lunes, 10 de febrero de 2014

Radioactive


Prólogo
Siento una ligera corriente caliente rodando mi cara ¿Qué puede ser? No lo sé, es como si me hubiese metido en la estufa cuando mi madre calienta el agua. Puedo escuchar la sonido metálico de algo chocando con carne, es como si rebanase a pedazos gigantes de eso, el grito furioso de una bestia cuando eso paso resuena en mi mente.
¿Qué sucede? ¿Por qué no puedo moverme? Algo me paraliza, los gritos de gente gritando ayuda me obstaculizan el cerebro son tan desgarradores que no sé cómo bloquearlos. Ojala…. Pudiera hacer que parasen, que dejasen de sufrir aquellas personas. ¿Por qué nadie hace algo? Digo por salvarlos, y a todo esto, ¿Cómo es que llegue a este sitio? Ni si quiera recuerdo la última cosa que estaba haciendo.
Algo tiembla, es como si la tierra quisiera expulsarme por los aires, sin embargo sigo paralizada y sin moverme por completo. Trato de mover aunque sea un musculo de mi cuerpo pesado, de alguna manera me paralizaron por completo como si me inyectaran alguna sustancia que impida intentar algo. ¿Por qué? Pregunto a la oscuridad donde me encuentro inversa, al asecho y silenciosa; no quiero sentirme inútil cuando puedo ayudar a parar esos gritos infernales.
Oh, eso eran otro tipo de gritos, pero no eran de auxilio venían cerca de donde probablemente me encontraba paralizada; eran de un hombre lanzando a los cuatro vientos que algo seria derrotado por no sé quién. Entonces por fin reaccione, abrí mis ojos a par descubriendo donde me encontraba; ahora sí que estaba muerta del miedo. Mi mirada revoloteo por todo el lugar, donde estaba era una especie de callejón sin salida, trate de pararme lo más rápido posible recibiendo un mareo repentino. Lleve mi mano a la cabeza, tenía un moretón tamaño coliseo, al parecer de una forma me caí con razón me duele demasiado. Los gritos de aquel hombre se volvieron a escuchar, lo busque con la mirada pero era una acto completamente estúpido. Estaba frente de mí. No eran tan lejos pero no tan cerca, una distancia de unos diez o nueve metros quizás si mis cálculos no seguían siendo malos. La cosa más grotesca y asquerosa de todas, media como unos 14 o 13 metros de altura, ojos desubicados y de un completo idiota, sus brazos eran raros pequeños raquíticas diferente de sus piernas, casi se notaba sus huesos de las costillas casi salidos por sus costados. Bueno, eso no era lo que asustaba lo que realmente me tenía paralizada y llena de terror era lo de sus boca, ¡Era un ser humano! Trataba de salvarse de ser masticado. ¿Cómo….? ¡¿Cómo es que viene a parar a este lugar?!
-       ¡Los últimos en pie… serán los humanos! – grito clavándole una especie de espada, pero aquel gigante lo mordió esparciendo su sangre por su boca.
Viendo esto, inmediatamente me puse de pie tratando de correr como si eso tratara de cambiar algo de su destino, aquel ser atroz iba a devorarse a aquel sujeto y si no lo hacía sería un milagro que sobreviviese a aquella mordida. ¿Qué iba hacer? A decir verdad ¿Cómo llego allá arriba? Al menos que el gigante lo tomase del suelo o…. eche un vistazo a lo que cargaba puesto. Entonces lo supe… este mecanismo me ayudaba a subir, iba a utilizarlo hasta que… algo me detuvo al momento.
-       El cabo Rivaille acabara con todos ustedes….
Es tan rápido que mis ojos no logran captarlo tan bien, solo el sonido del choque de un garfio contra la pared hace reaccionar mis sentidos; solo sé que sus cuchillas rosan la carne de aquel gigante derribándolo. Es sorprendentemente habilidoso, me dice mi subconsciente, sobre todo…. ¿pequeño? Oh…. Yo lo he visto en una parte.

Es tarde para darme cuenta que estoy atrapada en el anime del “Ataque de los Titanes”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario