Capitulo 9
The shy girl to sassy girl
El maestro atravesó la puerta con su libreta en mano giro su vista al
ver a Naruto tirado en el piso puso la cara de desconcierto como si no se
imaginara q fue lo ocurrido. Viendo esto dirigió su mirada a Sakura pero ella
negó con la cabeza y señalo a mi dirección sonriendo en el proceso. Lo sabia
ella había contraatacado.
- Naruto no debo
sorprenderme q estés tirado retorciéndote en el piso ¿No? – Hablo seriamente.
- C-Creo q no
Sensei. – Respondió con dolor.
- Bien Naruto ve a
sentarte a tu puesto. – Cerró los ojos levemente mientras señalaba al puesto de
Naruto.
Naruto se dirigió a trompicones a su puesto, aun agarrándose en donde le
dolía. Tape mi boca ligeramente para dar una risilla divertida por lo q acababa
de hacer, después de todo podía divertirme algo con esto de venganza, sentí una
mirada y voltee para ver quien era descubriendo en el proceso al ver a Sasuke
sonriendo de medio lado a mi dirección. Apreté los labios con amargura y lo
mire con ira, no tenia ningún derecho a sonreír sobre lo ocurrido eso era cosa
solamente mía.
- Creo q no les debe
impresionar q hallan dos alumnos nuevos en el salón. – comenzó a hablar
seriamente - ¿Q les parece si los hago pasa?
Todos gritamos un si, estaba q me comía las uñas ya quería ver a mi
mejor amigo y amiga atravesar de una vez por todas esa puerta. Entraron con una
mirada muy seria en sus caras, el Sensei estaba escribiendo sus nombres en el
pizarrón giro y los presento como era debido.
- Ellos son Hyuga
Hinata y Sabaku no Gaara. – Señalo a cada uno.
- Es un placer estar
con ustedes. – Hizo una leve reverencia mi amiga
- Gusto en conocerlos.
– Se me había olvidado lo serio q era mi pelirrojo amigo.
- A ver donde se
sentaran. – Estaba visualizando para encontrar unos puestos vacios. – Atrás de
Luna y Uchiha ahí se encuentran unos puestos.
Mis amigos acudieron rápidamente a los puestos q le fueron
proporcionados, Hinata – chan tomo asiento atrás de mi amiga Luna – san en
tanto Gaara – Kun se sentó atrás de Sasuke. Vi como se lanzaron brevemente unas
miradas no muy buenas.
La clase empezó y lo primero q vimos fue literatura la verdad no tenia
ni ganas de prestarle la mas mínima atención, pero tenia q hacerlo tendría la
próxima semana un examen sobre esto. Mientras el profesor hablaba mas q un
perdido yo opte por sacar el celular para mandarle un mensaje rápido a Gaa –
chan.
“¿Qué te parece si comemos todos en la
azotea?” Sasumika.
Gire rápidamente mi vista a un Gaara – Kun copiando lo q había en su
texto, sintió levemente el sacudón del vibrador d su celular y con mucha
cautela para no ser visto por el Sensei lo saco y lo miro. Al ver q el
remitente del mensaje era yo sonrió con dulzura cosa q debo admitir me hizo
sonrojar, giro su vista para verme y me mostro su pulgar arriba confirmándome q
si. Sonreí con dulzura sintiendo mis mejillas teñidas de rojo, Sasuke se
percato de eso me miro al ver a quien le sonreía también el gesto q hacia mi
pelirrojo amigo. Puede ver claramente la mirada de odio dirigida a Gaa – chan y
otra de asombro hacia mi esto dio pie a mostrar el poder de la venganza aria
justicia con mis propias manos. Mire a mi amigo y le guiñe el ojos seguido de
un Ok casi susurrado, parecía como si hubiera sido un secreto entre nosotros
dos Gaara – Kun me sonrió nuevamente y a continuación siguió haciendo su
trabajo, yo aun sonriendo con dulzura clave mi mirada en Sasuke q con asombro
me miraba, le lance una mirada de odio para q terminara de sorprenderse pose
nuevamente mi mirada en el cuaderno de mi escritorio para seguir a lo q hacia
mi amigo.
Recuerdo muy bien cuando tocaron la campana para salir al recreo, admito
q sentí un alivio del mismísimo cielo era lo mas q yo quería en las dos
primeras horas terminadas de la mañana. Me levante de mi puesto dispuesta a
acercarme a mi amigo Gaa – chan pero un brazo de Sasuke me hizo detenerme
haciéndome girar para verlo directamente a los ojos q no proyectaban mas q
furia. Lo podía leer estaba furioso, furioso por estar coqueteando con un chico
q no era el además sonriéndole con una dulzura la cual jamás se lo volvería
hacérselo a el. Por un segundo en mi mente cruzo la idea de q Sasuke se
enterara del error de haberme acostado con mi mejor amigo, tal vez se sintiera
patético y estúpido, sabiéndolo q el era mucho mas peor q todo eso junto.
Sujeto mis muñecas como para q evitara huir de el, lo juro q jamás en mi vida
había tenido tanta calma como la de ese día estar de pie adelante, de un sujeto
como Sasuke la venganza me hizo mas fuerte de lo q yo podía ver imaginado.
- ¿Qué quieres? - hable con calma.
- ¿A dónde vas? –
hablo muy cerca de mi.
- Eso no debe de
importarte.- Seguí con mi tono frio y mi cara gélida.
- ¡Claro q me
importa! – elevo su tono de voz.
- ¡Ja! Esto es
increíble. – Use un tono irónico.
- ¿Por q lo es? –
Acerco su rostro al mío.
- ¡Por lo cretino q
eres! – Grite y le proporcione una buena patada en su tobillo.
Sasuke inmediatamente se llevo las manos a su tobillo, dando fuertes
pero sonoros quejidos de dolor. Al verlo así, prácticamente arrodillado ante mí
sentí un gran alivio. Gire para mirar las personas de mi alrededor, todos
absolutamente todos estaban sorprendidos de mi aptitud. Según los
acontecimientos ocurridos estas últimas semanas yo y Sasuke, éramos las
personas mas unidas de todo el instituto. Ahora todo eso era mas q el pasado,
Sasuke era mi enemigo la peor persona en la fas de la tierra, en lo personal.
Era el sujeto sin escrúpulos q daño mi pobre y tierno corazón.
Gaa – chan quien observo el acontecimiento ocurrido en su puesto,
tranquilamente puso su mano en mi hombro, como tratando de que volviera de
nuevo en mi misma. Voltee para mirarlo, puede q este completamente loca pero,
en ese instante sentí q volví hacer yo misma. Así q sin mas, agarre mi desayuno
de mi puesto y guiada por mi pelirrojo amigo nos marchamos sin mas de allí.
Sasuke se quedo petrificado en el suelo, sin duda esa no era la Sasumika q el
conocía. Era alguien completamente nueva para el, porque la Sasumika tierna y
ingenua se había convertido en una Sasumika atrevida también agregándole lo
agresiva q era.
Gaara – Kun y yo fuimos a buscar a sus hermanos, no cruzamos palabras
tal vez por q, no teníamos nada q decir. Hinata – chan y Luna – san vinieron corriendo
atrás de nosotras para alcanzarnos, ellas intentaron abrir la boca pero al
vernos, no pronunciaron nada.
Llegamos a encontrarnos a un Temari –san y Kankuro – san perdidos,
tratando de buscarnos. La q no paraba de hablar era mi rubia amiga, al parecer
se había adaptado también a este instituto; Kankuro – san tan solo le recalcaba
algunos acontecimientos de la primeras horas de la mañana de ella. Al llegar a
la azotea, yo con mi vista fija en la comida no prolifere palabra alguna, al
igual q mi pelirrojo amigo. Hinata – chan y Luna- san empezaron a entablar una
conversación junto a la hermana de mi amigo. Ellas no prestaron la atención de
q yo no pronunciaba palabra alguna, era de esperarse q ni yo misma lo entendía,
es decir, ¿Tanto me había afectado ver de nuevo a Sasuke? No lo sabía. Y así
como leyendo mis pensamientos, Gaa – chan hizo q me levantara del suelo para
caminar junto a el.
- Ya venimos. Voy a
dar una vuelta con Sasumika. – Dijo a los demás mientras me sostenía de un
brazo.
- Bien. ¡Pero no se
tarden! – Contesto enérgicamente su hermana.
Sin importarle en lo q los demás contestara, Gaa- chan aun sosteniendo
mi mano, me dirigió a otro lugar fuera de la azotea. Para ser mas especifica
los jardines del instituto, allí dejo de sostener mi mano para pararse al
frente de mí parando nuestra caminata y mirarme seriamente, con los brazos
cruzados en su pecho.
- ¿No te lo dije? –
Uso un tono algo enojado.
- ¿De q hablas Gaa –
chan? – Intente sonreír.
- La venganza. –
Contesto. Inmediatamente mi sonrisa se borro. – No te dije q eso envenena tu
alma, mata tus sentimientos mas hermosos del corazón y sin contar te pierdes en
el odio.
- P-Pero yo…
- ¡Nada! – Elevo su
tono de vos – Sasumika… te digo todo esto es por q me importas. – Debo decir q
me sonroje – Eres mi mejor amiga, quiero q seas feliz. No importa como, pero
tienes q serlo.
- Gaa – Chan… -
Susurre –
- Se lo mucho q ese
maldito cretino de Uchiha Sasuke te hirió pero… - Hizo una pausa y respiro
profundamente. – no vale la pena arriesgar todo lo bonito dentro de ti por el.
- ¡Yo solo quiero
verlo sufrir! ¡Que sufra como un maldito! ¡Ver en su maldita cara de cínico lo
muy arrepentido q esta, por haberme hecho lo q hizo! – Grite con todas mis
fuerzas.-
- ¿Para q fin? – Me
pregunto seriamente. – Y después de esto… Dime q aras después de todo esto.
- Reírme en su cara.
– lo mire decidida – Decirle lo mucho q me alegro q siento todo eso.
- Definitivamente lo
amas. – Agacho la cabeza y paso sus manos por sus cabellos.
- ¿A-Amarlo? – Casi
grite.
- Si. Solo una
persona totalmente enamorada y dolida aria semejante idiotez. – Sonrió de medio
lado.
- ¡Gaa- Chan! –
Grite toda sonrojada.
Tan solo puedo recordar algo más de ese
día, yo junto a mi mejor amigo de la infancia Gaara- Kun correteando por todo
el jardín de Konoha. Esa imagen creo q la tendré presente por siempre y para
siempre. Mi pelirrojo amigo junto a mí cuando lo necesitaba más q a nada en el
mundo.
Las semanas pasaron satisfactoriamente para mi y mi grupo de amigos, ya
no era tomada como la estúpida y sumisa niña de anteojos y frenillos. Sin
contar q mis planes de venganza se vieron opacados por mi mejor amigo pelirrojo
junto a mí, mejor incondicional amiga Hinata – chan. Por eso trate de hacer
algunas veces de mis jugadas en ese instituto de mala muerte. ¿Había olvidado
mi odio contra Sasuke? Definitivamente. No. Todo lo contrario verlo todos los
día me daban cada vez mas nauseas, dolor eso era lo q sentía.
Un día estaba caminando por los pasillos del instituto cuando de repente
un chico de mi misma edad pero, de otra clase se paro junto a mi como decidido
a realizar algo. Yo lo miraba como quien dice, descolocada ¿Qué quería ese
chico?
- ¿Te ocurre algo? –
Pregunte seriamente.
- ¿T-Tu sales con
Sabaku no Gaara? – Tartamudeo un poco.
- No te importa. –
le pase por un lado.
Pero claro ese chico no se daría por vencido para averiguarlo, así q se
paro frente de mi y se armo de valor para hacer, algo q sin duda me recordó
algo realmente patético.
- ¡Me gustas mucho
Sasumika- san sal conmigo por favor! – Grito a todo pulmón.
Si definitivamente, era algo q a mi parecer era completamente ridículo.
No solo por q lo hizo delante de toda la escuela, si no q confesar tu amor por
alguien, tan solo traía desgracias para tu vida. Agregándole a eso el
sufrimiento y dolor de tu pobre corazón.
Las personas q se encontraban en el pasillo, quedaron completamente
pasmadas, hasta yo en cierto punto. Pero como digo, no lo demostraría delante
de mis enemigos en la batalla q prácticamente me había plateado yo misma. Vi
como Sakura me mira con amargura y resentimiento, al fin y al cabo era ella la
q recibía cientos y cientos de confesiones al día. Desde mi cambio de look y
reincorporación al instituto, todas y cada una de ellas habían sido para mí.
Dejándole a ella absolutamente nada, era tan sorprendente la cosa q asta el
mismo Naruto, había confesado su gran amor por mí. Esto era tan dulce, se q
mataba el alma pero se sentía también, la venganza contra a Sakura por
humillarme tanto en esta escuela, se estaba dando tan naturalmente. Como si yo
no moviera un solo dedo para hacerla. En eso de la nada aparece Sasuke, al ver
al chico un tanto sonrojado delante de mí, se acerco y prácticamente me aparto
de la vista de ese chico. Con furia contenida le empezó a hablar.
- ¿Qué es lo se te
ofrece? – Pregunto apretando sus puños.
- ¡No te importa! –
le contesto groseramente.
- ¡Claro q me
importa! Pues… por si no lo sabes. Con la persona q estas hablando es alguien
muy importante para mi. – le contesto.
- ¡No me vengas con
esa Uchiha! – Se acerco bruscamente a Sasuke – Tan solo por q seas el chico mas
popular de todo el colegio, no te da el derecho de acaparar a la chica mas
popular también.
¿Qué? ¿Había escuchado bien? ¿Popular yo? No me lo creía, creo q Dios me
estaba cobrando, todos y cada uno de los sufrimientos ocurridos durante los
últimos meses.
- Así q… ¡Apártate!
– le grito con fuerza el chico.
- Se puede saber
cuando… ¿Cuándo decidí q hablaras por mi? – Le grite en la cara a Sasuke.
- ¿Qué esperabas? –
Me jalo para q quedara al frente de el. – te lo dije Sasumika, te dije claramente
aquel día cuando estuve en tu casa. ¡Te dije q te perseguiría todo el colegio
si era preciso!
Valla, definitivamente en algo tenia razón este cretino pero aun así, no
tenia ni el mas mínimo derecho de meterse en mis asuntos.
- ¡No te importa! –
le pase por el lado.
El chico q por desgracia aun esta allí, me sujeto del brazo como si
fuéramos de mucha confianza. A mi parecer, creo q quería la respuesta de su
confesión.
- ¿Te conozco para q
me agarres así? – arque una ceja.
- Yo solo quiero…
- No. Esa es mi
repuesta. – Me solté bruscamente de aquel chico fastidioso.
Todos los del pasillo se quedaron pasmados, ¿esa chica en verdad era la
anterior Sasumika? Seguro se preguntaban eso. Tan solo sabían q no lo era,
había pasado a chica tímida para chica atrevida y grosera con la demás
personas, bueno. Solo con la q me convenía. Atrás de mi, venia Sasuke corriendo
para alcanzarme y cuando lo hizo me sujeto de un brazo.
- Aun no hemos
terminado. – dijo seriamente.
- Por lo q a mi me
concierne. Ni siquiera estábamos conversando. – use mi tono de frialdad.
- Sasumika… se q te
hecho daño. Pero al menos tienes q escucharme. – Casi me imploraba.
- No quiero. – me
solté y le di la cara. – Eres la persona más detestable y fastidiosa de toda la
tierra.
- ¿Tanto me odias? –
Pregunto.
- Si. Así es te odio
mas q a nada. – lo mire con resentimiento.
- No puedo creer q
te hallas convertido en esto. Lo peor de todo es q yo mismo tuve la culpa de
todo. – Se agarro con desgano su cabello.
- Si ya sabes todo
eso, as me un favor y déjame en paz. – Intente seguir mi camino pero…
- ¡Espera! – volvió
a sujetarme el mismo brazo.
- As superado mi
nivel de paciencia contigo – Voltee y le di un buen codazo en el estomago, el
callo al piso dándome a entender q le saque el aire. – No soy el tipo de
persona q anda repitiendo las cosas, pero tratándose de ti creo q are una
acepción. – me acerque a el y lace su rostro para q me mirara – No vuelvas a
acercarte a mi ¡Grandísimo cretino!
Me pare y lo deje tirado allí en el piso doblándose de dolor, todo el
mundo se me quedo mirando con gran asombro, definitivamente era muy atrevida
por pegarle al famoso Sasuke Uchiha. Pero definitivamente era algo q se
merecía.
- ¡Sasuke! Valla…
mira como te a dejado la chica fenómeno. – lo sabia esa era la vos de Kiba.
- C-Cállate. – Decía
casi sin fuerzas.
- Si que tiene
fuerza ese fenómeno. – Aun seguía insultadme ese bastardo.
Con mucha cautela me acerque donde Kiba estaba con el maldito de Sasuke,
el estaba sentado frente al desgraciado q aun sostenía su estomago. Cuando me
vio caminando para acercarse a el, empezó a sonreír como si yo fuera su presa.
Lo mejor era q yo no era la misma persona q el pensaba q era, era una lastima
saber, dado el caso el había recibido mis consejos antes de salir de esa
dichosa fiesta. Se lo había advertido, ahora no viviría para contarlo.
- Pero q tenemos
aquí. – Se paro y se acerco a mí.
- Kiba… - Intente
poner mi vos mas dulce y seductoramente posible.
- Valla si q as
cambiado mucho. – Me agarro un mechón de mi cabello y se acerco a el para
besarlo. Genial ahora tendría q lavarlo con cloro. – Eres como un diamante en
bruto.
- ¡Que alago! –
Seguí fingiendo.
- K-Kiba e-ella… -
trataba de hablar Sasuke pero le pise la única mano q tenia tendida al suelo.
- ¿Decías? – intente
restarle importancia a Sasuke q aun se encontraba bajo mi pie.
- ¿Sasuke decías
algo? – giro para mirarlo. Yo inmediatamente lo mire con furia y pise aun más
su mano.
- N-No e-en l-lo
absoluto. – decía aguantando el dolor.
- Bien… - me sonrió
- ¿En verdad no te hiciste cirugía plástica? – Pregunto el muy cretino.
La verdad no se como no le partía la cara en dos a este maldito
desgraciado, pero al fin al cabo me vengaría de este desgraciado. Antes había
caído en mis redes Naruto, prácticamente lo tenia en mis manos, cuando yo le
decía cállate el lo hacia. Era prácticamente mi esclavo. Ahora Kiba caería en
mis redes, corrección ya estaba en ellas tan solo me tocaba recogerla.
- Claro q no. –
Imite una sonrisa más convincente.
- Que bien. – soltó
mi mechón de cabello y empezó a acariciar mi cara. – parece ser natural.
- Y lo es. – pise
mas duro a Sasuke. – Como eres el primero q me cree te daré un regalo.
- ¿Regalo? ¿Qué
regalo? – Se entusiasmo.
- K-Ki… - Intento
hablar Sasuke pero lo pise mas duro.
- Solo acerca tu
cara lentamente. – conteste sonriendo.
- Bien… - me
respondió.
Kiba acercaba su cara tal y como le dije, yo aun sonreía y empecé a
acercar la mía, para q parecía q quería besarlo. Aunque en realidad así no
fuera, Sasuke se encontraba mirando aquella situación q, al parecer la sabia q
era una jugarreta mía. Cuando ya estaba apunto de cerrar los ojos Kiba, cambie
mi sonrisa por una mueca de amargura el se desconcertó trato de escapar pero
era muy tarde. Metí mis dos dedos en sus ojos, el empezó a gritar como loco.
Mientras yo solo reía por lo alto, Sasuke me veía desconcertado, como si
estuviera loca o algo por el estilo.
- Te lo dije Kiba. –
termine de reír – Cuando me volvieras a llamar fenómeno, no vivirías para
contarlo.
- ¡Desgraciada! – Me
gritaba - ¡Por tu culpa puedo quedar ciego!
- Tranquilízate no
es para tanto. – sonreí de medio lado. – los dolores físicos no duelen tanto
como los internos.
- Sasumika… -
susurro con tristeza Sasuke.
- ¿Qué? Ahora me
dirás q te arrepientes de todo. – lo mire con rudeza.
- ¿Yo q te hice? –
quito las manos de sus ojos Kiba y me miro.
- Tú fuiste de la
maravillosa idea de la apuesta. – lo señale - ¡Debes pagar por eso!
Hinata – chan apareció de la nada frente a mi, al colocar sus manos en
mis hombros volví a la realidad. ¿Qué rayos me pasaba? Siempre cuando me
encontraba con estos tipos me comportaba, como una loca desaliñada. Sasuke se
percato de mi reacción, a mi parecer descubriendo q en realidad yo no era así.
- Gaara – Kun me
advirtió de esto. – Se paro frente a mí. - ¿Estas bien Sasu- chan?
- Si. – Respondí
inmediatamente.
- Entonces vamos de
aquí. – Agarro mi brazo y empezó a caminar.
La verdad no se como Sasuke agarro fuerza para pararse del suelo y
perseguirme, dejando a Kiba solo tropezando con cuantas cosas por el camino
para llegar al baño. Finalmente Sasuke me alcanzo y agarro mi hombro como para
detenerme, me hizo girar rápidamente. Hinata – chan lo quedo mirando
sorprendida, al ver mi cara queda fuera de si. Era como si estuviera viendo a
la antigua Sasumika y yo, al Sasuke q tanto amaba en este mundo, el sentimiento
q sentí ese día era como haber viajado al pasado. Estar los dos parados el uno
frente al otro solos, sin nadie a nuestro alrededor, viéndonos fijamente. Yo
vistiendo como antes solía hacerlo, mis anteojos grandes, mis frenillos y mi
crineja, el con su típica sonrisa de medio lado y con esa dulzura en sus ojos q
jamás podría olvidarla.
- Creo q si estoy
frente a la chica q en verdad amo. – Pronuncio el sin dejarme de mirar
dulcemente.
- Sasuke… - Solo
susurre
- Aunque estemos uno
frente al otro siento como si todo estuviera perdido. – Soltó una risa amarga -
¿Esto es de locos no crees?
- Puede q lo sea. –
Conteste aun con un tono bajo de vos.
- Dime algo
Sasumika. – Prosiguió el en hablar – ¿Es tan tarde para volver estar a tu lado?
Bien, esa pregunta me había dejado fuera de mi, al menos no esperaba
pero simplemente no podía responderla, no sabia q decir a semejante pregunta.
Sin darme cuenta volvimos a la realidad, yo con mi nuevo look y el con la mano
en su estomago por el golpe recibido con mis propias manos. Hinata – chan quien
nos miraba aun desconcertada, intento hacerme entrar en si.
- Ya es demasiado
tarde… Sasuke. – conteste seriamente.
- Tengo q rescatar a
la antigua Sasumika. – dijo como si estuviera hablando para si mismo.
- Créeme. No hay
nadie a quien tengas q rescatar. – lo mire fijamente. Definitivamente ya era
muy tarde para eso.
- Entonces todo
esta… ¿Perdido? – me pregunto.
- Así es. – di la
vuelta junto a mi amiga – No vuelvas a fastidiarme mas… Sasuke.
Sin más preámbulos empezamos a caminar dejando detrás de nosotras a
Sasuke. Quien nos miraba en silencio marchar, estaba tan loca para imaginarnos
a los dos juntos solos, no solo eso ¿Qué hacia con mi antiguo look? Estaba mal,
pero no era la única q había sentido todo aquello estaba 100% segura q Sasuke
sintió todo aquello. Solo sabia algo, no quería experimentar algo como eso
jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario