IV
Best time of my life
La noche caía con impetud sobre nuestras cabezas, mostrando un cielo oscuro en todas sus anchas sin una muestra de estrellas en el firmamento. El clima, frio, tempestuoso y con signos de lluvia golpeaba mis mejillas con fuerza, provocando amarrarme permanentemente mis manos a los bolsillos de la chaqueta acolchada roja que me envolvía, no era mia, su verdadera propietaria era la encargada del vestuario de los chicos de Bangtan en Bighit, quien al darse cuenta de la magnitud de frio de hacer, me la presto amablemente. Caminaba las calles transitadas de Seúl al igual a un pingüino de del polo norte, balanceandome hacia los lados soltando quejidos en español con respecto al frio, pensando en el cambio climático tan brusco y fastidioso. Se que provengo de un ciudad fría, pero soportarlo a cada momento en este pais es distinto, mas tomando en cuenta ver una posible nevada o lluvia encima de tus cabezas. En general, en lugar de preocuparme por el clima inestable, debería hacerlo los dos hombres apuestos que me escoltan desde muy cerca, hablando entre si cosas intangibles a mi oido y dejandome en total desconocimiento. ¿Quien podria traerse? Ese Hoseok y Jungkook, a buen momento han decidido unir fuerzas para dejarme por fuera. Odio cuando la gente hace algo asi. Sin embargo, de tratarse de un plan para unir al compañero de mi prima Andrea con su amada, les consedo todas las conspiraciones secretas en la vida. No me importaría en lo mas mínimo. Restrego una vez mas mis brazos a la tela, deben de ser la once de la noche aproximadamente, algo tarde para ir a comer algo en un restaurante cercano a la empresa, propuse ir a una tienda de veinticuatro horas, pero entre Jungkook y Hoseok casi me comen viva al olvidarme de la valiosa nutrición de llevar una chica. Por favor, si se enteraran de menú que llevaba en Venezuela, seguramente caerían hacia atrás de la impresión. De todas maneras, no les de mas razones para regañarme y dándoles las riendas de que comer, estoy siendo llevada a sabe dios que lugar. Me da igual, con tal sea comestible lo comere. En mi pais no podemos darnos el lujo de desperdiciar comida, menos el escoger si algo nos gusta o no, teniendo una gran cantidad de escases de alimentos en nuestras mesas, estaremos satisfechas en tener un plato caliente de comida apresiada al paladar, lo demás es solo adorno. Muchas personas bromean que luego de pasar por esa calamidad, y de tener hijos malcriados quejándose de no desear comer tal alimento, les darán un regaño sustancioso relatandoles la penurias de la juventud de ellos, donde no tenían la opción de escoger comer algo, simplemente tragartelo por necesidad. De cierta manera es gracioso, porque lo puedo imaginar estilo: “te lo comes o te lo meto por la nariz”, aunque por otro lado, es triste porque nadie merece pasar por algo asi. Sin saberlo freno mis pasos en una tienda de dulces, desearía que las cosas fueran mas fáciles para el pais donde nací, que fuesemos capaces de elegir cualquiera de nuestros gustos, no por necesidad, menos porque solamente es lo que existe, sino por gusto.
La mano calida de J-hope hace girarme a su dirección, con una sonrisa apacible me pregunta si se me ha antojado algo dulce para el camino, sin responder a su pregunta vuelvo a mirar a la vitrina detallando los bonitos adornos sobre las tortas, las decoraciones y panes rellenos de chocolate a su alrededor. Sinceramente negarme a querer uno es un delito, por lo que trago sonoramente saliva mirando a mi amigo con ojos de cachorrito pidiéndole uno, él antes de alzar la voz avisando con el ir a adquirirlo, se le adelanta kookie ofreciendose en dicha tarea. Lo gracioso de todo seria ver a J-hope gritando el jamas hacer tal cosa por él, de hecho, siempre le obliga a sus hermanos mayores a complacerle en sus caprichos. ¿Acaso eso es el efecto de tener a una chica rodeandolo? En respuesta Jungkook, suelta su risilla de niño travieso desapareciendo. Una vez estando solos, Hoseok coloca una postura sería, diferente a la que estoy acostumbrada. Admite sentirse tranquilo al ver a Kookie animado, pensó que por volver a ver aquella chica malcriada volvería a tener el aspecto lúgubre del pasado, cuando volvió a verla. Al principio estaba en éxtasis, como si diera con el tesoro al final del arcoiris, considerando que en esa ocasión las cosas si funcionarian de verdad, él las haría funcionar. Pero resulto que la caída dolio mas al ascenso. Lo que mas le preocupa a los demás integrantes de Bangtan, es la difícil forma de leer los pensamientos de Jungkook, ciertamente es reservado con sus temas y vida personal, nunca sabe cuando esta pasando por una calamidad o tristeza, todo se lo traga para si mismo. Al terminar con la niña mimada de nuevo, se encerró en su mundo donde ni siquiera Jimin o V fue capaz de acceder, aunque siguiera cumpliendo con sus obligaciones como miembro de Bangtan normalmente, en la forma de actuar se percibía un gran vacío incapaz de llenar alguien mas. J-hope, no quería verlo nuevamente asi, menos por no lograr las expectativas de una chica. Quizás exagere un poco las cosas, pero si pudiera mantener al menor de todos encerrado en una burbuja contra el dolor, desde hace mucho lo hubiese empleado. Solte una risita amarga al recordar a Young Mi, la rubia jovencita de caracter de mierda, lo siento si afecto su lado sensible pero las cosas son como son, además, dudo que su presencia logre afectar a Kookie en el presente. Sin llegar a sonar pretenciosa, soy quien le gusta actualmente a ese chiquillo, demostrando estar conforme con el pasado y enfocarse en el presente. No pretendo hacerlo mi soporte para salir de mis problemas personales, menos darles esperanzas donde capaz ni existan, pero me siento poderosa al conocer ese dato al imaginar la prepotente cara de Young Mi al mirarme de lejos. Si, le gusto a su ex novio, espero y sea capaz de vivir con ello.
Dando la vuelta donde esta Hoseok, le mencionó tener un pensamiento muy propio de una padre sobreprotector, si bien comprendo su preocupación de no ver sufriendo a Kookie, debe de dejarlo vivir su vida y de intervenir en el instante de pedirselo. Quizás no lo practique mucho, es decir, mira en los lugares donde me he involucrado, pero en el caso del Maknae, estoy segura de estar bien con este enfrentamiento. Además, según V Kookie no tiene bajo ningún concepto sentimientos a esa niña malcriada, porque tiene alguien mas en mente. J-hope por unos minutos se queda sin habla, pensando posiblemente en jamas creer que el chiquillo pasara la pagina de la historia de Young Mi, de todas maneras, el muchacho esboza una sonrisa enorme que provoca un desplome total en mi pecho. No lo digo a menudo, es mas, nunca capaz. Pero la radiante sonrisa se Hoseok, es una de las mas entuciastas que desde conocerlo, no se la había visto, me agrada. Seguidamente, J-hope me guiña el ojo esperando conocer a la dueña de sus sentimientos, ella seguramente era muy afortunada. Evitandolo a toda costa, oculto mi acalorado rostro, mi amigo me mira perspicazmemte produciendome unos raros temblores en el cuerpo, producto de un nerviososmo al creer ser descubierta por la esperanza de Bangtan, si existe algo en enseñarme la vida es a no subestimar a nadie, menos si aparenten ser despistados o indiferentes. Sin embargo, antes de que J-hope se acerque mas a mi llega Jungkook alzando su voz, provocando que nos enfoquemos en él pero no evaporando los nervios de mi cuerpo, aun el corazón me late fuertemente y el cosquilleo lo tengo presente. ¿Qué rayos ocurre conmigo?
— ¡Hobi hyung piensa rápido! — le lanza un paquete directamente a las manos del mayor.
— ¡Oh! ¡Oh! ¡Oh! — exclama sorprendido, saltando la bolsa de papel de un lado a otro. — ¡Esta caliente!
— Si, pensé en comprarlos ya que el clima esta frio. — sonrie travieso, seguidamente se acerca hasta mi y me extiende una bolsa igual, eso si, puedo asegurarles que la mirada es totalmente distinta. Algo en mi pecho se detiene. — Noona, estas temblando ¿Por qué no agarraste una bufanda? Estas congelandote.
— No lo creí necesario… — susurre cohibida.
Por favor, por favor, no me mires asi, no se te ocurra hacer una de tus sonrisas mas tiernas o la mas lasivas. Al menos, no frente de Hobi, de lo contrario, no se que sera de mi.
— Entonces, colocate el gorro. — dice e inmediatamente, sin permiso alguno se ocupa de la tarea. Acto seguido, pone en mis manos una bolsa de papel calida. — Comelo mientras sigue caliente, te hara bien, sino mira a hyung, esta realmente satisfecho.
— ¡Es delicioso Vic! — alza su dedo pulgar en señal de aprobación, provocandome una media risa que reprimo de inmediato. — ¡Vamos! ¡Vamos!
Ah… suspiro encogiendome de hombros, sacando el famoso panecillo caliente que me recuerda muchos a los mostrados en los anime al tener invierno, ni me molesto en agradecer o preguntar su nombre, simplemente le inco el diente sintiendo un dulce sabor invadiendo mi paladar, no sabre explicarlo con detalles pero, les aseguro asemejarse a la mermelada de moras, a la de fresa o frambuesa, compuestas al pan blando y nada tostado, da una sensación esponjosa a las papilas. Pronuncio un monosilabo encantada, de hecho llevo una de mis manos a mi rostro, muy expresiva, demostrando estar increíblemente delicioso y querer seguir comiendo. J-hope habla demostrando que tenia razón, en cambio Kookie, rie entre dientes volviendo a retomar su caminar hacia la calle. Hace un breve relato de sus días de trainer, con un frio como este solamente le provocaba era quedarse cómodamente en casa durmiendo, viendo televisión o jugando videojuegos, el caso era no poder hacerlo, mas si quería escalar rápido en esta industria, asi que mientras se dirigía a reunirse con los demás hacia una parada, una exacta donde antes estuvimos y compraba uno de esos panecillos en el camino, al comerlos sentía que todo se calentaba tomaba forma y animaba a seguir adelante. Quizás sea cosas de un jovencito inexperto, quizás solo ha sido producto de su imaginación, aun asi, le permitieron seguir adelante. Quede en silencio observando el humeante pan en mis manos, no tenia idea el efecto de este simple alimento en alguien como Jungkook, es tal cual a lo mencionado Hoseok antes, este chiquillo no es del tipo de compartir sus dolencias con alguien, es inrelevante compararlo con Suga, quizás hasta sea mas reservado en comparación de él, al pesar de demostrar serenidad y algunas ocasiones risas extridentes, Jungkook es un muchacho lleno de misterior por descubrir. Es J-hope rompiendo filas quien se acerca a el chico, estrujando su cabello y dandole un semi abrazo diciéndole verse increíblemente apuesto, serio y maduro, esos relatos debería de decirlos a Army seguramente derritira sus corazones. Le di la razón, mediante ello le daba motivos que para sentirse mejor no necesita cosas de lujo, simplemente con los pequeños detalles de la vida lo haces. Entonces, sin preverlo me preguntó si yo lo hacia, es decir, con los detalles mínimos de la vida encontraba la felicidad o ese empuje para seguir adelante.
Sonreí de medio lado, retomando las memorias al enterarme de Adrián salia con una de mis amigas, en realidad un día antes los había encontrado hablando a solas al final del pasillo, cerca de una ventana, al percatarse de mi presencia saliendo del aula de clases, Adrián abrió los ojos con susto como queriendo escapar. No les di mucha importancia, aunque una parte de mi gritaba ser extraño ese comportamiento, la otra, inracional para recalcarlo, dictaminó que ellos eran muy buenos amigos solamente. Claro, Mariana no dijo lo mismo en esa fria mañana, menos al hablarme con lujo de detalles lo vivido con él, las palabras bonitas, las salidas inocentes, inclusive, los besos casuales que se incrustaron en mi mente partiendola en dos, en realidad, creí que un rayo cayó encima de mi para destrozarme en millones de pedazos. Luego, una vez mas, vi a Adrián con mi otra amiga hablando en él mismo lugar, salvo que en esa ocasión no fui capaz se mantener mucho en ese sitio simplemente quería huir. En todo ese día me mantuve fuerte, imperturbable, con la frente en alto riendo y conversando con mis amigas normalmente, tenia que mantener las apariencias de estar bien, de que la vida de Adrián no me importaba en lo mas mínimo. Sin embargo, al estar a unas cuantas cuadras cerca de la casa de mi abuela deje se ser esa chica fuerte, la que puede reir a carcajadas aunque este muriendo por dentro, sobre todo, deje de demostrar estar pasando por cosas emocionantes, solo… camine por inercia. Las personas a mi alrededor se convirtieron en sombras, el brillante sol cedió ante unas enormes nubes grises que ocuparon todo el firmamento, de calor paso a frío, de tener un cuerpo manejable y suelto a uno pesado con grites en los pies imposibilitando mi caminar. Unos chicos pasaron a un lado de mi preguntando si estaba enojada, solte un bufido irónica de dar esa imagen de mi a unos desconocidos, porque francamente no tenia rabia en ese momento, solamente me sentía rota y vacía. Llegando a la casa, salude normalmente a mi familia aun sacando fuerzas donde efectivamente ni las tenia, pero sonreí una vez a mi abuela, bromie con Miguel y, con voz fuerte y clara avise bajar luego a almorzar porque estaba agotada, quería simplemente descansar. Mi habitación estaba en el último piso de toda la casa, tendría la privacidad de gritar si me daba la gana, destruir todo a su paso si lo deseaba, al menos poseia eso a mi favor.
Entonces, al subir todas esas escaleras de la casa, arrastrar mi casi comatoso cuerpo por el pasillo mas largo de ver en ese instante en mi corta vida, y nuevamente subir unas escaleras de caracol hechas de madera, abrir finalmente la bendita puerta de mi cuarto sintiendome que ya podia dejar de fingir, no existía nadie viendome. Colocandome bajo llave, me deslice hasta el suelo sacando fuertes sollozos de mi pecho, que dolia tanto, tenia tanta agonía humeando de mi alma que no sabia como manejarla. En realidad, con cada lamento pronunciado de mis labios mi pecho se encojia como pasa, apretandose y dificultandome el respirar. Me senti tan estúpida, tan ingenua, creyendo en los reyes magos, el niño Jesús y Santa Clous, cuando la realidad estaba delante de mis ojos pero era incapaz de creerlo. No era bajo ninguna concepto bonita, ni para Adrián o para alguien mas, porque aparentemente los hombres de hoy en día se dejaban llevar mas por las chicas atrevidas, con un buen recorrido en experiencias de índole romántico, en realidad de las chicas reservadas, timidas y dedicadas a estar en casa. ¿Qué mierda pasaba? ¿Qué mierdaba pasaba con el sexo opuesto? Porque… porque no lo entendía, no lo comprendia. Con un rostro bañado en lágrimas, me levante del suelo arrastrandome hasta la cama y arrojandome como un bacalao en un sartén, estaba tan destruida sentimentalmente y moralmente que no tenia idea de como manejar esto. El dolor, la agonía, la desesperación y la confusión se enredaban en mi mente produciendo mas lágrimas. Me acurruque haciendome un ovillo, en un débil intento de parar el sangrado interno de mi corazón destruido y debilitado, pensando que confiar en algo intangible es una completa idiotes. Recordé las lineas de una canción de Ricardo Arjona llamada El Problema, de hecho, comence a escucharla muchas veces después de eso, la lineas tocaban mi laso mas sensible y quedaban permanentemente, mas en la parte “Como encontrarle plataformas a lo que siempre fue un barranco” era parecido a entrar en una jungla sin un mapa, conociendo a tientas el perderte. Asi me sentía, perdida, desolanda y confundida, con un dolor indescriptible que me consumía en ito en ito frente de mis ojos mi vida. ¿Por qué sufría? ¿Por qué me duele tanto? ¿Parara? ¿Sedera? ¿Aumentara? No lo sabia, pero en tanto me quede mirando la pared blanca de mi habitación esperando calmarme, quede contemplando los detalles simples en la vida.
Creo que desde ese momento algo cambio, comence a ver todo distinto a mi alrededor, no solo eso, tambien de mí, mas la parte negativa y exceptuando lo positivo, porque no lo tenia. Estoy podrida, contaminada, nada que haga me sale bien, menos en el ámbito del amor, el cual me cerre en una coraza para evitar salir una vez mas herida. De todas formas, ya nada quedó en habita dentro de mi, me marchite tal cual a una flor en medio de su pleno crecimiento. Del mismo modo, me acostumbre a estar siempre sola, a depender de mi en lo sentimental y a observar a los demás como se desenvolvian en aguas torbulentas, mientras consideraba el quedar en la orilla tranquila. De allí saque lo de tener un montón de gatos alrededor, Andrea le daba mucha gracia aunque a veces le exhasperaba. Sin dudas, le encantaría verme feliz pero yo ya lo era, a mi singular forma de ser junto a la familia, con quienes me aprecian y aman, me daba por satisfecha. Lo otro… otro no es necesario, no después, no jamas.
En el presente, viendo el panorama cambiar de matices multicolores, no dejo de considerar seguir manteniendo toda esta tranquilidad monótona, es cierto el ganar mas amigos, personas a quienes le agrado mucho y me aprecian, pero el gustarle a alguien me causa terror, pavor y inconsendible, porque, solo todos los días me miro en el espejo, conosco cada parte desgraciada de mi y no noto nada bueno. Sin embargo, al pesar de conocer eso, de intentar llegar a Jungkook esta realidad no ha querido escucharme, ante sus ojos soy hermosa, increíble, encantadora y tan bondadosa al llegar a niveles de ingenuidad. Cosa en tenerlo como atributos, en lugar de otra cosa. Llevandome a no ser detalles simples de la vida, eso posiblemente se verían opacados con situaciones problemáticas al involucrarme con él, teniendo que estar preparada. Prometí mejorar el concepto que tengo sobre mi, amarme, respetarme y darme prioridad por encima de cualquier cosa, aunque eso no significa el volver a enamorarme en seguida. Quizás, para ello, falte mucho trecho por recorrer.
Asi que, retomando al pregunta de J-hope de ser feliz con los pequeños detalles de la vida respondi si, lo era, por ejemplo, viendo la felicidad de mi prima al hablar con su sobrina por Skype sobre su día en la escuela, las conversaciones sin sentido del grupo de Army de la presidenta de estudiantes de la Universidad, Sun Hee aterrorizado al hablar de las anécdotas de unas hermanas mayores disfrazandolo, unos Kim y Yung sujetandose de las manos muy juntos… podria ser idiota al sentirme feliz mientras otra gente lo es, pero me encanta el papel de observadora, a veces intermediaria que me pone el destino, porque mientras el mundo siga teniendo las sonrisas de esas personas yo mantendre mi lema. Jungkook de inmediato me pregunto si en algún momento he buscado eso mismo para mi, no en el sentido del egoísmo, mas bien para entrar en el mismo circulo a aquellas personas. Respondí no creerlo necesario, es decir, tengo un papel de observadora o intermediario en ciertas ocasiones, con ello evito salir dañada o herida por cualquier cosa, es un logro para mi ver las sonrisas de esas personas, no viene incluido lo demás. J-hope dibujando una sonrisa en los labios, nos sugirió seguir caminando mientras entendía a la perfección mi postura de no sufrir ante cualquier desgracia, pero hasta una simple flor tiene derecho al agua y sol, por qué no lo tendría yo a pensar en mi misma en hacer la felicidad. Claro, agregó Jungkook mirandome medio ceñudo, podria el residir simplemente el no arriesgarme mucho de ese caparazón, opte a encerrarme bajo mi propio mundo simple. No le di rodeos a lo correcto de su argumento, en realidad ni me inmute al soltarlo rápidamente sin rodeos, porque efectivamente, salir allí a fuera es horriblemente aterrador y la escapatoria sonaba mas atractivo. El mayor de los dos abre los ojos impresionado, casi ahogado de escucharme hablar no esperando, como es de costumbre, una imagen distinta de darle al principio de conocernos dando un paso hacia mi y colocando una de sus manos encima de mi cabeza, con una dulce voz argumento que en ciertas ocasiones arriesgarse a lo desconocido atrae mejores cosas, incluso, oportunidades únicas. No dije nada, simplemente me quede observando sus expresivos ojos oscuros asimilando una esperanzadora verdad, Hoseok no es del tipo de persona en infundirte falsos comentarios, en su lugar, busca impulsarte a vivir las mejores experiencias y encontrar la felicidad.
Sonriendo de sozlayo, quito su mano de mi cabeza intentando seguir el camino, no sin antes decirlo tomar en cuenta de ahora en adelante, nunca se sabia que podria ocurrir el día de mañana. Aplazando el tema, finalmente nos centramos en lo importante, llegar al dichozo lugar de comida. Sinceramente, bajo mi punto, alejarnos tantos metros solamente para venir hasta allí me parecía exagerado, aunque al entrar al local y tomar asiento en una de sus mesas, calle mis pensamientos. Me sentí encerrada en un tipo de dorama de comedia romántica, donde la protagonista tiene la oportunidad de ir a cenar con dos hombres guapos, el primero es quien recogera como futura paraja, y uno segundo, como la competencia. El dilema viene siendo que, bajo ningún concepto, los veo a los dos en ese estilo, simplemente son mis buenos amigos. Sin embargo, el ambiente colorido del establecimiento lleva a mi mente imaginar ese tipo de escenas, mas al ver con ojos agrandados el extenso menú, teniendo desde comida tradicional coreana hasta platillos internacionales. Teniendo el hambre que tengo, seria capaz de comerlo todo, o para comodidad de mis acompañantes, un poquito de todo.
Es J-hope quien termina haciendo el pedido, nos hemos tardo mucho en decidir y avasandose de sus conocimientos en los gustos de Jungkook, podrá imaginarse que pedir, en cuanto a mi, simplemente me recomendara lo mas apetitoso en verse en la carta. Saltando prácticamente de mi asiento, pido pasta, no importa su acompañante, simplemente deseo comer pasta. Sonriendo contagiado de mi entuciasmo, J-hope ordena mi orden agregando una botella de Soju, que para quienes no tienen idea, se trata de un licor coreano elaborado con arroz, es recomendado por los expertos al ser algo fuerte. En realidad, no poseo conocimientos para ver si es cierto o falso, creo que le dare beneficio a la duda.
— Hyung, sabes perfectamente que soy menor de edad y no puedo beber. — le recrimina Jungkook, haciendo un medio berrinche.
— Si pero yo no lo soy y menos Vic. — me guiña un ojo soltando una sonrisa traviesa, muevo mi cabeza hacia los lados divertida. — para ti pedi coca cola.
— ¡Eso no es justo! — insiste en su postura de niño mimado.
— Debes agradecerle a tu hyung por haberte traigo a comer, Kookie. — le digo yo, provocando risas en J-hope al seguirle el juego. — a estas horas los niños buenos deberían estar en la cama, mientras los adultos salimos a divertirnos.
— Te recuerdo que aun no cumples los veintidós, Noona. — hace mucho énfasis en sus palabras, causando mas risas en su compañero.
— Es cierto, pero se te escapo algo, Jungkookie. — me apoyo en la mesa extirando mi torso y dándole un pellisco inocente en la nariz al chico, sus ojos oscuros se agradan adquiriendo un poco de reproche. Odia ser tratado como un crío. — estamos en Corea mi edad aqui seria los veintidós y estaría a punto de cumplir los veintitrés. Aqui, soy mucho mas mayor a lo pensado.
— ¡Pero eres latina! — señala, sobando su nariz al pesar de no haberle pelliscado tan duro.
— Nunca es tarde para adaptarse a las costumbres hogareñas. — comento alzando los hombros y restandole importancia J-hope.
— ¡No la ayudes mas por favor hyung! — termino diciendo.
Olvidando ese episodio, nuestros alimentos llegaron e inmediatamente comenzamos a deborarlos uno por uno, no me sorprendió la gran ración de carne pedida especialmente para el menor de los tres, menos de lo emocionado de encontrarse por comerla. La pasta estaba deliciosa, poseia una salsa donde el sabor preponderante era el tomate, seguidamente de pequeños pedazos de carne entre ello, se trataban de ternera y no estaban nada mal. En otro punto hubiese preferido ir por una hamburguesa, pero comer de esta manera tampoco estaba mal. Tambien tuve la oportunidad de probar la comida de Kookie, el si prefirió el arroz, algo de no ser tan amiga, pero combinado con los elementos necesarios sabia espectacular. Asi que, entre comida deliciosa y una compañia amena, comenzamos a entrar en materia. Antes de preguntarse lo del Soju, si lo prove, donde basto tan solo un traguito para volverme una niña repartidora de risas, aunque no hubiese nada gracioso. Esto decía realmente ser fuerte y yo, pues, caigo fácilmente con el alcohol. Por algo no me dejan beberlo, una vez en la fiesta de quince años de Andrea hice la gracia de beber sangria, una bebido jodidamente dulce con un sabor agrio al final, me descontrole complementamente y termine riendome hasta de un simple saludo, sin hablar de bailar junto a amigos de ella salsa o merengue. En conclusión, mamá y Miguel detectaron en mi ser una borracha alegre, además de no acercarme mas bebidas alcohólicas, era un desastre al ingerirlas.
Ahora, mirenme en el presente, a cientos y cientos de metros lejos de casa, de mi pais, de mi familia junto a dos ídolos que ni idea tienen de ese pequeño detalle. Lo siento tanto por ellos, aunque no llegue a embriagarme por completo, sere un gran carga y Hoseok lamentara llevar la idea de hacerme tomar Soju.
— Entonces, básicamente. — habla J-hope, dandole un fuerte sorbo su pequeña copa. — ¿Te igualas a Ji Eun al no querer creer en Young gustarle? Es decir que no tomarías en cuenta la confesión, en el presente, de un chico sincero.
— No, en realidad, — sujeto la copita vacía en la mano, que el mayor se encargado de llenar y le doy un pequeño piquito, no esta nada mal, hasta le empecé a agarrar gusto. — lo mandaría a ir al ocultista porque tiene un severo problema en sus ojos. ¿Quien en su sano juicio se fijaría en mi? ¡Solo un loco!
— A mi me gustas. — suelta sin mas Hoseok, virtiendo en su vaso mas alcohol y tomandolo de un solo golpe. — es decir, eres linda, con una personalidad atrayente y electrisante. Quien debería de ir a un ocultista eres tu Vic, porque desconoces tus atributos completamente.
— ¡Vamos! ¡Vamos Hobi! — rio sin razón aparente, pasando sin respirar el Soju por mi garganta que arde por su residente momentáneo. — ¡Argh! Dices todo eso porque eres mi amigo, uno tan puro, brillante y enormemente lleno de esperanza en donde vas. ¡Carajo! Si Army te llamo su rayo de luz, es imposible no terminar adorandote tambien, en definición, eres el mejor amigo que cualquiera deseara tener. Entiendo un poco a Yoongi sinceramente.
— ¡Aish! Victoria, yo no…
— Ustedes dos, estan empezando a asustarme un poco. — Jungkook interviene en la paradoja que tengo con J-hope, demostrando un rostro de total aburrimiento, casi podria adoptar el cansado. — ¿Acaso no vinimos a armar un plan para juntar a Young con Ji Eun? Porque parecen dos viejos alcohólicos contándose sus malas experiencias en la vida.
— Brrrr… que amargado. — me rio de su expresión, alzando mi mano y acariciando su rostro sin reprimirme nada. De su parte, se paraliza sin poder reaccionar. — eres el menor de todos galleto, deberías vivir la vida mas arriesgada, mas al máximo, mas… ¡Alocada! Además con esa cara tan agraciada, guapa… Mmm… no me queda duda que muchas chicas caen a tus pies. Aguarda un segundo. — apoyo mi cabeza en una de mis manos, esbozando una sonrisa boba en mis labios. — ¿Esa es la manera que descontrolas a tu seguidoras?
— De Army verlo asi. — resalto Hoseok, sirviéndose mas Soju en su vaso y ofrecerme a mi tambien. — no se si gritarían de la emoción o del miedo.
— Por favor, — reí dándole un sorbo a la bebida, sintiendo la lengua mas ligera y la cabeza demaciado despejada. — la presidenta de estudiantes de mi curso, estaría encantada de verlo en cualquiera de sus facetas. ¡Apostaria de caer encima de sus huesitos! Uuuh… galleta asesina es atacada por una fan, seria el encabezado de un periódico en todas las jodidas partes.
— Noona, estas hablando en español. — me recuerda Kookie, mirandome con ojos entre cerrados. — ¿Ya estas borracha?
— Suga considera el español atractivo. — murmuro pensativo Hoseok, despertando mi curiosidad del dicho personaje no presente. — quizás por eso este estudiandolo arduamente, es quien actualmente, lo maneja mejor de los siete.
— Siempre he tenido una duda con respecto a Yoongi. — alce mi voz, colocando la otra mano bajo el mentón para sostener mi mano. — ¿Como es su tipo ideal de chica? ¡Antes de ser malinterpretada tengo una explicación! Él es tan reservado, tranquilo, amargado, regañon, enojon…
— ¿Lo halagas o insultas? — preguntó confundido Kookie.
— Ninguna. — respondi dudosa, tomandome de un solo golpe la pequeña copita. — es solo que, en alguna parte de mi mente, no puedo imaginarlo pegado a una mujer siendo cariñoso, menos dedicado. En realidad, tengo la ligera sospecha que estaría satisfecho en casi ni verla, no lo se, una mujer mas dependiente de si misma que de su pareja, en ese caso él y… y… en lo absoluto una garrapata. ¡Ugh! Nada de romanticismo de por medio.
— Santo cielos, Vic. — rio incrédulo Hoseok, al escucharme decir mi dedución. — realmente has observado de cerca a Suga. Estas en lo cierto, al pesar de componer canciones que llegan al corazón, no es del tipo amoroso, menos apegado a su pareja. En realidad, le gusta mantener su espacio personal bastante desocupado.
— Quizás, pase como en cualquier persona reservada. — mencione pensativa, dejando llevar mi imaginación lejos. — aun no ha llegado la indicada, la que coloque su mundo de cabeza y lo haga cuestionarse todo, incluyendo saque de él una nueva forma de comportarse. El mundo da muchas vueltas.
— Comprendo porque Yung te llama maestra. — comento deduciendo, aparentemente, la razón del porque el amigo de Nam nombró de esa forma. — suenas como una autencia en el arte del amor, Vic. ¿Eres popular en tu pais con los chicos?
Solte una carcajada sonora al mínimo minuto de verlo decirme eso, aunque particularmente no tenia nada de gracioso sino lo contrario, la combinación de alcohol en mi sistema seguido de lo triste de mi vida amorosa, daban una combinación realmente explosiva. Jungkook observo silenciosamente mi comportamiento sin intervenir, él sabia desde hace unas horas atrás la verdad detrás de esta reacción, en cambio J-hope desconcertado, esperaba una explicación al respecto. ¿Era obligatorio hacerlo? ¿Extrictamente igual? No, pero tampoco podria dejar a Hobi con las dudas rondando su cabeza, sería muy cruel y de eso jamas me he caracterizado.
— Nada que ver. — tome yo misma la iniciativa sujetando la botella de Soju, casi ya acabandose, y me serví olvidando el protocolo coreano. — soy en realidad el cero a la izquierda de una operación decimal, la que es fácil de manejar, de manipular y olvidar. ¿Buenas suerte? En lo mas mínimo, de lo contrario, el chico que me gusta se hubiese fijado en mi y no en mis amigas.
— ¿Te gusta alguien? — exploto J-hope al enterarse.
¡Dios! ¿Por qué se sorprendían tanto al saber ese dato de mi? Soy un ser humano, una chica para recalcarlo mas, sería totalmente natural el tener un interes amoroso entre ceja y ceja. Aunque el realidad, Adrián es mi verdugo personal que se pega a mis recuerdos, la garrapata en la piel de un animal deseando sacarselo a como de lugar, sobre todo, es el idiota que sabes hacerte daño pero de masoquista, sigues queriendolo. ¡Agh! Mejor le mando un pasaje de directo al infierno sin derecho a volver, solo asi encontraría paz.
— No lo menciono porque es insignificante y temporal. — dejo claro desde el inicio, percibiendo como Jungkook sonrie complacido de mi declaración. — el seguir un recuerdo doloroso es inútil, menos el pedir al cielo llover manzanas, imposible. Por lo tanto, restemos la importancia que tiene en mi y enfoquemos lo importante en esta reunión, Hobi.
— ¡Eso es pasar la pagina con estilo! — enfatizó las palabras el mayor, alzando su copa y dando un brindis a mi dirección. — Me agradas mucho mas Vic, creo que deberías conocer a Ji Eun y contarle tu experiencia asi tal vez, contagiada del testimonio, decida iniciar una vida junto a Yuong. Aunque, claro, eso no significa salir como pareja o algo parecido.
— Aun le falta sanar, reparar su dañado corazón. — agrega Jungkook, mirandome fijamente a los ojos e intentado mandarme una indirecta. — conocer que no existirá nadie mas hermoso en este mundo, que ella misma.
— ¡Oh Jungkookie! Eso fue muy conmovedor y hermoso. — le halaga su compañero, produciendole sonreir sonrojado de ello. — hiciste que mi corazón se acelerara un poco. Army amaría escucharte decirles algo asi.
Ellas amarían cualquier cosa hermosa de decirles, siempre y cuando venga directos de su corazón, Army terminara desmayadas en el suelo por tanta dulzura desplazada. De todas maneras, debemos cerrar el ciclo de palabras bonitas del miembro mas joven de toda Bangtan, porque mi celular esta indicando ser un poco mas pasada de la medianoche y necesitamos volver. Pagando la cuenta, o mas bien, levantándose del asiento y tomando la responsabilidad de cancerlar lo consumido, Hobi desaparece unos cuentos minutos dejandonos solos. No digo nada, menos intento iniciar una conversación con Jungkook, estoy algo pasada de copas y podria decir cosas sin sentido que luego pueda arrepentirme. En lugar de ello, intento levantarme con dificultad de la mesa que veo algo borrosa, por no decir doble, para salir a la frío aire y despejarme un poco. No pretendo regresar a mi lugar de trabajo en estado de hebriedad, seria inmediatamente despedida y con una tachadura en mi expediente, entre mas vuelva en si, mejor. Buscaba hacer todo esto sola, pero en el primer signo de tropiezo, Jungkook se coloca a mi lado sujetandome del brazo para evitar lastimarme. Sus oscuros y profundos ojos me transmiten preocupación, preguntandome si estoy bien o me hice algún tipo de daño, a lo que solo puedo responder riendome como tarada alegando ser salvada justo a tiempo de ocurrir una de mis torpesas. El chico no comprendiendo en lo absoluto mi comentario, me sostiene de la cintura con fuerza avisandome el acompañarme por algo de aire para despejarme, y de poder ser posible, comprarme café en pro de ayudarme a recobrar el juicio. En tanto soy llevada a trompicones, no dejo de sentir una cercanía abrumadora con el joven muchacho de cabello castaño claro y unos adorables mechones rosaseos, dejandome con unas fuertes contracciones en mi estómago que encuentro graciosas. Es mas, no reprimo mis risas y aprovechando estar media loca, me apoyo en el torso sumamente masculino y fuerte de la galleta asesina. Si, es un asesino, lo dictaminó fuertemente en mi hebria cabeza, inhalando su fragancia pura de la madura acompañada a la vainilla, dejandome mas atontada posible.
Suspirando intoxicada de la presencia de Jungkook, de su agarre demandante en mi cintura, del calor invadiendo mi cuerpo y el hardor de mi piel, noto como salimos del establecimiento golpeandonos la fría noche. Casi no hay nadie alrededor, los carros han empezado a ser mínimos y las calles tienen un sentido nostálgico para mi, sigue haciendo frío pero sorpresivamente, no tiene el mismo efecto que el principio. Al ser tan manipulable como una muñeca de trapo, soy sentada en una silla de cemento a una esquina del local donde comíamos, mientras la galleta asesina mira a todos lados en búsqueda de algo. Confundida sigo el patrón de sus miradas hasta hallar con una maquina expendedora de bebidas, sonriendo complacido, corre hasta ella, no sin antes meter en sus bolsillos su mano en búsqueda de cambio. En mi mente confundida y ligera, no puede evitar pensar que Jungkook es muy adorable, es tan lindo que podrias comertelo en su solo bocado de ser posible. A todas estas, ¿por qué no lo había notado antes? Lo se, porque tengo problemas de la vista, quizás si tenga que ir a un ocultista como dijo Hobi.
En el mínimo minuto de optener dos bebidas de la maquina, vuelve corriendo hasta donde me encuentro, extendiendome una con algo de seriedad en su semblante, aunque no puedo dejar de observar como sigue siendo lindo. No, aguarden, ha pasado de ser un niño a hombre apuesto, agraciado y totalmente guapo. ¡Valgame dios! Ese Soju tenia algo, porque me esta haciendo alucinar con cosas que antes ni me daba por existencia, bueno, tenia en cuenta lo de ser apuesto Jungkook colocarme, inclusive, nerviosa a la hora de mirarme con intensidad pero en ese instante, ya no se encontraba el niño con ganas de ser notado por la chica que le gusta. En su lugar, tenia un apuesto joven haciendo una cosa tan simple como extenderme una bebida, acompañandome en la extensa Seúl en medio de la pasada media noche. ¿No es absurda la mente de una persona hebria? Si, lo es, mucho lo es.
— Deberías irte a casa, Noona. — sugirió el chico, al instante de sujetar la bebida y tenerla en mis manos sin abrirla. — es tarde y estas un poco hebria.
— He dejado mis cosas en la compañia. — dije intentando abrir la jodida lata sin éxito. — ¿Por qué coño no quiere abrirse? Esta vaina esta jodida.
— Ve a casa, Noona. — vuelve a decir, sujetando la lata y abriendola por fin, extendiendola hacia mi. — lo necesitas realmente.
Quede estática al escucharlo decir eso, ni siquiera pestañe mientras lo miraba, una vez apreciaba lo apuesto que realmente era, su piel fuera de cosméticos o maquillaje siendo un tono bronceado, no tan pronunciado como Tae pero si agradable. Sus ojos oscuros, enigmáticos, misteriosos y genuinamente mágicos con el poder de derretir el hielo de una persona arisca, encender el alma fría de alguien desconsolada y aparentar calma. Su manera de hablar, unas veces bromista, otras sería, algunas profunda y sencillamente en mi lugar, tan madura que llegaba a confundirme si realmente poseia la edad en decir tener. Me conmueve, me mueve y ejerciendo el poder posible, logra descolocar todo mi mundo de cabeza. No solo eso, porque en el instante de chocar nuestras pieles siento una fuerte garrafa de electricidad inunda todo mi ser, dejandome descolocada y un poco nerviosa.
Oh… esto no es bueno, repito, no es bueno.
— ¿Alguna vez tomaras nota de alguno de mis consejos? — me recrimina burlón, sentandose a un lado de mi al instante de darle un sorbo a la lata. Se trata de café, uno por cierto amargo y fuerte. Sirve de catalizador de mi borrachera. — no haces mas que llevarme la contraria siempre, hasta cierto punto, me fastidia.
— Tengo que volver. — menciono, suspirando y medio sonriendo a su dirección. — ¿O quien recogerá mis cosas?
— Es tarde, las chicas como tu no deberían de estar a altas horas de la noche solas. — dice frunciendo el ceño. — es peligroso.
— ¿Qué? — pregunto, dejando la lata a un lado y girandome completamente a su dirección, asombrandolo con mi comportamiento. — ¿Vas a acompañarme hasta mi departamento?
No se donde he sacado a esa mujer capaz de mirar a los ojos a un chico, sonreirle de forma sarcastica y manejar la situación a su antojo que ni el mismo Kookie es capaz de tragarselo. En su lugar, queda tan helado como un tempano de hielo, dificultando un poco las cosas para responderme.
— Olvidalo, galleta infernal. — rio divertida, aunque la situación no lo amerite. — estare bien siempre y cuando agarre un taxi que me lleve directo a casa. No es tan tarde, aun no han dado las dos.
— ¿Y tu me permitirías acompañarte a tu casa? — pregunta dudoso, provocandome girar con el ceño fruncido de la confusión. ¿Eso debe de preguntarse? — ¿Lo harías?
¡Comprendo! Un poco de cultura Asiática por favor, donde los códigos de respeto estan al nivel supremo llegando a ser absurdos en mi pais, en realidad, en el continente americano entero. Sin embargo, no puedo dejar de percibir ese aire dulce emanado de este dulce niño metido en el cuerpo de un hombre, una vez mas, su rostro se baña en el atractivo completo que derriba mis murallas sin dejar ninguna de pie. Asi que, tomando el atrevimiento del momento combinada de alcohol bailando en mi sistema, sujeto con una mano su rostro agraciado y con la otra, sus dedos fríos al igual a los mios en un intento de sostenerme de algo. No me juzguen, estoy borracha y loca, combinaciones totalmente incompatibles.
— ¿Desde cuando te convertiste tan adorable? — le pregunto, él no se mueve ni nada, solo se mantiene en un shock sostenible. — ¿Y a la vez tan guapo? Cuando te comportas como un chico de tu edad me haces reir a gusto, al mostrarme tu lado maduro me desarmas y al intentar protegerme, simplemente… me conmueves. Tu, realmente eres asombroso, jamas lograre descifrarte por completo.
— Noona. — pronuncia con voz cansada, como si le dificultaran hablar. — ¿Estas colocandome a prueba?
— ¿Eh?
— Justo ahora tengo unas grandes ganas de besarte. — confiesa y sorpresivamente, no me da vergüenza, sino una extraña anciedad en el pecho y estomago. No se como tomarme eso. — se que has dicho el tomarlo con calma, pero… pero… sinceramente se me hace impidiendole llevarlo a cabo cuando me dices cosas como estas. Que sea observado asi por ti, me llena de mucha felicidad.
— Podria ser producto del alcohol. — le recuerdo, siendo muy sincera.
— No me importa. — me sostiene con sus dos manos el cuello, bajando dos tonos su voz y acercandose tan peligrosamente, que ansio ver hasta donde es capaz de llegar. — dicen de los borrachos ser mas sinceros debido al alcohol. Estoy satisfecho de conocer estas pequeñas verdades de ti, a si sea teniendote en este estado.
— Has dicho ser peligroso para una chica como yo, estar a estas horas de la noche sola. — menciono con ironía, notando una sonrisa en el chico divertida ante mi ocurrencia. — pero creo que en estos instantes, no encuentro nada mas peligroso a ti, galleta infernal.
— Quizás si lo sea, Victoria Noona. — hizo un amague con sus ojos, fijándose en mis labios y después sosteniendo mi mirada. — solo quizás.
Entonces, al mínimo instante de medio rosar nuestros labios en una actitud totalmente mutua, algo dentro de mi se revolvio por completo dandome la sensación del asco. Antes de poder embarrar de mi porquería al menor de Bangtan, lo empuje con fuerza lejos de mi ocultando mi boca entre mis manos y girando de manera brusca detrás de mi, vacio todo lo que se alojaba en el estomago. El pobre Jungkook no entendiendo nada de lo ocurrido, quedó unos minutos desparramado en la silla de cemento hasta que se decidió en darme unas palmaditas en la espalda, esperando aliviarme un poco, pero no, las arcadas cada vez eran peores donde el olor a alcohol me provocaban mas asco. El chico tenia razón, necesitaba volver a casa. J-hope salio del establecimiento poco después, encontrando una escena digna de una tira cómica en el anime, tambien de un dorama y mas lejos aun, de una comedia norteamericana reflejando que la protagonista es un asco en el arte de beber. Nada alejado de la realidad, porque realmente lo soy. El muchacho preocupado, va a nuestro encuentro preguntando si estoy bien, una pregunta algo absurda tomando en cuenta en el estado deplorable en que me ha visto. Jungkook marca lo obvio del momento, beber ha sido una fatal idea mas si tengo cero experiencias con el Soju, mejor haberme dado coca cola como el “niño” de los tres.
Frenando un poco las arcadas, me siento en el suelo jadeando y tratando de limpiarme con el dorso de la mano la porquería de mi cara, pienso en lo fatal que me siento y el deseo de volver a casa de inmediato. La fiesta ha acabo para mi, solo necesito una ducha, un té de esos que solo me hacia mamá para frenar mis dolores y recostarme en la cama hasta el otro día. Claro, podria hacerlo si volvemos a la compañia para recoger mis cosas. Jungkook sobando mi espalda con tranquilidad me pregunta si aun queda algo adentro, me es imposible responder a ello porque de pensar en comida, como un ejemplo, las arcadas vuelven y la porquería ataca nuevamente. J-hope se ofrece el buscar un taxi para mi, de estar Jin con ellos la situación seria mucho mas fácil al tener carro, pero estando ellos tres solos la cosa es distinta.
— Llamalo, hyung. — le sugiere el mas chico aun permaneciendo a mi lado, de lo agotada que me encuentro coloco mi cabeza sobre su hombro. — necesitamos de su ayuda. Oye, Noona, ni se te ocurra dormirte en este sitio.
— No lo hare. — murmuro, no lo admitiré jamas pero este niño es comodo.
— Esta bien, aunque dudo el darnos una mano. — con el tono en decirlo suena preocupado. — ellos dictaminaron no ayudarnos con el plan.
— Pero no se trata de eso. — replica Kookie — es Noona que esta entrando en un estado casi comatoso, dudo mucho llevarla en un taxi hasta su depertamento. A todas estas, ¿donde vive Noona?
Par de idiotas, pensé medio riendome en el proceso, planeando llevarme a casa pero no tenían ni idea donde vivía. De todas maneras, J-hope le marco a Jin en un intento de conseguir su ayuda, este le contesto de inmediato a lo cual sostuvieron una conversación no mayor a los cinco minutos, llegando a la conclusión de llamar a la jefa Park para averiguar exactamente donde vivía, ya que mis compañeros de oficina no estaban en ninguna parte, la otra idea era llamar a Sun Hee mi buen amigo, pero el plantearlo le revolvio las tripas. Simplemente optaron a la jefa, cosa en parecerme altamente peligrosa, mas tomando en cuenta tomar licor en horas laborales, de llegar a oidos competentes sería cruelmente despedida. Asi, de esa manera, se me escaparía de las manos un empleo formidable con personas grandiosas. Me devolví incomoda en mi improvisado lugar en el hombro de Kookie, musitando por lo bajo encontrarme bien para irme a casa bajo mis propios pies, aun asi el chico me detuvo diciendo quedarme quieta y no dar problemas. ¡Este jovencito! Solo esperen a encontrarme mejor, le dare un escarmiento de jamas olvidar en su vida, asi evitara responderle a sus mayores.
A cabo de unos minutos, perdi el conocimiento, no supe de nada mas salvo la calida mano de esa persona en mi rostro, era tan suave como el tersiopelo, delicado al igual que un bebé y dulce como la miel. Mi mente no recreo una imagen de esa persona, simplemente la dejo tal cual a una sombra, quien me cuidaba y velaba por mi en sueños. Suspire a gusto apretandome mas a su agarre, hacia bastante tiempo de sentirme a gusto con alguien, no después de Adrián, pues al reflejarme en sus verdes ojos sentía un nerviosismo nato y genuino, como si no supiera manejar las emociones emergiendo de mi. Ahora, con esta persona, no solo me siento conectada igualmente a gusto, porque pareciera estar acariciandome el alma en lugar de la piel, reparando con su dulzura los daños que otro ocasiono y con su dedicación, dejando una marca permanente de su paso en mi vida. Espero y no se vaya, espero y no se detenga, sobre todo, espero y no me deje, eventualmente terminan marchandose para dejarme una vez mas presa de mis demonios y amargura, ya no quiero ese estilo de vida. En realidad, deseo sostener su mano fuertemente, mirarlo directamente a sus ojos y sonriendole dulcemente decirle necesitarlo, mas a cualquier otro chico en la vida. Realmente, realmente lo necesito ¿Se quedaría a mi lado? Al parecer esa persona lee mis pensamientos, porque depositando un suave beso en mi frente parecido a una caricia, me susurra con claridad que de ahora en adelante no va a soltar mi mano, él me acompañara para siempre solamente tengo que ser paciente, pronto estaremos juntos. Sosteniendo esa promesa, me lanzo con los brazos abiertos al Morfeo donde me recibe gustosa, empezando a tener sueños de sabor al arcoiris y de color purpura.
Un fuerte ruido de una licuadora me despierta de golpe, me siento rápidamente en lo que debe de ser un sofa amplio sujetandome la cabeza, esta partiendose en dos, seguidos de ver al mundo girar a mi alrededor. ¿Qué demonios? No recuerdo haber hecho la gran cosa el día anterior, solamente… oh, demonios, demonios, demonios. ¿Qué carajos hice anoche? La figura de una jovencita se para delante de mi, esta me mira con ojos agudos al extenderme un vaso de un contenido rojiso, estamos hablando de mi prima Andrea. De hecho, si miro a mi alrededor noto que me encuentro a el departamento de las dos, cosa en parecerme curioso porque la última cosa en registrar mi memoria es el dormirme en el hombro de Jungkook y… y… ¡¿Y qué paso luego?! ¡Argh! No puedo recordar nada aunque me esfuerce, me duele mucho la cabeza y tengo ganas horribles de vomitar. Mejor empiezo a sostener la bebida de ofrecerme Andrea, de lo contrario, me la lanzara a la cara en cualquier instante.
— Gracias. — susurro suave, muy suave demostrando estar quebrada y ronca.
— Quedate hoy todo el día en cama. — sugiere mi prima, mirandome con reproche. — Bighit te dio libre hoy, saben que estas “enferma” y en cuanto a la Universidad… Sun Hee te cubrirá.
Mierda, Andrea hablando en coreano fluido, debe de estar muy enojada como para hacerlo y mas sin errores. Debo haber sido una loca total.
— ¿Qué mierda paso anoche? — murmure en español, sosteniendo mi atolondrada cabeza al mismo tiempo de darle un sorbo al jugo de tomate, al menos estaba bueno.
— Vomitaste encima de Suga. — comenta como quien no quiere la cosa, haciendome escupir el jugo que acababa de beber. ¡¿Qué?! ¡¿Qué coño hice?! Oh, mierda, Yoongi va a matarme… ¡Va a matarme de verdad! — Quita esa cara de tragedia, no ha sido para tanto, al menos ni recuerdas las cosas vergonzosas que le dijiste a Jin o atraerte la voz ronca de V.
¡No! ¡Por dios que no! Ahora si quiero morir, ser tragada por la tierra o coger un avión de regreso a Venezuela, refugiarme en los brazos de mamá y jamas salir de ellos. He pasado de ser una borracha risita a una atrevida, es una evolución claramente alarmante si lo miras minuciosamente.
— Al… al menos dime que la jefa Park no se entero de esto, solo, dímelo. — le rogue.
— No, a mi me llamo una tal jefa Yang. — contesto tranquila, aliviandome un poco el alma porque se trataba la amable señora del vestuario. ¡Salvada! — que a su vez fue localizada por los chicos de BTS, un Suga desesperado del asco y un Jin demaciado en las nubes para manejar, asi que, concluyeron en solicitar las habilidades de Sun Hee en el manejo.
¿Llamaron a mi amigo en medio de la noche? Que pena, que vergüenza, que… ¡Que de todo! Oculte mi rostro entre mis manos evitando dar contra la realidad, estaba en pánico al descubrir todas las payasadas hechas la noche anterior, unas que ni siquiera recordaba. ¿En verdad le admití gustarme la voz de Tae? Digo, no miento en realmente atraerme, pero para decirla a los cuatro vientos tal confesión… es demaciado para mi. Ni mencionar las posibles cosas vergonzosas en decirle a Jin, espero haberlo halagado o algo parecido, decirle ser apuesto, tener un cuello increíble, un rostro agraciado… ¡Olvidenlo! Al menos no le vomite encima, claramente en el instante de encontrarme de nuevo con Yoongi me matara, incluso puedo imaginar su cara de asco completo al hacerle tal caso, incluso en el ahora, debe de odiarme.
— ¿Ya has parado de sentir pena por ti misma? — pidió saber Andrea, escuchandola regresar a la cocina. — te digo que dejes esa cara de tragedia, considera que las cosas pudieron haber sido mucho peores a cualquier otra.
— ¡Por supuesto! — frunzo el ceño, abrazando mis rodillas sin necesidad de moverme. — Dame un gran ejemplo de lo “peor” de esta situación.
— Amanecer en una de las camas de ellos. — menciona claro y contundente, dejandome sin respiración. ¿Es lo que estoy imaginandome? — no te hagas la tonta que sabes a lo que me estoy refiriendo. A todo esto, ¿como van las cosas con galleto? Aunque no tuve la oportunidad de verlo anoche, es mas, no conocí a ninguno, sé que estas ocultandome detalles de tu relación con él. Vamos, habla.
De pronto, una imagen de nosotros bajo la infinita noche cayendo sobre nuestras cabezas golpeo mi mente, teniamos nuestros rostros cerca, muy cerca, al punto de chocar alientos y reconocer el pensamiento del otro. No estaba nerviosa, menos apenada, simplemente deseaba con todas mis fuerzas el unir mis labios con los de él. ¡¿Pero que coño significa eso?! No, no, no, esto no esta ocurriendo, para nada esta ocurriendo, eso de ahora fue producto de mi imaginación atrofiada, alocada y borracha. Si, es eso… ¡Tiene que ser eso! Pero, una vez mas, la sensación de los tersos dedos de Kookie sosteniendo mi rostro bombardeo mi ser, cuerpo y mente, haciéndolo latir a un solo ritmo el suyo. El rostro lo sentía ardiendo, mi estomago nervioso, ancioso de esas imágenes que aparentemente narraban lo ocurrido la noche pasada, lo malo de todo es que ni recuerdo tener esa tenacidad tan lasiva para ceder a sus encantos, omitamos la primera vez y la segunda porque fueron actos de un solo lado, en mi memorias distorcionadas he sido la de dar el primer paso. ¿Eso quiere decir que me gusta Jungkook? No, no lo creo, aun es muy pronto para pasar algo así, mas al seguir teniendo ese concepto de mi misma. No obstante, el nerviosismo sigue palpitando en el aire, haciendo sospechar a Andrea de mi silencio prolongando a su pregunta. En realidad, en ningún punto le estoy ocultando algo de lo acontecido con Jungkook, porque ni siquiera pasa una historia entre ambos, he entendido el gustarle pero aun estoy estudiando que ocurre conmigo y ha donde me llevara todo esto.
— ¿Vas a quedarte callada? Mira que el que calla otorga. — se asoma a mi rostro y al ver mi expresión, suelta un suspiro tomando asiento a un costado mio, pensativa. — ¿Qué te paso ahora?
— Le gusto. — susurre sin mas, como si fuese un secreto de estado. — en verdad le gusto.
— Si… este… no es nada nuevo en la historia, Victoria. — recreo con ironía infinita, porque es muy obvio.
— En verdad le gusto, me lo dijo directamente pero… yo… aun… — moví mi cabeza hacia los lados en señal de negatividad, no sorprendiendo en nada a mi prima. — ya lo sabias de ante mano, Andrea. Me cuesta pensar en corresponderlo, no se trata de la edad, deferencia cultural u otra cosa excusa de mi mente.
— Eres tu, y… una combinación rara de Adrián. — dijo dando en el blanco. — pero debes tomar en cuenta que aqui en donde te encuentras, jamas vas a volver a verlo, pasa la pagina y sigue avanzando en la vida.
— Lo se. — esbozo una sonrisa triste en los labios, Andrea mantiene su inquisidora mirada sobre mi para estudiarme y detallarme. — quizás la otra parte de no poder corresponderle es en verme en lo mas mínimo como prospecto a gustarle, no solo a él, sino a cualquier hombre hermoso en pisar la faz de la tierra. Jungkook sito tener una imagen bastante estropeada de mi misma, el tener poco amor y autoestima. Le di la razón, porque quizás, desde aquel fatídico día al enterarme de la verdad, todo cambio drásticamente de color.
Andrea asintió en silencio, pensando tal vez en agarrar un avión de regreso a Venezuela, manejarse por la bajos mundos solo para averiguar la dirección de Adrián, asi matarlos con sus propias manos. En un inicio ella me advirtió de los tipos como él, con personalidad de cordero frente de alguien, pero detras un lobo innato para mentirle a la gente, se caracterizan por ser mujeriegos y no permanecer un un lugar permanente. Además de un dato importante, en la vida no existe primordial propósito mas a satisfacer sus propias necesidades, las de otros, son simple sobras. El comprender esas duras declaraciones después de enterarme de la verdad, me hizo parecerme una real idiota, una de esas niñas fáciles de manipular y de mente blanca al igual a un lienzo. Gracias a eso aprendí muchas cosas del amor, la primera, no entregarlo toda de un vez, y la segunda, que si el karma existía, tarde o temprano Adrián pagaría cada una de sus fecherias y yo, estaría viviendo en Japón, en la encantadora tierra del anime. Aun estoy a tiempo de hacerlo, de mandar al demonio a todo lo correcto y seguir con lo claro. Aunque, por supuesto, durante el camino empinado de esta dura y empinada vida, encontré otras prioridades en necesitar de mi atención, un ejemplo claro es mi familia. Ahora, mas que nunca, es mi motor para seguir adelante, todo vendrá a su tiempo, al menos, eso el que dice mi mamá y confió plenamente en ella.
— Al menos no niegas el gustarle. — suspira con resignación, dibujando una media sonrisa en sus labios. — coloquemos eso como un proceso.
— ¡Oye! — replique.
— Todo tiene su proceso para sanar, Victoria. — me dice en un tono bastante duro, serio y con ojos agudos. — estoy segura que si galleto te quiere de verdad espera toda una eternidad por ti, no demostrando poseer mucha prisa.
— Eso dijo… — susurre cohibida.
— Bien, en tanto las cosas contigo se calma aprovecha las virtudes de gustarle a una estrella del K-pop. — hablo como si ocultara un plan macabro detrás de su expresión.
— Suena a algo que haría Valentina…
— ¡Pues bienvenido sean sus consejos!
Andrea termino por contarme completa la historia de lo ocurrido anoche, luego de perder la conciencia en el hombro de Jungkook, J-hope se volvió algo histerico porque Jin no aparecia con la ayuda de la jefa Park, consideraron ser olvidados e ignorados por sus propios compañeros. Como no despertaba, el Maknae con algo de suerte me cargo en su espalda al igual a los doramas que tanto adoro ver, tengo un sueño tan pesado que en ningún momento desperté o respondi a uno de sus llamados, solo me aferre a su cuello en el puro instinto de sostenerme y no caer. Es una nueva habilidad en mi, pensé sin dudar al escuchar a Andrea contarmelo con algo de burla, porque ella mas a nadie conoce mi potencial al conciliar el sueño profundo sin ser interrumpida mas. Siguiendo con el relato, caminaron unas cuadras para conseguir un taxi, pero deben saber algo predecible en este tipo de situaciones, cuando estas buscando algo este no aparece. Si, ni un alma pasaba en esa calle, induciendo mas el nerviosismo en J-hope porque el Jungkook se mantenía controlado. Entonces, finalmente, Jin apareció con los demás en la compañia de la jefa de vestuario explicando el porqué su tardanza, siendo sencillamente no hallar con la jefa Park. Inmediatamente Suga intento ayudar a Jungkook para sostenerme, este me entrego tranquilamente alegando encontrarse cansado de sostener una roca, al pesar de ser delgada pesaba bastante. ¡Oye! ¿Qué esta insinuando ese mocoso? ¿Qué estoy gorda? ¡¿Eso es?! De todas maneras, antes de reclamar algo, Andrea mantuvo el ritmo de su relato comentando tener el apoyo de un incondicional Jin, seguido de un V reprendiendo a su compañero de grupo, ya que las personas inconscientes tienden a doblegar su peso normal, es lógica básica. La verdad, no se si tomar eso como insulto o ayuda de su parte.
Luego de aquella discusión sin pies o cabeza, Tae examinó un poco mi rostro llamandome para ver si despertaba, Jimin igualmente contribuyo a ello, consiguiendome nada mas a silencio de mi parte. RapMon tomó la iniciativa de irnos a la compañia, debían de hacerlo al final de todo porque solo se escaparon, Jin manejaría y la jefa Yang ocuparía su esfuerzo en despertarme. ¿Adivinan qué? Si que abri los ojos, pero solo para halagar la voz ronca de Tae tan atractiva, profunda y seductora (aunque no estuviera hablando) seguido de dictaminar un aspecto realmente elegante en Jin, su rostro bien parecido. Todos los miembros quedaron en completo shock, ni decir de los mencionados, por ejemplo el hyung de todos, no tenia palabras en su boca y bailaban los colores en su rostro de la vergüenza que poseia, en parte Tae, parpadeando sin digerir lo que ocurría en frente suyo fue pelliscado en las mejillas por Jimin, tratando de volverlo a traer a la realidad. Nam sacudiendo su cabeza, le pidió entre risas a Yoongi el ahora sostenerme él, no sabía a que demonios venia todo eso pero tenia toda la pinta de vomitar y perder la conciencia, el pelinegro hablando ser una exageración se rehusó de escuchar a su amigo, cosa que se arrepentiria de por vida, pues justamente al terminar de hablar mi rostro se volvió verde y vacíe lo poco que poseia guardado en mi estómago encima de la espalda de Suga. ¡Madre de dios! Ese muchacho va a matarme, murmure escondiendo mi rostro entre mis rodillas, evitando continuar mas con el relato de ultratumba de mi prima, cuya finalidad es hacerme sentir peor o mas bien, asquerosamente peor. Es decir, Min Yoongi, es conocido por su caracter fuerte, conmigo no ha sido ninguna perita en miel y ha tenido una postura recia, ahora tomando en cuenta el acontecimiento borrachuzo de mi inresponsable ser, va a pensar de forma detallada como matarme lentamente… ¡Lo intuyo!
Al pesar de evitar seguir con el relato, Andrea continua contando como si no estuviera actuando asustada, habla de un Suga totalmente asqueado a la par de molesto, primera vez en ayudar a una mujer en estado de hebriedad y consigue un agradecimiento como este. Su mejor amigo J-hope, intenta calmarlo en tanto con ayuda de Jimin y Tae, me quitan de la espalda del pobre pelinegro y entregandome en brazos de RapMon, hablandole de no estar plenamente en mis cabales y no ser mi culpa. No obstante, Suga le recrimina a su amigo el no poder evitar que tomara, es decir, obviamente aparento ser tan bueno bebiendo alcohol como lo sería en el ruso, mas aun, el iniciar tomando Soju no era una idea precisamente buena sino estúpida. ¿Quien demonios se le ocurrió? Hoseok bajando la cabeza apenado, se disculpo por haber tenido la peor idea de la historia, su intención no era hacer un desastre de proporciones garrafales, sino hacerme sentir como y mostrarle algo propio de los coreanos. Lamentandolo mucho, termino con este resultado. Jungkook intervino finalmente admitiendo ser su culpa, no debió permitir ir tan lejos a sus dos mayores pero del mismo modo, no es nadie para cuestionar las ideas de los demás. Jimin frena el cuestionamiento de todos, repartirse la culpa no solucionara el problema y ellos deben de reportararse en menos de cinco minutos al mánager, debían moverse y regresar a la compañia rápidamente. Después tendrían tiempo de cuestionarse lo sucedido.
Habiendo asentado cabeza, subieron a la camioneta de la jefa Yang que observaba todo muy comoda desde su asiento de piloto, acomodandose magicamente los siete muchachos y yo adentro. Andrea no sabia los detalles del orden que tuvieron, pero asegura por medio de la amable mujer el tener a mi lado a Jin, Tae y Jimin, los otros se destribuyeron como quisieron. A mediados de las dos y media de la madrugada, fue llamada por la jefa Yang avisandole el encontrarme en un mal estado de embriaguez teniendo como consecuencia mi estado de inconsciencia, mi prima alarmada de tal noticia llama a Sun Hee para tener su ayuda confundiendome por completo el relato del principio proporcionada por ella misma, seguramente lo dijo para fastidiarme un poco mas la vida, le encanta exagerar las cosas para hacerme sufrir. En fin, mi amigo acudió a su llamado y juntos fueron a recogerme en Bighit, en ese instante no había rastro de los chicos solo la amable mujer acompañada de algunas de sus ayudantes que le daba una mano, Andrea preguntó como aconteció todo y le fue relatado lo que estaba diciendome. Sun Hee fue el encargado de cargarme hasta el sofa, acompañarla hasta bien tarde y el cubrirme en la Universidad, le sugirió prepararme un jugo de tomate y tomarme con calma el estado que me encontraría. Ciertamente no miente, estoy hecha una porquería en todos los sentidos, tanto fisica como mentalmente y aparte de todo, quiero dormir una eternidad. Mi prima leyendo mis pensamientos, señalo hacia el pasillo donde estaba mi habitación, necesitaba seguir descansando para reponerme y estando despierta no ayudaba en nada. Le doy la razón, ni le voy a llevar la contraria.
Sosteniendo con una mano el jugo de tomate y con la otra mi cabeza, camine lo mas lento posible hacia el pasillo mas largo en transitar en la vida, considerando ser producto de mi cruda mañanera al beber ni siquiera tanto, de ese extraño licor. ¿Pero qué demonios? ¡Mi estado no era para tanto! Ni siquiera las inconclusiones del relatado de Andrea, en la vida podria insinuarme a alguien y no recordarlo, menos el vomitar encima de Yoongi sin antes no valorar mi vida. Seguramente me toma del pelo, si debe de ser eso, me toma del pelo. Entrando a mi habitación, dejó el jugo de tomate encima de la mesita de noche y me desparramo en la cama sin vida, mi cabeza me martillea constantemente y el estómago lo siento revuelto, mejor no desayunar nada porque eso tendra resultados indeseados. Me hago un ovillo entre las frasadas y las almuhadas de la cama, esperando el cesar de los malestares de mi cuerpo, se supone que la noche anterior era una reunión para ayudar a Young pero resulto en otra cosa. De sentirme bien reiria a carcajadas, soy realmente un iman de los desastres que podria haber empujado Bangtan a una mal pasada, es un milagro el no haber sido descubiertos ayudandome en mi borrachera, de lo contrario estarían en todos los periódicos y redes sociales. Fui una inresponsable, solo pensé en mi sin considerarlos a ellos y sus imaganes publicas, de haber sabido la jefa Park del incidente sería una desempleada mas de este pais. Eso tampoco es beneficioso para mi en lo absoluto, mas considerando quienes depende de mi en Venezuela, mi amada familia. Saboreando la angustia de reprimiendas de la empresa donde trabajo, me quedó dormida abrazada a la almuhada esperando a no desatar una enorme tormenta, una que saldre herida de pies a cabeza.
Al despertarme son pasada del mediodía, me siento mejor y no tengo jaqueca hasta los dolores estomacales han cesado, tomo asiento sobre el colchón sacudiendo un poco mi cabello ya de por si alborotado, aun sigo sin recordar lo ocurrido la noche anterior y sinceramente tampoco tengo ganas de hacerlo. No tengo idea si sea una buena idea revisar el telefono, puedo tener mensajes de los chicos y no de ellos son los últimos en querer sabes, aun debo de hacer algunas cosas y entre ellas se encuentra ayudar a Young. Tal vez desde el comienzo fue una idiotes meter a Bangtan en esto, ni siquiera tuve la aprobación de la mayoría de los miembros, solo de dos, los cuales termine haciendo una locura total. Tampoco puedo retroceder el tiempo, lo hecho ya ha quedado. Me levanto de la cama sujetando el jugo de tomate y tomandolo de un solo trago, aun poseo algo de vértigo en el cuerpo al caminar, pero al menos sere capaz de llegar al baño sin vaciar mi estomago. No escucho nada proveniente de la cocina o alguna parte del departamento, seguramente Andrea ha salido a trabajar, creo haberla escuchado decir necesitar ayuda extra en la cafetería estos días, han asistido muchas personas y mover el fluido de personas no esta de demás. Suspirando al meterme al baño, decido que es momento de darme una ducha y ocuparme de mi misma luego del desastre de anoche.
Después de unos minutos, ya duchada, vestida y recuperando algo de los años pedirdos ante mi descuido monumental, voy a la cocina a prepararme un bocadillo mañanero o tardecino, como sea, dudo que mi estomago soporte algo fuerte por lo que me hago una sopa. Quizás casi nadie de la familia lo sepa pero, mamá es un asco en el arte de hacer sopa, quien lo hace divinamente es mi abuela Maria, ella te la prepara tan deliciosa que terminaras por repetir mas. En general, no soy muy amiga de la sopa, me gustan las cremas y esas mamá si las hace de infarto, antes de irme de Venezuela le pedi enseñarme como hacerlas y amablemente lo hizo. Aunque eso sirve para cuando estas enfermo del estómago o de gripe, no estoy precisamente en alguna de esas dos categorias y no creo tener lo suficiente de ingredientes para hacer una, pero si algo tan sencillo como sopa me calmara. Estando bien cocida o lo suficiente concentrada con sus vegetales, la pago sirviendome en un cuenco y sentandome frente de la mesa de mármol de la cocina, ese que sirve como comedor. Le doy el primer sorbo percatandome no estar nada mal, tampoco es la genialidad hecha por la abuela María, pero calmaran los gruñidos de mi descompuesto estomago, no se de que rayos hacen ese Soju pero en definitava, al reino de los cielos no pertenece. La próxima vez lo pensare dos veces antes de hacer tal locura, los efectos secundarios son atroces.
Doy un vistazo al apartamento solitario, sin un alma salvo la mia y empiezo a sentirme inquieta, no me agrada en lo absoluto la soledad, provengo de una familia numerosa y estar asi sin nadie alrededor me deja de mucho pesar. Pienso en que podria llamar a mamá, pero considerando las zonas horarias alla debe de ser madrugada ahora, no creo que recibir una llamada a esas horas sea una buena idea, menos si se trata de tu hija encontrada en la otra parte del globo terráqueo. Tengo que ocupar mi mente en otra cosa. Acabando la sopa, lavo los utencilios utilizados y me siento en el sofa grande encendiendo el televisor, podria encontrar un dorama decente que ver o una pelicula, mientras espero a Andrea llegue del trabajo. Sin embargo, mientras mas paso los canales no encuentro nada bueno que mirar y me frustró, acabando el control remoto lejos de mis manos entre uno de los cojines del sofa. Esta listo, pienso al apoyar mi cabeza en el respaldal del sillón, hoy sera un día bastante aburrido y sin nada interesante por hacer mas a dormir. Solamente ocurre algo importante, no tengo en lo absoluto sueño.
Finalmente saco el maldito telefono de mis pantalones pijama encendiendo la pantalla, encontrandome con mensajes de los chicos de Bangtan, Sun Hee y Young Lee, el chico que es compañero de Andrea en el trabajo. Tomando asiento rápidamente, ignoro los demás textos y me centro en el de él, no dice mucho en realidad, salvo conocer que hoy no estoy muy dispuesta y he tomado un descanso en casa. Eun ha estado rondado la cafetería hace unas horas, ha dicho ayudar mas en el trabajo debido al movimiento masivo de clientes, pero no ha tocado el tema de sus sentimientos, esta claro de estar evadiendolos pero el ser un incidente no es una buena idea, al menos, no con ella. Aun asi, respondiendole con agilidad asombrosa, le sugiero sentarse con Eun a conversar seriamente y puntualizarle las cosas sin rodeos, con ello me refiero al seguir jugando con los sentimientos de los hombres, comprendo perfectamente el sentimiento de resentimiento hacia quienes jugaron con ella, pero por ello no se va a entablar a pagarla con todo aquel hombre en acercarsele. Tiene que olvidar, pasar la pagina y cambiar, no por alguien mas, sino por si misma. Young Lee no responde enseguida, se tarda en hacerlo por unos minutos, mientras tanto decido dar un recorrido por los textos de Bangtan que van desde disculpandose, por parte de Hoseok, hasta recuperarme pronto de Jin. El mas alarmante es de Yoongi, no amenaza con matarme o algo parecido, simplemente en darme un sermón que jamas olvidare cuando vuelva a verme otra vez, alguien debe de enseñarme que las bebidas alcohólicas no son juego de niños, si simplemente no se manejarlas tendría que rechazarlas, no digerirlas como una loca. Frunciendo el ceño algo ofendida, respondo que no tome una botella completa y, por supuesto, no soy una loca por el alcohol, simplemente quería probar algo de lo que hablaban mucho. ¡¿Qué hay de malo con eso?!
“Tu cero tolerancia, eso es lo malo. YG”
¡Argh! Me trata como si fuera una niña malcriada, una incorregible y bastante tosuda. Perfecto, juguemos el mismo juego.
“Siento informale Mr. Yoongi, que no soy intolerante al alcohol, si bien el Soju no es precisamente mi aliado, para otro tipos si lo soy, un ejemplo… ¡La cerveza! Vic”
“No me importa si puedes soportarlo, eres una chica, cuida un poco mas de tu imagen por favor. YG”
“De acuerdo, en eso te dare la razón y me disculpo por el espectáculo de anoche que no logro recordar, pero por pura curiosidad… ¿Qué clase de chica debería de ser? Vic”
“Esa respuesta no la tengo yo y lo sabes. YG”
“¿Qué va con eso? Vic”
“¿No deberías estar durmiendo? En lugar de perder el tiempo conmigo, enfoca en descansar que bien que lo necesitas. YG”
“Eres insufrible ¡No tengo sueño! Ya he dormido toda la mañana, he despertado, comido algo ligero… ¡¿Por qué demonios te digo esto?! Se nota que debes de estar muy ocupado, siento estar fastidiandote. Vic”
“Si, mejor habla con J-hope, él podria escucharte mejor que yo. YG”
¡¿Como?! ¡Esto no puede ser verdad! Realmente Yoongi es insufrible, parece resfalarle todo, inclusive cuando me disculpe de lo ocurrido anoche, le dio completamente igual. ¡Necesito respuesta de su parte! No una indeferencia premeditada, que le he colado sentimiento y corazón donde simplemente les dio un manotazo, tal cual a hacer unos mosquitos fastidiandole la vista. Frunciendo el ceño, le marco a llamar esperando ser atendida por él, cosa en ser una perdida de tiempo, fui atendida por la contestadora. Volvi a marcarle dos veces, las cuales tuvieron el mismo resultado, en resumidas cuentas, apagó el celular. Con la vena palmitando en mi frente, le mande un texto a Jimin y J-hope al crear un grupo en Whasspad, teniendo como finalidad desahogarme. Sorprendentemente, el primero en responderme fue el cabello champán utilizando un sin fin de emoticones tratando de disculparse, lo de anoche fue en parte culpa suya y pudo terminar en algo peor a vomitando en medio de la madrugada encima de Yoongi, quien debía de disculpar su actitud algo pedante, pues se encontraba ayudando a una famosa cantante a componer una canción. De acuerdo, frenemos un poco aqui la historia porque hasta los momentos, nunca ha sido relacionado con alguna fémina el mas reservado de todo Bangtan, algo en entrarme la curiosidad. Sin embargo, antes de preguntar de ello, Jimin respondió con unos emoticones de sonrisas reprimidas el parecer una niña pequeña quejándose de su hermano mayor con sus padres, Yoongi simplemente es así de directo porque le preocupo, por supuesto tiene un grado de timidez que le impide expresarse libremente, pero no debo de tomarlo personal, él realmente es agradable. Claro, claro, por eso me ha rechazado mis disculpas, tecleo con fuerza infernal esa respuesta. A lo que J-hope dice haber estado apenado, no esta muy acostumbrado a recibir fluidos estomacales encima, menos de una chica tan hermosa como yo, aparte de sentirse asqueado al tener una disculpa mia, debió de estar confundido.
“Ustedes son raros. Vic”
“¿Y por que lo dices? JM”
“Si ¿Por qué? J-HOPE”
“No creo que sea algo bueno recibir vómito encima, menos de alguien como yo, Yoongi esta molesto de mi descuido y todo lo que hice anoche. Él mismo lo ha insinuado. Vic”
JK ha sido agregado
V ha sido agregado
Jin ha sido agregado
V ha sido agregado
Jin ha sido agregado
Aguarden, aguarden, aguarden. ¿Desde cuando pario la abuela? Si este era un grupo cerrado solo para nosotros tres, aqui podria expulsar mis dudas de Yoongi, no es algo que pueda conversar con los demás miembros aqui. ¿Saben qué? Aborten la misión. Saliendome del grupo, cierro la aplicación ocupamdome del mensaje de texto enviado hace minutos de Young, diciendome que debería acercarme a la cafetería en el transcurso de la tarde, debería de conocer finalmente la causante de sus delirios. Pensativa de esa invitación, le marco a Sun Hee que es uno de quienes me ha saludado y he ignorado olímpicamente, espero no estar interrumpiendo alguna de sus clases o terminare por sentirme mal.
— ¡He has vuelto a la vida! Pensé que seguías abrazando a tu nuevo amigo el sanitario. — fue lo primero que dijo al descolgar el telefono.
— No es gracioso, Sun Hee. Realmente pensé que me moriría. — le cuento sosteniendo mi frente, los vertigos no han cesado aun. — ayer por la noche me he sentido como la mierda, o algo peor a eso, de existir, claro esta.
— Hace rato hable con tu prima por mensajes. — comenta, ya dejando el tono de un completo idiota. — me ha contado que te había dejado media muerta en el departamento, realmente la pasaste fatal la noche anterior. Por cierto, ya me debes dos.
— Pronto serán tres. — intento no sonar desesperada, pero Sun Hee es el único amigo en contar.
— ¿De qué estas hablandome? — pregunta totalmente confundido. — Omo, Omo, Omo, no me digas que has metido las narices nuevamente donde no te han llamado.
— Por favor, Sun Hee no es tan malo como lo estas pensando. — sonrio como uno de esos comerciales de marca de cremas dentales, siendo innecesario porque no puedo verme. — esta vez no involucra a ningún miembro de Bangtan, solo un compañero de trabajo de Andrea y la chica de sus sueños.
— ¡Por lo mas sagrado! — exclama con exasperación. — ¿Hasta cuando vas a llegar con este tipo de actos de buena caridad Vic?
— Simplemente no puedo dejarlo pasar, Sun Hee. — le digo en tono insistente. — el chico realmente la esta pasando mal. Permitir ver como el amor de su vida se hunde en el mal camino lo tiene desesperado, si existe algo que puedo hacer, lo hare sin pensarlo.
— Demonios, en otra vida debiste de ser monja o una santa. — dice soltando una risas entre dientes, haciendome igualmente reir a mi. — De acuerdo, de acuerdo, te ayudaré pero deberás llevarme a comer pollo frito en el mejor restaurante de la ciudad. ¿Esta bien?
— Trato hecho.
Cortando la llamada, le mando por un mensaje de texto los detalles de la situación con Young y la dirección de la cafeteria, siendo una tontería porque realmente la conoce al saber de que Andrea trabaja allí. Me levanto de mi sillón caminando hacia mi habitación, cambiare mi ropa por algo para salir preferible ser deportivo, por lo tanto un pantalón jeans azul, una camisa blanca con letras en negro, un swuetter rosa pálido y unos tenis blancos, son mi mejor opción de llevar atuendo ligero. Por si el frio persiste, llevo una bufanda de cuadrillos azul cielo y sosteniendo mi bolsa salgo inmediatamente del apartamento. Trato de no correr porque la cabeza aun la siento atontada, creo que debi de tomar una pastilla para eso antes de salir, seguramente cuando Andrea me vea en su lugar de trabajo se molestara, ella me sugiero permanecer en casa y lo primero que hago es contradecirla. ¡Magnifico! Soy un caso nuevo de rebeldía, uno que ni siquiera es justificado.
Saliendo del edificio, escucho el sonido de mi telefono vibrando sin parara, sacandolo al mismo tiempo de mirar hacia los lados en busqueda de un taxi o caminar a una parara de autobuses, contesto el aparato sin siquiera verificar de quien se trataba. Una fatal idea, fatal, muy fatal, porque al escuchar ese tono grave de voz las articulaciones de mi cuerpo se paralizan, seguido de mi corazón latir con fuerza en mi pecho. Demonios, ¿no podía ser menos improdente posible? Hablo de Tae Hyung, porque si mal no recuerdo, Andrea me dijo haberle halagado por su profunda voz dictaminando ser atractiva y provocativa. ¡Ah madre de dios! ¡Protegeme! Estoy a punto de cortar la llamada, hasta que el mismo me pide no hacerlo, entiende perfectamente estar muy avergonzada de lo de anoche pero si realmente somos adultos, buscaremos manejar esto con seriedad posible y igualmente calma, no le debo nada de todas maneras, al estar borracha se cuenta el encontrarme lejos de mis sentidos correctos. Por lo tanto, pasaremos la pagina y seguiremos siendo amigos, no ha sido para tanto, no al menos jamas le vomite encima como a Yoongi. ¡Ugh! Eso es dar justo en la llaga, de hecho, le recrimino el hacerlo porque no es nada bonito recalcar algo que ni siquiera recuerdo, mas teniendo en cuenta la víctima. V rie al escuchar decirle a Suga “víctima”, quizás sus apariencias frágiles le hagan aparentar ser uno, pero en realidad es mas fuerte a cualquiera de ellos, sino tomemos de ejemplo ese día en la sala de recreativos cuando le pateo el trasero a esos malhechores. Oh, si, eso ha quedado en mis retinas para la posteridad, un Yoongi dándole hasta en la madre a esos degenerados pervertidos. ¡Aunque eso no es lo importante! ¿A que debo la llamada de Tae? Seguramente es por salirme del grupo de Wthassapad al mínimo instante de hacerlo él y los demás, en realidad, no se trata de nada de eso. Hoseok y Jungkook estan gravando algunas canciones en el estudio, Jin y RapMon practican pasos de baile con el coreógrafo personal de ellos, al ser lo que mas se tardan en aprender necesitan atención de los demás. Eso les deja a Jimin y él, pensaban en salir a reunirse con sus amigos o familiares, pero estos se encuentran ocupados en sus obligaciones, saben que fastidiar a Yoongi con sus obligaciones como productor tambien son un dolor en el trasero, por lo tanto, hacer una visita a una enferma no estaría de mas.
Vaya, me halaga que me tengan entre sus prioridades pero lamento informarles que me reunire con Young, el compañero de mi prima para darle una mano con Eun y asi salir por todas de eso. V se queda unos segundos callado, quizás pensando en darme un escarmiento verbal como en la otra ocasión al no estar de acuerdo, ni siquiera Jimin lo estuvo y eso que es uno de mis amigos mas cercanos de los chicos. Quizás si me guste involucrarme donde no me llaman, pero es muy tarde para arrepentirme y dar mi brazo a torcer, una vez mas, lo hecho, hecho ha quedado.
— Bien, dime la dirección y allí estaremos. — me dice con determinación.
Lo que dije, me dara un… ¿Qué? ¿No habré escuchado mal?
— ¿Estas seguro de esto V? — le pregunto insegura, temiendo de tener un cambio de su parte.
— ¿Por qué no? — exclama restandole importancia. — Jungkookie tiene razón, si te descuidamos terminaras por meterte en algo mucho peor.
— Oye… no escuches las opiniones de ese mocoso. — le reprendo.
— Como sea, le doy crédito y estare para ti en esta situación. — no se porque escucharlo decir todas esas cosas me ha producido un cosquilleo en todo el cuerpo, creo que los efectos del alcohol aun los tengo en mi sistema. — Ahora, ¿me enviaras la dirección?
— Deben de tener mucho tiempo libre como para ayudarme. — hable cohibida, tal cual a un idiota atolondrada. — ¿Tienen donde anotar?
Habiendo dejado las cosas claras con Tae, fui a la parada de autobuses para agarrar uno de la ruta que me llevara a la Universidad que asistía Andrea, estaba atentada a mandarle un mensaje informándole mi asistencia en la cafetería pero lo reprimi, la verdad aun no estaba lista para mas regaños. Afortunadamente no tuve que esperar mucho, el autobús llego rápidamente y pude abordarlo. Durante el viaje, me comunique con Sun Hee quien debía de asistir a otra clase antes de encontrarse conmigo, diciéndole tener un cambio ligeramente de planes, en realidad si tendríamos otro par de manos para ayuda, cosa en estar bien, porque entre mas personas ayudaran mejor. Mi amigo no respondió, obviamente, pero al verlo seguramente colocaría el grito en el cielo. Aparentemente lidiar con estrellas del K-pop no es lo suyo, tampoco puedo obligarlo a ellos, muchos los ven como fácilmente manipulables o grandes masas de interes monetario, pero Bangtan no es asi, lo puedo certificar al trabajar alrededor de ellos y decir esforzarse mejor a nadie por sus fans, ellos son su motor.
Llego al campus de la universidad luego de unos cuantos minutos en carretera, debo caminar unas cuentas cuadras para llegar a la cafetería de donde trabaja Andrea, miro hacia los lados esperando toparme con Tae o Jimin, pero solo me encuentro con personas desconocidas. Tampoco es que sean difíciles de hallar, entre los simples mortales son fáciles de leer, son hombres hermosos y famosos características difíciles de ignorar. Solo espero que utilicen cubre bocas, las otras veces tratan de no hacerlo olvidando quienes son, causandome múltiples sustos y dolores de cabeza a los miembros del Staff. Son como niños traviesos, mejor tenerles un ojo encima a todo momento, o quizás mas de uno. Sigo caminando tranquilamente entre las áreas verdes, todo aqui es muy refrescante y tranquilo, caso a parte de la Universidad en donde asisto, siendo un corre y corre en cada momento del día. Entre las excentricidades de la presidenta del comité de estudiantes y la exigencia de los maestros, convierten a nuestra casa de estudios en un complejo lugar para la tranquilidad, he considerado eso normal, pues hablamos de un centro educativo no un spa. El instituto donde estudie en Venezuela era bastante concurrido, una planta fisica de un solo edificio, salones repletos de estudiantes, pasillos largos con ventanales que daban a una cancha y armonía brillante casi cegadora, jamas en tu mente cruzaría el desaparecer. Pero ocurrió, una vez el desastre ocupo el pais por completo, el instituto poco a poco fue perdiendo vida, deben de tomar en cuenta que en cualquier institución educativa los estudiantes realzan la planta fisica, sin ellos, simplemente tendrán frio devastador en sus aulas vacías.
Desde altos costos para pagar la colegiatura, hasta el decidir proteger mi familia con el sudor de mi frente al trabajar, cayeron en los hombros de los estudiantes que retiraban la carrera casi a la mitad para irse del pais o quedarse en el haciendo otras cosas, entre ellos el trabajar. Tuve suerte, las mesadas remuredas del tío José y los muchos esfuerzos de mamá cohibiendose de varias cosas, pude terminar de sacar la carrera y luego poder llegar hasta donde me encuentro. Desde luego, le estoy muy agradecida a ellos dos y me gustaría tener la oportunidad de ayudarlos en cualquier circunstancia, realmente les debo la vida. Despejando mi mente del pasado, el celular vibra dos veces avisandome de la llegada de un mensaje, lo saco percatandome que se trata de J-hope disculpandose por no poder ayudarme en el caso de Young con Ji Eun, pero terminado sus asuntos en el estudio le pidieron ayudar a RapMon y Jin, cosa en no ser una tarea en lo mas mínimo fácil. Se necesita de dedicación. Comprensiva de ello, le respondi el restarle importancia, Jimin y V se ofrecieron a ayudarme, con su compañia estaría bien. Claro, aclaro que eso fue un pensamiento ingenuo de mi parte, al menos, antes de estar en conctato con una atmósfera total de tensión.
Frente de mis ojos, dos hombres guapos de la industria del K-pop vestidos de la forma menos llamativa posible, teniendo cubre bocas bajo su mentón de color negro y otro blanco, sentados tomando café con ceños fruncidos. Mientras a mi lado, mi compañero de clases Sun Hee, sosteniendo una mueca digna representación de la Mona Lisa. ¿Qué demonios ocurría aquí? Les aclarare con simpleza esto, Jimin y Tae Hyung en una esquina contraria esperando a mi llegada, y en la otra esquina, Sun Hee en el mismo plan pero empleando una actitud hipócrita. ¿Como se llama la obra? Los seres incompatibles comparten mesa. Colocando una mano en mi frente pienso estar errada al unir a este trio, mi dolor de cabeza volverá nuevamente gracias a ellos y necesito mantenerme firme en mi camino, de lo contrario, fallaré.
— Llevan asi un buen rato desde que llegaron. — una voz detrás de mi me obliga a retroceder, encontrandome con la premula expresión de una jovencita de agradable mirar. ¿Quien sera? — Lo siento, “Andue” me ha hablado mucho de ti y ni mencionar de Yu, ambos son muy buenos amigos mios. Me presento, soy Ji Eun, un gusto en conocerte.
¡Eun! Se trata de la famosa chica que hablaba Young Lee, ahora comprendo porque le llama tanto la atención, es bonita, tiene algunas expresiones europeas en su rostro, como sus ojos color verde sin lentes de contacto, piel clara, cabello castaño claro obviamente coloreado, no tan alta y figura delgada. Ciertamente, se me dificulta pensar en esta muchacha siendo vista como fea, tengo yo mas pinta de moco en comparación a ella. ¿Qué demonios ocurre con los chicos de hoy en día?
— Soy Victoria. — me presento, extrechando su mano con ella pero, de manera extraña, no me da buena espina. — Noto que conoces a mi primita, espero no esperar comentarios suyos de forma negativa.
— Lo contrario, no dejan de admirarte al ser la única capaz de manejar el cambio de cultura extraordinariamente. — comenta sonriendo, demostrandome que no debo de desconfiar en ella. ¿Pero que ha sido lo de hace un minuto? — Disculpa la pregunta pero… ¿Uno de ellos es tu pareja?
¡¿Como?! Las luces deben de haberseme subido a la cara, porque la jovencita se rie cubriendo su expresión detrás de su puño muy elegantemente, hasta para ella luzco inocente, cosa en ser totalmente falso. ¡Fui la atrevida quien beso hasta terminar sin aliento a Jungkook! ¿Eso es inocente? ¡¿Lo es?! Porque bajo mi perspectiva no.
— Me disculpo por tal pregunta fuera de lugar, pero no puedo evitar que son muy atractivos, aun mas. — la expresión dulce de su rostro cambia drásticamente a una lasiva, contestandome porque tuve ese escalofríos. — el chico que tiene una gorra negra de la izquierda.
¿Tae Hyung? Encendiendo mis venas sin razón aparente, giro fulminando con la mirada a Eun que tiene expresión de depredadora letal, la verdad no noto en ella nada de lo relatado por Young. Esto no se trata de venganza o algo parecido, simplemente lo hace porque le da la gana, y lo siento mucho por ella pero no pretendo permitirle lanzar sus redes hacia mi amigo. ¡Eso si que no! Pero primero calma, en este tipo de situaciones debo de ser mas astuta a la depredadora, de lo contrario, todo acabara.
— Siento informarte una cosa, Eun. ¡Oh! ¿Puedo llamarte asi? — finjo inocencia, ella me mira rápidamente esperando con ojos brillantes mi confesión.
— No hay problema, las amigas de mis amigos, son amigas mias tambien. — responde con simpleza, aleteando sus pestañas exageradas con rimel.
— Tu llámame entonces Vic. — ella asiente contenta, aunque dudo a que grado eso es falso o cierto. — asi que, como estamos en confianza, dejame dejarte algo claro del chico de gorra, Tae, él y el otro del al lado son…
Me acerco a su oido susurrando la palabra que la ha dejado muda por completo, Eun gira a mirarme con ojos muy abiertos esperanza de estar jugandole una broma, pero no, lo que le he dicho lo hice muy enserio. Llevándose sus delicados manos a su boca, intenta ir por Sun Hee, claro, salvo que esta comprometido y la loca de su novia es la presidenta de estudiantes de la Universidad, si te metes en su camino usara las influencias de su familia y te dejara polvo. Analizando la situación, Ji Eun admite no querer meterse en problemas de ninguna índole, menos con la comunidad LGTB, esta en cantada de conocer finalmente a la prima de su querida “Andue” pero en cuanto a sus amigos, prefería mantenerse alejada. Haciendo una ligera reverencia, promete mandar a Young Lee a atenderme, Andrea no se encuentra ahora trabajando, recibió una llamada de la Universidad y tuvo que retirarse pero no tardara en llegar. Sin mas, espera el disfrutar de mi estancia.
Estando lo suficientemente lejos, suelto una carcajada baja para mi misma, esa chica realmente se ha comido el cuenta de la novia loca de Sun Hee y los amantes trágicos de Jimin y Tae, nunca pensé el engañar a alguien tan fácilmente, menos en ese grado tan ridículo. Camino hacia la mesa ocultando mis espasmos de risa pero no consigo, rápidamente tengo la mirada de tres apuestos jóvenes que lucen confundidos, han dejado sus diferencias de lado y buscan respuestas de mi. Tomando asiento junto a Sun Hee, les relato que he tenido la desdicha de conocer finalmente a Ji Eun, Tae no comprendiendo porque he dicho tal cosa de la joven, pregunta si me he equivocado de apelativo para ella. No, no lo he hecho, porque Eun de dulce e inocente tiene nada, en realidad es un cobra peligrosa que quiere inyectarle veneno a todos los hombres de su paso, hace unos minutos hubiesen sido otro mas de su lista de no haber sido por mi ingenio.
— ¡¿Qué tu has hecho qué?! — pronuncio con fuerza Sun Hee, ganándose unas miradas desconcertadas de los demás clientes del lugar.
— Shsss… ¡Aguarda silencio! No queremos que nos saquen del lugar. — le reclaman Jimin, señalando a sus labios.
— ¿Acaso no comprenden la situación? — alza su voz por la bajo, demostrando estar bastante alterado. — ¡Me han emparejado con una loca por ustedes! ¿Como puedo mantenerme la calma? En realidad, estoy sorprendido al ver como lo han tomado. ¡Han dicho que son pareja!
Jimin suelta un suspiro cansado, seguido de una risa divertida de Tae que le da un sorbo a su bebida, parecen haber lidiado con esto muy seguido como para darle importancia. Lo se, a veces indago en las paginas mas frecuentes de Army, aparte de Twitter y YouTube, crean cuentas en Wattpad donde puede liberar sus fantasías mas alocadas de los miembros, no solo colocando al lector como papel principal, tambien de amor entre los chicos. Asi es, Yaoi, amores prohibidos. He leído un par de historias, no estan mal elaboradas, de hecho, son buenas y animan a seguirlas. Asi que, seguramente para Jimin y Tae no sea ningún secreto la existencia de este tipo de material, menos de las Army que los “shippean” ya saben, los emparejan. Es algo normal para ellos cada día.
— No me importa ser emparejado con Jimin, — dice Tae sonriendo y guiñando un ojo a su compañero, dejando sin habla a Sun Hee. — normalmente lo hacen con Kookie o Hoseok hyung. Cambiar un poco no es malo.
— Deberían darme crédito y comprarme un café. — señalo y ellos se rien, mi amigo ha cerrado cesión aparentemente. Esto ha sido mucho para él. — aun me duele la cabeza y necesito algo para subirme el animo.
— De acuerdo, no hay problema pero antes, debes de decirnos tu dedusión de Ji Eun. — pide Tae con seriedad, acercando un poco su rostro a la mesa y cerrando la brecha.
— Lo siento por Young, pero ella es una… — trago saliva mientras miro hacia los lados por si veo a alguien, seguidamente imito al castaño. — una víbora ponsoñosan. No creo que actúe por venganza, realmente lo hace por gusto, hasta diversión.
— Es una conclusión algo apresurada, Vic. — comenta preocupado Jimin. — apenas la has visto hoy. No puedes deducir a una persona con una sola vista.
— Quizás te cueste creerme, Jimin, pero senti algo extraño cuando estreche mano con ella. — sacudí mi cabeza hacia los lados, tratando de despejar mi mente de ese instante frívolo. — me dio mala espina, una muy mala. Capaz sea estúpido mencionarlo, pero en verdad tuve esa rara sensación.
— Entonces deberías decírselo a Young, Vic. — sugirió Tae.
— ¿Decirme qué? — en medio de nosotros, otro rostro se asomo en el centro del circulo asustandonos en el proceso, incluso hizo iniciar cesión a Sun Hee. — ¡Oh vamos! No es para tanto, ustedes son los que estan comportándose de forma extraña en medio de una cafetería. Todos los estan mirando como si planearan la tercera guerra mundial.
Ha Ha Ha mira como nos reimos todos de la ocurrencia, sintiendo en realidad temor de haber sido escuchada por el chico despotricar contra su amada, pero realmente es una cobra venenosa, me gustaría equivocarme en mi dedusión pero una vez siento algo que no me encaja en alguien, no existirá nadie en hacerme cambiar de opinión.
— ¿Y conociste a Eun? — pregunto el entuciasta chico, gire a mi alrededor colocando una mueca incomoda en el rostro. — ella no para de hablar de lo muy agradable que eres, menos de los apuestos jóvenes de tus amigos destacando. Al verlos lo comprendí de inmediato.
— Ah… ya… — musite riendo incomoda.
— ¿Y bien? ¿Como te ha parecido Ji Eun? — insistió una vez mas, acorralandome contra una pared. — ¿Verdad que es un encanto de chica?
— Si, por puesto, lo es. — respondí en seguida, sin mirar las consecuencias.
— ¡Lo sabía! Sabia que te agradaria bastante. — aseguro el chico, no teniendo ni idea de la verdad detrás de mi sonrisa falsa. — es el don natural Ji Eun, sostener amistad rápidamente con hombres y mujeres por igual. En la Universidad es claramente popular, todos quieren tener su amistad.
Ciegos atolondrados, pienso al asentir con hipocrecia, no saben donde estan involucrandose con esa tipo de chica porque estan ignotizados al igual de una sirena cantando para atraer pescadores, comerselos y hechar sus restros al mar. Allí nadie podra reclamarlos. Tomando en cuenta mi dedusión, decido llamar de ahora en adelante a Eun “sirena”, porque sin dudas algunas, se asemeja a una.
— ¿Te traigo un café? — me señala enseguida, caminando hacia atrás al notar como dos clientes han entrado a la tienda. — Se nota que necesitas uno.
— ¿Ah? Si, si, un café por favor. — asiento freneticamente, mis amigos me miran extrañados pero no Young, esta muy emocionado para prestarme atención.
— Enseguida.
Alejándose unos cuantos metros de la mesa donde nos encontramos, Sun Hee y los otros chicos me inundan de sugerencias momentáneas, donde la primordial de todas es contarle la verdad al muchacho. Es cierto, debería de hacerlo pero observar en sus ojos el brillo del entuciasmo y esperanzas, me han categorizado como la villa del cuento, no puedo hacerle esto. Jimin soltando un suspiro, me dice que la verdad por mas dura de ser debe de decirse, no es bueno alimentar de ilusiones las corazones de las personas, menos de alguien tan bueno como Young Lee. Tae agrega, que quizás Eun si fue esa chiquilla dolida de ser rechazada por el chico que le gustaba, pero la misma vida le hizo cambiar drásticamente, esto precisamente, no ha sido para bien. Finalmente, Sun Hee apoya una de sus manos en mi hombro dandome un apretón suave, confiara en hacer lo correcto siempre consigo que las cosas salgan bien, puedo meterme en problemas sin poder evitarlo, aunque hallo la manera de salir airosa. Confia en hacerlo nuevamente. Asiento mecánicamente, dibujando una sonrisa tristona en mis labios, me halaga tener amigos que confíen en mi, a su vez, me aterra en no dar lo mejor y fallar en el intento. No prometo el solucionar la vida de cada individuo en cruzarse en mi camino, pero al menos, luchare en darle una mano a Young Lee en su dilema. Y algo claramente se muestra en su panorama, debe de abrir los ojos con respecto a Ji Eun, donde la que el conoció desapareció hace mucho tiempo.
Mas tarde ese mismo día, entrando a la noche, me despido de mis amigos en la entrada de la cafetería, aun no regresa Andrea y necesito hablar con ella de lo acontecido. Sun Hee siendo el primero en irse, señala vernos mañana en la universidad, no han mandado tantos deberes pero tratara de mandarlos al correo ni bien llegado a su casa, dándole las gracias le pido manejar bien durante su trayecto en la carretera. Los siguientes son Jimin y Tae Hyung, ellos aun desean permanecer mas tiempo conmigo hasta ver a Andrea, pero no se los permito, deben volver a la compañia y ponerse al día con todo. El cabello rosa asiente rápidamente, pero no puedo decir lo mismo de su amigo, que haciendo un medio berrinche pide conocer a Andrea y acompañarme hasta el departamento, no es bueno que dos señoritas caminen solas por las calles de Seúl, puede ser bastante peligroso. Bajando su nerviosismo, le recuerdo que de irme con Andrea seguramente sus compañeros de trabajo nos acercaran a casa, nada malo va a ocurrir, pueden irse tranquilos a Bighit. Asi que, tras de insistir e insistir, Jimin consigue llevarse a Tae lejos de aqui y vuelvo a entrar en la cafetería. Sonriendo a uno de sus dueños, le digo poder darles una mano hasta que vuelva Andrea, es demaciado fastidioso mirar a los demás ocuparse en algo y tu simplemente te limitas a no hacer nada. La señora pensandoselo por unos segundos, sede arrojandome un delantal y dandome las ordenes de limpiar detrás del mostrador, tambien podria atender a la clientela después de hacerlo, a estas horas la gente empieza a llegar. Y vaya que lo hizo. Al mínimo de cinco minutos de cumplir mi granito de ayuda en el mostrador, una estampida de gente comenzó a llegar de golpe, aglomerandoze al rededor y inundandonos de pedidos.
Young hacia lo mas rápido que podía los pedidos, Eun los entregaba, otra chica atendía las mesas y yo lo hacia desde la caja, básicamente destribuimos el trabajo equitativamente para no saturarnos tanto. Muy tarde, ya lo estábamos. Nunca creí que el trabajo de Andrea fuese tan jodidamente cansado, lo imaginaba mas calmado y relajante, donde el olor a café inundaba tus sentidos y no los ruidos de la gente haciendo pedidos. Seque el sudor de mi frente al culminar de preparar un café, en Venezuela tuve la oportunidad de trabajar en una panadería en la sección de la cafetería, era una obligación saberlos hacer porque de lo contrario, rodaría tu cabeza por el suelo estrepitosamente y ser despedida en una crisis como la que sucede alla, es una maldición total. Por lo tanto, hacer cafés aqui no es tan diferente de mi pais, aunque si debes de acostumbrarte a las mañas de la maquina. Girando rápidamente para entregar el pedido, Eun hace ojitos insesantes a mucho mas atrás de la fila confundiendome por completo, me preguntó si ha visto un chico que conoce o algo por el estilo, porque su comportamiento es muy extraño. Encogiendome de hombros, atiendo el siguiente cliente con toda la jovialidad posible, tal cual como se me enseño en mi pais. Afortunadamente, Young Lee me auxilia con los pedidos que no se preparar, eso son los batidos, cafés fríos y waffles, estoy tentada a pedir uno pero como se encuentra mi estomago en esos momentos no puede ser una buena idea. Eun tomando la batuta al lado de su amigo, me guiña un ojo susurrandome sacar un pastel del mostrador para un cliente, sera fácil y no demorara mucho. Comprendiendo lo que se llama nada, ocupo su sitio haciendo lo que me dice sintiendo algo raro en el ambiente, es decir, esta de sonrisitas desde hace un buen rato y solo puede significar que encontró algo relativamente emocionante o conocido. Entregándole el pastel al cliente, ocupo el lugar junto a Eun que sonrie ansiosa por algún motivo y empieza a inquietarme, sigo pensando que algo esta tramando, realmente lo hace.
— ¿Ocurre algo? — le susurro en el oido, la chica sigue atendiendo a los clientes como si nada. — estas actuando algo… anciosa.
— ¿Puedes ver al cuarto chico de la fila? — me imita en el tono de voz, yo le sigo la mirada trantando de localizarlo pero no encuentro nada. — es guapisimo, tiene una apariencia a una estrella del K-pop o quizás sea actor… no, no, no… ¡Es modelo!
— ¿Pero qué coño? — pronuncio en español, Eun esta tan encismada con el “chico” que no me escucha. — no veo nada, esta mujer como que se fumo una de la buena… Oh, mierda, dime que esto no es cierto.
Tragando saliva sonoramente, noto al muchacho que con tanto entuciasmo ha señalado Eun, posee una gorra negra que casi cubre en totalidad su rostro, aun asi, deslumbro unos mechones castaño claro combinados con rosaceos que los conocerían en cualquier parte. Se trata de Jungkook. ¡¿Pero que coño hace él aqui?! Debería de estar en Bighit gravando canciones, enseñando coreografías, no lo se… ¡Ayudando a sus hyungs! Pero no aqui, nunca aqui. Tengo unas ganas tremendas de salirme del mostrador, sostenerlo del brazo y sacarlo lejos de las garras de Eun. Pero no puedo hacer nada, menos levantar sospechas de ser una celebridad, tengo que estar tranquila… ¡Pero me es imposible hacerlo si esta metros de mi!
— ¿Verdad que es guapo? — insiste dandome un codazo amistoso a uno de mis costados, haciendome reir secamente. — Voy a atenderlo y si tengo algo de suerte, me pedirá mi número.
¡Argh! Tiene tanta confianza en si misma, incluso ahora mientras acomoda su cabello, algunos atributos de su rostro y la ropa por si posee alguna arruga, mantiene en mente conseguir a Kookie. No lo se, pero de buenas a primeras, las entrañas me empiezan a hervir, la sangre va haciendo plomo en mis venas calentandome los sentimientos y el estómago a emitir censores de incomodidad. La detesto, detesto que esta chica quiera atrapar a alguien importante para mi, un chico que no es cualquiera y posee un grado de gravedad en mi corazón, ella posee los mecanismos para tenerlo comiendo de su mano, pero yo soy la dueña de sus sentimientos. Eso fue lo que él mismo me dijo. Llegó finalmente su turno, Jungkook reprime una sonrisa de las suyas bajando la cabeza, haciendo como si no me conoce y adoptando una posición de total indiferencia. Salvo una cosa, sus ojos tan negros y brillantes como una lluvia de estrellas, me miran buscando algo de mi, acto seguido, los desvía en tono travieso. Este niño quiere jugar conmigo.
— Bienvenido, ¿podemos tomar su orden? — corta la conexión Eun, empleando un tono meloso al hablar y una mirada tan dulce como el caramelo. Ha empezado su estrategia.
— Mmm… un café helado y unas galletitas por favor. — responde Kook, haciendo un rápido amague de Eun a mi y sonriendo con galanteria.
¡¿Qué coño ha sido eso?!
— De acuerdo, desea algo mas. — respondo yo, haciendo a un lado a Eun y anotando la orden. Cabe de destacar que la chica se ha quedado estupefacta al ver mi reacción, creo que no lo vio venir.
— No, al menos que me recomiendes algo agasshi. — inclina su rostro hacia el mio, tomando toda la racionalidad de mi cerebro y explotandola con sus fuertes brazos.
— ¡Por supuesto que puedo hacerlo! — Eun nuevamente toma la delantera, empujandome bruscamente y asustandonos a Kookie y a mi por igual. — por ejemplo la tarta de manzana y nueces esta en nuestro nuevo menú, o la de parchita y miel, ambas son cien porcierto recomendables.
Lagarta, pienso al llevar una de mis manos al costado donde me ha golpeado, ahora si no sostiene el ser amiga mia ¿eh? Me recuerda un poco a un partido de fútbol, donde ambos equipos a empujonazos tratan de sostener la pelota en sus pies. Salvo que en esta ocasión, nos disputamos un ser humano. Jungkook me mira con preocupación, a punto de romper el jueguito de los desconocidos y acercarse a mi, pero no se lo permito, moviendo mi cabeza hacia los lados le hago muecas para culminar con su pedido e irse de inmediato, estare bien. Parpadeando indeciso, se dirige a Eun no deseando mas nada y pagando la cuenta, la muchacha orgullosa de su cometido le pide el nombre para colocarlo en el envase y preparar el pedido del chico. Estoy a punto de atender al siguiente cliente, cuando aparece otro de los compañeros de Andrea para suplirme, al verme quejandome por el dolor de uno de mis costados, toma rápidamente el lugar y sigue con el trabajo, puedo tomar un descanso. Jungkook al pesar de pasar al lado de entrega de pedidos, me sigue con la mirada al momento de quitarme el mandil y dejarlo detrás del mostrador, me rindo, no quiero ver mas gente por esta noche, solo deseo ir a casa a comer un bocadillo ligero y meterme a la cama.
Sin embargo, al colocar mis ojos nuevamente en Ji Eun, noto como la muy descarada le sostiene la mano a Jungkook sonriendole con cariño, mientras le extiende el café helado por el mostrador. El chico no sabe como reaccionar, se mantiene tan quieto como una esfinge, un rostro en total shock y sus ojos tan abiertos al igual de dos huevos estrellados. ¡Argh! ¡Esto ha sido el colmo! Se acabara aqui y se acabara en este mismo instante. Teniendo todos los sentimientos a flor de piel, camino con pasos apresurados hasta donde se encuentran los chicos y olvidandome hasta como me llamo, producto de mi evidente enojo, empujo a Jungkook hacia mi lado enfrentandome con la furia de cobra de Ji Eun. Me vale trece hectáreas de verga si se ha enojado, llorara, hara pataleo o cualquier otra artimaña de chiquilla mimada, pero jamas permitiré que toque con sus sucias manos a mi galleta infernal. ¡No lo hara mientras este cerca! La chica frunciendo el ceño, vuelve a sostener a Kookie con un intento de imitarme sin decir nada, simplemente se mantiene en una postura de total prepotencia y necedad. En tanto el chico, me mira con la boca abierta sin poder creer lo que estoy haciendo en estos instantes al utilizarlo como una pelota, pero no puedo permitirlo, no puedo cederlo tan fácilmente, menos a alguien como esta mujer de intenciones hostiles y mediocres. Tendrá que hacer algo mejor a un simple pataleo de niña bonita.
— Quita tus manos de el, Ji Eun. — la corto de raíz, recibiendo mas hostilidad de su parte.
— ¿Por qué tanta confianza con un cliente, prima de Andrea? — menciona afianzando mas su agarre, haciendome retrocederlo mas. — actúas como si lo conocieras y es obvio que no lo haces, de lo contrario, él te hubiera saludado.
— ¿Qué puedes saber tu niña? — sonrio socarronamente, dando un empujón y liberandolo de ella. — Dejame dejarte bien en claro algo, Ji Eun, este chico no es alguien que puedas conquistar y botar a a basura como si no fuera nada.
— ¿Ella es la chica Noona? — señalo confundido Kookie, sin poder comerselo.
— Luego hablaremos de eso, Jungkook. — le digo avisandole, notando que muchas personas de la cafetería se han detenido a mirarnos. Señal de sacarlo de inmediato de aqui. — ahora, si me permites, me llevara a MI GALLETA lejos de ti… ¡Cobra venenosa!
— ¡¿Como me has…?! — llevo una de sus manos a su pecho consternada, fingiendo ser insultada de la peor manera.
— Siento mucho por Young, el es un chico que vale la pena realmente pero tu… — la miro de arriba abajo, degradandola por completo. — solo buscas fastidiar a los hombres simplemente por beneficio propio, no porque realmente los quieras. Eso esta mal, tu estas mal, pero no sere yo quien te demuestra lo bueno o errado del mundo, la vida misma te lo enseñara.
Dejándola con las palabras en la boca, arrastro aun confundido Jungkook lejos de la cafetería poseyendo en nuestras espaldas todas esas miradas de los clientes, pienso que cuando se entere Andrea del escandalo que ocasione va a matarme, pero luego de una buena explicación exhaustiva, me dara la razón completamente. Es que simplemente no la soporte, la primera fue con Tae, Jimin y Sun Hee al tratarlos como si fuesen mercancía a la venta, tuve que ingeniarmelas para dejarlos fuera de su alcance. Ahora Kookie, el tierno y a la vez lasivo, Jungkookie, dejarla abrirse camino en él es algo que debía de permitir a toda costa, mas tomando en cuenta la persona ponsoñosa de ser. Además, perdería su tiempo, porque aquien quiere, es amigo. Entonces, paro en seco. ¿Qué demonios he pensado hasta ahora? No, no, no. ¡Yo no llame a Jeun Jungkook como de mi propiedad! ¡El es un ser humano! De hecho, solo bastaba decirle a Eun tener una ex novia bastante famosa como para despistarla, tal cual a las ideas implementadas con los demás esta tarde, el llegar lejos no era necesario. ¡Valgame dios! Tragame tierra, tragame y escupeme en Venezuela justo en mi habitación para no salir jamás. Cubriendo mi rostro, trato de evitar caer en la sensación de pasarme de la raya, de comportarme como una real celopata y empujar a Jungkook lejos de la cafetería. ¡Si me rebaje al nivel de una chiquilla! Le dije todo lo que tenia guardado por dentro desde aquel saludo, echando todo a perder por un simple arranque de celos mio. Pero, aguarden, frene un minuto el tiempo por mi, porque ese sentimiento de consumir tu alma desde adentro solamente emerge si tienes sentimientos por una persona y yo, no los tengo por Kookie, al menos, no de forma romántica. Sin embargo, en estos instantes estoy cuestionandome todo, absolutamente todo, desde la razón de mis entrañas hirviendo hasta el punto de nublada de mente por la rabia. Demonios, no, por todo lo mas sagrado que no, tenia tiempo sin tener ese sentimiento pisandome los talones, uno que pone en juego mi estabilidad como indiferente al amor. Quiero salir corriendo en este mismo instante.
— ¿Noona? ¿Noona estas bien? — pregunta el chico, colocando una de sus manos en mi hombro.
— ¿En verdad piensas que puedo estarlo? — le lanzo la pelota hacia él, aunque no tenga la culpa precisamente del remolino de mis sentimientos. — Hace unos minutos forme un escandalo a una de las compañeras de trabajo de mi prima por idiota, ni siquiera medite el tener ella repercusiones a futuro por hacerlo. Simplemente, llegue, explote y arrase con todo a su paso solo porque odie cuando esa tipa te puso sus manos encima.
— ¿Esa qué? — pregunto sin conocer el significado de la palabra en español.
— Bruja, bicha, culebra y… — lo estoy haciendo una vez mas, para completarlo en español. ¡¿Qué mierda pasa conmigo?! — ¡Argh! ¿No lo vez Jungkook? ¡Esto…! Yo… no puedo controlarme cuando eres tu quien esta involucrado en algo, porque… porque pierdo todo razosineo posible y… y…
— ¿Estabas celosa Noona? — adivina finalmente el chico, haciendome subir los colores al rostro. — ¿Se trata de eso?
— ¿Celos? ¿Celos? — bufe fingiendo desinterés, riendome incluso de su conclusión. — No, nada que ver, eso fue… fue…
Entonces, agarrandome desprevenidamente por los hombros Jungkook, me miro paralizando todos mis sentidos y haciendome girar al entorno únicamente suyo. No podía escapar, por mas que intentara hacerlo, no podia hacerlo, me encontraba en un laberinto sin salida liderado únicamente por este chico de presencia imponente.
— Noona, te lo preguntare una vez mas. — dijo con un tono de voz tan pausado que nublo mi cabeza. — ¿Lo de hace un momento fueron celos?
— Si… — susurre cohibida, latiendome el corazón fuertemente y teniendo la piel herizada. En verdad, estoy perdida. — fueron celos.
— Entonces, eso quiere decir…
— No lo… ¡No lo se! — me solte de su agarre reaccionando, caminando en círculos nerviosa de poder estar despertando de aquel letargo que me sumió Adrián. — es decir, claro que me gustas, me gustas mucho Jungkook pero no se a que grado eso lo puedo llevar a lo sentimental. Porque si, hablamos de teorías, me gustan tambien los otros miembros de Bangtan.
— Pero no en el sentido romántico. — me recuerda él, sonando medio rencoroso.
— Exacto, a mi me encantas, tu forma madurar de ser, de mirarme, de tratarme como lo que soy y no lo que aparento ser. — enumero sus característica buenas, notando como esa expresión huraña se convierte en una risueña. — Incluso el empeño que le colocas a cada una de tus cosas en Bangtan, me conmueve y no puedo dejar de pensar lo maravilloso e increíble que eres. Por eso, no puedo dejar a nadie dañarte, tocarte y marcharte con su porquería, porque de alguna manera, estarían tambien hiriendome a mi igual. Te mereces lo mejor de este mundo, Jungkook, y simplemente deseo… verlo pasar.
— ¡Y tu tambien mereces eso Noona! — coloca sus manos en mi rostro acariciandolo, volviendo tan chiquita frente de su alargada apariencia. — quizás aun sea pronto para nosotros, pero necesito que igualmente pienses de ese futuro para ti.
— Sigue diciendo esas cosas y terminare amarrandote a mi lado toda una eternidad. — le digo en tono de broma, él simplemente se ríe de mi ocurrencia. — lo digo totalmente encerio.
— Por ahora dejame conformarme con tus celos fraternales, Noona. — suspira deshaciendo la cercanía y resignandose. ¿Celos fraternales? ¿Eso fue? ¡Oh! Eso suena estupendo. — luego estudiaremos lo de la eternidad.
— Trato hecho.
Asi que en esa tarde noche, camine junto al menor de toda Bangtan haciendo comentarios bromistas de haber colocado de pareja a V con Jimin y un Sun Hee con una novia celopata, aquel niño soltó unas carcajadas sonoras que se escucharían hasta el continente del al lado, aunque agrego en tono burlón el inducir los celos en J-hope al haberlo dejado por fuera. Una vez, antes de tener su debut oficial, los chicos grabaron un programa de variedades donde mostraban sus inicios, las preparaciones a sus conciertos, las reuniones con fans y una sección de ellos jugando a penitencia. Si deseo puedo buscarlo por YouTube, en una de esas perdio y debió vestirse de chica, una época que jamas se puede olvidar. El punto es que V y Hoseok tuvieron una penitenciario realmente increíble, donde debieron de juntar sus labios en un dulce y hermoso beso, todos estaban tan muertos de la risa que dejaron a un lado su lado “shippeador”. Lo no duda, fue una de las cosas mas graciosas jamas vistas en su vida, agregándole estar en primera fila. Mis sentidos dormidos de fujoshi se prendieron de inmediato, imaginando un triangulo amoroso entre Jimin, Tae Hyung y Hoseok, donde el primero y el último lucharían a muerte por su amor. Una muy difícil decisión para el pobre de V, quien al tener su corazón dividido entre uno de sus mejores amigos y el hyung mas brillante de todos, sufría en silencios las consecuencias de amar en secreto. Todo esto ocurriendo en el departamento de Bangtan.
Valgame dios, toda esa imaginación esta como para crear una buena historia, incluso puedo agregar a los demás miembros, unos Jin y Nam Joon iguales a una pareja de casados antigua, Suga malhumorado porque el amor de su vida esta pendiente de otra persona y Jungkook… queriendo terminar todo para bien, en pocas palabras, siendo el juez de esta disputa. Creo que lo anotare para posibles historias a futuro de hacer, aunque debo de encontrarle una pareja a Jungkook, dejarlo solo tampoco es algo en ser posible en el Yaoi. Lo malo de todo esto es que el chico combina con V y Jimin, pero ellos ya poseen sus prospectos, al menos en hacer otra historia a parte donde sea un triangulo amoroso entre ellos tres. Santo cielos, el cerebro de una fujoshi nunca descansa. Hambrienta de mas conocimientos shippeadores, voy en todo el trayecto a la parada de autobuses haciéndole preguntas a Jungkook bien puntuales, como si se han prestado este tipo de situaciones nuevamente, o uno a otro juego en ponerlos en vergüenzas… el pobre no puede contestarme nada porque ya me ha colocado en evidencia. Soy una fujoshi. Al principio pensé que estaría alarmado, como somos consideradas unas locas que emparejan hasta la salsa de tomate con el pan, buscaría despreciarme o ignorarme. Pero no, estuve equivocada de la manera mas obsurda posible. Jungkook no fue solamente considerado, de la misma forma, me invito a este fin de semana a acompañarlo a él y Jin a un lugar completamente de mi gusto, lo mas probable es que se anote Tae y Jimin, pero entre mas gente mejor. Aceptando gustosamente, sujete sus manos dándole las gracias desde el fondo de mi corazón, quizás me lo reserve la mayoría de las ocasiones pero adoro lo referente a mangas, animación y todo proveniente de Japón. Uno de mis grandes sueños es viajar a esa isla, conocer las grandes tiendas con esa temática y si tengo suerte, uno que otro parque relacionado con el tema. Jungkook sonriendome abiertamente, me aseguro el lograr cumplir mi cometido, nunca sabíamos las vueltas de dar la vida y en el momento menos esperado, ocurría.
Abordamos uno de los autobuses encontrandolos casi vacíos, no me había percatado pero Jungkook no llevaba su tapa boca puesto, debería de estar neurotica por algo como eso pero no, las personas parecían pasar de él y eso es estupendo. Mas privacidad al artista por favor. Le pregunte si se marcharía directamente a casa o iría a la compañia, el chiquillo admitio al principio querer alejarse de todo el mundo, tomar un café helado y mirar la vida de los estudiantes universitarios frente de sus ojos. Lo de hoy fue simple coincidencia, la verdad no lo hizo a posta, suele frecuentar esa cafetería los fines de semana cuando no van casi personas, pero quiso hacer algo diferente. No me juzguen pero no le creo, es demaciada coincidencia haber tenido a dos de sus miembros conversando conmigo, después llega otro hablando de las casualidades. Si, claro, y yo soy una hermosa señorita de Rusia proveniente de una familia de dinero. De todas maneras, el chico parece leer mi mente porque pronuncia notarseme el no creerme nada, lo cual es cierto, lo mencione antes, estuve con V y Jimin, no seria nada difícil hablarle de la cafetería para después ocudir. Kookie se rie de mi dedusión, admitiendo ser totalmente de alguien completamente conspiranoico, pero no se trata de su caso. Realmente le gusta ese sitio, los dueños son dos personas mayores muy amables que tienen habilidades extraordinarias en la cocina, sobre todo en los postres, les encanta comerlos con un té bien helado o una batido refrescante. Quienes atienden siempre han sido chicos, le tomo por sorpresa ver a una de las encargadas de preparar los pedidos atendiendo mesas, o la chica nueva atacadora de hoy, quien aparentemente, es la dulce muchacha objeto de amor de uno de los compañeros de trabajo de mi prima. ¿Como ocurrió tal cosa? Ah… la historia era bien larga.
Le relate todo, absolutamente todo, desde saludarla y tener un mal presentimiento hacia ella hasta la poca posibilidad de admitirle a Young Lee la clase de amiga de tener, ella no se mueve por motivos de venganza, lo hace por diversión. Aunque a estas alturas daba igual todo, Young se entero de la manera mas grotesca el tipo de chica de ser Ji Eun, destrozando las pocas posibilidades de estar con ella.
— Por eso te lo dije Noona. — recordaba Kookie, tratando de hacerme sentir mejor o quizás peor. — te gusta ser imán de problemas, deberías medir tus palabras antes de decirlas. Existen casos que no pueden simplemente arreglarse.
— Me da mucha pena con Young. — admití con franqueza, bajando mi cabeza. — no es un mal chico pero la chica que le gusta, tiene el encanto de una babosa muerta.
— Eres certera cuando te lo propones, Noona. — suelta una risilla traviesa por lo bajo.
— Si, bien, a todas estas. — lo mire divertida, buscando de cambiar de tema. — ¿No te gustaría cenar conmigo?
— ¿Hablas encerio Noona? — pregunta impresionado, aparentando haber descubierto la cura contra en cáncer.
— Responde si o no antes de arrepentirme. — hablo frunciendo el ceño.
— ¡Si! — contesta rápidamente, temiendo de mi versátil genio. — ¡Me encantaría Victoria Noona!
— Perfecto, pero tu pagas. — saco mi artimaña final.
— ¡Ugh! Debí de adivinar tus verdaderas intenciones.
— Muy tarde para el arrepentimiento, galleto.
Nos quedamos unas cuadras lejos de mi departamento, aprovechando para caminar entre la gente como si no ocurriera nadie, eramos dos personas normales compartiendo momentos de sana amistad. Le dije sobre comer entre pizza y hamburguesa, hoy estaba como para romper las barreras de la comida sana y adentrarse a la chatarra. El chico soltando una carcajada de niño travieso, me sostuvo del hombro señalando lo de la hamburguesa, una lastima que sus hyungs no estén aqui para mirarlo pecar, pero al menos si tendrán sus ojos puestos en él cuando haga ejercicios. Curiosa de esa nueva información, le pregunte si es alguien cuidadoso con el cuidado del peso, hacer mucho ejercicio y todo lo que genera eso. El respondio de inmediato que si, antes de ir a la compañia le gusta trotar por los alrededores, hacer una buena cantidad de abdominales, sentadillas, flexiones y todo tipo de calentamientos que le permitan tener un cuerpo saludable. En cuanto a los alimentos, no exista nada en poder contra él, la clave no es privarte de comer algo sino saber balancearlo con lo demás.
Vaya, eso si son sabias palabras de alguien que esta pendiente de cuidarse para sus fans, al pesar de tener un cara de niño no lo es, posee pensamientos muchos mas maduros que inclusive, yo misma. Nunca he tenido problemas de sobrepeso de todas formas, salvo el momento de nacer, pues pesaba el doble de los bebés a mi alrededor, aparentando tener un mes teniendo en realidad días de nacida. Aunque no lo aparente, fui una niña algo enfermiza, al tener mucho peso, mi metabolismos se vio en juego seguido de mi estómago y colon, a lo cual, me sometieron a una dieta para bajar mi peso asi tener todo en orden. Aun rio divertida al ver mis fotos de pequeña, la tia Ana tiene un montón de ellas, mostrandome con piernitas regordetas, piel blanquecina como la cal, ojos azul zafiro y cabello tan azabache al igual que la noche. Mi abuela María, no podía sostenerme entre sus brazos al ser tan pesada, reflejando en una fotografía sostenerme como si fuese un enorme bebé de juguete, salvo que está bebé era de carne y hueso teniendo una sonrisa tan radiante como el sol, todo por estar con su abuela materna. Tambien esta otra estando en un parque infantil, es la graduación del preescolar de mi hermano, salgo con tres mujeres totalmente desconocidas a mis ojos, una de ellas sostiene mis manitas y las otras dos solo estan a mi lado. No sonrio, no demuestro comodidad, simplemente me mantengo mirando algo muy entretenida hacia la izquierda, sin prestarle atención a la cámara. Según mi mamá, dos de esas mujeres son hermanas de mi padre y la otra es su sobrina, tampoco hice mucho hincapié para conocer mas sobre ese dato, solamente lo olvide junto a las otras cosas que son inrelevantes para mi vida.
— Sé que no te gusta hablar de él, Noona. — me dice Jungkook en tono preocupado, detallando el posible dolor detrás de mi mirada grave. — asi que no te esfuerces en hacerlo sino lo deseas.
— ¿Sabes? A veces hablamos mucho sobre mi. — le digo sonriendole indiferente, buscando cambiar de tema. — pero casi no lo haces de ti mismo. Se que eres el menor del matrimonio de tus padres, donde tu mamá es la mayor de los dos, y que por algún motivo logró conquistar el corazón de tu papá. Vamos, dime algo de eso.
— Bueno, es una historia muy graciosa en realidad. — el ambiente se aligera, notando como Jungkook se rie algo tímido al tratar de decirla. — resulta que mamá le parecio muy guapo papá, decidiendo que, en definitiva, debía de llegar hasta él y permitir conocerse. Aunque no lo aparente, herede la insistencia de mamá, porque nunca se rindió hasta conseguirlo. Lo demás es historia, porque estoy aqui presente.
Solte una risita ante la resumida historia de amor de sus padres, una mujer determinada a atrapar el amor de su vida, aunque este sea menor a ella. Me encantaría conocerla, si es tan decidida como lo es igualmente su hijo, seria emocionante entablar una conversación con ella. Es decir, la forma de mandar todo al demonio, con ello me refiero a la diferencia de edades, llama mucho mi atención. ¿Jamas pensó en lo que dirían los demás? ¿Sus amistades? ¿Su familia? Cuando estuve interesada en Adrián mamá no me juzgó, tampoco alguien importante de los mios, pero alguna de mis amistades si determinando que él solo era un niño mimado, concentido e inmaduro. Cosa en jamas equivocarse. Ahora, en el presente, teniendo este joven apuesto a mi lado con menos edad a la que tiene Adrián, supera cualquier paradigma impuesto por la sociedad. Él dice quererme, verme como una gran mujer en todos los sentidos, no solo físicos sino tambien espirituales, tiene una visión amplia de la vida a medida de ir avanzandola y no es alguien en depender de alguien. En definitiva, es un excelente prospecto para cualquier joven y posiblemente, la estabilidad que he estado buscando durante toda mi vida.
— ¿Algun día me la presentarías? — le pedi inocente, sosteniendo su brazo y sonriendole mas tranquila.
— Siempre y cuando Victoria Noona tambien lo haga con la suya. — propone un termino a tablas, pareciendome muy justo.
— No hay problema, pero debes de aprender bien el español. — le digo medio frunciendo el ceño, utilizando un tono medio acusador. — ser traductora es algo agotador. Ya lo hice con Tae Hyung y no fue muy bonito.
— Prometo ser mejor alumno a V hyung, Noona. — comenta con ojos brillosos, casi igual a los de un cachorrito.
— Eso ya lo veremos, te colocare a prueba en el tour en Latinoamérica. — hablo airosa, porque estando en ese sitio sera la prueba final.
— ¿Saldremos los dos juntos allí? — pregunto esperanzado.
— Avanza en tu español y lo considerare. — le guiño un ojo, adelanto el paso.
— ¡Dare lo mejor de mi!
A la final, entramos a un local no tan lejos del complejo de apartamentos donde vivía, era bastante discreto y acogedor. Cabe de resaltar que ninguno de los dos sabia como era la comida aqui, por lo tanto, estábamos experimentandolo juntos. Se sentía diferente, liberador e incluso gracioso, Jungkook es un chico sumamente divertido en los momentos oportunos, no es al grado de lo absurdo como Tae o J-hope pero sabe hacerte reir. Del mismo modo, es atento, educado y con un grado de compresión al momento de sentarse a la mesa contigo, evita los temas molestos y se centra en los excelentes convirtiendo en una atmósfera amena. A su lado no solo me sentía segura, tambien me invadia un calor extraño, uno que bañaba con claridad mi ser empujandome a estar mas a su lado, conversar de temas tontos y disfrutar del momento. De hecho, de un minuto a otro conversamos de la diferencia de hamburguesa de Venezuela a la de aqui, por ejemplo del pan notando mas blando a diferencia del mio, los vegetales mas vivos, la carne con otro sabor y… no lograba comprenderlo, pero le faltaba ese coctel de salsas inundando tu paladar. Obviamente, me hacia falta esa esencia venezolana unica de las hamburguesas, una de las que te dejaban con ganas de comerte otra mas.
— Lo juro, son enormes. — le explica al chico que me miraba con ojos grandes, evitando perderse alguna explicación de las mias. — existen unas de tener tres tipos de carnes, incluso, cuatro. Lomito, pollo, chuleta de cerdo, chorizos… ¡Santo dios! De solo imaginarlas se me hace agua la boca. De tener la oportunidad, te invitaré a Venezuela y la comeremos, tambien podríamos llevar a los demás.
— Suena delicioso, Noona. — le dio un gran mordisco a la suya, seguramente imaginando que se trataba de la que le narraba. — ¿En verdad tiene papitas agregadas al pan? ¿Con un mucha salsa incluida?
— Si, aunque la hamburguesa puedes mandarla a preparar como tu lo desees. — respondo, dándole un buen sorbo a mi té helado. — En la capital de Venezuela, Caracas, existe un sitio que se llama “La calle del Hambre” alli te preparan todo tipo de hamburguesas. Serian los maestros entre los maestros de la comida urbana.
— ¿La calle del hambre? — repite con un dificultoso español.
— Eso mismo, vendría significando como: la calle de las personas que tienen hambre. — rio porque eso significado se lo he inventado yo, solo un par de veces estuve allí y Miguel casi se vuelve loco con tantos carritos de comida rápida, ni siquiera pudo comerse la mas grande de todas. — son muy similares a los carritos de comida rápida en América, de esos que te venden sándwich de queso o incluso atún, pero allí se venden hamburguesas. Fui con mi hermano, son muy buenas.
— Debemos de ir a Venezuela, Noona. — culmina su hamburguesa, ubicándose en terminar su papas fritas y gaseosa. — aparte de probar las hamburguesas que preparan en tu pais, igualmente quiero hacerlo con los platillos que mencionaste el otro dia. Los diria pero su pronunciamiento es complicado.
— El pabellón y la arepa. — pronuncie con calma, él asintió chasqueando sus dedos y dandome la razón. — eso puedo hacerlos aqui, no creo ser tan difícil de conseguir los ingredientes.
— ¿En verdad?
— Por supuesto, le pediré una mano a mi mamá para que me explique como hacer los granos. — mordi un pedazo de pan con gusto, pensando en la manera de pedirle a mama esto sin sospechar en el proceso. — lo demás esta ya a mi alcance. En cuando a la arepa, solo pideme con que la quieres de acompañante y la magia se hara.
— ¡Carne de ternera! — salto de su asiento, sorprendiendome en el proceso. — ¡O de cordero! Tambien puede ser ambas, estoy seguro de ser excelente de acompañante.
Mira no mas cuanta efusividad por la carne, se nota que este niño la ama profundamente, de lo contrario su energía no se mostraria tan latente. Da igual, me parece muy tierno de su parte mostrar ese lado hacia mi, usualmente siempre se comporta a alguien mayor a él a mi alrededor, pero con estas acciones dictamina seguir siendo un niño muy adorable.
— Esta bien, lo hare para ti. — concluyo respondiendo.
— ¿Cuando? — pregunta confundido, colocandome en una incrusijada.
— Bueno, puedo contactar con mi mamá esta noche y…
— Mañana. — suelta sonriendo, tomandome desprevenida y casi desarmada. — al menos las are… arepas… ¿Lo dije bien? Espero que si, no quiero quedar en ridículo contigo Noona.
— Eres un buen alumno, Jungkook. — lo felicito por su logro, pero no termino de hacerlo por completo. — pero no puedo tener eso de la noche a la mañana. Dame una semana, aun tengo que prepararme para poder hacerlo bien, no pretendo darte una mala gastronomía de mi pais. Si hare algo, lo hare bien.
— Lo justo. — concluyo haciendo una mueca de conformidad, seguido de llevarse una papa frita a la boca. — la próxima vez te llevare a comer una cazuela de mariscos, tienes razón Noona, esta hamburguesa no es tan sorprendente.
— No, la próxima vez sera sushi o pizza. — termino de comer la hamburguesa, encontrandome con media tripa llena. — termine mi ciclo de pan.
— Y tu invitaras. — me guiña el ojo, provocandome.
— Claro, no hay problema. — le sigo el juego, sonriendo con diversión. — invitaré el postre.
— ¡Eso no es justo!
— La vida nunca lo ha sido, galleto.
Jungkook pago la cuenta y ambos salimos del establecimiento, caminamos uno al lado del otro en completo silencio, solo escuchando el sonido de la ciudad con los carros pasando a nuestro alrededor, la risa de los jóvenes y la conversación a lo lejos de dos viejas amigas. Nos sumergimos en nuestros propios pensamientos sin considerar caminar a un punto fijo, sabia que debía de volver al departamento, enfrentarme a la realidad de una Andrea enojada por dos cosas. La prima, mi salida sin aviso al pesar de sentirme horrible, y la segunda, la discusión con la cobra de Ji Eun. Hablando de ese tema, me sorprendía no tener ningún mensaje ofensivo de su enamorado mayor Young, él mas a nadie me insultaria por lo que le dije. No me arrepentia de haberlo hecho, esa niña necesitaba de un buen escarmiento y si yo pude dárselo, la hara al menos, pensar en sus acciones. Luego ella sera la única en dar un veredicto final, el cual, ni me interesa. Aunque, si puede estar pendiente de algo importante en este rollo, la pobre estabilidad de Young para hacerlo recapacitar, con las pruebas suficientes tenia las de perder su corazón y ser volvido a pedazos. Lo bueno de esto, sé que sera posible de salir adelante y volver al iniciar, donde Ji Eun no este por ninguna parte.
Viendo la hora, observo que no estoy tan lejos de mi departamento, decido que es el momento para darle punto final a esta salida. Le comento a Jungkook que desde allí podía caminar hasta mi casa, él debía de volver a la compañia lo mas ante posible, no me gustaría darle problemas. Sin embargo, el chico niega con su cabeza moviendola hacia los lados, ofreciendose a llevarme al menos al frente de la entrada del edificio, una vez mas, le dije estar bien y no me pasaría nada. Ya lo deben de imagar, este niño puede ser bastante cabezón cuando se lo propone, por lo tanto, no valieron en lo absoluto mis palabras para hacerlo marcharse. Simplemente, terminaron directos a la basura. Daba igual, pensé mientras lo veía caminando a mi lado caminando tranquilamente, no tengo tiempo de lidiar con mocosos cabezones, un reto mas adelante me espera: Andrea. Valgame dios, espero que este de un humor excelente, hasta quizás juntas nos riamos de lo ocurrido de hoy. Solo vamos a darle la vuelta, me comporte como una celosa hermana mayor en el instante de querer robarle a su hermanito de las manos, donde la ladrona, es una fea imitación de Rupertinski, ya saben, el duende que pide el primer bebé de un reino. ¡Da igual! El punto es que explorar asi en el sitio de trabajo de mi prima no fue correcto, resulta todo lo contrario, donde los dueños puedan tomar represaria después. Sin dejar por alto el vetada de por vida del local. Como lo pueden apreciar, el futuro no se pinta esperanzador.
Llegamos rápidamente al edificio que casi iba a pasar de largo, obligandome a mi misma a volver en si, me despido del menor de Bangtan exigiendole ir a la compañia de inmediato. Pero las cosas no funcionan de esa manera con él, porque en el mínimo instante de darme la vuelta, este me sostiene del brazo y atrapandome entre sus brazos, soy funcionada contra su firme pecho en un efusivo abrazo. En el principio no he sabido como responderle, me he quedado en estado de shock tratando de buscar los motivos de esta demostración de afecto, cosa en no existir. Simplemente lo hizo porque le nació. Me muevo un poco en sentido de acomodarme para poder respirar, cosa en tomarla seguramente en querer escaparme y llevándolo a apretarme mas, provocandome un raro cosquilleo de nerviosismo en el cuerpo. ¡Demonios! Esta es la segunda vez en estar así con él, la primera fue en la cita falsa con RapMon que termino en ser atacada por malhechores, toda Bangtan fue a mi rescate y a punto de caer en una crisis nerviosa me rendí en los brazos de este niño, encontrado la paz. Curiosamente en ese instante no senti eso, mas bien una dulce fragancia acariciando mis sentidos, invitandome a devolverle el afecto y soltar el poco aire de mis pulpones, solamente para dejarme llevar por el momento. Nuevamente no existia nada mas entre los dos, ni barreras culturales, de edades, de malas experiencias pasadas, sobre todo, de las excusas inventadas de mi cerebro. Toda aquella lava vivida hoy al verlo como otra chica coqueteaba con él se evaporo, siendo suplantada por la llegada de la dulce primavera en las colinas moteadas de dulce crema batida, haciendo referencia que pronto toda la llanura de vería invadida de fresco pasto verde, flores de todos colores y una ambientación de alegría, nada invernal. Esa es la demostración de mis sentimientos. De como va evolucionando mi estado en general.
Aun asi, todo lo que sube tiene que bajar, al instante de colocar una de mis manos encima de sus brazos Jungkook me aparta suavemente, sonriendome con la dulzura e inocencia de un niño apartandome un mechón del rostro, a su vez, susurrando que en verdad no desea irse, quiere quedarse mas tiempo conmigo. Sabe el no permitirselo, jamas lo haría, su deber es regresar a la realidad y que precisamente, su tiempo conmigo no es eterno como nos gustaría a ambos.
— ¿Puedo escribirte después? — me pide con inocencia.
— ¿Desde cuando me dices el hacerlo? — inquiri medio divertida, bajando la mirada hacia el suelo cohibida. — al final del camino, siempres te sales con la tuya.
— Quería ser un caballero. — se encoje de hombros, volviendo a colocar una de sus manos y acariciandome el rostro. Me quede paralizada. — uno que valga la pena luchar por tu corazón.
— Desde hace mucho que lo vales. — musito sin aliento, sintiendome raramente acalorada y medio exhausta.
— Noona, por favor. — suplica bajando la cabeza, luchando quizás con sus impulsos. — no pongas esa cara porque dudo poder responder de mi.
Soltando un respingo avergonzada, cubro mis mejillas colocando la cabeza hacia un lado cuestionandome que a) estoy frente la entrada del edificio, b) todo mis vecinos pueden estar viendo una escena aunque inocente, fuera de lugar en el continente equivodo y c) mi estómago esta armando una revolución de sentimientos sin consentimiento. ¿Qué demonios? ¿Qué rayos? ¡¿Este niño que esta haciendo conmigo?! Tomando unas cuantas bocanadas de aire, Jungkook logra encerrar a la fiera y poder despedirse de mi, no estoy segura de poder encontrarnos los días siguientes el grupo completo estarán haciendo varias grabaciones de programas de variedades, shows, conciertos en programas, los episodios adelantados de “Run BTS” al salir de gira pronto y uno a otro comercial. En general, tienen una agenda bastante apretada haciendome pensar que este niño pedía imposibles al querer pedir esos platillos enseguida, menos tomando en cuenta no poder vernos mas seguido. Pero aguarden. Aguarden un segundo. ¿Estoy sintiendome acaso triste?
— Tambien estare algo ocupada con la Universidad. — le digo pensativa, tratando de olvidar ese pensamiento absurdo. — tengo trabajos, informes y uno a otro examen por presentar.
— Podríamos vernos en la Universidad. — propone muy entuciasta.
¡¿Es que acaso se ha vuelto loco?! No, no, no puede hacer tal cosa, menos teniendo a la presidenta del consejo estudiantil detrás de sus huesos, le ha prometido devoción entera a él y toda Bangtan, de conocerlo en persona, esa mujer se nos muere de un infarto.
— Deja de inventar tonterías, niño. — sentencie en seguida, rompiendo con su absurda idea.
— ¿Entonces cuando sabre que estará lista para probar tu comida? — pregunta muy interesado.
— Estamos en plena era tecnológica, kookie, puedo simplemente mandarte un mensaje. — mencione con tono muy obvio. — o simplemente decirtelo en persona en la compañia. Ire algunos días en la noche, para poder cubrir mis horas del día ocupada en la Universidad.
— Esta bien, sera de esa forma.
Planeando de esa manera, claro, no sin antes convencerlo a profundidad, Jungkook termino marchandose a la compañia y yo pude ir al departamento. Sinceramente, las piernas me temblaban al momento de girar la perilla de la puerte, en mi mente imagine un sin número de rutas que llevaban a una sola cosa: muerta por jugarle al vergas. Sin embargo, al pisar el suelo del departamento, fui recibida por los brazos de Andrea que con entuciasmo, me felicitaba por colocar en su lugar a una víbora tan peligrosa como Ji Eun. Espera, esperame un segundo que no he comprendido nada de nada, hace menos de unos minutos me pinte en la cabeza que sería asesinada por mi prima, cuando en realidad ella me esperaba feliz para felicitar mi odisea. No, es que en definición, no entiendo nada.
Llevandome a tomar asiento en el sofa, Andrea me explico con mas calma lo ocurrido después de llevarme a galleto lejos de la lagarta, obviamente formo berriche hospiciando que la insulte de la manera mas grotesca posible, insuandole cosas en ser ella incapaz de hacer. Todo fue muy evidente desde el inicio, el muchacho que sujete del brazo se le insinuo descaradamente y ella, simplemente quizo rehusarse a su coqueteo. Al escuchar eso, me levante del sillón como si existiera un resorte debajo, porque en la vida sucedieron esas cosas, menos cuando la que se le insinuo “descaradamente” fue ella ¡Incluso le sujeto de las manos! ¿O va a decirme que aparte de lagarta es pendeja? ¡Valgame dios! ¡Realmente valgame! Riendose de mi reacción, Andrea nuevamente me ayuda a sentarme en el sofa y asegura creerme, todo el mundo lo hace en la cafetería, pero necesito guardar silencio para escuchar lo demás y entenderlo. Perfecto, le digo cruzando mis brazos, hechando fuego por los oidos de las acusaciones sin fundamentos de esa cobra, que para completarlo de todo, es un jodida mentirosa. En fin, Young Lee intento abogar por ella, diciendo ser quizás una confusión del momento y las palabras hayan sido malinterpretadas, Ji Eun nunca a fallado a su trabajo jamas y el hacerlo a estas alturas seria inlogico. Bueno, ¿adivinan algo? Si podria suceder. Saliendo de su jornada laboral, la chica que atendía las mesas rompió el silencio de una vez por todas, sacando a la luz la verdad de Ji Eun escondida desde hace mucho tiempo. Ella no solamente coqueteaba con los clientes, tambien tuvo la desfachates de hacer lo mismo con mis amigos y mi posible pareja, que aparentemente, solo pretendía sorprenderme con su presencia. Si, no es la última o primera vez, perdió la cuenta de las veces de hacerlo. Young no tenia bases en donde apoyarse, menos las fuerzas para proteger a su amada, desde el inicio creyó el motivo de su comportamiento era por como la trataron en la escuela media, una venganza hacia todo hombre en acercarsele, pero aparentemente, eso no era asi.
Eun viéndose acorralada, suelta una carcajada siniestra llamando en el proceso idiota a Young Lee, era fácil de manipular a los ingenuos como el que vivían en el pasado, donde consideraban nunca cambiar las personas. Pero lo hacen, ella dio un paso hacia adelante y le demostró a todos esos imbéciles su verdadero pontencial, que una “morsa con patas” podria bajar de peso y conquistar a quien quisiera. ¿No lo hizo? ¡¿En verdad no lo hizo?! ¡Lo logro! Y pisoteo con el tacón de su bota el corazón de aquel imbécil, que le enseño sin meditarlo la verdadera función de los hombres a su alrededor, complacerla. Después de todo, ellos se lo debían. Andrea metiéndose en el instante de locura de Eun, le profirio una bofetada delante de todos dejándolos con la boca abierta, ni la misma chica podia creerselo pues una de sus compañeras mas calmadas había reaccionado muy distinto a lo pensado. Antes de tener una respuesta de su parte, pidió con determinación una disculpa de su parte a todos los trabajadores del local, en especial a los dueños, Young Lee y por supuesto, yo. Le parecía inconsedible su frialdad al despachar a un lado los sentimientos de las personas, en su visión eran simplemente juguetes, objetos fáciles de manipular. Algo esta olvidado, un dato importante, nadie le debe a ella. Comprendia perfectamente el haber sido agredida durante su ciclo en la escuela media, las personas son muy crueles en algunas ocasiones, pero por ello no vamos a armar una venganza colosal donde el cambiar tu apariencia no es motivo de crecimiento personal, sino destructivo. Young Lee es uno de los chicos sumamente increíbles que ha tenido la oportunidad de conocer, él no se merece ese trato que le esta dando por su egoísmo, porque de esto se trataba todo: creerse el centro de atención. Por último, si en verdad poseia un grano de vergüenza en sus venas, levantaría la cabeza admitiendo equivocarse y tratar de conquistar el novio de su prima, tratarla mal e intentar hacer el papel de víctima como esta acostumbrada en hacerlo. Tarde o temprano sus artimañas perderían sentido para las hombres, llevando consigo a hacer ignorada y sintiéndose sola y derrotada, entendería que él único en realmente comprenderla fue su amigo Young, el cual, desprecio.
Eun no dijo nada, no hizo nada, simplemente agarro sus cosas marchandose de la cafetería hecha una bola de fuego, hasta las personas como ella entendía cuando no eran bienvenidas en un sitio. En cuento a Young, estaba sufriendo lentamente las repercusión de entender como había sido engañado por una amiga, la cual, simplemente no le interesaba nada su opinión o sentimientos. Al pesar de estar viviendo un infierno letal, deseaba desesperadamente comunicarse conmigo y disculparse, sabia mi buena disposición al querer ayudarlo a conquistarla pero, tenia una tremenda vergüenza al enterarse de Eun coqueteandole a mi pareja y amigos. A todas estas… ¿Desde cuando tengo novio? El haberme molesto por sus insinuaciones a Kookie, no determina estar juntos en una estatus romántico, si hasta el mismo lo comprendio. Toda ha sido en sentido fraternal. Sin embargo, en lo mas profundo de mi ser desconoce ser cierto o falso, porque esa sensación cosquillosa en mi cuerpo no es de esa índole, ni siquiera tiene explicación. Retomando al camino inicial, le pedi a Andrea decirle a Young ser innecesario una disculpa de su parte, cuando nos enamoramos nosotros mismo colocamos sobre los ojos una venda impidiendo ver la realidad de las cosas, actuamos mas por sentimientos que instinto, sencillamente nos apendejamos. Por ello, no quería escuchar ninguna disculpa, solo la certeza de poder pasar la pagina de Eun y avanzar. Por supuesto, Andrea no pudo asegurarme eso, Young esta muy dolido con lo ocurrido y tardaría un poco el levantarse del suelo.
Aquella noche me fui a la cama con un agridulce sabor en la boca, no pude comunicarme con mamá pensando el como estaría en estos momentos Young, fue un gran golpe para él enterarse de la verdad de Eun. Aunque de cierta forma, un alivio porque no estaria alimentándose de falsas ilusiones su corazón, menos intentar dárselo a alguien que jamas lo valoraría. Es duro enterarse de esa cosas, en primera instancia te sientes perdido, confundido y algo molesto consigo mismo ya que durante todo momento la verdad estuvo al frente, pero tu ceguera o incredulidad te prohibió hacerlo. Luego maldeciras, sufriras y le daras la culpa a la persona tanto como a ti, dando la balanza mas hacia tu favor dandole la razó. Eres un idiota, si, pero por fijar tus ojos en alguien tan patético como ese, porque el mundo no comienza ni termina en alguien mas. No, menos aun existencia del amor propio y eso, me lo ha enseñado un jovencito de veinte años. Cierro los ojos tratando de dormir finalmente, no pasare en el siguiente tema a tratar porque nos lleva a Jungkook y, con toda la sinceridad puesta sobre la mesa, no tengo ni idea como manejarla. Es decir, ¿Me gusta? ¿No me gusta? ¿Es capaz de volverme loca? O… o… ¡Al diablo con todo esos temas! Todo ha quedado claro, seremos amigos, tratare de trabajar con mi problema de autoestima y después esperaremos al tiempo. Si, es una estupenda idea. Salvo en no poder creerla por completo. Giro al lado opuesto de la cama, la que da hacia la mesita de noche donde esta mi telefono. Fue gracioso cuando me pido el poder mandarme un mensaje, en ningún momento ha considerado hacerlo y por algún motivo, lo hizo, aunque no recibi nada durante la noche. Seguramente esta trabajando, mañana tendrán una jornada laboriosa y no pueder el tiempo en texto con una amiga. Abrazando la almuada con mas fuerza, disperso mis sensaciones de inseguridad en el cuerpo y cierro los ojos.
Estaría a nada de quedarme dormida pero algo me lo impide, aquel aparatejo que miraba hace nada dio una sacudida, avisandone tener un mensaje. Sería una mentira decir no emocionarme porque lo hice, unos revoltijos se aglomeraron en mi estomago con nerviosismo, pensando en tratarse de Jungkook e intenciones de conversar. Asi que, sujetando el telefono, me percate con un poquito de desilusión no tratarse de Jungkook, sino de Suga. ¿Y este que se le ha perdido? Pensé estar muy ocupado para atenderme, incluso me lanzó a los brazos de Hoseok, ojo con esto, no lo digo en plan romántico sino con ironía. Es un tsudere, ahora que lo conosco un poquito mas, me es imposible no llamarlo de esa manera, asi que abriendo el dichoso mensaje me dispongo a leerlo.
“¿Las cosas no te salieron como querías? ¿Optuviste una desilusión? Porque si es asi, dejame darte la bienvenida la realidad. YG”
¡Argh! ¿Como se atreve? No es como si me desolusionara todo este asunto con Eun, en realidad lo que senti fue rabia y empatia con el pobre de Young, no se merecia nada de esto. Menos sabiendo que estuvo con ella desde el inicio, antes de convertirse en esta bomba asesina de corazones. Sus sentimientos son sinceros.
“¿Ahora si estas desocupado de tus deberes? De ser un si, por favor ocupa este tiempo en dormir y no en mi. Vic”
“Ya dormí lo suficiente, gracias por preocuparte, solamente tenia curiosidad en como afrontaste la realidad de involucrarte en las vidas de las demás personas. YG”
¿Insunuo que soy una metida? ¡¿Lo ha hecho?!
“Eres insufrible Yoongi, con los ojos cerrados lo eres. ¿Sabes que? Buenas noches. Vic”
El telefono siguió sonando mas tiempo mas pero lo ignore, no deseaba llevarle la corriente al idiota de Suga y sus comentarios fuera de lugar, teniendo una sola finalidad de enojarme. Lo hace aposta, lo se, aunque el rebajarme tampoco esta en mis planes mejor lo ocupo en dormir, cosa en no tardar mucho en hacer. Esa noche tuve un sueño bastante curioso, similar al anterior con Bangtan y ofreciendome una rosa, salvo que esta ocasión, Jin rompía filas caminando con pasos elegantes e inclinándose igual a un caballero, extendía su brazo diciendome que ni la luna o las estrellas se comparaban con mi belleza, la cual es inagotable y digna de admirar. Acto seguido, colorada por sus piropos, colocaba mi mano sobre su hombro pidiéndole levantarse, su comportamiento estaba inquietansome y extrañandome. En el instante de estar de pie, siento la presencia de otras personas mas detrás de mi, por lo que girando rápidamente me encuentro con los rostros de Tae, Jimin y Yoongi, ninguno de ellos esta molesto o algo, simplemente sonrien ofreciendome algo distinto, es un sobre manila de muchos estiquers de colores, uno es diferente del otro y hasta de tamaño. Estoy apunto de sujetar uno hasta que otra mano atrapa la mia, devolviendome choco con los ojos de RapMon detallandome con precisión, moviendo su cabeza hacia los lados y señalando no hacerlo, de decidir antes de pensarlo detalladamente las demás opciones, pueden llevarme a un desenlace atropellado. ¿Qué demonios esta tratando de decir? Parpadeando constantemente sin entender nada, deshago el agarre bruscamente reclamando su extraño comportamiento, es obvio el ocurrir aqui algo, pero todo debe de estar conectado y hacerme la desentendida no es lo mio. Minutos después, abandono el sitio con pasos apresurados esperando no ser perseguida por ellos, no tengo ni siquiera idea de donde me encierro, parece un museo, ya saben, como el del video Blood, sweet and tears y cualquiera de esos pasillos podrían llevarme a cualquier sitio. Desde la habitación del Angel que se le quiebra el rostro al final, hasta el de RapMon y Jungkookie… aguarden ¿Por qué demonios no lo he visto? Debió de haber aparecido junto a sus hyungs hace unos minutos atrás, es muy extraño. Teniendo la peor idea de todas, comienzo a buscar al menor de Bangtan por todas partes como si fuese la prioridad, aunque solo obtuve un mismo resultado: cansancio. Sentandome bajo las escaleras de la enorme estatua de Angel, decidi tomar un descanso algo prolongado, sinceramente esa hamburguesa debió de tener algo porque para tener este tipo de sueños, solamente debes de consumir drogas. Soltando un suspiro, me recuesto hacia atrás cerrando los ojos agotada, no pude conseguir a Jungkook, a lo mejor esta perdido, a lo mejor no existe en este sueño, sobre todo, a lo mejor no desea ser encontrado. Asi que, desvaneciendose por completo en mi mente, quedo dormida profundamente sin necesidad de querer despertar, no al menos en esta realidad.
Al escuchar la alarma del celular abro los ojos jadeando del susto, paso mi mano por la cabeza tratando de retener los últimos retazos del sueño mas raro en mi historia, de todas maneras, no tengo tiempo para analizarlo, debo de prepararme para ir a la universidad. Saltando prácticamente de la cama, corro hacia el baño viendo la hora del telefono, son las siete y treinta, me he quedado dormida. Buscando agilizar todos mis movimientos, logro bañarme y vestirme en tiempo record, nueve minutos y medio. Si estuviera mamá aqui, se lo haría saber. Andrea no esta en ninguna parte del departamento, seguro se ha levantado temprano para ir a la Universidad, esta en ciclo de exámenes y no es tan facil como en Venezuela. Salgo del departamento mientras reviso mi celular, tengo dos mensajes y llamadas perdidas de Yoongi, rodeo los ojos ignorandolos olímpicamente. Decidi no enojarme mas con él, simplemente lo dejare ser, en pocas palabras, ni lo tomare en cuenta. Como es ya un poco tarde, cojo un taxi en plena avenida que me lleve a la Universidad rápidamente, le escribo a Sun Hee preguntándole si algún profesor ha llegado, para mi suerte hoy tienen una reunión con los docentes y tardaran un poco. Debo de aprovechar esa oportunidad de la vida.
Llegando a mi destino, mi celular tiene otro mensaje, se trata de Jimin, hablandome de haber llegado a la televisora donde grabaran el programa de variedades, se pinta emocionante y podrán hacer el tonto como ellos solamente lo saben hacer. Creo que se refiere a actuar como ellos mismos. Me alegro mucho, en varias ocasiones, los artistas del K-pop deben seguir un patrón dictaminado por sus compañías, como ser el lindo, rudo, seco, engreido… deben imaginarlo, estereotipos manejables. En el caso de Bangtan, no pueden escaparse de eso tambien, aunque en ciertas ocasiones como esta, les sale excelente comportarse de forma natural, les ha funcionado hasta ahora. Le respondo alegrarme, todo lo que se presente hoy deben disfrutarlo hasta el último minuto y sobre todo, dar lo mejor de si. Animandome tambien en mi día, finalizo la conversación con Jimin prometiendo hablarme mas tarde, la edición de “Run BTS” sera totalmente alucinante y quiere darme detalles de eso, es muy bonito de su parte y lo dejó simplemente ser.
Entrando al edificio me percató que los alumnos estan muy relajados en sus alrededores, hasta me atrevo a decir muy holgasanes para tratarse de ellos, se nota que los profesores estan en reunión porque sino, la situación fuese distinta. Entonces, sin previo aviso lo veo, no es como si pudiera simplemente ignorarlo porque esta mirando a todas partes, seguramente, en mi búsqueda es eso o sus lentes estan fallandole. Hablo de Young Lee. Casi se me escapa un grito de la impresión, porque creí ser muy especifica con Andrea al decirle no necesitar una disculpa de su parte, él no tenia la culpa de lo ocurrido ayer y jamas hubiese imaginado la clase se víbora que es su amiga. Son cosas que pasa simplemente. Y yo, pues me vi involucrada por idiota.
— ¡Vic! — termino encontrandome, alzando su mano y saludandome con efusividad. Ahora todos los estudiantes me miran, excelente. — ¡Vic por aqui!
Ah… mira como le regreso el saludo queriendo salir corriendo, definitivamente, no es como imagine empezando mi día.
Sentados por fin en la cafetería en el aire libre de la universidad, Young y yo tomamos en silencio nuestras bebidas calientes, hoy a salido un poco el sol pero no disipa por completo el aire frio. El muchacho aun no ha iniciado ninguna conversación, se mantiene muy quieto viendo a las personas caminando a su alrededor o simplemente conversando, creo que ha encontrado cosas mas emocionantes. Hable con Andrea de este raro acontecimiento, en su defensa ha dicho haber hablado con él esta mañana, pero aun quiso venir bajo sus propios medios el disculparse conmigo, Eun era un completa grosera y por su culpa no quería perder a una amiga. Si, muy dulce de su parte y todo lo que quieras, pero por algún motivo han sido creado los telefonos celulares, bastaba con llamarme o mandarme un mensaje y ahorrarse casi matarme del susto. Obviamente, no pensó nada de eso. Ahora, en el presente, él simplemente me ignora.
— ¿Sabes lo que pensé la primera vez de ver a Ji Eun? — pregunto de la nada el chico sobresaltandome, porque miraba a otro lugar. — Ella era demaciado inocente y negativa para ser real, consideraba que las cosas cambiaria si se esforzaba pero a su vez, temia seguir siendo rechazada por los demás. Incluso, pensó que aunque cambiara, nadie la amaría por quien es, solamente se dejarían llevar por su apariencia. No tan alejado a la realidad, salvo una cosa. — tomo un sorbo de su bebida, girando y sonriendome candidamente. — Jamas cambiaria mi concepto de ella, pero… fue insuficiente, quizás, a la final, él único ingenuo he sido yo.
Era triste mirar esta imagen de Young Lee, ya no era mas ese joven entuciasta que estaba con ganas de conquistar a la chica de sus sueños, se convirtió en una masa herida de las flechas de indiferencia de Eun, las cuales sellaron por completo sus sentimientos y dejaron a su paso gotas de sangre. Tenia simpatía por él, bajo todo lo acontecido, comprendia ser engañado ante una imagen perfecta de tu amor que en realidad, resultaba en otra cosa. Un monstruo lleno de prepotencia.
— Por ese motivo he venido a disculparme. — sigue hablando, luchando con verse destruido y vulnerable, pero es muy tarde para eso. — Vic se ha visto involucrada, inclusive tu novio y… estoy muy avergonzado de eso.
— A él… realmente no le importo demaciado. — le reste importancia, haciendome sentir incomoda al ser relacionada con Kookie de esa manera. ¿Por qué demonios pensaban eso? — De igual forma, tampoco debes de disculparte conmigo, desde el inicio te prometí ayudarte y debí intuir que a veces las cosas no salen como uno desea.
— No se trata de eso, Vic. — me llevo la contraria, haciendo énfasis en sus palabras. — es sobre como Ji Eun te trato porque no conoce que las personas amadas de otras, son sagradas.
— Si, bueno… — reí incomoda, sobando mi cuello de la incomodidad. Aunque, al notar el rostro contraído del chico me preocupe. — ¿Estas bien Young Lee? Hablar de lo que senti al ver a Eun coqueteando con alguien importante para mi es una cosa, pero lo que estas experimentado tu, es otra. Es decir, ella ha admitió manipularte a su antojo y jamas considerar tus sentimientos como importantes.
— Estoy bien, es decir. — bufa sin emoción, jugando con sus dedos. — no prometo sonreir como si estuviera viviendo la mejor etapa de mi vida pero, prometo empezar a pensar en mi. Eun no es quien tiene problemas con su autoestima, a la final, soy yo quienes lo posee.
Mmm… ante ese argumento me es difícil atacar, porque sería hipócrita de mi parte aconsejarle algo que seria incapaz de tomarlo para mi misma, aun asi, me es imposible hacer de la vista gorda. Cuando somos rechazados caemos en un punto critico, donde nos cuestionamos cada cosa que hacemos, somos y seremos, es esa parte negativa que le nos hechamos la culpa de lo acontecido. Por ejemplo, al suceder eso con Adrián pensé en no ser bonita, ni atractiva o interesante, por eso los chicos pasaban de mi y escogian a las mujeres mas arriesgadas, atrevidas y teniendo un montón de experiencias en el amor. Ellos no necesitan a un tomante verde, sino uno rojo. Sin embargo, al conocer a un dulce joven menor a mi me enseño que, hasta los tomates verdes, son necesarios para hacer platillos deliciosos en la gastronomía mexicana. Por lo tanto, debo aprender apreciarme a mi misma por encima de cualquier cosa, incluso de aquel que una vez fue importancia para mi y en el presente es causante de mi destrucción. Clave esta en amarte a ti mismo.
— Lo conseguirás, estoy segura. — le sonrio dándole mi apoyo. — ya sabes, no estas solo, tienes muchos amigos dandote la mano. Pero sobre todo, mientras sigas teniendote a ti mismo, todos los obstáculos en presentarte serán capaces de sobrepasarlos. Luego veras al pasado y te darás cuenta que esto fue una enseñanza mas, una que tuviste la oportunidad de aprender amarte a ti mismo y ser fuerte.
— Me alegro de haberte conocido, Vic. — confeso sincero, casi llegando a las lágrimas eso me apachurro el corazón. Su situación no es justa, en realidad, nada en este mundo lo es. — siempre tienes algo bueno por decir, eres como esa caja de sorpresas que nunca para. Gracias, en verdad muchas gracias por tus consejos.
— No lo hagas, simplemente lucha por tu felicidad y avanza hacia adelante. — hablo apretando mis labios, evitando colocarme a llorar como una niña pequeña. — ese es tu único deber.
Young Lee no fue el único en aprender cosas nuevas con esta experiencia, desde mi llegada a este pais no paraban de lloverme nuevas anécdotas, comenzando en mi escapada a un hospital para ayudar a una pequeña conocer a sus ídolos, hasta hoy, con un compañero de trabajo de Andrea. Existen varios tipos de amor, el de una madre por su hijo, quien apoya, aconseja y orienta. El de un amigo a otro, capaz de gritarle por estar equivocandose en su decisiones, por escoger una mala mujer e inclusive, celebra un nuevo logro en su vida. Tambien podemos incluir dos nuevos a la lista, el de un artista por su público, porque jamas abandona, apoya su musica y es incondicional a su material transmitido. Ejemplo: Army x Bangtan. Y un último, el amor propio, si este no funciona como el principio se todo, nada de lo antes mencionado se lograra. Lo dije antes, la clave de todo esta en quererse, armarse y aceptarte tal cual eres, de lo contrario, nada saldrá bien.
Con todo esto espero seguir aprendiendo cosas nuevas, lo cual, estoy segura de hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario