IV
Tonight is our
Tonight is our
Mi ansiedad por la llegada del viernes llego a su fin, aun con el alivio todo eso consumió mi semana. Para mi fortuna, admirtire, los días pasaron rápido, las clases, aburridas y monótonas. Las noches, de tortura y angustia, poco a poco me adapte a ver el torso desnudo de Sasuke. Aunque claro, no puedo decir lo mismo del sonrojo en mis mejillas, de una manera aprendí a llegar primero que todos así poder ducharme y cambiarme con toda tranquilidad, evitando de cierta manera algunos inconvenientes. Con respecto a la orientación, empecé a guiarme un poco más por los pasillos de Red. Seguí el consejo de Jenna y conseguirme un mapa, en las noches lo estudiaba en tanto los demás descansaban dando así el poder del sentido de la orientación. Las actividades del club R.e.d aun no habían comenzado, la razón era porque nos daban el tiempo necesario para colocarnos al dia con las clases. Y hablando de estas. Los profesores no paraban de mandarnos trabajos y una lista interminable de exámenes por venir. Debo admirtirlo, la educación en Red esta a niveles diferentes de Konoha, esto no quería decir que mí antigua escuela fuera mala, era excelente de hecho. Pero las exigencias en Red son mayores. Una mala calificación en Konoha igual a escuela de verano, mala calificación en Red significa desgracia para el reprobado y su familia. Probablemente la mayoría de los estudiantes aquí se encargarian del negocio de sus padres, por consiguiente, iran a las mejores universidades de país, como “T” o “GH” y muy altas igual a “M”. En con respecto a mi, nunca me he detenido en pensar sobre mi futuro, es decir, claro que sueño con ser una artistas brillante, o quizás, poseer mi propia colección de modas, en pocas palabras, el diseño de ropa. Pero ir a la universidad es un asunto nubuloso para mi, no pensado ni meditado. Estaba a un nivel bastante inferior a los jóvenes que estudian aquí.
Volviendo al tema, el viernes por fin estaba aquí. Al sonar el timbre de la última clase me sentí completamente aliviada. Pero no duro mucho ese sentimiento, hoy estarían mis amigas y Sasuke juntos en un mismo lugar. Tenía miedo, pero por un lado estaba emocionada. ¿Ha sido una mala idea juntar a mis amigas con Sasuke? No lo se, pero sea como sea no podía hecharme para atrás. Por mucho que el pensamiento con un resultado poco favorable, deberían de saberlo, anteriormente reuni a una Minami y un Sasuke para cenar, saliendo la cosa no tan bien. Sin embargo debo darle crédito, la bestia dormida en el interior de mi amiga sedienta de frituras la hizo comportarse de esa manera, no era ella misma. Aun así, solo fue Minami, en este caso, seria aguantar los comentarios subidos de tono de Karin, la despistada de Sasumika, esos argumentos de Sakura y el posible mas humor de Ino al escucharla hablar. Debo admirtirlo, no somos un grupo muy común, sería un poco preocupante espantar a Sasuke con esto.
Camine a la cafetería del colegio, necesitaba calmar mis nervios y nada mas podía hacerlo que un buen chocolate caliente, el solo mantenerlo en mis manos daba la sensación de calidez. Por ahora, solo necesito un lugar para sentarme.
— ¡Lizi! ¡Por aquí, Lizi! — escuche una voz llamandome.
Gire a varias direcciones hasta finalmente encontrar a Sasori e Hidan sentados en unas de las mesas de atrás, tímidamente guíe mis pasos hacia ellos.
— Chicos, espero no importunarlos con mi presencia. — les dije muy reservada.
— Para nada, por algo te llamamos — me sonrio Sasori.
Sujete una silla de otra mesa y me sente junto a los mejores amigos de Sasuke, ahora que lo pienso, era la primera vez de estar con ellos sin la presencia de mi amigo y sin duda parecía extraño.
— Entonces Lizi, ¿Planes para este fin de semana? — me pregunto Hidan.
— Sasuke y yo saldremos con unas amigas de mi antigua escuela, después mañana ire a casa temprano. ¿Ustedes?
— Nosotros nos iremos esta misma noche — declaro Sasori — yo iré a mi casa. La familia de Shiori se quedara con nosotros este fin de semana.
— En cuanto a mi, ire a casa de Rose. Solo me quedaré hasta mañana por la tarde luego estaréis en casa. — explico Hidan.
— Entonces Sasuke ira a su casa debo se suponer. — deduci mientras le daba un sorbo a mi bebida.
Fue cuando de manera extraña Hidan y Sasori se miraron entre ellos, parecido a ver dicho algo totalmente descabellado.
Valla sorpresa, yo y mi boca.
— ¿No te lo ha dicho? — me pregunto Hidan incrédulo. ¿Decirme? ¿Qué debía decirme?
— Sasuke por lo general suele quedarse en el colegio. — me confeso Sasori — No le gusta mucho su casa.
— ¡Se quedara aquí solo! — exclama escandalizada.
— Bueno, el personal y el casero estarán aquí — dijo Hidan — uno que otro alumno igualmente lo hacen.
— Eso… eso es bastante solitario — razoné.
No tenia idea de esto, es decir, parecia que la relación con su familia no era nada buena. ¿Acaso no podía ser peor?
— Sasuke es algo misterioso — exclamó Sasori — tardo un poco entrar en confianza con nosotros.
— Pero él no es el único, tu también lo eres Lizi — me dijo Hidan con un tono divertido.
— ¿Misteriosa? ¿Yo? — pregunte confundida.
— Tienes algunas actitudes curiosas, ya sabes, como de correr todas las noches a la habitación y encerrate en el baño. — declaró Hidan.
— Eso… bueno… soy una chica y… no quiero incomodarlos. — respondí nerviosa a mi defensa.
Sasori e Hidan volvieron a intercambiar miradas y comenzaron a reír. Estos dos me estaban asustando un poco.
— ¿Me he perdido de algo? — le pregunte frunciendo un poco el ceño.
— Por dios Lizi, no estamos ciegos — dijo Sasori super divertido. No, no, no y no. Esto me suena escalofriante.
— No es tan difícil ver lo obvio, tu estas completamente muerta por S…
— ¡Shsssssssss! — me abalance sobre Hidan para callarle antes de decir el nombre.
¡Maldición! Estaba tan neurotica que olvide que nuestras bebidas estaban sobre la mesa, ahora se volcaron sobre mi, y para complertarlo, la mirada de todos los alumnos se posaron en nosotros. ¡Que gran espectáculo!
Me aleje de Hidan esperando que las miradas de los demás se alejaran, pero con todo y eso siguieron observando mi uniforme manchado junto con el desastre del suelo. Unos reían por lo bajo, otros susurraban entre ellos. En tanto yo, me sentía igual al pequeño patito feo del cual era el as me reír de todos los animales. Regularmente dejamos de ser el centro de las mirada volviendo todo a la normalidad, me sente nuevamente en mi asiento mirando de forma avergonzada a mis compañeros. Sasori amablemente, me estendio unos pañuelos desechables para poder secarme un poco, pero fue inútil, la mezcla de café con chocolate era algo difícil de quitar.
— Lo lamento — pedí disculpas avergonzada. Seguramente estan pensado cualquier cosa de mi, deseo ser sepultada viva, conocían la verdad. ¡Sabian que estoy enamorada de Sasuke!
Me aleje de Hidan esperando que las miradas de los demás se alejaran, pero con todo y eso siguieron observando mi uniforme manchado junto con el desastre del suelo. Unos reían por lo bajo, otros susurraban entre ellos. En tanto yo, me sentía igual al pequeño patito feo del cual era el as me reír de todos los animales. Regularmente dejamos de ser el centro de las mirada volviendo todo a la normalidad, me sente nuevamente en mi asiento mirando de forma avergonzada a mis compañeros. Sasori amablemente, me estendio unos pañuelos desechables para poder secarme un poco, pero fue inútil, la mezcla de café con chocolate era algo difícil de quitar.
— Lo lamento — pedí disculpas avergonzada. Seguramente estan pensado cualquier cosa de mi, deseo ser sepultada viva, conocían la verdad. ¡Sabian que estoy enamorada de Sasuke!
— No te preocupes Lizi — me animó Sasori.
— Entonces he acertado, en verdad te estas muriendo por él. — dijo Hidan con picardía.
Hagache la cabeza apenada y preocupada, si ellos lo sabían, este seria el fin. Mi secreto estaba expuesto, Sasuke se alejaría de mi y la oportunidad de estar a su lado se desvaneceria. Sin contar que todos pensaran de mi como una pervertida o acosadora serial.
— No te angusties, Sasuke no se ha dado cuenta de nada — me contestó Sasori como si leyera mis pensamientos.
— Él es un poco… despistado — bromeo Hidan.
— Somos una tumba, cuenta con nosotros para guardar tu secreto. ¿Cierto Hidan?
— Totalmente.
— Santa cielos — comencé a reír nerviosamente — deben de pensar cualquier cosa sobre mi.
— Nada que ver — me contesto Hidan.
— Simplemente que eres adorable — me contesto Sasori con una sonrisa — eres una excelente persona para Sasuke.
— Tienes nuestra vista buena, Lizi — agrego Hidan.
— La suya, pero no la de él — sonreía tristemente.
Esto es de locos, el mundo esta lleno de ellos, la manera de como se lo tomaron fue tan ligero que es inimaginable. Estando en Konoha, cualquiera me hubiese tomado como acosadora o persona indeseable, obviamente seguido de un buen batido frío en la cara seguido de basura. Estoy sin duda amando las políticas de tolerancia y respeto en esta escuela.
— ¿Por qué no te le confiesas? — me sugirió Sasori.
— ¡¿Has perdido acaso la cabeza?! — exclame toda acalorada y exaltada.
¿En verdad estoy discutiendo esto con dos chicos? Porque en verdad, el mundo estaba de patas para arriba.
— Por favor, no puede ser difícil, digo, estamos hablando de Sasuke — intentó incentivarme Hidan.
— Debes de estar bromeando, no lo hare, no soy temeraria — me negué — esto muere aquí y se acabo. No dire nada y no diran nada. Caso cerrado.
— ¿Que es lo peor que puede suceder? Ser rechazada nada mas — insistió Hidan.
— ¿Nada mas? ¿En verdad nada mas? — lo miré extrañada — esto es mas que suficiente, además, luego de algo así no podremos volver a lo que eramos antes.
— Rose me rechazo quince veces antes de decidir salir conmigo — refunfuño Hidan.
Dios, eso debería considerarse un delito.
— No, no esto esta fuera de discusión. Jamas dire nada. — me levante de la mesa y los chicos igual lo hicieron.
— Como quieras, pero deberías decirle — se resignó Hidan.
— Da igual, mejor voy a la habitación para darme un baño y cambiarme para salir. — les dije intentando cambiar el tema.
— Mejor te seguimos el ejemplo — me dijo Sasori.
Los tres tomamos camino hacia nuestro dormitorio sin decir nada mas. De inmediato tome mis cosas dirigiendome al baño de chicas, dejando a mis compañeros debatiendose sobre quien entraría primero al baño. En verdad me tome mi tiempo, abrí el grifo de agua caliente y un poco de de fría para no quemarme, zambulliendome al fin. Suspire con pesadez. Quede bastante preocupada que Sasori e Hidan sepan la verdad, pero aun mas, el plantearme decirle todo a Sasuke. Y seamos realistas, no podía ni podría hacerlo, de solo imaginarlo me daba miedo. El asunto de gustarme Sasuke coloca en peligro nuestra amistad, no puedo pedir imposibles, menos exigirle a Sasuke quererme como yo lo quiero. Y si que lo quiero, porque voy a admitirlo, no es solo por lo guapo y amable que estaba detrás de él. Existe muchas razones mas que eso. Puede que Sasori e Hidan me den la vista buena para estar con Sasuke, pero algo dentro de mi me decía lo contrario. Y vaya que lo quería. Porque tenía que admitirlo, no era solo por lo guapo y amable que estaba atrás de él. Él era mucho más que eso. Si bien se que soy simpática, talentosa, y modestia a parte, una persona increíble, Sasuke se encuentra a lejos niveles superiores a mi. Transpira talento, belleza, simpatía, caballerosidad, carisma, y en lo personal, mucha ternura. El es sin duda perfecto. No encuentro ninguna tachadura en él, al menos, no una hasta los momentos. Esto en verdad apesta, apesta hasta las lágrimas. A diferencia de lo ocurrido con Sai y Trevol, es que la relación formada con Sasuke era algo hermoso, algo que valía la pena. Pero me es insuficiente. Quiero mas, mucho mas, sus abrazos, besos, caricias, lo deseo solo para mi. En el caso con Trevol, simplemente me gustaba, parecía un chico interesante pero jamas logre conocerlo a fondo. Y bueno, digamos que a Sai logre quererlo mucho pero en el fondo lo subí en un altar alumbrado, al final simplemente termine lastimandome a mi misma. Este dilema con Sasuke me esta acabando lentamente, tanto o igual a lo que hizo una vez Sai. Pero como lo dije antes, esto es diferente. Sai y yo no formamos nada, estuvimos nadando en la nada y la ruptura de todo fue bastante predecible. De hecho, fue gracias a nuestros padres que volvimos a tratarnos, de lo contrario, eso no hubiese sucedido. Con respecto a Sasuke, tenemos nuestra bella amistad y es lo suficientemente fuerte. Si me arriesgaba a contarle la verdad lo perdería todo, lanzarlo todo al abismo glacial y francamente, la distancia es insoportable, pero prefiero aferrarme a él de esta manera que dejarlo ir para siempre.
Volvi nuevamente a la realidad, termine de bañarme lo mas pronto posible porque deje a Sasori e Hidan un buen rato fuera, deben de estar esperandome. Me coloque mí ropa y sali deprisa, bastante tonto de mi parte, porque no había nadie en este sitio, aproximandome a mi cama note una pequeña nota que habían dejado sobre ella.
“No queríamos irnos sin despedirnos, pero realmente te tomas tu tiempo Lizi. Buen fin de semana y mucha suerte con Sasuke.
Hidan y Sasori”
Hidan y Sasori”
Arrugue el papel a leer eso último, decidí guardarlo dentro del cajón de mi mesa de luz, para asegurarme que nadie mas lo viera. Mire alrededor descubriendo que el equipaje de Sasori, Hidan y la misma Jenna desaparecieron, ahora solo permanecían las cosas mias y de Sasuke. Hablando de él ¿Donde estará? Ya casi eran las seis y se supone que es la hora para reunirnos, aunque no daba ni señales de vida. No importa, eso puedo considerarlo algo de ventaja. Me coloqué unos pantanloncillos cortos color negro, una camiseta blanca con un corazón grande de lentejuelas en el pecho, calcetines negros hasta un poco mas de la rodillas, unas botas largas de tacón y un abrigo tejido del mismo color. Peine y decidi dejar mi cabello suelto, luego aplique generosamente un poco de maquillaje sobre mi rostro, lo convencional, polvo compacto y un brillo para mis labios. Listo, no estaba para nada extravagante, solo vestia lo convencional en un día para salir con mis amigas, que era lo que haría, por lo tanto debería estar bien. En eso mientras contemplaba mi reflejo en el espejo, la perilla de la puerta en la habitación giro haciendo por fin su apariencion Sasuke. Pero no parecía el mismo, este mantenía un rostro bastante agitado y algo alterado. ¿Qué podía haberle ocurrido? Y aun peor, mantenía el uniforme de la escuela.
— Disculpa la tardanza, Lizi — me dijo jadeando — tuve un par de… cosas por resolver.
Quede en silencio mirandolo sorprendida. En eso, Sasuke miró el reloj.
— ¡Demonios! Ni si quiera he tomado una ducha — dijo bastante molesto consigo mismo.
— No te preocupes, podemos retrasarnos un poco — trate de animarlo — avisare a mis amigas en tanto toma un baño.
— En verdad no sabes cuanto lo lamento — se disculpo muy apenado.
Me causaba un poco de risa, verlo pedir disculpas de esa forma no había manera de no considerarlo tierno. Inmediatamente Sasuke tomó algo de su armario y se encerró en el baño de chicos. Saqué mi celular y le envie un mensaje a Minami que nos retradariamos un poco, después, tome asiento en mi cama. Comencé a jugar un poco con Inu, quien mantenía un animo muy enérgico, cantaba a todo pulmón como si no existiera nada mas, eso me alegraba mucho. Hace un tiempo parecía bastante decaído y comenzaba a preocuparme, seguramente se debía al cambio de ambiente, aunque viéndolo de esta forma pudo adactarse favorablemente. Luegp de unos quince minutos el sonido de la ducha cesó, hubo un momento de silencio y luego se escucho un quejido por parte de Sasuke.
— ¿Paso algo? — le pregunté.
— Me acabo de dar cuenta que mi crema para el cabello se agotó — dijo con tono tímido — no pienso salir así.
— Mi estimado amigo Uchiha le siento informar que nos hemos retardado bastante, por favor salgo de esa manera. — le dije tratando de bromear un poco.
— No, no lo haré. Te burlaras de mi. Se burlaran de mi. — dijo bastante consternado.
Dios, cuanto drama. ¿Qué era? ¿Una chica?
— Sasuke es solo cabello, no puede ser tan malo — traté de calmarlo — sal y dejarme verte.
La manija de la puerta del baño giro, allí frente a mis ojos un Sasuke sin su uniforme y con cabello rebelde (mas de lo convencional), el siempre suele llevar dos flequillos en cada parte del rostro, pero ahora, mantiene muchos tapando al completo su frente. Esto… esto es un completo sueño, uno muy, muy pero muy hermoso. Me sonroje. Sasuke estaba muy apuesto, aun mas de cuando aparenta ser un estudiante modelo. Llevaba una camiseta cuello en “v” color negra, una chaqueta de cuero azul eléctrico, pantalones jeans oscuros y unas vans.
— Admitelo, estoy horrible — me dijo frustrado.
— Considero todo lo contrario, te ves increíble, mejor que nunca — le confesé con una sonrisa.
¿Qué acabo de decir? ¡¿Que rayos ha salido por mi boca en este mismo instante?!
— ¿En verdad? — me preguntó sorprendido, como si jamas esperarse tales palabras.
Este chico… ¿Conoces el espejo?
— Claro, estando en tu lugar canceló lo de la crema para el cabello, el cabello rebelde de favorece — le dije.
Sasuke me sonrió amablemente, con esa sonrisa única y suya, de las que te roban toda la compostura posible, hacia perderme con facilidad en esos posos sin fondo de sus ojos, igual a su sonrisa. Pero de costumbre, alguna otra cosa ajena a esto me hacia volver nuevamente a la realidad.
— ¿Vamos? — me preguntó.
— Si — respondí ahora yo algo apenada. Mi corazón estaba acelerado, no comprendia la razón, pero me sentía completamente alterada.
Nos dirigimos al estacionamiento del colegio, donde decidimos llevar mi auto, acordamos que yo conduciria de ida y Sasuke en la vuela. Entonces damos comienzo a nuestro viaje de dos horas hasta el distrito 6, al comienzo reprimi toda clase de emoción para mantenerme al margen. Pero fue inútil. Sasuke, quien se encontraba sentado al lado mio, me distraida de manera increíble. Podía oír desde mi sitio su respiración, calmada y pausada, esos suspiros que colocan de cabeza mi mente a la par de llevarme a la locura. Tenía que hacer, debía de hacer algo… ¡Lo que sea! Entonces se me ocurrió, si no puedes con el enemigo unetele.
— Hidan y Sasori me han dicho sobre quedarte este fin de semana en el colegio. — comencé.
— Ah, eso — dijo restándole importancia al asunto — el ir y venir me agota demasiado, mis abuelos se enojan por mi postura, aun mas mi abuela. Ella desea verme mas seguido en casa.
— Pareciera que no quieres ir a casa. — le dije. Al menos eso fue lo que sentí.
— Si, puede ser eso — me confesó. No podía creerlo, en verdad costaba digerirlo. ¿Como es posible una familia llevarse de esa manera? Que alguien me responda — mi relación con mi abuela no es muy buena, o al menos antes solía serlo, no pretendo decir no quererla, es mas, la respeto. Afrontar las negociaciones comerciales de la empresa es bastante admirable, agregándole hacerse cargo de un nieto como yo. — ese último comentario me asusto.
— ¿Estas loco? ¡No hay nada malo en ti! Es decir, pareces un ser sacado de otro mundo — le espeté.
Perfecto Elizabeth, perfecto, lo has vuelto hacer. El ponerte en evidencia frente a Sasuke si que lo sabes hacer, ahora, trata de controlar tus mejillas acaloradas. Aun mas. La mirada sorprendida de tu amigo.
— ¿De otro mundo? — preguntó.
— Quiero decir, eres el vocalista de los R.e.d, tus notas son excelentes, eres una persona interesante y solo mirate, tu vestimenta es fenomenal — trate de esconder mis palabras lo mas convincente posible.
Sasuke comenzó a reírse a carcajada. ¡Mierda! ¿A quien se le ocurre decirle ser una persona de otro mundo? Debería golpearme contra la pared hasta quedar inconsciente.
— ¿Para ti en verdad soy un ser de otro mundo? — pregunto atacandome con la mirada prohibida. Perderia, si seguía el patrón de sus oscuros ojos me perderia por completo. Y significa una sola cosa. Moriramos en la carretera.
— Bueno, no he encontrado nada malo en ti. Eres como… un príncipe, no me canso de decirlo. — No, no, no, no. ¿Pero por que sigo hablando estupideces? Estoy hundiendome cada vez mas, esta boca mia no conoce de limites. ¡Alquien venga y corte me la lengua!
Sasuke seguía riéndose a carcajadas. Es oficial. Se ha dado de cuenta, si, se debió de dar de cuenta. Soy una completa idiota, lo mejor que podía hacer ahora era arrojarme a la carretera y esperar a un camión pase sobre mi para aplatarme, dando así el final de mi vida.
— Voy a devolverte el cumplido Lizi, eres también una persona fuera de este mundo. — no podía mas, para mi rostro era imposible verse mas rojo que nunca, por lo tanto, simplemente dire parecido a un arcoiris multicolor.
Debía respirar.
Tenia que respirar.
¡Hazlo de una buena vez!
Tenia que respirar.
¡Hazlo de una buena vez!
— No lo creo, soy temperamental, en ocasiones algo odiosa y vanidosa. — le contesté — dejando mi mal humor los domingos por la noche y cuando no encuentro nada agradable para ponerme.
— No eres la única, creelo. Todos tenemos nuestros días. — me dijo.
Quedamos en silencio unos breves segundos, los cuales aproveche para calmarme un poco, pero no pude relajarme tanto porque Sasuke me sonrio para hablarme nuevamente.
— Gracias. — lo mire confundida.
— ¿Sobre qué? — pregunte.
— Por verme bajo esa perspectiva — confeso sumamente sincero.
— No veo la razón del porqué no — le respondi avergonzada. Su tierna expresión me atacaba sin poder defenderme. Aclare mi garganta — como sea, no me agradezcas por así.
Sasuke me sonrío nuevamente. Nos quedamos unos minutos en un rotundo silencio, yo intentando conducir en tanto Sasuke jugaba con sus manos. Decidí colocar un poco de musica para mejorar el ambiente, un antídoto mejor para distraer las mentes congestionadas como la mia. Encontré entre mis cosas el CD la banda norkoreana “Best”, la cual me regalo Sasuke en navidad, al verla me sonrio dando aviso a ser la mejor idea para colocarla. Comenzamos a cantar “Fiction” a todo pulmón, al pesar de ser una canción bastante triste y nostálgica, juntos la hicimos parecer muy animada. No entendía, pero ver a Sasuke cantando de esa manera borraba de mi memoria al corista ejemplar del club R.e.d, parecía mas suelto, mas libre. Y si. Mas rebelde, quien sabe, podría estar ayudando el comodín de “look salve a la moda”.
Finalmente después de dos grandes horas de viaje, llegamos a nuestro destino. Estacionamos mi auto en un garaje y nos digimos hacia la entrada de un pub donde quedamos con mis amigas, ellas parecían estar esperandonos desde hace bastante tiempo allí un poco cansadas. Dándonos a una señal de acercarnos con sumo cuidado para no despertar a las fieras.
Finalmente después de dos grandes horas de viaje, llegamos a nuestro destino. Estacionamos mi auto en un garaje y nos digimos hacia la entrada de un pub donde quedamos con mis amigas, ellas parecían estar esperandonos desde hace bastante tiempo allí un poco cansadas. Dándonos a una señal de acercarnos con sumo cuidado para no despertar a las fieras.
— Hasta que por fin hacen acto de aparición — nos regaño Minami.
— Mi culpa — admitió Sasuke.
Mis sensores de paranoias se activaron, las chicas miraron picaramente a Sasuke y luego a mi. ¿Qué demonios estaba pasando por sus cabezas?
— ¿Vas a presentarnos Lizi? — dijo Hinata sonriendo de oreja a oreja, logrando asustarme un poco.
— Bien, chicas quieros presentarles a Sasuke Uchiha. Sasuke ellas son Hinata, Sakura, Ino, Karin, Sasumika y conocías anteriormente a Minami — le dije señalandolas una por una.
— No tenia ni idea que Lizi tuviese un amigo tan guapo — le dijo Karin mientras lo saludaba. La mato, simplemente la mato, lo ha dicho solo para sacarme de mis casillas. Lo se.
— Ella menos menciono tener amigas tan elocuentes — contesto Sasuke haciendome reír un poco.
La locura reino en mi cuando le toco saludar a Sakura, como era de esperarse, detallo de arriba a bajo a Sasuke con mucha determinación. Sasuke la miro bastante confundido. Por supuesto, olvide advertirle de la personalidad vivaz de mi querida amiga. Finalmente Sakura se dirigió a mi.
— Esta bien, lo apruebo — declaro mi amiga.
Las ganas de acabar con ella eran sumamentes grandes, aun mas, de golpearla en la cabeza con un objeto contundente para dejarla inconsciente. ¡¿Como podía decir semejante babosada?! ¡Y delante de Sasuke! Pero claro, ella no conoce de límites o callarse la bocota. En tanto Sasuke presencia la risa de llenas en mis amigas, trataba de comprender lo dicho por la loca de Sakura.
— ¿Es un código entre chicas? — me preguntó Sasuke.
— Simplemente, ignorala — le rogué mientras cubría un poco mi rostro con mi mano.
Comenzamos a caminar en dirección a Ichiraku, no existe mejor lugar para cenar en todo el distrito 6 que ese. Sasumika se aproximo a mi mientras Sakura mantenía entretenido a Sasuke, hablandole sobre las interegionales, musica y rangos vocales. Cosas así.
— ¿Probaste lo del corazón? — me pregunto Sasumika. Pense que ya lo había olvidado.
— Si — le contesté en voz baja — debi de perder la cordura por lo que dire, pero has tenido razón Sasumika, en verdad funciona.
Ella me sonrio muy satisfecha haciendome sonrojar.
— ¿Tengo algo en la cara? — le pregunte posando las manos en todo mi rostro.
— ¿Sabes? Cuando llegaste junto a él me di cuenta, a ti… realmente te gusta — confesó mi amiga.
— ¡Shh! — la callé nerviosa. Sasumika comenzó a reír ante mi reacción.
— … debido a ello pienso en los R.e.d como un grupo con una sincronía excelente, pero para llegar mas allá de las regionales tendrán que inyectarles algo mas de modernidad. No quiero presumir o algo parecido, pero de cantar yo en las regionales hubiésemos triunfado. — como hacer omisión a lo obvio, la fastidiosa voz de Sakura era quien decía esas sandeces.
— Ya veo — le contestó Sasuke sonriendo — Aunque creo que las otras dos chicas cantaron estupendo. Ino, tu interpretaste la canción de apertura junto al otro muchacho en interegionales ¿verdad?
— Así es. — respondió Ino.
— Un dueto que era nuestro, ya saben, de Sai y yo — interrumpió Sakura.
Minami la miraba como queriendo silenciarla con un calcetín en la boca, y siendo sincera, la idea sonaba tan apetitosa.
— Un número bastante bueno, tu voz en muy clara. Déjame adivinar. Ese chico era tu novio ¿me equivocó? — le pregunto Sasuke.
— ¿Se noto tanto? — preguntó Ino un poco ruborizada a lo que Karin desvío su mirada asqueada.
— ¿Y tu Sasuke? ¿Tienes novia? — le preguntó Karin con voz siniestra.
Me resultaba muy difícil de escoger entre acabar con Sakura y Karin en primer lugar, porque sin duda, las dos hacen sacar a flote mis peores emociones humanas. Sasuke soltó una carcajada.
— Para nada, estoy solo por el momento — respondió Sasuke.
Aguarden, ¿a donde quiere ir con eso? ¿Por el momento? ¿Por qué por el momento? ¿Acaso mis niveles de paranoia eran incontrolables?
— ¿Significa que estas interesado en alguien? ¿La conosco por…?
— Suficiente, se acabo el interrogatorio Karin — la frenéis antes de que el huracán tocars tierra firme. De estar Sasuke interesado en alguien, soy la última de querer enterarse de algo así.
Sasuke me miró por un unos segundos y me guiño el ojo, desvié la mirada bastante incomoda con ese gesto. Finalmente llegamos a Ichiraku donde pedimos una mesa.
— Esta fuera de discución, quiero frituras, un plato entero de ellas. — exigió Minami.
— ¿Como puedes dañarte de esa manera? – pregunte un poco angustiada por su obsesión — un día de estos engordaras y terminaras teniendo exceso de grasa en la sangre.
— ¡Dejame gozar de la vida a mi manera! — me respondió mi amiga.
— Karin, tu fuiste la que interpreto la segunda canción ¿verdad? — le preguntó Sasuke.
— Otro solo que debió de ser mio — se quejo Sakura.
— Ya callate frente de marquesina — le dijo fastidiada Karin — y si, esa misma he sido yo.
— Tengo que admitirlo, tu interpretación fue pura adrenalina, y junto al baile de Sasumika con el otro chico le dieron un toque muy dinámico a la presentación. Nos dio un poco susto a todos nosotros — le dijo Sasuke.
— Siendo de esa manera, gracias — contesto Karin muy orgullosa de si misma — ustedes también lo hicieron espectacular.
— Ahora que lo recuerdo, tengo una pregunta desde hace un tiempo — comenzó Sakura. Perfecto, seguramente saldría con otra de las suyas, quizás si tomo una de las servilletas y la agarro desprevenida… — ¿Por qué no dejaron a Lizi hacer un solo?
Frene mis pensamientos psicópatas, en tanto todos la miraron en silencio. Ha estas alturas, ¿qué debe de importarle a Sakura si me dan un solo o no?
— Bien, si hubiese estado en mis manos encantado le doy el solo — respondió Sasuke sonriendo — pero el consejo R.e.d dijeron que ella… “es demasiado emocional”. Nosotros no destacamos por lo individual, lo contrario, formamos parte de un mismo equipo y buscamos salir todos en conjunto.
— Eso no tiene sentido — declaró Sakura — ¿Para que entras en algo si no puedes destacar? Me refiero, no quiero criticar el consejo de los R.e.d, pero el Konoha cada miembro es un ser único con cualidades excepcionales, y son estas misma las que nos hacen especiales. No intento degradar a nadie pero, Lizi, luego de mi claro, era una de las personas con mas talento en el club. Digo, ¿en cuantas ocasiones encontraras a una chica con una voz tan dulce como la de ella?
Eso me dejo completamente muda, es decir, jamas pensé que Sakura me viera de esa manera, le apreciar mi talento. Era muy emotivo que tu ex rival de coro dijera cosas esas de ti, aun mas, el defenderme del consejo R.e.d y su voz principal, aunque podría considerar alguno de sus comentarios algo ofensivo hacia las demás chicas. Deben querer quitarle basura en estos momentos sobre su rostro. En tanto Sasuke miraba con asombro todo hasta que decidió hablar.
— Bueno, tal vez no la pusimos muy bien a prueba — pensó Sasuke — ¡Ya se! ¿Y si vamos a un karaoke? Asi…
— No lo digas, no lo digas. Estoy de acuerdo — sonrio Sakura.
— No tengo objeciones — declare alegremente.
— ¡Queda decidió entonces! — exclamó entuciasmada Hinata.
La velada siguió su curso normal entre comida y charlas, Minami paso de manera olímpica a mi consejo devorando un plato entero de frituras. Las chicas continuaron hablando con Sasuke muy animadas, de hecho, estaba sorprendida de como se adapto tan rápido a ellas. Nosotras no eras un grupo normal que digamos, pero eso llenaba de paz a mi corazón, las cosas salieron tan bien que parecía mentira. Se nota que el carisma de Sasuke llega a todas las personas, de lo contrario, no estaría sonriendo como una boba viéndolo interactuar con mis amigas.
En el momento de terminar nuestra cena fuimos al único karaoke decente en todo el pueblo, no es la gran cosa, pero posee las cosas necesarias para pasar la mejor de las noches.
— Oh no, ahora que cantare — dijo Hinata mirando la lista de canciones.
— Oye Lizi — me llamo Sasuke aproximándose bastante hacia mi — espero que te esfuerzes lo suficiente para dejarme satisfecho.
— ¡Por favor! Es mejor que abras muy bien esos ojos tuyos y aprendas de la maestra — le dije muy segura de mi misma. Tenia el tema para cantar, pero no lo haría sola — Sakura, tengo una idea que te hara alucinar.
— Te escucho — me ordenó. Le susurré todo en el odio para que mas nadie escuchase, teniendo así una sonrisa ancha de sus labios — eres increíble.
— Lo se, lo se — dije cando mi pecho tal cual a un pavo real, haciéndola reír.
Ambas nos paramos en el escenario sin decirle a nadie.
— La cosa se pondrá buena — escuche decir a Minami.
— Observa muy bien esto Sasuke — pude escuchar la voz de Hinata hablando — cuando Sakura y Lizi se juntan para algo debes esperar algo sumamente fantástico.
— Pista número diecinueve, por favor — pidió Sakura.
Ni bien colocaron la canción todos la reconocieron en seguida, por lo que saltaron de la emoción. Sasuke nos miro con asombro, puede por elegir un tema tan asado, pero no me importaba. Este es mi lugar, por lo tanto, cantare con todas mis fuerzas el tema. Empezando junto a mi amiga.
” Aah, ah ah
You’re so good to me baby, baby “
You’re so good to me baby, baby “
Entonces Sakura dio unos pasos al frente haciendo escuchar su voz.
“ I wanna lock you up in my closet when no one’s around
I wanna push your hand in my pocket because you’re allowed”
I wanna push your hand in my pocket because you’re allowed”
Me dio un poco de gracia cuando señalo a su pierna, aunque ese tipo de juegos podían jugarse de dos.
“ I wanna driver you into the corner and kiss you without a sound
I wanna stay this way forever l’ll say it loud”
I wanna stay this way forever l’ll say it loud”
Adopto una pose seductora al cantar su parte.
” Now you’re in”
La imite posicionandome a su lado y señalando al frente.
“ You can’t get out”
Ahora las dos cantabamos a par el coro de la canción, realizando movimientos osados y un tanto divertidos.
“ You make so hot
Make me wanna drop
It’s so ridiculous
I can barely stop
I can hardly breathe
You make me wanna scream
You’re so good to me baby, baby
You’re so good to me baby, baby”
Make me wanna drop
It’s so ridiculous
I can barely stop
I can hardly breathe
You make me wanna scream
You’re so good to me baby, baby
You’re so good to me baby, baby”
Nuevamente fue mi turno.
“I can make you feel all better, just take it in”
Alzando mis hombros le di paso a Sakura.
“And I can show you all the places you’ve never been”
Ahora ella me hacia los coros en tanto cantaba.
“ And I cab make you say everything that you’ve never said”
Me pare dándole la espalda a su hombro, intercambiando los roles de manera simultanea.
“ And I will let you do anything again and gain”
Yo otra vez
“Now you’re in”
Y ella
“You can’t get out”
Mientras la canción seguía y controlamos todo el escenario, pude observar a lo lejos a Sasuke con atención, quien mostraban una sonrisa ancha al apresiar tal presentación. Tal vez de encontrarme en otras circunstancias estaría muerta de la vergüenza, pero hoy no, en este sitio no. Cuando estoy en medio de un escenario se que no puedo flaquear o llorar, es el momento de ser profesional y tratar de brillar como nadie mas.
“ kiss me gently”
Nuestros tonos bajaron un poco pero se acomplaron a la par.
“Always I know”
El turno de Sakura.
“Hold me”
Ahora yo.
“Love me”
Las dos
” Don’t ever go
Ooh, yeah yeah”
Ooh, yeah yeah”
Sakura y yo mostrabamos a todo el mundo el gran talento que teníamos para cantar, si existe alguien con quien cantar un excelente duo es ella, la manera de nuestras voces acoplarse en casi mágica. Todos los presentes nos miraban con mucha atención, unos aplaudiendo, otros silbando o chillando. Podría jurar que Sasuke no despego en ningún segundo su mirada de mi, y no me molestaba, eso daba pie a seguir cantando con todas mis fuerzas. Sin duda el momento del gran final.
You make me wanna scream
You’re so fabulous
You’re so good to me baby, baby
You’re so good to me baby, baby
You’re so fabulous
You’re so good to me baby, baby
You’re so good to me baby, baby
You’re so good”
La canción finalizó, mientras los aplausos y silbidos ocuparon todo el salón, mis amigas también imitaban a los demás pero entrando un poco en euforia con esos gritos. Sasuke simplemente sonreía y plaudia mirando fijamente a Sakura junto a mi. Sin duda, lo dejamos sin habla.
★★★★★★★★
Luego de un par de horas de canciones se hicieron las doce, momento propicio de partir a Red porque se nos hizo muy tarde. El momento de las despedidas hizo su aparición.
— Fue un gusto conocerte, Sasuke — dijo Hinata al despedirse.
— Eso debería decirlo yo, me diverti mucho con ustedes señoritas — le contestó.
— Quizás deberíamos reunirnos nuevamente, fue muy divertido — admirio Ino.
— Todo dependerá de lo que quiera Lizi — les dijo Sasuke.
— Entonces te volveremos a ver nuevamente seguro — dijo Karin guiñandome el ojo. Creo que nuevamente mis instintos homicidas salieron a flote, era de esperarse, cuando la salsa tabasco habanero hablaba esto sucediera.
Me despedí de mis amigas dándole a cada una un abrazo fuerte, con la promesa de encontrarnos una próxima vez para conversar. Pero no todo podía terminar tranquilo. ¿Cierto Sakura?
— ¡Sasuke! — se escucho su grito a lo lejos — ¡Cuida bien de Lizi, si llegas a lastimarla sobre ti caera todo el coro de Konoha! — le advirtió.
Debería matarla, debería matarla en este preciso momento por hacerme pasar semejante vergüenza delante de Sasuke, pero este ni corto o perezoso, soltó una carcajada respondiendole.
— ¡No te preocupes! Tienes mi palabra que la cuidare mas que nadie.
Ahora si que terminaron de matarme, con esa declaración no sabia si esconderme como el avestro o saltar de alegría parecido a un niño en navidad. ¿En verdad Sasuke había dicho tal cosa? ¿El protegerme mas que nada? Oh dios, oh dios. No permites que despierte si en verdad existes.
En todo el camino a casa no cruzamos palabra alguna, al menos por mi parte, no podía decirle nada, además el tener sueño no ayudo mucho. Fue una suave sacudida la que me despertó de golpe.
En todo el camino a casa no cruzamos palabra alguna, al menos por mi parte, no podía decirle nada, además el tener sueño no ayudo mucho. Fue una suave sacudida la que me despertó de golpe.
— Lizi, despierta, hemos llegado – me dijo en un susurro.
— ¿Hmmm? — musite frotandome los ojos para despertarme. Y era cierto, nos encontramos en Red.
— Ahora, nos manejaremos con cuidado. No quiero que nos descubran. — me susurro nuevamente.
No fue tan difícil como lo esperaba, nos movimos con agilidad y, saltamos a cada uno de los vigilantes logrando así llegar a nuestra habitación, la cual, estaba totalmente decierto. Hoy seria la peor de la noches por experimentar. ¿Existe una manera de frenar lo inevitable? No, porque como siempre Sasuke llevaba un paso adelante de mi. Ni bien colocamos un pie en la habitación, empezó a despojarse de sus zapatos, chaqueta y luego su camiseta, dejanado al descubierto su inmaculada piel blanquecina a la vista que me volvía loca. Todas las barreras impuestas por mi estaban siendo derribadas sin esfuerzo alguno.
— Dios… estoy totalmente agotado — dijo Sasuke tumbadose sobre mi cama.
Esperen, solo esperen, ¿acaso había algo malo con mi vista? La respuesta es no, no hay nada malo en ella. Porque Uchiha Sasuke en verdad estaba acostado en mi cama. ¡Esta loco!
Tome mi pijama y me dirigí al baño de chicas para cambiarme, no demore mucho, estaba realmente cansada deseaba ir a dormir rápido. Pero debi de quedarme mucho mas tiempo. Al salir me encontré con la silueta agraciada de Sasuke descansado sobre mi cama. ¿Acaso no podía ser mas hermoso? No, no lo creo, pero en verdad verlo dormir (cosa que no me cansare jamas) es toda una dicha. Sasuke sin duda es un príncipe. Me costaría mucho el correrlo a su cama, pero necesitaba hacerlo y armarme de valor. Con cautela me acerque a él, dude un poco tocarle el hombro al comienzo, pero con todo y mejillas sonrojadas lo hice. El tener contacto con su piel ha sido una de las sensaciones mas raras en describir, porque un cosquilleo recorría en la llema de mis dedos hasta espandirse por todo mi ser.
Tome mi pijama y me dirigí al baño de chicas para cambiarme, no demore mucho, estaba realmente cansada deseaba ir a dormir rápido. Pero debi de quedarme mucho mas tiempo. Al salir me encontré con la silueta agraciada de Sasuke descansado sobre mi cama. ¿Acaso no podía ser mas hermoso? No, no lo creo, pero en verdad verlo dormir (cosa que no me cansare jamas) es toda una dicha. Sasuke sin duda es un príncipe. Me costaría mucho el correrlo a su cama, pero necesitaba hacerlo y armarme de valor. Con cautela me acerque a él, dude un poco tocarle el hombro al comienzo, pero con todo y mejillas sonrojadas lo hice. El tener contacto con su piel ha sido una de las sensaciones mas raras en describir, porque un cosquilleo recorría en la llema de mis dedos hasta espandirse por todo mi ser.
— Sasuke, Sasuke… lo siento pero debes moverte del lugar — le dije dulcemente.
— ¿Por qué? — se quejo él. Me dio un poco de risa, su voz entre dormida era parecida a la de bebé. Tierna y cálida.
— Estas en mi cama, ve a la tuya. — lo regañe.
— No quiero — siguió quejándose.
— Sasuke muero de cansancio, quiero dormir — le dije un poco harta.
¿Por qué demonios te haces el difícil conmigo?
— No te lo estoy impidiendo, existe un lugar de sobra. No moveré un musculo de mi cuerpo — me dijo.
Ya no tengo corazón, en verdad ya no lo poseo, creo que ha salido corriendo de la magnitud de las palabras de Sasuke dichas. Lo mato, en verdad lo mato. ¡¿Acaso perdió la cabeza?! Sugerirme dormir a su lado…. ¿Por qué lo ha hecho, cierto? Mierda, mierda, rayos y recontra rayos. Si no estuviera tan enomorada juro que lo mandaría a fregar trapos, decirle algo así a una joven dama, aun mas, a una de sus mas cercanas amigas es todo un desafío. Ahora si estaba envuelta en el caos, porque mi indecente mente no daba tregua a semejante oportunidad servida en bandeja de plata. Claro, la tentación a estar cerca de Sasuke, muy, muy, pero muy junto a el. ¿Dificil de desperdiciar verdad? Negarle seria un rotunda estupidez, con tal, mas tarde podría arrepentirme. Daba igual, en cualquier de las dos opciones salgo perdiendo. Suspire profundamente, esto era una misión suicida y llevaría todo de inmediato a mí perdición. Al final me coste al lado de Sasuke (¿Acaso las vacas estan volando para decir algo así?) Dándole la espalda a su cuerpo.
— ¿Puedes correrte? Estoy un poco incomoda aquí — le pedí un poco molesta.
Con algo de suerte y de magia al estilo hada madrina de la cenicienta, logramos acomodarnos, uno al lado del otro mirando hacia el techo. Estar de esta manera con Sasuke, era tan próximo que me consumía totalmente. ¿Soy una masoquista acaso? Porque aunque mantenía en cuenta el colocarme así, el dasaprovecharlo era peor. Pero con todo y eso, una extraña sensación de paz me invasión por completo. Esto es malo, de continuar así en verdad lo perdía sin poder si quiera evitarlo.
— Tus amigas son muy simpáticas — comento el mirando al techo fijamente — incluso Sakura me calló bien.
— Es porque eres una persona muy tranquila — le conteste disumulando mi lucha interna con los demonios converitidos en sensaciones.
— Fue algo engreida al decir que si ella hubiese cantado en la competencia habrían ganado. Pero sabes, puede que tenga razón, ella ha nacido para estar en un escenario.
— Si tan solo sus niveles de ego y talento fueran iguales, el mundo sería un lugar mejor. Pero le dare algo de crédito, ha mejorado mucho en comparación al año pasado que considere amordazarla con un calcetín usado.
Sasuke soltó una carcajada al escuchar eso. Demonios. Demonios. Demonios. Al encontrarnos a si la fuerza de su risa era mucho mas contundente, mi piel se ha puesto de gallina.
— También eres talentosa Lizi — me dijo.
Juro, en verdad juro que ningún beso bajo el muerdago, cercanía torturosa o palabras de consuelo pudo ser mejor que esto. Ser reconocida por alguien tan brillante como Sasuke me llena a tope. No puedo desear mas.
— Tu interpretación de “Hot” fue increíble, el consejo se ha equivocado en no darte ese solo.
— Por favor no te reprimas, las palabras llenas de halagos siempre serán bienvenidas — le pedí haciéndole reír nuevamente.
Nos quedamos en silencio unos segundos mirando al techo hasta que Sasuke decidio continuar.
— Mañana te iras… — me dijo sonando algo nostálgico.
— Si, papá y María deben de estar extrañandome — le respondi. Mire a los ojos de Sasuke. El se quedaría aquí solo en el colegio, y la verdad, no quería hacerlo. La soledad es horrible si la experimentas a fondo — ¿En verdad te quedarás aquí?
— Mis deseos de volver a casa son bastante nulos — respondió con aire triste.
No, no hables con ese tono tan hueco y sin vida, hace distruirme por completo. En eso una idea completamente loca cruzo mi cabeza, en verdad deseaba quemarme con fuego o le daba gusto a la tortura placentera. ¡Maldición! No soy una masoquista pero… el ver esa mirada vacía en Sasuke me parte el alma. Tenia que decirlo, naba costaba con intentarlo.
— Pues… pensé que… — comencé. Si quería parar la mejor opción era ahora. Pero no lo haría porque me conosco — ¿Si te vienes a casa conmigo? El que te quedes solo aquí es una idea poco agradable en mi cabeza.
Sasuke volteó a verme, todavía recostado, mientras espere que me contestara a la petición, pero no lo hizo, al menos no de inmediato, porque clavo fijamente sus ojos oscuros sobre los mios. Le coloco nerviosa.
— No quiero incomodarte a ti o alguien de tu familia, Lizi — me dijo — estaré bien.
— ¡De ninguna manera! El que vengas sera totalmente genial. Por fin tendre a alguien con quien discutir sobre la mejor dueto el los premios “Black and White” — lo insentive.
Es oficial, Elizabeth Mogami alias Lizi, perdió por completo la cordura. Repito. Perdió su cordura, saludos no dejo.
Sasuke comenzó a reír estrepitosamente.
Sasuke comenzó a reír estrepitosamente.
— Todo el mundo sabe que los mejor fueron Mushishi y Shogo — me contrato muy seguro de su respuesta.
— Debes estar perdiendo la audición mi amigo, porque Yue y Gin han sido sin dudas el dueto del año entero — le discuti.
Ambos nos quedamos en silencio nuevamente en silencio.
— Vamos, no te quedes aquí solo – insistí.
Sasuke suspiro y me miro a los ojos sonriéndome.
— De acuerdo, de acuerdo. Tu ganas, ire.
Comencé a chillar feliz, un acto completamente idiota de mi parte porque no soy una niña, logrando sonrojarme al instante al darme cuenta. Bravo, una de mis mejores cualidades sin duda es hacer de tonta frente de Sasuke, complejo al momento de querer mirarte seria. Pero Sasuke simplemente sonrio. Ojala las cosas hubieran quedado en ese tamaño, porque si bien lo de acontinuación ha sido un producto del cansancio producido en mi vida, fue totalmente arriesgado. Ni punto de comparación en mi confrontación con Suigetsu o alguien igual. Nos quedamos en silencio mirandonos mutuamente unos segundos, nadie dijo nada, y signos de hacerlo menos. Solo quedo mi rostro frente a Sasuke, mi cuerpo frente al de Sasuke. Estaba a diez centímetros de distancia en nuestros cuerpos, y a veinte de nuestros rostros. Ya que estábamos así permiti a mis ojos detallarar cada mínima cosa en su cara, sus cejas, ojos negros como la noche, hasta terminar en el lugar mas prohibido en toda esa zona: su boca. Mi mente completamente en mi contra me mostró aquel beso bajo el muerdago, lo peor, era que rocordaba absolutamente todo. La cercanía, esa humedad de los labios de Sasuke sobre los mios, las contracciones placenteras en mi estomago y las mariposas. Maldición, esto es malo, quiero besarlo. Necesitaba hacerlo. Reprimi con todas mis fuerzas aquel anhelo quedandome quieta al igual a una momia, pero parecía que mi cuerpo tuviera vida propia, porque poco a poco se acercaba mas a Sasuke. Ojo esto yo no era la única aquí en hacer tal cosa, porque juraria que Sasuke estaba imitandome con intención de acercarse mas a mi. Mierda, mierda, mierda. Si fuera creyente estaría pidiéndole a todos lo santos que esto no fuese una broma de mal gusto, porque en esos instantes nos quedaban nada mas que cinco centímetros. Cinco malditos centímetros de distancia para llegar a sus labios. No, no podía hacerlo, tenía que parar de dar un paso en falso todo acabaria, nuestra amistad terminaría. Estaba sudando frío, era la situación mas peligros experimentada en mí vida. Aunque me negaba a seguir con esto, pero una parte de mi cerebro quería que sucediera, deseaba desearlo. Parecía un juego de tira de la cuerda y el que se cae pierde, para ser sincera la que estaba perdiendo ahora soy yo. Era super terrorífico, en verdad perdía mis escasas esfuerzas y a cinco malditos centímetros de arruinarlo todo. Voy a morir, voy a morir, simplemente lo haré porque mi pecho estaba mas apretado que nunca. No se si fue suerte o desgracia, el poder se un ente divino pero Sasuke sonrió con resignación mirandome fijamente.
— Mejor vuelvo a mi cama o terminaren en cometer una locura — me dijo con su típica sonrisa levantándose sin mas y metiéndose a su cama.
Y asi me dejo, loca, desaliñada y con un completo descontrol de mi misma. De inmediato le di la espalda apretando mis manos sobre mi pecho, me costaba respirar, aun mas, el coordinar el hilo de mis pensamientos. ¿Qué había sido eso? Porque… costaba creer que estuvimos a punto de besarnos. ¿Y esa frase? Me dejaba mas confundida aun. En esta ocasión no existía muerdago para justificar su aptitud, lo cual, me hace pensar la cosa mas loca y descabellada de todas. Tal vez aquel beso bajo el muerdago no fuera por compromiso, por la tradición como tal, si… si eso era si… de todas maneras el saberlo no se encontraba en este día. Aunque de algo podría estar segura, esto es solo el principio de algo mucho pero mucho mas grande.
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