martes, 18 de septiembre de 2018

The Lovers Hurts

XI
Skinny Love
El domingo comenzó para mi algo tumultoso, nubuloso y gris, aunque partircularmente el clima seria estupendo según lo pronósticos y si mirabas al cielo podrías darte cuenta de ello, dentro de mi corazón no sentía nada de eso. Pase toda la noche en vela dándole vueltas a mi situación actual, donde no tenia ninguna salida a cual acudir, solamente seguía encontrandome con el mismo escenario. Yo parada frente a un grupo de chicos, Sasuke cantando y disfrutando el momento de ser el centro de atención, una chica, no cualquier chica, la hermana melliza de Jenna besandolo con dedicación y esas crudas, feas palabras: “es mi prometida”.
No supe como reaccionar, ni que decir, que hacer o simplemente salir corriendo de allí. No, deje de llorar de golpe quedandome parada nuevamente en la nada, en la dulce y eterna nada, en tanto los ojos oscuros de Sasuke esperaban que le dijera algo o hiciera algo. De igual manera, quede paralizada, en un estado de completo Shock donde mi mente y cuerpo se negaban a canalizar la nueva informacion.
Afortunadamente Tadase, Sana y Akito vinieron a mi rescate, o mas bien, alejarme de las garras de Sasuke. Fue mí amigo quien le pidió a él el dejarme tranquilizarme un poco, con tal, aún teníamos una presentación por hacer y… de seguir en ese plan, algunas personas podrían empezar a tener sospechas. Aparentemente eso surgió efecto en Sasuke, quien no tuvo mas remedio en dejarme tranquila e irse hacia donde había aparecido, aunque antes de desaparecer sentí su intensa mirada sobre mi, tal vez para verificar el grado de su daño en mi o la tranquilidad en la que estaba sumida. Sana, siendo tan imprudente como siempre, sujeto mis hombros haciendome caminar hacia adelante, sugiriendole a Sasuke arreglar el desastre que dejó antes. La verdad, mi curiosidad estaba mas apagada que cualquier otra cosa, por lo tanto, ni si quiera gire para preguntarle sobre ello. Simplemente me deje llevar.
Decidimos quedarnos en Red y así celebrar el éxito de la presentación, recuerdo haber utilizado esa estúpida excusa para poder escurrirme de mis compañeros de Konoha, pero obviamente no resultaría una próxima vez. Una vez estando en Red, pedí encarecidamente estar sola para relajar mis pensamientos, Akito y Sana parecieron compresivos ante mi decisión, en tanto Tadase, mantenía esa expresión de estar terriblemente preocupado por mí. Sabía que si necesitaba hablar con alguien podría ser él, pero por ahora, lo único en mis pensamientos era alejarme de todos y todas, sumergirme en mí soledad y tratar de pensar en lo que haría ahora. Esa fue la razón, en dejar mi comoda habitación, encaminarme por los solitarios pasillos de Red, subir esas particulares escaleras de caracol, abrir esa puerta de roble y encontrar ese desvan solitario a la par de extenso. Me quede allí toda la noche, fijandome solamente en aquellos jardines llenos de secretos como belleza. No sabía que hacer, no tenia idea de que hacer, solamente no dejaba de sangrarme el alma al recordar esas malditas palabras, esas feas y horribles palabras. ¿Esa fue la razón? ¡¿Esa era la maldita razón?! De alejarme a un lado, hacerme vivir un infierno en la tierra, el misterio, el tener un vigilante día y noche respirando su nuca. ¿Estaba comprometido? ¿Comprometido con la hermana de Jenna? No, no podía ser posible. ¡No podía simplemente digerirlo! Es mas ¿Por qué no me lo dijo nada? Si en verdad tenia un mínimo de respeto a lo que tuvimos, o fuimos, no lo se. Debió de tener la desencia de explicarme todo esto, sin la necesidad de hacerme pasar por todo esto… ¡De ilucionarme! Si al menos, si al menos no me halla encariñado tanto con él y su voz, la manera en que camina, en hacer las cosas, en tratarme, de tocarme, besarme… ¡No! ¡No podía pensar en ese tipo de cosas! No cuando, Sasuke es una persona comprometida y sobre todo, totalmente ajena a los ojos de su familia.
Se que lo dije en el pasado, prometerle que no nos separarían pero, en estos momentos me estaba cuestionando eso. ¿Como pude ser tan tonta? ¿Como pude ser tan ingenua? El creer en sus palabras tan fielmente, parecido a un perro con su amo quien jamas cuestionaba de sus ordenes, de la misma manera confíe en Sasuke, entregándole toda mi razón de ser o existir. Pero él no solo destruyo mi confianza, también acabo con mi corazón y todo sentimiento sincero. No comprendia, si en verdad decía amarme como tanto jasta decirme ¿Por qué no le dijo a sus abuelos el tener ya a alguien? ¿Acaso su familia era tan difícil de tratar esos asuntos? ¿O Sasuke se avergonzaba de quererme? No lo se, ahora simplemente ya no se que pensar o esperar de él, ni mucho pretender seguir con lo nuestro. ¿Por qué se acabo no? Sinceramente no lo se, en verdad no lo se, en tanto trataba de pensar sobre todo esto me confundía mas. ¿Tan difícil es lograr la felicidad en mi vida? Aparentemente si.
El escuchar el chirrido de la puerta de la puerta de roble caí en cuenta de dos cosas, primero el eminente amanecer, y segundo, Tadase había venido a buscarme. Pensé que el hablar de él sobre mis días en Konoha la mente se me despejaría, pero no fue así, porque al tocar el tema de como conocí a Sasuke las cosas se fueron nuevamente de control, él se dio inmediatamente de cuenta tomando mi mano para detenerme, era la señal en escucharlo hablar.
— Lizi, se que es difícil para ti pero debes razonar las cosas con calma — me dijo mirandome directamente a los ojos — aun no has escuchado la historia completa de sus labios. ¿Cierto?
— Esta comprometido, Tadase. ¡Comprometido! — sonreí incredula, pasando mi mano libre por mi cabello — ¿Como debo reaccionar a eso? Dime ¡¿Como diablos lo hago?!
Era estúpido volver a llorar, no cuando ayer lo hice hasta en frente del mismo Sasuke, pero en verdad tenia unas granas enormes de volver hacerlo. El tonto nudo en mi garganta empezaba a quemarme, y mis ojos a arderme, sinónimos de sin dudas al llanto.
— Escuchame Lizi — me dijo Tadase, apretandome ligeramente mi mano — no puedes tomar ninguna decisión hasta escuchar todos los puntos claves de la historia, luego de hacerlo, estaras un poco mas liviana. ¿No crees? Se que aun tienes preguntas sin contestar.
— ¿Por qué me dice eso? — le pregunte sin poder entenderlo.
— Porque comprendo como te estas sintiendo — me sonrio con aire triste — pero, es mejor a ser destruido por completo que a medias. ¿No?
— No creo que puedan acabarme mas de lo que ya estoy — dije con ironía — Además, dudo poder llamar a Sasuke luego de… bueno… de lo de ayer.
— No tienes necesidad de hacerlo, él lo hará por ti. Lo certificó. — afirmo muy convencido de si mismo.
— ¿Utilizaste nuevamente tu poder de leer mentes? — pregunte tratando de forzar una sonrisa.
— Puede ser — soltó una risita — ahora mejor vamos, debes hacer tus maletas para volver a casa.
Tadase se levanto de su asiento extendiendome su mano, yo la tome de inmediato aferrandome a ese signo de confianza entre los dos, ahora era alreves, era mi amigo quien me apoyaba con este nuevo problema donde involucraba a Sasuke. Hace unos días era lo contrario, donde fui yo quien encontro a Tadase en este desvan solitario con guitarra en mano, cantandole a un amor fallido, a esa misma Amu a la cual en tanto amaba pero desgraciadamente quería a otro hombre. Ambos sosteniendo nuestras manos abandonamos el lugar dejando todo ese pasado atrás, llegamos a nuestra habitación encontrandola un poco ruidosa, nada fuera de lo normal sino fuera porque es un domingo temprano en la mañana. Al abrir la puerta, pude percibir a unos Sana y Akito ya levantándos, pero aun en pijama, sentados alrededor de mi emplumado amigo piando alegremente ante ser tan bien atendido. Fue Sana quien se dio cuenta de nuestra llegada, despegandose de la pequeña mesita para correr hasta mi sonriendo, alegó en poseer mas el cariño de Inu que el mismo Akito. Obviamente mi compañero de cuarto no le pareció mucho esa deducción, pues desde su sitio desmintió tal cosa llamándola “idiota”, fue cuando Sana inflo sus mejillas haciendole recordar la canción de “I like my sushi”. Eso fue un golpe muy bajo, tan bajo para Akito que nuevamente, tal cual y como ayer sucedió, se sonrojo tal cual fuese un tomate maduro. Fue cuando paso, solte una risita divertida, al ver como mi compañero trataba de defenderse de las palabras de su amiga, sin exitosa alguno. Lo sabia, Sana estaba haciendo todo esto solamente para hacerme olvidar un poco mi dolor, aunque funcionara en esos momentos no quería decir que la herida de mi corazón fuera a parar de sangrar.
En ese preciso instante, viendo a Tadase de intervenir en aquel espectáculo, que mi celular dio un vuelvo en el bolsillo de mi abrigo, parando de reír, saque el aparato para revisar el remitente. Era Sasuke. Mi herido corazón dio un vuelvo extraño, no sabría decir si fue dolor o de impresión.
¿Podemos vernos en la cafetería La Hoja a las diez? Aun tengo cosas por explicarte. Sasuke”
Me quede de piedra, sabia perfectamente que aun quedaba cosas por decirnos, sobre todo yo en torno a todo lo posible a acontecer entre nosontros de ahora adelante, pero estaba tan confundida, que no poseía ninguna respuesta a nada. Pero en algo tenia razón Tadase, si Sasuke iba a terminar de destruirme, era mejor hacerlo por completo. Por lo tanto, tomando grandes bocanadas de aire, decidí responderle:
Allí estaré. Lizi”
Acto seguido comencé a arreglar mis cosas, en tanto la miradas curiosas de mis compañeros se depositaron en mi, Tadase mas o menos se daba cuenta de mi rápida reacción al realizar mis maletas. Él me observo detenidamente cuando enviaba el mensaje de texto, al final ha tenido razón en que Sasuke trataría de contactarme para hablar, dejo a sus amigos acercándose a mi con la finalidad de ayudarme. Sana y Akito decidieron emitarme en mi tarea, podría ser un poco estúpido abandonar Red al ser mañana nuevamente día de clases pero en mi caso, deseaba volver a casa y así sumergirme nuevamente en los brazos protectores de mi padre, comer las deliciosas comidas de María y el discutir con Sai. Ahora mas que nunca, necesitaba el calor propio de la familia, ni idea de como enfretar a mis amigas después de esto, de ellas tal vez podría encargarme luego, antes primero debía de tener una idea de que hacer con Sasuke. Termine de empacar gracias a la ayuda de Tadase, decidí tomar una ducha rápida antes de enfretarme a la realidad de viajar dos horas hasta el distrito, papá me había regresado nuevamente mi carrito solo para esta ocasión del día de San Valentín, eso y porque mi comportamiento hasta los momentos ha sido impecable. Luego de salir del baño, los chicos estaban completamente listos, Sana prácticamente se abrazaba a la jaula de Inu despidiendose porque su chofer, al cual llamo, acababa de llegar a su búsqueda. Mientras que Akito trataba de separarla de ella, un poco fastidiado de tal acción loca de su amiga, por otro lado, Tadase no tenia signos de abandonar Red quizás porque en verdad era idiota dejar el colegio, mañana siendo día de clases. Él me miro calidamente ofreciendose a ayudarme con mis cosas, me despedi de los otros dos prometiendo verlos al otro día, Akito me sacudió amistosamente mi cabello tratando de sugerirme animarme. Quede un poco paralizada, ¿Acaso existía alguien quien no conociera lo mio con Sasuke? ¡Ah por supuesto! Amu, ella claramente ni tenia sospechas. Aunque claro, luego de salir corriendo de esa manera el día anterior, tener una expresión de muerta viviente frente a Sasuke. Ya no sería un misterio para Akito, aunque francamente, me daba completamente igual aquello. Sana también sugirió animarme y no descuidar a mi emplumado amigo, si él me veía triste igualmente se pondría de la misma manera, debía de permanecer fuerte y seguir adelante. Ahora, en verdad pensaba que Sana hablaba con Inu, porque sus deducciones eran bastante acertadas.
Fue Tadase quien se quedo conmigo hasta el final, ayudandome a colocar mis maletas en la cajuela y seguirme al abrir la puerta del piloto, baje el vidrio para tener una visión mas amplia de mi amigo.
— Te vere mañana, Lizi — se despido.
— ¿No tienes algún consejo para mi? — le pregunte.
— Dejalo hablar hasta el final, luego se eso, puedes exponer tu punta de vista. Ya sabes, de decirle adiós, seguir o pedir tiempo — explicó tranquilamente.
— ¿No existe nada mas? — pregunte con ironía.
— Conduce con cuidado, Lizi — sonrio divertido con mi ocurrencia.
Fue así que emplee mi viaje hacia mi casa, durante el trayecto pense como me comportaria delante de Sasuke, igualmente de mis posibles sensaciones a sentir. Pero no existía nada, es decir, obvio que estoy molesta con él por no decirme nada de esto antes, la decepción de ser burlada de esa estúpida manera, igualmente detrás de todo eso solamente quedaba la sensación de no poder hacer nada. El llorar, gritar o simplemente reclamarme por tomarme como idiota, aparte de mi sangrante herida no existía nada mas. Luego de las dos horas de viaje llegue a casa, aparque frente de mi casa al estar de costumbre los autos de papá y María en el garaje, solte un suspiro ahogado al pagar el motor. Si bien debería estar aliviada por sentirme en mi hogar, sentía completamente lo contrario, la pesadez de mi corazón que me impedía respirar con normalidad. Baje del carro sacando mis cosas, camine hacia la entrada a la par de buscar mis llaves en mi bolsillo de pantalon, al girar la perilla de la puerta divise la figura de María corriendo pisos arriba. Fruncí el ceño confundida. ¿Aun no era muy temprano para estar mi familia despierta? Sobre todo, María parecía estar apurada por algo. Fue cuando entre a mi hogar completamente que papá apareció, tenia en su mano su taza de café habitual y en la otra su periódico favorito. Al fijar su vista en mi dio un respingo del susto, creo que mi rostro no puede tener la mejor de las expresiones en este momento, no es para menos, anoche no dormí absolutamente solamente por tratar de pensar respuestas.
— ¿Qué le pasa a tu cara? — fue lo primero en decir mi padre al verme, con un tono raro en la voz — Pareces pertenecer a una clase de club de ocultismo.
— Buenos días par ti también papá — exclame con ironía acercandome a él, para darle un abrazo.
— Oye, no me juzgues solamente estoy preocupado por ti — me dice abrazandome fuerte, entonces sentí que el nudo en mi garganta nuevamente hacia su aparición, pero no podía llorar, ahora menos era el momento — ¿Decidiste volver? Pensé que pasarías este fin de semana en Red, por lo del coro.
— Pues… ya lo has visto — me separe de él, tratando de forzar una sonrisa convincente — en la menor oportunidad regrese para ver a mi familia. Además, eso fue solamente para San Valentín, aun no se han programado bien lo otro.
— Si, bueno — me miro detenidamente como tratando de descubrir detrás de mi expresión falsa — que uno de tus amigos se vaya a casar es sumamente impresionante, aun mas, lo del coro haciéndole una presentación en su boda.
— Jamas podre comprenderlos, digo, Sasori es muy maduro para su edad pero en verdad los niños ricos son mundos a parte para mi — comente sumamente pensativa, no lo decía por mi amigo, mas bien me refería a otra persona en particular. Papá me miro fijamente tratando de armar sus propias conclusiones, aunque no lo deje — ¡Por cierto! ¿Por qué María iba con tanta prisa al piso de arriba?
— Sai esta enfermo — declaro mi padre, comenzando a caminar hacia la sala.
— ¿Enfermo? — pregunte confundida.
— Si, el viernes María recibió una llamada de Konoha alegando estar Sai muy mal — tomo asiento en su sillón favorito seguía relatando — no sabes como estuvo de preocupada, pensando en lo peor. Afortunadamente es solo monomucleosis.
¿Sai estaba enfermo de monomucleosis? Eso era muy extraño, se supone que es la mal conocida “enfermedad del beso” ¿Como demonios se contagio de tal cosa? Además de confirmarme porque no se presento en el evento de anoche, no explicaba la raíz de tal infección, porque si mal no recuerdo Sakura estuvo allí dandome ánimos y la vi muy bien. De ella no fue. Entonces la imagen de un Trevol solo sentado llego a mi memoria. Esto debía de ser una broma, una sucia y estúpida broma. ¿Acaso no basta con mis propios dramas para abordarme los de mis amigos? Sakura, seguramente de enterarse de mis deducciones estaría destrozada, mejor dicho desolada.
— ¿Y esta mejor? — pregunte disparando mis malos pensamientos lejos.
— Un poco, por lo menos su fiebre a bajado un poco pero aun esta débil. María le sugirió quedarse mañana en casa. — siguió explicando papá, luego me miro directamente con signos de querer saber de mi regreso— Aun no me has dicho la razón de estar en casa.
— Bueno, mis amigos esta mañana partieron a sus hogares, no iba a quedarme sola en la habitación hasta mañana. — exclame de forma convincente, aunque no pareció creerselo mucho mi padre.
— Dado el caso, estoy contento de tenerte aquí — me dijo en un tono poco creíble — pero mañana sabes que te llevare…
— De vuelta al colegio, lo se — complete la frase — ahora solo quiero ir a mi habitación a guardar mis cosas, prometí verme con una amiga de Red en una cafetería y necesito al menos… hacerme mis faciales. Pues aun no he dormido nada.
— ¿Fue tanto su celebración de San Valentín? — pregunto mi padre incrédulo.
— Como fue todo un exito la presentación en Ichiraku, los R.e.d quisieron hacer… algo distinto — aun puedo recordar el alboroto en el salón del coro de Hidan y Sana, al sentirse realizados ante la presentación. Mientras lo demás reían, yo simplemente calle limitandome abservar el panorama — en verdad fue bastante emocionante para ellos.
— Me hubiese gustado ir a verte, pero como insististe en que no era importante… lo deje pasar.
— San Valentín jamas ha tenido importancia para mi papá, menos ahora va a comenzar a tenerla.
Ahora podría catalogarla con todas las palabras bien puestas, la peor celebración de la historia y el día mas detestable por mi en la faz de la tierra. Mire mi reloj de muñequera, eran las nueve de la mañana, una hora completa ante de mi encuentro con Sasuke. Llego el momento de hacer mi escapada.
— En fin, ire a descansar un poco — le anuncie a mi padre.
— ¿Te tardaras mucho en esa reunión con tu amiga de Red? — pregunto él al darme la vuelta — Preguntó para hacerte un espacio en la mesa.
Ahora que lo preguntaba papá, no tenia ni idea, es decir, ayer pensaba que luego pasado San Valentín estaría nuevamente en buenos términos con Sasuke, listos para pasar la pagina. Hasta hicimos planes para pasar todo el día juntos hoy, pero luego de lo ocurrido, dudo querer permanecer mucho a su lado en tanto tiempo. Simplemente quiero evitarlo a toda costa.
— Volveré para cuando hallan montado la comida, lo prometo — anuncie antes de retirarme.
Recogí mis cosas encaminandome a mi habitación, baje las escaleras rápidamente abriendo la puerta, respire tranquilamente la soledad del lugar con esa comodidad de sentirme entre mi habita natural. Arroje mis cosas al suelo, no me malinterprete, jamas he sido una persona de conductas desordenas pero solamente se me presento de esa manera, mi único pensamiento era lanzarme a mi cama y envolver mi piel en esas sabanas frías. No me reprí mas, dándole rienda suelta a mis deseos, al estar de esa manera pude soltar un pequeño quejido de dolor. Estaba cansada, tan cansada de todo esto, desde que me vi enamorada de Sasuke no han parado de ocurrirme desgracias, su desprecio, su trato poco amable, el sentirme desplazada, poca cosa y para nada querida. Entonces cuando pienso que entre nosotros las cosas pueden mejorar ocurre esto, el estar comprometido y el ocultarmelo a todo pronostico hasta el punto de obligarmelo a decirmelo porque lo vi, ni si quiera deseo recordar esa grotesca imagen de mi mente. De lo contrario, llorare, empezaré a llorar nuevamente y es lo último que quiero, presentarme ante él con una expresión deplorable en mi rostro. Aunque es muy tarde, hasta papá se dio cuenta de eso no sería difícil para Sasuke igualmente hacerlo. Cerre los ojos olvidandome de todo, de las razones, dudas y posibles acontecimientos a futuro, con tal las cosa ya no podrían resultar peor. Con ese pensamiento me quede dormida.
Cuando volví en mi, ya eran las nueve y cuarenta de la mañana me levante como bala de mi cama, si bien la cafetería no estaba tan lejos de mi hogar jamas ha sido de mis gustos llegar retardada, se que las chicas tienden a presentarse tarde en los lugares pero en lo particular, no es lo mio. Rápidamente comencé a moverme por mi habitación para buscar mis cosas, afortunadamente ya había tomado una ducha en Red evitandome tardarme mucho, pero aun me quedaba mis faciales para disimular la cara de muerta que tenia. Mire nuevamente la hora, nueve y cuarenta y cinco. No, ya no tenia tiempo para eso, llego el momento de recurrir al mejor amigo de las chicas en estos momentos: el maquillaje. Aplique un poco bajo mis párpados correptor de ojeras, pues es donde en realidad se notaba mas mi radiante animo, luego un poco de polvo compacto y brillo para labial. Con respecto a mi atuendo, eran unos pantalones negros pegados, una blusa blanca y un chaleco negro, botines de cuero con un tacón un poco alto dejando al final un abrigo color caqui junto a una bufanda negra de rayas negras y plateadas. Dandome un último vistazo en el espejo salí del cuarto, llevaba conmigo las llaves de mi auto y mi teléfono celular, cuando lo vi. Si yo tenía ojeras tamaño mapache, el me ganaba con intereses, ni si quiera hablar de ese aspecto amarillento en su piel de por si pálida, dándole una apariencia bastante deplorable.
— ¿Lizi? — me preguntó bastante incrédulo al verme frente de él.
— ¿No deberías estar muriendo en tu cama horita mismo, o al menos, tratar de no hacerlo? — preguntó con ironía al observar esa expresión de bobo en su rostro.
— Gracias por tu compresión — imito mi tono de voz — por cierto… ¿No deberías estar en Red?
— Volví solo por hoy, para ver a papá. Lo extrañaba. — le dije tranquilamente.
Nos quedamos parados mirandonos mutuamente sin decirnos nada, a mi mente venía la cabellera rubia de Ino haciendome recordar de su infección, el enojarme seria estúpido. No a estas alturas de la vida, lo que hiciera o no hiciera Sai me tenia sin cuidado, tenía que ocuparme de mis propios problemas horita. Un ejemplo, el encontrarme con Sasuke en estos momentos.
— Entonces… nos vemos luego — anuncie mi retirada, pasando a un lado de él.
— Espera — freno mi caminar, dandome la vuelta — ¿Algo paso no es cierto? Con Sasuke.
Mi corazón dio un brinco del susto, se suponia que el de los poderes telepatas era mi amigo Tadase y la de hablar con los pájaros era Sana, pero mi hermanastro no entraba en ninguna de esas. ¿Como se entero de esto? Al parecer tenia una expresión sorprendente, porque Sai hizo una mueca dando un paso hacia mi, asustandome un poco.
— Lo dice toda tu cara — señalo — hace unas semanas estaba radiante y ahora, nuevamente vuelves a tener esa expresión triste.
— Sai…
— No estas obligada a decir nada — recalcó tranquilamente — sabes que soy tu hermano y no me metería en tus asuntos, solo quiero decirte que estoy dispuesto a escucharte cuando lo desees. ¿Lo sabes?
— Si — sonrei algo triste — Gracias.
— Bueno… sera mejor que vuelva a la cama, a luchar por mi vida — comentó con burla, haciendo soltar una risita — parecías de salida, buena suerte.
Dicho esto comenzó a desaparecer escaleras arriba, nuevamente Sai me había demostrado que valía la pena tenerlo como hermano y nada mas, podría ser algo egoísta, pretencioso o con complejos de ser el mejor. Pero no le quitaba lo buen chico. Dejando eso a un lado comencé a caminar a la salida, como ya le había avisado a mi padre que iba a salir no me quedaba nada mas por hacer aquí. Salí de mi hogar rápidamente con teléfono en mano, le mande un texto a Sasuke avisandole el llegar un poco tarde, no espere a su respuesta y me metí al auto arrojando el aparato al asiento del copiloto. Encendí el carro abriendome camino a la cafetería, nuevamente tenía esa sensación rara en el pecho, un tipo de presión que prácticamente no me dejaba vivir. ¿Como Reaccionaria al verlo? ¿Lloraria? ¿Gritaria? No lo se, aunque el formar escándalos en público jamas ha sido lo mio, por lo tanto, Sasuke puede considerarse a salvo de ver algo así. Sin dudas es algo astuto de su parte, el querer encontrarnos en una cafetería donde precisamente no puedo gritarle algo. Suspire, con esta energía tan poco elevada considero no factible el poder hacerlo. Llegue a tiempo a la cafetería con unos diez minutos de retraso, apague el auto pero no baje de el, me quede unos segundos meditando lo que ocurriría a continuación. Sasuke al fin iba a contarme la verdad de todo, lo oculto detrás de esas caras de misterio absoluto, si bien debía de sentirme aliviada al poder enterarme de todo la realidad era otra, estoy afixiada de este asunto. Si. Cansada de que en mi vida no pueda lograr ser completamente feliz, es decir, mantengo en cuenta que para poder alcanzar lo mas deseado debes de desafiar a la gravedad, pero no por eso debes de pegarte todo el tiempo contra el suelo. Apoye mi rostro contra el volante apretando mis manos, ahora entrar a ese sitio me daba miedo, una ansiedad que jamás podre controlar. Obviamente aun persistía el dolor del recuerdo de ayer, aunque se mezclaban junto a mis sentimientos de ahora. No obstante, escapar es algo que desde haber conocido a Sasuke deje aun lado, es cierto, podría hacerlo al ser amenazada mi vida tal cual ocurrió con Suigetsu, aun así, justo ahora nada de eso acontecia. Llego el momento de aplicar la fuerza y determinación, debía de tomarle la palabra a Tadase, escuchar lo que quería decir y luego dar mi punto de vista. Con la mirada decisiva sali del auto caminando a la entrada de la cafetería, era un lugar bastante concurrido entre semana, de hecho, solia visitarlo con Minami de vez en cuando salida de coro, pero como se trataba de un domingo estaba algo solitario. Al hacer sonar la campanilla del lugar la mirada de la encargada en el mostrador se fijo en mi, escuche su voz diciendome “bienvenida” al tratar de recorrer el lugar con mis ojos. Tenia que admitir algo, la decoración me parecía completamente asquerosa, corazones rosas pegados en todo el sitio, peluches de felpa rojos abrazados o solos con esos ridículos corazones en sus pechos, y esa lluvia innecesaria de pequeños simuladores de besos sobre mi. Arrugue el entrecejo en tanto caminaba buscando a alguien en el lugar, estaba empezando a odiar que escogiera este sitio en particular para hablar. ¿Acaso no saben que San Valentín ya paso? ¿No podían quitar esos ridículos adornos de mi vista? De lo contrario iba a comenzar a vomitar. Note como entre los presentes se encontraban solamente dos chicos jóvenes y una pareja mayor, en cuanto a lo demás el local permanecia casi desierto. Muy convincente, así nadie podría observarnos conversar. En eso fue cuando lo vi, sentando al fondo a la derecha, una chico de lentes de montura negra, abrigo azul oscuro, bufanda negra y gorro a juego, se encontraba bebiendo algo en tanto fijaba su vista en la ventana. Mi corazón empezó a doler, imágenes del día anterior golpearon mi mente como una bola de demolición, el cantado, el beso junto a una chica desconocida, el impacto de tal acción, correr, estar sin aire, el deteniendome y una revelación. Estaba comprometido. Sentí nuevamente ser disparada directamente en el pecho, no quería comenzar a llorar, no es el momento y menos el lugar, pero en verdad tenía muchas ganas de hacerlo. ¿Por qué es tan difícil las cosas con él? Como me quede paralizada mirandolo el se dio cuenta de mi presencia, su rostro pareció iluminarse al mirarme pero al notar mi expresión, bajo la guardia de inmediato adoptando por ser rezagado. Empecé a dar pasos hasta él lentos pero dudosos, podría estar sangrando internamente ante los recuerdos caprichosos al querer reproducirse una y otra vez en mi cerebro, pero tenía que enfrentar esto de una vez. Tomar la decisión de seguir con esto o pasar nuevamente la pagina. Cuando estuvimos frente a frente sentí mis piernas desvanecerse, mi respiración se volvió poco regular y mi estomago se revolvio, no sabria decir si fue nervios o producto de lo de ayer. Por lo que básicamente lo mencionare como calor del momento.
Sasuke se me quedo mirando unos segundos en silencio sin decirme nada, en unas ocasiones abrio su boca para musitar algo pero nuevamente la cerro, puedo darme la libertad de decir que estaba notablemente nervioso. ¿Razón? Aun no lo se. Suspire tomando asiento frente de él despojandome de mí bufanda y abrigo, le estaba dando tiempo para poder arreglar sus pensamientos y hablarme de todo.
— Pensé que no vendrías… — susurro hagancho su mirada.
— ¿Acaso no te dije que vendría? — pregunte con ironía, arqueando una de mis cejas.
— Si… lo se… pero aun así… — dejo su frase inconclusa.
Se produjo un silencio entre los dos bastante incomodo, si bien Sasuke iba a explicar las cosas, por sus movimientos corporales daban a entender lo contrario, lo último que quería en estos momentos era molestarme. Bastaba con sentirme incomoda delante a su presencia, para agregarle rabia a la ecuación. Me quede mirandolo fijamente esperando a nuevamente a retomar él la conversación, por mi parte, no ayudaría nada en hacerlo. Fue Sasuke quien quiso verme.
— Lizi… con respecto a lo que paso ayer, quería disculparme oficialmente — comenzó diciendo, simplemente cruze mis brazos con signos de pretender escuchar — debí haberte hablado con la verdad desde el principio y así no pasar por el mal gusto de precenciar aquello, así que realmente, lo siento mucho.
¿Y? Me disculpaba con Lizi y ya estaba todo resuelto, pasabamos la pagina y terminabamos feliz comiendo perdices. No. Esto no era una novela de Mary Jenn donde al final todo terminaba bien, en general, mis historias amorosas jamas han terminado bien.
Sasuke se quedo mudo al ver mi expresión, parecía que no iba a decirle nada o al menos querer hacerlo.
— ¿Lizi…?
— Es muy tarde para que me digas algo así, Sasuke — le dije en un tono sumamente serio — el pretender que no me has ocultado una cosa tan importante como tu compromiso, el tener que reunirte con la hermana de Jenna y dejarme a un lado. El disculparte, mucho menos borrara el hecho que te has burlado de mi, de verme la cara como un ingenua enamorada a la cual podemos hacerlo esto, una, otra y otra vez.
— No, no es así Lizi, yo jamas pretendí querer hacerte daño. Solamente fue… — empezó a hablar de manera frenética, prácticamente desesperado.
— ¿Entonces que buscabas? — pregunte indignada, interrumpiendo su discurso — ¿Ocultarme las cosas por mi propio bien? ¿O simplemente tomarme como una tonta débil que no puede soportar una carga? Entonces dejame decirte una cosa bien clara Uchiha Sasuke, no me conoces muy bien que digamos.
Nuevamente Sasuke se sumo en sus propios pensamientos, su rostro se contrajo de frustración, llevar las cosas a este tamaño sin duda jamas quizo hacer. Es mas, a puesto que en su mente ni si quiera cruzo el hablarme de todo esto, razón mas para sentirme dolida.
— Se que no eres una persona débil, Lizi, en todo este tiempo me has demostrado terner mas fuerza que yo mismo — me dijo apretando sus puños con impotencia — pero en esta situación el ser valiente no es suficiente.
— ¿A que te refieres exactamente? — pregunte confundida.
Sasuke miro a otro lado un momento tomando una gran bocanada de aire, se veía bastante intranquilo, como si lo que estuviera a punto de decir fuese demasiado doloroso para él.
— Debes saber que los enlases en mi familia no son en ocasiones decididos por la misma persona, en ciertas circunstancias son los padres quienes toman las decisiones por su hijo, bien sean por múltiples beneficios a ambos o alguna circunstancia mayor a ellos — tomo una pausa para girar a verme directamente — Mis abuelos siempre estuvieron encantados con Kohana para mi, es decir, es la chica típica modelo de una “dama de sociedad”, delicada, dedicada a estar en todos los eventos del momento y fiel a sus raíces. No tengo nada en contra de ella, es mas, de conocerla mejor puedes darte cuenta que solo es una muchacha superficial títere de sus propios caprichos. Pero, eso a mi abuela no le ha importado — soltó una risita amarga — porque al no estar mis padres ella automáticamente ha tomado la batuta con respecto a eso, aunque le diga que no quiera casarme jamas me tomara en cuenta.
Bajo la mirada abatido y totalmente agotado de cargar ese peso consigo mismo, si bien un poco de esa presión de su alma se cargaba en la mia, no quería decir que bajase mi dolor al ser traicionada. Estaba contandome la historia, es cierto, pero aun sigo sin conocer sus razones de mantenerme a un lado de todo esto.
— Fue hasta hace un mes atrás que considero seriamente comprometerme con Kohana, siendo mas exactos, en la semana de vuelta a clases — siguió relatando ante mi silencio — lo discutió conmigo en privado antes de cualquier movimiento, obviamente estuve en contra de tal cosa, no solo porque estoy enamorado de ti sino que la política de comprometerte a tan temprana edad es absurdo. Solo miralo de esta forma, tengo solo diecisiete años… ¿Como puedo pensar en casarme cuando a penas puedo controlar mi propia vida? Es… es una completa locura — su rostro se volvió cada vez mas oscuro, huraño y lleno de arrugas. Estaba un poco enojado. — Pero obviamente eso no le importo a mí abuela, para ella estrechar alianzas con Kohana es un proyecto beneficioso para la empresa donde ambas familias ganaran grandes cantidades de dinero. La rama en su familia se encarga de comercios turísticos, por lo que un compromiso de este tamaño seria de mayor inversión para ellos, claro, las oportunidades serán enormes al tener el nombre de mi cooporación detrás de ellos. En cuanto a nosotros, se abren las puertas para mas negocios. Simple. Matan dos pájaros de un solo disparo.
No sabia que decir, estaba completamente muda ante tal revelación por parte de Sasuke quien luchaba en controlar sus propias emociones, el tener una familia de renombre no solo le estaba haciendo daño tambien le frustraba demasiado. ¿Como podrían colocar mas importancia en el dinero en cambio de la felicidad de su nieto? ¿En verdad lo quería? ¿O mantenía resentimientos de lo ocurrido en el pasado? Sea como sea, no podía evitar sentir un poco de rabia hacia los abuelos de Sasuke. Esto ya no se trataba sobre mi, era como utilizaban a su nieto como les diera la gana para solo un “beneficio”. Es sumamente injusto.
— El día de las salida con tus amigas… ¿Lo recuerdas? — asentí con la cabeza, era estúpido no recordarlo, fue una noche muy divertida y de infarto a la vez — bueno, tuve… una discusión acalorada con Jenna antes de verla marchar. Ella, quería verme en una reunión de suma importancia en mi casa donde toda la familia estaría y el estar jugando al “buen samaritano” contigo era estúpido, era el heredero de la empresa y mi acciones sin fundamentos nos repercudian a todos, además, los abuelos sufrían un dolor de cabeza cada momento conmigo y mi descortecia. Había llegado el momento de enfretar la realidad como era.
— ¿Por eso llegaste tarde a nuestro encuentro? — deduje rápidamente.
— Exactamente — me respondió.
Bueno eso justificaba la parte de que Jenna me detestara completamente, solamente estoy en el camino de su hermana al tratar de conquistar a Sasuke, sobre todo, su empeño de mantenerme alejada de él. Aunque suene frustrante, aquella víbora sigue saliendose con la suya, ella y su hermana.
— Entonces… debo suponer que ese fin de semana, cuando te fueron a buscar en mi casa, fue el detonante de todo — prefije sacando mis propias conclusiones.
— Cuando llegue a casa, no solo tuve la “grata” sorpresa de encontrarme con todo el mundo allí, sino… que era la reunión de mi compromiso con Kohana — no se porque el escuchar eso sentí que me patearan el estomago con fuerza, dejandome sin aire — estaba completamente furioso, había dejado claramente que no me casaría con ella bajo ninguna circunstancia, ni porque fuera beneficioso para la empresa. Era un individuo independiente listo para escoger a mi propia pareja, no que alguien lo hiciera por mi.
— ¿Y que pasó? — lo anime a seguir.
— Recibi una bofetada fuerte de mi abuela, ella no solo me trato de malagradecido y malcriado, porque estaba solo valiendo por mi bienestar como el de la familia en general — Sasuke le dio un leve golpe a la mesa haciendome sobresaltar — No soy el chico perfecto como tu piensas Lizi, en realidad soy cobarde, egoísta e inclusive aveces malumorado. Pongo mi estabilidad emocional ante que los demás, por lo tanto, me importaba un rábano mi familia en ese momento solo pensaba en ti. Si. Aunque probablemente no lo creas, el alejarme de ti era simplemente inconcedible, porque te quiero y mi único deseo era alcansarte para estar junto a ti.
— Pero me alejaste, me trataste como el peor de las personas. Convirtiendome en un saco de golpes, de tus golpes — le recrimine dolida.
— Si, lo se y aun no puedo perdonarme por eso — sacudió su cabeza hacia los lados preso de sus propios demonios — ahora entiendo perfectamente que alejarte de todo esto fue absurdo, aunque no fuese simple para admitirte estar comprometido y no poder hacer nada para remediarlo, el dañarte lo hizo aun peor.
Mierda, mierda, mierda. El vacío de mi estomago volvió hacer su aparición, estaba consiente de las palabras de Sasuke y de su dolor, pero seguía estando en las mismas. Parada en la nada. Si bien volvió afirmar estar enamorado de mi, no podía olvidar que estaba comprometido, ser un hombre amarrado al destino de otra persona. ¿Qué hago? ¿Me alejo o me quedo? ¡Estoy contra la espada y la pared! Una parte de mi dice que lo deje pasar, olvidarme de él junto sus complicaciones y seguir adelante con mi vida, en tanto la otra, me ordena sostener su mano y así juntos caminar en este empinado camino. Sasuke no esta solo, al menos no en esto, porque me tiene a mí.
— ¿Es cierto…? — agarre una bocanada de aire, para sepultar mi vacío dolor — ¿Qué Jenna sugirió el alejarte de mi?
— Ella me dio la idea de hacerlo, obviamente no es tonta — contesto Sasuke de inmediato — aunque nunca me ha dicho abiertamente que sabe mis sentimientos por ti, le han parecido una total tontería. “De amor no vive el ser humano”, así ha dicho, solamente es una de las tantas frases de mi abuela que adoptado para si misma.
— En aquella conversación con Sasori e Hidan, mencionaste que no temías sobre las posibles cosas en hacerme Jenna. Mas bien, tu temor residía en ella ser la clase de persona de no quedarse callada — lo mire directamente a los ojos con determinación, necesitaba saber esto — ¿A que te referías exactamente?
— Mi abuela aun no sabe que estoy enamorado de ti — confeso — no se lo he dicho porque me averguense de la persona que eres o algo parecido, te quiero tal cual eres Lizi, creeme trate de deshacerme de esos sentimientos pensando que eran malos para los dos. Para nuestra relación, pero fue inútil. Sin saberlo, estaba inremediablemente enamorado de ti.
Mi corazón latió fuertemente ante sus palabras, debía de sentirme enojada al no hablarle de sus sentimientos a su abuela, pero en estos momentos luchaba para tener devuelta mi lógica, la necesitaba con urgencia.
— Pero… entonces… — exclame cohibida.
— Ella jamas toleraria tal cosa — sentencio haciendome despertar de mi ensoñación — para las personas de la aristocracia el relacionarnos con gente común no es factible, ellos solamente buscan nuestro dinero y los beneficios de este. Es todo.
— No seas absurdo — bufe molesta — ¿Cuando he expresado mi interes en lo tuyo?
— Se perfectamente que no eres esa clase de persona, Lizi — su rostro se relajo un poco al mirarme, pero el opaco de sus ojos no se iba — pero para una persona como mi abuela, quien toda su vida a vivido con esa convicción es totalmente difícil creerse lo contrario.
— Básicamente me estas diciendo que aunque le digas la naturaleza de nuestra relación, ella jamás la aprobaría ni porque fuese el fin del mundo. — deduje bastante incredula.
Sasuke me esquivo la mirada de inmediato, sin siquiera responderme. Perfecto, si antes estaba dolida, furiosa y confundida, en estos momentos lo enconcontraba aun mas. ¿Saben que? Él no tenía porque contestar a mi conclusión, con su estúpido silencio me confirmo las cosas de golpe. La cafetería empezó a dar vueltas a mi alrededor, mi estomago emitía unas pequeñas punzadas dolorosas parecidas a alfileres incrustandose en el, en cuanto a mi garganta ese nudo molesto venia a darme su visita matutina. Quiero irme, quiero huir de toda realidad aplastante, donde la familia de Sasuke reniega mi existencia tal cual fuese un fantasma, y para mas dolor aun, donde Sasuke simplemente permite que eso ocurra. Me levante rápidamente de mi asiento decidida abandonar esto, si, a dejar todo atrás este absurdo asunto con Sasuke y su estúpida familia. ¿Por que debía de aceptar esto? ¡¿Por qué demonios debía?! No, no podría hacerlo. ¡De ninguna maldita manera lo permitiria! Justo cuando iba a darme la vuelta para abandonar el sitio algo me detuvo, una mano, su mano sosteniendome firmemente mi muñeca evitando mi escape.
— Lizi por favor no te vayas, por favor no lo hagas — me suplico de manera desesperada.
— ¿Qué pretendes que haga entonces? — pregunte furiosa deshaciendo su agarre como si se tratara de algo radiactivo, su mirada se pinto abatida — ¡¿Qué soporte todo esto?! ¡¿Qué me quede en silencio como una idiota?! No, no, esto se acabo Sasuke. ¡Se acabó!
Gire de nuevamente lista para salir de este ridículo sitio adornado de San Valentín, mi pecho ardía tanto que me costaba respirar, mi corazón latia con prisa de la conmoción. Podía entender muchas cosas en la vida, como por ejemplo la familia de Sasuke teniendole rencor por el pasado, incluso sus ridículos enlases, pero jamas, jamas su razonamiento ante las personas normales. ¿Qué hay de malo conmigo? ¡¿Qué mierda tengo de malo?! Solo porque no poseo un apellido de renombre o mucho dinero por cual presumir, ni menos un padre con un cargo en el gobierno. ¿Es eso? ¡¿Era eso?! ¡Pues al demonio! ¡Al demonio con Sasuke y su estúpida familia! ¡Al demonio con él! ¿Por qué jugaba así con mis sentimientos? Si al final jamas podríamos estar oficialmente delante de todos, si siempre debía de esconderme detrás de la sombra de Kohana su prometida, la oficial delante de todos. ¿Donde quedaba yo entonces? ¡¿Era la otra?! No, de ninguna jodida manera. Elizabeth Mogami jamas nacio para ser pisoteada de esa forma, en definición, merecía ser tratada de otra manera.
Cuando cruce por la puerta de la cafetería, las pisadas conocidas de alguien llegaron hasta mi, sujetandome nuevamente de la muñeca girandome.
— ¡No te atrevas a tocarme! — grite resentida, él retrocedió totalmente dolido ante mi pedido — En tu vida… vuelvas acercate a mi, si piensas que es un deporte muy emocionante el burlarte de alguien como yo… ¡Pues buscate a otra! ¡Renuncio!
— Lizi… por favor… escuchame… — suplicaba con voz queda.
— ¿Escucharte? — replique — ¡¿Escucharte que?! Porque en lo que a mi respeta, ya todo ha quedado claro.
No iba a ponerme a llorar, pero tenia unas ganas increíbles de hacerlo, el sentirme utilizada no era algo viejo para mi esto sin duda era nuevo. ¿Como haces cuando conoces el paraíso pero este ha sido solo mentiría? Una espejismo de tus propios anhelos.
— No quiero alejarme de ti, no quiero que ellos ganen esta batalla — me dijo con ojos destellantes — Han ganado muchas y francamente, estoy cansado de esto.
— ¿Ah si? — pregunte con ironía — pues si tu estas cansado yo lo estoy aun mas, no solo por tus desplantes y mentiras. Porque siento que la única en dar mas en esto, soy yo.
Era cierto, desde que comenzamos a vernos a escondidas la mas interesada he sido yo, la que debió de tragarse su orgullo, la que debía de fingir estar peleada con él cuando solo he querido hacer todo lo contrario. Decirle a todos sobre mi relación con él, sostener su mano y gritarle a todo el mundo mi realidad, mis sentimientos hacia Sasuke. Pero no, no se puede, ni ahora, ni nunca porque el esta comprometido y me vio la cara. ¿Acaso es divertido burlarse de mi? Porque yo no lo encuentro gracioso.
Sasuke comenzó a dar vueltas por la calle parecido a ser un bestia enjaulada, estaba totalmente frustrado con este asunto, igualmente lo estoy. Seria absurdo quedarme mas en este sitio, quiero volver a casa, casi sería hora del almuerzo.
— ¿Lo recuerdas? — su voz hizo parar mis pensamientos — te pedí que confiaras en mi, que depositaras un granito de tu confianza.
— Lo hice, y dime ¿Qué he ganado? — exclame renconrosa — Una puñalada por la espalda con tu nombre en ella.
— Lizi… — se acerco a mi colocando sus manos sobre las mias, pero nuevamente las aleje, su rostro parecía estar sufriendo mucho dolor — estas en todo derecho de estar furiosa conmigo y querer terminar con lo nuestro, de hecho, no te culpo por eso…
— Seria una defachates si lo hicieras — le dije con ironía.
— … pero quiero que sepas sobre mis sentimientos — siguió él omitiendo mis palabras, esta vez si logro tomar mis manos sin dejarlas ir — No me estoy burlando de ti, en mis pensamientos han cruzado hacer tal cosa, te quiero en verdad lo hago y jamas he sentido esto por nadie. Solo es contigo, solamente has existidido tu. Kohana no significa nada para mi, es simplemente mi prometida, tomalo a un nombre porque no la quiero. Eres tu, Lizi. Te amo es a ti.
Si quería llorar este era el momento, porque entre los sucesos del día anterior y las palabras de Sasuke mi corazón no podía estar mas conmocionado, baje mi guardia junto a mi malas pulgas. Sasuke aprovecho esto para reducir nuestra distancia, paso sus brazos por mis hombros contrayendome contra sí, en pocas palabras, me estaba abrazando. Su aroma golpeo fuertemente mis fosas nasales junto aquel perfume de renombre, un calor se fundió en mi al tener este contacto con Sasuke, sin darme si quiera de cuenta me vi envuelta regresandole el abrazo. Me aferre a su cuerpo como si fuera mi salvavidas, el dolor, sufrimientos y la confusión experimentos estos dos días se esfumaron, ahora solo existía Sasuke junto sus brazos y su calor protector. ¿Qué podía hacer? ¿Qué debía hacer? Si alguien amable me lo dijera estaría agradecida, no podía seguir estando de esta manera con él, pero el alejarme simplemente sería otro suplicio. ¿Acaso estábamos atrapados?
— No me dejes, no lo hagas Lizi — me pedía con un tono de voz suplicante haciendome partir el corazón a mil pedazos — no cuando has sido la mejor cosa que me ha pasado este año. Prometo que buscare una solución, una salida a todo esto, pero te lo suplico. No te alejes de mi.
¿Confiar otra vez en él? ¿Cuando me destruyo por completo? Puse mi fe en algo inmaterial pero no funciono, ahora, Sasuke nuevamente pedía hacer lo mismo. No se, en verdad no lo se.
— Sasuke… — lo llame alejandome un poco de él para mirarlo a los ojos — si te soy sincera, para mi hacer algo como eso es una completa locura. Confiar nuevamente en ti, cuando todo esta realidad esta ocurriendo, no lo se, es absurdo para mi. Sin embargo, siempre he querido servirte de apoyo desde mucho antes de descubrir mis sentimientos por ti, creo en que me amas, pero no confió en la posibilidad de esto mejorar.
— Solo te pido una oportunidad — señalo con suplica — una sola, para demostrarte que puedo hacerte confiar en mi.
Me quede en silencio observandolo detenidamente, ambos sabíamos lo torturoso de separarnos en uno del otro, y a decir verdad, de ninguna manera quería experimentar tal cosa nuevamente. Si, estaba dolida, furiosa y burlada completamente por este sujeto, pero de la misma forma, había sido él mismo en tomar mi mano para mostrarme el paraíso del sentimiento de amar y ser amado. ¿Qué iba hacer? La respuesta estaba clara.
— Esta bien — respondi soltanto un suspiro — confiare en ti.
Y seguramente mas adelante me arrepentiría de haber dicho eso.
★★★★★★★★★★★★
La semana de clases comenzó sin contratiempos, una vez dejada en Red emplee la marcha al salón principal del colegio donde estaban reunidos todos los estudiantes, comencé a buscar entre la multitud un lugar donde sentarme tranquilamente, pero no imagine que alguien de manera sorpresiva me intercertara por detrás, quitándome de las manos la jaula de mi amiguito emplumado. Me gire rápidamente asustada esperando lo peor, aunque claramente nada de eso era, sólo se trataba de mi grupo de compañeros comandados por Tadase sonriendome alegremente. Solté un suspiro del alivio llevándome una de mis manos a mi pecho, un día de estos estos chicos serían la causa de mi muerte. Observe como Sana luchaba con Akito para poder sostener a Inu, en tanto Amu reía a carcajadas haciendo comentarios burlescos de la estatura de mi compañera, ella se limitaba a sacarle la lengua en señal de niñería.
Tadase se acercó a mi alejándose de la locura, detallándose detenidamente la expresión de mi rostro, seguramente buscando respuestas de lo ocurrido el domingo. Con tal, luego de mi reunión con Sasuke volví a casa y no llame a nadie, ni si quiera a mi amigo telepata.
— ¿Qué tal tu domingo Lizi? — comenzó a preguntar tranquilamente.
— Si soy sincera… — le dije pensativa — ni yo misma lo se.
Mi amigo se quedó mirándome fijamente unos segundos sin decirme nada, creó que estaba tratando de leer las facciones de mi cara, no es que hubiese mucho por descubrir salvo una gran confusión calcomiendome por dentro. ¿En verdad le había dado una oportunidad a Sasuke? ¿Luego de mantenerme oculto lo de su compromiso? Seguramente había algo muy mal en mi, si, tan fatal que perdonaba cosas de gran tamaño como esas. Tadase al parecer comprendió mi confusión porque soltó un suspiro, acto seguido sujeto mi hombro haciéndome caminar hacia unos asientos libres, en tanto con su mano libre llamaba a nuestros compañeros. Si soy sincera a partir de ese momento mi cerebro se desconectó por completo, a duras penas pude responder los saludos de mis compañeros de cuarto y prestar atención a las palabras del director. En mi mente sólo residía los acontecimientos experimentados estos tres últimos días, la discusión con Sasuke, San Valentín, ese beso, su compromiso, la verdad sobre todo y el haberle dado otra oportunidad. Sinceramente no entendía como no había explotado por tanta información, quizás Sasuke si tuviera razón en muy fuerte inclusive más que él. Con respeto a eso, luego de nuestro encuentro en la cafetería le pedí encarecidamente dejarme mi espacio, si bien deje claro tratar de confiar en él no quería decir pasar la página y seguir todo como si nada, aún tenía cosas por pensar sobre mi y todo esto. Muy sorpresivamente respeto eso no contactando conmigo por lo que quedó de domingo. Volví a la realidad dándome cuenta que el director había terminado de hablar, como si fuese efecto dominó el tropel de estudiantes salieron despavoridos rumbo a sus dormitorios, mis compañeros y yo esperamos a que el flujo de gente disminuyera un poco. Fue cuando lo vi, a Sasuke junto a Sasori, Hidan y Jenna, mi pecho se oprimió del dolor recordando a la hermana de ella besádolo a él, era estupido hacer memoria de eso a estas alturas pero mi cabeza parecía tener algo contra mi para torturarme de esa manera, más cuando las cosas entre los dos más o menos de arreglaron. Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no me percate de los chicos ya encaminándose a nuestra habitación, Tadase fue el único en darse cuenta de mi decaído ánimo dándose la vuelta a mi dirección.
— ¿Lizi? ¿Qué estas haciendo? — me preguntó ganando mi atención — Estamos perdiendo tiempo para ir a clases.
De inmediato me levante de mi asiento siguiendo a mi amigo, de todas formas no serviría de nada quedarme aquí dándole vueltas a este asunto, en verdad necesitaba ir a dejar mis cosas en la habitación e ir a clases.
Luego de acomodar mi equipaje en mi cuarto dirigí mis pasos a la primera clase del día, literatura, la verdad no tenía las energías necesarias para sentarme a escuchar al profesor hablar sobre poesía heroica, aunque escaparme no era una opción luego de todas esas locuras que hice por Sasuke. Entre al salón encontrándolo con mucho ruido, considerándolo un poco extraño al ser temprano, es decir, como estábamos a tempranas horas de la mañana tendían a comportarse un poco dormidos. Pero ahora, parecían haber sido atacados por el alíen de la cafeína aún más las chicas, quienes no paraban de cuchichear entre ellas muy emocionadas. ¿Acaso me había perdido de algo? Aparentemente si. Pase por el lado de mis compañeras para sentarme en mi puesto, no tenía ganas de embarcarme a preguntar lo que sucedía, solamente deseaba que pasarán rápido las horas para poder estar sola de todo esto. Pero sólo con desear las cosas no van a ocurrir. Entonces de la nada el ruido ceso, dirigí mi vista al frente descubriendo la llegada del profesor, pero este no se encontraba sólo, un alumno permanecía a su lado callado. No se si haberlo encontrado a este chico fue una bendición o maldición, pero sea lo que sea en ese entonces fue simplemente algo premeditado.
El chico era pelirrojo, poseedor de unos enigmáticos ojos verde turquesa, piel pálida y un tatuaje por encima de uno de sus párpados con un claro significado: Amor. A primera instancia daba un poco de miedo pues no tenía una expresión en particular, más bien, aparentaba estar un poco fastidiado con toda esa atención sobre él. Y no era para menos, las chicas susurrando entre ellas en cuanto los muchachos de igual manera las imitaban, de seguro era muy fastidioso. Fue cuando en ese momento sus ojos se posaron sobre mi, solté un respingo de la impresión ante la intensidad de tal acción, no se si me lo imagine o no pero creí notar que su expresión por unos momentos se ablandó al mirarme. Aunque quien sabe, mi imaginación da aveces para mucho. El profesor dio un paso hacia adelante colocando una mano en el hombro del muchacho, sonriendo.
— Muchos de ustedes deberán de reconocerlo, ¿no es así? — nos dijo en tono irónico — aun así para los que no lo conocen, su nombre es Gaara no Sabaku antes estuvo estudiando en Red pero debido algunos asuntos ajenos a su voluntad, debió de retirarse. Ahora esta nuevamente con nosotros, tratenlo con cordialidad.
Quede muda a lo que estaba viendo, muchos de mis compañeros se levantaron para estrechar su mano con el muchacho, este reconoció a algunos conocidos y les devolvió el saludo en tanto otros simplemente los trató con cordialidad. Luego el maestro los separó demandó querer comenzar la clase, era este tipo de situaciones en donde sentía seguir siendo la nueva en este colegio, porque esta situación era totalmente aparte de mi. Al momento de sentarse el chico llamado Gaara, lo hizo detrás mio, aunque antes nuestras miradas se conectaron. En definitiva su expresión parecía mas blanda al fijarse en mi, no lo se pero de una manera creí ver antes a este muchacho en otro lado, aunque mi memoria tendía a fallar muchos en estas ocasiones. Decir que las clases pasaron tranquilamente, seria una mentira fatal, porque en cada una de ellas sentía la fija mirada del chico nuevo sobre mi espalda haciendome sentir incomoda. ¿Cual era su problema? ¿Acaso tenía algo encontra de mi? En varias ocasiones quise darme la vuelta y encararlo, exigirle cual era su inconveniente. Pero no lo hice, me limite únicamente a prestar atención en clases, mas aun, cuando un examen de calculo se aproximaba. Al escuchar la última campanada de la tarde experimente el alivio supremo, seria momento de ir al coro y eso solo significaba una cosa. Allí no estaría en nuevo chico. Recogí mis cosas rápidamente para salir del salón, me encamine a la salida manteniendo un espiritu muy enérgico, raro porque si mal no recordaba mis circunstancias prestaban para demostrar lo contrario. Fue cuando cruce por el umbral de la puerta que la vi, era Jenna recostada en una de las paredes, mirandome con su entrecejo fruncido demostrandome lo furiosa que estaba. Esto debía de ser una broma de mal gusto. Tratando de ignorarla fui al camino contrario donde ella estaba, como si soportar la nueva realidad de las cosas no fuese abrumador, por si fuese poco, debía lidiar con la molesta prima de Sasuke. ¿Acaso no tenia nada mejor que hacer? ¿Quizas vigilar a su primo? Todo sus asuntos me tienen sin cuidado, le pedi espacio a Sasuke y eso debía de valer algo, aunque eso no quería decir estar totalmente separados. Doble en una esquina hacia la izquierda chocando con alguien, este día no estaba siendo el mio aparentemente, al alzar mi mirada me di cuenta de la persona con quien me accidente. Era Tadase.
— ¿Te encuentras bien Lizi? — me pregunto examinandome por encima — estaba a punto de ir a buscarte.
— Si, estoy bien. No te preocupes — le dije soltando un suspiro, rápidamente me percate que estaba solo — ¿Donde estan los demás?
— Los chicos se adelantaron — señalo — les dije que iria por ti y asi caminar al coro. Lizi ¿En verdad te encuentras bien?
Debería tener una expresión fatal para que Tadase preguntara eso dos veces, como sea, no creo conveniente llenar su cabeza con mis complicaciones cuando el se la pasa peor. Por lo tanto, solte un suspiro dibujando una media sonrisa en mi rostro.
— Un día bastante duro, pero lo que no te mata te hace mas fuerte.
— Eso es cierto — me sonrio — vamos entonces.
Nos encaminos juntos al coro, al llegar notamos lo convencial de ver, todo el mundo discutiendo fuertemente, otros riendo de lo lindo, en tanto el consejo conversavan algo entre ellos muy seriamente. Y entre la multitud lo encontré, si, me refiero a Sasuke quien mantenía su vista fija en un punto ciego de la habitación pasando de todas y todos. Nuevamente el vacío en mi pecho hizo su aparición, es cierto, nosotros no hemos cambiado en lo absoluto, ante los ojos de todos seguimos peleados y siguiendo nuestros propios caminos. ¿Acaso no prometió cambiar? Se que es tonto ver ese cambio de la noche a la mañana, pero para mi los pasos de bebes son importantes. De pronto, la habitación se quedo en completo silencio mirandonos con suma atención a nuestra dirección, no dije nada, menos respire o intente hacer algo. Quede completamente de piedra en tanto todos los jóvenes de la sala posaban sus ojos en mi, aunque aguarden, ellos no estaban precisamente mirandome, sino lo que se encontraba a mis espaldas.
— ¡Ha vuelto Gaara! — el grito de euforia de Hidan casi me rompía los timpanos.
De manera terriblemente desastroza, todos los R.e.d se levantaron de sus asientos caminando a donde estábamos Tadase y yo, quien al escuchar ese nombre giro de inmediato tal cual estuviera poseído para verificar lo dicho por Hidan. Efectivamente el pelirrojo de esta mañana estaba en aquel salón, con su expresión seria en el rostro mirando a los demás sin mas. Fui literalmente arrojada a un lado, en tanto los R.e.d se debatían al sorpresa, asombro y alegría llegando hasta el recien llegado para darle la bienvenida. Personas como Hidan y Amu casi manchan el saco del chico con sus mocos, en tanto Sana prácticamente se colgó sobre el chico como koala, pero este no se enojo solo despeino su cabello con señal de amistad. Tadase y Akito, muchachos muy tranquilos parecían conocer bastante bien al tal Gaara pues chocaron su palmas, preguntando en seguida por su salud y como le fue en su viaje. Aguarden… ¿Salud?
— Estamos muy contentos de tenerte entre nosotros, Gaara. — dijo Sasori — además de a tiempo para la interegionales.
— Si hablas de ellas, sin duda clasificaron — contesto él con seriedad.
Era increíble su tono de voz, grave, pausado y tranquilo. Muy de acuerdo a su personalidad.
— Bueno, hubieron algunos acontecimientos extraños pero terminamos lograndolo — intervino Yahiko.
— ¡Vamos! No hablemos de trabajo, regreso Gaara y deberíamos centrarlo en celebrar — exclamó Amu un poco molesta.
— Ella tiene razón, enfoquemos nuestra energía para volverlo hacer sentir en casa — estuvo de acuerdo Hidan.
— No me molesta hablar de las competencias — dijo Gaara — aunque, claramente no he visto a nuestro voz líder. ¿Donde esta?
Para ese entonces tal vez no lo halla podido percibir claramente, pero de inmediato al salir Sasuke en escena delante del nuevo chico, claramente hubo una especie de corto circuito en el aire provocando hacerlo mas pesado. Las mirada de ellos dos se encontraron, demostrando un fuerte descontento de verse mutuamente, aunque nuevamente reitero, no poseía ningún tipo de informacion ante no tolerarse el uno al otro en una misma habitación. Probablemente las cosas se podrían feas de aquí en adelante.
— Gaara — pronuncio su nombre con seriedad, haciendome extrañar el tono con que lo uso.
— Sasuke — lo imito.
La atmósfera era visiblemente pesada, hasta los R.e.d pudieron darse cuenta de ello, aun mas Sasori e Hidan quienes tenían una expresión tensa en sus rostros. ¿Qué pasaba aquí? ¿Por qué Sasuke y Gaara casi se mataban con la mirada? Busque la ubicación de Tadase para poder explicarme la razón, sin embargo, este estaba en el epicentro del problema muy junto a ellos. Fue Sana quien de manera ingeniosa, logro escabullirse hasta mi sitio y sujetar mi muñeca para hacerme caminar al lugar del problema. ¿Por qué me utilizas como catalizador?
— ¡Gaara! Es tiempo de conocer personas — dijo despistando la atmósfera rara en un dos por tres, soltandome en medio de la tormenta — Ella es Lizi, esta quedándose con nosotros en el lugar que antes era tuyo en la habitación.
Esperen un segundo, ¿Acaso había escuchado bien? Sana acababa de decir que estoy ocupando el lugar antiguo a otra persona, pero no cualquier persona, sino del chico nuevo el cual no paraba de asecharme esta mañana en clases. Fantástico, fabuloso, asombroso. ¡Ahora si no podía parar de sentirme mal! Gire la mirada a Tadase por esconderme tal dato, él por su parte solo me sonrio incomodo prácticamente transmitiendome sus disculpas. Entonces ocurrió, nuevamente nuestros ojos chocaron para quedarse perdidos el uno en el otro, Gaara parecía estar tranquilo o al menos aparentarlo cuando era yo el centro de su mirada. Eso me inquieto un poco, pero lo que me inquietaba mas aun era la expresión de Sasuke en esos momentos, era parecido a volver a aquellos días de cuando estábamos peleados. Si, su ceño fruncido y mirada oscura al asecho. Al parecer Gaara se dio cuenta de ello, por lo tanto, se acerco a mi estendiendome su mano de forma educada.
— Que no te inquiete las palabras atolondradas de Sana, ella lo hace sin malicia — su tono de voz se transformo a algo mas calmado a la anterior — por cierto, un gusto conocerte. Lizi.
— Igualmente — estreche su mano sintiendo una rara corriente entre nosotros.
— ¿Lo nuevo con lo viejo no? — bromeo Nagato — estando ellos dos sin duda vamos a ganar.
— ¿Qué quieres decir? — pregunte confundida.
No tenia ni idea de como tomarme aquello, si parecido un cumplido o un insulto.
— Mejor tomemos asientos para explicar la situación — sugirió Yahiko a los presentes.
De forma ordenada, todos los R.e.d ocuparon los sillones y sillas de todo el lugar, de manera sorpresiva, me vi en medio de Tadase y el nuevo chico Gaara quien en esta ocasión si miro a otro lugar que no fuera yo. Aparentemente esto a Sasuke no le agrado mucho, el que fuese objeto de atención a un muchacho a quien por primera vez me conocia hoy, comportamiento absurdo de su parte debo mencionar. Puede que seguramente le llame su atención al ser la que este ocupando su lugar en la habitación “510”, donde muy posiblemente se encuentren sus amigo y ahora por estar allí, usurpe terriblemente su lugar. Soy una inconsciente. Aguarden, esta no era mi culpa, fue Tadase quien me ofreció aquel lugar donde obviamente, encontré mi sitio, aquellos chicos cambiaron mi vida completa en Red. Eran mis amigos. Los del consejo tomaron sus asientos en la meson del salón, al comprender el silencio de todo el sitio, Sasori le dio un golpe a su maso dando comienzo a la nueva reunión.
— Antes que nada, quiero dar varios anuncios — comenzó hablar Sasori — prácticamente nos quedan pocas semanas para las competencias y posemos solo los nombres para las canciones. “Misery” y “Dar Hourse”, donde claramente solo hemos practicado la última.
— Considero que ahora como esta Gaara aquí, deberíamos darle la apertura a él y el cierre a Sasuke — opino Konan desde su sitio.
— Es una excelente idea, pero “Misery” no se adapta en lo absoluto al estilo de Gaara — exclamó en desacuerdo Nagato.
— ¿En verdad? — pregunto un poco enojada, dándole la vuelta para encararlo — yo considero un excelente número para él.
— Pero yo no — le contesto a la defenciva.
Esos dos, olvidaban que en verdad tienen fatales términos, al verlos en San Valentín cantando un dueto pensé que la situación entre los dos iba a aclararse un poco. Resultó ser lo contrario. Hidan freno a ese par antes de formar un escandalo, justo a tiempo diria yo, porque Konan estaba preparando sus cuerdas vocales para defenderse.
— Tranquilos, tranquilos, ya tendremos tiempo para conversar sobre eso — aliviano los ánimos — Primero, mañana debemos decidirnos por “Mesiry” si o no, Segundo, ¿Recuerdan sobre el número grupal con los Andaluz para la boda de Sasori? Pues tenemos noticias.
Gaara a mi lado fruncio un poco el ceño, por supuesto, él no tenia idea que nuestro Sasori pronto se nos casaría para dejarnos a un lado.
— Aguarden — elevo su tono de voz el chico nuevo — ¿Te casas tan rápido?
— ¡Claro! Como Gaara estuvo en el extranjero no tenias idea de esto — pensó Hidan ante esto — bueno, veraz, Sasori y Shiori decidieron adelantar un poco las cosas. Ahora se casaran para Junio y junto a los Andaluz vamos hacer un número grupal.
— ¿Sasuniki estuvo de acuerdo con eso? — preguntó poco convencido Gaara.
— Pretendía explicar sobre eso pero te has adelantado — le reclamo un poco indignado Hidan, haciendo reír a algunos en la sala — y si, ella estuvo de acuerdo con eso. ¿No es así Yahiko?
— Absolutamente, aunque del colegio no encontramos lo mismo — exclamó un poco triste — solo nos dieron la opción de utilizar nuestros fines de semana, obviamente, ya corría por nuestra propia cuenta.
Los murmullos no tardaron en presentarse en el lugar, baje mi cabeza un poco abatida, esto no sonaba para nada bueno. Dejar de ir al distrito los fines de semana para ir a ver a papá, mis amigas era parecido a ser privada de ir de compras cuando yo quisiera, no, esto es horrible muy horrible. Se que Sasori merecía toda nuestra ayuda de ahora en adelante, e incluso acepte el presentarnos en su boda pero privarme de ir a casa, era demasiado. Note como los murmullos a mi alrededor se volvieron mas constantes, casi volviéndose un escandalo total. Los R.e.d empezaron a discutir con otros, en tanto otros apegaban estar poco conformes con la situación, de una manera sorpresiva me encontré con la mirada de Sasuke sobre mi, o eso quise creer, pero en realidad estaba sobre Gaara quien me observaba con atención. Bien, esto estaba comenzando a parecerme un poco escalofriante, era parecido a estar en medio de una guerra de rayos placer donde te alcanzan un poco de estos choques. ¿Cual era el problema de estos dos? Si tienen un asunto por resolver ¡Haganlo! Pero no me tengan a mi como su escudo.
En ese instante Hidan logro controlar la situación, llamando a silencio.
— ¡Mantengamos la compostura chicos! — exclamo elevando un poco su tono de voz — recuerden que esto es por una buena causa, además, organizaremos horarios con los Andaluz para poder al menos volver el viernes a casa y estar los domingos aquí.
— Solo es cuestión de organización — argumento Yahiko.
Y nuevamente esa cara de felicidad en Sasori, demonios, cuando hace ese tipo de caras es imposible decirle que no. ¿Qué mas podíamos hacer? Ayudarlo para ser feliz, por eso suspirando con resignación aprobamos la idea. Estoy segura que podría encontrar la maneras de verme con mis amigas, era como decía Yahiko, cuestión de organización. Rápidamente tomo la palabra él haciéndose escuchar su voz por todo el sitio.
— Bien, estuve hablando con Sasuniki y estuvo dando ideas para la posibles canciones para ese día — comenzó a explicar — estuvimos de acuerdo en hacer varias prensentaciones, un total de tres. Dos números grupales y un dueto, aunque esto es aleatorio porque lo idóneo seria reunirnos todos para organizarlo mejor.
— El dueto debería ser Sasuniki y Sasuke — opino Konan muy convencida — sus voz juntas deberían llamar hasta los mismos ángeles.
Aun no conocía la prima de Sasuke, pero creo que se traba de una de las chicas el día de San Valentín cuando vi aquel grupo reunido, después de todo, Yahiko estuvo entre ellos. Como ese día me encontraba lastimada, cosa que aun no ha cambiado, no me dio tiempo a detallar bien a la joven. ¿Pero que mas daba? Seguramente estaría a punto de conocerla en cualquier momento, con tal, íbamos a trabajar juntas para un mismo evento. Y siendo sincera, moria de ganas de tratar con alguien de quien hablaban muy bien, si su voz y personalidad son increíbles nos llevaríamos bien. Al pesar de pertenecer a los Uchihas, seres complicados para la humanidad.
— ¿Y si dejamos eso para Lizi y Gaara? — opino Nagato sin malicia, haciendome vivir nuevamente — no niego de la voz de sierena de Sasuniki o mucho menos el talento de Sasuke, solo pienso que dejarles la oportunidad a alguien mas no estaría de mas.
No tenía palabras para ante tal declaración de Nagato, quien de una manera bizarra, apoyaba mis pensamientos de hacer relucir el otro talento entre las lineas de los R.e.d. Aun no tenia el placer de escuchar la voz de Gaara cantando, pero al tener tanta fe en él como tenia Nagato, dejaba mucho que decir y eso me bastaba. Alguno de los chicos en la sala posaron sus ojos en nosotros con asombro, quise esquivarla apenada pero no pude, nuevamente choque con los ojos oscuros de Sasuke drenandome la energía por completo. En cuanto mas quisiera alejar el dolor de lo ocurrido no se iba, confiar en él seria tan difícil, aun mas el dejarle entrar nuevamente en mi. Mi corazón comenzó a latir adolorido, dañado de tantas cosas por las que ha tenido que pasar, no quiero comenzar una escena de anciedad en estos momentos, pero el respirar me costaba un poco. Entonces, el suave toque en mi hombro hizo desplazar a todos mis demonios, unos ojos turquesa enfocándose en los mios azulverdoso, entrando en lo mas profundo para traerme algo que es imposible para Sasuke hacer. Paz. Una tan anhelante que me paraliza, controla y envuelve al completo. La voz de Sasori me devolvio a la realidad.
— ¿Qué tal Sasuke, Lizi y Gaara? — sugirió casi sacandome los ojos de la impresión — ¿Es mi boda no? Creo que me encantaría ver esa combinación.
¿Recuerdan que dije ver a Sasori como una persona madura para su edad? Pues retiro lo dicho, en lo absoluto era eso, porque si quería ayudar a su amigo en evitar sospechas en relacionarse conmigo, no lo estaba haciendo muy bien. Creo el mismo Hidan pensó lo mismo que yo porque lo estaba mirando de manera incredula, en tanto Sasuke, fruncia el ceño poco complacido de tal idea en su amigo. En definición, habia perdido la cordura por completo.
— En dado caso, aun debemos consultarlos con los Andaluz — calmó la atmósfera Yahiko — que por cierto, vayan asiendo planes para el próximo fin de semana. Pues comenzaremos a reunirnos con ellos. Es todo.
Los chicos comenzaron a abandonar el sitio rápidamente, Sasuke fue uno de ellos quien desde atrás le siguió Hidan y Sasori, hoy particularmente parecía estar molesto cosa bastante rara de ver. Es mas, considero observarlo tratar a otra persona de esa manera extraño, a parte de mi claro esta, como si fuese alguien tan fastidioso de lidiar como difícil de permanecer en un mismo sitio para él. Solte un suspiro ahogado, mas tarde le mandaría un mensaje de texto para descubrir la historia, esto seria su primera prueba para ver si valia la pena confiar en él. Entonces sin darme cuenta, mi alrededor se vio ocupado de otros R.e.d tratando de hablar con Gaara, este sujeto era terriblemente popular que daba un poco de envidia. Sana y Amu parecieron un poco decepcionadas al no poder conversar con él, por lo tanto, Tadase tomo la batuta de retirarnos a nuestra habitación.
Fue cuando estábamos caminando por los pasillos de Red cuando me acerque a Tadase, los chicos estaban tan concentrados en conversar sobre las compentencias, que olvidaron nuestra existencia. En ese instante me permiti preguntar por el nuevo chico, Gaara.
Tadase comenzó a relatar de él de hace unos años atrás, cuando aparentemente todo marchaba con regularidad, asistiendo al coro, las clases y salidas con ellos. Fue cuando de manera repentina su salud cayo en picada, poseia mareos extraños, nauseas y dolores de cabezas difíciles de soportar, prácticamente vivía en la enfermería tratando de controlar todos esos síntomas para seguir en Red. Las cosas se le fueron de las manos en el segundo de tener un ataque extraño en plena clase, todos se encontraron muy asustados sin saber exactamente que hacer, decidieron llamar a una ambulancia y trasladarlo a una clínica donde finalmente descubrieron su padecer. Estaba enfermo de un extraño cindrome que bajaba sus defensas a tope, haciéndolo permanecer varios días sin energía absoluta, para ese entonces Gaara era la voz principal de los R.e.d y por consiguiente el pilar fundamental de ellos. El escuchar de su traslado al extranjero el año paso fue un duro golpe a sus filas y la esperanza de participar en las competencias, pero la recuperación de él era mas importante que cualquier cosa. Esa es la razón de ser popular entre las masas, también de tener buenos términos con Gaara, porque aparte de conocerlo de unos años atrás, compartieron habitación por mucho tiempo con ellos, haciéndolo considerar uno de los mejor amigos en Red, luego de Amu por supuesto. Quede pensativa unos segundos, este nuevo chico Gaara era sumamente misterioso, no solo por su atmósfera amenazante al rededor, porque claramente eso a los estudiantes de Red les importa poco, sobre todo, el ser la antigua voz líder del coro le daba un poco mas importancia al asunto. ¿Qué clase de voz podría tener? ¿Mejor o igual a la de Sasuke? Y horita que lo pienso, los términos entre ellos no parecían los mejores, de hecho lo contrario, cuando tenían la oportunidad aprovechan para apuñalarse con la mirada. Intente preguntarle a Tadase sobre la relación de esos dos, en tanto casi llegabamos a nuestra habitación, mi amigo soltó un respingo de impresión al escuchar mi petición apresurada. Por favor, para nadie resultaba un secreto como esos dos se miraban el uno al otro en el coro, hasta podías palmar la tensión fatal y las ganas de alejarse de ellos lo mas pronto posible. ¡Esos dos tienen su historia! Y nadie puede negarmelo.
— Te has dado cuenta — sonrio con ironía Tadase.
— Cuéntame una de vaqueros, Tadase — ímite su tono de voz — creo que hasta un ciego podría percibir su mal humor al estar cerca del otro.
Tadase se quedo callado unos momentos antes de responderme, acción un poco extraña en alguien como él, quien jamas se guardaba algo para si mismo. Soltó un suspiro cansado, dándose la vuelta para mirarme.
— ¿Te dije que Gaara fue el anterior vocalista cierto? — me pregunto y yo asentí — pues, el que su sucesor fuese Sasuke no le agrado mucho. Es mas, estuvo totalmente en desacuerdo con eso.
— ¿Piensas que este nuevamente para recobrar su antiguo puesto? — exclame incrédula.
— No, no lo creo — respondió de forma firme — Gaara no es ese tipo de persona, mas bien, estoy seguro de estar satisfecho al encontrarse entre nosotros.
— Entonces… — lo anime a seguir.
— Bueno, su problema podría decir que se trata sobre sus familias — explico haciendo fruncir el ceño, no comprendia nada y Tadase lo noto — se que es difícil de explicar, pero así son las cosas. Es decir, no me refiero a ser enemigos naturales o algo parecido, es mas, los Sabaku y los Uchiha son grandes socios en varios negocios. Solo… solo se trata de una rivalidad… respetable.
Básicamente parecido a un antiguo dicho: “manten a tus amigos cerca pero a tus enemigos aun mas”. Observar eso en las familias aristócratas es extraño, para no concluir en lo bizarro.
— Agregándole mas, los Uchiha tiene valores antiguos — siguio explicando e inmediatamente comprendía como iba todo esto — en cambio los Sabaku intentan adaptarse a la evolución de su alrededor y no imponer tantas cosas, en palabras mas simples, tienden a ser liberales…
— Y no tan extirados — concluyo una voz atrás de nosotros.
De inmediato ambos soltamos un respingo del susto, puedo jurar que mi corazón dejo de latir unos segundos ante esa voz grave, hasta tenia miedo al girar y descubrirlo por mi misma. Aunque no tuve que hacerlo, Sana y Amu gritando su nombre alimentando mas mi miedo, salieron corriendo a un lado de nosotros con sonrisas en sus rostros. Fue en el momento de girar mi cuerpo que lo obserse, era Gaara, pero no aquel chico quien transmitía miedo o inclusive incertidumbre. No. Era un tipo de Gaara quien yo desconocía totalmente, tenia una sonrisa blanda sobre sus labios y esa expresión que das cuando estas en tu zona de confort, tu habita natural. Tal vez halla errado al sentir miedo por él, porque Gaara no tenía una clase de mala impresión a su alredor, capas solo era un muchacho reservado, con mucha atención sobre el mismo que jamas quiso y quien alrededor de todo eso posee personas las cuales él valora. No estaba de mas darle una oportunidad a conocerlo, si Tadase confiaba en él y hasta el mismo gruñon Nagato, ¿Quien era yo para hacer lo contrario?
Mi amigo tratando de leer mis pensamientos, se acerco a mi mientras los demás seguían saludando a Gaara. Coloco una mano sobre mi hombro, sonriendome.
— Lo has descubierto — me dijo prácticamente mi pensamiento — Gaara no es un chico malo, ni mucho menos, tratar de comprenderlo es dificil, lo doy por hecho. Sin embargo, eso no dice que sea mala persona.
— ¿Entonces por qué me observa tanto? — pregunte pensantiva — lo hizo durante toda la jornada escolar.
Tadase callo unos segundos encontrandole explicación a mi interrogante, en tanto, mirabamos a Amu mostrandole algo de su celular a nuevo chico. Quizás una foto de su novio Ikuto, típico de ella.
— Puede que la misma razón de hacercarme a ti — respondió luego de meditarlo un poco — resaltas bastante en Red, Lizi aunque no te des cuenta de ello. Sobre todo, que poseías la atención de Sasuke durante toda la reunión del coro, eso… eso fue algo mas curioso que cualquier otra cosa.
No se porque me sentí avergonzada de eso, es decir, el tener la mirada de Sasuke sobre mi jamas me ha interesado desde el asunto del compromiso. Pero el que Tadase y el mismo Gaara lo hallan descubierto me colocaban de nervios, no por mi amigo, pues estaba al tanto de todo lo ocurrido entre los dos. Me refería al chico nuevo. Si Sasuke aun quería permanecer con perfil bajo no lo estaba haciendo muy bien, comportarse de esa manera en el coro fue muy inresponsable de su parte. Debería de reclamarle luego.
— No te preocupes por eso — dedujo ante mi expresión Tadase, esbozando una sonrisa cómplice — aun no se ha dado cuenta de nada, seria pronto si lo hiciera.
— Debería de matar a Sasuke — masculle entre dientes.
— Aun no es necesario un asesinato — rio divertido Tadase — recuerda, lo necesitamos para las competencias.
Sin darme de cuenta comence a reír contagiada de mi amigo, mientras la mirada turqueza de Gaara se fijo en nosotros haciendome sentir nuevamente esa sensación extraña. Pero en esta ocasión no la aparte. Porque ante lo dicho por Tadase, probablemente de ahora en adelante Gaara formaria de mi circulo de amigos.
★★★★★★★★★★★
Mas tarde ese mismo día, Sana y Amu trataban de sacarle información a Gaara en tanto esperábamos a ir al comedor a cenar, las chicas aun mantenían su perfil de preocupación ante la rara enfermedad de su amigo. En tanto él, seguía explicandole con tranquilidad encontrarse en perfectas condiciones, eso no quería decir reprimirse algunas cosas, como el tener un control exhaustivo de su presión o el nivel de sus plaquetas. Al estar un año y medio en Inglaterra, sus doctores recomendaron estar en constantes chequeos a su salud, podría vivir una vida sana a la par de normal. Solo sin excederse.
— ¡Entonces debemos cuidar de ti! — exclamó un poco preocupada Amu.
— Deja de actuar como una madre — le señalo directamente — además, dudo que a tu novio Ikuto le agrade eso de ti.
— Oh… como si Ikuto fuese celoso — le dijo pintando sus mejillas de rojo, Tadase rodeo sus ojos con fastidio — ¿Les dije lo que hicimos en San Valentín? ¡Esta para morirse de la dicha!
Todos soltamos un suspiro, inclusive Gaara, quien aparentemente conocía perfectamente las actitudes de la chica al estar involucrada con muchachos. Al instante de comenzar a relatar Amu las cosas con Ikuto después del evento en Ichiraku, mire rápidamente a Tadase, nuevamente tenia esa expresión vacía en el rostro como si estuviera sufriendo múltiples heridas internas. Sentí las heridas graves de mi amigo, pueda que sea estúpido, tomando en cuenta la situación en donde me encuentro con Sasuke. Sin embargo, Tadase cada vez tocaba mas fondo y temia, tenía mucho miedo que pudiese explotar llevándose todo consigo mismo.
Fue cuando de manera sorpresiva, Gaara tomo la cabeza de Amu llamando la atención de todos, en lo personal, casi se ve escapa todo el aire de los pulmones ante esa reacción momentánea.
— Dios, solo guarda silencio — le mando un poco fastidiado — escuchar anécdotas cursis no es lo mio, es mas, me consideró alérgico a eso.
— ¡Rayos Gaara! — quito la mano de la cara de ella, escuchandose rápidamente la risa de los otros — por eso es que aun no has conseguido a una chica, capaz y te unos al triangulo amoroso de Sana, Inu y Akito.
Al escuchar su nombre Akito, de inmedito se aceleró. Tema delicado.
— ¡Ya dije que no estoy en tal cosa! — elevo un poco su tono de voz.
— Como si Inu te quisiera a ti — bufo divertida Sana — ¡A quien extraña los fines de semana es a mi!
— ¿Inu? — interrumpió una posible contestación de Akito, Gaara — ¿No es el ave que se les dan a los recientes R.e.d al unirse a ellos?
— ¡Asi es! — respondió Sana emocionada — Ahora Lizi tiene a uno de ellos, como sabes, es su guardián en todo momento.
Mi compañera señalo al pequeño animalito que permanecía piando alegremente en su jaula, Gaara se le quedo mirando unos instantes de manera pensativa, parecía estar teniendo una clase de recuerdo hermoso porque esboso una sonrisa nostálgica pero sin tristeza.
— Cuidalo muy bien — giro para mirarme directamente a los ojos — Lizi.
— Por supuesto que lo haré — conteste muy decidida.
En eso Tadase miro la hora en su reloj de pulsera colocándose de pie, mirandonos a todos en tanto lo señalaba. Al parecer se había repuesto de lo anterior.
— Es hora de cenar — anuncio — en tanto comemos podemos seguir conversando.
— ¡Que aburrido! — exclamó Amu imitando a su amigo — aun quería preguntar sobre Inglaterra, ya sabes… sus chicos.
Era increíble, pensé en tanto caminaba hacia la puerta de nuestra habitación, al parecer no era la única en tener semejante deducion, porque Tadase esbozo una sonrisa irónica mirando directamente a Amu.
— ¿Qué diría Ikuto si te viera? — le preguntó — pobre, muy pobre de él, seguramente le destrozarias el corazón.
— Por favor, Ikuto es una persona con una mente muy abierta — sonrio de manera pícara — estoy segura que no se molesta en dar mi punto de vista en otros chicos.
— ¿No me digas? — le reto con la mirada — pues dudo mucho que Ikuto tenga esos conceptos de ti.
— ¿Estas volviendote incomprensibo? — alzo su mentón con signos de peliar.
— ¿Acaso eres una loca? — inmito su voz.
Y tal como lo vi venir, estos dos comenzaron con su jornada de peleas consecutivas, ya se habían tardado un poco si soy sincera, pero de alguna manera parecían estar volviendo gradualmente a la normalidad. Tadase me confirmarse con su amistad, aun así, quería permanecer a su lado aunque no pudiera si quiera avanzar mas. Esos dos de extraña manera, se empujaron y comenzarón a retarse entre ellos para poder saber cual llegaría primero al comedor, el perdedor admitiría su derrota ante el otro y el ganador, estaría dispuesto a comprarle la merienda de la tarde durante un mes entero. ¿Adivinen que ocurrió? Tadase y Amu estuvieron en posiciones listos para llevar a cabo tal cosa. Al momento de salir como fugitivos de esos pasillos, Sana y un Akito suspirando de tantos juegos inútiles de sus amigos, le siguieron desde atrás dejandonos a Gaara y a mi a solas. No podía describir exactamente esa situación, por lo tanto se los dejare a su imaginación.
Al mirarnos solos decidimos caminar en entero silencio hasta nuestro destino, los pasillos estaban prácticamente desiertos seguramente los alumnos estaban en el comedor, naturalmente tienden a perder la cabeza para estar primero en todo. Me preguntaba si Sasuke estaría ya comiendo, bueno, particularmente era muy posible. Ahora que pienso en él, su comportamiento todo el dia a sido totalmente extraño al notar a Gaara, ya sabía mas o menos la historia gracias a Tadase pero sentía aun cosas por descubrir. No solo eso, tal vez los acontecimientos de ese día me mantuvieron distraida, pero mas no olvidadiza, porque el asunto del compromiso de Sasuke seguir allí en mi mente acechandome desde las sombras. Le di una nueva oportunidad a Sasuke, pero para ser sincera, sentía que nada de esto iba a cambiar.
Recuerdo cuando volvimos a estar juntos, solo nosotros dos, en aquella madrugada abogada de los que quieren permanecer incógnitos. El mismo Sasuke alegó no tener con certeza la seguridad de algún día poder demostrar lo nuestro, es mas, en como estaba la “situación” se le hacia aun mas imposible, es cuando me pregunto ¿Como no me di cuenta antes? No me refiero al compromiso, si no al hecho que Sasuke jamas tendría la determinación de querer cambiar las cosas. Por supuesto, en ese momento me encontraba tan cegada ante la realidad de él compartir mis mismos sentimientos que olvide la lógica, para mi permanecer lejos de su presencia no era una opción, todo lo contrario, era una tortura. Ahora, sigo pensando que alejarme de él seria una pesadilla completa, y si bien estoy experimentando nuevamente el dolor a igual de la insertidumbte de no saber a donde ira a parar todo esto, no deseo separarme de Sasuke. Lo quiero, estoy enamorada de él como una demente y es del tipo de sentimiento que te consume por completo, tal vez este entregando todo a algo intangible, depositar mi confianza a algo que no tiene ni ojos ni mucho menos pestañas, sigo pensando en él y únicamente él. ¿Su familia no puede pensar en su felicidad en un momento? ¿Acaso el dinero es mucho mas importante que otra cosa? Sin saberlo, habías llegado al comedor, sorpresivamente Gaara no me dirigió la palabra ni una sola vez aunque si sentía su mirada en mi, muy de vez en cuando.
Distinguimos a nuestros amigos ya listos en una mesa, aparentemente Amu había perdido ante Tadase porque estaba discutiendole algo, en tanto el le revolvia los cabellos con señal de venganza. Entonces lo vi, era imposible no mirarlo porque su oscura mirada estaba muy enfocada en nosotros, si, en el chico nuevo a mi lado y yo. No sabia por qué pero aquella expresión oscura en su rostro me llegó al corazón congelandome por completo, esto es completamente estúpido porque si vamos a términos francos, la que debería de estar enojada era yo. ¿Quien le oculto la verdad a quien? ¿Cual de los dos debía de soportar cada golpe en esta situación? Oh, no, mierda, mierda, no. ¡Lo menos que deseo es tener ganas de llorar! Pero, es tan doloroso mirarlo de esa forma, porque la realidad es bastante abrumadora y dolorosa. Sasuke esta comprometido, comprometido con la hermana melliza de Jenna, jamas podrá estar conmigo sino enfrenta a sus abuelos con la verdad y seamos realistas, Sasuke no posee las agallas necesarias para hacerlo. Al menos no ahora. Unas pequeñas punzadas hacen su aparición en la parte superior de mi pecho, anunciando una sola cosa: quiero escapar nuevamente de todo esto, de la realidad, de dolor, sobre todo, de la oscura mirada de Sasuke Uchiha. Rápidamente me doy la vuelta dispuesta a salir lejos de aquí aun cuando se que mis compañeros de habitación estarán mirandome extraño, Tadase debe de estar mirandome extraño, ni de hablar de Sana y menos Akito. Pero no puedo, no tengo las fuerzas necesarias para seguir permaneciendo en este sitio estando Sasuke aquí, por increíble que parezca, el dolor mi pecho es mínimo con las ganas de escapar de él. Si tan solo pudiera volar lejos de aquí… tener paz y tranquilidad. Pero no puedo hacerlo, o al menos algo me detiene, una mano sobre mi brazo me gira de manera rápida ante su dueño, Gaara. Él se acerca rápidamente cerca de mi, de manera que solo yo pueda escuchar su voz.
— ¿Vas a seguir pensando en escapar? — me dice y yo quedo perpleja. ¿De donde ha sacado todo esto? — Porque francamente si lo haces… no solo vas a darle el gusto, también se lo permitirás a ella. Y no intentes hacerte la decentendida conmigo, ambos sabemos de quien hablo.
Es de inmediato que la miro, es Jenna, en la misma mesa de donde se encuentra Sasuke esta sentada mirandome con su aire asqueroso y prepotente. Si. Esta desafiandome con sus ojos verdes, se que sus sospechas sobre los posibles sentimientos de Sasuke hacia mi han incrementado, de lo contrario, ni se habría tomado las molestias de ir a darme una visita esta tarde luego de salir de clases. No poseo conocimientos después de mi huida campal el día de San Valentín, tampoco quise indagar con Sasuke sobre eso, pero en definitiva ocurrió algo para que esa víbora este nuevamente merodeandome. No, no pienso en demostrarle miedo o algo parecido, puedo sentirme dolida o frustrada pero aun poseo un poco de valor interior, Jenna no tendrá el placer de verme derrotada. ¡Jamas lo tendrá!
Gaara al ver la determinación en mi mirada me suelta suspirando aliviado, al parecer esta muy complacido con el resultado en mi expresión, por lo tanto, me invita a que nos sentemos con nuestros amigos para cenar. Después de todo, el desperdiciar la comida de este lugar seria una locura. En tanto lo sigo en silencio, nuevamente fijo mi mirada en la mesa de Sasuke, aparentemente Sasori e Hidan estan muy concentrados con sus alimentos como para prestarme atención, es muy obvia su reacción. Se han enterado que lo sé todo, en consecuencia, comprendo su posición de igualmente tener idea de lo acontecido en San Valentín y la hermana de Jenna. Conclusión: ya todo me da igual.
Regresamos a nuestra habitación luego de la cena, nadie hablo de mi raro comportamiento, mas bien, estan muy sumidos en la derrota de Amu ante Tadase en esa carrera mínima. La verdad, estoy menos interesada en los juegos de ese par porque no he parado de pensar en el comportamiento de Gaara, Tadase aseguro no enterarse de nada pero con ese comentario me ha demostrado lo contrario. No se si tengo miedo de eso, es decir, aparentemente esta de mi lado al tratar de aconsejarme el no huir pero, ¿Como es posible que ha descubierto todo? Tengo mi lista de personas de saberlo en Red, a quien recién agregue a Akito gracias al incidente del día maldito (San Valentín) y jamas seria capaz de delatarme, por lo tanto, me dejan a Sana y Tadase. Mi amigo es incapaz de tal cosa, no cuando ambos compartimos muchos secretos de lo cuales queremos tener en un mismo lugar, el baúl de lo delicado en hablar, por otro lado, Sana esta loca pero no la creo chismosa, es mas hasta trato de aconsejarme un poco. ¿Como demonios se entero de esto? Puede que simplemente sea de la misma raza de Tadase. Telepata.
— Aun no te hemos preguntado lo crucial, Gaara — le dijo Sana — ¿Qué habitación te han asignado?
— La “500” — respondio rápidamente.
Oh mierda, mierda, mierda. ¡¿Esa no es donde estan Sasuke y compañia? Además, el dejar a Jenna rodeada de solo chicos es una completa locura. Aunque esperen, eso es lo último en importarme. ¡¿Por qué rayos han colocado a dos sujetos que se llevan mal en un mismo sitio?! Incomodo, muy, pero muy, incomodo. Tadase pareció leer mis pensamientos por hizo una mueca de desconcierto, igualmente Amu.
— ¿Estaras bien en ese sitio? — preguntó Akito, adelantándose a todos — allá estará Jenna y su primo.
— Igualmente Sasori e Hidan — respondió a media sonrisa Gaara — estaré bien, los Uchihas son lo de menos en importarme.
— Siempre que Jenna se le suelte su lengua de víbora — sonrio socarronamente Sana — puedes contar conmigo, le pondremos algo de mucho cariño por parte de Inu.
Ahora que lo recuerdo, Hidan menciono lanzarle los excrementos de mi emplumado amigo a Jenna mientras durmiera, idea que suena en estos momentos tentadora.
— Jenna es lo último — la reto con la mirada Tadase — es Sasuke quien me preocupa, tu y él jamas se han llevado bien.
Gaara respiro profundo antes de acercarse a Tadase y revolver sus cabellos, esa sonrisa torcida burlona se transformó en algo mas cálido y sincero.
— No debes preocuparte por eso — le dijo — Sasuke y yo no somos niños pequeños, sabremos como controlar nuestros disgustos.
— Eso espero — suspiro Tadase.
Las cosas esa semana siguieron un ritmo casual, aunque no dejaba de preguntarme lo raro que es Gaara al saber de mi y Sasuke, él se integro a nuestro grupo de manera inmediata. Ahora teníamos a los locos, Sana y Amu, mas o menos cuerdos Akito, una energía escondida Tadase y quien nos aconsejaba, Gaara. Siempre se la pasaba en nuestra habitación, excepto para dormir en las noches que es cuando se marchaba en el momento de activarse el toque de queda, el resto del día permanecía en clases observandome de vez en cuando y en el coro. Hablando del coro, al final decidieron hacer un número grupal donde Sasuke cantaría “Dark Horse”, en cuanto el performance de apertura estaría en manos de Gaara, aunque definitivamente no seria “Mesery” sino otra canción adapta mas a su estilo. En definición, los ensayos se volvieron mas pesados gracias a la combinación de ese par, que jamas escondían sus disgusto el uno del otro. Por otra parte, mi relación con Sasuke seguía estando en la cuerda floja, el lunes no hubo texto de mi parte o de la suya, era de esperarse pues le pedi mi espacio para pensar las cosas. Fue el martes que volvió a retomar nuestra rutina, sus mensajes eran cortos dirigidos a mantenerme alentada de volver a todo como antes, siendo eso totalmente ingenuo de su parte. ¿Como iba hacer todo al igual que antes si estaba comprometido? ¡¿Si me oculto estarlo?! Debía de ser muy idiota para simplemente dejarlo pasar, porque aun estoy esperando esa prueba de nuevamente depositar mi confianza en él. Sin embargo no existe rastros de ella. Mi situación se volvió mas complicada el Miércoles en uno de mis descansos de clase a otra clase, me encontraba en la cafetería tomando un chocolate caliente, en tanto trataba de realizar un ensayo para mi clase de historia. Eso me frustraba un poco, porque mientras escribía sentía estar haciendo disparates en lugar de lo correpto, es una lastima que Akito se encontraba ocupado en un examen de calculo del infierno y el pedirle ayuda es imposible. ¿Qué mas daba? Podía valerme por mi misma. Entonces de repente, un golpe a mi mesa hizo sobre saltarme, al subir mi mirada encontré alguien desagradable, se traba de Jenna. La molesta prima de Sasuke. ¿Y esta que demonios quería?
— Mogami, siento interrumpir tu momento de aprendizaje — me dijo con su tono despectivo — pero no puedo dejar pasar esta oportunidad para conversar.
— ¿Conversar? — pregunte con ironía — tu y yo no tenemos nada que conversar.
— No juegues con fuego, Mogami — me amenazo bajando su tono de voz dos octavas — ambas sabemos que tenemos un punto muy importante a tratar.
— ¿En verdad? — arquee una de mis cejas con incredulidad — creía que esta cumpliendo tus espetactivas, salir de la habitación, no acercarme a Sasuke…
Nuevamente le dio un manotazo a la mesa produciendome un respingo de la impresión, mire diractamente a sus ojos verde encendidos en una furia incalculable. No era el momento para hacerme la valiente, en verdad estaba logrando darme miedo.
— Si en verdad estas tratando de hacer algo así, no lo culpes muy al pie de la letra, Mogami — un escalofríos recorrió mi espina dorsal, haciendome pensar las peores cosas. ¿Se dio cuenta? ¡¿Descubrio que nos encontrábamos a escondidas?! — De lo contrario, no hubiese visto tu indecorosa cara el día de San Valentín en tanto… bueno ya debes de saberlo, Sasuke le cantaba a ella.
No, por favor, esa imagen nuevamente en mi cabeza no. Sasuke luciendose como siempre, aplausos por parte de su publicó, una chica acercándose a él abrazandolo, después… besandolo. Una punzada terrible viajo a mi estomago destrozandome por completo, era nuevamente aquella sensación de vacío en mi interior, recordandome nuevamente la realidad de las cosas. Sasuke esta comprometido, él esta comprometido con la hermana de Jenna y yo, sigo permaneciendo en las sombras. Mi expresión debe de ser un poema, porque de lo contrario la prima de Sasuke no tuviera en estos momentos una sonrisa sinica en su rostro, de una satisfacción total, estaba disfrutando el momento de verme sufrir.
— ¿Has descubierto ya tu lugar? — me pregunto acercándose mas a mi — Te lo dije, jamas podrás llevarle a los talones a Sasuke. Él tiene responsabilidades las cuales jamas debe descuidar, luego de todo, ser un Uchicha no es asunto sencillo. Por lo tanto, el jugar contigo es algo que se acabo. ¿Lo entiendes Mogami? Culmino.
Todo a mi alrededor empezó a dar vueltas, mientras los latidos de mi corazón se aceleraba. Jenna cada vez se volvía mas feroz, como si supiera donde exactamente darme para derrumbarme.
— Para certe franca, no tengo ni la remota idea que cosas absurdas pasaron por tu mente en el intento de recuperar a Sasuke — exclamó la muy víbora — pero tal cual como te dije, tus planes de niña malcriada morirán junto a tus iluciones. Mirame muy bien Mogami, no oses nuevamente a tu suerte y es un consejo, no una amenaza, de lo contrario… tu corazón sera lo último que te dolera.
Nuevamente esas palabras llenas de odio, rencor y doble sentido, claramente si miraban a su cara te dabas cuenta de quien era en realidad Jenna. Una chica llena superficial, cuyo único objetivo es el bienestar propio a costa de la felicidad de su propia hermana, no la conocía de nada, pero podría ser considerablemente este el caso.
— Ha sido un placer dialogar contigo, Mogami — volvió nuevamente a su sonrisa frívola — espero no tener que recurrir a otros métodos para hacerte entender, porque soy de las que consideran el dialogo como vía fiable.
Dicho esto, dio media vuelta marchandose del lugar dejandome con mis temores personales, no me malinterpreten, las amenazas de Jenna me tienen sin cuidado alguno solamente pienso en Sasuke y ese día. ¿Jenna lo había descubierto o no? Creo que no, pero sus sospechas aparecieron y de haberlo hecho, es decir, saberlo todo, Sasuke me hubiera dicho algo. No, aguarda, él jamas me hubiera contado algo porque en su naturaleza esta el esconderme las cosas. En ese momento mi miedo se disperso, dando así continuación a la molestia, si que es ingenuo de mi parte pensar en Sasuke diciendome algo mas. Porque seamos sinceros, luego de escaparme de aquella escena algo debió de acontecer, mis amigos hablaron de un desastre dejado atrás. ¿Que ocurrió? Rápidamente tal cual a una bola de fuego, comencé a recoger mis cosas a velocidad, necesitaba hablar con Sasuke y no era para después, lo necesito ahora. Me coloque mi bolsa saliendo del lugar, le mande un mensaje de texto con encontrarnos en cinco minutos en el jardín de Red, en estos momentos no existía nadie quien pudiera escucharnos o algo, seriamos solo nosotros dos.
Recorrí los pasillos que me conducian a los jardines con agilidad, en unos momentos tenia nuevamente clases y tenía que resolver este asunto de una buena vez, de lo contrario, estaría estancada sin poder avanzar en esto. Entonces de golpe, tropece con alguien al tratar de cruzar en una esquiza a la derecha, que cosa tan maravillosa, al parecer seria una de mis nuevas mañas el accidentarme con cada alumno de esta escuela. Mi sorpresa fue al alzar mi mirada para disculparme toparme con él, si, con Sasuke y una expresión de total espanto. Seguramente se llevó una buena impresión.
— ¿Sasu…?
— No digas nada y ven conmigo — susurro tomando mi brazo y jalandome detrás de él.
Obedecí de manera obediente dejandome conducir por este chico en los pasillos desolados de Red, al ser mediodía el contrarnos estudiantes es imposible, pero de todas maneras, Sasuke tomaba sus precauciones al mirar hacia los lados ante cualquier indicio de ruido. Si fuese otra clase de chica, quizás todo esto me resultara emocionante, pero al conocer la realidad de las cosas esto parecía cualquier cosa menos lleno de adrenalina. Solte un suspiro, no es el momento para deprimirme, debía de atender esto con suma seriedad, sino seria digerida por completo. Llegamos a un lugar amplio donde unas bancas de madera adornaban el lugar, al final a la derecha, unas escaleras de caracol llevaban al piso de arriba que permanecia curioso para mi. ¿Como es que Sasuke conoce tantos lugares extraños? Parece ser que en verdad se dedico a explorar Red con dedicación. Me soltó en medio de aquel lugar dandome la cara, la expresión de su cara no decía nada en particular, mas bien, se mantenía a la expectativa de mis palabras. Por supuesto, yo fui quien lo ha citado para hablar con él.
— Quiero que me digas exactamente lo ocurrido el día de San Valentín — le exigí con voz firme, él abrió los ojos con impresión. No se esperaba esto. — me refiero, después que salí corriendo del lugar.
— ¿Por que de golpe quieres saberlo? — exclamó extrañado.
— Porque se que algo paso, no tengo idea, pero me estas volviendo a ocultar algo — asumí muy convencida de mi dedusión.
Entonces la expresión de Sasuke cambio drásticamente, no se mantenía a la expectativa, simplemente aterrado. Paso una de sus manos por su cabello en signos de frustración, allí estaba, la prueba de nuevamente estar de secretos conmigo.
— Lizi…
— Sasuke, ya no tengo idea de que hacer contigo — confese — Es decir, me pides confianza y prácticamente rogandome no apartarme de tu lado. Pero sigues en las mismas, guardandote cosas para ti mismo. Pensando que soy una niña pequeña de cuidados.
— ¡No! ¡De ninguna manera pienso eso! — dijo elevando su tono de voz un poco, acercándose hasta mi sosteniendome de los hombros. — Pasa es que…
— ¿Solo intentas protegerme? — dedusi ante su mirada, el bajo su cabeza. Esto comenzaba a enojarme — Para que lo sepas, el “esconderme” cosas no haces con la finalidad de protegerme. Si no para cubrirte a ti mismo. ¿No es así? Tienes miedo de ver como sera mi reacción o que simplemente te mande al infierno.
Deshice al agarre de sus brazos sobre mis hombros de golpe haciéndolo retroceder, sus ojos perdieron brillo ante tal acción mia. Me estaba cansado, realmente estaba exahusta de todo esto, tanto que simplemente enojarme es una tontería. ¿Confianza? ¡Yo te aviso! Este sujeto tenía una manera de pensar diferente a cualquiera, haciendome pensar en verdad estar en dos mundos distintos. Él en Marte y yo en venus. Lo se, muy cliché al recordar que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, pero en ese entonces senti de esa manera.
Solte una suspiro trantando de regular mis pensamientos, tenía que permanecer objetiva, serna y centrada en mi meta. No podía permitirme perder los estribos.
— Por favor… trata de entender un poco las cosas — musito con la voz baja — no tenemos el lujo de….
— ¿Entender? — dije con ironía — eso trato de hacer todos los malditos días de mi vida, comprender porque demonios no posees un grado de valentía en ti mismo y vas con tu abuela admitiendo la verdad de las cosas. Que estas enamorado de mi, de una muchacha normal… ¡De una que no tiene nada que ver con la aristocracia!
— Esto no tiene nada que ver con la valentía, ya te lo explique — dijo esquivando mi mirada.
— ¿Es cierto? — pregunte con una gran dosis de sarcasmo — Por que no lo veo de esa manera, Sasuke. Puedes ser adinerado, pobre, clase media… ¡Hasta un dinosaurio! Pero siempre buscaras la manera de darles a entender quien eres realmente. ¡No lo ocultaras! ¿O es que te averguenzas de mi?
— No seas absurda, jamas sentirá tal cosa de ti — respondió como si estuviera insultandolo — que pudiera ocultarnos no quiero decir, estar avergonzado de ti.
No, no quería comenzar a discutir con él menos estando en una situación tal floja como esta, debía calmarme, respirar profundamente y hacer lo que debía de hacer. Guarde silencio unos segundos, tratando de apagar el fuego quemando mi interior listo para salir, me costo un poco silenciarlo pero lo logre. Ahora, ya estando mas tranquila mire fijamente a Sasuke.
— Jenna hace unos momentos fue a la cafetería para amanezarme — le solte sin anestesia, haciéndolo abrir los ojos a golpe — no es la primera vez que lo hace, pero francamente, esta comenzado a cansarme. La primera vez lo hizo la noche anterior a nuestra reconciliación, se que discutieron esa vez, porque aquel griterio no era precisamente de euforia — Sasuke empezó a rascarse la cabeza con desgano — Entonces comprendí que tienen un patrón cuando va hacerlo y ese es discutir contigo.
Por unos momentos nos quedamos en silencio, sumidos en el frío de este raro lugar apartado de la demás, Sasuke parecía estar meditando seríamente con él, decidiendo si contarme o no. Supongo que el tratar de compartir sus cosas conmigo es difícil para él, no debía de sentirme herida, pero en verdad lo estaba sintiendo. ¿Como haces cuando la persona que amas no confía en ti pero te exige hacerlo tu si?
— Esa noche… — comenzó dudoso mirando al suelo — Jenna me exigió marcharme al día siguiente con ella para ver a Kohana, mí deber era cumplir mi papel de prometido y no desantenderla. Como te diste cuenta, me quede aquí en Red.
— ¿Y este sábado? — lo insentive a seguir contandome — ¿Qué ocurrió?
Solte un suspiro y giro para mirarme directamente, tenía una aire diferente, parecido a cuando me revelo todo. Me tense.
— En el momento que sentí a unas personas observandonos, de inmediato me solte de Kohana no gustandole mucho a su hermana — esboso una sonrisa irónica — me di cuenta que si Tadase estaba en ese sitio tu también lo estarías, por lo tanto temi lo peor. Deje simplemente todo atrás con mi único propósito dar contigo, gracias a tus amigos fue que pude encontrarte, aun mas Sana, quien decidió acorrarlar un poco a Jenna mientras lo hacia.
Abrí mis ojos con impresión, no sabía nada de eso, ni el mismo Tadase fue capaz de decirmelo. Supongo que esa fue la razón de pedirme escuchar la historia de Sasuke hasta el final, mi amigo es muy observador y capta primero que nadie las emociones de las personas, de esa manera, le permite deducir si son buenas o no.
— Pero cuando regrese… no solo Kohana estaba histérica, Jenna estaba a punto de explotar de cólera — siguio explicando — me pregunto el por qué corrí detrás de ti tan de golpe, se supone que ambos no somos nada, absolutamente nada. Por consiguiente, le di yo mismo las razones para desatar el infierno, aunque de alguna manera pude librarme con mentirle no conseguirte. Además, la expresión de mi cara pudo ayudarme un poco.
— ¿Por qué no me contaste esto el domingo? — pregunte un poco dolida.
— No quería darte mas dolor de lo innecesario — respondió cabisbajo.
¿Este chico hablaba enserio? No podía alegar a su favor con no querer podrucirme mas dolor, cuando con todos esos secretos a su alrededor clave en mi pecho una daga, introduciendola cada vez mas profundo dejandome hemorragias internas. ¿Por que persiste en trartarme como una débil chica? Es cierto que he sido golpeada muchas veces en esta vida, pero no quiere decir el jamas soportar este tipo de noticias. Sasuke no solo esta produciendo en mi el dolor, también la rabia y sobre todo el rencor. ¿Tratar de controlarme? ¡Patrañas! Si con el domingo no quedo claro, llegó el momento de hacerlo.
— ¡Deja de pensar en mi como una niña! — exclame sumamente enojada — quiero que de una buena vez acabemos con los secretos y el juego “ocultemos informacion esencial a Lizi”. ¿Me pides confianza pero me previas de enterarme de lo importante? ¿Acaso no es impocrita de tu parte?
Sasuke desvío la mirada de la mia bastante nervioso, no me respondió nada, menos tenia indicios de hacerlo. Suspire, seguir en este plan era completamente absurdo, mis energías se agotaban y el renovarlas es imposible. Mejor me retiraba de este sitio. Dandome la vuelta le di la espalda a Sasuke, nuevamente estaba siendo pateada a un lado sin importar ser una persona con sentimientos, me sentía dolida y degradada a una chiquilla, la cual no puede defenderse. Mis ojos comenzaron a acumular lágrimas, haciendome picar los párpado, esto no era bueno, el estrés de todos estos días estaban arriconandome y dejandome casi expuesta. Los pasos de Sasuke me siguieron con agilidad, sujetandome fuerte del brazo, deteniendo mi huida.
— Lizi… — me llamo con suplica.
— Solo… solo resuelve esto ¿quieres? — le pedí casi con la voz queda sin darle la cara — ya no quiero lidiar con tu molesta prima, me he cansado de eso.
— Lizi, date la vuelta — me pidió con un tono de voz serio.
— Estoy perdiendo el tiempo, debo apresurarme ir a clases — intente fingir una risita pero no me salio bien, esta a punto de comenzar a llorar — siento molestarte con esto, ahora si me voy.
Me solte rápidamente de él apresurando el paso para salir de ese sitio, Sasuke siguió llamandome sin descanso pero no di la vuelta, no podía hacerlo de todas manera cuando la primera lágrima había caído de mi ojo. Mierda, mierda, mierda, esto no era bueno, porque una vez comienzo a llorar no existe nada para poder detenerme. De esta manera es imposible volver a clases. Asi que trate de hallar un lugar apartado de todo para poder controlarme, mientras caminaba apartaba las molestas lágrimas de mí rostro. Estoy nuevamente destruida, reducida a pedazos en manos del chico que le he dado los poderes de elevarme al cielo como inducirme el infierno, el pecho me ardia sin poder evitarlo y mi estomago daba vueltas sin parar. ¿Por qué…? ¿Por qué le cuesta decirme la verdad? ¿Por qué no tiene confianza en mi? ¿Y por qué simplemente no termino todo esto? Claro, la razón es simple, sin él no puedo seguir viviendo por mucho daño que me haga, Sasuke ha sido el único en demostrar interes en mi. ¡En quererme! Y seamos sinceros, no ha muchos chicos les agrado a menos no en ese ámbito. Además que me hice tan dependiente a él, a su manera de mirarme, de tocarme, de besarme y en general hacerme sentir viva, el valer la pena seguir existiendo en este mundo. Abandonar todo aquello me aterra, tratar nuevamente de olvidar lo que siento por Sasuke es algo que en verdad no quiero hacer. Estoy enamorada de Sasuke pero él esta comprometido y no tiene la fuerza necesaria para detener esto. Mis sollozos se volvieron mas constantes al darme cuenta de esta conclusión, la fuerza de la cual tanto he estado orgullosa de tener me abando por completo, ese el momento cuando mi respiración se vuelve errantica y me desmorono por completo. Paro de caminar en uno de los tantos pasillos de Red cubriendo mi boca con mi mano para reprimir los sonidos que salen, estoy de alguna manera aliviada que en estos momentos todo el mundo este en clase, o al menos eso pensé. A unos metros lejos de mi un par de ojos turqueza estan observando con atención, a primera instancia debería de asustarme encontrarmelo aquí, odio mucho que alguien a quien penas conosco unos días este mirandome llorar. Pero no me importa, al menos en esos momentos sentía eso, porque esta tan destrozada moralmente que lo demás le daba poca importancia.
Gaara dio unos cuantos pasos acercándose a mi, sin decirme nada o algo, poso sus manos en mis hombros con delicadeza moviendo su cabeza hacia los lados. No comprendia nada de esa acción, aunque tampoco tenia ganas de preguntar, en el estado que me encontraba lo último en mis pensamientos era el hablar.
— No entiendo por qué permites que te traten de esa manera — me dijo él sumamente serio — solo mirate un segundo, estas totalmente destrozada.
A estas alturas de la vida, era ingenuo pensar que Gaara no tuviera conocimientos de lo mio con Sasuke. Cosa que dio pie a sollozar mas fuerte, él por su parte, soltó un suspiro apretando su agarre sobre mi.
— Escucha muy bien esto, Elizabeth — pidió — tu sola tienes el poder de acabar con todo esto, no Sasuke, si no tu. Sé que poco te conosco, pero tengo la certeza de algo muy claro cuando te miro. Tienes agallas.
— ¡¿De que me sirven de todas maneras?! — chille desesperada — ¡Eso no va hacer que alivie mi dolor o sea tomada en cuenta!
— ¿En verdad tiene que ser él quien te haga feliz? — pregunto con ironía — ser tomada en cuenta no te certifica que tu dolor aliviara, puedes estar segura, porque de todas maneras la situación no cambiara y lo sabes. Ambos lo sabemos.
Me le quede mirando un poco perpleja. ¿Hasta donde conocía las cosas mias con Sasuke? Porque sentía que estuviera tratando con alguien quien me conoce mas que yo misma, esto era muy raro, demaciado para mi gusto. Tal vez Gaara si era un telepata o alguien le ha contado, no lo se, en esos momentos lo último que me importaba era eso.
— Entonces… — dije con voz quebrada, tratando de quitar las lágrimas de mi rostro — ¿Qué puedo hacer? ¿Que tengo que hacer?
Puede que las siguientes palabras dichas por Gaara hallan sido la mas razonables posibles, pero sobre todo, las mas dolorosas y difíciles en este asunto con Sasuke. Aunque muy en el fondo, le habría dado la razón muchas veces, con los ojos cerrados.
— Debes de culminar con este círculo vicioso sin fin — me dijo — no solo te estas haciendo daño, ambos se estan haciendo daño. Si no puedes soportar la carga de algo tan pesado como eso, dejala ir… dejala y empieza a construir nuevamente tu destino. No te estanques en un solo camino, sigue corriendo.
En pocas palabras Gaara me sugería… terminar con Sasuke.
★★★★★★★★★★★
Finalmente el viernes estaba aquí dándole pie al fin de semana, particularmente mi cabeza estaba en las nubes en tanto mis compañeros de cuarto caminaban por las paredes de alegría, por ejemplo, Amu no paraba de hablar de su fin de semana amoroso con su novio Ikuto, iban a quedarse en unas cabañas propiedad de la familia de él y no podía esperar mas a ello. Aunque en esta ocasión le dare un poco de crédito, esta semana reducio sus minutos al teléfono de forma gratificante, aunque eso no quería decir el privarse de hablar sobre él. En cuanto Tadase, parecía estar un poco mas controlado a las acciones de su mejor amiga, sera porque era gratificante verla pagar sus cafés en la tarde antes de ir al coro, y todo eso por ser tan ingenua al apostar con él. Pero era insuficiente, lo se, al ver su cara podrías fácilmente darte cuenta. Mientras Sana y Akito, luchaban por la atención de Inu quien parecía estar aun mas contento con ese par, creo que mi emplumado amigo la tendrá dificil al momento de escoger a cual de los dos quiere mas, es decir, se puede percibir claramente la química entre los tres. ¿Como se decidirá?
Con respecto a mi, desde el miercoles no he parado de pensar en aquella palabras de Gaara, si bien no he hablado mas con Sasuke y mucho menos ha contactado conmigo, creo que el chico nuevo tiene razón. Ser tomada en cuenta no asegura aliviar mi dolor, ni mucho menos cambiar la situación, Sasuke seguirá comprometido y yo escondida entre las sombras. Es cierto, ¿Por qué le permito tratarme de esa manera? ¿Desde cuando soy tan débil? ¿Mi amor por Sasuke me ha convertido en esto? No, lo que siento hacia él es inreverente a como soy ahora, porque cuando te enamoras ocurre simplemente dos cosas. La primera, no puedes dar marcha atrás una vez descubres tus sentimientos, y la segunda, le das el poder a la persona que amas de destruirte si quiere. ¿Pero he sido lo suficiente tonta para permitir eso? Aparentemente si, porque enamorarse no solo significa entregarse en cuerpo y alma al amor, también es el ser fuerte no por uno, sino por dos. El atreverse a todos y todas para hacer prevalecer tus sentimientos, porque si crees que esa persona es la correpta la opinión de los demás es simplemente escoria. ¿Sasuke es capaz de hacer eso por mi? ¿Lanzarse contra todos? ¿Sobre todo su familia? No, no lo es, ya me lo demostró dos veces y mí ceguera de amor me impidió notar eso. En definición, Gaara tiene razón en aconsejarme seguir adelante, comenzar desde cero para formar otro camino. Lejos de Sasuke. Mi corazón y alma caen en pedazos ante esa deducción, no quiero dejar ir a Sasuke, aun menos cuando en verdad pensaba ser feliz, cuando sobre todo tener un futuro prometedor y brillante a su lado. ¿Fui muy codiciosa? ¿O simplemente tonta? Sea lo que sea no es bueno para mi.
El timbre de la última clase del viernes da el inicio al descanso semanal, en tanto ordeno mis cosas para retirarme noto como Gaara me mira detenidamente casi tratando de leer mis pensamientos, esbozo una sonrisa triste a su dirección trasmitiendole como esta mi mente. Él parece asentir con su cabeza dando media vuelta para salir del salón, rápidamente lo imito pero no escogiendo el mismo lugar sino uno totalmente diferente, hacia los jardines de Red. Antes de comenzar la última clase del viernes le envie un texto a Sasuke para hablar, en esta ocasión sería en aquel lugar secreto de nosotros dos, el mismo que utilizo para cantarme una hermosa canción haciendome llegar sus sentimientos, ahora yo… Sabia que Jenna no estaría merodeando a ninguno de lo dos, unas de las cosas factibles de tener a uno de tus conocidos en esa habitación era conocer los detalles mas jugosos, como por ejemplo que la cobra ponsoñosa de Jenna se marcharía rápidamente ese día para atender asuntos importantes, la verdad no se de que clase serán pero me tienen sin cuidado. Seguí mi camino mirando a la nada en particular, mis ojos que una vez brillaron con intensidad de alegría o emoción se encontraban opacos, sin vida como si hubieran perdido algo importante para seguir o… estaban apunto de acontecer. Los alumnos de mi alrededor pasaban a mi lado iguales que sombras, borrosos y sin gracia para mi, en tanto mi corazón mantenía un ritmo inregular, dolia y costaba respirar. Llegue a los jardines de Red con agilidad asombrosa, manteniendo los rayos próximos al ocaso, debía de darme prisa hoy vendría por mi Sai y lo de menos que quería hacer era hacerlo esperar. Entre al laberinto recordando exactamente los lugares en donde debía cruzar, recuerdo como me encontraba la primera vez en adentrarme en este lugar, tenia miedo, anciedad y emocionada al mismo tiempo, pensaba en Sasuke estando loco al arriesgarnos de esa manera pero luego descarte todo. Desde luego mi recompensa fue él. Entonces llegue, si soy sincera pensé que me encontraria con la soledad, pero aparte de las bancas blancas conocidas y la fuente de hermosa construcción una cara conocida me esperaba allí, la expresión de su rostro era apenada o mas simplemente incomoda, jamas podre decifrarla. Sasuke permanecía en la horilla de la fuente apoyado, manteniendo sus ojos puestos en mi, en ese momento algo de mi se quebró o destruyo por completo, porque nuevamente el vacío de perder algo se apoderaba de mi. Mis deseos de correr a sus brazos se hacia mas fuertes, tenia unas ganas terribles de escucharlo decir “todo esta bien” o “todo estará bien, te lo prometo” en tanto estaría ocupada tratando de fundiendo en su calor y su perfume que me vuelve loca. Pero no, nada de eso sucederá y me derrumba.
Doy unos pasos temblorosos a su dirección, temiendo que si me acerco demasiado terminara por desvanecerse ante mis ojos y descubrir todo ser producto de mi imaginación, que nada entre los dos sucedió y simplemente me lo invente. Pero no, porque al momento de estar frente suyo mis rodillas se doblan y la respiración es errantica, desconosco si esto es producto de mi nerviosismo o que es el efecto que produce en mi. Entonces, sin decir nada, nuestros cuerpos se acercan como imanes olvidando todo, la realidad y el dolor ocasionado estos días. Sasuke toma mi rostro con sus manos, acariciando delicadamente mis pomulos ya sonrojados producto de esta extraña cercanía, aunque sin saberlo, estoy tratando de acabar con cualquier lejanía entre los dos con una sola finalidad: besarlo. Parece que él se da cuenta de ello, porque corta nuestro espacio en un delicado beso lleno de todos los sentimientos posibles anhelo, cariño y amor. Sin embargo, esto me hace tan insuficiente que rápidamente me estrecho contra él demostrandole mi desesperación, parece sorprenderlo un poco pero rápidamente sigue mis caprichos, sus labios húmedos como de costumbre se mueven contra los mios en una hermosa armonía, en esta semana transcurrida no hemos podido estar de esta manera tan intima, solos nosotros dos, en este sitio secreto. Voy a extrañarlo, con todas mis fuerzas voy a anhelar volver al pasado y querer estar de esta manera con Sasuke, en sus brazos pretectores, envuelta en su calor y en las nubes productos de sus besos. Pero esta no es la realidad, porque por mucho que ames a una persona deseando permanecer con ella hasta el final de los tiempos, aveces el quererla no es suficiente y te produce tristeza. Si de algo tiene razón la abuela de Sasuke es de “amor no vive la gente”, aun así, se te hace tan necesario cuando la persona de la cual sientes eso te hace vibrar, pero no te satisface. Es cierto que el amor es importante, este no resuelve guerras, construyen casas ni resuelven problemas, si, no resuelven mis problemas.
Armandome de todo el valor posible, me separo de Sasuke para poder hablar seriamente, pero si seguimos en este plan lo último que haremos es dialogar y él es muy bueno en el arte de distraer. Ambos lo sabemos.
— ¿Algo ocurrió? — me pregunta preocupado al separarlo de mi.
— Solo… solo necesito que nos sentemos para poder hablar — le digo sonriendo con tristeza — es… esto es serio.
Sasuke me mira un poco confundido, pero termina accediendo a mi pedido tomando mi mano y sentandonos en una de las bancas. Permanecimos de esa manera, tomado de las manos, haciendome recordar algo importante. Él día que nos conocimos.
— ¿En verdad no recuerdas como nos conocimos? — le pregunto mirando a nuestras manos — ese día… tomaste mi mano sin pensarlo dos veces y me llevaste a la sala del coro, allí… cantaste “PonPonPon” dejandome prácticamente sin aliento. No solo por la manera en que poseias mucho talento, también en tu forma de ganarte el público. Fue una asombrosa presentación.
— Lizi… estas actuando un poco extraña — dedujo Sasuke sonriendo de manera incredula — aunque de alguna forma, si lo recuerdo, dije eso ese día porque no quería que sospecharas de mis sentimientos y menos que tu padre acabara conmigo.
Solte una sonrisa divertida, el recordar la expresión de susto aquella vez fue muy bueno. Probablemente si hubiera ensuciado sus pantalones.
— En verdad que eres ciego — le recrimine incredula — si ni siquiera cruzo en tu mente estar enamorada de ti cuando relate el recordar el día de conocernos, es decir, ¿Qué chica recuerda exactamente cuando conoce a uno de sus amigos?
— Eso debo admitir que me impresionó — dijo muy seguro — aunque seguía sin confirmar mis sospechas, aun me parecía imposible el tener los mismo sentimientos. Tal vez nunca te lo halla dicho pero, habías sufrido mucho en tu antigua escuela para exponerte lo que sentía por ti, además, cuando me veías era claramente a alguien “perfecto” no Sasuke Uchiha el “chico normal”.
— Tienes razón en ciertos puntos, como el creerte perfecto — me encogi de hombros en tanto él sonreía con tristeza — pero al conocerte mejor me di cuenta que no solo no eras perfecto, sino que eres un chico lastimado y dañado por los golpes de la vida. Aun con todo y eso, hacerme daño, enojarme a la par de convertirme en una llorona compulsiva… jamas borraste mis sentimientos por ti — gire mi cara para mirarlo directamente a sus ojos sorprendidos — Te amo, Sasuke, te amo realmente y…
No pude seguir hablando porque los labios de él atraparon los mios en un beso demantante y feroz, ahora si podía decir que estaba perdida en la intensidad de su acto, pero solo me distraia mas de mi meta. ¿Por qué siempre terminamos haciendo las cosas a su ritmo? Es como si nuestras fuerzas no tuvieran punto de comparación, jamas la han tenido.
— Definitivamente eres mas fuerte que yo… — dijo al serparse de mi y mantener nuestras frentes unidas, su aliento me llegaba a donde estaba — jamas podría tener la tenacidad de admitir algo así, aunque también te amo Lizi. Probablemente… desde que nos conocimos.
¿Por qué me dices esas cosas cuando estoy a punto de terminar con esto? Hace sentirme mas miserable de lo que puedo ya ser. Ahora, nuevamente tomo distancia entre los dos, en esta ocasión no sostengo su mano porque de lo contrario me perderé. Él me mira de forma extraña, no esperando tal cosa de mi.
— Desde el momento de conocerte en aquellas escaleras… supe de inmediato que mi vida cambiaría, no solo porque tomaste mi mano y me ensañaste en confiar en mi misma, sino que me mostraste un lugar seguro, un lugar donde podría ser yo misma sin necesidad de ser descriminada — sonrei de manera agradecida, porque al pesar de todo lo ocurrido Sasuke y yo pasamos gratos momentos, muy bellos y absurdos momentos.
— Lizi… ¿Qué pasa…?
— Sasuke, solo escuchame hasta el final ¿si? — le pedi sumplicante, el asintió un poco dudoso a mi petición. Tome una bocanada de aire para enfretarme a lo siguiente, esto se me esta haciendo difícil — Cuando descubri estar enamorada de ti me lo cuestiones mucho ¿sabes? Mis amigas me seguían diciendo que lo estaba, en tanto yo seguía negandomelo. Debes saberlo, mi historial con el amor no ha sido muy satisfactorio que digamos y el agregarle una mas a eso… seria destructivo para mi — baje la mirada al recordar eso, al pasar por mil y una acontecimientos estúpidos gracias a esos sentimientos prohibidos, que jamas resultaron ser así — Pensé que… permanecer a tu lado solo como tu amiga era suficiente, si al menos podría estar asi contigo me daba por satisfecha. Pero no, jamas lo fue porque con cada sonrisa tuya o comentario desinteresado desataba miles emociones en mi, e inmediatamente me di cuenta que yo misma seria la causante de perder nuestra amistad, es mas, cuando todo esto ocurrió lo pensé así. — solte un suspiro ahogado al recodar esos días oscuros, cuando Sasuke y yo nos alejamos el uno del otro pesando que era mi culpa, por estar enamorada de él — Cuando escuche tu conversación con Sasori e Hidan, estuve en Schock unos cuantos días. Es decir, ¿Por que entre todas las chicas te fijarías en mi? Aun mas, estando en un colegio como Red y siendo de la aristocracia debiste de conocer a mujeres mucho mas hermosas que yo.
— Pero ninguna de ellas podría comprenderme como lo haces tu, Lizi — me dijo sonriendome abiertamente, logrando colocar en marcha mi corazón — podrían tener dinero, prestigio y poder, pero jamas te llegaran a los talones. Tu no solo posees talento, también tienes ternura, ingenuidad y la pasión necesaria para producir sentientos en cualquier hombre. Yo solo… solo he sido el afortunado de percibir eso antes de alguien mas, aunque halla tratado de herirte innumerables de veces.
Mierda, mierda, mierda, esto no es bueno porque de seguir de esta manera olvidaría todo y me arrojaria a los brazos de él para olvidarme de mi meta. Sus secretos, sus daños y la aplastante realidad, su compromiso. Bien, tenia que poseer fuerza de voluntad, por eso aprete mis manos en forma de puño. Llego el momento de la verdad.
— Pero aveces… nada de eso es suficiente — le dije un poco dolida — porque de lo contrario, las cosas entre los dos fueran mas fáciles, y seamos sinceros, jamas lo han sido y menos lo serán.
— ¿Qué quieres decir? — pregunto confundido.
— El amor no es sufiente para resolver problemas, menos conflictos o guerras — un nudo en mi garganta comenzando a afixiarme — que yo te ame o que tu me ames, no… no sera la solución a todo esto.
— Lizi… espera…
— Perdoname, en verdad… perdoname por prometerte cosas que jamas han estado en mi alcance — mi voz comenzó a entre cortarse obligandome a bajar la mirada — no… no debí prometerte que… no nos separarían… perdoname.
— Lizi… no… no lo hagas… — me pidió con voz suplicante, el levantar mi cabeza era imposible.
— Pero… por mas que trate de olvidarle sigue ocurriendo — segui omitiendo su petición — estas… estas comprometido y yo… no puedo ir contra ello.
— ¡Prometo hacer algo con eso! Pero… — me tomo por sorpresa de los hombros haciendome mirador a los ojos, se estaban cristalizando igual a los mios — no tienes porque… porque ir tan lejos…
— No puedo, no puedo… hacerlo Sasuke — sin poder evitarlo las lágrimas inundaron mí cara, dándole paso asi al dolor. Estaba vez era yo quien lo alejaba — también… también has herrado conmigo, no soy fuerte… jamas lo he sido…
— ¡No es cierto! — exclamó desesperado — tu… intentaste seguir adelante con tu vida cuando… cuando te aleje de mi… en tanto yo… yo solo hundi en mi propia miseria. Si te vas… si me dejas…
No término la frase o mas bien, no pudo hacerlo, porque al igual que ese día en su habitación Sasuke comenzó a llorar frente a mi, destruyendo lo poco valor que me quedaba. Mi alma se partia en miles de pedazos, mi corazón había sido perforado con una estaca dejando así un simple agujero, uno que no se puede cerrar fácilmente.
— Lizi… no… no nos hagas esto… te lo pido — sus manos se deslizaron lejos de mi, parando de inmediato en su rostro.
— Lo siento… lo siento tanto… tanto Sasuke — sollozaba sin consuelo, sin poder evitarlo — pero… estoy cansada… agotada de todo esto… de… de ser la sombra… la otra en tu historia… cuando… cuando Kohana…
— ¡Tu eres la única para mi! — elevo su tono de voz sin alzar la cara — lo eres… en verdad lo eres…
— Entonces, prometeme — le exigí — ¡Prometeme que serias capaz de dar lo que sea por mi! ¡Inclusive defenderme de tu familia!
Sasuke no se movio de su postura, ni si quiera respondió a mis palabras. Era de suponerse, no podía pedirle peras al olmo, porque mi suerte ha sido decido desde hace mucho tiempo. Aun mas dolida que furiosa, sujete mi bolsa con lo que me queda de dignidad, lista para alejarme de todo esto, liberarme de esta historia dolorosa y agotadora. No espere que Sasuke fuera detrás de mi, mucho menos el deternerme, de hecho, lo que le pedía era demasiado al final de todo la familia es lo primero. Aun asi, el hecho que no fuera determinado a prevalecer sus sentimientos hacia mi me dañaban, puede que no estuviera tan enamorado de mi como decía hacerlo. Salí rápidamente del laberinto tratando de recordar con la mente hecha trizas la salida, ahora si que se acabo todo, en verdad termino. Mi amistad, mi enamoramiento y relación general con Sasuke, no podía evitar estar quebrada por dentro totalmente acabada. En esta ocasión ha sido mí decisión, no la de alguien mas, era absurdo recordar que ser dejada a un lado en los asuntos de Sasuke era razón mínima para dejarle de hablar, porque ahora si que existía una lo sufiente fuerte y justificar mi acción. Al entrar a los jardines de Red comprendí algo, bastaba solo un segundo para enamorarse de alguien pero todo un mundo para tratar de olvidarlo, con mis lágrimas sobre mi rostro casi secas pero siendo sobre pasadas por otras mas sentí los últimos rayos de sol sobre mi piel, demostrando el eminente atardecer doloroso y entristecedor. Fue cuando unos gritos atrás de mi me hicieron nuevamente volver a la realidad, Sasuke corriendo hasta donde estaba, era la segunda vez en verlo de esa forma tan desesperada, aun mas agregándole a su expresión adolorida dejaba mucho que pensar.
— ¡Aguarda Lizi! — me pedio sin aliento, sosteniendo mi muñeca — ¡Puedo hacerlo! ¡Podria hacerlo! ¡Solo seria cuestión de tiempo y…!
— No, ya no mas de esto Sasuke — exclame esbozando una sonrisa triste — ambos solo nos estamos dañando, prometiendo cosas que jamas podremos lograr.
— Lizi… no…
— La verdad… tu no tienes el valor necesario para hacer eso, al menos, no ahora — le dije deducciendo sus pensamientos — el culparte… sería estúpido, no cuando hemos llegado hasta aquí. ¿Sabes? Muchos dicen que estando en esta situación se arrepiente de algunas cosas, pero yo no, porque cada cosa a tu lado fue un aprendizaje para mi vida. Gracias, muchas… muchas gracias Sasuke.
— Lizi… no… por favor… — me pido por última vez con sus ojos negros llenos de suplica.
— Adiós, Sasuke — termine diciendo deshaciendo su agarre.
Tuve que salir prácticamente corriendo lejos de allí, lejos del dolor de la eminente perdida y sobre todo, de un Sasuke destruido. Mi garganta parecía desgarrada, dañada y rota de tanto sollozos como lamentos salidas de ella, esto no tenía punto de comparación a cuando Sasuke me trato como un trapo viejo usado, porque en esta ocasión he sido yo la que tomo este rumbo. ¿Ahora como hago para borrar sus brazos de mi piel? ¿Sus palabras dulces en mis oídos? ¿Aquellos momentos de silencio comodo entre los dos? No, no podía olvidar eso, no cuando han sido lo mejor acontecido en mi vida. Ahora, ya no me quedaba nada, absolutamente nada. Junto a Sasuke lo era todo, si él no soy nada, nada. De pronto, cuando estoy a punto de entrar al edificio lo veo, aquella cabellera rojisa y ojos turquesa, Gaara no Sabaku parado en la entrada del lugar con un aspecto serio. Lo primero que cruza en mi mente es la razón de encontrarse allí, parado, cruzado de brazos mientras me mira sumamente serio tratando de descifrar mis pensamientos. Aunque con las fachas que cargo no seria difícil de adivinar. Él da unos pasos hacia mi, sin decir nada, solamente al igual a ese día coloca sus manos en mis hombros sosteniendime la mirada.
— Eres un idiota — me dice sorpresivamente — una muy grande y para colmo masoquista, combinaciones peligrosas.
Entonces, sin premeditarlo, comienzo a llorar prácticamente a gritos como si fuera una niña pequeña que ha perdido a sus padres, no me importa que Gaara ese mirandome, mucho menos que poca lo conozca y este comportandome de esa manera delante de él. Duele, donde un vez estuvo mi corazón me duele tanto que es insoportable. ¿Qué hacer cuando lo has tenido todo y lo pierdes de golpe?
Es cuando de manera imprevista, sus manos me empujan a su pecho donde pasa los brazos sobre mi espalda, abrazandome. Quedo paralizada unos segundos antes de poder reaccionar, es imposible de digerir, estoy siendo abrazaran por Sabaku no Gaara el chico nuevo, él que el primer día de clases no paro de vigilarme con la mirada, de igual manera, quien sin conocerme tanto me aconsejo. Aunque de forma extraña su calor corporal me llegaba, calmaba un poco mis nervios mas no aliviaba mi dolor, por lo tanto, aferre mis brazos a su cuerpo, necesitaba sostenerme de algo para sentir que no estaba sola, que no podía ser las cosas peor.
— Lo has hecho bien, tranquila — me dijo con un tono de voz dulce — todo tiene su proceso, no te prometo que tu dolor desaparecerá de inmediato. Pero, te aseguro que con el tiempo aprenderas a vivir con ello.
La voz de Gaara sonaba tan pausada y calmada, como si fuera una canción de cuna parecía que estuviera alejando los demonios por mi. Mi guardián protector. La verdad no tenia ni idea que iba a pasar de ahora en adelante pero, de algo estaba segura: nadie a muerto por amor. Asi que, mientras seguía abrazada a Gaara bajo aquel atardecer de febrero, seguí llorando al dolor y la cruda separación, al menos mi consuelo era saber que no estaba sola.
★★★★★★★★★★
Cuando cumplí los seis años pedí como regalo un piano, se que a mis padres les apareció raro que su hija a tampoca edad pidiera algo así, aunque tampoco quiere decir que no me concedieran mi petición. Por eso, cuando lo vi aquella mañana de invierno en la sala de mi antigua casa sentí todas las emociones encontrarse, poseía los mejores padres del mundo y nadie podía negarmelo, ahora el problema residía en aprender a tocarlo. Aunque de manera no tuve muchos inconvenientes, mi madre hizo el trabajo por mí. Se que el recuerdo de ella es doloroso, pero ver mis memorias tocando el piano hacían calmarme, mamá fue una gran artista, al menos sabia donde venían mis genes por el arte. Asi que a los siete años sabia tocar el piano a la perfección, dándole así satisfacción a ella y por supuesto, mi padre. Debes en cuando solía tocar para ellos en días especiales o cuando quisieran, mamá alegaba amar la manera en que tocaba la musica, yo no solo era talentosa, sino mágica porque al ver mis dedos en las teclas de marfil alegaba ver la magia. Obviamente esto para una chica de siete años era la gloria, ser reconocida por su madre de esa manera, es sin duda, la mayor de las netas cumplidas. Desde su muerte muy pocas veces volví a tocar el piano, solo aquella vez cuando ayude a Sai para liberarse de sus sentimientos pesados, como tarea del coro, luego las ocasiones se reducían. La razón tal vez acontecia en que si tocaba el piano, podía verla a ella sonriendome calidamente desde una esquina, alentandome para seguir adelante. Aunque, ahora voy a olvidarme se todo esto y hacer un poco de “magia”.
Desde mi llegada a Red y mi posterior entrada a su coro, miraba al piano con curiosidad, es decir, los R.e.d prácticamente hacían sus presentaciones acapela y su uso era bastante nulo, pero por consiguiente, no quería decir que estuviera descompuesto. Debido a ello y los grandes insentivos de Gaara, para que le mostrara mi talento, era la razón para hacerlo vivir. Tome asiento en el taburete frente al piano, descubriendo las teclas de marfil quien me llamaban a tocarlas, con la mirada fija de Gaara sobre mi comencé.
” Come on skinny love, just last the year
Pour a little salt, we were never here
My, my, my, my, my, my, my, my
Staring at the sink of blood and crushed veneer
Como si estuviera susurrando la musica comencé a cantar, sentía que las letras salieran por si solas de mi garganta.
” I tell my love to wreck it all
Cut out all the ropes and let me fall
My, my, my, my, my, my, my, my
Right at the moment this order’s tall”
No comprendia la razón de que cada vez que seguía cantando, partes de mi se desprendían, como si estuviera deshaciendome a trozos.
” And I told you to be patient
And I told you to be fine
And I told you to be balanced
And I told you to be kind
And in the morning, I’ll be with you
But it will be a different kind
‘Cause I’ll be holding all the tickets
And you’ll be owning all the fines”
Un nudo en la garganta provocando que la voz casi se me saliera de control, pero de una extraña manera pude mantenerme firme en cantar y tocar.
” Come on skinny love, what happened here?
Suckle on the hope in light brassiere
My, my, my, my, my, my, my, my
Sullen load is full, so slow on the split”
Entonces sin poder evitarlo lágrimas comenzaron a bajar de mis párpados, inundando todo a su paso, triturando y despedazando cada rayos luz en mi interior. Ahora solo quedaba el dolor.
” And I told you to be patient
And I told you to be fine
And I told you to be balanced
And I told you to be kind
And now all your love is wasted
Then who the hell was I?
‘Cause now I’m breaking at the britches
And at the end of all your lines
Who will love you?
Who will fight?
Who will fall far behind?”
Podría estar llorando sin consuelo, pero no paraba de tocar el piano, la mirada de Gaara aun me seguía en tanto mis lágrimas caían sobre mis manos y algunas teclas de piano.
” Come on skinny love
My, my, my, my, my, my, my, my
My, my, my, my, my, my, my, my”

Terminada la canción de inmediato comencé a sollozar sobre el piano, empuñe mis manos en las teclas de él mientras me inclinaba hacia adelante. Era mentira, una vil mentira que cuando cantas puedes liberar un poco de tensión sobre tus hombros, porque ahora mismo el ardor de mi pecho se incremento y ni hablar de dolor. Aquel vacío producto de nuestra separación, todo lo que decía en la canción eran mis sentimientos, los cuales no paraban de bajar de mis ojos. Gaara dejo su asiento para ir hasta donde me encontraba, alejandome del piano nuevamente me estrecho contra su pecho. Podría estar hundida en la oscuridad, pero al menos, no estaba sola. Alguien estaba allí para cuidar de mí.

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