sábado, 9 de febrero de 2019

Butterfly

XI
Tour WINGS in Chile part. 2
First Love.
Estaba cansada, prácticamente me movía por inercia entre los pasillos del hotel ante los mandatos de la jefa Park, no comprendia porque tan de mañana debía de levantar al equipo en general para maquillar a Bangtan, por supuesto, solo significaba una sola cosa. La grabación del nuevo episodio de Run BTS. No sabía en concreto que iban a grabar exactamente, lo usual seria juegos entre ellos, competencias con penitencias a sus últimos lugares y sucesos llenos de risas para todos. Sin embargo, escuche al director y la producción en general no tener nada de eso para el día de hoy, habían estado tan ocupados en los preparativos de los conciertos en Chile que dejaron de lado lo demás. Quizás debian de posponerlo e intentar otra cosa en Brasil o EEUU, pero lo cierto es que ni a Hyun y los managers les parecía correcto dejar inconcluso uno de los episodios de la serie. Por lo tanto, encenderían las cámaras y dejarían a Bangtan ser ellos mismos, con tal, eso se les da a las mil maravillas teniendo a la final un excelente resultado. Que astuto, que astuto y brillante de su parte. Los chicos son jóvenes de ideas bastante refrescantes, la mayoría de su tiempo se comunican con Army por lo que deben de saber los deseos de ellos, una vez clasificando la correspondencia junto a los regalos, me permiti leer las cartas y en su mayoría daban ideas para los próximas comeback. En general eran teorías, conspiraciones de Jin o Tae, Jimin viajando en dimenciones y un Jungkook Angel salvador de sus hyungs. Sin embargo, en medio de tantas cosas locas encontré que esperaban verlos a todos con el cabello teñido de negro, eso me tomó por sorpresa, lo mas divertido de los comeback, aparte de los MV y las canciones nuevas, era tener las espetactivas de cual de todos se haría el cambio mas radical posible en su cabello. Teniendolos a todos de negro, no sería nada de eso, salvo verlos en fila como muñecos de torta. Aunque les daba un poco de crédito, serian ellos mismo y totalmente al natural.
Cuando se los comente a los chicos se miraron entre ellos pensativos, como si trasmitieran sus ideas en medio de la mente, claro, de tener poderes telepaticos pero Nam solo menciono tratar de trabajar en ello. Por lo tanto, no me llevare ninguna sorpresa si uno de los siguientes comenback, los vea a todos iguales con el color de cabello. Es ese mismo motivo, que me lleva a pensar no serles indiferentes las expectativas e ideas de Army hacia ellos, los conocen muy bien y de seguro tienen lo ideal para sorprenderlos en el nuevo episodio de Run BTS. Habiendo colocado todo en orden con el personal de vestuario y maquillaje, le pedi a la jefa Park permiso o mejor dicho, unos minutos conmigo misma para desayunar en la comodidad del restaurante. Necesitaba recuperar energías e igualmente revisar mi correo, no sabia si mis profesores de la universidad me enviaron material para estudiar o investigar y eso era algo que no podía descuidar. La mujer mas o menos comprendiendo mi postura, me dejo libre con la excusa de no tener que prescindir de mi, los chicos estarían un buen rato grabando el episodio, es obvio de tener un buen momento para atender asuntos personales. Asintiendo agradecida, corrí a mi habitación para buscar mi tablet y telefono, para bajar a comer en sana paz. Momentos unicos que no se presentan todos los días. Al abordar el ascensor aproveche de darle un vistazo a los mensajes, tenia dos de Sun Hee y Eun, pero ninguno de Andrea o mamá, seguramente estaban ocupadas en alguno de sus asuntos. Abrí primero el de mi amigo porque desde mi llegada ayer, no le di noticia alguna sobre mi, estaba preocupado por si seguía respirando o no pero al tener información de Bangtan en los noticieros de su presentación exitosa en Chile, supo que me mantenía con vida. Riendome de su ocurrencia a la par de bajarme del elevador al llegar a planta baja, me disculpe por no escribirle pero tenia muchas cosas en la cabeza en esos instantes, primero la responsabilidad de ser la asistente de la jefa Park, segundo, mis miedos a las alturas y los pájaros de metal, y tercero, Bangtan. Obviamente eso último no se lo dije a mi amigo, existía mucha confianza entre nosotros pero no al grado de conversar sobre chicos, para ello tenia a Valentina o Andrea, mas confiable la última. En mi cabeza seguía rondando las secuencias de los sucesos de anoche, Yoongi en su celebración de cumpleaños, Yoongi y su fuerte abrazo, Yoongi y yo siendo separados por Jimin, sobre todo la mas alarmante de todas, Yoongi demostrando que sus acciones no deben de ser dichas a alguien mas, en realidad, no deben de darle importancia a nadie. Lo peor de todo seria que yo si le daba vueltas, yo si quería saberlas, porque se me confeso anteriormente y aunque lo rechace, seguía envuelta en sus acciones debido a participar en las ridículas competencias de sus amigos.
¿Como demonios me tomaba eso? ¿Como demonios lo hacia? Yoongi esta jugando con fuego, prometia quemarse en algún momento y probablemente, me arrastraria con él. Entrando al restaurante, deje mis mensajes con Sun Hee de lado para concentrarme en el eminente rugido de mi estómago, tenia hambre, demaciada para ser precisa. La noche pasada comí hasta reventar con los chicos, incluso pedimos pizza, pero eso fue otro día y necesitaba abastecer de alimentos a la bestia. Mire el resinto percatandome de estar mas o menos concurrido a estas horas de la mañana, las personas estaban sentadas en sus respectivas sillas conversando o comiendo, ignorando los demás alrededor. Uno de los mesoneros se me acerco preguntandome donde me hospedaba, le respondi ser una de los miembros del equipo de la banda coreana que estaba haciendo unos conciertos en Santiago, en principio el chico dudo de mi inspeccionandome de arriba a bajo como un detective, era demaciado latina para estar trabajando para coreanos frente de sus ojos, en incluso pensé en que me mandaría a sacar de aqui, pero gracias a la intervención de otro mesero que traía una lista consigo para que firmara donde esta mi nombre, bajo la guardia guiandome hacia uno de las mesas ofreciendome el menú. Siendo sincera la primero en necesitar era un café, no estoy muy familiarizada con la gastronomía Chilena, salvo la empanada que le quita el aliento a cualquiera, por lo que me limite a pedir unas tostadas con unos huevos revueltos. Si, lo se, ¿donde quedo mi espíritu para pedir empanadas? Anoche comí muchas de ellas con los chicos, aseguro con los ojos cerrados encantarle a Jin, ya que prácticamente casi las comia él solo. Mientras esperaba mi pedido, encendí la tablet para revisar mi correo y tener como regalo dos asignaciones majestuosas. Debí suponerlo, era la ley de la vida.
Me dispuse hacerlas rápidamente hasta por lo menos la mitad para enviarlas esta misma noche, hoy seria el último concierto de Bangtan en Santiago, pero seguiríamos aqui al menos una noche mas para luego viajar a Brasilia, en agenda estábamos al día pero no seguros en cuanto a descanso. Hoy note nuevamente decaimiento en el rostro de Jungkook, sin el maquillaje se veía bastante débil y demacrado, con unas manchas oscuras bajo sus ojos como si le costará dormir en las noches. En cada segundo de transcurri temia de verlo colapsando, llegando a su limite y no poder hacer nada para remediarlo, cuando intentaba acercarme para conversar sobre ello él parecía leer mis pensamientos al sonreirme despreocupado. Pero lo sabia, sabia que no podria mentirme lo suficiente y no tendría mas opción a contarme la verdad. Volvi al presente ante la llegada de mi café acompañado de las tostadas, el mesero me pregunto si se me ofrecía algo mas, dudando le dije si era posible prepararme una copa de frutas con cereales, el hombre asintiendo solemnemente pronunció hacerlas de inmediato y sin mas se marchó. Cuando estoy fuera de casa, acostumbro de llenar mi estómago de porquerías en lugar de cosas saludables, es en esos instantes de recordar los consejos de mamá y ponerlos en practica. Realmente la extraño mucho, se que quedamos en hablar esta noche por Skype pero al estar tan agobiada de responsabilidades y problemas amorosos, la necesitaba desperada tener una conversación con ella. ¿Eso significaba confesarle todo lo que ocurría? No, en lo absoluto que no. Amo a mi mamá mucho, le tengo una confianza alta y titanica, pero temia de la reacción a tener si le decia todo y mas si me he besado con dos de ellos. Lo siento, pero existen cosas que hasta las mamas no deberían saber. Aunque, me tendría segura saber estar allí cuando la necesitara.
¿No se supone que deberías estar estudiando? — me dijo ella con su rostro lleno de surcos. — sabes que tu unica función es capacitarte.
Decidi no darle mas preambulos al asunto y tener una videollamada con mamá, desde el telefono claro esta, porque estaba ocupando la tablet para buscar el material necesario para hacer mi presentación en powerpoint, seria una expocisión a uno de mis profesores de la universidad, pero antes, debía de revisar si estaba todo el contenido y si servía para hacerlo.
Estoy en eso, mamá. — conteste obvia, aprovechando para darle un sorbo a mi café y un bocado a mi comida. — solo quise llamarte porque si anoche sali tarde del concierto, no quiero imaginar el día de hoy.
— ¿Mucho trabajo? — pregunto ya un poco mas baja la guardia.
Es demaciado y baja mucho tu condición fisica. — le respondí sincera.
¿No te pego la altura? — pregunto curiosa, deje de teclear para mirarla a la cara con algo de confusión. — Sabes de lo que dicen de Chile, no se compara a Bolivia o el mismo Perú, pero sigue igualmente pegandote la latitud.
— Estoy fresca como una lechuga en realidad. — respondi en seguida, pero de inmediato, la imagen de galleto cruzó mi mente como una bala y mamá lo noto. — la verdad es que... creo que a uno de los chicos si le esta pegando.
— ¿Quien? — exclamó buscando imaginarse el sujeto en cuestión.
Galleto, digo, — aclare mi garganta como si existiera algo alli dentro. — Jungkook. Esta... esta comportándose de una forma muy extraña, pero no solo es eso, su piel luce bastante pálida y casi todo el tiempo lo veo cansado. Es claro, no esta encontrándose bien.
— ¿Le ha dicho algo o alguien o a ti?
— No. — moví mi cabeza hacia los lados algo afectada, eso a los ojos de mamá no paso desapercibido. — ni siquiera a uno de los otros, creo que quiere realmente estar mal para hablar. Esto esta adoptando otro tipo de color, mamá. Estoy preocupada.
— Es comprensible que lo estes. — dice mamá muy sorpresivamente, tomandome con la guardia baja. — mas si no ves que comparta su pesar con alguien, pero debes de tomar en cuenta que ese es su trabajo, no quiere verse ante sus fans débil o enfermo. Es su imagen lo que vende. Estara seguramente dispuesto a llevarlo hasta las últimas, sin que nadie se atreva a detenerlo.
Si, eso sonaba mucho a galleto, pero no significaba aliviar en lo mas minimo mi inquietud. Sabia que algo estaba ocurriendole, no se si la altura de Chile o el agotamiento físico y mental, pero de estar a punto de entrar en su límite, era seguro. Aspire hondo bajo la astuta mirada de mamá, en esos instantes seguramente estaba imaginandose un sin número de situaciones involcrandome con galleto en la parte sentimental, lo malo de llevarle la contraria a ella seria ser lo suficientemente astuta como longeva para hacerla entrar en razó. Cuando tienes una cuadra caminando, ella lleva dos y cuando tengas treinta y cuatro esta rodeando las cuarenta. Mamá es la primera persona en conocerme a profundidad, es obvio, tratamos con quien me trajo al mundo y me crió, delante de sus ojos soy un libro abierto y nada se le escapa. Por lo tanto, en esos instantes, no puedo evitar sentirme cohibida y asustada. Esta leyendo mis movimientos y expresiones.
¿Tienes otra cosa por decirme? — pregunta después de un silencio bastante prolongado.
¿Aparte de mi trabajo y obligaciones estudiantiles? — dije sonando mas a una afirmación que una interrogativa. — No, nada de nada.
— ¿Por qué sera que no te creo? — pronunció con insistencia, haciendome rodear los ojos. — ¡Claro! Porque he sido yo quien te pario y te crió. ¿Te digo una cosa mas sorprendente? Seguramente esta relacionado con el tal galleto y los otros tus chinos amigos.
— Mamá, no empecemos. — le suplique, estaba lejos de soportar las palabras necias de ella, menos con el tema de los hombres. — sabes perfectamente que no son chinos, sino coreanos. Me basta y sobra con Manuel.
— No me cambies la conversación carajita. — amenazo.
Coño, con mamá es imposible de ocultar cosas, menos si se tratan de hombres. Luego de lo ocurrido con Adrián, fui bajo mis propios medios a relatarle los acontecimientos, había sido la primera vez en abrirle mi corazón a mi progenitora después de llorar a moco tendido por un hombre, uno que ni vale la pena. Sin embargo, al instante de darle las explicaciones a mis inquietudes, esta ya sabia exactamente con quien me involucre y por quien me lamentaba, en lugar de esperar una reprimienda de su parte al llorar desesperadamente, me encontré con el lado mas humano y sensible de una madre. Ella me comento tener una reacción totalmente normal, llorar era el síntoma mas común en un corazón roto y liberar lágrimas es necesario para drenar el dolor, aun asi, toda persona debía permitirse hacerlo una sola vez. Después, levantar la cabeza en alto y seguir hacia adelante, hacia el futuro. No me prometia de la noche a la mañana encontrarme mejor, debía de darle tiempo al tiempo para olvidarme de las malas experiencias y de aquel hombre de bajo estado de animo. Nada malo ocurría conmigo, nada malo podía pasar, no es mi culpa que los hombres de hoy en día se fijen mas en lo físico de una mujer, sobre todo, en dos poderosas delanteras razones en lugar de sus sentimientos. Eso lo hacían los superficiales, como resultado, Adrián era uno de ellos y no merecia bajo ninguna circunstancia mi querer o llanto. Ahora, estaba bajo mi responsabilidad pasar la pagina o no, pero como crió a una muchacha fuerte hecha y derecha, sabia el no estancarme en un solo lugar. Yo avanzaría hacia el futuro. Mamá no se equivoco conmigo, hice realmente eso, teniendo como consecuencia dejar de lado el tema amoroso o siquiera considerarlo.
¿Creen qué me libre de ella ante mi baja autoestima? No, quizás lo disfrace, libere o desvie la atención hacia otros asuntos, pero claramente seguía existiendo esa incomodidad en mamá cuando no le daba tanta importancia a mi apariencia, diciendo comentarios como "no levantar ni el polvo" y "tendre un montón de gatos alrededor en el momento de morir". Cualquiera diria ser monólogos de una chica amargada, desinteresada de los hombres o temas amorosos, pero ante otro mas fuertes a "no estar destenida a ser querida" y "ningún hombre se fijara en mi" se planteo otras cosas. Claro, mi interes en graduarme, obtener una beca en una universidad extranjera e irme teniendo la pequeña oportunidad opaco cualquier cosa, mas cuando el tema de los chicos quedo clausurado. Ahora en el presente, estando ya graduada, con un trabajo estable en el extranjero y con una beca en una universidad para un componente de Relaciones Internacionales, con un techo en mi cabeza y comida en mi mesa, el siguiente nivel era bastante claro. Los buitres que pueden rodear el éxito de su hija. No es como si mamá tiene problema de que su bebé consigue pareja, solamente piensa en que soy demaciado influenciable y manipulable para el asunto, con lo cual, no puedo siquiera refutar. Es decir, soy muy madura para algunas cosas, pero cruda para otras.
Si necesito el consejo, este seria el momento y la persona ideal para hacerlo. Aunque del mismo modo, me da escalofríos solo pensarlo. Sin embargo, se que mamá tiene las palabras mas exactas y correctas para tus dilemas, te dice lo que debes saber, no lo que esperas saber. Por lo tanto, aspirando y expirando reiteradas veces, me adentro a terrenos desconocidos con mi mamá a la cabeza. Los resultados, aun son plenamente incognitos.
Estoy confundida. — digo al fin, hundiendo mis hombros. — tengo los sentimientos tan mezclados, que desconosco cuando estoy molesta o simplemente celosa.
— ¿De que estas hablando? — pregunta intrigada.
No se a cual de los siete, me gusta de verdad. — suelto la sopa y espero una descarga de gritos de su parte, teniendo en realidad, un silencio de su parte para explicarme. — Me explico, con Jungkook siempre ha sido fácil, limpio, no esconde lo que siente y a su lado he aprendido el arte del amor propio. Si no me valoro a mi misma, nadie vendrá y lo hara. Pero entonces Jimin me manifiesta su apoyo, su mano amiga y la ingenuidad de una sonrisa que acelere tu pulso. Obviamente, no le soy indiferente. Pero Yoongi, aunque sea tosco, reservado algo brusco e insolente, me enseña que todo esfuerzo tiene su fruto al final y asi sea un tanto amargado, es dulce en sus acciones. — hago una pausa, restregando mis manos entre si como si tuviera crema en ellas. — Tampoco puedo dejar a los otros atrás, Tae con su ingenuidad y su voz ronca de locutor, Jin y sus platos exquisitos o sus bromas sin sentido. Hobi siendo la esperanza y impulsandome cuando lo necesito, en sus ojos no existe nada imposible, sino otro retro a superar. ¿Y donde queda Nam? Es centrado, maduro y muy masculino. En general, a su lado sabes que estarás protegida y no va a decepcionarte. Pero... pero... ¿Qué sucede si soy yo quien lo hace? Es... muy frustrante.
Mamá no dice nada, se queda callada observando mi semblante contraído de inseguridades, de pensamientos llenos de malos presaguios. Yo destruyendo sus corazones, yo destruyendo sus limpios sentimientos, sobre todo, yo asumiendo la consecuencias de mis actos. No quiero que nada de eso pase, en realidad, me gustaría frenar en su totalidad ese tomultoso día de cuando deba de decir y aun no tenga la respuesta. ¡Todos son hombres maravillosos! ¿Con que derecho tendría para destruir el corazón de ellos? ¡¿Con qué jodido derecho?! Ninguno, porque no lo tengo.
Deja de ser tan dramática. — dijo mamá con tono serio, sorprendiendome en el proceso. — tu sabes perfectamente que no puedes estar con todos a la vez, esta bien estar confundida, pero no querer aceptar la verdad.
— ¿Cual exactamente?
— Tienes la respuesta desde hace mucho de este rollo. — pronuncio al fin, dejandome completamente pasmada. — pero estas tan aterrada a la reacción de ellos, que te escondes detrás de excusas estúpidas y baratas. ¿Acaso no lo haces siempre? Eres de las que teniendo todo cerca se asusta, pone las mil y una excusas solo para no enfrentarse a la realidad. Victoria, te conozco bien, eres mi hija pero a veces provoca es darte un solo coñazo para que reacciones.
— ¿Qué mierda mamá? — musite incredula, desentendida de esa manera agresiva de hacer las cosas en mi mamá.
Por primera vez no dire nada de mi visión ante todo esto. — alzo su naricita achatada muy en alto, estando orgullosa de su análisis exahustivo. — te toca a ti ver la realidad, descubrirla por si sola. Asi veras que la madurez no solo cabe en vivir sola, trabajar o poner la comida en tu mesa. Va mucho mas allá, mucho, mucho, más.
Era inútil sacarle información a mamá en ese estado, una vez cuando conoció a Adrián por estar trabajando en unos cuantos metros de las residencias de donde solia vivir, lo salude amistosamente con un abrazo y beso en la mejilla. Ella quedó intrigada preguntando quien era ese, pero solo dije con orgullo infinito ser el chico que me gustaba, no respondió nada, salvo tener los gustos en las nubes. Tampoco era para alardear mucho, estaba claro en no estar en los estándares del muchacho, yo no le gustaba, no obstante, mamá soltó no haber visto lo mismo que yo. Esperen, acaso... ¿Tenia doble significado? Para cuando quise saberlo me castigo injustificadamente por ser tan ciega y lenta, a veces parecía estar fingiendo demencia y otras realmente lo padecía. Hasta el sol de hoy no se que miro mamá en Adrián, tampoco me interesa saberlo, pero nuevamente me aplica la misma y refrutar en contra, no esta en el menú de la carta. Llegando mi copa de frutas, mamá colgo la llamada excusandose con salir a comprar unas cosas para la comida, Manuel y la abuela estaban esperando por ella, mientras permanecia hablando con su muy pendeja hija menor. Eso si, me deseaba que todo esto terminara para bien, cosa en suceder, tengo la suerte de mi lado. Piendole la bendición, le prometi llamarla mañana en mi único día libre de los conciertos en Chile, después me esperaba un vuelo a Brasilia.
Mientras comia mi copa de frutas, le daba vueltas a la palabras de mamá, de ser una miedosa y colocar las excusas ante tener algo prometedor frente. Era cierto, podria colocar los ejemplos mas idóneos en frente, pero nunca contaria la veces de salir sola a flote, siempre tenia el incentivo de alguien detrás empujandome hacia la verdad. En esta ocasión, mamá dijo tener resulto todo el asunto desde mi interior, pero temia a la reacción de los chicos con la respuesta que olvidaba desenredarlo todo. Sin embargo, no dijo escoger a alguien en especifico, menos el diferenciar de sentimientos de otros, solo un crudo camino en ver. Maldita sea, en lugar de despejar mi mente, la complicó aun mas. Mamá me hundió en las profundidades del mar. ¡Perfecto! ¿Saben que? Seguiría dejando el curso de las cosas tal cual como estaba, mientras me limitaría a tapusarme de frutas con cereal y llenar la mitad de una de las actividades asignadas por la universidad, eso sería mi real prioridad.
Pasada unas dos horas aproximadamente, regresaba del restaurante para subir a mi habitación, la jefa Park aun no me había llamada para el trabajo del día de hoy, aunque seria mas o menos de lo mismo al día anterior. En realidad, sabia que le llevaba horas grabar RUN BTS y tener todo el material listo, pero no llevarlos a comer a algún restaurante o al mismo Movistar Arena para un último ensayo, se me hacia muy extraño. ¿Acaso ha ocurrido algo? No, imposible, de ese tipo de cosas te enteras fácilmente, son lo primero en llegar. Entonces al llamar al ascensor, las puertas se abrieron de par a par mostrandome el rostro de uno de sus miembros mayores, quitandome todo el aliento y pensamiento posible, en realidad, me tomó por sorpresa. ¿Donde estaban los demás? Iba de hecho a preguntarselo, pero una de sus manos me sujeto fuertemente obligandome a seguirlo desde atrás. ¡¿Y a qué venia esto?! Era un atropello a mi persona, a mi integridad fisica y la capacidad de tomar decisiones como alguien independiente. Claramente se lo dije, pero el chico se giro una única vez para bajar sus lentes de sol negro y derigirse a mi, Min Yoongi no es particularmente al lado de los otros miembros del grupo, pero junto al mio, me lleva un par de cabezas haciendome sentir mas pequeña aun, intimidandome.
— La promesa. — pronuncio con su peculiar forma de hablar, congelandome todos los sentidos. — vamos a tener esa cita, chica nueva.
— ¡Espera! — lo detuve con todas las fuerzas que tenia acumulada. — ¿Como puedes considerar en que saldré asi? No me he dado una ducha, no me arreglado, no he guardado esta cosa y... ¡No le he hablado a la jefa Park! Simplemente abandonar todo atrás y escaparnos no es una opción.
— Lo es, en mi diccionario si funciona. — dijo sin una pizca de remordimiento, dejandome con la mandíbula colgando. ¡¿Habla encerio?! — ¿Te preocupa no tener la ropa adecuada? Podemos ir a una tienda y escoger una para ti. ¿La jefa Park? Estará ocupada con la producción del episodio de hoy de RUN BTS. ¿Guardar tus cosas? Puedes pedirle a la recepcionista hacerlo, no tienen ningún impedimento de pedirlo.
— ¡Que esperes! — utilice esta vez mi dos manos, Yoongi puso una mueca de fastidio en el rostro. — ¿Qué dije sobre el dinero? No puedes ir gastandolo en mi, es innecesario y no lo quiero. Además, la jefa Park tiene cuatro ojos puestos sobre mi, dudo el dejarme libre en un solo momento, en cualquier instante puede llamarme.
— No lo hara. — hablo muy seguro de ello.
— ¿Como puedes saberlo? — inquiri a la defensiva.
— Porque yo mismo le dije mis planes contigo. — confeso al fin, sepultando mis pobres nervios a cientos de metros bajo tierra. — ¿Contenta?
No, en realidad, sin habla. ¿Min Yoongi seria capaz de manifestarle sus planes de conquista a la jefa Park? Se que para nadie es un secreto el juego de Bangtan el día de mi cumpleaños con lo de los regalos, pero aun existía cosas por aclarar entre nosotros, mas tomando en cuenta la conversación frente sus amigos. ¿Estaba interesado en Suran onnie o no? Porque si solo esta jugando con mis sentimientos yo... esperen, no es como si le correspondiera al castaño, estaba muy clara en todo este dilema y la respuesta era clara. No voy a escoger a ninguno. Yoongi al notar mi semblante contraído suelta mi mano dejándola en el vacío, alze mi mirada fruncida y con pensamientos confundidos hasta su dirección, aparentemente accedió a mi petición de esperar un poco. Es decir, tampoco entendía nada sus motivos de acelerar las cosas, de todas maneras, iba a salir con él en la cita ya había dado mi palabra y retrocederme seria absurdo.
— De acuerdo. — hablo al fin ante el silencio entre ambos. — toma esa ducha y arreglate. Esperare justo aqui.
Oh, vamos, esto conmovida de lo considerado de ser.
— Bien. — solo dije.
Girando mis talones fui hacia el ascensor abordandolo, aun sin comprender porque Yoongi estaba tan desesperado por salir de hotel, no es como si alguien fuese a frenar sus planes. Es decir, entre el mismo Bangtan colocaron las condiciones para las citas, entre ellas eran mantener sus narices fuera de ellas. ¿Serian capaces de incumplir su propias palabras? Suspirando profundamente, escuche el timbre que anunciaba la llegada al piso donde me hospedaba, camine con cautela sacando la llave de mis pantalones deportivos. Al colocarla en la ranura cerre la puerta detrás de mis espaldas, aprovechando para recortarme y deslizarme hasta el piso ocultando mi rostro entre las rodillas. Si esperaban el momento idóneo en ver mis nervios estan de suerte, porque este esta ocurriendo. La verdad es que en el arte de las citas soy un asco, aunque en el pasado ayude al amigo de Nam al recrear a la pareja perfecta, todo lo que hice fue imitar lo visto en mangas, animes y doramas. Lo típico entre lo típico de personas tontas sin cerebro, tratar con dulzura a su pareja, darle de comer en la boca, hablar de las cualidades positivas del otro y actuar como idiotas enamorados. Lo diferente de ese asunto es que primero es Min Yoongi, segundo, es Min Yoongi, y tercero ¡Es Min Yoongi! ¿Como puedo actuar tranquila cuando él esta a mi lado? Es un sujeto impredecible, cerrado y de pensamientos diversos, nunca seria capaz de decifrarlo. ¡Mierda! ¡Joder! No quiero cagarla, temo comportarme de una forma indebida y ser mandada directa al carajo. Quisiera que todo terminara pronto, pero para eso, debo comenzarlo.
Levantandome del suelo, fui a buscar entre mis maletas algo decente que ponerme, no tan desesperado pero no tan desinteresado, simple y usual para la ocasión. ¡Demonios! ¿Como hacen las chicas para manejar los nervios? Porque me es un misterio ahora mismo. Entre mas escarbaba entre mi ropa no encontraba algo de acuerdo al momento, si utilizo vestido seria demaciado, un pantalón tubo, muy desinteresado, una falda de volantes muy pija y unos shorts cortos... mi piel es demaciado pálida para exponerla a las personas. Frustrada revolví mi cabello emitiendo un sonido entre gruñido y finalmente, dejandome caer en la cama. Es por esto que odio las citas, Suga no es quien esté interesado en que estes vistiendo, pero no quiero pararme a su lado y desentonar, en verdad... ¿No traje nada decente? No debería de dejarlo esperar mucho, su rostro cuando dictamine acomodarme para salir no le gusto, si le dejó allí bastante tiempo su paciencia acabara y terminara por comerse vivo a alguien. No dándole mas rodeos al asunto, cojo un vestido corto de flecos de estampado en la falda de flores minúsculas azul y en la parte superior un top negro pegado al pecho, una chaqueta azul eléctrico de cuero. Unas medias negras hasta un poco mas arriba de las rodillas y unos botines de terciopelo oscuros. Bueno, no pareceré una desesperada o una dechilada chica, solo casual y de acuerdo a la ocasión. Corro rápidamente al baño para la ducha mas agíl de la historia, secar, alizar y acomodar mi cabello, ponerme todas las cosas comunes de chicas en el cuerpo y vestirme. Decido colocarme un gorro junto a unos lentes, no se si podamos ser observado por algún Army o paparazzi fastidioso, pero mantenerse bajo perfil seria lo idóneo. Cogiendo mi bolso, pasaporte, identificación en Corea y la misma venezolana, el celular junto a monedero lo introdusco todo para salir corriendo rumbo al elevador. Eso si, tengo que manobrear para regresar y cerrar todo con llave. Estaba hecha un lio que casi olvido lo primordial.
Mi pulso esta elevado al máximo, las manos me tiemblan, la respiración la tengo como hubiese corrido una maratón y para colmo, creo que he empezado a sudar. Desconosco las ideas de tener Yoongi para nosotros hoy, es que hasta la palabra "nosotros" suena raro en mi mente, la jugadas de Bangtan deben de estar afectandome profundamente. Nuevamente estoy en planta baja, bajo del elevador mirando a todos los lados en búsqueda de un castaño particular, aunque no debo de esperar mucho, se encuentra sentado en uno de los sillones cerca de la recepción viendo su celular moviendo su pie con inquietud. Al cruzar nuestras miradas no pierde el tiempo en contrariedades, camina hacia mi con pasos hábiles y sujetandome la mano con fuerza, me obliga a caminar justo detrás de él, tal cual al primer asalto de esta mañana pero sin derecho a replicar. Que manera mas peculiar de hacer las cosas, pienso al atravesar las personas en obstaculizarle el paso, no parece querer escuchar una opinión externa de sus acciones. Una vez estando a fuera con español algo peculiar, manda a pedir un taxi a uno de los botones porque tiene entendido el hacerlo, de lo contrario, no llegaran por si solos. El chico comprendiendo lo mencionado, se disculpa girandose hacia el interior del hotel para cumplir el pedido del cliente, haciendome pensar porque no hacerlo directamente a la recepcionista y asunto resulto. Min Yoongi, el hombre de las contrariedades.
— ¿Al menos vas a darme una pista de donde iremos? — pregunte aun viendo nuestras manos unidas, este se colocaba su cubre boca en su rostro para cubrirlo. Prácticamente, me ignoraba. — Digo, tengo derecho de saberlo.
— Lo sabrás una vez estando allí. — pronuncio únicamente.
No, pues, bravo por Suga y su manera elocuente de responder preguntas. Es el capitán de las cosas obvias.
— No eres muy considerado con los demás. — aprete los dientes al hablar, casi sonaba a un siseo. — ¿Cierto?
— Y tu, no muy dispuesta a cerrar la boca para aguardar silencio. — imito el tono de mi voz, provocandome mas disgusto. — ¿Cierto?
Antes de poder refrutarle su conducta idiota e imbécil una bocina llego a mis oidos, seguido del botones anunciando ser el taxi que pedimos unos minutos atrás, a mi me parecio segundos pero no puedo reclamar ante la efectividad de esto. Fui invitada a abordarlo al muy peculiar y forma de ser de Yoongi, tampoco es que tuviese muchas opciones de abstenerme, por lo tanto cuando el abrió la puerta de los asientos traseros, los ocupe como si nada y tratando en lo posible de ignorarlo. En lo mas retorcido de mi ser me pregunte si era igual de caballeroso con Suran onnie, si se antepone para abrirle la puerta del vehículo, correr la silla para sentarse u otra cosa idiota de hombres antentos. Pero incluso si iba imaginarlo en esas andadas, su peso cayo junto al mio gruñendo para decirme hacerme a un lado y darle espacio, lo mire pasmada ante su presencia porque lo imagine sentandose de copiloto, no de pasajero trasero. Como sea, el taxista rompió mi burbuja personal al preguntarnos donde nos dirigíamos, Yoongi medio bajando su cubre boca para ser entendido mejor su español no tan bien trabajado, pidió ser llevado al cine del centro comercial ubicado en el casco de Santiago. El taxista asintió y colocando las manos en el volante, emprendió la marcha hacia nuestro destino.
Pero aguarden un poco, no entendía muy bien de como iba todo esto, en realidad sentía estar siendo secuestrada en lugar de ir a un sitio agradable. Si soy pésima para las citas, Yoongi debería ser considerado el triple o peor, no es para nada atento o accesible, solo se ha encerrado en su propia muralla de contención. Se supone que estas salidas te permiten conocer mas a la persona, llevarte un pedasito de ellas al igual que al revés, pero hasta ahora solo he tenido ganas de patearlo en la cara. Olvidenlo, eso es lo usual en tener todos los días, su nivel legendario de hacerme enfadar no es ningún cuento. Me hundí prácticamente en mi puesto mientras veía pasar las calles transitadas de la capital de Chile, desde haber llegado el día anterior no me tome la molestia de explorar un poco el lugar o simplemente glooglearlo, estuve tan absorta en mis propios asuntos e ignore la verdad del momento, estoy en otro pais. Pero eso no era lo increíble, me entro una nostalgia al cuerpo al detallar las montañas alrededor de la ciudad, tenían un aspecto protector, casi demandante y glacial por sus moteadas de color blanco en alguna de ellas. Era uno de los aspectos mas encantadores de la ciudad. Luego estaba el casco central en si, lleno de edificios grandes, edificaciones imponentes y partes históricas como la casa reformada de Pablo Neruda uno de los escritores mas famosos de los tiempos, me encantaría, teniendo la oportunidad, visitar el museo a su nombre. Seguramente Tae o Hoseok sean buenos acompañantes, en lugar de cierto gruñon de cabello castaño que presta con mas atención a su telefono en lugar de su cita.
Si este fuera una competencia entre ellos, de cual puede ser mas atento y allegado a su pareja, les aseguro que Suga no tiene precisamente la delantera. De todas formas, ¿a que juega? Esta claro que salir en citas no es lo suyo, menos si estoy en medio, seguramente seria entero y pleno con alguien de sus mismos gustos o preferencias. No una chiquilla a quien le encanta fastidiar cada vez que la tiene al frente, de hecho, de los siete me sorprendió gustarle de forma romántica y cuando me lo dijo, no tuve cara para reaccionar. Si, posteriormente lo rechace o pretendía hacerlo, pero el se adelanto a mis movimientos y no tuve la necesidad de decírselo, aunque en lo mas profundo, él ya lo sabía. Comprender a hombres como Yoongi es algo que no puedo hacer, anoche por ejemplo, insinuo no tener una razón en particular para compartir su musica con Suran onnie, tampoco rechazo el hecho de poder gustarle, solo sonrio arrogante y eso precisamente se presta para muchas interpretaciones. ¿Fui un sentimiento pasajero? ¿Tan rápido soy de olvidar? No creía de Yoongi alguien tan mas del montón, en lo mas profundo, lo vi como comprensivo, algo cerrado al corazón de alguien mas, pero no por eso noble y sincero. Entonces, ¿solo es una fachada? ¿Una simple y fácil atrapa bobos? No, no debo de pensar esas cosas de Yoongi, puede que no tengamos una relación normal de compañeros de trabajo, o amigos, él en ningún momento me ha dado motivos para desconfiar. Solo anoche, solo... solo.... ¡Argh! ¡A la mierda con todo!
Llegando al centro comercial, uno muy ostentoso y grande, Yoongi paga la tarifa e inmediatamente salimos del auto. Me quedó mirando curiosa el ambiente ahi vivido, personas caminando de un lugar a otro con bolsas o manos vacías, jóvenes reuniéndose chocando sus palmas y dándose abrazos, o madres cargando de sus hijos prácticamente el brazo para hacerlos andar mas rápido. En general, era un ambiente bastante concurrido. Tan absorta en mis propios pensamientos, me olvide un poco de mi acompañante, aunque este me sujeto de la mano haciendome avanzar hasta la entrada del comercial no muy suave posible. Le reclame en su idioma cual era su problema, pero se limito a quedarse callado, solo mirar hacia delante y tenerme como el adorno de su llavero. De compañia. ¡Coño! ¿Por qué tanto misterio? Ni que estuviéramos cometiendo un jodido delito, solo vamos a una cita, aparentemente, en el cine como dos jóvenes normales. ¿Acaso esta mal? Me disponía a darle mas cuerda a mis objeciones hasta que pasamos al lado de una tienda de dulces, mis ojos revolotearon justo a la manos de las personas que salían de la tienda, yo recordaba muy bien estos negocios en uno de los centros comerciales de la localidad de donde vivía en Venezuela. Se especializan en postres sencillos, galletas con chispas de chocolate, avena o pasas, cotufas y se que en otros países tienen otros nombres, mini tortas de chocolate y mi favorito browine. ¡Carajo! Aqui tienen a montón y siendo sincera, me apetece comerme unos cuantos. Bueno, sino fuera aislada de todo ese maravilloso mundo gracias al castaño amargado de mi acompañante, le reclame querer comprar uno de esos dulces, podía sonar ridículo, pero me recordaban a casa y eso me daba algo de nostalgia. Girandose una única vez hacia mi dirección, me miro bajo sus lentes de sol pronunciando no tener idea si en el cine nos dejaban entrar con alimentos, no al menos de consumir lo que ellos venden, si luego de ver la pelicula aun los quería él mismo se encargaría de comprarmelos, tampoco era un tipo desalmado como yo pensaba. Solte un respingo desviando la mirada al suelo por ese comentario, se me contrajo las entrañas y de pronto fui consiente del agarre de nuestras manos, no estaba segura ni en mi propia mente y eso cataloga a Yoongi como alguien lo suficiente astuto para leer las expresiones, de la misma manera, interpretarlas. Quiero hacer un hueco en el suelo y esconder mi cabeza.
Observandonos detenidamente garradas nuestras manos, parecíamos una pareja normal y corriente saliendo al centro comercial para una cita, primero el cine, yo escogería seguramente la pelicula, después él me llevaría a comer en un restaurante de comida deliciosa, conversaríamos y nos daríamos cuenta que las peleas solo eran parte de nuestro convivir, un adorno mas, porque eramos mas fuertes a cualquier cosa. Luego, caminaríamos por un parque mientras comíamos helado, aun agarrados de la mano, él querría probar el sabor del mio, yo el de él, haríamos una batalla a lo tonto y... y... ¡Como si esas cosas pasaran! Podria estar siendo el propio sabotaje de mi cita con Yoongi, pero hasta no ver resultado fidelignos y concisos, mi brazo estaría tan recto como una avenida. Llegamos al cine, un sitio bastante amplio y concurrido mayor mente por adolescentes o jóvenes, la fila para los boletos estaba a mi izquierda no tan llena como lo esperaba, era comprensible porque no tenían muchas películas buenas, salvo una animada y entre todas, era la mas apetecible de ver. Guiamos nuestros pasos hacia la fila y estando en ella, por fin fui liberada del agarre del castaño sin ninguna explicación, saco su celular y se dispuso a revisar algo. Encogiendome de hombros, me dispuse a emitarlo porque no tenia otra cosa mas que hacer hasta llegar a la caja, sin embargo, en el menor momento de tener el aparatejo en mis manos dio un sacudon repentino, teniendo varias notificaciones pero todas directas de los otros chicos de Bangtan. ¿Qué demonios? Iba abrir el primer mensaje, uno de Nam, cuando la mano alargada y venosa de Yoongi tapo en seguida la pantalla del celular.
— ¿A que viene eso? — le pregunte ceñuda.
— Estamos en una cita y tu... ¿le prestaras atención a otro chico? — parecio estar indignado, casi insultado. Lo mire iracunda. — ser considerada no es precisamente tu fuerte.
— Podria decir lo mismo. — le lanze la pelota, guardando el telefono en mi bolso. — ¿Oh? ¿He dicho algo incorrecto? En todo el bendito trayecto no he podido sentirme menos a comoda.
— No manifestaste tu inquietud en ningún momento. — giro su cabeza hacia otro lado, como tratando de huir.
— ¡Pero ahora lo estoy haciendo!
Este chico... ¿En verdad no es consiente de sus actos? Viéndolo como esta huyendo de mi mirada llena de veracidad, me da a entender no tener ni la mas mínima idea de lo que hace, pero sobre todo, sus acciones son total y completamente auténticas. ¡Aish! ¡Realmente! ¿De donde ha salido?
— Yoon...
¿Disculpen? — una voz totalmente desconocida proveniente de mis espaldas nos hacen girar de inmediato, son dos chicas. — ¿Podemos preguntarles algo?
Unas jovencitas de no mas a dieciséis o diecisiete años, vestidas muy al estilo boemio, para no decir lo que comúnmente dice mi madre, nos observan con curiosidad infinita pero aun mas, un brillo difícil de descifrar a primera instancia. O tal vez si. Parecen estar mirando un juguete nuevo, uno que deseas adquirir si o si. Ante la interrogativa de la niña, Yoongi iba a soltar una de las suyas a su muy original español, pero sujetandolo por uno de sus brazos lo prive de hacerlo. ¡Son solo jovencitas! ¿Por qué molestarlas tambien?
C... claro. — sonreí tensa, apretando el agarre en el castaño inquieto que seguramente me fulminaba con la mirada. — ¿Qué....? ¿Qué seria?
Les apuesto que Suga les diría: ¿Qué quieren?
Ustedes hablaban en coreano. — expuso la otra niña, ella tenia el cabello teñido de un blanco nieve pero sus raíz se notaba su color natural, el negro. — acaso... ¿Tienen algo que ver con los del concierto de BTS?
Parpadee confusa, que estuviera hablando en coreano no decía estrictamente estar involucrada con Bangtan, simple y llanamente podria ser una chica cualquiera teniendo una conversación con un joven coreano. ¿Todo lo referente a ese pais se relaciona a los chicos? Aparentemente para estas niñas, si lo es. Igualmente, el brillo y la intencidad de sus miradas se incremento mas, ya seria imposible negarlo, ellas eran Army. ¡Carajo! Como si fuese lo último en faltarnos, encontrarnos a parte de las fans de Bangtan, de descubrir que uno de ellos esta frente de ellas y saliendo en una cita con alguien perteneciente al Staff, seguramente les da un mal, no sin antes, matarme en el proceso. Gire a ver a Yoongi, no sabia exactamente que expresión tenia, su rostro estaba completamente cubierto, hasta sus ojos con lentes oscuros, internamente le felicite por tal idea, del mismo modo, lo maldije porque no sabia como enfrertarme a esto yo sola. ¿Qué decir? ¿Qué hacer? ¡Alguien que me ayude!
¿Como han llegado a esa conclusión? — pronunció Yoongi en medio de mi desesperación.
¡Si lo son! — chillaron las dos unísono, retumbando el sonido de mi sangre recorriendo todo mi cuerpo. ¡Estamos acabados!
Aun, sin comprenderlo. — insistió el castaño ante las chiquillas entuciastas.
La verdad, no estamos acostumbradas a ver muchos coreanos. — dijo la primera en hablar, tenia el cabello teñido de naranja. — claro que los vemos, pero resulta extraños verlos interactuar con latinos de por medio.
Entonces... ¿Todo se debe a mi? ¡Argh! ¡Tienes que estar bromeando! No es como si los latinos fuéramos seres de otro planeta para los asiáticos, simplemente nos encontramos en otro continente, tenemos diversos tonos de piel y nuestros ojos son sumamente grandes. ¿Qué tenemos por dentro? Los mismos órganos. ¿Lo ven? No somos nada fuera de este mundo.
¿Entonces si lo son? — siguieron insistiendo.
¿Por qué me veo incluida en el paquete? — pregunte riendome nerviosa, percibiendo la mano de Suga precionando la mia. ¿Como lo tomaba?
Personal del Movistar Arena. — simplifico la chica de cabello nieve. — Ustedes dos se conocieron allí, inmediatamente se interesaron el uno del otro y experimentaron el afamado "crush". Llevándolos a conocerse con profundidad.
Quede helada, sin comentarios o la capacidad de poder gestionar algún pensamiento. Esta niña... ¿De donde demonios ha sacado tal fantasía? Puedo darme cuenta que se la pasa mucho tiempo en Wappad leyendo historias, de lo contrario, tiene mucho poder para la imaginación. Gira dándole una mirada incredula a Yoongi, este como esta cubierto completamente imitando a una momia, se me hace imposible saber que tipo de expresión pueda tener, tampoco ha dado indicios de nerviosismo o algo parecido. No me imagino a un Min Yoongi nervioso, con lo serio y centrado que es, podria estar muriendose del terror e igualmente tendría una expresión indecifrable en el rostro.
Si — pronuncia el castaño, sobresaltandome en él interior. — estan en lo correcto.
¡¿Pero es que acaso perdió el juicio?! No podemos estar diciendo de buenas a primeras pertenecer a Bighit porque nos apetece, menos él siendo una celebridad de esa empresa, el deber ser es callarnos la boca e ignorar a las jovencitas. Aunque presiento que si llevaramos a cabo ese plan, las cosas se colocarían aun peores. ¿Eso quiere decir que seguirles la corriente mejora la situación? En lo absoluto, las dos chicas estan saltando, juntando sus manos y chillando emocionadas como si fuera el mejor día de su vida. Ya lo veo venir, son niñas ratas que se alegran de ver un coreano y prestarles atención, aunque no me explico donde entro en la ecuación.
¡Ya quisiéramos tener tu suerte! — dice la pelo naranja, asombrandome mas de lo que puedo ya estar. — Es decir, quiero que mi bais me haga bola, huevon, eso si seria el paraíso en la tierra.
— ¿Jin? — pregunta la otra, pero con el tono el que lo dice suena a ironía. — no te daría ni la hora, lo máximo seria recibir un beso volador de los suyos y eso, solo para complacer al público.
— Tiene lógica. — la apoyo Suga sin rechistar.
¡Oye! — le di un ligero golpe en el hombro ante su comentario. — No puedes decir eso sin antes siquiera intentarlo.
No me vengas con una de las tuyas, Victoria. — lo pronunció en su idioma, ganándose la curiosidad de las jovencitas por saber el significado de sus palabras. — sabes mejor que nadie ser imposible eso y la razón.
No dije nada, no por seguir discutiendo con Yoongi, sino de la autentica realidad de ser parte del Staff de Bangtan, significaba guardar a toda costa la verdad de pertenecer a la empresa y cuidar la integridad fisica de cada uno. Con ello digo tambien ser consiente de pertenecer a la industria del entretenimiento, sus vidas son publicas, no tan personales como me encantaría que fuese y eso no se puede evitar. Nos aborda el silencio por un período de tiempo que nos sorprende ser los próximos para atender, mientras Yoongi ordena las entradas las chicas cambian drásticamente de conversación preguntando cosas sobre mi, a cien metros se nota que no soy chilena y les da curiosidad de como llegue hasta este pais. Sonrio inquieta porque ellas aun desconocen estar viviendo en Corea, mejor estar en las nebulosas de la ignorancia, de enterarse de la verdad, me dejarían sin timpanos. Les confieso ser venezolana, estar culminando mis estudios en relaciones internacionales y esperar la oportunidad idónea para vivir en Japón, contarle eso no es un delito y a las chicas igualmente les emociona. La cabello nieve dictamina estar aun estudiando, lo que llaman en mi pais, el liceo, su último año y soñar con tener un oppa que la lleve a Corea a vivir. La cabello naranja es mucho mas realista, esta viendo opciones de carreras a cursar en la universidad y lo único en realmente llamarle la atención hasta ahora, es el diseño gráfico. No esta mal, le digo, si realmente es su pasión debe de intentarlo. Yoongi inrumpe la conversación sujetando mi brazo anunciando ya tener los boletos, se disculpa con las chicas y me guía con pasos concisos al interior del cine. Aunque al principio desconfiara de las chicas, es un frescor poder relacionarme con personas de mi mismo idioma y que estas, no les importe de donde provengas solamente hacer amistad.
Mientras nos ubicamos en la fila para comprar bocadillos y palomitas de maíz, Yoongi me mira con ojos agudos mi rostro aun sin decir silaba alguna. Aunque seguramente todo por completo con solo inspeccionarme una vez, tal parece que soy un libro abierto para él, con la facilidad de posar sus ojos y entender todo a la perfección. Emite un suspiro profundo soltando una pequeña risa en el proceso, diciendome que tengo maneras particulares de alegrarme, comprende que luego de la mala experiencia con la víbora de cuarta de ayer, encuentre alivio en dos niñas de apenas culminando preparatoria. Sonriendo de medio lado, le relato que en casa suelo llevarme mejor con las personas en ser mucho menores a mi, esta el caso de uno de mis vecinos, Andrés, que aunque para muchos resulte ser un completo fastidioso es mi compañero de muchas desventuras. Además, de acompañarme a jugar videojuegos cada vez en tener la oportunidad, sus abuelos me adoraban, su papá igual, capaz por ser la única en librarlo de su presencia en un largo rato. Burlandose de mi relato, Suga menciona ser en realidad era su niñera mas a una amiga, el chiquillo tiene que ser lo suficiente fastidioso como para lanzarlo en manos de una vecina. Dándole un codazo, avanzo en la fila acercandonos cada vez mas, Andrés no es un chico problema, mas bien, lo trato como incomprendido, tuvo una infancia demaciado turbia que lo llevo a separarse de su mamá. En realidad, ella lo abandono y su papá le lanzo la responsabilidad de la crianza a sus padres, los cuales son los únicos en darle todas las comodidades al niño. Se lo difícil que resulta ser dejado a un lado, abandono y desechado, cuando estoy con él trato a la brevedad posible no tocar el tema, se cuando difícil es para él mencionarlo y como su amiga, solo busco llenarlo de otro tipo de experiencias. Mamá me dice no sacar conclusiones antes de tiempo, de no saber la verdadera historia, pero eso no dice tampoco saciar el hambre de querer enterarme de la verdad.
— ¿Sigues teniendo contacto con él niño? — pregunta el castaño, avanzando otro paso mas en la fila.
— A veces. — respondo, imitandolo. — en Facebook hablamos. Me ha dicho que planea igualmente mudarse a otro pais.
— ¿Lejos?
— Considerando en donde me encuentro ahora. — rio irónica, rodeando los ojos. — si. Pero si hablamos de Venezuela, no, porque se trata de Colombia.
— Supongo que aun lado del tuyo. — adivino.
— ¡Oh! — giro dramáticamente colocando mis manos en el rostro, haciendo una expresión sobresaltada. Yoongi seguramente me fulmina con la mirada. — ¡Si tus fans colombianas saben que conoces donde estan ellas...! ¡Seran muy felices!
— Deja de ser ridícula.
Suelto unas carcajadas para mi misma al mismo momento de dar mas pasos en la fila, Yoongi luce tenso pero por mi pequeña demostración poco madura, a estas alturas debe conocer esta lado mio poco convencional. En casa, mas especifica, mi pais, quien soportaba estos arranques era mamá, eso si, me daba un últimatun para dejarlo o las cosas se pondrían feas. He tenido durante mi vida varias cosas extrañas, esta es la única en quedarseme, las demás desaparecieron a medida de correr el tiempo. Se puede aplicar lo de la madurez o avanzar a medida de vivir la vida, porque si de tener una ataque de risa, para utilizarla como ejemplo, en medio de uno de los conciertos de los chicos, se vería igual a estar loca o fuera de contexto. Escojo eso último. Yoongi gira a mi dirección luego de pasar por alto mi comportamiento fuera de lo común para hablarme, me pregunta si deseo un aperitivo en particular, lo normal seria las palomitas de maíz, pero visualizando la lista de alimentos muestra otras cosas mas. La miro fijamente percatandome de pedir deditos de queso, un hotdog, un combo con esas dos cosas y refresco, unos bocadillos que no tengo conocimiento de ser y papas fritas. Bien, me estableceré en lo convencional: deditos de queso, palomitas de maíz, papas fritas y un refresco. A todas estas, ¿Como se le llama a esas cosas en este pais? No tengo tiempo de preguntar porque avanzamos en la fila, siendo nuestro turno, Yoongi se encarga de todo señalando magistralmente al mostrador y añadiendo un chocolate a la lista. Me quedo sin habla ante la orden del muchacho, ni siquiera protesto cuando nuevamente se encarga de cancelar el pedido, es decir, no me gusta cargarle con todo y yo limitarme solo a mirar o comer. Las citas debería ser equitativas. El dándose cuenta de mis expresiones, aprovechando del muchacho organizando nuestro pedido, dice deshacerme de esos pensamientos de ejercer la mitad de las responsabilidad de los gastos de la lista, ha sido él quien me invito a salir y eso significa pagar todo. ¿Acaso no lo sabia? Reaccionando a su argumento, pongo las manos sutilmente en el mostrador contestandole que eso es muy de la prehistória, es decir, entiendo que siempre se ha entendido quien invita paga, pero se me hace idiota solo mirar nada mas. Lo siento, pero no estoy tan chapada a la antigua, al menos, en estos casos. Es cuando lo escucho, es una risa, profunda, razgada y con un toque de picardía que paraliza mi corazón por unos segundos. Se trata de Yoongi, se esta riendo y el simple detalle de hacerlo en medio de tanta gente por mi causa, me llena las mejillas de color y el cuerpo a temblar. Son reducidas las oportunidades de verlo de esta manera, libre, despreocupado y como un joven de su edad. Esta tan acostumbrado a estar encerrado en el estudio componiendo canciones o en su casa, que olvida hasta dormir, pasar por alto los fructíferos resultados de eso es imbécil, porque el crea arte, sus letras y composiciones te llegan al alma pero tambien me gustaría, como en estas ocasiones, tenerlo relajado y desestresado.
Con los latidos de mi pecho retumbando en los oidos, tan paralizada al igual a una estatua, Yoongi recoge nuestro pedido y aun riendo, comienza a caminar lejos de la fila. Le sigo tartamudeando, aunque francamente eso demuestra estar afectada de sus acciones, con es deber reprimir, pero es imposible, lo se. Detrás de ese cubre boca y lentes, se qué su sonrisa en amplia, radiante, mostrando sus rosadas y adorables encías, sus dientes diminutos pero blancos, sin pasar por alto sus pequeños ojos rasgados desapareciendo por completo. Negarlo es impensable, pero esa imagen hace que me vibre el cuerpo por completo, siento igual a ser inyectada por una clase de liquido paralizante e igualmente, enciende cada particula en mi sistema directamente en dirección a Yoongi. Demonios, no sabia el grado de afectación del castaño en mi, lo usual es molestarme, confundirme con sus acciones pero nunca afectarme en este grado. ¿Saben que? Si estaba antes confundida, ahora lo estoy aun mas. ¿En donde voy a parar? Entonces, cuando estamos a punto de dirigirnos a la sala que nos corresponde para disfrutar de la pelicula, las dos chicas adolescentes locas por Bangtan, saltan al frente de nuestras caras despistando toda clase de pensamiento confuso por el chico. De hecho, nos paramos en seco esperando una explicación. Me pregunte si las tendríamos tambien como compañia en la pelicula, aunque las chicas me agradaran, no significaba parecerme un estorbo en mi cita con Yoongi. Es decir, ¡No es que este mostrando interes en él de otra índole! Simplemente creía en una estadía tranquila a su lado. Apostaría hasta el final por la esperanzadora tregua entre ambos. Sin embargo, eso no decía despegar mis dudas de sus sentimientos hacia mi, aun mas, del asunto de Suran Noona. Es un tema que deberíamos hablar, por supuesto, pero no era ni el momento o el lugar indicado, menos teniendo a este par de Armys revoltosas alrededor. A todas estas ¿Qué querían?
Nos preguntamos... — dejo en el aire la cabello nieve, mirando de reojo a su amiga con algo de nerviosismo. — ¿Qué peli verían?
— Animados. — contesto por mi Yoongi.
¿Era cosa mia o comenzaba a perder la paciencia? Podria quizás no ver su rostro, pero el tono de su voz no mentía, claramente, esta entre disgustado y frustrado. Tal vez una rara combinación de ambas. Trate de controlarlo lanzandole una mirada fortuita, seria mejor para cualquiera de nosotros mantener su mal genio dentro del bolsillos de sus pantalones, sé para él no es fácil lidiar con personas involucrandose en sus asuntos, en nadie lo es sinceramente, mas sin embargo, tratamos con fans y eso es asunto tambien clase aparte. El trabajo se trata de complacerlas y hacerlas feliz.
¡Una lastima! — pronuncio la otra haciendo un puchero, la mire desconcertada. ¿Qué significaba eso? — Iremos a la de terror, unos amigos no las han recomendado. ¡Huevon! Nos cagaremos del susto.
— Suena muy inteligente... — pronuncio con ironía Yoongi, en su idioma natal.
¿Qué ha dicho? — pregunto la pelos de nueve con curiosidad.
— ¡Qué se diviertan bien! — reí nerviosa, imaginandome mil cosas de como cocerle la boca a Suga. — el punto de venir al cine es pasarlo lo mejor que puedas. ¿Cierto?
— ¡Si! — coincidió la cabellos nieve. — Por cierto, ¿podemos saber sus nombres?
Ah... demonios, lo que nos faltaba, no lo digo por mi, sino por Suga. ¿Qué mierda? Algo se me ocurrirá.
Victoria y Yo... — mire de reojo al castaño, que al tener su rostro cubierto se me dificultaba descubrir su expresión, seguramente no muy buena. — Yoon, él es Yoon.
Ya podía imaginarlo, una mirada deseñosa, después ponsoñoza y otra iracunda. En una mezcla de todas ellas saldría la molestia, porque ni en mil años luz estaría de acuerdo con decir parte de su verdadero nombre, aunque las niñas se prestaron muy receptivas, incluso, sonrieron entre ellas. La cabellos zanahoria se presento como Nicole y la otra Jule, realmente les encantaron conocerlos y ojala ellas tuvieron la misma suerte a la mia, algo en no presentarse todos los días. Seguidamente, aparecieron dos chicos con aperitivos en sus manos llamandolas, ellas se despidieron cortésmente deseandonos la mejor de las suertes y si teníamos una próxima oportunidad de vernos, esperaban compartir con nosotros. Nos quedamos allí parados en medio de la nada viendo con el grupo de jóvenes se marchaban, escuche a Yoongi murmurar nunca mas encontrarse con ellas, son muy ruidosas y escandalosas. Le meti un codazo en uno de sus costados a la par de sujetar los aperitivos, decir una cosa tan grocera como esa a dos jovencitas educadas como ellas era muy injusto, es cierto, tienen una manera muy particular de reaccionar pero es algo normal en Latinoamérica, bueno, dependiendo de la persona porque hasta aqui, existen los reservados. Caminando de forma definitiva a la sala de proyección, Suga se acariciaba la zona donde le proferí el codazo mirandome con reproche, no debía de deshacerse de los lentes para sentirlo. Escogimos los últimos asientos para mayor comodidad, en realidad, para él poder quitarse los lentes y su cubre bocas asi disfrutar con mayor claridad la pelicula, afortunadamente el lugar casi estaba prácticamente solitario salvo un grupo de jóvenes adelante de nosotros, una pareja con un niño a la izquierda y una señora junto a su hijo. Yoongi se quedo con su gorra oscura por precaución, no se lo impedí, si se sentía seguro de esa forma y previnio quizás ser descubierto, mucho mejor. Tomo el asiento de la izquierda, en tanto yo el derecha dando al pasillo, colocamos los bocadillos en medio de los dos para cuando se nos antojaramos comieramos. Sinceramente no tenia ni idea de que se trataba la pelicula, al entrar a la sala apenas daban las típicas publicidad a otras y cosas comunes, tenia la intriga de si me interesaría o no.
Sostengo mi refresco, siendo llamada soda o gaseosa en otros países y dirigió mi atención a la pantalla, después de los créditos empieza realmente la pelicula quedandome completamente muda, se trata de la Bella y la Bestia. Giro como niña del exorcismo en dirección de Yoongi que come despreocupadamente palomitas de maíz, desde que pequeña mi segunda princesa favorita de Disney es Bella, la primera es Blanca nieves de hecho me disfrazaron para una fiesta del preescolar de ella aprovechando de tener cabello negro azabache y la piel pálida, dejando a todos bastante impresionados. Pero esa es otra historia. La Bella y la bestia, forma parte tambien de mi infancia donde me encontraba fascinada con la historia, como una dulce jovencita preocupada por la salud de su padre, ocupa su lugar en un terrorífico castillo con una temible bestia la reina, desconociendo totalmente la verdad detrás de ese aspecto horripilante. Quizás en la vida real se pueda aplicar lo mismo, juzgar a las personas sin tomarnos la molestia de conocerlas realmente, y al hacerlo, nos llevamos una sorpresa enorme. No se como le hizo Yoongi pero acertó con su elección de pelicula, desde el fondo de mi, emerge una emoción genuina extendiéndose a cada particula de mi piel y floreciendo al exterior. Me acomodo en mi asiento sonriendo como una lerda, agarro un puñado de palomitas de maíz ocupando en consumirlas en tanto las primeras imágenes de la grandiosa Ema Watson se proyectan en la pantalla. Ella es una de mis actrices favoritas, la admiro muchísimo, aparte es muy hermosa, sin duda es increíble.
Disfruto la pelicula hasta los últimos minutos, reí, sonreí, enoje y casi llore cuando pensé que la Bestia moriría, la mas gracioso de todo es que Yoongi permaneció con una mueca incredula en su rostro con cada una de mis reacciones, pobre, en el momento de ponerle toda mi atención a algo soy muy ruidosa al punto de ser molesta. Afortunadamente fue lo suficientemente comprensivo para no decir nada, incluso, aguardo silencio al comerme prácticamente todos los bocadillos comprados por él para compartir, se limito simplemente a observarme. Al salir de la sala prácticamente satisfecha, no paraba de hablar hasta por los codos de la magnifica actuación de Ema en la pelicula, en como cada una de las tomas y vestuario la favoreció, su voz de los dioses y la delicada de emitir las emociones de Bella, ella había nacido para ser una princesa. Colocándose nuevamente su cubre boca pero dejando sus ojos al descubierto, pregunto si era una fan de Harry Potter, porque me comportaba como una de esas locas por la saga, sin dejar por alto mi lado fan loca por GOT7 y principalmente, Jackson Wang. Me pare en seco mirandolo frunciendo el ceño, aun no me olvidaba como me confundía cuando entraba en esos lapsos mentales de admiradora enamorada, sacandole provecho para burlarse de mi y si, si era fan de la saga, de las películas y los libros, son una de las mayores creaciones de los tiempos donde las consideraría maravillas. ¿Qué tenia de malo amar a Daniel, Ropert o Emma? Nada, en lo absoluto, de hecho, Daniel es mi amor platónico de la infancia, igual que el actor de Legolas y Frodo del Señor de los Anillos, otra maravilla de la creación.
— No sabria decir si das miedo o curiosidad cuando estas en ese trance. — comenta desinteresado Yoongi, caminando lejos de mi. Lo fulmine con la mirada. — podria ser una rara combinación de ambas.
— ¿Me insultas o halagas? — dije confundida.
— ¿Qué te parece?
Con Yoongi puedes esperar lo que sea, desde una broma oscura hasta un insulto sutil, es del tipo de personas reservadas que resultan impredecibles. Nunca sabes el próximo paso a dar. Tragando saliva duro, camino hasta él decidida a enfrentarlo hasta que un par de voces conocidas me detienen, giro al mismo tiempo que Suga se coloca sus lentes de sol para cubrirse percatandonos de Nicole y Jule vienen hacia nuestra dirección moviendo sus manos. La primera me pregunta si la peli ha sido entretenida, Jule complementa que la de ellas apesto dando mas miedo los teletubis en lugar de unos efectos bien insipidos, un chico moreno de rasgoz peculiares coloca un brazo en el hombro de ella exclamando si me conoce de algún sitio. Suga escuchando la interrogativa, da un paso sujetando mi mano arrastrandome hacia él, sacandose los lentes y con un español bastante claro sorprendiendome en el proceso, dice ser imposible porque apenas nos hemos instalados en el pais. El corazón casi se me sale de la boca por la forma tan posesiva de sostenerme el pálido, las chicas que tienen un brillo inusual en sus ojos chillan quedamente ante el paso defensor de mi acompañante, seguramente imaginandose un sinfín de historias locas. Eso no es todo, el chico con una pizca de arrogancia se ríe deshaciendo el agarre en su amiga caminando hacia adelante, llamando a Yoongi muy delgado y delicado como para impresionar a una chica, seguramente se debe a otra cosa del porque salgo con él. Tiemblo, realmente lo hago, los ojos de Suga se vuelve mas pequeños y tienen una energía sumamente negativa, al punto de recordarme al pasado cuando le pego a unos sujetos en doblarle el tamaño y masa corporal. Lo siento amigo, pero no es una buena idea meterse con este chico, puede parecer un debilucho pero la realidad es otra cosa, mas sumandole molestia a la ecuación.
Tragando saliva sonoramente, halo al castaño a mi lado en el minimo indicio de darle un puñetazo en la cara al amigo de las chicas, coloco una mano en su pecho hablandole en coreano mejor marcharnos a otro sitio y dejar esto por la paz, debe recordar quien es y donde estamos. No podemos darnos el lujo de perder los estribos. Al principio parece renuente a hacerme caso, pero después de dar unos cuantos respiros profundos, se da la vuelta sujetandome la mano caminando fuera del lugar. En nuestras espaldas se escuchan las risotas del muchacho provocando a Yoongi, llamándolo cobarde y poco hombre quien se esconde en las faldas de una vieja, cuando en realidad debería de enfrentarlo como se debe. Es alli, en ese preciso momento que algo se templa en mi cabeza, parecido a esa linea imaginaria con medidor de paciencia que es estirada hasta romperla. La mia, ha llegado a eso. Girandome una unica vez, camino a pasos acuadalados no sin antes deshacerme del agarre del castaño, pararme delante del jovencito alzar mi mano y estamparlo contra su rostro, en una muy jugosa y limpia bofetada. Todos alrededor aguantan la respiración ante tal acción, las chicas quedaron de piedra por mi comportamiento pero ellas deben de saber que es justificado, y lo lamento mucho pero no voy a quedarme de brazos cruzados viendo como llaman a uno de mis amigos cobarde por seguir una mujer.
¿Y qué? — digo sumamente molesta, a ese paso ya tengo a Yoongi a mi lado sujetandome del hombro. — ¿Escucharme lo hace menos hombre? ¿Acaso tu mamá no es una mujer? Y para que te vayas enterando de una vez, niño, las mujeres no necesitamos de ningún hombre para defendernos. Nos basta con nosotras mismas para hacerlo, idiota.
Sonriendo socarronamente, soy quien sostiene la mano de Suga y lo saco prácticamente volando del sitio, detecto varias miradas sobre mi cuchicheando por lo bajo no tener vergüenza o no medir mis actos, sinceramente, me da igual. Si existe algo en odiar es cuando un hombre intenta lucirse con otro tratando de degradar a una mujer, de porque si te vas con ella eres un cobarde, de porque si la escuchas y no peleas lo eres aun mas, sobre todo, un poco menos a un macho. ¿Saben que? ¡A la mierda con ellos! No tiene porque ser asi, no cuando nosotras mismas le podemos dar un alto. Yoongi va a mi lado conmocionado tratando de llevarme el paso o determe, cosa en no lograr, tengo tanta adrenalina en el cuerpo que obvio la tienda de dulces en querer visitar antes de tiempo, necesito en un sitio con aire fresco recorriendo por todas partes. Un parque. Entonces llegando casi a la entrada, la fibrosa mano del castaño hace una maniobra deteniendome, chocando con su pecho para que en menos de un segundo, ser girada en dirección a él. Se quita los lentes de sol mostrandome sus minúsculos ojos negros llenos de muchos egnimas, secretos indecifrables para mi, aunque en esos instantes no reina nada de eso solo calma, algo en no tener precisamente. Entonces, los latidos de mi pecho incrementan de nivel, esa mirada me ha recordado un poco al momento de besarme bajo el eminente cielo nocturno de Seúl, rodeada de un olor a mora azul, la marea del mar y la fria sensación de bañarme con serenidad. Esas mismos dedos que ahora sostienen mi muñeca se incrustaron en la parte detrás de mi cuello, dándole el impulso necesario para estamparme contra su rostro en el beso mas sorpresivo de la historia, la prologanda confusión de mi cerebro en el hecho de haberlo disfrutado con cada parte de mi ser llega al presente, donde el mismo chico de hacerlo ha determinado la noche anterior no tener motivos para compartir con una chica, una que no soy yo. ¡No! Esa debería de ser una razón suficiente para caminar con cuidado, mas en esta cita, aunque Yoongi manifestara gustarle de forma romántica, no dice el seguir haciéndolo. Es decir, es el tipo de chico en tenerlo todo si lo desea, apuesto, inteligente, con sus peculiaridades pero dispuesto a ayudarte cuando lo necesite. ¿Quie no se derrite por alguien asi? Aun mas ¿Por su madures? La forma de pensar tan centrada, tan profunda, tan comprensiva. ¡Una chica de verdad lo haría! No por quien aparente ser, ni por el dinero o posesiones de tener, sino por su verdadero interior, la esencia de su ser.
Genial, ahora sueno como una completa idiota, de estar aqui Valentina me diria estar enamorada de él, pero no es mi caso, yo simplemente lo admiro, en todos los sentidos. Desde su yo artista, hasta el asombroso humano de superar todos los obstáculos en presentarsele en la vida para llegar a donde esta. Él junto a los demás chicos han demostrado el lograr hacer tus sueños realidad si luchas, si perseveran, sobre todo, si son lo suficientemente necios para soportar las posibles derrotas. Tomando en cuenta eso, seras capaz de proponerle lo que sea y lograrlo. En la poca temporada de conocerlos, es lo que me han enseñado y no pienso despediciarlo. Ahora, el tema de Yoongi, es cosa a parte. Es cierto de confundirme, su forma de ser lo hace, dice gustarle pero sus acciones y palabras, al menos las de anoche, han dicho otra cosa y no se como tomarlo. ¿Creo en su confesión del pasado? ¿O tomó precauciones de ahora en adelante? Tampoco es que pretenda ilusionarme, a estas alturas del partido el balón del amor se encuentra en pies de otro jugador, en los mios, jamas estarán. De pronto, de un momento a otro, el sonido del mi celular nos sobresalta a ambos llevandonos a la realidad, donde las lagunas mentales no son permitidas. Me suelto de Yoongi mientras él aprovecha para verificar algo en el suyo propio, viendo como el nombre de galleto brilla sin parar en la pantalla, frunzo el ceño contrariada de responder o no. ¿No se supone que ninguno de ellos se interpondrian en la cita de los demás? Al menos que... ¡¿Se habrá sentido peor?! Pensando lo peor, saco mi telefono del bolso dispuesta a responderlo hasta que alguien me lo arrebata, o mejor dicho, Yoongi lo hace.
— ¿A que va todo esto? — le reclamo avalanzandome sobre él para coger mi telefono, logrando no mas alejarlo mas de mi. — ¡Yoongi esto no es gracioso!
— ¿Y para mi lo es? — reclama, a este punto la llamada se cuelga y se reanuda otra mas. — ¿Tengo cara de reirme o algo? Te lo dije, Victoria, ahora estas conmigo y por lo tanto deberías prestarme atención solamente a mi. No a ninguno de ellos.
Espera... ¿Donde ha salido este Yoongi? Recuerdo que dijo interponer la felicidad de cualquiera de esos chicos en lugar de la suya, el que tengo enfrente no solo esta olvidando ese dato, roba mi telefono y desvía la llamada guardandolo en sus pantalones, sujetando mi mano totalmente confundida para hacerme caminar detrás de él. No ha pedido mi permiso para seguir, no ha pedido ni siquiera permiso para silenciar mi celular, sobre todo, no ha pedido mi opinión ha donde vamos ahora, simplemente toma las decisiones por su propia cuenta. En esas alturas, ya no se que hacer o decir, sencillamente, me encuentro parada en la nada y al asecho de ser manipulada al antojo de este hombre. Es tan brusco, tan imponente, tan... tan prepotente que casi borra por completo de mi memoria la dulce sonrisa de cual estoy acostumbrada, pareciera estar sacando a flote sus verdaderos sentimientos colocandolos encima de los mios, y sinceramente, no me agradan mucho. A mi me gusta Min Yoongi, quizás no de manera romántica, pero si aquel amigo de llevarme la contraria al hacerme ver la realidad de las cosas, el calmado, el huraño, el de la bromas ironicas, el de las risas chillonas, el que tiene manos calidas al pesar de tener una personalidad de mierda y sobre todo, me gusta ese Min Yoongi que me impulsa hacer una persona mejor. No este, no el que me jala con amargura, resentimiento o enojo hacia los que ha compartido gran tramo de su vida, sus amigos, sus hermanos, un peldaño mas arriba, su familia.
Asi que frenando sus pasos, o en realidad, colocando todo mi peso para detenerlo espero encontrarme con esos minúsculos ojos encantadores como el onix, que en el instante de sonreir desaparece pero no por ello su calidez. Jamas lo admitiría frente de alguien o mucho menos él, pero es encantador, Min Yoongi con su sonrisa es encantador y sumamente hermoso. Aunque, obviamente, eso romperia un poco mi dignidad al decirlo.
— Debes detenerte. — dije.
— ¿Qué?
— Eso que sientes ahora mismo, paralo. — demande segura, mirandolo con determinación.
— ¿Y como es exactamente que sabes de mis sentimientos ahora? — pidió saber con un toque irónico, incluso se atrevió a mofarse de mi. ¡Sera idiota! — No es como si fueses la mujer mas perspectiva del momento.
— No es necesario serlo cuando se te brota por los poros. — rodee los ojos con obviedad, soltandole la mano y cruzando los brazos a la altura del pecho. — Yoongi, yo no valgo la pena, jamas lo valdre como para ponerme encima de tus sentimientos hacia tu hermanos. ¿Entiendes? Saca ese resentimiento hacia ellos ahora mismo.
— Tienes razón, no lo vales. — dijo e inmediatamente siento como si alguien me golpeara el estómago, dicen que la verdad duele mas al descubrir una mentira, acabo de experimentarlo. — es mas, si me colocaran en una balanza entre ellos y tu, sin pensarlo dos veces me iria por ellos, porque son el camino seguro, el correcto y mas idóneo. Mas sin embargo, aun cuando mi cerebro diga que debería hacerlo, otra parte mi se rehúsa a escucharlo. ¿Sabes cual es?
¡Por favor! Esto es ridículo, anoche no decía lo mismo al ser tocado el tema de Suran Noona, cuando se le insinuo ser la prospecto ideal para él, que incluso comparte musica con ella no nego nada de tener dobles intenciones, simplemente dijo no tener una razón aparente. ¿Ahora viene hablarme del corazón? ¿Insinuarme tenerme alli? Lo siento pero me rehusó, desde el inicio me rehusó, porque no tiene lógica y incluso cuando lo rechace o iba hacerlo, debió de seguir adelante y olvidarme. ¡Ese es el camino correcto!
— Deja las tonterías, Yoongi. — pedí soltando una risita irónica. — ambos sabemos que desde el principio no ha tenido sentido alguno, ni lo tendrá.
— ¿Por qué te empeñas en desestimarlo todo? — pregunta alzando un poco su voz, provocando el apretar mis dientes. — ¿Por qué para ti tiene que ser todo negativo o malo?
— ¡Por que si! — alce mi manos, resaltando la evidente. — ¡Y por que efectivamente como lo has dicho no lo valgo!
— Sabes perfectamente que no lo he dicho en ese sentido, Victoria. — intenta corregirse. — solamente...
— Tu camino son los chicos, es tu familia. — lo detengo, mirando el suelo como si fuese la cosa mas entretenida de existir y apretando mi alma con ello. — estoy segura que existe otras chicas en esperar a alguien como tu. Mas fabulosas, mas bonitas, mas inteligentes, mas como tu, mas como... como... Suran onnie.
Entonces alzo la vista apagada, es increíble como puedo pasar de rabia a triste en un momento, mis entrañas se cuelan hasta llegar los pies, donde deberían de ser pisoteadas. Yoongi se ha quedado helado, sus pequeños ojos se han abierto par a par de la impresión, creo que no se ha esperado este tema sacado tan de pronto a flote. Sinceramente, yo tampoco, pero necesitamos sincerarnos de una vez por todas entre los dos. Es decir, miren por un minuto la realidad de las cosas, no debería sentir en primer lugar celos por una chica que ni conosco, pero lo hago y me maldigo internamente porque estoy segura de ella hacerlo feliz, darle las cosas en jamas darle. Segundo, estoy dividida entre siete caminos, revuelta al no saber donde seria mejor caminar y optando por alejarme a la soledad, encarcelarme al ser un peligro. No puedo corresponderlos, pero tampoco puedo dejarlos ir. ¿Cuan egoísta y miserable puedo ser hasta sentirme satisfecha?
— ¿En que parte entra Suran Noona aqui? — exige Yoongi sacandose el estúpido cubre boca y dejándolo a un lado, acercandose a mi para sostenerme de los brazos con fuerza para obligarme a verlo. — ¿De donde has sacado eso?
— ¿De donde? — bufe incredula, dando un paso hacia atrás para enfrentarlo. — En el momento exacto donde no desmentiste las insinuaciones de anoche de los chicos, señalando que TU chica ideal debería pertenecer a la industria y alguien en entenderte, comprender o tener la misma pasión. Se que has compartido musica con ella. ¿No te dice algo?
— Espera, no se donde sacaste todo aquello pero las cosas no son tan complicadas como las crees. — intenta explicarse el castaño mediendo riendose en el proceso, eso solamente me produce acidez.
¿Qué mierda esta pensando este chico?
— ¡Ah! ¿En donde estoy equivocandome entonces? — pronuncie con sarcasmo. — porque si mal no recuerdo, la otra vez en tu estudio, me dejaste caer al suelo solamente para atender una llamada suya. ¡Y te reiste como tonto con ella! ¿Me vas a mentir con eso?
Oh, dios mio. Esto es subreal, tan lunatico e inlogioco, estoy discutiendo con Yoongi en medio de una ciudad desconocida de Latinoamérica, en lo que se supone en debería ser una cita, pero resulta ser, la cosa mas fuera de norma de la historia. ¿Incluso en una salida vamos a comportarnos asi? ¡Tiene que ser una broma! Esperen, aguarden un segundo, debería de controlarme y respirar profundamente antes de decir algo, hasta Yoongi esta desconcertado. Todo a punta a estar muriendome de celos, cosa es estar en lo cierto, porque ocultarlo es idiota, aun asi, no tengo derecho de tenerlos y jamas lo tendre. ¡Él y yo no somos nada! ¡No me debe explicaciones! ¡Jamas me las debera! Antes de caer en cuenta de la verdad, escucho la risa de Yoongi invadiendo mis timpanos y viendome peor a una tonta, mis mejillas se tornan color rosa junto a un corazón golpeandome fuertemente mi pecho impidiendome respirar. Lo se, esta burlándose de mi, este pedazo de hombre apuesto, parece estar pasandoselo de lo lindo a costa de mi.  Seguramente piensa que soy ridícula, reclamarle cosas en jamas ser de mi importancia, tampoco tengo el derecho de hacerlo cuando mas o menos me permito besar a Jungkook. ¿Eso no es ser cara dura? Si, lo es y no tengo reparo.
— ¿Sabes que? ¡Olvidalo! Me regreso al hotel. — digo, aun viendo como el muchacho se retuerce de la risa. Quiero esconderme en un agujero. — esto es ridículo, en primer lugar, esto de las citas lo han sido. ¡Me largo!
Me doy la vuelta recogiendo los pocos pedazos de mi dignidad que tengo, él puede seguir riendose de mi si desea pero no en mi presencia, me jubiló de todo esto. Sin embargo, antes de dar un paso mas los de Yoongi llegan a mis espaldas, sosteniendome de un brazo me hace girar para toparme de lleno con su pecho al tropezarme. Llevo mis ojos a su cara percatandome de la desaparición de su risa, solo ha quedado su peculiar expresión socarrona y un brillo de diversión, no lo comprenda pero eso golpea como bola de demolición mi pecho dejandome sin respiración. ¿Qué es esto? ¿Qué demonios significa esto? ¡Alguien que me explique!
— ¿Eres tonta? — me dice, doy un paso automático hacia atrás para deshacerme de su agarre. Olviden lo que dije, este sujeto me hace bipolar en cuestión de segundos. — ¿Alguna vez has prestado atención a lo que te digo?
— ¿Como el decirme tonta? ¡Oh, claro que si! — respondo obvia, intentando escapar de sus garras sin éxito. — ¡Ahora sueltame!
— Escuchame, atentamente estúpida. — me atrapa de la otra mano apretandome mas contra él, a este punto siento su pecho imponiéndose ante el mio y denoto su respiración acelerada. — Nunca en mi vida había tratado con una chica tan complicada como tu, ni en mis dias de adolescencia o de adultes, solo con una fila de chiquillas lo suficiente insensatas para apostar por alguien un tanto peculiar en expresar sus sentimientos, de hecho, la jodi un par de veces sin darme cuenta por no ser directo o sincero, tambien por imponerle mis deseos a alguien mas. — deje de luchar contra su agarre, sorprendiendome por el grado de sinceridad en su voz. — Pero contigo, contigo precisamente quiero hacer las cosas de la forma correcta, de la forma ideal y no ser mas el Min Yoongi egoísta o farsante porque aunque no lo creas, es cierto. Hablaste de Suran Noona, ¿Cierto? Y debes entender que es mi amiga, una muy gran amiga pero nada mas.
— Espera, espera... — me revolvi de su agarre, no quería escuchar una explicación de su parte, no si podía significar destruirme. — Yoongi no debes...
— Los chicos acostumbran a insinuar que ocurre algo entre los dos, las fans igualmente lo hacen. — siguió su explicación sin prestarme atención, senti mi los latidos de mi pecho en los oidos y la gravedad arrojarse encima de mi. — se trata como una clase de broma personal porque todo el mundo espera verme con ella. Tal cual a como dices, seria mi "ideal" en mujeres. Sin embargo, no pretendo hacer lo que dicen.
— ¿Por qué? — pregunte sin aliento, teniendo un gramo mas de susto al destruirme el alma.
— Porque soy terco, porque me gusta complicarme la vida y porque... — bufa dandome un empujón y acercando nuestros rostros a escasos centímetros, rebanando mis cesos casi a pure. — sigo corriendo detrás de imposibles, aun sabiendo que el desenlace no apuntara hacia mi solo a otro. Quiero disfrutar hasta el último momento esto, hasta que el colibrí vuele a su verdadero nido.
No dije nada, me quede prensaran en su mirada oscura, su expresión socarrona, el contraste de su pálida y lechoza piel contra su camiseta oscura, combinada con el aire remolinandose alrededor de nosotros. Todos mis sentidos se vieron disparados en todas las direcciones, empezando en su fresco olor de mar oscuro empinandose a la mora azul, el suave toque de sus manos tocando cada parte de mi rostro y la vertiginosa sensación de peligro alojandose en mi estomago. Ya no sabia que pensar, decir o hacer, solo mantenía presente las ganas enormes de perderme en sus posos sin fondo de ojos, extrecharme en sus delgados y brazos, seguido de la invitación de sentir sus labios finos en lo mios. Lo demás, podria irse al infierno si deseaban, no me importaba. Soltando un suspiro profundo baje la mirada cohibida de mis pensamientos, comenzaba a tener miedo de mi misma, de mis deseos, de mis ganas terribles de Yoongi y todo lo que podía ofrecerme. Eramos un duo bastante particular, bastaba el discutir para terminar de esta manera, uno muy cerca del otro. Al parecer él adivino lo que rondaba mi cerebro, viajando una de sus manos a mi nuca enredando sus dedos en mi cabello me obligo a alzar la cabeza, entonces, todo se paralizó en ese instante para mi. Mis ojos viajaron a todas las partes de su rostro, sus diminutos ojos oscuros, sus cejas alineadas, esa pequeña nariz respingada en asimetría con sus pomulos y lo que mas temia parar, sus labios. Antes los probé, fue por unos cuantos segundos pero aseguro el explotar mi cerebro al igual de florecer la confusión, me perdi en saber si estaba bien o mal sentir la necesidad de él, de mas, de mucho mas, de tenerlo tan cerca como para adivinar sus pensamientos y querer descifrar los egnimas de su cerebro. Ahora, en el presente, cuando este mismo hombre apuesta a un futuro incierto, no me queda mas remedio a arrastrarme con él.
Moviendome centímetro a centímetro, segundo a segundo, estoy tan cerca al rostro de Yoongi que tengo su fresca respiración en mi piel erizandola completamente, aun mas a eso, me atrevo a acariciar mis manos por su pecho hasta cruzarlo a la altura de su cuello, obligandolo a inclinarse mas hacia mi. Nuestra miradas se conectan, son nítidas, sinceras y cargadas de las emociones mas profundas del alma, lo quiero a él, justo en este instante y justo aquí, no a nadie mas. Dibujando una media sonrisa en sus labios, se empina obligandome a finalmente a cerrar los ojos, acompañado de un casto y pequeño beso. Inmediatamente todo dentro de mi explota, mi cerebro, estomago y cada particula, celula o neurona, desapareciendo para quedar el calmado sonido de la olas del mar chocando con las rocas de los arrecifes. El olor de las sales marinas se apodera de mis sentidos cuando inclino mi cabeza a un lado al mover mis labios lentamente contra los suyos, suaves, tersos y con el sabor predilecto de la mora azul con la menta, estos me imitan de manera temerosa casi penosa como temiendo de escapar, como si fuese posible, porque a estas alturas dudo el querer separarme. Al tener plena seguridad de si mismo, me sujeta mas demandante aumentando la velocidad del movimiento de sus labios contra los mios, enviando una descarga predilecta mi estomago que brinca contrariado. Suspiro complacida al instante de tener una de sus manos en mi cintura, dejandome llevar ante el delicado pero potente rose de su boca contra la mia, no es particularmente brusca o sofocante, solamente busca trasmitirme cada uno de sus sentimientos y esperarando tener una respuesta positiva. Siempre que estoy con Yoongi todo es diferente, me enojo con facilidad, mi temperamento volátil sale a la luz, aunque de la misma manera, siento que estando junto a él aprendo como vivir y a no renunciar por mis sueños. Puede ser fastidioso, insufrible y de un genio endemoniado, pero lo que tiene en eso lo contra pesa sus grandes ganas de ayudarte, aconsejarte y ser un buen amigo. Se me hace imposible ignorarlo, pasar de largo fingiendo no saber sus sentimientos, porque no es asi, no cuando estoy considerando corresponderle un poco. Simplemente, desconosco a que grado lo hago.
Separandonos a falta de aire, al abrir mis ojos lo primero en apreciar es su hermosa sonrisa de dientes diminutos y encias rosadas, dandome una fuerte estocada directa al corazón que duele, pero no es dolor de sufrimiento, lo contrario, es uno en ahogarme y tenerlo para recordarme ser muy hermoso. Sintiendo las mejillas arder, Yoongi suelta una risita divertida y me da un corto beso en los labios, pasando sus brazos alrededor de mi cuerpo en un abrazo protector e interminable. No digo nada, menos reclamo, solo hundo mi cara en su pecho evaporando cada particula de su fresco olor, envadurnarme de malos pensamientos llenos de confusiones o incertidumbre del mañana esta lejos para mi, solo quiero disfrutar del ahora. Quiero disfrutar de la compañia de este hombre.
— ¿No tienes hambre? — es lo primero en decir, acariciando mi cabello y tratando de dar con mi rostro. — porque dejame decirte que yo si y en menos de darnos cuenta, deberemos regresar.
Si, a la realidad, a donde soy una perra egoísta que no puede elegir con prudencia a uno de siete encantadores hombres, lo cuales a medida de ir conociendolos mejor, se enreda mas en su confusión.
— ¿Puedo pedirte algo? — le digo tímidamente, inclinándo mi cabeza hacia arriba y viendo su perfecto rostro curioso.
— Depende. — contesta, sujetando un mechón de mi cabello atravesado en medio de la frente y desvíandolo a un lado. — siempre y cuando este en mis manos hacerlo.
— No me menciones la realidad, no me menciones a ninguna otra persona, salvo nosotros dos. — le explicó con calma, teniendo una rara y egoísta sensación en mi cuerpo, sorpresivamente él no parece juzgarme o recriminarme. Simplemente me detalla con cautela. — quiero que hoy, que este momento, sea solo para nosotros. Se que en cualquier instante regresaremos y me enfrentare a una avalancha de contrariedades, dudas, sentimientos mezclados, pero por ahora, solo por ahora, quiero sostener tu mano e imaginar ser nosotros dos en esta inmensa ciudad. ¿Se puede?
Soltando una risita, Yoongi se inclina hasta mi rostro robandome un segundo beso en respuesta la petición, en esta ocasión, sus labios se pegan mas a los mios en una danza mas pronunciada pero animada. No lo ata la culpa, la incertidumbre o lo incorrecto de este mundo, solo esta emocionado de estar conmigo en ese preciso instante, juntos.
— ¿Estas proponiendome ser cenicienta? — dice con voz ahogada, robandome otro beso mas y haciendome ver colores. — ¿Es eso?
— ¿Crees que dejare una zapatilla de cristal en mi huida? — rio atreviendome a sostener su tersos rostro y apodetandome de su boca por completo, pareciendo estar haciendo una travesura juntos. — toma en cuenta ser una moderna y si pretendo desaparecer, no lo haría completamente, menos dejando algo detrás de mi.
— En cambio, de ser cenicienta. — pronuncia seguido de otro rose de sus labios, a este paso, me encuentro totalmente drogada por ellos. — serias capaz de irte sin mas, no explicaciones, no cartas, solo... solo te marcharías.
— ¿Como puedes estar tan seguro? — espeto alejando su cara de la mia, respirando entre cortado ante nuestra sección de besos.
— Porque, — emula acariando con su pulgar debajo de mi labio inferior, sonriendo evidente. — es lo que hiciste con aquel imbécil, quien te destruyo el corazón en mil pedazos. No le diste mas vueltas, sufriste, lloraste por él, seguidamente te levantaste evaluando los daños y decidiste seguir adelante. Un mundo donde no existe él.
Imprecionante, pensé estando atonica de las dedusiones de este hombre, imaginar ser un secreto para él seria una blasfemia, porque no es asi. Él parecía descubrir con una sola de sus miradas mis mas profundos secretos, en cuanto a mi, seguía intentando descifrar los suyos.
— Nunca mas voy a subestimarte, Min Yoongi. — dije dando un paso hacia atrás mirandolo con asombro. — lo juro, nunca mas.
— Me parece bien. — concordo, extendiendome su mano, lo mire con duda. — ¿Qué te parece si vamos por esa comida? Asi descubres mis nuevos descubrimientos de ti.
— Eso no es justo. — respondo riendome, sosteniendo su fribosa y atractiva mano. Esperen, ¿Las manos son atractivas? En dado caso de poder, Suga las tiene y punto. — yo lo único en saber de ti es tu amor por las brochetas de cordero, nada mas.
— Me gusta la piña en la pizza. — soltó de la nada y contraje el rostro. — espera, ¿No me digas que lo odias?
— Odiarlo es una palabra muy suave. — digo sincera, sacudiendo mi cabeza hacia los lados. — la detesto.
— ¡Oh, vaya! De lo que te pierdes. — chasqueo su lengua con lastima.
— No, en serio. — repuse decidida. — no me pierdo de nada en general.
— De acuerdo, de acuerdo. — suspiro, bajando la mirada medio riendose. — Entonces, contestarme esta: ¿Té o café?
— Apuesto que tu eliges café. — le di una mirada segura.
— Es lo que me mantiene despierto en la noche y en las mañanas de amanecido. — dice tranquilo, notando el caminar ahora por una calle algo transitada, no teniendo mas remedio de sacar su cubre boca y usarlo. — pero... no estamos hablando de mi, ¿cierto?
— ¿Debo inclinarme por uno?
— Obviamente.
Era difícil, donde me críe todo el tiempo tomamos té de flores de manzanilla, guarapo de panela, que no es mas a las cañas de azúcar procesado en una pasta concentrada de dulce sabor, la cual al ser pasada por agua hirviendo, se convierte en una dulce bebida caliente contra el frio. Mi abuelo la solia acompañar con un trozo se queso ahumado dentro, ni idea de la razón porque al imitarlo, no me simpatizo mucho el sabor. Por otra parte, mi padre me enseño a tomar café, al estar pequeña merodeaba mucho a su alrededor y descubría con ojos fascinantes cada uno de sus movimientos, descubriendo el sabor amargo del café y lo dulce de ser si lo mezclabas sabiamente con leche, teniendo la dosis exacta de azúcar, era la última maravilla en la faz de la tierra. Aunque es hábito lo adopte mas tarde para mi a medida de ir creciendo, no olvidaba en lo mas mínimo las creencias de mi familia, un buen té en la mañana antes de cualquier cosa para calentarme. Ahora al vivir con Andrea, quien tiene los hábitos de su propia familia, navegamos mas en cafeína en lugar de tes, del mismo modo las ocupaciones nos obligan a estar despiertas y activas. No es un un secreto tener que consumirlo como el agua el café.
— Es raro... escucharte hablar de tu papá. — pronuncio Yoongi algo cohibido.
— Quizás porque evito hacerlo. — me encogí de hombros restandole importancia. — no es mi tema favorito en el vida, pero tampoco puedo ignorarlo. ¿Sabes? Creo en el karma y que eventualmente en algún momento de la vida necesitara de mi, de eso ocurrir, bueno, puedes imaginar el resto.
— No creo que seas una persona en retener rencor mucho rencor en tu interior. — confiensa sorpresivo, dejandome sin aliento. — además de que no vale la pena, tu alma es demaciado valiosa como para mancharla de esa forma. Si es como tu misma dices, deja a la vida encargarse de eso, en tu lugar, solo observa con cautela y calma.
Frenamos en una calle que señalaba no ser paso para peatonea, mire con detalle el semblante apuesto de Yoongi en total silencio, pensando que no podia decir algo mas sorprendente a esto. Tiendo a revelar mi verdadera oscuridad al tratarse el tema de ese señor, del quien junto a mi mamá me dio la vida, él solo hecho de pensarlo se me llena las entrañas de rabia y resentimiento. Suga piensa de mi no teniendo mucho reteniendolo dentro, se equivoca, puedo hacerlo mas cuando recuerdo haber necesitado de ese hombre y jamas recibir respuesta alguna de su parte. ¿En verdad tener compación de él? No, no debo, de mi se ha ganado el desprecio y asco, mucho de eso último. Cruzamos la calle junto a los demás peatones ordenados, enfocó mi cerebro en el presente y la dulce sensación de la mano de Yoongi junto a la mia, donde nuestros dedos entrelazados parecen no querer separarse jamas. Suspiro. Nunca había tenido la oportunidad de salir con un chico asi antes, caminar de la mano juntos, parecer una autentica pareja como cualquier otra. Solo Yoongi, únicamente él y en lo mas profundo me alegraba de eso pasar.
— Aun no respondiste mi pregunta. — insistió retomando el tema.
— Bien, té. — conteste sonriendo, escuchando como el mismo se reía ante eso. — ahora, dejame hacer una pregunta a mi.
— Esto cada vez se parece mas al juego de preguntas y respuestas. — comento irónico, provocandonos risas a los dos. — pero es lo justo, asi que pregunta.
— ¿A que edad fue tu primer amor? — exclame perspicaz, sintiendo como se tenzaba su agarre al mio. — para entrar en confianza te dire cuando ocurrió el mio, a los cinco.
— El mio a los seis... aguarda. — se detuvo, mirandome con ojos llenos de sorpresa. — ¿Como es eso posible?
— Lo mismo podria decir yo de ti. — arquee las cejas con picardía. — pero respondiendo a tu pregunta, era mi mejor amigo, el niño mas lindo del todo el salón e ibamos a todas partes juntos. Recuerdo que era bastante popular entre las niñas, ellas querían estar a su lado pero... ¿adivina quien gano la contienda?
— No puedo creerlo. — murmuro casi sin aire.
— De todas maneras nunca fue mutuo, agregándole ser demaciado joven para entender el mundo o el amor. — rodee los ojos, comenzando nuevamente a caminar de la mano con el castaño. — la separación fue evidente y prematura.
— Nunca volvieron a verse.
— Si, nunca. — sonreí de soslayo a su dirección, suspirando y emulando un poco de la sensación del primer amor de mi niñez, encontrandome con maravillosos recuerdos. — ahora te toca, ¿Como fue todo aquello?
— Algo, bueno, un tanto diferente que el tuyo. — explicaba algo incomodo. — era la niña mas linda de la escuela, pero juro que cuando sonreía el sol daba directamente en su rostro y todo brillaba, como si naciera directamente para hacerlo. Era joven, uno muy idiota y tonto, eventualmente no sabia descifrar mis sentimientos con precisión asi que le mande una carta pidiéndole marcharse de mi escuela.
Aguarden... ¡¿Él hizo qué?! Ahora fue mi turno de mirar con incredulidad en el rostro, podria estar el cubre boca cubriendo la mayoría de su cara pero estaba segura de tenerla roja de la vergüenza, solte una risa contenida de la gravedad del asunto. En realidad, es gracioso, porque un Min Yoongi de pequeño no entendió los sentimientos de un chiquito atraído a la niña mas bonita de la escuela, teniendo la sensibilidad de un captus, le mando una carta a la pequeña para echarla de su escuela. ¿Acaso no es lo mas romántico de mundo? Porque seamos sincero, lo es, en la forma retorcida de verlo Yoongi. No me contuve mas y solte una carcajada sonora, tan ruidosa que algunos trauseuntes me miraron extrañados, Suga se soltó bruscamente de mi manos ocultando sus ojos emitando tener una jaqueca. Lo se, busca esconderse. Bien, no puden negarme ser una forma única de llamar la atención de una niña, intimidandola, lo último en seducción para chiquillas. Al menos sería recordado como el niño de la carta amanzante.
— ¿Podrias parar de reirte? — pidió con voz baja y demandante. — Estas siendo muy escandalosa y todo el mundo esta observandote.
— De acuerdo, ya paro, ya... ¡Puf! — olvidenlo soy un caso perdido, eso se los aseguro.
— Seguramente tu nunca hiciste algo vergonzoso delante de un chico. — rodeo los ojos defendiendose o buscando tarpar su vergüenza.
— Si, eso es seguro. — respondi y nuevamente me ataco las ganas de reirme. — pero... pero... ¡nunca entraron en el saco las amenazas!
— Era solo un niño, ¿qué esperabas? — exclamó irónico.
— Mi primer amor me regalaba caramelos todos los días. — conteste enseguida frenando mi histeria, seguidamente dibuje una sonrisa burlesca en mis labios. — pero no todos tenemos esa sensibilidad, lo tengo bien claro. Sobre todo, tenerlos formas infinitas de reaccionar a cuando nos gusta alguien.
— ¿Te estas burlando? — articuló con un tono enfadado.
— No...
— Lo haces, esta escrito en toda tu cara. — señalo culpandome, siendo difícil de defenderme, pues esta en lo cierto. — no trates de engañarme a estas alturas Victoria.
Una nueva ola de risas estallaron en mi boca, en esta ocasión, las oculte detrás de mi mano y asi evitar miradas malintencionadas de expectadores. El castaño no frenaba de mirarme retadoramente, como si con eso pararía mi comportamiento histerio y el tren de mis pensamientos de la niña llorando asustada, porque eso fue lo que ocurrió, la pequeña aterrorizada por la misiva. Sin dudas, Yoongi posee peculiaridades únicas en su especie, desde tiempos inmemorables se le ha dificultado expresar sus sentimientos y la única forma es ser reacio. No puedo culparlo, es mas, me declaro encantada de pensar ser sumamente tierno ese lado suyo. Él solamente quería llamar la atención de la niña, igual a jalarle la cola a una chiquilla para hacerle saber tu existencia, muchos pequeños a mi alrededor en la escuela lo hicieron.
— ¿Alguna otra anécdota graciosa por compartir? — le dije suspirando sintiendome desinflada, una sensación rara en el estomago por reirme tanto.
— ¿Y para qué? — exclamó a la defensiva. — ¿Para que te burles de mi?
— Una vez llame en pleno salón de clases a mi profesora, mamá. — solte de repente, el castaño abrió los ojos sorpresivo. — y estando ya en secundaria.
— Oh, por dios. — bufo contiendo su risa pero se contuvo.
— Fui seleccionada para un resital, en primaria, y estaba tan nerviosa que vomite encima de una compañera. — segui como si nada, Yoongi miraba a cualquier otra parte menos mi rostro. — fue tan repugnante y asqueroso que la niña jamas paso por mi lado pensando en volver hacerlo, eso le duro hasta el dia de graduarnos.
— Tienes que estar exagerando.
— Cuando estaba pequeña, olvidando que mi mamá tenia visitas, me pase en ropa interior en la sala y escuche las risas de las vecinas con ella. — hasta ese momento Yoongi no soporto mas y solto una risa, de esas que desaparecen sus ojos por completo, o casi por completo. — Fue sumamente vergonzoso, que estuve semanas en no poder verle la cara a esas señoras, juro el detectar signos de querer burlarse de mi.
— La primera vez que vi a Hobi, fue en ropa interior. — conto aun riendose y contagiendome con el relato. — no se si fue gracioso o vergonzoso.
— ¿Una combinación de ambas?
— Si, puede que sea el caso.
Era la primera vez en abrirle mi corazón a alguien de esta manera, de contarle partes se mi pasado como si nada, reir a lo tonto y seguir haciéndolo porque me sentía a gusto de su compañia. Por el brillo en la mirada de Yoongi deduje estar sintiendo lo mismo, quizás no fuese exactamente la chica pintada en sus sueños, la ideal para él, aunque podria ser esa amiga con quien puede olvidar los ratos amargos y reírse de las simplicidades de la vida. Luego de todo, nuestro paso por el mundo es demaciado corto como para estar quejándose por todo, amargado o en desdicha. Sujetado una vez su mano, juntos fuimos al destino que se marco el pálido. Seguimos hablando a gusto de historias de nuestra infancia, de como parecía estar en una constante atracción al suelo y de igual manera, de él siendo el vigilante de los pasillos. En mi pais le llamamos el sapo. Sorpresivamente no fue odiado, en realidad, fue respetado y no dude en pensar en tenerle miedo. Tambien le relate un poco de la comida de mi pais, aparte de la arepa o el pabellón criollo, rememorando la trucha andina, al ajillo, azada o rellena. ¡Santos calderos hirvientes! La última era la mejor, nada de presumir, pero mamá la prepara de la forma de darte ganas de comerte una segunda o tercera. Igualmente dijo algo sobre el Kimchi, el restaurante de su mamá y como toda la familia parecía complacidos de trabajar en el, teniendo la oportunidad y el tiempo necesario, me invitara, es en Daegu, su ciudad natal. ¡Ah! Quede encantada, probar nuevos platos serán siempre bienvenidos.
Llegamos a un restaurante de solo pastas, de hecho, esperaban por la presencia del castaño porque lo recibieron con mucho entuciasmo. Viendo por encima era realmente concurrido, prácticamente todas las mesas estaban ocupadas, haciendome preguntar donde sentarnos y pasar desapercibidos. Lo mejor de salir con una estrella del K-pop era la adrenalina de vivir de ser descubiertos, claro, esperando no realmente hacerlo porque deseo morir de vieja no aniquilada por Army. El mesero que nos atendió nos guío por un pasillo externo, que nos llevo hacia un lugar rodeado de vegetación y luz de por medio, parecía un jardin interno pero apartado de la servidumbre en general donde una mesa pequeña nos esperaba. Mire a Yoongi sin habla porque esto era a algo en no esperarme, aunque comentaran de él no ser precisamente atento o considerado, detrás de los demás había preparado una cita totalmente a la altura, de aqui no podia salir quejandome. Nos repartieron los menús saliendo mis ojos revoloteando por todas partes, en verdad era un restaurante de solo pastas, lo considerado seria que recordara ser mi platillo favorito el pasticho, el cual, es pasta si vamos a terminos mas internacionales. ¿Y adivinan algo? ¡Voy a pedir una lasaña porque se ve prometedora! En cambio por parte de Yoongi, una pasta a la carbonara siendo una excelente elección, deberá de darme a probar por cierto. Culminando con dos cocacolas, el mesero se retiro dejandonos solos completamente. Me atreví a darle otro vistazo al lugar, descubriendo estar metidos en una pequeña cúpula de madera con enredaderas bastante verdes, a mi izquierda una pequeña ventana de huequillos imaginando dar al interior del restaurante, y a mi derecha, un jardín techado de plantas maravillosas de olores suaves. A todas estas, ¿Como Suga dio con este sitio? ¿Y en que momento hizo reservación? Digo, no me quejo ni nada pero teniendo el tiempo tan reducido como sé en tenerlo, capaz y lo tendría para respirar. Aun asi, puso su empeño para traerme aqui, darme una sorpresa y explotarme la cabeza en millones de fragmentos. ¿Que decir? En verdad me gusto.
— Es... todo esto es increíble. — confese con una sonrisa en la boca, él aprovecho para descubrirse totalmente y mostrarse tal cual como es. — comer en el exterior es una idea grandiosa.
— Estaba esperando una queja tuya para patear tu trasero. — menciono sin una pizca de ironía, en resumen, lo dijo en serio. — pero aparentemente te gusto y eso es bueno.
— Yo hubiese pateado el tuyo si me hubieses traído a un sitio feo. — lo amenace y vi un vástago de sonrisa en su rostro, me sonroje. — p... pero tus gustos no decepciónan, pasaste la prueba Min.
— Creí que esto no era una competencia. — recalcó con obviedad. — aunque aun puedo llevarte a comer pizza con piña si gustas.
— Hazlo y si pateo tu trasero. — le amenace mostrandole mi pie.
— ¿Existe alguna otra cosa que no te guste comer? — curioso preguntó.
— Mmm... — murmure pensativa, emulando a las memorias de niñez cuando lloraba por comer cualquier cosa con: — la remolacha, supongo, odio su sabor a tierra en mi boca o la sensación de estar comiendola. La cebolla caramelizada, adoro la cebolla pero no dulce.
— Bien, anotado.
— Y las tripas, si se te ocurre alguna vez invitarme a uno de esos sitios... te odiare de por vida. — señale con franqueza.
— No tenia pensado en hacerlo. — sonrio ante mi sinceridad, últimamente lo estaba siendo mucho y me gustaba. — Aparte de la pasta, ¿qué otra cosa te gusta comer?
— De salado, carne en bistec. — enumere pensativa. — las hamburguesas, pero las que hacen en mi pais, son tan mortales que te dejan deseando por mas.
— ¿Lo dulce?
— Tortas. — suspire enamorada, apoyando mi mentón encima de mi mano. — con chocolate, frutas, cremas pasteletas, dulce de leche... ¡Ah! Son el amor de mi vida, realmente amo lo dulce.
— Creí que el amor de tu vida era Jackson Wang. — comentó desinteresado, haciendome fruncir el ceño. — ¿Xumin? ¿Kai?
— Te falto Lee MinHo, Siwon, G Dragon, T.O.P o Kang Suk. — rodee los ojos con indiferencia.
— ¿Lee Tae Min? — pico con signos de luchar contra mi.
— ¿Gi Kiwang?
— Yoseob. — puntualizo con burla.
— Patear tu trasero, esta escrito en tu destino. — actúe como si fuese una vidente.
— Me sorprende un poco que siendo latina, no tengas un crush de tu pais o continente. — esta vez hablo seriamente.
— ¿La verdad? — rei algo avergonzada, ocultando un poco detrás de mi mano. — aparte de los actores de Marvel o DC, al igual que una a otra serie estadounidense, no tengo ningún interes en un chico latino o americano. De hecho, mi familia, siendo mas precisa, mi hermano suele fastidiarme con eso.
— ¿Te molesta?
— No, para nada. — me encogí de hombros. — son mis gustos y deben de ser respetados. Solo lo hace una broma personal entre nosotros al ser diferente.
— ¿Donde quedan tus primeras experiencias en el amor? — lanza como si le importara poco, siendo la realidad otra. — ¿No tomadas en cuenta?
— No todo fue malo, digo, tengo mis buenos recuerdos con cada uno de ellos. — digo en un tono serio. — simplemente sin darme cuenta mis ojos estaban mas interesados en otros... tipo de hombres.
— En un continente mas apartado al tuyo. — adivino el castaño.
— Exacto.
No le diria a Suga que todo empezo cuando vi anime, pasando rápidamente a los doramas y quedando interesada en los asiáticos, con su belleza particular y esos ojos jodidamente razgados. Seria estúpido, idiota y demaciado para mis nervios, muy vergonzoso para retomar esa historia remota a mi adolescencia, lo mejor dejarlo en estos términos. La comida llego a nuestra mesa agrandandose mis ojos emocionados, la lasaña se veía estupenda y la pasta carbonara tambien, esperaba tener un sabor tan agradable como su presentación. Servidos los platos, el mesero pregunto si se nos ofrecía algo mas, preguntando si tenia de postre pastel de chocolate Yoongi me dejó con la boca abierta. ¿Pedia un postre para mi? El mesero asintió explicandole la gama de los pie de manzana, limón y maraculla, seguido de las marquesas de chocolate, frutas y el famoso Brownie con helado. Al simplemente escucharlo, prácticamente saltando de mi asiento para pedirlo. Sonriendo ante mi exageración, pidió dos para después de retirar los platos de la pasta, asintiendo el hombre se fue dejandonos solos. Yo no espere mas y comenze a comer. Estaba bueno, corrección, esta aun mas que bueno ¡Era esquisito! La salsa de tomate, la carne mezclada con las laminas de pasta, el crocante del queso encima de la carne de la última fila y el sabor en general... ¡Era de las mil maravillas! Sin saberlo solte un gemido del éxtasis, Yoongi al verme soltó un bufido en un intento de ocultar su risa, alzando una de mis cejas canalizando mis emociones murmure estar la comida deliciosa, aun mas si la pruebas teniendo mucho hambre. Este dijo que su madre suele decir de los alimentos tener un mejor sabor cuando estas hambriento o los compartes con personas de tu agrado, nunca le ha prestado gran importancia a esas palabras hasta ahora, viendome detenidamente, es obvio de tener razón. Entonces, las miradas volvieron a encontrarse al igual a dos gotas de lluvia destinadas a estar juntas, reconocerse y discutir cada vez en tener la oportunidad. En cierto modo era absurdo ese pensamiento, no soy precisamente la chica idónea para estar con el castaño, ni lo sere reviviendo cien veces, aun asi, en este día quiero imaginar el serlo y arrojar al vacío las verdades junto lo correcto.
Dandome a mi misma la fuerza de jamas poseer, acerco mi silla a la de él y sostengo su mano alargada, calida a la par de lo suficientemente fuerte para sostenerme con firmeza. Su dueño me da una suave caricia en los nudillos con su pulgar llevando una descarga directo a mis entrañas, nunca se ha prestado tan cariñoso o abierto conmigo, es del tipo reservado y seco preferiendo encerrarse en su propio mundo en lugar de enfrentar el mundo de a fuera. Sin embargo, en este instante, en ese momento, Min Yoongi ha sacado a flote sus verdaderos deseos y estoy dispuesta a cumplirlos, después de todo es al arreglo que hemos llegado. Seguimos comiendo en completo silencio dándonos miradas fortuitas de vez en cuando, no separando nuestras manos en ningún momento, al pasar al postre, Yoongi sube sus caricias al interior de mi muñeca produciendome escalofríos en toda la espalda hasta la punta de los dedos de mis pies. ¿Qué es esto? ¿Qué significa esto? Es un sentimiento tan distinto a cualquiera que no sabría como explicarlo, me encuentro sofocada, con dificultad de respirar y un dolor agudo en mi estomago es parecido a una sensación de llenura al comer tanto, pero esto no se aplica por alimentos, sino sentimientos sinceros. Una risita producto de esas sensaciones se incrusta en mi garganta siendo detectada por Yoongi, pensé en regañarme o juzgarme ante mi comportamiento, me equivoque, en su lugar me imito tambien y note un tenue sonrojo en sus pomulos. Bien, al menos no soy la única idiota en experimentar vergüenza, francamente la cita en general me produce varias sensaciones en el cuerpo, me sorprende no explotar o encenderme espontáneamente.
Culminada el momento de alimentos, Suga paga la cuenta y caminando como una pareja normal de las manos, salimos del restaurante en completo silencio. Me permito admirar el panorama friolento, las montañas cubiertas de nieve en el horizonte, los grandes edificios buscando taparlas y la ciudad en general moviéndose rápidamente a mi alrededor. Santiago es rápida y transitada, su fresco me llama la atención al punto de hacerme suspirar, su gente es animada y bromista, en ciertas cosas se me dificulta seguirles el ritmo pero no por ello es malo. Estando en medio de este ambiente me ha dicho una vez mas las razones de estudiar Relaciones Internacionales, es las ganas de descubrir mas partes del mundo, conocer y estudiar sus costumbres, su comida y su estilo de vida. Las relaciones humanas son complejas, al menos si no sabes manejarlas adecuadamente o pretendes juzgarlas a primera vista, al darle la vuelta al asunto, te das cuenta ser mas fácil a lo pensado. Lo digo por la mujer de insultar mi pais y las chicas Armys del cine, dos casos totalmente diferentes del otro, dos caras de una misma moneda, donde la primera intento humillarme con actos evidentes de xenofobia, y las segundas, solo se acercaron a conversar ante sus delirios de fan. Si nos centraramos en ser mas en no criticar, juzgar o malinterpretae a otros... seguramente fuéramos un mundo mejor.
Luego de caminar un rato por la ciudad fuimos a parar a un extenso y verde parque, sus arboles eran enormes, su hierva verde y fresca, el espacio bastante concurrido por niños, jóvenes y ancianos. Mire a Yoongi por el rabillo del ojo confundida de su elección, él aun es una celebridad del mundo de la musica, asi se sea coreana, lo seguirá siendo y me extraña que nos exponga en un sitio tan lleno de gente como este. ¿Acaso quiere una avalancha de Army en él? Antes de reclamarle, sostiene firmemente mi mano caminando mas acelerado provocando tener algunos ojos enfocándose en nosotros, no comprendo mucho pero una risa se escapa entre mis labios ganandome un titubeo en Yoongi aun asi, sigue sin detenerse. Cruzamos por un pequeño puente percatandome de un riachuelo algo estenso, a sus costados tiene islotes verdes de formas curiosas y mas al fondo una cabaña de madera preguntandome como llegar hasta alla. Es en ese instante que el olor silvestre suave de las flores golpea mi nariz, giro a mi alrededor observando los arbustos de ellas escondiendose entre las hojas y ramitas, detallando mas es obvio el estar totalmente solos sin nadie alrededor. Un golpeteo frenético se acentúa en la parte superior de mi estómago junto a un ligero cosquilleo, dejandome aturdida y confundida. Y si... ¿Y si Yoongi preparo esto con antelación? ¿Y si investigo o estudio los posibles lugares a llevarme? Es decir, no es el tipo de hombre romántico o detallista, aunque eso no significa tener esos momentos de serlo. Imaginarlo navegando por internet de lugares propicios para tener una cita en Santiago, produce un sinfín de emociones en el cuerpo, teniendo en relevancia, la alegría. Su voz rasgada y profunda murmura una pequeña, una que no tiene un final feliz pero si la enseñanza fructífera en el futuro. Erase una vez dos jóvenes inexpertos, tontos y asustadizos, tomaban en cuenta tener la amistad mas asombrosa de todas confiandose hasta los mas íntimos secretos. Un día, el chico, se percató de la profundidad de sus sentimientos hacia la chica, los cuales no son de amistad, se trataba de amor. Armandose de valor y coraje, se le confeso a ella teniendo una respuesta afirmativa. ¡Que dicha! Él emocionado y feliz pidió ser su novia, porque no podía dejarla asi si sus sentimientos eran mutuos. Ahora, apartir de este punto las cosas entre los jóvenes debían de ser prósperas y llenas de vitalidad, la verdad, no fue asi. Como amigos eran los mejores, naturales, fluidos... como novios torpes, tensos y para nada concordados el uno con el otro. El chico sabía que la chica no era feliz, en su semblante, en el tono de su voz, en su mirada, sobre todo, eso último. Con el dolor en el alma la dejó libre, la libero de su presencia que le hacia tanto mal. Sin embargo, el chico la seguía amando, no podía sacarla de su cabeza menos si ella quería seguir siendo amigos, era un ángel y jamas se la merecería. Buscando una forma de hacerle llegar sus sentimientos, escribió una carta mandandola a la radio de su escuela, seguramente no tendría la suerte de ser leída al publico, pero no fue asi, pues en medio de varias misivas la suya fue expuesta. En ella expuso no ser bueno demostrando sus sentimientos, eso no decía el tenerlos por ella y amarla, del mismo modo entendía que querer no significa retener e imponer tus deseos, el amor va mas alla de eso, mucho, mucho, mucha mas lejos.
Cuando culminó de hablar, Yoongi soltó mis manos deteniendo su caminar, parandose delante de mi sacandose el cubre bocas y mirandome detenidamente a los ojos, comprendí sin necesidad de explicaciones directas que uno de esos jóvenes, era él. ¿Pero por qué me estaba contando todo esto? Es decir, la historia de su juventud es visiblemente desalentadora y triste, con ello solamente produce un remolino en mi estómago de anciedad no entendimiento. Conozco poco a Yoongi, sé por Jimin no ser bueno al momento de expresar lo que siente, cohibiendose de muchas cosas. Tampoco es malo serlo. Puede que aparente ser seco, serio y duro, siendo en realidad por dentro una dulzura de persona. Sonriendo de medio lado suavemente, doy un paso adelante llevando mi mano a su rostro para sostenerlo, él me mira sin comprender nada haciendo una expresión de total desasosiego.
— ¿Lo has comprendido? — pregunta sin poner un dedo encima de mi. — yo... no quiero cometer el mismo error, no contigo, no ahora en el presente que tengo todo relativamente organizado y...
— Calla. — le digo con tono serio, él suelta un respingo ante mi petición. — ¿Te estas escuchando? No dices mas a estupideces, desde que... bueno, desde que esto empezó no te has nada mas a reprimido colocando a los chicos sobre todo, sobre mi. ¿Eso te convierte en egoísta?
— Pero hoy... — intento decir.
— Nada. — suspire agarrando su rostro entre mis manos. — Te estas comportando muy extraño, casi ni reconozco al verdadero Min Yoongi que conosco. ¿Qué hiciste con él?
— No tienes remedio. — pronuncia cerrando un poco mas la brecha entre ambos al punto de sentir su aliento en mi rostro, suspira medio sonriendo. — estaba a punto de dar un discurso super emotivo pero lo pateaste lejos. ¿No dices ser un hombre insufrible?
— Lo hago. — le doy la razón, acaricio sus pomulos y teniendo unas deliciosas contracciones en el vientre, bajo la mirada a sus pomulos. — por eso, aunque sea una única vez, me gustaría saber tu autentico deseo aqui y ahora.
— Victoria... — suena a quejido o suplica, tal vez una combinación de ambas. — no creo que...
— Recuerda, solo somos nosotros dos por hoy o lo que dure esta cita. — rodeo los ojos evidenciando lo obvio. — prometo a cambio que en un futuro cuando mi mente se aclare, no dejarme influenciar por lo que digas. ¿De acuerdo?
— Eres tan terca. — musita ofuscado por lo bajo.
— Y tu tan cabezota. — le sigo la corriente sonriendo abiertamente.
Es increíble, aun estando a centímetros de cerrar nuestras bocas, seguimos insultandonos mutuamente como un par de papanatas. Del mismo modo, mantengo ser la gracia de la conexión en tener ambos y aunque las cosas cambiara para ambos, la seguiremos sosteniendo.
— Desearía que me escogieras a mi. — dice finalmente y en mi mente escucho el sonido fermitente de una gota caer a un vaso, este se trata de un medidor. — puede sonar estúpido e incluso, egoísta, pero por primera vez en mi vida quiero ganar en algo.
No respondo nada, tampoco soy capaz de hacerlo, estoy tan aturdida que perdi la capacidad de razonar con cautela. Yoongi a sostenido con estos sentimientos reprimiendolos por encima de los de sus amigos, ha creído correcto esperar a tomar una decisión por mi misma sin imponermelos, aun si significa perderme en el proceso. Es en categoría, hermoso. Olvidandome de las contrariedades, lo correcto, lo incorrecto, el nudo de ser ahora mis pensamientos, me empujo de inmediato a atrapar los finos labios de Yoongi contra los mios en un beso totalmente desesperado. En su parte no ha imaginado tener una reacción a esa de mi, solamente me sostiene de la cintura tardando un poco en responderme el gesto, dando unos pasos mas adelante y llevarme la delantera. Sus labios son tan suaves, tan tersos que me es imposible no hacerse adictos a ellos, a su sabor, a lo dedicados de ser, en general, a todo lo que signifique. Me pierdo completamente en medio de ese parque de aire puro, del aroma de las flores, de los brazos protectores de Yoongi y la garantía de tener la certeza de no querer volver pronto al mundo real. Sin embargo, ese momento llega. Separandonos por falta de aire, Yoongi suspira fascinado ante la expresión aturdida en mi cara dandome pequeñas caricias con sus labios en mis pomulos, el contorno de mi rostro, nariz para desembocar en mi boca, por supuesto, en un simple y dulce rose. Pronuncia con voz baja el recorrer un poco mas el parque, la pagina en donde leyó de sobre el recomendó ser perfecto para recorrerlo en pareja y amigos, además de lo suficiente solitario para evitar miradas indeceadas. Sosteniendo su mano entrelazando nuestros dedos, me embarcó una vez mas en la aventura de estar a solas con esta maravilla de hombre.
Arribamos el Movistar Arena a eso de las cuatro y treinta de la tarde, el manager de Yoongi lo llamo tantas veces al su celular como al mio para volver con ellos, necesitaban resolver unos arreglos de unas presentaciones totalmente diferentes al día anterior, al ser el último día de concierto en Santiago, tendría a ser inolvidable. Por lo tanto, rompimos la burbuja en la que estábamos envueltos con la finalidad de volver a la realidad, sabia que después de eso debía de enfrentarme a un millón de cosas, junto a eso mis inseguridades y contrariedades, sin dar marcha atrás. Al minimo instante de pisar el sitio, fuimos bombardeados por los estilistas, maquillistas y personal de vestuario, la jefa Yang con la jefa Park le explicaban por encima los cambios en su look, en tanto Hyun junto a los managers, comentaban los números de presentarse y eliminarse. Al final del concierto cantarían OUTRO WINGS, fue una decisión unánime y Nam aseguró de agradarle, al detallar sus expresiones comprendí estar tratando con Suga el artista, compositor, rapero y productor, no Min Yoongi, el chicos detrás del éxito. Asintiendo silenciosamente ante esa imagen, no permiti afectarme tanto, cosa de ser una completa idiotes, pero en el fondo sentía que la suerte estaba hecha desde el inicio y no existía espacio para mí. Vean la primicia de ser una idiota. Es simplemente, en mi perspectiva, mas alla de elegir a los chicos sobre su enamoramiento por mi, se trata de su trabajo y lo que mas ama hacer, con lo cual, le daría la razón del mundo en escogerlo. Es mas, lo apoyo pues haría lo mismo. Ahora mas que nunca, mi decisión en el futuro no afectaría en nada a Suga, este ya la habia aceptado desde el comienzo y lo del día de hoy ha sido nada mas a una probada a la felicidad, a la par, de una compleja despedida.
Respirando profundamente luchando contra el sentimiento opresor del rechazo, alce mi rostro topandome con la jefa Park extendiendome uno de los comunicadores con ella, dijo no tener explicaciones de mis ordenes el dia de hoy, básicamente, se trataba de lo mismo. Dandome un suave apretón de hombros junto a una mirada significativa, se giro para seguir el tropel alrededor del castaño. Asi de esa fugaz manera, culmino mi historia con Min Yoongi. En realidad, jamas había existido. Decir algo como no doler o darme igual es una mentira, evidentemente me afectaba y dañaba un pequeño grado de mi corazón, aunque entendía que seguramente lo hacia porque tenia una razón. No es como ser ignorada por él sea nuevo, además, debe trabajar para una cierre de concierto en Santiago, pero fue algo en su actitud en hacerme caer en cuenta de la realidad. A estas alturas del partido, ¿Pretendia pasar ciega? Esa es la marca de Min Yoongi, su lado frio e insufrible, demostrando tener un paso adelante de mi evitando ser dañado, no midiendo lo colateral de estos casos. ¿Para que de todas formas? Colocandome en comunicador en su respectivo sitio, guie mis pasos hacia los camerino de los chicos junto a la gente del Staff, debía de colocarme la ropa adecuada para trabajar y alejarme de este look de cita. En el proceso salude a unos compañeros que trabajaban para ayudar a los detalles, en el comunicador se escuchaba a la jefa Park dando instrucciones a diestra y ciniestra, de fondo Hyun y el coreógrafo guiaban a los chicos seguramente en el escenario. Se supone que debería de sentir un grado de culpa con los demás ante lo hecho con Yoongi, mas aun con Jungkook, magistralmente no era asi pues no hice nada malo y la historia, valga la redundancia, era historia. En cambio, tenia curiosidad de las razones de su llamada insistente durante la cita, imagine el encontrarse listo para pedirme ayuda o lo suficiente nervioso evitar ser descubierto por alguien. Al revisar los mensajes de galleto y los demás encontré la sorpresa de no tener ninguno, la magia de celoso Yoongi, dictaminaba acabar con todo a su paso y no dejar rastro. Sinceramente, daba miedo ¿en que instante lo hizo?
Consegui centrarme en los preparativos antes del concierto de milagro, me mantuve bajo el escenario lo que resto de las horas de la tarde, descubri necesitar mucha ayuda en ese lugar. Arriba de mi, los chicos practicaron acomodandose junto a los nuevos números de baile que dejarían a Army al borde del colapso, de suerte hoy saldrían sin voz. Antes de las siete logramos comer un bocado antes del concierto, en ese instante si debi de reunirme con la jefa Park para últimas instrucciones, si pensaba liberarme de Bangtan esta equivocada, muy equivocada. Los brazos de Hobi me rodearon al momento de entrar al camerino, junto a Jin gritaban el permanecer muy ocupada trabajando como para ir a verlos, creí que tocarían el tema de la cita con Yoongi, de hecho, fue algo incomodo ignorar su presencia en la sala pero lo logre al final, después de todo, tambien paso de mi. Sonriendole a la par de darle unos golpecitos en el brazo al pelirrojo, dije ocuparme de mis responsabilidades como un buen miembro de la empresa y eso significaba ignorarlos un poco, Tae halando uno de mis brazos me invito a comer con ellos por lo menos, todas esas horas de ensayo lo dejaron casi molido y aun faltaba el concierto. RapMon riendo de la ocurrencia del chico le termino dando la razón, realmente estan agotados, pero le recompensa el animo de Army al momento de pisar el escenario. Tomando asiento en medio de Jin y Jimin, abri uno de los contenedores de comida expresando estar emocionada por los nuevos cambios, en lo personal, OUTRO WINGS es una de mis canciones preferidas del álbum, aparte de inspirarte a seguir tus sueños te levanta el animo al estar triste. Con un tono de obviedad made in Suga, pronuncio que fue escrita con ese propósito y darle un aliento a todo aquel quien la escuche, asentí silenciosamente sin girarme a mirarlo, en realidad, no podía. Aunque soy buena adaptandome a las circunstancias, se me hacia imposible pasar la pagina de todo lo ocurrido el día de hoy, un aplauso si él puede, de mi parte no esperen eso. Sus palabras, la firmeza de su agarre de su mano en la mia, las caricias en mi rostro, esa historia de final triste, los besos... en general, todo lo que significo permanecer en una cita con él. Quizás este impulsando a no escogerlo, a alejarme y mirar a otro de sus amigos, se le escapa que me admitio su deseo y no era precisamente ese. Suga me quería, no una vez, una un rato, no solo una cita, no, él me mira para todos los dias y todos los meses de los años. ¿Como obviar eso? Sería un pecado.
El sonido de una tos despoja mis pensamiento de uno de los miembros mayores de Bangtan, enfocandome rápidamente en el menor que hasta ahora, permanecia desapercibido a mis ojos. Estaba sentado en uno de los sofas pequeños de la izquierda callado, tranquilo para tratarse de él, comiendo tan concentrado que me parecio raro, no siendo ese único detalle, su semblante se mostraba mas amarillento y translúcido, dandome una sensación mas rara en todo el cuerpo. Se trata del miedo. Temble considerablemente al verlo por segunda vez toser, es cierto de estar mal ayer, yo misma lo confirme pero hoy iba un puesto mas arriba, demostrando ya no poder ignorarlo, tenia que actuar.
— ¿Te encuentras bien Jungkook? — pregunte dejando mi comida en la mesilla y acercandome a él. — pareces algo demacrado.
— Si, estoy bien. — mintió, es claro que lo hace. — parece que estoy cogiendo un catarro.
¿Un catarro? ¡Si y yo te aviso!
— Cuidado con eso. — señalo Jin, mientras colocaba una de mis manos en la frente de él, no tenia fiebre pero sudaba mucho. — pescar un resfriado en esta época del año seria terrible.
— Llegando al hotel tomare un te, no te preocupes hyung. — sonrio con ternura volviendo a su comida.
Lo siento, pero no podía permanecer tranquila, no cuando este chico esta destruyendose de esa manera. Iba a afinar mis cuerdas vocales cuando llega Hyun junto al coreógrafo y el profesor de afinación de los chicos, ya casi era el momento de salir al escenario debían de prepararse. Comiendo rápidamente al nivel de casi atascarse, Bangtan abandono la sala dejandome sola con un montón de pensamientos preocupantes hacia el menor de ellos, Jimin percatandose de mi estado de animo, se dio la vuelta para apretarme la nariz con estilo juguetón. Le frunci el ceño a la par de reirme, me aconsejo relajarme y disfrutar del espectáculo que quedaría de infarto, además, galleto no es un pequeño niño indefenso si dice sentirse bien, es porque asi es. Debía de confiar en él. Sonriendo poco convincente hable ser normal preocuparme por él, en realidad, lo hago por todos porque son mis grandes preciados amigos y me parece estar excediendose con el trabajo, a veces solo desearía que tuvieran un buen tiempo de descanso. Contagiado con mis buenos deseos, el rubio me dio unas suaves palmadas amistosas en mi cabeza murmurando un gracias, pronto llegarían esas anciadas vacaciones pero en tanto no lo hacían, disfrutarían al máximo de Army junto a ellos en los conciertos. Siendo llamado por Hyun, mi amigo se retiro guiñando su ojo moviendo sus labios para observarlos detenidamente, por supuesto, lo haría porque nada en el mundo me perdería la primicia de mis amigos comiendose el escenario del Movistar Arena por segunda vez.
Estando todos los preparativos listos, comenzó el segundo y último concierto en la ciudad de Santiago de Chile, esa noche Army estaba tan animada como el primer día, cantaban, gritaban y saltaban a cada una de las canciones de los chicos. Los cambios se presentaron notorios, sorpresivamente fueron recibidos con las mejores de las recepciones posibles, motivados y sorprendidos de ello. Una de las cosas de gustarme Bangtan es su versatilidad a tomar desprevenido a sus fans, con ellos espera siempre cosas buenas y quedarte sin aliento, nunca te cansaras. Al acabar la canción de BOY IN LUV se presento un paréntesis, vendrían los solos y el primero en presentarse seria Suga, paso a mi lado prácticamente como una ráfaga para prepararse, a mi lado Nam se quedo hidratandose en silencio sin decir palabra alguna, simplemente me acompaño, pero por alguna extraña razón sentía que eso venia parte de una respuesta. Una vez mis pensamientos fueron interrumpidos por las voces del Staff, uno de ellos le preguntaba a Jungkook si se encontraba bien pues estaba bastante pálido, girandome inmediatamente al igual de una muñeca poseída vi al castaño tomando agua respirando agitado siendo atendido por alguien del personal abanicandole aire, su semblante esta peor, millones de veces peor y temia por perder el conocimiento en cualquier momento. Olvidandome de todo, hasta de un muy tranquilo Nam a mi lado, aparte a las personas a mi camino para llegar a la dirección a galleto. Este que tenia los ojos cerrados y su cabeza arqueada hacia atrás al escucharme llegar, sacudió a todos repitiendose estar bien, solo estaba a punto de refriarse y lo desalentaba un poco. Giro sobre sus talones para dirigirse a camerinos pero lo detuve, juro escuchar los jadeos sorpresivos de las personas de alrededor ante mi arrebato, aun asi, me valía poco porque Jungkook estaba de todo menos bien.
— ¿Noona?
— Basta de esto, Jungkook. — le adverti ceñuda, comenzaba a enojarme. — es obvio que no estas bien, estas lejos de estarlo.
— Estas exagerando, Vic Noona. — deshizo mi agarre buscando sonreir despreocupadamente, no me comí nada su historia. — solo fue un mareo y ahora ya estoy bien. Es en serio.
— ¿Hasta donde vas a llevar esto? — le recremine, a este punto ya se volvía un show por las personas mirandonos, hasta un Yoongi totalmente cambiado y listo para su solo se detuvo a observar. — ¿Hasta colapsar? ¡¿Hasta ya no puedas moverte mas?!
Temia tanto, tanto por Jungkook que una presión se aglomeraba en mi pecho al borde de la desesperación y el llanto, me dolia solamente imaginarlo en un escenario donde el no podía controlar el peso de su cuerpo, terminando en desvanecerse. Jungkook frunciendo su ceño algo enojado tambien por mi ataque, giro mostrandome su imponente espalda demostrandome que no quería por nada en el mundo ser tratado como un niño o un ser débil.
— Eso no va a suceder, Victoria. — dijo y me di cuenta que por primera vez no me llamo con honoríficos, solo mi nombre de pila. — te lo aseguro.
Se aparto a pasos agigantados llevándose consigo a todas las personas en rodearnos, las rodillas las senti flacidas al nivel de desplomarme contra el suelo, de hecho, el pecho lo tenia oprimido dificultandome el respirar. ¡Maldición! ¿Por qué yo era la regañada? ¡Soy la mayor en el cuadro! ¿Y cual es su insolencia al llamarme por mi nombre? Los modales se estan olvidando por estos jóvenes de hoy en día, de todas maneras, mis piernas perdieron toda fuerza cayendo casi al suelo de no ser por la mano de Yoongi sosteniendome. A su lado estaba su estilista y otro de los de vestuario, me sonrieron amablemente compresivos de la forma grosera de comportarse Jungkook conmigo, y eso que simplemente me preocupaba por él. De malagradecidos esta lleno el mundo. El castaño suspiro cansado, sosteniendome con fuerza me arrastro prácticamente a donde era la zona de lanzamiento, por estar preocupada por un ingrato, olvide su casi presentación encima. Tambien soy mala persona, él pálido demostró de millones de formas gustarle y yo solo estoy pensando en otro hombre, me merezco lo que me pasa. Sin embargo, Yoongi no comparte mi pensamiento, al tomar de su agua me lo extiende libremente y la verdad, no me vendría mal resfrescar mi gartanta seca y congestionada. Seguidamente, pronuncia el provocar a Kookie, llevarlo al limite de sacar su peor comportamiento hostil, él sabe que delante de mis ojos no pude mentir y lo frustra al punto de llevarlo de esa manera. Incluso puede apostar estar arrepintiendose de ser grocero conmigo, aunque tenga el cuerpo como un hombre y las responsabilidades de uno, en el fondo sigue siendo un niño que debe ser protegido. No obstante, su manera de ver las cosas resulta ser mas complejas a cualquiera, mas aun, de si mismo.
No digo nada, me mantengo en silencio dándole sorbitos a la botella de agua, mirando los diseños de la etiqueta de esta siendo transparente con azul, como si fuese la cosa mas fascinante del mundo. No digo que Suga no tenga razón, porque se la verdad, el pensamiento de galleto es algo en tenerme de cabeza y en lo particular, es el miembro de Bangtan mas misterioso. Pero eso no le da el derecho de gritarme o tratarme de esa forma, solo he buscado ayudarlo no el mal. ¿Eso me convierte en presa de regaños? No, no lo creo. En el comunicador anuncia el lanzamiento de Yoongi al escenario, debo ponerme en marcha. Estoy a punto de salir de su camino junto a la estilista y la del vestuario, cuando su mano sostiene mi muñeca con autoridad devolviendome a su dirección, quiero reclamarle no ser el momento idóneo para estar en este plan pero sus pequeños ojos negros golpean los mios igual a una bola de demolición en ellos solo encuentro resignación y tristeza, confundiendome en lo mas profundo.
— ¿Como es posible que aun no te percates de la verdad? — dice él moviendo su cabeza hacia los lados, soltando hasta una risita seca y sin emoción. — eres imposible, chica nueva.
— ¿De que estas...?
— Cinco para el lanzamiento. — me interrumpen.
Suga me libera dandome una última mirada profunda culminando por desarmarme, lleva una de sus manos a mi mejilla derecha dándole una suave caricia, la expresión de su rostro en suave y calmada produciendome una especie de vibraciones en el estomago. No solo eso, electricidad en donde me esta tocando. Se que no es el momento mas idóneo para tener este tipo de ataques, menos cuando el Maknae muestra su lado rebelde, mi cuerpo y mente no se dignan a razonar colocandome las cosas mas difíciles. ¿Acaso alguna vez lo han sido?
— First Love. — pronuncia con calma el nombre de su canción, haciendome tragar saliva en seco. — escuchala y fíjate muy bien. Consedeme por última vez este placer, chica nueva.
Él lo sabía, pensé al asentir lentamente dando un paso hacia atrás, sabia el sentimiento de ser la última vez en este plan de jóvenes amorosos. Mientras los acordes de su solo, los gritos de Army y el enfoque de la pantalla hacia la agraciada figura de Yoongi, coloque una mano en mi pecho observando únicamente el chico mas difícil de todos, a su vez, mas egnimatico quien decidió de nuevo dar un paso hacia adelante. En ese instante derrame lágrimas silenciosas, la canción era hermosa, su entrega indescutible, pero lo mas amargo de seria que al culminarla terminaría una historia que jamas tuvo comienzo. Disfrute cada letra, cada tono, cada sílaba y al final despeje mi vista aplaudiendo junto a las personas del Staff a mi alrededor, aceptaba con dignidad de ese cuento con un final esperado y corto. Siempre y cuando podíamos seguir siendo amigos. Ese, al menos, era mi única esperanza a la que aferrarme, la mano comprensiva de Suga de momento de necesitarlo y sabia el jamas ser ignorada de su parte. El pequeño dolor de mi pecho fue cediendo quedandome un raro vacío en mi estomago, se parecía un poco cuando de tanto llorar te quedas aturdido mirando a la simple nada, afrontando la realidad de tus acciones y las consecuencias de ello. Había jugado con fuego resultando herida, esa era la verdad. Hyun me llamo a uno de mis costados acudiendo en la ayuda de uno de sonido, asentí borrando signos de lágrimas en mi rostro, afortunadamente el hombre es lo suficiente discreto para ignorar eso y dejarme libre de sentir mi pérdida, cosa en agradecerlo infinitamente. Con ello, me dispuse a realizar mi trabajo.
Los solos siguientes siguieron increíbles al igual de siempre, J-hope, V y Jin, el cual nunca me cansare de halagar. AWAKE es una canción que merece ser alabada, al igual de MAMA, me llegan al corazón tocando las venas mas sensibles en mi. Haciendome imposible no reflejarme en ellas, tanto Jin como Hobi, no tienen idea de cuan feliz me hacen al cantarlas. Al llegar el turno de Nam estoy justo al lado de Jungkook en la espera del suyo, se encuentra con los estilistas y maquilladoras, las pobres se esfuerzan para cubrir todas las imperfecciones de mostrar la piel del menor, noto como entre ellas se miran algo preocupadas. Estoy tentada de acercarme a dialogar con ellas, pero al tener el minimo paso me detengo, no vale la pena, no cuando un particular castaño se rehúsa a dar su brazo a torcer. Desde discutir no se ha dirigido a donde me encuentro, tampoco me ha mirado, supongo que sus agallas y terquedada valen mas a disculparse con su Noona. De acuerdo, me parece perfecto, porque no es mi tarea el admitir estar equivocada, sino de otro. Los aplausos combinados a los gritos de Army dan por finalizado el solo de Nam, significando ser el turno de Mr. Cascarrabias. Respiro hondo ubicandome en mi puesto en el lanzador, las chicas de maquillaje dan los últimos retoques en el mismo instante de aparecer RapMon, este euforico y aclopado a la emoción de Army choca conmigo manos alegando pasarla bien, donde quiera que vaya sus fans son las mejores. No existe duda en eso. Voy a decir algo cuando las voces de las chicas se alzan preocupadas llenas de preguntas hacia galleto de su estado, Nam camina rápidamente en dirección de la conmoción donde varios del personal del Staff lo rodean, mi alma se cae a los pies al observar a Jungkook apoyándose a uno de los pilares de la tarima escondiendo su rostro, pero por el movimiento de sus hombros se nota estar respirando con rapidez. Hyun llega al sitio con uno de los paramedicos que tiene un tanque de oxigeno, pide despejar un poco el aire para darle espacio al chico en no dudar ser atendido, el hombre lo sostiene del hombre y con ayuda del otro lo sientan en una esquina, es en ese instante de ver claramente su rostro. Mi corazón se detiene prácticamente, su piel esta muy pálida, suda a chorros y percibo unas pequeñas manchas debajo de sus ojos, siendo nada mas a componentes de estar realmente mal. El sujeto no espera para colocarle la mascara pidiéndole a galleto tratar de respirar con calma, pronto se sentira mejor, Nam viéndose afectado de la situación pregunta si Jungkook se encuentra bien, si podra soportar hasta el final del concierto, a penas estan comenzando y tener esta baja... seria difícil para todos. En las esquinas noto la llegada de Hobi y Jimin, ellos igualmente tienen semblantes contraídos, desean ser útiles en algo pero solamente pueden es mirar. Coño, en verdad quiero llorar, estoy tan frustrada, tan contrariada, tan oprimida, tan... tan... tan temerosa por galleto, yo sabia su estado desde el principio y no hice nada para cambiarlo, solo guarde silencio. Aprieto los labios con fuerza junto al puño llevándolo a mi pecho, reprimo las ganas de llorar parpadeando mis ojos incontables veces repitiendome a mi misma no poder hacerlo, menos en este sitio rodeado de personas. Debo soportar hasta el final.
— Ya... creo que es suficiente. — la voz de galleto llega a mis oidos despistando mi anciedad, alzo la mirada para ver como aparta la mascara de oxigeno, aunque aun sigue luciendo cansado. — casi no tenemos tiempo y mi solo es el próximo.
— ¿Estas seguro? — le dice el paramedico.
— Si, lo estoy. — responde armandose de una fuerza abrumadora para levantarse, sonrie a su dirección acomodandose su cabello. — podre hacerlo hasta el final.
— Bien. — dice Hyun haciéndole una señal a las maquillistas, necesitara retoque en su rostro. — estaremos apoyandote por cualquier eventualidad.
Tiene agallas, muchas agallas y como dicen en mi pais, un guaramo bien arrecho para soportar un malestar del averno solo por un concierto si eso significa poner en riesgo su salud. Debe amar mucho lo que hace, su pasión es la de todo un profesional pero eso no borra mi incertumbre por su bienestar. Todo el mundo se dispersa en el sitio dejandonos simplemente a las maquillistas, algunos del Staff y yo, galleto no me mira en lo absoluto se centra en tranquilizar a las onnie que nerviosas siguen preguntando por su salud, después de todo, de buenas a primeras no tienes un mareo si estas bien. Les da la misma excusa barata que a mi, esta a punto de resfriarse, siendo ya bastante vacía y vieja. ¿Donde pretende llegar con ello? Recibiendo una señal por uno de mis comunicadores de casi culminar los propos de Jungkook de su solo, despacho a las maquillistas y lo llamo a él para ponerse en posición. Podemos estar enojados el uno con el otro, aun asi, somos profesionales y despejamos los asuntos personales de lo laboral. Sin embargo, la tensión en ambos es latente llevando a uno de los hombres del Staff preguntar si hemos discutido, me encojo de hombros señalando en dirección del chiquillo mimado cabezón que entrena sus cuerdas vocales ignorandome. A la final, si que somos un par de tontos. El hombre rie girando su cabeza hacia los lados encogiendose de hombros, es bonito ser joven, al pronunciar eso quedo pegada al suelo. ¿Qué demonios significa?
— No me gusta estar asi contigo, Noona. — la voz de Jungkook me impide darle mas vueltas a la frase, aunque me gire a su dirección sigue mostrandome su espalda. — odio cuando discutimos por tonterías.
— Pero esto no es una simple tontería, mocoso insolente. — le reprendo y percibo tensión en sus hombros, es como un niño regañado, en realidad, lo estoy haciendo. — se trata de tu salud y no puedes impedir preocuparme por ello.
— Estoy bien... — repite refunfuñado el muy terco.
— ¿En serio? — le recrimine colocando una mano en su hombro haciéndolo girar, sus enormes ojos se fijan en los mios medio fruncidos, perfecto, sigue en su fase rebelde. — Dime si tienes las neuronas suficientes para mentirme en la cara, Jeon Jungkook. Porque en lo que me respecta, sigues encontrandote mal y esos síntomas se remotan desde atrás, tres días para ser exactos.
— ¿Como lo has...?
— Eso es lo de menos, niño. — señale apretando los dientes, nuevamente esa presión en el pecho volvía hacer de las suyas llevandome al borde del precipicio. — ¿Hasta cuando galleto ? ¿Hasta donde pretendes llevar la rama del limite de tu salud?
El chico no responde en seguida, en su lugar, respira profundamente con los ojos cerrados controlando seguramente su temperamento endemoniado, les aseguro algo, no era mas jodido al mio. Entonces, a la señal de ser el momento de lanzarlo al escenario deshizo mi agarre de un sopeton, regalandome una mirada llena de un torbellino de emociones y frenandome en el acto. Aunque comprendia algo totalmente, este no era asunto mio.
— Agradezco tu preocupación, Noona pero no te involucres. — dijo con voz dura, paralizando todos mis sentidos. — este es mi deber, lo que mas amo hacer y... nunca se sabe si esta presentación sea la última para muchas Army. Tengo que hacerla memorable.
No pude contra ese argumento, guarde todos mis palabras llenas de reprimiendas en el bolsillo dando un paso hacia atrás, comunicando a los demás ser el momento de llevar al chico al escenario y observe, era lo único en poder hacer. Sorpresivamente, para las demás presentaciones Jungkook se mantuvo firme sin dar signos al público de desmoronarse si corría un viento fuerte, estuvo muy profesional bailando, cantando, interactuando con Army y haciendo bromas junto a sus hermanos, a los ojos de todos seguía siendo el mismo chico juguetón de siempre. Aunque la realidad era otra, detrás de vestidores al instante de los cambios de ropa y los cortos descansos, el castaño casi se desvanecia producto de la acumulación de cansancio y calor, esa noche precisamente hacia demaciado calor y le estaba pasando factura. Estando al borde de no poder mas, galleto tambaleo detrás de sus amigos llevandolo a sostenerse de uno de los hombres del Staff, este le invito a sentarse en el suelo sugiriendole colocarle una vez mas oxigeno sino podía respirar. A lo que asintió débilmente, Nam casi pierde la compostura, aunque solo faltaban un par de presentaciones para dar por culminado el último concierto de Santiago pensaba ya sobreesforzar al Maknae y el claramente no daba mas, para todos el menor es uno de los pilares mas fundamentales en todo Bangtan. Él es el vocalista, quien guía en varias coreografías, su voz es el soporte en cada canción y eso no es algo en tener remplazo, realmente lo necesitan.
Uno de los terapeutas de los chicos y encargado en primeros auxilios se dedicaron darle masajes en el cuello, eso sin antes sacarle la camisa para darle una amplio contacto con aire fresco, pensé que verlo de esa forma produciría alguna clase de reacción en mi pero estaba tan ocupada en su estado casi vegetal que lo pase por alto. Jungkook esta realmente enfermo, no se encontraba en condiciones para aprovecharme de eso, es mas, su piel se mostraba realmente pálida y sus labios casi blancos. No dude en pensar que la altura de Chile tambien influyo, si necesito una mascara de oxigeno significaba algo bastante serio y nadie pará de preocuparse. Me anunciaron no faltar nada para sus últimos números, mire a Nam con visible miedo por el futuro del concierto y el estado de galleto, este teniendo el mismo sentimiento se acercó al circulo preguntando como se encontraba el chico. Al escucharlo abrió los ojos algo abatido pero sonriente, aparto la mascara y estuvo una vez mas listo para el escenario, gracias al oxígeno se sentía con las energías respuesta, con tal, no era el momento propicio en colapsar. Jin lo detuvo del hombro recalcando si en verdad se sentía en condiciones de seguir, el menor dándole unas palmadas suaves en el agarre se levantó del suelo asegurandole estar bien, debían de seguir, tenían un concierto por culminar. Nadie pudo refrutar en contra o detenerlo, tenia las agallas de acero, los nervios de roca y la determinación de un guerrero, era imparable. Era en esos momentos en sentirme pequeña, diminuta a su lado, porque mientras en muchas ocasiones me lamentaba de una simple gripe este hombre con menos edad a la mia, sostiene en sus hombros a pesadez de su cuerpo y el malestar en general que eso conlleva. He conocido a muchos chicos de mi edad, incluso con un año de diferencia (el caso de Adrián) demostrandome ser completos patanes, rufianes, inestables en sus relaciones, totales cabezas huecas y con la sensibilidad de la textura de la piel de un lagarto. Sin embargo, Jungkook no es asi, simplemente aparte de ser atento, generoso, con un alma pura y algo contrariada, es lo suficiente maduro para considerarlo un hombre a la medida de sus responsabilidades y manejar con espiritu férreo, los obstáculos en presentarsele. En realidad, no podia parar de admirarlo, deseando tener la misma determinación a la de él cuando lo dificultoso se presentara.
Por lo tanto, mientras observaba su desenvolvimiento en el escenario junto a los demás cantando OUTRO WINGS, mi corazón martillaba preso de las contrariedades de atraerme la forma de controlar el malestar de su cuerpo, fingir normalidad y soltura y soportar hasta el final. Pero todo lo que sube tiene que bajar. Dando por finalizado el concierto y el tour WINGS por Santiago de Chile, Jungkook se desplomó frente a mis ojos llevandome a correr a la par de chillar como chiva loca, los hombres del Staff acudieron a mi ayuda colocando al chico bajo sus brazos y guiandolo a una de las salas del sitio, detrás de nosotros venían los demás con preguntas en sus bocas. Temble del miedo, mi estómago se redujo al tamaño de una pasa y mis ojos se llenaron de lágrimas, una de mis peores pesadillas se convertía en realidad delante de mi y tenia las manos amarradas. Lo colocaron sobre una alfombra negra quitándole inmediatamente la camisa blanca que tenia sobre la negra, los miembros de asistencia medica lo rodearon colocandole el tanque de oxigeno mas tiempo y mandando a los demás despejar el area, como una total lunatica ocupe uno de sus costados sujetando su mano flaxida con firmeza. El castaño no me respondía el gesto al estar entre la inconsciencia y el trabajo de respirar fuerte, Jin fue asomarse entre las cortinas preguntando si Jungkook estaba bien, mientras que Jimin tomo asiento silenciosamente en uno de los muebles de la sala. No se en que momento fue sugerido el quitarle los pantalones, aunque seria el instante propicio para abandonar el lugar como unas chicas hicieron, yo no me movía de mi lugar. Detalle como sus párpados se movían intranquilos de tanto esfuerzo, su piel bañada en sudor y como el cabello se pegaba a ella por el mismo motivo, aunque lo tenia bien sujeto a mano no tenia respuesta. Los hombres hacían su trabajo y parecían no molestarle mi presencia, cosa en parecerme bien, creo no tener la capacidad de estar lejos de él en este estado y esperando noticias de reponerse. Me volvería loca de la incertidumbre.
— Deberíamos sacarle tambien los calcetines. — dice uno y rápidamente todos estan de acuerdo, de hecho, van hacerlo cuando tienen un gruñido junto a un movimiento contrario a esa acción de Jungkook. — ¿Ellos son tu orgullo? ¿O solo tienes vergüenza porque tenemos a una dulce jovencita presente?
Su risa en respuesta me llena de vida, aun no abre los ojos pero su movimiento es el signo de estar respondiendo a los estímulos de oxigeno junto a los masajes del grupo de primeros auxilios, giro para mirar a Jimin que igualmente rie divertido de la situación. En cualquier otro momento estaría avergonzada de sostener la mano de un guapo chico sin pantalones, agregándole de insinuarlo a mi de forma directa, pero al tener los niervos a flor de piel junto al miedo de verlo desplomarse delante de mi al igual que un castillo de naipes me despejo de cualquier sentido de la vergüenza. Riendome del alivio, medio me levanto apartando los molestos mechones de su cabello queriendo pegarsele a su frente, estoy tan aliviada de que este mejor y no parecido a un vegetal. He tenido tanto miedo, corrección, aun tengo tanto miedo que podria colocarme a llorar ahora mismo. La sensación de peso en mi estómago seguido de unos fuertes piquetes jamas se borraran de mi memoria, no quiero volver a vivir algo parecido, menos si involucra a una de las personas en importarme mas en el mundo. No creo poder soportarlo.
— Es una jovencita muy hermosa por cierto, chiquillo. — siguió bromeando el sujeto, haciendome reir aun mas. — sobre todo fuerte. ¿Sabes lo mucho que pesas y lo que ella sola tuvo que sostener? Hombre, en tu lugar cuidaría de hacerla enojar.
— Lo siento... Noona. — murmuro con voz rasposa, medio cansada y dormida. — si... si pudiera haber evitado ver esta parte patética de mi, haría... cualquier cosa para evitarlo.
— Eres tan tonto. — respondi medio riendo y otra parte con voz rota. — muy, muy, muy tonto.
— Hey, no la hagas llorar. — le regaño, dandome una mirada comprensiva al momento. — deberías de llenarla de experiencias bonitas y no de este tipo. Que forma mas moderna de conquistar a una mujer.
— Asi... no se apartara de mi lado. — comento con burla y por fin abrió los ojos, apretando consigo el agarre de mi mano con la suya. — debes... de ser algo duro e indiferente para tener su atención, luego espera los resultados.
— Como patear tu huesudo trasero. — coloque de ejemplo, ganándose las risas de los presentes incluida la suya. — no tientes a tu suerte, jovencito.
— Ya has escuchado, muchacho. — contuvo sus risas el hombre percatandose de la calida atmósfera envolviendonos a mi y el enfermo del suelo, que poco a poco mostraba mas signos de vida. — ella es una mujer de precauciones a tomar.
Ahora, comprendia un poco las palabras de Yoongi de unas horas atrás, por mas en querer corresponderle sus sentimientos por completo seguía volviendo al punto de partida, llevandome a galleto. Es decir, obviamente me gusta Suga, pero del mismo modo, los enormes ojos saltones de Jungkook lo hacen, al igual de su forma madura de ser, las agallas de poseer, como le pone pasión a cada cosa en hacer y su amor enorme a sus fans llegando a considerar querer ser una, convirtiéndolo en mi bais. Son esos pequeños detalles en ser difíciles de despegarlos. Allí en medio de una sala llena de personal del Staff con un galleto recuperándose de una baja de presión, junte mis manos con insistencia en él evitando ser separada de su presencia, de su dulce y encantadora presencia. Ni siquiera me percate de la ausencia de Jimin en el sitio, mis ojos solo tenían enfoque en el menor que al pesar de aun tener un semblante pálido mantenía las ganas de reir, al darle el dato de estar en ropa interior en presencia de mi casi se levanta del suelo para cubrirse con algo. Le empuje directo nuevamente a si sitio, no es como si me ocupara en eso detalles, estaba mas centrada en verlo traer del mundo de los ausentes en lugar de otra cosa. Él emitió un suspiro profundo escondiendose bajo su brazo murmurando sentirme muy avergonzado para mirarme, no era momento ni el lugar para descubrir su ropa interior en circunstancias tan poco convencionales, menos estando medio muerto. Uno de los hombres del lugar le pregunto por ese instante de ser, claro, de poder saberlo. En eso el chico dibujando una sonrisa picara en su rostro, dio a conocer en la luna de miel donde es el momento ideneo de ver a tu pareja en la forma mas transparente del mundo, las risas no se esperaron en llegar comprendiendo porque todos los chicos decían de él el primero en casarse de los siete. Sonrojandome hasta las orejas, deshice mi agarre del muchacho dándole la razón a Nam con lo de Jungkook siendo mas a un lobo que cordero, no es como si cursemos a casarnos y peor aun, tener una luna de miel, en la vida quisiera tener una responsabilidad de esa índole. Aun prefiero manejar la ruta de los gatos.
Uno de los hombres señalo el haber sido rechazado antes de tiempo, incluso sin tener el noviazgo como tal, hoy no era el día de suerte de galleto. Encogiendose de hombros aun débil, recalcó ser lo suficiente persistente y detallista para ganar por completo el corazón de su Noona, el problema era aspirar a una luna de miel sin antes experimentar las glorias del noviazgo, lo que evidentemente, ni ha empezado. No debes intentar volar si apenas aprendes a caminar. Decidiendo ya sacarle el oxigeno, coloque a un lado mi vergüenza ayudando a tomar asiento a Jungkook en uno de los asientos, este suspiro profundamente colocando su cabeza en el respaldar cerrando los ojos de nuevo, murmuro con risa irónica ser la primera vez de perder el conocimiento de esa patética manera. Se ha caracterizado por cuidar de él muy bien, hace ejercicio, se alimentarse apropiadamente trata de llevar el estres con calma, esta ocasión no se trato de algo psicológico fue una llamada de atención de su cuerpo. Inclinandome para apartar una vez mas los mechones de su cabello de su frente suspire dibujando una sonrisa en los labios, tenia aun estragos del miedo en la piel al permanecer en mi memoria el mometo exacto de verlo desvanecerse frente de mis ojos, el estomago se redujo y el corazón me salio disparado hasta la garganta realmente creí lo peor. Muchos dicen ser una dramática sin remedio, quizás lo sea, pero este evento justifica los medios. Murmure con voz queda el sobre esforzarse estos últimos días, quedarse a altas horas ensayando su solo sin tomarse los descansos propicios dando como resultado su colpaso, con esto no pretendía ofenderlo o regañarlo, todos somos capaces de manejar nuestra vida a la manera que creemos conveniente, sin embargo, debería pensar mejor las cosas antes de sufrir consecuencias. El chico soltó un bufido cansado diciendome en sonar tal cual a una Noona, sabia, dura y concreta, sentía tanto haberme preocupado, en general, preocupar a todos al ser tan descuidado y terco, desde el inicio me percate de la verdad diciendosela en varias maneras negándose a una ayuda solo por imponer su idea y a la final, ocurrió esto. En realidad, ya no me importaba, quien tiene la razón, quien es culpable, es irrelevante, solo su salud y bienestar.
— Debiste haberte asustado mucho, lo lamento. — abrió los ojos colocando una de sus manos en mi brazo apretandolo suavemente, sonriendome cansado. — jamas ha sido esa mi intención Noona.
— No estoy enojada. — sostuve su agarre aun temblorosa, el se percató acomodandose en el sillón. — No, no, quedate recostado mejor si aun te sientes débil.
— Ahora me siento mejor, en verdad. — aseguro, colocando sus dos manos encima de las mias, bufo rodeando los ojos. — quien esta temblando eres tu.
— ¿De quien crees que es la culpa? — ataque con lo evidente.
— Noona... — trago saliva dejando las palabras en el aire, tranto de encontrar las adecuadas para hablarme. — sabes perfectamente cual es mi trabajo y un simple malestar no puede alejarme de ello, no cuando estamos a medio concierto en un pais extranjero. Aunque no pueda sostener mi cabeza firme, aunque este mis piernas doblandose, aunque tenga la temperatura elevada yo seguiré, porque no quiero decepcionar a nadie y porque este concierto podria ser el último para alguien, debería ser inolvidable.
— Exponerte de esa forma es demaciado. — seguí con mi postura moviendo la cabeza hacia los lados, la expresión de Jungkook era indecifrable. — no tienes ni idea de la magnitud del miedo que tuve al verte desplomar, de verte tan pálido, tan débil, tan... tan...
Un sollozo involuntario salio de mi garganta, intente cubrirlo con mi mano presionando a mi boca pero era demaciado tarde, los nervios hicieron de las suyas exponiendome en evidencia frente de un Jungkook totalmente confundido.
— Yo... lo siento, no entiendo porque... — lágrimas traviesas desembocaran en mis mejillas, deslizándose hasta mí mentón. — ¡Mierda! ¿Por que diablos...?
En un acto completamente involuntario galleto sostuvo mis dos brazos alejandolos de mi rostro, quedándose mirando con cautela a la yo loca y frenética presa de las emociones del miedo al instante de verlo caer, no parecía juzgarme solo impresionado de mis acciones. Acto seguido y sin previo aviso, coloco sus labios en los mios dandome un beso lo suficientemente demandante como para explotar mi cerebro en millones de pedazos, aunque me sorprendió a mi misma el nivel de entrega al enredarme en su labios y devolverselo con la misma intencidad a su receptor. Envolvi mis dedos en la parte de su nuca al igual de dos garras como si alguien pudiera separarme de él, tenia tanta hambre, tanta anciedad por su presencia por sentir que su estado estaba mejor y no lo contrario. Sus grandes manos se mantuvieron en cada parte de mi rostro aun sudorosas, no les di mucha importancia pues mi mente estaba mas concentrada en otra cosa, como por ejemplo grabarme de memoria la fricción de nuestros labios al hacer contacto. Lágrimas aun seguían cayendo de mis ojos, en esta ocasión de alivio, galleto no parecía percatarse al igual que yo se encontraba entregado en el momento y despistando todo los demonios escondidos en los alrededores de mi mente. Un ligero cosquilleo nació en mi pecho extendiéndose por cada rincón de mi cuerpo, no era extraño o incomodo, solamente curioso porque en mi vida lo he sentido con alguien mas. Tampoco es que tengo una lista de hombres con quien me he besado, y si fuese el caso, solamente estan escrito dos siendo precisamente el segundo en la lista Suga. Con galleto la situaciones han sido diferentes, mas apasionadas, mas acaloradas e impredecibles, es parecido a tirarte a la sabana esperando si eres devorada por un león o tigre. Lo se, ninguno de los casos suena prometedor pero es el único ejemplo en conseguirle.
Sin saberlo, la intencidad del beso ha bajado dejandonos con suaves roses pero pronunciados, mi respiración se vuelve frenética y mis manos bajan lentamente desde su nuca, cuello hasta quedándose en sus omoplatos, los cuales se contraen por mi toque, realmente son fuertes y se notan que han sido trabajados. Él suspira satisfecho a la par de obligarme a ladear la cabeza para profundizar el beso, un nudo nervioso se sitúa en mi estomago explicando lo evidente, jamas en la vida he llegado a esto y tengo miedo de estropearlo. Aunque eso queda apartado de lado. Me siento desvanecer en sus brazos al volcarse el nudo mas abajo de mi estómago, mi vientre donde un calor moderado nace haciendome pensar que de morir aqui y en el ahora, seria de la forma mas dulce. Noto como mis hombros se vuelven mas flaxidos, relajados y del mismo modo, aunque la presión en mi vientre persista, cada particula de mi cuerpo no grita la incertidumbre de un hallazgo particularmente dramático, en su contraparte, el actual es placentero y tranquilo. Sin darme cuenta, me deslizo prácticamente en el sillón teniendo la imponente presencia de galleto encima de mi, el cual aparta sus manos de mi cara a los hombros para en un sublime rose de nuestros labios, separarnos parcialmente. Lo primero de ver son sus enormes orbes oscuros como la noche brillando con intensidad, su rostro aun mantiene las marcas del colpso tenido pero adquieren una vitalidad jamas presenciada en mi vida, sus labios un poco hinchados al encuentro de hace unos minutos se curvan en un sonrisa risueña en lugar de cansada. Suspira esperanzado regaladondome una caricia en el contorno de mi rostro llegando a mi mentón, aun no pronuncia palabra, solo me mira sintiendo con ello lo suficiente que una voz jamas diria. Mi pecho parece florecer un sentimiento totalmente nuevo, la miel esta en mis manos, el aroma de las rosas en mi piel y estoy completamente segura de apartarlo, al menos ahora, es meramente imposible.
— ¿Ya te has calmado? — dice haciendo un amago de sus ojos a los mios y mis labios.
— Si. — pronuncio cohibida, viendome diminuta ante la pantera delante de mi. — lamento verme antes como una histeria, muy pocas veces me comportó asi.
— Ha sido mi culpa por preocuparte. — se acerca a mi rostro lo suficiente, como para chocar su aliento en mis labios. — era mi deber tranquilizarte.
— Fue una forma muy curiosa, por cierto. — acote escuchando los latidos de mi corazón en mis oidos.
— Pero efectiva. — menciono el muy cinico medio riendose en el proceso. — no puedes negarmelo.
— Claro, por supuesto que no lo haria. — termine diciendo.
Estamos tan concentrados en nuestra propia burbuja que pasamos por alto dos cosas, la primera, no estábamos tan solos después de todo dado el caso de tener al personal paramedico en atender al castaño en el inicio escuchando detrás de la cortina, y lo segundo, Jungkook seguía sin sus pantalones. Apartando a los chismosos de la entrada, la jefa Park entro con Hyun junto al hombre de las bromas a galleto y los managers sin saber el momento intimo de estar ocurriendo en estos momentos. Al vernos tan juntos la jefa Park dio un respingo hacia atrás colocando su portapapeles en su rostro para cubrirlo, preguntando de forma irónica estar Jungkook en condiciones para conversar un poco con ellos. Al percatarme de la escena clara en dar malos entendido, me levante del sillón como si hubiese un resorte en impulsarme hacerlo hablando atropelladamente una excusa para ello, el hombre vivaracho y entuciasta le dio un guiño a galleto felicitandolo al aplicar las técnicas mas normales en conquistar a una jovencita, aunque claro, seria mas idóneo si tenia pantalones. Subiendonos el color al rostro, cubrí mi cara escuchando la risa de los presentes junto a los delirios de Jungkook al disculparse por las fachas, nada era lo que parecía, solamente fueron removidos para darle primeros auxilios y luego olvido colocarselos. No importaba de todas maneras excusarse, las bromas no tardaron en exclamarse y las ganas de burcarme un hollo para esconderme tambien. ¡Fue la peor vergüenza de mi vida!
De vuelta al hotel ya bañada, comida y lista para dormir, me lance de espaldas a la cama mirando fijamente al techo. Ese día había vivido tantas emociones juntos sorprendiendo no explotar hasta el cielo por ellas, visiblemente fueron tantas que era comprensible el colapso nervioso de tener frente de Jungkook, tambien ayudo el hecho de verlo desplomarse delante de mi. Luego de ser revisado correctamente por un medico, llego a la conclusión de tener ese escenario debido al exceso de trabajo, se encontraba tan estresado y nervioso por los conciertos en otros países que lo condujeron a enfocarse en ensayar, seguía sosteniendo no defraudar a nadie y lo cumplió. Su único objetivo seria descansar lo máximo posible, es decir, tener sus buenas horas de sueño, comer apropiadamente sus raciones de comida y no sobre esforzar su cuerpo al limite, comprende querer tener la perfección en cada uno de sus actos, pero tampoco es una maquina y por ende se cansa. Estaba bien el darse un respiro, mañana sería un día libre en utilizarlo en si mismo, seria idóneo en dormir hasta tarde y no hacer nada relacionado al trabajo. Pensé que formaria berrinche ante las recomendaciones medicas, sin embargo, el chiquillo permaneció callado manteniendo un semblante tranquilo asintiendo, quería ver hasta donde permanecería tan manso. Seguidamente, fue montado en una de las camionetas de la compañia de contratar a Binghit para el concierto y junto a Tae, fueron de inmediato al hotel para descansar. Los demás chicos tuvieron una celebración particular con mucha comida y bebida, a la cual, fui invitada. Fue un poco extraño verlos reunidos sin el Maknae, agregándole un dato mas, tener a Yoongi a uno de mis costados comiendo como si nada hubiese pasado. Intente relajarme ante los chistes sin sentido de Jin, haciendose mas difícil a lo esperado. ¿No ocurría lo mismo para él? Hoy nos comportamos como dos tontos enamorados, nos besamos, caminamos de la mano amarrados y para completarlo, le pedi no mencionar a nadie mas ese día eramos solos los dos. ¡Oh, por mi madre! ¡Que vergüenza! ¿Como pude decir semejante cosa? Es parecido a no medir el nivel del agua de una bañera, dejándolo desvordarse y desembocando el excedente en el suelo. Lo peor de todo, vendría siendo tener la mayor receptividad de su parte, nunca se quejo. Sin embargo, al volver una vez mas a la cruda realidad, ambos nos dimos cuenta de ser la última vez de estar de esa manera, aunque el me atrayera mucho, seguía siendo insuficiente para dar ese paso y tambien persistía otro componente, galleto. Hoy al verlo tan decaído, al borde del abismo y prácticamente colopsando, sentí un fuerte tirón en mis entrañas debido al miedo. Presente la incertidumbre, el temor y las probabilidades de imaginarme una escena lo suficiente descabellada sin él, afortunadamente no paso a mayores y ya esta bien.
Del mismo modo, me hizo razonar que me es imposible corresponder completamente a Yoongi mientras aun este confundida por galleto, porque tengo tambien sentimientos encontrados con él. No son precisamente contradictorios o calmados al estar con Suga, pero si lo suficientemente fuertes como para ponerte de cabeza tu mundo. Dando como conclusión, entre mas adentrarme a conocer a cada miembro de Bangtan a solas, solo tengo a cambio mas enredos en mi cabeza. Solo he podido imaginarme en medio de una enredadera con las muñecas atadas, tobillos y el torso, en tanto el horizonte se vuelve mas oscuro a medida de pasar el tiempo. ¿Donde va a parar esto? Obtuve el consejo de mamá, de tener la respuesta desde el inicio y ser ciega al no darme de cuenta, lo cual básicamente, es muy acertado al de Yoongi, no obstante, en mi cabeza sigue habitando el mismo desenlace, estar sola. Suspiro cansada colocando mi antebrazo encima de mis ojos, seguramente no seria la conclusión mas idónea de todas y un poco egoísta, de irse a términos básicos, aun mantengo presente tener un camino largo en el arte de amarme a mi misma. ¿No es el centro de todo? ¿De antes de tener una pareja? Si logras aguantarte a ti en la soledad, valorarte sobre cualquier individuo, entonces tampoco lo haras en alguien. Teoría básica y elemental del amor. Aun tengo esas inconcistencias y aunque me guste Jungkook o me atragia Yoongi, nada servirá si no me pongo encima de cualquier individuo. Tampoco tengo prisa, tengo la cabeza un lio, pero tarde o temprano cederé a mis propios encantos.
Giro acostandome a un lado dispuesta a dormir, mañana es el único día libre del tour en Chile y podria levantarme a la hora de darme la gana, aun tengo un pequeño detalle, terminar de enviar los informes de clase. Por lo tanto, se acabo la flojera para mi. Estoy dispuesta a dormirme cuando el sonido de alguien llamando a mi puerta me espabila, contrariada por si estoy equivocada medio tomo asiento en el colchón esperando un segundo toque, el cual, viene. Me levanto tambaleante mirando en el proceso la hora, son casi las doce de la noche, los chicos deberían estar durmiendo a estas horas y no deambulando por el hotel. Esperen. Con Bangtan todo es posible. Al abrir la puerta me encuentro con la sonrisa mas radiante de todas junto a dos potes gigantes de helado, se trata nada mas y nada menos que Hoseok, en su venida trae una ofrenda de paz.
— ¿Qué tal si tenemos una maraton de películas? — propone.
— Hecho.
Ahora, nos encontramos ambos llorando a moco tendido viendo Bajo la misma estrella con subtítulos al coreano para Hobi, en la parte del funeral de Agus donde Hasel Grace pronuncia de los infinitos mas largos a otros infinitos, siendo en lo personal uno de los discursos mas emotivos de la vida. Podrán transcurrir millones de años, pasar la moda idiota de algunas chiquillas inmaduras al hacer un challenge de colocarse vías de oxígenos en sus narices publicandolas en Internet, aun asi yo jamas superare esta pelicula, mucho menos el libro. ¿Saben lo que sufrí? ¡Todo un rio! Deberían de advertirte antes de encariñarte con un persona en vísperas de la muerte, porque Agus es uno de los personajes literarios con un corazón tan enorme como la luna, el alma pura y las ocurrencias mas ingeniosas de todas. Para mala suerte de muchas esta encerrado en un libro, tiene a Hazel Grace y muere al final. ¿Quien tiene mas ganas de llor ¡Yo por supuesto! De tener tiempo para escribir mas de mis historias de ocio, voy a recrear una donde sea el contrario de este desenlace trágico, es decir, Hazel Grace sufre mucho por él, le llego el turno de volcarse en algo distinto. Hobi a mi lado, se atasca de helado sollozando triste ante el evidente final de la pelicula, murmura ser muy injusto que dos jóvenes apenas comenzando a vivir se vean obligados a separarse por el cáncer. Lo se, es una enfermedad terrible y no esta no es la primera pareja en separar, en la vida real ocurre a cada momento. Para cuando llego el final, tanto Hobi como yo nadamos en nuestras lágrimas porque Hazel Grace descubrió la carta de Agus enviada a ese escritor de pacotilla, diciéndole básicamente no arrepentirse de sus decisiones y espera que ella tampoco lo haga. Culminando asi con su "Ok", viéndo siendo, el "siempre" de sus vidas. Hoseok y yo parecemos mujeres que se reúnen para contar sus desastrosas vidas amorosas, chillando, comiendo helado y maldiciendo la mala suerte de los hombres de romperles el corazón, solo que en esta ocasión, es la del escritor del libro al hacerlo tan jodidamente triste. Les aseguro algo, no es ni la primera o última pelicula contra el cáncer en provocarme llanto, existe una española sobre una niña en dejarte con una mal sabor en la boca, no solo por tratarse de una infante, tambien evoca a la trama en general de una madre tan desquiciada en el tema de la religión que provoca mandarla al demonio. Sin embargo, esa es otra historia a contar.
Ya mas o menos calmado los dos, con los potes de helado casi a medio acabar, miramos la pantalla de netflix esperando a ser seleccionada otra pelicula. Miro la hora que da la una, importandome menos porque seria bueno ver otra, aunque en esta ocasión de terror, pondremos a trabajar las cuerdas vocales de la esperanza de Bangtan.
— Espera un momento alli, Vic. — me detiene el chico antes de levantarme para ir a mi cometido. — se lo que piensas y creelo, no es buena idea.
— De acuerdo, — me siento cruzando las piernas y dándole el frente. — ¿como puedas saber exactamente que pasa por mi mente en este momento? Podria estar pensando en cualquier cosa.
— Dudo mucho no delatarte con esa sonrisa ciniestra de tu boca. — repite el mismo tono de mi voz, una punzada de culpa se aloja en mí pecho. — lo ves, te has delatado solita.
— Entonces, hagamolo justo. — propuse levantandome del asiento y buscando entre mis cosas una moneda. — juguemos cara o sello, si sale mi opción escojo la pelicula y si sale la tuya...
— Saldremos. — culmina.
— ¿Qué? — pronuncie confundida, volviendo a mi puesto.
— A eso, Vic. — saco de los bolsillos de sus pantaloncillos cortos pijama su telefono, moviendo sus dedos a conveniencia y mostrandome algo. — estuve navegando por internet curioso los pub mas tranquilos de la ciudad, existen unos totalmente locos como otros muy glamurosos y halle con el indicado. Es discreto, acogedor y nadie podria sospechar de nosotros. ¡Deberiamos visitarlo! Queda a unas cuadras del hotel.
Ah... se volvió loco, el calor del concierto se afecto las neurosas al grado de provocarle delirios del momento, no creía que Hobi propusiera una idea tan descabellada a altas horas de la noche. Además, nunca salen en publico menos a ese tipo de lugares sin seguridad, aunque estemos en un pais extranjero siguen siendo celebridades y cuidar su imagen es lo primordial. ¿Acaso lo olvido?
— Ni hablar. — estuve encontra, levantandome para caminar en linea recta. — ¿Te estas escuchando Hoseok? Eres una estrella del K-pop, no puedes aparecer de buenas a primeras en un lugar de esos, por mucho de ser discreto o cerca del hotel. Cuida tu imagen por favor.
— Aun no hemos jugado "cara o sello". — dijo encogiendose de hombros, trantando de restarle importancia al asunto. — podrías ganas y ver esa pelicula de terror, entonces nos quedaremos tranquilos sin hacer mayor escandolo, salvo mis gritos de miedo. Solo es cuetion de suerte, Vic. Nunca se sabe.
— ¿Me ves la cara de tonta? — pronuncie incredula. — No voy a caer en tu psicología a la inversa, Hoseok. Eso no funciona conmigo.
— ¡Por favor Vic! — cambio su táctica haciéndose el tierno, rodee los ojos con fastidio. — es solo un juego, ¿Qué cosa podria salir mal? Estamos un Chile, muy lejos de casa y nunca tenemos tiempo para salir. Al menos, dame el beneficio de la duda. ¿Si?
— ¿Quieres que entre en detalles si las cosas salieran mal? — insistí.
— ¡Vic! — me reprendio. — por una noche no te comportes como miembro del Staff sino mi amiga, por favor.
¡Argh! Esa cara de cachorrito regañado mi debilidad en chicos apuestos, deberían de declararla un delito usarla en corazones tan débiles como el mio, a la final terminaria cediendo como lo tonta que soy.
— ¿Cara o cruz? — pronuncie cabisbaja, dandome por vencida.
— ¡Cruz! — dijo animadamente.
¿Saben el resultado de esta contienda? La suerte no estuvo muy de mi parte. Hobi emocionado fue a avisarle a los otros miembros, conociendolos como lo hacen seguramente aun estaban despiertos viéndos sus teléfonos o televisión, en el caso de Jungkook si podria variar al haber tenido un colpso hoy y podríamos dejarlo descansando. Sin embargo, retratandose de su misma dedusión movio su cabeza hacia los lados pensando que al Maknae no le gustaría ser dejado por fuera, posiblemente armaría un berrinche de abandonarlo. A mi parecer todo esto era una idea absurda y peligrosa, primero Jungkook aun no estaba del todo recuperado de su malestar, y segundo, ir a lugares concurridos por gente es igual a servirse en bandeja de plata a una manada de hienas hambrientas. Aunque hablara y hablara como mantra, no seria escuchada, dándose el plan de Hobi al pie de la letra. Busque ponerme una jeans oscuros pegados, una camisera blanca con adornos de perla, una chaqueta de cuero con cierres en varias zonas y una bufanda azul bien abrigada, las noches en Santiago eran frías y no pretendía exponerme a un resfriado. Estando ya relativamente lista, le mande un texto a Hoseok para encontrarnos en las escaleras de emergencia, saldríamos por la parte de atrás del hotel y rezandole a la suerte de no ser descubiertos. Cerrando con llave mi suite, camine con astucia por los largos pasillos ubicandome rápidamente en la zona de emergencia, justo en el punto de entrada. No tuve que esperar demaciado cuando escuche un Jungkook refunfuñando junto a Suga al ser sacados de sus camas, Jin se veía enérgico y listo para romper las reglas en cualquier instante, Tae y Jimin a su lado movían sus manos de arriba hacia abajo emitando una de esas rutinas de gimnacio, por otro lado, Nam sonreía incrédulo de la locura de estar a punto de hacer, sobre todo, de hospiciar al ser el líder del grupo.
Di un paso hacia ellos mirando a Hoseok recordandole ser innecesario despertar a galleto, tampoco nos certificaba el dejarlo entrar en el sitio, aun necesitaba descansar. Disparandose hacia adelante igual a una bala, el aludido se defendió sintiéndose con todas las energías respuestas para salir a disfrutar de la noche, desde llegar del Movistar Arena durmió placidamente al igual a un ángel, no pasaría nada. Interviniendo en la discusión Yoongi admitió entender la preocupación por Kookie, pero no las razones de tambien sacarlo a él de su cama, Hobi ataco sacando a flote aun no dormir sino mirando su telefono, además, lo noche seguía siendo joven para desperdiciarla de esta manera. Jin estuvo de acuerdo y apuntando hacia adelante, pidió el seguirlo en busca de la diversión, aunque en realidad, no tenia ni idea de la dirección del pub. Suspirando pesadamente, Nam le arrebato el telefono a Hoseok tomando las riendas del asunto, apartir de ahora debíamos movernos como auténticos agentes del FBI y pasar desapercibidos ante los demás, de lo contrario, las consecuencias serían inreversibles. Sinceramente, ¿Por qué coño me presto para esto?
Bajando las escaleras con la mayor brevedad posible, minimizamos el sonido de nuestros pasos siguiendo desde cerca a RapMon y sus movimientos torpes, de ser esta otras circunstancias y otro lugar estaría emocionada de romper las reglas, riendome igualmente. En cambio, iba con el Jesús en la boca murmurando a la par palabras en mi idioma natal, por suerte él único en entenderlo seria Yoongi y guardaba toda las distancias posibles de mi. Obvio, si pretendía avanzar lejos de mi el primer paso seria alejarse, no debería tomarlo personal, esta en todo su deber, lo malo, no significaba el salir ilesa de daños. Llegamos al lobit, que al pesar de ser bastante tarde, se veían personas registrándose y caminando hacia el restaurante que sirve de bar. ¿Por qué Hobi no opto por lo mas seguro? Claro, el muchacho desea ser rebelde en un pais totalmente distinto al suyo, quizás el clima latino le comenzó afectar seriamente. Alejando mis pensamientos Nam, coloco su mano delante de nosotros señalando hacia afuera donde los vigilantes estaban parados, de percatarse del vacio de en nuestras camas serian los primeros en preguntar en vernos, lo mejor es...
— ¿Yoongi? — rompió el discurso del moreno Jin, notando como el castaño se saltaba la palabreria y caminaba directo a la salida con soltura. — ¿Qué haces Yoongi? ¡Podrian...!
No dijo nada mas, el pálido dio la vuelta en medio de los dos vigilantes encogiendose de hombros haciendo una mueca indiferente, los hombres a sus costados seguían manteniendo la vista fija al frente sin tener ganas de cambiarla. RapMon soltó un suspiro frustrado sacudiendo un poco su cabello teñido de morado oscuro, uno de sus hermanos mayores aparto lejos su discurso digno de espionaje, demostrando no importarle nada.
— Bien, ahora supongo que debemos rogar por no ser descubiertos. — pronuncio Jungkook con obviedad.
— Sigamos. — dijo Nam.
Seria realmente un milagro que un grupo de siete chicos y una chica pasaran desapercibidos en ojos de las personas, eramos númerosos al grado de encender la curiosidad de los traunseuntes al rededor, suerte que ya era de noche y no había casi iluminación. Les obligue prácticamente a tener sus cubre bocas en los bolsillos de sus abrigos, podria ya ser bastante de noche, no importaba, su identidad del mismo modo debe de estar cubrida. Al final estos enormes hombres guapos si necesitaban de mi presencia, dejarlos solos en Chile seria igual a cometer un suicidio a gran escala. Hobi era quien se mantenía hablando alegremente junto a Jin, Jimin y Tae, les explicaba que en el pub donde nos dirigíamos poseia una escenario libre para quien quisiera cantar, seria idóneo si Kookie se anima hacerlo. Riendose de la idea de su hyung, nego con su cabeza llevarla a cabo, hoy le prometió descansar al medico y eso incluía sus cuerdas vocales en el proceso, aunque le encantaría ver a Jimin o Jin mostrar sus dotes artisiticos. El rubio esbozo una sonrisa tímida, en tanto Jin reía con su estridente risa de lavavajillas dándole un fuerte golpe en el hombro al menor, halago de tener en presencia su muy humilde forma de cantar, no se comparaba a la de él, pero se esforzaba al máximo. Interrumpiendo su desprecio a si mismo, recalque su muy impresionante voz al cantar, poseia la fuerza para elevarla a tonos impesables y la delicadeza de ponerle la piel de gallina a Army, no solo a ellos, a cualquiera. ¿Pensaba olvidar su solo de WAKE? Este seguia en la lista de mis favoritos ante la gracia de cantarlo, medir y combinar la pasión al interpretarlo, dejando como un plus, la letra de poseer. Muchos logran identificarse con él. Hoseok estuvo de acuerdo, inclusive, Suga, aunque fuese bastante cascarrabias con el mayor de los siete, con pequeños detalles demostraba admirarlo a su manera. El castaño impresionado de todas las manifestaciones de apoyo, no teniendo idea de como abordarlas, se encogio de hombros pronunciando quizás cantar algo en el pub.
Me molestaba soberanamente ese lado de Bangtan humillandose a si mismo, una cosa era ser humilde y la otra pisotearse, era de las que pensaba tener en sus manos un enorme talento cada uno. Si por separado son asombrosos, en conjunto son leyenda. Al pesar de ganar varios premios en la industria de la musica coreana y la propia Asia, seguían teniendo esos malos pensamientos de si mismos. Me encantaría una sola vez si fuese posible, verse reflejados en los ojos de muchos fans y asi se darían de cuenta los verdaderos pontenciales de . Quizás esta es la manera de sentirse Jungkook y Yoongi al degradarme a mi misma, la sensación de desconformidad e impotencia es palpable en mi piel. Suspire profundo dandome cuenta de reanudar la charla de Hobi sobre el pub, se mostraba realmente emocionado por ir que daba pena romperle la ilusión, Jimin preguntó si tambien se podía ordenar algo dulce inclusive en esas horas. El pelirrojo asintió freneticamente en respuesta, no todo puede centrarse en el alcohol es buen sitio para pasar el rato. Tampoco paso mucho tiempo en descubrirlo. En una de las esquinas dando a la avenida, un gran anunció de colores florecentes daba la bienvenida al pub en atrapar las emociones de Hoseok, imaginaba verlo con una enorme fila para pasar, solamente se veía dos enormes hombres vigilando las entradas de músculos pronunciados. Los típicos hombres simio de las películas y series. ¿En verdad existían idiotas en intentar desafiar a estos sujetos? De hacerlo, son masoquistas.
Hobi sujeto mi mano bajo la atenta mirada de los demás invitandome a pasar con él, quizás estuve renuente al principio en venir a este tipo de sitio y aun mas, capaz sea la primera vez en uno pero estaba con ellos y a su lado nada me pasaría. Dibujando una sonrisa tranquila me deje llevar por el muchacho de temperamento jovial, en tanto sus hermanos hacían reclamos desde atrás reclamando el acaparar toda mi atención. Entonces al entrar al interior del sitio mi cabeza exploto. Una amplia sala de mesas alrededor de madera, una barra al fondo, un escenario pequeño a la izquierda y la pista de baile a metros de esta última, se componía el pub que tenia entre sus instalaciones jóvenes bien vestidos y de clase nada baja. Caminando con la boca abierta percatandome de un segundo piso de mayor privacidad, le dije con voz un poco alta a Hobi no equivocarse en su elección, el sitio era singularmente perfecto. Colocándose en medio de nosotros Nam propuso buscar una mesas para sentarnos, mientras nosotros y un coleado galleto, nos encargariamos de tener una bebidas, eso si, existía un menor de edad quedando para él nada sin alcohol. Tampoco es que pensara en pedirlo.
Riendonos de la ocurrencia de galleto, tratamos de movernos en medio de los cuerpos sudorosos de la pista de baile, Hobi giraba sus ojos a todas partes preso de las ganas de unirse pero su contuvo al estar acompañandonos. Se nota ser su vida la danza, sus brazos giraban a sus costados al ritmo de la canción electrónica, estuve a punto de darle permiso de mover el esqueleto a su conveniencia hasta que senti la mano de galleto en mi hombro, deteniendome.
— Juro que si me piden una coca los odiare de por vida. — dijo el chiquillo haciéndonos reir. — estoy siendo serio.
— Relajarte, Jungkookie. — llegamos finalmente a la barra tomando asiento, parecía estar algo concurrida y pesada. — debe de existir algo en el menú para ti. ¿Qué tal una malteada o batido para ti?
— ¡Hyung!
Estaba tan encismada que me costo percatarme un poco de su presencia, aunque ni pasando cinco años dejaría de ser imponente, luminosa y alrededor de otros parecidos a él. Su cabello rebelde rubio lo tenia peinado hacia un lado, bajo litros y litros de fijador con la finalidad de no despeinarlo. Su piel pálida lucia acalorada bajo las luces multicolores de la pista de baile, desde mi ubicación se veía los pequeños lunares esparcidos en su cuello y detrás se su oreja, aquel sitio donde tantas veces se perdió mi mente en clases. Iba vestido informalmente, una camisa de botones larga pronunciando sus evidentes músculos de sus hombros y cuello, pantalones color caqui amoldeado a sus largas piernas finalizando en unos zapatos café. No existía dudas, esa altura, la forma de su espalda ancha, los lunares en su espalda y lo que mas me temia ver, sus ojos verdes como el mar, tan extensos y misteriosos a cualquier otro. Al hallar conmigo en medio de la oscuridad de la discoteca senti un tirón de mi estomago preso de la impresión y miedo, quise aferrarme ser poquita cosa en su vida como para recordarme, pero eso solo fue una excusa barata ante la realidad. Él sabia perfectamente quien era. Dibujando una sonrisa moderna y urbana, se disculpo con sus acompañantes para caminar a pasos de modelo de pasarela, disculpandose de tropezar con desconocidos y dirigirse a donde estaba. Juro que nada se comparaba con ese momento, ni descubrirme aun enamorada de él, regañada por Andrea o por mi misma mamá al ahora, tenia la garganta seca y la cabeza dandome vueltas. En conclusión, no me encontraba en mis cinco sentidos.
— Noona, Noona. — Jungkook a mi lado me llama constante, sin recibir respuesta. — ¿Noona? ¿Estas bien?
Finalmente, cara a cara con el causante de tener poca confianza en mi misma, en el amor y de los hombres en general me sonreía como si nada hubiese pasado. Recordé que dije ser imposible encontrarmelo alguna vez en la vida, y de hacerlo, sería la mujer con la peor suerte de la tierra. Pues bien, lo soy. De una forma bizarra de mi destino frívolo, cruel y bestia dispuso en colocarme a Adrián nuevamente en mi camino, de la misma manera de recordarlo fresco y despreocupado.
— ¿Por qué mierda se tardan tanto? — Suga aparece de la nada insultando, aunque al admirar el panorama siguiendo la dirección de mi apanicada mirada, frunce el ceño. — ¿Quien demonios es él?
— ¿Lo conoces Vic? — pregunta Hobi sosteniendo mi hombro. — porque el parece que si.
— Noona, desde que lo vio se ha vuelto pálida como el papel. — conto galleto con inocencia. — a no ser que...
Demaciado tarde para sacar conclusiones, Adrián se armo de valor dando el paso en faltar para romper el cerco de la incomodidad, siendo rotundamente estúpido, no estaría en lo absoluto tranquila en el mismo sitio de este sujeto, ahora o nunca.
Ha pasado bastante tiempo, Victoria. — dijo en manera casual, sin dejar su sonrisa urbana de lado. Senti a Hobi tensarse en su agarre en mi hombro, mientras galleto y Yoongi tenían el mismo efecto a su amigo. — me parece haber pasado solo un día desde la última vez de vernos, simplemente te alejaste sin decir nada y... desapareciste. Me dejaste intrigado del porque.
¿Intrigado de mi ausencia? Si claro, por supuesto, y yo soy la misma tonta de hace un año atrás pensando que su encuentros con una de mis compañeras era al ser muy amigos y confidentes. Cuando la realidad era reflejarse en sus ojos perfectamente verdes los signos de culpa, jamas fuimos nada en realidad, tampoco lo seriamos a futuro siendo aun mas precisa pero en lo mas profundo de mi corazón deseaba el ocurrir un milagro, la señal de no ser indiferente a él y corresponderme. Teniendo otra sorpresa, mientras venia a calentarme la oreja estando supuestamente "soltero", tenia una relación con una de mis amigas mas cercanas culminado por sepultar nos esperanzas. Por lo tanto, no vengas a joder, si, eso mismo: ¡No me jodas!
Vic...
— Ni se te ocurra dar un paso mas tu asqueroso animal del monte. — pronuncie con dientes apretados, levantandome del asiento ganandome el desconcierto de muchos y el suyo incluido. — ¿Realmente tienes las bolas para preguntar mi desaparación? Tienes que estar jodiendome.
Camine con pasos débiles delante de él dándole un empujón para darme permiso, mis amigos pronunciaron mi nombre confundidos aunque no duraron en fulminar al grandulon presente, en lo que a mi respecta la noche se acabo cuando me encontré a ese maldito alimaña del desierto. De todas maneras, ¿Por qué me pasaba esto? No me entraba en la cabeza de todos los lugares del mundo, no, de Santiago de Chile venga a estar ese grandisimo cretino muy casual pasando el rato. ¿Y por qué viene con su la cara bien lavada a entablar una conversación conmigo? Es muy cinico, es demaciado cinico y lo único que quiero es salir hullendo de su presencia, de sus ojos verdes profundos y la electricidad en producir en mi en el pasado. Es mi trote de chocar con el imponente pecho de un Jin confundido, me sostiene de los hombros estudiando mi rostro conmocionado y fruncido, pregunta por los chicos a la par de sentirme mal. Nam, Jimin y Tae llegan a nuestro encuentro imitando a Jin en las interrogantes, aunque al enfocar mis ojos en el rubio salgo rápidamente despavorida en su encuentro. Solo escupo palabras sin sentido entre el español y el coreano, demostrando tener los nervios disparados en todas la direcciones menos en el presente, dejando algo totalmente claro, no quiero permanecer mas aqui. Jimin mirando asustado a sus amigos pide abandonar lo mas pronto posible el pub, no comprendio muchos mis palabras pero... me encontré con un personaje desagradable y como si lo hubiesen invocado, apareció delante de nosotros respirando entre cortado evidenciado de correr hasta aqui. ¿Y por que coño e' la madre lo haría? Es ridículo.
Victoria, no se que ha pasado pero deberías escucharme. — pronuncia entre jadeos.
— ¿Quien demonios es este chico Vic? — da un paso hacia adelante en modo oso protector Nam, cubriendome prácticamente. — ¿Te ha molestado?
— Es él. — comente, apretandome al pecho de Jimin como si fuese mi salvavidas. — el imbécil que lo jodio todo, Adrián.
En ese instante llegaron Yoongi, Jungkook y Hobi a donde nos encontrábamos, el mayor del trio mantenía una expresión muy huraña en el rostro demostrando entender todo a la perfección y estar dispuesto a usar su métodos de boxeo en él. Mientras Jimin, deslizo sus manos en mis hombros en una clara demostración de apoyo, del mismo modo, de desafío al hombre que seguía respirando entre cortado frente de mi. La vida tenia que ser muy perra conmigo, lo peor, oponerme a un enfrentamiento directo seria difícil, mas no imposible.
¿Encontrarme con Adrián? Tenías que estar jodiendome.

No hay comentarios:

Publicar un comentario