V
Food, food… ¡Fucking food!
Se que he dicho innumerables de veces admirar a mi mamá, por avanzar sola con dos hijos sin la figura de un esposo en medio, mantenernos, darnos la educación y complacernos en todos nuestros caprichos. Pero ahora, acabó de descubrir otro motivo mas para hacerlo, su comida. ¡Demonios! Estoy mas de cinco minutos sentada en la misma silla, en la misma posición y con el mismo lápiz tocando un ritmo imaginado de mi cerebro, tratando de comprender como voy hacer una carne muchada o granos negros. ¡Coño! Cuando me lo explicó sono tan fácil, tan rápido incluso para un ciego, pero al momento de colocarlo en practica no solamente me sale con poca sal, poco sabor ¡o alguna otra porquería! Simple y llanamente no tiene el mismo sazón de mamá. ¡Argh! Desearía que estuviera aqui y me diese la mano, mejor aun, viajar al pasado y sujetar las orejas de mi antigua yo para escuchar cada uno de los consejos de ella, asi mi vida fuese mas fácil. Por supuesto, eso es imposible, porque lo hecho, hecho estaba. Ahora solo debía de aprender hacerlas y cumplir con mi promesa, preparar arepas con carne mecha y pabellón criollo. He considerado tirar la toalla, mandar todo al carajo y optar por algo fácil, pero cada vez de ver la cara burlona de Andrea me anima mas a seguir adelante. ¡Voy a conseguirlo! ¡Coño que lo hare!
Esto nos lleva al presente, sentada en la cafetería de la Universidad, desaprovechando mi tiempo libre en como hacer unos sencillos granos negros para un gloton de primera, porque crean algo totalmente ese chiquillo no come… ¡Traga! Afortunadamente, la agenda de Bangtan se ha extendido mas no teniendo ni oportunidad para mirar hacia un lado, estan sumidos en sus obligaciones a tiempo completo que solamente me he comunicado con ellos por medio de mensajes. Bueno, al menos tuve la oportunidad de conversar de tu a tu con el líder, RapMon, quien aseguro estar tan ocupados que hasta el comer se les hace rápido. Mas que nadie sabe la importancia de cumplir con su trabajo, no defraudar a los fans y el prepararse para el tour, a lo que a simple vista parece igual de emocionante, sera agotador. Aconsejandoles como es la costumbre, pedi cuidarse con su salud, descansar apropiadamente y no saltarse ninguna de sus comidas, si llegara a enterarme de alguna falta de ellas me conocerían de verdad. Sonriendo abiertamente al punto de marcarse sus adorables holluelos, sacudió mis cabellos tratando de calmarme y a su vez, prometerme el cuidarse y cuidar de los demás, esa era su responsabilidad jamas la dejaría a un lado. No pude evitar sentir un cosquilleo en el pecho, la sonrisa de Nam era tan calmada, tan madura, tan… ¿sincera? No lo se pero verla a metros de mi llena mi pecho de emoción, daba a entender el confiar en él y jamas ser defraudada, sinceramente, lo creía posible. En cuento a los otros, por ejemplo J-hope, me llamo un viernes por la mañana antes de entrar a un examen para desearme suerte, aunque conociendome sabia no necesitarla, ya era inteligente y sacaría una nota legendaria. Riendome de su ocurrencia, le pregunte cual era su ubicación en esos momentos, este dictaminó estar rodeado de cámaras hasta para ir al baño, era una prueba de tolerancia al miedo para mostrarselo a Army, seguramente ellos morirían de la risa al verlo gritar como una niña de cinco años. Si, bueno, Hoseok asustado es demaciado gracioso, de lo contrario en uno de los BTS RUN no me hubiese dolido el estomago de tanto reirme, mas al verlo desmayarse al subir a una montaña rusa de no se cuantos metros de altura. Es imposible culparlo, en su lugar hubiese actuado de la misma manera, quizás hasta mas exagerado. En fin, Hobi me prometió que luego de salir de todas sus ocupaciones me llevaría a dar una vuelta por Seul, comeríamos cosas realmente deliciosas y nada en la mesa temas de miedo, ya estaba cansandose de ellos. Asentí riendome de su ocurrencia, preguntantole si Jimin y Jin podían venir tambien, porque ellos al igual que él manejan el terror con maestría, serían excelentes acompañantes para ir a ver una pelicula de esa índole. ¿Qué tal El Conjuro? ¿La Orca? ¿O El Exorcismo? Son fascinantes. Antes de recibir su respuesta, se escucho un grito de niño y un sonido de pitido, J-hope había cerrado cesión. Vamos, vamos… ¿En verdad era para tanto? En visión de Hobi, aparentemente si.
Por otra parte, era con Suga, que desde aquella noche después de lo ocurrido con Eun, tenia mas comunicación. Se sentía raro, completamente extraño, porque al pesar de no tener mucho empeño a saber de mi, eventualmente preguntaba de mi dia a día y como iba en la Universidad. Había pasado ya tiempo sin encontrarnos, provocandole algo de inquietud, no es como si dejara de ir a Binghit porque lo hacia, aunque en la noche donde ellos no estan en ninguna parte. Me limitaba a pasarla con mis compañeros de oficiona, conversar con los bailarines en la cafetería y dar una visita al área de vestuario, donde la jefa Yang me recibía con los brazos abiertos. Yoongi lo entendía, tambien al pesar de las obligaciones con Bangtan, lo tenia ocupado los de productor y escribir canciones no llegan simplemente del cielo, a él se le hace fácil pero descansar igualmente es primordial. Ojala, pudiera escapar una sola vez y dormir un día entero, sería tan agradable y reparador. Eso sonaba muy Suga, me daba hasta gracia, espero este cuidando tambien de si mismo. Tocando el tema de cuidarse, Jungkook me mostró uno de sus nuevos métodos para hacer ejercicios aun este trabajando, incluso en sus practicas de baile, en tanto espera a su coreógrafo, en un rincón comienza hacer flexiones para mantenerse ocupado. Ha entendido que el ocio es malo, igualmente se lo ha transmitido a Army, tener tu mente en algo es una forma muy saludable de pensar. Lo siento, freno aqui un segundo, porque imaginar a Jungkook como uno de esos entrenadores de informenciales me ha dado un ataque de risa, y conociendolo, seguramente no podria aguantarse un segundo serio, estallaría al ver los demás miembros partiendose de las carcajadas. Aunque, hablando seriamente, tiene un buen punto a su favor, una mente humana en ocio no es nada buena.
Tambien ha preguntado mi avance en aprender hacer los platillos, obviamente no le he dicho la verdad, simplemente le he escondido la mitad de esta, mencionandole estar en camino de este y aprendiendo inclusive en mis ratos libres. Claro, el alegramente, dictaminó estar con ancias de admirar la creación final. Mocoso gloton, ojala fuera tan fácil como tronar tus dedos, pero no, al menos, no en mi perspectiva. Tambien ese otro detalle que odio admitirlo, odiaria decepcionarlo, que no se lleve una impresión buena de mi y… me deje de querer. ¡Argh! ¿Acaso eso no seria bueno? Asi no tengo que luchar mas con estos difíciles sentimientos sin explicación que tengo hacia él, simplemente pasaría la pagina y me centraria en otra cosas de mi vida. ¡Pero no! ¡A mi me gusta complicarme! Llevarlo a otro nivel, porque soy testaruda y cabezona. De aqui ya no puedo salir.
Arrojo el lápiz sobre el cuaderno cubriendo casi en totalidad mi rostro, al pesar de tener una buena temporada de tiempo sin vernos no he podido dejar de pensar en él, menos en la última vez cuando admitió no poder controlar sus impulsos al ser sincera. ¿Saben lo peor? Deseo por un segundo que no lo hiciera, que me envolviera en su dulce fragancia de niño travieso, sostuviera mi barbilla y mientras nos mirabamos a los ojos, admitiera ya a esas alturas no poder dejarme ir. ¡¿Pero que coño?! Eso fue tan estúpido, fuera de lugar o contexto, esta comportandome como una adolescente experimentando su primer amor, cosa en ser en mi perspectiva, una historia de terror. No creía estar enamorandome de Jungkook, sus acciones estaban afectandome en un grado mínimo, aun era muy pronto para asimilar algo en ese tipo de escala. Si, es temprano, muy prematuro porque sigo sin conocer cosas suyas y él igualmente mias, en esa indole ambos somos dos polluelos. Aunque, eso no quitaría seguir pareciendome atractivo, apuesto y bien parecido, mas en el instante de sonreir o actuar. ¡Valgame dios! Eso si es que nivel legendario de como doblarle las rodillas a una mujer, aunque la verdad, el premio podria llevárselo todos los chicos de Bangtan. Pero eso seria otro tema a tocar.
Volviendo a la realidad, reviso mi telefono dandome cuenta que llegare tarde a la reunión pautaran por la presidenta de consejos para solo Armys, aun asi, chicos como Sun Hee y uno amigo de ella estarán presentes. Sinceramente, no me pregunten como es que termine involucrada en algo asi, aunque podria ser el simplemente admitir gustarme un par de canciones de Bangtan, siendo tomada bastante encerio. Lo demás, ni valdrá la pena recordar. Dejando eso de lado, estando con ellas me siento realmente incluida en algo, es complicado de definir, pero viendo al menos a las gemelas discutiendo de tonterías, a la presidenta o a la misma pelirroja sin decidirse por su bias me llena de gracia. Estando allí es divertido pero a su vez, hilirante. Caminando por los pasillos con agilidad sorprendente, llegó a la sala del consejo de estudiantes notando casi lleno en su totalidad, salvo de faltar dos personas, la presidenta misma y una adorable chica de personalidad adorable. Ni se les ocurran preguntarme el nombre de cada una, si soy mala con los hispanos, con estos soy el triple. El amigo de la presidenta, Jim Woo mira hacia mi dirección alzando una de sus cejas, lo recuerdo porque estudiamos juntos en algunas clases y se caracteriza por ser burlon, intentar tomarle del pelo a su amiga y ser golpeado todo el tiempo por ella. Es masoquista, ese es la definición que muchos tienen de él y comienzo a darles la razón, nadie normal soporta tales agresiones no al menos que… ¡Oh por dios! Antes de dar rienda a mi imaginación, Sun Hee que esta junto a las gemelas conversando, me señala con la mano para acercarme a ellos. ¿Qué pueden estar planeando ahora?
Saludandolos coordialmente, la gemela número 1 comenta que Jim Woo ha discutido seriamente con la presidenta, al parecer esta mañana llamo tontas las reuniones hospiciadas para Bangtan y se gano un golpe directo en la cabeza, seguidamente de no fastidiar mas con su presencia el aula del consejo, agregándole aun mas, destituirlo por veinticuatro horas de su cargo. Pregunte como bala si la presidenta tenia el poder de hacer algo asi, la gemela 2 respondió encogiendose de hombros no ser difícil mover los hilos a su conveniencia para sacarlo, solo bastaba el tronar de sus dedos y la magia se haría realidad. Eso demostraba el poder de esa chica en el ambiente universitario, venir de una familia poderosa tenia sus beneficios aqui, me pregunto si eso vale para persuadir a profesores tambien, en francés no voy muy bien y me encantaría una mano amiga. Sun Hee me dio un codazo en uno de mis costados trayendome a la realidad, por su ceño fruncido se hizo una idea de mi deseo profundo, pero con su actitud estaba claro el rechazar todo pensamiento egoísta o caprichoso. Mejor seguir en el sendero del bien. Tenia claro que ya ni malpensar podía, el cerebro que tengo es mi evidente para mis amigos.
Al cabo de unos minutos, la presidenta aparece junto a la chica adorable, disculpandose al tener que atender otros asuntos de suma importancia con los directores. Su apariencia muy calmada y rescatada a lo acostumbrado, hasta el percatarse de la presencia del chico moreno entre los presentes, ella alzando su voz presa del disgusto de verlo allí, camina hacia el muchacho exigiendole las razones porque estaba en la aula de consejo de estudiantes, sus ordenes habían sido muy especificas y uno incluía verlo allí entre ellos. A lo que el chico alojando muchas lágrimas bajo sus párpados, se arrodilla frente de ella rogandole perdonarlo y devolverle su puesto en el consejo de estudiantes, las chicas jamas volverán a mirarlo si es despedido de su cargo, es su imán, es su cuartada perfecta, es su… ¡Plan estratégico! Observandolo sin una pizca de expresión en el rostro, la presidenta deshace su agarre de un manotazo, dándole la vuelta y llamando a la chica amable Eun Yeong, menos mal porque soy pésima para los nombres e intenta comenzar de una vez con la reunión. El chico sigue insistiendo, en esta ocasión, arrastrandose por el suelo como una lombriz, casi haciendo pataleo y berrinche pero no causa nada en ella, solo su indiferencia.
En general, la reunión ha sido mas de lo mismo, el chico suplicando, la presidenta ignorandolo hablando de los programas donde se presentara Bangtan, otros de las presentes llamandolos fabulosos, nuevamente el chico gritando y la presidenta pasando de él igual a un cuadro en la pared. No puedo evitar recordar una de esas escenas de cuando eres pequeño, pides a tu mamá comprarte alguna golosina y al no condertela, formar berrinche lanzandote al suelo solo para llamar su atención. Es imposible no relacionarlos, porque son simplemente iguales. Al culminar la reunión, la presidenta pide pasar encima de la cucaracha rastrera fastidiando cerca de la puerta, es mas, si deseamos pisarla tambien esta permitido. Sun Hee rápidamente me sujeta del brazo y la chica pelirroja del otro, sonriendome socarronamente, obligan a acelerar mis pasos omitiendo que casi aplastó a la proclamada cucaracha y caerle encima. La pelirroja al ver como me le quedo mirando al muchacho compadeciendome, me dice si no he visto la posición de los padres cuando uno de sus hijos hace algo así, obviamente respondo el ignorarlos, a lo que Sun Hee sugiere hacerlo lo mismo, no darle mas razones al chico para seguir en ese plan, ya se cansara. Aunque la pregunta del millón, seria si la presidenta va a regresarle el cargo en el comité estudiantil, Sun Hee mueve la cabeza hacia los lados en señal de negatividad, es mas fácil buscar una aguja en un pajar que eso suceda.
Estando ya fuera del aula, ambos chicos se despiden de mi y toman rumbo diferentes, dejandome en medio del pasillo pensando en innumerables de cosas, pero la mas resaltante, la situación del amigo de la presidenta. Es cierto el ser un completo idiota al mencionar que las actividades del club son estúpidas, nadie tiene el derecho de juzgar tus gustos por mas raros de ser, de lo contrario, no puede ser considerado tu amigo de verdad. Al estar estudiando en el instituto de Venezuela, una de las chicas que salio con Adrián, Mariana, fue muy allegada a mi en ese entonces la catalogue de mi amiga, al hacer prácticamente todas las cosas juntas y tenernos mucha confianza. Sin embargo, Mariana junto a otra chica llamada Petra, juzgaban mis gustos por ver animación japonesa, arrojandome a la cara prácticamente estar mal porque eso era de niños y no personas adultas. A la final, me aleje de ellas al pasarse de la raya porque solamente quería armar un prototipo de Victoria a su gusto, no a mi verdadera naturaleza, donde incluía cambio de look y personalidad. Al conocer a Valentina le comente todo esto, llamandolas con unos nombres bastante particulares y mandandolas directo al infierno, esas no son amigas, las que de verdad son te aceptan tal cual eres y te dicen lo que debes saber, no lo que quieres saber. En resumen, la amistad se basa en respetar todo del otro sin juzgar nada en el proceso. Quizás la presidenta este muy molesta en este momento, no parece ser del tipo que demuestre dolencia o estar traicionada, pero eso jamas le quitara seguir siendo humana y padecer los síntomas de la decepción.
Bajando las escaleras de la entrada a la facultad, algo se sacude en mi abrigo con furia avisandome tener una llamada de alguien, pienso que posiblemente se trate de Andrea, hoy tiene libre en el trabajo por lo que una vez saliendo de clases, no tiene nada mas interesante hacer, bueno, salvo una cosa: olgazanear. Aunque revisando el remitente del telefono, doy un respingo impresionada porque no se trata de mi prima, es mi hermano que llama desde Venezuela. Sintiendo unos retorcido en el estomago al pensar lo peor, tomo unas bocanadas de aire y busco con la mirada donde pueda atender la llamada con calma, no es que en este pais no pueda ir en la calle hablando por telefono, pero se me hace mas cómodo el hacerlo sentada y no de pie. Además, de tener malas noticias de mi familia, las tendría en la tranquilidad de mi soledad. Nadie mas vería.
— ¿Qué ocurre Miguel? — le digo una vez descolgar el telefono y caminar directo a los arboles de rodear la facultad.
— Oye, ¿simplemente no puedes contestar como la gente normal? — se queja, eso me hace pensar que nada malo ha pasado y solo esta molestando. Pero, esperen, en estos momentos mi pais debe de ser bastante tarde, no, aqui huele a gato encerrado. — no lo se un “¿hola, como estas? ” o “¡Hey oppa! ¿kenshana? ” jamas estarían de mas.
A ver, a ver, a ver… ¿Desde cuando Miguel ha aprendido palabras en coreano? Porque hasta donde tengo entendido, los idiomas asiáticos jamas han sido lo suyo, no al menos que tengan que ver estrictamente necesario con sus animes, los cuales, prefiere de ver directamente del japones. Vuelvo a reinterar, aqui huele a gato encerrado.
— Primero que nada es ¡Oye hermano! ¿Estas bien? Y segundo… ¿Qué coño pasa contigo? No eres del tipo que va aprendiendo otros idiomas por gustos, menos si son asiáticos. — le recrimino, porque lo conozco como la palma de mi mano. Aqui hay interes de por medio.
— No lo se, pensé que pudieras tenerme una “chinita” para presentarme. — comenta el muy cinico, produciendome múltiples choques de mi vena contra mi piel. Esta enojandose. — ya sabes, para que me mantenga y me saque de este pais…
— Eres un cerdo asqueroso, Miguel. — lo detengo en el acto, él simplemente se rie a carcajadas como si fuese la cosa mas graciosa de este mundo. Idiota. — ¿En verdad piensas que me prestare para algo asi? Pues estas muy equivocado, menos tomando en cuenta la clase de perro que eres. La pobre mujer tendría mas cuernos que un venado.
— ¿Para qué ser fiel? Si las mujeres son como la comida, — ahora esta filosofando de sus chocinadas, estoy pensando que realmente no ocurre nada y esta llamada es solo para joder. — quieres pobrar un plato, después otro, otro y otro mas. Pero, ojo, ninguno tiene que ser igual.
— ¿Me estas llamando para filosofarme de tus porquerias o porque ha pasado algo? — corto el rollo de la comida, tocandome la sien esperando controlar la vena palpitante que salta. — estoy en la Universidad, en unos momentos entraré a otra clase y…
— Necesitamos plata. — deja los juegos de lado y va directo al grano, provocandome pararme de la raíz del árbol que estoy sentada. ¿Qué ha dicho? — no tenemos nada para comer mañana, todo se acabo y tio José no responde ni las llamadas o mensajes. Dijo que estaría en un congreso pero, simplemente no puedo dejar a la abuela y mamá sin comida.
— Ayer estuve hablando con mamá, ¿por qué no me dijo nada de esto? — pregunte alarmada, porque tengo comunicación con ella bastante seguido y conversamos de todo. — Yo hubiese hecho algo o…
— Sabes que ella no le gusta preocuparte, Victoria. — detiene mi discurso, dejandome con las palabras en la boca. — Es una boba, las cosas son como son, tu estas bien y nosotros estamos mal. Pedirte dinero no nos matara.
Quede en silencio unos minutos, pensando que mamá realmente estaba adoptando conductas extrañas de su cuñada, la esposa de unos de sus hermanos mayores, aunque comprendia que hace menos de una semana le envíe dinero para sus medicamentos, comida y poder darse uno a otro gusto. Quizás las cosas han empeorado, quizás y solo quizás le diera pena de comentarme la realidad del asunto.
— ¿Cuanto necesitan? — pregunte finalmente, caminando para dirigirme al laboratorio de informática y haciendo cálculos mentales de mis finanzas. — se los mandaré enseguida.
— ¿Acaso tienes bolívares? — exclama confundido, haciendome fruncir el ceño. ¿Para que coño me llamas entonces?
— Si, tengo algunos ahorrados. — le digo de forma monótona, rodeando los ojos y entrando al edificio. — luego ahorraré mas y comprare algunos dolares.
— Deberiamas mandarnos. — no se si lo dice en tono de broma o encerio.
— ¿Sabes qué? Llama a Valentina y pidele prestado plata, luego yo le pago a ella. — le digo, caminando medio apurada por los pasillos notando que se me hacia tarde para ir a clases. — si falto alguna clase, estoy jodida.
— No importa, no llamare a esa mujer. — comenta con tono amargo, colocando su oposición desde el inicio. — puedes hacerla luego o cuando tengas tiempo.
— Si necesitan dinero ahora mismo…
— Ya dije que no importa. — alzo un poco el tono de su voz, haciendome callar en el acto. Miguel era tan temperamental a veces, me sorprendía como lo seguía soportando mamá. — tu solo avisame cuando mandes el dinero.
Y corto, dejandome con las frases en la boca, muy común a como en algunas ocasiones se comportaba mamá. ¡Argh! No soporto su lado caprichoso, si él quería dejar aguantando a mamá y la abuela hambre era su problema, por mi parte, le mandaría un texto a Valentina para que me hiciera el favor. Por lo tanto, buscando entre mis contactos de Whasapp, le envie un mensaje de voz a mi mejor amiga explicandole la situación y esperando a que me ayudara, al entrar al salón recibi su contestación, donde me pedía el número de cuenta de mi mamá para hacerle el deposito. Sonriendo aliviada, anote todos los datos de mi madre y con la cantidad exacta, no era mucho pero algo podrían hacer. Terminando las negociaciones, suspire guardando el telefono centrandome en prestar atención a clases, sin saber lo que estaba a punto de suceder.
Al revisar mi cuenta en bolívares que tenia en un banco en Venezuela, descubri que no tenia el dinero que le preste a Valentina y me había metido en una deuda enorme, siempre cuando cobraba mi sueldo ahorraba un poco con la finalidad de comprar dólares y cambiarlos a bolívares, asi enviarlos a mi familia en Venezuela. Sin embargo, había omitido que este mes no lo hice pensando en tener ahorrado lo suficiente para enviarle a mamá, me confíe durmiendome en los laureles y deber dinero no es algo que me guste mucho. Comence a preocuparme de donde sacaría lo que preste, los gastos de alquiler y comida aqui no eran mucho pero si lo suficiente para tenerlos contados, al pesar de estar viviendo con Andrea y compartir los gastos siempre existen cosas en escaparse de nuestras manos, en este pais no vivía tan controlada a los gastos, aunque si apretaba lo mas que podía para no pasarme del presupuesto. Una de las ventajas de vivir en Venezuela, saber ahorrar y comprar lo necesario. Ahora, tenia a mi familia viviendo penurias y dejarlos a un lado, jamas seria lo mio. De hecho, de poder mandarles mas dinero, haría todo lo posible para hacerlo solamente, me faltaría conseguirlo. Quizás si cuidaba a la niña de mi vecina, podria ahorrar un poco y comprar dolares, asi…
— ¡Vic! — una voz suave proveniente de mi espalda me despisto, haciendome devolver. — ¿Vas a la cafeteria?
— Eun Yeong — pronuncie en un susurro, sonriendole de medio lado.
— ¿Pasa algo malo? — vino corriendo a mi encuentro, sujetandome las manos con fuerza. Las suyas eran suaves y calientes, en comparación de las mias parecidas a las de un muerto. — ¡Estas pálida! La temperatura de tu cuerpo igualmente esta disminuyendo, ¿te sientes bien?
¿Qué posibilidades tenia de contarle mis problemas a una desconocida? Altas, demaciado para guardarlas para mi o llamar Andrea y colocarme a moco tendido a llorar, ella de por si tenia sus propias preocupaciones como para atender las mias. Mejor molestaba a esta niña.
— Me salte el almuerzo, recibi una llamada de mi pais y…
— ¿Ocurrio algo malo? — me animo a seguir.
— Dinero. — semplifique, teniendo los enormes ojos de mi compañera asombrados de la respuesta. — eso ocurre Eun Yeong, no tienen nada de dinero y… no se si lo sepas, pero la situación en mi pais no es nada fácil. Suelo mandarle con frecuencia dinero a mamá, pero no guarde esta vez lo suficiente y….
— ¿Cuanto necesitas? — preguntó, revisando en su bolsa, girando la tortilla y sorprendiendome a mi. — No me pongas esa cara Vic, somos amigas, dime cuanto necesitas y te lo prestare.
— Espera, espera, espera. — empuje sus manos para que cerrara su bolsa. — no tienes porque hacer esto Eun Yeong, te digo esto, porque como has dicho somos amigas y solamente quería compartirlo contigo.
— Y yo te digo. — hizo énfasis en sus palabras, sonriendome incredula. — que porque somos amigas te ayudaré prestandote el dinero, le enviaras dinero a tu familia y problema resuelto. — diciendo eso, saca de su monedero unos cuantos billetes colocandolos en mi mano. Me paralice. — No tengas vergüenza con el frente amplio Army, Vic, eres una de las nuestras y cuando estes en problemas simplemente grita por ayuda, te daremos una mano o dos.
— ¡Dios pero esto es demaciado! — gire mi cabeza hacia los lados, tratando de devolverle el dinero. — No, Yeong, con unos cuantos de esto hubiese bastado…
— ¡Tonterias! — no me recibe los billetes, sonriendome pacíficamente. — Se que vas a devolvermelo después, confió en ti, además, el dinero es innecesario cuando no puedes ayudar a alguien.
Jesuscristo… esta niña merecia el cielo, la luna, las estrellas, la galaxia completa y como un extra un Hoseok para llevar. Con el dinero que estaba prestandome, podía pagarle a Valentina, comprar unos cuantos dolares, cambiarlos a bolívares y enviarle mas dinero a mamá. Estaba tan agradecida, que olvide los estándares asiáticos y salte a los brazos de mi nueva amiga, ofreciéndole mi leal confianza junto con mi palabra de pagarle hasta el último centavo en prestarme. Yeong le resto importancia, estaba segura que cualquiera del club de Army de la facultad, estaría dispuesta a brindarme su ayuda, inclusive la misma presidenta sería capaz de buscarme la moneda de mi pais y enviarlo. Nunca subestimes el poder de una chica de buena familia, cada día esta mas cerca de conocer a Bangtan y con ello, a su mas anhelado amor. Sonriendo de la ocurrencia, le pedi si podía acompañarme a hacer unas cuantas deligencias, los tramites para poder enviar dinero a mi familia, encogiendose de hombros, dijo no tener nada interesante en hacer y aprender la astucia de los extranjeros, jamas estaría de mas.
Saliendo de la facultad, le relate por encima la historia de como llegue hasta este pais, las cosas que debí sacrificar y todo aquello en dejar atrás. Yeong sin una pizca de asombro de dicerle eso, sonrio con tranquilidad confesando haberlo escuchado de la presidenta, al tener un cargo tan importante el cuerpo estudiantil debe de informarse de cada historia de sus compañeros, aunque no demuestra muchas emociones en su rostro, admite admirar mi perseverancia y determinación. No todos poseen esa fuerza para cambiar tu comodidad por lo desconocido, muchas en hacerlo se caen en el camino, llevándolo a regresarse donde iniciaron. Suena bastante bonito y todo lo que quieras, pero el escabar hasta mi pasado huele a acoso. Como sea, me impresiona que una mujer tan exceptica como la presidenta considere eso de mi, que mi determinación la tocara me deja con varias preguntas en la boca. ¿Llego a esa conclusión por que soy Army? ¿O en verdad me admira como mujer? Misterios que me dejan pensando bastante tiempo.
Cogimos un taxi para hacer el cambio de wons a dolares, luego me encargaría de buscar una casa de cambio y asi, transformarlos a bolívares. Aunque seguramente se pregunte porque no hacerlo todo de una vez, la cosas no tan sencillas como parece, aunque no lo crean el bolivar es una de las monedas mas devaluadas del mercado, dejándolo por debajo de otras que anteriormente eran consideradas mediocres. Eso es solo una muestra del mal manejo económico y administrativo de un pais, pero eso sería otro tema a tratar. Ahora, me centrare en mi viaje a las casas de cambio de dolares y como Yeong miraba todo con ojos de desconfianza, provocandome varias risas, se notaba pertenecer a una familia acomodada del pais, de quienes raras veces pasan calamidades. De hecho, ella misma me participó conocer a la presidenta desde ser dos par de niñas asistiendo a primaria, ambas estudiaron en colegios reconocidos de señoritas y jamas se han separado. Sus familias se conocen, sus mamás son muy buenas amigas, sus padres igualmente e incluso, uno de sus primos mayores es novio de una prima de la presidenta, provocando estrechar mas sus vínculos. Es lo mismo para el chico de hoy, Bin Gyuon, ha conocido por una larga década a la presidenta pero al ser vecinos, del mismo modo, su padre tiene negocios en común haciéndolos interactuar a menudo. Por supuesto, Bin, se ha burlado de la presidenta al gustarle mucho Bangtan y se lo ha recriminado en la cara, ella piensa unos posibles celos de su parte al gustarle. Aunque jamas lo ha dicho en voz alta.
— Suena lógico. — razono pensativa, apoyando mi espalda en una pared esperando a que se culmine la transacción. — es como el típico “le halo el cabello a la niña mas bonita de la escuela para llamar su atención”.
— Si. — concuerda conmigo Yeong, chasqueando los dedos. — salvo que Bin lo lleva a otro nivel. Con insultar a Bangtan no conseguira a la presidenta, hara que no le soporte al punto de detestarlo. Hoy hemos tenido una prueba.
— ¿Crees que vaya a perdonarlo? — pregunto dudosa, dandome la vuelta para recibir mi recibo de depositarme los dolares, lo demás sera solo operaciones electrónicas. — Porque dudo realmente que lo haga, su rostro… en verdad estaba muy molesta.
— No te equivocas, ella lo estaba. — confirma.
Juntas salimos del establecimiento pensando cada una en sus problemas, aproveche para mandarle un mensaje de aviso a Valentina de tardarme un poco en pagarle, ella le resto importancia y me pidió llamarla cuando pudiera, aun no porque estaba trabajando en la gasolineria de sus padres y se encontraba algo ocupada. ¡Pero se lo debía! Reprimiendo una risa con mi puño, le di mi palabra de al llegar al departamento luego de todo este arduo día, le mandaría una señal de humo para ver si la señorita no estaba tan solicitada. Ella simplemente mando un emoticon de una chica sacudiendo su cabello, haciéndose la gran importancia y muy agradanda. Acto seguido, guarde mi telefono girandome a Yeong deteniendo mis pasos y haciéndole una reverencia agradeciendole, cuando tuviese mi paga del trabajo le regresaría el dinero que me presto. Restandole importancia, volvió a reinterar ser amigas, ellas se ayudan y apoyan en las buenas o malas, simplemente no podía permitir verme desesperada extendiendo su mano para ayudarme.
— Aun asi, en verdad muchas gracias. — insiste nuevamente.
— Ya olvidalo, mejor vayamos a comer un bocadillo. — me invito dejandome sin habla. — te has saltado el almuerzo, eso no es bueno para tu salud. Necesitas comer algo sustancioso ahora mismo.
Eun Yeong, no sabia si había ganado una amiga con ella o una madre. Como sea, realmente era amable conmigo y me agradaba.
— ¿Qué podríamos comer a esta hora? — le pregunte, notando como sacaba su telefono y marcaba unos número. — ¿Yeong?
— ¿Qué opinas del Shusi? — dice mientras se coloca el telefono en el oido, dejandome sin palabras. — ¿Si? ¿Oni? Espero que aun estes de turno porque pienso darte una visita sorpresa, bueno, ya no es tan sorpresa porque te estoy avisando. ¿Qué? Ok, ok, dame un segundo y lo proceso. De acuerdo, ire en lo que menos canta un gallo. ¡Nos vemos! — corta la llamada sonriendo a mi dirección, sujetandome del brazo y obligandome a caminar a su ritmo. — Mi hermana mayor es chef de alta categoría en un hotel de Seúl, me ha dicho que le preparo la comida a GO7, debes conocerlos. ¿Cierto?
— Si… — aun no proceso la información. ¡¿En verdad estamos hablando de GO7?! ¡Por mi madre!
— El punto es que han tenido una rueda de prensa, ya sabes, para promocionar su nuevo álbum y… — frena su hype para detener un taxi para ambas, abriendo la puerta por mi y arrojandome dentro. Desde hoy las calmadas me darán miedo. — “El Royal Place de Seúl” por favor. — da la dirección acomodando su ropa de alta costura, después se gira sonriendome de oreja a oreja, muy entuciasmada. Si, las calmadas dan mucho miedo. — Vic, ¿Realmente puedes creerlo? ¡Es GO7! Podríamos realmente conocerlos en persona, de hacerlo… ¡Dios! Debo llamar a la presidenta.
— Aguarda un segundo, Eun Yeong. — la detengo antes que termine sufriendo un paro cardiaco. — ¿Tu hermana dijo que aun se encuentran allí?
— Eso… — se quedó en blanco, como si hubiera dicho la existencia de las cabras voladoras en el mundo. — no la deje terminar de hablar.
Lo se, lo típico cuando estas emocionada olvidar todo a tu alrededor, me ocurrió cuando conocía a Xiamin de EXO, creo que no volvi loco se milagro a Yoongi, es eso o tiene mucha paciencia el muchacho. Probablemente sea esto último.
— ¡Demonios! — masculla entre labios, sacando su celular nuevamente de su bolsa y mandandole un texto a su hermana. — ¿por qué no la deje terminar de hablar? ¡Que desliz el mio!
— Te comprendo, mi reacción sería la misma si pudiera conocer a Tae Min de Shinee. — rio al notando su animo volverse huraño. — o Kai de EXO, o Sehun, o Kim Hyung Joon… ¡Santo cielos! En verdad perdería la cabeza por ese hombre.
— ¿Y Lee Min Ho? — me da un rápido vistazo, casi olvidando los sonidos de su telefono recibiendo mensajes.
— Kim Bum. — recalcó suspirando, al recordar su enorme sonrisa. — me derrito por él.
— Omo, omo, omo. — rie divertida, lanzando el aparatejo al fondo de su bolsa, sujetandome las manos en el proceso. — ¡Tu y yo realmente seremos muy buenas amigas!
Si, ya lo esperaba.
Olvidando aquella escena sacada directamente de una comedia de amistades inesperadas, llegamos al gran hotel que trabaja la hermana de Yeong, sorpresivamente esta nos esperaba en la entrada del restaurante con una expresión incredula. Tal cual a lo previsto por mi mente, la rueda de prensa había terminado y los chicos de GOT7 abandonado el sitio. Yeong no escondió su decepción, menos yo al emular un suspiro realmente profundo, aunque sorprendiendonos la mujer, saco detrás de ella unos panfletos autografiado por cada uno de los integrantes. ¡Santa madre del amor hermoso! Juro que casi me da un de todo al admirar la firma de mi hermoso Jackson Wang allí, justo donde esta su apreciada figura esculpida por los mismos ángeles. ¡Ay! ¡Ay! ¡Estuve nuevamente la oportunidad de verlo de cerca otra vez! En aquel festival de K-pop lo admire de lejos y realmente es una creación exquisita para la humanidad, su entera belleza debería considerarla un delito, y su manera de ser, un delirio.
La oni de Eun Yeong nos dijo que sabia lo mucho de amar el K-pop su hermanita, mas el grupo de amigos de la universidad, en especial apego la presidenta que no dejaba de hablar de Bangtan, creo que ella sabiendo el haber tenido a GOT7 de cerca colocaría tambien el grito en el cielo. Al intentar agradecerle el gesto y presentarme, fui detenida en el acto, Yeong ya le había hablado tanto de mi que creía conocerme de hace bastante bien. Era Vic, una muchacha extranjera con el mismo bias que Yeong, a aquien tenia excelentes gustos en el mundo del K-pop y tener la oportunidad de volverse muy buenas amigas. Evitar sonrojarme me fue imposible, estaba avergonzada de la atención recibida, aun mas, ser incluida de esta maravillosa manera para convertirme en amiga de alguien. Aqui no soy descriminada por mis gustos, ser fujoshi, amante del K-pop o la cultura coreana, simplemente soy una mas de ellos y merezco respeto.
La mujer notando mis mejillas pintadas de carmín soltó una carcajada sonora, admitiendo que al escuchar ser latina tendría una personalidad mas explosiva, cosa en no ser cierto, pues me sonrojaba, bajaba la cabeza y me intimidaba al interactuar con personas desconocidas. Soy intersante. Su hermana recalcó en no equivocarse en su dedusión, al pesar de tener mis momentos propicios de mi cultura de clima caliente, poseia unos como los de ahora donde se le hacia imposible mirarme directamente a los ojos sin desviarlos, dictaminando en ser adorable y linda. ¡Aigoo! Quiero abrir un hollo en el suelo y esconderme, soportar al bombardeo de esta índole es demaciado para mi, repito, es demaciado y en menos de notarlo explotaré. Dándose cuenta de mi semejanza a un arbolito de navidad, la hermana de Yeong, nos hace pasar al interior del restaurante para darnos la especialidad de sus manos y el favorito de la menor: sushi. Casi se me cae la mandíbula al suelo al escucharla decir eso, definitivamente tenia años sin probar algo tan suculento como el sushi, es uno de los platillos que dejaron de llamarme la atención debido a su alto costo, en Venezuela es incomparable y ocurría el hecho de solo gustarme a mi de toma mi familia. Miguel una vez pidió un servicio a la casa de la abuela para probarlo, al meterse el prime roll a la boca lo escupio admitiendo desagradarle el sabor, a lo que termine yo sola comiendome todo en la mesa del comedor mientras los demás me miraban alarmados. La definición exacta era la de: ¿Como puedes comer semajente comida?
Tomamos asiento en una mesa vacía, bueno, todas las del lugar de encontraban solitarias al ser reservadas posiblemente por la reunión de prensa de GOT7, haciendo el ambiente un poco muerto. La hermana de mi amiga nos pidió esperarla, pronto nos traería los platillos y comería con nosotras, al estar muy ocupada en el trabajo tuvo que saltarse la comida. Antes de escuchar algún reproche de su hermanita, desapareció de nuestras vistas. Para Yeong debe de ser muy importante no saltarte ninguna comida, tambien soy igual al enterarme de que Bangtan ha hecho lo mismo, entrando en modo encendido de madre protectora al regañarlos. Jin igualmente me ayuda, aunque termina tambien reprendido porque le ha pasado lo mismo. Al mandarlos a locaciones, donde ciertas ocasiones estoy incluida, les hago un seguimiento exclusivo para que llenen sus buches de alimentos, Suga es todo un reto porque es de los que piensa ser un estorbo la comida mientras trabaja, provocando las guerras verbales interminables entre los dos donde finalmente, Jimin intervine abogando por hacerme caso. No me cansare de decirlo pero, Chim Chim es un Angel caido del cielo, el potencial para calmar al ogro de Bangtan es legendario y envidiable, realmente me agrada mucho. Creo que nos hemos hecho muy buenos amigos. Tampoco es muy difícil de hacerlo, es un chico sumamente dulce y amable, es fácil conversar con él porque te escucha con atención y tratara de ayudarte de encontrarte en un dilema. De los siete, es con quien tengo mas confianza. Aunque, por supuesto, jamas lo diria en público.
— ¿Como seria tu reacción de conocer a BamBam de GOT7? — pregunta de la nada Eun Yeong tomandome desprevenida. — yo creo que me desmayaria en el acto.
— Me quedaría de piedra. — suelto sincera, riendome en el proceso. — pero a quien le pediría matrimonio seria a Jackson, a él y Kai o Xiumin. Aunque probablemente me llamarian loca.
— Te darían una orden de alejamiento. — rie ante mi comentario.
— Si.
— ¿Y como seria tu reacción a Bangtan? — exclama apoyando su mentón en la palma de su mano, alejando su mirada hacia los ventanales de nuestra izquierda. — En mi parte, creo que me quedaría igualmente de piedra como has dicho con BamBam. Jamas podria creerlo, aunque J-hope sostuviera mi mano.
— ¿Nunca han tenido la oportunidad de ir a un Fanmiting? — eso es extraño, considerando lo perseverante de ser la presidenta, deberían de haber asistido a unos cuantos.
— No, casi cuando creemos lograrlo las entradas son arrebatdas de nuestras manos. — se encoge de hombros resignada, haciendo una mueca triste en su rostro. — nos hemos acostumbrados a los programas de concierto y uno a otro come back, son increíbles, jamas lo negaré pero a una reunión con los fans… ¡Deberia de ser otro nivel!
Desde unirme a Binghit he tenido la oportunidad de ir a dos fanmiting, donde puedo asegurar ser realmente alucinantes, Bangtan realmente ama mucho a Army y se lo demuestra con cada apretón de manos, sonrisa, comentario bonito o mensaje. Verlos interactuar a ambos me llena de satisfacción, dando a entender que nada del amor de ellos proporcionarle al grupo jamas ha sido en vano, se los regresan con intereses. Me gustaría que el club de la Universidad experimentara algo asi, mas Eun Yeong que me ha brindado su amistad desinteresada y bondad, de poder hacer algo para conocer a los chicos seria genial. Aunque el planearlo, revelaría el estar involucrada directa e indirectamente con ellos, cosa en desaprobar la compañia. Mejor estudio las otras posibilidades de eso.
— Algún dia podremos hacerlo. — le doy confianza, apretando mi puño y alzandolo. — ya lo veras.
— Estoy tambien segura, la presidenta jamas se rinde. — comenta la chica, alimentando sus esperanzas. — ¿Sabes que esta ya buscando las entradas del tour Wings aqui en Seul? Capaz y seamos capaces de ir a los dos conciertos que realizaran. No pediría nada mas tener el área VIP, es decir, tan cerca de ellos como para poder tocarlos. ¡Moriria feliz!
— Por favor, no hablemos de muerte. — le pedi encarecidamente, ella asintió sonriendo apenada. — aun deseo mi boda con Jackson y te necesito como madrina, igualmente a las demás como damas de honor. ¿Creen que las dejare escapar asi sin mas?
— Espero que no.
Luego de eso, la hermana de Yeong llego con los platillos esquisitos preparados por ella misma, enfocandonos en devorar todo a su paso gracias al gran hambre de poseer en esos instantes. Disfrutamos de un buen momento conversando de cosas diversas, aunque primordialmente de la gastronomía Latina, siendo especifica, la Venezolana. Le explique que al pesar de saber lo necesario para no morir de hambre, estaba aprendiendo como hacer el pabellón criollo y arepas con carne mechada, si sabes hacer lo primero, lo segundo sera juego de niños. La mujer con ojos brillantes, me pidió amablemente hablarle mas sobre la comida de mi pais, al ser chef de alta cocina, le es interesante ampliar sus conocimientos en todo. Le comente de la cachapa, una masa de maíz dulce que puede ser elaborada para realizar panqueques, se rellena con jamón, queso e incluso cochino, eso difiere al tipo del zona que provengas en Venezuela. La arepa de harina de trigo, de donde provengo, la cual es la zona andina, solemos comer estas muy amenudo mas en comparación a la arepa de maíz, aun asi, no a todos le sale el amasado. Por ejemplo, a mi se me da a las patadas porque la consistencia de la masa se me presenta muy chiclosa, en cambio Andrea, la elabora con maestría igual a Elena, su hermana mayor, y el ex esposo de esta. Ya pueden saber que Sofia no se muere de hambre. Por el contrario de mi caso, la arepa de harina de maíz se me da de muerte, siendo mi mejor aliada para cuando tengo hambre.
Tambien hable del asado negro, ese pedazo de carne blando bañado en salsa dulce, elaborado con papelón y otras especies que logran explotar tu paladar en miles de particulas en el aire. Es uno de mis favoritos, igualmente le he pedido a mamá enseñarmelo hacer, aunque eventualmente lo termino olvidando. Por último, relate las tradiciones navideñas que tenemos, la elaboración de la ensalada de gallina, el pernil, o el platillo mas importante de todas las mesas venezolanas en esas épocas: la hallaca. En particular, nunca me ha gustado comerla, su sabor algo fuera de lo común gracias a su cocción con hojas de plátano se queda en tu paladar, fastidiante. Sin embargo, el olor exquisito del guiso hecho por la abuela, se te hace agua la boca dandote ganas de meter el dedo y probarlo. El último año que estuvo mi abuelo bueno y sano, participe en la tradicional elaboración de las hallacas, donde me toco pelar los garbanzos y colocarlos a parte. El abuelo Miguel, estuvo inspeccionando minuciosamente mi trabajo y evitando que me termina comiendo los granos, a la final, pase la prueba. Obviamente, luego de su muerte aun no se ha abandonado la tradición, aunque no la llevamos con la misma intensidad debido a los altos costos de la carne, cochino y pollo, o en este caso, la gallina. Llevandonos a cambiar la hallaca por carabinas, igualmente un platillo emblemático en navidad, pero en esta ocasión, algo que he comido con gusto porque solo es masa de harina. El año pasado, la abuela las hizo rellena de pollo mechado, carne mechada y carne molida. Perdi la cuenta de las que pasaron por mi boca.
En cuanto a los dulces, el de lechoza nunca pude faltar, menos el arroz con leche o la delicada de piña, no es por presumir pero mi mamá hace estos últimos con una maestría que te dejan queriendo comerte hasta el envase. ¿Y donde queda el quesillo de la abuela? ¡Jesus! Eso si es tener manos de Angel, Miguel termina siempre peleando por querer comerselo todo solo, aunque claro, le sale competencia con el tio José y conmigo tambien. Eun Yeong notando mi semblante nostálgico me pregunta si extraño a mi familia, de la manera en que me expreso de ellos es tenerles mucho afecto y probablemente estima. No lo niego, junto a ellos crecí como persona, me convertí en una mujer, y al pesar de tener momentos de tensión como en cualquier otra familia, los tengo presente en cada cosa que hago. Es imposible olvidarlos, pero tampoco puede retroceder en el camino que he decidido recorrer, los mantengo presente porque son el impulso para poder lograr mis sueños.
— Es muy bonito lo que dices, Vic. — dice la hermana de mi amiga, a la par de entrelazar sus manos y apoyando su mentón en ellas. — seguramente ellos estan muy orgullos de ti.
— Bueno, eso realmente no lo se pero estoy segura de si estarlo de ellos. — confirmó con seguridad.
— Si, se nota.
A esos de las cuatro de la tarde, nos estamos despidiendo de en living del hotel, escuchando a la hermana de Yeong que la vuelva a visitar y contarle mas costumbres culinarias venezolanas, las que hoy conoció le han parecido fascinante. Asintiendo gustosa, le aseguró en una próxima oportunidad narrarle las costumbres de la semana mayor, además de la acostumbrada torta fria de mi mamá para los cumpleaños de todos en mi casa. Sin mas, salgo del hotel junto a mi amiga lista para ir a casa, mis deberes de Bighit se encuentran en pausa debido a la Universidad y que los chicos estan en locaciones fuera de la ciudad, eso es inrelevante pero tenia que decirlo. Decido que tambien es momento de separarme de Eun Yeong, aun debo de ir de compras al super, llamar a Andrea y comunicarme con Valentina, la cual, debemos colocarnos al día de todos los chismes jugosos al estar separadas. Asi que, esperando vernos mañana en clases, Yeong y yo cogemos rumbos diferentes.
Hoy realmente ha sido divertido, el comer sushi nuevamente, conversar de mi familia y conocer mas de Eun Yeong, quien es generosa y muy buena persona. Cuando conoces a alguien adinerado lo relaciones con prepotencia o soberbia, porque comúnmente son gente llena de perjuicios contra la sociedad en general pensando en solo acercarsele a ellos por el dinero, cosa en ser falso, al menos no en mi caso, jamas me he interesado en los bienes de otros y hasta alteras de la vida, lo comenzaré hacer. Sin embargo, Yeong es de otro prototipo de adinerada, mas libre, entregada a ayudar cuando se necesita y despreocupada si sus amigos pertenencen a su mismo circulo social o no. Se merece conocer realmente a Hoseok, me encantaría que lo hiciera aunque para ello, debo pensar como hacerlo y no poner en peligro mi contrato con la agencia. Caminando hacia la parada de autobuses, reviso mi telefono encontrando un mensaje de Miguel, quizás este reclamando no avisarle lo del envío del dinero, pero no, solamente es diciendome haber olvidado que la abuela Maria quiere hablar conmigo, lo cual no me opongo pues ya encontré a otra poderosa fuente de conocimientos culinarios. ¡Excelente!
De regreso al departamento, colocó la bolsa de las compras sobre la mesa de la cocina y apresurandome en colocar todo en su lugar, una de las cosas buenas de vivir en otro pais es no importa la veces de visitar el supermercado, lo encontraras surtido de víveres en todo momento. Aunque, tambien esta la contra parte, no saber como pedir el corte preciso de carne para mecharla. En Venezuela es llamada “falda”, aqui en corea… ni preste atención pero al final quien me atendió comprendio el mensaje, asi que, podre colocar mis talentos culinarios en esto. Solamente espero no matar a nadie. Sacando unas cuantas ollas de las reprisas, introdusco en agua la carne, no sin antes agregarle sal, cebollina y cilantro,espero no equivocarme a los consejos de mamá, creo que ella dijo colocarle esto. Pasando al segundo plano, saco los granos del empaque, me he decidido por los rojos porque son mis favoritos, mamá tambien dijo lavarlos bien, separar los buenos de los malos y dejarlos un rato en remojo, no recuerdo muy bien las razones, pero creo que es para bajarle los gases. Secretos culinarios de madres, ¿quien soy para juzgarlos? Seguidamente, saco el arroz ya casi precocido, con esto quiero hacer un paréntesis porque, aunque no lo crean, no soy muy amiga del arroz y ante todo prefiero la pasta pero cambiar la receta es idiota, por lo tanto, mejor sigo lo tradicional. El arroz no es tan complicado de realizar, basta medir con tazas las raciones de cuantos van a comer, lavarlo, agregarle un poco de cebolla o vegetales, la abuela Maria prefiere la zanahoria, colocar a cocinar, vigilarlo gradualmente para que no se cueza mucho y listo, por supuesto, de encontrarse muy duro colocarle mas agua. Lo difícil de ir al supermercado es que existen diferentes tipos de arroz, en Venezuela debido a la situación no te deja escoger mucho, salvo el que exista en el anaquel, en cambio aqui te encuentras con el fino, extra fino, saborizado, condimentado… ¡Assih! Solo necesitaba el blanco, el mas normalito de todos, seguramente de estar mamá presente se reiria de mi tachandome de boba. Ya saben, lo típico en demostración de afectos de las madres. Tampoco es que vaya a cocinar arroz ahora, solamente lo hare el día de la verdad y hasta los momentos no lo hago mal, al comienzo me quedaba con una consistencia masacotuda, pero con el tiempo fue mejorando. Al menos no asesine a nadie y lo envie al baño, lo pueden certificar con Andrea.
He comprado harina de trigo y harina de maíz, tambien es una odisea el escogerlo entre tantas variedades y dar exactamente con la mejor de todas, recuerdo que Andrea y yo tuvimos muchas disputado por ello. A la final, nos decidimos por una. Obviamente existe diferencias a la harina pan en Venezuela, esta debes de amasarla mas, combinarlas con vegetales o avena, desde generaciones mi familia lo hace y he seguido el mismo patrón, pero terminas acostumbrante y haciéndola tuya. Como todo en esta vida, es un proceso que debes de superar. Hoy estare encargada de la cena, no, no matare a nadie, menos causare una explosión, puedo no aparentarlo pero cocino, Andrea no es la única en ocuparse en alimentarnos, que este mas tiempo fuera de casa no dice no darle amor a la cocina, lo hago, regularmente. Como estoy practicando para preparle la comida a galleto, aprovechare en hacer carne mechada y granos rojos para la cena, no se la evolución en poseer ahora, pero de estar mejor… ¡Seguro y si!
Pensando en haber dejado lo suficiente los granos en remojo, los coloco a cocinar junto a la carne aprovechando para cortarle un poco de cebolla, tomate, cilantro y cebollín, esto es lo que le dara sabor y no serán arrojados en mi rostro al probarlos. En un bol aparte, vierto la harina de maíz, avena, una pizca de sal, un poco de aceite y agua para hacer la masa de las arepas, se me hace un poco fastidioso el amasar porque la harina a veces se te pegan entre los dedos o bajo tus uñas, tengo una costumbre y no soy la única porque Andrea tambien, de dejarnos crecer las uñas para luego pintarlas, aunque pensandolo de otra manera, las personas que cocinan no pueden hacer la misma gracia. Notando que ya tiene la consistencia necesaria, dejo la masa reposar unos minutos y buscando papel absorbente, lo hunto un poco con aceite pasandolo por el asador de la cocina no sin antes prenderlo, asi de esa manera no se pegaran las arepas. Pienso que podria dar clases de cocina venezolana, asi gano un poco mas de dinero, aunque recordando la poca paciencia que poseo, se me quitan las ganas.
Realizando las respectivas formas, le doy un vistazo a la carne para percatarme de que se esta quedando sin agua, mamá me dijo que le metiera un cuchillo para verificar si estaba bien cocida y de resultar lo contrario, le agrego mas agua, la tapo y espero a que cueza bastante. Usualmente la carne mechada tarde en cocinarse, lo único en tener en cuenta es la paciencia, cosa en no tener mucho. Suspirando, invierto mas agua, la tapo y volteo las arepas para que no se quemen, afortunadamente los granos si estan mas cooperativos conmigo, comenzando a imprenar con su olor toda la cocina y parte de la sala. Ojala pudiera mamá ver esto, asi sabría que su hija no es tan inútil como lo aparenta ser, tal vez estando el platillo le mande una foto para que juzgue el aspecto. Saco del fuego las primeras arepas, las hecho pequeñas para poder cocinar mas alrededor, de hecho las cuatro primeras estan tostadas y listas para comer, agregándole seguidamente las demás. De hecho, he comprado una mantenquilla sin sal y de bajas calorías en el super, de verla mamá seguramente le encantaría mucho, asi que abriendo una arepa la unto con un poco de esta y me la llevo a la boca. En verdad sabe a cielo, ni siquiera le agregue jamón o queso, de lo contrario, estaría en el suelo envuelta en éxtasis total.
Estaba tan sumida en mi cocina que he olvidado el telefono, tampoco puedo descuidar simplemente la comida, uno solo y realmente podria producir algo que le induzca mala digestión a alguien. Sin embargo, me permito darle una revisada a la mensajería instantánea notando como Valentina me ha escrito, no ha pasado mucho de hacerlo, salvo unos cuatro minutos y me pide llamarla de inmediato, realmente no es muy gustoso enterarse de mi por medio de alguien mas, al no decir terceros al referirse de una chica de la Universidad donde estudiamos que no le agrada, porque la causa mucha indignación. Soltando una carcajada sonora, marco la opción “realizar llamada” y colocandola en alta voz, dejó el aparatejo sobre el mostrador dirigiendome a girar las arepas. Al primer tono no contesta, menos al segundo, pienso que aun esta ocupada en la gasolineria de sus abuelos y empiezo a sentirme mal, interrumpirla quizás este mal.
— ¡Amiga por dios! — escucho su voz llena de energía, haciendome bufar divertida. Ella no cambia. — ¡Hasta que por fin te reportas! Creí que te había secuestrado un coreano y jamas te soltaria. Dime… ¿Es eso?
— No, nada que ver. — le digo haciendo una mueca de extrañeza. — es solo que entre el trabajo y la Universidad casi ni tengo vida. Por cierto, gracias por darme una mano. Cuando tenga las bolívares, te pagare.
— ¡No hablemos de dinero ahora! — me recrimina, provocandome sonreir y aprovechar como van los granos rojos. Creo que casi estan listos. — Mejor cuentame como va todo, como te tratan y como va el trabajo. ¡El idioma! ¿Se te hizo difícil?
— Primera pregunta, me va bien, hasta ahora no he tenido problemas de ningún tipo. — respondo en orden, me la imagino sentada con los ojos muy abiertos expectante de mi respuesta. — Segunda pregunta, la personas han sido muy amables conmigo, me han tratado con coordialidad y han luchado todo lo posible para hacer sentir comoda. Tercera pregunta, no me quejo del trabajo, tengo buena paga y mis compañeros son únicos… a su lado jamas te cansas. Y cuarta pregunta, no, no se me hizo difícil, solo un reto mas.
— Mmm… me alegro de escuchar eso pero, Vicky, te conozco. — el tono que estaba utilizando, ese jodido tono lo conocía, estaba por insinuar algo. — algo ocurre con tus compañeros de trabajo o al menos con alguno. A ver, a ver… ¡¿Te gusta alguien?! Bueno, ni me sorprenderia, me has admitido gustarte los asiáticos.
— Valentina…
— Por favor, Victoria. — me reprocha, hasta puedo imaginarla rodeando los ojos. — no me vengas a decir que no levantas ni el polvo porque eres hermosa, encantadora, graciosa, bondadosa y con el corazón tan grande como la torre de Tokio. Ahora amiga, tienes la capacidad de conquistar a todo aquel que te propongas hacer, solo te falta confianza en ti misma.
Luego de lo ocurrido con Adrián, tanto Valentina como Alejandro fueron quienes me sacaron de la inmundicia donde me sumergió él, me llenaron de innumerables consejos de autosuperación y de valoración personal. Valentina mas que todo, me recalcaba lo importante de ser, lo talentosa, brillante y hermosa de ser, por eso ningún hombre tenia que borrar eso de mi, menos uno en jamas valer la pena. Ella como mi mejor amiga que es, me gritaba las verdades en la cara e inclusive, lo desagradable, donde básicamente, terminaba en despreciar de por vida a Adrián e igualmente Mariana. Aunque claro, eso sería otra tema por relucir.
— Como siempre, posees muy bonitos pensamientos sobre mi Valentina. — dije medio sonriendo, nostálgica de todas esas memorias del pasado. — noto que a ti nunca puedo mentirte ¿eh?
— Porque sé tus tácticas de camuflaje muy bien, ahora, sueltalo. ¿Quien es él afortunado?
Con Valentina no existe una negativa por respuesta, menos un atajo para escapar de su escrutiño, es igual a con Andrea, salvo en llevarlo a otro nivel.
— Una estrella del K-pop. — contesto al fin, apretando el mango de la cuchara y esperando unos gritos de por medio.
— ¡¿Una estrella del K-pop?! — elevó su tono de voz incredula.
— Si, pero espera, antes de llamarme loca o el creer tomarte del pelo debes de escucharme. — cojo lo bastante aire como para armarme se valor, seria la primera vez en exponer mis sentimientos de esta manera, ni siquiera había llegado a este nivel con Andrea. — En la compañia que estoy trabajando se encarga de formar estrellas para la industria, esta tiene bajo su cuidado a un famoso grupo del momento que esta dando mucho de que hablar, su nombre es BTS y pertenezco a su Staff. Bien, como puedes estar imaginandolo, debo de permanecer en todo momento cuidandolos, haciendo lo que me piden y para ello debo interactuar con ellos. Tampoco fue difícil hacerme amiga de ellos, al pesar de ser muy tímida con el sexo opuesto, a su alrededor me siento comoda y segura, me dan a entender que puedo confiar en ellos y jamas saldré lastimada. Por eso te he dicho que mis compañeros de trabajo son amables, junto a ellos vives venturas sin parar y he de admitir que estan todos locos. Pero esa es su gracia, no ser unos mas del montón, sino tratan de ponerse a par a sus fans y entender por las cosas que pasan. Ellos son realmente increíbles.
— ¿Los admiras a todos por su trabajo o personalidad? — pregunta dudosa, no comprendiendo por donde estoy dirigiendo la conversación. — además, suenas como si estuvieras enamorada de todos.
¡¿Como?! Dios del cielo, ahora tenerle cariño a los siete por igual daba sinónimo de estar enamorada de todos, apenas puedo cargar con los sentimientos confusos por galleto como para complicarme con otro de ellos, estoy segura de existir la remota posibilidad de interesarle a otro de los siete, mi cerebro explotaría. Claro, eso es una visión muy ambiciosa de mi parte, mejor seguía pensando en comer aprender a cocinar el pabellón criollo.
— Por favor Valentina, apenas estoy lidiando con uno como para joderme con los demás. — le digo con sinceridad, apagando el asador de la cocina y sacando las arepas de ella. — todos son mis amigos, realmente nos llevamos muy bien y tenemos la suficiente confianza para charlar de todo.
— Pero uno de ellos te esta causando problemas en tu corazón. — deduce con un toque de emoción, rodeo los ojos porque no es nada gracioso. — vamos cuentame, cuentame que esto se puso bueno.
— ¿No tienes que dormir o algo? — busco como alternativa final escaparme de esta conversación, realmente no deseo sacar a la luz mis mas profundos sentimientos. — En Venezuela debe de ser bastante de madrugada.
— Victoria… — me regaña.
— Esta bien, esta bien, no jodo mas y te cuento. — suspiro bajando los hombros, sacudiendo medio mi cabello con fastidio. — Es el menor de todos, su nombre es Jungkook y le llevo dos años de diferencia, para ser mas exactos, tres en coreano. Esa es una de las mayores razones para cuestionarmelo, porque ya he pasado por esto con anterioridad y se que con los menores no me fue bien, pero al ver a Jungkook y todo su esfuerzo, personalidad, carisma en cada cosa que hace… me mueve, me conmueve, me… ¡Me confunde coño! Él no es nada parecido a los chicos de su edad en Venezuela, es maduro, responsable y asume siempre la culpa de las cosas, incluso, cuando no las tiene. Tambien es guapo, insanamente guapo, pero solo es un adorno mas a su personalidad alegre, a veces reservada y otras traviesa. ¡Si tan solo escucharas la risa que tiene! Es parecida a la de un niño travieso y que acaba de hacer una de las suyas, pero no se arrepiente. — hago una pausa, sentandome en el banco del mostrador soltando un suspiro, cuestionandome que estoy peor a lo imaginado. Mucho, mucho, mucho peor. — Hace unos días atrás se me confeso, admitió que le gustaba pero… no le creía, no comprendia porque alguien como él podria fijarse en mi.
— ¿Quieres que te lo repita una vez mas? — detiene el relato mi amiga de golpe, poseyendo un tono algo molesto y cansado. — ¡Te dije que eres hermosa! ¡Aqui tienes tu prueba! Ese asiático demostró mi hipótesis, además, eres demaciado lenta en estos temas Victoria. ¿No te das cuenta que te estas enamorando de él? ¡Dios! Si mira nada mas como hablas de él, con pasión, con sentimiento, con…
— Valentina, no puedo sentir eso por alguien mas, no después de… Adrián. — le digo con angustia, apretandome el pecho con fuerza y cerrando los ojos impetud. Esas palabras dichas por mi amiga son las que mas temia escuchar, porque en lo mas hondo de mi lo sabía, sabia que algo estaba cambiando y esa razón era galleto. — ¡Coño que no! Después de todo lo que sufrí, todo lo que aun sigo padeciendo por su culpa porque a la final su presencia no se ha ido del todo, aun sigo recordando sus sonrisas calidas, cómplices, la manera de mirarme… ¡De hablarme! Aunque sepa que es un cretino, que en la vida jamas podria fijarse en mi, yo…
— Victoria deja de ser estúpida hazme el favor. — habla duramente Valentina, haciendome abrir los ojos y detenerme en mis pensamientos. — Ese imbécil no merece nada de ti, NADA, ahora no me vengas con la mariquera que haz rechazado a ese coreano por una mierda como esa.
— Escuchame Valentina, no es asi…
— ¡No! — grita y me paraliza por completo. — ¡Escuchame tu a mi coño! Dejate de huevonadas, mariqueras y estupideces muchachita del carrizo, porque bien que te supo joder aquel maldito como para que tu vengas con la mamarachada de seguir queriendolo. ¡No faltaba mas! ¡No jodas Victoria! Tu misma haz admitido con tus propias palabras conmoverte el coreano, lo admiras, lo aprecias y te mueve mas que el tapete… ¡Qué te babeas por el amiga! Olvidate de las malditas excusas, que si la edad, que si la cultura, que si la maldita jodida altura. ¡Superalo! Eres grande, hermosa y encantadora, tienes a un guapo chico detrás de ti… ¡Es estrella del K-pop! ¿Crees que se fijarían en cualquiera? Por primera vez en la vida date el puesto que mereces, sientete importante ¡Y aprovecha el momento!
Todo eso sonaba a algo común que diria Valentina, aunque lo de los insultos si eran un bonus extra, para sacar ese lado tan propio de un venezolano molesto diciendo grocerias debí sacarla de sus casillas. Pero en todo eso tenia algo de razón, tenia que superar a Adrián, verdaderamente él no valía la pena en lo mas mínimo y seguir lamentandome porque me rechazo, seria estúpido. Aunque no comparto alguna de las ideas de grandesa de Valentía, realmente me inquietaba el dejarme llevar por el momento y entregarme por completo el gustarle a galleto, si es como decía mi amiga y estaba empezando a enamorarme de Jungkook, las cosas de aqui en adelante se pondrían peores. Como si ahora no estuviera color de hormiga. Tengo tiempo sin verlor y entro en la necesidad de encontrarme con él, conversar temas tontos y pasar el rato. No, no quería hacerme dependiente de ese sentimiento, porque aunque me sintiera segura a su lado, nada me certificaba no volver a sufrir, no volver a salir lastimada una vez mas.
— Te conozco, no pondrías a tu alrededor un montón de excusas sino es porque estas asustada. — siguió hablando ante mi silencio — y te comprendo, tambien estuve allí luego de lo ocurrido. Sin embargo, debes de considerar que no todos los hombres son iguales, y que no todos van a acercarcete con la finalidad de dañarte. Por como me describiste al coreano, no parece ser mala persona, hasta se me pinta simpático y eso que no lo conozco en persona. Dale una oportunidad, date una oportunidad Victoria, nadie te juzgara por intentarlo.
— ¿Y si no resulta? — le pregunto temerosa, dudosa igualmente. — ¿Y si salgo dañada otra vez?
— Quedaras con la satisfacción de no haber dejado pasar la oportunidad, menos con los “quizás” — responde de inmediato, cayando por completo mis inseguridades. — nadie ha salido ileso de enamorarse, tu mas a nadie lo sabes, pero por ello no se van a encerrar en una burbuja a ver como pasa la vida. Recuerda que este mundo necesita de valientes, no de cobardes.
Esa frase, fue la frase que me dijo cuando dude de hacer este viaje, de dejar a mi familia y adentrarme a lo desconocido. Andrea ha dicho que de ambas soy quien mejor manejo la separación de mi familia, pero ella en realidad desconoce por completo la verdad detrás de esa potencia, donde Valentina y mamá me sentaron a decirme las verdades en la cara. Obviamente el comienzo siempre es agotador, esta lleno de baches y obstáculos a vencer, pero cuando gradualmente le agarras el gusto al depender de ti misma, superar la gravedad y defender tu vida lo demás es pan comido. Realmente desconocía hasta que grado estaba enamorandome de galleto, menos ha donde pararía cuando el medidor explotara desbordando mis sentimientos, pero al menos quería tener presente el dejarle entrar en mi corazón, en mi vida cotidiana y dejar de pensar en el idiota de Adrián. Llego el momento de avanzar.
— ¿Victoria? — me llama mi amiga, trayendome devuelta a la realidad. — ¿Aun sigues allí?
— Si, es solo que… — junto mis manos cerca de mi boca, sintiendo unas raras contracciones el estómago. — quiero verlo.
— ¿Y que esperas para hacerlo? — me pregunta con obviedad Valentina, provocandome un respingo. — ¡Llamalo!
— No es tan fácil Valentina, — sacudo mi cabeza hacia los lados, levantandome de la silla y apagando los granos que estan listos. — el grupo se encuentra en una locación fuera de la ciudad, estan gravando un programa que suelen hacer para sus fans.
— ¡Carajo! Con un simple mensaje bastaría. — regaña mi amiga la forma seca en la que soy. — ¿Por qué no haces una videollamada? Estamos en plena era tecnológica amiga, las barreras casi desaparecen para ver a alguien. ¡Intentalo!
— Podria estar ocupado.
— Eso no lo sabes hasta intentarlo. — insiste.
Coño, en verdad no se que estoy haciendo con mi vida al contarle estas cosas a Valentina, si a la final estaría arrojandome a los brazos de Jungkook. Realmente necesito un minuto para mi misma, el procesar toda esta información y ver cual es la siguiente cosa en hacer, no digo el retrocer o algo parecido, simplemente necesito el meditarlo. Estoy enamorandome de otro chico, uno correspondiente a la industria del entretenimiento de Corea del Sur, menor a mi y con una vida complicada en todos los sentidos. Es muy bonito imaginar los lugares con las cosas positivas de esto, pero debo tambien hacerlo con las negativas, muchos me llaman pesimista aunque solo deseo ser consiente de lo que equivale todo esto. Nuevamente, no deseo salir herida de esto no funcionar.
— Lo tomare en cuenta. — cierro la contienda, suspirando y dibujando una sonrisa en los labios. — hemos hablamo mucho de mi, cuenta mejor como va las cosas con Luis. ¿Te volvió a buscar?
— ¿Qué? ¡Por supuesto que no! — respondió de inmediato, sintiéndose insultada. — No si al menos tiene un poco de dignidad envolviendole las venas lo haría.
— Por supuesto.
Había logrado girar la atención en ella, asi alejar los veleros de los barcos pesqueros en mi, no resulto difícil, Valentía siempre muchas historias por hablar de si misma. Ejemplo era su historia con Luis, un muchacho que ella siempre estuvo enamorada hasta los huesos, lo conocio en la época del primer semestre en la su primer instituto, ambos se veían desde lejos y temian de acercarse a conversar, al instante de cruzar esa linea experimentaron una atracción inexplicable. Aun asi, Luis salio con otra chica en lugar de Valentina y se separaron, ella se cambio de instituto, no se encontraron en un largo tiempo y de pronto, él la busco de nuevo para salir con ella. De eso duraron tres años, casi cuatro, en ese tire y encoje, desde desniveles, engaños por parte de ambos y malos entendidos, incluso maltratos de Luis hacia mi amiga donde casi me llevan actuar como una psicópata, llevandonos al final mas predecible de todos: engañandola con otra mujer. Ahora, Valentina de mudo a una ciudad llanera, trabaja en una gasolineria que es dueño sus abuelos y vive una vida pacifica, esta reuniendo dinero para poder viajar a Colombia y estabilizarse allí. Por eso le pregunte si Luis se reporto con ella, las cosas entre los como lo imaginan no terminaron bien, tampoco quiero imaginar perdonandolo, pero de ocurrir semejante estupidez, seria capaz de tomar un avión ha Venezuela e ir inmediatamente a darle una buena parranda de sapes, asi de esa manera aprende a valorar a si misma. Aunque ese no parece ser el caso, porque como esta hablandome de su cotidianidad el nombre de ese cretino en ningún momento sale a la luz, simplemente me comenta anécdotas dignas de una chica rebelde que me hacen llegar a las carcajadas, si llevo cuatro meses aqui y ni jamas se me ha cruzado en la cabeza visitar una discoteca. Se nota que soy aburrida. Tampoco se ha presentado la oportunidad, como lo he dicho anteriormente estoy muy ocupada con los estudios y el trabajo, dejándolos de mi principal prioridad. Quizás para otra oportunidad lo haga.
Estoy un buen rato conversando con Valentina hasta entrada la nochesita, culmino hasta mi creaciones mientras lo hago prestandole atención a mi amiga, Andrea no llega y quedarme en silencio en este departamento no me es atractivo. De todas formas, Valentina termina su turno en la gasolineria y debe ir a descansar, promete hablarme después por mensajes mas seguidos, no importa la hora que sea ella me responderá, igualmente me aconseja no ser tan cerrada de mente y que le escriba a galleto, nunca se sabe si puedo alegrarle el día. Antes de replicarle, corta la llamada. Me desplomó en la sofa de la sala quedando unos segundos mirando al techo, Valentina posee maneras tan especificas de hacerme cuestionarme mas las cosas, es decir, si muy dentro de mi conociendolo que estaba cambiando el escucharlo directamente de ella me da escalofríos. Quiero avanzar, suspirar aliviada y gritar en voz alta no recordar nada de lo sentido por Adrián en el pasado, pero a su vez, tengo miedo de que esto signifique adentrarme a un terreno mas peligroso al anterior. No dudo de Jungkook siendo fiel a sus palabras, realmente interesarle y gustarle, aun asi existe la contraparte mia realmente pesimista que dictamina lo contrario. Soy una mujer de grandes controversias conmigo misma, ni siquiera puedo permanecer en el espejo mirandome fijamente sin encontrar inperfecciones, haciendome sentir ser una persona incompleta. ¿Esta bien para mi amarme a mi misma? ¿Considerarme importante? ¿Creerme bonita por tener la atención de un chico guapo? ¿Lo esta? Según Valentina si, si lo es, porque jamas he sido poco a los demás, menos fea. Solo he tenido problemas que me han llevado a bajar la confianza en mi misma, pero es mi deber pasar la pagina y superarlo. Creo que decirlo o pensarlo es diferente de ponerlo en práctica, le prometi a Kook a darle mas importancia a el amor por mi misma, estoy luchando con ello pero existe momentos como este en que dudo de todo, incluso mi propia sombra.
Giro hacia un lado aprovechando para sacar mi telefono, juego un poco con el pasando los contactos con agilidad hasta que divago unos segundos en el de galleto, incluso le coloque un emoticon de galletita para diferenciarlo, sonrio sola como una idiota al mirarlo. Ah… Valentina ha tenido razón, realmente me estoy enamorando de él. Sacudiendo mi cabeza hacia los lados, tomo asiento en el sofa arrojando el bendito aparato lejos, no pienso darle la razón a aquella loca hasta que note los síntomas propios de las enamoradas. Hasta ahora tengo uno solo, pensar solamente en él, pero faltan el descontrolarme con su presencia, faltarme el aire si esta en pocos metros de mi, perderme con facilidad en sus ojos, temblarme el puso si siento su mirada… ¡Hacerme reir aunque simplemente no exista nada gracioso! Si, al pasar esta gran lista le dare hasta las gracias a Valentina, pero por los momentos, estare tranquila. Aunque, por supuesto, yo dudaba de esto cambiar eventualmente en el transcurrir los días.
A la mañana siguiente, comia tranquilamente con Andrea el desayuno, la anoche anterior llego bastante tarde al tener que cubrir el turno de Ji Eun al “supuestamente” enfermarse, cuando en realidad le daba era vergüenza enfrentarse a mi prima. Seguramente se preguntaran por mi amigo Young, a veces converso con el por Whasppad y su proceso de curación esta en vías de progreso, al menos ayuda que Ji Eun le este ignorando en todo momento dándole a entender realmente jamas interesarle, cosa en dolerle un poco pero eso no dice matarlo, lo convierte en mas fuerte. Siguiendo con el tema, Andrea ha probado mi carne mechada y le ha gustado, solo me he pasado un poco la mano con la sal, eso no dice quedar mal, casi le recuerda el sabor de la abuela dandole un poco de nostalgia. Por otro lado, de los granos no puede decir lo mismo, si bien han quedado sabrosos siguen fantandoles un toque que solamente tiene mi mamá y la abuela Maria, lamentandolo no puede ayudarme en eso, debo de preguntarle directamente a la fuente de información, ellas dos. Quedando pensativa de ese dato, mantengo toda la mañana con la libreta de recetas en la mano estudiandola minuciosamente, pensando en agregarle mas condimentos, aunque eso solo lo cargaría y perderías su esencia. Durante la reunión Army, la presidenta me llama la atención un par de veces al no atender las posibilidades de quedarnos sin las entradas del tour, como tengo el cerebro casi desconectado de la realidad, suelto sin querer poder conseguirlas en VIP si desea, convirtiendo los rostros de mis compañeras en desconcierto total. Luego de unos minutos es que caigo en cuenta de lo salido de mis labios, Yeong me sujeta de las manos con fuerza exigiendome no jugar con el sentimientos de todas de esa forma, incluso Sun Hee moviendo su cabeza en señal de negatividad agrega en mi salvación estar soñando despierta de tener ese poder, quizás la experiencia vivida ayer de casi conocer a GOT7 me descoloco. Riendome torpemente me disculpo con todos, prometiendo ponerle mas empeño a la reunión y dejar mis laborea de ama de casa a un lado, es que últimamente quiero aprender a cocinar como lo hacen mi mama y mi abuela provocandome desconectarme de la realidad. La presidenta soltando un suspiro profundo, se da la vuelta dandome otra advertencia mas, no puedo jugar con las emociones de otros de esa forma, prometer conseguir las entradas VIP de Bangtan es un asunto serio y casi difícil, por algo no estaría tan preocupada de perder la oportunidad tres veces, asi que debo de olvidar mis preocupaciones un segundo y relajarme, por algo estamos todos reunidos en esta sala, tratándose de los chicos. Sin mas, el transcurso de la reunión siguen sin problemas bajando mi niveles de adrenalina, aunque el susto persiste en mis venas unos segundos mas.
— ¡¿A qué demonios estabas jugando cuando has dicho eso?! — me reclama Sun Hee, al estar lo suficiente alejados del aula del consejo estudiantil. — ¡Casi te has puesto en evidencia!
— Si, lo se, lo se pero en mi defensa, no ha sido aposta. — suelto un suspiro, frenando los pasos a mitad de acercarnos a la salida de la facultad. — realmente estoy lidiando con mi sentido culinario y me frustra que no me quede igual a mamá o la abuela Maria. Ellas hacen magia.
— ¿Es necesario copiar su sazón? — pregunta irónico mi amigo, lo miro con extrañeza en seguida. — Es decir, tu misma puedes de hacer el platillo que intentas cocinar tuyo, no busques copiarles a ellas simplemente innova y dale a la receta algo que trascienda. Por supuesto, puedes contar conmigo para probarlo.
Quedo de piedra al escuchar el argumento de Sun Hee, tiene razón, por los santos del cielo que la tiene, porque tanto mi abuela Maria como mamá tienen su forma particular de hacer el pabellón criollo, incluso cuando tienen sabores similares terminan siendo diferentes. ¡Eureka! Sonriendole ampliamente al ocurrirseme una idea, sujeto los brazos de mi amigo seguido de darle un abrazo fugaz, el pobre se queda de piedra sin una expresión particular en su rostro, es lo normal en este pais porque he cruzado la linea de su espacio personal.
— ¡Eres brillante Sun Hee! — le halago, sacando a la vez mi libreta de recetas y apuntando en ella un nuevo ingrediente. — sin ti no podeia haber deducido esto sola, realmente eres impresionante y me alegra ser tu amiga.
— ¿Amiga? — parpadea constantemente sin comprenderlo, hasta sale del shock por ello.
— ¡Lo siento! Digo, somos mejores amigos. — corrijo de inmediato, a la par de ver la hora de mi celular. ¡Voy tarde al trabajo! — tengo que irme, hoy si no puedo hacer el tonto tengo cosas por realizar en Binghit.
— ¿Eh? ¡Espera! — intenta detenerme Sun Hee, al notar como prácticamente comienzo a correr. — ¿Vic?
— ¡Te llamare después! — le grito ya bajando las escaleras rápidamente, evitando caerme en el proceso. — ¡Incluso te traere un poco de mi platillo!
No se si reciba una respuesta de su parte, o de hacerlo no logro escucharla desde esta distancia, su semblante parece estar rígido al fingir una sonrisa, aunque podria ser relativo ya que de lejos no logró distinguir bien. Seguidamente, salgo corriendo rumbo a la parada de autobuses. Hoy no he recibido ninguna noticia de los chicos, incluso J-hope no me envío el particular mensaje de buenos días lleno de entuciasmo, simplemente he tenido un silencio algo incomodo. Anoche Jin, me aviso que llegaron de la locación sanos y a salvo, completamente exhausto pero nada de reponer una buena ducha junto a comida caliente. No me aseguro verlos el día de hoy, pero me deseo buenas vibras en los estudios. ¡Argh! No me entiendo, en realidad nunca podre siquiera entender mi propia psicología, porque incluso quejandome de tener la atención del mismo Min Yoongi el ser mas seco sobre la tierra, empiezo a extrañar sus texto con holograma ocultos, agregándole las fotografías de Tae de su alrededor me hacen falta. ¿Acaso me han aplicado la ley del hielo? Llegando a Bighit, camino con hombros encorvados medio saludando a las personas de mi alrededor, realizando un estudio mental en que demonios me he equivocado para que mis amigos me ignoren, quizá se han cansado de mi, quizás yo soy la fastidiosa, quizás… ¡Ugh! ¿Qué coño estoy pensando? Los chicos no son asi, deben de estar muy ocupados seguramente, estoy hablando de estrellas del K-pop y tienen una agenda lo sufiente ocupada como para tener tiempo para mirar a los lados, mi paranoia no me llevara a ninguna parte, solo a inventarme un castillos de naipes en el cielo.
— ¡Buenas tardes Vic! — me saluda la jefa Park.
— ¿Como esta jefa? — hago una ligera reverencia. — ha pasado un poco tiempo desde vernos.
— Espero que tus exámenes no hayan sido difícil. — dice sonriendo con amabilidad.
— Me fue bien, gracias por sus buenos deseos. — bajo mi cabeza en señal de respecto.
— ¡Aigoo! En verdad eres muy dulce y actualizada en costumbres coreanas. — musita encantada, haciendo una mueca sonriente. — Espero que tengas bastante energía para trabajar, hay muchas cosas por hacer mi niña.
— Estoy lista para eso, me esforzare. — le aseguro.
— De acuerdo, sigueme. — se da la vuelta, mostrandome solamente su perfil sonriente. — hay unos chicos que estan anciosos por verte.
Entrando a la sala de los espejos noto como siete hermosos jóvenes escuchan atentamente las instrucciones de hombre, que haciendo unos pasos conocidos por mi porque igualmente se los he visto a los chicos, desconocen totalmente mi presencia hasta que el sol de ellos desvía su mirada a la entrada y, soltando un grito característico de él, sale corriendo hasta donde me encuentro diciendo mi nombre sin descanso a la par de abrazarme con fuerza. Los demás no tardan en seguirlo, quedando en menos de un minuto rodeada de ellos, saludandome, dandome suaves toques en la cabeza y palabras de extrañar mucho mi presencia alrededor. Al menos eso fueron las palabras de Hoseok, en cuanto a Suga, él si es otro cantar, pero al menos he notado un altismo de sonrisa que me lleva a sonrojarme hasta el cuero cabelludo. Realmente es apuesto cuando lo hace, aunque no lo diga en voz alta. Tae en su posición me hace un corazón con sus manos admitiendo extrañarme y disculparse por no escribirme, en realidad, Jimin tambien lo hace mostrándose sumamente apenado por no hablarme mas, pero han estado tan ocupados que apenas pueden respirar. RapMon en nombre de todos promete que en una próxima ocasión, de no encontrarme ocupada con la universidad, hara lo posible para llevarme a una de las locaciones de “Run BTS”, a lo que Jin saliendo de su puesto y adoptando una pose muy diva, relata tener la oportunidad de ser un espia y colocar todos a sus pies para darle comida. Quedo descolocada tratando de descifrar lo mencionado, se que el programa trata de juegos entre ellos y quien gane debe de cumplir una penitencia, eso quiere decir que entre ellos había un ¿espia? Es decir Jin, el cual debía de descubrir y de no hacerlo, como intenta explicar el chico, todos debieron actuar de diversas formas para poder darles comida. Busco imaginar a Yoongi siendo tierno y me entra una risa, de hecho estoy mirandolo cuando suelto un bufido divertida, J-hope señala que seguramente tuve una imagen de su mejor amigo haciendo algo totalmente opuesto a su personalidad. A lo que todos terminan soltando carcajadas, la mas sonoras son la de Jimin, en tanto Jin narra diciendo que él fue quien sirvió de narrador de todo, algo asi como el MC y no hizo nada gracioso, pero de los otros si puedo dar rienda suelta a mi imaginación. Nam se cubre el rostro, J-hope ni siquiera lo oculta, Tae mira hacia arriba buscando suprimir su risa, Jimin es un caso perdido al estar casi desarmandose y Jungkook, ese niño muy sobrado comenta hacer una interpretación sublime del solo de su hyung en el álbum, aunque no fue valorada ciertamente. Intentar igualar a un pájaro bebé cuando aprende a volar, no es una interpretación digna de un premio que digamos, a lo que Kookie se encoje de hombros señalando al menos haber obtenido comida.
Sinceramente, ¿que demonios hicieron en ese programa? El coreógrafo corta la armonía del grupo a mi alrededor pidiendoles volver, no sin antes saludarme en el proceso, la próxima semana sera el comienzo del tour en Seúl y deben de practicar lo máximo posible, sobre todo Jin y Nam. La jefa Park dando unas palmadas fuertes, le manda a los chicos seguir con sus actividades ya tendrán tiempo de conversar mas, de todas maneras hoy no pretendo despegarme de aqui, porque formare parte del equipo para el concierto. Girandome bruscamente a su dirección, le pregunto confirmando si en verdad estare presente ese día, la jefa soltando una risita halaga la manera de desenvolverme en el festival de hace unas semanas atrás, lo del concierto sera mucho mas complicado pero si pude manejar lo otro, esto sera pan comido. Asintiendo mecánicamente, me hace entrega de una lista de cosas que debo de estar pendiente desde ahora, serviré como su asistente y deberé de ser sus segundos ojos. La seguridad ese día estara al máximo pero de ocurrir alguna eventualidad, debo de corroborar de tener la presencia de todos los vigilantes necesarios en el trabajo, igualmente los bailarines, seguido de poseer todos los componentes necesarios para su estadia. No solamente abarca a ellos, pero la logística se llevara con precisión, al agua, las toallas, los aperitivos, absolutamente todo. Igual al vestuario y maquillaje, el equipo ya confirmo su asistencia pero como en el pasado ya ocurrió, una de las trabajadoras se enfermo tuve que hacerle la suplencia y para ello debe de hacerse con antelación. Lo de las luces y sonido se encargara ella, pero de estar muy ocupada atendiendo otros asuntos, me lo cedera confiando en mi como si ella misma lo estuviera. Por los momentos, eso es todo. Ahora, mi trabajo es supervisar que los chicos permanezcan en el salón de espejos practicando su coreografía, mientras ella va a confirmar los boletos de avión para el viaje a los demás países, medita un poco mirandome con duda antes de retirarse.
— Vic, ¿Tu eres latina verdad? — me pregunta pensativa y con ojos dudosos.
— Si, de Venezuela para ser mas exactos. — contesto de inmediato, guardandome mi extrañeza.
— Entonces, debes de hablar español. — deduce dibujando una sonrisa maliciosa en sus labios.
— Por supuesto, es mi lengua nativa.
— Aparte del español, ¿qué otro idioma sabes?
— Ingles fluido, chino mandarín un poco, japones fluido… disculpe jefa, pero en mi currículo decía todo eso. — digo con incomodidad, porque ya puedo imaginar que rumbo tomara esto.
— ¡Por supuesto! — chasquea sus dedos, como si hubiese olvidado algo importante. — Bueno, con el español ya me basta y sobra. Vic, cambio de planes, llama a la agencia de viajes que te dare y luego a otro número, vas a confirmar la presencia de Bangtan en estos países.
Sujete el papel entre mis manos a la par de abrirseme los ojos con asombro, sabia que BTS se presentaría en varias partes de Latinoamérica pero jamas considere que tantos, menos en uno tan cerca de mi hogar, Brasil. Aunque, eso es un pequeño problema, porque poseo cero conocimientos del portugués al ser un idioma que ni me interesa en lo mas mínimo. Tambien esta Chile y Mexico para un festival exclusivamente del K-pop, no esta precisamente en el tour pero necesita de confirmación. Seguidamente le sigue EEUU y algunas de sus ciudades principales, tales como NY, Los Ángeles y Boston. ¡Santo Cielos! Este tour va a estar que arde, aunque dudo mucho de ser agregada a esto me gustaría ir, mas si puedo estar cerca de mi pais y la familia que tanto amo.
— No pongas esa cara, mi niña. — lee mis pensamientos la jefa Park, colocando una expresión dulce. — estoy hablando con el director, los mánagers de los chicos y el mismo Hyun para que puedas tu tambien ir.
— ¿Como lo…?
— Tu rostro lo dice complamente. — dice, provocandome un sonrojo. — no debes preocuparte, confirma tu boleto de todas maneras. De reclamar algo, me hago responsable.
— Pero Jefa Park… — intento replicar.
— Pero nada, solo estamos adelantandonos al acontecimiento. — me guiña el ojo en forma cómplice sobresaltandome. — No tendrás muchas oportunidades de conocer nuevos lugares, menos comer comida diferente como esto. Además, los chicos de todas maneras irían con Hyun a rogarles tu presencia, realmente les agradas mucho. Tomalo como un regalo adelanto de cumpleaños.
Casi lo olvidaba, pronto se viene mi cumpleaños aunque estando lejos de casa no me entuciasmaba mucho, igualmente el comentario de agradarle a Bangtan me sonrojaba hasta las orejas, no tenia razón aparente simplemente me colocaba nerviosa. La jefa recordandome mi nuevo deber, me entrego las llaves de su oficina para realizar las llamadas cómodamente, al tener un título en relaciones internacionales debería saber como manejarme en aquel entorno, y de no hacerlo, me servia como experiencia. Recalque no tener conocimientos de portugués, asi que esa llamada no podía realizarla, restandole importancia, le encargaría de darle esa tarea a otra persona. Por lo tanto, debía de ocuparme de los boletos de los demás, las reservaciones en los hoteles de Latinoamérica y las de América. Teniendo todo listo, hice una leve reverencia, marchandome del salón de los espejos mirando de reojo como loa chicos practicaban arduamente la coreografía de Blood, sweet and tears. Camine por los pasillos revisando por encima los lugares del tour, los hoteles, las entrevistas en darse y el festival del K-pop en Mexico, no tenia idea de este tipo de actividades en Centro América, menos en el pais azteca. Claro, ya los latinos no nos quedamos atrás con respecto a la cultura coreana, poco a poco nos involucramos mas en su tipo de musica, asi como de forma errada el pop latino tambien.
Entre a la oficina colocandome comoda, tomo asiento detrás del escritorio expesionando el sitio, que al pesar de no ser tan amplio lo encontraba acogedor. El escritorio es de madera, los archivos y estantes de un material metálico, incluso tenia unas cuantas plantas como adorno y una ventana de persianas dando a pasillo. Con eso no puede decir que la jefa se sienta sola. Soltando un suspiro ahogada, coloque los papeles sobre el escritorio eligiendo primero la de la agencia de viajes aqui en Seúl, realmente era una lista larga de las personas en asistir a la gira. Desde los maquillistas, sus asistentes, encargados de sonido, video, los de vestuario, bailarines, obviamente los managers y personal general del Staff, con yo incluida. ¡Santo cielos! En verdad estaba ocurriendo, asistiría la gira mundial de Bangtan, aunque no debía de equivocarme porque voy a trabajar no jugar. El problema seria el justificar mi ausencia en la Universidad, no quiero congelar ni nada parecido, de resolverse esto de forma beneficiosa para ambas partes seria genial. Sin mas preambulos, empecé hacer las llamadas.
Al cabo de media hora, llevaba confirmada los vuelos de Corea a Chile, de este a Mexico y luego a Brasil. Por supuesto, el de Brasil a NY no logre hacerlo ante mi precario conocimiento del portugués, pero la jefa menciono a colocar otro en ese trabajo. Aprovechando la soledad de la oficina recoste mi espalda en la silla casi escurriendome, estoy agotada de decir tantos nombres y números de pasaporte, anotar códigos de confirmación los correos electrónicos de quienes le llegada la reservación. Una cosa de aliviarme fue el hablar el mismo idioma, al menos al hablar a Mexico al hotel donde se hospedarian los chicos, una mujer muy amable me atendió, y debo mencionar, escucharse impresionada del tono neutral de mi voz. No se lo esperaban, ¿cierto? Las sorpresas que te dan Bighit. Riendome sola de mi locura cerre los ojos unos minutos, el trabajo de oficina es el mas agotador, lo recuerdo cuando estuve haciendo las Pasantías de mi Técnico superior en Relaciones Internacionales, lo cual los hice en una agencia de viaje. Si, lo se, nada creativo, pero fue lo que surgió de momento. Estuve inundada de papeles en varias ocasiones, en otras atendiendo al público por medio de llamadas y en persona, algunas eran tan caoticas que provocaba mandarlas directo a la mierda, debido a mis principios y estar en juego mi nota me ahorre mis pensamientos. Estar en ese tipo de empleos debes de cuidar tu vocabulario, de lo contrario, repercutira en el futuro de tu evaluación.
No podia seguir holgazaneando, aun faltaba confirmar los otros viajes de América, si bien manejo el ingles me sigue causando nervios aun hacerlo, es tonto tener ese pensamiento pero asi es como funciono. Antes de levantar el audicular, la oficina se ve invadida por un chico particular de cabello castaño claro y mechón rosa, provocandome un fuerte golpe en mi estómago que gira sin control. Al chocar nuestras miradas él sonrie apenado, casi cohibido sintiendo una vez mas el choque de mi corazón contra mis costillas, seguido de una vergüenza injustificada. ¿A qué demonios viene esto ahora? ¡No es como si fuesemos dos críos! Al menos, no me considero de esa manera.
— Ha pasado tiempo, Noona. — comenta tímidamente, cerrando la puerta detrás de si.
— Hace un momento nos vimos, kookie. — la respuesta sale de mis labios como bala, entre cerrando mis ojos. — ¿O no lo recuerdas?
— Pero paso tiempo desde estar juntos a solas. — me explico, caminando por la oficina de forma casual y medio sonriendome. ¿A que esta jugando ahora? — ¿O estoy equivocandome?
¡Este niño! Copiar mi tono de voz de último momento no es de dios, suelto un suspiro bajando mis hombros y haciendo como si encontrara algo entretenido en mis hojas, temo de enfocarme en su mirar me perdere.
— ¿No deberías estar ensayando? — exclame casualmente, como si no viniera la cosa.
— Me he escapado un rato. — dice él con una risita divertida, tomando asiento frente de mi y apoyando su cabeza en la mesa. — la vida junto a Noona es mucho mas divertida, la envuelve una atmósfera suave, calida y reconfortante. Me faltaba eso.
De… ¡Demonios! Frene mis movimientos quedando estática como una estatua, esas palabras fueron en forma de puñaladas directo a mi corazón, salvo que en lugar de surtir un mal efecto en mi causaron lo contrario. Era inevitable guardarme lo que desde ayer dije sin pensarlo, igualmente había extrañado a la galleta infernal, su forma de hablarme, de bromear por cosas tontas, esa risita contagiosa y a la vez curiosa, sin dejar por alto un dato importante: sus ojos encantadores. ¡Argh! Eso suena muy cursi hasta para alguien como yo.
— Bueno, igualmente, — trague saliva sonoramente, moviendo mis ojos a cualquier parte menos su rostro. Aunque ya se notaba una sonrisa de satisfacción. — los he hechado de menos a todos.
— ¿A todos? — inquirio un poco sorprendido, con signos de reclamar. — ¿En verdad Noona? ¿todos?
Suprimi mis ganas de reirme a carcajadas al verlo levantarse, moverse de un sitio a otro peleando con la nada, o quizás consigo mismo, diciendo ser lo mas dulce posible conmigo para hacer tratado como igual a lo demás. Podria tener una apariencia de hombre, durante sus performances dar una aura provocativa, además de seguro en si mismo, pero resultaba ser nadie mas a un niño. Uno demaciado adorable y alterable. Comprendia un poco porque Army lo quería tanto, galleto se gano con mucho esfuerzo, dedicación y pasión, se merece lo que tiene hasta ahora.
— Y como te doy el mismo trato a los demás, — dije cortando y monólogo, empleando un tono irónico. — no tendre que ofrecerte una invitación a mi casa, menos con esos platillos de prometer… ¡Oh! Creo que les avisare a los…
— ¿Hablas encerio Noona? — pregunto alegre, colocando sus manos en la mesa en un golpe seco. — Realmente, realmente… ¿No me tomas del pelo?
— ¿Deberia empezar con Tae?
— ¡Noona!
De acuerdo, no le tomó mas del pelo a este niño o terminara quedando calvo, es gracioso pero tensar la cuerda mucho podria resultar perjudicial.
— Después de salir de aqui. — le explique dejandome de rodeos, atreviendome a mirarlo directamente a los ojos. — no importa si lleva mucho tiempo tus asuntos, podre hacerte de comer en mi departamento. ¿Te apetece?
— Prometo desocuparme rápido. — dijo caminando hacia atrás, casi llevándose unos cuantos objetos a su alrededor, al verlo tan torpe no pude evitar soltar un resoplido divertida. — sabía que no podrías permanecer mucho tiempo sería, esa tierna sonrisa se asomaria a saludarme.
— Dejate de tonterías, Kookie. — recalque esbozando una media sonrisas. — que las Armys te desean en una sola pieza no en partículas. Camina bien por favor.
— Si me dices que cenaremos juntos, lo hare. — oferto, haciendome arquear una ceja.
— ¿Por qué tan cabezón? — exigí saber, empezando molestarme ante su singular manera de enfrentarme. — De acuerdo, prometo que cenaremos los dos juntos en mi departamento. ¿Contento?
— Mas bien, emocionado. — dice esbozando una deslumbrante sonrisa al llegar a la puerta. — ¿Nos veremos al rato?
— Si.
Con eso finalmente cierra la puerta, no comprendia porque pero su desbordante energía ante la cena que tendríamos me la contagio, haciendome soltar una risita entre labios y suspirando a la nada. Nunca antes he experimentado tal cosa, llevar a un chico a mi departamento de soltería, prepararle de cenar y pasar simplemente el rato. ¡Valgame dios! Eso suena a cita, tal cual como los mangas shojo que suelo leer, incluso los libros o los doramas. ¡¿Es encerio?! Solte los documentos, llevandome las manos a mi rostro tratando de suprimir todos los sentimientos desbordandose en esos momentos, porque los retorcijones, piquetes y cosquilleo de mi estomago parecían querer apoderarse por completo de mi razocineo. No faltaba mas, ahora iba a tener implícitamente una cita con un miembro de Bangtan, uno que es el menor de todos, aparentemente le gusto y posee una perseverancia titanica. En resumidas cuentas, había ganado la contienda. Organizando mi alrededor, logro componerme un poco para seguir realizando las actividades asignadas de la noche de hoy.
Al cabo de unos minutos, ya todas las llamadas estaban hechas, las reservaciones confirmadas y las presencias de los chicos confirmadas. Solte un suspiro satisfecha apoyando mi espalda por completo en la silla, me permiti descansar unos segundos antes de ir en la búsqueda de la jefa Park, estaba acostumbrandome de encontrarme a esta hora en el departamento haciendo la cena para Andrea mientras le daba un vistazo a mis apuntes de clases, preparandome para cualquier examen o exposición de tener. En el presente, deseaba comerme alguna golosina para animarme, quizás debía de pasar por la cafetería y pedir a la maquina expendedora algunas papitas fritaa o chocolate. Al menos ese fue mi pensamiento, hasta llegar la jefa Park junto a Hyun. Viendolos llegar o escuchandolo mejor, acomode mi postura a la par de los documentos con los número de confirmación, listo para ser entregados. Notando mi postura rigida, Hyun y la jefa alzaron su ceja la vez impresionados de mi postura, seguramente han pesando ser muy regida para alguien de mi edad. De todas maneras, el silencio no reino mucho en la pequeña oficina, Hyun comento que la jefa Park solicito mi presencia en la gira de los chicos en Latinoamérica y América, catalogandome de aporte esencial al instante de comunicarnos con las personas de esos países, a su vez de tenerme con su asistente. El hombre lo decía con una solemnidad que solo asentí con la cabeza, temia de ser rechazada de inmediato y sin anestesia, pero no resulto de esa forma. Hyung medito unos minutos consigo mismo la respuesta, miro a la jefa, a mi, una vez mas a la jefa y soltó un suspiro profundo bajando los hombros pronunciando estar de acuerdo. La jefa guiño su ojo hacia mi, quien abrió la boca soltando monosilabos sin sentido que en cualquier idioma no sentido, al menos hasta conectar mi cerebro con el habla preguntándole sobre mi universidad. Es decir, no podía dejar la carrera sin mas tirada, menos congelarla o atrasarme en ella, fue la jefa interviniendo en medio responder a mis dudas. Todo estaba solucionado. La compañia se encargaría de hablar con el encargado de la facultad, asi sugerir el enviarme las actividades por correo electrónico y evaluarme igualmente en ese medio, de esa forma ambos salían beneficiados. Quede helada de piedra, desconocía que la compañia tenia un poder de persuasión tan fuerte como para obtener eso de la Universidad. Aunque supongo que para Bighit, todo es posible.
Sin mas por agregar, podria ir a casa hoy temprano, mañana debía de estar en la compañia temprano porque los chicos se presentarían en un programa de variedades, el Staff se encontraría bastante ocupado y no aceptarían retrasos o faltas. Buscando procesar todo un solo golpe, hice una leve reverencia, saliendo rápidamente de la oficina para irme rápidamente a casa. Asistiría a la gira de Bangtan, asistiría como miembro de apoyo del Staff y la asistente de la jefa, hasta pensarlo en mi cabeza sonaba loco. De pronto, una felicidad invadio cada particula de mi ser insitandome a correr, lo cual, no reprimí. Menos mal a estas horas casi no existía nadie transitando, de lo contrario, me tacharian de loca. ¿Qué importaba? Una parte de mi se estaba haciendo realidad, viajar a varios países y conocerlos debido a mi trabajo. Escoger a Bighit no fue en lo mas mínimo mala idea, porque estar aqui me llevara bastante lejos. Frenando mis comportamientos de loca, escondo mi risa entre mis manos pensando las cosas maravillosas de hacer en esa gira, tendre presente lo del trabajo constantemente, pero de la misma manera, por ejemplo en Mexico, quiero comer unas enchiladas o un taco. ¡Una torta de Jamón por favor! Dicen que la panadería mexicana es una de las mejores, unos panes de canela no estarían de mas y se les agrega el famoso mole, me dare por satisfecha. Por otra parte, Chile, solo me apetece comer la empanada chilena. Muy pocas veces he tenido de probar en mi pais una, no siendo la original pero vale la pena comerla con ingredientes a lo venezolano. Ahora probare la autentica. ¡No puedo esperar a hacerlo!
Cruzando hacia otro pasillo, desciendo a unas escaleras, las principales donde se nota practicamente la fachada y parte de la cafetería, meditando en deliciosa comida casi olvidandome de mi compromiso importante de la noche de hoy: la cena con Jungkook. Soltando una blasfemia por debajo, saco mi telefono mandandole un mensaje que he salido antes de tiempo, estare en la cafetería comiendo un abreboca para esperarlo. No debo de esperar tanto a su respuesta, llega de inmediato pidiendome no moverme de donde me encuentro, pronto estará conmigo. La explicación no me llega pero tengo un raro presentimiento, este presenta a Jungkook avisandole a toda Bangtan de nuestros planes y estos, querrán sumarsele. No me maliterpreten, me encantaría poder cocinarles a todos pero solo poseo ingredientes para pocas personas, en una próxima oportunidad lo hare para todos. A los minutos Jungkook, aparece en la cafetería vistiendo lo mas discreto posible, hasta trae puesto su cubre boca dejandome sin habla. ¡Valgame dios! Provoca pararme del asiento y aplaudir fuertemente su postura, porque esa es la forma correcta de comportarse una estrella famosa. Asi que suspirando aliviada, voy a su encuentro sonriendole calidamente y colocando una de mis manos en su hombro.
— ¿Te has golpeado la cabeza? — le preguntó seria.
— ¿Hablas encerio? — inquirio confundido.
— Olvidalo, solo estoy impresionada al ver como tu mismo has adoptado las medidas de cubrir tu identidad. — le explique encogiendome de hombros, restandole importancia. — Me gusto bastante, al menos no causaras susto a mi corazón.
— ¡Siempre cuidó de mi! — alzo medio su voz enojado, quitandose el cubre boca. — solo quiero sentir que sigo siendo una personal normal.
— Kookie, ningún de ustedes son normal. — recalcó, dejando obvio. — son estrellas del K-pop con millones de seguidores detrás de ustedes por el mundo. Es lo normal querer pasar desapercibido, pero si quieres hacerlo, solo sigues los mismo patrones que ahora.
— De acuerdo. — dijo el chico, volviendo a colocar su cubre bocas. — ¿Nos vamos?
— Aguarda un segundo. — frene sus pasos en el acto, quedando tan estático como un robot. — ¿puedes irte temprano hoy?
— Si, los demás hyungs estaban esperando hacerlo. — se giro dandome su rostro cubierto, señalando escaleras arriba. — mencionaron ir a comer y beber un poco, como debes saber, yo no puedo consumir alcohol aun.
— No te pierdes de la gran cosa. — lo digo seriamente, recordar los síntomas de esa resaca fueron horribles. Lo siento, pero paso de volver a experimentarlo.
— Lo dice la voz de la experiencia. — habla con burla, haciendome enojar.
— ¿Y si nos vamos? — ahora soy yo quien sugiere marcharnos.
— Cuando quieras Noona.
Habiendo marcado mi salida, salimos al exterior normalmente con una que otra mirada curiosa sobre nosotros, seguramente estaban pensando ser la secuestradora del inocente menor de Bangtan, quizás en algunas cosas sea inocente pero en otras no tanto. Aunque fuera de broma, estaba pensativa a dejar marchar a una estrella como él tan normalmente, tal vez si deshagan un poco la soga que tiene en el cuello de vez en cuando. Caminos unas cuantas cuadras para coger un taxi, mientras Kookie me relataba lo emocionante de haber estado en una locación fuera de una ciudad, estuvieron en un parque acuático a lo que me parecio una total locura tomando en cuenta el clima tal cual esta ahora. Riendose al acordarse de algo, dijo que Jin y Hoseok debieron de lanzarse de un tobogán para pagar una penitencia, al ver los vídeos se notan que estan sufriendo del frío, realmente es muy gracioso. Inclusive puedo imaginarlos, con lo ruidoso que es Hoseok y hasta el mismo Seok Jin, handarian como patoso o pingüinos graznando del susto. Luego de aquello, fallaron al encontrar al espía siendo Jin, todos estaban seguros de tratarse V o J-hope pero ninguno de ellos fue, al ser el mayor de todos el espía se quedo con el premio de la comida y delante de todos la ataco, claro que les dio a ellos, como antes lo menciono debieron hacer actos muy vergonzosos y lograr complacerlo. Él hizo la interpretación del solo de Jin, Awake con coreografía y todo, aunque le termino dando dijo lo que antes menciono.
Abordamos el taxi y diciendo la ruta, nos dirigimos hacia mi departamento. Me fije en la hora notando que quizás Andrea estuviera en casa, de no presentarse ningún contratiempo en la cafetería, como Ji Eun tocando las narices. Solte un suspiro mirando de reojo el perfil agraciado de Jungkook, me parecía increíble que un jovencito fuese tan guapo aun no tuviera maquillaje, particularmente los prefieros a todos con su verdadero color de piel, mas teniendo ese tono entre la arena del mar y el café con leche, por ejemplo de Nam. Al pesar de tener una tonalidad algo bronceada, en galleto persiste esos puntos llamativos llamados lunares, que te dan ganas a tocarlos. Lo hice una vez, bajo su aceptación, fue él quien sugirió el hacerlo y sinceramente, quede mas picada con el debajo de su labio. ¡Santo cielos! En verdad soy una pervertida, reconocí el gustarle y no ser tan niño como lo refleja su edad, pero de allí aprovecharme de la situación existe mucho trecho. Entonces, como si se percatara de ser observado, Jungkook da la vuelta bajando su cubre boca y sonriendome abiertamente, apenandome soberanamente llegando a bajar la cabeza. ¡¿Qué demonios?! ¿Acaso soy una cría? Aparentemente, con este chiquillo lo soy porque hasta el cuerpo me esta fallando, el pulso me esta temblando, toda la piel me cosquilleo y un raro nudo se a alojado en mi garganta parecido a querer soltar una ruidito. Jodido momento en el que hable con Valentina, ahora estoy padeciendo mas síntomas del enamoramiento, esto parece una gripe o infección altamente peligrosa. ¡No quiero caer en eso!
— ¡Ah! Realmente extrañaba eso. — pronuncio galleto, sin quitar su fijos oscuros sobre mi. — el sonrojo furioso de Victoria Noona, su timidez al ser descubierta y… la manera de tratar de esconderlo. ¿Sabes que eres adorable? Porque justo ahora, solo tengo en mente una cosa.
— Por favor, no empecemos. — le pedi, medio girandome y siendo sostenida por uno de sus manos mi mentón. Acercándose peligrosamente a mi rostro, me robo toda clase de pensamiento racional, quedando nada mas a una masa caliente de aire. — Jungkook.
— No me pidas que me detenga mientras haces una expresión de estas. — dice inclinándose, al punto de tener su calido aliento sobre mi rostro sientiendolo como un canto de cuna — porque obviamente, no quieres algo asi.
Nos quedamos unos minutos contemplando el rostro de otro, estudiandolo como si fuese la primera vez en hacerlo, moví una de mis temblorosas manos hasta su mejilla acariciandola y percatandome de ser extremadamente suave para un hombre. ¿Qué le colocan a estas estrellas del K-pop en la piel? ¡Yo tambien quiero ese milagro en la mia! Tampoco es que tenga mucho tiempo para sentir envidia, porque de momento a otro, el chico me sujeta detrás del cuello y dando un solo tirón cierra la brecha entre nosotros. Me obligo a cambiar mi postura al sujetarme de su pecho, evitando que salga un ruidito de mi garganta en tanto él de forma perezosa, mueve sus tercios labios sobre los mios dando a entender el disfrutar el momento y no apresurarse. Una vez mas, mi cabeza explota en millones de fragmentos quedando a la deriva con solo el dulce sabor de su boca, tan suave, a la vez demandate y provocativa, porque estoy sin darme cuenta regresandole el beso con la misma intensidad que lo ha hecho. Al comienzo se impresiona de ese movimiento de mi parte, pero lo gira a su favor al sujetarme de la cintura y pegarme mas contra él, allí siento sus músculos contraerse al estar respirando fuertemente y ¿por qué no? Mi cercanía igualmente le afecta. Ha esta altura he olvidado que estoy en un taxi, que estoy en un pais desconocido, una cultura donde es mal visto este tipo de actos, sobre todo, mi nombre. Solo existe este hombre, con sus suspiros complacidos, su respiración acelerada, el sonido de sus labios contra los mios, ese toque suave de sus manos en mi cintura y cuello, sin dejar de lado sus dedos jugando un poco con mi cabello. ¿Saben que? ¡Me rindo! No puedo soportarlo mas, no puedo siquiera consentir que este jovencito este volviendome loca, frenética y totalmente cohibida frente a esa mirada profunda que me emite, ni siquiera se como definirla, simplemente refleja estar observando la mayor creación del mundo y sin duda es atractiva.
Dejando escapar toda mi respiración por mi nariz, cierro mis dedos en su camisa tratando de sostenerme desesperadamente de algo, pensando que este tiempo separados realmente lo extrañe, no lo digo porque bese increíblemente bien, simplemente es debiado a sentirme a su lado atractiva y apresiada, como él me trata no lo ha hecho nadie mas en la vida, al menos hombre, que realmente valga la pena contar. Además, galleto es un buen chico, tanto profesionalmente como en lo personal, cada uno de sus lados los he visto y me encantaría tambien conocer los malos, no solo necesito la fachada de la buena racha, igualmente la mala. Si esto significa estar enamorandome de él, perfecto, ya no me importa, porque desde este momento puedo declarar estar cautivada y alejarme de este sentimiento una vez descubrirlo, es difícil deshacerse de el. Cortando la sección de besos con uno corto, me separo de él manteniendo los ojos cerrados al sentir la cabeza dandome vueltas, inclusive suelto una risita incredula que me imita Jungkook a la par de invitarme a abrir los ojos, en los suyos solo encuentro entuciasmo y alegría. ¿Qué esta cruzando por su cabeza?
— Estas loco. — le digo riendome, si como lo vieron bien, estoy riendome. — completamente loco, olvidaste hasta donde estas sentado.
— Noona, no me digas que he sido el único en sentir eso. — insinuo leyendo mi mente. — ¿Cierto? Porque si estoy loco, tu tambien lo estas por seguirme la corriente.
— La locura es contagiosa. — comento haciendome la desentendida y mirando a otro lado.
— ¡Noona! — reclamo.
— Omo, omo, omo. ¿Qué tenemos por aqui? — sujeto con ambas manos su rostro, riendome de su expresión huraña y algo de niño pequeño. — Es un berrinche, uno en todo el sentido de la palabra. Vaya, mi adorable Jungkook ¿Qué edad crees que tienes?
— Lo suficiente como para reclamar tu atención. — responde a la defensiva, haciendome soltar un bufido divertido. Inmediatamente, surge mas efecto de niño berrinchudo en él. — ¡Estoy siendo serio Noona!
— No estoy jugando contigo, es que eres adorable cuando te enojas. — hablo tratando de regular mis risas, él suelta un respingo corriendose hacia atrás y quedándose estático. Jungshock. — tratas de ser rudo pero eres igual a un cachorrito, mejor aun, un lindo conejo esponjoso. ¡Ah! Realmente había extrañado esto, estar junto a ti y hacer simplemente el tonto.
— Noona… ¿Tu no bromeas con extrañarme? — exclama incrédulo, quizás ni digiriendo la noticia.
— No, lo digo muy enserio. — afirmo rápidamente, atreviendo de sostener una de sus manos y apretandolas. El chico aun sigue en shock. — Tal vez aun siga encerrada en mi mundo de inseguridades, pero realmente eres importante para mi Jungkook, tanto como para alejarte de las garras de una atrevida roba galletas. Si te soy sincera no se ha donde parara esto, ni si me estoy enamorando o no de ti, pero mantengo en cuenta cada uno de tus esfuerzos para dar conmigo. Solamente tengo temor de que un día me odies, te alejes de mi y que ni siquiera podamos volver hacer amigos.
— Eso es imposible Victoria Noona. — me tranquiliza, sonriendo candidamente y descontrolando todo dentro de mi, incluso los órganos estan convulsionando. — porque sé que al final vas a quererme, no como amigo, no como el menor del grupo o me atrevo decir, un molesto hermano menor, sino como el hombre que soy. Y de llegar a la remota posibilidad de eso suceder, prometo ser tu amigo incondicional, ese que te recuerde lo perfecta tal cual eres. ¿De acuerdo?
— Si.
Sentía que la barra de cariño por este jovencito había subido un poco mas, no cualquier chico es capaz de volver hacer amigo de una mujer siendo rechazado, aunque teóricamente no lo he hecho con Jungkook directamente admití querer a otro, y esté siguió a mi lado prometiendome que me haría hasta olvidar su nombre. Estoy comenzó a creer en eso. Bajamos del taxi pagando la tarifa correspondiente, le comente a Jungkook mi gran lucha por cumplir mi promesa al intentar lograr realizar la arepa y pabellón criollo, si bien lograba cocinarlos no quedaban con el mismo sabor al de mi mamá o la abuela María, a lo que Sun Hee dijo el no tener porque quedar igual, simplemente debía de darle mi propio toque. Por supuesto, para ello debía de ir a super y comprar otros ingredientes, pero quizás podria improvisar con algo, mi mamá lo hacia todo el tiempo. Prometia no matar a nadie o un viaje gratis al baño, a lo que el chico simplemente rio divertido. Llegamos a la puerta del departamento, antes a nada me dirigí a Jungkook diciéndole ser un poco pequeño y algo fuera de cualquier cosa que viera, pero me encantaba porque era mi hogar. Él chico me sujeto de la cabeza restandole importancia, si hubiese visto el primer departamento de ellos como grupo podria haber querido salir huyendo, en verdad allí solo gritaba a desorden de hombres y nada de toque o suavidad de una mujer, aunque era predecible, siete chicos en un solo sitio solo podria gritar a eso. Me percate de tratarse de una indirecta para relajarme, no por ser una estrella del K-pop dejaba a un lado seguir siendo una persona, por lo tanto, debía relajarme. Al introducir la llave en la ranura y girarla, anuncie mi llegada para saber si estaba Andrea en el departamento, pero no recibi respuesta alguna salvo las risas estridentes de ella y su perfecto español. ¿Qué carajos? Invitando a pasar a Jungkook a la sala, encontré finamente a mi prima sentada frente de la encimera sosteniendo su lapto y muy concentrada, hablando con alguien, debe de ser Manuel o su familia. Al percatarse de no estar mas sola, suelta un respingo quitandose los cascos y girando a donde nos encontrábamos Jungkook y yo, parados al igual a unas estatuas.
— ¡Oh! Tenemos visitas. — se bajo del taburete, mostrando a Elena en la pantalla esperando por su hermanita, quien hacia un leve saludo con la cabeza hacia Jungkook, este la imito. — ¿Y quien es este coreano Victoria?
— Es galleto. — le respondi en nuestro idioma, él pobre no tenia idea de lo que estaba hablando, solo nos miraba atentamente. En tanto Andrea no digeria lo que acababa de decir, quizás hasta me tachara de mentirosa. — Quería presentartelo de otra manera pero… veo que estas ocupada.
— ¡No puede ser él! — elevo el tono de su voz, Jungkook solto un respingo asustado y mirandome con una sonrisa de puro desentendimiento. En verdad siento que lo hago sufrir. — ¿Por qué vendría a nuestro departamento? Siendo él un cantante, podria encontrarse a otro lado.
— Porque lo invite, obviamente. — aclare con obviedad, sujetandole de la mano y haciéndolo caminar hasta el sillón con la mirada de Andrea en nuestras cabezas. — Lo siento, pero mi prima no me cree que eres Jungkook, piensa que le tomo del pelo.
— ¿Por qué? — toma asiento a un lado de mi, dandole un vistazo a mi estática prima.
— Por ser quien eres. — le doy un toque en su mano, este la atrapa rápidamente provocandome un sonrojo fuerte. ¡Qué estamos en mi casa coño! — Jungkook… por favor, comportate.
— A veces olvido que Noona habla en español. — sonrie tímidamente, jugando con mis dedos. — comprendo porque Suga hyung dice que es atractivo tu idioma, porque definitivamente te ves increíble haciéndolo.
— ¡Por favor! — la voz detrás de nosotros explota la burbuja en la que estábamos envueltos, obligandonos hacerlo. — ¿Ahora estas coqueteando sin vergüenza con él en el departamento? ¿Quien eres y que hiciste con Victoria?
— ¡No estoy coqueteando con él! — me levante como flama del sillón, aunque intente verme ofendida mi sonrojo no ayudaba mucho. — solo… solo conversamos.
— Claro, claro. — su mueca de picardía me daba mas vergüenza, Jungkook desde su sitio buscaba descifrar nuestro idoma. — De acuerdo, probemos entonces. — dicho esto, giro hacia el chico sonriendo ladinamente y sin sin comprender ni la manera de caminar de mi prima, se limito a sonreirle tímidamente como un niño. — Un gusto conocerte, galleto, mi nombre es Andrea y soy la prima de Victoria. Disculpa mi malos modales, pero estaba… sorprendida de su presencia en mi hogar. Del mismo modo, mi coreano no es bueno, lo siento.
Ahora, quien estaba en shock era yo, nunca creí ver en vivo una presentación de mi prima al coreano en una forma casi perfecta, creo que ha mejorado de una considerable manera y justo en estos instantes, galleto extendía su mano hacia ella mas calmado. Claro, ahora fue incluido en la conversación.
— Yo soy Jungkook, no se preocupe por su coreano, realmente lo hace bien. — dijo muy educado, casi comportándose como una persona normal.
¿En verdad eres mi galleta asesina juguetona? Me lo han cambiado.
— Siento ser tan directa y llamarle “galleto” pero mi sobrina es una muy fan suya, creo que se pronuncia asi, en fin, entre las fans de Latinoamérica lo llaman de esa forma cariñosa. — le explica tranquilamente Andrea.
— Entonces, puede decirme como prefiera, Noona ya me explicó el significado. — le dice, mirandome de reojo. — Además, con respeto, su nombre suena parecido a “Andue” ¿no lo cree?
Oh, ahora juego de palabras, no pueden decir que falle su sentido del humor. Aunque el de Jin, ese si que esta descompuesto, aunque no venga al caso tenia que decirlo.
— Si, mis compañeros de trabajo me llaman asi. — se encoje de hombros restandole importancia. — Se les hace mucho mas fácil hacerlo, igualmente lo deje ser. Si quieres, tambien puedes hacerlo.
— Oh, espero que no le moleste.
— En lo absoluto, porque pareces ser cercano a mi prima. — al ser nombrada vuelvo a la vida, pero de una forma algo equivocada, me sonrojo. — Por cierto, Elena estaba preguntando justamente por ti, y que llegaras con galleto…
— Ni se te ocurra insinuar algo. — le advierto un poco molesta.
— ¿Ocurre algo? — el inocente chico pregunta confundido.
— Nada, salvo que me encantaría presentarte a alguien. — dice señalando a la computadora, mis sentidos se prende enseguida colocandome frenética. ¿Qué demonios planea? — realmente sera alguien sumamente interesante.
— De acuerdo.
Antes de poder detenerlo, galleto sale detrás de ella como una cordero al matadero, mi paranoias suben de nivel al recordar que Elena aun sigue en linea, con ella seguramente toda su familia agregándole a mi tio Hermez, el cual la otra vez no le agrado conocer mucho a un amigo mio y ahora pasaba esto. Corriendo de inmediato al mesón, note como Andrea le presentaba a Jungkook a Elena y Sofia, esta última abrio sus enormes ojos castaños impresionada, seguido de soltar un gritillo emocionada hablandole sin parar a su mamá que él era galleto, uno de los músicos mas grandiosos y geniales en la vida, le parecía increíble que su tia fuese amiga de él. Andrea aclaro desde el inicio que apenas lo estaba conociendolo, con quien realmente se llevaba bien era yo al trabajar juntos en la misma compañia, la niña soltó una vez mas otro gritillo y en ese instante parecí en su visión moviendo mi mano hacia ella. Entonces la euforia reino. Le explique con detalles a Jungkook las palabras de mi primita, ella en verdad admiraba a los chicos de Bangtan que logró aprenderse los nombres de todos, su canción favorita era Run y no paraba de ver su video cientos de veces hasta cansar a su familia, ni mencionar de I NEED YOU o SAVE ME, tambien estaba 21 CENTURY GIRLS donde el salia disfrazado como conejo y Jimin como lechuga, inmediatamente decidió que ambos eras sus bias. Jungkook soltó una risita apenado, rascando su cabeza al bajarla, siendo un tic nervioso que me menciono Jimin una vez. Esto lo agarro desprevenido, creo que aun no estaba acostumbrado del amor recibido de otras personas ubicadas al otro lado de globo terráqueo, no solamente él, esto compone a cualquier miembro de Bangtan. La pequeña movió su mano hacia nosotros saludando a Jungkook, aunque no lo crean ella tiene un excelente pronunciación del coreano, pero no sabe aun el significado de las palabras menos el hablarlo fluido, estoy segura de ser capaz de aprenderlo simplemente para poder hablar con sus ídolos. Ella le dice que esta muy emocionada de conocerlo, recuerda perfectamente el día de conocerlos en YouTube por medio de un video de mi, Butterfly, de inmediato no supo quien era quien pero le dio mucha curiosidad. Seguidamente, ya estando sola, vio el video de RUN y quedó totalmente atrapada, su parte favorita era cuando corrían entre los autos gritando y saltando, parecían estar causando alboroto pero se veía gracioso. Galleto al escuchar la traducción de ello, salto rápidamente pronunciando jamas copiarles o hacerle travesuras a sus padres, su deber era de ser una buena niña. Sofia asintió gustosa la recomendación del hermano mayor, quien tomando la osadía de cualquier menor en su situación, le pregunto si podia decirle “oppa”. A ver, primero que nada, no saben de los colores de ponerme al traducir eso, y lo segundo, ¿de donde demonios ha sacado tal cosa? ¡Ah! Por supuesto, en internet, allí encuentras todo tipo de cosas de ese calibre. Espero que sus abuelos y sus padres, supervicen minuciosamente lo que ven su pequeña en la red, de lo contrario termine teniendo un colapso.
Quien se divertia a lo grande con mi sufrimiento era Andrea, se giraba ocultando su mueca burlona y la risa de perro de caricaturas, aunque el movimiento de su espalda la delata. Elena si es otro mundo, le causaba una a otra expresión de mi parte, pero del resto se ocupaba de detallar como era mi desenvolvimiento alrededor de Jungkook. Al parecer alguien tiene una hermana menor bastante lengua larga, agregándole lo inventadora, voy a tener que aplicar lo de las mamás cuando te comportas mal delante de sus amigos. Cuando estemos solas ya hablaremos. Sorpresivamente galleto es el mas tranquilo de todos, su atención reside en la chiquilla casi ha entrado en su forma profesional de ser, donde Army tiene su atención y Sofia es una en todo el sentido de la palabra. En esta ocasión es Jungkook quien me pide enseñarle cosas en español, le encantaría decirle algo en el idioma de nosotras pero no sabe hacerlo, cambiando la postura de picardía Andrea, le agradece al chico por su única y singular manera de querer llegar a la niña, porque no todos los artistas son agradecidos con sus fans pero él no solo le esta demostrando afecto a su sobrina, igualmente ser importante en su carrera. Jungkook suelta un suspiro añorante, seguido de decir que lo mas importante en este mundo para él es Army, gracias a ellos ha logrado superar cada obstáculo y desafío en presentarse en su camino, jamas podria darle la espalda a aquellos que le han colocado en donde estan ahora. Por consiguiente, una vez mas, me pidió poder decirle una palabras a Sofia en su idioma, él quería llegar a ella colocándose de igual. Complaciendole, le ayude para que entregara un mensaje lleno de cariño, amor y de promesas a Sofia, donde al escucharlo hablar en español quedo unos segundos de piedra seguido de gritar muy emocionada, prometió portarse bien en a escuela, con sus padres, con sus abuelos, hacer la tarea y comer todas sus comidas, si alguien tan increíble como galleto se lo pedía, aceptaría. La próxima vez quería conocer a Jimin y Tae, o de ser posible, todo BTS completo solamente para ella para pedirles cantarle un pedacito de su canción favorita. Galleto le dio su palabra de organizar algo con sus hyungs para llevar eso a la realidad, o al menos, enviarle un mensaje directo a ella. La niña no estaba que se lo creía, su alegría había sobrepasado las nubes con lo cual Elena estaba muy emocionada, apartir de ahora diria a sus amigos conocer a su querido galleto, empezando desde ahora. En el minuto menos esperando, salio despavorida detrás de su mamá llamando a sus abuelos informandoles de las noticias, tambien que pronto conocerían a los demás y le cantarían su canción. Quedando solos los tres Elena agradeció profundamente el trato de Jungkook hacia su hija, ella realmente amaba cada uno de los MV que reproducía en el computador sin parar, quizás no sea en lo mas mínimo buena en el coreano pero de tener la oportunidad de hacerlo, les enviaría sus respectos en su idioma. Restandole importancia, galleto le pide cuidar de Sofia como regalo de agradecimiento ella es una niña muy agradable, de personalidad autentica de una Army, pero sobre todo, con un corazón tan grande como para caber el cariño hacia Bangtan. Quizás si tuviera razón, pero le costaba creer tener atención de personas en esa parte del mundo, aunque comienza a tomarse seriamente que su trabajo estaba bien hecho y logro meterse hasta Latinoamérica. Por ello, trabajara mas. Despidiendose de Elena, seguidamente de pedir transmitirle el mensaje a su hija, cortamos la videollamada con la clara posibilidad de volverlos a ver en el futuro, en esa ocasión no estaría solo sino acompañado. Imaginarme a Jimin y Tae conociendo Sofia era una locura, no por el primero, mas bien el segundo, porque posee particularidades únicas. Sin mencionar Hoseok, o Jin con sus chistes fuera del contexto a un latino, aunque aparentemente Suga dijo ser muy malos.
Pasando a otro plano, comence hacer la cena, la realidad cruda era que preparaba el arroz y fritaba los granos negros, en tanto en el asador se cocinaban las arepas. Imaginen la cara de galleto, toda fascinada al observarme moverme por toda la cocina e inclusive pidió ayudarme en algo, cosa que me rehuse, él es mi invitado no podria hacer tal cosa. Mientras Andrea le insinuaba que desde llegar a Corea, esta era la primera vez en interesarse con presunción en la cocina, incluso busque la ayuda externa de mi mamá sobre el tema de los granos y la carne mechada, tampoco es que me saliera del mismo sabor al de ella pero tenia lo suyo, seguramente debí de tener una motivación para olvidarme de la repostería y dedicarme al plato principal. Jungkook oculto una sonrisa triunfante bajo su puño, pensando en las posibilidades de tratarse él mi motivación, algo no tan errado pero desviado hacia un ángulo inconcluso, porque si bien no quería fallar era principalmente en darle una visión errada de la gastronomía venezolana, siendo unas en mi opinión, mas asombrosa de todas. Rodeando los ojos, le pregunte a Andrea si encontró plátanos amarillos en alguna parte, lo cual es una odisea completa al no ser precisamente un pais caribeño, aunque mi prima hizo de las suya lograndolo y levantándose de su asiento, se ofreció ha hacer las tajadas mientras yo sacaba las arepas del asador, ya estaban listas. En la vida jamas pensé tener tantos nervios a la expectativa de alguien en mi comida, ni siquiera imagine preparandola al menos de tratarse de sobrevivir, era las mujeres en pensar de encontrarse un chico que se encargara de esa tarea, prefería los postres o desayunos. Pero allí me tenían, elaborando platillos a un chico en un continente y pais diferente del mio.
Terminado todo, junto con Andrea, servimos los alimentos en los respectivos platos y en una cestita, las arepas que aun seguían echando humo. Los ojos de galleto se agrandaron al ver todos los alimentos, mas los reflejados en su plato, donde se atrevió a sacar su telefono y tomarles una fotografía riendose en el hecho. Es como un chiquillo travieso, pensé mirandolo incredula, mas con esa risa entre pícara y macabra. Nos sentamos en el mesón sosteniendo nuestros cubiertos, Jungkook me regalo una mueca juguetona al momento de agradecer la comida, y llevándose sin rodeos un cantidad de carne a la boca. Los resultados, fueron sin precedentes.
— ¡Delicioso! — musito con la boca llena, llevándose granos negros y arroz a la vez para completarlo. Andrea soltó un bufido divertida. — ¡Noona eres increíble! Aparte de profesional en el trabajo y hermosa en todos los sentidos, sabes cocinar como los dioses. ¡Todo sabe delicioso!
Al menos le gusto y no mato a nadie, concluí alzando los hombros al mismo instante de llevarme una buena porción de alimentos a mi boca, mis ojos chocaron con los de mi prima abriendolo en el mismo segundo. Jungkook no mintió, realmente estaba delicioso, lo mejor de todo, lo cree bajo la preción del momento. Mi mamá estaría orgullosa, he aprendido a cocinar.
— Debería de darle las gracias a galleto — comenta con la boca llena Andrea, pinchando una tajada y dándole un mordisco. — sin él Vicky, ni hubiese tenido el entuciasmo de cocinar.
— ¡Oye! — replique al momento de sujetar un pedazo de arepa y señalarla con ella. — siempre supe tener un talento innato, solo bastaba el explotarlo.
— Si claro, ya te crei ‘pue. — hablo en español, haciéndose la divertida.
— Me llena de halago que lo hicieras por mi Noona. — gire de inmediato al escucharlo decir eso, iba a replicarle pero ver su rostro medio apenado lleno de sentimientos confusos mi pecho. Lo dije antes, me rindo ante él. — realmente lo hiciste todo muy delicioso. Me gusto mucho, la combinación de todos estos ingredientes es único, mas cuando como la a… arepajunto a la carne o los granos.
— Te lo dije. — recalque, bajando la mirada avergonzada. — aunque mi mamá y mi abuela hacen magia, solo soy una principiante.
— No dudes de tus talentos, Noona. — sujeto mi mano de momento a otro, sin importarle encontrarse entre nosotros Andrea. Seguramente grita y brinca en su mente. — eres increíblemente asombrosa, nunca me cansare de decirtelo.
Sus ojos, tan oscuros como la noche, pero tan brillantes como la misma luna se metieron en lo mas profundo de mi alma moviendolo todo a su paso, quizás no lo sabia o tal vez si pero lo negaría hasta el final pero este niño, llego para quedarse en mi vida con un solo propósito, ver mis propias capacidades. Andrea aclaro su garganta rompiendo el momento, comentó que la práctica hacia al maestro, estuve toda la semana practicando hasta llegar a este resultado, hubo ocasiones donde pensó olvidarlo todo y dejarlo tal cual, pero le alegro saber no rendirse. Eso es perseverar. Jungkook agrego el agradarle el lado decidido de las chicas, mas aun cuando estan en la cocina concentradas en realizar algo delicioso, comprende que no toda sabe hacerlo pero el intentar superarse y vencer el cliché de muchas en la actualidad es admirable, va contra todo lo considerado normal hoy en dia. Susurre por lo bajo que mamá decía el no saber cocinar bien, ahora mirenme, conquiste el estomago de un chico con mi comida. Esto hizo que todos en la mesa soltaron una risas discretas, mas Andrea, ella mas porque conocía perfectamente mi historia en el pasado.
Terminamos de comer, Andrea me ayudo a lavar los platos mientras que galleto los secaba y guardaba, trate de convencerlo de quedarse tranquilo sentado en el sofa pero se rehusó, admitió ayudar a sus hyungs debes en cuando con este tipo de cosas. Es cierto no cocinar muy bien, al menos lo necesario para no morirse de hambre, pero no quería decir dejarle el trabajo a loa demás sin ayudar en nada. Andrea lo consideró muy maduro de su parte, no muchos chicos en Venezuela piensan de esa manera, es mas, casi ninguno lo hace, tienen en cuenta sus estómagos o bienestar que la de cualquier otra persona. Son egoísta, presumidos y unos completos idiotas. Me ha dejado muda que mi primita diga tal cosa, es decir, tiene un novio que ama con locura y al mencionarlo sus ojos se llenan de luces, quizás… las cosas entre ellos dos no estén muy bien. Aunque del mismo modo, puede estar hablando de las experiencias pasadas o de alguien quien no deseo mencionar, pero esta presentes en algunas ocasiones en mi mente, Adrián. Suelto un suspiro, terminando de enjuagar los platos ignorando por completo la conversación, Jungkook simplemente le agradece el comentario mirando de reojo hacia mi dirección. Ha entendido la referencia, de lo contrario, no estuviera observandome. Da igual, decidi pasar la pagina, por mi y porque realmente lo merezco. Galleto me enseño eso, es mi profesor en el arte de valorarte como persona, de igual de amarte.
Guardadas las cosas, nos sentamos en el sofa a pasar los canales del televisor sin enfocarnos en algo claro, Andrea ha salido de nuestra vista en una salida triunfal excusandose con tener que estudiar para un examen, pero se muy bien sus intenciones y son dejarme a solas con galleto. No me molesta, mas bien resulta lo contrario, a su alrededor al pesar de tener un palpito raro en el pecho sumado con los retorcijones en el estómago, siento que es lo correcto, que si él me acompaña nada puede pasarme, sobre todo, ayudara a recomponerme asi sea en piezas. Tampoco espero mucho, no deseo un héroe o protector, simplemente una persona que se quede a mi lado sosteniendo mi mano, apretandola y asegurandome de si las cosas van mal, existirá un mañana con un cielo esplendoroso esperandome para caminar bajo de el. De cuidarme puedo hacerlo sola, he estado tanto tiempo conmigo misma que ese tipo de hombres no necesito, simplemente deseo a alguien lo suficiente consiente de mis capacidades, metas y objetivos para admitirme ser capaz de hacerlas, vencerlas y no un idiota que solo piense en si mismo. Es cierto, uno de los grandes errores de Adrián fue ese, su alto ego sobre los demás mortales y creer ser indispensable en la vida de las féminas que conquisto, donde ellas lo necesitaban para poder respirar. Quizás haya patrocinado ese circo ridículo de mujeres muriendo por él, pero lo abandone en el segundo de comprender mi valor como mujer, como persona y ser humano. A todas estas, ¿quien necesita de un chico para sentirte viva? Basta con tenerte a ti misma para hacerlon. Lo demás, sera un extra.
— Tienes una familia maravillosa, Noona. — rompe mis pensamientos galleto, recordandome que aun esta a mi lado. — tus primas… Sofia, es una niña realmente encantadora. Me sorprende la capacidad que tiene para pronunciar nombres mas grandes a ella.
— No mentía con que los adoraban. — comente divertida, dandome la vuelta y dejándolo en un canal alertorio el televisor. — ella es una Army en todo el sentido de la palabra. ¿No te dije cuando recibió la Army Boom? Estuvo cada vez de ver uno de sus vídeos utilizandola, ni siquiera dejó que alguien mas la tocara. Es su tesoro mas preciado.
— Cuando Jimin y los demás lo sepan, van a sentirse muy contentos. — sonrie complacido, imaginando la expresiones de sus hyungs. — Realmente voy a planear con ellos como darle una sorpresa a Sofia, cumplire mi palabra.
— Se que lo harán. — me encojo de hombros sobrada, rodeando los ojos por lo mencionado. — nunca le han fallado a Army, esta no sera la primera.
— Dijiste que la canción favorita de Sofia es RUN , pero nunca han mencionado la tuya. — apoya su brazo en el respaldar del sillón, mirandome con curiosidad. — ¿Cual es?
Quede muda ante tal ataque sin amortiguador, ninguno de los chicos se había tomado la molestia de lanzarme ese interrogante, por supuesto que tengo una canción favorita de ellos, la cual fue con que los conocí BUTTERFLY y de ser posible, me encantaría escucharla en vivo pero de pedirla se me hace algo egoísta. Mucho de Army tambien querrían tener a los siete deleitandole con su voz y su canción favorita, no puede venir yo como si nada a obtenerla. Mejor dejemos a Sofia ser feliz con un pedazo o la completa de RUN ya con ello me dare por satisfecha.
— ¿Vas a cantarla para mi? — exclame con perspicacia, galleto se sorprendió ante mi comentario.
— Si tu quisieras… seria capaz de hacerlo. — da un salto alto hasta donde me encuentro, sujetandome la mano y mirandome con esos posos sin fondo que me quieren tragar de un bocado. — por Noona, lo haría.
Que alguien me salve, por favor. Trago saliva sonoramente sintiendo la garganta seca, el toque de la piel de este niño comienza a darme un cosquilleo y su feroz mirada, a cohibirme, lo mas gracioso es que no puedo desviar la mia, porque estoy como una abeja a la miel, atraída. ¿Qué esta ocurriendo? ¿Desde cuando estoy tan mansa a su alrededor? He sido envenenada, desde la primera vez en probar el néctar de sus labios fui condenada a estar merodeando a su lado, a pegarme a la realidad de sus intenciones y la capacidad de poder llegar a mi. No se como correr, no se como moverme, sobre todo, no se como huir, eso ha sido eliminado de mi sistema y debería tener miedo, pero no, no mientras galleto me sujete de la mano asi podria hacerlo.
— Butterfly. — confieso al fin, Jungkook no se sorprende, parece hasta predecible para él. — la primera vez de escucharlos, de escuchar sus voces juntas senti cada uno de los sentimientos fríos de perder a alguien. La desesperación, el anhelo, la tristeza… me transmitieron todo eso. Pero sobre todo, tu voz, pensé que era la de un completo Angel. — solte una risita nerviosa, bajando la mirada sintiendome igual a una idiota. ¿Qué mierda he dicho? — ni mencionar la de Jimin o Tae. Al ver el video, terminaron por completar mi sedición, ustedes no solo eran asombrosos, igualmente guapos. Asi que, cuando los vi por primera vez, creí estar soñando. Incluso ahora, todo es confuso o una locura.
— Pero no estas durmiendo, justo ahora, estamos en la realidad. — llevo mi mano a su pecho, alce la mirada presa de un montón de emociones encontradas. Los latidos de su corazón eran errantes, rápidos y nerviosos, no tan ajenos a los mios. Ambos estábamos sobre la mismas tablas. — no soy un sueño, menos un Angel, de hecho, Noona es la que es una mariposa o al menos tienes el complejo de una. Todos alrededor saben tu encanto y belleza menos tu, teniendo la capacidad de poder desaparecer en cualquier momento.
— Sabes que no puedo hacerlo. — rio torpe, he empezado a sudar. ¡Demonios! — tengo el encanto de una babosa muerta.
— Si puedieras observarte con mis ojos me comprenderías. — sentencia Jungkook, apretando su agarre en mi mano.
— Eso no te lo certificó.
— Sigo preguntandome porque no puedes ver como eres en realidad, Noona. — cambia su postura al agachar su cabeza a mi altura, colocar su mano detrás de mi cuello y romper casi nuestra lejanía. — Me encantaría romper cada una de tus inseguridades, derribarlas y apoderarme de todas ellas, una vez conquistadas las sumplatare con cariño y amor propio. No quiero que dependas de mi, menos el tenerme como tu prioridad, solo… el tenerte a ti misma por encima de cualquier cosa, inclusive, de quien desee llegar a tu corazón a gobernarlo. Porque serias lo suficientemente fuerte para mandarlo al infierno.
Creo que los cálculos de este chico estaban fallando un poco, en esos momentos teniendo su aliento chocando con mi piel, su agarre directo en mi nuca y la sinceridad en sus palabras, pensé en jamas separarme de él que egoistamente solo tuviera ojos para mi, inclusive, la posibilidad de jamas volver con la berrinchuda de su novia. En ese preciso instante, mande todo al infierno y cerrando los ojos de la realidad, le entregue un pequeño espacio de mi corazón a este grandioso ser, que venia con una noble causa: valorarme. Por lo tanto, presa de mis emociones, deshice su agarre y extendiendo mis brazos sujete su cuerpo para apretarlo contra el mio, dándole un fuerte abrazo. De esa forma, escondí mi rostro en su hombro grabando en mi memoria cada particula de su olor a miel, canela y un poco a caramelo, era la esencia de un niño, uno encerrado en el cuerpo de un hombre. La edad no importaba, no cuando tienes pensamientos tan puros y concretos como los de Jungkook, si antes me agradaba, ahora a un mas. Sin embargo, del mismo modo temia de perderlo, de cansarce de mi patético modo de hacer las cosas, de alejarlo y descubrir que jamas le he gustado, siendo una confusión de su mente juvenil. No, no quería nada de eso, si hubiese la forma de mantenerlo mas tiempo a mi lado la usuaria, aunque este mal.
Galleto al sentirme temblar contra él, me devolvió el abrazo con fuerza como leyendo mediante mis movimientos mis acciones, aspirando el olor de mi cabello y soltando un suspiro. Su voz se volvió en un susurro cuidadoso, de esos que te producen escalofríos en la piel, porque dictaminaba estar cerca, tan cerca de tenerme y una vez haciéndolo jamas me soltaria justo como ahora. ¿Saben algo? Me gustaba, me gustaba que me confesara algo como eso, porque en lo mas profundo de mi ser alimentaba un porción del alma tan dañada y golpeada que poseo. Esto ya no se trataba de amor propio, menos atracción, es decir, no lo niego sentir eso por Jungkook siendo luego de todo un chico sumamente guapo, pero al verlo decir todas esas cosas bonitas de mi, las perspectivas cambiaban y empezaba a creerlas. Agregándole su acobijante protección es acojedora, tibia y relajante, sus brazos son lo suficiente fuertes como para pasar la tormenta de un horrible desastre, del mismo modo, en ellos sientes la necesidad de fundirte y jamas volver. El dolor, las esperezas y todas las memorias un pasado aterrador se van desapareciendo, mientras estan siendo suplantados con los signos de un futuro mas brillante y esperanzador, mientras tenga a este chico a mi lado, todo sera posible, incluso, llegar a amarlo.
Pero, una vez mas, eso estaria por verse.
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