Capitulo 9
Misguided intentions part 2
No podía creer las cosas q ocurrían cada día en Konoha sin duda alguna no entendía como la situación había empeorada cada minuto q pasaba, Kakashi – Sensei ni siquiera duraba 5 minutos en el salón de coro ahora mas que nunca nos sentíamos muy solos sin el. El comportamiento de las dos porristas Ino y Karin era extremadamente sospechoso era como si estuviera felices q todo aquello estuviera pasando, no me extrañaría q estuvieran envueltas en un lio y sobre todo Ino ella mas que nadie. Debo mencionar esto. Quería q Sai se saliera de este “Ridículo” club para poder volver a la normalidad se su vida amorosa, en este tipo de situaciones le daba gracias al cielo por haber colocado a Sai en este club y no por estar enamorada de el pero, sin este chico nada seria igual en el coro. De Sakura solo puedo mencionar q se veía muy extraña no sabría decir con exactitud el por q de todo esto, pero prevalente uno de los componentes importantes de su aptitud era un chico llamado Sai. El cambio de postura q tenia antes con el chico deportista se veía muy claro, es decir, ¡Se la pasaba prácticamente pegada a el! Y ahora no hacia más q discutirle y regañarlo sin pasar por alto el choque de ideas entre ellos. Por lo tanto Sai parecía afectado de todo esto haciéndome pensar claramente q entre ellos ocurrió algo, dolía sin pensarlo me dolía en realidad me gustaba mucho y tener las liberas sospechas q entre Sakura y el estuviera ocurriendo algo me ponía mal. Algo me decía podría ser totalmente ridículo dando caso los hecho de el ser el novio de Ino y por nada en este mundo, se podría separar de ella al menos de un gran hecho para llevarlo a esa decisión.
Recuerdo bien la tarde en donde las tenciones en el club crecieron más, Sai estaba en una de sus tantas disputas con Sakura era como si intentara hablar con la pared ella estaba muy clara en lo q quería. No daría el brazo a torcer.
- ¿Por qué no eres un poco más abierta? – le preguntaba con ironía Sai
- ¡No hay marcha atrás! – le contesto como si no le importara nada – Esto se trata de ganar como dijo Karin.
- ¿D-Desde cuando…? – quedo algo colocado Sai al ver como Sakura decía todo aquello.
- ¿Pueden parar? – se interpuso entre los dos Ino – Estar con sus peleas consecutivas de la tarde me dan ¡Nervios!
- Mañana veremos a Li y punto – salió de la sala de coro Sakura muy enojada.
Genial irse y dejar la fiera suelta era muy propio de Sakura, Sai dio un par de vueltas en el lugar y decidió seguir a la pelo de chicle al parecer aun no se tenían las cosas dichas Ino vio como su novio salía del lugar, por lo q se veía estaba aun mas asustada de lo normal era como si predijera las cosas vividas por estos dos. No la juzgaba por una parte la entendía, a veces no podía creer lo bien escondido q tenia todo mi dolor aunque algunas ocasiones creo no poder ocultarlo.
Al salir del colegio fui directamente al trabajo de mi padre en el taller de carros q tenia, no sabía la razón de pasarme por allá pero algo dentro de mí me dijo: “Deja tus intuiciones fluir” así q al entrar al lugar mi padre me recibió con los brazos abiertos.
- Hola papá – coloque mi bolso en una mesa y corrí abrazarlo - ¿Qué tal tu día?
- Ha estado estupendo. – se separo de mi – Y hablando de eso ¿Qué tal el tuyo?
- Ni me lo recuerdes – di un largo suspiro – Nada bueno a pasado estos últimos días en el club
- ¿Aun con problemas? – camino hacia otro lado.
- Si, antes Sakura q se la pasaba respirándole la nuca a Sai – mi padre me presto mas atención – prácticamente le esta gritando y reprochando ideas para el grupo
- ¿Tu Sensei? – me dio la espalda para seguir trabajando en lo suyo.
- Bueno… - intente en no recordar la ultima vez q lo vi por mucho tiempo en el coro, era triste ver como Sakura nos metió en este lio – En algunas ocasiones solo esta de paso por el club.
- Creo q logro entenderlo por una parte – mi padre me dio la cara de nuevo – Cuando recibes comentarios q no estas haciendo tu trabajo bien es… realmente triste, como si te estuvieran reprochando lo mal q eres para eso.
- Es una deducción muy exacta – comente atónica – Jamás me senté a pensarlo con detenimiento.
- Lizi – se acerco a mí y sujeto mis hombros – Ese tipo de cosas solo se pueden entender cuando se viven.
- ¿Crees q el Sensei vuelva? – le pregunte preocupada.
- Puede q vuelva – comenzó a caminar y me hizo una señal para q lo siguiera – pero antes q todo ustedes mismo tienen q tomar la iniciativa para lograrlo.
- Papá ¿no crees q la iniciativa la tome Sakura? – mencione con un tono de ironía.
- No, no lo creo – freno su caminar en el garaje en donde guardaba su carro – Ustedes los demás apoyaron la decisión de su amiga, por lo tanto tienen q participar en ello.
- En tanto eso – mire hacia un costado de la figura de mi padre - ¿Qué hacemos aquí?
- Lizi ¿Te acuerdas cuando te dije q te daría un sorpresa dentro de unos días? – me sonrió abiertamente.
- Si, lo recuerdo – entonces quede pensativa tal vez la sorpresa q tenia para mi era…. - ¡No me digas q es!
- ¡Sorpresa! – abrió la puerta del garaje mostrándome un auto espectacularmente perfecto.
- E-Eso es… eso ¿Para mi? – me señale con sorpresa y entusiasmo a la vez.
- Si es para ti – se acerco a mí y tomo mis hombros de nuevo – Estaba ya cansado q me pidieras un auto.
- Pero no es cualquier auto – repuse - ¡Es el auto! Es definitivamente perfecto un Ford Focus ST de… ¡Ultima generación!
Estaba tan eufórica ni podía respirar, ese día mi padre compro un auto tan especial para mi era lo q realmente estaba deseando estos últimos días. Ahora no me toparía mucho con Sai y amigos creo pasar por alto a su rubia novia, mi auto es anaranjado en sus ruedas eran tan especiales en fin estaba tan hecho a la medida para mi. Era tanto la emoción q, prácticamente lo estaba llamando mi bebe mi carrito especial. Pero mi padre no me darían esto carro sin nada, es decir, cavia la posibilidad de colocar condiciones para su uso.
- Lizi antes de entregarte las llaves de tu auto tengo condiciones, las cuales, no debes pasar por alto – lo sabia no era para nada tonta.
- Las escucho – cruzo los brazos para prestarle mas atención.
- Primero: Dejaras de comprarte mucha ropa – dios no es q fuera compulsiva, tan solo me gustaba estar a la moda – Tan solo compra lo extremadamente necesario ¿Entiendes?
- Si, entiendo perfectamente – respondí con sinceridad.
- Segundo - ¿Qué más podría pedirme mi padre? – Dejaras esa colección de cremas hidratantes y exfoliantes ¿Entiendes lo q te digo?
- Completamente pero…. – mi padre coloco cara de estar enojado pues al parecer iba reprochar algo – No es una colección papá, tan solo son las cremas necesarias para el cuidado de mi piel. Es todo.
- En cualquier caso – me entrego las llaves de mi carro – Tienes q cuidarlo y no dejar ni un rasguño en el ¿Lo harás?
- Si, lo cuidare como si fuera mi vida – le pase por el lado para dirigirme a mi carrito pero antes - ¡Ah! Papá ¡Gracias!
- De nada – alzo la mano y sonrió – Lizi siempre y cuando cuides de el y tus condiciones no te lo quitare.
Esa tarde fui extremadamente feliz una parte de mi estaba en Shock y la otra, fuera de sitio. Era como si papá podría leerme hasta los pensamientos y descubrir cada cosa q quería, le estuve enteramente agradecida por eso. Aunque mis días con mi carro nuevo no me serian tan felices, todo podría ocurrir hasta el daño más mínimo para una persona tanta q mi carro estaría en vuelto en todo esto. No creo solo el. Más bien puedo decir q la dueña del carro, es decir, yo.
Estaba a un solo paso para llegar al estudio del tal coreógrafo Li me parecía mentira lo mucho q me había costado escoger mi atuendo de hoy, mi sección de mascarillas tubo q ser un poco reducida debido a la falta de tiempo. Me coloque una camisa blanca de botones y por en sima un suéter marrón con blanco y detalles de figuras como rombos con rallas rojas, un short gris de dos botones en cada lado blancos y unas rallas bordadas de color marrón. Por ultimo unas botas con una altura más arriba del tobillo de color marrón con un peluche aun mas claro, mi cabello desidia llevarlo suelto y en el un sombrero blanco. En conclusión estaba a la moda muy bien vestida para la ocasión, me moría por saber como se vestiría mi amiga Minami para el día de hoy. Ella y yo cuando fuimos de compras escogimos unos buenos atuendo para este día, esperaba q escogiera el indicado y el mas con estilo. Estacione mi carro y apague el motor antes de salir me mire en el retrovisor mi cabello, estaba perfecta así q cuando vi como pasaban cerca de mi carro mis compañeras de club baje de mi auto con toda elegancia.
- ¡Oh por dios Lizi! – se acerco Minami hacia mi con asombro - ¡Esta genial tu auto!
- Mi papá me lo dio con una serie de condiciones – le coloque el seguro al mi carrito – si dejara de comprar “compulsivamente” y de malgastar tanto el dinero en mis cremas, me lo dejaría sin protestar.
- ¿Están seguras q entrenan hoy? – pregunto Ino con arrogancia.
- Akatsuki ensaya los jueves y los viernes desde las 7:00 hasta más tardar la media noche. – dijo Sakura adulando la información q obtuvo.
- Tengo algo de miedo q Akatsuki se burle de nosotros – me acerque a Minami y sujete su brazo – Digo ellos son talentos y populares tan solo mírenos – nos señalo – Parecemos salidos de la parte inferior de un puente.
- Esa bola de anárquicos tienen mas tiempo para ensayar en definitiva nosotros tenemos mas corazón – comencé a sonreír – Y sobre todo sentido de la moda, Minami amiga ese atuendo esta estupendo.
Minami sonrió en definitiva nostras éramos las q mas lucíamos allí no era por opacar a las otras pero, Sakura se vestía como una niña de primaria, Hinata era con colores oscuros a veces me parecía medio extraña y sin pasar por alto las tres chicas delante de nostras optando usar su uniforme de porrista de color negro con rojo. Minami opto por colocarse un conjunto gris de pantalón holgado con accesorios de piedras incluidos, al igual q yo llevo su cabello negro suelto y un sobrero blanco con un listón negro al final con unas palabras totalmente en mayúscula negras. Su zapatos eran altos negros como botas hasta los tobillo en realidad eso fue lo q mas me encanto de su atuendo, pude percibir lo extrañas q se encontraban el trió de porristas no solo ellas también las dos de atrás. Hinata y Sakura.
- Tienes toda la razón Lizi – sonrió - Parecemos combinadas hoy ¿Verdad?
- Concuerdo contigo – reímos las dos juntas.
- Lizi – intercambio miradas con las porristas - ¿Cuándo podemos volver a ver tu sabes…?
- ¿Qué tal salimos al cine? – desvié el tema – Quizás un poco de despeje no nos haría mal.
- De acuerdo. – asintió levemente con la cabeza.
- Miren – salió corriendo de repente Sakura – Ella Norioka Yimara ella gano como la mejor solista y fue realmente extraordinario.
Sakura estaba muy emocionada por ver a una pobre chica vomitando a mi se me hizo algo asqueroso, pero la pelo rosa no le importo en lo absoluto pues siguió sonriendo como si nada importara.
- Acuérdate – dijo la chica q sujetaba el cabello de la chica morena – No debes dejar el ensayo por ningún motivo, también incluye cansancio o deshidratación.
- ¿Ustedes son de Akatsuki? – pregunto emocionada Sakura – Queremos hablar con Li para q haga nuestras coreografías.
- No, no ¡El un completo y total mostro! – Grito la chica asustada la otra q tenia una especie de collarín nos miro con susto, como si no supiéramos donde nos metíamos.
Un poco mas tarde después de este asqueroso accidente, nos adentramos al auditorio para ver una de las presentaciones q estaban ensayando Akatsuki no nos interesaba en absoluto pero teníamos absolutamente necesario esperar por el señor Li. Observe como todos se colocaron en sus puestos las chicas por un lado agachadas y los chicos en el centro reunidos, las luces se apagaron y se empezó a escuchar la música.
Yeah, yeah, yeah
I love you
But i gotta stay true
My morals got me on my knees
I'm begging please,
Stop playing games
Una chica empezó a cantar la canción y se reunieron con los chicos, se sostuvieron de ellos y daban vueltas con su cabeza mientras seguían cantando. Los chicos prácticamente ni cantaban las voces de las mujeres eran las q relucían en el lugar, con esa coreografía extraordinaria me quede muda.
I don't know what this is
Cos you got me good
Just like you knew you would
I don't know what you do
But you do it well,
I'm under your spell
Definitivamente necesitábamos q ese hombre hiciera nuestras coreografías, estaban increíblemente bien organizadas no porque hubo una parte de la canción en donde los hombres alzan a las chicas y dan un giro con ellas. No. Era porque sin duda alguna tenia una buena calidad al verlas, las coreografías de Kakashi – Sensei son geniales pero estas sin duda son mejores nada en comparación.
You got me
Begging you for mercy
Why won't you release me
You got me
Begging you for mercy
Why won't you release me
I said release me
Now you think that I
Will be something on the side
But you got to understand that I need a man
Who can take my hand
Yes I do
Terminaron la canción y todos bajaron la cabeza, las luces se apagaron y pude percibir un grito de un hombre. Pensé q el tan señor Li era alto e imponente pero al verlo no salió nada de mi boca, su aspecto era como el de un duende bajo con las orejas algo puntiagudas y con una expresión en su cara algo no particular. Era como de disgusto, es decir, ni felicitaba a los chicos por lo increíble q estuvieron al contrario de eso lo único pronunciado por sus labios fue: “Largo de mi escenario”. En conclusión este tipo me daba algo de terror el tan solo verlo, pero si queríamos ganar había q realizar sacrificios. Si esto ameritaba hacerlo. Lo arriamos.
- ¡Vamos q se va! – comenzó a caminar a la salida Sakura.
Al parecer ella era la mas decidida en realizar todo aquello, en algunas veces entendía a la perfección el enojo de Sai hacia ella, tal vez estaba pasándose un poco de la ralla sobre esto. El deseo de ganar estaba haciendo perder personas importantes y entre ella, el maestro Kakashi.
- ¡Señor Li! – iba tras el mientras se introducía en su carro, al parecer ya había oscurecido - ¡Somos el coro de Konoha!
- ¡No doy entrevistas! – Grito el muy engreído duende.
- ¡Q-Queremos q realices nuestras coreografías! – soltó de la nada Hinata.
- A ver niñas – puso una postura para hablarnos – Cobro una mensualidad para eso y sin contar un bono adicional en dólares, si quedan en los primeros tres puestos. Y con Li al volante ¡Quedaran entre los primeros puestos!, ahora si me permiten – encendió su carro - ¡Muévanse!
- ¿En donde conseguiremos el dinero para hacerlo? – dijo asustada Sakura.
No quería sonar paranoica pero las cosas no se pintaban muy bien para todo esto, teníamos q planear algo pero no para mas tarde si no para ahora mismo. Estaba cansada por lo tanto Salimos de ese lugar y, por ser la única chica q poseía vehículo me toco llevarlas a sus casas a cada una de ellas.
Cuando llegue a la mía mi padre estaba viendo televisión tranquilamente en el sofá, me acerque a el y lo salude para luego subir a relajarme en mi cuarto. Definitivamente ese había sido un largo y horripilante día, encontrarme con un renacuajo de alcantarilla no era para nada placentero al contrario se sintió horrible. Tanto como cuando en una misma semana utilizo el mismo atuendo, de tan solo imaginármelo me daba grima. En cuanto a lo del gran coreógrafo teníamos q pensar en un plan para conseguir el dinero para pagarle, pero ocurría la gran situación de ¿Dónde lo sacaríamos? Posiblemente este seria otro gran obstáculo a vencer.
A mitad de semana las cosas se complicaron, cada menos días veíamos al Sensei el miércoles ni siquiera se presento al salón de coro. Sai le parecía sofocante quedarse allí, asta llegue un punto de pensar en q lo dejaría y nos abandonaría tal vez la tensión del grupo era mas fuerte en vez de su promesa. En algunas ocasiones parecía las horas libres de la tarde, yo y Minami conversando sobre modelos de revistas y una q otra película de ver el fin de semana. Ino conversando con su dos amigas porristas, Sakura Hinata y Neji planeando como sacar fondos para pagarle a Li. Llegando hasta el último y más importante de todos Sai, el cual no paraba de tocar el piano haciendo parecer distraído y a la vez preocupado.
Mi padre me comento de la reunión de padres en donde se presentaría como una total sorpresa el grupo del Sensei, al parecer era tan famoso pues incluyeron un articulo solo para ello en el periódico. Al saber esto medio algo de nostalgia, el Sensei ahora estaba tan ocupado en su grupo pero no tenia tiempo para estar ensayando con nosotros.
De repente las tres porristas llegaron con la noticia en donde mencionaban, la ayuda de las demás para contribuir con los fondos para contratar a Li. Pero por eso montaríamos un auto lavado en el estacionamiento de Konoha, para lavar los carros mas cercanos a nosotros y cobrarles con eso recaudaríamos fondos para el coreógrafo. Por lo menos era un comienzo para la solución todo este lio en donde nos encontrábamos metidos, por suerte no me coloque una ropa muy fina de lo contrario me arrepentiría de por vida ensuciarla por estar lavando carros.
- ¡Dios! – se paraba Minami del suelo - ¡Es la tercera vez q limpio las ruedas! ¿Podemos ya parar de lavarlas?
- Dime Minami – me acerque un poco a ella dado q estaba al otro extremo del auto - ¿Trajiste ropa? ¡Hoy vamos directamente a ta ta tan a un teatro musical!
- ¿Qué tal llamas a tus amigos y salimos con ellos? – sonrió con esperanza, demonios las cosas estaban complicándose tanto q ni sabia por donde responderle - ¿Sabes? Me gustaría q me presentaras al moreno de ojos verdes no, ese me pareció medio raro ¿Qué tal el pelirrojo?
- Minami eemh – apreté el paño con fuerza – Sabes el…
- Dime Lizi – ahora fue ella la q se le acerco - ¿Te gusta el?
- ¡Si! - ¿Pero en que rayos estaba pensando para decirle semejante mentira? – Desde hace varios años, lo siento.
El rostro de Minami se reflejo enojo pero mas q eso otra cosa, en ese entonces sabia lo q iba a ocurrir descubriría mi mentira y me mataría lento pero dolorosamente. Mi amiga se agacho y sujeto una gran piedra, esperen ¿Qué planeaba exactamente hacer con aquella cosa? ¿Matarme? Por q de ser así no me mataría lentamente, al parecer seria rápidamente y con un buen dolor. La quede mirando asustada en pocas palabras temiendo por mi vida, ya conocía mas o menos a la Minami enojada y lo decía no era nada buena y compresiva. Entonces ocurrió la peor desgracia de todas le lanzo con una fuerza descomunal la piedra al parabrisas de mi carrito ¡Oh por dios mi padre me mataría! Entonces tendría q revivirme para poder matarme, dado el caso en esos momentos yo ya había muerto.
Minami luego de hacer eso se quedo pasmada por unos segundos, como pensando en algo o tal vez decepcionada de mi comportamiento para ese entonces me enoje con ella y le grite fuertemente como, descargando mi enojo hacia ella.
- ¡¿Estas loca?! – grite eufóricamente - ¿Cómo pudiste romper mi parabrisas?
- ¡Pues tú rompiste mis sueños de conseguir el amor de mi vida! ¿Cómo te quedo eso? – hizo un bufido y salió del lugar.
Por lo menos no estaba enterada de q eso chicos no los conocía y todo lo ya relatado a ella era mentira, pero ahora mi padre me mataría al ver mi parabrisas roto ahora rompí una de sus condiciones estaba mas q acabada. Aunque pensadlo bien no solo rompí una condición de hecho todas, mi tarjera de crédito quedo muda pues me gaste todo en compra de ropa y mis cremas. Sin duda no podía vivir sin ellas de lo contrario, mi piel estaría muerta y horrible propensa a cualquier daño ultravioleta.
Después de ese incidente Minami no me tomo mas la palabra de hecho, ni siquiera me miraba en los pasillos ahora era mas q oficial. Estaba nuevamente sola en Konoha sin amigos ni nada esto se sentía realmente extraño, por el hecho q tal vez estaba acostumbrada a estar con mi amiga morena para arriba y debajo de esta escuela, ahora todo estaba perdido.
Mi padre al ver mi parabrisas roto coloco el grito en el cielo, me lo decomiso hasta nuevo aviso no solo por eso. También se dio de cuenta de lo de mi tarjeta de crédito y mi nueva colección de cremas para el rostro, por los momentos estaba en la ruina sin auto ni amiga y no pasando por alto tarjeta de crédito.
El auto lavado fue un rotundo éxito pero a mi nadie me quitaba de la cabeza q lo fue por la vestimenta de las porristas, era como una carnada atraía las masas y en este caso los hombre pues ello fueron nuestra mayor clientela del ese día. Por lo menos era para una buena causa, pagarle al señor Li para poder enseñarnos nuestras coreografías. Aun puedo recordar cuando ese enano de circo fue a enseñarnos, las cosas no están en su tono desde hace mucho tiempo pero con la llegada de ese señor la situación estuvo aun mucho más peor.
- Estos serán los menús son personalizados – nos entregaba los menús en una carpeta yo lo recibí con mala gana – Esto serán lo único q comerán dentro de seis meses.
- El mío dice solo café – leyó lo q contenía dentro Minami
- Así es – la miro con repulsión.
- ¿Qué es eperlano? – pregunto asqueado Sakura.
- Es un pez de agua dulce q apesta. – le contesto groseramente. – En fin empecemos primero Neji adiós no veo q te esfuerces.
- ¿Qué se supone q hice mal? – pregunto descolocado de lugar.
- En dejar de utilizar lentes. – esto me estaba pensando a fastidiar ¿Qué le pasaba a este tipo? – No podemos guiarte por donde vallas a veces, altera la dinámica del grupo y deprime a la gente.
- Espere ¡No puede echarlo! – le grito Minami agitada.
- No, de hecho si puede hacerlo – la señalo – por lo tantos adiós ¡Niña palillo!
- ¡No puede echar a nadie del grupo por q no le guste como se ve! – grite ya furiosa este tipo esta sacando lo peor de mi, si estaba esperando encontrarme lo estaba logrando.
- ¿Por qué no te callas y te alejas de las cremas para la cara? – me repuso con repudio – Un día de estos te saldrán granos en la cara si te acercas al sol.
- Ustedes son perfectas no cambien – le dijo al trió de porristas, este maldito desgraciado estaba sacándome de mis casillas yo y Minami nos miramos con repudio hacia el enano desagradable. – Y tú ¡Por amor adiós! ¡Tapate esa frente! – Sakura no supo q responderle – el paliducho de allá ¿Por qué no te bronceas algo? Primero q todo quita esa cara de tonto y reacciona.
- ¿Qué le sucede? – repuso Sai con admiración.
- “¿Qué que me sucede?” – repitió el duende con ironía – Sucede q eres muy pálido me siento como si hubiera estado en la playa y me hubiera bronceado tanto – Sai miro a Sakura con asombro - ¿Herí sus sentimientos? ¿Dije algo malo? Por que creí q necesitaban a alguien el cual les dijera la verdad – entre mas escuchaba este maldito enano mas ganas tenia de destriparlo – Quizás necesitan a alguien q les diga mentiras como: “Tiene todo lo q se necesitan” pero por lo q yo distingo no lo tienen. Por lo tanto, tómense un descanso y respiren no se olviden preguntarse ¿Quiero ser un ganador? – Puede q este pisoteando nuestro orgullo pero jamás dejaría q pisoteara nuestro talento. Sonrió y siguió - ¿O no?
- ¡Al diablo! – pronuncio Sai tomándonos de sorpresa a todos – Yo me voy
- Y-Yo igual – hablo la tímida Hinata – Vámonos Neji
No me quedaría allí para seguir escuchando comentarios ridículos de un elfo como ese, como dijo Sai “Al diablo” me marcharía rápidamente de allí junto con mis compañeros de coro. Tal vez Kakashi – Sensei nos consentía mucho pero no nos discriminaba como éramos, al contrario, nos quería tal y como habíamos nacido.
- ¡Fastas tico! Que comience la evacuación. – menciono enérgico el enano de circo.
- ¡Esperen! – nos freno el caminar la voz de Sakura – Yuri antes de ser una gran cantante le dijeron q necesitaba taparse su frente, pero gracias al cielo se negó.
- ¿A dónde quieres llegar? – arqueo una ceja Li.
- Creo q no lo queremos – sonrió y miro al techo - ¿Seamos realistas si? Nunca seremos tan buenos como Akatsuki, nosotros triunfaremos porque ¡Somos diferentes!
Por primera vez en lo poco q conocía a Sakura dijo una palabras de lo mas convincentes, era ese tipo de palabras q te llegan al corazón y las entiendes perfectamente. Nosotros sonreímos al ver a Sakura mencionar todo aquello como mucha confianza, sin saberlo nos inspiro a seguir continuando en esta lucha.
- ¡Oh! Claro los fenómenos, los ciegos, paralíticos y deformen pueden triunfar. Si. ¡Genial! ¿A dónde quieren llegar? – dijo aun con repudio total.
- A donde queremos llegar es – se le acerco a el se me hizo algo de gracia Sakura era mas alto q ese piojo - ¡Esta despedido! Otra cosa soy más alta que usted.
- Tan solo por un poco. – miro hacia otro lado.
Después de todo este estúpido accidente prácticamente todo volvió a la normalidad tal y como tenia q ser, Sai y Sakura volvieron con su química habitual Ino prácticamente botando humos por las orejas. Kakashi – Sensei volvió al club con todos, según las palabras de mi padre la asamblea fue un rotundo éxito pero algo sucedió q hizo desintegrar al grupo del maestro, por lo tanto volvió a guiarnos como siempre.
Seguía sin carro pero mi tarjeta fue respuesta otra vez, tan solo podía gastar lo extrita mente necesario de lo contrario la confiscada seria ella, aun me encontraba sola en Konoha mi amiga Minami seguía enojada conmigo. No la culpaba de hecho, preferiría q lo hiciera así asta tener yo las agallas suficientes como para poder disculparme con ella oficialmente. Fue hasta una tarde q ella misma decidió acercarse a mi mientras me acomodaba el cabello, frente de mi casillero.
- Holo Lizi – la mire de reojo y seguí en lo mío, de hecho no tenia la suficiente valentía para mirarla – Solo quería decirte q siento mucho el accidente ocurrido con tu auto, si es tanto pagare la reparación.
- Tranquila – le sonreí – Mi padre me lo confisco cuando rompí todas las condiciones dadas por el.
- También quería decirte lo mucho q deseo tu felicidad al lado del chico pelirrojo – me estaba animando con amabilidad - ¿Quién quita y tengan bebes? Pelirrojos también ojos azules ¡Sera una buena combinación!
- Minami – cerré mi casillero para encararla ya era la hora de contarle la verdad detrás de mi mascara de crema y exfoliantes, después de todo ¿No era mi mejor amiga? Tendría q confiar en ella. – No te dije la verdad – ella me miro confundida – No me gusta ese pelirrojo, de hecho ni lo conozco la verdad es q, nunca en la vida he tenido amigos en la realidad – Minami me miro sorprendida – Para ser mas sincera tu eres mi primera mejor amiga. Perdón.
- ¿Por q no me contaste todo eso? – pensé q se enojaría conmigo pero no, al contrario se pintaba algo preocupada por eso. - ¿Sabes? No debes avergonzarte por eso, debes mostrarte tal y como eres en el coro – empecé a sentir un nudo en la garganta con esas palabras – No estas sola Lizi, recuerda q allí en esa sala podemos expresarnos y recordar q siempre habrán amigos para ti.
- Perdóname por engañarte de esa forma. – empecé a sentir las lagrimas por mis mejillas.
- Ya tranquila – se acerco a mi y me abrazo – Se por lo mucho q as pasado asta hora sola, ser ridiculizada y todo eso por Kiba y sus amigos. Siento todo eso.
Después de todo lo ocurrido Minami y yo volvimos a hacer las mejores amigas de siempre, Kakashi – Sensei estaba en estos momentos practicando una nueva coreografía para un número. Se me hacia magnifico q todo volvió hacer normal nuestro profesor de coro, guiándonos y oriéntanos con mensajes alentadores y si nada de hipocresía en sus palabras definitivamente eso era lo q nos hacia falta a todos nosotros. Incluyendo a las tres porristas. Tal vez pensaba q ser popular era lo mejor, aunque lo sea, pero no es para nada genial estar en la sima si te sientes solo y sin contar con buenos amigos con quien disfrutar todo aquello.
- ¿Qué les pareció? – dijo el Sensei terminado nuestra coreografía.
- Kakashi – Sensei – Sakura adopto una postura seria.
- ¿Si Sakura? – su cara reflejo como q de nuevo con lo mismo.
- Me encanto. – todos empezamos a sonreír con alegría y entusiasmo.
- Creo q así es como debería hacer las cosas. – agrego Minami con mucha confianza.
- Si es así. De nuevo ¡Desde arriba! – comento alegremente.
Las lecciones q para ese entonces aprendí fuero muchas, las cuales algunas me puede servir de ejemplo a seguir. Era claro q cuando eres especial en algo, te reluces mas no es necesario esforzarte para ridiculizar a la demás personas por sus defectos. O lo que hacen o hagan. Tal vez lo q mas critiques de ellos es la cosa q lo hace aun mas especiales, sin duda los hacia originales en la faz de la tierra.
Sentir la soledad es horrible lo se, tan solo por que toda mi adolescencia e infancia la viví en la soledad pero el saber q cuando estoy dentro de esa sala de coro no estoy tan sola, me hace sentir reconfortada. Se perfectamente q puedo contar con cinco personas maravillosas allí, sin pasar por alto al un gran maestro en las artes Kakashi – Sensei. En las porristas no confiaba casi, ellas eran las q mas me emanaban desconfianza, quizás algún día entendería q al lugar a donde habían llegado era grandioso. Como en estos momentos extrañaba todo aquello, quizás se hubiera sido mas fuerte estuviera aun en Konoha. Pero ahora todo ya es muy tarde.
Capitulo 9……. Fin
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