sábado, 9 de febrero de 2019

Butterfly

X
Tour WINGS in Chile Part. 1
First Love
Caminaba por un amplio lugar de paredes de color hueso, sus pasillos nada concurridos mantenían cuadros de distintos estilos y jarrones de diferentes tamaños, entre sus pilares lo suficiente altos para subir la cabeza y mirarlos una persona podria esconderse, pero lamentablemente no era mi caso. Alli no existía nadie salvo yo misma. Di un vistazo a la ropa que vestia, una falda corta de pliegues negra, blusa de voldos blanca y unas zapatillas con algo de tacón rosas. Mi cabello venia en agraciadas hondas y tenia incluso rimel en los ojos, en todos los sentidos no parecía yo, pero en realidad, era yo. Termine por caminar mas tiempo de lo necesario en ese lugar amplio, descubriendo tratarse de un museo, uno que exhibía un curioso arte abstranto sin ninguna forma. Mis zapatos retumbaron contra los azulejos estilo ajedrez, que combinado con el techo blanquecino, le daba un aspecto fantasmagorico. En algún punto pensé de toparme con un fantasma, nada de ocurrir, porque solo halle una enorme estatua en forma de Angel en medio del centro del lugar que tenia un pequeño fragmento roto, teniendo la posibilidad de romperse y caer al suelo. Tentada a eso ocurrir, sali corriendo como si en mis manos estuviera la posibilidad de frenarlo, pero entonces, la imagen de un chico un poco mas alto a mi se paro frente de la escultura.
¿Y este quien demonios es?
Vestia un raro traje de azul con negro muy estilo príncipe, su camisa era lo azul, su pantalón lo negro pero los detalles en cada una de su vestimenta eran en dorado. El chico mantenía en sus manos una rosa roja haciendo contraste con su pálida piel, en realidad, su porte realmente era de un príncipe pero esos ojos oscuros como la noche dictaminaban ser otra cosa. Al detectar la presencia del otro, nos quedamos en silencio y sin hacer nada que pudiera asustarnos, eso no sabia si ayudaba o incrementaba mas la incertidumbre. Cansada del análisis innecesario, tome el toro por los cachos y fui directamente a su encuentro, tenia el derecho de unas explicaciones impertinentes del lugar, de porqué me encontraba aqui y porqué el estaba aqui. Sin embargo, al tenerlo a escasos metros de mi, solo recibi un movimiento de su parte: me extendió la rosa. Al comienzo quede paralizada, mas contrariada que al comienzo, su semblante era tranquilo, muy sereno, adornado a esa sonrisa de Mona Lisa ocultando muchas palabras y explicaciones. Debí de reclamarle, debí de gritarle, sobre todo, debí de exigirle el porqué, pero en cambio, solo me limite a recibir la rosa y dejar el asunto concluido. No había nada por explicar.
El sonido de la alarma de mi celular me despertó de golpe provocando en maldecir a mi suerte y el estúpido horario del demonio, aun no había amanecido por completo, los rayos del astro rey ni siquiera se asoman por el espacio de mis cortinas, eso significa una sola cosa, son la cinco de la mañana. Volviendo a maldecir mi suerte, le doy fuertes golpes a la almuhada como si tuviera la culpa de mis responsabilidades, no es como si pagando mis frustraciones con ella fuera a desaparecer la realidad, debo de levantarme. Gimiendo, quejandome y maldiciendo en mi natal idioma salgo de la cama cogiendo una toalla, ropa comoda y mi telefono, verifico que obviamente son las cinco y no debo perder mucho el tiempo. Hoy empieza el tour Wings por latinoamerica, hoy empieza mis deberes oficiales como miembro del Staff de Bangtan, sobre todo, hoy viajo a la alta ciudad de Santiago de Chile, allí sera la primera parada de muchas y el sitio predilecto para tener una aventura.
Tomo una resfrescante ducha de agua tibia, debería escoger la fria y asi despertarme, pero no ayuda estar aun en invierno por lo que ni idiota o masoquista soy, prefiero seguir viviendo en lugar de pescar un resfriado o peor aun, neumonía. Mi cabeza aun anda medio embotada frente al sueño del museo del MV de Blood, sweet and tears de Bangtan, no es como si fuese la primera vez en tener uno en ese sitio, solo es que sale únicamente Suga y nadie mas. Seguramente se debe a nuestra primera cita, he pensado mucho como para afectarme al punto de soñar con él, no solamente eso, imaginar unos resultados tan fuera de contexto son de locos. Le gusto a todo Bangtan. Si, claro, a mis buenos amigos de uno de los grupos mas influyentes de la actualidad, le dieron por fijarse en una chiquilla de complicaciones evidentes, baja autoestima y poca seguridad en si misma, seguramente se les fue la olla al hacerlo... ¿Esto no es un harem al inverso? En ese instante, me senti igual a una de las tontas protagonistas de ese tipo de anime donde los mas hermosos hombres le confiesa su amor, ella se sorprende, a su vez, se conmueve pero decide irse por el camino mas fácil: quedarse sola. Si no entienden de referencias, es mejor, porque no tienen ni idea de la rabia en tener con ese final. ¡Estupida Chizuka! ¿Por qué no eligió a Ren? ¡¿Por qué coño no lo hizo?! Ah... pero no, ella debía de escoger su "vida normal de colegiala de instituto", francamente, ella es una muy tonta protagonista de animes estilo harem inverso. ¡Pero ese no es el caso! Estoy en una especie de realidad a esa y no tengo ni la mejor idea de como manejarlo, ellos prometieron seguir siendo mis amigos, aunque mirarlos de la misma forma después de saberlo es todo un reto. Al menos, con Yoongi y Jungkook es mas fácil, han sido astutos y se cual son sus sentimientos, es natural con ellos. Pero, Hoseok, Jin, Nam, Tae y Jimin, mi buen consejero y amistoso Jimin. ¡¿Qué rayos ocurre con el mundo?!
Cierro el grifo envolviendome en la toalla, salgo del baño directo a mi habitación para arreglarme apropiadamente, por suerte no me tardaré mas de lo necesario en acomodar una maleta. Anoche estuve hablando con mi mamá en Skype, ella me ayudó hacerla dandome sabios consejos para meter lo estrictamente necesario, seria una larga cantidad de semanas y debía de estar preparada. Si soy sincera, todo esto me huele a locura, igualmente a estar viviendo un sueño, viajar por el mundo es uno de mis grandes anhelos y estando en Binghit se me ha cumplido. Colocandome unos pantalones ajustados negros rasgados por los muslos, una camiseta manga corta blanca con adornos de metal en la parte del pecho, un swueter gris de cordones y capucha, junto con unos converse blancas seco mi cabello con secador para alistarme mas rápido. Quede con la jefa Park de estar lista a mas tardar las seis, el vuelo sale a las siete y treinta, no se si harán escalas pero deberíamos llegar a mediados de las tres o cuatro de la tarde, descansar en el hotel un poco y visitar el Movistar Arena para los ensayos del concierto. Que sin alardear mucho, promete estar de infarto.
Al terminar de arreglar mi cabello, mi celular suena en una alerta de llegarme un mensaje, lo sujeto a la par de caminar a la cocina para hacerme un café, aunque el sueño abandonara mi cuerpo no determina en apoderarse de mi en unos minutos mas adelante. Necesito estar completamente despierta.
ChimChim dice:
¡Buenos días Vic! Espero que ya estes alistandote o al menos despierta, la jefa Park ha venido a despertarnos muy temprano. Aun tengo sueño, creo que estare frito al mínimo paso de entrar en el carro.
Escondo mi risa en mi puño para no despertar a Andrea, estuvo hasta tarde conmigo para terminar mis cosas, se despidió dandome un fuerte abrazo por si no despertaba a las cinco de la mañana. Hoy debe de ir a trabajar en el turno de la noche, por suerte, sus amigos la traeran a casa, pero no puedo evitar preocuparme por ella y mi larga ausencia. Lamentablemente, ella no puedo acompañarme al tour, alguien debe de quedarse en casa y además, asistir a sus clases como de costumbre. Sun Hee prometió venir a visitarla todos los dias, igual mis amigas del club Army de la universidad, ellos me darán algún reporte si ocurre algo malo. Realmente espero que eso jamas pase.
Tu dices:
He despertado a la cinco, anoche estuve despierta hasta las doce con Andrea acomodando mis cosas, mi mamá tambien me llamo. Fue alegre verla, realmente la extraño mucho. Creo que lo mas raro de ir a Latinoamérica sera estar en casa, pero no en casa. Se que es raro de entender, pero asi lo siento.
ChimChim dice:
Lo entiendo, no debes de preocuparte en parecer rara, porque no lo eres. Solamente sientes nostalgia de tu continente. Muy normal a mi parecer. Pero no debes aflijirte, veras que sera divertido. Lo prometo.
Tu dices:
Lo se, estoy después de todo con la mejor banda del K-pop del mundo.
ChimChim dice:
Me sonroja tu comentario, Vic.
Las cosas con Jimin siempre han sido tan natural, tan frescas, a su lado me siento tranquila y en total confianza. Al enterarme directamente que le gusto me tomo por sorpresa, no es precisamente el chico para tomarme sus sentimientos a la ligera, menos despreciarlos tal cual a un trapo sucio y usado. El rubio es sencible, atento y demaciado adorable, posee mas cuidados que yo misma, agregándole otra cosa, de lastimarlo jamas me lo perdonaria. Tengo la plena confianza de decir que es mi mejor amigo, dentro de Bighit, dentro de Corea, en el espacio del presente, Park Jimin es el chico con quien puedo confiarle cada uno de mis sentimientos y secretos sin temer de ser juzgada. Tampoco es que pueda hacerlo, incluso ya estando enamorado de mi y viendome en los brazos de uno de sus amigos, nunca me recrimino o reclamo, solo me recordó ser una mujer libre y hacer con mi vida lo que creyera conveniente. Bangtan dice que soy su Angel, en realidad, yo creo que Jimin es el mio.
Tu dices:
¿Preparastes los bocadillos de medio tiempo o piensas dormir todo el viaje? Porque estoy lista para conversar hasta caerse mi lengua, bueno, Tae tambien nos acompañara. Espero que pueda colocar algo de material mágico en la pantalla del avión.
Tae-Tae ha sido agregado.
ChimChim dice:
Preguntaselo tu misma.
La cuestión era esta, en los billetes de avión resulto que salimos sentados entre nosotros tres uno junto al otro, yo en la ventana, Tae a mi lado y al suyo, Jimin. Al enterarse los demás, hicieron protesta y patalearon un poco pero terminar aceptando, en el próximo viaje Jin esperaba ancioso ser el que estuviese a mi lado, solo le rogaba a la suerte.
Tae-Tae dice:
¡Llevo chocolates m&m para nuestro deleite Vic!
Tu dices:
¡Excelente Tae!
ChimChim dice:
Al parecer, ya han formado su combo de comida. Deberían unir a Jin hyung en su quedada, parece mas idóneo que yo.
Tae-Tae dice:
¡Ni se te ocurra Park Ji Min! Eres mi mejor amigo, eres nuestro mejor amigo, nadie mas propicio que tu para el plan. ¿Cierto Vic?
Tu dices:
En completo acuerdo.
ChimChim dice:
De acuerdo, de acuerdo. No pongo mas trabas y me uno a su plan de dulces a la vista.
Tu dices:
¡Esa es la actitud!
Moviendo mi cabeza hacia los lados guardo el telefono en el bolsillo de mi pantalón, necesito hacer ese café o nunca estare lista para cuando el personal del Staff venga por mi. Con Bangtan nos reuniremos directamente en el aeropuerto, la jefa Park aseguro que ellos irían en otra salida, los fans seguramente deseaban tener contacto con ellos antes de partir a otro continente. Los estilistas, maquillistas, personal de vestuario y en general, irían por otra entrada para agilizar las cosas para ellos. Obviamente, entraba en ese equipaje. En cierto modo era predecible, son celebridades, personajes importantes del mundo de la musica coreana, en cambio, soy una sencilla chica proveniente de otro pais abriendome paso entre el mundo de los gigantes, solamente para encontrar mi lugar. Suspiro, frente de Army y la prensa en general, seguiré siendo otra empleada mas de Bighit, una muy util para cuando llegue a suelo latinoamericano. Les permitire comunicarse con los demás en general. Claramente van otros traductores para la tarea, la compañia no es quien se permita tener tropiezos, menos en un tour tan importante como Wings, salvo que en este caso al ser latina, soy mas confiable a ningún otro. Por supuesto, cero preciones.
Escuchando el típico ruido de la cafetera junto al olor predilecto del café, despierto de mi ensoñación y apagó el artefacto. Vierto el contenido en la taza obsequiada por mi cumpleaños de Kuroshituji en manos de Andrea, sentandome sola en el mesón de la cocina esperando a hacerse la hora, aun es muy temprano para hacerme un bocadillo y por una extraña razón, no tengo hambre. Jugueteo con mi celular un poco, viendo las distintas fotografías tomadas el día de mi cumpleaños por Andrea y mis compañeros en general, existen unas tan graciosas como la de la pareja dispareja fingiendo estar peleando entre ellos, ella sujetandolo del cabello y él pidiéndole piedan. Lo usual entre Shin y Min. Otras de Andrea y Jin mostrándose bien divas, es extraño al decir eso de un hombre, pero sus expresiones hablan por si solas. Tambien estan las mias con toda Bangtan, Bangtan y mi prima, solo Bangtan, la jefa Park y Yang cada una a mis costados, las chicas de maquillaje, las de vestuario, uno de los estilistas, el coreógrafo de los chicos, su esposa y yo en una pose de sorpresa, uno de los bailarines de Bangtan y... una sección completa de Jungkook juntos sin nadie. No es mentira lo que dijo Yoongi ese día, galleto es el mas atrevido de todos, desconoce la vergüenza y el temor hacer rechazado, esta lleno de impulsos y se deja llevar por sus sentimientos. En cierto modo lo considero valiente, en otro, lo envidio. Varias veces medite si tuviera una pizca de atrevida de galleto, muchas cosas de mi vida no hubieran ocurrido, pero luego, en el mismo plan, término decaida porque el resultado hubiese sido el mismo. Yo y un eterno corazón roto, o peor aun, con mas temores de salir al mundo real.
En las imágenes junto a Jungkook parezco otra persona, atreviendome a decir, digna de estar a su lado ante el cambio mágico de las chicas de vestuario y maquillaje, los estilistas tuvieran mucho que ver. Hicieron de un patito feo, un esplendoroso cisne y eso, aunque el encanto durara hasta la medianoche, se los agradezco de por vida. En la fotografías tenia varias expresiones, de sorpresa, sonrisas anchas, misterio y tratando de ser adorable, aunque a quien se le da increíble es al chico a mi lado, incluso con los filtros de conejo u osito, le lucia de maravillas. Estaba maravillada, encantada y en una de las fotos se pudo ver claro, tanto que me sonrojaba el admirarlo. ¿Hasta que grado correspondía los sentimientos de galleto? Abrumada de tal pregunta, me sali de la aplicación lanzando el pobre telefono lejos de mis ojos, no había tal cosa como corresponder, ni lo habría. Tenia muchas cosas en mente como para perder el tiempo, quizás accedí a ir a citas con los chicos, pero no decia querer salir con uno de ellos, menos con el menor. Sobre todo él.
Terminando de beber mi café sufrí un sobre salto al escuchar mi celular sonar, era una llamada, al sujetarlo entre mis manos vi el remitente senti mas miedo aun: la jefa Park. Aclarando la garganta un par de veces, conteste. Sus palabras eran fuertes y claras, ya estaban fuera esperando por mi. Avisandole bajar enseguida, corrí hacia mi habitación por mis maletas y equipaje de mano, es obvio que eran varias cosas haciendo de mi tarea mas difícil. Me pregunte seriamente, ¿Como demonios hice al llegar a Corea? Es un misterio, porque ni siquiera lo recuerdo. Hice tanto ruido que al salir a la sala encontre a una Andrea tallandose los ojos, estaba soñolienta y cansada, me dio pena despertarla con mi concierto gratis de ruido matutino.
— Perdoname, no quise hacer ruido. — le dije sincera, ella solo bostezo moviendo su cabeza hacia los lados en negativa. — Ya me voy, deberías volver a la cama y dormir anoche te acostaste tarde.
— Na, no importa. — se encogio de hombros caminando hasta mi y sujetando una de las maletas, dejandome sin habla. — te vas por semanas y dejaremos de vernos un buen tiempo. Dejame echarte una mano.
— Pero...
— Callate y vamos. — se tomo las atribuciones por sus manos, ni siquiera me presto atención. — se te hara tarde.
Salimos al pasillo en silencio, aparentemente ninguna de las dos tenia algo interesante como tema de conversación, estaba bien porque tampoco tenia ganas de hablar. Serían largas semanas en dejar a Andrea en la enorme ciudad de Seúl sola, confiaba en ella para valerse por si misma de aqui en adelante, pero no se escapa del pensamiento ser sola una niña en un mundo muy grande lleno de vampiros queriendo succionar su sangre. Aunque de todas formas, existían cosas en mi prima en ser mucho mas madura en comparación a mi, no tener miedo a lo desconocido seria una, ámbito amoroso otro. De hecho, al confesar Bangtan sus sentimientos por mi no la vi ni una sola vez asombrada, fue tan predecible para ella que me miro dictaminando el famoso "te lo dije". Realmente me encantaría llevarla conmigo, la necesitaba mas a cualquier cosa, tomando en cuenta en tener menos de veinticuatro horas para mi primera cita con Yoongi, siendo precisamente en su cumpleaños. Si, hoy era el cumpleaños del miembro mas gruñon de toda Bangtan y aun no me atrevía a saludarlo. Es complicado, pensaba, muy complicado porque... ¿Aun le sigo gustando? Es decir, es obvio porque vamos a tener una cita, no saldrías con una chica a quien desprecias, pero... pero... ¡Argh! ¡Al carajo con Min Yoongi!
Caminamos fuera del edificio para encontrarnos al personal de Bighit esperandome, la jefa Park es quien me recibió dandome los buenos días y apresurandome para entrar al auto, al percatarse de la presencia de Andrea entre nosotras me dio minutos para despedirme. Era estúpido sentir un pequeño nudo en la garganta, no es que como si me mudará de Corea, solo voy a trabajar en nuestro continente y me tardaré varias semanas, es decir, quizás ni tenga tiempo para descansar o respirar siquiera. Esto no es ninguna vacaciones anticipadas, menos una despedida sin un regreso.
Ven aqui. — me empujo a sus brazos para un fuerte apretón, aun hacia frio por lo que su cobijo era bienvenido. Andrea era mas alta que yo, por lo que le llegaba al cuello, es una imagen digna de apreciar y graciosa. — una vez llegues por favor avisame, asi muerta del cansancio llámame. ¿Si?
— Solo cuidate y cierra con llaves todas las noches. — conteste igual a una madre preocupada.
Suenas igual a una anciana. — rio con algo de quiebre en su voz, eso me hizo encoger el pecho un poco. — voy a estar bien, lo juro. Vete tranquila, te escribire a cada momento y tu procura contestar.
— Esta bien. — dije separandome de ella y sonriendole abiertamente.
Cuidate mucho, Victoria. — se despidió al verme caminar al auto, moviendo su mano en señal de despedida. — Suerte a todos en el tour, jefa Park. Tambien saludame a los chicos de mi parte.
— Con gusto, Andue.
Culminada las despedidas, subi al auto tragando saliva sonoramente, seguía teniendo una pequeña molestia en la garganta como si tuviera ganas de llorar, en realidad las tenia, pero las contuve. Andrea y yo hemos llegado muy lejos juntas, separarme de ella hacia sea por un pequeño lapso de tiempo me afecta, es obvio, somos como hermanas y compartimos muchas cosas juntas, incluso los sueños. Tome asiento en un puesto vacío, no sin antes saludar a los miembros del equipo de estilistas y maquillaje de los chicos, unos se mostraron comprensivos ante la despedida de mi prima, otros simplemente me ignoraron, sea como sea, me dio tiempo de mirarla hasta arrancar el vehiculo y desaparecer entre la oscuridad de la madrugada. Mi mente se quedó un poco suspendida entre la realidad y mis pensamientos, con esto daba realmente comienzo a la aventura de mi vida, la primera real responsabilidad de cooperar para hacer de estos conciertos los mejores en la vida de Army Chile. Siendo cinsera, Chile no es un pais que me entuciasme mucho en visitar, de sus habitantes no dicen muchas cosas buenas pero eso es algo que deberías descubrir por ti misma, no por terceros. Aunque admito tener ancias de comer la famosa empanada chilena, de hecho, de tener la oportunidad de hacerlo, al bajarme del avión exigiré comer una. He probado unas en mi pais, pero jamas podria compararse con la autentica, mas si es creada en su territorio. Puedo imaginar a Jimin riendose por ser una glotona, mandandome a juntarme con su Jin hyung, aunque sinceramente, sé que ambos nos entenderíamos muy bien.
Después de recoger a tres chicas mas pertenecientes a vestuario, llegamos al aeropuerto internacional de Seúl, entre los vidrios ahumados de la furgoneta visualizo a varios equipos de cámaras, fotografos y periodistas esperando en las afueras de la entrada. Escucho a la jefa Park diciendo tener cuidado y utilizar el cubre bocas, aunque los periodistas esperen la presencia de Bangtan en cualquier momento, no deben de descubrir ser parte de su Staff, nuestro deber es ser discretos. Asintiendo, busco en mi bolsa de mano un gorro tejido verde obsequiado de hace unos años atrás por mi tio José en uno de sus tantos viajes a Inglaterra, es acojedor y calentito, me mantendrá abrigada y protegida de cualquier cosa. Colocandome mi cubre boca, recibo mis maletas por parte de unos de los chicos del Staff, camino de una mujer no mucho mayor a mi perteneciente al area de vestuario, parece hablar fuertemente con alguien por telefono no quiero interrumpirla, menos verme como metida, solo pretendo seguirla junto a los demás. Entramos por una de las entradas norte del aeropuerto, mientras caminamos, yo por dificultad de la maleta mas grande a mi tamaño, escucho y diviso a lo lejos un ruido peculiar pero conocido, se trata de Army. Ellas tan organizadas como de costumbre, corean los nombres de los chicos sin descanso junto a sus carteles de colores diversos, entre ellos, el purpura. Aparentemente, es el color favorito de Army, lo consigo en todas partes pero nadie ha dicho algo al respecto. Me pregunto si ellas han amanecido aqui, es decir, permanecieron toda la noche para tener la oportunidad de ver a sus ídolos. Me preocupo. ¿Podrian dormir? ¿Comer? Army es un fandom muy apasionado y entregado a sus artistas, pero no por ello deberían de descuidar su salud. Hoy es un día de escuela, coman, abriguense y cuiden apropiadamente de ellas mismas, les aseguro que Bangtan estará bien.
La jefa Park nos detiene para ser el chequeo correspondiente para entrar al avión, ella debe de ocuparse de los chicos que acaban de estacionarse frente del aeropuerto, nuestro deber es registrarnos e ir de inmediato a la sala de esperar, después, se nos harán pasar al avión. Asintiendo, miramos como la mujer desaparece entre las personas apresurada, seguramente Hyun y los mánagers estarán perdiendo la compostura en estos instantes, hay muchos periodistas alla fuera. A todas estas, ¿quien los llamo? Moviendo mi cabeza hacia los lados, hago religiosamente mi fila para confirmar la asistencia al vuelo hacia Santiago de Chile, la chica de hace un rato aun sigue discutiendo acaloradamente por telefono, en esta ocasión, descubro las razones. Hablan de un bebé. ¡Esperen! ¿No es acaso un año o dos mayor a mi? Bueno, muchas de mi generación ya estan casadas y con hijos, la que fue mi mejor amiga durante la época de liceo es madre de un hermoso niño de cuatro años, otra, de dos niñas de cinco y de meses de nacida, e igualmente otra, de un chico de cinco y podria hacer un conteo hasta jamas cansarme. La juventud de ahora, apresurada y adelantada a los tiempos. ¡Pero eso no es lo importante! Porque la chica parece tener problemas con su esposo por dejar al pequeño con su madre, en lugar de él, casi ha dictaminado no tener confianza en sus dotes como padre. Bueno, se que no es mi problema y menos lo conozco, pero de estar en su misma posición, sin dudar lo dejo con mi mamá. Es la persona ideal para este tipo de situaciones.
Moviendo mi cabeza hacia los lados, llega mi turno para registrarme percatandome que el ruido de Army se intensifica aun mas, giro comprobando que efectivamente los chicos han entrado al aeropuerto y con ellos una manada religiosa de reporteros. Menos mal y la gente de seguridad forma un cordón alrededor de Bangtan, protegiendo a sus artistas de cualquier eventualidad de presentarse. Apresuró mis movimientos y rápidamente, salgo prácticamente corriendo para dejar mis maletas en donde se me ha dicho, quiero llegar a la sala de espera cuanto antes y pedir otro café, realmente lo necesito o quedaré igual de frita que Jimin en su mensaje. Bangtan aun se desplaza rápidamente entre los reporteros y Army, una de ellas gritan desesperadas por la atención de ellos, consiguiendo uno a otro guiño por parte de Hoseok, se nota claramente tener sueño pero jamas cansado para sus fans. El que es caso aparte es Yoongi, va cubierto de negro de pies a cabeza y lleva lentes, en general parece un cuervo, pero se que debajo de todas esas piezas de ropa muere de sueño. Es un zombie hasta en la forma de caminar. No deberá de esperar mucho para ser libre, nos espera un largo viaje y sera propisio para dormir, repondrá sus horas de sueño.
Dejo atrás todos los gritos y la imagen de Bangtan, colocó mi equipaje en el lugar correspondiente para llevarlos al avión y camino a la sala de espera. Estando allí descubro a algunos de los bailarines de los chicos, que al verme, corren rápidamente a saludarme. Son muchachos muy amables y amigables, uno de ellos me pide tomar asiento mientras que otro, me ofrece una bebida caliente. ¡Bingo! Se trata de café. Desde el fondo de mi corazón se lo agradezco, aunque tome uno en casa antes de venir, termine por necesitar otro, esa discusión de la chica de vestuario con su marido... me ha dejado algo estresada. En ese preciso momento, llega el coreógrafo de Bangtan escuchando precisamente mis palabras, suelta una risotada escandalosa porque de quien habla la conoce muy bien. Es Sung, una muy buena amiga suya.
— Eso no es nada, Vic. — asegura el hombre moviendo su cabeza hacia los lados. — una vez fue al frente de mi y no sabia que expresión poner. ¡Fue demaciado fuerte!
— Lo imagino. — rei ante su expresividad. — de seguro de pasarme algo asi, no sabría que cara poner. Seguramente la usual a cuando te cantan cumpleaños.
— ¿Sin expresión? — adivino un chico a mi lado.
— Si, — dije dándole un sorbo a mi café, dandome cuenta que prácticamente me lo termine. — esa misma.
— Acostumbrate. — me sugirió el entuciasta coreógrafo, enarque las cejas. — eso sera tu pan de cada día en este tour. Mas si posiblemente, compartas habitación con ella.
¡Maldición! Había olvidado que las chicas del Staff de Bangtan compartían cuarto entre ellas, no es como si tuvieran una especial para mi como a los artistas, es decir, es predecible en ellos porque son los importantes. ¡Que alguien me salve! Escuchando el primer abordado al avión, tome una fuerte bocanada de aire y sujetando mi equipaje de mano, me levante para caminar hacia mi destino. El coreógrafo intento animarme, al menos ahora no tendría de que preocuparme por soportarla, primero, los celulares no estan permitidos en los vuelos y segundo, estaría junto a Jimin y Tae. Ese sencillo comentario me devolvió el alma al cuerpo, estaba a nada de volver a ver a mis amigos, eso es un excelente momento para ser feliz. Caminamos tranquilamente hasta la rampa del avión, percatandome por medio del gran ventanal las franjas azul claro del cielo combinado con blanco, en el horizonte un suave amarillo empezaba a pigmentarse. Los inicios del amanecer. Instintivamente lleve mis manos al pantalón, siendo mas precisa, el telefono para sacarlo. Se que hable con mamá anoche por Skype pero tenia la sensación de llamarla, o al menos, mandarle un mensaje de estar a punto de abordar el avión. Desde tener memoria y antes de partir de casa, era muy unida a mamá, la llamaba a cada momento para darle información de mis movimientos, incluso si no estaba siendo nada, se lo decía porque me nacía y ella hacia lo mismo. Antes de ser mi mamá, es mi mejor amiga y eso jamas va a cambiar.
Desconociendo la horas de ser en Venezuela, le envie un mensaje por Whasspad, aunque no lo crean mamá aprendió a utilizar el celular inteligente, y es que no tenia opción, mas si su hija menor estaba lejos de casa y era su mayor forma de contactarse. Tal vez no me respondería enseguida, tal vez fuera muy tarde en mi pais, pero tenia la promesa de al menor momento de pisar territorio chileno le avisaría. No esperando una respuesta, guarde el celular nuevamente en el bolsillo de mis pantalones, subiendo finalmente las escaleras al avión. Estando dentro, una aeromosa que de asiática o coreana no tenia nada, me pidió amablemente el número de asiento que decía mi boleto, una vez diciéndolo me guío hasta el. No me fue una sorpresa encontrarlo vacío, mis amigos aun estaban reportandose para el avión o en medio de un mar de personas, seguramente estaban en camino de llegar. Acomode mis cosas en el compartimiento de arriba, dejando únicamente una pequeña bolsa con algunas golosinas y mangas, si, los mangas Yaoi que Yoongi me había obsequiado. Debo de decirlo, son una completa maravilla, realmente se merecia su primer lugar con intereses y ahora, tendría una cita con él. De los nervios, casi se me caen las cosas al suelo, de no ser por un par de manos extra estaría en medio de un desastre.
Devolviendome para agradecerle a mi benefactor, descubri un par de ojos diminutos junto a una amplia sonrisa no perfecta, pero si encantadora para mi. No podía tratarse nadie mas a Park Jimin, mi gran amigo. Seguidamente detrás de él, un Tae rezagado ocultandose bajo lentes y cubre bocas, alzaba su mano en señal de saludo. Seguramente sigue medio dormido.
Muy buenos dias, amable señorita. — pronuncio con gracia el español, causandome risa a mi y un adormilado Tae. — espero y no estemos molestandola.
— En lo absoluto, de hecho, — reprimí una carcajada, una que no salio desapercibida por mis amigos pues igualemente me imitaron. — esperaba encontrarme con su muy galente prencia.
— Dejen de estar hablando como tarados y muevanse. — un muy malhumorado Yoongi hacia acto de presencia, malogrando nuestra diversión. — es muy temprano para empezar con estupideces de las suyas. Maduren.
Jimin, Tae y yo le dimos paso libre al anciano malhumorado de Yoongi, este paso de largo sin voltear a mirarnos ocupando dos asientos mas adelante a nosotros. Tae susurro que la noche anterior estuvo encerrado hasta tarde en su estudio personal, su trabajo como productor esta mas apretado de lo previsto, Suran Noona lo ha contactado para pedirle escribir otra canción que aun no sabe con quien lo hara. Un sorpresivo Hoseok aparece detrás de nosotros medio asustandonos, dice que estamos comportandonos muy sospechosos, como si planeamos la conquista al mundo y todos nos estan mirando extraño. Girando la cabeza hacia los lados me percató que lo mencionado por Hobi es cierto, han aparecido mas pasajeros y cuchichean entre ellos mirandonos de reojo. Sería una gran oportunidad para tomar asiento. Sonriendo incomoda, ocupo mi puesto junto a la venta en el mismo momento de aparecer Nam, Jin y Jungkook por el pasillo, este último viene con los ojos medio cerrados, olviden mi definición de Yoongi zombie, galleto es real. Resulta un poco raro, hace unos momentos se mostró frente a las cámaras fresco como una lechuga, ahora, de cerca, luce realmente cansado.
Preocupada por el Maknae me levantó de mi asiento para saludarlo, en realidad, para preguntarle si se siente bien pero Nam y Jin me detienen de hacerlo pues estan muy entuciasmado de verme entre ellos. Les sonrio halagada de su comentario, aunque manteniendo mi vista fija en el menor de todos, no me ha saludado y oculta su rostro bajo la mascara, su puesto esta en conjunto al mio pero uno atrás. Acomoda sus pertenencias en el compartimiento de arriba y toma asiento cruzando sus brazos, a la par de cerrar los ojos, debe de estar reventado como para pasar de mi. Jungkook jamas me ignoraría al menos de sentirse avergonzado, enojado o incomodo conmigo, y no creo que sea ninguna de esas, no cuando hemos llevado nuestra amistad bastante bien. Es otra cosa, tiene que ser otra cosa.
— ¡Es muy injusto que ustedes ganaran el asiento junto a Vic! — se quejo Hobi, haciendo medio puchero. — Confiensen, chantajeron a la que arreglo esto.
— Culpa a la computadora entonces, hyung. — rio divertido Tae, notando las expresiones cómicas del mayor. — libranos de todo esto por favor.
— Parece que fueses a rezar. — dictaminó Nam riendo.
— La próxima vez sere yo, estoy seguro. — prometió vigorosamente Jin.
— Mejor no digas nada, hyung. — fue el turno de Jimin de hablar. — la última vez las cosas no terminaron bien y debes de ser el esclavo de Yoongi hyung. Por cierto, ¿Ya te preparaste para hacerlo?
— ¡Ugh! — se quejo, caminando dos asientos lejos del mio junto a los chicos. — gracias por recordarmelo, casi, casi lo pasaba por alto.
— ¿No seria que sencillamente no deseabas hacerlo? — lo evidencio Hoseok, girandose para guardar sus cosas, su puesto sería junto a Kookie. — Nadie quiere estar en tu posición, Jin hyung.
— Jungkookie es muy injusto. — se quejo el mayor del menor de todos, haciendome considerar si realmente lleva la cabeza en cuanto a edad. — me concedió su puesto en la cita con Vic, pero no en ser el esclavo de Yoongi.
— Fuiste quien perdió, hyung. — le recordó Jimin, tomando finalmente asiento. — superalo.
— ¡Jamas! — siguió quejándose, causándole risas a Nam y Hoseok, que pensaban en posiblemente ignorarlo. — Es mas, Vic, sigo en la espera de tu explicación de todo esto.
Bien, yo paso de esto. Me escabulli hacia mi puesto tapandome generosamente los asientos de adelante, Jin seguía hablando, reclamando y exigiendo la atención de los demás, pero nadie le hizo caso. Bueno, quizás si uno, Yoongi. Este se giro desde su puesto y alzando su rasgada voz, le pidió que cerrara la puta boca de una vez, antes de pensar estar exagerando en cuanto al vocabulario del castaño, no, no lo hago solo digo lo que escucho. Jin abriendo los ojos como platos le pregunto si esta era una orden como su esclavo, cosa en responder con una positiva, ahora seria mejor para él dejarlo dormir o cosas horribles le sucedirian. Finalmente, el mayor se acomodo en su puesto y cerro el pico, estoy segura de no abrirlo por un buen lapso de tiempo. Mi celular sono furiosamente contra mi pantalón asustando a Tae y Jimin, el último me sugirió el apagarlo antes de que lo sugirieran o colocarlo en modo avión. Asentí rápidamente, solo estaba esperando una llamada de mi mamá, luego de tenerla, seguiría su sugerencia.
Pegandome un poco al vidrio para tener algo de privacidad, deslize contestar la llamada y la dulce voz de mamá me llego a los odios, se escuchaba algo adormilada pero dispuesta a tener una conversación conmigo. Saludandola, le pregunte si no la desperté de su sueño, en respuesta soltó una risita diciendome no preocuparme Rita, mi gata, la despertó porque en su plato de comida encontró un grillo y asi ella no podia comer, estaba totalmente despierta para hablar. Sonreí ante el recuerdo de mi peluda amiga, siempre ha sido una felina poco convencional, mas persona a humano, contestandote con su singular maullido si la llamas y golpeandote con su cabeza en la pierna si te ve aflijida. Cuando ocurrió lo de Adrián, fue mi gatita que me presto su pelaje aterciopelado para abrazar durante mi agónico dolor, ni quiera le importo ser mojada, en sus ojitos inocentes color verde se reflejaba claramente ni agonía y su único plan era acompañarme. A ella, tambien la extrañaba. Ya tocando el tema de mi felina, pregunte por su estado, si comia bien, si jugaba como de costumbre o bajo su dosis de travesuras. Mamá acusandola sin piedad, confeso haberle destruido una fila de materos con hierbas medicinales, la regaño por su mal comportamiento pero no se atrevió a alzar mas la voz, sus ojos inocentes, pero claramente pecadores, le impidieron seguir. No obstante, no se libro del castigo. Ella igualmente le dolia mi ausencia, cada vez en escuchar mi voz en las llamadas la buscaba desesperadamente, como si con esa acción tuviera la oportunidad de hallar conmigo. Riendo nostálgica, le sugerí que en la próxima videollamada estuviera presente, seguramente Miguel pensaría de nosotras ser unas retrasadas pero tambien necesitaba ver a mi gata, la extrañaba un montón.
¿Y cuando sale el vuelo? — preguntó mamá en medio de un bostezo.
En unos diez o cinco minutos. — respondi viendo el reloj de mi muñeca.
Y tu hablando como si nada por telefono. — bufo incredula, eso me causo risa. — procura abrigarte mucho y no desvelanter demaciado. Sabes que ocurre cuando lo haces.
— Si, lo se. — respondo sonriendo.
Pues no pareciera. — me regaño, tal cual a hacerlo desde tiempos inmemorables. Hasta aqui sentía su calor maternal, hace no sentirme en lo mas mínimo sola. — no quiero tener llamadas Victoria de quejas, si te has ido de casa es porque eres responsable de tus actos. Has caso para que llegues a vieja.
— ¿Mamá?
— ¿Qué? — respondió con un tono de voz altanero, pude hasta imaginarla rodeando los ojos.
Te quiero. — le confese, ella exclamó un suspiro pronfundo entre risa e incredulidad, pero en el fondo, feliz. — estoy haciendo realmente caso, no miento y aunque me fui de la casa, sigo siendo tu niña pequeña. Solo espera para cuando vaya a visitarte, espero ser concentida por ti.
— ¿No te le da pena? — rie divertida, ese sonido en particular me da mas años de vida. — toda una profesional y pidiendo mimos de la mamá como un chiquita de cinco años. ¿Nadie de esos coreanitos esta a su lado para escucharla?
— Lo estan. — digo y le sonrio a Jimin, Tae ha caído dormido en un dos por tres en el minimo indicio de sentarse. — y mandan sus saludos, al menos uno, porque el otro puede estar ahora mismo en la luna.
— ¿Quien? — pregunta con desconfianza, ni aunque pasen los años mamá dejara tener ese tono de voz, mas trantandose de chicos. — te pregunto por quien me manda saludos y por quien esta dormido. ¿Vas con ellos en el puesto de avión?
V, el que ayudaste con su español, duerme. — le explico con cautela, porque a mamá debes de llegarle con cuidado y no prisa. — y Jimin, es quien te saluda. A él quizás no lo conozcas, pero es mi mejor amigo, al menos en todo BTS.
— Y comparten asiento contigo. — concluyo de su parte.
Si.
De repente, las aeromosas comienzan a pasar por los asientos suguriendole a los pasajeros apagar sus celulares o colocarlos en estado de vuelo, no me había percatado pero ya prácticamente los asientos estaban ocupados por los pasajeros e incluso, la jefa Park, Yang y Hyun estaban entre nosotros. ¿En que momento llegaron? Porque yo no los vi. La misma señorita en guiarme a este puesto, me dio la sugerencia del celular, asintiendo con mi cabeza prometí enseguida en seguir ordenes.
Bueno, mamá, ya llego el momento de despegue. — le dije despidiendome de ella, de nuevo, el nudo ocupaba mi garganta cerrandomela. — prometo llamarte una vez llegue a Chile.
— Cuidate y abrigate. — me recuerda nuevamente. — aunque revise el clima de Chile y no promete un poco de temperatura elevada, aunque de todas maneras, tu sabes que hacer.
— Bendición. — le digo, es una costumbre, al menos, venezolana y no la he perdido al pesar de la distancia.
Dios te bendiga hija, cuidate mucho.
Cuelgo la llamada, lo coloco en modo avión y lo apagó de inmediato, me quedo mirando unos segundos la pantalla pagada de mi telefono como si con eso proyectara la imagen de mi mamá en la realidad. Quizás sea absurdo decirlo a hasta ahora, pero le tengo un montón de miedo a las alturas, los aviones, los barcos, las lanchas, a toda cosa que me aleje del suelo. ¿Y como hice hasta ahora para llegar a Corea? Ni yo misma lo se, aunque recuerdo que al despegar del suelo venezolano, aprete tan fuerte la mano de Andrea hasta dejarla sin circulación. La pobre debió de aguantarme todas esas horas de delirio, mayor aun, las pequeñas turbulencias en presentarse donde creí morirme de la angustia. En definición, el mundo de los vuelos no son para mi, pero si deseaba recorrer el mundo como lo dictamina mis sueños deberé de acostumbrarme. La misma señorita nos pide a Jimin y a mi despertar a nuestro acompañante para colocarnos el cinturón de seguridad, el avión esta por despegar. Mientras le dejo el trabajo al rubio de despertar al castaño durmiente, giro para mirar a Hoseok junto a galleto imitandonos al colocarse los cinturones de seguridad. Es allí donde puedo detallarlo mejor, quizás al estar lejos y cubriendo la mayor parte de su rostro por la mascara no pude detallar bien, pero el semblante de galleto realmente luce demacrado, incluso algo sudoroso. ¿Tendra fiebre? Hobi parece tener mis mismos pensamientos, porque intenta tocarle la frente al chico pero este se revuelve corriendose hacia atrás, se mueve un poco su cubre boca para dictaminarle estar bien, solo aun tiene un poco de sueño. El mayor intenta en persistir en su argumento, sin embargo, las vosinas se llenan de la voz masculina explicando en varios idiomas las medidas de seguridad en caso de emergencia. Tal vez se ha librado de esta por los momentos, pero no lo hara de mi al tener la primera escala, porque estoy segura de tenerla y es cuando atacare.
Tae ya un poco mas despierto sigue el patrón de mi mirada, seguido de Jimin, ambos tienen su cinturón de seguridad puesto y me animan a ponerme el mio. Es el rubio sonriendome generoso, explica que Jungkookie permaneció hasta tarde en la sala de espejos de la empresa practicando su solo, aunque no lo admita, esta un poco nervioso por presentarse en un pais tan lejano de casa como Chile. Él no quiere decepcionar a nadie, por ello trabaja mas duro que cualquiera, sabe el peso de sostener sus hombros al ser el vocalista de Bangtan y es una responsabilidad de primera. Entiendo muy bien su posición de no defraudar a nadie, querer perfeccionar sus errores y sus nervios hacia lo desconocido pero, de seguir bajo ese ritmo estricto terminara enfermandose y colapsando. Nadie quiere que eso suceda, menos todo el equipo detrás del tour o la misma Army, por ello debería descansar y tomarlo todo con calma. El moreno sonrie moviendo su cabeza hacia los lados, dictamina que nada de eso sucederá, Jungkookie es un profesional a toda la regla amante de su trabajo, de su amor por la musica, sobre todo, de Army, de encontrarse al borde del colapso sacara fuerzas de donde no tiene para seguir adelante. Después de todo, comparte su mismo sueño y un mismo escenario, lo comprenderia perfectamente.
Me encantaría seguir replicandole pero siento el ligero movimiento del avión directo en mis entrañas, ahora soy yo quien se encuentra en evidentes problemas, me olvido por completo de los dilemas de galleto para centrarme en los mios. Tengo miedo. Me voy hacia adelante en puro instinto de lunatica, Jimin y Tae me pregunta si me encuentro bien, aunque la pregunta esta de mas, estoy muy lejos de estar bien yo... yo... ¡Quiero es vomitar!
— ¿Pasa algo? — pregunta Hoseok desde su puesto, incluso Kookie abre los ojos y me mira directamente, su semblante guapo tambien se pinta en preocupación. — Lucen tensos.
No, que va, que va... ¡Lo que estan es asustados por mi!
— Vic no parece sentirse bien. — contesta Jimin en tono agudo. — hasta su piel se puso pálida.
— ¿Vic? ¿Vic quieres que te traigan algo? — me pregunta Tae con dulzura, pero atino solamente a mover mi cabeza hacia los lados con frenesi, no quiero nada solo salir corriendo por la ventana. — ¿Estas segura?
Valgame dios, solo estoy cagada, muerta del miedo porque tengo el temor mas pedorro de la historia. Contemos cosas absurdas con Victoria, quien pretende viajar por el mundo entero porque adora visitar otros países, normal ya que estudia relaciones internacionales, pero al montarse en un avión se vuelve peor a una melcocha porque es un y rotunda... ¡Cagada! Vamos, esta es la historia mas tragicomica de la vida, es decir, del mundo entero. ¡Pero no se preocupen! Aun no ocurre lo peor, porque seguramente al inclinarse por completo el avión sentire morir, sino es que termino realmente haciéndolo.
— ¿No es evidente? — exclama Jungkook con ironía en la voz. — Vic Noona sufre de pánico a los aviones, ahora mismo esta a punto de tener un ataque.
— ¡¿Qué has dicho?! — sus hyungs al unísono gritan al mismo tiempo incrédulos.
— ¡Por favor! Mejor haganse aun lado. — desabrochandose su cinturón y rompiendo una de las reglas de seguridad en los aviones, el castaño aparta a Hoseok rápidamente y haciendo el mismo trabajo con Jimin, seguido de Tae Hyung, llega hasta mi. — hyung, no pretendo decirlo contigo ni una vez, pero mientras el despegue, ve con Hobi hyung.
— ¿Como? — pronuncio sin poder creerlo.
— Tae, obedece a Kookie. — lo apoyo Jimin con tono serio, mirandolo directamente a los ojos y comprendiendo la situación.
— Pero...
— Apresurate, Kim Tae Hyung. — demando el rubio asustandolo un poco. — pronto se daran cuenta de la conmoción y cuando reaccione Vic, se sentira realmente tonta. Deja que Jungkookie se encargue de ella.
Irónico, pienso mientros aferro mis dedos agarrotados en la tela del asiento de avión, hace unos minutos estaba preocupada por el menor de todos ellos y resulta ser, que estoy en problemas soy yo. Tae y galleto hacen el intercambio silencio sin mayor problema, el mayor toma asiento junto a Hoseok colocándose el cinturón de seguridad, ambos mantienen sus vistas fijas en donde me encuentro, aun estan tensos pero saben que no pueden manejar la situación. Por su parte, Kookie toma asiento rápidamente y colocandose al cinturón para evitar cualquier problema, sujeta una de mis manos primero para pasar por la otra. Nuestras miradas se cruzan quedandome paralizada por completo, no solo es el miedo a estas estúpidas cosas, tambien se trata de la dulce expresión del apuesto joven frente de mi. Su sonrisa se dibuja en todo su rostro percatandome que esos encantadores lunares no se han ido, solo se escondía bajo kilos de maquillaje y cosméticos, siguen siendo adorables pero aun mas, atractivos en una cara tan perfecta como la de él. Por un momento, me dejo llevar la suave sensación recorriendo mi cuerpo desde su agarre hasta mi corazón, todo luce calido, tan acogedor y poco demandante que me impide simplemente olvidarlo, es mas, no deseo hacerlo.
— Victoria Noona, tranquila. — me dice él con dulce voz, tan apasiguable y calmada. Me llena el alma. — todo esta bien, todo va a estar bien. No te asustes, prometo que solo va ser algo incómodo el principio, después, no vas a sentir nada.
Entonces ocurre, la maldita inclinación de mierda que te llena de incertidumbre el estomago al punto de querer vomitar. Listo, me digo, pueden irse todos al carajo porque la histeria ya esta brotando de mi. Chillando igual a un animal herido me avalanzo hacia Jungkook como si fuese mi salvavidas, de hecho, ni me preocupa el fastidioso cinturón aprentandome la cintura o las exclamaciones preocupadas de mis amigos, solo quiero que todo esto pare aqui y justo ahora. El menor que no esperaba esa reacción de mi parte, se limita a sostenerme lo mas fuerte que permite el jodido cinturón, tiene la necesidad de protegerme y yo no la se la privo. Quiero ser acobijada por sus brazos. Mientras pasan los minutos y dejamos cada vez mas el suelo, aferro mas mis dedos en la sudadera negra de Jungkook seguida de unas palabras no muy bonitas en español, dignas de ser el producto y la razón necesaria para lavar mi boca con jabón. ¿Pero como evitarlo? Cuando tengo mucho miedo o estoy nerviosa, suelo soltar blasfemias sin medirlas, pero no se preocupen, este estado no suele durar mucho. Salvo mínimo unos cuantos minutos, máximo, diez a quince minutos.
Jungkook ha sido muy caballeroso y muy pasiente, no ha dejado de decirme palabras dulces menos soltarme, de vez en cuando escucho a Jimin o Hoseok preguntar por mi estado, el cual riendose divertido el castaño, dictamina ser el mismo. Solamente espera que mis palabras en español sean oraciones, de ser otra cosa, como por ejemplo insultos, no sean dirigidos a su persona. Es ridículo, nada de lo salido por mi boca es para él, solo son desvarios de una psicotica miedosa de los aviones, nada serio. Pasado los minutos, podemos quitarnos los cinturones y es seguro usar los artefactos eléctricos, solamente procuren en tenerlos en modo avión por precaución. Sin embargo, al pesar de empezar realmente el vuelo tranquilo, no permito bajo ninguna circunstancia que Jungkook separarse de mi. ¿Y por qué debería? Si demaciado cómodo, demaciado calido y demaciado perfecto para sostenerlo en un ataque de histeria. Él rie contrariado pidiendome de soltarlo, promete que el peligro esta fuera, en realidad, nunca lo existió pero estoy segura y... ese molesto cinturón va terminar por acabarlo. Bien, quizás tambien debería de quitarme el mio. Moviendome muy despacio hacia atrás, bajo mis brazos agarrotados acomodando en el respaldar de la silla, respiro entre cortado pero al menos no me muero, no por el momento. Con todo lo que mi pulso tembloroso me permite, quito el cinturón de seguridad y giro rápidamente a donde esta Jungkook, este rie despreocupado junto a sus hyungs hablando de estar realmente nervioso por mi, esta acostumbrado de lidiar con situaciones asi pero jamas ha tratado algo igual. Yo no parecía querer reaccionar. Aun sigo sin hacerlo.
Es Jimin que despegando la mirada de los otros chicos, que se da cuenta de estar mirando con anhelo a Jungkook, como si el fuera una clase de mamá oso y yo su osezno listo para ser cargado o sostenido, lo que venga primero.
— ¿Estas mejor Vic? — pregunta el rubio aun conmocionado, me limito a mover la cabeza hacia los lados en señal de negativa. — ¿Quieres que ordenes algo por ti?
— Sera mejor si tomas algo de agua, Noona. — sugiere galleto y me encojo de hombros indiferente, sigo sin querer hablar. — Hobi hyung en mi bolsa tengo una botella de agua, pasamela por favor.
El pelirrojo asiente de inmediato buscando entre las cosas del Maknae, mientras miro mis manos como si fuese la mejor cosa en hacer, pienso que soy peor a alguien patetica Andrea debió de tener fuertes problemas conmigo en el vuelo a Seúl. De estar mamá o Miguel presentes me llamarian boba, cobarde por no ser lo suficiente fuerte para avanzar con respecto a mis temores, porque eso es lo que hace la personas maduras, pasar la pagina y hacerse fuertes. Quizás si sea una cobarde, me vale, pero permanecer tranquila ante situaciones como esta es imposible, menos si creo estar en peligro.
— Toma, bebe Noona. — me extiende la botella de agua galleto, sigue siendo un completo caballero y yo una tonta. ¿De que clase de cuento de hadas ha salido? — pronto vas a sentirte mejor, lo prometo.
Con manos temblorosas, sujeto la bebida que enseguida abro para darle pequeños sorbitos, sin darme cuenta, me veo bebiendo gota por gota el agua como si hubiese permanecido un día completo en el decierto. Realmente estaba sedienta. Ya habiendo culminado de dejar sin agua al Maknae, las fuerzas de mi cuerpo regresan y con ella mi conciencia, ya no soy una muñeca de trapo, por consiguiente, siento vergüenza.
— ¡Siento mucho mi comportamiento idiota! — exclame tan roja como un tomate, Jungkook y sus hyung ni parpadean ante mi reacción. — debí de advertirles que tengo miedo a las alturas, a los aviones para ser mas precisa, pero fue algo que olvide por completo. ¡En verdad lo siento mucho!
— No te preocupes por eso, Noona. — le resta importancia Kookie, sonriendo. — lo importante es que ya estes mejor.
— Nos has dado un buen susto, Vic. — pronuncio Hoseok con cautela.
— Nos preocupaste mucho. — agrego Tae.
— Es una suerte que Jungkookie sepa lidiar con estas situaciones. — comento sincero Jimin, mirando de reojo a su amigo. — nosotros solos no podríamos haber podido contigo en ese estado.
— Jin hyung hubiese gritado histerico. — comentó Hoseok con burla.
— Yoongi hyung, saldría corriendo por ayuda. — hablo Jimin pensativo. — es bueno manejando situaciones bajo presión, pero jamas encargándose él mismo. Un ataque de pánico es demaciado para él.
Para cualquiera diria yo, Jimin habla con la verdad de haber tenido suerte de tener a Jungkook a nuestro lado, me fue de gran ayuda. Ahora viendolo desde cerca sonriendo junto a sus hyungs, fuera de maquillaje o cualquier cosa de su imagen como el vocalista de Bangtan, se nota realmente agotado y algo pálido. Quizás en medio de mi ataque de histeria no lo note, pero este chico parece realmente cansado, en cambio de ayudarlo a recuperarse solo le di mas problemas. ¿En clase de Noona soy? Debería protegerlo yo, no protegerme él a mi. En un mundo tan loco como el mio los papeles se han invertido.
— ¿Te volviste a sentir mal? — exclama Jungkook al pequeño indicio de no ser percibidos por los demás.
— No, solo... solo... — mire sus ojos y supe que debía de guardar silencio, no podía ser metida en sus asuntos y de necesitar realmente ayuda, vendría a pedirla. — me encantaría dormir un poco, descansar para ver si repongo esta cabeza loca que tengo.
— No estas loca, Vic Noona. — rio ante mi comentario, su sonrisa seguía siendo la causa de muchos problemas en mi pecho, debería de demandarlo. — es normal tener miedo. Todos tenemos al menos uno. El tuyo es muy común en muchas personas, no eres ni la primera ni la última en tenerlo.
— Pero si la primera en hacer un gran escandalo. — bufe con ironía.
— En lo mas minimo. — movio su cabeza hacia los lados, colocando una de sus manos en las mias y enviandome pequeñas pero potentes descargas directas a mi corazón. — existen peores, mucho, mucho peores. Por ejemplo gritar desesperados, llorar de forma histérica, desmayarse... la tuya fue silenciosa, hasta la parte de las palabras en español. Creo que no era ninguna oración. — baje la mirada, parecia estar siendo castigada por una mala acción. — Hey, Noona, te digo que esta bien, nada va a juzgarte por expresar tu miedo de esa manera. Ya todo paso y tal como dices, si deberías de descansar.
— Tu tambien. — me atreví a decirlo, él abrió los ojos como plato ante mi comentario. — seran varias horas de vuelo, o bien nos queda dormir o bien nos queda dormir. ¿No crees?
— De acuerdo, te tomo la palabra Noona. — dice él colocandose de pie, llamando la atención de sus hyungs. — pero procura igualmente hacerlo. ¿Trato?
— Trato. — respondi.
El Maknae volvió a intercambiar puesto con Tae, este reclamandole en tono de juego le dijo que se quedaría durante todo el vuelo junto a mi, siendo él verdadero ganador del asiento pues la misma suerte lo decidió. Jungkook se limito a reir e ignorarlo, ocupando su puesto junto a Hobi, cruzo sus brazos y cerrando sus ojos cumplió su palabra de dormir. La capacidad de dormir en cualquier parte me parece envidiable, la quería igualmente para mi, aunque tenerla era obviamente imposible. Aun cuando estaba descansando, lo segui observando silenciosamente mientras sus hyungs a mi alrededor buscaban mi atención, Tae me preguntó si me encontraba verdaderamente mejor en comparación al ataque de nervios, le sonrie despreocupadamente buscando tranquilizarlo, ya me sentía bien, aunque debía de cumplir mi trato con Kookie. Dormir un poco. Asintiendo a mi argumento, el moreno educadamente llama a la aeromosa (nada en lo asiática) y le pide tres almuhadas. Jimin, quien seguía hablando animadamente con Hobi, arquea una de sus cejas contrariado del pedido de su amigo. Ha de admitir estar cansado de tanto practicar la noche anterior, pero aun no lo suficiente como para tomar una siesta, aun desea conversar con Hoseok. Sin embargo, evitando hacer discrepancia en el rubio, Tae le menciona ser para él, necesita abrazar algo para dormir comodo o de lo contrario, terminara haciéndolo conmigo, y en el peor de los casos, el mismo Jimin.
Escuchando tal confesión, mentalmente dibujo una sonrisa de satisfacción, de eso realmente ocurrir quiero estar lo suficientemente cerca para tomar una foto, podria unirla a mi colección personal de puro amor BL. Hoseok es quien nota mi semblante tenso, de ser su mejor amigo, seguramente adivinaria mis pensamientos. Este se limita a invitarme a descansar, mi cara esta de terror y aun nos espera una larga lista de obligaciones por atender. Obedeciendo, recibo la almuhada de la aeromosa acomodandola detrás de mi cabeza, observo a Tae haciendo lo mismo y sujetando la extra entre sus brazos, la apriciona fuertemente. Pensé que lo decía de broma, pero quizás no estuviera mintiendo del todo. Acomodando mi cabeza para el lado de la ventana aun cubierta, cierro los ojos entregandome completamente al Morfeo, él me recibi con los brazos abiertos para envolverme en completa paz.
Una vez mas, tengo ese extraño sueño en el museo del MV de Bangtan, en esta ocasión, sostengo en mis manos la rosa roja obsequiada por un sonriente Suga. Solo la observo detalladamente por unos minutos, sin fijarme en algún detalle alrededor, como si la flor fuese la cosa mas fascinante de todas. Detalle que esta cambia de colores si la giro, del rojo ha pasado a rosado, y del rosado a purpura moteado de un azul intenso. Alzo mi mirada pidiendole explicaciones a su antiguo dueño, pero no lo encuentro, solo estoy yo en la eterna soledad de este frío y amplio sitio. ¿En que momento simplemente se evaporo? Extrañada de la situación, sujeto la rosa con fuerza caminando hasta el final del pasillo, allí existe una luz cegadora directa a tus ojos, es la única salida a la vista y él lugar donde este Yoongi. Con los sonidos de mis tacones haciendo eco en mis oidos, atravieso el umbral quedando un poco tambalente ante la eminente luz, eso solo dura unos segundos porque como si esto fuese un enorme cubo que cambia las direcciones, llego a parar en un amplio salón de paredes negras, donde toda esta a oscuras, salvo algo, el órgano elevado después de unos escalones. Un ligero doncel transparente color de las estrellas y la noche combinada lo cubre, las notas de una sonata que desconozco completamente resuenan en el amplio sitio provocandome un respingo, seguido de un pinchazo en mi mano, giro descubriendo que la rosa a desaparecido pero en su paso una mancha fucsia foforecente se ha quedado en mi piel, emana de una herida y me deja aun mas confundida. ¿Eso no es sangre? Buscando sacudirla fuera de mi, las notas del órgano cambian de lugrube a alegres y la pequeña cúpula de este gira para mostrarme una imagen, una poco convencional pero bastante predecible: Yoongi tocando.
Mueve sus dedos con tanta maestría, con precisión y mucha dedicación. Con cada toque, con cada nota se nota la pasión que le coloca y lo mucho en disfrutar hacerlo. Nunca en los meses de conocernos lo había visto con esa expresión, entregada y tranquila, provoca estremecer cada celula de tu cuerpo, de la misma manera, arder como una estufa prendida. Sin percatarme mis propias acciones, voy dando paso a ciegas olvidando la oscuridad o poder caerme, estoy siendo convertida igual a Seline protagonista de la obra El fantasma de la Opera , porque efectivamente, me siento atraída ante las notas de entrega de su locutor. Subo cada pie en los escalones, rogando internamente porque no se detenga o desaparezca, la belleza del momento es letal, el emotivo momento, encantador. Sigo el movimiento de sus largos y huesudos dedos, son los de un pianista, incluso las venas contraídas de su mano, las considero atractivas. Quizás me he vuelto loca, o tal vez, lo he estado desde hace bastante tiempo.
Estando a centímetros cerca de él, colocó una de mis manos en su hombro imaginando que desaparecerá, con tal, las cosas bellas tienen a desaparecer mas rápido a las horrorozas. ¿No de aplica igual para los disgustos de la vida? La malas experiencias, las heridas en tu corazón, todas y cada una de ellas juegan con tu mente cruelmente, recordando que ni desapareciendo dejaran de existir. Pero no quiero verlo desaparecer, podria sonar hasta extraño, aun asi, Min Yoongi es un personaje digno de admirar y apreciar. Por mucho de hacerme enojar, discutir al punto de desquiciarme, jamas podria olvidar el hecho de importarme y mas a lo pensando.
— Pero no le quieres. — dice Yoongi, aun sin despegar sus manos de las teclas. — no le quieres como él desearía.
Hasta en sueños me fastidia.
— Entre mas sincera seas contigo misma, mejor. — continua.
¿Y qué quiere exactamente que le diga? ¿Qué estoy enamorada de él? Porque ya lo ha dicho, no lo estoy, en realidad, siento es una rara conexión que me empuja a estar cerca de él, ha observarlo en silencio pero no pasar de la raya. Discutimos, pelamos por cosas tontas sin sentido, pero del mismo modo nos reconciliamos. ¿Eso no es ser sincera? ¿Decir la verdad? Porque en términos mas básicos, estoy enredada con cada miembro de Bangtan mezclando todos los sentimientos en un solo saco, ellos me confunden, me estremecen. Del mismo modo, colocan mi mundo de cabeza.
¿Ha donde carajos voy a parar?
— Solo tu puedes descifrar la verdad detrás de tus sentimientos. — pronuncia Yoongi, dejando de tocar y mirandome con sus oscuros felinos ojos. — nadie mas puede interferir en ellos. ¿No quieres llegar a una conclusión?
De solo imaginarlo, me da miedo.
— Miedo, es una simple excusa para huir de la verdad. — se levanta de su asiento y sacudiendo su mano, hace aparecer nuevamente una rosa, esta vez es blanca. — no permitas que esa verdad se marchite y muera dentro de ti.
Sostengo la flor entre mis dedos con suma cautela, temiendo a verla explotar como la anterior, sino ridículo pues no ocurre. Vuelvo a dirigir mi vista al frente hacia al apuesto y oscuro príncipe que es Yoongi, no dice nada, tampoco tiene indicios de hacerlo, simplemente se dedica a observarme con demaciada atención. Tiemblo. Aunque tenga definidos mis sentimientos hacia él, no quita el hecho de colocarme nerviosa o frenética, menos impaciente porque de todos es el mas impredecible. ¿Con que movimiento podria aparecer? Tampoco lo puedo descubrir, no en esta dimensión, pronto todo se vuelve blanco y desaparecemos como polvo estelar. Cuando vuelvo abrir los ojos siento un peso extra en el cuerpo, mi mente enfrascada en los fragmentos del sueño con Yoongi la esfuerzo para adaptarse a la realidad, giro mi cabeza para toparme con algo bastante sorpresivo. Tae durmiendo encima de mi brazo, a su vez, Jimin apoyando prácticamente todo su cuerpo en su mejor amigo durmiendo profundamente. Me recuerda a mi hermano, Miguel, duerme con la boca abierta. ¡Pero ese no es el problema! Ellos realmente pensan.
Olvidando de sentirme apenada o avergonzada, doy un tirón de mi brazo para colocarme de pie e ir al baño, observando como ambos chicos caen en picada sobre los asientos al estilo "efecto domino". Los dos se despiertan de golpe ante el esabructo, tienen expresiones desconcertadas en sus caras, reflejando siquiera recordar donde se encuentran. Sonrio. Al comprender mas o menos la situación, Tae se fija en que estoy de pie con una expresión traviesa, Jimin talla sus ojos y murmura el porqué ser despertado de esa manera. Me encojo de hombros, solo había despertado de una siesta reparado teniendo como sorpresa dos pesos muertos sobre mi, como no soy colchón, y por supuesto, almuhada, solo me limite a levantarme para ir al baño. Que no preocuparan, les dejaba el camino libre para ser cariños entre ellos. Antes de poder reaccionar mi argumento, ya he salido prácticamente del espacio y dirigiendome al baño con una expresión traviesa en el rostro, esos pobres chicos aun no se han enterado con quien tratan.
Al volver del aseo, veo como Tae y Jimin son atendidos por una camarera que le ofrece alimentos y bebida, el rubio bebe una taza humeante de café, mientras el castaño come unos pequeños bocadillos con lo que a mi parecer, es nata. Bajando los hombros medio suspirando me percató que tengo hambre, en mi estomago solo habita dos tazas de café y nada solido, tampoco es que pudiera haber comido algo antes de abordar, de hacerlo, el pobre Jungkook tendría problemas con su vestuario.
— Oh, Vic. — pronuncia mi nombre al verme Tae. — estamos ordenando el desayuno. ¿Quieres algo?
— Pan tostado con mermelada. — suelto sin pensar, al momento, me siento ridícula. — pero estare bien con lo que escojan para mi chicos.
— Relajate, no estamos en la clase económica. — me recuerda Jimin sonriendo comprensivo. — te damos permiso de darte un lujo. Lo ha pagado la compañia.
Estos niños... no saben que es la vergüenza.
— Bien, entonces... — mire el carrito de la muchacha encontrando algo delicioso. — croissant bañados en chocolate y un zumo de naranja.
Asintiendo la mujer hace mi pedido, mientras mis amigos me dan espacio para volver a mi sitio. Seria estúpido no sentirme como una niña de meses, me han colocado un pañuelo en mi regazo y una mesa para sostener mis alimentos, en seguida, tengo todo lo necesario en mi pedido y algo de contenido extra a petición de Tae. ¿He salvado un pueblo en mi vida pasada acaso? Mis amigos han comenzado a comer sin mi hablando entre ellos de cosas triviales, me dedico unos segundos a contemplar el plato demaciado perfecto para destruirlo, quizás sea llamada sin clase por uno que otro individuo, pero deberían de tomar en cuenta ser todo esto muy nuevo para mi. Cojo con cautela el café aun humeante entre mis manos dándole un pequeño sorbo, esta bastante bueno, eso quiere decir que lo demás igualmente lo estara.
— ¿Como lo llevas? — pregunta Tae mirandome en el preciso instante de agarrar el croissant.
— ¿A qué te refieres? — contesto confundida.
— Me refiero al vuelo. — abro los ojos con sorpresa asintiendo, casi olvidaba mi pequeña escena como una neurotica. — ¿Ya estas bien?
Bien, bien que se diga... no, pero he llegado a la conclusión que si me quejo o lamento me vere como una completa idiota. Por lo tanto, sera mejor pasar la pagina.
— Si. — digo sonriente, dándole un mordisco a mi alimento. — fresca y sana como una lechuga.
— Si vuelves a sentirte mal, solo avisanos. — me guiño el ojo Jimin muy amistoso. — estaremos allí para ti.
— Gracias, a los dos.
Media hora después de culminar nuestra comida, decidimos ver la pelicula que daban en el avión una con una trama francamente estúpida, no tenia idea quien la dirigía o quien la hizo pero estaba aburriendome a horrores. Es tanta la magnitud, que el pobre de Jimin volvió a quedarse dormido, en esta ocasión, su cabeza estaba agachada y ocultaba completamente su rostro. Estúpidas películas de aviones, nunca son entretenidas en lo mas minimo. Quien permanecia con los ojos abiertos muy concentrado fue Tae, estaba enmarcado en descifrar el asesino en serie de la pelicula, incluso, cuando era evidente ser la hermana de la esposa del protagonista. Si, lo se, un trabalenguas, pero no es mi culpa, solo del guionista. Mientras el pasaba de mi, me percate que fuera de su maquillaje de V poseia una piel bastante bronceada, era canela, teniendo un brillo bastante natural y agraciado. Igualmente tiene varios lunares en su rostro, en la punta de la nariz, su pomulo y debajo de un ojo, resaltandole mas su belleza natural. Clase aparte de muchos ídolos, Tae Hyung es un chico con mucho carisma y allegado a sus fans, sabe exactamente que decir o hacer para tenerlas en la palma de su mano y lo mejor de todo, todo de es genuino.
Muchos se preguntaran si los chicos son auténticos detrás de cámaras, pues yo les aseguró que si, aun mas la inocencia y ternura de Tae Hyung no es de ninguna manera una actuación. Embelezada tal cual a como estoy, llevo mis ojos al contorno de su rostro imaginando pasar mis dedos por allí, seguramente su piel es suave y tersa, no estará acostumbrado a descuidarse ni un segundo y eso solo resalta lo muy interesante que es. En realidad, Tae posee un perfil muy atractivo, me choca un poco que este guapo espécimen de hombre le guste a alguien tan sencillo como yo. ¿Acaso no se ha visto en un espejo? ¡Es hermoso! ¡Es adorable! Y para completarlo ¡Un soltero cotizado en toda Corea! Podria tener a la que quiera, a quien fuera, pero ha decidió el camino mas difícil de todos, ir por una mujer que ni tiene idea de sus propios sentimientos. Emito un suspiro huniendome en el asiento, es absurdo sentirme mal por no saber donde apuntar, cada uno de los chicos saben eso pero no piensan en desistir en conquistarme, aveces me da terror que esto acabe mal y termine por odiarme. En la peor de mis pesadillas soy arrinconada, señalada por el dedo y llamada una "zorra oportunista" por rostros con sombras, sin dejar el plato principal de lado, Bangtan me da la espalda para marcharse lejos de mi lado. Ellos, no van hacer mas mis amigos.
¿Lo gracioso? Puede ser mi realidad si esto termina mal.
Una calida y fuerte mano sujeta una de las mias sin previo aviso, alzo la cara para toparme con los ojos café de Kim Tae Hyung detallandome con detenimiento, en ellos no noto nada de desprecio u odio, solo una calma absoluta que me envuelve. Debería abrumarme de su atención, de tomar en cuenta en gustarle, pero a cambio de todo eso me permito en volver a mis cabales. Tengo que confiar en ellos. Particularmente me cuesta hacerlo, comprendo en jamas ser herida mientras permanezca al lado de Bangtan, pero mi pasado me enseño a esperar siempre lo peor, lo malo y no creer tener un final feliz. Oh, no, eso jamas existirá para mi.
— ¿Te volviste a sentir mal? — pregunta.
Espera... ¿Qué? Parpadeo varias veces hasta digerir lo que ha dicho este atractivo muchacho, porque en escasos segundos me estaba montando una pelicula romántica, o mejor dicho, un anime harem inverso en la peor parte mas dramática donde la protagonista lucha con sus malos pensamientos de si misma. Pero no, Kim Tae Hyung esta preguntandome si mi yo psicótico ha vuelto aparecer, desapareciendo por completo el posible momento emotivo entre los dos. ¿No sabe leer la atmósfera? ¿La expresión boba de mi cara ante su belleza? ¡Qué me estoy siendo arrastrada por él coño! Y en su lugar, esta preocupado por otra cosa, la cual sinceramente, quiero sepultar. Ahora que lo recuerdo bien, uno de los chicos, no se si Nam o Hoseok, dio unas declaraciones diciendo no tener idea de los pensamientos cruzando por la cabeza de Tae Hyung, quien de hecho si tuviese una cita fuese la mas impredecible de todas. En resumidas cuentas, no sabes si te esperan cosas buenas o malas. ¿Conclusión de la mañana? Tae no sabe como leer momentos románticos con las chicas.
Deshaciendo su agarre con sutileza, sonrio moviendo mi cabeza hacia los lados en señal de negativa, debería de dejar de preocuparse por mi estado mental, realmente me encuentro bien y no tendre otro colapso, no al menos de presentarse turbulencias o el aterrizaje. Tae mirandome desconfiado me sugiere cambiar con Kookie al llegar, en realidad, tendremos una escala en alguna parte para abastecernos de combustible y él sabe como manejarme. De pronto, la imagen de un Maknae algo demacrado cruza mi mente como bala, necesito ser una buena Noona para él, no darle dolores de cabeza o preocuparlo, tengo que centrarme. Sujetando fuerte del brazo a Tae le digo no ser necesario hacerlo, Jungkook estuvo hasta tarde practicando para el concierto y debería de descansar todo lo que pueda, estare bien mientras alguien sostenga mi mano con fuerza y me de los ánimos necesarios. Tae al escucharme, se ha quedado de piedra. ¿En verdad dije algo tan soso e idiota como eso? ¡No puedo creerlo! En cualquier idioma, ese seria la invitación correcta para darle a entender a un hombre de gustarte, una insinuación predilecta de las mujeres lanzadas. ¡Deberia de cortarle la lengua y lanzarla por la ventana del avión!
Percatandome de mi evidente metedura de pata, quitó bruscamente mi mano del brazo de Tae bajando la mirada lo suficiente para no empeorar las cosas, soy una desvergonzada que no mide sus palabras, en algún momento tendre una reprimienda de mis actos. Sin embargo, como leyendo mis pensamientos o intentando hacerlos, Tae vuelve a sujetar mi mano y obligando a mirarlo a los ojos, estos no muestran calma o paciencia, en cambio, tienen un brillo peculiar que afecta mi pecho dándole un vuelco. Ahora si, me digo, ahora si he despertado a la bestia. Sus largos dedos se entrecruzan en los mios enviandome descargas eléctricas en todo mi cuerpo, la expresión de su rostro cambia, pasa su lengua por sus labios en una evidente señal de estar nervioso. ¿Y como se ese dato? Por un video que encontré por YouTube cuando buscaba material BL de los chicos, pero esa es otra historia, en la actualidad no viene ni al caso. Trago saliva sonoramente al mismo tiempo que el castaño empieza a inclinar de a poco hacia mi, el pulso se me eleva en cada movimiento de su cuerpo y la mente apunta a entrar en colapso, la piel probablemente la tenga caliente y sudorosa pero a este hombre no le importa en lo absoluto, ese demuestra ser todo un caballero. Es a escasos centímetros de mi rostro que frena, sonrie y con su mano libre, me quita algo del pelo que aparentemente, es una pelusa.
Un momento... ¡¿Todo esto solo por un jodida coño 'e tu madre pelusa?! ¡Tienes que estar jodiendome!
— Desde hace un rato me percate que tenias algo en el pelo. — dice él todo inocente, todo bobo y como dicen en otros países, todo meco. Mientras yo, tengo el corazón desbocado y la mandíbula colgando incredula sobre mi mentón. ¡Jodida mierda! — seguramente se engancho a él cuando dormias contra la ventana. ¿Comico? ¿no?
Tampoco es que este esperando un movimiento astuto de su parte, muy por el cambio de sus amigos, Tae es demaciado para este cochino mundo o mis manos, mas bien, mis pensamientos. ¿Besarme? ¿Él? ¿En medio de un avión lleno de gente? ¡Si yo te aviso! Mi mente tiene que estar demaciado retorcida para solo plantearmelo, este chico no es el tipo de hombre que robaría tu espacio personal para satisfacer sus propios deseos, primero plantearía ser correspondió o no. Eso me convierte en... una pervertida. Llevandome mis manos a la cara tallandola con fuerza, Tae a mi lado pregunta si estoy bien o algo malo ha pasado, pero no me molesto en contestarle estoy en un debate interno en esos instantes. ¿Quiero ser besada por este chico? Por supuesto y no, no lo quiero, estoy hasta la coronilla de momentos de confusión con cada miembro de Bangtan, estoy feliz tal cual a como estoy, no jodan mas mi cerebro por favor. Sin embargo, la decepción que experimento mi cuerpo hace poco dice lo contrario de ese argumento, porque no solo si quería ser besada, estaba anhelando ese contacto.
¡Argh! ¡¿Qué mierda pasa conmigo?! En medio de mi debate mental escucho unos movimientos en los asientos delanteros, haciendo levantar mi vista y notar como Min Yoongi se tambalea a los lados caminando al baño. Olvidando mi colapso, me doy cuenta que de lo que va de vuelo no lo he visto nada, tampoco en mi visita al lavabo me pare a percatarme de su presencia, cosa en estar mal, hoy precisamente en su cumpleaños. Los chicos en la última vez de estar todos juntos, sin el pálido de por medio, mencionaron tener una sorpresa llegado el justo instante de encontrarnos en el hotel, no quisieron dar muchos detalles pero prometían impresionar al cumpleañero en cuestión. Hable con Andrea de obserquiarle un detalle a Yoongi, él se tomo la molestia de acordarse de mi dandome un regalo espectacular y no seria nada bueno de mi parte no hacer lo mismo, lo malo, ni idea de lo conveniente para darle. Yoongi parecía saberlo todo de mi incluso cuando guardo silencio, en cambio, desconosco muchos aspectos de él salvo su empinada trayectoria que lo llevo hasta donde se encuentra.
— No he felicitado a Suga por su cumpleaños. — murmure parando el monólogo de Tae.
— ¿Eh? ¿Suga hyung? — parpadeo confundido el moreno, viendo como el aludido salio de aseo y volvía mas o menos repuesto a su asiento. — No te preocupes, ya tendrás la oportunidad cuando lleguemos a Chile, después de todo, vas a tener una cita con él.
Cierto, tengo una cita con Yoongi, permaneceré unas cuantas horas a solas con el chico mas cerrado y silencioso de toda Bangtan, de ser una Army moriria de la felicidad, en cambio, no tengo ni la menor idea de como reaccionar.
— Solo espero que no hicieran mas apuestas al respecto. — le di una escabroza mirada a Tae, este soltó un respingo medio riendo. — hablo completamente encerio, Kim Tae Hyung.
— No existe tal cosa como esa, Vic. — dijo el muchacho muy sonriente, tanto que me hizo recordar las mentiras de los niños ante su culpa en una travesura. — puedes quedarte tranquila.
— Eso espero porque como la dama que soy, no dare ningún detalle de las citas con cada uno de ustedes. — le explico y él empieza a asentir frenético. — y de su parte, debo considerar lo mismo. ¿Entendiste?
— ¡Si!
Algo me dice que nada de eso va a pasar.
Dos horas y media de vuelo, casi todos los pasajeros de la primera clase estaban despiertos conversando entre si, había decidido escuchar un poco de musica y leer uno de mis mangas, mientras Jimin, Tae y Hoseok, hablaban entre ellos. Jungkook aun estaba dormido, haciendome pensar que realmente esta agotado de tanto practicar la noche pasada. La jefa Park y Nam se pasaron por aqui hace unos minutos, sus asientos estaban un poco apartado de nosotros, por lo que no tuvieron ni idea de mi ataque de nervios. Al hacerlo, la mujer me sugirió cambiar asiento con la jefa Yang y permanecer a su lado, tenia conocimientos en esos casos sabiendo como manejarlos, pero la tranquilize, estaba mejor y no creía necesario tal cambio. Tae de imprudente, menciono a Jungkook tomando las riendas del asunto, se comporto tan profesional que dejo a todos en pañales. La jefa Park estuvo unos segundos mirandome con cautela, estudiando probablemente mis expresiones, lastimosamente y aunque me encontrara con los nervios a flor de piel, no le daría motivos para sospechar de mi. Es decir, es evidente que luego de mi reunión sorpresa de cumpleaños, media Bighit sabia de los sentimientos de Bangtan hacia mi, pero desconocían completamente a cual de los siete yo quería. Donde sinceramente, hasta yo misma lo hago.
La jefa Park termino asintiendo no muy convencida de mi decisión, de todas maneras si se mostrara otro evento similar, no dudara en acudir a ella en busca de ayuda, la tendría. Por otro lado, Jin coloco el grito en el cielo (literal) al enterarse, no se entero de nada porque al menor momento de sentarse quedo rotundamente dormido, estaba casando, aun lo esta, pero necesita verse lo mas remotamente presentable para las Army de Chile. Lo común, Jin el eterno preocupado por su aspecto. Sonreí despreocupada por su reacción, no existía nada malo en dormir, yo tambien lo hice un poco después del show de medio tiempo con sabor a histeria, realmente me encontraba bien y juraba no descontrolarme mas. Nam se lleva a su hyung para hacerlo descansar mas, sus asientos son alternos el uno del otro, a su lado esta Suga pero en todo el vuelo solo se ha despertado para ir al baño, es el mas zombie de todos, y todo por trabajar hasta tarde componiendo musica. Sin mas, los dejo marchar.
Ahora en el presente, mientras paso la pagina de un doujinshi de Naruto pienso en las posibles canciones de estar elaborando Yoongi, los chicos mencionaron una para Suran Noona que esta pensado para un dueto, pero aun se desconoce quien sera la otra persona. En un comentario fuera de contexto, Hoseok alegó estar últimamente en contacto con la mujer para intercambiar musica, ella estaba muy encantada de la vida al ser tomada en cuenta de esa manera. Yoongi es un excelente artista, compositor y productor, aparte, un dulce muchacho que tiene la delicadeza de ser un amigo muy confiable. Esperen, solamente, esperen. ¿Yoongi dulce? ¡¿Dulce?! ¡Oh, vamos! Seguramente no estamos hablando del mismo hombre, porque si mal mis cálculos no se equivocan, ese mismo "dulce muchacho" me hizo caer al suelo sin delicadeza, mientras contestaba una llamada de ella y repartía sonrisitas por todo el lugar. De solo recordarlo quiero vomitar. Tal vez su dulzura no llegue a todos los rincones del mundo, al menos, no aplica conmigo. Impregnandome de mal humor, cierro bruscamente el doujinshi y lo arrojo hacia un lado, los chicos siguen enroscados en su conversación ahora de autos, pasando de mi como sino existiera. Me parece perfecto, porque no quiero ser grocera con ellos.
De todas maneras, ¿por qué estoy enojada en primer lugar? Yoongi se me declaro, silenciosamente lo rechace y él tiene el derecho mas normal del mundo de seguir su vida, es evidente que no va a enroscarse con una sola chica si tiene la posibilidad de ser feliz con otra. Además, Suran onnie no es mala, tampoco fea, de hecho, resulta todo lo contrario y su talento es indiscutible, en su dueto con Agust D puedes verificarlo. Si es asi, si realmente doy mi brazo a torcer con estos argumentos... ¿Cual sigue siendo mi malestar? No puedo corresponderlo, quizás, nunca logre hacerlo con cualquiera de Bangtan, pero sigo teniendo un jodido malestar parecido al acidez en el estomago. Eso solo gira a un solo eje: soy una perra egoísta. ¿Y como si no? Tener celos para alguien de mi calaña es absurdo y estúpido, menos si desconozco tener sentimientos románticos por Yoongi, me mueve es un sentimiento retorcido que no tiene definición y estoy comenzando a odiarme a mi misma. Se que debería tomar mas en cuenta las palabras del Suga del sueño, aprender a diferenciar sentimientos y estar mas directa a la verdad, aunque francamente, aun la encuentro muy lejos.
Sin saberlo, me quedó profundamente dormida. No se cuanto llevo descansado, puede ser una hora o dos, pero una sensación rara en mi estomago de ser estirado me abruma y me obliga a abrir los ojos, no lo hago de inmediato, me tomo el tiempo para hacerlo. Cuando lo hago, me percató que algunos pasajeros estan fuera de sus asientos y otros, se permiten estirar un poco sus músculos. Aun confundida, giro en búsqueda de mis amigos encontrando nada mas a los asientos vacíos, intento levantarme pero el molesto cinturón de seguridad me impide hacerlo. ¿Desde cuando lo llevo puesto? Eso solo puede significar una cosa, el avión ha hecho una escala. Mas frenética a anciosa de estar en suelo firme, giro hacia la ventana moviendo la cortina para visualizar lo típico de una pista de aterrizaje, otros aviones alrededor y personas igual a hormigas caminando apresuradas con objetos en sus manos. Debería de estar feliz por no estar en los cielos, en cierto modo lo estoy, pero eso igualmente significa que experimentaré el dolor de ascender. ¡Ugh! Seria mejor que volviera a dormir otra vez, pero por extraño en parecer, mi párpados estan muy ligeros para hacerlo. ¡Me lleva la que me trajo!
— Oh, ya estas despierta. — dice una voz aguda conocida, giro para encontrarme con la candida expresión de Jimin. — intentamos levantarte para que te colocaras el cinturón, pero como no lo hacías, lo hicimos nosotros mismos. Espero y no te importe.
— No, mas bien, gracias por hacerlo. — conteste imitando su expresión.
— Me alegra. — ocupa el asiento de Tae extendiendome un trozo de pizza. ¿De donde la ha sacado? — Toma, parece que Nam hyung tuvo suerte con una de las aeromosas y le obsequio una de sus cajas de pizza, aunque no lo creas, para el equipo del avión, tienen sus propias provisiones directas de tierra.
Ese Nam... haciendo de las suyas incluso en las alturas, sea como sea, a caballo regalado no se le mira el colmillo. Tomare la comida con minuciosa actitud.
— ¿Y donde esta Tae? — pregunto cubriendo mi boca mientras mastico.
— Mmm... haciendole una calurosa visita a Yoongi hyung. — contesto, pero eso de "calurosa" no me ha convencido de nada. — según Nam hyung, no se ha molestado en probar bocado en todo lo que lleva de vuelo, lo catalogo vampiro, duerme de día y trabaja de noche. — ese comentario nos hizo reir a ambos. — pero es obvio que sigue recuperando fuerzas para el concierto, además, de las cámaras en el aeropuerto junto a Army. No quiere comerse a nadie vivo por su mal humor si deja de descansar.
— Tae es un guerrero. — le digo en tono de burla, el rubio mueve su cabeza hacia los lados incrédulo. — va a enfrentarse cara a cara a la muerte y no tiene una pizca de miedo. ¡Que valiente!
— ¡Que va! — rie Jimin, al mismo tiempo termina su trozo de pizza. — seguramente volverá en cualquier momento muerto de miedo, Suga hyung puede ser en ocasiones, terrorífico.
¿En ocasiones? Yo diria la mayoría del tiempo, pero mejor y lo dejamos de ese tamaño.
— Se que ahora piensas en lo contrario, Vic. — me señala acusandome el rubio, haciendome respingar. — Como ves, ya no eres ningún misterio para mi.
— Eres mi mejor amigo. — le recuerdo rodeando los ojos, él sonrie apenado y baja la mirada. Adorable. — es obvio que no lo sea.
Antes de tener otra reacción de su parte, Tae llega medio sudoroso y con un semblante bastante pálido, no es necesario preguntarle las causas de estar de ese modo. Todo lleva a Yoongi. Minutos después, Jimin rie a carcajadas ante el relato del pobre insulso castaño, solo buscaba despertar a su hyung para hacerlo comer un poco, pero solo recibió una muy intensa mala mirada combinada a las palabras "vete a la mierda". Y yo que pensaba en una mujer bastante vulgar cuando se enoja o se asusta, Yoongi me gana con intereses y sumandole a eso, da miedo. Su amigo le pide parar las risas porque no le encuentra la gracioso, realmente temió por su vida, Yoongi parecía querer succionar su alma y escupirla luego en su rostro. Llamándolo exagerado, le dio unas suaves palmadas en la cabeza como si fuese un cachorro perdido, admitió tomar en cuenta la terrorífica forma de ser su hyung cuando no duerme, pero por eso no debía de darle muchas vueltas. Lo mejor en estos casos era ignorarlo. La cura de sus males es descansar.
Me puse a pensar que con ese mismo cascarrabias saldría hoy en una cita, no podía imaginarme junto a él si posee ese humor directo del inframundo, tal cual como dijo Tae, seria succionada mi alma para ser escupida en mi cara. ¿Por qué no hablar con él y posponerla? No nos iríamos de inmedito de Chile, es decir, los dos conciertos son consecutivos pero después, tendremos un día de descanso para reponerlo. En ese, seria el momento idóneo para salir. Claro, mentirme a mi misma en la mejor actividad del día. Sonando en los parlantes la voz de una chica, nos mandaba a acomodarnos en nuestros asientos para alistarnos a despegar, el avión había sido abastecido de gasolina y nos quedaba como máximo hora y media de vuelo. Cambiandose de sitio, note como Jimin y Tae abrochaban sus cinturones con expresiones serias mientras de mi parte, las manos se me volvían de nuevo gelatina. Había sido muy hermoso saber estar en tierra, tocar el dulce sabor de estar anclada al suelo, pero era mas amargo tomar en cuenta el aventurarme a una nueva tortura.
Abrochando el cinturón por mi porque aparentemente mi pulso es un asco, Tae me mira a los ojos preguntandome si estoy bien, vuelvo a tener ese sembalte contraído y medio pálido del primer despegue, si estoy sintiendome mal debería decirlo. Jimin y hasta un Hoseok devuelta de donde quisiera que estuviese, me observan cautelosamente esperando algún indicio de histeria en mi, en cambio, centro mi atención en el rostro dormido del Maknae de Bangtan. Seria estúpido no admitir quererlo a mi lado, tener la necesidad de apretarme contra su pecho y volverme diminuta, pero no puedo hacerle esto, no puedo hacerlo a los chicos que estan mirandome, debo aprender a controlarme a mi misma.
— ¿Quieres que lo llame? — sugiere Hoseok señalando al chico durmiente.
— ¡No! — digo alarmada, asustando en el proceso a mis amigos. — digo, no es necesario, solo necesito un minuto y estare bien. ¿De acuerdo? Solo uno.
— Puedes sostener mi mano si eso te ayuda, Vic. — ofrece Tae y los otros dos lo fulminan con la mirada. — mencionaste algo de eso.
¡Diablos Tae Hyung! Aveces seria genial que no te tomaras las cosas tan literal, solo asi te liberarías de las malas miradas de tu amigos.
— Te lo agradezco mucho, Tae. — digo sonriendole lo mas convincente posible, notando que el sudor esta bajandome por la frente. — pero esto es algo que debo superar yo sola. Nadie mas.
Los chicos terminan accediendo no muy convencidos, seguramente mi rostro debe de ser todo un poema. Al menor indicio de movimiento del avión, me hundo en el asiento queriendo fundirme en el o evaporarme, lo que primero ocurra, mientras aferro mis dedos contra los apoyadores cerrando los ojos con fuerza. Respiro entre cortado, el corazón late con fuerza golpeando sin descanso mis costillas y el estomago me da sacudidas de incomodidad. Luego de dar la vuelta, el avión asciende peligrosamente haciendome chillar mentalmente del miedo, de hecho, comienzo a rezar y mencionar a mi santa madre religiosamente como si ella pudiera liberarme de esta tortura. Pero no, no lo hara porque duerme tranquilamente en Venezuela en nuestra casa. Sabiendo que nadie vendrá a mi rescate, cerro aun mas mis ojos e incluso, apreto los dientes al grado de rechinarme. Me olvido de todo, de mis amigos alrededor haciendome preguntas sin descanso, al avión ascendiendo mas rápidamente y que mi mente es un nido de cucarachas masticando. En un segundo, todo es blanco para mi, no se si es producto de querer tener un lugar seguro donde descansar o solo un momento de distracción, simplemente no quiero abandonar nada de esto.
Es un fuerte sacudon que me trae devuelta a la realidad, abro los ojos rápidamente percatandome del nuevo dolor y pinchazos en mis hombros debido a la posición, seguidamente de lo agarrotados que estan mis dedos. Aunque eso no es los motivos de volver en si, se trata del agraciado rostro lleno de lunares curiosos en ubicaciones excepcionales, no dejando de lado esos enormes ojos muy expresivos para tratarse de un hombre asiático. Es Jungkook, me digo, Jungkook ha venido a mi rescate.
— ¡Oh por dios Noona! — aspira aliviado, colocando sus dos manos en cada lado de mi rostro percatandose si me encontró bien. — ¿Estas bien? ¿Puedes escucharme?
Giro mis ojos alrededor dandome cuenta que un grupo de personas, entre ellas dos azafatas, Hyun, la jefa Park, Nam, Tae y dos de los managers, se encuentran parados en el pequeño pasillo observando con detenimiento la escena frente a sus ojos. Yo colapsando. Aunque parezca increíble el asunto y tener toda esa atención innecesaria en mi, me limito a ignorarlos quedandome solamente con la mirada angustiada del Maknae de Bangtan, Jungkook. Mis párpados se llenan de lágrimas sin justificación alguna, las manos me tiemblan considerablente igual a un anciano de bastante edad, el pecho lo tengo tan estrujado que me impide respirar. No debería llorar pero lo hago de todas maneras.
— Jung... Jungkook... — sollozo y me quejo sin saber, debo haber acumulado mucho estrés.
— Shss... tranquila Noona, estoy aqui. — me avisa, sosteniendo mis manos.
Entonces, en un movimiento muy apresurado de mi parte, desabrocho el cinturón y me arrojo a sus brazos sin importarme tener publico presente. Suerte y tiene un cuerpo lo suficiente repuesto para sujetarme con fuerza, arrullandome como si fuese una pequeña niña de meses que necesita con ancias el consuelo de alguien. Su olor frutal combinado con la menta me llega a las fosas nasales haciendome suspirar algo aliviada, mi pecho se llena entero de su presencia, la calidez de sus brazos, la suavidad de su cuello donde tengo mi nariz clavada porque tengo la necesidad de grabarme su esencia en la mente. No me había percatado lo hambrienta que estoy de él, no estoy hablando de lo carnal o físico, hablo de lo espiritual y un grado mas elevado, lo sentimental. Ya a estas alturas no puedo negar ser dependiente de su presencia. Siento sus manos recorriendo mi extensa cabellera mientras sigue susurrando palabras dulces al oido, los acompañantes detrás le preguntan si necesitan algo de ellos, la jefa Park por ejemplo, le sugiere intentar separarme de él y darme una amplia circulación del aire, sin embargo, no lo hace tal vez porque me tenso completamente aferrandome mas. ¿Por qué lo hago de todas formas? Ya no existe peligro, nunca ha existido ninguno en cualquiera de los despegues, mi miedo esta siendo inracional y esta afectando al grupo en general.
Jimin, quien hasta ahora ha permanecido en silencio e incógnito para mi, habla desde el asiento conjunto de donde esta galleto sugiriendo dejarme en paz, cuando reaccione de verdad voy a sentirme terriblemente mal por preocuparlos y querre esconder mi cabeza en un hollo. En realidad, no miente, esta completamente en lo cierto y seguramente como punto extra, no podre mirarlos a ningunos a la cara. Hyun suspirando pesadamente, coloca a las azafatas a la orden de cualquier cosa en ofrecerseme, seguidamente le dice a los demás volver a sus asientos, aun falta hora y media de vuelo y lo último en hacer seria entorpecer la estabilidad de los demás. La verdad, no tengo idea de las reacciones de los presentes, supongo que han asentido porque lo seguido en escucharse son los pasos de los demás caminando lejos de allí, por lo menos puedo volver a ser neurotica en la comoda y pequeña presencia de Jimin y Jungkook. Quizás desde los puestos continuos estén Tae y Hoseok, no importa, a estas alturas una segunda crisis es inrelevante que la miren ellos. Galleto rompiendo su sesión de voz apaciguable para mi, gira su cuello hablandole a su hyung para conseguirle agua o un jugo dulce, al reaccionar necesitaré liquido para reponerme. El rubio se levanta del asiento dejandonos solos, o relativamente, solos.
He dejado de llorar y temblar, los dedos de mis manos ya no estan tan agarrotados o tensos, la respiración vuelve a ser la regular de siempre, me atrevo hasta aspirar mas tranquila ante la dulce sensación de estar a salvo. Me muevo un poco de la postura de casi estar ahorcando al chico, quedandome a escasos centímetros de su pecho, teniendo mis manos allí puede sentir claramente los golpes de su corazón algo desbocado, seguramente le he dado un buen susto otra vez. Soy una idiota, el no debería de estar protegiendome, se que esta cansado de tantas practicas y necesita tener una buena dosis de dormir, en cambio, solo le he dado problemas. ¿Acaso no pienso cambiar?
— ¿Ya entraste en si? — me pregunta ante mi silencio, pero no moviendo ni uno de sus dedos para apartarme de él. — ¿Noona? ¿Victoria Noona?
— Yo... yo... — trago saliva sonoramente, empujando mis manos y liberandome de su agarre. Sacudo mi cabeza hacia los lados contrariada, esto esta complicandose, mas mirarle a la cara. — realmente... soy una idiota.
— No lo eres. — sujeta mi mentón dandome la vuelta para mirarle a los ojos, en ellos imagino entrarlos llenos de reproche, pero no es asi, solo encuentro alivio y un cariño que me abruma mucho. El pecho se me llena de un sentimiento apretado que no puedo describir. — te lo voy a decir un millón de veces hasta que lo entiendas, no eres una idiota, jamas lo eres y jamas lo seras. Que tengas este tipo de reacciones es normal, en realidad, falta a unas cuantas veces el montarte y acostumbrarte.
— Pero... — trate de insistir.
— Pero nada. — repone él con seriedad, haciendome callar de inmediato. — ¿Hasta cuando vas a idear historias para degradarte a ti misma? Pensé que estábamos superando la etapa del autodesprecio, Noona.
— Y lo estoy. — dije, realmente me sentía como una niña regañada bajo su escrutinio. ¿Quien es la mayor aqui? — pero, quizás, las malas mañas son la mas difíciles de superar.
— Bueno, esa la quiero erradicar de raíz. — confeso con fuerza de voz, muy convencido de sus intenciones. Acto seguido, sujeto mis manos con suavidad, como queriendome transmitir sus verdaderos sentimientos. — Noona, por favor, se que te cuesta abrir los ojos a la realidad, de que no tiene nada de malo errar, tener temor o demostrar debilidades a los demás. Pero cuando realmente sientas que nos puedas mas, apoyate en los demás, apoyate en mi. Voy a sostenerte.
¿De donde había salido este valiente muchacho? Porque desconocía por completo este niño en el cuerpo de un joven apuesto, agraciado y de una mirada muy sincera. Estaba claro el aun desconocer muchos lados de galleto, este podria ser uno de ellos, donde no me hablaba su lado necio, en realidad, lo hace su "yo" perseverante y determinado. Había olvidado que este mismo niño fue capaz de lanzarse a mis brazos, confesarme sus sentimientos y al pesar de conocer los mios, no rendirse hasta el final del camino. En un segundo, me vi respondiendo a su agarre esbozando una sonrisa suave de agradecimiento, comprensión y algo de cariño. No olvidaba la sensación de paz estando a su lado, menos las ganas de ser una mejor persona, una mejor mujer, y por encima de todo, llegar a quererme a mi misma. Si galleto se esfuerza demaciado para llegar amarlo, ¿Por qué no lo imito? Desde el inicio esto no se trata de quien de los siete esta mas cerca de mi corazón, sino de cuanto puedo comprender que nunca he necesitado un príncipe para recastarme, yo puedo ser mi propia salvadora.
Sin embargo, eso no me convierte en un ser invencible, menos superhumana, en realidad, tendre momento de tropiezos donde querre abandonarlo todo y arrojarme al suelo sin fuerza. Es en ese mismo instante, que debería apoyarme en los mios, en la gente de mi confianza. Obviamente, entre ellos se encuentra Jungkook. Antes de tener la crisis de pánico, estuve mirando de soslayo a galleto y Hobi me sugirió llamarlo, negue hacerlo porque aun tenia en mi memoria los vástagos de su rostro algo demacrado, no quise sumarle mas preocupaciones a sus hombros. Ahora en el presente, siento que fui una estúpida, pero aun sabiendolo, comprendia estar bien equivocarme y errar. Después de todo, soy humana.
— Gracias, galleto . — el soltó mis manos ante mi mote cariño, hasta volviéndose colorado aun no costumbrandose de escucharlo. — me siento aliviada de tenerte como amigo para sostenerme, además, de recordarme cuando estoy cerrando en algo. Realmente, gracias.
— Entonces agradeceme a mi tambien. — una voz aguda de fingido enojo se escucho detrás de nosotros, Jimin nos miraba haciendo un puchero y extendiendome un vaso con zumo, creo ser naranja. — fui el unico en poder despertar a esta momia muerta. Las tácticas de Jin hyung son realmente efectivas.
— Jimin-shii, por favor, no vuelvas hacerlas. — dijo colocando sus manos en su pecho como si fuese una chica descubierta en la ducha, en tanto yo sujete mi evidente jugo Jimin reía entre dientes divertido, parecía estar pasandosela bien. — hablo encerio, no lo hagas.
— ¿Por qué? — pregunto haciéndose el ofendido siguiendo con la risa. — era una situación de vida o muerte, nadie podía despertarte Kookie. Das un poco de miedo cuando duermes asi sinceramente.
— ¿Un peso muerto? — pregunte inocente.
— Mejor ni hablemos de pesos muertos. — me recrimino el joven dandome una mirada de reproche, trague mi jugo rápidamente con algo de susto. — cuando V hyung, Hobi hyung y Jimin-shii me hablaron contandome que no respondías a sus llamados y te hundiste prácticamente en el asiento, senti que el alma se me escapa del cuerpo. ¿Por que no accediste a despertarme cuando Hobi hyung te lo dijo? Hubiese sido mas fácil.
— No... no quería causarte problemas. — admití con sinceridad.
— Mas que problemas, causaste mucho susto en nosotros, Vic. — fue el turno de Jimin en hablar, realmente empecé a sentirme culpable. — no debes fingir estar bien cuando no lo estas, somos tus amigos, de vez en cuando apoyate en nosotros.
Era lo mismo, Jimin tambien me estaba sugiriendo lo mismo al Maknae, sin embargo, me costaba depender de alguien sin ser una completa molestia. Además, molestar a Jungkook cuando estaba descansado me parecía demaciado injusto, quise evitarle el mayor de los males, pero al parecer solo empeore las cosas. Baje los hombros aflijida mirando mi vaso de jugo a medio acabar, estaba comenzando a tener los estragos de mis acciones, no solo habían estado aqui ellos cuatro tambien la jefa Park, Hyun y unas azafatas. Demonios, el rubio tiene razón, quiero meter mi cabeza en un hollo ahora mismos. ¿Como iba a mirarlos luego a la cara?
— No te decimos esto en plan de castigarte o regañarte. — prosiguió Jimin ante mi silencio. — solo es para recordarte ser importante para nosotros y querer ayudarte, mas si lo necesitas.
Importante, soy importante en sus vidas, pero, desconosco hasta que grado eso va a lo sentimental, es decir, lo amoroso. Lo siento, pero aun no puedo manejar ese tema con normalidad.
— Como lo pensé, — una voz a nuestro costado ronca, nos hace sobresaltar, es Tae. — Jungkookie esta mejor en ese puesto que yo. ¿No lo crees Hoseok hyung?
— Absolutamente. — rie ante la pregunta de su amigo, acto seguido me mira. — ¿Ya estas mejor Vic? Realmente estuve muy asustado por ti, parecías estar en una especie de trance o muerta en vida. No sabia como reaccionar.
— Yo... siento haberte preocupado. — me disculpe sincera, Hobi solo se limito a sonreir como únicamente lo hace. — estoy mucho mejor ahora.
— Estamos claro que Jungkookie debería estar a tu lado cuando aterrizemos. — sugirió Tae, el aludido fruncio su ceño confundido. — ¿Qué? ¿Es una mala idea?
— No, pero no quiero escuchar a ningún de ustedes que estoy aprovechandome del momento o algo parecido. — su respuesta fue muy seria, no estaba bromeando.
— Kookie, — suspiro pesadamente Jimin, evitando crear cualquier espereza. — ninguno va a decir tal cosa. Vic es nuestra amiga y tu pareces él único en saber lidiar con sus ataques, sinceramente no es conmigo con quien se tranquiliza, sino tu. Ahora, no digas cosas como esas. ¿De acuerdo?
— Solo lo decía por si existía un malentendido. — aclaro, luego se levantó del asiento aun con el semblante contraído todo los miramos extrañados. — en seguida vuelvo.
Esto era extraño, mientras miraba la amplia espalda del Maknae pensaba haber tenido un comportamiento fuera de lo normal con sus hyungs, ellos solamente querían buscar la mejor solución a mi problema y él decia este tipo de cosas. En realidad, debería de estar contento porque ahora tendría su lugar junto a mi, en lugar de Tae Hyung, pero su reacción decía otra cosa. Jimin notando mi evidente semblante pensativo, rodeo de su asiento junto al mio dejando al otro par cuchichear entre ellos, sujeto mi mano y me sonrio calmadamente. Me explico que la postura de Kookie era normal, aunque Jin soltara sus comentarios con algo de burla o broma no dejaban de calar en lo mas hondo del menor, porque él realmente sentía estar en mas ventaja a los demás y ambos sabíamos las razones. Trate de no sonrojarme por su comentario sin éxito, enfoque mi atención a acabarme el jugo de naranja aun teniendo los ojos de Jimin sobre mi, no decía palabra alguna pero parecía estar buscando respuesta de su parte. Recuerdo cuando me pregunto si salia con Kookie o me gustaba, juro haberme exaltado furiosamente porque esas interrogantes se volvían cotidianas para mi y no me agrada nada. Tengo la cabeza un lio ¿De acuerdo? No necesito mas componentes para hacerla explotar, solo necesito tiempo y espacio. Cosa en no tener pues saldré con cada miembro de Bangtan.
El rubio esta a punto de decirme algo pero Tae Hyung llega saltando al asiento de su amigo con una sonrisa en los labios, parece haber olvidado el comportamiento del menor como por arte de magia y esta centrado en otra cosa, juegos. Sosteniendo en sus manos una tablet, de vaya saber dios quien, le propone a Jimin hacer una apuesta. El aludido arquea una de sus cejas ante el reto, coloca toda la atención en ella porque al hablar de "apuestas" se refiere a poner a algo sobre la mesa y él no tiene idea de que. Riendo socarronamente, admite saber que en su bolsa de mano tiene varios aperitivos, entre ellos dulces y como desconocen cuando comeran comida de verdad, sera una gran oportunidad para ponerla sobre la mesa. ¿Saben algo? Consideraba a Jimin un chico muy tranquilo antes de conocerlo a fondo, teniendo un lado delicado y muy bondadoso, pero luego de ir a su departamento que comparte con Bangtan no solo me exploto mi ensoñación en la cara, tambien vi el hambre de competencia. Y si, Park Ji Min es demaciado competitivo, de hecho, odia mucho perder al borde de reclamar y gritar por ese hecho. Asi que, colocandome mis audiculares y sacando unos bocadillos en mi bolso de mano, me dispuse a retomar mi lectura mientras Jimin y Tae competían. Si el rubio maldecia no quería oírlo, mejor le dejaba la tarea a otros.
Después de una media hora transcurrida, Jungkook tuvo otra siesta en su verdadero puesto, Hoseok se unió al juego de apuestas de Jimin y Tae, sin olvidar tener un real almuerzo gracias a la zona costosa del avión donde nos encontramos. No tengo idea de como termino la contienda, solo que Jimin grito mucho de frustración y que Hoseok lleno sus manos de muchos aperitivos, tambien recibi las visitas de Jin y la jefa Park para conocer de mi estado. Les respondi estar estable, igualmente me disculpe por mi inresposabilidad y necedad al no aceptar ayuda externa, solamente es que he dependido de mi misma en tantas ocasiones olvidandome de mi nueva realidad, no estoy sola. Jin me sonrio calidamente dando unas palmaditas en mi cabeza, no estaba bien hacerme la superhumana, depender de los demás no me convierte en alguien débil, solo en una humana con temores como cualquier otro. Alli entre nosotros, cuando se subio por primera vez a un avión creyo morir, de hecho, sujeto tan fuerte a Hyun del brazo que creyó dejarlo sin circulación, pero de unas cuantas veces mas, se acostumbro. Me rei ante su historia, no es nada raro imaginar a un Jin totalmente asustado por algo asi, de hecho, existía alguien tambien en ese late, se trataba de Hoseok. Aunque él aparentemente, sabia manejarlo con naturalidad absoluta. Seguido de esas visitas, pude ver finalmente una pelicula digna con Tae y Jimin a mi lado, el primero tuvo que prestarla de uno de sus managers porque las del avión seguían siendo un asco, mejor buscar otras alternativas. En tanto Jimin, me obsequio una bolsa de uno de mis chocolates favoritos M&M, mientras veíamos la pelicula los comí con la felicidad genuina de una chiquilla de cinco años. Tae tambien trajo unos, pero los ocupo en él mismo absorto en una de las animaciones que jamas me cansare de ver, El Maravilloso Castillo Vagabundo . ¿Alguien no puede terminar enamorandose de Holl ? Porque no importa cuanto lo piense, es un personaje que derrite a cualquiera y agita tu corazón a mil por hora. De hecho, Tae admite ser un sujeto guapo con mucha suerte, pero malinterpretado por varias personas en la pelicula. No puedo evitar la felicidad ante el final, un Calsin libre y Sofie junto al chico mas maravilloso del mundo.
Al anunciar la llegada a Santiago de Chile en minutos, Hoseok despierta a Jungkook para cambiar de puesto con Tae, me siento absurda por este movimiento pero no puedo protestar sino quiero tener otra escena de drama. El chico medio adormilado se mueve rápidamente hasta donde su hyung, mientras el corre como una liebre sonriendo hasta Hoseok, este le da unas palmadas en la espalda y le da espacio para sentarse, realmente se llevan bien. No puedo contemplarlos mas porque las voces perspectivas de medidas de seguridad llegan a mis oidos, dandome la clara invitación a colocarme el cinturón y de tener algún artefacto electrónico apagarlo. Respiro hondo al obedecer a la voz, no pretendo ceder ante mis debilidades o miedos, estaba vez demostrare de lo que estoy hecha. De todas maneras, la mano fuerte de mi nuevo compañero de puesto llega a la mia para sostenerla perseverante, miro a sus ojos oscuros encontrandome nada mas a tranquilidad, eso quiere transmitirme, tranquilidad. A su costado Jimin me sonrie dandome a entender que tambien estará para mi, nada debe de asustarme, todo va a salir bien. Sin embargo, al sentir el avión impinarse un jadeo se sale de mis labios seguido del nudo en el estomago, apreto el agarre de Jungkook en mi mano como si le quisiera arrancar la piel. Este me invita a respirar profundamente, a acumular aire en mis pulmones y botarlo poco a poco por la boca, eso me tranquilizara y enfocara mi mente en otra cosa.
Comienzo haciendo los ejercicios de respiración de Jungkook al pie de la letra, descubriendo que el nudo de mi estomago sede poco a poco pero no el estupor de mi pecho, evitar querer llorar o gritar me cuesta mucho pero estoy trabajando en ello. Juro que cuando toque finalmente tierra voy a besarla, literalmente, lo hare porque no existe nada mejor a estar anclada al suelo. Galleto sabiendo que lo de las respiración no funcionan por completo, me sostiene de la nuca fuertemente y lleva mi cabeza hasta su pecho, allí le escucho mucho mas de cerca a cualquier otra ocasión y eso dispara los latidos de mi corazón por las nubes. Estaba vez no tengo miedo, solo estoy nerviosa de su cercanía y lo bien que se siente estar asi con él. ¡¿Pero qué demonios pasa conmigo?!
— No temas Victoria Noona, aqui estoy y no pretendo ir a ninguna parte. — dice y yo no tengo palabras para responderle, estoy en completo shock. — no voy a soltarte, confia en mi. Jamas voy hacer algo que te perjudique.
¿Saben lo mas loco de todo? Al pesar de estar a metros cerca del suelo, tener una jodida presión en le pecho y a su vez, el sentimiento contradictorio de los nervios de ser sostenida asi por Kookie, confiaba plenamente en sus palabras. Él nunca haría algo que pudiera dañarme, siempre buscaba velar por mi bienestar y hacerme sentir comoda. Apretandome contra él, suspire en respuesta cerrando los ojos recordando retrasos de los sueños de esta mañana, donde Suga me pedia diferenciar los sentimientos de los demás, e igualmente, no dejar que uno en especifico se marchitara. ¿Seria este? Tampoco tenia manera de descubrirlo estando a punto de un ataque de nervios, el tiempo lo diria.
¡Por fin! ¡Por fin estaba pisando suelo firme! Nunca había estado tan aliviada de estar caminando entre un aeropuerto, menos se comparaba a cuando me baje de aquel aparato infernal, si hubiese estado en mi posición sacarle el dedo del medio lo haría, pero seguramente me tacharian de loca. En la sala de espera me encontré con el grupo de vestuario y maquillaje, sin darle muchas vueltas, me avalanse a una de ellas diciéndole la aparatosa experiencia de viajar en avión, la jefa Yang me sostuvo el rostro maternalmente inspeccionando no tener una herida o algo, descubriendo estar bien y en una sola pieza me abrazo fuertemente. Supo de los ataques de nervios por las alturas, le hubiese encantando estar allí para mi y sostener mi mano, pero no podía, una de las cosas de afectarle los viajes es dormir todo el trayecto, mas aun cuando se despertaron prácticamente de madrugada. Moví mis manos con frenesí tranquilizandola, los chicos estuvieron allí para ayudarme y aguantarme, afortunadamente nada paso a mayores, además, estoy bien. Las chicas iban a preguntar mas del rolló pero a jefa Park llego junto a Hyun, debíamos organizarnos para ir a descansar al hotel. Bangtan seria el primero en salir, no sabía como se enteraron por una multitud de Army estaban esperandolo allí afuera, estaban anciosos por verlos y se notaba de algunos amanecer alli. Seguidamente, tendríamos una reunión con uno de los organizadores del concierto, dado el caso de no tener mucho tiempo para descansar e ir al Movistar Arena, teníamos que ser rápidos en ubicar las habitaciones en el hotel. Y otra cosa, la jefa Park me necesitaba como traductora para dicha reunión, sabría de tener otros a disposición, pero una latina tenia mas peso a cualquiera. Sin mas, fuimos por nuestras pertenencias.
Mi expresión fue de total sorpresa al salir de la sala, una muchedumbre de Army tenían varias pancartas con mensajes emotivos hacia Bangtan gritando sin descanso sus nombres, en tanto otras corean un "Feliz cumpleaños" a Suga. Era de esperarse que lo recordarían, hoy es un día ideal para celebrar y estar feliz de que tu ídolo esta vivo. Entonces, de pronto, aparecen en escena. Puedo jurar que mucha de esas chicas van a quedar sin voz, estan tan desesperadas y emocionadas de verlos donde te hacen pensar desmayarse en algún momento, incluso noto a algunas llorando. ¡No jodas! ¿Es encerio? Estas viendo a tu artista favorito, sientete feliz por ello y no seas tan ridícula como para colocarte a llorar. Una chica a mi lado susurra ser las latinas muy apasionadas, parecen estar desgarrando sus pulmones al gritar de esa forma, pero tambien estan muy animadas comparadas a las K-army. Comienzo a caminar a su lado hablando de tener algo de picante en sus venas, quizás se deba al clima del continente o la forma de ser educados, de todas maneras, no vas a encontrar en sus mensajes cosas timidas como "oppa" o "eres lindo" y "me gusta tu guapa cara", aqui van a llevarlos a otro nivel y solo traducirlo me colocaria de todos los colores posibles. La mujer se me queda mirando unos segundos antes de soltar una risita, opina de tratarse del clima y no tener que traducir nada de eso, mas o menos estaba imaginandose los comentarios del Army de esta parte del mundo. Eso si, le impresionaba el amor en demostrarle a los chicos, ese si era el mismo fuese donde fuese.
Una ráfaga fria choco con mi rostro al estar finalmente en la interperie, observe con detenimiento los carros ir y venir por la autopista, las personas caminando en las calles absortas en su propio mundo y lo general de esperarse en una ciudad tan concurrida como Santiago de Chile. Habían sido largas horas de vuelo para poder llegar hasta aqui, finalmente llegue al pais de la auténtica y deliciosa empanada chilena, tal vez estaba hablando pensando con el estomago pero me moria de ganas por probarla. Uno de los chicos del Staff se ocupó de mis maletas colocandola en el compartimiento de la furgoneta, evidentemente, alquilada y programada para el personal que acompañaba a los artistas. Agradeciendole el gesto, aborde el vehiculo al mismo tiempo de sacar el telefono del bolsillo de mis pantalones para encenderlo, aqui debería de tener WiFi, asi poder mandarle un mensaje por Whassppad a Andrea y mi madre. Desconocía las horas de ser en Venezuela o Corea, pero una promesa es una promesa. Tome asiento junto a la ventana en un sillón sola, no me maliterpreten, pero necesitaba un poco de espacio para comunicarme. Afortunadamente si tenia conexión a internet por lo que avisarle a mi prima estar ya en Chile fue fácil, igualmente lo fue con mamá, ella estaba despierta y me llamo enseguida. Le relate tener un vuelo demaciado tranquilo, sin turbulencias o algún pormenor, aunque, bueno, mis ataques de pánico no entraban en el saco. Ella no parecio impresionada de saberlo, hablo de imaginarlo al conocerme al igual que la palma de su mano, sabe lo muy llorona de ser y detestar toda clase de altura, aun mas, los aviones. Por ende, de mi viaje de Venezuela a Corea, colocaron una mínima dosis de calmante para no hacer escenas fuera de lugar.
Bravo, bravo por las ideas de mi mamá, pero aun mas, bravo por no decirlas y asi evitarles problemas a todo el equipo de Bighit en este viaje. ¿Por qué no decirlo antes? ¡Joder! Eso pudo haber sido mi salvación, aunque ya lo hecho, hecho estaba. Por otra parte, se sentía aliviada de saber de mi paradero, estando en Chile seria mucho mas fácil comunicarme con ella y no existía tanta intervención por el horario. De hecho, quedamos en hacer una videollamada mañana en la noche, luego del concierto, seguramente estaría llena de ocupaciones y trabajo. Solamente me recomendaba descansar y comer, el resto, se haría por si solo. Culminada la llamada me llego la de Andrea, admitió estar a punto de irse a la cama, hoy había trabajo como una loca en la cafetería gracias a Ji Eun falto sin poner una excusa increíble. Estaba de poco de volver a bofetear ese rostro bonito, de no ser por Jung, quizás la historia fuera otra. Le pedi calmarse, en realidad, le contaría una historia para liberarla un poco su estrés. Fue al escuchar lo ocurrido en el avión, que sus carcajadas llegaron hasta notarlas el pais vecino, si Corea del Norte. Ya me esperaba esta reacción en mi prima, le encantaba el sufrimiento de los demás, pero burlense de una de sus desgracias, allí no tendrán el mismo efecto. En fin, al menos olvido sus discrepancias con Ji Eun, era un progreso.
— ¿Y que pasara con galleto? — pregunto colocandose fuera de contexto.
Un coño. — dije rodeando mis ojos, a esta niña le encantaba emparejarme con el chico. — ¿Qué debía de pasar de todas maneras? Recuerda estar en un viaje de negocios, no de diversión.
— ¡Ah, cierto! Vas es a salir con Suga. — pronuncio con amargura, realmente no parecían llevarse bien. — porque gano esa estúpida apuesta. ¿Por qué lo elegiste? ¡Hasta Jimin fue mejor a él!
— No parece agradarte mucho. — le dije evidente.
¡Por la mierda y no! — no lo escondió, haciendome darle la razón. — es grocero, metido, insufrible... sobre todo insufrible. ¿Como puede confundirte alguien como él? Debes de ser masoquista.
— Quien sabe... puede ser el caso. — pronuncie pensativa.
Era cierto, Andrea tenia un poco de razón en sus palabras, pero del mismo modo, tambien conocía un poco de ese lado blando de Yoongi que los demás podían pasar por alto. Quizás eso tenia mas peso a sus ratos malos conmigo, nunca he dicho ser un mal chico, solo un gruñon malhumorado. En general, la mayoría del tiempo lo esta.
¿Ya pensaste que vas a ponerte para la cita? — preguntó con curiosidad, sacando de mis vacilaciones mentales. — No puedes presentarte con tus ropas habituales Vic, aunque me cueste decirlo, debes de verte bien.
— No creo que le importe realmente. — mencione encojiendome de hombros.
¿Tu crees? — pronuncio con ironía. — Victoria si hubieses visto como te observo el día de tu cumpleaños, no estuvieras diciendo lo mismo.
¿De que habla? No vi a Yoongi fuera de lo normal, salvo la arrogancia demostrada a sus compañeros de grupo, de resto, seguía siendo el mismo de costumbre.
Deja de joderme. — rei entre dientes incredula.
¡Mierda! Hablo encerio. — replicó algo enfadada. — En realidad, a todos se les caía prácticamente las babas cuando apareciste en ese vestido, pero Suga cambio esa expresión imperturbable que siempre posee. Ante sus ojos, eras la creación mas hermosa de todas. Odio decirlo, pero a ese tipo realmente le gustas.
Para que Andrea me contara todo esto debió de causarle una gran impresión, esta en lo cierto que Yoongi demostrara pocas expresiones en público, y de hacerlo, tiene una selectiva lista de personas en hacerlo. No sabia si realmente le seguía gustando a se estaba interesando por Suran onnie, aunque sea cual sea su decisión y lo que lo movía a salir conmigo la respetaría. Suspire pesadamente cambiando de conversación con mi prima, siempre que hablaba de algo relacionado con Bangtan lograba decaer mi animo, y no necesitaba de eso hoy, solo buenas vibras. Permanecí unos minutos mas conversando con Andrea hasta que corte, ella debía de descansar y yo llegaba finalmente al hotel, esto si era otro mundo. Aparentemente nos esperaban desde hace rato, seguro confirmaron nuestra llegada del aeropuerto. Uno de los encargados nos dio cordialmente la bienvenida, hablo de la presencia de cámaras en los pisos apartados para BTS y su equipo, tenían todos los permisos correspondientes y no tenían ningún inconveniente. Casi lo había olvidado, van a grabar un RUN BTS aqui, la jefa Park y Hyun me lo informaron pero con tantos acontecimientos lo pase por alto. Por otra parte, la seguridad estaba desplazada en las partes estratégicas del hotel, tal cual a lo mencionado en los pedidos pertinentes de la compañia en contratar el concierto y la misma Bighit. El resto, esperaban que tuviéramos una tranquila estancia en el pais y todo salir bien. Al ser, aparentemente, entre los presentes la única en saber español pregunte por las llaves de las habitaciones y la ubicación de cada uno del equipo. El hombre impresionado de mi fluidez del idioma, me hizo seguir por el pasillo hasta el mostrador y pedirle a la recepcionista un juego de llaves, los botones se encargarian de nuestro equipaje en tanto lo de la distribución, si era de nuestro gusto. Asintiendo, me aleje de él para buscar a las chicas de vestuario, maquillaje y parte de los estilistas. Les explique mas o menos lo dicho por el sujeto hasta ahora, una de ellas preguntó si podían subir a alistarse, dado el caso de aun no llegar los chicos, Hyun o la jefa Park, querían descansar un poco y asearce. La invite hacerlo, de hecho, ellos podian adelanterse, yo me quedaría un poco mas esperando a los demás, aun quedaban cosas por hacer.
Estando de acuerdo, siguieron a los botones en grupos hasta los ascensores hasta desaparecer, a este paso me quedaría compartiendo habitación con la mujer conflictiva del telefono. Suspire, quizás ha sido una pesima idea quedarme atrás de los demás, pero realmente necesito esperar a la jefa Park, además, estoy segura que la jefa Yang se encargará de ahora en adelante. Ella no va dejar caer. Decidiendo esperarlos sentada, tomo asiento en uno de los lujosos sillones de la recepción, teniendo clavada en la frente la mirada escéptica del encargado del hotel. Que dios me castigue la lengua, pero es el chileno mas feo en ver en mi vida, podria tener un excelente manejo de su español nada atropellado, pero su físico y comportamiento soberbio decían otra cosa. ¡Genial! Como si tuviera tiempo de soportar estas cosas, tal vez no ayudaba tener el estúpido cubre bocas en el rostro, pero en el aeropuerto la jefa Park me sugirió colocarme y la obedecí. ¿Aqui podía quitarmelo cierto? Esta empezando a hacerme fastidioso y necesito aire, en realidad, necesito muchas cosas en estos momentos. Un baño y una cama serían un claro ejemplo.
Al deshacerme de la molesta pieza de tela noto como el encargado abre sus ojos impresionado, seguramente no se esperaba entre el equipo de un grupo de musica coreana a una niña latina, aunque debería ser predecible para cualquiera. ¿Irse a Latinoamérica sin traductor? Igual a navegar al mar sin barco. Pero es en esa misma expresión que el sujeto vuelve a hacia mi dirección, esta vez, no se ve tan pedante o grocero. Esta en tablas.
— Disculpe la pregunta, pero... — duda antes de hacerla, mirando un papel en sus manos y volviendo a mi rostro. — ¿Es usted la señorita Victoria?
Bien, que sepa mi nombre es bastante común, se encuentra en la reservación de los billetes de avión y en la misma lista para las habitaciones de este hotel. Pero que lo diga en ese tono y justo después de observar un papel, se me hace raro. ¿Qué ocurre?
Si, la misma. — respondo a la de una.
Se me ha ordenado que en el instante de verla, se le entregara esto. — me extendió unas llaves, pero no eran unas cualquieras y simples llaves, eran de una habitación. — son de una reserva que esta a su nombre. No se preocupe, esta en el mismo piso donde esta la compañia.
— ¿Pero que...? — la sostuve entre mis manos pensativa, no que recuerde hice otra reserva a mi solo nombre. ¿Qué coño esta pasando? — ¿Esta seguro de no estar cometiendo un error?
— En lo absoluto, señorita. — nego rápidamente. — es usted la única con un nombre como ese en la lista de las personas que vienen hacer concierto. Sin dudas, es usted.
¿Qué mierda con esto? Aparentemente alguien hizo una reserva a mi nombre para una habitación, queriendo decir que no tendría que compartirla con alguien mas, no lo se, esto se me hacia tan extraño y fuera de lugar. El hombre aun preso con mi confusión, me invito a pasar por la recepción y registrarme con mi identificación y pasaporte, asentí mecánicamente porque aun no daba tregua a lo que ocurría. ¿Por qué Bighit me daría una habitación indivual a mi? Soy una trabajadora mas, no la reina de Inglaterra, seguramente se trataba de un error. Fuese lo que sea, ya estaba registrada con el número de esa habitación y teniendo a disposición un botones para subir mis cosas, solo atine a mandarlo adelante porque debía de ocuparme de asuntos con mis superiores. No tuve que esperar mucho para eso. Escuchando nuevamente gritos de algarabía de algunas Army fuera del hotel, hicieron su aparición Hyun, los mánagers, el coreógrafo, la jefa Park y los chicos. Entonces fue que lo supe todo, no existían nadie en el mundo de cometer una locura a tal grado y evidentemente, hablo de Bangtan.
Teniendo a la jefa Park pidiendome detalles del personal estando ya ubicados en sus habitaciones, mire de reojo a los chicos registrándose en la recepción con Hyun a la batuta, le informe a la mujer estar todo en total orden y sin eventualidad. Estaba era esperando las próximas ordenes para ser ejecutadas, la jefa percatandose de mi enojo evidente, dejo los formalismos de lado para encararme de frente.
— Dime ahora que han hecho esos niños. — puso una mano en su frente como si tuviera jaqueca.
— Me han alquilado una suite solo para mi. — conteste enseguida.
— ¡¿Qué ellos que...?! — chillo conmocionada ante lo salido de mis labios, pero notando que llama la atención de los presentes, respiro profundamente y hablo entre dientes. — ellos no conocen los significados de limitarse y preguntar primero. ¿En que demonios estaban pensando?
— Claramente no pensaban, jefa Park. — suspire pasando mi mano por mi frente, estaba demaciado cansada para darles mas aires a este asunto. — se que soy importante para ellos porque soy su amiga, pero esto francamente, es demaciado.
— Llama las cosas como son, mi niña. — respiro profundamente buscando controlar sus nervios. — estan enamorados de ti, se mueren por ti y dejame dejarte algo claro. Un hombre es capaz de hacer cualquier cosa, incluso comprarte una parcela en la luna para que le prestes atención.
— Espero que no lleguemos a esos términos. — murmure sincera.
— Bien, por lo pronto. — suspira profundamente mirando a los culpables recibiendo las instrucciones de Hyun y los managers. — sube y trata de darte un baño. Debemos reunirnos dentro de nada con el gerente de la compañia que nos trajo en un restaurante, aparenta ser de quienes odian esperan mucho. Te necesito en veinte o treinta minutos aqui.
— Aguarde, jefa Park. — frene sus pasos antes de girarse por completo. — cuando se refiere a subir, dice a... ¿La suite que los chicos reservaron para mi?
— ¿Cual si no? — musito con obviedad, mi mandíbula casi se cae al suelo de la impresión. — No me pongas esa cara por favor, seguramente te registrate y todo, devolver esa reservación es imposible. Tampoco me des dolores de cabeza tu tambien Vic, tengo suficiente con esos niños traviesos, haz lo que te pido. ¿Bien?
— Bien. — dije simplemente.
Tal vez esta primera estaba perdida, pero no creían que la tenían todas ganadas, me han tomado desprevenida en esta pero estare mas preparada para las siguientes. En principal, ¿como de les ocurrían hacer semejante cosa sin consultarme primero? Digo, soy la que habitaré en esa habitación y soportaré las insinuaciones del equipo en general por tan generoso regalo, me encanta sentirme una mas del Staff, no la amiga de los cantantes del K-pop. Seria mentira no estar halagada con su trato, pero del mismo modo, era una total locura gastar dinero extra en mi que pueden ocupar en ellos mismos. Se que son millonarios, viven en un lujoso complejo de apartamentos en uno de los mejores lugares de Seúl, unos autos que le quitan la respiración a cualquiera y darse estos lujos no es nada para ellos, pero tener una amistad como la nuestra no implica derrochar su dinero en mi. Subo al ascensor hecha un lio en pensamientos, admitir que influye gustarle en esta decisión absurda me daba un poco de temor, porque de ser cierto, en los demás conciertos tambien debería de esperarme estos detalles costosos. Seriamente, tengo ganas de ahorcarlos a todos, a uno por uno ante su atrevimiento. ¿Soy una muñeca acaso? ¿Va a salirme salpullido si estoy con otras chicas en una misma habitación? ¡Dios! Esto es muy frustrante, quiero patear algo para deshogar mis sentimiento remolinados en mi interior.
El ascensor se detiene en el piso correspondiente anunciandome con un fuerte pitido el bajarme, camino como un toro encerrado viendo el número de la llave seguido de las placas en las puertas. En general, es un hotel muy bonito de paredes color crema e iluminado con luces amarillas, en otro momento estaria maravillada con el paisaje, pero hoy precisamente no. Finalmente llego a una puerta de madera que coincide con el número reflejado en mi llave, aspirando profundamente, la introduzco e inmediatamente giro la perilla entrando. La definición de espectacular se ha quedado corta con esto. En un pasillo corto me da pared pintada de un crema muy sutil, tiene un enorme espejo con adornos de perlas a su alrededor, una mesa alta con un pequeño jarrón y una flor dentro. Seguidamente esta un espacio reducido parecido a una sala con muebles de terciopelo color marrón claro, una mesa ratona en medio y una lampara a su izquierda. En el centro, antes de unos tres escalones, esta una enorme cama queen size vestida a juego del color de la pared, a su derecha una pequeña ventana de cortinas transparentes y a su izquierda una puerta de madera, junto a una peinadora de madera con su banco correspondiente. Obviamente he olvidado hablar del televisor LCD, la mini nevera en una de las esquinas o la cafetera en otra.
¡Santas calderas ardientes! ¿En verdad todo este espacio es mio? Es el triple o cuádruple de mi departamento en Venezuela, aqui fácilmente pueden entrar dos o tres personas mas. Los chicos se han pasado de la raya. Arrojando mi bolsa de mano a la pequeña silla de la derecha, tomo asiento sobre la cama sacando mi telefono y agarrando el WiFi del hotel, que por suerte, esta escrito en uno de los papeles cerca del televisor. Rápidamente creo un grupo en Whassappad con todos los chicos incluidos, si piensan en que iba a quedarme de brazos cruzados y callada se equivocan, agradezco el gesto pero... alguien toca a la puerta o eso creo escuchar. Paralizó todos mis movimientos para escuchar atentamente, ocurriendo nuevamente el sonido, si, en definitiva tocan a la puerta. Levantandome extrañada porque con la jefa Park me vere dentro de treinta minutos, voy a la puerta para abrirla, encontrandome con los sujetos que estaba listo para acribillar.
— ¡Pero si esta tan increíble como se mostraba en la pagina! — el primero en entrar sin permiso en Hoseok, seguido de toda la manada, si, esto incluye al mismo Yoongi. — tiene hasta una enorme cama, lo primordial en ver son el tamaño de las camas.
— Pensé que era el espacio. — dice pensativo Tae tomando asiento en uno de los sillones y sujetando un cojín para jugar con él.
— Eso depende de los gustos de la persona. — argumenta Nam, inspeccionado con ojos minuciosos todo el lugar. — pero trate en lo especifico no pasarme por alto los de Vic.
Asi que, he aqui, la mente maestra de este plan.
— Es minimalista y conservador. — a punto Jin, mirandose en la peinadora y acomodando su cabello. — salvo el ostentozo espejo de la entrada, todo combina con Vic.
— ¡La cama es realmente comoda! — probo Kookie lanzándose a ella, colocando su rostro en una de las almuhadas. — podria quedarme fácilmente dormido aqui, de hecho, quiero hacerlo.
— Este es un buen sitio con acústica. — comento Suga, parado justo en donde estaba la ventana. — podria componer un par de canciones aqui.
— Ni por un minuto puedes dejar el trabajo atrás, hyung. — rio divertido Jimin, entonces dejo de hacerlo al mirar mi semblante contraído. — ¿Ocurrio algo Vic? ¿No te ha gustado la habitación?
Hay que joderse, hay que joderse el triple con este grupo de hombres muy guapos, son lo suficiente cabezas huecas para lograr a entender la psicología de una mujer o al menos, la mia. Primero, hacen una reservación a mi nombre en un cuarto lujoso del hotel donde vamos a quedarnos sin consultarme, segundo, vienen a ese mismo cuarto a inspeccionarlo como detectives y siguen ignorando le hecho que sigo entre ellos, aun mas, no me explican las razones o motivos de hacerlo. Y tercero, ¿Jimin me ha preguntado eso tan absurdo? ¡¿En verdad lo hizo?! Suelto todo el aire de mis pulmones organizando los pensamientos mas razonables de mi cerebro, estos chicos desconocen el poder que tienen en cada una de sus acciones, menos lo que pueden inducir en mi. Puesto que justo en esos instantes, quiero arrojarlos fuera de la puerta y quedarme sola, si, eso mismo, estoy muy enfadada como para darles frente. Llegue a la conclusión que si digo algo, solo sera para mal, y realmente, lo último en querer hacer es ser mala agradecida.
Por lo tanto, caminando a pasos fuertes me paro delante de la puerta y la abro con brusquedad, los chicos me miran desconcertados por mi reacción, demostrandome aun no comprender nada. Pues bien, llegó el instante de hacerlo.
— Fuera. — pronuncio con voz calmada, ellos aun no reaccionan. — ¿Qué esperan? ¡He dicho que fuera!
— Pero... — dice Hoseok sin comprender.
— Veo que aun no saben nada de medir sus acciones o siquiera preguntar como segundos puedan verse involucrados. — prosigo con mi evacuación de chicos guapos de mi suite. — ¿Son sordos? ¡Largo de mi vista!
Todos empiezan a caminar mirandose entre ellos hacia la salida, no me molesto en darles algo de mi atención, estoy demaciado molesta para hacerlo por lo que solo quiero estar sola. Cuando el último cruza el humbral de la puerta, la lanzo con todas mis fuerzas gritandoles que una vez razonado sus acciones y meditarlas hablaremos, mientras, quiero estar sola. Escucho a Yoongi decirle a sus amigos seguramente estar en mis días, por eso he tenido esa reacción tan poco convencional con ellos en lugar de la usual de agradecimiento, tengo unas ganas de abrir la puerta y patearle la pierna a ese idiota para que se entere de una vez de la verdad, primero, no es necesario estar en tus días malos para una mujer estar enojada, y segundo... ¡Que se vayan a la mierda! Vuelvo a la cama para arrojarme en ella, doy pataleos, puñetazos a las almohadas y maldigo en mi idioma a esos guapos hombres. Mierda, no puedo negar una verdad: la cama esta realmente comoda. Me quedo unos instantes descetoxicando toda mi rabia mirando al techo de arreglos bonitos, sabiendo que el reloj esta corriendo en mi contra, solamente se que presentarme enojada a una reunión seria contra producente para la empresa. Eso es cierto, no se trata solo de Bangtan y sus inresponsables acciones, es toda una compañia que los respalda y representa, es la misma, quien me dio trabajo y me necesita.
Soltando un quejido, me levanto de la cama para buscar entre mis maletas algo lo suficientemente decente para ir a esa reunión, es obvio ser de traductora y es igualmente los idiotas sin tacto, por lo que no debe ser formal o revelador. Cogiendo un par de pantalones ajustados, una camiseta de volados, una chaqueta de cuero con varios cierres y unos botines marrones, me dirijo al baño para tan anhelada ducha. Allí, es otra impresión mas. No tiene un jacuzzi, pero si una ducha super moderna envuelta en un cubiculo de puertas acristalizadas transparentes, un lavabo pequeño a la entrada, un gran espejo encima, watter de forma singular a su lado y una gama de cosméticos que no pensé en la vida ver aqui. ¡Santa madre de dios! ¿Esto va incluido en el paquete? Es lo mas probable, mis enormes ganas apagas de darle unas nalgadas, sin nada sexual de por medio por favor, a toda Bangtan se incrementan mas. Y probablemente sea llamada hipócrita porque me estoy quejando, pero aun asi utilizando las cosas puesta para mi en este sitio, me dan ganas de mandarlos al demonio. ¿Es que no lo ven? ¡Es innecesario! No lo valgo, no quiero ser llenada de lujos como si fuese una muñeca manipulable, si existe algo en la vida de enseñarme mi mamá es a lograr las cosas con méritos, con acciones, no por conexiones. En resumidas cuentas, estoy siendo mas o menos un parásito aqui. Bajando la mirada apretando mis puños, decido tomar ese baño finalmente para empezar con el intinerario del día.
A los treinta minutos exactos de haber llegado, bajo al vestíbulo donde la jefa Park me espera junto a Hyun y uno de los managers, al verme bajando del elevador dejan su conversación para dirigirse a mi. Hyun dictamina enterarse del pequeño obsequio para nada costoso de Bangtan, dictamina ya haberle dado un escarmiento y no preocuparme mas por eso, da las circunstancias de haber sido ya pagada la reservación por adelante y no esperar un regreso, debo utilizarlo, pero debo de estar atenta si piensan en hacerlo nuevamente. La jefa Park solo asiente y me da unas suaves palmadas amistosas en mi hombro, se que debo de estar sumamente molesta con ellos por sus acciones precipitadas, pero no debo de tomarla personal, los chicos no han querido insultarme o hacerme sentir mal, se trata de lo contrario, solo buscan darme un espacio especial pero lo han hecho por el camino equivocado. ¿Acaso no lo se? Es obvio y si, pero no quita el hecho de verme como una muñeca manipulable, hasta cierto punto, plastica, porque he conseguido un trato fuera de lo normal solamente por gustarle a Bangtan. No quiero ser llamada aprovechada o perra aprovechada, y de llegar a abandonar en un futuro Bighit, la chica oportunista de tener beneficios con Bangtan solo por poseer la astucia de conquistarlos, no, por un demonio y no. En su lugar, me encantaría ser la muchacha de tener todo por buscarlo por méritos propios, su sudor, su esfuerzo, no por tener otros caminos para transitar.
— Ya eres una excelente trabajadora, Victoria. — dice Hyun en su tono serio de voz. — nadie en la empresa puede estar en contra de este argumento.
— Todos han visto lo mucho en esforzarte por sacar las cosas adelante. — lo acompaño la jefa Park con una sonrisa calida. — incluso olvidandote de los límites de tu vida personal, has arriesgado muchas cosas por este trabajo. No lo malograste nada.
— Pretender decir no tener a alguien que no te quiera, seria absurdo, pero al menos no puede decir nada contra de tu trabajo. — siguio Hyun con su monólogo.
— De ese tipo de personas es de quien me da mas miedo. — admití medio temblorosa. — ¿Qué hay si les da por hacer de este un jugoso chisme? No podria ni mirar luego a los chicos o ustedes a la cara.
— Siempre querrán hablar de ti, Vic, es la ley en todos los trabajos. — hablo con honestidad la jefa. — solo esta de tu parte cuanto de eso pueda afectarte.
— Nosotros y tu, sabemos la clase de persona que eres. — apoyo el argumento Hyun. — unos simples chismes de pasillo no van a cambiarlo.
Uno de los managers llamaron a Hyun y la jefa Park, por lo que excusandose, se retiraron dejandome sola con mis propios pensamientos. Tal vez... solo tal vez, había sido muy dura con los chicos al correrlos de la habitación de esa manera, no es como si hubiese querido ser grocera con ellos, solo sentía en mi cabeza estar siendo comprado mi puesto en la empresa y no me agradaba en lo absoluto. Me encantaba mi relación con Bangtan, ser su amiga, la prima muy, muy, muy lejana y fastidiosa de la familia. Podria sonar hasta estúpido, pero no cambiaria por nada la conexión ganada hasta ahora, independientemente de mis sentimientos o los suyos, protegería esto a capa y espada. Hasta de mi misma. La jefa Park me llamo con la mano para unirme a ellos, los otros managers estaban presentes excepto uno, a los chicos se los llevarían a comer en un restaurante coreano cerca de la zona, mientras el otro personal descansaba un poco mas. A medidados de una hora o hora y media, iríamos a Movistar Arena para el ensayo general, ya todos los equipos se encontraban en el sitio y una parte de su personal fue enviado con una semana de antelación. Lo de la comida con el director de la empresa que contrato solo era parte burocratica del asunto, todo estaba listo prácticamente y Bangtan se presentaría esta misma noche. Me parecio una locura, es decir, nos levantamos demaciado temprano hoy, sumandole algunos de los chicos trabajando hasta tarde en la madrugada dictaminaban no haber descansado en lo absoluto, debían de darle un respiro aunque sea, es decir, tomaba en cuenta la importancia de cumplir la fecha de estreno pero, siguen siendo seres humanos, no maquinas.
Pude haber pensado todo eso, pero no pude decirlo, existía algo en la mirada de Hyun y la jefa Park que me detuvo de hacerlo. Después de todo, solo soy una empleada mas. Siguiendo con el relato, fuimos buscados por una lujosa camioneta en la entrada del hotel, allí pude detallar con mayor precisión la aglomeración de Armys sentadas o caminando de un lugar a otra, era increíble la determinación de muchos para ver a su ídolos, e incluso, el amor de profesarle a personas que realmente no conocen. Del mismo modo, celebrar asi sea en la distancia, el cumpleaños de Suga. ¿Acaso pensaron haberlo pasado por alto? Su canción de feliz cumpleaños la escuche perfectamente, estoy segura que él tambien, conociendo a Yoongi como es no tendria ni idea de la reacción a colocar. Solte un suspiro pesado en tanto me introducía al auto, a la final lo le he podido felicitar como se debe, simplemente lo bote junto a sus amigos fuera de la suite, seguramente en ese momento le darían la sorpresa pero... lo he arruinado. Tampoco es que necesiten estrictamente mi presencia, ellos han sido siete por una larga temporada y han se han apoyado los unos a los otros, seguramente tendrán su celebración privada en la comida. Este sera un cumpleaños fuera de lo normal para él, fuera de casa, lejos de su familia, de sus amigos y conocidos, agregándole, un concierto a gran escala en al ciudad de Santiago de Chile.
Mientras pasabamos las calles a toda prisa y los adultos conversaban entre ellos, saque mi telefono dudando varias veces si mandarle un mensaje de felicitaciones a Suga, tenia un poco de temor a su reacción debido a su temperamente inverosímil. Aun asi, entre mas pasaba el tiempo, la incertidumbre crecía dentro de mi. Llegamos al restaurante, donde una fila de ejecutivos, entre ellos una señorita de traje sastre rojo, cabello caramelo amarrado en una sola cola y tacones de aguja negros, se separa de los demás hablando coreano y haciendo los saludos correspondientes protocolares en estos casos. Nos miramos entre nosotros algo confundidos, pero a la vez impresionados, la empresa contratadora igualmente se prepararon para estos casos. En seguida, un muy elegante hombre de traje y corbata gris de mediana edad, salio detrás con una sonrisa bastante cortes pero peligrosa, aparentaba ser el tipo de negocios con quien no te permitirías cometer un error o rodara tu cabeza en cuestión de segundos. El hombre nos dio la bienvenida a Santiago, esperando tener frutos en nuestro evento de esta noche, aunque las cifras hablaban por si solas, las entradas en menos de quince días se agotaron en pre-venta anunciando tener una buena recepción. En general todo iría excelente, pero no era idóneo hablar de negocios en la entrada de un restaurante, mejor entrar y hacerlo en medio de comida deliciosa. Asintiendo con sonrisas falsas, entramos al interior del local encontrandolo bastante lujoso y cerrado, eran una ambientación rodando a la estrambotico y moderno, colores como rojo, negro y blanco rodaban en las paredes. En tanto el mobiliario en general, era negro y blanco, tenia una barra rupestre en el centro que venia atendido por un hombre de unos veinticinco o veintisiete años, seguido de un bar con adornos de botellas por todas partes. La señorita elegante nos contaba la historia del restaurante en tanto caminabamos a la mesa, la cual no preste mucha atención, esta mas pendiente de como el hombre la miraba entre diversión e iracundo, como si esperara de ella una clase de error garrafal. Demonios, si duda de sus capacidades ¿Para que colocarla en frente? Ricos complicados.
Todos nos sentamos en una amplia mesa con adornos elegantes, nos fue entregada la carta al menor indicio de siquiera respirar, la chica siguió comentando cosas del restaurante y como preparaban los mejores filetes de toda la ciudad, tambien si era de nuestro gusto, podíamos degustar gastronomía francesa. Entonces, pude jurar notar algo de malicia en sus ojos café al dirigirse hacia mi, sus labios carmín se curvaron en una sonrisa sangrona que me hirvieron las entrañas, pues en un español muy confiado me pregunto si conocía la cream brule hecha con espárragos, parecía ser muy joven para estar entre adultos experimentados y demaciado latina para ser asiática, seguramente era una becada. Tragando saliva a la par de soltar una risita sarcastica, le asegure no ser una becada y podria ser muy joven como ella misma admiraba, pero estaba lo suficientemente capacitada para estar entre "adultos experimentados" y tener una velada de altura, después de todo, quien nos sentamos en esta mesa eramos profesionales que no necesitamos la necesidad de rebajar a los demás. ¿O estaba en lo incorrecto? La tipa quedando por unos momentos perpleja, soltó una risita de víbora como si estuviera muy encantada con mi comentario y prosiguió, las buenas discusiones se venían bien acompañadas con un vino, y como otra de las suyas, esperaba haber tenido mi identificación como mayor de edad. ¡¿Qué demonios había dicho?! La jefa Park detectando discrepancia entre esa perra y yo, intervino sonriendo dignamente como una mujer de negocios, hablando de olvidar los rodeos y centrarnos en el tema importante, el concierto.
Al menos por un lapso de tiempo la atención fue dirigida a las cantidad de boletos de venderse, la buenas vibras de las fans al recibir a los chicos en el aeropuerto, e incluso, el cumpleaños de Yoongi. Sin embargo, cada vez en poder la mujer lanzaba preguntas cacciosas a mi dirección con la finalidad de hacerme quedar en ridículo, suerte que tengo una lengua bien afilada y con la tensión a mil con todos los sucesos acontecidos para no dejarme humillar. ¿Cual era su problema de todas maneras? Porque tenia claramente algo contra mi, no se que demonios me vio para caerle mal, pero estaba con todas las ganas de hacerme sentir incomoda. Para el postre creí que las todas las cosas estaban apunto de finiquitarse, nos marcharíamos al Movistar Arena para el ensayo general y después el concierto, pero no, la mujer en su último intento de fastidiarme me hizo una pregunta bastante personal, una que jamas de los jamases me avergonzaria, mi nacionalidad. Alzando el mentón a lo alto, respondi ser venezolana, nacer bajo el cobijo de la cordillera andina y las altas montañas de los andes, nací y crecí bajo el seno de una familia que tiene raíces humildes, donde el respeto hacia tus semejantes es el pilar de todo exito y no olvidar de donde provienes, tu deber. Y si, quizás mis experiencias no sean tan amplias como cualquier individuo sentando en esa mesa, pero estaba muy segura de tener la oportunas mas grande del mundo para aprender, errar y levantarme con la misma intencidad de la caída. La jefa Park anodada de mis palabras (puesto que las dije en coreano para mayor entendimiento) silenciosamente me felicito, esa era la actitud que un profesional debe tener cuando intentan pisotearlo, por otra parte, Hyun asentia silenciosamente concordando conmigo, no es un hombre de mayores expresiones, pero sabes cuando esta a gusto con algo. Si, todo perfecto, bonito y conmovedor, pero siempre existirá alguien o algo en joderlo, cagarlo y ensuciarlo todo. ¿De quien hablo? La mujer maliciosa.
¿Venezuela? — pronuncio en español, bebiendo de su copa y mirandome como con repulsión. — Ya decía porque no encontraba algún tono típico en tu acento, es neutral y bastante... ¿natural? Si, eso mismo. Pero olvidemos de ese detalle. Porque no he escuchado muchas cosas buenas de tu pais, desde ser una parranda de borregos y estúpidos come... — rie despectiva, como si estuviera ganandoselas todas. — escremetos. Solo asienten la cabeza y dicen afirmativo a todo. En realidad, es esperarse de un pais en clara decadencia. ¿Eres de ese tipo?
Demonios, demonios, demonios. Luche contra toda mis fuerzas controlarme, encerrar a la fiera con llave y lanzarla lo suficientemente lejos como para no volver, lo dije, lo intente pero falle en estrepitosamente. Dándole un fuerte manotazo que sorprendió a todos los presentes, en especial a la jefa Park y Hyun que no comprendian en los mas minimo lo salido de los labios de esta víbora, la mire con el odio y todo el asco de este mundo. ¿Quie se creía? Seriamente ¡¿Quien coño 'e su madre se creía?! No puede venir simplemente a decirme todas esas sartada de sandeces en mi cara de mi pais, de mi pueblo que aun lucha con todas sus fuerzas las injusticias de vivirse alla, sin tener una reacción de mi parte. Aunque me cueste el empleo, aunque sea deportada a Venezuela en este mismo instante por hacerlo, necesitaba sacar todo esto fuera de mi.
Respondame mejor usted una pregunta. — pronuncie con rabia, sus ojos adquirieron un brillo mas malicioso. — ¿Tiene idea de que es irse a la cama sin comer? ¿Salir a la calle sin saber si volverá vivo? ¿Enviar a sus hijos sin comer? ¿Tener los mismos zapatos durante meses por que lo que ganas no te alcanza para vivir? O mejor aun ¡¿Tiene idea de lo que significa vivir con miedo por que de reclamar algo puede no solo salir uno perjudicado, sino toda su familia?! No... ustedes no lo sabe, ni lo sabrá, porque para personas como usted es mucho mas fácil juzgar antes de adentrarse averiguar la realidad detras de esos rostros de miseria. — respire entre cortado, riendo a la sorpresa de sentarme a la mesa con una mujer que era una rotunda y total perra, en cierto modo, lograba hasta el asco. — Quizás existan algunos en merecerse ser llamados de esa manera, come escremento, borregos y permitame agregar una mas, cobardes. Pero mientras vive bajo esas circunstancias vas adquiriendo nuevos conocimientos, entre ellos, sino sales de alla y luchas para darles buena vida a los que no pueden, terminaras muriendo. Como sea, me da asco seguir en la mesa con una persona tan frívola como usted, señorita y con todo el respecto, que obviamente no merece... ¡Vayase al carajo!
Sin darme permiso de retirarme de la mesa arroje la servilleta y girando sobre mis talones, camine directamente a la salida con todas las voces discrepando entre ellas, la jefa Park era la que mas se escuchaba y uno de los managers me llamaban constantemente para que regresara y me disculpara. ¿Yo? ¿Regresar? ¿Para disculparme? ¡Ni de broma! Esa perra era la que debía de hacerlo, era xenófobica y tenia claramente un problema conmigo, durante todo el rato me mantuve al margen contestando sus provocaciones con astucia, pero lo siento, se ha metido con mi amado pais. Bien dicen por ahi, quien reniega sus orígenes, en este caso, su pais, es capaz de hacerlo con su madre. ¿Y por qué diablos debo de hacerlo? ¡Estoy muy orgullosa de ser venezolana! De venir de una familia humilde, de tener una madre jubilada profesional y que sola me saco adelante junto a sus padres, bajo su cobijo nunca me falto nada, ni comida o techo. ¿Qué ahora no tenemos las mismas oportunidades a las de antes? Si, es cierto ¿Qué quizás fuimos el producto de nuestra propia destrucción? Indudable, pero del mismo modo, existe gente inocente que no debería ser metida en el mismo saco, después de todo, merecemos los mismos derechos y vivir en comodidad.
Con el viento golpeando mis acaloradas mejillas camine cerca de un arbusto y lo patie, se que no tenia la culpa, pero tenia tanta rabia acumulada en las venas que necesitaba liberarla de alguna forma. Me pregunte si muchos venezolanos en el exterior vivían esto a menudo, ser tratados peor a la basura solamente por ser de donde eramos, no creo ser todo el tiempo, no todos tenían la misma psicología retorcida a esa estúpida mujer que ni me moleste en recordar su nombre, tampoco lo haría, es una perra sarnoza y merecia tener ese vino derramado en su rostro. Es lo que tenia pensado en hacer, fue un golpe de suerte controlarme lo suficiente en el punto, aunque probablemente perdí mi trabajo en menos de cinco minutos. ¿Como creerían tomarlo Bighit mi pequeña reacción esta importante reunión? Seguramente no muy bien, me llamarían insolente, poco profesional y chiquilla apasionada sin medir sus emociones. Sobre todo, allí no valdría Bangtan para salvarme, el castillo de naipes se me derrumbaria en el rostro y no lograría evitarlo. De ser ese el caso, de ser despedida a dar tregua a explicarme, no me arrepentiria de nada y de volverme a suceder algo igual, lo haría nuevamente. Suspire pesadamente, no ha pasado ni seis minutos y ya pienso en otra pelea, sinceramente, no poseo remedio alguno.
Camine mas lejos del restaurante hacia donde provenía el sonido de los carros, cuando tienes mucho coraje viajando en cada rincón de tu cuerpo no existe nada mejor a caminar, despeja tu mente, ejercita tu cuerpo y te hace olvidar lo ocurrido. Podria hacerlo, sin embargo, pasa algo muy evidente: todo a mi alrededor es desconocido. Soy impulsiva, pero no idiota, aqui me perdería fácilmente y ocasionar mas problemas a los presentados seria peor. Sin saberlo, estoy considerando haber sido un fatal error venir a la gira, mejor quedarme en Seúl en la empresa junto a mis compañeros la pareja mas dispareja del mundo, ir a la universidad, salir con mis amigos del club Army y estar junto Andrea. Ah... todos esos recuerdos me parecen lejanos, aunque Santiago no posea ningún tipo de comparación con la enorme Seúl, estoy sintiendome pequeñita entre sus calles. Extraño toda mi vida que deje en corea, sobre todo, deseo ver a mis amigos, a Bangtan. Fui muy grocera con ellos en el hotel, tuve mis motivos y aunque aun los sostengo, comprendo que ellos solo buscaban hacerme sentir comoda. Realmente fui una idiota, si ellos no se enojan conmigo por mi temperamento del demonio, son unos ángeles. Ante Army lo son y empiezo a entender porque.
— ¡Vic! — una voz detrás de mi me llama, giro contrariada para saber de quien se trata. Es uno de los asistentes de Hyun, un joven de atributos evidentes. — ¡Espera un segundo Vic!
— ¿Te han enviado para deportarme a mi pais? — le digo con una risita, pero no existe nada entretenido en medio.
— ¿Depor...? ¿Qué? — sacude la cabeza confundido. — ¡De ninguna manera te van a reportar!
— ¿No? — ahora la confundida era yo. — Entonces... van a despedirme.
— Vic, organicemos las cosas un poco por aqui. — sonrie colocando sus manos en mis manos para tranquilizarme, por su actitud puedo deducir que nada malo va a sucederme. — Primero, no van a reportar a nadie o despedirlo, y segundo, todo esta resuelto, aquella bruja del oeste fue despedida y su gran jefaso esta muy apenado con todo el comité de Bighit. Ahora mismo esta pidiendo disculpas.
— ¿Qué? — fue lo único en poder pronunciar.
— Es cierto, no miento. — insiste el chico, sonriendo ampliamente. — ¿Sabes? He tenido la oportunidad de ver en muchas ocasiones a la jefa Park enojada, pero nunca como estaba hace unos minutos, estaba sumamente furiosa como una leona hambrienta. Aunque no lo demuestre, te tiene mucha estima y que te molestaran asi... fue un golpe para ella.
— Jefa... — susurre conmocionada al imaginarla dando gritos a diestra y ciniestra. — pero... pero... soy solo una empleada mas, no pueden arriesgar una gran inversión como esta por un pelea absurda.
— ¿Como puedes llamarla pelea absurda? — me reclamo provocandome un respingo. — ¡Esa mujer insulto a tu pais! Yo hubiese tenido una reacción peor si dijeran algo malo de corea, te comprendo muy bien Vic. Esa mujer merece lo peor.
— Mi hermano siempre dice que soy muy impulsiva. — le digo porque en cierto, muchas veces no mido mis palabras o acciones. — el no pensar las cosas antes de hacerlo. ¿En verdad estaba bien...?
— Si, si. — suspiro interrumpiendome, su sonrisa era mas ancha aun. — nosotros nunca seriamos partifices de las injusticias, menos cuando se insultan las raíces de uno de nuestros trabajadores. Estas a salvo Vic, no va a pasarte nada. En realidad, voy a llevarte a verlos.
— ¿A verlos? — pregunte confundida.
— A los chicos.
Mi sonrisa junto a mis esperanzas se incrementaron rápidamente, había pasado unas horas terribles después de todo lo ocurrido y necesitaba desesperadamente ver a mis amigos, a quienes sin importar las circunstancias estaban alli listo para sostenerme. El asistente de Hyun me llevo una vez mas adentro, aunque los demás se encargaron de solucionar el problema necesitaban de mi presencia, además, el director quería hacerme una disculpa oficial. Me sentí como una niña pequeña al entrar al espacio donde antes comimos, esperaba lo peor aunque no vienese claramente el caso, el director al verme entrar inmediatamente alzo sus brazos para envolverme en ellos. Quede pegada literalmente al suelo ante su acción, pero aun mas cuando el hombre sacaba una sartada de palabras sin sentido de su boca, bueno, quizás si una y era su entero apoyo a mi pueblo, agregándole una frase célebre: después de la tempestad llega la calma. Agradeciendole el gesto le pedi igualmente disculpas por mi comportamiento, pude haber sido agredida pero fui muy sentimental y eso en los negocios no estaba bien, el hombre soltó una risa extridente contagiando a los presentes. No debía porque actuar tan cruda con ellos, este almuerzo era una celebración por las buenas noticias, no un cierre de contrato, él buscaba era hacernos sentir bien, como en casa no incómodos. Por eso despidió a la bruja, nadie tenia derecho de hacer eso con sus preciados invitados, no mientras estuviera presente.
Nos despedimos del hombre en la entrada del restaurante, agradecimos la hospitalidad y la deliciosa comida degustada, estrechamos nuestras manos y nos subimos al vehículo. Nos deseo suerte en el evento de esta noche, siendo una rotunda estupidez, porque esas gradas estarían a reventar, lamentablemente tenia otros compromisos por atender asi que se perdería los conciertos pero esperaba no ser la última vez en verlos. Disculpandose nuevamente, finalizamos la reunión y arrancamos en la camioneta hacia nuestro nuevo destino, El Movistar Arena. La jefa Park soltó el aire que tenia en sus pulmones ante tanta tensión vivida, no esperaba que un almuerzo esperado tranquilo, terminara en una campaña medieval, no lo decía por mi, sino por aquella mujer atrevida sin modales. Desde el inicio se percató de tener algo en mi contra, lanzado preguntas fuera de lugar, las miradas despectivas y término evidenciandose con ese argumento del final. De todas maneras, ¿por qué el odio? ¿el asco hacia mi pais? Porque por mas de darle vueltas, seguía sin comprenderlo. Hyun interviniendo en sus discurso, menciono que algunas personas simplemente no pueden estar tranquilas en sus propios asuntos, tienen la necesidad de criticar a los demás para sentirse bien, tal vez sea el caso de esa mujer. No dije nada, claramente quería pasar la pagina y olvidarme de ese incidente, soy del tipo de personas que busca desesperadamente desechar de mi memoria las malas experiencias, solo quedandome con lo productivo, además, ni siquiera valía la pena darle importancia a esa idiota mujer. Alla ella y su odio injustificado por mi pais, a la final, todo lo que sube tiene que bajar, apostaba fielmente en estos momentos estar experimentandolo en carne propia.
Al llegar al Movistar Arena quede literalmente con la mandíbula en el suelo, ya estaban haciendo fila religiosamente Armys esperando a entrar, mientras otros hacían círculos para bailar las coreografías de los chicos y divertirse entre ellos. Se les notaba claramente en los ojos su entuciasmo de estar aqui, de tener la oportunidad de asistir al concierto y tener a sus ídolos cerca, estaban mas a dispuestos a experimentar el mejor día de sus vidas. Entramos por una entrada bastante curiosa de la parte de atrás, al menor indicio de nuestra presencia la jefa Park y Hyun fueron bombardeados de problemas por arreglar, mientras los demás fuimos libres de ir a camerinos a saludar, claro, ese solo era una excusa barata (en mi caso) para inspeccionar. En tanto caminaba al interior y saludaba a personal conocido de Bighit, admiraba el panorama del Movistar Arena, realmente era un domo muy bonito y equipado para hacer conciertos u otros eventos. Llegue a la zona donde debía de estar la tarima, algunos de los trabajadores se movían de un lugar a otro acomodando claves o estructuras, mientras en el escenario estaban los chicos discutiendo tranquilamente. Aun no le habían visto, y eso era bueno, porque no sabía como lidiar luego de lo ocurrido en el hotel. Hoseok estaba al frente señalando a Jin para colocarse al frente, Tae, Jimin y Nam estaban a sus costados con semblantes pensativos, en tanto Suga se mantenía con los brazos cruzados mirando el panorama y Jungkook, tomaba agua secando el sudor de su cuello y frente. ¿Acababan de ensayar un número? Es probable.
Entonces, sin verlo venir, Yoongi me localizo entra la oscuridad observandolos y acercándose con pasos agigantados, paralizó mi corazón solamente para sujetarme del brazo haciendome caminar al escenario. No tuve ni tiempo a reclamarle porque en pocos segundos, toda Bangtan me tenían rodeada, tenían expresiones indescriptibles en sus rostros, pero algo era claro, no es enojo. Nam rompió el silencio diciendo enterarse del incidente del restaurante y unirse al desacuerdo total, fuera de bromas o juegos, no es correcto descriminar a alguien por donde proviene, todo a la final somos humanos y deberíamos respetarnos los unos a los otros. Hoseok agregó que podíamos contar con ellos para siempre, eramos amigos y ellos permanecen en las buenas como en las malas. Tae me prometió encontrar respeto, cobijo y afecto, por otra parte, Jin agregó aceptación, los seres humanos son demaciado crueles en ciertas ocasiones y olvidan que a la final todos somos iguales, es decir, con defectos, demonios internos y virtudes. ¿Para que degradar al de al lado? Por su lado Yoongi, pronuncio haber sido muy condecendiente con esa mujer, de ocurrirle algo asi, seguramente la mandaría a la mierda y le daría un notable obsequio, una copa de vino en el rostro. De hecho, dije un tanto tímida por la atención, pensé en hacerlo pero creí solamente complicar las cosas por lo tanto, solo la envíe al carajo.
— Excelente elección. — me felicito el castaño.
— ¡Hyung! — le reclamo Jimin riendose en el proceso, igualmente me contagie de su risa, su expresión fue igual a un viejo sabio. — tampoco estuvo correcto eso, no es válido rebajarse al nivel bajo de esa mujer. Vic vale mucho mas que las provocaciones de esa bruja.
— ¡Oh! — fingió sorpresa Hobi, provocando mas risas entre nosotros. — Jiminie insultando a una mujer desconocida.
— Lo siento, pero se lo merece. — repuso seguro.
¿Qué era esto? ¿Qué significaba esto? Este escosor de alivio implantado en mi pecho expandiéndose por todas partes, era la clara evidencia de tener los amigos mas asombrosos del universos, que al pesar de haberlos tratado de la peor manera posible a antes, ellos velarían por mi sin importar las circunstancias. Podrian sentir cientos de personas a fuera con la misma psicología que esa mujer, no me importaba, mientras tuviera a mi lado que me aceptaran tal cual era. Soy afortunada, muy afortunada y hasta ahora no me había dado de cuenta. Cuan tonta soy.
— Lo siento... — susurre frenando sus bromas entre ellos, girandose a mirarme desconcertados. — en el hotel, claramente fui muy grocera y no debía comportarme asi. En verdad, lo siento mucho.
— Vic no debe de disculparse. — dijo Nam sonriendo apenado, mostrando sus adorables hoyuelos que volvían loca a cualquier Army. — ha sido tambien nuestra culpa por no decirte antes, tienes razón, no mediamos las consecuencia de nuestras acciones.
— Pero que quede claro que no buscamos insultarte o hacerte sentir incomoda. — aclaro Hoseok, algo alarmado. — solo queríamos darte una sorpresa, algo para que te sintieras comoda.
— Aunque, irónicamente. — soltó un resoplido Nam, haciendome sentir un poco culpable. — no salio torcida la jugada.
— Ya no estoy disgustada. — le digo, agarrando una gran abocada de aire. — tampoco es que este desagradable la idea, me siento hasta halagada por la atención, pero no creo conveniente que gasten su dinero en mi, es suyo y deberían centrarlo en otras cosas.
— ¿Es solo por el dinero? — intervino Suga irónico, esperaba internamente que no me hiciera enojar. — ¿O por lo que otras personas puedan decir? A estas alturas, deberías saber que no nos puede importar menos eso o los chismes de pasillo. Tal cual a como lo has dicho, es mi dinero y yo decido en que gastarlo o en que no.
— Yoongi hyung... — Jimin lo miro reprendiendolo un poco. — estamos hablando justamente de eso, para llegar a un acuerdo, no para discutir mas.
— Disculpa Jimin, pero Yoongi tiene razón. — sorpresivamente Jin hablo alzando su brazo con cautela. — es nuestro dinero y si decidimos invertirlo en Vic es problema de nosotros, nadie puede venir a reclamarnos o reprocharle a ella. ¿Quienes son de todas maneras?
— No se trata de eso, hyung. — comento Nam iracundo. — sino de como los demás puedan señalar a Vic, ella es una chica después de todo y nuestro deber como hombres, es protegerla de los malos comentarios. No incrementarlos.
Ese era un pensamiento bastante responsable y caballeresco de su parte, pero para su infortunio, no soy del tipo de mujer que desea ser rescatada por un príncipe azul a caballo o un honrable caballero. Soy la dueña de mi vida, de mis actos y decisiones, si estoy en problemas me gusta levantarme, sacudir las heridas y de estar muy abrumada, ser mi propia salvadora. El asunto de ser una chica y cuidar mis espaldas era cierto, mas tomando en cuenta tener mas amigos hombres en cantidades y con bolsillos llenos, pero eso bajo ninguna circunstancia hablaba de ser desprotegida o una damicela en problemas. A la final, yo decido con quien relacionarme o no, sobre todo, de enmendar mis errores.
— Hola chicos, hola Vic. — uno de los responsables del Staff bajo el escenario llego hacia nosotros saludandonos. — siento mucho si los estoy interrumpiendo, pero necesitamos terminar con el ensayo. El concierto sera a las ocho y apenas son las cuatro, debemos apresurarnos.
Dando por culminada la charla entre nosotros, decidimos movernos hasta nuestros puestos, debía de ir donde estan los de vestuario para hacer la respectiva inspección. Sin embargo, dentro de mi pecho sentía que esto aun no culminaba, es decir, nos disculpamos entre nosotros e hicimos la ofrenda de paz, pero seguía teniendo esa incomodidad que me impedía seguir adelante. Como sea, baje de escenario estando dispuesta a seguir mi camino, pero algo o mejor dicho, alguien, me sujeto del brazo obligandome a dar la vuelta a su dirección. Estaba dispuesta a resongar en español ante tal movimiento brusco, pero todo murió en mi boca cuando tuve los pequeños ojos inexpresivos de Min Yoongi sobre mi rostro. Primero a nada, no lo entendía, es el tipo de chico que esperas cualquier cosa de su parte, menos detener tu caminar, de hecho, fue quien me unió al grupo. ¿Acosta de que? Nada proveniente de él puedes tomarla a la ligera, eso se los aseguro. Iba a abrir la boca para descutir, pero él alzo una de sus manos haciendome señal de alto para no hacerlo, estaba por explicarse.
— Mañana. — pronuncio y me dejó descolocada, no sabia a que estaba refiriéndose. — tu y yo saldremos mañana. Quería que fuera hoy pero con lo del concierto...
Dejo las palabras sin concluirlas, su mirada se desvío en un punto y fue cuando lo comprendí todo, hablaba de la cita. Toda mi piel empezó arder de la vergüenza, aunque no existiera algo previamente penoso, sentía que con este comportamiento de Yoongi mis entrañas se contraían sin poder evitarlo. Estaba nervioso, lo se porque... porque igualmente yo lo estaba. ¿Como demonios puede cambiar de una fachada agria a una adorable? ¡Santa Madre de Dios! Que alguien me salve, solo, por favor.
— De... de acuerdo. — logro decir con voz ahogada, tragando saliva con dificultad. — no... no tengo problema con ese cambio.
— Por primera vez, quería compartir mi cumpleaños contigo. — confeso sincero y pensé que mi alma se salio por mi boca. — pero debo de ser sincero conmigo mismo, era imposible de ser.
— Yoongi. — dije su nombre apretando mi otra mano en su agarre, note como sus pequeños ojos brillaban con interes absoluto y me desarmaban por completo. — hoy puede ser tu cumpleaños, pero es tu decisión cuando celebrarlo y con quien. Por supuesto, cuentas conmigo en cualquier momento para hacerlo.
Nos quedamos en silencio mirandonos con atención, no vi en ninguna parte esa parte gruñona y fastidiosa de él que tanto me sacaba de equicio, en cambio, percibi un Min Yoongi mas calmado pero en el fondo, contrariado por las palabras de una chica. Demonios, carajo y miles de rayos. ¿Por qué tenia que verse asi? ¿Por qué tratarme tan delicado, condecendiente y atento? Era mas fácil cuando es un pedante, cuando es un amargado, cuando es tan agrio como un limón, pero no asi, no cuando con su oscura mirada perfora cada parte de mi alma y la pone a trabajar a su dirección. ¿Qué hacer? ¿Como reaccionar? No lo se, francamente no lo se.
— Entonces, tu tiempo el día de mañana sera mio. — comento con su típica voz razgada y ronca, herizandome la piel ante un suave toque de uno de sus dedos en mi brazo antes de soltarme. — es una promesa.
¡Santa calderas del infierno! Mientras el esplendoroso y misterioso Min Yoongi volvía a convertirse en el espero conocido, miembro de Bangtan, Suga, quede pegada literalmente al suelo con una torrencial de sensaciones enviadas en cada parte de mi cuerpo pero no sabiendolas diferenciar. Envie nuevamente a la mierda el sueño con el mismo castaño donde hizo referencia a no olvidar mis verdaderos sentimientos, aunque francamente, tenia la cabeza hecha un lio porque estaba aun mas lejos de eso ocurrir. Tenia algo completamente presente, estos chicos serian totalmente mi perdición.
Horas mas tarde luego de supervisar todas las áreas dichas por la jefa Park, estuve ayudando a las chicas del vestuario junto a los estilistas para cada cambio de los chicos, ellos estuvieron todas las horas previas al concierto practicando sin descanso, me sorprendió la tenacidad de cada uno para lograr cubrir los errores. En algún punto pensé que les afectaría el cambio de altura, Santiago de Chile es bien conocido por su latitud, no tan exuberante como Bolvia o el mismo Perú, pero igualmente debe considerarse su ubicación por la cordillera andina. Agregándole otra cosa, ellos solo han descansado las horas de transcurrir el vuelo, nada desde su llegada porque de inmediato debieron de ponerse en marcha. Aun asi, no vi flaquear a ninguno, se mantuvieron firmes y muy profesionales ante todo. Las chicas del vestuario me relataron que eso no es solamente de ahora, incluso en su época de traines, ellos pasaron por muchas dificultades pero jamas flaquearon porque sabían que a la final tendrían una recompensa. Estuve de acuerdo, actualmente la estaban sintiendo. Latinoamérica no es precisamente un continente fácil de complacer en cuanto a gustos musicales, fácilmente se dejan influenciar por tendencias o modas pasajeras, dificultandoles admirar el verdadero talento de los artistas. Si Bangtan logro conquistar partes como Chile y Brasil, debían de alegrarse, pronto los demás países estarían preguntándose su procedencia y averiguando mas de su musica. Una de las estilistas, una señora de mediana edad con una enorme sonrisa en su rostro, me dijo que aunque la mayoría del tiempo parecía una hormiga y siguiendo las instrucciones de la jefa Park hasta regañando a los chicos, poseia un gran positivismo con respecto a su porvenir. Ya no solo soy una extranjera trabajando para ellos, me converti en su leal amiga y admiradora de closed. Muchos soltaron una carcajada ante esa declaración incluida yo con mejillas muy pintadas en color, no estaba tan errada en su declaración, yo admiraba a los chicos, nunca voy a olvidar su recibimiento afectuoso y muy respetuoso. Ellos no me juzgaron, ni siquiera con la mirada, solo hicieron de mi instancia una verdadera aventura y sobre todo, nada de incomodidad.
Para cuando quedaba nada mas a media hora para abrir las instalaciones del Movistar Arena, los chicos aparecieron junto a los managers, la jefa Park y parte del Staff. Debían de alistarse con el maquillaje y el primer traje para la presentación de Not Today . Me fue entregado el audicular con las siguientes instrucciones, vigilar estar todo donde debía de estar debo del escenario con respecto a pantallas, sonidos y logística en general. Asintiendo note como algunos de ellos iban directamente a comer unos aperitivos, era obvio, se la pasaron por horas practicando para el concierto y seria normal tener hambre. Entonces, en ese instante me percate de algo raro, una inestabilidad en el menor de todos, me refiero a Jungkook. Si creí tener un mal aspecto durante el vuelo, ahora esta el triple de peor, puesto que su semblante se ve mas contraído y pálido. Pretendí acercarme preocupada para preguntarle si se sentía mal, pero no pude, en realidad, me detuvo uno de los asistentes de Hyun para ocuparme de mis deberes. Asentí dudosa caminando rápidamente a la salida, no sin antes darle un último vistazo al Maknae de Bangtan siendo llamado por uno de los estilistas y llevarlo a otro punto de la sala. Aunque fui a inspeccionar el orden de las cosas encontrandolas sin ningún contratiempo, no dejaba de pensar en el mal estado de encontrarse galleto, temia de empeorar y entrar en un punto sin retorno donde se complicara las cosas. Estaba sobre esforzandose, colocando su mente y cuerpo al limite del colpso, sin importarle las consecuencias. Alli, en ese caluroso sitio comprendí que la presión de los ídolos es algo difícil de obviar, porque aunque sean tratados como dioses siguen siendo sencillos mortales con habilidades extraordinarias. Esta bien querer mejorar tus debilidades, sobre pasar tus limites para demostrarle a los demás y a ti mismo que nada puede pararte, no estoy en lo mas minino encontrar de eso pero siempre y cuando no atente contra tu salud.
Suspire apartando el sudor de mi frente, acababa de culminar la última inspección del sonido y me apoye en una de las columnas del escenario, admire en silencio las sillas vacías del Movistar Arena antes de ser ocupadas por Army. Prometí esperar paciente a que el mismo galleto viniese hasta mi para contarme su inquietud, creía que si necesitara ayuda vendría con sus propios pies y me contaría todo. Ahora mismo, dudo de eso pasar. Debía de atender este asunto por mis propios medios, de lo contrario, seria demaciado tarde. Bajando rápido por los escalones como si fuese un toro encerrado me dirigí a los camerinos con la finalidad de encontrarme al chiquillo, aunque no conté en tener frente a Hyun, el hombre me mando rápidamente con los de bajo del escenario para hacer los conteos correspondientes, Army ya había empezado a entrar al resinto. Alarmada de ese asunto y medio asustada de no tener la oportunidad de hablar con galleto, busque mi telefono a tientas para ver la mirada, a mi llegada lo adapte al horario de Santiago encontrando que, en definitiva, era el momento del concierto. No teniendo mas remedio a obedecer, hice una leve reverencia y girando sobre mis talones fui con el demás personal del Staff bajo el escenario. ¿Como que nunca lograba mis cometidos? Bien podía plantearle mi inquietud a Hyun, decirle detectar un comportamiento extraño en Jungkook, pero de hacerlo, estaría traicionando al joven y no podía hacerle esto. ¿Y en donde quedó mi determinación? En la basura, solo me limite a cumplir ordenes nada mas.
Ya estando Army rugiendo desesperadas dentro del Movistar Arena, le fueron colocadas canciones de los chicos que cantaban a coro y en perfecta sincronía, quede pasmada ante el gran afecto de tenerle a Bangtan y la paciencia de esperarlos a presentarse, sin duda, sin palabras. Cuando empezaron los cortos correspondientes al álbum de Wings, todo el mundo dejo de cantar para gritar emocionados, eso significaba que el concierto empezaría y estaba a nada de conocerlos, en tanto Army moría de impaciencia pude divisar a los chicos completamente listos para entrar en escena. Estaban recibiendo las últimas instrucciones con Nam en medio, todos lucían espectaculares, sumamente guapos pero profesionales y centrados en el momento. No pude evitar desviar mi mirada hacia el menor de todos, Jungkook, que al pesar del maquillaje cubrir su evidente palidez se mantenía concentrado en las palabras del hombre del Staff. Culminado las instrucciones, los chicos formaron un circulo entre ellos, lo convencional en rituales de buena suerte de Bangtan ante cualquier presentación, Nam dando sus palabras de aliento y pidiendoles dar lo mejor de cada uno de ellos como si ese fuese su último día de vida, seguidamente, colocaban sus manos en el centro y dándose ánimos, gritaron su frase de guerra. No dejandome llevar por el ambiente, avise los minutos para lanzarlos al escenario y esperar menos de nada a evaporarse las imágenes de ellos en la pantalla del escenario, los chicos caminaron confiados a la rampa, no sin antes chocar las manos conmigo en señal de buena suerte. Al llegar el turno de Jungkook me tense, pensé en que haría su inusual forma de darse suerte al besarme, pero en cambio, solo me sonrio y corrio hacia sus hyungs. Quedandome unos segundos en la nada parpadeando confundida, fui traída a la realidad por la voz de la jefa Park en uno de los audiculares para el conteo, sacudi mi cabeza hacia los lados para volver al presente. ¡No tenia tiempo para esto! Tenia un concierto por ayudar, mis sentimientos no vienen al caso aqui, solo lo profesional que soy, nada mas.
Entonces, teniendo los gritos de Army sobre mi. El primer concierto de Bangtan en Santiago de Chile, comenzó.
Me lance de espalda hacia mi cama queen size de mi habitación de hotel, acababa de tomar un baño porque estaba totalmente agotada, ni me tome la molestia de secar mi cabello o revisar mi telefono. Ese concierto me molió completa. Afortunadamente, ninguna contrariedad de presento, salvo los gritos ensordecedores de toda Army aun en mi mente, debo de darles algo de crédito, tienen potentes pulmones. Aunque, eso no es lo sorprendente, sino la capacidad de Bangtan para digerir tener la atención de tantas personas y no elevarse su ego hasta el cielo. Incluso cuando cada uno de ellos dieron sus palabras en un español demaciado adorable, por no decir golpeado, siguieron sin poder creerse tener el cariño de esas personas desconocidas. Jimin tambien lo dijo, menciono en reiteradas ocasiones no creer merecer tanto amor junto, un contrariado Nam lo apoyo, porque lo único en haber hecho hasta ahora era ser ellos mismos, transmitir su musica y el mensaje de ellas en cada letra. Por otro lado, Tae solo esperaba seguir teniendo ese mismo apoyo por mas tiempo, no solamente para él, sino a cada miembro, después de todo, ellos eran siete. Seguido de culminar el concierto, se tomaron una foto que subieron a su cuenta en twitter agradeciendoles su asistencia y amor, aun faltaba otro día mas de emociones por vivir. Si esperan una celebración, musica a todo volumen, botellas de alcohol o comida desbordandose por el éxito del concierto, es tan mal, nada de eso ocurrió o al menos para los chicos. Todos nos subimos a las camionetas y regresamos al hotel, como bien habían dicho, mañana seguía el otro concierto y no se podían dar el lujo de no descansar para ello. Aunque fueran pasadas las doce.
Ah... demonios, realmente estaba cansada, no quería saber nada mas de la vida o de chillidos de niñas hormonadas. Solo quería cerrar lo ojos, mandar todo al coño y dormir hasta las doce del otro día. Por supuesto, sabia que eso era imposible en mi vida. Al instante de creer estar a punto de quedarme dormida, el sonido de estar tocando mi puerta me despertó, bueno, solo lo hizo para sacarme un gruñido. Tenia pensado en obviarlo, pasar de largo haciendome la sorda o desentendida, pero quien quiera que fuese el impertinente ser de privarme de mi descanso, no conocía en su vocabulario la palabra: ignorar. Por lo tanto, dándole unos cuantos puños cerrados al colchón que ni culpa tenia, me levante de la cama asegurando estar allí en un segundo.
Al abrir frunci el ceño, debi de imaginar de encontrarme con la banda entera, pero no con un quit completo de "fiesta directa a la habitación". Tenían bocadillos, dulces y salados, globos (dios saben donde los sacaron), copas con vino incluido e incluso la torta con velitas en el centro. ¡¿Qué carajos significa esto?!
— ¡Momento de celebrar Vic! — pronunció Hobi alegre, haciéndose a un lado para dejar pasar a los demás. Espere, aqui me falta uno. — ¿Qué es un concierto si no festejamos el éxito? ¡Nada!
— Como unas brochetas de cordero, sin cordero. — comento galleto caminando directamente a mi cama y arrojandose.
Miralo no mas que penoso nos salio el niño.
— Deberíamos ordenar unas. — propuso pensativo Jimin, colocando algunas de las cosas en la mesa ratona del centro. — ¿No son las favoritas de Yoongi hyung?
— ¿Crees que puedan tener unas? — pregunto Tae confundido, caminando hasta el control de televisor y encendiendolo. — son mas de pasada las doce, quizás ya todo el mundo duerma.
— Tae, existe el servicio de 24 horas. — le recordó Nam riendo. — aunque ¿no seria mejor ordenar una pizza?
— Pasta. — chasqueo los dedos Jin, sonriendo ampliamente aun cuando los demás lo miraban extraño. — tengo ganas de comer pasta o un bistec.
— Creí que con el de esta tarde era suficiente. — ironizo las palabras Nam, tomando asiento en uno de los sillones.
— Voto por la pizza. — alzo la mano Tae, mirando atento la televisión aunque no entendiera ni papa de lo que decían. — esos bocadillos no duraran mucho.
A todas estas... ¡¿Por qué el asalto a mi habitación?! Podían hacer todo esto en una de las suya, discutir si los bocadillos son suficientes o no, si a estar horas conseguirán brochetas de cordero o Kookie pudiera beber o no. ¡¿Qué pito cuento aqui?! Hoseok fue el único en percatarse no moverme de mi sitio cerca de la entrada, me miro con ojos curiosos esperando igualmente no ser lanzado por los aires como en la tarde, aunque francamente, lo único en querer hacer era dormir. ¿Por qué no me dejaban en paz?
— ¿Ocurre algo Vic? — preguntó cauteloso.
— No, bueno... digamos que asaltan mi habitación por segunda vez en el día sin avisarme. — digo cerrando la puerta, caminando hacia centro de ella sin pestañear. — hablando de bocadillos, ordenar brochetas de cordero o pizza, sin tomarse la molestia de decirme que ocurre. Lo digo encerio. ¿Qué significa todo esto y por qué falta uno de ustedes?
Mirandose entre si con rostros burlones, Nam dio un paso hacia adelante como el buen líder del grupo que es, o tal vez la ofrenda de la paz si llegara a estallar en molestarme.
— Esta es la celebración privada para Yoongi hyung. — dijo al fin, sonriendo con inocencia. — como en todo el día no tuvimos tiempo para hacerle algo, creimos conveniente hacerlo ahora. Cuando todos estuviéramos presentes.
Bien, pero eso no explica porque hacerlo aqui, precisamente en mi habitación o en una de la de ellos. No estoy precisamente de ánimos de celebración, estoy muerta del cansancio y quiero dormir, se supone que mañana saldre con el cumpleañero. Debería de ser suficiente, por una noche, quiero ser libre de dormir cómodamente. Oh, no, no en el turno de estos chicos.
— ¿Y donde esta él? — pregunte dandome por vencida, con ellos no se puede.
— Dándose una ducha. — respondió Hoseok, comiendose uno de los bocadillos ante de venir el hagazajado. — le avisamos que debía de venir aqui para celebrar el éxito de hoy, solo pregunto si tu estabas dispuesta a soportanos luego de estar trabajando hoy sin descansar.
Es astuto, obvio no se ha comido el cuento de "celebración por el concierto" leyó todos sus movimientos, quizás este tomándose su tiempo en la ducha antes de venir a su clara fiesta de cumpleaños. Pues bien, espero que tenga una larga ducha porque ahora lo único que quiero es descansar. Hundiendo mis hombros asentí a las palabras de estos terroristas caminando hacia mi cama, la cual, estaba ocupada por dos de ellos, Tae y Kookie. El primero utilizaba el control del televisor pasando canales sin dejarlo en uno fijo, la mayoría estan en español y no comprendia en los mas mínimo lo que dicen. En cuanto el segundo, mantenía los ojos cerrados asegurándose de descansar unos minutos antes de la celebración, por supuesto, esta muerto de toda la actividad de hoy y querrá dormir lo suficiente para reponer energías. Solo ocurre un problema. ¿Por qué no se va a su habitación y lo hace? Ubicandome al otro lado de ese par de intrusos, me arrojo a la cama sin importarme la invasión a mi privacidad o algo, si ellos desean hacer una fiesta para Suga, perfecto, haganla, pero no cuenten con estar en un cien por ciento activa.
— Es la primera vez que vemos a Vic en pijama. — comenta con excesivo entuciasmo Hobi, siendo sincera ¿No se cansa? — se ve bien en ella.
— Esto no se siente como una celebración normal. — dice Tae, decidiendo dejar la TV en un canal de caricaturas. — es una pijamada. ¡Fiesta de pijamas mezclada!
¿A que viene eso ahora?
— Mmm... si seguro. — habla pensativo Nam. — creo que si debemos ordenar esa pizza, entre Jin hyung y Hoseok, acabaran los bocadillos.
— ¡Oye! — se levanto de la cama Tae. — ¡Aun no he agarrado ni el primero!
Verlos a casi todos aqui reunidos me parecía una total locura, luego de ese gran concierto que ha sido todo un éxito, mostrando facetas maduras y totalmente atractivas para Army, se convertían en jóvenes normales que pelean hasta por comida. Ellos podrían hacer cosas de adultos super mayores, mostrarles al público en general no afectarle las criticas o la presión, pero la verdad seguía estando latente allí. Solo son unos chicos. Era por ese motivo que no podía parar de admirarlos, de sentir un gran aprecio hacia ellos, se mantenían tan fuertes en cada una de sus luchas que seria imposible no ayudarlos a superar los obstáculos. Quizás para Valentina, mi mejor amiga, significara otra cosa este sentimiento hacia ellos, pero en lo personal, solo era un afecto que no tenia el poder de medir. Terminaron por ordenar una pizza, bueno, en realidad, yo la ordene con voz toda patoza y adormilada mientras los chicos esperan pacientes al cumpleañero que se tomo muy encerio lo de "darse su tiempo" en la ducha. Al colgar el telefono en su lugar, la puerta de la habitación sono despertando al mismo galleto de su corta siesta, Nam se sorprendió del nivel tan ligero de dormir en él, usualmente hubiese sido difícil despertarlo. Obligandome abrir a mi por ser la dueña de la habitación, camine a pasos cautelosos a la entrada para abrirla, no comprendia pero me sentía un poco nerviosa, estaba vestida en una ridícula pijama deportiva en medio de puros chicos y recibiría a otro. Mamá de enterarse no estaría muy contenta.
Entonces al girar la perilla, una lluvia de papeles cayeron encima del castaño de piel nivia que tenia una expresión algo desencajada en el rostro, aunque no le duro mucho, Jimin rompió filas halando de su brazo para introducirlo en la habitación y a coro junto a los demás, desearle un feliz cumpleaños. Jin al fondo apareció con la pequeña torta de fondam blanco, cantando conjuntamente con sus amigos el feliz cumpleaños a Yoongi, ahora no parecía estar tan huraño, en su lugar sonreía incrédulo de toda esta atención y tenia sus mejillas sonrojadas. Estaba feliz, eso es seguro. Culminando la canción, soplo las velas llegandole los aplausos y abrazos de felicitaciones en todas partes, parecía ser una celebración de solo ellos y que sobraba, aunque Hoseok me invito a felicitar a Yoongi, comprendí que mientras estuviera con ellos no seria excluida. Los brazos del castaño me rodearon sorpresivamente, apretandome contra él como si su vida dependiera de ellos, sus palabras de anteponer su familia, a Bangtan, antes de sus propios sentimientos se evaporaron en mi mente al igual de mis sueños con él. Seria ridículo avergonzarme por su cercanía, pero Yoongi no es de quienes muestran sus sentimientos fácilmente a los demás, en su lugar, prefería ocultarlos a ojos de los demás.
— ¡Bien! ¡Bien! Mañana ella sera toda atención para ti pero hoy debes controlarte, hyung. — nos separo sutilmente Jimin sonriendo. ¿Ha mostrado sus garras? — aun queda muchas cosas por apreciar.
— ¿Estas celoso de Vic o de Yoongi? — soltó divertido Nam.
Mi vena fujoshi que se encontraba dormida se levantó imponente gracias a ese comentario, sentía que las antenitas shipeadoras giraban a todas partes detectando niveles de Yaoi en el aire, no sabia como podía de estar la expresión en mi cara pero seguramente se trataba de la expectación.
— Por favor no digan cosas que puedan llamar a la maliterpretación. — dijo Yoongi, acto seguido, señalo a mi dirección. — recuerden que alimentan su imaginación lujuriosa y contaminada.
¡¿Como ha dicho?! Deberíamos adoptar mas actitudes hogareñas, como, por ejemplo: huevon culiao.
— Vamos, vamos. — rio incomodo Hoseok interviniendo. — no creo que sea conveniente enojar a Vic, menos en tu celebración de cumpleaños.
— ¿Enojarse? — pregunto, no sabia si confundido o fingiendo estarlo. — Solo estoy diciendo la ver...
— ¿Y si comemos pastel? — propuso Jin, cortando el mal momento.
¿Qué seria una reunión de Bangtan y Vic sin discusiones con Yoongi? ¡Nada! Es genial que las viejas costumbres no se pierdan, lo usual es recordarlas y ponerlas en práctica. Obviamente, estoy siendo sarcastica. Jin corto las porciones de torta y Tae junto a Jimin las repartieron entre nosotros, me dedique a comer mientras ellos conversaban de memorias pasadas de cuando eran trainer, algo que no me involucraba a mi. Estaban felices de compartir otro cumpleaños con Yoongi, deseando ser uno mas de los que quedaban por delante, aprovecharon para preguntarle si su familia lo llamo para felicitarlo. El castaño alzando sus brazos indiferente, hablo de tener un par de llamadas antes de ir al aeropuerto hoy, su mamá, su papá, aunque no es de demostrar mucho su afecto a los demás, su hermano mayor y su cuñada, los demás como amigos lo hicieron por medio de mensajes. Hoseok alzando sus cejas en clara señal de picardía, le pregunto si entre esos mensajes existía uno de Suran Noona, en ese instante, un pedazo de pastel la trague mal haciendome toser incontables veces y necesitando la ayuda de Tae para darme golpecitos en la espalda. Yoongi arqueando una de sus cejas intrigado, giro en dirección a Hoseok lanzandole la pelota de porqué tener una felicitación por parte de Suran Noona, el pelirrojo haciendoce el desentendido menciono ser ellos muy buenos amigos. Acaso... ¿No compartían musica entre ambos?
Vamos, esta información me es innecesaria de saber, apuesto que todos aqui piensan lo mismo. Al menos, eso lo consideraba. Jimin interviendo inocente, recordó que la persona ideal para su hyung era quien tuviera los mismos intereses y estuviera dispuesta a saber de la musica que creaba. Fije mi vista luego de pasar el trago amargo de casi atragantarme con la torta en Yoongi, alli estaba, se encontraba nuevamente un sentir retorcido hacia uno de mis amigos que probablemente este pasando la pagina mostrando interes en otra chica. ¿Quien soy para juzgarlo? Nadie, simplemente nadie y debía de hacerme la vista gorda ante eso. Entonces, soltando una risita irónica y centrando su atención en la torta en sus manos pronuncio las palabras que me dejarian helada de pies a cabeza:
— ¿Qué importa mis motivos de hacerlo de todas maneras?
Nadie dijo nada, al menos no directamente, porque los ojos de todos sus amigos se posaron en él con rostros desencajados mientras por mi mente pasaban un y mil teorías. Entre la mas preponderante era, Yoongi estaba jugando con fuego y podria quemarse, pero eso no era todo, el malestar general de ese hecho lo estaba recibiendo con intereses. ¿Buscaba torturarme? Lo había conseguido.

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