jueves, 10 de mayo de 2012


Capitulo 10
Weekend distorted
Después de todo ese acontecimiento extraño, yo y mis amigos nos preparábamos para el fin de semana. Estaba pensando en pasarla encerrada en mi casa, la verdad no tenia ni la mas mínima intención de salir, mas todavía de los hechos ocurridos estos últimos días.
El punto es, mis amigas Hinata – chan, Luna – san y Temari- san. No me dejarían en paz así como así, ellas tenían un as bajo la manga, como si estuvieran sigilosas por atacarme de sorpresa y vale contar q con la guardia baja. Gaa – chan sabia el plan de estas tres amigas mías, por eso trato en lo mas pronto posible mantenerlas ocupadas con otras cosas no triviales, aun recuerdo como Kankuro – san trataba de frenar a su hermana rubia para q no me fastidiara, con mis planes del fin de semana. Y todo creo, todo esto era mas q obvio; yo no estaba en condiciones de divertirme con las demás personas. Aunque le había mentido a mis dos mejores amigos en la fas de la tierra, q no me vengaría de mis agresores, me tenia planteado en hacerlo. Uno por uno, es como el antiguo dicho: “Ojo por ojo Diente por Diente” no me quedaría con los brazos cruzados viendo como eso desgraciados, caminaban sin ninguna culpa en ellos de haberme hecho lo q hicieron. Bien, creo entender los acontecimientos ya pasados, eran la mayor prueba para saber como se encontraban todos ellos, se hacían más o menos la idea de mi regreso a esa semejante porquería de escuela. Generalmente no tengo nada contra la planta física, mas bien es con los alumnos quien la integra, los profesores eran unos encubridores de las acciones q realizaban semejantes parásitos de estudiantes.
Volviendo al tema principal, uno día antes mis guardianes se dieron por vencidos, es decir, dejaron q mis tres amigas alocadas se acercaran a mi para saber mis planes del fin de semana. Sabia perfectamente q, cuando yo dijera: “No, no tengo nada q hacer este fin de semana” ellas inmediatamente me obligarían a acompañarlas a salir y, como dije anteriormente no estaba dispuesta hacer tal cosa. De eso estaba más q planteado.
-       Ya se los dije. No quiero salir este fin de semana. – Hable más q cansada.
-       ¡Vamos Sasu – chan! – me animaba Temari – san
-       ¿Por q no la dejan en paz? – se interpuso entre nosotros mi pelirrojo amigo.
-       ¡Gaara! – Grito haciendo un berrinche su hermana.
-       Temari ya te lo dije ella no quiere ir ¿Es tan difícil entender tal cosa? – pregunto ya cansado.
-       ¿Acaso la vas a invitar a una cita? – pregunto elevando una ceja ella.
En eso como por pura casualidad, estaba pasando Sasuke con su amigo del alma Shikamaru. Ellos al escuchar esto se sorprendieron, en tal caso creo q diría Shikamaru pues, Sasuke arrugo su frente como queriéndome decir estoy enojado. Bueno, esta era mi oportunidad, la venganza me esperaba a la vuelta de la esquina, y por obvias razones no la dejaría escapar.
-       ¿Y si lo tiene q les importa? – me agarre del hombro de Gaara – Kun
Todos los presentes me miraron sorprendidos, lo sabia no se los esperaban. Shikamaru tuvo q agarrar a Sasuke del hombro para q, no se viniera a interponer en nuestra conversación.
-       ¿De que hablas Sasu – chan? – pregunto intrigada Temari.
-       Creo saber por q se esta comportando así. – le susurro por lo bajo Hinata – chan a mis amigas.
-       Ya veo. – miro directamente mi amigo al desgraciado de Sasuke.
-       ¡Ayúdenme si! – prácticamente les estaba suplicando.
-       ¿Estás loca acaso? – me grito por lo bajo mi amigo pelirrojo.
-       No, solo quiero q sufra un rato. – conteste con sinceridad.
-       ¡La apoyo! – Grito mi rubia amiga. De finitamente si no quería levantar sospechas entre los pelinegros, q nos observaban tendría q guardar discreción.
-       ¡Temari! – le reprocho Gaa – chan – Y tu… Sasumika ¿Acaso ya no te lo dije? ¡No te ayudare con semejante idiotez!
-       Apoyo a Gaara – Kun. – hablo mi amiga ojos blancos. – Esto es un acto de inmadurez.
-       ¡Hinata – chan! – grite yo al fin. - ¿De q lado estas?
-       Del tuyo por supuesto pero… - miro a donde se encontraban los otros. – Utilizarnos para tus planes de venganza es una completa estupidez.
No dije nada mas, estaba muy enojada con ellos dos. Así q me solté bruscamente de Gaara – Kun y Salí rápidamente del lugar. Sintiendo los ojos clavados de mis amigos y, los idiotas entrometidos. No entendía el por q de su desacuerdo conmigo. No los utilizaba, solo quería q me ayudaran con mis propósitos en esta escuela de mala muerte ¿Era difícil todo aquello? No lo creo. Llegue al jardín central del colegio y cansada, tome asiento en unas bancas blancas como la cal, suspire, estaba cansada de todo aquello. Que mis mejores amigos no me apoyaran eran como sentir una traición, sin darme de cuenta sentí como si volviera hacer la misma de antes. Solitaria, fea y mas marginada q un recruzo de una prisión de máxima seguridad, sabia q todo esto era una reverenda idiotez pero… lo hacia por un bien común. No por q se me apetecía y ya. Sentí unas tres personas mirándome al frente de mi, alce mi rostro para darme de cuenta de los visitantes, no corrección, las visitantes. Eran las mas ridículas de toda Konoha: Sakura, Karin e Ino.
-       Valla, valla q tenemos aquí. – me sonreía con cinismo la estúpida de Sakura.
-       Parece q esta deprimida Sakura. – le contesto Ino con entusiasmo.
-       ¿Sabes q aun me duele lo q me hiciste el otro día? – se acerco a mi con rabia Karin.
-       ¿Qué? No me digas q vienes por mas. – mostré mis dientes como desafiándola.
-       ¿Estas retándome? – pude ver la ira de su mirada, pero la mía era aun mas dura q la de ella.
-       Tómalo como quieras. – me levante de la banca para dejar aquel lugar.
Claro q las zorras esas no me dejarían en paz, era tan de cobardes atacarme las tres pero claro. Ella eran unas profesionales en la cobardía. Sakura se paro al frente de mi obstaculadome el paso, atrás de mi Karin me sostuvo los hombros y aun lado Ino sujetándome la mano. Esto era tan increíble, ella aun pensaba q era la chica inocente y sumisa del colegio. Di un largo suspiro, definitivamente las cosas se iban a tomar algo feas, tanto no me resistiría de trapear el piso con ellas tres, si fuera preciso, pues a mi me tenia si cuidado q fueran tres contra una sola.
-       ¿Saben q es de cobardes atacarme de esta manera? – pregunte calmadamente.
-       ¡Más cobarde eres tú al atacar a una indefensa! – grito con rabia Ino a un costado de mi, apretando con fuerza mi brazo.
-       Si claro, Karin es una niña indefensa. – conteste con ironía.
-       Te as vuelto es una chica muy atrevida ¿No es así? – Intento agárrame el mentón, pero con mi mano libre le di un manotazo.
-       ¡Ni intentes tocarme… Plasta rosada con patas! – la mire con rabia y odio contenidos.
-       ¡No eres mas q una… - no pudo terminar la frase.
Sakura se abalanzo sobre mi pero, con ágil movimiento me zafe del agarre q me tenia aquellas malditas, pues las empuje al piso. A Karin le pise un pie y con la ayuda de mi espalda, la arroje al piso, con Ino hice fue zafarme de su mano y con la mía empujarla al suelo. La única q se había salvado de mi ataque de tirarla abajo fue Sakura, dado el caso q solo tropezó, así q agarro mis hombros y colocando todo su peso sobre mi, caí al suelo sin tregua alguna. Ella respiraba entre cortado, mirándome fijamente a los ojos con asco y repulsión, como si yo fuera un bicho raro.
-       N-No as cambiado en nada. – hablaba agitada – Para mi… sigues siendo la chica mas fea de toda Konoha.
-       ¿As escuchado lo q dicen? – pregunte con un tono frio – Tu bajaste tu popularidad y yo…
No me dejo terminar mi frase pues ella me callo la boca con su mano, clavándome las uñas de lleno en mi mejilla, sin darme cuenta empecé a sonreír en alto, como si estuviera realmente loca. Pude sentir en ese momento q yo ya no era la misma, el odio estaba nublando por completo mis sentidos. Percibí el olor de la venganza, ese manjar estaba apunto de ser servido en mi mesa. Karin e Ino se acercaron con un poco de dificultan, para mirar mi comportamiento nada normal.
-       S-Sakura ella no es normal. – retrocedía con miedo Karin.
-       ¡Por supuesto q no lo es! – le grito - ¿Te estas acaso riendo de mi?
-       M-Mejor aléjate de ella – siguió hablándole Karin a Sakura.
-       ¿Le tienes miedo acaso? – pregunto con curiosidad Ino.
-       Tú no la viste cuando me ataco. – empezó a relatar la pelirroja – ella no tenia la misma mirada q antes, cambio completamente. Sasumika en verdad da miedo cuando se enoja.
Sakura e Ino arquearon una ceja, miraban a la triste estúpida de Karin como si estuviera chiflada o algo así. Tenia q compadecer a esa idiota, ese día no había sido el mejor de todos y ella, era la primera en aparecer con su cara de imbécil lavada.
-       Karin… tan solo mírala. – giro para verme la zorra de pelo rosado – Si tanto a cambiado como tanto dice ¿Estaría atrapada por mi?
Silencio por parte de su amiga pelirroja, ella solo me miraba con miedo, le lance una mirada llena de planes de odio y resentimiento. Estaba bien, si la zorra de Sakura no quería tomar el consejo de su gran amiga… no era mi problema pues tan solo estaba facilitando mis planes.
-       Así q… ¿Qué planeas hacer con ella Sakura? – sonrió con maldad Ino.
-       La verdad quiero dañar su estúpida cara, aunque mis uñas le dejaran una marca bien profunda. – empezó a reír a lo alto.
Yo sonreí un poco pero no a lo alto, ella me miro con rabia y apretó aun mas sus uñas en mi mejilla, creo q ya me había perforado un poco la piel. La verdad no me importaba dada la cuestión q, las cremas y maquillaje todo lo arreglaba, ya mas cansada aun de todo este espectáculo estúpido deje de sonreír y le mostré aquella misma mirada q, le mostré hace unos días a Kiba. Esa era la venganza servida en el plato lista para comer.
-       S-Sakura e-esa m-m-mirada…. – señalo con terror Karin y retrocedió con mucha cautela.
-       ¿Karin deja la paranoia quieres? – volteo a mirarla Ino.
La chica pelirroja tenia razón estaba ya bajo mis límites, con una sola mano aparte de golpe la de Sakura, ella al ver esto se llevo la otra para sobarla. Esto dio más pie para empujarla fuera de mi cuerpo y así, ponerme de pie. Ino quien estaba parada se abalanzo hacia mí con rabia por empujar a su amiga peli rosa, esto era demasiado fácil para mi sonreí de la dicha, ella pudo verlo pero no se dio por vencida. La aparte de una sola bofetada en la cara, arrojándose con dolor al suelo. Mire a Karin quien del susto se sentó en el piso, temblando del miedo, la mire de lado y solté un: “Je” no valía la pena deshacerme de ella. Sakura se sentó y me miro con rabia, creo q no se quería dar por vencida, al parecer en su diccionario no existía la palabra “PERDER”
-       Valla Sakura… - me acerque a ella con sutileza - ¿No conoces la palabra “PERDER”?
-       ¡No! – Me grito - ¡Yo no he perdido contigo!
-       Te acuerdas…. Te acuerdas cuando tú me agarraste mi cabello delante de la cafetería. – arrugo mas su frente - ¿Sabes q eso me dolió?
-       ¡Y que! – siguió gritando mientras yo me puse en posición de cuclillas frente a ella.
-       ¡Me humillaste! – Grite y sujete su cabello con rabia - ¿Crees poder vencerme maldita desgraciada?
-       ¡Suéltame! – grito con dolor tratándose de zafar de mi.
-       Sakura. ¡Sakura!. – Gritaron las dos ridículas del piso.
-       ¿Sabes q are contigo? – le jale el cabello para acercar su oído y así susurrarle.
-       N-No… - me contesto aun tratándose de zafar.
-       Se los digo. – señale a las otras dos – si intentan acercarse a mí. Hare q se arrepientan de por vida.                        
Las chicas retrocedieron con miedo, yo me lleve la mano a la cara. Si definitivamente esta zorra me había perforado un poco la piel, una razón mas para hacerla sufrir ella pagaría por eso. Por eso, con mucha rabia de un jalón de cabello la puse de pie y empecé a caminar junto a ella, sus amigas nos siguieron corriendo muy suave. Sakura no paraba de decir q la soltara tratando de soltarse, no le contestaba nada pues casi llegábamos a nuestro destino. Al llegar a los pasillos de los salones de clase empecé casi a arrástrala, las personas q se encontraban allí abrían paso para yo poder pasar. Estaba furiosa y planeaba llevarla a la cafetería, hacerla vivir lo q yo sentí ese maldita mugroso día. Al llegar allí las los alumnos se pararon de las sillas, estaban sorprendidos de ver a la famosa Sakura Haruno, ser jalada por la chica mas sumisa de este colegio.
-       Bien… Sakura. – Jale mas su cabello – Ahora veraz lo q sentí ese día.
-       ¡Ya déjame en paz! – Gritaba a horrores.
-       No conoces la frase ojo por ojo diente por diente. – le dije.
-       ¿De que hablas? – Grito adolorida.
-       ¡Venganza! – Tire fuerte de su cabello - ¿No es fácil acaso?
Ella no me respondió, así q junto a ella me dirija para agarrar un poco de leche y huevos. Si están en lo cierto, estaba completamente loca, mis sentidos ya los había nublado y tapado el odio q sentía. Mi venganza se aria completamente realidad y Sakura pagaría, todas y cada una de las humillaciones recibidas.
-       ¿Qué me aras? – pregunto asustada.
-       Dime Sakura ¿También busco harina? – conteste pícaramente.
-       ¡Estás loca! – Grito casi aturdiéndome.
-       Tal vez. – le mostré mis dientes en una sonrisa socarrona.
La tire al piso sin compasión alguna, ella se me quedo mirando con miedo en los ojos. En eso alce mi mano para tirarle uno de los huevos pero, no pude mi mano fue sostenida por otra. Quise desarme de su agarre pero era imposible, su fuerza no se comparaba a la mía. Voltee queriendo saber de quien se trataba, abrí mis ojos con asombro a verlo parado allí.
-       ¡Sasuke – Kun! – grito la peli rosa esperanzada.
-       ¿Qué diablos ocurre contigo? – me grito con enojo.
-       Valla… creo q no debe sorprenderme este comportamiento tuyo. Pues, al fin de todo ella es tu amorcito. – hable fríamente.
-       ¡Acéptalo Sasumika! – empezó a fastidiar Sakura – El nunca te vera como mujer.
-       ¿Y me lo dice la chica q esta en el piso? – pregunte con ironía.
-       Pero Sakura tiene razón… - la apoyo Ino. – Sasuke – Kun no se fija en fenómenos paranormales.
-       Si claro. Lo dice la chica mas chismosa de todas, sin contar en lo metiche q eres. – le di una sonrisa de odio.
-       ¡Quieren parar con esto ya! – Grito cansado Sasuke.
Lo mire fijamente a los ojos con rabia, q maldito cínico era interponerse entre mi plan de venganza. Lo quería acabar en ese preciso momento pero algo me detenía sin poder avanzar.
-       ¿Puedes calmarte un poco? – pregunte indiferente. – Creo q deberías soltarme.
-       Hasta q no estés entre tus sentidos normales. No – Me sujeto aun más fuerte.
-       Creo mencionarte q, puedo darte un buen golpe en donde más te duela y… zafarme con tranquilidad. – el no respondía - ¿Ya hiciste lo q querías no? Salvarla a ella.
-       Fui muy claro el otro día contigo. – Sakura se sorprendió – No vine a salvarla a ella, si no a la Sasumika antigua q vive dentro de ti.
Bien esto era el colmo, ¿Quién se creía este grandísimo cretino? Yo le dije q no había a nadie para salvar. Era hora q terminara con esto de una vez por todas.
-       ¿Quieres dejar de meterte con las demás personas? – prácticamente me grito – Esta no eres tú, estas disfrazándote de una chica la cual busca revancha.   
-       ¿Eso q te afecta a ti? – pregunte con intriga.
-       En todo. – me respondió - ¿No ves? Te estas haciendo daño a ti misma, no a los demás.
-       Eres un…. – alce mi mano pero.
No pude terminar la frase pues la mano q iba directamente al rostro de Sasuke fue detenida por otra, creo q definitivamente el mundo estaba contra mi hoy. Busque la mirada de la persona quien detuvo mi ataque, era nada mas y nada menos q mi mejor amigo Gaara – Kun.
-       ¡Fue suficiente por hoy Sasumika! – me dijo seriamente.
-       Gaa- chan… - susurre.
Los huevos q tenia en la otra mano se refalaron al piso, Sasuke tubo q esquivarlos por eso me soltó. Sentí volver en si misma, mi mirada se poso directamente en la tranquila de Gaa – chan, el suspiro con alivio como si estuviera agradecido de q volviera a la normalidad. Las preguntas en mi mente eran ¿Qué ocurría conmigo? ¿En verdad la venganza me estaba consumiendo? Estaba tan sedienta de ella q fácilmente mis sentidos se hundían. La cosa era tan grave q, ni el mismo Sasuke pudo detenerme, lo contrario, la alimento la hizo mas fuerte. ¡Pero claro! El era la fuente de la pudrición, por eso no pudo detenerme.
-       Debo estar loco para decir esto pero… - prosiguió en hablar Gaa- chan – Sasuke Uchiha tiene razón Sasumika, te estas hiriendo a ti misma.
-       Pero Gaa – chan – intente reprochar.
-       ¡Nada! – elevo el tono de vos – Sasumika deberías intentar calmarte.
-       ¡Yo estoy calmada! Solo q ellas… - no pude terminar la frase.
-       Sea quien sea, no debes seguirle la corriente. – me estaba regañando – No valen la pena, no lo merecen
-       Se perfectamente q me odias Sasumika. – empezó a hablar Sasuke cabizbajo. – Tienes todo el derecho en hacerlo pero… por lo q mas quieras en este mundo. No caías en la venganza es algo q hace daño al alma.
Esto sobrepasaba mis límites de cordura, ¿Sasuke dándome un consejo? Definitivamente esto estaba haciendo perder mi poca paciencia, la verdad no me importaba volver a la normalidad, aun podía hacer q eso yo interna mía llena de odio y venganza regresaran de nuevo. Gaara- Kun se dio cuenta de ello, por eso agarro una de mis manos y me hizo girar para caminar junto a el. Sasuke se quedo paralizo, como dándose por vencido en ir tras de mi, eso era un alivio para mi definitivamente lo era. No quería seguir en el plan de chica loca por la venganza, creo q por hoy era suficiente.
Gaa – chan aun me empujaba por los pasillos sosteniendo mi mano, aunque yo no puse ninguna posición a ello la verdad si no fuera por el, me hubiera desasido de los idiotas aquellos. Pero si lo hacia definitivamente no iba a poder ser la misma de antes, no estaba segura solo eran unas su pociones. Nos detuvimos en un pasillo solitario, el me soltó la mano y sujeto mis hombros con algo de fuerza para poder mirarlo a los ojos, debo de mencionar q esa mirada me daba calma y paz me reconfortaba asta lo mas profundo de mi ser.
-       Siento no haber podido frenarte cuando te atacaron. – se disculpo.
-       ¡No te disculpes Gaa – chan! – empecé a mover mis manos con señal de desaprobación.
-       ¿Te hicieron daño? – miro directamente mi mejilla.
-       ¡Ah! ¡Esto! Bueno… - me lleve a la cara mi mano.
-       Tranquila no lo tapes. – aparto de mi mano de la cara para, repasarla por la de el – No creo q sea tan grave
-       Debería estar enojada con ella dado el caso q hirieron la cara de un chica. – sonreí al decir eso.
-       Valla… claro q lo estuviste querías trapear el piso con Sakura. – también sonrió.
-       Y lo hubiera hecho si no llego el maldito de Sasuke. – arrugue mi frente.
-       ¡Acuérdate! No arrugues la frente si no te saldrán arrugas. – Bromeo mi amigo.
Los dos empezamos reírnos de nuestras ocurrencias, si definitivamente Gaara- Kun era la única persona para animarme y entrar definitivamente en si. Estaba demasiado contenta q la vida me halla devuelto a tal amigo, el definitivamente valía oro o mas q eso. Sin darme cuenta sentí un sentimiento demasiado fuerte por el, creí poder descifrarlo, quería su felicidad mas q a nada. De pronto me miro fijamente a los ojos como queriéndome decir algo.
-       Vamos este fin de semana a salir. – dijo seriamente.
-       ¿eh? – salió de mi  boca solo eso.
-       Se perfectamente lo q tienes planeado este fin de semana. – sobo sus sienes – Pero necesitas distraerte de todo lo de tu alrededor.
-       Dices q salgamos con las locas aquellas. – afirme.
-       Si. Exactamente. – suspiro-
No pude evitar soltar unas carcajadas de alegría, Gaa – chan era tan tímido en invitar a salir aun así, con compañía de otras personas. Bueno creo q le debía una respuesta a mi amigo pelirrojo apenado, tenia razón, necesitaba despejar mi mente y la idea de quedarme en casa no era la mas favorable de todas. Así q calmándome un poco, di un fuerte suspiro para poder reponerme y así responder.
-       Está bien, acepto. – el abrió los ojos con asombro – Saldremos este fin de semana.
Definitivamente el destino estaba haciendo de las zullas, pues sentí los pasos de alguien, unos pasos q me los sabían de memoria eran los de Sasuke. Creo suponer, el había escuchado mi ultima frase imagine sin culpa alguna su rostro debía de ser un poema para mis oídos. Mi pelirrojo amigo quien me miraba con desconcierto, prosiguió para hablarme de donde nos encontraríamos para salir.
-       Bien entonces nos veremos en el parque de nuestra infancia. – afirmo seriamente.
-       A mi me parece perfecto. – le sonreí.
-       ¿Puedo saber tu cambio de planes? – pregunto intrigado.
-       Es por q tienes razón Gaa – Chan – respondí con sinceridad – Quedándome en casa no solucionaran las cosas, al contrario, la empeoraría mas.
-       Entiendo – Cerro sus ojos – En todo caso, si te arrepientes me asegurare de ir personalmente a buscarte a tu casa y jalarte de ella.
No dijo mas y giro para tomar otro camino, yo solo sonreía por el ultimo comentario omitido por el. Los pasos de Sasuke desaparecieron por otro corredor, lo sabia se había dado por vencido hoy. Sabía q era más probable de encontrármelo este fin de semana, persiguiendo mis acciones con mis amigos, prácticamente respirándome en la nuca. Yo me anticiparía a sus pasos, sin duda lo aria sentir la persona mas miserable de todas.

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