III
Love Yourself
Love Yourself
El olor de café recien hecho, una de las grandes debilidades que tengo en la vida, el cual inunda en mis sentidos la calma y tranquilidad de una tarde de invierno, en casa suelo beber té de todo tipo: verde, negro, flores de manzanilla, lavanda, canela… ¡Ah! Las maravillas de la naturaleza directo a mi paladar. Estoy sentada cómodamente en la sala de mi departamento frente del televisor, viendo un buen contenido de anime que me ha hecho falta desde hace bastante, al estar ocupada entre el trabajo y la universidad no tengo tiempo para pasatiempos. Lo bueno de esto, es que puedo ver en la televisión normalmente anime, claro, lo seria aun mas estar en Japón. ¡Mi mas gran anhelado sueño! Ir a esa isla, recorrer las calles de Tokio transitadas de gente, ver esas grandes almacenes de letras llamativas que te nublan la vista. Ser otaku no es nada fácil. De repente, escucho la puerta de la habitación del pasillo continuo abrirse y cerrarse a la vez, debe de tratarse de Andrea.
Desde el la semana pasada, mi prima ha estado comportándose de un forma muy extraña, no ha hablado casi conmigo de los temas del dia a dia, menos de lo que converso con su familia la última llamada. ¡Ni siquiera de Manuel! No, eso es que esta enferma, tiene que estar enferma. La veo pasar detrás de mi bostesando como un poceso, ayer tuvo trabajo hasta bien entrada la noche, a lo que llego de inmediato a dormir hasta estas horas de la tarde, al menos sus compañeros fueron muy amables de traerla, de lo contrario, mi tio seria capaz de venir desde un avión de Venezuela y matarme. Andrea camina hasta la cocina abriendo la nevera sacando queso y frutas, ni idea que hacer con eso pero solo me limitaré a seguir con lo mio. Hoy debo de asistir a la Universidad para una clase especial, después correr rápidamente a Bighit a ayudar a los chicos que van a presentarse en un programa de solo para ídolos, puede que no lo admita mucho pero estoy emocionada. Seguramente tendre la oportunidad de ver a otros grupos del K-pop, no colocaría oposición si me topo con Super Junior en los pasillos, Exo o Go7, hasta si puedo observar desde lejos a Jackson Wang me declararía la chica mas feliz del mundo. La otra vez estuve conversando hasta bien entrada la noche con Nam por Wassap, entre los temas de conversación que mantuvimos fue sobre cultura pop del momento, no necesariamente de Corea igualmente del mundo, él dijo ser muy amigo se Jackson y de querer conocerlo podria planearlo. Obviamente, decline su oferta a un futuro próximo, eso no es algo que puedas hacer de la nada, necesitas afinar tus cuerdas vocales para gritar si es necesario. Otro de los puntos fue B2st actualmente tiene otro nombre, Highlight, y uno de sus vocalistas se separo de la banda para tener su debut en solitario. Recuerdo que a mediados del 2013 moría por ellos, descargandome completo uno de los albumenes que mas me marco feast and fast, llore literalmente con las canciones como fiction versión orquesta y You, por sus lindas composiones, melodías y letras musicales. Quizás no sepa mucho de crear musica, pero en mis tiempos libres me dedico a escribir historias, a lo cual considero que para componer una canción que marque la pauta en la industria, debe tener sentimiento y temas que lleguen a las personas. Algo que muy pocos cantantes logran hacer.
Estuve escuchando este fin de semana canciones de Bangtan, aparte de saber de Butterfly debía de expandir mis conocimientos si trabajo para ellos, siendo una total desfachates de pretender seguir en esta industria. En seguida, buscando YouTube y colocando el nombre de BTS los resultados salieron disparados en un dos por tres, nuevamente vi el video de Butterfly quedando conmovida una vez mas, lo mas asombroso de todo seria el tener mas de una versión y en otro idioma, en lo cual sigue teniendo el mismo impacto. Ahora bien, Just One Day no se queda atrás, tal cual como dijo Kim, tiene los sentimiento mas puros cuando estas muy ocupado pero, aunque sea por un momento, desearías estar con tu persona amada. La frase de Suga de “tu existencia es arte” te llena se sentimientos puros, tengo que admitirlo, el corazón se me aceleró a ritmo peligroso logrando comprender porque las Armys se emocionan tanto con ellos. Por otra parte, Blood, Sweet and Tears es una pasada, ni siquiera tengo palabras para describir el video, es decir, quede con la boca abierta ante los colores, la locación y las tonos altos de Jimin, o claro, no puedo dejar por fuera la coreografía, es fantástica y muy provocativa creo que a mas de un Army asesino. Run es una historia aparte, al menos de la mitad del video, me encontraba tarareando el ritmo y moviendo mi pie, es entretenida, con un mensaje triste pero se te queda rápido en la cabeza. No dudo porque es la favorita de Sofia, en verdad es buena y aunque en el video se agarren a trancazos, te hace imaginar un montón de posibilidades del porque ocurre eso. Save me, unas de mis coreografías favoritas sin dudar, aunque el video no es tan colorido como Blood, sweet and tears o con una historia detrás como Run, te mantiene pegada a la pantalla al recorrer los ojos en cada paso, salto y moviento de baile de cada miembro de Bangtan, considere la letra como hecha realmente para Army en voto de agradecimiento al estar con ellos y ser los únicos de salvarlos al estar tocando fondo, igualmente, puede ser una de las tantas teorías que estan en la red. Si estoy hablando de MV de BTS, no puedo dejar en el aire a Fire, y es que Santa-Madre-de-dios ¡Es increíble! Los pasos de baile, la letra de la canción, el fuego en el momento de que Suga le da la mano al sujeto de la capucha, igualmente su “Bultorune”, el carro cayendo del cielo y sus reacciones de total asombro, lo puedo jurar, ellos no actuaron realmente lo sintieron, los bailarines casi al final del video… ¡Todo! ¡Absolutamente todo lo hace increíble! Nada de él me puedo quejar. En realidad, podria seguir enumerando las genialidad de los vídeos de Bangtan, lo mas recientes como Spring Day o Not Today pero me quedaría totalmente seca, porque esos chicos sudan talento en lugar de sudor. Un ejemplo, en Not Today me encanta los efectos de sonido simulando que les disparan a todos, menos a Jungkook, de hecho el es él único en quedar de pie, o la parte que estan bailando sobre un suelo totalmente genial y cambiando de día a noche, eso si que me dejo sin aliento completo. Spring Day es nostalgico, un mensaje de alguien que hecha de menos a un amigo que lleva bastante tiempo sin ver, me agrada como juegan con el invierno, la nieve y los colores pasteles y la escena del lanzamiento de la torta a la cara de Nam. Ahora si, estoy apunto de declararme fan de sus canciones y vídeos musicales.
Al hablar con Jimin de ello, estuvo muy conmovido, el punto de trabajar tan duro en sus canciones es el llegarle a las personas, es una reconpensa agradable. Ni mencionar a J-hope se propuso a enseñarme las coreografías de Fire y Not Today, algunos pasos los aprendí pero otros… no tenia remedio alguno. Mis días en Bighit se volvieron cada mas mas llevaderos, sin saberlo había ganado por amigos a siete asombros chicos, los cuales podria contar con ellos en cualquier circunstancia, me sentía muy agradecida.
— ¿Hoy trabajaras? — sale de la nada detrás de mi Andrea, haciendome soltar un respingo del susto. — Ah, vaina… ni que fuera un monstruo o algo peor.
— No se trata de eso. — rodeo los ojos, dandole un sorbo al café que tengo en mis manos. — estaba pensando en otras vainas.
— ¿En “Galleto”? — pregunta con una sonrisa burlona en los labios.
— ¿Por qué coño tiene que ser él? — frunci el ceño, porque detrás de esa pregunta se escondía una intención macabra.
— No lo se… tal vez porque TU le gustas. — puntualiza con sonrisa pícara y todo incluido.
Rodeo los ojos con fastidio ante la dedusión de mi prima, desde que le comente lo ocurrido con Jungkook en la falsa cita con Nam, no ha parado de fastidiarme con él insinuando que, efectivamente, le gusto a ese niño. ¡Como si las cosas fueran a suceder asi! Porque, luego de lo ocurrido, aquel muchacho no volvió a tocar dicho tema, de hecho, nos volvimos mas cercanos aun al hablar de comida, pero jamas resaltamos lo ocurrido aquel día. Se que le dije a Andrea no surgir ese tema a la luz, pero como que le entro por un oido y le salio por el otro, no va a superarlo jamas. ¿Acaso se fijaría en alguien que lo supera en edad? Lo dudo mucho.
— ¡Ay! Que sensible… — murmura con burla.
— Guevona. — musita rodeando los ojos, notando como se sienta a mi lado comiendo una ensalada de frutas de un boll. — cambiando de tema, ¿hoy tienes clases?
— Si, después del mediodía. — comenta prestandole atención a la televisión. — aun no me has contestado la pregunta si vas a trabajar.
— ¡Ah! Si, si lo hare. — entre tantas insinuaciones de su parte para con “galleto” se me olvido. — hoy los chicos tienen una presentación en un programa de ídolos, sera… interesante verlo.
— Querras decir que veras a grupos de coreanos actuando. — comenta con un tono perspicaz.
— Ante ese argumento, no puedo negar nada. — digo con burla.
— Pero de todas maneras tendrás que ir a la universidad. — reintegro lo obvio.
— Si.
Nos quedamos en silencio mirando atentamente la TV, al menos ella, porque de reojo me le quedaba mirando en la espera de tener una acnedota rara en su día a día, pero nada, solo un vacío encontré. Sabía que estaba ocultandome algo, lo percibía en el aire, tan solo no encontraba la manera exacta para poder sacarle la información. En eso un mensaje llego a mi telefono, extrañada de tener tan temprano noticias de alguien, introduje las manos descubriendo que se trataba de Jimin. ¡Ah! Justo a tiempo, porque realmente necesito una mano amiga para tratar con jovencitos, no existe nadie mejor a él en el arte de los menores, tiene bajo su cuidado a Jungkook, eso debe de servir de algo. El cabellos rosaseos, me saluda alegremente deseandome una buena mañana, hoy a tenido un desayuno sustancioso preparado por Jin, todo el el departamento casi pelearon por querer comer mas, aunque terminaron de todas maneras pidiendo mas comida en la compañia, su hyung ya no estaba de turno. Reprimi una risa al observar la foto de J-hope junto a V peleando por un plato, pensé que Jimin estaba exagerando pero realmente era cierto, los chicos de Bangtan llevan todo al extremo. Seguramente se preguntan como conseguí el número de Jimin, básicamente todo surgió de forma natural, él siempre va todas las tardes entrada a la noche a platicar un poco conmigo, es la hora donde mis compañeros no estan en la oficina y se pinta algo solitario, siendo el momento propicio para tener visitas amistosas. Jimin no solo es un chico sensible, tambien en bien portado y educado, al pesar que cuando esta rodeado de V y Jungkook pierde la cabeza por completo, estando solo es tranquilo y una excelente persona para conversar. Hemos hablado de todo, musica, baile, familia, amigos, a excepción del tema mas delicado de todos, el amor, aunque he recibido algunos detalles de la suya, la mia la he escondido en total anonimato porque simplemente no considero valer la pena. Sin embargo, al tocar el tema de la familia lo hago con todo el brío posible, siendo mi mamá el enfoque luminoso en mis ojos y el ser mas extraordinario que poseo, Jimin comprendiendo perfectamente, sugirió el escuchar la canción del álbum reciente de ellos Wings donde MAMA me llegaría al corazón, al punto de hacerme llorar. Efectivamente, asi fue. La canta J-hope y no dudo en ser maravillosa, de hecho se lo recalque directamente a lo que su rostro se iluminó de todos los colores posibles, admitir ser mi favorita del álbum era demaciado pronto, pero hasta los momentos, se mantenía a la cabeza. Siguiendo con el relato, Jimin me admitió ser un poco torpe antes hablando con las mujeres, si bien su concepto es ser provocativo y sexy, es todo un desastre en el arte de seducir a alguien. Juro que casi escupo mi agua sobre él, porque… ¡Coño! Veamos el lado objetivo de las cosas, tiene un rostro atractivo, expresiones realistas que a Army los desmaya, pasos de baile lasivos y van directamente a tu subconsciente, ahora, viene a decirme eso con signos de doncella. ¡No juegues conmigo! Lo peor de todo, es que estaba siendo totalmente sincero, en verdad fue malo en ello. Aun asi, ha mejorado poco a poco, con eso no dice caminar por la vida seduciendo chicas, pero al menos las trata con amabilidad. Le di unas palmaditas de recompensa en la cabeza, él es un excelente muchacho, la mujer que vaya a escogerlo para salir va hacer muy afortunada, estoy segura. Al decirle eso, el pobre Jimin no pudo soportarlo, tuvo una sobredosis de emociones en el cuerpo y cayo hacia atrás estilo manga shojo. Él realmente era adorable.
Volviendo a la realidad, respondi su texto que ocupaba mi poco tiempo libre viendo anime, no había comido aun la gran cosa salvo un encantador café para mantenerme calientita, en pocos minutos debía de ir a la universidad para asistir a clases y eso me llevaba a esperarme buenos resultados de sus ensayos, la presentación de esta noche debe de quedar increíble, robarse, una vez mas, el corazón de Army y otros espectadores. El cabellos rosaseos no tardó en responder, donde se notaba mi entuciasmo por ver a otras estrellas de la musica a mi alrededor, definitivamente debía de aprovechar la propuesta de Nam y conocer a Jackson Wang, de lo contrario, sufriría un colapso al verlo hoy de lejos. Llevandome las manos a la cara reprimo un gritillo que no paso desapercibido por Andrea, quien despegando su mirado de la televisión, me preguntó si algo había ocurrido. Sin esconderlo mas, me arroje a ella sosteniendo sus hombros diciéndole que conocerían a un artista sumamente guapisimo del K-pop y seguramente, no voy a sobrevivir. Haciendo una mueca extraña, pronuncio si ese hombre “estaba bueno”, soltando un respingo de la impresión la solte acomodandome en mi asiento, quedando sin palabras ante las suyas. Es decir, Jackson es atractivo, guapo, increíble en lo que hace, su sonrisa te ignotiza y… y… ¡Coño que si! ¡Si esta bueno! Escondo mi rostro bañado en vergüenza entre mis rodillas, mientras escucho la estridente risa de Andrea al descubrir mis pensamientos. Recuerdo que a la semana de estar trabajando en Binghit, conjuntamente con Bangtan, me pregunto cual de los siete estaba mas bueno, sencillamente quede pegada literalmente al suelo, porque una joven menor a mi por cuatro años tenia pensamientos de esa índole, es decir, no negaré tenerlos en ciertas ocasiones pero suelo guardarlos para mi misma. Ejemplo, tuve la oportunidad de ver a Tae Hyung practicando su solo del álbum Wings, Stigma a lo que estando cubierto de sudor, provocando que su camisa se le pegara al cuerpo, llevaron a mi cabeza un sinfín de pensamientos que terminaban en lo mencionado por mi prima: si, esta bueno. Pero lo peor de todo fue tener la misma reacción que en el presente, cubrir mi rostro presa de la vergüenza de lo que puedo llegar a pensar si le doy rienda suelta a mi imaginación. Ahora, tener una decisión de quien de Bangtan esta mas “bueno” es imposible, porque generalmente episodios como lo vivido con V, no ha sido solo uno, tambien lo experimente con J-hope, Jimin e inclusive Yoongi. ¡Ahg! Soy una degenerada, ni siquiera merezco ser llamada hija de mi mamá, siendo tan débil frente a la carne humana y dejandome llevar… Aguarden, eso puedo diferir un montón, porque caer en la tentación sería otro tema, solamente estoy observando y eso no es delito. Aunque, eso no hace sentirme para nada mejor.
Las risas de Andrea cesan, diciendo que no esta mal pensar de esa manera de un hombre, es natural, además los pensamientos de ellos son peores a los nuestros, debería de estar tranquila. En eso si le doy la razón, un claro ejemplo sería mi hermano Miguel, pero eso sería otro tema a contar. Mi telefono da otra sacudida en señal de recibir otro mensaje, Andrea arquea sus cejas en picardía insinuando seguramente que hablo con “galleto”, por lo tanto la ignoraré, ella es un caso perdido que no pienso tratar. Al ver el remitente del mensaje arqueo un ceja, porque en definición no lo esperaba hasta mas entrada la mañana, salvo que se adelanto. Hablo de Sun Hee, mi compañero de clases. En el texto avisa haber llegado al edificio y esperarme abajo, la presidenta esta impaciente por reunirse con nosotros para finalizar los puntos de otro trabajo, además de estar sumamente ocupada regateando entradas para un programa de ídolos a transmitirse esta noche, donde efectivamente su grupo favorito estará. En resumidas cuentas, esta en modo histerico. Soltando una exclamación de frustración corriendo mi cuerpo hacia atrás, le comentó a Andrea que mi sublime descanso se ha terminado en un dos por tres, la presidenta esta como loco consiguiendo entradas del programa de esta noche, a lo que quiere tener todo listo para estar tranquila, eso significa arrastrarme junto a Sun Hee en ello. Mientros me levanto, Andrea me imita preguntandome si le abre a mi compañero, asiento con la cabeza en tanto le mando un mensaje para que este pendiente, estare lista en unos segundos, solamente debo prepararme primero. Entro a mi habitación como una bola de fuego moviendo todo a su paso, busco mis cosas para tomar un baño ligero si deseo llegar rápido a la universidad, escucho a mi telefono repicar el sonido de llamada pero estoy muy ocupada para atenderlo, seguramente es Sun Hee quejándose por no buscarlo, aun asi se nos acaba el tiempo y necesito ocuparme en mi. Por lo tanto, apagó el telefono y me meto al baño para una buen regaderazo.
Al salir, ya mas fresca y lista, busco la ropa que vestiré el día de hoy, como aun es invierno opto por unos pantalones ajustados negros, un abrigo rosa de gorro que hace nada compre en un centro comercial cerca de la Universidad, unos tenis blanco con negro y una bufanda igualmente blanca, no suelo aplicarme maquillaje, por lo tanto me quedo en lo natural y salgo de la habitación. Al segundo de prender el telefono me salta varias llamadas pérdidas, lo sorprendente es que solo una es de Sun Hee, las demás se tratan del grupo de Bangtan. ¡¿Pero que coño?! No les di mi número de telefono para ser bombardeada por ellos, solamente para conversar y seguir siendo buenos amigos, al menos, todavía existe alguien en respetar la intimidad ajena, Suga. Antes de preguntarse algo, si, lo resolvimos, de aquel inconveniente solo ha quedado en el pasado y enfretamos el futuro, tampoco es que seamos los mejores amigos del mundo, pero si compartimos una que otra conversación y puedo decir con certeza sentirme comoda a su lado. Yoongi es del tipo de persona perspicaz y observadora, me encanta la forma madura de enfrentar los problemas, de tratar solucionarlos, al pesar de que en ciertas ocasiones pierde la compostura, vuelve en si y se centra en lo importante. Reintegro una vez mas, lo admiro y desearía pasar mas tiempo con él aunque me intimide, porque estando a su lado aprendes cada día cosas nuevas, es innovador. Una vez mas, retomando el tema de hoy, reviso los mensajes percatandome que dicen mas de lo mismo, hoy necesitan al personal en las instalaciones de Binghit y que estando la mínima oportunidad desocupada, debo de presentarme alla. ¡Ahg! ¿Acaso tienen cámaras en casa para ver mi tiempo de extrema calma? Si, puede que si, porque ahora debo de dividirme en dos para estar en ambos lugares a la vez. ¡Demonios!
— ¡Al fin sales! — la voz de Sun Hee me trae a la realidad. — La presidenta va a volverme loco sino vamos a la Universidad en seguida.
— La compañia para cual trabajo me ha mandado un mensaje. — señaló al paratejo sin emoción. — si no pierdo la cordura por la presidenta o por ti, lo harán ellos.
— ¿Tienes que irte hacia alla? — pregunta Andrea con un dificultoso coreano.
— Si, de lo contrario, mi cabeza va a rodar. — le respondo en nuestro idioma, Sun Hee nos mira extraño. Lo siento, pero Andrea le cuesta aun su idioma. — los chicos trataron de avisarme pero tomaba un baño. Al menos, les respondere que ire primero a la Universidad y después caere en la empresa.
— Dale entonces. — me guiña un ojo. — Yo… quedaré un poco en el departamento, después… ire a trabajar, no, no, no ¡Que digo! Primero Universidad y segundo trabajo.
— ¡No tenemos mas tiempo Vic! — se inpasienta Sun Hee.
— Esta bien. — rodeo los ojos, acto seguido le sonrio a Andrea. — mandame un mensaje si necesitas algo Andrea, ¿Si?
— Si.
Siendo llevada arrastras por Sun Hee, salgo del departamento al mismo tiempo de mandarle un mensaje al líder de Bangtan sobre tardarme un poco, de todas maneras le estoy avisando a Hyun de lo mismo, no creo tener ninguna eventualidad pero es mejor prevenir que lamentar. Sun Hee a traído su carro, el muy suertudo posee uno a lo que se nos hace mas fácil llegar a la facultad, la presidenta no para de llamarnos a ambos que nos apresuremos, esas entradas al programa de ídolos no van a conseguirse solas y ella las necesita. Por un segundo, me preguntó quien podria ser el Bias de esa mujer tan sería, aunque podria de hacer algunas deducciones al respeto, es decir, de acuerdo a su personalidad podria tratarse de J-hope o Suga, lo del primero porque ¿no lo se? Es el mejor amigo de Yoongi, además de ser gracioso, carismático, alegre y demaciado optimista, muy raras veces lo puedes ver triste o enojado, al menos que lo saques de equisio como el trio revoltoso de Bangtan. Ya pueden armar sus apuestas para deducir de quienes estoy hablando. Si, me refiero a Jimin, Taehyung y Jungkook, de haber acertado, han ganado mis sinceros respetos. Aunque, del mismo modo, a la presidenta le puede gustar otro y nada que ver con ellos, ella es una mujer impredecible. Afortunadamente, llegamos rápidamente a la Universidad, saliendo del auto a las carreras y encaminandonos a la sala de consejo estudiantil, es conocida bastante por Sun Hee pero no tanto por mi, salvo unas cuantas ocasiones he estado allí y lo suficiente en deducir estar todos completamente locos, bueno, al menos las amigas de la presidenta. ¿Quien ha dicho no encontrar a Army por allí? Pues les aseguro algo, ellos estan en todas partes, incluso en los lugares menos esperados.
Subiendo las escaleras a toda prisa, Sun Hee me sonrie diciendo que del apuro no me pudo dar mi desayuno lleno de azúcar, lo dejo en el auto, pero la presidenta lo tiene tan loco que después ira por el. Riendo incredula, menciono entre jadeos y respiraciones rápidas no olvidarlo porque ahora, necisitare mas azúcar en el organismo para enfretarme a ella, de lo contrario, terminare desplomada en el suelo en menos de cantar un gallo. Gracias al cielo, llegamos a la puerta del aula donde nos esperan, donde al segundo de abrirla, quedamos pasmados y sin habla. Esto… esto esta a otro nivel. En el centro, la presidenta se encuentra explicando como si fuese una catedra importante, los pasos a seguir en comportarse si llegan a tener la oportunidad de toparse con algunos de los miembros de Bangtan, no siendo histericas, no viéndose desesperadas, sobre todo, no buscando saltarles en ellos, lo mas importante es respetar su espacio, además de resultar separarse en algún punto y encontrarse con Jungkook, pedirle un autógrafo dedicado a ella y una foto. Ah… valgame dios, a la presidenta le gusta el Maknae de Bangtan, y parece ser una devota a él. No se si sentir pena o risa por el chico, mejor me ahorro los comentarios y prosigo con el relato. Al vernos parados frente a la puerta, la chica esboza una sonrisa impeturbable que te asusta hasta los huesos, le doy un codazo a Sun Hee en un intento de hacerlo reaccionar, pero el muy bobo aun no digiere lo visto. Yo menos, esto parecía una secta en lugar del consejo estudiantil, de todas maneras es muy tarde para huir, ya estamos aqui.
— Buenos dias, Victoria, Sun Hee. — camina hacia nosotros, donde no puedo evitar imaginarla con una manta negra que se arrastra por el suelo. — llegan un poco tarde, al menos se encuentran aqui.
— ¿Son fanaticas de Bangtan? — es lo mas inteligente que puede decir el idiota de Sun Hee.
— ¿Te afecta en algo? — sus ojos se encienden, las de las demás igualmente lo hacen provocandome sentirme acorralada en la pared. ¡Valgame dios! ¡Dan miedo! — ¿Interfiere en tus estudios acaso?
— Va… vamos, Sun Hee. — le doy un pisoton en el pie, que lo lleva a quejarse de inmediato. — no te metas con Army, pueden tornarse salvaje de tocar a sus protegidos.
Entonces, como si fuese efecto domino, todas las chicas del lugar incluido mi mismo compañero, voltean a mirarme como si hubiese dicho ver un ovni.
— ¿Como sabes que se llaman Army? — pregunta Sun Hee algo impresionado. — Ni siquiera yo sabía hasta ahora, en general, no estoy pendiente de esas cosas.
— ¿Eres una mas de nosotras? ¿Cierto? — una chica pequeña, de ojos saltones, cabello castaño liso hasta un poco mas bajo de los hombros y dulce voz, se levanta del asiento acercándose con timidez. — Tienes apariencia de conocer detalles de Bangtan, de saber sus canciones y uno que otro dato de ellos.
— ¿Es cierto Victoria? — intervine la presidenta, haciendo a un lado a Sun Hee y sosteniendo mis hombros. — ¿Conoces a los chicos?
Ah… de esta no salgo viva, escribandolo en cualquier parte.
— He… he visto sus vídeos y escuchado alguno que otro álbum comple… — no he terminado de decir la frase cuando soy sumergida en el rio Army.
¿Recuerdan cuando en la infancia decías ver un dibujo animado solo por curiosidad y que otra niño estuviese al lado escuchando eso? Bien, porque esto se siente exactamente igual, que te agarren de los hombros, te sienten en medio de un grupo de seis chicas completamente enamoradas de Bangtan e intenten mencionar los atributos de ellos, mientras uno de tus amigos te observa sin una pizca de ayudarte a deshacer esto. Bueno, si, si que tiene ganas de hacer algo: correr. La presidenta y su club de fans de Bangtan, me interrogan de forma exhaustiva como fue que los conocí. Obviamente no me guardo nada porque soy muy honesta, asi prácticamente relato lo del grupo de Whastppad donde Army igualmente y me bombardearon de canciones de ellos, quedando especialmente atrapada por Butterfly que busque de inmediato. La presidenta con toda su imponencia, pregunta si tengo un “bias” entre ellos, es decir, un favorito. Me quedo de piedra, porque aunque este todo el tiempo rodeado de ellos, jamas me ha cruzado por la cabeza tener uno que mas me resalte a los otros. Paso tiempo de calidad, incluso, a solas con cada uno y me han agradado por su particular forma de ser, agregando las canciones y vídeos donde han participadao, por lo tanto no logro descifrar quien sea mi favorito. Quizás sea Suga, les menciono dudosa, me explico, parece el mas maduro de todos y posee los pensamientos mas correctos en todos, aunque J-hope me alegra con su sonrisa y la canción de MAMA se cuela hasta lo mas profundo de mi, quizás ellas no lo sepan pero mi mamá lo es todo para mi. Entonces, sin premeditarlo y en el mismo instante de que la chica de ojos saltones se arroja sobre mi, por mi mente cruza la imagen de Jungkook como si fuese una bala. A ver, esto tiene un explicación… ¡Lo juro! No tiene nada que ver a lo mencionado esta mañana por Andrea, menos el empezarme a gustar, simplemente fue quien me fije la primera vez de conocerlos a todos, su voz me cautivo por completo. Asi, de esa manera, él posiblemente sea mi bias, aunque no voy a decirlo en voz alta jamás, menos teniendo la mirada de la presidenta sobre mi casi fulminante.
— ¡Compartimos bias! — menciona entuciasta la chica de ojos saltones. — sabia que podía confiar en ti.
Ah… creo que me ganado una amiga Army.
— Al menos no tengo que compartir a Jungkookie contigo. — dice muy conforme la presidenta, dando bastante miedo. — eso es bueno, J-hope es el sol de Bangtan para que lo sepas.
Ha ha ha… mira como me rio.
— Son datos que tengo que aprender. — las articulaciones de mi rostro estan tensas mientras hago una mueca.
— ¡Todos siguen siendo increíbles! — dice otra chica, uno que tiene su gemela al lado asintiendo a su afirmación. — combinando sus talentos tenemos la explosión del presente.
— Pero tu bias es Suga. — le recuerda la hermana con burla.
— Si, pero mi… ¡Oye! — le reclama dandome un poco de gracia.
Desde que llegue a Corea, nunca había tenido conexión con chicas, salvo Kim, la amiga de la infancia de Nam, pero nada en lo absoluto las de la Universidad. Es cierto que me dieron miedo las seguidoras de la presidenta, pero de alguna forma, estar sentada rodeada de ellas y comentando cosas absurdas de su grupo favorito de K-pop no es malo, lo encuentro reparador, mediante a esto, he ganado nuevas amigas. Lo siento un poco por Sun Hee, aun se mantiene en la puerta mirando como conversamos sobre chicos estrellas que jamas podremos conocer, al menos en su caso, porque yo trabajo con ellos. Ni intento proyectar una posibilidad de hacerlo, por lo menos la presidenta caería sobre Jungkook en intenciones envidentes de comerselo vivo, las gemelas, al menos una, haría lo mismo por Yoongi, al punto de volverlo loco por sus gritos. La mas alta de todas, una chica se cabellera pelirroja y ojos pequeños, prosifero amar con locura a Jin estando dispuesta hacer lo que sea por él, incluso de darle raciones de dulces toda una semana, por lo tanto ya sabemos que lo engordara para diciembre, otra mas pequeña y de rasgos de muñeca al tener un cabello teñido de rubio, es fanática de Jimin y Tae, a los dos los ama por igual, asegurando el gustaría bailar alrededor de ellos sin razón aparente, solo por diversión; la de su lado, una chica de cabello atado de una cola y vestida muy deportiva le protesta porque Tae es suyo y de nadie mas, aunque la gemela número le recuerda haber dicho tener por amor platónico al líder, al ser masculino, atractivo, increíblemente inteligente… agregándole que escucharlo hablar en ingles es un deleite para los oidos. La muchacha no puede argumentar encontrar de ello, en su lugar, cubre su rostro con ambas manos haciendo ruidos de frustración. Lo admite, es imposible tener un favorito permanente cuando todos son increíbles, la presidenta le fulmina con intencidad oculta, a lo que la joven termina cambiando su comentario a “casi todos”. Ya, ya entendí por donde va la cosa, se refiere a Jungkook siendo únicamente de ella. Vaya broma, esa chica esta completamente loca.
De pronto, Sun Hee alza la mano interrumpiendo la conversación de todas pidiendo comenzar con el trabajo, él no se siente cómodo rodeado de chicas Army hablando de lo sensacional de ser Bangtan, simplemente la buscaba para estudiar. La presidenta asiente tranquilamente levantándose del asiento, gira a mi dirección en señal de terminar el receso, volvemos a la faena. Imitandola, le sigo detrás escuchando en el instante de decirle a Sun Hee ir a la biblioteca por unos cuantos libros, del mismo modo, la chica con ojos agudos me pregunta si me encantaría ir con ellas al programa de ídolos de esta noche, no promete poder encontrarme los boletos a tan pocas horas, pero encuentra increíble toparse con otra Army, una que es internacional. Moviendo mi cabeza hacia los lados declinó su oferta, desgraciadamente tengo trabajo de medio tiempo esta noche, todos estan muy ocupados haciendo sus obligaciones y necesitan una mano extra, ella mostrando una expresión de comprensión da unas palmadas en mi espalda y susurra que para una próxima vez sera, eso si, tendre que pedir permiso en el trabajo. Luego de unas horas, salimos de las obligaciones escolares y salgo corriendo prácticamente hacia Binghit, Sun Hee va detrás mio preguntandome si necesito un aventon, lo cual no me vendría mal si estoy muy apurada como ahora, pero descubriría que trabajo en una agencia para ídolos y eso no esta bien, la privacidad de mi contrato es la clave para mantenerme hasta los momentos. Por lo tanto, declinó la oferta amablemente mostrando dudas en seguida, Sun Hee leyendo la expresión que mantengo, frunce el ceño si estoy metida en algo extraño como para no desistir de su ofrecimiento. Señalo ágilmente el no molestarlo, simplemente me parece un abuso el depender de él incluso por ir al trabajo, lo cual no me parece, a lo cual en mi vida debo de aprender a hacer las cosas por mi misma. Sun Hee queda congelados unos segundo sin habla ante mi respuesta, seguidamente esboza una sonrisa incredula sosteniendome el hombro y haciendome caminar, esa es una respuesta muy trillada al igual de genérica, si esta ofreciendoce a llevarme es porque no tiene ningún problema en hacerlo, asi que debo de dejarlo ser y decirle simplemente la dirección.
Ah… estoy acabada.
Sin mas excusas rondando mi cabeza, soy introducida en el auto de Sun Hee para ser llevada a la empresa de entretenimiento, Binghit. No mentiré, rodee mucho antes de dar el sitio de donde tengo que ir, pensé hasta en dar uno cerca de la empresa para seguir después sola y tener el secreto bajo control, pero de inmediato se me venir el remordimiento de mentirle a mi compañero. Es un buen chico, ha sido el primero en acercarse y hablar conmigo en señal de la amistad, tambien conoce a Andrea y mi vida lejos de Corea, en resumidas cuentas, es con quien tengo mas confianza desde mi llegada a este pais, un gran amigo. No creo que diga algo al respecto de trabajar con Bangtan, menos el juzgarme, es decir, hoy estuvo todo el tiempo escuchandonos a las chicas y a mi hablar sobre ellos sin acotar nada, siendo otra persona nos tacharia de locas y poco realista, pero no, solo observo desde la distancia. Esta bien confiar en él. Mantenos una conversación tranquila sobre clases, tambien de las cosas absurdas de hacer la presidenta por sus cantantes favoritos, ella en verdad posee el poder de conseguir las entradas a los programas y conciertos, su actitud refinada debe de delatarla, pero sino me he percatado, proviene de una familia adinerada y bien acomodada, donde es hija unica siendo recompensada en caprichos todos sus esfuerzos. La verdad, ni me impresiona ese dato, realmente predecible pero considero que debajo de todas esas capas de dureza se esconde una buena chica, una que adora ayudar a sus verdaderas amigas. Sun Hee asiente a mi comentario, refuerza diciendo que muy rara vez ve a su familia, por lo que aquellas chicas locas por Bangtan forman parte importante de su vida, si ella decidió involucrarme es porque le parezco confiable y no una amenaza para su bias, claro, de conocerlo algún día. Rio secamente porque él no sabe la verdad, tambien al no ser nada gracioso, siento un poco de pena por los chicos al pesar de tener mucho amor por parte de Army, existe fans que realmente estan locos por ellos, no dudo sus razones al ser muy talentosos, pero el extremo es malo.
Me percato que estamos cerca de llegar, el bombillo se me prende al hacerlo parar a unos cuantas calles lejos de la empresa, veo una tienda de convivencia y le digo comprar algo para la tarde, es decir, seguramente no tendre tiempo ni de respirar y estaría de mas elegir unos bocadillos de ocurrir. Mi amigo asiente a mi comentario, creo que pasando por alto el nerviosismo brotando en mis venas, lo mas gracioso de todo es que aparca cerca del negocio y baja conmigo para acompañarme, guiñandome el ojo dice antojarse de un helado, además, librarse de él no sera tan fácil como lo estoy pensando. Cumplirá su deber hasta el final. ¡Agh! ¿Como puede ser tan cabezón? Maldiciendo mentalmente, camino a pasos calmados detrás de mi indecoroso compañero de clases, simplemente deseo mantenerlo lejos de todo pero insiste tanto…
— ¡Noona!
… en seguirme a donde trabajo, es decir, admito verme muy sospechosa al declinar su oferta, pero ¡No es para tanto!
— ¡Noona! ¡Vic Noona!
Al escuchar esa voz paro en seco sin girarme, los músculos del cuerpo se me paralizan por completo, porque en definitiva él no debería de estar aqui cerca. En teoría, ese chiquillo debería estar en la compañia preparándose para presentarse en ese dichoso programa, no correteando por Seúl.
— ¡Vic! — grita otro, uno que tambien esta en el lugar equivocado. — ¡Vic por aqui!
Entonces, finalmente, giro. Un remolino se aglomera en mi estomago cuando veo a tres chicos bastante conocidos, los cuales, dos de ellos poseen la misma edad mia y el último, teniendo una sonrisa ancha en los labios, mueve su mano a mi dirección. Antes de saltar de sus asientos ideando conspiraciones de si me he vuelto loca, no, no lo he hecho, al menos no aun, pero lo mas probable es que lo haga gracias al que estan sin sus cubre bocas. ¡Estos niños! Salgo corriendo olvidandome que estaba acompañada de Sun Hee, el cual seguramente debe de estar sientiendose confundido al ver a tres artistas, y llego hasta el menor de todos sujetando el gorro de su abrigo blanco grande de algodón cubriendolo. Él me mira sin poder creerlo, mientras sus hermanos mayores igualmente inresponsables, se quedan sin habla al mirarme.
— Ustedes si que no aprenden. — comento, girando mi mirada de uno al otro en menos de segundos. — no pueden salir solos de esa manera, tienen que tomar todas la prevenciones antes de hacerlo. ¿O antes no se han visto en un espejo?
— Vic, no es la forma en la que te imaginaba hoy saludandome. — menciona V haciendo un medio puchero. — un abrazo seria lo mas ideal en tu cultura, ¿me equivoco? Podrías practicarlo conmigo, no me molestaría.
— Deja de hablar tonterías, Tae. — le reprende rápidamente Jimin, medio fulminandolo con la mirada. — Lo sentimos mucho Vic, procuraremos tener de aqui en adelante cuidado. Lo prometo.
— Noona realmente es como una Noona. — hace un juego de palabras Jungkook, medio riendose de su ocurrencia, le miro mal porque realmente no tiene nada de gracioso. — Pero no pensamos en tener problemas, desde temprano no tenemos descanso, tambien queremos comer algo y en la mínima oportunidad, nos escapamos para comprar algo.
— ¿Qué hay de la cafetería de la compañia? — inquiero en modo interrogatorio.
— No vende ramen instantáneo. — lo defiende V, colocándose detrás de él y sostiendole de los hombros. — menos la soda que mas nos gusta.
— Pudieron mandar a alguien del Staff para comprarlos por ustedes. — les recuerdo, cruzandome de brazos y deduciendolo todo con tan solo mirar directamente a sus ojos. Conclusión, estan nerviosos. — ¿O tambien se les olvido eso?
— No podíamos hacer tal cosa, mas de abusar tanto de ustedes cuando estan tan estresados. — la voz de Tae suena tan inocente, delicada, pero detrás de eso se esconde un verdadero demonio. — simplemente quisimos aliviar un poco su pesadez.
— Noona, relajate. — me pide el menor, con un tono de voz algo reprochable. — nadie nos ha visto hasta ahora.
— Son… ¡Conoces a Bangtan! — un grito detrás de nosotros se manifiesta.
Ah… casi olvido a Sun Hee.
Giro asustada y medio fulminando con la mirada a mi compañero de clases, el cual esta totalmente pasmado de ver a tres de los siete integrantes del grupo del momento, V le susurra por lo bajo a los otros que me vio desde lejos conversando con este sujeto, queriendo demostrar el conocerlo. Respondo rápido a su dedusión, si, lo conozco perfectamente porque es mi compañero en la universidad, agradecería que se comportaran normalmente y no como los locos que realmente son, además, Sun Hee es un chico sumamente importante en mi mundo universitario, agregándole del único amigo real en tener. Dicho esto, percibo una gran energía negativa destilando de ellos, mas en un Jimin y Jungkook que han dejado de lado sus rostros relajados a unos contraídos, lo gracioso seria que Sun Hee lo ha captado y los imita de la misma manera. ¿Ah que rayos ocurre ahora? Mi amigo se acerca a pasos agigantados, teniendo una postura totalmente distinta a cualquier otra que he visto antes, como si estuviera molesto o incomodo, en realidad, es mas de lo primero.
— Bien, es inútil que lo siga escondiendo. — suspiro haciendome aun lado, señalando a los chicos. — Sun Hee, te presento a tres de Bangtan: Jimin, Tae Hyung y Jungkook. Chicos, el es Sun Hee, mi amigo de la Universidad. Desde hace tres meses trabajo en Binghit.
— ¡Noona son casi cuatro! — corrige el menor de todos, dando un paso y colocándose a mi lado.
— Tres y medio, para ser exactos. — lo imita Tae, colocándose al otro extremo.
— Desde ese entonces, somos muy buenos amigos. — catalogo Jimin, sosteniendo mis hombros y sonriendo en dirección de Sun Hee.
— Asi que… — rie mi compañero de clases, mirando con profundidad a los chicos. — aqui la razón del porqué dabas tantos rodeos al decir sobre tu trabajo, se trataba de Bangtan.
— Como son figuras públicas, mi deber es guardar su integridad fisica. — le informo con toda la responsabilidad en darseme. — pertenezco a su Staff.
— Esos suena muy interesante. — sostiene con énfasis la última palabra, cosa que me hace sentir un temblor ligero en los chicos, mas en Jimin que sostiene mis hombros. — como soy el único en conocer tu secreto, deberás confiar en mi de aqui en adelante. ¿De acuerdo?
— Claro… — susurro dudosa, porque la sonrisa brillante de mi amigo es rara. — estare contando contigo para resguardarme las espaldas.
— Sera todo un honor, Victoria.
Bien, frenemos aqui un poco la historia, porque primero y principal los chicos estan demaciado callados a mi alrededor, donde por casualidad, analizando su ubicación me siento custodiada por ellos. Segundo, Sun Hee los mira con picardía, como si tuviera un peldaño mas arriba de ellos en cualquier ámbito, si, es el signo del ganador en cualquier persona que conoce a alguien no tan agradable. Y tercero, las sensaciones de mi estómago no estan agradandome en lo mas mínimo, creo que la mal temperatura del ambiente le empezó a afectar, necesito ir a Binghit de inmediato, allí encontraré la paz.
— Creo que desde aqui me ire con ellos. — señalo a mis nuevos guardaespaldas. — aun tengo trabajo por hacer, te llamare luego Sun Hee.
— ¡Un gusto haberlo conocido! — hace un ligera reverencia Tae tomando la delantera, mientras me sostiene el antebrazo. ¿Qué hace? — espero volvernos a encontrar en un futuro cercano.
— Lo haremos. — responde.
— Hasta luego, señor compañero de Vic. — se despide Jimin.
— Tambien me fue un gusto conocerlo, Sun Hee hyung. — el tono de Jungkook es mucho mas rudo que sus mayores, ni decir de su mirada, congelaria a cualquiera. — nos vemos.
— Eso espero.
Sin mas, muevo mi mano en dirección a mi amigo, dejandome llevar por la demandante de Tae Hyung, casi han olvidado que venían escapado de las practicas para comer un bocadillo. Mamá ha dicho que soy muy lenta en estos casos, en un ejemplo, en la única oportunidad de conocer a Adrián, admití el gustarme demaciado pero estar jodida al ser correspondida. Aun así, mamá dijo el no haber visto ella eso, dandome a entender que algún punto de su mente yo igualmente le gustaba. En realidad no viene al caso esta historia, pero el punto de referencia es ser una total despistada en el instante de obviar las cosas evidentes de la vida, quizás en ese entonces no cruzaba por mi cabeza ser un objeto de querer en cualquier hombre, lo sigo sosteniendo con firmeza, pero lo que sucedio era predecible: choque de testosterona ante algo interesante para ellos. Jimin, en clara evidencia de mi teoría, refunfuñaba como un anciano senil, palabras intangibles para mi, V apretaba su agarre en mi antebrazo teniendo una expresión huraña en el rostro, en tanto el menor de todos, escondió su cara de mi en la gorra pero caminaba a pasos apresurados. ¿Qué diablos? ¡¿Qué coño de la madre les pasa?! Es decir, lo comprendería de Jungkook ante las insinuaciones de la otra vez, es mas, no debería de hacerlo porque solo me tomo del pelo, pero no debería de tener este atmósfera tan lugrube rodeandome. ¿Y donde queda Sun Hee? Ese comportamiento sarcástico, irónico y prepotente me hierbe igualmente las tripas, dando como consecuencia darle una reprimienda a los cuatro por idiotas. Asi que, estando escasos metros de la puerta delantera, deshago el agarre de Tae de un solo jalón, parandome en medio de la nada con varias miradas venidas desde el interior sobre nosotros.
Jimin es quien rompe filas preguntandome si algo ocurre, muy cinico de su parte hacerlo, siendo su comportamiento igual a un amargado de caverna, a lo que yo debería ser la del preguntar y no lo contrario. Suelto un suspiro contenido, escondiendo mi rostro entre mis manos restregandolo, no quiero iniciar una disputa, no quiero en lo mas mínimo pensar mal de ellos, sobre too, no voy a llegar a conclusiones sin antes tener pruebas. Es decir, me sujetare de toda la fuerza que pueda y saldre allí afuera como si nada ha ocurrido, una facilidad en pensarlo, pero difícil ponerlo en practica. Tomando otra bocanada de aire, miro a estos niñitos de brazos con expresiones preocupados en sus rostros, distintas a la mostradas hace unos minutos atrás estando Sun Hee frente de ellos. De acuerdo, tambien olvidare la reacción de su parte, olvidare todo y seguire adelante.
— Olvide comprar algo de comer. — me salgo por la tanjente, en pro de tener la calma rodeandome.
— ¡Oh vamos Noona! — exclama Jungkook, acercándose a mi y pasando uno de sus brazos por mis hombros. En otra perspectiva, estamos bastante cerca. — podrás comer con nosotros en la cafetería, hoy van a servir cosas deliciosas.
— No vengas con esas, jovencito. — al llamarlo asi, me suelta rápidamente y baja la mirada sonriendo como un chiquillo regañado. — esto no solamente va por ti, sino por los otros dos. ¿Piensan que olvidado su falta al salir de esa manera? Se han salvado de haberlos encontrado a tiempo.
— Y Jimin ya se disculpo por todos. — recalcó V con mucho cinismo.
— De todos, eres el mas descarado. — confieso y él suelta una risita incomoda. — sera mejor entrar, tenemos un camino largo por hoy.
Caminando por los pasillos, los muchachos me preguntan como ha transcurrido mi día, les relate sobre el organizado club de Army dentro de la Universidad, donde la presidenta del consejo de estudiantes es quien lo dirige, al pesar de ser una mujer bastante ruda demuestra un cariño entero por Bangtan, mas aun por Jungkook, que haciendo una de las mias para no admitir trabajar con ellos, mencione a J-hope como mi bias. Ah, mejor no decirlo, el celoso igual a un gato de V, empezó a imitar a un felino restregandose con mi brazo regañandome por no decir que era él mi favorito, en cambio Jimin, soltó en carcajadas porque dedujo mi temor en la presidenta de llegar a mencionar algo de Jungkookie, aunque haciendo un paréntesis, esa chica realmente esta loca por el Maknae, mejor tenerla de aliada en lugar de enemiga. Dándole un codazo en uno de los costados, V alza sus cejas en dirección del menor hablando de tener una fan tenaz, dispuesta a meter el fuego por él, eso si era todo un logro. En parte del chico, solo recibió una sonrisa incómoda y rápidamente bajar la cabeza, de cierta forma lo encontraba adorable al no sostener la presión de tener fans amandolos. ¡Ellos se lo merecen! He visto desde cerca lo duro que trabajan, las cosas de sacrificar para poder tener todo a tiempo y complacer a Army, una recompensa no estaría de mas. Siguiendo con el relato, Jimin menciona que alguien va a estar realmente feliz de escuchar ser el favorito de un miembro del Staff, tampoco es que lo hice a posta, simplemente lo primero en venirse a mi cabeza fue la canción de J-hope a mi cabeza, la de MAMA y se obtuvo ese resultado. Entonces, Tae respondiendo a ello, me mando a terminar de escuchar el disco completo e idear mis conclusiones de nuevo, asi estaría mas segura. Sin embargo, ya tenia una decisión en la mente aun evitando escuchar el álbum, porque desde la primera vez de escuchar a Bangtan, la voz de Jungkook me toco el alma haciéndola sonar únicamente para él. Eso no quiere decir gustarme los demás, en cuento lo contrario de ello, porque sus posiciones en Bangtan son tan únicas y perfectas que los hace únicos. Ellos son un grupo completo.
En realidad, de pensarlo con cabeza fría, debería decir no tener un favorito definido, es decir, cada miembro son un órgano primordial en la formación del grupo, sin uno de ellos jama sería lo mismo. Por lo tanto, frenando los argumentos de V, sonrio declarandome fan de ellos sin ponerle especial atención a uno solo, porque los siete son mis especiales amigos y no pienso cambiarlos por ningún otra cosa. Como si fuese un fantasma, J-hope aparece de la nada gritando y dando plegarias de alegría al cielo, al mismo tiempo de abrazarme con fuerza, él tambien sostiene mi teoría, necesitamos seguir siendo los mejor amigos hasta siempre. Separandome de él al instante, Suga aclara que en la psicología dice la persona siempre inclinarse a un lado de la balanza, no en ambos. ¿Me daba la explicación? No, no es necesaria, ya la conozco. Que tengo un solo favorito. Entonces, Jin utilizando su galanteria única, saca de la nada una extendiendola, es obvio que tengo un bias, el cual, comienza con una “J” en su inicial. Riendose extridosamente como únicamente puede hacerlo el Maknae de Bangtan, señala el estar en lo cierto, su Noona tiene un favorito que empieza por “J” llegando directamente hasta él, ya saben, por llamarse Jungkook. Sin embargo, rompiendo el momento y antes de la vena del hyung de todos reventar, V se involucra apuntando a Jimin, porque tambien comienza con “J” y podria patrocinar la contienda. A los segundos, esto se convierte en una bantalla campal patrocinado por unos niños revoltosos y no artistas profesionales, ya me he acostumbrado a verlos hacerlo todo el tiempo.
— ¿Opinión al respecto? — pregunta Suga cruzado de brazos colocándose a mi lado.
— Es tu culpa. — le lanzó la pelota, frunciendo el ceño. — por mencionar lo del único favorito que tengo entre ustedes, cosa en ser totalmente falso.
— ¿Lo negaras? — inquiere con suma intencidad.
— Por supuesto. — contesto a la defensiva. — Me agrandan todos en partes iguales, incluso cuando me regañas, me sigues agradando.
— Eres rara. — dice riendose ante mi dedusión compleja.
— Lo se, me lo dicen todo el tiempo.
Yoongi suelta una risita por lo bajo que esconde casi completamente sus ojos, un calido sentimiento se aloja en mi estómago cada vez que lo veo haciéndolo, siendo el integrante mas reservado de Bangtan es inusual verlo de esta forma, además de ser sublimemente adorable. Dicen que cuando una persona retraida sonrie es como ver el amanecer, increíblemente grandioso y encantador, Suga en si es igual a un niño al hacerlo y seguramente toda Army cae ante sus pies por la vista. No me extraña que lo amen tanto. El ruido cesa de la nada, igualmente Yoongi vuelve a su estado original, no es para menos pues el patrocinador de ellos, quien hizo que todo esto se volviera realidad esta frente de nosotros, junto a Hyun y la jefa del Staff. No puedo volverme tan rigida como una barra de mental, al pesar de ser un hombre accesible y abierto en muchas entrevistas, es mi real jefe, debiendole respeto. Tragando saliva, me hago a un lado parandome tan recta como el cuerpo me lo permite, el Director examina cada una de las conductas de los integrantes y da una hojeada a donde me encuentro, no hace especial mención o algo, de mantiene en silencio hasta que casi el final del pasillo se detiene a darles la cara, aclarando su garganta listo para hablar.
— Hoy, debemos seguir dando lo mejor de todos. — menciona con una voz fuerte y clara, ni suena demandante o forzada, simplemente seria. — recuerden dejarlo en el escenario sus esfuerzos y complacer a Army, ellos lo esperan todo de ustedes. No los decepcionen.
— ¡Si! — responden todos organizados.
— Bien, vayan a arreglarse. Los maquillistas los esperan. — gira asintiendo las palabras de sus artistas. — Otra cosa, rompanse una pierna, Bangtan.
El Director sonriendo sigue su camino por el pasillo, quedo mirando su silueta hasta desaparecer al fondo, la jefa me da un empujón que me devuelve a la realidad. Mi siguiente trabajo es guiar a los chicos a los camerinos, estamos sobre el tiempo para estar listos en el evento, debemos de apresurarnos. Asintiendo, doy un palmadas al aire despertando a los chicos de su ensueño, llego el momento de brillar. ¿Qué puedo decir de la preparación de Bangtan para un evento? Ah, por supuesto, agotadora. No paran de moverse de un lugar a otro en búsqueda de cosas, si la crema hidratante para no lastimar su piel, el maquillaje especial que no causa alergia en el Maknae, el labial que mantiene los labios de Jimin sedosos, la laca que aplaca el cabello de J-hope… ¡Agh! ¡Los cuidan mas que una mujer! Ni tengo tantos rituales para salir de casa, simplemente escojo una ropa al azar, un perfume que no me de alergia y lista para la nueva contienda, es decir, odio el maquillaje y utilizarlo solamente seria en eventos especiales. Aguarden, sé que como chica tendría el usuarlo amenudo, eso lo dice Andrea a menudo, ella si lo emplea pero soy clase aparte, considero mas importante el llegar a tiempo a los lugares que perderlo pintandome. En fin, estoy chicos viven de mantener su rostro impecable, el estar guapos para las cámaras es su prioridad, por lo que es natural encontrarse bajo cosméticos, puedo manerjarlo o al menos costumbrarme. Lo consolable, es que sé el resultado satisfacerme completamente, cosa en realmente hacerlo, pues a la mínima oportunidad de verlos en la piel de los verdaderos Bangtan mi mandíbula se cae al suelo. ¡Valgame dios! He tenido varias oportunidades de verlos vestidos en pro de presentarse en programas, pero jamas tan esplendorosos como para esta noche, decir que estan guapos se ha quedado corto, porque en definición, se encuentran radiantes, magníficos y enteramente increíbles. ¿Qué demonios? ¡Me rindo a sus pies y ya esta! Jin leyendo mis pensamientos, ríe lo mas elegante que puede escondiendo detrás de su mano y dandome una mirada suave, debió de quedar encantador como para noquearme de esa manera, como he tenido pocas ocasiones de ayudar directamente, no he tenido la oportunidad de ver la magia detrás de convertirlos en guapos. Bueno, él siempre lo son, simplemente le dan un empujón para resaltar mas su belleza.
J-hope da un salto hacia adelante dandome palmaditas en la cabeza, noto como su camiseta blanca debajo de su saco negro le queda increíble, ni mencionar su cabello champán bien peinado al puro estilo moderno de las estrellas, le quita el aliento a cualquier chica. ¡Demonios! Soy humana, una muy débil que ante los hombres bellos se le van las luces, las tonos oscuros, e inclusive la fuerza en las piernas. Resumiendo palabras, se le va todo. J-hope me da palmaditas en la cabeza suaves diciendome salirse con su cometido, atrapar las ilusiones de una dulce jovencita de mirada clara, pero alma tan inocente como la sonrisa de un bebé, quizás con un poco de suerte logre seguir sosteniendo ser su favorito mas tiempo. Objetando en contra de ese opinión, V señala a su hyung siendo muy egoísta, porque no solo ha capturado la atención de mi, tambien lo ha hecho él y darse por vencido no se encuentra en sus planes. Antes de tener una disputa, Nam aparece separando a sus integrantes con una enorme sonrisa adornandolo, no es momento para disputas, pueden tenerla si desean mas tarde pero existe un evento al que asistir y no esperara por ellos. Calmandolos, guiña uno de sus ojos hacia mi diciendo adelantarse hacia la furgoneta que los llevara a la televisora, si existe algo en caracterizarse es en llegar siempre a tiempo, ni muy temprano o tarde, simplemente en el momento justo. Suga sacudiendo su saco igualmente oscuro, le da la razón a su líder y mandando a apresurarse un poco, sus mánagers se estan volviendo algo locos por la tardanza, ya tendrán mas tiempo de hablar en el camino al evento. Parpadeo confusa al verlo decir eso, creo que se refiere a ellos, no es como si pudiera romper el protocolo y ir con ellos. ¡Como si esas cosas pasaran!
— ¡Vamos! ¡Vamos Victoria! — la jefa sale sosteniendo una carpeta en sus manos, moviendo a todos a sus puestos. — Lleva a los chicos hasta la camioneta, los mánagers los estan esperando en la entrada.
— De acuerdo. — asiento, dando una vez mas palmadas y acomodandome detrás de ellos. — en seguida lo hare.
— ¡Cuento contigo!
Moviendome con rápidez, mando a Bangtan a apresurarse para ir al dichoso autobús, no quiero que lleguen tarde o mucho menos, simplemente el cumplir sus responsabilidad. Nam comprende a la perfección, comienza a caminar rápidamente hasta la salida con los demás integrantes, aunque a mi me sigue faltando uno de ellos, hablo del menor de todos. Frunciendo el ceño, le pido adelantarse en tanto hallo con él, lo cual no es muy difícil de hacerlo ya que se encontraba acomodando su cabello, haciendo una leve reverencia a las responsables de tenerlo listo, me excuso con ellas sosteniendolo de la mano llevandomelo rápidamente. Es sorpresivo que el chico no resongue, simplemente se mantiene callado a mi alrededor en tanto salimos al pasillo con toda esa gente apresurada, es extraño que nadie igualmente comente algo de mi comportamiento con una estrella de renombre en esta empresa, simplemente siguen en lo suyo. Igualmente existe algo, algo que no puedo evitar pensar en fastidiarme, se trata de ese conquilleo extraño pegando mi piel al tener a este chiquillo a mi lado. ¡Oh! ¡Por favor! Pensé que esa etapa la superamos, quedo en el pasado desde el instante de insinuarse algo, pero veo que mi estropeada mente se niega a entrar en razón. Es decir, si, este niño se ve guapo, sumamente guapo, su piel aunque este cubierta mayormente por comesticos es hermosa, su ojos se ven enormes, como dos joyas oscuras que esperan ser descubiertas o extraídas por un famoso investigador. Su cabello castaño claro, con ese mechón rosaseo fue peinado elegantemente, distinto al estilo urbano que me he estado acostumbrada a ver, dándole un aspecto mas maduro y en desnivel a su edad, combinado a ese actuando discreto pero provocador, creo que la tendencia de Bangtan el día de hoy son los colores oscuros, porque sin excusar a ningún lo usan. ¿Y podemos hablar de la fragancia que usa? Desapercibida, discreta pero con el toque masculino en el aire, colandose en mis sentidos y adormeciendolos. Aquel dolor en mi pecho que tenia meses atrás de incremento, dificulta mi respirar, la forma de razonar y pensar, simplemente la imagen de este apuesto joven la inundó por completo y temo que no tenga fuerzas para frenarlo, menos manejarlo. Estoy… estoy atrapada.
Saliendo a la fria noche, el viento golpea mis mejillas con fuerza dando a entender que no del todo el invierno se ha ido, alzo mi mirada al cielo que medio nublado se encuentra, dando mas o menos una señal de como estoy en estos momentos. Confundida y desatabilizada en todos los sentidos. ¡Por favor! No soy una chiquilla, menos una niña que puede ser deslumbrada fácilmente, he tenido lo suficiente de este tipo de cosas para declararme inmune, pero, aun asi, cuando miro a este hombre todo mis muros de contención de caen y todo pierde sentido. El clima, las nubes rodeando la luna y el hecho de ser menor a mi por dos años, es como si nada importara ya y como tonta que soy caigo. ¿Qué diablos me esta haciendo?
— ¿Noona? — me llama soltando mi mano, dejando de estar detrás de mi y colocándose al frente. Su magnifico rostro esta mirandome. — ¿Ocurre algo?
Si… los glaciares de mi corazón han comenzado a derretirse.
— En realidad, he estado cuestinandome muchas cosas. — le digo sincera, moviendo mi cabeza hacia los lados con una sonrisa incredula en mis labios. El Maknae no comprende nada. — por ejemplo, si la diferencia entre tu y yo no es mas que una excusa de mi mente para mantenerme alejada de ti, o solo… nunca ha existido.
— ¿Qué quieres decir? — da un paso hacia adelante, sosteniendo mis hombros con fuerza y mirandome con seriedad. — Noona, explicame exactamente lo que acabas de decir.
— De todos… — susurro ahogada, intoxicada de su olor, de su proximidad, de su presencia… ¡De su todo! — eres el que mas me confunde, quien tiene un paso mas adelante y quiere conseguirlo a como de lugar sus objetivos. Posees pasión, entrega, dedicación y la fuerza mas arrolladora de todas. Me conmueves, me mueves y tienes optines una ligera habilidad en mi, una que hasta ahora trato de descifrar.
— ¿Y no podria descubrirla junto a ti? — me dice, subiendo sus manos como si fueran arañas hasta mi cuello, donde me hacen cosquillas y piquetes pequeños semejantes a una hormiga. — ¿Te resulta imposible hacerlo?
— Me resulta es aterrador. — finalmente se lo digo, a lo que el chico abre los ojos impresionado sin saber entenderlo. — aun existe muchas cosas que no conoces de mi, Jungkook, cosas que al hacerlas podrían cambiar tu opinión sobre mi.
— ¿Y crees que pueda cambiar lo que siento por ti? — inquirio a la defensiva, haciendome temblar ante la insinuación certera y directa. — Entonces nos encontramos en las mismas tablas, Victoria Noona, aun desconoces muchas cosas de mi porque no puede haber nada en el mundo que me aleje de ti, ni mucho menos impedimento para poder sellar los pretextos creados por tu mente. Sabes, soy hostinado y un mal perdedor.
— No te comprendo, digo, soy de otro pais, de otro continente. — comento, dando un paso hacia atrás, caminando en circulos en tanto siento su mirada sobre mi. — ¡Mayor que tu por dos años! ¿Qué podria encontrar emocionante un joven apuesto como tu en mi? No tengo nada extraordinario, ni siquiera soy bonita. En cambio tu… tu lo tienes todo en este mundo, fama, admiradores, amigos que te aprecian… no entro para nada en tu mapa.
— Si que lo haces. — dice deteniendo mi caminar, sosteniendo mi rostro entre sus calidas manos y derritiendo por completo mis piernas, mis pensamientos y la coordinación para caminar. — si que tienes un espacio en mi mapa, uno que no puede ser ocupado por nadie mas, solo por ti. Noona, creo que no te has mirado mucho en el espejo pero, eres hermosa, encantadora e increíblemente bella. ¿Acaso no lo has notado? Por donde pasas todo el mundo voltea a mirarte, porque les tiene sin cuidado si eres extranjera o no, solo la real belleza que posees tanto como fisica y espiritual. Estas herrando en tenerlo todo, no, aun no lo tengo, me faltas tu. Y encontrarte sera un camino bastante empinado, pero no me rendire, no hasta rescatarte.
— Es… es ridículo. — bajo la mirada abrumada de la intencidad de como me mira, sus oscuros ojos me detallan con precisión, en señal propia de no abandonarme nunca. — yo…
— Deja de poner trabas entre nosotros, Noona. — me reprende, colocando su pulgar en mi mentón y obligandome a mirarlo directamente a los ojos. — Porque lo de la edad es una excusa muy barata, mis padres se llevan años de diferencia, siendo la mayor de ellos mi mamá. ¿Acaso crees que ellos se rindieron ante eso? No, no lo hicieron. Siguieron adelante, porque cuando te gusta algo de verdad, lo demás no importa.
Ah… maldición, esto no es bueno, repito, no es en lo mas mínimo bueno porque esos posos sin fondo de este chiquillo me estan consumiendo viva, si de por si habría dado rienda suelta a mi lengua haciéndole saber cosas innecesarias, tenerlo a escasos centimentros de mi no ayudaba mucho. Me sentía como una presa fresca en medio de la carretera, herida por causa del disparo de un cazador, astuto, audaz y en la perspectiva de recrobar su recompensa del día. Si permitía a este niño romper la barrera y llegar hasta mi todo acabaría, mis esfuerzos, mis ganas de tenerme cuerda y olvidar este tipo de temas pero ocurría el ser débil, el no entender porque cada vez de verlo todo perdía el sentido de las cosas. Incluso ahora, manteniendolo muy junto a mi, con sus agraciado rostro casi rosando el mio, sus enormes ojos oscuros detallandome, mirandome con intencidad y llegando a un punto de peligro absoluto, lograba volver a mi encierro. Es imposible, para mi es imposible tachar lo incorrecto de lo correcto, no teniendo el calido aliento de Jungkook chocando mi piel. ¿Acaso esto terminara? Pienso con cautela ¿Si sedo a la tentación culminará la locura? Puede, puede que probando un poco de mis deseos ocultos descubra que estoy errada, el estar encaprichandome con alguien prohibido, que de seguirle el juego terminare herida, no solo yo, tambien él y sigo queriendo protegerlo de mi verdadera personalidad.
— Noona, por favor te lo pido. — su mano llega a mi rostro acunandolo, sosteniendolo con delicadeza mientras suelta un suspiro y se inclina mas hacia mi. — no pongas ese rostro con nadie mas, no se lo muestres a nadie mas que yo. Quiero tener ese privilegio por siempre.
— No vayas hacer algo que luego te puedas arrepentir. — susurro, entrecerrando los ojos por inercia.
— Contigo, seria incapaz de sentir algo como el arrepentimiento.
Entonces, finalmente, cierro los ojos por completo sintiendo como la berrecha se minimiza en nada. El aire que tenia acumulado en los pulmones se libera por mi nariz, mientras que mis sentidos se ponen alerta en tanto este suceso pasa, por ejemplo, el ruido de los insectos se escucha claro a mi izquierda, algunos autos cruzan a toda velocidad a unas cuantas calles lejos de aqui y el frio desaparece por completo. La dulce fragancia de la noche inunda por todo el lugar, las flores parecen tener su participación primordial donde algunos pájaros nocturnos estan atentos, con aleteos escandalosos buscan el dulce néctar de su estambre para saciar su hambre. Los búhos, que muy rara vez encuentran en una ciudad ruidosa como Seul, se mantienen pendientes de una presa fácil al rededor de sus enormes ojos, al igual de no serle indiferente los acontecimientos ocurriendo en ese instante. Es cierto, si estoy tan atenta a estos detalles me es igualmente imposible, tener en cuenta que una estrella del K-pop me mantiene entre sus brazos apricionada, robandome cada particula de oxigeno y de razonamiento de mi cerebro, del mismo modo, como es que no lo detengo y le dejó seguir con esto. La verdad, no lo se, aunque si tengo presente algo, he sido envenenada y ese potencial tóxico tiene presencia de hombre con cara de niño inocente. Lo supe, desde el inicio lo supe, que esa manera de mirarme no era la de un chiquillo, sino de un cazador letal y feroz que término por deborarme. ¿Lo peor? He permitido hacerlo.
Siento una de sus manos en mi cintura sujetandome fuerte, como si pudiera huir en cualquier momento de él, la otra en mi rostro acariciandolo con cautela y delicadeza, tal cual a ser un objeto de alta peligrosidad de quebrarse. Por otro lado, me aferro a su pecho con fuerza encontrandolo firme, caliente y bajando de una forma pausada, calmada al pesar de estar arriesgandolo todo en esos instantes, pero eso no es lo increible, porque mi estómago es un nido de mariposas volando en todas direcciones sin rumbo fijo, convirtiendo mi dolor es cosquillas, y las cosquillas en sensaciones que jamas había tenido antes. Además, hablemos de mi corazón, uno de los organos mas traicioneros de todos, claro que si, porque esta latiendo como loco a la par de estar muy a gusto de lo que pasa. Vamos, si fuese por él, que el niño jamas se detenga y siga con su buena maestría de besos. ¿Oh? ¿Y qué esperaban? ¿Un estudio de como dar respiración boca a boca? No, nada que ver señores, estoy cruzando la linea al dejar que el menor de toda Bangtan me bese como si no hubiese mañana, como si declaran el fin del mundo, y sobre todo, como si eso no significara algo importante para mi. Porque voy a dejarlo muy claro desde el inicio, este es mi primer beso claramente concensuado, jamas he tenido uno que valga la pena contar, sumandole la insperiencia en tener cero parejas, me deja en total confusión. Porque, ojo, este chiquillo no lo esta haciendo en lo mas mínimo mal, dandome a entender el no ser la primera vez de hacerlo. El hecho de que este jugando conmigo me da rabia, es decir, es un ídolo de la musica coreana, podria estar con quien quiera y en el momento que quiera, el demostrarme tener experiencia es una clara evidencia de haber tenido novia y no ser la primera en tenerlo entre mis brazos. ¡¿Pero que rayos?! No estoy celosa de alguien a quien ni conozco, solamente… solamente estoy tratando de lidiar con lo que siento en esos momentos, de lo que esta haciendo este chiquillo y lo que pueda ocurrir en el futuro. Donde, sinceramente, no lo se.
— Esto… — susurra ahogado, liberandome al no tener mas oxigeno en sus pulmones. — debe de ser que estoy dormido, si, aun sigo durmiendo.
— Aguarda. — lo detengo de volver a sellar mis labios, me mira sin poder comprender porque no lo dejo hacerlo. — no puedes seguir con esto Jungkook, esta… esta mal.
— No volvamos al inicio, por favor. — me susurra con suplica.
— Ni siquiera existe uno, no entre nosotros. — confieso, él abre los ojos con desconcierto no esperando seguramente algo de esto de mi parte. — Te lo dije una vez y lo volveré hacer, estoy cansada de este tipo de temas y ilusionarme a lo tonto. No, renunció a ser una mas del montón, no cuando… cuando…
— ¿Vas a decirme que no sentiste lo mismo que yo senti? — pidió saber sosteniendo mis dos manos con fuerza. — ¿Qué todo tu mundo se movió con fuerza? ¿Qué todo exploto en millones de fragmentos de materia? ¿Lo negaras?
Ah, esto no es bueno, porque estuve mas pendiente de mi alrededor que de si me sentía a gusto o no. En realidad, estaba era nerviosa hasta los huesos, pero no quiero reconocerlo, no en alguien como este niño.
— Este… — trago saliva con fuerza, mirando al suelo teniendo las mejillas coloradas de vergüenza. — fue mi primer beso.
Jungkook ante mi declaración se queda de piedra, como si no pudiera creerlo en lo mas mínimo, baja su rostro medio cubriendolo con una de sus mano pero es imposible pasar por alto su evidente sonrojo. ¡Ah demonios! Quiero desaparecer, ser tragada por la tierra y jamas liberada, esto es demaciado vergonzoso para soportarlo, porque una joven de venti y tantos años nunca había sido besada hasta ahora, cuando un apuesto joven menor a ella por dos años se atrevió hacerlo, romper las barreras cultural y arriesgarse por todo. Aunque, si les digo algo, esto no significa que cambie de opinión o algo, sigo teniendo el mismo pensamiento y donde acceder a la tentación me convirtió en algo mucho peor, porque es evidente, necesito saber si es real, de que un chico fue capaz de hacerlo.
— Noona, esto esta mal… — dijo mirandome de la misma forma que lo hace siempre, provocandome sentirme desprotegida. — muy mal porque me siento especial, además de feliz. Yo… yo… quiero besarte de nuevo.
— ¿Qué? — exclame mas roja a un tomate, poniendo mis manos sobre su pecho y escuchando el movimiento de la sangre con mas velocidad. — ¡Ni se te ocurra hacerlo! Solo… solo ha sido un descuido, nada mas, no… no volverá a suceder… ¿Has entendido?
— No lo creo. — comenta atrapando mis manos y empujandome contra su cuerpo, su sonrisa de niño se convierte en algo peligroso, quemandome por completo. Ya estoy cautiva, imposible de liberarme. — logre romper una barrera, Noona, lo hare con la otra. Veraz que llegaré hasta a ti.
Antes de poder reclamarle algo, la jefa aparece detrás de nosotros pidiendo movernos, ya que se hace tarde, sorpresivamente no hace pregunta alguna del porque estábamos en esa posición, simplemente se adapta al intinerario del día de hoy. Soltandome de inmediato del Maknae, hago una reverencia de disculpa ocupando mi lugar con los otros miembros del Staff, porque en estos momentos no estoy centrada en mis sentidos. Todo lo que cruza en mi mente es aquel beso con el menor de todo el grupo, la manera posesiva de sujetarme, su aliento chocando con mi piel, como robo mi aliento sin poder prohibirlo y la demanda de felicidad de poder ser el primer hacerlo. ¡No! ¿Como demonios voy a mirarlo nuevamente a los ojos? ¡¿Como demonios hacerlo?! Bien, primero debo calmarme, mantenerme lo suficiente para volver en si y el encierro correspondiente. Mientras a Jungkook se lo lleva la jefa en dirección del auto que lo espera, soy guiada a otro donde mayormente lo ocupara miembros del vestuario, maquillaje y coreógrafos, ni idea que ellos se mantengan aqui pero me es de ayuda. Tomo asiento junto a la jefa de vestuario que es una buena amiga, ella de inmediato se percata de mi estado de animo euforico, porque esta me muevo de un lado a otro buscando ocultar mi sonrojo, sin exito. ¡Santo cielos! Army va a matarme, de haber existido cámaras alrededor mi vida fuera un caos, cosa no tan alejada de la realidad, porque he besado a una estrella del K-pop, no en la mejilla, no en la frente u otra zona inocente, sino en los labios y se sintio bien. ¡Agh! Mierda, no creo poder mas con esto, fui quien permitió esta barbaridad y escapar sería imposible. Aunque, al menos, necesito encontrar la solución a todo esto. Escondo mi acalorado rostro entre mis rodillas, si, subí las piernas sobre el sillón y estoy tratando de escapar de toda la realidad aplastante. La jefa de vestuario coloca una de sus calidad manos sobre mi espalda dando suaves masajes, no me pregunta mas sobre mi estato, simplemente me consuela de todo va a resultar bien, que nada malo va a ocurrir y los problemas terminaran solucionandose. Aunque, en realidad, creo que apenas acaban de comenzar.
Llegamos a donde se va a realizar el evento, como soy miembro del Staff me entregan un chaleco azul con unas iniciales y una gorra negra, sostengo mi cabello en una cola e inmediatamente salgo de la camioneta siguiendo a los demás. Aun no estoy totalmente calmada, pero el trabajo no es algo que vaya a esperar por mi, dando como resultado el ayudar a bajar el equipaje que van a utilizar los chicos durante las dos presentaciones a dar. Diablos, son los hombres mejor cuidado a las mujeres, aunque de igual manera, las estrellas chicas del K-pop no deben de quedarse atrás. Puedo no aparentarlo, pero soy fanática de T-ara, esas mujeres crean musica para mover el bote de verdad, me encantan sus coreografías y la manera de cantar. Nunca he aprendido los nombres de cada una, pero si sus canciones mas emblemáticas, es una lastima que estén en disputas en estos momentos, de lo contrario, le pediría a Nam por si conoce alguna, tener la oportunidad de verlas. Otras son Girl Generation, ellas son la leyenda entre las leyendas, ni mencionar de DBSK o SS5101, ellos emocionaban mi corazón al máximo. En pocas palabras, no soy ninguna jovencita en el arte del K-pop. Caminando por los pasillos de este sitio, noto como varias personas corren de un lugar a otro con prisa, algunos llevan cosas en su manos, uno llevaba una prenda de lentejuelas y otro una falda, deben pertenecer a miembros del Staff de algún grupo de chicas. Sin mas preambulos, entro a la puerta que señala ser de BTS, la verdad, no quiero entrar, pero no tengo de otra. Al hacerlo sorpresivamente lo encuentro solo con miembros del Staff, incluso la jefa y Hyun estan aqui acomodando todo, suelto un suspiro acomodando el equipaje exactamente donde me mandan ha hacerlo y de inmediato, voy por mas al auto que se encuentra afuera.
— Aguarda, Vic. — me detiene Hyun, extendiendome algo de plástico entre sus manos. — había olvidado entregarte tu carnet, con esto en cualquier evento de esta índole te dejaran entrar y salir con normalidad.
— Gracias. — lo sostengo, dando una reverencia de cortesía. — lo llevare de ahora en adelante puesto.
— Ve y sigue con tu trabajo.
— ¡Aguarda Vic! — otra voz, la de a jefa de vestuario viene hacia mi con rapidez. — ¿Vas a la camioneta?
— Si. — respondo, Hyun mueve su mano despidiendose y abandonando el circulo. — ¿Necesita que traiga algo por usted?
— Si, en mi asiento deje mi quit de costura. — señala dando unas risitas nerviosas. — se que estas ocupada ya trayendo todo lo del equipaje, pero en verdad lo necesito por si se presenta alguna eventualidad.
— No se preocupe, jefa Yang. — sonrio restandole importancia. — lo traere aquí para usted.
— Cuento contigo.
Saliendo de la habitación, camino con prisa por los pasillos percatandome de haber cada vez mas gente, incluso transportan cajas enormes negras entre varios, no pregunto que serán porque lo mas seguro es de tratarse de sonido. Agilizo mis pasos evitando chocar con alguien, este programa para ser de gran escala porque todo el mundo esta poniendo de su parte para hacerlo funcionar, no hago pregunta sobre los chicos, de hecho son los últimos en realmente querer ver. Llego a la camioneta sin contratiempos, busco el quit que solicitaba y el último equipaje bajo mis ordenes este si es algo pesado, aunque no me dejo debilitar ante nadie y como puedo sigo adelante. Mis pensamientos comienzan y finalizan en ms acciones, si definitivamente hice lo correcto o no, si mis instintos fueron los que llevaron las riendas de la situación o no, sobre todo, si ha valido la pena arriesgarme para saber que escondo o no. De todas maneras, mantengo presente el sentir caminar encima de una nube color rosa, combinado con pisar las brasas del mismo infierno. ¡Santo cielos! Me bese con un chico, quien no es cualquiera, sino pertenece a Bangtan y es el menor de todos ellos, he sucumbido ante la debilidad de la carne exponiendome a una situación color de hormiga. ¿Qué sigue ahora? ¿Qué exactamente prosigue? No se si le quedo claro no cambiar mi forma de pensar, ese beso no significa el hacernos parejas o algo parecido, no cuando ni tengo idea de que siento por él. ¡Agh! Debí de detenerlo teniendo la mínima oportunidad, no dejarlo seguir con sus instintos y caprichos de chiquillo, porque cuando menos lo espere estará corriendo detras de otra chica, una de acuerdo a su edad y gustos preferenciales. Con esos pensamientos, entro nuevamente al salón de preparación de Bangtan.
La jefa Yang se encuentra clasificando los vestuarios a usar los chicos, al verme alza su mano buscando llamar mi atención, sonrio de medio lado caminando hacia ella mientras detrás mio, una vocesilla de hada se escucha. No giro para ver de quien se trata hasta que llego donde esta la jefa Yang, ella aparentemente reconociendo a la causante de la voz, frunce el ceño con amargura contenida, dando un golpe a la verdadera mujer en ser. Girando presa de mi curiosidad, me topo con una jovencita chica de vestimentas coloridas: pantaloncillos cortos color café, camiseta de dibujitos helados turquesa muy pegada, medias altas hasta los muslos y tacones negros. Su piel es blanca, tan delicada como una flor, ojos soltones con contactos de color azul, maquillaje bien realizado y cabello rubio liso hasta mas abajo de los hombros. En conclusión, vieras por donde la vieras era hermosa, pero no bien recibida por los miembros del Staff, ya que todos al menor momento de verla ignoraron mirarla y frunciendo el ceño, siguieron en lo suyo. La chica mira de un sitio a otro buscando algo, me parece algo curioso su comportamiento extraño y que nadie le diga algo, estoy a punto de acercarme a ella hasta la llegada de Bangtan a la sala acelerando de inmediato el pulso. Retrocedo bajando la cabeza roja como tomate, buscando hacer cualquier cosa menos enfocarme en Jungkook que es el último en entrar a la sala, donde es precisamente el instante de todo descontrolarse y perder el sentido. En esta ocasión no es para bien, sino para mal.
— ¡Por fin logro hallar contigo! — le reclama la hermosa chica al menor de todos, provocandole mas desagrado a los demás. ¿Pero quien es ella? — al pesar de haber caminado alla fuera uno atrás del otro, jamas volteaste a mirarme.
— Young Mi, pensé que nunca me cruzaría tu desagradable figura frente de mis puros ojos. — interviene Tae, dando un paso al frente y cubriendo al Maknae. — ¿A que debemos tu indencorosa visita?
— Pierdete. — frunce el ceño la jovencita, molestandose. — que contigo no deseo hablar.
— Pero vienes a perturbarnos el festival, niña presumida. — esta ocasión Jimin habla, dejando su habitual forma de expresarse. — mejor pierdete tu.
— ¿Aun sigues metiendo las narices donde no te llaman, Park Jimin? — suelta un bufido, colocando una mano en su cintura y señalandolo con altaneria. — ¿Por qué no te buscas una vida propia?
Aguarden, aguarden, aguarden solo un segundo ¿Quien es esta chica tan maleducada? No puede venir simplemente a insultar a los mienbros de Bangtan porque lo desea, menos exigir ser atendida por el menor de todos si él no desea hacerlo. Una lastima, una real lastima porque en apariencia es muy bonita, como una muñeca de porcelana, pero en personalidad, es un demonio completo. Doy un paso hacia adelante, caminando hasta donde estan los chicos como si fuese este mi problema, Suga abre sus ojos con asombro sujetandome del brazo, deteniendo de hacer una locura, en estos momentos no valdrá hacerme la valiente, menos con esa chica. Sin embargo, deshago el agarre rápidamente diciéndole quedarme de brazos mientras insultan a mis amigos, no es lo mio, menos si estos han sido realmente buenos conmigo.
— Chicos, creo que sera mejor calmarnos. — pide Nam, colocándose en medio de la disputa. — rebajarnos a su nivel no solucionara nada. Solo empeorara las cosas.
— No trates de utilizar esa psicología barata comingo, Nam Joon. — le pide la molesta mujer, alzando su mentón y mirandolo lasivamente. — que jamas va a funcionar. Tu sabes claramente lo que quiero, por lo tanto, dejen de tratar a Jungkook como si fuese un chiquillo. Él y yo tenemos cosas por hablar.
— Creo que desde hace mucho tiempo todo esta claro, Young Mi. — se deja de esconder el muchacho, pasando por los muros y parandose frente de la jovencita. — no tenemos nada por hablar.
— ¿Eso en verdad piensas? — inquiere indignada, colocando una mano en su pecho y soltando una carcajada seca. — no pienses que puedes hacer y deshacer las cosas a tu conveniencia, idiota. ¡Ni pisotear los sentimientos de las personas cuando se te antoje!
— Yuong Min… — soltó un sonido exasperado.
— Escuchame bien, Jeon Jungkook. — anticipo con dureza, su mirada se volvió nublosa casi rencorosa. — te prohíbo a decidir por mi, el simplemente manipular mis sentimientos a tu antojo y arrojarlos a la basura como no fuera nada, nada para ti. Pero yo valgo, como mujer y persona, jamas permitiré que vengas a decirme lo correcto o incorrecto para mi. Menos si lo mejor para nosotros era terminar.
Asi que, terminar… esperen ¿Era su novia? Giro mi cabeza como niña del exorcismo en dirección a Suga para explicaciones, él se encoge de hombros susurrandome un “te lo dije”, porque obviamente no puedo involucrarme en situaciones de dos personas. Sin embargo, un raro remolino se aglomera en mi estómago, donde se empuja hasta mi pecho que duele sin tener algún motivo al respecto, o mejor si, porque esta jovencita de amargo temperamento es de presencia agraciada, mil veces mejor a cualquiera de mis facetas y joven, muy joven. No existe punto de comparación en nosotras. Apretando mis puños hasta el punto de enterrarme las uñas, bajo mi cabeza soltando una risita por lo bajo amarga, estaba esperando por este fuerte golpe con sabor a realidad, porque esto es lo que debía de esperarme, la autentica primicia de donde debo permanecer. Perfecto, porque realmente no pertenezco aqui.
Volviendo alzar mi rostro, percibo la curiosa mirada de Yoongi sobre mi, queriendo conocer mis pensamientos ocultos como suele hacerlo. En cambio, no se lo permito, guiñandole un ojo señalo a salir de la habitación mejor, odio estar en medio de un huracán llamado relaciones amorosas y como lo menciono antes, es mejor dejar a los involucrados arreglarlo. Asintiendo, sostiene una de mis manos obligandome a seguirlo, existe otra salida que lleva un sitio bastante curioso. Parpadeando varias veces sin entenderlo, noto como una sonrisa traviesa se asoma en los labios de Yoongi que golpea mi pecho con fuerza, los de las sorpresas no incluyen a Nam o Hobi, tambien puede verse él. Ocultando una risa entre mi puño, dejo atrás los gritos, reproches y drama personal de los otros, para dejarme llevar por la agradable presencia del mas serio de Bangtan, pero con un corazón tan grande como el sol. Salimos a un pasillo oscuro que lo habitan personas con cascos en sus oidos, otros dan ordenes a diestra y siniestras, en tanto se llegan apreciar algunos gritos de euforia provenientes de una cortina. El escenario del programa de ídolos. Abro mi boca asombrada dandome cuenta como unos grupos de chicas, calientan a escasos metros de donde estoy pasando, arreglando sus trajes y cabellos teñidos de colores extravagantes pero llamativos. Todas son muy hermosas, no existe duda, pero estan mas concentradas en ellas que su alrededor. Ya habiendo dejado atrás, abordamos un pequeño pasillo que nos lleva a uno mas amplio y es allí cuando mi corazón rebota de emoción. Grupos de chicos del K-pop. Suga deja ir mi mano cruzando sus brazos, haciendo una mueca de satisfacción al señalar hacia adelante, esto era lo que no paraba de comentar Nam en todo el camino, el morirme por conocer a Jackson Wang, Go7, menos al antiguo Best o EXO. ¡Santa madre de dios! ¿Ese moreno de músculos pronunciados no es Kai? ¡¿Diganme que no es Kai?! Dios, que me da, dios que me esta dando… ¡Me va a dar algo!
— Yoongi, pelliscame. — le pido, él gira a mirarme como si estuviera loca. — ¿Qué esperas? ¡Pelliscame!
— ¿Por que no simplemente te acercas a él y lo saludas? — simplifica las cosas.
— ¡¿Te has vuelto loco?! — chillo conmocionada, llevando mis manos a mi rostro. — si lo hago, morire, vomitare sobre él y morire.
— No moriras. — se rie sorpresivamente de mi infantil reacción. — aunque si podrías vomitarle encima.
— ¡No me ayudes mucho! — le reprendo, sosteniendole los antebrazos con fuerzas, sintiendo que alguien ha girado a mirarnos. — ¡Oh por dios! ¡Suho! ¡Suho esta mirando hacia este lugar Suga!
— Ya se, no estoy ciego. — responde rodeando los ojos con fastidio, el pobre esta soportando mi lado fan loca. Siento pena por él. — deja de jalarme como si fuese un muñeco de trapo.
— Lo siento, lo siento mucho Yoongi es solo que… — dejo de hablar al ver con pasos pausados, uno de los integrantes de EXO se acerca directamente a donde estoy. — Xiumin… Yoongi no deseo preocuparte pero… ¡Pero Xiumin se esta acercando!
— La que esta como neurotica eres tu, Victoria. — se defiende.
Xiumin es un chico con una hermosa piel, adorable rostro y encantadora voz, el tenerlo frente de mi se me pega lo fan a tope que dan ganas de gritar, brincar y hacer un escandalo al puro estilo a cuando los veía por mi computador. ¡Es tan guapo a como lo muestran en el internet! Incluso me atrevo a decir que mas, su sonrisa radiante me hace suspirar como una tonta enamorada y mirarlo fijamente sin despegarme ni un segundo. Creo que se percató el ser una fan, de lo contrario ni se hubiese molestado en acercarse, en conclusión, es un Angel.
— ¿Como te encuentras Suga? — lo saluda, incluso su voz suena agradable en vivo.
— Escapando del ruido. — responde dándole la mano, seguido de una palmada amistosa en el hombro. — pero noto que ustedes ya estan listos para actuar.
— Hemos nacido listos. — guiña su ojos, seguidamente de pasar su atención a mi sonriendo mas ampliamente. — ¿Te acompaña en tu escapada alguien del Staff?
— Es una gran fanática del genero, — me presenta y yo no puedo parar de reir como lerda, ya que estoy nerviosa. — su nombre es Victoria.
— Un… un gusto conocerlo. — hice una leve reverencia.
— ¡Asi que eres una EXO-L! — adivina el joven, sujetandome de las manos con confianza y sintiendo que me voy a derretir de la felicidad, esto es un milagro del cielo. — No tienes porque ser tan formal conmigo, menos con cualquiera de nosotros. El conocer a fans nos hace muy alegres siempre.
Ya puedo morir en paz, eso si, he conocido a alguien que admiro mucho, incluso toco mis manos. ¿Es eso la luz acaso?
— Vuelve en si Victoria. — truena los dedos en mi rostro Suga, anclandome a la realidad. — No le des mucha confianza o realmente va a vomitar sobre ti.
— ¿Vomitar? — pronuncia confundido.
— Como sea, buena suerte en tu presentación. — señala al frente donde los demás integrantes comienzan a llamarlo.
— Igual a ustedes. — dice, caminando hacia sus compañeros. — me fue un gran placer conocerte, señorita Victoria.
— Si… claro que si… — muevo mi mano hacia los lados, aun ignotizada. — esfuerzate.
— ¡Claro!
Me quedo parada allí en medio de ese gran salón moviendo mi mano hacia Xiumin, mientras el le comenta a los demás algo y se giran rápidamente para igualmente saludarme, culminando por acabar con mis pobres nervios de fan y llevarme al cielo. Realmente, este ha sido uno de los mejores momentos experimentados en mi vida, ni siquiera fue el primer sueldo ganado en Binghit, a costa de mi sudor y esfuerzo, no, sino interactuar con uno de los integrantes de EXO y recibir el saludo de los demás. Suga a mi lado, sonrie incrédulo rodeando los ojos, sosteniendo mi mano e invitandome a verlos desde bastidores su presentación. Lo miro asustada de afectar en algo el cumplirme el capricho, pero no, colocando una de sus manos en mi cabeza, dulcemente susurra el todo estar perfectamente bien, a veces merecemos deshacernos de los malos presagios del momento, incluidos aquello que pueda causarnos dolor a futuro. Quedo literalmente pegada al suelo, porque en definitiva, soy un libro abierto para este hombre. Este sonrie metiendo sus manos en el bolsillo de su pantalón, colocando una pose casual en tanto las luces del escenario se reflejan en su rostro, susurra entre labios que parecía querer escapar en el mínimo segundo de producirse la discusión de Yuong Min con Jungkook, no es nadie para decir o comentar algo pero, evidentemente ocurrió algo entre nosotros.
Los presentadores anuncian a EXO e inmediatamente los acordes de Monster se escuchan en los antoparlantes, el público se pierde entre gritos de algarabía y alegría, en tanto yo esbozo una sonrisa tristona en los labios. Pronuncio que nada en esta vida ha sido fácil para mi, desde mi infancia, adolescencia e incluso, juventud, cada una de las etapas de mi vida me ha dado grandes lecciones que me recuerdo siempre. Ejemplo, en mi niñez, cuando mis padres se separaron y mamá cayo en depresión, comprendí que la gran figura cariñosa de mi papá tan solo era una fachada, que si lloras por algo no significa el ser rescatada o mucho menos escuchada. Tan solo vas a verte en ridículo, aparte de preocupar a los demás. Encontré soporte en quien realmente fue mi figura paterna, mi abuelo, pero inclusive él tambien término desapareciendo, dejandome con su dulce recuerdo. Empezando la edad mas difícil de todas, la adolescencia, mi abuelo murió de cáncer y con él, un montón de sentimientos cayeron encima de mi destruyendome. Por supuesto, termine levantandome como de costumbre haces, aunque en ciertas ocasiones importantes, término recordando sus consejos y regaños. Realmente fue una figura resaltante en mi vida, quien formo parte del modelo de persona que soy ahora. Lo reconozco, existe demaciadas imperfecciones como para contarlas, ni valdrían la pena, pero me se de memoria mis meteduras de pata como para volver a caer en lo mismo. ¿Ocurrio algo con Jungkook? Si, podria ser, sin embargo, no dice el permitir volver a pasar de nuevo. Él ve en mi a alguien que no existe, un prospecto de mujer increíble, hermosa e invencible, lo cual, jamas he llegado hacer. La verdad, es otra. Además, esta claro que esta confundiendo sus sentimientos, de ninguna manera yo podria gustarle, menos tomando en cuenta lo hermosa que es su ex novia. ¿No lo ven? Es bonita, piel clara, ojos soltones, cabello extenso y lacio, figura curvilinea y en definición, apariencia de muñeca. Por mi parte, siempre utilizo camisetas anchas, tenis, abrigos enormes y colas altas para recoger mi cabello. No, en la vida podria colocarnos en un mismo saco, pero de compararnos, lo asemejariamos al día y la noche, eso somos. Por lo tanto, aunque ni tenga una pizca de información de la historia de ellos dos, Jungkook debería seguir su vida con mas chicas como ella, ambos parados uno frente del otro combinan a las mil maravillas.
— ¿Te gusta Jungkook? — exclama dudoso Suga, rompiendo toda la atmósfera sincera entre ambos.
— Coño de la madre. — susurro por lo bajo en español, dándole la espalda a Yoongi que sigue mirandome perspicaz. — ¿Por qué todo el jodido mundo llega a la misma conclusión? No es como si tuviera un cartel en la frente de: Me gusta la galleta de BTS.
— No, pero tu manera de expresarte y hablar de él pareciera que si. — dice Yoongi, imitando el mismo tono de mi voz.
— Escucha, en estos momentos estoy feliz de decir no llamar mi atención nadie. — aclaro marcando la pauta, tan solo espero que Suga quite esa expresión de incredulidad. — cumplicarme la vida con esos temas estan muy lejos de mi enfoque. Te lo digo a ti porque me agradas, pero he tirado la tualla desde hace mucho tiempo con esos temas. Sencillamente, no es lo mio.
— De acuerdo. — asiente de inmediato, demaciado para mi gusto que me deja con la boca abierta. — supongamos que por los momentos te sostienes de ese argumento, aun mas, supongamos que este comportamiento no tiene nada que ver alguien.
— Es porque nadie esta involucrado. — refuerzo masivamente, sintiendo que mi estómago se revuelve de la referencia evidente hacia un hombre despreciable de mis memorias.
— Si, digamos que es verdad. — insiste, colocandome con un poco de mal humor su tono de hablar. — ¿No has pensado en jamas escoges quien va a gustarte? ¿Él que no puedes frenar una vez implantado el sentimiento? Comprendo querer seguir en tu caparazón, no salir lastimada nuevamente, pero evitar enamorarte otra vez… lo encuentro imposible.
— Eso no podemos saberlo. — respaldo mi teoría sobre la suya. — no al menos sin intentarlo.
— No se trata de intentarlo o no, Victoria. — responde con impetud Yoongi, colocando sus manos sobre mis hombros y mirandome directamente a los ojos. — los sentimientos no son algo de decidamos tener o no, simplemente surgen porque son espontáneos y libres. ¿Comprendes?
Es obvio que lo hago, pienso bajando la mirada abatida, en un lio mental mas fuerte a cualquier cosa. Porque si, no deseo sentir nada de lo que ha mencionado Yoongi en este instante, es mas, realmente no estoy experimentando nada de eso, lo de hace unos menos de una hora solo fue el declive de poder hacerlo. Vuelvo a reinterar, Jungkook no merece a una chica como yo, en la vida de alguien de su altura o cualquiera de Bangtan, necesitan a alguien en representarlos, en lugar de lo contrario. Los aplausos y gritos me devuelven a la realidad, EXO ha culminando su presentación, alzo la mirada notando como hacen las respectivas reverencias y se despiden de su público. Seguidamente, me separo rápidamente de Suga nervisosa porque ellos van a pasar por donde me encuentro, inmediatamente dibujo una sonrisa lerda en mis labios al tener la mirada de sus ocho integrantes sobre mi, donde cada uno me saluda chocando la mano conmigo, a la par de saludar a Suga, pero no es lo importante, porque me han tocado la mano… ¡He rosado la piel con EXO! ¡Dios! ¡Dios del cielo! Kai… ¡Kai sabe que existo! Los veo desaparecer donde sus managers los esperan, vuelvo a despedirlos con una mueca de satisfacción en la cara, en tanto Suga asqueado, cubre la suya tratando de no ser involucrado conmigo.
De vuelta al camerino, no paro de hablar de lo fabuloso de ser EXO, de lo bien que huelen, de lo suave que son la palma de sus manos, de lo guapos de verse al sonreir, sobre todo, de que sus voces en vivo te quitan en aliento sin rechistar. Yoongi viene crudo de tantas palabrerias sin sentido es pronunciar, si tuve esta reacción conociendo a EXO ni imaginar cuando lo haga con Jackson Wang, aunque esa tarea prefiere darsela a Nam, ya que son buenos amigos. Hago un giro imitando a una bailarina profesional de balet, si presentarse una próxima vez debería pedirle el autógrafo a cada uno, quizás con un golpe de suerte consiga hasta una foto ¡Ah! Tambien sostener la mano de Xiumin o Kai, de suceder, me declararé morir en soberana paz. Suga no dice nada, se limita a ignorarme porque como diria mi mamá, no existe nadie en soportarme ahora. Es inevitable, pues estoy muy feliz. Al llegar al camerino, Jin salta sobre nosotros nervioso inspeccionando a Yoongi en todas partes, al verlo en una sola pieza lo mando rápidamente a cambiarse, no esta bien desaparecer sin avisar y mas con un miembro del Staff, Hyun casi si iba volviendo loco, aunque realmente lo varias por culpa de Young Mi, esa chica lo único que sabe hacer es complicar las cosas. Es predecible, tomando en cuenta la personalidad terrible que tiene, cualquiera desearia salir corriendo en la menor oportunidad. ¿De donde saco a esa loca Kookie? Pensativa de ello, soy llamada por la jefa Yang para ayudarla en algo en el vestuario de Jimin, asintiendo rápidamente, corro a su encuentro, donde me piden sostener una de sus mangas que le quedan grande para arreglarla. El chico me sonrie preguntandome del paradero de Yoongi y mio, alzando el mentón toda presumida admití tener la oportunidad de conocer a EXO, saludar de la mano a todos y hablar con Xiumin. ¡Ah son personas muy amables! E increíblemente talentosos, para la próxima vez quiero el autógrafo de todos. Jimin sintiéndose feliz por mi, menciona que Tae es excelente amigo de uno de ellos, de en verdad deseo una de sus firmas, puedo pedirsela y me la conseguirán. Lo tomare en cuenta, respondo mirando como peinan estilosamente a Nam, haciéndolo quedar mas guapo de lo que ya es. Me percató que Jimin me mira intensamente, como esperando conocer algún detalle mas de mi escapada. Sin embargo, no queda nada mas, salvo la conversación sincera de Yoongi sobre mi historia, la cual, se me fue la lengua diciendo cosas de mas. Considero a Jimin como una gran amigo, pero no pretendo decir mas nada de mi pasado, menos lo ocurrido específicamente con cierto personaje asqueroso.
— Omo, omo. — exclama Hobi a un lado de nosotros, no teniendo mas remedio a girar a su dirección. — mira nada mas lo guapo que estas quedando, seguramente muchas Armys van a derretirse hoy por ti.
— Podria decidir lo mismo de usted, hyung. — sonrie apenado del halago Jimin, es tan lindo verlo en esa faceta pues baja sus ojos al suelo y sus mejillas se pintan de carmín. — se ve muy apuesto.
— ¿En verdad? — da un giro sorprendente, haciendo una pose graciosa que me provoca una risita contenida. — ¿Tanto como para conquistar el corazón de Vic?
— Oh, por favor, no se emocione tanto. — aclaro desde el inicio el chico, riendome mas fuerte a la expresión de niño regañado del mayor.
Los tres reimos a carcajadas de lo dicho por el cabello champán, me encanta este tipo de cosas porque hacen olvidarme completamente de las preocupaciones, un ejemplo claro es Hobi llegando a ti en el instante de verse todo nublado, pareciera conocer tus pensamientos negativos y salir con una de las suyas para hacerte reir. Soy feliz se ser su amiga, porque de pasar por algo fuerte tambien quiero estar para él, de todas formas, la amistad se trata de apoyarse mutuamente.
— Si ustedes estan guapos, no lo negaré. — intervine Jin de la nada, pasando su mano por su cabello y dando una mirada seductora. — pero jamas llegaran a las grandes ligas. Tal como yo.
— Cierto, cierto. — señalo riendome y caminando justo a su lado. — eres el rey de las alturas, Jin. Aunque, puede decirse que Nam te iguala.
— ¡Gracias por el voto de confianza Vic! — grita desde su asiento Nam.
— No estábamos hablando de estatura. — repone Jin, haciendo una mueca graciosa.
— Por favor, en ese tema estoy perdido desde el inicio. — pide con suplica Jimin, mirandome con ojos se cordero.
— Sigues siendo mas alto que yo, Jimin. — recalcó lo obvio. — considero que eres perfecto tal cual como eres.
— Cierto. — llega Yoongi, dandome la razón. — Army lo recalca siempre, pero parece olvidarlo.
— Jimin a veces no tiene mucha confianza en si mismo. — comenta pensativo Hobi, mirandolo dudoso. — lo considero injusto, digo, él es increíble en todos los sentidos. Baila, canta fenomal y su personalidad es amable. Una chica estaría encantada de salir con él.
— Es decir, si Jimin fuese chica. — gire mirandolo divertida, ocurriendoseme una pregunta sin pies o cabeza. — ¿Saldrias con él?
— Querras decir, si Hobi fuese chica. — me corrige Yoongi, rondando los ojos.
— ¡Pero has entendido lo que quise decir! — elevo mi tono de voz un poco, los otros me miran extraño. — ¿Es así?
— Mmm… nunca lo he pensado de esa manera. — dice pensativo, acomodando la respuesta a dar. — pero tomando en cuenta lo considerado en ser con las chicas, si, probablemente lo hiciera.
— ¿Qué hay de ti Yoongi? — cite perspicaz, porque en algunas ocasiones este chico es insoportable. — ¿Con quien saldrías?
No existe respuesta alguna, al menos no en el instante, pues la jefa Yang termina de arreglar el vestuario de Jimin liberandolo. Rápidamente soy llamada por los encargados del maquillaje, al parecer necesitan encontrar una crema especial para la piel de Jungkook, suspirando algo pesada porque realmente no deseo verlo aun, me despido de los chicos acotando todavía no terminar las preguntas raras, luego seguiremos. Llegando justo a la encargada del maquillaje, ignoró la mirada demandante del chiquillo sentado en la silla, sobre todo, las fuertes punzadas de incomodidad en mi estomago de acuerdo a todo lo ocurrido. Me dispongo a buscar entre el equipaje el dichoso comestico, de esa manera, saldré rápidamente de aqui y no tendre que hablar con Jungkook. Ingenioso ¿cierto? Si, lo seria, a no ser que la jodida cosa esa sigue sin querer aparecer. Seco mi sudor dando una pausa colocando las manos en mi cintura, estos de maquillaje, no pueden colocar las cosas en una solo jodido equipaje conjuntamente con algo semejante, simplemente tienen que darme mas trabajo. ¡Arg! Ni siquiera he tenido una pausa de pasarme por una cafetería para comer, las horas se me han pasado tan rápido que ni siquiera almorce, de saber algo asi mamá, me dara un repertorio de regaños gratis.
Entonces, repentinamente, consigo el dichoso comestico que me lleva a sonreir como si hubiera ganado la lotería, agradeciendo al cielo por lo bajo en español extiendo mi mano hasta el, percatandome que otra mas lo agarra en conjunto con la mia. Giro bruscamente asustada de esa aparición de la nada, encontrandome con los ojos oscuros pero curiosos del menor de todo Bangtan, sintiendo los piquetes respectivos de incomodidad, me hago a un lado excusandome y saliendo de su cobijo como si se tratara de la plaga. Me dirijo a la maquillista señalando detrás de mi que Jungkook ya tiene la crema, por lo tanto el trabajo esta hecho, la mujer asiente algo preocupada porque seguramente debo de tener una expresión de ver un fantasma, lo cual, no es tan lejano de la realidad. Me he topado con una persona peligrosa. Haciendo una leve reverencia, a la par de escuchar los pasos del Maknae detrás de mi, camino lo mas rápido que puedo lejos de alli. Lo se, es muy cobarde escapar de esa manera de los problemas, en lugar de hacerles frente, pero tomando en cuenta el lio que es mi mente en esos instantes no puedo darle la cara a Jungkook. Saliendo de la zona de peligro, me topo con Hyun junto a uno de los mánagers de Bangtan, ambos se dirigen a mi para darme algunas instrucciones sobre la logística de los chicos, estare tras bastidores con un audicurlar dispuesta a recibir ordenes de superiores, mas a todo, encargada que no les falte agua ni nada al momento de la presentación. Usualmente no ocurre ninguna eventualidad, pero de hacerlo, tendre que entrar de inmediato en acción. Asintiendo, coloco el audicular en el sitio respectivo y junto a la jefa Park que viene supervisando el estar todo en su lugar, abandono los camerinos para ubicarme en el sitio donde debo de estar. ¡Valgame dios! Este lugar es enorme, Yoongi solo me presento una parte en donde la magia es creada, pero no donde la gente la recibe, es inevitable imaginarme encontrarme en un gran domo porque lo es, acabo de caminar debajo de unas gradas ocupadas mayormente por chicas encendidas del espectáculo de alli fuera, creo que un grupo de ídolos mujeres se presentan, sus canciones no se me cruzan en lo mas mínimo por la cabeza, deben de ser nuevas porque de lo contrario las reconocería.
Finalmente, llegamos a donde mas miembros del Staff de Bangtan nos esperan, algunos de ellos me saludan al compartir en los momentos de ver las coreografías de los chicos, incluso el coreógrafo me reconoce dandome unas palmadas en la cabeza al mencionar estar contento de verme, al parecer ocuparé el puesto de asistente de la jefa Park y eso no lo hace cualquiera. Riendome de su ocurrencia, me dirijo a él comentando ser muy fuerte esa conclusión pues la jefa Park jamas me nombrara en ese cargo, menos dejandome asumir una responsabilidad a personas torpes. La jefa riendose de la ocurrencia, me pide ocupar mi puesto cerca de otros igualmente encargados de la logística, ella va a llamar a Hyun para saber si Bangtan esta listo, son los siguientes a presentarse y nunca han llegado tarde hacerlo. Comprendiendo, giro sobre mis talones caminando en tanto saludos a los demás, en el instante de hacerlo, un grupo de cinco chicas salen del escenario cansadas, alegres y comentando cosas entre si, eso no es lo extraordinario, mas bien encuentro la mirada de una de ellas sobre mi con una intencidad que acaba por completo mis nervios. Se trata de Young Mi. Freno en seco a la mitad del camino, notando como la jovencita aun sin conocerme, me desprecia totalmente con su mirada al grado de confundirme completamente. Es decir, cuando estaba discutiendo con media Bangtan, me marche con Yoongi lejos de allí en un escape legendario de magos, jamas cruzamos palabra, mucho menos miradas, cada una estaba en lo suyo pero aparentemente, esta chiquilla malcriada ha ganado algo contra mi en algún punto de la disputa. Sinceramente, dudo mucho que Jungkook expusiera el pequeño episodio ocurrido entre los dos, menos en frente de sus compañeros.
Lo malo de todo esto, esa no sería la última vez en vernos.
— Victoria, regresa al mundo de los nuestros. — susurra un voz ronca a mi oido, produciendome un susto terrible que lleva a un gritillo. — ¡Pero si no es para tanto!
¡Estupido! ¡Estupido! ¡Estupido Taehyung y su risa divina creada por los dioses! Él es el causante de mi casi infarto fulminante, se encuentra riendose a carcajadas seguramente de mi expresión llena de pánico, pero incluso haciendo una broma pesada como esta V se ve increíblemente guapo. Su piel es morena, bronceada para ser mas exactos, sus ojos brillantes, molestos por esas lentillas que jamas en la vida van a gustarme porque ya son perfectos siendo oscuro, su nariz es respingada, que en cualquier otra circunstancia te darían ganas de pelliscar, y en general, su rostro es agraciado debido a la acimetria que posee. No me es de estrañar que Army muera por él, es decir, lo tengo frente de mi a pocos segundos de hacerme una maldad y lo sigo contemplando como si nada, algo malo debe de ocurrir conmigo.
— Te matare aunque termine muerta yo tambien. — le digo al fin, reaccionando ante su travesura. — ¿No puedes saludarme como una persona normal?
— Estabas tan distraida que nunca me escucharías. — se defendió, alzando sus brazos en señal de rendición.
— Aun asi, por favor. — suspire, quitando mi mano del pecho. — no lo hagas de una manera que cause mi muerte. ¿De acuerdo?
— Si.
— A todas estas. — giro mi cabeza a todas partes en busca de los demás integrantes. — ¿Donde estan los demás?
— Venían detrás de mi. — responde, señalando hacia atrás. — solo me adelante para ver como hacías tu trabajo, Vic.
— En realidad, viniste a matarme. — comente, él soltó una carcajada divertido. — pero aun no me pongo en practica. Iba hacerlo pero…
— Una bruja puso un maleficio en ti. — creo que se refiere a la ex de Kookie, aunque no lo juzgo, tiene toda la razón del mundo. — no lo tomes personal, en general, la gente nunca ha sido lo suyo.
Es cuando me sigo preguntando: ¿Donde demonios la ha sacado?
— Fueron a la misma academia de baile en América. — responde a mis pensamientos Tae, colocandome prácticamente en evidencia. ¿Pero que jodidos demonios? — fue durante las preparaciones para debutar, aunque Jungkookie nunca comentaba algo de su relación, pero su rostro terminaba por delatarlo. Realmente la quiso mucho.
Me resulta hasta insoportable verlos en un mismo cuadro, no me malinterpreten, lo digo en plan de que kookie es un chico sumamente dulce, aunque bastante atrevido en ciertos puntos, pero de buenos sentimientos. En cambio esa niña malcriada… es otro mundo aparte, parece haber pasado una buena bocanada de tiempo, pero ella sigue insistiendo en regresar con él. Aunque… esperen un minuto. Giro mirando a Tae en busca de respuestas, porque una mujer no reaccionaria de esa forma tan dramática por algo ocurrido hace años atrás, no al menos si volvieron a retomar su relación en pocos meses. ¿Me equivoco?
— Young Min, regreso al pais a comienzos del año pasado. — explicaba Tae, evaluando mi expresión muda de asombro. — de inmediato pidió verse con Jungkookie a lo que al comienzo le costo acceder, ya sabes, temia de volver a nacer los sentimientos ya olvidados atrás. Cosa en no equivocarse. Asi que, mientras ella se preparaba para debutar con su grupo, volvieron a intentarlo, pero… una vez mas, kookie le dio mas importancia al trabajo y terminaron.
Baje la mirada abatida de la corta historia, porque siento que no es la primera en este tipo de artistas, estar demaciado ocupados para enamorarse, ver a sus familias o amigos. Esto es 24/7, siete dias a la semana en trescientos sesenta y cinco dias del año, donde el tema “amor” no viene incluido. Comprendo el lado dócil de Jungkook al dejarla ir, al acabarlo antes de hacerla sufrir por su ausencia, el poder reclamarle si no tenia lo suficiente tiempo para ella. Sin embargo, del mismo modo, veo la otra cara de la moneda donde él decidió por ella sin consultarle, dado que una relación es de dos debieron consultarlo. ¡Agh! Eso sigue sin explicarme como es que Jungkook se fijo en una niñita mimada como ella, es decir, puede ser bonita y todo lo que quieras pero su personalidad es terrible, ¡horrible! En fin, cada perro con su hueso. Solo puedo simpatizar con ambos, y en lo absoluto verme involucrada, lo de los triángulos amorosos jamas sera lo mio.
— Es triste, por los dos. — por fin hablo, dándole la cara a Tae. — sé que debió de ser triste para Kookie decidir tal cosa. Aunque lo comprendo, si amas algo con todas tus fuerzas, es mejor dejarlo ir antes de dañarlo. ¿Tu crees que aun quede algo entre ellos?
— No, en lo mas mínimo. — mueve su cabeza hacia los lados en señal de negatividad, no lo entiendo, pero mi corazón comienza a martillar fuertemente sobre mi pecho. — este teatrito Young Min lo hace porque conoce bien a Jungkookie, intuye que esta olvidandola, interesándose… en otra chica.
Oh, mierda, mierda, mierda. ¡No! No, eso no significa que sea yo, en la vida podria ser yo. ¡Obvio que no lo soy!
— ¿Y en que momento puede pasar eso? — rio secamente, acomodando mi gorro mi cabeza y evitando mirarlo a los ojos. Hasta las manos me han empezado a temblar. — ustedes se la pasan es prácticamente encerrados en la empresa, al menos que se trate de IU, dudo mucho el ser real.
— IU es un amor platónico, de esos que solo tienes cuando admiras a algo. — deduce V, mirando hacia la entrada del escenario, sonriendo algo medio tristón que me inquieta. — ¿Comprendes? Un actor favorito, un personaje de anime, cantante… pero no algo tangible, que puedas tener cerca de ti. Además, kookie es demaciado cobarde como para acercarse a ella, primero Eren termina siendo devorado por un titan, antes de eso ocurrir.
— Cuidado con lo que dices. — le advirtió, riendome de su ocurrencia. — ya sucedió una vez y sabemos como termino eso.
— A lo que me refiero es, Jungkook no esta interesado, al menos ahora, en IU. — retoma el camino inicial de la conversación. — dar explicaciones no es lo mio, pero se que esta siendo serio, al menos, lo suficiente como para poner de esa manera a Young Min.
— En pocas palabras, solo viene a cubrir la zona. — adivino, rodeando los ojos.
— Exacto. — me da la razón, chaqueando los dedos. — por eso simplemente ignorala, deja que Kookie trate con ella. De los siete, es quien sabe manejarla, jamas, de los jamases, te involucres.
— No pensaba hacerlo de todas maneras.
Bueno, eso estaba por verse.
Finalmente todos ocupamos nuestros puestos, la jefa Park se encontraba con Hyun y los managers monitoreando las cámaras, que todo se encontrara en su lugar. Mientras yo, junto a otros dos de logística, estábamos debajo del escenario sosteniendo lo esencial para tenerlos hidratados, lo bueno de todo esto seria el ser los primeros en ver como eran lanzados al escenario de una manera bastante genial. En el instante de sonar los acordes de Blood, sweet and tears el domo rugio con fuerza, los Armys coreaban con pasión los nombres de los chicos y junto a ellos, cantaban la canción. No pude evitarlo, pero de igual manera, tarareaba los coros y movia mi cabeza hacia los lados presa del ritmo, imaginaba los movimientos osados de la coreografía ante cada chillido de chicas e intentaba no ponerme colorada. Seguidamente pasaron a Fire donde el “Bultorune” de Suga no hizo esperar a nadie, busque calmarme al ser una de mis bailes preferidos, la sincronización de todos combinado con la letra acaban contigo, mas el chillido de Jimin junto al paso mas impactante de todos te llevaban a otro nivel, en verdad, ellos no tienen punto de comparación. Tuvieron un breve descanso para tomar agua, en ese instante fue que debi de entrar en acción, junto a los otros encargados de la logística, repartimos las botellas a quienes tenían permitidos estar cerca del escenario y las tuallas para secar el sudor. Concluyo finalmente, mi labor. La jefa Park, llamo en el audicular a estar pendiente de los chicos después de la presentación, ellos debían de dar una entrevista por lo que necesitarían hidratarse una vez mas y ser retocado su maquillaje, comprendiendo de inmediato el mensaje, llame igualmente por el audicular a los maquillistas y alguien de traerme unas toallas extras. Después, me ubique cerca de la salida del escenario esperando por ellos. Por último, presentaron Not Today, cerrando con broche de oro la noche donde Army quedo admirada del talento de todo Bangtan, lo mejor de ellos era la humildad y la cercanía que tenia con sus fans, estar agradeciendoles estar a todo momento con ellos, el colocarlos donde se encuentran ahora y el desear estar siempre con ellos. ¡Oh dios! Hasta de esa forma yo deseo ser Army igualmente. Bangtan no se despide complementamente de ellos, le piden estar pendiente de sus nuevos movimientos y de lo siguiente a hacer, mas en la aplicación de V live, donde sé que obviamente harán un directo. Luego de una reverencia, abandonan el escenario donde les espero yo para guiarlos a una sala continua a esta, la jefa Park dictamina que no tenemos mucho tiempo para llevarlos al camerino, ella me estará esperando junto a los mánagers en metros cerca de allí.
Mi sonrisa se ilumina al recibirlos, todos lucen exhaustos pero felices, contagiada de su entuciasmo alzo mi mano para chocarla con ellos, les felicito por su fabulosa presentación sin fallas. No pude verla como tal, pero si escucharla, dejando totalmente a Army satisfecho. Hobi adoptando una pose graciosa, me pide cual de todos los ángulos pude verse mejor, izquierda, derecha, abajo, arriba… río ocultandolo bajo mi mano, respondo que de todos los lugares posible seguirá siendo guapo, eso jamas cambiara. Satisfecho de mi respuesta, asiente varias veces dandome un toque cariñoso en la nariz, dice que le encanta verme feliz en lugar de preocupada, no sabe exactamente lo ocurrido el día de hoy pero, si tuviese el poder de deshacer todos mis pesares en medio de la musica, lo haría sin rechistar. Sonrio a gusto de su confesión, los otros miembros empiezan a preguntarse si algo malo ha ocurrido, lo cual no es del todo falso, porque he temido mas a lo que pasa dentro de mi en lugar de lo de afuera, pero ya ha pasado, todo gracias a ellos y su enegia titanica en el escenario. En el instante de escuchar toda esa gente rugiendo sus nombres, comprendi de la gran importancia de su esencia en cada una de esas personas, aun mas en la mia, porque mas que nunca estoy orgullosa de pertenecer a su Staff y poder colaborar en todo. Ahora, mas a nada, seguiré ejerciendo ese labor y hare lo que sea necesario para atenderlos, por ellos, debemos seguir trabajando juntos. En eso Nam, extendiendo su mano en medio de nosotros, dio unas palabras que me hicieron sentirme mas unida a mis nuevos amigos, lo cual provenían en esforzarnos cada día para ser mejores, después todos colocaban las manos encima de otros, incluso fui invitada acompañarlos haciendo el grito de ellos. Sin saberlo, encontre mi lugar en Corea.
Terminado el evento, junto con las entrevistas respectivas, me encontraba ayudando a empacar todo con otros miembros del Staff, bostezando como una foca hambrienta, nada alejada de la realidad, porque seriamente mis tripas crujian. El día se me paso tan rápido que ni almorce. Algunos de mi alrededor comentaban irse a un restaurante a comer, la compañia invitaría al salir todo a las mil perfecciones en pro de celebrar, eso incluía a todos los trabajadores. Una mujer proveniente de la sección de maquilladores, me pregunto si iría con ellos a comer y beber, las celebraciones entorno a los chicos siempre eran mas entretenidas mientras se uniera mas gente. Encogiendome de hombros a la par de alzar algunas cosas del equipaje, respondí estar encantada de ir con ellos, lo ocurrido el día de hoy merecia de una excelente celebración. Sali del camerino caminando a pasos agigantados, hacia medias reverencias en señal de despedirme de los encargados del lugar, personas muy trabajadoras y responsables en sus oficios. Pensaba en no volverme a topar mas con esa niña malcriada de Young Min, menos con el grupo que pertenece, el cual ni se su nombre, pedía internamente no volverla a poner en mi camino la vida, de lo contrario, seria llamada la muchacha de las calamidades. Suspirando, sintiendo la suave brisa de la noche golpeando mis mejillas, me detengo a contemplar la simplicidad del ambiente, aun sigue sin mostrarse la luna por completo y las nubes se niegan a despejarse por completo. En estos instantes debe de estar amaneciendo en Venezuela, con un enorme sol en el horizonte si eres de los llanos, o una tímido si perteneces a la zona andina, tal cual donde lo soy. Mamá aun no estará despertando, no al menos que Rita maulle por su desayuno, tiende a ser madrugadora cuando su pequeño estomago ruge como bestia. Por otro lado, mi hermano y la abuela si se levantan con las gallinas, conversaran un rato antes de decidir levantarse a bañarse e ir a clase, la abuela encendera la radio a escuchar las noticias matutinas a todo volumen, calentara un poco de agua para hacer un té y otra para lavarse la cabeza. Después, mi hermano saldrá a todo motor corriendo hacia clases, se tardara a unos treinta a cuarenta minutos duchandose, lo que en promedio haría una mujer y maldicira el llegar tarde a clases. Estando viviendo alla, era quien tenia esa actividad, llevandome a casi todo el mundo por delante y comiendo en medio del camino, teniendo la posibilidad de caer o atragantarme.
Oh, diablos, son buenos recuerdos.
Sacudiendo mi cabeza hacia los lados, vuelvo en si caminando hacia la camioneta donde estan los demás del Staff, preparándose para volver a la compañia. Los chicos salieron antes a nadie, seguramente los llevaron a su departamento que comparten todos, debían de hacer un directo para Army, como suelen realizarlo para conectarse mas con ellos. Una lastima, pienso mientras me giro para buscar otras cosas que se quedaron atrás, pues no pude despedirme de ellos. Supongo que los vere mañana en la tarde, en las primeras horas tendre clases y daran materia nueva que ira a un examen, no puedo faltar bajo ninguna circunstancia. Aunque, sobre todo esto, no pude resolver el asunto con Jungkook. Particularmente, no existe nada por aclarar, él tiene a su ex novia respirandole la nuca, existe otra chica quien no conozco empezandole a gustar, seria una tercera en discordia, en realidad la cuarta y en mi vida estare satisfecha de algo asi. No obstante, lo cortes nunca quita lo valiente y dejar las cosas claras, jamas estarán de mas. Al menos, pienso eso hasta casi entrar el edificio, donde al escuchar su voz, las piernas se me vuelven gelatina.
— Victoria Noona.
¿Pero por qué? ¿O qué? Me preguntó al girar en el acto de sentir su voz, se supone que debió de marcharse hace mucho tiempo atrás con los demás, con la jefa Park, Hyun y los managers. Pero no, esta vistiendo unas ropas discretas oscuras para pasar desapercibido, mirandome como un cachorro abandonado y esperandome para encontrarme sola. Unas raras punzadas se alojan en mi estómago, la piel se me heriza y la mente se me descontrola al instante de recordar aquel beso, mi primer beso. Demonios, esto no es bueno, jamas lo va hacer, menos tomando en cuenta que las manos estan sudandome y la respiración se aceleró. ¿Por qué coño? ¡No es como si un chiquillo menor a mi me pudiera poner nerviosa! Oh, bueno ¿saben qué? ¡Lo esta haciendo!
— Victoria Noona, yo…
— ¿Qué estas haciendo aqui? — corto el rollo, clavandome las uñas en la palma de las manos para inyectarme realidad. — deberías estar en la empresa haciendo un V live con los chicos, descanso, comiendo… ¡O que se yo! Pero no aqui esperandome en medio de la noche.
— Tenia que hablar contigo de lo ocurrido con Young Min. — dio un paso mas hacia mi, no acercándose del todo. — de donde salio y porque me buscaba.
— Es tu ex novia. — reclame en un tono de voz duro, aguarden, ¿qué coño e’ su madre hice? — para nadie le es un secreto, bueno, al menos no en mi desde verla reclamarte todo eso.
Cruce los brazos a la altura del pecho dándole la cara por completo, él tenia la cabeza baja aprentando los puños con fuerza y quizás teniendo un debate mental, sinceramente no debía de darme ninguna explicación, él no me debe nada, tampoco quiero que lo haga. Sencillamente, mi mas anhelado deseo es tenerlo a margen, antes de la linea de peligro que pueda ocasionar en mi, no solo a lo sentimental, en realidad, a todo en general.
— Jamas trataria de jugar con tus sentimientos, Noona. — su voz se escucho suave, calmada pero igualmente en conflicto. — es cierto que hace unos meses sali con ella, ha sido mi única novia y la he querido mucho. Jamas lo negaré, por eso… por eso… para ambos se nos ha hecho difícil separarnos. Aun mas para ella, tomando en cuenta quienes somos, no tenemos tiempo para enamorarnos o a duras penas respirar. ¡Pero! Pero… ya no tenemos nada, le termine oficialmente y le deje claramente las razones, solo que le es duro comprenderlo.
— ¿Y? — pregunte con ironía.
— ¿Y? — repitió él sin entender.
— ¿Dondes tratas de llegar con todo esto? — refolmune la incógnita, notando como su apuesto rostro se arrugaba ante la manera de hablar. — Fui clara contigo, Jungkook, no pretendo en dejar que tu o cualquier otro llegue a mi corazón. Lo siento, pero en el lugar en donde estoy, no tengo tiempo para juegos.
— ¡Pues lo siento igualmente por ti Victoria Noona! — dio unas grandes zancadas hasta mi sitio, tomandome entre sus brazos y mirandome decidido, asustandome. — ¡Pero no pretendo rendirme! ¿Sigues sin entenderlo? No estoy jugando, en la mente podria cruzarme hacerte una barbaridad de esas, porque eres importante, tu esencia en mi vida lo es. ¿Cuando vas a entenderlo?
— Tan solo eres un niño. — coloco mi mano en su agarre apretandolo, alzando la mirada y enfocandola en la suya con objetividad. — podrías estar confundiendo los sentimientos, no necesariamente yo podria gustarte.
— ¿Y por qué no? — inquiere molesto. — Según Noona… ¿Por qué no?
— Mirate en un espejo, mirame luego a mi. — le explico, recalcando lo obvio. — somos dos gotas de agua que jamas deberían de mezclaser, o encontrarse.
— Siento mucho escuchar eso, pero. — sostiene una de mis manos colocandola sobre su pecho, sintiendo como su corazón late furiosamente y poniendo mas nervioso el mio. ¡¿Alguien viene y me salva?! — esta gota antes de evaporarse desea unirse a otra, una que es mayor a él, distinta en todos los sentidos y posee una imagen tan estropeada de si misma que su único deseo es repararla. Sujetar su mano fuertemente, justo como ahora y decirle: eres hermosa, encantadora, increíble y perfecta tal cual a como eres. — sonrie tímido, dando un vuelco completo en mi estomago y dandome mas espasmos en todo el cuerpo. — Noona, no te estoy pidiendo que salgas conmigo de inmediato, esta claro que para eso falta mucho. Sin embargo, quiero que abras los ojos y empieces a darte cuenta de la realidad, de tener el atractivo suficiente para encantarme, volverme loco y totalmente a tus pies. Sobre todo, saber que no soy un niño, que la edad solo es un número y los sentimientos no los medimos con ellos, ni jamas lo harán. Ellos estan para sentirlos no cuestionarlos.
— Veo que tienes una explicación para todo. — recalcó lo inteligente que es, casi logra convencerme, al menos, una mínima parte. — chico listo.
— Si busco llegar a ti, mejor ser sincero desde el inicio. — dice, sosteniendo ahora con ambas manos la mia y envolviendome con su calor.
— ¿No es un plan acaso? — pregunto perspicaz, sonriendo incredula ante las ideas de este chico.
— No, son mis verdaderos deseos que hablan. — baja la voz, inclinándose hasta mi y siguiendo con esa sonrisa en los labios. Nuestras frentes estan juntas, las respiracionea y esta vez, si un extraño dolor invade mi estomago, uno que no es doloroso o fatidioso, simplemente curioso. — y ellos mismo me llevan a empujarme hacia a ti, sostenerte entre mis brazos para jamas dejarte ir.
— Es bonito soñar. — me limito a decir con ironía, casi jugando con sus deseos. No mientras la ley de los polos opuestos empieza a cumplirse. — sigue siendo gratis, Jungkookie la practica bastante.
— Y en cada una de ellas, he ganado.
— Alguien podria verte. — le advierto, pero no moviendome ni un centímetro de mi posición. — reconocerte y formar un escandalo en cuestión de minutos.
— No estas muy indispuesta en frenarme. — me lanza la pelota, soltando un risita traviesa.
— Las fuerzas me han abandonado el cuerpo. — susurro, comenzando a cerrar los ojos a medida de tener su suave aliento acariciandome la piel. — ya da igual lo que diga o haga, terminas ganandolo todo.
— Soy bueno en el arte de persuadir. — sus manos abandona la mia, acuñando mi rostro y enviando a mi corazón descargas eléctricas. — los hyungs saben muy bien de eso.
— No lo dudo.
Esta vez no pongo imposición ha hacerlo, menos lo evito, simplemente cierro los ojos y me dejo llevar por él ante su dulce fragancia, la calmada forma de hablarme y la atracción que me lleva olvidarlo todo. ¿Lo beso? Si, lo hice, es mas, lo estoy haciendo y puedo decir con certeza que esa maravillosa sensación se extiende por cada celula de mi cuerpo, cada particula, cada centímetro de piel y cada materia de componerme. No lo hace con intensidad, menos me esfuerza, simplemente marca un sutil son que me permite redescubrir si estoy dispuesta a permitirlo en el futuro. Sus labios son tan tiernos, suaves, dulces y embriagadores, porque entre rose y rose, no hace mas que enviar a mi cerebro señales de no soltarlo, de no parar de hacerlo. Todo la respiración de mis pulmones se escapa, las piernas empiezan a flojarseme al punto de no resistirlo mas, la mente la tengo totalmente nublada sin saber que estoy haciendo o donde me encuentro. En resumidas palabras, estoy atrapada en un laberinto lleno de neblina en todas partes, sin poder donde escapar. Me sostengo de sus brazos evitando parar el suelo, de todas maneras él agarra de la cintura conociendo, aparentemente, lo debilitada en encontrarme. Negarlo es absurdo, mi cuerpo esta hirviendo ante su presencia, la manera en que su respiración se ha acelerado, los latidos de su corazón desbocado compaginando con él mio, la necesidad de absorber por completo mi oxigeno y el sonido de los roses de nuestros labios, todo, absolutamente todo, explota en mi mente complicandome la vida. Es decir, ¿qué estoy haciendo? ¿qué demonios estoy haciendo con este chiquillo? ¿tan fácil resulto dar conmigo? Creí estar vacunada contra esto, las palabras bonitas, las miradas provocativas, y este imán imaginario que atrae a las personas. Una sola vez en la vida lo había experimentado, salvo que en aquella ocasión no termino bien, en realidad, las cosas para mi en este ámbito jamas culminan en positivo. Aunque al menos, por primera vez en la vida, merezco tener un final feliz.
— Aguarda. — le pido, separandome un poco de él sin abrir los ojos, teniendo la frente aun juntas. — me he quedado sin aire.
— Noona, eso es muy tierno. — menciona y me da un corto beso en los labios, sin autorización.
— No, no lo es. — le reprendo frunciendo el ceño, abriendo finalmente los ojos. — es agotador.
— De acuerdo, de acuerdo. — asiente suspirando, medio sonriendo y depositando un pequeño beso en el puente de mi nariz. — tomemos un descanso por hoy.
— ¿Es que pretendes volver hacerlo en el futuro? — preguntó conmocionada.
— Hasta que tu corazón confundido me escoja a mi, por supuesto que si. — asegura muy concentrado, dejandome sin habla. — ¿No lo esperabas?
— En realidad, sigo sosteniendo el desconocer muchos lados de mi, kookie. — menciono dando un paso hacia atrás, colocandome en materia. — aun es muy temprano para decidir apostar por mi en definitiva.
— Esta bien, hagamos esto a tu manera. — concuerda finalmente conmigo, dejandome algo perpleja. — eso si, permiteme conocerte a fondo todas tus caras sin restricciones. Asi, a la final, te hare saber si sigo apostando por ti, cosa en ser inecesaria, porque estoy seguro de quererte Noona.
Un niño seguro de si mismo, perfecto, me agrada esa manera de retenerlo hasta el final. Aunque hallamos propuesto esa idea, en mi mente jamas cruzo complicarse el asunto con la llegada de mas fichas al tablero, pero hasta los momentos, permanecería de esa manera.
— Perfecto. — concluyo asintiendo, dándole la razón al niño. — pero nada de distracciones en el proceso. ¿Quedo claro?
— Pero, Noona… — replicó.
— ¿Quedo claro? — insistí una vez mas.
— Esta bien, si acepto. — farfullo enojado, estando en total deshacierto en lo del tema de los besos.
— Asi me gusta, — le di unas palmaditas en la cabeza, como si fuese un animalito. — que cooperes en el proceso.
Luego de eso, fuimos descubiertos por la jefa Park diciendo que estaban esperando por Jungkook en el auto, había dicho dejar su telefono en los camerinos y regresar por el, aunque en el camino parece haberse encontrado alguien quien lo cosintiera. Sonriendo de esa mentira ya descubierta de mi querido amiguito, le di completa disposición de llevárselo a casa, aun no habían ni cenado y saltarse las comidas es demaciado agotador para una persona. La jefa me dio la razón, sujetando al chiquillo travieso del brazo y llevandoselo, comento en no volver a los camerinos sino directamente a la camioneta de los miembro del Staff, sabia el no haber comido en lo mas mínimo nada y mis energías fueron consumidas completamente, mejor descansar y esperar para ir a la celebración. Acepte dando un giro y despidiendome de ellos, Jungkook aseguró mandarme mas tarde un mensaje de texto, sonriendo de medio lado le dije que ni se ocupara de mi y se centrara en Army. Pero conociendolo, ni siquiera me escucharía. En resumen, es un niño bastante desobediente.
Esa noche con todos los trabajadores fuimos a celebrar, al menos los miembros del Staff, donde comimos, bebimos y conversamos cosas sin sentido. La jefa Park se unió a nosotros un poco mas tarde, debía de acompañar a Hyun a dejar a los chicos a su departamento, ver que se deshacieran de todo ese maquillaje, comieran y descansaran lo suficiente para el dia de mañana. No pregunte nada, menos por Jungkook, ya tenia suficiente de enredos en mi cabeza como para complicarme mas, me cuestionaba tantas cosas sobre lo sucedido el dia de hoy que podía escribir un libro. Había disfrutado los besos con Jungkook, no existe ni siquiera duda de ello, es mas, negarlo sería una total blasfemia. Sin embargo, mencionar que me gustaba es otro tema, porque me agrada, bastante, es un chico listo, apasionado con su trabajo, algo burlón con sus hyungs y dulce con Army, en todas y cada una de sus facetas de haberseme permitido ver son encantadoras, pero insuficientes para gustarme en el ámbito romántico. Aun asi, no significa que no rompió una pared de hielo en mí, causando un poco de desnivel. Se que apartir de ahora debo de cuidarme de una de las suyas, no es un pequeño niño como lo imaginaba, tiene toda la tenacidad de un hombre y va con todo para conquistarme. Dejando eso de lado, los de la compañia fueron amables de llevarme a mi departamento entrada a la madrugada, iba tan cansada que parecía una zombie, ni siquiera era producto del alcohol que bebí, simple y llanamente agotamiento. Eran las tres de la madrugada al instante de abrir la puerta del departamento, todas las luces estaban apagadas, obviamente, pues Andrea desde hace bastante dormía placidamente al llegar de su trabajo. Tambaleandome tal cual como lo hacia, llegue hasta mi habitación sin necesidad de prender alguna de las luces de la sala, mis ojos se entrecerraban solos, señales de un eminente colapso. Esta claro que la vida de una estrella del K-pop es agotadora, sin hablar de todos aquellos que estan detrás de ellos, rompieron record conmigo al absorber mis energías al mínimo. Me arrojo a la cama sin tomarme la molestia de quitarme la ropa, estoy muy cansada para mover un musculo, menos tomar una ducha, ya lo hare mas tarde cuando despierte mas descansada. Claro, eso lo hare mas avanzado el día pues lo merezco. Sin mas preambulos, me quedo totalmente dormida.
Esa madrugada tengo sueños extraños, donde los protagoniza los miembros de Bangtan conmigo, cada uno de ellos iban vestidos como en el video de Blood, sweet and tears y llevanban una rosa que extendían hacia mi, después de forma ordenada me pedían en ingles ser su amor. Ya saben, como en San Valentín, pero lo mas extraño de todo era que me quedaba muda, no les reprochaba nada o respondía algo, simplemente me quede mirandolos a cada uno sin decidir. Desperté de golpe sudando frio y repartiendo maldiciones a todas direcciones, luego de unos segundos de digerir la locura de sueño en tener, tome asiento en la cama sacudiendo mis cabellos con desgano. Busque en mi mesita de noche el telefono para saber la hora, eran las diez de la mañana y aparentemente ya tenia un mensaje, no tenia que ser adivina para saber tratarse del Maknae de Bangtan. Solte un suspiro ahogado tirando mi espalda hacia atrás, gire dándole la cara a la pared y abrazando la almuhada, escondí mi rostro en ella. ¿Qué rayos ocurre conmigo? No es como si tuviese el poder de tener a todos los hombres de Asia trae mis huesos, menos seres tan importantes como los chicos, son mis amigos y tenemos una comunicación muy bonita, inclusive hacemos bromas entre nosotros, pero de allí a gustarles, no solo eso, a todos es el colmo de la vida. Suelto una risita incredula al vacío, esta claro que me ha afectado esos besos con Jungkook, si, es eso, porque llegue al grado de imaginarme ser un excelente prospecto para todos. No, eso nunca ocurrirá, ni viviendo cien vidas pasara. Dejando las cosas claras, me levanto de la cama aprovechando de mirar el texto, es uno de buenos días preguntandome a que horas llegue anoche, escucho de la celebración del Staff extenderse hasta varias horas de la noche, no le gustaba mucho la idea de transnocharme, eso para una chica es fatal mas si hablamos del cuidado de la piel. ¿Ahora que? ¿De prospecto amoroso a mamá? Solte una risita divertida al pensar en eso, kookie en verdad tenia pensamientos de una vieja adicta al cuidado del cutis, aunque considerando ser quien es no sería nada extraño. Saliendo del habitación, me limite a responderle el mensaje al chiquillo, donde no debía de preocuparse por su Noona ya reponderia esas horas de sueño y en cuanto a la piel, aun existen las cirugías plásticas. No tardo de llegar la respuesta de un emoticon alarmado, hablar de operaciones aun era demaciado temprano, mas considerando lo joven en aparentar de ser en comparación a la chicas de mi edad. Eso tiene una explicación, le dije al mismo momento de encender la cocina para calentar un poco de agua para el té, en mi familia casi todos aparentabamos menos de nuestra real edad, un gran ejemplo era mi abuela, posee facultades mentales mejores a las mias. Kookie envio una carita muerta de la risa, seguido de estar dispuesto a conocer a mi abuela, aunque para eso, deberá tener una clase extensiva de español. Oh, chico, eso no es nada difícil, me ofrezco para dicha tarea, debería de ser un requisito indispensable ya que van a tener un tour por Latinoamérica. Seguro de mi dedusión, pidió el explicarle algunas cosas del español, tenían que presentarse y finalizar con una frase directa al corazón, pero aun no sabía exactamente que decir. No debía de preocuparse, ya los ayudaría a los siete con ese gran detalle, solamente debían de decirme algo que realmente sientan por Army y, mi propósito, sera volverlo hermoso al español. Jungkook mandandome una carita suplicante, a la vez de una manos juntas, pedía por favor y el contar conmigo.
Esto… era raro. ¡No me malinterpreten! Creo que es genial conversar normalmente luego de lo ocurrido de anoche, simplemente es extraño el no mencionarlo o insinuarlo, daba igual, pensé mientras colocaba una bolsita de té de flor de Jamaica, de esa manera me quitare un peso de encina. Aun asi ¿Por qué siento un raro dolor en el pecho?
— ¡Buenos dias Victoria! — anuncia alguien detrás de mi.
¡Ha! Lo que me faltaba, Andrea apareciendo de la nada para asustarme.
— ¿Por qué todos se animan tanto en querer matarme de un infarto? — murmure por la bajo, rodeando los ojos.
— Oh, oh, oh… ¿Amaneciste con mal humor? — exclamó con burla, caminando hasta la nevera y sacando leche e igualmente, huevos. — ¿O el trasnocho te ha caído mal?
— Ni uno, ni lo otro. — apague la cocina, buscando uno de los gabinetes inferiores una taza para servir el té. — simplemente es coincidencia que tengas las mismas ideas de V, de Bangtan.
— ¿Te asustó anoche? — dedujo riendose, aprovechando para hallar en la lacena un paquete de harina de trigo. Creo que haría panquecas. — pensé que el evento del K-pop seria genial.
— De eso no existe duda. — suspire encantada, recordando que conocí a los integrantes de EXO e interactue con Xiunmin. — ¡Crei que el corazón se me saldría de la emoción con EXO! aunque aun me faltaron varios artistas por conocer, me siento tranquila, mas no satisfecha.
— ¿Muy ocupada? — me da la espalda, invirtiendo en un boll algunos ingredientes para efectivamente hacer panquecas.
— Si, desde pisar el dichoso camerino no frene ni un segundo. — silbe ante el recuerdo de moverme de un lugar a otro. — me recordó que no iba a hechar el gallo, menos a mirar a los lados, sino a trabajar.
— ¿Te fue bien? — dijo ella, viendome de reojo al instante de mezclar los ingredientes.
— Todo salio a las maravillas, afortunadamente. — recalque, colocandole unas cucharaditas de azúcar al té, me encanta dulce, muy dulce. — BTS actuó increíble, se guardaron en el bolsillo cada una de las personas del público.
— ¿Cual es el problema que tienes?
No le dije nada, no por no saber que decirle sino a su reacción, me quede mirando el vapor expediendo de la taza, infingiendo estar muy interesada en ello, obviando lo desniveles de mi corazón. Porque no podía simplemente llegar de la nada ha contarle lo ocurrido, menos la gran amenaza del Maknae es para mi realidad, su forma de mirarme, dirigirse e incluso, estar parado en silencio sin molestar a nadie, me desarman por completo. Dejandome nada a la chica sin ningún valor o algo parecido.
— ¿Algo relacionado con “galleto”? — adivino leyendo la expresión de mi rostro, solte un respingo de la impresión sonrojandome sin poder evitarlo. Recordé lo del beso. — ¡Si paso algo! Cuenta, cuenta, cuenta…
— N… nada paso. — le di la espalda nerviosa, dándole un sorbo al té aunque estuviera caliente. ¡Demonios! — solo… solo… apareció su ex novia.
¿Como demonios olvidar eso? La joven rubia de temperamento conflictivo, grosero y maleducado. Su mirada penetrante del final me dejo paralizada, incluso ahora, me bajo todo los signos del recuerdo vergonzoso con su ex. Es que no logro comprender nada, Tae menciono el restarle importancia, la gente no es precisamente lo suyo, pero yo aun creo de tratarse de otra cosa.
— ¿Se entero que le gustas a su ex novio? — exclamó con insistencia Andrea, recalcandome que no puedo bajar la guardia.
— En realidad, no tengo ni una jodida idea. — conteste sincera, caminando en poco a donde mi prima se encontraba. — ¿Sabes? La historia de ese par es bastante triste, tuvieron que separarse por culpa del trabajo. Galleto no tenia tiempo para verla, entonces simplemente decidió dejarla ir. Luego volvieron a encontrarse, los sentimientos surgieron nuevamente, ella debuto en la industria del K-pop, pero seguían existiendo esa problemática. Nuevamente, terminaron.
— Y supongo que ella no lo acepta. — concluyó Andrea, remarcando lo obvio.
— Si, — le doy la razón, dándole otro sorbo a mi té. — la hubieras visto, parecía una loca peleando con todo BTS para hablar con “Galleto”, iba a involucrarme pero Suga me detuvo. Incluso Tae dijo, muy poco después, él no hacerlo. No lo se, es muy confuso, esa niña término dandome una mirada tan… tan… ¿Te detesto? Si, si, quizás sea asi.
— Sabes que eres su rival. — comento mi prima, no se si por inercia o con maldad.
— Por favor, desde el inicio ni siquiera soy competencia para ella. — rodee los ojos con fastidio, que empeño con este tema. — Galleto solo esta confundido, cuando interactue nuevamente con esa niña, seguramente volverá con ella.
— ¿Como puedes simplemente decidir por los demás? — me dice algo indignada, no suelto una carcajada porque la molestaría mas. — Él ya dijo que le gustas, no entiendo porque te empeñas a decir que es mentira.
— Como tal, no lo ha dicho, solo insinuado. — recalcó, aunque esas indirectas combinadas con el beso de anoche, se vuelven cada vez mas realidad confundiendome al mil porciento. — y ambas sabemos la realidad de las cosas. Soy mayor que él, no soy agraciada, ni interesante, ni nada, agregándole lo de extranjera. ¿Quieres mas razones?
— Lastimosamente para ti, no veo nada de eso. — se opone, dejando la mezcla de panquecas a un lado y apuntandome con su dedo al pecho. — Para mi y muchas personas la belleza interior es lo primordial, no solo eres amable, bondadosa, alegre, carismática y adorable, sino que tu timidez llega al punto de convertirse en otra virtud. Además, no eres fea, tienes unos hermosos ojos grandes color miel, una extensa cabellera sedosa con abundancia castaña, una figura delgada con una cintura de avispa, piel clara y piernas largas. Dime, ¡iluminame! ¿eso es ser nada agraciada? Porque no, no lo es y posiblemente lo que vio en ti “Galleto” ha sido eso.
— Es absurdo. — rio incredula, haciendome a un lado y lavando la bendita taza del té. — dices todo eso porque eres mi prima, la familia es lo primero.
— Entonces, vas a hablar de Adrián. — ante ese nombre, todo a mi alrededor tambalea rápidamente, causandome revoltijos en el estomago. — de que si, tuvieses todo lo que mencione, el se hubiese fijado en ti y no en tus amigas.
No respondi nada, simplemente me aferre al lavaplatos como si mi vida dependiera de ello, estaba aterrada de llegar a una conclusión apresurada de ese imbécil tener que ver en algo, porque no, no lo hacia. ¡Ni siquiera hubo una historia entre nosotros! Murió antes de ocurrir algo de verdad, aun así, pensar su nombre se sentía demaciado diferente de escucharlo. Me daba nauseas, lo aborrecia, lo detestaba, lo… lo… ¡Ah mierda! No podía pensarlo, es mas, jamas lo admitiría ni siquiera en mis pensamientos. En la vida seria una idiota débil incapaz de pasar la pagina, de seguir con su vida y estar recalcando lo ocurrido en el pasado, porque debe de quedarse donde tiene que estar, atrás.
— Como lo esperaba… — susurro Andrea a un lado mio, por su tono de voz era algo al asco o resignación, una combinación de ambas a lo mejor. — aun no lo haz olvidado, lo sigues queriendo y es la razón máxima para no dejar a nadie que se te acerque con otras intenciones.
Aprete los dientes y clave mis uñas sobre el metal, los pasos de Andrea se alejaron de mi concluyendo la conversación, una que termino en un ataque desproporcionado. No pude defenderme de sus palabras, ni siquiera tuve las fuerzas necesarias para poder hacerlo, me quede pegada frente al lavaplatos mientras mi estómago sufría las repercusiones de esto, darle la razón a mi prima era aun muy temprano porque, solamente plantearlo en mi mente daba asco. ¿Yo? ¿Aun queriendo a Adrián? ¿El causante de mis llantos y desgracias? ¡No! ¡No definitivamente! Mi mamá no trajo al mundo a una masoquista, menos crío a una chica débil de pensamientos, en su lugar, la ayudo a valerse por si misma y luchar con uñas y dientes por sus metas. Sin embargo, en el tema del amor, parezco ser otra persona. Contrariar las deducciones de Andrea es imposible, al menos por los momentos, no es que este dispuesta a darle la razón, pero es cierto en recordar aun a Adrián en instantes inesperados y eso, ya de por si, es una falla.
Mas tarde, luego de haber desayunado en un entero silencio con mi prima Andrea, soy invitada a la cafetería donde ella trabaja. Es un sitio muy bonito y fresco, esta ubicado cerca de la Universidad que asiste, con adornos campestres y muy verdes, son tres trabajadores atendiendo al público y sus dos jefes. Una pareja de casados. Ambos señores me reconocen como la prima de Andrea, dandome un trato coordial y amable, inclusive me dejan quedarme tranquila en una de las mesas apartadas de la entrada leyendo un libro, al menos esa sería mi plan antes de ir al trabajo, pero el malgenio de Andrea combinado con el bajo mio, no es algo a lo que pueda quedarme tranquila. Nadie podria hacerlo. Entiendo el disgusto de mi prima, si yo descubriese que ella aun ama a su ex novio malicioso y engreido, de inmediato la mandaría a la mierda, porque debes de ser muy masoquista o pendeja para sentir esas cosas por alguien quien no vale la pena… ¡Ah! Debí evitar darle la vuelta a la tortilla, porque si antes me sentía mal, ahora me siento peor. Escondo mi rostro entre las paginas del libro en un intento débil de escapar de la realidad, esta claro que quiero escapar al mundo de las fantasías, uno donde nadie es capaz de señalarme con el dedo ser una idiota. Incluso puedo imaginar a Valentía llamandome estúpida, no aprovechar las oportunidades que una estrella del K-pop me ofrece al gustarle, sino seguir en el mismo eje de un idiota que capaz ni se acuerde de mi. En cambio con Jungkook, con él… ¡Argh! Tampoco puedo imaginarme siendo muy acaramelada con ese chico, en la vida he sido romántica o del estilo mimado, esta claro el tener el ferbil sentimiento de amar y ser amada, pero de allí a comportarme como una idiota, es un camino muy largo. Tal vez estoy frustrada romanticamente desde mi nacimiento. Despegó la cara del libro al escuchar las vibraciones de mi telefono, ha sonado un par de veces, lo he dejado pasar porque con este humor de perro dudo tener algo emocionante por decir. Aun asi, lo tomo entre mis manos percatandome de tener una llamada del menor de Bangtan, dos mensajes de V y tres de Jimin. Oh, genial, chica solicitada por tres hermoso hombres pertenecientes a la industria del entretenimiento, desinflada, arrojo el celular a la mesa y apoyando mi cabeza entre mis brazos cruzados. Estoy agotada, aun no me despierto completamente de la trasnochada anterior, ni siquiera debería de estar aqui sentada en esta cafetería echando el gallo, a lo mejor mi lugar se encontraría en el departamento, durmiendo cómodamente en mi cama. Suelto un suspiro cerrando los ojos, despejando mi mente de chicos guapos y de molestos fantasmas del pasado, solo necesito descansar, vaciar todo y…
— ¡Ji Eun debe de entenderlo! — grita un muchacho a mi lado, sobresaltandome y haciendome parar de golpe. Habla por telefono, creo que es uno de los trabajadores de la cafetería. — ¡No puede simplemente seguir tratando a los hombres como sirvientes! Menos cuando… le he dicho millones de veces lo que siento.
Mis antenitas de vinil imaginarias se han despertado de su letargo, una vez mas, mis instintos dicen involucrarme en donde no me llaman. Es un clásico, me dice una vocesilla en mi mente que hace reprimir una risita, el verme metida en donde claramente en situaciones peliagudas. Ya han visto dos situaciones de esta índole en el pasado.
— ¿Qué mas muestra quiere de mi? — pronuncia indignado. — Si hasta le describí el día cuando nos conocimos, de como su cabello corto castaño se hondeaba con el viento y su uniforme… ¿Como no puede ser eso romancatico? ¡Ah realmente! Ella es extraña. — Andrea sale del mostrador secando sus manos con una toalla, mirando confundida a su compañero, él le sonrie y le pide esperar un poco. — Si, si, como sea debo cortar, aun estoy en el trabajo al rato vuelvo a marcarte. Nos vemos.
Mi prima, con ojos muy agudos, intenta descifrar lo acontecido delante de sus ojos, aun es medio lenta para el coreano pero eso no dice el saber algunas cosas básicas. Siendo metida como de costumbre, me levanto de la silla caminando hasta donde estan los jóvenes, el chico sonrie en dirección a mi prima antes de decir algo coherente.
— Lo siento, es que Ji Eun aun… — se rasca la cabeza incomodo, algo intimidado por Andrea. — da igual, jamas lo creerías de todas maneras.
— ¿Paresco serlo? — no comprendo mucho, pero supongo que intenta decir el tener pinta de ser incredula. Si desean mi opinión personal, Andrea es de ese tipo. — no… no comprender mucho pero, Ji Eun, ella es… es una idiota.
— ¡No lo es! — alza un poco su voz asustando a Andrea, quien da un paso atrás, el muchacho se percata de su acción y baja la cabeza apenado. — lo… lo siento no quise darte miedo, solamente odio cuando alguien la insulta. ¿Lo sabes verdad? Ji Eun es importante para mi, dudo que te gustaría ver como insultan a tu novio. ¿Cierto?
— Manuel no es un idiota. — frunce el ceño mi prima, al instante de insinuar algo malo de su novio.
— No quise ofenderte. — se retrata de inmediato, no es por nada pero las miradas enojadas de Andrea son legendarias, son capaces de congelar al mas macho de los machos. Lo certifico. — A lo que me refiero, Ji Eun por una buena razón es asi, es cierto, solamente la vida le ha enseñado a depender de su belleza mas aun en el tiempo donde todo el mundo decía de ella ser fea, lucho tanto para cambiar que a la mínima oportunidad de hacerlo… decidió vengarse de todos.
— Es ridículo. — rodea los ojos mi prima, volviendo detrás del mostrador ignorando a su compañero. — ¿Por qué prestar atención a la gente mala? Debería ser mas astuta, inteligente e ignorarla.
— Y lo hizo. — insistió el chico, tomando asiento frente de la barra. — pero, como todo, existía un chico de por medio. Jin Hou, el mas popular de toda la clase, ella se moria por ese chico hasta el punto de confesarsele aunque la rechazara.
— ¿Donde quedas tu? — dijo asombrada, dando la vuelta y colocando sus manos sobre la barra. — Has dicho ser siempre para ella, no tratar mal o humillarla. ¿Por qué no creerte?
— He allí al mismo problema. — suspiro encogiendo sus hombros, hundiendo hasta cierto punto su mirada. — no confiaba en si misma, menos en la capacidad de poderle atraer a un chico. Ahora en el presente, cree que solamente lo digo por su cambio, no cuando realmente jamas me ha parecido fea, sino encantadora.
Ah… el amor es ciego, terco, sordo y incluso mudo. Andrea desde su lugar me manda una mirara lasiva, sin entenderlo bajo cabeza sintiendo un pinchazo de incomodidad, quizás he asemejado un poco la historia del muchacho con la mia y Jungkook, no es que hiciera un cambio de apariencia pero, me niego a creer ser el objeto de atracción en alguien. Es mas, lo sostendre bastante tiempo, sin necesidad de involucrar a nadie mas por ello.
— Por eso mismo, Ji Eun es una idiota. — recuerda otra vez Andrea, ganándose la mala mirada de su compañero sin poder evitarlo. — ¡No juzgues! Tambien eres uno, seguir detrás de ella jamas tendrá resultado favorable, sufriras con locura.
— ¿No crees que pueda cambiar de opinión? — habla desesperado, apretando sus puños y extirando su tronco hacia adelante como si pudiera llegar hasta su compañera. — ¿No crees que exista una manera de hacerla cambiar de opinión? ¿De que me escuche?
— No…
— Si, debe de existir. — interrumpo en su conversación sonriendo de medio lado, Andrea se ha quedado con la mandíbula colgando ligeramente y el chico, ni expresión tiene. Solo es un naipe caminante. — ¿Por que demonios debes de tirar la toalla tan rápido? Es solo cuestión de mirar todas las posibilidades reflejadas en la carta.
— ¿En verdad lo cree Agasshi? — dice esperanzado el muchacho, corriendo hasta donde estoy y sosteniendo mis manos con fuerza. Andrea ha ocultando su rostro indignada, capaz hasta apenada de lo salido de mis labios. — ¿Cree que para esto existe una salida con final feliz?
— Si, lo creo.
Ahora, sentanda en medio de siete chicos en su tiempo de descanso de sus practicas de baile, oculto mi rostro de las fuertes represiones de uno de sus mayores integrantes. Yoongi, al igual de los demás escuchando la historia de Jeung, compañero de trabajo de Andrea, junto a la entera disposición de ayudarlo con la chica que le ha gustado desde la escuela media, me ha llamado idiota. ¿Cual es mi insistencia en querer meterme en problemas? Necesitaba urgentemente parar de hacer esto, no era la buena samaritana, menos la chica de las buenas acciones en el momento, porque existen ocasiones donde los asuntos deben resolverse sin ayuda de nadie, sobre todo, arruinarlo mas en lugar de solucionarlo. ¿Seria capaz de dar la cara a una situación asi? Jimin intento alivianar la tensión, su hyung estaba siendo algo rudo al momento de explicar, aunque del mismo modo lo comprendia. No podia seguir involucrandome en situaciones peligrosas, el deseo de ayudar a las personas era muy filantropico y bonito, sin dudas algunas, pero debes tener el sentido de cuando no es necesario hacerlo. Dandome unas palmadas consiliadoras en la cabeza, J-hope decía admirar la esperanza de inyectarle a las personas, él creía firmemente en mi logrando ayudar a Jeung. Era tan cual como decía, solo cuestión de ver todas las opciones posibles. Jin opusiendose al argumento de su compañero, me regaño fuerte diciendome no medir ni mis palabras o acciones, actuar sin pensar atrae consecuencias. Mas tomando en cuenta el tema del amor. Nam concordo con ello, no era en lo mas mínimo correcto dar ilusiones a un corazón enamorado, las otras veces de presentar cosas similares tuve suerte. Pero esta vez seria sola, no podia flaquear, menos en un paso increíblemente importante en el compañeron de Andrea, debía de apañarmelas yo misma. Por su lado Tae, soltando un suspiro dio unos pasos hacia mi dandome unas palmadas en la cabeza, seguidamente me deseo buena suerte, dándose la vuelta y abandonando el lugar. En resumidas cuentas, siguió a sus demás compañeros. Con la cara llena de arrugas maldecir mentalmente a quienes creí ser mis amigos, si les contaba la historia era para que me ayudaran, no para llamarme idiota, regañarme y mencionar apañarmelas sola. ¡Aish! Son un caso. Sin embargo, a mi lado, quedaron dos de ellos de pie mirandome con ojos de hijo rezagado, me refiero a J-hope y Kookie. Sonreí, al menos seguían teniendo un organando latiendo en su pecho, y sangre, mucha de ella.
— Sé que esto esta mal pero, — argumentaba Jungkook con una mano sobre su rostro, como si estuviera cansado. — la última vez de abandonarte para ayudar a alguien las cosas casi se salen de control, es mejor estar contigo que en contra.
— ¡No lo digas como si la regañaras! — le reprendio J-hope, mirandolo medio ceñudo. — yo si confió en ti Vic, juntos hallaremos la forma de juntar a esos enamorados. Ya lo veras.
— ¡Ah! Ya veo porque se llevan tan bien. — murmuro Kookie moviendo su cabeza hacia los lados incrédulo. — ambos son ridiculamente optimistas.
— Y ustedes muy amargados. — le saque la lengua como si fuese una chiquilla. — si no vas ayudar vete con tus hyungs y dejanos en paz. ¿Cierto Hobi?
— Si.
Jungkook bajo su cabeza musitando algo entre labios sin poder entenderlo, al menos yo, porque Hoseok soltó un bufido irónico de haberlo escuchado. Acto seguido, colocando una mano en mi hombro, me dijo que hoy antes de irme a casa debíamos conversar un poco para armar el plan de unión de tortolos, concorde en su idea y de no poderse podríamos cenar juntos. A la sola mención de comida, Jungkook salto hacia nosotros invitandose igualmente en el acuerdo, al pesar de que oponía rotundamente al ayudar al compañero de Andrea. Dios del cielo, dime, ¿tu lo entiendes? Porque yo no. Dejando las cuentas claros, camine hacia la salida despidiendome de mis aliados, a los demás los ignore en un fiel acto de niñeria, porque en el fondo, muy, muy, muy en el fondo sabía que tenían la razón. Aunque admitirlo, al menos, frente de Suga, era algo que jamas haría. Ahora, entre tanto caminaba para regresar a la pequeña oficina donde me encontraba, imaginaba las posibles rutas de seguir para ayudar a Jeung. Es decir, lo único que tengo claro es Ji Eun y él conocerse desde la escuela media, ser muy buenos amigos, ella fue maltrata psicológicamente por su apariencia en manos del chico que le gustaba, decidió cambiar para pisotearlos a todos incluido el muchacho. Concluyendo al final, ser una demoledora de hombres a diestra y siniestra. Andrea tiene razón, esa chica es una idiota ¿Por qué desperdiciar su valioso tiempo de esa forma? En lugar de querer destruir a todo hombre pisando la faz de la tierra, debería de ocuparlo dándole a entender a sus antiguos perpertradores valer mucho mas a sus insultos e humillaciones, del mismo modo, restarle importancia.
Giro la perilla de la oficina encontrandola vacía, lo habitual en estas horas, mis compañeros seguramente vinieron hoy temprano sin descansar de lo de anoche, por lo que le dieron la oportunidad de marcharse a casa temprano. Suspirando, me arrojo a la silla colocando mi cabeza encima de mis brazos cruzados hacia atrás como respaldo, cierro los ojos buscando comprender un poco de la psicología de la Ji Eun, el sentirse en lo absoluto atractiva para gustarle a un chico es sinónimo de baja autoestima, e igualmente, nada de confianza en si misma. Es mucho decir porque padezco de eso tambien, pero en su lugar, tiene a Jeung que la apoya incondicionalmente y le recalca quererla. ¿Por qué no mirar a su alrededor? ¿Por qué no?
— No frunzas el ceño, Noona. — siento un toque entre las cejas, llevandome a leventarme de golpe y ver el hermoso rostro de Maknae de Bangtan. ¿Cuando fue que entro? ¡Ni lo escuche llegar! — en mi defensa, dejaste la puerta abierta y olgazanear durante horas de trabajo no es bueno.
— Un día, algunos de ustedes van hacer la causa de mi muerte. — le digo sincera, volviendo a mi puesto mientras el se rie como un niño travieso. — ¡De todas maneras! ¿No deberías de estar practicando con los demás?
— Estan ayudando a Jin hyung a memorizar unos pasos. — responde invadiendo mi espacio personal, apartando un mechón obstaculizandome la vista y sonriendome con cariño. — aunque no lo aparente, se le dificulta un poco el baile. Pero da lo mejor de si para no quedarse atrás, es admirable.
— V me dijo que antes de debutar, escuchaste criticas de muchas personas que no le gustaban tu baile. — dije sintiendo que su cercanía se volvía mas abrumadora, convirtiendo mi cuerpo en una masa gelatinosa que no lograba controlarse. — asi que fuiste América para asistir a una academia de danza, con el fin de perfeccionarlo.
— Siempre es bueno tomar en cuenta las sugerencias. — se encogio de hombros tímido, colocando su mano en mi cabello y acariciarlo. — eso me ayudo mucho, de lo contrario, no sería quien soy ahora.
— Cantas bien, bailas bien, en los vídeos te desenvuelves con maestría. — enumere mecánicamente, notando como el chiquillo casi se avalanzaba sobre mi como una pantera, quitandome la poca racionalidad que poseo en mi cerebro. ¿Esta haciendo calor o solo soy yo? — Debe de haber algo que no sepas hacer.
— Convencerte de que me gustas. — confeso de golpe, dejandome sin aire y con la boca ligeramente abierta, mirando directamente a sus agudos ojos oscuros que brillaban por alguna razón. ¡¿Qué coño ha dicho?! — eso es lo mas fuerte que me ha pasado en todo la vida. Las chicas, bueno, conquistarlas jamas se ha hecho tan difícil como contigo, si bien todo posee un nivel de dificultad con Victoria Noona… se asemeja al jefe de jefes en un videojuego. Es frustrante, porque quiero simplemente abrazarte, apretarte tan fuerte para que seas capaz de mirarme solo a mi, entender que me gustas, ME ENCANTAS y eres capaz de ser prospecto para llamar la atención de un chico porque eres hermosa.
Era tan simple, pensé mientras me animaba, conmovida de las palabras de este niño a sujetar su rostro con una de mis manos para acariciarlo con delicadeza, es tan simple que nunca fui capaz de caer en cuenta en lo esencial de tratar de ayudar a una persona. Cuando buscas hacer entrar en razón a alguien primero que nada, tu mismo debes de creerte tus mismos consejos, de lo contrario, seras llamado hipócrita. Acercandome con parsimonia al hermoso rostro de este niño cautivador, le di un beso en la mejilla pronunciado que marcaba todos mis sentimientos de gratitud hacia él, no podía seguir viviendo en desconfianza con todo mi entorno, debía de dar un paso adelante y salir de mi caparazón, de lo contrario, seguiría sufriendo las consecuencias de un pasado que ni valía la pena. Es cierto, Andrea tambien tenia razón, seguía queriendo de alguna manera bizarra a Adrián por eso, se me hacia imposible abrirle mi corazón a alguien mas que no fuese él, inclusive, me parecía una locura engañar a este niño con falsas esperanzas. Sin embargo, no decía el comenzar a entender los motivos de gustarle, menos creer en mi misma el ser hermosa ante sus ojos. ¿Quizas Ji Eun no este pasando por lo mismo? De ser un si, tengo que ayudarla abrir los ojos hacia la realidad delante de ella, donde un mundo espera por su metamorfosis y a su lado, esta un chico que la quiere incondicionalmente sin importarle nada.
— Gracias, Kookie. — le dije separandome de él, sonriendole con dulzura y cariño. — por pensar todas esas cosas grandiosas de mi. De ahora en adelante, prometo que no flaqueare ni tendre una mala imagen de mi misma, comenzaré a quererme y olvidar todo lo malo del pasado.
— ¿En verdad? — exclamó esperanzado, iluminando su rostro como si le hubiera dicho descubrir la cura contra el cáncer.
— Si. — recalque, una vez mas. — no puedo seguir viviendo en el recuerdo de una persona que solo me causo daño, dolor y una cicatriz en mi pecho. Él me quito toda la confianza que tenia en mi misma, y se lo permití por idiota, le di el poder de hacerlo porque lo quería o lo quiero, no se si me explique bien pero… hasta aqui llego con esto.
— ¿Estas enamorada de otro chico? — pregunto desilucionado Kookie, cambiando su rostro de hace unos minutos alegre a uno totalmente opaco.
— Hasta hace unas horas lo negaba con todas mis fuerzas, porque no he nacido siendo una masoquista, ni siquiera deseo serlo pero. — baje mi cabeza, sintiendo un extraño nudo en la garganta, lo sabia, quería llorar. — Andrea, mi prima, me insistió tanto que si no te dejaba quererme era por eso mismo. Obviamente, no lo acepte, porque… ¿no es idiota? ¿estupido? Ese chico, Adrián, jugó con los sentimientos de mis amigas, con los mios propios tambien, hizo de mi corazón trizas y aun asi, aun asi… se me hacia imposible olvidarlo. — sonreí con amargura, tragando saliva como si con ello el acidez de mi alma se calmaria. — quizás se deba a imaginar no volver a sentir nada de lo experimentado con él, a nadie mirandome como solo lo hacia él, era tan profunda e intensa que la piel la sentía hirviendo aunque no me tocara. Jamas me había pasado algo así, tener tal conexión con alguien por solo una mirada, me sentí deseada, preciada y cree en mi mente un castillo de naipes que con solo una vestisca fue derribado. — hice una pausa tomando aire, Jungkook tomo mi mano tembloroso, observe que su rostro estaba opacado por una sombra pero seguía aqui apoyandome incondicionalmente. — Adrián, salio con dos de mis amigas a la vez, mientras que por otro lado, seguía detrás de mi mandandome claras señales de coqueteo. Aunque pienses de mi ser valiente, valerosa, emprendedora y luchadora, la realidad es otra, donde la cobardía es la primera en la lista de mis debilidades. ¿Lo entiendes? Comenze a pensar en que quizá, no era tan linda como idializaba, menos en tener un atractivo físico para cualquier hombre, y que estos, prefieren a las atrevidas o escandalosas. Entonces, en definición, algo malo existia conmigo.
— No todos los chicos somos iguales, Victoria Noona. — musito kookie, colocando una mano en mi rostro para alzarlo en un intento de mirarlo. — Ese chico, estaba mal, engañarla a las tres como si fueran un juguetes… es cruel y asqueroso. Debes olvidarlo, dejar todo eso atrás y mirar hacia adelante. Vuelve a confiar en ti misma, en el valor que tienes, que posees, antes de abrirte a cualquier otra oportunidad, empieza por quererte a ti misma. Es la base, lo esencial, el amor hacia tu persona.
El cuerpo lo empecé a sentir tan flojo, débil, mi cuerpo estaba cubierto con la dulce fragancia de las palabras de este niño, no, estoy equivocada, de este hombre. Mientras mi mente nublada de la sensación mas extrañas en vivir, me empujo directamente a refugiarme en sus brazos, quienes gustosamente me sostuvieron, evaporando por completo todo pensamiento antes dueño de Adrián. De todas maneras, ¿Quien fue él? ¿Quien era él? No lo sabia, simplemente tenia presente el calor de los brazos de este chico que me abrazaba, despistaba toda la soledad y amargura de mi alma, implantando una clase de emoción que jamas he experimentado antes. Senti cada uno de sus músculos contraerse contra mi figura, el como se aclopaban como si fuesemos piezas de rompecabezas, el palpitar de su corazón chocando contra mis manos hormigueando por la esencia que me transmitía, casi me hacia cosquillas pero no del punto de hacerme reir, sino de quedarme quieta, muy quieta y esperar a pasar la tormenta de afuera. En conclusión, junto a Jungkook, era paz absoluta y a su vez, nerviosismo de esperar como resultaría las repercusiones a futuro. ¿Estaba bien permitirle derribar otra pared de hielo cubriendo mi corazón? ¿Estaba bien hacerle conocer mi historia? Solo llevamos conociendonos cuatro meses, aunque seamos buenos amigos, desconosco a que grado debes permitirle perpetrar las debilidades del otro. Tambien existe el dato inpasable, yo le gusto, no se cuando empezó sus sentimientos por mi, pero darle mas a pie a ocurrir algo entre ambos estando en este estado, sería demaciado para los dos. Él mismo lo sabe, debo sanar, aprender a querer, valorarme como persona y mujer, que antes de intentar correr detrás de cualquier calamidad para ayudar, debo de mirar las mias propias.
Hoy he aprendido algo, que no todos los chiquillos menores a mi son inmaduros, algunos pueden poseer mas enseñanzas en lugar de los mayores. Quizás erre con Jungkook, la edad, en nuestro caso, solo puede ser un número nada mas. Asi que, apretando las manos con toda la fuerza del mundo, inyectandome una buena dosis de voluntad, separe nuestros cuerpos quedandonos simplemente cerca mirandonos el uno al otro. Había una diferencia al pasado, en cuando desconfiaba de el gustarle, pero justo a ahora, no puedo mas que hallar una dulzura en sus encantadores ojos negros devotos a mi, una extraña chica dramática dañada por un imbécil que ni vale la pena mencionar. Si, yo le gusto a Jungkook, ya nadie puede negarmelo, ni siquiera, yo misma.
— De los dos, tu eres el increíble. — admito riendome nerviosa, Kookie me inmita sujetandome con delicadeza el rostro y no dejandome escapar de su mirada. — diciendome todas esas cosas tan maduras, haces de mi estomago un remolino de emociones que no logro controlar. ¿Qué clase de mocoso eres?
— Uno muy persuasivo y determinado. — me contesta el muy astuto, casi haciéndose el gracioso. — te sorprenderas de mi aun mas cuando logre sacar a ese imbécil de tu cerebro, Noona. Ni siquieras vas a recordar su nombre.
— Tienes mucha confianza en ti mismo. — remarque asombrada.
— La tengo, porque ahora mas que nunca sé el valor que posees. — dice, juntando su frente con la mia, quedandonos a pequeños milímetros de chocar nuestros labios y activando mis nervios a todo vapor. — nada de lo mencionado cambio mis sentimientos por ti. De hecho, ha sucedido lo contrario, me gustas mas Victoria Noona, mucho, mucho, mucho mas. Y cada lado de ti lo encontró encantador, adorable y emblemático. Nunca dudes de eso, ¿Entendido?
— S… si… — susurro temblandome la voz como si fuese una niñita de quince, que apenas experimenta su primer amor.
¡Agh! ¿Qué rayos pasa conmigo?
— Bien, dejando las cuentas claras. — habla Jungkook, separándose de mi y dejandome con el corazón literalmente en la boca ante su ataque, ni siquiera se que expresión debo de tener pero al menos, una sorprendida poseo. — ¿Eh? ¿Estas bien Noona? Tu cara esta muy roja, pareces que tuvieses fiebre. ¡Ah! Seguramente has quedado cauti…
— Estúpido menor. — pronuncio en español, sobandome mi pecho frente de un chiquillo confundido. Mejor asi, no quiero que entienda mis palabras. — ¿Quien coño de e’ su madre se cree? Venir a controlar mi corazón de esa manera, como si fuese un dado o un juego de monopolio. ¡A la mierda! ¡A la mierda con todo!
— ¿Qué estas diciendo Noona? — parpadea el niño, haciéndose el inocente.
— Solo finjense nada mas, es una galleta habilidosa. — sigo murmurando palabras en mi idioma natal, no evitando en lo absoluto verme rencorosa. — lo llamare desde ahora galleta infernal, porque con cada mordida que le das, sientes que se convierte en una vaina bien peligrosa.
— ¿Noona?
— Olvidalo, Jungkook. — suelto todo el aire de mis pulmones, retomando el idioma que nos favorece a ambos. — son palabras que sobran al traducirlas al coreano, sino perderían su gracia.
— Prometiste ayudarme en mi español para la gira. — me recordó, haciendome mentalmente darme una bofetada.
— Si, pero ahora no es el momento de clases de español, kookie. — comente levantandome de mi asiento y caminando por la pequeña oficina, necesitaba ponerme en marcha. — sino de ayudar a Jeung con Ji Eun. Si posees ideas, no estararia de mas compartirlas.
— ¿No piensas rendirte?
— Jamas, mi querido galleto. — le dije, pronunciando el mote cariñoso que le tiene Sofia al muchacho.
— ¿Qué significa eso? — pregunta curioso.
— Galleta, ya sabes, como todo el mundo te tienes apodos lindos… — deje en el aire, notando como una sonrisa se anchaba en sus labios llena de confianza. — pensé en tenerte uno en español. Aunque claro, entendería si te disgusta.
— No. — contesto de inmediato, dejandome sin parpadear. — Noona puede decirme como ella prefiera, asi nos volveremos mas cercanos aun.
Vuelvo y menciono, su exceso de confianza en si mismo me tiene abrumada, sé que nos hemos besado y compartimos nuestras historias, pero la actitud que adquiere este chiquillo es se haber ganado la contienda sin sudar un poco. Aun falta mucho camino por recorrer, de superar, pero Jungkook ya esta mentalizado en un futuro victorioso a mi lado, cosa que esta colocandome algo nerviosa. Es decir, apenas acepte seguir enamorada de Adrián, apenas acepte que tengo problemas de autoestima que tratar, sobre todo, apenas acepte que el Maknae de Bangtan le gusto. ¿No es mucha información por digerir? Si, lo es, pero en un pais donde debes correr para no quedarte atrás, adaptarte a las evoluciones costantes de tu dia a dia es una obligación innegable. Suspirando cansada, dejo eso a un lado mandando a Jungkook a acompañarme a buscar algo en la maquina de la cafetería, se hace tarde y mis tripas no estan nada quietas ante la eminente cena, Andrea saldrá tarde de clases informandome ir a comer con sus amigos, debo de apañarmelas sola en esto. Al entrar a la cafetería percibo a pocos ocupandola, algunos saludan al chiquillo de mi lado con energía, en en tanto me ocupo de registrar con la mirada las maquinas expendedoras de bebidas calientes al decente para tomar. Desearía un té con miel, es excelente contra el frío, aunque este a punto de culminar el invierno, como debería de ser la lógica, aun el clima parece resentido y se niega a cambiar. No importa, pienso presionando el dichoso té con miel, suelo funcionar mas con este tipo de climas en lugar de los calurosos, de lo contrario, me sentir pegajosa y asquerosa.
Sujetando el vasito con el contenido humeante, me dirijo rumbo a una silla desocupado escuchando los escandalosos comentarios de Kookie, observandolo interactuar con los demás me hace recordar ser solo un chico, uno metido en el cuerpo de un hombre apuesto, maduro y entregado en todos los sentidos a su trabajo. Empezó desde muy joven en este mundo, maduro a la fuerza para alcanzar su sueño, creció juntos desconocidos, los cuales, le enseñaron todas las cosas que son ahora. Fue criticado, humillado y degradado por sus habilidades, escucho marchandose a América para perfeccionar su baile, allí conoció a Young Min enamorandose completamente de ella, se separaron, Jungkook debuto y años tambien la chica igual, los sentimientos emergieron de ambos nuevamente pero término fallado como la primera. No tenían tiempo para verse. Es triste, sin duda, aunque me ataca la duda de donde saco semejante niña mimada, al enfrentarse a todos mostraron un temperamento tan hostil que daba nauseas. No lo se, en todo momento de imaginarme las parejas de los muchachos, eran del tipo tiernas, al menos en seis de ellos, porque en Nam sería tan candente y atrevida que el mismo infierno quedaba pendejo ante su temperatura. Claramente, ese sería otro tema a tratar, ahora me abordaba las dudas del estilo de las chicas en el menor de Bangtan. Me explico, la niña de sus sueños debe de tener presencia, figura delgada, no mas alta que él, piel clara, ojos castaños grandes, cabello largo mas abajo de los hombros, con mucho timidez y adorable, en fin, del tipo que deseas proteger fuertemente. En cambio Young Mi… es harina de otro costal.
Le doy un sorbo pequeño al té de miel, soplando antes para evitar quemarme, colocando una mano bajo mi mentón lo apoyo para seguir observando las bromas alocadas de Jungkook. Delante de mi quiere aparentar ser maduro, centrado para su edad, cosa en lograrlo a cabalidad, pero rodeado con hombres de su misma edad o mas, da a delatar. Es solo un niño. Pretenderlo decirlo en voz alta es una locura, Jungkook perdería la cabeza, su estabilidad emocional y un poco los estribos. Aun asi, es inevitable callarme, porque su rostro libre de maquillaje, de esos molestos lentes de contacto con colores claros, desvanece todo signo de adultez en él, mostrándose como es. Me agrada, no es del tipo que le vueltas a los asuntos o menos los prejuicios, simplemente se sienta en silencio a descifrar sus hyungs y esperar el momento para atacar. De ver una clase de competencia por una chica, seguramente lanzara su red y luego esperara a ver que caza, eso si, nunca dando su brazo a torcer. En cierto modo, es igualmente curioso la posición de cada miembro si pasa algo asi, es decir, habrá quienes se harán un lado para ver feliz a su hermano del alma, otro quienes si ella vale la pena, pelearan hasta las últimas instancias para tenerla. Ejemplo, Nam y Tae, mas el líder con su presencia preponderante y activa, no dejara de pasar la oportunidad de estar con la chica de sus sueños, en otra parte, V no se rendirá, desconosco si atacara a la primero o no, pero el dejar las cosas sin acabar es sin pensarlo algo que jamas haría él. Jimin es mas sensible, Jin igual, velaran por la seguridad de ella, del mismo modo de sus amigos, harán algo que beneficios todos por igual. La pregunta del millón son Suga y J-hope, mas el primero que demuestra desinterés en todo su alrededor menos la musica, comida y dormir, de hecho, ni puedo imaginarlo enamorado de alguien. ¿Como sera? ¿De que manera debe de ser ella? Yoongi es todo un misterio. Hoseok, por su lado, es tierno, bromista, optimista… sabrá como tratar a una mujer, hacerla feliz y complacerla en todo. En general, seria el tipo ideal de prospecto a casarce con cualquier mujer, incluso a mi me parece un buen partido. Espero que Army no quisiera acabar conmigo por desear robarme su esperanza.
— ¡Noona! — me sobresalta Jungkook, al llamarme corriendo hacia mi dirección. — J-hope hyung me mando un mensaje, quiere saber si hoy sales tarde para que le esperes y vayan a cenar juntos. Obviamente, tambien estoy incluido.
Hago una mueca de incredulidad, ni habiendole confesado estar enamorada de otro chico se rendirá, bueno, no puedo hacer nada.
— Si, hoy debo de ocuparme de otras cosas. — respondo.
— Perfecto, le avisare. — saca su telefono mandandole un texto a su hyung.
— ¿No sería mas fácil si le das mi número de telefono? — concluyo dandole a la lógica.
— Ya lo tiene, pero se avergüenza escribirte. — comenta el diablillo, despejando su vista de aparato. — da igual Noona, le respondi por ti.
No, fíjate nada mas que amable de su parte.
— De acuerdo.
Se da la vuelta rápidamente, volviendo a la mesa donde estan los otros chicos conversando, creo que pertenecen al grupo de baile de BTS, los cuales utilizan para eventos de gran envergadura o los vídeos. He tenido la oportunidad de conversar con un par de ellos, son interesantes, igualmente divertidos, uno me relato la vez que trabajaba come mesonero en un local no muy lejos de aqui, donde debió de presencial como un tipo conseguía a su novia, diez años mayor a él, comiendo de lo lindo con otro sujeto agarrados de la mano, dándole de comer en la boca y haciéndole cariños. El pobre hombre lloro, sufrió, incluso se arrastro por la ponsoñosa mujer en búsqueda de una explicación, recibiendo únicamente papas fritas directamente en su cabeza. Es triste esa historia, lo gracioso seria el comer directamente de su cabeza las papas mientras lloraba. Pobre sujeto, lo engañaron, le privaron de explicaciones y al menos, comió gratis un aperitivo. Lastimosamente, no recuerdo el nombre del bailarin, pero si que es muy amigo se Tae y Jimin, junto a ellos suele practicar mucho. En eso, despejando mi mente, el celular comienza a vibrar intensamente. Al sacarlo reconozco el número de Andrea, seguramente avisandome por lo que ya tenia conocimientos. Contesto sin muchos rodeos, no se escucha de inmediato la voz de mi prima, sino el sonido de la caja registradora y unas alborotadas personas reclamando sus pedidos. Seguidamente, Andrea con dificultad, me explica que en su trabajo las cosas se pusieron algo turbias, dando paso a llamarla para saber si estaba dispone para hacer horas extras. Obviamente, ella no se iba a oponer, un poco de dinero extra nunca viene mal, de hecho, es una bendición por lo que saldrá aun mas tarde a lo acordado. Restandole importancia, le pregunto si Jeung esta allí tambien, dos de los chicos de BTS me ayudadan pero no quiero que nadie se de cuenta, porque de lo contrario, arderia Troya. Mi prima con un tono claramente monótono o en desacuerdo, reclama mi forma de involucrarme donde no me llaman, intentar de solucionar los problemas de alguien mas cuando ni aun, puedo atender loe mios. Es cierto, se lo digo, seria muy hipócrita de mi parte acercarme a Ji Eun sin admitir seguir queriendo a Adrián, sobre todo, tener problemas de autoestima porque si quiero tener sinceridad de su parte, tambien debo de poner de mi. Andrea no dice nada, en cambio, suelta un suspiro profundo alegando hacer lo que quisiera, eso si, ella no moverá ni uno de sus dedos para involucrarme. Estoy sola. Comprendiendo, corto la llama soltó una risita divertida ante la aprobación bizarra de mi prima, ella posee maneras raras para salvarme de cometer algún error, al igual de los chicos de Bangtan expiandome en mi cita falsa con Nam y sus amigo, buscando el tenerme al margen y a salvo. Me siento querida. En el segundo de estar riendo sola como lerda, me llega un mensaje de Andrea con el número de telefono de su compañero de trabajo, no haciendome nada mas pensar: que comience el rock and roll.
No hay comentarios:
Publicar un comentario