Capitulo 7
Clothing to a Friend
Al día siguiente baje rápido a
desayunar mis padres aun no llegaban de su viaje de negocios, pero tampoco se
habían preocupado por llamarme tal vez al verme tan cambiada les daría un
infarto a cada uno. Hoy se suponía q tendría q ir a clase pero no lo aria
primero por q mi mejor amiga Hinata – Chan se transferiría conmigo y segundo
aun no estaba preparada para volver a ver a Sasuke, sabia perfectamente q esto
era un proceso en el cual mas o menos se me aria un poco lento pero estaba
segura q con ayuda de mis amigos saldría rápido de esto. Mi pensamiento de
utilizar la venganza contra Sasuke y sus amigos seguía en pie, Gaara – Kun
podría tener razón de q no valía la pena en sacrificar mis sentimientos por el seria
mas bien los pocos q aun habitaban en mi pero ya era demasiado tarde cumpliría
mi revancha, casi todos mis amigos excepto Hinata – Chan sabia de lo ocurrido
con Sasuke y aunque Luna – san no me halla llamado en todo el fin de semana
ella también lo sabia.
Mis pensamientos se vieron
interrumpidos por el sonido de vibrador de mi celular… era Hinata – Chan
después q la anoche anterior le mandara un mensaje raro no había parado de
pedirme explicaciones y yo simplemente le contestaba q tuviera paciencia yo le
contaría todo al día siguiente, decidí contestarle la llamada a mi pobre amiga.
-
¿Diga? – Conteste.
-
¡Sasumika! – se podía oír
estaba angustiada - ¡Ya voy llegando a tu
casa no salgas solo espérame!
-
Tranquila aquí estaré. – Trate de
tranquilizarla
-
Muy bien. – se oyó un
suspiro - ¡Nos vemos!
Cortamos la llamada, faltaba poco para
q mi amiga llegara no sabia q pensar ni q iba a decirle o hacer. Debía de
tranquilizarme tal vez llamando a Gaa – Chan para q estuviera aquí conmigo….
¡Maldición! Anoche no le pedí su numero
de teléfono y era imposible q conservaran el mismo número de su casa, nada
costaba con intentar. Corrí rápidamente a la sala y marque el número de su casa
anterior un pito dos pitos y nada, ya me estaba empezando a cansar pero de
pronto alguien contesto.
-
¿Si diga? – Esa era la
voz de su padre no lo habían cambiado.
-
Hola señor ¿Me recuerda? ¡Soy Katsuki
Sasumika! – Hable enérgicamente.
-
¡Valla q sorpresa! – Sonrió alegremente – Pero si
nos esta llamando nada mas y nada menos q ¡Sasu – Chan! – Estúpido mote me
dije.
-
Si tanto tiempo. – También reí – Lo
llamaba para saber si Gaa – Chan se encontraba en casa
-
Si, si el esta espérame y te lo llamo. – Se escucho un sonido de cómo si lo estuviera llamando.
Una de las ventajas de ser amiga de la
infancia de Gaara – Kun era q conocía perfectamente a sus padres y hermanos,
todos nos llevamos de maravilla prácticamente ellos eran como mi segunda
familia.
-
¿Sasumika? – Pregunto a
lo q parecía ser la voz de mi pelirrojo amigo.
-
Si soy yo. – le conteste – Perdón por
llamarte tan temprano Gaa- Chan pero necesito q me hagas un gran favor.
-
No te disculpes. – Me animo – Sabes q soy tu
amigo y cuentas conmigo para lo q seas.
-
Gracias. – Casi solté un suspiro de
alivio. – Sabes Gaa – Chan ayer mi amiga Hinata – Chan me mando un mensaje para
saber como me había ido en la fiesta y yo le mande otro diciéndole q le
contaría todo el día de hoy y ella…
-
Esta en camino para tu casa. – Me interrumpió – solo debo
decirte q llego la hora de hacer lo q tienes q hacer.
-
Lo se, lo se. – rezongue – Se q estoy
dependiendo mucho de ti en estos momentos y q soy una egoísta total pero… me
aterra estar sola aquí y enfrentar a mi amiga.
-
Eso es algo q tienes q hacerlo tu sola. – Me respondió calmadamente – Tu amiga no te juzgara al contrario sabrá como ayudarte y accederá a
cualquier petición q le hagas.
-
Entiendo. – agache la mirada. – Eso
quieres decir q no puedes venir.
-
No. – Me contesto – Eso quiere decir q tengas valor y le digas las cosas a tu amiga.
Sasumika yo no siempre podre estar contigo. – Sonó algo serio – Soy tu amigo para la q seas pero asta un
cierto punto puedo ayudarte.
-
Estaré bien. – Sonreí con tristeza –
Nos vemos entonces.
-
Si cuídate y suerte con lo de tu amiga.
Me colgó Gaara – Kun tenia mucha razón
tenia q enfrentar a mi amiga Hinata – chan yo sola y si el no podía estar
conmigo no me afligiría al contrario tomaría valor para enfrentar todo lo
ocurrido con Sasuke. Subí a mi habitación para poder arreglarme un poco me
quite los lentes de contacto y me puse los otros, no quería q mi amiga me viera
con mi nuevo look no por horita pero de repente recordé algo. No podía
esconderle la nueva chica q me había transformado así q me quite los lentes
grandes y me volví a colocar los de contacto. El sonido de la puerta me hizo
correr lo mas rápido posible sabia q era mi amiga Hinata – chan una de mis
sirvientas abrió la puerta y entro mi amiga como un rayo a mi casa para
abrazarme como si fuera mi madre.
-
¡Por todos los santos cielos! ¿Estas
bien? – Me pregunto.
Allí en los brazos de mi amiga empecé
sollozar un poco, no sabia cuanto me había hecho falta los dos últimos días q
había pasado todo lo de Sasuke, esto me hacia daño asta mas no poder y
necesitaba a mi mejor amiga para llorar en sus brazos y q me dijera q todo iba
a estar bien, el dolor pasaría rápido pero no fue así la verdad era q aparecer
casi a media noche en la casa de ella la aria asustar y se preocuparía mas si
me hubiera visto en el estado q estaba esa noche. Gracias al cielo q me coloco
en el camino a mi mejor amigo de la infancia Gaara – Kun.
-
¡Estas cambiada! – Me examinaba para
ver si no tenía algún daño - ¡Te ves de maravilla! ¿Cuándo cambiaste de look?
-
A-Ayer – Decía entre sollozos.
-
Supongo q no te fue muy bien en esa
dichosa fiesta. – Yo empecé a llorar más. – Ven vamos cuéntame los detalles en
tu cuarto.
Subimos a mi cuarto aunque yo no podía
parar de llorar no sabia con exactitud tal vez era por q extrañaba muchísimo a
mi amiga y no tenia a nadie con quien desahogarme no eso no era cierto, estaba
Gaa – Chan solo el.
-
Ahora me vas a decir q paso en la
fiesta. – Hablo seriamente.
-
Se… acabo. – Dije aun sollozando.
-
¿Qué quieres decir con eso? – Arqueo
una ceja.
-
Para Sasuke solo fui una simple…
apuesta. – Baje el tono de mi voz.
-
¿Apuesta? – Grito atónica – P-Pero como
es decir yo vi como el te miraba todo era…
-
Mentira. – Sonreí con amargura
-
¿Cómo supiste semejante cosa? – Me
pregunto atónica.
-
Sakura me mostro unos videos. – Ella
arrugo la frente – Donde se mostraba q Sasuke estaba apostando con sus amigos
200 yenes q me conquistaría y me llevaría a la cama.
-
N-No me digas q tu… - Se llevo la mano
a la cara.
-
Si. – Suspire – Se perfectamente q lo q
hice fue una reverenda estupidez. – Empecé a llorar de nuevo – Pero es q yo…
-
Si lo amabas o lo amas. – Replicaba –
Entiendo eso perfectamente a la perfección pero. ¡No debiste dejarte llevar por
tus sentimientos! – Me regaño – Sasumika se q todo esto te afecta
inexplicablemente. – yo solo sollozaba – Pero debes entender algo, las chicas a
veces tenemos q hacernos un poco duras entregarse tan fácilmente es un gran
horrible error.
-
Lo se. Lo se. – Mis lágrimas caían sin
cesar de mis ojos.
-
Ven aquí.
En eso me acerco muy junto de ella y me
abrazo fuertemente, yo seguí llorando inconsolablemente mientras mi amiga me
acariciaba mis extensos cabellos ella tenia razón, no debí de entregarme a el
tan fácilmente pero ya lo hecho, hecho estaba. Debía de secarme las lagrimas y
mirar hacia delante pensado en lo q le aria a el en compañía de sus grandes
amigos. Me separe de mi amiga q parecía ya no estar enojada conmigo si no todo
lo contrario me sonreía con ternura, en algunas ocasiones me puse a pensar q mi
amiga Hinata – chan era mas parecido a una madre casi hermana q mi mejor amiga,
eso me reconfortaba a lo máximo y ella lo sabia.
-
Ahora me contaras quien fue el de la
grandiosa idea del cambio de look. – Me sonrió con ternura.
-
Bueno… la noche después de la fiesta en
el parque niños pequeños. Me encontré con un amigo mío de la infancia. –
Sonreí.
-
¡No me digas q el fue el de la idea! –
Casi gritaba del entusiasmo.
-
Si. – conteste algo sonrojada. – Es el
mi mejor amigo q volvió de su viaje aunque creo q tu no lo recuerdas bien.
-
Pues dime el nombre creo q mas o menos
lo tengo q recordar. – sonrió amablemente.
-
Es Gaara – Kun
-
Creo q se quien es. – Sonrió. – Es el
pelirrojo con ojos de color jade ¿Verdad?
-
Si ese mismo. – le conteste.
-
Pensé q tu y el habían dejado de ser
amigos. Pues dado el caso q te enojaste con el porque se tenia q ir de aquí.
-
Es verdad. – Baje la mirada. – Pero
hicimos como si no paso nada y el fue q me ayudo en todo.
-
Vino de visita o… ¿Se quedara a vivir?
– Me pregunto.
-
No se queda a vivir. – Le conteste
contenta. – Y eso me recuerda a… Hinata – chan puedo… ¿Puedo pedirte algo?
-
Claro siempre y cuando este a mi
alcance. – Me toma la mano.
-
Gaa – Chan y sus hermanos se
transferirán al colegio en donde yo estudio por eso quizás tú…
-
¿Quieres q me transfiera con ellos? –
Me pregunto.
-
Bueno si tu no quieres no te obligare,
es que solo yo quiero no sentirme sola allá. – Le solté de su mano.
-
Esta bien. – Me sonreía y yo levante
una sola ceja. – No hay problema.
-
¿E-En verdad? – pregunte incrédula.
-
¡Por supuesto q lo are! – Me respondió.
– Todo lo q sea por una amiga.
-
¡Gracias! – Me abalance hacia ella y la
abrase - ¡Eres la mejor!
-
No creo q sea para tanto. – Me
correspondía el abrazo.
Esa mañana se quedo Hinata – Chan para
acompañarme, le conté los detalles de mi cambio de look y como me había hecho
prácticamente amiga de todos los q me habían atendido, ella sonrió por las
ocurrencia de ese hecho. También respondí a todas las interrogantes de la noche
de la fiesta no entrando mucho en detalles
por q la verdad no quería q el hueco de mi pecho me volviera a
fastidiar. Casi ya entrando a la tarde fue cuando Hinata – Chan se fue de mi
hogar dejándome a mi totalmente sola, bueno al menos yo me sentí así.
Tan solo tenia q tener mente positiva q
todo saldría bien el día de mañana en compañía de mis amigos de eso tenia q
estar segura.
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