Prólogo
Donde hay luz, existe oscuridad
Donde hay humo, existe fuego
Y donde hay dioses, hay demonios.
Donde hay humo, existe fuego
Y donde hay dioses, hay demonios.
Nunca preste atención a todas las normal o reglas impuestas por mi familia siendo de manera especifica, mi madre, la cual me implemento toda clases de formas para criarme a la altura de una persona especial como yo, y aunque jamas comprendí el termino “especial” trataba de seguir al pie de la letra sus mandatos. O al menos algunos.
Nací y crecí de forma poco convencional en la parte mas apartada de todo Japón, las montañas donde toda clase de criaturas podrían aparecer, prácticamente podrías palpar el miasma en sus alrededores si te centrabas para localizarlo, de hecho muchos en mi familia aseguraban averlo visto. Todos menos yo.
Mi clan era descendientes de grandes guerreros de la época mas trascendental de Japón, Edo, donde los samurais defendían nuestro honor y gloria, mi abuelo el mayor hombre de nuestra famialia solía contarme toda clase de cosas antes de dormirme sobre los ancestros. En esas historias, reflejaban la fantasía pura como al pesar de ser guerreros natos de nacimientos poseíamos sangre especial recorriendo nuestras venas, sangre de demonio, la cual adquiría mas forma y color en noches de luna llena mostrando la verdadera forma a los humanos.
Nací y crecí de forma poco convencional en la parte mas apartada de todo Japón, las montañas donde toda clase de criaturas podrían aparecer, prácticamente podrías palpar el miasma en sus alrededores si te centrabas para localizarlo, de hecho muchos en mi familia aseguraban averlo visto. Todos menos yo.
Mi clan era descendientes de grandes guerreros de la época mas trascendental de Japón, Edo, donde los samurais defendían nuestro honor y gloria, mi abuelo el mayor hombre de nuestra famialia solía contarme toda clase de cosas antes de dormirme sobre los ancestros. En esas historias, reflejaban la fantasía pura como al pesar de ser guerreros natos de nacimientos poseíamos sangre especial recorriendo nuestras venas, sangre de demonio, la cual adquiría mas forma y color en noches de luna llena mostrando la verdadera forma a los humanos.
Una leyenda muy antigua cuenta que la ancestra mayor de todos nosotros vio morir al amor de su vida en manos de otro demonio llevándola a la locura, por ello ofreció todos sus poderes a la luna solamente para poder reunirse a donde quiera que fuese él, aunque el precio fue bastante caro, la luna acepto la condición de esto si le daba un hijo concebido de su peor enemigo, ese mismo que le dio muerte a su amado. Con el corazón hecho pedazos la ancestro no tuvo otra opción que seguir con ello, llevándola mas tarde a traer un pequeño niño con la mayor fuerza demoníaca que cualquier otro, obviamente hijo de dos demonios sangre pura provenientes de familias poderosas. Pero la ancestro no estuvo satisfecha, ella cumplió su palabra al traer a ese pequeño al mundo soportando el hecho de ser el peor enemigo y haberle dado muerte a su único amor, su tristeza podía mas que ese cariño al bebé nacido de sus entrañas. Llevándola a cometer la peor de las locuras. Suicidarse.
La luna estaba furiosa, bastante furiosa, pero como le prometió reunirla con el amor de su vida tuvo que cumplir al pie de la letra, sin embargo sucumbió toda su frustración en aquel pequeño de inocencia absoluta y sin nada de culpa, hallando una maldición idónea. Los niños demonios suprimirían sus poderes hasta los quince años, no mas ni menos, aunque eso jamas fuese suficiente, como el amor de la ancestra fue un experimento fallido de demonio la luna tomo en cuenta esto para dar su siguiente paso. Todo demonio casado con humano daría a alguien asi, su desgracia seria la sangre, el aliado la oscuridad y su única cura un demonio puro. Dando asi la desgracia mayor, ese pequeño procrearia semi demonios pues se fijaría en una frágil humana, obviando cualquier mandato de su padre hostinado y gruñon.
La luna estaba furiosa, bastante furiosa, pero como le prometió reunirla con el amor de su vida tuvo que cumplir al pie de la letra, sin embargo sucumbió toda su frustración en aquel pequeño de inocencia absoluta y sin nada de culpa, hallando una maldición idónea. Los niños demonios suprimirían sus poderes hasta los quince años, no mas ni menos, aunque eso jamas fuese suficiente, como el amor de la ancestra fue un experimento fallido de demonio la luna tomo en cuenta esto para dar su siguiente paso. Todo demonio casado con humano daría a alguien asi, su desgracia seria la sangre, el aliado la oscuridad y su única cura un demonio puro. Dando asi la desgracia mayor, ese pequeño procrearia semi demonios pues se fijaría en una frágil humana, obviando cualquier mandato de su padre hostinado y gruñon.
Y todo aquello se cumplió al pie de la letra, teniendo como consiguiente la mayor desgracias para los demonios llevándolos casi al exterminio, ese pequeño en verdad solo procreo semi demonios sedientos de sangre, hombre todos hombre y ninguna hembra. De hecho, las mujeres demonios eran demasiada cotizadas siendo vistas solamente de cinco generaciones de ellos, tal cual como ahora. Según mi abuelo, yo era la quinta niña de descendiente de guerreros demonios con sangre autentica, sin duda enorgullesco el clan.
No obstante mi padre aparecía con su imponente porte para recalcarme una sola cosa, las hembras del clan por naturaleza eran cobardes, miedosas y traicioneras. El mayor ejemplo era nuestra ancestra. Fui creada con una gracia poco convencional a la demás personas, mi deber era visualizar mas alla de los sentidos y fijarme en lo conveniente para todos, de lo contrario, seria igual o peor que nuestra procer antigua.
Debido a esos detalles y otros mas nuestros enlaces son decididos con antelaciones, considerenlo de mi parte bastante sonso y anticuado, pues al ser una persona eres libre de escoger con quien quieras estar el teatro de tus días. No soy mi ancestro, es mas, ni quiero serlo, aun asi admiro la parte de querer ir donde va su amado al pesar de separarlos la muerte.
Debido a esos detalles y otros mas nuestros enlaces son decididos con antelaciones, considerenlo de mi parte bastante sonso y anticuado, pues al ser una persona eres libre de escoger con quien quieras estar el teatro de tus días. No soy mi ancestro, es mas, ni quiero serlo, aun asi admiro la parte de querer ir donde va su amado al pesar de separarlos la muerte.
No pretendo ser separada de nadie.
Menos permanecer en este sitio.
Los cuentos de niños son solo eso, cuentos de niños.
Menos permanecer en este sitio.
Los cuentos de niños son solo eso, cuentos de niños.
Por eso cuando cumpli los diecisies años pedi con el alma en las manos ser trasladada a la capital de Japón donde podría estudiar en una preparatoria enorme, teniendo la opción de conocer a mas personas de lo usual del pueblo donde provengo, aun mas, estar a gusto en la comodidades de un departamento con unos tíos hermanos de mi madre. Todo baste hermoso y egnimatico, no obstante algo ocurrió.
Primero mis padres accedieron a ello con la condición de llevar a mi hermano menor, fastidioso, latido y con complejo sobre protector de estos. Segundo, las salidas serian un poco restringidas gracias a mi tia quien aun poseía esas extrañas convicciones antiguas. Y la tercera, tener cuidado con los chicos a mi alrededor, puede que aun no decidieran con quien casarme aun pero un humano convencional jamas sería para mi, eso tenía que mantenerlo muy claro, de lo contrario, volvería a casa en un dos por tres.
Lanzando todo esos por los aires fui a mi primer día de escuela con las energías recargadas al tope, no fui a la ciudad para ser hostigada por mi familia hasta en mis pensamientos, solamente quería seguir adelante para tratar de olvidar esos cuentos llenos de supersticiones sin sentido y vivir como cualquier chica de mi edad.
Pero todo eso se reducio a cenizas al conocerlo.
Ojos color sangre, inyecyados de las mayores codicias de este mundo: lujuria y deseo. Una expresión ponsoñosa en su rostro lista para picarte en cualquier descuido, sobre todo, esa sonrisa sádica, lasiva y de provocación.
Mi primera impresión fue de llamarlo demonio, pues poseía ese aire lleno de tóxico capaz de atraparte sin pensarlo si tenia beneficio pasandole por encima a los demás. En pocas palabras. Un lobo vestido de cordero.
Quizás a mi abuelo en sus tantas historias se la paso por alto algo importante, las mujeres de nuestro clan no solo eran escasas en cada generación, sino también tenían una clase de poder para querer temerle a todo con sensaciones raras. Si. En ese momentos mis pensamientos eran el de huir y volver a casa.
Mi primera impresión fue de llamarlo demonio, pues poseía ese aire lleno de tóxico capaz de atraparte sin pensarlo si tenia beneficio pasandole por encima a los demás. En pocas palabras. Un lobo vestido de cordero.
Quizás a mi abuelo en sus tantas historias se la paso por alto algo importante, las mujeres de nuestro clan no solo eran escasas en cada generación, sino también tenían una clase de poder para querer temerle a todo con sensaciones raras. Si. En ese momentos mis pensamientos eran el de huir y volver a casa.
No quería mezclarme con miasma.
No quería estar involucra en nada.
Simplemente mi deseo era vivir una tranquila vida de colegiala.
Aunque pesandolo bien nada de eso pasaría, yo estaba apuntó de comenzar a danzar con el demonio.
No quería estar involucra en nada.
Simplemente mi deseo era vivir una tranquila vida de colegiala.
Aunque pesandolo bien nada de eso pasaría, yo estaba apuntó de comenzar a danzar con el demonio.
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