XIV
Blame it on the Alcohol
Blame it on the Alcohol
Aparentemente la paz en mi vida es imposible, de lo contrario, ni si quiera hubiese existido una discusión con Gaara. ¿Nuevamente? Si, como estuviera falta de conflictos discutí con mi nuevo amigo. Todo por ir de compras con las primas Uchiha, por supuesto, librarse de Kohana es tan fácil como hacerse un facial o arreglar un atuendo para un fin de semana. Pero aparentemente, Gaara desconoce todo eso, porque prácticamente me tacho de traidora al relacionarme con el enemigo. ¡Esto no es la guerra! Además, no soy una Sabaku, por lo tanto, puedo relacionarme con quien desee. Lo se, soy masoquista al elegir a la mismísima Kohana la prometida del chico que amo, pero las cosas se dieron de esa manera. Por lo tanto, gracias a esos argumentos pocos convincentes Gaara me trato de idiota, tonta y “M” ni idea, dejandome a un lado para no hablarme mas por lo menos esos días. Y hablando de problemas, las cosas entre Tadase y Amu se tensaron aun mas en esa semana, aunque lograron arreglar las diferencias de aquel desastroso desayuno, mi amigo comenzó a marcar distancias con ella tal cual mando Ikuto, no solo no estaba de acuerdo también me sentía frustrada. ¿Por qué mandarle hacer algo así si solo son amigos? ¿Tadase representa una clase de amenaza? No lo se, francamente no lo se. Es decir, si para mi amigo es un misterio los pensamientos de Amu, para mi lo es aun mas. Aunque el tipo de chica alegre, entregada completamente al amor cuando este le llega, finge ser súper popular con los chicos y no importarles en lo absoluto que puede estar con otro, a la par de Ikuto. Dentro de su cabeza es todo un egnima. Aparenta preocuparse mucho por Tadase, recorrer medio Red en primeras horas de la mañana solo para encontrarlo, abrazarlo e incluso prácticamente llorar, no tengo idea si existe un sentimiento mas allá de lo fraternal. Agregándole a ello, tratar de averiguarlo es imposible, no cuando el mismo Tadase pidió el guardarle el secreto y mantenerme al margen. No obstante, odio verle como esta quebrandose por dentro, desmoranandose frente a mis ojos, en tanto Amu vuelve a su rutina de llamadas a Ikuto sin reprimirse. Ese tipo puede ser francamente manipulador, vaya a saber que tipo de cosas le metería en la cabeza para absorberla por completo, llamando la atención de todos en la habitación. Afortunadamente Sana y Akito, se encuentran en su mundo girando a Inu, mi emplumado amigo quien esta en la dicha con esos dos. Akito invento una nueva melodía para el pajarito, donde por primera vez, Sana estuvo satisfecha dándole su aprobación y no discutió por nada con él. La relación de esos tres realmente se fortalece. En cuanto a mi día a día, voy llevandole poco a poco, el martes por la tarde pedí permiso al colegio para ir a consulta con la finalidad de saber mi estado de salud acompañada de mi padre. Los resultados fueron bastante satisfactorios, podía volver a cantar. Sacando el tema a la luz, los ensayos de “You” fueron la entrada fuerte de los R.e.d, pude satisfactoriamente coordinarme con la coreografía a la par de deleitarme con aquellas voces, por primera vez en mucho tiempo sentí que eramos un coro. En cambio de “Sasuke y su banda”, quien evitaba mi mirada a toda costa e ignoraba mi existencia entre ellos, la verdad, me importaba menos. Si quería seguir con su amargada vida, seria su problema no mio, estar cansada de lidiar con él vine de la mano con nuestra situación. Podría dolerme y tener una ansiedad suprema el estar lejos de él, pero debía mantener siempre presente mi decisión ante dejarlo ir, no podía convenirme una relación tan dañina como esa. Tenia que seguir adelante, por muy torturoso que resulte mirarlo cantar con usual gracia y sofisticacia, sumandole su encantadora voz llenando todos mis sentidos. Fuerza de voluntad, fuerza de voluntad. ¡Necesito de eso!
El Miércoles las cosas se colocaron un poco raras, entre mis mensajes y llamadas perdidas, encontré unas bastante inusuales. Aparte de ahora mantener mucho contacto con Kohana, en realidad es ella quien asalta mi bandeja de entrada con textos sobre moda, Sasuniki igualmente para solo conversar, agregando Minami e inclusive Hinata. Esta remitente me alarmo, su acento para mandarme un mensaje logro paralizarme por completo, quien no, si apenas me dirigía a tomar mi almuerzo junto a un Gaara rezagado y con actitud de arreglar las cosas, viene esta chillona chica avisandome estar a minutos de llegar a Red. ¡¿Perdio la cabeza acaso?! Menos cuando tuve este fin de semana sin saber de ella, menos lunes o martes, eso que estuve en el distrito 6 y pregunte por ella a mis amigas. Nada, nada de nada, porque según estaba muy concentrada en las regionales y su búsqueda de canciones perfectas, dando por consiguiente alejarse de todo el mundo. Ahora, aparecia de la nada ejerciendo su acto de presencia, Sakura Haruno no es una persona normal. ¡Ella es una terrorista! Gaara que venia desde el salón de clases, percibió el caos de mi expresión porque de inmediato se acerco a mi, colocando una de sus manos sobre mi, moviendome un poco para llamar mi atención.
— ¿Ocurre algo Elizabeth? — pregunto preocupado.
— Creo que tendremos la visita de una terrorista — le dije con franquesa.
— ¿De que hablas? — me miro desconcertado.
En eso mi teléfono comenzó a sonar sobre mi mano, ni si quiera deje que contestara algo me adelante a ella.
— Quedate en el estacionamiento, voy por ti. ¡Ni se te ocurra moverte! — exclame muy agitada y de una vez colgando.
A mí lado, Gaara se encontraba con una expresión descorsentante. ¿Quien no? Digo, una de sus amigas estaba hablando puros disparates y magiacamente recibe una llamada que la descoloca, si una situación muy normal.
— ¿Quien acaba de llamarte? — trato de indagar.
— Una terrorista — nuevamente dije, él no comprendia nada — solo sigueme. ¿Si? Te explico en el camino.
Ajuste mi bolso en mi cuerpo, caminando a pasos agigantados me dirigí al estacionamiento. Gaara me pedía explicaciones sin descanso, comencé a comentarle si se acordaba la mención de una de mis amigas cuando estuvimos conversando lo de Sasuniki, él alegó si acordarse de eso y menciono el nombre de la terrorista, pero aun no comprendía en que se relacionaba todo eso. Seguí explicandole sobre ella, mi amiga no solo era muy precisa, también era pedante, habladora, fastidiosa y con aires de grandeza, agregándole la facilidad de artarte en minutos si solo habla de si misma. Él se quedo unos momentos bastante impresionado de mis palabras, creo que fue mucha información para poder digerir, y ni si quiera le adverti de su indiscreción. Bueno, al menos con eso podrá mantenerse alerta. Cruzando algunos pasillos mas llegamos a la entrada de Red, unos metros lejos de nosotros se encontraba el estacionamiento y mi amiga. No perdiendo mas tiempo, corrimos hacia ese sitio, donde finalmente encontramos una silueta femenina vestida de la peor forma posible, no les dare la descripción exacta de ello para evitarles dolores de cabeza, por lo tanto, simplemente sepan que es una vergüenza para la moda. Una vez posado sus ojos en mi, salio corriendo a mi dirección con la finalidad de abrazarme, seguido de una tira de palabras comenzando en “me alegra verte” y finalizado “en verdad te he extrañado”, muy típico de Sakura. Fue cuando poso sus ojos en mi acompañante que dejo de ser ella, o al menos activo una parte dormida en si misma, sus ojos jade brillaban con intensidad, una sonrisa muy brillante comenzó a asomarse en sus labios y esa postura de “estoy tratando relucir” apareció ante nosotros. Oh vaya, lo que faltaba ahora, Sakura interesada en Gaara. ¿Donde quedo Sai, mi hermano? Por supuesto, estando detrás de Ino no le queda muchas opciones. En esos momentos no sabia si compadecerme de Sakura o Gaara, llevandome a dejarlo en un empate. Ella extendió su mano hacia mi amigo, tratando de ser amable.
— Siento ser tan repentina en mi visita, pero necesitaba ver a Lizi. — le dijo con dulzura, que asco — Mi nombre es Haruno Sakura, corista principal del club de Konoha.
— Sabaku no Gaara — dijo simplemente extrechando su mano.
— ¡Asi que eres el famoso Gaara! — exclamó sin pensar, llevandome a fulminarle con la mirada. ¿No les dije? Bastante indiscreta, hasta lo huesos — Lizi me ha hablado mucho de ti.
Gaara giro a mirarme bastante confundido, opte por mover mi mano para restarle importancia al asunto. No quería llamar a mi yo paranoica, ella se encuentra descansado.
— … aunque si ella me hubiese dicho que era guapo — siguió hablando en tanto se soltaba su mano — tal vez ya hubiera venido antes.
— A lo que me lleva a hacerte la pregunta — la interrumpí antes de llegara incomodar a mí amigo — ¿Qué haces aquí? No supe nada de ti este fin de semana, menos estos dos últimos días, Minami y Hinata me comentaron que has estado ocupada con lo de las regionales y… En fin, pensé que hablaríamos mejor lo de vernos aquí.
— Lo se y lamento este repentino asalto a Red, pero la situación lo amerita — la expresión de su rostro cambio en un dos por tres, ya no intentaba seducir, no, ahora parecía agobiada como si lo que fuera a decirme fuera tan contundente a la par de sorpresivo — Ino y Trevol terminaron.
— ¿Qué has dicho? — exclame sin poder creermelo.
Ya habiendonos acomodado en la cafetería de Red, Sakura, Gaara y yo, tomamos un chocolate caliente para calentarnos un poco del frío del exterior. En ese momento comenzó a relatar, en los días de mi regreso a Red y este fin de semana las cosas en el club se pusieron turbias. No solo se descubrió que Karin tuvo que ver con la “enfermedad del beso”, sino que hizo un complot para destaparse la olla con respeto a los encuentros de Sai e Ino en el auditorio a escondidas de todos. Al comienzo Trevol se rehusaba a creerlo, pensó que con la semana a “Justin Bieber” las cosas con su novia se aplacarian, pero fue lo contrario, porque Sai igualmente se unió e Ino trato de hacerlo parar. Para su mala suerte o desdicha, Karin y Trevol los observaban muy escondidos todos sus movimientos, dando por consiguiente finalizar la relación. No voy a mentir, en verdad siento una sensación extraña por Ino, ella en verdad parecía estar enamorada de Trevol y viceversa. Sin embargo, ¿encuentros secretos con Sai en el auditorio? ¿cuál era su problema? De estar confundida debió hablarlo con Trevol, la base de toda relación era la confianza, y me disculparan, pero ella sola se busco que todo terminara de esta manera desastrosa. Había llegado el momento de enfrentar las consecuencias, ni si quiera deseo tocar el tema de Sai, pero solo admitiré el estar sumamente enojada con él. Muy bien se lo advertí, terminar haciendo lo mismo que le hicieron a él el pasado, en esta ocasión a su amigo Trevol. Con amigos así… ¿Quien necesita los enemigos?
Aunque esto solo era la punta del iceberg, la real cerezita sobre el pastel fue lo que dijo siguiente de eso. Karin aprovechándose de eso, propuso a Trevol el vengarse de Ino saliendo con ella y negarse era imposible, ambos hacían una combinación explosiva colocando de cabeza la pobre cordura de Ino. De inmediato proteste. ¿Cual era el afán de Karin en inmescuir sus narices en relaciones ajenas? No solo hablaba por Ino y Trevol, igualmente lo hacia por Sai y Sakura, hablandole de todos esos datos que únicamente debían de discutir en pareja, no un tercero. Ella es parte de mis amigas, aunque en el pasado hallamos tenido varios percances, pero en verdad detestaba esa parte de ella. Sakura solo esbozo una sonrisa triste ante eso, dandome la razón, pero su preocupación no era la actitud de Karin sino las posibilidades de estar juntos nuevamente Sai e Ino. Aunque estuvo estos últimos días preocupandose por las regionales, se le venia a la mente la peores imágenes posibles, donde obviamente, mi hermana y una rubia particular eran los protagonistas. Aunque estuvieran comiendole el cerebro, mucho mas comparado a la entrenadora robandoles la oportunidad de cantar la mejor performance de la historia, donde los protagonistas son personas como nosotras, no podía dejarse caer. Menos cuando la entrenadora Utau atacaría con todo, siendo guía de uno de los segundos mejores coros del estado “El sonido”, aparentemente su anterior líder sufrió un accidente laborar. Cosa que jamas creeré, seguramente estuvo sus manos en todo esto, pero de una extraña manera logro tomar la batuta de eso y nuevamente recuperar su vitalidad. Típico, ayudarla con la depresión y esta te clava un puñal en la espalda. Los chicos estaban muy desanimados al no poder hacer la canción, además, escoger una a estas alturas era una locura total, aunque eso no desánimo a su líder que esta buscando nuevamente lista. Menos ahora, cuando ha optenido otro solo mas para las competencias, no quiere desalentarnos ni nada parecido, pero en verdad va acabarnos en las regionales. Por mi parte, le sonreí mirando en un segundo a Gaara para volver a dirigirme a ella, nosotros tampoco íbamos a rendirnos fácilmente, ibamos con todo buscando sorprender tantos jueces, rivales y público en general. Sakura parecio estar mucho mas animada a escuchar eso, porque nuevamente tenia la llama de la competencia en su mirada, de cierta manera me alegraba porque ella estaba bastante afectada con el asunto de Ino, Trevol, Sai y ahora Karin. Que antes fue un triangulo, ahora resultó ser un pentagrama todo esto me dejaba desconcertada, mas de la entradora Utau haciendo de las suyas para guiar un coro, creo que podría lidiar con ello en lugar de las relaciones complicada de mis amigos. Ahora entendía las reacciones de Minami y Hinata al no querer contarme nada, prefería que lo hiciera la misma Sakura a ellas. Sin embargo, mi amiga bocona no estaba solamente para desahogarse conmigo, mas bien, su visita residía en otro punto importante a resaltar. Experimentar cosas nuevas.
Aunque esto solo era la punta del iceberg, la real cerezita sobre el pastel fue lo que dijo siguiente de eso. Karin aprovechándose de eso, propuso a Trevol el vengarse de Ino saliendo con ella y negarse era imposible, ambos hacían una combinación explosiva colocando de cabeza la pobre cordura de Ino. De inmediato proteste. ¿Cual era el afán de Karin en inmescuir sus narices en relaciones ajenas? No solo hablaba por Ino y Trevol, igualmente lo hacia por Sai y Sakura, hablandole de todos esos datos que únicamente debían de discutir en pareja, no un tercero. Ella es parte de mis amigas, aunque en el pasado hallamos tenido varios percances, pero en verdad detestaba esa parte de ella. Sakura solo esbozo una sonrisa triste ante eso, dandome la razón, pero su preocupación no era la actitud de Karin sino las posibilidades de estar juntos nuevamente Sai e Ino. Aunque estuvo estos últimos días preocupandose por las regionales, se le venia a la mente la peores imágenes posibles, donde obviamente, mi hermana y una rubia particular eran los protagonistas. Aunque estuvieran comiendole el cerebro, mucho mas comparado a la entrenadora robandoles la oportunidad de cantar la mejor performance de la historia, donde los protagonistas son personas como nosotras, no podía dejarse caer. Menos cuando la entrenadora Utau atacaría con todo, siendo guía de uno de los segundos mejores coros del estado “El sonido”, aparentemente su anterior líder sufrió un accidente laborar. Cosa que jamas creeré, seguramente estuvo sus manos en todo esto, pero de una extraña manera logro tomar la batuta de eso y nuevamente recuperar su vitalidad. Típico, ayudarla con la depresión y esta te clava un puñal en la espalda. Los chicos estaban muy desanimados al no poder hacer la canción, además, escoger una a estas alturas era una locura total, aunque eso no desánimo a su líder que esta buscando nuevamente lista. Menos ahora, cuando ha optenido otro solo mas para las competencias, no quiere desalentarnos ni nada parecido, pero en verdad va acabarnos en las regionales. Por mi parte, le sonreí mirando en un segundo a Gaara para volver a dirigirme a ella, nosotros tampoco íbamos a rendirnos fácilmente, ibamos con todo buscando sorprender tantos jueces, rivales y público en general. Sakura parecio estar mucho mas animada a escuchar eso, porque nuevamente tenia la llama de la competencia en su mirada, de cierta manera me alegraba porque ella estaba bastante afectada con el asunto de Ino, Trevol, Sai y ahora Karin. Que antes fue un triangulo, ahora resultó ser un pentagrama todo esto me dejaba desconcertada, mas de la entradora Utau haciendo de las suyas para guiar un coro, creo que podría lidiar con ello en lugar de las relaciones complicada de mis amigos. Ahora entendía las reacciones de Minami y Hinata al no querer contarme nada, prefería que lo hiciera la misma Sakura a ellas. Sin embargo, mi amiga bocona no estaba solamente para desahogarse conmigo, mas bien, su visita residía en otro punto importante a resaltar. Experimentar cosas nuevas.
— ¿Una fiesta en tu casa? — pregunte confundida — creí que tus padres odiaban eso en los adolescentes promedios y adoraban de ti el no ser una de ellos, es decir, ser una chica conservadora.
— Lo se, pero llego el momento de salir de mis comodidades — explicaba muy segura de si misma — si quiero demostrarle a los jueces de la regionales emociones humanas que no pueden controlarse, debo ser mas arriesgada y menos temerosa de lo que venga.
— Sakura, teniendo una fiesta en tu casa con un grupo de adolescentes bebiendo alcohol, no te demostrara nada de eso. — comente de forma ironica, ella parecio renuente a eso — Existen otras maneras.
— Si claro, ¿como qué? — fue a la defensiva, haciendome fruncir los labios un poco enojada — Además, me siento como una estúpida al ser la única del coro con cero experiencia en el alcohol, solo fíjate… ¿Quien no lo ha hecho eso a mi edad?
— Te puedo asegurar que eso no tiene nada de bueno — comencé diciéndole — al comienzo te puedes sentir poderosa, inclusive en éxtasis. Tal cual como si estuvieras en una montaña rusa, porque el descenso es fatal.
Gaara que se ha encontrado todo este rato a mi lado, giro para mirarme impresionado al saber que tenia experiencia tomando, no es que tenga doctorado en ello. Es mas, mi anécdota con eso ha sido la peor de todas, es imposible olvidarlo, siendo manipulada, haciéndolo en la escuela, mareos, la cabeza de bambi en la de la consejera escolar y luego… el descenso de la montana rusa. Pero eso sería otra historia a contar, mi objetivo era evitar que Sakura pasara por todo eso, aunque mirandolo bien sera imposible. Esta muy determinada en llevarla a cabo.
— ¡Aun quiero verlo por mi misma! No escucharlo de otras personas, además me ayudara con la semana de alcohol en Konoha — me dijo muy decidida — ¿Como voy a pararme en la asamblea frente de todos a cantar sobre los efectos del alcohol, cuando ni yo misma los he experimentado? No, definitivamente seria una burla hacia el público y a mi misma.
Mierda, tenia un excelente punto. Sakura tiende a tomarse muy apecho cuando va hacer números, su deseo de trasmitir la letra la hace mayor a su ego, pero no quita mi temor a hacer una locura total. Suspire resignada. ¿Acaso tenía de otra? Aparentemente no.
— Esta bien — comente agotada — ¿Cuando es la dichosa fiesta?
— Este fin de semana — informo muy emocionada. Rayos, esto era malo, los fines de semana son los ensayos con los Andaluz. — no te preocupes por los eventos de ese día, sera entrada a la noche y así podrán llegar.
— ¿A qué te refieres? — pregunte confundida.
— También invito a tus amigos Lizi — respondió muy sonriente, mirando nuevamente a Gaara. — espero que puedas asistir, porque los amigos de mi amiga igualmente son los mios.
Dios, el descaro coqueteo de esta chica no tiene limites. Suerte que Gaara ignora todo eso, solamente se limito a mirarme y responderle:
— Si ella no tiene inconveniente de que vaya, entonces estaré allí.
— ¡Por supuesto que no lo tiene! — dijo soltando una risita tonta, acto seguido giro para mirarme de una manera bastante intensa. Asustandome — ¿Verdad que no lo tienes?
Vale, vale, que las amenazas vienen al pie del cañón.
— No, en lo absoluto — conteste sin ninguna expresión — aunque me preguntó que dieran los otros cuatro.
— Aceptaran, por ejemplo: Amu ama las fiestas, donde exista una allí estará, Sana es igual en ese aspecto. Akito es recervado, pero dudo que rechace la oferta y con respecto a Tadase… — se quedo un poco pensativo, buscando las palabras necesarias para decirlo — donde tu estes él estara, prácticamente eres su hermana pérdida. Ira.
— Perfecto, puedo contar con su presencia. Espero — junto sus manos complacida.
— Aguarda — frene su felicidad — ¿Sai ira a la fiesta?
La radiante sonrisa de mi amiga se desvaneció por completo, genial, nuevamente mi extraño poder de hacer sentir mal a las personas de mi alrededor hizo su aparición. Eso que lo pense perdido. Aunque debía de preguntarlo, seguramente todo el coro de Konoha estaría en aquella fiesta, además de mis amigos R.e.d si asistían, claramente mí hermano era el otro líder del club. Su presencia allí prácticamente era obligatoria, pero agregando los últimos acontecimientos podía desistir un poco, aun así, deseo su presencia en todo eso.
Sakura un poco incomoda trato de responder.
— No estuvo muy a favor de la idea, tal vez ni si quiera asista — respondió encogiendose de hombros.
Oh, no Sakura Haruno. De que asiste, asiste, te lo puedo firmar donde quieras.
— Quien sabe, puede hacerlo — le dije de manera despistada bajo la atenta mirada de Gaara — mi hermano puede ser bastante permisible aveces, restale importancia.
— Seguramente — sonrio mas tranquila.
Estuvimos un rato mas conversando de otras cosas, Gaara y yo la invitamos a almorzar junto a nosotras dado el grado de la hora, obviamente acepto sumamente fascinada ante los modales de mi amigo. Me parecía increíble como podía llegar a ingorarla, porque sus coqueteos eran tan descarados que un ciego se daría cuenta, aunque Gaara parece ser del tipo desinteresado de eso, una vez lo admitió delante de mis compañeros de cuarto. Creo que el pasado con Sasuniki le termino afectando, eso o simplemente no le van las parlanchinas pelos de chicle. Durante el almuerzo, le conte un poco de los ensayos de la boda de Sasori y su prometida, que tuve el grado de conocerla para tratarla de encantadora. Igualmente a las primas de Sasuke, Sasuniki y Kohana, no quise darle mucha información evitar el gritarme algo, solamente le informe que la primera era la líder de los Andaluz con un alucinante talento que hacia temblar a cualquiera, si al escuchar el dueto junto a Sasuke fue simplemente mágico. No quiero imaginarla en una competencia de verdad, afortunadamente para nosotros, los Andaluz fueron incapaces de entrar este año por falta de tiempo. Estábamos a salvo. Sakura, tan alarmista como siempre pensó en el futuro, tal vez en esta ocasión estaban libres de competencia pero no el próximo. De todas maneras faltaba mucho y Sasuniki, estaba cursando su último año, en verdad saldría todo bien. Seguimos conversando tranquilamente, Sakura quiso tocar el tema de Sasuke, de hecho, pregunto si podría estar en los alrededores. Cosa bastante imposible, pues aun se encontraba en clases y nosotros habíamos roto toda comunicación, agregándole a el conflicto donde termine abofetiando su rostro. Mi amiga casi se atraganta con su jugo de naranja al escuchar eso, mantuvo una expresión entre incredulidad y sorpresa, cosa que decía bastante. Sin embargo, tenía muchos puntos a favor para hacerlo, el tratarme como si mis ideas no valieran nada, hacerse el rey de todo el coro y su incapacidad para ver una verdadera amistad humana, entre Gaara y yo. ¡Obviamente explotaría indignada! ¿Quien no? Mi amiga tratando de limpiar un poco su boca, tratando de ocultar su risa, dijo algo que me dejó completamente alarmada en todo los sentidos, simplemente de ser absurdo y descabellado. Sasuke estaba celoso de Gaara. La verdad no comprendia como de una vez solte a carcajadas, era todo inlogico, él se iba a casar con Kohana, heredar una imponente empresa y hacer una vida muy apartada de la mia. ¿Ahora sentía celos? ¿De mi amigo? ¿Con que derecho? Seria bastante cinico de su parte, venirme a exigir o pedir algo, cuando es él quien tiene una chica pegado a su cintura. Busque la mirada de Gaara, con la finalidad de encontrarla como la mia, pero no, mi amigo al contrario de mi reacción estaba muy sereno. ¡Claro! Él es igual a Tadase en ese aspecto, puede leer muy bien la expresiones de las personas, no obstante… ¿Por qué jamás me lo dijo? Quizás esperaba el descubrirlo en mis propias manos. Como sea, sigue pareciendo idiota y estúpido, menos seguiré sus insulsos juegos de niños pequeños. Que se ahogue en su propia amargura. Trate de pasar la pagina con el tema, al principio Sakura se rehusó pero al ver mi incomodidad, no tuvo otra opción mas que hacerlo. Después de la comida, dimos un breve paseo en los alrededores de Red, algunos de sus alumnos miraban extraños la presencia de mi antigua compañera de coro, pero nosotros le restamos importancia. Sakura estaba maravillada con la infraestructura de mí nuevo colegio, era imposible no encantarse con sus rincones, porque todo estaba muy bien construido y cuidado. Ni mencionar sus jardines, ellos son los mas sobresalientes sin duda en todo esto, ella quería entrar en el laberinto pero se lo impedí, Gaara y yo estábamos a punto de entrar nuevamente a clases, el retado sería fatal a la par de contraproducente para nuestras notas. Ella lo comprendio en seguida, llevandonos a acompañarla al estacionamiento, igualmente debía de volver a Kohona para otras clases y se entretuvo mucho con nosotros, aun así, estaba bastante satisfecha de poder haber hablado conmigo. Podía irse mas tranquila. Me despedí de mi amiga con un abrazo fuerte, esperando encontrarnos este fin de semana en su casa para su fiesta, ella me enviaría los detalles con la hora este viernes. Acto seguido, se despidió con coqueteo de mi amigo, abordando el carro de uno de sus padres y dando la marcha hacia el distrito 6. Antes de seguir con el relato de lo siguiente a acontecer, admitiré algo, mi razón para no entrar al laberinto fue lo contrario a lo dicho, porque aun tenía tiempo para mi próxima clase, solo se debía a algo similar a no poder bajar al sótano de mi casa. Recuerdos, si, lo recuerdos de aquellos encuentros fortuitos entre Sasuke y yo en esas verdes paredes me hundirian. Aun no estaba lista para soportar la nostalgia y dolor de la separación, seguía tan resiente que la herida permanecía sin cerrar todavía, aquel vacío en mi pecho seguía sin tapar pero al menos era soportable, pero si me obliga a mi misma hacercarme a ese sitio seria el fin de todo. De la decisión de alejarme, mi fuerza de voluntad y todo lo hecho para llegar hasta donde estaba. Aun me mantendría fuerte, sin ser manipulable y perseverante. Nadie podría derribarme.
Mi jornada escolar siguió sin contrariedades, al fin me había puesto al día con los trabajos y exámenes perdidos debido a mi enfermedad, pero no quería decir estar libre, porque nuevamente fui atacada con mas y mas deberes. Sin duda, los profesores odian ver a los alumnos con tiempo libre, ahora menos yo podría tenerlo. Ensayos de la boda de Sasori, solo en las regionales, deberes y trabajos. ¿A donde iba a parar? Seguramente a loca, o algo cerca de ello. Al sonar la campana de la última clase sentí una paz invadirme, por fin podría descansar e ir a mi habitación para dejar mis cosas. Busque con la mirada a Gaara quien estaba terminando de acomodar sus cosas, él solía evitar a toda costa su estadía en su cuarto para no toparse con sus compañeros, no lo hacia por Sasori e Hidan, sino los Uchiha. Prácticamente pertenecía a la habitación “510” junto a nosotros, podría jurar de permitirle cambiarsele así con lleve a dormir en el suelo, lo haría, solamente para no querer ver a ese par. Salimos de clase encaminandos a mi habitación, horita que lo pensaba mejor debía de hablar con mis compañeros sobre la fiesta de Sakura, Gaara dijo su asistencia definitiva de todos a dicho evento, pero mi duda residía de ella estar haciendo lo correcto. Es decir, comprendo la parte de transmitir sobre los síntomas de tomar alcohol sin tener idea, aun así, llevarlo a hacerlo para ser mas realista era un idea descabellada. Si me permiten, de poder escribir una canción y cantarla a esa asamblea, les diría a todos jamas volver a beber semejante porquería, su sabor ni siquiera es agradable y los estragos de sus síntomas en el descenso es horrible. Al recordar la recequedad de mi garganta me produce jaqueca. Llegamos al pasillo conocido de los cuartos, nos encontramos con la sorpresa que mis compañeros apenas llegaban también, Sana y Amu alzaron sus manos con la intención de saludarnos, de inmediato les devolví el saludo. Aunque no perdí el tiempo, sin anestecia alguna les explique la visita que recibi y la finalidad, Akito parecio haberse sorprendido al momento de decir “terrorista” aunque pude percibir un vástago de sonrisa en él. Finalizando mi explicación, fue Amu quien comenzó a saltar alegremente como niña alegre de cinco años.
— ¡Obviamente ire! — exclamó entuciasmada — donde exista chicos guapos acompañados de una buenas bebidas, requiere de mi inminente presencia. Aunque… me aseguraré de consultarlo con Ikuto.
— Dado el caso de no tener planes… — dijo Sana de sonriendome — ire para pasar el rato con ustedes, las fiestas son agradables para socializar.
— Cuenten con mi presencia igualmente — apunto Akito muy seguro.
— Bien, solo falta Tadase — mire a mi alrededor buscando a mi amigo sin ningún resultado — ¿Donde esta por cierto?
Entonces como si respondiera a mi pregunta, detrás de nosotros apareció mi amigo, aunque no solo. Venia acompañado de una chica de cabello largo liso hasta la espalda color chocolate, piel bronceda, ojos saltones negros y una sonrisa risueña adornada en sus labios. Tadase iba a su lado conversando y riendo a la vez, bastante entretenido diría yo, porque en lo absoluto noto nuestra presencia simplemente siguió su dialogo con la chica. Luego se paro a unos metros lejos de nosotros, recibiendo de su acompañante un papel, abrazandola y seguidamente despidiendose. Todos nos quedamos sorprendidos, pegados literalmente al suelo, porque Tadase es sumamente renuente a conocer a muchachas para salir con ellas. ¿Ahora de la noche a la mañana aparecía con una? ¡Exijo una explicación! Al parecer, nuestro amigo por fin sintio nuestra presencia porque giro a vernos, al leer las expresiones que teníamos, soltó una carcajada divertido y girando su cabeza hacia los lados se abrió paso entre nosotros para entrar a la habitación. Todos le seguimos detrás.
— No es lo que piensan — aseguro quitandose el bolso de sus hombros y dejándolo sobre su cama.
— ¿Como puedes saber que estamos pensando? — pregunto con perspicacia Sana.
— Porque sus caras lo delata — señalo, buscando entre sus cosas unas partituras — piensan que voy a salir con esa chica.
— ¡Pero si te entrego un papel y todo! — elevo su tono de voz sorprendida Amu — seguramente es su número.
— No, te equivocas — sonrio con burla — lo que me entrego no era su número, sino el punto de un trabajo que vamos hacer juntos.
— ¿Y el abrazo? — esta vez fue Akito quien pregunto.
— Fue porque la salve de reprobar al explicarle como hacer un ensayo — dijo con simpleza — ¡Por dios chicos! ¿En verdad desconfian de mi?
Nos respondieron nada, aunque de manera sorpresiva Gaara y yo nos mantuvimos callados en todo esto. Tal vez mi nuevo amigo sospechara de algo, porque sus expresiones al captar a Tadase decían mucho, aun así se ha atrevido a decirle nada o preguntarme algo. Gaara sabia perfectamente respetar la privacidad de sus amigos, me agradaba esa parte de él. Tadase ya habiendo acomodado sus cosas, coloco nuevamente su bolso en su hombro y nuevamente mirandonos sonrio.
— Como sea, mejor vayamos colocando marcha hacia el coro. No quiero que lleguemos tarde — dijo alivianando el ambiente.
— Bien, pero te estas no te escapas — lo siguió Amu desde atrás de manera acusadora, él le sonrio de forma nostálgica — ¿Sabes que Lizi nos estaba invitando a una fiesta?
— ¿Una fiesta? — repitió mirandome confundido.
— Bueno, teóricamente no es mia. La esta organizando Sakura. ¿Recuerdas que te hable de ella? — comencé a explicarle al verme implicada en la conversación. Tadase asintió con su cabeza a la mención del nombre — bien, este fin de semana sus padres no estarán en su casa y quiere aprovechar el momento para experimentar cosas nuevas.
— Nunca ha probado alcohol — agrego divertida Sana.
— No se pierde se nada — admitió Gaara.
— Estoy de acuerdo — culmino Akito.
Sana y Amu los fulminaron con la mirada a los chicos al decir algo así, para ellas una fiesta sin alcohol no podría llamarse fiesta. Podría hasta asegurar, que de tener la oportunidad llevarían su propia botella para celebrar, pero al no conocer a mi amiga evitarían hacerlo. Tranto de seguir explicandole a Tadase las cosas.
— En fin, como iba diciendo — aclare mi garganta para llamar su atención — Sakura suele ser extremista o llevarlo todo al limite, como en Konoha es la semana del control del alcohol, el coro deberá presentarse en una asamblea y cantar sobre ello. Como ella tiene cero experiencia en tomar…
— Quiere sentirlo y hacer convencer al público — termino adivinando.
— Correpto — le di la razón.
Aguardo silencio mientras los demás acomodamos nuestras cosas, luego ya estando listos emprendimos nuestro camino al salón de los R.e.d. Tadase soltó un suspiro y sonriendo se dirigió hacia mi dirección.
— Viendo que todos van a ir, es obvio que necesitan alguien para cuidarlos — nos dijo en tono de broma — me ofrezco para esa tarea.
— Por favor, no nos trates como niños pequeños sin remedio — bufo divertida Amu.
— Estoy preocupado es mas por ti — comento mirandola — ¿Ya le has pedido permiso a Ikuto?
— No lo necesito — alardeo alzando su mentón — no soy una chica que es incapaz de vivir sin su novio, ¿sabes?
Vaya, vaya miren esas palabras de la muchacha que hace unos segundos dijo el avisarle a su novio sobre esto, es muy irónico. Fue entonces que Akito, sorprendiendonos a todos hizo escuchar su voz.
— Hace unos momentos no decías eso — dijo.
Amu se sonrojo hasta las orejas al escuchar eso, rápidamente todos comenzamos a reír estrepitosamente ante el comentario de nuestro amigo, obviamente ella no tenia excusa para escapar. Y si la encontró, ya era bastante tarde, porque ante nosotros estaba la sala del coro con sus puertas abiertas a tope. Entramos sin mas preambulos, teniendo atrás los refunfuños de Amu por lo bajo, sin duda parecida a un niña chiquita hasta el final. Me daba bastante gracia.
Aunque viendolos a todos así debía de darme miedo, ahora era mis nuevos amigos en Red quienes estarían junto al coro de Konoha, tendrían que soportar a cada una de sus integrantes, un nivel peor a lo vivido por Sasuke. ¿La razón? No solo serian las chicas, vendrían incluidos los chicos y bebidas. Dios, francamente. ¿No estaría equivocandome con llevarlos?
Aunque viendolos a todos así debía de darme miedo, ahora era mis nuevos amigos en Red quienes estarían junto al coro de Konoha, tendrían que soportar a cada una de sus integrantes, un nivel peor a lo vivido por Sasuke. ¿La razón? No solo serian las chicas, vendrían incluidos los chicos y bebidas. Dios, francamente. ¿No estaría equivocandome con llevarlos?
★★★★★★★★★★★★★
A fin comenzaron mis ensayos con la canción de Birdy “Wings”, volver a cantar era parecido a sumergirme en el agua y nadar libremente, no solo eso, el tener un solo para las regionales me causaban muchas emociones. Miedo y terror a quedar muda en pleno escenario, a la vez alegría y satisfacción de poder ser tomada en cuenta. Para los R.e.d verme hacer lo que mas amaba les complacia, podía verlos en sus caras, quienes demostraban no haberse equivocado en su decisión. Inclusive Sasuke, con su expresión seria mantenía aquella negra mirada sobre mi, no parecía estar enojado o algo parecido, pero menos alegre, sus pensamientos siguen siendo un misterio para mi. Para cuando finalizamos el ensayo el jueves en la tarde, Sasori e Hidan dieron un aviso importante, no tendríamos reunión con los Andaluz este fin de semana, porque algunas de nuestras coristas debían atender otros asuntos. Argumento para no tratar de indagar mas. ¿Saben lo peor de todo? Tadase y yo fuimos seleccionados para hacer dicha tarea, si, al lugar donde menos quisiera aparecernos. De hecho, Sasuke propuso solamente llamar a Sasuniki y asunto resuelto, pero no, Sasori quería hacerlo todo de la manera correpta. Claro, como el no tiene trasladarse hacia el San Patrick sino Tadase y yo. En fin, habiendo agotado todas las opciones para evitarnos el viaje, no tuvimos mas que ir. Tomando mi auto porque Tadase se encontraba indispuesto a manejar, tomamos camino hacia el colegio hermano de Red, afortunadamente solamente quedaba a quince minutos de aquí siendo igual de imponente que el mio y lleno de niños ricos. Cuando llegamos, notamos como varios alumnos se encontraban caminando a sus alrededores, no comprendía pero la atmósfera en esta escuela era mucho mas sofisticada que Red y mucho mas asquerosa. Aparcamos en una hilera de autos lujosos como sofisticados, Tadase poseia un aura oscura envolviendolo, prácticamente parecía un zombie, cosa bastante extraña a estos dos últimos días encontrándose rodeado de su compañera de clase. Lo se, es estúpido mencionarlo cuando mas que nadie conosco sus sentimientos hacia Amu, pero no estaba de mas el ser feliz al lado de alguien mas. Hacia sea en pasos de bebé, mi amigo demostraba estar avanzando hacia su futuro. Entramos a los pasillos de aquel colegio encontrandolo con pocos alumnos transitando, iban conversando muy entretrenidos o simplemente en silencio, ni si quiera me imprecione cuando dos chicas cruzaron a un lado de nosotros dándole una mirada pícara a mi acompañante. De hecho, me dio hasta gracia, pero Tadase parecía ignorarlo por completo. Luego de cruzar un pasillo color vino tinto combinado con cuadros antiguos, llegamos a una sala amplia donde los alumnos se encontraban dispersos en grupos, pasando el rato entre si. De hecho, estaba totalmente asombrada de la magnitud social de este sitio, todo el mundo prácticamente estaba allí, haciéndonos sentir mientras pasabamos tranquilamente entre ellos como personas recien salidas del circo. Una chica que parecio reconocernos, se acerco a nosotros para saber si pertenecíamos a los R.e.d, ella iba a los Andaluz y estuvo en los ensayos del fin de semana pasado, de hecho, su ubicación era junto a mi. Soltando una risita tonta a la par de apenada me sentí la mayor de las estúpidas por no reconocerla al instante, pero me disculpe con ella alegando no haberla vista entre tanta gente al rededor, uno logra despistarse fácilmente. La muchacha le resto importancia, atreviendose a preguntar sobre nuestra sorprendente visita, le avise que necesitaba hablar urgentemente con Sasuniki para un recado del consejo de los R.e.d, sobre los ensayos de este fin de semana. Reaccionando rápidamente, la muchacha nos conducio hacia unas escaleras que nos llevaba al piso de arriba, esperaba no estarla interrumpiendo o algo parecido, al parecer no, solamente conversaba con su novio para convencerlo de entrar a los Andaluz. Su voz era increíble y para el próximo año que era el último, quería hacerlo memorable si permanecían juntos. Ahora que lo pensaba, este curso para muchos era el último, como Hidan, Sasori, Yahiko, Konana, Nagato y el mismo Sasuke, dentro de un año ninguno de sus rostros estarán a la vista de mi. Se sentía nostálgico, aun mas por el mismo Sasuke, todo este asunto del compromiso nos destrozo por completo. Comprendia que pensar en él no me hacia ningún bien, pero era imposible, la nostalgia de saber lo que fuimos y lo que sentíamos el uno por el otro me abrumaba. ¿Por qué resulto de esta manera? El comprometido, obligado a ser desdichado e infeliz, un títere de los deseos de su abuela a cuesta de su propia felicidad. Triste, muy triste, pero el no colocaba imposición de ello y yo no podía hacer nada para impedirlo.
Cruzando un pasillo color mostaza llegamos a un salón bastante curioso, estaba rodeado de muchos espejos y apoyadores con los cuales sirven para ejercitar las piernas, siendo mas exacta, era la típico sala de valet, si, poseía un piano en el centro muy elegante de color negro y unas cuantas sillas alrededor. Pero eso no era lo sorprende, porque sentada al frente de aquel instrumento hermoso, una cabellera extensa negra, portadora de una gracia figura, tocaba con detenimiento unas notas al azar, no podría definirlas, pero pertenecen a la musica clásica en diferentes acordes. ¿Y quien era? Sasuniki Uchiha. La muchacha quien nos acompañaba nos dejo allí, esperando encontrarnos nuevamente en la próxima práctica a ambos, despidiendo de ella le agradecimos y entramos a la habitación, al menos yo, porque Tadase decidió esperar afuera. Al dar el primer paso, la sonatas dejaron de escucharse, gran sorpresa me lleve al mirar ya los ojos de Sasuniki sobre mí a la par de sonreirme abiertamente. Logró asustarme. Se levanto de su asiento, extendiendo los brazos se acerco hasta mi para abrazarme, quede unos momentos sin saber como reaccionar. Es decir… ¡La prima de Sasuke tenia contacto conmigo parecido a hacer amigas de toda la vida! Y seamos sinceros, soy bastante renuente al contacto físico con personas que apenas conosco, aunque bueno, al parecer estoy rompiendo todo eso. Ya que, a los segundos, me veo devolviendole el gesto. Ella se separa de mi sorprendida de verme en el colegio, mucho menos el ni siquiera avisarle de mi visita, lo se, todo fue de golpe y hasta es sorprendente para mi. Aun asi, ¿qué podemos hacer encontra del mandato del consejo de los R.e.d? Nada.
— ¿Por qué simplemente no me llamaron y ya esta? No creo en pleno siglo XXI el venir de un lugar a otro, solo con la finalidad de informar algo — me dijo completamente indignada.
— Eso mismo dije, incluvise Yahiko pudo haberte llamado — al nombrarlo el rostro de Sasuniki tomo un poco de sombra — Espera, espera… ¿Algo ocurrió?
— No, es decir, si — se contra dijo un poco — Yahiko y yo hemos discutido, nada fuera de lo normal, pero nunca lo hemos hecho y eso… eso me tiene deprimida un poco.
Vaya broma, al parecer todas las personas a mi alrededor tiene problemas amorosos, y no soy la excepción de la regla. Soltando un suspiro al igual de sonreír, tome la mano de Sasuniki apretandosela con amabilidad. Ella parecía sorprendida, pero imito mi acción, sonriendome satisfecha.
— No te preocupes por eso, Sasuniki — la anime — ¿Qué es una relación sin sus altibajos? Algo sumamente aburrido, aunque puede que te sientas un poco deprimida, veraz que todo va a salir bien. ¿Como lo vez? Tienen este fin de semana para arreglarlo, el ensayo esta suspendido.
— ¿Lo han suspendido? — repitió sorprendida, alejándose de mi para mirarme con los ojos bien abiertos.
— Si, algunas de nuestras integrantes tienen compromisos muy importantes que no pueden ser pospuesto — le explique con tranquilidad — por lo tanto, el consejo tomo la decisión de aplazarlo.
— ¡Tenemos prácticamente la boda encima! — dijo muy alarmada — si no pueden ir entonces podríamos dejar los espacios de ellas, una vez intregradas nuevamente podrán colocarse al día.
— Relajate — la tome de los hombros tratando de tranquilizarla — aun falta para junio, apenas y estamos comenzando marzo. Un respiro no nos vendría mal, además, esto servirá para recargar nuestras energías.
Ella soltó una suspiro largo, acto seguido soltó una risita nerviosa.
— Lo siento, es que… solo hemos ensayado bien este fin de semana y no me agrada bajar el ritmo — comentó un poco mas relajada — para mi, la musica es como el valet, siempre debes estar practicandolo sin descanso.
— Comprendo esa parte, pero para todo hay un tiempo — le dije sonriendole ante su deducción — tomate este fin de semana y arregla tus diferencias con Yahiko, quien sabe, pueden aprovechar para tomar un día de la semana que viene para reunirnos.
— Excelente idea — concordo conmigo — eres una chica muy agradable Lizi, no entiendo como el idiota de Sasuke aun no te busca para pedirte perdón.
Peligro, peligro, peligro. Tema equivocado para mencionar, repito, tema equivocado.
Tome una gran bocanada de aire evitando que el vacío de mi pecho y las punzadas en mi estomago, volvieran apoderarse completamente de mi cuerpo. No podía permitirselo, no podía hacerlo, mi fuerza de voluntad tiene que ser mas perseverante a cualquier otra cosa, inclusive los recuerdos. Tratando de permanecer fuerte, gire mi cabeza hacia los lados sonriendo tristemente, bajo la atenta mirada de Sasuniki quien parecía arrepentida de haberlo mencionado.
— Disculpa yo… — trato de decir.
— Ya no importa, en verdad no lo hace — busque convencerla a ella y a mi misma — se que estas preocupada por su bienestar, pero he escogido mi decisión y no pienso dar marcha atrás. Al menos que él de un primer paso.
— Es tan terco, con la pelea anterior en el salón de coro. Piensa que tu le odias y tienes una clase de interes en Gaara, como ambos se la pasan todo el tiempo juntos, mucho mas a cuando conociste a Tadase — me decía con mucha naturalidad, haciendome sorprender mucho.
Sakura tenia razón, Sasuke esta celoso de mi nuevo amigo, fui una idiota al no tomarle la palabra. ¡Pero es que es absurdo! Él esta comprometido, además, de con quien me relacione es problema mio. Gaara es un gran amigo, dedicado fielmente a los suyos y a extender su mano a quien la necesite, además, si llegara a fijarse en una chica duda en hacerlo en alguien como yo. ¿Y por qué lo haría? Si su anterior novia fue nadie mas que Sasuniki, una de las muchachas mas hermosas en el colegio San Patrick y en mi vida conocidas, no puedo compararme a ella. Es decir, si, soy hermosa, encantadora, poseo un talento al momento de cantar, y modestia aparte, soy fantástica, pero es insuficiente. Sasuke no solo es un tonto, también un idiota sin remedio, cree conocerme bien pero en realidad no lo hace, aparentemente sus inseguridades hablan primero que él.
— Esto… esto es ridículo — reí incredula, sobandome las sienes — si mal no recuerdo, él es quien esta comprometido de los dos. ¿Ahora esta celoso? ¿De Gaara? ¡Debe haber perdido la cabeza! No tiene porque estarlo, ni tiene el derecho de hacerlo, con quien me involucre o no, es mi problema. No el suyo.
— Lo se, pero trata de entenderlo — me miro con suplica — él es un tonto sin remedio que te ama, aunque no posea la fuerza me necesaria para enfrentarlo a todos…
— ¿No crees que ya dice mucho con eso? — recalque sumamente irónica — si no tiene la actitud para admitir su “amor” hacia mi, dudo que pueda hacer algo mas. Lo siento, pero he tirado la tualla en ese tema.
No quería enojarme con Sasuniki, de los Uchiha ella era menos con quien quería pelearme, comprendo su posición como la prima de Sasuke y el tratar de apoyarlo en todo. Sin embargo, también debía de colocarse en mi lugar un poco, el funcionamiento de la mente de Sasuke es un total egnima para mi. Antes de discutir en aquel salón prometidio hacerme volver con él, pero no veo nada de eso en estos momentos, solo amargura e inseguridades envolviendolo. Sus movimientos con respecto al compromiso no han cambiado, pues perfecto, mi decisión al dejarlo a un lado menos. Debería entenderlo.
Respire varias veces hondo para poder tranquilizarme, como dije no quiero enojarme con Sasuniki, solamente venia a traerle un recado de los R.e.d, es todo. Ya encontrandome un poco mas relajada, la volvía mirar para sonreirle, ella estaba confundida por mi repentino cambio de humor.
— Sera mejor que me vaya, aunque Red no quede lejos de aquí el manejar es algo fastidioso — comente con un tono de burla, empezando a caminar a la salida.
— No Lizi, no te marches así — quiso detenerme.
— No estoy enojada — aclare desde el principio — eres simpática Sasuniki y me agradas, pero de seguir las cosas en este curso terminare por discutir contigo. Creeme, el lo último de mis deseos es hacerlo.
Fue en ese momento, que en el salón entro un huracán rubio, producto de todas mis desdichas. Si. Kohana Uchiha, ella venía acompañada de sus amigas supongo, chillando y corriendo con dirección a mi.
— ¡Lizi! — me llamo, estrellandose contra mi cuerpo para abrazarme fuerte. Para ser un chica de baja estatura y delgada, tiene mucha fuerza. — Oh, dios. Oh dios. ¡No puedo creer que estes aquí! ¿Por qué no me has avisado?
— Hola para ti también, Kohana — le dije de tono irónico, separandome de su cuerpo — y lo siento, pero solo ha sido una visita con caracter diplomático. Los R.e.d cancelaron el ensayo de este fin de semana.
— Mmm… lastima — se encogio de hombros sin mucha importancia — Aunque debería decir que aprovechemos este fin de semana para salir de compras, no podre hacerlo, mis padres quieren que vayamos a quedarnos este fin de semana en Bancuver. Ya sabes, Canadá. Tiene negocios que atender allá, por lo tanto, no iba a poder ir al ensayo.
— Francamente, ¿Qué haces con los Andaluz? Casi nunca tienes tiempo para venir — le recrimino su prima.
— Es una actividad que me ata a Sasuke — confeso muy emocionada — mas aun, con toda lo de la boda de Shiori con Sasori. ¡Tengo la oportunidad de verlos los fines de semana!
— ¿Y no sueles verlo a menudo? — pregunte con curiosidad.
— No, prefiere quedarse en Red que ir a casa con los abuelos — musito un poco refunfunada — creo que tienes mucha mas suerte que yo en ese aspecto, el verlo todos los días.
No es suerte, es una tortura. Me gustaría decirle eso, pero me muerdo la lengua para evitar hacerlo, en su lugar, le sonreio tratando de ser comprensiva.
— Tal vez lo dejare libre este fin de semana de nuevo — termino diciendo.
— Si, es una pena — comento con sarcasmo Sasuniki, ganándose una mirada furiosa de ella.
— No te burles, se que no apoyas la decisión de los abuelos al comprometer a Sasuke conmigo, sigues creyendo eso de “él debe de amar a otra persona”, pero no la hay. De lo contrario, Jenna ya me lo hubiera dicho — ese argumento me asusto un poco, asi que el informante en Red era su hermana, no debía de sorprenderme. Ya que ella es quien vigila a Sasuke noche y día, menos mal no se ha acercado mas a mi. Me da escalofríos su presencia — No pienso enojarme por eso contigo, no cuando Lizi ha venido de visita. Por cierto, he visto a Tadase allá fuera… ¿Han comenzado a salir cierto?
No pude evitar soltar una carcajada divertida, la capacidad de deducir de Kohana me dejaba al borde de tener un ataque de risa. Probablemente, si volviera a salir con Sasuke, jamas dudaría de mi y mi relación de “odio” entre los dos. ¿Lo peor de todo? Me daría un poco de remordimiento, ella no es una mala persona.
— No, de hecho… Tadase sigue estando interensado en alguien mas — le conteste riendo aun.
— Eso quiere decir… ¡¿Un amor no correspondido?! — chillo alarmada.
— ¡Menos! — seguí riendo divertida, bajo la astuta mirada de Sasuniki — Tadase solo es mi amigo, uno de los mejores que tengo. Él… me ayudo en momentos muy difíciles, prácticamente es mi otra costilla. Hermano de otros padres.
Era sorprendente como nuestra relación creció hasta magnitud, no me desagradaba, es mas, ser su hermana de otros padres era grandioso.
— Entonces… te gusta Gaara — siguió sacando nombres.
— No, en estos momentos no tengo a nadie quien me interese — dije muy segura, aunque eso era totalmente falso. Pero debía aparentarlo — solo estoy preocupada en ganas las compentencias de coros este año.
— ¡Dios! Eres tan aburrida Lizi — bufo Kohana — ¿No sabes que el amor es el motor para poder alcanzar nuestras metas? Por ejemplo, el querer pasar el resto de la vida con alguien y…
— No la agobies con tonterias, solo tiene dieciséis años. Aun no ha pensado en querer estar con alguien así — la detuvo Sasuniki en su discurso.
— ¡¿Nunca te has enamorado de un chico?! — elevo su tono de voz asustada.
Bien, ¿Cuanto puedo reverlar de mi historia? No lo se, pero al menos no lo mio con Sasuke jamas deberá saberse, aunque este indignada con él aun sigo preocupandome por su bienestar. Supongo, que comentar algo de lo de Sai no estaría de mas.
— Eso no es cierto, el año pasado… estuve… interesada en un chico pero… — el contarlo me costaba un poco — no funciono o mas bien, nunca me vio… de esa manera.
— ¡¿Pero como?! — en esta ocasión las dos Uchiha parecieron alarmadas.
— Lo que oyen, él es el capitán de fútbol de la escuela y su novia en ese entonces la capitana de las porristas — seguí explicando — ¿A quien le prestaría mas caso? ¿A mi, una chica de un coro impopular? ¿O la que dirigía la cúspide de la Pirámide social? Es obvio quien ganaría.
— Pues la perdida es totalmente suya — admitió Kohana muy indignada, eso me tomo por sorpresa. Una razón mas para llamar esta situación bizarra — porque eres una pobre fantástica y a la moda, si prefirió a la tonta superficial ha sido su problema.
— Simplemente no era el correpto — agrego Sasuniki — tal vez el destino te tenga algo mas preparada adelante.
— Seguramente — afirmo su prima.
Puede que la situación vivida en esos momentos haya sido la mas absurda de todos, teniendo a la prometida de Sasuke a mi favor y defendiendome de Sai, pero de alguna manera estaba agradecida porque muy pocas veces encuentras personas a tu favor, mas en aquella escena del pasado. Las tres decidimos dar un paseo por San Patrick, Tadase tomo la decisión de quedarse en el salón de musica junto a las acompañantes de Kohana, en tanto las Uchiha me mostraban el colegio entero. Era realmente bonito, igual de largo y extenso como Red, la diferencia seria que este se partía de religión en sus materias, de hecho, tenían una capilla en sus instalaciones. No mentiría, su infraestructura era sublime y su arte gótico extraordinario. Sus jardines me acordaban mucho a Red, aunque estos mantenían flores mas coloridas que mi colegio, en esos sitios había mas gente recorriendolos comparado a esa sala amplia. Sasuniki comento que cuando quisiera podría pedir mi traslado aquí, debido a los corazones en mis ojos al observar todo con detenimiento, Kohana casi muere de la dicha, pero alegue no querer dejar en bancarrota a mi pobre padre. También les seguí comentando sobre mi apestosa vida amorosa, de como Sai se convirtió en mi hermano, en uno controlador pero a la par generoso, igualmente de mi Trevol y como pense realmente ser el definitivo para mi, pero nuevamente no resulto. Aunque me considero igualmente romántica, creo que debes pasar una temporada a solas para poder valorarte tal cual eres, igualmente, entendí que cuando eres especial aprendes a estar sola. Obviamente el resto de la historia no se las conte, porque estaba presente Kohana, pero Sasuniki podría deducirla. Infiltrarme en Red, sostener la mano de Sasuke, ver el camino hacia el valor, convertirme en su amiga y luego… caer en el amor por él. Lo nuestro fue realmente hermoso, fuerte y mas importante que cualquier otra cosa, esa era la razón de constarme mucho el tratar de olvidarlo. Pero lo haría, terminaria por lograrlo tarde o temprano, aun mantengo presente sobre el mal que no dura cien años y ni cuerpo resistiendolo. Las chicas al verme callada, trataron de alegrarme para seguir nuestra caminata, porque tal cual Sasuniki dijo en el salón, el destino tenia preparado seguramente algo grande para mi. Porque lo bueno siempre se hace esperar.
Mas tarde nos encontrábamos despidiendonos en el aparcamiento, estaba ya oscureciendo y los caminos de noche son bastante peligrosos, Sasuniki le sugirió a Tadase el manejar en esta ocasión él, una chica no podía ser ese trabajo estado casi de noche. Mi amigo asintió muy sonriente, cambiandose al asiento de piloto. Abraze a las dos chicas, mencionandoles mantenernos comunicadas mediante mensajes de texto, igualmente le desee a Kohana un tranquilo viaje y esperaba verla en una pieza en el próximo ensayo, ella se encogio de hombros alegando traerme un recuerdo de Canadá. Dicho esto, entre al auto emprendiendo el camino a Red, Tadase no me dijo nada solo me dio una mirada significativa dandome a entender muchas cosas, lo sabia, estaba empezando a encariñarme mucho con Kohana y era malo, ella es la prometida de Sasuke. Convirtiéndose prácticamente en el enemigo, aun así, me rehusó a mirarla de esa manera, porque la chica solamente esta enamorada de Sasuke, ese es su único pecado. Desconoce por completo estar siendo manipulada al sentir eso, no solo en manos de sus abuelos y padres, nade me quitara de la cabeza que Jenna tiene mucho en ese enrollo. Mi amigo presente conocía todo eso, por eso, asintió mirando nuevamente hacia la carretera. Posiblemente, las cosas aun no estén totalmente concluidas.
★★★★★★★★★★★★★
Para el viernes recibí la información sobre la fiesta de Sakura, seria el domingo a las cinco en el sótano de su casa. En realidad sus padres lo adaptaron para que pareciera una sala de estar, donde los fines de semana lo usaban para recreamiento familiar, poseí hasta un escenario y todo. Ahora, su propia hija profanaria ese sitio, no quiero ni imaginar el grito en el cielo que colocarían si descubrieran sobre la fiesta. Mis amigos y yo, tomamos la decisión que el domingo saliendo de la casa de Sakura debíamos volver a Red, fuere la hora aye fuere, por lo tanto, podíamos volver a casa y encontrarnos el día de la fiesta nuevamente en el colegio, de esa manera ir. Dando las cosas así, Gaara, Akito y Tadase se quedaron en Red, en tanto Amu, Sana y yo volvimos a casa con nuestras familias. Al llegar a casa fui abordada de muchos abrazos, María y papá principalmente, el pasar fin de semana fuera fue bastante extraños para ellos y me extrañaron mucho. En cuanto vi a Sai lo fulmine con la mirada, él conocía exactamente la razón y se trataba del rompiento de “Ken y Barbie”, producida a sus propias manos. Ambos necesitabamos conversar mucho. Aunque aparentemente, la pelota fue rebotada hacia mi dirección, porque aun le debía muchas explicaciones a él sobre mi situación con Sasuke. Bien, llegamos a un acuerdo mutuo, ambos hablaríamos en un sitio totalmente neutral y libre de gritarnos mutuamente, mi habitación. Luego de cenar un alimento de los dioses, hecho por las manos de María, bajamos inmediatamente a mi cuarto donde conversamos en largo rato. Fue sorprendente que no nos gritaramos, aun cuando admitió sentirse un mal amigo con Trevol al haber terminado las cosas así por Ino, aunque pensandolo bien, parecía estar muy entuciasmado con Karin, dando a entender que no amaba mucho a su antigua novia. Le pregunte si besar a Ino resolvieron sus dudas, si en verdad estaba dispuesto de salir nuevamente con ella, él no estaba muy seguro de eso, aun el rompimiento con Trevol era reciente e Ino se veía estar sufriendo mucho. Tampoco mentiría, Sakura seguía allí aun cuando no quisiera negarlo, de enterarse que volvía hacer novio de Ino seguramente sufriría mucho y no quería eso, aunque estuviese separados ella seguía importandole. Este asunto en verdad era complicado, comprendía muchos aspectos dichos por Sai, sentirse cohibido de seguir adelante con la relación de Ino solo por Sakura, pero si me permiten opinar eso demuestra que aun la ama. ¿No lo creen? De querer a Ino, volvería con ella sin importarle lo que digan los demás, porque sus sentimientos son fuertes y demostrarlos es lo único en sus pensamientos. Hombres. ¿Quien logra entenderlos? Creo que ni ellos mismos. Entonces llego mi momento para hablar, antes que nada le pedí a mi hermano guardar silencio hasta el final y no abrir la boca por nada, al comienzo no entendió mucho pero termino aceptando. Comencé a relartarle lo ocurrido la semana antes de San Valentín, de como me sentía insegura con respecto a la relación con Sasuke, su oposición de vernos el día de los enamorados, las excusar baratas, el milagro de si ir al evento que organice, todo. Era sorprendente el nivel de concentración en mi hermano, parecía querer escucharlo todo para poder dar su opinión o su tendencia de estar allí para mi. Cuando llegue al punto de mi primer encuentro con Kohana prácticamente se le salieron los ojos, mas aun el admitir estar Sasuke comprometido, cosa que aun duele decirlo aun mas a pensarlo. Aunque Sai parecía estar controlandose de ir a buscar a papá y así juntos darle caza a Sasuke, cumplió su palabra de guardar silencio hasta el final, por eso al culminar mi relato con tomar la decisión de dejarlo soltó un suspiro aliviado. Guardo silencio unos segundos en tanto regulaba mi vacío pecho, el relatar todas esas cosas no son buenas para mi, porque aun parecen una pesadilla completa y caótica. Ser el amor insuficiente, Sasuke siendo un cobarde, mí incapacidad de seguir adelante con eso. Todo, absolutamente todo se arremolina entre si para dejarme sin nada, miento, solamente me queda la amargura y dolor de nuestra separación. ¿Ha existido alguna vez otra alternativa? No, jamas ha existido ni la habrá.
Sai por fin alzo su cabeza, mostrandome una expresión tan típica de las suyas, confundida y boba, decidió hablar.
— En verdad lamento que todo halla resultado de esta manera, Lizi — dijo sumamente sincero — pero si te sirve de algo o como consuelo, has tomado la mejor decisión al dejar todo atrás y seguir adelante. Eres mucho para él, lo certificó, porque somos hermanos y… aunque discutamos por todo. Me importas.
Vaya, hace un año hubiese matado por escuchar esto en boca de Sai, ahora en el presente, me parece una gran muestra de fraternidad. Aunque, bastante forzado a mi parecer. Estamos hablando de Sai de todas maneras, pero estoy conmovida con el gesto.
— Gracias Sai, tu también me importas — le confese — Y… se que es difícil pero… con fuerza voy a salir de esta…
— No estas sola, tienes al coro en Konoha y tus amigos en Red. — me recordó haciendome sonreír — ninguno de nosotros vamos a dejarte caer.
— Ahora mas que nunca, estoy agradecida de haber conocido en mi vida personas como ustedes — exclame al borde de las lágrimas — lo… lo mejor en ocurrirme en la vida… no ha sido… conocer a Sasuke. No, sino… tener amigos… en los cuales… apoyarme.
— Seguramente — contesto, acariciandome la cabeza en tanto liberaba aquellas lágrimas oprimidas.
Sai me acompaño en aquella tarde/noche mientras liberaba nuevamente mis lágrimas, todo lo vivido en aquellas semanas fue liberado y afortunadamente a mi lado tenia a alguien quien no me juzgaría, simplemente cumplía una función de buen oyente. Sai no podía ser mas que un buen hermano. Estoy alegre de contar con él. Pasando la pagina de ese acontecimiento, el sábado la pase solamente estudiando y realizando trabajos para la semana que venía, inclusive tuve la ayuda de Akito por teléfono con algunas dudas sobre historia, el cual le agradecí mucho, en cuanto a las demás asignaturas pude apañarmelas sola. Igualmente le informe a mi padre sobre la fiesta en casa de Sakura y mi regreso a Red ese mismo día, él solamente esperaba que fuese precabida al igual de cuidarme mucho, no había ningún problema porque Sai me acompañaría igual a mis amigos de Red. Mi hermanastro casi se atraganta al escucharme decir eso, de hecho, el estaba planeando ni siquiera aparecer en esa fiesta y tener una maratón de videojuegos, pero no se lo permití, porque… aun conservo aquellas carpetas de fotos vergonzosas. Nuevamente Sai, no tuvo otra alternativa que seguirme el juego, al ser amanezada dos veces con el mismo truco. Empezaba a sentirme grandiosa y poderosa con ese hecho. El domingo a las cuatro de la tarde ya estaba completamente lista para volver a Red, mis maletas estaban listas y hasta el mismo Inu se encontraba preparado, solo faltaba emprender la marcha. Había escogido una vestimenta para la ocasión, como de costumbre a la moda, de hecho hasta le pregunte a Kohana por texto y ella lo aprobó. Era una camiseta sin mangas color negro, una falda corta que llegaba mucho mas arriba de los muslos con detalles de varios colores, pero lo mas resaltantes eran rosa, negro, azul y morado, de calzado eran unas sandalias negras con poco tacón. Mi cabello lo deje suelto, me aplique poco maquillaje y sobre mi cuello coloque un collar rosa con pocos detalles. Ya habiendo arreglado bien, llame a Sai para emprender mi camino a mi colegio, había quedado con mis amigos encontrarnos allá para juntos irnos a la fiesta. Al ver la cara de mi hermano indispuesta supe que en verdad no quería ir, pero no tenia de otra, debía de enfrentar todo con la cabeza en alto. El viaje a Red fue silencioso, básicamente porque me dedique a manejar en tanto Sai, hundido en el puesto de copiloto miraba hacia la ventana totalmente inverso en sus pensamientos, desconocidos para mi. Afortunadamente las dos horas pasaron rápido, llegando a nuestros destinos donde estaban esperandome mis amigos, quienes les informe de pronto estar allí. Cuando llegue mis compañeros de habitación estaban sentados en la entrada, inclusive Amu, quien vestia de una particular manera parecida a ser la novia de un futbolista por su chaqueta, pero no, solamente era por moda. Ella fue la primera en venir hasta mi sitio para saludarme, seguido de los demás, los ojos de todos se posaron en mi paliducho acompañante que ayudaba a bajar mis cosas del auto. Tadase palidecio al encontrar los ojos negros de Sai, Akito permaneció serio, Sana solo sonriendo y Amu con sus sentidos mas alertas que nunca, sino fuera porque tiene novio podría considerar estar detallando a mi hermano de otra manera. Aunque aquí me faltaba alguien, cosa extraña, porque fue uno de los que permaneció en Red este fin de semana.
— ¿No vas a presentarnos a tu acompañante? — pregunto Amu muy emocionada, Sana le profirio un codazo a uno de sus costados.
— Bien, Sai ellos son Tadase, Amu, Sana y Akito. Mis compañeros de habitación — los señale a cada uno — Chicos, el es mi hermanastro Sai.
— Es un gusto conocerlos — dijo educado mi hermano.
— El placer es solo nuestro, Sai — se anuncio muy comprensiva Amu, extrechando su mano.
— ¿Puedes parar? — la aparto de él Sana con fuerza — ¡Tienes novio!
— Mirar no es un delito — respuso ella muy tranquila.
Sai parecía bastante complacido de la atención, por supuesto, un grano mas para elevar su ego al máximo. Aclarando mi garganta, busque la atención de todos para poder hablar.
— ¿Donde esta Gaara? — pregunte curiosa.
— Luchando literalmente con Sasuke — ante la mención mi cuerpo se congelo, en cuanto la mirada de Sai se volvió mas oscura — anoche dijo que estar en una habitación con él solos, era horrible. Por lo que, le propusimos quedarse en la nuestra solo por ayer.
— Pero se rehusó — agrego al relato de Akito, Sana muy indignada — supuso que no te gustaría el dormir en tu cama.
— Y lo hizo, odio que toquen lo mio sin permiso. Pero… ¿Sasuke no se fue este fin de semana a casa? — comente pensativa.
— No, al parecer ir a su hogar estaba fuera de sus planes — respondió Tadase.
Nos quedamos todos en silencio unos momentos, aunque para mi sonaba lógico que Sasuke no fuera a casa, odidaba estar en ella si allí debía de soportar a sus abuelos. Para él es mucho mejor permanecer en Red, aunque el próximo año estará en la universidad, seguramente a kilómetros lejos de este sitio, lejos de mi. Tratando de dispersar mis pensamientos, tome la jaula de Inu de las manos de mi hermano volviendo a retomar el tema.
— En fin, la fiesta es a la seis, por lo que llegaremos un poco retrasados. Pero no importa, le avisare a Sakura sobre ello. — comencé diciendo — Ahora, ire a acomodar mis cosas en la habitación y uno de ustedes va a buscar a Gaara. ¿Si?
— ¡Me apunto! — alzo la mano Sana como bala — admirar ambientes tensos desde primera fila es divertido.
— Solo tu piensas así — le dijo Akito sumamente serio.
— Entonces en marcha, en cinco y máximo diez nos encontraremos aquí — le explique a Sana, ella asintió — nos vemos.
Amu quería ir acompañarnos hasta la habitación, pero Tadase no la dejo, seria mejor que ella permaneciera allí con Akito en tanto nosotros íbamos rápido. Durante el camino, Sai confeso sentirse extraño entre los pasillos elegantes de Red aun mas al ver el recibidor, parecía estar en otro mundo paralelo al suyo en el distrito 6, no comprendia como logre adaptarme a tanto protocolo. Además de eso, mis compañeros de cuarto era… singulares, a lo que Tadase riendo agrego ser todos un grupo de locos, no tenia porque reprimirse de decirlo, las cosas son como son. Sai le pregunto si todos pertenecían a los R.e.d, su memoria era bastante vaga y tendía a olvidar la cara de las personas, aunque él de inmediato respondió un si. Sabia que la amistad entre rivales era imposible pero, el en verdad deseaba conocer a todos los compañeros mios en Konoha, les había hablado tantas maravillas de ellos que no esperaba verlos. Ahora fue el turno de Sai en decirle que, ellos tenían un grupo bastante variado, unos locos y otros no tanto, pero todos son buenos chicos. Seria tratado con coordialidad. Llegamos a la habitación “510”, al abrir la puerta la expresión de mi hermano fue de completo asombro, no todo estaba pulcro y ordenado, sino el tamaño del lugar era parecido al de una sala convencional. Comprendia el aspecto de Sai al comportarse así, porque en mis primeras semanas de interna me sentí fuera de lugar, como si no encajara en nada por mas de mirar a mi alrededor. Afortunadamente logro acostumbrarme y hallar ese sitio donde permanecer, en esta habitación. Acomode mis cosas en su lugar con rapidez, dejando a Inu en mi mesita de luz cambiandole el agua y su alpiste. Salimos rápidamente cerrando con llave. En ese momento, Sai abrió la boca admitiendo no querer toparse por nada con Sasuke, de por si le hervia la sangre saber tenerlo cerca el verlo podría descontrolarlo. Mí amigo soltó un suspiro colocándose a un lado de él, entendía la posición de hermano que poseia, de hecho, si tuviese una hermana como yo estaría dispuesto a cuidarla a toda costa de depredadores. Sin embargo, Sasuke solamente es una persona desdichada y confundida, no teniendo en cuenta que hacer con su vida o hacia donde apuntar, al entrar en su vida parecieron las cosas mas coloridas, fáciles. Pero al venir al asunto del compromiso lo bloqueo por completo, él es del tipo que no puede ir contra sus sentimientos, de hecho soy igual, aunque aveces estos son insuficientes de poder salvar a alguien. Sus palabras lograron apagar el fuego en Sai, ahora solamente permanecia con la mirada baja y apretando sus puños, porque aunque no conociera a Tadase parecía poder entender el tipo de persona que era. Soltando una risita divertida, mi hermano catalogo a Tadase como el único cuerdo en ese sitio, a lo que mi amigo moviendo su cabeza hacia los lados nego, el único cuerdo allí realmente… era nadie. Bajamos las escaleras hacia la salida del colegio, estaba bastante tranquila al ver a uno de mis mejores amigos en Red llevarse bien con Sai, siendo bastante predecible debido a la actitud jovial en Tadase para relacionarse fácilmente con los demás. Al llegar a nuestro destino ya todos estaban reunidos, incluido Gaara, quien tenía una expresión bastante contraída haciendo pensar que discutió con su compañero de habitación. A su lado, Sana le reprochaba el no haber aceptado la oferta de la noche anterior, así de esa forma, hubiese evitado inconvenientes. Al notar nuestra presencia, me adelante a los otros dos detrás de mi para acercarme a Gaara, este no solo me observo con una cara mas calmada, sino miro con intriga al chico acompañando a Tadase, le explique que de trataba de mi hermano. El chico dueño de la tristeza de Sakura, él parecio asentir ante el recuerdo y espero a ser presentado. De hecho, al estar todos reunidos, le presente a Sai a mi nuevo amigo sin preambulos, ambos parecieron mirarse con algo de incomodidad pero no dijeron algo mas. Luego de eso, tomamos la decisión de ir en dos autos separados, como eramos muchas personas, debíamos distribuirnos equitativamente. Fue cuando Amu mostró las llaves de su auto, un descapotable color champán muy lujoso, ella alardeo conducir hasta el distrito 6 y seguirme hasta la dirección de la fiesta, en ese instante, Tadase le quito las llaves anunciando ser el conductor designado de esa noche. Él aun quería vivir muchos años mas, no permitiría que Amu los matara por una borrachera de las suyas, Akito y Sana estuvieron de acuerdo de acompañarlos, pero ese comentario indigno un poco a mi amiga. Dejándonos finalmente a Gaara, Sai y yo en mi carrito. Este sería un largo viaje.
Emprendimos la marcha al distrito 6 teniendo detrás de mi a Tadase conduciendo, el ambiente dentro del carro era sumamente tenso, Sai a mi lado trataba de disimular al mirar el paisaje de la ventana, en tanto Gaara detrás fijo su vista en algún punto del sitio. A media hora de camino, coloque un poco de musica en el reproductor, casualmente mantenía el CD de B2ST/BEST que me regalo Sasuke, trataba de ignorar ese hecho con la finalidad de concentrarme en la musica. Al momento de tener los acordes de “You”, mi corazón dio un vuelco de emoción, no esperaba a ver la cara de todos al ver la presentación en las regionales, aquel performance seria algo distinto a lo hecho por los R.e.d y mostraríamos nuestro potencial escondido. Estaba hasta considerado el hecho de ganarle a Konoha y a los chicos de la entrenadora Utau, nuestros esfuerzos tendría frutos. Sin darme cuenta, casi llegabamos a nuestro destino porque conocía estas calles muy bien, mi hermano a mi lado prácticamente se encogio en su asiento al reconocer el lugar. En verdad deseaba desaparecer. Me estacione frente de la casa de Sakura, reconociendo los autos de Ino, Naruto, Kiba y Sasumika. Apague el motor soltando un suspiro, escuche como detrás igualmente aparcaba Tadase dandome a entender que era el momento de bajar, cerrando las puertas con seguro me reuní con los demás para entrar.
— No hemos llegado tan atrasados — anuncio Sana recorriendo con su mirada todo el lugar.
— No, además le avise a Sakura sobre el llegar un poquito tarde y estuvo tranquila — le dije tranquila.
— ¿Aun esta sobria? — pregunto dudoso Gaara.
— Sakura aun no haría eso, es decir, piensa que solo con unas bebidas con alcohol se lograra emborrachar — explico Sai con simpleza.
— ¿No hay bebidas de verdad entonces? — pregunto alarmada Amu.
— No lo creo, si esta entre ellos Kiba, uno de mis excompañeros de coro. Sin duda, habrá alcohol — deduje en seguida — Sera mejor que entremos.
Todos nos encaminamos a la entrada, parecíamos a los niños exploradores cuando van de puerta en puerta para vender sus galletas, eramos demaciados, pero esto fue lo que quiso Sakura. Tocamos el timbre y luego de esperar unos minutos, mi amiga nos abrió, grandes las fachas que tenia. Otro gran golpe a la moda diría yo, nuevamente me ahorraré los posibles traumas a sus cabezas. Al toda esa cantidad de gente se asombro, pero no le importo, porque percibiendo la presencia de Gaara entre ellos se alegro prácticamente ignorando a mi hermano. Les presente a cada uno de ellos señalandolos, Amu salto emocionada agradeciendole el gesto de invitarlos a todos aunque fueran de coros rivales, a lo que Sakura le resto importancia agregándole a la ecuación ellos ser muy agradables conmigo, por esa razón deseaba conocerlos. Entramos todos a su casa dirigiendonos a donde nos señalaba, nos quitamos nuestros abrigos mientras bajamos las escaleras, en ese momento Sakura se acerco a Sai extrañada de verlo allí, él confeso mi chantaje para hacerlo venir y admitiendo no querer haber aparecido. Esto de ninguna manera afecto a mi amiga, pues se adelanto al centro para presentar a mis compañeros R.e.d a los de Konoha, una muy grande sorpresa porque allí estaban todos muy dispersos en la sala. Naruto, Hinata y mi amiga Minami conversando alegremente, Neji y Sasumika a punto de dormirse del aburrimiento, Kiba y Ten-ten la chica nueva del coro tratando de pasar del primero, finalmente dejando a Karin y Trevol comiendose literalmente la boca mientras una Ino los observaba con tristeza. No mentiré, el ambiente era patético propio de una fiesta proporcionada por Sakura, pues la musica suave y pocas bebidas rondando eran sinónimos de apunto de convertirse en un velorio. Terminando las presentaciones, Sakura nos entrego botellas raras de color rosa alegando ser cócteles muy fuertes, pero era totalmente falso, porque Sana y Amu no perdieron el tiempo de abrirla para beberla de un trago, se miraron entre ellas sin haber sentido ni un cosquilleo. Perfecto, no me haría daño probarla, y era cierto, parecía soda. Mis amigos decidieron dispersarse por el lugar un poco cohibidos ante el coro de Konoha, aun así Sana y Amu decidieron sentarse en el sofá mas grande del lugar donde estaban Minami junto a los demás, Tadase a la par de Akito la siguieron desde cerca para evitar la locura en ellas. En cuanto a Sai, Gaara y yo permanecimos junto a Sakura mientras se acercaba a Ino tratando de comprobar su estado.
— ¿Te estas divirtiendo amiga? — le pregunto muy animada.
— Si, una espléndida fiesta — argumento dándose la vuelta, para mostrar a Trevol y Karin besándose.
Sakura parecia un poco preocupada por ese hecho, pero sus problemas se harían al cielo, porque Neji y Sasumika se acercaron a ella con rostros largos.
— Nosotros… nos vamos — dijo Neji sumamente incomodo.
— ¿Por qué? Si aun ni me han visto beber mi primera copa — respondió alarmada.
— ¡Dejamos muchas cosas por hacer! — mintió bastante notorio.
En ese momento decidió intervenir Kiba, apareciendo entre nosotros asustandonos un poco.
— Dejame sacar algunas botellas de la bodega de tus padres, de lo contrario tu fiesta morirá — confeso bastante sincero.
— Pero… — dijo dudosa.
— Prometo reponerlas mañana en la mañana, no creas que una fiesta de adolescentes es solo “sodas”, “botanas” y duetos. Necesitamos alcohol. ¿No querías acaso experimentar cosas nuevas? — siguió insistiendo.
Sakura poso sus ojos dudosos en mi hermano y en mí un par de veces, estaba dudando increíblemente de todo esto, pero las personas parecían querer irse con este ambiente tan crudo. Sai le hizo una mueca de “¿Por qué no lo intentas?” Y ese podría decir, fue el detonante de la locura absoluta.
— ¡Qué comience la fiesta! — grito Sakura sumamente euforica.
Dios, esto no podía ser peor de lo esperado. Al aparecer Kiba con las botellas todo el mundo perdió la cabeza, sirviendo las bebidas en vasos de color rojo empezaron a repartirse entre los presentes, la musica inundó aquel sitio haciendo avivar mas el ambiente. Quede literalmente pegada al suelo al ver a mis compañeros de habitación, me refiero a Sana, Amu y el mismo Akito, tomaban descontroladamente en tanto reían a carcajadas junto a Hinata y Minami, como si fueran amigos de toda la vida. No mienten cuando dicen que la bebida une a personas, culturas y religiones, agregándole ahora chicos de coros distintos. Supe que Sasumika perdió la cabeza por completo cuando comenzó a quitarse la ropa al ritmo de la musica, Neji no solo le parecía fantástico ese hecho, sino que la pego mas a su cuerpo para bailar mas pegados. Si. Estaba ya borracho. Pasando mi mirada a Kiba, Ten-Ten e Ino, tratando de despedasar verbalmente al chico como si fueran sus esposas. Pasando a Karin, que olvido donde estaba y se subió en el regazo de Trevol para atacar su boca, tenía por terminar en otras condiciones delante de los demás. Finalmente llegamos a Sakura, quien pierdo su lucidez y caminando parecido a estar en las nubes, sonriendole a la nada en particular. Fantástico. Ahora si que estaba borracha. ¿Saben lo mas loco de todo esto? Qué Gaara y yo eramos los únicos cuerdos en este mar de adolescentes hebrios, nos miramos desconcertados ante tal panorama caótico.
— ¡Allí esta mi mejor amiga! — exclamó de manera patoza Sakura, extendiendo sus brazos hacia mi y casi perdiendo el equilibrio — ¿Sabes que eres la mejor? Si, si lo eres. ¡Eres la mejor de todo el mundo! Y aunque… tuvimos nuestros percances… ¿lo recuerdas? Quisiste quitarme a Sai. Pero ya no importa, no, no importa… ¡Porque somos amigas! — soltó una carcajada loca, haciendome mirar a Gaara un poco extrañada — ¡Allí estabas Gaara! Me encanta tu cabello rojo pasión, es… increíble… ¡Oh esa canción me encanta! ¡Bailemos!
Me tomo por sorpresa cuando sujeto un brazo de Gaara llevandoselo a la pista improvisada, mi amigo me miraba con suplica, prácticamente esperando a ser salvado por mi. No lo hice, desde mi sitio lo despedí con mi mano signo de broma, esto era una fiesta, mejor seria disfrutarla. Entonces vi a Tadase, tratando de controlar las bebidas de Amu quien parecía un barril sin fondo, ahora estaba haciendo una competencia de “chupitos” con Karin, Minami, Kiba, Naruto y Sana, quienes estaban pasandoselo de lo grande. Al encontrar mi mirada soltó a carcajadas, señalo no poder mas y dejar la tualla, mejor hacerme compañia. Cuando estuvo junto a mi, fuimos a sentarnos lejos de los locos por la bebidas, reimos a par al escuchar a Sana dictar trampa, siendo en realidad ella la causante de ello. Si antes me parecían lunaticos, bastaba con verlos bebidos, eran el triple de lo convencional. Daban mucha gracia.
— ¿Has abandonado a Gaara? — señalo en la dirección donde se encontraba junto a Sakura, obligado a bailar una canción animada.
— Es una fiesta… dejalo soltarse un poco — repuse muy divertida.
— Pues, no parece estar llevándolo muy bien — leyó por completo su expresión.
— Ni tu — le dije tentativamente.
El soltó una risita amarga, luego de desviar la mirada a otro sitio evitando el contacto con mis ojos, signos de estar incomodo.
— Podría decir lo mismo de ti — me lanzo la pelota.
— Tienes razón, este tipo de eventos… no son lo mio — admití — Aunque, tengo varias razones para lanzarme a la bebida horita mismo y olvidar todo, pero creo que me convertiría en alguien llorón.
— “La llorona compulsiva” — comento un tipo de borracho.
— Exactamente — estuve de acuerdo.
Vimos como Hinata, quien era la mas callada, reservada y tímida de todas, alejaba a Sakura de mi amigo para entregarle a ella un vaso de contenido dudoso, en tanto Naruto hacia lo mismo con Gaara. Los retaba a beber sin parar, el que perdiera debía de tomar otro vaso pero esta vez de tequila, sin haber aceptado el reto Sakura comenzó a tragar. Si. Esa es la palabra, tragar sin control la bebida sin ningún conteo o algo, en tanto mi amigo comenzó muy detrás de ella al no verse sin ninguna alternativa. Los chicos empezaron a gritar “fondo, fondo, fondo” sin parar, observando quien de los dos ganaba. De forma sorpresiva, Gaara fue quien perdió. ¿Como no? Si pelos de chicle se le adelanto, transmitiendo un poco de molestia al ser engañado de esa manera, viendo a Kiba revertir el poco que quedaba de tequila de una botella en un vaso, se la arrebato de las manos sorprendiendolo un poco y bebiendola sin respirar en un solo golpe. Los presentes soltaron exclamaciones de asombro, en tanto otros, aplaudian ferozmente y gritaban víctores. Mi amigo se limpio su boca con la manga de su swueter, colocando la botella vacía en la meza de golpe y caminado en dirección a Akito, quien le palmeo su espalda a la par de ofrecerle otra bebida, él obviamente acepto. Ahora fue el momento de competir Amu contra Kiba, ambos se miraron muy decididos a ganar, de un segundo a otro, mi excompanero de coro arqueo una de sus cejas de manera pícara captando la mirada de Amu de inmediato, ella le regreso el gesto de la misma manera. Gire para admirar la expresión caótica de Tadase, donde sus hermosos ojos ámbar perdían brillo y sus labios hacían una mueca triste. Al escuchar los gritos de “fondo” me enfoque en ellos nuevamente, chocaron sus vasos, entrelazando sus brazos y bebiendo rápidamente sin importar el mañana, aun manteniendo fijas sus miradas.
— Tadase… — trate de decir algo.
— Vuelve nuevamente a ocurrir, parece un maldito circulo vicioso donde ella pierde la cabeza, yo debo protegerla y sacarla del peligro — río con amargura haciendome sentir mal — ¿Por qué pasa esto?
— Cuéntame algo que ha rondado mi cabeza en toda esta semana — le pedí, a la par de escuchar los gritos euforicos nuevamente — Esa chica… tu compañera… tratas de conocerla, ¿no es así? Aquel día, ella te entrego su número. No el punto de un supuesto trabajo.
Kiba y Amu, ahora apartado de los demás se servían tequila, riéndose y mandando señales de coqueteo indirecto, en tanto Ten-Ten competía contra Sasumika por no beber esa bebida. Tadase soltó un suspiro pesado, dignandose a mirarme directamente a los ojos donde estaba transmitiendo un mensaje, porque en definitiva lo descubrí.
— Logro ser ahora para ti completamente predecible — dijo en tono de broma, luego desvío su mirada al suelo bajando sus hombros. Abatido — Su nombre es Mika, se me confenso hace unos días atrás y la rechace sin mas, pero luego, el haber hablado contigo me abrio un poco los sentidos. Tienes razón, merezco ser feliz con Amu o sin ella, eso no quiere decir que este saliendo con Mika — aclaro desde el principio — Le hable con la verdad antes de nada, sobre estar enamorado de otra chica pero esta jamas me vera de la manera que yo quiero, igualmente mencione la conversación contigo y el estar abierto a nuevas posibilidades. No obstante, debía darme la oportunidad de conocerla y el conocerme, ambos comenzaríamos solo como amigos, luego… el tiempo lo diría todo.
— Ella acepto, obviamente — me adelante a su relato.
— Asi es, no mentiré, Mika es sumamente adorable y para nada llenada de superfialidad. Aun así ella… — dejó las palabras en el aire sin concluirlas.
— No es Amu — lo dije por el.
— Correcto.
Tadase parecía estar aun mas frustrado que antes, sobre todo con este comportamiento de borracha coqueta, lo peor de todo vino hacerlo con nadie mas que Kiba. ¡Ese chico es dinamita pura! No desaprovecharia la oportunidad de llevarsela a la cama, ya lo hizo con Ino siendo novia de su mejor amigo y lo intento una vez con Sakura. Me daba un poco de miedo, Amu estando borracha era peligrosa y estando consiente alegaba amar mucho a Ikuto, de ese sujeto enterarse de algo así la dejaría sin mas, dejando los pedazos de ella por reparar a Tadase. Mi amigo había decidido dar un paso adelante, pero la tormentosa presencia seguía instigandolo, aun cuando él marco un poco de distancia de ella y a su vez, volvió a las rutinas de las llamadas e ignorando casi a todos. ¿Qué sucedía aquí? ¿Acaso de esa forma manifestaban su desacuerdo? No lo se, realmente no lo se.
En eso, Sakura se veía muy amorosa con Sai en tanto este estaba explicandole algo, vaya drama mi alrededor, por todas partes hay cosas problemáticas y al ser una de las sobria de todos debía lidiarlas. Creo que los dos (Tadase y yo) dejamos la atmósfera de funeral, al momento de que mi hermano llamó a Sakura “borracha insistente”, por ser muy cariñosa con él y no superar su relación. Desee poder sacarme mi zapato y lanzarselo en el rostro por idiota, pero alguien me impidió, aparte de mi amigo al sostener mi brazo. La misma Sakura, se alejo de él limpiandole su pecho y mirandole bastante orgullosa.
— Contestame algo — lo desafío alzando su mentón — ¿Quien ese esa? — luego se levanto de su asiento tambaleandose un poco, exclamando con voz alta — ¡Juguemos algo! ¡Propongo la botella! ¡Juguemos a la botella!
Sai se quedo literalmente pegado a su asiento en tanto mi amiga se alejaba de él, una sonrisa se dibujo en mis labios al ver el comportamiento orgulloso de Sakura al llamarla insistente, se dio simplemente la vuelta e ignorandolo. Esa era sin duda la actitud.
Lo relatado a continuación fueron imagines bastantes raras, bizarras, fuera de contexto y jamas imaginadas en mi cabeza loca. Todos nos reunimos en un circulo mientras alguien al alzar comenzaba a girar la botella, juego totalmente estúpido cuando un grupo de adolescentes estan completamente borrachos, con las probabilidades de no recordar nada aquien pudo haber besado, al tener tanto alcohol en su sistema mezclado con su sangre. Y hablando de mezclas explosivas, los besos esa noche fueron totalmente bizarros, como Ino con Naruto, quizás Minami y Neji, o quizás Sai y la misma Hinata, agregando a mis compañeros de cuarto fue mas fuera de lo normal. Akito besando a Ten-Ten, Tadase fue el desdichado de tocarle a Sakura, quien prácticamente respiro todo su aliento, creo que eso lo dejaría marcado de por vida y lo persiguiria hasta en sueños, en el momento de Sana besar a Trevol Karin perdió la cabeza, alegando que esos labios sabor cereza eran suyos y nadie ser los quitarían, nadie lo haría. No mentiría, me hicieron olvidar mis pesares con aquellas escenas, fueron traumáticas pero divertidas aun con una loca Karin reclamando y llorando a la vez a Trevol, anunciando tener mucho alcohol en su sistema. Al llegar mi turno me tense por completo, no tenia las ganas ni era el momento para hacer algo así, tal vez si estuviera borracha me podría parecer divertido, pero ocurría lo contrario, estaba muy sobria y la posibilidad de besar a alguien de ellos me daba de asco completo. No, me rehusaba, me rehusaba por completo. ¿Y si me tocaba Trevol? Karin querría llorar nuevamente ¿O si era Sai? Menos, es mi hermano y le estimo de esa manera, asco. El peor de los casos seria Kiba, quien hasta los momentos se mantenía tranquilo y a la expectativa, no quería quedar traumada de por vida tal cual a Tadase, jamas permitiría eso.
— ¿Qué esperas Lizi? — pregunto Minami muy ansiosa — ¡Gira la maldita botella!
— ¿Acaso temes de que alguien te arranque los labios? — dijo con burla Kiba, arqueando sus cejas a la vez.
Juro que si me toca él, le dare una patada en su entrepierna por imbécil. Tome una gran bocanada de aire, antes de hacerla girar, con un poco de suerte no seria el y tal vez podría liberarme de esa trauma. Con tal ¿Acaso no estaban casi todos borrachos? Nadie recordaría mañana esto, mucho menos el beso. A estas alturas… ¿Qué podría salir mal? Pues estaba a punto de comerme cada una de mis palabras, sin siquiera parar a respirar. Decidí girar la botella sin mas preámbulos, tenia la miradas de todos encima e inclusive la mia, mi corazón martillaba constantemente de los nervios y mi estomago producía punzadas de anciedad. En mi mente repetía igual a una mantra sin descanso “que no me toque Kiba, por favor, no Kiba”, esperando tener un milagro, y en cambio tuve otra cosa. La botella quedó en un ángulo bastante preciso, en medio de Amu y Akito, siendo la persona entre ellos mi amigo Gaara. Juro que mi respiración se escapo de mis pulmones, el corazón estaba a punto de romper mis costillas y toda señal de cordura se fue. No, no podía ser cierto, debía de ser un error. ¡Yo no podía besar a Gaara! Quien es una de mis mejores amigos en Red, aquel que ha sido mi confidente y pilar para levantarme. Si lo hacia era… era… ¡Como besar a mi hermano! Al parecer el parecía tan asombrado igual que yo, pues miro varias veces la botella sin poder procesarlo, Amu a su lado le dio un codazo amistoso animandolo a dar el paso. Tadase a cambio, se encontraba petrificado como yo y al parecer, tratando de leer la expresión de nuestro amigo. Fue Sakura tan imprudente, como de costumbre de su parte, quien rompió el silencio incomodo.
— ¡Vamos! ¡Vamos! — aplaudió emocionada — ¡Queremos ver el beso! ¡Y uno de verdad! Nada de la mejilla o mano, sino uno de esos que marcan la diferencia — exigió — ¡Lizi! No sabes cuanto te envidio en estos momentos, quisiera estar en tus zapatos ahora mismo.
Pues te lo cedo, no lo quiero.
— No creo que sea… buena idea… — trato de buscar las palabras Tadase para librarme de esta.
— ¡Por favor, Lizi! — se levanto del su puesto en el suelo Minami, dirigiéndose hacia mi — ¡Ni que fuera este el primer beso tuyo! ¡Tu nos admitiste haberte besado con Sasu…!
Rápidamente corrí hacia ella tapandole la boca, así evitandole sacar información sobre mi extra confidencial. Los chicos se miraron entre sí desconcertados, no comprendiendo lo que quería decir Minami hace unos momentos. Cuando estuviera sobria la mataria, juro que lo haría, este tipo de cosas no puedes ir deciendola sin mas delante de los demás. ¡Menos del coro de Konoha!
— Bien — suspire tratando de controlar mis instintos asesinos — ¿Si clumplo el estúpido reto te callaras la boca?
— Sin amenazas, muñeca de porcelana — intervino Karin bastante bebida — para nadie es un secreto que compartías salivas con aquel niño de Red. ¿Como era su nombre? ¡Claro! Sa…
— La cosa igual es contigo, Karin — la mire sumamente amenazante, haciéndola callar.
— Vale, vale solo hazlo y asunto resuelto — concordo finalmente.
Solte finalmente a Minami, quien empezó a reírse sin razón al verse libre, estaba loca y nadie podía negarlo. Tomando varias bocanadas de aire me acerque hacia Gaara, él estaba muy calmado bebiendo el contenido de su vaso sin tener algún signo de hebriedad, seguramente era tolerante al alcohol. Todo el mundo tenia su vista fija en mi y hacia colocarme mas nerviosa, aquellas palpitaciones en mi pecho llegaron a mis oídos volviendome mas frenética. No quería besar a Gaara, en verdad no deseaba hacerlo, esto ya no se trataba de ser un gran amigo, porque una gran parte de mi pensaba estar traicionando a Sasuke. ¿Estupido cierto? Tomando en cuenta ya no haber nada entre nosotros, aun él estar comprometido con Kohana y haberle besado, cantado en aquel día de San Valentín. Aun así la incomodidad residía allí, mis sentimientos no han cambiado en lo absoluto y era entristecedor, dar un paso adelente duele, destroza el alma y la adormece. Me agache a su altura visualizando sus egnimaticos verdes ojos, los cuales no se apartaron de mi en ningún segundo, entre nosotros se creo una extraña atmósfera envolviendonos. No era la misma atracción que emergia Sasuke en mí, esta era otra clase de cosa, envolviendome y evitando abandonar el barco. La mano de Gaara se poso sobre mi pomulo, un tímida llama se prendió anunciando calentar un poco mi piel a la par de mi alma, la suave expresión en mi amigo me invitaba a calmar los latidos freneticos de mi corazón, a serenarme y no pensar en nada mas. Solo enfocarme en sus ojos turquesa brillando intensamente. Entonces comenzamos a acercarnos sin pausa y prisa, encontrando el momento exacto para así unir nuestros labios. Al hacerlo una extraña brisa de primavera me llegó, inundando todos mis sentidos y haciendome caer en aguas tibias como calmadas, aquel beso era de la misma manera. Los labios de Gaara sabían tan distintivos a los de Sasuke, que eran humedos y poseian un poder de desear mas, el fundirme para siempre en ellos asi jamas separarme de él. Por otro lado, Gaara tenia una calma inegualable, aun cuando movía sus labios sobre los mios de manera perezosa, transmitiendo que no había prisa alguna solamente deseaba desgustar el momento. Nos separamos de la misma manera lenta, contemplando la expresión del otro, explicarles la que poseia en esos momentos Gaara es imposible. Porque parecía haber estar dormido en una especie de letargo largo y ahora, haber experimentado esto, lo hizo despertar de eso viendo las maravillas que le mundo tenía para él. En ese momento reaccione, levantandome rápidamente del suelo en tanto escuchaba los sonidos de algarabía en mis amigos, pero no sentía para nada alegría. Estaba confusa, hecha un lio y completamente costernada. ¿Qué había sido eso? ¿Esa calidez que sentí al besar a Gaara? No, no, no tuve que haber sentido nada en ese instante. ¡Por que amaba a Sasuke! ¡Él era el dueño de mi amor! Menos a estas alturas no existía nada mas, nadie mas y no lo haría. Ese era mi tiempo de transición y seria solamente mio. Pero lo mas angustioso de esos momentos era no poder volverle a ver la cara a Gaara, menos a Sasuke y sentir ese gramo de culpa en mi ser. Era un estúpida.
No hubo momentos para calmarme, porque el juego de la botella seguía en marcha, ahora era el turno de Amu y la tensión estuvo presente ahora en Tadase, conociendo nuestra suerte duraría que él fuera a poder besarla. Solo mirenme a mí, soy el ejemplo de todo eso, de lo contrario, no me estaría sintiendo tan miserable de besar a uno de mis mejores amigos y haber sentido algo. Quiero es ser tragada por la tierra. Mientras estaba sumida en mis pensamientos, no me percate las exclamaciones de asombro en los demás, sobre todo, la expresión verde en la cara de Tadase. Mire rápidamente la botella para encontrarme con la sorpresa, Amu debía de besar a Kiba. ¿Cuando una noche de diversión de convirtió en tortura? Porque en estos momentos, una montaña de tierra maldita se arrojaba entre Tadase y yo, amenanzado con ser sepultados hasta morir.
— La suerte esta de tu jodida parte, Hinamori — comentó picaramente Karin mirando a Kiba — Luego de mi ardiente novio, él es el primer hombre en querer ser devorado por las mujeres.
— Sirvete entonces — argumento con burla Ten-Ten, golpeando bruscamente el hombro del chico.
— Con su permiso, proseguire — respondió levantándose de su asiento Amu para buscar a Kiba.
Creo que esto debería ser infrigido para menores, porque mi compañera de habitación sujetando del cuello a Kiba, lo empujo muy cerca de ella para besarlo con mucha demencia, podría considerar el beso de Sakura hacia Tadase insignificante al lado de este. Porque al momento de hacer esa acción Amu, Kiba le sujeto de la cintura de ella atrayendola mas hacia su cuerpo, olvidándose del mundo por completo y luchando por cual de ambos podía permanecer si aire. Todos quedamos sin habla, aun mas Tadase, quien de poco a poco estaba hundiendose en su propia miseria y siendo ahogado por el dolor, podría decir que quería salir corriendo teniendo la menor oportunidad, pero no podía o mas bien, el shock de su cuerpo se lo impedía. Miles de preguntas pasaban por mi mente una de ellas era Ikuto, ¿Acaso Amu no estaba muy enamorada de él? Prácticamente me confeso el no querer perderlo por nada, ahora se encontraba explorando la garganta de mi antiguo compañero de coro. Por lo tanto, le retribuiria esto de culpa al alcohol.
Fue Akito, ya bastante cansado de tanto exhibición asquerosa, que se levanto de su lugar separando a Amu de Kiba. Quien consiguió algunos gruñidos por parte de los dos.
— Es suficiente, estas haciendo un espectáculo — le dijo sumamente serio.
— ¡Eres tan aburrido! — chillo infantilmente.
Sakura con dificultad, imito a mi amigo elevando su molesta voz en el sitio.
— ¡Creo que hemos encontrado otra pareja buena para duetos! — anunció soltando una carcajada alegre.
Ni si quiera se como llegamos a esto, mirando a un par de borrachos acomodandose en el pequeño escenario para cantar, mientras los demás nos acomodamos en el salón para contemplarlos. En tanto los acordes de la canción “Beautiful” del cantante Sur Koreano Park jung Min, sonaba en los altavoces.
Fue Kiba en juntar sus manos aplaudiendo y elevando su voz a corder a la canción, mirando al público.
” De cualquier forma miro tu trabajo, es hermoso
De cualquier forma que mire tu trabajo, es hermoso”
De cualquier forma que mire tu trabajo, es hermoso”
Luego fue el momento de Amu en cantar, mirando picaramente a Kiba quien le sonreía abiertamente. Retandola a seguir.
” Tú sigues viniendo a mí y me das una leve sonrisa
Sólo te quiero a ti en mi mundo
Voy a ir a ti primero y mi corazón se mostrará”
Sólo te quiero a ti en mi mundo
Voy a ir a ti primero y mi corazón se mostrará”
Siguió la línea de Kiba, quien se acerco a Amu tocando ligeramente sus hombros y cantandole la líneas detrás de su espalda, prácticamente respirandole en el cuello.
” Eres mi luna, yo seré tu sol
Sigues creciendo en mi interior
Nosotros ya hemos empezado ahora y no se puede parar
¡Quiero estar contigo!”
Sigues creciendo en mi interior
Nosotros ya hemos empezado ahora y no se puede parar
¡Quiero estar contigo!”
Amu le miro ligeramente encima de su hombro sonriendole y haciéndole sentir extraño, luego se alejo de él burlándose prácticamente.
” De cualquier manera que te vea trabajan en el suelo
No lo puedo evitar porque eres demasiado hermosa”
No lo puedo evitar porque eres demasiado hermosa”
Kiba no sientiendose para nada intimidado con eso, desde su sitio siguió cantandalo aun sonriendole con insinuaciones, calentando aun mas el momento.
” Estoy sintiendo esto por primera vez, es increíble
Porque eres hermosa”
Porque eres hermosa”
En esta ocasión se tornaron los turnos de las lineas, mientras Amu se acercaba a él moviendo sus caderas muy juntas, casi haciendo una fricción entre sus ropas y provocando el calor.
” Sueño contigo, sueño contigo, cada vez que cierro mis ojos
Pienso sobre ti, pienso sobre ti – estoy lleno de pensamientos sólo sobre ti”
Pienso sobre ti, pienso sobre ti – estoy lleno de pensamientos sólo sobre ti”
Dejando nuevamente a Amu cantar, alejándose una vez mas tratando simular al juego del gato y el ratón.
” De cualquier manera que te vea trabajan en el suelo
No lo puedo evitar porque eres tú, porque eres demasiado hermosa”
No lo puedo evitar porque eres tú, porque eres demasiado hermosa”
Ahora ambos volvieron a juntar su voces, coqueteando de manera mas descarada, pues los movimientos de Amu dejaban mucho que pensar.
” De cualquier forma que mire tu trabajo, es hermoso (no puedo creerlo)”
Kiba no pudo conternerse mas y se acerco de manera peligrosa a Amu, quien se encontraba en las nubes al escuchar la voz tan cerca de su compañero de dueto.
“La voz que susurra en mis oídos hace mi respiración detenerse”
Ella giro su cabeza hacia su dirección, rosando con la yema de sus dedos el rostro de él haciéndolo sonreír complacido.
” Ahora, voy a moverme e ir directo a tu vista”
Kiba no es de rodeos, por lo que la siguiente parte de la canción se la dedico entera a mi compañera de habitación, con quien bailaba muy juntos y sin desear despegarse mas.
“Eres mi luna, yo seré tu sol
Sigues creciendo en mi interior
Mi corazón se siente como si fuese a explotar y ahora no puedo respirar
Quiero estar contigo”
Sigues creciendo en mi interior
Mi corazón se siente como si fuese a explotar y ahora no puedo respirar
Quiero estar contigo”
Una vez Amu alzo su voz, moviendo sus pestañas sin descaro hacia mi excompañero de coro, quien decidió colocar una de sus manos en la cintura de ella.
” De cualquier manera que te vea trabajan en el suelo
No lo puedo evitar porque eres demasiado hermosa
Estoy sintiendo esto por primera vez, es increíble
Porque eres hermosa”
No lo puedo evitar porque eres demasiado hermosa
Estoy sintiendo esto por primera vez, es increíble
Porque eres hermosa”
Otra vez ambos, intercambiando las lineas.
” Sueño contigo, sueño contigo, cada vez que cierro mis ojos
Pienso sobre ti, pienso sobre ti – estoy lleno de pensamientos sólo sobre ti”
Pienso sobre ti, pienso sobre ti – estoy lleno de pensamientos sólo sobre ti”
Ella sola.
” De cualquier manera que te vea trabajan en el suelo”
Kiba se separo de Amu, sujetando su brazo y cantando una buena parte de la canción, bailando separados de manera no tan provocadora como antes pero mantiendo el fuego en su mirada. Me permití pasar mi mirada por la sala, Hinata y Naruto bailaban en el centro pasos alocados, demostrando de momento a otro comerse la boca, fue muy sorpresivo y asqueroso. Minami miraba entretenida la función desde el suelo, riendo a rato por la pareja alocada a su lado, Karin y Trevol seguían el ejemplo de la otra pareja, Ino a unos metros de ellos seguía siendo destruida sin anestesia. Akito cubría su cara de la vergüenza, Sana mas animada de lo usual seguro gracias al alcohol agitaba su mano, cantando partes de la canción e intentando bailar. Sasumika y Neji se mantenían en su mundo, ella sentanda sobre el regazo de él, sonriendose como tontos demostrando su creciente amor.
Llegando hasta Sai quien sonreía incrédulo junto a Ten-Ten mirando al escenario, teniendo a un lado a Sakura obligando a bailar a Gaara. Mierda, la última persona en el mundo que quiero observar, girando la cara de inmediato me encontré con algo mucho peor. Tadase en el abismo del dolor.
” No lo puedo evitar porque eres tú, porque eres demasiado hermosa
No lo dudes, ven un poco más cerca esta noche
Los movimientos de tu cuerpo me hacen temblar (loco)
Te ves tan bien esta noche, siente mi toque
El sonido de nuestras respiraciones explosivas no puede ser ahogado (loco)
No lo dudes, ven un poco más cerca esta noche
Los movimientos de tu cuerpo me hacen temblar (loco)”
No lo dudes, ven un poco más cerca esta noche
Los movimientos de tu cuerpo me hacen temblar (loco)
Te ves tan bien esta noche, siente mi toque
El sonido de nuestras respiraciones explosivas no puede ser ahogado (loco)
No lo dudes, ven un poco más cerca esta noche
Los movimientos de tu cuerpo me hacen temblar (loco)”
En tanto ambos unían una vez sus voces, permití mirar con detenimiento a Tadase, parece estar quebrandose por dentro y no pudiendo aguantar mas, llegando a demostrarlo. Parecía que quería llorar.
” Te ves tan bien esta noche, siente mi toque, no puedo soportarlo más”
Amu señalo su compañero de dueto con descaro, sonriendole de manera provocadora y moviéndose por todo el escenario.
” De cualquier manera que te vea trabajan en el suelo
No lo puedo evitar porque eres demasiado hermosa”
No lo puedo evitar porque eres demasiado hermosa”
Ambos cantaron a par, mirandose el uno al otro, sonriendo de manera confidencial, hundiendo cada vez el corazón de Tadase en el abismo.
“Sueño contigo, sueño contigo, cada vez que cierro mis ojos
Pienso sobre ti, pienso sobre ti – estoy lleno de pensamientos sólo sobre ti”
Pienso sobre ti, pienso sobre ti – estoy lleno de pensamientos sólo sobre ti”
Bailando por todo el escenario, en tanto se trataban de casar mutuamente, parecían estar entretenidos al generar esa tensión entre ambos, existía tanta que fastidiaba un poco.
“De cualquier manera que te vea trabajan en el suelo
No lo puedo evitar porque eres tú, porque eres demasiado hermosa”
No lo puedo evitar porque eres tú, porque eres demasiado hermosa”
Culminaron la canción uno muy cerca del otro, sonriendose mutuamente, aquella química entre ambas no desapareció en lo absoluto siguió allí por un buen rato mas. Al menos, no habían decidido desaparecer de nuestras vistas.
★★★★★★★★★★★★
Culminada la velada, existía menos personas sobrias y mas borrachas, ver como todos esos adolescentes desparramados por el suelo me dio ganas de buscar una manguera y rociarles agua, pero no pude, o mas bien me detuvieron de hacerlo. Con todo el esfuerzo del mundo, tratamos de acomodar un poco las cosas en el sitio, junto a Tadase y un sorprendente tolerante al alcohol Gaara. Aun me rehusaba a verlo, la imagen de aquel beso traladraba mi cerebro, enviando sensaciones de culpabilidad a todo el cuerpo, aun así el no parecía ni una pizca incomodo de ellos, ni si quiera cuando me aparte de él rápidamente. Parecía bastante fresco al pesar de haberme besado, tal vez solo lo miraba como lo que era, un juego absurdo de borrachos. Debía de pasar la pagina y hacer lo mismo, pero no podía, aquella extraña sensación de calidez combinandose con la culpa me abrumaba, quizás esto si signifique algo para mi. ¿Qué cosa podría ser? Gaara es solo un amigo, aquel que me ha acompañado en los momentos difíciles y apoyo de forma incondicional, si lo quería, pero no de esa manera sino era un cariño fraternal, una estima para ser mas exacto. Si. Eso estaba claro, pero no alejaba mi otro sentimiento, la culpa. Era confuso porque no le debo nada a Sasuke, lo amo pero la situación llevó a separarnos el uno de otro, tan sencillo como eso. Él ni siquiera debía de sentir celos y yo menos como si le estuviera faltando, porque esa es la conclusión, sentía parecido a estar engañando a Sasuke cuando ambos no somos nada. Aun mas, estando comprometido con Kohana. ¿Qué es esto? ¿Por qué ha pasado algo así? Mi mente estaba sumamente confundida, sin ninguna salida.
Afortunadamente siempre aparecen las distracciones, Tadase y Akito parecían luchar para llevarse a Amu lejos de Kiba, que teniendo la mínima oportunidad fueron a uno de los sillones para seguir con se sección de besos y algo mas, ni si quieran esperen otra explicación porque no lo dire. Las personas borrachas en verdad comenten errores horribles, solo espero que esto no interfiera en su relación con Ikuto, o en realidad si, ese sujeto es insoportable unos buenos cuernos de vez en cuando no estan de mas. Corrí a socorrer a mis amigos en esa tarea, parecían agobiados, aun mas Akito aparentando estar un poco hebrio aunque no mucho.
— Dejame y me encargo de esto, Akito — le dije tratando de sostener el brazo de Amu, quien soltaba palabras incomprensibles hacia Kiba — mejor y encargate de Sana, esta prácticamente inconsciente sobre el sofá, justo al lado de Ino.
— De acuerdo.
Akito se giro para buscar a su compañera, tocandose las sienes un poco. Creo que estaba algo mareado. Volviendo con Amu, Tadase de un rápido movimiento la coloco de pie y sosteniendola de la cintura mantuvo su equilibrio, aprovechando esto, gire hacia el otro lado, pasando su brazo libre por mis hombros y estabilizandola. Ella reía sin razón, tratando de mirar hacia atrás donde había dejado a Kiba.
— Eres… increíble… — musito muy bebida — deberíamos quedar… un día de estos…
— Cuando quieras… preciosa — le guiño el ojo, sonriendole con galanteria.
— Si, si ahora vamonos — mande de inmediato, comenzando a caminar con dificultad.
Tadase se mantenía muy callado llevando a su mejor amiga, su mirada estaba perdida en un lugar de su mente, pasando el conversar conmigo sobre su estado. Subir las escaleras con una persona casi inconsciente es terrible, su peso es el doble al encontrarse normal, aun mas que Amu era una borracha muy intranquila, cada cierto tiempo se movía o reía a carcajadas al acordarse de algo. Finalmente llegamos al piso de arriba, en tanto Tadase sostenía a nuestra amiga abrí la puerta, decidí dejarla abierta porque Akito venia a nuestras espaldas con Sana a cuestas. Al ser sumamente alto no parecía ser un problema cargar con ella, haciendome pensar en que debimos darle la tarea de llevar a Amu la inquienta. Nos costo un poco llegar hasta el convertible de Amu, pues casi nos hizo caer tres veces, suerte que estamos sobrios y podemos soportar. En esta ocasión, fue mi turno de cargar a Amu en tanto mi amigo quitaba los seguros de las puertas, asi que finalmente, ayudamos a introducir a las mas borrachas en la parte de atrás del auto. Suspiramos cansados, tratando de relajar nuestros músculos al trabajar con tanto peso muerto.
— Recuerdenme una próxima vez no invitar a esas dos a una fiesta — señale cansada.
— Bueno, ahora ya sabes de la experiencia — agrego Akito divertido.
Sorpresivamente Tadase no hizo un comentario sobre ello, en cambio, cerro los ojos exhaustos tomando bocanadas de aire para luego mirarme seriamente.
— ¿Tu amiga no se enojara por irnos sin mas? — pregunto tenso.
— Para nada, mañana ni recordara la mitad de esta noche y para completarlo, deseara morir al no soportar el dolor de cabeza — conteste sonriendole divertida.
En ese momento salieron de la casa Gaara junto a Sai, caminando hasta nuestro sitio. Evite a toda costa mirar a los ojos a Gaara, aquella incomodidad no parecía querer dejar mi cuerpo aun mas lo obligara, al menos esta noche no lo haría. Mis amigos se percataron de eso, pero no comentaron nada al respecto, solamente observaron a Sai adelantarse a Gaara con prisa.
— ¿Te dejo en casa entonces? — deduje sin pensarlo.
— De hecho no te preocupes por mi, me ire con Kiba mas tarde. No puedo dejar a Sakura con todo este desastre — señalo detrás de si a la casa.
No, no, no puede ser. ¡No puede estar haciendome esto! ¿Acaso iba a dejarme a solas con Gaara? Se que de momento de irme hacia Red, lo soportaría dos horas sin poder evitarlo. Pero no antes, no mucho antes. Excusandome con los demás, sujete el brazo de mi hermano alejandolo de los oídos de mis amigos.
— Sai, no puedo creer que me estes haciendo esto — le recrimine con un poco de enojo.
— ¿Hacerte que? — pregunto haciéndose el desentendido — ¿Dejarte a solas con Gaara?
— Si, eso mismo — le reclame — por si ni te has dado cuenta, no puedo mirarlos a los ojos por aquel jueguito estúpido de la botella.
— De todas maneras ibas a quedarte a solas con él — me recordó de manera irónica — ¿O que pensabas hacer Lizi?
— Lo se… solo… — aprete los puños frustrada a punto de caer en la paranoia — no quiero quedarme a solas con él, pensarlo… me aterra.
— ¿Una razón en especial? — me sonrio comprensivo.
— Soy una idiota, es todo — admití sin mas.
Sai soltó una carcajada divertido, colocando sus manos sobre mis hombros aprentandolos fuertemente, para mirarme directamente a los ojos.
— Recuerda que eres una persona libre, no le debes nada a nadie y por lo tanto… estas en tu derecho de hacer lo que quieras — exclamó sin mas, sorprendiendome un poco ante su argumento — Además, puede que Gaara simplemente no le importe haberte besado, solo miralo. Esta bastante tranquilo.
Sai tenia razón, mi amigo parecía bastante tranquilo conversando con un Akito muy hablador, esperando a que me decidiera partir de una vez. Era inrasonable mi comportamiento, además, era bastante tarde y mañana irimos a clase con o sin trasnocho. Soltando un suspiro, sonriendo a la vez, mire a Sai para despedirme de él.
— Entonces avisale a Sakura que era tarde y debía de irme, igualmente recomiendale algo para la resaca — agregue divertida.
— Lo haré, no te preocupes y ten cuidado en el viaje — señalo acercándose a mi, abrazandome. Eso me sorprendió demasiado, este chico no es de demostraciones afectivas.
Al menos…
— Sai — lo llame aun estando abrazada a él — ¿Estas borracho?
— ¿No puedo darle un abrazo de despedida a mi hermanita? — recrimino ofendido — avisa cuando llegues a Red.
— Entendido.
Abordandos nuestros autos nos despedimos de Sai, tomando la carretera para ir a Red. Eran aproximadamente las dos de la madrugada, básicamente un lunes sin haber dormido absolutamente nada y con la obligación de asistir a clases, si soy realista dudaba en lo absoluto poder levantarme luego de colocar mi cabeza sobre la almohada. Hablando sobre sueño, tuve que colocar mi reproductor con mucha distracción auditiva, Gaara iba en el asiento del copiloto jugueteado con su celular para evitar dormirse, desde aquel beso no nos habíamos dirigido la palabra. Nuestro silencio no era incomodo, pero de alguna extraña manera sentía que faltaba algo entre nosotros, no podía explicar con exactitud ese elemento, pero con percibirlo llegaba a agobiarme un poco. Solo esperaba que ese jueguillo estúpido no entorpeciera nuestra amistad, de ser posible, poder pasar la pagina y colocarlo en el baúl de los recuerdos. Lo que desconocía por completo en esos momentos, era el conocimiento de saber ser ese incidente el detonante a todo lo demás, porque en mis pensamientos solo abarcaban el “al día siguiente todo sera olvidado y me sentire mejor” pero no ocurriría, al menos no en mi historia. A nuestra llegada a Red tuvimos otro problema mas, Akito esta a punto de caer ante su hebriedad, no por ser ruidoso o fastidioso, mas bien es del tipo que se duerme en cualquier sitio si es posible. En estos momentos debíamos manejarnos con cuidado por los pasillos de la escuela, seguramente habrían guardias vigilando, tomando la decisiones de forma apresurada Gaara apresuró sus pasos para sujetar a nuestro amigo. En cambio, Tadase cargaría a Amu y en mi caso a un Sana casi babeando. Tuvimos muchos sustos en el camino a nuestra habitación, Sana rocando, Amu riéndose a ratos y Akito tropesando, eramos un grupo muy ruidoso seria un milagro si salíamos liberados de esta. Fue casi llegabamos a nuestro cuarto cuando una sombra nos intercepto, Amu hacia sonidos para hacer silencio, al ser ella la mayor escandolosa posible dándonos un poco de gracia en ese hecho, solte una risita divertida, pero me duro poco al detectar la sombra. En primera instancia pensé “nos han atrapado”, sin embargo, al pasar el claro de la luna sobre aquel oscuro pasillo descubriendo nuestro verdugo, mi alma se sintio mas abrumada posible. Era el último que quería cerca en esos momentos, ya saben a quien debo referirme, Sasuke Uchiha. ¿Qué hacia tan tarde despierto? Aun mas ¿Qué hacia allí parado en la oscuridad tal cual fuera un acosador serial? Rayos, en verdad lograba asustarme un poco, al parecer no fui la única en hacerlo porque Tadase estando en aquel estado de animo, solto un respingo del susto, pero al ver de quien se trataba relajo los músculos.
Él dio un paso hacia adelante, enfocando sus oscuros sobre mi, no parecía estar enojado o algo parecido, mas bien se mantenía bastante calmado esperando algo de alguien, posiblemente de mi. De manera imprevista, aquel beso con Gaara llego a mi cabeza, torturandome con el sentimiento de culpa y haciendome agachar la cabeza. Sasuke parecio impresionado por eso, pues mostró una emoción mas humana a la de costumbre, casi parecia estar preocupado por mi. Viendo la situación, Akito parecio reaccionar antes de todos alegando estar mejor y poder encargarse de Sana, se la entregue sin colocar muchas oposiciones. No tenía otra opción mas que enfrentar la verdad, aun mas a Uchiha Sasuke. Tadase le lanzó las llaves a Gaara haciéndolo volver a la realidad, mi amigo mas que nadie parecía renuente a dejarme a solas con Sasuke, pero al final de todo, siguió las ordenes de Tadase abriendo la puerta y entrando a la habitación. Siendo de esta forma, dejada a solas en aquel pasillo iluminado con la luna frente a Sasuke, él libero un poco del peso de sus hombros adoptando una postura mas relajada, sonriendome como antes solia hacerlo. Un nudo en mi garganta apareció, con golpes de esa culpa maldita en mi estomago, porque no era justo, no es justo que aun estando separados el uno del otro, siga tan fiel a Sasuke como si aun estuviéramos viendonos a escondidas. Verlo sonreirme así, hizo destruir todos mis muros de contención, era tan poderosa a la par de efectiva, porque Sasuke es astuto y siempre lo ha sido, sabe donde darme para caer nuevamente por él. Acercándose con pasos agigantados había mi, poso sus manos en mis brazos haciendo fricción para darme un poquito de calor, vaya broma, del apuro por salir de casa de Sakura olvide hasta mi abrigo seria mejor llamarla luego o avisarle a Sai. Aunque, al sentir la cercanía de Sasuke crecía en mi enterior un sentimiento latente y fuerte, mejor que cualquier cosa para calentar cuerpos, golpeando nuevamente aquella zona de dolor jamas recuperada. ¿Como le hacia? ¿Como hacia parar producir eso en mi? ¿El desear estrecharme entre sus brazos y olvidar todo lo demás? Porque ese es mi hogar, estar entre ellos en mi sitio favorito en todo el planeta, al estar en ese sitio puedo sentirme segura, a salvo de todo mal posible. Pero no puedo hacerlo, debo reprimir todo sentimiento dentro de mi, simplemente mantenerme al margen y encerrar a los demonios.
— Estas helada — me dijo con su típica dulzura de voz, después de pasar uno de sus brazos sobre mis hombros haciendome pegarme contra él, sonrojandome al instante — ven, quiero hablar contigo sobre algo y… en medio del pasillo no es un buen lugar.
No respondí nada en lo absoluto, estaba mas ocupada viendo donde pisar para no caerme, igualmente de controlar mi respiración y la culpa de aquella escena. Todo remolinandose entre si para ahogarme, es impresionante la capacidad que poseo para soportar eso. En un dos por tres llegamos a mi antigua habitación la “500”, Sasuke se separo de mi sacando del bolsillo de su pantalón pijama la llave, la inserto en la cerradura en inmediatamente abrió la puerta. Se hizo a un lado para darme paso, al dar el primero una lluvia de recuerdos me cayeron encima. En este mismo cuarto fue donde nos reconciliamos, donde nos besamos por primera vez bajo nuestros consentimientos, donde me arme de valentía y lo enfrente y era ese mismo, donde ahora me sentía completamente confundida a la par de tener la sensación de estar en este sitio. Aun así, era muy tarde, Sasuke cerro la puerta detrás mio caminando hacia su armario para buscar algo, sacaco un swueter azul con capucha y rápidamente me lo lanzo a mi dirección, lo sujete sin pensarlo mucho. Como tenía bastante frío, lo pase por mis brazos y abrigandome con él, el aroma de Sasuke inundó mis fosas nasales pensando en que jamas podía olerla. Era tan nostálgica como embraguiadora, no necesitaba de la bebida para emborracharme de alguien o mas bien de Sasuke, lo había extrañado tanto, tanto que dolia simplemente el pensar en esos minutos y segundos si él. Porque es una tortura, estar peleados aun mas, mi única necesidad verdadera es su presencia y cura a todos los males, es su dulce fragancia. ¿Por qué es tan difícil deshacerte de los malos hábitos? ¿Seria así como se sienten los drogadictos cuando tienen una recaída? Estar tocando lo prohibido pero no importarle los pormenores porque es placentero, algo realmente importante para poder perder la cabeza. Eso era para mi Sasuke, una droga de la cual debo protegerme, un tipo de adicción mas fuerte que el alcohol. Algo que me da placer pero a su vez me daña, difícil e incontrolable de llevar.
Sasuke nuevamente me sonrio al verme con aquella pieza puesta, tomando una de mis manos me ayudó a tomar asiento en una de las camas, mientras él hacia lo mismo delante de mi. Estuvo unos minutos meditando que decirme, no tenia muchas ganas de irme, por lo tanto podría tomarse todo el tiempo posible. Ya estando listo, tomo una bocada de aire antes de hablar.
— Lo siento — me dijo sumamente apenado, apretando sus puños con fuerza — por mi comportamiento del otro día en el coro, en verdad lo lamento mucho.
Abrí los ojos impresionada, Sasuke Uchiha estaba con una postura encorbada, algo nerviosa y disculpandose de un error. Aunque no dije nada, me quede en silencio, esperando a que descargara todo lo de su mente, sin interrupción.
— Aquel día… francamente no era yo — siguió diciendome — estuve realmente mal al deshacer mi rabia contigo, aun mas, porque tienes el derecho de relacionarte con quien quieras en Red. Inclusive Gaara.
— Si entiendes eso, ¿Por qué tratar de humillarme de esa forma? — le recrimine, Sasuke desvío la mirada muy apenado — en verdad… ¿Deseas hacerme daño?
— ¡En lo absoluto! — elevo su tono de voz alarmado — solo que en verdad no pude controlar mis verdaderos sentimientos, verte con Gaara alrededor me fastidia. Me llena de… celos. Si, no tengo derecho a sentirlos, menos estando comprometido. Sin embargo, en temas de corazón la razón no tiene nada en que involucrarse, solo… solo se abastece de impulsos.
Nos quedamos nuevamente en silencio, Sasuke mirando con detenimiento sus manos en tanto yo, trataba de abrazarme con aquel abrigo para escapar del dolor. El circulo vicioso seguía allí, Sasuke torturandose, haciendome daño, el sufrir, luego contentarnos y pasar la pagina. En esta ocasión seria distinto, no pretendía volver con él, tal vez tratar de olvidar aquella pelea tonta en el coro, pero jamas volvería a intentar las cosas con Sasuke. Solte un suspiro, sonriendo de manera nostálgica, él enfocó su mirada triste en mi buscando no hacer el tonto.
— Estas loco, muy loco de hecho — comencé diciendo — ¿Te has quedado despierto toda la noche para lograr disculparte?
— Estar bien contigo, para mi es sumamente importante — se encogio de hombros sonriendo. — A todo esto… ¿Puedo preguntar donde estabas?
— Si prometes no volverte un psicópata de nuevo te lo dire — lo mire de forma acosadora, él alzo una de sus manos y la otra sobre su pecho, haciendo señal de promesa. Haciendome reír — Bien, Sakura hizo una fiesta en su casa solo para probar alcohol porque jamas lo ha hecho, además, cree qué podrá ayudarla en la asamblea sobre la semana del alcohol en Konoha. — Sasuke me miro de manera incredula, casi sin poder creerselo — Se toma muy en serio todas sus presentaciones. ¿Piensas que soy intensa? Ella lo es aun mas.
— Ya lo estoy viendo — me dijo sorprendido — pero creo que lo llevo bastante lejos.
— Dímelo a mi, prácticamente le comió la boca al pobre de Tadase en el juego de la botella — reí ante el recuerdo de mi amigo verde, pero luego esa imagen cambio a una de él abatido.
Sasuke se percató de mi decaído estado de animo, mirandome de manera preocupada se levanto de la cama del frente, ocupando el espacio de mí lado sujetando una de mis manos con mucha confianza. Nuevamente mi memoria hizo de las suyas, golpeandome fuerte con aquel beso de Gaara, el sentimiento de calidez, la culpa y la confusión de lo correcto e incorrecto. Todo, absolutamente todo me agobiaba impidiendome respirar, no sabía que hacer menos el camino a elegir, estaba atrapada.
— ¿Ocurrio algo Lizi? — intento indagar Sasuke apretando mas su agarre.
Trate de soltar una risita, pero no me salió, en su lugar fue un ligero quejido lastimero. Era oficial, estaba apunto de llorar. No podía decirle como me sentía a Sasuke, menos sobre lo del beso, volvería nuevamente a colocarse paranoico y quería evitar discutir con él, porque de una extraña manera, estar así ambos me daba un poco de alegría. Y por mínima que fuera no deseo apartarla.
— Problemas con mis amigos — le dije, tratando de enfocarme en otro punto — Ino termino con su novio, por una estúpida intervención de Sai y Sakura… teme que… ellos vuelvan a salir.
— Oh, vaya lastima. — comento sincero — Ellos en verdad parecían quererse mucho, cuando cantaron en las locales lo demostraron, al menos, ese fue el sentimiento que transmitieron.
— Y creeme, Ino lo sigue queriendo. La hubieras visto hoy — moví mi cabeza hacia los lados en señal de negación — estaba muriendo por dentro al verlo con Karin. Pienso que sus sentimientos por Sai solo son una fase.
— ¿Qué Karin qué? — pregunto confundido.
— Le hizo un treta y ahora ella sale con Trevol — le explique soltando un suspiro y medio sonriendo, mire nuestras manos aun juntas — En mi anterior coro existe mucho drama, ¿no es cierto?
— Completamente — afirmo.
Que extraño, este sentimiento nostálgico invadiendonos a ambos, era como si nada hubiera ocurrido. El dolor no existió, el acontecimiento de Sasuke alejarse de mi, el compromiso y me decisión. Eso jamas paso. Porque nos comportabamos igual a antes de todo esto, él siendo mi fiel confidente y yo la chica que solamente lo admiraba. Había extrañado todo esto, el bromear, tontear, el simplemente ser feliz a su lado sin control o tapujos. Ambos nuevamente con la madrugada como nuestra compañera, la única en saber de este encuentro. Pero por mas que quisiera olvidarlo, existía mis peores pesadillas, su compromiso y este sentimiento de culpa, el beso de Gaara junto con ese sentimiento. Una pesadez en el pecho me acorralo, acompañado de ese típico nudo en la garganta y un picor en mis ojos. Mierda, mierda, mierda. Quería llorar.
— ¿Lizi? — me llamo Sasuke, sosteniendo con una de sus manos mi rostro. Estaba preocupado — ¿En verdad no ocurrió nada mas?
No, no podía ver su cara, hacia recordar lo muy miserable que soy y tal vez, haber cometido un delito al besar a Gaara. Desvie la mirada hacia otro lado, apretando los labios para evitar salir algún quejido de dolor, pero no funciono, porque se escapo uno y luego otro mas. Luego unas espesas lágrimas bajaron de mis ojos manchando todo a su paso, estaban ardientes y dañaban todo a su paso, mi pecho se comprimio dolorosamente haciendome perder el control. Comencé verdaderamente a llorar. Colocando una mano en mi pecho solloce, Sasuke rápidamente me sostuvo entre sus manos mirandome bastante preocupado no teniendo idea de mi comportamiento, pero oprimir mi misera era imposible. En verdad esta noche fue horrible, besarme con Gaara ha sido mucho peor, la culpa y confusión me agotaban por completo.
No quería llorar frente de Sasuke, de todas las personas el seria él sería la última de hacerlo, pero las cosas se dieron así y no había marcha atrás. Rápidamente sin pedirme permiso, me estrecho entre sus brazos, colocando mi cabeza en su pecho y sosteniendome fuerte, transmtiendome su apoyo igual a como lo hacia antes. ¡Dios! ¿Acaso no iba a terminar? Eso… solo hizo hacerme caer a pedazos.
— Puede que no merezca saber sobre tu pesar o simplemente en verdad estas agobiada, aun así, nada a cambiado dentro se mi, Lizi — me dijo consolandome — Siempre voy a estar allí para cuando quieras llorar, hablar o simplemente gritar, jamas te dejare caer. Yo… voy a sostenerte.
¿Se podía enamorarse mas de una persona? No lo sabia, pero de ser posible, en ese instante mis sentimientos hacia Sasuke incrementaron mas. Siendo muy irónico, porque estaba intentando olvidarme de él, no lo contrario. Sin embargo, conmovida de esas palabras me aprete mas hacia Sasuke liberando todos mis pesares en llanto, alejando esa imagen de Gaara besandome en medio de adolescentes borrachos, sobre todo, olvidando que la culpa y confusión persistían allí. Trate de concentrarme únicamente en Sasuke, su fragancia, calidez y aquel sentimiento protector que jamas he sentido por nadie, solo él. Mientras seguia dejando fluir mis pesares, poco a poco esa imagen iba desapareciendo de mi cerebro, dejandome con un vacío en mi interior y aquella sensación de estar rodeada de alguien extraordinario, igual que esencial. Sin esa persona no podía vivir. Así sin mas, me quede dormida en los brazos del chico quien mas amaba en el mundo, Uchiha Sasuke.
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