miércoles, 26 de septiembre de 2018

La Historia detrás de The Lovers Hurts

VIII
Right here
No podia creer lo que estaba presenciando mis ojos, como dos personas adultas con las facultades decentes para tomarse las cosas con calma, discutirlas de tener algún desacierto y/o conflicto permitiendo asi dar un ejemplo a las generaciones futuras, en su defecto, alumnos que estan bajo su cuidado. Pero no, al demonio, como dice mi mejor amiga, que no, porque definitivamente para el maestro Kakashi y la entrenadora Utao gritarse el uno al otro en medio de una reunión de Konoha club exponiendo todos sus demonios internos, cual de los dos posee mas capacidad de mando y tener mas competencia de llevar al club al estrellato, era mas importante que nosotros, los beneficiados. Pero… ¿En que momento comenzó todo esto? ¿En que momento los empezamos a ver en cámara lenta como se gritaban? ¿Como se ven de pateticos? ¡Ah! Claro, debería de retomar un par de dias atrás cuando el director Sarutobi llamo a Kakashi-sensei para comenzar sobre el manejo del coro, en los rumores mencionaba aplicar tácticas que nos hiciera inclinarnos el uno por el otro, al menos esa era la informacion de Minami. No tan alejada a la realidad. Porque de por si, me parecio muy extraño ya que en una de las reuniones el maestro Kakashi de la nada, nos empezó a preguntar que queríamos hacer, conociendolo tal cual era su postura de cero modernismo, esto inclinaba mas las cosas a esa conjetura.
— Esto es un coro. — menciono Sakura alzando su mentón con prepotencia, mirandonos con un eje irónico. — no el club de modernismo.
— No me obligues a tirarte los dientes. — la amenazo dándose la vuelta al escuchar su opinión.
Lamentablemente Kakashi-sensei nos detuvo antes de acotar algo mas, eso si, no pudo frenar mi estimulo de apoyo a mi amiga Minami quien choco palmas conmigo, en tanto movía mis dedos cerca del rostro imponente de Sakura. Aunque fuera de bromas, medio un poco de pena Naruto, que daba de dar igualmente su opinión manifestando poder bailar hip-hop. Pero una vez mas, fue rechazado. Siendo asi, ¿para que nos pedia sugerencias Kakashi-sensei? Si ellas terminaron en la basura. En resumidas cuentas, aquellos dos se habían declarado la guerra ¿Lo peor de todo? Nosotros estábamos en medio.
Recuerdo que aquella mañana fui directamente a clases sin contratiempos, había quedado con Minami y Hinata para recogerlas de paso, la noche anterior estuvimos conversando de como resultarían las cosas en el club ahora que estaba la entrenadora Utao, para aquel entonces mi ingenuidad me impedía ver con claridad. Porque, obviamente, aquella mujer planeaba algo. Hinata y Minami se mantuvieron expectantes, ambas sabían que la mujer era famosa por llevar a las porristas a lo alto de la cúspide del estado, quizás su ayuda no vendría tan mal al coro. Ya lo se, lo se, optimista hasta los tuetanos, pero presentandose algo asi, obviamente pensarías en una oportunidad. Por ello, decidi dar un voto de confianza. Recogiendo finalmere a Hinata en su casa, nos embarcamoa en una conversación ajena al club de canto, donde los rumores del embarazo de Ino en los pasillos de Konoha, adquirían mas intensidad. Aunque mis amigas dejandome a carcajadas de las posibles posturas de tener “los populares”, en mi parte fingia estar divertida pero pensando en la incomodidad de Sai. Detestaba esa sensación de pesades en el estómago de solo imaginarlo incómodo, triste y confundido a no saber que camino elegir en todo este enrollo, porque en lo mas profundo de mi ser, no quería verlo en esa forma. Me agradaba, en los instantes de sonreir como niño en navidad, manifestar esa inocencia idiota y darme las gracias al proferirle un minuto diferente. Al menos, en clases de ingles, podeia permitirme esa primicia.
— ¿No crees que Sakura la pasa mal? — rio Minami, volviendome a la realidad y percatandome estar cerca de Konoha. Manejaba hasta ahora por inercia. — puedo apostar mis colecciones de CD de jazz, que hubiese deseado ser ella quien se acostara con el chico paliducho, en lugar de Ino.
— E… eso… es… muy fuerte. — pronuncio con dificultad Hinata.
— ¡Oh vamos! — golpeo su hombro alzando sus cejas con perspicacia. — aun sostengo el haber ocurrido algo entre esos dos, no me creo que esa química solo sea por la emoción de las canciones. ¡Que va! Ese par suelta chispas, hasta la misma Ino podria confirmarlo. La mayoría del tiempo, frunce el ceño al verlos juntos. Es el signo de sentirse amenazada.
— P… pero ella… esta… embarazada. — contraataco la pelinegra, hundiendo sus hombros. — Sai, no, no… va a abandonarla me… menos con un… bebé en camino.
— Si, Hinata tiene razón. — intervengo finalmere con una mueca de malicia en el rostro, aprovechando para estacionar el auto. — Sakura desde el inicio siempre tuvo las de perder, Ino es la capitana de las porristas, Sai, el capitán del equipo de fútbol. ¿Donde apunta la balanza? No ha una perdedora de coro.
Cuando decía todo aquello no solo era por la pelirosa, igualmente por mi, porque mantenerme apegada mas apegada a la realidad con ello era parecido a un ancla. Las tres bajamos del auto al mismo tiempo, la morena término dandome la razón, sin embargo, algo en Sakura le impedía ver la realidad del asunto, tenia una especie de esperanza en su interior demaciado absurda de digerir y alguien debía de advertirle. Aunque ese papel, no lo tendría yo. Me despedí de mis amigas con la promesa de vernos en el almuerzo, camine por los pasillos de la escuela rumbo a mi cacillero, hoy tenia unos excelentes botines color miel que iban a juego con el bombin de mi cabeza, sin dejar de mencionar el vestido veraniego de encajes color blanco que usaba. Sin dudas, a la moda y de acuerdo a las tendencias. Colocandole el código correspondiente al candado, sujeto mis libros en usar a primera hora dejando detrás lo que ocupaban peso en mi bolsa, en esos momentos veo a lo lejos el corte de jicaro y unas cejas enormemente pobladas de uno de los mayores imbéciles de Konoha, Rock Lee. Todo el mundo lo conoce, lleva un blog de chismes de la escuela, encargado de hacer una sección dedicada a Haruno Sakura. ¿Pueden creerlo? Lo se, imposible, pero cierto, aunque sus columnas son tan aterradoras que llevan a salir corriendo despavorida. No sabría si definir obsesión u obsesión, me declinó por la primera, es obsesión.
Aquel chico se coloca aun lado del cacillero de la pelirosa, que absorta de su acosador, suelta un respingo del susto al verlo. No es para menos, cualquiera en su posición lo haría. Comienza con un comentario inapropiado de ella, llamándola sexy solo porque sus pantalones se lo ordenaron, la pobre chica costernada suelta un sonido de asco y dándole la vuelta, abandona el sitio. Por supuesto, Rock Lee no puede dejar su presa libre y al asecho, por lo que de decide hostigarla hasta las ultimas instancias. Desearía contarles mas de esa conversación, pero no poseo informacion, salvo que a ir a mi clase de fisica, escucho el grito nada reservado de Rock Lee diciendome mas o menos de lo mismo que Minami en mi auto. ¡Santo dios! ¿Se ha puesto de acuerdo? Porque lo considero inaudito que coincidieran dandome eso. De igual forma, me da igual, no pretendo huzmear conversaciones ajenas a mi voluntad y que relaciona a ese trio. Ya tengo suficiente con Cargar con estos sentimientos confusos por Sai, sumarle mas pesares a mi vida, seria una carga extra. Asi que, sin mas, me voy a clase.
En la hora del club de coro, las cosas comienzan a tornarse realmente interesantes, ver a unos Kakashi-sensei y la entrenadora Utao dar la lección del dia, es una joya. No solo porque a kilómetros se percibe las malas pulgas que poseen el uno por el otro, igualmente no se soportan. Son como un gato y ratón, agua y aceite, fuego y viento, en fin, tóxicos. Al momento de sortear la actividad correspondiente, ella sugiere seguir las instrucciones del viejo Sarutobi y lanzar la moneda al aire, nos dividiran en grupos, pero para ello, alguien sera el primero en escogerlos. La entrenadora Utao escoge cara, mientras que el maestro Kakashi no tiene otra opción que sello, dando como resultado ganar ella, él no parece muy emocionado por eso pero accede su batuta a la rubia mujer.
— Bien, adelante. — habla el maestro, sentandose al lado del piano, contrariado de lo que ocurrirá a continuación. — elige a las porristas y los atletas.
— Cuando escuchen su nombre, se colocaran al lado de esta cosa brillante. — anuncio la mujer señalandome al instrumento musical.
— Se llama piano, Utao. — respondió el sensei mirandola con reproche e ironía, mucha ironía.
— ¡Karin! ¡Ciego! — grito leyendo su lista, la manera que llamo a Neji fue alarmante, pero eso no era la impresionante, mas bien, que lo seleccionaba. ¿Qué ocurría aqui? — ¡Cosmeticos! ¡Morena! ¡Cara de tonto! ¿Qué esperan? ¡Rapido! — nos movimos contrariados de la decisión de la entrenadora Utao ¿no jugaba? Aguarden, no, no lo creo — ¡Problematico! Y ¡Tartamuda! Kakashi, no me gustaría pertenece era a un grupo que ignora a las masas.
— ¡Esto tiene que ser una broma! — bramo furioso el maestro, levantándose del asiento como si tuviera un chinche.
— Yo no bromeo con esto, Kakashi. — dijo muy convencida. — quizás ese sea tu problema. La intolerancia. Y te digo algo extra, eso es inconcebible. 
— Y esa es la mira Utao. — canturreo Karin.
— Excelente. — culmino la mujer rubia.
Con ello, finalizo la practica. Salimos del salón con rostros totalmente desconcertados, no nos cabían en la mente que algo asi estuviese ocurriendo, finalmente y de una forma algo bizarra, estábamos siendo tomados en cuenta, teníamos miedo, si, pero a la vez estábamos anciosos de la próxima practica comandados por la entrenadora Utao. Al llegar a casa, me encontré con mi papá sentado en su sofa favorito, al verme alzo una sola de sus cejas extrañados de esa mueca inusual en el rostro. Ya lo saben, estaba emocionada. Le relate lo ocurrido en el club y como el sensei se mostró algo renuente de los cambios, aunque comprendia los hechos de ser separados, tener algo de voz en el corona no estaba de mas.
— ¿No lo crees sospechoso? — argumento al mismo instante de devorar un pastel de patatas, sentandome frente de él y frunciendo el ceño extrañada. — Me refiero, si tu maestro se ha mostrado incomodo debe de existir una razón, recuerda el dicho, si el rio suena…
— Es porque piedras trae, si, lo se. — rodee los ojos fastidiada, parandome para abrir el refrigerador y servirme un poco de zumo de naranja. — pero pueden que las cosas no resulten de esa manera, papá. Si la entrenadora quiere ayudar, deberían darle una oportunidad. Nadie sabe que resultados podremos optener de ello.
— Darle el beneficio de la duda, dices. — dedujo de inmediato.
— Exacto.
— No lo se hija, compagino con tu sensei al respecto de separarlos. — musito aun no convencido. — solo va a generar disturbios entre ambos equipos, dándose prestado cual de los dos números a presentarse ser el mejor. ¿Comprendes? — asentí dudosa, porque no comprendia el punto de mi progenitor. — Lo que digo es que ambos son Konoha club, no “Los chicos de Kakashi” o “Los chicos de Utao”. No, solo Konoha club. — luego me revolvio los cabellos cariñosamente, haciendo que lo mirara igual a un ciervo frente de un carro. — Pero como diversos tu, le dare un voto de confianza. Si con ello tienes un solo, me pondré de pie a aplaudir y te dara una palmada en la cabeza felicitandote.
— Me quedó solo con las palabras de felicitación. — le digo acomodando mi cabello mientras sonrie. — porque me despeinaras.
— De acuerdo, de acuerdo. — río a carcajadas.
En verdad, ¿por qué no lo escuche? Nos hubiésemos ahorrado muchas cosas como el griterio, pero como de costumbre Elizabeth Mogami muestra su lado terco, marchando contra la corriente solo porque si. Aun, sigue siendo importante ese detalle. Al dia siguiente en el coro todos nos mostrabamos inquietos, al menos los nominados “Los chicos de Utao”, que personas como Hinata o Neji, se pensaron dos veces el aparecer por el coro, por supuesto, mi amiga Minami los incentivo y relato lo hablado por la entrenadora Utao en su Columna de los notieros. ¿Y como olvidarlo? Si la noche anterior, mientras me preparaba unas cremas hidratantes en el rostro, la morena me llamo desesperada para sintonizar las noticias del Canal 7 y ver lo que acontecia. Obviamente me parecio totalmente loco, pero a su vez, reflejada en la cara de la entrenadora, todo cobro sentido. Hablo sobre las minorías, como ella misma se sentía una mas de ellas y la importancia de estas en la sociedad, todas y cada una de las voces deberían de ser escuchadas sin importar como lucían, la intencidad de sus sueños o hacia donde van. Simplemente, las minorías, forman parte de esta enrnorme nación. Volviendo al presente, la entrenadora Utao entro a la sala del club acompañada de músicos, los que componiamos su grupo quedamos literalmente con a mandíbula en el suelo. Y de que manera. Porque al pasarnos las partituras de lo que componia una canción adaptada a nosotros, moderna, pegadiza y con el toque necesario para sacar a Naruto de su asiento, comenzamos a comprender que no estaba tan mala la idea que esta mujer fuese la coocordinadora del coro. De lo contrario, traten de borrar el rostro de completa fascinación de Minami al recibir su solo o la del “cara de tonto” a mover el bote como quisiera. En definición, estábamos diado tomados dandos en cuenta.
— ¿Acaso hoy no fue grandioso? — exclamó muy emocionada la morena, alzando sus manos al aire mientras descansamos de hacer unas compras en el centro comercial. Yo bebía una batido proteínico y miraba las personas pasar. — puede que en un inicio sospechara un poco de Utao ante de improvisto querer ayudarnos, pero no puedes negarme que lo del tema de las minorías se la de muerte.
— No, de hecho. — sonrei de medio lado, acomodando mi sombrero de lazo de lado y acercandome un poco a mi amiga. — parece tener el manejo y control de la sitiación. Quizás con ella al mando podre ganar un solo.
— ¡Oh amiga! — se avalanzo hacia mi apretandome contra ella, creo que Minami tenia mas venas de madre protectora que de otra cosa. — Lo tendrás, lo tendrás, vas a ver que apartir de ahora todo va a brillar de manera esplendorosa.
Sin embargo, como era de esperarse, nada podria permanecer en total calma en la vida de los integrantes del coro, y eso que no menciono las clases de intenciones de Sakura para conquistar a Sai, o este de debiendols por alguna razón un enorme favor a la pelirosa, no, sino los claros intentos de sabotaje de la entrenadora Utao al grupo del sensei. Le quito las partituras, agarro el piano para nuestro beneficio y por si fuera poco, fue con todo su arcenal contra él. Cualquiera que pasara por esas circunstancias pararía a loco o maniatico, pero no, porque el maestro Kakashi tambien ideo su propia estrategia para atacar a la entrenadora y eso fue reprobado a las porristas. Bueno, teniendo mi humilde opinión, desde hace mucho faltaba algo asi, aquellas chicas tenían el cerebro del tamaño de una semilla de mostaza. Ni siquiera recordaban como escribir la fecha. El sensei ha sido muy condencendiente con ellas. Llegó el obstante de darles una reprimienda. Sin embargo, al llegar a los oidos de la entrenadora Utao, perdió por completo la cabeza colocando patas arriba la oficina del viejo Sarutobi. Mi amiga Minami bajaba las escaleras cuando vio incluso apartando de su camino a los estudiantes, mientras el director pedía no involucrar a los niños pero, hablamos de Utao, ella daba miedo.
— Esta loca. — murmuro Hinata medio temblando. — m… muchas de las po… porristas de mis clases no… no tienen mu… muy buenas opiniones d… de ella.
— Bueno, igualmente comprendo su posición al perder la cordura. — agrego Minami al avanzar en la fila del comedor, todos ibamos a tomar el almuerzo juntos. — su equipo de porristas es lo que mas le importa y que el maestro Kakashi las reprobara, inrumpio en sus planes para las competencias. ¿Sabian que iban hacer una entrevista para Sport Magazine?
— Pero que nos amenaze si hablamos con el otro equipo. — dijo Neji acomodando sus lentes, viéndose claramente afectado con la situación. — es tambien una locura, hable con Naruto y Kiba para reunirnos con ellos hoy antes del coro. Estuvieron de acuerdo.
— No lo se ustedes, pero yo no quiero ser expuesta al sol. — comente ante la última amenaza de Utao.  — si llego a tener una reacción alérgica los demandaré.
Aquella mujer fue lo suficientemente lunatica al descubrirme viendo a Sai escondida, tampoco es que sea una especie de acosadora o algo parecido, el profesor de ingles me había mandado como mediadora el entregarle un test sorpresa y este conversaba con sus amigos del equipo de fútbol, teniendo mas miedo a anciedad calcomidome las venas. Di un paso hacia adelante siendo interceptada por Utao, quien me quito de las manos la prueba del pelinegro llamándolo idiota, seguidamente de darme un ultimátum que término en dejarla de admirar desde ver su columna en el noticiero. Sabia que era una adicta a los productos de limpieza para el rostro, uno de ellos tiene una reacción curiosa si te expones directamente a los rayos UV, por lo tanto, yo no deseaba ser la próxima en experimentar tal cosa. Por consiguiente, agregó que si estrechaba lazos con los chicos del grupo de sensei, los estragos harian de mi una clase de bicho mutante raro con muchas espinillas. Quien traicionaba a Utao, las pagaba muy caro.
— Es… estaremos bien. — aseguro Hinata, aunque su voz entrecortada no me convencía mucho. — es… se que es raro decirlo, p… pero los extraño a todos. I… inclusive a las porristas y Sakura.
Eso en parte era cierto, ahora Minami y yo no teníamos contrincante con quien discutir por los solos. Si bien tener tu propio espacio donde brillar es genial, lo consideraba aburrido al no tener alguien para peliarlo. Y tambien estaba ese otro detalle importante: Sai. Ahora, no poseia las suficientes excusas para verlo a menudo, podríamos compartir clases de ingles y literatura pero los problemas del embarazo de Ino lo apartaban de un zarpaso de mi, obliga solo a sentarse a tres asientos lejos de mi ubicación, donde se encontraban sus amigos atletas. En un nanosegundo, me convertir en cero a la izquierda, en la sombra que jamas voltearia a ver mientras Sakura arriesgaba su propio pellejo solo por tener su aprobación o su mirada. Minami me relato que Rock Lee la chantajeo con publicar en su blog la condición de Ino di no accedía a darle su ropa interior, alarmada del posible escandalo a emerger alrededor de la pareja popular, o mas bien, del pelinegro acepto la propuesta con el fin de salvarlo. Estaba debatiendoms entre sentir rabia o pena. Rabiar por ayudar a Sai, pena de mi misma porque un grama mínimo en mi interior deseaba tener la capacidad de dar todo por el todo por amado. Pero ni eso podia, menos cuando sus amigos del equipo de fútbol lanzaban a mi rostro todas las mañanas un batido en mi rostro. Soy una cobarde, mi único papel sería el de mirar.
— ¡Ugh! Eres muy buena para ser real. — jalo una de sus mejillas Minami, provocando una sonrisa en la Hyuga. — pero tienes razón, hasta extraño el idiota de Sai. Hablando de él, ¿saben que nombre le quiere poner a su bebé? ¡Esta de risa!
¿Eh? No puedo imaginar su gran ingenio.
— Iluminanos, Minami. — dije sujetando finalmente mi almuerzo y caminando fuera de la fila.
— Llovizna. — sentencio y todo el mundo palidecio.
Por unos minutos nadie dijo nada, de hecho, caminamos en completo silencio hacia una de las mesas desocupadas, al intentar procesar la información, imaginando la posible expresión de Ino: desconcertante. Es decir, ¡Queria llamar a su propia hija Llovizna! Es una de las ideas mas estúpidas jamas oídas en la historia de la humanidad. Otra cosa, creí que la rubia daría en adopción su bebé, no conservarlo, aparentemente en los planes del Tarachima no estaba eso reflejado.
— Alguien tiene que hacerle saber sus pocos dotes para crear nombres en bebés. — comento con un tono arcaico Neji, sujetando su zumo de manzana y bebiendolo.
— P… pero creí que lo darían… en adopción. — dijo pensativa Hinata.
— Debiste ver como lo llamó Ino. — bajo la voz la morena, mirando hacia los lados y cerrando un poco el circulo de la mesa, es un secreto. — le dijo insensible, porque colocarle nombre a un bebé que darán en adopción era muy triste.
— ¿Entonces Sai desea conservarlo? — inquiri mirandola intrigada.
— ¡De ninguna manera! — pronuncio suelta, abriendo otra vez el circulo y sujetanto una fritura para llevarsela a la boca. — cuando los padres de Ino la descubran van a matarla, además, no creo que este lista para ser madre. No cuando esta mas ocupada de ser porristas, permanecer en la cúspide de la Pirámide de esta escuela y que su novio no la engañe con una perdedora corista.
Me tense, deje de mover mis utensilios para comer, solo con la imagen de mi cabeza de unos Sakura y Sai juntos, muy juntos el uno del otro. Quizás mis sospechas no han estado tan desarcertadas desde el inicio porque era obvio que ellos dos se traían algo.
— ¿Ino al fin le recrimino? — preguntó desinteresado Neji.
— Lo haría cualquiera en su sitio si te compararan con alguien mas. — se encogio de hombros la morena, dandome de reojo una mirada perspicaz. Espero que no sea porque este dudando de mis sentimientos por Sai. — Lizi, estas muy callada para lo convencional en ser. ¿Ocurrio algo?
— No, solo estoy tratando de analizar los mensajes recibidos. — sonreí socarronamente, adoptando una pose distinta. — estoy, además, no queriendo reirme de ese trio hasta desfallecer. Sus calamidades son iguales a las de las celebridades en la TV, son secretos a voces bajas.
— Un argumento totalmente convincente. — estuvo de acuerdo Neji, dandome la razón. — tarde o temprano su abdomen crecerá y no podria esconderlo mas, la entrenadora la sacara de las porristas, sus padres enloqueceran y…
— ¿Y? — dijimos todos a coro.
— Su vida tal cual como esta ahora se derrumbarse frente a sus ojos. — culmino el chico, su semblante era algo pensativo.
— Solo… solo me gustaría saber a que lado se inclinará. — dijo Hinata en medio de un suspiro, apoyando su mentón encima de la palma de su mano.
Nadie dijo nada, tal vez porque no conocían la respuesta de ello o no lo comprendian, pero yo si, pues es cuestión de dias para que los populares la tacharan de perdedora al quedar en estado con solo quinceaños, llevándola inmediatamente a lo mas profundo de la escala social de esta escuela. Y lamentandolo mucho, no existirías una Haruno Sakura para cubrirla en el blog de un pervertido, ni mucho menos de los enormes ojos en perspicacia de Utao.
Culminando el almuerzo, todos fuimos a nuestras respectivas clases, me tocaba biología y estaba en los salones superiores. Al subir las escaleras me tome un minutos para pensar un poco las cosas, no solo por intervención de Utao, igualmente lo del asunto de Sai e Ino. Sinceramente, aunque suene un poco insensible, me daba igual que fuese expuesta ante toda Konoha. Neji tenia razón, tarde o temprano su abdomen crecería y no podria esconderlo mas. Sin embargo, ser popular para Sai lo era todo, su estatus en Konoha lo era todo y de energer un escandalo desde las sombras las cosas se pondrían color de hormiga. Reanude mi caminar, en esta ocasión mas apresurada hacia el aula de biología topandome con un rostro conocido, Haruno Sakura. Su semblante estaba algo contraído, preocupado seria la palabra correcta, estaba tan sumida en sus pensamientos que ni me noto. Estaba bien, no es que nosotras seamos particularmente amigas simplemente compartimos la misma pasión, nada mas. Sakura era una idiota, defendiendo lo indefendible, arrastrando su honor y dignidad hacia un chico que jamas va a abandonar a otra mujer, una que esta embarazada. ¿Era masoquista? ¿Estupida? Porque podria comprender el quererlo, poseer la necesidad de proteger su sonrisa de niño pequeño, pero en contraparte, no tendrá nada mas a una simple amistad. ¿Acaso eso no es triste? Tomando asiento en mi lugar correspondiente, emiti un suspiro mirando al pizarron. La clase empezaría.
Adrenalina, eso es lo que senti al mometo de reunirnos en la aula del coro ambos grupos, con un Kiba tocando la guitarra, Sai la batería, las porristas cantoneando sus caderas al son de sus palmas y en general, cantando una tonada alegre olvidando los pesares de ser separados. Era absurdo negarlo, extrañaba esta cincronización armoniosa, natural de grupo, que aunque desde un principio no confiaba en las porristas y atletas, comenzaron a formar parte importante de este club. Antes pudieron decir decir lo que sea, pero estaban experimentando ser parte de algo especial. Al terminar la canción, todos aplaudimos y nos abrazamos unos con otros con fraternidad, no imaginar antes extrechando lazos con Sasumika, pero vuelve y repito, fue el calor del momento.
— Extraño cuando estábamos juntos. — dijo aflijida Sakura.
— Espero que no tengamos problemas por esta reunión clandestina. — dijo Neji.
— Si Utao nos descubre hara papilla con nosotros. — comente ante las risas de mis compañeros. — amenazo con dejarme calva igual a Britney Spears y hasta ella pudo recuperar su cabello. — sostuve el mio como si fuese a aparecer la mujer con una tijera gigante y cortarmelo. Al parecer a mis amigos les dio mucha gracia. — Ha logrado dar con mi talón de Aquiles y no es nada encantador.
— Tenemos que irnos. — anuncio Minami. — si Utao nos ve “conspirando con el enemigo” Lizi no sera la unica calva, igual yo.
Nos despedimos de todos rápidamente, de improvisto el maestro Kakashi llegaba con la banda preguntandonos de nuestra visita, Hinata contesto con su singular forma de hablar dolo darnos un paso por allí para saludar, en nuestros rostros de notaba aleguas las ganas de volver a retomar la normalidad de antes. El sensei hizo una mueca de inconformidad a la par de estar encantado de vernos, acto seguido, salimos al pasillo. El semblante amargo no abandono mi cara ni un segundo, odiaba estar separada de los demás; dejando de lado las excusa para no ver mas a menudo a Sai, creía que todos formabamos un complemento exquisito, donde podríamos estar en desacuerdo en muchas cosas, pero en el instante de brillar todo cambiaba. Entrando al auditorio, Utao nos esperaba leyendo unos papeles en sus manos, esta vez no fingió ninguna sonrisa para nosotros, mostró sus verdadera naturaleza mandandonos a ocupar los puestos para el número. Sentía que lo planeado por Kakashi-sensei opacaria lo suyo y no era bueno, una lección de grandesa para alguien tan patético como él, no valdría menos, tomando en cuenta la drásticas artimañas de reprobado a sus porristas. Claro, nosotros somos el granaje para una venganza ¿no es así? Tragandome mis palabras, alce mi voz junto a mis compañeros para practicar.
— Tenemos que hacer algo para cambiar esto. — pronuncie cerrando mi casiller. — no creo poder soportarlo mas.
— No creo que sea una buena idea Lizi. — comentó contrariado Neji junto a Shikamaru y Hinata. — ya viste como termino lo de la asamblea de alumnos, ni contar con la dichoza vitamina D. — hizo una pausa mirandome seriamente. — esto ocurre por nuestra propia culpa.
Cuando papá se entero lo del incidente con la esposa del maestro Kakashi, estuvo sumamente furioso porque claramente, en su opinión, no era nuestra culpa, sino del director Sarutobi al darle el trabajo a una persona incompetente. Ni siquiera culpo al sensei, solo al viejo.
— Sea como sea. — suspire apretando la correa de mi bolso en mis hombros. — creo que hemos pagado suficiente aquello, basta y sobra con soportar a Utao todos los dias. Ella es el mayor castigo de todos.
— Pudo ser peor. — agrego Minami. — como ser expulsados, por ejemplo.
— S… si. — simplifica Hinata.
Aun asi me daba mucha impotencia que las cosas de quedaran de este tamaño, permitir seguir divididos porque los adultos no podrían resolver ellos mismos sus diferencias. Me conocen y saben claramente mi incapacidad de quedarme callada, mucho menos de brazos cruzados. Lo malo, dudaba tener el apoyo de Sakura como en el pasado para esta ocasión, creo que inclinaria mas a la postura de Neji. Hicimos mucho daño en el pasado como para venir hacernos los superheroes. Por lo tanto, todas mis intenciones murieron en un refunfuño. Aunque cuando vi a Sasumika y Kiba en el bando de Utao, supe que las cosas volvieron a adquirir un tono mas oscuro el sensei seguía con su postura de darle los solos a Sakura y Sai, ocacionando de esta manera la explosión de la vena innata de Ino y reclamandole la situación. No obstante, la astuta rubia no abandono el barco Hatake, el club no sabia si se trataba de una treta de Utao para seguir conociendo las movidas del maestro o controlar a su flamante novio. Eso nos lleva hasta ahora donde Ino Yamanaka importandole menos como se ve frente los pasillos de Konoha, enfrentó a Sakura a metros lejos de mi, el reclamo era muy directo: la quería fuera de la vida de Sai. Pensé que si la rubia reaccionaba de esa forma es porque se sentía amenazada, según mi perspectiva, armar escandalo era muy bajo. Sakura tampoco es que se haya quedado callada, moviéndose ágilmente de un lado a otro, confeso saber que la rubia era espia de Utao, esa mujer no le importaba nadie mas salvo si misma y cada vez de darle informacion del coro, le daba el poder de destruirnos. ¿Era ciega? Cuando se enteraran de su situación, no solo la humillaria de la peor forma posible, le arrancaría el uniforme de porristas y lo quemaría frente de sus ojos. En su lugar aprendería a diferencias amigos de enemigos, porque a la final, el club era los unicos en quedar de pie a su lado.
— Otra cosa. — siguió hablando Sakura ante la amenaza de Ino. — se nota por encima tus pocas habilidades pulidas. En lugar de venir a reclamarme por Sai, deberías estar practicando.
— Francamente, eres ridícula. — siseo Ino con malicia, dando un paso hacia adelante y mirandola con repulsión. — no eres el centro de atención niña, ni lo seras. Puedes que tengas todos los solos del coro, pero en el fondo seguirás siendo la patética muchacha que jamas tendrá el reconocimiento de la escuela. Y eso, puedes escribirlo donde lo prefieras.
Girando sobre sus talones, Ino abandona el lugar como toda una abeja reina que era, sus manos en la cintura, frente en alto y los pasos alargados de una gacela. Poseia la actitud clara de manejar los hilos de esta escuela, claramente a su conveniencia y de querer hundir a Sakura en las profundidades, con tan solo un chasquido de dedos. Eso me hacia pensar hasta donde permanecia con ese poder, sus minutos acabaran y el momento del descenso se aproximaba. Sakura se percato de mi presencia alzando su mentón como si nada hubiera ocurrido, rodee los ojos fastidiada de la pelirosa. Prefería los gritos de Utao antes de eso.
— Tienes mucho tiempo libre, Lizi. — abrio su boca de idiota apoyándose al lado de mi casillero. — ¿no tienes que practicar tus muchos solos optenidos por Utao?
— ¿Y tu no deberías abarcarlo en cambiar tu imagen? — respondi con el mismo tono, pasando de ella y caminando lejos.
— ¿Qué insinuas? — siguió mis pasos para pararse frente de mi frunciendo el ceño. — Porque, según mis pretendientes…
— Olvida ya eso, Sakura. — la encare de una vez, queriendo sepultar este tema. — todo el mundo sabe la verdad, mas aun, como venderías tu propia alma al diablo solo por Sai.
— ¿Y tu no lo harías? — arquee una sola ceja por su pregunta innecesaria. — ¿No serias capaz de hacer lo que sea por tu persona amada? ¿Incluso si esta con otra?
En ese entonces, no tome las palabras de la pelirosa con seriedad, porque pudiendo estar enamorada igualmente de Sai consideraba insuficiente arrojarme a aguas turbulentas solo por él. Menos rebajarme al nivel de una neurotica Ino Yamanaka, ellas podrían discutir acaloradamenre tosas las ve es necesarias en su perspectiva, en cambio, permanecería a la orilla de la playa admirando el oleaje fuerte. Sin embargo, yo desconocia que mas adelante, tendría la convicción de la pelirosa para defender a mi amado, hasta mas intenso a ella.
— No, no si él ni siquiera va a venir a agradecerlo como se debe. — dije con neutralidad. — pero no con palabras, hablo de he nos, las primera… son fáciles de ser llevadas por el viento.
— ¡Sai no…! — intento decir.
— Te veo luego, Sakura. — me despedí.
No, me rehusaba descomunalmente a formar filas en el circo de chicas heridas por Sai, este podria tener una manera unica de tratar a las chicas y un dulce a la par de encantadora mirada. Pero yo valía, valuar como persona. Además, la tarea de buena samaritana ya la ocupaba Sakura. Yo, sobraba.
Mas tarde, ese mismo dia, nos reunimos todos en el auditorio, al hablar de todos, es que es todos. Se sentía rato después de tanto tiempo sin reunirnos los doce Neji un solo sitio, se suponía que hoy expondriamos nuestros números a los demás compañeros, la entranadora Utao con su usual forma de hacer las cosas, nos reunió por separado alegando poseer una canción mucha mas acoplada a las minorías, por lo tanto, “No Air” del grupo Hatake jamas expondria la realidad de las cosas. Por lo tanto, eramos libres de vomitar. Ahora, veanos alli mirando al escenario donde una muy sonriente Sakura hablaba hasta por los codos, lo usual en ella, queriendo demostrar simpatía con todos en realidad le importaba era si misma.
— ¡Ya hablaste mucho! — grito desde su sitio Utao, callando a la pelirosa. — ¡Comienza de una vez!
— No puedes tratar de esa manera a los chicos, Utao. — le regaño el maestro, girandose a su dirección.
La mujer rubia hace una mueca de asombro, como si de verdad estuviera apenada de su comentario pero, eso es solo fingido, porque todos nos miramos marcando lo obvio. A continuación, suena los acordes de “No Air” junto a las voz de Sakura y la entrenadora Utao nos manda sorpresivamente a levantarnos, desconcertados la obedecemos no comprendiendo en lo absoluto. Incluso Sai, piensa que ocurre un incendio cosa en no pasar, Utao dictamina aburrirnos con solo escuchar el principio. Según su perspectiva, prefiere seguir mantandonos de hambre antes de permanecer en este sitio, Minami murmura que su papá es medico cirujano, lo se, una vez me lo conto su mamá cuando fuimos de compras una vez. ¡Pero eso no es el punto! Porque la entrenadora Utao nos invita a comer helado, si, ella lo pagara.
— ¡Ya es suficiente! — se levanta del asiento el maestro Kakashi arrojando las partituras al suelo y dirigiéndose a la mujer. — ¿Sabes Utao? Tu fuiste muy sincera con lo que piensas sobre mi, asi que dejame corresponderte. — Utao extiende sus manos invitandolo seguir adelante, junto a una mueca de no importarle nada. — Eres grocera Utao, no tienes clase y eres… ¡Una asquerosa maestra!
Aguarden… ¿Qué ha dicho?
— Para tu información, tengo un doctorado. — le recordó.
— ¡Pero si lo sacaste por internet! — amonesto con ironía.
— ¡Tu eres un cantante fracasado Hatake! — alzo su voz, señalandolo de ito en ito a donde se encontraba. — ¡No tuviste madera para triunfar en el mundo real! ¡Menos lo tienes para dirigir este estúpido club de canto! ¿Y adivina qué? ¡Eres el hazmereie se todos junto con ellos! — auch, eso realmente había dolido, ahora mas que nunca comprendia las palabras de mi padre. Estaba en lo cierto. — ¡Nunca te paras de fracazar!
— ¡Pasas cada minuto se tu vida pensando en las formas de como aterrar a los niños! — le seguido desde atrás, importandole un reverendo pepino lo mencionado antes. — ¡Solamenre lo haces para sentirte mejor…! Oh, oh… ¿Acaso no vas a pasar el resto de tu vida sola?
— ¡¿Como te atreves a dirigirte de esa manera hacia mi?! — exploto una vena dormida en ella, empujandolo lejos.
— ¡Te hablo con la verdad en la mano! — contesto.
Es cuando volvemos al principio, donde explicaba las razones de porque dos adultos discutían acoloradamente frente de nosotros como sino hubiese mañana, en retroperstiva esto se asemejaba a un rin de noción donde los golpes los recibias y esquivas, en este caso, van en forma de palabra. ¿Desde cuando la vena del maestro Kakashi palpitaba tanto? ¿Desde cuando la tes blanquecina de Utao se tornaba roja? Sobre todo ¿Desde cuando teníamos derecho de presenciar todo esto? Tuvimos suficiente de esta semana, de ser separados, tratados como juguetes, como minorías, llegó el instante de parar esto para erradicarlo de raíz. No por dos adultos con problemas con la ira, no, si no como Konoha club.
— ¡Ya basta! — grito finalmente Sai cansado, muy cansado. — Lo siento mucho maestro Kakashi, pero si quisiéramos escuchar peleas sub sentido, nos quedaríamos en casa mirando a nuestros padres.
— Estoy de acuerdo. — se manifestó Minami, dándole la razón al pelinegro. — este club debería ser divertido. Además me disgusta todo esto de las minorías, tal vez sea descendiente de negros al ser morena, pero soy mucho mejor que esto. ¡Me voy! — se dio la vuelta, dispuesta a marcharse.
— Ta… tambien me voy. — concordo la Hyuga.
— Compañeros, me seria un gran honor enseñarles la manera correcta de salir de un lugar. — rompió filas Sakura, dando a conocerse, eso si, no dejando de ser su particular forma de ser. — Los invito a seguirme.
De esa manera tan organizada, todos abandonamos el auditorio dejando todo atrás, estábamos cansados de tantas estupideces juntas, era cierto lo que menciono Sai, si necesitabamos ver peleas de adultos quienes aun tenían a sus padres juntos, las podrían presenciar gratis en sus casas. Se soponia que el coro era un sitio libre, armonioso y divertido, en ese lugar podrías expresarte tal cual a como eras sin importar ser juzgado. Pero aquella semana, no solo fui degradada a minoría, igualmente a juguete, donde dos adultos solamente estaban ocupados en si mismos. Condici a casa con total normalidad esperando llegar para darme una ducha, las emociones vividas aflojaron mis nervios, entre el coro y Sai, iban a mandarme directamente a un manicomio. Estacione en el lugar de costumbre, al entrar a mi hogar lo encontré vacío papá seguramente estaba atascado de trabajo y le impedía regresar. Subi a mi recámara con pasos agigantados, estando una vez allí, me arroje a la cama con todo y bolso incluido. ¿Qué seria de Konoha club ahora? Estando Utao y el maestro Kakashi enojados, sumandole nuestras retirada campal, no le daba muchas buenas esperanzas. Aunque, con sinceridad, la idea de escuchar mas gritos de su parte no me entuciasmaba en lo mas mínimo. Rodee por la cama acostandome de lado, volviendo a suspirar por una millonesima vez. Debería de ocuparme de mi, darme mi tan afamada ducha y sección perspectina de hidratantes, sin embargo, las emociones sucumbieron de fina negativa en mi cuerpo. Solo quería dormir.
A la mañana siguiente, mas relajada, baje con rapidez al comedor donde mi padre me esperaba ya despierto, se encontraba sentado tomando su café mañanero en tanto leia su periódico. Lo saludo con un beso en la mejilla diciendo hacerle el desayuno, tal cual a sus gustos.
— ¿Ya estado mas animada? — preguntó con perspicacia, yo solo sonreí. Ayer hable con mi padre al llegar del trabajo, este me soporto hasta final sem relato sobre la batalla campal del maestro y la entrenadora. Donde finalmente, termine dándole la razón, como siempre. — porque realmente estabas muy afectada.
— Eso ya paso. — confirme conbl convicción, revolviendo una vez mas las tortitas antes de colocarlas sujete el plato. — no puedo seguir desanimada por ello, hoy es otro dia, seguramente grandes sucesos pasaran.
— Esa es mí optimista hija.
Luego del desayunar con mi padre me despedí de él esperandolo verlo después de clases, maneje hasta Konoha no sin Andres hablarle a mis amigas, ellas iguales de preocupadas a mi, me comentaron que se rumoraba la salida de Utao como coocordinadora del club, seguramente sus razones eran claras: llevarse mal con el maestro Kakashi, pero del mismo modo, las porristas opinado debido a sus experiencia, comentaron que Utao no comprendia en lo mas mínimo las razones del porque alguien se emocionana cantando. Para ella las cosas son blanco o negro, simple. No obstante, esto no decía pasar por alto su mano dura al momento de entrenar a los chicos, porque su capacidad era legendaria y los llevaba al triunfo. Al ganar sus alumnos, ganaba igualmente ella. Esto nos lleva a la reunión del último día de la semana, viernes, donde mas o menos se nos explicaba mas de los mismo. Agregándole una cosa nueva, Utao solo le daría la vista buena a nuestras canciones porque quería ayudar. Sin embargo, aunque parezca generoso de su parte, seguía pareciendome sospechoso. No lo se, no puedo fiarme de una mujer que amenaza con dejarme calva. ¿Quien lo haría?
— Hemos aprendido que todos aqui somos minorías. — explicaba Kakashi-sensei con calma. — estan en Konoha club, solo son doce y solo se tienen el uno al otro. No importa que Sakura sea adoptada. — dio como ejemplo, ella sonrio complacida asintiendo al argumento. — O que Sai sea…
— Incapaz de comprender algunas emociones humanas. — musito sonriendo apenado, todos apoyamos risas.
— O que Karin sea pelirroja. — siguio el sensei. — O que Ino…
— Este embarazada. — soltó sin anestesia Utao, sepultando a la pobre porrista a la decidía social. Ya ni sabía donde esconderse. — Lo siento mucho pero hoy estará en todos los blogs de la escuela. Ahora, todos lo saben, incluyendome.
Ino había quedado parada en la nada, respirando entre cortado, como si alguien la hubiese párrafo justo en los pulmones para privarle el oxigeno. Aunque ella no me parecía en lo mas mínimo simpática, menos agradable o amable, sentía una empatia por lo que estaba ocurriendole ahora. La entrenadora Utao la envío directamente a donde mas estaba temieso ir: la realidad. Sakura evidentemente molesta, se levanta del asiento haciendo ruido al arrastrar la silla y salir rápidamente del aula. El grupo, incluido el maestro Kakashi, intento darle algo de consuelo a la rubia, quien su mundo antes de lo previsto esta consumiendose en un suspiro. Mientras Minami esta distraida, salgo despavorida donde hace unos segundos ha pasado la pelirosa, intuyendo seguramente en encontrarse con Rock Lee porque ha incumplido a su palabra. El debió de guardar silencio mientras Sakura le suministraba su ropa interior, aun asi, en el obstante de encontrar al duo, Lee esta soleando la sopa con un hedor y sabor rancio.
— La entrenadora Utao me obligo a hacerlo. — bajo la mirada abatido, viéndose claramente culpable. — lo siento, Sakura.
Mis predicciones, en general, las predicciones de todos en el coro se habían vuelto realidad demostrando que aquella mujer no poseia corazón corazón, solo un hollo. Su mesquidad no tenia limites. ¿Por qué exponer asi a su porrista? ¿A su campeona? ¿Era venganza? ¿Por qué no confió en ella al decirle desde el inicio? Sea lo que sea, haberla expuesto de esa aparatosa forma fue cruel, lo bastante como para arrojar a la rubia a las olas del llanto. La pelirosa empuñando sus manos, murmuro que Utao no poseia alma, pero no podeia dejar las cosas tal cual como estaban.
— ¡Aguarda! — frene sus pasos sujetandola del brazo. — con reclamarle su maldad, no va a resolver las cosas.
— ¡Pero eso ha sido muy cruel! — deshizo mi agatrebde un templon, recriminandome con la mirada. — ¿Leiste el articuló? Si es como ha dicho Rock Lee, esa mujer estuvo de acuerdo con exponer a Ino de esa forma. ¡No es justo!
— ¡De todas maneras ya no se puedes hacer nada! — volvi a reintegrarle, ella bajo la mirada claramente afectada. — comprendo que estes frustrada, incluso, contrariada pero la realidad sigue estando allí. Ino esta embarazada y tarde o temprano todo el mundo lo sabría.
— Si, pero no de esta cruel forma.
— Por los momentos, esto le servirá como prueba. — dije, los ojos jade de Sakura se abrieron se sorpresa ante mi comentario, no comprendia. — a ver hasta que instancia puede seguir ayudando a Utao. Alli veremos donde se inclinara, las porristas o Konoha club.
Todos en el coro estuvimos de acuerdo de preparar un número en especial para Ino y Sai, por supuesto, un incentivos mostrando desde el inicio por la pelirosa particular. Cantamos “Right here” de Maley donde era un claro Himno a los mejores amigos. Quizás apartir de ahora todos en Konoha empezarían a abandonarlos, darle la espalda y juzgar su forma de hacer las cosas, pero debían de entender que mientras volvieran a aquel salón de coro tendrían a unos jóvenes dispuestos a estrechar su mano diciéndole: allí estaremos sin demoras. Por eso, con lágrimas corriendo por sus ojos, Ino había aprendido una importante lección. Que amigos no son aquellos que estan contigo solo en las buenas, igualmente lo estan en las malas y jamas te abandonarían. Afortunadamente mi yo actual lo sabe con ciencia exacta y lo recuerda a cada momento, porque esas memorias llenas de esperanzas y optimismo, son impulso para superar y atravesar la espesura de la noche. Una que no pretende ceder, sino cernirse con mayor magnitud.
Pero no importa, porque en mi corazón se que cuento con la presencia de doce jovenes mas alla de mis amigos, son mi amada familia. Konoha club.

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