miércoles, 26 de septiembre de 2018

Butterfly

I
Attack on Bangtan
Para el momento en que lo conocí ambos éramos dos completos desconocidos, en mi cabeza solo existían las remotas memorias de unas despedidas que solo eran transitorias, los besos y abrazos junto a las sinceras palabras de éxitos de mis familiares, entre todos, mas las de mi mamá. Me aprete a ella lo mas humanamente posible soñando que todo esto seria pasajero, que volvería nuevamente a casa, a mi casa, convertida en toda una profesional de las relaciones internacionales a costa de mi estabilidad emocional, de la seguridad que me brinda mi familia y el cariño incondicional en darme. Luego de eso, apartando unas cuantas lágrimas de tristeza, sujete mi maleta y acompañada de Andrea, mi prima menor, arribamos el avión que nos llevaría a Korea. En general… ¿Qué puedo decir de ese pais? Muy concurrido, las personas jamas se quedan estancadas en un solo sitio, se mueven de un lugar a otro en búsqueda de sus propósitos, listo y con un paso adelante para lograrlos, sobre todo en la gran Seúl, en esa enorme ciudad viviría junto a mi prima. Ambas tuvimos la maravillosa oportunidad para estudiar en una de las mas grandes reconocidas universidades, al tener excelentes promedios, optamos a una beca estudiantil que cubría prácticamente todos los gatos, exceptuando la comida y alojamiento, para ello debíamos buscarlo nosotras misma. Algo complicado de ver, mas si te encuentras al otro lado del globo terráqueo y con solo informacion del pais por medio de doramas, aunque gracias a la era tecnológica, pudimos encontrar un departamento decente y sin lujos de por medio, algo modesto pero de acuerdo a nuestras necesidades. Es gracioso recordar el rostro marfileño de Andrea al entrar por primera vez en el, era de asombro, pánico y contradicción, seria la primera vez de salir de sus comodidades y igualmente lejos de sus padres, tambien seria lo mismo para mi, mas siendo tan apegada a mi mamá, abuela y hermano. Olviden a mi padre, él no tiene ningún derecho en esta historia. Volviendo al tema inicial, al encontrarnos en una ciudad tan grandes solas, le entro un poco de temor, deseando tomar nuevamente un avión y regresar a Venezuela, pero no lo hizo, giro su rostro sonriendome y pidiendo quedarse con la habitación de la derecha como suya, le di paso adelante, ella podría escoger la que mas le pareciera comoda. Andrea le resulta mas difícil porque solamente tiene dieciocho años, por mi parte con veintidós es algo mas sencillo, no es que tenga mas experiencia en la vida, porque eso no es cierto, pero tengo la madurez necesaria para tragarme todos los sentimientos y avanzar hacia adelante. Por lo tanto, respire profundamente y avance hacia adelante, en donde me esperaría mi nueva vida.
Ahora, ¿La beca me abasteceria de alimentos mi provicional hogar? No, claro que no, solo abarca lo estudiantil y nada mas, eso tengo que conseguirlo yo misma, siendo el segundo punto a tocar. Encontré trabajo, si, no es lo mas extraordinario de este mundo pero gano lo suficiente para poder comer, mandarle a mi familia en Venezuela y sobrevivir, es una empresa de entretenimiento, sere parte del Staff oficial de algún grupo de la industria y tengo que estar dispuesta a hacer lo que se me ordene, cosa en estar totalmente dispuesta hacerlo. Estando dos dias alojada en la enorme Seúl, fui directamente a la empresa de entretenimiento Bighit, la cual era mas enorme a lo imaginado, me tome la libertad de investigar un poco sobre ella, catalogandola de pequeña y sin éxitos algunos, solamente con artistas que apenas hacen un debut oficial para ser catalogados al olvido. Sin embargo, esa misma empresa me abrió las puertas a mi, una chica con total inesperiencia en el tema, extranjera, a parte, proveniente de la Latinoamérica. ¿Saben lo costoso de aprender coreano? Bueno, ahora ya lo saben, porque entre el pronunciamiento, las letras y la cultura en general, me colocaban los pelos de punta, mas aun no me rendí hasta conseguirlo. Afortunadamente, mis bastos conocimientos en el área sirvieron de ejemplo para tener este trabajo en mi bolsillo, presentarme frente de ellos y estar dispuesta a hacer lo que me mandaran, además, ser estudiante de relaciones internacionales es un extra para ella. Solo mirenlo de esta manera, en un futuro no tan lejano podría ocupar un lugar en esa parte de la empresa, al ser igualmente latina, es una oportunidad mas propicia sin igual. Me he ganado la lotería por completo.
Ahora, en el presente, siendo recibida por uno de los encargados del Staff general de la empresa, me explica mientras me da un recorrido por las instalaciones, como sera mis ocupaciones de ahora en adelante, los horarios de los chicos que asistire y las ganancias. Todo correcto, bastante preciso al igual de entendible, es un trabajo arduo pero gano bastante bien, con esto podría costear varias cosas de mi familia en Venezuela. Estoy que muero por contarle a Andrea, ella tambien ha buscando algo de medio tiempo, le asegure a sus padres, sobre todo a mi tio, que le obligaría a centrarse en los estudios en este pais, de lo otro ya me ocuparia yo. De todas maneras, la muy cabezona no hizo caso a las exigencias de sus padres, en la menor oportunidad, consiguió algo en una cafetería cerca del campus de donde estudia, con lo cual la deja bien parada de tener que salir temprano a alguna cosa de clase. Suertuda, por otro lado yo… debí aprender a manejarme con los autobuses y no perderme en el proceso. Quizás Manuel, mi hermano mayor, de enterarse de esto, morirá de la risa llamandome “boba”, tal cual a la vez que aprendí a cocinar. Juro el tener ganas de arrancarles los ojos y lanzarlos a mi gata, rita, uno de los seres mas extraordinarios en tener sobre la faz de la tierra. Como no pude traerla conmigo, la deje al cuidado de mi mamá, con ella jamas le faltara nada. Lo aseguro.
Los pasillos de Bighit son extensos, muy iluminados y concurridos de personas, mientras mi guía sigue dando explicaciones de mis deberes, le doy un alto vistazo a todo, desde las dos chicas vestidas muy deportivas, hasta el hombre de peso superior al mio que corría con papeles en la mano. Ah, lo que pensaba, esto es otro mundo. Desde pequeña siempre soñé con viajar lejos de Venezuela, sostener mis pertenencias, subirlas al hombro y simplemente navegar en las profundidad de las historias de los otros países, influirme de sus culturas y dejar un granito de la mia. He allí la razón de estudiar relaciones internacionales, básicamente, me conecta al mundo entero. Desde la forma de hablar, expresarse, caminar e incluso, respirar, quiero aprenderla y saber por qué, justo como ahora, frente unas puertas corredisas con papel ahumado. El sujeto frente de mi, me mira un segundo dudando de abrir la puerta o no, por la intensidad en hacerlo, esta dudando de seguir con lo planeado. Tambien esta el hecho de no prestarle atención, me quede simplemente admirando el panorama en general sin procesar informacion, creyendo no ser en lo mas mínimo importante. ¿Saben algo? Me equivoque, esto es algo mas a “importante”, se trata de la razón de ser diferente o la marca permanente que las cosas, jamas serian iguales.
— Los chicos deben de estar practicando ahora, — menciono mirandose el reloj de su muñeca. — aunque no se escucha nada desde el interior. Tal vez…
Coloco su mano en el pasador y empujo la puerta hacia un lado, entonces todo, absolutamente todo, comenzó a girar a mi alrededor. Quede de piedra cuando tres chicos, uno mas alto a otros, se mantenían conversando entre ellos, uno tomaba agua, otro estaba sentado en el suelo sonriendo libremente, y el tercero practicaba pasos de baile para ellos, unos muy buenos a mi parecer porque dejaba a cualquiera sin aliento. Esperen, esperen, esperen un minuto por favor, porque yo conozco a estos chicos ¡Diablos! ¿Como no hacerlo? Si estan empezando a ser reconocidos mundialmente, incluso tienen una agenda bastante apretada en su pais para presentarse en varios conciertos, desde pisar el suelo de Seul no se hace mas que hablar de ellos: “Los chicos aprueba de balas”, en resumidas palabras BTS. Juro que el suelo se me movió, mi aliento se escapo de mis pulmones, sude frío, las manos me temblaban y el estado en general de mi cuerpo, era de total asombro… ¡Donde vine a meterme! Aunque claro, puedo saber quienes son, pero no diferenciarlos los unos de los otros, esta claro que no soy una fan, quizás he escuchado una a otra canción. Cantan excelente, no lo niego, mas sus vocalistas, quienes te quitan el aliento. El llamarme una seguidora de ellos seria una abuso a las reales, a las que desde sus inicios los han seguido estando siempre pendiente de ellos, sus nuevas canciones, vídeos y entrevistas. Las Armys, los ángeles protectores de estos muchachos, según los rumores, son personas duras de temer y dispuestas a protegerlos de quienes sean. Conveniente de amigas, no enemigas.
— ¿Donde estan los demás? — preguntó el hombre a mi lado, al percatarse de la presencia del mayor, los tres muchachos hicieron fila al igual que el ejercito. Se nota el gran respeto en tenerles o, simplemente, miedo. — solo veo a tres de ustedes, me faltan cuatro. Yoongi, Jimin, Taehyun, Jongkook… aguarden, mejor no me digan donde esta el primero. — en menos de un segundo, suelta un suspiro colocándose la mano en la frente, como si sufriera una especie de jaqueca. — ¿Se ha escapado al estudio? Le he dicho que se tome las cosas con calma, las canciones estan grandiosas, no necesitan cambios.
— Pero Hyun, — intenta contradecirlo el mas pequeño de los tres, el que bailaba al estilo infarto, su cabello es como color champán. — Suga siempre tiene algo nuevo por aportar. No podemos cortarle las alas, es un artistas nato. ¿Cierto?
— ¡Aish! — se queja el mas alto de todos, colocando una de sus manos en la cabeza e igualmente adoptando la pose de una diva. — me encantaría que descansara a veces, comiera con nosotros platos deliciosos o algo. ¡Se convertirá en polvo cuando menos lo esperemos!
— Jin Hyung lo exagera mucho. — rie el último de ellos, el muchacho de la botella de agua, su sonrisa es de niño inocente y su cabello tiene algo de morado. Me agrada. — Suga Hyung estará bien, no esta en el estudio, solo ha ido al baño.
— Claro, ¿Y los demás se ofrecieron como sus guardaespaldas? — repuso el mayor, siendo bastante perspicaz en comparación a los otros.
— ¡Exactamente! — dijo cabello de champán.
Estuve apunto de soltar una carcajada hasta que el buen bailarín poso sus ojos sobre mi, congelandome hasta los cimientos de la intencidad de hacerlo, agregándole el dar unos cuantos pasos hacia mi haciendo una pose de total pensador. Ya saben, lo convencional, girando alrededor, su mano en el mentón y como resultado, yo temblando igual aun gatito mojado. Entonces, Hyun que forma parte del Staff, le da un manotazo en el cuello haciéndole reaccionar, al momento de hacerlo se que es muy tarde, porque sus otros compañeros igualmente estan sobre de mi detallandome. ¡Ah, demonios! ¡Demonios! No soy buena cuando la gente que me mira, menos si se tratan de chicos, debería agradecer al estar estudiando en colegio solo de señoritas toda mi vida, eso le bajo puntos a las relaciones con el sexo opuesto, colocandome parecido a esas chicas timidas del anime, escondidas detrás de las faldas de sus mejores amigas. Oh, vamos, que estoy haciendo referencias, soy una gran fan de la animación japonesa, incluso puedo ser llamada otaku si lo prefieren… ¡Pero este no es el caso! Tengo a tres hermosos hombres mirandome fijamente, el brillo en ellos es lo suficiente intenso para doblarle las rodillas a cualquier mujer, reducirle a cenizas y ser llevada por el viento. ¿Eso es bueno o malo? No lo se, en este tipo de situaciones es excelente Andrea, en lugar de mi. Aguantando toda la respiración que puedo, el señor a mi lado, decide ponerle fin a la inspección estilo zoológico, es decir, seguramente le sorprende que sea extranjera, si, si, es eso sin dudas algunas.
— Ya se han enterado del nuevo integrante del Staff. — pronuncio el hombre, colocándose a mi lado y señalandome. Los chicos espavilaron, volviendo mas o menos a la normalidad, a excepción del buen bailarín, él simplemente dibujo en su boca una sonrisa radiante. — su nombre es Victoria, viene de Latinoamérica, estudia relaciones internacionales y viene ayudarnos un poco… espero que hagan de su estancia menos difícil, es decir, ayudenla a su adaptación.
— ¡Claro! — contestaron los tres a la vez.
— Quería presentarla estando los siete pero… — suspiro contrariado, dudando de estar haciendo lo correcto o no. — da igual, ya lo hare igualmente con los demás, en tanto, Victoria. Ellos son parte de la banda BTS. El mayor de todos Jin, el bailarín principal, hoseok, mejor conocido por J-Hope y el líder, Nam joon.
— Es un placer conocerlos, a los tres. — trate de manejar mi nervios haciendo una reverencia, lo aprendí en mi clases de coreano, igual de japones. Se hace en señal de respeto, igual que al presentarse en un sitio. Los tres hombres me imitaron en mi movimiento impresionados, por supuesto, no se lo esperaban. — espero que nos llevemos bien y logremos trabajar en armonía.
— Oh, oh, oh… es buena, muy buena. — puntualizo conmocionado J-Hope, sonriendo y señalandome como un niño. — se nota que en verdad estudia relaciones internacionales. ¡Hasta tiene un buen pronunciamiento de nuestro idioma!
— Calmate, estas asustando a la señorita. — sujeto la cabeza del otro al punto de hacerlo inclinarse, solte un respingo de la impresión. Nam era un hombre bastante alto. — me disculpo en nombre de mi amigo, es algo… expresivo cuando se emociona.
— N… no hay problema. — rie fingiendo desprocupación.
— Aunque Hoseok tiene razón. — aprobó Jin, colocando su brazo sobre el pobre J-hope. — manejas el coreano con agilidad, debio de llevarte años hacerlo.
— No… no mucho en realidad. — confese soltando una risita, mirando al suelo medio cohibida. — soy buena aprendiendo nuevos idiomas, mas si se tratan de retos para mi. Me encanta desafiar al destino.
Nam suelta a J-hope e inmediatamente mira a Jin convencido, mas bien, haciendo una mueca satisfecho. No lo se pero, creo que he sido aprovada.Hyun el mayor, sonrie de medio lado y me pide quedarme con ellos por unos segundos, va a buscar a los demás para terminar las presentaciones, debo ocuparme de mi nuevo trabajo rápidamente, ya tiene varias cosas en mente y no pueden esperar. Quedarme con tres desconocidos no es lo mio, esta claro el querer ofrecerme en acompañarlo pero, estaría dándole la razón a mi inmaginario hermano de ser una boba y no es bonito. Aunque tampoco debo de esperar mucho, pues al abrir la puerta corrediza Hyun, aparecen frente de sus ojos tres caras nuevas sorprendidos. De hecho, el mas alto de todos, un chico de cabellera castaña y mechas rosaseas, suelta un respingo hacia atrás esbozando una sonrisa despreocupada, ocultando entre ella el nerviosismo y el pronto enojó de su supervisor al verlo tan fuera de sus ocupaciones. El rubio de su lado, si no oculta su miedo, se esconde en el amigo de su lado que, alza sus manos en señal de rendición. Al menos no es ningún tonto, sabe lo que realmente le espera, entre menos excusa ponga, sera mejor.
— Ni se porque me preocupo por ustedes, menos sabiendo lo desordenados que son. — hace una pausa, respirando profundamente y meditando consigo mismo lo siguiente hacer. — ¿Fueron realmente todos al baño hacer de guardaespaldas de Yoongi? O tiene diarrea, eso es lo mas probable de todo.
Ah… esto es incomodo.
— No, no, no lo que pasa es…
Entonces nuestras miradas se conectan, como dos piezas faltantes en un rompecabezas que se encajan a la perfección, no necesita explicación, rodeos o algo parecido. Como dije antes, eramos dos totales desconocidos, caminando por la vida con diferentes aspectos de verla, intentando comprender porque las cosas ocurren, porque el mal asecha a las personas, porque los obstáculos entorpecen nuestras metas pero nos hace mas fuertes. Yo una niña de otro pais, atrapada en la oscura mirada de él, sufriendo una clase de electroshock en la piel, que podría no estar tocandome directamente, pero si surgió un efecto contradictorio en todo mi ser. Mi cuerpo, mi mente, mi corazón… todo vibro en un mismo tono, en un mismo eje que era alucinante, lo peor de todo, no tenia explicaciones para esto. Simplemente ocurrió y ya estaba. Creer en el destino es de tontos, al menos era mis pensamientos antes de dar con él, mi dulce fantasía en medio de la realidad de extranjera en un continente aislado del mio. Eso sería un choque de culturas sin presedentes, se los aseguro. Sin embargo, la llega de un chico de mas pequeño a todos en general, piel tan blanca como leche, cabello negro y de contextura delgada, rompió mi conexión rara con el chico junto a las excusas del buen hablador que protegia al rubio. Al menos Hyun, ya no tenia porque pasar mas rabia, de lo contrario, la vena de su frente estallaría.
— Dejense de tonterías que estaba en el estudio, no el baño. — confeso finalmente el pelinegro, rodeando los ojos con fastidio, sujetando una de las botellas y dandole un sorbo a su agua. — hoy dije que me daría un paso por el. ¿Cual es el problema Hyun?
El muchacho igualmente coloco sus ojos en mi, pero no las sostuvo mucho tiempo, durando lo suficiente para hacerme sentir extraña y mirar al suelo mas tímida a lo usual. ¿Qué demonios son estos chicos?
— El problema es que les comente preocuparse por los ensayos de baile, no letras. — contesto el astuto hombre, señalando al mas joven. — Pero diga lo que diga, no prestaras atención Yoongi.
Asi que el es el famoso Yoongi, quien necesitaba de la seguridad de los otros para ir al baño, viéndolo claramente no se veía ese tipo de personas, mas bien demuestra mucha seguridad en si mismo y la fuerza de patearle el trasero quien ose a meterse con él. Es guapo, bastante de hecho, su piel clara hace un contraste increíble con sus ojos oscuros, esa cara redonda le da un toque infantil, a su vez, adorable, aunque claramente no es del tipo de ser gentiles con quienes se les atraviese en el camino, mas si lo hacen enojar. Es de armas a tomar.
— Exactamente. — respondió sin vergüenza.
Hyun parecía haber colmado su paciencia, por lo que respiro profundo durante unos segundos hizo ejercicios tal cual a los especialistas en yoga. Pienso a sentirme mal con él, estos chicos son iguales a un preescolar, mas tomando en cuenta la expresiones de chiquillos que tienen al hacer una travesura. Desde colocar un pie en esta empresa, empecé a vivir la aventura de mi vida, donde los protagonistas son estos muchachos. Hyun ya mas o menos tranquilizandose, dio un paso adelante obligandome a darlo igualmente, seguidamente coloco una mano en mi hombro presentandome oficialmente la banda mas famosa del momento, Bangtan Boys, o por sus iniciales BTS. Mis ojos se abrieron impresionados de verlos a todos reunidos en un mismo sitio, y cuando digo todos, me refiero a tenerlos estudiando mi cara y las expresiones que tengo. Trague saliva esperando bajar el nerviosismo del cuerpo, pero es imposible, menos tomando en cuenta las personas quienes son y la importancia de que les tiene Army. Claro, de no equivocarme su nombre por supuesto. Del mismo modo, Hyun termino por presentarme a los cuatro chicos rebeldes faltantes, el chico protector, V o su nombre real, Taehyung, Jimin quien osó a utilizar a su amigo como escudo y el menor de todos con un peinado bastante genial, Jungkook. No menciono a Yoongi porque rompió el protocolo desde el principio. En eso, su líder Rap Monster, se separa de ellos y dandome una sonrisa de niño regañado, me extiende la mano esperando poder estrecharla conmigo. Miro a Hyun para tener una explicación, a lo que dice que Nam sabe de relaciones con personas internacionales, ha estudiado mas o menos la cultura de otros países y sabe desenvolverse perfectamente es ese entorno. Por lo tanto, accedo a su petición, sosteniendo su mano entre la mia sintiendola bastante grande, su piel bronceada da un gran contraste contra la mia, blanca como el papel. Es el momento de decir que de donde provengo, al menos en la ciudad de donde nací en Venezuela, las personas somos muy blancas y de ojos claros, poseemos un léxico bastante educado a la par de neutral. Los demás siempre terminan sorprendiendose por ello, aunque la mayoría de las veces somos interpretados de otras maneras.
— Victoria, ¿right? — pregunta guiñando su ojo con galanteria, haciendome sonrojar sin poder medirlo.
— Correct. — respondo, bajando mi mirada al suelo y evitando la suya a toda costa.
— ¡Oh vamos! — salta J-hope a su lado, sonriendo abiertamente a mi dirección y colocando sus manos en el hombro del otro. — ¡No comiencen ha hablar en ingles que apenas sigo en estudio de el! Solo entiendo algunas cosas, no todos como tu Nam.
— Di las cosas como son, J-hope. — rio divertido Suga, teniendo entre sus ojos un brillo inusual que hacia temblar a cualquiera. — sabes lo necesario, el “hola”, “¿como estas?”, “¿adios?”…
— Listo, listo, ¿es necesario tanta maldad acumulada? — replica el muchacho, haciendo un medio puchero y un guiño cómplice a mi dirección. — no todos podemos ser igual a RapMon.
— Bien, bien. — intervino Hyun chocando sus palmas y separandome de ellos, creo que había llegado el momento de ponerme manos a la obra. — Victoria vamos, te enseñare tu primer trabajo. En tanto ustedes chicos, espero que permanezcan aqui y trabajen en esa coreografía, estan a nada de empezar sus conciertos y deben dar lo mejor de ustedes. ¿De acuerdo?
— ¡Si! — respondieron al unísono.
— Perfecto, esfuercensen.
Giramos sobre nuestros talones dejando el lugar, mientras lo hacíamos, senti la fuerte mirada de siete jóvenes completamente distinta la una de la otra, pero teniendo un mismo fin: yo. Al estar siempre rodeada de chicas, se me hace completamente difícil adaptarme a este tipo de lugares donde solo existen hombres, no unos convencionales, sino tan famosos que en corea entera se arrodillaria ante ellos, por supuesto, el mundo entero podria seguir su ejemplo. Entonces, una vez mas, conecto mi mirada con la oscura de él, que permanece rezagado detrás a los demás, no abrió la boca en ningún momento pero si me siguió desde cerca y lo suficiente para colocarme una vez mas intranquila, tiene el poder de desestabilizarme por completo y colocar de cabeza mi mundo, al menos, eso ocurrirá en el futuro. Estando afuera del salón de espejos, puedo soltar el aire contenido de mis pulmones, Hyun me mira curioso preguntandome en seguida si estaba nerviosa de conocer a los chicos, no me reprimo nada, entre risitas incómodas y rascandome la cabeza, confieso no estar muy acostumbrada a tratar con hombres, menos unos tan sobresalientes como ellos. Es decir, son muy famosos, la gente los ama profundamente por su talento, incluso, tienes razones de sobre para hacerlo pues la combinación de sus voces es legendaria. No me considero su fan o mucho menos, he tenido en varias ocasiones ver MV de ellos y con certeza, puedo admitir ser sumamente talentosos, merecen todo el cariño de sus seguidores. El mayor se queda callado con una expresión desconcertante en su rostro por unos minutos, luego rie sin razón aparente, aunque seguramente, producto de lo salido de mi boca haciendome sentir demaciado apenada. Acto seguido, menciona restarle importancia al hecho de ser cantantes profesionales de la industria, porque muy en el fondo, las expresiones serias mostradas en sus vídeos musicales se ven opacadas con las de la realidad, admite lo buenos que son en su trabajo, pero del mismo modo, son chicos comunes y corrientes que adoran hacer travesuras, divertirse y relajarse como cualquier otro de su edad. Son jóvenes, entraron en este mundo muy temprano, aprendiendo que si deseas conseguir algo debes colocarle mucho amor y esfuerzo, no son niños delicados o menos frágiles, a su corta edad han vivido lo suficiente para comprender varias fases de la vida. Bueno, eso puede verse reflejado en sus canciones, allí las explica detalladamente. Nos quedamos unos minutos en silencio, pienso claramente que la industria del entretenimiento no es fácil, complacer a las personas menos aun, pero estos muchachos lograron escalar desde la bajo para llegar hasta donde se encuentran. Tal como dice hyun, seguramente tuvieron muchas trabas en el inicio, quizás, no lo se, pero padres oponiéndose, separaciones familiares, dejar donde pertenecían… es cierto, no son tan diferentes de mi.
Llegamos a nuestro destino, una puerta color blanco con un letrero que decía “solo personal autorizado”, abriendola me encuentro con una pequeña cabina con un mesón grande de seis sillas, en ella se encontraban bolsas negras, sobres, monitores de computadoras y varias hojas esparcidas. Hyun me hizo pasar a par de explicarme, aqui era el lugar donde se clasificaban los regalos de Bangtan de acuerdo a quien iba dirigido, asi como tambien la correspondencia en los computadores, existen varias personas operando en este sitio pero se tomaron el día libre hoy por varias razones. En fin, debía de ordenar todo en orden de acuerdo a cada integrante, al menos eso seria el encargo del dia de hoy, mañana conocería a mas miembro del Staff de BTS y se me darían mas ocupaciones. En tanto, estaría sola en esta sala hasta la hora del descanso, llegando el mometo en la primera planta, existe un comedor solo para empleados, allí podría alimentarme y descansar un rato. De tener alguna duda, en uno de los teléfonos existe una interfase donde puedo comunicarme directamente con él, sin mas, debía de retirarse para supervisar a los chicos de que estuvieran ensayando. Estando ya completamente sola, me desplome en uno de los sillones soltando todo el aire de mis pulmones, estaba agotada, super agotada de las emociones vividas no hace unos minutos atrás. ¿En verdad vine a parar a Binghit? ¡¿En verdad soy parte del Staff de Bangtan Boys?! Oh, diablos, demonios y mil rayos, soy la chica con mas ocurrencias extrañas en la faz de la tierra. Aun mas, la apariencia general de esos hombres abruma demaciado, su mera presencia asustaria a cualquiera mas de lo brillantes que son. De cierta forma, me recuerda a un anime donde una chica fue a vivir en la casa de su tia, convirtiéndose en la encargada de vigilar a cuatro hermosos chicos, ella siendo una amante del horror debido a un trauma de mas joven, los veía a ellos como “criaturas brillantes” y cada vez de tenerlos cerca se desangraba. Es una excelente comedia, Sunako-chan es sumamente adorable y divertida, Kiohei un apuesto pero loco joven que igualmente sufrió mucho de niño, ambos se completan, espero a la final se queden juntos. ¡Pero no tengo tiempo para pensar en anime! Necesito arreglar este desastre y no puede esperar.
Al cabo de un rato, ha pasado de todo por mis manos por parte de las fans de este grupo, desde peluches de felpa, hasta cartas en formas de corazones y de una lampara de muchos colores con las iniciales de ellos. Existen los obsequios mas creativos, dibujos grandes de los chicos coloreados de forma tal que dejan a un mangaka en pañales, cartas expresando lo mucho de admirarlos y amarlos, otras con mas dibujos de por medio e incluso, figurillas hechas de papel de reciclaje. Demonios, ya quisiera tener toda esa atención, al menos del chico que me gusta unas flores hechas de cartulina serían bienvenidas. Coloco mi espalda sobre el espaldar colocando una de las cartas sobre la cara, emulando mis memorias de la instituto que acabo de salir recién graduada, si, soy técnico universitario en relaciones internacionales, viene a este pais para la licenciatura y especialidad. Aunque claramente no es fácil encontrar un trabajo compaginable a mi deber, en este ganare buen dinero y sere capaz de escalar mas alto a medida de pasar el tiempo, vuelvo hacer una estudiante, no tengo mucha prisa. Sin embargo, eso no es lo que se viene a la mente, sino la historia que vive antes de venir a este pais.
En mi segundo semestre de la universidad, conocí un chico medio rezagado llamado Adrián, se la pasaba prácticamente solo, salvo en ocasiones de estar rodeado de las chicas de la otra sección y su compañero Samuel. Era el tipo de chico que encontrabas en las esquinas parado en silencio, admirando el panorama mientras los otros charlaban, gritaban y hacían bromas. Tuve la oportunidad de hacer grupo en una actividad de contabilidad con él, descubriendo una faceta totalmente distinta a la pensada, no solo le gustaba burlarse de los momentos menos esperados, igualmente caía fácilmente en las trampas que le hacia. Y de repente, entre contacto y contacto quede perdidamente enamorada de él. Estaba sumida en una nube color rosa por sus sonrisas cómplices, los comentarios inapropiados y las miradas complices entre ambos al saludarnos todas las mañanas. Luego mi mamá se enfermo, me retire de la universidad por dos meses y al regresar, no había rastro de él hasta después de una semana. Al vernos nuevamente, se prendió la conexión dormida entre los dos, donde nuestras miradas recrearon una zona donde únicamente estábamos ambos. Aunque, lamentablemente, para mi tercer semestre, me entere que estaba saliendo con Mariana, una buena amiga mia y Darley, otra amiga. En definición, jugaba con los sentimientos de las dos y calentaba mi oreja solo por diversión, solamente para arrojarmelo a la cara. Quiso acercarse nuevamente a mi, hacer como que nada hubiese pasado, como si mis lágrimas y sufrimiento le diera exactamente igual. Todo para él fue solo un juego. Tiempo después me gradue, gane la beca en a universidad de Seul, invite a Andrea para venir conmigo y deje todo el pasado atrás. El dolor, los lamentos gruñendo en mi interior y aquella tarde testiga de el declive de una alma enamorada, en tanto el mundo seguía su curso natural.
Volviendo a la realidad, aparto la carta sencilla de mi rostro cerrando los ojos un momento, pienso que retraer el pasado al presente es una soberana estupidez. No volveré a ver a Adrián jamas en la vida, y de ser el caso, aquel imbécil ni se atrevería a darme una mirada, no luego de saber los detalles jugosos de esa historia. De todas formas, me encuentro en Seul, a metros, metros, metros lejos de casa de Venezuela y su rostro no llegara jamas a mis narices. Acomodando mi postura, me dispongo a leer la carta al mismo tiempo de que la puerta emite un chillido, se que alguien ha entrado a la sala, seguramente se trata de Hyun supervisando mis labores. Pero no es el caso, tampoco tengo tiempo de atenderlo, pues la misiva en mis manos es lo suficientemente importante para dejarme con la mandíbula desencajada y admirada.
— ¡Vic! — llama alguien detrás de mi.
— ¿Pero que coño es esto? — pronuncio en perfecto español, levantandome del asiento y viendo a J-hope sosteniendo su pecho asustando. Aguarden, ¿Que hace este muchacho aqui de todas maneras? — ¿Hoseok? Se supone que deberías estar ensayando, no merodeando como fantasmas por aqui.
— Omo, omo, omo. — habla conmocionado, riendose y apretandose el pecho producto del susto. — ¡No deberías asustar a la gente asi! Casi me da un infarto.
— Lo… siento. — la verdad, ni se porque me estoy disculpando por esto, pero de todas maneras lo hice. — pensé que estaba sola en todo este momento.
— No importa. — le resta importancia, adornando su boca con una enorme sonrisa. Me ciega, en verdad me siento como Sunako ahora. — solamente vine porque los chicos y yo queríamos invitarte a almorzar, eres la nueva, no siempre es fácil serlo en un lugar desconocido, mas si es un pais distinto al tuyo.
Quede de piedra, nunca se me cruzó por la mente que un grupo de siete talentosos hombres me invitarían a comer, menos tomando en cuenta la clase de mujer que soy, toda desarreglada, sin nada de maquillaje o sentido de la moda como las famosas de este pais. ¡Ni siquiera tengo buena figura! Bueno, tal vez ellos simplemente quieren ser amables, por lo de la nueva y tal. En eso, al momento de dar mi respuesta, la puerta vuelve a abrirse mostrando tres rostros particulares: el chico valiente TaeHyung, el experto en salvo conductos Jimin y el menor de los tres, Jungkook. ¿Es necesario traer mas camaderia? Aparentemente, si.
— Hyeong, estas tardando mucho. — habla V y el tono de su voz me paraliza las articulaciones, no la tome en cuenta antes, pero es bastante profunda y grave. — ¿Te perdiste en los pasillos de la agencia?
Aguarden un segundo, ¿como lograron hallar conmigo? Solo Hyun sabia de mi ubicación, al menos que… son adivinos estos chicos. Entrando completamente al lugar, Jungkook se queda en la puerta mirandome fijamente, inyectandome esa clase de inquietud en el pecho difícil de describir. Hasta ahora sigue siendolo.
— ¡Por supuesto que no! — menciona exaltado y los otros, empiezan a reírse despreocupadamente. — Vic aun estaba en sus ocupaciones, sacarla de trance fue un trabajo bastante duro.
Por supuesto, mas cuando le causo un infarto, pero me ahorro ese comentario. Lo mas importante aqui… ¿De donde ha sacado el Vic? Ah, claro, mi nombre latino puede complicarles un poco las cosas.
— Espera, hyeong. — esta vez intervine Jimin. — ¿Desde cuando esa familiaridad con ella? Apenas y la conoces hoy, se mas respetuoso.
Ah, la formalidad de los coreanos, un clásico en ellos.
— Pueden decirme asi si ustedes quieren. — les digo restandole importancia, me da igual como me llamen, agregándole a eso, la pronunciación de la “r” no es fácil en los asiáticos. — no tengo problema.
— ¿Lo ven? — sus ojos brillan de la emoción, acercándose hasta donde me encuentro y sujetando mis manos con mucha confianza. Bien dice mamá, dales alas y saldrá volando. — Eres un ángel, Vic, un ángel caido del cielo que… ¡Auch! ¿A que vino eso Junkookie?
El muchacho de mechones rosaseos, ha dejado la puerta para caminar hasta donde su “hermano mayor” y darle un manotazo en el cuello, muy estilo Akito Hayama de Kodomo no Omocha, de hecho, en encuentro ciertas similitudes entre los dos. Su color de cabello, la manera intensa de mirar y la astucia en actuar, de resto puede ser diferente.
— La nuna en cualquier momento puede desplomarse al suelo, hyeong. — señala el niño, detallando lo temblorosa y nerviosa que estoy. Ah, bueno, aparte de observador detallista. — creo que son muchas emociones para ella, mas en un solo dia.
— ¡Lo siendo mucho! ¡Lo siento mucho deberás! — hace caso y de inmediato, se inclina innumerables veces pidiendo disculpas, muy apenado de lo acontecido. — creí que como eres occidental, este tipo de afectos son normales en tu pais.
Si, si lo son, de hecho en una cita logran hacer cosas peores, pero el relacionarme con muchachos no es ni remotamente cerca lo mio. Estoy tentada a decirlo, pero nuevamente, la puerta se abre mostrando una cabellera negra dueño de un rostro bañado en indiferencia y algo de aburrimiento, Suga.
— ¿Aun siguen aqui? — exclama desinteresado. — los chicos se impacientan porque se estan tardando demaciado, casi se termina el tiempo de nuestro descanso. Traigan a la nueva y vayamos a la sala.
Solamente dice eso, seguidamente de darse la vuelta para salir de la cabina. Todos encogiendose de hombros, empiezan a salir del sitio siguiendole los pasos al pelinegro, solamente TaeHyung se molesta para inclinarse y extendiendo su mano, me invita a seguirlos a ellos. Aceptando el ofrecimiento, me pierdo en su caoba mirada a la par de encantada de tal acto caballeroso, me agrandan los hombres detallistas que estan pendientes de las chicas, mas si logran acomplarse a sus necesidades. Ya en el pasillo, V me pregunta la edad que tengo y de donde vengo, nos impresiona saber haber nacido en el mismo año, aunque en años coreanos, nuestras edades serían completamente distintas. Al hablarle de Venezuela, J-hope salta diciendo que una vez mandaron uno de sus discos firmados a la embajada de corea en mi pais, donde una fan de ellos sufriente del cancér les mando una carta admitiendo admirarlos mucho, como agradecimiento hicieron ese noble gesto. Fue muy bonito de su parte, admito, no tonos los artistas tienen la disposición o el gesto de tratar bien a sus fans, incluso pueden considerarlos una molestia, Bangtan son excelentes ídolos. J-hope emocionado de mis palabras, trata una vez mas de agarrar mis manos pero, Junkook lo detiene mandandolo a calmarse, si no saldre volando despavorida de allí. Jimin encuentra mis palabras llenas de sentimientos puros, explica que ser estrellas de la industria del entretenimiento no significa dejar de ser humanos, muchos se pierden en las olas del exitos que olvidan a los que han sido capaces de llevarlo hasta donde estan. Por ejemplo, en su época de trailero, llevo muchos golpes y penurias, jamas penso en poder triunfar en la musica, menos entrar en un grupo tan grande, abandonó Busan teniendo una meta en mente. Por supuesto, él no olvida aquel muchachito lleno de superaciones y sueños metidos en su bolso, sigue siendo el mismo, pero con una visión de la vida totalmente distinto. Si quieres conseguir algo, debes correr detrás de ello con todas tus fuerzas, jamas abandonarlo, porque solo quien es perseverante, logra sujetar el cielo. Suga, quien esta a varios pasos adelantados a nosotros, escucha el relato de Jimin reforzandolo, a veces, existen personas que no tienen una idea clara de un sueño. En retrospectiva, ¿Qué es un sueño? ¿De que se alimentan? Hubo una época de su vida en la que estuvo perdido, no sabia realmente donde enfocarla, sus padres le dieron la libertad de escoger cualquier cosa que quisiera. Lo malo, ellos igualmente se cansan y no tardaron en compararlo con sus otros hermanos, ellos si tenían sueños. ¿Pero saben que aprendió él? Se puede ser feliz sin tener un sueño, tomarse las cosas con calma jamas ejercerá la presión suficiente de dar todo poe el todo para complacer a alguien, pero antes de hacer algo asi, primero debes de estar bien contigo mismo, luego de todo, te debes mas a ti el ser feliz a cualquier otra cosa.
Estaba completamente muda de las historias de estos muchachos, parecían personas longevas contando las anécdotas de sus vidas, las malas experiencias vividas y lo duro de cambiar las comodidades de tu hogar por lo desconocido. Tocaron mi corazón. En la mínima oportunidad de tener, fui abierta diciéndole de mi obligación de abandonar Venezuela por obligación, en lugar de placer, es cierto tener desde hace varios años la meta de irme a vivir en otro pais, en Japón siendo mas precisa pero, la situación económica de mi familia era lo suficientemente precaria como para darme el lujo de desear un destino. Ellos necesitan mi ayuda. Asi que, teniendo unos pocos recursos productos de mis trabajos de medio tiempo y la misma Andrea, reunimos lo suficiente para mantenernos un poco aqui hasta conseguir trabajo, afortunadamente los viáticos los costeo la Universidad, el alojamiento lo hacemos igualmente nosotras pero no las recomendó la misma institución. Para ninguna de las dos fue fácil abandonar el pais, ella tiene su familia, hermana mayor, sobrina y un novio a quien ama mucho, solamente para abrirse camino en otro pais porque el nuestro esta en situaciones difíciles, por mi parte, mi mamá lo ha sido todo y irme fuera de sus alas protectoras es un gran dolor. Aunque, me alivia el hecho de poder ayudarla cuando tenga mi primer sueldo de trabajo, al igual de las excelentes calificaciones de la universidad que ella me ayudo a conseguir. Mi meta es no defraudarla a ella, sembrar en su corazón la paz y la felicidad que tanto se merece, estoy segura de poder hacerlo.
— Lo haras. — admitió Suga, medio girando su rostro y regalandome una media sonrisa. Juro que en ese instante, mi corazón dejo de latir por un segundo, el hombre con apariencia de seriedad, se muestra millones de veces mas hermoso a cuando sonrie. Sin duda alguna, es su arma mortal. — si has llegado tan lejos como para abandonar tu hogar, adentrarse en terreno desconocido y tragarte tus miedos, lo haras. Tu mamá estará orgullosa de ti, te lo aseguro.
— Para que Suga diga eso es seguramente significa que lo conseguirás. — dijo J-hope convencido, irradiando buen espíritu como solamente lo puede hacer él. — aunque me encantaría conocer a tu mamá, debe de ser una increíble mujer para que hables asi de ella.
— ¡Si, si! — congenio V, contagiado del espíritu de su amigo. — como trabajaras una buena temporada aqui, con nosotros, ella debe de saber que estarás en buenas manos.
— ¿Acaso sabes español? — pregunto perspicaz Jimin.
— No… pero puedo aprender. — respondió el chico dispuesto a hacer su idea realidad. — o Vic me puede ayudar. Seguramente no es tan complicado.
— Que inocente eres, amigo mio. — emulo un dificultoso español Suga, provocandole una risa a sus amigos, mientras Tae le miraba confundido. — El español es considerado uno de los idiomas mas difíciles de aprender, mucho mas comparado del ingles, con lo que, sino me equivocó, aun no manejas bien.
— ¡Ustedes menos! — se defendió.
— My litter brother, — J-hope burlándose de él, coloco uno de sus brazos en su hombro mirandole con diversión. — the way is so hard for you. Good luck.
Soltando unas carcajadas sonoras, los tres chicos adelantaron paso dejando al pobre V detrás con un rostro de total desconcierto, el ingles de Hoseok no era el mejor de todos, pero empleo lo necesario para dejar en pañales al pobre de Tae, que no poseia armas para defenderse. Riendome un poco de sus ocurrencias, busco ocultarlo pero fallo ante la antenta mirada de él, su completa atención se me hace impresionante, pero al vez abrumadora, llena mi pecho al punto de ser una total idiota a sus pies. Aunque las cosas no perduran mucho, al instante de entrar una vez mas a la sala de espejos, recuerdo el contenido de la misiva de mis manos hace unos minutos atrás, que al percibir a Nam Joon hablando con Jin, la saco rápidamente del bolsillo de mi abrigo extendiendosela. Él me mira confundido, su compañero igualmente lo hace, sin dejarlo preguntarme lo ocurrido, le pido leerlo hasta el final y sacaran sus propias conclusiones. Los chicos se reúnen alrededor de los mayores intentando leer tambien, en tanto lo hacen, muevo mi cabeza hacia los lados imaginando a una dulce niña apartada del mundo, viviendo encerrada en una sala de hospital porque a si su familia lo decidió. Sufrió un accidente a la edad de cuatro años que la dejo en silla de ruedas, aparte, las terapias le obligan a permanecer varios días internada en el hospital bajo supervivencia medica, su único momento de ser feliz es en el instante de ver a Bangtan presentándose en la televisión, verlos le llena de emoción y alegría. Los ha seguido desde una buena temporada de tiempo, posee postes suyos, la Army Boom, CD y otras cosas referentes a ellos. Sus historias la inspiran a tener esperanzas, a vivir en el ahora y no preocuparse en lo que sucederá mañana, sobre todo, a no abandonar en medio del camino. Tomando en cuenta todo eso, les encantaría poder verlos al menos una vez, convirtiéndose en su protegida y consentida por un día. Sabe el ser físico ese sueño realidad, aun asi, al menos le gustaría soñar en suceder.
Nam aleja su vista de la misiva, enfocándose en mi, Jin la sujeta y se la pasa a los otros chicos para inspecionarla mejor. Me pregunta si esa viene parte de la correspondencia de hoy, me encojo de hombros confundida, simplemente recibi ordenes de acomodar todo de acuerdo a quien iba dirigido, si vino hoy o no, me es incierto. Es extraño en ellos la manera de reaccionar al leer la carta, sé que no los conosco en lo mas mínimo, pero muchos artistas suelen ignorar este tipo de cosas o mandar algún CD autografiado de ellos y es todo. En cambio Bangtan, se reunen para conversar y ver el siguiente a dar, lo cual es tan a punto de hacer pues Hoseok salta prácticamente hacia mi preguntandome si en el sobre dice direcciones o algo donde contactarla, frunciendo el ceño, lo saco de mi bolsillo girando por todas las partes notando que tiene una pequeña nota en la parte inferior con números y una dirección. Esto ha venido del hospital central. Quitando de mis manos el sobre, J-hope sale corriendo al mismo tiempo de que TaeHyung sujeta mi muñeca obligandome a correr detrás de él. Esperen, esperen, esperen… ¡Solo esperen! No me digan que estos chicos tienen pensado escapar de sus obligaciones, recorrer las calles de Seul normalmente sin ocultar sus identidades, para cumplir el sueño de una fan y no solo eso, estoy siendo arrastrada a ello. ¡Se han vuelto completamente locos! Es decir, es obvio que encuentro adorable su disposición en visitar a una niña invalida, olvidar todo por complacerla y hacerla feliz unos minutos de ser posible. Sin embargo, eso se planea con antelación, avisandole a sus padres, al hospital… ¡A sus mánager! Pero no asi, no de manera tan precipitada y loca. Es en medio de los pasillos que corro jalada de un hermoso hombre cuando alzo mi mirada, notando la gran armonía de ellos dándose ordenes, Nam señalando a sus compañeros, Jin dando su aporte, J-hope chillando emocionado, Yoongi moviendo su cabeza hacia los lados dibujando una sonrisa conforme… y luego esta Tae, él me mira con tranquilidad, cautela como si estuviera leyendo mis pensamientos y estudiandolos con una brevedad inimaginable. No aguantando la atención, suelto un respingo bajando mi cabeza al suelo, él suelta una risa lo bastante cerca y ronca como para acelerar mi pulso, diciendo que es en este tipo de situaciones donde ama pertenecer a Bangtan, no son los lujos, la comida o todas esas chicas gritando por ellos. No. Son las pequeñas oportunidades de ir ayudar y robarle una sonrisa inocente a alguien que la pasa mal, inyectarle la felicidad que la vida le ha quitado, acaso eso… ¿no es bueno?
Antes de poder responderle, nos detenemos frente de una puerta con letrero de “solo personal autorizado”, Nam es quien abre la puerta y todos entramos, si, tambien me incluyo en el paquete y… la magia aparece. Decir quedar muda es muy poca, por lo tanto, simplemente estoy literalmente pegada al suelo en medio de lo que es el cuarto de vestuario mas grande en ver en mi vida. En este sitio había de todo, absolutamente de todo, desde pañuelos, bufandas, gorras, hasta camisas, sacos, abrigos, pantalones… ¡Es igual a ir a una tienda departamental de chicos! Me permito darme un recorrido por los pasillos en tanto BTS, caminan como locos escogiendo cosas al azar y lanzandoselas entre ellos, después, se pierden al fondo seguramente para cambiarse. Quedo al frente de una chaqueta bastante grande de cuadrillos fucsia, para ser de hombre me gusta bastante, por lo que me permito tocarla con toda la curiosidad infinita. Seguramente pertenece a uno de estos chicos, en realidad, esta ropa debe de ser la que usan en sus vídeos promocionales, conciertos, programas de televisión, aunque es exagerado, son celebridades y deben permanecer a la moda.
— Si quieres probartela, te doy el permiso de hacerlo. — al escuchar una voz detrás de mi, doy un salto asustanda girando y topandome con un rostro lleno de unos casuales lunares, me causan gracia. Son muy lindos. — Nuna, habló en serio, puedes probartela si deseas.
Pestañeo varias veces antes de caer en la realidad, se trata de Jungkook, el menor de todos. ¿Y como puedo saber eso? Fácil, la manera en como se expresa hacia a mi es educada y formal, además, su rostro esta bañado con el rocío de la juventud. Oh, demonios, habló como si fuese una vieja de cien años, cuando estoy rondando en mis veinte, y dejando eso aparte, este muchacho sigue siendo igual de guapo a sus superiores, incluso, hasta mas. Trago saliva sonoramente, nerviosa, mirando a cualquier parte detrás de él para no hacerlo sobre su cara, no quiero que se percate que lo he observado detenidamente. El chico suelta una risita divertido, pasando su brazo detrás de mi, quedandonos lo suficientemente cerca como para inhalar su olor masculino y lo alto en comparación a mi, después, tiene sobre sus manos la chaqueta extendiendomela. No lo ha dicho en broma, en verdad me la daba para ponermela. Con manos temblorosas la sostengo, mirandolo directamente a su juvenil cara y teniendo un descontrol total de mis nervios, pues un chiquillo mucho menor a mi, estaba colocando de cabeza toda mi estabilidad emocional.
— ¿No te meteras en problemas si me la das? — pregunto cohibida.
— En problemas nos vamos a meter todos si nos descubren. — reintegra convencido, sacando una chaqueta negra y dos gorros del mismo color. — P-nim puede ser terrorífico cuando se lo propone. Pero no te preocupes, asumiremos la responsabilidad de todo.
Estos chicos se notan que viven la vida al límite, por mi parte, me moria del miedo cuando llegaba tarde a casa aun avisandole a mamá, ellos parecen estar acostumbrados a los regaños. Ugh… para completarlo, todo esto ocurre en mi primer día de trabajo, espero no ser despedida o algo parecido. Me encontraba tan sumida en mis pensamientos, que el muchacho coloca sobre mi cabeza la gorra extra mirandome entre divertido y fascinado, alzo la cabeza confundida por su acción. ¿Donde pretende llegar con todo esto?
— La necesitarás, creame. — afirma, haciendo lo mismo y acto seguido señala al abrigo. — no se preocupe, noona, nada malo pasara. Haremos una buena obra hoy.
— De eso no me queda duda. — pronuncie con ironía, al mismo tiempo de pasar la chaqueta sobre mis hombros. — mi miedo reside en otra cosa.
— ¿Lo de ser despedida? — pregunta el muy cinico, ayudando a acomodarme la gran pieza de ropa en mis delgados hombros. Su cercanía me dejaba desarmada, es realmente alto.
— Exactamente. — solte sin mas, detallando los diminutos lunares ubicados en su cuello, haciendo un gran contraste con su piel. — no puedo darme el lujo de perderlo, recuerda, necesito la paga para mi familia.
— Y no la perderás. — dice, sacudiendo el polvo inexistente en mis hombros, dejando sus manos en ese sitio y apretandolas un poco. El remolino amenazante de mi estómago se extendió en todo mi cuerpo, no podía escapar de su oscura mirada, menos tratar de hacerlo. Debía de admitir la verdad, estaba atraída por este niño como abeja a la miel. — tu igualmente estas haciendo una buena acción, para buena suerte, en tu primer día de trabajo.
Nos quedamos unos segundos en silencio, contemplandonos como los totales desconocidos que eramos, dos mundos totalmente diferentes el uno del otro pero a su vez, llenos de curiosidad por descubrirlos. Rompiendo la burbuja en menos de cantar un gallo, Hoseok sale de uno de los pasillos vestidos con unos pantalones negros, una camiseta blanca y encima de esta otra azul de botones, acompañados de una gorra estilo cazador beige. Parpadeo varias veces hasta entrar en cuenta de algo, si estos chicos buscan pasar desapercibidos entre las calles, no estan lograndolo mucho. J-hope me da un cubre bocas blanco con un curioso emoticon de carita sonriente, arqueo una ceja al no comprender nada, Tae saliendo mas o menos vestido de la misma forma “tan desapercibida” de su amigo, dice el servirles para ocultar su rostro y al encontrarme con ellos, seria lo mas idóneo igualmente utilizarlo. Nam Joon sale de uno de los pasillos vistiendo jeans, franelilla blanca, camisa hawaina azul marino, lentes oscuros y gorra del mismo color, explicando que deberán mandar a su soldado mas capacitado para buscar las llaves de la camioneta, al menos de tener la suerte de separarse y llegar en distintas direcciones. En caso de ser descubiertos, claro. Suga usando lo que vestiría un total desaliñado, ropa tres tallas a la de él, aprueba la idea y admite ya tener un medio de transporte rápido, accesible y no tan problemático. Como una bala, Jimin apunta a su amigo pidiendo acompañarlo antes de que alguien mas se le adelante, J-hope esta apunto de protestar pero Nam lo detiene, sería problemático si discuten por quien acompaña a quien, pero si es lo que desea Yoongi, es libre de hacerlo. Asintiendo la orden del líder, el pelinegro gira sobre sus talones seguido de Jimin haciéndole morisquetas graciosas a J-hope, quien no teniendo mas remedio, se queda entre nosotros medio pensativo y para nada acuerdo de lo ocurrido. Entonces inesperadamente, sostiene mi mano alzandola junto la suya tal cual a cuando lo haces en la escuela, le quedó mirando descolocada ante su acción esperando que no sea nada loco. Aunque, francamente, debería de esperar cualquier cosa de estos chicos.
— ¡Pido unirme al equipo de Vic para ir al hospital! — avisa, provocandome casi salirse de mi rostro mis ojos. ¿Qué ha dicho?
— Hoseok, esto no se trata de una competencia. — le dice Jin mirandolo confundido. — mucho menos hemos formado grupos para las divisiones.
— Suga y Jimin hicieron el suyo, — recordó el cabello de color champán, catalogando lo obvio. — ahora dejame formar el mio con Vic. Ya que somos ocho, nos podemos dividir en grupos de dos, seria mas problemático de ser solo nosotros siete.
— Hyung, eso es demaciado injusto. — anuncio V, cruzando sus brazos en desacuerdo de la distribución de grupos. — ¿Por qué tu debes ir con Vic y no cualquier de nosotros?
— Porque fui mas rápido y la sujete entre mi mano. — pronuncio muy alegre de si mismo.
— Nuna debería ir con alguien que la haga sentir segura. — propuso el menor de todos como quien no quisiera la cosa, ocultando sus verdaderas intenciones.
— De ser asi, debería ser conmigo. — hablo muy sobrado Nam, hasta se acomodo su ropa muy pretencioso. ¿Estoy en presencia de abuso de poder? — Soy el líder, lo usual seria eso.
— Y yo el mayor de todos. — ataco Jin, dejandome sin palabras. ¿Estaban en debate con cual de todos iba a irme? ¡Valgame dios! Esto es inaudito. — no existe otro lugar mas seguro que conmigo.
Entonces, como predecible de ocurrir, empezaron a discutir los pro y contra de ir con alguno de ellos. Permanecí muy tranquila admirando en panorama caótico de hombres ya grande discutiendo como niños, ignorando que poseia voz propia, decisión propia o simplemente, coger un taxi para llegar por si misma. De haber tenido mas experiencia en medio de ellos, teniendo la oportunidad, me adelanto a los movimientos de Jimin y me voy con Suga. De los siete, parece el mas tranquilo y centrado, hasta los momentos no le he visto perder el control aunque de su lengua no puedo decir lo mismo, tiene un grado de sarcasmo alto y no posee miramientos para admitir lo obvio. En realidad me agrada, todos lo hacen, salvo que él no parece darle cuerda que soy una chica, simplemente me ve como la nueva y ya esta. Tampoco tengo el poder de llamar la atención de algunos de estos chicos, soy lo suficientemente realista para entender el simplemente curiosidad al ser la niña nueva, una proveniente de otro continente y cultura diferente a la suya, es todo. Suelto un respingo al escuchar a Jin proponer el juego de “piedra-papel o tijeras” haciendome fruncir el ceño, creo que ha llegado el momento de escabullirme e irme a seguir mi trabajo, por llevarle la corriente a este grupo de locos perdi mi hora de descanso, tal vez podría pedirle permiso a Hyun para comprar algunos bocadillos hasta llegar a casa. ¡Maldición! Olvide de llamar a Andrea, le prometí hacerlo en la mínima oportunidad de recibir el trabajo, debe de estar ocupada organizando las cosas del departamento o llamando a sus padres, no, quizás no, esta hablando con Miguel. No es por ser una vieja amargada o la imitación de una, pero las acciones amorosas en publico como demostraciones afectivas, jamas en la vida irán conmigo. Ese par fue tan dramático, tan llorones, tan… ¡fastidiosos! Que medio aeropuerto se les quedo mirando extraños a la escena, le justificaba si lo hacías con tu mamá al ser la causante de tu existir, pero abrazarte como si no hubiera un mañana con tu novio… era demaciado. Andrea me catalogo de cascarrabias, al pesar de vivir el sentimiento del amar no hace poco, lograba a niveles inimaginables imitar a una señora mayor que jamas conoció el amor y vivía con muchos gatos. Sonriendo ante la hazaña, con picardía guiñe uno de mis ojos invitandola a ayudarme para colocarle el nombre a mis gatos, serian tantos que no podría hacerlo yo sola. Mi prima soltó una carcajada sonora ante mi ocurrencia, ya vería mas pronto que tarde a alguien lo suficientemente valiente, carismático y emprendedor para sacarme de mi soledad, hacerme olvidar las malas experiencias y obligarme a sentir la verdadera experiencia de amar, no siendo nada mala sino encantadora. Por supuesto, no la contradije, de lo contrario saldríamos discutiendo.
Una mano me devolvió a la realidad, solte una medio exclamación de asombro hasta ver la carita traviesa de Jungkook pidiendome que guardara silencio, estaba segura que de los siete este era el mas dispuesto a vivir una aventura. Agrande mis ojos al instante de hacerme girar y caminar detras de él, los otros ni se percataron de nuestra desaparición, siguieron discutiendo en su juego absurdo al punto de ignorar su alrededor. Una rara sensación de cosquilleo invadió mi vientre subiendo lentamente hasta mi garganta, produciendome ganas incontrolables de reir, recuerdo que cuando era pequeña solia jugar con Andrea hacernos las dormidas para asustar a nuestros padres, pero nunca resultaba porque era mala fingiendo, teniendo la menor de las oportunidades me reia. Bueno, ahora mismo siento esa misma sensación, a la par de tener la fuerte mano de Jungkook sobre mi piel haciéndola palpitar, calentar y tener un hormigueo raro, precipitandome a que seremos descubiertos. Pero no, de milagrosa forma, logramos cruzar la puerta sin hacer ruido alguno permitiendome soltar una medio risita ahogada, Jungkook me imita diciendome en medio de susurro seguir asi, sus compañeros suelen ponerse demaciado intensos en este tipo de situaciones, mejor dejarlos solos hasta que se cansen o se den cuenta de nuestra ausencia. Asintiendo comenzamos a caminar muy cerca del otro, no queremos levantar sospechas, por lo que utilizaremos la puerta trasera para salir, llevandonos a la salida de emergencias quien nadie casi utiliza. Mientras caminamos, no puedo evitar mirar su perfil agraciado y caballeresco, desconosco la edad que tenga pero debe de ser joven, aunque no le quita lo guapo. Su piel es blanca, no al punto de la de Yoongi, pero si blanca al final de todo, lo curioso viene siendo sus lunares que se extienden en varias zonas de su cuello y rostro dándole un aspecto mas juvenil. Es alto, de hombros anchos, brazos largos y piernas de la misma medida, de seguro debe de ejercitarse bastante, lo regular debería de ser que los artistas tengan un régimen de ejercicios para cuidar su imagen, sin dejar de lado el cuidado de su piel, les aseguro que los asiáticos son mucho mas estrictos que yo en ese aspecto. Da igual si lo hacen, realmente se ve bien, espero que no cambien eso.
Entonces, sin preambulos algunos, Jungkook voltea a mi dirección deteniéndose y sonriendo abiertamente, asustandome porque seguramente me ha pillado mirandole. Ah, maldición, ya he metido la pata al puro estilo latinoamericano, junto con una curiosidad inaudita propia mia.
— Nuna, si quieres preguntar algo, solo hazlo. — menciona.
— ¿Eh? — solo logró decir.
— Tu cara te delata. — señala, girandose y abriendo la puerta detrás de suyo, dandome el paso como todo un caballero. — no te juzgare o algo, lo prometo.
Mirandolo dudosa, atravieso la puerta encontrandome con las famosas escaleras de emergencia, siendo un sitio oscuro y algo terrorífico. Me recuerdan las películas de zombies, donde en cualquier momento saldrán personas de la nada para comerme, por supuesto, eso en la vida sucederá.
— ¿Y bien? — insiste.
— ¿Tu no tienes igualmente curiosidad? — respondo con otra pregunta, mirandolo perspicaz. — lo usual seria eso, digo, parte de sus seguidores provienen igualmente de Latinoamérica. ¿No se pregunta de que manera viven?
¿Como es el clima o su comida?
— Lo hacemos. — responde el chico, asintiendo seriamente. — pero nos sorprende mas que exista personas del otro lugar del mundo, capaces de escuchar nuestra musica. De hecho, es un orgullo y da miedo un poco.
— ¿Por que debería de darles miedo? — preguntó extrañada, medio frunciendo el ceño. — ¿Miedo a que exactamente?
— A defraudarlos, a no ser lo que ellos esperan de nosotros. — admite nervioso, soltando un bufido sin nada gracioso de por medio. — Army nos brinda mucho de su tiempo y deseamos recompensarlos por ello, su amor, cariño, todo debemos regresarlo con intereses.
— Yo creo que ustedes son geniales. — confieso sin mirarlo a la cara, de lo contrario, morire de la vergüenza. — he tenido la oportunidad de ver una que otra presentación de las suyas, sus voces… son magnificas, la armonía que tienen es incomparable y sus coreografías, le quitan el aliento a cualquiera. No creo que decepcionen a nadie, en su lugar, los dejan muy satisfechos con su trabajo.
Jungkook se queda en silencio, asombrado del discurso salido de mis labios, antes de pensar en algo, lo se, fue demaciado atrevido de mi parte decirlo pero fue lo que surgió del momento.
— Nuna… ¿Eres Army? — pregunta alzando una de sus cejas.
— Oh, oh, es un termino muy fuerte para mi. — aclaro desde el inicio, notando una sonrisa asomandose en los labios del chico. ¡Esto es muy vergonzoso! — muchos llevan desde el inicio apoyandolos, solamente he visto un par de canciones suyas nada mas.
— Pero tu descripción fue muy detallada. — se defiende, mirandome de una forma muy acusadora. Los nervios se evaporan en mi piel, dandome ganas de salir corriendo. — solamente de alguien que nos has visto varias veces.
¡Agh! Agacho la cabeza cubriendome el rostro, nunca he sido buena con las palabras menos tratándose de hombres, no de la altura de un famoso. ¡Santo dios! ¿Por qué me pones aprueba? Mas delante de los ojos oscuros de este chico, es como si luchara en colarse en mis pensamientos, dominarlos y manejarlos a su antojo. Solo llevo minutos de conocerlos, minutos, y ya me siento abrumada de su esencia. Jungkook esta pasandosela realmente bien, pues una risita proveniente de su garganta llega a mis odios, asomo un poco mi rostro notando que lucha por no burlarse, pero las aruguillas de sus ojos lo adelantan, donde una vez mas en inyectado en mis venas lo necesario para quemarme. Las explicaciones sobran, todo gira bajo un mismo eje, uno apunta a un chiquillo frente de mi.
— Nuna, eres una chica bastante divertida. — confiesa aun medio riendo, los latidos freneticos de mi corazón llegan a mis oidos, parando al ras el movimientos de mis articulaciones. Estoy atrapada. — nunca había conocido a una que se avergonzada de ser descubierta de gustarle nuestras canciones, actúas como si fuese un delito, cuando en realidad no lo es. En mi caso, me siento halagado. Tus palabras me han dado mucho animo. Gracias, noona.
Ah… no sonrias asi, te lo pido, corrección, te lo suplico, lo hace de una forma tan inocente que se roba toda racionalidad de mi cerebro, a la par de la capacidad de decir o hacer algo. Demonios, esto es muy raro que me asusta, la última vez de comportarme como una real idiota todo término mal, demaciado mal en mi dirección. Los retrasos de la imagen de un chico incuncluyente, tonto y lo suficientemente cara dura admitiendo amar dos chicas a la vez llena mi mente, inundando mis buenas sensaciones con dolor. Es inútil pensar en Adrián ahora, de hecho, ni viene al caso pero… es inevitable no hacerlo, mas tomando en cuenta donde me encuentro en estos instantes, en Corea del Sur, en una agencia de talentos mega famosos, siendo encargada de una Boy band de gran escala de éxito y, entre todas las cosas, son sumamente guapos. Vale, debo pisar la realidad, no me convertire en una princesa, ninguno de los chicos me rescatara, nada de eso sucederá solo he venido a trabajar, sacar a mi familia hacia adelante y formarme académicamente.
Reponiendome, alejo las manos de mi cara teniendo una expresión mas sería, Jungkook parece captarlo pues deja de sonreir en el acto amoldando una mueca de confución. No le dejare entrar en mi, de ninguna manera le dejare, lo prometo.
— ¿Nuna?
— Mejor sigamos hacia la salida. — corte el rollo, el muchacho asiente dudoso, frunciendo los labios y manteniendo su caminata en la salida de emergencias. — de lo lentos que hemos estado Suga y Jimin deben de estar en el sitio, esperando por nosotros.
— Sera mejor apresurarnos. — propone aceptando la atmósfera impenetrable de mi alrededor, su mirada puede percibir el desconcierto de mi comportamiento. — cuando Suga-hyung se lo propone puede llegar a tiempo a las celebraciones y conciertos. Agregándole a eso, puede que los otros hyums se percataran de nuestra ausencia.
Valgame dios, casi olvidaba a los otros. Agrandando mis ojos, aceleró mis pasos hasta la última puerta, escuchando la risa algo macabra y astuta del niño, he de admitir que es algo contagiosa pero no se le quita lo malvada. Dejando atrás la zona de emergencia, ajusto mi gorra negra en la cabeza caminando con pasos apresurados, Jungkook me imita pegandose a mi lo mas que puede y disimulando la parte de ser una persona reconocida en esta empresa. Sin meditarlo mucho, le sujeto de la muñeca para apresurarnos mas, percibi a muchas personas mirandonos extraños, mas a él que a mi y no sería nada predecible entrar en modo paranoico, es mi especialidad. Ocurriendosele una idea, el chico me agarra de la mano tomando la delantera y produciendome un escalofríos desde la columna vertebral hasta los pies, la impresión es tan grande que doy unos traspies en el proceso, él me mira a los ojos susurrandome seguirle la corriente solo asi despistaremos a las personas. ¿AH? ¿Fingir ser pareja soluciona todo? No, no, no, eso si que no. De hecho, colocaría el asunto color de hormiga porque soy nueva, armarían un cuento de hadas tan supremo que el mejor escritor de todos le querría llevar a novela. Apretando la mandíbula, soy manipulada hasta casi la salida de atrás, donde dos guardias conversan el uno con el otro ignorando que uno de sus estrellas se escapa, no solo, sino con alguien perteneciente al sttaf. Ahogando un grito, pasamos de ellos fácilmente sin la necesidad de girarnos y saludarlos, no se si decir que esto es una enorme falla o una bendición.
Encontrandonos en el exterior, suelto la mano de Junkook para agacharme y respirar a bocanadas por toda la presión vivida, el corazón me late tan fuerte que duele mi pecho, las manos me tiemblan y sin contar el estar sudando a chorros. Maldición, esto no ha sido en lo mas mínimo una aventura, fue una odisea suprema. El chico se coloca a mi lado preguntandome si estoy bien, la pregunta incluso ofende, dan ganas de jalarle una de las orejas por tan interrogativa inútil pero de hacerlo, de realmente hacerlo, podría aparecer una Army y matarme. Asi que, armandome de valor, me recompongo lo mas rápido posible y sonriendole lo mas convincente posible, respondo estar bien, solo un poco sorprendida de lo vivido. Jungkook bufa divertido soltando una exclamación de ironía, agregando que de verse este tipo de casos, las cosas se prestan para vivir una aventura y todo lo hacen en fin de complacer a Army. Bajo la cabeza apenada de su aura llena de ternura y madurez, me sorprende que aun exista este tipo de artistas desvividos por sus fans, siempre terminan en perderse en los lujos y olvidar quienes lo han llevado hasta donde se encuentran, pero ellos no lo son, saben perfectamente sus raíces y a donde van. Me agradan. Ahora, la pregunta del millón vine siendo: ¿Por donde nos vamos? Dudo poder usar un bus o tren con este chico a mi lado, de solo imaginarlo los nervios se colocan de punta, pues la imagen seria de un millón de fans rodeando para llegar a él. Oh, no, eso si que no puede ocurrir, fui contratada como miembro del staff y mi deber, aparte de servir al artista, es mantenerlo comodo y a salvo, lo voy a llevar a cabo.
— ¡Bien! — habla el chico, mirando hacia varios lados sin siquiera cubrir su rostro. ¡¿Donde demonios has dejado tu cubre boca?! — Nuna, podemos caminar desde aqui hasta la avenida, no queda muy lejos y después… ¿Tomamos un bus?
— ¡Cubre tu cara! — me lanzo sin meditarlo hacia él, colocando mis manos en su rostro y girando a mis lados por si alguien lo descubre. — ¿Te has dado cuenta de quien eres? No puedes ser simplemente descuidado, niño. Además debes estar demente si consideras lo del bus, porque te devorarian entero si descubren quien eres.
— Tranquila, nuna. — sujeta mis manos entre las suyas, percatandome que nuestras cercanías es abrumadora, tanto que siento el calor iradiando de su pecho. Demonios, no vi venir esto. — nada va a ocurrir, Army es lo suficiente consiente como para deborarme, de hecho, solo podrían pedirme fotos.
Ah, claro, eso no es nada en lo mas minino, ni siquiera las cosas que puedan hacer Army entre ellas solo para tomarse una foto con él. Este chiquillo en la vida se ha mirado en el espejo, o quizás, no sabe el efecto que surgen en sus fans, aun vive en una burbuja donde permanece en el anonimato. En fin, su plena inocencia me deja abrumada, al punto de querer pelliscar sus mejillas, tambien se puede considerar un acto infantil pero es inevitable. Mas sobre todo, que me encuentre tan cerca de él permitiendome sentir el calor radiando de su piel, chocando con la mia y colocándose hasta los huesos. Oh, peligro, repito, peligro, esta ocurriendo, me vuelvo loca por un chico que no llevo ni conociendo ni un dia. ¿Qué rayos ocurre conmigo?
Entonces, como por arte de magia, alguien delante de nosotros aparece haciéndonos respingar, tomandonos por sorpresa.
— Esto se siente como el ataque de Bangtan, ¿verdad?
Soltando un sonido de exclamación, ambos, Jungkook y yo, nos separarmos como si tuviéramos carbón hirviendo en las manos. La radiante sonrisa de J-hope nos obstaculiza la vista, aparentando estar lo mas feliz de la vida de encontrarnos. A todas estas, ¿como demonios dio con nosotros?
— Hyeong, no creo que sea bueno para el corazón aparecer de esa manera. — menciona con la mano en el pecho el menor de todos. — creí que me daría un infarto.
— La culpa es de ustedes por desaparecer de la nada. — se defendió el cabello champán a la acusación. — Jin-hyeong y RapMon perdieron completamente la cabeza al darse cuenta, mas a un al quedar ellos como finalistas.
Espera… ¿Qué?
— ¿Eligieron finalistas? — pregunta incrédulo Jungkook.
— Si. — responde el mayor, girando la cabeza hacia el otro lado. — termine perdiendo ante una jugarreta de esos dos, estoy seguro que hicieron trampa. ¡Ambos estaban muy sincronizados! Pero ese no es el tema Jungkookie, fuiste mas astuto de los cuatro. Ni se me cruzo por la cabeza que huirías con Vic.
— Si no lo hubiese hecho yo, ella misma lo hace bajo sus propios medios. — comenta señalando ha mi dirección, abro los ojos impresionada al ser totalmente cierto. — lo tenia escrito en toda su cara.
— Debes de pensar que estamos totalmente locos. — soltó una risa J-hope, ante su mismo comentario. — debimos preguntarte directamente con quien querías ir.
Tengo la ligera sospecha que de hacerlo, todo hubiera sido mucho peor, estoy a punto de comentarlo pero me muerdo la lengua limitandome a solo sonreir. Pasado unos minutos, Jungkook y J-hope deciden tomar un taxi solo que para hacerlo, debemos caminar unas cuantas cuadras para llegar a la avenida. El menor tenia la gran idea de no cubrirse el rostro, es mas, su compañero iba hacer lo mismo, pero los obligue a utilizar sus cubre bocas y las gorras a lo bajo. No era solo Jungkook, J-hope sufría del mismo desconocimiento de quienes eran al ojo público. Estos chicos viven muy despreocupados, si pienso de ellos de esta manera el primer dia, ni imaginar el primer mes de trabajo. En tanto caminamos, J-hope comenta lo ocurrido con los Nam y Jin después de escaparnos, viendo que el objeto de sus disputa huyo con el menor, emprendieron la marcha juntos para alcanzarnos, él tenia un concepto mejor a el paradero y eso lo llevaba a pasar por el pasillo de emergencia, para salir en la parte trasera de la empresa. Es bastante predecible, nada diferente a sus propios planes o de cualquiera de los chicos, aunque lo razonable es dividirse para no ser descubiertos, lo usual seria en tomar ese camino. Sin embargo, Jin y Nam estuvieron tan concentrados en hallarnos que olvidaron eso, están capaz buscandome en medio edificio o alborotando a todo el mundo. Por otra parte Tae, adopto por seguir a Suga y Jimin, sabe que Jungkook es un caso perdido, pues sabe esconderse bastante bien. Al menos hasta que Hoseok dio con él.
Sinceramente, todo esto me resulta una completa locura, desde ser contratada por una compañia de ídolos famosos hasta convertirme en una persona cercana a ellos, supongo que este sera mi nuevo día a día. Llegando a la avenida, J-hope no pierde el tiempo y frena un taxi en un dos por tres, como soy la chica del trio, abren la puerta por mi y me hacen entrar. Jungkook da la dirección, dirigiéndose inmediatamente en carretera hacia el hospital. Los dos chicos van atrás conversando entre ellos, mientras me permito quitarme la gorra de la cabeza y admirar la ruidosa ciudad de Seul en todo su esplendor, las grandes empresas erguidas ante mi, los edificios grises, altos rascacielos y los anuncios multicolores adornando todo a su alrededor, no dejando de lado lo mas importante la gente. La primera vez de ver todo este me senti como una campecina, la propia idiota con la boca abierta girandole alrededor una metrópolis, la ciudad que ilumina y no se detiene a descansar, aquella que es manejada por la tecnologías del último grito. Admiti frente de Andrea tener el deseo de trabajar en Samung, una compañia de telefonía celular, lanzando modelos en la última punta en tecnologías, tantas que posee modelos de televisores, y otros electrodomésticos. Tener un puesto es semejante compañia seria el sueño de cualquier experto en relaciones internacionales, pues estarías en contacto con varias personas de otros países, donde tendrías la oportunidad de cerrar tratos o conseguirlos. Ese es mi meta, pero del mismo modo, tomo en cuenta que debo terminar mi especialidad, solo asi, tendre lo suficiente de currículo para poder ser admitida. Por los momentos, no es un mal comienzo empezar por BingHit, tiene igualmente lo necesario para aprender otro tipo de relaciones con diferentes medios, no solo internacionales, igualmente locales.
— Oye, Vic. — me llama J-hope, haciendome girar hacia donde se encuentra. — ya nos contaste de donde vienes y tus razones, pero no sobre de tu edad o tu vida en general. No lo sé, amigos, mascota, novio…
Puedo jurar que los ojos de Jungkook se agrandaron bastante ante la última palabra de su compañero, a mi medio gracia el escucharlo, no es como si tuviera atributos para tener pareja. Sobre todo, nadie en la vida podria interesarse en mi, lo se porque me conozco perfectamente al verme en el espejo. Ellos han nacido con la gracia de la belleza, de mi lado, de ser una persona totalmente común y corriente.
— Mi nombre completo es Victoria Maria Marquez Luz, tengo veintiuno años, en marzo cumplo los veintidos. El dos para ser exactos. — relataba tranquilamente, mientras ellos miraban atentamente a donde estaba. Su atención me daba risa, parecía estar en una especie de estudio social o algo parecido. — Solo tengo dos mejores amigos, al menos tuve la oportunidad de conocerlos antes de viajar de Venezuela, se llaman Valentina y Alejandro, los tres somos dinamita pura, donde la población mundial esta en problemas. Mmm… tengo una mascota, una gatita llamada Rita, la recogí de la calle al verla como sus antiguos dueños la dejaban sin mas, no pude permitir tal cosa asi que… la acobije en mi regazo. Odio las injusticias, la soledad y el maltrato animal, por eso no pude hacer caso omiso a esa situación.
— Eso es muy cruel, si algo le pasara a Mickey… — dejo inconcluso, moviendo su cabeza hacia los lados en señal de negatividad. — cuesta creer que existan personas capaces de hacerle algo asi a un ser inocente, uno que no tiene fuerzas para defenderse. ¿Tragiste a Rita contigo?
— No pude. — reí ante el recuerdo de mi mamá abrazandose a la gata, reclamandome el no poder separarla de ella. — mi madre de una forma magistral, la rapto para ella. No se aceptan devoluciones o reclamos.
— Dijiste que la admiras mucho. — intervino Jungkook, cambiando totalmente el panorama de la situación. — pero no has dicho nada de tu papá, lo siento si toco tema delicado, aun asi, ¿Por qué?
— Descuida, Jungkook. — me encogí de hombros, devolviendome y apoyando la espalda en el asiento soltando un suspiro profundo, hablar de ese señor no era nada difícil, menos mi tema favorito, pero por algún motivo me sentía empujada hacerlo frente de ellos. — mamá lo ha sido todo para mi, todo por la sencilla razón de levantarme cuando las cosas estan malas, pésimas o peor a cualquier otra cosa. Es la persona mas justa de todas, te corrige cuando estas equivocado, te guia al camino correcto y en el instante de subirte los humos a la cabeza, te sostiene de los tobillos mostrandote la realidad. No soy la única en este mundo con capacidades. Por otro lado, papá… — bufo contrariada ante la imagen de un señor despreocupado por sus hijos, no, bueno, esto no abarca a todos, porque la cosa sera exclusivamente conmigo. — le importo un reverendo pepino. Nunca lo veo llamandome, interrogandome o simplemente enviandome para saber si comó, duermo o sigo viva. Frente de sus ojos soy y sere insignificante. No me maliterpreten, decir esto no lleva a darle importancia o relevancia. Desde hace años me acostumbre.
— ¿Tus padres son divorciados? — pregunta cauteloso J-hope.
— Si, desde hace bastante tiempo.
— Es una historia triste, noona. — habla en tono lúgubre Jungkook, provocandome un remolino curioso en mi estómago. — saber que tu papá no te preste atención cuando, aunque lo niegues, lo necesitas.
— Estoy bien, aprendes a lidiar con eso todos los días. — me encogo de hombros restandole importancia. — terminas acostumbrandote gradualmente a ello hasta quedar reluciente.
Es cierto, a lo largo de los años bajo mis propios ojos, he descubierto la verdadera personalidad de papá donde únicamente le importa es si mismo. Es lo suficiente egoista para darle mas prioridad a sus necesidades en lugar de las mias, cuando se supone que al tener un hijo antepones todo porque lo amas, porque es un pedacito de ti y deseas su estabilidad completa. No le avise al irme del pais, menos en el momento de graduarme, simplemente deje todo tal cual a como estaba, con tal, no notaria la diferencia si me iba o no.
— Dejemos los temas tristes de lado. — propone J-hope, sacando una de sus mas radiantes sonrisas. — sigue contandonos sobre ti, Vic. Como es tu ciudad, la comida, el ambiente…
— Hermosa, de donde vengo, es el ciudad mas fría de toda Venezuela. — me entuciasmo sin pensarlo, hablar de cosas positivas me alegra el espiritu. — Las cumbres andinas rodeando, el viento fuerte soplando tu rostro, al ambiente en general esperanzador y optimista… el venezolano al pesar de vivir circunstancias malas, siempre tiene algo para apoyarse y salir adelante. Nunca se detiene, nunca flanquea, solo persevera y alcanza. Porque el limite, es el cielo.
— ¿La comida? — interroga Jungkook, impresinandome por hacerlo. — ¿Como es la comida?
Ah… chicos que solo piensan en su estómago, eso es lo que es este niño.
— Me encantaría hacerles pobrar una arepa o tal vez pabellón criollo , morirán al hacerlo. — giro mirandolos de forma perspicaz, sus rostro son todo un poema.
— ¿Qué? — exclama confundido J-hope, seguramente no sabiendo como pronunciar los nombres. — ¿Qué es eso?
— La arepa , es una mezcla de harina de maíz, sal y agua, puedes azarla, freirla u hornearla. — relato con tranquilidad paso por paso, teniendo la atención completa de ambos, incluso el taxista me mira de reojo. — La virtud de la arepa es que de acompañante, igualmente puedes colocarle de todo. Desde carne, cerdo, vegetales, pollo e incluso, queso o jamón. Es muy rica y llena bastante. Por supuesto, depende de que tamaño la hagas.
— Nuna, ¿sabes hacerlas? — los ojitos del niño se iluminaron al decirlo, produciendome un escalofríos. Mal presentimiento.
— Claro… mi mamá me enseño hacerlas.
— ¡Asombroso! — comenta J-hope soltando risitas raras, comienza a no gustarme mucho esto. — Jin hyeong estaría encantado de probarlas igualmente, de hecho todos, somos un grupo con un estomago bastante complaciente.
Comprendo, de Staff de BTS a cocinera personal, excelente ascenso.
— Prometo hacerla algún día para ustedes. — me salgo por la tangente diciéndolo, luego me giro hacia adelante acomodandome en el asiento. — y serán libres de escoger el acompañante con que la rellenen.
— ¡Excelente! — exclama entuciasta Jungkook.
— ¿Qué hay de lo otro? — sigue el interrogatorio J-hope, aun no olvidándose del otro platillo.
— El pabellón criollo. — repito con calma, ellos asienten bobamente como si entendieran algo de lo que digo. Muevo mi cabeza en señal de negatividad, me recuerdan un poco a mi en las clases de matemáticas, al no comprender las explicaciones pero igualmente diciendo que si. — es un plato fuerte que hacen en Venezuela, es típico y cosiste en arroz, granos negros, carne mechada, queso blanco rallado, un huevo extrellado sobre el arroz y tajadas aunque claramente, aqui lleva otro nombre. — murmure pensativa para mi misma, buscando una palabra mas congeniante a esta. — Son plátanos amarillos, no bananos, pasados en aceite caliente y quedando con una contextura dulce por dentro, por fuera crugiente. Es bastante bueno, lo recomiendo mucho.
— Si sabes cocinarlos, lo pagaremos llevandote todos los ingredientes. — se ofreció J-hope tomandome totalmente desprevenida.
Lamentandolo mucho, no he aprendido hacer los granos negros al mismo punto de la abuela, ni siquiera las deliciosas hechas por las manos milagrosas de mamá. Ella si recrea magia, en cambio yo, me limitaba a estar en una sola área decorando tortas, mezclando ingredientes dulces. El olor que impregna donde cocinaba los dulces, era inimaginable, agradable y sumamente acogedor. Solia ayudar a mamá en todo lo referente a ello, ella hizo un curso de repostería europea y aunque no lo hice tambien, me compartió todos los conocimientos adquiridos. Asi que, con toda la confianza de este mundo, aseguro ser mi fortaleza completo. En cuanto a lo salado, estoy trabajando en ello.
— Lamentandolo mucho, aun no me quedan los granos como a mi mamá. — admito desinteresada, como si no fuera la gran cosa. Aunque la verdad, mi orgullo como mujer se ve en juego. — estoy practicando para poder hacerlo. Aun, soy principiante en el arte de cocinar, al menos en los platillos principales.
— ¿Entonces en que eres buena? — pregunta J-hope, medio frunciendo el ceño.
— Postres. — sonreí ante los recuerdos mios junto a mi mamá, al hacer un montón de dulces las dos. — no me considero una experta, pero soy capaz de hacer unos cuantos.
— Jin-hyeong es muy bueno cocinando. — comenta J-hope medio suspirando, seguramente su hyeong es excelente haciéndolo. — básicamente es el quien se encarga de nuestras comidas.
— Suga-hyeong, Jimin-hyeong e incluso, Hoseok-hyeong no son tan malos cocinando. — murmura pensativo Jungkook, sacandole una sonrisa al cabello champán.
— ¿Qué hay de ti? — gire a mirarlo curiosa, pensando que tipo de habilidades culinarias tenia el menor de todos. — ¿Tienes los dotes de tus “hermanos”?
El chico se queda pensativo un segundo, después se gira en dirección de J-hope quien suelta una risa contenida, dandome la respuesta sin haber soltado ni una sola palabra.
— Bueno, al menos no soy tan malo como Tae-hyeong y Nam-hyeong. — simplica las cosas, alzando sus hombros.
Como lo esperaba, es crudo en arte de cocinar.
Llegamos al hospital donde el taxista nos deja en la entrada, los chicos iban a salir nuevamente sin el cubrebocas pero se los obligue a colocarselos nuevamente. Al ingresar en el resinto note lo concurrido que estaba, las enfermeras iban y venían, los doctores cruzaban a un lado de nosotros hablando apresurados y los pacientes ocupan los asientos en la sala de espera. Di un vistazo general para ver si Jimin, Suga y Tae Hyung se encontraban merodeando por algún sitio pero nada, seguramente preguntaron por el nombre de la chiquilla y siguieron su camino. Deje a los dos chicos detrás, proponiendo saber en que habitación y piso estaba la niña, al comienzo J-hope se opuso a la idea pero le sugerí mirarse al espejo y decirme después a quien veía. Dando un respingo, bajo la mirada apenado de percatarse de la verdad, él una persona pública. Tocando el hombro de Hoseok, Jungkook dijo esperarme justo donde se encontraban, lejos de la mas persona. Me parecía muy bien, el actuar como un niño bueno le va. Complacida con la medidas de los muchachos, gire sobre mis talones encaminandome a la recepción, allí una mujer vestida de blanco le prestaba atención a su computadora olvidándose del mundo entero. Temblando de pies a cabeza, memorice que mi coreano no me fallara porque en situaciones como esta, la lengua se me trababa y decía incoherencias. Valgame dios, solo eso me faltaría por hacer.
Parandome frente del mostrador, aclaro la garganta anunciandome y no perdiendo los modales, lo cortes de quita lo valiente. La mujer frunciendome el ceño, me pregunta si tengo algún problema, inmediatamente le pregunto si conoce el paradero de la niña Gi Sunin, y antes de decir algo me aprendí el nombre al momento de leer la carta. La mujer arquea una de sus cejas, impresionada por algún motivo de lo que he dicho detallandome cuidadosamente, acto seguido, me pide esperar unos minutos y descuelga el telefono, girandose para darme la espalda. No digo nada, porque esto es definitivamente extraño, bajo mi predicción esta no es la primera vez de preguntar por la pequeña y seguramente, no sera la última. Por lo tanto, aquí existieron tres chicos adelantándose a mis pasos. Apoyandome en la mesa de la recepción, colocó una de mis manos en la frente para sacar un sudor inexistente, Hyun va a matarme de enterarse de donde me encuentro o colocara el grito en el cielo al no verme en mi puesto de trabajo, Bangtan dijo asumir las consecuencias pero sinceramente, sigue causandome escalofríos al venir aqui siguiendoles los pasos. El estómago se me revuelve drásticamente, dandome unas sensaciones previas al asco, en resumidas palabras, tengo ganas de vomitar. Saco desprevenidamente el celular de mis pantalones viendo la hora, la dos menos dos, ha transcurrido el tiempo suficiente para recibir una llamada de BigHit, aunque no existe nada en mi registro de llamadas, ni siquiera una de Andrea. Seguramente sigue pegada a Skype por Manuel, tampoco puedo cortar su felicidad, si se trata ese chico deberé soportarlo, con tal, mi prima ha hecho lo mismo conmigo en el pasado al secar mis lágrimas por de Adrian. Soltando un suspiro me quedó mirando la imagen de Levi de Shingeki no Kyojin, una de las series de anime mas geniales de todos los tiempos, por supuesto, mi personaje principal es el enano enojon del capitán Levi, que con una de sus miradas demandantes me tiene chillando. Por si no lo han notado antes, soy una gran fan del anime, he perdido la cuenta de la cantidad de series me he visto, desde romance, comedia, echi, fantasía, harem, harem al inverso, drama, shonnen, chicas mágicas y sobre toda las cosas, yaoi. Oh, me ire al infierno por hacerlo, pero me da igual, porque adoro los romances al estilo Sekaichi Hatsukoi, Hey President Class, Junjou Romántica, Maiden Rose… podria seguir la cuenta pero jamas terminaría, menos tomando en cuenta lo friki que soy. En casa, mamá y mi hermano sabían mis preferencias particulares, mas si me encontraban discutiendo sola frente al monitor de computadora, es por defender a una de las tantas parejas ficticias oficiales y no oficiales de los anime. Aunque eso seria muy raro de ver, considerando la clase de persona que soy, junto todo aquel que sea vistosamente atractivo con otro, igualmente considero la química entre ambos, dándole maquina suelta a mi imaginación. En resumidas palabras, soy una shipeadora nata, naciente del pueblo fujoshi, donde todos lo amantes de este genero lo disfrutamos al cien. Desde mi llegada a Corea, no he tenido ni oportunidad de pasarme a una tienda de mangas, seguramente deben de tener mucho material por vender. ¡Un paraíso en la tierra!
Tan sumida en mis pensamientos, la tentación de abrir mi telefono para activar los datos, buscar las paginas de mis gustos y darle rienda a todo. De hecho, estoy a punto de hacerlo cuando alguien a un costado de mi, me profiere el susto del millón.
— Agassi. — una voz profunda me asusta, arrancandome del mundo de las fantasías y dandome un golpe contra el muro llamado realidad. — ¿Qué hace usted aquí tan pensativa y sola? No es bueno que alguien como usted este parada en una esquina, menos en un hospital, propensa a contraer cualquier enfermedad.
Quedando con un rostro de piedra, aunque no prometiendo si seguira detrás mio, me giro para descubrir que efectivamente el dueño de esa voz es uno de los miembros de BTS, Tae Hyung. Él al contemplar la expresión en mi rostro, suelta una risita muy divertido, se nota visiblemente la experiencia que tiene haciendo este tipo de sustos, porque ni tiene una pizca de arrepentimiento. Soltando un suspiro mientras me toco el pecho, fulmino con la mirada a este sumamente hombre guapo que sigue riendose muy fresco, tengo unas ganas de pelliscar su perfecta nariz, pero me reprimo, en lugar de eso, intento buscar el paradero de la enfermera e ignorarlo. Aunque las cosas, no podían tornarse mas difíciles aun en mi primer día de trabajo. La mujer de fulminante mirada no esta sentada, en su lugar, se mantiene tratando de controlar a dos jóvenes que discuten entre ellos, aunque la mujer esta demaciado alterada y no puede ser contrariada.
— Agasshi, ¿esta usted ignorandome? — Tae Hyung toca mi hombro pero, al mirar al frente suyo frunce el ceño extrañado. — ¿Qué demonios ocurre?
El moreno da un paso hacia el frente esperando intervenir, lo sostengo del brazo dandome cuenta que no lleva cubre boca solamente una gorra negra, medio tapando su rostro. Tae me mira confundido el agarre, esperando alguna explicación.
— No vayas a cometer ninguna locura. — le advierto, susurrandole por lo bajo. — no se si todos los del grupo sufren el mismo problema, pero ustedes son figuras públicas cualquier escandalo…
— No ocurrirá nada. — se adelanta a mi discurso, deshaciendo el agarre para cambiarlo por tener mi mano. El simple toque me acelera el pulso, sus ojos igualmente oscuros, poseen una dulzura única que producen múltiples espasmos en todo mi ser. ¡¿Qué mierda?! — ninguno de nosotros es lo suficientemente inconsciente para no tomar en cuenta eso. Además, el rostro de esa mujer demuestra de todos menos serenidad.
— Pero, Tae…
— Confía. — me guiña el ojo, provocandome un fuerte apretón en mi estomago. — veras que nada malo pasara. Además, puedes seguir llamando de esa forma Vic.
Entonces, sin mas, suelta mi mano. Me quedo parada allí sobre la nada, admirando al apuesto joven intervenir en la discusión de la pareja, donde la enfermera al notarlo, sonrie abiertamente sorprendiendome al grado de entender que, efectivamente, es humana. Ella esta aliviada, mas no la otra chica, que al pesar de tener a una estrella famosa del K-pop al frente, sigue formandole pataleo al hombre acompañandola. Bien, llego el momento de intervenir. Apretando los puños con valor, camino hacia la discusión, empezando a escuchar retrasos de esta. Acto seguida, quede helada. La mujer de rasgos asiáticos bastante pronunciados, temblaba de pies a cabeza mientras le gritaba a su novio, si, porque lo era, que es un idiota calenturiento incapaz de no percatarse de un preservativo roto, pero mas idiota lo es ella al confiar en alguien como él. En resumidas palabras, estaba embarazada.
Con razón la enfermera no podía controlar a semejante fiera, una mujer en estado, mas si este no era deseado elevaba sus estados de animos de enfado a niveles inimaginables. Del mismo modo, es comprensible, ella confió que estaría cuidandose de un caso como esto, pero de la noche a la mañana, resulta ser que no lo hizo y todo los llevan a este panorama. La verdad, no quería involucrarme en ese problema, simplemente sacar a mi estrella de allí y encomendarnos al real objetivo de la visita. Buscar a la niña. Sin embargo, Tae Hyung como todo un buen samaritano que es, sostuvo los hombros de la chica antes de lanzarse sobre el culpable de su desdicha, quien aprovechando la oportunidad, se escondió detrás del moreno.
— ¡Aparta! — le pide alzando la voz la mujer, con un tono sumamente rencoroso. — ¡Aparta te dije! ¡No me importara que tengas una cara bonita y te quitare de mi camino! Ese tarado… ¡Merece un escarmiento de los buenos!
Al menos no ha reconocido quien es Tae Hyung, pienso ingenua y aliviada a la vez, pero cayendo en cuenta de poder dañarle su rostro prevengo una catástrofe. Una que estaría involucrada hasta el cuello.
— ¡Aguarda un segundo! — extendí mis brazos a lo largo en señal de alto, al ver mi rostro la mujer se detuvo en el acto, esperando que pudiera hacer. — no vayas a cometer una locura que mas tarde te puedas arrepentir. Menos involucrar a alguien inocente en esto.
— Tu… — murmura con voz ronca, mirandome con mucha rabia. — ¿Puedes comprender por lo que estoy pasando? ¡¿Por lo que ocurrirá luego de esto?! Ese imbécil de mi novio, me hizo caer en la peor de las locuras. ¡Era virgen por lo mas sagrado! ¡Y en mi primera vez ocurre esto!
Ah… santo cielos, es peor a lo imaginado, posee mas puntos a su favor para querer asesinarlo. No obstante, la agresividad no la llevara a ninguna parte, mas considerando que una nueva vida viene en camino. El enterarse es fuerte, lo se, pero perder la cabeza le puede hacer daño.
— Es cierto, no puedo comprender la magnitud de lo que esta ocurriendote. — le doy la razón a la enfurecida chica, ella al escucharme, se avalanza una vez mas a su novio protegido por Tae pero la enfermedad la detiene. Fue salvado por la campana. — Aun asi, debes pensar con cabeza fria la cosa que vas hacer, olvida por un segundo al idiota de tu novio y concentrate en ti. ¿Vas a tener al bebé?
— ¡Por supuesto! — exclama decidida, luchando para deshacer el agarre de la enfermera. — El pobre no tiene la culpa de tener un padre idiota, menos el ser concebido sin consentimiento de la madre.
— ¡Pero te propuse casarnos! — grito escondido tras la espalda de Tae. — otra cosa es que no aceptaras.
— Y esa es la forma menos romántica de la historia en proposiciones. — dictaminó la joven apretando la mandíbula. — ¿Donde mis expectativas de ese momento? ¡Tu canalla sin corazón!
Ah… demonios, esto es demaciado para mi, al menos, para una joven que jamas ha tenido novio y mucho menos, relaciones sexuales. ¿ Como demonios pienso deshacer de esta enredadera a Tae Hyung?
— Cariño, lo importante sera que seremos marido y mujer. — trato de dialogar con ella al pesar de los agerridos gritos. — nuestro bebé nacerá en un hogar unido, lleno de amor completo. ¿No lo crees?
— ¿Qué rayos voy a decirle a mis padres? — pasa de él, como si leyera un mensaje en Facebook y lo dejase en visto. En su lugar, se fija en mi para hacerme la pregunta. — “Lo siento pero, me casaré con mi novio porque el muy imbécil rompió el preservativo ” ¡Demonios! Van a matarme, me mataran y le daran las sobras de mi a los perros. Sin olvidar que a este idiota, lo quemaran vivo. ¡¿Qué demonios se supone que hare?!
— Tratar de ignorar las amenazas y luchar por tu bebé. — dice Tae seriamente, interviniendo de un momento a otro. — recuerda que no se trata nadie mas, incluso de ti, sino de la nueva vida que esta por nacer. Esa sera tu prioridad de ahora en adelante.
La muchacha se quedo en shock por las palabras de Taehyung al grado estar tranquila, la enfermera la suelta suspirando aliviada mirando al moreno agradecida, a la final pudo controlar a la fiera. Su novio aun no sale de su escondite detrás del Tae, permanece medio mostrando el rostro en dirección de su pareja embarazada, ella colocando una mano en su cabeza suelta una risita contenida. Perfecto, aqui es donde me paro sujeto el brazo de Tae Hyung y desaparezco ni dejando rastro, pero no puedo hacerlo, menos sin la información de Suni. Es aqui donde necesito la presencia de Suga o Jimin, ellos seguramente estan con ella y yo perdiendo el tiempo. Bajando la mirada cansada, le envio una mirada a Tae en tanto la mujer se desarma de risas incontrolables al grado de ser histericas, si desean mi sana opinión, adopto una postura de una total loca. Aunque, del mismo modo, puede haber caido en cuenta de formar un escandalo en medio de un sol radiante. De hecho, es sorpresivo que nadie le de importancia al espectáculo de la mujer, simplemente pasan de largo ocupándose de sus labores. Seguramente han visto de todo pasando por aqui, que una escena de histeria patrocinada por una joven enterandose de su embarazo, no es nada fuera de lo normal. Después, la misma mujer, secandose las lágrimas bajadas de sus párpados, mira en dirección de su chico ya con otro semblante puesto, se disculpa de su comportamiento, solo se dejo llevar por las emociones del momento y haciéndole caso a su lado inracional. El muchacho bien parecido tenia razón, su nueva prioridad sera su bebé nadie mas, ni siquiera el idiota de su novio lo sera mas, por lo tanto aceptara su propuesta de casamiento teniendo esa idea en mente. Ahora el hombre es quien queda en shock, pero no se atreve a contradecir a su futura esposa, de hacerlo, las cosas podrían ir realmente mal.
Luego de unos segundos, la mujer esta lista para ir a casa, haciendome una reverencia de disculpa por su histeria, me agradece al tratar de darle un consejo, la contradigo diciéndole no haber hecho nada y el crédito se lo lleva es Tae Hyung. Sin embargo, insiste en agradecerme y felicitarme por tener un novio tan guapo a la par de encantador, si el suyo fuera la mitad del “supuesto” mio daría el SI sin ver. Sonrojandome hasta las orejas, niego rotundamente que es Tae es mi novio, solamente trabajamos en el mismo lugar, hoy estamos en una misión de ayuda sumamente secreta, es todo. La chica me mira pensativa, acto seguido, suelta una risita diverta en dirección de Tae. ¡Ahg! ¡Maldición! ¿Qué sigue luego? ¿El amante? Este primer dia de trabajo, ha sido el mas raro y fuera de lo común de la historia. Cosas en solo pasarme a mi.
— ¡Nuna! — alguien me llama a lo lejos, haciendome girar a su dirección. Santo cielos, aqui vienen los que faltaban. — ¡Nuna por aqui!
Caminando en fila, vienen hacia nosotras Nam, Jin, Hoseok y Jungkook quien es el encargado de llamarme con fuerza. Al menos mantiene su cubre boca, pienso al sentir una corriente en todo el cuerpo ante la impresión de verlos todos juntos, menos a ciertos personajes que los imagino ya con la niña que debíamos de visitar. La mujer embarazada, enarca sus cejas asombrada de la vista y después gira a mirarme en tono de no creerse nada, rápidamente aclaro ser mas compañeros de trabajo, realmente hemos venido aqui a visitar a alguien. Ella mirandome perspicaz, se acerca susurrando cual de todos es mi novio o quien es el posible candidato hacerlo, pueden mantener sus rostros cubiertos pero a lo lejos se aprecia la calidad, son todos muy apuestos. Tragando saliva sonoramente, bajo la cabeza al son de llegar finalmente hasta mi los adonis adantes, Jungkook redondea el tema haciendome conocer el paradero de Jimin y Yoongi, ambos nos esperan en la sala de terapias junto a la niña. No dieron muchas explicaciones al respecto, pero ella esta muy emocionada de verlos y espera por los demás. La mujer embarazada, se despide de mi dandome un apretón en el brazo amistoso e inclinando su cabeza a los demás, da la vuelta para recoger a atolondrado de su novio que aun mantiene conversación con Tae y la enfermera. Hoseok pregunta de donde conozco a esas personas, Nam lo mira extrañado de sus palabras a la par de mencionarle ser muy atrevido, existen asuntos en no convenirles a nadie mas, solo a las personas involucradas. Makane de BTS, extiende la interrogativa de su hyung en cuanto a las personas desconocidas, mas porque V tambien esta conversando con ellos, seguramente existe una historia detrás de ello. Jin argumenta que Taehyung es el tipo de persona de meterse en todas partes, inquieto, bromista y una alma lista para aportar lo que sea en cualquier cosa. Pensativa de tales declaraciones, asiento con la cabeza dándole la razón al mayor de todos, porque ha ocurrido exactamente lo dicho por el joven.
Tae finalmente terminando de despedirse de la pareja, da una reverencia ha la enfermera que lo mira como una atolondrada, camina hacia nosotros con pasos casuales. Siendo sincera, caso aparte del tema inicial, me preguntó si los chicos de BTS son modelos profesionales, seguramente han sido entrenados para andar de esa manera tan elegante, sobrada y segura porque sencillamente, me doblan las rodillas hasta el suelo.
— Oh, en verdad, verdad… esas personas son un caso. — rie despreocupado, sin percatarse de la tensión en el aire. — ¿Pueden creer que la novia quisiera matarlo? Es comprensible, no tomo las precauciones para evitar quedar embarazada, pero jamas le quitara lo gracioso al asunto.
— ¿Disputa de parejas? — exclama Jin, mirandome fijamente.
— Si, lo usual cuándo solo piensas en el calor del momento y no en el después. — sintentizo el problema.
— Comprendo un poco lo de libido del instante, pero no planear cuidarse… — menciona pensativo Nam, demostrando ser todo un experto en el área. Aguarden, solo, aguarden. ¿Ya no es virgen? — es totalmente inapropiado y estúpido. De no ser un embarazo, pudo haber tratado de una situación color de hormiga.
— Por supuesto. — rodeo los ojos Jin, cruzando sus brazos y sonriendo a lo obvio. — hablo la voz de la experiencia. Los demás, inclinense ante él.
Si, ya no es virgen.
— De todas forma. — pronuncio las palabras con puntualidad J-hope, tratando de cerrar el circulo. — eso no es importante ahora, Suga y Jimin nos esperan en la sala de terapias. Perdemos el tiempo.
— Que aburrido. — musito Tae, haciendo un medio puchero en tanto nos colocabamos en marcha. — quería mas clases gratuitas del gran Kim Nam joon. Su sabiduría, es legendaria.
— Si, pero recuerda algo V-hyung. — fue justamente detrás suyo, sosteniendo sus hombros y haciéndolo caminar mas rápido. — Nuna esta con nosotros.
Girando mi al estilo el “grito” uno de los cuadros mas famosos de los tiempos, Tae cae en cuenta que hacer el tonto frente de señoritas es malo, mas tomando en cuenta los temas de sexo sobre la mesa. Asi, de esa manera, se cierra la sesión. Por otro lado, no tardamos en llegar a la sala de terapias pediátrica donde los primeros en notar son Yoongi y Jimin, se encuentran arrodillos frente a una pequeña niña de cabello negro azabache de seda, mejillas redonditas y vestimenta tal cual a una princesa. Supongo que no falta presentaciones para saber de quien se trata, ella es Sumi. El ambiente en general, se centra en los dos chicos sumamente guapos acompañando a la infante, incluso percate a varias enfermeras suspirando complacidas del panorama, lo mas asombroso de todo, es que jamas sacan sus teléfonos o algo por el estilo, mantienen la privacidad de Bangtan hasta la últimas. Perfecto, no tengo que sacar el poder latino dormido dentro de mi. Uno de los Medicos, seguramente en el encargado de área, un hombre sumamente alto similar a Nam y Jin, se acerca a nosotros al instante de los chicos deshacerse de los cubre bocas y mostrar quienes son realmente. El doctor ni se inmuta al reconocerlo, en su posición les agradece de tomarse la molestia de abandonar sus ocupaciones solo por Sumi, es una niña con un carisma nato y un corazón tan grande como la misma Seúl, pero lamentandolo mucho sufrió a muy temprana edad un accidente llevándola a parar en silla de ruedas. A comparación de muchas personas adultas con la misma dificultad, Sumi no se destine ni se deja opacar por la tristeza, menciona mucho a BTS como su mas grande fuerte de inspiración y ser las personas en animarla cuando se siente mal, porque aunque no venga al caso, ellos han pasado por situaciones difíciles que lo han convertido en el ahora. Tomandolos en cuenta, sostiene en venir tiempos mejores y jamas rendirse por conseguirlos, algún día sera profesora, con o sin la silla de ruedas, lo conseguirá porque existen siete ángeles animandola con sus canciones.
Conmovida por la historia, sonrio manteniendo un nudo en mi garganta en tanto miro a la pequeña niña, tiene mucha mas tenacidad que cualquier otra persona, pues lo usual seria rendirse y procurar morir lentamente. Pero no para Sumi, que ha aprendido a llevar la silla de ruedas como otro elemento de su cuerpo, aun es una bendición estar viva y esta oportunidad no la desperdira. Nam interviniendo, agradece la oportunidad de brindarle para visitar a Sumi, se atreve hablar por todos de la alegría que siente al escuchar historias como estas, no ha sido ni la primera o última vez en hacerlo, donde alguien admite sentirse lleno de energías al encontrar motivación en su musica, eso le indica de estar haciéndolo bien. El doctor sonriendo, los invita a interactuar con la pequeña, esta esperandolos y ver su sueño realidad, la llenara de la energía mas contagiosa de todo el mundo. Los cinco muchachos hacen una reverencia, e inmediatamente, pasan hacia el fondo donde la pequeña niña al verlos, suelta un chillido de alegría alzando sus bracitos desesperados por alcanzarlos a todos. Acto seguido, los muchachos se alinean uno al lado del otro, presentándose con toda la cordialidad del mundo. Sumi tan emocionada de la realidad de tener a sus artistas favoritos en vivo, suelta lágrimas que espero que sean de felicidad, alegando no poder creer ver a Bangtan sin necesidad de un televisor, ahora de verdad, los conoce. Tae arrodillandose al frente de ella, sostiene una de sus manos y con la otra seca sus lágrimas pidiéndole parar de llorar, una hermosa niña como ella no debe de hacerlo, en su lugar, debe sumplarlo por millones de sonrisas y asi iluminar toda el lugar. Jimin se las ingenia para tambien acercarsele y sujetar su otra mano sonriendole, apoyando tambien la teoría de su amigo, porque ahora que se han conocido no cabe el tema de tristezas, desde este instante, los inundaran las risas y alegrías. Sumi aun no superando el llanto de emoción, confiesa que al escribir esa carta jamas penso el ser contestada, muchos artistas estan ocupados en producir musica, hacer conciertos ¿y por qué no? Lucrarse para dejar lo importante, sus fans. Pero no para BTS, son los chicos mas amables, bondadosos, buenos, guapos y atractivos en jamas conocer. Incluso ahora siente que salieron de un cuento de hadas, convirtiéndola a ella, según palabras de Hoseok, en una bella princesa.
Me quede en mi puesto junto al doctor viendo interactuar a los chicos con Sumi, sonreía complacida de haber hecho una buena obra al mostrarles esa carta, hice que el corazón de una niña latiera emocionada por conocer a sus cantantes favoritos. El hombre a mi lado, que siendo sincera era bastante guapo pero mayor, imito la expresión de mi rostro mirandome fijamente. Por supuesto, faltaba menos para culminar el expediente de mi primer dia de trabajo, la atención de un atractivo doctor de cabello avellana, ojos oscuros y piel bronceada, sin pasar por alto su gran altura. Y yo que pensaba que las latinas eramos descriminadas en otros países, al parecer, esa no es la cuestión.
— La encuentro muy emocionada por todo, agasshi. — dice el doctor con tono casual, aunque su mirada dice otra cosa.
— Disculpe que lo interrumpa Dr. Gi. — intervine una enferma, de las que suspiraban al ver a Suga y Jimin. — pero necesito de su autorización para buscar a los otros niños que le corresponden terapia. ¿Podria firmar las historias?
— ¡Oh, claro! — recibió los papeles, sacando un lapicero de su bata y firmandolos en tanto me miraba galante. Otro punto para experiencias nuevas de mi vida. — la vida de un medico nunca termina, agasshi. Siempre debe de caminar hacia adelante, mas cuando te entregas de tiempo completo a tus pacientes. — la enfermera hace una leve inclinación y se retira. Nuevamente, nos quedamos solos los dos. — Supongo que debe ser lo mismo para ti, estar al pendiente de Bangtan me refiero, aunque pareces ser mucha responsabilidad para ti… ¿Cuantos años tienes?
Los suficientes como para no meterte conmigo.
— Veintiuno. — respondo apretandome a la chaqueta de Jungkook, que por alguna razón, me brinda fuerza y cobijo. — por cierto, no soy la guarda espalda de los chicos, simplemente pertenezco al Staff de ellos.
— Ah… eres nueva. — concluyo pensativo, fijándose donde estaban Bangtan jugando con Sumi. — la vida de una estrella del K-pop no es fácil, al menos, es lo que dicen de ese mundo.
— Lo se. — certificó, porque no debes de ser un genio para darte cuenta. — debes de hacer muchos sacrificios para poder ser escuchados, seguramente ellos no son la excepción.
— Muchos estan fascinado con su manera de actuar. — comenta pensativo, en tanto a lo lejos Suga se rie de las morisquetas de J-hope junto a la niña. — aunque tambien se podria llamar en su manera de hacer las cosas.
— ¿Y usted no?
— En lo absoluto. — confiesa serio, ahora ya no existe el doctor sonrisitas sino una persona distante. — con ello no digo odiarlos o detestarlos, mas bien fue hermoso de su parte querer venir a ver a una de sus seguidoras, no muchos hacen eso voltear a ver quienes te han puesto en la sima, en ello, si les respecto.
— Pero… — dejo inconcluso.
— Pero el genero de su musica no es lo mio, prefiero algo mas fuerte y demandante. — alza las cejas esperando que perciba la indirecta, cosa en tenerla. — ¿Entiendes?
— AC/DC, aironmaiden, Queen, Metálica, Rose Guns… — enumere las bandas que mas me sabían.
— Vaya, si que sabes agasshi. — exclamó impresionado, por mi parte ni pestañie, era algo predecible de venir. — ¿Escuchas canciones de ellos?
— Lo hago. — dije encogiendome de hombros. — aunque me gusta lo mas antiguo, The Beatles.
— ¡Oh, por supuesto! — rio divertido, notando que bajo sus párpados se formaban unas curiosas arrugitas al hacerlo. — Jhon Lennon, Paul Mcarney, Ringo Star, George Harrison. Los duros en su época, son todo un clásico, una leyenda.
— “In my life” y “help”, son de lejos mis favoritas. — comento pensativa, colocando mi pulgar sobre mi mentón en forma pensativa. — aunque “Lucy in the sky with the daimon”, “Anna”, “yesterday”… no las puedo dejar atrás.
— Es iconica “Hey Jude” o “Revolution”. — agrega el doctor del mismo modo, adoptando una pose casual. — sacaron tantas versiones de ellas que seria difícil no mencionarla.
— Cierto, muy cierto. — le doy la razón, dandome cuenta que el doctor tiene una expresión bastante complacida en el rostro. — Mmm… ¿ocurre algo?
— Nunca había tenido la oportunidad de conversar de musica con una chica. — dice emocionado, demaciado para mi gusto. — las extranjeras son bastante interesantes, aunque las coreana son hermosas, las de otros países tienen una rica manera de expresarse. Disculpa la molestias pero… ¿Puedo preguntarte de donde eres?
— América latina. — el tono con que hablo es duro, lo hago al propósito porque me ha recordado no bajar la guardia con nadie, menos con este hombre.
— Oh, claro, eso explica porque eres tan hermosa. — confiesa sin rodeos, formándose su sonrisa mas coqueta e inquietante. — las mujeres de ese continente son maravillosas. No por nada siempre ganan certámenes de belleza.
Si se entera que soy venezolana, seguramente coloca el grito en el cielo. Mejor mantenerme bajo perfil. La segunda opción, desviar el tema hacia la musica, hasta ahora me sentía mas comoda allí.
— Estoy segura que las coreanas saben de musica, ellas tambien tienen belleza. — menciono haciendo énfasis en mis palabras, ignorando lo que dijo antes. — muchas chicas de donde vengo añoran haber nacido aqui, en Asia.
— Es la inconformidad de la humanidad en general. — se encoge de hombros haciendo una mueca de diversión. — ¿Eres de las que piesan asi?
— No, afortunadamente estoy agradecida en el lugar donde nací. — puntualice firmemente en mi idea, el doctor agrando sus ojos mostrandolo casos completamente. Ya saben, por ser rasgados, al puro estilo asiático. — no me arrepentiria por nada en el mundo eso. Soy quien soy, punto y final.
— Un punto mas a su favor, agasshi. — da un paso hacia mi, yo retrocedo uno, el Dr. Gi rie al percatarse de mi movimiento totalmente desprevenido, fue por inercia. — No estas acostumbrada de estar con chicos, ¿cierto?
— Nada que ver. — alzo mi rostro, apretando mis manos en forma de puño, tragandome todas mis emociones. — la distancia es algo que me gusta mantener de los demás, independientemente de ser hombre o mujer. Creí que los asiáticos lo practicaban mejor a cualquier otra persona.
— Lo hacemos. — rectifico el doctor, mirandome de abajo hacia arriba y quedándose en mi torso. La pieza de ropa extra grande de mis hombros, la chaqueta de Jungkook. — pero suena algo singular de tu parte, agasshi. Si mal mis cálculos no fallan, ese abrigo le pertenece a un miembro de Bangtan. ¿Cierto?
— ¿Como podria saber eso? — exclame contrayendo mi rostro, al no decir extrañada y confundida. — usted admitió no gustarle los chicos, seria raro conocer ese tipo de datos.
— Mi hermana los adora, mas bien, los ama. — se encoge de hombros, dando el paso que le faltaba para quedar a centímetros de mi, estoy a punto de retroceder pero no puedo, la sola mueca del hombre frente de mi me paraliza del miedo. — en uno de los tantos vídeos que veia por YouTube, casualmente el menor de todos ellos, el chico del cabello de mechones rosas… la tenia. ¿Jungkook? Si, ese es su nombre. Asi que, agasshi, lo de practicar distancia con él, no es algo que practiques bien.
Sé que debería sentir escalofríos por la forma de decir las cosas este tipo, parece una cobra cascabel que se mueve de rítmica alrededor de su presa hasta atraparla, de hecho, su mueca que aparentemente es una sonrisa me produce escalofrios pero, sus argumentos me producen risa haciendome olvidar todo lo demás. El Dr. Gi da un respingo hacia atrás mirandome extraño, quizás percatandose de la real estupidez salida de su boca. De acuerdo, bajos a centrarnos en lo lógico, siendo que Jungkook es menor a mi en dos años, abran bien los años, DOS AÑOS, quedándose con diecinueve en total. Ahora, ¿de donde rayos saca en que podria ocurrir algo entre ambos? No solo por ser un niño, tambien es una estrella del K-pop seguramente debe de tener una novia de la misma industria, seria lo convencional, estoy segura que cada uno de ellos las tienen solamente las resguardan de la prensa y publico en general. Inmaginen algo como una chica saliendo con un chico de Bangtan, la acosaran hasta no dejarla en paz, sera pobre para ella. Por lo tanto, en nombre de esas chicas anónimas, tratare de reir todo lo posible de esta confusión absurda. Me duele el estómago se tanto reir, el Dr. Gi busca retomar el curso racional de la conversación haciendocele dificultoso, porque mi lado histerico se ha desatado. En eso, Yoongi llega de la nada mirando raro el panorama, ya lo saben, un doctor sin saber que hacer y yo riendo hasta por los codos. Seguidamente, sujeta mi brazo jalandome hacia atrás y escondiendome en su espalda, de golpe dejo la histeria para notar el ambiente pesado, fuerte y un Yoongi mas serio de lo usual. ¿Qué ocurre aqui? Jin sostiene mis hombros desde atrás, llegando a tomarme por sorpresa pues no lo vi venir, este se limita a sonreir y guiñar su ojo seguramente diciendome dejarle todo a Suga. La verdad, tengo sentimientos encontrados con esto, el pelinegro era él único en no prestar atención en lo mas mínimo, pero esta sucediendo lo contrario con su reacción.
La voz de Yoongi llega a los oidos del contrario, tal cual a lo poco analizado de él, argumenta que al pesar de venir al hospital a visitar a Suni sin fines de lucro, lo mismo no va con la miembro del Staff, por lo tanto, coquetearle estaba fuera del contrato. El Dr. Fingiendo estar insultado de tal argumento del mas joven, se defiende buscando en sacarme algo que no dictamine estar ladrando como un perro al mi alrededor, Jin sin perderse la paliza del año, agrega que seguramente no tiene mucha oportunidad de de ver mujeres hermosas, menos extranjeras y por eso se ha comportado de esa forma. Todo un depredador rastrero. Gi se defiende que esas acusaciones son falsas, en ningún momento quiso sobrepasarse conmigo, toda la conversación giro al estado de la musica, pueden preguntarme si lo prefiere. De piedra ante el giro argumental de las cosas, aprieto los puños tanto que las uñas me lastiman la palma de la mano, mi rostro se convierte en una fina expresión de la impotencia, este sujeto como no logro conseguir dar conmigo ha lanzado la pelota hasta mi. Yoongi y Jin esperan mi respuesta pacientemente, lo que considero tardío en llegar hasta analizar bien la situación, mi mejor amiga Valentina siempre me ha dicho que con los hombres debes de tener malicia, soy de las que ese argumento les suena extraño y propicio de una lagarta (es lo que siento, sorry not sorry), no me vendría mal utilizarlo. Asi que, armandome de valor, enumero los temas de conversación llegando al final: mi poca cercanía con Jungkook. Suga agranda sus ojos completamente, Jin de su lado se aleja de mi y sujeta del brazo a su amigo para detenerlo, menciona que meterse con un doctor como este no vale la pena, aun cuando sus puñales van dirigidos a un menor de edad. Dándole la razón el mas bajo, gira a mi dirección diciendome que sera mejor llamar a los demás e irnos, no quiere formar un escandalo aqui o mucho menos manchar el nombre se Bangtan que por años les costaron hacerlo, todos los miembros han sacrificado millones de cosas como para que un idiota lo dañe todo. Seguidamente, se suelta de Jin y sostiene mi brazo haciendome caminar.
No reclamo nada, ni siquiera el estar siendo muy brusco al jalarme fuera de la presencia del doctor “chimbin”, simplemente me quedó pensativa por la reacción de Yoongi al insultar prácticamente a Jungkook. Jin que no viene tan lejos de nosotros, intenta dialogar con el furioso chico para aflojar mi agarre y soltarme antes que alguien mas se percate de su enojo, debe de recordar estar allí por Suni y mostrarle una expresión terrorífica la asustara. Esto ocurre efecto rápido, pues su trote frenético lo frena de un minuto a otro haciendome chocar con su espalda, quejandome en español por ello, al alzar la cara me topo con la huraña de Suga haciendome temblar, al pesar de ser muy guapo su mal humor le hace temible y poco accesible a él.
— ¿Qué mas dijo ese cretino sobre Junkookie? — pronuncio con bravio, no pude decir nada. — ¿Qué mas dijo sobre él?
— N… nada. — tartamudeo al decirlo. — creo que al final de todo, ha sido una mala idea haberme colocado esto.
Intento quitarmelo pero las manos de Jin me detiene, la calma que me induce el rostro de este joven apuesto, hace tener un choque en mi interior seguido de una sensación extraña. Es nuevo, todo esto ocurriendo a mi alrededor, lo es.
— No, nada de lo que paso ha sido tu culpa. — dice, sonriendo tan dulcemente que creo derretirme. — ese estúpido doctor estaba prácticamente respirandote en la nuca, su única forma para llegar a ti fue el atacarte.
— Las ganas de patearle la cara… — pronuncia Yoongi sin concluir, después mueve su cabeza hacia los lados en señal de negatividad para respirar profundo. — olvidalo, Jin-hyung tiene razón, no vale la pena.
— Si nos metemos en problemas Hyun y P-nim nos mataran, aunque ya lo harán por salir de la compañia sin permiso. — ordena las ideas el mayor de todos, pero la manera de hacerlo, lo hace parecer insignificante. — sera mejor irnos antes de que…
— Ya me entere.
Esa voz me electrifica por completo, paralizando todas las articulaciones de mi cuerpo, ni siquiera me atrevo a girar para confirmar que efectivamente Hyun esta detrás de nosotros. Tampoco me tomo la molestia de hacerlo, Suga me ayuda para toparnos con una pose demaciado enojada para narrar, la dejare a su imaginación el elaborarla. Hyun, da unos cuantos pasos hacia nosotros e inmediatamente maquino las formas perversas de despedirme, no se encuentra solo, una joven mujer de treinta años de rasgos pronunciados, manteniendo una gorra azul que dice STAFF le sigue detrás reprendiendome igual con la mirada. Listo, me digo a mi misma, conocere la que será mi jefa o ex jefa de la manera poco convencional posible. No podía esperar mas.
— Debería sacarlos a todos ustedes de la oreja, justo aquí, justo ahora pero mancharia su imagen y… no queremos eso. — los muchachos asienten ligeramente con su cabeza eso, inclusive los imito. ¿Por qué rayos lo hago? — Aunque, por sus rostros, saben las grandes faltas que han cometido, lo cual, no es la primera vez en hacerlo y, francamente, me he cansado de reprenderlos. — suspira colocando una mano en su frente, girando en busca de apoyo de la mujer de su lado. — Jefa Park, las mujeres tienen mas mano fuerte en este tipo de situaciones, por favor, idee algo para frenar las locuras de estos chicos y el no arrastrar personas inocentes a esto.
Aguarden, lo de “personas inocentes”… ¿Se refiere a mi? ¡Oh Dios! No sere despedida, no sere despesdida, no sere…
— Pero apoyo esta locura. — la voz nítida, calmada y madura de la jefa Park, sepulta mis esperanzas. — es tan culpable como ellos.
Ah… estoy acabada.
— Vic no tiene nada que ver con esto. — de la nada, Nam junto a los demás aparecen en fila. — asumiremos la responsabilidad de nuestros actos, jefa.
Mi mandíbula cae literalmente al suelo con las palabras del líder de Bangtan, han cumplido tal cual como dijo el menor de todos, asumir la culpa de todo. Sin embargo, creo que sera insuficiente para salvarme el pellejo, estoy condenada desde el principio al permitirlo. Aunque estoy asombrada, del mismo modo me encuentro agradecida, son personas de palabra y eso se admira.
— Lo siento Nam Joon, pero ella es tan responsable como ustedes en esto. — contesta la jefa Park, siendo totalmente dura en esta situación. — ¿En algún momento la obligaron a venir con ustedes? No, ¿cierto?
— Tienen razón. — apoye a la jefa, induciendo en los presentes asombro. De hecho, Nam iba reclamar pero lo detuve a tiempo. — de todas maneras los acompañaría. Ellos son personas públicas, con una vida que le pertenece mas a todos que ellos mismo, deben de cuidar su imagen y para eso, deben ser supervisados. — hice una pausa, sonriendo de soslayo. — Bangtan son unos chicos increíbles, dejar de hacer sus ocupaciones solo por complacer a su fans, es admirable y honorable. Quizás erraron al no avisar el hacer, quizás tambien lo hice al seguirles la corriente, pero no me arrepentire jamas al ver como Suni es feliz al ver a sus estrellas favoritas.
Hyun y la jefa Park se miraron entre ellos sonriendo cómplices, los demás nos quedamos sin entender el porque de sus creaciones. Acto seguido, la mujer se acerca hasta mi colocando una de sus manos sobre mi cabeza, su expresión es suave y amable, todo lo contrario de las imágenes mentales de ser despedida. Esperen un segundo, ¿He sido probada?
— Bien dicho, mi niña. — dice la mujer complacida, aparentemente de mi discurso. — una de las tantas responsabilidades del Staff, es cuidar la estabilidad de la estrella y anteponerla ante todo.
— ¿Entonces no sere despedida? — pregunte toda inocente, muy asustada del destino que esperaba.
— Realmente, realmente ¿Vic se salvo? — pidió saber J-hope, colocándose a mi lado, seguido de los otros chicos.
— ¿Cierto jefa? — le siguió Tae, colocando una expresión inocente.
— Si, Vic esta aprobada. — contesto y los muchachos soltaron gritos de algarabía, casi todos, porque Suga sonria complacido. — Bien, bien… ¡Chicos! Eso no quiere decir el librarse de su castigo, Vic cumplió el trabajo de ella al cuidar que no se metieran en problemas. En cambio ustedes, son otro asunto el que tratar.
Le puedo resumir la historia de mi primer dia de trabajo en Bighit en Bangtan siendo reprendido, la jefa Park dándole un fuerte escarmiento, seguido de Hyun bastante molesto. De Suni riendo a carcajadas por la ocurrencia de V, Jin y J-hope al igual de complacida al hablar con Yoongi y Jimin, sin dejar de contar las fotos individuales se Nam y Jungkook. Los otros niños se acercaron tambien a jugar, conocer a Bangtan era toda una oportunidad unica en la vida, mas si podías compartir momentos únicos a su lado. En cuanto al Dr. Gi, al verme rodeada de Hyun y la jefa Park aguardo sus distancias, sin pensar remotamente en volver hacer de las suyas. En general, fue una tarde muy amena rodeada de niños con sonrisas tan radeantes como el sol, mientras Bangtan tarareaba canciones alegres para ellos. Finalizada la visita, Suni pregunto la persona capaz de organizar este evento, Jimin haciéndose a un lado señalo hacia mi dirección donde catalogo como “la chica de los milagros”. La niña mirandome con curiosidad, extiende sus pequeños bracitos sonriendo como mucha felicidad, agradeciendome desde el fondo de mi corazón, me pidió el poder darme un abrazo por regalarme el valioso tiempo de Bangtan para ella. Cuando caes en un hospital enfermo prácticamente olvidas que existe un mundo afuera, un sol bajo de ti, un cielo azul que te persigue donde quiera que vayas y mundo girando sin parar. A veces suele deprimirse por no contemplar todo eso, incluso las mínimas cosas de la vida o el correr como cualquier niño de su edad, pero del mismo modo, entiende que las circuntancias la han enviado a esta silla de ruedas. No la ve como su castigo, en su lugar, es el motor capaz de llevar sus sueños realidad.
Acercandome hasta ella, paso mis delgados brazos hasta su espalda apretandola un poco, admití haber leído su carta con lujo de detalles y pasarle después a los chicos, me conmueve su sueño de querer convertirse en una profesora. Mi mamá lo es, dedico toda su vida al arte de enseñar a niños del primer nivel, siendo la pasión mas fuerte que jamas he podido comparar con otra. Cortando el abrazo, sostengo los hombros de la niña asegurando que llevara sus metas, a mi mamá muchas personas le aseguraron el no llegar lejos, no tener la fuerza necesaria para hacerlo, pero lo hizo, lucho con todas sus fuerzas hasta lograrlo y demostrarle a todas las personas la clase de persona que es. Suni pregunta si mi mamá es la persona en inspirarme todos los días, la forma tan anhelante de hablar de ella, es la de alguien que admira desde el fondo de mi corazón. Ahora, cambiando los papeles, soy la que asiento sonriendo abiertamente a lo cual, los chicos de Bangtan quedaron impresionados y sin habla. Apartir de ese momento, ya nada sería lo mismo.
De vuelta a la compañia, me desplome en la silla de la pequeña oficina pensando en el dia agetreado que tuve y todo al comienzo de mi travesía en este lugar. Aun no he almorzado, tampoco terminado mis labores de separar los paquetes de acuerdo a los miembros de Bangtan, mucho menos llamar a Andrea… estabilizo mi posición en la silla sacando el celular de mis bolsillos percatandome de tener varias llamadas perdidas y mensajes. Todos de mi prima. Son casi las seis de la tarde, ella busco contactarme a las tres, vaya que debe de estar histérica o caminando por las paredes, lo mas probable es ocurriendo una combinación de ambas. Por lo tanto, armandome de valor, pulse la tecla llamar sabiendo mas o menos lo que me esperaría.
— ¡Coño hasta que por fin das señales de vida! — es lo primero en decirme sin siquiera saludar. — si se puede saber, por supuesto, ¿Qué tanto te llevo llamarme?
— Perdón. — me disculpo desde el fondo de mi alma, al estar en un pais desconocido te hace un poco mas avispada a tu alrededor y desconfiada, no todo lo que brilla puede ser oro. — estuve todo el día ocupada, realmente lo estuve al punto de saltarme el almuerzo, justo ahora tengo mucha hambre. Además, si te lo contara, capaz ni me crees.
— Ni lo sabes siquieras. — bufa divertida, un poco mas tranquila de conocer noticias mias.
— Te lo digo porque te conozco. — rodeo los ojos, soltando una risita entre dientes. — ¿O crees el poder convertirme en cenicienta?
— ¿Que mierda estas diciendo? — pregunta extrañada, casi dictaminando el estar loca. Bueno, aun no lo estoy. — Chama, te dije el no aceptar nada de dudosa procedencia, pero noto que ni verga me paraste.
— Coño, te estoy hablando en el sentido metafórico de la palabra. — le hago conocer lo obvio, ella rie divertida con su estridente voz. — Por ejemplo, si te dijera que trabajo en la compañia de donde son los coreanos que ama Sofia… ¿Seguirias tratandome de drogada?
— Depende si consumiste anfetaminas o piedra. — menciona con tono de broma, pero la cuestión es no estar jugando, hablo seriamente y mi silencio lo delata. — Espera… ¡¿Estas diciendome la verdad?!
No, que va, estoy soñando pedazo de boba. Estoy apunto de decirlo, solomente me reprimo al ver una cabeza rosasea asomarse entre la puerta, se trata de Jimin. Por lo tanto, me limito a suspirar y soltar un monocilabo.
— ¡Coño e’ la madre! — exclama riendo y bufando a la vez, como si eso no fuese una blasfemias de las feas. Vamos, tratamos con Andrea, es el pan de cada día. — Sofia cuando se entere va a pegar el grito en el cielo, mas que su favorito es Jimin o un tal “galleto”, en general, creo que son ambos.
— Tengo el primero frente de mi. — le digo, mientras le hago señas al muchacho para entrar, él disculpandose y mirandome extrañado. Por supuesto, hablo en español. — aunque no lo creas acaba de llegar y parece querer tratar conmigo algo.
— ¿Pero como coño has parado ahi? — exclama confundida, la verdad, yo lo estoy aun mas. Solo no lo he asimilado por completo. — Es decir, tu los conoces, sabes el nombre de su compañia… ¡Ah! No lo sabias, ¿cierto?
— Mucho menos sus nombres completos. — le corrijo porque Sofia, su sobrina pequeña de cinco años esta mas al pendiente de eso que yo, adora todas las canciones de Bangtan y las escucha a todo volumen. Es una super fan, no hay nadie en igualarle. — todo lo de hoy ha sido una montaña rusa de emociones, lo aseguro.
— ¿Y eso fue lo que te retuvo tanto? — busca adivinar, le señalo a Jimin darme unos segundos para desocuparme, él me indica tomarme mi tiempo. — porque no eres de las que dejan a las personas esperando, menos en incertidumbre infinita.
— Ya te pedi perdón por eso. — el recordé, ella bufa divertida en constentación. — pero contestandote a la pregunta, fui arrastrada al hospital para visitar a una de sus fans que esta en silla de ruedas. Todo lo hicimos a escondidas de la compañia, metiendonos en grandes problemas, al menos, ellos porque salí bien librada de esto. Bueno, diria que por los pelos.
— Que generoso de su parte. — murmuro irónica, juro que rodee los ojos ante su actitud incredula, mientras Jimin, parecía un cordero frente a un auto: confundido. — La próxima vez, llevalos a la UNESCO y que le den el premio de la paz.
— Andrea… — la reprendí.
— Victoria… — imito mi voz, haciendome suspirar sonoramente algo cansada. — Ese tipo de cosas no existen, solo es Marketing para las agencias de talentos, inclusos para los artistas mismos, una fachada para sus artistas.
— Pues esto no lo es, te lo aseguro. — le explique con algo de altaneria. — Fui quien leyó la carta de la niña, estoy encargada de la correspondencia, de hecho, de arreglarla de acuerdo a cada miembro. ¡Pero eso no viene al caso! Se las mostre a ellos y de inmediato, proponieron la visita al hospital.
— ¿Existieron cámaras? — preguntó, respondí con un monosilabo. — ¿Ni uno solo?
— Que no. — sobe mis sienes sonriendole tímidamente a Jimin, me daba vergüenza, llevaba ya tiempo esperandome allí parado. — Mejor hablamos cuando llegue al departamento, tengo algo en que ocuparme. ¿Si?
— Esta bien. — esta de acuerdo, teniendo su tono de voz confundido. — ¿Te hago una arepa de trigo o una de maíz? Fui al supermercado (una bendición de dios debo decir) y la compre, aunque no me decido si rellenarla con queso y jamón o simplemente hacer huevos revueltos.
— A los huevos echales jamón y queso, asi son mas deliciosos. — asegure saboreandome de simplemente imaginarlo. — recuerda, aqui podemos darnos un poco de lujos de vez en cuando.
— Si. — suelta una risa, haciendome reir a mi tambien. — Nos vemos después, entonces.
— Nos vemos pues. — corto la llamada de inmediato.
Me críe prácticamente con Andrea, lo que es ella, Rafael y yo somos los nietos menores, fuimos juntados porque en las reuniones familiares no las pasamos al ser los pequeñines de la casa. Existe una prima que es mayor a mi por un año, pero es lo suficientemente idiota o presumida para ignorar a los demás como si fueran insectos, con Miguel si se la pasa, creo que es el único en soportala, de resto, nadie la tolera. En fin, la hermana de Andrea, Elena, tuvo una pequeña llamada Sofia que al verme escuchar algunas canciones de Bangtan procuro imitarme, claro que ella si llevo una investigación a fondo al enterarse de los nombres de todos sus integrantes, siendo, efectivamente, su favorito Jimin y el Makanee, Jungkook. De enterarse que trabajo para ellos, no solo gritaría de la emoción, se desmayara de una forma bastante dramática. Ya lo verán cuando lo sepan.
— Siento mucho interrumpirte en tu llamada, — me percató que saca sus manos detrás de su espalda, estendiendome una barra larga de chocolate. Oh, santo, cielos… ¡Se ha ganado mi respeto! — pero los chicos y yo recordamos que no has comido nada, por eso te regalamos esto. No es mucho pero podrá subir tus energías.
— Gracias, Jimin. — lo recibo, rompiendo el envoltorio y picando un pedacito para llevarmelo a la boca, no es lo mismo al venezolano pero sigue siendo dulce. Me agrada. — llevale mis agradecimientos a todos. Ustedes chicos, son unas personas muy valientes y asombrosas, por favor nunca cambien.
— Tu igual lo eres. — admite tímido, sosteniendo sus manos y sonriendo cohibido. No lo se pero termine sintiendo ternura, Jimin es muy adorable. — la forma en que asumiste la mitad de la culpa esta tarde, nos dejo sin palabras a todos. Eres una chica increíble, Vic.
No respondi nada a tal argumento, en su lugar, me llevo otro trozo de chocolate a la boca bajando la mirada. Jimin era diferente a la hora de actuar frente de una chica, en comparación de sus amigos, en especial Nam o Taehyung, no podria sostener mucho la mirada porque se sonroja furiosamente, algo que es martifero, su inocencia es mortífera. Revoloteando varias emociones en mi estómago, medio alzo la mirada notango que Jimin quiere decir algo mas, pero algo se lo impide, quizás sea su timidez.
— ¿Ocurre algo? — pregunto tratando de sacarle alguna información.
— Hace un momento… con quien hablabas… — dice cohibido, teniendo algo de temor por algún motivo. — ¿Era tu…? ¿novio?
Juro, vean bien, juro que estuve a punto de soltarme una carcajada que se escuchara de aqui al pais de al lado o incluso, Venezuela, pero no lo hice, los pequeños ojos de Jimin me hablaban con toda la sinceridad y voluntad posible. Por lo tanto, merecia recibir lo mismo que me transmitía. Asi que, mirandolo con algo de tristeza al cruzar mi mente una memoria no deseada, me dispuse a responder.
— No, se trata de mi prima Andrea. — dije movimiendo mi cabeza a los lados. — novio, eso es algo que no tengo.
El pelirosa abrió sus ojos lo mas grandes que pudo, sinceramente su expresión de asombro me tomo desprevenida, porque todo eso lo explicaba mi completa apariencia. Es decir, seguramente no tengo punto de comparación con ninguna de sus novias, me refiero a las de todo Bangtan, ellas seguramente son sofisticadas y elegantes, nada de igualdad a mi.
— ¿Por qué? — dice contrariado. — ¿No existe algún chico dejado atrás en tu pais? ¿En verdad?
— Si… ¿Por qué te sorprende saberlo? — frunci el ceño confundida, Jimin el tímido es todo un misterio.
— Porque una chica tan llena de bondad y atributos humildes como tu, debería tener a alguien a su lado. — comento sin maldad alguna, aunque las cualidades emocionales no eran iguales a las físicas. — ¡Eres increíble Vic!
Al minuto de percatarse de lo dicho, baja la cabeza apenado, temiendo de sostenerme la mirada luego de tales palabras vergonsosas. Por el contrario de mi, considero ese discurso sumamente lindo y bonito de su parte, no muchos chicos son de los que admiten los atributos de una mujer, al menos si es del ámbito físico, pero Jimin rompió todos los paradgimas en un suspiro al decirme esas cosas tan bonitas. Me ha subido un poco la autoestima, eso es un logro completo.
— Gracias, tu tambien eres asombroso, Jimin. — le lazo la pelota, él alza la cabeza con brillos conmovedores en sus ojos, dando la sensación de estar agusto de escuchar eso. — Seguramente tu novia, esta muy orgullosa de ti, en general, sus novias deben de encontrarse de esa manera.
— No estamos saliendo con nadie. — habla sin alguna emoción en su voz.
— ¿Como? — ahora soy yo, quien se queda de piedra.
— Si, Vic. — repone nuevamente al muchacho, sepultando la idea de los chicos con super modelos, cantantes o alguna otra mujer relacionada a este medio. — no tenemos a nadie con quien salgamos en estos momentos. Nuestro único amor, es la musica.
Oh, vamos, eso no viene conmigo, decir esas palabras bonitas jamas las comere sin antes meditarlas. Es decir, son hombres guapos, con un estatus estable en el medio del entretenimiento, en la mayoría de los casos estan rodeado de muchas mujeres gritando sus nombres, sobre todo, tendrían que encontrarse con cantantes o modelos famosas. ¿Jamas tienen tiempo de mirar hacia los lados?
— A juzgar por tu expresión, no lo crees. — dijo leyendo mi mente.
— Se me hace poco probable que no las tenga, digo, — suelto una risita contenida mientras paso mi mano por el cuello dudosa. — soy lo suficientemente atractivos para tener a cualquier chica a sus pies. ¿El trabajo les impide ver que sigue siendo humanos?
— Mmm… no realmente. — murmura pensativo Jimin. — aunque la mayoría del tiempo vivimos en el estudio gravando canciones, componiendolas o haciendo las coreografías de ellas, podemos conocer a chicas tambien. Sin embargo, no ha salido la correcta, la que nos produzca esa sensación electrizante en el cuero. Ya sabes, cuando percibes que es la indicada.
— Entonces, supongo que has salido antes con chicas. — deduzco de forma muy atrevida, algo que haría solo una latina y… ¡Demonios! Me arrepiento por eso. — ¡Lo siento! No debí preguntarte tal cosa, me deje llevar por el momento.
— No importa, Vic. — se encoje de hombros sonriendo. — puedes preguntarme todo lo que quieras, lo respondere para ti. Y si, he salido con chicas pero las cosas no han terminado bien.
— ¿Problemas en el paraíso?
— No, en el infierno. — me corrige, riendose un poco seco. — teniendo la mas mínima oportunidad me dejo sin mas, en realidad, por alguien mas.
Suelto un respingo impresionada, esa chica es una completa estúpida, seguramente debe de estar arrepentida hasta los huesos de haberlo hecho, Jimin es un chico muy lindo, apuesto, amable y su manera de cantar paraliza a cualquiera. ¿Qué demonios le ocurre a esa? Muchas Army desean su suerte, al igual de acribillarla por hacerle daño a angel de su vida, una acción fuerte pero capaz en las manos correctas.
— La pérdida es completamente suya, Jimin. — le aconsejo, él asienti ligeramente con su cabeza dandome la razón. — ya vendrán tiempos mejores para todos, conseguirán a la ideal, o al menos, que te acepten tal cual como eres.
— Si, tambien creo eso.
— Por ahora, solo disfruta de tu soltería y los beneficios de ser una estrella del K-pop. — Jimin se rie ante mi ocurrencia, haciendome contagiar un poco de su alegría. — no todo pueden ser cosas negativas. ¿Cierto?
— Si.
Mi telefono suena nuevamente, pero en esta ocasión, marca el fin de mi jornada laboral permitiendome finalmente irme a casa. Jimin revisa sus bolsillos hayando su móvil, murmurando por lo bajo alguna palabra nada entendible para mi, aunque debió de recibir un mensaje para volver al trabajo. Bangtan la tiene difícil hoy, deben preparar sus preparativos para ir a una sesión de fotos esta semana, un concierto en un programa de televisión, un publicidad con una marca de teléfonos y el tour que empieza en Seúl, luego por partes de Latinoamérica y Norte América. Al menos, la jefa Park me instruyó en la agenda apretada de los chicos estos meses, donde al comenzar clases en la Universidad, deberé pedir algunos permisos por algún contratiempo. Pero eso se vera mas adelante.
— Debo irme. — señala Jimin hacia atrás. — aun no hemos terminado de hacer algunas cosas, los chicos se impacientan y no puedo hacerlos esperar mas.
— Entonces, espero que les aproveche la noche. — le digo con sinceridad, empezando a recoger mis pertenencias.
— Si, buen trabajo el de hoy, Vic. — hace una ligera reverencia a mi dirección, antes de salir por la puerta. — que descanses.
— Procuren comer y no tomarse todo a pecho. — le recuerdo, señalando lo obvio.
— Lo tomaremos en cuenta.
Sin mas, Jimin desaparece dejandome completamente sola junto a mi barra de chocolate, sonrio como una tonta al haber conseguido el trabajo mas estable de mi corta vida. Me alegra estar bajo el cuidado de personas como estas, en realidad, estoy cuidando a estos niños enormes metidos en cuerpos de hombres mayores. Lo mas especial de todo, son los corazones en poseer en pensar en sus fans de una manera única y especial, son como el motor que impulsa cada una de sus acciones y los comanda a seguir donde estan, en la sima. Recogiendo mis cosas, me dirijo a la salida caminado por los pasillos despidiendome de las personas con respeto, haciendo la reverencia correspondiente y deseandoles buenas noches. Al salir al aire nocturno, saco lo poco que me queda de chocolate y me voy caminando tranquilamente hacia la parada de autobuses, si esto fue mi primer día de trabajo alocado, deben esperar a los siguientes.
Van a quedarse de piedra.

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