sábado, 9 de febrero de 2019

Butterfly

VIII
WINGS PART 2
Las olas fuertes de los gritos de féminas combinados con la esplendorosa voz de Park Jimin en su solo, llegaron a mis oidos como una vestisca demoledora de otoño. Me encontraba detrás del escenario, o mejor dicho, debajo de este verificando que todo estuviera en su lugar a unos veinticinco minutos del tour mas esperado por las fans de BTS.  WINGS. Decir no estar nerviosa seria una completa mentira, porque estaba mas lejos a esa descripción, estoy aterrada. La piel la tenia herizada, cada particula de mi piel gritaba tener conmoción, mi estómago me declaró la guerra al no querer comer, y el cerebro no comprendia nada de lo que ocurría a mi alrededor. Al menos, pensaba mientras miraba el monitor de mi izquierda la imagen agraciada de Jimin moviéndose al compás de la musica, he logrado superar mediante tumbos a ciegas el gustarle a Yoongi. Sin embargo, eso no dice aceptarlo, no del todo. Es decir, puedo asegurar (aunque no conozca de nada a Suran Noona) que existe muchas chicas mejores a mi para gustarle. Y no, no estoy menospreciandome o algo parecido, estoy exponiendo con sencillas palabras mis motivos de ser imposible aquello. Agregándole de haber sido el único en Bangtan en mostrar interes alguno hacia mi, nosotros somos mas o menos igual al agua y aceite, la luna y el sol, la leche y la cerveza, ¡Simplemente somos incompatibles! Dos gotas de agua diferentes. Claro, nunca faltan los pensamientos con la voz de Andrea diciendome lo obvio en estos casos: "los opuestos se atraen". ¡Coño e' la madre! Es escalofriante el plantearlo, aun mas, llevarlo a la realidad. Aunque Suga no me ha pedido corresponderle, en su lugar, me lanzo en picada a los brazos de Jungkook haciendome plantear realmente el gustarle. ¿Qué clase de chico en su sano juicio haría tal cosa? Es decir, si realmente quieres a algo tanto, solamente moverías cielo y tierra para verlo a tu lado, no con alguien mas.
No al menos que...
Mis pensamientos se dispersan al escuchar mi nombre clave en el comunicador que poseo, aparentemente, me necesitan en la zona de los camerinos para poder arreglar algo con el vestuario. La jefa Park esta ocupándose de las cámaras, junto al personal de seguridad, pretenden abrir las puertas para ir acomodando a los fans en los asientos. Por lo tanto, debo hacerme encargo de lo demás, asi, la libero de las responsabilidades menos engorrosas. Aunque, sinceramente, esto sigue siendo molesto. Excusandome con los trabajadores bajo el escenario, muevo mis pasos hacia los camerinos, preguntandome si el contratiempo es demaciado problemático. La voz de Jimin ha cesado, quedando nada mas las preguntas del rubio si debía de alzar mas su nota de voz o mantenerla igual, su entrenador vocal aparentemente, le pide no esforzar su voz, tal cual como lo hizo esta impecable. Solo queda mantener esa energía en el concierto. Me alegra en cierta forma, conozco poco a Jimin pero por los comentarios de los chicos es alguien muy inseguro de sus capacidades, donde los nervios le juegan una mala pasada. Muchos dicen que no existen peor enemigo a uno mismo, y si, he corroborado de ser cierto. Cada vez en despreciarme, denigrarme, darle mas valor a otras personas en lugar de mi misma, determino no tener la suficiente capacidad para darle el papel de "enemigo" a alguien, salvo a mi misma. Es por ello, que Jimin tiene un enemigo tras sus espaldas, él. Una vez se lo recalque delante de todos lo maravilloso de ser, no tiene porque cambiar nada de su cuerpo o dudar de sus capacidades vocales, las partes individuales de las canciones en grupo son delicadas, limpias y sublimes. ¿Qué importa si flanquea alguna vez? Es una persona, no una maquina, los seres humanos hemos sido creados para errar, pero a su vez, aprender de eso y levantarnos con la frente en alto demostrando nuestro valor. Quisiera enseñarle eso a Jimin todos los días, o al menos, recordarselo hasta el cansancio.
Entre a la zona de camerinos viendo a personas ir y venir, unos por respeto inclinaba la cabeza por saludo, otros saludaba alzando mi mano notando como movían cajas o artefactos relacionado con las luces. De pronto, llego al camerino de los chicos escuchando un griterio sin precedentes, con ello no digo en algo cayendo en lo negativo, mas bien, se tratan de las risas escandalosas de Hoseok y una diabólica particular, Jungkook. Frunciendo el ceño, abro la puerta exigiendo lo ocurrido cuando algo golpea mis retinas como sandía voladora a mi estómago, dejandome, básicamente, sin aire. Oh, oh, oh, coño, mierda, esto no es algo que debían de estar haciendo, menos en el perfecto rostro del niño hermoso de Seokjin. En definición, unos Hoseok y Jungkook, seguidos desdes atrás por un Tae demaciado emocionado para ocultarlo, dibujaban raros garabatos en el perfecto rostro de Jin. ¿Y qué demonios esta haciendo el muchacho para no reclarmarle? Durmiendo, posee un sueño tan profundo que es envidiable, una capacidad para cerrar los ojos y olvidar el mundo... hasta la sensibilidad de la piel. ¡Es legendario! Aunque, por nada en el mundo deseo estar en sus zapatos. Peor aun, cuando Jin se despierte y vea su reflejo en el espejo, seguramente los matara. A todas estas, ¿donde coño esta metido Nam Joon? Creo suponer cuidar de la integridad fisica de cada miembro, eso incluye preservar el atractivo de Seokjin, antes que los demás culminen por dañarla.
— ¿Qué creen que estan haciendo? — pregunto.
Al escuchar mi voz, se dispersan asustados hacia atrás escondiendo en sus espaldas el creyón negro, observando a su vez el increíble mostacho tamaño colosal en los pomulos de Jin, quien aparentemente, sigue en el mundo de sus sueños, ignorando la privación de su pobre espacio personal. Una vez mas, estos chicos van hacer aniquilados al momento de Jin despertar y mirarse, ellos desearan no cometer tan ridículo error.
— ¡Noona! Has decidió venir a visitarnos. — Jungkook rompe filas sonriendo de oreja a oreja, buscando distraeme quizás. — pensé que estarias trabajando bajo el escenario, has terminado antes de tiempo.
— No me vengas hacerte el desentendido conmigo Jeon Jungkook. — le digo con tono acusador, en tantos los otros sueltas carcajadas a viva voz. — Menos ustedes, Jung Hoseok, Kim Tae Hyung. ¿Realmente pensaban que los dejaría por fuera? — los muchachos mencionados sueltan un respingo impresionados, se han percatado de que igualmente saldrán regañados. — Serán mejor que dejen de comportarse como niños de primaria y me den los creyones escondidos detrás de sus espaldas.
— ¿De que estas hablando No...?
— No pienso volver a repetirlo jovencito. — insistí, en esta ocasión, extendí mi mano en dirección a él. — vamos, no tenemos todo el dia. Necesitamos ponernos al corriente, mas aun, preparnos para el concierto y... limpien el desastre que ocasionaron en el apuesto rostro de Jin.
— ¡Ha sido V hyung él de la idea! — lo acuso señalando y entregandome la prueba del delito.
Allí lo tienen, el chico que ha exigido a los cuatro vientos ser tratado como un hombre, sin embargo, en situaciones de alto calibre entrega a uno de los suyos sin meditarlo. Tae, bastante indignado de su compañero, da un paso hacia adelante listo para defenderse.
— ¡No te hagas el inocente ahora Kookie! — lo señalo frunciendo el ceño. — que este aqui ahora Vic no cambiara el hecho de llevar a cabo la misión, terminaste por cumplirla.
¿Misi...? Olvidenlo, no puedo con estos chicos, idear un plan contra el rostro de Seokjin es demaciado. Sobre todo, que Hoseok admira el panorama con total diversión, como si nada de los acontecimientos lo involucraran a él directamente. Es decir, es él mayor de los tres, de ver algo totalmente de control debería simplemente intervenir e impedirlo. Obvio, en el panorama del cabello champán eso no es posible, es mas divertido mirar a los revoltosos actuar. Suspirando profundamente, sujeto mi frente teniendo una especie de jaqueca o algo similar, Kookie y Tae persisten en discutir de cual de los dos posee mas carga en la opciones de culpa. Con lo cual, en mi humilde opinión, son ambos. ¿Donde esta Nam cuando se le necesita? ¿O Yoongi? Oh, por supuesto, sus paraderos son desconocidos. Doy un paso hacia adelante al mismo instante de ser solicitada de nuevo por el comunicador, necesito ayudar a buscar unos repuestos para el sonido que solicitaron desde la empresa, el mensajero esta en la salida trasera del estadio esperandome. Aceptando sin mas rodeos, pienso en no poder colocar orden para empezar a alistarse los chicos, uno de ellos esta dormido, dos discutiendo sin ton o son, otro como espectador de un gallo de pela, Jimin prácticando su última prueba de sonido y los dos restantes, han desaparecido. ¿Donde estoy? ¿Villa locura? Dada las circunstancias, es probable.
— ¡Ha sido suficiente! — elevó mi voz con autoridad, los muchachos se quedan helados ante mi demostración de caracter. — Me importa un coño quien de ustedes ha empezado a joder, esperen, ¡Argh! Lo que he tratado de decir es ambos tener la culpa, por lo tanto, limpien el desastre antes de volver una vez mas. ¡Debo trabajar! Por favor comportense.
A estas alturas parezco una madre dejando por primera vez a sus retoños en clase, conociendolo por sus actitudes peligrosas, lo necesario es ponerle mas atención a este tipo de chicos. Joder, son hombres hechos y derechos, pero se comportan peores a unos "güinos". Sería incluso mejor navegar en una barca de soleada medio del oceano, antes de soportar a estos malcriados de Bangtan. Hoseok adoptando, aparentemente, una postura madura intervine colocando su mano hacia los costados diciendo ocuparse personalmente de que los "bebés" limpien el desastre, después, los guiará a alistarse. Los otros chicos reclaman la imagen de santurron de Hoseok, cuando en realidad, igualmente a todos, estaba entuciasmado por rayar el rostro perfecto del mayor de Bangtan. Indignado, Hobi lleva una de sus manos porque ha sido declarado "injustamente" delante de mi algo que no es, sus conciencias seguramente estarán sucias de tantas mentira de desatarse otra batalla campal intervengo, repito una vez mas, me importa una reveranda sandía el causante de todo esto, solo deseo su entrega completa al dia de hoy. Muchas Armys estan deseando verlos. Sé que ese nombre causa efecto en los jóvenes debiado a bajar sus miradas abatidos, mas bien, arrepentidos. Es el único hombre capaz de hacerlos reaccionar y comportarse como el grupo de verdad. Con ello puedo irme con tranquilidad.
Deseandoles suerte, seguido de reunirnos en el amplia sala escogida para maquillaje, me doy la vuelta caminando directamente a la salida. Aunque pase desapercibido un pequeño dato, en realidad uno muy grande, Kim Seokjin despertaba de su siesta, asi que una vez encontrandome en el pasillo utilizando el comunicador para saber el paradero de los repuestos, los gritos del mayor se escucharon por cada rincón del sitio. Me atrevería igualmente a recalcar que los otros restantes tambien gritaron, Jin se cobraría con intereses tal humillación. Acelere mis pasos hasta la parte de atrás del estadio, alli estaba un carro desembarcando las cajas propicias para sumplantar, por lo tanto tomo un atajo que me llevaría casualmente por unas escaleras estilo caracol bajo unas luces bastante bajas, en estas no se encuentra nadie, cosa en ser demaciado extraño. Bajando con velocidad evitando pensar idioteces innecesarias, llego mecánicamente a un pasillo amplio rodeada de color gris, sus paredes se parecen cemento sin curar, me atrevo a decir que nunca fue terminado aunque podria ser el diseño precisamente ese. Atrás de mi, un chico llama incesantemente a mi nombre, al girar noto que se trata de uno de los chicos encargados de las correspondencias de Bighit y inmediatamente confió en él. Lo sigo desde atrás mientras comenta a viva voz percibir estar sumamente ocupada, hoy todos en la compañia estan en la expectativas del concierto, confian en todo salir bien, hasta el mismo CEO, de tener la oportunidad se presentara para darles el apoyo. Al escuchar eso me tenso, es decir, lo he visto un par de veces y dictaminó tenerle miedo, no por ser desagradable o algo peor, simplemente a mi mente viene las cosas en hacer con sus chicos y... me entra una especie de ¿culpa? Quizás. Lo podria asimilar a cuando los hombres van a conocer sus suegras, les da temor, miedo, escalofríos, sudan hasta de todos los colores del arcoiris porque imaginan a las mujeres encargadas de darle la vida al amor de su vida no darle la vista buena. Yo estoy segura de algo, mi mamá de suegra no sera de ninguna forma blanda, soy su mayor tesoro, la niña de sus ojos, tendrá considerablemente una postura protectora a mi alrededor y no me entregara a cualquiera. Pobre de su posible nuero. Aunque, singularmente, en mi mente no esta darle uno, ni ahora o alguna vez.
El peso de una caja mas grande que yo es presionada en mis brazos atrayendome a la realidad, observo que hemos llegado a la parte trasera del estadio y la camineta esta estacionada a escasos metros de mi, una abertura considerable a los cinco o siete metros permite unos vástagos de luz seguido del sonido de unos gritos, pertenece a Army. Mi comunicador suena una vez mas, me necesitan para ayuda extra en la entrada de los fans en sus asientos, los de seguridad ya estan localizados en sus puestos pero falta un par de manos en la tarea. Maniobrando para constestar, prometo estar enseguida allí, solo dejare los repuestos a los chicos bajo el escenario. Corriendo prácticamente de regreso por el camino que pensé mas corto, alzo a cada segundo la caja temiendo el caerme o golpearme por mi torpesa, tal vez no lo diga a menudo pero soy una persona muy despistada. Sorprendente ¿cierto? Vivo abrazando el suelo con pasión, es el amor de mi vida, prácticamente vivimos casados al tener esa conexión especial. Todo lo anterior dicho es solo sarcasmo, pero en parte tiene razón, comúnmente se diria en mi pais: vive chupando piso. Es cierto, no existe minuto en pasar por alto el doblar unos de mis tobillos y caer, tropezar con mis propios pies y caer, trasbillar y caer, sobre todo, respirar aire y caer. Resulta gracioso pero no lo es, al menos, no para mi. Tengo cicatrices de batallas en mi niñez de ese tipo de incidentes, por ejemplo, cuando tenia alrededor de nueve u ocho años, jugando a las llevadas en la escuela junto a mis amigas tropece estrepitosamente y golpee mi rodilla contra una piedra abriendo una pequeña abertura. La enfermera de la escuela, siendo una adorable y amable hermana de dulce trato, pensó en tratarse de una herida para puntos, siendo falso. Recuerdo dañar unas medias pantis blancas en el proceso, además de cortarlas para sacarlas al pegarse fuertemente a la abertura, estoy segura de chillar con fuerza del dolor al mi carne estar pegada a la tela, mas al buscarla sacarla con dificultad. A la final la enfermera lucho mucho para deshacerse de la molesta prenda, culminando con cerrarlo a la fuerza posible, trayendo la llamada de mi mamá a su trabajo para buscarme al quedar sin medias. Agregándole de quedar con una pequeña cicatriz, una gruesa linea de abultada piel en la rodilla en la parte superior al hueso, demostrando la torpeza enorme de su dueña y cuidarme hasta el momento de ir al baño.
Desvaneciendo el recuerdo anterior de mi niñez decido llevar las cosas con calma, si corro solo estare buscando tener otra cicatriz similar a la pequeña pero en la rodilla contraria, dando por culminada la ronda de emparejamiento de golpes y raspones. Llego a mi lugar de destino siendo recibida por unos de los chicos de las luces, este me sonrie agradecido al salvarle el pellejo al ir por los respuestos, todos casi perdían la cabeza si estos no aparecían, le reste importancia constestandole ser mi trabajo, además, debemos esforzarnos para lograr el objetivo de ser feliz a Army. Al sonar mi comunicador llamandome una segunda vez, hago una ligera reverencia despidiendome para ayudar a los de seguridad y protocolo para acomodar a los fans en el resinto, hoy mis deberes se ocupan en estar pendiente del personal de maquillaje, vestuario y seguridad. Lo de las luces y demás esta la jefa Park, pero aparentemente, tiene asuntos mas importantes encima. Giro inesperadamente hacia un pasillo solitario de paredes pintadas de blanco hueso, el olor humedad me golpea las fosas nasales haciendome fruncir el ceño, odio este tipo de ambientes pareciera que estuviera bajo tierra y me disgusta. En mi perspectiva es sinónimo de tristeza. Sacudiendo mi cabeza hacia los lados despistado mis pensamientos, bajo las escaleras a toda marcha detallando a la jefa Park en medio de unos chicos con camisas azul marino y el logo de la compañia, junto a otro totalmente de negro y las insignias de ser de la seguridad. Sin mas preambulos, voy a su encuentro disculpandome por el atraso, la jefa Park me observa con ojos agudos la descomposición que tengo al desgarbarme para poder recuperar el aire perdido, de hecho, suspira y menciona estar haciendo mi trabajo con velocidad, por ende, entiende estar retrasada en venir hasta este sitio. En fin, ella se debe dirigir a buscar a los estilistas para ir acomodar a los chicos, ya casi sera la hora y puntualidad es su segundo nombre. Por consiguiente, me deja a cargo de estos chicos para acomodar las personas en sus asientos, principalmente debe de reinar el orden y el respeto. Además, los ojos deben de estar en todas partes, nuncan han tenido percances en sus conciertos, pero jamas estará de mas vigilar si entran al resinto con algún artefacto indebido o arma de fuego. Segundo, las Army se caracterizan por ser apasionadas y ruidosas, seguramente estarán impacientes por entrar queriendo acelerar el paso, no podemos permitir que desorden la fila o el evento completo. Por último, suerte, sabemos perfectamente comportarmos a la altura pero eso no implica disfrutar del momento, mas como si fuese el último día de nuestras vidas. Dandome una palmada en el hombro, la jefa Park se retira dejandome la responsabilidad de todo. Bien, decir tener el control de mis emociones teniendo varios ojos encima de mi, esperando las instrucciones a seguir. Simplemente, estoy petrificada.
Estoy bien, estoy bien.
Nada malo me pasará.
¡He nacido para superar mis miedos!
Respirando profundamente, divido al personal para enviarlos a las entradas del estadio, por mi lado, estare en el principal junto con los de seguridad para revisar las pertenencias de los fans. Dejando todo claro, nos dirigimos a los puntos estratégicos. Y, de esa forma, da inicio a la tarde/noche mas importante de los chicos y el inicio del tour WINGS. Al levantar el cerco de seguridad, las Armys emocionadas empiezan a entrar en el resinto, desde mi sitio paro junto a los de seguridad revisando a algunos de ellos. Otros, teniendo pases especiales, entran a una de las cabinas ubicadas a los costados para tomarse fotos, he de ser sincera, estuve tentada a meterme a una de ellas con la curiosidad de saber de que trata. Aunque me reprimo, es mejor ocupar mi mente en el trabajo. Haciendo un paréntesis, es curioso todos los carteles, afiches, abanicos y diversas cosas que llevan los fans consigo, en algunos ellos aparecían con rostros propios de un meme mientras otros, si se podria apreciar en su totalidad su belleza. Solamente, lo sentía extraño, porque no se comparaba en lo mas mínimo la verdadera esencia de ellos. En los mensajes, unos eran de aliento, apoyo y mucho cariño, en otros los llamaban hacerse responsables de su corazón desbocado, o como en uno de tantos, los llamaban "peligrosos" por tener un atractivo fuera de este mundo. Considere que si en este lado de Asia se mostraban asi los Army, no quería ni dar rienda suelta a los posibles comentarios de los latinos, nos caracterizamos por poseer sangre caliente en las venas y ser lo bastante expresivos al momento de gustarnos algo o alguien, asi que lo mas probable, sera tener mensajes sobre secuentros o demandas, consideró mas lo primero a lo último. Lo comprendo en cierto modo, es decir, de tener la oportunidad precisa, me secuestraria a Jackson de GOT7 o Kai de EXO, del mismo modo a T.O.P de BingBag, su voz es legendaria y su talento... ni se diga. ¿Alguien sera inmune a los encantos de esos artistas? De buscar una cómplice seria Eun, estoy segura de brindarme su ayuda, aunque... se inclinaria por escoger a BamBam, muere por ese chico.
— ¡Vic! — alguien grita a lo lejos mi nombre, despistando mis pensamientos terroristas. — ¡Vic por aqui!
Giro la cabeza hacia todos los lados esperando ver una cara conocida pero nada, solo detallo a Army organizado en su fila para entrar a supervisión de seguridad. Sin embargo, sé que esa voz es familiar, esta algo distorcionada por el ruido de las personas pero mantiene el mismo sentimiento.
— ¡Vic! ¡Por aquí! — sigue llamando, en esta oportunidad, otra vez.
Entonces, hallo con ellos. Mi sonrisa se ancha al toparme con las figuras de tres personas, los chicos caminan hacia mi dirección emitando la curvatura de mi rostros, mientras la niña, dueña de unos ojos grandes color chocolate, va vestida de pies a cabeza de prendas particulares de una Army. Una camiseta morada estampada con el rostro de Jimin, pantaloncillos cortos blancos de vestir, unas medias negras hasta las rodillas de lunares purpura, zapatos addidas que seguramente corresponden a uno de los tantos comerciales de los chicos, un gorra blanca con tres adornos de metal a uno de los costados particularmente creo a verla visto en Suga, pendientes del logo de Bangtan, dejando por último, una bolsa con el logo, su Army Bum y un pequeño cartel en su mano de muchos brillos de un bonito mensaje para ellos. En resumidas cuentas, estoy conociendo a la hermana menor se Ji Woon, Shin Hee, la pequeña diablilla capaz de inducir terror en su hermano mayor al no conseguir su cometido. El primero en romper filas es Sun Hee movimiendo su cabeza hacia los lados incrédulo, me saluda diciendo que afuera todo es una locura, hay muchas personas queriendo entrar al resinto para ver a Bangtan, es increíble la organización que poseen para ingresar y la unión al querer protegerlos a todos. Hasta en cierto modo, asusta. Riendome de su comentario, ironizo que él sera participe de como rompe los paradigmas los chicos, porque no son simples estrellas del K-pop, ellos van mucho mas alla de ese concepto y sus fans lo saben. Antes de tener una respuesta de su parte, Ji Woon llega hasta donde nos encontramos con la boca literalmente hasta el suelo, seguramente no esperando un desenlace tan inesperado como este de trabajar para BigHit.
— Ahora comprendo porque insistías en guardar el secreto. — musito casi sin aliento. — trabajas para Bighit.
— ¡Oppa conoces a una agasshi cercana de los chicos! — chillo emocionada la pequeña a su lado. — ¡Eres grandioso! Ahora mi cumpleaños sera el mejor de todos.
¡Oh demonios! Prometí que esta chiquilla vería a su bias como regalo, incluso interactuar con los demás, lo había olvidado por completo. Por suerte, la jefa Park no, menos Jimin estoy segura de estar esperando a una de mis instrucciones. Sacando disimuladamente mi celular, le escribi un rápido mensaje al rubio informándole la llegada de Hee, del mismo modo a la jefa Park, esta respondió de inmediato el hacerla pasar al área de camerinos y dejar a otra persona encargada del ingreso de Army. Copiando el mensaje, aguarde mi telefono e informándole a una de las chicas de alli, le encargue con la tarea debía de encagarme de algo muy importante.
— Tu debes de ser Shin Hee. — me dirigí a la niña sonriendole candidamente, ella paro de revolotear al rededor de su hermano para prestarme atención. — me llamo Victoria, Vic para los amigos, tu Oppa me comento que eres un Army muy fiel y el mayor de tus deseos era venir a verlos en un concierto.
— ¿Oppa te pidió ayuda en conseguir las entradas del concierto Noona? — preguntó curiosa, hasta en cierto punto inocente, por el contrario de la descripción detallada de ella por Ji Woon.
— Si, Ji Woon Oppa te quiere tanto que es capaz de prestarte unos minutos a Bangtan. — le guiñe un ojo a su dirección, este giro su vista a otro lado avergonzado, estaba siendo delatado sin preambulos. — piensa en perder tu cariño si sigues queriendolos, el tuyo y el de la presidenta. ¿Lo crees de esa manera?
— ¡Claro que no! — refuto, moviéndose hacia su hermano. — ¡Oppa! Tu eres el chico mas increíble de este mundo, jamas te cambiaría por nada, estoy segura que la presidenta piensa lo mismo que yo. Nuestros cariños son distintos por Bangtan, los admiramos y apresiamos, pero el calor fraternal que tus nos brindas jamas lo olvidaremos.
Ji Woon estaba que quería ser tragado por la tierra, sus pomulos pintados de carmín lo separaron en seguida, pero esto lo hice al propósito para que de una vez entendiera el significado de sus sentimientos por Bangtan. Es admiración, distinta al familiar. Desconosco lo que este en juego con la presidenta, pero del mismo modo, no puede compararlo con de los chicos. Menos si no se conocen. Sun Hee ocultando su mueca burlona en su puño, mi guiña un ojo susurrandome ser terrible en guardar secretos, daba igual, tampoco este es precisamente uno de ellos.
— Bien. — junte mis palmas haciendo un pequeño sonido. — Te tengo una pequeña sorpresa, Shin Hee, pero antes de ello permiteme felicitarte y desearte un feliz cumpleaños. Hoy todos tus deseos se van a volver realidad, espero que estes lista para ello.
— ¡Si! — sujeto mi mano enseguida, el brillo de su mirada era contagioso y emocionado. Seguramente tenia mas o menos la idea de lo que ocurriría. — ¡Gracias por ayudar a mi Oppa y felicitarme, Vic Noona!
— Solo abrochate el cinturón, Hee. — envolví mi mano en la suya, dándole una ligera mirada a sus acompañantes para que nos siguiera. — estamos a punto de comenzar el viaje.
Los niños son tan transparentes, en ellos fácilmente detectas sus emociones, las tristezas, las alegrías, la preocupación e incluso, las rabias. Muchos dicen ser fácil de complacerlos, basta darles un buen regalo, chocolates, golosinas y los tendrás satisfechos al instante, pero en mi perspectiva, debes indagar mas alla para poder tenerlos felices. Si acostumbras a un niño a depender de lo material para tenerlo contento, entonces en el día de mañana sera un adulto infeliz, en cambio, lo mantienes con los pequeños detalles de la vida, no solo lo material, tambien lo sentimental, en el futuro, tendrá mas expectativas que desdichas y descubrirá en la vida haber muchas cosas mas importantes a los lujos innecesarios, solo con una sonrisa de un ser querido, serias feliz. Shin Hee a mi lado, va brincando entuciastamente contandome como su hermano mayor la sorprendió de esta manera, primero le había dicho no poseer las entradas para el concierto disgustandola en el acto, su Noona presidenta tampoco las pudo conseguir, ella era su contacto mas cercano a los chicos y le decepcionó un poco. Sin embargo, al colocarle la queja a su padre de lo acontecido a igual de su madre, consiguieron convencer a Ji Woon a esforzarse mas. No lo negaría en lo mas minino, le conto a todos sus amigos de la escuela que vendría hoy y conocería personalmente a Bangtan con una entrada VIP, menos que este seria el cumpleaños mas extraordinario de su vida. No sabía cuando podía repetirse de nuevo, por ello, lo disfrutaría al máximo. Algo contrariada de las dos personalidades jugando en el cuerpo pequeño de la niña, le pedi encarecidamente no compartir este secreto con la Noona presidenta, menos con alguien cercano a ella, debía permanecer entre nosotros, si deseaba contarle a sus amigos del colegio estaba bien, pero por nada se le escaparía esto. Ji Woon estuvo a punto de revelarlo y poner en juego su regalo de cumpleaños, si bien no escondo estar trabajando para Bighit, me es importantísimo cuidar la seguridad de los chicos, a su vez, mi trabajo. De lo contrario, este tipo de oportunidades se pondrían desvanecerse. Es increible, pensé al detallar los ojos expresivos de la pequeña, porque imagine haciendome un especie de pataleo, no asintiendo obedientemente y chillar emocionada por ser dueña de un secreto tan importante. Su hermano teniendo una amiga en Bighit.
Caminamos unos pasillos mas hasta llegar a una área bastante amplia, el personal de vestuario (lo creo porque cargaban ropas de los chicos) corrían a nuestro alrededor, seguidos por una de las responsables del maquillaje conocidas por mi en la oficiona. Hee me haló de brazo para preguntarme si este sitio era donde se creaba la magia, intrigada de su interrogante formule otra al no entender su idea, Ji Woon intervino explicando si es donde los colocaban lo suficientemente presentables para la función. Uh... mejor no decir algo como eso, porque hasta Sun Hee comprendio pisar una mina escondida, de inmediato deshaciendo mi agarre, la pequeña camino hasta su hermano y le piso el pie sin contemplaciones, acto seguido, aseguro que Bangtan se veía impecable con o sin maquillaje, ni decir de sus trajes de detalles brillantes. Después de todo, los esplendorosos eran ellos.
— Gracias por pensar eso de nosotros, Shin Hee. — la voz aterciopelada de Jimin llego a nuestros oidos, haciendome girar en cámara lenta. Una vez mas estaba experimentando lo del festival, tener a un chico guapo de niveles legendarios a escasos metros se me escapaba el aire, de hecho, todo mi mundo temblaba. — ahora viendote en persona, eres hermosa tambien y una niña muy apasionada.
— Pa... Par... ¡Park Jimin! — chillo emocionada, corriendo al mínimo segundo hasta su encuentro y provocando una risa en los presentes. Mientras los demás, en el caso de Ji Woon, Sun Hee y yo, estábamos sin habla. — ¡Realmente eres el verdadero! ¡Oh por dios! ¡Oh por dios! ¡Eres mas guapo en persona! Como... como... ¡Como un príncipe de cuento de hadas!
— ¿Entonces quieres ser mi princesa por hoy? — extendió su mano hacia ella, la niña cubrió su boca ahogando un grito, no pudiéndose creer lo que estaba viviendo. — una muy buena amiga me conto un secreto, que estas cumpliendo años y por eso me encantaría celebrarlo contigo. ¿Qué dices?
La niña giro por un segundo en dirección a su hermano, él tampoco creía que estuviera viendo al mismísimo Park Jimin de Bangtan junto a su hermana, quizás se imaginaba un ídol plástico en todos los sentidos fingiendo interes en su hermanita. Pero no, mis amigos no son de esa forma, ellos saben la importancia de sus fans y el apoyo de cada uno de ellos hasta en los momentos menos esperados. Asi que encogiendose de hombros, le animo a sujetar la mano del rubio y disfrutar su cumpleaños, hoy era su dia.
— ¡Claro que si! — contesto agarrando la mano de Jimin y estrechandola con fuerza. — me encantaría que Jimin fuese mi príncipe por todo el día de hoy.
— Muy bien, princesa Shin Hee. — adopto una postura caballeresca, junto a una voz tan dulce como la miel y suave al terciopelo. Nadie se podria resistir a eso, ni siquiera yo. — existen unos chicos que desean conocerte, no es justo solo retenerte para mi. Aunque me encantaría, se pueden impacientar. ¿Qué dices?
— ¡Vamos! — constesto, sacandole risas al rubio por su excesivo entuciasmo.
Jimin me dio un guiño cómplice a donde me encontraba y siguió con la niña hacia los camerinos, seguramente con ello mencionaba encargarse de lo demás, sonreí porque le estaba dando a la pequeña el servicio especial a una pequeña gran Army. Gire para detallar el rostro de Ji Woon, percatandome de una sorpresa, tenia una expresión de total gusto como si estuviera satisfecho de la alegría de su hermanita. Sun Hee arqueo una de sus cejas, seguramente al igual que yo, esperaba cualquier expresión menos esta, esto puede asegurar sobre el amor logrando cualquier cosa. Al menos, aplica a lo fraternal.
— Creí que viendo uno de los de Bangtan querrias ir por su yugular. — comento mi amigo sin ningún signo de broma. — con todo lo que dices contra ellos, jamas tendrías una postura tan calmada.
— ¿Podrias destruir algo que le hace bien a alguien que amas? — pronuncio el chico, mirando apasiblemente a Sun Hee. — ¿Lo harías? Porque yo no. Sé que he dicho muchas cosas idiotas de Bangtan, hasta insultarlos, pero al ver a uno de ellos interactuar con Hee... he descubierto estar equivocado. Park Jimin en ningún momento estuvo actuando con ella, genuinamente parecía emocionado de verla. Casi ni se lo creía.
— Digamos que de los siete, Jimin es el mas incrédulo. — rei ante su análisis exacto. — él no puede imaginar ser importante para personitas como tu hermana, capaz de ni se crea merecedor de dicho amor. Puedes tener tus ideas de Bangtan, pero te aseguro, que cada uno de ellos se esfuerzan cada día para darle lo mejor a Army. No son falsos, no son estrellas inalcanzables, simplemente, se tratan de chicos iguales a nosotros con temores, metas y anhelos de superación. Buscan escalar cada vez mas alto y yo considero el lograrlo.
— Comprendo porque perteneces al club de la universidad. — rio entre dientes Ji Woon, colocandome un poco colorada. — ellos te agradan mucho, y no es solo porque trabajes a su lado. ¿Cierto?
No respondi, no por no tener palabras para hacerlo, sino porque J-hope salio de la puerta de los camerinos gritando a los cuatro vientos apresurarme a entrar, estaba perdiendome de toda la diversión. Cargando con un Ji Woon congelado de seguir conociendo gente famosa, caminamos hasta el interior del camerino donde reinaba las risas infantiles junto a los demás miembros de Bangtan, ni siquiera me impresione de ver a un Jin movimiendose inquieto junto a Tae, mientras que los chicos reían a carcajadas a acompañados de Hee. Esta contando una de sus bromas sin sentido pensé, aunque a muchos les cause risa (incluida sin negarlo) a Suga le deja pensando un rato buscando una lógica que no existe. La pequeña al ver a su hermano mayor corre hasta él sujetandole la mano, lo obliga a caminar hasta el centro para presentarselos a los demás, dice ser el hombre mas importante en su vida igual a su papá y el causante de estar viviendo el mejor momento de su vida, por alguna extraña razón conocio a una "agasshi" que trabaja con ellos y se encargo de hacer magia. Los chicos me miran en fila haciendo sus propias conclusiones, ni siquieran detallan a Sun Hee a mi lado, pasan de él sinceramente, solamente captan el hacer una vez mas de las mias. Ser feliz a la gente. RapMon suspira disimuladamente esbozando una sonrisa supuestamente "satisfecha", catalogandome como el hada madrina de los deseos, a mi lado, todo lo imposible se hara posible. En cuanto Jin caminando hacia mi y apartando a Sun Hee, sujeta mis hombros llamandome la mujer de los imposibles, parezco ser tranquila, pero la verdad muevo cielo y tierra para desenredar las inquietudes de los mortales. Hobi desde su sitio grita ser una diosa, porque ningún mortal haría lo que hago, menos involucrarse en los dilemas de las personas. ¿Y donde he quedado yo? Morada de la vergüenza de tantos halagos, jamas cruzo mi mente que los chicos pensaran esas cosas bonitas de mi, porque sinceramente, me inclino mas al imán de problemas en lugar de esos apelativos dulces. ¿De donde los han sacado? Me encantaría saberlo. Han descrito a una Victoria totalmente distinta a la que todos los días observo en el espejo, hasta de pronto, denoto las palabras dichas por galleto en el pasado para mi. Ser increíble, bondadosa, hermosa y capaz de lograr cualquier cosa en proponerme en la vida. Lo lograrías porque se trataba de mi. En ese pequeño vástago de segundo, me permito llevar mis ojos hasta donde se encuentra sentado junto a Jimin, él me sonríe satisfecho dandome a entender el creer firmemente todas esas palabras, nunca han sido un secreto porque las siente cada día. Abrumada de ese sentimiento, bajo la mirada al suelo sintiendo pesadas mis mejillas seguramente mas rojas a lo habitual. Las estridetes risas de Bangtan llegan a mis oidos, es Hobi quien alega haber explotado los pobres nervios de mi cerebro, o mejor aun, el aguante de vergüenza de una persona.
Shin Hee tambien riendo ante la atmósfera, cataloga no parecer un tomate maduro sino una remolacha, esta entre morado y rosado, mis pomulos estan tan acumulados de sangre que seguro estallaran. Dándole la razón a la idea de la niña, Tae le da unas palmaditas en la cabeza para felicitarla. ¿Y en verdad son mis amigos? Estoy colocando en duda eso. Al instante de alzar mi rostro morado, rosa o ¡cualquier otro jodido color! Para reclamarles, llega la jefa Park junto a Hyun sumamente alegres para mi gusto. Ha ocurrido algo muy bueno seguramente, unas personas tan serias y duras jamas demostrarían emociones, lo certificó.
— Oh, tu debes de ser la hermana del compañero de facultad de Vic. — hablo la jefa Park hacia la niña, Ji Woon se paro de inmediato recto hacia su dirección que me dio gracia. — Felicidades por tu cumpleaños número nueve, espero que la estes pasando estupendo, mas con tu enorme regalo.
— Muchas gracias por esta oportunidad. — hablo la niña muy educada haciendo una leve reverencia junto a su hermano. — jamás me imagine que los conoceria, realmente estoy muy feliz.
— Ese es nuentro objetivo. — intervino Hyun, dándole una sonrisa suave. — hacer felices a todos los Army, comenzando desde los mas pequeños hasta los mas grandes. Nos agrada tu presencia con nosotros, Shin Hee.
— Si, por eso. — se arrodillo la jefa Park a la altura de la chiquilla, extendiendole un disco bastante conocido para todos. Era el último reciente salido al mercado de los chicos. — espero que recibas esto y... toda Bangtan te lo firme. ¿Qué te parece?
— ¡Gracias! — lo sostuvo entre sus manos como si fuese el mayor tesoro de todos, al menos, en su perspectiva asi lo era. — ¿Lo firmarían para mi?
— Con mucho gusto, querida princesa. — se levantó de su asiento Jimin.
Era gratificante pertenecer a Bighit en este tipo de actos, donde una pequeña niña estaba recibiendo toda la atención posible de sus ídolos mientras le firmaban un CD. Seguramente tendría dedicatoria y todo, porque con cada firma de ellos la sonrisa de la niña se anchaba mas conjuntamente con la de su hermano mayor, se notaba que realmente tomo muy bien conocer a Bangtan y percibir hacerle muy bien a Hee. Al terminar la firma del CD la pequeña pidió tomarse fotos con su telefono, la jefa Park y Hyun abrieron sus ojos impresionados ante la petición pero en seguida rieron divertidos, desde ese momento no se sorprenderian a una niña de esa edad teniendo un artefacto de ellos. Estamos viviendo la Era tecnológica, lo lógico es tener a las generaciones mas tempranas adaptándose a ellas. Shin Hee se pego de inmediatamente junto a Jimin para tener una foto con él a solas, después con Jin, Hobi y Tae, seguidas de Nam, Suga y Jungkook. Si, se tomo fotos por separado con cada miembro teniendo las poses y expresiones distintas, aprovechando el momento. Dejando de última una grupal con ella en el medio sosteniendo los brazos de Jimin y Jin cerca, ellos eran sus favoritos seguramente, de lo contrario no los querría tan cerca.
— Quiero una con Vic Noona. — pidió la pequeña al entregarle el telefono a su hermano, me dejo algo descolocada. ¿Por qué querría una conmigo? — ¿No se puede? Noona es muy agradable, además, fue a causa de ella el tener el mejor cumpleaños de todos. ¿Podemos tomarnos una foto?
Busque con la mirada a la jefa Park para su aprobación, ella se encogio de hombros sonriendome complacida, la pequeña tenia razón fue por mi causa el permitir conocer a los chicos. ¿Qué había de malo tener una foto con ella?
— De acuerdo, ¿por qué no? — rei nerviosa acercandome a la chiquilla y arrodillandome a su altura. — pero dejame decirte algo, las fotos parecen odiarme.
— Sandeces, Noona. — cruzo sus bracitos por mi cuello y pego su mejilla a la mia. — solo debes sonreir a la cámara y seguir siendo la bella persona que eres. Esa es tu tarea.
No tuve tiempo de digerir las palabras de la menor porque debía sonreir a la cámara, pero pude notar disimuladamente a un galleto sacando su celular e igualmente tomar una foto. ¿Eso no era violar mi privacidad? Oh, oh, oh... por supuesto, estamos hablando del diablito de todo Bangtan, él solo hace lo que prefiere y no consulta.
— ¡Yo tambien quiero una foto con Vic! — chillo algo minimado Hobi haciendo algo de pataleo. — es injusto tener ya cuatro meses siendo amigos y nada de fotografías. ¿Por que nunca lo hemos hecho?
— Si te tomas una foto con ella, pido estar igualmente. — alzo la mano Jin como si fuese esto la escuela. — Estoy en todo mi derecho de estarlo.
— Bien, de como estan las cosas. — intervino Nam con calma, espere que colocara algo de calma en esta posible tormenta. — Poseo mas derechos que ustedes en estar en la foto, soy el líder.
Aguarden, ¿eso no es abuso de poder? Colocando la mano en mi rostro de la incredulidad, Hee a mi lado miraba de un lado a otro como si fuese un ring de boxeo la contienda frente a sus ojos, estaba llena de vergüenza porque estaban comportándose como niños pequeños frente a personas desconocidas. No lo decía solo por la niña, igualmente por Ji Woon y Sun Hee, mi mejor amigo solo ha interactuando con Jimin, Tae y Jungkook, jamas los demás, ni con las bromas sin sentido de Jin, las ocurrencias de Hobi o el lado posesivo de Nam, de Yoongi no es posible decir algo, él al igual que yo posee una de sus manos cubriendo su rostro queriendo escapar de este escandalo. ¿Por qué demonios hacen esto siempre?
Entonces, rompiendo la discusión sin fundamentos Shin Hee, se coloca en medio de los chicos haciéndose notar con su usual estilo de ser. Esta niña no era ninguna tontuela, por algo conseguía lo que quería.
— ¡Basta! Son peores a mis compañeros de clase. — elevo su tono de voz, haciéndose escuchar. — si hablan de derechos de tener una foto con Vic Noona estan en pañales, porque yo lo poseo mucho mas a ustedes. ¿Saben por qué? ¡Por que no me comporto como una chiquilla egoísta! Demostró estar a la altura, en cambio ustedes, son igual a un gallinero cacareando todo el dia.
¿Y esta es la misma Shin Hee de amar a Bangtan? Si, es la misma, solo que mas feroz y dándole el ejemplo a sus ídolos. Me agrada.
— Perfecto. — sale de su escondite Suga manteniendo sus brazos cruzados, regalandole una sonrisa de medio lado satisfecha a la niña. — ¿Que sugieres princesa?
— Otra foto grupal. — le devuelve la mueca alzando su rostro, Yoongi asiente complacido. — pero Oppa Ji Woon y Sun Hee aparecerán en ella. ¡Sin peros! Es una oferta dura de rechazar, sino Noona, no estará en ella. ¿Qué dicen?
Ella solo quiere una fotografía con su hermano junto a sus chicos favoritos, aunque aprecio la manera de calmar a estos gallos de pelea, es una forma astuta de matar dos pájaros de un solo tiro. Sun Hee es quien aparentemente quiere replicar la idea, pero al observar la mueca dura del perfecto rostro infantil de la niña, finge una sonrisa despreocupada asintiendo a la idea y estar listo cuando los otros lo estén. Es inevitable sentir el choque de Jimin, Tae y Jungkook con mi mejor amigo, desde el primer instante de cruzar miradas se percibió la tensión emanar de sus almas, aunque por una rara razón, se tratan coordialmente al encontrarse. No le doy vueltas al asunto, menos lo hare ahora, pero quizás en un futuro cercano lo entenderé.
Nam siendo el vocero de Bangtan al ser el líder, suelta un suspiro resignado aceptando la propuesta de la niña, eso si, pide estar junto a mi al momento de la foto porque realmente se lo merece. ¡Agh! Se viene otra contienda lo presiento, lo huelo en el aire, sin embargo, la chiquilla antes de ser eso posible propone el juego de "piedra, papel o tijera" el último de permanecer de pie tendrá la dicha de estar junto a mi, en esto deben de participar tambien su hermano y Sun Hee. ¡¿Por qué coño soy el epicentro de todo?! Antes de reclamar algo, Ji Woon habla con entuciasmo participar en algo emocionante con Bangtan, hasta ha despertado su espiritu competitivo. Por otro lado, Sun Hee aprieta los dientes riendo socarronamente porque en sus planes jamas esta perder, nunca le ha gustado hacerlo, menos lo hara en un juego tan sencillo. Aunque no esperaba tener una respuesta con un tono dulce de Jimin, una que en mi perspectiva es escalofriante, porque tampoco le gusta perder y lo pondrá en evidencia ante todos. ¿Y donde estan Hyun y la jefa Park? Hospiciando el mini evento antes del principal, porque estoy segura de no tener mucho tiempo para el concierto, pero ¿A quien le importa? ¡Bangtan competirá con otras personas! Lo demás es sencillo.
A la final, los resultados hablan por si solos. Terminando fresco como una lechuga, Jin alza su brazo tal cual a un trofeo digno de alabar demostrando ser el supremo ganador de la contienda, en tanto por su lado, Nam se cae en el mar de las desgracias al quedar de último. Irónico que mi otro lado este Suga, quien ni sudo, grito, formo escándalo o algo parecido, simplemente permaneció durante toda la contienda con su característica manera de ser callada y reservada, detallando como los miembros de Bangtan caían uno a uno. Quien si hizo todo el ruido posible del mundo fue Hoseok, aunque iría junto a su mejor amigo Yoongi, no se resignaba a estar tan lejos en comparación a los demás, tampoco le gusto perder. Jungkook y Sun Hee son un caso perdido, ellos irían en las esquinas porque la suerte lo decidió y la misma Shin Hee tambien, desprendían por los poros mal humor y eso solo desarmoniza la imagen. Ellos fueron descalificados antes de participar siquiera. Asi que finalmente, a cada uno de mis costados irían Jin y Suga, junto a primero un muy orgulloso Ji Woon con su hermana en brazos, Tae, Nam y Jungkook. Al otro, Hobi, Jimin y Sun Hee cruzando los brazos disgustado. Ciertamente, era como un niño regañado, me recordó a mi misma cuando debía de salir a la calle estando de un humor terrible, pero después mi tia Anita se encargaba de hacerme cosquillas para levantarme el humor, francamente gracioso. Después de todo, esta fotografía la guardaría para usarla en contra de mi mejor amigo, estaba segura.
Luego de tomarnos la fotografía, en uno de los comunicadores se nos informaban estar toda Army ubicada en sus asientos para dar pie al concierto, la jefa Park asintiendo al comunicado me hizo señas para ir con ella, pero antes a nada, debía de llevar a Shin Hee y sus acompañantes a la zona VIP para mirar la función. La pequeña tuvo los minutos necesarios para despedirse de todos ellos, los abrazo y les dio las palabras de apoyo como toda fan. Les deseo la mayor de las suertes y prometió ser una buena niña en la escuela, con sus padres y hermano mayor, asi tendría en el futuro mas oportunidades como esta. De la misma manera, agradeció el prestarle momentos de su apreciado tiempo para celebrar su cumpleaños, jamas lo olvidaría.
Jimin se tomo su momento para darle un fuerte abrazo a la niña, menciono seguir en pie su petición de ser su príncipe hasta terminar el día, cada una de sus interpretaciones se las dedicaba a ella, la mini Army mas entregada de todas. Por ello, debía de prometer dar lo mejor de si cada días hasta alcanzar sus sueños, y de hacerlo, encontrar otras metas para seguir hacia adelante. Porque la vida no es vida si no tienes objetivos por alcanzar.
— Entonces, cuando crea tenerlo todo en la vida volveré por ti Jimin. — dijo sorpresivamente la niña, dejandonos a todos con la mandíbula literalmente en el suelo. — cuando eso ocurra, no sere mas tu princesa por un solo día, sino por siempre. ¿Si?
Ay, ay, ay coño... ¿Es esto acaso una confesión? Si lo es, de lo contrario, Ji Woon no estuviera al borde del coloso nervioso, creo que saldrá de aqui odiando al alguien en particular de Bangtan. No creo hablar ni siquiera de Jin, sino del mas tierno de todos. Park Jimin.
— Esta bien, te esperare Shin Hee. — junto su dedo meñique con ella, señando la promesa.
— De acuerdo, porque aunque me agrades mucho Vic Noona no perderé contra ti. — dijo riendose alegremente, aunque en lo particular no existía nada gracioso. ¿Y donde entro yo en esto? — terminare reinando el corazón de Jimin.
— ¿Escuchaste eso nueva? — me dio un leve codazo en uno de mis costados Yoongi, sonriendo sarcástico. — has encontrado una contrincante por el corazón de Jimin. Debes trabajar duro para no perder.
— ¡Eres el menos indicado para decir eso! — pronuncie exaltada.
— Sera duro pero no te rindas Vic. — lo apoyo Hoseok en la broma, colocandome tan colorada como un atardecer. — ¡Fighting!
¿Que coño pasa con ustedes? — grite en español.
Los gritos a coro de personas llamando incansablemente a los chicos inundaron todo el estadio, las luces fueron apagadas en su totalidad quedando únicamente alumbrado por las Army Bum y uno a otro fuente de luz de los presentes ya fielmente ubicados en sus asientos, esperando que los cortos de la pantalla ceseran de producirse, dando inicio al verdadero espectáculo. Desde mi sitio, debajo del escenario visualizaba el pequeño ritual de Bangtan antes de dar inicio al concierto, donde Nam daba un pequeño discurso para animar a los chicos a dar lo mejor de si alla fuera, porque antes de dejar el alma en el escenario lo mas importante era disfrutarlo, nada como sentir la emoción de Army y vivir como si fuese el último día. Podían seguir mas conciertos posteriores a este, pero jamas debían bajar la energía como si fuese el primero. Army estaba para ellos, y ahora, ellos demostrarían su agradecimiento a ellos. Acto seguido, hicieron su grito de animo ubicándose en la plataforma que los subiría, asintiendo al encargado de hacerlo anuncie los cinco minutos para el lanzamiento. El público se impaciento ante seguramente el corto correspondiente a la llegada de los chicos, no he tenido la oportunidad de verlos pero seguramente estan cargados de mini historias con significados ocultos que Army debe de descubrir, es como un juego que se traen y parece entretenerlos mucho a ambas partes. Seguramente en algún momento les dare un vistazo.
— Cuatro minutos para el lanzamiento. — digo al micrófono.
La jefa Park esta en la zona de video, guiando todo para estar en control como debe de ser, en cambio, debo permanecer en donde me encuentro para estar lista ante los cambios de vestuario y de pequeños descanso de los chicos. Es cuando faltan dos minutos que Jungkook desciende de la plataforma hasta donde me encuentro, Nam esta a punto de llamarle la atención pero una de los encargados le impide moverse de donde se encuentra, estan a nada de empezar el concierto. Es por eso mismo que este niño malcriado debe de quedarse en su sitio, no moverse a conveniencia.
— ¿Qué crees que estas haciendo? — le digo a la defensiva.
Entonces sin previo aviso, sujeta mi rostro entre sus manos y sonriendome con travesura, junta sus labios con los mios en un beso totalmente apresurado robandome todo el razocineo y aliento posible. En esos pequeños segundos todo a mi alrededor gira bruscamente, parece que estuviera en una especie de rueda de la fortuna que se maneja a velocidad vertiginosa, dandome estragos a cada articulación de mi cuerpo e induciendome en el estómago una emoción extraña, algo que no puedo deducir fácilmente, al menos, no sola. Al separar sus labios de los mios, acaricia mis pomulos con delicadeza sonriendome satisfecho, me observa con tanta dedicación que el corazón late fuertemente contra mi pechó, casi dificultandome el respirar. ¿Qué esta haciendo este chiquillo conmigo?
— Desde ahora en adelante, Noona seras mi amuleto de la suerte en todos los concierto. — confienza sin una pizca de vergüenza. — Si te tengo a mi lado sere capaz de dar lo mejor de mí, aunque precisamente no este sintiendome bien, seras la luz en medio de la oscuridad.
No dije nada, simplemente me quede literalmente pegada en el suelo mirando como este vendaval convertido en un joven apuesto, venia hasta a mi, me sujetaba, me besaba y hacia conmigo una masa llena de aire caliente. Al minuto del lanzamiento, la galleta infernal giro sobre sus talones corriendo rápidamente hasta la plataforma sin agregar nada mas, ya había dicho todo lo que quería decir. Tenia la cabeza tan desencajada que ni siquiera preste atención a los acordes de NOT TODAY junto a la inconfundible voz de Nam, menos la algarabía de Army al disfrutar de la apertura del espectáculo, solo tenia en mente el rose de los labios del menor sobre los mios y su confesión sincera. Yo seria su amuleto de la buena suerte. Percatandome de la magnitud de esas palabras, lleve una de mis manos a mi boca ahogando una exclamación de asombro, buscando gradual las emociones queriendo escupir de mi garganta. ¿Por qué me hacia esto? ¿Por qué permitía tal cosa? Es decir, una chiquillo tenia el poder de descomponerme en millones de partículas, formarme en una bola de contrariedad y lanzarme al estratosfera con la finalidad de tener solo su nombre como el dueño de mis sentimientos. Sin embargo, aunque reine la mayoría de mis seguridades, no se queda atrás lo que jamás estará correcto y la verdad tener otra de esa clase de reacciones en medio de un concierto no es bueno, sino lo contrario.
Buscando respirar reinteradas veces, descubro que tengo al lado uno de los chicos del Staff preguntandome si estoy bien, de pronto me he puesto algo pálida y eso no estará nada bien para las horas que restan de concierto. Desmintiendo con mi mano alegó tener un poco de calor, es todo, en verdad me encuentro bien. Lo que menos deseo es darle problemas a los demás, tampoco el llegar esto a los oidos de la jefa Park, ella esta apostando por mi con estas tareas y no pretendo decepcionarla. Asintiendo el hombre para nada conforme, vuelve a su sitio dándose cuenta que la canción de apertura esta por culminar, esto da pie para mandar a las de logística a colocar el agua en los puntos estratégicos. ¿Ahora entienden que no puedo perder la postura? Necesito es trabajar. Caminando hasta las afueras de la tarima, reviso la carpeta de hojas de los encargos de la jefa Park, llamando sin perder el tiempo a las chicas con el comunicador para encargarse de abastecer a los chicos, inmediatamente me contestan estar en camino de encargarse de la tarea. Al salir afuera, soy testigo del sorprende baile de la parte final de NOT TODAY con todos los bailarines detrás de ellos, siguen quitandome el aliento aun cuando vi los ensayos. Pero ciertamente, se me hace imposible no tener mi boca abierta ante su sincronización perfecta, aunque Nam y Jin no sean precisamente los mejores bailarines de la historia se han amoldado a los demás, siguiendole el ritmo y acomplandose a ellos. Con esto, me digo a mi misma sonriendo igual a una mamá orgullosa de sus hijos, debería de estar satisfecho Tae Hyung, al menos, con respecto a la discusión de la vez pasada.
El sonido de la canción cesa pero no los gritos de toda Army alegando estar satisfechos de la presentación, hacen un breve descanso para tomar agua y respirar, Nam es quien comienza saludando a todos agradeciendoles estar presente en el primer día del tour, Jin comenta estar muy emocionado y con ganas de compartir esta noche maravillosa con Army. Para los que son nuevos, ellos son Bangtan y esperan hacer de esta maravillosa la mejor de todas. Jimin le pide a Army si estan listo para mas, obviamente si porque gritan con algarabía una respuesta positiva, dejando a Suga el instante para invitar a sus amigos a continuar. Los acordes de Blood, Sweet and Tears despiertan el lado mas salvaje de Army, casi que ni los reconozco, aunque de cierta manera los comprendo, esa canción es sumamente genial y el video arte. Quien abre la coreografia es Jimin, seguido de la voz de Jungkook y el rap de Suga, aunque una parte de este invita a Army a cantar con él. En la parte de Tae juro escuchar unos suspiros enamorados, como si fuese la parte mas magnífica de todas, ni siquiera mencionar en la de Hobi junto a sus pasos de baile allí si que muchos han quedados muertos en el suelo, atreviendome a decir estar en éxtasis. ¿Y la parte donde todos estan en el suelo? Creo que hasta yo me declaro muerta, esta canción es demaciado para la imaginación, al menos, para alguien que en verdad la tiene demaciado caliente. Cuando llega Jin, siendo prácticamente el protagonista en el video, los gritos ensordecen a unos cuantos y derriten los corazones de muchos, dejando a la final con la coreografía conjunta de todos explotando su mayor parte sensual. ¿Quien no dice necesitar una transfusión de sangre? Porque tal cual como los anime, yo si lo hago.
Luego de otras dos canciones grupales, siguen las presentaciones en solitario, los camerinos se llenan de los maquillistas, estilistas y parte del vestuario ayudando a los chicos a prepararse para salir al escenario. El primero sera Tae con su singular Stigma , su voz esta tan acorde al tema de la canción y le da un sentido algo melancólico, tuve la oportunidad de ver los cortos dandome un sentimiento algo contradictorio al notar como el mismísimo cachorro lo abandona. ¡Coño! ¿Quien sería capaz de encerrarlo en esa jaula como si fuese altamente peligroso? El no seria capaz de partir un plato, es inocente, generoso y de ideas algo fuera de la común. Bueno, quizás es el concepto que buscaron para él, algo diferente a lo que aparenta ser.
— ¿Nervioso? — le preguntó al ver como es acomodado en la plataforma, a punto de ser lanzado mientras le acomodan sus micrófonos.
— Ni un poco. — rie divertido ante mi expresión atónica. — de hecho, estoy impaciente. Los chicos dicen que he nacido para ser ídol, nunca lo he creído, pero cuando Army canta conmigo, empiezo a hacerlo. ¿Vas a observarme tu tambien Vic?
Una petición inocente, para alguien con un alma tan pura como la de V, por eso sonriendo de oreja a oreja y atreviendome a sujetar una de sus enormes manos calidas, le constesto.
— Mis ojos estarán puestos en ti, Tae. — las instrucciones de lanzarlo llegan a mi comunicador. — Suerte, gran V.
Me quedo mirandolo hasta desaparecer por completo, incluso muevo mi mano en señal de despedida, aunque estoy segura que una vez tocando el escenario dejara de ser mi buen amigo Kim Tae Hyung para ser el ídol reconocido mundialmente, V, uno de los vocalista de Bangtan. Al verlo moverse por el escenario estoy segura que los chicos no se han confundido en decirle nacer para esto, porque sus expresiones de sufrimiento, anhelo e incluso sonrisas medio vacías, han dado en el clavo para conmover a Army. Ni siquiera me sorprende a mi misma estar aplaudiendo junto a la gente cuando el acto culmina, creo que hasta cante junto a ellos la canción olvidandome hasta donde me encuentro, he disfrutado del momento cada segundo. De hecho, lo hago con cada uno de ellos, animandolos, hablando antes de ir al escenario y dandole mis buenas vibras para que estén dispuestos a dejarlo todo. Entonces al llegar el momento de Hobi, mi corazón se impacienta porque tal vez mi madre no este presente en estos instantes aqui, pero en mi pecho la tengo presente igual a mi memoria. El solo de Hoseok donde interpreta una canción dedicada a las madres me llega hasta lo mas profundo, tocando la vena sensible que poseo, decir no ser uno de mis favoritos es una mentira, porque teniendo la mínima oportunidad le diria a mamá escucharla y sentir cada una de las frases en la piel.
Hobi esta vestido todo de blanco, va con el color de la pureza y sinceridad, parecido a un Angel recien caído del cielo embelleciendo todo a su alrededor y haciéndolo latir en un mismo eje. Es difícil verlo con una expresión seria, pero mas no imposible, porque mientras esta sentado en la plataforma parece memorizar una de las lineas o quizás vocalizandolas. Cosa en ser innecesario, lo he visto practicar y todo en su presentación es impecable, por no decir sublime, además con ese acto del final matara a toda Army estoy segura. Me acerco con cautela donde esta evitando desconcentrarlo, aunque es imposible, porque me ha escuchado llegar al alzar su vista hasta mi rostro, en lugar de enojarse por ser interrumpido me sonrie abiertamente, casi aparenta estar esperandome llegar.
— ¿Vienes a darme el empujon de la buena suerte? — dice contento, aunque de cierta forma, lo mencionado no es literal en verdad sucederá. — porque me vendrá bueno hacerlo.
— Si, en realidad, es mi trabajo. — respondo encogiendome de hombros y siguiendole en su ocurrencias. — espero y no le digas a nadie de ello.
— Mis labios estan sellados. — se pasa un cierre imaginario en su boca, haciendome reir. — lo juro.
Me encanta tener un amigo como Hobi, es de los que te animan al pesar de ser un dia de mierda con sus ocurrencias, aunque pueda estar pesandola peor a ti. Comprendo porque es llamado la esperanza de Bangtan, mientras Nam es su ancla ante la realidad y el verdadero comportamiento frente de todos, Hobi viene siendo el empuje o ese impulso para seguir sonriendo cuando todo parece ir mal. En realidad, todos forman los componentes necesarios que forman una gran familia.
— Quizás no me atreva a decirlo frente a los demás, pero, — digo jugando con mis manos, teniendo la mirada confundida de Hoseok encima de mi. — creo que todos ustedes son maravillosas estrellas que merecen la gloria en lo mas alto del cielo. En realidad, admiro su perseverancia y la forma que van corriendo detrás de sus metas sin descanso, podria verse imposible, pero no se detendran hasta tenerlo en sus manos. Por mi lado, — suelto una risita irónica ante todas las caidas en el suelo, quedandome allí esperando a ser rescatada o simplemente rendirme. — soy una cobarde que ante un primer obstáculo huye despavoridamente. Dicen que soy fuerte, valiente u otra cosas, pero es falso, soy de todo menos eso.
— Esta bien tener miedo, inseguridades y confusiones. — comenta pensativo J-hope mirando hacia adelante, como si estuviera recordando algo. — tampoco es que fuesemos desde el inicio como somos ahora, aprendimos a caernos, a quedarnos sin aire, de las heridas y los desplantes a hacer fuertes. Pero no esperamos a ser grandes de la noche a la mañana. Todo tiene una razón de ser y estar, pero sobre aun mas, las victorias vinene lentas, aunque, seguras. — hizo una pausa, sonriendome con tranquilidad, no como la esperanza de toda Bangtan, sino como un amigo. — Vic, no necesitas demostrarle a nadie que eres fuerte, esta bien ser débil, incluso, llorar para liberar todos los pesares del corazón. Sin embargo, a la única que le debes es a ti misma, enseñate que las cosas podrán ser difíciles, pero jamas permanecerán asi. El día de mañana sera mucho mejor, eso es seguro.
¿Qué hice en mi vida pasada? Es cierto, no se que demonios hice tan bueno para ganar amigos tan comprensivos como Hobi o toda Bangtan, parecían tener cada una de las palabras necesarias para consolarme al sentirme perdida o mal. Esperaba tener a futuro este apoyo moral, o cuando no estuviesen con animos como este, devolverselo con intereses. Asintiendo satisfecha, busque a tientas la mano de Hoseok entre la oscuridad y las luces rojas, sus ojos brillaron expectantes ante mi movimiento inesperado pero jamas dijeron algo, simplemente se quedaron mudos esperando una explicación de mi parte.
— Gracias. — dije solamente, él pestaño sin poder digerirlo. — a veces tengo unos pequeños lapsos de crisis existenciales, mi mamá suele lidiar con ellos pero como ahora esta lejos... es obvio que no puede. Pero tenerte como apoyo, es una satisfacción enorme. En verdad gracias, Hoseok.
— No... tu... Vic. — tartamudea sin ordenar sus ideas, me causa ternura su expresión de desconcierto, jamas pensé verla en alguien tan repuesto como Hoseok, aunque siempre existe una primera vez para todo. — ¡Lo que quiero decir! Es que si somos amigos no debes porque agradecerlo, para eso existimos, para apoyarnos en la buenas y malas. Además, tu mamá debe de ser alguien demaciado paciente para lidiar con tus dudas, esta claro que la admiras.
— Si, asi es. — sonrio de forma tímida, recordando la dulce presencia de mi progenitora en mi mente. — cada vez que cantabas MAMA en los ensayos me recordabas a ella, es como si describieras mi situación. Realmente quiero darle una vida mejor, la mejor de todas, simplemente, se lo merece al ayudarme en cada etapa de mi vida y ensañarme lo correcto y malo de la vida. De hecho, que no lo sepan los demás, tu solo es mi favorito porque detalla compresión el amor que siento por mi mamá. Es genuino y puro.
Hobi se queda por segunda vez sin habla ante mi declaración no sabiendo quizás lidiar con ella, estoy siendo muy directa con mis sentimientos y los asiáticos no suelen ser tan contundentes. Coño, olvidar mis comportamiento latino aunque hable el coreano con fluidez en imposible, se ha enseñó a ser siempre sincera con lo que siento pero eso esta prestado a verme un poco maleducada. Estoy a punto de disculparme por ser tan directa, pero Hoseok me sujeta fuertemente de las manos mirandome con un tono lo suficiente intenso como para desarmarme por completo, mostrandome una faceta distinta al alegre y tierno Hobi. Este es un completo hombre y no pide mi atención, sencillamente la toma son permiso y no puedo negarme a ella.
— De ahora en adelante, cada vez que te sientas confundida o perdida buscame, estare alli para ti. — confiesa con sinceridad, tanta que enciende las alarmas de mi cerebro, porque una vez mas estoy permitiendo confundirme por la amabilidad de otro miembro de Bangtan.
Y... ¿Donde podra llegar esto? No lo se, pero aparentemente mi corazón aun se niega a dar a conocer el real dueño de mis sentimentos, por los momentos, seguirá enredandose en una misma tela de araña.
— Esta... bien. — simplifico simplemente.
Los encargados de la plataforma vienen por nosotros avisandonos ser el siguiente en presentarse, soltando nuestras manos en cámara lenta, Hoseok se levanta arreglando sus ropas impecables y adoptando su usual mueca de siempre, aunque de alguna forma, no ejerce el mismo efecto que las otras veces, porque me sonroja sin apartar la mirada solo me limito a escuchar los latidos freneticos de mi corazón idiota e indeciso. Hoseok realmente se ve guapo, ni siquiera le he dicho lo muy guapo de quedarle ese nuevo tinte de cabello, el negro definitivamente realza su tez pero dudo poder sacarlo de mi boca cuando me ha dicho tales cosas. ¿Es de cada miembro de Bangtan hacerme pasar vergüenza? Aparentemente, si. Ya cuando desaparece, alguien detrás de mi me llama para verificar en una de las pantallas de mis costados que todo se encuentre bien, las luces, el coro sorpresa detrás del escenario y los bailarines. Aunque mi mente no esta en un 100% concretamente en ello, tal vez un 30% o 20%, lo demás se encuentra en la dulce sensación de la piel suave de Hoseok al sostener mis manos contra la suyas, lo asemejo a los primeros rayos del día cruzando tu vista para avisarte del eminente amanecer. El me transmitía paz, la tranquilidad suprema, a su vez, combinaba los componentes explosivos de una guerra a puertas de un futuro, en ella se disputaba mi corazón con mi cerebro. Resultaba irónico que en esos momentos mientras Hoseok bailaba, cantaba e interactua con Army mediante su grandioso Performance este hecha un lio, eso si, contrariada porque en general era un espectáculo digno de admirar. Mas cuando todos los acorde cesaron dejando únicamente su voz, su maravillosa e iconica voz, transmitía tanto sentimiento, tanta entrega que fue imposible despegar la mirada de la pantalla. Su confesión hacia su MAMA provoco el grito de algarabía de los presentes, seguido del coro haciendo las voces de apoyo, en ese instante sonreí desde el fondo de mi corazón, moviendo mi cuerpo de un lado a otro al ritmo de la canción e inclusive, cantando por lo bajo. Los millones de luces en todo el estadio, las voces acompañando a J-hope, su energía y emoción, me contagiaron un punto de no ser mas un miembro del Staff de Bangtan, era una Army, una iniciada en el arte de admirar el trabajo de los chicos. Asi que culminado el acto de Hoseok, bajo las luces del Army Bum, el coro insesante de MAMA encima del nosotros, teniendo frente al inigualable J-hope lo abrace como si no hubiese mañana felicitandolo por su espectacular espectáculo y declarandome oficialmente, biased de él.
Mi parte favorita de todo el concierto fue cuando los chicos cantaron un popurri de sus canciones mas sonadas, desde FIRE, RUN, BOY LUV, DOPE y unas en que altesen tu amor propio como la de 21 CENTURY GIRLS me hubiese encantado ver BUTTERFLY o JUST ONE DAY pero no podía quejarme, me dieron unas divertidas y sentimentales. Terminaron culminando con Spring day , despidiendose con la promesa otro día para compartir con ellos. Los mensajes de Bangtan hacia sus fans eran cargados de mucho cariño, respeto y amor, resaltaban lo muy agradecido de estar con ellos porque sin su apoyo no estarían donde se encuentran ahora. Eran su motor para impulsarse hacia adelante, ser el portador que los sueños se vuelven realidad si le dedicas tiempo, mas aun, si jamas dejas de confiar en ellos. Seguido de las despedidas y la canción de cierre, Army quedo cantando canciones junto a los créditos, en tanto los miembro del Staff se movilizaban para acomodar todo en su sitio esperando al día de mañana. Era aproximadamente veinte minutos para casi las once de la noche, el personal de seguridad y protocolo ocupaban en ayudar en salir a Army, en cuanto a mi, guiaba a Bangtan a su camerino para abastecerlos de agua y secarlos. RapMon comentaba tener una buena resección de los fans, se pintaron entuciastas, enérgicas y muy emocionadas al acompañarlos a cantar las canciones, fue un momento memorable, mas, agregado por Tae Hyung, cuando todas las luces del estadio se apagaron y solo se veía las Army Bum alumbrando el firmamento como una constelación purpura. Jimin estuvo seguro de jamas presenciar algo igual, es decir, cada concierto es distinto pero particularmente en este, sintio el sentimiento de estar empezando una nueva era para ellos, donde solamente significaba cosas buenas. Ciertamente eso era. Hyun hizo su aparición muy sonriente junto a la jefa Park, ambos tenían sonrisas adornando sus rostros, el hombre relato conversar con el CEO de Bighit, Mr. PD y musito estar conforme con la presentación de ellos. Aun tienen detalles por mejorar, Jin con algunas desentonaciones, los nervios de Jimin ante sus pensamientos malos de su persona y el baile de Nam, sin embargo, dejaron todo de si mismos en el escenario y eso se puede ver reflejado en el rostro de cada Army. Eso por un lado, en el otro, la presencia de personas en el concierto resulto abrumadora, cada vez agotaban en cuestión de horas las entradas en los estadios, no dijeron nada hasta encontrarse seguros, pero observando una cantidad generosa afuera que no pudieron ingresar, determinaron expandir mas sus horizontes, eso se vera con gran zoom al salir del pais y en la primera parada: Latinoamérica.
Los estilistas se llevaron a los chicos para cambiarles el atuendo, no sin antes tomarles una foto para subirle a twitter dándole las gracias por estar con ellos esta noche. Me quede con la jefa Park y otros miembros del Staff, la primera coloco una de sus manos en mi hombro apretandolo ligeramente sonriendo, hice un trabajo memorable al moverme por todo el estatio practicamente para conseguir los repuestos, además de alegrar el dulce corazón de Shin Hee, la niña realmente estuvo conforme de todo lo vivido el día de hoy. Jamas lo olvidaría.
— Quizás sea ridículo decirlo, pero realmente me gusta ayudar a los demás. — confese repentinamente en medio del Staff. — otros pueden llamarlo una forma imprudente de ser, pero mi estilo de vida principalmente es ver como los demás son felices, por supuesto, no digo en ningún momento no serlo yo igual.
— Aunque eso te ocasione problemas. — recalco provocandome reir junto a los demás, incluida ella. — como sea, todo hicimos un trabajo excelente, merecemos un comida caliente en nuestras mesas y bebida. ¿No lo creen?
Muchos alzaron sus puños al aire apoyando la emoción, moví mi cabeza hacia los lado en el mismo instante de salir Hobi del camerino arqueando sus cejas curioso, seguramente preguntándose las razones de este momentáneo escandalo. Llamándolo con la mano, le pregunte si tenían planes luego del concierto, muchos artistas se van de fiesta, eso solo significa: sexo, drogas, alcohol y... mucho descontrol. No creo que Bangtan sean de esos, pero por lo mínimo, tendrán una fiesta de celebración entre ellos y si incluye bebidas, además de comida.
— Mañana es el segundo concierto, nos vamos a casa. — dijo.
Eso dije fies... ¡¿Espera qué?! Tiene que estar bromeando, es decir, esta noche le pertenece a ellos y todo ha sido un éxito completo. En mi visión tendrían que estar planificando que restaurante atacar, la comida que digeriran, la bebida que tragaran, no que deben de volver a casa para descansar. Creo tener una cara de total asombro porque Hoseok suelta una risa divertido, me alegra al menos de hacerlo reir después de tanta tensión.
— Pareces no creerme. — adivina.
— Si, bueno, esta noche ha sido un rotundo éxito. — trato de explicarme, no viendome tan afectada. — imagine que irían a beber por lo menos. Después de todo, merecen un descanso.
— ¿Sabes que hace Yoongi? — pregunta y yo muevo mi cabeza hacia los lados en negativa. — se encierra en su estudio privado a trabajar, Jimin a perfeccionar sus pasos de baile, Jin hyung a educar su voz y si sigo con los demás, tu mandíbula caera al suelo. — señala divertido a mi expresión desconcertada. — Con esto me refiero a no quedarnos satisfechos con errar, lo que hoy fallamos, mañana lo corregiremos y prometemos hacerlo mejor.
— ¿Donde queda el respiro? — exclamó confundida, escuchando como los del Staff hablan de ir a un restaurante cercano. — ¿Disfrutar de las victorias? No todo debería ser trabajo.
— Nos apasiona lo que hacemos, Vic. — responde colocandome una de sus manos sobre mi cabeza. — jamas lo vemos como una obligación, sino como otra aventura mas. Al menos, esa es mi opinión. Porque al conseguir todos esos rostros satisfechos en los conciertos, por fin, en ese minino segundo o minuto, somos felices. Alli disfrutamos de las victoria. ¿No lo recuerdas?
— Los pequeños detalles de la vida. — susurro pensativa.
— Exacto, aunque, jamas te prohibimos ir con los demás a celebrar lo de hoy. — hace una mueca para mirar a los demás del Staff. — al igual que nosotros han trabajo duro. Se han ganado su descanso.
Decir que no quiero ir a comer con los demás seria mentira, porque realmente lo deseo, pero saber el no tener a mis amigos presentes me deprime. Baje la mirada al suelo como si estuviera la respuesta a todos mis dilemas, darle vueltas al asunto es una de mis especialidades, comprendia del mismo modo ser una carga para Bangtan si pretendía acompañarlos a su hogar. Ellos necesitan descansar y es obvio que quieran estar solos, han dado lo mejor de ellos mismos para hacer de este concierto inolvidable en la memoria de Army. Alzando mi rostro miro mas respuesta a Hoseok, este sonrie comprensivo asintiendo la cabeza como si estuviera adivinando mis pensamientos, le doy unas palmadas en los hombros y camino hacia los del Staff. Sera mejor que esta noche sean solo ellos mismos, ya existirá otro momento en celebrar esa victoria personal con bebidas y comidas, después de todo, nos queda una gran gira por delante. Los chicos terminan saliendo uno por uno, el segundo es Nam y olvidando sus valores asiáticos, se acerca a donde me encuentro junto a mis compañeros a darme un abrazo bien fuerte tanto que se escapa todo el aire de mis pulmones. El Staff se queda congelado en esos minutos del abrazo, ha sido una gran sorpresa para ellos, ni mencionarme a mi, que me salta el corazón rápidamente dificultandome el respirar. ¿A que viene todo esto? Y... ¡¿Hoy es el día de los abrazos o algo?! Antes de colocar una de mis manos en encima de RapMonie, aparece de la nada Jin un poco indignado por apartarlo en un lado de la demostración de afecto, y de inmediato, ocupa el otro lugar en abrazarme. Genial, ahora si pueden decir que escupir mi corazón por la garganta. Estoy en medio de dos hombres hermosos en una especie de sándwich, es decir, soy el relleno, mientras me abrazan como si no existiera el mañana. ¿Razones? No las hay, o al menos, las desconozco. Los siguientes en dar vista de su presencia son Jimin y Tae, los dos estan tan concentrados hablando que casi pasan por alto el espectáculo, al no ser por el segundo al dar un grito de asombro debido al panorama, el rubio quizás cruzaba de largo sin contrariedades. Entonces, imitando a sus hyungs, corren diciendo teniendo un espacio para tener un abrazo conmigo. ¿Y donde queda Hoseok? Riendose en un rincón absorto de involucrarse, aunque muy en el fondo, sé muy bien el querer hacerlo. Los últimos son Yoongi y Jungkook, el pálido se queda unos segundos preguntando que ocurre para hacer alrededor de mi una montaña humana, mientras el menor, suelta su particular risilla traviesa y haciéndose camino, logra tambien imitar a sus hermanos mayores. Hoseok aparece a un lado de Yoongi argumentando que los chicos solo desean demostrarme su agradecimiento por esta noche, conocen todas las contrariedades de resolver algunos problemas, sumandole llevar la felicidad a una Army y acompañarlos a cada uno antes de los solos para animarlos, eso solo lo hace una amiga de verdad, cosa en serlo realmente.
Nam separándose junto a los chicos apoya lo dicho por Hoseok, es cierto, el esfuerzo puesto esta noche durante todo el concierto ha sido excelente de mi parte, aunque aparecieran momentos de estres nunca flaquee, eso dice mucho de mi. Por eso, como una muestra de agradecimiento de su parte, me abrazo transmitiendome estar a salvo y en paz. Bueno, al menos, por los momentos. Parpadeando sin digerir todo de golpe, solte una risita nerviosa teniendo los ojos de todos sobre mi, no ha sido nada importante lo de esta noche, simplemente cumpli mi trabajo a cabalidad. En cuanto a Shin Hee, conocen mi lado filantropico exagerado a la máxima potencia y en realidad, su hermano mayor podria ser medio cabeza de aire, pero se notaba amarla mucho. Simplemente quise ayudarlo con su promesa arriesgada. Jin dio unos pasos a mi lado colocando una de sus manos sobre mi cabeza, sonrio diciendo que indiferentemente de mis motivos para hacerlo hoy permití la felicidad de alguien, no muchos se dan la vuelta para verificar si las personas de alrededor son felices o no, bien podria haberlo ignorado, darle la espalda y pasar como si nada pasara. Sin embargo, no lo hice, en cambio, le brinde la oportunidad de venir al concierto y conocerlos. Eso, dice cosas grandiosas de mi. La jefa Park observando todo en silencio con el demás personal, le término dándole la razón a los chicos, no se trata de mis razones de ayudar a las personas, sobran decir que en verdad no son egoísta, sino que tengo la necesidad de entender a quien este en problemas. Aun recuerda mi primer dia de trabajo, quien no lo haría de todas formas, rompí todas las normas y junto a Bangtan asaltamos "literalmente" un hospital para visitar a un adorable niña en silla de ruedas, la pequeña Sun Min, quien fue inmensamente feliz al ver a sus ídolos cantarle e interactuar con ella en vivo. ¿Hubo contrariedades? Si, uno de los doctores intento ligar conmigo y Yoongi tuvo que intervenir, hizo un esfuerzo titanico para no romperle la jeta de un puñetazo por hablar mal de Kookie, pero a la final, logró contenerse. A todo esto, la jefa Park no nombra nada de lo ocurrido, sino de regarle una sonrisa a un niña en situación de silla de ruedas, desde ese instante supo que sería una buena influencia en los chicos y en los demás en general, sería el recordatorio permanente de como tener los pies en la tierra y no irse por los aire junto al ego.
Quede sin palabras, jamas considere tener esa imagen mia en la jefa Park, nunca ha sido dura conmigo o algo similar, es de quienes mantiene a raya sus sentimientos personales con los laborales. Aun asi, admitió frente de todo el personal poseer las cualidades necesarias para estar junto a los chicos, que puedo ser su amiga sin mucho tapujos. Esbozando una sonrisa de felicidad extrema, hice varias reverencias agradeciendo sus palabras, estar en un ambiente de trabajo donde me aprecian tal cual a como soy y no lo que aparento me llena de dicha, seguiré dando lo mejor de mi apartir de ese momento hasta el final. Nunca cambiaria la forma de ser. Asi que finalmente, dejando a los chicos en su departamento, acompañe a los del Staff a un restaurante donde celebramos por lo alto el éxito del concierto de esta noche, esperando tener la misma reciprocidad en el segundo y los de afuera de Corea. Aunque viéndolo desde mi perspectiva, seria posible. Comiendo y tomando una coca-cola, converse amenamente con mis compañeros ignorando a las espesas nubes rondando en mi firmamento, que hasta los momentos, había permanecido en total calma. Pero lamentablemente, eso no sería mas asi.
Presidenta dice:
Sé cual es tu secreto.

Con ese pequeño mensaje, había ganado mi sentencia. Ya nada podria tener seguro de ahora en adelante.
A la mañana siguiente, me levante hecha una bola de problemas, casi no logre dormir y para colmo, necesitaba hacerlo porque el segundo y último concierto de Bangtan en Seúl seria esa misma noche. ¿Qué diria todo el mundo si visualiza manchas bajo mis ojos? Agregándole mi demacrada cara, seguramente se preocuparan, pero no quiero hacerlo, lo que menos deseo es eso. Me perdí completamente en las olas de la recompensa gratificante de mi trabajo, que ignore por completo dos detalles, el primero, sentir una mirada al encontrarme con Bangtan frente de la escuela; y el segundo, las impensables palabras de Yoongi afirmando el gustarle. Claramente, las dos son igual de alarmantes. Sin embargo, con la segunda, pudo lidiar fácilmente porque Yoongi no es tipo intenso, se toma las cosas con calma, en cuento a la primera, la presidenta no es precisamente del tipo de tomarse las cosas a la ligera. Me mando un mensaje de conocer mi secreto, no dio muchos rodeos, pero seguramente ante la declaración de Ji Woon, le tomo la palabra y le siguió hasta donde me encontraba con Tae y Nam Joon, dando por cerrado el caso. Conocía a los chicos. No intente responderle o llamarla, comprendia dejarle su espacio para tranquilizarla, sobre todo, organizar mis ideas. ¿Con ello significa perdonar a Ji Woon por su poca capacidad de cerrar la bocota? No, en lo absoluto, porque del mismo modo, pagaría con intereses. El punto seria ¿donde y cuando? Sun Hee me aconsejo el no darle vueltas al asunto, que en realidad la presidenta no le tomaría la palabra a alguien como su amigo de la infancia, sin embargo, aqui me encontraba yo hecha un lio con la minima capacidad de controlarme. Sali de la cama restregando mi rostro con ambas manos despejando el desastre, a las primeras horas de la mañana volvería a la universidad, con ello es eminente encontrarme con la presidenta y el club Army, esto no podria postergarlo ni deseandolo, es inevitable. Camine al baño para darme un baño relajante, lo necesitaba, pensé en faltar a mis responsabilidades académicas con tal, tenia la excusa de trabajar en Bighit y organizar las cosas del último concierto, mas aun asi, dentro de mi dictaminaba no dar rodeos al asunto y enfrentarlo de cara. ¿Tenia miedo? ¡Claro! ¿Estaba aterrada? ¡Ni se diga! Pero intimidarme por la presidenta es absurdo, simplemente debería exponer mis razones para ocultarlo todo, la seguridad de que estoy obligada a respetar. Con ello, tendría que ser comprendida.
Cerre el grifo de la ducha y envolviendome en una toalla, sali de la ducha. Regrese a mi habitación para escoger el atuendo del día de hoy, un par de jeans negros, una camiseta blanca de estampado de gatitos suave, un abrigo marrón, una bufanda blanca, mis converse grises y mi morral floreado; decidi que mi cubre boca y gorro de perforaciones lo guardaría, después los ocuparía en el concierto. Teniendo un remolino en mi estomago revise inocentemente mi telefono por mensajes, afortunadamente solo los ocupaba los chicos, Sun Hee y la adorable Shin Hee con su foto de cabezera de toda Bangtan junto a ella, se encargo de mandarme una de nosotras juntas. Aun seguía sin creer conocer a los chicos, hacer una promesa con Jimin y tomarse muchas fotografías, en estos momentos se dirigía a clases y tenia un muchas anécdotas por compartir. Me alegraba por Hee, tener el mejor cumpleaños de la historia debería de ser ley para cada niño, no sentía realizar la gran cosa, simplemente extendí mi mano para darsela a su hermano mayor, es todo. Por otro lado, recordaba que este pequeño detalle podía joder al completo mi vida, acompañado de mi trabajo estable de ensueño. Ji Woon es un jetón. Estaba tan tentada a acusarlo con Shin Hee, detallar hasta las mínima cosa de ese indiscreto muchacho, pero me reprimí, en cambio, le desee un feliz día de escuela y comportarse educada. Acto seguido, fui a prepararme mi desayuno dandome cachetadas mentales. ¿Realmente residía toda la culpa en Ji Woon? No, no del todo, igualmente es mia. Sabia que permitir estacionar la camioneta frente de la facultad sería una fatal idea, entre todas partes es el lugar mas idóneo en ser descubiertos, un íman de problemas es la palabra, y lamentablemente, caí redondita. Suspire, lamentarme no ocasionaría nada, menos salvar mi pellejo de Bighit y la presidenta, no quiero siquiera pensar en las demás chicas porque entrare en depresión. Es decir, Eun jamas me lo perdonara, entre todas es con quien mejor me relaciono y ambas tenemos mutua confianza en conversar o ayudarnos, aparentemente, nada de eso resulta cierto porque le oculte mi trabajo en Bighit. ¡Coño e' la madre! Si antes me sentía miserable, imaginar a una Eun decepcionada de mi, es mucho, mucho, mucho peor. ¿Donde quedan las gemelas? ¿La chica delicada? ¿La muñeca de porcelana? No, en verdad no pretendo indagar mas. Cansada de caer literalmente al barro, tomo asiento frente de la isla de la cocina estampando una cuchara en el cereal y llevarlo a mi boca rústicamente, intento despejar mi mente revisando los mensajes de los chicos consiguiendo lo contrario, me hundo en mi miseria. Por ejemplo, Jin felicita el desempeño durante el concierto con una foto de él mandandome un corazón, esta bien guapo y su sonrisa risueña tambalea un poco mis pensamientos, pero al mencionar lo ocurrido anoche desciende mi animo. Ya saben, la palabra que debería ser tabú en estos instantes, porque ese evento tambien debieron de ir mis amigas. El siguiente en Nam, al menos no menciona nada de lo de anoche, simplemente me desea un buen día y seguir el mismo ritmo enérgico de todos los días. Simple pero conciso. Hoseok, el solecito de toda Bangtan y la esperanza de Army, él si recalca lo del concierto, aquel abrazo de apoyo, agradecimiento y mucho cariño entre los dos, le alegra tener una amiga como yo cubriendole las espaldas en estos eventos, por ende, desea hacer lo mismo cuando me encuentre mal. Espera dar lo mejor de si esta noche en el último concierto, es mas, lo hara porque lo apoyare. ¡Joder! ¿Quien le ha dicho ser tan adorable conmigo? Esas palabras son tan adorables, llenas de sinceridad y buenos deseos, al igual que él, estoy agradecida de ser su amiga para compartir hasta los malos momentos. Es debido a ello le constesto su mensaje, juntos trabajaremos duro esta noche. Si, muy emotivo el momento pero no logro despejar mi mente de la realidad, la incertidumbre se mantiene en cada célula de mi cuerpo inundandome de malos presagios, junto a espasmos. Prosigo con V, de su parte, me manda una foto con el sol saliendo detrás de él dandome los buenos días, tal cual como la noche culmina, el día aparece y llena con su luz todos los rincones de la tierra. De la misma manera pretende iluminar mi vida, pero seria mejor comenzar una una dulce sonrisa mañanera. Quedo de piedra ante tal misiva, es decir, Tae no aparenta ser el chico de palabras profundas, con ello no digo ser superficial, simplemente jamas sabes con que saldrá. Aun asi, es un detalle muy hermoso de su parte y si las fotografías no me odiaran, la enviaría una de agradecimiento ante tal mensaje emotivo. Es un excelente amigo. Pasando a la otra, quedo estupefacta al ver una foto de Suga y Jimin en el salón de los espejos, bien, esto no puedo digerirlo sola o acompañada, porque el mayor esta sonriendo a la pantalla mientras el rubio se encarga de tener el ángulo perfecto de enfocar el lente. En el fondo, percibo un travieso Jungkook sonriendo con telefono en mano, seguramente imitando a sus hyungs. ¿Y a estos que bicho les picaron? Jimin es quien coloca un mensaje debajo invitandome a adivinar el personaje en encontrar esta mañana ensayando, no es muy difícil, menos tomando en cuenta tomarse una foto con él. Rodeando los ojos, consteste si se trataba del hermano gemelo de Suga porque lucia igual a él. Entonces, en seguida, mando que su hyung quería pulir las fallas del concierto, aparte de las vocales, encerrandose en la sala de espejos y practicar los bailes de los performances. Eso lo se, Yoongi el soldadito de plomo, trabaja de noche, descansa de día cada vez en darse la oportunidad. De pronto, recordé sus palabras, las cuales, con un rostro lleno de sinceridad a la par de temor, admitía gustarle de forma romántica. Mi estomago se contrajo considerablemente, no sabia como reaccionar a eso, menos lo supe al decirmelo Jungkook, simplemente quede en total shock esperando a ser una mala broma. Pero no, Suga es del tipo directo, jamas se ocuparía en inventar idioteces. Tampoco es que él exigiera una respuesta de mi parte, sencillamente ocupo su tiempo en sentarse derecho en el asiento, colocarse sus audiculares, cerrar los ojos e ignorarme la mayoría del tiempo. De hecho, fue sorpresivo que le siguiera la corriente a Shin Hee y su declaración de guerra, quizás tambien desee como yo volver a la normalidad. Simplemente, le cuesta encontrar el camino para hacerlo. Sin embargo, jamas borraría la inquietud de saber sus auténticos sentimientos hacia mi, tal vez, jamas se irían.
La respuesta de Jimin llego en seguida junto a otra foto, esta me hizo casi ahogarme con la leche, se trataba de Jungkook haciendo una pose ridícula detrás de Suga sentando en el suelo mirando a su telefono. El rubio acopio que su hyung no se encontraba solo, el pequeño Maknae estaba revoloteando a su alrededor para darle compañia, por lo tanto, fueron dos personajes en hallar esta mañana al ir al salón de los espejos. Parece estar pasandosela bien, pensé al limpiarme la boca y ocultando mi risa, galleto tiene el efecto de alegrar a sus hyungs cuando esta cerca. Ahora, al quedarme como boba mirando la fotógrafia donde él sale a mi mente se viene el beso de anoche, su declaración contundente, junto a esa dulce y eletrizante sensación del peligro de ser descubiertos. Si, pueden ya concluirlo si lo desean, estoy igual de roja que un tomate. ¡¿Por qué demonios estoy recordando eso justo ahora?! Ni siquiera me descolocaba tanto el gustarle a Yoongi, solamente un beso de Jungkook alrededor de los encargados del concierto y Army sobre nosotros, tenia el poder de maquinar los nervios de mi cuerpo a toda maquina. Estoy mal, estoy muy, muy, muy mal.
¡Soy una pervertida!
¿Qué estas haciendo? — el sonido de la voz de mi prima a un lado mí me lleva a soltar un respingo. — ¡Ah verga! Ni que fuese el coco o una vaina asi.
— Coño... — respiro fuerte, llevando mi mano contra mi pecho contrariado. — suerte que no esta comiendo porque te escupo la cara del miedo.
— Tu si eres cagada. — me mira entre picardía y divertida. — ¿Acaso estabas viendo porno en el telefono? Uy, que traviesa resultas ser Vic.
— HA — rio falsamente, pegandome mi rostro al telefono y constestandole al rubio. — estoy es hablando con Jimin, no todos somos unos cerdos asquerosos.
— ¿Y de que hablan para tener esa reacción de ti? — persiste con la insinuación, aunque dándose cuenta de algo lleva una de sus manos a su boca, haciendo una mueca de asombro. — ¡Le estas pegando los cachos a galleto!
¡Él y yo no somos nada! — replicó algo colorada porque magicamente, mi mente me juega chueco. Si, ha producido el beso de noche.
¡Demonios!
¿Entonces si con Jimin? — busca provocarme.
¡Coño que no! — y, una vez mas, mi subconsciente envia otra imagen, esta vez, Jimin y yo sonrojados por las palabras sinceras de mi pensamiento por él.
Mierda Victoria, estas peor de lo que pensaba. — deja la broma a un lado, se acerca a mi y me mira con sus oscuros ojos café directamente a mi rostro. No digo nada, solo intento controlar otras imágenes mas de mi subconsciente, esta vez relacionados a los otros miembros de Bangtan. — ¿Te gusta tambien Jimin?
— ¿Qué? ¡Por supuesto que no! — contesto riendo incredula, pero por una extraña razón su dulce sonrisa inunda mi mente, provocandome un ligero temblor en el estómago. ¡No! Esto debe de ser una broma de muy mal gusto. — Es mi amigo, mi muy apresiado amigo de BTS, además, es ridículo plantearlo de esa forma. ¿Crees que me vería con esos ojos? Igualmente me vio con galleto, sabe mas o menos el enredo que tenemos.
— Mmm... ¿Él no insinuo que le gustabas a Jimin? — ataco sin preambulos, apuntando directamente a mi pecho y congestionandolo. — ¿Crees que mentiría?
— Galleto es un exagerado. — le reste importancia alzando los hombros, concentrandome en comer mi cereal. — a sus ojos soy hermosa, la mujer perfecta de sus sueños y capaz de enamorar a cualquiera de los otros chicos de Bangtan. La realidad es otra.
— ¿Como cual? — rodeo los ojos. — Y por amor a dios, no volvamos al inicio. Sabes perfectamente lo que pienso de esas idioteces de degradarte, posees belleza, encanto y gracia. ¡Punto y final!
Ah... mierda, no quiero imaginarla al enterarse de que Yoongi indirectamente se me declaro, seguro le dara la razón a galleto. Sinceramente, hoy no quiero lidiar con esos temas, mis sentimientos ya estan lo suficientemente jodidos para agregarle mas. Es cierto, mentir es ridículo, estoy confundida y no se ha donde apuntar, pero pensar en quizás resolver esto escogiendo a uno... me produce nauseas. No me malinterpreten, con ello no estoy diciendo querer un harem o algo parecido, simplemente herir a alguno de ellos sería imperdonable. En lo personal, deseo que sean felices, cada uno lo merece.
De acuerdo, no discutamos sobre eso. — coincido con ella, de su parte, abre los ojos asombrada ante mi postura sorpresiva. — es un tema que esta quemado sinceramente.
— ¿Qué coño te paso para decir eso? — pronuncio con alarma.
La presidenta sabe mi secreto y todo porque ayude a su amigo de la infancia a ir al concierto de anoche, su hermanita es biased de Jimin y... — enumero los acontecimientos sin anestesia, quedando mas de piedra Andrea. ¿Sobrevivira al último? — y... y... Yoongi se me confeso indirectamente.
— ¿Como lo descubrió la presidenta? Es decir, eres muy cuidadosa con tu clandestino trabajo, no eres precisamente inresponsable... ¡¿Qué Suga qué?!
Ah... creo que no escucho bien mis palabras, en cierto modo es gracioso, semejante a una pelicula de comedia al dejar lo de mayor peso de última declaración. Andrea parece Internet Explore buscando algo de realidad en mis palabras, cosa en ser innecesario, porque no jugaría jamas con ello, menos tratándose de Yoongi. Transcurrido un minuto, la morena se avalanza prácticamente sobre mi exigiendo respuestas, porque de la nada el chico mas reservado de Bangtan dictamina gustarle, es inlogico mas cuando he tenido un trato algo brusco de su parte.
Cuentame algo que no sepa. — dije con ironía girando los ojos. — podria esperarlo hasta del mismo Nam, pero jamas Yoongi, nunca él.
— ¿Le pediste razones? — moví mi cabeza en señal de negativa. — ¡¿Por qué no?!
— ¡Por que estaba en shock! — eleve mi tono de voz un poco exasperada, Andrea retrocedió al instante. — ¿Crees que estaba feliz o algo parecido? ¡De ninguna manera! Coño, coño, coño... ¡Coño! No tiene ningún puto sentido, menos tomando en cuenta de como se ha comportado conmigo, es decir, no es grocero o algo peor, simplemente se acercaba cuando le apetecia y jamas bromeaba. Es duro, si, pero blando a su manera de ser. ¡Me confunde joder!
Es cierto, la manera cerrada de ser de Suga me alteraba todo pensamiento posible hacia él, mientras los demás se alteraban e ideaban formas para permanecer a mi lado, el pelinegro se quedaba en una esquina observando todo con real aburrimiento. Entonces, ¿por qué decir aquello? ¿Por qué pedir saber cual seria mi reacción si le gusto? No comprendo nada en lo mas mínimo, capaz, jamas logre hacerlo.
— ¿Ahora que vas hacer? — pregunta Andrea en un tono comprensivo. — Digo, dijo algo con respecto a luchar por ti contra galleto o los demás...
— No, no dijo o insinuo nada de eso. — respondo cabisbaja, dándole vueltas a la cuchara en el cereal, creo que mi hambre se ha esfumado. — de hecho, lo dejo de ese tamaño, como si no fuese la gran cosa.
— No me jodas. — bufo contrariada. — ¿Qué chico no lucharía por la mujer que le gusta?
— Min Yoongi, aparentemente.
Andrea no contesto, se quedo mirandome minuciosamente trantando de buscar quizás grietas en este asunto, pero no existían, Yoongi fue muy directo al decir que los chicos eran sumamente importantes en su vida y ninguna chica se interpondria entre ellos. La verdad, me alegraba su pensamiento, porque demostraba mucho de su madurez y en momentos de discrepancia, interpondria sus propios sentimientos por ellos quienes eran su real familia. Suspire, en lugar de estar confundida por la modalidad de Yoongi, estaría tranquila ante su evidente decisión. Pasar en el tema romántico por sus amigos.
Vas a dejarlo. — dedujo mi prima, volviendo a su postura normal.
Tengo otros problemas en mente. — dije retomando mi desayuno. — por ejemplo, lidiar con el mal humor de la presidenta. Seguramente pensara que ha sido traicionada.
— Ridículo. — musito por lo bajo. — Es tu trabajo, te obligaron a firman un contrato confidencial. ¿Como carajos vas a traicionarlas a ellas?
— Porque le consegui las entradas a Ji Woon y no al club Army. — respondi evidente.
Lo hiciste por la niña, ¿cierto? — asentí chasqueando mis dedos al acierto. — ¿Como no comprender ser algo de fuerza mayor? Los niños son la prioridad, incluso, por encima de sus caprichos.
— Ojala tuviera tus pensamientos, Andrea. — rei esperanzada. — asi la situación seria mas fácil.
— Estoy segura que lo sera, ten esperanza.
Lamentandolo mucho, el pensamientos de la morena ha sido muy ingenuo. Al llegar al universidad y toparme de inmediato con el rostro imperturbable de la presidenta, supe de inmediato que la dificultad seria mayor. Al principio, la chica solo me miro, es decir, no me hablo ni nada, simplemente se ocupo en asistir a sus clases con normalidad. Al igual de las otras chicas, inclusive la pelirroja, Yeong, me saludo tranquilamente esperando verme en la sala del club. No dislumbre nada de hipocrecia en su semblante, lo sentía realmente. Aparentemente ninguna de las otras chicas conocía la verdad de mi trabajo, permanecieron en total normalidad como de costumbre, aunque no les puedo prometer ese mismo comportamiento de mi parte. Al toparme con Ji Woon, lo sujete del pescueso tan fuerte que casi lo asfixio, el pobre no comprendia en lo mas mínimo la reacción agresiva de mi, según él, permaneció callado y obligo a su misma hermana hacerlo alrededor de la presidenta. ¿Qué podria resultar mal? ¡Oh! Yo se lo puedo contestar, porque él mismo el día anterior no teniendo la capacidad de cerrar el pico ante provocaciones, le expuso a la presidenta tener las entradas del concierto de mis manos, por lo tanto, no era ningún inútil. Ji Woon quedó en shock unos segundos procesando la información, después, trajo a la mesa el argumento de Sun Hee al no ser tomado seriamente por la presidenta, las probabilidades de ser descubiertos eran de un 6% como máximo. Bien, rei irónicamente sujetandolo de la solapas de su camisa, ese jodido seis porciento se cumplió a cabalidad e iba hacer despellejada en el club Army luego de clase. Eso si, de ocurrir tal cosa, por ningún motivo saldría impone el pico suelto porque llegaría a oidos de Hee, ella se encargaría de lo demás. El muchacho palidecio ante el nombre de su hermanita, sabía perfectamente lo posible a ocurrir de conocer la problemática la menor, lo haría llegar la queja a su padre y el escarmiento seria a tamaños titanicos. Acto seguido de digerir y saborear el futuro, se arrodillo prácticamente a mis pies pidiendo clemencia, algo en jamas practicar, de ser despedida o algo parecido lo despellejo, en verdad lo despellejo.
Ocasionalmente Sun Hee iba caminando por unos de los pasillos hasta observar el espectáculo, Ji Woon besando prácticamente mis zapatos y yo ignorandolo con los brazos cruzados a la altura del pecho, digno de una foto. Minutos luego, sentados en unos de las bancas de madera de la facultad, Sun Hee caminaba de un lado a otro analizando la situación con cautela, si la presidenta descubrió mi secreto de conocer a Bangtan no se quedaría de brazos cruzados, actuaría. La incógnita real es colmó mantenerse tanto tiempo en calma, de realmente estar enojada, vendría hasta mi soltando a los cuatro vientos la gran traición de hacerles. ¿Le busque las entradas a Ji Woon pero no a ellas? ¡¿Qué clase de Army/compañera era?! Sin embargo, Ji Woon alzo temeroso su mano argumentando no ser precisamente el estilo la de joven, es de quienes esperan al culpable declarar sus fechorías en frente de los demás. En realidad, permanece reprochandole con la mirada hasta agotarlo, lo llama presión psicologíca. Si, excelente actividad para educar, la próxima vez se la comentare a mi mamá, quizás le ponga atención en aplicarla a sus alumnos. ¡Y un demonio! Esa mujer no termina de recriminarme con sus ojos oscuosos, de tener un problema conmigo debería venir directamente y hablarlo, no limitarse a juzgarme. Es cierto de guardar el secreto de conocer a toda Bangtan, las razones son sencillamente a firmar un contrato donde dictamina guardar silencio de mi conexión con ellos, de violar la confidencialidad sere despedida. ¿Poseo el lujo de perder un trabajo con buena remuneración y horarios ajustados a mis necesidades? ¿Poseo el lujo de darle la espalda a mi familia cuando mas me necesita? ¡No! ¡No lo hago! Por eso aunque desee invitarlas a todas al concierto, debo de morderme la lengua y seguir adelante con el secreto. Invitar a la hermana de Ji Woon ha sido algo exclusivo, no es como si fuesemos amigos o algo parecido, simplemente en mi perspectiva ayudar a las personas desconocidas y mas los niños, es algo natural. ¿Por qué? ¡Porque me gusta complicarme la vida! Muchos de mis mas allegados lo dicen, y sinceramente, estoy comenzando a creerlo.
Ji Wonn y Sun Hee se quedan con la mandíbula ligeramente colgando de su cuello al escuchar mi momento de sinceridad, es muy pronto para ellos conocer que al estar bajo presión suelo soltar vomitar las palabras con facilidad. Quien solia lidiar con ello es mi mamá, por supuesto, ella no colocaba la expresión de ver ovnis como este par de tontos, en su lugar, sonria obvia al tener la razón. Ahora, sumandole la muy oportuna aparición de la presidenta y Eun a un costado de nosotros, le da mas emoción al asunto. ¿Tenian que estar en el momento menos indicado de la historia? Si, debían de serlo. De lo contrario, no sentiría un frio glacial recorriendo cada centímetro de mi cuerpo o ser pateada en el estómago, estoy sin palabras y con la mente en blanco. El semblante de la presidenta va de asombro hasta enojo, o quiero creer de tratarse de eso; en cambio Eun Yeong es asombro puro. No comprende lo que ha salido de mis labios hace unos segundos. Intenta dar unos pasos hacia mi pidiendome una explicación, siendo detenida de inmediato por la presidenta, su voz en baja pero frívola con una sola frase debes de entender cuales son sus intenciones: seguirla. Rehusarse es impensable, lo tomas en cuenta porque lanza una mirada de advertencia hacia todos nosotros, una que coloca los nervios de punta de Ji Woon, el cual, chilla igual a una chiquilla de quince años al ver una cucaracha cerca de su pie. ¿A quien miento? Igualmente me muero del miedo, pero debo afrontar la situación, sujetar el toro por los cachos.
Jungkook ha tenido razón, soy un íman de problemas.
Siguiendolas desde atrás en completo silencio, aprovecho para sacar mi telefono y mandarle un mensaje a Jimin, de los siete es con quien poseo mas confianza y parece comprenderme a la perfección. Le escribo una sencilla frase: he sido descubierta. De tener respuesta o no, realmente, lo desconosco, tuve que apagar mi celular al entrar a mi juicio final, o en realidad, la sala del consejo estudiantil. Me percate que las demás Armys estan sentadas en sus puestos esperando por nosotros, esta vez no existían los semblantes amables de esta mañana, sino los llenos de reproches y mucha amargura. Al parecer alguien les dio la noticia nueva, aunque en cierto modo, estaba sorprendida de Eun, ella los desconocía hasta escucharlo de mis propios labios. La presidenta seguramente estaba poniendola a corriente o pensaba hacerlo, solamente me adelante improvisadamente. Dándonos una mirada nos ubicamos en nuestros asientos, al menos si Sun Hee y Ji Woon, en cuanto a mi, fui sujetada del hombro impidiendo seguir mas de la mesa frente de las sillas por la presidenta, dándole la cara a los demás. Es todo, pensé, sere acribillada ordenadamente por mis compañeras y seria capaz de mirarles la cara, es todo un lujo de tratarse de detalles asi.
Ya ubicados todos, la presidenta levanto la sesión sin preambulos algunos, respire hondo controlando un poco mis revolucionarios nervios explosivos, la joven hablaba con calma dándole la bienvenida a las participantes del grupo, agradeciendole su asistencia el día de hoy, lo usual y básico en las reuniones, aunque al tocar el punto a tratar mis pulmones de convirtieron en polvo. ¿Es difícil de adivinar? Sería yo. Eun giro contrariada de escucharlo, es cierto que no comprendia en lo absoluto la confesión salida de mis labios antes, pero la atmósfera parecía claramente propisia para aniquilarme. Antes de juzgar a alguien al menos debería de darle el derecho a defenderse, de exponer los motivos de su comportamiento, de igual manera, no tenían la capacidad o deber de juzgar a otros, menos si tomamos en cuenta el ser humanos y equivocarnos. ¡Ah dios mio! Eun es un amor, un sol, un cariño del cielo... ¡Se merece un Hoseok para llevar! ¿Como es que consegui a una amiga como ella? Sea lo que haya hecho en mi vida pasada sirvió, estoy siendo salvada por un ángel. Sin embargo, la gemela número dos no comparte la misma perspectiva a su compañera, porque si realmente la consideraba "amigas" debió de revelarles la verdad, de confiarle un secreto tan grande como ese, no tragarlo y hacer de la vista gorda cuando mas buscaban ir a uno de los conciertos de los chicos. ¿Acaso era divertido burlarse de sus sentimientos?
— ¡Eso no es asi! — replique deshaciendome del agarre de la presidenta. — ustedes han sido las primeras en aceptarme en su circulo, en importarle menos ser una extranjera. Me abrieron las puertas de su club y compartir conmigo.
— Explicanos entonces las razones de porqué ocultaste algo tan importante, tan valioso para nosotras como conocer a Bangtan. — exigió la pelirroja apretado sus puños, contrallendo su perfecto rostro maquillado. — Si sabes que somos sus fans, que se nos dificulta conseguir boletos para ir a sus presentaciones... ¿Como...? ¿Por qué hacerlo?
— No es tan fácil como lo piensan chicas. — dije bajando la mirada, sintiendo una lijeras punzadas de culpa en mi pecho de culpa. — ustedes son Army, deberían al menos comprender como van las políticas en la empresa de Bighit.
— ¿Qué quieres decir con eso? — pregunto con dulce voz, rostro de muñeca.
— Al ser contratada, en mi contrato tenia ciertas cláusulas. — empecé diciendo, las demás me miraron con curiosidad, podrían encontrarse disgustadas pero jamas despejaron sus ojos de mí. — La primera de todas era tener bajo perfil, no ser evidente en donde trabajo, la segunda, bajo ninguna circunstancia mencionar conocer a los chicos o poseer algún tipo de contacto con ellos. Mi deber como personal de Bighit es cuidar los interes del artísta, obviamente, interponiendo los mios propios. — hice una pausa suspirando profundo, incluso ahora estoy violando las normas de la compañia. — Si, tal vez ustedes tengan razón, no soy tan amiga como pensaban y realmente merezco su odio. Sin embargo, jamas olvidaría la amabilidad que han tenido conmigo, o las veces de sostener mis manos las gemelas al sentirme mal, Eun prestandome dinero al tener problemas familiares, muñeca enseñandome ser mas feminina, Yin con sus tips atléticos o la presidenta aconsejandome... independiente de que lo estén pesando de mi ahora, mis sentimientos no cambiaran jamas.
Lo se, lo se, es el discurso mas empalagoso en la historia de la humanidad, hasta Ji Woon estuvo al borde de las lágrimas al escucharlo o la muñeca haciéndolo sin miramientos, sin embargo, no lo hice por salvar mi pellejo o algo por el estilo, simplemente debia de sacarlo de mi sistema antes de ser demaciado tarde. En la vida he perdido tantos contactos en considerar "amistad", que podria hacer una lista con ellos, es cuando aplicas la frase de: posees muchos conocidos, pero poco de ellos son tus verdaderos amigos. Es cierto, quienes tengo en esa categoría son solo dos, Valentina y Alejandro, lastimosamente con este último he perdido casi el contacto por completo, pero la primera cada vez de hablar lo hacemos largo y tendido. Estando en países separados nos desalenta un poco, pero tratamos a lo posible de evitarlo con comunicación esencial. En el presente, estando en el club Army, catalogo a ellas como seres importantes en mi dia a dia, admito tener una falla al no confiar plenamente en ellas y enterarse por otro medio. Sin embargo, ese hecho no habla en lo mas mínimo de mis reales sentimientos. Quien se atreve de romper el silencio y las distancia, es la gemela número uno al abandonar su puesto avalanzandose a mis brazos, solloza pero del sentimiento, menciona no poder creer en el inicio tener una traición de mi parte, soy demaciado pura para cometerlo, seguramente tenia razones para ocultar ese hecho. Devolviendole el gesto, le pedi perdón innumerables de veces al punto de ser callada por ella, pero no podia evitarlo, mi deseo jamas ha sido lastimar sus sentimientos solo buscaba proteger mi trabajo, junto a el y mis amigas Armys, es la única estabilidad en poseer, no quiero perderlo.
— No permitiremos que eso suceda. — la voz de la presidenta llega a mis oidos al instante de separarme de la gemela, su rostro esta mas calmado y posee una de sus manos en mi hombro en señal de apoyo. Ya puedo respirar tranquila. — ¿Recuerdas? Mas que Armys somos una familia, además, ha sido descuido de ellos el descubrirte. Esa camioneta en lo mas mínimo podia pasar desapercibida ante los ojos de los demás.
— Eso pensé. — comente apretando los dientes de la impotencia.
— Por lo tanto, tranquila. — retomó su palabra sonriendo de medio lado. — estaremos detrás de ti apoyandote incondicionalmente.
— Y asegurandonos de tener un boleto gratis al concierto de esta noche. — hablo juguetona la gemela número dos tres de mi.
— ¡Como puedes decir algo asi! — le recrimino Eun colocando las manos en su cintura. — ¿No ves que podrías poner en problemas a Vic? Estuviste en cualquier lado menos en el presente.
— ¿Qué caso tiene tener una amiga del Staff de Bangtan? — hizo un puchero sentandose en su puesto, la presidenta le fulmino con la mirada. — deberíamos aprovechar la oportunidad.
— Gemela... — le hizo una llamada de advertencia.
— Dejando eso de lado. — rompió la tensión la muñeca de golpe, asombrando hasta los únicos chicos del sitio. — ¿Como son ellos?
— ¿A que viene eso? — exclamó la pelirroja.
— No me vas a decir que no sientes curiosidad, Yin. — sonrio con picardía, haciéndola soltar un respingo apenada y algo conmocionada. — Porque yo si y mucho, quiero conocer la verdadera cara de Bangtan, si en verdad estan tan locos como se presentan en televisión. Cuentanos, Vic, ¿como son los chicos en la realidad?
¿Por donde debería de empezar? Porque podria hacerlo mencionando la realidad superando a la ficción, un ejemplo, un Tae tranquilo pero sumamente quisquilloso de tener a Jimin y Jungkook justo a sus costados, listos para hacer una de las suyas. ¿Hoseok tranquilo? Lo es, al menos en sus momentos de concentración pura en los instantes de practicar sus pases baile o partes de una canción, del mismo modo, su personalidad es atrayente y deslumbrante. Le queda como anillo al dedo el apodo de la esperanza de Bangtan, porque sin duda, lo es. Jin, el increíble y apuesto Jin, su narcisista personalidad lleva a exasperarte un poco, pero eso se ve opacado ante su gran sutileza al llevar al grupo a unirse y trabajar mas duro, se preocupa por ellos y es lo mas parecido a tener ese tio preocupado por sus sobrinos, en resumidas cuentas, es un gran hermano mayor. Nam es el ancla a la realidad de Bangtan, el pilar que los sostiene al creer estar todo mal o posteriormente a estarlo, al pesar de ser joven tiene un pensamiento muy maduro y lleva las responsabilidades justas de amarrar a sus compañeros cuando llevan las cosas lejos, buscando en resolver los conflictos de manera justa y pacifica. No exageran al decir ser el mejor líder de todos. Jimin, adorable, apachurrable y de risa de campanilla armoniosa, es competitivo, sumamente competitivo al grado de odiar perder contra alguien formando un pataleo entero, no solo es una cara bonita o un cuerpo de infarto, su talento lo llena con intereses todos esos campos al punto de quedarte sin aliento al escucharlo cantar y bailar. Tambien es un excelente oyente, aunque estes causándole molestias al ser sumamente fastidioso con un tema él jamas te lo diria, solo reiria divertido y te mandaría a relajarte, seguido de un comentario que te colocaría en evidencia. No importa cuanta veces lo quieras herir, siempre encontrara la manera de salir a flote y demotrarte ser mas fuerte a cualquier cosa. En realidad, lo aprecio mucho, es un gran amigo y perderlo sería un dolor agónico incapaz de superar. En cuanto a Yoongi, si, duerme mucho, demaciado para cualquier ser humano pero se justifica al saber que se pasa toda la noche en vela trabajando en su estudio, creando la maravillosa musica que a todos asombra. Puede aparentar ser un flojo, desinteresado, algo frio con los demás miembros de Bangtan pero la realidad es otra, él se preocupa por cada uno de ellos al grado de considerarlos parte su familia, los cuida y protege siempre como un ángel protector. No se dejen llevar por su apariencia, él en verdad es un tsundere a toda la regla, lo mas irónico de todo, le queda de maravilla hacerlo. Por último esta Jungkook, el Maknae de oro. ¿Como definirlo con una sola palabra sin sonar sospechosa? Es imposible, porque no encuentro nada malo en él salvo lo fastidioso, al metersele algo el la cabeza no existe nada en detenerlo. Su comportamiento y manera de ver la vida, las considero muy maduras para su edad, puede tener una apariencia de un tierno chico de diecinueve años, pero la realidad, es ser toda una pantera lista para atacar. Del mismo modo, ama profundamente a sus hyungs no queriendo herirlos o verlos desanimados, cuando pelean entre ellos o discuten, se queda de piedra pero en el fondo se preocupa porque desea liberarlo de las esperesas. Podria decir mas cualidades de ese niño y jamas culminar, pero en general, se interesa en eliminar toda clase de malos pensamientos de ti mismo, no te esfuerza a quererlo, sin saberlo, tu ya lo haces y lo encuentras inesperado. De todos, es quien me gustaría encerrarlo en una bola de cristal asi evitar los daños de otros, inclusive de mi misma.
En gracioso como las chicas se quedan calladas al escucharme hablar de Bangtan, en ciertos puntos suspiran, en el caso de Yin al responder interrogantes de sus bias. O la presidenta brillandole los ojos con la anécdota del hospital en mi primer día de trabajo, ella no es de demostrar emociones pero su mirada no miente, realmente esta feliz de saber que galleto es mas a una personalidad aparente delante de las cámaras. Eun casi chilla al escucharme decir hablar de ella con Hoseok, porque su bias conoce de su existencia y lo sabe gracias a una amiga cercana que posee. La muñeca se derrite de los detalles de Jin en mis primeras semanas, no le das chocolates a cualquiera y menos siendo nuevo en un lugar, aunque de forma juguetona, la gemela número dos dice estar coqueteando conmigo. Todos reimos exectuando a Sun Hee, él no comparte el mismo humor al de nosotras. Término hablandole del festival donde varios grupos estuvieron, teniendo la oportunidad de ver a GOT7 de lejos y saludar a Xiumin de EXO junto a los otros integrantes con la ayuda de Suga, lamentablemente nos conseguimos con la desagradable presencia de la ex novia de Jungkook en su época de trainer, quien podria tener una apariencia muy bonita, pero su personalidad, era de la patada. La presidenta comenta que en el mundo del K-pop no es secreto la verdad de esa niña, agregándole las circunstancias de la separación de la pareja, ella parece ser de quienes al comienzo son tan dulces como las manzanas, teniendo un giro brusco al tener un puesto "infravalorado" en la industria. Me quede de piedra, ¿Ellas conocían a la chica en si?
— Seria idiota no hacerlo. — dice la gemela número uno.
— El grupo que pertenece parece estar abriendose camino en el genero. — le siguio desde cerca su hermana.
— Debutaron hace dos años, haciéndose populares entre los chicos y chicas en internet. — comento la muñeca, sacando una lima de uñas de la nada y arreglando las suyas. — dicen que la compañia donde pertenece igualmente es nueva, nadie prácticamente la conocen.
— Son cuatro. — pronuncia la presidenta seriamente, su tono de voz no es muy amigable que digamos, esta disgustada. — ocupa el espacio de bailarina principal, su voz no es muy memorable para recordar, es normal, nada extraordinaria.
— ¿Vocalista o rapera? — pregunto.
— Vocalista. — contesta la muñeca, soplando una de sus uñas. — a diferencia de nuestra presidenta que coloca sus sentimientos sobre la mesa, permiteme decir que si es buena, muy buena.
— Patrañas. — murmura enojada.
— Si buscas salir de dudas, googlealas. — interviene Eun, evitando una posible guerra mundial. — se llaman 2One5.
Tenia unas ganas enormes de hacerlo, las chicas mencionaron ser bailarina principal apoyando a la teoría de Tae y Hoseok al conocerse en la época de asistir Kookie a una academia de baile en América, debe de ser sorprendente para tener una estudiante brillante como la indencorosa rubia. Solo recordarla me daba arcas, realmente es muy desagradable. Apoyo la emoción negativa de la presidenta, podria poseer el talento mas increíble del mundo entero, pero con esa personalidad tan de mierda bota todo a la basura. Menos mal y no relate su postura ante los demás miembros, de lo contrario, esto pudo colocarse de un tono bastante oscuro y pesado. Seria mejor alejar todo lo negativo. Yin se percató de mi cambio de animo repentino, sonriendome candidamente, mirandola a los ojos me percate de lo ligera de estar, como si un peso fuese librado de mis hombros porque ya podia hablar tranquilamente de Bangtan con mis amigas. Sin embargo, los temas amorosos estaban prohibidos, mas tomando en cuenta lo posesiva de ser la presidenta con Jungkook como si fuese una madre, de conocerlo, la dificultad aumentarían cinco peldaños. Sin embargo, estaba bien por los momentos, no buscaba llenarlas de información hasta reventar. Un paso a la vez.
— Cuando vuelva de la gira, prometo buscarle boletos para su concierto. — dije de la nada, sintiendome borracha de honestidad. — solo... solo tengan un poco de paciencia. ¿Si?
— No te preocupes, Vic. — me tranquilizo Eun, sonriendome dulcemente. — prometemos no sofocarte u obligarte hacerlo. Somos amigas, te apoyaremos y guardaremos tu secreto.
— Seremos una tumba. — la apoyo la gemela números dos.
— Las momias Egipcias. — corrobora la gemela número uno, pasando un cierre imaginario sobre sus labios.
— Procura ir a tu ritmo y cuidarte. — me aconsejo muñeca, sonriendome dulce. — lo demás, ya veremos como funciona.
— Ya nos ocuparemos de esa ex de Jungkookie. — rio divertida la pelirroja , provocando mas risas en los demás. — para todo existe solución.
— Suenas como mafiosa. — la acusó muñeca, señalandola con el dedo.
— Esa el a intención. — le dio la razón.
Seguimos hablando otras cosas sobre Bangtan, respondi todas las interrogantes de mis amigas con respecto a las dudas sobre los chicos, entre las mas comunes eran si tenían novias o chicas rodeandolos; como si tuvieran el tiempo para hacerlo. El horario de ellos es sumamente apretado, cuando no estan firmando comerciales, MV o entrevistas, se enfocan en trabajar arduamente en sus próximos proyectos grupales o individuales, RapMonie componiendo, Yoongi como productor, Hoseok planeando coreografías nuevas junto al coreógrafo... en general, todos estan concentrados en lo suyo, cero espacio femenino alrededor. En otras preguntas estan si comían bien, dormían, descansaban o salían a despejar la mente, hay ocasiones donde los artistas olvidan hasta que son humanos centrándose únicamente en el mundo artístico, dejando a un lado el personal. No debían de preocuparse, los muchachos lograba armonizar su días libres con los otros sorpresivamente, buscaban encontrar como verse con sus amigos y familiares sin perturbar nada. Por último, la presidenta admitió verme muy amistosa con Tae al buscarme ayer frente de la facultad, demostre igualmente tener mucha confianza con el líder para ser una simple empleada de Bighit, acaso... ¿Estaba escondiendo algo? Alli senti el verdadero terror. Una de las chicas es biased de Tae Hyung, me observo con razgos duros propios de celos haciendome tragar sonoramente saliva, la presidenta tenia ciertos parecidos con su mejor amigo en lanzar las noticias sin anestesia, en lugar de pensarlas con antelación. En realidad, el frio de su mirada congelo cada centímetro de mi piel hasta movilizarlo por completo, no es que estuviera haciendo algo malo, menos tratándose de las actitudes cariñosas de Tae, considerando que todo en él es impredecible. Por lo tanto, tomandolo varias bocanadas de aire, sonreí tontamente alegando llevarme muy bien con los chicos porque hemos compartidos muchas cosas juntos, son mis amigos y los primeros en darme la bienvenida a Corea como si fuese mi casa, ellos entendían mejor a nadie ser nuevo en un lugar y temer a lo desconocido. Cuando llegue aqui, poseia pocos conocimientos de la cultura Coreana, aun menos de la asiatica en general o quien era Bangtan, no en lo profundidad porque mi prima Sofia es fanatica con todo su corazón, sin embargo, eso es un tema aparte. Lo que quiero tratar, es a BTS comportándose como leales seres humanos comprensivos a su iguales teniendo presente el miedo, ellos al igual que yo, conoce el sentimiento de dejar tu familia, amigos y comodidades solo para lograr tus sueños. Culminando en simpatizar y formando lazos de amistad. Eun comprendiendo enteramente mis palabras, me abrazo agradeciendome de compartir mis pensamientos con ellas, nadie podia negarle ser una fantástica Army y personal del Staff de Bighit, si ellos me aceptaron entre sus filas era por algo, menospreciarme estaba prohibido. Yin si exclamó un sonido de picardía, como teniendo la oportunidad de verles sin camisa o hasta teniendo mas suerte, en paños menores y siendo tan buena persona, compartiría los detalles sucios. Muñeca por su lado, solo un sonido alarmada de las palabras de su amiga, mi trabajo era velar de su bienestar no robar su privacidad, no tenia porque hacer tal cosa, la gemela número dos y la presidenta la apoyaron desde atrás. ¿Queria ser acaso asesinada por Army? Gracias, pero no gracias, valoro mi pellejo antes a nada. Sonando las campanas del mediodía, observe el reloj de mi muñequera percatandome de ser bastante tarde, debía de hablar con el director de la facultad, la conversación debía de terminar.
Me levante de mi asiento disculpandome con las chicas, debía de culminar unos últimos detalles con el director antes de irme al trabajo, en realidad, el último concierto de Bangtan en Seúl antes de abrir oficialmente el tour por el mundo. La presidenta brinco de su asiento igual a tener una resortera impulsandola, se ofrecia a acompañarme en mi labor, aunque esto para ella fuese un poco difícil de digerir, intuia el irme de la facultad por un buen tiempo o mínimo, lo que duraría el tour fuera del pais. Eun junto a las demás saltaron con rostros conmocionados sobre mi a la tan repentina noticia, no tenían ni idea que asistiría a la gira fuera de Corea o no mirarnos por un lapso prolongado, de hecho, Ji Woon y Sun Hee tambien se unieron al escandalo. Exagerados. Solo sería por unos meses, además, pasarían unas cuantas semanas, creo que dos o tres, antes de viajar al primer concierto en Latinoamérica, no regresaría a la facultad por una temporada, pero no significaba salir de sus vidas. Sun Hee sujetandome de los brazos fuertemente, me empujo contra su pecho en un abrazo totalmente de improvisado, le siguió desde atrás Ji Woon y las gemelas alrededor. Querían que me cuidara mucho en los viajes, descansara al tener oportunidad, comiera toda la comida deliciosa en poder obtener y durmiera lo necesario, tendría demaciado trabajo pero no significaría descuidar mi salud. Sintiendo una dulce sensación en mi estomago, agradecí el gesto de mis amigos al preocuparse por mi bienestar inclusive, estando lejos de su vista. Reintegro una vez mas, no desaparece de sus vidas, solamente físicamente unos meses de la facultad, una vez culminada la gira, me tendrán alrededor. Despidiendome de cada uno de ellos con la promesa de escribirles, tambien llamarlos en cada oportunidad de presentarse, abandone la sala del consejo estudiantil, o mejor dicho, del club Army.
Ese día comprendí de una forma muy amena, que existe dos tipos de familias en la vida, la primera, es la que la naturaleza te asigna, una mamá, un papá, abuelos, abuelas, primos, tios, sobrinos... y la otra, tus amigos, los cuales, tu mismo te dispones a escoger. El club Army de la facultad son mas que mis amigos, son mi segunda familia en el pais tan lejano como Corea, donde en el inicio, pensé en ser consumida en un solo mordisco, pero de acuerdo a pasar el tiempo, supe como adaptarme a él. Siguiendo con el relato, el director me recibió muy amablemente en su oficina, al verme con la presidenta su sonrisa se ancho mas, su sola presencia es una buena influencia en mi historial estudiantil. Sin mas parafernarlias incluidas, me asigno todos los contenidos de las materias en un USB, los correos de los profesores y las posibles evaluaciones a dar, mas que todas, exposiciones en videollamadas, estaba de mi prepararme o no. Tendría dos clases a la semana via online, ellas estarían a mi disposición por el trabajo que ocupaba, solamente bastaba comunicarme con el profesor e igualmente su disponibilidad. En realidad, eso era todo, me deseo un feliz viaje y provechoso feliz regreso. Estrechando la mano con él, sali de la oficina mirando a la nada particularmente. Eso había sido muy fácil. La presidenta chasqueo los dedos varias veces frente de mi rostro hasta reaccionar, pregunto si aun tenia nervios en mi cuerpo para tener ese tipo de expresión en mi rostro, en realidad, comente el imaginar tener una discusión pesada y tendida con el director, no algo tan formal y directo al grano.
— Fue sencillo porque Bighit ya trato con ellos. — musito confiada, como si el tema de trabajar para ellos jamas ha sido un secreto. — ¿Estoy herrando acaso?
— Mmm... no, no en verdad. — respondi enseguida sorprendida. — estoy asombrada la capacidad que tiene la presidenta para digerir todo, en ti nada parece sacarte fuera de tu comodidad.
— Aun me parece increíble que trabajes para Bighit, inclusive, estes cerca de Bangtan. — hablo totalmente sincera, mirando a otra parte lejos de aqui. — cuando el idiota de Ji Woon dijo tener los boletos del concierto para su hermana de ti, lo creí tonto, hasta pasado de copas. Pero en cierto modo, una parte de mi lo creyó posible. Lo mencionaste en una ocasión en una reunión, conseguir los tickets sin esfuerzo. — sus ojos acusadores me hicieron recordar cuando estaba aprendiendo a cocinar el pabellón criollo, olvidandome del espacio tiempo. A la final, he sido quien le dio las dudas para seguirme. Menudo rollo. — Asi que le otorgue el beneficio de la duda al seguirte, podria imaginarme cualquier cosa hasta el tener un contacto con la boleteria de los conciertos, pero jamas conocerlos directamente. Me senti de dos formas, la primera, idiota por seguir una intuición premeditada por Ji Woon, y la segunda, engañada. — un golpe imaginario se estampo contra mis costillas dificultandome el respirar, era la culpa, el dolor de fallarle a mis amigas. — Te abrí las puertas de mi club con confianza, con la certeza de poder compartir un gusto en común e ir a los conciertos juntas, animar a nuestros chicos con mas chicas como nosotras. Sin embargo, en realidad, ocultabas no solo conocerlos sino llevarte bien con ellos. Me decepcionó mucho.
— Lo siento. — susurre arrepentida. — mi intención jamas fue herirte o herir a las demás, yo solamente buscaba proteger mi trabajo y cumplir las cláusulas del contrato.
— No te preocupes, ese sentimiento mezquino de descubrirte desapareció por completo. — me aseguro regalandome una expresión mas calmada de su rostro. — entendí que solo estaba siendo egoísta pensandome solo en mis preocupaciones, y no en ti con tu dolor de cargar con ello sola, donde a su vez, quisieras invitarnos a todas a algunos de los eventos de ellos. Pero el mismo problema de confidencial, te impedía hacerlo. Eso lo entendí hoy al escucharte.
La presidenta tenia razón, Sun Hee mismo podria afirmarlo con los ojos cerrados, desee desde el fondo de mi corazón poseer la compañia de las chicas en los eventos y conciertos. Incluso, me imagine tratando de controlarlar al tener a Bangtan cerca de ellas, sus emociones se irían por los aires al punto de olvidar como compartarse correctamente. Eran mis amigas, tenían todo el derecho del mundo a conocer a sus estrellas favoritas. Tampoco no es como si no les comentara a los chicos sobre ellas, Hoseok le estuvo haciendo burla a Jungkook ante su mayor fan de todas, la presidenta, agregándole a un Jimin y Tae muriendo de la risa. Catalogando de ser igualmente amigos de ellas, si eran mias. Ahora mas que nunca estoy segura, hare posible su encuentro, solo es cuestión de organización y tiempo.
— Los chicos se encantaran de conocerlas. — le prometí, sonriendole de oreja a oreja. — estoy segura.
— Ya lo veremos.
Pasando la pagina de las confesiones vergonzosas y sentimentales, me fui de la facultad con un peso menos ocupando hombros, estaba en paz con mis amigas y era lo primordial en esos momentos. Era casi las doce y treinta del mediodía, debía de ir de inmediato a las oficinas de Bighit a reportarme con las nuevas ocupaciones del concierto de hoy, saque del bolsillo de mi pantalón el telefono recordando que lo apague por lo posible a ocurrir en la sala del club, siendo innecesario, todo se solucionó de la mejor forma. Sin embargo, el último mensaje alarmante que le envie a Jimin no demostraba eso, haciendome mentalmente abofetearme por tal imprudencia. El rubio no tardo segundos en mandar sus respuestas llenas de preocupación, pidiendo encarecidamente saber exactamente que descubrieron de mi, al no tener palabra alguna, siguio una hilera se mensajes preocupados porque no le contestaba y hacerlo de inmediato, acto seguido, aparecieron las llamadas pérdidas, un total de siete. Bien, esto si esta haciendome miserable y preocupar al rubio no era mi intención, menos notando su desespero en hallar conmigo sin ningún resultado aparente. Estoy apunto de llamarlo encontrandome a unas cuantas cuadras de la universidad, hasta que descubro una figura particular de un chico bastante conocido, va completamente de negro de pies a cabeza, pantalones, chaqueta de cuero, gorro montañero, lentes e inclusive botas de cordones hasta los tobillos, solo su cubre boca marca la diferencia al ser blanco. Esta mirando a todos lados pareciendo perdido, pero al toparse conmigo mirandolo baja su espalda, aparentemente respirando, tranquilo. ¿De quien puede tratarse? Jimin. Comienzo a caminar hacia su dirección al mismo tiempo de guardar mi celular y él imitarme, sé que ha sido mi culpa al alarmarlo de esta manera, pero no debía de venir a la facultad arriesgando a ser descubierto por alguna Army. ¡Es muy imprudente de su parte! Y coloca mis nervios de punta a punta.
Estoy ya alzando mi voz en tono de reclamo hasta que me de tiene, o mejor dicho, sus acciones lo hacen. Sujetandome de los hombros fuertemente, mirandome con ojos tranquilizadores y un ambiente de total alivio, Jimin me empuja contra sus brazos en un abrazo lleno anciedad evitando decir o replicar algo. Mis ojos se abren ante la sorpresa del chico mas tímido de toda Bangtan, quien al pesar de estar al tanto de todos mis problemas, jamas ha cruzado la linea de lo personal para ser contacto conmigo. Su respiración agitada se calma gradualmente junto a los latidos de su corazón acudalados, demostrando pasar un gran susto luego de todo, sus manos recorren mi cabello con parsimonia, dictaminando sin descanso con sus labios una plegaria al cielo de estar bien, gracias a dios que lo estoy. Y en ese instante, unas mariposas revoloteantes bailan en mi estómago furiosamente, percatandome que el agarre de Jimin es demandante y fuerte, no parece soltarme en ningún momento. No tarda en embargarme esa sensación incomoda debajo de mi pecho, justo donde podria ser las paredes de mi estómago contrayendose de la impresión, demostrando no tener ni la menor idea que hacer. ¡Esto es demaciado para mi! Ni mencionar de vergonzoso, siento cada musculo del cuerpo se Jimin acomplandose con la delicada figura de mi cuerpo, tal cual fuese a una especie de rompecabezas como si tuviéramos compatibilidad. ¡Santo cielos! Aleja ese pensamiento de mi mente, alejalos rápidamente, de lo contrario, jamas estare concreta a quien quiero.
— No vuelvas a preocuparme de esa manera. — pide, o en realidad, suplica con voz cansina. — cuando no atendiste mis llamadas y mensajes pensé lo peor, realmente lo pensé y... y... solo mande todo al demonio para venir a rescatarte.
¡Maldición! Tengo que medir mis palabras antes de decirlas, nunca sabria que efecto pueden tener en otros.
— Lo siento mucho, Jimin. — le regrese el abrazo pasando una de mis manos hasta su cabeza, la cual, era tan sedosa como la piel de un recien nacido. — mi intención no fue asustarte, solo quería hablar contigo de lo que ocurrió en la universidad. Al parecer, solo meto la pata hasta el fondo donde paso.
— No te disculpes, lo importante es que estas a salvo. — suspiro apretandome mas, si es posible hacerlo. — no existe prioridad mas grande a esa.
— Lo siento, lo siento mucho, Jimin.
¿Por qué logro preocupar a las personas que se interesan por mi? Creo estar convirtiéndose en una costumbre, cosa en no gustarme en lo mas minino. Jimin es un chico muy sensible y entregado a sus amistades, de darle indicios de encontrate mal no tardara en acudir a ti, justo como ahora. Seguramente debería de estar avergonzada por tenerlo tan cerca, desde esta distancia podía distinguir su suave fragancia frutal combinando algo masculino, no sabria decir si a mar o bosque de pinos, simplemente es un olor tan único haciendote pensar en tratarse de Jimin. No tengo idea si decirle a un hombre ser "lindo" o "tierno" es un insulto, al menos en mi pais lo es, pero el rubio me recuerda al aroma de las flores, de un campo de lavanda o un espacio tan tranquilo como los pinos, ciertamente lugares donde solamente existe la paz. Y de existir un color para describirlo seria el amarillo, no fuerte, demandante o chillón, sino aquel el iluminar la mañana en el horizonte del propio mar o saliente de las montañas, luego de un pesada noche de lluvia. Ese es Jimin, un apoyo incondicional que jamas debe de faltar en tu vida, sino te podrías derrumbar.
— ¿Ya la encontraste hyung? — la voz de Jungkook llega disparando en mi cerebro obligandome a despertar, se escucha cerca. — ¿Hyung? ¿Jimin Hyung? ¿Jimin-shi?
— ¡Aish! — me suelta dándose la vuelta riendose, topandonos con un rostro travieso del menor de todo Bangtan a unos metros lejos de nosotros. — ¡No me llames de esa manera!
Parece ser que surge un efecto nervioso en él porque se ha puesto colorado, incluso rie avergonzado por la abreviación a su nombre, en cuanto el castaño, rie estridosamente como únicamente lo hace él al mismo tiempo de acercarse a nosotros. Hoy va vestido de un overol completo color beige hasta las rodillas, una camiseta blanca manga corta, un gorro de explorador caqui y unas botas montañeras color mostaza, su cubre boca lo lleva a la mitad por lo que puedes apreciar su sonrisa ancha en su totalidad. Camina hacia nosotros alzando sus cejas constantemente, fastidiando a su hyung con una especie de código entre ellos, ni idea del significado debe de ser algo de chicos y las tontas como yo jamas lo entendería. Al pesar de estar abranzandome como si mi vida dependiera de ello con Jimin, no tengo esa reacción post-dramatica, que me impide actuar con normalidad, en cambio con curiosidad las expresiones de Jungkook. ¿Qué mosco le pico?
— Te has tardo un poco, Jimin-shi. — sigue con el juego el pequeño astuto, esta vez, intercambiando miradas conmigo. — Noona, ¿como esta? Espero que no pensando en engañarme con Jimin-shi, creo que es muy mayor para usted.
— Dejame mencionar una cosa, mi estimado Kookie. — le seguí el juego, Jimin soltó unas carcajadas ocultando su risa en la mano. — viejo es el viento y aun sopla. Además, ¿no sería yo mayor a ChimChim al haber nacido un par de meses antes a él?
— Tal vez, pero tu inexperiencia de la vida te hace ver menor. — explica el muy cinico.
— Es solo un número, Kookie. — resalte lo obvio, llevandome una de mis manos a la cintura para mirarlo con obviedad. — ¿Lo demás importara?
— ¿Lo hace? — me lleva la contraria por simple juego.
— Si, lo hace. — reimos los tres contagiados del ambiente cargado de bromas, es liviano y me hace sentir relajada. — En fin, a todas estas, ¿como fue que llegaron hasta aqui?
— Autobús. — señalo Jimin, cubriendose de nuevo su rostro al percibir personas caminando de nuevo en ese sitio, Kookie lo imita. — dudo usar el subterráneo sin tener una avalancha de fans sobre nosotros, aunque no lo creas, somos consiente de donde estamos ubicados.
— A veces no lo demuestran. — cometen irónica.
— ¿Estas bien Noona? — ingnora mi comentario Kookie y se acerca hasta donde me encuentro inspeccionandome de pies a cabeza, dan ganas de darle un coscorron por su evaluación. — Jimin hyung menciono un mensaje raro de tu parte, estuvo muy preocupado en los ensayos y se escapo teniendo la mínima oportunidad. Obviamente, no pude dejarlo solo con este dilema.
¿Estaba preocupado por mi o por controlar sus celos? No se de que manera tomarme las acciones de galleto, él insinuo gustarle tambien a Jimin, pero fielmente creo no ser de esa forma. Es un buen amigo que se preocupa del bienestar de los suyos, a final de cada jornada de trabajo iba hacerme compañia a la oficina y charlabamos un rato, en ningún momento vi segundas intenciones de su parte, todo ha sido transparente. Quizás sea el motivo porque no este incomoda con su abrazo protector.
— El club Army de la facultad descubrió que trabajo para ustedes. — sus exclamaciones de asombro no tardaron en llegar, tal vez esperaron de todo menos esto. — la presidenta me vio cuando Tae se bajo de la camioneta ayer y me abrazo, incluso tambien a RapMonie. No es que sea directamente su culpa, menos la de Ji Woon al gritarle en la cara a ella conseguir los boletos directamente de mi, igualmente le di razones desde atrás para dudar. Una vez esta distraida en el club y ofrecí sin pensar conseguir entradas para ellas a uno de los conciertos, causando su desconfianza real.
— Pero no les dijiste directamente. — me defendió galleto, mirandome algo preocupado. — ha sido ella a la final que decidió darle el beneficio de la duda a su amigo, estas a salvo de ser despedida.
— Jungkookie tiene razón. — lo apoyo Jimin colocandole un brazo en su hombro. — además, son tus amigas, nada malo puede ocurrir si ellas lo saben.
— ¿Estan seguros? — pregunte temerosa. — ¿Realmente, realmente, realmente...? ¿Seguros?
— Quedate tranquila. — una nueva voz delante de nosotros apareció, tratándose de Nam y Hobi saludando con su mano a su lado. — amigos y familiares no aplica, solo gente desconocida.
— ¡Hola Vic! — chillo emocionado Hoseok corriendo a mi encuentro y dandome un abrazo de oso, rei al estar envuelta en su calor. — No tienes que preocuparte por nada, todos nosotros te protegeremos de ser necesario, tu solo encargate de seguir sonriendo. ¿De acuerdo?
— Si, esta bien.
¿A cuantas familias estaba perteneciendo ahora? La vida estaba regalandome una extra comprendida por siete hermosos hombres dispuestos a cubrirme las espaldas de ser necesario, estando con ellos a mi alrededor sentía seguridad, confianza y cariño, son los amigos que jamas en la vida pudiera esperar, pero al pesar de todo, igualmente los gane. De pronto, llegaron corriendo Jin y Tae preguntandome si estaba bien, estaban igual de desesperados que Jimin al verme desde el inicio pero al explicarle las cosas Nam, se calmaron en seguida. ¿El rubio formo todo este revuelo entre sus amigos? De ser correcta la respuesta, no tenia idea de estar asustada o halagada, por el momento, lo dejaría de ese tamaño. Contrariada. Yoongi fue el último en llegar, iba escondido con ropas oscuras dobles a su talla original, lo cubría una gorra de montañero azul y su cubre boca color negro, mencionaba ser todos unos exagerados y querer comer rápido. Estaban en su descanso, y ninguna nueva iba a estropear su comida. Jimin a mi lado rio por lo bajo asegurando que el comentario de su hyung es solo una fachada, él tambien estaba preocupado por mi bienestar, simplemente no sabe como manejar esos sentimientos. No dije nada, solamente solte una risita considerando en tener un poco de la esencia real de Suga al conocernos, imaginarmelo dulce daba algo de cosa en el cuerpo. Jin le reprendio al ser tan arisco, todos eramos amigos y preocuparnos por los nuestros es algo normal, Hoseok en cambio rio divertido dándole unas palmadas en el hombro a su hyung para bajarle la intencidad, asi era Suga y nadie podia cambiarlo. Jungkook termino interviniendo diciendo tener hambre tambien, toda esa tensión vivida se le fue al estomago y necesitaba reponerla ya, agregándole estar ancioso ante el último concierto en Seúl. ¿Por que no iban a comer algo? Saltando como si estuviese en una especie de trampolín, Tae propuso ir a restaurante cerca de donde se encontraban, asi no caminaban tanto y ahorrarían tiempo de que la jefa Park y Hyun los encontraran.
Santo dios, ¿en que problemas se han metido estos niños?
De una manera casi milagrosa logramos mezclarnos entre la multitud luego de salir a la calle, los chicos se colocaron sus cubre bocas e ignoraron las miradas curiosas de algunos traunseuntes, ocupandose solamente de conversar. Hoseok fue mas veloz al colocarse a mi lado y sostener mi brazo como un caballero, me guiño el ojo pícaro a la par de relatar como Nam recupero las llaves de la camioneta de Jin de Bang PD-nim. Nadie sabe las razones o los porqués, pero el CEO de Bighit, poseia conocimientos de las escapadas de ellos hospiciadas por el mayor de los chicos, llevándolo a confiscarles su vehículo. ¡Por favor! No es necesario irle a alguien con el cuento, sobra decir desde lejos observarle lo traviesos de ser Bangtan, sus ocurrencias no solo llevaban en fastidiarse entre ellos, eso es seguro. Siguiendo con el relato, Nam sirvió como chivo expiatorio mientras los demás se movían sigilosamente por las llaves, el pobre líder en todo ese tiempo tuvo el alma saliendole de la boca, pero pudo contener agraciadamente, sus nervios. Dándole una mirada comprensiva, le dije a Nam no seguirle siempre la corriente a los locos de sus amigos, de lo contrario, serán su ruina. Riendose de mi ocurrencia, con un tono de voz dulce le resto importancia, los chicos tenían buenas intenciones porque la del problema era yo, cuando se me veía involucrada en dilemas jamas durarían en actuar, mi existencia reanima sus días. Jin apoyo al moreno, debía de pensar en ellos no solo como el grupo con quien tiene responsabilidades, igualmente somos sus amigos, sus mas sinceros y puros amigos, con ellos puede contar cuando mas los necesite.
— Gracias, chicos. — dije abiertamente suspirando aliviada. — jamas tener esta atención desde que llegue a Corea, en realidad, pensaba en hundirme en sus calles y tropezar en la búsqueda de mis sueños. Pero me equivoque, quizás si caiga pero de suceder, se que tengo amigos quienes me respaldaran. No estoy sola.
— Jamas lo estarás. — sostuvo mi mentón alzandolo levemente, mostrandome su iluminada sonrisa llena de esperanza. Típico de Hoseok. — lo prometemos.
Tendría que sentirme nerviosa ante la ocuosa mirada de J-hope en mi rostro llena de intencidad y sentimientos profundos, existían algunas pequeñas picadas en uno de los costados de mi pecho, pero el ruido de mi estomago fue mas rápido a cualquier sentimiento confuso. ¿Qué siguió de nuevo? Las risas de todos en conjunto, mandandonos a apresurarnos a comer. Al llegar al restaurante, uno muy discreto y algo hogareño, pedimos una mesa lo suficientemente grande para albergar ocho personas y pedimos de todo un poco, incluido el postre. Al tener el primer bocado en mi boca viví el éxtasis externo, en donde mi estomago lo agradeció con intereses. Todos comíamos a gusto, viendo de vez en cuando a Jungkook haciendo bromas al emitar a sus hyungs, hasta el forma de caminar o bailar, Jimin estuvo a punto de escupir su comida al hacer su solo, creí que lo patearia o algo, pero no, solo rio sin parar. Galleto tiene unos talentos ocultos tan curiosos, podria tambien ser comediante. En un punto Jin empezó a contar chistes sin sentido, al menos si los traduces al español cobraban un lado absurdo, pero sinceramente, en Coreano igualmente lo es. Sin embargo, aun tomando en cuenta no tener gracioso nada, me terminaba riendo porque su risa es contagiosa. Todos reíamos a excepción de Suga, él se queda con el rostro fruncido tratando de descifrar los significados de los chistes de su hyung, una lastima porque por mas de darle vueltas jamas lo haría.
Pasando al postre, les relate con mas detalles mi día en la universidad y el incidente del club Army, de donde fui descubierta. A Tae casi se le cae el rostro de la vergüenza, su comportamiento ayer fue muy imprudente porque si no hubiera salido del bus, las cosas podrían ser distintas, se estaba afligiendo sin meditarlo. Nam saltando casi de su asiento, se culpo de todo porque si hablaba de términos básicos, él permitió que saliera del vehículo y estuvo de acuerdo con la idea buscarme en frente de la facultad, en lugar de otro lado. ¿Eso no le daba mas responsabilidad? Antes de volverse un mercado Jin intervino de inmediato, no era culpa de nadie, ni de Tae o Nam, son solo cosas que pasan inesperadamente y debemos sobrellevarlo. Mis amigas no iban a decir nada, dieron su palabra, además, estaban entre el grupo de Army quienes adoraban con locura y se protegían mutuamente, es ridículo pensar en ocurrir algo malo. Por otro lado, las cosas ya estaban hechas, retractarse es imposible. Yoongi cortando la atmósfera tensa miro a Jin con asombro usando una mueca bastante burlona en su rostro, dirigiéndose a él expreso quedarse casi sin mandíbula al escucharlo decir algo tan maduro de su boca, mas cuando usualmente es quien dice bromas sin sentido o pesadas. ¿Qué le colocaron a esa comida? Le daría personalmente al chef las gracias de hacerla. Jin exaltado con el conjunto de risas de los chicos detrás, señalo con altaneria al menor de ellos comentando ser lo suficientemente astuto como sabio en todos los momentos de su vida, él simplemente los ocultaba para no opacar a los demás, ya bastaba con ser el mas guapo. ¿Tambien se quedaría con el título de mas sabio e inteligente?
— En ocasiones, la longevidad no viene de la mano con la inteligencia, hyung. — dijo Nam recalcandolo casualmente.
Oh, diablos. Mejor quedarse callado.
— ¡Yah! ¡Nam Joon! — manoteo sus manos hacia adelante, a este punto todos los miembros estaban al borde de las lágrimas de la risa. — ¿Osas a contradecir a tu hyung? ¡Si que tienes agallas!
— Él ha dicho sencillamente la verdad. — agrego Yoongi tomando su bebida tranquilamente.
— ¿Donde esta el respeto a los mayores? — reclamo resoplando incrédulo, disimuladamente empezaba a reirme un poco y lastimosamente, Jin lo noto. — Vic, no te juntes mucho con estos desobedientes niños o mancharan tu pura y cristalina alma.
— No es como si pasando mucho tiempo contigo, prometiera blanquear mas su alma. — comento galleto riendose ruidosamente.
— ¡Oye! — le regaño, provocandole mas risas a los presentes, incluida yo. — ¿Lo estas viendo? Ya no existe mas el respeto a los semejantes, ni siquiera a los mayores. Ustedes son tan maleducados. ¿Donde se ha ido lo que les he enseñado?
— Jin suenas como un padre regañando a sus hijos desobedientes. — hablo entre risas sin ocultarlo.
— Si Jin es el padre preocupado, yo seria el tio cool y despreocupado. — puntualizó Hoseok haciendo poses graciosas. — Nam el hermano mayor de todos, Jimin el hijo sensible pero con sus momentos de miedo, Tae el alegre y a la moda, Jungkookie el travieso, Suga Hyung el abuelo y Vic...
— Eso es fácil. — aclaro su garganta Jimin, adoptando una pose bastante arrogante al arreglarse las ropas. — ella seria mi...
— Prima loca, muy, muy, muy lejana que no tiene consanguinidad pero aun asi, la tratan como una mas de la familia. — todos se quedaron perplejos a mi declaración. — ¿Qué? No me vengan a decir que prefieren a la tia gruñona, creo pensar en quedarle bien ese papel a la jefa Park.
— Vic Noona tiene razón. — rompió el silencio kookie, queriendo ocultar su risa traviesa. — aunque si nos escuchara... patearia nuestros traseros.
— Por favor ni lo menciones. — Jin alzo su voz deteniendolo. — la última vez apareció detrás de nuestras espaldas y creeme, no fue nada sano para el corazón.
— No es mucho menos que desaparescan sus artistas sin avisar. — ahora era quien los regañaba, ellos bajaron la mirada arrepentidos, todos exceptuando a Yoongi, él estaba muy entretenido con su postre como para remordimientos de conciencia. — Chicos, si van a desaparecer, al menos avisen a unos del Staff y antes de decir algo Tae, no se valen los aviones de papel.
— Pero no es tan mala la idea. — murmuro como niño regañado.
— Se que les preocupo, igualmente desean seguir teniendo ese libre albedrío de mantener sus vidas tal cual como eran antes. — decía dándole suaves caricias a la cabeza de Tae para alejar ese mal humor suyo, en cierto modo, parecía un cachorrito en busca de cariño. — Pero antes de hacer cualquier movimiento recuerden quienes son ahora, quienes le siguen y cuanto les ha costado llegado hasta donde se encuentran. Luego, veremos como solucionamos lo demás. ¿De acuerdo?
— Si... — susurraron muy candidamente.
— Oh, creo que me falla la audición. — sonreí colocando una de mis manos en mi oreja, en una señal de ampliar el escuchar. — ¿Pueden repetirlo?
— ¡Si! — esta vez si alzaron sus voces.
— De acuerdo, confió en ustedes.
Culminada la comida, Jin y Hoseok se ofrecieron a buscar la camioneta para irnos a la compañia, mientras Nam y Yoongi pagaban la cuenta los menos nos quedamos esperando fuera del local en completo silencio. Aproveche para revisar mi celular respondiendo los mensajes de las chicas del club, Sun Hee, Ji Woon y su hermana pequeña. Tocando el tema de la chiquilla, no paraba de mandarme fotos de ella junto sus amigos en la escuela, estaba pasandola muy bien y se entero que su hermano metió la pata hasta el fondo con la presidenta, pero a la final todo se resolvió de buena manera. Eso me hizo palidecer un poco por el chico, menos mal y le comentaron terminar con un final feliz, de lo contrario, Ji Woon tendría una visita de su estricto padre. Por otra parte, Eun me hablaba de saber el acercarse próximamente mi cumpleaños y aunque tenia planes de viaje para esos días, le emocionaba la idea de ir a comer con todos en el hotel donde trabajaba su hermana, o al menos, recibir su visita en mi departamento. De hecho, los mensajes de mis amigas se enfocaban en eso, mi cumpleaños. Sinceramente no he pensado mucho sobre eso, es el primero en pasarlo lejos de los mios y lo único en apatecerme es hablar hasta por los codos con mamá, aunque tambien esta el hecho de pasarla trabajando en Bighit. Quizás no podre almorzar con ellas, pero una visita en mi departamento no se vería mal. Mamá solia organizarme pequeñas reuniones en casa, en mi cumpleaños número diecisiete, el mejor de todos en mi perspectiva, fueron todos a mi departamento y comi torta de chocolate preparada por las habilidosas manos de mamá. Sin olvidar una grandiosa carne rellena, ensalada de gallina y pan lo suficiente tostado como para hacerte gemir del gusto. Estuve entre abrazos de mis familiares, risas estridentes, fotos sin sentido y el calor de estar a gusto con los tuyos.
Ahora, en el presente, lejos de todo aquello que mas amo en este mundo, no me entuciasma mucho la idea de celebrar un cumpleaños. Es cierto que tengo a Andrea a mi lado, es un gran apoyo moral en estos instantes de estar lejos de la seguridad de nuestro hogar, pero jamas se comparara con el calor de mi madre, su candida sonrisa y el sazón de sus platillos exquisitos. Realmente la extraño. Por lo tanto, los planes de que voy hacer en mi cumpleaños siguen siendo inciertos, no es que rechazaría algo de parte de mis amigas, es un acto muy noble y sera bienvenido. Sin embargo, jamas borraría el vacío de mi pecho.
— ¡Oh! Casi lo olvidaba. — exclamó a mi lado Jungkook sobresaltandome. ¿Acaso espía mis mensajes? — ¡Tu cumpleaños se acerca! ¿No has pensado que quieras?
Jimin que tenia toda su atención igualmente en su telefono, desvío su mirada en menos de un segundo ha mi rostro expectante, quizás esperando una respuesta de mi parte. Aunque, sinceramente, no poseia idea alguna de que podria desear. Antes hubiese sido muy clara: yaoi. ¿Y que otra cosa podria ser? Estoy viviendo en Asia, no en Japón donde los mangas llueven del cielo, pero al menos es fácil de conseguirlos ¿Podria desaprovechar la situación? ¡De ninguna manera!
— Esta pensando seguramente en cosas sucias. — intervino detrás de mi Yoongi, sin una pizca de emoción en su voz haciendome dudar si es una broma o no. — ¿Estoy equivocado?
Si, en cosas sucias, como tu y Hoseok en situaciones muy prometedoras. Mejor me muerdo la lengua y no digo nada, simplemente me limitaré a fulminarlo con la mirada.
— Ni que fuera Nam Joon hyung. — me defendió Tae cruzando sus brazos.
— No se si debería ofenderme o halagarme con esa respuesta. — rio incrédulo Nam, rascandose su frente confundido. — Aunque debo decir, me interesa la respuesta a esa interrogante Vic. ¿Has pensado que quieras?
Un beso entre tu y Jin. Una vez mas me mordi la lengua, mi imaginación fujoshi estaba apoderándose completamente de mí, haciendome considerar la opción de realmente pedir mangas yaoi. Estos chicos a estas alturas ya deben saber quien soy, ni siquiera debería de alarmarles ese hecho, pero decir algo como eso me daba mucha vergüenza.
— Insisto, esta pensando en cosas sucias. — dijo una vez mas Yoongi.
— Dejalo por la paz, hyung. — fruncio el ceño Jimin acercándose a mi y tomandome suavemente del hombro. — Quizás hasta ahora no lo recordaba, con eso de venir de otro pais y aprender adaptarse.
Y no miente, esta en lo cierto.
— Pero debes de querer algo, algo que no tengas y desees desesperadamente. — me hizo pensar Nam, dejandome pensativa unos momentos. ¡Ah! Si que lo había, pero me daba vergüenza decirlo en voz alta. — ¡Allí lo tienes! ¿De que se trata?
En ese instante la bocina de la camioneta de Jin sono frente de nosotros, observamos como Hoseok iba a su lado llamandonos con la mano a abordarla, ya llamaron a la jefa Park avisandoles que estaban comiendo en un restaurante y iban de regreso, la mujer estaba algo histérica pero aliviada a la vez de tener noticias de ellos. Pobre, en verdad son un dolor de cabeza. Sin darle mas vueltas, Jimin intento guiarme hasta que el mismo Hoseok se bajo del vehículo ofreciendose en hacerlo, dejando al rubio detrás de nosotros, no lo entendía, pero sentía que por hoy estaba dejando en todos los sentidos unos pasos atrasados a mi amigo, casi prácticamente ignorandolo. Aunque no tuve mucho tiempo de meditarlo, Hoseok me ayudo a sentarme en el puesto de copiloto junto a Jin, seguido de Nam y Hobi. Atrás iban bastante apretados, Yoongi, Tae, Jungkook y un muy concentrado Jimin en su telefono, quería preguntarle si le ocurría algo pero la voz de Jin me impidió hacerlo. El mayor estaba preguntando de lo que hablábamos antes de ellos llegar, Tae muy animado informo lo cerca de estar mi cumpleaños y pedirme sugerencias en regalos, como llevamos poco en conocernos, desconocían casi en su totalidad mis gustos, para empezar, ni siquiera conocía mi color favorito.
— Morado. — solto Yoongi sorprendiendo a todos, incluso logro despegar a Jimin unos segundos de su telefono. — ¿Qué? ¿Qué sucede?
— Hyung. — lo llamo con cautela Kookie, intentando no ser rechazado por el pelinegro. — ¿Como sabes eso?
— Fácil, solo pregunte. — se salio por la tangente, haciéndose el desentendido.
— ¿Pero cuando? — esta vez Tae fue quien lo interrogó.
— Cuando me dio curiosidad hacerlo, chicos. — suspiro cerrando los ojos un segundo, como si estuviera meditando su respuesta. — si tienen muchas dudas de la nueva allí esta ella, pueden preguntarle todo lo que deseen. ¿O no lo ven?
Que forma mas contundente de ser, pensé al escuchar esa respuesta tan agria, sin embargo, surgió un efecto en los demás porque estaban plateandose la idea de llevarlo a acabo. Al menos, el primero en hacerlo fue Hobi al preguntarme mi animal favorito, si como lo ven, podria haber dicho otra cosa, pero no, escogió eso. Cosa es ser fácil: el león. Por eso tengo en casa un gato, es lo mas cercano ha ese exótico animal salvaje de melena envidiable y extremadamente ignotica. Cuando era pequeña, mamá solia ponerme programas de animales en la TV, obviamente las caricaturas no faltaban, pero solia tranquilizarme mas con los documentales y quedandome horas sin fastidiar. De allí, viene mi amor hacia los animales, especialmente, el león. El siguiente fue Nam queriendo saber mi estación del año favorita, al estar en el trópico no las tenia a todas como tal, por lo tanto no tenia idea de ver en si que era el otoño, no obstante, observe muchas imágenes en internet apreciando como las hojas adquieren ese tono opaco en su pigmentación, me llamo la atención. Pero no lo suficiente, llevandome al invierno. De donde vengo de Venezuela, los eternos paramos andinos, suele hacer mucho frio y si tienes un poco de suerte, veras entre las cumbres de las montañas como la nieve cae. Al pesar de pertenecer a esas hermosas tierras, jamas he tenido la dicha de apreciar como el hielo se derrite en tus manos o como cae sobre tu cabeza, sencillamente solo de lejos y casi parece inalcanzable para una simple mortal. Es por ello, porque me parece imposible y magestuosa, que amo el invierno, su ambiente frio, su cielo casi nublado por completo y esa atmósfera de pureza a tu alrededor, solo algo que el blanco puede brindarte con todo su esplendor. Incluso en el presente, sigo extrañando eso.
Jin es mas audaz, va directamente a mis recuerdos de la niñez diciendome si poseo algo que jamas olvide, una memoria de un regalo de cumpleaños inolvidable. Bueno, si lo tengo, aunque la mayoría de las veces me abstengo de mencionar a mi progenitor, poseo una memoria de él obsequiandome un bolso con la forma de la cabeza de Mickey Mouse. Lo tengo todo en mi cabeza en forma detallada. Mi mamá caminando por un largo pasillo lleno de baldosas azules con rayas blancas, un muro color mostaza cubriendo la habitación de mi hermano mayor, la voz dulce de mamá fuerte y clara, su dulce fragancia de vainilla combinada con chocolate, seguida de la imponente figura de su, en ese entonces, esposo con una sonrisa ancha de oreja a oreja sosteniendo en sus manos un particular bolso. Al detallarlo con precisión unos segundos, sali corriendo a su encuentro abrazandolos a los dos por igual, diciéndole cuanto los quería y estaba contenta de verlos. Papá, después de abrazarme con fuerza me depósito en el suelo y arrodillandose ante mi, me extendió el mejor regalo de todos, el bolso con la forma de la cabeza de Mickey. La verdad, no se si mamá aun lo conserva, pero sé que lo utilizaba tanto y lo lleve a todas partes hasta casi dañarlo en su totalidad, dandome uno de los mayores recuerdos de todos. Y ese, sera la única cosa buena proveniente del ex esposo de mi mamá.
Al pesar de la atmósfera tensa creada en el auto, Jin saco su telefono en un semáforo y anoto diciendo en voz alta, que me gustaba Mickey Mouse. Las protestas no tardaron en llegar. Tae queriendo colocar las cosas a su favor, recordó un dato muy importante sobre mi, era amante del anime y de alguna forma, por allí podria hacer el regalo mas espectacular de todos. Con ello, se quedaron una vez mas de piedra, bueno, casi todos.
— Noona. — me llamo Kookie, haciendome girar la cabeza. — ¿Cual es tu anime favorito?
— Pensé que le preguntarias si le gustaban los superheroes. — dijo indiferente Yoongi.
— Shigeki no Kyojin. — conteste dulcemente a su dirección, pero al girarme al mayor cambie mi postura, deben imaginarlo. — y contestando a tu duda, SUGA, si me gustan los superheroes. Mi favorito es Iroman.
— ¿En verdad Noona? — parpadeo poco convencido, pero con una media sonrisa asomandose en sus labios. — ¿Es en verdad lo que has dicho?
— Si... — respondi confundida ante su reacción. — las ocurrencias de Tony Stark son únicas, además, el no ocultar ser un superheroe... ¿Qué? ¿Por qué me miras asi?
— El héroe favorito de Jungkookie es Iroman, Vic. — me iluminó Jimin, alzando la mirada de su celular. — por eso esta muy impresionado que a una chica le guste tambien.
— Mucho dicen que es muy arrogante. — Tae interviene moviendo su mano despreocupado.
— Cosa en no ser tan falsa. — murmura Nam, haciéndose casi el loco.
— Pero no puedes negar que sus armas son geniales. — salio en su defensa galleto.
— ¡Recuerden que esto no se trata de ustedes! — recalcó ante de un posible desastre Tae, mirandome después a mi y guiñandome un ojo. — sino del cumpleaños de Vic y las opciones de regalos. A lo que recordaba, estabas a punto de decirle a Nam Joon hyung lo posible de querer ese día.
Aparte de un beso con Jin, no recuerdo mas nada. Hacerme la hipócrita diciendo el desagradarme los regalos es absurdo, menos tratándose de mi cumpleaños, pero viniendo de ellos me daba vergüenza, apenas y nos conocíamos un par de meses como para exigir algo de su parte. Aunque... ¡Ya lo tengo! Recordé lo que le iba a decir a RapMonie, además de no tener en si un valor monetario, en mi interior, seria mas a lo sentimental.
— Una fotografia autografiada de Jackson Wang. — solte con aire soñador, tomando por sorpresa a casi todos porque Yoongi ni le sorprendió ni un poco, hasta se lo esperaba probablemente. — eso me haría inmediatamente feliz.
— Y para completarlo, una acta de matrimonio igualmente firmada. — soltó de forma maliciosa Yoongi, teniendo gratis sobre el las miradas de reproche de sus amigos. — ¿No es asi?
— Que sean dos. — segui en mi ensoñación, olvidandome hasta donde me encontraba. — La de Bambam para Eun y la de Jackson para mi... ¡Yoongi! ¡No juegues con mi mente!
— Tu sola te has delatato, chica nueva. — se lavo las manos el pelinegro obteniendo una mueca de superioridad en su rostro, provocandome un poco de rabia. — Aunque me sorprendió un poco, creía que la cambiarías por la de Xiumin o Kai, casi se te cayeron las babas al conocerlos. ¿O debería decir vomito?
Este chico es insufrible, estando o no estando enamorado de mi, seguía esa rutina casi rigurosa de fastidiarme la existencia. Dandome la vuelta, decidi ignorarlo completamente, reclarmarle algo de su comportamiento o lengua bien afilada era una perdida de tiempo y energía, cosa que no pensaba en desperdiciar. Nam pudo darse cuenta de las energías tensas entre Yoongi y yo, cosa que lo llevó a intervenir.
— Bien, bien, entendido. — dijo sonriendo nervioso, como si tuviese la culpa de algo. — del autógrafo puedo encargarme de conseguirlo, la acta de matrimonio... ¿Qué tal si lo consideras antes de conocerlo bien?
— Eso me ha tomado por sorpresa. — confiesa Hobi a mi lado. — pensaba que a las chicas latinas preferían a los actores de películas, incluso, a los de las novelas de su pais.
En ciertos casos... si, se podria aplicar esa ecuación para ellas, pero no soy una chica convencional de Latinoamérica, vengo hecha de otro tipo de material. Todos en casa saben el gustarme los asiáticos, de adolescente decía querer viajar a Japón y casarme con un japonés, como cambie un poco la dirección de mi brújula no se pudo hacer eso realidad. Del mismo modo, esos pensamientos superficiales cambiaron drásticamente al vivir la mala experiencia con Adrián, enfocandome en cosas mas importantes de vivir en la vida. Un ejemplo claro, el estudio y el trabajo.
— Vic no es ese tipo de personas. — aclaro desde atrás Jimin aun mirando su celular. — aunque le guste Jackson Wang y dictamine querer casarse con él, no es del tipo superficial, en realidad, prefiere hacer bromas de ello con sus amigas. ¿Verdad?
— Justo en el blanco, Jiminie. — dije sinceramente mirando a su dirección, pero el no me apresto atención solo sonrio de medio lado.
A todas estas... ¿Qué le ocurre?
— Bien, siguiente pregunta. — me despisto Hoseok, volviendome hacia su dirección. — ¿Qué es lo primero que le observas a un chico?
— Hobi, ¿Qué tiene que ver eso con los regalos? — exclamó Suga confundido y la verdad, tenia la misma duda.
— Nada, pero tengo curiosidad. — rio entre apenado y divertido. — ¡Pero vamos Vic! Dinos, ¿si?
Mmm... sinceramente en la época de gustarme Adrián fui una chica muy superficial, solo miraba el físico del hombre en cuestión, simplemente me limitaba a detallar ser guapo o no, dejando a un lado sus verdaderos sentimientos o intenciones. Aunque, podria sacar algo provechoso de esos días, donde lo primero de mirar en un chico son sus ojos. Muchos dicen que son el espejo del alma, en ese sitio puedes darte cuenta si estan siendo sincero contigo o no, si esta jugando contigo o no, sobre todo, si quiere estar realmente contigo o no. ¿Cual cree que fue la respuesta a todas esas interrogantes con Adrián?
— Que él no iba seriamente. — respondió Tae cabisbajo, temiendo de mi reacción. — solo era un juego.
— Correcto. — chasque los dedos al darle la razón. — por eso, preocuro ser muy delicada en esos temas, aunque sinceramente, no estoy interesada en mirar hombres en ese sentido. Me encuentro muy feliz ahora, gracias.
— Solo es cuestión de hallar al correcto, Vic. — dijo Jin con tono serio, casi ni parecía ser él. — no todos los chicos somos iguales de patán a ese tan "Adrián".
— Queda de tu parte arriesgarte o no. — concluyo Nam.
Por un minuto senti las intensas miradas de toda Bangtan sobre mi, como si estuvieran dandome una silenciosa llamada de considerarlos prospectos amoroso, no solo amigos, ellos era siete hermosos hombres dispuestos a hacerme feliz si yo se los permitía. Me abrume. Baje la cabeza esperado liberarme de esa tontería, porque nada de eso era realidad, los chicos solo son mis amigos y podria existir dos de ellos gustandole, pero no quería decir que los otros igualmente les seguían la corriente. Nos quedamos en silencio un buen tramo del trayecto hacia la compañia, ninguno dijo nada por temor a hacer incorrecto o impropio, desde mi punto de vista todo se sentía incomodo, porque no podía evitar imaginar que las últimas declaraciones de Nam y Jin eran con dobles intenciones. Además, muy bien decía un dicho de "piensa mal y acertarás", básicamente es lo que estaba haciendo en esos momentos y no ayudaba nada en lo absoluto. Finalmente llegamos a la compañia donde fuimos recibidos por unos de los de seguridad, estaba sorprendida al saber que ya conocían de mi paradero con los chicos, Nam al percatarse de eso susurro medio apenado el comentarle a la jefa Park el recogerme de la universidad e ir juntos a comer. No conteste nada, aun los nervios golpeaban mis costillas producto de mis malos pensamientos, simplemente me limite a sonreir y asentir con mi cabeza. Bajamos del vehículo donde ni colocando un pie en el suelo, fuimos interceptados por los managers, Hyun y la jefa Park, quede literalmente con la alma pegada en el pescueso cuando me lanzaron prácticamente mis obligaciones a la cara, y no, no estoy refiriendo a la jefa sino un sujeto que muy pocas veces habíamos interactuado. Al mirarlo a los ojos impresionada note como me fulminaba con molestia, ni siquiera tuvo delicadeza cuando me mando con la jefa Yang a vestuario para ayudarlas a empacar las cosas, se percibía no ser su persona favorita y tampoco estaba dispuesta hacerlo. Sencillamente hice una ligera reverencia y fui de inmediato a ocuparme de las tareas. No comprendia, pero algo dentro de mi decía apenas comenzar con un día lo suficiente pesado para lidiar sola.
Afortunadamente la jefa Yang al verme me saludo amablemente agradeciendo las manos extras, algunas de las chicas estaban en el estadio ocupadas con los estilistas, el concierto de hoy seria el último y querían hacerlo memorable. Estando con esta mujer centrando mi mente entre cajas, maletas y bolsos con accesorios, despite mi mente completa hasta riendome de sus anécdotas de novata en la empresa. Casi y olvide los motivos de porque estuve nerviosa, mas al tener las miradas intensas de los chicos sobre mi, cree un mecanismo de incredulidad para evitar hacerme ilusiones. Creía ser lo poco sufiente para atraer a hombres apuesto, no solo por Bangtan, sino cualquiera. Ayudando a llevar las últimas cajas, no se ni porqué o cómo, pero el sujeto de penetrante mirada llego detrás de mi asimilando una sombra lanzandome mas obligaciones: repuestos de micrófonos. Estaba a punto de reclamarle el partiparle a los chicos del sonido esta tarea, hasta que la jefa Yang sujeto mi mano sutilmente movimiendo su cabeza hacia los lados en señal de negativa, aparentemente no es un hombre del que puedas reclamarle fácilmente. Debo comerme mis propias palabras. Dando unas bocanadas de aire profundamente, hice una vez mas la reverencia y girando sobre mis talones, fui hacia donde me pedían estar. ¡¿Pero que rayos le ocurría?! ¿Tengo pinta de ser utilites o recoge cajas? ¡¿Tengo cara de pendeja acaso?! ¡Asih! De estar seguramente Miguel responderia afirmativa a esa pregunta. Me confudía que luego de ser subida de puesta a la asistente de la jefa Yang, sea degrada a esto, ella no parecía enojada para castigarme o fingia hacerlo, sobra decirlo de Hyun, ambos me saludaron con cortecia y la amabilidad de siempre. Darle vueltas buscando una quinta pata a un gato es innecesario, no lo encontraría, solamente debía de ocupar mis energías en el trabajo.
Aunque, eso, solo fue el inicio de todo.
Desde encomiendas, sobres, malteadas, comida y mas cajas con artefactos a camionetas directas al estadio se centro mis actividades dentro de la empresa y lo peor de todo, en cada ocasión de querer responder a tal abuso, los empleados me invitaban a no hacerlo, a callar y solo obedecer. Sinceramente, de esperar algo asi, preferiría quedarme con revisar correo Spam y recibir los regalos de Army hacia Bangtan, estando con la pareja mas dispareja del mundo era tranquilamente comodo y gracioso, al pesar de estar muy enamorados se la pasaban la mitad del tiempo discutiendo, convirtiendo en la pequeña oficina en un mar de mis risas. Sin percatarme mis ánimos bajaron en picada, extrañaba mucho a mis amigos e incluso, los minutos donde los tres ibamos a ver a Bangtan en el salón de los espejemos practicar y al descubrirse, Hoseok hacia poses ridículas invitando a Suga a acompañarlo, el mayor le seguía el juego al inicio pero abandonaba al final, quedándose con el trio revoltoso de los menores a su alrededor. Ahora, todo eso solo parecía una espejismo de mi propia mente. En uno de los pasillos de Bighit apoye mi cuerpo suspirando profundamente, un repentino dolor se alojó en mi pecho seguido de los piquetes propios de querer llorar en los párpados, esto resumía en detalles mínimos la triste realidad. Solo soy una simple empleada de Bighit. No importa lo muy unida se a los chicos, llevarme bien con los mánagers, Hyun la mano derecha del CEO, la jefa Park o casi todo el personal de Staff de Bangtan, a la final, no soy nadie en esta empresa. Aunque costará entenderlo, la triste realidad suele ser mas aplastante a una roca enorme del Gran Cañon en América o meteorito, porque en esos momentos, estaba siendo ahogada con una.
Cerre los ojos haciendo ejercicios de respiración buscando despistar las ganas enormes de llorar, de dejarme por mi pesimista actitud y pensamientos derrotistas, porque por mucho sentirte peor a una plasta de mierda, no podía de demostrarle lo mal de sentirme a alguien mas, menos a personas desconocidas. Este pasillo no parecía transitar mucho, aun asi, era el lugar menos indicado para llorar. Las ganas deboradoras se apegaron mas a mi garganta cuando recordé el sentimiento de ser degrada, la gelida mirada de aquel hombre déspota y sin un ápice de humanidad, no teniendo mas remedio de cubrirme con el antebrazo y permitirme soltar un quejido lastimero. Alli en esa pequeña oscuridad producida por mi misma, se agruparon los componentes derrotistas y oportunos para sepultarme por completo, creyendo una vez mas, ser una buena para nada. Solo tengo una función en esta vida: ser una inútil.
— ¿Noona? — escuche débilmente la voz de alguien, parecía preocupada y algo lejana. — ¿Noona? ¿Victoria Noona? ¿Estas bien?
La mano calida junto a la suavidad de su piel, me obligaron a alzar la mirada para toparme con un par de onix observandome con preocupación, pero a la vez, anhelo de frenar todos mis sufrimientos con solo soplarlos.
— Jungkook... — susurre con voz ronca.
No me di cuenta ni cuando mis lágrimas se deslizaron por mis pomulos, desembocando en los labios donde senti el sabor salado y amargo de mis pesares. El rostro perfecto y agraciado del Maknae de Bangtan se fruncio de confusión, haciendo llevar sus dos manos a cada lado de mi rostro y limpiar cualquier rastro de agua, siendo totalmente innecesario, una vez borrandolo, mas lágrimas venían a mis ojos sin poder evitarlo. Aunque un efecto raro surgió en mi interior, porque el sentimiento al verlo a él, no a nadie mas, solo él parado frente de mi fue parecido a cuando los animales ven los primeros rayos del sol de la primavera. Reparador y la esperanza de una nueva estación. Si, puede existir el invierno, congelar cada rincón de esta tierra, pero con ello no dice permanecer para siempre.
— ¿Qué ocurrió Noona? — pregunto asustado, me daba algo de pena darle este tipo de sustos al chico, debía de ser mas madura y afrontar mis propios dilemas. No cargarlos a otros. — ¿Te duele algo? ¿Te lastimaste? Si es asi ¿Donde? ¿Como?
La capacidad de aliviar todos mis temores, todos mis pesares con una simple demostración de importarle era legendaria, porque quizás, la cura de todas mis inseguridades era este apuesto joven.
— Es... estoy bien. — logre formular palabra alguna en mis labios, galleto freno su inspección en mi. — solo... solamente paso que... estaba muy congestionada de deberes y...
— Mientes muy mal Vic Noona. — fruncio el ceño molesto el Maknae, haciendome sentir nerviosa. — es obvio que algo esta ocurriendo contigo, tal vez no sea físico, pero al menos, tu corazón esta lastimado.
— Jungkook... — trate de insistir.
— ¿Tan poco confiable soy? — dio un paso hacia atrás lastimado, como si mi comportamiento de abstenerme a decirle mi dilema le doliese. — Con los hyungs eres mas abierta, les cuentas tus pesares con facilidad, pero si se trata de mi... siento que me quedo atrás al tratarse de ti, Noona. Odio que eso pase, porque... porque me siento inútil.
— En la vida puedes ser algo como un inútil. — le dije desesperada, sosteniendolo de los hombros y apretandolos con intensidad. — ¿Estas viendo a alguno de tus hyungs? Porque en mis ojos solo te enfocan a ti, únicamente a ti. Asi que, bajo ninguna circunstancia te sientas menos a los demás. ¿Esta bien?
¿Sera verdad? Pensé mientras la sonrisa avergonzada de Jungkook se asomaba entre sus labios, despertando una clase de comezón en mi interior incapaz de pararlo alguien, seria tal vez algo de razón las palabras de Yoongi de ayer. Capaz desde el inicio estaba inclinandome por galleto, con su risa traviesa, sus ojos oscuros pero curiosamente grandes para ser coreano, sus palabras llenas de amor propio y su personalidad muy madura para un joven de su edad. Internamente lejos de mis ojos, la balanza de mis sentimientos se inclinaron en una sola persona, pero sorpresivamente, otros llegaron a desequilibrarlo todo confundiendome. Quizás en un grado pequeño corresponda a Jungkook, pero del mismo modo, mi lado necio jamas lo admitiría, menos en voz alta.
— Lo siento, se supone que debería de animarla a usted, no lo contrario. — me saca de mis pensamientos la ingenuidad del chico, obligandome a recrobar la compostura.
— N... no te preocupes por eso. — baje la mirada apenada, sintiendo pesadas las mejillas sin razón aparente. — tenerte aqui al frente es suficiente, ocupas mi mente en cosas positivas en lugar de negativas.
— ¿Lo tomo como cumplido?
— ¿Eh?
Entonces, cuando comprendí el poder las palabras salidas de mi boca fue demaciado tarde, Jungkook se acerco lo sufienciente como para leer mis pensamientos. Sostenía con una mano mi cintura y con la otra alzaba mi rostro, su suave aliento fresco golpeaba mi piel demostrandome que se acababa de lavar los dientes. Sus agudos ojos brillaban con intencidad única, compararlos cuando actúa para Army es una ridicules, porque he visto varios vídeos y he captado cada nerviosismo en la piel a punto de doblarme las rodillas. Pero esto no se asemeja a eso, jamas lo hara, simplemente es una mezcla entre dulzura y anhelo, deseando explotarme hasta el cielo. ¿Alguna vez imagine que un hombre me mirara de esa manera? No, jamas lo hice y ahora que ocurre, no tengo ni la mas mínima idea de como reaccionar.
— Ju... ¿Jungkook? — tartamudeo nerviosa, teniendo prácticamente mi corazón en la garganta.
— Responde por favor, Noona. — acerca mas su rostro al mio, disparando mis pobres emociones al aire. — ¿Tomo tus palabras como un cumplido?
— Alguien... alguien podria venir y observarnos asi. — me movía inquieta, esquivando su mirada escurridiza. — Jungkook, por favor...
— No me importa. — jure escuchar mi corazón detenerse, mi respiración, mis movimientos corporales... ¡Todo se detuvo en cuestión de segundos! — no podria importarme menos que alguien venga y me vea asi contigo, solo de esta forma se darían de cuenta que te quiero y me gustas mucho. Yo solo trato de conquistarte, de adueñarme de tu corazón y cada uno de tus sentimientos.
¿Y luego...? ¿Y luego que? Imaginarme en un futuro donde este chiquillo me guste con locura, lo ame con locura, me da terror porque todas las anteriores veces de entregar mi corazón se me fue devuelto destrozado, volver a pegar sus pedazos se me hizo difícil y colocarlo en funcionamiento... ni se diga. Sé que Nam y Jin tienen razón, no todos los hombres son iguales, debe de existir alguien alli afuera dispuesto a quererme, el punto esta en cuan dispuesta estoy de arriesgarme. Al menos, por los momentos, aun no estoy lista.
— Se que sigues dudando, Noona. — siguió hablando galleto ante mi silencio. — y probablemente solo este incomodandote mas, pero quedarme con los brazos cruzados mientras los demás han empezado a actuar, me llena de incertidumbre. — ¿Los demás? ¿De que habla? — solo se que "Eres muy hermosa y yo solo temo a que desaparezcas"
Butterfly... — susurre ante la evidente referencia a la canción.
— Es tu favorita, lo se. — sonrie calidamente, provocandome estragos en mi estomago y poniendome mas nerviosa. — siempre lo recuerdo y cuando sea tu cumpleaños, la cantare únicamente para ti, sera tu regalo.
— Kookie, se supone que no se dicen lo que regalaras. — resalto lo obvio.
— No sera el único que recibirás, al menos, de mi parte.
Una vez mas, la conexión que sentí en la cocina del apartamento de Bangtan la vuelvo a sentir, podria diferenciar un poco el sentimiento en imaginar a un extraño viento empujandome a acercarme mas, mucho mas a su rostro a tomarlo con ambas manos y acariciarlo, tocarlo con la delicadeza de una frágil pieza que debo de proteger. Aunque mi cerebro dictamine estar mal, que darle esperanzas a alguien sobre un terreno muerto donde no cabe la posibilidad de germinar planta alguna, el corazón dictamina en hacerme sentir y demostrarle que ese sentimiento es lo último en morir. Mis manos recorren cada centímetro de su piel con hambre, como si jamas tuviera la opción de la próxima vez, deseando grabar en mi memoria cada perfección e imperfección, detallo hasta un cicatriz por encima de su pomulo que debió de hacerse en su niñez, es decir, si es inquieto ahora... ¿Como podria cambiarlo de niño? Él cierra los ojos dejándose ser, dejándose llevar por mis pequeñas pero alargadas manos recorriendolo sin vergüenza, su piel al pesar de ser la de un chico era muy suave, se notaba estar bien cuidada. Es un idol de quienes estamos hablando, su rostro vende. Sin embargo, no me limito únicamente ha verlo como el niño bonito que es, sus atributos físicos son evidentes y son un excelente accesorios, porque la importancia de su alma pura y las atenciones conmigo se me hacen mas adorables. Por lo tanto, paso mis manos lejos de su rostro y clavandolas en su cabello como garras, casi clavandolas en su piel sin necesidad de lastimarlo, dándole suaves giros haciéndolo parecer a un masaje. Esto debería de ser suficiente para calmarme, pero no, mi pecho dictamina el no hacerlo.
Al abrir sus párpados y conectar nuestras miradas, ambos sabemos que viene a continuación y el frenarlo es inevitable. Una vez mas, el aire que imagino empujandome hacia adelante, me da en la espalda un suave golpe dictaminando ser la primera en dar el primer paso. Él dándose cuenta de mi movimiento, cierra los ojos sin previo aviso y dandome el permiso de hacer lo que me apetezca, sorpresivamente no tengo miedo o nervios, solo estoy permitiendome sentir y hacerlo sentir. Levantandome de puntillas, acerco mis labios a los de Jungkook en una suave caricia que podria asemejarse al rose del viento contra tu piel, la unión es inocente y no busca la mayor cosas mas a hacerlo saber el encontrarme aqui, no ire a ninguna parte. Pasado los segundos, nos separamos para admirar el acto que hemos hecho, su mano acaricia mi cabello con suavidad esperando ver alguna reacción negativa de mi parte, quedándose solo con el esperar porque este sentimiento quisquilludo desea ser una vez mas alimentado, y pretendo hacerlo de nuevo. Tomandolo desprevenido, lanzo mis labios contra los suyos en un contacto mas osado y prolongando, galleto solo atina a sostenerme de los hombros para cerrar los ojos con fuerza, permitiendome componerme al descontrolar completamente su respiración y sus ritmos cardiacos. Muevo mis labios con mas devoción en los contrarios permitiendo desgustar su sabor, es menta de su dientrifico y cereza probablemente de su bálsamo labial, sus suspiros llegan a descomponer cada uno de mis latidos y ponerlos a toda marcha en su dirección. Mis pensamientos negativos se destruyen en pedazos, siendo inmediatamente ocupados por la fragancia dulce y masculina de este joven apuesto, que con solo simples roses de sus labios contra los mios, llegan a llevarme al mismo paraíso. Por un momento considero estar agarrando una estrella, sujetandola con manos desnudas y impregnadome con su brillo. Desconosco que signifique este arrebato contra él, desconosco esta hambre por apoderarme de todo lo que él significe, sobre todo, desconosco donde podria llevarme este camino. Solo tengo presente algo muy claro, no quiero que pare de besarme.
Me sostengo de su cuello, pegada igual a una sanguinjuela, bebiendo cada gota de su adictiva saliva que me provoca a perderme en los hilos de su cabello perfecto, arreglado y tan fuerte como para no ser arrancado de un tajo al sujetarlo por primera vez. Un extraño cosquilleo se aloja en mi vientre dando punzadas de dolor, no es como si fuese molesto, pero es simplemente intranquilo. Al separarnos unos segundos medio abro mis ojos descubriendo la mirada pérdida de chiquillo, sus labios permanecen algo rojos, hinchados seria la palabra idónea, pero no parece importarle porque la sonrisa traviesa dibujandose en él dictamina estar contento, mas no satisfecho. Por lo tanto, en un acto totalmente recíproco, nos lanzamos hambrientos a deborarnos mutuamente. Esta vez nuestros labios se mueven mas rápidos, mas necesitados, mas, mas, mucho mas, como si fuéramos desahuciados en medio del decierto y que al encontrar un oasis lleno de agua, van corriendo en su encuentro de beberla. No entiendo cual es el motivo para tener esta necesidad de Kookie, ni busco comprender porque mi pecho anhela sus toques en mi, solo necesito tenerlo cerca y hacer maravillas con su boca. Sus manos viajan a mi cintura apretandome mas contra él con fuerza, con esa magnitud puedo imaginar que en esa parte de mi piel tendre la marca de sus dedos, sorpresivamente no me importa y menos de llegar a descubrirlo Andrea. ¿Que mierda le interesa sus insinuaciones? ¡Que piense lo que le de la gana! Me merezco este momento, galleto igual, solo lo dejare ser. Mis manos al no tener exactamente donde ponerlas terminan en su pecho, notando como en mi simple e inocente tacto, le hago soltar unos suspiros inregulares pero audibles que envian a mi vientre en mas problemas, el dulce dolor es una tortura. Sus pectorales son fuertes, diferentes a como los imagine porque no parece tener mucha masa muscular, al menos no en esa área, porque en sus brazos y piernas es otra historia, una que no pienso decir nada. Sin premeditarlo, mis dedos curiosos empiezan a tantear la zona como un acto de simple reflejo, aunque los resultados, son muchos peores a lo que imaginaba.
Rompiendo el beso repentinamente, Jungkook sujeta mis manos con sus ambas manos riendose nervioso y con un rostro bañado en un dulce color rojo, haciendome sentir como una total desvergonzada y peor a una pervertida. ¡¿Qué demonios estaba haciendo?! Omo, omo, omo... ¡Que alguien venga y me corto los dedos! O mejor aun ¡El brazo completo!
— Noona, aunque no me disgusta en lo mas minimo lo que haces. — dice él incomodo, pero lo suficiente valiente para mirarme a los ojos. — sera mejor calmarnos antes de complicar las cosas.
¡Demonios! ¡Mierda! ¡Coño! Lo he incomodado, lo he hecho y ahora sentira asco de mi y me mande directo al carajo. Esta claro que soy una desvengonzada, una pervertida que mientras lo besaba pensaba en las mejores partes de su cuerpo, en lugar de resolver el dilema de mis sentimientos por él.
Merezco la desidia.
— Aguarda, no se que esta pasando por esa cabecita tuya, pero no es lo que parece. — ¿A no? ¿como puede saber que no lo es? — Noona, tu rostro es muy honesto y fácil de deducir lo que guarda tus pensamientos. No te considero una desvergonzada o pervertida, en dado caso, deberías pensarlo de mi.
¿Qué? Parpadee confundida ante su confesión, porque delante de las cámaras, Army y casi el publico en general el Maknae de oro de Bangtan es un dulce e inocente niño, incapaz de idear o pensar cosas sucias. Aguarden, estuvimos en medio de un pasillo de Bighit comiendonos literalmente la boca, lo he toqueteado, manoseado y hasta le permiti clavarme sus dedos en mi cintura al punto de dejar marcas, en lo mas minino somos inocentes. Tanto él como yo, seriamos considerados culpables. Además, me entra el otro detalle, uno que me da terror pensar y mas mirar, pero y si... y si...
— Te has puesto colorada. — rio con gracia Jungkook, aunque su voz parecía estar sufriendo algún tipo de dolor. ¡Demonios que no quiero saber nada! — pareces un tomate maduro listo para morder.
— Si que sabes como tener a tu favor a Army. — le dije tratando de evitar directamente su mirada, estaba muy incomoda. — demostrandole ser inocente y no romper ningún plato, siendo la realidad otra.
— Nam Joon hyung lo dijo en mas de una ocasión. — la manzana de adán del jovencito bajo y subio rápidamente, demostrando estar nervioso. — que tenia engañada a toda Army, porque de inocente no tengo nada.
— Lo siento. — me disculpo de golpe cubriendo mi rostro lo suficiente apenada, como para levantarlo. — ha sido mi culpa al tocarte de esa forma tan deliberada, peor aun, lanzarme sobre ti sin medir las consecuencias. No... no debí hacerlo.
— No tenias como saber si soy sensible del pecho. — dice él, haciendome sacar la cara de mi escondite. ¿Qué acaba de decir? — además, seria idiota no extremecerme si una mujer atractiva como Noona se me avalanza asi, en realidad, seria un insulto a tu belleza.
— ¿Eres sensible del pecho? — pregunte casi sin aliento.
— Oh, vamos Noona. — resoplo entre dientes, casi llegando a las risas. — ¿Acaso no tienes un punto débil?
¡¿En que demonios estaba pensando mi jodida cabeza enferma?! En algo muy insinuante, subido de tono y... y... ¡Demaciado para siquiera pronunciarlo! Bueno, él admitió igualmente extremecerlo, pero jamas de asemejara con lo que intente decir. ¡Gracias a dios y nunca lo dije! De lo contrario, no existiría hueco en este mundo donde pudiera esconderme.
— Si, pero jamas lo compartiría contigo. — le digo en un intento de desviar la tensión, al menos, la mia.
— ¡¿Por qué?! — elevo su voz conmocionado, casi efectado. — ¡Si acabo de compartirte la mia!
— Porque podrías de jugarla en mi contra. — conteste inteligente, galleto era bueno en el acto de hacer sentir bien a la gente. — Además, no la compartiste conmigo, la descubri que es diferente.
— ¡Pero te la dije! — insistió, provocandome una pequeña carcajada, estaba sacando a flote su lado testarudo. — ¿Y quien certifica que no te aprovecharas de mi debilidad?
— Porque no lo hago con niños. — lo señalo con obviedad, dandome la vuelta y empezando a caminar con sus pasos a cuesta de mi. — seria un delito.
— ¡Oh pero si que toqueteaste a este indefenso niño hace unos minutos atrás! — dijo abrazandome desde atrás sorpresivamente, un sonido de exclamación salió de mi parte. — ¿Acaso lo olvidaste?
Que bajo a caido como para atacarme por la espalda, seducirme con su candida voz en mis oidos al grado de paralizar mi corazón, y colocar sus manos una vez mas en mi cintura hasta ubicarlas en mi abdomen para dejarlas allí tranquilas, temiendo de que escuchara un ligero aleteo de mariposas en su interior.
— Jungkook... — intente decir riendome nerviosa, buscando moverlo lejos de mi.
— ¡Allí estan! — una voz nueva nos obligo a movernos lejos el uno del otro, tal cual a ser carbón hirviendo. Se trataba de Jimin. — Hyun y la jefa Park esta buscandote por todas partes, Jungkookie. En cuentos Vic, el jefe Myulk ha dicho que si has terminados con tus obligaciones, estas nuevamente a disposición de la jefa Park. Por lo tanto, debemos reunirnos con los demás. Esto va por ambos.
Seguidamente se nos quedo mirando detalladamente, tratando de descubrir exactamente lo que pasaba por nuestras mentes, sería estúpido hacernos los desentendidos al pretender que Jimin no entiende nada de la atmósfera entre galleto y yo. En la ocasión anterior parecía estar dolido de vernos juntos, en esta otra, no tenia ninguna expresión de desosiego o tristeza en cambio, su atractivo rostro estaba pintando de apatía y acidez. Con eso, no podía leer ninguno de sus posibles pensamientos. Al girarse el rubio intente da un paso para seguirlo, pero Jungkook de inmediato me sostuvo un brazo como premeditado algunos de mis pensamientos o palabras de mi boca, movio su cabeza hacia los lados en señal negativa. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo decidi no hacerle caso a Jungkook, deshaciendo su agarre primero a todo y corriendo detrás de los agigantados pasos de su hyung. Es cierto que desconoscos muchos lados del rubio, que apenas nos conocemos, pero en ese pequeño lapso de tiempo he visto como me ha apoyado en los instantes de necesitarlo, ayudarme en mis ideas alocadas y regalarme sus sonrisas sinceras al soportarme despotricar contra su hyung de piel pálida. Nunca ha sido grocero, nunca se ha visto altenero, o se altero al ver como me aprovechaba de su hospitalidad al besarme con el Maknae en medio de la cocina de su casa, sobre todo, nunca me impuso su opinión sobre la mia, siempre me dio mi espacio. Si tiene una clase de problema quiero ayudarlo, y de no poder hacerlo, al menos me gustaría permanecer a su lado.
Sin importar mis sentimientos o sus sentimientos hacia mi, no quiero alejarme de Jimin es uno de los amigos mas grandes que he ganado en la vida, lo puedo catalogar parte de mi familia, una de la que tengo junto a Bangtan.
— ¡Jimin! — lo llame desde atrás, él no se detuvo. — ¡Espera un segundo! ¡Jimin!
¿Por qué parecía estar incomodo de mi presencia? ¿Huyendo de ella? Los movimientos de su cuerpo hablaban por si sólos, como si estuviera por algún motivo fastidiado de que estuviera pegando alaridos detrás suyo, pensé en cierto modo, jamas girarse y esperarme. Pero lo hizo, en algún punto freno sus pasos medio girando y mostrandome esa nueva expresión suya sin emociones, sin ese brillo particular que te alzaba los ánimos y eso, me encogia un poco el alma. Jimin esperaba que dijese algo y en el proceso, le molestase hacerlo. Eso me golpeo completamente a la amabilidad y dulzura de Jimin, este nuevo chico que estaba frente de mi lo desconocía por completo, y no me gustaba, no me agradaba en lo absoluto.
— Jimin. — pronuncie su nombre con cautela, pero él no me observaba pues tenia la mirada fija detrás de mi. Jungkook. — acaso... ¿Acaso ha ocurrido algo?
— ¿Por qué lo dices? — pregunta seco y con algo de incestisismo, siguiendo su mirar en el menor nunca en mi.
— Quizás porque, para empezar, ni siquiera estas prestandome atención. — le dije pasando mi manos enfrente de su cara.
Entonces, fue que lo note, por primera vez en conocer a los chicos Jimin no tenia ese brillo de familiar en sus ojos, en su lugar, fulminaba sin pudor al Maknae que por mas loco en resultar ser, le seguía el juego. ¿Estaba a las puertas de una gran desgracia? En lo mas profundo de mi pecho deseaba tener una negativa a esa pregunta, porque Bangtan antes de ser un grupo de K-pop, son una familia. ¿Qué demonios esta ocurriendo con ellos?
— Estas imaginando cosas, Vic. — contesto, mirandome finalmente a los ojos. — no ocurre nada, todo esta perfectamente.
Oh, si claro, hagamos como si no me diese cuenta que estas fulminando con la mirada a tu amigo, porque como vamos, estoy ciega y boba para no notarlo.
— Hyung... — pronuncio Kookie.
— Estamos perdiendo tiempo, si tardamos mas de lo necesario la jefa Park nos reprendera. — interrumpió las palabras del menor el rubio, dejandonos a ambos con un sin sabor en la boca. — No los hagamos esperar mas.
Esta vez no lo detuve, le deje marcharse dejandome con todas las dudas girando en mi cabeza insistentemente, con su postura cerrada comprendí de inmediato que no deseaba por nada compartir su malestar conmigo, ni siquiera con uno de sus mas allegados amigos, Jungkook. Tambien existía una segunda opción en comprenderlo mejor, Tae Hyung, pero cambia la posibilidad de tampoco decirle nada el moreno y quedar como una total loca o metida, la segunda opción se veía mas viable. Jungkook a mi lado solto un suspiro confundido, confesaba que se han dado momentos donde discutieran o desentonaran en algún aspecto, sin embargo, conseguían la forma mas madura de solucionarlo y seguir siendo los buenos hermanos de costumbre. Frente a este dilema donde no tenia ni la mas mínima idea de que hacer, se sentía sumamente confundido y perdido, él creía ser uno de quienes entendía mejor a Jimin, pero a la final, fue muy arrogante de su parte considerarlo. Quise animar a galleto, alzar mi mano y ponerla en su hombro en señal de apoyo, pero antes de quisiera hacerlo él siguió los pasos de su mayor dejandome atrás, sin verificar si lo seguía o no. Todo esto estaba colocandome los nervios de punta, porque imaginar una postura negativa en Jimin solo por estar coqueteandome Jungkook es absurdo, mas cuando él mismo aseguro ser libre de hacer con mi vida lo que deseara, un cambio de pensamiento a estas alturas sería ridículo. Es mas, ¿Qué motivos tendría para hacerlo? Les dire uno, no existen ni existirán, el rubio en un muchacho muy maduro y noble como para sostener en sus hombros sentimientos cortantes hacia sus amigos, su amada familia. Insinuarlo es insultante para él.
Pasando la pagina, logre encontrarme con la jefa Park quien se disculpo en nombre de aquel molesto y grocero hombre, conocía muy bien los métodos de él al querer denigrar a los jóvenes, mas si no poseían experiencia alguna, pero al ver como resistí a cada una de sus novatadas determinaban mi sitio, a su lado. Por lo tanto, reafirmaba el papel en la gira como su asistente personal. Eso animo un poco mi pesado y agotado estado, aunque sonreí agradeciendo su postura no borraba por completo la sensación de ser humillada, aquel hombre había sido demaciado grocero. La jefa Park solo sonrio buscando colocarse en mis zapatos, coloco una de sus manos en mi cabeza dandome palmaditas suaves, de ahora en adelante, independientemente del lugar o momento, vendrían circunstancias donde podria querer mandar todo al demonio y rendirme. Mi postura debería seguir siendo la misma, sacudir el polvo de mis heridas, reunir en caso de ser necesario, mis sentimientos rotos, alzar la cabeza y demostrar todo el valor que me compone. Esta vida es de los valientes, quienes se duermen en la pradera jamas triunfaran en lo que se propone, el secreto esta en perseverar y tener la vista clara en la meta, hacia donde deseo llegar. Yo sabia hacia que dirección buscaba alcanzar, y nunca descansaría hasta proyectar haciéndola mia. Agradeciendole a la jefa Park, le sonreí llena de energía, estando dispuesta y prometiendole de forma silenciosa, jamas permitirle a alguien pisoterme como se le antojara, prevaleceria mi valor. Asintiendo, la mujer me mando a juntarme con los chicos en el estacionamiento, ya todas las cosas estaban empacadas, solo faltaban darles un ojo para que no cometieran alguna locura. Hyun y dos de los mánagers estaban con ellos, pero por alguna extraña razón, terminaban haciendome caso como última voz, eso podria atribuirse al ser amiga cercana a ellos. Quise replicarle a último momento, ocupar el puesto de uno de los vehículos con el personal del Staff, pero existía algo en la mirada de la jefa que me impidió hacerlo. No existía una negativa como respuesta. Suspirando con pesar, hice una reverencia y emprendí mi camino a un evidente calvario.
Sentía una pesadez evidente en mi pecho, como si tuviese unos grilletes a su vez en mis pies impidiendome caminar con soltura, sentía que iba directamente a mi zona de ejecución. Imaginar volver a toparme con la amarga cara de Jimin, la cabisbaja de Jungkook y una posible bajada en picada de Bangtan, no me alegraba en lo absoluto, me daba de hecho, acidez. Quise evitar el encuentro lo mas que pude pero era imposible, llegando al estacionamiento Hyun me esperaba impaciente admitiendo recibir un mensaje de la jefa Park, los chicos ya estaban dentro de la camioneta listos para arrancar al estadio y ya iban algo atrasados, aun no tenían su última practica o se prueban el vestuario, siendo a última hora cambiado por los estilistas. Lo mejor era entrar. Asintiendo como mi cabeza, acabe con el sufrimiento de mi pecho tomando al toro por los cachos de una buena vez y entrando, notando sorpresivamente que todo se encontraba normal. Aunque de forma rara, Jungkook y Jimin, estaban ocupando los puestos en solitario dejando a los demas juntos y conversando, a excepción de Suga, quien iba escuchando musica (aparentemente) con su audiculares puestos. Tae al verme se levanto de su puesto rápidamente para ocupar el mio, Nam lo detuvo con un solo brazo disculpandose por su imprudente amigo, quizás estuviera cansada de escogieran la decisiones por mi y no poder escoger a mi libre albedrío. Que considero, pensé riendome con ironía dentro de mi, aunque en el momento y tiempo menos indicado. En términos mas simple, me encantaría tomar asiento junto a Jimin y conversar de aquello que lo acojona, pero el muy terco elijio ignorarme y sentarse en solitario. ¿Qué espera que haga de todas formas? Si hasta Jungkook imito su camino, aunque el ha sido mas astuto, finge dormir dándole la espalda a todos y... tiene hasta la boca abierta. Bien, quizás no finja tanto.
Entonces, sin premeditarlo o pensarlo mi mirada cae en el miembro mas calmado de Bangtan, quien al pesar de confundir mis sentimientos, jamas a intentado imponerme los suyos y me da el espacio necesario para pensar todo. Hablo de Suga. ¿Seria demaciado si me siento a su lado? Ahora, donde pienso tener un caos mental y físico, mantenerlo a mi lado seria un alivio. Hoseok sigue la dirección de mi mirada dando con su mejor amigo, le da un suave toque en el hombro desde atrás para llamar su atención, este quitandose los audifonos le contesta de forma autoritaria si le pasa algo, teniendo como respuesta una señal adelante, directo a donde me encuentro. Al inicio solo nos quedamos mirando el uno al otro en silencio, estudiandonos con cautela, como si jamas nos hubiésemos visto y tengo temor, temor de estar sobrepasando su espacio personal y abusar de su paciencia. Quizás los sentimientos de Yoongi hacia mi sean una molestia, una piedra en el zapato y solo busque deshacerse de ellos, pero estando a su alrededor solo soy un fastidio. Sin embargo, el pelinegro suelta un suspiro cansino y haciéndose a un lado, señala el puesto de la ventana dejandome libre opción de ocuparlo, en verdad no le molesta. Sonriendo sin evitarlo, le agradezco rápidamente ocupandolo, estoy contenta que al pesar de todo lo ocurrido Suga siga teniendo esa objetividad al actuar me agrada. Al momento de ocupar mi nuevo puesto, Hyun entra al auto seguido de la jefa Park junto a los dos mánager dictaminando estar listos para arrancar, estaban ocupándose de los últimos detalles finalizandolos con satisfacción. Ellos ocuparon sus asientos entablando una conversación digna de adultos, escluyendonos por completo.
Miro de reojo a Yoongi percatandome que permanece con los ojos cerrados ignorandome, en general, ignora todo a su alrededor y se centra solo en descansar. Hoseok que va directamente detrás de mi, dictamina ser su mejor amigo habilidoso en el arte de quedarse en cualquier parte dormido de encontrarse cansado, Jin agrega que lo escucho trabajar hasta tarde en unas nuevas canciones. Pregunte si Yoongi tenia pensando en sacar otro álbum en solitario, tuve la oportudidad de escuchar canciones de Agust D y debo de admitir colocarme los pelos de punta, son excelentes letras con melodías grandiosas. Yoongi tiene un talento excepcional, nadie puede negarlo, pero un pasado algo doloroso y tumultoso de contar. Nam estuvo de acuerdo conmigo, agregando que ese fue el mismo motivo en decidir crearse otro acrónimo a su verdadero nombre, o el artístico perteneciendo a Bangtan, eran letras tan fuertes que siendo "Suga" no podía simplemente cantar, por lo tanto, creo a Agust D y fue capaz de expresar todo aquello que por tantos años tenia atorado en la garganta. Volví a mirar al chico de rasgos delicados pero lengua potente, mente desarrolladora y personalidad difícil de descifrar, en algunas ocasiones suaves y otras tierna a la par de comprensiva. ¿En todas esas caras estaba el verdadero Min Yoongi?
— Si sigues mirandome asi vas a abrirme un hueco en la cara. — dijo sobresaltandome, notando como sus oscuros y minúsculos ojos se abrían sorpresivamente para mi. — ¿No te han dicho ser de mala educación ver a otros dormir?
— N... no... — titubee nerviosa.
— Es porque me lo acabo de inventar y tu caiste. — se incorporo en su asiento, haciendome sentir una real y completa tonta. ¿Qué había dicho este cretino? — Ahora, estas indignada porque jamas pensaste en mi haciendo bromas.
— ¡Min Yoongi! — eleve mi voz, mirandolo con ojos agudos.
— Si, asi suele llamar mi mamá cuando esta enojada. — una sonrisa socarrona se formo en sus labios, colocando a toda marcha mi corazón. — Tenemos nuevamente un giro inesperado de los acontecimientos, tus mejillas han tornado el color de las rosas rojas, la primavera esta reflejada en tu rostro.
¿Como lo hacia? En verdad, no entendía como este hombre de caracter reservado con una sola palabra de las suyas descolocaba todo a su ritmo, a su conveniencia como si antes no hubiese intentado fundirme en Jungkook o tuviera una clase de remordimiento por Jimin. Lo mas irónico de todo, es que Yoongi no mostraba esfuerzo de poner las manecillas del reloj a su conveniencia, sencillamente manifestaba sus pensamientos y yo en una insulsa forma de ser, caía en sus encantos.
— Ese rostro va mas contigo. — dice simplemente, como si desconociera completamente el dilema dentro de mi. — no el que tenias cuando entraste a la camioneta, parecías estar mas obligada que por gusto. ¿Problemas en el paraíso?
Abrí los ojos con sorpresa, omitiendo la interrogativa de lo último, el pelinegro había dando totalmente en el blanco con su descripción. Estar obligada en el vehículo, en lugar de por gusto. De no conocerlo por su manera detallista de observar a las personas, cualquiera diria ser un brujo porque el detalle de sus palabras abrumaban a cualquiera, incluidos a los menos credulos. Ahora, venía la parte mas confusa para mi: ¿Con quien vendría a tener problemas en el paraíso?
— Jungkookie. — señaló con su mentón al menor, que dormía a baba suelta sobre el sillón, lo mire incredula. ¿En verdad que piensa que somos? — se que aun permanecen en el estatus de "amigos" pero no puedes negarme su atracción mutua, ustedes botan chispas por todos lados.
Esto es jodidamente loco — hablo en español, olvidando que Yoongi lo sabe. — tal parece que estoy hablando con Andrea, en lugar de otra persona.
— ¿Se te dificulta ser sincera conmigo? — lo dijo con burla e ironía, haciendome fruncir el ceño. — A estas alturas de la vida es absurdo, mas cuando sabemos mucho el uno del otro como para hacernos los desentendidos. ¿No lo crees?
— Es por ese mismo motivo, porque nos conocemos. — reintero girandome hacia su dirección, mirandolo directamente a sus hermosos ojos del color de la noche, sintiendome cautiva y en peligro de ser consumida. — es que te estas equivocando, Yoongi.
— ¿Qué otro motivo existe entonces para tener ese semblante de zombie?
— ¿Todo comienza y empieza en galleto? — recalque con ironía, al no escuchar una respuesta de su parte rodee los ojos. ¡No podia estar hablandome en serio! — Yoongi, por favor, la vida es mas a confusiones amorosas y problemas de esa índole. Tu sobre todo, deberías conocerlo.
— Iluminame si es asi. — alzo sus manos en señal de rendición, acomodandose en su asiento.
— Jimin.
Al escuchar el nombre de su compañero giro sus ojos en mi dirección de inmediato, parecido a confesar existir pie grande y tomarme una foto con él en medio de mi casa. Yoongi no es de quienes tomes por sorpresa, él siempre esta al otro lado, esperando el momento idóneo para dejarte sin habla, justo como ahora estaba él. Instintivamente movió su cabeza a Jimin, el rubio permanecia absorto de todo el mundo con sus audifonos y ojos cerrados, desconocía si estaba durmiendo o no pero solo su postura decía dejarlo en paz y no molestarlo o tomarse la molestia de hacerlo. Acto seguido, Yoongi volvió a prestarme atención soltando un suspiro pesado, seguramente comprendio que el asunto iba mas alla de ceder su puesto al menor y dejarlo esta a mi lado, porque en esta vez, Jimin se había encerrado en su propio mundo. Me incomodaba verle frustrado, disgustado y con una vista opaca debido a su propia incertidumbre, deseaba desesperadamente ayudarlo con su problema, pero mientras siguiera asi, no me dejaría hacerlo, no me dejaría entrar en su propio corazón.
— Dejalo. — el pelinegro dijo tomandome por sorpresa, jamas pensando escuchar eso de sus labios. ¿No es su amigo? — dejalo ser. En estos casos, es mejor darle su espacio.
— ¿Como puedes pensar en que aceptare tal cosa? — susurre viendo de reojo detrás de nosotros, los chicos aun permanecian hablando absorto entre ellos sin prestarnos atención. — es evidente que Jimin esta luchando contra algo, no puedo simplemente ignorarlo y pasar de largo dejándolo solo.
— No lo estoy sugiriendolo, chica nueva. — pronuncio con desprecio su "mote" cariñoso hacia mi. — te lo estoy mandando hacer.
— ¿Qué?
— Creo que no eres sorda, has escuchado muy bien. — inisistio en su postura, marcandome de impotencia. ¿Pero que se creía exactamente? — Deja que Jiminie tenga su propio espacio para pensar crudamente sus cosas, no lo agobies si quiere compartir algo contigo, sino, esta en todo su derecho de hacerlo. Con tal, puede llevarlo a acabo y nadie se lo impedira.
Era tan arrogante, pero cuanta razón tenia en sus palabras, sofocar a Jimin no es una opción mas viable de tener informacion de él, mi única postura era esperar. Sin embargo, paciencia no es precisamente mi segundo nombre, tenia unas ganas enormes de involucrarme en sus pesares, en querer ayudarlo a solucionarlos. Lo lamentaba mucho, pero estaba en mi naturaleza meter mis narices precisamente donde jamas me han llamado, a lo largo de mi estadía en Corea lo he demostrado. ¿Iba a cambiarlo ahora? Suspire, una vez mas, volvi a suspirar pesadamente sacudiendo mi cabello desesperadamente bajo la atenta mirada de Yoongi, para que él me mandara a apartarme de Jimin debia de estar ocurriendole algo muy turbio, o minimo, una cosa donde no tenia voto de confianza. Al pesar de ello, de saber la clase de persona alegre, entuciasta, amable e incluista de ser el rubio, frenar el sentimiento de exclusión de su parte era imposible. ¿Por qué eso era no?
— Aun sigues siendo muy inconsciente del efecto que surges en nosotros. — pronunció Yoongi de imprevisto, asustandome y girando de golpe a su dirección le mire a los ojos con alarma. ¿Qué coño ha dicho? — no se si es por ser descuidada, quizás hasta despistada, pero estas llegando al limite de ser insensible y eso puede tener consecuencias a futuro.
— ¿Qué es...?
— Victoria, — pronuncio mi nombre con determinación, girando completamente su cuerpo hacia el mio y mirandome de una forma que le bajaba las medias a cualquier chica. ¿De donde viene toda su fuerza? — me gustas, sin embargo, no estoy dispuesto de ninguna manera a que destruyas mi panorama de tranquilidad y menos a las personas que son importantes para mi. No estoy esperando de ti nada a cambio. Una respuesta, un sentimiento recíproco.... son algo innecesario. ¿Lo comprendes?
— Espera, espera... — alce mis manos en señal de alto, no podía digerir nada de lo que ha dicho.
¡¿Min Yoongi se me ha declarado?! Mi corazón martillo fuertemente contra mi pecho dificultandome respirar, aunque del mismo modo, sentía ser una especie de rechazo de su parte porque, en resumidas palabras, estaba renunciando a mi. ¿En donde entra Jimin a la ecuación?
— En la parte que es tu amigo, tu confidente y la persona mas cercana a ti de todos nosotros. — me iluminó el pelinegro sujetandome una de mis manos apretandomela, su suave toque me hizo temblar pero no de la forma romántica, en cambio, tenia sabor a apoyo y amistoso. — Deja de cubrir tus propios ojos con una venda, deja de despreciarte a ti misma, deja esa imagen tan poco agraciada de ti misma, sobre todo, deja de depender de un recuerdo que no solo te hace daño, esta destruyendo tu futuro. Jin Hyung y Nam Joon tienen razón, no todos los hombres son iguales, solo debes poseer la misma fuerza que tienes para alcanzar tus metas para avanzar en otros puntos de tu vida. — su sonrisa suave dibujo todo su rostro, sepultandome mas metros sobre tierra con sentimientos mas contradictorios a cualquier otro. ¿Qué coño esta pasando conmigo? — No le cierres la puerta en las narices a quienes te aprecian, no te conviertas mas en esa chica insensible que se oculta detrás de un caparazón hecho de piedra, no hieras a quienes intentan hacerte feliz. Es cierto que no puedo dar detalles, jamas tendría ese derecho, pero, Jimin es como una esponja y si ve ese lado tuyo... igualmente estara afectado. No existe alguien mas que te pueda entender mejor a él.
No sabía que decir, Min Yoongi, él mismo de hace unos días besarme bajo el oscuro cielo de Seúl ha insinuado gustarle, decirlo posteriormente directamente en mi rostro, esta del mismo modo renunciando a mi porque dañaría a sus personas importantes, y no soy nada tonta para saber de quienes hablan. Aunque, asi mismo, he entendido que Jimin le gusto igualmente y sufre de la imagen de poseer de mi misma, ignorar sus sentimientos me ha convertido en una insensible y eso le da mas sal a la herida. Bajo la mirada soltando el agarre de Yoongi, este me mira con ojos oscuosos, como si estuviera mas o menos comprendiendo mis pensamientos. Por mucho de dejar mi pasado atrás, de marcar el adiós permanente a Adrián, seguía las secuelas de inseguridad jalandome los talones, siendo una sombra permanente de que el amor no seria una materia fácil para mi. Quizás Yoongi lo comprenda a la perfección y me ha dicho no esperar nada de mi, en realidad, ya tenia la respuesta formulada en la cabeza desde hace mucho e incluia al mismo Jungkook, este probablemente lo ha escuchado antes. Aun asi, lo reintegro de nuevo. En la actualidad no busco tener romance alguno, no quiero enamorarme, no quiero involucrarme sentimentalmente con alguien, no quiero entregar mi corazón devotamente a ningún hombre, ya he sufrido demaciado como para volver hacerlo, estoy muy bien estando sola y centrando mis pensamientos hacia mis sueños, hacia mis metas. Incluso si el mismo Jimin se abriera ante mi con el mismo discurso de Jungkook o Suga, recibiría esta respuesta. Me dolia ser egoísta, una reverenda mala agradecía con sus sentimientos certeros y puros, no solo lo digo por Yoongi o Jungkook, tambien incluyo al rubio, porque aunque sea llamada insensible la verdad no es algo que se deba tapar con un dedo.
¿Acaso no me confunde Jungkook? ¿Acaso no he disfrutado del beso con Yoongi? ¿Acaso no he revuelto mi mundo entero por toda Bangtan? Si, es cierto, sería ridículo no decirlo y son estas misma inseguridades las que podrían llevarme a hacer una perra frívola, aun con ello, o al menos por un tiempo, seguiré permaneciendo sola. Suga a mi lado se queda unos segundos estudiando mi rostro, leyendo posiblemente mis expresiones y comprendiendolas, esboza una sonrisa conformista a la vez de asentir con su cabeza. Su manera de reaccionar es predecible, de hecho, admite que es mas o menos a lo que esperaba de mi parte, un rechazo silencioso. Me altero un poco intentando explicarle la situación, con ello no lo intento degradar como hombre o que he escogido a galleto encima de él, se trata de como he luchado por este último año con toda la basura de despreciarme a mi misma, de odiarme por no conseguir al chico que me gustaba, en lugar de ponerme a mi misma encima se cualquier otra persona. Sonaría estúpido, incluso absurdo, pero cuando te pintas a ti mismo la imagen perfecta de alguien y descubres la realidad, el ser un monstruo directamente de las cavernas o el príncipe del averno, duele al grado de pensarte idiota. No estaba bien idolotrar a las personas o alzarlas en un pedestal, menos tomando en cuenta que los seres humanos son especialistas en destruir y manchar con dolor a aquellos en ser capaces de amarlos, simplemente fui una víctima mas de la ceguera al enamorarte. Yoongi tenia razón en muchas cosas, ser una insensible, poco clara con mis sentimientos y tener una visión estropeada de mi persona, sin embargo, estoy luchando contra esas cosas negativas a mi manera y lo lograren con un paso a la vez.
— Lo sien...
— Callate. — dijo con su peculiar forma de ser, me hizo temblar un poco. — fui claro con no esperar nada de tu parte, dije eso porque me nacio hacerlo, no necesito una respuesta de tu parte.
— Pero...
— Mejor ocupa ese cerebro tuyo en idear que dicirle a Jiminie cuando su muro de debilite. — cambio bruscamente de tema, se recosto complamente en el sillón y colocando sus audifonos en sus oidos, estaba decidido a ignorarme. — hazme un favor y no me interrumpas, dormire. Cuando te reconcilies con Jiminie vayan de compras, a comer helado, pizza... ¡Que se yo! Pero vuelvan hacer los mismos confidentes de siempre, estoy cansando de ocupar su puesto.
— ¿Como? — exclame indignada. — ¡Si solo ha sido por un momento! Espera... ¿de donde has sacado tal cosa? ¡Yoongi!
Pero no me escuchaba, encendió su reproductor de su celular y cerrando los ojos, durante todo el trayecto me ignoro por completo. Hobi que conversaba con los demás atrás, se dio cuenta de mi desespero por ser ignorada e intervino para unirne a su grupo, al menos lo que no dormían, porque a estas alturas hasta Jimin descansaba en su asiento profundamente, sin dejar de mencionar a Jungkook, él si que esta en Saturno. Pasando a esos tres de largo, me embarque en una conversación de comida con los chicos restantes despiertos de Bangtan. No tardo mucho en llegar al estadio para el segundo y último concierto.
Todos bajamos del auto rápidamente, chicos como Jimin y Jungkook iban tallando sus ojos para apartar rastros de sueño en su rostro, el rubio le murmuro medio soñoliento a Tae que seguramente se le hincharia la cara, a la que el castaño rio divertido apretandole las mejillas admitiendole ser adorable, su apariencia apuesta seguía siendo la misma y no debía preocuparse. Quien nos hizo pegar el susto de nuestras vidas fue Jungkook, por mas de llamarlo, zarandearlo, gritarle e inclusive, gritarle, el joven no despertaba de su sueño profundo al grado de parecer estar en coma. ¡¿Y como coño 'e la madre puede existir una persona asi?! De no ser por la intervención de Jin al pelliscar sus pezones, un acto que parecía no ser la primera vez en hacerlo, lo devolvió a la vida seguido de un quejido y un par de risas adormecidas, sabia que se trataba de su hyung llamando a volver a ocupar el mundo de los vivos. ¡Santo cielos! Es una forma muy peculiar de despertar, espero nunca que usarla, la verdad me da escalofríos pero no tantos con el aura asesina de Yoongi al levantarse. ¡Demonios! Al llamarlo Tae lo miro tan de "mordere tu alma y la escupire a tus pies si vuelves a joderme" fue capaz de congelarte tus huesos o partirlos en pedacitos, dejandome la conclusión que nadie en Bangtan es normal.
Al colocar un minimo centímetro de pie en el resinto, los estilistas ocuparon a los chicos para aplicar los arreglos recurrentes en su aspecto del día de hoy, la jefa Yang apareció a mi lado solicitando mi ayuda para ayudarle con la ropa a los chicos, una de sus subornidades se le presento una emergencia familiar y no ha podido venir. La jefa Park asintió para acompañar a la otra mujer, ella se ocuparía de los detalles del ensayo general de unos minutos y el detrás de bastidores, en mi mente no podia parar de pensar ser la oportunidad única en aprovechar y acercarme a Jimin. Entuciasta de ese hecho, seguí a la mujer como un corderito a camerinos.
No pude ser nada mas a una ingenua.
Durante todas las horas restantes al concierto, me ocupe de clasificar el nuevo vestuario de los chicos de acuerdo a cada miembro, cociendo las partes que sufrieron algunos maltratos al trasladarlos o agregándole mas cosas, ignorando por completo la presencia de los demás a mi alrededor. Salvo en el instante de entrar con sus nuevos looks en el cabello, por ejemplo, un Hoseok pelirrojo muy escandaloso y estrambotico, un castaño mas claro para Jungkook desapareciendo por completo su mechón rosaseo, un castaño oscuro para Suga y un tono mas oscuro para RapMon. Lucían francamente increíbles. ¿Pero cual es su manía de cambiar tanto sus colores de cabello? ¡Santo Dios! Van a quedar calvos, ni siquiera yo he atrevido a teñirme el cabello alguna vez, he estado tentada hacerlo un par de veces en un azul celeste o quizás morado, pero luego se me viene la mente el decolorarlo y las ganas se me van. Si me termino haciéndolo, debería hacerlo con algo menos escandaloso, un avellana por tomarlo de ejemplo y del mismo modo, lo cortaría hasta llegarlo a mi mentón. Aunque eso signifique un ataque a mi madre.
Recibiendo un codazo de una de las mujeres de mediana edad en uno de mis costados, percibió en sus manos los primeros cambios de ropa de los chicos para ser entregados, pero eso no es lo alarmante, porque la sonrisa pícara en sus labios me delata en seguida. Colocandome al igual que un arbolito de navidad, me muevo entre los presentes entregando los paquetes con la ropa, Hoseok me sonrie agradeciendome y colocando una de sus manos en mi cabeza, pide mi opinión de su nueva apariencia. Sonrojandome al tener sus ojos oscuros sobre mi rostro dictaminó estar increíble, como una especie de cabellero mágico que maneja el fuego y esta listo para su próxima batalla. Asombrado de mi confesión, rie y hace poses que liberan mi tensión rápidamente provocando mis risas, Hobi es el mas propicio para hacerme olvidar mis problemas, es claramente un sol. Embalesada como estaba cruza enfrente de nosotros Jimin aun con su semblante contraído, buscando su vestuario entre los demás y marchandose sin decir nada mas, dejandonos con mandíbulas desencajadas. Hobi, quien era el menos propenso a percatarse del mal humor de su compañero, murmura confundido si algo ocurre con Jiminie desde la práctica no parecía ser el mismo, incluso en su solo, tenia una apariencia mas mortífera como si necesitará desesperadamente acabar con algo y pulverizarlo a pedazos. En mi interior suprimi hasta lo mas hondo la pregunta inquietante a todo este rollo: ¿No estaría Jungkook en sus pensamientos? Tragandome la acidez de ello, dibuje una sonrisa desentendida hacia mi amigo y avise en seguir con la tarea.
Efectivamente, durante todo el concierto no hubo mirada de Jimin sobre mi, incluso cuando ocupe mi puesto debajo del escenario junto a la lanzador (bautizado por mi misma) lo hizo. Estuvo tan concentrado en ignorarme solemnemente, sostener su personaje como "Jiminie" el dulce niño pero a la vez, sensual de BTS que no existía espacio de mi para él. Mientras pasaron a los solos de cada miembro, no tendría otra opción mas que girar, observarme y tratarme, porque la última en ver seria yo. Deseandole suerte a Hobi con un fuerte abrazo para su solo de MAMA, Jimin seria el siguiente en presentarse y su reinado de frialdad culminaría, al menos, por unos segundos. Escuche mediante los comunicadores el acercarse el rubio, siendo efectivamente cierto, iba junto a dos de los managers y su estilista acomodandole su peinado de medio lado, sus ropas oscuras con detalles de incrustraciones de piedras le daban un aire de príncipe de la luna, de aquel que ha venido con la finalidad de conquistar el corazón de una doncella y hacerlo suyo. Visiblemente era apuesto, atractivo y con una forma de caminar tan determinada que te hace palidecer, temblar de la magnitud en cada uno de sus movimientos, haciendo que cada ser a su alrededor se girara a mirarlo por simple curiosidad o solo, darle a tus ojos una buena vista. La estilista culmino su trabajo deseandole buena suerte, seguido de los managers dándole posiblemente unos últimos consejos y con unos golpes en el hombro amistosos, alejarse. Entonces, a continuación, nuestras miradas se conectaron.
Decir tener miedo no es suficiente hacia lo que siento, se ha quedado corto, porque lo que experimento es el terror. Sus ojos con lentillas de color miel me detallan con presunción, como si esperara tener una clase de falla y asi poder juzgarme, al pesar de no fulminarme o tener esa expresión amarga, sigo teniendo estragos de esa delicada pero notoria acidez de su comportamiento. Sea lo que sea debe acabar, justo aqui, justo ahora. No soy paciente y menos tranquila, por lo tanto, lo lamento por Yoongi pero acabare con esto. Dando unos pasos firmes apretando mis manos en forma de puño, me pare frente a Park Jimin y su genio amenazando con destruirme, sea lo que sea quería ayudarla y de no ser posible, ofreceria a quedarme a su lado. Sencillamente, no lo dejaría solo con el peso y menos, si fuese la causante de su malestar.
— Quiero que escuches y observes con atención mi solo, — se adelanta a mis movimientos, obligandome a frenar toda determinación de mi parte. — al menos, solo por hoy, no mires a nadie mas. Por favor, solo prestame atención a mi.
— Jimin... — susurre confundida.
— Se... se que no tengo derecho a interferir con tu vida, o decirte que hacer o no. — da un paso buscando mis manos y sosteniendolas con fuerza, alli pude descubrir lo mucho que temblaba, estaba haciendo un esfuerzo enorme para decirme todo esto. Lo sabía. — pero quedarme a mirar mientras los demás se acercan a ti, buscan tu atención y la consiguen... me llena de mucha impotencia, de mucha... rabia. — suspira bajando su cabeza para luego, esbozar una sonrisa triste y atreverse posar una de sus manos en uno de mis pomulos, acariciandolos. Me quede de piedra, sintiendo unos retorcijones en mi estómago de los nervios, esto... ¡Esto no estaba ocurriendo! — Asi que, permiteme solo una vez ser egoísta y tener toda tu atención en mi, donde no exista en tus ojos Yoongi hyung, Hobi hyung o Jungkookie. Por favor, solo mirarme a mi.
El ruido de los aplausos combinado con los gritos de Army dando por terminado el solo de Hoseok me trajo a la realidad, donde el apuesto príncipe de la luna no ha querido capturar a ninguna hermosa doncella, sino una humilde campecina de un pueblo diminuto para mirarlo, para contemplarlo como hacia bailar a las estrellas a su antojo. La campecina sin habla, aliento o pensamiento coherente se había quedado de piedra mirando al apuesto príncipe sin darle vueltas a su propuesta, ella pensaba que se estaba equivocando, que no debía de apostar por alguien tan pobre y poca cosa como ella, su magestad merecia algo mucho mejor y con clase para él. Sin embargo, el príncipe de la luna leyendo sus pensamientos derrotistas, acaricio su rostro con la dulzura de una nana para bebe y la suavidad del murmullo del espacio, haciéndole entender que la decisión estaba tomada y nadie le haría recapacitar de ella.
— Cinco para el lanzamiento. — la voz de uno del Staff me hizo volver a la realidad, haciendome vulnerable ante la verdad aplastante. No podia ser mas insensible. — Jimin, Vic, la plataforma es toda suya.
¿Eso significaba que efectivamente le gusto? ¿Qué esta celoso de los otros chicos por qué le gusto? ¿Qué cuando me ha visto con Jungkook solo ha luchado con sus propios deseos? Ha dicho que lo observe solamente a él, que le preste atención y olvide a sus amigos, todo eso solamente pueden llevarme a la conclusión de Jungkook desde hace décadas y apoyada por Yoongi hoy. A Jimin le gusto. Abrumada por tal descubrimiento, alzo la mirada ante el apuesto joven que me sonrie candidamente y sigue acariciando mi mejilla, aunque mi estomago este dando vueltas sin parar me es difícil tener un poco de escosor de alivio al no tener al energumero Jimin, sino a mi amigo, el dulce, amable y comprensivo. Lo he traído de vuelta, pienso, lo traje de vuelta pero... ¿A que precio?
— ¿Por qué? — es lo único que logro pronunciar.
— Porque soy competitivo. — responde no muy claramente, dejando de acariciar mi rostro y haciendome caminar hasta la plataforma de lanzamiento. — y porque no puedo estar tranquilo, no cuando se trata de ti, Vic.
No me refería a eso, estaba hablando de conocer las razones de porqué le gustaba, porque si existe un millon de chicas alla afuera esperando por un increíble y sensible muchacho como él. No soy su tipo de chica, no lo soy en lo mas minino, sobre todo, no soy la idónea para hacerlo feliz. Tengo problemas de autoestima, no puedo olvidar fácilmente mi pasado y lo anclo al presente, soy insegura, probablemente lastime a Yoongi con mi estabilidad y Jungkook podria seguir los mismos pasos... ¿Eso es atractivo para alguien? En mi perspectiva, no.
— Jimin, yo no...
— Digas lo que digas, no me importa. — me detuvo, que mania la de toda Bangtan de no dejarme hablar hasta el final. ¿Les costaba tanto harcelo? — ¿Lo recuerdas? Soy egoísta, solo escuchare mis propios deseos sin darle vueltas a los tuyos.
— Tres minutos para el lanzamiento. — siguió el conteo.
¿Qué lo hacia tan insistente? De alguna forma, me recordaba a la energía de galleto al no rendirse conmigo, muy por el contrario de Yoongi, que ni siquiera dejandome darle una respuesta apropiada, interpuso a los demás chicos encima de sus propios sentimientos al punto de parecer yo la rechazada. Sinceramente, me rindo ante ellos, que hagan lo que quieran.
— Dos minutos antes del lanzamiento.
De total improvisto, Jimin empujo una de mis hombros haciendome chocar con su pecho firme, fuerte y lo suficientemente acogedor para hacerme sentir segura, seguido de rodearme con sus brazos y sostenerme con determinación. Pude escuchar su respiración fuerte cerca de mi oido chocando su aliento contra la piel de mi cuello, provocandome múltiples escalofríos como espasmos, haciendome tan diminuta como pulgarcita porque nada podria compararse con ese momento de debilidad de Jimin, él en verdad quería acapararme por encima de todos.
— Deseame suerte, Victoria. — pronuncio con voz aterciopelada mi nombre, haciendome temblar aun mas. — y recuerda observarme muy bien.
— Un minuto.
Llegado el momento, Jimin se separo pesadamente como si le costara hacerlo, estaba tan congelada que no hice nada para seguirle el juego o decirle algo, me limite a observarlo como se convertía entre mis ojos en el increíble Jimin de Bangtan. Sus ojos, su sonrisa quedo grabada en mis retinas, sabiendo que esa seria la nueva pauta hacia algo nuevo. ¿Y saben algo mas? Le concedí su deseo egoísta, su único deseo egoísta, mirarlo en el escenario. Donde cada movimiento, cada letra o frase salia de sus labios de Lie lo había sentido como si fuese para mi, como si en verdad lo haya encerrado en mis mentiras y envuelto a mi antojo. Sin embargo, ese solo no era para nadie mas que si mismo, Jimin lo escribió en una época bastante turbia de su vida y que ahora en el presente busca dejarla atrás. Mientras veía sus movimientos magistrales, al príncipe de la luna moviendo a las estrellas a su conveniencia, no podia dejar de pensar en el futuro porque ya existian ya tres miembros de Bangtan admitiendo sin tapujos el gustarle, o al menos insinuarlo, pero en mi perspectiva, no sentía avance alguno en mi desenredo de confusión. Seguía apostando por quedarme sola, como se lo insinue a Yoongi, pero eso no decía frenar estos sentimientos confusos por él o Jungkook, los cuales, creía esa misma semana incrementar mas. Ahora debía de agregar a Jimin, con su sonrisa encantadora, su risa de campana y sentimientos puros, es un buen amigo, uno muy excelente, pero... ¿Mis ojos cambiaran la forma de mirarlo?
Estoy consiente de sus atributos como hombre, ahora si lo estoy mas que nunca, mas si se comporta tan directo conmigo al hacerme saber sus auténticos sentimientos pero... pero... ¿Hasta donde podria afectarnos en nuestra relación amistosa? ¿Influiria en mi decisión? Hasta el momento es incierto todo, salvo una cosa, Shin Hee va a querer asesinarme.
Espero tener zapatos deportivos para poder correr cuando me de de caza.


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