VII
WINGS
A la mañana del dia anterior del comienzo del tour de Bangtan empezó lleno de aprietos, primero, una entrevista en una de las emisoras de Seúl para promocionar el álbum y las fechas de sus conciertos tanto el en pais, como en el extranjero. Segundo, un programa de entrevistas a ídolos que, al pesar de ser con trayectorias largas, hacen un espacio a quienes estan teniendo un éxito arrollador fuera del pais. Tercero, una sesión de fotos para una revistas de modas en cooperación con una marca reconocida en Corea, dejando por último el ensayo general en el estadio del concierto con luces, cámaras, bailarines y la puesta en escena teniendo a cientos de Armys a fuera gritando como locas conmocionadas de escucharlos cantar. Llegue al departamento tan exhausta de tanto movimiento que casi olvidaba lo esencial, hacer mis actividades para la universidad constando de dos informes de relaciones diplomáticas, tratados de libre comercio y un ensayo en francés. ¿Acaso no pueden dejarme en paz de una buena vez? Seria totalmente grandioso, asi conseguirías un poco de armonía en mi ya problemática vida. Luego de los acontecimientos relacionados de una noche oscura bajo la creciente ciudad de Seúl, un viaje en motocicleta, aire picando mis ojos, el ritmo vertiginoso chocando con las paredes de mi estomago y la suave caricia de unos labios sabor cereza sobre los mios no tuve mas remedio a seguir con mi vida, pasar la pagina y centrarme en lo importante. Al menos ese era mi plan hasta ser encontrada por Eun en el pasillo arrodillada, temblando conmocionada y con la mente en cualquier sitio menos en el presente. Se me hacia imposible volver a la realidad, creer que el chico menos interesado en mi diera ese salto fuera de la zona segura hasta una que, ni remotamente posible, encabeza el interesarle de forma romántica. Mi amiga sumamente preocupada preguntaba sin parar si me encontraba bien, me dolia algo o recibi una noticia mala desde mi pais, sin embargo, me límite a mover la cabeza hacia los lados en señal de negativa solamente... solamente estaba en un punto sin retorno, uno que escapar era imposible. Seguidamente, ayudo a levantarme del suelo y me llevo al departamento, todos estaban allí reunidos esperandome aunque al ver mi semblante preocupado, cambiaron rapidamente a una incertidumbre incapaz de ignorar. Sun Hee luchaba, luchaba y luchaba para sacarme palabra alguna, mientras la gemela número uno me ofrecía un poco de agua para calmar mis nervios. Quizás estaba demaciado cansada para hablar, puntualizo Andrea leyendo inmediatamente la situación con solo visualizar mis ojos, de realmente pasar algo con mi familia ella se hubiera enterado rápidamente, ya que las malas noticias son las primeras en llegar. La gemela número dos sobando mi espalda propuso darme mi espacio, hacerme respirar y tomar todo con calma, entendía que estuviéramos preocupados por mi pero a veces las personas no estan del todo dispuestas a compartir sus pesares, llevándolos a cargarlos por si solas. Cuando quisiera compartirlo con ellos lo haría, pero por los momentos, lo único en poder ayudarme sería dejandome sola.
La gemela número dos tiene razón, no quería hablar nada de lo ocurrido con Suga, al menos, no con ellas. ¡Ni con nadie! Esto se escapaba fuera de mis manos, mandarme a no darle vueltas al asunto era exactamente a si hacerlo, porque la imagen de ese beso se penetró en mi sistema para jamas olvidarlo. La sensación suave, la dulce fragancia del mar, la tranquilidad de la noche y su imponente presencia detrás de mis párpados abordaron cada parte de mi ser tomandolo todo, haciendo solo suyo. Ahora bien ¿Estaba dispuesta a negarlo? ¿Hacer como si eso jamas existió? No, no lo estaba y menos cuando trabajamos en el mismo sitio. ¡Demonios! ¿Como lograría mirarlo a la cara después de eso? Eun notando que mi rostro se formaba en una maraña de preocupación, hizo a un lado a Sun Hee y sujeto fuertemente una de mis manos, apoyandome. Tal vez aun es muy temprano para confiar en alguno de ellos, pero quería hacerme saber cualquiera que fuese la circunstancia podia confiar en ellos, era una Army y entre nosotros sabíamos apoyarnos en las buenas y malas. Parpadeando un poco confundida al ofrecimiento de Eun Young, termine dándole una sonrisa de agradecimiento a la par de regresarle el gesto de la mano, estaba muy a gusto de poder contar con amigas como ella. No obstante, este tema con los chicos de Bangtan es algo que no puedo hablar, simplemente debo de morderme los labios, tragarlo y superarlo. De lo contrario, terminaría afectando todo mis rendimientos.
Pasado lo de esa noche, mis amigos no volvieron a abordar el tema de mi descomposición sin explicación, ni siquiera Sun Hee que conocía mi secreto, aparentemente comprendia el relacionarse con algo relacionado a chicas y amores, fuera de su rango. Las gemelas y Eun se ofrecieron, una vez mas, el escucharme cuando estuviera dispuesta hablar. De quien jamas pude librarme fue de Andrea, la cual en medio de tazas de té quedo literalmente pegada al suelo al enterarse, ella mas a nadie conocía de mi boca la poca tolerencia de Yoongi hacia mi persona, o al menos, las discrepancias pasadas. ¿Como es que de la noche a la mañana le gusto? ¿Ha sido una mascara? ¿Un parapeto? No lo se, el pelinegro es sumamente reservado, no lo imagino del tipo de hombre de montarse una pelicula en su mente para conquistas a una chica, en realidad es bastante plano en esos temas, es por ello de creer en cada una de sus posturas al tratar conmigo. Ese acto solo fue de curiosidad, saber el tipo de sensación que tendría al besar a la nueva de la compañia, a una extranjera tambien, o a la niña fastidiosa que lo saca de sus cabales o... o... ¡¿Qué coño puedo saber yo?! Dijo el deber intentarlo al menos una vez, eso da talla para manejarlo de varias maneras. Conclusión, el color se torno igual a una hormiga. Tambien pasaba por alto dos detalles mas, uno muy grandes: Jimin, Jin y el peligroso, Jungkook. Andrea tuvo la gran osadía de preguntarme la diferencia de besarme con galleto y Suga, cosa en poner a trabajar mi corazón con fuerza porque no podía hacer tal cosa, no era justo para mi o para ellos. Aunque bajo su favor tenia el deber hacerlo, solamente asi conocería a cual de los dos estaba realmente interesada, de hecho, si tuviese la oportunidad, es una gran idea el besarme con los cinco restantes. Colocando el grito en el cielo, la mande lo mas decente que pude al demonio y me encerre en mi habitación, su estridente risa se inundó por todo el lugar insinuando considerar la oferta o al menos, salir en citas por separado con ellos. Me hice la sorda, la muda, la tonta, la... ¡La que no siente! Eso es lo mas frívolo en cruzar su mente, no es como si los chicos tuvieran los mismos gustos a Yoongi y Jungkook, los cuales pueden estar confundiendose gradualmente y de resultar verdaderos, aun no estoy dispuesta a corresponderlos. ¿Y qué esperaban? ¿Lanzarme a los brazos de Yoongi porque ya he rechazado a galleto? No, se equivocan, esto no es 12 corazones o uno de esos programuchos de citas a ciegas, hablamos de personas reales con sentimientos reales, se merecen un respecto por tomarse la molestia de mirarme o ser mis amigos al menos. Tampoco es que Suga se me declarara, ha sido un beso inocente, un choque de labios lo suficientemente conciso para determinar que tiene una duda, o tenia una duda, al hacerlo pudo disperasarce a igual de empeorar. La mejor opción era aplicar la misma de mis amigas, esperar por él cuando estuviese listo para hablar. Y eso mismo hice.
Los días restantes estuvimos lo suficientemente ocupados como para cruzarnos, él o cualquier otro de Bangtan, aunque no nos vieramos seguíamos comunicandonos por mensajes y videollamadas. Al menos fue el caso de Nam y Jimin, que en medio de una comida antes de grabar una entrevista para una revista de ídolos, comentaron disculparse por no tener tiempo en calidad de amigos y casi pasar de mi. Le reste importancia, ya tendríamos una gira por delante y unos vuelos agotadores donde conversaríamos, de no terminar rocando hasta nuestro destino, lo usaríamos en dialogar y ver películas. Jimin tan listo como de costumbre, pidió sentarse a mi lado antes de cualquier otro de sus compañeros, eso si, Nam sonrio socarronamente diciéndole no estar en su poder esa petición sino de a aerolínea el asignar los puestos, por lo tanto, la suerte y la mano inocente del operador de viajes, diria quien ocuparían el sitio. Tae Hyung igualmente me llamo, este si fue de voz, solamente para conversar de anime y prometerme llevarme una vez estando en América, a una exposición de cuadros en una de sus grandes ciudades, o quizás de compras, Hoseok estaría dispuestos a unirsenos porque le encanta visitar tiendas y adquirir nuevas cosas. Mientras fuese llevada a una librería o dos me colocaba a su fiel disposición, tampoco sonaba desagradable lo de apreciar el arte, me disculpaba de ante mano al ser un inculta del tema, pero estaría dispuesta a escucharlo. Sin darme cuenta, estaba haciendo planes antes de tiempo.
Volviendo a la realidad, me atasque de información para mis informes del día siguiente, eran casi las diez de la noche y Andrea desde bastante tiempo dormía, hoy fue su día libre de la universidad y trabajo, aprovechandolo para descansar. Quise llevarla conmigo en un encantadora travesía del día, pero lo muy ingrata, lo aprovecho para olgasanear, llamar a su familia en Venezuela y conversar con su novio al punto de quedarse sin saliva. ¡Argh! Demaciado miel para mi sistema, prefiero chupar un limón antes de soportar encontrarme con ese par en un mismo cuarto, lo digo encerio, nadie en la vida puede aguantar a unos tortolos tan dulces como esos dos. Aunque después de tanto trabajo duro y asistir sin descanso a clase, se merece un poco de arrumaco de su parte, lo dejare pasar. Tampoco he tenido el suficiente tiempo para hablar con mamá, la abuela María o el mismo Manuel, he estado atorada de obligaciones que me he limitado a solo mensajes de voz y texto, dejando casi a un lado sentarme largo y tendido a platicar del día a dia de ellos. Decir extrañarlos en poco, porque en mi mente siguen presentes cada una de sus memorias, los chistes pasados de tono de mi hermano, los buenos consejos de mamá y la risa contagiosa de la abuela. Lo mas duro fueron los primeros días solas, aprendiendo a valernos por si mismas, adaptarnos a una ciudad grande que fácilmente te consumiría en un solo bocado sabiendo aleguas no tener a nadie, tu familia esta en otro pais, abogando y rezando por tu suerte. Suelto un suspiro pesado recostando mi espalda a la silla a la par de mi cabeza en mis brazos flexionados, se que no llevo mucho en estar en Corea salvo un par de meses como mínimo pero, estoy considerando que para este agosto o diciembre ir a visitarlos, tendría que hacer escala en Colombia para tener costo menos pesados en mi bolsillo, aunque valdría la pena. Sea como sea, lo tendre presente luego y lo hablare con Andrea.
El sacudon repentino de mi telefono sobre el escritorio me produce un respingo, eso me extraña un poco, no estoy esperando ninguna llamada o mensaje de alguien menos a estas horas de la noche, mis conocidos de Corea deben de estar descansando. Encogiendome de hombros, sujeto dicho aparato entre mis manos leyendo el remitente, Jungkook. ¿No debería de estar descansando? Mañana es su gran día, los managers, Bang PD, la jefa Park y todos los encargados del bienestar de Bangtan le pidieron descansar esta noche y asi dar todo lo mejor de si en el concierto. ¿Esta haciéndose el sordo?
— Deja de perder el tiempo y ve a dormir. — le digo de inmediato sin rodeos o contemplaciones.
— ¿Estas estresada Noona? — pregunta haciéndose el inocente el atrevido.
— No, pero lo estare si no vas a dormirte en este mismo instante. — retifico mi posición, escuchando de su parte nada mas a su risita particular.
La verdad después del beso con Suga, pensé ser incapaz de hablar normalmente con galleto sin tener una clase de remordimiento, de alguna u otra forma se sentía estar siendo una mala mujer, una que juega con el sentimiento de dos personas a la vez. Sin embargo, recordé las palabras de él mismo al momento de reconciliarnos, restarle importancia si lograba interesarme en cualquiera de sus compañeros, a la final, seguiría insistiendo en ganar una parte en mi corazón. Daban unas ganas tremendas de decirle no pelear contra nadie, porque un espacio ya lo tenia marcado con tinta permanente en mi pecho, ese tenia su nombre escrito. Por lo tanto, me trague todas la contradicciones luchando contra mi conciencia y lo segui tratando normalmente como de costumbre.
— ¿No ha escuchado que la noche es joven? — comenta con burla, hasta puedo imaginarlo teniendo esa expresión de picardía en su rostro, muy entuciasmado por algún motivo. — Debería tener mas pensamientos asi, en lugar de alguien con mas edad a la suya.
— A eso le llamo crecer, galleta infernal. — pronuncio con presunción, soltando un suspiro y acariciando frente con desgano. — ¿Qué haces despierto a todas estas?
— Noona... — empieza diciendo con precaución, con algo de duda. — ¿Ya has cenado Noona?
¿Eh? Parpadeo sin entender, porque el tema central aqui no soy yo, en realidad, quien menos importa en la ecuación sigo siendo yo, aunque es perspectiva de un chico travieso como Jungkook no lo es.
— Sigo sin ver tu punto.
— Bueno, ninguno de nosotros lo ha hecho. — dice explicandome, escuchando como se cierra un puerta desde su lado del telefono. — Jin hyung estaba a punto de pedir una pizza pero V hyung no estuvo de acuerdo, Jimin opto por pedir comida china o salir a super para unas compras rápidas. Entonces Nam Joon hyung quiere comida picante y Suga hyung... él solo no se molesta por la elección de comida, esta muy ocupado en su estudio con su trabajo de productor, capaz y hoy no duerma.
Abro los ojos con sorpresa de lo mencionado por galleto, Yoongi saltandose las horas de sueño, aunque tampoco debería de darle vueltas al asunto porque es algo natural de hacer. Por otro lado, Jin y Tae no paran de discutir hasta por cosas insignificantes, inclusive la comida, estoy a punto de sugerirles pollo frito hasta que se me ocurre una idea. Como aun tampoco he cenado, no estaría mal ofrecerme e ir a hacerle de comida, igualmente se los debo desde hace un tiempo atrás. Las arepas de mi pais a estas horas no resultarán tan difíciles de digerir, menos sabiendo escoger el relleno adecuado, quizás galleto me llamo para escaparse conmigo a cualquier puesto de comida pero me rehusó. Se que tambien le encantara mi idea.
— Jungkook... ¿Qué te parece hacer unas compras en el super de noche? — le sugiero levantandome de mi asiento, buscando mi monedero y un abrigo.
— ¿Qué tienes en mente Noona? — rie contagiado de mi energía.
— Depende de cuan dispuesto estes a ser mi ayudante de cocina. — confieso con ironía, sonriendo socarronamente aunque no sea capaz de verme. — ¿Qué dices?
— ¿Vas a cocinar para todos? — deduce rápidamente sorprendido, pero en lugar de ponerse en contra, escucho sus pasos moverse por un lugar cerrado y abrir una puerta. — Cuenta conmigo, Vic Noona. ¿Te parece si voy a recogerte en cinco minutos?
— Repicame desde tu telefono y bajare. — propongo.
— Hecho.
Cuelgo la llamada moviendome rápidamente por mi habitación en búsqueda de unas medias decentes, seguidamente de mis zapatos converse grises que usualmente utilizo para hacer mercado, son mis favoritos y realmente comodos en situaciones como estas. Encontrando su ubicación al fondo de mi desordenado armario los sujeto para salir de la habitación, no sin antes meter en los bolsillos de mi gran abrigo blanco acolchado mi monedero y telefono, cierro con seguro tomando en cuenta que me dirijo a un departamento de chicos solos, siete para ser mas exactos, de saber este disparate loco mi mamá no le agradaria mucho. De hecho, el solo salir a estas horas por allí fuera con uno solo es una alarma para ella, tomando en cuenta estar escapando de las responsabilidades de la universidad la colocaría mas enojada aun. Pero no esta aqui, no sabrá de esta pequeña travesura, no al menos que Andrea le diga, cosa en jamas hacerlo porque ni ella misma se dara de cuenta, esta muy dormida en su habitación como para notar mi ausencia en el departamento. Camino suavemente sin hacer ningún ruido por el pasillo hasta llegar a la sala de estar, todas las luces estan apagadas estoy rodeada de completa oscuridad, me guia es la diminuta lucecilla de la TV apagada indicando que tiene energía, por lo que siguiendo ese mismo camino conseguire llegar a la entrada. Me siento en el escalon para colocarme los zapatos, mis medias rosadas de puntos diminutos amarillos me saludan alegremente, como si supieran exactamente las razón para colocarmelas y no escoger una mas viejas. Ya deben intuir, las costumbres asiáticas por quitarte tus zapatos en la entrar de cualquier casa y usuar zapatillas o simplemente estar descalzo, es una creencia bastante curiosa pero a su vez limpia, porque simplemente eviten tener cualquier germen dentro de sus casas llevadas desde de la calle. Otros aseguran el dejar las malas vibras a fuera, quedándose incrustado en tus zapatos y quedandote únicamente con la prosperidad del hogar. Sea como sea, es algo que aun no he practicado en mi propio departamento, debe ser porque tengo aun el chip de Venezuela y no el de Corea.
Sacudiendo mi cabeza hacia los lados para dispersar mis pensamientos, amarro los cordones de mis zapatos y cierro con toda la dedicación del mundo la puerta de apartamento sin hacer ruido, puede parecerle loco si lo prefieren pero nunca en la vida he asistido a una discoteca, bar o algún tipo de esos lugares. ¡Ni siquiera una fiesta memorable! Simplemente, estaba limitada a encerrarme en mi casa hasta altas horas de la noche a leer manga Yaoi, leer libros, ver anime o doramas, era como un ritual personal que me hacia feliz, corrección, aun lo hace pero tengo el tiempo contado y no puedo tener el lujo de hacerlo de nuevo. Subo al elevador marcando planta baja, se que le dije Jungkook marcarme cuando estuviera ya estacionado, aun asi me entuciasma el hecho de salir de noche con toda esa brisa friolenta o las luces apuntando el rostro, la vida nocturna de Seúl debería de ser emocionante, aunque realmente este punto debería de marcarse para EEUU. ¿Acaso Bangtan no hara varios conciertos en algunas ciudades? Por supuesto, las principales y recordando la apretada agenda, ser unas cuatro en total y casi le darán tiempo en respirar. Al menos, estare emocionada al cambiar de aires y mirar nuevos paisajes que durante toda mi vida he soñado ver, porque la razón mas nítida de estudiar relaciones internacionales es esa: viajar. Cuando estaba estudiando en el liceo, tercer año siendo mas exacta, tenia varias ideas en mente en mi carrera de la universidad, desde profesora de preescolar hasta veterinaria, tomando un giro inesperado al pasar de año, es decir, cuarto año al ser transferida a otro colegio. Una escuela técnica. En ese sitio, asignada a un mensión llamada turismo amplíe totalmente mi visión de las cosas, ya no veía la educación de la misma manera, menos la veterinaria, siendo sinceros, el sufrimiento de un animalito me parte el alma en dos y la sangre me da asco, por lo tanto, no sirvo para la tarea. Llevandome finalmente a las relaciones internacionales, de por si los idiomas me llamaban la atención, viajar aun mas y con esos requisitos finalizando mi educación en la escuela técnica, pase a la universidad para un TSU. Los años se me pasaron volando, casi que ni me explicaba como fui recibida en una universidad reconocida en Seúl, transladarme con Andrea y viviendo el sueño completo, el cual, desde hace años imaginaba.
Las puertas del ascensor se abrieron en planta baja, sali caminando viendo los minutos transcurridos en el telefono celular, no muchos si desean mi opinión como para ya tener a galleto esperando por mi, además, dudaba que el departamento de ellos estuviese cerca. Me entraba la duda de conocer como siete chicos viven entre ellos, es decir, son demaciados y el acomodarse en un apartamento debería de ser algo complicado o tal vez, no tanto. Aunque me deja algo claro, deben de ser desordenados. ¿Los chicos no lo son? Dejan las cosas regadas en todas partes, la cocina un desastre, cajas apiladas de comida rápida... bueno, de mi hermano puedo diferir porque resulta ser mas ordenado en comparación mia. En Venezuela, mamá solia correr detrás para organizar la habitación, una vez hasta me saco el colchón a la sala para ponerle fin a mi desastre, la próxima seria al pasillo del edificio. En general, era una lucha campal que resultaba difícil de ganarla, pensaba en la psicología de: entiendo mis desastres, en ellos, consigo mis cosas y soy feliz asi. Ahora, intenta explicarle eso a tu madre, es obvio salir con un chancletazo en tu esplada como mínimo y máximo, sin timpanos. Por lo tanto, debes en cuando, la complacia para quedar en buenos términos con ella, y no tener batallas campales. Estando en Corea es estúpido seguir con mis desordes, cuando estoy apunto de olvidarme de limpiar o colgar mi ropa lavada, recuerdo los gritos de mamá y me coloco manos a la obra. Imagino tenerla detrás de mi regañadome, llamandome un desastre andante o hermitaña de las cavernas, con esos incentivos mentales soy capaz de realizar los quehaceres.
Camino hacia la salida haciendo una ligera reverencia a los guardias de seguridad en signos de saludo, ellos me lo regresan deseandome las buenas noches, son casi las diez y veinte bastante tarde para una chica estar por alli sola. En mi pais significaría un robo seguro o un susto de los feos, de esos que te harías del uno o del segundo en los pantalones, quedandote con la opción de permanecer en tu casa durmiendo o viendo TV. Es obvio de cambiar los tiempos en Venezuela, podrías hasta pasearte a las cuatro se la mañana luego de una rumba en cualquiera de las discotecas celebres de la ciudad y caminar hacia un puesto de comida rápida, sentar a ser el tonto en la espera, comer y una vez mas, dar una vueltas hasta regresar a casa. Al menos, ese era el intererario de Manuel los fines de semana hasta que la abuela Maria lo dejo aguantar frio varias horas en la puerta de su hogar, quedandole claro no estar a esas alturas de la vida soportando a borrachos y menos esperando a su regreso. Como sea, lo mas salvaje en hacer era ir al cine con mis amigas todos los viernes a la segunda función, eso si, mamá me daba las normas que debía de estar de regreso a las nueve en el departamento o ella misma se encargaría de buscarme sin importarle formar un escandolo delante de mis amistades, el hecho de estar creciendo no le daba pie a desobedecerla, sino a ser mas consiente de la responsabilidad. Tambien esta ese otro detalle ridículo pero cierto, a las mujeres se les pone mas trabas por ser simplemente mujeres, en cambio a los hombres es mas liberal al ser hombres. Pensamiento machista pero certero, nunca se lo manifeste a mamá para evitar escándalos, aunque era en mi perspectiva lo que sentía.
El frio de la noche golpeo mis mejillas con frenesí haciendome temblar ligeramente, tenia un abrigo lo suficientemente caluroso como para entrar en temperatura estable, lo compre especialmente con ese fin. Lo negativo ha sido el color, blanco, todo el mundo que me conoce sabe el no llevarnos muy bien y terminar convirtiéndose en otro. Riendome mentalmente de mi ocurrencia froto mis manos entre si y las soplo un poco, desconocía tener este clima invernal entrada la noche, hoy en las noticias no lo mencionaron y me siento algo timada por ello. ¡Estan para informarnos! No para engañarnos. En medio de mi pelea mental, una gran camioneta doble cabina se estaciona frente de mi desconectandome, doy un paso hacia adelante con curiosidad al mismo instante de bajarse los vidrios ahumados y apreciar una amplia sonrisa conocida, una que parece estar admitiendo haber hecho una travesura. ¿De quien puedo estar hablando? Jungkook.
— Buenas noches, Noona. — se apoya casualmente en el volante, en un intento claramente de coqueteo o alardeo. Lo que resulte primero en suceder. — ¿Ha pedido usted un humilde corcel para su aventura?
— Bueno, lo de "humilde corcel" no queda mucho para este vehículo. — le digo con sinceridad, él suelta un bufido buscando controlar su risa, fallando estrepitosamente porque sus carcajadas llegan hasta mis oidos. — pero si solicite un ayudante en mi viaje culinario... ¿Donde sacaste esta camioneta niño? Además, no me habías dicho que tenias licencia para conducir.
— Otro de mis tantos talentos ocultos. — alardea alzandose de hombros, aprovecho para rodear los ojos y abrir la puerta del copiloto antes de terminar arrepintiendome de esta locura. — la licencia la consegui hace unos meses atrás, junto a Hobi hyung la solicitamos. No solemos utilizarla mucho porque estamos acostumbrados a ser llevados a todas partes por la compañia, igualmente Jin hyung se ofrece a la tarea, facilitando muchas las cosas.
Asiento mecánicamente, de manejar Jin ya lo sabia, en el tiempo de novatos en la industria era el único en poseer un auto de los siete, convirtiéndose el responsable de llevar y traerlos a los lugares de destino. Mas aun, ayudar en todo momento a galleto en sus actividades de la escuela, incluso, estaba pendiente de estar preparado y enviarlo hasta allí. Lo asemeje a un padre soltero o tio protector, fue muy bonito de su parte ocupar ese papel dentro de Bangtan, por eso es que lo quieren y respetan mucho.
— Bien, Noona. — enciende la camioneta subiendo los vidrios ahumados, centrándose al frente suyo y arrancando del sitio. — ¿Qué tienes en mente para cenar?
— Arepas. — le sonrio ampliamente, galleto me mira de reojo mostrando asombro. — eso como plato principal, pero no he pensado en los rellenos y recibir ayuda extra me vería bien.
Jungkook se queda en silencio meditando mi propuesta, desde mi puesto se ve bastante apuesto y mayor a su edad, él manejar a las personas les da un aire mas maduro o solo sirve con el chico. Puede ser el caso. Nos paramos en un semáforo en rojo, galleto sigue sin contestarme pero gira sus enormes ojos oscuros buscando respuesta de mi parte, sugerencias culinarias tal vez.
— ¿Tenias algo en mente Noona? — pregunta.
— Mmm... las arepas se rellenan con cualquier cosa. — le recuerdo, el semáforo ha cambiado de color moviendonos hacia adelante. — carne, pollo, queso, vegetales... ¡Lo que sea! Incluso huevos, mi mamá hace unas tortillas maravillosas que te quedas de piedra. Hasta la abuela María le colocaba cualquier ingrediente en ellas, una vez le coloco carne mechada tenia un sabor increíble.
— ¿Incluso carne de ternera? — musito con interes en sus ojos, tenia un brillo muy usual en su caso.
— Por supuesto. — rei divertida de su reacción de niño pequeño ante la navidad, Jungkook seguía siendo tan adorable y conmoverse es imposible. — puede tener lo que tu quieras, digo, lo que los demás puedan igualmente querer.
— Esta ha sido mi idea, debo de tener mas prioridad a los demás. — hizo un medio puchero, demostrando tener mayor supremacía ante los otros. — ¿No lo crees Victoria Noona?
Omo, omo, omo... lo que te parezca galleto.
— De acuerdo. — accedí, acomodandome en el asiento y mirando de reojo unos pequeños vástagos de sonrisa en sus labios. — sera según tus criterios. ¿Contento?
— Un poco. — admitió, esbozando una sonrisa apenada y medio ocultandola. — lo terminare de estar cuando Victoria Noona me alimente con su comida. Luego de todo el esfuerzo en estos días lo merezco, incluso casi nos hemos visto. Ha sido muy solitario para mi no hacerlo, necesito la dosis necesaria de ti para poder ser feliz.
Trague sonoramente saliva ante la transparente declaración del menor de Bangtan, colocando la respiración y el corazón a marchar mas rápido de lo normal, era en este tipo de situaciones que me costaba manejarlo con naturalidad, no sabiendo las claras intenciones de este chico. Su inquietante mirada se poso sobre mi estudiandome, analizandome y evaluando cualquier indicio de respuesta de mi parte, sabia perfectamente el efecto que producia en mi como el claro nerviosismo o la imposibilidad de verlo a los ojos. El pulso me temblaba, la respiración me fallaba casi haciendo salir un quejido, porque solo en ciertas oportunidades tenias esta postura en el castaño y era natural en sus presentaciones, actuando a una persona totalmente distinta. ¡Maldición! Esto no es justo, no es en lo mas mínimo justo, porque estaría ahogandome en los mares de la confusión en eso instantes pero lo compartido con galleto no lo olvido, por mas intentarlo jamas lo haría. Sus abrazos, sus palabras alentadoras, la sensación de estar segura bajo su custodia y después siguen sus besos apasionados, consiliadores o en otras oportunidades suaves. ¡Santo cielos! ¿Acaso no parara? Darle mas vueltas a como me siento con él, cuestionarme si esta correcto o no, el seguir adelante o solo arrojarme una vez mas a su regazo para botar las malditas realidades, una esta apuntó de salir aflote. Lo he extrañado con locura, sus insinuaciones, la forma en como me mira, sus palabras llenas de aliento de superación y el simple hecho de estar allí en silencio contemplandome. ¿Eso me convierte en una desvergonzada? Si, si probablemente, mas si en tengo otros buitres rondando mi mente sin descanso pero, tampoco es que abogue por cambiar las cosas emergiendo de mi interior.
Sin embargo, del mismo modo, me siento culpable de tener estos mismos sentimientos por los demás, siendo mas específicos Suga. ¿Debo de recordarlo acaso? Porque ese beso jamas se borrara de mi memoria, es el segundo hombre en la vida que he permitido llegar tan lejos conmigo, y podria haberlo hecho una sola vez pero los efectos no me abandonan. ¡Demonios! Alli viene, el remordimiento de estar simplemente al lado de galleto, sonrojandome de sus palabras, sintiendome halagada de tener su atención y poseer estas ancias locas de verlo nuevamente, estrechar al menos su mano y mantener su calor únicamente para mi misma. Él se merece algo mejor, una mujer completa, no tan contradictoria y tan esplendorosa como su alma. Porque pareciera que estoy jugando con sus sentimientos, manipularlos en mi mano, llevándolos a mi boca para masticarlos y escupirlos fuera de mi alcance. Si estuviera en mi disposición cambiar esto lo haría, arrojar las confusiones a un lado con la única finalidad de sujetar su mano para hacerlo feliz, quiero prevalecer su sonrisa por la eternidad y el brillo travieso en sus ojos cuando algo le interesa. No obstante, una voz siniestra me dictamina no merecerlo, ser demaciado imprudente de mi parte siquiera optar a algo tan preciado como eso y ocupar el lugar correspondiente lejos, muy lejos de él.
Galleto parece percatarse de mi bajo estado de animo repentino desviando su mirada del camino, frunciendo el ceño sabiendo que no existirá una respuesta de mi parte a su declaración, no tengo derecho de hacerlo de todas maneras. Suspirando, da un giro rápido estacionando en un mini super en todo el frente de la entrada, el sitio esta tan solitario que me hace pensar ser los únicos seres en pisar el mundo, solo nosotros dos contra lo que venga. Ese inocente pensamiento casi me hace reir, podria considerarse hasta un escape real de lo que estamos viviendo, cuando de la realidad jamas seremos capaces de huir, nos sigue muy desde cerca pisando nuestros talones, suspirando en nuestras nucas y dando un recordatorio diario: siempre podria peor. La fibrosa mano de Jungkook llega repentinamente sobre la mia aprentandola, haciendome alzar la mirada hasta su dirección siendo recibida con una muy dulce sonrisa de esas que alimentan tu alma, la alzan, la curan y te insitan a no abandonar el camino sino seguir hasta el final.
— Quita esa cara de tragedia, por favor. — me pide con serenidad, pero eso solo esta empuja mas hacia la culpa, desviando la mirada hacia otro punto de la camioneta. — hablo completamente encerio, Victoria Noona. No me gusta verte aflijida o preocupada, en tus labios queda mejor esa mueca de niña traviesa o emocionada, hasta la avergonzada es adorable. El grado de sonrojo en tus mejillas es demaciado tierno, al punto de parecer una hermosa rosa roja al máximo punto de su brote. — rie invitandome a alzar el rostro, encontrandolo efectivamente tal cual a su descripción. ¡Argh! ¡No me hagas sentirme peor! — Aqui tenemos una muestra, sabia que lo encontraría rápidamente nos volvieramos a encontrar. Por lo tanto, Noona, sea lo que sea en haber ocurrido olvidalo, tiralo a la basura y centra toda tu atención en mi. Soy quien esta presente frente de ti en estos momentos, nadie mas, incluso si en tu mente lo tienes metida, lo buscare arrojar porque... debería de convertirme en tu prioridad.
Que forma mas apasionada de pensar, me dije a mi misma mirando los enormes ojos de Jungkook pidiendome atención, la cual, en estos días no le di debido al trabajo y mi confusión. Su determinada manera de hacer las cosas me desarmaba, no es ningún tonto para desconocer lo posible a ocurrirme en su ausencia, lo tiene muy presente y no intenta esconder. Cuando paso el malentendido con Jimin, el menor de Bangtan colocó un gran muro entre nosotros uno con sabor a indiferencia, la temperatura del invierno y la anuncio de una desaparición dolorosa. Había sufrido los estragos amargos de ser ignorada por una persona importante, intente luchar con la fria temperatura del ambiente viéndolo de lejos contrariado, aislado y manteniendo un semblante neutral. Vino poco después ese beso detrás de bastidores del programa de variedades, donde senti cada particula de su alma quebrarse por completo, la incertidumbre y la asfixia de ser desechado aun lado como si fuese un simple objeto. Quise reparar todo, hacerle saber que no tenia ningún poder sobre mi o deberle algo, del mismo modo, tener unas ganas loca de sujetar su perfecto rostro aflijido y llenarlo de besos hasta cansarme o caerse mis labios. ¿Lo malo? La distancia crecio mas y un abismo se planto entre ambos. No deseo experimentar eso nuevamente, tenerlo cerca pero no poder acercarmele, querer sonreirle, hablarle o bromear pero oprimirlo porque le herido tanto para cansarce de mi. ¡Pense incluso su regreso con su ex chillona! Cosa que Tae desmintió de inmediato diciendo jamas ocurrir eso, esa historia culmino y no se permiten repeticiones.
Tragando saliva sonoramente, aprete mi mano contra la suya mirandolo de reojo con mejillas pintadas de carmín, él parecía comprender todo sin necesidad de explicarle algo como si... estuviera al tanto de lo acontecido. Eso hizo revolver mi estomago conmocionado, no creo que Suga sea del tipo de hombre de ir contando sus experiencias a los cuatro vientos, menos si me acreditan como la protagonista de ellas. Es decir, ni siquiera he tenido una explicación decente de su parte, solo sus palabras de no darle vueltas al asunto y lo de intentarlo al menos una vez. ¿Qué quería decir con eso? ¿Él sabia o intuia mi problemático estatus con galleto? No, Jungkook aunque jamas ha desmentido tener sentimientos hacia mi, en todo este tiempo de la boca de los otros integrantes ha salido algo con respecto a ello. Tampoco es que le tema a pasar algo asi, sencillamente me da escalofríos a conocer los pensamientos de los demás, somos grandes amigos y la comunicación no se ha anulado desde serlo, me imagino pedirme una explicación de guardar el acontecimiento con Suga o galleto. ¡Agh! ¡Da igual! Lo mas importante de aqui es saber si Jungkook o Yoongi han hablado entre ellos de esto, si la motivación de besarme ha sido porque el menor le describió la sensación de hacerlo, de ese modo, tendría mas lógica para mi el pasarme por todo esto.
— Lo se. — dice finalmente el chico soltando mi mano, suspirando y acomodando su postura recta hacia el frente. — Yoongi hyung, puede no ser muy conversador, es mas, es del tipo reservado que lucha con sus demonios sin compartirlos sin nadie mas. Sin embargo, desde que descubri que me gustabas, me dije a mi mismo no rendirme hasta el final y esto podria no corresponderme decirlo, de hecho, en verdad no lo hace pero... no pretendo doblegarme ante los demás. — hace una pequeña pausa esbozando una sonrisa tristona, posando sus ojos insistentes en mi y congelandome por completo. — Incluso si estamos hablando de Yoongi hyung, tampoco pretendo perder contra él. Noona, te lo vuelvo a repetir, conseguiré que a la final gobernar todo los espacio de tu corazón. Terminaras eligiendome como tu prioridad principal.
No dije nada, quede tan muda como un mimo, quieta como una momia y seca como el decierto del Saahara. La fuerza descomunal combinada con la determinación de este chiquillo no tenia límites, ni colocandolos llegaría a respetarlo porque desde el inicio su decisión ha sido tomada, llegar hasta mi sin importar las consecuencias. No obstante de su declaración, los datos salidos de sus labios han clavado en lo mas profundo de mi mente, lo primero, el beso de Suga no ha sido de experimento, al menos lo entendí asi, porque sus acciones lo llevaban a lo mismo del menor de los siete: le intereso de forma romantica. Lo segundo, desde que galleto descubrió sus sentimientos por mi los ha gritado a los cuatro vientos, quizas este exagerando, pero Yoongi estaba enterado de todo. ¿Como reacciono? ¿Cual ha sido su respuesta? Lo desconosco, pero viendo atrás en los sucesos de esa noche, esta sobre entendido igualmente no rendirse. Ahora, tomando en cuenta de las pocas veces de vernos, ha marcado su distancia tal cual al principio de conocernos y hacer como si nada a ocurrido. ¡Ash! Definitivamente las acciones de ese hombre me confunden profundamente, es de lo que tiran la piedra y esconden la mano, ha encendido la llama pero no la apagó. ¿Qué quiere de mi? Corrijo ¿Qué quieren de mi? Si no vienen directamente y me lo dicen jamas lograre adivinarlo, porque es cuando entran los otros datos, unos que son mas peligrosos: galleto hablo de los demás. Por eso el tercero y cuarto, podria catalogarlos de alta peligrosidad. No creo que esto redondee a los cinco integrantes de Bangtan, admito derretirme en ocasiones ante las atenciones de Jimin, las acciones de Jin o lo atalondrado que es Tae, sin dejar a un lado la madurez de Nam o el optimismo de Hoseok, pero eso no diria el igualmente interesarles. ¡Por favor! Eso de gustarle, aparentemente, a dos hombres a la vez me ha afectado el cerebro demaciado, el argumento de Jungkook precisamente podria ser casioso, todo depende del color en que lo veas. Bien dice por allí: el amor te vuelve ciego, sordo y mudo, sobre todo, te apendeja. En sus ojos soy tan hermosa que podria despertar el interes en cualquiera, incluso, sus propios compañeros de grupo.
Esta bien, esta bien, nada ha sido confirmado y alardear las cosas es una de mis especialidades. Tengo suficientes problemas en la cabeza para agregar otro, además, mientras Yoongi no venga por sus propios pies a conversar conmigo las cosas en mi mente seguirán igual. Aquel suceso ha sido curiosidad, nada mas.
— Jungkook... — trato de responder a su argumento.
— ¡Ah! ¡Suficiente de pláticas sin sentido! — suelta de repente cambiando su semblante en el usual galleto de siempre, estira sus músculos y me mira con un brillo de emoción que lo caracteriza. — Noona esta conmigo en estos momentos a solas, no voy hablar de otros mientras eso suceda. Si ellos quieren decirte algo... ¡Que lo hagan por si mismos! Debo aprovechar esta aventura culinaria al máximo.
— Pero... — insisto.
— Nada, Noona. — se acerca demaciado, colocando uno de sus dedos en mis labios y silenciandolos por completo. — casi no hemos podido vernos por mucho tiempo, quiero explotar cada minuto que tengo contigo a solas al máximo. Te he dicho que estoy bien con tus confusiones e inseguridades, eso jamas va afectar mis sentimientos por ti. Pero no significa que te explicare la dudas de otros, no es mi prioridad, ni lo sera. Lo único que me apetece es apreciar el ahora, el presente y olvidar lo demás. Tampoco insistas mas en el tema o utilizaré el meto mas infalible de cerrar tu boca: besarte.
Los colores se me subieron a la cara al escucharlo decir eso, porque conocía suficiente a esta galleta infernal como para saber estar diciendo la verdad, me besaria si volvía a tocar ese tema. Gire rápidamente buscando el pasamanos y abriendo la puerta para salir del auto, la risa diabólica del mas joven me llego a los oidos al imitar mi movimiento, aquel atrevido niño hacia nuevamente de las suyas como si nada. ¿Como le permitía descomponerme asi? ¿Volverme un manojo de nervios? Tenia todo el rostro caliente semejante a un estufa, mientras mi pecho daba constantes latidos furiosos que impedían el respirar con normalidad. A estas alturas ya debería de saberlo, es el efecto Jungkook que lo provoca. ¡Ni siquiera tiene vergüenza de soltar todas esas insinuaciones! Debe de existir un limite para intimidar a una persona, tambien el colocarme igual a cuando tienes quince años y experimentas el primer amor. Tengo algunos vástagos de esas ridículas memorias, aunque nada se compara con el presente, porque a medida de vivir los sentimientos se vuelven mas nitidos, profundos e intensos. Es decir, ni siquiera tiene punto de comparación a lo experimentado con Adrián, al pesar de volverme loca y embriagada de felicidad, no llego al gramo de despertar la ternura, el asombro o la confusión de estar en lo correcto o no. Es con galleto que lo he sentido, únicamente él.
El sonido del anuncio de bienvenida a la tienda inunda mis sentidos, Jungkook se encuentra a mi lado mirando hacia todos los lados preguntandome de los ingredientes que compraremos, hablo un poco con sus hyungs y mencionaron estar emocionados de probar nuevas comidas, incluso Jin se ofreció a ayudarme a hacer algún platillo. Eso seria increíble, porque hasta un estofado o pollo, no vería mal con las arepas. Asintiendo repetidas veces, saco su telefono tecleando posiblemente un mensaje al mayor de todo Bangtan, en tanto camine para sujetar una cesta de super y ocuparme de lo importante. Lo primordial seria hallar harina de maíz, después algo de queso de cualquier tipo, jamón, carne... ¿Aguacate tal vez? Si, me entuciama la idea de comer arepas con uno de ellos, tambien un cartón de huevos y asi hacer la tortilla que prometi hacer. Estaba tan concentrada en meter todo lo necesario en la cesta que ignore la presencia de galleto, que ni corto o perezoso, ya tenia varios artículos innecesarios en sus manos. Lo primero en pensar era que es como un niño, no creo necesitar helado, galletas o papas fritas para las arepas. Eso si, cuando intente quitarsela de las manos casi forma un berrinche, se defendió es esperar bastante tiempo hasta comer la cena y él tenia mucha hambre. ¡Valgame dios! ¿En verdad trataba con un hombre de veinte años? ¿O un niño de cinco? Porque su comportamiento le hacia mucho merito a un infante, hasta en cierto punto me recordó a mi misma en el pasado discutiendo con mamá por no comprarme unos ponquesitos, galletas de chocolate o mi favorito: los doritos. ¡Ash! ¿Por qué me la coloca tan difícil? Se terminara llenando de comida chatarra y no probara el alimento como tal, lo siento mucho pero es importante para él el cuidar lo que come. ¿Ahora pueden recrear el instante de convencerlo? Ah... parecía un cachorro regañado, hasta lo imagine con orejas bajas y su cola entre las piernas, dandome miradas de arrepentimiento de sus acciones y ser un buen niño la próxima vez, por eso, debía de comprarle aunque sea el helado. ¡Maldición! Es un delito este chiquillo, porque como deben de esperarlo, accedí a cumplirle el capricho.
Luego de tantas vueltas al mini super, tuvimos todos los ingrediente para hacer la cena y con ellos fuimos a pagar. Saliendo de la tienda galleto se ofreció a llevar todas las bolsas, dejandome al cuidado de un paquete de snacks que sorpresivamente metió aparte del helado, lo quede mirando con ojos fijos su perfecto rostro fuera de impurezas, pero mas bronceado a lo usual y libre de maquillaje. Aunque admitiera verse increíble con su modo de artista del K-pop, estaba este otro que despertaba en mi una clase de sensación parecida a las cosquillas, porque al natural vendría siendo su verdadero yo y es igualmente guapo. Del mismo modo, estaba sorprendida de su capacidad de persuasión para llevar a cabo sus caprichos, sin dejar de lado esa talento natural para asemejarse a un cachorro. ¿Como lo hace? ¿Como hace para tener todos los componentes a su favor? Tampoco tengo mucho tiempo de pensarlo mas, hemos llegado a la camioneta y entre mas rápido la abordemos mejor. Tomo mi asiento en el copiloto en tanto se encarga de guardar las cosas en el asiento trasero, coloco el paquete de snacks en el guantero del frente hasta que una serie de fotografías caen sobre mi, inmediatamente estoy nerviosa de ser descubierta el invadir la privacidad del chico pero es tarde, al tenerla en mis manos comienzo a verlas sin reprimir la curiosidad. Son paisajes, unos iluminados de un sol esplendoroso en un cielo despejado sin nubes, una montaña tan verde como un bosque de pinos, una bahía con unos cuantos botes alrededor rodeado de gaviotas alzando su vuelo, un pequeño cangrejo caminando de lado en una arena bastante morena, la orilla del mar con los rastros de la espuma de la marea y seguidamente aparecen caras. Jimin con una sonrisa ancha junto a Tae y Jin utilizando gorros para cubrir su rostro del sol, demuestran estar felices debajo de palma lo bastante alta como para intentar escalarla, RapMon con una pose lo suficiente graciosa como para escupir agua de estar bebiendola, Tae y Hoseok frente de una piscina "mostrando" sus "musculosos" brazos en una especie de guerra de fuerza, Jin y Jimin señalando a un Nam a lo lejos tomando sol, hasta un Suga cubriendo su rostro con un gorro de brazos cruzados, acostado en una silla de playa ignorando ser profanada su privacidad. En general son mas fotos de lo mismos, todos ellos haciendo de las suyas en paisajes empledorosos, incluso, en los trascamaras de uno de sus MV haciendo el tonto, lo que mas me sorprende de todo es no ver a Jungkook reflejada en las imágenes, salvo en un par y eso de milagro. Quizás él es el autor de las fotografías, por eso su desaparición y la participación de los integrantes de Bangtan, debo de admitir algo, tiene bastante talento para hacerlo, cada una que he visto es sumamente grandiosa. Entonces, a la final de todas, ha quedado una que en definitiva no me agradaba en lo mas mimimo de sostener. Hablo de su ex novia y él, sosteniendo entre ambos la cámara para tomarla juntos y sonriendo como no hubiese mañana, son una versión mas joven de los dos y ella no es rubia con cabello largo, lo lleva por lo hombros poseyendo un tono bastante oscuro. Al menos no aparenta ser una bruja recien salida del infierno, pienso con amargura fulminando con la mirada a la jovencita Young Min de ojos castaño, sonrisa inocentona y expresión brillante. Con ello me hace custionarme si es la misma persona en enfrentar días atrás, esta tan llena de prepotencia, frialdad e ironía, como si ningún ser pisando la faz de la tierra merece mirarla porque no esta a su altura. ¿Acaso...? ¿Acaso la fama puede cambiar tanto a una persona? Mi mamá me ha enseñado que sin importar los títulos de adquirir, el dinero que hagamos o lo fama de ganar siempre debemos recordar donde venimos, las personas de acompañarnos y quienes permitieron eso posible. De lo contrario, terminaremos siendo soberbios y sin una pizca de sentimientos en nuestro corazón, ganando el desprecio de las personas de nuestro alrededor.
— ¡Uff! Eso ha sido todo, espero que no se nos olvidara algo. — la repentina aparición de galleto me sobresalta, pero es muy tarde para esconder las fotografías en el guantero menos que las he visto. Su expresión animada cambia drásticamente, frunce el ceño al notar lo que llevo en mis manos, seguramente no ha sido mucho de su agrado. — No sabia que aun conservaba algo de esa chica, creí haberme deshacido de todas estas. Siento mucho que vieras esto Noona.
Sujeta la foto junto con las otras y las lanza donde las tenia guardadas, cerrandola de golpe, puedo intuir por la expresión de su rostro no estar nada contento y eso me desaliento un poco. Sería idiota mentir no tener acidez al ver esa fotografia guardada de una versión mucho mas joven de él junto a la chillona de su ex, una que tuvo la oportunidad de conocer a una galleta infernal desconocida en todos los ámbitos para mi, es hasta absurdo el simplemente pensarlo, es decir, todo ocurrió cuando ambos desconocíamos la existencia del otro. Además, no tengo derecho alguno de tener este malestar rodeando mi pecho, ya he hecho demaciado sufrir a este chico como para agregar mas.
— No te disculpes, en realidad, soy yo la que debería de hacerlo. — comento con precaución, él se coloca su cinturón de seguridad sin verme y enciende la camioneta de golpe. — Debes creer estar invadiendo tu privacidad o algo parecido, solo iba a guardar el snack y de pronto todas esas fotografías cayeron sobre mi. Por cierto, son grandiosas, las hiciste tu ¿cierto? Me han gustado mucho. ¡Agh! ¡Estoy divagando! Yo solo... solo no quiero que te enojes conmigo por algo como esto, ha sido un accidente, en verdad.
Jungkook se toma unos segundos antes de responderme, suspira fuertemente aferrandose al voltante, es la primera vez que lo veo con un semblante tan contrariado como este, ni siquiera se compara cuando estuvo evitandome, ese era mas de dolor en cambio este... es de simple amargura. El tema de Young Min no es particularmente uno de sus favoritos, Tae, Yoongi y el mismo me relataron un poco los hechos haciendome sentir mal al como término todo. Sin embargo, lo que ahora siento no es precisamente lastima o alivio, simplemente es algo en donde ni yo misma he podido descifrarlo. ¿Malestar? ¿Molestia? O lo mas escalofriante de todos ¿Celos? Aqui no se justifica el protegerlo de una lagarta en celo, en el caso de Ji Eun, va mucho mas alla y el cariño fraternal en ningún momento lo he visto asomado. Esto ha comenzado a dar miedo.
— No estoy disgustado por eso, Vic Noona. — gira sonriendome pausadamente, como si temiera asustarme. — mas bien estaba a punto de querer patearme a mi mismo por permitir que vieras eso, no quiero ser malinterpretado con aun tener sentimientos por ella o jamas olvidarla. Tiendes a armar imágenes en tu cabeza fácilmente.
— Toché. — murmure bajando la mirada viendome expuesta, ahora galleto conocía mis pensamientos. ¡No estoy ni segura allí! — aunque tampoco podria exigirte mucho, ustedes... bueno... realmente se veían bien juntos.
— Tu y yo tambien. — comenta rápidamente, provocando un enorme remolino en mi interior que no mide fuerza de daños. — creo que nos vemos cien veces mejor, Noona. No te compares con ella porque efectivamente, saldrá perdiendo.
— ¿No sería alrevez? — sople entre labios con ironía.
— Noona, escucha. — sujeto mis hombros obligandome a girar por completo ha su dirección, topandome con sus oscuros ojos brillando con intensidad, demostrandome que iba a ser sincero. — Desde la primera vez en cruzar miradas contigo inmediatamente supe que eras hermosa, especial y con una clase de timidez tan adorable incapaz de ignorar, después, converse contigo y confirme estar perdido en todos los sentidos. No te compares con ninguna mujer, menos te degrades, eres única, grandiosa e inemitable. Jamas había tenido la oportunidad de conocer a alguien como tu de interesante, alegre, bondadosa y una alma tan brillante como las estrellas del cielo. No posees maldad, ni arrogancia, piensas en los demás como prioridad y eres apasionada con tu trabajo. Sabes tener los pies sobre la tierra y cuando crees elevarte, vuelves atras solo para recordar de donde vienes. — una de sus manos viaja directamente a mi rostro para acariciarlo, su pulgar se desliza de arriba hacia abajo con dedicación y envia descargas a mi corazón que le hace imposible ignorar. — ¿Has entendido el punto? Young Min no tiene nada de lo que tu tienes, ni siquiera la intencidad de los sentimientos que abordo en estos momentos, porque se que esto es real, lo que siento por ti es real, no es un juego de niños o menos un capricho. Negarte el haberla querido mucho es una tontería, fue mi primer amor, la primera chica capaz de arriesgarse conmigo sabiendo las posibilidad de jamas encontrarnos. Sin embargo, es un ciclo que debía de culminar, pudo ser para ambos difícil pero necesario, con el tiempo terminara entendiendolo.
— Para eso parece faltar mucho. — suelto de improvisto, él abre los ojos asombrado de lo salido de mis labios. — lo siento, es solo que... hace unos dias me tope con ella.
— ¿Cuando ha sido eso? — se corre hacia atrás con una expresión confundida en el rostro. — No me mencionaste nada de eso.
— Fue cuando discutimos. — explique. — en el programas de variedades, sali a resolver un inconveniente de la jefa Park y alli la vi. Estaba con su grupo. Me pidió, en realidad ese termino se ha quedado corto, me exigió pedir tu paradero. Jungkook, realmente lo siento, pero el comportamiento arrogante de Young Min me nublo la mente al grado de enojarme y termine fastidiandola un... poco. — encogí mis hombros, moviendo mis manos con nerviosismo y evitando verlo directamente a la cara. — Es que... es que... ¡Es tan ladilla esa niña! Digo presuntuosa, fastidiosa y... y... ¡Demonios! No paraba de pedir saber donde estabas, aunque aparentemente posee poder ultra sensorial para adivinarlo, ni siquiera debió indagar mucho conmigo para hallarlo. Tambien estaba esa espina del pasado, cuando se metió con los demás, odio cuando agreden a mis amigos, mas en mi presencia. ¡Tu tampoco eres un objeto o muñeco! Si has dicho se acabo, es porque se acabo. ¿Por qué no logra entenderlo de una vez? Eso en mi pais tiene un nombre, uno no muy lindo, pero... creo haberlo dicho hace un minuto atrás. ¡Lo siento!
— Noona, la verdad no entiendo ni la mitad de lo que has dicho. — dice galleto riendose, esta retorciendoce un poco debido al espectáculo que he dado, aunque debería de estar avergonzada solo me quedo mirandolo sin pestañear. Al menos, se la esta pasando bien. — solo que te reuniste con Young Min y han discutido. Solo... realmente... ¡Te veías alterada de haber tratado con ella!
— ¡Y un coño de la madre! — le di un palmada en el brazo, este seguía riendose bastante entretenido. — ¿Esta dándose cuenta de la verdad? ¡La detesto! ¡Esa carajita la detesto mierda! Ni la quiero ver en pintura, debería tomar un tren y perderse en un bosque. Estan ¡Argh! No la soporto... ¡Galleto! Deja de burlarte de mi.
— Noona, no hables español que no comprendo. — deja un poco las carcajadas, pero posee esa insana y radiante sonrisa en sus labios que descontrola todos mis nervios. — Verte tan alterada por alguien de mi pasado es nuevo, es una faceta totalmente diferente de ti, realmente me gusta.
— ¡Vamos! Estoy segura que si fuese lo contrario, no reaccionarias como si fueses de día de campo. — me defiendo.
— Tienes razón, si llegará a conocer al cretino que destruyó tu corazón y jugo con tus sentimientos no podria permanecer sereno. — confiesa con seriedad, tanta que siento un fuerte golpe en el estomago dejandome sin aliento. — Porque no lo soporto, jamas podria hacerlo, mas cuando ha sido su culpa que la chica que me gusta sufriera tanto como para encerrarse en un caparazón y cohibirse de volver amar.
Lo había hecho de nuevo, pense intuitivamente mientras galleto mantenía una expresión seria en su rostro, estaba demostrando que de tener Adrián frente suyo no sería tan maduro como yo con su ex novia, sino mas feroz. De todas esa atmósfera no duro mucho entre los dos, esbozo una sonrisa resignada en los labios y girandose repentinamente, coloco a funcionar finalmente la camioneta. Ambos nos sumimos en un silencio conciliador, creo que necesitabamos analizar la información recaudada. De mi parte, me acomode en el asiento tratando de no imaginar una contienda de galleto y Adrián, cosa imposible de suceder porque esta en Venezuela, en la otra parte del globo terráqueo hacia su vida muy lejos de la mia. Tampoco, de la posibilidad remota de vernos, se acordaría de mi, a su lado tenia personas mas interesantes que yo y seguramente estará concentrado en el presente. Sin embargo, de en verdad colocarlo la vida una vez mas en mi camino, estaría dispuesta llamarme la mujer con la peor suerte de todas. Vuelvo aclarar, de eso remotamente suceder, estaría cobrando deudas de mi vidas pasandas. ¿Cual podria ser mi reacción si lo he olvidado? ¿Surgirian nuevamente mis sentimientos? ¿Seria capaz de pasar luego de saber la clase de persona que es? No, no lo creo, una vez un hombre logra decepcionarme dudo prestarle atención en esa índole. Ocurrió en el liceo que asiste primero antes del técnico, idealise tanto a un chico, lo coloque en un pedestal que al enterarme de la clase de persona en ser realmente, tuve un dura caída. Es como dicen por allí, la caida fue peor el ascenso. Aunque conocía la historia de Jungkook con Young Min me preguntaba si en algún punto él sintio que la desconocía por completo, estar cambiando para peor y no para mejor. La chica reflejada en la fotografía estaba llena de energía, vitalidad y una inocencia totalmente diferente a la soberbia rubia del presente, que al pesar de su altaneria y orgullo sin medidas, tenia un altismo de dolor en su mirada. Por como sabia Jungkook se debió en la obligación de dejarla, no fue por gusto, él había empezado a conocerse por Bangtan y no podrían verse a menudo como antes. Quería evitar dañarla, sufrir o prometerle esperar por él porque seria injusto, entonces por lo sano, corto la relación. Lo retorcido de todo este rollo es que la chiquilla no se digna a pasar la pagina, ella misma de ha sumergido en un bumcle sin final, donde tarde o temprano terminara siendo mas herida a lo antes vivido.
Pasado los minutos, llegamos a un conjunto residencial que es bastante tranquilo y ameno, esta rodeado de reajas altas donde un señor vestido de seguridad nos recibe. Al saludar a galleto junto un "buenas noches" a mi dirección, comprendo inmediatamente que en este sitio no vive cualquiera, sino gente de alta prestigio y dinero. ¡Demonios! Me siento como una campesina visitando la primera vez la ciudad, tantas imagenes llena de lujos, carros sumamente caros y personas con diferentes auras. Bajamos al subterráneo donde estacionamos la camioneta, persigo a Jungkook como un perrito fiel al bajarme, aprovechando para seguir mirando alrededor parecida a ser descubierta por alguien. ¿Esto siquiera esta permitido? La empresa seguramente mide los movimientos de los chicos, muchas firman un contrato donde se les impide demaciadas cosas, entre ellas, visitas a su hogares y tener novias en una temporada de tiempo. No he indagado mucho en las cláusulas o prohibiciones de Bangtan, tampoco he puesto interes en ello, desde el inicio coloque una barrera impenetrable quedandonos en simplemente amigos. ¿Las cosas han cambiado? Es precisamente lo que estoy tratando de averiguar, el grado de afectación de estos muchachos en mi sistema, si tienen el poder de cambiar lo cascarrabias y terca cuando se trata de relaciones sentimentales. Hacer amigos es fácil, alimentar esa relaciones es muy difícil, peor aun, destruirlas solo cuesta menos de un minuto. Pudo suceder eso entre galleto y yo, pero afortunadamente impedi el darse a tiempo, simplemente debía de admitir convertirse en alguien importante en mi vida.
Llevamos a elevador en tanto él sostenía una vez mas las compras sin dejarme llevar ni una, intente dialogar con él, tener un acuerdo diciéndole tener la idea de hacer la cena. Pero ese mismo argumento que lo empujo contra mi. Si estaba encargada de la difícil tarea de alimentarlo, lo mínimo en su posición era sostener las bolsas hasta el departamento, sobre todo, su lado caballeroso se lo decía a gritos. ¿Quién puede contra el chico? Esto es encerio, dudo la persona en poder llevarle la contraria y salir victorioso porque en todas las contiendas él lo hace, muestra sus excelentes argumentos y desarma mi arcenal. Es un chico listo, me limito a pensar viéndolo de reojo tarareando una canción entre dientes sonriendo, posee una lengua astuta que se conecta a su cerebro con maestría. Muchos la desearían. El elevador se detiene justamente en el último piso, ya saben, el penhouse. Abro la boca con asombro como si hubiese visto un fantasma, esta claro que ellos no son de este mundo, realmente no lo son y... ¿Como demonios es que he llegado hasta aqui? Jungkook notando que no lo sigo gira y a observar mi expresión, suelta una risita invitandome a ir detrás de él, esta muriendo de hambre y duda si sus hyungs puedan igualmente soportarlo mas. De acuerdo, de acuerdo, sigamos al Maknae y terminemos este asunto de una buenas vez, digo, ¿Qué otra cosa puede sorprenderme ahora?
Pronto, esas palabras serian mi perdición.
Colocada la clave en la cerradura la puerta se abrió dandome la bienvenida al sitio, Jungkook dijo estar todo demaciado calmado para tratarse de ellos, usualmente se reúnen todas las noches para conversar un poco y comer, existe ocasiones donde arman una batalla de videojuegos entre ellos colocando penitencias, es decir, apuestan y a ganado la mayoría de las veces. Mas tarde, si cabe de la posibilidad, me mostrara sus grandes adquisiciones. Es cierto modo es genial, pienso mientras me siento en el escalón de la entrada a quitarme mis converse grises, esto parece estar viviendo en un constante campamento con amigos que puedes compartir sus secretos, me pregunto si tienen cuartos compartidos a separados, aunque, al vivir en el penhouse dudo mucho eso. Entonces al entrar a la iluminada sala es el momento preciso de tragarme mis palabras de no asombrarme, mi boca se abre del mismo modo de mis ojos porque esto no es un departamento, esto parece una casa, con baldosas blancas en el suelo, un enorme sillón color hueso en el medio de cuero con dos sofás pequeños al lado, una mesa de caoba en el medio con una pila de revistas y videojuegos. Un televisor enorme LCD al frente con consolas, si mal no me equivoco, esa es una play4 y a su lado una Xbox 360. A mi derecha una lampara a juego con el sillón esta pagada, una especie de mesa alta con un espejo ovalado de piedras moradas diminutas, que refleja una especie de balcón con cortinas transparentes, un comedor caoba enorme esta al frente, atrás y sus lados posee estantes llenos de libros, un equipo de sonido y otras mesas con jarrones particulares. Al fondo se divide en dos pasillos, uno que permanece oscuro y algo tenebroso, el otro iluminado que esta inundado de risas allí deben de estar los demás. Jungkook mueve su cabeza hacia los lados sonriendo, deja las compras en la mesa de en medio elevando su voz llamando a sus amigos, al no tener una respuesta de su parte suspiro caminando hacia el pasillo iluminado, pero antes de eso, gira a mi dirección pidiendome quitar esa cara de asombro y acompañarlo, puedo ponerme comoda, estoy en casa. Seguidamente, vuelve a reanudar su sesión de gritos a sus hyungs. Santo dios, santo-dios-del-cielo repito en mi cerebro como una mantra al desplomarme en uno de los pequeños sillones de la sala escondiendo la cabeza entre mis manos, esto es demaciado que procesar en tampoco tiempo, es decir, estoy consiente de ser mi idea de cocinarle a estos chicos pero jamas meti en el paquete esta clase de hogar. Soy idiota, una de las fuertes, porque era evidente que Bangtan no viviría cualquier posilga tomando en cuenta lo famosos de ser, tendrán hasta un concierto en varias partes de Latinoamérica y norteamerica. ¿En donde diablos he colocado mi cabeza?
De tener oportunidad le contare esto a Valentina, aunque probablemente me tache de loca, valdrá la pena tener algo con que alardear. Inesperadamente, escucho el "clip" de encendido de un interruptor obligandome a levantar la cabeza y girar rápidamente, al notar que definitivamente hoy no es la noche de mi suerte del todo, un golpe directo al estomago hace levantarme para ver directamente a esos diminutos ojos negros muy inexpresivos. Estoy hablando de Min Yoongi. ¡Claro! ¿Donde no mas iba a estar a estas horas de la noche? ¡Es su casa! SU CASA y yo probablemente la estoy usurpando. Yoongi me mira sin alguna expresión en su rostro, va vestido todo negro a excepción de su gorra blanca particular con tres aros alfrente, aunque no dice nada estoy segura que debe de estar sacado de honda con mi presencia. ¡Vamos! Jungkook tuvo que decirle mi idea, ese anterior pensamiento ha sido una total difíciles, igual a imaginar el gustarle de manera romántica. HA HA HA ¿No es comiquisimo? ¡Resulta fantasioso! Igual a los mangas y animes que suelo ver, donde la protagonista logra tener la atención de todos los chicos guapos del instituto, uno tierno, atento y generoso; otro despistado, tonto pero de buen corazón; el atleta, galán que donde va destroza corazones y, finalmente, el chico frívolo y misterioso que tiene como finalidad revolverle la vida a la pobre heroína. En lugar de quedarse con el menos complicado de todos, ella decide escoger el camino mas largo y enamorarse del tipo sin sentimientos, lo usual en ese tipo de animes, una prota masoquista. ¡Pero ese no es el tema aqui! Porque si vamos a términos generales Yoongi vendría siendo el de ese papel, lo lamento mucho pero paso, tengo demaciado complicaciones en mi vida para tomar esa ruta. Del mismo modo, no es como si este fuera un anime de ese genero, se trata de la vida real y pretendo vivirla a mi propia manera. A las protagonista masoquista, con todo el respeto, que les den.
— Asi que... — comenzó diciendo caminando hasta el borde del sillón grande. — estas aqui.
No, que va, soy una proyección de tu mente... estoy a punto de decir eso pero me muerdo la lengua en su lugar, cambiandolo por otra cosa.
— Si, me disculpo por inrrumpir asi de golpe. — me inclino levemente hacia su dirección, adoptando las expresiones correspondientes del pais.
— Jungkookie nos dijo a todos tu idea. — contesto desviando la mirada hacia otro lado, casi lo podria tildar de estar ignorarme. — asi que no te preocupes.
Había pasado algo de tiempo desde conversar de esta manera a solas, el aire estaba algo pesado e incluso los movimientos corporales son algo torpes, considerando como terminaron las cosas entre nosotros la última vez era inevitable. Sin embargo, Yoongi buscaba la manera de colocar todo a su favor, ignorar las tensiones en el ambiente y pasar la pagina, en cierto modo, me sorprendía esa manera de hacer las cosas. Aunque igualmente, me fastidiaba porque no necesito una indiferencia de su parte, mas bien, quiero las explicaciones pertinentes de sus acciones. ¿Existia la posibilidad de gustarle? ¿O solo era un experimento debido a las palabras de galleto? Él había comentado hablar de sus sentimientos desde el principio, no doblegarse ante nadie y menos si se trataba de Yoongi, eso dejaba mucho a la imaginación y nada a la realidad. ¿Donde podria llevarnos esto? ¿Donde lo haría?
— Yoongi...
— ¡Vic estas aqui! — el chillido de alegría de Hoseok dispersa mis pensamientos, haciendome girar y notar como cada uno de los integrantes de Bangtan estan mirandome fijamente con una sonrisa, mas Hobi que corre para darme un abrazo de oso. Acabas acostumbrandote a sus manifestaciones de aprecio. — ¡Aaaaah realmente no puedo creerlo! ¡Estoy muy feliz de verte luego de todos esos ensayos de por medio! Casi ni hemos podido vernos, estamos muy ocupados.
— Estamos realmente agradecidos que vinieses, Vic. — intervine Nam sonriente, sus ojos oscuros me detallan con una dulzura que es inquietante, pero halagadora. — Jungkookie nos comento la idea que tuviste y debes saber no hacer nada sola, todos nosotros te ayudaremos.
— Por fin llego el momento de sacar mis talentos culinarios. — dio un paso adelante Tae Hyung, colocando una mano en su pecho y alardeando. — vas a querer dejar todo en mis manos.
— Deja las tonterías por favor, Tae Hyung. — rio divertido Jimin, apoyando su brazo en su amigo. — todos aqui sabemos que tienes cero experiencias en la cocina, no serias ni capaz de cocinar un huevo solo.
— Eso me ofende mucho, Jimin-shii. — fingió estar ofendido, haciendome reir junto a los demás chicos. — ese es el papel de RapMonie, no el mio.
— ¡Oye! Eso no es cierto. — le reclamo enseguida, adquiriendo un tono colorado en sus pomulos. — para tu información, puedo hacer ramen.
— Si, pero instantáneo. — corroboro Jin, sepultando a pobre de Nam a la decidía culinaria. En tanto los demás, se partían en risas, yo incluida. — y eso cualquiera puede hacerlo, incluido un pequeño niño.
— ¡Pero hasta eso tiene su truco! — se defendió el moreno, colocándose en medio de la sala y moviendo su muñeca hacia los lados. — porque si lo haces de esta manera todos los sabores se concentraran en el medio, asi cuando lo comas tendrá mas gusto.
— ¿En verdad donde sacaste semejante información? — preguntó Hobi contrariado.
— Internet. — concluyo.
Cuando digo que Bangtan es un grupo demaciado ruidoso no miento, verlos discutir por algo tan sencillo como la preparación de un ramen instanteo es hilirante, en la vida sabia de los movimientos de tu muñeca venían directamente de su sabor, es decir, ni que fuese café o algo parecido. Estamos hablando de estos chicos, con ellos todo es posible. Jin termino frenando la discusión sin pies o cabeza, aqui nadie se metería en su cocina para hacer desastre o experimentos sin sabor, comprendia su gran optimismo y las ganas de ayudar, pero con todo la sinceridad del mundo, hacían mas mirando que interviendo mas a todos Nam y Tae. Los nombrados intentaron replicar a las palabras del mayor siendo detenidos de inmediato, si seguían hablando asi perderían mas el tiempo y su estómago no lo soportaría, estaba muriendo de hambre asegurando que los demás tambien. Suga en su muy singular forma de ser, dijo dejarnos las cosas Jin y a mi, tampoco es que tuviera tiempo de ayudarnos, pero tomaba en cuenta ser lo mejores en la cocina que cualquiera de ellos. Hobi y Jimin estuvieron de acuerdo, Jungkook estuvo algo renuente al comienzo pero termino accediendo, su hyung cocina platos a las mil maravillas y combinarlos conmigo debería de ser increíble, lamentaba era no poder cumplir la promesa de ser mi compañero de aventura culinaria, estuvo esperandolo con ancias. Los demás no entendieron nada de esas palabras, pero yo si, donde la mirada intensa oscura del Maknae perforo mi alma en un segundo, dejandome sin aliento y fuerza para sostenerme de mis propias piernas. Estaba soltandome toda su arcenal sin piedad, eso podria ser un problema en el futuro.
Solucionado el problema, segui a Jin hacia el pasillo iluminado que llevaba directamente a la cocina, allí tuve otro de esos momentos de asombro porque, en definición, todo esto gritaba a dinero. Madera contrachapada, islas de mármol, electrodomésticos de alta gama y una horno elevado en una de las divisiones me dejaron sin palabras, de ir a un de los programas de cocina estaría seria conciderada gourmet. ¡Pero hasta el lavaplatos deslumbraba mas que mi futuro! Estar rodeada de lujos esta confirmado el dejarte ciego, no lo digo yo, lo dice la ciencia. Jin ignorando mi momento de deslumbramiento, coloca las bolsas en la encimera y confieza haber comenzado sin mi a cocinar algo, mostrándose algo nervioso se sonroja diciendo estar cocinando algo de estofado de pollo, tenían algo en el refrigerador y debía de aprovecharlo. Haciendo una negativa en mi cabeza le pido restar importancia, su decisión estuvo acertada, las arepas no se cohiben a un solo relleno, se extiende mas alla. Extrañado, me pide explicarle detalladamente en que consiste ese platillo, Jungkook estuvo alardeando de comerlo por semanas y llego a un punto de ser fastidioso, quiso indagar para hacerlo pero no encontro mucho. Sacando la harina de la bolsa junto a los otros ingredientes, hablo con fluidez al mayor no tener mucha ciencia el hacerlas, solo se necesita agua, harina de maíz, un poco de aceite (muchos deciden no colocarlo hasta la cocción), avena o la ralladura de un vegetal, le recomende la zanahoria es dulce y le da un toque bastante bueno. Seguidamente, mezclas todo eso con las manos hasta adquirir una masa homogénea, al punto de no pegarse en la palma de tus manos o tus dedos, colocas un asador a un temperatura estable, de no tener, un sartén sirve y con un poco de aceite vegetal lo colocaras como si estuvieras limpiandolo. Luego agarraras un bollo de la masa, con movimientos circulares le daras una forma parecida a un trompo y empezaras aplanarla hasta que tenga quede redondita. Seguidamente, la colocaras en el sartén y estarás pendiente de darle vueltas de vez en cuando evitando de quemarse en cualquiera de los lados, al tener un color dorado en el centro la retiras y esta lista para comer con cualquier relleno. Desde pollo, carne, vegetales, queso y huevo, es un alimento muy completo y llena mucho.
— ¡Oh! ¡Oh! ¿Lo has visto Vic? — la señala como si fuese la mayor obra de arte creada de sus manos. — esta prácticamente igual a la tuya, esta claro que he nacido para cocinar este tipo de comida.
— Eres increíble, Jin. — lo felicito, dándole la vuelta a una arepa y sonriendo hacia mi amigo. — no cualquier chico se introduce tanto en la cocina como tu, eso es sumamente interesante para una chica.
— Ya sabes, usualmente nos han enseñado que las mujeres deben de estar en las cocinas. — comenta algo cabisbajo, hasta percibo un rastro de sombra bajo sus ojos. — pero eso es ridículo. Si por ejemplo, llego a casarme y mi esposa estuviera enferma en cama sin poder levantarse, ¿Debo de quedarme de brazos cruzados y morirme de hambre? No, porque para eso tengo dos manos y el suficiente ingenio para alimentar de ella, tanto como de mi mismo.
— Es un pensamiento muy maduro de tu parte. — le digo sincera, asombrada de su comportamiento lejos de ser machista, es muy altruista. — no todos los hombres consideran eso, estan mas ocupados pensando en sus estómagos que en cualquier otra cosa. La que vaya ser tu futura esposa va a estar en buenas manos, tendrá un marido concentidor que la cuide.
— ¿Alguna vez Vic a pensado en el matrimonio? — exclamó algo asombrado, colocando otra arepa en el asador para agarrar mas masa para preparar.
— Si te soy sincera, no. — rei con gracia, porque la mitad de las conocidas del liceo tenían novios, se han casado o ya eran madres. Por mi parte nada de eso, tenia otras prioridades en mente. — Tengo entre mis planes viajar por varias partes de Asia, conocer muchas personas diferentes, comer platillos deliciosos y expandir cada día mis horizontes. No quiero amarrarme a nada, no quiero amarrarme a nadie, quizás no lo sepas pero... he tenido varios tropiezos en el amor y repitirlos, lo considero tedioso.
— Pero no todos los amores son iguales. — me dice Jin afectado, llevándose hasta una rara impresión de mi. — cada uno aborda sentimientos diferentes, experiencias diferentes, sobre todo, un hombre diferente capaz de hacerte olvidar todo lo malo que has experimentado hasta ahora. Solo... estaría de tu parte estar dispuesta hacerlo.
Me recordaba un poco a lo mencionado por Andrea antes, donde mi problema con el amor es a no estar dispuesta a darle la oportunidad a otro chico para hacerme feliz, seguía encerrandome en el pasado que reinaba Adrián a todas sus anchas. Ni siquiera toco el tema de mi baja autoestima, o la poco amor propio, simplemente en la indecisión de mi parte en el tema de avanzar. Ahora, ese podria ser claramente mi problema y que Jin, quien no... aguarden un momento. ¿Quizas lo sepa?
— A estas alturas de la vida, dudo que sea un misterio para alguno de ustedes. — lo mire con perspicacia, este se limito a soltar un respingo y caminar hacia la estufa donde se cocinaba el estofado de pollo. — ¿No es cierto?
— Lo siento, yo no... — titubeo un poco, soltando un suspiro y apagando el fuego, giro a mi dirección mirandome fijamente con precisión. — no quería hacerte sentir incomoda. Escuche por casualidad a Jimin hablando con Jungkookie, ellos son muy unidos y se preocupan mucho por ti, comentaron algo de tu historia.
— No te preocupes, — le resto importancia alzando mis hombros. — tampoco es que estuviese escondiendolo. Es algo que simplemente sucedió, estoy llevándolo bastante bien ahora y he pasado la pagina como una persona adulta que soy.
— Entonces... — traga saliva Jin, dando un paso hacia adelante y sujetando uno de mis brazos. — ¿Él es la razón por la que no quieres casarte algún día?
— ¿Qué? ¡Por supuesto que no! — digo riendome de la ocurrencia del chico, esto ha sido una gran broma. — Eso es darle mucha relevancia a un bastardo como Adrián, ni que fuese la octava maravilla del mundo.
— ¿No es asi?
— No lo es. — reintegro una vez mas. — en realidad viene mucho mas atrás, desde que tenia unos ocho o nueve años. Soñaba con estudiar en varias universidades reconocidas, viajar y conocer gente nueva, donde como puedes notarlo, no incluía ningún esposo o novio.
— ¿Y no has pensado alojarte en un lugar? — pregunta curioso, sus ojos lo delatan. — ¿Descansar y formar una bonita familia? Comprar una casa, un departamento y... ¿Disfrutar los pequeños placeres de la vida?
— Ciertamente, solo con lo ubicarme en un lugar. — suspire recordando ya tener algo en mente. — una de mis grandes metas es vivir en Japón, independientemente de gustarme el anime, consideró a Japón un pais rico en cultura y creencias excepcionales. Si tuviera que escoger un lugar donde echar mis raíces, ese seria.
— Tu paso por Korea es momentáneo. — anticipo mis planes Jin, con un tono triste. — ¿Erre en mi comentario?
— En lo absoluto. — no lo negue porque era cierto, dependisarme en este pais para siempre nunca ha estado en mis planes. — pero para eso falta mucho, aun tengo que prepararme lo suficiente para emprender mi gran viaje y verlos a ustedes llegar a lo mas alto del cielo, no soy una mala agradecida, quiero estar presente en mas de sus logros. ¿O pensaste que iba a perdermelos?
— Claro que no. — rio divertido Jin, recuperando su postura normal. — aun no hemos ganado un Billboard o un Grammy, debes de acompañarlos hasta haber tenido cinco al menos.
— De acuerdo. — solte una pequeña carcajada ante su comentario. — sera asi entonces.
Al estar dividiendo las próximas tareas a realizar, toda Bangtan asecha la cocina queriendo ayudar a hacer las arepas, aun me quedaba hacer las tortillas, la carne, una ensalada de aguacate y un postre para el dulce. Jin se ofreció a ocuparse de la carne, por lo que me quedaba los otros platillos. Maldición, tener la cara de cachorrito de Jungkook junto al mismo Hobi no ayudaba en lo mas mínimo a ignorar su ayuda, por lo tanto al ver la hora no tuve mas remedio a aceptar. Saltando de alegría, Hobi y Tae se colocaron manos a la obra alzando por encima de sus muñecas las mangas de sus sudaderas, mientras Jimin traía prácticamente a arrastras a Yoongi a la cocina. La imagen era demaciado graciosa, un pelinegro sonriendo contrariado al lado de un rubio que le halaba de su sueter negro, rogandole el salir un poco de su encierro y ayudarlos a cocinar la cena, de estar inundado de tantas letras terminarías ahogandose. No sabia exactamente el grado de confianza entre ese par, pero Suga parecía ser mas blando con él a su alrededor y terminaba accediendo a sus planes. A lo que el menor salto feliz chillando a la decisión de su hyung, fue una reacción nada madura pero adorable. ¡Maldición! Esto no era bueno, repito, no lo es porque en lo mas profundo de mi consiente esta ideando las imágenes mas fantasiosa de todas. ¿No lo recuerdan? Soy amante del yaoi, lo que conocen como Fujoshi y creanme, tenemos imaginación de sobra. Antes de anchar mi sonrisa igual al guazon de Batman, Hobi llega a mi lado preguntandome que hacer exactamente para la elaboración de las arepas, provocandome una sonrisa porque eso no tiene ciencia alguna. Estoy apunto de explicarlo, cuando llega Jin colocándose al frente asumiendo las responsabilidad del asunto, poseo una misión mas importante entre manos y no debe de ser interrumpida. Me encuentro tentada a llamarlo tonto, pero le termino dando la razón y enfocandome rápidamente en cocinar lo demás. Por lo tanto, mientras estoy sacando los ingredientes para la ensalada de aguacate, el Hyung de Bantang les da una lección de como hacer arepas a su menores. Es demaciado gracioso, por ejemplo, Nam le da golpes muy fuertes a la harina desfigurandola un poco, dándole una forma que no tengo idea de ser. Los ruidosos de Tae, Hobi y Jungkook, rien estridosamente ante la acción del moreno, pero a su vez, juegan entre ellos por las formas de sus arepas provocando una reacción en Jin que los deja plasmados. Los ha regañado. Desde el inicio dejo claro no hacer desastres en su cocina, de lo contrario, deberían de dejarla de inmediatamente y comerán de último. Esa advertencia los deja en completo silencio, casi imitando a los tranquilos de Suga y Jimin, bueno, este último aprieta sus labios para evitar reir de los regaños de padre sobrepetector de su hyung, pero al menos no ha formado escandolo.
A la final, culminan de hacer las arepas de figuras particulares (en el caso de RapMon y Tae) dejandome casi preparando la mezcla del panque de vainilla e introducirlo al horno, las tortillas de huevos junto a la carne y el estofado se encuentran en reposo, Seokjin se ha encargado de ellas, no tuve dolor de cabeza con ello. De hecho, permitió quedarme en la cocina sola para culminar los detalles mínimos. Los otros chicos fueron a la sala de estar para una maratón de videojuegos, aunque no lo parezca Jimin es muy competitivo, odia perder, mas tratandose de ese tipo de juegos. Lo comprendo, muy bien lo hago, cuando estaba en Venezuela, iba al centro comercial cerca de las residencias donde vivía a una sala de videojuegos junto a uno de mis vecinos, un chico mucho menor que yo, Samuel, mi fiel compañero de hazañas infantiles. Mamá solia regañarme por pasar la mayoría de tiempo con él, Manuel tachaba de apelativos ofensivos mis actividades, pero digan lo que digan, en verdad la pasaba genial. Mas aun, cuando jugaba juegos como Mortal Kombat o Street Fatierd existen mas sangrientos pero no los mencionare, porque al perder contra la malvada computadora adquiría un mal humor de ultratumba que nadie me soportaba, y si, gritaba, maldecia, hacia berrinches llamando la atención de todos los chicos del sitio. Tampoco me arrepiento, liberaba tensión. Por lo tanto, al escuchar a Jimin gritando a todo pulmón, solo me causa risa de imaginarlo rodando el suelo de la frustración. Creo que no serviría para jugar contra mi hermano, él esta acostumbrado a hacer trampa y ganar si o si, Jimin perdería la compostura en cuestión de segundos. Girando mi cabeza hacia los lados incredula, organizo las cosas esenciales para servir la cena, Jin me ha explicado por encima donde se encuentra cada cosa, no sería en lo menos inoportuno tener una ayuda extra, pero ser que ellos estan entretenidos en la sala con videojuegos, además, la idea ha sido completamente mia.
El postre aun no esta, tengo la ligera impresión que el helado hace unos momentos atrás sera usado para esto, me pregunto si en el refrigerador tendrán algun tipo de sirope, uno de fresa o caramelo seria estupendo. Estoy caminando hasta el artefacto cuando alguien inrumpe en la armonía de la cocina, giro esperandome a cualquiera de esos escandalosos, incluso mas a Hobi porque se rehusó mucho el abandonar la cocina, pero no, la sonrisa que conquista millones de Armys en el mundo del Maknae de Bangtan, inundan mis retinas de golpe. Le pregunto medio sonriendo si Jimin ha terminado de rodar en el suelo de la impotencia de perder, el chico suelta una carcajada sorda caminando hacia donde me encuentro, haciendome a un lado y sujetando una jarra de agua, contesta tener un sentido muy agudo al momento de descifrarlo, pero si, su hyung a rodado mucho el suelo de las veces que ha terminado de último lugar en el Mario Kart . Han hasta apostado que el que pierda, deberá lavar todo lo utilizado en la cocina, al tener penitencias de por medio, la competencia se coloca mas feroz. Riendo ante la idea, propongo que los últimos tres deberían colocarse delantal de flores y limpiar el piso, agregandole, actuar con aggyeo . Eso culmino con la cerecita en el pastel, pues Jungkook, rio demaciado divertido para ocultarlo porque seguramente tuvo una imagen mental de ello, por ejemplo, un Nam Joon haciendo eso sería un espectáculo digno de grabar para la posteridad, tomando en cuenta su gran estatura, con un delantal de flores actuando todo lindo sería la muerte para muchos. Otro igualmente sería Yoongi, digo, no lo menciono por su estatura pequeña, en realidad, por su personalidad reservada, callada, o en ocasiones, huraña. ¡Agh! Eso seria tan propisio de subirla a las redes, aunque francamente, todo Army lo adoraria. Entonces, sin saberlo, ambos soltamos carcajadas ruidosas que dejaran con la cara descolocada a mas de uno, pienso en cualquier momento ver a toda Bangtan en la cocina por nuestras risas, pero no, solo seguimos los dos señalandolos como idiotas por las lágrimas derramadas de alegría.
Al menos, pienso secandome en rostro, podemos tener momentos como este de compartir un chiste.
Entonces, sin saberlo, una de sus manos llega sosteniendo mi rostro quitando una lágrima traviesa bajando mi párpado, ya no estoy riendome, él tampoco, nos hemos quedado lo suficientemente quietos como para determinar el movimiento del otro. El raro vacío de mi estomago producto de la risa histérica de unos segundos atrás se ve suplantado por una suave sensación, la piel a su vez me cosquillea, el cerebro lo tengo tan confundido que no diferencio la realidad de la fantasía, solo tengo presente que galleto podria ser fácilmente dos chicos en uno solo. El primero, lleno de bromas para sus hyungs, con la risa de un chiquillo travieso, adorable y con expresiones dignas de un niño de primaria. Dejandome este segundo, donde no existe ese pequeño inocentón, sino un hombre en todo el sentido de la palabra, egnimatico, seductor y lo suficiente maduro para despojarme de todas las inseguridades de mi cerebro. Suelto un suspiro satisfecto al tener el suave rose de su pulgar contra mi mejilla, seguidamente, su otra mano se aloja en mi cuello repartiendo suaves caricias que me envían descargas a mi corazón. Luego con delicadeza, junta su frente junto a la mia, no me asusto, puedo tener sus oscuros ojos muy cerca de los mios brillando con pasión contenida, porque realmente parece estar luchando con algo mas fuerte a el mismo, dandome a entender por primera vez que Kookie no me ha mentido, él realmente me quiere. En lugar de abrumarme esa realidad, la sostengo provocandome una satisfacción interna. Luego de todo lo ocurrido, de mi inestabilidad emocional, mis indecisiones al confundirme con los demás miembros de Bangtan, él sigue apostando por mi, sigue queriendome. No se que demonios he hecho en mi vida pasada, pero quiero aferrarme a este sentimiento nuevo, uno que llena por completo mi alma.
Cierro los ojos al llegar el primer beso, es un leve toque conjunto de nuestros labios parecido a un juegos de niños, mi estomago salta conmovido al mínimo de chocar nuestras miradas, como si estuviéramos pidiendo permiso de seguir o no con esto. Sin embargo, ambos lo sabemos, sabemos como funciona entre los dos y una vez que hemos comenzado, es difícil parar. El segundo beso llega al instante de afirmar mi mano sobre la suya, dándole paso a un cosquilleo mucho mas a fondo, profundo que coloca a latir cada particula de mi cuerpo a un solo sentido. En cierto modo tengo miedo, nunca antes he experimentado una conexión tan intensa con alguien, es parecido a llegar a la parte mas alta de la montaña rusa y imaginar que el descenso no provoque estragos en tu pecho. Porque aunque tenga presente no salir herida con Kookie, soy yo quien pude hacerlo, es decir, tuvimos una prueba en el pasado. Aun asi, galleto no ha dejado se abandonar sus sentimentos, de luchar para que sea correspondido. ¿Hasta qué grado lo hago? ¿Hasta qué nivel esta ocupando mi corazón? No lo se, pero aun tengo presente a los otros rodando mi mente, ellos tampoco parecen ser quienes dejen las cosas a medias. Al menos, eso es lo que pienso. De pronto, entre el beso o uno de los besos, no estoy segura de ello, me viene a la mente donde estoy precisamente permitiendo el ocurrir esto: en la cocina de Bangtan. Respirando agitadamente abro los ojos a par colocando ambas de mis manos en el pecho de Jungkook para liberarme, él confundido por mi repentino movimiento me pregunta si ha hecho algo incorrecto, si me ha incomodado. ¡Ojala ese fuera el dilema! Le constesto riendome irónica, pero el problema no esta en la habilidad indescutible de sus labios sobre los mios, sino de lo incorrecto de hacerlo en medio de la cocina de su casa, SU CASA mientras sus hermanos mayores estan en la sala pasando el rato. ¿Qué pasaría si alguno de ellos nos descubren? No podria volver a verlos a la cara de la misma manera jamas, no por avergonzarme de besarlo, sino por abusar de su hospitalidad al abrirme las puertas.
Galleto se queda en silencio unos segundos procesando la información, asiente sin motivo alguno mirando al suelo, hasta pienso estar de acuerdo conmigo pero no, me he equivocado. Colocando una de sus manos en mi cintura, pega un brinco mi pobre corazón asustado del movimiento del chiquillo que no tiene nada de inocente, sus ojos han adquirido un brillo lasivo propio de picardía junto a diversión, naciendo en mi pecho el peor de los temores: no va a escucharme. Tal cual a lo mencionado por mis pensamientos, Kookie susurra una pregunta bastante diferente a lo proyectado por su mirada, ya que... ¿No es mas emocionante saber que alguien podria descubrirnos? ¡No! Le digo removiendome entre sus brazos ¡En lo mas mínimo lo es! Eso es terrorífico, escalofriante y... y... no me deja decir nada mas porque confianza lo mas evidente de todo: me ha extrañado. En todo este tiempo separados, los ensayos, las entrevistas, los progamas de televisión, la discusión absurda y enterarse de besarme con Suga, no ha detenido sus pensamientos de querer volverme a tener entre sus brazos, justo como ahora con las mejillas pintadas de carmín, nerviosa y los ojos lo suficientemente abiertos para llamarme adorable. Yo soy adorable. ¡ash! Eso no es justo, de ninguna jodida manera lo es, porque su expresión de depredador feroz me dice una cosa distinta a sus palabras, pero a la vez, ha dado entender sentir celos de su hyung. ¡Demonios! ¡Demonios! ¡Demonios! He perdido, me declaro perdida y culpable. Ya no puedo responder de mi.
Como es previsto, mis labios se vuelven a juntar con los suyos en un pronunciado beso que explota todo mis sentidos en segundos, mi mente ha colapsado, mis sentidos han bajado en picada al suelo para destruirse en millones de pedazos porque, podria no admitirlo jamas en voz alta, pero cada pedazo de mi alma ha extrañado tambien a Jungkook con la misma intencidad en la que él lo hace, tal vez para mi admitirlo es terrorífico, tal cual a caminar a oscuras por una carretera en medio de la noche. ¿Donde podria llevarme esto? Sintiendo que la cocina da giros a mi alrededor con fuerza, con un vértigo abrazador, paso mis brazos alrededor del cuello del chico y de poco a poco, le estoy devolviendole el beso. Al principio parece asombrando, comúnmente es quien lleva todas las acciones en sus hombros, pero en verdad lo he extrañado y quiero demostrarle jamas dejarlo de lado, solo... solo... no se como manejar todos estos sentimientos nuevos, es una gama que me descontrola de pies a cabeza. ¿Qué exactamente debería hacer? ¿A quien debo de escoger? ¿Quien es el verdadero dueño de mis sentimentos? Aunque, besando a Jungkook, no tendre la respuestas a interrogantes.
Estaba tan a gusto en los brazos del Maknae que despiste por completo porque no debía de estar haciendo esto, sus labios desde ahora serian igual a un veneno paralizante de sentidos, catalizador de la realidad y practicante del descuido. Ambos inversos en nuestro propio mundo, descuidamos que los gritos de cierto rubio habían dejado de escucharse en la sala, mas aun, que ese mismo rubio estaba parado a escasos metros de nosotros observando todo con ojos minuciosos. Conclusión: tragame tierra.
— ¡Ash! — grito exasperado Jimin, haciendome separar rápidamente de galleto de un empujón, teniendo el susto mas grande de mi vida. ¡Mis miedos se volvían realidad! ¡Nos descubrían! — ¡Estoy seguro que Taehyung hace trampa! ¿Como alguien puede ganar tres veces seguidas una partida? ¡No lo entiendo!
¿Eh? No... Jimin parecia no haber visto el beso, actuaba muy indiferente del panorama delante de sus ojos, incluso ignoro prácticamente que Kookie estuviera sobre mi, bueno, yo lo mande casi a volar al mínimo segundo de escuchar a Jimin quejarse. ¿Me equivoque? Mire a Jungkook en búsqueda de respuestas, pero este solo se encogio de hombros igualmente confundido, estaba claro que no entendía la indiferencia del rubio.
— Jimin... — pronuncie su nombre con cautela.
— ¡Tanta derrota me ha dado mas hambre! — alzo su voz interrumpiendome, paso a un lado de mi sin mirarme a los ojos, tampoco lo hizo con galleto, solo fue directamente al refrigerador sacando un poco de jugo de naranja. — ¿Falta mucho para que la comida este lista? A este paso me comere a Taehyung si vuelve a ganar otra ronda de Mario. Jungkookie, deberías de volver y hacer justicia por mi, no quiero terminar lavando todo lo de la cena solo. ¡Seria injusto!
— Hyung, deberíamos explicarte... — intento hablar.
— Por favor, — bajo la cabeza apretando su mano ligeramente sobre el vaso, un remolino de contrariedad se alojó en mi garganta, dejandome un feo sabor rancio en la boca. Esto... esto estaba mal. — yo no he visto nada, incluso si lo hice, sigue sin ser de mi incumbecia. Asi que, después de salir de la cocina, todos volveremos hacer los mismos de siempre. ¿De acuerdo?
— Espera, Jimin... — intente ir detrás de él pero Kookie me detuvo señalandome que no, eso podria complicar las cosas. — Jimin...
— Los esperare en la sala. — giro una única vez mirandome, produciendome escalofríos en la piel porque eso claramente era tristeza, a la par de decepción. Redujo mi animo a los cimientos. — avisare a los demás que ya estaría listo todo en breve y Jungkook te esta ayudando.
— Hyung...
— ¡Ash! Ahora si me dices "hyung" ¿eh? — comenta con ironía haciendo parecer que todo esto es gracioso, cuando no lo es. — no pongas esa cara que no has hecho nada malo, como dije, no he visto nada. ¡Voy a patearle el trasero a Taehyung! Asi que apresurence con la comida, me voy.
El rubio abandona rápidamente la cocina antes de decir algo mas, él podria comportarse indiferente de la imagen que obviamente, observo del menor de todos junto a la nueva de la compañia. Sin embargo, ese semblante desesperazador se colo hasta lo mas profundo de mi mente provocando la culpa, no comprendia muy bien, pero sentía estar haciendo algo indebido, mas si era en el techo de su casa. No sabía si quería llorar o salir corriendo del departamento, lo mas probable es tener una combinación de las dos. Afortunadamente, galleto sujeto una de mis manos apoyandome, de haber un regaño de Jimin, él seria quien lo recibiria, no estaba sola. Además, le di muchas advertencias pero no las escuche, quizás fue demaciado descuido no imaginar una resolución como esta, pero no podia volver donde los demás con un semblante pálido, menos preocupado. Jimin seguramente haría como si nada ha sucedido, debía de seguir su ejemplo, si decía no haber visto nada, no lo ha visto. Me daba un poco de paz no estar sola en esto, podía apoyarne en galleto de sentirme desfallecer, solo bastaba apretar su mano para llevarme de fuerza. Sin embargo, no paraba de cuestionarme ese semblante roto del rubio, era parecido a tener en tus manos la solución a todos los malos pero por descuido propio, la dejaste escapar. Un espejismo, una fantasía propia de tu cerebro que resulto dañina para tu salud. Lo mas loco de todo, seria que la velada siguió sin contratiempos, servimos la cena y comimos como perdidos en una isla decierta, Jimin realmente no toco el tema del beso en la cocina, menos hizo un comentario inapropiado. Se la paso bromeando de las habilidades culinarias del líder, reclamando la excesiva buena suerte de V y lo malo en los videojuegos que es Suga como para tomar el papel de juez. Incluso, me incluyo en la conversación elogiando mi excelente sazón en la cocina, claro, Jin salto rápidamente reclamando haber ayudado en casi todo, menos el postre. Donde, igualmente merecia felicitaciones. RapMon termino dandoselas.
En general, no las pasamos en eso, riendo, haciendo discusiones absurdas y parandolas de ser necesario, donde en ningún momento fui inducida a estar incómoda. Lo contrario, estuve muy a gusto. A la final, Jin junto a Hobi, me llevaron a mi departamento a eso de las tres de la mañana, cumplieron mi penitencia propuesto donde los últimos tres puestos en los videojuegos usaron delantal, al igual de actuar lindo mientras limpiaban los restos de la cena y era grabados por Jungkook. Ah... Jimin, Nam y Jin estuvieron estupendos, como de pelicula. Lo mejor, ese video me seria enviado después de una buena edición en manos de la galleta infernal, prometió agregarles detalles increíbles. Nos despedimos todos en la entrada del edificio, dejandome con mis fieles acompañantes, estaríamos viendonos horas mas tarde en la oficina listos para ir al concierto mas esperado de todos, en realidad, estaba muy emocionada de lo que viviría esa noche junto a Bangtan y Army. Dicha emoción murió al enfocarme en dos rostros conocidos: Jimin y Yoongi. Uno que fue partifice de un de mis encuentros con el Maknae, en tanto el otro, me beso sorpresivamente unas noches atrás diciendome hacerlo al menos una vez, sin especificar las razones. Todo nuevamente me ha golpeado directo al rostro sin saber que hacer, porque en lo mas profundo de mi deseo no tener problemas con ninguno de ellos, ser amigos sin importar las circunstancias y el contar con cada uno al encontrarnos en malos ratos. Bangtan forman ya parte importante de mi vida diaria, son mis importantes amigos que atesorare siempre.
Al otro dia, soy despertada con el ruidoso sonido de la alarma de mi telefono, anunciando que debo de alistarme para la universidad. Como llegue bastante tarde de mi encuentro clandestino con Bangtan, intente terminar lo mas que pude de mis informes, los cuales, casualmente debía de entregar ese mismo día. Percatandome de dormirme sobre el escritorio, sacudiendo toda clase de sueño de mi rostro, no sirviendo de nada, solo consegui un par de horas. No he dejado de pensar lo ocurrido con Jimin. Se que es estúpido, hasta en cierto punto, absurdo, él mismo dio a entender no importarle, pero igualemente sentía simplemente no dejarlo pasar. Sé que lo vio, sé que lo contemplo por unos minutos en silencio, sobre todo, sé que le afecto de alguna manera lo real vendría siendo ¿como? Y lo siento pero hasta allí, llega mi poder de deducción. Seguidamente, viene Min Yoongi. ¡Demonios! Él ha sido quien me pidió no ignorarlo, no darle vueltas al asunto y seguir trantandolo, pero acontece que no lo aplica para si mismo. ¡¿Y como diablos quedó yo?! Me siento tan ridícula, insulsa al simplemente pensar que le gusto de alguna manera, de tener un pequeño grado de afectación en el pelinegro, pero ante su indiferencia solamente me ha dejado en ridículo. Claramente, tanto Suga como Jimin, no los comprendo.
Habiendo tomado un bañado, arreglado lo mas decente que he podido, salgo de mi habitación dandome de cuenta que Andrea esta despierta y hablando muy concentrada por celular, emplea el coreano y discute de la universidad. Al verme parada en la isla de la cocina guiña uno de sus ojos, extendiendome una taza humeante de café y un sándwich de queso a rebozar. Parece estar muy ocupada por lo que la dejo, abrumarla con mis problemas amorosos seria idiota, además, lo mas probable es que vuelva a lanzarme en los brazos de los cinco restantes que no he besado de Bangtan, cosa en ser totalmente descabellado. ¿Hasta donde llegara las ideas de mi prima? Lejos, muy lejos seguramente. Estoy tan concentrada en comer y mirar a Andrea de un lado a otro caminar, que casi ignoró mi telefono vibrar en uno de los bolsillos de mi pantalón. Revisandolo noto que es un mensaje de texto, muy pocas veces los recibo, pero al hacerlo me hace pensar ser de la oficiona o... ¡Alli lo tienen! Jungkook.
"Buenos dias Noona, espero que estes mucho mejor de lo ocurrido anoche, sé que le has dado vueltas al asunto, pero no debes de preocuparte, Jimin en verdad no dira nada. Lo se, porque lo conozco. "
El problema no es que diga algo, sino el grado de afectación en su rostro, los ojos nunca miente y el raramente muestra tristeza en ellos. ¿Como enfrentarlo ahora? Realmente ¡¿Como coño lo hago?!
"Ese no es el problema, galleto, ambos lo sabemos. Vic"
"No quiero tratar ese tema Noona, menos contigo. JK"
"¿Y por qué? Vic"
"Porque no me corresponde. Ya te lo dije una vez, si alguno de los otros desean hablar de sus sentimentos, que lo hagan ellos mismos. Pero no ocuparé ese trabajo. Jimin-sshi es mi apreciado hyung, lo quiero y lo respeto mucho, pero ni por él llegaría tan lejos. Menos si se trata de ti. JK"
"¿Qué quieres decir con eso? Vic"
" Te dije que no lo hablaría contigo, Noona. JK"
Las manos empezaron a temblarme, una de mis mas alocadas y absurdas ideas estaba cada vez tomando mas forma, haciendo sentir una de esas protagonistas de los animes de harem al inverso. Porque... ¿Por qué eso ocurría? ¿Cierto? Jungkook de una forma muy indirecta, ha insinuado que le gusto a Jimin, no de manera amistosa, mas bien tirando a lo romántico. ¡Ridiculo! Lo se ha noche ha sido decepción al no ser la amiga que tanto me he astado en decir, difícil de llegar a mi, reaccia a amar e involucrarme sentimentalmente con alguien. Sin embargo, en el mínimo instante, estoy besandome con el menor de sus amigos en medio de la cocina de su casa sin tener una pizca de vergüenza, claro que iba a doler, mas ante una mentira. Salvo que no miento, es decir, sigo siendo la misma chica alérgica al abrir mi corazón a otro hombre, ante un nuevo amor. El mismo galleto puede confirmarlo, ha llevado muchas malas decepciones de mi, aun asi, sigue apostando en llegar a gustarme y quererlo. Tal vez ya lo quiera, pero sigo enredandome en los sentimientos abordados por los demás, dejandome que por los momentos, me es pronto elegir un camino. Arrojo el telefono a un lado a tiempo que apoyo mi cabeza en mi brazo, imitando como si estuviera en la playa o algo parecido. Suspiro, hoy es el primer día de la gira con lo cual no deseo tener nada malo ocupando mi sistema, quiero empezar con buen pie el trabajo, no con malos pensamientos del futuro. Sin embargo, algo en mi pecho retumba con el mensaje de Jungkook, porque claramente ha insinuado un detalle bastante alarmante: puedo gustarle a Jimin. HA HA HA mira como me regodeo de lo gracioso que resulta todo esto, porque eso jamas ocurrirá en esta vida o la próxima, no es como si fuese la última maravilla del desierto y mucho menos deseo serlo, estoy bien pasando desapercibida para los demás. Adentrarme a un mar lleno de tiburones queriendo comerme es estúpido, sin pies o cabeza. ¿Qué es lo que sigue? ¿Nam siendo el mejor bailarín? ¿Jin rapeando? ¿O galleto no siendo simplemente galleto? De todas formas, no pienso darle mas vueltas al asunto. ¡Me jubiló de todo!
De pronto, escucho un silencio raro, lo mencionó porque Andrea estaba conversando por telefono de una forma muy diplomática, ahora todo ha volvido a la normalidad de costumbre. Seguidamente, tengo los ojos café inquisidores de mi prima sobre mis ojos detallandome, suelto un respingo asustada de ese movimiento momentáneo, levantandome rápidamente y sentandome correctamente.
— ¿Qué paso? — pregunta frunciendo el ceño.
¿Qué tan altas son las probabilidades de que Andrea se burle de mi? De un cien por ciento, a su vez, ¿qué tanto podria aconsejarme ella de lo ocurrido sin insinuar o lanzarme a los brazos de los chicos de Bangtan? Sin duda, superan los mil. Pero del mismo modo, siento que si sigo escondiendo esto voy terminar ahogandome. Soy las del tipo que carga con sus pesares solas, sin decirle o comentarle algo a alguien, pero tengo la extraña necesidad de que alguien simplemente me escuche. Asi que, soltando un suspiro que baja mis hombros al tope, aclaro mi garganta para soltarlo todo. Le relato a Andrea todo, desde los mensajes con galleto, la idea de cenar en el apartamento de los chicos, mi escapada, la conversación sincera con Jungkook, las fotos, mi incomoda conversación con Suga, hasta lo que mas me incomodaba: el beso y el posterior descubrimiento de Jimin. Es que... ¡Me rehusaba a dejarlo pasar! Menos cuando el mismo rubio tenia una expresión desesperanzadora al mirarme, eso culmino por desarmarme por completo, porque podria ser dura en todos los sentidos habidos y por haber, pero Jimin es un importante amigo para mi, no es uno que me pueda arriesgar a dañar, al menos, eso jamas estara en mis espetactivas. Andrea aguarda silencio durante todo el relato, no posee una mueca en el rostro particular, pero eso no dice ponerme nerviosa o pensar que soltara una de las suyas en cualquier momento. Mejor atenerme a su lengua peligrosa. Acto seguido, aguardo silencio mirando al suelo como si fuese la cosa mas entretenida del mundo.
— Entonces, básicamente, los descubrieron besándose en medio de la cocina. — afirma la morena, apoyándose a un lado del mesón.
— Si. — contesto como si deduciera mi sentencia.
— Sigo sin verle el problema a eso. — comenta simplemente.
— ¿Qué no le ves el problema? — preguntó soltando un bufido ironica, porque esto no es un problema, sino una tragedia. — ¡¿Qué no le ves el problema?! ¡Debes estar bromeando! Claramente puedes ver que por alguna rara ocasión he herido a Jimin, el cual, es uno de mis mas allegados amigos en todo BTS. He contado con él en todos los aspectos en la empresa, SE que puedo contar con él de ahora en adelante. No me preocupa ser descubierta ante sus ojos besandome con Jungkook. Mas bien, el herirlo, darle una imagen inapropiada de mi que nunca dije.
— Victoria, sigo sin ver el dilema. — comenta con voz neutral, causando casi mi colapso ante sus palabras pero antes de cualquier escandalo, alzo su mano en derecho de defenderse. — Escucha primero coño, porque mira por un segundo las cosas desde mis ojos. Primero, eres una chica libre, SI, ENTIENDELO BIEN, una mujer que no le debe nada a nadie y puede besuquearse con quien te ronque la gana. Segundo, sé que abusaste de la hospitalidad de ellos, pero recuerda, ese departamento le pertenece igualmente a galleto y puede hacer lo que le plazca. Y tercero, disculpame, pero actúas como si un grado de tu corazón le correspondieras (de ser el caso de gustarle según las insinuaciones de galleto) a Jimin, no solamente él, igualmente a Suga. De lo contrario, ¿Por qué sufrir tanto?
— ¡No seas absurda! — bufe incredula, rodeando los ojos y cruzando los brazos en señal de negación total. — Te has pasado con la linea se cocaína esta vez Andrea, ellos son mis amigos, AMIGOS, no mis próximas conquistas. Además, lo tengo muy claro, no tengo en lo mas mínimo de interes amoroso en ninguno de ellos. Ni siquiera galleto.
— ¿Estas segura? — inquirio insistente, acto seguido, su telefono vuelve a sonar ruidosamente. — Bueno, de ser ese el caso, simplemente pasa la hoja e intenta solucionar las cosas. Si son tus amigos, no creo que se pongan trabas para volver hacer los mismos de antes.
Al intentarle replicar, la morena se da vuelta contestando la llamada e ignorandome, me ha dejado con todas las inseguridades rondandome la cabeza, sin tener una fuerte solución al problema. Ciertamente Andrea se ha vuelto loca, no es como si una persona pueda estar enamorada de tres a la vez, he escuchado de dos pero otro mas es una locura, mas tomando en cuenta que en verdad no estoy interesada. Además, Jungkook no dijo nada con exactitud de los sentimientos de su hyung, podria verse de diferentes maneras, desde el fraternal hasta el familiar. Quiero creer este último se trata el de Jimin, por otro lado Yoongi... eso si es caso aparte. El punto es afectarme ese semblante contrariado del rubio, lo poco de conocerlo se ha manifestado muy alegre y servicial, en ningún momento ha mostrado una mueca triste o enojada, por lo tanto lo de la noche pasada fue una sorpresa. Me agrada Jimin, realmente lo hace y mucho, pero no del grado de colocar de cabeza mi mundo, descomponerlo en segundos y explotar cada parte de mi con solo una de sus miradas. Con esto no digo sentirlo por galleta infernal, ni yo misma sé con exactitud lo que siento por él, solo tengo presente tener una gama de emociones totalmente nuevas. En términos menos concisos, e incluyendo a Yoongi, tampoco tendría una definición de mi sentir hacia él, porque lo admiro, su perseceverancia, tenacidad, la seriedad con que maneja los asuntos de sumo cuidado y todo el esfuerzo en proteger a los suyos, son uno de los lados mas carismáticos de Suga y pasarlo por alto, no esta discutido. Sin embargo, deducir tratarse de un cariño mas lejos al llegar a la enamoramiento es muy precipitado, incluso, con el mismo Jungkook, quien tengo mas interacción en comparación a los demás. En conclusión, he terminado mas enredada a un ocho.
Emitiendo un suspiro fuerte, decido dar por culminado mi momento de pensamientos sin frutos, acabandome lo poco de quedar mi desayuno e inmediatamente, busco mis cosas para ir a la universidad. Afortunadamente no poseo muchas cosas por hacer, salvo el entregar mis informes, conversar un poco con el club Army y finiquitar mi permiso para asistir a las giras con los chicos. Me resulta de lo mas descabellado, mas tomando en cuenta visitar mi amado continente. Sujetando mis cosas, me despido de Andrea pidiéndole no esperar por mi, hoy es el primer concierto de la gira y sabrá dios a que horas saldré de todo, si comere o dormire, mas si mañana le sigue detras el último dando como consiguiente unas semanas de descanso y el viaje a Chile. Es por eso que no tengo tiempo para perder, menos en que lidiar mis contrariedades, solo necesito enfocarme en mi trabajo. Agarro un bus que me lleva a la universidad con agilidad, casi se me ha pasado la hora y esperar a otro me desalentaria un poco, debería de escribirle a Eun o Sun Hee, pero he ocupado mi mente en otras cosas en lugar del presente. Sin embargo, las preguntas rondan mi mente repetidamentes en un mismo eje, dándose casi por completo por vencido. ¿Qué repertorio tienen para ellos en el concierto? Particularmente desearía verlos cantar cada uno de sus exitos, desde Fire hasta la última del álbum. Lo se, estoy siendo codiciosa, pero considero que todo Army desea ver sus mayores exitos en vivo de sus artistas favoritos, en mi caso, me encantaría ver Butterfly o Just One Day . Sin embargo, tengo los pies sobre la tierra y estoy en la realidad, los chicos presentaran las canciones del nuevo álbum, junto uno que otra diferente. Del mismo modo, estoy intrigada con sus sólos, como grupo son demoledores y sorprendentes, iguales a estrellas en el firmamento que han nacido para encontrarse y brillar juntas, por ello separadas serán tambien increíbles. Mi solo favorito es el de J-hope MAMA , seguido del de Jin, Jimin, Jungkook, Taehyung, Nam, Suga... ¿Saben qué? ¡Todos son interesantes! Aunque el de Hobi me llega al alma al ser directamente dedicado a las madres, un tema que es clase aparte para mi, aun mas, importante y fuera de discusión. Mi mamá, es el ser mas puro que tengo en la vida, sin ella, no estaría donde me encuentro.
Llego a la universidad después de un buen rato, camino con tranquilidad mirando como los estudiantes vienen y van, sé que debo dirigirme a una de las aulas superiores para entregar mis informes, acto seguido, dirigirme con el director de la facultad para mis horarios en las clases via online que tendre en la gira fuera de Corea con los chicos. Aun me parece una locura, mas cuando el mismo Ceo lo ha aprobado, supongo que realmente Hyun y la jefa Park han intercedido por mi o simplemente, necesitan la ayuda de un par de manos extras. Es el momento en subir las escaleras cuando denoto algo curioso, se trata del chico amigo de la presidenta de estudiantes, esta hablando por telefono con un tono intenso. Lo deduzco por sus movimiento corporales, su voz y la expresión de su rostro. No esta muy feliz.
— ¿Pero donde voy a conseguir un boleto a estas alturas? — pregunta alterado. — Si, lo se muy bien mamá, sé que Hee no acepta una negativa por respuesta menos tratándose de ellos. ¡Pero ella tampoco va a ir! A estas alturas, es su culpa que los ame tanto, corrección, los adore. ¡Mamá en verdad no se que hacer! — al descubrirme mirandolo sus ojos adquieren un brillo curioso, casi esperanzador. Aguarda, ¿donde me he involucrado? — ¿Sabes qué? Luego te llamo, nos vemos luego.
Intuyendo que se va acercar a mi, giro hacia todos los lados trantando de hacerme la decentendida, despistada sería la palabra ideal. Pero es inútil. El muchacho dando unas grandes zancadas, al instante de girarme para seguir por las escaleras, sujeta uno de mis hombros deteniendome y estoy segura de tener una sonrisa ciniestra en los labios. No debo de siquiera girar para verlo, esto es intuición pura.
— ¡Hola Army! — me saluda coordial, al grado de producirme escalofríos. — estoy seguro que vas a poder ayudarme con esto.
— ¿Co...? — me doy completamente la vuelta sonriendo tensa, como si los músculos de la cara me pesaran. — ¿Como has dicho?
Entonces, en menos de unos minutos, el chico esta explicandome con lujo de detalles el dilema que le acontece. Básicamente su hermana menor de nueve años, Hee, es muy fan de Bangtan, siendo su bias Jimin, no le gusta decir mucho esto pero la culpable de ese enorme amor por los jóvenes es la presidenta, claramente, se los metía hasta por los ojos en todos los sentidos, lograndole tener mucho cariño. Hee, le pidió a su hermano de regalo de cumpleaños asistir al concierto de Bangtan, mas si se trataba del VIP, teniendo mas acceso a verlos de cerca. Lamentandolo mucho, el muy tonto dejo de pasar las fechas de la pre-venta, quedando totalmente fuera de asistir. Para colmo, la presidenta tampoco pudo lograrlo, hundiendo las esperanzas de la pequeñas. No deseaba defraudarla, menos prometerle algo que jamas llevaría acabo, sabe ser sumamente imposible conseguir una de las entradas, menos en el primer concierto de la gira, esta consiente de pasarse la fecha. Sin embargo, alberga la esperanza de encontrar un Angel loco capaz de darle las entradas, no quiere decepcionar a su hermanita menor, pero a este paso... terminaría ocurriendo.
— ¿Ese es el motivo porque qué no te gusta Bangtan? — deduje rápidamente.
— En realidad, siento que ellos se roban a mis personas favoritas. — comenta muy tranquilo, hasta sonriendo de forma ancha. Esto es raro. — primero la presidenta, mi mejor amiga, y segundo, mi pequeña hermana. ¿Qué mas quieren de mi?
Exagerado, aunque sigo sin ver donde quedo involucrada.
— En la parte donde eres una seguidora de ellos y seguramente tienes una entrada, o bien, posees la manera de ir a su concierto. — responde, colocandome la piel de gallina.
— ¿Y como voy a tenerla? — le digo un poco sospechosa, riendome y moviendo mi cuerpo incomoda hacia los lados. — la misma presidenta no consiguió... ¿Seria yo la excepción?
Una vez mas su sonrisa desesperanzadora se ve borrada, me quedo mirandolo en silencio con algo de culpa, sé que para su hermanita es importante ir a este concierto pero realmente no puedo hacer nada por ella, no al menos que coloque mi secreto en juego. Puedo estar acostumbrada a ayudar a la gente, meterme en problemas, pero incluso para alguien como yo existe un limite. Suspirando, estoy a punto de disculparme y darme la vuelta para irme a clase hasta que su telefono suena otra vez, el chico contrariado por el sonido contesta sin mirar el remitente, topandose con una sorpresa: es su hermana. Su semblante a tornado pálido, casi enfermiso con el punto de parar al suelo en cualquier instante del miedo, sus ojos giran a todas partes como si buscara algo, mientras sus manos revolotean a todas las direcciones. Esta explicandole con pelos y señales lo ocurrido. Finge reir, estar sumamente tranquilo y casual, pero es obvio que le teme a una chica mucho menor a él, sobre todo, siendo su hermanita. Acto seguido, ocurre. Se lanza al suelo pidiendo perdón desconsoladamente, retificando hacer lo impensable para encontrarle esa entrada pero no contarle nada a su padre, es una falla suya prometer cosas de que le costaría conseguir, aun asi, seria idóneo mantener a su progenitor lejos de todo esto. No de que escucha al otro lado de la linea, pero lo tranquiliza un poco haciendolo hacer reverencia mientras agradece, luego, corta la llamada avalanzandose contra mi pidiendome salvarlo... ¡Nadie podria sacarlo de probar el sabor del infierno salvo yo! Estoy desconcertada, ¿no se supone que ama a su hermana? Porque ahora solo vi fue temor. El muchacho se defiende con un rostro cabisbajo realmente quererla, no obstante, Bangtan ha sembrado en la dulce e inocente Hee una semilla de la faceta del mal, donde aunque no hace berrinche alguno, si emplea mecanismo de defensa para conseguir cualquier cosa de ellos, incluso hablar con su padre. Ese hombre debe de ser sumamente escalofriante para generar esa reacción en el joven, de lo contrario, no colocara tan preocupado y tembloroso. Mis muros se debilitan. Me encantaría ayudarlo, no solo por el hecho de salir casi muerto de una posible confrontación con su hermanita por olvidar la entrada, quiero demostrarle que Bangtan no es un simple grupo de chicos bonitos cantantes y bailarines, ellos se esfuerzan mucho en cada una de sus presentaciones, sudan y casi derraman lágrimas de sangre para llevar los mejores de los conciertos, además, darles un mensaje de esperanza a sus seguidores. Los sueños importan, tu importas como persona, sobre todo, todo esfuerzo genera frutos a futuro beneficios, lo importante de todo es jamas rendirse.
El chico me visualiza en silencio unos minutos, esperando una posible reacción de mi parte, me detiene mi secreto ante exponer a Bangtan a algo público, pero hacerme la vista gorda tampoco seria ideal. Suspirando, saco mi telefono del bolsillo pidiéndole al amigo de la presidenta el nombre de su hermanita, al igual del suyo propio junto al bias de la niña. Al comienzo no comprende lo que sucede, sin embargo, termina accediendo con la información preguntandome las razones de hacerlo. Fijandome en sus oscuros ojos, confieso buscar una alternativa de ayudarlo con ese dilema, pero para ello cerrara el pico porque podria ocasionar problemas, él asiente demostrando estar de acuerdo a mi idea. ¿Quien no? Le voy a salvar el pellejo de su padre y sus timpanos de recibir una pataleta de su hermana. Siguiendo con el relato, muevo mis dedos rápidamente por las teclas mandandole un mensaje al personaje que menos debería de tratar hoy, Jimin, esperando el colaborarme con ello. De verdad soy cínica, tomando en cuenta lo ocurrido el día anterior, consideraría sus sentimientos antes a los mios y...
"¿Una mini Army quiere ir al concierto de esta noche? ¡No hay problema! Cuenta conmigo. JM"
... dejar pasar el problema de los demás. ¡¿Qué rayos Park Jimin?! No debería de ser tan condecendiente conmigo, en realidad, su actitud seria agrio, alejado y demaciado enojado. ¿De qué parte del cielo cayó este hombre? Mi rostro debe de ser un poema por el amigo de la presidenta esta observandome desconcertado, seguramente cree no poder ayudarlo, cuando la historia es otra. Estoy a punto de explicarle la situación cuando mi celular suena, al ver el remitente contesto de inmediato pues es la jefa Park, excusandome del joven le doy la espalda para atender. Quedo con la mandíbula desencajada al escuchar a la mujer mandarme las entradas directamente a la universidad, mas aun, que la pequeña Shin Hee tendrá todo el privilegio del mundo de tener a Bangtan cerca, eso si, como es su cumpleaños debe de tratarse de un secreto. En general, sabe que en unos minutos tengo clases por lo tanto no podre recibir el sobre directamente, dando consiguiente esperar hasta salir y darmelo. Tendre que estar es pendiente. Sin mas, corta la llamada.
Dios... ¿Qué ha sido todo esto?
No puedo creer todo lo acontecido delante de mis ojos en estos instantes, es decir, le mande un mensaje a Jimin y él se encargo de mover todos los hilos a su favor para conseguirme un par de entradas del concierto de esta noche, las cuales casualmente, perteneceran al amigo de la presidenta del consejo estudiantil de la facultad, que a su vez, es una Army en todo el sentido de la palabra. ¡Esto es asombroso! Las ganas de ayudar a sus fans, a una pequeña niña, es algo que no cualquier artistas se molestaría en hacer. A unos solos les importa llenarse sus bolsillos de dinero, dejando a las personas que los llevaron hasta donde estan aun lado, sin darle mayor importancia.
— ¿Ha ocurrido algo? — se inclina a un lado de mi el chico.
— No, no, no, nada que ver. — giro mostrandole la cara riendo nerviosamente. — En realidad, tengo que volver a reinterarte lo mencionado antes, debes de guardar el secreto...
— Si, si, mantengo mi palabra. — me interrumpió enseguida colocando un rostro serio. — de esto no le comentare ni a la presidenta, lo prometo.
— No me prometas nada, solo cumplelo. — sonreí calmada, en su lugar, asintió con semblante calmado. — Por los momentos iremos a clase, las entradas me la traeran luego, puedes calmarte e incluso, llama a tu mamá. Lo he solucionado todo.
— ¡¿En verdad?! — se exalto el amigo de la presidenta sujetandome los hombros con algo de fuerza, al ver mi rostro un poco contraído, soltó un respingo corriendose hacia atrás. — Lo siento... realmente me sorprende que con una sola llamada lo hicieras, me refiero, a conseguir las entradas. Parece sacado de un dorama o pelicula.
Ciertamente, hasta cierto punto igualmente lo estoy.
— Tengo mis trucos. — me encojo de hombros. — pero no los puedo decir porque mi magia podria apagarse.
— ¿Qué quieres decir?
— Pronto lo sabrás, por ahora. — le sujeto del hombro guiandolo hacia el salón de clases. — no le digas nada absolutamente a nadie, ni siquiera a la presidenta, podrían causar mucho revuelo y... eso me traería problemas.
— De acuerdo.
Mas tarde, esa misma mañana, después de entregar todos mis informes correspondientes fui a la cafetería de la facultad a tomar una taza de café cargado, aun tenia mucho sueño encima y buscaba dispersarlo. Aun no recibía las entradas, pero la jefa Park me mando un mensaje con ir el encargado de ellas en unos minutos, le avise encontrarme en la cafetería y no moverme de allí hasta verlo, seguramente lo conocería. Por lo tanto, estaba sentada jugando con el telefono tranquilamente, mientras tomaba mi bebida humeante. No dejaba de pensar en el amigo de la presidenta, Jim Woo, sabia que no seria capaz de abrirle la boca a ella para decirle algo al respecto de ir al concierto con su hermanita, a su vez, consideraba imposible eso pues aun estaba enojada con él por insultar a los chicos. Deben de recordarlo, la presidenta no es muy blanda cuando se trata de Bangtan, menos lo hara de tratarse de un amigo de la infancia. Sera dura hasta el final. Tambien me entra la culpa de no poder darle al club Army de la facultad unas entradas, me encantaría ser capaz de hacerlo, llevar a cabo un plan maestro donde les diga la verdad de todo. Sin embargo, el contrato confidencial viene a mi memoria golpeandome, recordandome que cerrar el pico es lo mejor. Por los instantes debo conformarme con ayudar a Jim Woo, mas tratándose de su pellejo ante su padre, al tener una hermanita manipuladora.
Tomando mi tercer sorbo de café, me doy cuenta que el mensajero se tardara mas de lo pensado, debo de hablar unas cosas con el director de la universidad competente de la gira de los chicos y pondrá mi ausencia en evidencia. La compañia menciono no darles vueltas al asunto, ellos se encargaron de todo, pero seguía haciendolo, tal cual al lio de Suga y posteriormente Jimin. El primero, la noche anterior mantuvo una postura en la raya, distante y conversador en lo esencial casi abarcando lo profesional, dando mas soporte al encontrarnos a solas, dejando presente tener su postura de ignorarme. Eso claramente me confunde un montón. Por otro lado, Jimin, su expresión de dolor pura junto a esa declaración no tan indirecta de Jungkook, me revolvieron todos los sentidos. Es decir, prácticamente grito a los cuatro vientos interesarle al rubio de forma romántica, mas alla a la amistad nacida entre ambos. De todos los chicos de Bangtan, con Jimin es con quien mas me siento comoda, a gusto, al tenerlo al frente mantengo presente ser sincera y no esconderme detrás de un disfraz, solo Victoria y nadie mas. ¿Me gusta Jimin? Si, lo hago, me encanta un montón el rubio, pero no de forma romántica y probablemente ese estatus no cambie jamas, con ello me refiero al desde el inicio mirarlo con ojos fraternales, no codiciosos. ¿Eso quiere decir que Yoongi me gusto? En lo absoluto, porque al igual del rubio, este pelinegro posee una manera particular de hacer las cosas, es centrado, serio, competente y lo suficiente confiable para ayudarte a solucionar un problema. En general, un prospecto de hombre que buscan las mujeres para sostenerse, no por cariño, no por dependencia, en realidad, solo buscan apoyo y una mano dictaminando sostenerte cuando pienses caer. Entonces, nos reduce al último de la ecuación, Jungkook, el Maknae de oro. La cosas con este chiquillo desde el inicio han sido diferentes, no me es indiferente, me ha demostrado quererme lo suficiente para temblar mi corazón, desear permanecer a mi lado y protegerlo de todo mal, inclusive, yo misma. ¿Eso es amor? No lo se, desconozco el significado de todas estas emociones nuevas, cuando estuve enamorada de Adrián fue distinto, en todos los distintos lo fue. Él era muy detallista conmigo, trataba de hacerme sentir comoda, hacia bromas y con un solo toque de sus manos en mi piel la tenia ardiendo, mi cuerpo se prendía por él. Estuve tan dependiente de su prensencia, de observar sus movimientos con cautela, bañarme de dicha ante su verde mirar del bosque, haciendome sentir las "afamadas" mariposas. Creí tan ingenuamente tratarse del real, del perfecto y único, porque cuando te enamoras, te apendejas colocandote un cubre ojos en la cara. Sin embargo, la realidad llego para aplaztarme con demencia, dejandome completamente sola en mi propia miseria. Trayendo como consecuencia temor a un nuevo amor, desconocer totalmente si puedo volver a tener sentimientos de esa índole por alguien mas, sobre todo, encerrarme en una coraza evitando salir dañada otra vez. Quizás si Andrea supiera de estas conclusiones, estaría sumamente orgullosa de mi, se levantaría de la silla y me aplaudiria con fuerza.
— Disculpe. — alguien me llama provocandome levantar la mirada, topandome con un chico de gorra blanca, cubre boca negro y lentes del mismo color. Pero lo sorprendente, es esas hebras rubias escapandose por las orillas de su gorra. Demonios. Jimin. — ¿Usted ha pedido unas entradas de un concierto de super estrellas directas a sus manos?
— ¿Pero que...? Ji... — me levanto rápidamente de mi asiento, tratando de vocalizar palabra alguna.
— No, no, no, por favor responda primero a mi pregunta. — me detiene colocando sus manos en mis hombros, sentandome de nuevo y creo que por el tono de su voz, esta riendo. — Vera que es muy fácil para cerrar el trato.
¿Donde demonios ha sacado todo esto? Además, ¿no debería de estar enojado conmigo? ¿Tal vez decepcionado? Imaginarme un rostro aflijido detrás de esa mascara da temblores en todo el cuerpo, agregándole, conmociones en mi corazón. Estoy nerviosa, no quiero ser la culpable de inducir malas emociones en Jimin, en su lugar, solo sonrisas que alegren a todos los Armys en amarlo.
— Si... — susurro a su dirección, apretando las manos para darme a mi misma fuerza. — he sido yo.
— ¡Respuesta correcta! Pero, con ese tono de voz, no pareces muy emocionada. — se inclina hasta mi, dejándose ver un poco de su cara al despojarse de los elementos que la cubren, percatandome de una sonrisa y un guiño. Mi pecho retumba ahogado. — ¿Quieres dar una vuelta de recompensa con su guapo servidor?
— Jimin... — sonrio conmovida, aunque claramente no entiendo porque.
A los minutos, terminamos sentados en las bancas encontradas cerca de las maquinas expendedoras, en el camino, Jimin va contandome como fue que Hyun y la jefa Park accedieron a darle las entradas, al igual de venir a traerlas. Es cierto que cada uno de los chicos puede invitar a quien desee a los conciertos, Jimin es de aprovechar esas entradas y repartirla a su familiares como amigos, algunas veces vienen al igual que no, aunque ellos terminan haciendo lo imposible por hacerlo. Esta ocasión no es la excepción, asi que sus entradas ya las ha entregado. Por parte de los demás chicos, tambien hacen lo mismo, exceptuando a Nam, que prefiere repartirla mediante un sorteo en un "Fan café" a los Army, es un concurso entretenido que las fans siempre participan con ancias. Asi que, a la final, nadie podía ayudarlo con mi encomienda. ¿Qué debería de hacer? Consultarlo con los managers o Hyun, tal cual, lo hizo. Hyun acepto, sabe perfectamente el tipo de chica que soy y en ningún momento los he colocado en evidencia, si realmente es para una pequeña Army no colocara ninguna traba. Asi que, mandandolo con la jefa Park, tuvo los tickes asi con uno a otro incentivo de los demás, escaparse de los ensayos unos minutos y venir directamente hasta mi. Lo siguiente, es simplemente historia. Me quede callada mirando mis manos como si fuese lo mas asombroso del mundo, había quedado sin habla ante las palabras del rubio, mover a todo el equipo solo por una petición mia ha sido sumamente dulce, muy dulce de su parte. ¿Por qué? Digo, soy la desvergonzada que le importo poco besarse con uno de sus amigos en medio de su cocina, donde en ningún momento, considero estar en lo incorrecto. No he hablado mas del tema con Jungkook, pero estoy segura de estar en discrepancia conmigo, pues no compartiríamos opinión. Aun asi, tengo temor de volver a ver esa expresión extremesedora en Jimin, realmente me afecto y no dejo de pensar en ello.
El rubio me queda mirando con curiosidad, como si lograra adentrarse en mis pensamientos para adivinarlos, siendo totalmente difícil, porque creo que él único con ese poder es Suga. Otro integrante de Bangtan con quien tengo problemas. ¿Por qué no puede ser todo como antes? Ser todos amigos, conversar cosas sin sentido, bromear y pasar el tiempo a lo tonto, eramos mas felices asi que de esta aparatosa forma porque no solo el ambiente se siente pesado, igualmente forzado. Jimin esta siendo demaciado suave conmigo, al punto de hacerse la vista gorda de lo acontecido la noche anterior, tal vez este formando mucho drama en algo tan sencillo y Jungkook tenga razón en no mencionar nada. Sin embargo, soy del tipo de chica de indagar las cosas a fondo, no abandonar la postura paranoica hasta dar con algo. Por supuesto, esto capaz y aun no lo haga. ¿Con todo esto quiero decir que me trate mal? No, obvio y no, pero al menos un reproche de su parte no estaría mal. No lo se, ser una abusadora, una aprovechada o... o... ¡Coño! Lo que sea, pero no diga mas el no haber visto nada, menos no ser de su incumbencia me hace sentir mal, confundida y con mucho remordimientos. Cosas que para el diccionario de mi prima, quiere decir corresponderle a Jimin en sus sentimientos, de ser verdad, románticos hacia mi. ¡Si, claro! No es que tenga mucho tiempo libre para estar perdiendolo, mas aun, ganas de complicarme la vida. Con galleto me basta y sobra. Esto tambien aplica con Yoongi. Sus lineas curvas no van conmigo.
— Yo los vi. — dice Jimin rompiendo el tren de mis pensamientos, haciendome girar como niña del exorcismo ha su dirección. — anoche... mentí, yo realmente los vi. Dije lo contrario para no hacerte sentir incomoda, aunque, creo que solo complique las cosas. Lo siento.
— ¡Tu no debes disculparte! — me avalanse hacia el sosteniendo sus brazos, la mirada la tenia baja y muy apenada. Iba a entrar en pánico. — la que debe de hacerlo soy yo, me aproveche de la hospitalidad de todos haciendo eso en medio de su casa. Realmente, realmente... siento mi atrevimiento.
Estaba mal, demaciado mal, no era la chica que tanto alardeaba decir. A la final, me deje llevar por las dulces palabras de un chico mucho mas joven, cuando se supone que debia de tomar la batuta y la dirección de los asuntos. Me encontraba tan apenada que baje la mirada abatida, temerosa de alzarla y ver ese semblante abatido de mi amigo Jimin, porque desde el inicio, lamentablemente, no entendí las razones de tener esa conexión con él. Ahora las tenia y es muy sencillo, es el chico con quien puedo contar en cualquier circunstancias. Al pesar de estar armando un dramón en mi mente, el rubio soltó una carcajada melodiosa que llego a mis oidos, enviandome inmediatamente a alzar la cara para mirarlo. No tengo idea si alguien se lo ha comentado, pero cuando Jimin rie sus ojos tienden a desaparecer por completo, dejando unas curiosas formas en ellos y sobre todo, el sonido claro de campanillas tintineando. Sin saberlo, una vez mas, la sensación de aquella ocasión de confundirme con él me inunda, solo que esta vez no me abruma, simplemente, estaba a gusto. Si esto significa corresponderle un poco como insinuo Andrea, estaría en las puertas de involucrarme en mas problemas.
— Ah... realmente. — soltó un suspiro, colocando una de sus manos en mi cabeza mirandome bastante dulce y tranquilo. Lo sorprendente, no existía ni una pizca de ironía o eso que tanto temia, dolor. — Victoria, no soy el tipo de persona que juzga a otra, menos la indicada para decirte lo malo o bueno de tus acciones. Mi trabajo sencillamente es ser tu amigo.
— Pero estuvo mal, yo... — insistí.
— Olvidalo, Vic. — señalo moviendo su cabeza hacia los lados. — te estoy diciendo que esta bien. Tus asuntos son solo tuyos, de nadie mas, no permitas que alguien venga a juzgarte por tus acciones. Eres la dueña de tu vida, Vic, eres libre de hacer lo que prefieras.
No dije nada, en su lugar, me quede mirando el agraciado rostro de Park Jimin que me sonreía con pureza, demostrando una vez, que su alma eran tan brillante y esplendorosa como la primera luz de la mañana. Me dio a entender con sencillos argumentos, lo mismo que me dijo Andrea esta mañana, ser libre para hacer mis propias decisiones. Era cierto, no estoy amarrada a nadie, no le debo nada a nadie, sin embargo, el sentimiento opresor de mi pecho al pensar que le fallaba a alguien, no se borrara jamas. Estaba en mi sistema el evitar defraudar a las personas, comprendia que no podia hacer feliz a todos o tenerlos conforme, ya lo experimente con lo de Ji Eun, tal cual lo menciono Suga, saborie el sabor de la decepción. Aun asi, del mismo modo, quede grabado en mi mente la sensación de la esperanza y que al dia siguiente, todo estaría mejor. Eso lo podía transportar con Yoongi, si lograba solucionar las cosas con el rubio, seguramente lo haría con el otro. No me importaba si esta confundido o atraído por las palabras de Jungkook hacia mi, o simplemente realmente le gusto, se me hace mas importante seguir compartiendo la rara amistad que tenemos. Ella es sagrada y valiosa. Quiero que sepa esto, aunque tienda a huir al mínimo instante de verme, no me rendire, luchare hasta el final.
Jimin finalmente me entrego las entradas en mis manos explicandome la sorpresa para Hee, como era su cumpleaños, además de la hermana menor de uno de mis compañeros de clase, tendría un trato totalmente especial para ella. No solamente su asiento es un primera fija, cerca del escenario, tambien un pase tras bastidores para conversar con ellos y tomarse fotos, aprovechandole para desearle feliz cumpleaños. Básicamente, harían de esta noche la mejor de todas para la niña. Emocionada ante la idea, hice una ligera reverencia seguido de sujetar sus dos manos con fervor, les agradecía a todo Bangtan por complacer tan arduamente a sus fans con devoción, amor y cariño. Reintegro, de nuevo, que los artistas como ellos no existen a menudo y mantener vivo su dedicación por Army, es sublime. El rubio conmocionado un tanto por mi acción atrevida, soltó una ligera risita cantarina de sus labios diciendome no agradecer nada, de esto iba un mi granito de cooperación para Army, se percibe que las admiro, de lo contrario, no lucharía tanto para hacer sus sueños realidad de conocerlos. Yo soy una gran amiga para Army. Rei apenada a la par de complacida de su dedusión. Porque a la final, los ayudaría a ellos siempre y cuando sus intenciones sean transparentes, en general, esto aplicaba para las personas con problemas evidentes.
Después de despedirme de Jimin prometiendo vernos mas tarde en el concierto, fui rápidamente a encontrarme con Ji Woo, necesitaba entregarle las entradas y explicarle los pasos a seguir para la sorpresa. Me llenaba de gozo lograr el sueño de alguien mas, de una niña amante febril de toda Bangtan, ante poniéndolo hasta encima de su hermano. Si tenia suerte, podria demostrarle al muchacho que mis amigos valen la pena, no solo rostros bonitos con atractivos cuerpos, poseen talento, dedicación y pasión. Sin saberlo, tropesee con alguien pegando mi frente con su pecho, disculpandome reiteradas veces, alce la vista percatandome a quien agredia. Se trataba de Sun Hee. Abriendo los ojos impresionada, mi amigo apreta juguetonamente una de mis mejillas llamandome distraida, tenia una especie de atmósfera dulce envolviendome, como si no fuese de este mundo, siendo bastante cercano a la realidad, pues mi mente estaba muy lejos. Dándole un manotazo a su agarre, le explique que acababa de hacer mi buena acción del día, señalando los boletos, sonreí socarronamente admitiendo conseguirlos para el amigo de la infancia de la presidenta, su hermanita menor es fanática de los chicos. Descolocado, Sun Hee me los arrebata de las manos verificando si mi noticia era cierta, al ver los pases cien por ciento originales, abre su boca con signos de incredulidad preguntandome donde los había sacado. En una de las tantas reuniones con el club Army, la presidenta prácticamente ha llorado lágrimas de sangre al no obtenerlas, y eso que posee influencias, con este movimiento la hecho parecer una idiota. Frunciendo el ceño, le arrancó prácticamente de las manos los boletos, aprovechando para comprobar mi total desacuerdo con sus palabras. La presidenta no es una idiota, jamas lo seria, es astuta, talentosa y con habilidad para resolver dificultades, en el caso de los conciertos de Bangtan no ha tenido suerte. Podrías tener influencias, dinero y una buena posición económica, pero si no tienes el contacto ideal, nada podria llevarse a cabo.
— ¿Y quien ha sido ese para ti? — preguntó con perspicacia.
— ¿De que hablas? — formule otra interrogante confundida.
— De lo siete. — continua su argumento parandose en medio del pasillo, mirandome con unos ojos cafés bastante penetrantes y pacientes. Me asustó un poco. — ¿Quien fue tu contacto para este "milagroso" milagro?
Ah... ya sé por donde esta tomando camino esta conversación, y la verdad, me incomoda un poco.
— Sun Hee. — pronuncie con seriedad su nombre, dándole una prueba de mi auténtico yo. — los siete son mis amigos, todos lo son, sobre todo, son las personas que debo de cuidar su integridad fisica. ¿Te suena de algo?
— Lo se, es tu trabajo. — dice él con cautela, como sabiendo que si dice algo, podria salir volando por los aires golpeado. — pero hasta el mas mínimo de los favores posee un precio.
— No cuando son amigos. — repuse de inmediato.
— De acuerdo, de acuerdo. — reanudo su caminata alzando los brazos como si no temiera a nada, pero aun mas se inclinaba mas al estilo de rendición. — no discutiremos sobre eso, de lo contrario, terminaremos en malos términos y no es precisamente la idea.
— ¿Cual es entonces? — arquie una de mis cejas con ironía, todavía la rabia no hacia su visita.
— Contarme quien de los siete te hecho la mano. — sonrio con una pizca de picardía, un giro trascendental para su verdad intención. — Dejame adivinar... ¿Jungkook? ¿Taehyung? O...
— Mas frio que la antártica. — rei por sus desaciertos desastrosos, pase por alto que mencionara a galleto principal, estaba acostumbradome a escucharlo primero a todos. — fue Jimin, la hermanita de Ji Woo es biased de él. Lo justo seria pedirle su ayuda, además, junto a los otros, le tienen preparado una sorpresa enorme. Hoy sera el cumpleaños mas fantástico de todos.
— Si, contigo a bordo, no me cabe duda. — pronuncio con ironía.
— ¡Oye! — lo reprendí señalandolo directamente, Sun Hee simplemente rio divertido. — cuidado con lo que insinuas mi estimado amigo, no sabes como podria esto volverse en su contra.
— Hablando seriamente, Vic. — dejo de reir como niño travieso, solo dejando una mueca medio tristona en su rostro. Significaba peligro. — ¿No crees justo hacer esto tambien para el club Army?
Oh... mira nada mas el panorama, el malevolo anti-army, se nos puso sentimental. ¿Estos días con las chicas le revivieron el corazón? Apuesto que le gusta una de las gemelas, cuando vamos a la sala del consejo estudiantil, pasa todo el tiempo con ellas e incluso fuera. Son muy unidos. ¿Quiere que ellas sean felices? Igualmente me encantaría, pero mas a nadie sabe ser inalcanzable para mi poder llevarlo a la realidad, por supuesto que me agradaria darles las entradas y pases VIP a las chicas, de hablarlo con Bangtan lo lograría. Sin embargo, esto pone en peligro mi trabajo al igual de la seguridad de los chicos, lamentablemente, las cosas deben permanecer donde estan. Cada uno en su lugar. Ellos pueden decir ser su amiga cercana, pero al tratarse de trabajo, todo eso queda de lado para centrarse en lo importante. ¿Qué me encantaría presentarle a Eun Hoseok? Por supuesto, se lo merece al ayudarme cuando lo necesite, es la personificación de una buena y sana amistad. Pero, una vez mas, debo tenerme bajo perfil.
— Sabes que no puedo. — le dije entristecida, Sun Hee parecio entenderlo pues me imito en la mueca de opacada. — estaría encantada mandarlas a todas al concierto de esta noche, pero me es imposible para mi, no en estos momentos.
— ¿Llegara alguna vez? — pronuncia con cautela.
— La verdad, no lo se.
Seguimos caminando en completo silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos. Una de las políticas de la empresa, introducida igualmente en mi contrato, era aguardar en la vida cotidiana toda clase de tema relacionado con los chicos, con ello me refería a alardear o hacer cualquier cosa para valerme de conocerlo, lo cual acepte al firmar todo. En ese entonces, no medi lo que vendría después de reconocerlos, de convivir y saber lo grandiosos de ser. ¡Me morirá de la emoción de gritarle al mundo ser su amiga! ¡De estar orgullosa de serlo! Relatarle a las chicas las sensaciones de verlos cantar, bailar y su vida cotidiana en vivo. Lo radiante de ser Hoseok al buscar animarte al intuir tu tristeza, las ocurrencias raras junto a sus muecas sin sentido de Tae, lo sobreprocteror de ser Jin con las comidas y su ego tamaño colosal, lo muy centrado de ser Nam, aunque en ciertas ocasiones saca ese lado ruidoso como todos los demás. La duzura de Jimin, las travesuras de Jungkook y los consejos precisos de Yoongi. ¿Lo ven? Se me hace insuficiente solo vivirlo, tambien me gustaría hablarlo con alguien mas, pero lo suficiente empapada del tema de Bangtan. He de admitir estar tentada a decirle a Eun de ello, tragandome de las palabras enseguida de solo idearlo. Lo siento por las chicas, por Sun Hee, pero este secreto debe guardarse un lapso mas prolongado de tiempo.
Ji Woon llega a nosotros como una ráfaga, se nota que corrió al mínimo movimiento de notarnos pues jadea desesperado al tratar de conseguir aire, le coloco una mano en el hombro pidiéndole tranquilizarse, tomarlo con calma y después discutirlo. Aunque, no tenia idea de lo próximo a salir de sus labios. Me quedo de piedra al escucharlo mencionar que la presidenta de entero de buscarle entradas al concierto de esta noche, estuvo todo el momento preguntandole si logro liberarse del regaño de su madre por mentirle a Hee, mas aun, el grave sermón de su padre. Ellos estuvieron cotactandola igualmente, es decir, de su amigo no lograr lo imposible, al menos contaria con ella. No se cansaba de catalogarlo de idiota, inservible y para colmo, mentiroso. Sabes hasta donde llegan tus capacidades, jamas intentas aparentar cosas de no ser u otra cosa de ponerte en peligro. Tomando en cuenta lo anterior, Ji Woon al borde de la desesperación término soltando toda la verdad sin anestesia, eso si, estando un poco mas calmado se arrepintió de ello. Antes de tener una reacción de la presidenta, huyo como un cobarde hasta conseguirme finalmente. ¿Y mi reacción? Estaba en shock, no sabia si ahocarlo, patearlo, morderlo o... o... ¡Matarlo sin indagar mas ideas! ¿Acaso era sordo? ¡Le dije guardar el secreto! No gritarlo a los cuatro vientos en la mínima oportunidad. Ahora si la presidenta quería, vendría hasta donde me encontraba y exigiría respuestas, no vagas, sino concisas del porque ayude a su amigo de la infancia ha darle boletos pero no al club Army. ¡Argh! ¡Mierda! ¡Coño! ¡Me lleva la que me trajo! Como si haya sido fácil contactar con Jimin, o para él conversar con los encargados para liberar los tickets. A la final, voy a terminar matando a este chico.
Sun Hee parece leer mis pensamientos, de un segundo a otro lo tengo sosteniendo mis brazos con fuerza, no he soltado nada de mis labios en contra de Ji Woon, pero mi amigo deduce rápidamente lo que esta por salir pues igualmente, mueve su rostro hacia los lados en señal de negativa.
— Cabe la posibilidad de la presidenta no creerle, Vic. — dice Sun Hee con tono suave, buscando no explotar mi vena dormida. — ¿Por qué lo haría de todas maneras? Si en todo momento ha demostrado no ser de fiar, lo siento por ofenderte, pero tu actitud poco madura no te ayuda.
— ¡Pero y si...!
— Tranquila, Vic. — sonrie mi amigo, mientras el otro chico baja la mirada culpable. — posiblemente este burlándose de lo idiota de ser Ji Woon, quiere hacerse el listo con ella cuando sabe perfectamente la clase de persona de ser. Una jamas capaz de ir tan lejos por BTS.
En cierto modo, tiene lógica, el amigo de la presidenta representa el descuido propio de no interesarte un tema, mas sin embargo como los de su alrededor si, busca cuestionarlo solo para molestarlo. ¿Ahora de la nada posee la forma de verlo directamente? ¿Sin trampas o bromas de por medio? No, imposible, no al menos de empezar ver las vacas volar. Suelto un suspiro aliviada, Sun Hee deshace su agarre imitandome y pasandome una de sus manos por la cabeza, debo de estar nerviosa pero debo de confiar en su persección de ver las cosas, si dice estar fuera de peligro, es porque lo estoy. Ji Woon saca una tira de disculpas de su boca que no tiene fin, me hasta dado sed de tanto verlo hablar, incluso me mareo demostrandome ser el momento ideal para callarlo. Estoy a punto de hacerlo cuando Sun Hee lo hace, es inútil reclamarle su impotencia de mantenerse callado, menos cuando ha sido tarde pues no me escucha en lo absoluto. De pronto, mi telefono vibra de la nada, frunciendo el ceño extrañada, me disculpo con mis amigos para atender el mensaje percatandome tratarse de la jefa Park. Es imposible no asustarme con esa remitente. Aun asi, relajo mis musculos al leer el mensaje de estar a cinco minutos de buscarme el personal de la compañia en la universidad, ya se han enterado de culminar mis responsabilidades estudiantiles y es necesario mis labor en el concierto de esta noche. Suspiro. Creí que lograría conversar con el director pero es imposible, al menos no ahora. Respondiendo con un "ok" a la jefa, me giro hacia los muchachos que posee un semblante confuso en sus rostros, les anuncio retirarme no sin antes darle a Ji Woon las entradas y seguir por primera vez en su patética vida, el mandato de alguien mas. De seguir alardeando de conseguir las entradas de Bangtan con otros juro encargarme personalmente de no dejarlo entrar, asi su hermana menor termina llorando, no podia importarme menos. Porque eso sería el resultado de ser un lengua larga. Tragando saliva sonoramente junto a un Sun Hee sin habla, promete y perjura realmente callar su boca por el bien de su pellejo, de no lograrlo, siente perderlo en un solo soplido del viento y esta vez no sera su padre de hacerlo sino otra persona. De acuerdo, es mejor tener las cuentas claras, si a este soldado lo aniquilan sera por descuidado.
Finalmente, me despido de los chicos esperandolos ver esta noche, si como lo leen, Sun Hee tambien ira al concierto pero mas bien su trabajo sera apoyarme en el mio al ser la primera vez de estar encargada de tantas cosas. Es verdad, jamas lo negaría, estoy nerviosa pero tener el apoyo de mis amigos es suficiente para impulsarme, hacerlo mejor. Sin mas me retiro. Caminando por los pasillos giro a todas partes para no encontrarme con las del club Army, podrán las declaraciones del amigo de la presidenta no surgir efecto en ella, aun asi, jamas quitaran el sentido de culpa en mí sistema. ¿Y como hacerlo? Tengo el poder de invitarlas a todas ellas a los conciertos, aunque significaría mi salida definitiva de Bighit y sinceramente, alli me tratan estupendamente bien. Entonces, estoy entre la espada y la pared. Acorralada. Salgo del edificio rápido con el temor de encontrarlas a último minuto, sin embargo ninguna aparece. Corro a la entrada divisando si encuentro la camioneta de la compañia, pero nada, supongo que no estacionarian en todo el sitio para llamar la atención asi que, le envío un mensaje a la jefa Park para recibir instrucciones. Esta dice caminar unas cuantas lineas mas alla de la entrada, en ese sitio, llegarán. Contrariada del mandato, no le hago mas rodeos al asunto porque ordenes son ordenes. Aunque al mínimo movimiento de los mios, a toda velocidad pasa aun lado de mi una camioneta conocida color blanco alzando todo el viento, me congelo percatandome que estaciona a unos cuantos metros de mi y su puerta se abre hacia un lado. Las sorpresas han empezado apenas. Un hombre alto con una gorra negra, vestido de un abrigo blanco, pantalones negros y zapatos deportivos sale del interior mirando al rededor hasta dar conmigo provocandome un respingo. ¿Y por qué no? Yo lo conozco, se trata de Tae Hyung.
— ¡Vic! — alza sus manos emocionado caminando hacia mi, doy un paso atrás de la impresión. ¡No vengas! — ¡Hemos venido por ti! ¿No es genial?
En realidad, es escalofriante.
Antes de poder escapar o hacer cualquier cosa, llega mediante zancadas hasta donde estoy y sosteniendome entre sus brazos, me empuja a su pecho dandome un abrazo fuerte. Los ojos casi se me salen de la impresión, el aliento lo contengo y las manos no las muevo en lo mas mínimo. ¿Donde han quedado las emociones o mi corazón? No las hay, no existen y temo decir que se han evaporado. Lo tragicomico de todo esta situación imprevista, es que Tae no parece enterarse de nada de lo que padezco, él solo parlotea de lo muy emocionado de verme y ganar no se que demonios con los chicos para venir especialmente a recogerme. Además, Jimin se ha adelantado al lugar del concierto, sabe del pequeño complot para ayudar a una mini Army a asistir hoy al evento, pero eso solo lo ha animado mas a venir por mi. ¡Sigo siendo una chica increíble de ideas filantropicas! Dicho esto, me apreta mas contra su cuerpo. Listo, me digo a mi misma al sentir cada particula de su ser contra el mio, puedo dar rienda suelta a desmayarme o tener un colapso al tener a este hombre hermoso para mi. Y yo pensé que él de las demostraciones de afecto era Hobi, cuanta equivocación. Antes de ceder mis piernas, la puerta se abre nuevamente pero sale sorpresivamente Jin señalando a V con altaneria, de hecho quedo perpleja al escucharlo decir soltarme de una buena vez o va a asfixiarme. No tan alejado a la realidad si desean mi opinión. Aunque, Tae parece repocharle porque se debía de suponer no intervenir nadie en su tiempo a solas conmigo, ese era el trato, pero su Hyung ha mandado las reglas del juego por los aires. Aguarden, simplemente, aguarden. ¿Qué demonios apuestan estos chicos en sus juegos de chiquillos? No indago mas ya que Nam ocultandose en todo el sentido de la palabra, me refiero a estar vestido de negro hasta en su cubre boca, les exige dejar de hacer alboroto en medio de la calle a metros cerca de la universidad donde estudio y meterse a la camioneta de una vez. En el trayecto podrán discutir todo lo que deseen, pero lejos de cualquier par de ojos curiosos, no aqui. Los chicos bajan sus cabezas asintiendo y siguiendo el mandato del líder, no puedo evitar pensar que una vez Nam alza su voz todos deben de obedecer, pues es quien le da el sentido de responsabilidad a los chicos.
Estoy a punto de entrar al auto cuando Nam se baja un poco su cubre boca regalandome una sonrisa gentil, seguido de un guiño y disculpandose en nombre de los niños pequeños de sus amigos. A veces hacen de un vaso de agua una tormenta, pero asegura no tener intenciones malas, solo son chicos.
— Lo se. — respondo imitando su sonrisa, este se sorprende al comienzo pero termina dandome la razón. — simplemente me abruma sus demostraciones de afecto, mas en publico. No soy muy buena con ellas, menos si vienen de chicos sumamente apuestos.
— Es sorprendente viniendo de alguien que viene de otro continente. — pronuncia pensativo el líder. — en tu pais, un abrazo es hasta sinimo de saludo.
— Si, lo has dicho. — concuerdo asintiendo con mi cabeza, pasando hasta el interior del auto y cerrando la puerta detrás de mi. — pero cuando es premeditado, no de golpe. Eso me ha sorprendido, ni siquiera supe como reaccionar.
— En realidad, estaba mas preocupado de ser vistos por alguien. — confeso Nam, quitandose su cubre boca y lentes oscuros. — eso sería realmente peligroso.
— Tranquilo. — le resto importancia sonriendo despreocupada. — a estas horas todo el mundo esta ocupado en clases, nadie vendrá a la entrada. Estoy segura.
— De acuerdo.
Aunque, una vez mas, desconocía que durante todo el espectáculo de V y Jin, dos pares de ojos gelidos me siguieron hasta la entrada solo para culminar sus dudas. Ahora, el siguiente paso seria tener una confesión propia.
No lo tome a mal al enterarme que apostaron igualmente con quien compartiría asiento durante el trayecto, de hecho, la jefa Park participo solamente para frustrar un poco a los chicos y disfrutar del panorama. Aunque no gano, se llevo unos buenos momentos al hacerlos vivir el verdadero pánico, en si, jugar con ellos era sumamente divertido debido a sus expresiones de pelicula, o mejor dicho, de meme . ¿Quien gano a la final? Yoongi. Demonios, ¿quien diria que el pelinegro fuera un as de las cartas? Mas en la canasta o poker, quienes intentaron una revancha quedaron humillados en el acto. Él no es solamente un genio en la musica, igualmente en los juegos de azar, dejándolos en pañales. Menos mal y Jimin no estaba entre ellos, refuto Nam riendo con ironía, es de quienes odia perder y patalea por ello, seguramente las cosas hubiesen terminado con un rubio sumamente molesto y refunfuñando por ello. Tener esa imagen mental de mi amigo en un rincón con puchero y todo, era demaciado adorable, aunque no lo diria en voz alta. Ahora, colocare eso a un lado para decir lo importante, estoy compartiendo puesto con Suga. ¿Comprenden la magnitud de este suceso? Si no lo hacen les dare un dato: incomodidad. ¿Por qué? ¿Qué mujer en su sano juicio estaria incómoda teniendolo a él como acompañante de viaje? Es decir, solo miren su apariencia tranquila, madura, interesante y sumamente serena. Sencillo, yo si estoy intranquila, de hecho, lucho contra los temblores de mi cuerpo y las contracciones de mi estomago por tenerlo cerca ignorandome, eso mismo, ha estado ignorandome olímpicamente como si fuese otro elemento del paisaje que pasamos. Para mas aclaraciones, estoy en el puesto de la ventana, mi favorito, pero ni eso puede relajarme. ¿Para que ha participado en el juego si no va ni a mirarme? ¡No tiene lógica! Menos su actitud de "es innecesario dialogar", comprendo que lo del beso nos desalento a ambos a estar algo incómodos, pero estoy dispuesta a pasar la pagina si él me habla. Lo mencione antes, su amistad me es mas importante a cualquier otra cosa, con ello me refiero a sus dudas con respecto a sus sentimientos. Yoongi me ha pedido no ignorarlo y eso intento hacerlo, pero no funcionara cuando la balanza de su lado tiene mas peso a la mia, en esos términos, jamas culminaremos esta incertidumbre mojando nuestro futuro.
— ¿No crees que deberíamos hablar sobre ello? — le preguntó de la nada sin reprimirme.
Él, al escucharme, gira suavemente a mi dirección mirandome con sus ojos negros minúsculos, con razgos pronunciados típicos de Asia, pero eso no es lo sorprendente, porque es sus finos labios esta dibujando una mueca de ironía. Me hizo temblar.
— ¿Y este es el lugar apropiado para ello? — pregunta resaltando lo obvio.
¡Pero ha entendido lo que he querido decir! Pensé de inmediato, no dejandome doblegar por su actitud prepotente, Min Yoongi no podra con mi yo testarudo. De lo contrario, preguntar de referencias a mi madre. Es experta al soportarme cuando algo me interesa, nunca abandono.
— ¿Donde mas si no? — imito su tono de voz, casi inclinandome a su dirección.
— ¡Hyung! — detrás de nosotros Kookie nos sobresalta, provocando girarnos y mirar a su dirección. — debes prometerme enseñarme uno de tus trucos, no todos, pero al menos uno.
— Si te los doy todos me quedaré sin fichas para usar. — le dice Yoongi sonriente, cambiando a una actitud diferente que conmigo.
— ¡Vamos Hyung! — insiste el menor.
— Lo pensare.
Kookie se devuelve hacia atrás al llamado de Tae, dejandome con el incomodo silencio de mi pelinegro acompañante, volviendo su cara neutral sin ninguna emoción, casi caigo en no agradarle en lo absoluto, pero se que no se trata de eso. Me molesta profundamente ser la única en recibir ese trato indiferente de su parte, escuchar su mandato de no ignorarlo cuando es él quien lo practica, haciendome parecer a una gran idiota. De todas maneras, ¿por qué le sigo dándole vueltas al asunto? Digo, estamos tratando con Min Yoongi, no es miel sobre hojuelas o chocolate derretido, desde entrar a BigHit es grocero, prepotente, malgeniado y... y... a la vez, me aconsejo de muchas maneras enseñandome a valorar la fuerza de mi mamá, colocandome en su lugar, tambien me empujo a arreglar las cosas con Jimin. En su bizarra forma de ser es bueno, un gran amigo y, referencia a parte, un excelente artista. No puedo simplemente voltear la pagina, no tratándose de él, independiente de sus sentimientos o los mios, sigo queriendo ser su amiga. Es todo.
— Yoongi, en verdad necesitamos hablar de esto. — retome el tema.
— ¿De qué exactamente?
— No te hagas conmigo. — lo mire directamente a los ojos exigiendole que me diera atención, su actitud me comenzaba a enojar. — ambos sabemos que debemos conversar de lo ocurrido.
— ¿Si? — sonrio de medio lado, como si fuese algo muy molesto para él. — ¿Qué quieres escucharme de mi? ¿"Mis sentimientos han cambiado"? ¿"Quiero luchar por ti"?
— ¿Paresco ser de las que dirían eso? — recalque sintiendome un poco ofendida de su reclamo.
— No, es decir... ¡No lo se! — sorpresivamente balbuseo confundido, mirando hacia todos los lados para percatarse de no ser vigilados por nadie. Paso su mano por el puente de su nariz acariciandolo, buscando posiblemente controlarse. — no te conocemos casi nada, Victoria. Solo unos cuantos meses. Es muy pronto para tener una conclusión sobre ti, ni siquiera deduzco cual es tu color o comida favorita.
— El morado. — respondo como bala, ganandome un respingo de su parte. — y me encanta la lasaña, aunque jamas me negaría al "asado negro" de mi pais. Igualmente me encanta.
— ¿Pero qué...?
— Yoongi, — lo llame interrumpiendolo muy seriamente, en su posición, contuvo la respiración. — desde el inicio no se ha tratado de mi o lo que piense, es hasta avaricioso implantar un "nosotros", cuando jamas ha existido, solo deseo volver a como eramos antes.
— Eso sigue siendo codicioso. — murmura.
— No si lo intentamos. — insisto en mi argumento.
— Deberías ser desde un inicio clara, hablar quien te gusta. — su declaración me abruma de golpe, debía recordar que Yoongi no es del que se va por las ramas, va directamente al grano. — defirenciar los sentimientos en lugar de mezclarlos. De esa manera, reducirías los daños y estarias mas tranquila.
— ¿Qué...?
— No pretendo discutir con nadie, menos pelear, eso gasta mucha energía y la necesito para trabajar. — dice él, acomodandose en el asiento para pasar de mi caótica mirada. — Me es imposible deducir si buscas peleas entre nosotros o no, aunque una parte de mi dictamina jamas hacerlo, que tienes en tu mente otras cosas por hacer, existe esa que únicamente quiere confundirme. Y lo siento, pero no permitiré un desequilibrio en mi vida, menos en el presente cuando todo esta donde debía de estar. Puede que no demuestre mucho mis emociones, pero estos chicos son realmente importantes para mi y ninguna chica va a derribar eso. Ellos son mas que mis amigos, son mi familia.
Una vez en el club de la universidad de Army, las chicas hablaron despreocupadamente de la temática de la canción de BOY IN LUV donde todos estaban enamorados de una misma mujer, colocandolos en una especie de incrucijada. Es decir, en una parte esta el cariño hacia la chica, en el otro, su amor por los integrantes de un grupo que se han convertido en algo mas: familia. La gemela número uno aseguro que de estar en la situación de la mujer en cuestión, preferiría retirarse antes de destruir la hermosa armonía de ellos juntos, en cambio la de las delicadas expresiones, simplemente se sentaria a ver como resulta todo, porque ella no sabría como reaccionar. Desde el punto de vista de la presidenta, argumento que los chicos eran tan importante los unos para los otros, donde la presencia de una mujer no seria la gran relevancia, simplemente, una manera mas de reafirmar su amor fraternal. Quizás en ese instante no le diera muchas vueltas al asunto, pero ahora, en estos momentos donde Suga esta insinuando un panorama similar al planteado por el club, no me hace mas que dictaminar ser cierto, en realidad, jamás seria el plato principal. Puede estar refiriendose a Jungkook o al mismo Jimin, ciertamente muy en el fondo, me da temor ser algo como la muchacha de la temática de esa canción, ni siquiera le llego a los talones a la actriz del video, ella si tiene porte y es hermosa, en cambio yo... ¡Al demonio! Menos preciarme no resolverá este asunto, tampoco reducirá la incertidumbre de Yoongi, solo acabó con la poca autoestima que he ganado en mi misma. Con lo cual, jamas ha sido el plan.
— No quiero nada de eso. — retome la conversación, el pelinegro me observaba por el rabillo de su ojo. — ni siquiera he deseado desde el inicio tener la atención de todos ustedes, te equivocas conmigo en ese aspecto Yoongi, no busco codiciar un lugar en sus corazones o creerme importante. Simplemente he venido a la empresa en busca de un trabajo estable, algo que no me colicionara con mis estudios. Quiero prepararme, demostrarme a mi misma hasta donde puedo llegar, si puedo cumplir mis metas y superar los obstáculos de la vida. El valer la pena de dejar mi hogar en Venezuela, salir a lo desconocido, vivir el terror de sentirme sola y perdida, solo para alcázar mis sueños. — suspire haciendo una pausa, soltando una risita nerviosa y sintiendo la fuerte mirada del pelinegro sobre mi estudiandome, analizandome, todo con suma cautela y dedicación. — Tienes razón, quizás si desde el principio fuera directa con quien me gusta de ustedes, sino mezclara los sentimientos, las cosas fueran mas sencillas. Pero si esto para ti es difícil, lo es aun mas para mi. ¿No lo sabes? Cada vez que me paro frente a un espejo, no observo a una belleza, menos a alguien capaz de gustarle a un hombre. Solo... solo detecto imperfecciones, cosas malas de mi y sé que debería amarme, valorarme tal cual como soy pero, se me hace difícil. Por eso si alguno de ustedes me dijera repentinamente gustarle yo... probablemente ni les creería. Es estúpido en primer lugar.
— No creo que lo sea. — estuvo en desacuerdo ante mi argumento. — de hecho, creo que eres hermosa tal cual como eres, con tus indecisiones y defectos. Cada uno de ellos hacen lo que eres ahora. No deberías menospreciarte por eso, en su lugar, busca cada momento en ocupar tu negatividad en tus lados buenos y puntos fuertes. ¿Te doy una pista? Bondad, eres sumamente bondadosa. ¿No lo recuerdas? Siempre que tienes oportunidad, ayudas a las personas en cualquier circunstancia, aunque signifique meterte en uno a otro problema.
— Oh, por favor. — rio ante su ocurrencia, él me imita de la misma manera, pero no es nada ruidoso. — si mi memoria no falla, sueles regañarme por involucrarme en donde no me llaman.
— Es que llevas muy lejos querer hacer feliz a los demás, cuando en verdad, deberías practicar mas eso para ti misma. — siento un suave golpe en mi pecho ante sus palabras, estan tan llenas de sinceridad que me abruman, jamas pensaría algo asi de Suga, de todos menos él. — Asi como te apasionado por resolver los dilemas de los demás, hazlo por los tuyos, empezando por tus dudas de lo que eres. De esa manera, cuando te mires al espejo, no detectes inseguridades, sino una hermosa mujer que sabe hacia donde va y de donde viene.
Estaba sin aliento, sin palabras ante las de Yoongi, porque si, Jungkook esta lleno de infinidades argumentos hacia el aprender amarme a mi misma y aceptarme tal cual como soy, algunas de ellas me han conmovido al borde de las lágrimas, terminando en darle la razón completamente. Sin embargo, que alguien como Yoongi diga el ser hermosa, dejar mis defectos de lado y centrarme en lo positivo, me explota el cerebro en miles de pedazos. Es decir, su voz tan ronca, su rostro sereno y esa pizca de seguridad ante sus argumentos es simplemente sublime. El pelinegro no bromea, esta siendo completamente sincero. Su forma madura de decir las cosas provoca estragos en mi corazón, convulsionando en cuestión de segundos, porque él representa todo lo que una mujer necesita. Apoyo, compresión y seguridad, el cariño es primordial, no lo niego, pero la base, en mi opinión para gustarte alguien, se encuentra lo muy maduro de ser y como se desenvuelve en frente de ti. Quizás solo este diciendo esto en forma fraternal, de un amigo a una amiga, pero luego de aquella declaración de posiblemente gustarle a todos, me dictamina ser lo contrario. ¡Coño! Si estoy confundida, ahora con esto, me encuentro peor. Es decir, Min Yoongi tiene los componentes necesarios de estabilidad, madurez y apoyo moral, los cuales, alguien como yo anhela poseer. Pero del mismo modo, lo que me ofrece los demás, por colocar de ejemplo a Jimin al escucharme y brindarme su compañia, es innegable de ignorar.
¿Estar clara a quien quiero? ¡Y una mierda! Estoy cada vez mas lejos de estarlo, menos si cada miembro de Bangtan se expone ante mi de esa manera, tal vez estoy frente de una desastre de niveles titanicos, donde la única manera de salir de esto seria destruida.
— Gracias... — susurro conmovida. — por decir todas esas cosas, realmente lo agradezco.
— No deberías hacerlo, en realidad, realmente, si debiste de ignorarme. — lo miro confundida sin saber que decir. — se que estabas mas segura de querer a Jungkookie y yo simplemente... te complique las cosas.
— Es ridículo. — refute irónica, casi riendome de sus palabras. — tu lo dijiste, estoy confundida de quien realmente me gusto. Incluso ahora, has inyectado en mi interior algo que jamás en la vida había experimentado. En mi pecho, alli, esta calido y es por ti.
— No deberías de decir esas cosas tan a la ligera. — comento desviando su mirada claramente avergonzado. — mas cuando te has inclinado desde el inicio por Jungkookie.
— ¿Por qué todo el mundo siempre me lanza ha sus brazos? — preguntó frustrada. — ¿Por qué no puedo simplemente decidir por mi misma si lo deseo o no?
— Tal vez porque no paras de estar a su alrededor, sonreirle, jugar con él, mirarlo como si no existiera algo mas brillante a él... — enumero todo con tanta presunción que me asusto, porque ni siquiero pudiera saber eso, al menos, no por mi misma. — ¿Eres idiota? En verdad podrías derretirte con solo estar en silencio junto a ti, sin nada mas, aunque claro, eso te lo devuelve con intereses. Eres afortunada, te corresponde. Aunque lo lastimes, lo dañes con tus inseguridades, apostara por ti porque su cariño es genuino y sincero. A su lado, jamas resultarías dañada.
— No te entiendo Yoongi. — muevo mi cabeza hacia los lados, mirandolo aun mas extrañada. — Me besaste, dices que soy hermosa, que me ame tal cual como soy y recalcas mis virtudes. Pero del mismo modo, me lanzas a los brazos de un chico, uno que en definitivamente, no eres tu. ¿Quien eres realmente? ¿El chico frio y con una lengua afilada? O este otro, sincero, comprensivo y tan confuso que hace temblar el suelo donde camino. ¿Como debo tomarte? ¿Como defino tu estatus de tus sentimientos por mi? ¿Te gusto? ¿No te gusto?
Era increíble lo que salio de mi boca en esos instantes, supongo que había sido llevada al límite para soltarlo todo de golpe. Es cierto, comprendia el lado de Andrea al insinuarme a Jungkook, su sobrina Sofia lo adora, al mismo modo que Jimin, tambien lo conoció y convivió con él en el departamento teniendo las conclusiones de quedarme con él. ¿Pero Yoongi? Digo, si me ha besado debía de suponer tener un interes amoroso en mi, no creo que sea caprichoso, menos de quienes se confunden fácilmente, ha demostrado ser sincero y determinado en sus asuntos. ¿Por qué debería ser lo contrario ahora? ¿Y mas conmigo?
Entonces, los segundos se me hacen eternos, que hacen parecerlos a horas interminables en las manecillas del reloj donde mi corazón bombea sangre rápidamente a todas partes de mi cuerpo, dictaminando estar a la expectativas de las palabras del pelinegro. Donde, lo mas probable, todo tilde a un desenlace totalmente inesperado. Al tener sus minúsculos ojos oscuros en mi cara, donde una expresión confusa y a su vez, nerviosa, me heriza la piel sin ni siquiera soltar palabra. Me temo que esto, sera peor.
— ¿Y eso fuese cierto...? — dice él, colocando otra vez mi mundo de cabeza. — ¿Qué harías al respecto?
Con ello, supe de inmediato que el dilema con Suga, no se solucionaria de rápidamente, esto se extendería por un prolongado tiempo.
*********
Llegamos al estadio donde se realizaría el concierto, el ruido ensordecedor de Army que esperaban pacientemente entrar al resinto te dejaban anodadado, su amor por Bangtan no tenia limites. Desde la camioneta miraba todas esas cara frescas gritando, bailando, e incluso, llorando por tener la oportunidad de ver a su ídolos favoritos en concierto. Era admirable su pasión, no lo negaré, pero mi cerebro se privaba de reaccionar, estaba mas concentrado en otra cosa. Incluso cuando dejamos atrás a Army en espera, siendo recibidos por todo el equipo técnico del concierto, incluidos un Hyun raramente animado y Jimin saludandonos alegremente, no podía apegarme a la realidad. ¿Lo peor de todo? Estaba sobre una mega concierto a la vuelta de la esquina necesitando toda mi concentración, dedicación y esfuerzo, pero en cambio, seguía meditando las palabras de Min jodido Yoongi dictaminadas atrás. Esto era la prueba concreta que nada es lo que parece, ni todo lo que brilla es oro, por lo tanto, de las apariencias no vive el hombre o juzgar un libro por la portada es lo ideal. Porque hasta las personas mas cerradas poseen sus momentos, sus sentimientos y lapsos de tiempo para la verdad. Lamentablemente, Suga escogió uno muy malo, porque desde ese instante, estaba por comenzar un camino sin retorno.
¿Lo malo?
Ese camino se dividía en siete, uno diferente a otro, haciendo mas difícil mi decisión.
A la final... ¿Cual debía de elegir?
WINGS
A la mañana del dia anterior del comienzo del tour de Bangtan empezó lleno de aprietos, primero, una entrevista en una de las emisoras de Seúl para promocionar el álbum y las fechas de sus conciertos tanto el en pais, como en el extranjero. Segundo, un programa de entrevistas a ídolos que, al pesar de ser con trayectorias largas, hacen un espacio a quienes estan teniendo un éxito arrollador fuera del pais. Tercero, una sesión de fotos para una revistas de modas en cooperación con una marca reconocida en Corea, dejando por último el ensayo general en el estadio del concierto con luces, cámaras, bailarines y la puesta en escena teniendo a cientos de Armys a fuera gritando como locas conmocionadas de escucharlos cantar. Llegue al departamento tan exhausta de tanto movimiento que casi olvidaba lo esencial, hacer mis actividades para la universidad constando de dos informes de relaciones diplomáticas, tratados de libre comercio y un ensayo en francés. ¿Acaso no pueden dejarme en paz de una buena vez? Seria totalmente grandioso, asi conseguirías un poco de armonía en mi ya problemática vida. Luego de los acontecimientos relacionados de una noche oscura bajo la creciente ciudad de Seúl, un viaje en motocicleta, aire picando mis ojos, el ritmo vertiginoso chocando con las paredes de mi estomago y la suave caricia de unos labios sabor cereza sobre los mios no tuve mas remedio a seguir con mi vida, pasar la pagina y centrarme en lo importante. Al menos ese era mi plan hasta ser encontrada por Eun en el pasillo arrodillada, temblando conmocionada y con la mente en cualquier sitio menos en el presente. Se me hacia imposible volver a la realidad, creer que el chico menos interesado en mi diera ese salto fuera de la zona segura hasta una que, ni remotamente posible, encabeza el interesarle de forma romántica. Mi amiga sumamente preocupada preguntaba sin parar si me encontraba bien, me dolia algo o recibi una noticia mala desde mi pais, sin embargo, me límite a mover la cabeza hacia los lados en señal de negativa solamente... solamente estaba en un punto sin retorno, uno que escapar era imposible. Seguidamente, ayudo a levantarme del suelo y me llevo al departamento, todos estaban allí reunidos esperandome aunque al ver mi semblante preocupado, cambiaron rapidamente a una incertidumbre incapaz de ignorar. Sun Hee luchaba, luchaba y luchaba para sacarme palabra alguna, mientras la gemela número uno me ofrecía un poco de agua para calmar mis nervios. Quizás estaba demaciado cansada para hablar, puntualizo Andrea leyendo inmediatamente la situación con solo visualizar mis ojos, de realmente pasar algo con mi familia ella se hubiera enterado rápidamente, ya que las malas noticias son las primeras en llegar. La gemela número dos sobando mi espalda propuso darme mi espacio, hacerme respirar y tomar todo con calma, entendía que estuviéramos preocupados por mi pero a veces las personas no estan del todo dispuestas a compartir sus pesares, llevándolos a cargarlos por si solas. Cuando quisiera compartirlo con ellos lo haría, pero por los momentos, lo único en poder ayudarme sería dejandome sola.
La gemela número dos tiene razón, no quería hablar nada de lo ocurrido con Suga, al menos, no con ellas. ¡Ni con nadie! Esto se escapaba fuera de mis manos, mandarme a no darle vueltas al asunto era exactamente a si hacerlo, porque la imagen de ese beso se penetró en mi sistema para jamas olvidarlo. La sensación suave, la dulce fragancia del mar, la tranquilidad de la noche y su imponente presencia detrás de mis párpados abordaron cada parte de mi ser tomandolo todo, haciendo solo suyo. Ahora bien ¿Estaba dispuesta a negarlo? ¿Hacer como si eso jamas existió? No, no lo estaba y menos cuando trabajamos en el mismo sitio. ¡Demonios! ¿Como lograría mirarlo a la cara después de eso? Eun notando que mi rostro se formaba en una maraña de preocupación, hizo a un lado a Sun Hee y sujeto fuertemente una de mis manos, apoyandome. Tal vez aun es muy temprano para confiar en alguno de ellos, pero quería hacerme saber cualquiera que fuese la circunstancia podia confiar en ellos, era una Army y entre nosotros sabíamos apoyarnos en las buenas y malas. Parpadeando un poco confundida al ofrecimiento de Eun Young, termine dándole una sonrisa de agradecimiento a la par de regresarle el gesto de la mano, estaba muy a gusto de poder contar con amigas como ella. No obstante, este tema con los chicos de Bangtan es algo que no puedo hablar, simplemente debo de morderme los labios, tragarlo y superarlo. De lo contrario, terminaría afectando todo mis rendimientos.
Pasado lo de esa noche, mis amigos no volvieron a abordar el tema de mi descomposición sin explicación, ni siquiera Sun Hee que conocía mi secreto, aparentemente comprendia el relacionarse con algo relacionado a chicas y amores, fuera de su rango. Las gemelas y Eun se ofrecieron, una vez mas, el escucharme cuando estuviera dispuesta hablar. De quien jamas pude librarme fue de Andrea, la cual en medio de tazas de té quedo literalmente pegada al suelo al enterarse, ella mas a nadie conocía de mi boca la poca tolerencia de Yoongi hacia mi persona, o al menos, las discrepancias pasadas. ¿Como es que de la noche a la mañana le gusto? ¿Ha sido una mascara? ¿Un parapeto? No lo se, el pelinegro es sumamente reservado, no lo imagino del tipo de hombre de montarse una pelicula en su mente para conquistas a una chica, en realidad es bastante plano en esos temas, es por ello de creer en cada una de sus posturas al tratar conmigo. Ese acto solo fue de curiosidad, saber el tipo de sensación que tendría al besar a la nueva de la compañia, a una extranjera tambien, o a la niña fastidiosa que lo saca de sus cabales o... o... ¡¿Qué coño puedo saber yo?! Dijo el deber intentarlo al menos una vez, eso da talla para manejarlo de varias maneras. Conclusión, el color se torno igual a una hormiga. Tambien pasaba por alto dos detalles mas, uno muy grandes: Jimin, Jin y el peligroso, Jungkook. Andrea tuvo la gran osadía de preguntarme la diferencia de besarme con galleto y Suga, cosa en poner a trabajar mi corazón con fuerza porque no podía hacer tal cosa, no era justo para mi o para ellos. Aunque bajo su favor tenia el deber hacerlo, solamente asi conocería a cual de los dos estaba realmente interesada, de hecho, si tuviese la oportunidad, es una gran idea el besarme con los cinco restantes. Colocando el grito en el cielo, la mande lo mas decente que pude al demonio y me encerre en mi habitación, su estridente risa se inundó por todo el lugar insinuando considerar la oferta o al menos, salir en citas por separado con ellos. Me hice la sorda, la muda, la tonta, la... ¡La que no siente! Eso es lo mas frívolo en cruzar su mente, no es como si los chicos tuvieran los mismos gustos a Yoongi y Jungkook, los cuales pueden estar confundiendose gradualmente y de resultar verdaderos, aun no estoy dispuesta a corresponderlos. ¿Y qué esperaban? ¿Lanzarme a los brazos de Yoongi porque ya he rechazado a galleto? No, se equivocan, esto no es 12 corazones o uno de esos programuchos de citas a ciegas, hablamos de personas reales con sentimientos reales, se merecen un respecto por tomarse la molestia de mirarme o ser mis amigos al menos. Tampoco es que Suga se me declarara, ha sido un beso inocente, un choque de labios lo suficientemente conciso para determinar que tiene una duda, o tenia una duda, al hacerlo pudo disperasarce a igual de empeorar. La mejor opción era aplicar la misma de mis amigas, esperar por él cuando estuviese listo para hablar. Y eso mismo hice.
Los días restantes estuvimos lo suficientemente ocupados como para cruzarnos, él o cualquier otro de Bangtan, aunque no nos vieramos seguíamos comunicandonos por mensajes y videollamadas. Al menos fue el caso de Nam y Jimin, que en medio de una comida antes de grabar una entrevista para una revista de ídolos, comentaron disculparse por no tener tiempo en calidad de amigos y casi pasar de mi. Le reste importancia, ya tendríamos una gira por delante y unos vuelos agotadores donde conversaríamos, de no terminar rocando hasta nuestro destino, lo usaríamos en dialogar y ver películas. Jimin tan listo como de costumbre, pidió sentarse a mi lado antes de cualquier otro de sus compañeros, eso si, Nam sonrio socarronamente diciéndole no estar en su poder esa petición sino de a aerolínea el asignar los puestos, por lo tanto, la suerte y la mano inocente del operador de viajes, diria quien ocuparían el sitio. Tae Hyung igualmente me llamo, este si fue de voz, solamente para conversar de anime y prometerme llevarme una vez estando en América, a una exposición de cuadros en una de sus grandes ciudades, o quizás de compras, Hoseok estaría dispuestos a unirsenos porque le encanta visitar tiendas y adquirir nuevas cosas. Mientras fuese llevada a una librería o dos me colocaba a su fiel disposición, tampoco sonaba desagradable lo de apreciar el arte, me disculpaba de ante mano al ser un inculta del tema, pero estaría dispuesta a escucharlo. Sin darme cuenta, estaba haciendo planes antes de tiempo.
Volviendo a la realidad, me atasque de información para mis informes del día siguiente, eran casi las diez de la noche y Andrea desde bastante tiempo dormía, hoy fue su día libre de la universidad y trabajo, aprovechandolo para descansar. Quise llevarla conmigo en un encantadora travesía del día, pero lo muy ingrata, lo aprovecho para olgasanear, llamar a su familia en Venezuela y conversar con su novio al punto de quedarse sin saliva. ¡Argh! Demaciado miel para mi sistema, prefiero chupar un limón antes de soportar encontrarme con ese par en un mismo cuarto, lo digo encerio, nadie en la vida puede aguantar a unos tortolos tan dulces como esos dos. Aunque después de tanto trabajo duro y asistir sin descanso a clase, se merece un poco de arrumaco de su parte, lo dejare pasar. Tampoco he tenido el suficiente tiempo para hablar con mamá, la abuela María o el mismo Manuel, he estado atorada de obligaciones que me he limitado a solo mensajes de voz y texto, dejando casi a un lado sentarme largo y tendido a platicar del día a dia de ellos. Decir extrañarlos en poco, porque en mi mente siguen presentes cada una de sus memorias, los chistes pasados de tono de mi hermano, los buenos consejos de mamá y la risa contagiosa de la abuela. Lo mas duro fueron los primeros días solas, aprendiendo a valernos por si mismas, adaptarnos a una ciudad grande que fácilmente te consumiría en un solo bocado sabiendo aleguas no tener a nadie, tu familia esta en otro pais, abogando y rezando por tu suerte. Suelto un suspiro pesado recostando mi espalda a la silla a la par de mi cabeza en mis brazos flexionados, se que no llevo mucho en estar en Corea salvo un par de meses como mínimo pero, estoy considerando que para este agosto o diciembre ir a visitarlos, tendría que hacer escala en Colombia para tener costo menos pesados en mi bolsillo, aunque valdría la pena. Sea como sea, lo tendre presente luego y lo hablare con Andrea.
El sacudon repentino de mi telefono sobre el escritorio me produce un respingo, eso me extraña un poco, no estoy esperando ninguna llamada o mensaje de alguien menos a estas horas de la noche, mis conocidos de Corea deben de estar descansando. Encogiendome de hombros, sujeto dicho aparato entre mis manos leyendo el remitente, Jungkook. ¿No debería de estar descansando? Mañana es su gran día, los managers, Bang PD, la jefa Park y todos los encargados del bienestar de Bangtan le pidieron descansar esta noche y asi dar todo lo mejor de si en el concierto. ¿Esta haciéndose el sordo?
— Deja de perder el tiempo y ve a dormir. — le digo de inmediato sin rodeos o contemplaciones.
— ¿Estas estresada Noona? — pregunta haciéndose el inocente el atrevido.
— No, pero lo estare si no vas a dormirte en este mismo instante. — retifico mi posición, escuchando de su parte nada mas a su risita particular.
La verdad después del beso con Suga, pensé ser incapaz de hablar normalmente con galleto sin tener una clase de remordimiento, de alguna u otra forma se sentía estar siendo una mala mujer, una que juega con el sentimiento de dos personas a la vez. Sin embargo, recordé las palabras de él mismo al momento de reconciliarnos, restarle importancia si lograba interesarme en cualquiera de sus compañeros, a la final, seguiría insistiendo en ganar una parte en mi corazón. Daban unas ganas tremendas de decirle no pelear contra nadie, porque un espacio ya lo tenia marcado con tinta permanente en mi pecho, ese tenia su nombre escrito. Por lo tanto, me trague todas la contradicciones luchando contra mi conciencia y lo segui tratando normalmente como de costumbre.
— ¿No ha escuchado que la noche es joven? — comenta con burla, hasta puedo imaginarlo teniendo esa expresión de picardía en su rostro, muy entuciasmado por algún motivo. — Debería tener mas pensamientos asi, en lugar de alguien con mas edad a la suya.
— A eso le llamo crecer, galleta infernal. — pronuncio con presunción, soltando un suspiro y acariciando frente con desgano. — ¿Qué haces despierto a todas estas?
— Noona... — empieza diciendo con precaución, con algo de duda. — ¿Ya has cenado Noona?
¿Eh? Parpadeo sin entender, porque el tema central aqui no soy yo, en realidad, quien menos importa en la ecuación sigo siendo yo, aunque es perspectiva de un chico travieso como Jungkook no lo es.
— Sigo sin ver tu punto.
— Bueno, ninguno de nosotros lo ha hecho. — dice explicandome, escuchando como se cierra un puerta desde su lado del telefono. — Jin hyung estaba a punto de pedir una pizza pero V hyung no estuvo de acuerdo, Jimin opto por pedir comida china o salir a super para unas compras rápidas. Entonces Nam Joon hyung quiere comida picante y Suga hyung... él solo no se molesta por la elección de comida, esta muy ocupado en su estudio con su trabajo de productor, capaz y hoy no duerma.
Abro los ojos con sorpresa de lo mencionado por galleto, Yoongi saltandose las horas de sueño, aunque tampoco debería de darle vueltas al asunto porque es algo natural de hacer. Por otro lado, Jin y Tae no paran de discutir hasta por cosas insignificantes, inclusive la comida, estoy a punto de sugerirles pollo frito hasta que se me ocurre una idea. Como aun tampoco he cenado, no estaría mal ofrecerme e ir a hacerle de comida, igualmente se los debo desde hace un tiempo atrás. Las arepas de mi pais a estas horas no resultarán tan difíciles de digerir, menos sabiendo escoger el relleno adecuado, quizás galleto me llamo para escaparse conmigo a cualquier puesto de comida pero me rehusó. Se que tambien le encantara mi idea.
— Jungkook... ¿Qué te parece hacer unas compras en el super de noche? — le sugiero levantandome de mi asiento, buscando mi monedero y un abrigo.
— ¿Qué tienes en mente Noona? — rie contagiado de mi energía.
— Depende de cuan dispuesto estes a ser mi ayudante de cocina. — confieso con ironía, sonriendo socarronamente aunque no sea capaz de verme. — ¿Qué dices?
— ¿Vas a cocinar para todos? — deduce rápidamente sorprendido, pero en lugar de ponerse en contra, escucho sus pasos moverse por un lugar cerrado y abrir una puerta. — Cuenta conmigo, Vic Noona. ¿Te parece si voy a recogerte en cinco minutos?
— Repicame desde tu telefono y bajare. — propongo.
— Hecho.
Cuelgo la llamada moviendome rápidamente por mi habitación en búsqueda de unas medias decentes, seguidamente de mis zapatos converse grises que usualmente utilizo para hacer mercado, son mis favoritos y realmente comodos en situaciones como estas. Encontrando su ubicación al fondo de mi desordenado armario los sujeto para salir de la habitación, no sin antes meter en los bolsillos de mi gran abrigo blanco acolchado mi monedero y telefono, cierro con seguro tomando en cuenta que me dirijo a un departamento de chicos solos, siete para ser mas exactos, de saber este disparate loco mi mamá no le agradaria mucho. De hecho, el solo salir a estas horas por allí fuera con uno solo es una alarma para ella, tomando en cuenta estar escapando de las responsabilidades de la universidad la colocaría mas enojada aun. Pero no esta aqui, no sabrá de esta pequeña travesura, no al menos que Andrea le diga, cosa en jamas hacerlo porque ni ella misma se dara de cuenta, esta muy dormida en su habitación como para notar mi ausencia en el departamento. Camino suavemente sin hacer ningún ruido por el pasillo hasta llegar a la sala de estar, todas las luces estan apagadas estoy rodeada de completa oscuridad, me guia es la diminuta lucecilla de la TV apagada indicando que tiene energía, por lo que siguiendo ese mismo camino conseguire llegar a la entrada. Me siento en el escalon para colocarme los zapatos, mis medias rosadas de puntos diminutos amarillos me saludan alegremente, como si supieran exactamente las razón para colocarmelas y no escoger una mas viejas. Ya deben intuir, las costumbres asiáticas por quitarte tus zapatos en la entrar de cualquier casa y usuar zapatillas o simplemente estar descalzo, es una creencia bastante curiosa pero a su vez limpia, porque simplemente eviten tener cualquier germen dentro de sus casas llevadas desde de la calle. Otros aseguran el dejar las malas vibras a fuera, quedándose incrustado en tus zapatos y quedandote únicamente con la prosperidad del hogar. Sea como sea, es algo que aun no he practicado en mi propio departamento, debe ser porque tengo aun el chip de Venezuela y no el de Corea.
Sacudiendo mi cabeza hacia los lados para dispersar mis pensamientos, amarro los cordones de mis zapatos y cierro con toda la dedicación del mundo la puerta de apartamento sin hacer ruido, puede parecerle loco si lo prefieren pero nunca en la vida he asistido a una discoteca, bar o algún tipo de esos lugares. ¡Ni siquiera una fiesta memorable! Simplemente, estaba limitada a encerrarme en mi casa hasta altas horas de la noche a leer manga Yaoi, leer libros, ver anime o doramas, era como un ritual personal que me hacia feliz, corrección, aun lo hace pero tengo el tiempo contado y no puedo tener el lujo de hacerlo de nuevo. Subo al elevador marcando planta baja, se que le dije Jungkook marcarme cuando estuviera ya estacionado, aun asi me entuciasma el hecho de salir de noche con toda esa brisa friolenta o las luces apuntando el rostro, la vida nocturna de Seúl debería de ser emocionante, aunque realmente este punto debería de marcarse para EEUU. ¿Acaso Bangtan no hara varios conciertos en algunas ciudades? Por supuesto, las principales y recordando la apretada agenda, ser unas cuatro en total y casi le darán tiempo en respirar. Al menos, estare emocionada al cambiar de aires y mirar nuevos paisajes que durante toda mi vida he soñado ver, porque la razón mas nítida de estudiar relaciones internacionales es esa: viajar. Cuando estaba estudiando en el liceo, tercer año siendo mas exacta, tenia varias ideas en mente en mi carrera de la universidad, desde profesora de preescolar hasta veterinaria, tomando un giro inesperado al pasar de año, es decir, cuarto año al ser transferida a otro colegio. Una escuela técnica. En ese sitio, asignada a un mensión llamada turismo amplíe totalmente mi visión de las cosas, ya no veía la educación de la misma manera, menos la veterinaria, siendo sinceros, el sufrimiento de un animalito me parte el alma en dos y la sangre me da asco, por lo tanto, no sirvo para la tarea. Llevandome finalmente a las relaciones internacionales, de por si los idiomas me llamaban la atención, viajar aun mas y con esos requisitos finalizando mi educación en la escuela técnica, pase a la universidad para un TSU. Los años se me pasaron volando, casi que ni me explicaba como fui recibida en una universidad reconocida en Seúl, transladarme con Andrea y viviendo el sueño completo, el cual, desde hace años imaginaba.
Las puertas del ascensor se abrieron en planta baja, sali caminando viendo los minutos transcurridos en el telefono celular, no muchos si desean mi opinión como para ya tener a galleto esperando por mi, además, dudaba que el departamento de ellos estuviese cerca. Me entraba la duda de conocer como siete chicos viven entre ellos, es decir, son demaciados y el acomodarse en un apartamento debería de ser algo complicado o tal vez, no tanto. Aunque me deja algo claro, deben de ser desordenados. ¿Los chicos no lo son? Dejan las cosas regadas en todas partes, la cocina un desastre, cajas apiladas de comida rápida... bueno, de mi hermano puedo diferir porque resulta ser mas ordenado en comparación mia. En Venezuela, mamá solia correr detrás para organizar la habitación, una vez hasta me saco el colchón a la sala para ponerle fin a mi desastre, la próxima seria al pasillo del edificio. En general, era una lucha campal que resultaba difícil de ganarla, pensaba en la psicología de: entiendo mis desastres, en ellos, consigo mis cosas y soy feliz asi. Ahora, intenta explicarle eso a tu madre, es obvio salir con un chancletazo en tu esplada como mínimo y máximo, sin timpanos. Por lo tanto, debes en cuando, la complacia para quedar en buenos términos con ella, y no tener batallas campales. Estando en Corea es estúpido seguir con mis desordes, cuando estoy apunto de olvidarme de limpiar o colgar mi ropa lavada, recuerdo los gritos de mamá y me coloco manos a la obra. Imagino tenerla detrás de mi regañadome, llamandome un desastre andante o hermitaña de las cavernas, con esos incentivos mentales soy capaz de realizar los quehaceres.
Camino hacia la salida haciendo una ligera reverencia a los guardias de seguridad en signos de saludo, ellos me lo regresan deseandome las buenas noches, son casi las diez y veinte bastante tarde para una chica estar por alli sola. En mi pais significaría un robo seguro o un susto de los feos, de esos que te harías del uno o del segundo en los pantalones, quedandote con la opción de permanecer en tu casa durmiendo o viendo TV. Es obvio de cambiar los tiempos en Venezuela, podrías hasta pasearte a las cuatro se la mañana luego de una rumba en cualquiera de las discotecas celebres de la ciudad y caminar hacia un puesto de comida rápida, sentar a ser el tonto en la espera, comer y una vez mas, dar una vueltas hasta regresar a casa. Al menos, ese era el intererario de Manuel los fines de semana hasta que la abuela Maria lo dejo aguantar frio varias horas en la puerta de su hogar, quedandole claro no estar a esas alturas de la vida soportando a borrachos y menos esperando a su regreso. Como sea, lo mas salvaje en hacer era ir al cine con mis amigas todos los viernes a la segunda función, eso si, mamá me daba las normas que debía de estar de regreso a las nueve en el departamento o ella misma se encargaría de buscarme sin importarle formar un escandolo delante de mis amistades, el hecho de estar creciendo no le daba pie a desobedecerla, sino a ser mas consiente de la responsabilidad. Tambien esta ese otro detalle ridículo pero cierto, a las mujeres se les pone mas trabas por ser simplemente mujeres, en cambio a los hombres es mas liberal al ser hombres. Pensamiento machista pero certero, nunca se lo manifeste a mamá para evitar escándalos, aunque era en mi perspectiva lo que sentía.
El frio de la noche golpeo mis mejillas con frenesí haciendome temblar ligeramente, tenia un abrigo lo suficientemente caluroso como para entrar en temperatura estable, lo compre especialmente con ese fin. Lo negativo ha sido el color, blanco, todo el mundo que me conoce sabe el no llevarnos muy bien y terminar convirtiéndose en otro. Riendome mentalmente de mi ocurrencia froto mis manos entre si y las soplo un poco, desconocía tener este clima invernal entrada la noche, hoy en las noticias no lo mencionaron y me siento algo timada por ello. ¡Estan para informarnos! No para engañarnos. En medio de mi pelea mental, una gran camioneta doble cabina se estaciona frente de mi desconectandome, doy un paso hacia adelante con curiosidad al mismo instante de bajarse los vidrios ahumados y apreciar una amplia sonrisa conocida, una que parece estar admitiendo haber hecho una travesura. ¿De quien puedo estar hablando? Jungkook.
— Buenas noches, Noona. — se apoya casualmente en el volante, en un intento claramente de coqueteo o alardeo. Lo que resulte primero en suceder. — ¿Ha pedido usted un humilde corcel para su aventura?
— Bueno, lo de "humilde corcel" no queda mucho para este vehículo. — le digo con sinceridad, él suelta un bufido buscando controlar su risa, fallando estrepitosamente porque sus carcajadas llegan hasta mis oidos. — pero si solicite un ayudante en mi viaje culinario... ¿Donde sacaste esta camioneta niño? Además, no me habías dicho que tenias licencia para conducir.
— Otro de mis tantos talentos ocultos. — alardea alzandose de hombros, aprovecho para rodear los ojos y abrir la puerta del copiloto antes de terminar arrepintiendome de esta locura. — la licencia la consegui hace unos meses atrás, junto a Hobi hyung la solicitamos. No solemos utilizarla mucho porque estamos acostumbrados a ser llevados a todas partes por la compañia, igualmente Jin hyung se ofrece a la tarea, facilitando muchas las cosas.
Asiento mecánicamente, de manejar Jin ya lo sabia, en el tiempo de novatos en la industria era el único en poseer un auto de los siete, convirtiéndose el responsable de llevar y traerlos a los lugares de destino. Mas aun, ayudar en todo momento a galleto en sus actividades de la escuela, incluso, estaba pendiente de estar preparado y enviarlo hasta allí. Lo asemeje a un padre soltero o tio protector, fue muy bonito de su parte ocupar ese papel dentro de Bangtan, por eso es que lo quieren y respetan mucho.
— Bien, Noona. — enciende la camioneta subiendo los vidrios ahumados, centrándose al frente suyo y arrancando del sitio. — ¿Qué tienes en mente para cenar?
— Arepas. — le sonrio ampliamente, galleto me mira de reojo mostrando asombro. — eso como plato principal, pero no he pensado en los rellenos y recibir ayuda extra me vería bien.
Jungkook se queda en silencio meditando mi propuesta, desde mi puesto se ve bastante apuesto y mayor a su edad, él manejar a las personas les da un aire mas maduro o solo sirve con el chico. Puede ser el caso. Nos paramos en un semáforo en rojo, galleto sigue sin contestarme pero gira sus enormes ojos oscuros buscando respuesta de mi parte, sugerencias culinarias tal vez.
— ¿Tenias algo en mente Noona? — pregunta.
— Mmm... las arepas se rellenan con cualquier cosa. — le recuerdo, el semáforo ha cambiado de color moviendonos hacia adelante. — carne, pollo, queso, vegetales... ¡Lo que sea! Incluso huevos, mi mamá hace unas tortillas maravillosas que te quedas de piedra. Hasta la abuela María le colocaba cualquier ingrediente en ellas, una vez le coloco carne mechada tenia un sabor increíble.
— ¿Incluso carne de ternera? — musito con interes en sus ojos, tenia un brillo muy usual en su caso.
— Por supuesto. — rei divertida de su reacción de niño pequeño ante la navidad, Jungkook seguía siendo tan adorable y conmoverse es imposible. — puede tener lo que tu quieras, digo, lo que los demás puedan igualmente querer.
— Esta ha sido mi idea, debo de tener mas prioridad a los demás. — hizo un medio puchero, demostrando tener mayor supremacía ante los otros. — ¿No lo crees Victoria Noona?
Omo, omo, omo... lo que te parezca galleto.
— De acuerdo. — accedí, acomodandome en el asiento y mirando de reojo unos pequeños vástagos de sonrisa en sus labios. — sera según tus criterios. ¿Contento?
— Un poco. — admitió, esbozando una sonrisa apenada y medio ocultandola. — lo terminare de estar cuando Victoria Noona me alimente con su comida. Luego de todo el esfuerzo en estos días lo merezco, incluso casi nos hemos visto. Ha sido muy solitario para mi no hacerlo, necesito la dosis necesaria de ti para poder ser feliz.
Trague sonoramente saliva ante la transparente declaración del menor de Bangtan, colocando la respiración y el corazón a marchar mas rápido de lo normal, era en este tipo de situaciones que me costaba manejarlo con naturalidad, no sabiendo las claras intenciones de este chico. Su inquietante mirada se poso sobre mi estudiandome, analizandome y evaluando cualquier indicio de respuesta de mi parte, sabia perfectamente el efecto que producia en mi como el claro nerviosismo o la imposibilidad de verlo a los ojos. El pulso me temblaba, la respiración me fallaba casi haciendo salir un quejido, porque solo en ciertas oportunidades tenias esta postura en el castaño y era natural en sus presentaciones, actuando a una persona totalmente distinta. ¡Maldición! Esto no es justo, no es en lo mas mínimo justo, porque estaría ahogandome en los mares de la confusión en eso instantes pero lo compartido con galleto no lo olvido, por mas intentarlo jamas lo haría. Sus abrazos, sus palabras alentadoras, la sensación de estar segura bajo su custodia y después siguen sus besos apasionados, consiliadores o en otras oportunidades suaves. ¡Santo cielos! ¿Acaso no parara? Darle mas vueltas a como me siento con él, cuestionarme si esta correcto o no, el seguir adelante o solo arrojarme una vez mas a su regazo para botar las malditas realidades, una esta apuntó de salir aflote. Lo he extrañado con locura, sus insinuaciones, la forma en como me mira, sus palabras llenas de aliento de superación y el simple hecho de estar allí en silencio contemplandome. ¿Eso me convierte en una desvergonzada? Si, si probablemente, mas si en tengo otros buitres rondando mi mente sin descanso pero, tampoco es que abogue por cambiar las cosas emergiendo de mi interior.
Sin embargo, del mismo modo, me siento culpable de tener estos mismos sentimientos por los demás, siendo mas específicos Suga. ¿Debo de recordarlo acaso? Porque ese beso jamas se borrara de mi memoria, es el segundo hombre en la vida que he permitido llegar tan lejos conmigo, y podria haberlo hecho una sola vez pero los efectos no me abandonan. ¡Demonios! Alli viene, el remordimiento de estar simplemente al lado de galleto, sonrojandome de sus palabras, sintiendome halagada de tener su atención y poseer estas ancias locas de verlo nuevamente, estrechar al menos su mano y mantener su calor únicamente para mi misma. Él se merece algo mejor, una mujer completa, no tan contradictoria y tan esplendorosa como su alma. Porque pareciera que estoy jugando con sus sentimientos, manipularlos en mi mano, llevándolos a mi boca para masticarlos y escupirlos fuera de mi alcance. Si estuviera en mi disposición cambiar esto lo haría, arrojar las confusiones a un lado con la única finalidad de sujetar su mano para hacerlo feliz, quiero prevalecer su sonrisa por la eternidad y el brillo travieso en sus ojos cuando algo le interesa. No obstante, una voz siniestra me dictamina no merecerlo, ser demaciado imprudente de mi parte siquiera optar a algo tan preciado como eso y ocupar el lugar correspondiente lejos, muy lejos de él.
Galleto parece percatarse de mi bajo estado de animo repentino desviando su mirada del camino, frunciendo el ceño sabiendo que no existirá una respuesta de mi parte a su declaración, no tengo derecho de hacerlo de todas maneras. Suspirando, da un giro rápido estacionando en un mini super en todo el frente de la entrada, el sitio esta tan solitario que me hace pensar ser los únicos seres en pisar el mundo, solo nosotros dos contra lo que venga. Ese inocente pensamiento casi me hace reir, podria considerarse hasta un escape real de lo que estamos viviendo, cuando de la realidad jamas seremos capaces de huir, nos sigue muy desde cerca pisando nuestros talones, suspirando en nuestras nucas y dando un recordatorio diario: siempre podria peor. La fibrosa mano de Jungkook llega repentinamente sobre la mia aprentandola, haciendome alzar la mirada hasta su dirección siendo recibida con una muy dulce sonrisa de esas que alimentan tu alma, la alzan, la curan y te insitan a no abandonar el camino sino seguir hasta el final.
— Quita esa cara de tragedia, por favor. — me pide con serenidad, pero eso solo esta empuja mas hacia la culpa, desviando la mirada hacia otro punto de la camioneta. — hablo completamente encerio, Victoria Noona. No me gusta verte aflijida o preocupada, en tus labios queda mejor esa mueca de niña traviesa o emocionada, hasta la avergonzada es adorable. El grado de sonrojo en tus mejillas es demaciado tierno, al punto de parecer una hermosa rosa roja al máximo punto de su brote. — rie invitandome a alzar el rostro, encontrandolo efectivamente tal cual a su descripción. ¡Argh! ¡No me hagas sentirme peor! — Aqui tenemos una muestra, sabia que lo encontraría rápidamente nos volvieramos a encontrar. Por lo tanto, Noona, sea lo que sea en haber ocurrido olvidalo, tiralo a la basura y centra toda tu atención en mi. Soy quien esta presente frente de ti en estos momentos, nadie mas, incluso si en tu mente lo tienes metida, lo buscare arrojar porque... debería de convertirme en tu prioridad.
Que forma mas apasionada de pensar, me dije a mi misma mirando los enormes ojos de Jungkook pidiendome atención, la cual, en estos días no le di debido al trabajo y mi confusión. Su determinada manera de hacer las cosas me desarmaba, no es ningún tonto para desconocer lo posible a ocurrirme en su ausencia, lo tiene muy presente y no intenta esconder. Cuando paso el malentendido con Jimin, el menor de Bangtan colocó un gran muro entre nosotros uno con sabor a indiferencia, la temperatura del invierno y la anuncio de una desaparición dolorosa. Había sufrido los estragos amargos de ser ignorada por una persona importante, intente luchar con la fria temperatura del ambiente viéndolo de lejos contrariado, aislado y manteniendo un semblante neutral. Vino poco después ese beso detrás de bastidores del programa de variedades, donde senti cada particula de su alma quebrarse por completo, la incertidumbre y la asfixia de ser desechado aun lado como si fuese un simple objeto. Quise reparar todo, hacerle saber que no tenia ningún poder sobre mi o deberle algo, del mismo modo, tener unas ganas loca de sujetar su perfecto rostro aflijido y llenarlo de besos hasta cansarme o caerse mis labios. ¿Lo malo? La distancia crecio mas y un abismo se planto entre ambos. No deseo experimentar eso nuevamente, tenerlo cerca pero no poder acercarmele, querer sonreirle, hablarle o bromear pero oprimirlo porque le herido tanto para cansarce de mi. ¡Pense incluso su regreso con su ex chillona! Cosa que Tae desmintió de inmediato diciendo jamas ocurrir eso, esa historia culmino y no se permiten repeticiones.
Tragando saliva sonoramente, aprete mi mano contra la suya mirandolo de reojo con mejillas pintadas de carmín, él parecía comprender todo sin necesidad de explicarle algo como si... estuviera al tanto de lo acontecido. Eso hizo revolver mi estomago conmocionado, no creo que Suga sea del tipo de hombre de ir contando sus experiencias a los cuatro vientos, menos si me acreditan como la protagonista de ellas. Es decir, ni siquiera he tenido una explicación decente de su parte, solo sus palabras de no darle vueltas al asunto y lo de intentarlo al menos una vez. ¿Qué quería decir con eso? ¿Él sabia o intuia mi problemático estatus con galleto? No, Jungkook aunque jamas ha desmentido tener sentimientos hacia mi, en todo este tiempo de la boca de los otros integrantes ha salido algo con respecto a ello. Tampoco es que le tema a pasar algo asi, sencillamente me da escalofríos a conocer los pensamientos de los demás, somos grandes amigos y la comunicación no se ha anulado desde serlo, me imagino pedirme una explicación de guardar el acontecimiento con Suga o galleto. ¡Agh! ¡Da igual! Lo mas importante de aqui es saber si Jungkook o Yoongi han hablado entre ellos de esto, si la motivación de besarme ha sido porque el menor le describió la sensación de hacerlo, de ese modo, tendría mas lógica para mi el pasarme por todo esto.
— Lo se. — dice finalmente el chico soltando mi mano, suspirando y acomodando su postura recta hacia el frente. — Yoongi hyung, puede no ser muy conversador, es mas, es del tipo reservado que lucha con sus demonios sin compartirlos sin nadie mas. Sin embargo, desde que descubri que me gustabas, me dije a mi mismo no rendirme hasta el final y esto podria no corresponderme decirlo, de hecho, en verdad no lo hace pero... no pretendo doblegarme ante los demás. — hace una pequeña pausa esbozando una sonrisa tristona, posando sus ojos insistentes en mi y congelandome por completo. — Incluso si estamos hablando de Yoongi hyung, tampoco pretendo perder contra él. Noona, te lo vuelvo a repetir, conseguiré que a la final gobernar todo los espacio de tu corazón. Terminaras eligiendome como tu prioridad principal.
No dije nada, quede tan muda como un mimo, quieta como una momia y seca como el decierto del Saahara. La fuerza descomunal combinada con la determinación de este chiquillo no tenia límites, ni colocandolos llegaría a respetarlo porque desde el inicio su decisión ha sido tomada, llegar hasta mi sin importar las consecuencias. No obstante de su declaración, los datos salidos de sus labios han clavado en lo mas profundo de mi mente, lo primero, el beso de Suga no ha sido de experimento, al menos lo entendí asi, porque sus acciones lo llevaban a lo mismo del menor de los siete: le intereso de forma romantica. Lo segundo, desde que galleto descubrió sus sentimientos por mi los ha gritado a los cuatro vientos, quizas este exagerando, pero Yoongi estaba enterado de todo. ¿Como reacciono? ¿Cual ha sido su respuesta? Lo desconosco, pero viendo atrás en los sucesos de esa noche, esta sobre entendido igualmente no rendirse. Ahora, tomando en cuenta de las pocas veces de vernos, ha marcado su distancia tal cual al principio de conocernos y hacer como si nada a ocurrido. ¡Ash! Definitivamente las acciones de ese hombre me confunden profundamente, es de lo que tiran la piedra y esconden la mano, ha encendido la llama pero no la apagó. ¿Qué quiere de mi? Corrijo ¿Qué quieren de mi? Si no vienen directamente y me lo dicen jamas lograre adivinarlo, porque es cuando entran los otros datos, unos que son mas peligrosos: galleto hablo de los demás. Por eso el tercero y cuarto, podria catalogarlos de alta peligrosidad. No creo que esto redondee a los cinco integrantes de Bangtan, admito derretirme en ocasiones ante las atenciones de Jimin, las acciones de Jin o lo atalondrado que es Tae, sin dejar a un lado la madurez de Nam o el optimismo de Hoseok, pero eso no diria el igualmente interesarles. ¡Por favor! Eso de gustarle, aparentemente, a dos hombres a la vez me ha afectado el cerebro demaciado, el argumento de Jungkook precisamente podria ser casioso, todo depende del color en que lo veas. Bien dice por allí: el amor te vuelve ciego, sordo y mudo, sobre todo, te apendeja. En sus ojos soy tan hermosa que podria despertar el interes en cualquiera, incluso, sus propios compañeros de grupo.
Esta bien, esta bien, nada ha sido confirmado y alardear las cosas es una de mis especialidades. Tengo suficientes problemas en la cabeza para agregar otro, además, mientras Yoongi no venga por sus propios pies a conversar conmigo las cosas en mi mente seguirán igual. Aquel suceso ha sido curiosidad, nada mas.
— Jungkook... — trato de responder a su argumento.
— ¡Ah! ¡Suficiente de pláticas sin sentido! — suelta de repente cambiando su semblante en el usual galleto de siempre, estira sus músculos y me mira con un brillo de emoción que lo caracteriza. — Noona esta conmigo en estos momentos a solas, no voy hablar de otros mientras eso suceda. Si ellos quieren decirte algo... ¡Que lo hagan por si mismos! Debo aprovechar esta aventura culinaria al máximo.
— Pero... — insisto.
— Nada, Noona. — se acerca demaciado, colocando uno de sus dedos en mis labios y silenciandolos por completo. — casi no hemos podido vernos por mucho tiempo, quiero explotar cada minuto que tengo contigo a solas al máximo. Te he dicho que estoy bien con tus confusiones e inseguridades, eso jamas va afectar mis sentimientos por ti. Pero no significa que te explicare la dudas de otros, no es mi prioridad, ni lo sera. Lo único que me apetece es apreciar el ahora, el presente y olvidar lo demás. Tampoco insistas mas en el tema o utilizaré el meto mas infalible de cerrar tu boca: besarte.
Los colores se me subieron a la cara al escucharlo decir eso, porque conocía suficiente a esta galleta infernal como para saber estar diciendo la verdad, me besaria si volvía a tocar ese tema. Gire rápidamente buscando el pasamanos y abriendo la puerta para salir del auto, la risa diabólica del mas joven me llego a los oidos al imitar mi movimiento, aquel atrevido niño hacia nuevamente de las suyas como si nada. ¿Como le permitía descomponerme asi? ¿Volverme un manojo de nervios? Tenia todo el rostro caliente semejante a un estufa, mientras mi pecho daba constantes latidos furiosos que impedían el respirar con normalidad. A estas alturas ya debería de saberlo, es el efecto Jungkook que lo provoca. ¡Ni siquiera tiene vergüenza de soltar todas esas insinuaciones! Debe de existir un limite para intimidar a una persona, tambien el colocarme igual a cuando tienes quince años y experimentas el primer amor. Tengo algunos vástagos de esas ridículas memorias, aunque nada se compara con el presente, porque a medida de vivir los sentimientos se vuelven mas nitidos, profundos e intensos. Es decir, ni siquiera tiene punto de comparación a lo experimentado con Adrián, al pesar de volverme loca y embriagada de felicidad, no llego al gramo de despertar la ternura, el asombro o la confusión de estar en lo correcto o no. Es con galleto que lo he sentido, únicamente él.
El sonido del anuncio de bienvenida a la tienda inunda mis sentidos, Jungkook se encuentra a mi lado mirando hacia todos los lados preguntandome de los ingredientes que compraremos, hablo un poco con sus hyungs y mencionaron estar emocionados de probar nuevas comidas, incluso Jin se ofreció a ayudarme a hacer algún platillo. Eso seria increíble, porque hasta un estofado o pollo, no vería mal con las arepas. Asintiendo repetidas veces, saco su telefono tecleando posiblemente un mensaje al mayor de todo Bangtan, en tanto camine para sujetar una cesta de super y ocuparme de lo importante. Lo primordial seria hallar harina de maíz, después algo de queso de cualquier tipo, jamón, carne... ¿Aguacate tal vez? Si, me entuciama la idea de comer arepas con uno de ellos, tambien un cartón de huevos y asi hacer la tortilla que prometi hacer. Estaba tan concentrada en meter todo lo necesario en la cesta que ignore la presencia de galleto, que ni corto o perezoso, ya tenia varios artículos innecesarios en sus manos. Lo primero en pensar era que es como un niño, no creo necesitar helado, galletas o papas fritas para las arepas. Eso si, cuando intente quitarsela de las manos casi forma un berrinche, se defendió es esperar bastante tiempo hasta comer la cena y él tenia mucha hambre. ¡Valgame dios! ¿En verdad trataba con un hombre de veinte años? ¿O un niño de cinco? Porque su comportamiento le hacia mucho merito a un infante, hasta en cierto punto me recordó a mi misma en el pasado discutiendo con mamá por no comprarme unos ponquesitos, galletas de chocolate o mi favorito: los doritos. ¡Ash! ¿Por qué me la coloca tan difícil? Se terminara llenando de comida chatarra y no probara el alimento como tal, lo siento mucho pero es importante para él el cuidar lo que come. ¿Ahora pueden recrear el instante de convencerlo? Ah... parecía un cachorro regañado, hasta lo imagine con orejas bajas y su cola entre las piernas, dandome miradas de arrepentimiento de sus acciones y ser un buen niño la próxima vez, por eso, debía de comprarle aunque sea el helado. ¡Maldición! Es un delito este chiquillo, porque como deben de esperarlo, accedí a cumplirle el capricho.
Luego de tantas vueltas al mini super, tuvimos todos los ingrediente para hacer la cena y con ellos fuimos a pagar. Saliendo de la tienda galleto se ofreció a llevar todas las bolsas, dejandome al cuidado de un paquete de snacks que sorpresivamente metió aparte del helado, lo quede mirando con ojos fijos su perfecto rostro fuera de impurezas, pero mas bronceado a lo usual y libre de maquillaje. Aunque admitiera verse increíble con su modo de artista del K-pop, estaba este otro que despertaba en mi una clase de sensación parecida a las cosquillas, porque al natural vendría siendo su verdadero yo y es igualmente guapo. Del mismo modo, estaba sorprendida de su capacidad de persuasión para llevar a cabo sus caprichos, sin dejar de lado esa talento natural para asemejarse a un cachorro. ¿Como lo hace? ¿Como hace para tener todos los componentes a su favor? Tampoco tengo mucho tiempo de pensarlo mas, hemos llegado a la camioneta y entre mas rápido la abordemos mejor. Tomo mi asiento en el copiloto en tanto se encarga de guardar las cosas en el asiento trasero, coloco el paquete de snacks en el guantero del frente hasta que una serie de fotografías caen sobre mi, inmediatamente estoy nerviosa de ser descubierta el invadir la privacidad del chico pero es tarde, al tenerla en mis manos comienzo a verlas sin reprimir la curiosidad. Son paisajes, unos iluminados de un sol esplendoroso en un cielo despejado sin nubes, una montaña tan verde como un bosque de pinos, una bahía con unos cuantos botes alrededor rodeado de gaviotas alzando su vuelo, un pequeño cangrejo caminando de lado en una arena bastante morena, la orilla del mar con los rastros de la espuma de la marea y seguidamente aparecen caras. Jimin con una sonrisa ancha junto a Tae y Jin utilizando gorros para cubrir su rostro del sol, demuestran estar felices debajo de palma lo bastante alta como para intentar escalarla, RapMon con una pose lo suficiente graciosa como para escupir agua de estar bebiendola, Tae y Hoseok frente de una piscina "mostrando" sus "musculosos" brazos en una especie de guerra de fuerza, Jin y Jimin señalando a un Nam a lo lejos tomando sol, hasta un Suga cubriendo su rostro con un gorro de brazos cruzados, acostado en una silla de playa ignorando ser profanada su privacidad. En general son mas fotos de lo mismos, todos ellos haciendo de las suyas en paisajes empledorosos, incluso, en los trascamaras de uno de sus MV haciendo el tonto, lo que mas me sorprende de todo es no ver a Jungkook reflejada en las imágenes, salvo en un par y eso de milagro. Quizás él es el autor de las fotografías, por eso su desaparición y la participación de los integrantes de Bangtan, debo de admitir algo, tiene bastante talento para hacerlo, cada una que he visto es sumamente grandiosa. Entonces, a la final de todas, ha quedado una que en definitiva no me agradaba en lo mas mimimo de sostener. Hablo de su ex novia y él, sosteniendo entre ambos la cámara para tomarla juntos y sonriendo como no hubiese mañana, son una versión mas joven de los dos y ella no es rubia con cabello largo, lo lleva por lo hombros poseyendo un tono bastante oscuro. Al menos no aparenta ser una bruja recien salida del infierno, pienso con amargura fulminando con la mirada a la jovencita Young Min de ojos castaño, sonrisa inocentona y expresión brillante. Con ello me hace custionarme si es la misma persona en enfrentar días atrás, esta tan llena de prepotencia, frialdad e ironía, como si ningún ser pisando la faz de la tierra merece mirarla porque no esta a su altura. ¿Acaso...? ¿Acaso la fama puede cambiar tanto a una persona? Mi mamá me ha enseñado que sin importar los títulos de adquirir, el dinero que hagamos o lo fama de ganar siempre debemos recordar donde venimos, las personas de acompañarnos y quienes permitieron eso posible. De lo contrario, terminaremos siendo soberbios y sin una pizca de sentimientos en nuestro corazón, ganando el desprecio de las personas de nuestro alrededor.
— ¡Uff! Eso ha sido todo, espero que no se nos olvidara algo. — la repentina aparición de galleto me sobresalta, pero es muy tarde para esconder las fotografías en el guantero menos que las he visto. Su expresión animada cambia drásticamente, frunce el ceño al notar lo que llevo en mis manos, seguramente no ha sido mucho de su agrado. — No sabia que aun conservaba algo de esa chica, creí haberme deshacido de todas estas. Siento mucho que vieras esto Noona.
Sujeta la foto junto con las otras y las lanza donde las tenia guardadas, cerrandola de golpe, puedo intuir por la expresión de su rostro no estar nada contento y eso me desaliento un poco. Sería idiota mentir no tener acidez al ver esa fotografia guardada de una versión mucho mas joven de él junto a la chillona de su ex, una que tuvo la oportunidad de conocer a una galleta infernal desconocida en todos los ámbitos para mi, es hasta absurdo el simplemente pensarlo, es decir, todo ocurrió cuando ambos desconocíamos la existencia del otro. Además, no tengo derecho alguno de tener este malestar rodeando mi pecho, ya he hecho demaciado sufrir a este chico como para agregar mas.
— No te disculpes, en realidad, soy yo la que debería de hacerlo. — comento con precaución, él se coloca su cinturón de seguridad sin verme y enciende la camioneta de golpe. — Debes creer estar invadiendo tu privacidad o algo parecido, solo iba a guardar el snack y de pronto todas esas fotografías cayeron sobre mi. Por cierto, son grandiosas, las hiciste tu ¿cierto? Me han gustado mucho. ¡Agh! ¡Estoy divagando! Yo solo... solo no quiero que te enojes conmigo por algo como esto, ha sido un accidente, en verdad.
Jungkook se toma unos segundos antes de responderme, suspira fuertemente aferrandose al voltante, es la primera vez que lo veo con un semblante tan contrariado como este, ni siquiera se compara cuando estuvo evitandome, ese era mas de dolor en cambio este... es de simple amargura. El tema de Young Min no es particularmente uno de sus favoritos, Tae, Yoongi y el mismo me relataron un poco los hechos haciendome sentir mal al como término todo. Sin embargo, lo que ahora siento no es precisamente lastima o alivio, simplemente es algo en donde ni yo misma he podido descifrarlo. ¿Malestar? ¿Molestia? O lo mas escalofriante de todos ¿Celos? Aqui no se justifica el protegerlo de una lagarta en celo, en el caso de Ji Eun, va mucho mas alla y el cariño fraternal en ningún momento lo he visto asomado. Esto ha comenzado a dar miedo.
— No estoy disgustado por eso, Vic Noona. — gira sonriendome pausadamente, como si temiera asustarme. — mas bien estaba a punto de querer patearme a mi mismo por permitir que vieras eso, no quiero ser malinterpretado con aun tener sentimientos por ella o jamas olvidarla. Tiendes a armar imágenes en tu cabeza fácilmente.
— Toché. — murmure bajando la mirada viendome expuesta, ahora galleto conocía mis pensamientos. ¡No estoy ni segura allí! — aunque tampoco podria exigirte mucho, ustedes... bueno... realmente se veían bien juntos.
— Tu y yo tambien. — comenta rápidamente, provocando un enorme remolino en mi interior que no mide fuerza de daños. — creo que nos vemos cien veces mejor, Noona. No te compares con ella porque efectivamente, saldrá perdiendo.
— ¿No sería alrevez? — sople entre labios con ironía.
— Noona, escucha. — sujeto mis hombros obligandome a girar por completo ha su dirección, topandome con sus oscuros ojos brillando con intensidad, demostrandome que iba a ser sincero. — Desde la primera vez en cruzar miradas contigo inmediatamente supe que eras hermosa, especial y con una clase de timidez tan adorable incapaz de ignorar, después, converse contigo y confirme estar perdido en todos los sentidos. No te compares con ninguna mujer, menos te degrades, eres única, grandiosa e inemitable. Jamas había tenido la oportunidad de conocer a alguien como tu de interesante, alegre, bondadosa y una alma tan brillante como las estrellas del cielo. No posees maldad, ni arrogancia, piensas en los demás como prioridad y eres apasionada con tu trabajo. Sabes tener los pies sobre la tierra y cuando crees elevarte, vuelves atras solo para recordar de donde vienes. — una de sus manos viaja directamente a mi rostro para acariciarlo, su pulgar se desliza de arriba hacia abajo con dedicación y envia descargas a mi corazón que le hace imposible ignorar. — ¿Has entendido el punto? Young Min no tiene nada de lo que tu tienes, ni siquiera la intencidad de los sentimientos que abordo en estos momentos, porque se que esto es real, lo que siento por ti es real, no es un juego de niños o menos un capricho. Negarte el haberla querido mucho es una tontería, fue mi primer amor, la primera chica capaz de arriesgarse conmigo sabiendo las posibilidad de jamas encontrarnos. Sin embargo, es un ciclo que debía de culminar, pudo ser para ambos difícil pero necesario, con el tiempo terminara entendiendolo.
— Para eso parece faltar mucho. — suelto de improvisto, él abre los ojos asombrado de lo salido de mis labios. — lo siento, es solo que... hace unos dias me tope con ella.
— ¿Cuando ha sido eso? — se corre hacia atrás con una expresión confundida en el rostro. — No me mencionaste nada de eso.
— Fue cuando discutimos. — explique. — en el programas de variedades, sali a resolver un inconveniente de la jefa Park y alli la vi. Estaba con su grupo. Me pidió, en realidad ese termino se ha quedado corto, me exigió pedir tu paradero. Jungkook, realmente lo siento, pero el comportamiento arrogante de Young Min me nublo la mente al grado de enojarme y termine fastidiandola un... poco. — encogí mis hombros, moviendo mis manos con nerviosismo y evitando verlo directamente a la cara. — Es que... es que... ¡Es tan ladilla esa niña! Digo presuntuosa, fastidiosa y... y... ¡Demonios! No paraba de pedir saber donde estabas, aunque aparentemente posee poder ultra sensorial para adivinarlo, ni siquiera debió indagar mucho conmigo para hallarlo. Tambien estaba esa espina del pasado, cuando se metió con los demás, odio cuando agreden a mis amigos, mas en mi presencia. ¡Tu tampoco eres un objeto o muñeco! Si has dicho se acabo, es porque se acabo. ¿Por qué no logra entenderlo de una vez? Eso en mi pais tiene un nombre, uno no muy lindo, pero... creo haberlo dicho hace un minuto atrás. ¡Lo siento!
— Noona, la verdad no entiendo ni la mitad de lo que has dicho. — dice galleto riendose, esta retorciendoce un poco debido al espectáculo que he dado, aunque debería de estar avergonzada solo me quedo mirandolo sin pestañear. Al menos, se la esta pasando bien. — solo que te reuniste con Young Min y han discutido. Solo... realmente... ¡Te veías alterada de haber tratado con ella!
— ¡Y un coño de la madre! — le di un palmada en el brazo, este seguía riendose bastante entretenido. — ¿Esta dándose cuenta de la verdad? ¡La detesto! ¡Esa carajita la detesto mierda! Ni la quiero ver en pintura, debería tomar un tren y perderse en un bosque. Estan ¡Argh! No la soporto... ¡Galleto! Deja de burlarte de mi.
— Noona, no hables español que no comprendo. — deja un poco las carcajadas, pero posee esa insana y radiante sonrisa en sus labios que descontrola todos mis nervios. — Verte tan alterada por alguien de mi pasado es nuevo, es una faceta totalmente diferente de ti, realmente me gusta.
— ¡Vamos! Estoy segura que si fuese lo contrario, no reaccionarias como si fueses de día de campo. — me defiendo.
— Tienes razón, si llegará a conocer al cretino que destruyó tu corazón y jugo con tus sentimientos no podria permanecer sereno. — confiesa con seriedad, tanta que siento un fuerte golpe en el estomago dejandome sin aliento. — Porque no lo soporto, jamas podria hacerlo, mas cuando ha sido su culpa que la chica que me gusta sufriera tanto como para encerrarse en un caparazón y cohibirse de volver amar.
Lo había hecho de nuevo, pense intuitivamente mientras galleto mantenía una expresión seria en su rostro, estaba demostrando que de tener Adrián frente suyo no sería tan maduro como yo con su ex novia, sino mas feroz. De todas esa atmósfera no duro mucho entre los dos, esbozo una sonrisa resignada en los labios y girandose repentinamente, coloco a funcionar finalmente la camioneta. Ambos nos sumimos en un silencio conciliador, creo que necesitabamos analizar la información recaudada. De mi parte, me acomode en el asiento tratando de no imaginar una contienda de galleto y Adrián, cosa imposible de suceder porque esta en Venezuela, en la otra parte del globo terráqueo hacia su vida muy lejos de la mia. Tampoco, de la posibilidad remota de vernos, se acordaría de mi, a su lado tenia personas mas interesantes que yo y seguramente estará concentrado en el presente. Sin embargo, de en verdad colocarlo la vida una vez mas en mi camino, estaría dispuesta llamarme la mujer con la peor suerte de todas. Vuelvo aclarar, de eso remotamente suceder, estaría cobrando deudas de mi vidas pasandas. ¿Cual podria ser mi reacción si lo he olvidado? ¿Surgirian nuevamente mis sentimientos? ¿Seria capaz de pasar luego de saber la clase de persona que es? No, no lo creo, una vez un hombre logra decepcionarme dudo prestarle atención en esa índole. Ocurrió en el liceo que asiste primero antes del técnico, idealise tanto a un chico, lo coloque en un pedestal que al enterarme de la clase de persona en ser realmente, tuve un dura caída. Es como dicen por allí, la caida fue peor el ascenso. Aunque conocía la historia de Jungkook con Young Min me preguntaba si en algún punto él sintio que la desconocía por completo, estar cambiando para peor y no para mejor. La chica reflejada en la fotografía estaba llena de energía, vitalidad y una inocencia totalmente diferente a la soberbia rubia del presente, que al pesar de su altaneria y orgullo sin medidas, tenia un altismo de dolor en su mirada. Por como sabia Jungkook se debió en la obligación de dejarla, no fue por gusto, él había empezado a conocerse por Bangtan y no podrían verse a menudo como antes. Quería evitar dañarla, sufrir o prometerle esperar por él porque seria injusto, entonces por lo sano, corto la relación. Lo retorcido de todo este rollo es que la chiquilla no se digna a pasar la pagina, ella misma de ha sumergido en un bumcle sin final, donde tarde o temprano terminara siendo mas herida a lo antes vivido.
Pasado los minutos, llegamos a un conjunto residencial que es bastante tranquilo y ameno, esta rodeado de reajas altas donde un señor vestido de seguridad nos recibe. Al saludar a galleto junto un "buenas noches" a mi dirección, comprendo inmediatamente que en este sitio no vive cualquiera, sino gente de alta prestigio y dinero. ¡Demonios! Me siento como una campesina visitando la primera vez la ciudad, tantas imagenes llena de lujos, carros sumamente caros y personas con diferentes auras. Bajamos al subterráneo donde estacionamos la camioneta, persigo a Jungkook como un perrito fiel al bajarme, aprovechando para seguir mirando alrededor parecida a ser descubierta por alguien. ¿Esto siquiera esta permitido? La empresa seguramente mide los movimientos de los chicos, muchas firman un contrato donde se les impide demaciadas cosas, entre ellas, visitas a su hogares y tener novias en una temporada de tiempo. No he indagado mucho en las cláusulas o prohibiciones de Bangtan, tampoco he puesto interes en ello, desde el inicio coloque una barrera impenetrable quedandonos en simplemente amigos. ¿Las cosas han cambiado? Es precisamente lo que estoy tratando de averiguar, el grado de afectación de estos muchachos en mi sistema, si tienen el poder de cambiar lo cascarrabias y terca cuando se trata de relaciones sentimentales. Hacer amigos es fácil, alimentar esa relaciones es muy difícil, peor aun, destruirlas solo cuesta menos de un minuto. Pudo suceder eso entre galleto y yo, pero afortunadamente impedi el darse a tiempo, simplemente debía de admitir convertirse en alguien importante en mi vida.
Llevamos a elevador en tanto él sostenía una vez mas las compras sin dejarme llevar ni una, intente dialogar con él, tener un acuerdo diciéndole tener la idea de hacer la cena. Pero ese mismo argumento que lo empujo contra mi. Si estaba encargada de la difícil tarea de alimentarlo, lo mínimo en su posición era sostener las bolsas hasta el departamento, sobre todo, su lado caballeroso se lo decía a gritos. ¿Quién puede contra el chico? Esto es encerio, dudo la persona en poder llevarle la contraria y salir victorioso porque en todas las contiendas él lo hace, muestra sus excelentes argumentos y desarma mi arcenal. Es un chico listo, me limito a pensar viéndolo de reojo tarareando una canción entre dientes sonriendo, posee una lengua astuta que se conecta a su cerebro con maestría. Muchos la desearían. El elevador se detiene justamente en el último piso, ya saben, el penhouse. Abro la boca con asombro como si hubiese visto un fantasma, esta claro que ellos no son de este mundo, realmente no lo son y... ¿Como demonios es que he llegado hasta aqui? Jungkook notando que no lo sigo gira y a observar mi expresión, suelta una risita invitandome a ir detrás de él, esta muriendo de hambre y duda si sus hyungs puedan igualmente soportarlo mas. De acuerdo, de acuerdo, sigamos al Maknae y terminemos este asunto de una buenas vez, digo, ¿Qué otra cosa puede sorprenderme ahora?
Pronto, esas palabras serian mi perdición.
Colocada la clave en la cerradura la puerta se abrió dandome la bienvenida al sitio, Jungkook dijo estar todo demaciado calmado para tratarse de ellos, usualmente se reúnen todas las noches para conversar un poco y comer, existe ocasiones donde arman una batalla de videojuegos entre ellos colocando penitencias, es decir, apuestan y a ganado la mayoría de las veces. Mas tarde, si cabe de la posibilidad, me mostrara sus grandes adquisiciones. Es cierto modo es genial, pienso mientras me siento en el escalón de la entrada a quitarme mis converse grises, esto parece estar viviendo en un constante campamento con amigos que puedes compartir sus secretos, me pregunto si tienen cuartos compartidos a separados, aunque, al vivir en el penhouse dudo mucho eso. Entonces al entrar a la iluminada sala es el momento preciso de tragarme mis palabras de no asombrarme, mi boca se abre del mismo modo de mis ojos porque esto no es un departamento, esto parece una casa, con baldosas blancas en el suelo, un enorme sillón color hueso en el medio de cuero con dos sofás pequeños al lado, una mesa de caoba en el medio con una pila de revistas y videojuegos. Un televisor enorme LCD al frente con consolas, si mal no me equivoco, esa es una play4 y a su lado una Xbox 360. A mi derecha una lampara a juego con el sillón esta pagada, una especie de mesa alta con un espejo ovalado de piedras moradas diminutas, que refleja una especie de balcón con cortinas transparentes, un comedor caoba enorme esta al frente, atrás y sus lados posee estantes llenos de libros, un equipo de sonido y otras mesas con jarrones particulares. Al fondo se divide en dos pasillos, uno que permanece oscuro y algo tenebroso, el otro iluminado que esta inundado de risas allí deben de estar los demás. Jungkook mueve su cabeza hacia los lados sonriendo, deja las compras en la mesa de en medio elevando su voz llamando a sus amigos, al no tener una respuesta de su parte suspiro caminando hacia el pasillo iluminado, pero antes de eso, gira a mi dirección pidiendome quitar esa cara de asombro y acompañarlo, puedo ponerme comoda, estoy en casa. Seguidamente, vuelve a reanudar su sesión de gritos a sus hyungs. Santo dios, santo-dios-del-cielo repito en mi cerebro como una mantra al desplomarme en uno de los pequeños sillones de la sala escondiendo la cabeza entre mis manos, esto es demaciado que procesar en tampoco tiempo, es decir, estoy consiente de ser mi idea de cocinarle a estos chicos pero jamas meti en el paquete esta clase de hogar. Soy idiota, una de las fuertes, porque era evidente que Bangtan no viviría cualquier posilga tomando en cuenta lo famosos de ser, tendrán hasta un concierto en varias partes de Latinoamérica y norteamerica. ¿En donde diablos he colocado mi cabeza?
De tener oportunidad le contare esto a Valentina, aunque probablemente me tache de loca, valdrá la pena tener algo con que alardear. Inesperadamente, escucho el "clip" de encendido de un interruptor obligandome a levantar la cabeza y girar rápidamente, al notar que definitivamente hoy no es la noche de mi suerte del todo, un golpe directo al estomago hace levantarme para ver directamente a esos diminutos ojos negros muy inexpresivos. Estoy hablando de Min Yoongi. ¡Claro! ¿Donde no mas iba a estar a estas horas de la noche? ¡Es su casa! SU CASA y yo probablemente la estoy usurpando. Yoongi me mira sin alguna expresión en su rostro, va vestido todo negro a excepción de su gorra blanca particular con tres aros alfrente, aunque no dice nada estoy segura que debe de estar sacado de honda con mi presencia. ¡Vamos! Jungkook tuvo que decirle mi idea, ese anterior pensamiento ha sido una total difíciles, igual a imaginar el gustarle de manera romántica. HA HA HA ¿No es comiquisimo? ¡Resulta fantasioso! Igual a los mangas y animes que suelo ver, donde la protagonista logra tener la atención de todos los chicos guapos del instituto, uno tierno, atento y generoso; otro despistado, tonto pero de buen corazón; el atleta, galán que donde va destroza corazones y, finalmente, el chico frívolo y misterioso que tiene como finalidad revolverle la vida a la pobre heroína. En lugar de quedarse con el menos complicado de todos, ella decide escoger el camino mas largo y enamorarse del tipo sin sentimientos, lo usual en ese tipo de animes, una prota masoquista. ¡Pero ese no es el tema aqui! Porque si vamos a términos generales Yoongi vendría siendo el de ese papel, lo lamento mucho pero paso, tengo demaciado complicaciones en mi vida para tomar esa ruta. Del mismo modo, no es como si este fuera un anime de ese genero, se trata de la vida real y pretendo vivirla a mi propia manera. A las protagonista masoquista, con todo el respeto, que les den.
— Asi que... — comenzó diciendo caminando hasta el borde del sillón grande. — estas aqui.
No, que va, soy una proyección de tu mente... estoy a punto de decir eso pero me muerdo la lengua en su lugar, cambiandolo por otra cosa.
— Si, me disculpo por inrrumpir asi de golpe. — me inclino levemente hacia su dirección, adoptando las expresiones correspondientes del pais.
— Jungkookie nos dijo a todos tu idea. — contesto desviando la mirada hacia otro lado, casi lo podria tildar de estar ignorarme. — asi que no te preocupes.
Había pasado algo de tiempo desde conversar de esta manera a solas, el aire estaba algo pesado e incluso los movimientos corporales son algo torpes, considerando como terminaron las cosas entre nosotros la última vez era inevitable. Sin embargo, Yoongi buscaba la manera de colocar todo a su favor, ignorar las tensiones en el ambiente y pasar la pagina, en cierto modo, me sorprendía esa manera de hacer las cosas. Aunque igualmente, me fastidiaba porque no necesito una indiferencia de su parte, mas bien, quiero las explicaciones pertinentes de sus acciones. ¿Existia la posibilidad de gustarle? ¿O solo era un experimento debido a las palabras de galleto? Él había comentado hablar de sus sentimientos desde el principio, no doblegarse ante nadie y menos si se trataba de Yoongi, eso dejaba mucho a la imaginación y nada a la realidad. ¿Donde podria llevarnos esto? ¿Donde lo haría?
— Yoongi...
— ¡Vic estas aqui! — el chillido de alegría de Hoseok dispersa mis pensamientos, haciendome girar y notar como cada uno de los integrantes de Bangtan estan mirandome fijamente con una sonrisa, mas Hobi que corre para darme un abrazo de oso. Acabas acostumbrandote a sus manifestaciones de aprecio. — ¡Aaaaah realmente no puedo creerlo! ¡Estoy muy feliz de verte luego de todos esos ensayos de por medio! Casi ni hemos podido vernos, estamos muy ocupados.
— Estamos realmente agradecidos que vinieses, Vic. — intervine Nam sonriente, sus ojos oscuros me detallan con una dulzura que es inquietante, pero halagadora. — Jungkookie nos comento la idea que tuviste y debes saber no hacer nada sola, todos nosotros te ayudaremos.
— Por fin llego el momento de sacar mis talentos culinarios. — dio un paso adelante Tae Hyung, colocando una mano en su pecho y alardeando. — vas a querer dejar todo en mis manos.
— Deja las tonterías por favor, Tae Hyung. — rio divertido Jimin, apoyando su brazo en su amigo. — todos aqui sabemos que tienes cero experiencias en la cocina, no serias ni capaz de cocinar un huevo solo.
— Eso me ofende mucho, Jimin-shii. — fingió estar ofendido, haciendome reir junto a los demás chicos. — ese es el papel de RapMonie, no el mio.
— ¡Oye! Eso no es cierto. — le reclamo enseguida, adquiriendo un tono colorado en sus pomulos. — para tu información, puedo hacer ramen.
— Si, pero instantáneo. — corroboro Jin, sepultando a pobre de Nam a la decidía culinaria. En tanto los demás, se partían en risas, yo incluida. — y eso cualquiera puede hacerlo, incluido un pequeño niño.
— ¡Pero hasta eso tiene su truco! — se defendió el moreno, colocándose en medio de la sala y moviendo su muñeca hacia los lados. — porque si lo haces de esta manera todos los sabores se concentraran en el medio, asi cuando lo comas tendrá mas gusto.
— ¿En verdad donde sacaste semejante información? — preguntó Hobi contrariado.
— Internet. — concluyo.
Cuando digo que Bangtan es un grupo demaciado ruidoso no miento, verlos discutir por algo tan sencillo como la preparación de un ramen instanteo es hilirante, en la vida sabia de los movimientos de tu muñeca venían directamente de su sabor, es decir, ni que fuese café o algo parecido. Estamos hablando de estos chicos, con ellos todo es posible. Jin termino frenando la discusión sin pies o cabeza, aqui nadie se metería en su cocina para hacer desastre o experimentos sin sabor, comprendia su gran optimismo y las ganas de ayudar, pero con todo la sinceridad del mundo, hacían mas mirando que interviendo mas a todos Nam y Tae. Los nombrados intentaron replicar a las palabras del mayor siendo detenidos de inmediato, si seguían hablando asi perderían mas el tiempo y su estómago no lo soportaría, estaba muriendo de hambre asegurando que los demás tambien. Suga en su muy singular forma de ser, dijo dejarnos las cosas Jin y a mi, tampoco es que tuviera tiempo de ayudarnos, pero tomaba en cuenta ser lo mejores en la cocina que cualquiera de ellos. Hobi y Jimin estuvieron de acuerdo, Jungkook estuvo algo renuente al comienzo pero termino accediendo, su hyung cocina platos a las mil maravillas y combinarlos conmigo debería de ser increíble, lamentaba era no poder cumplir la promesa de ser mi compañero de aventura culinaria, estuvo esperandolo con ancias. Los demás no entendieron nada de esas palabras, pero yo si, donde la mirada intensa oscura del Maknae perforo mi alma en un segundo, dejandome sin aliento y fuerza para sostenerme de mis propias piernas. Estaba soltandome toda su arcenal sin piedad, eso podria ser un problema en el futuro.
Solucionado el problema, segui a Jin hacia el pasillo iluminado que llevaba directamente a la cocina, allí tuve otro de esos momentos de asombro porque, en definición, todo esto gritaba a dinero. Madera contrachapada, islas de mármol, electrodomésticos de alta gama y una horno elevado en una de las divisiones me dejaron sin palabras, de ir a un de los programas de cocina estaría seria conciderada gourmet. ¡Pero hasta el lavaplatos deslumbraba mas que mi futuro! Estar rodeada de lujos esta confirmado el dejarte ciego, no lo digo yo, lo dice la ciencia. Jin ignorando mi momento de deslumbramiento, coloca las bolsas en la encimera y confieza haber comenzado sin mi a cocinar algo, mostrándose algo nervioso se sonroja diciendo estar cocinando algo de estofado de pollo, tenían algo en el refrigerador y debía de aprovecharlo. Haciendo una negativa en mi cabeza le pido restar importancia, su decisión estuvo acertada, las arepas no se cohiben a un solo relleno, se extiende mas alla. Extrañado, me pide explicarle detalladamente en que consiste ese platillo, Jungkook estuvo alardeando de comerlo por semanas y llego a un punto de ser fastidioso, quiso indagar para hacerlo pero no encontro mucho. Sacando la harina de la bolsa junto a los otros ingredientes, hablo con fluidez al mayor no tener mucha ciencia el hacerlas, solo se necesita agua, harina de maíz, un poco de aceite (muchos deciden no colocarlo hasta la cocción), avena o la ralladura de un vegetal, le recomende la zanahoria es dulce y le da un toque bastante bueno. Seguidamente, mezclas todo eso con las manos hasta adquirir una masa homogénea, al punto de no pegarse en la palma de tus manos o tus dedos, colocas un asador a un temperatura estable, de no tener, un sartén sirve y con un poco de aceite vegetal lo colocaras como si estuvieras limpiandolo. Luego agarraras un bollo de la masa, con movimientos circulares le daras una forma parecida a un trompo y empezaras aplanarla hasta que tenga quede redondita. Seguidamente, la colocaras en el sartén y estarás pendiente de darle vueltas de vez en cuando evitando de quemarse en cualquiera de los lados, al tener un color dorado en el centro la retiras y esta lista para comer con cualquier relleno. Desde pollo, carne, vegetales, queso y huevo, es un alimento muy completo y llena mucho.
— ¡Oh! ¡Oh! ¿Lo has visto Vic? — la señala como si fuese la mayor obra de arte creada de sus manos. — esta prácticamente igual a la tuya, esta claro que he nacido para cocinar este tipo de comida.
— Eres increíble, Jin. — lo felicito, dándole la vuelta a una arepa y sonriendo hacia mi amigo. — no cualquier chico se introduce tanto en la cocina como tu, eso es sumamente interesante para una chica.
— Ya sabes, usualmente nos han enseñado que las mujeres deben de estar en las cocinas. — comenta algo cabisbajo, hasta percibo un rastro de sombra bajo sus ojos. — pero eso es ridículo. Si por ejemplo, llego a casarme y mi esposa estuviera enferma en cama sin poder levantarse, ¿Debo de quedarme de brazos cruzados y morirme de hambre? No, porque para eso tengo dos manos y el suficiente ingenio para alimentar de ella, tanto como de mi mismo.
— Es un pensamiento muy maduro de tu parte. — le digo sincera, asombrada de su comportamiento lejos de ser machista, es muy altruista. — no todos los hombres consideran eso, estan mas ocupados pensando en sus estómagos que en cualquier otra cosa. La que vaya ser tu futura esposa va a estar en buenas manos, tendrá un marido concentidor que la cuide.
— ¿Alguna vez Vic a pensado en el matrimonio? — exclamó algo asombrado, colocando otra arepa en el asador para agarrar mas masa para preparar.
— Si te soy sincera, no. — rei con gracia, porque la mitad de las conocidas del liceo tenían novios, se han casado o ya eran madres. Por mi parte nada de eso, tenia otras prioridades en mente. — Tengo entre mis planes viajar por varias partes de Asia, conocer muchas personas diferentes, comer platillos deliciosos y expandir cada día mis horizontes. No quiero amarrarme a nada, no quiero amarrarme a nadie, quizás no lo sepas pero... he tenido varios tropiezos en el amor y repitirlos, lo considero tedioso.
— Pero no todos los amores son iguales. — me dice Jin afectado, llevándose hasta una rara impresión de mi. — cada uno aborda sentimientos diferentes, experiencias diferentes, sobre todo, un hombre diferente capaz de hacerte olvidar todo lo malo que has experimentado hasta ahora. Solo... estaría de tu parte estar dispuesta hacerlo.
Me recordaba un poco a lo mencionado por Andrea antes, donde mi problema con el amor es a no estar dispuesta a darle la oportunidad a otro chico para hacerme feliz, seguía encerrandome en el pasado que reinaba Adrián a todas sus anchas. Ni siquiera toco el tema de mi baja autoestima, o la poco amor propio, simplemente en la indecisión de mi parte en el tema de avanzar. Ahora, ese podria ser claramente mi problema y que Jin, quien no... aguarden un momento. ¿Quizas lo sepa?
— A estas alturas de la vida, dudo que sea un misterio para alguno de ustedes. — lo mire con perspicacia, este se limito a soltar un respingo y caminar hacia la estufa donde se cocinaba el estofado de pollo. — ¿No es cierto?
— Lo siento, yo no... — titubeo un poco, soltando un suspiro y apagando el fuego, giro a mi dirección mirandome fijamente con precisión. — no quería hacerte sentir incomoda. Escuche por casualidad a Jimin hablando con Jungkookie, ellos son muy unidos y se preocupan mucho por ti, comentaron algo de tu historia.
— No te preocupes, — le resto importancia alzando mis hombros. — tampoco es que estuviese escondiendolo. Es algo que simplemente sucedió, estoy llevándolo bastante bien ahora y he pasado la pagina como una persona adulta que soy.
— Entonces... — traga saliva Jin, dando un paso hacia adelante y sujetando uno de mis brazos. — ¿Él es la razón por la que no quieres casarte algún día?
— ¿Qué? ¡Por supuesto que no! — digo riendome de la ocurrencia del chico, esto ha sido una gran broma. — Eso es darle mucha relevancia a un bastardo como Adrián, ni que fuese la octava maravilla del mundo.
— ¿No es asi?
— No lo es. — reintegro una vez mas. — en realidad viene mucho mas atrás, desde que tenia unos ocho o nueve años. Soñaba con estudiar en varias universidades reconocidas, viajar y conocer gente nueva, donde como puedes notarlo, no incluía ningún esposo o novio.
— ¿Y no has pensado alojarte en un lugar? — pregunta curioso, sus ojos lo delatan. — ¿Descansar y formar una bonita familia? Comprar una casa, un departamento y... ¿Disfrutar los pequeños placeres de la vida?
— Ciertamente, solo con lo ubicarme en un lugar. — suspire recordando ya tener algo en mente. — una de mis grandes metas es vivir en Japón, independientemente de gustarme el anime, consideró a Japón un pais rico en cultura y creencias excepcionales. Si tuviera que escoger un lugar donde echar mis raíces, ese seria.
— Tu paso por Korea es momentáneo. — anticipo mis planes Jin, con un tono triste. — ¿Erre en mi comentario?
— En lo absoluto. — no lo negue porque era cierto, dependisarme en este pais para siempre nunca ha estado en mis planes. — pero para eso falta mucho, aun tengo que prepararme lo suficiente para emprender mi gran viaje y verlos a ustedes llegar a lo mas alto del cielo, no soy una mala agradecida, quiero estar presente en mas de sus logros. ¿O pensaste que iba a perdermelos?
— Claro que no. — rio divertido Jin, recuperando su postura normal. — aun no hemos ganado un Billboard o un Grammy, debes de acompañarlos hasta haber tenido cinco al menos.
— De acuerdo. — solte una pequeña carcajada ante su comentario. — sera asi entonces.
Al estar dividiendo las próximas tareas a realizar, toda Bangtan asecha la cocina queriendo ayudar a hacer las arepas, aun me quedaba hacer las tortillas, la carne, una ensalada de aguacate y un postre para el dulce. Jin se ofreció a ocuparse de la carne, por lo que me quedaba los otros platillos. Maldición, tener la cara de cachorrito de Jungkook junto al mismo Hobi no ayudaba en lo mas mínimo a ignorar su ayuda, por lo tanto al ver la hora no tuve mas remedio a aceptar. Saltando de alegría, Hobi y Tae se colocaron manos a la obra alzando por encima de sus muñecas las mangas de sus sudaderas, mientras Jimin traía prácticamente a arrastras a Yoongi a la cocina. La imagen era demaciado graciosa, un pelinegro sonriendo contrariado al lado de un rubio que le halaba de su sueter negro, rogandole el salir un poco de su encierro y ayudarlos a cocinar la cena, de estar inundado de tantas letras terminarías ahogandose. No sabia exactamente el grado de confianza entre ese par, pero Suga parecía ser mas blando con él a su alrededor y terminaba accediendo a sus planes. A lo que el menor salto feliz chillando a la decisión de su hyung, fue una reacción nada madura pero adorable. ¡Maldición! Esto no era bueno, repito, no lo es porque en lo mas profundo de mi consiente esta ideando las imágenes mas fantasiosa de todas. ¿No lo recuerdan? Soy amante del yaoi, lo que conocen como Fujoshi y creanme, tenemos imaginación de sobra. Antes de anchar mi sonrisa igual al guazon de Batman, Hobi llega a mi lado preguntandome que hacer exactamente para la elaboración de las arepas, provocandome una sonrisa porque eso no tiene ciencia alguna. Estoy apunto de explicarlo, cuando llega Jin colocándose al frente asumiendo las responsabilidad del asunto, poseo una misión mas importante entre manos y no debe de ser interrumpida. Me encuentro tentada a llamarlo tonto, pero le termino dando la razón y enfocandome rápidamente en cocinar lo demás. Por lo tanto, mientras estoy sacando los ingredientes para la ensalada de aguacate, el Hyung de Bantang les da una lección de como hacer arepas a su menores. Es demaciado gracioso, por ejemplo, Nam le da golpes muy fuertes a la harina desfigurandola un poco, dándole una forma que no tengo idea de ser. Los ruidosos de Tae, Hobi y Jungkook, rien estridosamente ante la acción del moreno, pero a su vez, juegan entre ellos por las formas de sus arepas provocando una reacción en Jin que los deja plasmados. Los ha regañado. Desde el inicio dejo claro no hacer desastres en su cocina, de lo contrario, deberían de dejarla de inmediatamente y comerán de último. Esa advertencia los deja en completo silencio, casi imitando a los tranquilos de Suga y Jimin, bueno, este último aprieta sus labios para evitar reir de los regaños de padre sobrepetector de su hyung, pero al menos no ha formado escandolo.
A la final, culminan de hacer las arepas de figuras particulares (en el caso de RapMon y Tae) dejandome casi preparando la mezcla del panque de vainilla e introducirlo al horno, las tortillas de huevos junto a la carne y el estofado se encuentran en reposo, Seokjin se ha encargado de ellas, no tuve dolor de cabeza con ello. De hecho, permitió quedarme en la cocina sola para culminar los detalles mínimos. Los otros chicos fueron a la sala de estar para una maratón de videojuegos, aunque no lo parezca Jimin es muy competitivo, odia perder, mas tratandose de ese tipo de juegos. Lo comprendo, muy bien lo hago, cuando estaba en Venezuela, iba al centro comercial cerca de las residencias donde vivía a una sala de videojuegos junto a uno de mis vecinos, un chico mucho menor que yo, Samuel, mi fiel compañero de hazañas infantiles. Mamá solia regañarme por pasar la mayoría de tiempo con él, Manuel tachaba de apelativos ofensivos mis actividades, pero digan lo que digan, en verdad la pasaba genial. Mas aun, cuando jugaba juegos como Mortal Kombat o Street Fatierd existen mas sangrientos pero no los mencionare, porque al perder contra la malvada computadora adquiría un mal humor de ultratumba que nadie me soportaba, y si, gritaba, maldecia, hacia berrinches llamando la atención de todos los chicos del sitio. Tampoco me arrepiento, liberaba tensión. Por lo tanto, al escuchar a Jimin gritando a todo pulmón, solo me causa risa de imaginarlo rodando el suelo de la frustración. Creo que no serviría para jugar contra mi hermano, él esta acostumbrado a hacer trampa y ganar si o si, Jimin perdería la compostura en cuestión de segundos. Girando mi cabeza hacia los lados incredula, organizo las cosas esenciales para servir la cena, Jin me ha explicado por encima donde se encuentra cada cosa, no sería en lo menos inoportuno tener una ayuda extra, pero ser que ellos estan entretenidos en la sala con videojuegos, además, la idea ha sido completamente mia.
El postre aun no esta, tengo la ligera impresión que el helado hace unos momentos atrás sera usado para esto, me pregunto si en el refrigerador tendrán algun tipo de sirope, uno de fresa o caramelo seria estupendo. Estoy caminando hasta el artefacto cuando alguien inrumpe en la armonía de la cocina, giro esperandome a cualquiera de esos escandalosos, incluso mas a Hobi porque se rehusó mucho el abandonar la cocina, pero no, la sonrisa que conquista millones de Armys en el mundo del Maknae de Bangtan, inundan mis retinas de golpe. Le pregunto medio sonriendo si Jimin ha terminado de rodar en el suelo de la impotencia de perder, el chico suelta una carcajada sorda caminando hacia donde me encuentro, haciendome a un lado y sujetando una jarra de agua, contesta tener un sentido muy agudo al momento de descifrarlo, pero si, su hyung a rodado mucho el suelo de las veces que ha terminado de último lugar en el Mario Kart . Han hasta apostado que el que pierda, deberá lavar todo lo utilizado en la cocina, al tener penitencias de por medio, la competencia se coloca mas feroz. Riendo ante la idea, propongo que los últimos tres deberían colocarse delantal de flores y limpiar el piso, agregandole, actuar con aggyeo . Eso culmino con la cerecita en el pastel, pues Jungkook, rio demaciado divertido para ocultarlo porque seguramente tuvo una imagen mental de ello, por ejemplo, un Nam Joon haciendo eso sería un espectáculo digno de grabar para la posteridad, tomando en cuenta su gran estatura, con un delantal de flores actuando todo lindo sería la muerte para muchos. Otro igualmente sería Yoongi, digo, no lo menciono por su estatura pequeña, en realidad, por su personalidad reservada, callada, o en ocasiones, huraña. ¡Agh! Eso seria tan propisio de subirla a las redes, aunque francamente, todo Army lo adoraria. Entonces, sin saberlo, ambos soltamos carcajadas ruidosas que dejaran con la cara descolocada a mas de uno, pienso en cualquier momento ver a toda Bangtan en la cocina por nuestras risas, pero no, solo seguimos los dos señalandolos como idiotas por las lágrimas derramadas de alegría.
Al menos, pienso secandome en rostro, podemos tener momentos como este de compartir un chiste.
Entonces, sin saberlo, una de sus manos llega sosteniendo mi rostro quitando una lágrima traviesa bajando mi párpado, ya no estoy riendome, él tampoco, nos hemos quedado lo suficientemente quietos como para determinar el movimiento del otro. El raro vacío de mi estomago producto de la risa histérica de unos segundos atrás se ve suplantado por una suave sensación, la piel a su vez me cosquillea, el cerebro lo tengo tan confundido que no diferencio la realidad de la fantasía, solo tengo presente que galleto podria ser fácilmente dos chicos en uno solo. El primero, lleno de bromas para sus hyungs, con la risa de un chiquillo travieso, adorable y con expresiones dignas de un niño de primaria. Dejandome este segundo, donde no existe ese pequeño inocentón, sino un hombre en todo el sentido de la palabra, egnimatico, seductor y lo suficiente maduro para despojarme de todas las inseguridades de mi cerebro. Suelto un suspiro satisfecto al tener el suave rose de su pulgar contra mi mejilla, seguidamente, su otra mano se aloja en mi cuello repartiendo suaves caricias que me envían descargas a mi corazón. Luego con delicadeza, junta su frente junto a la mia, no me asusto, puedo tener sus oscuros ojos muy cerca de los mios brillando con pasión contenida, porque realmente parece estar luchando con algo mas fuerte a el mismo, dandome a entender por primera vez que Kookie no me ha mentido, él realmente me quiere. En lugar de abrumarme esa realidad, la sostengo provocandome una satisfacción interna. Luego de todo lo ocurrido, de mi inestabilidad emocional, mis indecisiones al confundirme con los demás miembros de Bangtan, él sigue apostando por mi, sigue queriendome. No se que demonios he hecho en mi vida pasada, pero quiero aferrarme a este sentimiento nuevo, uno que llena por completo mi alma.
Cierro los ojos al llegar el primer beso, es un leve toque conjunto de nuestros labios parecido a un juegos de niños, mi estomago salta conmovido al mínimo de chocar nuestras miradas, como si estuviéramos pidiendo permiso de seguir o no con esto. Sin embargo, ambos lo sabemos, sabemos como funciona entre los dos y una vez que hemos comenzado, es difícil parar. El segundo beso llega al instante de afirmar mi mano sobre la suya, dándole paso a un cosquilleo mucho mas a fondo, profundo que coloca a latir cada particula de mi cuerpo a un solo sentido. En cierto modo tengo miedo, nunca antes he experimentado una conexión tan intensa con alguien, es parecido a llegar a la parte mas alta de la montaña rusa y imaginar que el descenso no provoque estragos en tu pecho. Porque aunque tenga presente no salir herida con Kookie, soy yo quien pude hacerlo, es decir, tuvimos una prueba en el pasado. Aun asi, galleto no ha dejado se abandonar sus sentimentos, de luchar para que sea correspondido. ¿Hasta qué grado lo hago? ¿Hasta qué nivel esta ocupando mi corazón? No lo se, pero aun tengo presente a los otros rodando mi mente, ellos tampoco parecen ser quienes dejen las cosas a medias. Al menos, eso es lo que pienso. De pronto, entre el beso o uno de los besos, no estoy segura de ello, me viene a la mente donde estoy precisamente permitiendo el ocurrir esto: en la cocina de Bangtan. Respirando agitadamente abro los ojos a par colocando ambas de mis manos en el pecho de Jungkook para liberarme, él confundido por mi repentino movimiento me pregunta si ha hecho algo incorrecto, si me ha incomodado. ¡Ojala ese fuera el dilema! Le constesto riendome irónica, pero el problema no esta en la habilidad indescutible de sus labios sobre los mios, sino de lo incorrecto de hacerlo en medio de la cocina de su casa, SU CASA mientras sus hermanos mayores estan en la sala pasando el rato. ¿Qué pasaría si alguno de ellos nos descubren? No podria volver a verlos a la cara de la misma manera jamas, no por avergonzarme de besarlo, sino por abusar de su hospitalidad al abrirme las puertas.
Galleto se queda en silencio unos segundos procesando la información, asiente sin motivo alguno mirando al suelo, hasta pienso estar de acuerdo conmigo pero no, me he equivocado. Colocando una de sus manos en mi cintura, pega un brinco mi pobre corazón asustado del movimiento del chiquillo que no tiene nada de inocente, sus ojos han adquirido un brillo lasivo propio de picardía junto a diversión, naciendo en mi pecho el peor de los temores: no va a escucharme. Tal cual a lo mencionado por mis pensamientos, Kookie susurra una pregunta bastante diferente a lo proyectado por su mirada, ya que... ¿No es mas emocionante saber que alguien podria descubrirnos? ¡No! Le digo removiendome entre sus brazos ¡En lo mas mínimo lo es! Eso es terrorífico, escalofriante y... y... no me deja decir nada mas porque confianza lo mas evidente de todo: me ha extrañado. En todo este tiempo separados, los ensayos, las entrevistas, los progamas de televisión, la discusión absurda y enterarse de besarme con Suga, no ha detenido sus pensamientos de querer volverme a tener entre sus brazos, justo como ahora con las mejillas pintadas de carmín, nerviosa y los ojos lo suficientemente abiertos para llamarme adorable. Yo soy adorable. ¡ash! Eso no es justo, de ninguna jodida manera lo es, porque su expresión de depredador feroz me dice una cosa distinta a sus palabras, pero a la vez, ha dado entender sentir celos de su hyung. ¡Demonios! ¡Demonios! ¡Demonios! He perdido, me declaro perdida y culpable. Ya no puedo responder de mi.
Como es previsto, mis labios se vuelven a juntar con los suyos en un pronunciado beso que explota todo mis sentidos en segundos, mi mente ha colapsado, mis sentidos han bajado en picada al suelo para destruirse en millones de pedazos porque, podria no admitirlo jamas en voz alta, pero cada pedazo de mi alma ha extrañado tambien a Jungkook con la misma intencidad en la que él lo hace, tal vez para mi admitirlo es terrorífico, tal cual a caminar a oscuras por una carretera en medio de la noche. ¿Donde podria llevarme esto? Sintiendo que la cocina da giros a mi alrededor con fuerza, con un vértigo abrazador, paso mis brazos alrededor del cuello del chico y de poco a poco, le estoy devolviendole el beso. Al principio parece asombrando, comúnmente es quien lleva todas las acciones en sus hombros, pero en verdad lo he extrañado y quiero demostrarle jamas dejarlo de lado, solo... solo... no se como manejar todos estos sentimientos nuevos, es una gama que me descontrola de pies a cabeza. ¿Qué exactamente debería hacer? ¿A quien debo de escoger? ¿Quien es el verdadero dueño de mis sentimentos? Aunque, besando a Jungkook, no tendre la respuestas a interrogantes.
Estaba tan a gusto en los brazos del Maknae que despiste por completo porque no debía de estar haciendo esto, sus labios desde ahora serian igual a un veneno paralizante de sentidos, catalizador de la realidad y practicante del descuido. Ambos inversos en nuestro propio mundo, descuidamos que los gritos de cierto rubio habían dejado de escucharse en la sala, mas aun, que ese mismo rubio estaba parado a escasos metros de nosotros observando todo con ojos minuciosos. Conclusión: tragame tierra.
— ¡Ash! — grito exasperado Jimin, haciendome separar rápidamente de galleto de un empujón, teniendo el susto mas grande de mi vida. ¡Mis miedos se volvían realidad! ¡Nos descubrían! — ¡Estoy seguro que Taehyung hace trampa! ¿Como alguien puede ganar tres veces seguidas una partida? ¡No lo entiendo!
¿Eh? No... Jimin parecia no haber visto el beso, actuaba muy indiferente del panorama delante de sus ojos, incluso ignoro prácticamente que Kookie estuviera sobre mi, bueno, yo lo mande casi a volar al mínimo segundo de escuchar a Jimin quejarse. ¿Me equivoque? Mire a Jungkook en búsqueda de respuestas, pero este solo se encogio de hombros igualmente confundido, estaba claro que no entendía la indiferencia del rubio.
— Jimin... — pronuncie su nombre con cautela.
— ¡Tanta derrota me ha dado mas hambre! — alzo su voz interrumpiendome, paso a un lado de mi sin mirarme a los ojos, tampoco lo hizo con galleto, solo fue directamente al refrigerador sacando un poco de jugo de naranja. — ¿Falta mucho para que la comida este lista? A este paso me comere a Taehyung si vuelve a ganar otra ronda de Mario. Jungkookie, deberías de volver y hacer justicia por mi, no quiero terminar lavando todo lo de la cena solo. ¡Seria injusto!
— Hyung, deberíamos explicarte... — intento hablar.
— Por favor, — bajo la cabeza apretando su mano ligeramente sobre el vaso, un remolino de contrariedad se alojó en mi garganta, dejandome un feo sabor rancio en la boca. Esto... esto estaba mal. — yo no he visto nada, incluso si lo hice, sigue sin ser de mi incumbecia. Asi que, después de salir de la cocina, todos volveremos hacer los mismos de siempre. ¿De acuerdo?
— Espera, Jimin... — intente ir detrás de él pero Kookie me detuvo señalandome que no, eso podria complicar las cosas. — Jimin...
— Los esperare en la sala. — giro una única vez mirandome, produciendome escalofríos en la piel porque eso claramente era tristeza, a la par de decepción. Redujo mi animo a los cimientos. — avisare a los demás que ya estaría listo todo en breve y Jungkook te esta ayudando.
— Hyung...
— ¡Ash! Ahora si me dices "hyung" ¿eh? — comenta con ironía haciendo parecer que todo esto es gracioso, cuando no lo es. — no pongas esa cara que no has hecho nada malo, como dije, no he visto nada. ¡Voy a patearle el trasero a Taehyung! Asi que apresurence con la comida, me voy.
El rubio abandona rápidamente la cocina antes de decir algo mas, él podria comportarse indiferente de la imagen que obviamente, observo del menor de todos junto a la nueva de la compañia. Sin embargo, ese semblante desesperazador se colo hasta lo mas profundo de mi mente provocando la culpa, no comprendia muy bien, pero sentía estar haciendo algo indebido, mas si era en el techo de su casa. No sabía si quería llorar o salir corriendo del departamento, lo mas probable es tener una combinación de las dos. Afortunadamente, galleto sujeto una de mis manos apoyandome, de haber un regaño de Jimin, él seria quien lo recibiria, no estaba sola. Además, le di muchas advertencias pero no las escuche, quizás fue demaciado descuido no imaginar una resolución como esta, pero no podia volver donde los demás con un semblante pálido, menos preocupado. Jimin seguramente haría como si nada ha sucedido, debía de seguir su ejemplo, si decía no haber visto nada, no lo ha visto. Me daba un poco de paz no estar sola en esto, podía apoyarne en galleto de sentirme desfallecer, solo bastaba apretar su mano para llevarme de fuerza. Sin embargo, no paraba de cuestionarme ese semblante roto del rubio, era parecido a tener en tus manos la solución a todos los malos pero por descuido propio, la dejaste escapar. Un espejismo, una fantasía propia de tu cerebro que resulto dañina para tu salud. Lo mas loco de todo, seria que la velada siguió sin contratiempos, servimos la cena y comimos como perdidos en una isla decierta, Jimin realmente no toco el tema del beso en la cocina, menos hizo un comentario inapropiado. Se la paso bromeando de las habilidades culinarias del líder, reclamando la excesiva buena suerte de V y lo malo en los videojuegos que es Suga como para tomar el papel de juez. Incluso, me incluyo en la conversación elogiando mi excelente sazón en la cocina, claro, Jin salto rápidamente reclamando haber ayudado en casi todo, menos el postre. Donde, igualmente merecia felicitaciones. RapMon termino dandoselas.
En general, no las pasamos en eso, riendo, haciendo discusiones absurdas y parandolas de ser necesario, donde en ningún momento fui inducida a estar incómoda. Lo contrario, estuve muy a gusto. A la final, Jin junto a Hobi, me llevaron a mi departamento a eso de las tres de la mañana, cumplieron mi penitencia propuesto donde los últimos tres puestos en los videojuegos usaron delantal, al igual de actuar lindo mientras limpiaban los restos de la cena y era grabados por Jungkook. Ah... Jimin, Nam y Jin estuvieron estupendos, como de pelicula. Lo mejor, ese video me seria enviado después de una buena edición en manos de la galleta infernal, prometió agregarles detalles increíbles. Nos despedimos todos en la entrada del edificio, dejandome con mis fieles acompañantes, estaríamos viendonos horas mas tarde en la oficina listos para ir al concierto mas esperado de todos, en realidad, estaba muy emocionada de lo que viviría esa noche junto a Bangtan y Army. Dicha emoción murió al enfocarme en dos rostros conocidos: Jimin y Yoongi. Uno que fue partifice de un de mis encuentros con el Maknae, en tanto el otro, me beso sorpresivamente unas noches atrás diciendome hacerlo al menos una vez, sin especificar las razones. Todo nuevamente me ha golpeado directo al rostro sin saber que hacer, porque en lo mas profundo de mi deseo no tener problemas con ninguno de ellos, ser amigos sin importar las circunstancias y el contar con cada uno al encontrarnos en malos ratos. Bangtan forman ya parte importante de mi vida diaria, son mis importantes amigos que atesorare siempre.
Al otro dia, soy despertada con el ruidoso sonido de la alarma de mi telefono, anunciando que debo de alistarme para la universidad. Como llegue bastante tarde de mi encuentro clandestino con Bangtan, intente terminar lo mas que pude de mis informes, los cuales, casualmente debía de entregar ese mismo día. Percatandome de dormirme sobre el escritorio, sacudiendo toda clase de sueño de mi rostro, no sirviendo de nada, solo consegui un par de horas. No he dejado de pensar lo ocurrido con Jimin. Se que es estúpido, hasta en cierto punto, absurdo, él mismo dio a entender no importarle, pero igualemente sentía simplemente no dejarlo pasar. Sé que lo vio, sé que lo contemplo por unos minutos en silencio, sobre todo, sé que le afecto de alguna manera lo real vendría siendo ¿como? Y lo siento pero hasta allí, llega mi poder de deducción. Seguidamente, viene Min Yoongi. ¡Demonios! Él ha sido quien me pidió no ignorarlo, no darle vueltas al asunto y seguir trantandolo, pero acontece que no lo aplica para si mismo. ¡¿Y como diablos quedó yo?! Me siento tan ridícula, insulsa al simplemente pensar que le gusto de alguna manera, de tener un pequeño grado de afectación en el pelinegro, pero ante su indiferencia solamente me ha dejado en ridículo. Claramente, tanto Suga como Jimin, no los comprendo.
Habiendo tomado un bañado, arreglado lo mas decente que he podido, salgo de mi habitación dandome de cuenta que Andrea esta despierta y hablando muy concentrada por celular, emplea el coreano y discute de la universidad. Al verme parada en la isla de la cocina guiña uno de sus ojos, extendiendome una taza humeante de café y un sándwich de queso a rebozar. Parece estar muy ocupada por lo que la dejo, abrumarla con mis problemas amorosos seria idiota, además, lo mas probable es que vuelva a lanzarme en los brazos de los cinco restantes que no he besado de Bangtan, cosa en ser totalmente descabellado. ¿Hasta donde llegara las ideas de mi prima? Lejos, muy lejos seguramente. Estoy tan concentrada en comer y mirar a Andrea de un lado a otro caminar, que casi ignoró mi telefono vibrar en uno de los bolsillos de mi pantalón. Revisandolo noto que es un mensaje de texto, muy pocas veces los recibo, pero al hacerlo me hace pensar ser de la oficiona o... ¡Alli lo tienen! Jungkook.
"Buenos dias Noona, espero que estes mucho mejor de lo ocurrido anoche, sé que le has dado vueltas al asunto, pero no debes de preocuparte, Jimin en verdad no dira nada. Lo se, porque lo conozco. "
El problema no es que diga algo, sino el grado de afectación en su rostro, los ojos nunca miente y el raramente muestra tristeza en ellos. ¿Como enfrentarlo ahora? Realmente ¡¿Como coño lo hago?!
"Ese no es el problema, galleto, ambos lo sabemos. Vic"
"No quiero tratar ese tema Noona, menos contigo. JK"
"¿Y por qué? Vic"
"Porque no me corresponde. Ya te lo dije una vez, si alguno de los otros desean hablar de sus sentimentos, que lo hagan ellos mismos. Pero no ocuparé ese trabajo. Jimin-sshi es mi apreciado hyung, lo quiero y lo respeto mucho, pero ni por él llegaría tan lejos. Menos si se trata de ti. JK"
"¿Qué quieres decir con eso? Vic"
" Te dije que no lo hablaría contigo, Noona. JK"
Las manos empezaron a temblarme, una de mis mas alocadas y absurdas ideas estaba cada vez tomando mas forma, haciendo sentir una de esas protagonistas de los animes de harem al inverso. Porque... ¿Por qué eso ocurría? ¿Cierto? Jungkook de una forma muy indirecta, ha insinuado que le gusto a Jimin, no de manera amistosa, mas bien tirando a lo romántico. ¡Ridiculo! Lo se ha noche ha sido decepción al no ser la amiga que tanto me he astado en decir, difícil de llegar a mi, reaccia a amar e involucrarme sentimentalmente con alguien. Sin embargo, en el mínimo instante, estoy besandome con el menor de sus amigos en medio de la cocina de su casa sin tener una pizca de vergüenza, claro que iba a doler, mas ante una mentira. Salvo que no miento, es decir, sigo siendo la misma chica alérgica al abrir mi corazón a otro hombre, ante un nuevo amor. El mismo galleto puede confirmarlo, ha llevado muchas malas decepciones de mi, aun asi, sigue apostando en llegar a gustarme y quererlo. Tal vez ya lo quiera, pero sigo enredandome en los sentimientos abordados por los demás, dejandome que por los momentos, me es pronto elegir un camino. Arrojo el telefono a un lado a tiempo que apoyo mi cabeza en mi brazo, imitando como si estuviera en la playa o algo parecido. Suspiro, hoy es el primer día de la gira con lo cual no deseo tener nada malo ocupando mi sistema, quiero empezar con buen pie el trabajo, no con malos pensamientos del futuro. Sin embargo, algo en mi pecho retumba con el mensaje de Jungkook, porque claramente ha insinuado un detalle bastante alarmante: puedo gustarle a Jimin. HA HA HA mira como me regodeo de lo gracioso que resulta todo esto, porque eso jamas ocurrirá en esta vida o la próxima, no es como si fuese la última maravilla del desierto y mucho menos deseo serlo, estoy bien pasando desapercibida para los demás. Adentrarme a un mar lleno de tiburones queriendo comerme es estúpido, sin pies o cabeza. ¿Qué es lo que sigue? ¿Nam siendo el mejor bailarín? ¿Jin rapeando? ¿O galleto no siendo simplemente galleto? De todas formas, no pienso darle mas vueltas al asunto. ¡Me jubiló de todo!
De pronto, escucho un silencio raro, lo mencionó porque Andrea estaba conversando por telefono de una forma muy diplomática, ahora todo ha volvido a la normalidad de costumbre. Seguidamente, tengo los ojos café inquisidores de mi prima sobre mis ojos detallandome, suelto un respingo asustada de ese movimiento momentáneo, levantandome rápidamente y sentandome correctamente.
— ¿Qué paso? — pregunta frunciendo el ceño.
¿Qué tan altas son las probabilidades de que Andrea se burle de mi? De un cien por ciento, a su vez, ¿qué tanto podria aconsejarme ella de lo ocurrido sin insinuar o lanzarme a los brazos de los chicos de Bangtan? Sin duda, superan los mil. Pero del mismo modo, siento que si sigo escondiendo esto voy terminar ahogandome. Soy las del tipo que carga con sus pesares solas, sin decirle o comentarle algo a alguien, pero tengo la extraña necesidad de que alguien simplemente me escuche. Asi que, soltando un suspiro que baja mis hombros al tope, aclaro mi garganta para soltarlo todo. Le relato a Andrea todo, desde los mensajes con galleto, la idea de cenar en el apartamento de los chicos, mi escapada, la conversación sincera con Jungkook, las fotos, mi incomoda conversación con Suga, hasta lo que mas me incomodaba: el beso y el posterior descubrimiento de Jimin. Es que... ¡Me rehusaba a dejarlo pasar! Menos cuando el mismo rubio tenia una expresión desesperanzadora al mirarme, eso culmino por desarmarme por completo, porque podria ser dura en todos los sentidos habidos y por haber, pero Jimin es un importante amigo para mi, no es uno que me pueda arriesgar a dañar, al menos, eso jamas estara en mis espetactivas. Andrea aguarda silencio durante todo el relato, no posee una mueca en el rostro particular, pero eso no dice ponerme nerviosa o pensar que soltara una de las suyas en cualquier momento. Mejor atenerme a su lengua peligrosa. Acto seguido, aguardo silencio mirando al suelo como si fuese la cosa mas entretenida del mundo.
— Entonces, básicamente, los descubrieron besándose en medio de la cocina. — afirma la morena, apoyándose a un lado del mesón.
— Si. — contesto como si deduciera mi sentencia.
— Sigo sin verle el problema a eso. — comenta simplemente.
— ¿Qué no le ves el problema? — preguntó soltando un bufido ironica, porque esto no es un problema, sino una tragedia. — ¡¿Qué no le ves el problema?! ¡Debes estar bromeando! Claramente puedes ver que por alguna rara ocasión he herido a Jimin, el cual, es uno de mis mas allegados amigos en todo BTS. He contado con él en todos los aspectos en la empresa, SE que puedo contar con él de ahora en adelante. No me preocupa ser descubierta ante sus ojos besandome con Jungkook. Mas bien, el herirlo, darle una imagen inapropiada de mi que nunca dije.
— Victoria, sigo sin ver el dilema. — comenta con voz neutral, causando casi mi colapso ante sus palabras pero antes de cualquier escandalo, alzo su mano en derecho de defenderse. — Escucha primero coño, porque mira por un segundo las cosas desde mis ojos. Primero, eres una chica libre, SI, ENTIENDELO BIEN, una mujer que no le debe nada a nadie y puede besuquearse con quien te ronque la gana. Segundo, sé que abusaste de la hospitalidad de ellos, pero recuerda, ese departamento le pertenece igualmente a galleto y puede hacer lo que le plazca. Y tercero, disculpame, pero actúas como si un grado de tu corazón le correspondieras (de ser el caso de gustarle según las insinuaciones de galleto) a Jimin, no solamente él, igualmente a Suga. De lo contrario, ¿Por qué sufrir tanto?
— ¡No seas absurda! — bufe incredula, rodeando los ojos y cruzando los brazos en señal de negación total. — Te has pasado con la linea se cocaína esta vez Andrea, ellos son mis amigos, AMIGOS, no mis próximas conquistas. Además, lo tengo muy claro, no tengo en lo mas mínimo de interes amoroso en ninguno de ellos. Ni siquiera galleto.
— ¿Estas segura? — inquirio insistente, acto seguido, su telefono vuelve a sonar ruidosamente. — Bueno, de ser ese el caso, simplemente pasa la hoja e intenta solucionar las cosas. Si son tus amigos, no creo que se pongan trabas para volver hacer los mismos de antes.
Al intentarle replicar, la morena se da vuelta contestando la llamada e ignorandome, me ha dejado con todas las inseguridades rondandome la cabeza, sin tener una fuerte solución al problema. Ciertamente Andrea se ha vuelto loca, no es como si una persona pueda estar enamorada de tres a la vez, he escuchado de dos pero otro mas es una locura, mas tomando en cuenta que en verdad no estoy interesada. Además, Jungkook no dijo nada con exactitud de los sentimientos de su hyung, podria verse de diferentes maneras, desde el fraternal hasta el familiar. Quiero creer este último se trata el de Jimin, por otro lado Yoongi... eso si es caso aparte. El punto es afectarme ese semblante contrariado del rubio, lo poco de conocerlo se ha manifestado muy alegre y servicial, en ningún momento ha mostrado una mueca triste o enojada, por lo tanto lo de la noche pasada fue una sorpresa. Me agrada Jimin, realmente lo hace y mucho, pero no del grado de colocar de cabeza mi mundo, descomponerlo en segundos y explotar cada parte de mi con solo una de sus miradas. Con esto no digo sentirlo por galleta infernal, ni yo misma sé con exactitud lo que siento por él, solo tengo presente tener una gama de emociones totalmente nuevas. En términos menos concisos, e incluyendo a Yoongi, tampoco tendría una definición de mi sentir hacia él, porque lo admiro, su perseceverancia, tenacidad, la seriedad con que maneja los asuntos de sumo cuidado y todo el esfuerzo en proteger a los suyos, son uno de los lados mas carismáticos de Suga y pasarlo por alto, no esta discutido. Sin embargo, deducir tratarse de un cariño mas lejos al llegar a la enamoramiento es muy precipitado, incluso, con el mismo Jungkook, quien tengo mas interacción en comparación a los demás. En conclusión, he terminado mas enredada a un ocho.
Emitiendo un suspiro fuerte, decido dar por culminado mi momento de pensamientos sin frutos, acabandome lo poco de quedar mi desayuno e inmediatamente, busco mis cosas para ir a la universidad. Afortunadamente no poseo muchas cosas por hacer, salvo el entregar mis informes, conversar un poco con el club Army y finiquitar mi permiso para asistir a las giras con los chicos. Me resulta de lo mas descabellado, mas tomando en cuenta visitar mi amado continente. Sujetando mis cosas, me despido de Andrea pidiéndole no esperar por mi, hoy es el primer concierto de la gira y sabrá dios a que horas saldré de todo, si comere o dormire, mas si mañana le sigue detras el último dando como consiguiente unas semanas de descanso y el viaje a Chile. Es por eso que no tengo tiempo para perder, menos en que lidiar mis contrariedades, solo necesito enfocarme en mi trabajo. Agarro un bus que me lleva a la universidad con agilidad, casi se me ha pasado la hora y esperar a otro me desalentaria un poco, debería de escribirle a Eun o Sun Hee, pero he ocupado mi mente en otras cosas en lugar del presente. Sin embargo, las preguntas rondan mi mente repetidamentes en un mismo eje, dándose casi por completo por vencido. ¿Qué repertorio tienen para ellos en el concierto? Particularmente desearía verlos cantar cada uno de sus exitos, desde Fire hasta la última del álbum. Lo se, estoy siendo codiciosa, pero considero que todo Army desea ver sus mayores exitos en vivo de sus artistas favoritos, en mi caso, me encantaría ver Butterfly o Just One Day . Sin embargo, tengo los pies sobre la tierra y estoy en la realidad, los chicos presentaran las canciones del nuevo álbum, junto uno que otra diferente. Del mismo modo, estoy intrigada con sus sólos, como grupo son demoledores y sorprendentes, iguales a estrellas en el firmamento que han nacido para encontrarse y brillar juntas, por ello separadas serán tambien increíbles. Mi solo favorito es el de J-hope MAMA , seguido del de Jin, Jimin, Jungkook, Taehyung, Nam, Suga... ¿Saben qué? ¡Todos son interesantes! Aunque el de Hobi me llega al alma al ser directamente dedicado a las madres, un tema que es clase aparte para mi, aun mas, importante y fuera de discusión. Mi mamá, es el ser mas puro que tengo en la vida, sin ella, no estaría donde me encuentro.
Llego a la universidad después de un buen rato, camino con tranquilidad mirando como los estudiantes vienen y van, sé que debo dirigirme a una de las aulas superiores para entregar mis informes, acto seguido, dirigirme con el director de la facultad para mis horarios en las clases via online que tendre en la gira fuera de Corea con los chicos. Aun me parece una locura, mas cuando el mismo Ceo lo ha aprobado, supongo que realmente Hyun y la jefa Park han intercedido por mi o simplemente, necesitan la ayuda de un par de manos extras. Es el momento en subir las escaleras cuando denoto algo curioso, se trata del chico amigo de la presidenta de estudiantes, esta hablando por telefono con un tono intenso. Lo deduzco por sus movimiento corporales, su voz y la expresión de su rostro. No esta muy feliz.
— ¿Pero donde voy a conseguir un boleto a estas alturas? — pregunta alterado. — Si, lo se muy bien mamá, sé que Hee no acepta una negativa por respuesta menos tratándose de ellos. ¡Pero ella tampoco va a ir! A estas alturas, es su culpa que los ame tanto, corrección, los adore. ¡Mamá en verdad no se que hacer! — al descubrirme mirandolo sus ojos adquieren un brillo curioso, casi esperanzador. Aguarda, ¿donde me he involucrado? — ¿Sabes qué? Luego te llamo, nos vemos luego.
Intuyendo que se va acercar a mi, giro hacia todos los lados trantando de hacerme la decentendida, despistada sería la palabra ideal. Pero es inútil. El muchacho dando unas grandes zancadas, al instante de girarme para seguir por las escaleras, sujeta uno de mis hombros deteniendome y estoy segura de tener una sonrisa ciniestra en los labios. No debo de siquiera girar para verlo, esto es intuición pura.
— ¡Hola Army! — me saluda coordial, al grado de producirme escalofríos. — estoy seguro que vas a poder ayudarme con esto.
— ¿Co...? — me doy completamente la vuelta sonriendo tensa, como si los músculos de la cara me pesaran. — ¿Como has dicho?
Entonces, en menos de unos minutos, el chico esta explicandome con lujo de detalles el dilema que le acontece. Básicamente su hermana menor de nueve años, Hee, es muy fan de Bangtan, siendo su bias Jimin, no le gusta decir mucho esto pero la culpable de ese enorme amor por los jóvenes es la presidenta, claramente, se los metía hasta por los ojos en todos los sentidos, lograndole tener mucho cariño. Hee, le pidió a su hermano de regalo de cumpleaños asistir al concierto de Bangtan, mas si se trataba del VIP, teniendo mas acceso a verlos de cerca. Lamentandolo mucho, el muy tonto dejo de pasar las fechas de la pre-venta, quedando totalmente fuera de asistir. Para colmo, la presidenta tampoco pudo lograrlo, hundiendo las esperanzas de la pequeñas. No deseaba defraudarla, menos prometerle algo que jamas llevaría acabo, sabe ser sumamente imposible conseguir una de las entradas, menos en el primer concierto de la gira, esta consiente de pasarse la fecha. Sin embargo, alberga la esperanza de encontrar un Angel loco capaz de darle las entradas, no quiere decepcionar a su hermanita menor, pero a este paso... terminaría ocurriendo.
— ¿Ese es el motivo porque qué no te gusta Bangtan? — deduje rápidamente.
— En realidad, siento que ellos se roban a mis personas favoritas. — comenta muy tranquilo, hasta sonriendo de forma ancha. Esto es raro. — primero la presidenta, mi mejor amiga, y segundo, mi pequeña hermana. ¿Qué mas quieren de mi?
Exagerado, aunque sigo sin ver donde quedo involucrada.
— En la parte donde eres una seguidora de ellos y seguramente tienes una entrada, o bien, posees la manera de ir a su concierto. — responde, colocandome la piel de gallina.
— ¿Y como voy a tenerla? — le digo un poco sospechosa, riendome y moviendo mi cuerpo incomoda hacia los lados. — la misma presidenta no consiguió... ¿Seria yo la excepción?
Una vez mas su sonrisa desesperanzadora se ve borrada, me quedo mirandolo en silencio con algo de culpa, sé que para su hermanita es importante ir a este concierto pero realmente no puedo hacer nada por ella, no al menos que coloque mi secreto en juego. Puedo estar acostumbrada a ayudar a la gente, meterme en problemas, pero incluso para alguien como yo existe un limite. Suspirando, estoy a punto de disculparme y darme la vuelta para irme a clase hasta que su telefono suena otra vez, el chico contrariado por el sonido contesta sin mirar el remitente, topandose con una sorpresa: es su hermana. Su semblante a tornado pálido, casi enfermiso con el punto de parar al suelo en cualquier instante del miedo, sus ojos giran a todas partes como si buscara algo, mientras sus manos revolotean a todas las direcciones. Esta explicandole con pelos y señales lo ocurrido. Finge reir, estar sumamente tranquilo y casual, pero es obvio que le teme a una chica mucho menor a él, sobre todo, siendo su hermanita. Acto seguido, ocurre. Se lanza al suelo pidiendo perdón desconsoladamente, retificando hacer lo impensable para encontrarle esa entrada pero no contarle nada a su padre, es una falla suya prometer cosas de que le costaría conseguir, aun asi, seria idóneo mantener a su progenitor lejos de todo esto. No de que escucha al otro lado de la linea, pero lo tranquiliza un poco haciendolo hacer reverencia mientras agradece, luego, corta la llamada avalanzandose contra mi pidiendome salvarlo... ¡Nadie podria sacarlo de probar el sabor del infierno salvo yo! Estoy desconcertada, ¿no se supone que ama a su hermana? Porque ahora solo vi fue temor. El muchacho se defiende con un rostro cabisbajo realmente quererla, no obstante, Bangtan ha sembrado en la dulce e inocente Hee una semilla de la faceta del mal, donde aunque no hace berrinche alguno, si emplea mecanismo de defensa para conseguir cualquier cosa de ellos, incluso hablar con su padre. Ese hombre debe de ser sumamente escalofriante para generar esa reacción en el joven, de lo contrario, no colocara tan preocupado y tembloroso. Mis muros se debilitan. Me encantaría ayudarlo, no solo por el hecho de salir casi muerto de una posible confrontación con su hermanita por olvidar la entrada, quiero demostrarle que Bangtan no es un simple grupo de chicos bonitos cantantes y bailarines, ellos se esfuerzan mucho en cada una de sus presentaciones, sudan y casi derraman lágrimas de sangre para llevar los mejores de los conciertos, además, darles un mensaje de esperanza a sus seguidores. Los sueños importan, tu importas como persona, sobre todo, todo esfuerzo genera frutos a futuro beneficios, lo importante de todo es jamas rendirse.
El chico me visualiza en silencio unos minutos, esperando una posible reacción de mi parte, me detiene mi secreto ante exponer a Bangtan a algo público, pero hacerme la vista gorda tampoco seria ideal. Suspirando, saco mi telefono del bolsillo pidiéndole al amigo de la presidenta el nombre de su hermanita, al igual del suyo propio junto al bias de la niña. Al comienzo no comprende lo que sucede, sin embargo, termina accediendo con la información preguntandome las razones de hacerlo. Fijandome en sus oscuros ojos, confieso buscar una alternativa de ayudarlo con ese dilema, pero para ello cerrara el pico porque podria ocasionar problemas, él asiente demostrando estar de acuerdo a mi idea. ¿Quien no? Le voy a salvar el pellejo de su padre y sus timpanos de recibir una pataleta de su hermana. Siguiendo con el relato, muevo mis dedos rápidamente por las teclas mandandole un mensaje al personaje que menos debería de tratar hoy, Jimin, esperando el colaborarme con ello. De verdad soy cínica, tomando en cuenta lo ocurrido el día anterior, consideraría sus sentimientos antes a los mios y...
"¿Una mini Army quiere ir al concierto de esta noche? ¡No hay problema! Cuenta conmigo. JM"
... dejar pasar el problema de los demás. ¡¿Qué rayos Park Jimin?! No debería de ser tan condecendiente conmigo, en realidad, su actitud seria agrio, alejado y demaciado enojado. ¿De qué parte del cielo cayó este hombre? Mi rostro debe de ser un poema por el amigo de la presidenta esta observandome desconcertado, seguramente cree no poder ayudarlo, cuando la historia es otra. Estoy a punto de explicarle la situación cuando mi celular suena, al ver el remitente contesto de inmediato pues es la jefa Park, excusandome del joven le doy la espalda para atender. Quedo con la mandíbula desencajada al escuchar a la mujer mandarme las entradas directamente a la universidad, mas aun, que la pequeña Shin Hee tendrá todo el privilegio del mundo de tener a Bangtan cerca, eso si, como es su cumpleaños debe de tratarse de un secreto. En general, sabe que en unos minutos tengo clases por lo tanto no podre recibir el sobre directamente, dando consiguiente esperar hasta salir y darmelo. Tendre que estar es pendiente. Sin mas, corta la llamada.
Dios... ¿Qué ha sido todo esto?
No puedo creer todo lo acontecido delante de mis ojos en estos instantes, es decir, le mande un mensaje a Jimin y él se encargo de mover todos los hilos a su favor para conseguirme un par de entradas del concierto de esta noche, las cuales casualmente, perteneceran al amigo de la presidenta del consejo estudiantil de la facultad, que a su vez, es una Army en todo el sentido de la palabra. ¡Esto es asombroso! Las ganas de ayudar a sus fans, a una pequeña niña, es algo que no cualquier artistas se molestaría en hacer. A unos solos les importa llenarse sus bolsillos de dinero, dejando a las personas que los llevaron hasta donde estan aun lado, sin darle mayor importancia.
— ¿Ha ocurrido algo? — se inclina a un lado de mi el chico.
— No, no, no, nada que ver. — giro mostrandole la cara riendo nerviosamente. — En realidad, tengo que volver a reinterarte lo mencionado antes, debes de guardar el secreto...
— Si, si, mantengo mi palabra. — me interrumpió enseguida colocando un rostro serio. — de esto no le comentare ni a la presidenta, lo prometo.
— No me prometas nada, solo cumplelo. — sonreí calmada, en su lugar, asintió con semblante calmado. — Por los momentos iremos a clase, las entradas me la traeran luego, puedes calmarte e incluso, llama a tu mamá. Lo he solucionado todo.
— ¡¿En verdad?! — se exalto el amigo de la presidenta sujetandome los hombros con algo de fuerza, al ver mi rostro un poco contraído, soltó un respingo corriendose hacia atrás. — Lo siento... realmente me sorprende que con una sola llamada lo hicieras, me refiero, a conseguir las entradas. Parece sacado de un dorama o pelicula.
Ciertamente, hasta cierto punto igualmente lo estoy.
— Tengo mis trucos. — me encojo de hombros. — pero no los puedo decir porque mi magia podria apagarse.
— ¿Qué quieres decir?
— Pronto lo sabrás, por ahora. — le sujeto del hombro guiandolo hacia el salón de clases. — no le digas nada absolutamente a nadie, ni siquiera a la presidenta, podrían causar mucho revuelo y... eso me traería problemas.
— De acuerdo.
Mas tarde, esa misma mañana, después de entregar todos mis informes correspondientes fui a la cafetería de la facultad a tomar una taza de café cargado, aun tenia mucho sueño encima y buscaba dispersarlo. Aun no recibía las entradas, pero la jefa Park me mando un mensaje con ir el encargado de ellas en unos minutos, le avise encontrarme en la cafetería y no moverme de allí hasta verlo, seguramente lo conocería. Por lo tanto, estaba sentada jugando con el telefono tranquilamente, mientras tomaba mi bebida humeante. No dejaba de pensar en el amigo de la presidenta, Jim Woo, sabia que no seria capaz de abrirle la boca a ella para decirle algo al respecto de ir al concierto con su hermanita, a su vez, consideraba imposible eso pues aun estaba enojada con él por insultar a los chicos. Deben de recordarlo, la presidenta no es muy blanda cuando se trata de Bangtan, menos lo hara de tratarse de un amigo de la infancia. Sera dura hasta el final. Tambien me entra la culpa de no poder darle al club Army de la facultad unas entradas, me encantaría ser capaz de hacerlo, llevar a cabo un plan maestro donde les diga la verdad de todo. Sin embargo, el contrato confidencial viene a mi memoria golpeandome, recordandome que cerrar el pico es lo mejor. Por los instantes debo conformarme con ayudar a Jim Woo, mas tratándose de su pellejo ante su padre, al tener una hermanita manipuladora.
Tomando mi tercer sorbo de café, me doy cuenta que el mensajero se tardara mas de lo pensado, debo de hablar unas cosas con el director de la universidad competente de la gira de los chicos y pondrá mi ausencia en evidencia. La compañia menciono no darles vueltas al asunto, ellos se encargaron de todo, pero seguía haciendolo, tal cual al lio de Suga y posteriormente Jimin. El primero, la noche anterior mantuvo una postura en la raya, distante y conversador en lo esencial casi abarcando lo profesional, dando mas soporte al encontrarnos a solas, dejando presente tener su postura de ignorarme. Eso claramente me confunde un montón. Por otro lado, Jimin, su expresión de dolor pura junto a esa declaración no tan indirecta de Jungkook, me revolvieron todos los sentidos. Es decir, prácticamente grito a los cuatro vientos interesarle al rubio de forma romántica, mas alla a la amistad nacida entre ambos. De todos los chicos de Bangtan, con Jimin es con quien mas me siento comoda, a gusto, al tenerlo al frente mantengo presente ser sincera y no esconderme detrás de un disfraz, solo Victoria y nadie mas. ¿Me gusta Jimin? Si, lo hago, me encanta un montón el rubio, pero no de forma romántica y probablemente ese estatus no cambie jamas, con ello me refiero al desde el inicio mirarlo con ojos fraternales, no codiciosos. ¿Eso quiere decir que Yoongi me gusto? En lo absoluto, porque al igual del rubio, este pelinegro posee una manera particular de hacer las cosas, es centrado, serio, competente y lo suficiente confiable para ayudarte a solucionar un problema. En general, un prospecto de hombre que buscan las mujeres para sostenerse, no por cariño, no por dependencia, en realidad, solo buscan apoyo y una mano dictaminando sostenerte cuando pienses caer. Entonces, nos reduce al último de la ecuación, Jungkook, el Maknae de oro. La cosas con este chiquillo desde el inicio han sido diferentes, no me es indiferente, me ha demostrado quererme lo suficiente para temblar mi corazón, desear permanecer a mi lado y protegerlo de todo mal, inclusive, yo misma. ¿Eso es amor? No lo se, desconozco el significado de todas estas emociones nuevas, cuando estuve enamorada de Adrián fue distinto, en todos los distintos lo fue. Él era muy detallista conmigo, trataba de hacerme sentir comoda, hacia bromas y con un solo toque de sus manos en mi piel la tenia ardiendo, mi cuerpo se prendía por él. Estuve tan dependiente de su prensencia, de observar sus movimientos con cautela, bañarme de dicha ante su verde mirar del bosque, haciendome sentir las "afamadas" mariposas. Creí tan ingenuamente tratarse del real, del perfecto y único, porque cuando te enamoras, te apendejas colocandote un cubre ojos en la cara. Sin embargo, la realidad llego para aplaztarme con demencia, dejandome completamente sola en mi propia miseria. Trayendo como consecuencia temor a un nuevo amor, desconocer totalmente si puedo volver a tener sentimientos de esa índole por alguien mas, sobre todo, encerrarme en una coraza evitando salir dañada otra vez. Quizás si Andrea supiera de estas conclusiones, estaría sumamente orgullosa de mi, se levantaría de la silla y me aplaudiria con fuerza.
— Disculpe. — alguien me llama provocandome levantar la mirada, topandome con un chico de gorra blanca, cubre boca negro y lentes del mismo color. Pero lo sorprendente, es esas hebras rubias escapandose por las orillas de su gorra. Demonios. Jimin. — ¿Usted ha pedido unas entradas de un concierto de super estrellas directas a sus manos?
— ¿Pero que...? Ji... — me levanto rápidamente de mi asiento, tratando de vocalizar palabra alguna.
— No, no, no, por favor responda primero a mi pregunta. — me detiene colocando sus manos en mis hombros, sentandome de nuevo y creo que por el tono de su voz, esta riendo. — Vera que es muy fácil para cerrar el trato.
¿Donde demonios ha sacado todo esto? Además, ¿no debería de estar enojado conmigo? ¿Tal vez decepcionado? Imaginarme un rostro aflijido detrás de esa mascara da temblores en todo el cuerpo, agregándole, conmociones en mi corazón. Estoy nerviosa, no quiero ser la culpable de inducir malas emociones en Jimin, en su lugar, solo sonrisas que alegren a todos los Armys en amarlo.
— Si... — susurro a su dirección, apretando las manos para darme a mi misma fuerza. — he sido yo.
— ¡Respuesta correcta! Pero, con ese tono de voz, no pareces muy emocionada. — se inclina hasta mi, dejándose ver un poco de su cara al despojarse de los elementos que la cubren, percatandome de una sonrisa y un guiño. Mi pecho retumba ahogado. — ¿Quieres dar una vuelta de recompensa con su guapo servidor?
— Jimin... — sonrio conmovida, aunque claramente no entiendo porque.
A los minutos, terminamos sentados en las bancas encontradas cerca de las maquinas expendedoras, en el camino, Jimin va contandome como fue que Hyun y la jefa Park accedieron a darle las entradas, al igual de venir a traerlas. Es cierto que cada uno de los chicos puede invitar a quien desee a los conciertos, Jimin es de aprovechar esas entradas y repartirla a su familiares como amigos, algunas veces vienen al igual que no, aunque ellos terminan haciendo lo imposible por hacerlo. Esta ocasión no es la excepción, asi que sus entradas ya las ha entregado. Por parte de los demás chicos, tambien hacen lo mismo, exceptuando a Nam, que prefiere repartirla mediante un sorteo en un "Fan café" a los Army, es un concurso entretenido que las fans siempre participan con ancias. Asi que, a la final, nadie podía ayudarlo con mi encomienda. ¿Qué debería de hacer? Consultarlo con los managers o Hyun, tal cual, lo hizo. Hyun acepto, sabe perfectamente el tipo de chica que soy y en ningún momento los he colocado en evidencia, si realmente es para una pequeña Army no colocara ninguna traba. Asi que, mandandolo con la jefa Park, tuvo los tickes asi con uno a otro incentivo de los demás, escaparse de los ensayos unos minutos y venir directamente hasta mi. Lo siguiente, es simplemente historia. Me quede callada mirando mis manos como si fuese lo mas asombroso del mundo, había quedado sin habla ante las palabras del rubio, mover a todo el equipo solo por una petición mia ha sido sumamente dulce, muy dulce de su parte. ¿Por qué? Digo, soy la desvergonzada que le importo poco besarse con uno de sus amigos en medio de su cocina, donde en ningún momento, considero estar en lo incorrecto. No he hablado mas del tema con Jungkook, pero estoy segura de estar en discrepancia conmigo, pues no compartiríamos opinión. Aun asi, tengo temor de volver a ver esa expresión extremesedora en Jimin, realmente me afecto y no dejo de pensar en ello.
El rubio me queda mirando con curiosidad, como si lograra adentrarse en mis pensamientos para adivinarlos, siendo totalmente difícil, porque creo que él único con ese poder es Suga. Otro integrante de Bangtan con quien tengo problemas. ¿Por qué no puede ser todo como antes? Ser todos amigos, conversar cosas sin sentido, bromear y pasar el tiempo a lo tonto, eramos mas felices asi que de esta aparatosa forma porque no solo el ambiente se siente pesado, igualmente forzado. Jimin esta siendo demaciado suave conmigo, al punto de hacerse la vista gorda de lo acontecido la noche anterior, tal vez este formando mucho drama en algo tan sencillo y Jungkook tenga razón en no mencionar nada. Sin embargo, soy del tipo de chica de indagar las cosas a fondo, no abandonar la postura paranoica hasta dar con algo. Por supuesto, esto capaz y aun no lo haga. ¿Con todo esto quiero decir que me trate mal? No, obvio y no, pero al menos un reproche de su parte no estaría mal. No lo se, ser una abusadora, una aprovechada o... o... ¡Coño! Lo que sea, pero no diga mas el no haber visto nada, menos no ser de su incumbencia me hace sentir mal, confundida y con mucho remordimientos. Cosas que para el diccionario de mi prima, quiere decir corresponderle a Jimin en sus sentimientos, de ser verdad, románticos hacia mi. ¡Si, claro! No es que tenga mucho tiempo libre para estar perdiendolo, mas aun, ganas de complicarme la vida. Con galleto me basta y sobra. Esto tambien aplica con Yoongi. Sus lineas curvas no van conmigo.
— Yo los vi. — dice Jimin rompiendo el tren de mis pensamientos, haciendome girar como niña del exorcismo ha su dirección. — anoche... mentí, yo realmente los vi. Dije lo contrario para no hacerte sentir incomoda, aunque, creo que solo complique las cosas. Lo siento.
— ¡Tu no debes disculparte! — me avalanse hacia el sosteniendo sus brazos, la mirada la tenia baja y muy apenada. Iba a entrar en pánico. — la que debe de hacerlo soy yo, me aproveche de la hospitalidad de todos haciendo eso en medio de su casa. Realmente, realmente... siento mi atrevimiento.
Estaba mal, demaciado mal, no era la chica que tanto alardeaba decir. A la final, me deje llevar por las dulces palabras de un chico mucho mas joven, cuando se supone que debia de tomar la batuta y la dirección de los asuntos. Me encontraba tan apenada que baje la mirada abatida, temerosa de alzarla y ver ese semblante abatido de mi amigo Jimin, porque desde el inicio, lamentablemente, no entendí las razones de tener esa conexión con él. Ahora las tenia y es muy sencillo, es el chico con quien puedo contar en cualquier circunstancias. Al pesar de estar armando un dramón en mi mente, el rubio soltó una carcajada melodiosa que llego a mis oidos, enviandome inmediatamente a alzar la cara para mirarlo. No tengo idea si alguien se lo ha comentado, pero cuando Jimin rie sus ojos tienden a desaparecer por completo, dejando unas curiosas formas en ellos y sobre todo, el sonido claro de campanillas tintineando. Sin saberlo, una vez mas, la sensación de aquella ocasión de confundirme con él me inunda, solo que esta vez no me abruma, simplemente, estaba a gusto. Si esto significa corresponderle un poco como insinuo Andrea, estaría en las puertas de involucrarme en mas problemas.
— Ah... realmente. — soltó un suspiro, colocando una de sus manos en mi cabeza mirandome bastante dulce y tranquilo. Lo sorprendente, no existía ni una pizca de ironía o eso que tanto temia, dolor. — Victoria, no soy el tipo de persona que juzga a otra, menos la indicada para decirte lo malo o bueno de tus acciones. Mi trabajo sencillamente es ser tu amigo.
— Pero estuvo mal, yo... — insistí.
— Olvidalo, Vic. — señalo moviendo su cabeza hacia los lados. — te estoy diciendo que esta bien. Tus asuntos son solo tuyos, de nadie mas, no permitas que alguien venga a juzgarte por tus acciones. Eres la dueña de tu vida, Vic, eres libre de hacer lo que prefieras.
No dije nada, en su lugar, me quede mirando el agraciado rostro de Park Jimin que me sonreía con pureza, demostrando una vez, que su alma eran tan brillante y esplendorosa como la primera luz de la mañana. Me dio a entender con sencillos argumentos, lo mismo que me dijo Andrea esta mañana, ser libre para hacer mis propias decisiones. Era cierto, no estoy amarrada a nadie, no le debo nada a nadie, sin embargo, el sentimiento opresor de mi pecho al pensar que le fallaba a alguien, no se borrara jamas. Estaba en mi sistema el evitar defraudar a las personas, comprendia que no podia hacer feliz a todos o tenerlos conforme, ya lo experimente con lo de Ji Eun, tal cual lo menciono Suga, saborie el sabor de la decepción. Aun asi, del mismo modo, quede grabado en mi mente la sensación de la esperanza y que al dia siguiente, todo estaría mejor. Eso lo podía transportar con Yoongi, si lograba solucionar las cosas con el rubio, seguramente lo haría con el otro. No me importaba si esta confundido o atraído por las palabras de Jungkook hacia mi, o simplemente realmente le gusto, se me hace mas importante seguir compartiendo la rara amistad que tenemos. Ella es sagrada y valiosa. Quiero que sepa esto, aunque tienda a huir al mínimo instante de verme, no me rendire, luchare hasta el final.
Jimin finalmente me entrego las entradas en mis manos explicandome la sorpresa para Hee, como era su cumpleaños, además de la hermana menor de uno de mis compañeros de clase, tendría un trato totalmente especial para ella. No solamente su asiento es un primera fija, cerca del escenario, tambien un pase tras bastidores para conversar con ellos y tomarse fotos, aprovechandole para desearle feliz cumpleaños. Básicamente, harían de esta noche la mejor de todas para la niña. Emocionada ante la idea, hice una ligera reverencia seguido de sujetar sus dos manos con fervor, les agradecía a todo Bangtan por complacer tan arduamente a sus fans con devoción, amor y cariño. Reintegro, de nuevo, que los artistas como ellos no existen a menudo y mantener vivo su dedicación por Army, es sublime. El rubio conmocionado un tanto por mi acción atrevida, soltó una ligera risita cantarina de sus labios diciendome no agradecer nada, de esto iba un mi granito de cooperación para Army, se percibe que las admiro, de lo contrario, no lucharía tanto para hacer sus sueños realidad de conocerlos. Yo soy una gran amiga para Army. Rei apenada a la par de complacida de su dedusión. Porque a la final, los ayudaría a ellos siempre y cuando sus intenciones sean transparentes, en general, esto aplicaba para las personas con problemas evidentes.
Después de despedirme de Jimin prometiendo vernos mas tarde en el concierto, fui rápidamente a encontrarme con Ji Woo, necesitaba entregarle las entradas y explicarle los pasos a seguir para la sorpresa. Me llenaba de gozo lograr el sueño de alguien mas, de una niña amante febril de toda Bangtan, ante poniéndolo hasta encima de su hermano. Si tenia suerte, podria demostrarle al muchacho que mis amigos valen la pena, no solo rostros bonitos con atractivos cuerpos, poseen talento, dedicación y pasión. Sin saberlo, tropesee con alguien pegando mi frente con su pecho, disculpandome reiteradas veces, alce la vista percatandome a quien agredia. Se trataba de Sun Hee. Abriendo los ojos impresionada, mi amigo apreta juguetonamente una de mis mejillas llamandome distraida, tenia una especie de atmósfera dulce envolviendome, como si no fuese de este mundo, siendo bastante cercano a la realidad, pues mi mente estaba muy lejos. Dándole un manotazo a su agarre, le explique que acababa de hacer mi buena acción del día, señalando los boletos, sonreí socarronamente admitiendo conseguirlos para el amigo de la infancia de la presidenta, su hermanita menor es fanática de los chicos. Descolocado, Sun Hee me los arrebata de las manos verificando si mi noticia era cierta, al ver los pases cien por ciento originales, abre su boca con signos de incredulidad preguntandome donde los había sacado. En una de las tantas reuniones con el club Army, la presidenta prácticamente ha llorado lágrimas de sangre al no obtenerlas, y eso que posee influencias, con este movimiento la hecho parecer una idiota. Frunciendo el ceño, le arrancó prácticamente de las manos los boletos, aprovechando para comprobar mi total desacuerdo con sus palabras. La presidenta no es una idiota, jamas lo seria, es astuta, talentosa y con habilidad para resolver dificultades, en el caso de los conciertos de Bangtan no ha tenido suerte. Podrías tener influencias, dinero y una buena posición económica, pero si no tienes el contacto ideal, nada podria llevarse a cabo.
— ¿Y quien ha sido ese para ti? — preguntó con perspicacia.
— ¿De que hablas? — formule otra interrogante confundida.
— De lo siete. — continua su argumento parandose en medio del pasillo, mirandome con unos ojos cafés bastante penetrantes y pacientes. Me asustó un poco. — ¿Quien fue tu contacto para este "milagroso" milagro?
Ah... ya sé por donde esta tomando camino esta conversación, y la verdad, me incomoda un poco.
— Sun Hee. — pronuncie con seriedad su nombre, dándole una prueba de mi auténtico yo. — los siete son mis amigos, todos lo son, sobre todo, son las personas que debo de cuidar su integridad fisica. ¿Te suena de algo?
— Lo se, es tu trabajo. — dice él con cautela, como sabiendo que si dice algo, podria salir volando por los aires golpeado. — pero hasta el mas mínimo de los favores posee un precio.
— No cuando son amigos. — repuse de inmediato.
— De acuerdo, de acuerdo. — reanudo su caminata alzando los brazos como si no temiera a nada, pero aun mas se inclinaba mas al estilo de rendición. — no discutiremos sobre eso, de lo contrario, terminaremos en malos términos y no es precisamente la idea.
— ¿Cual es entonces? — arquie una de mis cejas con ironía, todavía la rabia no hacia su visita.
— Contarme quien de los siete te hecho la mano. — sonrio con una pizca de picardía, un giro trascendental para su verdad intención. — Dejame adivinar... ¿Jungkook? ¿Taehyung? O...
— Mas frio que la antártica. — rei por sus desaciertos desastrosos, pase por alto que mencionara a galleto principal, estaba acostumbradome a escucharlo primero a todos. — fue Jimin, la hermanita de Ji Woo es biased de él. Lo justo seria pedirle su ayuda, además, junto a los otros, le tienen preparado una sorpresa enorme. Hoy sera el cumpleaños mas fantástico de todos.
— Si, contigo a bordo, no me cabe duda. — pronuncio con ironía.
— ¡Oye! — lo reprendí señalandolo directamente, Sun Hee simplemente rio divertido. — cuidado con lo que insinuas mi estimado amigo, no sabes como podria esto volverse en su contra.
— Hablando seriamente, Vic. — dejo de reir como niño travieso, solo dejando una mueca medio tristona en su rostro. Significaba peligro. — ¿No crees justo hacer esto tambien para el club Army?
Oh... mira nada mas el panorama, el malevolo anti-army, se nos puso sentimental. ¿Estos días con las chicas le revivieron el corazón? Apuesto que le gusta una de las gemelas, cuando vamos a la sala del consejo estudiantil, pasa todo el tiempo con ellas e incluso fuera. Son muy unidos. ¿Quiere que ellas sean felices? Igualmente me encantaría, pero mas a nadie sabe ser inalcanzable para mi poder llevarlo a la realidad, por supuesto que me agradaria darles las entradas y pases VIP a las chicas, de hablarlo con Bangtan lo lograría. Sin embargo, esto pone en peligro mi trabajo al igual de la seguridad de los chicos, lamentablemente, las cosas deben permanecer donde estan. Cada uno en su lugar. Ellos pueden decir ser su amiga cercana, pero al tratarse de trabajo, todo eso queda de lado para centrarse en lo importante. ¿Qué me encantaría presentarle a Eun Hoseok? Por supuesto, se lo merece al ayudarme cuando lo necesite, es la personificación de una buena y sana amistad. Pero, una vez mas, debo tenerme bajo perfil.
— Sabes que no puedo. — le dije entristecida, Sun Hee parecio entenderlo pues me imito en la mueca de opacada. — estaría encantada mandarlas a todas al concierto de esta noche, pero me es imposible para mi, no en estos momentos.
— ¿Llegara alguna vez? — pronuncia con cautela.
— La verdad, no lo se.
Seguimos caminando en completo silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos. Una de las políticas de la empresa, introducida igualmente en mi contrato, era aguardar en la vida cotidiana toda clase de tema relacionado con los chicos, con ello me refería a alardear o hacer cualquier cosa para valerme de conocerlo, lo cual acepte al firmar todo. En ese entonces, no medi lo que vendría después de reconocerlos, de convivir y saber lo grandiosos de ser. ¡Me morirá de la emoción de gritarle al mundo ser su amiga! ¡De estar orgullosa de serlo! Relatarle a las chicas las sensaciones de verlos cantar, bailar y su vida cotidiana en vivo. Lo radiante de ser Hoseok al buscar animarte al intuir tu tristeza, las ocurrencias raras junto a sus muecas sin sentido de Tae, lo sobreprocteror de ser Jin con las comidas y su ego tamaño colosal, lo muy centrado de ser Nam, aunque en ciertas ocasiones saca ese lado ruidoso como todos los demás. La duzura de Jimin, las travesuras de Jungkook y los consejos precisos de Yoongi. ¿Lo ven? Se me hace insuficiente solo vivirlo, tambien me gustaría hablarlo con alguien mas, pero lo suficiente empapada del tema de Bangtan. He de admitir estar tentada a decirle a Eun de ello, tragandome de las palabras enseguida de solo idearlo. Lo siento por las chicas, por Sun Hee, pero este secreto debe guardarse un lapso mas prolongado de tiempo.
Ji Woon llega a nosotros como una ráfaga, se nota que corrió al mínimo movimiento de notarnos pues jadea desesperado al tratar de conseguir aire, le coloco una mano en el hombro pidiéndole tranquilizarse, tomarlo con calma y después discutirlo. Aunque, no tenia idea de lo próximo a salir de sus labios. Me quedo de piedra al escucharlo mencionar que la presidenta de entero de buscarle entradas al concierto de esta noche, estuvo todo el momento preguntandole si logro liberarse del regaño de su madre por mentirle a Hee, mas aun, el grave sermón de su padre. Ellos estuvieron cotactandola igualmente, es decir, de su amigo no lograr lo imposible, al menos contaria con ella. No se cansaba de catalogarlo de idiota, inservible y para colmo, mentiroso. Sabes hasta donde llegan tus capacidades, jamas intentas aparentar cosas de no ser u otra cosa de ponerte en peligro. Tomando en cuenta lo anterior, Ji Woon al borde de la desesperación término soltando toda la verdad sin anestesia, eso si, estando un poco mas calmado se arrepintió de ello. Antes de tener una reacción de la presidenta, huyo como un cobarde hasta conseguirme finalmente. ¿Y mi reacción? Estaba en shock, no sabia si ahocarlo, patearlo, morderlo o... o... ¡Matarlo sin indagar mas ideas! ¿Acaso era sordo? ¡Le dije guardar el secreto! No gritarlo a los cuatro vientos en la mínima oportunidad. Ahora si la presidenta quería, vendría hasta donde me encontraba y exigiría respuestas, no vagas, sino concisas del porque ayude a su amigo de la infancia ha darle boletos pero no al club Army. ¡Argh! ¡Mierda! ¡Coño! ¡Me lleva la que me trajo! Como si haya sido fácil contactar con Jimin, o para él conversar con los encargados para liberar los tickets. A la final, voy a terminar matando a este chico.
Sun Hee parece leer mis pensamientos, de un segundo a otro lo tengo sosteniendo mis brazos con fuerza, no he soltado nada de mis labios en contra de Ji Woon, pero mi amigo deduce rápidamente lo que esta por salir pues igualmente, mueve su rostro hacia los lados en señal de negativa.
— Cabe la posibilidad de la presidenta no creerle, Vic. — dice Sun Hee con tono suave, buscando no explotar mi vena dormida. — ¿Por qué lo haría de todas maneras? Si en todo momento ha demostrado no ser de fiar, lo siento por ofenderte, pero tu actitud poco madura no te ayuda.
— ¡Pero y si...!
— Tranquila, Vic. — sonrie mi amigo, mientras el otro chico baja la mirada culpable. — posiblemente este burlándose de lo idiota de ser Ji Woon, quiere hacerse el listo con ella cuando sabe perfectamente la clase de persona de ser. Una jamas capaz de ir tan lejos por BTS.
En cierto modo, tiene lógica, el amigo de la presidenta representa el descuido propio de no interesarte un tema, mas sin embargo como los de su alrededor si, busca cuestionarlo solo para molestarlo. ¿Ahora de la nada posee la forma de verlo directamente? ¿Sin trampas o bromas de por medio? No, imposible, no al menos de empezar ver las vacas volar. Suelto un suspiro aliviada, Sun Hee deshace su agarre imitandome y pasandome una de sus manos por la cabeza, debo de estar nerviosa pero debo de confiar en su persección de ver las cosas, si dice estar fuera de peligro, es porque lo estoy. Ji Woon saca una tira de disculpas de su boca que no tiene fin, me hasta dado sed de tanto verlo hablar, incluso me mareo demostrandome ser el momento ideal para callarlo. Estoy a punto de hacerlo cuando Sun Hee lo hace, es inútil reclamarle su impotencia de mantenerse callado, menos cuando ha sido tarde pues no me escucha en lo absoluto. De pronto, mi telefono vibra de la nada, frunciendo el ceño extrañada, me disculpo con mis amigos para atender el mensaje percatandome tratarse de la jefa Park. Es imposible no asustarme con esa remitente. Aun asi, relajo mis musculos al leer el mensaje de estar a cinco minutos de buscarme el personal de la compañia en la universidad, ya se han enterado de culminar mis responsabilidades estudiantiles y es necesario mis labor en el concierto de esta noche. Suspiro. Creí que lograría conversar con el director pero es imposible, al menos no ahora. Respondiendo con un "ok" a la jefa, me giro hacia los muchachos que posee un semblante confuso en sus rostros, les anuncio retirarme no sin antes darle a Ji Woon las entradas y seguir por primera vez en su patética vida, el mandato de alguien mas. De seguir alardeando de conseguir las entradas de Bangtan con otros juro encargarme personalmente de no dejarlo entrar, asi su hermana menor termina llorando, no podia importarme menos. Porque eso sería el resultado de ser un lengua larga. Tragando saliva sonoramente junto a un Sun Hee sin habla, promete y perjura realmente callar su boca por el bien de su pellejo, de no lograrlo, siente perderlo en un solo soplido del viento y esta vez no sera su padre de hacerlo sino otra persona. De acuerdo, es mejor tener las cuentas claras, si a este soldado lo aniquilan sera por descuidado.
Finalmente, me despido de los chicos esperandolos ver esta noche, si como lo leen, Sun Hee tambien ira al concierto pero mas bien su trabajo sera apoyarme en el mio al ser la primera vez de estar encargada de tantas cosas. Es verdad, jamas lo negaría, estoy nerviosa pero tener el apoyo de mis amigos es suficiente para impulsarme, hacerlo mejor. Sin mas me retiro. Caminando por los pasillos giro a todas partes para no encontrarme con las del club Army, podrán las declaraciones del amigo de la presidenta no surgir efecto en ella, aun asi, jamas quitaran el sentido de culpa en mí sistema. ¿Y como hacerlo? Tengo el poder de invitarlas a todas ellas a los conciertos, aunque significaría mi salida definitiva de Bighit y sinceramente, alli me tratan estupendamente bien. Entonces, estoy entre la espada y la pared. Acorralada. Salgo del edificio rápido con el temor de encontrarlas a último minuto, sin embargo ninguna aparece. Corro a la entrada divisando si encuentro la camioneta de la compañia, pero nada, supongo que no estacionarian en todo el sitio para llamar la atención asi que, le envío un mensaje a la jefa Park para recibir instrucciones. Esta dice caminar unas cuantas lineas mas alla de la entrada, en ese sitio, llegarán. Contrariada del mandato, no le hago mas rodeos al asunto porque ordenes son ordenes. Aunque al mínimo movimiento de los mios, a toda velocidad pasa aun lado de mi una camioneta conocida color blanco alzando todo el viento, me congelo percatandome que estaciona a unos cuantos metros de mi y su puerta se abre hacia un lado. Las sorpresas han empezado apenas. Un hombre alto con una gorra negra, vestido de un abrigo blanco, pantalones negros y zapatos deportivos sale del interior mirando al rededor hasta dar conmigo provocandome un respingo. ¿Y por qué no? Yo lo conozco, se trata de Tae Hyung.
— ¡Vic! — alza sus manos emocionado caminando hacia mi, doy un paso atrás de la impresión. ¡No vengas! — ¡Hemos venido por ti! ¿No es genial?
En realidad, es escalofriante.
Antes de poder escapar o hacer cualquier cosa, llega mediante zancadas hasta donde estoy y sosteniendome entre sus brazos, me empuja a su pecho dandome un abrazo fuerte. Los ojos casi se me salen de la impresión, el aliento lo contengo y las manos no las muevo en lo mas mínimo. ¿Donde han quedado las emociones o mi corazón? No las hay, no existen y temo decir que se han evaporado. Lo tragicomico de todo esta situación imprevista, es que Tae no parece enterarse de nada de lo que padezco, él solo parlotea de lo muy emocionado de verme y ganar no se que demonios con los chicos para venir especialmente a recogerme. Además, Jimin se ha adelantado al lugar del concierto, sabe del pequeño complot para ayudar a una mini Army a asistir hoy al evento, pero eso solo lo ha animado mas a venir por mi. ¡Sigo siendo una chica increíble de ideas filantropicas! Dicho esto, me apreta mas contra su cuerpo. Listo, me digo a mi misma al sentir cada particula de su ser contra el mio, puedo dar rienda suelta a desmayarme o tener un colapso al tener a este hombre hermoso para mi. Y yo pensé que él de las demostraciones de afecto era Hobi, cuanta equivocación. Antes de ceder mis piernas, la puerta se abre nuevamente pero sale sorpresivamente Jin señalando a V con altaneria, de hecho quedo perpleja al escucharlo decir soltarme de una buena vez o va a asfixiarme. No tan alejado a la realidad si desean mi opinión. Aunque, Tae parece repocharle porque se debía de suponer no intervenir nadie en su tiempo a solas conmigo, ese era el trato, pero su Hyung ha mandado las reglas del juego por los aires. Aguarden, simplemente, aguarden. ¿Qué demonios apuestan estos chicos en sus juegos de chiquillos? No indago mas ya que Nam ocultandose en todo el sentido de la palabra, me refiero a estar vestido de negro hasta en su cubre boca, les exige dejar de hacer alboroto en medio de la calle a metros cerca de la universidad donde estudio y meterse a la camioneta de una vez. En el trayecto podrán discutir todo lo que deseen, pero lejos de cualquier par de ojos curiosos, no aqui. Los chicos bajan sus cabezas asintiendo y siguiendo el mandato del líder, no puedo evitar pensar que una vez Nam alza su voz todos deben de obedecer, pues es quien le da el sentido de responsabilidad a los chicos.
Estoy a punto de entrar al auto cuando Nam se baja un poco su cubre boca regalandome una sonrisa gentil, seguido de un guiño y disculpandose en nombre de los niños pequeños de sus amigos. A veces hacen de un vaso de agua una tormenta, pero asegura no tener intenciones malas, solo son chicos.
— Lo se. — respondo imitando su sonrisa, este se sorprende al comienzo pero termina dandome la razón. — simplemente me abruma sus demostraciones de afecto, mas en publico. No soy muy buena con ellas, menos si vienen de chicos sumamente apuestos.
— Es sorprendente viniendo de alguien que viene de otro continente. — pronuncia pensativo el líder. — en tu pais, un abrazo es hasta sinimo de saludo.
— Si, lo has dicho. — concuerdo asintiendo con mi cabeza, pasando hasta el interior del auto y cerrando la puerta detrás de mi. — pero cuando es premeditado, no de golpe. Eso me ha sorprendido, ni siquiera supe como reaccionar.
— En realidad, estaba mas preocupado de ser vistos por alguien. — confeso Nam, quitandose su cubre boca y lentes oscuros. — eso sería realmente peligroso.
— Tranquilo. — le resto importancia sonriendo despreocupada. — a estas horas todo el mundo esta ocupado en clases, nadie vendrá a la entrada. Estoy segura.
— De acuerdo.
Aunque, una vez mas, desconocía que durante todo el espectáculo de V y Jin, dos pares de ojos gelidos me siguieron hasta la entrada solo para culminar sus dudas. Ahora, el siguiente paso seria tener una confesión propia.
No lo tome a mal al enterarme que apostaron igualmente con quien compartiría asiento durante el trayecto, de hecho, la jefa Park participo solamente para frustrar un poco a los chicos y disfrutar del panorama. Aunque no gano, se llevo unos buenos momentos al hacerlos vivir el verdadero pánico, en si, jugar con ellos era sumamente divertido debido a sus expresiones de pelicula, o mejor dicho, de meme . ¿Quien gano a la final? Yoongi. Demonios, ¿quien diria que el pelinegro fuera un as de las cartas? Mas en la canasta o poker, quienes intentaron una revancha quedaron humillados en el acto. Él no es solamente un genio en la musica, igualmente en los juegos de azar, dejándolos en pañales. Menos mal y Jimin no estaba entre ellos, refuto Nam riendo con ironía, es de quienes odia perder y patalea por ello, seguramente las cosas hubiesen terminado con un rubio sumamente molesto y refunfuñando por ello. Tener esa imagen mental de mi amigo en un rincón con puchero y todo, era demaciado adorable, aunque no lo diria en voz alta. Ahora, colocare eso a un lado para decir lo importante, estoy compartiendo puesto con Suga. ¿Comprenden la magnitud de este suceso? Si no lo hacen les dare un dato: incomodidad. ¿Por qué? ¿Qué mujer en su sano juicio estaria incómoda teniendolo a él como acompañante de viaje? Es decir, solo miren su apariencia tranquila, madura, interesante y sumamente serena. Sencillo, yo si estoy intranquila, de hecho, lucho contra los temblores de mi cuerpo y las contracciones de mi estomago por tenerlo cerca ignorandome, eso mismo, ha estado ignorandome olímpicamente como si fuese otro elemento del paisaje que pasamos. Para mas aclaraciones, estoy en el puesto de la ventana, mi favorito, pero ni eso puede relajarme. ¿Para que ha participado en el juego si no va ni a mirarme? ¡No tiene lógica! Menos su actitud de "es innecesario dialogar", comprendo que lo del beso nos desalento a ambos a estar algo incómodos, pero estoy dispuesta a pasar la pagina si él me habla. Lo mencione antes, su amistad me es mas importante a cualquier otra cosa, con ello me refiero a sus dudas con respecto a sus sentimientos. Yoongi me ha pedido no ignorarlo y eso intento hacerlo, pero no funcionara cuando la balanza de su lado tiene mas peso a la mia, en esos términos, jamas culminaremos esta incertidumbre mojando nuestro futuro.
— ¿No crees que deberíamos hablar sobre ello? — le preguntó de la nada sin reprimirme.
Él, al escucharme, gira suavemente a mi dirección mirandome con sus ojos negros minúsculos, con razgos pronunciados típicos de Asia, pero eso no es lo sorprendente, porque es sus finos labios esta dibujando una mueca de ironía. Me hizo temblar.
— ¿Y este es el lugar apropiado para ello? — pregunta resaltando lo obvio.
¡Pero ha entendido lo que he querido decir! Pensé de inmediato, no dejandome doblegar por su actitud prepotente, Min Yoongi no podra con mi yo testarudo. De lo contrario, preguntar de referencias a mi madre. Es experta al soportarme cuando algo me interesa, nunca abandono.
— ¿Donde mas si no? — imito su tono de voz, casi inclinandome a su dirección.
— ¡Hyung! — detrás de nosotros Kookie nos sobresalta, provocando girarnos y mirar a su dirección. — debes prometerme enseñarme uno de tus trucos, no todos, pero al menos uno.
— Si te los doy todos me quedaré sin fichas para usar. — le dice Yoongi sonriente, cambiando a una actitud diferente que conmigo.
— ¡Vamos Hyung! — insiste el menor.
— Lo pensare.
Kookie se devuelve hacia atrás al llamado de Tae, dejandome con el incomodo silencio de mi pelinegro acompañante, volviendo su cara neutral sin ninguna emoción, casi caigo en no agradarle en lo absoluto, pero se que no se trata de eso. Me molesta profundamente ser la única en recibir ese trato indiferente de su parte, escuchar su mandato de no ignorarlo cuando es él quien lo practica, haciendome parecer a una gran idiota. De todas maneras, ¿por qué le sigo dándole vueltas al asunto? Digo, estamos tratando con Min Yoongi, no es miel sobre hojuelas o chocolate derretido, desde entrar a BigHit es grocero, prepotente, malgeniado y... y... a la vez, me aconsejo de muchas maneras enseñandome a valorar la fuerza de mi mamá, colocandome en su lugar, tambien me empujo a arreglar las cosas con Jimin. En su bizarra forma de ser es bueno, un gran amigo y, referencia a parte, un excelente artista. No puedo simplemente voltear la pagina, no tratándose de él, independiente de sus sentimientos o los mios, sigo queriendo ser su amiga. Es todo.
— Yoongi, en verdad necesitamos hablar de esto. — retome el tema.
— ¿De qué exactamente?
— No te hagas conmigo. — lo mire directamente a los ojos exigiendole que me diera atención, su actitud me comenzaba a enojar. — ambos sabemos que debemos conversar de lo ocurrido.
— ¿Si? — sonrio de medio lado, como si fuese algo muy molesto para él. — ¿Qué quieres escucharme de mi? ¿"Mis sentimientos han cambiado"? ¿"Quiero luchar por ti"?
— ¿Paresco ser de las que dirían eso? — recalque sintiendome un poco ofendida de su reclamo.
— No, es decir... ¡No lo se! — sorpresivamente balbuseo confundido, mirando hacia todos los lados para percatarse de no ser vigilados por nadie. Paso su mano por el puente de su nariz acariciandolo, buscando posiblemente controlarse. — no te conocemos casi nada, Victoria. Solo unos cuantos meses. Es muy pronto para tener una conclusión sobre ti, ni siquiera deduzco cual es tu color o comida favorita.
— El morado. — respondo como bala, ganandome un respingo de su parte. — y me encanta la lasaña, aunque jamas me negaría al "asado negro" de mi pais. Igualmente me encanta.
— ¿Pero qué...?
— Yoongi, — lo llame interrumpiendolo muy seriamente, en su posición, contuvo la respiración. — desde el inicio no se ha tratado de mi o lo que piense, es hasta avaricioso implantar un "nosotros", cuando jamas ha existido, solo deseo volver a como eramos antes.
— Eso sigue siendo codicioso. — murmura.
— No si lo intentamos. — insisto en mi argumento.
— Deberías ser desde un inicio clara, hablar quien te gusta. — su declaración me abruma de golpe, debía recordar que Yoongi no es del que se va por las ramas, va directamente al grano. — defirenciar los sentimientos en lugar de mezclarlos. De esa manera, reducirías los daños y estarias mas tranquila.
— ¿Qué...?
— No pretendo discutir con nadie, menos pelear, eso gasta mucha energía y la necesito para trabajar. — dice él, acomodandose en el asiento para pasar de mi caótica mirada. — Me es imposible deducir si buscas peleas entre nosotros o no, aunque una parte de mi dictamina jamas hacerlo, que tienes en tu mente otras cosas por hacer, existe esa que únicamente quiere confundirme. Y lo siento, pero no permitiré un desequilibrio en mi vida, menos en el presente cuando todo esta donde debía de estar. Puede que no demuestre mucho mis emociones, pero estos chicos son realmente importantes para mi y ninguna chica va a derribar eso. Ellos son mas que mis amigos, son mi familia.
Una vez en el club de la universidad de Army, las chicas hablaron despreocupadamente de la temática de la canción de BOY IN LUV donde todos estaban enamorados de una misma mujer, colocandolos en una especie de incrucijada. Es decir, en una parte esta el cariño hacia la chica, en el otro, su amor por los integrantes de un grupo que se han convertido en algo mas: familia. La gemela número uno aseguro que de estar en la situación de la mujer en cuestión, preferiría retirarse antes de destruir la hermosa armonía de ellos juntos, en cambio la de las delicadas expresiones, simplemente se sentaria a ver como resulta todo, porque ella no sabría como reaccionar. Desde el punto de vista de la presidenta, argumento que los chicos eran tan importante los unos para los otros, donde la presencia de una mujer no seria la gran relevancia, simplemente, una manera mas de reafirmar su amor fraternal. Quizás en ese instante no le diera muchas vueltas al asunto, pero ahora, en estos momentos donde Suga esta insinuando un panorama similar al planteado por el club, no me hace mas que dictaminar ser cierto, en realidad, jamás seria el plato principal. Puede estar refiriendose a Jungkook o al mismo Jimin, ciertamente muy en el fondo, me da temor ser algo como la muchacha de la temática de esa canción, ni siquiera le llego a los talones a la actriz del video, ella si tiene porte y es hermosa, en cambio yo... ¡Al demonio! Menos preciarme no resolverá este asunto, tampoco reducirá la incertidumbre de Yoongi, solo acabó con la poca autoestima que he ganado en mi misma. Con lo cual, jamas ha sido el plan.
— No quiero nada de eso. — retome la conversación, el pelinegro me observaba por el rabillo de su ojo. — ni siquiera he deseado desde el inicio tener la atención de todos ustedes, te equivocas conmigo en ese aspecto Yoongi, no busco codiciar un lugar en sus corazones o creerme importante. Simplemente he venido a la empresa en busca de un trabajo estable, algo que no me colicionara con mis estudios. Quiero prepararme, demostrarme a mi misma hasta donde puedo llegar, si puedo cumplir mis metas y superar los obstáculos de la vida. El valer la pena de dejar mi hogar en Venezuela, salir a lo desconocido, vivir el terror de sentirme sola y perdida, solo para alcázar mis sueños. — suspire haciendo una pausa, soltando una risita nerviosa y sintiendo la fuerte mirada del pelinegro sobre mi estudiandome, analizandome, todo con suma cautela y dedicación. — Tienes razón, quizás si desde el principio fuera directa con quien me gusta de ustedes, sino mezclara los sentimientos, las cosas fueran mas sencillas. Pero si esto para ti es difícil, lo es aun mas para mi. ¿No lo sabes? Cada vez que me paro frente a un espejo, no observo a una belleza, menos a alguien capaz de gustarle a un hombre. Solo... solo detecto imperfecciones, cosas malas de mi y sé que debería amarme, valorarme tal cual como soy pero, se me hace difícil. Por eso si alguno de ustedes me dijera repentinamente gustarle yo... probablemente ni les creería. Es estúpido en primer lugar.
— No creo que lo sea. — estuvo en desacuerdo ante mi argumento. — de hecho, creo que eres hermosa tal cual como eres, con tus indecisiones y defectos. Cada uno de ellos hacen lo que eres ahora. No deberías menospreciarte por eso, en su lugar, busca cada momento en ocupar tu negatividad en tus lados buenos y puntos fuertes. ¿Te doy una pista? Bondad, eres sumamente bondadosa. ¿No lo recuerdas? Siempre que tienes oportunidad, ayudas a las personas en cualquier circunstancia, aunque signifique meterte en uno a otro problema.
— Oh, por favor. — rio ante su ocurrencia, él me imita de la misma manera, pero no es nada ruidoso. — si mi memoria no falla, sueles regañarme por involucrarme en donde no me llaman.
— Es que llevas muy lejos querer hacer feliz a los demás, cuando en verdad, deberías practicar mas eso para ti misma. — siento un suave golpe en mi pecho ante sus palabras, estan tan llenas de sinceridad que me abruman, jamas pensaría algo asi de Suga, de todos menos él. — Asi como te apasionado por resolver los dilemas de los demás, hazlo por los tuyos, empezando por tus dudas de lo que eres. De esa manera, cuando te mires al espejo, no detectes inseguridades, sino una hermosa mujer que sabe hacia donde va y de donde viene.
Estaba sin aliento, sin palabras ante las de Yoongi, porque si, Jungkook esta lleno de infinidades argumentos hacia el aprender amarme a mi misma y aceptarme tal cual como soy, algunas de ellas me han conmovido al borde de las lágrimas, terminando en darle la razón completamente. Sin embargo, que alguien como Yoongi diga el ser hermosa, dejar mis defectos de lado y centrarme en lo positivo, me explota el cerebro en miles de pedazos. Es decir, su voz tan ronca, su rostro sereno y esa pizca de seguridad ante sus argumentos es simplemente sublime. El pelinegro no bromea, esta siendo completamente sincero. Su forma madura de decir las cosas provoca estragos en mi corazón, convulsionando en cuestión de segundos, porque él representa todo lo que una mujer necesita. Apoyo, compresión y seguridad, el cariño es primordial, no lo niego, pero la base, en mi opinión para gustarte alguien, se encuentra lo muy maduro de ser y como se desenvuelve en frente de ti. Quizás solo este diciendo esto en forma fraternal, de un amigo a una amiga, pero luego de aquella declaración de posiblemente gustarle a todos, me dictamina ser lo contrario. ¡Coño! Si estoy confundida, ahora con esto, me encuentro peor. Es decir, Min Yoongi tiene los componentes necesarios de estabilidad, madurez y apoyo moral, los cuales, alguien como yo anhela poseer. Pero del mismo modo, lo que me ofrece los demás, por colocar de ejemplo a Jimin al escucharme y brindarme su compañia, es innegable de ignorar.
¿Estar clara a quien quiero? ¡Y una mierda! Estoy cada vez mas lejos de estarlo, menos si cada miembro de Bangtan se expone ante mi de esa manera, tal vez estoy frente de una desastre de niveles titanicos, donde la única manera de salir de esto seria destruida.
— Gracias... — susurro conmovida. — por decir todas esas cosas, realmente lo agradezco.
— No deberías hacerlo, en realidad, realmente, si debiste de ignorarme. — lo miro confundida sin saber que decir. — se que estabas mas segura de querer a Jungkookie y yo simplemente... te complique las cosas.
— Es ridículo. — refute irónica, casi riendome de sus palabras. — tu lo dijiste, estoy confundida de quien realmente me gusto. Incluso ahora, has inyectado en mi interior algo que jamás en la vida había experimentado. En mi pecho, alli, esta calido y es por ti.
— No deberías de decir esas cosas tan a la ligera. — comento desviando su mirada claramente avergonzado. — mas cuando te has inclinado desde el inicio por Jungkookie.
— ¿Por qué todo el mundo siempre me lanza ha sus brazos? — preguntó frustrada. — ¿Por qué no puedo simplemente decidir por mi misma si lo deseo o no?
— Tal vez porque no paras de estar a su alrededor, sonreirle, jugar con él, mirarlo como si no existiera algo mas brillante a él... — enumero todo con tanta presunción que me asusto, porque ni siquiero pudiera saber eso, al menos, no por mi misma. — ¿Eres idiota? En verdad podrías derretirte con solo estar en silencio junto a ti, sin nada mas, aunque claro, eso te lo devuelve con intereses. Eres afortunada, te corresponde. Aunque lo lastimes, lo dañes con tus inseguridades, apostara por ti porque su cariño es genuino y sincero. A su lado, jamas resultarías dañada.
— No te entiendo Yoongi. — muevo mi cabeza hacia los lados, mirandolo aun mas extrañada. — Me besaste, dices que soy hermosa, que me ame tal cual como soy y recalcas mis virtudes. Pero del mismo modo, me lanzas a los brazos de un chico, uno que en definitivamente, no eres tu. ¿Quien eres realmente? ¿El chico frio y con una lengua afilada? O este otro, sincero, comprensivo y tan confuso que hace temblar el suelo donde camino. ¿Como debo tomarte? ¿Como defino tu estatus de tus sentimientos por mi? ¿Te gusto? ¿No te gusto?
Era increíble lo que salio de mi boca en esos instantes, supongo que había sido llevada al límite para soltarlo todo de golpe. Es cierto, comprendia el lado de Andrea al insinuarme a Jungkook, su sobrina Sofia lo adora, al mismo modo que Jimin, tambien lo conoció y convivió con él en el departamento teniendo las conclusiones de quedarme con él. ¿Pero Yoongi? Digo, si me ha besado debía de suponer tener un interes amoroso en mi, no creo que sea caprichoso, menos de quienes se confunden fácilmente, ha demostrado ser sincero y determinado en sus asuntos. ¿Por qué debería ser lo contrario ahora? ¿Y mas conmigo?
Entonces, los segundos se me hacen eternos, que hacen parecerlos a horas interminables en las manecillas del reloj donde mi corazón bombea sangre rápidamente a todas partes de mi cuerpo, dictaminando estar a la expectativas de las palabras del pelinegro. Donde, lo mas probable, todo tilde a un desenlace totalmente inesperado. Al tener sus minúsculos ojos oscuros en mi cara, donde una expresión confusa y a su vez, nerviosa, me heriza la piel sin ni siquiera soltar palabra. Me temo que esto, sera peor.
— ¿Y eso fuese cierto...? — dice él, colocando otra vez mi mundo de cabeza. — ¿Qué harías al respecto?
Con ello, supe de inmediato que el dilema con Suga, no se solucionaria de rápidamente, esto se extendería por un prolongado tiempo.
*********
Llegamos al estadio donde se realizaría el concierto, el ruido ensordecedor de Army que esperaban pacientemente entrar al resinto te dejaban anodadado, su amor por Bangtan no tenia limites. Desde la camioneta miraba todas esas cara frescas gritando, bailando, e incluso, llorando por tener la oportunidad de ver a su ídolos favoritos en concierto. Era admirable su pasión, no lo negaré, pero mi cerebro se privaba de reaccionar, estaba mas concentrado en otra cosa. Incluso cuando dejamos atrás a Army en espera, siendo recibidos por todo el equipo técnico del concierto, incluidos un Hyun raramente animado y Jimin saludandonos alegremente, no podía apegarme a la realidad. ¿Lo peor de todo? Estaba sobre una mega concierto a la vuelta de la esquina necesitando toda mi concentración, dedicación y esfuerzo, pero en cambio, seguía meditando las palabras de Min jodido Yoongi dictaminadas atrás. Esto era la prueba concreta que nada es lo que parece, ni todo lo que brilla es oro, por lo tanto, de las apariencias no vive el hombre o juzgar un libro por la portada es lo ideal. Porque hasta las personas mas cerradas poseen sus momentos, sus sentimientos y lapsos de tiempo para la verdad. Lamentablemente, Suga escogió uno muy malo, porque desde ese instante, estaba por comenzar un camino sin retorno.
¿Lo malo?
Ese camino se dividía en siete, uno diferente a otro, haciendo mas difícil mi decisión.
A la final... ¿Cual debía de elegir?
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