martes, 18 de septiembre de 2018

La historia detrás de The Lovers Hurts

II
To form of something special of does specially.
Otro día apareció y con el, un sinfín de acontecimientos que sin duda alguna cambiaria mi rutinaria y monótona vida. Desperté y me dirigí a mi baño para arreglarme, me realice mi mascarilla de todos los días de manera calmada, luego de eso, sali para buscar en mi armario la ropa que me pondría. Estaba muy indecisa si, colocarme unos shorts negros con una camisa fucsia y un abrigo negro hecho a mano, o simplemente un atuendo mas conservador, en fin, opte por lo primero para colocarme, acompañandolo con unas botas negras de terciopelo negro. Baje corriendo las escalera, y en eso me encontré sentado algo enojado, mi padre. Tadachi Mogami, con una cara de querer devorarse lo primero en contrara a la mesa. Con una linda y tímida sonrisa me acerque a el para darle los buenos días como se debe.
— Buenos días papá. — le dije mientras besaba su mejilla. — ¿Cómo Amaneciste?
— Buenos días Lizi. Hoy tengo ganas de devorarme un desayuno. ¿Qué dices si me haces unas tortillas? — Dijo ya un poco más enérgico.
— Bien, bien. Pero digo que deberías comer algo más sano. Papá recuerda, ya no eres más un jovencito. — Le reproche.
— Lizi, no te preocupes por eso. Tu padre es viejo, pero sano como un roble. — Prácticamente lo afirmo.
Sin decir nada mas, le prepare las dichosas tortillas a mi padre, y me hice mi desayuno. Unas tostadas integrales con mermelada de fresa, y de acompañante un jugo de naranja.
Ya habiendo comido y digerido mi desayuno, proseguí a despedir a mi viejo padre para marcharme al colegio. Pero antes de irme mi padre me dio un aviso, que por completo me dejo algo pasmada, sin duda una gran sorpresa.
— Lizi. Dentro de unos días te daré algo que te encantara. – Me dijo sonriendo.
Acto seguido, me fui hacia la parada de buses, donde debieria de esperar por la llegada del transporte de Konoha. No vasto ni 5 minutos para mirarlo frente de mí. Genial otro día de desdichas,  abusos, batidos y botes de basura. Subí al autobús buscando el ultimo puesto de en él para sentarme, era un milagro, nadie, absolutamente nadie me había metido el pie para que callera al suelo. Bien, creo que estaba pensando, hoy podría ser mi día de cambios radicales, donde Elizabeth Mogami reluciria.
Baje del autobús, pues ya habíamos llegado, dirigiéndome directamente hacia mí casillero. Genial, percibí a los orangutanes que me habían fastidiado ayer, en su mano tenía un batido. Lo sabia, este sería mi primero del día, supongo que valía soñar con todo cambiar hoy. Cerré mis ojos cuando se aproximaron a mí, esperando el tan anhelado batido de quien sabe que. Aunque ojo, nunca lo sentí, en vez de eso escuche unas risas provenientes de atrás de mí. Abrí mis ojos dirigiendolos a donde se escuchaba todo aquello. Y ahí fue, mi sorpresa fue tal que ni siquiera lo creía, ese batido definitivamente no era para mí pero si para otra persona. Sakura Haruno, la chica que se creía estrella, había escuchado un par de veces sobre ella, en mi salón, si pensaban de mi como la única ridiculizada en esta escuela se equivocan. Esta chica era realmente rechazada, aun más de lo que yo era. Me dio un poco de pena mirarla toda mojada, pero según los rumores, ella es egocentrista, berrinchuda, parlachina, fastidiosa y con sueños de ser la mejor estrella de todas, en verdad no la conocía bien, pero los adyacentes a ella afirmaban esos argumentos.
— ¡Muy bien ríanse! ¿Qué esperan? — decía toda enojada —  No me importan cuantas veces me tiren este tipo de cosas en la cara. ¿Saben que? Me da igual, de una u otra manera no romperá mi talento ni nada
Acto seguido, se dirigió al tocador de chicas.
Muy bien, los rumores sobre la muchacha son ciertos era demasiado petulante. Sin hacerle caso a lo ocurrido me dirija a la próxima clases, ingles, la verdad no se me hacia tan difícil, pero tampoco me gustaba. Camine para sentarme en la mesa final como siempre, pero como siempre algo tenia que hacerme durante la mañana. Una de las porristas me metió el pie y caí al suelo de lleno. La clase empezó a reírse y burlarse. Me dolía, mi cara era lo mas preciado que tenia, en verdad dolia. Esa maldita de…
— ¿Karin? — dije mirándola con rabia, no podía creer esa maldita bruja me había metido el pie.
— ¿Eh? ¿Per-don?. – Empezó a reírse con mucha malicia.
En eso aparece Kiba con una bola de papel, lista para tirármelo, y atrás de él sus amigos. Ahora si, esto era el colmo, lo sabia, sabia que era mucho desear un bello y tranquilo día en Konoha. Me  senté encarándolo, mirándolo directamente a sus ojos, como si en verdad lo estuviera desafiando.
— ¿Qué esperas Kiba? — le pregunté — ¿No es lo que mas deseas hacer? tirarme eso en la cara junto con tus amigos… Si es así ¡Prosigue! No me importa, con tal eso no cambiara mi forma de ser y de pensar…
— ¡Cállate! — me grito furioso — No eres nadie para decirme que hacer, de hecho nosotros lo decidimos ¿No es así muchachos?
— ¡Si! — Gritaron eufóricos sus amigos.
Alzo la mano. Lo sabia era mi fin, los demás empezaron a gritar emocionados. Tape mi rostro al final de todo, era lo único que valía la pena proteger y por nada en el mundo dejaría darme allí. Esperando a que me dieran la guerra de papeles sobre mí, cerre mis ojos con fuerza, pero nunca llego, pues al parecer alguien lo había parado.
— Aquí nadie va hacer nada. — escuche una voz. Alce mi rostro para ver quien era, encontrando a alguien inesperado.
— Sai… — susurre pasmada.
— ¿Qué carajos estas haciendo Sai? – pregunto indignado Kiba. — Se supone que somos amigos, tu deber es apoyarme.
— Si lo se, pero es una chica. No debes tratarla de esa manera. — le respondió.
Juro que nunca en mi vida sentí tal emoción, mi corazón latir fuertemente por alguien, este chico Sai era un ángel total. Era como si fuera enviado para mí justamente del cielo. Sin saber me sonroje, al máximo como nunca en mi vida lo había hecho. Él se acerco a mi, ahí sentí mi cara peor arder pero al final de todo no podía evitarlo.
— ¿Te encuentras bien? — me pregunto creo que algo preocupado.
— S… Si eso creo… — le respondí toda boba, sumida en su oscura mirada y blanca piel.
— Ven, dejame ayudarte a levantarte del suelo — me extendió la mano, con algo de nerviosismo la tome y el ayudo. — ahora si estas nuevamente sobre tus piernas.
— En verdad… gracias. — Le dije tímidamente.
— No, hay porque. Después de todo lo haría por cualquier persona que estuviera en problemas. — me sonrió y yo me sonroje.
— ¡Sai! — escuche un grito e hizo que callera de mi ensoñación de cuento de hadas. — Amor, estabas aquí.
— Ino, te dije que tenia clase de Ingles. ¿Acaso no te acordabas? — le pregunto con cariño.
Cuando vi a la líder de las porristas, Ino Yamanaka frente a mí, sentí unas repulsivas nauseas. No entendía bien en porque de esa ración mía pero era lo que sentía.
— Y… ¿Quién es ella? — me señalo con curiosidad. Lo sabia, para los populares no eras absolutamente nada.
— Ella… es solo una compañera. – le dijo tranquilo.
No sabia el porque pero eso me había dolido mucho, ¿Acaso era estúpida? Yo no tenia nada que hacer aquí parada frente a lo populares, y menos frente a Sai, el único marcando la diferencia  entre ellos. Hice una ligera reverencia para dirigírme a mi sitio. Después de todo yo sobraba allí.
Luego de una tediosa, muy tediosa, clase de Biología me encamine a mi casillero pero antes, escuche algo muy interesante. No sabia el porque pero se me hizo algo qur valía la pena escuchar.
— ¿Escuchaste la nueva? — le decía una porrista.
— No, la verdad no ¿Pero que es?
— Según escuche de la entrenadora Utau, iban a cancelar el club de canto, bueno porque el profesor anterior era un especie de acosador y lo votaron.
— ¿Qué pasara? ¿Lo cancelaran o no?
— La verdad no lo se. —  dijo sincera — pero según yo sé, el Sensei Kakashi va agarrar el mando de ese club.
— ¿Pero no dijiste que lo desintegraron? —  hablo enojada.
— ¡Claro que lo hicieron! — alzo un poco el tono de su voz. — Por eso supuestamente en la cartelera principal, colocaron un papel para poder adicionar….
Esa era la oportunidad que estaba esperando. No termine de escuchar lo ultimo dicho por esas dos estúpidas porristas. Solo me dirigí casualmente para ver si eso era cierto. Y en efecto. Era cierto, allí estaba la lista, como lo supe solo había anotado una sola persona, no le tome importancia y de inmediato escribí mi nombre: Elizabeth Mogami. Era oficial, ese era el lugar en donde yo iba a triunfar y nada ni nadie me iban a opacar.
Pasaron los días, aun se desconocia cuando eran las ediciones, las cosas seguían igual o peor que antes. Mis abusones ahora ayudados por Sai, bueno solo una vez, me tiraron tres botes de basura en la cabeza. Definitivamente ese día no había sido el mío. Restándole importancia eso último, me encamine a la cartelera, quedandome helada. No podía creer lo que leía. ¡Esta tarde después de clases eran las audiciones! Estaba emocionada, muy emocionada. Corrí casi a mi casillero a ver si tenía una canción apropiada para cantar en la audición.
Cuando de repente…
— ¡Toma! – si, están en lo cierto. Recibí mi batido casual de Kiba y sus amigos.
No les preste atención, horita tenia otras cosas en mente.Rápidamente fui al tocador para arreglarme a la velocidad de la velocidad de luz, para así salir y emprender mi camino paras las ultimas clases que tenia.
Cuando escuche la campana de las cuatro sentí un alivio del mismísimo Cielo. Ahora sí, esta lista para ir, pero mi problema era la canción que iba a cantar y hasta hora no poseía en mi repertorio una para hacerme brillar en ese escenario.
Busque una partitura en mi casillero. No lo podía creer. Claro esa canción creo que es era la mas apropiada para sobresalir en esta audición y pasar.
Me dirigí al auditorio donde todo al parecer estaba organizado, vi a lo lejos al Sensei Kakashi sentado esperando para empezar a adicionar, entre los que estaban alrededor, vi una chica de ojos blancos con otro de igual manera, a una chica algo morena, cabello negro pero era esbelta. Aunque existia alguien mas que quizás debía de imaginarla en cualquier lugar menos aquí. Sí. Haruno Sakura. La chica fastidiosa del otro día estaba adicionando para esto, aunque viéndolo bien, creo que este lugar eran de puros perdedores al iguales a mi.
— Muy bien, la siguiente —  se escucho decir al Sensei.
Estaba nerviosa, estaba segura que cantaba súper genial, pero si tan solo me paraba allí y se me olvidaba todo… ¡No! No debía de pensar en eso, yo iba a brillar aquí de eso estaba segura.
— Soy Elizabeth Mogami y voy a cantar un éxito de Azu. “For you”.
— Empieza por favor — me dijo el Sensei.
Le entregue la partitura al pianista para que por favor tocara la canción mientras cantara. Suspire profundamente. Aclare mi mente a la par de mi voz para  comenzar a cantar.
Koko ni aru no wa kimi ga ima made eranda michi no
Kotae tachi yo hora jishin mo te susumeba ii
Tottemo shizen na no, ame agari no
ASUFARUTO ni niji ga kakaru youni
( Lonely ) Kaze ga fuite
( Feeling ) Kigatsuita yo
Kotae wa doko ni mo nai kedo
( Call Me ) Wakatteru wa
( With you ) Ai wa itsumo
Attaeau mono”
Estaba nerviosa, eso era seguro. Pero de alguna forma sentí que la canción salía sola de mí. Como si fuera realmente hecha para mí. Así que seguí con ella.
FOR YOU.
Kitto kimi wa itsuno hi ka
Kono sora wo toberu hazu dakara
Nando tsumazu ita doushitemo
FOR YOU
Taisetsuna koto wa hitotsu
Yumemiru koto
Kokoro dake wa tozasanai BABY”
La mirada del Sensei me estaba matando, ¿Acaso lo estaba haciendo mal? Por que si era si, prefiero escucharlo de una vez, así podre detenerme.
“Kizutsuitemo namida korae gaman shitteta yo ne
Sonna kimi wo ichiban chikaku de mita kita kara
Nani mo iwanakutemo wakatteru yo
Donna toki mo ganbatteta koto
( Lonely ) Mayotta nara
( Try again ) Nando datte
Yarinaosu koto dekiru kara
( I’m here ) Soba ni iru wa
( Believe me ) Osorenai de
Shinjiau koto”
Creo que la expresión de su cara cambio, ahora parecía realmente disfrutandolo. Como si en verdad lo estaba haciendo bien, así que me motive y empecé a cantar con mas energía.
FOR YOU
Kitto kimi wa itsuno hi ka
Kono sora wo toberu hazu dakara
Nando kizutsu ita doushitemo
FOR YOU
Taisetsuna koto wa hitotsu
Yumemiru koto
Hitomi dake wa sorasanai de ite
Kimi ga egaku yuuki ga ho me
Kakegae no nai takaramono ni
Tobaru yo
Ima ryouteki LOVE GET BY “
Sentía una mirada, parecía de algo de celos, aunque no me importaba eso quería decir que lo estaba haciendo muy bien.
Kitto kimi wa itsuno hi ka
Kono sora wo toberu hazu dakara
Nando tsumazu ita doushitemo
FOR YOU
Taisetsuna koto wa hitotsu
Yumemiru koto
Kokoro dake wa sorasanai de ite”
Termine mi canción y el Sensei se paro para aplaudirme con algo de entusiasmo, yo solo me sonroje.Aun no lo podía creer que alguien me aplaudiera por hacer esto. Literalmente todos siempre me rechazaban por esto, por ser esto,pero aquí parecía tener todo distinto. Empezando por el profesor, su actitud.
— Eso fue impresionante Elizabeth. — decía emocionado el Sensei.
— Lizi, profesor Lizi. — le corregí.
— Bueno… Lizi creo que estas demás decir: “estas adentro” ¿No es así? — dijo mientras sonreía.
— ¡Siiiiiiiiiii! — Empecé a gritar como loca. Estaba muy emocionada. Había quedado en el club de canto.
Salí con la cabeza en alto, mañana empezaría los ensayos, estaba súper emocionada, por fin los días para que yo brillaran iban a comenzar. En eso no me percate de alguien, me estaba siguiendo, justo después de mi salida del auditorio. Al sentir esto, me di la vuelta y la enfrente. La vi, Haruno Sakura, la chica fastidiosa de la que todo el mundo hablaba.
— ¡Hola! — se me acerco alegremente — Tu debes ser Elizabeth Mogami ¿No es así? — Pregunto.
— Si — respondí secamente — Yo soy Elizabeth, pero me gusta que me digan Lizi. Y tu eres Sakura Haruno ¿Cierto?
— Por supuesto que lo soy — dijo toda exaltada — ¿Es que acaso no has escuchado lo famosa que soy por todos estos lados? — definitivamente ella era una aduladora.
— ¡Oh créeme que si! — hable siguiéndole el juego — ¿Sabes?  todo el mundo habla de ti — la chica se agrando ante esto — Definitivamente habla de la fastidiosa y perdedora que eres.
La chica al escuchar esto se sintió humillada, no la culpaba, si estuviera en su lugar también sentiría lo mismo. Al ver esto aclaro su garganta y se dispuso a hablarme.
— Omitiendo lo dicho hace un minuto. — se reincorporo — por lo que vi tu también quedaste en el grupo de canto de Konoha — suspiro — Ya veo, no tengo remedio. Tendré que llevármela contigo bien si quiero ser la estrella de este lugar.
Esperen un segundo. ¿Esta chica era estúpida? ¿O se hacia? nunca, se los juro, nunca sentí tantas ganas en mi vida d, cerrarle la boca a alguien con una media. Es qu? acaso… ¿Vivía en un cuento de fantasías? Donde ella era la princesa que todos amaban y admiraban. Era hora de aparecer yo con mí entrada triunfal.
— Lo dudo, siendo una total y rotunda perdedora, lograras ser la estrella de este lugar — me empezó a mirar furiosa — Tomando en cuenta, todos los batidos en la mañana exparcidos en tu linda cara.
— ¡Eso cambiara! — casi grito — Cambiara cuando el Club empiece a funcionar y todo el mundo note que soy la mejor de todos.
— Sigue soñando niña — le dije con amargura — ¿Tu piensas que pertenecer algo te va hacer especial? Las personas no cambian de la noche a la mañana, no con esa magnitud. — le dije resignada. Y no es que tuviera algo contra ella, en realidad la entendía, pero simplemente esto no cambiaria de la noche a la mañana. Éramos perdedoras y lo seriamos hasta acabar la secundaria.
— ¡Pues yo lo lograre! — dijo decidida — Tengo millones de personas que me siguen en mi Blog, por lo tanto  ellos me apoyaran. También tengo un sinfín de pretendientes, las cuales se morirían por estar conmigo. No miento es muy cierto.
Yo la miraba con cara de incredulidad. Si definitivamente esta chica era un caso muy serio. Opte por no prestarle atención y darme la vuelta. Era inútil dialogar con ella, sin tener la idea de amordazarla con una media. Empecé a caminar hacia la salida del edificio. Con los gritos de esa chica detrás de mí. Diciéndome que yo mordería el piso cuando ella lograría sus sueños.
Ya habiendo recogido todas las cosas de mi casillero, me encontraba en el estacionamiento, cuando lo vi. Si. Sai estaba sentado al frente de su carro, como si estuviera esperando algo o a alguien. No se ocurria con este chico que me hacia sentir demasiado extrañas, jamas las había vivido antes. ¡Ahí no! Sentí mis mejillas arder ante esto.
Observe como alzaba su mano como saludando a alguien. Me congele. Era hacia mi dirección, iba a pensar a sonreír cuando detrás de mí alguien me aparto. Su novia. Ino Yamanaka, la rubia y muy popular porrista de la cual todas hablaban, había salido hacia su encuentro.
Me quede tan solo ahí, pegada al suelo. Viendo como esos dos se besaban sin descaro alguno. Me sentí mal, con ganas de vomitar. Desvié mi mirada hacia la parada de autobuses.
Después de una larga espera llego el que tendría que abordar. Me senté en el ultimo puesto. No entendía el porque de mi decaída de animo, eso ultimo vivido me había chocado por completo. Tal vez si sentía algo de celos por Ino. Pero no porque fuera popular, si no por que estaba con ese chico. Sai el mas popular y mas tierno de toda la escuela.
★★★★★★★★
Estaba segura de dos cosas, la primera, sabia que estar formando parte de este grupo me hacia especial, la segunda era… que si permanecía otros segundos más en este salón con Sakura Haruno, la terminara aventando al suelo.
— Muchachos, muchachos ¿Qué les suceden? ¡están totalmente descoordinados! — se quejo nuestro Sensei Kakashi.
— Lo que sucede, es que no puedo relucir mis actos de canto si no me consiguen alguien apropiado como coo-capitán para que mis voz sobresalga mas. — reprocho Sakura.
— Creo que estas diciendo algo ofensivo. — dijo algo enojado Neji.
— ¡Oigan yo no nací para estar haciendo coros! Si no para brillar. — casi gritaba Minami.
— Creo que por primera vez Sakura tiene razón. — hable — Claro omitiendo lo de relucir su voz. — me dirigí a Neji. — sin ofenderte pero creo que necesitamos alguien mas.
Si estaba en el Club de Konoha, hace unos días empezamos a ensayar. Los que los conformábamos eran tan solo cinco. Si. Cinco personas totalmente diferentes a cualquier otra. Teníamos diferentes ideas, aun recuerdo cuando casi me agarraba con Sakura por una canción. Los otros miembros que lo conformaban era Neji, un guitarristas pero con problemas de visión, Hinata, una chica tímida pero muy social, Minami era algo morena y bajita, pero su voz era encantadora me había caído muy bien al instante y bueno… Sakura ella era la vocalista… no podía evitar saltarle ensima y hacerla añicos.
Volviendo al tema principal, estábamos en desconcordia y en problemas. Si queríamos entrar a las competencias intercolegiales, teníamos que lograr ser por lo menos doce y por los momentos ni tenemos la mitad.
— Kakashi-Sensei. — lo mire – debe de admitirlo pero necesitamos mas integrantes en el club solo así podremos triunfar.
— Me temo que tienen razón chicos — sonrió con desaliento — Necesitamos a mas personas.
Después de esto, me fui directo a mi casillero. Estaba exhausta de estar lidiando con una chica que se creía la ultima maravilla del mundo. Entonces allí fue cuando vi acercarse Minami, la verdad en su rostro no se reflejaba nada bueno.
— ¿Qué sucede Minami? — le dije preocupada — ¿Ocurrió algo?
— Nada fuera de lo normal. O… eso creo — dijo mientras cerraba su casillero.
— Tienes muy mala cara. — le confesé — no esta bien que una chica como tu. Siendo totalmente una de las próximas sensaciones de esta escuela, tengas semejante expresión.
— La verdad es que…. — trato de decir algo pero cerro la boca — Olvídalo Lizi no es nada.
— Esta bien, confió en ti. — le sonreí — Cualquier cosa que te preocupe no dudes en contarme ¿Esta bien?
— Si. — me sonrió.
Acto seguido, tomamos rumbo hacia el estacionamiento donde agarramos el autobús para irnos a nuestras casas. Luego de un largo viaje en el bus, llegue por fin a mi hogar. Quien me esperaba papá bastante ansioso por mi presencia.
— Hola papá — lo salude mientras entraba a la sala.
— ¿Cómo te fue hoy en clases? — me pregunto.
– Mmmm…. Nada fuera de lo normal — le respondí incrédula.
— ¿Qué tal el coro? — debo mencionar que esa pregunta me sorprendió, no la esperaba — ¿Te dieron ya un solo?
— No. Aun no papá — baje la mirada — Pero tampoco conseguimos mas integrantes. La verdad, la cosa esta algo difícil para el coro.
— Ya veraz que todo saldrá bien. No te preocupes.
En un abrir y cerrar de ojos el día llego y con el mi otro gran tortuoso día en Konoha. Iba por los pasillos caminando tranquila hasta que vi. Si lo vi. Era Kiba con un batido en la mano, lo sabia era para mí, era muy temprano para empezar así el día y no lo quería.
— Así que… — estaba al frente de mi — ¿Club de Canto?
— ¿Por qué me preguntas eso? — lo mire con rabia.
— Por nada en realidad — me sonrió cínicamente. — Aparte de ser una loca y creerte una princesita. Te uniste a los perdedores de todo el Instituto. Aunque pensándolo bien. Tú ya eres una de ellos.
— ¿Y qué piensas hacer? — lo desafié — ¿Cambiar mi forma de ser? Te aseguro solo una cosa Kiba… Ni tu ni nadie me cambiara la que soy…
— ¡Cállate! — me lanzo el batido en toda la cara — Tu no eres mas que una bocona ¿Quién te crees para venir a desafiarme? No eres mas que una loca, y una perdedora. Créeme, nunca cambiaras eso.
— ¡Eso lo se! — le grite — ¿Y sabes algo? No me importa que tú y tus amigotes me fastidien lanzándome batidos o basura. Me da igual. Ya veraz cuando el Club de Canto sea el mas popular de todo el Instituto. ¡Vas a alabarme!
— ¡Suéñalo niña! — me empujo hacia los casilleros — La verdad no me importas que seas una chica. Al fin y al cabo puedo seguir haciéndote todo lo que sigo haciendo horita. Fastidiarte.
Luego de eso, salió del lugar dirigiéndose a quien sabe donde.
No me importaba que me arrojara batidos, pero eso ultimo. El empujón era lo último y más bajo que había caído Kiba. Ahora en adelante no sabia que podía pasar conmigo.
Las clases pasaron volando, como la brisa de una tarde refrescante. Si. Como esa tarde. Salí un al patio para agarrar fresco antes de dirigirme al club de Konoha. En eso, lo encontré, Sai estaba algo… como decirlo… Preocupado, no sabia la reacción precisa cargaba en mi rostro en ese instante, pero, algo si podía entender. Estaba algo pensativa por él, quería acercarme para preguntarle que le ocurría pero mis pies no me respondían. Era como si estuviera clavada allí en el suelo mirándolo como una tonta perdida.
El sonido de la campana para entrar al club, me hiso volver en sí. Dirigiendo mi mirada para entrar de nuevo al edificio, perdí la vista de Sai, el cual me había dejado algo asombrada. Al llegar a la sala del club ya todo estaban reunidos, que cosa tan rara, Sakura ya se hallaba fastidiando a los demás con sus historias estúpidas como siempre.
— Entonces el me dijo… — La voz de Sakura se vio interrumpida por la voz del Sensei.
— Buenas tardes chicos. — saludo el profesor — Oh, Lizi por favor toma asiento con los demás chicos. — me dijo.
— Claro. — fue lo único que dije.
La verdad no tenia cabeza para nada, todo lo que quería saber era el porque de esa rara preocupación de Sai. Aguarden. Acaso… ¿Sentía algo por él?
— Le tengo grandes noticias… — dijo enérgico — Como ya saben para entrar a los intercolegiales. Debemos ser doce en total ¿Verdad?
— Valla al grano Sensei. — dijo fastidiada Sakura.
— Démosle la gran bienvenida al nuevo integrante a el Coro Konoha… — dijo mientras se dirigía a la puerta. — Al joven Sai.
Estaba segura que mi corazón se había parado, o de seguro ya había muerto. Frente a mis ojos estaba Sai con una cara algo nerviosa y preocupada. Ahora lo entendía, Sai se encontraba preocupado porque iba entrar al club. Por lo que veía no parecía muy emocionado al respecto, era como si… estuviera obligado a hacerlo.
— Valla… ¿No eres el capitán del club de futbol? — pregunto interesada Sakura.
— Si así es… — le respondido algo asustado. Pobre, la verdad no sabia en donde se estaba metiendo.
— Bueno… dado la circunstancias — prosiguió Kakashi-Sensei — Debemos ponernos al día con Sai para que se sienta a gusto.
— Claro que se sentirá a gusto con nosotros. — sonrió muy cínicamente Sakura.
Esto era mas que obvio Sakura había puesto sus ojos de víbora sobre Sai, definitivamente esta chica no podía ya hartarme más de lo de costumbre. ¿Acaso era ciega? Sai claramente era uno de los más populares de toda Konoha y segundo salía con la líder de las porristas Ino Yamanaka. Ella no se podía comparar con tal chica, era rubia y cabe de resaltar que, para mí todas las rubias tienen la cabeza hueca, pero después de todo era popular y famosa. Cosa que ninguna de las dos éramos.
— Oye Lizi ¿Te encuentras bien? — me pregunto mi amiga Minami algo preocupada.
— Eso… Creo. — dije desanimada.
— pareces desanimada por algo. — hablo más que segura. — El Sensei dijo que vamos a ensayar una canción… para mi es algo anticuada…
— ¿Si? — pregunte — ¿Y cual es?
— You Are the One That I Want de la famosa película “Vaselina”.
— Eso es… Bastante anticuado — le dije arrugando mi frente.
— Bueno… tú sabes como es el Sensei de anticuado. — sonrió.
Acto seguido, Minami y yo nos fuimos al auditorio. Cuando ya nos encontrábamos en el lugar. Ya estaban todos sobre el escenario. Hinata junto a Neji, Sai al otro extremo del escenario junto a las escaleras. Yo y Minami subimos, inmediatamente nos dieron la letra de la dichosa canción que íbamos a interpretar.
Me coloque al lado de Sakura, quien estaba distraída leyendo muy detenidamente la canción, no le tome importancia y me dispuse a leer la letra. Minami se coloco al lado de Sai, con una cara de fastidio. En eso el Sensei empezó hablar.
— Bueno chicos…. Vamos a empezar. Sai — se dirigió al él. — Toma esto como una practica, serás la voz principal junto a Sakura ¿Están listos?
— Yo siempre estaré preparada para esto Sensei. — dijo muy orgullosa de sí Sakura.
— Creo que si Kakashi – Sensei. — dijo algo incrédulo Sai.
I got chills
They’re multiplying
And I’m losing control
‘Cause the power you’re supplying
It’s electrifying!
Todos empezamos a movernos al ritmo de la canción, era impresionante. Al escuchar la voz de este chico quede impresionada, quien iba a pensar que sabía cantar. Hinata miro hacia donde me encontraba para mirar a la que seguía a cantar Sakura. Aunque claramente vi como sus ojos de víbora se abrían más al escuchar a Sai cantar. Definitivamente le estaba gustando.
You better shape up
‘Cause I need a man
And my heart is set on you
You better shape up
You better understand
To my heart I must be true
Nothing left
Nothing left for me to do
Esta chica se había vuelto completamente loca, los movimientos osados que daba eran realmente impresionantes. No solo eso, se atrevió a pasarme por el lado y casi despeinarme, giro alrededor de Hinata y casi tumbaba al pobre de Neji. Y allí se acerco a un pobre Sai que la miraba desconcertado y tomo su mano para cantar junto a él.
You’re the one that I want
Oo-oo-oo, honey
The one that I want
Oo-oo-oo, honey
The one that I want….
Entonces allí apareció como por arte de magia mi amiga. Si. Minami los separo. No saben el alivio que sentí al ver eso, era casi exactamente igual a lo que yo haria ya me estaba hartando esto, y mas la canción que cantábamos pero….
— ¡Ya basta con esto! — grito furiosa Minami — Yo no nací para hacer coros. Soy una diva y como diva necesito ser respetada.
— Tranquila Minami. — hablo Kakashi – Sensei. — Tan solo es una canción. No tienes que preocuparte por ello.
— Y para ser sincera. — hable con franqueza — Es la primera vez q lo hacemos tan bien.
— Esta bien — dijo animada Minami — Eres bueno paliducho pero no te me confíes mucho. — Dijo esto mientras se dirigía a Sai — Creo que ya podemos empezar.— sonrió Minami.
— Perfecto ahora vamos ¡Desde arriba! — sonrió el Sensei.
Yo y Minami caminábamos para agarrar nuestro autobús, como me hacia falta tener un auto. Solo así no tendría estos viajes tan tortuosos para ir a casa. Tomamos el puesto de atrás, ya sentadas las dos comenzamos a conversar sobre nuestro día hoy en el coro. Y sobre el loco número realizado.
— Sabes pensé que Sakura quería tragarse el pobre del chico paliducho. — comenzó a hablar Minami.
— La verdad yo también. — sonreí — ¿No viste su cara de susto?
— Si, parecía que estaba viendo al mismísimo diablo. — dijo casi entre risas la chica.
— Pensándolo bien… no hicimos tan mal el número de hoy. — dije algo pensativa. — de hecho lo hicimos muy bien.
— Pero sigo diciendo que no nací para hacer coros. Lizi abre los ojos nosotras somos divas, y como divas necesitamos relucir y brillar. — dijo haciendo alardeo a la situación.
— Tranquila Minami ya habrá la oportunidad para aplastar a Sakura Haruno. Así que mientras eso, estaremos tranquilas.
Había llegado a mi casa. Que raro, estaba vacía, seguro papá llegaría hoy tarde del trabajo. Subí y me recosté un rato, en eso se me vino algo a la cabeza. Recordé perfectamente la primera conversación con Sakura y cuando dijo lo de sus blogs y todo lo demás. En eso me dirigí directamente a mi laptod para verlo. Debo mencionar que estaba emocionada por ver si era verdad, todo el mundo la seguía pero… me percate de algo, los comentarios ofensivos que le dejaban en sus videos eran totalmente fuera de lo común.
Ino Yamanaka, la líder de las porristas, en su último video le dejo un comentario, debo de decir, fue realmente cruel: “Eres realmente una vergüenza, si fuera uno de tus padres realmente te hubiera vendido”. Comprendí que después de todo, me dolía admitirlo pero teníamos algo en común, era que éramos estrellas renegadas. Y nadie apreciaría si no cambiábamos esa actitud de todos. Y en eso por segunda vez le daba la razón, pertenecer en algo especial te hacia especial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario