jueves, 10 de mayo de 2012


Capitulo 3
Planted feeling
Gaara-Kun me miraba con tristeza a los ojos, el mas q nadie entendía por lo q me estaba pasando. Jugar con los sentimientos de los demás no era algo q se debería llamar triunfo, todo lo contrario era asqueroso y repulsivo.
-       ¿Lo quieres? – Me pregunto.
-       Si. Mas q a nada aunque me allá destrozado el corazón en mil pedazos. – Una lagrima resbalo por mi mejilla me la limpie de inmediato.
-       Ese chico si q sabe como actuar muy bien – Dijo irónico.
-       No. Solo sabe como manejar los sentimientos de una chica a su antojo. – Apreté los puños.
Pasaron dos semanas de amistad con Sasuke, debo decir q fueron las primeras dos semanas q viví en paz y tranquilidad, sin hostigamiento ni peleas, basura ni mucho menos leche en sima de mi. Ahora me la pasaba de arriba hacia abajo con Sasuke, comíamos juntos claro también estaba con nosotros también estaba Luna –San. Sakura nos miraba con resentimiento y creo, q por primera vez me sentí en la sima Sakura ya no estaba al lado de Sasuke si no yo. Eso no le quito su popularidad, siguió siendo tan popular como siempre, chicas gritándole, confesándose y el ignorándolas y rechazándolas.
Un día en la clase de ciencias ocurrió la cosa q le dio pie a fortalecer mis sentimientos a Sasuke. A mi me tocaba realizar un trabajo con Shikamaru, el cual ni yo misma quería hacerlo, ese día me empezó a hostigar.
-       Sensei – Habla Shikamaru – Yo no quiero hacer el trabajo con ella.
-       Ni yo… - dijo en lo bajo.
-       Es un fenómeno ¿Acaso no lo ve? – Se metió Ino – Sensei cámbiela a q lo haga sola.
Si, ya no me humillaban pero si me fastidiaban con insultos me sentí nuevamente sola y rechazada. En eso Sasuke le dio un golpe a la mesa y se levanto.
-       ¡Cállense! – Grito - ¿No pueden parar a caso?
-       Sasuke… - susurre-
-       Ella es una persona… ¡Tienes sentimientos! – Grito furioso –
-       ¿No me cambiaras por ese fenómeno? – Hablo con asco Karin – Tu y yo siempre hacemos los trabajos de ciencias…
-       Pues considérate rechazada – La miro con furia – Sensei cambio de pareja con Sasumika, Shikamaru tu as el trabajo con Karin
-       Bien – sonrió satisfecho Shikamaru.
De nuevo me sonroje, Sasuke había cambiado de pareja eso era lo mejor q había hecho. Se sentó a mi lado y me sonrió, en eso sostuvo mi mano con delicadeza y me dijo.
-       Acuérdate q no estas sola. – Susurro – Ahora estas conmigo
-       Gracias…. – Dije toda colorada – Sasuke eres el mejor.
Era el primer chico en llegar tan lejos conmigo, q asta un día salimos con Hinata. En verdad creí q era una persona honesta y horrando, al pesar d pintárseme siempre presumido y engreído. El día q salimos con Hinata, también fue otros de los días mas felices de mi vida.
-       Entonces… ¿Hinata dices q te llamas? – Pregunto Sasuke.
-       Si así es. -  sonrió – Tu ayudaste a mi amiga Sasu – Chan…
-       ¡Hinata – Chan! – Grite apenada –
-       Con q…. ¿Sasu – Chan? – Pregunto divertido.
-       Le digo así de cariño. – Hizo una risita divertida. – No te apenes por eso…
-       Hinata – Chan… - moví los hombros – Eso es vergonzoso.
-       Tranquila… Sasu – Chan ya q estamos en confianza – Me sonrió de medio lado.
-       ¡No me digas así! – Grite más roja q un tomate.
-       Dime una cosa Sasuke - Kun – Se puso seria Hinata - ¿Por q decidiste ayudar a mi amiga?
-       Digamos q me di de cuenta q la pasaba muy mal. – Bajo la mirada con tristeza – Su única compañía era la soledad y aunque tenga una amiga como Luna, no era suficiente para ella.
Quedamos los tres en silencio, la mirada q proyectaba Sasuke era mas de melancolía q de tristeza. No se pero ese día sentí q me acerque un poco mas al corazón de Sasuke.
Después de q buscaran a Hinata, yo y Sasuke caminamos rumbo a mi casa. Estaba tan pensativa, ya habían pasado ya varias semanas, mis sentimientos por Sasuke eran ya mas q confusos, a el ya lo creía como mi mejor amigo pero algo sabia yo. Mi corazón no quería decir lo mismo, era como si dijera q lo quería como algo más q una simple amistad. Habíamos llegado ya mi casa, nos detuvimos al frente d mi puerta l giro y me miro fijamente a los ojos.
-       Señorita Sasu – Chan hemos llegado a su palacio. – Dijo sonriéndome.
-       ¡Para con el Sasu –Chan! – Grite avergonzada.
-       Esta bien, no te me pongas roja. – Sonrió de medio lado.       
Nos quedamos mirando en silencio los dos, sin decirnos nada. Allí de repente mi corazón fuertemente, y me di de cuenta de algo. Lo quería… no como un simple amigo, no si no como algo más q eso. Lo quería a mi lado, q me hiciera compañía, q me abrazara… me acariciara o peor aun… me besara. En eso me coloque toda colorada había descubierto el enigma de mi corazón. ¿Ahora q haría? Sabia muy bien que el no me correspondería nunca, el solo quería ser mi amigo y protector no mas q eso.
-       Me he divertido mucho hoy. – Comenzó a hablar. – Tu amiga Hinata es muy divertida.
-       Lo… lo creo – Tartamuda un poco.
-       Supongo q nos vemos mañana en clase. – Afirmo - ¡Sasu – Chan!
-       Te pegare si lo vuelves a decir. – Apreté los puños.
-       Bueno, me callo – Se dio la vuelta – Adiós  Sasumika.
Se dio la vuelta y se marcho, yo entre a la casa. Y subí corriendo las escaleras y me encerré en mi habitación, estaba emocionada y alegre por como se comportaba conmigo pero, a la vez triste por saber q estaba enamorada de el y nunca me correspondería. Sabia q el y Sakura ya habían terminado, pero yo simplemente no podía compararme con ella, aunque era engreída y berrinchuda, me ganaba en belleza. Me dormí con eso presente en mi mente.
Al otro día ya en el instituto, me encontraba por los pasillos, estaba nerviosa no quería encontrarme con Sasuke por ninguna parte. No sabiendo lo q sentía por el, ¿Qué aria? Yo sabia q hacer y era ignorarlo y evitarlo, prefería mil veces verlo en lo lejano con Sakura q me rechazara. Era una masoquista de primera, no eso no era, simplemente deseaba su felicidad antes q todo, antes q la mía propia.
-       Bueno días Sasumika. – Me hizo brincar una voz detrás de mí. - ¿Te asuste?
-       No, en lo absoluto. – Le respondí. – Solo q ya voy tarde a clase de gimnasia. ¡Nos vemos!
Deje a Sasuke con la palabra en la boca y asombrado, antes de cruzar la esquina vi como se le acercaba Shikamaru y su grupito antes de amigos. Pero no me importaba, quizás era mejor q se relacionara con ellos de nuevo. Lo q yo no sabia era q en ese día tendría otra conversación sobre la apuesta q estaba de pie.
-       Pareces q te as tardado un poco en enamorarla. – Dijo Shikamaru divertido – Creo q perderás la apuesta.
-       Valla serás nuestro esclavo Sasuke… - Rio divertido Kiba - ¿Estas preparado?
-       ¿Estas bromeando? – le sonrió – Esa chica me a dado la afirmación q ya cayo en mis redes.
-       Sasuke – Kun asta cuando tendré q ignorarte. – Decía melosa Sakura.
-       Ya falta poco Sakura. – Sonrió – Falta poco
-       ¿Cuánto es poco? – Pregunto Suigetsu – Ya te as tardado mucho.
-       Creo q no debo decir q esta chica es de las duras – Sonrió de medio lado – Ella no necesitaba ningún novio a su lado, ella lo q necesitaba era un amigo – protector.
-       Como un escolta. – Hablo Sai – Querrás decir.
-       Si eso. – Le contesto – Así q primero tuve q entablar una amistad con ella y no una simple, si no una muy fuerte. Así q después de eso hoy daré el ultimo paso q es…
-       La confesión. – Sonrió Naruto – Esta a sido una de las conquistas mas lentas… pero seguras
-       Es mejor q las cosas se den lentas pero seguras. – Sonrió con cinismo – si me permiten voy a cazar al fenómeno de circo.
Mientras yo salía de una clase d gimnasia mas q muerta, Luna – san me acompañaba con una sonrisa divertida en sus labios.
-       Hoy pareces distinta – rio a la bajo – Como si estuvieras radiante acaso… ¿Ocurrió algo?
En el acto me sonroje a lo q le hizo sacar a mi amiga una risilla picara. Se acerco a mí como si yo ocultara algo.
-       Eso me confirma q si. – Puso su mano en el mentón - ¿Fue con un personaje llamado Sasuke Uchiha?
-       Bueno si. – grito mi amiga – ¡No malinterpretes las cosas! – Grite – Solo q ayer salimos con mi mejor amiga de la infancia Hinata – Chan
-       ¿Y eso no es bueno? – Pregunto intrigada- q allá conocido alguien q este cercana a ti es muy bueno.
-       Descubrí q lo q siento por el no es una simple amistad – Agache la mirada – Eso me duele, ya q el…
-       ¡El también lo siente! – Grito mi amiga – No creas q por q es el chico mas popular de toda la escuela no se fijara en ti.
-       Pero… pero soy la mas fea de todas las chicas. – Dije angustiada. – ¡El no se fijara en mi!
-       Habla con el. – me lo propuso – hablando se solucionan las cosas
Me quede en silencio, no podía pelear por una tontería con Luna – San y mas si era por Sasuke. En eso como si lo llamara con el pensamiento apareció de la nada con su sonrisa de medio lado, al verlo mi corazón se congelo y me sonroje. Empecé a caminar rápido hacia algún otro lado, cuando sentí las pisadas de el detrás de mí y me sujeta del brazo.
-       ¿Por q me estas ignorado? – Me pregunto al oído – Acaso ¿Hice algo malo?
-       N- No – Respondía con dificultad su cercanía me estaba matando – S- Solo q tengo q ir a una parte…
-       ¡No mientas! – Grito y me giro para q lo mirara – Sasumika si hice algo malo por favor perdóname.
-       ¡No has hecho nada malo! – Grite apunto de las lagrimas- Solo q…
-       No me saldrás con el “No eres tu si no yo” – Me miro con disgusto – Algo esta ocurriendo contigo tu no eres así.
-       ¡No es nada! – Grite – ¡Ahora déjame ir!
-       No, no te dejare sola con eso q cargas en sima – Me volvió a gritar - ¡Se supone q somos amigos!
-       ¡Yo no quiero solo eso de ti! – Grite al fin. En eso Sasuke me suelta – Yo… quiero q me abraces, q me acaricies, escuchar palabras cursis al oído tuyas y q me beses. – Lo mire a la cara toda roja – ¡estoy enamorada de ti! – Se lo grite.
En eso Sasuke con cara de asombro sin decir nada me hacia daño como si me estuviera rechazándome con esa aptitud suya, no pude evitar empezar a derramar una lagrimas. Se lo había confesado, le había dicho q lo quería, me encontraba enamorada de Sasuke era mas q un hecho… el problema era q el no. De repente cambia esa cara de asombro por una sonrisa tierna, q jamás en mi vida se le había visto y se acerco suavemente a mí y me abrazo. Allí me sentí protegida, pase los brazos por debajo de los suyos y lo abrace con fuerza, quería q nunca me soltaran, q no me dejaran. Sasuke puso sus labios muy cerca de mi oídos y susurro eso q tanto yo quería escuchar.
-       Te amo… - Me lo susurro tan dulcemente q creí q me iba a derretir allí en sus brazos. – Eso nunca lo dudes…
Se separo un poco de mi y acerco su cara a la mía, me dio un corto beso, yo con nerviosismo me acerque mas a el y lo bese, un beso de esos largos y bien pronunciados. El me correspondió sonriendo de la dicha, era mi primer beso con la persona q amaba. Nos separamos yo toda sonrojada y el mirándome con dulzura a los ojos, como si estuviera viendo lo mas hermoso sobre la fas de la tierra.
-       Por q no me lo habías dicho. – Dijo casi es susurro.
-       Tenia miedo a q no me correspondieras. – Le di un beso corto en los labios. – Creí q era muy poca cosa para ti.
-       No vuelvas a decir ese tipo de cosas al frente de mí. – me regaño. – Sasumika… eres lo mejor q me a pasado en la vida.
Ese día la pase a solas con el, en la azotea del colegio besándonos abrazándonos y haciendo todo tipo de cosas cursis de enamorados. O al menos eso creía yo, hablamos de q teníamos q tener esto en secreto si no Sakura y su grupo de amigas me atacarían. No puse oposición a ello, el dijo q estaba bien q lo supiera Luna –San y mi mejor amiga Hinata, ya q ellas eran de confianza.
Después de a ver vivido todo aquello, el fin de semanas salimos al parque de diversiones. Hice montar a Sasuke en todo, hacernos fotos… ir a la casa de los espejos, el bote del amor. En el cual lo único q hicimos fue besuquearnos como locos. Tengo q mencionar q por insistencia mía fuimos a ver a una adivina, quería saber como era mi suerte en el amor y q me depararía el futuro.
-       Estas de broma ¿Verdad? – Me pregunto fastidiado - ¡No iré a ver ese tipo de ridiculeces!
-       ¡Vamos! – Lo empuje dentro de la tienda.
Cuando fue nuestro turno, Sasuke se la paso mirando a otro lado como si estuviera fastidiado. Yo muy alegre empecé a preguntarle a la adivina.
-       Quiero saber mi suerte en el amor, salud, familia y…
-       Esta bien, ya entendí niña… quieres saber q te deparar el futuro –me interrumpió la adivina.
Tenia una bola de cristal q se la quedo viendo por unos segundos, en eso puso cara de pánico, como si viera algo realmente malo en mi vida. Supongo q vio lo q me esta pasando ahora, dolor, desgracia y odio si mucho odio.
-       Si en verdad quieres q tu amor florezca… - me miro – Tendrás q trabajar muy duro
-       Eh? – La mire desconcertada – A- A q se refiere.
-       Con el tiempo lo sabrás. – Siguió mirando la bola – En tu camino abran muchos obstáculos q tendrás q vencer, sentirás q es el engaño, dolor, ira y sobre todo tristeza….
-       E- En verdad esta viendo eso… - Dije asustada.
-       Vamos Sasumika. – Me susurro en el oído Sasuke – Es solo una adivina….
-       Sentirás q no vales nada… pero no estarás sola… - Sonrió – Vendrá una gran ayuda q t sacara de la tristeza….
-       Así q me montaras los cuernos. – Me susurro en el oído Sasuke divertido.
-       Tu. – Señalo la adivina a Sasuke- También veo tu futuro…. Aunque pienses q es solo un juego… sentirás la culpa de hacer lo q haces y te enamoraras con toda tu alma pero sabes. – Lo miro ceñuda – Ya será muy tarde….
-       ¿Qué? – Mire a Sasuke toda asombrada
-       Vamos ya tuve suficiente de esta adivina – Me agarro por los hombros y me saco de allí.
No pude evitar entristecer ante lo ultimo q dijo la adivina, quizás Sasuke no me quería y todo esto era un simple juego. Ella estaba todo en lo cierto, absolutamente todo pues todo eso estaba pasando. Nos sentamos en una banca en silencio, escuchando nuestros propios pensamientos. En eso Sasuke giro y me tomo la mano.
-       No creas en ridiculeces q digan los demás. – Me dijo con dulzura. – Todo lo q estamos viviendo es real no lo dudes.
Pero además de eso, también había dicho q sufriría el engaño, acaso…. ¿Sasuke me engañaría? Tristeza… me imagino q del engaño, ira seria todo contra el o estarían involucrados varias personas, todo eso y mas rondaban por mi mente. Sasuke se percato de mi preocupación por q me abrazo fuertemente.
-       No creas en ridiculeces. – su voz sonó bastante frustrada como si le preocupara algo. – Nada de eso es verdad eso tenlo por seguro.
-       P- Pero… - se me quebró la voz
-       Sasumika… - se separo de mi y me miro a los ojos. – yo te amo eso es lo q importa ¿Estamos juntos en esto, entiendes?
Se acerco a mi y me beso con dulzura, hizo q me llevara al cielo y q tocaras las estrellas. Caminamos juntos hacia mi casa, agarrados de las manos dando a entender q nada ni nadie nos separaría.
-       Veo q la adivina me vio venir. – Sonrió Gaara – Kun
-       Por lo q recuerdo si. – Sonreí a un con tristeza.
-       Sabes q me llama la tención algo q dijo ella. – Se agarro el mentón.
-       ¿Sobre q? – Dije intrigada.
-       Sobre q Sasuke se enamoraría con toda su alma y sentiría culpa, pero ya seria tarde…
Quede helada, era verdad yo misma se lo había contado hace un instante pero no le había prestado atención. Tal vez, Sasuke sentía culpa por lo q me hizo, pero algo era muy cierto… ya era demasiado tarde.
-       Supongo q lo de enamorarse se equivoco. – Dije apagada. – Pero lo de arrepentirse quizás si sea verdad, pero ya es muy tarde…
-       Creo q tienes razón ya es tarde para algo como eso.
Nos quedamos en silencio, si mis cálculos no me fallaban la parte q venia del relato ya no era la parte bonita, si no todo lo contrario. Era la parte q mas me dolía de toda esta absurda historia, tenia q contarle la parte q yo y Sasuke… bueno estuvimos juntos, la horrorosa y espantosa fiesta q acababa de vivir, todo. Ya faltaba todo para acabar.
-       Gaara – Kun – Lo llame – Voy a pasar a la parte de la historia q mas me duele de todas.
-       Si no quieres no me….
-       ¡No! Te lo diré todo, al fin de cuentas necesito a alguien q me escuche en estos momentos. – dije cabizbaja.
-       Viene la parte cuando tu y el… ¿Estuvieron juntos?
-       Si viene esa parte.
Había pasado casi dos meses de noviazgo con Sasuke, todo marchaba viento en popa. Descartando q desde hace unas semanas atrás lo había notado extraño, como asustado de q descubriera algo, pero no le tome importancia pues quería estar con el sobre toda las cosas. Ahora cada vez q me encontraba con Sakura por los pasillos me sonreía, con una sonrisa cínica, supongo q esto horita era como demostrándome su casi victoria sobre mi.
Luna –San y yo estábamos en la azotea tomando aire, ese día parecía pintarse muy lindo pero el viento q hacia era como para llover, la chica y yo corrimos a refugiarnos al edificio pues, en efecto empezó a llover. Sasuke me esperaba con una cara de angustia en su expresión, yo corrí a su encuentro algo preocupada.
-       ¿Ocurrió algo acaso? – le dije mientras acariciaba su cara.
-       No, nada en lo absoluto. – Me sonrió. – Vamos te llevo a casa.
Estaba lloviendo a horrores así q optamos por tomar un taxi y dirigirnos a mi casa, en lo q tardamos de viaje no las pasamos fue besándonos y acariciándonos. El lo hacia como si necesitara urgente de mi yo solo me dejaba llevar por el. Pagamos el taxi y entramos a mi casa… sola como siempre, subimos a mi habitación para secarnos pero… termino en lo peor. Sasuke se acerco a mi y me abrazo por la espalda y empezó a besarme el cuello, cosa q jamás de los jamases me había hecho. Intente pararlo pero fue todo lo contrario, no pude.
-       S- Sasuke – Tartamudeaba – Esto… esto no esta bien debemos.
-       Shhssss – Me callo – Créeme q todo va a estar bien.
Me deje llevar por el momento, lo primero q hice fue quitar su camisa y el la mía. Y después lo demás, caímos en la cama, yo me entregue a el por q creí q era la persona indicada para ello, creía incondicionalmente en el por q pensé q me amaba, eso era todo falso pues no sabia q lo hacia sin sentimientos solo por obligación, por una maldita apuesta. No sabes cuanto me duele esto ahora, q me halla utilizado solo para eso, en ese entonces me sentía la chica mas feliz de la fas de la tierra.
-       Sabes nunca pensé q tus ojos fueran verdes. – Me dijo acariciando me cara. – Son realmente hermosos.
-       ¿Y q pensabas? – Sonreí – Negros opacados.
-       Si algo así. – sonrió de medio lado – Tienes un cabello sedoso y largo, unos ojos hermosos y sin decir q un cuerpo de infarto.
-       ¡No digas semejantes idioteces! – Grite apenada.
-       Si lo digo es por q es verdad. – Sonrió. – Todo eso lo escondes por q utilizas ropa ancha, lentes exageradamente grandes y una clineja larga.
-       Me gusta usar ropa así. – Hice un puchero – Además tengo problemas de vista y dentadura.
-       Creo q tu dentadura estará lista para salir a luz. – Suspiro. – Dentro de poco no necesitaras breques.
-       Tal vez. – Cerré los ojos con cansancio.
-       Sasumika. – me llamo – Prométeme algo… 
-       ¿Si? – Abrí los ojos con pereza. - ¿Qué sucede?
-       Que nunca iras al instituto sin tus lentes y sin tu peinado de clineja. Promételo. – Dijo preocupado.
-       Dalo por hecho. – Dije perezosa – No saldría ni loca fuera de mi casa así.
-       Eso me despreocupa. – Me abrazo – No quiero q nadie mas q yo vea todo lo q tienes debajo de eso.
-       Ni q me hubieran a robar. – Me abrace a el. – Estoy segura q todo seguirá igual
-       Mmm… yo no lo creo así – Lo afirmo. – Todo lo contrario casi medio instituto te perseguirá.
-       Si claro. – sonreí divertida – Como si pudiera suceder.
Me quede callada, sin duda ese era el recuerdo q mas me atormentaba un nudo en la garganta se me avecino, pero me lo trate de tragar y seguir con el relato.
-       Sabes q me sorprende q t allá dicho eso. – Hablo Gaara – Kun – Después de todo eras una simple apuesta.
-       Si eso mismo me estaba preguntando horita. – suspire –
-       Tal vez no quería q nadie descubriera lo q ahí debajo de todo lo q cargas. Quería solo esconderte.
-       Es muy contradictorio, pues el no esta interesado en mi. – Dije pensativa.
-       Tal ves no. – dijo suponiéndolo – Bueno ya es muy tarde para eso.
-       Si, tienes razón.
Después de todos esos acontecimientos yo no sabia q eran lo q planeaban, la verdad todo este asunto de la fiesta me tenia sin cuidado pero…. Hace unas semanas atrás había encontrado a Sasuke un tanto preocupado, como si le tuviera miedo a algo o a alguien. Siendo sincera cuando me conto q iríamos a esa fiesta de la q prepararon sus antiguos amigos, debo decir, sus amigos me tomo por sorpresa  ya q estaba invitada la misma Sakura me entrego la invitación, ¿se puede creer? ¡La misma Sakura! Pero ya no había marcha atrás iba a ir a esa fiesta con Sasuke me dije a mi misma.
-       Tranquila Sasumika. – Decía despreocupado – Estoy seguro q no te aran nada de nada.
-       Pero… no estoy segura. – Estaba muy dudosa – Ellos siempre me han fastidiado no entiendo por que ahora me están invitando a esa fiesta.
-       Bueno… - Se acerco muy cerca de mi – Tal vez para compensar todo el daño q han hecho.
-       No lo se… Sasuke. – Pero me coloco su dedo en mi boca.
-       Vamos no me dejes solo halla ¿Quieres? Prometo si al mas mínimo indicio de molestia nos vamos ¿Si?
-       Esta bien – Suspire – Iremos.
No tuve mas remedio q aceptar ir a esa fiesta, Sasuke me convencía de una manera q el solo sabia hacer. No solo eso, creo q una parte de mi también quería creer en eso q los amigos de Sasuke me trataran bien y que admitieran q era la mejor para el, estaba mas q segura q Sakura no me querría así por que si, al fin al cabo ella era su ex novia y todavía le dolería.
Ahora q lo pienso todos esos pensamientos fueron estúpidos y sin sentido, Sasuke no me quería y nunca me quiso el y Sakura todavía eran novios y la maldita apuestan la había ganado, podría gastarse su dinero con su flamante pelos de chicle. Yo no estaba incluida allí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario