IX
I hold your arms
Cuando desperté me imagine estar en mi habitación o tal vez mi casa, esto en definitiva no podría tratarse mas que un sueño, pero no, allí me encontraba yo en medio de la noche abriendo mis ojos para tomarme junto a Sasuke. Había perdido totalmente la razón del tiempo de cuanto permanecimos dormidos o cuando caímos presos del sueño, a duras penas recordaba lo sucedido. De todas formas, creo que las últimas semanas no me hubiese imaginado despertar con algo tan hermoso como esto, tener a escasos centímetros el rostro de Sasuke. Se veía tan relajado, sereno, haciendome provocar una inmensa paz, tenia tanto tiempo de no haberle visto tan dulce expresión. Caí en cuenta que nuestros cuerpos estaban cubiertos de un par de sabanas y mantas, estoy segura de no haberlas colocado allí. En ese momento, mire el rostro de Sasuke quien me esperaba ya con los ojos abiertos, me sobresalto un poco porque esperaba que siguiera dormido.
— Hola — me susurró tímidamente.
— Hola — le contesté también susurrando, intentando no colocarme colorada.
Permanecimos en silencio, contemplandonos simplemente, estaba muy concentrada en su sonrisa que comenzaba a asomarse de poco a poco, la había extrañado tanto, lo hacia tan perfecto. Todas sus facciones eran perfectas, no encontraba nada allí que no sea hermoso o encantador.
— ¿Como te encuentras? — le pregunté intentando romper el silencio.
— Mucho mejor — contestó casi en un susurro — necesitaba liberar un poco de tensión.
— Creo que sí — le dije sonriendo levemente.
— Muchas gracias Lizi — me dijo dulcemente.
Ese tono suave y sigiloso de su voz me ponía la piel de gallina, aun mas, la manera de como me llamaba estaba tentandome a delirar. Intenté cambiar un poco el tema, antes de terminar peor que un arbolito de navidad.
— ¿Desde cuanto estabas despierto? — le pregunte.
— Unos veinte minutos — me contestó.
— ¡Me hubieses también despertado! — le reproche.
— ¿Y perderme de verte dormida? ¡Ni hablar! — dijo mostrandome su sonrisa ancha — Te veías sumamente adorable.
¡Idiota! ¡Bobo! Tuve que esconder mi rostro muerta de la vergüenza, no pudiendo frenar los freneticos latidos de mi corazón pegandome en las costillas. ¿Acaso antes no compartimos habitación? ¡Debio de verme muchas veces dormida! Bueno, al parecer esta reacción hizo reír a carcajadas a Sasuke.
— Oh, Lizi te sonrojas con tanta facilidad — me dijo todavía riendo.
— Me has tomado desprevenida, jamas espere que me dirias algo así — me defendí — Por si no lo recuerdas, hace unas horas afirmabas no querer tener que ver nada conmigo.
— Hace unas horas no era yo mismo — me respondió Sasuke con seriedad — o… al menos, no quería hacerlo.
La sonrisa entre nosotros desapareció, tocamos un suelo bastante peligroso y minado.
— Hablando de eso… aun me debes unas explicaciones — le dije.
Sasuke asintió con la cabeza, nos miramos unos segundos esperando que uno de los dos rompiera el silencio. Suspire.
— ¿Por qué me estabas haciendo pasar por todo esto? — le pregunté.
Empecé a sentir las punzadas del dolor en mi estomago de estos últimos días, ellas aun no habían desaparecido, todavía existían preguntas por responder. Aun no comprendía si nos reconciliamos o no… todo… fue tan de golpe, muy repentino.
— Creí que sería lo mejor para ambos — confesó Sasuke — Temía… de hacer las cosas mas difíciles y… como no estaba seguro de tus sentimientos… digo… tenia mis sospechas pero… bueno… además, Jenna me estaba arrinconando, solamente buscaba la solución menos dañina. Pero igualmente no resultó.
— No, creo que hubiese sido mas fácil si me hubieras hablado con la verdad.
— No lo pienses así, no es tan fácil, Lizi.
— Tampoco es tan complicado — le respondí.
— Lo es, lo es — me dijo Sasuke mirandome con tristeza.
— Bueno, al menos podrías empezarme a explicar… lo que pasa… ¿Qué te llevo a alejarme de ti?
Sasuke me miro tristemente, suspirando.
Sasuke me miro tristemente, suspirando.
— No quiero estropear el momento Lizi, pero te prometo encontrar la oportunidad de contarte todo. Pero ahora… quiero tener un poco de paz. Quiero… volver a estar contigo, no creo que tengas idea de como te he extrañado todo este tiempo.
Los ojos de Sasuke no mentían, estaba firme ante sus palabras, una parte de mi se conmovió formándose una tonta sonrisa en mis labios.
— ¿Sabes? — prosiguió — me gustaría… me gustaría dejarme llevar por unos instantes, olvidarme de todo y solamente estar junto a ti. Quizás… no lo sé… — Sasuke no termino la frase, estaba completamente colorado.
Comencé a reír, me resultaba tan condenadamente tierno verlo de esta manera. Aunque yo también me ruborice un poco, después de todo, sabia muy bien hacia donde estaba llevando esas palabras, o al menos, hacia donde iba a dar vuelta la situación.
— Bueno, digamos que te dejaste llevar hace unas horas, porque… digamos… me besaste sin pedir permiso alguno — le respondí intentando esconder mi rostro.
— Oh… lamento eso — se disculpo tímidamente — Aguarda, no, no lo lamento… porque… estaría dispuesto a volver… hacerlo…
Mi corazón se disparo a niveles inimaginables, baje la vista con mis mejillas ardiendome, sobre todo por lo que diría a continuación, me condenaria por completo. Pero he llegado hasta aquí, me costo bastante hacerlo, no iba a dar mi brazo a torcer.
— Puedes… puedes volver… hacerlo si… si quieres — dije ahogando mi propias voz.
Estaba esperando a que no me pudiera oírme, que simple ignorara mi comentario. Ni si quiera podía mirarlo a la cara, ¿Como puede ser capaz de plantearle semejante cosa? ¡¿Qué clase de chica soy?! Una muy loca.
Para mi sorpresa o tal vez muerte, Sasuke acaririo mis mejillas con cuidado, tomando mi rostro y obligandome a mirarlo.
Para mi sorpresa o tal vez muerte, Sasuke acaririo mis mejillas con cuidado, tomando mi rostro y obligandome a mirarlo.
— Me gustaría hacerlo — me respondío en un susurro.
Ninguno de los dos podía despegar la mirada del otro, como si una fuerza magnética que nos mantuviera unidos, era ese sentimiento, el mismo escalofriante sentiento que experimente tiempo atrás en este mismo cuarto al estar en esta misma posición con Sasuke, uno frente del otro. Aquel imán uniendonos se multiplicó por diez mas, haciendome perder en aquella electricidad evaporando el aire. Lentamente comenzamos a aproximarnos, llegando al punto de percibir la respiración del otro, nuestros cuerpos incluso, comenzaron a aproximarse un poco mas, reduciéndose así la distancia entre nosotros dos. Fue Sasuke quien tomo la situación entre sus manos, con la misma delicadeza de la primera vez acerco sus labios a los mios, produciendo así un ligero rose. No fue suficiente. Supongo que era inevitable, ambos lo deseabamos desde hace tiempo, fue por ese motivo que nos armamos de valentía logrando un contacto total entre nuestros labios. Experimentaba nuevamente aquella sensación de retorcijones en el estomago, mi cabeza daba vueltas y el mundo dejo de tener importancia para mi. Solamente quedaba Sasuke, nada mas él y sus labios, suaves, húmedos… envolviendome con ese dulce sabor que me hacia agradecer estar viva. Solo en otras oportunidades lo había besado, pero esta era la primera, la primera en ser un acto completamente recíproco, en donde ambas partes se demostraban su cariño y afecto. Necesitaba de él como si fuera lo único realmente esencial para vivir, todo lo demás podría irse al infierno. No me importaba, estaba segura de querer algo: a él.
Las cosas se tornaron un poco… fuertes por así llamarlo, dejando de ser un simple roce de labios a algo mas. Esta a aterrada, después de todo, ni siquiera tenia idea de lo que estaba haciendo. Solo me estaba dejando llevar por el momento, dejando que Sasuke me guiara, sentía la mano de su mano con sumo cuidado tomando mi rostro, acariciandome. No puede evitarlo pero, me permití ser un poco mas osada a deslizar mis manos por su manos por detrás de sus hombros, subiendo hasta su cabeza, aferrandome a ese cabello rebelde que tanto me enloquecia. Si quieren llamarme pervertida o algo mucho peor, no me importa, pero si había algo que llevaba tiempo deseando hacer era acariciar su alocado cabello. En fin, quedaba mas que afirmado que Sasuke me traía vuelta loca y totalmente rendida a sus pies. Mariposas, abejas asesinas, escarabajos del mal, fuegos artificiales, ni si quiera podría acabar de nombrar todas las sensaciones esperimentadas en ese momento recorriendo toda mi piel. Por mas extraña y rara que fuera la situación, puede afirmar con certeza que ese ha sido uno de los mejora momentos de mi vida.
Ninguno de los dos quería que esto terminara, pero la necesidad humana de respirar nos llevo a separarnos, aun así, la distancia entre nuestros labios seguía siendo completamente corta. Sentía los latidos desbocados del corazón de Sasuke, su agitada respiración y escuchaba cada suspiro salido de él. Nos miramos sin decir nada, bastante sorprendidos con lo que acababa de suceder. Nos besamos de una manera que jamas habíamos llevado a la practica, al menos no por mi parte, dandome a comprender el por qué del comportamiento de Karin. Aquel deseo de querer con cuan muchacho se le cruzara por el camino. Sasuke acarició una de mis mejillas con gusto.
— ¿Como…? ¿Como estuvo? — me pregunto tímidamente.
— No… no lo se… — conteste con timidez — creo que necesito otro beso para poder saberlo.
Sasuke se aproximo a mi junto con esa sonrisa soñadora para darme un corto beso.
— Todos los que mi señorita quiera — me dijo, haciendome recordar a nuestros momentos de tonteo en el pasado.
Acto seguido, me acerco hasta su pecho para abrazarme, se sentía tan bien estar bajo su calor y protección, no necesitaba nada mas. Sus brazos me rodeaban, impidiendome que cualquier mal pudiese tocarme, me apoye de lado donde su corazón se encontraba para escuchar sus latidos, su ritmo era acelerado pero a para mí era un sonido armonioso, me daba paz. Sasuke era la cura para todos mis males, aquellas cuatro semanas de dolor habían desaparecido por completo, ahora solo quería aproximarme mas a él y dejar que mis temores, pesares junto a los miedos se alejaran. Quedando solamente el sentimiento de encontrarme bajo sus brazos, en estos momentos nada podía separarnos. Me permiti oler su perfume, claramente de una buena marca reconocida, deslizando una de mis manos hacia su cabeza, comenzando a jugar con uno de sus mechones. Sasuke me miraba con curiosidad.
— Lo siento — le dije con timidez — desde hace un tiempo quise hacer esto.
Comenzó a reír haciendome escuchar o mas bien, deleitandome con tan encantador sonido. No saben cuanto adoraba verlo de esa manera. En eso me miro muy bien, abriendo sus ojos transmitiendo algo que jamas había visualizado en él. La ternura y el anhelo.
— Oh Lizi, me vuelves loco — me dijo mientras corría los cabellos de mi frente con delicadeza — Nunca fue mi intensión lastimarte, en verdad… lo único que pensaba era en protegerte. Si no fuese por eso, jamas hubiese pensado en hacer algo tan…
— Lo sé — le respondí intentando sonreír.
Mi pecho parecía tener vida propia, no podía creerlo, en verdad que me costaba hacerlo. ¿Cuantas veces desee que pasara esto? El que Sasuke me regresara mis sentimientos, y estaba ocurriendo, no era una alucinación mia o una fantasía. Sasuke realmente me quería.
— No… no tienes idea — suspiró con tristeza — cuando te dije todas esas cosas tan horribles, creeme, cada dolor que te provoque, también lo estaba sintiendo. Alejarte fue una estupidez, te estaba hiriendo y a la vez me torturaba a mi mismo, simplemente verte a lo lejos sufriendo. Nunca me sentí tan enojado y tan mal conmigo mismo, quería correr y abrazarte, pero no podía. Pense que pararía a loco. Y después… cuando te mudaste de habitación, eso fue lo peor, pense que quizás te habías olvidado de mi… pense que… tu habías encontrado a alguien mas.
Aguarden un segundo… ¿Qué pasaba aquí?
— Espera — intente no soltar una carcajada a ante mis pensamientos, tuve que controlarme — ¿Que quieres decir con lo de alguien mas?
Sasuke enrojecio por completo.
— No voy a mentirte… realmente me puse muy celoso cuando te fuiste con Tadase. Pensé que tal vez te habías interesado en él y quizás era mutuo, como siempre los veía a los dos juntos… o con alguien mas… ¿Sientes algo por él Lizi? — me dijo totalmente angustiado Sasuke.
El privarme de reír era simplemente insólito, pero es aun mas insólito, que a estas alturas de la vida Sasuke me este preguntando esto.
— Sasori e Hidan tienen razón sobre ti, eres un poco lento aveces — le dije sonriendo, acurrucándome cada vez mas su cuerpo — No hay nada entre Tadase y yo, además él… ya tiene a alguien en su mente — debía de cuidar mis palabras, aunque se tratara de Sasuke, no podía revelar nada del secreto de mi amigo — En cuanto a mi, solamente tengo alguien quien me interesa mucho.
Sasuke sonrio con alivio ante mis últimas palabras.
— Estaría tan encantado de conocerlo — bromeó.
— Oh, se llevarían tan bien… — le seguí el juego.
Por tercera vez en la noche (en realidad es la cuarta en el día) Sasuke me beso nuevamente, fue en esta ocasión largo y pronunciada, el contacto con su labios me hacia temblar por completo, provocaba vueltas en mi cabeza pero a su vez producía una clase de sensación de paz. En pocas palabras, se sentía muy bien. Sus besos tenían un sabor muy particular, por lo que había descubierto, en donde seguramente probando algún alimento jamas iba a conseguir esa esencia. A diferencia de las otras oportunidades, nos encontramos un poco mas seguros, con respecto a lo que estábamos haciendo. Debo decir que no fue un beso o besos, no recuerdo bien su fueron varios o uno solo corto. Me atrevo a decir que fueron siete minutos, siete exactos minutos permaneciendo de esta manera, de a poco las mariposas de mi estomago se iban dispersando y podía sentirme mucho mas tranquila. Algo nuevo me envolvía, rodeaba mi cuerpo haciéndome sentir viva, aquel beso me llenaba de vida, de placer y sobre todo me llevaba a la locura. Tenia miedo que a estas alturas dependiera de él para vivir, porque si continuábamos así, seguramente me volvería adicta a todo esto. Por lo tanto, decidí tomar distancia antes de volverme inreversiblemente loca.
Utilizar “siete minutos en el paraíso” seria totalmente equivoco para la circunstancia, pero no quiere decir que no fuesen unos perfectos siete minutos, sin duda alguna. Sasuke parecía estar en una especie de trance, hipnotizado y en la luna completamente, tardó un poco en percatarse de que finalmente nos dejamos de besar. Me miro al principio un poco confundido y luego bastante apenado.
— Esta vez… me he pasado un poco — dijo tratando de esquivarme la mirada.
— No te preocupes, fue algo mutuo — le respondí aun estando un poco aturdida.
Nos quedamos callados unos segundos, acurrucados en la cama, Sasuke me rodeaba con sus brazos, mientras yo me aproximaba a él colocando los míos detrás de su cuello. Nos quedamos mirándonos sin decir algo con sentido, pero realmente había mucha tela por cortar, era como si ya lo supiéramos todo. Bueno, seguía teniendo un montón de dudas en mi mente, Sasuke luego de todo, no queria responder a mis preguntas. Sin embargo, existe una pregunta mucho mas importante a responder, una que a mi parecer, en estos momentos era crucial.
— ¿Sasuke? — lo llame en voz baja.
— ¿Dime? — me pregunto sonriéndome.
— Esto significa… que tu y yo.. ¿estamos bien? — plantee de manera insegura.
— Mucho mas que bien, diría yo — me dio un beso en la frente — Ahora que te tengo no pienso dejarte ir a ninguna parte.
— Eso quiere decir que somos…
La sonrisa de Sasuke se desvaneció convirtiéndose en una expresión incomoda, al parecer entendí mal el mensaje. Perfecto, toque un territorio que no debía de pisar. En pocas palabras: La he cagado. Sasuke tomo distancia de mi cuerpo incorporándose, para sentarse sobre la cama, por mi parte también lo imite.
— Eso es un poco complicado, Lizi — me dijo seriamente — es decir, no quiero que dudes de ninguna manera. Solo estoy enamora de una persona y ese eres tú. Créeme, estoy loco por ti y lo intenté, pero no puedo cambiar lo que siento por ti.
— Mejor habla de una vez antes de parecer a un tomate — le dije ya un poco sonrojada.
— Pero por mas que quiera evitarlo, la realidad persiste allí. Jenna me vigila sin cesar, aun piensa que estoy peleado contigo, un paso en falso y podría desatarse el infierno. No me refiero a ella, jamas le he temido y jamas lo voy hacer, pero es del tipo que no puede cerrar la boca y mucho menos de tolerar…
— A personas como yo — completé la oración.
— No solo es contigo, créeme, con la situación ocurrida antes no dejan de considerarme “patético” — respondió con tristeza Sasuke — En realidad, como debes de haberlo notado, no es propio de la familia Uchiha tolerar este tipo de cosas. A lo que voy es que, no puedo exponerte ni a ti ni a mi en una situación de ese tamaño. No ahora, no es el momento. ¿Qué si quisiera Estar contigo formalmente? Por supuesto que si, seria fantástico si pasara… pero simplemente no puedo. Además, aún queda mucho que debes de saber sobre mi familia… sobre mi. Aunque me este muriendo, no puedo hacerte sufrir mas de lo que ya hice.
— De todas formas, es muy tarde para decirme algo así Sasuke — le dije seriamente — los dos ya caímos en este juego.
— Tienes mucha razón — respondió sonriendo amargamente.
Unos segundos se produjeron un silencio antes de armarme de valor, no voy a retroceder. Las cartas estaban echadas, desde hace mucho tiempo, seria tonto retirarme ahora.
— No me importa las consecuencias, soportaré lo que venga, Sasuke. Si realmente hay algo que debes decirme, confió en que lo dirás. De todas formas, no voy a apartarme de ti. No necesito que lo grites a los cuatro vientos, para mi no tiene importancia, solo con que me lo jures me considero satisfecha. No debemos oficializar ni nada, simplemente, ser lo que fuimos, ser lo que somos. La relación entre tu y yo… es simplemente sagrada. Hemos demostrado ser mas fuerte que cualquier otra cosa, por lo tanto, podemos superar lo que venga. Estoy dispuesta a soportarlo todo, creo que puedo cargar con eso… a no… tenerte.
Si, ya lo se, ese ha sido uno de los discursos mas empalagosos que pude haber dicho. Exactamente es así, de todas maneras aquel día se presento de esa manera, por lo tanto… era lo mismo. Aunque queria sacar eso de mi cabeza.
Él simplemente me miro como si estuviese realmente conmovido con mis palabras, al borde de llorar nuevamente.
— Lizi… yo… — los ojos de Sasuke se veían totalmente nublados por la tristeza, intentó abrir la boca y decir algo, pero se contuvo y callo. Suspiró y me miro seriamente, como si lo que fuera a decirme fuera determinante — Por como está la situación, dudo mucho que podamos establecer una relación, realmente, no se si en algún momento podría llegar a pasar. Aun así… ¿Estas dispuesta a quedarte a mi lado, en secreto? ¿Estas dispuesta a callar y esconderte? ¿Estas dispuesta a que… a los ojos de los demás, en especial a toda mi familia tu y yo no seamos… absolutamente nada?
Lo miré confundida. Realmente no entendía a donde quería llegar con todo esto. Bien, he captado el mensaje, la idea que Sasuke pudiera cometer errores y se relacionara con gente “común” era atroz para su familia. Aun así, ¿Por que tanta discriminación de parte de su familia? ¿A caso no saben en el siglo que viven? Seguramente. Se que Sasuke esta orgulloso de su pasado y de las personas con las que se relaciona. En resumidas palabras, lo que él me estaba proponiendo era vernos a escondidas, es decir, que para el resto de las personas no eramos nada. ¿Estoy dispuesta a aceptar tal oferta? De algo estoy segura, el estar sin Sasuke no es una opción.
— Tan solo contéstame algo — le dije sonando realmente seria — ¿Me quieres? Lo que digo es que ¿No soy solo un capricho para ti o en verdad…?
— ¿Piensas que estaría durmiendo a tu lado, a escondidas, luego de haber intentado todo lo posible para sacarte de mi vida sin ningún resultado? — exclamo — Por supuesto que voy en serio, Lizi. Confía en mi, en verdad te necesito, posiblemente, mas que a nadie.
Lo mire impresionada, sus palabras eran como suaves caricias sobre mi piel. Me recosté sobre sus piernas mirándolo sonriente, llena de dicha.
— Entonces sera a escondías, un secreto solo nuestro. ¿Que piensas? — le dije.
— Es mucho mas de lo que podría pedir — me respondió sonriendo abiertamente.
Sus manos comenzaron a recorrer mi extenso cabello, mi rostro y con sumo cuidado se aproximo a mi rostro para comenzar a besar mi frente, pasado a mis parpados, mi nariz y por último, mis labios. Me encontraba perdida, complemente a sus caprichos, pero nunca me había sentido tan protegida, estábamos completamente solos, en la paz de la madrugada. Nadie podía molestarnos, nadie podía reclamarnos, solo eramos él y yo en el entero silencio siendo interrumpido por el ligero sonido de sus besos. De pronto, Sasuke dejó de besarme, abrí mis ojos para comprobar que me miraba pensativo.
— No recuerdo haber dicho que tu detuvieras — le sonreí tratando de sacar algo de sus pensamientos.
— Tengo una señorita muy exigente, puede que la estoy mimando demasiado — bromeó Sasuke.
— Me lo debes — le reproche haciendo un puchero.
— Es cierto — dijo mostrándome su media sonrisa cómplice — Es solo que… estaba pensando en como haremos para que nadie lo sepa, digo, no puedo engañar a Sasori y a Hidan. Es decir, se darán cuenta de inmediato ante mi abundante felicidad.
— Pueden saberlo — le dije — Es mas, deberíamos hacer una breve lista de personas de las que podrían enterarse, después de todo, tampoco creo poder engañar a Tadase, es demasiado perspectivo. Minami y Sakura igualmente lo notarán. Y seguro Sai mañana, es decir, hoy, me preguntará por qué le impedí venir a recogerme. Me quitaron mi carrito, por lo tanto, dependo de un chofer — explique a Sasuke pues no estaba enterado de eso.
— Así que tenemos nuestra lista. ¡Claro! debo decirle a Sasuniki, saltara en un solo pie cuando se enteré — mencionó Sasuke.
— ¿Sasuniki? — pregunte extrañada — ¿Debo de ponerme celosa por alguna miga tuya?
— No, no, no precisamente de ella — Sasuke se quedó pensativo unos minutos — Sasuniki es una de mis tantas primas, la única persona en mi familia en la que puedo confiar. Algún día te la presentare. Es la novia de Yahiko, ya sabes, el miembro del consejo de los R.e.d.
A esas alturas ya me había aprendido el nombre de cada uno de los R.e.d, así que, sabia de quien estaba hablando. Además, mis compañeros de cuarto mencionaron ayer algo de una pelea entre Nagato, Konan y Yahiko, al parecer he hallado a la causante de todo eso.
— Entonces aquí tenemos a nuestra lista de personas — declaré — mi pregunta es: ¿Como vamos hacer para vernos? si supuestamente seguimos peleados.
— Ya se me ocurrirá algo — dijo Sasuke — Por lo pronto, creo que encontrarnos como ha sucedido hoy es un buen inicio. No creo conveniente utilizar todos los viernes, ya que Jenna podría comenzar a sospechar pero podríamos intentar cada dos semanas vernos ¿Qué opinas?
— Creo que… deberé conformarme con eso — suspire afligida.
Sería bastante frustrante poder encontrarme con Sasuke cada tanto tiempo, pero debíamos ser prudentes, además, cualquier cosa es mejor a no verlo. Nos acomodamos dentro de la cama, cubriéndonos bien con las mantas, aproximándonos al cuerpo del otro, Sasuke rodéo con sus brazos mi cintura y me sonrió levemente, intentando subirme el ánimo.
— En verdad voy a pensar en algo, no te preocupes, no dejaremos de vernos simplemente tendremos que buscar la manera. Además, no dejare de querer y extrañar a mi señorita ni un segundo.
— Eso es muy dulce de tu parte — bromee.
Sasuke soltó una risita.
— Por cierto, Lizi quiero pedirte que no dejes de hablar con Sasori e Hidan, arréglate con ellos. Los muchachos se sienten terriblemente mal contigo, han estado muy preocupados por ti y se sienten muy culpables. No debes de enojarte con ellos, simplemente les pedí que no te dijeran nada.
— Lo entiendo — suspiré — solo es que… se me hacía difícil mantener mi amistad con ellos, después de todo, son tus mejores amigos. Pero supongo que no le molestará a Jenna que me relacione con ellos, ¿cierto?
— Jenna solo quiere que tu y yo estemos separados, es todo. Cualquier otra cosa que hagas en Red no le importará.
— Entonces me arreglare con ellos — le contesté.
Sasuke se quedó mirándome unos segundos sonriendo con mucha alegría, me causaba un poco de agracia su expresión, era como si estuviera conmovido o solamente aliviado. Pero se veía sumamente adorable.
— Gracias por venir a buscarme Lizi — me dijo — esta vez ha sido tu la que me salvo, eres una de las mejores cosas que me ha pasado este año.
Bien, creo que ha sido una de las frases mas impactantes escuchadas en toda mi vida, o mejor dicho, unas palabras que me quitaron el aliento por unos minutos. Si moría allí mismo, probablemente lo hubiese hecho feliz.
— Esto… ¿Esto en verdad está pasando? digo… no… es que no puede ser real — dije totalmente sorprendida y riéndome a la vez — Hace un par de horas pensé que jamas ibas a hablarme en la vida y ahora…
— Puede que un beso te ayudaría a reaccionar — sugirió Sasuke conteniéndose de reír ante mi comentario.
— Es una estupenda idea — conteste.
Sasuke me beso, si, totalmente real es todo eso, podía sentirme la mujer mas feliz de este mundo. Con tal, estaba junto al chico que me enloquecía. Era lo único que me importaba, estaba allí, bajo los brazos de Sasuke.
★★★★★★★★★★★★
El molesto sonido de mí celular me aparto de mis sueños, con toda la pesadez del mundo abrí los ojos y comencé a tantear sobre la mesa. Creo que utilizar “twist and shout” como tono de alarma ha sido una fatal idea, porque la clara voz de Jhon Lennon me estaba pareciendo un martirio. Finalmente logre contestar.
— ¿Si? — dije totalmente dormida.
— Hey, Lizi soy Sai. ¿Has recibido mi mensaje? — me dijo bastante preocupado.
— ¿Mensaje? ¿De que hablas? Apenas estoy despertando. — le dije molesta, no entrando a la madrugada pude finalmente dormirme.
— Estamos… afuera de la puerta de Red. Esperandote. — dijo Sai sonando impacientemente.
Asi que, como si fuera una bala, abrí mis ojos encontrandome despierta.
— ¿Aquienes exactamente te refieres Sai? — Pregunte. Oh dios, oh dios, no. ¡No puede ser lo que creo que estoy pensando!
— Tadachi y yo — respondió — le dije exactamente lo que me has dicho pero, el quería verificar por si mimos. Yo que tu bajaría de inmediato, no creo poder detenerlo mas.
En ese momento eschuche un bostezo a mi lado, congelandome por completo. Claro, obviamente no dormi anoche sola, estaba junto a Sasuke.
— Lizi… apaga ese teléfono y volvamos a dormir — me dijo Sasuke entre bostezos.
Mierda. Mierda. Mierda.
¿Acaso las cosas no podrían ser peores?
¿Acaso las cosas no podrían ser peores?
— Aguarda… ¿Esa voz…? ¡No me digas! ¡¿Lizi que demo…?!
— Después te explico — dije secamente.
Corte la llamada y suspire. Maldición, esto es un desastre, aún así, no me arepiento de nada porque valio la pena. Mire a Sasuke quien de a poco comenzaba a despertarse, sonreí, se veía condenadamente hermoso. Su cabello revuelto y ese aspecto tan natural, comencé a arreglarme, lo mas que pude, me deje el uniforme el día anterior por obvias razones. Esto se sentía sumamente incomodo, pero no tenía tiempo, saldría de esta manera luego al llegar a casa tomaría un baño. Mire el reloj, eran las once de la mañana, Sasuke me miraba un poco extrañado como trataba de hacer un peine improvisado con mis dedos para arreglar mi cabello, al mismo tiempo, alizaba mi falda y chaqueta desordenada.
— ¿Te marchas? — preguntó un poco preocupado.
— Debo hacerlo, Sai y papá me estan esperando abajo. Tuve que invertarme algo para poder quedarme hablar contigo, si tardo mas subirá a buscarme y… no creo que le de gracia ver… que tu… que tu y yo… — se me trabó la lengua impidiendome terminar la frase, estaba muy sonrojada ya.
Siempre supe que en la noche, la gente tiende a cambiar de humor, ponerse romantica e incluso perder la cabeza, pero hacer memoria de lo ocurrido con Sasuke me hacia poner avergonzada. No que es hicieramos algo mas… intimo, es hasta de cierto modo chistoso, porque lo único que pudimos hacer fue besarnos. De todas maneras, es el único encuentro romántico que he tenido con alguien, mas bien, es el único. Enfoque en apresurarme a acomodarme el uniforme para aligilizar el tiempo.
— Dejeme ayudarte — me dijo Sasuke.
— No te preocupes, creo que puedo hacerlo sola — le respondí.
De todas maneras, Sasuke se levantó de la cama para acercarse hasta mi con la finalidad de acomodarme el cuello de la camisa, nuestra cercanía era demasiado corta, produciendo en mi nuevamente el sonrojo.
— Mi señorita debe saber que la extrañaré mucho, ¿cierto? — me pregunto adoptando ese tono de voz gracioso.
— Mi fiel Señor Uchiha, también debe de enterarse el quedarme todo este fin de semana con él si pudiera. Pero no puedo. — conteste siguiendole el juego en tanto sonreía como tonto.
— Al menos me tranquiliza que estamos mejor — suspiro Sasuke.
Los dos miramos al suelo, si, en verdad estábamos mucho mejor, después de todo, aclaramos nuestros sentimientos. Aunque seguían preguntas por responder, pero todo camino comienza con un paso. Volvimos a mirarno, no me percate, pero la distancia entre los dos se había reducido.
— Te quiero — le confese, dejandome invadir por el momento.
Sasuke colocó una de sus manos sobre mi rostro, comenzandolo a acariciar con dulzura, mirandome con esos ojos negros con cariño y devoción. Luego, acomodo su mano hasta mis cabellos con mucho cuidado.
— Yo también te quiero — me respondió.
Esta vez no pude contenerme, tomando la iniciativa, levante un poco mis talones para poder llegar hasta su boca, estando totalmente avergonzada lo bese. Solo pude rosar sus labios por el molesto celular volvió a sonar, maldición por lo bajo conteste estando muy irritada.
— Sai, solo dame unos segundos ¿Si? Estoy terminando de arreglarme. — le dije sumamente irritada.
— No mas de cinco, Elizabeth — la voz de mi padre se escuchó desde el otro lado del teléfono, se me fue el color de mi cara. Lo sabia, simple lo intuia en la manera de llamarme. Estaba enojado — Si no estas aquí en cinco minutos, subiré a buscarte.
— No demoraré mucho, lo prometo — respondí nerviosa.
Suspire y mire a Sasuke. Todo sueño hermoso debe de acabar, me emociones mientras duro pero tenía que volver a la realidad.
— Tengo que irme — le dije con pesar.
— No te preocupes — respondió Sasuke un poco triste.
Esto me producia un golpe de melancolía, al verlo de esa manera.
— ¿No iras a casa este fin de semana? — le pregunte.
— No… quiero disfrutar de mi libertad todo lo que pueda — sonrio con amargura — además, lo que menos quiero hacer es verle la cara a mi abuela.
— ¿Yo…? — dude antes de decirlo, no quería precionarlo ni nada — ¿Puedo llamarte este fin de semana ya que no esta Jenna por ninguna parte?
En verdad era una tonta, el preguntar algo así… ¿A quien se le ocurre hacerlo? ¡Claro! Solo a mi. Pero por suerte, Sasuke me sonrio aproximandose mas a mi.
— Me enojaria si no lo hicieras — me respondió.
Sasuke me beso con bastante intensidad, en tanto yo me deje llevar por su dulce boca respondiendole al beso. Este sería nuestro último beso hasta quien sabe cuanto tiempo, debía disfrutarlo todo lo necesario, o eso me encantaría decir, porque segun mi reloj me quedaban exactamente tres minutos. Tuve que separarme de Sasuke con suma cautela, sonreía borracha de felicidad y dicha dirigiendome a la puerta, lo mire por última vez notando como el brillo de sus ojos estaban nuevamente allí. Esas semanas espantosas jamas han sucedido.
— Nos vemos luego, Sasuke — me despedí.
— Adiós, Lizi — me respondió.
Asi que por fin salí de esa habitación armandome de voluntad, disponiendome a caminar hasta mi habitación donde tome a Inu y mis cosas. Cerre con llave preparandome para encontrarme con Sai y papá, quienes me esperaban en la entrada principal; a estas alturas ya me he acostumbrado a los pasillos de Red, es mas, he aprendido hasta unos cuantos atajos por lo que no tarde en llegar a mi destino. Sai y papá se encontraban allí al lado de la camioneta del último, hablando de él, poseia un rostro de pocos amigos.
— Hace mas de media hora que estábamos aquí, esperandote — declaro mi padre molesto.
— Lo siento… anoche… solo me dormir hasta tarde… apenas despierto — le dije tímidamente.
Coloque mis maletas en la cañuelas del carro, acto seguido me subí a la camioneta en los asientos de atrás, donde un silencioso Sai me estaba incomodando.
— ¿Pasaste la noche con tus compañeros? — pregunto con desconfianza, papá mirandome desde el retrovisor.
— Si — increíble Lizi, tu nivel de seguridad al contestar es de miedo. ¡Cien puntos por eso!
— Me hubiese gustado conocerlos. ¿Por qué no bajaron contigo?
Queda claro que Tadachi Mogami no confia en las palabras de su hija, aunque por suerte esta lo tiene todo bajo control.
— Ellos iban a irse mas tarde a cada, después de todo, pasamos prácticamente la noche en vela. Me sentiría una criminal si los despertara — conteste diciendo todo muy convincente.
— ¿Se divirtieron? — siguió interrogandome papá.
— Absolutamente — sonreí fingiendo entuciasmo — Debes conoce a Tadase, ha sido una gran persona conmigo y ni hablar de Sana y Akito, los eternos rivales por el amor de Inu.
Al parecer mis argumentos convencieron a mi padre, quien dejo de ser el papel de policia estricto, colocando así en su reproductos sus CD de musica clásica dejando el tema atrás. Sin embargo, Sai no paraba de mirarme. ¿Acaso no mencione ser incomodo? Bueno, si no lo he hecho permitanme recalcarlo: Sai esta haciendome sentir incomoda.
— ¿Qué sucede contigo? — le pregunté tratando de bajar mi voz.
— No estabas con tus compañeros, ¿cierto? — dijo Sai imitando mi tono de voz.
— No… — respondí secamente.
— Esa voz… era Sasuke — afirmo Sai bastante seguro.
— Te explicare todo cuando lleguemos a casa — le respondí un poco nerviosa.
Hablar del tema tomando en cuenta que papá estaba delante de mi, me volvía paranoica, no es que no pueda saberlo. Mas bien, todo el tema con Sasuke lo mantuvo preocupado, ahora el problema era, la manera de hacerle saber lo ocurrido. Debía de pensar en algo.
— Me parece bien, porque si mal no recuerdo hace dos días estabas sumamente molesta con él — dijo Sai.
— Relajate, te explicare todo después — le respondí.
— Por cierto — la voz de mi padre nos interrumpió, dandos un terrible susto — quiero informarte que tus amigas te estaban buscando esta mañana.
— ¿Mis amigas? — pregunte extrañada.
— Minami, la chica tímida y esa otra que habla demasiado.
— ¿Sakura? — Sai palidecio de solo mencionar el nombre.
— Si, esa misma — respondió papá — mencionaron que quedaron contigo para ir de comprar esta mañana.
¡Maldición! Olvide por completo mis planes para este día, era verdad, hable muchas veces con Hinata para poder quedar con las tres a comprar.
— María las invito a almorzar — dijo papá — seguramente deben estar esperandote.
— Eso suena muy bien — conteste entuciasmada.
Van a matarme, en verdad van hacerlo por haberlas dejado plantadas, aún así, no podía evitar sentir un cosquilleo de felicidad. Tenía una cuartada, una muy excelente que podía ganarle a cualquier instinto suicida.
Llegamos a casa donde María y las chicas nos recibieron, Hinata quien hace un par de de semanas no me veía se abalanzó sobre mi apretandome fuertemente, Minami me amenazo con destruir la última colección de chaquetas salidas al mercando, en tanto Sakura, se encargo de darme un sermón sobre utilizar el celular para avisarnos que no me presentaría. Las deje hablar, después de todo, acabado el almuerzo aclararía todo. Por suerte al llegar a la mesa todo esta servido, al parecer las chicas ayudaron a María para colocar todo, creo que desde hace mucho tiempo no disfrutaba un almuerzo como lo hacia. Por primera vez, desde mi pelea con Sasuke pude disfrutar a plenitud un momento de alta calidad con mis amigas y mi familia, las quejas de papá junto a Sai por la ausencia de carne le hacían colocar a María tal cual a una capitana, regañandolos para que se terminaran el último pedazo de pastel de berenjena de su plato. Si. Como unos niños pequeños. Hinata nos quiso compartir una acnedota chistosa del coro, donde de cuando en cuando Minami la corregia en algo, Sai comenzó a alardear sobre como su popularidad con las chicas aumento mas luego de la final de fútbol, mis amigas no pudieron expresar sus rostros llenos de asco ante esto. Solo Sakura, por mas extraño y loco que paresca, se mantuvo callada durante toda la comida seguramente incomoda. No la culpaba, después de todo, las cosas con Sai no fueron ni adelante o atrás, se mantenían igual. Hace mas de un mes que terminaron, aun debe de estar sensible con el tema. Ya culminando nuestra comida, entre todos ayudamos a lavar la vajilla, quería apresurarme con esto para poder conversar tranquilamente con mis amigas.
Inmediatamente listo los platos, lleve a las chicas a mi habitación ordenandoles sentarse en mi cama, esta seria una muy extensa o larga charla.
— Se que se estan preguntando porque no me he presentado esta mañana — comencé.
— Claro, es que estoy acostumbrada a ser todo el tiempo plantada — comento con ironía Minami.
— ¡Juro solemnemente que mis razones son validas! — alce mis manos en señal de rendición, en tanto sonreía abiertamente.
— Si… bueno… aunque lo que mas me preocupa ahora es tu animo, estas… radiante. Hace unas semanas, eras la princesa de los zombie — observo detenidamente Minami.
— Hablado de eso… ayer sucedieron muchas cosas… y no les… he contado… ciertas cosas — es verdad, no les he contado a mis amigas sobre lo que escuche aquella noche en ese cuarto.
En eso Sai, entra a la habitación sin previo aviso ni nada asustandonos a las cuatro.
— ¿Que haces aquí Sai? — pregunto con su suave voz Hinata.
— ¿Has comenzado? — exclamó él.
— Aun quieres oírlo, bien — dije un poco fastidiada — No, aun no, estoy en eso.
— Perfecto, porque quiero saber los motivos de encontrarte esta mañana con Sasuke — dijo un poco amenazante.
Las chicas quedaron asombradas de eso, comenzaron a pegar unos cuantos chillidos por eso.
Sai… lengua larga. ¿Le cuesta mucho esperar a que explique todo? No, al parecer no puede.
Sai… lengua larga. ¿Le cuesta mucho esperar a que explique todo? No, al parecer no puede.
— ¡¿Estabas con Sasuke?! — pregunto alarmada Minami.
— Aguarden… ¿Qué…? ¿Cuando…? — la pobre de Hinata no comprendia nada.
— Necesito una explicación y la necesito: ¡Ahora! — exigió Sakura muy arbitriariamente.
— Sai por favor toma asiento, en tanto ustedes… guarden silencio — tomé aire antes de continuar — hace unas semanas atrás, antes de mudarme de habitación, escuche a Sasuke hablar con Sasori e Hidan. En esa conversación… él… admitió… admitió… estar enamorado de mi.
Las chicas me miraron impactadas, Sai estaba totalmente paralizado.
— ¿Por qué no nos dijiste…?
— No quería decirle nada a nadie, Minami — le conteste a su pregunta — Es que… ni si quiera sabía como reaccionar o que sentir, después de todo, Sasuke había dicho no querer relacionarse conmigo en lo absoluto y me evito durante un buen lapso de tiempo. Esto sucedió tres semanas atrás. Estuve pensando que hacer hasta este jueves, la misma Jenna, prima de Sasuke, se acerco a mi para decirme un par de amenazas con ese tipo de mensajes clichés de los ricos: “eres mediocre” “no les llegas a los talones” y uno que me dejo alarmaranda. Sobre Sasuke no siendo un devilucho que… en fin, con eso me dejo claro que él hizo todo esto para mantener a su prima y familia contenta.
— Esa zorra puede irse directo al demonio — declaro Minami molesta.
— En pocas palabras, Sasuke se vio en la tarea de alejarse de ti. ¿Es así? — concluyo Sakura.
— Exactamente — respondí — Existen aún un par de detalles que aun no se han aclarado, pero bueno, volviendo a lo central… ayer gracias al incentivo de mis compañeros de habitación… decidí que era el momento de enfretarme a Sasuke. Yo… no podía dejar las cosas de ese tamaño. En ese momento fue cuando decidí llamarte para avisarte no que fueras por mi. — me dirigir directamente a Sai.
— Eso tiene sentido — pensó Sai.
— ¿Qué mas paso? — insistió Hinata.
— Fui al cuarto de Sasuke donde tuvimos una discusión… intensa. Nos gritamos mucho, él permanecía con la postura “No quiero tener nada que ver contigo” y yo luchando para que dejara de ser un cobarde a la par de admitir lo que estaba pasando. Y… Lo logre.
Los ojos de mis amigas y de Sai parecían platos, creó que aún no han recibido el mensaje.
— De una manera algo rara Sasuke admitió estar enamorado de mi y yo igualmente se lo dije — me sonrojé un poco al recordar eso — al principio fue todo… un poco intenso, pero digamos que… terminamos besandonos… muchas… veces.
Las chicas comenzaron a chillar alegremente mientras Sai miraba al suelo sin ninguna expresión.
— ¿Eso… eso quiere decir que tu y Sasuke…? — trato de preguntar Hinata.
— De una forma bizarra… no es nada oficial — las chicas apagaron sus sonrisas — ¡No! ¡No es nada malo! Solamente queremos mantenerlo en secreto por un tiempo, debido a la familia de Sasuke. Por lo tanto, no quiero que lo divulgen en ninguna parte, mucho menos en el coro.
— Aguarda… ¿Sasuke y tu son novios o no? — pregunto Minami muy confundida.
Me quede algo pensativa, la verdad, ni yo misma sabía la respuesta. ¿Como iba a contestarle aquello?
— Si soy sincera, no tengo idea, solamente puedo decirles que nuestros sentimientos son compartidos y por lo tanto, a escondidas seguiremos viendonos — contesté.
— Bueno, es un gran paso — opino Sakura.
— Si, si que lo es — sonreí hipnotizada.
Sai quien no había dicho nada hasta el momento decidió mirarme y sonrío.
— Como son las cosas, te felicito Lizi. Estoy feliz por ti — me dijo mirándome directamente a los ojos — Aunque, te agradecería que si decidieras hacer algo así, me avisaras con antelación y no cuando estoy a medio de camino de buscarte.
— Gracias, Sai — le sonreí. Escuchar algo así de él me parecía bastante extraño.
— Quiero escuchar los detalles — la sonrisa picara de Hinata hizo que recorriera un escalofríos en la piel, las calladas en algunas ocasiones dan miedo — Sai dijo que estabas esta mañana con Sasuke. ¿Cierto?
— Si… dormí en su habitación… junto a él — dije con timidez. Mis amigas me miraban fijamente con suspicacia, tanta que daba un poco de miedo, es mas abrieron sus bocas como su fueran a gritar. Pero las detuve antes de que sacaran conclusiones fuera de contexto — ¡No paso nada!
— Bien, es mas de lo que quiero saber, me retiro — declaro Sai marchándose del cuarto bastante incomodo, pero antes de salir volteó a verme — Solo voy a decirte que me gustaría saber como le dirás esto a Tadachi, tarde o temprano deberá enterarse.
Acto seguido se retiro de la habitación cerrando la puerta, el breve silencio que se produjo en la habitación fue suplantando por las voces de las chicas pidiéndome los detalles de cada cosa ocurrida. Fue así como me dispuse a complacerlas, comencé a relatares los puntos que ellas querían saber, omitiendo ciertas cosas; Minami especialmente sonreía con satisfacción como si esto para ella no fue nada sorprendente, Hinata insistía en saber detalles sucios. Pero para su decepción no los había, por lo tanto, simplemente escuche de su boca la frase “Son tan empalagosos que dan nauseas”. Prácticamente estuvieron celebrando toda la tarde mi reconciliación con Sasuke y preparando los preparativos para mi próximo compromiso con él, de todas formas, pude sacarles un poco de información sobre Konoha. La próxima semana seria la semana de San Valentín, llevando a ser Hinata la principal entusiasmada, Minami ni le interesaba el tema, ella seguía firme con la convicción de no necesitar a nadie para estar feliz ese día. Un pensamiento que totalmente estoy de acuerdo. Tristemente Sakura, y yo tampoco debo admitir, teníamos determinación para soportar dicha festividad, es decir, estoy a favor de su pensamiento, pero ver a esas personas reunidas entre corazones, chocolates y peluches ridículamente decorados es algo que jamas he podido tolerar. Ademas, Sakura posiblemente se sentiría mal por no poder pasarla con Sai tal cual lo tuvo que haber planeado, seria extraño no esperarse uno de esos planes ridículos impuestos por ella donde vendrían reflejados las festividades especiales.
Finalmente se hicieron las siete y mis amigas debían partir, me despedí de ellas desde la puerta dándole un fuerte abrazo a cada una, aún soportando sobre mis oídos sus felicitaciones. Sai, como digno caballero que era, se dispuso a acompañar a cada una hasta su casa, tengo que admitirlo, estoy muy preocupada por Sakura, si Sai no toma distancia con ella, difícilmente ella podrá superarlo rápido. De igual manera, no puedo meterme en un asunto que es de ellos dos.
Me encamine a mi cuarto, recostándome sobre mi cama súper cansada ya al menos celebrando mi momentos de entera libertad. Estos días habían sido tan largos, llenos de emociones pero todas ellas han valido la pena. Las cosas con Sasuke terminaron para bien y esto paresia influir en toda mi vida diaria, ahora podía disfrutar plenamente el tiempo con mis amigos y familia, cosa que, desde mi pelea con él no había logrado en su totalidad. En eso mi celular sonó, he recibido un mensaje, mi corazón dio un fuerte vuelco y junto a una sonrisa tonta en mis labios al momento de ver el remitente me pareció que el aire a mi alrededor se haya convertido mas suave.
“Te extraño demasiado, cuento los segundos para volver a verte. Sasuke.”
Con manos temblorosas de la emoción, respondi como pude el mensaje:
“Igualmente te extraño un montón, si quieres… puedo llamarte en un rato. Lizi”
En menos de dos segundos me llego la respuesta:
“Estaría encantado, no sabes como estoy de aburrido. Prácticamente podría escalar las paredes. Sasuke”
Ese comentario me hizo rodar por mi cama de la risa, Sasuke si que sabia llevar las cosas al extremo, aunque me moría de contarle lo sucedido con mis amigas seguramente no privaria su risa. Sin embargo, ante de hacerlo, debía de atender un asunto de suma importancia. Aun existía una persona la cual debía de enterarse de todo esto, y para mi, es de gran escala ponerla al tanto de esto. Me acomode en mi cama para marcar su número, afortunadamente no espere mucho para ser atendida en el otro lado.
— ¿Bueno? — una voz particular se escucho.
— ¿Tadase? Soy Lizi — le dije de inmediato.
— ¿Lizi? Se me hace tan agradable escucharte… aunque algo raro — exclamó algo fuera de si. — ¿Como te encuentras?
— Bueno… para empezar, no puedo ni si quiera manejar mi grado de estabilidad, es decir, estoy… ¡Espectacular! — le respondí de una manera sincera, ya quisiera yo poder observarlo por un agujero para ver su expresión.
— ¿Eh? — musito fuera de lugar — Aguarda un segundo Lizi… te escuchas… animada… demasiado para poder ser una broma — se quedo callado por unos segundo — ¡Elizabeth Mogami! Horita mismo estan pasando un millón de teorías, por lo tanto… ¡Explicame lo que esta pasando!
— Ayer hable con Sasuke — comencé a explicarle — tome tu palabra y lo enfrete de una vez, pero por supuesto, las cosas al comienzo no fueron fáciles. Aun así, no demostre debilidad y… al final… las cosas salieron bien… bastante bien.
Tadase se quedo mudo.
— ¿Tadase? ¿Aun respiras? — pregunte riendo un poco nerviosa.
— Estoy tratando de no caer en coma de la impresión. ¡Cero presiones amiga! — me respondió Tadase muy emocionado.
Ante eso no pude evitar soltar unas carcajadas.
— Eso… eso… ¡Wauo! Me tomaste fuera de base, soy una persona muy intuitiva pero jamas espere tal cosa. ¡Estoy muy emocionado por ti! ¡Por favor! ¡Por los dos! Claramente tu y Sasuke hacen una pareja increíble — admitió mi amigo sumamente alegre.
— Aguarda, aun no nos cases ni nada parecido — reí bastante divertida ante mi dedusión – Es decir, no es nada oficial, solamente queremos mantenerlos entre nosotros por…
— Jenna, era de suponerse — se anticipo a mis palabras — No te preocupes, de mis labios no saldrá nada o menos le soplaran algo a Amu. En fin, no es que tengamos mucho por conversar — musito con un eje de tristeza — Sin embargo, me parece una gran salto adelante. ¡Felicidades!
— Mas bien, siento una inmensa gratitud. Si no fuera por ti y de un raro empujón de Sana, nada de esto hubiese ocurrido.
— No tienes porque agradecer, Lizi, solamente te exprese mi opinión. Has sido tu la única en tomar la decisión de llevar a cabo lo demás.
— De igual forma… fuiste mi “pepe grillo” en mi misión.
— Eso fue bastante alagador — bromeo Tadase.
— Solo quiero resaltar que me guardes el secreto — insistí.
— Sabes perfectamente que soy una tumba — respondio mi amigo.
Estuvimos otro rato hablando sobre otras cosas, Tadase me relato estar recibiendo este fin de semana a un montón de familiares, dejándolo hasta el cuello de encuentros extraños. Por mi parte, le conte lo mas importante lo acontecido con Sasuke, obviamente omitiendo algunos asuntos que no hice con mis amigas, dando así los veinte minutos de charla por finalizada nuestra conversación.
Llegó la hora de cenar y, seguido de eso, jugamos un par de juegos de mesa juntos en tanto papá relataba algunos acontecimientos en su trabajo. A eso de las once llame a Sasuke y estuvimos conversando hasta bien entrada a la noche, pero el sueño finalmente nos venció.
★★★★★★★★★★★★
La semana de clases paso muy tranquila y pacifica, el mismo lunes, terminado los ensayo con los R.e.d, estuve dispuesta a hablar con Sasori e Hidan. Aclarando las cosas con ellos dos, volvimos nuevamente hacer amigos, me ofrecieron volver nuevamente a la habitación donde no paraban de mencionar extrañar mi presencia. Sin embargo, rechace la oferta, no quería estar en un mismo sitio que Jenna y donde ahora estaba me encontraba mucho mas comoda. Sabiendo mi oposición a ello, no tuvieron mas remedio que invitarme a tomar un chocolate el Martes en la tarde, aunque jamas olvidare algo, como después de salir de clases prácticamente entre los dos me alzaron tal cual fuese un bebé de brazos felicitandome. Si esa acción debía de molestarme, resulto todo lo contrario, pues me causo mucha gracia. Sasuke se parecía a mí en eso, el no contenerse en decirle a sus amigos sobre lo ocurrido, tal cual igualmente hice con las chicas.
En cuanto a Sasuke, volvió a adoptar esa actitud prepotente sobre mi, si me lo cruzaba junto a Jenna o incluso solo me ignoraba por completo. Apenas y me dirigía la palabra, igualmente, un par de veces pude dislumbrar una pequeña mueca o un guiño hacia mi, haciendome sonreír o incluso reír. Jenna se veía bastante satisfecha con la situación, no había vuelto a importunarme con sus amenazas o palabras sin salida alguna, al parecer, se ha creido que Sasuke no quiere tener nada que ver conmigo. Aunque eso me daba un poco de satisfacción, si Jenna supiera de todo esto… se volvería loca del disgusto.
Con respecto las cosas en la habitación todo iba viento en popa, solucionada las cosas con Sasuke pude hacerme participe de muchas conversaciones con mis compañeros, inclusive en una que otra de sus locuras. Los primeros días, Amu estuvo bombardeandonos con su hermosa experiencia pasando este fin de semana junto a su novio Ikuto, en algunas ocasiones era tan gráfica que quería botar la bilis por mi boca, pero logre de manera olímpica contenerla. Era increíble lo poco discreta que podría llegar hacer, aunque lo es mas a un su ceguera en no darse cuenta del rostro de Tadase, quien seguramente aun sigue enojado por no pasar ella en su casa este fin de semana. Sana y Akito prácticamente dieron una guerra de miradas al tratar de agarrar la jaula de Inu, daban la impresión de estar peleando por el ejemplar mas explendido sobre la tierra, aunque esto a mi emplumado amigo no le importo, parecía bastante contento de verlos a los dos. Después de eso, Akito trajo consigo una lista de películas antiguas para verlas con nosotros, bastante entretenidas debo de admitirlo, disfrute mucho el verlas.
Básicamente todo marchaba a la perfección, era como si mi vida en Red comenzara a pintarse de radiantes colores y el amarillo representara un nuevo amanecer. Pero no podía ser todo sencillo, aun debía disimular frente a mis amigos mi creciente euforia, de lo contrario, Jenna podría comezar a tener sospechas.
Fue el jueves cuando mi animo bajo en picada, extrañaba mucho a Sasuke, demaciado, no caí en cuenta la gran distancia entre nosotros dos. Parecía que la barrera invisible de antes entre nosotros dos permaneciera allí, intancta, me parecía insoportable verlo todos los días cerca de mí y ni poder dirigirle la palabra. Incluso cuando Jenna no estaba cerca, ni si quiera me miraba, lo peor de todo es que no podía culparlo, debíamos caminar con sumo cuidado. Un paso en falso y todo seria arrojado al caño. Sin embargo, jamas quitaría ese espesor un mi pecho gritando en todos lados el extrañarlo.
Fue cuando estuve en clase de literatura, lo recuerdo muy bien, me llegó un mensaje. Justo cuando pensé que mi niveles de animo podría llegar a cero, mi celular comenzó a sacudirse, sin que el profesor me viera mire el remitente. Era Sasuke.
“Sal de tu clase y ven a los jardines de Red. Sasuke”
Mi corazón latió fuertemente a la par de soltar un respingo. ¿Acaso Uchiha Sasuke se ha vuelto loco de remate? Porque tomar un riesgo tan elevado es una idea sin pies o cabeza, aun así, mis sentimientos de emoción decidieron hacerse sordos a los mensajes de mi cerebor, dando por consiguiente, sacar mi infalible salida a la enfermería. Obviamente me concedieron el permiso de salir sin sospechas, esto esta empezando a marchar mi conciencia, si papá se enteraba de mis escapadas de clases seguramente se armaría la tercera guerra mundial.
Nunca antes había estado en los jardines de Red, he estado en los distintintos patios, inclusive en la cancha de fútbol pero jamas específicamente en los jardines. Haciendome preguntar seriamente: ¿Por qué jamas he pisado este sito? Sin duda es un lugar sumamente hermoso, era prácticamente la inmensidad de un jardín botanico, con invernaderos, arbustos de todos los tamaños y flores. Supongo que se expandia por unas cuantas hectáreas mas, al menos eso era lo que se observaba. Ya la entrada del lugar era increíble, estaba lleno de rosales, columnas grecorromanas y un pequeño estanque. La entrada se dividia en pequeñas entradas o distintas puertas que llevaban a diferentes partes del lugar, estaba tan sumida en mis pensamientos sobre el lugar que olvide por completo el temblar de mi celular. Era otro mensaje de Sasuke.
“Entra al laberinto. Izquierda, izquierda, derecha, izquierda, derecha, derecha, izquierda, derecha. Sasuke “
Y en efecto, frente a mis ojos se encontraba una reja de color blanco, de gran altura, detrás de ella se encontraba dos columnas altas formadas por arbustos. Con el corazón en la mano me aproxime a la reja, estaba abierta, me dispusiera a adentrarme al laberinto sin rodeos siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Sasuke. A medida que llegaba a una encrucijada tomaba la dirección que él me había dictado, finalmente llegue a un espacio circular donde una hermosa fuente se hallaba en la parte central. Rodeando a la fuente se encontraba un par de bancas blancas, en una de ellas, un rostro familiar con una guitarra en mano me sonreía abiertamente.
— Demoraste mas de lo que pensé — me dijo Sasuke.
Estaba totalmente sin habla, la verdad no sabía el porque, aunque quizás podría llegar ser el encantador paisaje de cuento de hadas o el que Sasuke planeo todo esto con sumo cuidado que asustaba.
— Bueno… es la primera vez que entro por aquí — le confese — alegrate que no me he perdido mejor.
— Si mi señorita se perdía con mis indicaciones, su fiel servidor se había entristecido mucho — bromeo Sasuke.
— A todo esto… ¿Donde estamos? — pregunte medio riendo ante su comentario.
— Este es mí lugar secreto en Red. Vengo aquí cuando quiero desconectarme de todo y solo tomar aire fresco. No muchos alumnos vienen por aquí, al menos que sean razones de estudio, y lo que si nunca han llegados a espacios reducidos como este. Solo al corazón del laberinto.
— Pareces conocer muy bien el lugar — deducí.
— ¿Qué pasaba por tu cabeza cuando escuchabas que me quedaba en Red? ¿Permanecer todo el día en mi habitación?
— Creo que no — sonreí — Además ¿Para que es la guitarra?
Una media sonrisa se formo en el rostro de Sasuke, de esas que conocía muy bien. Estaba planeando algo.
— Toma asiento. — me pidió.
Tal cual como dijo, tome asiento sobre uno de los bancos. Miré con curiosidad a Sasuke, quien comenzó a tocar un par de notas y afinar un poco su guitarra, cuando la considero lista, tomo asiento en el borde de la fuente frente a mi, mirandome a los ojos fijamente. Comenzaron a sonar unos acordes de un tema que conocía bastante bien, luego de eso, comenzó a cantar.
“ Staring out at the rain with a heavy heart its the end of the world in my mind then your voice pulls me back like a wake-up call Ive been looking for the answer somewhere i couldnt see that it was right there but now i know, what i didnt know”
Sasuke repentinamente se paró y comenzó a caminar, sin dejar de tocar su hermosa música.
“ because you live and breathe because you make me believe in myself when nobody else can help because you live girl my world…. has twice as many stars in the sky
It’s all right. i survived. i’m alive again ‘ cause of you, made it throughevery storm what is life? whats the use? if you’re killing time”
Se aproximó a mi parándose a escasos centímetros de mi rostro.
“ I’m so glad i found an angel someone who …… was there when all my hopes fell i wanna fly looking your eyes
Repeat chorus Because you live… i live Because you live, there’s a reason why i carry on wheni lose the fight i want to give what you’ve given me always…”
Sasuke tomó asiento ágilmente sobre la banca, pegado justo a mi lado. Su melodiosa vox resonaba por el jardín, haciendome sentir cómoda, estremeciendo mi cuerpo y dandome escalofríos en la piel.
” Because you live and breathe because you make me believe in myself when nobody else can help because you live girl my world…. has everything i need to survive because you live… i live i live”
La voz de Sasuke fue desvaneciendose poco a poco junto a las notas de la guitarra, sus ojos no se despegaron de los mios, parecía que estuviéramos fuertamente atados. En eso, y de forma totalmente impulsiva, me aproxime mas a él y lo bese, ni se muy bien porque lo hice simplemente llegue a la necesidad de hacerlo. Ahora, solo el canto de las aves sonaban en los jardines, era la paz incalculable que inundaba todo mi ser, relajaba mis músculos y llenaba todo mí espíritu. Estábamos a salvo allí de cualquier mirada curiosa, solo nosotros dos en aquel lugar secreto, solo nuestro. Con delicadeza me separe de sus labios, su rostro seguía siendo tan perfecto, hermoso e inigualable.
— Fue… asombroso — le susurre — Gracias.
Sasuke sonrio.
— Solo quiero que sepas que aunque para el mundo tu existencia no sea nada, para mi lo es todo, porque… me has impulsado mas que cualquier otra persona. Lizi. — me confesó lleno por completo del momento.
— Lo sé — respondí acariciando su rostro con dulzura — esta vez, prometo que no permitiré ser separados.
Sasuke me miro con algo de angustia o tal vez tristeza, sin dejar de sonreír. Quizás este preocupado por nuestro porvenir.
— Lo menos que quiero es decepcionarte — me confeso con pesar.
— No digas eso, aseguro con los ojos cerrados que jamas lo harás… por eso… en tantos seguimos juntos, disfrutemos el presente. — conteste con seguridad.
Permanecimos toda la tarde juntos, sin decir nada mas, disfrutando de nuestras caricias, nuestros abrazos y nuestros besos. Creo que pocas veces en mi vida me había sentido tan feliz como en ese entonces, tenia un pensamiento diciendome que las cosas entre los dos iban hacer mucho mas fáciles, agradables y cristalinas. Aunque… no saben… cuanto me hubiese gustado… estar en lo correcto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario