V
No podía permanecer mas en este sitio asqueroso debía de salir cuanto antes de lo contrario se volvería loco, hasta los momentos su cabeza estaba convertida en un remolino de sentimientos encontrados, el volver a ver las imágenes del enfrentamiento con su única familia en el mundo le afecto demasiado. Aunque eso no era lo asombroso. Kurl, ella siempre supo exactamente que fue su mejor amigo desde siempre y por eso mantuvo con vida a sus amigos del orfanato Hyakuya cuando su deber era otro, matarlos a cada uno sin tener compasión alguna. ¿Por qué? ¿Cual era el plan de esa vampira con ellos de todas maneras? Ya… él ya no tenia en nadie en quien confiar, para variar desde el principio fue un fatal error colocar su confianza en vampiro como esa mujer, la cual contra su propia voluntad lo amarro a esta asquerosa vida de dolores y pesares. Y ahora… ¿En que confiar? Su primer pensamiento se centro en su familia, Yu, aquel muchacho extraordinario que estaba siendo utilizado por los humanos sin escrúpulos ni sentimientos.
Por esa razón tenia que seguir amarrado a Kurl, además de no tener ninguna otra escapatoria puesto que desde beber la sangre de ella convirtiéndose en vampiro, firmo un contrato para toda una eternidad en donde ser libre no es una opción. Sin embargo, no desaprobecharia la opción de rescatar a Yu y esconderse de toda la vista posible, estaba completamente seguro que seria un reto tratar de convencerlo de hacer tal cosa pero de que lo haría lo haría.
Por esa razón tenia que seguir amarrado a Kurl, además de no tener ninguna otra escapatoria puesto que desde beber la sangre de ella convirtiéndose en vampiro, firmo un contrato para toda una eternidad en donde ser libre no es una opción. Sin embargo, no desaprobecharia la opción de rescatar a Yu y esconderse de toda la vista posible, estaba completamente seguro que seria un reto tratar de convencerlo de hacer tal cosa pero de que lo haría lo haría.
Ahora, la otra cosa por hacer sería hablar con Mikan para escaparse con él sin la necesidad de llevarse a su nueva familia con ella, eso si era francamente imposible aun teniendo en cuenta las acciones de ella en el pasado para llegar hasta él, la castaña tenia un corazón lo suficiente grande para traer consigo a los pequeños de la familia de Karen de ser posible, pero el vampiro temía de presenciar nuevamente un desastre como la de él tratando de salir de aquí con su familia. Aunque fuese un vampiro no podía darse el lujo de irse con un grupo de humanos al exterior, aun mas siendo dos de ellos pequeños chicos que a dura penas se valen de si mismo, solamente existía la opción de hablar con Kurl para pedir un permiso especial de llevarse los consigo, debía de servir ser su favorito entre los demás. Sin embargo, una parte de si mismo le decía que algo andaba mal porque Ferid Bathory tenia una aura burlona a su alrededor, aun mas de la normal, como si estuviera esperando con ansias algún paso suya hacia la reina de los vampiros. Como desearía en alguna manera acabar con su eterna vida solo asi una parte oculta dentro él sentiría alivio, con eso se refiere a la exterminación de su familia frente a sus ojos infantes llenos de dolor, a Mika en verdad le encantaría que ese vampiro tuviera un final peor que los niños del orfanato Hyakuya y estar allí para presenciarlo.
Pero volviendo al pensamiento inicial, primero intentaría pensar en tocar la opción de hablar con la cabellos ondulados y depende a su respuesta, comenzaría a mover sus influencias en este bajo mundo de los vampiros.
Era la tercera vuelta que le daba a la cama tan espaciosa y solitaria del lugar secreto de Mika, la pequeña castaña miraba el techo con ojos abiertos pensado en las posibles cosas que vendrían de ahora en adelante junto al vampiro, si bien su felicidad no podía medirse de ninguna manera como la longitud del cielo terrenal que caía sobre ellos, existía una inquietud presente en el pecho de ella que no la dejaba aveces respirar y eso era la guerra. Desde tiempos inmemorables siempre la ha odiado, sus memorias de un mundo sin coas no están casi presentes en su mente y mucho menos poco después de eso aun así, el pensar en personas muriendo en libros, películas o realidad jamas a sido de sus gustos y el tener presente a un Mika en ese paquete le helaba la sangre. Antes imagino a un rubio asesinando humanos pensando en traerle mas que asco, perdida completa del respeto y miedo absoluto pero… ¿Ahora? ¿Ahora sabiendo que existen humanos utilizando a uno de los suyos para experimentos? No sabía que pensar, porque… para ella no existen personas buenas o malas solo seres incomprendidos. Justo como el chico que ella quería.
Cerro los ojos intentando aclarar su mente de tantos líos entre ambas especies existentes en la tierra, entendía que seria estúpido de su parte el desear una tierra donde estos dos seres convivieran entre en si, en sana paz como personas con un mismo objetivo. Recuperar la tierra de los jinetes del Apocalipsis, ellos era completamente sus verdaderos enemigos y no otros. Su estomago se revolvió ante la imagen de ese monstruo asqueroso asesino de su familia, por eso se acurruco en posición fetal evitando a toda costa el dolor de sus entrañas ante esa perdida que jamas superaría, por mucho que su nueva familia le trataba calidamente para hacerla sentir en casa y cómoda, no podía evitar recordar a su hermanos y padres que tanto amaba. ¿Ellos estarán bien? Es decir… ¿Donde quieren que estén estarán bien? Seguro que si, ellos no sienten ningún dolor o preocupación absoluta sobre algo porque… son libres tan libres como el agua o el viento, su deber ahora seria descansar todo los sufrimientos en la tierra.
” Mamá, papá, hermanos… aun en verdad deseo estar con ustedes como cuando los vi marcharse de este mundo sin mi, aun sigo pensando que son injustos pero… entiendo porque me abandonaron. ¿Es el amor verdad? ¿El amor lo movió es día?”
Una lágrima bajo por su mejilla al sentir ese nudo conocido en la garganta, quería llorar, pero no lo haría porque debía de ser lo suficiente fuerte para aceptar la voluntad de sus padres y hermanos de seguir adelante, con o sin ellos, presentes en su fuerza de voluntad para seguir dando pasos hacia el futuro incierto que le espera. El movimiento del colchón hundirse frente a ella le hizo despertar algo en su pecho aunque no abrió los ojos bajo ningún concepto, una mano desnuda viajo a su rostro acariciándolo con dedicación y borrando cualquier rastro de lágrimas en el, lo sabia, conocía perfectamente el dueño de dicha mano que marcaba un eje imaginario de sus pómulos hasta sus cienes una, otra y otra vez. Soltó un suspiro dibujando una sonrisa en sus labios mientras abría los ojos lentamente, la imagen de un Mika sin capa y solo una camisa negra con tres botones desabrochados inundó sus retinas, con esa apariencia daba tantos signos de solo ser un chico lo bastante despreocupado y casual como los de su edad. Pero no era así. Mikan conocía lo suficiente a este vampiro para conocer el semblante de preocupación en él, pero no diría nada al menos no hasta que el mismo ojiazul tuviera la ganas de discutirlo por sus medios, así que con una de sus manos atrapó la del chico para sentirla mas contra su piel dándole así un cosquilleo sin fin.
Mika al observa esto tuvo una sensación extraña en el cuerpo que lo empujaba hacia la pequeña de tratarse como un imán, por eso apoyando su mano libre en el colchón se inclino hacia ella tratando de cubrirla por completo mirándola directamente a los ojos jade de ella, por su pare la pequeña aguanto la respiración al tener frente suyo la imponente imagen de Mika cerniéndose sobre ella para algo bastante claro. Contacto. Sus rostros estuvieron lo suficiente cerca como para sentir la respiración el uno del otro viajando así varias descargas electivas entre ambos, el ojiazul viéndose cautivo del rostro lleno de inocencia de la chica cierra el contacto entre ambos juntando sus bocas. El suave rose de esa unión hace derretir por completo a la cabellos ondulados botando todo su aire por la nariz, en estos momentos no pude sentirse mas en paz por estar junto a esa persona que tanto amaba desde el fondo de su alma, por eso con la misma intencidad de sus sentimientos le devolvió el toque al vampiro prácticamente halando hacia ella.
Mika tuvo que evitar aplastar a la chica con su peso ante aquel movimiento inesperado en ella, el de los impulsos siempre ha sido el ojos azul nunca hasta los momentos ella pero eso pareció cambiar de alguna manera, los labios de Mikan se movía con fiereza contra los del vampiro como si quisiera transmitirle una clase de mensaje oculto en esa acción para descifrarla, pero no pudo, la mano de ella se colo de manera sorprendente detrás de su cuello para ser mas exactos la nuca donde acariciaba sin descanso. El vampiro quería controlarse, en verdad lo reprimida con todas sus fuerzas pero esta pequeña en verdad estaba golpeando con demencia demoledora su muralla de autocontrol dejando casi a la vista su instintos primitivos, y así fue, cuando la lengua de ella se abrió camino en su boca tomando aun mas control sobre el beso Mika perdió la cabeza.
Mika tuvo que evitar aplastar a la chica con su peso ante aquel movimiento inesperado en ella, el de los impulsos siempre ha sido el ojos azul nunca hasta los momentos ella pero eso pareció cambiar de alguna manera, los labios de Mikan se movía con fiereza contra los del vampiro como si quisiera transmitirle una clase de mensaje oculto en esa acción para descifrarla, pero no pudo, la mano de ella se colo de manera sorprendente detrás de su cuello para ser mas exactos la nuca donde acariciaba sin descanso. El vampiro quería controlarse, en verdad lo reprimida con todas sus fuerzas pero esta pequeña en verdad estaba golpeando con demencia demoledora su muralla de autocontrol dejando casi a la vista su instintos primitivos, y así fue, cuando la lengua de ella se abrió camino en su boca tomando aun mas control sobre el beso Mika perdió la cabeza.
Con ambas manos tomo las caderas de ella enterrando sus dedos en ellas a sin importarle dejar marcas sobre la piel para mas contacto, sus lenguas se entrelazaban entre si donde sabores venían y iban dejando a un lado el choque de sus salivas o que por el mentón de la chica existía un pequeño hilo de esta, la mente de ambos chicos estaba totalmente desenchufada de la realidad puesto que solo existía la necesidad de mas, mas besos, mas contacto, mas todo.
Sus cuerpos comenzaron a girar otro la cama quedando en posiciones bastante raras, pero eso no importaba porque su mayor preocupación era saciar ese calor interno entre ambos la electricidad existente en su ambiente lleno de sensaciones raras, sus bocas se separon buscando un poco de aire para sus pulmones que tanto necesitaba. Fue cuando sucedió. Los colmillos de Mika dolieron bastante al ver la imagen de la pequeña que se encontraban encima de él, sus mejillas estaban coloradas, ojos cristalizados presos por el deseo que apenas estaba conociendo ahora y esos labios rojos, tan deliciosos dispuestos a besarlos muchas veces de ser necesario. Pero no quería eso ahora. Su mirada se fijo de forma directa en el cuello de esta donde tenia una acceso bastante amplio, por eso en esta ocasión donde su mente estaba desconectada de la razón se movió como pudo hasta ese lugar, permitiéndose con su nariz rosar ese glorioso lugar lo recorrió aspirando cualquier olor frutal emanando de su piel notándola erizada en tanto la tocaba, en unos segundos se sintio poderoso por generar semejante reacción en la pequeña y ser el único en poder hacerlo. Debido a ello, abrió su boca lo suficiente para clavar sus colmillos en la piel de la pequeña así degustando su asombroso sabor, ella por su parte reprimió un gemido en la garganta al sentir los colmillos del rubio perforar su cuello y tomar la sangre de el, si antes se sentía estar como si fuera parte del mar por ser arrastrada de diferentes maneras al igual que las olas desembocando en la orilla de la arena, sintiendo los colmillos de Mika en ella era aun mas de lo que ella podría soportar.
Sus cuerpos comenzaron a girar otro la cama quedando en posiciones bastante raras, pero eso no importaba porque su mayor preocupación era saciar ese calor interno entre ambos la electricidad existente en su ambiente lleno de sensaciones raras, sus bocas se separon buscando un poco de aire para sus pulmones que tanto necesitaba. Fue cuando sucedió. Los colmillos de Mika dolieron bastante al ver la imagen de la pequeña que se encontraban encima de él, sus mejillas estaban coloradas, ojos cristalizados presos por el deseo que apenas estaba conociendo ahora y esos labios rojos, tan deliciosos dispuestos a besarlos muchas veces de ser necesario. Pero no quería eso ahora. Su mirada se fijo de forma directa en el cuello de esta donde tenia una acceso bastante amplio, por eso en esta ocasión donde su mente estaba desconectada de la razón se movió como pudo hasta ese lugar, permitiéndose con su nariz rosar ese glorioso lugar lo recorrió aspirando cualquier olor frutal emanando de su piel notándola erizada en tanto la tocaba, en unos segundos se sintio poderoso por generar semejante reacción en la pequeña y ser el único en poder hacerlo. Debido a ello, abrió su boca lo suficiente para clavar sus colmillos en la piel de la pequeña así degustando su asombroso sabor, ella por su parte reprimió un gemido en la garganta al sentir los colmillos del rubio perforar su cuello y tomar la sangre de el, si antes se sentía estar como si fuera parte del mar por ser arrastrada de diferentes maneras al igual que las olas desembocando en la orilla de la arena, sintiendo los colmillos de Mika en ella era aun mas de lo que ella podría soportar.
El vampiro dejo de morderla para limpiar con su lengua los restos de sangre en esa parte de su piel emitiendo mas escalofríos en la cabellos ondulados, que por instinto se apretó mas al chico debajo suyo como modelo de soporte que jamas la dejaría caer bajo ninguna circunstancia, eso es lo bueno de estar con alguien como Mika porque el era del tipo que estaría en las buenas y malas para ti. Ya habiendo saciado su sed de sangre de la menor el rubio sujeto la cara de ella con las dos manos, obligandola a mirarlo directamente a la cara y así por fin transmitirle todas las cosas que aun en su mente giraban como serpentina, la ojos jade se impresionó al admirar la expresión del vampiro que se encontraba bajo suyo puesto que en verdad daba entender algo bastante preocupante. ¿Qué exactamente le sucedió? Dijo el deber ir a una reunión con los fundadores de los vampiros, de hecho, pensó que en verdad se tardaron bastante para solo tratar cosas estúpidas (según su parecer) sobre la guerra. ¿Como había terminado? Si bien Mika solo le contó lo de Yu-chan y el ser un experimento de los humanos, jamas concluyo con el desenlace de la batalla para los humanos y vampiros por igual.
¿Qué mas daba? El rubio volvió sano y salvo eso es mas importante ante cualquier otra cosa, al menos eso sentía la chica.
¿Qué mas daba? El rubio volvió sano y salvo eso es mas importante ante cualquier otra cosa, al menos eso sentía la chica.
— Huyamos — exclamó el vampiro con ojos abierto llenos de sinceridad, dejando a la menor completamente fuera de si misma ¿Acaso escucho mal? — Huyamos de todo y de todos Mikan, sólos tu y yo hasta que pueda rescatar a Yu-chan de la garra de los humanos.
La ojos jade quien aun se mantenía encima del vampiro al igual que con sus manos de él en su rostro no encontró palabras para responderle, es que esto sin duda era una de las cosas mas locas jamas planteadas para una persona como ella, el huir nunca ha estado en su planes, bueno, mientras sea para ir al encuentro de alguien fuera de esta ciudad si pero para vivir fuera de ella no. Aun mas, no creía los de los alto mando del mundo vampiro dejar que se escapara uno de sus ganados así como así, debido a ello aniquilaron toda la familia de Mika ante sus ojos y a él lo transformaron en un vampiro. En verdad sonaba hermoso pero… ¿Como llevar acabo el plan de salir con vida de aquí? Y… y se le escapaba algo muy importante. Su nueva familia.
— ¿Mikan? — al no escuchar respuesta el rubio la llamo para llamar su atención, quitando sus manos del rostro de ella y medio sentándose apoyando su peso en sus codos — ¿Qué o…?
— Sabes perfectamente que huiría contigo así sea hasta el final de las fronteras y mas allá — lo interrumpió, pero precisamente al escuchar esas palabras fue que el rubio dibujo una sonrisa en sus labios — Sin embargo, no puedo simplemente sujetar tu mano e irme lejos de aquí dejando a mí nueva familia atrás ¿Qué clase de persona lo haría de todas formas? — Mikan se acomodo sentándose en el estomago del rubio y manteniendo su cabeza agachada, en cuanto al muchacho solo la observaba en silencio impresionado por la determinación en la menor — Sabes perfectamente que hice una vez eso, deje a mi familia morir frente a mis ojos sin hacer nada y simplemente quise huir pero… horita no… ¡Horita no pretendo hacer eso de nuevo!
Era por estas pequeñas acciones que Mika se sentía fuertemente atraído hacia esta humana, no era berrinchuda ni mucho menos egoísta hacia sus semejantes porque hasta el mas mínimo plan de huir de esto, primero ante ponía su nueva familia sin si quiera plantearse el como reaccionar ella en esa situación. Sin embargo, esto colocaba las cosas mas difíciles para él porque si ella decidía huir juntos también debía idear un plan para sacar a los otros, Mika se sentía contra la espalda y la pared, necesitaba de la ojos jade para seguir adelante con respeto a rescatar porque ella le impulsaba a creer en hacerlo.
— Pero para que me propongas algo como esto es por una razón ¿no es así? — alzo su mirada mostrandole sus ojos jade al vampiro que se admiro al estar expuesto ante la niña — Mika, cuéntamelo ¿si? Y no te lo guardes para ti es malo cargar con los asuntos tu solo.
Era bastante irónico, pensó el ojiazul mientras se sentaba correctamente en la cama aun con la niña sobre el pero en esta ocasión sobre sus piernas, jamas cruzo por su cabeza el ser tan considerablemente obvio delante de las personas, bajo su perspectiva considero ser un libro abierto para una sola persona en la vida. Yu. Pero en estos momentos él no estaba aquí la única que podía comprenderlo era Mikan, por eso ella le conocía bastante en tampoco tiempo de haberse conocido al igual de meterse en su corazón de esa manera tan arbitraria, debido a ello encontraría la manera de poder complacerla en lo que quisiera. Si la castaña accedía a escapar de esta ciudad vampirica juntos él de igual manera buscaría la forma de sacar a su familia de aquí.
— Solo… solo dime que huirás conmigo de aquí Mikan — frunció sus cejas al igual que apretó sus puños lleno de impotencia — esto es muy importante para mi.
— ¡Pero Mika! — repuso ella exaltándose un poco — ¿Por que no me quieres contar lo que sucede? Acaso tu…
— ¡Solamente respondeme! — grito al borde de la desesperación.
Mikan se quedo congelada ante el comportamiento del rubio puesto que después de a verse rendido ante ella jamas le volvió a gritar, sus movimientos corporales daban a entender lo muy frustrado que se encontraba, nuevamente en sus hombros tenia el peso de medio mundo y una responsabilidad gigantesca, era por ese motivo que la castaña necesitaba conocer exactamente donde se estaba metiendo. Ella aseguraba seguir a donde fuese necesario al vampiro, inclusive ayudarlo para poder rescatar a su mejor amigo en manos de esos humanos despreciables que se atrevían a experimentar con los de su misma especie, sin embargo, una parte muy pequeña en ella sentía que Mika no le confiaba plenamente como quisiera de lo contrario ¿No le diría que pasa por su cabeza?
— Escúchame — le dijo él al no escuchar ninguna respuesta de su parte — nada en seguro en estos momentos, ni si quiera quedarse mas en este sitio yo… yo… he descubierto muchas cosas desagradables que aun no puedo contarte, al menos, no aquí — la castaña no comprendía absolutamente nada ¿cosas desagradables? ¿Qué clase de cosas había presenciado el rubio? Como para al menos no quisiera contárselas — por eso necesito que me digas con certeza que huirás conmigo, no me importa si no puedes dejar a tu nueva familia atrás, te prometo encontrar la manera de llevarla con nosotros o… al menos sacarla de aquí también. Solo… solo dime que vendrás conmigo.
Mikan tenía simplemente dos opciones frente suyo, la primera, era ignorar completamente la petición del rubio y quedarse allí mismo esperando que jamas volvería a encontrarse con la persona que mas amaba, y la segunda opción, tomar la mano de este vampiro rezagado para simplemente dejar todo atrás, adentrándose a lo desconocido o mejor dicho terreno prohibido de toda clase de monstruos. ¿Cual de los dos caminos escogería la pequeña?
— Esta bien — respondió ella soltando un suspiro de resignación ¿Después de todo que mas podía hacer? Desde un principio o al menos, desde que se enamoro de Mika no es una opción separarse de él, jamás — me iré contigo a donde tu quieras pero…
— Eso era lo único que quería escuchar — la interrumpió un rápido movimiento del vampiro al frente suyo que la sujeto de sus fuertes brazos, apretándola contra si mismo, no dejándola derecho de huir — no sabes el peso que me quitas de encima al escuchar eso, te prometo hacer algo para poder sacar a tu familia también de aquí, solo… solo ten un poco de fe en mi ¿si?
¿Y por que esa pregunta tan ridícula? Pensó la muchacha al devolverle el abrazo al rubio y aspirar su fragancia de canela combinada con la primavera, Mikan tenia fe en el ojiazul mucho antes de conocer sus sentimientos hacia él, puesto que fue el único en estar a su lado para salvarle la vida de ese jinete del Apocalipsis. Y justo ahora estaba dispuesto a servirle por el resto de su existencia, luego de todo, gracias a su hazaña seguía respirando con vida y segura.
Mas tarde ese mismo día, Mikan llegaba a su humilde hogar cerrando la puerta para despojarse de su capa de vampiro y dejar unas cosas encima de la mesa del pequeño lugar, no había nadie al rededor solo la llamas de las velas bailando sin cesar mientras quemaba la cera blanca que la acompañaba. La pequeña camino con silo hasta la cocina donde posiblemente estaría Karen cocinando la cena, ella trajo nuevamente unas frutas para los pequeños Naru y Haru que seguramente se darían de cuenta al darle un vistazo a la mesa, pero eso no era lo importante, ella debía de enfrentarse a la imponente chica del cabello color girasol para hacerle entender que debían huir fuera de este sitio… con un vampiro. Esto no tenía sentido ¡Hasta pensarlo sonaba descabellado! Pero no tenia tiempo para dar su brazo a torcer, le dio su palabra a Mika que huiría junto a él fuese como fuese, por eso era su deber convencer a su familia para irse con ellos. ¿Como hacer eso? ¿Como plantearles a estos chicos escaparse de esta ciudad maldita con un vampiro? Y lo peor ¿Como no hacer que Akito no paliase por ello? Soltó un suspiro sonando sus cienes, esta situación era realmente preocupante para todos y aun mas en ella misma.
— Pareces agotada — una dulce voz le hizo subir la cabeza para admirarla, era Karen con una sonrisa en sus labios mientras se movía con agilidad por la cocina preparando unos sencillos alimentos — no pareces una chica que acaba de llegar de estar con la persona especial en su vida.
— Bueno… — tomo asiento en una silla de madera encontrada en el lugar — muchas cosas han pasado por eso me siento completamente agotada, por cierto, he traído unas frutas a los chicos no me las dio Mika las he comprado yo en camino a casa.
— Esa manera tan informal de llamarlo — dijo la rubia soltando una risita medio amarga impresionando un poco a la niña — sin duda ambos son cercanos el uno con el otro ¿no es así?
— ¿Karen-nee?
— En fin — sacudió sus manos dada por terminada la cena, no sin antes mirar a la niña de manera extraña — no soy nadie para impedirte enamorarte del quien quieras, después de todo, eres libre de hacer lo que se te plasca.
Dicho esto la muchacha mayor abandono la cocina cruzando a un lado de la cabellos ondulado dejándola completamente confundida en su sitio, porque sin duda esa atmósfera emanando repentinamente en el aire era el hostigamiento. ¿Por que? ¿Por que tan de repente cambiaba su actitud? Ella misma les había dado su aprobación para poder estar juntos como quisieran, ahora le mostraba esta faceta llena de resentimiento acumulado, dándole a entender una sola cosa. Ahora seria mucho mas difícil decirle lo de escapar.
Durante la hora de la cena Mikan se la paso picoteando los alimentos mientras los gemelos hablaban sin parar, su apetito se fue en picada gracias al percance en la cocina hace unos momentos, era obvio que no se atrevió a mirar mas a Karen temiendo a encontrarse con la mirada hostil emanar directamente a ella, por eso mantenía sus ojos puesto en esa comida que posiblemente no comería hoy. Aunque ella sentía un par de ojos azules mirándola con detenimiento cada movimiento que daba, se trataba de Akito, si bien desde aquel incidente del “casi beso” no se hablaban siempre existían esas miradas llenas de sentimientos de culpa, el azabache en verdad quería hacer las pases con ella para así volver como eran antes, sin embargo para Mikan esto era francamente imposible. Ella ya conocía lo que sentía aquel chico hacia su persona, por lo tanto tratarlo como si nada era una de las cosas que jamas podría hacer, así que no importaba la muchas vueltas de darle al asunto y así tratar de volver al inicio, simplemente no borraba el hecho de casi besarse con él teniendo sentimientos por Mika y tener que rechazar los de Akito al no corresponderlo. La cabellos ondulado odiaba el tener que presenciar como una persona sufría, ya conociendo perfectamente la ley de la vida donde no todos pueden ser felices dado el caso, pues, un tercero siempre saldrá herido en cualquier circunstancia.
— ¡Ahora que recuerdo! — exclamó de manera entusiasta Naru sobresaltando a Mikan y obligandola a prestarle atención — hoy mientras jugaba con otros chicos escuche que algunos serán trasladados a otros sitios de Japón, por ejemplo, Kai y sus amigos los enviaran en las próximas semanas a otro lado.
— ¡Cierto! ¡Cierto! — corroboro Haru tratando de masticar y tragar a la vez su alimento ganándose una reprimenda de Karen — yo también escuche eso de Ringo, ya saben, la pelirroja que jamas suelta la muñeca de trapo. Ella me dijo que tenia miedo de ser separada de sus primos pues ellos los enviaran a Nagoya.
La palabra Nagoya resonó en la mente de Mikan sin poder entenderlo dejando de comer en el acto, no entendía para nada porque su cuerpo reaccionaba de esa manera ya que esos traslados no querían decir nada, es decir, podrían estar trasladando a personas de aquí para allá como si nada después de todo eran vampiros, hacían y desacian a su antojo sin importarles los sentimientos de los demás. Con una sonrisa en sus labios volvió su atención sobre la comida, ella no seria trasladada en el mismo momento que planeaba escaparse con Mika eso ya si seria bastante mala suerte.
— ¿Saben por que están haciendo esos traslados? — pregunto lleno de curiosidad un pelirrojo bastante particular.
— Dicen que es porque algunos vampiros necesitan de mas alimento, ya saben, sus ciudades subterráneas casi se quedan para abastecerlos — se encogió de hombros Naru llevando mas alimentos a su boca de manera despreocupada.
— ¿Y como sabemos exactamente que no seremos traslados a otro sitio? — pregunto esta vez Akito a su pequeños hermanos con sumo interés en el asunto.
— Una carta — le dijo Haru tragando su comida sin mirar a su hermano mayor — una carta de color marfil llega a sus casas sin siquiera avisar.
— Eso parece sacado de una historia de terror — rió con gracia Mikan tomando su vaso de agua temblandole el pulso — ya saben, de esas que recorren de boca en boca para causar terror en los niños inocentes como ustedes.
— ¡Pero es verdad! — repuso Haru con mejillas infladas sintiéndose un poco insultada por la chica mayor — Ringo esta super destrozada si quieres le preguntas Mikan-nee.
— Te creo, te creo — le sonrió con calma para aplacar sus nervios infantiles — solo digo que las probabilidades de ser nosotros transladados a otro sitio son de… un 0.000001% de probabilidades.
— Mikan tiene razón — la apoyo el pelirrojo colocando una de sus manos en la cabeza de Naru revolviendo sus cabellos de manera juguetona, haciéndolo sonreír — no creo que nosotros seamos trasladados, al menos, después que tenemos a un vampiro de nuestro lado.
— ¡Claro! Mikan-nee esta saliendo con el vampiro rubio es imposible que la separen de él — dijo riéndose y haciéndole ojitos a la castaña de manera graciosa Haru.
Pero las palabras son solo eso palabras, porque mientras la mesa familiar se llenaba de risas, bromas y alguno que otro comentario inapropiado para los pequeños gemelos bajo la puerta de su casa se deslizaba precisamente esa carta color marfil de la que tanto hablaban, puede que sus jóvenes mentes estuvieran concentradas en hacer sentir incomoda a la cabellos ondulados que pasaron por alto ese detalle a escasos metros de ellos. Y aun menos cuando recogían los trastes para lavarlos, Karen, Mikan y un refunfuñado Ryo quien por votación unánime debía ayudar al aseo de la casa porque lo único que hacia era olgazanear, se encontraba llevándole las cosas a las chicas mayores en al cocina que lavaban en tanto los gemelos pintaban algunos dibujos en el suelo, Akito leía un libro sentado sobre el sillón viejo de la casa muy debes en cuando comprobando la situación de sus hermanos.
No todo podía ser tan mal, pensó el azabache en tanto fijaba su vista en el libro en sus manos, pudo soporta las constantes burlas de sus hermanos hacia la pequeña de cabellos ondulados donde hacían mas referencia a la hermosa pareja que hacia con ese asqueroso vampiro, ahora la gran hazaña era aguantar aun mas verlos nuevamente juntos en esta casa o cualquier otra parte haciendo como si no importase nada. Debía de resignarse, Mikan no lo quería a él ¡Ni si quiera le dirigía la palabra! Para ella solo existía ese asqueroso ser, mas nadie, aunque dolía bastante en su corazón tenia que aprender a vivir con ello de lo contrario en verdad estaría dispuesto a irse a otro sitio fuera de aquí, pero sabia que eso era imposible, sus pequeños hermanos estaban muy apegados a sus otros primos y a ella. Su flamante amada enamorado de otro.
Escucho las voces conocidas de su pelirrojo primo soltando blasfemias en tanto conversaba con ella, el brillo de sus ojos color jade se intensifica mas cada vez que la veía sonreír es como encontrar una luciérnaga en medio de la oscuridad, preciosa y hermosa por si sola ¿Por qué simplemente no podía hacer las pases con él? ¿Es tan difícil para ella perdonarlo por esa osadía? ¿O aquel vampiro se lo impedía? No, no lo creía pues apostaba que ese sujeto ni poseía conocimientos de lo ocurrido entre ellos dos.
Escucho las voces conocidas de su pelirrojo primo soltando blasfemias en tanto conversaba con ella, el brillo de sus ojos color jade se intensifica mas cada vez que la veía sonreír es como encontrar una luciérnaga en medio de la oscuridad, preciosa y hermosa por si sola ¿Por qué simplemente no podía hacer las pases con él? ¿Es tan difícil para ella perdonarlo por esa osadía? ¿O aquel vampiro se lo impedía? No, no lo creía pues apostaba que ese sujeto ni poseía conocimientos de lo ocurrido entre ellos dos.
— ¡Que te digo que eso no es una flor! — escucho la exaltada voz de su hermanita discutir con su gemelo obligandolo a girar su cabeza hacia ellos, seguramente en cualquier momento debía de intervenir en su discusión — las flores no son cuadras sino redondas ¡Redondas!
— Si te hace mas fácil pues ¡Dibújala tu! — respondió con el mismo tono de voz, pasandole la hoja sobre el piso a la niña — yo me retiro de dibujar cosas para solo pasar el rato.
— ¡No seas asi con tu hermana Naru! — le reclamo Akito dejando a un lado su libro para acomodarse a la altura de ellos, sonriendole de soslayo hacia los dos — acuérdate que a las niñas jamás debemos gritarles ¿vale?
— Lo se… — fue cuando Naru susurro esas palabras que fijo su vista en algo deslizando debajo de la puerta, logrando llamar su atención — oni-chan ¿Acaso eso no es una carta?
— ¿Como has dicho Naru? — pregunto confundido el azabache hacia su hermano menor quien no creía nada.
— Que hay una carta debajo de la puerta — señalo el infante hacia el sitio ganándose la atención de todos los presentes, aun mas de una Mikan congelada junto a su pelirrojo amigo — no creo que este quedándome ciego para pasarla por alto.
— Es cierto… ¡Es una carta oni-chan! — afirmo la niña levantándose del suelo para ir por ella.
— ¡Aguarda un momento Haru! — siguió a su pequeña hermanita deteniéndola en el acto — mejor ve con tu hermano yo voy a ver de que se trata.
La pequeña chica asintió con firmeza dándose la vuelta para ir a sentarse junto a su gemelo, en tanto el azabache camino con pasos dudosos hacia donde estaba el papel, el no era de los que creían en habladurías de chicos pequeños puesto que su imaginación no tenia limites pero… pero en verdad podría de ser su as de la salvación o quizás la derrota absoluta. Cuando estuvo al frente del dicho papel se dio cuenta del color de este, era exactamente igual a como lo describieron sus pequeños hermanos ¿coincidencia? No, las coincidencias no existían al menos su mamá se lo repitió muchas veces estando viva.
Se agacho tomando el papel en sus manos dándole vueltas para comprobar que no fuera una broma pero parecía ser bastante autentica, bueno, bajo su perspectiva lo era hasta que abriera el sobre y conociera el contenido de este tuviese adentro. Soltó un suspiro mientras rasgaba el papel de color marfil, de ser esto una broma sin duda sería la mas ruin y de mal gusto entre todas las existentes porque con ese tipo de cosas no se jugaba, pero no tuvo momento para protestar de que se trataba de una broma. ¡Por el infierno que no lo era! ¿Como iba hacerlo de todas maneras? Fue bastante ilusión en creerla una.
Se agacho tomando el papel en sus manos dándole vueltas para comprobar que no fuera una broma pero parecía ser bastante autentica, bueno, bajo su perspectiva lo era hasta que abriera el sobre y conociera el contenido de este tuviese adentro. Soltó un suspiro mientras rasgaba el papel de color marfil, de ser esto una broma sin duda sería la mas ruin y de mal gusto entre todas las existentes porque con ese tipo de cosas no se jugaba, pero no tuvo momento para protestar de que se trataba de una broma. ¡Por el infierno que no lo era! ¿Como iba hacerlo de todas maneras? Fue bastante ilusión en creerla una.
Para cuando fue a tratar de decirle algo a alguien ya tenia a su lado a dos personas, Ryo y Mikan, su primo mantenía sus ojos abiertos como platos leyendo con detenimiento las letras plasmadas en ese papel la expresión que tenía era bastante tranquila, en cuanto a la chica no podía decir precisamente lo mismo, puesto que ella estaba completamente pálida al igual que el papel en su manos y fue en ese instante en donde Akito comprendió las cosas. Ellos serian trasladados de la ciudad vampirica. Pero cuando decía “ellos” no solo decía su familia. Mikan también venia y en pocas palabras. Akito consiguió su carta del triunfo sin problemas algunos.
Los primeros rayos de sol entraron a esa habitación dándole la bienvenida a esa persona que no había pegado los ojos en toda la noche, esta se encontraba sentado con una pierna apoyada sobre el piso y otra en la madera del orillo de su cama, en sus manos mantenía una vía de contenido dudoso pues era un color rojo carmesí que llevaba a sus labios de cuando en cuando. Sangre. Sangre de uno de los antecesores que necesita para poder vivir puesto que en su cabeza no exista tomar mucha de la humana que quería, al menos su esencia angelical lo acompañaba en estos momentos de lucha interior que tenia, sabia perfectamente lo prometido de él hacia esa chiquilla. Salvar a su familia. Sin embargo, para un Mikaela Hyakuya el vampiro que consideraban el perrito faldero de la reina de los vampiros también habían cosas imposibles, esta podría considerarse una de ellas sobre sacar a una manada de mocosos humanos hacia la superficie, conocía lo suficiente a Kurl como para reconocer que recharia cualquier petición de esa índole ¡Si hasta el hablar de Mikan le daba escalofríos! Podía que aceptara el quedársela como gran fuente de sangre para cuando se escondiera de todos, pero… ¿Y los otros humanos? No podía utilizar la misma excusa barata, ni mucho menos cuidarles estando afuera de esta ciudad pues no pretendía convertirse en una especie de guardián de humanos. Después de escapar y encontrar a Yu hallaría la manera de separar a Mikan de ellos.
Soltó un suspiro tomándose el último rastro de sangre en la vía para arrojarla hacia alguna parte de la habitación, rompiéndola en pedazos, el rubio se quedo mirando a un punto muerto de esa vacía alcoba sin la pequeña revoltosa a su lado, anoche nuevamente tuvo pesadillas con el pasado tormentoso que tanto invadía su realidad solo que en esta ocasión Mikan era participe de ellas junto a Yu, quien en un arrebato de locura bajo los efectos de ese poder monstruoso le quitaba el brillo de los ojos a la pequeña de cabellos ondulados. Luego de levantarse sudando a mares Mika decidió sentarse en el mismo sitio que se encontraba ahora para esperar al amanecer, pensó que si trataba de volver a dormir otra vez las imágenes de una Mikan siendo atravesada por una espada en manos de su mejor amigo lo embargaría sin parar, sería mejor despertar para meditar las palabras que saldrían de su boca en un intento de convencer a Kurl con su idea.
Se levanto del puesto donde hace uno segundos permanecía inmóvil para moverse con libertad en su habitación, estando estático como momia no arreglaría las cosas ni mucho menos el convencer a Kurl para que accediera a su petición, por lo tanto acomodo su camisa seguido de colocar su saco blanco junto a la capa que tanto lo caracterizaba tener los de su especie, seguido de salir rápidamente de ese sitio teniendo en su mente ver a la reina de los vampiros y triunfar en ello.
Se levanto del puesto donde hace uno segundos permanecía inmóvil para moverse con libertad en su habitación, estando estático como momia no arreglaría las cosas ni mucho menos el convencer a Kurl para que accediera a su petición, por lo tanto acomodo su camisa seguido de colocar su saco blanco junto a la capa que tanto lo caracterizaba tener los de su especie, seguido de salir rápidamente de ese sitio teniendo en su mente ver a la reina de los vampiros y triunfar en ello.
Pero sus pasos se quedaron estáticos viendo como una pequeña figura trataba de regular su respiración con dificultad, al alzar el rostro pudo percibir ese color jade en los ojos de la chiquilla y ese cabello ondulado rebelde, esos dos pequeños detalles para las personas pero lo suficientes en su criterio para reconocer a la chica frente a sus ojos. Mikan Fukishima.
— ¿Qué ha…? — intento preguntar a la ojos jade.
— Mika… yo no… yo no… ¡No quiero ser separada de ti bajo ninguna circunstancia! — lo interrumpió con agresividad para romper a llorar de inmediato.
¿A que venia eso tan de pronto? Y aun siendo muy temprano en la mañana donde pocos humanos como ella salían así como si nada,Mika no comprendía el porque Mikan se comportaba de esa manera tan dolorosa como si en verdad le estuviesen arrebatando algo preciado para ella, debido a ello, bajo los últimos escalones de las escaleras de marfil para ir hasta donde se encontraba la pequeña llorando amargamente. La sujeto de sus encorvados hombros para apretarla contra si mismo, la cabellos ondulados sintiendo aquella calidez emanando del joven vampiro llevo sus manos al pecho de este para apretarlas dejando fluir mas las lágrimas, en tanto el vampiro seguía sin entender algo pero igualmente acariciaba las hebras castañas de esta sin descanso alguno.
Seguramente debía de existir alguna razón para este raro comportamiento, porque Mikan no la que forman un berrinche sin bases o fundamentos solo por antojo propio y no debido a dolerle algo, el rubio soltó un suspiro colocando su mejilla en la cabeza de ella así acariciarla con esta. De alguna manera tenia que tranquilizarla y esta es una vía fiable, el transmitirle su absoluta presencia en ese momento para esperar cuando quisiera hablar.
Sin embargo, Mikan aun no estaba preparada para contarle sobre lo sucedido la noche anterior como llegó esa maldita carta, Akito rebozaba en felicidad aunque no lo dijera pero con la mirada que proporcionaba daba entender aquello, unos gemelos al borde del llanto porque tenían miedo a lo desconocido y abandonar a sus amigos en este sitio, Ryo y Karen por su parte mantenían expresiones preocupadas al intentar calmar a los pequeños gemelos ante los nuevos acontecimientos dándole bofetadas en la cara. ¿Y ella? Bueno, estaba estática con las palabras “Nagoya” en su cabeza dándole vueltas sin poder parar, la ojos jade solamente quería era huir a los brazos de Mika tal cual como estaba en estos momentos y gritar al viento lo muy desdichada que era. ¿Por qué precisamente llegaba tal cosa a sus manos? Mikan estaba planeando escaparse junto con el rubio e ideando para convencer a Karen de ello, pero no, estos vampiros despreciables le salían con esta carta de burla para sus planes convertidos ahora en basura.
Seguramente debía de existir alguna razón para este raro comportamiento, porque Mikan no la que forman un berrinche sin bases o fundamentos solo por antojo propio y no debido a dolerle algo, el rubio soltó un suspiro colocando su mejilla en la cabeza de ella así acariciarla con esta. De alguna manera tenia que tranquilizarla y esta es una vía fiable, el transmitirle su absoluta presencia en ese momento para esperar cuando quisiera hablar.
Sin embargo, Mikan aun no estaba preparada para contarle sobre lo sucedido la noche anterior como llegó esa maldita carta, Akito rebozaba en felicidad aunque no lo dijera pero con la mirada que proporcionaba daba entender aquello, unos gemelos al borde del llanto porque tenían miedo a lo desconocido y abandonar a sus amigos en este sitio, Ryo y Karen por su parte mantenían expresiones preocupadas al intentar calmar a los pequeños gemelos ante los nuevos acontecimientos dándole bofetadas en la cara. ¿Y ella? Bueno, estaba estática con las palabras “Nagoya” en su cabeza dándole vueltas sin poder parar, la ojos jade solamente quería era huir a los brazos de Mika tal cual como estaba en estos momentos y gritar al viento lo muy desdichada que era. ¿Por qué precisamente llegaba tal cosa a sus manos? Mikan estaba planeando escaparse junto con el rubio e ideando para convencer a Karen de ello, pero no, estos vampiros despreciables le salían con esta carta de burla para sus planes convertidos ahora en basura.
— Mikan… vamos Mikan — la llamaba con dulce voz el vampiro tratando de frenar su llanto — debes tranquilizarte y contarme lo que ha pasado, no sabes como me estas matando con este llanto repentino.
¿Irse? ¿Lejos de Mika? ¡Jamas! Así tuvieran que matarla para separarla de este chico taciturno prefería mil veces morir antes que estar lejos de él, eso ya la sabia su corazón desde antes de conocer su traslado a Nagoya pero no creía poder soportar la posibilidad de contra arrestar esa decisión, según Ryo esa carta estaba firmada por la misma reina de los vampiros. Kurl Tempes. Ese nombre solo le reproducía escalofríos en la piel, ni imaginársela en persona que de seguro poseía una clase de poder extra dimensional como para poder crear humanos en vampiros, porque dudaba mucho que el rubio pudiera hacer eso.
Mika no teniendo aun respuesta alguna de la pequeña la tomo entre sus brazos cargándola estilo princesa para llevarla pisos arriba, ella al estar tan inversa en sus pensamientos de dolor combinados con separación no se dio cuenta de la acción del mayor, este se encontraba en un punto de frustración absoluta por no conocer las razones del llanto caótico y lleno de histeria de la cabellos ondulados. ¿Exactamente que pasaba? ¿Por que tener tanto dolor en su expresión? ¿Por que decirle el no querer separarse de él? Si hablaba de algo como ello Mika compartía esa misma convicción en no ser separado de ella. Sin embargo, conocía bastante a Mikan como para descubrir que ocultaba algo de fuerza mayor entre esa fuente se lágrimas.
Mika no teniendo aun respuesta alguna de la pequeña la tomo entre sus brazos cargándola estilo princesa para llevarla pisos arriba, ella al estar tan inversa en sus pensamientos de dolor combinados con separación no se dio cuenta de la acción del mayor, este se encontraba en un punto de frustración absoluta por no conocer las razones del llanto caótico y lleno de histeria de la cabellos ondulados. ¿Exactamente que pasaba? ¿Por que tener tanto dolor en su expresión? ¿Por que decirle el no querer separarse de él? Si hablaba de algo como ello Mika compartía esa misma convicción en no ser separado de ella. Sin embargo, conocía bastante a Mikan como para descubrir que ocultaba algo de fuerza mayor entre esa fuente se lágrimas.
Llegaron a la alcoba donde con una sola mano el rubio abrió la puerta entrando y dirigiéndose a la cama, Mikan en sus brazos aun seguía tan apretada a él que sus dedos agarrotados le impedían si quiera intentar separarse del vampiro quien intentaba colocarla sobre la cama, pero es francamente imposible dada las circunstancia que se encontraban.
— N… No… por… por favor Mika — suplico con voz quebradiza y baja sujetándose mas al rubio — ni se… se te ocurra… apartarte de mi lado.
— Pero Mikan… — siguió insistiendo el muchacho.
— Te lo suplico.
Entonces la miro directamente a sus ojos color jade que transmitían tener el suficiente dolor como para querer permanecer de esa forma, las lágrimas de ella seguían cayendo sin parar sobre las mejillas medio sonrojadas debido a la fatiga mañanera, en tanto sus labios estaban entre abiertos susurrando una sola palabra. Besame. Aquel vampiro no supo exactamente cuando sujeto con ambas manos el rostro de la pequeña con delicadeza temiendo romperla creyéndola una pieza de porcelana, para él creía que esta dulce niña es el ser mas inocente y puro se todos dejándole a un lado como un monstruo lleno de oscuridades, demonios e inseguridades ¿Acaso se la merecía? Si o no poso sus labios sobre los de ella dándole un basto beso. El ojiazul sintió como el cuerpo de la niña se relajo bajo el suyo haciéndola soltar un suspiro, eso sin duda era una excelente señal, en pocas palabras estaba relajándose al contacto frío de un vampiro como él. ¿Por qué no lo pensó antes?
Mika empezó a mover sus labios de manera pausada contra los de la ojos jade quien al intentarle seguir el juego al vampiro, sujeto la solapas de su camisa negra escondida tras la capa blanca pura haciéndolo poco a poco caer sobre ella, le parecía bastante gracioso esta posición porque sin duda antes han estado de la misma manera, pero si era así ¿Por qué sentía algo diferente en esta situación? Sería tal vez porque las manos del rubio bajaron con cautela desde sus mejillas hasta el cuello de ella acariciándolo con suavidad, no es como si pudiera romperse al igual a una pieza de cristal, ni mucho menos dejar de latirle el corazón para presionar con su dedo índice la vena que indicaba que estaba viva y junto a él. Mika sin duda tenia muchas formas de demostrar su cariño hacia ella, pero esta, esta era la que mas le aceleraba el corazón como si fuese una maratonista entrenada.
Sus labios siguieron moviéndose con armonía buscando fundirse el uno con el otro y así jamas separarse, pero ella necesitaba recarga aire porque el de sus pulmones se agotaba, Mika lo supo por lo tanto se separo de ella con un sonoro beso seguido de sonreirle al verla de esa manera, jadeando, bloqueando un poco como pez en busca de oxigeno importante para su supervivencia, mejillas tono color carmesí por la vergüenza acumulada de estar en esta forma con el rubio. ¿Pero a quien le importaba? Pensó ella, al verlo como siempre en ese porte de príncipe de cuento de hadas donde una joven doncella se hallaba en una torre para ser rescatada bajo las manos de una persona como él, bastante irónico, puesto que Mikan fue rescatada desde hace unas semanas atrás por este fuerte vampiro.
Sus labios siguieron moviéndose con armonía buscando fundirse el uno con el otro y así jamas separarse, pero ella necesitaba recarga aire porque el de sus pulmones se agotaba, Mika lo supo por lo tanto se separo de ella con un sonoro beso seguido de sonreirle al verla de esa manera, jadeando, bloqueando un poco como pez en busca de oxigeno importante para su supervivencia, mejillas tono color carmesí por la vergüenza acumulada de estar en esta forma con el rubio. ¿Pero a quien le importaba? Pensó ella, al verlo como siempre en ese porte de príncipe de cuento de hadas donde una joven doncella se hallaba en una torre para ser rescatada bajo las manos de una persona como él, bastante irónico, puesto que Mikan fue rescatada desde hace unas semanas atrás por este fuerte vampiro.
Fue en ese momento de conmoción absoluta combinada con sus recuerdos mas preciados junto al chico que lo sujeto fuertemente del rostro robandole un beso, pero no un simple beso, ya que este tenia el significado de uno con todas las letras y vocales. Los ojos del vampiro se abrieron al notar el desespero de la pequeña que se arrojo contra el arrojándolo a un lado, su boca era demasiado demandante, la lengua filosa como una flor con espinas que reclamaba espacios en su boca que luchaba contra la de él para expandir mas territorio, sus manos, inexpertas pero demandantes sujetando de su cabello para tirar de él con fuerza haciéndole sacar pequeños gemidos de dolor por ello. Finalmente su cuerpo, pequeño, compacto pero tan adaptado y pegado al suyo de manera tan provocativa que podría jurar sentir los latidos de su corazón contra su piel, así como cada respiración y movimiento en cuanto al aire acumulados en sus costillas. ¿Qué clase de prueba era esta? Porque en estos momentos Mika sentía un tipo de fuego interior completamente nuevo en su sistema, era muy parecido a cuando sentía su garganta taparse debido a la sed acumulada por no beber sangre humana, solo que este tipo de sensación era increíblemente torturosa como placentera el simplemente deseaba hundir sus dedos en cualquier superficie de esa piel, sentirla, tocarla y marcarla por completo como suya. Mika observando como la castaña quitaba con manos temblorosas aquella estorbosa capa supo que algo dentro de él se rompió, al menos la fina linea de la cordura se borro ante semejante escena tan adorable, arrojándola de la misma manera que ella hizo con su cuerpo cambiaron de posiciones, esta vez Mikan estaba abajo del vampiro con brazos extendidos y mirada perdida en la expresión del chico le daba precisamente en ese segundo.
Mika se despojo del único impedimento que le unía a su capa blanca arrojándola al suelo, de la misma manera lo hizo con la de la castaña alzándola un poco para despegarla de su espalda, pero eso no quedo allí, el vampiro llevó sus dos manos a su camisa sacándola de sus molestos pantalones y desabrochando uno por uno los botones de ella para dejar su pecho al descubierto, pero no se la quito de sus brazos simplemente la dejo abierta pudiendo apreciar claramente su plano abdomen blanquecino y lleno de algunas muestras de entrenamiento para tonificarlo, el pecho de este parecía totalmente duro y firme daban esas ganas de tocarlo para confirmar esa teoría. Sea como sea, Mikan seguía pensando que este rubio era sin duda el ser mas hermoso y cautivante de todas las especies, por eso cuando se cernió sobre ella cerro los ojos dejándose llevar por las sensaciones de su cuerpo mas que otra cosa. Los labios de Mika se posaron sobre el cuello expuesto de ella repartiendo pequeños besos, cada uno de ellos la hacían suspirar dando consigo colocar sus manos encima del pecho descubierto de él, debido a sus ojos cerrados simplemente sintió la piel fría de este bajo sus dedos pero bajo alguna circunstancia era suave y tersa invitándola a seguir explorando, era la primera vez que Mikan vivía algo como esto con un chico que si bien era completamente guapo es mayor que ella por tres años. No se impresionó de si misma al escuchar un pequeño gemido al sentir los pequeños colmillos de Mika morderle sin necesidad de sacar sangre en su cuello, en tanto una de sus manos mágicamente sin guantes colándose por debajo de su camisa de ganado tocando una pequeña porción de la piel de su cadera, el tacto de él era bastante fría por consiguiente causaba uno que otro escalofríos en su espina dorsal placenteros de susto.
¿Como es que llegaron a esto? Se pregunto la pequeña la notar ya sus manos en el abdomen del joven contrayéndose bajo su toque, se suponía que ella había venido para hablar sobre lo que haría ahora con el problema de su traslado a Nagoya, pero no, tenia que darle una crisis de histeria seguido de un arranque de necesidad por fundirse junto al rubio como ahora. Sus toques, besos, respiraciones agitadas combinadas en una sola le hacían sentir que en verdad se estaba deshaciendo o al menos convirtiéndose en plomo fundido, puesto que los besos de Mika llegaron hasta los huesos de su cuello mientras la mano de este se quedo en la base de su estomago, haciéndole arquear la espalda ante esta nueva sensación de fuego en sus venas. En verdad se estaba comenzando a quemar viva.
Y ese mismo instante Mika dejo de moverse, de hecho, se aparto de encima de ella para sentarse en la orilla de la cama tapando con una sola mano su rostro que aun bajo su posición Mikan noto unas franjas rojas, en pocas palabras, un vampiro también podía avergonzarse como cualquier ser humano. Aunque no fue el único en sentir vergüenza, Mikan cayendo en cuenta sobre lo acontecido con ellos también se sonrojo solo que ella si cubrió su rostro por completo con sus dos manos.
¡Qué vergüenza! Quería abrir la tierra un gran hueco para poder esconderse y nunca salir de ahí, ni si quiera podía mirar al vampiro a la cara porque sentía que saldría corriendo a donde la suerte la llevara, es que… ¿Como reaccionar a esto? Nunca se imagino en una situación como esta donde ambos quisieran tocarse libremente sin detenerse. No quería ni creerlo. El fuego interior que sentía con cada beso dado por Mika le daba mas tregua a quemarse por dentro, lo peor de todo fue ese sentimiento, si, el sentimiento de molestia cuando freno dejándola con ganas de sentir mas sensaciones.
¡Qué vergüenza! Quería abrir la tierra un gran hueco para poder esconderse y nunca salir de ahí, ni si quiera podía mirar al vampiro a la cara porque sentía que saldría corriendo a donde la suerte la llevara, es que… ¿Como reaccionar a esto? Nunca se imagino en una situación como esta donde ambos quisieran tocarse libremente sin detenerse. No quería ni creerlo. El fuego interior que sentía con cada beso dado por Mika le daba mas tregua a quemarse por dentro, lo peor de todo fue ese sentimiento, si, el sentimiento de molestia cuando freno dejándola con ganas de sentir mas sensaciones.
¿En que clase de persona la convirtió Mika?
Por otro lado, el vampiro trataba de regular su respiración errante casi caótica junto a las palpitaciones constantes de su corazón, no lo entendía, no comprendía porque se dejo llevar al ver las expresiones inocentes de esta chiquilla revoltosa. El sabia lo que había sentido. El sabía lo quería. ¡Si que lo sabia! Su único deseo era poseerla.
¡Maldita sea! ¿Desde cuando tenía esa clase de pensamientos? No lo sabía, pero desde que comenzó a tener sentimientos por la cabello ondulados jamas se planteo el hecho de marcar una linea de contención, por supuesto, se permitió besarla beber su sangre y hasta acariciar ese rostro inocente lleno de hermosura. Pero ahora, justo ahora pensaba que todo lo que se permitió no era suficiente para calmar a la bestia dormida en su interior, porque Mika quería marcar esa piel virginal como suya y dejarle claro a los demás que la ojos jade solo le pertenecía a él, a nadie mas. Mas sin embargo existía la contra parte, él era un vampiro, pero no cualquier vampiro sino uno que fue convertido y otro datos aun mas importante, le llevaba tres años a la pequeño convirtiéndole en un gran pervertido por arrastrarla a esto.
Ahora si que era peor a Ferid Bathory.
¡Maldita sea! ¿Desde cuando tenía esa clase de pensamientos? No lo sabía, pero desde que comenzó a tener sentimientos por la cabello ondulados jamas se planteo el hecho de marcar una linea de contención, por supuesto, se permitió besarla beber su sangre y hasta acariciar ese rostro inocente lleno de hermosura. Pero ahora, justo ahora pensaba que todo lo que se permitió no era suficiente para calmar a la bestia dormida en su interior, porque Mika quería marcar esa piel virginal como suya y dejarle claro a los demás que la ojos jade solo le pertenecía a él, a nadie mas. Mas sin embargo existía la contra parte, él era un vampiro, pero no cualquier vampiro sino uno que fue convertido y otro datos aun mas importante, le llevaba tres años a la pequeño convirtiéndole en un gran pervertido por arrastrarla a esto.
Ahora si que era peor a Ferid Bathory.
— Mika… — susurro una voz pequeña a un lado suyo invitándolo a mirarla pero no quiso — yo… yo… no quiero que estemos así por algo que claramente ha sido culpa mía.
¿Había escuchado bien? Porque de lo contrario se catalogaría sordo o tal vez tonto, no podía creer que esta pequeña se estuviese cargando la culpa de algo que evidentemente no era su culpa, solo de él, porque sus deseos carnales se los transmitió a ella para poder llevarlos a cabo. Un completo pervertido.
— Si, es mi culpa — volvió a reintegrar con voz quebradiza — porque… porque nunca antes he tenido esta clase de sentimientos por alguien y entonces llegas tu, con tu porte de príncipe haciéndome latir el corazón fuertemente, deseando que también sientas lo mismo — decía soltando palabra tras palabra sin parar dejando a un Mika al borde de la nada, simplemente observaba con asombro sus propias manos — así no sentirme que soy una aprovechada por desearte como te deseo…. Mika… ¿Acaso esta mal sentir esto por ti?
El aludido por fin giro al ver el rostro de la pequeña encontrando esas misma franjas rojizas en sus pómulos sinónimos de vergüenza, eran esos mismos que tenia probablemente él al escuchar con sumo detalle todas esas cosas que sentía ella hacia su persona, realmente creía esto una total locura ¿el tener porte de príncipe? ¡Pero si era un vampiro! ¡Un asqueroso feo vampiro! Debería encarcelarlo por si quiera querer poseer a esta niña casta en inocente, hacerla arrastras hasta su infierno solo con el propósito de jamas cederla ante nadie, eso prácticamente lo convertía en un ser egoísta tal cual como los humanos. Que patético resultaba ser.
— No entiendo porque… — siguió diciendo ella al no escuchar respuesta alguna ante el incomodo silencio entre ambos — porque cada vez que me tocas siento mi piel ardiendo o cuando me besas, un cosquilleo se extiende por todo mi cuerpo hasta llegar a mi cabeza dejándome pensando solo en ti, nada mas que en ti y… es cuando temo — su voz fue apagándose poco a poco casi llegando a romperse por completo, Mika giro por completo temiendo ver nuevamente esas lágrimas desde hace un rato, que por cierto aun no fue explicada su aparición — temo que esto sea demasiado para ambos porque yo soy solo una humana y tu un vampiro, porque se que vivirás por siempre y tarde o temprano moriré.
— Es la ley de la vida después de todo. — agrego con voz apaciguable, Mika apretando sus puños.
— Exacto, por eso mismo y… — las lágrimas volvieron aparecer nuevamente en el rostro de ella preocupando al vampiro — seremos separados aunque no queramos, Mika… eso… eso puede matarme mas que cualquier arma o monstruo gigante.
— Espera — la freno creyendo mas o menos por donde estaba la castaña apuntado, solo que el rubio quería firmemente equivocarse con sus pensamientos — exactamente ¿Qué quieres decirme con eso?
— Anoche… — sollozo quitándose las lágrimas de su rostro de forma mecánica — mientras toda la familia cenábamos recibimos una carta, una carta color marfil de las que tanto han hablado unos niños en horas de juego — el vampiro frunció el ceño confundido ¿una carta color marfil? Jamas ha escuchado de tal cosa, ni mucho menos del fastidioso de Bathory que jamas paraba de hablar. ¿Qué era exactamente? — en ella plasmaba cada uno de los integrantes de la familia de esa casa, pero eso no era lo mas alarmante, porque en realidad la finalidad de ella era solo avisar una sola cosa. El traslado de todos los de la casa a otro lado, pero no en la ciudad, sino Nagoya. — Mika abrió los ojos a par sintiendo que algo o alguien pateaba su estomago dejándolo sin aire, ligeramente con su boca abierta y simplemente sorprendido — Mika, seré transportada a la fortaleza vampirica de Nagoya junto a los chicos, no puedo escapar de ello porque… porque… llevaba la firma de la reina de los vampiros. Kurl Tempes.
Sus botas resonaban en aquel pasillo largo y extenso por donde caminaba haciendo que cada ser pasando por allí lo mirara, el aire en ese sitio parecía querer cortarle el rostro porque dolía sin conocer la razón de ello, mientras su mente giraba sin parar aquellas palabras dichas por la pequeña que tanto apreciaba. No. Simplemente esa palabra se quedaba corta debido a las nuevas cosas entre los dos, ya no podía decir que apreciaba a la chiquilla pues se quedaba bastante corto, para sus sentimientos solo existía una definición corta. La quería. Por ese mismo motivo estaba como una bola de fuego prácticamente corriendo por estos pasillos donde llevaban a un sitio especifico, los aposentos de descanso de la reina de los vampiros Kurl, Mika jamas ha considerado llevarle la contraria a un imponente mujer como lo es la pequeña de cabellos rosados. Sin embargo, esta razón iba mucho mas allá de desobedecerle a la vampira que le ato a esta vida y permitió poder salvarle a Yu, porque si dio campo para poder hacer eso podría también concederle tener a la pequeña junto a él como fuente confiable de sangre, al menos, esa era la única cuartada que tenia hasta hora para salvarla. Sabía que esto podría herirla a ella un poco pero, su prioridad hasta los momentos era su salvación y no la de esos chiquillos los cuales consideraba familia, estaba bastante consiente que han sido de gran ayuda luego de salvarla y traerla aquí para convertirla en ganado, pero simplemente no tenía gran lazo como lo mantenía con la cabellos ondulados. De haber una oportunidad para ella luego sugeriría una para los demás, pero tratándose de Kurl tenia que tomarse las cosas con bastante calma, de lo contrario saldría disparado por los aires junto a sus palabras.
Unos vampiros que custodiaban la entrada donde estaba la reina de los vampiros se le quedaron mirando algo extraño pues no esperaban verlo por aquí, Mika tal y como se encontraba hecho un bola de rabia junto a odio le importo poco la presencia de ellos allí pues les paso por un lado, aunque precisamente cuando iba a cruzar el umbral fue detenido sujetándolo por los hombros diciéndole que la reina estaba ocupada con algo. Mika quien en verdad estaba bastante enojado, giro su cabeza mostrando sus ojos color zafiro ahora convertido en rojo carmesí debido al odio contenido en su interior ganándose por parte de los contrarios, sacar sus manos encima de él para dejarlos pasar libremente como si nada ocurriese. El rubio en verdad daba bastante miedo casi tal cual cuando su majestad se enojaba.
El chico entró aun con su mirada carmesí a los aposentos de la cabellos rosados encontrándola con la misma pose de siempre, piernas cruzadas, sus dos brazos sobre el apoyador de los costados en tanto con una de sus manos sostenía su rostro pintado en niñez y aburrición absoluta, aunque Mika la acercaba mas al tener lo suficientes de responsabilidades en sus hombros como para darse un respiro. Pero eso no era lo importante allí. Kurl no estaba sola sino acompañada, puesto que el chico jamas podría olvidar ese rostro ni si quiera deseándolo porque esa sonrisa ladina lo acompañaría siempre en su memoria, este ser asquerosamente repulsivo y maldito era el culpable de todas sus desgracias juntas. ¿Y quien mas podría de ser? Ferid Bathory.
El chico entró aun con su mirada carmesí a los aposentos de la cabellos rosados encontrándola con la misma pose de siempre, piernas cruzadas, sus dos brazos sobre el apoyador de los costados en tanto con una de sus manos sostenía su rostro pintado en niñez y aburrición absoluta, aunque Mika la acercaba mas al tener lo suficientes de responsabilidades en sus hombros como para darse un respiro. Pero eso no era lo importante allí. Kurl no estaba sola sino acompañada, puesto que el chico jamas podría olvidar ese rostro ni si quiera deseándolo porque esa sonrisa ladina lo acompañaría siempre en su memoria, este ser asquerosamente repulsivo y maldito era el culpable de todas sus desgracias juntas. ¿Y quien mas podría de ser? Ferid Bathory.
Mika apretó los puños al verse en el campo de visión del albino quien al verlo exclamó una tontería como la de costumbre, seguido de unos aplausos y pasos tranquilos hacia donde se encontraba teniendo encima la mirada oscuosa de Kurl, quien soltó un suspiro de cansancio notando como la paciencia de Mikaela se deslizaba poco a poco hacia el suelo. Bueno, era bastante comprensivo todo aquello porque en verdad Bathory era cien por ciento fastidioso, aun mas cuando se le metía algo en la cabeza.
— Mika-kun — pronuncio su nombre de la misma forma que lo hacia siempre, produciendole sumamente asco al rubio en sus entrañas — ¿Qué te hace venir hasta aquí? Aunque en verdad nos engalanes con tu visita nos parece bastante extraño. ¿no lo crees así? Kurl-chan.
¿Y desde cuando este cretino tenia tanta familiaridad con ella? Pensó la vampira chasqueando su lengua para desviar la mirada, si tan solo este maldito no hubiera presentado esas pruebas contra la fidelidad de sus movimientos, probablemente estaría hecho polvo o cenizas de ser preciso pero debía de contenerse, todo debido a volver a ganarse la confianza de todos entre los fundadores. Luego, luego estaría bastante dispuesta a acabar con él.
— Mis asuntos no son contigo, Ferid Bathory — sentencio Mika sin ni siquiera voltear a mirarlo.
— Oh valla… — sonrió de forma divertida siguiendo la dirección de la mirada del rubio hasta Kurl — entonces supongo que quieres hablar con nuestra querida reina ¿puedo saber de que se trata?
— Piérdete, Bathory — la ahora mirada carmesí de chico se fijo en Bathory dejándolo impresionado.
Esto si que era una sorpresa, pensó Ferid mientras soltaba una risotada resonando por todo el lugar amplio de los aposentos de la chica, quien frunció el ceño debido a dos cosas; la primera, el albino riéndose a viva voz con brazos extendidos mientras se posicionaba a uno de sus costados, y la segunda, aquella mirada carmesí llena de odio hacia su dirección dándole bastante sensaciones extrañas. ¿Como se atrevía su perro a faltarle el respeto de esa manera? Acaso… ¿Acaso no fue ella la que le permitió salvar a su estúpido humano? Eso sin duda era una gran osadía de su parte, a lo que llevaba enojarla sin remedio alguno.
— Mika-kun… Mika-kun — canturreo de manera juguetona haciéndolo enojar aun mas de lo que estaba — ¿Acaso crees que es la manera de tratar a la persona encargada se salvarte en varias ocasiones? Eres muy mal educado sin duda.
— Como si me importara — bufo divertido enseñando su cinismo al vampiro mayor.
— ¿Pero que tenemos aquí? — cruzo sus brazos a la altura del pecho formando una sonrisa socarrona en sus labios, girándose para mirar a la pelirosado quien se mantenía serena — Kurl-chan al parecer tu apreciada mascota llego a su fase rebelde ¿Qué haremos?
— ¿Qué quieres Mikaela? — fue directamente al grano la vampira dejando de lado el comentario sin sentido del vampiro, quien como siempre se manejo con un comportamiento infantil creyéndose dolido — creí que las cosas habían quedado lo bastante claras como no volver a venir de nuevo.
— Es que no se trata de eso — los ojos de la vampira se abrieron impresionados, en tanto Bathory colocaba una mano sobre su boca para evitar que vieran la sonrisa socarrona mantenida en esos momentos — quiero que reconsideres el trasladar a Mikan Fukushima a Nagoya.
¿Así que al final se entero del traslado? Pensó Bathory bastante divertido con todo el asunto presente en estos momentos, aparentemente esa pequeña tenia mejor lengua que una serpiente porque la manera tan rápida de pasar la información era sorprendente, era eso o Mika tenia una manera de sacarle información a la pequeña posiblemente digna de aprender.
— ¿Te estas dando cuenta de lo que me estas exigiendo? — cambio de postura Kurl formando un sonrisa en sus labios alzando un poco su mentón — no olvides cual es tu posición y porque te coloque ahí, Mikaela.
— Y no la he olvidado — reintegro el con calma absoluta porque de lo contrario todo se haría al caño — solamente necesito a esa humana para alimentarme, al menos, es la primera en soportarla muy por el contrario de los otros.
— Mika-kun eso es bastante ridículo — rió divertido Bathory interrumpiendo la conversación de los otros vampiros — los humanos solo son humanos, no hay diferencia el uno del otro ni si quiera en su sangre, si pudiste tomar de su sangre podrás hacerlo de cualquier otro. Es bastante simple.
— Al menos que estés ocultándome algo — se levantó de su puesto colocando tenso a un Mika que perdía las fuerzas con cada paso que daba — a ver, Mikaela, tu nunca has pretendido tener interés en ningún humano ni como alimento ni como nada. Siempre le has tenido asco, repulsión y odio aun mas debido a que uno de ellos experimento con tu mejor amigo ¿no es así? — la pelirosado sujeto el mentón del rubio alzándolo y así mostrarle su sonrisa perfecta con sus colmillos filosos — Ahora, no me veas la cara como para no darme cuenta de lo obvio.
— ¿De lo obvio? — trato de repetir con serenidad el rubio sin éxito alguno, porque la vampira soltó una risita de victoria.
— Tu… ¡Te has enamorado de esa humana! — lo empujo hacia atrás casi sin fuerza pero si la necesaria para hacerlo retroceder colocando un rostro lleno de sorpresa — Mikaela, Mikaela ¿Ahora que voy hacer contigo?
Mika estaba totalmente estático sin poder decir o hacer algo, jamas pensó que se vendría descubierto de tal manera por Kurl como si fuese una especie de libro abierto para ella, ahora seria bastante difícil de convencerla de lo contrario porque su rostro mostraba su susto y desconcierto. Podría apostar que la expresión de éxtasis en el Bathory sería digna para un cuadro, porque ese vampiro asqueroso se alimentaba de este tipo de expresiones dándole a entender lo muy sádico que resultaba ser, pero eso no era lo sorprendente en estos momentos. ¿Como Kurl se había enterado de esto? Pensó que estaba siendo lo bastante cauteloso como para no dar sospechas, aunque claro, decir aquello cuando sujeto la mano de la niña en medio de toda la ciudad no era la máxima expresión de la discreción. Era allí a su error. Aun así, algo simplemente no le cuadraba porque… porque sentía perfectamente la intervención de alguien mas, no quería comenzar arma conclusiones pero podría ser que estuviera frente a sus narices.
Ferid Bathory.
— ¿Sabes lo patético que suena eso? — le replicó la vampira acercándose con velocidad imposible para el ojo humano y arrojando al rubio contra la pared, sentándolo del cuello de su camisa — Ya no eres un humano Mikaela ese tipo emociones son bastante estúpidas para vampiros como nosotros, debería conocer que clase de seres somos, nosotros no nos movemos por “sentimientos” o “corazonadas” — ironizo mucho sus palabras recorriéndole un escalofríos al menor — es el instinto, el instinto por saciar nuestra necesidad de beber sangre y poblar nuestro alimento para nuestra posteridad. Es por eso que no cabe el sentimiento de “amor” en nosotros mucho menos por una humana, que mas temprano que tarde acabara muriendo por cualquier circunstancia y tu ¿adivina que? — Mika apretaba sus puños al igual que dientes sintiendo cada una de las palabras de la vampira en su piel — Seguirás viviendo años, siglos y milenios porque eres un vampiro por lo tanto eres inmortal.
Eso mas que nadie lo conocía el rubio el vivir toda una eternidad aun mas después de beber sangre humana, pero fuera como fuera y manteniendo su inmortalidad presente quería compartir con Mikan lo que tuviese ella de vida, así que no importaba cuantas verdades le pintaran en la cara de esta manera tan fea y cruda porque él seguía eligiéndola solo a ella.
— Kurl-chan, eres bastante cruel con Mika-kun diciéndole todas palabras hirientes sin pensar en sus sentimientos — dijo el albino con tono meloso mirando como el imponente Mikaela caía derrotado y sin fuerzas delante de él.
— Déjate de idioteces, Bathory — giro un segundo para mirarlo con una expresión neutral muy típico de ella — somos vampiros así que no tenemos esa clases de estupideces.
— Entonces… — comenzó a caminar hacia donde estaba ellos colocando en su rostro una expresión siniestra, sin siquiera impresionar a Kurl — ¿Como se lo dejaras claro a Mika-kun?
— Mikaela, no vengas a pedirme cosas sin sentido nuevamente porque olvidare todo lo que has logrado hasta hora — comenzó diciéndole con voz pausada casi en susurro haciendo el ambiente mas terrorífico — con eso me refiero a tu amigo, así que… concéntrate en lo importante y deja de lado el estorbo, solo así seras capaz de lograr tus propósitos.
Mika no dijo nada cuando Kurl se alejo de una manera silenciosa dándole la espalda, ni mucho menos agrego algo al notar esa expresión de victoria en Ferid Bathory quien sigo a la pelirosado desde atrás, porque el no necesitaba el permiso de estos dos seres que aparentemente querían mandar encima de sus deseos. El chico tenia un propósito mas en su lista aparte de salvar a Yu, ese era encontrar un plan lo suficiente efectivo como para salvar a Mikan de ser trasladada a otro sitio fuera de su vista, aunque claramente en estos momentos tenia una ventaja bastante amplia. La próxima confrontación seria en Nagoya, en pocas palabras, el mismo sitio donde seria trasladada la pequeña y sin duda alguna allí estaría Yu. Mataría dos pájaros de un solo tiro.
La castaña se había quedado recostada en la habitación de Mika luego de haber hablado de manera extensa con él, aun no creía de que manera tomo el enterarse sobre su traslado a Nagoya en unas cuantas semanas próximas, era como si el rubio estuviera poseído mas por su instinto vampirico que cualquier otra cosa pues sus ojos zafiro se convirtieron en carmesí en un dos por tres, dándola por consiguiente un terror de verlo cometer alguna locura que tuviera alguna repercusión después. Afortunadamente el rubio aun mantenía un poco de su humanidad presente como para tranquilizarla, debía de dejarle todo en manos de él porque se encargaría de arreglar todo este enrollo y así planear juntos su huida a la superficie, esto hizo suspirar esperanzada a la chica que prometió esperar tranquila en este lugar su regreso.
Por suerte esta mañana se levantó lo suficientemente temprano para dejar una nota, donar sangre entre las primeras y venir lo mas rápido posible a encontrarse con el vampiro, si era sincera consigo misma se impresionaba de la manera de hacer las cosas con tal agilidad hasta el punto de caer muerta del cansancio tal cual como estaba ahora. Soltó un suspiro dándose la vuelta para observar el techo. Sus músculos estaban en una posición de entero descanso, pero aun recordando con sumo detalles las manos de Mika recorriendo con pausa precisa la piel de su torso, de solo recordarlo crecía una clase de fuego interior que quería evaporarla hasta los cimientos, para ella sería mejor pensar en otra cosa.
Por suerte esta mañana se levantó lo suficientemente temprano para dejar una nota, donar sangre entre las primeras y venir lo mas rápido posible a encontrarse con el vampiro, si era sincera consigo misma se impresionaba de la manera de hacer las cosas con tal agilidad hasta el punto de caer muerta del cansancio tal cual como estaba ahora. Soltó un suspiro dándose la vuelta para observar el techo. Sus músculos estaban en una posición de entero descanso, pero aun recordando con sumo detalles las manos de Mika recorriendo con pausa precisa la piel de su torso, de solo recordarlo crecía una clase de fuego interior que quería evaporarla hasta los cimientos, para ella sería mejor pensar en otra cosa.
Se preguntó que seria de ella y Mika si la reina de los vampiros no le concedía la petición de considerar su traslado, seguramente nada bueno pasaría de ello porque el rubio compartía bastante sus sentimientos pues lo demostró bastante bien cuando estuvieron de esa manera, es mas, con ello dieron un paso adelante a su relación que se fortalecía cada vez mas. ¿Por qué debía de preocuparse? De no querer esa vampira escuchar a Mika seguramente tendría un as bajo la manga, la cabellos ondulados consideraba al vampiro como una de las personas mas astutas de todas, así que por los momentos simplemente tenía era confiar plenamente en él y esperar. Cerro los ojos dejándose llevar por los sentimientos desbordando su corazón hacia Mika, si se avanzaba un poco hacia esas semanas próximas a pasar seria su cumpleaños número catorce de huir con su nueva familia y el vampiro, quería practicar con ellos su tradición familiar de permanecer juntos en un pinic campestre, no tenia ni idea si en Tokio existían aun lugares así pero afrontando la situación lo dudaba. No importaba. Con tal de ver la sonrisa verdadera y fresca de Karen, los gritos juegos y demás travesuras de los gemelos, una conversación casual entre Ryo y Akito en tanto observaban a los chicos jugar con sus ocurrencias, llegando a si finalmente a ellos, es decir, Mika junto a esa calidad sonrisa sujetando su mano con fuerza para mirarla a los ojos llenándola de ese zafiro intenso que poseía. Si. Haciéndola transportar a otra dimensión llamada: cielo.
Fue cuando su fantasía se rompió.
Sus ojos se abrieron de golpe al escuchar un ruido proveniente del piso de abajo asustandola por tal magnitud de fuerza, Mikan pensó que el vampiro llegó mas temprano de lo esperado llevándola a levantarse con rapidez, por el desastre que se escuchaba aparentemente se encontraba de mal humor dándole a entender una sola cosa. No funciono su plan. Buscando su capa vampirica Mikan se la paso por sus hombros para darse protección con esta, no tenia ni idea con que clase de rubio se encontraría ahí abajo pero debía de prepararse para lo que sea, así que sin si quiera tomarse la molestia de colocarse sus zapatos salio así descalza hacia el pasillo pintado de blanco dándole una sensación bastante siniestra. Con cada paso que daba Mikan mas miedo le daba, el ruido del nivel inferior era peor además se combinaba con unos cuchicheos bastante escandalosos, parecidos a las ardillas cuando existían caricaturas al estar ella una niña. Llegó a las escaleras, las cuales, se apoyo en su barandal mirando con cautela hacia donde provenía el sonido de objetos cayéndose ¿Acaso Mika estaba construyendo la segunda guerra mundial? O al menos tratar de imitar los sonidos de ella, porque de ser asi iba por muy buen camino debido al temblor de su cuerpo con ello.
Cuando llego al final de las escaleras soltó un suspiro agotada, hasta medio sonrió por lo idiota que estaba comportándose en esos momentos ¿miedo? ¿de Mika y sus ruidos? Ni que fuese una clase de fantasma.
Cuando llego al final de las escaleras soltó un suspiro agotada, hasta medio sonrió por lo idiota que estaba comportándose en esos momentos ¿miedo? ¿de Mika y sus ruidos? Ni que fuese una clase de fantasma.
— ¡Mikan-nee! — se escucho unas exclamaciones que salieron de uno de los sillones grises del lugar.
— ¡Dios mio! — grito la chica corriéndose hacia atrás ante tales apariciones.
Pero no fue necesario preocuparse de quien fue el producto de ese susto porque la encontraban abrazando, se trataban de dos gemelos reboltosos que estaban escondidos detrás de los muebles de la sala, Mikan inmediatamente soltó un suspiro de alivio combinado con una risita divertida devolviendoles el abrazo. En verdad la habían asustado.
— ¿Pero que es lo que hacen aquí? — les dijo de manera juguetona revolviendoles los cabellos con animo — ¿Han venido a matarme del susto? Venga que no es nada divertido en verdad casi se me paraliza en corazón.
— ¡Lo sentimos mucho! — dijeron los dos a la vez con sonrisa en sus labios, contentos de ver a la castaña.
— ¿Pero como…?
— Mikan… — una voz, esa voz la hizo borrar su sonrisa en un segundo para colocarla completamente seria, entumecida y muda. Akito. — sentimos la intromisión pero debes conocer como es Karen-nee ella quiso venir hasta aquí para verte.
— No hay… problema — contesto si mirarlo a los ojos.
Haru quien presencio el incidente de la otra noche no estaba claramente satisfecha de como seguía la relación entre este par, si bien Mikan no le correspondía a su hermano de la manera que él quisiera, debían aprender a dejar las asperezas en el pasado y comenzar juntos un nuevo futuro donde ambos eran amigos. Desde lo ocurrido, su hermano mayor prácticamente no era el mismo era como si el alma de su cuerpo halla sido succionada de alguna manera, prácticamente dejo de sonreír y comportarse cálido con las demás personas salvo su familia, en cambio a la hora de la extracción de sangre al acercarse hasta el unas chicas para platicar como lo hacían siempre, el prácticamente pasaba de ellas ignorándolas y dejándolas con las palabras en la boca. Puede que Naru su hermano sea un tonto con respecto a los estados de animo en Akito, pero no ella, pues su problema tenia nombre y apellido. Mikan Fukishima.
— ¡Esa despensa es la gloria! — salio alguien de la nada desde el pasillo que venia de la cocina, rompiendo por completo la rara atmósfera en la sala. Karen. — si viviéramos aquí no cabe duda que seriamos completamente felices.
— ¿Y vivir con un chupa sangre? — le recrimino su pequeño hermano menor dándole un mordisco a una manzana en sus manos — ¡Ni hablar!
— Karen-nee… Ryo-kun — ambos giraron de inmediato al escuchar sus nombres encontrándose con una nueva expresión en su rostro, les dio un poco de miedo — Me pueden explicar… ¿Qué hacen aquí?
Entonces ahora, los mayores se encontraban conversando tranquilamente sentados en los sillones de la sala amplia con decoraciones vampiricas, en pocas palabras góticas, en tanto los gemelos correteaban sin rumbo fijo teniendo cuidado de no romper nada de ese lugar temiendo de ver esa expresión siniestra en Mikan. Karen trataba de explicarle a la cabellos ondulados como llegaron hasta aquí de la nada, la muchacha mayor quedo desde la noche anterior bastante preocupada al notar la expresión de su rostro cuando se entero lo de ser trasladados, a lo que al despertarse y ver aquella nota intuyo inmediatamente donde estaría para pasar sus tristezas, esta bien, Karen por nada en el mundo aun aceptaba lo de estar con un vampiro como Mika pero no quería decir que le prohibiera el verse, ella misma acepto el “hagan lo que quieran” sin rechistar en ningun momento. Por lo tanto, su asignación hasta hora era protegerla de cometer alguna locura, era todo. A lo que Mikan tuvo que bajar la cabeza hacia el suelo viniendo a su mente las palabras sobre escapar, Ryo quien intuyo primero que su hermana fue el primero en preguntar sobre las cosa oculta detrás de esa expresión culposa, a lo que evidentemente la castaña no pudo evitar mas y hablo.
— ¿Pero qué es lo que has dicho? — casi grito un Akito para sorpresa de todos, incluso para Haru quien jugaba con su gemelo desde el umbral de la cocina — no puedes estar diciendo esto enserio, es decir, estamos hablando de un chupa sangre ¡Dios! Tu inocencia debería llegar aun punto de control.
— Vamos, vamos Akito — lo trataba de tranquilizar su prima con un semblante demasiado tranquilo para asombro de la castaña — tienes que comprender algo sumamente importante, para Mikan el vampiro rubio no es cualquier chupa sangre sino alguien apreciado para ella.
— ¡¿Pero que rayos?! — se levantó del asiento dándole un manotazo a cada soporte de brazos — sea o no alguien importante para Mikan no le quita lo chupa sangre, a lo que pocas palabras nos lleva a un sola cosa. Quiere aprovechar su inocencia para llevársela lejos de aquí y así hacerle ¡Quien sabe que!
— ¡No seas idiota! — así por primera vez desde lo ocurrido hace unas semanas atrás, la cabellos ondulados levanto su voz para dirigirse al azabache, quien al notar como lo llamo frunció mas el ceño — ¿Acaso no fui lo bastante explicita para que entenderlo? Estamos en una guerra Akito-kun por lo que no nos encontramos seguros aquí, ni mucho menos lo estaremos allá en Nagoya, nuestra única salvación es irnos junto a Mika y escondernos. ¿Entiendes?
— ¿A si? — le siguió contestando de manera grosera dando a esto abrir los ojos a par Karen — ¿Por cuanto tiempo? ¡¿Por cuanto tiempo estaremos huyendo de todos?! Los planes de tu querido chupa sangre no tienen sentido alguno.
— ¿Entonces los tuyos si? — replicó con un toque de ironía en su tono de voz — porque te aseguro que ir a Nagoya no es la solución mas viable de todas.
— ¡Bueno basta! — sentencio la rubia levantándose de su asiento y tratando de calmar a los chicos que se miraban como enemigos mortales, costaba bastante creer que antes se llevaban a las mil maravillas y justo ahora querían acribillarse en palabras — deben de recordar que no están en su casa para formar tanto escándalo junto, además, somos familia las cosas como esta la resolvemos conversando no gritando. — los chicos bufaron por lo bajo haciendo enojar un poco a la mayor, pues parecían unos curioso idiotas — Quiero que los dos tomen asiento en completo silencio, de lo contrario, dejare mi buen humor de lado sacando lo peor de mi ¿comprenden?
Ambos chicos volvieron a sus asientos sin hacer ruido alguno ni mucho menos mirarse, para Akito quien se encontraba enamorado de la cabellos ondulados le dolió un poco como lo trato solo para defender una idea que no tenia pies ni cabeza, además ¿Quien le afirmaba que lo dicho por ese vampiro era cierto? Podría ser una tira de mentiras para poder llevarse a Mikan lejos de su mirada, y no solo eso, de llevarlos a ellos podrían convertirse en su ganado personal o simplemente matarlos. No. No podría confiar en un vampiro como ese, es mas, jamas podría confiar en cualquier vampiro en este mundo ni ahora ni nunca. En cuanto a la castaña, cruzaba por su cabeza lo muy molesto que se volvió Akito cada vez en mencionar al vampiro rubio, esta bien comprendía la parte de no soportarlo por muchas razones donde claramente no mencionaría, pero al menos él trataba de alguna manera sacarlos de todo este enrollo de la guerra que tanto odiaba. ¿Por qué no comprendía eso de una vez?
— Bien, Akito lo que ha dicho Mikan no me parece una idea tan mal infundida es decir, también estuve una temporada pensando el posibilidad de escapar de este sitio — el azabache iba replicar a lo que decía su prima pero ella de inmediato lo detuvo alzando su mano — Sin embargo, tienes un punto a favor, no podemos simplemente salir allí afuera sin tener un lugar donde quedarnos y tener la certeza que no es un engaño.
— Pues no lo es — aparecía de la nada una nueva voz, haciendo congelar a todos los presentes pero aun mas a Mikan quien formo una sonrisa al verlo — voy muy enserio con lo de escapar al exterior con ustedes o sin ustedes, aunque tengan certeza de algo, Mikan viene conmigo si o si.
El azabache apretó los puños en señal de impotencia al quedar como espectador cuando la cabellos ondulados iba corriendo a su encuentro abrazándolo, su semblante decayó de ira a tristeza porque esos dos se miraban de una manera tan intensa obligandolo a desviar su vista, Karen noto esto al igual que Haru llegando al rescate de su hermano para sacarle una sonrisa completamente sincera desde el corazón. Su hermanita valía por dos de ella misma.
— ¿Qué ha pasado? — preguntó ella aun manteniéndose en sus brazos y olvidando que tenían compañía — ¿La reina de los vampiros me dejara aquí o…?
— Ferid Bathory se las consigo para tenerla de su parte, quien sabe de cuantas porquerías le lleno la cabeza. En fin. — soltó un suspiro observando como la castaña opto por una expresión de caos en su rostro, pareciendo una muñeca de sera — Ambos trataron de hacer lo mismo conmigo pero no tuvieron éxito.
— ¿Qué se supone que haremos ahora Mika? — pregunto con un tono de voz bastante apagado, aferrando sus manos a los brazos fuertes del vampiro — si el cretino de Bathory coloco sus garras en esto quiere decir que también fue su idea lo del traslado, sino ¿Como sabía la reina de mi existencia mínima en este lugar?
— Igual pensé en eso — aprobó el pensamiento de la ojos jade soltando casi todo su aire por la nariz — aunque no importa las cosas asquerosas que haga para separarme de ti, puede creerse el ganador de esta batalla si le da la gana. Pero… aun mantengo un as bajo la manga.
— ¿Qué quieres decir? — arqueo una sola ceja sin entender nada.
— La próxima confrontación sera en Nagoya por lo tanto… — sonrió mostrando sus pequeño colmillos filosos hacia las ojos jade — necesito que se vayan a ese sitio como lo programaron en esa carta, solo que algo pasara ese día.
— ¿Qué es? — dijo de manera cortante Akito, explotando la atmósfera de calidez entre los dos haciéndolo un poco enojar.
— Ustedes jamas llegaran a la ciudad subterránea de Nagoya — Mikan espero paciente a la respuesta de su querido vampiro se sorprendió al escuchar tan de pronto aquello, sin duda alguna la expresión del rubio daba signos de victoria absoluta — tengo un plan y les aseguro que resultara en un cien por ciento.
Y todo eso consistía en seguir a la corriente con su traslado tal cual como se lo ordenaron los vampiros, por lo tanto debían de alistarse en cualquier momento pero no contaba que Mikaela averiguara exactamente el día de su traslado, para ser mas exactos, un día después de ser enviado al campo de batalla para la guerra. Eso hizo entristecer un poco a la cabellos ondulados pero de inmediato el vampiro la trato de animar, él no iba a seguir el plan de los vampiros porque encontraría la forma de desviarse del camino para ir por Yu, luego de eso ellos deberían de ver las maneras de escape de los vampiros para encontrarse en las a fueras del aeropuerto de Nagoya, ese era el único sitio cerca para reunirse y escapar juntos evitando a posibles guardias tanto vampiros como humanos, de tratarse de ellos cometieran una mentira para salirse con la suya y escapar.
Ryo salto inmediatamente a la defensiva diciendo que preferiría ir con ellos en cambio de un vampiro, Mikan giro para fulminarlo con la mirada susurrándole por lo bajo sobre permanecer juntos como familia hasta el final, cosa que Karen le contribuyo con apoyarla en esto aunque no estuviera muy segura de ello los seguiría con el plan. Sin embargo, ella pidió saber sobre la persona que iba a buscar el vampiro quien apretó los puños al escucharla, la castaña viendo la incomodidad del rubio trato de medio explicar las cosas, simplemente contestando que era un gran amigo y no era una amenaza de alguna forma, obviamente no muy convencido de ello Akito trato de protestar aunque sin éxito alguno, Haru su pequeña hermana lo detuvo antes de tiempo.
Ryo salto inmediatamente a la defensiva diciendo que preferiría ir con ellos en cambio de un vampiro, Mikan giro para fulminarlo con la mirada susurrándole por lo bajo sobre permanecer juntos como familia hasta el final, cosa que Karen le contribuyo con apoyarla en esto aunque no estuviera muy segura de ello los seguiría con el plan. Sin embargo, ella pidió saber sobre la persona que iba a buscar el vampiro quien apretó los puños al escucharla, la castaña viendo la incomodidad del rubio trato de medio explicar las cosas, simplemente contestando que era un gran amigo y no era una amenaza de alguna forma, obviamente no muy convencido de ello Akito trato de protestar aunque sin éxito alguno, Haru su pequeña hermana lo detuvo antes de tiempo.
Fue como dos semanas exactamente pasaron luego de esa reunión, Mikan y Mika se veían muy pocas veces debido a lo apurados que se encontraban para formar sus planes de encontrarse en Nagoya, claro esta en que el vampiro temía de salir mal todo esto y terminar todos muertos, pero la cabellos ondulados cuando se encontraban lo trataba de tranquilizar diciéndole sobre lo de tener fe, fe en ellos y aun mas fe en si mismo. Eso lo hacia sonreír a la vez de tranquilizarlo, sin embargo existía una pequeña molestia cada vez que empezaban hablar todo lo relacionado con eso, era como si su pecho quisiera decirle una premonición de todo esto antes de llevarlo a cabo, bastante patético para un vampiro que desde hace mucho dejo de ser humano. Además, tenia que resultar todo perfecto sobre todo lo de rescatar a su familiar Yu.
Soltó un suspiro, en estos momentos se encontraba en medio de la madrugada despierto, mirando como un psicópata en serie a una ojos jade dormir, ella parecía estar bastante relajada aun sabiendo que ese mismo día serian separados, aunque claro Mika creía pensar que todo esto simplemente sería pasajero y volverían a encontrarse para si escaparse de todo y todos. Con esos pensamientos llevo su mano desnuda al rostro rosaseo de la chica que dormía, su tacto era terso y cálido tal cual como debía de ser un ser humano como ella, conocía bastante bien la temperatura de los vampiros lo de ser fría como muerto, por eso si alguna vez la pequeña estuviese muriendo de frío no sería de mucha ayuda, así que básicamente se transformaría en un estorbo total para ella.
Por estar sumido en sus pensamientos no se dio cuenta cuando un par de orbes jade lo miraban con picardía total formando una sonrisa en sus labios, le parecía gracioso que el rubio estuviera con una expresión tan profundo en tanto la tocaba, no solo eso, también el hecho de estar dormida y aprovecharse abiertamente de ello.
Soltó un suspiro, en estos momentos se encontraba en medio de la madrugada despierto, mirando como un psicópata en serie a una ojos jade dormir, ella parecía estar bastante relajada aun sabiendo que ese mismo día serian separados, aunque claro Mika creía pensar que todo esto simplemente sería pasajero y volverían a encontrarse para si escaparse de todo y todos. Con esos pensamientos llevo su mano desnuda al rostro rosaseo de la chica que dormía, su tacto era terso y cálido tal cual como debía de ser un ser humano como ella, conocía bastante bien la temperatura de los vampiros lo de ser fría como muerto, por eso si alguna vez la pequeña estuviese muriendo de frío no sería de mucha ayuda, así que básicamente se transformaría en un estorbo total para ella.
Por estar sumido en sus pensamientos no se dio cuenta cuando un par de orbes jade lo miraban con picardía total formando una sonrisa en sus labios, le parecía gracioso que el rubio estuviera con una expresión tan profundo en tanto la tocaba, no solo eso, también el hecho de estar dormida y aprovecharse abiertamente de ello.
Mika picaron.
— ¿Te pasa algo? — pregunto la castaña haciendo sobresaltar al rubio quien quiso apartar la mano pero no pudo — ¡Ha! ¿Ahora quieres retratarse con lo de tocarme mientras duermo?
— No… yo… no… — quito por fin su toque del rostro de la chica con un poco de rubor en sus pómulos, haciéndola reír un poco — ¿Qu…? ¿Qué es tan gracioso?
— El notar lo muy adorable que eres cuando estas apenado — le dijo ella colocándose casi sobre el pecho del rubio, haciéndolo desviar la mirada de forma automática — en verdad eres realmente adorable… Mika me gustas cada vez mas.
Oh… con este tipo de cosas eran la forma de perder la cordura Mika, al menos una parte de ella, porque esta pequeña hacia y decía cosas que jamás estaría acostumbrado de escuchar. Dejó sus nerviosismo de lado para volver a colocar una de sus manos sobre detrás de su oreja, acomodando un mechón rebelde que estaba cayendo sobre su rostro, ella simplemente sonrió con mejillas llenas de rubor provocando un efecto profundo en el rubio mas fuerte de lo usual.
— Mikan… — fue lo único que susurro antes de unir sus labios con los de ella.
El beso era suave bastante perezoso y para nada fogoso, es simplemente la unión de dos bocas que buscaban un contacto para sentirse que estaban el uno frente al otro en esa madrugada tan gris y fría, aun así, Mikan sentía un cosquilleo bastante familiar que la impulsaba algo mas a un beso. Debido a ello, se impulso mas para quedar prácticamente sobre el vampiro que simplemente dejo a su cuerpo sentir lo que quería sentir, colocando su mano en el muslo de la chica quien intensificó mas el beso con él haciéndolo prácticamente una guerra de cual de los dos robaba el aliento del otro. Mikan aposento sus manos en la camisa negra del rubio comenzandola a desabrochar con cautela, no quería parecer una desesperada ni mucho menos aprovechada pero su mente le dictaminaba querer poseer este chico, el rubio no era el único en sentir ese fastidio en el pecho pues ella igual le afecto aquello, por eso necesitaba saber que ambos estaban el uno frente del otro. Si sus planes fallaban al menos quería quedarse con un buen recuerdo de todo esto.
Su aire se acabo obligandolos a separarse para mirarse a los ojos quien transmitían todo tipo de emociones, pero las mas palpeantes eran: deseo, anhelo y lujuria. Debido a ello él chico volvió a atacar a la ojos jade de manera automática, recorriendo con su boca el cuello de esta en tanto la mano de él subía y bajaba acariciando la piel de la pierna de la chica expuesta, por parte de ella no hacia mas suspirar ante tales toques transmitidos no solo a su piel sino también al corazón.
Pronto una lamida se sintió en aquella zona del cuello colocandole su pulso a mil por hora, la lengua de Mika sobre ella se sentía de alguna manera diferente como si ese acto fuera completamente a otro nivel, debido a ello no reprimió el sonido que salio de su garganta cuando este clavo los colmillos perforando su cuello para succionar sangre. Mikan tuvo que llevar sus manos a los hombros de este para apoyarse en algo, este rubio la estaba llevando a la locura con cada succión combinada al movimientos de sus manos en sus muslos. Cuando dejo de moderla siguió el rastro de la sangre por las aberturas dejadas en el cuello, llevándolo a las clavículas de la pequeña donde se permitió jugar un poco con ellas sonriendo de medio lado por ello.
Pronto una lamida se sintió en aquella zona del cuello colocandole su pulso a mil por hora, la lengua de Mika sobre ella se sentía de alguna manera diferente como si ese acto fuera completamente a otro nivel, debido a ello no reprimió el sonido que salio de su garganta cuando este clavo los colmillos perforando su cuello para succionar sangre. Mikan tuvo que llevar sus manos a los hombros de este para apoyarse en algo, este rubio la estaba llevando a la locura con cada succión combinada al movimientos de sus manos en sus muslos. Cuando dejo de moderla siguió el rastro de la sangre por las aberturas dejadas en el cuello, llevándolo a las clavículas de la pequeña donde se permitió jugar un poco con ellas sonriendo de medio lado por ello.
Si bien Mikaela Hyakuya nunca se considero un ser de perder el control ahora pensaba todo lo contrario, puesto que al ver de esta manera a la cabellos ondulados en su marced de seducción y artimañas propias de un vampiro, supo que su integridad como ser tranquilo de fue directo al caño. Sus manos tenían vida propia pues alejandola del muslo de ella, las coloco desabrochando los botones del ese molesto uniforme de ganado descubriendo poco a poco la piel blanquecina por donde veía, lo mas sorpresivo de todo esto sería que ella jamas lo detuvo pues mantenía esa expresión de éxtasis en su rostro sin siquiera mirarlo, es decir, su mente estaba tan conectada a las sensaciones del cuerpo que prácticamente no lo notaba. El vampiro tomó esto como una llave para seguir experimentando, asi que, se despojo por fin de su camisa arrojandola junto a la capa de ella y la suya propia. Mikan despertó de su ensoñación de sensaciones mirando al ser magistral a su frente, parecía un Ángel con su pecho blanco al descubierto, la poca mosculatura expuesta le daba una sensación de ser completamente de otro mundo y esos hombros anchos que tanto la abrazaban la hacían delirar. En verdad lo estaba haciendo. Como pudo se sento tomando por sorpresa al rubio quien abrió los ojos como platos viendo reaccionaba la pequeña, pues ella poso ambas manos sobre sus pectorales encontrando suave la piel expuesta de esa zona y pasandolas al hombros de este hasta la espalda, donde aprovechó para empujarlo hasta ella asi juntar sus bocas.
Mika no terminaba de reaccionar aquello ni mucho menos de como la castaña tomaba la iniciativa en esa rara situación, pues esta le obligo abrir la boca para deslizar su lengua dentro de él y asi probar su esencia, las uñas de la ojos jade subían al igual que bajaban por su espalda enviando sensaciones eléctricas por todo su cuerpo. Esta chica… lo quiere volver loco. Coloco sus manos en la pequeña cintura de ella apretando su agarre en esta, quería simplemente volverse a dejar llevar por toda estas sensaciones nuevas que lo embargaban pero… pero algo se lo impedían, ambos sabían que era su impedimento para seguir explorandose el uno al otro.
Ella era una niña.
Con ese pensamiento de lucidez total llevo sus manos a los brazos de la ojos jade separandolos de golpe, Mikan se impresiono ante tal exabrupto del vampiro puesto que hace unos momentos estaba comportándose de otra manera, esto le hizo parecer que era una completa desvergonzada al lanzarse de esa manera a él. Asi que sintiendo sus mejillas arder junto a esa incomodidad en el aire, se dio la vuelta escondiendose entre las sabanas para evitar la posible mirada de reproche del ojiazul quien seguro reclamaría por lo ocurrido, pero no fue asi, pues él estaba peor que la pequeña mirandose las manos de manera desconcertada. ¿Qué clase de chico era? ¿Por qué no freno antes? El se estaba aprovechando de una menor ¡Menor! Esto lo catalogaba peor del nivel a Ferid Bathory, era mucho decir dada las cualidades pedofilas de dicho vampiro.
— Me quiero morir de la vergüenza — un murmuro se escucho bajo las sabanas impresionando al vampiro quien se giro hacia esa zona — después de todo soy una desvergonzada.
— ¿Qué has dicho? — exclamó atonico el rubio sin poderselo creer lo anterior escuchado.
— ¡Lo que dije! — elevo un poco su tono de voz aun desde la sabana — he sido yo la que me he avalanzado contra ti sin pensarmelo dos veces ¿Qué clase de chica haría eso? ¡Solo yo!
Aguarden, aguarden… ¡Solo aguarden! ¿Qué demonios esta diciendo esta niña? En verdad ella no conocía quien era el responsable de todo esto, y ella no fue, primero que todo el de la iniciativa de besarse había sido solo suya, es mas, en todas las veces siempre ha sido de él pues ella simplemente se dejaba ser. Además, al ser mayor de los dos recaía la mayor responsabilidad entre ambos, por eso, su deber era mantener la cabeza fria si las cosas se salían fuera de control justo como ahora. Solo que su cabeza fue a dar un paseo dejándolo con sus hormonas revolucionadas, cosa mala porque sentir de esa manera a la castaña le hizo sentir peor o mejor dicho mas ahogado que cuando no tomaba sangre humana, era entonces sentir su pequeña cintura en sus manos tan amoldado a ellas y esperando apretarlad contra el, sus labios tersos y suaves sobre los suyos en un tanto después su lengua se enredaba a la suya como una telaraña llena de emociones confusas. Pero eso no era lo alarmante. Los sonidos salidos de su garganta a la hora de morderla le hacia perder la paciencia, concentración y cualquier nivel de racional en su cerebro. Conclusión, Mika era un pervertido cuando se trataba de la pequeña ojos jade.
— Escuchame muy bien lo que te dire, Mikan — ella salio por una abertura de la sabana medio mostrando su rostro rojizo — no eres una dervergonzada, ni lanzada o cualquier cosa de esas, todo ha sido claramente mi culpa por pensar cosas indebidas de ti pues por tenerlas no quiere decir que debas hacerlas. Y eso me ha llevado a inrespetarte.
— ¡No trates de cargar con toda la culpa tu solo! — la pequeña al ver como el rubio bajaba su cabeza salio de su escondrijo para tomar las manos de él — tambien tengo la culpa de esto porque… porque dentro de mi algo esta cambiando, por eso… por eso…. te veo y el cuerpo entero me tiembla — sus pomulos vuelven a tornarse rosaseos encontrando esto Mika en la joven adorable — no era porque ocurre solo sucede y ya…
— Entonces hagamos algo — le dice tomando con una de sus manos para alzar su rostro y mirar directamente a los ojos — tomemos esto con calma ¿si? Yo tambien me siento de la misma manera que tu pero… aun eres una niña y… quiero proteger eso de ti — la pequeña se queda admirada de dichas palabras haciendole latir el corazón a mil por hora, pues sin duda eso es completamente hermoso. Mika es hermoso. — Asi que… solo besos ¿vale?
La castaña suelta una risita al presenciar esa parte de Mika, parece mas de su edad y completamente suelto agregándole que esta aun con su pecho descubierto, aunque eso para ella no tiene nada que ver puesto que este joven apuesto le acaba de dar una prueba inevaluable. La promesa de cuidarla de ella misma y las sensaciones nuevas. ¿Qué mas puede pedir?
— Esta bien — le dice ella sonriendole ampliamente.
La última vez que la vio entera y completamente en una sola pieza fue cuando la llevo a su casa, era una mañana bastante fria para estar casi en verano pues la capital de los vampiros estaba envuelta en una especie de nebulosa capa de pesades, la cabellos ondulados iba a su lado envuelta en la capa blanca propia de los vampiros que ella misma agarro, de verla se esa manera le hacia sonreír de medio lado puesto que en verdad ella era adorable. Sus pomulos rojizos debido al frío, cuerpo encorbado pues buscaba calor en esa pieza de ropa y esas manos pequeñas que se frotaban una, otra y otra vez para ejercer fricción para asi tener calidez. ¿Qué pasaría si tomará su mano? El es un vampiro no podría ser la gran cosa, además, de tener esos estúpidos guantes de tela… Mika en pocas palabras se dio cuenta de su propia estupidez rápido.
Debido a ello, la detuvo en un segundo sin darle explicaciones algunas solo tomando una de sus manos y acto seguido vestirla con uno de sus guantes, ella se le quedo mirando algo extrañada ¿A que venia esto tan de golpe? ¿Acaso estaba siendo muy obvia? Cuando iba a preguntar sobre ello, el vampiro sostuvo su otra mano libre igual desnuda a la de ella entrelazando sus dedos con frenesí dándole a entender que no pretendía soltarla, una corriente eléctrica emergió de ese agarre en el corazón de ambos noqueandolos por completo. ¿Qué era exactamente eso? Porque sin duda el rubio no lo entendía.
Debido a ello, la detuvo en un segundo sin darle explicaciones algunas solo tomando una de sus manos y acto seguido vestirla con uno de sus guantes, ella se le quedo mirando algo extrañada ¿A que venia esto tan de golpe? ¿Acaso estaba siendo muy obvia? Cuando iba a preguntar sobre ello, el vampiro sostuvo su otra mano libre igual desnuda a la de ella entrelazando sus dedos con frenesí dándole a entender que no pretendía soltarla, una corriente eléctrica emergió de ese agarre en el corazón de ambos noqueandolos por completo. ¿Qué era exactamente eso? Porque sin duda el rubio no lo entendía.
Bajo el criterio de Mika todo esto francamente confunso muy distinto de cuando tomaba su sangre o la besaba, este fuego de estos momentos no era el abrazador experimentado esta mañana que quería extinguir todo a su paso, no, esta clase de fuego se trataba de consumir su interior pero permanecer con flamas galantes donde permanecia su corazón. Y podía jurar que no es el unico en sentirlo. Mikan tambien había sido tocada con este sentimiento solo que ella, combinaba esto con una inquietud que no quería desaparecer de su cuerpo pues por mas de pensar en la gasolina siempre se une al fuego , estas flamas logran estinguirse si aparece la lluvia con nubes cargadas de truenos y tempestad. Ojala solo sea paranoia suya y nada mas.
Llegaron al lugar bastante conocido por ambos obligandolos a mirarse fijamente por unos segundos sin si quiera apartarse, ambos confiaban en reencontrarse en Nagoya tal cual como lo habían planteado desde hace unos días, sin embargo una corazonada dentro del pecho de la pequeña le gritaba fuertemente que eso tal vez no sería posible, o al menos, como ellos querían que ocurriese. Mika al notar la creciente duda en el rostro de la cabellos ondulados, la tomo por la cabeza obligandola a mirarle a los ojos y transmitirle que todo saldría bien, luego de ello él atrapó sus labios en un beso fogoso y lleno de necesidad puesto que sería algunos dias sin verse. Mikan sintio las emociones del rubio en ese beso por lo que le trato de corresponder de la misma manera, paso ambos brazos por la espalda de este atrayendolo mas hasta su cuerpo apretandolo en un abrazo interminable. El corazón de la pequeña se encogio como pasa al notar como el rubio la imitaba, solo daba a entender su temor sobre su futuro y lo posible a ocurrir el día de mañana en aquella guerra, esto no solo se trataba de ellos tambien de las personas que colocaban su vida en juego al ir a ese sitio de muerte, además, Mika tenia que buscar a Yu y rescatarlo de los humanos que lo utilizaban, colocando en riesgo su propia vida para llevarlo a cabo.
Pero todo saldría bien.
Tenía que estar segura de ello.
Tenía que estar segura de ello.
Ambos se separon el uno del otro pero permaneciendo sus manos juntas, esta seria su separación corta porque pronto se volverían a encontrar para estar juntos, en esa ocasión seria para siempre.
— Ya sabes, esos vampiros tontos no se frenaran para prestarles atención a todos los transladados, calculen bien la oportunidad y huyan — le explicaba de manera cautelosa el vampiro por milesima vez — en cuanto tenga a Yu-chan ire por ustedes cerca del aeropuerto de Nagoya ¿vale?
— Si, ya lo se Mika — repuso con voz cansada en tanto le regalaba una sonrisa — ¿Nadie te ha dicho que te estresas mucho? Tomate un respiro, veraz que todo saldrá bien confian en mi.
— Eso espero — soltó un suspiro rogando mentalmente que el plan saliera como lo armaron, al menos por una vez en su vida rogaba en tener un final feliz — Otra cosa, cuando llegues a Nagoya guarda tu capa de vampiro no sabes si te encuentres con humanos y te confundan, en esta ocasión… seria mejor tenerlo de tu lado.
— Hablas como si no fueran de mi misma especie — el rubio chasquio la lengua girandose a otro lado para evitar mirarla, la pequeña encontró esto adorable por lo que con un solo dedo toco el menton de él para girarlo — no todos los humanos son despreciables y detestables ¿lo sabes? Yo soy una, o caso… ¿piensas eso de mi?
— Conoces muy bien mi respuesta — contesto frunciendo el ceño debido a lo que producía esta niña en él.
— Pues muy bien, porque tambien pienso eso mismo de los vampiros — Mika abrió los ojos de golpe ante tales palabras de la pequeña ¿Desde cuando ella pensaba eso de los de su especie? — en todas partes encontraras personas de cualquier tipo solo debes de ser tolerante a ellas.
— ¿Qué quieres de…?
— Como sea — lo interrumpió de golpe haciéndolo retroceder — no quiero que llegues retrasado a la hora de partida, además tienes que cambiarte ¿cierto?
— Si… — respondió aturdido con la actitud de la pequeña.
— Entonces no te quito mas tiempo — le sonrio con mejillas llenas de alegría, demostrandole bastante confianza en si misma y sus planes — debes prometerme que rescataras a Yu-chan para ir por mi después ¿de acuerdo?
Mika comprendio al instante porque estaba de esta manera tan energética la pequeña, ella quería hacerle saber a él que confiaba en sus planes y por nada en el mundo pensaría en fallar estando cerca, por eso era su deber hacer la parte del trato para asi todo marchara bien. Y el claramente lo haría.
— Te lo prometo — le sonrio apretando mas su mano aun junto a la de ella — pero… debes ser paciente por mi ¿vale?
— ¡Paciencia es mí segundo nombre! — dijo en tono de broma sacando en el rubio partes que creía dormidas luego de vivir tanta desgracia junta — ahora puedes irte tranquilo.
— Vale — contesto un poco mas convencido.
Mika se giro soltando la calidez que le proporcionaba la mano de Mikan junto a todo sus sentimientos, ese último encuentro en la capital de la ciudad de los vampiros el rubio no se giro ni una sola vez para comprobar si la castaña aun le seguía observando, en esos momentos su corazón sentia una fuerte premonición de dolor que francamente no le dejaba respirar, parecido a cuando se te es robado algo bastante importante y sin derecho a recuperarlo. ¿Por qué? ¿Por qué se te hace tan difícil separarte temporalmente de alguien aunque estes seguro de volverla a ver? Pero algo le decía al rubio que ese encuentro no seria nada bueno. Dicho esos pensamientos, abandono esas casas llenas de esperanzas para abordarse nuevamente en ir a casa para cambiarse, pues en verdad necesitaba el hacerlo.
Mikan entro a su pequeña casa compartida con esa familia de primos sosteniendo su pecho con fuerza, en sus mejillas bajaban silenciosas lágrimas que pertenecían de hace un rato al ver al vampiro marcharse sin mirar atrás, quiso aparentar frente de él alguien quien no era solo para hacerle saber que todo estaría bien en su ausencia. Pero no lo creía asi. La verdad es que la castaña estaba condenadamente nerviosa, la sensaciones de separarse en esta forma del rubio no es para nada placentero, mas bien desgarraba el alma y coloca tu corazón a un sufrimiento miserable. ¿Por qué si era solo temporal? No lo podía explicar pero Mikan estaba a lejos de pensar en ello como temporal, pues ya tuvo una corazonada de estas antes y tambien se sabe de memoria como acabo aquello, aunque ella jamas permitiría que la misma historia se volviera a repetir porque de ser necesario, en esta ocasión seria objeto de sacrificios por las personas que amaban y apreciaba.
— ¿Ya has arreglado tus cosas? — una voz tranquila rompió el hilo de pensamientos de la chica haciendola soltar un respingo del susto, Karen solo arqueo una ceja ante eso — venga que esta tarde marcharemos rumbo a Nagoya y no quiero ninguna excusa sobre olvidarte algo.
— ¿Esta tarde? — pregunto confundida la niña, empezando a caminar detrás de la mayor para huir su respuesta — pense que sería mañana en la mañana tal cual decía en la carta.
No, no, no ¿Esto seria posible? Si salían hoy podrían desacomodar un poco los planes, siendo sincera consigo misma, no estaba en las rachas para poder improvisar un plan de emergencia en dicho momento. Además, entrar en pánico no era una de sus grandes ideas para completarlo, tenia que mantener la calma ante todo y demostrar que tenia bajo control sus pensamientos.
— Esa era la idea principal pero al parecer, el avión donde tendríamos que irnos mañana sería utilizado para otra cosa — Mikan abrió los ojos como platos ¿Qué demonios pasaba? Estos vampiros salían con cada cosa distinta por día — asi que… nos iremos hoy casi entrando a la noche, vendrán por nosotros como si fuéramos criminales.
Bien, esto ya de por si era bastante malo puesto que sus planes se veían forzados a adelantarse un día de lo acordado como lo habían formulado, bueno no es como para entrar en paranoia puesto que encontraría la manera de escapar de los vampiros, esconderse en los alrededores del aeropuerto de Nagoya para esperar por un Mika junto a su mejor amigo y familiar en la vida. ¡Esto seria pan comido!
— ¡Mikan-nee! ¡Mikan-nee! — llego una Haru muy emocionada llevando en sus manos una pequeña muñeca de trapo sonriente — he escuchado que tu cumpleaños en pocos días por eso le he pedido a la prima de Ringo que te hiciera esto, es una muñeca como tu Mikan-nee por favor aceptala.
— Oh… no debieron tomarse las molestias — contesto ella conmovida sujetando la pequeña muñeca de trapo, viendola de cerca en verdad se parecían ¡Hasta mantenía su rebelde cabello! — aunque estoy muy agradecida por el detalle.
— ¡No fue nada Mikan-nee! — se miro complacida viendo como la cabellos ondulados parecía feliz con el objeto pequeño — veraz lo que tienen preparado la familia para ti es…
— ¡Dios mio Haru! — asi de la nada apareció Ryo soltando una risotada potente y algo nerviosa frente de una ojos jade confundida, quien trataba de entender lo que ocurría frente a sus ojos. ¿De que iba las palabras de Haru? ¿Por que parecía nervioso su primo? No comprendia — Haru aun no has acabado de empacar, si se entera de ella Akito se enfadara contigo.
— ¡Pero si oni-chan esta bastante ocupado con lo suyo propio! — protesto la pequeña quitandose la mano de la boca por parte del pelirrojo.
— Si, pero dijo que pronto iria a ver como estaban tus cosas y las de Naru — le advirtió con picardía en la mirada haciéndola colocar una cara verde del susto — ve mejor, deja a los mayores conversar de cosas importantes ¿vale?
La pequeña salio corriendo al interior de la casa desapareciendo como por arte de magia, dejando asi a los dos chicos en silencio observando hacia donde hace unos momentos se sumergió la pequeña, Mikan se centro por unos segundos a contemplar la muñeca que fue regalada a ella debido a su cumpleaños. Si era honesta consigo misma casi se le paso por encima ese hecho, desde la muerte de su familia luego conocer a Mika y las realidades de este mundo asqueroso no cabía en su mente el celebrar, claro, quería pasarla con las personas importantes para ella en esos momentos y sentirse a gusto como si nada desastroso ocurriese. Aun asi, cabía la posibilidad que el día de su cumpleaños estuviera lejos de Mika, entonces su unico deseo estaría prácticamente a medias y no se sentirían francamente completa. Al menos, la tradición familiar no moriría con ella la última de los Fukishimas, pues su nueva familia estaba dispuesta a adoptarla como suya propia.
— ¿Terminaste de empacar todas tus cosas? — pregunto rompiendo el silencio el pelirrojo.
— No.
— ¿Te ayudo? — se ofreció con aire contagioso y enérgico.
No es como si tuviera que guardar muchas cosas para su partida a Nagoya, pero había adquirido nuevas cosas al paso de que construía nuevas memorias con estas personas de su alrededor que consideraba familia, aun asi el día que fue rescatada por Mika tenia consigo una muda de ropa de su hermana pequeña Sora y una propia, no quiso usarlas durante este tiempo puesto que al ser considerada una mas del montón tenia que vestir ropa de ganado, pero ya al notar su evidente salida al exterior penso en usarla luego de todo la capa de vampiro la cubriría. ¡Oh! Claro. Al estar en Nagoya debía de guardarla para evitar ser asesinada por humanos, eso seria bastante el colmo de los colmos pero posible sino se cuidaba.
Ryo noto a su amiga muy callada desde que llegó de estar con el vampiro rubio, el no tenía nada encontra de que ambos estuvieran juntos de manera romantica, es decir, si le molestaba que fuera de uno de esos asquerosos chupa sangre pero el muy idiota les ayudaría a salir fuera de aqui. ¿Eso no era bueno? Bajo su perspectiva lo encontraba bastante productivo, pero no para su primo, Akito desde estar saliendo la castaña con ese vampiro parecía mas sombrío que alegre y mas descortez que amable, suposo en afectarle mucho mas a él debido a llevarse bastante bien con Mikan teniendo un laso casi indestructible. Pero ahora ni se miraban, solo notaba una creciente apatía entre ambos puesto prácticamente se mataron verbalmente aquel día en casa del chupa sangre, la mirada azulada de su primo transmitía estar dolido prácticamente herido por algo que no conocía bien. Además, en cada intento por hablar sobre ello él inventaba cada excusa para salirse con la suya, asi que… si no puedes obtener información de la fuente ¿Por qué no intentarlo de los riachuelos?
Ryo noto a su amiga muy callada desde que llegó de estar con el vampiro rubio, el no tenía nada encontra de que ambos estuvieran juntos de manera romantica, es decir, si le molestaba que fuera de uno de esos asquerosos chupa sangre pero el muy idiota les ayudaría a salir fuera de aqui. ¿Eso no era bueno? Bajo su perspectiva lo encontraba bastante productivo, pero no para su primo, Akito desde estar saliendo la castaña con ese vampiro parecía mas sombrío que alegre y mas descortez que amable, suposo en afectarle mucho mas a él debido a llevarse bastante bien con Mikan teniendo un laso casi indestructible. Pero ahora ni se miraban, solo notaba una creciente apatía entre ambos puesto prácticamente se mataron verbalmente aquel día en casa del chupa sangre, la mirada azulada de su primo transmitía estar dolido prácticamente herido por algo que no conocía bien. Además, en cada intento por hablar sobre ello él inventaba cada excusa para salirse con la suya, asi que… si no puedes obtener información de la fuente ¿Por qué no intentarlo de los riachuelos?
— Akito me dijo que tal vez nuestros planes se vean forzados a cambiar — planteo de manera tranquila forzando la atención de la pequeña con ojos abiertos — no estaremos cerca del aeropuerto de Nagoya sino a unos cuantos metros de él.
— ¿Como sabe Akito-kun de eso? — exclamó un poco asustada.
— No lo se, últimamente parece mas distante de lo usual — Mikan se vio forzada a girar de inmediato dándole a entender al pelirrojo algo importante, ella sabia lo posible inquietando al chico y lo escondía — Mikan, tu y él solían ser muy buenos amigos ¿Acaso sabes algo de lo que le pasa?
La ojos jade de quedo quieta como una momia por unos segundos casi dejando de respirar por la tensión emergida en sus hombros, jamas pensó en el pelirrojo en alguien perspectivo con su alrededor pues se pintaba lo bastante perezoso, tranquilo y pasar de todo lo su alrededor como para notar algo. Si, era bastante decir para un chico que en ciertas ocasiones se pintaba mas enérgico para meterse en problemas relacionado con vampiros, pero si es lo bastante despistado para pasar de los demás problemas en su entorno. Ahora… ¿Venia a preguntarle semejante cosa? Ella en verdad estaba totalmente imprecionada, ni si quiera que decir ante semejante pregunta.
De todas maneras no tuvo que responderla.
Una cabellera azabache se asomo entre ellos emergiendo del piso de abajo, que para alivio de la castaña era la señal esperada, Ryo soltó un suspiro sabiendo que su amiga aparentemente se libro de un interrogatorio exhaustivo.
— Karen-nee los llamo a comer — dijo sin emoción alguna el azabache mirando a los dos.
— Vale, gracias Aki — sonrio mostrando su dentadura perfecta al chico frente a el.
No teniendo mas que hacer abandono seguir con el tema, pero no podía escondelo para siempre pues tarde o temprano lo terminaría descubriendo y eso… eso lo escribía con los ojos cerrados.
Sentados todos en la mesa compartieron su último alimento decente rodeado de estas paredes humildes, para Karen quien era la mas sentimental de todos era bastante nostálgico abandonar aquello, aunque era para mejor pues posiblemente el día de mañana no estaría rodeada de tantos chupa sangres desagradables (salvo el idiota del vampiro rubio) le hacia soltar un suspiro, ella no pretendía esconderse para siempre bajo la tutela de Mikaela Hyakuya como posiblemente pensaba la castaña, al mas no tener oportunidad buscaría a otros humanos por el bien de su salud mental, al igual que el bienestar de sus primos pequeños. Tambien apostaba que de tener oportunidad Akito mataría sin pensarselo dos veces a ese rubio, la ira acumulada en su mirada cada vez que lo tenia en un mismo plano con Mikan no es para nada de amistad, obviamente su pequeño primo mantenía sentimientos por la chiquilla pero esta no le correspondía. ¿Por qué? Si hablaban en términos claves y dejando claro el no solo ser su primo o llevar su sangre, Akito es mucho mejor partido para la castaña de lo que es Mika agregándole lo de ser humano, no alimentarse de sangre y el jamas asesinar a otro por conveniencia. ¿Aunque como decírselo a una sorda? Imposible sin dudad algunas, pues esa pequeña estaba mas que enamorada de ese vampiro y este encaprichado con ella no la dejaría ir fácilmente, aun asi, Karen hallaría la manera de llevarsela consigo misma buscando la oportunidad necesaria. Todo vendría a su tiempo.
Luego de comer arreglaron las cosas en su lugares correspondientes de costumbre, todos se sentaron cerca del sillon mientras sus cosas iban en mochilas viejas colocadas sobre el suelo lista para ser usadas, Karen daba la últimas instrucciones a los gemelos en tanto Mikan se cambia la ropa a la que solía usar estando con su familia en el escondite de ellos, en tanto los demas abarcaban los temas correspondientes del escape y el cumpleaños de la castaña a celebrarse. Haru quien era la mas animada de todos sobre el tema planteo el hecho del día juntos, obviamente estarían todos de esa manera por bastante tiempo pero quería prácticar algo diferente en eso, debido a ello, en su mochila guardo algunas cosas para preparle a la castaña y hacerla feliz. Naru y Ryo confesaron haberle confeccionado una pulsera con algunos materiales que encontraron por alli, además, sus amigos de juegos tambien ayudaron en ello puesto que les relataron que era para un familiar importante suyo y no podían pasar por alto eso, Karen complacida por ver a sus pequeños cooperando de esa manera se vio contagiada confesando su plan. La rubia es bastante buena dibujando por lo tanto, ella le regalaria un retrato que cuando lo viera lloraría de la emoción pues su contenido era bastante conmovedor, ella en verdad quedaría satisfecha. El último en la lista era Akito quien se mantenía con brazos cruzados escuchando a todos, pero no se vio que estaría bajo la mirada penetrante de su familia que esperaba un granito de su cooperación para el cumpleaños de la pequeña, no es que no tuviese nada para ella solo pensó en un tal vez Mikan rechanzandolo con todo y presente. Cuando iba abrir la boca para discutirle Karen llego la nombrada con su capa de vampiro mas resplandeciente que nunca, los presentes se tensaron aun mas Akito quien se encogio desde su lugar evitando mirarla directamente, la cabellos ondulados le desconcerto un poco el silencio momentáneo de los chicos puesto que desde el baño escucho murmullos. ¿Por qué tan de pronto aguardaban silencio?
— ¿Ha pasado algo? — pregunta curiosa la chica a los presentes.
Pero antes de escuchar una respuesta por parte de Ryo la puerta de la casa esta siendo tocada, los músculos del cuerpo se le tensan de inmediato a la pequeña familia quien no reacciona de ninguna manera para abrir la puerta, solo Akito tiene la fuerza suficiente para levantarse del suelo e ir hacia el llamado obviamente teniendo miedo pero al menos controlable. Pero su miedo se vuelve asco al ver la persona detrás de la puerta. Esa sonrisa ladina que esconde la peor de las asquerosas muecas, un cabello largo color blanco bien amarrado con una coleta para evitar ser un estorbo y ese uniforme blanco propio de los vampiros, si, el ser frente a sus ojos se trata nadie mas que Ferid Bathory en todo su esplendor vampirico. El verlo aqui es bastante impantante pues él siendo uno de los fundadores ha venido justo a ese sitio, al parecer no le bastaba con mandar uno de sus sirvientes vampiros para encargarse del trabajo, sino que tenia debía de serciorarse por si mismo el deshacerse de la castaña.
— ¿Pero mira nada mas que tenemos aqui? — la voz de Bathory inundó todo el lugar haciendo extremecer a la pequeña junto a los otros, Akito apreto sus puños y mostró un rostro implacable ante el vampiro. A este le causo gracia. — Una ovejita gruñona, de cierto modo me recuerdas a Mika-kun en sus años mosos deberías de haberlo visto, era tan adorable…
— No me compare con alguien de su misma especie, despreciable chupa sangre — escupio las palabras con desprecio alarmando a los guardias de Bathory.
Pero no a él, de hecho, no existía algo que pudiera alarmar a este vampiro de ojos carmesí por lo que el comentario del chico lo tomo como burla, provocando al Bathory sujetar el menton del azabache con rudeza este seguía sin alarmarse del todo.
— Ver ganados como tu haciéndose el valiente delante de vampiros como yo hacen… — mostró sus finos colmillos con descaro hacia el chico quien le mantenía la mirada fija sin apartarla — querer beber un poco de ellos ¿no te parece mal?
— ¡Detente! — salio corriendo rápidamente desde el interior una Mikan junto a Karen y los demás, esto aumento la gloria para Bathory quien se alejo del cuello del chico para admirar a la pequeña familia — deja libre a Akito-kun… no te atrevas morderlo.
Oh, claro, había casi olvidado por completo la clase de humana que era esta niña pues le encantaba ser la salvadora de los pueblos, al menos podría podría divertirse con ella por última vez pues estaría seguro de algo. Esta niña del día de mañana no pasaría. Soltó con desprecio al azabache dejándolo de lado para fijarse solo en la castaña, recordar el sabor de su sangre era una completa gloria pues en verdad era deliciosa, sentía hasta una pena por Mikaela quien debía de estar ya sobre los cielos se Nagoya y asi salvar a su “dulce princesa” en tanto la otra, estaba a sus narices de ser mordida por el nuevamente solo por que se le apatecia y nada mas.
La tomo de la misma manera que lo hizo hace unos momentos con el azabache, en ella no surgía el efecto del chico pues sentía ligeramente su cuerpo temblar como igual escuchar los latidos furiosos de su corazón sobre su pecho, esto si quera musica magistral para sus oídos.
La tomo de la misma manera que lo hizo hace unos momentos con el azabache, en ella no surgía el efecto del chico pues sentía ligeramente su cuerpo temblar como igual escuchar los latidos furiosos de su corazón sobre su pecho, esto si quera musica magistral para sus oídos.
— No me digas ovejita perdida ¿Te ofreceras a cambiar su lugar por el tuyo? — comento con ironia acariciandole con delicadeza el menton de esta surgiendole un efecto bastante asqueroso, pero se trago su bilis por el bien de todos — eso es tan… adorable de tu parte.
— ¡¿Acaso eres tonta?! — grito con rabia e impotencia siendo sujetado por Karen y Ryo a la vez, un Akito mientras se sacudia para ir por ella — ¿Cuando te pedi tomar mi lugar? ¡Deja de hacerte la heroína! Que ni si quiera te queda.
— ¡Callate! — le respondió de la misma manera sin si quiera mirarlo pues Bathory la mantenía hacia su dirección con una expresión bastante escalofriante, se notaba que estaba disfrutando de todo esto. — tu solo quedate alli quieto y no te metas en esto.
— Escuchala mejor, corderito gruñon — le dijo en tono burlón en tanto volvió a emerger fuerza para deshacer su agarre, pues no permitiría que volviera atacarla de esa manera, no al menos estando de estando a su frente — aunque la oferta sea tentadora debo de desistir de ella pues se nos hace tarde para su partida, asi que recojan sus pertenencias y vengan conmigo.
Cuando fue soltada por ese vampiro asqueroso la cabellos ondulados le regalo una mirada furiosa, aunque esto para Ferid Bathory no era solo mas que diversión para él aun mas viendola vestir con esa capa propia de su especie, eso solo significaba que Mika no hizo nada para tenerla devuelta. Típico de los débiles como él. Suerte que le tenía como aliado para botar la basura innecesaria de casa, pues esa pequeña al momento de relacionarse en otro ámbito con el rubio comenzó hacer un gran fastidio para sus propósitos, y debía de ser preciso en algo, Hyakuya Mikaela era una pieza fundamental para sus planes en mente. Por eso al notar como los chicos regresaban con sus cosas dibujo una sonrisa de satisfacción hacia Mikan, la luz de la mañana estaba empezando a brillar en su horizonte.
Para la familia de chicos despedirse de la casa donde habían vivido muchas emociones, tristezas y alegrías no era para nada fácil, aun mas en los pequeños gemelos que aunque supieran exactamente el plan de los mayores para escaparseles a los vampiros les surgían bastantes insertidumbres, un ejemplo era el donde dormir o el que comer pues ya no tendrían la misma fuente de alimentos estando en la capital de los vampiros, por eso Naru el chico de los gemelos pensaba que era mucho mejor seguir hasta la fortaleza vampirica de Nagoya, no porque le disgustace el novio de su hermanita mayor Mikan sino por el miedo de ser atacados o encontrarse sin nada que comer.
Subió en silencio al estar frente aquel artefacto llamado “avión” donde otros chicos iguales a ellos se encontraban en él pero existía algo extraño, todos tenían pañuelos cubriendo sus ojos, el pequeño trato de dar un paso hacia atrás con susto pero se topo con Ryo y su mirada desconcertada, obviamente el pelirrojo tampoco entendía porque estaban esos chicos de esa manera aunque no decía que tuviese miedo. Un vampiro cuyo rostro mantenía cubierto los guío a su pequeña familia a los puesto mas apartados de todos, luego sus ojos curiosos se enfocaron en Ferid Bathory dándole ordenes a una vampira de cabellera rubia ceniza que al escuchar las palabras del albino, corrió su rostro hacia atrás en signo de respingo un poco alterada pero asintió sin mas a ello. Acto seguido, el mismo vampiro de rostro oculto le cubrió los ojos musitando que no tratara de quitarselo bajo ninguna circunstancia, de lo contrario, los problemas tocarían a su puerta. Entonces Naru puede recordar que lo último en su campo de visión fue la imagen de aquel vampiro albino moviendo su mano en señal de despedida y sonriendo, a lo que sin duda le dio a entender lo muy asqueroso de ese acto. De ninguna manera le devolvió una mueca.
Subió en silencio al estar frente aquel artefacto llamado “avión” donde otros chicos iguales a ellos se encontraban en él pero existía algo extraño, todos tenían pañuelos cubriendo sus ojos, el pequeño trato de dar un paso hacia atrás con susto pero se topo con Ryo y su mirada desconcertada, obviamente el pelirrojo tampoco entendía porque estaban esos chicos de esa manera aunque no decía que tuviese miedo. Un vampiro cuyo rostro mantenía cubierto los guío a su pequeña familia a los puesto mas apartados de todos, luego sus ojos curiosos se enfocaron en Ferid Bathory dándole ordenes a una vampira de cabellera rubia ceniza que al escuchar las palabras del albino, corrió su rostro hacia atrás en signo de respingo un poco alterada pero asintió sin mas a ello. Acto seguido, el mismo vampiro de rostro oculto le cubrió los ojos musitando que no tratara de quitarselo bajo ninguna circunstancia, de lo contrario, los problemas tocarían a su puerta. Entonces Naru puede recordar que lo último en su campo de visión fue la imagen de aquel vampiro albino moviendo su mano en señal de despedida y sonriendo, a lo que sin duda le dio a entender lo muy asqueroso de ese acto. De ninguna manera le devolvió una mueca.
Naru no supo con precisión exacta cuantas horas fueron las que duraron aquel vuelo, podía escuchar el ronroneo constante del motor del avión, susurros bajos y asustadisos de los niños a su alrededor, la respiración pausada y calmada de lo que podría ser Karen-nee o su hermano mayor, junto a lo último de las voces prepotentes de los vampiros en la cabina. Nunca penso en montarse en un avión aun menos en estas circunstancias pues su meta era permanecer en aquella ciudad tetrica, para nada era malo pues tenia las comodides posibles, comida, techo y amigos de juegos, pero ahora estaría en una selva de concreto propenso a encontrarse con cualquier clase de peligros al asecho. Daba miedo. Terror. Insertidumbre. Y eso… eso le causaba escalofríos.
Con pensamientos como estos fue cayendo en un sueño profundo donde el protagonista principal era si mismo, estando en un campo amplio de verdes arbolajes y sus padres le esperaban sentados en una mesa con alimentos deliciosos, su hermano mayor y Haru movían sus manos para llamarlo hasta ellos solo asi comenzar a comer, su mamá le serbia amablemente sus alimentos invitandolo a disfrutar con gusto pues ella los prepararía siempre para él. Obviamente un Naru satisfecho complacia a su progenitora con eso comiendo, pero no pudo sonreír, pues sus mejillas estaban teñidas de lágrimas espesas que no paraban de brotar. ¿La razón? Esa imagen preciosa familiar cambiaba a una desolada, no estaban sus padres, Akito sostenía a Haru de brazos en tanto esta lloraba sin consuelo, el paisaje estaba pintado de oscuridad con olor a sangre al igual que el hierro, por su parte, solo mantenía arrodillado llamando a sus padres una y otra vez sin consuelo.
Con pensamientos como estos fue cayendo en un sueño profundo donde el protagonista principal era si mismo, estando en un campo amplio de verdes arbolajes y sus padres le esperaban sentados en una mesa con alimentos deliciosos, su hermano mayor y Haru movían sus manos para llamarlo hasta ellos solo asi comenzar a comer, su mamá le serbia amablemente sus alimentos invitandolo a disfrutar con gusto pues ella los prepararía siempre para él. Obviamente un Naru satisfecho complacia a su progenitora con eso comiendo, pero no pudo sonreír, pues sus mejillas estaban teñidas de lágrimas espesas que no paraban de brotar. ¿La razón? Esa imagen preciosa familiar cambiaba a una desolada, no estaban sus padres, Akito sostenía a Haru de brazos en tanto esta lloraba sin consuelo, el paisaje estaba pintado de oscuridad con olor a sangre al igual que el hierro, por su parte, solo mantenía arrodillado llamando a sus padres una y otra vez sin consuelo.
Pero no aparecían.
Jamas lo harían.
Ellos…
Ellos estaban muertos.
Jamas lo harían.
Ellos…
Ellos estaban muertos.
Un jadeo se escapo de sus labios al verse inverso en una oscuridad provocada pero se dio cuenta que esta era la realidad, a su lado su primo Ryo escucho al pequeño alborotado quien aparentemente tuvo una pesadilla le llamo con cautela para tranquilizarlo, el menor confenso haber tenido imágenes escalofriantes en su mente al cerrar los ojos por unos instantes, Ryo soltó una sonrisilla presuntuosa pues comentó que por lo menos había pasado medio día desde que le colocaron la venda sobre los ojos. ¿Como sabia? Se pregunto el niño al escuchar a su primo decir eso, Ryo leyendo sus pensamientos le confeso que al tener uno de los sentidos bloqueado los otros se le desarrollaban, como por ejemplo el olfato, al estar en la ciudad de los vampiros todo le parecía hierro pues a eso olía la sangre y era propició debido al ser alimento de ellos, pero justo a ahora sentía que su alrededor desprendía un olor a sal marina dándole a entender que estaban cerca del mar. Haru quien se encontraba al otro extremo del pelirrojo soltó una gritito de algarabia, pues eso significaba una sola cosa, estaban por llegar a Nagoya y la simulación de secuestro se acabaría pronto.
Una sensación extraña en sus estómagos los invadió pues estaban inclinándose hacia adelante, el ronroneo de los motores sesaron un poco dándole casi paso al silencio absoluto, en la cabina las exclamasiones de seres extirando sus cuerpos se escucho junto a la apertura de una puerta, Naru tenso un poco su cuerpo al sentir a alguien pasar justo a frente suyo hasta el corredor final. Luego de esos mas ruidos vinieron, chicos hablando alegremente por sus venda vendajes quitados, risas, exclamasiones de asombro, tristeza y alegría; algo pesado siendo alzado, Haru bostesando y Akito refunfuñando por haber estado mucho tiempo a las sombras.
Lo primero en ver ya en el suelo de Nagoya fue ese extraño color de cielo, era purpura junto a un naranja opaco propicio del atardecer cerca del mar, olia exactamente como le dijo su primo Ryo a sal marina muy propicio de ese tipo de zona. No tardaron en organizarlos para sacarlos del avión, al estar en la parte mas apartada de todos les toco ser los últimos que sin duda para los planes de Mikan era mas que perfecto, aun asi al sentir el toque de Ryo sobre su espalda le invadio un escalofríos de terror, no sabia si esto es buena idea y menos si resultaría pero tenia que ser fuerte, fuerte por si mismo y sobre todo por su familia.
Lo primero en ver ya en el suelo de Nagoya fue ese extraño color de cielo, era purpura junto a un naranja opaco propicio del atardecer cerca del mar, olia exactamente como le dijo su primo Ryo a sal marina muy propicio de ese tipo de zona. No tardaron en organizarlos para sacarlos del avión, al estar en la parte mas apartada de todos les toco ser los últimos que sin duda para los planes de Mikan era mas que perfecto, aun asi al sentir el toque de Ryo sobre su espalda le invadio un escalofríos de terror, no sabia si esto es buena idea y menos si resultaría pero tenia que ser fuerte, fuerte por si mismo y sobre todo por su familia.
Tomo aire desde el fondo de sus pulmones, desde donde estaba veía claramente dos filas la primera era donde estaban Karen y Mikan, la segunda hacia la izquierda se encontraban Ryo, Haru, su hermano mayor y el mismo a lo que en pocas palabras debían de romper filas para salir corriendo a donde sea que estuviesen, estaban propensos a todo pues lo vampiros eran demasiado veloces y seguramente los atraparían en un dos por tres, pero tenía que confiar y aparentar toda la serenidad posible. Al salir al exterior Naru se dio cuenta de dos cosas, la primera era que este no es el aeropuerto de Nagoya y la segunda, el anocher en este sitio era mucho mas tetrico al igual que oscuro comparado al del la ciudad de lo vampiros.
Se vio a girar su rostro mientras los chupa sangre mantenían unos artefactos parecidos a cuando le sacaban sangre, estaban pasando lista, Mikan quien era la que comandaba este plan estaba completamente estática con los ojos abiertos a tope, su prima Karen le daba constantes codazos en los costados para que racionara pero nada ella seguía en su estado de shock. Naru entro en pánico. Sus manos empezaron a sudar, le costaba tragar la saliva que pasaba por su garganta, el respirar se le hacia bastante agotador y ni hablar de sus pasos gelatinosos llenos de miedo absuluto. ¿Qué le pasaba a la hermanita Mikan? ¿Estaria nerviosa? ¿O las nuevas circunstancias la paralizaron? Sea lo que fuera tambien le toco una vena sensible a él.
Se vio a girar su rostro mientras los chupa sangre mantenían unos artefactos parecidos a cuando le sacaban sangre, estaban pasando lista, Mikan quien era la que comandaba este plan estaba completamente estática con los ojos abiertos a tope, su prima Karen le daba constantes codazos en los costados para que racionara pero nada ella seguía en su estado de shock. Naru entro en pánico. Sus manos empezaron a sudar, le costaba tragar la saliva que pasaba por su garganta, el respirar se le hacia bastante agotador y ni hablar de sus pasos gelatinosos llenos de miedo absuluto. ¿Qué le pasaba a la hermanita Mikan? ¿Estaria nerviosa? ¿O las nuevas circunstancias la paralizaron? Sea lo que fuera tambien le toco una vena sensible a él.
Fue cuando estaban a punto de llegar a la mitad del camino que Mikan dio una exalación junto con unas palabras “corran“, los pasos apresurados combinados con una agarre a su brazo lo hizo reaccionar a la eminente fuga, la pequeña familia estaba huyendo de unos vampiros que los llamaron de inmediato al observar como corrían lejos de alli, pero dentro del alboroto ocurrido en ese amplio lugar noto como la misma vampira rubia que recibió ordenes de Ferid Bathory cuando de marcharon ella grito que se detuvieran, de hecho Naru estuvo apuntó de hacerlo de no ser por Ryo y su fuerte agarre al brazo para que andara, pero eso no fue hacia los humanos sino a los vampiros que iban detrás de ellos. Al niño le parecía bastante extraño eso y por eso mientras seguía corriendo, noto como los otros humanos eran esclavisados amarrandolos con cuerdas al igual que ser nuevamente sometidos a un vendaje sobre los ojos, entonces se dijo por primera vez en todo este tiempo el alivio de haber estado donde estaba y no en los zapatos de esos chicos.
Mikan jamas sintio tanta adrenalina junta como cuando ordeno correr hacia lo desconocido de Nagoya, todo parecía estar en entera calma en esa zona y aunque los edificios tenían la misma apariencia que los de Tokio no le daban buena espina, todo este sinónimo de desastre le llega al alma unos recuerdos bastante dolorosos de su última vez en superficie, por eso mismo se paralizó ante el momento de huir hacia estos edificios llenos de grietas y enredaderas en sus esquinas, pero al observar la expresión de paranoia en Naru se armo de valor para correr. No importaba que estuvieran lejos de su objetivo. No importa lo mucho que costaría por llegar, ya vería la manera de buscar ayuda a los humanos del ejercito imperial demoníaco japones que de seguro estarían merodeando por alli, lo importante era sacar a su nueva familia de las garras de los vampiros. Al menos eso ya lo hizo, en estos momentos el segundo paso era buscar un sitio para pasar la noche pues las luces naranjas en el cielo eran sustuidos por unas azules, esto era sin duda la señal para descansar de toda esa adrenalina vivida hace unos momentos.
La pregunta era ¿Donde acampar? ¿No encontrarían algun jinete del Apocalipsis? Y si era asi ¿Qué hacer? Mika no le dijo nada en ese tipo de casos dándole asi una pequeña fractura a su plan, la cabellos ondulados soltó un suspiro de cansancio en tanto frenaba su caminar, los chicos a su alrededor la emitaron pero se le quedaron mirandola con insetidumbre.
— Se dieron de cuenta — el primero en hablar fue un Akito que miraba a la zona opuesta a donde caminaba — cuando salimos corriendo esa vampira rubia detuvo a los guardias para que nos detuvieran. ¿no lo encuentran extraño?
— ¿Qué quieres decir con eso? — musito confundido Ryo aun sosteniendo el brazo de un Naru casi durmiendose.
— Que esos vampiros han planeado algo — su hermanita temblo de miedo ocultandose en la falda larga de Karen quien la oculto, pero no sin antes fulminar con la mirada a su primo, porque esto sin duda era paranoico — antes que me digas algo Karen-nee escucha mi punto de vista de todo esto.
— Muy bien — accedió con un tono de reproche llevando al joven a apretar sus puños con fuerza — dime eso que tanto tienes en tu mente.
— Bien, esto es un plan de Hyakuya Mikaela para desaserce de todos nosotros — la cabellos ondulados soltó todo el aire acumulado de sus pulmones dándole la espalda al chico, ya bastante tenia de soportar este tipo de cosas del azabache y no quería discutir con él, es mas sabía que seria inútil. Árbol que nace torcido jamas se endereza. — nosotros somos un estorbo en su camino de apoderarse de Mikan, por eso la convencio para traernos aqui y ordenar a los vampiros para dejarnos libre solo asi tendernos una emboscada…
— Akito-kun — lo interrumpió de golpe la voz de la ojos jade que estaba de espaldas del todos, el azabache se tenso al escucharla hablar — ¿Puedes callarte por favor? No quiero mas discutir contigo por razones como estas, es mas… todos deben estar cansados de eso, asi que, guarda silencio.
— ¿Hasta cuando vas a seguir defendiendolo? — le dijo al notar como daba un paso hacia adelante pero al dirigirse a ella freno en seco — porque si lo has visto bien fuimos nosotros quienes te abrimos la puerta de la casa para que habitaras en ella, fuimos nosotros los que cuidamos de ti cuando Ferid Bathory te ataco y seremos nosotros lo que estarán en estos momentos. ¿Ves a Hyakuya Mikaela en alguna parte? Porque yo no.
Con una respiración controlada y llena de paciencia, Mikan se dio la vuelta para contestarle al azabache.
— No es mas bajo sacarle las acciones buenas hechas por ti mismo, a la persona que has ayudado ¿no? — la chispa en la mirada jade de la castaña se encendió haciendo palidecer al ojos azules, pues capto rápidamente la indirecta. No me vuelvas a dirigir la palabra mas en tu vida, cretino . — porque sin duda es un acto de arrepentimiento de hacerlas, aun mas, cuando no has sido solo tu quien las hizo.
— Mikan… — trato de decir.
— Sigamos.
El aire de pronto se volvió mas frío para el azabache que pronto seria dejado atrás, la castaña ahora en verdad estaba enojada con él tanto que sintio de inmediato la voz en su cabeza, si antes su relación era lo suficiente delicada de ahora en adelante lo seria aun mas. El destino nuevamente había hechado las cartas y eligieron el camino para él donde claramente no reflejaban su enlace con la castaña, ella ya se encontraba destinada para alguien mas.
Encontraron un mini super a unas cuantas cuadras de la discusión, Haru al entrar iluminó sus ojos puesto que alli habían bastantes cosas para complementar la idea para el cumpleaños de la castaña, en cuanto a los demás se instalaron en diferentes lugares para poder cersiorarse de estar seguros y solos, todos comieron algunos alimentos enlatados mientras Ryo contaba travesías graciosas, como cuando Haru y Naru trataron de hacerle un pastel a Karen bañandose literalmente con harina. Mikan no podía sentirse mas calida estando en ese sitio rodeada de estos chicos, riéndose por las ocurrencias de los gemelos con esas aventuras traviesas, Ryo junto a su voz vivaracha, Karen casi atragantandose por escuchar la historia del ratón fuera de la casa pequeña y todo el ambiente en general, aunque no podía dejar a Akito de lado, puede que este enojada con él pero aun agradecía su preocupación por ella. De hecho, le agradecía a todos por a verla aceptado en su círculo familiar con los brazos abiertos, de haber estado ellos en una situación similar a la suya haría completamente lo mismo.
Ya mas tarde, con solo un cilindro metálico iluminando la entrada del minisuper la ojos jade se encontraba despierta observando las flamas del fuego bailar, la madrugada estaba bastante fria y tetrica como cuando ocurrió ese desastre de su familia, y aunque no quería pensar en ello, el evitarlo era plenamente imposible. ¿Por qué sentía un cosquilleo de miedo en su interior? ¿Por que le dolia donde estaba su corazón? Esa presión sobre su pecho era una señal de algo, pero es de ese algo a punto de ocurrir.
— ¿No puedes dormir? — una voz detrás de ella la sobresalto haciéndola girar. Ryo — deberías descansar pues mañana, o bueno, hoy debemos encontrar la manera de llegar al aeropuerto de Nagoya.
— No tengo sueño — le dijo con una sonrisa en los labios, tratando de aparentar que en su interior no existía alguna clase de dolor agudo punzante para no preocuparlo — creo que es porque dormite algo en el avión hacia Nagoya.
— Eso lo explica.
Ambos se sumieron en un silencio bastante comodo junto a la presencia de la madrugada, el sonido de respiraciones pausadas, el fuego consumiendo el contenido del cilindro metálico y la de los pequeños animales alrededor invadian sus oídos, si era sincera se preguntaba que estaría haciendo Mika en estos momentos. ¿Estarian sintonizando el mismo cielo? Seguramente si porque donde quiera que vallas el cielo sigue siendo el mismo, no importa donde, las estrellas seguían tu camino pues nunca descansan.
¿Eso tambien valdrían para los muertos? De ser asi, ella esperaba que su familia la mirase donde sea donde estuviese, solo asi dejaría de sentirse un poco culpable por lo ocurrido.
¿Eso tambien valdrían para los muertos? De ser asi, ella esperaba que su familia la mirase donde sea donde estuviese, solo asi dejaría de sentirse un poco culpable por lo ocurrido.
— Siento lo que dijo Akito — la ojos jade se impresionó al escuchar eso de su amigo, no entendía porque toma las atribuciones de disculparse por su primo. No era justo. — desde hace un tiempo ha estado comportándose como un verdadero idiota, pero el lo hace porque… porque te quiere y… tu…
— Se perfectamente todo eso Ryo-kun, pero considero bastante inrespetuoso por su parte sacar todo lo hecho de ustedes hacia mi. — lo interrumpió musitando con voz nostálgica casi sintiéndose enferma por hablar de esto, ella ni si quiera a tocado semejante tema con el azabache, ahora lo hace con su primo. Irónico. — entiendo a la perfección como se siente, solo mirame, tambien estoy padeciendo lo mismo. Pero… no haría nada en el mundo para que la persona que quiero sufra, de hecho, buscaria los medios necesarios para hacerla feliz aunque… no fuese a mi lado.
Mikan al pesar de su edad era muy madura ese tipo de pensamientos le hacían palidecer, además de entender un poco porque su primo al igual del chupa sangre estaban enamorados de ella, la castaña mantenía un aura llena de confianza, perseverancia y sobre todo dolor humano de los que te hacen mas fuerte en la vida. Si. Puede que la belleza fuera un factor mas, pero eso no era lo unico, aunque se halle en ese mismo barco junto a los otros dos el estaría dispuesto a permanecer a su lado como un amigo mas y exclamar lo madura que es la chica.
— Ojala Akito tuviera ese mismo pensamiento tuyo — confeso sonriendo el pelirrojo divertido — entonces probablemente la historia seria otra ¿no crees?
— Si, pero entonces no sería completamente el Akito-kun que conosco — contesto ella con un tono de voz alegre notando rápidamente el chico que no estaba mas enojada con él — quien arma un alboroto por la mas mínima cosa y es super protector, yo estoy bastante agradecida de tenerlo como mi familia.
— Al menos no compartes líneas de sangre con él — repuso con ironía sacandole un bufido divertida haciendo reir al pelirrojo — ¡Eso si es una bendición!
— No seas tan cruel — dijo entre risas la chica.
Al otro día todos estaban completamente frescos para seguir el camino hasta el aeropuerto de Nagoya, bueno, todos menos Mikan y Ryo quienes pasaron la noche en vela por no tener sueño. Karen al observar las ojeras bajo los ojos de los chicos soltó un suspiro luego de un regaño, ambos eran todavía unos niños como para saltarse la hora de dormir al igual que un par de malcriados ahora su castigo seria caminar como zombies todo el día, Naru y Haru soltaron una risotadas al observar como los semblantes de los dos rebeldes recaían aun mas. Pero fue la misma Karen quien rompió esa atmósfera de regaño extendiendole algo a la chica, se trataba de una hoja perfectamente doblada como si se tratara de un folio, la ojos jade al comienzo se mostro algo impresionada ante eso pero rápidamente captó la situación. Hoy era su cumpleaños número catorce. Con manos temblorosas la recibió mirandola a los ojos manteniendo lágrimas acumuladas, la rubia conmovida por ello la invito a que lo viera antes de colocarse a llorar como una martil sin remedio, eso hizo volver mas sentimental a la castaña quien empezó a desdoblar esa hoja blanca.
Entonces emudesio por completo, porque esta imagen era la perfección hecha dibujo, aun mas debido a decirle una sola descripción del ser que la acompañaba en ella alli como para plasmarlo exactamente igual.
— Floppy… — sollozó dejando escapar escapar al fin sus lágrimas sobre sus mejillas — mi querido Floppy…
— El otro día me describiste como era asi que lo recuerdo con cada detalle, — le puso su mano en el hombro acariciandolo pues toco una vena dormida en ella, la del dolor de la perdida — no sabia que regalarte por eso pensé en dibujarte con tu mascota.
— Gracias… — soltó ahora abrazando el dibujo con mucho anhelo como si en verdad fuese el mismo animalito quien estaba a su lado — en verdad muchas gracias Karen-nee.
— No me lo agradescas, además — poso sus dos manos en sus hombros sonriendole ampliamente con la alegría del girasol — ¡Feliz cumpleaños! Desde ahora y para siempre permanescamos todos unidos ¿vale?
— Claro — sollozo al mismo tiempo que sonreía.
Acto seguido, Ryo se acerca junto a un Naru completamente rojo hasta las orejas manteniendo una pequeña cajita en sus manos, la castaña arquea ambas cejas con asombro en tanto secaba sus lágrimas ¿Qué podría tener alli el pequeño? Fuese lo que fuese era su regalo de cumpleaños, con ese simple hecho ya le hacia inmensamente feliz.
— Vamos Naru, recordamos que serias tu el encargado de darle el presente — le dio un empujón suave el pelirrojo a su pequeño primo.
Naru dio unos traspies hacia adelante topandose con la curiosa mirada jade de Mikan que ya había parado de llorar, eso hizo que el pequeño tuviera una especie de estimulo satisfactorio en su interior, por ello le extendió la pequeña cajita roja con un moño del mismo color.
— Esto… lo hemos hecho Ryo-nii junto a unos amigos, aceptalo como tu regalo de cumpleaños. Mikan-nee — dijo con tono cortado por el nerviosismo causado de darle el regalo a la mayor.
— ¡Oh! Muchas gracias chicos ¿puedo abrirlo? — Naru asintió con frenesí moviendo su cabeza de arriba hacia bajo, sus pomulos y ojos llorosos le hacían pensar a la chica que era realmente odorable, por eso abrió la cajita encontrándose con una pulsera hecha de materiales resiclaje con dijes de mandarina. Bastante ingenioso — ¡Es hermosa! No puedo creer que lo hayan hecho solamente para mi cumpleaños, ambos son encantadores, muchas gracias.
Diciendo esto se arrojo hacia los dos abrazandolos de una extraña manera, hoy no podía ser simplemente infeliz porque su nueva familia se encargaba de hacer de este día algo especial, podría estar en el mismo infierno, luchando por escapar de cualquier vampiro al asecho pero el hecho que todos estaban juntos le hacia pensar que todo valia la pena, por lo tanto Mikan siempre tendría en su memoria este cumpleaños tan especial junto a su nueva familia. Se alejo de los chicos notando su expresiones en la cara, ambos mantenían sus ojos bien abiertos junto a esa cara tan roja como el tomate ¿Estaban acaso apenados? No lo sabia, aunque podría ser considerablemente el caso.
— ¡Esto no se termina aqui Mikan-nee! — salio disparada como una bala la Haru saltando animada, esta pequeña mantenía un aura bastante contagiosa y euforica, en pocas palabras, se traía algo entre manos — mi regalo te lo daré mas tarde porque aun no esta listo, es una sorpresa asi que te va a encantar.
— Seguramente pero creo que deberíamos empezar a movernos, debemos buscar el camino para ir cerca del aeropuerto. — exclamó Karen mientras cortaba la conversación de la pequeña rápidamente — En marcha.
Dejaron atrás el minisuper para encaminarse a lo desconocido, nuevamente el miedo se apoderaba del pequeño Naru aun sosteniendo la mano de Ryo cuando caminaban, quien se mantuvo tranquilo y callado desde temprano era Akito pues no se manifestado ni una vez. El azabache fue el primero en despertar de todos (al menos de los que durmieron) notando rápidamente los semblantes zombies de Mikan y Ryo, no pregunto porque no durmieron la noche anterior ni mucho menos sobre lo que hicieron, solamente se sento en su rincón para comer una lata de frutas en almimar en tanto esperaba por lo demás, el ojos azules desde la noche pasada se hizo prometer asi mismo no agregar ni decir mas nada. Lo que ha de ocurrir, ocurrirá. Bajo su mirada al recordar ese paquete especial en su mochila, lo mejor sería cogerlo para si mismo pues esa niña ni le interesaría tener algo de el.
Akito antes de dormir consideró las posibilidades de separarse del grupo para ir por sus propios rumbos, no creía poder soportar ver a la castaña junto a ese vampiro rubio en tanto solo serviría de espectador, eso es parecido a colocar mas sal a la herida por simple masoquismo. Pero no podía hacerlo, separarse significaba dejar a sus primos atrás y llevarse a los pequeños con él, de ninguna manera se atrevería dejar a sus hermanos en manos de un chupa sangre como el perro faldero de la reina de los vampiros donde tarde o temprano traicionaria a Mikan, quizás sean puras paranoias suyas pero ese sujeto la llevaría perdición cuando se descuidara. Solo esperaba no estar alli cuando ocurriese aquello.
Alzo su vista hacia el cielo, una capa azul intenso se cernia por todas sus anchas junto a un solo que brillaba sin parar donde lo vieses todo aparentaba ser un hermoso día, pero había algo en el viento que le hacia transmitir una inquietud fuerte sobre su pecho no lo entendía, quisas sea la pasividad de sus movientos o ese sentido nostálgico a rosar su piel pero sin duda alguna ocurrirían algo.
Alzo su vista hacia el cielo, una capa azul intenso se cernia por todas sus anchas junto a un solo que brillaba sin parar donde lo vieses todo aparentaba ser un hermoso día, pero había algo en el viento que le hacia transmitir una inquietud fuerte sobre su pecho no lo entendía, quisas sea la pasividad de sus movientos o ese sentido nostálgico a rosar su piel pero sin duda alguna ocurrirían algo.
Mejor no hubiera pensado en eso.
Unos murmullos se escucharon atrás de ellos haciendo voltear primero al azabache, quien calculo unos cinco metros hallo unas sombras moviéndose con galanteria y sofisticacia, vampiros, sus capas blanquecinas al igual a esa que portaba su amiga eran lo mas visibles de ellos pues el viento les daba vida. Eran dos pertenecientes a la guardia de los vampiros porque sus caras estaban cubiertas aunque desde su sitio podía presenciar esas sonrisas sádicas, el azabache giro para ver como se encontraba su familia ante este nuevo bache en su camino encontrandose con algo que se esperaba. El miedo.
Karen sostenía bajo sus brazos a dos pequeños gemelo temblando como laminas de papel, Ryo apretaba puños y mandíbula por igual sabiendo de plano que jamas podría con semejantes seres sin tener ninguna arma, entonces su azul mirada se lleno por completo de la agraciada figura pequeña de Mikan, aun poseia su capa blanda patrocinada por ese chupa sangre rubio obsesionado con ella, su rostro estaba esculpido en piedra pues la expresión que mantenía simplemente no podía considerarla humana debido a la tranquilidad y calculo que tenia. Esta planeando algo. Por eso cuando susurro un “Den media vuelta caminando a mi alrededor sin tener miedo” no se impresionó tampoco dijo nada al verla subir su capucha en plan de cubrir el rostro de aquellos con sonrisas burlonas, la cosa era pasar simplemente por de bajo de la mesa sin causar alboroto alguno entre los bebedores de sangre, aunque su plan no resulto como querían porque uno de esos seres se dio cuenta de inmediato quienes eran ya que grito fuertemente “el ganado que huyo ayer de nosotros”.
Mikan sujetanto ambas manos de los gemelos que se pegaron al plan de ella salio corriendo de manera mecánica, Karen y Ryo le llevaban a la hora de huir una distancia bastante considerable por eso el azabache tomo a sus hermanos rápidamente, Haru sobre uno de sus hombros gritando presa del pánico y Naru llorando silenciosamente al igual que pedir por salir fuera del alcanse de esos monstruos. Pero eso no era posible, porque son vampiros, los vampiros son letales, inhumanos y sobre todo veloces. Al tener uno frente a ellos supo que era el fin de todo y que sería asesinado por ellos, este seria su castigo por seguirle la corriente a la chica mas importante en su vida quien estaba enamorado de otro.
Mikan sujetanto ambas manos de los gemelos que se pegaron al plan de ella salio corriendo de manera mecánica, Karen y Ryo le llevaban a la hora de huir una distancia bastante considerable por eso el azabache tomo a sus hermanos rápidamente, Haru sobre uno de sus hombros gritando presa del pánico y Naru llorando silenciosamente al igual que pedir por salir fuera del alcanse de esos monstruos. Pero eso no era posible, porque son vampiros, los vampiros son letales, inhumanos y sobre todo veloces. Al tener uno frente a ellos supo que era el fin de todo y que sería asesinado por ellos, este seria su castigo por seguirle la corriente a la chica mas importante en su vida quien estaba enamorado de otro.
Menudo idiota.
— ¡Arrojate al suelo rápido! — un grito se escucho rápidamente bloqueando sus pensamientos derrotistas.
Obedeciendo a dicho mandato Akito se arrojo a suelo de su derecha sosteniendo con fuerza a sus hermanos, mientras que Mikan tambien lo imitaba pero esta no cerro los ojos por lo que presencio perfectamente a los seres que llegaban al lugar y para ser mas precisos, esos uniformes negro con algunos detalles verdes bloquearon su campo de visión dejándola con la mandíbula lijeramente colgada de su cuello. Eran ellos… ¡Era el ejercito demoníaco imperial japones!
Con movimientos rápidos un chico de cabello azabache rebelde atravesó con su espada al vampiro que iba por Akito y los gemelos dejando de eso mas que polvo, pero eso no se acababa alli, rápidamente el que acompañaba al ya muerto dibujo una sonrisa confiada sobre sus labios transladandose justo detrás del azabache descuidado, Mikan iba a gritarle que tuviese cuidado con su espalda pero fue innecesario, una chica rubia de dos coletas llegaba a su rescata sosteniendo un arma inmensamente grande y pesada partiendo en dos al vampiro que quería acabar con el chico, de inmediato ya hecho polvo junto al compás del viento la muchacha refunfuñada de acercó al azabache insultandolo y llamándolo “idiota imprudente” junto a una bofetada en la mejilla, cosa que sin duda la dejo noqueada.
Con movimientos rápidos un chico de cabello azabache rebelde atravesó con su espada al vampiro que iba por Akito y los gemelos dejando de eso mas que polvo, pero eso no se acababa alli, rápidamente el que acompañaba al ya muerto dibujo una sonrisa confiada sobre sus labios transladandose justo detrás del azabache descuidado, Mikan iba a gritarle que tuviese cuidado con su espalda pero fue innecesario, una chica rubia de dos coletas llegaba a su rescata sosteniendo un arma inmensamente grande y pesada partiendo en dos al vampiro que quería acabar con el chico, de inmediato ya hecho polvo junto al compás del viento la muchacha refunfuñada de acercó al azabache insultandolo y llamándolo “idiota imprudente” junto a una bofetada en la mejilla, cosa que sin duda la dejo noqueada.
— ¿Cuantas veces te he dicho que puede ser una trampa? — seguía regañandola sin frenar sin quiera a respirar — ¡Tus imprudencias nos pueden llevar a todos a la muerte!
— Si, puedes llamarme idiota imprudente si hacia lo deseas — los ojos verde bosque del chico se mostraron ante una Mikan aun arrojada en el suelo que dejo prácticamente de respirar, pues en verdad esa mirada reflejaba tranquilidad y confianza. Justo lo que tanto necesitaban. — pero no me arrepentire de haber salvado a estos niños de esos malditos vampiros, de no haber intervenido quien sabe lo que hubiese ocurrido.
— ¡Yuuichiro! — alzo su voz dos octavas mas de lo normal.
Oh… ella conocía muy bien a esta chica de antes pues la había salvado en una ocasión atrás de un jinete del Apocalipsis, en esa ocasión no estuvo sola pues se encontraba con Sora su hermana pequeña y ella se moría por formar parte de el ejercito contra los vampiros, en pocas palabras esta chica era la rubia de coletas que la llevó hasta su casa aunque… no recordaba su nombre. La muchacha parecia estar bastante diferente de como solía ser antes, no solo porque los años pasaron convirtiéndola en una persona mayor sino que en su mirada no transmitía esa inocencia jovial, era como si fuese forzada a tener esa coraza de hierro que le hacia parecer dura y sin sentimientos. ¿Qué le ocurrió?
— Yu-san Mitsu-chan ¿se encuentran bien? — llegó rápidamente otra chica con una guardaña en sus manos preguntando por ellos.
— Todo esta bien Shinoa, esos vampiros eran de bajo nivel no eran rivales para mi — fanfarroneo el chico haciéndose lo bastante prepotente como para ganarse otra mirada fulminante de la rubia.
— Menos mal — suspiro aliviada en un segundo para luego enfocarse en la pequeña castaña arrojada sobre el suelo vestida con una capa de vampiro, haciéndola encrispar la piel para colocarle el arma sobre el cuello paralizandola por completo — ahora bien… ¿Matamos al vampiro que queda?
— ¡No soy…! — trato de decir con frenesí la castaña sintiendo sobre su piel el frío hierro, buscando con la mirada la de la rubia para que la reconociera.
Cosa que hizo de inmediato, la muchacha de coletas abrió sus ojos a par reconociendo a la mas pequeña en un dos por tres, ella no podría ser un vampiro, rayos que no, porque unos cuantos años atrás en sus tiempos de novata salvo a dos pequeñas castañas de un jinete del Apocalipsis, una era alegre y vivaracha con una melena estensa al igual que lasia, la otra era miedosa y callada pero con una aura bastante calida que transmitía tranquilidad a donde quiera que la miraras. Esa pequeña era exactamente la de estos instantes frente a sus ojos.
— ¡Aguarda Shinoa! — puso una mano delante de la de ella deteniendo cualquier movimiento idiota de su parte, la otra chica se quedo impresionada de esto ¿Por qué la detenía tan de repente? Esta sin duda no era Mitsuba — esta niña no es un vampiro te lo aseguro completamente.
— ¿Y como sabes eso? — replicó impresionada ante la visión de su compañera.
— Mitsuba tiene razón — la apoyo el azabache guardando su espada en la vaina para agacharse hasta la altura de la niña — mira sus ojos y dientes, pero sobre todo, esa capa que carga es tan grande hasta un ciego se daría de cuenta que no es suya.
— ¡Mikan-nee no es un vampiro! — grito dos voces pequeñas a uno de sus costados, los gemelos que ayudados por un castaño se levantaban del suelo — ella es parte de nuestra familia por eso no tienes que matarla.
Pronto Karen llegaba corriendo con frenesí gritando a los cuatro vientos los nombres de Akito y Mikan, el primero estaba sentado en el suelo revisando sus heridas e ignorando por completo el alboroto sobre la capa de la castaña, sabia que no debía de intervenir pues de hacerlo metería la pata en algun plan para llegar a los alrededores del aeropuesto de Nagoya, estaba claro que Mikan no diria nada para revelar la identidad del dueño de esa capa y mucho menos su relación con él. Lo mejor es ser observador.
— Mikan no es ninguna chupa sangre — intervino con angustia la cabellos girasol aun lado de la pequeña y mirando a los soldados humanos — ella es como si fuera mi pequeña hermana ¡Por eso quita tu arma de su cuello!
Shinoa al ver eso desactivo su arma demoníaca colocanola en estado de reposo, frente a sus ojos presenciaba como Yu la ayudaba a colocarse de pie seguido de la rubia mayor avalansarsele con rapidez revisandola por si tenia alguna herida en el cuerpo, la pequeña solo trataba de calmarla aun mas con la llegada de un pelirrojo de ojos primavera muy seguido por Kimizuki y su respectiva cara de enojo. Era una familia bastante adorable con querer protegerse unos con otros como si fuera uno solo, quizás el chico azabache de ojos azules estuviera un poco apartado de la algarabía pero seguía mirandolos de reojo, era por eso motivo que Yu los miraba con un eje de nostalgia haciéndole recordar pasados dolorosos. El posiblemente de este mirando reflejado en ellos.
— Shinoa-chan ya he patrullado toda la zona y esta libre de cualquier amenaza vampirica — comentaba el castaño de voz apaciguable.
— Gracias Yoichi, puedes descansar — el castaño asintió apartandose un poco, Shinoa enfocó nuevamente su mirada en la rubia de coletas esta mantenía la visión fija en la castaña por alguna razón, razón que la líder del escuadrón quería conocer — Mitsu-chan… sabes que puedes contar conmigo en cualquier ocasión, ahora, suelta porque conoces a la pequeña con capa de vampiro.
— Te lo diria de todas maneras si no utilizaras ese tono asqueroso para dirigirte a mi — le reprocho mirandola de reojo al escucharla hablar de manera tan pausada y con toque dulce.
— ¿Oh? — llevó su mano enguantada a la boca dándole una señal de burla, provocando mas a la rubia de coletas — Todavía soy amable contigo y… ¿Me tratas asi? ¡Qué descortes! Mitsu-chan.
— Sufiente — intervino el azabache entre las dos chicas creando bastante tensión — yo tambien quiero saber por qué conoces a esa pequeña.
— ¡Esta bien! — soltó un suspiro ya cansada — hace uno tiempo en mis años de novata salve a dos pequeñas de un jinete del Apocalipsis y una de ellas… era esta pequeña.
— Bien, ahora que la duda ha sido saldada… — camino hasta donde estaba la castaña rodeada de la pequeña familia quienes la miraron de inmediato — Ustedes niños ¿Pueden explicarme que hacen aqui? Y sobre todo ¿De donde has sacado esa capa niña?
Mikan dejo los brazos de Karen para fijarse en los ojos púrpuras con suma seriedad, sabia perfectamente que debía de cuidarse con las palabras frente a los humanos del ejército imperial, ellos eran los que mantenían al mejor amigo de Mika bajo experimentos raros, ahora mas donde estuvo apunto de ser asesinada en sus manos por no haberle hecho caso al rubio seguramente de ver esto estaría enojado. Soltó un suspiro dando un paso hacia adelante, asi comenzó a presentar a cada uno de los integrantes de su pequeña familia primero luego de una exhaustiva historia, donde había partes verdaderas y otras inventadas por ella misma, les relato que ellos eran propicios de Tokio pero los vampiros decidieron transladarlos a la fortaleza vampirica de Nagoya como apoyo para los chupa sangres de alli, aunque de alguna manera extraña lograron escapar de ellos (al menos asi lo creyeron) hasta que se encontraron con esos vampiros de ahora.
El escuadrón Shinoa escuchaba con atención cada detalle dicho por estos niños quienes podrían darle una ubicación de su enemigo, pero de inmediato lo descartaron al oir como Mikan les advertía venir durante todo el trayecto hasta esta ciudad vendada y el no haber entrado a la fortaleza por su huida, es mas, estaban mas que seguros sobre algo. Esos vampiros cambiarían su posición ahora de saber el escape de estos niños. Por los momentos era lo mejor ayudarlos en llevarlos a un lugar seguro, fuera de cualquier batalla que pudiesen resultar heridos de alguna manera, o mejor aun, transladarlos a su fortaleza en Nagoya.
El escuadrón Shinoa escuchaba con atención cada detalle dicho por estos niños quienes podrían darle una ubicación de su enemigo, pero de inmediato lo descartaron al oir como Mikan les advertía venir durante todo el trayecto hasta esta ciudad vendada y el no haber entrado a la fortaleza por su huida, es mas, estaban mas que seguros sobre algo. Esos vampiros cambiarían su posición ahora de saber el escape de estos niños. Por los momentos era lo mejor ayudarlos en llevarlos a un lugar seguro, fuera de cualquier batalla que pudiesen resultar heridos de alguna manera, o mejor aun, transladarlos a su fortaleza en Nagoya.
— ¡No podemos! — salto llena de nerviosismo la pequeña castaña haciendo asustar a los soldados — cerca de los alrededores del aeropuerto de Nagoya debemos encontrarnos con alguien importante.
— ¿Encontrarse? — pregunto confundida Shinoa — ¿Con quien? Esto es completamente lleno de soledad y monstruos, no creo que puedan encontrar a alguien.
— Uno de mis mejores amigos fue enviado antes que nosotros a este sitio, planeamos escaparnos juntos de los vampiros y encontrarnos cerca del aeropuerto — explicaba con gran confianza la castaña hacia la pelipurpura quien seguía mirandola con asombro — ¡No puedo dejarlo atrás sin mas!
Bajo la perspectiva de Akito el grado de actuación de la chica era bastante increíble, esas muecas y expresiones de angustia sobre su rostro daba la impresión de estar lo bastante desesperada como para abandonar su “mejor amigo”, aunque por su puesto, el azabache tenia ganas de decirles la verdad a estos insulsos humanos que parecían estar cediendo a los encantos infantiles de la castaña. ¿Qué mas daba? Esto era una batalla perdida, el mas que nadie lo conocía desde un inicio.
— Shinoa-chan… — dijo con tono de suplica el castaño de ojos verdes a un lado de la chica, sosteniendo su brazo para llamar su atención. — deberíamos ayudarlos con esto.
— Pero estamos sobre el tiempo — le contesto de inmediato, casi sintiéndose mal por dejar a un lado a unos pequeños indefensos en esta ciudad desierta — no podemos abusar de la hospitalidad de nuestro superiores, de lo contrario, Guren-san cuando…
— Shinoa — la llamo Yu cortando de raíz el discurso de la chica pero enfocandose en mirar a los pequeños con semblante serio — ustedes y los chicos pueden adelantarse, ya me encargaré de darle una excusa convincente a Guren por los momentos llevare a estos niños cerca del aeropuerto.
— ¡¿Pero que dices Yu-san?! — exclamó alarmada la muchacha no comprendiendo el ultimátum del joven, pues no era la primera vez que hacia algo imprudente sin consultarselo a nadie — no pudes bajo ninguna manera…
— Disculpame — se giro para darle una sonrisa de consolación a la pelipurpura haciéndole dar un respingo con un paso hacia atrás — pero no puedo soportar dejarlos desamparados con toda clase de cosas al asecho, mi deber como soldado… no… mi deber como ser humano es ayudar a los mios. Y creeme. Este es uno de estos casos.
El corazón de Mikan dio un vuelco al escucharle decir esas palabras de mirada verde bosque cuya figura resplandecia a la luz del sol, por unos momentos deseo que un rubio en particular estuviera aqui para que presenciara este calor humano, de esa manera se daría de cuenta que no todos los humanos eran monstruos llenos de sentimientos de egoísmo y maldades. Este chico cuyo apodo era parecido al nombre del mejor amigo de Mika era completamente calido, estar simplemente a su lado le hacia sentir toda clases de sensaciones hermosas, desde seguridad hasta la confianza y eso que solo lo conocía hace unos segundos.
— ¡Demonios! — profirio Shinoa algo frustrada sabiendo que nunca podria contra la naturaleza de Hyakuya Yuichiro — ¿Por qué por una vez no acatas ordenes?
— Sabes que me quedare con ellos, hagas lo que hagas o digas lo que digas — volvió a insisitir ya regalandole una sonrisa a la familia.
— Bien, si seguimos discutiendo sobre el idiota de Yu nunca llegaremos a ningun lado — la voz autoritaria del pelirrojo cuatro ojos (bajo la perspectiva de Ryo) se manifesto de golpe — asi que propogon que me quede con este estúpido y asunto resuelto.
— ¡No seas injusto Kimizuki-kun! — el castaño de voz suave protesto de inmediato al escuchar la decisión del pelirrojo — si tu y Yu-kun se quedaran entonces yo igual lo hare.
— Vale, vale, vale ¿Paremos con esto si? De lo contrario tambien escucharé a Mitsu-chan para quedarse con Yu-san — soltó un suspiro meditando la decisión de la que probablemente se arrepentira mas tarde al escuchar a Guren, pero no tenia de otra, el azabache alboroto el abispero — aquien nadie se adelantara a nadie ¿entendido? Todos vamos a ayudar a estos niños y luego iremos al campo de batalla. Asunto cerrado.
Kimizuki miraba con desconfianza a la pelipurpura que en estos momentos alzaba su nariz muy orgullosa de si misma, seguramente hizo ese movimiento a final de todo para quedar bien con los niños, aunque eso no era lo importante, al mirar directamente a la pequeña de capa de vampiro le entraba una sensación indescriptible en el cuerpo como si le avisase de algo. Tal vez esa niña no aparentaba ser lo que decía ser, de ser asi, estaría pendiente de sus movimientos de cerca.
Ya por fin saldadas las insertidumbres del medio volvieron a reanudar su camino, Karen iba al a paso junto a Shinoa y una Haru bastante animada que preguntaba cada mínima cosa de estar en el ejercito demoníaco imperial japones, mientras que Yu y Ryo compartían algunas conversaciones bastante animadas sobre espadas estando en plena acción en campo de batalla frente a los vampiros, la ojos jade no se había equivocado el pequeño pelirrojo en verdad encajaba a la perfección en ese lugar, alli se veria como pez sumergido en el agua. Sorpresivamente los unicos callados eran Akito, Naru y Kimizuki quienes permanecian al fondo de todo el grupo pero lo suficiente cerca de Mikan, Mitsuba y Yoichi quien escuchaba el relato falso de como consiguió burlar a un noble para robarle su capa pudiendo ser de utilidad en Nagoya, cosa que resulto ser lo contrario pues casi perdía su cabeza por ello. Yoichi sonrio un poco incomodo por eso disculpandose en nombre de su líder de escuadrón, a lo que la ojos jade considero innecesario puesto que ella estaba todo el derecho de comportarse de esa forma, aun si poseia una capa blanca bastante familiar ante sus ojos que transmitían peligro.
— Quería dejarlo para luego pero… — intervino en la conversación la rubia de coletas con un tono de voz dudoso incluso hasta para una persona de su carácter, Yoichi supo que el asunto era bastante serio — ¿Donde esta tu pequeña hermana? La que salve ese día junto contigo de ese jinete.
La expresión de Mikan se pinto de dolor ante dicha pregunta de la muchacha mayor, el aire a su alrededor se puso mas pesado y el tratar de respirar era mucho mas difícil, las imágenes de una pequeña Sora empujandola a un lado para recibir que un ataque era para ella y solo ella, el nombre de “sacrificar por amor” con letras de neon se topa en su frente sin poder evitarlo. Un dolor en el pecho sin sanar, esa herida abierta que aun supura sangre por jamas poderla cocer, el sentimiento de perdida palpitando fuerte en su corazón partido en tantos pedazos que jamas podrá juntar. De esa manera se sentía Mikan con respecto a la muerte de Sora.
— Mitsuba-san, creo que hemos tocado un tema sensible para Mikan-chan — dijo el castaño al sentir como la niña se quedaba sin habla por la pregunta, podría sentir el dolor emanando de ella.
— ¡Lo siento! — se excuso de inmediato la rubia pensando que metió la pata hasta el fondo, en verdad era una idiota — y… yo no quise… hacerte recordar cosas dolorosas.
— Toda mi familia — hablo con voz apagada pero fuerte, se hizo escuchar, haciendo hasta asombrar a un Akito junto a su hermano y el otro chico puesto que era la primera vez en escuchar algo del día de su rescate, ella solo no podía dejar de llorar en tanto todas la rodeaban — fue asesinada a manos de un jinete del Apocalipsis, yo… yo estuve apunto de morir pero fui salvada dos veces, la primera, Sora me hizo a un lado para recibir el golpe — el azabache pudo jurar que la pequeña flaqueo su voz al nombrar a su hermana, pero no dijo nada, de todas maneras ni derecho tenia en hacerlo — no se lo pedi pero igualmente lo hizo, ella tenia obviamente mas coraje y valor de lo que podría haber tenido toda mi vida. — soltó una sonrisa amarga ante el recuerdo de Sora ensangrentada pero feliz, ella en verdad conoció perfectamente el significado del amor — ¿Qué clase de hermana mayor fui para ella? Me pregunte al verla muriendo pues sin duda le infunde fue cobardía, yo… yo… no quería morir pero… pero… el hecho de verla morir… me hizo sentir culpable, era… era como si ella allá tomado mi puesto porque era una cobarde y no podía afrontar la realidad de mi destino.
— No creo que seas una cobarde por no querer morir — un Yu delante de ella la hizo alzar la mirada opaca y sin ningún brillo, el no la miraba para nada pues se mantenía imponente mirando al camino frente suyo — ningún ser humano desea morir menos a manos de un monstruo, no conoci a tu hermana pero puedo estar seguro que en su mente estuvo el salvarte porque te quería, jamas por ser una cobarde o una “mala hermana mayor” — hizo una pausa tomando una bocanada de aire para tranquilizar sus demonios internos, asi poder continuar — No entiendo nada sobre sacrificios pero si se perfectamente lo que significa la familia, ella estaría francamente dispuesta hacer cualquier cosa por ti si con eso los lleva a la muerte en el proceso, y lo harían todas la veces necesarias por el mismo motivo que las mueven hacerlo. — Yu volteo solamente su cabeza para darle una sonrisa suave a la pequeña — el amor, el amor mueve a los seres humanos Mikan por eso no pienses en ti misma como una cobarde mas, estoy seguro que Sora no le gustaria para nada escucharlo.
Era lo mismo, lo mismo que le dijo Mika cuando le relato la historia del asesinato a sangre fria de su familia, Yu tenia una manera bastante llamativa de decirles las cosas sobre el amor en cambio del vampiro aunque sin duda ambas iban en un mismo fin. Ese sentimiento fuerte y duradero que hacia mover montañas, Mika le confeso hacer nuevamente el sacrificio para salvar al chico que tenía por unico familiar sin arrepentirse al igual de salvarla de cualquier mal al asecho, eso sin duda era algo que básicamente merecía tener toda su admiración. Por un segundo se permitió imaginar que este Yu era el mismo Yu familiar del vampiro, sería bastante fabuloso el conocer que el chico seguía hacia adelante al pesar del dolor de perder a tu familia delante de sus ojos, el al igual que Mika entendía perfectamente como era el sentimiento de perder personas importantes en su vida, asi que si Yu era ese Yu le encantaría darle un abrazo para decirle lo muy importante de su presencia es para Mika, sobre todo que el estaba dispuesto hacer lo lo que sea por el, inclusive rescatarlo de sus propios demonios por ese sentimiento encargado de mover a las personas. El amor. Era el amor quien hacia prevalecer en Mika su esperanza de rescartarlo, un asunto bastante importante para la cabellos ondulados quien sufría prácticamente junto al rubio al hablar de su amigo. Sin duda simplemente no podía dejarlo atrás contra todos esos demonios, ella tomaría la mano de ese vampiro para asi juntos recorrer todo es camino empinado.
— Gracias, Yu-san — musito la niña bastante conmovida desde el fondo de su alma, el chico simplemente sonrio ante las palabras de la niña — el tratar de confortarme es muy generoso de su parte.
— Ni lo mensiones, veras que apartir de ahora todo comenzara a salir bien — aseguro con voz firme y bastante convincente para los presentes — solo trata de llevar las cosas con calma por el bien de tu nueva familia, y el tuyo propio.
Mikan soltó una risita bastante tranquila mirando hacia el suelo al escuchar eso del azabache, podría estar quitandose un peso de encima al estar con estos soldados del ejercito demoníaco imperial japonés pues esto significaba seguridad ante cualquier monstruo, aun mas, el aura rodeando al chico de ojos verde bosque le transmitía una paz que nadie podría entender. Sin embargo, cuando la cabellos ondulados fijo su vista al horizonte una ventisca le toco la piel de forma de susurro, por mucho que la pequeña tratara de ingnorar el sentimiento surgido en ello no podía evitarlo, la inquietud similar cuando planeaba todo esto junto al vampiro la volvió a invadir era como un cosquilleo en su pecho que dolia. ¿Acaso significaba algo?
Ya pasaron al mediodía cuando se encontraban a mitad de camino el escuadrón Shinoa presentaba signos de cansancio y aunque una misteriosa Haru le proporciono a Yu una botella de jugo no bastaba, la castaña estaba aun observando el panorama caótico en completo silencio prácticamente perdiéndose junto a los susurros del viento, por la zona donde pasaban anteriormente fue un conjunto de edificios residenciales a sus afueras aun existían unos arboles verdosos y otros no tanto, unos arbustos presentanban bastante descuido por no tener mano de obra humana y entre ellos unas floresillas amarillas brillaban a la tenue luz del sol. Ante este sitio apocalíptico Mikan pensaba que era perfecto, su alma de alguna manera necesitaba tranquilidad para dejar atrás ese cosquilleo fastidioso invadiendo su pecho, el contemplar podría ser una gran idea.
Entonces su mente empezó a armar conclusiones apresuradas, se imagino fallando su plan frente a los ojos azules de Mika ¿Qué haría él? ¿Como reaccionaria ella? Es mas, existía un punto que desde encontrarse con estos chicos. ¿Qué pasaría si al llegar a su destino Mika ya estuviera esperandole? Los soldados del ejercito demoníaco eran entrenados para acabar cualquier amenaza vampirica a la vista, a lo que significaba, de notar a Mika a unos cuantos metros de ellos lo atacarían sin contenerse de ello. ¿Como estaría dispuesta hacer Mikan? ¿Hasta donde llegaba su amor por el rubio? Aunque no lo supiera ella sabia perfectamente hasta donde llegaría por el vampiro, pero conociendole como lo hacer jamas le gustaría verla en esa forma. Pero de todas maneras lo haría teniendo su consentimiento o no.
— ¡Llego la hora! ¡Llego la hora! — exclamó una Haru entuciasta a un lado de Karen quien sonreía por el grado de energía dentro de la niña.
— ¿De que hablas Haru-chan? — pregunto Yoichi medio sonriendole de manera incomoda.
— Saben, hoy Mika-nee esta de cumpleaños y yo le prepare una sorpresa junto a mis primos. — diciendo esto miro a los chicos quienes compartían lazos de sangre con ella ganándose sus sonrisas — por eso, señores del ejercito japonés ¿me ayudan con eso?
— ¿Como? — exclamó confundido Yu mirando de reojo a una castaña sorprendida pero con un semblante bastante extraño, sonriendo de manera traviesa de arrojo a ella pasando uno de sus brazos por los hombros en señal afectiva — ¡Asi que estas cumpliendo años! Felicidades, no todos los días se esta de fiesta como hoy.
— ¿Yu-san? — parpadeo varias veces sin entender el movimiento del mayor.
— Oye, Haru — la niña atendió al llamado del azabache — hagamos esa sorpresa que tanto estas hablando.
La niña sonriendo de oreja a oreja asintió rápidamente para colocar manos a la obra, todos los soldados del ejercito ayudaron de alguna manera a la pequeña revoltosa en su cometido, aunque una de las ideas principales era mantener a la cabellos ondulados un poco alejada de los demás con alguien vigilandola, trabajo que se le asigno a la líder del escuadrón la cual observaba los movimientos de todos con una sonrisa dibujada en sus labios. Shinoa voltio a ver a la hagasajada para borrar la curva de sus labios, su semblante era claramente deprimente casi ni parecía estar feliz con su cumpleaños y la comprendia, las cosas que debió de presenciar en su corta vida tuvieron de ser lo bastante escalofriantes como para tenerle miedo a ser feliz.
Entonces por un momento se permitió mirar a Yu quien coloco sobre sus hombros un mantel de cuadros bastante usado y remendado en tanto perseguía al otro gemelo, ese chico tambien paso por muchas cosas en su corta vida aunque no hablara mucho sobre ellas lo sabía, la mas resiente fue casi exactamente igual a lo visto por la niña de su lado. La muerte de su familia sin poder hacer nada.
Entonces por un momento se permitió mirar a Yu quien coloco sobre sus hombros un mantel de cuadros bastante usado y remendado en tanto perseguía al otro gemelo, ese chico tambien paso por muchas cosas en su corta vida aunque no hablara mucho sobre ellas lo sabía, la mas resiente fue casi exactamente igual a lo visto por la niña de su lado. La muerte de su familia sin poder hacer nada.
Sin embargo, Hyakuya Yuuichiro era lo suficientemente fuerte para canalizar todo ese dolor en acciones heroicas, el no quería ver a mas nadie morir frente a sus ojos, no al menos, estando a su alcance para salvarlo de ese destino cruel. Ahora, podría decir con firmeza que Yu es un gran ejemplo para la cabellos ondulados, solo asi estaría dispuesta a seguir hacia delante con las perdidas de su familia en la memoria.
— No luces muy feliz siendo hoy tu cumpleaños — le dijo Shinoa haciéndola girar hasta ella para mostrarle su cara impresionada — pareces por alguna razón nostálgico y distraida en cualquier cosa menos el presente.
— Shinoa-san — su voz sono bastante distante y suave en los oídos de la pelos purpura quien puso toda la atención en ella — alguna vez… ¿Alguna vez no has encontrado el sonido del viento tan relajante? Es como si, de alguna manera, alguien estuviera cantando una canción para llamar la atención y llevarte hasta él.
Shinoa se quedo sin palabras, no por que pensara en la niña teniendo un problema psicológico, sino mas bien en la convicción de decir dichas palabras pues la chica en verdad la sentía desde el fondo de su corazón. Ser llamada por alguien hasta la magnitud de ser arrastrada por ello, bajo su perspectiva, parecía una premonición de un mal presagio porque eso solo significa cosas malas.
— ¡Shinoa! ¡Mikan! — el llamado de Yu las hizo girar de inmediato hasta su dirección donde todo esta listo — ¡Pueden volver! ¡Ya esta todo en su sitio!
Los ojos de Mikan se ampliaron al presenciar lo que estaba frente a sus ojos jade, un mantel un poco viejo y remendado se extendía a lo largo de unos cuantos metros cubriendo un agretiado pavimento descolorido, en él diferentes latas de frutas eran esparcidas de manera generosa lista para ser tomadas, aunque tambien había otras cosas, jugos de distintos colores y sabores, golosinas de chocolate y malvadiscos que creía extintas, y eso, en el centro una copa de frutas diferentes combinada con una clase de crema blanca espesa teniendo al final un vela. Un simulador de torta. La castaña rompió en llanto avanlazandose sobre Haru que sonreía de felizmente por su trabajo, la mayor no hacia mas que agradecerle esta sorpresa tan grata y amena la cual jamas espero en un mundo como este, aunque Naru salto diciendo que ellos no querian ver morir la tradiciones de su familia por lo tanto hicieron de esto un pinic sin vegetación realmente, esto hizo llorar a un mas a la chica pues hacerle rememorar tiempos hermosos con su difunta familia era difícil, pero aun teniendo este detalle jamas en la vida podría pagarselos.
Entre todos los presentes le cantaron feliz cumpleaños , si esto tambien incluyo Akito aun medio enojon pero dispuesto a darle un poquito de lo suyo a la castaña, luego los del escuadrón Shinoa la felicitaron deseandole el mayor de los deseos por este evento tan especial y esperando que no fuera el último sino uno mas de sus cumpleaños, Yu por su parte comenzó a comer frutas como loco trantando de entretener a Naru pues le pedía respuestas a sus preguntas infantiles, Mitsuba lo observaba asqueada pues se encontraba a su lado sentanta en tanto Shinoa solo comía felizmente su fruta al almimar encontrando gracioso esto. Yoichi conversaba amenamente con Karen sobre todo lo hecho por ella desde el desastre para proteger a sus primos, claro que mas tarde incluyo a Mikan pues al ser salvada por los vampiros fue convertida en ganado llevándola hasta ella, esto hizo congelar de inmediato a un Yu bastante enérgico y alegre haciéndole bajar su animo en picada.
— ¿Mikan fue salvada por los vampiros? — pregunto de inmediato con un rostro que Shinoa conocía bastante bien.
— Yu-san, por favor…
— ¿Es eso cierto? — insistió hacia la rubia que mantenía una mirada fija a la castaña, pero esta distraida en cualquier cosa lejos de aqui, lo tomo como luz verde para poder decir algo — respondeme por favor.
— Si, fue salvada por uno de los altos rangos de sus guardias personales. — los ojos verde bosque del azabache se agrandaron por tal confesión, solo tal vez… esta pequeña podría conocer a Mika o algún vampiro noble lo bastante asqueroso para recordar su nombre — de hecho, es considerado uno de los favoritos de la reina de los vampiros, aunque quien sabe, puede en realidad ser su favorito.
— Entonces… ¿Ustedes vienen transladados de la capital de los vampiros? — pregunto o mas bien afirmo con certeza.
— Asi es — corroboro Karen con total normalidad volviendole prestar atención a su lata ya casi vacía.
— Si es asi, Mikan o ustedes deben conocer a…
— Parece que va a llover — interrumpió con eje pensativo la cabellos ondulados mirando hacia las nubes que se aglomeraban entre ellas, haciéndola sonreír de manera fascinada pero los presentes lo encontraron extraño — la naturaleza es sorprendente ¿no creen?
— Mikan-chan tiene razón, esas nubes parecen de lluvia — sondeo la pelipurpura ya acabando su lata de fruta para colocarse de pie — es el momento para ponerse nuevamente en marcha y asi cerca del atardecer estaremos cerca de nuestro destino.
Yu no hizo su pregunto a los chicos pero en tanto guardaban las pertenencias, no pudo simplemente quitar su mirada de la cabellos ondulados que nuevamente volvía a la normalidad abrazando a Haru, siendo asi la decimoquinta vez en agradecerle por su regalo de cumpleaños, cosa que alguien aun meditaba en darle por estar pendiente de sus rencores en lugar de traer tranquilidad.
Akito mantenía en sus manos aquel paquete que envolvía un libro mirando en dirección a su pequeña hermana y Mikan, el no quería parecer un tonto que jamas admitía sus errores delante de la chica que amaba, aun asi, permitirse flaquear ante ella siendo inclusive su cumpleaños era simplemente imposible. Y eso un pelirrojo de castaña mirada lo detallo. Con pasos cautelosos Kimizuki se acerco al azabache de azul mirada, este parecía estar observando a la chica agazajada como si tuviese una clase de anhelo que no pudiese llevar a cabo, o no quiere llevar a cabo, latiendo febrilmente sobre su alma pero este claramente no conocía las oportunidades de este nuevo mundo, jamas tienes que dejar para luego lo posiblemente de hacer justo a hora.
Akito mantenía en sus manos aquel paquete que envolvía un libro mirando en dirección a su pequeña hermana y Mikan, el no quería parecer un tonto que jamas admitía sus errores delante de la chica que amaba, aun asi, permitirse flaquear ante ella siendo inclusive su cumpleaños era simplemente imposible. Y eso un pelirrojo de castaña mirada lo detallo. Con pasos cautelosos Kimizuki se acerco al azabache de azul mirada, este parecía estar observando a la chica agazajada como si tuviese una clase de anhelo que no pudiese llevar a cabo, o no quiere llevar a cabo, latiendo febrilmente sobre su alma pero este claramente no conocía las oportunidades de este nuevo mundo, jamas tienes que dejar para luego lo posiblemente de hacer justo a hora.
— Si quieres darle eso a ella solo hazlo y ya — la voz ronca del chico de lentes provocó en Akito un respingon de susto pues con esta era la segunda vez en escucharlo hablar — ¿has visto el mundo como esta? No es como para desperdiciar los segundos pensando en disputas inútiles, porque cuando menos te lo esperes ella puede que no este justo como ahora. A tu lado. — el azabache abrió los ojos impresionado casi dándole la razón en las palabras del pelirrojo, pero una parte de su corazón seguia dudando y eso le hacia reflejarlo en el rostro — Que no sientas arrepentimiento de no haber hecho nada, al menos haciéndolo tendrás la satisfacción de que lo intentaste.
— ¡Kimizuki! — le llamo la rubia de coletas caminando hasta el notando un poco el panorama incomodo, aunque no preguntaría por eso — ¿Ya estan listos?
— Si — afirmo dando un paso hacia adelante sin antes darle un vistazo al ojos azules — andando Akito.
Naru no frenaba de sentir emoción con escuchar cada hazaña hecha por su ahora coronado “hermano Yu” haciendo prácticamente fastidiar a los demás, bueno a excepción de Mikan que simplemente estaba caminando al otro lado del ojos bosques con semblante pensativo mirando a las edificaciones deterioradas, bajo la perspectiva de un pequeño como Naru Nagoya parecía una ciudad fantasmagorica donde en cualquier parte saldría monstruos de sus callejones oscuros, pero precisamente Yu decía que era imposible de eso suceder pues lo unico monstruoso seria un jinete del Apocalipsis. Obviamente sintio susto de haberlo dicho estando a su lado Mikan a lo que inmediatamente giro para ver su reacción, pero no parecio a verlo escuchado la pequeña estaba realmente distraida mirando a cualquier parte del sitio, el no comprendia pero pareciera que esta chiquilla quisiera simplemente fundirse con el aire. ¿Qué estaría pensando en estos momentos?
Shinoa como siempre de chica burlona se colgó en los hombros de Yu susurrandole al oído “pedófilo” sobresaltandolo hacia adelante con un rostro lleno de color, Naru le pregunto porque de pronto estaba tan rojo como un tomate y Shinoa sonreía de manera macabra a dirección de la cabellos ondulados, Karen entendiendo la situación tomo a Naru por los brazos tratando de explicarle a palabras sencillas lo ocurrido teniendo en cuenta las miradas de todos sobre ella, aun mas a un Akito apretando los puños de cólera pensando lo peor.
Shinoa la ocasionante de todo el enrrollo dio unos pasos mas adelante saliendo por la tangente de esto, encontrándose con Mitsuba que estaba casi igual a Akito por pensar cosas innecesarias, dando asi como conclusión a una pelipurpura bastante malevola y mal intensionada.
Shinoa la ocasionante de todo el enrrollo dio unos pasos mas adelante saliendo por la tangente de esto, encontrándose con Mitsuba que estaba casi igual a Akito por pensar cosas innecesarias, dando asi como conclusión a una pelipurpura bastante malevola y mal intensionada.
Ya dejando el asunto de lado, Yu estando casi en su destino pensó en hacerle unas simples preguntas a Mikan, no lo entendía pero un sentimiento le decía que debía de ser ella en responderle sus inquietudes, es decir, todos estos chicos eran una familia bastante unida fácilmente dirigiendose hasta el mismo Ryo podría obtener respuestas pero no, la cabellos ondulados tenia que ser esa persona mas ninguna otra.
— Mikan — la llamo de manera pausada ella giro de inmediato soltando una monosilabo a ese mandato pues no se esperaba esto — antes dijiste ser salvada dos veces ese día y además, Karen me contó que fuiste rescatada por vampiros… ¿Aun recuerdas quienes fueron?
¿Por qué Yu se veía tan interesado en el tema? Se pregunto Mikan teniendo la vista fija en esos ojos verdes bosque del azabache dándole una sensación de ansiedad, esto podría decir que este chico era el mismo Yu de Mika siendo la unica familia viva en su vida, de ser esto correcto debía de decirle lo mucho que el rubio estaba sufriendo por los experimentos hechos con su cuerpo esos humanos del ejercito demoníaco, a la vez decirle sobre su plan de sacarlo y llevárselo consigo mismo para evitarlo verlo sufrir mas con esta guerra interminable sin fin, solo de esa manera quizás Mika estuviera mas tranquilo consigo mismo. Pero no podía. La cabellos ondulados no tenia la confianza necesaria para confesarle todo esto al azabache, el seguía perteneciendo al ejercito a lo que llevaba hacer enemigo predilecto del vampiro y eso significaba el poder matarlo cuando le fuese ordenado, de ser el Yu de Mika se opondria inmediatamente a eso pero Mikan no correría el riesgo a tratar de averiguarlo.
— Si, fue uno de esos vampiros que cubren su rostro — mintió girando su cara para enfocarse en frente haciendo bajar la mirada del azabache, bastante decepcionado — con ellos habían tres vampiro de ojos carmesí y orejas puntiagudas que sin gorras encima de sus cabezas, uno de ellos se que me golpeo la nuca para dejarme inconsciente y asi llevarme a la ciudad vampirica. Después desperté enfrentando la cruel realidad, estaba sola, en un sitio desconocido y a marced de los vampiros.
— ¿Pero no conociste a tu nueva familia? — pregunto de manera alarmante por la manera tan fria de describirle todo aquello sin una gota de sentimiento.
— Si… — sonrio de sozlayo — estos chicos son las mejores personas que he conocido después de perderlo todo en la vida, ellos me abrieron la puertas de su casa como una íntegramente mas y eso… eso ni viviendo cien vidas podre agradecerselos.
— Ya estas mostrandoles tu gratitud — hablo tomandole la cabeza a la castaña y revolviendole los cabellos de forma amistosa — escaparte de esos chupa sangres con exito fue la mejor cosa para ellos, ahora solo puedes esperar experimentar tranquilidad. Ya veraz.
Esto hizo sonreír con mayor intensidad a la castaña pues Yu tenia mucha razón, estando ya fuera del asecho de todos esos vampiros y sobre todo Ferid Bathory era simplemente la gloria para ella, puede que en algún momento de todo esto no este junto a ellos pero le quedara la satisfacción de su nueva familia estando fuera de todo peligro vampirico. Estaba ya en paz consigo misma.
Habían llegado a su lugar de destino cerca de los alrededores del aeropuerto de Nagoya que era un sitio baste extenso pero aparentemente seguro, la cabello ondulados se aseguro junto a Mitsuba y Yu de encontrar un escondite lo suficiente para la pequeña familia de chicos, a su vez la niña se cercioro de no tener por ningún lado a un típico vampiro conocido por ella estando así mas tranquila. Su lugar para esconderse era un edificio cerca del aeropuerto para estar lo suficiente pendiente para poder encontrarse con el conocido, Karen les agradeció desde el fondo del corazón la ayuda prestada por ellos en el momento de ser atacados por vampiros y el participar en el cumpleaños de Mikan, Shinoa formando una sonrisa en sus labios le dijo que no debía de agradecer pues en estos momentos los seres humanos debían de apoyarse unos con otros. Luego de esto, Yoichi le dio las instrucciones para contactar con el ejercito imperial demoníaco japones ya habiendo recuperado a su amigo, pues estar solos sin protección era un completo suicidio teniendo al asecho vampiros y jinetes del Apocalipsis, cosa que con una sonrisa lo suficiente convincente lo recibió agradecidamente la cabellos ondulados sabiendo perfectamente eso. Nunca volvería a ver a estos chicos en su vida. Ella tenia otros planes en mente junto a un rubio particular.
En tanto Haru y Naru lloroquiaban abrazados a un Yu sin saber como reaccionar, Akito su hermano mayor era llamado por Kimizuki para apartarse de los demás, esto al comienzo le pareció extraño pero obedeció para caminar en silencio detrás del pelirrojo este estando lo suficiente lejos de los demás, le extendió al chico un papel doblado extraño.
— ¿Qué es eso? — pidió saber el ojos azules al mayor.
— Es las coordenadas y un aviso para las personas que vayan a atenderlos a ti junto a tu familia — le explico mientras el chico observaba el papel con detenimiento las letras escritas — lo necesitaras mas adelante.
— Pero… ¿Por que me lo estas dando a mi? — pregunto sin comprender al muchacho mas grande con esta acción — Mikan ya esta recibiendo algo igual de tus amigos, esto debería de ser innecesario.
— Tu amiga lo va a desechar ¿no es así? — Akito abrió la boca sin poder musitar alguna palabra, este chico era el mas observador de todos y la castaña se le escapo este detalle, pero al parecer el pelirrojo no iba a impedir nada de las acciones de ella. Mejor y el tampoco decía nada. — Escucha, no se que esta sucediendo con ustedes ni mucho menos pienso intervenir pero… si llega a suceder algo quiero que cojas a tu familia y huyas, los planes precipitados siempre tienden a fallar. Aunque esta en tus manos hacer algo, no desperdicies las oportunidades mucho menos esta.
Akito recuperándose del golpe de ser descubiertos de estar ocultando algo guardo el papel proporcionado por Kimizuki en uno de los bolsillo de su pantalón, asintió hacia el pelirrojo con firmeza monstrandole una mirada llena de determinación que no paso desapercibida por el otros, pues le sonrio de medio lado haciéndole señas para volver junto a los otros antes de notar su desaparición momentánea.
De vuelta, Yu miraba con ojos brillosos a la cabellos ondulados que le sonreía de manera agradecía ambos no sabían las palabras para emplear una despedida, aunque dentro de ellos les decía el volverse a encontrar tarde o temprano pues ambos entrelazaron sus destinos. Fue cuando el azabache dio un paso adelante colocando una mano sobre el hombro de ella apretandolo, la diferencia de altura era claramente notoria pero para la chica esto no era sinónimo de miedo, lo contrario, de una persona franca y confiable dándole signos de seguridad.
— Aquí nos separamos — le dijo a la pequeña que miraba directamente a los ojos bosques de él — pero no es el adiós para que lo sepas.
De pronto, Yoichi deja de mirar la escena conmovedora para enfocar sus ojos verde olivo atrás suyo donde a unos cuantos metros podría percibir humo, de manera frenética aviso a Shinoa que de inmediato apuro a Yu con su despedida a la castaña.
— Yu-san apresúrate debemos ir al campo de batalla nuestros camaradas pueden estar en problemas — le ordeno con voz firme al muchacho que aun luchaba con las palabras de despedida hacia la chiquilla.
— ¡Voy en seguida! — les grito desde su sitio notando como sus amigos se adelantaban unos cuantos metros desde su sitio, el azabache se giro nuevamente hasta la pequeña que lo miraba con ojos expectantes y dispuesta a escuchar cualquier cosa de los labios del chico mayor — Escúchame muy bien Mikan, cuando encuentres a tu amigo quiero que garres a tu familia y huyan tan rápido como puedan a la dirección que les dio Yoichi no se expongan a los peligros de Nagoya estando solos.
— Vale, pero no tiene que preocuparse de nosotros Yu-san — le dijo tratando de tranquilizarlo un poco con sus nervios respecto a dejarlos solos en este supuesto “lugar seguro” de ese edificio abandonado pero sintiendo unas puntadas de culpa en el nacimiento de su estomagó — te prometemos que estaremos bien y nos encontraremos tal cual como nos vemos ahora. En una sola pieza.
— ¡Yu-san! — se escucho desde bastante lejos a la pelipurpura llamando por un Yu que seguía en plan de despedirse de la pequeña familia.
Pero no.
Aun existía algo.
Ese algo impidiéndole seguir avanzando.
Aun existía algo.
Ese algo impidiéndole seguir avanzando.
Puede que este siendo bastante inocente con respeto en conocer algo sobre su amigo de la infancia pero Mikan había estado en el mismo lugar de su infancia siendo utilizada con el mismo fin, por lo tanto quería decir que al menos una vez debió de toparse con el rubio así sea en plan de casualidad y eso podría ser una pequeña esperanza en su corazón para poder llevar su cometido, si una vez abandono al vampiro en esta ocasión no cometería el mismo error porque su meta es la salvación de Mika y no descansaría hasta poder hacerla realidad.
— Mikan, antes de irme debo preguntarte una cosa bastante importante para mi y estoy seguro que solo tu puedes contestármela — la cabellos ondulados presto mas atención de lo usual pues el rostro de Yu parecía bastante determinado con lo de plantearle esa incógnita rodándole la cabeza — Cuando estuviste en la capital de los vampiros ¿Viste un vampiro que no tenia los ojos como los demás? es decir ¿Los tenia azules?
No, no podía ser cierto ¿Seria esto posible? encontrarse con el mejor amigo de la infancia del rubio estando apunto de morir en manos de vampiros a mitad de la nada en Nagoya, al parecer la realidad aveces supera la ficción porque en estos momentos podría estar expresando un rostro completamente trastornado por la sorpresa sin anestesia en manos del chico frente suyo, quien aun esperaba con impaciencia la respuesta de sus labios. Ahora no podía reprimirse en querer contarle sobre el rubio, aunque los chicos de su mismo escuadrón lo llamaban sin descanso tratando de llamar su atención así que debía ser simplemente rápida y concisa en la respuesta, no podía dar detalles con los sucesos acontecidos en su estancia junto al vampiro pero al menos si relatarle eso que desde imaginarse frente al mejor amigo del chico que amaba quería decirle. Fue cuando Mitsuba apareció detrás del azabache empujándolo con un brazo para hacerle avanzar, este comenzó a tratar de zafarse pues aun no obtuvo su respuesta de la niña que mantenía su boca abierta dándole a entender que en verdad sabia sobre algo.
A Continuación, Mikan por primera vez escucho el nombre completo del azabache helandosele la sangre por completo y dándole por finalizada la identidad del chico porque este sin duda era el chico que tanto hablaba el rubio, Hyakuya Yuuichiro el mismo apellido que mantenía de boca en boca lo chicos ganados a la hora de mencionárselo para solo decirle la posición en ese mundo tan caótico gobernado por los vampiros a diestra y siniestra.
— ¡Yu-chan! — exclamo ya con la energía revitalizada tomando ahora por sorpresa al muchacho pues la única persona en llamarle de esa manera era su amigo de la infancia y esto solo le confirmaba algo bastante obvio, la pequeña cabellos ondulados lo conocía de una manera bastante personal y no solo de vista así que lo llevo a sonreír, aun mientras era llevado a rastras por su compañera de escuadrón — Mika… ¡Mika aun esta esperando por usted! ¡Por favor nunca desespere en su búsqueda ambos merecen reencontrarse!
Yu antes de desaparecer por completo estiro su brazo dándole señal de haber escuchado todo y que haría lo posible para llevarlo al pie de la letra, porque si se encontró con una persona como la castaña solo significaba precisamente el momento para salvar a su mejor amigo de la mano de los vampiros que lo utilizaban de manera de su propio beneficio, y eso era algo que encontraba completamente asqueroso al igual que repulsivo pues en su cabeza permanecía la imagen de Mika estando justo al lado de ese maldito ser encargado de acabar con cada persona que el consideraba importante para él. Pero antes de llevar acabo eso debía de hacerse mas fuerte o al menos lo suficiente solo así seria capaz de vengar las muertes de todos esos niños inocentes, debido a eso Yuuichiro Hyakuya jamas se rendiría a cualquier obstáculo en su camino pues encontraría la manera de salir con aires victoriosos de todo eso.
Mikan regreso junto a sus amigos para resguardarse del eminente atardecer pisandole los talones aunque estaban en la primera planta de un edificio abandonado podía ver en una de sus ventanas los colores amarillo y naranja se combinaban entre si como si fueran complementos necesarios para un cuadro en una exposición artistica con temática campestre, al encontrarse cerca del mar el azul claro se fundía junto a las nubes que casi habían desaparecido sin dejar rastro de querer llorar sobre la ciudad desierta de Nagoya solo salieron para jugar con el sentido de las personas. Observar este panorama le daba a la pequeña una sensación de acercarse hacia ella el final de todo sus problemas en cualquier ámbito dejándola con un vació sepulcral, no comprendía como el viento volvió a rosar su cara acariciándola de manera dulce llevándola a cerrar sus ojos para simplemente pensar en lo muy agotada que estaba de todo este ajetreo en solo un día en Nagoya, en el transcurso de este se la paso durmiendo con los ojos abiertos pensando en las posibilidades de salir triunfantes del plan empleado por si misma y el rubio pero ahora conociendo a Yu todo se volvía complicado. Ese azabache no parecía querer abandonar el ejercito demoníaco imperial japones, de hecho, demostraba estar muy a gusto en el exterminado a todos esos vampiros sin tener ninguna compasión por ellos pues estos le arrebataron parte importantes de su vida y lo comprendía bastante en ese aspecto pero eso solo la confundía en ciertas cosas.
¿De que manera veía a Mika? cuando le contó sus pensamientos respectivos sobre el dio a entender con su expresión que estaba dispuesto a salvarlo de sus propios demonios sin importarle lo que era, sin embargo eso no quería decir dejar de ser uno mas del ejercito demoníaco japones y el tener una clase de poder tan monstruoso como destructivo para la humanidad y eso le hacia temblar porque el rubio salio herido una vez, de lo contrario ¿Por qué desapareció tanto aquella vez? seguramente estaba curándose las heridas proporcionadas en dicha batalla contra el mismo Yu el cual posiblemente no tenia recuerdo de ello. Era triste pensar que las personas a su lado lo manipulaban a su antojo, tal vez no el escuadrón Shinoa pues con la mano amiga que le prestaron compartieron la verdad de como eran en realidad, cuesta creer en por ejemplo el amable Yoichi siendo un monstruo total tratando de manejar unos hilos invisibles en Yu, o la misma Mitsuba quien una vez la salvo a ella y su hermana del pasado.
No.
El escuadrón Shinoa esta fuera de esto.
Si es asi ¿Quien?
¿Quien es el monstruo detrás de esto?
El escuadrón Shinoa esta fuera de esto.
Si es asi ¿Quien?
¿Quien es el monstruo detrás de esto?
Por mas que se preguntase no encontraba la respuestas a esas interrogantes a eso dándole sin saber paso al sueño, llevaba caminando desde la mañana sin mas que un descanso al mediodía obviamente el cuerpo le pedirían retosar un rato, asi que remediarlo cayo en manos del morfeo en tanto se encontraba recostada sobre la orilla de una ventana Karen notando eso, saco de su mochila una cobija utilizada por ella antes para cubrir a los gemelos la noche interior del frío, la rubia percibía muchas inquietudes en la pequeña que cargaba con todo los pesares y los problemas de este plan a ciegas. La mayor mentalmente contalizo el tiempo que pasaría esperando a dicho vampiro rubio, no entendía pero dudaba que lograra rescatar a ese amigo del que tanto secreteaba con su protegida pues al estar a manos del ejercito, personas bastantes poderosas al parecer, y siendo una sola persona era una completa desventaja aun mas dudando de tratarse de un vampiro suicida por su carácter. Pero quien sabe, caras vemos corazones no conocemos.
Karen admitiría tener un plan B en caso de fracar este pues junto a Ryo idearon este y el encontrarse con humanos lo hizo mas fácil pues ellos le dieron coordenadas de su sitio, coordenadas que mantenía la cabellos ondulados bajo su custodia tal vez debían amarrarla y cargarla para llevarselas consigo mismos, ellos no solo podían pensar en una sola persona pues mantenian tambien niños pequeños bajo su tutela y la prioridad debían de ser ellos, por lo tanto escapar hacia donde estaban los humanos era el plan elaborado por los hermanos en caso de emergencia, estos no le contaron a Akito por el impulso adquirido desde conocer a la chica y de saberlo posiblemente lo arruinaria. Asi que esperarían esta noche para llevarlo respuesta acabo, solo tenia que tener el auto control para canalizar su ansiedad y esperar al otro día, pues estaba segura que estarían bajo la tutela del ejercito demoníaco imperial japones.
La espera desespera, al menos esos eran los pensamientos de Ryo mientras mantenía a sus primos entretenidos jugando cosas simples, haber conocido al escuadrón Shinoa solo le hizo crecer mas sus ancias de pertenecer en el aun mas con una persona como Yu, parecía mantener una clase de energía contagiable e inagotable del cual todos confiaban con los ojos cerrados. Sin duda, la cabellos ondulados tuvo razón aquella vez cuando le dijo que encajarian a la perfección junto a ellos, aunque tenia las ganas increíbles de correr hasta la dirección proporcionada por ellos aun no podía hacerlo, su hermana le ordenó estrictamente aguardar hasta el otro día para tomar la decisión de irse con Mikan acompañandoles, aunque claro, solo podría llevar acaba de no aparecer dicho rubio ante ellos.
Pero precisamente eso al pelirrojo le daba igual pues tenia un sueño en su cabeza, quería pertenecer al ejercito y matar a tantos vampiros como fuera necesario, sobre todo aquellos causante de la muerte de sus padres, esas sonrisas chorreantes de sangre y vestimenta manchada en la misma sustancia en tanto le quedaban mirando de manera arrogante señalandole lo muy insignificante que era, por eso le dejaron vivir, por esa maldita razón.
Pero precisamente eso al pelirrojo le daba igual pues tenia un sueño en su cabeza, quería pertenecer al ejercito y matar a tantos vampiros como fuera necesario, sobre todo aquellos causante de la muerte de sus padres, esas sonrisas chorreantes de sangre y vestimenta manchada en la misma sustancia en tanto le quedaban mirando de manera arrogante señalandole lo muy insignificante que era, por eso le dejaron vivir, por esa maldita razón.
Sin embargo, en el futuro próximo cuando se toparan con esas mujeres de pechos exagerados les clavaria la espada directo al pecho para acabar de manera rápida con sus vidas, o quizás lenta, pues todo dependia de la maquinaria de matar a vampiros cosa que hasta hace unas semanas consideraba imposible, eso debía de agradecerle a los chupa sangres por nublar su mente de forma descumunal e ingeniosa. Por supuesto, pensado de esa manera los chicos nunca tendrían la idea descabellada de escapar de sus garras y estarían hasta la posteridad junto a ellos, si que eran astutos pero no tanto pues si existieron unos pequeños en escapar. Ellos, y ellos les harían pagar todos esos años de ser tratado como si fueran simples animales de consumo, solo debían de tener paciencia para lograr su cometido, pues el que persevera alcanza a prevalecer.
Para Mikan solo pasaron minutos desde que cerro los ojos entregandose al descanso, sus pequeños lapso de sueños se trataban encontrándose con Mika de la mano de Yu sonriendo alegremente y sin signos de luchas o heridas, ella se levantaba de su sitio para sostener mas ese tan hermosa unión pidiéndole que jamas soltaran ese agarre del otro, aunque verles asi le hacia muy feliz no podía permanecer mucho junto a ellos pues el viento le estaba llamando para ir a otro lugar, Mika quien parecía mas reunente a dejarla ir dio un paso adelante para evitar cualquier movimiento de la chica exclamó estar en total desacuerdo con esto, se suponía que este plan era para estar todos juntos y no separados pues ese era su mayor deseo. Permanecer los tres unidos apartir de ahora. Pero el llamado del viento fue mas fuerte y llevó a la castaña a darse la vuelta sin mirar atrás, dejando al rubio gritandole de manera frenética prácticamente suplicante pero la chica parecía no prestarle atención solo mantenía una meta en mente, ir al comienzo donde el viento sopla. Asi que, Mikan dejando a un vampiro alborde de la desesperación siguió su camino hasta lo blanco, pensando que si llegaba al final de eso encontraría la paz que desde hace mucho anhelaba. Pero no fue asi. Al menos no llegó a ese sitio. Porque despertó.
Una sacudida del edificio la hizo caer de un lado al suelo rompiendo cualquier sueño extraño, su primer movimiento fue girar para buscar a los chicos que consideraba familia todos ellos mantenían la misma expresión sobre sus rostros, pánico, haciéndole entender a la castaña que nada de eso se lo había imaginado pues todo lo sintieron al mismo tiempo.
— ¿Qué rayos fue eso? — fue el primero en expresarse Ryo en tanto sostenía a los gemelos asustados.
— No tengo ni idea, pero un sismo lo creo bastante imposible — respondió de manera cautelosa Akito sosteniendose del marco de una puerta.
— Puede que sea solo una falla de esta estructura descuidada, ya saben, por todas partes tienen grietas. — trato de formar una hipotésis convincente Karen con temblor en su voz.
Pero aquello fue descartado al escucharse el sonido de una explosión a unos cuantos metros de ellos, los gemelos soltaron gritos de miedo aferrandose a Ryo quien miraba de manera confusa a su primo Akito quien corrió de inmediato a la ventana opuesta a la de Mikan, sondeando esta se llevó la sorpresa de su vida. Humo. Pero no un humo particular, este mantenía las llamas aun vivas bailando de manera abrazadora dándole por sinónimo a problemas, en pocas palabras, una lucha se libraba en estos momentos en ese sitio.
— Esto es malo — el azabache ni se dio cuenta cuando la ojos jade se coloco a su lado para mirar el panorama — una disputa esta a pocos metro de nosotros y… demasiada considencia para ser cierta, tal vez… no… no… ¡Mika!
Akito no reacciono de forma rápida al ver como corría la pequeña con frenesí hasta la salida del sitio, solo fue Karen junto a Ryo quienes la llamaron de manera frenética para poder detenerla de cualquier idea absurda planteada, ni si quiera pudo verse que se encontraba en la soledad de esa habitación para solo estar el porque sabia como acabarías esto, o al menos, estaba mintiendose a si mismo para no creer nada de su mente. Aunque todo era demasiado tarde.
Por otro lado, Mikan corría tanto como sus piernas le permitían hacerlo pues al no estar acostumbrada el hacer ejercicio le estaba afectando, pero eso no era lo unico estorbando en su objetivo de llegar a donde seguramente estaría el rubio pues la molesta capa de vampiro se le enredaba en las piernas, asi que desaciendose de esa molesta pieza de ropa se la desabrocho arrojandola al suelo y quedándose con solo su ropa diaria. El holor a humo imprenaba a todas las direcciones posibles haciéndole tragar de inmediato, con sus ojos color jade podía presenciar perfectamente la llama naranja ardiente que trataba fundirse con el sonrojo del cielo, sus jadeos se volvieron mas freneticos al entonarse otro cañonazo en el eco de esa ciudad desierta de cualquier ser humano, salvo ellos y los vampiros tratando de cazar cualquier ser con sangre apetitosa para ellos.
La castaña soltó un grito de desespero al notar como su cuerpo se volvía mas duro al tratar de forzarlo a dar mas de lo que podria hacer, sus pulmones ardian debiado a las bocanadas de aire empleadas por su dueña tratando de seguir luchando, las piernas las sentía igual a el plomo fundida prácticamente flacidas y poco fiables. Pero no podía darse el lujo de fallar, aunque le costará un ataque a sus bronqueos o pulmones llegaría hasta donde se encontraba el vampiro debido hacer ese su destino, algo dentro de ella le pedia a gritos salvar al rubio del peligro al asecho eminente.
La castaña soltó un grito de desespero al notar como su cuerpo se volvía mas duro al tratar de forzarlo a dar mas de lo que podria hacer, sus pulmones ardian debiado a las bocanadas de aire empleadas por su dueña tratando de seguir luchando, las piernas las sentía igual a el plomo fundida prácticamente flacidas y poco fiables. Pero no podía darse el lujo de fallar, aunque le costará un ataque a sus bronqueos o pulmones llegaría hasta donde se encontraba el vampiro debido hacer ese su destino, algo dentro de ella le pedia a gritos salvar al rubio del peligro al asecho eminente.
¿Pero como? ¿Como puedes salvar algo importante para ti si eres débil? Ella no poseia super fuerza o arma especial para combatir al enemigo de Mika, solo mantenía su ganas y corazón puro dispuesto hacer lo que fuese para preservar la vida del rubio.
Fue cuando a su mente se vino las palabras de su padre antes de morir por ella, el claramente le dijo que era muy pronto para conocer el significado de sacrificarse por algo y mas adelante quizás lo sabría, aunque esa confesión era innecesaria cuando corres freneticamente por calles desiertas fue lo primera en pensar. Y valla que fue efectivo.
Fue cuando a su mente se vino las palabras de su padre antes de morir por ella, el claramente le dijo que era muy pronto para conocer el significado de sacrificarse por algo y mas adelante quizás lo sabría, aunque esa confesión era innecesaria cuando corres freneticamente por calles desiertas fue lo primera en pensar. Y valla que fue efectivo.
Frente a sus ojos una escena bastante escalofriante para poder ser cierta, pues a unos cuantos metros de ella vampiros y humanos estaban luchando entre ellos para poder prevalecer su imposición pero eso no era lo triste, ya que los cuerpos en el suelo le hacían congelar la sangre pues se mantenían esparcidos sobre el pavimento como si sus vidas simplemente fueran un objeto para ambas especies. Hasta cuando… ¿Hasta cuando debían de tener esta disputa absurda? ¿Frenarian al verse destruidos por completo? Porque bajo la perspectiva de la pequeña esto era absurdo, ambas especies se necesitaban para surgir en esta destruida realidad, los vampiros necesitan de los humanos para poder vivir y estos podrían utilizar la fuerza de ellos para derrotar monstruo como los jinetes. ¿Acaso no lo veían? Porque siendo una niña ella lo veía claramente en sus ojos.
Al menos hasta esos momentos.
Sus ojos dejaron de sondear cadáveres para enfocarse en una cabellera rubia bastante conocida en su memoria, y como no, si seguía estando tan gallardo al igual de hermoso igual que siempre aunque tuviera otro uniforme de los vampiros puesto estaba segura de reconocerlo. Pero esa no fue la unica persona que reconocía a primera vista pues el escuadrón Shinoa estaba alli con armas en mano y aun lado de Yu, este mantenía su espada baja con ojos bastante llororosos como para no darse cuenta de su llanto y entender su fuerte sentimiento hacia el vampiro al frente suyo, esto no parecía ser un encuentro feliz sino mas bien triste y lleno de nostalgia de por medio. Al menos quería cambiar aquello, pensó Mikan dando un paso hacia adelante para acercarsele a ellos y mostrarle su pensamiento sobre lo que sucedia, pero no pudo dar otro porque otra persona a unos cuantos metros del escuadrón vistiendo el mismo uniforme que los mas jovenes aunque diferenfiandolos por tener rojo y no verde los veía detenidamente, este hombre mantenía una imagen desgarbada casi desastrosa por tener magulladoras entre su cuerpo y rostro agregándole esa respiración cansada sinónimo de agotamiento.
Sus ojos azul vidriosos se enfocaban en la capa ondeante del vampirico cerca de sus camaradas, fue cuando su arma tipo escopeta americana de los años de la independencia se apreto sobre sus manos dándole paso algo que temia ferbrilmente la pequeña, ese sujeto iba a atacar a Mika en tanto se encontraba de espaldas y completamente inverso a ello. No. ¡Ella jamas permetiria eso! Primero prefería estar muerta antes que vivir una vida donde no estuviese su rubio amado rodeandola, por eso Mikan fue arrastrada ante sus impulsos de salvar la vida del vampiro antes que la suya propia, sus pasos fuertes se volvieron trotes continuos que cruzaron al nivel de correr calculando llegar a tiempo a su destino y evitar el desastre.
Aquel albino estaba tan enfocado en acabar con su enemigo que daba por enterado una personita a salvar al rubio, esta dejo de lado cualquier cosa importante como su nueva familia o el estar en la libertad de los vampiros, pues todo esto carecía de significado de no estar Mika a su lado sonriendole, alentandole, sostiendo su mano de manera fuerte para transmitirle que no estaba sola y que jamas lo ha estado, era el mismo Mika que la saco de la culpa de ser la unica viva de su familia numerosa y hacerle conocer ese sentimiento encantador que movia a las personas. El amor. El amor por tus amigos, hacia tu mascota, la persona especial en tu corazón y sobre todo familia, era ese mismo sentir que te hacia botar todo la basura para tratar de prevalecer el bienestar de los demás interponiendo el suyo propio.
Aquel albino estaba tan enfocado en acabar con su enemigo que daba por enterado una personita a salvar al rubio, esta dejo de lado cualquier cosa importante como su nueva familia o el estar en la libertad de los vampiros, pues todo esto carecía de significado de no estar Mika a su lado sonriendole, alentandole, sostiendo su mano de manera fuerte para transmitirle que no estaba sola y que jamas lo ha estado, era el mismo Mika que la saco de la culpa de ser la unica viva de su familia numerosa y hacerle conocer ese sentimiento encantador que movia a las personas. El amor. El amor por tus amigos, hacia tu mascota, la persona especial en tu corazón y sobre todo familia, era ese mismo sentir que te hacia botar todo la basura para tratar de prevalecer el bienestar de los demás interponiendo el suyo propio.
¿Era eso? ¿Era el significado oculto detrás de las palabras de su padre? ¿Detras de las acciones de toda su familia? Las sonrisas satisfechas de Sana y Akito, el acto heroico de Kou al cubrir a su madre y a Henry llorando, Jhon luchando con un contrincante que jamas sería vencido por sus manos pero mantenía la satisfacción de querer intentarlo, sobre todo esos dos empujones de salvación de Sora y su padre dándole la oportunidad de seguir con vida sin pensar en la suya. ¿Por qué? Porque la amaban.
“Sora, Papá perdoneme, perdón por ser una persona sin mente abierta como ustedes y sobre todo, perdón por no valorar su sacrificio hasta hora. Pero dejaran de preocuparse, pues he entendido perfectamente sus acciones y gracias por hacerlo”
Un cuerpo estendiendo sus manos frente a otro, el olor a la sangre humana combinada con humo ocasionado por bombas, el dolor de ser transpasada por una espada en donde se encontraba su pecho y los ojos desenfocados del dueño de dicha agresión sin entender nada.
— ¿Pero qué? — exclamó sin hacer ningun otro movimiento el albino mirando los ojos jade de la niña.
En ese preciso momento llegaban Karen junto a sus primos y hermano llevándose la sorpresa de su vida, Mikan siendo transpasada por un arma en su pecho mientras escupia sangre de su boca y era derramada por los costados de esta, soltó un grito desgarrador llevándose las manos a sus oídos para caer al suelo dejando salir lágrimas sin control. Esto lo escucho de inmediato Mika quien al girar de manera lenta a su espalda sintio caer su alma al suelo, sus ojos azules se desenfocaron ante la imagen de la chica que revoloteaba sin cesar a su alrededor, creyendo esto producto de una pesadilla las cuales quería despertar.
— ¿Mi… Mikan? — susurro casi sin aliento viendo como el arma del pecho de la niña era quitada sin esfuerzo, haciéndole caer casi al suelo sino fuera porque la sostuvo de inmediato sobre sus brazos — ¿Mikan? ¡¿Mikan?! Tu… ¡¿Qué demonios haces aqui?! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué demonios has hecho algo tan temerario?!
Shinya no comprendia comó una humana como esa pequeña conocía a un vampiro como el que la sostenía en sus brazos, este parecía estar bastante afectado con verla asi en ese estado dándole mas importancia que cualquier otra cosa, esto es bastante extraño considerando el instinto de los chupa sangre y su gran desprecio por los humanos.
— Mika… — susurro con voz hueca y entre cortada casi formando una mueca en sus labios — mirate… es… es la primera vez… que me muestras una expresión de pánico…
— ¡Callate! — le ordeno de inmediato temiendo en perderla si la dejaba hablar mucho — solo… solo callate… maldita sea.
A su lado llego Yu para tratar de hacer algo, al menos, estar ahi para su amigo pues ambos sabían el destino de la pequeña y no había salvación para este.
— Yu-chan… — la castaña al ver la presencia del ojos verde bosque trato de sonreír pero no pudo mucho, en seguida un ataque de tos la invadio enseguida — nos hemos encontrado…. nuevamente…
— No digas tonterías — musito el chico sosteniendole una de las mano de ella para apretarsela, quería transmitirle fuerza para enfrentar el final — ya veraz que saldrás de esta, Yoichi fue a buscar ayuda y no tardara en llegar.
— No… no… hace falta — escupio mas sangre manchando aun mas su ropa particular, Mika estaba muy callado para ser cierto pues su mirada estaba enfocada en el humano despreciable en herir a la chica y este no parecía querer escapar — no… no es su culpa… he sido yo la que… me interpuse en su movimiento.
— ¿Te has escuchado? — le pregunto con frustración el vampiro volviendola a mirar directamente a sus ojos casi sin vida — ¡No puedes simplemente dejar pasar a esa persona que te ha herido de manera mortal! Este cretino debe pagar, pagar por sus acciones porque no se ha detenido al ver que eras una humana.
— Mika… — susurro la niña.
— ¡No! Escuchame bien chiquilla — el rubio no se entero cuando sus lágrimas empezaron a bajar sobre su cara manchando por donde pasaban, prácticamente cayendo sobre la pequeña que casi agonizaba — ¿Por que…? ¡¿Por qué eres tan jodidamente buena?! Al menos… al menos se por una sola vez egoísta y piensa en ti misma, al igual que los humanos promedios.
Las lágrimas de Mika, tan cristalina y puras como el dueño de ellas, caían sobre su cara sintiendolas como una brisa prevista a la lluvia, llevó una de sus manos a la mejilla del vampiro regalandole con toda sus fuerzas la última de sus sonrisa pues sentía que algo de fuerza mayor la estaba llamando para arrastrarla fuera del dolor.
— No… no llores por mi Mika, tu tampoco Yu-chan — dijo mirando tambien al azabache que luchaba por ocultar sus sollozos detrás de sus puños pero era estúpido, pues claramente lo escuchaba llorar — deben saber que… por fin he entendido el significado del sacrificio, y… como el amor te mueve… yo… quiero… quiero pedirles algo… tomenlo al igual que un último deseo.
— ¡Jamas! — rigió rápidamente el rubio apretando un poco su agarre el la pequeña si hacerle daño — ¡No me pidas que simplemente te deje ir asi como asi! ¿Lo recuerdas? Planeamos esto dos juntos y nos prometimos triunfar, ahora… ahora simplemente no me pidas que haga algo… sin ti a mí lado.
— Mika… — musito la pequeña de manera mas suave — por favor… hazlo… hazlo por mi y… tus deseos profundos ¿Si?
El rubio nunca penso en toparse con semejante cosa en su vida, ni mucho menos siendo ahora vampiro, sus ojos en el pasado presenciaron la masacre de sus seres queridos en manos de Ferid Bathory en tanto escapaba Yu. Pero ahora, esta pequeña lo salvo de morir a traición por un humano que ni se movio de su sitio desde presenciar a la pequeña en el suelo quizás ella no pensaba en venganza. Pero el si. Y este albino cretino pararía por esto.
— Esta… bien — logro decir con éxito el rubio hacia la pequeña.
— Entonces… — la castaña con pulso tembloroso sostuvo la mano de Yu sin sentir miedo alguno y con la otra agarro la de Mika uniendolas, al comienzo ambos chicos no comprendia nada bajo esta acción hasta que hablo la niña — de ahora… en adelante ustedes dos se tienen a si mismos y deberán de prometerme jamas separarse el uno del otro, deben… deben… ayudarse mutuamente en todo ¿vale? De lo contrario… halaré sus pies cuando duerman.
— Mikan… — insistió el rubio aun soltando lágrimas de sus ojos.
— ¡Prometelo! — alzo su voz solo provocando deteriorar mas su salud hasta la nada, Yu fulmino con la mirada a su amigo que simplemente suspiro ante eso.
— Lo prometo… solo… que — los ojos de la castaña cada vez perdían brillo y desenfoque de la realidad haciendo entrar en pánico al rubio — ¿Mikan? ¿Estas escuchandome? Oye… no… no pretendas simplemente desmayarte sin mas… ¡Mikan! Mirame, sigueme mirando como siempre — deshizo el agarre en su mejor amigo para darle unas palmadas en el rostro casi dormido de la chica, que de apoco cerraba los ojos sin borrar su sonrisa de sus labios — no… no… ¡Mikan! Te lo prohíbo… ¡Te prohíbo dejarme aqui! Mikan… ¡Mikan malditasea!
— Gracias… Mika… en verdad muchas gracias — su cuerpo lo comenzó a sentir mas liviano y las imágenes del rubio junto a su mejor amigo empezaron a ser borrosas, casi distorcinadas dándole a entender que casi estaba al final de sus fuerzas — ahora… me puedo ir mas tranquila… Yu-chan… cuidalo…
La castaña perdió la conciencia después de eso comenzando el reino del caos, los vampiros anunciaron retirada en el medio del desespero y el atardecer casi noche dando asi los últimos rayos fuertes de sol sobre los seres en ese sitio, Shinya quien hasta los momentos se mantuvo estático solo como espectador de la muerte de la pequeña que salvo a un vampiro de lo peor, al ver a los doctores se apresuró a llevarlos junto a la castaña que aun seguía respirando de manera casi nula, lo difícil fue quitar a un Mika frenético de sus brazos pero afortunadamente Yu pudo ayudarlos con esa tarea. ¿Y la nueva familia de la pequeña? A unos cuantos metros llorando sin control, al menos Karen aterrada a su hermano menor y los gemelos rodeandola, Akito no tardo en aparece corriendo a toda marcha hasta donde atendían a la pequeña tendida en el suelo.
El pequeño azabache supo al notar como le aplicaban respiración boca a boca que Mikan estaba fallandole el corazón, siendo mas precisos, teniendo un paro cardiaco y dejando casi de respirar para dejar este mundo. Por lo tanto el suyo se venia encima, ni siquiera le importo notar como cierto vampiro rubio luchaba para safarce de los brazos de un moreno conocido, pues en su mente solo daba era marcha a llegar junto a la niña que tanto amaba y apreciaba. Este no se dio cuenta cuando comenzó a llamarla a gritos con completa desesperación, ni mucho menos el verse luchando contra la fuerza de un pelirrojo de lentes que le mantenía bien sujetado, el dolor en su pecho era aun mas fuerte que cualquier cosa pues su alma estaba haciendo aficciada sin contemplación, Akito estaba siendo partido a la mitad al ver como luchaban para traerla de vuelta en este mundo donde de plano, ya no era mas para ella, pues la abertura de su pecho decía eso y mucho mas.
— ¡Mikan! — soltó un grito desgarrador el azabache olvidando ya sus fuerzas y surmergiendose en las olas del dolor.
Ya nada seria igual.
Un grito conocido hizo hacerle girar hacia atrás esperando ver algo en aquel espacio blanco pero solo se topo precisamente con lo mismo delante de ella, nada, absolutamente nada casi provocaba era sentarse en el suelo para esperar si alguien venia a buscarla. Bastante absurdo pero tenia ganas de experimentar eso. Aunque una vestisca en forma de susurro la invito a mirar hacia adelante y no atrás, en este plano que parecía sacado de una pelicula de renacimientos o análisis del cerebro solo hayaba paz y tranquilidad, el dolor esperimentado sobre su pecho se evaporo, de hecho, se dio un vistazo a donde debería estar su herida pero no encontró mas que un camisón largo blanco de encajes bastante cursi para ella.
Quería soltar una risotada histérica en tanto seguía caminando adelante, posiblemente este muerta y se estaba quejando de la ropa que estaba vistiendo en donde suponía era la nada, aparentemente este era el sitio donde venían todas las personas al morir o simplemente solo ella. Aunque, no se arrepentia de haberse puesto delante a esa arma penetrante llevándola a donde se encontraba ahora, pues prefería estar de esta manera que viviendo en un mundo sin Mikaela Hyakuya, el pensar en el en estos momentos le daba una sensación de nostalgia pues ya era muy lejano. Solo esperaba que Yu-chan cumpliera a su palabra de cuidarlo, aunque conociendolo con ese caracter tan perseverante lo haría aun sin ella haberselo pedido, esto la convertía en una tonta ¿no?
— One-chan… — una voz conocida por sus oídos la hizo enfocar su mirada a una luz tenue apareciendo al final del pasillo blanco, junto a esta una figura bastante conocida aparecía cada vez mas — ¡One-chan espabila! ¡Te estoy hablando!
— ¿Sora? — se pregunto a si misma casi creyendose demente de sanatorio, pues su mente le estaba jugando una mala pasada al imaginar a su pequeña hermana — tienes que estar bromeando.
Pero no estaba loca ni bromeando, la imagen de una cabellera lasia larga se pinto frente a sus ojos con signos de arrojarse contra ella sin pedirlo, obviamente la castaña estaba tan desorbitada en el espacio que ni siquiera reacciono al verse en unos pequeños brazos familiares, quienes la mantenían fuerte y sin querer soltarla en mucho tiempo pues transmitían anhelo combinado con cariño.
— One-chan… one-chan… en verdad estas aqui — musito Sora apretandose contra el pecho de la mayor para serciorarse que estaba alli, aunque significando muy a su persar una sola cosa. Estaba muerta — ahora todo va estar bien, te lo prometo.
Y si, esa era la paz que tanto había querido encontrar la castaña pero en el mundo de los vivos jamás la podría hallar, pues este calor al pasarle los brazos al cuerpo pequeño de Sora le hacia transmitir que solo eso podría dárselo su familia y nadie mas.
— ¡Mi pequeña Mikan! — otra sombra salio de la luz corriendo hacia las pequeñas separandolas en el acto, pues la ojos jade podría reconocer en cualquier lugar. Su madre — Oh, oh mi pequeña.
— ¡Mamá! — estando por fin en aquel anhelado abrazo pudo liberar sus lágrimas acumuladas tantas veces, noches y todas las ocasiones que miraba a Karen, quien sin duda es la viva imagen de su madre. Pero no igual — mami, mami ha sido tan difícil desde su partida he tenido que lidiar con vampiros, humanos que experimentan con otros y el dolor… el dolor de la perdida, ser separada de mi persona especial y… y… — saco todo tan rapido que su madre asentia con calma escuchandola sin frenarla en nada, solo acariciaba con suavidad su cabeza invitandola a proseguir en su relato — mami… me han hecho tanta falta, pero… pero por fin comprendi el porque de sus acciones ese día. ¡Fui una completa idiota!
— No seas tan dura contigo misma — le dijo su progenitora con una sonrisa cálida — todos somos hojas en blanco a la hora de aprender cosas nueva, te lo he dicho antes ¿no es asi? Nadie nace sabio, solo adquiriendo experiencias mientras vives puedes conocer exactamente que decir o hacer.
Eran estas cosas que estrañaba de su madre pues como siempre sabia exactamente las palabras usar para lidiar con ella, esto le hacia tranquilizar su alma por completo y prácticamente soltar un peso de encima de sus hombros, de hecho, cerro los ojos botando todo el aire de pulmones de la tención permitiendose agarrar esta vez uno limpio y fresco. Sus cuentas estaban siendo saldadas de manera fresca y natural, pues le faltaba saber esas palabras dicha por la boca de su madre.
— ¡Pero que tenemos aqui! — sus ojos se abrieron de golpe viendo con ellos a toda su familia reunida mirandola directamente, inclusive a Jhon cargando a Henry en brazos y su padre sonriendole de manera suave — Mikan es una chiquilla muy precoz ¿no? ¡Te lo dije mamá! Ella iba a tener un chico con aura principesca.
Valla, valla apenas estaba llegando a verlos de nuevo y lo primero que decía era algo como esto, aun mas ¡Frente a su padre y sus hermanos mayores! Quienes la fulminaban con la mirada por su manera indiscreta de decir las cosas, aunque su madre la dejo aun lado para tener la típicas charlas que tenía desde siempre Kou junto a Jhon y Henry se acercaron a ella para saludarla.
— No estamos enojados si es lo que piensas — se adelento a decirle Jhon con una sonrisa socarrona en sus labios, al menos lo bastante contagiosa para hacerla agachar la cabeza hacia el suelo reflejando color en sus mejillas — solo estamos bastantes sorprendidos de todo como sucedió, es mas, Kou no paraba de decir que aun eres demasiado pequeña para eso y…
— Sigo aquí y no he cambiado de opinión — refunfuño el mayor de todos sus hermanos estando con sus brazos cruzados, aunque al mirar a su hermanita forjo una sonrisa ancha revolviendo sus cabellos en el proceso — pero eso no quiere decir que este molesto por verte aqui, si un poco triste de terminar tu vida de esa manera pero… eres dueña de ella y fuiste lo madura para decir que hacer.
— Y lo suficiente idiota como para desperdiciarla en solo enamorarse — ese Luca, jamas cambiaría su postura dura y sería en tanto acomodaba sus lentes que reflejaban ser intelectual, además del mas cuerdo de toda la familia — aunque, agregaré puntos por salvar a esa familia… eso fue muy considerado de su parte.
Entonces fue cuando quedo frente a frente de su padre sin nadie interponiendose, sus hermanos trataban de frenar la disputa entre Sana y su progenitora, en tanto la castaña se arrojo a los fuertes brazos protectores de su padre sintiendo entre alegría y nostalgia como para derramar algunas lágrimas, su progenitor solo la sostenía con firmeza dándole a entender que jamas la dejaría ir nuevamente y sobre todo, respetaba la decisión de unirse a ellos en este espacio blanco que significaba la muerte.
— Esto… ¿Esto es real? — musito con voz incrédula la ojos jade en el pecho del hombre mayor.
— Lo sera tanto como tu misma lo creas Mikan — le respondía con la tranquilidad que le caracterizaba desde siempre.
Entonces si era real porque ni en sus sueños mas locos podía crear un padre tan especial como este, estar así con el solo le daba a entender lo mucho que le había echado de menos, aun mas, el poder agradecerle por tal lección de vida incluso estando muerto. Pero sobre todo. El disculparse por haber muerto antes de tiempo, pero debido de hacerlo pues de lo contrario la vida no hubiese sido.
— Lo he entendido, en verdad lo entendí al final de todo — comenzó la cabellos ondulados a decirle a su padre que la separo de el para mirarla a los ojos, esos ojos tan parecidos a lo de su esposa que tanto amaba — sobre el sacrificarse, el sentido del amor y el querer salvar a las personas que quieres, papá, ha sido difícil pero… no he estado sola.
— Has hecho un buen trabajo, Mikan — listo, esa eras las palabras que tanto quería escuchar de los labios de su padre mas que nadie y en espacia momentos eran suyas, concediéndole asi la máxima paz interior — la vida nunca fue fácil ni para ti ni para nadie, pero la supiste llevar y eso se merece el premio supremo entre todos.
— ¿Qué es?
— El descansar, el descansar en serena paz sin ningún tipo de estrés — los ojos de Mikan se iluminaron al escuchar eso en boca de su padre, eso solo significaba que en verdad estaba a punto de pasar a otro espacio, pero este no era esparcido por la soledad sino su familia. Asi que sostener la mano de su progenitor significaba seguridad ante lo desconocido — esto no quiere decir que estés muerta solo es un nuevo comienzo de todo, por eso la vida es como un ciclo mi hija, aun estando fuera del circulo de conscientes seguimos estando mirando desde un punto preciso de ti misma.
— ¿Donde? — preguntó de manera ingenua la muchacho esperando respuesta esperada.
— Tu corazón y mente, mientras sigas pensando en cada uno de nosotros seguiremos vivos tanto como lo desees — le señalo en el pecho sacandole una sonrisita de por el hecho de hacerle recordar un poco a cuando estaba pequeña — Así que no temas en morir ni nada parecido, estoy seguro que muchas personas en el mundo te recordaran hasta el punto de llorar por ti, aunque claro, ellos no saben lo muy descansada que te vas.
La cabellos ondulados comenzó a caminar con su padre al lado sosteniéndole la mano fuerte, su familia entera sonreía y reía al mismo tiempo que enfocaban sus ojos en ella para animarla a seguir adelante hasta el final del túnel blanco, Sora quien sin duda alguna era la mas feliz sujeto de su otra mano libre para hacerla caminar un poco mas rápido, era como si estuviera tan anciosa de mostrarle algo que solamente debía de ver ella.
« Papá debo de contarte algo muy importante, es sobre una persona que conoci respuesta de perderlos a ustedes »
Los paramedicos presionaban el pecho de la niña con fuerza en tanto otro practicaba respiración boca a boca, un rubio en particular era mantenido en cautiverio en los brazos de su mejor amigo que igualmente destrozado lloraba sin poder evitarlo la eminente perdida de la pequeña de ojos jade, esa que lo conmovió febrilmente con la historia de ser salvada por su hermana pequeña y posteriormente los vampiros.
« Sabes, es un vampiro puede que te desagrade un poco la idea pero te puedo asegurar algo, la manera de hacer las cosas son como las de un humano, un humano con corazón latiente »
El rubio predio la paciencia arrojando con todas sus fuerzas a Yu al suelo para irse sobre la castaña apartando a cualquier humano a su paso, este de inmediato coloco su oreja en el pecho de la pequeña notando unos pequeños latidos de corazón y su respiración mínima, recordando una de las tantas cosas dichas por Kurl hacia él le dijo que convertido ya en vampiro por completo también podría ser lo mismo. No es como si tuviera otra opción, de hecho, jamas quería recurrir a tal acción para amarrar a la pequeña a un vida de dolor y sufrimientos donde tu única salvación es beber sangre. Aun así, el vivir sin ella no es una salida, mas bien lo contrario, es una tortura de por vida.
Dicho esto, mordió el dorso de su mano sosteniendo una buena cantidad de sangre sobre sus labios. Se acerco a ella sin respingar.
Dicho esto, mordió el dorso de su mano sosteniendo una buena cantidad de sangre sobre sus labios. Se acerco a ella sin respingar.
« El me enseño el significado del amor y como este influye en nuestras acciones, pero no solo el amor de una pareja, también el familiar ese que te acompaña toda tu vida. Y yo… simplemente jamas podre pagárselo. »
Abrió la boca de ella pasandole su sangre de tratarse como un mamá pájara a sus polluelos, calculo que el contenido pasara por su garganta de esa manera solo esperar segundos en ver una reacción, pero no consiguió nada, los párpados de la cabellos ondulados se mantenían cerrados y la respiración casi sin escuchar. Mika entro en pánico. Volvió a emplear los primeros auxilios aplicados por los paramedicos para mantenerla con vida, la llamaba incansablemente casi rogándole para que de quedara con él y no lo abandonase pero era inevitable, pues de medio segundo haciendo aquellas acciones. Su corazón se detuvo.
— Debe de ser muy importante para ti — le dijo su padre estando al frente del portal de luz tenue, al final del túnel blanco donde las risas de Henry junto a Jhon se escuchaban tentándola a seguirles justo a atrás — no te mentiré, aun eres muy niña para tener esa clase de cosas pero… si en verdad te ha dejado una enseñanza estando a su lado, no tengo porque enojarme.
— Papá, gracias — sonrió de manera ancha pues su progenitor en verdad era muy anticuado y escucharlo decir todo eso es extraño, pero bastante gratificante — aunque… me gustaría poder haberle dicho sobre mis sentimientos.
— Aun puedes hacerlo — se coloco a altura de la pequeña notando ese semblante aflijido en su rostro de porcelana, ella al escuchar a su padre alzo su vista para toparse con esos ojos grices particulares — Mikan, cierra los ojos e imagina que estas junto a el y tomando bastante aire dile… dile tus sentimientos.
El vampiro a esas alturas no le importaba ser visto como una bestia herida por haberle dado en lo mas profundo de su ser, a su alrededor los amigos de Yu lloraban igual que el y los paramedicos temían en acercarcele para comprobar la muerte de la pequeña, Mika solo mantenía su espalda encorvada junto sus manos en forma de puño temblando como una hoja contra el viento, no sabía que decir o pensar, simplemente quería era dejarse llevar por el dolor creciente en su pecho que le costaba respirar aun mas cuando tenia sed. No le cabía en la cabeza como fue que llegaron a esto, él siendo salvado por una chiquilla menor a tres años de su edad en tanto convencía a su mejor amigo para huir juntos, debía de admitir que la rabia sentida en esos momentos fue mas hacia si mismo en vez del asqueroso humano atrevido a traspasar esa cuchilla en la pequeña. Puede aun sentir la necesidad se acabar con su vida, pero sus sentidos están mas acabados como para hacer algo.
— Mika… — abrió sus ojos al escuchar una exhalación hueca y casi cansada proveniente de la cabellos ondulados, pensó en lo mejor pero de inmediato lo descarto, ella aun mantenía sus párpados cerrados y su piel mas translúcida de lo normal — te quiero…
Dicho esto dio su último aliento dejando de existir en esta tierra.
En tanto ella sostuvo nuevamente la mano de su padre sonriendo de oreja a oreja, de ahora en adelante jamas podría sentirse otra vez sola pues la luz que estaba siendo traspasada en estos momentos la llenaba de sentimientos puros y alegres, en el paraíso era el último lugar donde simplemente podría ser infeliz porque solo existía alegrías y dichas. Por eso Mikan se sentía plena al a ver vivido todo aquello, si la recompensa era reunirse con toda su familia valió la pena.
Mika al escuchar esas últimas palabras de la cabellos ondulados sostuvo su cuerpo inerte sobre sus brazos para abrasarla, aun podía persibir vástagos de su calor corporal en ella como si de plano no estuviese muerta sino durmiendo una siesta, pero era imposible, mas imposible que tratar de respirar bajos del mar. Fue de inmediato golpeado por la realidad. Se apreto contra ella empezando a llorar completamente a gritos teniendo en cuenta que Yu estaba detrás de él apretando su hombro, el en su vida después de encontrarse con su mejor amigo había llorado nuevamente hasta hora pues su alma estaba completamente destruida y hecha pedazos al no tenerla aqui junto a él, ni pensarlo que jamas tuvo la oportunidad de decirle los sentimientos dentro de su corazón y el sacarlos ahora era bastante inútil.
Ella no lo escucharía.
Jamas lo escucharía.
Estaba muerta.
Muerta y… lejos de aquí.
Jamas lo escucharía.
Estaba muerta.
Muerta y… lejos de aquí.
Mika también estaba consiente de algo, desde ahora nada sería completamente igual y el regresar junto a los vampiros a ese lugar no era una opción, era un tortura medieval donde cada rincón de ese sitio gritaba la presencia de ella. ¿Ahora que haría para seguir respirando con ese dolor?
Shinya ordeno a los soldados a su mando dejar en paz al vampiro con la pequeña en sus brazos pues se veía bastante devastado y lleno de dolor, sabia que había sido su culpa por no frenar cuando la tuvo al frente de sus ojos pero era imposible, una vez su arma tenia un franco en la mira jamas podría desviar el ataque asi estuviera el mayor de sus superiores al frente. Y eso, eso lo perseguiría hasta el final de sus vidas pero sobre todo en sus pesadillas.
Sino sus cienes al caminar rodeado de sus hombres recogiendo cadáveres de los suyos debía al enfrentamiento, en tanto unos pequeños chicos eran atendidos por unos soldados que escuchaban con atención su historia en todo esto, la familia de la pequeña temeraria, muy sorpresivamente ellos no lo fulminaban con la mirada por ser el verdugo de la chiquilla solo se mantenía desde lejos con semblantes serios, bastante serios.
Sino sus cienes al caminar rodeado de sus hombres recogiendo cadáveres de los suyos debía al enfrentamiento, en tanto unos pequeños chicos eran atendidos por unos soldados que escuchaban con atención su historia en todo esto, la familia de la pequeña temeraria, muy sorpresivamente ellos no lo fulminaban con la mirada por ser el verdugo de la chiquilla solo se mantenía desde lejos con semblantes serios, bastante serios.
El escuadrón Shinoa comandado por la chica burlona se presento frente de él cortandole el paso, al no estar Guren en esta misión era su responsabilidad tratar de controlar todo lo posible ocurrido en estos momentos, y el incidente de esta pequeña era uno de ellos así que seria mejor agarrar el toro por los cachos.
— Jefe, venimos para pedirle permiso para hacerle una pequeña ceremonia a la pequeña caída en batalla, nosotros junto al vampiro hemos decidido donde llevarla — habla formalmente la pelipurpura hacia su superior optando por una postura rígida, aunque en sus ojos se notaba el llanto derramado haces unos momentos por esa muerte — hemos conseguido un pequeño bote de madera donde sera llevado a la playa, allí colocaremos el cuerpo para que sea empujado por las olas.
— Me parece muy bien, tienen mi permiso para hacerlo. — anuncio el albino con una mueca de arrepentimiento ante esta situación incomoda, aun mas frente a un escuadrón totalmente dolido por el accidente repentino, por eso, cuando el azabache iba a darse la vuelta tomó una decisión correcta — Aguarda un momento Yu, debo decirte una cosa solo a ti, los demás pueden retirarse.
El ojos bosque se quedo mudo ante la petición del albino con semblante bastante incómodo para él, no es como si la cabellos ondulados fuera sido algo de él, solamente permaneció al lado de su mejor amigo llevándolo a jamas dejarlo caer cuando probablemente se sintiera bastante solo.
— Cuando termines de darle el lugar de descanso eterno a la pequeña, eres libre de ir donde quieras estar — le dijo tranquilamente Shinya haciéndole abrir los ojos del azabache impresionado.
— Pero… superior ¿Qué pasa con Guren? ¿El escuadrón Shinoa? Ellos son mi familia también, se que prometí eso a Mikan pero… — replicó a respuesta pero al recordar la promesa a la chiquilla inmediatamente dudo, pues a los muertos jamas le llevas la contraria pues de inmediato eres irrespetuoso.
— De Guren ya me encargaré yo — le puso una mano en su hombro alentándolo para transmitirle que todo estaba bien — Yu es ahorita cuando tu mejor amigo te necesita ¿no es así? Además, he sido el causante de todo esto y… al menos quiero hacer algo para saldarlo aunque posiblemente la pequeña sea irreparable.
El escuadrón Shinoa se traslado de inmediato hacia el mar ayudando a sostener el cuerpo inerte de la pequeña para llevarlo a la balsa de la orilla, la familia de chicos se encontraban un poco mas lejos de todos llorando la perdida en tanto Akito miraba a un rubio con ojos de odio, a nadie le quitaba el hecho que toda la culpa de este desastre era ese imbécil. Hyakuya Mikaela. Que permanecía inaccesible a cualquier persona excepto Yu quien le coloco una mano en el hombro para hacerle saber su apoyo, el ojiazul le reintegro en la cara lo mucho que odiaba al vampiro junto a la culpa de la muerte de Mikan este ni si quiera replicó, simplemente se quedo en silencio mirándolo a los ojos con mucha cautela casi dándole la razón eso hizo molestar un poco al niño, que se abalanzo al vampiro para pegarle un puñetazo si no fuera por Kimizuki en detenerlo de inmediato. El pelirrojo le brindo sus brazos para canalizar su rabia, al comienzo no parecía reaccionar pero poco después sus lágrimas combinadas con sollozos fuertes salieron de su garganta, el azabache se acertó al de lentes como si fuera su salvavidas recordando las palabras que ese mismo día le había dicho.
Y lo peor de todo esto era que en verdad se arrepentía de todo, las peleas absurdas, las disputas sin sentido al igual de no haberle dado ese regalo que jamas le dio por no tener el valor suficiente para poder rectificar. Ahora, la última vez que ella recibió algo de él fue una pelea y jamas podría remediarlo porque estaba muerta, bastante patético que resulto ser el chico para haber dejado todo en ese tamaño.
— Vámonos, Akito — le dijo con voz patosa Ryo pegandole en el hombro para seguir.
Desde ahora en adelante, Akito Abarai debía vivir con sus demonios y pesares, de lo contrario, seria comido vivo por ellos.
La última vez que la vio ella iba vestida casi exactamente igual a el día que la rescato y para su dicha era su cumpleaños, aunque desafortunadamente también se estaba realizando su funeral frente al mar y esa brilla que abofetea tu rostro muchas veces, la piel de ella parecía estar suave como cuando en varias vocaciones toco, beso y acaricio sin reprimirse porque sacaba dentro de él un monstruo que ni conocía. Su cabello salvaje castaño que parecía tener toda clases de secretos enigmáticos para él, también lo vio mover hacia todo los lados cuando ella venia corriendo para buscarlo con una sonrisa en el rostro, solamente flaqueando una sola vez y eso fue porque el mismo le pidió escuchar esa historia triste.
El escuadrón Shinoa prendió una antorcha al rededor del cuerpo de la niña que descansaba, luego la empujaron para que la misma marea hiciera todo el trabajo de llevarla a su descanso, después de unos minutos le dieron unas palmadas a Yu en señal que se marchaban para dejarlos a solas con el vampiro sentado sobre la arena, este parecía querer fundirse con los colores azules y purpura del cielo para vigilar a la niña. El azabache asintió hacia sus compañeros despediendose, después tomo asiento junto al rubio pensativo mirando el anochecer.
Ambos se quedaron en silencio haciéndole compañia el uno al otro bajo su mismos pensamientos, Yu por su parte ni si quiera tuvo la oportunidad de sentirse feliz en reencontrarse con su familiar de la infancia, todo sucedió tan rápido con respecto a la pequeña interponiendose delante de un ataque que no era para ella, y aunque lamentaba su muerte le agradecía desde el fondo de su corazón haber hecho tal acción, porque siendo sinceros de haber muerto Mika no quería ni pensar como hubiera reaccionado. La cabellos ondulados se lo demostró bastante bien por eso hizo lo que hizo, ella prefería mil veces estar muerta que vivir en un mundo donde no existía el rubio y eso… ¿Eso que quería decir? ¿Mika y Mikan tenían esa clase de relación?
— Yu-chan — lo llamo sorpresivamente haciendo girar su cabeza hasta el con incógnita — Te quiero, Yu-chan.
¿Cómo?
¡¿Qué demonios dijo este sujeto?! Se acababa de morir tu novia y ya estaba detrás de él, nunca penso que Mika fuera esa clase de persona promiscua que iba por hombres y mujeres por igual, aun mas, no guardaba el luto a su antigua pareja que le salvo el trasero de la muerte. ¿Tanto cambio en tres miseros años?
¡¿Qué demonios dijo este sujeto?! Se acababa de morir tu novia y ya estaba detrás de él, nunca penso que Mika fuera esa clase de persona promiscua que iba por hombres y mujeres por igual, aun mas, no guardaba el luto a su antigua pareja que le salvo el trasero de la muerte. ¿Tanto cambio en tres miseros años?
— ¿A que…? — tartamudeo nerviosos mirando esos ojos azules sin fondo donde claramente podría reflejar el océano, ellos poseían toda la seriedad posible del asunto y no mentían — ¿A que viene eso tan de repente?
— Es que con lo ocurrido el día de hoy he aprendido a no dejar nada para mañana, luego podre arrepentirme — dijo con tono de voz apagada enfocándose en mirar hacia la arena como si encontrara algo emocionante — nunca tuve el valor suficiente para decirle eso a Mikan y… realmente me arrepiento.
— Mika… — susurro conmocionado el azabache por lo que estaba viendo, pues su mejor amigo estaba realmente sufriendo, tal vez hasta cargando todo la culpa de todo este rollo.
— Por eso Yu-chan, te quiero y quiero que lo sepas antes de ser muy tarde. — volvió a decir el rubio sin mirarlo una sola vez.
Yuuichiro dibujo una sonrisa en sus labios enfocando su vista ya en los primeros puntos brillantes del horizonte, al parecer hoy seria una noche de estrellas donde en el cielo estarían recibiendo a una nueva mas, aquella niña de sonrisa risueña contagiosa que antes cautivo a todos lo de su escuadrón y a sí mismo. El entendía perfectamente al rubio pues era inevitable no enamorarse de la inocencia de Mikan, además de nacer dentro de ti ese deseo protector de querer estrecharla en tus brazos y jamas soltarla, era ese mismo deseo que lo llevo a llorar cuando la vio de esa manera cuando fue asesinada de ese modo tan estúpido y sin sentido. Pero sabia que con solo lamentarlo no haría que simplemente volviera a la vida junto a ese brillo en los ojos, no la vida jamas seria de esa forma, y la mejor forma de sobre llevarla era tratando de vivir con las perdidas constantes a medida de avanzaba en este camino empinado.
— Mika… eres una asalta cunas — le dijo en voz baja casi riéndose de si mismo por su ocurrencia y esperando que el rubio a su lado no se enojara de haberle dicha palabra — Mikan solo tenia catorce años y tu ya estabas detrás de ella, en verdad eres un poco pedofilo.
— Yu-chan… — le dijo en tono de reproche en tanto ocultaba su rostro entre sus rodillas porque en verdad no podía ante semejante deducción de su mejor amigo, donde quizás pueda ser cierto.
— No es como te juzgara por eso, sabes… — coloco su mentón encima de sus rodillas visualizando como las olas del mar desembocan a la orilla de la arena para nuevamente ser arrastras hacia atrás, la luz de la luna se enfoco encima de ellos como lampara que te ampara en la oscuridad — debes conocer sobre lo que dicen del amor “es libre y puro tanto como tu lo observes” así que, no soy nadie para decirte lo correcto o incorrecto de las cosas.
Eso era cierto, aun así Mika aun se sentía como una bestia vestida con piel humana para poder engañar a jovencitas inocentes parecidas a la cabellos ondulados era también ese uno de los motivos por el cual había terminando como termino, pues el mismo la empujo a quererlo de tal manera a no pensar en estar en un mundo donde sin su existencia a su lado pero tal vez se saltara algo sumamente importante. ¿Como demonios quedaba él? si bien aun permanecía con vida y junto a su mejor amigo de la infancia una gran parte de él se sentía como si le faltara esa esencia tan importante para poder respirar, justo donde se encontraba su corazón dolía parecido a verle arrancado un pedazo de el y hacerla añicos frente a sus ojos. Quizás esa fue la manera de sentirse al ver como la niña que le enseño tantas cosas en esta vida se le fue arrebatada sin derecho a reclamarla mas nunca.
Yuuichiro observaba como el anochecer se sernia sobre ellos sin piedad en tanto el ruido a sus alrededores seseaba para dejarlos en el completo silencio del mar proporcionada por la naturaleza, a estas alturas su antiguo escuadrón debía de conocer todo sobre la decisión que tomo de quedarse junto a los pedazos destruidos de su mejor amigo, Shinya tenia razón, el en verdad necesitaba a alguien en estos momentos para poder salir justamente de la depresión donde estaba sumergido debido a la muerte de la pequeña revoltosa pues en verdad dejo un vació sin poder llenar. Aun así, el azabache estaba dispuesto a tomar la mano de Mika y apretarla de ahora en adelante para hacerle transmitir su gran apoyo incondicional y decirle “Sabes estoy aquí y no pretendo a ir a ninguna parte” mirándolo justamente como lo estaba haciendo a en estos momentos, directo a los ojos tan azules como el mismo mar.
— Yu-chan… — le susurro impresionado casi sintiendo otra vez las lagrimas acumularse en sus parpados queriendo salir para desbordarse.
— No pretendo ir a ninguna parte así que puedes hacer lo que desees, llorar, gritar, llamarla hasta secar tu garganta o quedarte sin voz — el rubio empezó a llorar en silencio en tanto tallaba sus ojos con su mano libre, escuchando atentamente las palabras de su amigo y sintiéndose como un tonto porque uno de sus principios era jamas demostrarle las debilidades del alma a alguien mas y mucho menos a Yu — aun con todo eso y mas no podrás librarte de mi porque se lo prometí a ella, sujetar tu mano para seguir juntos en este camino ¿no es así? Por lo tanto Mika, no tienes porque siempre cargar con los problemas tu solo puedes compartirlos conmigo pues somos familia después de todo.
¿Cuando su adorado Yu-chan se convirtió en ese asombroso muchacho que sujetaba su mano? Simplemente no comprendía como aquel niño tan alborotado e impulsivo llego hacer esto un chico sumamente sensato, maduro y con metas en la vida, aunque podía darle un poco de nostalgia por el niño de sus memorias no podía evitar querer también a este nuevo Yu-chan que lo miraba con los ojos abiertos. Después de todo los sucedido, valía la pena estar de esta manera con su mejor amigo de la infancia aunque su alma estuviera en pedazos al igual que destruido sabia perfectamente su recuperación para poder disfrutar a plenitud la compañía del azabache y soltar un suspiro de alivio, la pequeña cabellos ondulados fue la salvadora de Yu y no él pues hasta antes de morir pensaba en su bienestar para el futuro a lo que desde el fondo de su corazón se lo agradecía esperando algún día volverse a encontrar para recordarle lo importante que es y sera para él.
— Gracias… Yu-chan — le susurro aun llorando entre su escondite de sus piernas pero sintiendo que su amigo sonreía a la par que apretaba nuevamente el agarre de su mano — en verdad… muchas gracias…
Y le prometía firmemente por su memoria que jamas permitiría ser separado de esta mano porque costara lo que costara, el estaba dispuesto a ser lo que sea por seguir junto a ella pues mas que nadie la necesitaba para seguir adelante y aun mas, era su último deseo en vida.
Allí iba la chica de cabellos ondulados corriendo tan fuerte como sus piernas cortas le permitían hacer pues nunca se considero buena en lo deportes, es mas, jamas en su vida seria buena en ello cuando seguía siendo la última en cada carrera de gimnasia en su escuela porque las otras chicas eran mas atléticas y consideradas enérgicas que ella. No importaba. Lo único que necesitaba era seguir mirando hacia adelante con fuerte convicción aun soportando esas miradas de las personas por donde cruzaba, seguramente se preguntaban porque tan temprano (pero no para ella) corría con una rebanada de pan a medio acabar sobre su boca, cosa bastante simple de explicar, puesto que no podía escapar del desayuno ni mucho menos de su madre por hacerla comer llevándola a coger algo para el camino y dejar satisfecha a su progenitora.
8:00 a.m sus ojos se agrandaron mas de lo usual al observar lo tarde que realmente era esa es la hora cuando el tren pasa para poder ir a su escuela, por lo tanto, la chica bajo las escaleras hasta el subterráneo casi como si su vida dependiera de ello olvidando por completo que aun había un poco de pan en su boca sin comer y de algunos alumnos del mismo instituto donde ella iba, aunque claramente a ella le podía importar poco debido a que el vagón donde debía de marcharse estaba comenzando a cerrar sus puertas. Dejando casi de respirar, metió de una bocanada el último pedazo de pan a su boca casi atragantándose por llegar a la puerta donde prácticamente era cerrada en sus narices de no ser… un chico considerablemente algo y con un cabello color dorado.
Los ojos azules de matices increíbles para ser reales se toparon con los de ella verde jade quedándose por un momento observándose en silencio, el fue capaz de detener que se detuviera de cerrar la puertas colocando una sola de su manos en medio y siendo lo bastante gentil como para esperar por la chica, llevándola a moverse de inmediato al interior del vagón buscando entre los presentes un lugar libre para poder pararse y esperar llegar a su destino.
Los ojos azules de matices increíbles para ser reales se toparon con los de ella verde jade quedándose por un momento observándose en silencio, el fue capaz de detener que se detuviera de cerrar la puertas colocando una sola de su manos en medio y siendo lo bastante gentil como para esperar por la chica, llevándola a moverse de inmediato al interior del vagón buscando entre los presentes un lugar libre para poder pararse y esperar llegar a su destino.
El chico de cabellos dorados soltó su mano de las puertas permitiendo cerrarse de una buena vez, el agarro el sentido contrario de donde estaba la muchacha de cabellos ondulados parada sujetándose y mirando considerablemente a la nada, en cuanto el tomo asiento en el medio de otros dos vacíos cerrando sus ojos en tanto se entregaba a la música que le proporcionaba su reproductor de mp3 tan fuera de estilo como si mismo pero es que simplemente no podía abandonarlo pues ambos vivieron muchas cosas juntas, aunque sus amigos se burlaran de el por ser tan poco actualizado no les daría el gusto de verle deshacerse del aparato.
Ahora, al ver aquella chica sintió un fuerte sentimiento latiendo sobre su pecho queriendo ahogarlo y derrumbarlo para cerniese sobre el como si fuera una pantera al asecho, tal vez haya sido producto de su imaginación sin limites porque esta en algunas ocasiones le hacia malas jugadas junto a su mente, ademas es muchacha parecía que iba al mismo instituto donde asistía él pero probablemente nueva porque jamas la noto en los alrededores de el.
Ahora, al ver aquella chica sintió un fuerte sentimiento latiendo sobre su pecho queriendo ahogarlo y derrumbarlo para cerniese sobre el como si fuera una pantera al asecho, tal vez haya sido producto de su imaginación sin limites porque esta en algunas ocasiones le hacia malas jugadas junto a su mente, ademas es muchacha parecía que iba al mismo instituto donde asistía él pero probablemente nueva porque jamas la noto en los alrededores de el.
Junto al suave ronroneo del metro pasando por algunos paisajes de la concurrida Tokio ambos chicos permanecían en sus propios mundos inverso de que estaban mas conectados bajo un sutil rojo hilo del destino en su meniques, y claramente como dice la leyenda, tarde o temprano estarán destinados a conocerse para estar el uno para el otro para sostenerse en las buenas como en las malas.
FIN.
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