Capitulo
10
Weekend distorted
Después de todo ese
acontecimiento extraño, yo y mis amigos nos preparábamos para el fin de semana.
Estaba pensando en pasarla encerrada en mi casa, la verdad no tenia ni la mas
mínima intención de salir, mas todavía de los hechos ocurridos estos últimos
días.
El punto es, mis amigas
Hinata – chan, Luna – san y Temari- san. No me dejarían en paz así como así,
ellas tenían un as bajo la manga, como si estuvieran sigilosas por atacarme de
sorpresa y vale contar q con la guardia baja. Gaa – chan sabia el plan de estas
tres amigas mías, por eso trato en lo mas pronto posible mantenerlas ocupadas
con otras cosas no triviales, aun recuerdo como Kankuro – san trataba de frenar
a su hermana rubia para q no me fastidiara, con mis planes del fin de semana. Y
todo creo, todo esto era mas q obvio; yo no estaba en condiciones de divertirme
con las demás personas. Aunque le había mentido a mis dos mejores amigos en la
fas de la tierra, q no me vengaría de mis agresores, me tenia planteado en
hacerlo. Uno por uno, es como el antiguo dicho: “Ojo por ojo Diente por Diente”
no me quedaría con los brazos cruzados viendo como eso desgraciados, caminaban
sin ninguna culpa en ellos de haberme hecho lo q hicieron. Bien, creo entender
los acontecimientos ya pasados, eran la mayor prueba para saber como se
encontraban todos ellos, se hacían más o menos la idea de mi regreso a esa
semejante porquería de escuela. Generalmente no tengo nada contra la planta
física, mas bien es con los alumnos quien la integra, los profesores eran unos
encubridores de las acciones q realizaban semejantes parásitos de estudiantes.
Volviendo al tema principal,
uno día antes mis guardianes se dieron por vencidos, es decir, dejaron q mis
tres amigas alocadas se acercaran a mi para saber mis planes del fin de semana.
Sabia perfectamente q, cuando yo dijera: “No, no tengo nada q hacer este fin de
semana” ellas inmediatamente me obligarían a acompañarlas a salir y, como dije
anteriormente no estaba dispuesta hacer tal cosa. De eso estaba más q
planteado.
-
Ya se los dije. No quiero salir este fin de semana. –
Hable más q cansada.
-
¡Vamos Sasu – chan! – me animaba Temari – san
-
¿Por q no la dejan en paz? – se interpuso entre nosotros
mi pelirrojo amigo.
-
¡Gaara! – Grito haciendo un berrinche su hermana.
-
Temari ya te lo dije ella no quiere ir ¿Es tan difícil
entender tal cosa? – pregunto ya cansado.
-
¿Acaso la vas a invitar a una cita? – pregunto elevando
una ceja ella.
En eso como por pura
casualidad, estaba pasando Sasuke con su amigo del alma Shikamaru. Ellos al
escuchar esto se sorprendieron, en tal caso creo q diría Shikamaru pues, Sasuke
arrugo su frente como queriéndome decir estoy enojado. Bueno, esta era mi
oportunidad, la venganza me esperaba a la vuelta de la esquina, y por obvias
razones no la dejaría escapar.
-
¿Y si lo tiene q les importa? – me agarre del hombro de
Gaara – Kun
Todos los presentes me
miraron sorprendidos, lo sabia no se los esperaban. Shikamaru tuvo q agarrar a
Sasuke del hombro para q, no se viniera a interponer en nuestra conversación.
-
¿De que hablas Sasu – chan? – pregunto intrigada Temari.
-
Creo saber por q se esta comportando así. – le susurro
por lo bajo Hinata – chan a mis amigas.
-
Ya veo. – miro directamente mi amigo al desgraciado de
Sasuke.
-
¡Ayúdenme si! – prácticamente les estaba suplicando.
-
¿Estás loca acaso? – me grito por lo bajo mi amigo
pelirrojo.
-
No, solo quiero q sufra un rato. – conteste con
sinceridad.
-
¡La apoyo! – Grito mi rubia amiga. De finitamente si no
quería levantar sospechas entre los pelinegros, q nos observaban tendría q
guardar discreción.
-
¡Temari! – le reprocho Gaa – chan – Y tu… Sasumika
¿Acaso ya no te lo dije? ¡No te ayudare con semejante idiotez!
-
Apoyo a Gaara – Kun. – hablo mi amiga ojos blancos. –
Esto es un acto de inmadurez.
-
¡Hinata – chan! – grite yo al fin. - ¿De q lado estas?
-
Del tuyo por supuesto pero… - miro a donde se
encontraban los otros. – Utilizarnos para tus planes de venganza es una
completa estupidez.
No dije nada mas, estaba muy
enojada con ellos dos. Así q me solté bruscamente de Gaara – Kun y Salí rápidamente
del lugar. Sintiendo los ojos clavados de mis amigos y, los idiotas
entrometidos. No entendía el por q de su desacuerdo conmigo. No los utilizaba,
solo quería q me ayudaran con mis propósitos en esta escuela de mala muerte
¿Era difícil todo aquello? No lo creo. Llegue al jardín central del colegio y
cansada, tome asiento en unas bancas blancas como la cal, suspire, estaba
cansada de todo aquello. Que mis mejores amigos no me apoyaran eran como sentir
una traición, sin darme de cuenta sentí como si volviera hacer la misma de
antes. Solitaria, fea y mas marginada q un recruzo de una prisión de máxima
seguridad, sabia q todo esto era una reverenda idiotez pero… lo hacia por un
bien común. No por q se me apetecía y ya. Sentí unas tres personas mirándome al
frente de mi, alce mi rostro para darme de cuenta de los visitantes, no
corrección, las visitantes. Eran las mas ridículas de toda Konoha: Sakura,
Karin e Ino.
-
Valla, valla q tenemos aquí. – me sonreía con cinismo la
estúpida de Sakura.
-
Parece q esta deprimida Sakura. – le contesto Ino con
entusiasmo.
-
¿Sabes q aun me duele lo q me hiciste el otro día? – se
acerco a mi con rabia Karin.
-
¿Qué? No me digas q vienes por mas. – mostré mis dientes
como desafiándola.
-
¿Estas retándome? – pude ver la ira de su mirada, pero
la mía era aun mas dura q la de ella.
-
Tómalo como quieras. – me levante de la banca para dejar
aquel lugar.
Claro q las zorras esas no me
dejarían en paz, era tan de cobardes atacarme las tres pero claro. Ella eran
unas profesionales en la cobardía. Sakura se paro al frente de mi obstaculadome
el paso, atrás de mi Karin me sostuvo los hombros y aun lado Ino sujetándome la
mano. Esto era tan increíble, ella aun pensaba q era la chica inocente y sumisa
del colegio. Di un largo suspiro, definitivamente las cosas se iban a tomar
algo feas, tanto no me resistiría de trapear el piso con ellas tres, si fuera
preciso, pues a mi me tenia si cuidado q fueran tres contra una sola.
-
¿Saben q es de cobardes atacarme de esta manera? –
pregunte calmadamente.
-
¡Más cobarde eres tú al atacar a una indefensa! – grito
con rabia Ino a un costado de mi, apretando con fuerza mi brazo.
-
Si claro, Karin es una niña indefensa. – conteste con
ironía.
-
Te as vuelto es una chica muy atrevida ¿No es así? –
Intento agárrame el mentón, pero con mi mano libre le di un manotazo.
-
¡Ni intentes tocarme… Plasta rosada con patas! – la mire
con rabia y odio contenidos.
-
¡No eres mas q una… - no pudo terminar la frase.
Sakura se abalanzo sobre mi
pero, con ágil movimiento me zafe del agarre q me tenia aquellas malditas, pues
las empuje al piso. A Karin le pise un pie y con la ayuda de mi espalda, la
arroje al piso, con Ino hice fue zafarme de su mano y con la mía empujarla al
suelo. La única q se había salvado de mi ataque de tirarla abajo fue Sakura,
dado el caso q solo tropezó, así q agarro mis hombros y colocando todo su peso
sobre mi, caí al suelo sin tregua alguna. Ella respiraba entre cortado,
mirándome fijamente a los ojos con asco y repulsión, como si yo fuera un bicho
raro.
-
N-No as cambiado en nada. – hablaba agitada – Para mi…
sigues siendo la chica mas fea de toda Konoha.
-
¿As escuchado lo q dicen? – pregunte con un tono frio –
Tu bajaste tu popularidad y yo…
No me dejo terminar mi frase
pues ella me callo la boca con su mano, clavándome las uñas de lleno en mi
mejilla, sin darme cuenta empecé a sonreír en alto, como si estuviera realmente
loca. Pude sentir en ese momento q yo ya no era la misma, el odio estaba
nublando por completo mis sentidos. Percibí el olor de la venganza, ese manjar
estaba apunto de ser servido en mi mesa. Karin e Ino se acercaron con un poco
de dificultan, para mirar mi comportamiento nada normal.
-
S-Sakura ella no es normal. – retrocedía con miedo
Karin.
-
¡Por supuesto q no lo es! – le grito - ¿Te estas acaso
riendo de mi?
-
M-Mejor aléjate de ella – siguió hablándole Karin a
Sakura.
-
¿Le tienes miedo acaso? – pregunto con curiosidad Ino.
-
Tú no la viste cuando me ataco. – empezó a relatar la pelirroja
– ella no tenia la misma mirada q antes, cambio completamente. Sasumika en
verdad da miedo cuando se enoja.
Sakura e Ino arquearon una
ceja, miraban a la triste estúpida de Karin como si estuviera chiflada o algo
así. Tenia q compadecer a esa idiota, ese día no había sido el mejor de todos y
ella, era la primera en aparecer con su cara de imbécil lavada.
-
Karin… tan solo mírala. – giro para verme la zorra de
pelo rosado – Si tanto a cambiado como tanto dice ¿Estaría atrapada por mi?
Silencio por parte de su
amiga pelirroja, ella solo me miraba con miedo, le lance una mirada llena de
planes de odio y resentimiento. Estaba bien, si la zorra de Sakura no quería
tomar el consejo de su gran amiga… no era mi problema pues tan solo estaba
facilitando mis planes.
-
Así q… ¿Qué planeas hacer con ella Sakura? – sonrió con
maldad Ino.
-
La verdad quiero dañar su estúpida cara, aunque mis uñas
le dejaran una marca bien profunda. – empezó a reír a lo alto.
Yo sonreí un poco pero no a
lo alto, ella me miro con rabia y apretó aun mas sus uñas en mi mejilla, creo q
ya me había perforado un poco la piel. La verdad no me importaba dada la
cuestión q, las cremas y maquillaje todo lo arreglaba, ya mas cansada aun de
todo este espectáculo estúpido deje de sonreír y le mostré aquella misma mirada
q, le mostré hace unos días a Kiba. Esa era la venganza servida en el plato
lista para comer.
-
S-Sakura e-esa m-m-mirada…. – señalo con terror Karin y
retrocedió con mucha cautela.
-
¿Karin deja la paranoia quieres? – volteo a mirarla Ino.
La chica pelirroja tenia
razón estaba ya bajo mis límites, con una sola mano aparte de golpe la de
Sakura, ella al ver esto se llevo la otra para sobarla. Esto dio más pie para
empujarla fuera de mi cuerpo y así, ponerme de pie. Ino quien estaba parada se
abalanzo hacia mí con rabia por empujar a su amiga peli rosa, esto era
demasiado fácil para mi sonreí de la dicha, ella pudo verlo pero no se dio por
vencida. La aparte de una sola bofetada en la cara, arrojándose con dolor al
suelo. Mire a Karin quien del susto se sentó en el piso, temblando del miedo,
la mire de lado y solté un: “Je” no valía la pena deshacerme de ella. Sakura se
sentó y me miro con rabia, creo q no se quería dar por vencida, al parecer en
su diccionario no existía la palabra “PERDER”
-
Valla Sakura… - me acerque a ella con sutileza - ¿No
conoces la palabra “PERDER”?
-
¡No! – Me grito - ¡Yo no he perdido contigo!
-
Te acuerdas…. Te acuerdas cuando tú me agarraste mi
cabello delante de la cafetería. – arrugo mas su frente - ¿Sabes q eso me dolió?
-
¡Y que! – siguió gritando mientras yo me puse en
posición de cuclillas frente a ella.
-
¡Me humillaste! – Grite y sujete su cabello con rabia -
¿Crees poder vencerme maldita desgraciada?
-
¡Suéltame! – grito con dolor tratándose de zafar de mi.
-
Sakura. ¡Sakura!. – Gritaron las dos ridículas del piso.
-
¿Sabes q are contigo? – le jale el cabello para acercar
su oído y así susurrarle.
-
N-No… - me contesto aun tratándose de zafar.
-
Se los digo. – señale a las otras dos – si intentan
acercarse a mí. Hare q se arrepientan de por vida.
Las chicas retrocedieron con
miedo, yo me lleve la mano a la cara. Si definitivamente esta zorra me había
perforado un poco la piel, una razón mas para hacerla sufrir ella pagaría por
eso. Por eso, con mucha rabia de un jalón de cabello la puse de pie y empecé a
caminar junto a ella, sus amigas nos siguieron corriendo muy suave. Sakura no
paraba de decir q la soltara tratando de soltarse, no le contestaba nada pues
casi llegábamos a nuestro destino. Al llegar a los pasillos de los salones de
clase empecé casi a arrástrala, las personas q se encontraban allí abrían paso
para yo poder pasar. Estaba furiosa y planeaba llevarla a la cafetería, hacerla
vivir lo q yo sentí ese maldita mugroso día. Al llegar allí las los alumnos se
pararon de las sillas, estaban sorprendidos de ver a la famosa Sakura Haruno,
ser jalada por la chica mas sumisa de este colegio.
-
Bien… Sakura. – Jale mas su cabello – Ahora veraz lo q
sentí ese día.
-
¡Ya déjame en paz! – Gritaba a horrores.
-
No conoces la frase ojo por ojo diente por diente. – le
dije.
-
¿De que hablas? – Grito adolorida.
-
¡Venganza! – Tire fuerte de su cabello - ¿No es fácil
acaso?
Ella no me respondió, así q
junto a ella me dirija para agarrar un poco de leche y huevos. Si están en lo
cierto, estaba completamente loca, mis sentidos ya los había nublado y tapado
el odio q sentía. Mi venganza se aria completamente realidad y Sakura pagaría,
todas y cada una de las humillaciones recibidas.
-
¿Qué me aras? – pregunto asustada.
-
Dime Sakura ¿También busco harina? – conteste
pícaramente.
-
¡Estás loca! – Grito casi aturdiéndome.
-
Tal vez. – le mostré mis dientes en una sonrisa
socarrona.
La tire al piso sin compasión
alguna, ella se me quedo mirando con miedo en los ojos. En eso alce mi mano
para tirarle uno de los huevos pero, no pude mi mano fue sostenida por otra.
Quise desarme de su agarre pero era imposible, su fuerza no se comparaba a la
mía. Voltee queriendo saber de quien se trataba, abrí mis ojos con asombro a
verlo parado allí.
-
¡Sasuke – Kun! – grito la peli rosa esperanzada.
-
¿Qué diablos ocurre contigo? – me grito con enojo.
-
Valla… creo q no debe sorprenderme este comportamiento
tuyo. Pues, al fin de todo ella es tu amorcito. – hable fríamente.
-
¡Acéptalo Sasumika! – empezó a fastidiar Sakura – El
nunca te vera como mujer.
-
¿Y me lo dice la chica q esta en el piso? – pregunte con
ironía.
-
Pero Sakura tiene razón… - la apoyo Ino. – Sasuke – Kun
no se fija en fenómenos paranormales.
-
Si claro. Lo dice la chica mas chismosa de todas, sin contar
en lo metiche q eres. – le di una sonrisa de odio.
-
¡Quieren parar con esto ya! – Grito cansado Sasuke.
Lo mire fijamente a los ojos
con rabia, q maldito cínico era interponerse entre mi plan de venganza. Lo
quería acabar en ese preciso momento pero algo me detenía sin poder avanzar.
-
¿Puedes calmarte un poco? – pregunte indiferente. – Creo
q deberías soltarme.
-
Hasta q no estés entre tus sentidos normales. No – Me
sujeto aun más fuerte.
-
Creo mencionarte q, puedo darte un buen golpe en donde
más te duela y… zafarme con tranquilidad. – el no respondía - ¿Ya hiciste lo q
querías no? Salvarla a ella.
-
Fui muy claro el otro día contigo. – Sakura se
sorprendió – No vine a salvarla a ella, si no a la Sasumika antigua q vive
dentro de ti.
Bien esto era el colmo, ¿Quién
se creía este grandísimo cretino? Yo le dije q no había a nadie para salvar.
Era hora q terminara con esto de una vez por todas.
-
¿Quieres dejar de meterte con las demás personas? –
prácticamente me grito – Esta no eres tú, estas disfrazándote de una chica la
cual busca revancha.
-
¿Eso q te afecta a ti? – pregunte con intriga.
-
En todo. – me respondió - ¿No ves? Te estas haciendo daño
a ti misma, no a los demás.
-
Eres un…. – alce mi mano pero.
No pude terminar la frase
pues la mano q iba directamente al rostro de Sasuke fue detenida por otra, creo
q definitivamente el mundo estaba contra mi hoy. Busque la mirada de la persona
quien detuvo mi ataque, era nada mas y nada menos q mi mejor amigo Gaara – Kun.
-
¡Fue suficiente por hoy Sasumika! – me dijo seriamente.
-
Gaa- chan… - susurre.
Los huevos q tenia en la otra
mano se refalaron al piso, Sasuke tubo q esquivarlos por eso me soltó. Sentí
volver en si misma, mi mirada se poso directamente en la tranquila de Gaa –
chan, el suspiro con alivio como si estuviera agradecido de q volviera a la
normalidad. Las preguntas en mi mente eran ¿Qué ocurría conmigo? ¿En verdad la
venganza me estaba consumiendo? Estaba tan sedienta de ella q fácilmente mis
sentidos se hundían. La cosa era tan grave q, ni el mismo Sasuke pudo detenerme,
lo contrario, la alimento la hizo mas fuerte. ¡Pero claro! El era la fuente de
la pudrición, por eso no pudo detenerme.
-
Debo estar loco para decir esto pero… - prosiguió en
hablar Gaa- chan – Sasuke Uchiha tiene razón Sasumika, te estas hiriendo a ti
misma.
-
Pero Gaa – chan – intente reprochar.
-
¡Nada! – elevo el tono de vos – Sasumika deberías
intentar calmarte.
-
¡Yo estoy calmada! Solo q ellas… - no pude terminar la
frase.
-
Sea quien sea, no debes seguirle la corriente. – me
estaba regañando – No valen la pena, no lo merecen
-
Se perfectamente q me odias Sasumika. – empezó a hablar
Sasuke cabizbajo. – Tienes todo el derecho en hacerlo pero… por lo q mas
quieras en este mundo. No caías en la venganza es algo q hace daño al alma.
Esto sobrepasaba mis límites
de cordura, ¿Sasuke dándome un consejo? Definitivamente esto estaba haciendo
perder mi poca paciencia, la verdad no me importaba volver a la normalidad, aun
podía hacer q eso yo interna mía llena de odio y venganza regresaran de nuevo.
Gaara- Kun se dio cuenta de ello, por eso agarro una de mis manos y me hizo
girar para caminar junto a el. Sasuke se quedo paralizo, como dándose por
vencido en ir tras de mi, eso era un alivio para mi definitivamente lo era. No
quería seguir en el plan de chica loca por la venganza, creo q por hoy era
suficiente.
Gaa – chan aun me empujaba
por los pasillos sosteniendo mi mano, aunque yo no puse ninguna posición a ello
la verdad si no fuera por el, me hubiera desasido de los idiotas aquellos. Pero
si lo hacia definitivamente no iba a poder ser la misma de antes, no estaba
segura solo eran unas su pociones. Nos detuvimos en un pasillo solitario, el me
soltó la mano y sujeto mis hombros con algo de fuerza para poder mirarlo a los
ojos, debo de mencionar q esa mirada me daba calma y paz me reconfortaba asta
lo mas profundo de mi ser.
-
Siento no haber podido frenarte cuando te atacaron. – se
disculpo.
-
¡No te disculpes Gaa – chan! – empecé a mover mis manos
con señal de desaprobación.
-
¿Te hicieron daño? – miro directamente mi mejilla.
-
¡Ah! ¡Esto! Bueno… - me lleve a la cara mi mano.
-
Tranquila no lo tapes. – aparto de mi mano de la cara
para, repasarla por la de el – No creo q sea tan grave
-
Debería estar enojada con ella dado el caso q hirieron
la cara de un chica. – sonreí al decir eso.
-
Valla… claro q lo estuviste querías trapear el piso con
Sakura. – también sonrió.
-
Y lo hubiera hecho si no llego el maldito de Sasuke. –
arrugue mi frente.
-
¡Acuérdate! No arrugues la frente si no te saldrán
arrugas. – Bromeo mi amigo.
Los dos empezamos reírnos de
nuestras ocurrencias, si definitivamente Gaara- Kun era la única persona para
animarme y entrar definitivamente en si. Estaba demasiado contenta q la vida me
halla devuelto a tal amigo, el definitivamente valía oro o mas q eso. Sin darme
cuenta sentí un sentimiento demasiado fuerte por el, creí poder descifrarlo,
quería su felicidad mas q a nada. De pronto me miro fijamente a los ojos como
queriéndome decir algo.
-
Vamos este fin de semana a salir. – dijo seriamente.
-
¿eh? – salió de mi
boca solo eso.
-
Se perfectamente lo q tienes planeado este fin de
semana. – sobo sus sienes – Pero necesitas distraerte de todo lo de tu alrededor.
-
Dices q salgamos con las locas aquellas. – afirme.
-
Si. Exactamente. – suspiro-
No pude evitar soltar unas
carcajadas de alegría, Gaa – chan era tan tímido en invitar a salir aun así, con
compañía de otras personas. Bueno creo q le debía una respuesta a mi amigo
pelirrojo apenado, tenia razón, necesitaba despejar mi mente y la idea de
quedarme en casa no era la mas favorable de todas. Así q calmándome un poco, di
un fuerte suspiro para poder reponerme y así responder.
-
Está bien, acepto. – el abrió los ojos con asombro –
Saldremos este fin de semana.
Definitivamente el destino
estaba haciendo de las zullas, pues sentí los pasos de alguien, unos pasos q me
los sabían de memoria eran los de Sasuke. Creo suponer, el había escuchado mi
ultima frase imagine sin culpa alguna su rostro debía de ser un poema para mis
oídos. Mi pelirrojo amigo quien me miraba con desconcierto, prosiguió para
hablarme de donde nos encontraríamos para salir.
-
Bien entonces nos veremos en el parque de nuestra
infancia. – afirmo seriamente.
-
A mi me parece perfecto. – le sonreí.
-
¿Puedo saber tu cambio de planes? – pregunto intrigado.
-
Es por q tienes razón Gaa – Chan – respondí con
sinceridad – Quedándome en casa no solucionaran las cosas, al contrario, la
empeoraría mas.
-
Entiendo – Cerro sus ojos – En todo caso, si te
arrepientes me asegurare de ir personalmente a buscarte a tu casa y jalarte de
ella.
No dijo mas y giro para tomar
otro camino, yo solo sonreía por el ultimo comentario omitido por el. Los pasos
de Sasuke desaparecieron por otro corredor, lo sabia se había dado por vencido
hoy. Sabía q era más probable de encontrármelo este fin de semana, persiguiendo
mis acciones con mis amigos, prácticamente respirándome en la nuca. Yo me
anticiparía a sus pasos, sin duda lo aria sentir la persona mas miserable de
todas.
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