manera, la elocuencia de contar una historia de prohibiciones y relaciones que no debes tener. No tenia ni idea a quien le estaba cantando esto Sana, pero sin duda esa persona le había quedado mal y esa misma persona, estaba perdiéndose una presentación esplendida.
“And I said
Romeo, save me, I’ve been feeling so alone
I keep waiting for you, but you never come
Is this in my head? I don’t know what to think
He knelt to the ground and pulled out a ring and said…
Romeo, save me, I’ve been feeling so alone
I keep waiting for you, but you never come
Is this in my head? I don’t know what to think
He knelt to the ground and pulled out a ring and said…
Marry me, Juliet, you’ll never have to be alone
I love you, and that’s all I really know
I talked to your dad, go pick out a white dress
It’s a love story, baby, just say yes
Oh oh oh
Oh oh oh
Cause we were both young when I first saw you”
I love you, and that’s all I really know
I talked to your dad, go pick out a white dress
It’s a love story, baby, just say yes
Oh oh oh
Oh oh oh
Cause we were both young when I first saw you”
La canción terminó, de manera instantánea me puse de pie aplaudiendo con muchas ganas, definitivamente Sana me había sorprendido por completo. Ella se colocó junto a mi y a Akito sonriendo satisfecha de lo había hecho, después de todo, eso fue casi perfecto. Los siguientes fueron Tadase y Amu quienes después de hacer las pases, decidieron hacer un dueto, interpretaron el tema “When I’m Sixty Four”, realmente los dos hacían una gran sinfonía al cantar juntos. Pero la escena era realmente deprimente, Amu no dejaba de mirar a Ikuto durante toda la canción quien tenia una expresión tan sobrada al presenciar a su novia cantarle algo específicamente a él, por el otro lado, Tadase cada tanto miraba a Amu en momentos claves y simulando de vez en tanto a tocar el piano.
Al terminar la canción otros R.e.d siguieron presentándose, hubieron un par de presentaciones interesante, como el trio de Nagato, Chizuka y Konan o luego Sana y Mia, también Sasori tuvo su momento de brillar.
Al terminar la canción otros R.e.d siguieron presentándose, hubieron un par de presentaciones interesante, como el trio de Nagato, Chizuka y Konan o luego Sana y Mia, también Sasori tuvo su momento de brillar.
Fue hasta después de las seis que decidimos hacer una pausa para esperar a los que faltaban al número final, los R.e.d cuyas parejas estaban presentes fueron a dar un paseo un rato con ellas, mientras que los demás tomaron rumbos diferentes. Particularmente, Akito, Sana, Tadase y yo decidimos ir a tomar chocolate caliente en el centro comercial, que quedaba a un par de calles de allí. No tengo ni idea si fue coincidencia o pura casualidad, pero si no hubiesen ido a ese sitio capaz las cosas no se tornarían tan retorcidas.
Luego de tomar nuestro chocolate comenzamos a caminar por el lugar, Sana no pudo evitar pararse delante una tienda de mascotas donde se perdió entre ellas dándonos un poco de miedo.
— Sana sin duda parece un camaleón — le confesé riendo.
— ¿Por que dices tal cosa? — exclamo asustada ante mi deducción.
— No es que sea un camaleón, es que cuando ella canta ella se convierte en una persona distinta — analizo Akito — o al menos… aparenta un poco de normalidad.
— Estamos de acuerdo que nuestra habitación es un nido de dementes — dijo riendo Tadase.
— Hablen mejor por ustedes — señalo Akito.
— Por favor, estas hasta metido en un triangulo amoroso por el cariño de Inu con Sana. Ademas… ¿Qué hay de tu obsesión por el sushi? — lo miro de manera perspicaz Tadase.
El rostro de Akito de inmediato se pinto completamente de rojo, no pude evitar solar un bufido divertida.
— ¡No estoy en un triangulo amoroso! ¡Y por supuesto no estoy obsesionado con el sushi! solo… solo me gusta mucho ¿Es acaso malo? — se defendió de inmediato Akito.
— Nada que ver… seguramente, ah por cierto, el jabón esta encantado de escuchar tu tema original “I like my sushi” — dijo muy divertida Sana.
El rostro de Akito no podía ponerse mas rojo déjanos a nosotros tres con un buen ataque de risa, aún así, repentinamente Tadase y Sana dejaron de hacerlo dejándome completamente sola con mis carcajadas.
— Sera mejor que no vayamos por allí — sugirió Sana con un tono bastante extraña de voz, en tanto un sorpresivo Akito ya colocado a mi lado me tomo de la mano para girar a la izquierda.
— Estoy de acuerdo — coincidió Tadase, tomando mi otra mano un tanto nervioso.
— ¿Qué les pasa chicos? — los mire extrañada aun riendo — es por allí donde las tiendas son…
Pero no pude terminar la frase porque descubrí de inmediato lo que los chicos estaban ocultándome, no muy lejos de allí un grupo de seis personas se encontraban sentados en unos bancos, entre ellos reconocí claramente a una muchacha de cabello lasio extenso rubio, dos chicas mas y dos chicos, lo cuales tenían el uniforme de Red. Jenna, Yahiko y… Sasuke. Sentí como mi piel comenzaba a transpirar junto con unas pequeñas punzadas en mi estomago, él definitivamente no debería de estar aquí, no debía… no… estoy segura de haberlo escuchado claramente el atender unos asuntos familiares. Pero la situación era distinta y no me refiero solo a eso, porque se la estaba pasando demasiado bien.
— Lizi… — intento Tadase tratando de detenerme.
No me había dado cuenta, pero me deshice del agarre de mis amigos comenzando a caminar a donde se encontraba el grupo. Comencé a notar que Sasuke estaba cantando, moviéndose con ese toque tan particular suya, encantador y misterioso, donde reconocí de inmediato la canción “Beautiful” de mi banda favorita Koreana Beast/B2st. Aun no comprendia lo que sucedía, simplemente para mi parecía una de esas bromas bizarras hechas con cámaras ocultas, ¿por qué eso eran o no? Mi pecho comenzó a doler, me sentí sumamente traicionada por la espalda ¡Burlada! ¿Por qué no me dijo antes de esto? ¿De qué debía de estar aquí? Cosas terribles pasaban por mi cabeza, una peor a la anterior, de todas formas, la ceresita sobre el pastel vendría a continuación. Culminada la canción los presentes comenzaron a aplaudir con emoción, una de las chicas que desconocía se levantó de su asiento para darle un abrazo a Sasuke, luego tomo el rostro de el entre sus manos y lo beso. De inmediato, sentí como una bala perforaba lo mas profundo de mí corazón arrastrando a su paso todo, absolutamente todo. Lo que pensé conocer de Sasuke cayo entre mis ojos partido en miles de pedazos, no comprendia nada, no sabia nada. Solamente tenia cabeza para mirar como la persona, la cual amaba y dijo compartir mis mismos sentimientos, era enteramente devorado por los labios de una chica. ¡Una chica! Que en definitiva, no se trataba de mi. ¿Como me iba a sentir? ¿Qué podría decir? Solo no lo se, no lo se.
— ¿Qué demonios? — pregunto tan incrédulo como yo Akito.
No, no podía… ¡No podía tolerarlo! Di media vuelta comenzando a corre hacia Ichiraku, mi corazón latia con fuerza, no podía parar, no iba a detenerme. Acababa de ver a Sasuke besando a una chica, una chica que no soy yo, fui vilmente engañada en manos de la persona de quien deposite toda mi confianza. ¡Mi granito de arena como dijo él! Aun así, este estúpido nudo en la garganta no se iba ¿Por qué no lo hacia? Lo que es peor aun ¿En donde estan mis lágrimas cuando las necesito? No lo sabia, tan solo sentía un fuerte golpe en el estomago de los que te sacan todo el aire, porque has recibido el peor de las noticias.
Fue antes de llegar a Ichiraku que tome un descanso, necesitaba llenar mis pulmones de aire había corrido mucho antes de llegar hasta aquí, estoy totalmente sin aliento. En eso escuche una voz, una voz llamandome sin descanso, la figura de alguien aproximándose a mi lleno mis retinas. Era Sasuke. Llego a mi lado rápidamente tomando mí mano.
— ¡Lizi! — me llamo desesperado.
Me solté de inmediato, tratando de manera rápida huir de él, pero no podía, mis piernas parecían de gelantina. Oh…vaya… ahí estaban, las lágrimas que tanto necesitaban, y se porque aparecieron, iba a enfretarme a Sasuke.
— ¡Lizi espera! Dejame… dejame explicarme….
— ¡¿Ahora si vas hacerlo?! — le grite con todas mis fuerzas, tratando de deshacerme de las molestas lágrimas que caían de mis párpados — ¡Eres un maldito! ¡Un maldito mentiroso! Segun digiste, y espero no estar volvieldome loca, ¡Ibas a estar ocupado con asustos familiares! ¡Y otras mierdas mas! Pero ¿Adivina mi sorpresa? Estabas besandote con una chica… ¡Con una chica que no soy yo!
— ¡Ella fue la que me beso! — se defendió.
— ¿Ah si? ¡¿Y pretendes que me coma esa cuento idiota?! — chille muy dolida, casi ahogandome con mis propias lágrimas — Tu… no solo me ocultas cosas… ¡Si no también me engañas!
— Lizi…
— ¡Quiero que me expliques esto Sasuke! Si.. solo… si solo juegas conmigo…. yo…
— No te he mentido con respecto a mis sentimientos por ti Lizi, eres a la única que quiero.
— Entonces… ¡¿Entonces por que mierda no puedes estar conmigo?! — pregunte totalmente desesperada, liberando mas de mis lágrimas.
Mierda, mierda mierda, esto no era bueno mis lágrimas no paraban de bajar y frenarlas era imposible. Sasuke me miro como si estuviera a punto de decirme algo totalmente importante, y decisivo. Como si las cosas entre los dos darían un giro trascendental.
— Su nombre en Kohana, Lizi. Es la hermana melliza se Jenna y… mi prometida.
★★★★★★★★★★★★
Por fin nos presentamos todos para el número final en Ichiraku, algunos de mis compañeros de Konoha estaban allí esperando a qhs nos presentaramos, las notas de “Silly Love Song” comenzarón a sonar. Sasuke comenzó a cantar, mi voz emitía sonidos pero no las sentía en lo absoluto, y así por primera vez, comenzaba a creer que la letras de la canción del gran “Sir Paul McCartney”, era enteramente estúpida. Luego de todo, seguía siendo otra tonta canción de amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario