jueves, 10 de mayo de 2012


Capitulo 9
The shy girl to sassy girl
El maestro atravesó la puerta con su libreta en mano giro su vista al ver a Naruto tirado en el piso puso la cara de desconcierto como si no se imaginara q fue lo ocurrido. Viendo esto dirigió su mirada a Sakura pero ella negó con la cabeza y señalo a mi dirección sonriendo en el proceso. Lo sabia ella había contraatacado.
-       Naruto no debo sorprenderme q estés tirado retorciéndote en el piso ¿No? – Hablo seriamente.
-       C-Creo q no Sensei. – Respondió con dolor.
-       Bien Naruto ve a sentarte a tu puesto. – Cerró los ojos levemente mientras señalaba al puesto de Naruto.
Naruto se dirigió a trompicones a su puesto, aun agarrándose en donde le dolía. Tape mi boca ligeramente para dar una risilla divertida por lo q acababa de hacer, después de todo podía divertirme algo con esto de venganza, sentí una mirada y voltee para ver quien era descubriendo en el proceso al ver a Sasuke sonriendo de medio lado a mi dirección. Apreté los labios con amargura y lo mire con ira, no tenia ningún derecho a sonreír sobre lo ocurrido eso era cosa solamente mía.
-       Creo q no les debe impresionar q hallan dos alumnos nuevos en el salón. – comenzó a hablar seriamente - ¿Q les parece si los hago pasa?
Todos gritamos un si, estaba q me comía las uñas ya quería ver a mi mejor amigo y amiga atravesar de una vez por todas esa puerta. Entraron con una mirada muy seria en sus caras, el Sensei estaba escribiendo sus nombres en el pizarrón giro y los presento como era debido.
-       Ellos son Hyuga Hinata y Sabaku no Gaara. – Señalo a cada uno.
-       Es un placer estar con ustedes. – Hizo una leve reverencia mi amiga
-       Gusto en conocerlos. – Se me había olvidado lo serio q era mi pelirrojo amigo.
-       A ver donde se sentaran. – Estaba visualizando para encontrar unos puestos vacios. – Atrás de Luna y Uchiha ahí se encuentran unos puestos.
Mis amigos acudieron rápidamente a los puestos q le fueron proporcionados, Hinata – chan tomo asiento atrás de mi amiga Luna – san en tanto Gaara – Kun se sentó atrás de Sasuke. Vi como se lanzaron brevemente unas miradas no muy buenas.
La clase empezó y lo primero q vimos fue literatura la verdad no tenia ni ganas de prestarle la mas mínima atención, pero tenia q hacerlo tendría la próxima semana un examen sobre esto. Mientras el profesor hablaba mas q un perdido yo opte por sacar el celular para mandarle un mensaje rápido a Gaa – chan.
“¿Qué te parece si comemos todos en la azotea?” Sasumika.
Gire rápidamente mi vista a un Gaara – Kun copiando lo q había en su texto, sintió levemente el sacudón del vibrador d su celular y con mucha cautela para no ser visto por el Sensei lo saco y lo miro. Al ver q el remitente del mensaje era yo sonrió con dulzura cosa q debo admitir me hizo sonrojar, giro su vista para verme y me mostro su pulgar arriba confirmándome q si. Sonreí con dulzura sintiendo mis mejillas teñidas de rojo, Sasuke se percato de eso me miro al ver a quien le sonreía también el gesto q hacia mi pelirrojo amigo. Puede ver claramente la mirada de odio dirigida a Gaa – chan y otra de asombro hacia mi esto dio pie a mostrar el poder de la venganza aria justicia con mis propias manos. Mire a mi amigo y le guiñe el ojos seguido de un Ok casi susurrado, parecía como si hubiera sido un secreto entre nosotros dos Gaara – Kun me sonrió nuevamente y a continuación siguió haciendo su trabajo, yo aun sonriendo con dulzura clave mi mirada en Sasuke q con asombro me miraba, le lance una mirada de odio para q terminara de sorprenderse pose nuevamente mi mirada en el cuaderno de mi escritorio para seguir a lo q hacia mi amigo.
Recuerdo muy bien cuando tocaron la campana para salir al recreo, admito q sentí un alivio del mismísimo cielo era lo mas q yo quería en las dos primeras horas terminadas de la mañana. Me levante de mi puesto dispuesta a acercarme a mi amigo Gaa – chan pero un brazo de Sasuke me hizo detenerme haciéndome girar para verlo directamente a los ojos q no proyectaban mas q furia. Lo podía leer estaba furioso, furioso por estar coqueteando con un chico q no era el además sonriéndole con una dulzura la cual jamás se lo volvería hacérselo a el. Por un segundo en mi mente cruzo la idea de q Sasuke se enterara del error de haberme acostado con mi mejor amigo, tal vez se sintiera patético y estúpido, sabiéndolo q el era mucho mas peor q todo eso junto. Sujeto mis muñecas como para q evitara huir de el, lo juro q jamás en mi vida había tenido tanta calma como la de ese día estar de pie adelante, de un sujeto como Sasuke la venganza me hizo mas fuerte de lo q yo podía ver imaginado.
-       ¿Qué quieres?  - hable con calma.
-       ¿A dónde vas? – hablo muy cerca de mi.
-       Eso no debe de importarte.- Seguí con mi tono frio y mi cara gélida.
-       ¡Claro q me importa! – elevo su tono de voz.
-       ¡Ja! Esto es increíble. – Use un tono irónico.
-       ¿Por q lo es? – Acerco su rostro al mío.
-       ¡Por lo cretino q eres! – Grite y le proporcione una buena patada en su tobillo.
Sasuke inmediatamente se llevo las manos a su tobillo, dando fuertes pero sonoros quejidos de dolor. Al verlo así, prácticamente arrodillado ante mí sentí un gran alivio. Gire para mirar las personas de mi alrededor, todos absolutamente todos estaban sorprendidos de mi aptitud. Según los acontecimientos ocurridos estas últimas semanas yo y Sasuke, éramos las personas mas unidas de todo el instituto. Ahora todo eso era mas q el pasado, Sasuke era mi enemigo la peor persona en la fas de la tierra, en lo personal. Era el sujeto sin escrúpulos q daño mi pobre y tierno corazón.
Gaa – chan quien observo el acontecimiento ocurrido en su puesto, tranquilamente puso su mano en mi hombro, como tratando de que volviera de nuevo en mi misma. Voltee para mirarlo, puede q este completamente loca pero, en ese instante sentí q volví hacer yo misma. Así q sin mas, agarre mi desayuno de mi puesto y guiada por mi pelirrojo amigo nos marchamos sin mas de allí. Sasuke se quedo petrificado en el suelo, sin duda esa no era la Sasumika q el conocía. Era alguien completamente nueva para el, porque la Sasumika tierna y ingenua se había convertido en una Sasumika atrevida también agregándole lo agresiva q era.
Gaara – Kun y yo fuimos a buscar a sus hermanos, no cruzamos palabras tal vez por q, no teníamos nada q decir. Hinata – chan y Luna – san vinieron corriendo atrás de nosotras para alcanzarnos, ellas intentaron abrir la boca pero al vernos, no pronunciaron nada.
Llegamos a encontrarnos a un Temari –san y Kankuro – san perdidos, tratando de buscarnos. La q no paraba de hablar era mi rubia amiga, al parecer se había adaptado también a este instituto; Kankuro – san tan solo le recalcaba algunos acontecimientos de la primeras horas de la mañana de ella. Al llegar a la azotea, yo con mi vista fija en la comida no prolifere palabra alguna, al igual q mi pelirrojo amigo. Hinata – chan y Luna- san empezaron a entablar una conversación junto a la hermana de mi amigo. Ellas no prestaron la atención de q yo no pronunciaba palabra alguna, era de esperarse q ni yo misma lo entendía, es decir, ¿Tanto me había afectado ver de nuevo a Sasuke? No lo sabía. Y así como leyendo mis pensamientos, Gaa – chan hizo q me levantara del suelo para caminar junto a el.
-       Ya venimos. Voy a dar una vuelta con Sasumika. – Dijo a los demás mientras me sostenía de un brazo.
-       Bien. ¡Pero no se tarden! – Contesto enérgicamente su hermana.
Sin importarle en lo q los demás contestara, Gaa- chan aun sosteniendo mi mano, me dirigió a otro lugar fuera de la azotea. Para ser mas especifica los jardines del instituto, allí dejo de sostener mi mano para pararse al frente de mí parando nuestra caminata y mirarme seriamente, con los brazos cruzados en su pecho.
-       ¿No te lo dije? – Uso un tono algo enojado.
-       ¿De q hablas Gaa – chan? – Intente sonreír.
-       La venganza. – Contesto. Inmediatamente mi sonrisa se borro. – No te dije q eso envenena tu alma, mata tus sentimientos mas hermosos del corazón y sin contar te pierdes en el odio.
-       P-Pero yo…
-       ¡Nada! – Elevo su tono de vos – Sasumika… te digo todo esto es por q me importas. – Debo decir q me sonroje – Eres mi mejor amiga, quiero q seas feliz. No importa como, pero tienes q serlo.
-       Gaa – Chan… - Susurre –
-       Se lo mucho q ese maldito cretino de Uchiha Sasuke te hirió pero… - Hizo una pausa y respiro profundamente. – no vale la pena arriesgar todo lo bonito dentro de ti por el.
-       ¡Yo solo quiero verlo sufrir! ¡Que sufra como un maldito! ¡Ver en su maldita cara de cínico lo muy arrepentido q esta, por haberme hecho lo q hizo! – Grite con todas mis fuerzas.-
-       ¿Para q fin? – Me pregunto seriamente. – Y después de esto… Dime q aras después de todo esto.
-       Reírme en su cara. – lo mire decidida – Decirle lo mucho q me alegro q siento todo eso.
-       Definitivamente lo amas. – Agacho la cabeza y paso sus manos por sus cabellos.
-       ¿A-Amarlo? – Casi grite.
-       Si. Solo una persona totalmente enamorada y dolida aria semejante idiotez. – Sonrió de medio lado.
-       ¡Gaa- Chan! – Grite toda sonrojada.
Tan solo puedo recordar algo más de ese día, yo junto a mi mejor amigo de la infancia Gaara- Kun correteando por todo el jardín de Konoha. Esa imagen creo q la tendré presente por siempre y para siempre. Mi pelirrojo amigo junto a mí cuando lo necesitaba más q a nada en el mundo.
Las semanas pasaron satisfactoriamente para mi y mi grupo de amigos, ya no era tomada como la estúpida y sumisa niña de anteojos y frenillos. Sin contar q mis planes de venganza se vieron opacados por mi mejor amigo pelirrojo junto a mí, mejor incondicional amiga Hinata – chan. Por eso trate de hacer algunas veces de mis jugadas en ese instituto de mala muerte. ¿Había olvidado mi odio contra Sasuke? Definitivamente. No. Todo lo contrario verlo todos los día me daban cada vez mas nauseas, dolor eso era lo q sentía.
Un día estaba caminando por los pasillos del instituto cuando de repente un chico de mi misma edad pero, de otra clase se paro junto a mi como decidido a realizar algo. Yo lo miraba como quien dice, descolocada ¿Qué quería ese chico?
-       ¿Te ocurre algo? – Pregunte seriamente.
-       ¿T-Tu sales con Sabaku no Gaara? – Tartamudeo un poco.
-       No te importa. – le pase por un lado.
Pero claro ese chico no se daría por vencido para averiguarlo, así q se paro frente de mi y se armo de valor para hacer, algo q sin duda me recordó algo realmente  patético.
-       ¡Me gustas mucho Sasumika- san sal conmigo por favor! – Grito a todo pulmón.
Si definitivamente, era algo q a mi parecer era completamente ridículo. No solo por q lo hizo delante de toda la escuela, si no q confesar tu amor por alguien, tan solo traía desgracias para tu vida. Agregándole a eso el sufrimiento y dolor de tu pobre corazón.
Las personas q se encontraban en el pasillo, quedaron completamente pasmadas, hasta yo en cierto punto. Pero como digo, no lo demostraría delante de mis enemigos en la batalla q prácticamente me había plateado yo misma. Vi como Sakura me mira con amargura y resentimiento, al fin y al cabo era ella la q recibía cientos y cientos de confesiones al día. Desde mi cambio de look y reincorporación al instituto, todas y cada una de ellas habían sido para mí. Dejándole a ella absolutamente nada, era tan sorprendente la cosa q asta el mismo Naruto, había confesado su gran amor por mí. Esto era tan dulce, se q mataba el alma pero se sentía también, la venganza contra a Sakura por humillarme tanto en esta escuela, se estaba dando tan naturalmente. Como si yo no moviera un solo dedo para hacerla. En eso de la nada aparece Sasuke, al ver al chico un tanto sonrojado delante de mí, se acerco y prácticamente me aparto de la vista de ese chico. Con furia contenida le empezó a hablar.
-       ¿Qué es lo se te ofrece? – Pregunto apretando sus puños.
-       ¡No te importa! – le contesto groseramente.
-       ¡Claro q me importa! Pues… por si no lo sabes. Con la persona q estas hablando es alguien muy importante para mi. – le contesto.
-       ¡No me vengas con esa Uchiha! – Se acerco bruscamente a Sasuke – Tan solo por q seas el chico mas popular de todo el colegio, no te da el derecho de acaparar a la chica mas popular también.
¿Qué? ¿Había escuchado bien? ¿Popular yo? No me lo creía, creo q Dios me estaba cobrando, todos y cada uno de los sufrimientos ocurridos durante los últimos meses.
-       Así q… ¡Apártate! – le grito con fuerza el chico.
-       Se puede saber cuando… ¿Cuándo decidí q hablaras por mi? – Le grite en la cara a Sasuke.
-       ¿Qué esperabas? – Me jalo para q quedara al frente de el. – te lo dije Sasumika, te dije claramente aquel día cuando estuve en tu casa. ¡Te dije q te perseguiría todo el colegio si era preciso!
Valla, definitivamente en algo tenia razón este cretino pero aun así, no tenia ni el mas mínimo derecho de meterse en mis asuntos.
-       ¡No te importa! – le pase por el lado.
El chico q por desgracia aun esta allí, me sujeto del brazo como si fuéramos de mucha confianza. A mi parecer, creo q quería la respuesta de su confesión.
-       ¿Te conozco para q me agarres así? – arque una ceja.
-       Yo solo quiero…
-       No. Esa es mi repuesta. – Me solté bruscamente de aquel chico fastidioso.
Todos los del pasillo se quedaron pasmados, ¿esa chica en verdad era la anterior Sasumika? Seguro se preguntaban eso. Tan solo sabían q no lo era, había pasado a chica tímida para chica atrevida y grosera con la demás personas, bueno. Solo con la q me convenía. Atrás de mi, venia Sasuke corriendo para alcanzarme y cuando lo hizo me sujeto de un brazo.
-       Aun no hemos terminado. – dijo seriamente.
-       Por lo q a mi me concierne. Ni siquiera estábamos conversando. – use mi tono de frialdad.
-       Sasumika… se q te hecho daño. Pero al menos tienes q escucharme. – Casi me imploraba.
-       No quiero. – me solté y le di la cara. – Eres la persona más detestable y fastidiosa de toda la tierra.
-       ¿Tanto me odias? – Pregunto.
-       Si. Así es te odio mas q a nada. – lo mire con resentimiento.
-       No puedo creer q te hallas convertido en esto. Lo peor de todo es q yo mismo tuve la culpa de todo. – Se agarro con desgano su cabello.
-       Si ya sabes todo eso, as me un favor y déjame en paz. – Intente seguir mi camino pero…
-       ¡Espera! – volvió a sujetarme el mismo brazo.
-       As superado mi nivel de paciencia contigo – Voltee y le di un buen codazo en el estomago, el callo al piso dándome a entender q le saque el aire. – No soy el tipo de persona q anda repitiendo las cosas, pero tratándose de ti creo q are una acepción. – me acerque a el y lace su rostro para q me mirara – No vuelvas a acercarte a mi ¡Grandísimo cretino!
Me pare y lo deje tirado allí en el piso doblándose de dolor, todo el mundo se me quedo mirando con gran asombro, definitivamente era muy atrevida por pegarle al famoso Sasuke Uchiha. Pero definitivamente era algo q se merecía.
-       ¡Sasuke! Valla… mira como te a dejado la chica fenómeno. – lo sabia esa era la vos de Kiba.
-       C-Cállate. – Decía casi sin fuerzas.
-       Si que tiene fuerza ese fenómeno. – Aun seguía insultadme ese bastardo.
Con mucha cautela me acerque donde Kiba estaba con el maldito de Sasuke, el estaba sentado frente al desgraciado q aun sostenía su estomago. Cuando me vio caminando para acercarse a el, empezó a sonreír como si yo fuera su presa. Lo mejor era q yo no era la misma persona q el pensaba q era, era una lastima saber, dado el caso el había recibido mis consejos antes de salir de esa dichosa fiesta. Se lo había advertido, ahora no viviría para contarlo.
-       Pero q tenemos aquí. – Se paro y se acerco a mí.
-       Kiba… - Intente poner mi vos mas dulce y seductoramente posible.
-       Valla si q as cambiado mucho. – Me agarro un mechón de mi cabello y se acerco a el para besarlo. Genial ahora tendría q lavarlo con cloro. – Eres como un diamante en bruto.
-       ¡Que alago! – Seguí fingiendo.
-       K-Kiba e-ella… - trataba de hablar Sasuke pero le pise la única mano q tenia tendida al suelo.
-       ¿Decías? – intente restarle importancia a Sasuke q aun se encontraba bajo mi pie.
-       ¿Sasuke decías algo? – giro para mirarlo. Yo inmediatamente lo mire con furia y pise aun más su mano.
-       N-No e-en l-lo absoluto. – decía aguantando el dolor.
-       Bien… - me sonrió - ¿En verdad no te hiciste cirugía plástica? – Pregunto el muy cretino.
La verdad no se como no le partía la cara en dos a este maldito desgraciado, pero al fin al cabo me vengaría de este desgraciado. Antes había caído en mis redes Naruto, prácticamente lo tenia en mis manos, cuando yo le decía cállate el lo hacia. Era prácticamente mi esclavo. Ahora Kiba caería en mis redes, corrección ya estaba en ellas tan solo me tocaba recogerla.
-       Claro q no. – Imite una sonrisa más convincente.
-       Que bien. – soltó mi mechón de cabello y empezó a acariciar mi cara. – parece ser natural.
-       Y lo es. – pise mas duro a Sasuke. – Como eres el primero q me cree te daré un regalo.
-       ¿Regalo? ¿Qué regalo? – Se entusiasmo.
-       K-Ki… - Intento hablar Sasuke pero lo pise mas duro.
-       Solo acerca tu cara lentamente. – conteste sonriendo.
-       Bien… - me respondió.
Kiba acercaba su cara tal y como le dije, yo aun sonreía y empecé a acercar la mía, para q parecía q quería besarlo. Aunque en realidad así no fuera, Sasuke se encontraba mirando aquella situación q, al parecer la sabia q era una jugarreta mía. Cuando ya estaba apunto de cerrar los ojos Kiba, cambie mi sonrisa por una mueca de amargura el se desconcertó trato de escapar pero era muy tarde. Metí mis dos dedos en sus ojos, el empezó a gritar como loco. Mientras yo solo reía por lo alto, Sasuke me veía desconcertado, como si estuviera loca o algo por el estilo.
-       Te lo dije Kiba. – termine de reír – Cuando me volvieras a llamar fenómeno, no vivirías para contarlo.
-       ¡Desgraciada! – Me gritaba - ¡Por tu culpa puedo quedar ciego!
-       Tranquilízate no es para tanto. – sonreí de medio lado. – los dolores físicos no duelen tanto como los internos.
-       Sasumika… - susurro con tristeza Sasuke.
-       ¿Qué? Ahora me dirás q te arrepientes de todo. – lo mire con rudeza.
-       ¿Yo q te hice? – quito las manos de sus ojos Kiba y me miro.
-       Tú fuiste de la maravillosa idea de la apuesta. – lo señale - ¡Debes pagar por eso!
Hinata – chan apareció de la nada frente a mi, al colocar sus manos en mis hombros volví a la realidad. ¿Qué rayos me pasaba? Siempre cuando me encontraba con estos tipos me comportaba, como una loca desaliñada. Sasuke se percato de mi reacción, a mi parecer descubriendo q en realidad yo no era así.
-       Gaara – Kun me advirtió de esto. – Se paro frente a mí. - ¿Estas bien Sasu- chan?
-       Si. – Respondí inmediatamente.
-       Entonces vamos de aquí. – Agarro mi brazo y empezó a caminar.
La verdad no se como Sasuke agarro fuerza para pararse del suelo y perseguirme, dejando a Kiba solo tropezando con cuantas cosas por el camino para llegar al baño. Finalmente Sasuke me alcanzo y agarro mi hombro como para detenerme, me hizo girar rápidamente. Hinata – chan lo quedo mirando sorprendida, al ver mi cara queda fuera de si. Era como si estuviera viendo a la antigua Sasumika y yo, al Sasuke q tanto amaba en este mundo, el sentimiento q sentí ese día era como haber viajado al pasado. Estar los dos parados el uno frente al otro solos, sin nadie a nuestro alrededor, viéndonos fijamente. Yo vistiendo como antes solía hacerlo, mis anteojos grandes, mis frenillos y mi crineja, el con su típica sonrisa de medio lado y con esa dulzura en sus ojos q jamás podría olvidarla.
-       Creo q si estoy frente a la chica q en verdad amo. – Pronuncio el sin dejarme de mirar dulcemente.
-       Sasuke… - Solo susurre
-       Aunque estemos uno frente al otro siento como si todo estuviera perdido. – Soltó una risa amarga - ¿Esto es de locos no crees?
-       Puede q lo sea. – Conteste aun con un tono bajo de vos.
-       Dime algo Sasumika. – Prosiguió el en hablar – ¿Es tan tarde para volver estar a tu lado?
Bien, esa pregunta me había dejado fuera de mi, al menos no esperaba pero simplemente no podía responderla, no sabia q decir a semejante pregunta. Sin darme cuenta volvimos a la realidad, yo con mi nuevo look y el con la mano en su estomago por el golpe recibido con mis propias manos. Hinata – chan quien nos miraba aun desconcertada, intento hacerme entrar en si.
-       Ya es demasiado tarde… Sasuke. – conteste seriamente.
-       Tengo q rescatar a la antigua Sasumika. – dijo como si estuviera hablando para si mismo.
-       Créeme. No hay nadie a quien tengas q rescatar. – lo mire fijamente. Definitivamente ya era muy tarde para eso.
-       Entonces todo esta… ¿Perdido? – me pregunto.
-       Así es. – di la vuelta junto a mi amiga – No vuelvas a fastidiarme mas… Sasuke.
Sin más preámbulos empezamos a caminar dejando detrás de nosotras a Sasuke. Quien nos miraba en silencio marchar, estaba tan loca para imaginarnos a los dos juntos solos, no solo eso ¿Qué hacia con mi antiguo look? Estaba mal, pero no era la única q había sentido todo aquello estaba 100% segura q Sasuke sintió todo aquello. Solo sabia algo, no quería experimentar algo como eso jamás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario