viernes, 11 de mayo de 2012


Capitulo 11
 
The new member of the choir
 
No podía creer los acontecimientos ocurridos para ese tiempo, de solo recordarlos me tapo la mano con la cara y sonrió. Recuerdo bien q en esa semana las cosas no podían marchar de lo mas mal, no solo porque la princesita Sakura nos abandono pues también acontecía los raros comportamientos de Ino y Sai. Si también Ino se unió a su flamante novio. En los ensayos para las seccionales reinaba el descontento y la incógnita de lo q ocurría, perdí la cuenta de las veces q repetimos la canción.
Dolía admitirlo pero Sakura nos hacia falta y de la bastante ¿Por q los demás no lo asimilaban? Yo era capaz de aceptarlo frente a todos pero…. ¿Ellos?
Suspire cansada cuando el Sensei nos mando a ponernos de pie de nuevo, no podría creer q no estuviera dispuesta para cantar pero sentía una pesadez era como una premonición del futuro y nada bueno estaba por suceder. Estábamos repitiendo los coros cuando por un segundo mi mirada se fijo en Sai, no estaba equivocada algo estaba pensado y ese “algo” lo preocupaba en lo mas profundo de su ser. En algunas ocasiones pensaba q estaba preocupado por el comportamiento de Ino, la cual estaba también sumamente extraña y a su vez preocupada llegando a las conclusiones de: “Ellos dos traman algo”
 
-       Bien chicos ahora todos vamos a cantar – hablo dando ordenes el maestro Kakashi – Ino y Sai cantaran la canción.
 
Los dos asintieron con desgano mas bien con pesadez Sai estaba lo suficientemente sumido en sus pensamientos como para estar concentrándose en la canción, Ino simulaba estar bien con su sonrisa de muñeca barbie era como estar resecándoles a los demás lo perfecta q era y podría hacer cualquier cosa hasta cantar. Las notas de nuestra canción empezaron a sonar en el salón a los compas del coro, la voz de Sai fue la primera en escucharse y la segunda fue Ino. En eso todo aparentemente iba marchando bien, pues Sai debía cantar de nuevo, salió cambiando como esa vez en el auditorio con Sakura.
 
 A singer in a smoky room
 
 Después salió Ino con su sonrisa muy tranquilamente reflejando tranquilidad total como si nada estuviera pasando.
 
The smell of wine and cheap perfume
 
Los dos se encontraron con la Mirada en lo personal me pareció algo cursi era como si estuvieran conectados el uno con el otro, Sai tomo la cintura a Ino y ella a el y empezaron a girar mientras cantaban.
For a smile they can share the night

It goes on and on and on and on
 
De pronto se detuvo la canción y Ino puso su manos en la boca y salió corriendo del salón en conclusión fue al baño a vomitar, todos nos quedamos asombrados de esa actitud fue tanto q Sai ni sabia q decir o hacer, era como voy detrás de ella o me quedo aquí con los demás. Esto se me hacia aun mas sospecho y no podía dejar a mi pensamientos fluir esta vez los reprimiría, pero había algo q no podía esconder y q necesitábamos a Sakura y eso era sumamente urgente.
 
-       ¡De seguro comió algo q le callo mal! – exclamo algo nervioso Sai cuando Ino salió del lugar.
-       ¿Por q no admitimos lo obvio? – exclame con ironía
-       ¿Qué? Sobre tus obsesiones por la moda. – hablo Karin con desgano.
-       ¡No! – la mire con furia contenida, esta chica me caía de lo mas mal – Hablo sobre Sakura, me duele decirlo pero… La necesitamos.
-       Eso no es cierto – lo veía venir el Sensei nunca le gustaba admitir cosas y menos en este tipo de situación – Creo  q Minami y Karin tendrá q cantar partes del solo de Ino, por lo demás no se preocupen todo estará bien.
-       Sensei tal vez estaremos bien para las internas, pero no para las seccionales y duele decirlo. – Neji empezó a hablar con objetividad – No lo estaremos en las regionales.
-       El cuatro ojos tiene razón - ¿Quién le dio permiso a Kiba para hablar? Este chico también me exaspera – Esa tal Sakura me desespera pero si q sabe cantar.
-       ¡Sakura nos abandono chicos! Si en verdad quieren q esto funcione no miren atrás – todos lo miramos descolocados como no dándole la razón - ¿Saben algo? Tómense un descanso.
 
En lo que quedo de ensayo Ino no regreso supongo q en verdad estaba muy mal tal vez Sai tenia razón comió algo q le cayo mal, lo mas sorpresivo de todo fue cuando se dirigió para hablar con el maestro Kakashi sobre algo solo llegue a escuchar de los solos traspasados posiblemente hacia Hinata.
Finalizada ya la clase Salí sola hacia mis casilleros Sai paso por un lado de mi dirigiéndose para buscar, suponiendo a Ino si esto seguía así las cosas en el club no seguirían para nada bien. Nuestra nueva vocalista Salía de repente para vomitar eso no era nada favorable, solo imagínenselo en una competencia ocurriera algo como eso en definitiva seria nuestra condena.
 
En lo q iba de semana no vi mas a Sakura pero ni en clases y no se paraba de escuchar la obra protagonizada por ella, la cual estaba  organizando la entrenadora Utao con el viejo profesor del club de canto ese era el mismo despedido por acaso sexual. Según las malas leguas nadie había visto nada, por lo tanto decidieron regresarlo a su puesto se me hacia tan ridículo despedir a alguien, para de nuevo regresarlo a su trabajo. Escuche por boca de unos changos. Si changos. Sobre la entrevista q le darían a Sakura para el periódico de la escuela y esto no era sorpresa para nadie, ese papel nadie lo leía ni siquiera yo es mas no perdería mi tiempo en eso.
 
El día del miércoles se me hizo tan larga como un partido de futbol, al despertarme fui directamente a tomar un baño quería relajar mis músculos tenso y prepararme mentalmente tan como físicamente. Sobre todo físicamente pues opte por colocarme unas medias pantis color azul marino, una mini falda color rojo con una chaqueta azul de lunares blancos y dos botones a su lada de color blanco. Sus cordones eran blancos y al final una bola de peluche blanco, mi cabello lo deje suelto muy bien arreglado y peinado busque mi bolso y mis llaves de mi carro, mi papá me lo volvió a entregar como nuevo.
Esa mañana no desayune con mi padre pues, no se encontraba en casa la noche pasada me aviso q saldría muy temprano cosa q me entristeció por eso, pase por una cafetería para ordenar una taza de chocolate acompañado de unos panecillos me los comí mientras me dirigía. Al ver q ya llegaba a mi destino aparque mi carro en un lugar busque mi celular junto a mi bolso y Salí de mi carrito, mi amiga Minami estaba  conversando con Hinata y Neji animadamente hoy no estaba de humor para socializar así q  me dirija hacia mi casillero. Al caminar por los pasillos vi a Sakura ¡Valla por primera vez en la semana! Su cara dibujaba una sonrisa q no la borraría por nada en este mundo, entonces para en lleno mi caminar. ¡Santa porquería! ¿Qué significaba todo aquello? Solo una cosa…. Problemas, estaba completamente segura de dos cosas: la primera era q cuando Sakura sonreía era igual a plan agraciado para ella, la segunda si no me equivocaba en ese plan incluía a una sola persona y era definitivamente. Sai.
 
Me dirigí a mi primera clase del día Ingles la cual compartía con Sai, genial tendría q verlo a primera hora de la mañana y en realidad no tenia ni las ganas suficientes de hacerlo. Así con todas las ganas del mundo posibles me encamine a clase, como siempre me senté de ultima para no ser vista por nadie  cuando tome asiento Sai entro al aula y poso su vista en el asiento de mi lado, ¡Bravo! De seguro se sentaría allí y no mentía lo hizo se sentó a mi lado.  Mi respiración se paralizo por una míseras de segundos Sai al parecer no estaba de ánimos como socializar pero giro y me miro, observe su mirada reflejaba preocupación intente decirle algo pero simplemente no Salía nada de mis labios permanecieron abiertos sin sonido alguno.
Sai sonrió de la nada como queriéndome decir q no tenia el porque de hablar con el si no quería,  gire hacia el otro lado con mi cara de frialdad de nuevo. El profesor entro al salón y el ruido seceso de repente pero antes de comenzar la clase Sai giro hacia mí acercándose lentamente, recuerdo muy bien las palabras q me susurro al oído.
 
-       Gracias… me sacaste una sonrisa sincera – lo sentí me lo dijo con mucha franqueza.
Luego de ese extraño suceso el cual no quiero recordar jamás, era lo hora del club de canto cuando entre al salón prácticamente todos se encontraban allí entre ellos las porristas. Tome asiento rápidamente al lado de mi amiga Minami quien estaba en una conversación muy animada con Hinata, empezaba a entender q ellas eran muy buenas amigas tanto que me daban algo de envidia yo solo tenia a Minami pero ellas si socializaban a las maravillas.
Mi vista se desvió a la puerta cuando el Sensei Kakashi entra muy animado con una señora. Si definitivamente esa era la definición. Señora, la cual era de cabello oscuro como una combinación de purpura y negro, piel clara con ojos oscuros su estatura era media, ni tan alta pero tampoco baja. Nuestro maestro de coro se coloco de pie junto al piano al parecer nos tendría un anuncio, tengo q ser sincera esa noticia fue muy bomba.
 
-        Bueno chicos tengo q presentarle a una persona muy especial – comentaba serio el profesor – Ella es Anko Mitarachi  ¡La nueva integrante!
-       ¿Las personas viejas pueden entrar al colegio? – pregunto con algo de con función Sai, la cual yo misma también tenia.
-       ¿Me as dicho vieja? – exclamo como si la estuvieran insultando. - ¡Oh vamos! Ustedes parecen mis hermanos.
-       Pero si no los tienes Anko – le susurro Kakashi- Sensei al oído.
-       Shsss…. tranquilo amigo – le dio una palmada en el hombro. 
-       En fin Anko es una gran cantante pero nunca pudo lograr graduarse – relato nuestro maestro.
 
Esto era una fatal idea meter a esa vieja en nuestro coro, escuche como Neji desaprobaba todo esto y lo apoyaba él tenia razón esto realmente era una desastrosa idea. Esa mujer coqueteo con Kiba quede realmente impresionada siempre supe q mi compañero le atraían las señoras mayores pero esto, valla…. Era el colmo de la vida.
Mis compañera Minami y Hinata con su tartamudeo, al igual q los demás, dieron su opinión  al respecto comentando que en definitiva no era Sakura y no podría ni quiera igualarla. Anko pregunto por nuestra “estrella de coro” la cual yo respondí diciendo “Ella se fue para interpretar una obra en el colegio”. Costaba asta admitirlo pero en estos momentos nos resultaba difícil conseguirle un remplazo a cabellos de chicle, pero la oportunidad se nos presento en bandeja de plata se escucharon las letras de la canción  “Maybe This Time”  del famoso musical llamado “Cabaret” el cual lo protagonizaría Sakura.
Cabe de mencionar la inseguridad q tenía al comenzar a cantar las primeras líneas de la canción, pero poco a poco fue soltándose ella poseía un talento extraordinario. Bueno no era Sakura. Pero al final de todo tenia talento grandioso, presencie delante mis ojos como Anko se encontraba con ella misma dando entender q cantar era lo q mas amaba en la vida. Las ultimas notas eran las mas altas de todas pero sin problema alguno las logro, todos quedamos en la sala con la boca abierta nuestras mandíbulas colgaban literalmente hacia abajo era como si se nos había olvidado respirar. Juro q en estos momentos cuando recuerdo todo aquello me da una nostalgia inmensa pero, a su vez un ataque de risa pues yo fui una de las más combo vidas por esa presentación q no evite derramar una lágrima de la emoción.
 
-       Espero q con esto aprendan una gran lección sobre la humildad. – nos señalo con la mano y sonrió muy confiada.
 
Pasaron los días y nada de noticias de nuestra ex compañera de coro, al parecer a Sakura le estaba de maravilla con la obra musical en tanto nosotros aun no nos conformábamos con la llegada de la señora Anko. Aunque ella no se creía eso en definición lo era. Las cosas entra Sai e Ino se calmaron un poco, tal vez porque estábamos demasiado ocupados como para prestarle la atención a ellos, nuestro maestro de coro intento conversar con nosotros para poder conversarnos de dejar a la vieja loca en el coro.
Tan solo recordare algo tan penoso de mi me da nauseas, no solo por cometer una de las grandes burradas para mi en ese entonces, si no, dejarme llevar por situaciones de ese tamaño era demasiado alarmante. Recibí un mensaje de Anko, la cual quería encontrarse conmigo unas horas antes de la hora del coro, para ser mas exacta ella tenias muchas ganas de conversar conmigo; accedí a su petición por tan solo la curiosidad del momento, es decir, ¿Qué quería Anko Mitarachi de mi? Ese tipo de cosas no se ven a menudo y menos de una mujer tan escandalosa como ella, los rumores iban desde alcohólica hasta usurpadora pero la verdad no entendía con definición esos conceptos tan profundos de su persona.
Cuando entre al salón del coro ya se encontraba allí sentada en una de las sillas frente a la batería con una especie de termo y unos dulces de arroz, al verla gire mi cabeza y la mire con asombro. Ella simplemente me sonrió haciéndome señas para q me sentara en la silla del lado, sin decir nada obedecí pero antes tenia la gran intención de saber su fechorías.
 
-       ¿Para q me as llamado? – arque una ceja colocándome a la defensiva.
-       Tranquila muchacha de parcela. – giro al otro puesto para agarrar uno de sus dulces y colocárselos en la boca – solo me entere de las malas lenguas de los pasillos, q eres muy solitaria y por eso quiero ser tu amiga.
-       ¿Amiga? – exclame asombrada, en verdad esta vieja era una caja llena de sorpresas
-       Como sea – abrió su termo y sirvió su contenido en el vasito q tenia incluido – Toma esto…
-       ¿Qué es? – empecé a olerlo – Huele como una vieja tía mía
-       Tranquila niña ¡Te encantara pruébalo! – me incentivo
 
Y en definición mi curiosidad al saber como se sentía probar alcohol venció a la razón q, me encontraba en el salón del coro y no solo eso ¡En una escuela es estúpido beber! Pero al final de todo no podía dejar pasar esa oportunidad de romper las reglas del colegio ¿Qué podría llegar a sucederme? Con tal estaba segura, de esto nadie se enteraría. Le di el primer sabor a la bebida arrugue mi frente esto era demasiado amargo y a la vez dulce, esto era de locos ¿En verdad como pueden tomar esto?
 
-       ¿Y que tal? – pregunto entusiasta Anko.
-       Esto es dulce y agrio a la vez – aun no superaba su sabor tan raro.
-       ¡aaaahs! Como no recordar el sabor de un buen trago – comentaba muy enérgica, mientras yo seguía tomándome el contenido del vaso – Escucha Lizi… un trago de estos todos los días antes de venir a la escuela, créeme es todo lo necesario para ser tu misma.
-       ¿Esta hablando usted en serio? – como parece ser me estaba interesando el asunto, quien quitaba y podría revelarme tal y como yo era sin ocultarme bajo mi mascara de frialdad.
-       ¡Claro q si mi muchacha! – agrego muy segura.
-       Eso  es muy interesante – comencé a seguir tomando el trago.
-       ¡Se me olvidaba! – yo no le preste atención – Tengo una revistas de moda y otras de… hombres musculosos.
 
Casi me atragantaba al mirar semejante cosas mis ojos se salieron de orbitra, ¿Esta mujer estaba loca? Como es posible entregarle a una adolecente como yo semejantes revistas, pero claro como las cosas estaban ya subidas de tono y como podrán ver estaba tomando las acepte si tregua alguna. Ese día Elizabeth Mogami estaba rebelándose al mundo, no de eso no, tan solo estaba siendo manipulada por una vieja loca sin escrúpulos.
 
-       Entonces… ¿Puedo quedarme con las revistas y el…? – empecé a tomar el termo con mis mano y si… estaba completamente loca.
-       ¡Claro! – me lo entrego – pero a cambio de todo eso… ¿te puedo pedir un favor?
-       Humf – afirme mientras agarraba otra copa mas para tomar le agarre el gustico a la cuestión.
-       Le dirás a Kakashi cuando lo veas q quieres  verme dentro del club ¿Puedes hacer eso por tu nueva amiga? – me miro con suplica a los ojos.
-       Esta bien por mi no hay ningún problema, claro siempre y cuando usted me proporcione mas consejos y de esto – alce el termo y ella sonrió.
-       ¡Perfecto tenemos un trato! – juntos sus manos en una palmada.
 
Salí de la sala del coro mas confiada q nunca empecé a sentirme algo extraña al digerir alcohol, esto estaba empezando a subírseme a la cabeza pues sentí q estaba dándome vueltas,  pensé q esto se debía a mi primera vez bebiendo algo como esto por lo mismo no preste mucha atención. Me dirigía hacia mi casillero para guardar mis nuevas pertenencias pero antes de eso, observe a lo lejos como se acercaba el maestro Kakashi con un semblante muy pensativo de lo q estaba ocurriendo.
 
-       ¡Kakashi – Sensei! – la llame muy enérgica…. Aguarden ¿Enérgica? Si ya estaba más q mal.
-       ¿Sucede algo Lizi? – pregunto un tanto extrañado por mi comportamiento.
-       Es sobre la señorita Anko – no puedo creer q la allá llamado señorita cuando en realidad no lo es – Cambie de opinión con respecto a ella, quiero q se quede en el coro yo… ¡La idolatro! 
 
Le pase por el lado tomando mi rumbo ya pautado para desde un buen rato, mi casillero el cual se me hacia ahora tan lejano a mi ¿Seria el efecto q estaba produciendo ya en mi el alcohol? O simplemente el casación ya producido de por si de toda mi mañana en Konoha. En realidad nunca sabré la verdad de todo aquello.
 
Bien lo q empezare a relatar a partir de estos momentos será la parte mas vergonzosa de toda mi existencia de estudiante, artista y cantante. Tal y como lo dijo le señorita Anko me tome todos los días durante una semana una copa de alcohol antes de ir al colegio, al principio se sintió genial de hecho me encantaba me sentía como en las nubes pero luego de eso empezó el infierno en la tierra. Las resacas q me dejaba el beber tanto como en mi casa y en la escuela, estaban agotándome mi cabeza sentía q estaba apunto de estallar en miles de pedazos, en segundo plano mi imagen de chica perfectamente ordenada estaba decayendo. Mi ropa estaba toda desarreglada las mangas de mis abrigos cayendo a un costado de mis hombros, mis camisas arrugadas y sin estilo en esa semana logre colocarme la misma ropa dos días ¡Por Dios dos días seguidos! Estaba condenada a la desfachatez de glamur. Si no paraba con esto estaría en grandes problemas, no solo con mi imagen también tenia q agregarle la escuela y mi padre.
Un día llegue toda desaliñada ni quisiera recordar como se encontraba mi cabello para ese entonces, preferiría dejarlo por alto. Me dirigía a mi casillero para guardar mis cosas, en definición me arrastraba para llegar a mi lugar de destino, por mi lado paso la consejera del colegio sonriendo yo ni le preste atención no por q no quisiera, al contrario ni siquiera notaba la realidad de la ficción.
 
-       Lizi… se mucho sobre olores – exclamo aun percibiendo el olor del aire y de espaldas a mi – Se perfectamente q hueles a alcohol.
-       ¡Oh bambi! No sabes lo mucho q llore cuando los cazadores mataron a tu mami – al girar exclame esto, la consejera la cual tenia cara de mi animal favorito de películas infantiles bambi me miraba raro.
-       ¿Lizi te encuentras bien? – pregunto asustada.
 
No dije nada mas mi estomago se revolvió ferozmente lo único q recuerdo con gran nitidez, el sabor de haber vomitado todo lo ya digerido en mi sobre los pies de la pobre consejera la cual estaba petrificada sin saber q hacer o decir. Como sentí pena por aquella mujer de ojos de conejo asustado cuando ven q quieren cómeselo entero.
Acto seguido mi memoria volvió en si en la sala de urgencia del hospital de Konoha, me pare de repente de mi camilla y me agarre la cabeza con fuerza me dolía demasiado frente a mi apareció una enfermera quien con una dulce sonrisa me comenzó a revisar, yo no dije nada estaba lo suficientemente avergonzada de lo ocurrido hace unas cuantas horas tan solo quiera saber como estaba la consejera con cabeza de bambi.
 
-       ¿Usted sabe donde esta la consejera de mi instituto? – pregunte indecisa.
-       Toma esta pastilla – la coloco en sima de mi mano con un vaso de agua – Esto te quitaran las nauseas y  el dolor de cabeza.
-       Gracias – me la tome rápidamente por q de lo contrario mi cabeza reventaría.
-       Tu profesora le están haciendo un lavado general – comento mientras colocaba suero en mi vena.
-       ¿Lavado general? – casi grite de le impresión, ¿Tan asqueroso fue el vomitar en su pies?
-       Si al parecer quedo en un estado de shock luego del incidente. – termino su trabajo en mi mano.
-       ¿Mi padre sabe q estoy aquí? – empecé a asustarme si mi padre sabia de esto no solo se enojaría conmigo, estaba completamente segura q estaría castigada de por vida.
-       No por esta vez decidieron mantenerlo en secreto por tu seguridad – sin mas nada salió de la habitación.
 
Estaba en grandes problemas si mi padre se enteraba de semejante acto de su hija, la cual  es menor de  edad estaba segura q estaría plenamente decepcionado de mi y yo no quería eso. Estaba claro si eso pasaba seria como la gran catástrofe infernal para mí y en realidad no quería nada de eso. No cuando mi padre y yo estábamos llevándonos de maravillas en estas alturas, de la vida.
 
Primera parte…. Fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario