VII
The new member of the choir
The new member of the choir
No podía creer los acontecimientos ocurridos para ese tiempo, de solo recordarlos me tapo con la mano la cara y sonrió. Recuerdo bien que en esa semana las cosas no podían marchar de lo mas mal, no solo porque la princesita Sakura nos abandono, pues también acontecía los raros comportamientos de Ino y Sai. Si también Ino se unió a su flamante novio. En los ensayos para las seccionales reinaba el descontento y la incógnita de lo que ocurría, perdí la cuenta de las veces repetimos la canción.
Dolía admitirlo pero Sakura nos hacia falta y de la bastante ¿Por qué los demás no lo asimilaban? Yo era capaz de aceptarlo frente a todos pero…. ¿Ellos?
Suspire cansada cuando el Sensei nos mando a ponernos de pie de nuevo, no podría creer que no estuviera dispuesta para cantar, pero sentía una pesadez era como una premonición del futuro y nada bueno estaba por suceder.
Dolía admitirlo pero Sakura nos hacia falta y de la bastante ¿Por qué los demás no lo asimilaban? Yo era capaz de aceptarlo frente a todos pero…. ¿Ellos?
Suspire cansada cuando el Sensei nos mando a ponernos de pie de nuevo, no podría creer que no estuviera dispuesta para cantar, pero sentía una pesadez era como una premonición del futuro y nada bueno estaba por suceder.
Estábamos repitiendo los coros cuando por un segundo mi mirada se fijo en Sai, no estaba equivocada algo estaba pensado y ese “algo” lo preocupaba en lo mas profundo de su ser. En algunas ocasiones pensaba que estaba preocupado por el comportamiento de Ino, la cual estaba también sumamente extraña y a su vez preocupada llegando a las conclusiones de: “Ellos dos traman algo”.
— Bien chicos ahora todos vamos a cantar — hablo dando ordenes el maestro Kakashi — Ino y Sai cantaran la canción.
Los dos asintieron con desgano, mas bien con pesadez, Sai estaba lo suficientemente sumido en sus pensamientos como para estar concentrándose en la canción, Ino simulaba estar bien con su sonrisa de muñeca barbie, es como estar resecándoles a los demás lo perfecta que era y podría hacer cualquier cosa hasta cantar. Las notas de nuestra canción empezaron a sonar en el salón a los compas del coro, la voz de Sai fue la primera en escucharse y la segunda fue Ino. En eso todo aparentemente iba marchando bien, pues Sai debía cantar de nuevo, salió cambiando como esa vez en el auditorio con Sakura.
“A singer in a smoky room”
Después salió Ino con su sonrisa muy tranquilamente reflejando tranquilidad total como si nada estuviera pasando.
“The smell of wine and cheap perfume”
Los dos se encontraron con la mirada, en lo personal me pareció algo cursi era como si estuvieran conectados el uno con el otro, Sai tomo la cintura a Ino y ella a él y empezaron a girar mientras cantaban.
“For a smile they can share the night
It goes on and on and on and on”
It goes on and on and on and on”
De pronto, se detuvo la canción y Ino puso su manos en la boca y salió corriendo del salón. En conclusión: fue al baño a vomitar. Todos nos quedamos asombrados de esa actitud, fue tanto que Sai ni sabia que decir o hacer, era como voy detrás de ella o me quedo aquí con los demás. Esto se me hacia aun mas sospecho y no podía dejar a mi pensamientos fluir esta vez los reprimiría, pero había algo que no podía esconder, necesitábamos a Sakura y eso era sumamente urgente.
— ¡De seguro comió algo que le cayo mal! — exclamo algo nervioso Sai cuando Ino salió del lugar.
— ¿Por que no admitimos lo obvio? — exclame con ironía.
— ¿Qué? Sobre tus obsesiones por la moda. — hablo Karin con desgano.
— ¡No! — la mire con furia contenida, esta chica me caía de lo mas mal — Hablo sobre Sakura, me duele decirlo pero… La necesitamos.
— Eso no es cierto — lo veía venir, el Sensei nunca le gustaba admitir cosas y menos en este tipo de situación — Creo que Minami y Karin tendrá que cantar partes del solo de Ino, por lo demás no se preocupen. Todo estará bien.
— Sensei, tal vez estaremos bien para las internas, pero no para las seccionales y duele decirlo. — Neji empezó a hablar con objetividad — No lo estaremos en las regionales.
— El cuatro ojos tiene razón — ¿Quién le dio permiso a Kiba para hablar? Este chico también me exaspera — Esa tal Sakura me fastidia pero si que sabe cantar.
— ¡Sakura nos abandono chicos! Si en verdad quieren que esto funcione no miren atrás — todos lo miramos descolocados como no dándole la razón — ¿Saben algo? Tómense un descanso.
En lo que quedo de ensayo Ino no regreso, supongo que en verdad estaba muy mal, tal vez Sai tenia razón, comió algo que le cayo mal. Lo mas sorpresivo de todo fue cuando se dirigió para hablar con el maestro Kakashi sobre algo, solo llegue a escuchar de los solos traspasados posiblemente hacia Hinata.
Finalizada ya la clase, salí sola hacia mis casilleros. Sai paso por un lado de mi dirigiéndose para buscar, suponiendo, a Ino. Si esto seguía así, las cosas en el club no seguirían para nada bien. Nuestra nueva vocalista salía de repente para vomitar, eso no era nada favorable, solo imagínenselo en una competencia ocurriera algo como eso en definitiva seria nuestra condena.
En lo que iba de semana no vi mas a Sakura pero ni en clases y no se paraba de escuchar la obra protagonizada por ella, la cual estaba organizando la entrenadora Utao con el viejo profesor del club de canto ese era el mismo despedido por acaso sexual. Según las malas leguas nadie había visto nada, por lo tanto decidieron regresarlo a su puesto. Se me hacia tan ridículo despedir a alguien, para de nuevo regresarlo a su trabajo. Escuche por boca de unos changos. Si changos. Sobre la entrevista que le darían a Sakura para el periódico de la escuela y esto no era sorpresa alguna, ese papel nadie lo leía ni siquiera yo, es mas, no perdería mi tiempo en eso.
El día del miércoles se me hizo tan largo como un partido de futbol, al despertarme fui directamente a tomar un baño, quería relajar mis músculos tenso y prepararme mentalmente tan como físicamente. Sobre todo, físicamente pues opte por colocarme unas medias pantis color azul marino, una mini falda color rojo con una chaqueta azul de lunares blancos y dos botones a su lada de color blanco. Sus cordones eran blancos y al final una bola de peluche blanco, mi cabello lo deje suelto muy bien arreglado y peinado busque mi bolso y mis llaves de mi carro, mi papá me lo volvió a entregar como nuevo. Esa mañana no desayune con mi padre pues, no se encontraba en casa la noche pasada me aviso que saldría muy temprano cosa que me entristeció, por eso, pase por una cafetería para ordenar una taza de chocolate acompañado de unos panecillos los cuales comí mientras me dirigía al colegio. Al ver que ya llegaba a mi destino aparque mi carro en un lugar, busque mi celular junto a mi bolso y salí de mi carrito, mi amiga Minami estaba conversando con Hinata y Neji animadamente. Hoy no estaba de humor para socializar, así que, me dirijí hacia mi casillero. Al caminar por los pasillos vi a Sakura ¡Valla por primera vez en la semana! Su cara dibujaba una sonrisa que no la borraría por nada en este mundo, entonces para de lleno mi caminar. ¡Santa porquería! ¿Qué significaba todo aquello? Solo una cosa…. Problemas, estaba completamente segura de dos cosas: la primera era que cuando Sakura sonreía era igual a plan agraciado para ella, la segunda si no me equivocaba en ese plan incluía a una sola persona y era definitivamente. Sai.
Me dirigí a mi primera clase del día Ingles, la cual compartía con Sai. Genial, tendría que verlo a primera hora de la mañana y en realidad no tenia ni las ganas suficientes de hacerlo. Así con todas las fuerzas posibles me encamine a clase, como siempre me senté de última para no ser vista por nadie. Cuando tome asiento Sai entro al aula y poso su vista en el asiento de mi lado, ¡Bravo! De seguro se sentaría allí, y no mentía, lo hizo se sentó a mi lado. Mi respiración se paralizo por una míseros segundos, Sai al parecer no estaba de ánimos como socializar pero giro y me miro, observe que su mirada reflejaba preocupación, intente decirle algo pero simplemente no salia nada de mis labios permanecieron abiertos sin sonido alguno.
Sai sonrió de la nada como queriéndome decir que no tenia porque hablar con el si no quería, gire hacia el otro lado con mi cara de frialdad de nuevo. El profesor entro al salón y el ruido seceso de repente pero antes de comenzar la clase, Sai giro hacia mí acercándose lentamente, recuerdo muy bien las palabras que me susurro al oído.
— Gracias… me sacaste una sonrisa sincera — lo sentí me lo dijo con mucha franqueza.
Luego de ese extraño suceso el cual no quiero recordar jamás, era lo hora del club de canto al entrar al salón prácticamente todos se encontraban allí, entre ellos las porristas. Tome asiento rápidamente al lado de mi amiga Minami quien estaba en una conversación muy animada con Hinata, empezaba a entender que ellas eran muy buenas amigas tanto que me daban algo de envidia, yo solo tenia a Minami, pero ellas si socializaban a las maravillas.
Mi vista se desvió a la puerta cuando el Sensei Kakashi entraba muy animado con una señora. Si, definitivamente esa era la definición. Señora, la cual era de cabello oscuro como una combinación de purpura y negro, piel clara con ojos oscuros su estatura era media, ni tan alta pero tampoco baja. Nuestro maestro de coro se coloco de pie junto al piano al parecer nos tendría un anuncio, tengo que ser sincera, esa noticia fue una bomba.
— Bueno chicos, tengo que presentarle a una persona muy especial — comentaba serio el profesor — Ella es Anko Mitarachi.¡La nueva integrante!
— ¿Las personas viejas pueden entrar al colegio? — pregunto con algo de con función Sai, la cual yo misma también tenia.
— ¿Me has dicho vieja? — exclamo como si la estuvieran insultando. — ¡Oh vamos! Ustedes parecen mis hermanos.
— Pero si no los tienes Anko — le susurro Kakashi- Sensei al oído.
— Shsss…. tranquilo amigo — le dio una palmada en el hombro.
— En fin, Anko es una gran cantante pero nunca pudo lograr graduarse — relato nuestro maestro.
Esto era una fatal idea, meter a esa vieja en nuestro coro, escuche como Neji desaprobaba todo esto y lo apoyaba, él tenia razón esto realmente era una desastrosa idea. Esa mujer coqueteo con Kiba, quede realmente impresionada siempre supe que mi compañero le atraían las señoras mayores pero esto, valla…. Era el colmo de la vida.
Mis compañera Minami y Hinata con su tartamudeo, al igual que los demás, dieron su opinión al respecto. Comentando que en definitiva no era Sakura y no podría ni quiera igualarla. Anko pregunto por nuestra “estrella de coro” la cual yo respondí diciendo “Ella se fue para interpretar una obra en el colegio”. Costaba hasta admitirlo, pero en estos momentos nos resultaba difícil conseguirle un remplazo a cabellos de chicle, aun asi la oportunidad se nos presento en bandeja de plata. Se escucharon las letras de la canción “ Maybe This Time” del famoso musical llamado “Cabaret” el cual lo protagonizaría Sakura. Cabe de mencionar la inseguridad que tenía al comenzar a cantar las primeras líneas de la canción, pero poco a poco fue soltándose. Ella poseía un talento extraordinario. Bueno no era Sakura. Pero al final de todo tenia talento grandioso, presencie delante mis ojos como Anko se encontraba con ella misma dando entender que cantar era lo que mas amaba en la vida. Las ultimas notas eran las mas altas de todas, pero sin problema alguno las logro, todos quedamos en la sala con la boca abierta nuestras mandíbulas colgaban literalmente hacia abajo, parecia como si se nos había olvidado respirar. Juro que en estos momentos cuando recuerdo todo aquello me da una nostalgia inmensa pero, a su vez un ataque de risa, pues yo fui una de las más combo vidas por esa presentación que no evite derramar una lágrima de la emoción.
Mis compañera Minami y Hinata con su tartamudeo, al igual que los demás, dieron su opinión al respecto. Comentando que en definitiva no era Sakura y no podría ni quiera igualarla. Anko pregunto por nuestra “estrella de coro” la cual yo respondí diciendo “Ella se fue para interpretar una obra en el colegio”. Costaba hasta admitirlo, pero en estos momentos nos resultaba difícil conseguirle un remplazo a cabellos de chicle, aun asi la oportunidad se nos presento en bandeja de plata. Se escucharon las letras de la canción “ Maybe This Time” del famoso musical llamado “Cabaret” el cual lo protagonizaría Sakura. Cabe de mencionar la inseguridad que tenía al comenzar a cantar las primeras líneas de la canción, pero poco a poco fue soltándose. Ella poseía un talento extraordinario. Bueno no era Sakura. Pero al final de todo tenia talento grandioso, presencie delante mis ojos como Anko se encontraba con ella misma dando entender que cantar era lo que mas amaba en la vida. Las ultimas notas eran las mas altas de todas, pero sin problema alguno las logro, todos quedamos en la sala con la boca abierta nuestras mandíbulas colgaban literalmente hacia abajo, parecia como si se nos había olvidado respirar. Juro que en estos momentos cuando recuerdo todo aquello me da una nostalgia inmensa pero, a su vez un ataque de risa, pues yo fui una de las más combo vidas por esa presentación que no evite derramar una lágrima de la emoción.
— Espero que con esto aprendan una gran lección sobre la humildad. — nos señalo con la mano y sonrió muy confiada.
Pasaron los días y nada de noticias de nuestra ex compañera de coro, al parecer a Sakura le estaba de maravilla con la obra musical, en tanto nosotros aun no nos conformábamos con la llegada de la señora Anko. Aunque ella no se creía eso, en definición lo era. Las cosas entre Sai e Ino se calmaron un poco, tal vez porque estábamos demasiado ocupados como para prestarle la atención a ellos, nuestro maestro de coro intento conversar con nosotros para poder convencernos de dejar a la vieja loca en el coro.
Tan solo recordare algo tan penoso de mi me da nauseas, no solo por cometer una de las grandes estupideces para mi en ese entonces, si no, dejarme llevar por situaciones de ese tamaño era demasiado alarmante. Recibí un mensaje de Anko, la cual quería encontrarse conmigo unas horas antes de la hora del coro, para ser mas exacta ella tenias muchas ganas de conversar conmigo; accedí a su petición por tan solo la curiosidad del momento, es decir, ¿Qué quería Anko Mitarachi de mi? Ese tipo de cosas no se ven a menudo y menos de una mujer tan escandalosa como ella, los rumores iban desde alcohólica hasta usurpadora, pero la verdad no entendía con definición esos conceptos tan profundos de su persona.
Cuando entre al salón del coro ya se encontraba allí, sentada en una de las sillas frente a la batería con una especie de termo y unos dulces de arroz, al verla gire mi cabeza y la mire con asombro. Ella simplemente me sonrió haciéndome señas para que me sentara en la silla del lado, sin decir nada obedecí pero antes tenia la gran intención de saber su fechorías.
— ¿Para que me has llamado? — arque una ceja colocándome a la defensiva.
— Tranquila muchacha de parcela. — giro al otro puesto para agarrar uno de sus dulces y colocárselos en la boca — solo me entere de las malas lenguas de los pasillos, que eres muy solitaria y por eso quiero ser tu amiga.
— ¿Amiga? — exclame asombrada, en verdad esta vieja era una caja llena de sorpresas.
— Como sea — abrió su termo y sirvió su contenido en el vasito que tenia incluido — Toma esto…
— ¿Qué es? — empecé a olerlo contrallendo mi cara — Huele como una vieja tía mía.
— Tranquila niña ¡Te encantara pruébalo! — me incentivo.
Y en definición, mi curiosidad al saber como se sentía probar alcohol venció a la razón, me encontraba en el salón del coro y no solo eso. ¡En una escuela es estúpido beber! Pero al final de todo no podía dejar pasar esa oportunidad de romper las reglas del colegio. ¿Qué podría llegar a sucederme? Con tal, estaba segura de esto nadie se enteraría. Le di el primer sabor a la bebida arrugando mi frente, esto era demasiado amargo y a la vez dulce, era de locos ¿En verdad como pueden tomar esto?
— ¿Y que tal? — pregunto entusiasta Anko.
— Esto es dulce y agrio a la vez — aun no superaba su sabor tan raro.
— ¡aaaahs! Como no recordar el sabor de un buen trago — comentaba muy enérgica, mientras yo seguía tomándome el contenido del vaso — Escucha Lizi… un trago de estos todos los días antes de venir a la escuela, créeme es todo lo necesario para ser tu misma.
— ¿Esta hablando usted en serio? — como parece ser me estaba interesando el asunto, quien quitaba y podría revelarme tal y como yo era sin ocultarme bajo mi mascara de frialdad.
— ¡Claro que si mi muchacha! — agrego muy segura.
— Eso es muy interesante — comencé a seguir tomando el trago.
— ¡Se me olvidaba! — yo no le preste atención — Tengo una revistas de moda y otras de… hombres musculosos.
Casi me atragantaba al mirar semejante cosas, mis ojos se salieron de orbitra. ¿Esta mujer estaba loca? Como es posible entregarle a una adolecente como yo semejantes revistas, pero claro, como las cosas estaban ya subidas de tono y como podrán ver estaba tomando las acepte si tregua alguna. Ese día Elizabeth Mogami estaba rebelándose al mundo, no de eso no, tan solo estaba siendo manipulada por una vieja loca sin escrúpulos.
— Entonces… ¿Puedo quedarme con las revistas y el…? — empecé a tomar el termo con mis mano y si… estaba completamente loca.
— ¡Claro! — me lo entrego — pero a cambio de todo eso… ¿te puedo pedir un favor?
— Hump — afirme mientras agarraba otra copa mas para tomar, le agarre el gustico a la cuestión.
— Le dirás a Kakashi cuando lo veas que quieres verme dentro del club ¿Puedes hacer eso por tu nueva amiga? — me miro con suplica a los ojos.
— Esta bien, por mi no hay ningún problema. Claro, siempre y cuando usted me proporcione mas consejos y de esto — alce el termo y ella sonrió.
— ¡Perfecto tenemos un trato! — juntos sus manos en una palmada.
Salí de la sala del coro mas confiada que nunca, empecé a sentirme algo extraña al digerir alcohol, esto estaba empezando a subírseme a la cabeza pues sentí que estaba dándome vueltas.Pensé que esto se debía a mi primera vez bebiendo algo como esto, por lo mismo no preste mucha atención. Me dirigía hacia mi casillero para guardar mis nuevas pertenencias, pero antes de eso, observe a lo lejos como se acercaba el maestro Kakashi con un semblante muy pensativo de lo que estaba ocurriendo.
— ¡Kakashi – Sensei! — la llame muy enérgica…. Aguarden ¿Enérgica? Si ya estaba más que mal.
— ¿Sucede algo Lizi? — pregunto un tanto extrañado por mi comportamiento.
— Es sobre la señorita Anko — no puedo creer que la halla llamado señorita, cuando en realidad no lo es — Cambie de opinión con respecto a ella, quiero que se quede en el coro yo… ¡La idolatro!
Le pase por el lado tomando mi rumbo ya pautado para desde un buen rato, mi casillero, el cual se me hacia ahora tan lejano a mi ¿Seria el efecto que estaba produciendo ya en mi el alcohol? O simplemente el cansancio ya producido de por si de toda mi mañana en Konoha. En realidad nunca sabré la verdad de todo aquello.
Bien lo que empezare a relatar a partir de estos momentos será la parte mas vergonzosa de toda mi existencia de estudiante, artista y cantante. Tal y como lo dijo le señorita Anko, me tome todos los días durante una semana una copa de alcohol antes de ir al colegio, al principio se sintió genial, de hecho, me encantaba.Sentía como si estuviera en las nubes, pero luego de eso empezó el infierno en la tierra. Las resacas que me dejaba el beber tanto como en mi casa y en la escuela, estaban agotándome mi cabeza pues parecia que estaba apunto de estallar en miles de pedazos, en segundo plano mi imagen de chica perfectamente ordenada estaba decayendo. Mi ropa estaba toda desarreglada, las mangas de mis abrigos cayendo a un costado de mis hombros, mis camisas arrugadas y sin estilo. En esa semana logre colocarme la misma ropa dos días ¡Por Dios, dos días seguidos! Estaba condenada a la desfachatez de glamur. Si no paraba con esto estaría en grandes problemas, no solo con mi imagen, también tenia que agregarle la escuela y mi padre.
Un día llegue toda desaliñada, ni quisiera recordar como se encontraba mi cabello para ese entonces, preferiría dejarlo por alto. Me dirigía a mi casillero para guardar mis cosas, en definición me arrastraba para llegar a mi lugar de destino, por mi lado paso la consejera del colegio sonriendo yo ni le preste atención no porque no quisiera, al contrario, ni siquiera notaba la realidad de la ficción.
— Lizi… se mucho sobre olores — exclamo aun percibiendo el olor del aire y de espaldas a mi — Y se perfectamente que hueles a alcohol.
— ¡Oh bambi! No sabes lo mucho que llore cuando los cazadores mataron a tu mami — al girar exclame esto, la consejera la cual tenia cara de mi animal favorito de películas infantiles bambi me miraba raro.
— ¿Lizi te encuentras bien? — pregunto asustada.
No dije nada mas, mi estomago se revolvió ferozmente lo único que recuerdo con gran nitidez, es el sabor de haber vomitado todo lo ya digerido en mi sobre los pies de la pobre consejera, la cual estaba petrificada sin saber que hacer o decir. Como sentí pena por aquella mujer de ojos de conejo asustado, cuando ven que quieren cómeselo entero. Acto seguido, mi memoria volvió en si en la sala de urgencia del hospital de Konoha, me pare de repente de mi camilla agarrandome la cabeza con fuerza. Dolía bastante, frente a mi apareció una enfermera quien con una dulce sonrisa me comenzó a revisar, yo no dije nada, estaba lo suficientemente avergonzada de lo ocurrido hace unas cuantas horas. Tan solo quiera saber como estaba la consejera con cabeza de bambi.
— ¿Usted sabe donde esta la consejera de mi instituto? — pregunte indecisa.
— Toma esta pastilla — la coloco encima de mi mano con un vaso de agua — Esto te quitaran las nauseas y el dolor de cabeza.
— Gracias — me la tome rápidamente, porque de lo contrario, mi cabeza reventaría.
— Tu profesora le están haciendo un lavado general — comento mientras colocaba suero en mi vena.
— ¿Lavado general? — casi grite de le impresión, ¿Tan asqueroso fue el vomitar en su pies?
— Si, al parecer quedo en un estado de shock luego del incidente. — termino su trabajo en mi mano.
— ¿Mi padre sabe que estoy aquí? — empecé a asustarme si mi padre sabia de esto no solo se enojaría conmigo, estaba completamente segura que estaría castigada de por vida.
— No, por esta vez decidieron mantenerlo en secreto por tu seguridad — sin mas nada salió de la habitación.
Estaba en grandes problemas si mi padre se enteraba de semejante acto de su hija, la cual es menor de edad estaba segura que estaría plenamente decepcionado de mi y yo no quería eso. Estaba claro. Si eso pasaba, seria como la gran catástrofe infernal para mí y en realidad no quería nada de eso. No cuando mi padre y yo estábamos llevándonos de maravillas en estas alturas, de la vida.
★★★★★★★★★★
Después del incidente pasado, me prometí a mi misma no volver a beber nunca jamás, era claro que yo y la bebida nunca no llevaríamos bien, es decir, jamas caminaría a la mano de ella. Las cosas en el club se complicaron mas, Ino seguía con sus visitas consecutivas al baño para vomitar, todos nos encontrábamos desconcertados. Su comportamiento era demasiado extraño y Sai no sabia, ni donde, ni como ocultar aquellas citas. Sakura tuvo un ataque de nervios en el baño, la señorita alcohólica me conto todo y el mas mínimo detalle, era tan obvio que no le estaban dando el trato como se lo dábamos en el club, pero ella sola se lo había ganado por dejarnos tan solo por un simple capricho suyo, mas bien por egoísta.
No reunimos todos en la sala del coro para plantear nuestras ideas de la situación de Ino, bueno todos excepto Sai y la misma chica, como iban las cosas estaban ocupados en algo. Platicamos con detalles el día que de la nada Ino comenzó a llorar por una tontería, era claro lo de su llanto esta demasiado extraño. Nadie empieza a llorar de la nada solo porque sintió las ganas necesaria de hacerlo. En mi definición el llorar lo haces por muchas razones, la primera actuación, cosa que descarte de Ino de una vez, segunda conmoción ¿De que hablo? Ese día no habían motivamos para como verse, y la ultima de todas mal estado de animo. Yo cuando me encontraba así lo hacia, pero… no lograba entenderlo de todas maneras.
— ¿Qué tal si Ino es intolerante a la lactosa? — saque de la nada esta conclusión.
— Pero no explica todo el llanto que a derramado — exclamo Neji algo descolocado.
— ¿Y…Y si no le gusta el grupo? — tartamudeo Hinata.
— ¡Como pueden ser tan estúpidos! — se levanto del asiento Kiba ya cansando de escucharnos, era increíble el comportamiento de este chico — Apuesto que todavía creen en Santa, tal vez Ino este… ¡Embarazada!
— Bien, digamos que si lo esta — comento incrédula mi amiga Minami — ¿Quién es el padre?
— Dime, chica morena — ella arqueo la ceja — ¿Quién será? ¡Sai por supuesto!
Juro que me quede pegada simplemente al piso por semejante notición ¿Ino embarazada de Sai? Valla, pues creo que explicaría el porque de su preocupación, los vómitos consecutivos y el llanto esto era demasiado para mi. En realidad no podía creer que ese par había llagado tan lejos en su relación, pero sobre todo, no creía lo idiotas que eran a no protegerse de las consecuencias de sus actos. Ahora Sai estaba mas y mas alejado de mi, si eso era cierto estaba atado de por vida a Ino y claramente yo jamás podría deshacer ese lazo de un padre con su hijo. Sentí unas punzadas en mi pecho, las cuales fingía no tener al soltar una exclamación de asombro, con una combinación de una sonrisa. De la nada alguien abrió la puerta y con ella otra sorpresa mas, la mas grande de todas asta los momentos.
— ¡Regrese yo! — exclamo entusiasta Sakura — Como escucharon chicos he decidido regresar al club, así que estoy abierta a escuchar su exclamaciones de alegría.
— ¡Esto es serio chicos! — no le tomo importancia Minami y giro hacia donde yo me encontraba, empecé a sonreír pues Sakura se moriría al escuchar esto.
— ¿Me perdí de algo? Pensé que me recibirían con muchos mas entusiasmo — comento desanimada Sakura.
— En verdad lo sentimos mucho, querida Sakura — era el momento de sembrar la herida en su corazón, al igual que yo — Pero el coro esta sufriendo su primer escándalo.
— Ino esta embarazada — soltó la bomba Minami algo desanimada.
— Y a que no te enteras del nombre del padre — comento alejándome de mis amigos, Sakura negó con la cabeza — Dios, esto es difícil.
— ¡Díselo Elizabeth! — me grito Karin, en realidad me sentía como la mala del cuento. Pero tenia el deber de hacerla pisar la realidad, al final de cuentas no debía de hacerse daño no mas de lo que ya tenia.
— Es Sai — conteste sin anestesia.
Ese día Sakura se retiro con sufrimiento en sus ojos, no podía juzgarla al saberlo, lo disimule con gran profesionalismo, en algunas ocasiones admiro mi determinación para ocultar las cosas. No era de las que en publico se quebraba así sin mas, todo lo contrario, me guardaba las cosas y trataba de olvidarle, tratando de hacerme saber a mi misma que nunca sucedió y el dolor desaparecerá.
Era la noche de nuestra presentación delante de todo el auditorio del colegio, ensayamos con mucho entusiasmo, y sobre todo con mucha energía. La señorita Anko aun no llegaba y era de esperar, ella de seguro estaba borracha en algún lugar del colegio. El primero en aparecer fue el Sensei con una de sus sonrisas felices, estaba tan entusiasmado con la idea de presentarnos en público por fin.
— ¡Por fin hoy es el día de la presentación en público! — exclamo emocionado — Estoy orgulloso de todo ustedes juntos chicos ¡Estamos apunto de lograrlo! ¿Dónde esta Anko?
— Ya llegue vaquero — grito de la nada la loca, lo sabia estaba ebria — Vaya, me encanta como lucen todos vestidos de vaqueros, ese color esta increíble — se acerco a Kiba y señalo a sus labios — Tienes algo por aquí… — comenzó a besarlo delante de todos sin pena alguna.
— ¿Estás borracha? — la separa de Kiba, mientras me estiraba la mejilla derecha — Prometiste que no tomarías para esto…
— ¿Cuándo anoche? — pregunto aun confundida y borracha — ¡Estaba ebria no lo recuerdo! — ajustó la corbata de Kakashi – Sensei — ¡Ahora toca rico!
En la puerta del coro apareció la consejera, tenia una cara de preocupación, el maestro decidió salir con ella, por lo que se pintaban las cosas se trataba de Anko, tenia noticias de ella, las cuales no eran muy buenas.
Era el turno de cantar. Nos acomodamos en el escenario, escuche como el viejo Sarutobi nos presentaba ante el publico, la música contri comenzó a sonar por todo el lugar “ Last Name” esa canción era muy apropiada para Anko, su voz sonó esplendida por todo el lugar mientras nosotros solo hacíamos los coros y bailábamos al ritmo de la música alrededor de ella. Note como coqueteo con varios chicos del coro, pero claro ese era su especialidad coquetear con los hombres y aun más si eran jóvenes, muy jóvenes. No muy al pesar de todo eso, sabia como comerse la atención del publico, al final termino alzada de los brazos de todos los chicos del club. Emocionados lanzamos nuestros sombreros de vaqueros al aire, y eufóricamente abrase a mi amiga Minami diciéndole: “Lo logramos, lo logramos”.
Luego ocurrido esto, no sabíamos que esperaríamos mas complicaciones, era como si no estuviéramos acostumbrados a todo aquello, cada día era un reto sacar adelante el club de canto pero como siempre se nos colocaban más obstáculos en el camino.
— ¿En donde esta Anko? — pregunte mientras le retocaba el maquillaje a Karin.
— Anko ya no vendrá — todos lo miramos asustados — si chicos, sabemos perfectamente que ella es muy talentosa pero me equivoque en traerla aquí — aun no lograba entender lo que estaba sucediendo ¿Acaso nos abandono? — solo lo hice por mi y se supone que este club es para ustedes, además no la necesitan para triunfar.
— Pero si para el segundo acto. — replico Minami mientras caminaba fuera de todos nosotros.
— Tendré que salir y decirle que no habrá mas — volteamos atrás con desgano, esto parecía sacado de un libro de terror — oigan chicos… no lo lamenten, lo hicieron fabuloso y por lo otro abran mas presentaciones.
— Disculpen — interrumpió una vos detrás de Kakashi–Sensei, lo puede percibir era Sakura — en un espectáculo cuando la estrella no esta la suplantan si quieren… yo puede suplantar a Anko.
— ¿Desde cuando quieres suplir en un acto? — pregunto Minami sorprendida, y ella sola no lo estaba yo también.
— Desde que deje el musical. — valla, eso fue una confesión emocionante.
— ¿Lo dices en cerio, por qué? — pregunte sin ninguna emoción en el rostro.
— Ser una estrella no es satisfactorio si no puedo ser su amiga — en verdad estaba hablando sinceramente, lo percibí en su mirada — Si los defraudara cuando mas me necesitan, nunca me lo perdonaría. Conozco la letra de la canción.
— No conoces la coreografía — la corto de una ves Ino, con voz irritable.
— Si — dijo Karin mientras miraba a Sakura.
— Entonces debemos ayudarla allá afuera — propuso Sai, quien por primera vez expreso su opinión del tema.
— Colócate el vestuario — afirmo finalmente Kakashi–Sensei, dándole nuevamente la bienvenida al club de canto.
Estaba nerviosa, sumamente nerviosa, las cosas estaban mejorando. Se nos había ido una persona sumamente importante para el club pero, llego otra que se nos haria realmente útil. Sakura podría ser lo que fuera, pero en estos momentos como adoraba que pudiera llegar precisamente en el momento mas de baja.
Ahora era la presentación del segundo acto, tendríamos que ayudar a Sakura en la coreografía y como estaba ahora, era dispuesta hacer lo que sea para poder brindarle mi ayuda.
“Can anybody find me somebody to love?”
El primero en cantar las primeras letras fue Sai, luego todos lo acompañamos con el coro.
“Each morning I get up I die a little
Can barely stand on my feet”
Can barely stand on my feet”
Detrás de nosotros salió Sakura para cantar, su voz se escuchaba por todo el lugar. Era extraño pero me sentí aliviada, es como si por fin todo estuviera tal y como tuviera que estar.
“Take a look in the mirror and cry
Lord what you’re doing to me”
Lord what you’re doing to me”
Salió Sai canto a su lado, brindándole el apoyo que necesitaba en estos momentos para saber que podría hacerlo, sin saber la coreografía.
“I have spent all my years in believing you
But I just can’t get no relief, Lord!”
But I just can’t get no relief, Lord!”
Todos corrimos hacia adelante como parte de nuestra coreografía, alzamos la mano para volver hacia atrás, Sakura nos observo con detenimiento para imitarnos con algo de disimulo.
“Somebody – somebody
Can anybody find me somebody to love?”
Can anybody find me somebody to love?”
Sai tomo su mano mientras ella elevaba su voz hacia notas altas, los demás nos encontrábamos delante de ellos siguiendo al ritmo de la música esto me estaba divirtiendo.
“Got no feel, I got no rhythm
I just keep losing my beat”
I just keep losing my beat”
Debo mencionar que me causaba lago de gracia cuando “bailaba” Sai mientras cantaba, él en verdad era muy tieso para el baile, al contrario de todo eso Sakura no parecía importarle, con tal de estar haciendo un dueto con Sai era hasta capaz hasta que le pisaran los pies.
“I’m ok, I’m alright
Ain’t gonna face no defeat
I just gotta get out of this prison cell
Someday I’m gonna be free, Lord!”
Ain’t gonna face no defeat
I just gotta get out of this prison cell
Someday I’m gonna be free, Lord!”
Las dos voces principales del coro se unieron para cantar prácticamente las ultimas notas de lo que quedaba de canción.
“Find me somebody to love
Can anybody find me somebody to love?”
Can anybody find me somebody to love?”
Fue una coordinación excepcional las voces de Sai, Sakura, Neji mientras tocaba la guitarra eléctrica con la banda, y mi queridísima amiga Minami con sus notas altas que le quita el aliento a cualquiera.
Nuestra presentación salió exitosa, me alegro en estos momentos como Sakura valoraba a las únicas personas que las aceptan tal y como es, si con defectos berrinchudos y todo. Cantar esa canción ese día con todos los miembros del club reunidos, me hizo sentir completa, tal vez suene ridículo pero fue el sentimiento que surgió dentro de mi en ese preciso momento. También me hizo a aprender a valorar mas a las personas que tenemos a nuestro alrededor, quizás si tuviera un poco mas de confianza en mi misma no estaría tan lejos de las personas mas importantes para mi.
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